Shared posts

02 Aug 16:16

¿Ya no confías en ningún partido político? Bienvenido a la democracia líquida (y III)

by Sergio Parra

AliciaConcluimos esta trilogía sobre la democracia líquida iniciada en I y II, profundizando un poco en los orígenes de la misma, y en su posible futuro.

Los comienzos de la democracia líquida

Un de las primeras personas que atisbó el poder de la democracia líquida fue el autor de Alicia en el País de las Maravillas, que también era un matemático de la universidad de Oxford: Charles Lutwidge Dodgson. Aunque a todos os sonará más por su pseudónimo literario Lewis Carroll. Sus conclusiones las hizo públicas en 1884, en un breve panfleto llamado Los principios de la representación parlamentaria. A pesar el título, el ensayo, en realidad, se lee como un tratado de teoría de juegos, con sus tablas y fórmulas matemáticas.

En ese ensayo ya se abordaba el voto como una especie de moneda: podías “gastar” tu voto en un candidato, que entonces podría, a su vez, gastar el voto que había recibido de ti en otro candidato.

Más de un siglo después, gracias a la tecnología en telecomunicaciones, que nos permite estar conectados unos con otros, y de forma rápida y barata transferir nuestros votos, nuestras “monedas”, podemos firmar cosas en Change.org o crear una iniciativa en Kickstarter para recaudar fondos que permitan producir una película de Verónica Mars. Y también podemos llevar las ideas germinales de Carroll a unos niveles que hace solo una década hubieran resultado, cuando menos, utópicos.

Los votos pueden circular así por la red como lo hacen los vídeos de gatitos o los tuits. Hasta que la experiencia o los conocimientos van teniendo más peso en el resultado final de una votación, al mismo tiempo que evitas que el poder resida en grupos de personas muy grandes.

s

No necesitas ser experto en todo para que tu voto importe. Puedes escoger tus objetivos, y dejar que la gente en la que confías en otros campos se ocupen de los demás. (…) Lo más interesante de las democracias líquidas es que ya usamos esta estrategia de votación delegada en otras decisiones más informales sobre el estilo de vida. Cuando estás intentando decidir dónde cenar, llamas a tu amigo gastronómico, pero también tienes un amigo cuyo gusto musical nunca te ha fallado, y otro que siempre está a la última sobre las novelas que merece la pena leer. En las redes de amigos y conocidos surge de manera habitual una división del trabajo; no todas las recomendaciones reciben el mismo trato, porque cada individuo tiene su propio gusto y su propia área de especialización. Cuando tomamos decisiones culturales, en muchas ocasiones dejamos que la elección la haga por nosotros algún experto de nuestra red. Las democracias líquidas se limitan a aplicar el mismo principio a las decisiones políticas.

Ignoro si la democracia líquida se instaurará algún día. Tal vez no lo haga nunca. Quizás ocurra dentro de un siglo. O quizás en pocos años algún país nórdico empiece a funcionar de ese modo, y el resto de países no tardarán en imitarlo. Hace sólo una década nadie apostaba por Wikipedia. Ni por la idea contraintuitiva de que la gente, en su tiempo libre, produciría contenidos en blogs que incluso superarían a sus homólogos profesionales.

Ni mucho menos que todos nosotros llevaríamos ese poder en el bolsillo, en forma de smartphone, para ir conectando cada vez de forma más fluida y selectiva con las personas que nos interesan, e incluso con personas que a priori nunca nos habrían interesado, produciendo toda clase de datos acerca de nuestras preferencias, movimientos y búsquedas para llevar a cabo minería de datos. Solo fueron diez años y todo cambió. Tal vez en diez años todo volverá a cambiar, y le podremos dar una patada al plasma de Rajoy y otra la demagogia buenrollista de Rubalcaba.



02 Aug 02:55

¿Ya no confías en ningún partido político? Bienvenido a la democracia líquida (I)

by Sergio Parra

Plasma de Rajoy, versión Gran Hermano celtíberoConfieso que estoy hecho un lío. Lo estoy a rebufo del affaire Bárcenas, de los ERE´s de Andalucía, de los sinvergüenzas de Valencia que construyen aeropuertos sin aviones, y del jeto de Rajoy en un plasma soltando lugares comunes, en plan Gran Hermano celtíbero. A estas alturas de la película (de terror), pues, ya no sé a quién debo dirigir mi voto en las próximas elecciones, si a los hippies “tol mundo er güeno” pseudocientíficos, antitransgénicos y antivacunas de las izquierdas o a la caverna retrógrada, religiosa y meapilas que se encomienda a la Virgen para que ella subsane el fregado en el que andan metidos.

Vote a quien vote, me siento estafado. Sé que ambos me robarán la cartera. Sospecho que si deposito mi confianza en un partido pequeño, en cuanto se haga mayor, en cuanto abandone la posición “no tengo nada que perder”, acabará haciendo exactamente lo mismo. Y encima, como se ha demostrado, una formación política puede incumplir punto por punto todo su programa y yo no podré arrepentirme hasta transcurridos los cuatro años de rigor. Ni siquiera me dejarán quemar Barcelona o Madrid por la rabia, porque encima me iré a casa con un ojo menos de resultas de un bola de goma.

Dada esta situación, uno se pregunta, quizá de un modo un tanto apocalíptico, si no estamos viviendo, de facto, en una dictadura que finge no serlo. O directamente, si a político solo se meten pícaros y estultos con una gran facilidad para hacer teatro y mentir sin que se le caiga la cara de vergüenza (o tal vez es el propio sistema el que te invita a convertirte en eso, tal y como denuncian algunos técnicos).

¿Qué tipo de democracia quieres?

GHA grandes rasgos, el problema de la democracia actual se puede resumir en dos posturas. Apostar por una democracia pura, en la que los ciudadanos voten y decidan directamente, sin intermediarios, a propósito de todas las decisiones importantes. ¿La seguridad social debe financiar la homeopatía? Preguntemos al pueblo. ¿Debemos construir más kilómetros de AVE? Preguntemos al pueblo. ¿Eliminamos el Senado? Preguntemos al pueblo.

Este tipo de democracia resultaría, a la larga, perniciosa para todos, porque la mayoría de nosotros no tenemos el tiempo (y a veces ni las ganas) de profundizar en absolutamente todos los temas. Uno puede haber leído mucho sobre los beneficios de tener un medio de transporte como el AVE. O puede que haya pasado meses buceando en ensayos clínicos sobre homeopatía. Pero nadie puede dominar todos los temas. De hecho, en la mayoría de los temas, todos nosotros somos unos completos ignorantes. Imaginaos el resultado, pues: la mayor parte de las decisiones complejas se dirimirían por parte de una mayoría de personas ignorantes en dicho tema.

Así que al final acabaríamos tomando decisiones erróneas. Sería profundamente democráticas, eso sí, pero también profundamente erróneas. Como si a la hora de decidir el grosor de los pilares maestros de un rascacielos de 50 plantas le preguntáramos a todo el que pase por allí, y no a los ingenieros. La democracia directa, en consecuencia, resulta tan nociva como sus opuestos, como las tiranías, las monarquías, o las teocracias.

El otro tipo de democracia, en la que actualmente estamos inmersos, evita preguntar sobre toda clase de temas al pueblo, derivando esa responsabilidad a un comité de expertos. Es decir, las formaciones políticas. Cedemos nuestra confianza a un grupo de personas que se dedica, supuestamente, a profundizar en todos los temas que a nosotros se nos escapan. Delegamos. En esta clase de democracia representativa, al final, lo que más importa son los resultados (o explicar de la forma más pedagógica posible la razón de que se decida, por ejemplo, subir determinado impuesto o cualquier otra medida impopular que, a largo plazo, tendrá beneficios para todos).

Esta clase de democracia parece tener mejor pinta que la democracia pura. Al fin y al cabo, sólo los médicos operan a corazón abierto. Sólo los jueces te condenan al trullo. Sólo los pilotos manejan aviones comerciales. Así pues, sólo los políticos y los expertos que ellos designen deberán tomar las mejores decisiones para el pueblo. Pasada la legislatura, el pueblo echará cuentas y decidirá o no volver a confiar en esa formación política.

El problema, dadas las circunstancias, es que los políticos parecen tontos, en el mejor de los casos, o directamente son unos mangantes, en el peor. Si no podemos confiar en el vecino tonto, pero tampoco en la integridad intelectual y moral del experto, ¿qué nos queda?

En la próxima entrega de este artículo trataremos de responder a esa pregunta.



02 Aug 02:42

Sólo un ni-ni puede aún salvarnos

by César Rendueles

working_poor

El listón está alto, pero tal vez una de las modas sociológicas más irritantes de las últimas décadas haya sido la popularización del concepto de “exclusión social”. Al menos en sus versiones institucionales, consiste en entender la desigualdad social como una lista de invitados incompleta. Añadir a más gente puede ser difícil –hay que encontrarlos, prestarles un traje y convencer a los invitados más esnob de que no van a robar la cubertería– pero no entraña ningún conflicto sistemático. Si en la lista no aparece tu nombre, pues te añaden y ya está.

Es una doctrina teórica y empíricamente endeble. Fue inservible para dar cuenta de como se gestaba la crisis económica, y sus aplicaciones cuantitativas más exigentes tienen la capacidad informativa del horóscopo del Yo Dona. Pero, por encima de todo, es políticamente muy conservadora. Su moraleja es, aproximadamente, que las sociedades ricas tienen tal grandeza moral que incluso la chusma puede llegar a participar en la fiesta de la democracia.

La tradición política emancipatoria planteó exactamente lo contrario. Los perdedores del capitalismo son agentes privilegiados del cambio social. Son los únicos que están en condiciones de impulsar algunos cambios políticos que beneficiarían a todo el mundo, pero que ningún otro grupo puede defender porque están atrapados en sus intereses particulares cortoplacistas.

Por ejemplo, todos entendemos que en una sociedad altamente tecnificada sería razonable dejar de tratar el trabajo como si fuera un bien escaso e idear mecanismos para repartirlo y así disponer de más tiempo libre. Pero los que aún nos aferramos a trabajos precarios estamos poco dispuestos a asumir los costes y los riesgos de la transición a un sistema más sensato, pues nos podría deparar perjuicios importantes en el corto plazo. Somos capaces de imaginar esa reorganización social y apreciar sus ventajas, pero para impulsarla tendríamos que convertirnos en héroes dispuestos a inmolarnos en el altar de la racionalidad política. En cambio, si toda tu familia lleva diez años en el paro y en tu ciudad hay un 70% de desempleo juvenil, es más fácil que la destrucción del mercado laboral tal y como lo conocemos te parezca una plan factible y moderado.

Eso es lo que venía a decir Marx cuando explicaba que el proletariado era la clase universal. La expresión no es muy afortunada. Suena a que la clase obrera industrial es el mesías redentor de la humanidad. De hecho, a menudo se ha usado la tesis de Marx para justificar un obrerismo de lo más majadero. Hay gente que cree que ser un trabajador descualificado proporciona una perspectiva clarividente de la realidad social y una aguda inteligencia ética. Es una idea rara. Yo diría que estar explotado, humillado y desesperado no te vuelve especialmente lúcido.

En realidad, Marx se refería a que los distintos grupos que participan en el capitalismo están enfangados en una especie de dilema pragmático generalizado que les impide sacar partido de los avances políticos, tecnológicos y sociales contemporáneos. Los asalariados pobres pueden romper ese impasse porque sus propios intereses generales a corto plazo pueden llegar a coincidir con los de la mayoría de la gente a largo plazo.

Es una hipótesis peligrosa que puede generar vomitivos niveles de dogmatismo populista. Pero también es fascinante… y realista. Las asociaciones de apoyo mutuo creadas y autogestionadas por los perdedores de los inicios del capitalismo fueron el germen de los movimientos antagonistas que intentaron (y, al menos en parte, consiguieron) frenar el nihilismo mercantil. Hoy los movimientos cooperativos en contra de los desahucios lideran la lucha contra décadas de ignominia especulativa y economía-ficción.

Tal vez el gran timo piramidal del turbocapitalismo español no tenga solución. Pero si nos quedan ganas de encontrar la salida vamos a necesitar la ayuda (mutua) de casi cuatro millones de parados de larga duración, varios millones de trabajadores migrantes pobres, algo así como un millón de viudas depauperadas, cientos de miles de familias desahuciadas, un gigantesco ejército de teleoperadores, reponedores, camareros, ni-nis… Vaya, a mí me sale un montón de gente.


02 Aug 02:29

Universo 25 y el problema de la abundancia absoluta

by wicho@microsiervos.com (Wicho)

En 1968 el etólogo John B. Calhoun metió en un entorno en el que no les faltaba de nada, salvo espacio en cuanto la población creciera, a cuatro pares de ratones, que en cuanto comenzaron a sentirse cómodos en su nuevo entorno comenzaron a reproducirse.

Universo 25 y su creador
Universo 25 y su creador - foto vía Wikipedia

Al año la población de Universo 25 era de 620, pero a partir de ahí todo comenzó a ir mal cuando la competición por el espacio comenzó a dar al traste con las normas de comportamiento de los ratones.

En menos de dos años habían dejado de reproducirse, tanto porque las hembras rehuían a los machos como porque estos pasaban de ellas para dedicarse a acicalarse.

Sí, se trataba sólo de ratones, pero la historia de este experimento, que cuenta Pepe Cervera en Universo 25, la utopía fatal, da como para pensar.

Hay más detalles del experimento en The Behavioral Sink.

# Enlace Permanente

30 Jul 16:49

¿Cuántas veces verás a tus padres antes de que ya no estén? Hay una página web para calcularlo

by alvy@microsiervos.com (Alvy)

Seeyourfolks-1

Una calculadora tan práctica como a veces un poco cruel o tristemente realista: todo depende de cómo se mire. Se llama simplemente See Your Folks (Ver a tus padres) y con cuatro datos sobre dónde vives, cuántas veces visitas a tus padres al año y sus edades te dice cuántas veces más los verás en el resto de tu vida. Y a partir de ahí, a meditar.

Al parecer en la fórmula intervienen los cálculos de esperanza de vida de la Organización Mundial de la Salud y la frecuencia de las visitas, que obviamente es el factor clave. Tan sencillo como ingenioso.

# Enlace Permanente

30 Jul 16:48

La nueva fórmula para el autoconsumo de energías renovables

by alvy@microsiervos.com (Alvy)

Energia-Fotovoltaica-Amort

Esta es la mejor explicación que he encontrado hasta el momento respecto al tema del nuevo decreto relativo al autoconsumo de energía renovable y el famoso «quieren cobrar incluso a la gente que genera su propia energía»: Nuevo decreto para el autoconsumo de energías renovables (En Naranja). Tampoco está nada mal El sol ya no es gratis en El País.

Basicamente el asunto es que se deja de pagar a los individuos que generen su propia energía y la vuelquen a la red eléctrica, algo que hasta ahora era posible –y rentable– y que fomentaba las energías renovables y limpias.

La amortización [de los sistemas denergías renovables] se alejaría mucho de los cinco o seis años que suponía hasta ahora, y se acercaría más a los 15 que a los 10 años (…) lo cual lo aleja mucho de una rentabilidad razonable, ya que se trata de una inversión considerable en una instalación que requiere cierto mantenimiento (aunque no mucho) y que tampoco está libre de averías o percances climatológicos.

Con la nueva normativa, la única energía que puede «no pagarse» es por tanto la que se autogenere y consuma de forma instantánea, que normalmente sería la fotovoltaica –como en el ejemplo– o eólica (que no se menciona pero también funciona por la noche; de hecho van surgiendo poco a poco diferentes modelos para el hogar además de otras rarezas). Estas alternativas equivalen simplemente a no usar la red eléctrica, aunque a pesar de todo haya que pagar ciertas cuotas y conceptos como el «respaldo» como algo impepinable.

(Colateralmente: todos los «inventores» de máquinas de movimiento infinito = energía infinita han sido porculizados instantáneamente puesto que ya no pueden forrarse revendiendo esa energía.)

(Vía ING: En Naranja.)

# Enlace Permanente

30 Jul 16:41

humorcruel: Sobredosis nigga.



humorcruel:

Sobredosis nigga.

28 Jul 21:07

Si no sale ardiendo de lo más profundo de tí... no lo hagas

by Idoia L. Cantolla

Mi abuela solía decir en determinadas ocasiones "por el santo que sea, ora pro nobis" que viene a ser algo así como que bienvenidas las cosas que provocan resultados positivos... En este caso, si un anuncio de bebida sirve para que la gente conozca a Charles Bukowski... Ora Pro nobis :) 

 

"Si no sale ardiendo de lo más profundo de ti, a pesar de todo, no lo hagas. A no ser que salga espontáneamente de tu corazón, de tu mente, de tu boca, de tus entrañas; no lo hagas. Si lo haces por dinero o por fama, no lo hagas. Si lo haces para llevarte mujeres a la cama, no lo hagas. Si te cansa solo pensar en hacerlo, no lo hagas. Si estás intentando escribir como cualquier otro, olvídalo. Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti, espera pacientemente. Pero si nunca llega a rugir, haz otra cosa. Si primero tienes que leerlo a tu esposa, o a tu novia, o a tu novio, o a tus padres, o a cualquiera; no estás preparado. No seas pesado y aburrido y pretencioso. No te consumas en el amor propio; no lo hagas. A no ser de que salga de tu alma como un cohete, no lo hagas. A no ser que el sol que hay dentro de ti esté quemando tus tripas, no lo hagas. Cuando sea verdaderamente el momento, si has sido elegido, sucederá por sí solo. Y seguirá sucediendo hasta que mueras. O hasta que muera en ti. No hay otro camino. Y nunca lo hubo."


28 Jul 16:49

Enviado por Wambeats.



Enviado por Wambeats.

28 Jul 16:49

Inteligente forma de interpretar las banderas de algunos países

Se trata de una campaña para “Grande Reportagem", una revista portuguesa.

Agencia publicitaria: FCB, Lisboa.

1. China:

  • Niños de 14 años trabajando.
  • Niños de 14 años estudiando.

2. Colombia:

  • Exportación de bananas.
  • Exportación de café.
  • Exportación de cocaína.

3. Somalia:

  • Mujeres que sufren mutilación genital.
  • Mujeres que no sufren mutilación genital.

4. Angola:

  • Infectados por VIH.
  • Infectados por Malaria.
  • Gente con acceso a cuidado médico.

5. Brasil:

  • Viven con menos de 10 dólares al mes.
  • Viven con menos de 100 dólares al mes.
  • Viven con más de 100000 dílares al mes.

6. La parte azul debería ser mayor para ser cierto:

  • A favor de la guerra de Iraq.
  • En contra de la guerra de Iraq.
  • No saben dónde está Iraq.
28 Jul 16:34

Photo



27 Jul 09:14

tastefullyoffensive: Movie Posters Recreated with Comic Sans...





















tastefullyoffensive:

Movie Posters Recreated with Comic Sans and Clip Art [via]

Previously: Movies Described with the Same Sentence

26 Jul 17:06

Gato goooooooordo.

26 Jul 16:33

tastefullyoffensive: Movies That Can Be Described With The Same...













tastefullyoffensive:

Movies That Can Be Described With The Same Sentence [via]

26 Jul 16:32

La historia de The Carlton contada por Alfonso Ribeiro

by Ana Belén Vela

Casi todos los bailes de moda de los 80 y 90 fueron creados de buena fe, aunque ahora esto nos pueda parecer imposible, bailes como ʻla Macarenaʼ, ʻVogue Dancingʼ y el ʻRunning Manʼ se hicieron para hacerte parecer guay en la pista de baile.

Hay un baile de los 90 que parte de la pura estupidez: el Carlton, el baile característico de Carlton Banks en el príncipe de Bel Air.
Pero lo que mucha gente no sabe, dice Alfonso Ribeiro, el actor que interpreta a Carlton, es que no se trata de un ʻespasmo carrozaʼ por casualidad.

Buzzfeed consiguió al protagonista para hablarnos del legendario baile, y ésta es la historia:

“En el vídeo ʻDancing in the darkʼ de Bruce Springsteen y Courteney Cox, Bruce empuja a Courteney al escenario donde ella básicamente baila así.”

“Estaba también el vídeo de ʻEddie Murphy´s Deliriousʼ donde baila ʻThe White Man Danceʼ.”

“Lo que hice fue coger los dos bailes juntándolos haciendo el de mi personaje. Pero principalmente es ʻThe White Man Danceʼ, así que es de ahí de donde el baile viene”, dice Alfonso.

Una de las razones por las que el baile de Carlton ha llegado a ser lo que es, podría ser porque todo el mundo parece idiota mientras lo baila.
Y encima casi nadie lo hace bien. El propio Carlton te lo diría, lo estás haciendo mal:
“El mayor fallo es que la gente no lo entiende, no saben cómo es el baile, los brazos llevan al cuerpo, y ellos siempre intentan seguir los brazos. Lo hacen mal.”

Por supuesto, el príncipe de Bel Air creó también otro baile con los pasos de ʻJump on itʼ, y se ha convertido en el favorito en las bodas cuando toca hacer la gracia.

Alfonso da fe de que ese baile es fruto de un esfuerzo de grupo encabezado por Will Smith:
“Realmente fue Will. Will dio con él. Estábamos allí juntos, pusieron la música, y ya sabes, cuando estás creando, te dejas llevar por las cosas. Simplemente lo hicimos juntos, Muchas cosas vienen de simplemente estar en el set y hacer el payaso y divertirse. Seguimos con ella, nos divertimos, y acabó saliendo en la serie. Nunca pensamos que llegaría a salir.”

Vía: Traducción libre de Buzzfeed

La entrada La historia de The Carlton contada por Alfonso Ribeiro aparece primero en Soy Carton Banks.

22 Jul 15:27

Cristian Campos: Mafia de uno

by Cristian Campos

el padrino

Fue entrañable ver a Mariano Rajoy leer su respuesta a la pregunta pactada con el diario ABC durante la rueda de prensa del pasado lunes. Ni para memorizar cuatro tópicos ajados («esto es una democracia seria» y demás festivales del humor cañí) es capaz ya este hombre de despegar la cara de la almohada. Mencionó Rajoy en su respuesta el Estado de derecho y dio lecciones a la prensa sobre lo que no hay que pedirle a un presidente del Gobierno. Básicamente, explicaciones.

Hasta a Rodríguez Zapatero, sin duda alguna el presidente con mayores sofocos intelectuales de todos los que hemos padecido en este país, se le intuía un conocimiento superficial pero firme de los fundamentos éticos de una democracia. Lo de Rajoy, un señor de provincias que a falta de talentos reseñables lleva a gala su previsibilidad, está más cerca del caciquismo autista que de Blair, Sarkozy o Merkel, tres políticos a los que, intuyo, le gustaría parecerse. Para muestra, el ostentoso desprecio del presidente del Gobierno por la prensa. Que es a fin de cuentas, y con todas sus miserias y mezquindades a cuestas, el único contrapoder eficaz que le queda al sector privado en este país. Rajoy es previsible, eso es cierto. También lo es un buzón que se traga todo lo que le echen sin moverse jamás ni un miserable centímetro de donde lo han plantado. ¡A ver si va a resultar que el presidente del Gobierno está confundiendo el Estado de derecho con el Estado de berberecho!

Berberecho es ese individuo que languidece en su mesa de trabajo como un fax obsoleto y que vegeta inadvertido a la espera del día de su anodina y mohosa jubilación. A los berberechos resulta imposible despacharlos porque, como ya sabrán ustedes, en España por ley los trabajadores no se contratan: se adoptan. Un berberecho en una empresa de tamaño mediano es un estorbo. Una docena de ellos son garantía de quiebra. Desde hace casi dos años ocupa la presidencia del Gobierno el berberecho alfa de la casta política española. En consecuencia, Rajoy no toma decisiones: las sifonea. Lo raro es que a día de hoy España no se haya desgajado espontáneamente del resto de Europa, aunque sea por vergüenza torera, para hundirse en el océano como una nueva Atlántida de la raza de los bivalvos bípedos.

El caso es que durante la última semana la palabra más repetida en la prensa española para referirse al caso Bárcenas ha sido mafia. Sobre la mafia se ha escrito con precisión en dos libros. En el clásico Historia de la mafia, de Salvatore Lupo, y en Cosa Nostra. Historia de la mafia siciliana, de John Dickie. Y digo con precisión porque sobre la mafia gravita algún que otro mito. Concretamente, dos. El primero de los mitos es el del origen de la propia mafia, ese supuesto código de honor siciliano inmortalizado por Pietro Mascagni en su ópera Cavalleria Rusticana (caballerosidad rústica). El segundo, el de su funcionamiento interno.

Del funcionamiento interno de la mafia se sabe muy poco, por no decir casi nada. Y esa minúscula nuez de conocimiento no ha salido de investigación alguna sino de la boca de los pentiti, los arrepentidos de la organización. Los pentiti hablan poco o mucho, pero lo hacen caprichosamente y desde luego no a causa de un súbito ataque de amor por la ley y el orden. En realidad nadie, ni siquiera los propios jueces, fiscales y policías italianos que llevan décadas investigando las actividades de la mafia, conoce con exactitud cuánto hay de verdad, cuánto de mentira, cuánto de distorsión y cuánto de sabotaje en las declaraciones de los pentiti. Sus informaciones suelen ser parciales, inconexas, incoherentes y alucinadas. En ocasiones, el arrepentido parece estar repitiendo los estereotipos del cine de mafiosos: una escena de El Padrino, un ajuste de cuentas sacado de Casino, un capo con los arrebatos paranoicos de James Cagney. En otras ocasiones, el pentiti dice renegar de la organización por coherencia intelectual: «No soy yo el que ha traicionado a la familia, es ella la que me ha traicionado a mí al deshonrar el código de honor». Pueden imaginarse la estratosférica confusión de los interrogadores.

Así que la duda no es ya si los pentiti mienten o dicen la verdad sino hasta qué punto han llegado a creerse ellos mismos los mitos de la cultura popular sobre la mafia. Ni siquiera la existencia de ese legendario ritual de iniciación en el que el futuro miembro de honor sostiene una estampita en llamas de la Madonna mientras jura lealtad y silencio hasta la muerte parece 100% segura. Aunque sí parece serlo el sistema de valores en el que se basa ese supuesto ritual. Como explica John Dickie en Cosa Nostra, «diversos rumores sobre la existencia de ese pintoresco ritual se habían descartado previamente considerándolos mero folclore, y todavía hay partes de las evidencias proporcionadas por Buscetta [uno de los arrepentidos más famosos de la historia –ndr] que parecen ir en contra del sentido común. Sin embargo, ha quedado muy claro a partir de los testimonios de Buscetta, de Lo Scannacristiani [Giovanni Brusca, otro conocido pentiti –ndr] y de otros que los mafiosos se toman estas cosas muy en serio, como cuestiones de honor».

La mafia de la cultura popular es una organización criminal secreta con una fuerte estructura jerárquica, regulada internamente por un código de honor centenario y a la que se le presuponen ciertos rasgos folclóricos. Pero ese es un estereotipo falso según el cual se es mafia o no se es, se pertenece a la familia o no se pertenece, se ha jurado lealtad o no se ha jurado. La realidad es que las fronteras de la mafia son mucho más borrosas que eso.

La mafia no es una banda criminal al uso. Es un paradigma. Un marco de creencias macerado durante décadas y en el que se mezclan folclore, mito y realidad. La mafia violenta y criminal de la cultura popular, la que ejecuta a traidores y trafica con drogas, sexo, juego o influencias políticas, es apenas la punta del iceberg de la mafia real. Ciertamente, al fondo a la derecha de cualquier negociado mafioso late siempre la amenaza última de la violencia física al igual que al final de la más anodina e inocua norma administrativa late el Código Penal (y esa coacción es, de hecho, lo que distingue una ley, estatal o mafiosa, de un uso o una costumbre). Pero lo cierto es que en muchos de los más rentables negociados mafiosos ni siquiera se recuerda el nombre del último finiquitado. La violencia dejó de ser necesaria cuando la mafia se infiltró con tanta eficacia en el imaginario popular que le permitió actuar incluso allí donde no llegaba el brazo de sus ejecutores. Una vez llegados a ese punto de no retorno, la mafia se convierte en el estado por defecto de la organización social. En el Estado.

Porque la mafia no es un capo, un soldado, un infiltrado, un sobornado, un corrupto o cientos de ellos. Es una niebla de contornos difusos que cala fino y que todo lo empapa dado el tiempo necesario. Y de ahí, precisamente, la ya vieja duda: ¿hasta qué punto sigue el Estado italiano siendo Estado? La mafia no tiene ningún interés en enfrentarse al Estado. Su intención es replicarlo manteniendo su arquitectura básica y usurpar sus funciones como lo haría un clon defectuoso. La mafia es al Estado lo que Bizarro a Superman, no lo que el Joker a Batman. En palabras de un amigo napolitano: «En Nápoles todo parece diseñado al revés con el único objetivo de joderle la vida a los ciudadanos».

Y es en este último punto donde pecan de inocencia los que utilizan la metáfora de la mafia para referirse al caso Bárcenas. La mafia no es un elemento extraño infiltrado en el cuerpo sano del Estado español. El Estado español, la arquitectura institucional de este país, ES mafia. No la mafia de Uno de los nuestros, sino la real. La que imita de forma zafia las funciones de los Estados democráticos de derecho llevándoselo crudo por el camino.

luis bárcenas

Lo que no suele explicarse es que si la mafia ha podido fagocitar parte del Estado italiano y Bárcenas distraer decenas de millones de euros incrustado en la sala de máquinas de uno de los dos principales partidos políticos españoles es porque ambas estructuras, la criminal y la administrativa, compiten por el control de la sociedad a partir de una misma concepción de la realidad. El virus de la corrupción no se infiltraría con tanta facilidad en la célula del Estado si ambos no compartieran la misma arquitectura genética. La mafia cobra impuestos, dice proporcionar protección a los ciudadanos, ofrece un simulacro de seguridad jurídica llamado código de honor, se regula internamente de acuerdo a una serie de reglas opacas e ininteligibles que solo conocen los iniciados y que nada tienen que ver con las de la sociedad sobre la que ejerce su poder, se arroga el monopolio de la violencia, acapara el derecho de traficar con franquicias y privilegios en función de sus intereses del momento y replica las jerarquías de la familia tradicional. Hasta Bárcenas encaja como un guante en la figura del pentiti: dice sin decir, miente, se arrepiente de sus declaraciones y las niega para luego reafirmarse añadiendo nuevos detalles, revela datos verdaderos entremezclados con datos falsos, actúa por despecho y traiciona a los que él cree que han violado el código de honor interno de la organización a la que habían jurado fidelidad. Por no hablar de la contraparte, esos mensajes de Rajoy en los que este le pide que sea fuerte, que resista, que confíe en la familia, que están en ello, que calle.

En España, el Estado se las ha apañado históricamente para lograr que cualquier actividad económica y personal, sea del tipo que sea, necesite de su previa aprobación, pase por caja y quede parcial o totalmente en sus manos. En nuestro país los sistemas políticos pasan pero la casta es eterna. A veces esa casta es la monarquía, a veces la clase política, a veces los curas, a veces el ejército, a veces la aristocracia, a veces el pueblo y frecuentemente combinaciones diversas de todos ellos. En España no hay empresa del IBEX 35 que sea estrictamente privada: todas ellas medran, sin excepción, a apenas unos palmos del Estado y en casi todos los casos de la mano del rey. Un ejército de tres millones de españoles cobran su sueldo directamente del Estado. Otro ejército de unos cuantos millones más no tiene mayor horizonte vital que llegar a formar parte algún día de esos tres millones. Un tercer ejército, también de millones, recibe algún tipo de prestación directa (pensionistas) o indirecta (estudiantes). Pero el mayor ejército de todos es el formado por las miles de empresas del sector privado que viven en exclusiva del Estado: Iberia, las eléctricas, todo Florentino Pérez, la banca. España es una nación de funcionarios de hecho.

El Estado, además, te ficha cuando naces, te educa hasta que te salen canas, te casa, recauda su parte cada vez que mueves un euro desde el punto A al punto B, obstaculiza y entierra bajo una montaña de requisitos burocráticos absurdos cualquier movimiento que tengas en mente y te esquilma hasta el tuétano cuando mueres. Su omnipotencia es total y absoluta. Pedirle educadamente a uno de los dos principales beneficiarios de ese estado de cosas, el PP, que se abstenga de actuar como el cacique Calfucurá es como pedirle a Totò Riina que se busque un trabajo honrado de reponedor de champús en el Mercadona.

La alternativa a ese estado de cosas en una democracia madura sería la sociedad civil. Pero en España la sociedad civil, como la mafia en Italia, no ha mostrado jamás el más mínimo interés en enfrentarse al Estado. Su única aspiración histórica ha sido replicarlo, pero de acuerdo a sus caprichos del momento. Su más reciente antojo ha sido el de conseguir que los zoquetes pobres puedan rascarse los cojones a dos manos en los recintos universitarios exactamente de la misma manera que lo hacen los zoquetes ricos. ¡Si supiera la comunidad educativa cuántas universidades son necesarias en España para mantener a los adolescentes en el analfabetismo más absoluto! Exactamente 79, de las que solo cuatro aparecen en el ranking de las 300 mejores del mundo y siempre más allá del puesto 200.

Conociendo el nivel no resulta extraño ver a los mejores estudiantes españoles, ese lobby carpetovetónico de la ceporrez, negarle el saludo al ministro de Educación con una mano mientras con la otra recogen los 3000 euros que ese mismo ministro les entrega junto con su premio nacional de fin de carrera. Preguntados al respecto, algunos de los estudiantes lograron balbucear un simulacro de justificación. “«Los premios no los da el ministro sino el Estado». Es una gran reflexión que no podría haber salido más que de la boca de los mejores estudiantes españoles: el Estado como una entidad espiritual que todo lo ilumina y que actúa por encima de los miembros de carne y hueso que lo componen. Entonces tampoco Al Capone mataba. Mataba la mafia, claro. Curiosamente, a la hora de embolsarse los 3000 euros ninguno de ellos se los reclamó al Estado, sino al burócrata de turno que sostenía el sobre. Debía de ser el Estado, que había descendido de las alturas y adoptado forma humana durante unos segundos para poder pagarles así a ellos la amoto pa’l verano. Como Zeus, pero en versión funcionario dadivoso.

La prueba de que en este país no hay rebelión social sino pura y simple competencia por los despojos de la rapiña estatal es que no se le conoce reivindicación alguna a los llamados movimientos sociales que no gire alrededor de la pasta. En este país todo se arregla con dinero. Sirva el ejemplo del párrafo anterior: según la mitología hispana, los malos estudiantes se convertirán en futuros premios Nobel si se les paga una beca. La confianza de los españolitos de a pie en el poder redentor del dinero es francamente entrañable. A un murciélago español cejijunto le tiras un euro y se convierte en un querubín rosadito con plumas de algodón. En España ya no hay ciudadanos: hay gremlins. Solo que en vez de agua necesitan leuros para activarse.

Por supuesto, esto no tiene ninguna solución. En la metáfora del cesto de manzanas podridas siempre queda la opción de tirar el cesto y comprarse uno nuevo. Pero no podemos comprarnos una España nueva. De lo que sí disponemos, a falta de soluciones, es de vías de escape. Vivir al margen del país y sus masas y sus neurosis, romper los lazos con cualquiera que no forme parte de tu círculo más cercano, esquivar hasta el límite de lo razonable los peajes con los que el Estado y la sociedad civil española intentan zancadillear a los ciudadanos sanos, dejar de votar cuando no hay elección posible sino tan solo un plebiscito provinciano, moverte por el subsuelo social, rechazar olímpicamente cualquier brizna de información procedente de cualquiera que no viva única y exclusivamente de su trabajo, renegar de la mitología colectivista castiza y despreciar con toda la fuerza de tu elitismo toda aquella idea defendida por más de dos españoles a la vez. Evitar a jetas, chulos, hidalgos, beatos, mediocres, mierdas y pazguatos. Huir, aislarse en el bosque, en los límites del poblado, a la manera defendida por Ernst Jünger en La emboscadura. Vivir como si fueras el último ser vivo sobre la faz de la tierra. Ser un hombre. Una mafia de uno.

22 Jul 15:11

Qué recuerdos del Chavo :D









Qué recuerdos del Chavo :D

22 Jul 08:56

Photo



20 Jul 13:58

Entre estados fallidos y ética putrefacta

(AE)
Hace pocos días, la revista Foreign Policy presentaba su “Informe Anual de Estados Fallidos” el cual ha provocado una gran controversia no tanto por la clasificación en sí – no hay duda alguna que haberlos, haylos – sino por los criterios y los paradigmas utilizados.

¿Cómo se define un estado fallido? Los analistas que preparan este informe lo calculan aplicando 12 criterios, entre ellos presión demográfica, refugiados, agravios a grupos, fugas de personas, desigualdad en el desarrollo, deslegitimación del estado, servicios públicos y otros.

Este año, quien se lleva la palma en términos de “mala gobernanza” son Somalia, R.D. Congo, Sudan, Chad y Zimbabue por mencionar algunos. No es extraño oír el clamor de países y analistas que consideran informes así inexactos y en algunos casos humillantes, pues aplican unos baremos cuando menos polémicos al reflejar un concepto de mala gobernanza demasiado vago, dejando que la apariencia de “normalidad estructural” pueda ocultar factores negativos insospechados.[...] Leer más!

20 Jul 11:45

Eso sí lo tengo claro por @pasandodeti


19 Jul 10:56

What We All Fear

What We All Fear

Submitted by: Unknown

Tagged: ouch , gif , true story , funny , g rated , dating
18 Jul 21:44

Miguel Iríbar: El picante

by Miguel Iríbar

Me caen bien los mexicanos. Me intriga su relación con el dolor y la muerte. Suelo decir en los monólogos que las chicas a las que les gusta el picante son más cañeras sexualmente que las que no, ya que el picante no es exactamente un sabor, sino un dolor, por lo que deduzco un cierto gusto por la violencia consentida. Esta teoría también afecta a los hombres, pero estos me preocupan menos. Son solo tribulaciones de alguien con mucho tiempo libre, pero me gusta pensar que llevo razón.

Sea como fuere, me fascina que los mexicanos puedan desayunar algo que haría explotar el esófago de cualquiera, referirse a todo con diminutivos naif, mientras ven en el periódico fotos de personas decapitadas por los narcos y decoran su casa con calaveras. Me encanta que por las noches sea más fácil encontrarte a un tipo que cobra por darte descargas eléctricas con dos cilindros metálicos, antes que a uno que vende rosas. Un mexicano prefiere jugar a ver quién resiste estar más «enchilado» después de ingerir un chile asesino, antes de ponerse a jugar a Apalabrados. Una comida sin picante es vista por muchos mexicanos como una pérdida de tiempo. Con la comedia me pasa algo parecido: el humor sin picante me deja la sensación de que falta algo.

El dolor y el sufrimiento, bien dosificados, poseen un poder de atracción superior al de lo dulce y lo empalagoso. El dolor sabe a reto, lo dulce a recompensa. Hay quienes gozan más de los retos que de los triunfos, y la comedia, muy útil para endulzar nuestra vida, también sirve para amargarla alegremente, cual Campari, o para darle ese toque doloroso o picante que busca la risa, pero que rasca un poquito más adentro. En un test proyectivo sobre la comedia que uno ve, mi perfil sería el de espectador masoquista. Como cómico, eso sí, prefiero dar antes que recibir.

Por mi trabajo, asociado a ver monólogos cada día, he terminado rechazando el monólogo amable y buscando el de tono más desagradable o incómodo. No hablo de provocar gratuitamente, o de buscar el lado negro de las cosas sin gracia. Cualquier cosa tiene que estar bien escrita y bien dicha, y por mucho que el tema sea jugoso, un gag mal escrito echa por tierra la mejor y más transgresora de las intenciones cómicas.

Hace poco leí una entrevista a Chris Rock, un cómico negro y guapete con pinta de simpático. La realidad es que su segundo monólogo para HBO, Bring the pain, grabado en 1996, y que copia el título de una canción de rap, supone toda una declaración de intenciones. «I came to bring the pain, hardcore from the brain», decía Method Man en ese tema, inspirando a Rock, que después de un año preparando su especial, vio que la frase encajaba perfectamente con lo que quería contar. Casi 20 años después de esa grabación, Chris Rock es uno de los reyes de la comedia en Estados Unidos y en el mundo. Influido por clásicos como Richard Pryor, Eddie Murphy o Bill Cosby, y ayudándose con el visionado de los discursos de oradores como Malcom X, Luther King y JFK, este señor consigue hablar de lo que le apetece con un tono que engancha desde el minuto uno. Aquí, una ración de crítica a la industria de los medicamentos.

Vamos con otra de mis debilidades. Lo presentan en la BBC como «un cómico americano y un borracho alienado: Doug Stanhope». En esta serie de colaboraciones para la cadena británica, Doug hace monólogos sin público, sin mirar a cámara, sentado en una caravana o en mitad de la carretera, en una butaca vieja, siempre con una cerveza o un cóctel en la mano, intercalando imágenes de archivo de programas sonrojantes. De mayor querría ser Doug Stanhope, de no ser porque ya soy bastante mayor.

El discurso adulto es algo que se echa de menos en la comedia española, sobre todo en televisiones generalistas. Aquí todo suele estar pensado para que lo entienda esa famosa «señora de Cuenca» a la que aluden los grandes productores cuando buscan llegar a la mayor franja de público posible, y esto condiciona la política audiovisual de nuestro país desde que las cajas tontas empezaron a llenar nuestros salones. Hasta que la señora de Cuenca no se aburra de ser la diana de todos los contenidos, seguiremos escuchando las mismas cosas en los programas que las grandes cadenas dedican al género del monólogo. Mientras tanto, no busquen algo muy diferente, porque no va a llegar.

Personalmente disfruto cuando veo a este tipo con pinta de tarado y supuestamente alcohólico (su discurso está demasiado hilado para serlo tanto como presume) miccionando sobre cada uno de los pilares de la sociedad. Da gusto observar su punto de vista crítico, informado, nada simplista. Quizá demasiado oscuro por momentos, aunque es justo ese matiz exagerado el que lo hace divertido y casi entrañable.

Sigamos con un poco de Holocausto, un tema tabú con el que no se debe jugar. Si no, que se lo pregunten a Nacho Vigalondo, que de un día para otro se vio expulsado de un medio tan aparentemente abierto como El País por unos cuantos tuits irónicos sobre el tema. Una muestra más de que mucha gente junta termina teniendo mucha fuerza, sobre todo cuando se trata de fastidiar las cosas y crear alarmas innecesarias. El encargado en este caso de bromear sobre el asunto es, como no podía ser de otro modo, Ricky Gervais. Sin sentir especial predilección por él como cómico, es cierto que ha ayudado a allanar el camino de lo políticamente incorrecto. Gracias a lo que representa, hoy en día mucha gente tolera ciertos chistes que antes no habrían pasado por el aro.

Y como no solo de genocidios vive el hombre, vayamos con un poco de porno, publicidad y leyes. Para eso, para denunciar hipocresías con un tono inteligente, nadie mejor que Bill Hicks, ese joven metido en el cuerpo de un crápula, que murió a los 32 años de un cáncer de páncreas. Siempre que veo sus vídeos me parece mucho más mayor. Su mensaje, eso sí, no tiene edad.

Solo ustedes pueden decidir si les gusta el picante y en qué cantidad, o si les gusta echarle un poquito a cada comida para darle «el toque» o prefieren comerlo una vez al mes y reventar. Lo bonito es no quedarse con las ganas de probar.

 

18 Jul 11:35

Que se vaya la mafia, por Manuel Azaña

by César Rendueles

“España es un país gobernado tradicionalmente por caciques. En esencia, el caciquismo es una suplantación de la soberanía, ya sea que al ciudadano se le nieguen sus derechos naturales, para mantenerlo legalmente en tutela, ya que, inscritos en la Constitución tales derechos, una minoría de caciques los usurpe, y sin destruir la apariencia del régimen establecido, erija un poder fraudulento, efectivo y omnímodo, aunque extralegal. En ambos casos, la injuria contra la personalidad humana es la misma. El pueblo, única fuente de la autoridad, que siempre ha de ejercerse por delegación de la mayoría, pierde toda participación eficaz en el gobierno. La oligarquía, como sistema, y el caciquismo, como instrumento –exclusión de la voluntad de los más–, son anteriores al régimen constitucional y al sufragio y han persistido con ellos; la oligarquía fue nobiliaria y territorial; hoy es burguesa y, en su núcleo más recio y temible, capitalista, aborto de la gran industria y la finanza. El cacique local, ejecutor de las arbitrariedades y defensor de los intereses de la clase a quien sirve, no ha variado apenas de fisonomía ni de sentimientos”.

Extraído de “Caciquismo y democracia”, en Manuel Azaña, Plumas y palabras, Barcelona, Crítica, 1976


17 Jul 12:45

El cénit tecnológico

by AMT
Queridos lectores,

Juan Carlos me ha enviado este post sobre un tema que yo mismo hace tiempo quería desarrollar, pero él lo ha hecho con más gracia y elegancia de lo que yo sería capaz. El post que sigue desmiente por la vía de los hechos el mito del progreso en el que vive instalada esta sociedad; un artículo imprescindible, en suma.

Salu2,
AMT

El Cénit Tecnológico


Imagen: inventos para mejorar la vida  www.cincodias.com


Un tema polémico que siempre me ha llamado la atención es la exaltación del progreso tecnológico  a la categoría de tótem protector por una gran parte de  la sociedad moderna post-industrial. A la ciencia se recurre como vía de salvación contra todos los retos a la que la humanidad se ve sometida, no solamente para existir, sino para continuar desarrollándose de forma exponencial.  Las convicciones tecno-optimistas habitualmente se confrontan con visiones del mundo menos ideales. Las diversas corrientes poseen sus respectivos defensores y detractores.
Considero totalmente legítimo alinearse con cualquiera de las corrientes que nos presentan un determinado futuro. No hay inconveniente mientras procedan del razonamiento individual y no de la propaganda y  manipulación  de grupos de interés mediático y económico.
La corriente liderada por el científico Raymond Kurzweil  nos invita a la fe ciega en la ciencia para superar todos los límites del ser humano. Según este movimiento, las tecnologías de la información y la inteligencia artificial trascenderán nuestras posibilidades biológicas de modos inimaginables. Kurzweil publicó el ensayo “La ley de rendimientos acelerados” para explicar la evolución espectacular del  progreso tecnológico. En esa ley menciona otra ley, la de Moore, que preconiza el crecimiento exponencial de la complejidad de los circuitos integrados. Sin embargo recientes estudios ponen en cuestión la manida ley de Moore por limitaciones físicas en la geometría interna de los microprocesadores  y el alto costo que implica la construcción de nuevas fábricas especializadas, factores que pueden dejarla sin efecto.  Len Jelinek, director de iSuppli, cree que la regla de oro de los semiconductores dejará de ser válida en el 2014.
Los tecno-optimistas proponen que el ser humano está más predispuesto a captar noticias negativas que positivas debido a un órgano de alerta alojado en el interior de nuestro cerebro llamado amígdala, el cual nos impulsa a ser más atentos hacia el peligro y por ese motivo tendemos al pesimismo. Según ellos, percibimos de forma distorsionada la realidad ya que nos aguarda un mundo de abundancia donde se resolverán los problemas de energía, escasez de agua, educación y salud mundial. El problema de la escasez de agua potable tiene solución con un aparato potabilizador llamado slingshot, el problema de la energía se solucionará con placas fotovoltaicas y el problema de salud y educación global se solventará través de una gran red de miles de millones de personas conectadas permanentemente a internet con smartphones. 

La corriente de pensamiento que rebate a Raymond Kurzweil proviene del físico Jonathan Huebner. Este científico argumenta que las tasas de innovaciones globales que se consideran importantes para los seres humanos han ido disminuyendo en las últimas décadas, desde 1914, a través de un análisis de patentes de Estados Unidos.  Pretende demostrar que el ritmo de innovación  humana disminuye desde la revolución industrial y se dirige a un límite de innovación muy baja.



Otra gráfica en forma de campana de Gauss del mismo autor muestra la evolución de las innovaciones tecnológicas desde 1453 mostrando el pico  de inventos a mediados del siglo XIX.


Huebner extrae algunas conclusiones impactantes, por ejemplo, la tasa global de innovación que se realiza en siete áreas de desarrollos tecnológicos importantes coincide con el ritmo de innovación del  año 1600. Es más difícil para la población actual desarrollar nuevas tecnologías a pesar de que existen tasas más altas en educación y una financiación masiva de I + D. Huebner afirma que  nos estamos acercando a edades oscuras, ya que la tasa de innovación es la misma que en la Edad Media. El físico norteamericano  prevé una colisión inminente con los límites de la tecnología mientras Theodore Modis, un analista de negocios, cree que el descenso será largo y lento.
En el libro de Tyler Cowen El gran estancamiento (2011), sostiene que USA ha estado en una meseta económica desde 1973, y una de las principales razones es la desaceleración de la innovación tecnológica. Según este prestigioso economista estadounidense, ha disminuido la producción de nuevos inventos. Sólo se aprecia un perfeccionamiento tecnológico sobre  grandes inventos de años pretéritos. Internet nos ha traído a todos una mejora en diversión y entretenimiento, pero no está claro cuál es su aporte al ingreso agregado. Básicamente, hay un cambio de compras desde el universo off line al on line, pero esto es sólo un reemplazo. Y no hay un aporte grande por el lado del empleo. Facebook se maneja con 2.000 programadores, Twitter tiene 300 empleados, en cambio, General Motors llegó a dar trabajo a 600.000 personas en los Estados Unidos. Charles Jones, un economista que se dedicó a analizar las estadísticas del incremento del  PBI en distintas épocas, descubrió que un 80% del crecimiento de los países desarrollados entre 1950 y 1983 se debió a las nuevas aplicaciones de viejas ideas. Una cocina de los 70 hubiera maravillado a una persona del 1900, pero si alguien de 1970 viaja al futuro hasta la actualidad, la cocina le parecería vulgar.
Este análisis reafirma mi hipótesis  de que el notable crecimiento demográfico mundial no trae consigo de forma proporcional una eclosión de inventos. Lo que podría ser una ventaja surgida del crecimiento imparable y acelerado de la población no se traduce en igual magnitud en aparición de genios, ni de nuevas innovaciones.
Los grandes inventos y descubrimientos de los siglos XIX y XX siguen siendo la columna vertebral de la actual civilización: la teoría atómica (1803), la locomotora (1825), el refrigerador (1834), el teléfono (1876), la luz eléctrica y  bombillas incandescentes (1879), el automóvil y los motores de combustión(1886), los aviones de hélice (1890), el cinematógrafo (1894), la estufa eléctrica (1896), la televisión (1926), la penicilina (1928), el radar (1931), el motor de turbina (1939), el transistor (1947), el microprocesador (1971) etc. en todos estos artilugios, únicamente se ha mejorado la tecnología asociada a ellos. Se perfeccionan pero no hay un salto cualitativo de la invención humana como ocurrió en los dos siglos anteriores. Los tecno-optimistas predijeron para el siglo XXI colonias en la Luna y viajes a Marte y sólo tenemos como novedad  redes sociales y juegos de ordenador en 3D. Una trivialización del avance computacional ya que con ordenadores menos potentes el hombre conquistó el espacio.
Coincido con la tesis de Tyler Cowell, aparte de internet, las generaciones nacidas a partir de la segunda mitad del siglo XX hemos contemplado pocos inventos que puedan considerarse revolucionarios, la mayoría de ellos relacionados con las tecnologías de la información. Es fácil imaginar un mundo de fuerte desarrollo económico con enormes barcos de transporte, camiones, aviones de carga, de pasajeros, agroindustrias, grandes máquinas que extraen cuantiosas materias primas, fábricas de procesamiento etc. al contrario, es difícil concebir un mundo con crecimiento económico exponencial únicamente  con internet, nanotecnología, nuevos materiales, inteligencia artificial y biotecnología. Las nuevas tecnologías  han prosperado al cobijo de  los grandes descubrimientos e inventos de los siglos XIX y XX. Por tanto son dependientes y accesorias.
Vivimos en una civilización que posee una enorme capacidad agrícola e industrial asegurada básicamente  con petróleo, gas y carbón. Es imposible que puedan evolucionar tecnologías prescindibles para la supervivencia humana como la nanotecnología si no hay una infraestructura lo suficientemente robusta que las ampare. Se da por supuesto que no se resquebrajará la vigente  infraestructura que cada vez devora más energía, proporcionándonos una base de supervivencia sólida, necesaria y cómoda que permite el desarrollo de nuevas tecnologías.
Más crecimiento no significa más bienestar. Lo comprobamos con el incremento demográfico que en absoluto genera un aluvión de genios, más bien este crecimiento exponencial nos obliga a gastar cada vez más recursos  en un mundo en el que ya empiezan a ser escasos. La tecnología no es una religión a la cual debemos dirigir nuestros ruegos y oraciones. Como en el sector de los combustibles fósiles, la tecnología también ha tenido un cénit de producción.
Los tecno-optimistas utilizan los avances científicos como coartada perfecta para continuar proyectando el futuro de la singularidad  y aunque reconocen los graves problemas actuales, suelen subestimarlos debido a la fuerza mística que la tecnología suscita en ellos, pues ven en la ciencia y la tecnología  herramientas invulnerables contra todos los desafíos que enfrenta el hombre para perpetuar una sociedad compleja. El tecno-optimismo es una visión utópica del porvenir llevada al paroxismo con  la sublime intención de fusionar al hombre con la máquina como vía para alcanzar la inmortalidad.
Juan Carlos

 

Bibliografía
Vídeo de Peter Diamandis
Vídeo  Tyler Cowen - The Great Stagnation



17 Jul 11:13

montt en dosis diarias - -03

by noreply@blogger.com (montt)

17 Jul 10:49

Cómo hacer un fuego al revés

by juanma
Sergioski02

DIOS, ESTO ES REVOLUCIONARIO PARA MI MENTE!!!

"En las antípodas de los típicos fuegos con forma de tienda de campaña existe un técnica llamada 'de fuego al revés' que te ayudará a lograr una hoguera más limpia, con menos humo y más segura... "

17 Jul 07:33

Un bar combate el lado antisocial de los smartphones sirviendo en copas que sólo puedes posar sobre tu teléfono

by Daniel Civantos
Sergioski02

PUTO GENIO!

Resulta irónico pensar que dispositivos como los smartphones, cuya finalidad principal es la comunicación, sean los responsables del creciente comportamiento antisocial que se da entre las personas. Y es que no resulta nada agradable quedar con un amigo para tomar una cerveza y comprobar como está más interesado en su teléfono (mirando redes sociales, twitteando…) que en la persona que tiene enfrente.

Pero eso se puede acabar si prospera la divertida y original propuesta del local brasileño Salve Jorge Bar, que desde la ciudad de Sao Paulo ha introducido en su menaje un nuevo vaso de cerveza con una base irregular que lo hace físicamente imposible de sujetar en una mesa, pues necesita estar apoyado en un smartphone para sostenerse en pie, convirtiendo el terminal en un simple posavasos que anula su uso.

El vaso ha sido bautizado como “offline glass” (el vaso desconectado) y se trata de una conexión de vidrio templado que busca recuperar la forma de mantener las relaciones sociales, construir amistades y, en general, socializar con esas personas que son de carne y hueso y que se muestran físicamente delante de nosotros.

Para ello el bar Salve Jorge ha encargado modificar docenas de vasos de cerveza de culo grueso, para pasarlos por la sierra y quitarles un escalón, de tal manera que su hueco sea sustituido por el canto del infame smartphone. El concepto ha sido creado por la agencia publicitaria Fischer & Friends para el local y, a pesar de sus loables objetivos, parece tener un par de fallos potenciales.

Uno es que los adictos al smartphone simplemente podrían mantener el vaso en una mano mientras hacen malabares con su teléfono con la otra, a pesar de que eso les ejercitará los músculos de sólo un brazo. Y también mucha gente puede mostrarse incómoda colocando una pinta de cerveza sobre su iPhone de 600 leuros, sabiendo que tarde o temprano la condensación del líquido correrá por el exterior de la copa, estropeando con pequeñas “hostias” húmedas todos aquellos terminales que no sean resistentes al agua.

Aunque mirándolo bien, el vaso sin duda dará lugar a un aumento significativo en la cantidad de bebidas derramadas por los clientes que simplemente olvidan que sujetan un vaso en cuña, lo que también redundará en un aumento de las ventas de bebidas por parte del local.

Sin embargo, más allá de los fallos y virtudes del vaso, y como en publicidad lo que importa es el mensaje, éste queda bien claro en el bar Salve Jorge: ¡aquí se viene a beber y hablar, no a wasapear!

Vía: MSN Now

17 Jul 06:48

Where the Namib Desert meets the Sea

by Kaushik

The Southern Namib desert is home to some of the tallest and most spectacular dunes of the world, ranging in color from pink to vivid orange. These dunes continue right to the edge of the Atlantic Ocean. The cold waters of the sea brushing against the dunes of the Namib desert is one of the most surreal sights.

While the sea coast extends for hundreds of miles, one of the best places to see these dunes is at Swakopmund. Known as Swakop in Namibia, it is the country's biggest coastal town and a mecca for Namibians on holiday. The city's German origins are quite pronounced in beautiful old German Colonial buildings throughout the city, making an even starker contrast for this town sitting at the edge of the Namib Desert.

From here, helicopter ride is available that flies you around the Skeleton Coast and the Namib desert in general.

namib-desert-meets-sea-11

Photo credit

Read more »
© Amusing Planet, 2013.
16 Jul 21:21

http://finofilipino.org/post/55597403214

Sergioski02

para cuando debates ene l congreso con pudiendo pinchar videos de youtube



16 Jul 20:57

Una foto que evidencia el atasco que se forma cada año en el Everest

by Redacción

Long lines up Everest.

(Pulsa en la imagen para verla a tamaño completo).

En mayo de 2012, el montañero alemán Ralf Dujmovits abortó su intento de ascender el Everest sin oxígeno. Durante el descenso se encontró con una enorme cola de excursionistas –el 90% de ellos no profesionales- que subían camino a la cima. Entre 600 y 700 personas se agolpan cada semana del mes de mayo en el Everest, tras pagar entre 30.000 y 120.000 euros para que un equipo de sherpas les lleve en volandas hasta la cumbre.

Desde que Edward Hillary conquistara la cima de la montaña más alta del mundo en 1953, 5.644 personas han alcanzado la cima y 210 han perecido en el intento, según los datos recopilados por el montañero polaco Eberhard Jurgalski.

El número de intentos se ha multiplicado en varios órdenes de magnitud, desde los apenas 100 ascensos anuales en la década de los 90 a los 500 de media que se producen desde 2005. Además, la mayoría se concentra cuando llega el buen tiempo –en torno a mayo- de modo que llegan los temidos atascos. El día que Dujmovits tomó la famosa foto, 234 montañeros alcanzaron la cima.

atasco 2

Como no podía ser de otra manera, los alpinistas profesionales echan pestes de la explotación comercial del Everest: “Ya no es una experiencia salvaje, sino una experiencia McDonald’s”, dice en BBC Graham Hoyland, experimentado alpinista y autor del libro ‘Las últimas horas en el Everest’, que narra el fallido intento de ascenso de Mallory e Irvine en 1924.

Mirándolo por el lado positivo alcanzar la cima del mundo es cada vez más democrático y menos elitista. Así, un japonés de 80 años, un nepalí de 81, un niño de 13 o una mujer sin piernas se han convertido en los primeros de sus respectivas categorías en conquistar la cumbre. “Si no estás demasiado enfermo ni demasiado débil y tienes suficiente dinero y paciencia, cualquiera puede subir al Everest”, dice Jurgalski, cronista de la montaña.

atascos

¿Y la foto del fenomenal atasco de 2012, ha servido para disuadir o para animar a más montañeros a ir al Everest? Su autor, Ralf Dujmovits, tiene dudas al respecto: “Por un lado, mi esperanza es que el número de escaladores  se redujera al ver la foto, pero también tengo miedo de que el Everest se vuelva aún más popular, que la gente empiece a pensar: “Si hay tanta gente, yo también puedo sumarme a la cola””.

Visto en Outside Online. Con Información de La Información y BBC.

Links de altura:

-Utilizan como mojones los cadáveres de los montañeros en el Everest

-El sherpa Appa sube 19 veces al Everest y se baja la basura

-Las diez montañas más peligrosas del mundo

-Los sherpas vuelven a subir al Everest a recoger basura (y algún cadáver)