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28 May 11:50

contra la igualdad de oportunidades

by César Rendueles
Sergioski02

leedlo por dios

inequality

Tal vez la transformación del espacio público más importante de las últimas décadas sea el progresivo desplazamiento de la lucha por la igualdad a un lugar periférico del debate político.

La izquierda institucional ha asumido con exaltación los ideales meritocráticos. Como si la meritocracia fuera una versión mejorada del igualitarismo, sin sus efectos limitadores sobre la libertad individual. Como si lo realmente importante sea que cada cual obtenga las recompensas que merece según sus capacidades, sus esfuerzos y sus logros.

La opinión dominante es que la única igualdad aceptable es la igualdad de oportunidades. Desde este punto de vista, el avance social consiste en eliminar las barreras de entrada que distorsionan los mecanismos de gratificación del esfuerzo individual.

Personalmente, no concibo ninguna formulación más precisa del programa de la derecha política. Si en algo consiste ser conservador es en justificar los privilegios de las élites por sus superiores méritos intelectuales o morales. Ese es el argumento clásico de Burke, de Bonald, de Maistre y todos los reaccionarios del siglo XIX. La nueva izquierda confunde la democracia con una ampliación del mecanismo de selección de las élites. Lo que, en rigor, tiene mucho más que ver con Pareto que con Marx. Como explica Owen Jones en Chavs:

“El compañero natural de la meritocracia es la ‘movilidad social ascendente’ (…). En vez de mejorar las condiciones de la clase trabajadora en su conjunto, la movilidad social se presenta como un medio de catapultar a una minoría de individuos de clase trabajadora a la clase media, y refuerza la idea de que ser de clase trabajadora es algo de lo que hay que escapar”.

Richard H. Tawney, un socialista cristiano que escribió en la primera mitad del siglo XX, describía la política de la igualdad de oportunidades como la “filosofía del renacuajo”Comparaba las esperanzas de un miembro de la clase trabajadora de ascender socialmente con las escasas oportunidades que tienen los renacuajos de llegar a convertirse en ranas. Pero tal vez haya sido Christopher Lasch, en La rebelión de las élites, el que ha formulado el problema con más precisión:

“La meritocracia es una parodia de la democracia. Ofrece posibilidades de ascenso, en teoría, a cualquiera que tenga el talento de aprovecharlas. Pero la movilidad social no socava la influencia de las élites. En realidad contribuye a intensificar su influencia apoyando la ilusión de que sólo se basa en el mérito. Sólo hace más probable que las élites ejerzan irresponsablemente su poder al reconocer  pocas obligaciones respecto a sus predecesores o a las comunidades que dicen dirigir. (…) Históricamente el concepto de movilidad social sólo se formuló claramente cuando ya no se podía negar la existencia de una clase degradada de asalariados atados a esta situación de por vida; en otras palabras, cuando se renunció definitivamente a la posibilidad de una sociedad sin clases”.

Un efecto secundario de la meritocracia es que el sistema educativo asume una carga desmesurada. La escuela ha dejado de ser un lugar al que uno acude a tratar de aprender algo, para convertirse en el único mecanismo de justicia social aceptado. Las instituciones educativas son el espacio donde teóricamente se disuelven los privilegios heredados y se generan otros nuevos basados en el  mérito. En el mejor de los casos, es una misión desproporcionada que excede la capacidad de intervención social de la educación; en el peor, una farsa que encubre el papel que desempeña el sistema escolar en la transmisión de la posición de clase.

El segundo caballo de batalla de la ideología meritocrática es la economía del conocimiento. La única solución que proponen los gobiernos a la catástrofe de la economía global es que cerremos con fuerza los ojos y repitamos “I+D” como si fuera un mantra hipnótico. Es un mensaje que ha calado hondo. Muchísima gente está convencida de que las actividades cognitivas, sobre todo, aquellas relacionadas con las tecnologías de la comunicación, son una salida al atolladero especulativo de la economía y una fuente potencial de equidad.

Internet ha llevado las falsas promesas de la igualdad de oportunidades a un nuevo nivel. El entorno digital parece un espacio sin barreras de acceso, donde las diferencias sociales pierden peso y la estratificación heredada es incapaz de neutralizar la potencia del talento. Los medios de comunicación nos bombardean periódicamente con historias de adolescentes que se han hecho millonarios gracias a la economía digital. Corazones puros, conocimiento científico y know-how unidos en un círculo virtuoso. Jódete, Hegel: hoy se puede ser un alma bella y ganar dinero a espuertas.

Para el igualitarismo profundo este es un escenario particularmente aberrante. En cierto sentido, los privilegios legítimos son aún peores que los espurios. Las desigualdades sociales son en sí mismas degradantes, tanto para el que las disfruta como para el que las padece. No importa si son merecidas o la situación absoluta de los que peor están. Nos impiden a todos llevar una vida buena. Es una tesis ética, pero también un hecho empírico, como demostraron Richard Wilkinson y Kate Pickett en Desigualdad.

Los partidarios de la meritocracia, en cambio, creen que todo el mundo debería disponer de las mismas oportunidades de convertirse en un gilipollas obsesionado por mandar, tener mucho dinero y disfrutar de lujos decadentes. Algún día, nos dicen, estará democráticamente distribuida la posibilidad remota de tener una cuenta en Suiza, dar órdenes a subordinados e ir vestidos con ropa ridícula mientras conducimos un monumento alemán a la estupidez y hablamos por artilugios sobreequipados del tamaño de un zapatófono.

La igualdad no es un punto de partida, es un resultado. Las versiones de la igualdad natural sentimentales –“todos las personas somos iguales…”– o tecnológicas –“todos estamos conectados…”– son cosméticas e incluso contraproducentes. No somos iguales. En realidad, somos bastante diferentes. La igualdad es el fruto de la intervención política, un producto de la construcción de la ciudadanía y la democracia que debemos cultivar sistemáticamente.


27 May 17:32

Mientras tanto en tu tienda de los chinos más cercana…



Mientras tanto en tu tienda de los chinos más cercana…

27 May 17:26

Células

Ahora, si mata células cancerosas de forma selectiva en una placa de petri, puedes asegurar que es un gran avance para los que sufren de cáncer de placa de petri.
27 May 17:24

DA SUISA LO PETA

by Pioneros del siglo XXI
Seis horas de tren, Barcelona-Alicante, al bajar de la furgoneta que me lleva al SOS 4.8 lo primero que veo son 8 capítulos seguidos de los DA SUISA, ¡qué barbaridad! Creo que no me he recuperado aún. Y es que esta reversión de Los Simpsons es simplemente descacharante, una cosa muy loca, muy, muy del futuro. Los Venga Monjas han traído del futuro los gags que vendrán y lo más importante: la manera de grabarlos.

Todos los elementos que, en principio, se presentan en contra en una grabación los transforman en aciertos de producción. Una sola localización, poco presupuesto, un (aparentemente) descuidado attrezo, todo suma en una de las mejores webseries que se pueden encontrar hoy en internet. Me encanta cuando muestran un plano de un camión en movimiento y por corte nos sitúan en el interior de un vehículo parado donde sucede la escena, ver a Bort bailar por la calle para asombro de un peatón, o ese pozo de agua en mitad del pasillo de casa, y no sigo por no spoilear demasiado.

Esa manera de producir me llama poderosamente la atención, sí. Pero se quedaría en nada sin la guasa que respiran todos los frames de esta serie y que transmiten lo bien que se lo han pasado grabando. La alegría de hacer vídeos; algo tan complicado que Esteban y Xavi hacen que parezca sencillo. Bravo.


El reparto y las caracterizaciones son risa, me pido para una posible segunda entrega interpretar al profesor Skinner.

mi perro tiene un blog el blog de los pioneros del siglo XXI, videos de los pioneros del 2000, videos de los pioneros del siglo XXI, analisis, recetas, reseñas, referencias, 'TheMothership', actualidad, biografias, imagenes sujerentes
25 May 16:43

Photo



24 May 16:39

Ale a quedarse con el culo carpeta cuando os díga que la casílla...

Sergioski02

como mola compartir cosas que sabes que a pako le irritan.



Ale a quedarse con el culo carpeta cuando os díga que la casílla A y la B son del mismo color.

Una ilusión optica que acabo de certificar como verídica con el Photoshop.

Ale , ya os podeis ir por ahí a que os de el aire.

23 May 16:21

El visualizador de Foursquare: una pequeña dosis de cuantificación

by alvy@microsiervos.com (Alvy)
Sergioski02

ya os estais pajeando, verdad?

Categorias-Foursquare

¡Albricias! Los fans del yo cuantificado estamos de suerte – es lo que tiene guardar datos simplemente por el placer de guardarlos: a veces luego suceden cosas interesantes con ellos.

En este caso la popular app para marcar por dónde andas en el mundo real lanzó su Visualizador de Foursquare, que básicamente muestra estadísticas en forma de bonitos gráficos acerca de todos esos lugares que marcas voluntariamente cuando llegas a ellos – ya sea como juego, como búsqueda de cupones-descuento o a modo de diario.

El resultado aparece con pequeños iconos de colores según las categorías: restaurantes, sitios relacionados con el trabajo, vida nocturna, ocio, etcétera. Las imágenes pueden verse según el horario de la actividad (en realidad se combina calendario + horario); las diversas categorías en que se clasifican los sitios o puramente al azar.

Conexiones-Foursquare

Esta otra visualización se llama Conexiones y quizá es la que mejor resume tu vida cotidiana: cada punto es uno de los lugares que has marcado; los que tienen más líneas son los más habituales (por ej. tu oficina o tu casa, si es que acaso los marcas). Las que tienen más conexiones aparecen con un trazo ligeramente más grueso – por ejemplo si todos los días vas de la oficina a la cafetería de la esquina.

En mi caso hay pocos datos (unos cuatro meses) pero será interesante verlo cuando en la cuenta haya información de forma masiva. Sería genial poder conectarlo con Moves que de hecho utiliza la misma base de datos que Foursquare.

(Vía Cool Infographics.)

# Enlace Permanente

23 May 16:13

Museo del napalm: cosas que explotan

by Diego Cuevas

cabecera

—Adoro el cine de Alexei Kurkovski.

—Mira, bonito, a mí lo que me gusta son las películas de Cosas que Explotan.

La pasarela de la pose cultureta cinefílica suele ignorar y a menudo repudiar un instinto básico de la naturaleza humana: el amor absoluto por el caos y la destrucción. Ese niño interior que en la playa se divierte construyendo un castillo de arena, pero disfruta mucho más destrozándolo a patadas. La pantalla como pista circense para desatar esos instintos es la mejor amiga de la pirotecnia: cuando todo salta por los aires, en una tormenta de pequeños pedazos de ese todo, es el momento preciso en el que la trama, la lógica y el ritmo narrativo se detienen para abrir la boca, murmurar una blasfemia y contemplar el espectáculo. Y aunque el cine con detenimiento sea en ocasiones una delicia selecta, es probable que en algún momento nos encontremos contemplando una evocadora escena de la campiña yugoslava con un ciruelo desflorando el otoño y a los 15 minutos de estampa empecemos a meditar si no sería todo más dinámico si el ciruelo, los yugoslavos y el otoño explotasen en llamas y se desatase el infierno en la Tierra porque sí.

Un mundo perfecto es aquel en el que en el patio de butacas los intelectuales y los que se justifican diciendo que le han dejado el cerebro a la taquillera, se dan la mano y alaban la explosión, el caos absoluto y la ingesta a paladas de ese alimento infecto que no deja de ser nada más y nada menos que una explosión congelada: las palomitas.

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jungla

The roof is on fire – Jungla de Cristal

Yippee ki yay motherfucker, Now I have a machine gun ho-ho-ho y las navidades de John Mclane en la biblia del género o cuando el cine de acción demostró que podía ir más allá del entretenimiento para rizópodos. Bruce Willis practicando puenting atado a una manguera desde un tejado explosivo, pero también dejándose las pestañas al asomarse al futuro del cine de acción con esa llamarada infográfica que purgaba un ascensor alimentado con C4. Mclane empezó fuerte bronceándose con fogonazos pero envejeció fatal. Y John McTiernan, el director original y un referente del cine de sudor y pólvora, lo tiene difícil para volver a fabricar algo parecido, al menos mientras siga cumpliendo condena en prisión.

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operacionswordfish

Kabooollet time – Operación swordfish

Joel Silver estaba en su jacuzzi rascándose la cabeza con los billetes que le habían brotado a raíz del éxito de esa peletería que era Matrix, y preguntándose qué iba a hacer con la instalación circular de cámaras que se había montado para las escenas en las que Neo le hacía la cobra a la munición enemiga. La solución la encontraría rápidamente en otra de sus producciones: Operación swordfish, o el sueño de todo informático por contener el topless de Halle Berry y la entrevista de trabajo para un puesto de hacker más interesante del mundo laboral. Una rehén explosiva, CGI a paladas y multitud de cosas reventando abrieron la película: eran los comienzos del 2000 y la audiencia ante tanta fanfarria a cámara lenta estaba dando palmas con los pies y con la trasera tan cedida como para dar cobijo a un collar de melones.

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scanners

Cabeza – Scanners

David Cronenberg innovando más allá de la gasolina y la traca con mecha en lo que a cosas saltando por los aires se refiere. Scanners se amparaba en el overclocking telequinético para regalarnos aquel globo de carne reventando en pedacitos que era la cabeza de un impersonator de Constantino Romero.

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stealth

Toc toc – Stealth

De Stealth no se acuerda ni su padre, ni su madre, ni el representante de Jaime Foxx, ni el club más pajillero de fans de Jessica Biel. Las únicas que quizá le guardan un hueco en su memoria son las damnificadas cejas de los extras que participaban en aquella exagerada y deliciosamente gratuita escena en la que se decidía que la mejor forma de abrir la puerta de un hangar es enviando un misil.

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zabriskie1

Repetición instantánea – Zabriskie point

Siempre es bonito recrearse en la poesía inconsciente que irradia un edificio al saltar en pedazos, pero una cosa es eso y otra que la película nos haga preguntarnos dónde se ha metido el comentarista. Desde un punto de vista técnico colocar una cámara para filmar el bombazo es un planning arriesgado, colocar dos o tres es una técnica lógica y luego está Zabriskie point, donde el despliegue de medios solo responde al más puro ensañamiento.

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noviadelmonstruo

Pulpeiro nuclear – La novia del monstruo

Ed Wood era un visionario del dadaísmo cinematográfico. Su elegante impunidad frente a la cordura narrativa se resumía perfectamente en la conclusión (por decir algo) de Bride of the monster: una conga de policías de gatillo flojo, Bela Lugosi haciendo el paripé de simular una pelea contra un pulpo de goma sin más titiritero que el propio Lugosi y un relámpago que cae sobre el cefalópodo convirtiéndo su inanimada apatía en un brutísimo hongo atómico. Wood construye un Frankenstein con imágenes de archivo e inventa el pulpo explosivo pero nada es lo que parece, en lugar de Lugosi (como dicta la leyenda y la película Ed Wood de Tim Burton) el actor era un doble del húngaro y la imagen del hongo nuclear estaba ahí por requerimiento expreso del productor, un concienciado antinuclear que pretendía advertir del peligro a las masas. Utilizando un pulpo atómico.

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hijos

¿Cómo has hecho ESO? – Hijos de los hombres

La forma en la que está rodada Hijos de los hombres es increíble, de hecho es una de las cosas más increíbles en cuanto a puesta en escena de la historia del cine. Es Alfonso Cuarón agarrando a cientos de generaciones de directores de cine calienta sillas, estampándoles la cara contra su película y gritando “¿A que no me explicas cómo cojones he hecho esto, eh?”.

La escena inicial con una cafetería y un atentado ya alertaba al espectador de que quizás estaba sentado frente a algo que estaba fuera de normal.

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doubleteam

Product placement explosion – Double Team

Aquel engendro de Tsui Hark resumía su esencia en la disparatada ensalada que era su desenlace: Mickey Rourke con sobredosis de botox y cara de Mister Potato, un tigre a punto de comerse a Mickey Rourke, un circo romano, una mina antipersona a punto de estallar y Dennis Rodman salvando a parte del casting con una expendedora de Coca-Cola. Léase como mayor chorrada explosiva en pantalla o como el fruto de una noche loca sin pantalones entre el director y el jefe de marketing de la chispa de la vida.

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thedarkknight

A pie de pista – El caballero oscuro

A Christopher Nolan lo adoran unos cuantos y otros tantos lo visualizan encaramado a una montaña de ambiciosa prepotencia de cartón piedra. En cualquier caso hay que quitarse el sombrero ante el Joker (Heath Ledger) que creaba en El caballero oscuro, un personaje cuyo único objetivo vital era esparcir la anarquía y la destrucción más absoluta a su paso. Tanto él como la dinamita coprotagonizaban aquella delirante escena en la que un hospital se venía abajo al detonar cómicamente el payaso, disfrazado de enfermera para la ocasión, un racimo de bombas. La toma tiene el doble de valor cuando se descubre que Nolan decidió que la mejor forma de volar un edificio en la ficción era volarlo en la vida real: el hospital del film era en realidad una antigua fábrica de Brach’s Candy que fue demolida a base de explosivos para rodar la secuencia. Por si alguien lo dudaba un vecino de la zona tuvo a bien inmortalizar el momento de manera casera.

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supermariobros

It’s a Bob-omb!!! – Super Mario Bros

Sería bonito ver qué mierda ocurría en la cabeza cualquiera de los que firmó algún cheque financiando una película basada en Super Mario Bros. Bob Hoskins como Mario, John Leguizamo como Luigi y la versión koopa del desaparecido Dennis Hopper como antagonista en un mundo que en lugar de setas y castillos estaba sembrado de neones noventeros y obesas que habían saqueado el cubo de desechos de Agatha Ruiz de la Prada. Caspa de plástico para el lector de Hobby Consolas que se atrevía a reciclar el Super Nintendo Scope como arma de fuego. Fue dirigida por Rocky Morton y Annabel Jankel, quienes además de tener nombres graciosos son pareja formal e incapaces fílmicos, y nos ofrece el momento Bob-omb con extras aterrorizados, un plano detalle de Hooper (Bob-omb! susurra aterrado) y un juguete con zapatillas de marca. A Hoskins lo entrevistó en formato telegrama el diario The Guardian y el hombre respondió “Super Mario Brothers” a tres de la preguntas: “¿Cuál es el peor trabajo que has hecho?, ¿Cuál ha sido tu mayor decepción? y ¿Qué cambiarías de tu pasado? El resto del reparto declaró compartir esa opinión y aun así en 2013 una gente muy despreocupada organiza una proyección en Los Angeles para celebrar que se cumplen 20 años desde el estreno de esta bosta. El mundo es un lugar maravilloso.

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nochedepaz

Bingo – Noche de paz, noche de muerte Parte 2

La película es una deposición, el proceso de casting es muy cuestionable y la escena es ridícula hasta la vergüenza. Incluso utiliza el truco de El equipo A de camuflar una rampa en unas obras de la carretera. Pero propone que el conductor del vehículo es, en apariencia, una persona compuesta exclusivamente por dinamita. Y eso no tiene precio.

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matrix

Explosión virtual – Matrix

Hola helicóptero, hola edificio de gelatina digital.

En la secuela (Matrix reloaded) Trinity hacía acto de presencia aparcando una moto de manera llamativa, pero en el fondo tanto aquella como Matrix revolutions eran algo que de no haber existido habrían hecho de la humanidad una especie mejor.

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entierrahostil

Al detalle – En tierra hostil

Llegaría Kathryn Bigelow y haría morder el polvo a James Cameron levantando kilos del mismo. En tierra hostil funcionaba como un álbum de escenas con muchos aciertos de planificación, construcción de escena y maña visual. Y sobre todo con Bigelow ralentizando la acción, observando la gravilla revolverse, el entorno sacudirse y llevándose por delante al guapete Guy Pearce por encontrarse en la película equivocada; si aquello hubiese sido MS1: Máxima seguridad ese tipo de explosivo solo le habría chamuscado las puntas. Pero Bigelow era cruda, afinada, detallista y en su film solo eras un yonki de la adrenalina con segundos de vida por delante.

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commando

Arnie en su salsa – Commando

Me reencontré con Commando de madrugada, Arnold Schwarzenegger arrancó con sus manos desnudas el asiento de copiloto de un vehículo para desplazarse a escondidas y la noche se convirtió en un torneo de ping pong contra Toi Brownstone utilizando como pelota las citas más memorables de la película. Al poco tiempo Arnie estaba intentando hacerme creer que lo de pintarse cuatro rayas era camuflaje y no postureo bélico, y todas las instalaciones de los sicarios se astillaban por los aires a su paso. Fue una revelación: aquella desfachatez era uno de los productos más sinceros de la historia.

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starwars

George Lucas toloco – La guerra de las galaxias

Yo tengo un arma del tamaño de un planeta con una potencia ofensiva brutal y repleta de cómodos apartamentos para mis hordas del mal y no me dejo una escotilla abierta que conduzca a su corazón ni aunque sea para ventilar. Darth Vader en cambio demuestra tener serios problemas con el diseño industrial y por eso mismo los rebeldes le reventaron el chiringuito. George Lucas además, agonías como él solo, rehízo la escena (entre otras muchas cosas) para añadirle un aro nuclear y probablemente tratar de hacer olvidar que la explosión de la parodia (La loca historia de las galaxias) molaba mucho más.

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apocalypse

¿Hueles eso? – Apocalypse Now

“¿Lo hueles, muchacho? Napalm, hijo. Nada en el mundo huele así. ¡Qué delicia oler napalm por la mañana! Una vez durante doce horas bombardeamos una colina y cuando todo acabó, subí. No encontramos ni un cadáver de esos chinos de mierda. ¡Qué pestazo a gasolina quemada! Aquella colina olía a… victoria.” Y a Francis Ford Coppola quemando media jungla.

Ben Stiller tomaría nota de la escena para desatar el fuego en el desmadre selvático de Tropic Thunder.

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spinaltap

Batera explosivo – This is Spinal Tap

Edificios que explotan, coches que explotan, helicópteros que explotan, explosiones que explotan. Todo realmente estaba muy visto hasta que llegó el fabuloso documental This is Spinal Tap e introdujo un nuevo concepto: el batería de banda de heavy metal que explota.

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michaelbay

Michael Bay – El cine de Michael Bay

Michael Bay tiene pinta de tener un poster de sí mismo sobre el cabecero de su cama y un espejo en el techo de la misma. Se gusta, se quiere y es muy de quemar en explosiones a lo largo de su filmografía el equivalente al producto interior bruto de un país de tamaño medio. Un tal Jimmy Barrinhio ha decidido extraer de sus películas toda la paja y ofrecer en Youtube un montaje de dos minutos creando así un popurrí de llamas anaranjadas que funciona como sinopsis de cualquier cosa que el tío diga que ha dirigido.

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metropolis

Hilo musical – Metrópolis (2001)

Osamu Tezuka, papá de Astro boy, creó en el 49 inspirado por la Metrópolis de Fritz Lang un manga que compartía nombre con la película alemana. Años más tarde, durante 2001, un dream team del anime se juntó para convertir las viñetas en una película de atractivo diseño.

El colapso sobreviene con el clásico botón rojo, pero aquí hay un elemento inusual, musical y desconcertante durante el momento de destrucción total: Ray Charles y su I Can’t Stop Loving You robándole el sitio y el protagonismo a los sonidos de las explosiones.

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vedevendetta

B de Bum – V de Vendetta

V de Vendetta tiene la culpa de que millones de niñatos incrustados en una silla frente al PC se crean que están revolucionando el mundo cuando compran por ebay una careta de plástico. Pero también ha conseguido acercar el cómic original de Alan Moore y David Lloyd (mucho más interesante que el film y de cuyos ramalazos anarquistas se olvidó deliberadamente la película) a gente que ignoraba su existencia. Y ponía el punto y final a la devastación digital y llameante del Parlamento y el Big Ben con una remesa de fuegos artificiales, algo que siempre es bonito.

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volarporlosaires

Oda a la bomba – Volar por los aires

Titulándose Volar por los aires lo menos que uno puede esperar de la cinta protagonizada por Jeff Bridges y Tomy Lee Jones es un poema de amor al mecanismo, la detonación y la bola de fuego resultante. Las entrañas de las bombas filmadas de modo contemplativo y los vómitos ígneos maximizados para la fiesta. Aquel barco convertido en un recuerdo incandescente, rodado a las bravas en un puerto y con la curiosidad añadida de un miembro del equipo ofreciendo una perspectiva nueva desde su videocámara de lo salvaje del evento.

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riokwai

Tropezón – El puente sobre el rio Kwai

Poca gente el mundo existe con la clase de Alec Guiness para saber dónde hay que caerse muerto.

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Zanussi – Indiana Jones y la calavera de cristal

Steven Spielberg redefinió el concepto de Jump the shark y acuñó el Nuke the fridge con aquella escena en la que el aventurero utiliza una nevera como bunker antinuclear. La cuarta entrega de Indiana Jones fue un gatillazo enorme, pero al menos aquella estampa de Indy ante un precioso hongo nuclear lucía canicularmente bonita.

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independence

Maqueta americana – Independence day

El Príncipe de Bel Air daba la bienvenida a la tierra a los extraterrestres firmándoles la frente con sus nudillos y estos demostraban ser profundamente subnormales no solo por utilizar software compatible con Windows sino también por hacerlo sin instalarle un antivirus. En 1996 el planeta tierra estaba muy contento de comerse con la boca bien abierta aquel grasiento pavo de acción de gracias relleno de barras, estrellas y explosiones. La redención la encontrábamos en el mismo por la detonación de edificios muy americanos, como la Casa Blanca o el Empire State Building, en agradecidas maquetas con barniz digital. La onda expansiva sesgaría millones de vidas de manera colateral, pero tampoco pasaba nada porque el avión del presidente solo se quemaba un poco el culo y, lo más importante, se salvaba un perro.

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elultimogranheroe

Camioneta de helados – El último gran héroe

El último gran héroe se dio un batacazo importante (y es recomendable pasarse por este genial artículo de Empire para conocer su historia), pero eso no quiere decir que su metahumor centrado en el cine de acción no estuviese salpicado de una guasa simpática. En pantalla todo explota, incluso la camioneta de los helados. Y además todo mata, incluso los cucuruchos de los helados de la camioneta transformados en metralla mortal.

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akira

Macroexplosión instantánea – Akira

Hasta la llegada de Akira gran parte de occidente consideraba que la palabra manga solo hacía referencia a aquello que los canis consideran un incordio. Tras su advenimiento se empezó a ver al japonés como alguien muy retorcido y el enamoramiento con su cine de animación fue instantáneo. Akira trasladaba los tomos de Katsuhiro Otomo tomándose muchas licencias en el camino, y presentaba un futuro posapocalíptico en una ciudad llamada Neo-Tokio construida sobre las ruinas del Tokio que era volatilizado en menos de diez segundos durante la primera escena de la película.

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cazafantasmas

“Ray, la próxima vez que alguien te pregunte si eres un Dios, contesta sí.” – Los Cazafantasmas

Nos dijeron que aquello era el gemelo malo del muñequito de los marshmallows (el ficticio Stay Puft Marshmallow Man) mientras nosotros, muy poco dados a clavar cosas azucaradas en un palito y quemarlas en la hoguera del campamento, veíamos a un muñeco de Michelin vestido para su primera comunión. Aquel destructor de la humanidad se concibió como un cruce entre el mencionado logotipo de Michelin y la mascota de Pillsbuty Company (el Pillsbury doughboy o Poppin’fresh) y era la encarnación infernal de Gozer el gozeriano (que a su vez era un batido ectoplásmico de Bimba Bosé y David Bowie). Para derrotar la amenaza de glucosa los cazafantasmas se arriesgaron a hacer lo que más teme un caballero: enredar su cola de protones con las de los demás caballeros. Como resultado un bombazo espectral, el portal al inframundo de tu nevera sellado y el muñequito de los marshmallows con cara de susto convirtiéndose en una pastelosa lluvia sobre las aceras de Nueva York.

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telefonorojo

Cabalgata atómica – ¿Teléfono rojo? volamos hacia Moscú

Se puede hacer más grande, más potente, con más color, más destrozos, más CGI y con menos imágenes de archivo. Pero lo que no se puede hacer es mejor.

Stanley Kubrick, T.J. King Kong y la mejor cabalgata hacía la aniquilación absoluta de la humanidad.

23 May 04:53

Photo



22 May 22:29

Jorge Bustos: Gatsby, o amar por encima de nuestras posibilidades

by Jorge Bustos

el gran gatsby

Cuando Hemingway leyó la obra maestra de su mellizo de Generación Perdida, registró su asombro —y un punto de envidia— en la memoria primero, y más tarde en el manuscrito póstumo de París era una fiesta: “Si era capaz de escribir un libro tan bueno como The Great Gatsby, no cabía duda de que sería capaz de escribir otro todavía mejor. Entonces yo no conocía a Zelda, y por consiguiente no tenía idea de las terribles desventajas con que luchaba Scott”. En ese mismo libro de memorias algo noveladas, el granítico Ernest anota la incomprensible fascinación que sobre Francis Scott Fitzgerald ejercían los ricos:

—Ellos son diferentes, Ernest.

—Sí, Scott. Tienen más dinero —reducía drásticamente el escritor aventurero.

Creo que el Gatsby de Luhrmann hoy en boga de cartelera y recensión capta perfectamente esa fascinación plutocrática de Fitzgerald, y sabemos que la semántica de lo fascinante reúne la antítesis entre repulsa y atracción, entre el premio del triunfo y la maldición de la insania. DiCaprio brilla como el magnético timador de Atrápame si puedes y más tarde se colapsa como el neurótico Hughes de El aviador. Bajo el envoltorio pulimentado por unas mistificadas maneras oxonienses habita la psicología rudimentaria de Tony Montana: In this country, you gotta make the money first. Then when you get the money, you get the power. Then when you get the power, then you get the women”. No otro es el programa vital de James Gatz, devenido Jay Gatsby por la misma neoyorquina razón que años después Dick Whitman usurparía la identidad de Don Draper, con la diferencia de que Gatsby es un romántico genuino: le mueve la conquista de la inasible Daisy, a la que ama literalmente por encima de sus posibilidades y bajo el prisma cristalizado del ideal con que Stendhal describió el enamoramiento.

Acudí escéptico al cine porque Baz Luhrmann hace el cine opuesto al que uno le gusta, porque uno es alérgico al género musical y a la pirotecnia frívola de un arte afeminado antes que femenino. Pero acudí. Durante la primera hora del metraje Luhrmann imponía su estilo manierista, festivo, epidérmico, de un barroquismo abigarrado como de pared de habitación adolescente. Pero según avanzaba la película ocurría algo formidable: Fitzgerald resurgía como un espectro alcoholizado bajo el carmín y las gasas y agarraba al trivial Luhrmann de las solapas, obligándole a contar con respeto la tragedia de Jay Gatsby. El cineasta formalista acaba entregándose con milimétrica exactitud argumental a la honda fábula moral que encierra la gran novela de la Generación Perdida. Ahora que ese tétrico concepto acuñado por la señora Stein Lost Generation— regresa a algunos de nosotros como si fuésemos barcos a contracorriente incesantemente arrastrados hacia el pasado, conviene discernir bien lo que Gatsby tiene de Fitzgerald para adivinar el posible desenlace personal de esta jodienda que nos toca vivir.

En la peripecia de El gran Gatsby yo advierto un potente simbolismo que se articula en torno a tres ejes dialécticos: la vulgaridad del nuevo rico frente al linaje excluyente de los ricos de familia; el trauma de la Gran Guerra frente a las burbujas de Wall Street; y el Sueño Americano frente a la inminente némesis de la Gran Depresión. Estas tres dicotomías temáticas se resumen en una, tan eterna como el hombre: el pasado frente al presente. Gatsby no logrará nunca desembarazarse del Gatz de extracción ominosa que lo habita, y Daisy es precisamente la piedra de toque diamantina que resquebraja su falsa seguridad de exitoso self-made man. Daisy no puede amarle porque, sencillamente, Daisy es de otra pasta que el dinero no puede imitar. Todos hemos conocido mujeres así —lo confesaba dolido Jabois en una columna reciente—: ese irresistible aire de insatisfacción, ese efímero afán de aventura, ese retorno inevitable a la estabilidad áurea de una inalcanzable posición social. “Tom y Daisy eran descuidados e indiferentes; aplastaban cosas y seres humanos, y luego se refugiaban en su dinero o en su amplia irreflexión, o en lo que demonios fuese lo que les mantenía unidos, dejando a los demás que arreglaran los destrozos que ellos habían ocasionado”, glosa Nick Carraway, el narrador testigo —no puede haber un Aquiles sin su Homero, un héroe sin su cantor—, al final del libro. En su novela Fitzgerald se desdobló, distribuyó al escritor en Nick y al próspero juerguista de la era del jazz en Gatsby, y en la sutileza analítica —psicoanalítica— de Nick trató Fitzgerald de redimir esa otra parte suya de Gatsby que él tenía y que Zelda devoraba. Si en El Crack-Up desnudó su decadencia con honestidad suicida, El gran Gatsby ofrece una cierta indulgencia autobiográfica del autor consigo mismo, sobre todo cuando hace gritar a Nick, dirigiéndose a su fatalmente enamorado vecino:

—¡Tú eres mejor que ellos!

Mejor que Daisy, sí, a la que la película dota de mayor realce del que tiene en la novela, porque precisamente en sus momentos de mayor lucidez Fitzgerald comprendía la distancia antropológica que le separaba de una mujer tan adinerada como vulgar, cuya ligereza sofisticada no merecía una abnegación amorosa como la de Gatsby. Pero cuando la autosuficiencia del artista superdotado comenzó a abandonarle a medida que el alcohol a anegarle, ya sólo pudo juzgarse a sí mismo como el mero arribista de Princeton con todo el futuro por detrás. Hemingway le radiografió con su estilo característico: “Su talento era tan natural como el dibujo que forma el polvillo en un ala de mariposa. Hubo un tiempo en que él no se entendía a sí mismo como no se entiende la mariposa, y no se daba cuenta cuando su talento estaba magullado o estropeado. Más tarde tomó conciencia de sus vulneradas alas y de cómo estaban hechas, y aprendió a pensar pero no supo ya volar, porque había perdido el amor al vuelo y no sabía hacer más que recordar los tiempos en que volaba sin esfuerzo”.

Puede pensarse que el tema de Gatsby es el amor romántico o el dinero sucio. Pero en realidad es una novela sobre la autoestima: una feroz disección del hombre incapaz de amarse a sí mismo cuando los focos de la fiesta se apagan y sólo queda “ese callejón trasero bien iluminado donde uno tiene las citas consigo mismo”, como bellamente escribe la gran Joan Didion en un agudo, dolorosamente agudo ensayo sobre el amor propio. Para Didion, la autoestima emana de una paz interior, “un tipo de reconciliación privada”, y fluye en forma de carácter, que no es otra cosa que “la voluntad de aceptar la responsabilidad de la propia vida”, no de esa cuidadosa escenificación que representamos para los demás. “Si tienes ese sentido del valor intrínseco de ti mismo que constituye el amor propio, se puede decir que potencialmente no te falta nada: ni la capacidad de discernir ni la de amar ni la de permanecer indiferente. Si no tenemos amor propio, por un lado estamos obligados a despreciar a quienes tienen tan pocos recursos como para confraternizar con nosotros y tan poca percepción como para no ver nuestras fatídicas debilidades. Por otro lado, nos encontramos peculiarmente sometidos a todo lo que vemos y extrañamente decididos a encajar —dado que la imagen que tenemos de nosotros mismos es insostenible— en las falsas nociones de nosotros que tienen los demás”.

La obstinación de Gatsby por construir un presente tan brillante como inconfesablemente amasado no la justifica el amor, pero no porque el amor no tenga ese poder, sino porque no es amor sano al otro el que no parte de la propia aceptación. De haberse querido, James Gatz no habría incurrido en un amor vedado, contra natura de la edad y de la posición, del tiempo y del espacio. Y la soberbia de amar más allá de las posibilidades naturales siempre se castiga con la autodestrucción, cuyo opuesto, el amor a uno mismo, es el único modo de caminar hacia delante en esta vida.

22 May 16:26

Noémie Goudal

by julia_cervantes

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“Noémie Goudal es una artista que reflexiona sobre la cultura y la naturaleza y trata la relación entre ellos como una invasión del artificio humano en el entorno. Varios de sus trabajos son instalaciones y series fotográficas que muestran de una manera muy teatral esta relación. Dentro de este grupo encontraríamos obras como the Lovers.

(+info)

(via saatchi-gallery)

tiffany
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La entrada Noémie Goudal aparece primero en más que verde.

22 May 16:23

Calculadora de vacunas para tus viajes

by juanma

El Ministerio de Sanidad ofrece recomendaciones de vacunas y antipalúdicos para vuestros viajes a través de un práctico formulario online en varios pasos.

21 May 17:10

Compartir asiento con desconocidos

by CHM

Decía Línea Directa en un spot que viajar en Metro tiene el inconveniente de relacionarte con personas de otras culturas o que no hay ambientador para los olores, demostrando una relación sugerente entre las actitudes xenófobas y el individualismo del transporte privado.

Gerardo Pedrós analiza ahora en su web una campaña de FIAT que sigue esta estrategia repetida una y otra vez desde las empresas relacionadas con el motor: el transporte público es para los pringaos que están dispuestos a sufrir.

«El lema de esta publicidad de Fiat vista en el embarcadero del AVE de la estación de Atocha es: Desengáñate. Compartir asiento con desconocidos sólo es romántico en las canciones.

Son muy pocas las campañas en defensa del transporte público, éste aparece frecuentemente en anuncios donde se nos venden otras mercancías. Como mala práctica publicitaria encontramos bastantes anuncios como este de la marca de coches Fiat donde se fomenta el desprecio hacia los usuarios del transporte público.

He detectado que en muchos anuncios se fomenta un sentimiento de superioridad en los usuarios del automóvil frente a los que se desplazan en transporte público.

En unos momentos donde es cada vez más necesario que las personas identifiquen el transporte público con un transporte de calidad y una apuesta por la mejora del medioambiente, campañas como éstas pueden tener un impacto muy negativo.»

20 May 07:46

Encargo

by Biciman
> Por Julio Cortázar.


No me des tregua, no me perdones nunca. Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves. ¡No me dejes dormir, no me des paz! Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente. No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante; tállame como un sílex, desespérame. Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos. Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas. Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces. No me importa ignorarte en pleno día, saber que juegas de cara al sol y al hombre. Yo te pido la cruel ceremonia del tajo, lo que nadie te pide: las espinas hasta el hueso. Arráncame esta cara infame, oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.
20 May 07:41

La bici de Mick

by Biciman

No siempre se consigue lo que se quiere,
pero si se intenta, se consigue lo que se necesita. 
[Mick Jagger] 

20 May 07:40

Meeting People Is Easy [1998]

by Biciman


Cuando los ejecutivos de EMI Music tuvieron la brillante idea de documentar visualmente la promoción y gira de "OK Computer", el tercer disco de Radiohead, jamás imaginaron que el resultado final tendría el aspecto crudo y experimental de "Meeting People is Easy" (Grant Gee, 1998). "Meeting People is Easy" es a los documentales de giras musicales lo que Kid A (cuarto disco de Radiohead) es a los discos de rock. Diez años después de su realización, el documental de Gee sigue más cerca del videoarte y la experimentación que del género documental. La sensación de angustia que transmite la mezcla de sonidos, imágenes, artículos y fotografías permite, en los momentos de mayor genialidad, una experiencia en primera persona de un tour rockero. Podría decirse que comienza siendo un documental usual sobre la gira de un grupo de rock para acabar siendo una pieza experimental narrada desde el punto de vista de uno de sus miembros, Thom Yorke. El estado de agotamiento del cantante se evidencia en su incapacidad para grabar una frase promocional en Japón y en su angustia durante el rodaje del videoclip de "No Surprises", dirigido por el propio Gee, un plano fijo de Yorke dentro de un casco que progresivamente se llena de agua hasta que parece llegar a ahogarlo, como señaló un crítico, una "buena metáfora de lo que le está pasando en la vida real". De "Meeting People is Easy" en adelante, los Radiohead no volverán a ser los mismos. Tardarán diez años en vengarse de EMI y de los apretones de manos con aquellos ejecutivos a los que tanto desagradó "OK Computer" cuando lo escucharon por primera vez pero cuya actitud cambió a raíz del éxito de ventas y la respuesta de la crítica: el tercer disco de Radiohead ha sido considerado por gran parte de la prensa como uno de los mejores álbumes de la historia. En 2007, Radiohead celebró su separación de EMI con la publicación del doble "In Rainbows", primer disco de la historia editado y distribuido por una banda sin precio fijo (los compradores elegían cuánto pagar por él) a través de su propia página web. Diez años después, la revolución musical que se gesta en la cabeza de Yorke a lo largo de "Meeting People is Easy" es, al fin, una realidad.

►Link
http://thepiratebay.se/torrent/8486094/Meeting_People_Is_Easy_[1998]

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[Cómo descargar vía Torrent]

[Por qué Torrent]

20 May 07:35

Dictador americano muere rodeado de oprobio. Dictador africano recibe homenaje en Oxford

(JCR)
Durante los últimos días los medios de comunicación se han ocupado abundantemente de la muerte del dictador argentino Jorge Rafael Videla, fallecido a los 87 años en la cárcel bonaerense donde cumplía condena por delitos de lesa humanidad perpetrados durante los años en que ejerció su dictadura entre 1976 y 1981. Hay que recordar que tras el regreso de la imagesdemocracia a su país, en 1983, Videla juzgado y condenado a prisión perpetua por numerosos crímenes cometidos durante su mandato, en el que el ejército perpetró secuestros, torturas, asesinatos y los conocidos como “vuelos de la muerte”, en el que se arrojó a detenidos vivos desde aviones al mar. Bajo su régimen murieron 30.000 personas, según datos de varias organizaciones de defensa de los derechos humanos. Aunque el presidente Carlos Ménem le indultó en 1990, Videla tuvo que enfrentarse de nuevo a la justicia en varias ocasiones. En 2010 fue condenado de nuevo a cadena perpetua por el fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976, y el año pasado un tribunal de añadió otra condena de 50 años de cárcel por el plan sistemático de robo de bebés.[...] Leer más!

20 May 07:29

La incómoda verdad sobre la División Azul

by Carlos Fenollosa

Como la historia la escriben los vencedores, en la escuela nos explican que la División Azul eran unos 45.000 héroes/fascistas (escoja uno) que fueron voluntarios a luchar por los nazis contra los rojos. Pero algo huele a chamusquina. Piensen por un segundo: ¿qué persona en su sano juicio, falangista o no, después de haber arriesgado su vida durante dos o tres años de guerra civil, desearía viajar cuatro mil kilómetros para seguir jugándose la vida en vez de estar con su familia? La respuesta es: pocos, muy pocos. Desde luego, no 45.000. La verdad es muy diferente; la gran mayoría iban obligados. Mi abuelo se encargaba de recordárnoslo frecuentemente, por lo que yo tenía asumido que era vox populi. Sin embargo, me he dado cuenta de que no es así, ¡la mayoría de los españoles piensa realmente que a la división azul iban voluntarios!

La situación era la siguiente. En la guerra civil, los jóvenes no luchaban en un bando u otro según su ideología, sino que eran llamados a filas por los que habían establecido el control inicial de la zona. Paradojas de la vida, él fue llamado a filas de los falangistas después de que fusilaran a parte de su familia, y así, muchos jóvenes de 17 y 18 años. Después de sobrevivir a la batalla del Ebro, al acabar la guerra, explicaba, en su cuartel fueron llamados a formar. El militar a cargo–no sé si un capitán u otro rango–pidió un paso al frente para los voluntarios de la división azul, y según él, todos se quedaron clavados en el suelo, sin respirar. Imaginen, falangista o no, ¿quién iba a arriesgarse a morir de nuevo?. Pero estaba todo orquestado. El militar sacó entonces una lista que llevaba preparada, y empezó a nombrar “voluntarios”, bajo pena de arresto. Mi abuelo consiguió escapar y fue condenado a cinco años de trabajos forzosos, según los registros, “por protestar de la comida”, porque claro, no podían encarcelarle por negarse a ir a un pelotón voluntario. Esta es la realidad de la división azul, y realmente me sorprende que el engaño haya llegado tan lejos.

Lo que me hace pensar, ¿podría ser todo un malentendido, y la Hermandad de la División azul en realidad una asociación de las verdaderas víctimas, los que fueron obligados a morir en Rusia? Por desgracia, es imposible. ¿Cómo lo sé? Bien, a juzgar por la actitud de los supervivientes, si los voluntarios-forzosos desearan recibir una restitución o un homenaje por el abuso que sufrieron, jamás hubieran permitido que se celebrara en un cuartel de la Guardia Civil ni que asistiera la filofalangista Llanos de Luna. Los libros de historia quizá no, pero ellos, los que queden, todavía recuerdan.

19 May 19:45

INFILTRADOS - En ocasiones, son indetectables


19 May 19:43

Me dijiste que me esperarías…. Zorra!.



Me dijiste que me esperarías…. Zorra!.

19 May 19:35

La abuela cuando se fue al infierno.







La abuela cuando se fue al infierno.

19 May 19:26

ABURRIMIENTO - Y las cosas que hacemos para combatirlo


19 May 19:25

Aleix Plademunt

by _Uri

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Hoy tropecé con la web de Aleix Plademunt, todo un gran hallazgo! Aleix es un joven fotógrafo catalán con mucho talento, un portafolio lleno de proyectos muy inteligentes, y con fotos tomadas por todo el mundo. Uno de esos artistas que ponen en marcha tu cerebro mientras miras su obra. Encontré también el proyecto colectivo llamado “La Càmera Gran” … hay que verlo!

Today I found Aleix Plademunt’s website, and it was a great discover! Aleix is a very young and talented catalan photographer with a portfolio full of very smart projects, with images taken all around the world. One of those people that make you think while you check his work. I also found a part of a collaborative project called “La Càmera Gran” which is a must see!

19 May 19:24

vdeberenjena: Fijaos como el viejo apura en la chicane.



vdeberenjena:

Fijaos como el viejo apura en la chicane.

17 May 12:32

¡Nueva edición del libro de hechizos!

by Darwin Palermo
Comparado con las ciencias sociales, el trotskismo parece el reino del consenso y la unanimidad. La atomización académica de la antropología, la sociología, la economía o la sociología ha alcanzado niveles autoparódicos. Eso, por supuesto, no tiene nada que ver con que la expresión “ciencias sociales” sea un oxímoron similar a “inteligencia militar” (repetidlo conmigo: no tiene nada que ver, no tiene nada que ver….).

Los psiquiatras y psicólogos han encontrado una solución de gran alcance teórico a este problema: un libro de instrucciones. El chisme en cuestión se llama Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, por sus siglas en inglés). Lo edita la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) y en todo el mundo es el estándar para determinar si estás pirado y, por tanto, te va a vender las drogas el farmacéutico en vez de tu camello. La próxima semana se edita la quinta edición, el DSM V.

Siempre que ojeo el DSM me acuerdo de un capítulo de los Simpson en el que Homer acaba en un manicomio. En cierto momento le pregunta a un médico, “Oiga aquí todo el mundo es muy parecido, ¿cómo deciden si alguien está loco o cuerdo?”. “Tenemos un método muy sencillo”, responde el médico. “Los que llevan este sello están locos”. Y a continuación le estampa en la mano con tinta indeleble “insane”.






EL DSM se convirtió en el libro de hechizos oficial de los loqueros a partir de su tercera versión, que se publicó en 1980. La redacción del DSM III es uno de los capítulos más delirantes de la historia de las ciencias sociales, lo que no deja de tener su mérito. Básicamente, el DSM III fue la reacción de la APA a una investigación que demostraba que las ciencias de la mente son una modalidad cutre de crítica literaria.

En 1972 David Rosenhan, profesor de Stanford, reclutó a ocho amigos y, cada uno por separado, se presentó en hospitales psiquiátricos de distintos puntos de Estados Unidos fingiendo episodios de enfermedad mental. Los síntomas en cuestión no es que fueran muy espectaculares. Sencillamente dijeron que oían una voz que decía “zas”. Sólo eso. Aún así, todos ellos fueron ingresados inmediatamente.

Desde el primer minuto de su internamiento se comportaron con normalidad e informaron a los médicos de que ya no oían voces. Sin embargo, nadie detectó que no padecían ninguna enfermedad. Por ejemplo, Rosenhan tomaba abundantes notas para su estudio, pero los psiquiatras consideraron que se trataba de un síntoma -“conducta escritora”- de su esquizofrenia.

El experimento tuvo una segunda parte aún más hilarante. Tras la publicación a bombo y platillo del artículo de Rosenhan, los psiquiatras se picaron. Un hospital llegó a proponerle un desafío. Durante tres meses Rosenhan debía enviar a urgencias a todos los pacientes falsos que quisiera, el hospital estaba seguro de que sería capaz de detectarlos. Rosenhan aceptó el reto. Al cabo de tres meses el hospital informó de que habían localizado a 41 pacientes falsos. Rosenhan, por supuesto, no había enviado a ninguno.





El auténtico problema empezó cuando las aseguradoras estadounidenses se enteraron del experimento de Rosenhan y dijeron que ni de coña iban a seguir pagando pastillitas y tratamientos prescritos por gente que no era capaz de distinguir a un enfermo de una persona sana.

La respuesta técnica de la comunidad psicológica se puede resumir en el siguiente teorema: ¡ahhhhhhhhhhhhhhhhhh!

El gremio al completo se hizo popo. Liquidación por cierre. Se acabaron las batitas blancas. A mendigar subvenciones, como los sociólogos.

Hay que reconocer que la APA le echó huevos. En vez de recular, apostó por una huida hacia delante. A principios de los años setenta, la psiquiatría, como cualquier otra ciencia social, consistía en cúmulo incoherente de escuelas solapadas con concepciones vagas e incompatibles de las enfermedades mentales. La APA decidió que la única forma de mantener el negocio era limpiar los establos psicológicos del rey Augias. Encargó el trabajo al Hércules de la psiquiatría contemporánea: Robert Spitzer. Su tarea era rehacer desde cero el manual diagnóstico vigente (el DSM II) para establecer un catálogo exhaustivo y preciso de los trastornos mentales aceptables.

Spitzer se puso en plan macho alfa y reunió a un grupo de trabajo que durante años se dedicó a poner orden en las ciencias de la mente. Fueron bastante creativos: el DSM III se publicó en 1980, tenía 500 páginas y catalogaba 300 enfermedades… ¡un tercio de las cuales habían sido “descubiertas” por el propio grupo de trabajo!

Con semejante productividad científica, uno podría pensar que Spitzer dirigía una ambiciosa red de investigaciones empíricas. En realidad, el ambiente del grupo de trabajo del DSM III se parecía más a la redacción de un periódico cerca de la hora de cierre que a una institución científica. Así lo recordaban dos psiquiatras que asistieron a esas reuniones:
“En las reuniones de los expertos o asesores la gente estaba de pie, sentada o de aquí para allá. Hablaban unos por encima de otros. Y Bob [Spitzer] estaba demasiado atareado pasando notas a máquina como para presidir la reunión de forma ordenada”.
“Hubo muy poca investigación sistemática y mucha de la que existió era más bien un batiburrillo: dispersa, inconsistente y ambigua. Pienso que la mayoría nos dábamos cuenta de que el nivel de ciencia, firme y auténtica, sobre la cual basábamos nuestras decisiones era bastante modesto”.

Como poco, hay que admitir que la metodología del grupo de Spitzer es insólita en la historia de la ciencia. Es un poco como si Bohr y Einstein hubieran dicho “al carajo con las putas ecuaciones” y se hubieran juntado una noche en un despacho de Leiden con un par de botellas de whisky a consensuar un acuerdo de mínimos cosmológico.

El mérito de Spitzer fue básicamente diplomático y administrativo. El DSM III contentaba a todo el mundo: las aseguradoras, los psiquiatras de todas las escuelas (menos los psicoanalistas, a los que la APA mandó cordialmente a tomar por el culo) y, sobre todo, la industria farmacéutica. 

El secreto de todo este buen rollo fue una enorme rebaja de los umbrales a partir de los cuales se consideraba que una conducta era patológica: de esta manera, ninguna corriente psiquiátrica quedaba excluida. La consecuencia fue que casi cualquier comportamiento que no fuera un estado de sereno y dócil entusiasmo ante la realidad constituida era susceptible de ser tratado y medicado.

El ejemplo más alucinante tal vez sea la famosa hiperactividad de niños y adolescentes que, básicamente, se basa en definir la infancia como un trastorno mental. En realidad, es una tesis bastante realista. Los niños vuelven locos a sus padres y todos claman porque alguien les instale un botón de “off”. Los psiquiatras y psicólogos lo tienen, se llama Ritalin.

El DSM III y sus sucesores son un batiburrillo absurdo que recuerda a la enciclopedia borgiana que citaba Foucault al comienzo de Las palabras y las cosas. En él no aparecen catalogados los animales pintados con un pincel finísimo de pelo de camello porque Pfizer no vende pastillas para los animales pintados con un pincel finísimo.

Pero, además, el DSM III es el ensayo más influyente del siglo XX. Ha transformado nuestra comprensión del mundo. Básicamente, nos propone entender la vida como una enfermedad. Un poco al estilo Cioran, pero con la moraleja de Burroughs: todo es una puta mierda, pero las drogas ayudan.


PD: Un relato detallado y divertido del experimento de Rosenhan aparece en Lauren Slater, Cuerdos entre locos. Grandes experimentos psicológicos del siglo XX (Barcelona, Alba, 2006). Una excelente crítica de la farsa del DSM III es Stuart A. Kirk y Herb Kutchins, Making Us Crazy: DSM: The Psychiatric Bible and the Creation of Mental Disorders (Nueva York, Free PRess, 1997). En La timidez (Madrid, Zimerman, 2011) Christopher Lane cuenta detalles jugosos sobre los procedimientos del grupo de trabajo de Spitzer. Una crítica de la connivencia entre industria farmacológica e instituciones psiquiátricas aparece en David Healy, Let Them Eat Prozac (Nueva York, New York University Press, 2004)


PPD: Dos conductistas se encuentran por la calle. Uno dice: “¿Qué tal?”. Y el otro contesta: “Muy bien. ¿Y yo?”
17 May 00:34

Los Colorados - Du Hast. RMMBR de un grupo ucraniano con nombre...



Los Colorados - Du Hast.

RMMBR de un grupo ucraniano con nombre en español cantando en alemán con música italiana.

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17 May 00:30

Con todos ustedes: EL PULSO-PARTO.



Con todos ustedes: EL PULSO-PARTO.

16 May 18:28

correplatanito: ZASCA

16 May 18:22

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16 May 15:51

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