El 1 de agosto de este año, un auténtico vicioso del Supermario logró acabar el Super Mario Bros 3 en sólo 3 minutos (el récord anterior estaba en 11 minutos). Lo mejor es que, para conseguir ese tiempo, estudió minuciosamente el movimiento de los personajes y logró hackear el juego para aprovechar un fallo de programación. Aquí te lo explican.
Si un cinéfilo de pro se entera de que un par de las películas que ama comparten algún vínculo, tal vez le explote la cabeza del gusto. Como aquello que une a dos thrillers tan reconocidos como El Club de la Lucha (David Fincher, 1999) y Memento (Christopher Nolan), ambos de culto. Y no se debe a que tengan al profesional Fanée Aaron en sus respectivos departamentos de arte, ni a que haya una referencia al primer filme en el segundo y, claro, ni por asomo a un easter egg al estilo de los recurrentes del Universo Cinematográfico de Marvel. Se trata solo de que en las dos obras se usa un mismo número de teléfono.
El número de teléfono 555-0134 pertenece a Marla Singer (Helena Bonham Carter) en El Club de la Lucha y a Teddy (Joe Pantoliano) en Memento
En El Club de la Lucha, el protagonista (Edward Norton) encuentra una hoja de papel quemada tras la explosión de su apartamento en la que está escrito el número 555-0134, el cual sirve para ponerse en contacto con el personaje de Marla Singer (Helena Bonham Carter). Y, en lo que respecta a Memento, lo contemplamos en la fotografía de Polaroid que Leonard Shelby (Guy Pierce) lleva consigo para disponer del número telefónico de Teddy (Joe Pantoliano), pues lo olvida por la amnesia anterógrada que padece. Pero hay que decir que la presencia doble de tal número no es más que una coincidencia muy comprensible.
Fox | Summit
El número de El Club de la Lucha y Memento está en el rango de los ficticios estipulado para evitar bromas telefónicas con los que a parecen en el cine
Siguiendo las restricciones que impuso el Plan de Numeración de América del Norte, la industria del cine solo puede utilizar ahora mismo el rango de números entre el 555-0100 y el 555-0199, que no existen, con el objeto de evitar las bromas telefónicas: antes, si en un filme aparecía un número real, sus dueños podían recibir llamadas de espectadores muy graciosos. Y el 555-0134 también fue escogido para un restaurante de Harriet, la espía (Bronwen Hughes, 1996) y para Eddie Alden (Hugh Jackman) en Siempre a tu lado (Tony Goldwyn, 2001). Sí, resulta decepcionante que no se deba a una alusión consciente de Christopher Nolan a la película de David Fincher, pero no deja de ser curioso.
Based in Oshawa, a suburb of Toronto, artist Toni Hamel (previously) is concerned with human morality—or lack thereof. In her subtly hued artworks, Hamel portrays subjects in the midst of futile and trivial pursuits: children pluck stars from the night sky, a couple attempts to reconstruct a flower after its petals have fallen, and a young family literally watches wet paint dry. Many of the satirical pieces consider socially accepted anthropocentrism and the relationship people have with the surrounding environemnt.
Since 2017, Hamel has been adding to High Tides and Misdemeanors, an ongoing series that is intentionally political. “It confronts us with the repercussions of our actions and denounces the current thinking models. In this age of alternative realities, ‘fake news’ and a culture that is increasingly more self-absorbed and superficial, I feel that it’s even more important for me to carry on reporting what I must,” she writes.
Explore more of Hamel’s visual commentaries on culture and politics on Instagram.
“The Harvest” (2020), oil on canvas, 12 x 16 inches
“The Prototype 1” (2020), oil on canvas, 12 x 16 inches
“The Spill” (2020), oil on canvas, 12 x 10 inches
“Family Night In Kodachrome” (2020), oil on panel, 12 x 12 inches
“The Replacement” (2019), oil on canvas, 14 x 18 inches
Cats, dogs, and other mammals are known to mark their territories in myriad ways, but pet owners in Brussels have discovered a more enduring and inviting method. What began as a single project by artist Ingrid Schreyers spurred a municipality-wide initiative: the government of Schaerbeek, a suburb bordering the city of Brussels, now installs any mosaic, either created by residents or a local artist like Whitney Orville, free of charge. Many people are choosing portraits of their furry companions, although the idiosyncratic designs range from playful depictions of wildlife to urban scenes.
Encuentro, donde menos esperaba, una explicación formal, es decir, documentada, del uso del color azul. Ya antes, hace un par de años, comentaba que, estando en Túnez (allá pasé un semestre, hace varias décadas), me sorprendió ver puertas y ventanas azules por todos lados, algo así como el 90% de todas las existentes en el país son de ese color. Obvio es que fue una de las primeras preguntas que hice: ¿por qué todas de ese color? La respuesta fue una y sin titubeos: porque de ese modo se ahuyentan a los insectos.
Ahora 26 años después encuentro en donde menos esperé la explicación, esto fue consultando sobre la Isatis tinctoria, planta de la que tenemos una variedad en México, la Indigofera tinctoria, que conocemos como palo de tinte o añil; planta que generara una industria en la época virreinal junto al Palo de Campeche, que producía un cierto tono de rojo y ni que decir de la Cochinilla.
Viendo sobre el añil en Yucatán, recordando que en aquellos tiempos Tabasco y Campeche estaban integrados a Yucatán, y haciendo este viaje virtual por ese rumbo, encuentro puertas azules por todos lados y encuentro, además, esta información que hoy comparto:
Isatis tinctoria
Hierba pastel, isatide o glasto, son los nombres comunes para la especie fanerógama Isatis tinctoria de la familia Brassicaceae. Ocasionalmente conocida como «áspide de Jerusalén». Añil, isatide o glastum es también el nombre del colorante azul producido por esta especie. Hasta fines del s. XVI, cuando el índigo se pone en el mercado por el desarrollo de las rutas del «Lejano Oriente», el isatide era la única fuente de tintura azul en Europa.
En el Mediterráneo se ha utilizado desde muy antiguo la pintura de añil para pintar los cercos de puertas y ventanas, y a menudo también las jambas, dinteles y hasta los umbrales, puesto que el color azul del añil ahuyenta a los insectos. (Wikipedia.)
Los añileros utilizaron de manera indiscriminada la fuerza de trabajo indígena, particularmente en la fase de extracción del tinte que se realizaba “a pura fuerza de brazos, y estaban de la cintura abajo en agua lo más del día, de que les resultaba quemárseles los pies y otras enfermedades”. Estos abusos y el descenso de la población indígena del último tercio del siglo XVI motivaron a las autoridades religiosas, al defensor de los naturales y a los encomenderos que no se dedicaban al añil, afectados por la utilización de los indígenas de sus pueblos, para denunciar a los empresarios. Las quejas llegaron a la Corona, y en 1581 ordenó al gobernador de la provincia no permitiese a los mayas bajo ninguna circunstancia dedicarse a dicha actividad. Ante estos embates y el descenso del precio de la tintórea en el mercado colonial, a partir de las dos últimas décadas del siglo XVI la producción del añil principió a declinar y con ella a desaparecer los ingenios. (Yucatán, identidad y cultura.)
A todos estos disgustos se añadió otra grave razón de inquietud, y fue que el año de 1581 llegó una real cédula dirigida al Gobernador para que por ninguna vía consintiese ni permitiese la continuación de la industria del añil, motivada de que en la corte se creía que tal industria se hacía á pura fuerza de brazos de indios, de lo cual éstos recibían mucho daño en su salud. Tal cédula hería intereses de mucha importancia, porque gran número de personas habían gastado á mil quinientos y á dos mil pesos oro en plantar ingenios y en comprar pertrechos para el beneficio del añil, en hacer casas anorias para sacar el agua con bestias, y en hacer máquinas para batir el añil así mismo con bestias, sin que los indios trabajasen sino tan solamente en sembrar el añil, deshierbarlo y coger las hojas.
No podían perderse tantos capitales acumulados y tantas esperanzas de ganancia; y así, se elevó una representación pidiendo al Rey que se prosiguiese la dicha industria del añil, dando por razón las grandes pérdidas que iban á sufrir los capitalistas empeñados en ello, y que se podría continuar sin daño de los indios, y, por último, que interesaba su permanencia al fisco real, que sacaba gran suma de pesos oro por contribución que pagaba el añil á su salida de Yucatán, luego á su entrada en España, y también alcabala por las ventas de aquel producto: que desde el establecimiento de esta industria, siempre venían navíos de España á cargar de añil, y que traían mercaderías cuyo precio era la tercia parte menos de las que se traían de Nueva- España: que este comercio directo entre Yucatán y España, había de cesar si se destruyese la granjeria de añil, dejando de percibir el real tesoro mucha simia de pesos por derechos de almojarifazgo. Parece que la representación fue atendida, pues como antes hemos dicho, la industria del añil prosperó en Yucatán, y se conservó hasta los últimos tiempos de la colonia. (Molina Solís, Juan Francisco. Historia de Yucatán durante la dominación española.)
Factorio, el videojuego checo en el que tienes que hacer una fábrica de dimensiones absurdas Comenzó con una campaña de crowdfunding en 2013 y ha tardado 7 años en ver la luz, pero parece que ya está su primera versión disponible.
Tan ingenioso como práctico y simpático, Daytripper es un invento que será muy apreciado por quienes trabajan en oficinas, cubículos y otros «puntos de engorde» de las empresas de hoy en día. Es básicamente un detector láser a modo de cable‑trampa que puede instalarse discretamente y que al activarse al paso de una persona cambia instantáneamente la pantalla del ordenador a algo «productivo». Es como la famosa tecla de ¡que viene el jefe! de algunos juegos, pero en versión superlativa y ultratecnológica.
El invento nació originalmente en Github, donde están tanto el código como las instrucciones para montar todos los componentes electrónicos (transmisor y receptor), así que los más makers pueden entretenerse indagando y cacharreando.
Una vez montado e instalado al pie de una puerta, en un pasillo o junto a una mesa, por ejemplo con imanes, el sensores escaneará el «láser trampa» entre 6 y 30 veces por segundo, según esté funcionando con batería o conectado. Si se activa porque viene alguien ejecutará un script que puede consistir en abrir Excel, Gmail o cualquier otra aplicación de «productividad» (escondiendo YouTube, el Solitario, el Among Us o aquello a lo que cada cual prefiera perder su tiempo mientras le pagan por otra cosa.)
El «cable láser» funciona hasta 120 cm, así que da de sobra para puertas y pasillos amplios; el láser y el sensor se pueden instalar hasta 100 metros de distancia del receptor, que se enchufa el USB del ordenador. Eso sí, de momento sólo funciona con Windows (simula la pulsación de Windows+M), pero seguro que si alguien tiene un Mac o Linux y se siente impelido a utilizarlo seguro que podrá adaptar sin mucho esfuerzo el código o pedírselo al amigo informático.
El Daytripper tiene un nombre un poco de teletienda, pero es tan terriblemente ingenioso –y demoledor para la productividad– que su creador encargó un lote para venderlos en kit en Tindie, donde se puede comprar por unos 60 dólares: Daytripper: Hide-My-Windows Laser Tripwire. Buena suerte a los escaqueadores y que no haya muchos pilles.
Esta año ha tenido un cúmulo de informaciones que han sido relevantes a nivel mundial. Apartando la emergencia sanitaria que se atraviesa por la pandemia, hay otras situaciones por las que el 2020 será recordado. Una de ellas es las entendible disminución de la tolerancia a los comentarios racistas. Tanto así que Facebook está bloqueando cuentas ante comentarios que ellos consideran que están fuera de lugar.
Obviamente que referirse con términos despectivos hacia las personas afroamericanas es algo que no tolera la red social. Entonces un grupo de bromistas encontraron la manera de hacer caer a los inocentes en este tipo de comentarios. Obviamente sin querer ofender a las personas por su raza o color de piel, terminan escribiendo un comentario ofensivo sin siquiera saberlo.
¿Cómo ofendemos en Facebook sin saberlo?
¿De que manera pudiéramos ofender a una persona, sin siquiera saberlo?. La respuesta es bastante engañosa y debes estar atento a lo que comentas en Facebook. Desde hace unos meses está corriendo una imagen a través de la red social. Se trata de una notebook o laptop de la marca Hewlett-Packard, conocida mundialmente como HP. Además la máquina es de color negra.
Entonces quien publica la imagen, pregunta a los usuarios el color y la marca de computadora portátil. La respuesta a dicha interrogante no es otra que la frase “Negra HP“. Estaría demás explicar las razones por las cuales este comentarios parece una ofensa para el algoritmo de Facebook. Sin embargo no es más que la respuesta a las características del aparato.
Los bloqueos de Facebook ante este tipo de situaciones comienza de manera temporal. Pero en caso de incidir en las normas de la comunidad, este tipo de sanciones se pueden extender hacia la permanencia. Entonces de esta manera podrías perder tu cuenta para siempre.
Es importante que prestes atención en el caso de que ya tengas sanciones previas o bloqueos por otras situaciones. Y si es el caso en el que caigas en este truco, tu bloqueo podría ser permanente. Además que no solo aplica para las notebook, también se han bloqueado cuentas por usuarios que hablan del color de la tinta para impresoras de la misma marca.
¡Una Gameboy sin pilas! Funciona con placas solares y con la presión que se hace en los botones (así que ya sabes, ¡dale auténticos golpes a esos botones para que Mario salte!) (gracias aplanas)
Between 1596 and 1647, art dealer and diplomat Philipp Hainhofer traveled around Europe amassing an incredibly rich collection of signatures in the “Große Stammbuch,” or “Album Amicorum.” Akin to an autograph book, Hainhofer’s register is replete with the marks of Cosimo II de’ Medici, Holy Roman Emperor Rudolf II, and Christian IV of Denmark and Norway, to name a few. Covered in red velvet, “Album Amicorum” was part of a larger trend to record family, friends, and acquaintances that began in the 16th Century.
Hainhofer compiled the signatures during the course of 50 years, beginning when he was a college student. As he gained religious figures and royalty as clients, he’d ask them to sign his book and commissioned about 100 detailed illustrations to sit alongside. The elaborateness of the illustrations directly corresponds to the signatory’s status and rank in society.
This week The Herzog August Bibliothek purchased the centuries-old tome—which was thought to be lost until it emerged in a London auction in 1931—for about $3.1 million. It’s the library’s second attempt to acquire the historic book after August the Younger of Braunschweig-Lünebur, who was Hainhofer’s friend, failed to buy for the Wolfenbüttel, Germany-based institution in 1648. (via The History Blog)
Holy Roman Emperor Rudolf II
Left: August II of Braunschweig-Lüneburg , 1613. Right: Ursula Duchess of Württemberg , 1614
Un poco tarde para canción del verano, pero Beiby Como Taz es lo mejor que he escuchado en estos útimos meses jojojojojojojo ¡Muy importante ver el vídeo mientras degustas este temazo!