No os voy a mentir, esta entrada me ha costado escribirla. Me ha costado porque cuando vi por primera vez el nuevo naming y diseño del canal de la televisión autonómica de la Comunitat Valenciana, no pude hacer otra cosa que cerrar la ventana de mi navegador y respirar profundamente.

Durante los siguientes días no quise leer nada sobre ella, no quería verla en ningún blog ni diario digital y eso que todos los medios valencianos lo estaban tratando con bastantes artículos al respecto. Al final y porque como diseñador debía llenar mi curiosidad, empecé a leer sobre ella y su gestación.
En la presentación, que fue llevada por Rosa Vidal (directora general de RTVV SAU), nos descubrió un cambio radical, no solo de diseño, sino también de naming, ahora el canal se llama NOU. Si, habéis leído bien, de Canal 9 a NOU (para los que no habláis valenciano, NOU puede significar tanto el número “nueve” como “nuevo”). Cuando el logo era un número, el 9, tenía un juego ya que el 9 de octubre es el día de la festividad de Valencia, ahora solo es eso: “nuevo”.
OK, ahora es “NOU”, pero vamos a ver como defienden el grafismo:
- se basa en el triángulo, que a su vez es un botón de play.
- Cada una de sus letras simbolizan una de las tres provincias de Valencia.
- El nuevo color aguamarina simboliza el mar Mediterráneo, su frescura (aunque a mi me recuerde más a unas gaviotas).
- ¡Ah! Y el juego del alpha en los colores es la representación de la transparencia y la pluralidad.
Después de leer esto, me llevo la mano a la cabeza, un buen facepalm en toda regla, miro de nuevo la marca y no puedo evitar suspirar. De golpe y porrazo han destruido 24 años de historia y personalidad de una marca. Porque como podéis ver en la imagen, el nuevo logotipo no mantiene ninguna relación con el antigua.

Para comprenderlo, debemos volver la vista atrás y ver el camino recorrido. Nació en el año 1989, que como nos recuerda Tomás Gorría, fue de la mano de los diseñadores Ramón Pérez Colomer y Paco Escobar de Delvico Bates. Los colores de la senyera, una Kabel Black y Futura para cerrarlo con armonía. Muy noventero, pero un logo brutal y que todos los valencianos recuerdan con cariño.
Durante su historia solo una vez se rediseñó, aunque siempre fue cambiando pequeños detalles, como por ejemplo eliminar la palabra “canal” de la forma superior. Esta vez el diseño fue de José Vicente Paredes Cosme con el equipo de la agencia CrespoGomar (Rafa Merli, Salva Daríes, Jose Ribelles, e Igor) en 2008. Las formas se simplifican, pero sabiendo muy bien de donde nace y donde debe llegar. Un trabajo lógico y muy bien adaptado.
Después vimos ciertos cambios, creo que ya fueron internamente, que empeoraban el logotipo de José Vicente Paredes, haciendo a mi parecer que estuviera mal acabado. Pero bueno, momentos de crisis ¿no? Además son cambios sutiles que notamos solo los diseñadores gráficos, o eso me digo a mi mismo para convencerme.

Así pues y después de poneros en situación de donde venimos, mirar otra vez la nueva marca ¿que os parece?.
No puedo evitar pensar en los diseñadores que la han profanado: Álvaro Fornas, Begoña Añón, Hugo Tárrega y Jesús Aliaga y preguntarme ¿cómo han llegado a ello? ¿son conscientes del brusco cambio que han realizado? Yo creo que sí y de la misma manera también creo que la culpa no es suya. Creo que esto va más allá del diseñador.
Cuando leo de nuevo la justificación de la marca se me escapa una sonrisa. Parece una justificación de las que hacía en mi época de estudiante, cuando en 1º de carrera, diseñaba y después justificaba sobre lo diseñado, porque realmente no hay valor alguno en la justificación, o por lo menos no son valores de peso. Pero al releerlo por tercera vez, no solo pienso que no tiene sentido, si no que además huele mal, hay algo que no cuadra.

Me doy una vuelta por magazines como Gràffica y el blog de Xelola, donde justifican lo malo del diseño:
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No es continuista con la historia y recorrido de la marca.
- El nuevo diseño no está adecuado al target, al público objetivo (mayoritariamente jubilados).
- No representa nada, es solo estética. No hay fondo, solo reflejo.
- Al ser solo moda, hace que se deje llevar por la tendencia, haciéndolo muy parecido, e incluso copiado de otras marcas. Eso si, con un acabado bastante peor.
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No se lee. No se entiende bien lo que pone.
- Un acabado terrible. No existe el detalle y el cariño.
- El hecho de solo presentar la marca principal, con unas adaptaciones según el canal, es de lo menos profesional que puede haber. Una marca que debe estar viva debería estar por lo menos adaptada a pantalla. Y en este caso, a mi parecer, animada.
Así podríamos estar hasta el infinito y más allá. A cualquier diseñador solo le hace falta verlo una vez para sacar todas las faltas e incoherencias.

Esto solo se puede deber a 2 cosas: incompetencia del equipo que lo ha realizado o porque lo han sacado a toda prisa, como si de una agencia de publicidad se tratara, intentando invertir el menor tiempo posible en el mayor número de piezas o más bien, las 2 cosas.
Porque lo que no he contado es que Canal 9 acaba de pasar por un ERE que se ha cargado al 80% de los trabajadores, y eso duele. Saber que tu canal de televisión está a punto de la quiebra es duro, pero lo peor es que nos han hecho creer que es bueno que desaparezca o se privatice, sin entrar en ningún momento en las razones, que no son otras que su mala gestión. Evidentemente se ha vuelto un canal manipulado por el poder político, pero mejor que esté vivo y podamos salvarlo, que dejarlo morir. Además, no siempre fue así. Yo he crecido con ella y os puedo asegurar que si no fuera por este canal, la gente no sabría lo que ocurre en la Comunitat, además de la labor de preservar la lengua, que en la ciudad de Valencia hay días que solo se puede escuchar nuestro idioma por la televisión, por que por las calles es cada vez más difícil oírlo, pero bueno, ese es otro tema.
Todo esto me lleva a que lo han querido presentar tan rápido porque se acerca 9 de octubre y lo que quieren no es una nueva marca, quieren hacer desaparecer la anterior, borrar ese ERE, borrar esa desinformación, borrar la manipulación con más manipulación. Solo debemos ver la parada de metro donde ocurrió el accidente de metro de hace unos años, que ahora se llama “Joaquín Sorolla”. El accidente de “Jesús” ya no tiene ni el nombre de la parada para ser recordado, y hubieran conseguido su objetivo de borrarlo de nuestras mentes todos esos malnacidos que solo velan por sus intereses si no fuera por la tozudez de los familiares de las victimas, por cierto programa de la Sexta y por el ansia de justicia de muchos valencianos hartos de no ser defendidos.

Por eso es malo el naming, por eso es malo el logo. No está estudiado, no está cuidado, solo es un borrón, solo quieren quitarse de encima sus errores.
Cuando veamos todas las piezas seguro que temblaremos. Ya puedo ver a los diseñadores pidiendo un brief para poder arrancar y estudiarlo con detenimiento e imagino la respuesta “¿Un qué? Tu haz un dibujito así rápido, que no puede costarte tanto, si no, se lo pido a mi sobrino”.
Así que nada, qué aquí señores no hay cultura del diseño, por mucho premio nacional y mucho Príncipe que venga, solo hay que ver toda la comunicación de la ciudad.
Así se trata al diseño en Valencia, así se trata al diseño valenciano. Rápido, sin sentido y mal hecho.
No os voy a mentir, al ver la nueva marca se me cayó una lágrima, porque ella representan todo lo que no es realmente Valencia. Representa esa ciudad de “grandes eventos” y de grandes mentiras, representa el olvido de lo que realmente somos, y sabéis lo peor, que lo están consiguiendo.