Curtaí mais um vídeo bacaninha da Porta dos Fundos.
Vjuliao
Shared posts
Así funciona el nuevo Android Studio, Pasos Previos
En el Google I/O ya finalizado de este año, Google presentó Android Studio, un nuevo IDE o “programa para programar ” del Sistema Operativo del androide verde. Por el momento, programadores avanzados están valorando muy bien Android Studio, e incluso, a pesar de que es una versión incompleta, han dejado de usar Eclipse en favor de éste. Hoy en El Androide Libre os ayudaremos a dar vuestros primeros pasos con él.
Descarga del archivo
Aún a riesgo de escribir algo obvio, lo primero que debéis hacer es descargar la aplicación para poder instalarla. Podéis hacerlo en el enlace siguiente:
Android Studio - Link de Descarga
Instalación en Windows
En el misma página del link de descarga podéis encontrar las instrucciones de la instalación.Es tan sencillo como hacer doble click en el ejecutable y seguir los pasos del instalador.
En algunos equipos con Windows 7 y Windows 8, pueden surgir problemas durante la instalación (el programa de instalación no encuentra Java) o al iniciar el programa (pincháis en el ejecutable y no se abre una vez instalado). Para solucionarlos, ida a menú Inicio, Equipo, Propiedades del Sistema en la parte de arriba, Configuración Avanzada del Sistema a la izquierda y en la pestaña de Opciones Avanzadas, el botón de abajo, Variables de Entorno.
En la ventana que se os abre, id al cuadro de abajo, Variables del Sistema. Pulsad sobre nueva y añadir:
- JDK_HOME en la casilla de “Nombre de la variable”
- El directorio donde tenéis Java instalado. Si habéis instalado una versión de 64 bits estará en: “C:\Program Files\Java\jdk_version_de_java” y si tenéis una versión de 32 bits o x86 estará en “C:\Program Files (x86)\Java\jdk_version_de_java”.
Aceptad y probad de nuevo. Si no se os instalaba, ahora si reconocerá Java y si no se os iniciaba, ahora si lo hará.
Instalación en MAC
Una vez descargado, abrir el archivo con extensión DMG y mover la carpeta que se creará a la carpeta de aplicaciones. Una vez hecho, ya esta listo para funcionar.
Instalación en Linux
Primero se descarga el archivo y se descomprime el archivo con extensión TGZ en la localización que prefiráis. Para abrir Android Studio id a “android-studio/bin/studio.sh” Podéis añadir una variable de entorno a este directorio para acceder más fácilmente.
Inicio de la aplicación
Bien, ya hemos instalado Android Studio, ahora, vamos a probarlo. Nada más iniciar el programa, nos dirá si queremos importar datos de otro IDE, como Eclipse, por ejemplo. Para ello hemos de seleccionar la carpeta donde tenemos nuestros proyectos e importarla.
Una vez hecho esto, se abrirá una ventana en la que tenemos determinadas opciones. Entre ellas, abrir o crear un nuevo proyecto.
Supongamos que queremos crear uno nuevo. Pinchamos en New Project. Si nos sale un mensaje tan simpático como el que veis a continuación, no pasa nada. Tiene arreglo.
Pulsad abajo, en Configure, después en Project Defaults, y ahí en Project Structure. Dentro podéis seleccionar el SDK que tengáis. Por ejemplo, en la carpeta del ADT junto a Eclipse o en Users/”tuperfil”/Appdata/Local/Android/. Esos son, dos de los lugares donde se instala por defecto, aunque puede que hayáis decidido guardar el SDK en otro sitio cuando lo instalasteis. Aseguraos de darle a “Aplicar” antes de aceptar.Una vez hecho esto (es posible que tengáis que cerrar y abrir Android Stuido) ya podemos empezar.
Como veis, debéis añadir un nombre a la aplicación en la primera casilla. Después, el nombre del módulo, que suele llevar el mismo nombre, aunque por supuesto podéis cambiarlo, y seguido, el nombre de paquete de la aplicación, importante para el ID a la hora de subirla a la Play Store.
También, se nos dará a elegir la versión mínima del SDK que queremos usar para la aplicación. Si queremos que una aplicación llegue al máximo de usuarios posible, debemos elegir la más antigua, pero, también hay que tener en cuenta que deberemos resolver todos los problemas de compatibilidad que tengan todas las versiones en las que nuestra aplicación este disponible. Debemos saber que versiones anteriores a Froyo presentan errores e incompatibilidades. Por ello, lo ideal sería seleccionar como SDK mínimo, Froyo 2.2 o incluso Gingerbread 2.3.X.
Luego, debemos elegir la versión a la cual está dirigida nuestra aplicación, lo ideal en este caso es elegir aquella versión en la cual hay más dispositivos, pero sin renunciar a las mejoras que se dan en las más actuales. Por ello, sería buena idea decantarse por ICS 4.04 o incluso Jelly Bean 4.1.2.
Después, podemos elegir la versión del SDK con la cual se compilará nuestra aplicación. Aqúi, sólo podemos elegir la más reciente.Por ahora, Jelly Bean 4.2.2, aunque en breve será 4.3.
Ahora podemos elegir cual de los estilos Holo nos gusta más. Oscuro, claro, o claro con el nuevo menú lateral oscuro.
De las tres opciones para marca abajo, la primera indica que queréis usar un icono personalizado para la aplicación. La segunda, creará una Actividad para tu aplicación en el terminal (o emulador). Y la tercera indica que quieres crear una librería para una aplicación que ya creaste o que quieres usar en tu terminal fuera de una aplicación, por tanto, no será una aplicación al uso.
Si has marcado la opción de Icono personalizado, te aparecerá una ventana como la de arriba. Aquí tenéis todas las opciones que necesitáis para crear el icono.
En Image, puedes subir una imagen para usarla como lanzador de aplicaciones. En Clipart, puedes elegir entre diferentes símbolos e iconos. Y en Text, puedes poner hacer un icono para la aplicación con letras más o menos adornada.
Al hilo de esto, hay que decir que cada vez las pantallas de nuestros Smartphones son más grandes y poseen una mayor resolución, por esta razón es conveniente usar un icono que se vea bien en resoluciones HD o Full-HD. Si vemos correctamente el icono sin que parezca pixelado en XXHDPI, podemos estar seguros de que se verá correctamente en cualquier dispositivo, incluido tablets.
Una vez realizado esto, podemos pasar a la siguiente ventana. Aquí podemos elegir el tipo de ventana principal que tendrá nuestra aplicación. De nuestra elección dependerá, en cierta medida, el resto de la aplicación.
- A saber, tenemos la ventana habitual o Blank, en la cual, tenemos una barra superior donde se incluirá el menú, el título y “volver”. Debajo, todo la ventana pertenecerá al contenido de la aplicación.
- Después, Fullscreen, la ideal para juegos entre otros tipos de aplicación. En este caso, la barra de estado y los botones (si los hubiera) serán tapados por la totalidad de la ventana de nuestra aplicación, donde irá el contenido.
- Luego, Login, para aplicaciones similares a las primeras, pero que se inician con un registro que hace falta rellenar para entrar.
- La cuarta es Master/Detail. En ella tendremos la ventana dividida en un menú a la izquierda, y en contenido para cada opción del menú a la derecha. Ésta parece la idónea para tablets y para teléfonos con pantalla grande al girarlos en horizontal.
- La última Settings, parece aquella que está diseñada como una lista de ajustes.
Una vez elegida un tipo de ventana, podremos elegir el nombre para la Actividad y para la Capa principal de la ventana. También podremos elegir que estilo de pestañas queremos para nuestra aplicación. Sin pestañas, Fijas, movibles o en cascada.
Y bien, hemos terminado los pasos previos y ya podemos empezar a programar la aplicación a nuestro gusto. ¿Qué os parece de momento Android Studio?
El artículo Así funciona el nuevo Android Studio, Pasos Previos se publicó en El Androide Libre (El Blog Android de referencia. Aplicaciones, noticias, Juegos y smartphones Android Libres)
É mais fácil tirar o CAA da Nova Democracia do que a Nova Democracia do CAA [6]
![]() |
| Via Alexandra Tavares-Teles |
O ex-CDS e ex-Nova Democracia é o candidato do PSD a Gaia.
laughingsquid: Japanese Barista Makes 3D Latte Art
Abreu Amorim e o Benfica
VjuliaoAquele político é mesmo um cavalgadura de todo o tamanho, nojento no mínimo....
Riddick: Novo trailer
Trailer: Europa Report
Fonte: io9
Full body open-breasted pillow
The Comfy Breasts relaxation system by Michael C Riley is a full body pillow for every woman that sl..(Read...)
Been waiting for these boys to show up. :)




Been waiting for these boys to show up. :)
Horizontes longínquos
O que não podemos experimentar compensamos com imaginação – neste caso, com a de Ron Miller, famoso ilustrador de paisagens espaciais, reais e fictícias, «especializado em Astronomia, Ciência, Ficção Científica e Fantasia», como explica o próprio na sua página.
Miller partiu do princípio de que, afinal de contas, a montanha sempre vem a Maomé, ilustrando a mesma paisagem terrestre para responder à pergunta: e se os planetas do Sistema Solar fossem colocados no lugar da nossa lua, como apareceriam no horizonte? Que tamanho teriam?
E respondeu da seguinte forma:
Ora está aí algo que daria muito que pensar aos nossos músicos e poetas – gigantescas, brilhantes luas no céu. Com Vénus à mesma distância que a Lua, muitas das noites estariam mais iluminadas do que os nossos dias sombrios de inverno. E no caso de Júpiter seríamos nós a lua, para começar.
A presença do maior planeta do Sistema Solar sobre as nossas cabeças impressiona. Teria sido muito pouco provável a sobrevivência de poetas ou músicos num mundo assim, a não ser que tivéssemos ganho resistências à intensa radiação do planeta ou uma civilização pudesse edificar-se à revelia da força gravitacional exercida pelo gigante – neste caso, contudo, já não seríamos seres humanos, mas outra coisa qualquer.
E a paisagem não seria tão tranquila como uma noite de verão: aqueles montes pacíficos seriam vulcões em erupção e a estrada dificilmente se manteria tão lisa, devido à gravidade do gigante gasoso. E os oceanos? Nem consigo imaginar a intensidade das nossas marés altas com aquele monstro nos céus a «puxar» por elas.
102-Year-Old Abandoned Ship is a Floating Forest
|
rachel
shared this story
from |
|
| Neat! |

The SS Ayrfield is one of many decommissioned ships in the Homebush Bay, just west of Sydney, but what separates it from the other stranded vessels is the incredible foliage that adorns the rusted hull. The beautiful spectacle, also referred to as The Floating Forest, adds a bit of life to the area, which happens to be a sort of ship graveyard.
Originally launched as the SS Corrimal, the massive 1,140-tonne steel beast was built in 1911 in the UK and registered in Sydney in 1912 as a steam collier which was later used to transport supplies to American troops stationed in the Pacific region during World War II. The ship went on to serve as a collier between Newcastle and Miller's terminal in Blackwattle Bay.
Eventually, in 1972, the SS Ayrfield was retired and sent to Homebush Bay which served as a ship-breaking yard. While many ships were taken apart, about four metallic bodies of vessels that are over 75 years old currently float in the bay, though none are enveloped by nature quite like the Ayrfield. The ship continues to attract visitors to its majestic presence, rich with mangrove trees.
Top image by Andy Brill

Image by Neerav Bhatt

Image by Steve Dorman

Image by Rodney Campbell

Image by Louise Evangelique

Image by Louise Evangelique
via [Bhakta's Weblog, Oddity Central]
How Can I Make My PowerPoint Presentations Amazing?
Amazing Sea Butterflies Are the Ocean’s Canary in the Coal Mine
![]()

The shelled sea butterfly Hyalocylis striata can be found in the warm surface waters of the ocean around the world. Photo: © Karen Osborn
The chemistry of the ocean is changing. Most climate change discussion focuses on the warmth of the air, but around one-quarter of the carbon dioxide we release into the atmosphere dissolves into the ocean. Dissolved carbon dioxide makes seawater more acidic—a process called ocean acidification—and its effects have already been observed: the shells of sea butterflies, also known as pteropods, have begun dissolving in the Antarctic.
Tiny sea butterflies are related to snails, but use their muscular foot to swim in the water instead of creep along a surface. Many species have thin, hard shells made of calcium carbonate that are especially sensitive to changes in the ocean’s acidity. Their sensitivity and cosmopolitan nature make them an alluring study group for scientists who want to better understand how acidification will affect ocean organisms. But some pteropod species are proving to do just fine in more acidic water, while others have shells that dissolve quickly. So why do some species perish while others thrive?
It’s a hard question to answer when scientists can hardly tell pteropod species apart in the first place. The cone-shaped pteropod shown here is in a group of shelled sea butterflies called thecosomes, from the Greek for “encased body.” There are two other groups: the pseudothecosomes have gelatinous shells, and the gymnosomes (“naked body”) have none at all. Within these groups it can be hard to tell who’s who, especially when relying on looks alone. Scientists at the Smithsonian’s National Museum of Natural History are using genetics to uncover the differences among the species.
This effort is led by zoologist Karen Osborn, who has a real knack for photography: in college, she struggled over whether to major in art or science. After collecting living animals while SCUBA diving in the open ocean, she brings them back to the research ship and photographs each in a shallow tank of clear water with a Canon 5D camera with a 65mm lens, using three to four flashes to capture the colors of the mostly-transparent critters. The photographs have scientific use—to capture never-before-recorded images of the living animals—and to “inspire interest in these weird, wild animals,” she said. All of these photos were taken in the Pacific Ocean off the coasts of Mexico and California.

This gymnosome (Pneumodermopsis sp.) pulls shelled pteropods from their shells with a set of suckers. Photo: © Karen Osborn
Although sea butterflies in the gymnosome group, like the one seen above, don’t have shells and are therefore not susceptible to the dangers of ocean acidification, their entire diet consists of shelled pteropods. If atmospheric CO2 continues to rise due to the burning of fossil fuels and, in turn, the ocean becomes more acidic, their prey source may disappear—indirectly endangering these stunning predators and all the fish, squid and other animals that feed on the gymnosomes.

Cavolinia uncinata. Photo: © Karen Osborn
For years, sea butterflies were only collected by net. When collected this way, the animals (such as Cavolinia uncinata above) retract their fleshy “wings” and bodies into pencil eraser-sized shells, which often break in the process. Researchers then drop the collected pteropods into small jars of alcohol for preservation, which causes the soft parts to shrivel—leaving behind just the shell. Scientists try to sort the sea butterflies into species by comparing the shells alone, but without being able to see the whole animals, they may miss the full diversity of pteropods.

This may be the same species as the previous sea butterfly (Cavolinia uncinata), or it could be a different species that has gone unnoticed for decades. Photo: © Karen Osborn
More recently, scientists such as Osborn and Smithsonian researcher Stephanie Bush have begun collecting specimens by hand while SCUBA diving in the open sea. This blue-water diving allows her to collect and photograph fragile organisms. As she and her colleagues observe living organisms in more detail, they are realizing that animals they had thought were the same species, in fact, may not be! This shelled pteropod (Cavolinia uncinata) is considered the same species as the one in the previous photo. Because their fleshy parts look so different, however, Bush is analyzing each specimen’s genetic code to establish whether they really are the same species.

Mass of Cavolinia uncinata eggs. Photo: © Karen Osborn
This string of eggs shot out of Cavolinia uncinata when it was being observed under the microscope. The eggs are attached to one another in a gelatinous mass, and, had they not been self-contained in a petri dish, would have floated through the water until the new pteropods emerged as larvae. Their reproduction methods aren’t well studied, but we know that pteropods start off as males and once they reach a certain size switch over to females. This sexual system, known as sequential hermaphroditism, may boost reproduction because bigger females can produce more eggs.

In the Arctic, this pteropod species (Limacina helicina) can compose half of the zooplankton swimming in the water column. Photo: © Karen Osborn
This pteropod (Limacina helicina) has taken a beating from being pulled through a trawl net: you can see the broken edges of its shell. An abundant species with black flesh, each of these sea butterflies are the size of a large grain of sand. In certain conditions they “bloom” and, when fish eat too many, the pteropod’s black coloring stains the fishes’ guts black.

The shell of Clio recurva is a perfect landing strip for a colony of hydroids. Photo: © Karen Osborn
Not only is the inside of this shell home to a pteropod (Clio recurva), but the outside houses a colony of hydroids—the small pink flower-like animals connected by transparent tubing all over the shell. Hydroids, small, predatory animals related to jellyfish, need to attach to a surface in the middle of the ocean to build their colony, and the tiny shell of Clio is the perfect landing site. While it’s a nice habitat for the hydroids, this shell probably provides less than ideal protection for the pteropod: the opening is so large that a well equipped predator, such as larger shell-less pteropods, can likely just reach in and pull it out. “I would want a better house, personally,“ says Osborn.

It was once thought that Clione limacina was found in the Antarctic and Arctic, but it’s likely that they are two separate species. Photo: © Karen Osborn
Gymnosomes are pteropods that lack shells and have a diet almost entirely composed of shelled pteropods. This species (Clione limacina), exclusively feeds on Limacina helicina (the black-fleshed pteropod a few slides back). They grab their shelled relative with six tentacle-like arms, and then use grasping jaws to suck their meal out of the shell.
This post was written by Emily Frost and Hannah Waters. Learn more about the ocean from the Smithsonian’s Ocean Portal.
Indiana Jones' Final Test for the Holy Grail
In the 1989 film Indiana Jones and the Last Crusade, the title hero sets out to find the Holy Grail with only a diary and a map without any labels — and he has to find the grail before anyone else does.
In this comic, Josh Mecouch of Formal Sweatpants shows us that there was an even more difficult final task than the one we saw in the film — and it's one that we non-adventurers often fail.

Comic illustration by Josh Mecouch, Formal Sweatpants. Published with permission; all rights reserved. Read more...
What's your favorite massive object in space?

The "Big Dumb Object," as christened by Roz Kaveney, has been a staple of science fiction for decades. But what's your favorite massive freakin space object? Share your most beloved Dyson Sphere, ringworld or mega-space station below!
Malaria Makes Mosquitoes Meaner

Without mosquitoes, malaria wouldn't be able to infect humans. But in addition to hitching a ride, it now appears that the parasite also alters insect behavior — making infected mosquitoes thirstier for human blood. Like, a lot thirstier.
Paneleirossauros
VjuliaoBom texto, como é apanágio do Marco Santos...
Os ignóbeis socialistas e bloquistas vão levar amanhã mais uma vez a adopção de crianças por duas pessoas homossexuais do mesmo sexo que vivam juntas, ao Parlamento. Não se enganem, todas as manifs, todos os Grandolas Vilas Morenas, todos os Galambas e Dragos, todos os actos de terrorismo de interrupção de membros do Governo em actos públicos, têm um único objectivo “dar crianças aos homossexuais”.
Maria Teixeira Alves, no Corta-Fitas
Graças à jornalista Maria Teixeira Alves, acabei de descobrir que o 25 de Abril foi obra de gays.
Não acreditem se os vossos professores de História vos disserem que naquele fatídico dia de 1974 o povo saiu à rua – em primeiro lugar, porque são com certeza larilas infiltrados no sistema educativo; em segundo, porque não foi o povo quem saiu à rua, foram os paneleiros.
O povo é quem mais ordena? Isso é grito de sado-masoquistas, de certeza.
As pessoas acham que foi uma revolução, mas foi uma parada gay — uma conspiração com o objetivo de dominar homossexualmente este país e legalizar a sodomização de criancinhas recém-adotadas.
E aposto que os militares que a organizaram usavam cuecas de fio dental sob aqueles uniformes – em cada Salgueiro Maia, não se esqueçam, há um bailarino dos Village People em potência. Em cada revolucionário, um homoconspirador desejoso de enfiar a palhinha no rabo da revolução.
Nem quero imaginar o que a pobre mulher deve ter sentido quando alguém se lembrou de meter um cravo no cano de uma metralhadora – por mais que me esforce, não consigo imaginar nada mais gay do que isso. Ainda por cima usaram uma criança como símbolo, os porcalhões, o que só prova que em cada maricas há sempre um pedófilo a espreitar por baixo das saias da Anita.
Somos todos filhos de uma revolução de rabetas – isto é mesmo pior do que pensávamos. E até Zeca Afonso, revelar-nos-á a Alves um dia, gostava de se disfarçar de loira dos Abba enquanto cantava o Grândola Vila Morena diante do espelho.
Um dia a Teixeira Alves chegará à conclusão de que os dinossauros não se extinguiram por causa da queda de um asteroide; os bichos começaram a enrabar-se uns aos outros no período Cretáceo e, pronto, acabaram por desaparecer. Qualquer biólogo vos dirá que uma extinção em massa começa sempre com uma apalpadela no cu e só Deus sabe o que vai ser de nós, pobres humanos, se persistirmos neste comportamento. A Natureza está atenta e não perdoa os indigentes morais, diga lá o que disser o panilas do Darwin.
É preciso ver que os casais heterossexuais também têm muita culpa no cartório: afinal, quem os mandou gerar filhos gays? Não há uma lei que proíba isso? Se não há, devia haver. Existirá algum vírus da paneleirice aguda que os padres ainda não conseguiram identificar nos laboratórios que montaram nas sacristias? Que terrível conspiração é esta e por que razão mais pessoas normais não se afligem como a Teixeira Alves?
Está decidido. Como medida profilática, proponho que doravante todos os pais sejam obrigados a provar que não são maricas antes de serem autorizados a procriar.
Deflated giant duck
|
rachel
shared this story
from |

You'll have seen the pictures of a giant rubber duck floating down the world's iconic waterways, from the Thames to Victoria Harbour in Hong Kong -- it's Florentijn Hofman's brainchild. What you may not have seen is what the duck looks like after it's been deflated, and that's even better -- a kind of puddle of duck, which has a Beatrix Potter-y ring to it until you see it and then it has nothing at all about it that suggests Ms Potter's works.
florentijn hofman's giant rubber duck: the aftermath (via Making Light) ![]()








































