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09 Mar 15:33

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16 Feb 12:03

Mi tío, un personaje de Javier Cercas

by Andrea G. Bermejo
WAR & CONFLICT BOOK ERA:  WORLD WAR II/WAR IN THE WEST/THE HOLOCAUST

Supervivientes del campo de concentración de Mauthausen, 1945. Fotografía: Samuelson / National Archives and Records Administration (DP).

Descubrí la historia de Enric Marco, el falso superviviente de un campo de concentración nazi, como todo el mundo: en el periódico. Con una salvedad. Benito Bermejo, el historiador al que las entradillas atribuían el descubrimiento, era mi tío. Esto ocurrió en 2005. Yo tenía veinte años. La portada de El Mundo el 12 de mayo decía: «Enric Marco reconoce que fingió ser preso de los nazis». Y a continuación: «El historiador Benito Bermejo denunció que su nombre no figuraba en los archivos del campo de concentración de Flossenbürg».

No fui la única de mi familia que descubrió las investigaciones de Benito Bermejo en los periódicos de mayo. El hermano pequeño de mi madre, el tío cariñoso que de niña me llevaba al zoo en teleférico y en cuya casa usé por primera vez un ordenador, era también un hombre reservado y discreto, ensimismado y poco hablador de su trabajo a menos que le preguntases por él. En primavera de 2002 mis padres me llevaron al parque del Retiro para que me firmase un ejemplar de su primer libro, Francisco Boix: el fotógrafo de Mauthausen. Recuerdo aquella cola hacia la caseta de la editorial RBA como una procesión de orgullo pues mi tío entraba entonces en un gremio, el de los escritores, que yo admiraba. Pero hicieron falta tres años y el escándalo de Enric Marco llenando las portadas para que yo comprendiese la importancia de su otra profesión.

Benito Bermejo, el historiador, había desenmascarado al presidente de la Asociación Amical de Mauthausen y otros campos de concentración, al hombre que había conmovido al Parlamento con su falso relato como deportado español, al fingido superviviente que iba a presidir las conmemoraciones del sesenta aniversario de la liberación de Mauthausen a las que acudiría por primera vez un mandatario del Gobierno: José Luis Rodríguez Zapatero. Mi tío, el historiador, había desvelado que Enric Marco nunca había sido prisionero en Flossenbürg sino que en 1941 se había acogido de manera voluntaria a un convenio firmado entre Hitler y Franco para trabajar en la industria de armamento alemana.

Benito Bermejo había sospechado de Enric Marco desde el principio. Aunque el falso deportado se prodigaba por doquier, dando más de cien charlas al año, cuando mi tío se acercaba a preguntarle por su historia, este se mostraba hermético. Hubo pocos encuentros —uno en el Palau de la Música en 2001, otro en Mauthausen…— y, en todos, Marco se mostró escurridizo, aportando detalles coloridos en sus respuestas pero sin elaborarlas demasiado. Su relato escueto era, además, distinto a aquel que había contado en las entrevistas concedidas a partir de los años setenta, cuando había empezado a tejer los detalles de su falso pasado. Y entre mentira y mentira, iban apareciendo las verdades. Los hechos que narraba Marco le recordaban a mi tío al itinerario de un trabajador voluntario en la Alemania del 41, aquel que habían realizado tantos españoles intentando zafarse de las duras condiciones de la posguerra.

Ingreso de prisioneros en Mauthausen, 1941. Fotografía: Anónimo / Bundesarchiv (CC).

Al parecer, no hicieron falta demasiadas preguntas para que el impostor se sintiese acorralado. «Mira, muchacho, lo que tienes que hacer es dedicarte a otras cosas», le dijo a mi tío Enric Marco mientras sacaba de su cartera una fotografía publicada en Cambio 16 en la que mostraba su espalda cubierta de hematomas. «Es lo que hacía la policía de Martín Villa y esto es algo que deberías investigar. Lo otro, déjalo», le recomendó. Pero Benito Bermejo no le hizo caso, aprovechando a partir de ese momento cualquier ocasión para preguntar por Marco a quien lo había tratado. Por ejemplo, a Floreal Samitier, residente en Toulouse, activo en la CNT de la España en el exilio, o a Abel Paz, biógrafo de Durruti, de quienes obtenía testimonios que en ningún caso le alentaban a dejar el caso de lado. Hasta que un día, en el archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, investigando sobre otro tema, se cruzó con la prueba definitiva de aquella impostura: la carta que encontró, la última de una correspondencia en la que se reclamaba a Marco para hacer la mili, informaba al Ministerio sobre su paradero en Kiel (Alemania) como trabajador contratado en una empresa.

Con la prueba de la mentira de Marco en su poder, mi tío intentó encontrarse con él. No tuvo éxito. Aunque en un principio el falso deportado accedió a verlo, fue aplazando la cita mes a mes con la excusa de la inminente conmemoración de Mauthausen, en la que él mismo había sido elegido para dar un discurso. Este último dato, así como la confirmación de la asistencia de Zapatero a la celebración, sirvieron para que Benito Bermejo redactase un informe. En él exponía la realidad de Marco y aducía que sería una vergüenza para España y un escarnio para los exdeportados que iban a acudir al evento que este lo presentase un hombre que jamás había sido prisionero en un campo de concentración. Aquel informe lo envió a varios historiadores y a dos personas —del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y de la Fundación Pablo Iglesias— que le aseguraron que lo pondrían en manos del Gobierno.

El caso estalló en las portadas de los periódicos. Lo que no se supo, o no tanto, es que aquel no era el primer falso deportado al que descubría. Meses antes del sonado escándalo, él y la historiadora Sandra Checa habían recabado las pruebas necesarias para desenmascarar a Antonio Pastor y habían publicado en la revista Migraciones & Exilios un comunicado titulado «La construcción de una impostura» en el que no se mencionaba el nombre de Pastor pero sí la falsedad de su relato. El 20 de mayo de 2005, en una carta al director de El Ideal de Granada en respuesta a la réplica de la familia de Pastor, los historiadores argumentaban que, como especialistas en el estudio de los republicanos españoles que sufrieron la deportación a los campos del III Reich, habían comprobado que el susodicho no aparecía en los registros relacionados con Mauthausen. Por el contrario, poseían pruebas de que en el periodo en que pretendía haber sido deportado se encontraba internado en el campo del Vernet d’Ariège (Francia) o ya en España tras su retorno voluntario en julio de 1941, por lo que nunca podía haber conocido la ocupación alemana. «Junto a las fuentes de archivo, hemos utilizado los testimonios de los supervivientes de dichos campos. Además, los testigos representan para nosotros una referencia moral», decía también esta carta.

Pasó el tiempo. Los impostores cayeron en el olvido. En el Delta del Ebro, una semana santa, conocí a un argentino llamado Santi Fillol que acababa de rodar un documental sobre Enric Marco (Ich Bin Enric Marco) y había entrevistado a mi tío. En esa época yo vivía en Madrid y nos veíamos a menudo. Algunos domingos llevaba al cine a su hija Lucía, mi ahijada, y al devolverla a casa aprovechaba para preguntarle por sus investigaciones, cómo era su día a día, de qué manera encontraba a sus fuentes o por qué estudiaba unos temas y no otros. Eran, en su mayoría, entrevistas de refilón que yo disfrutaba como lecciones privadas de historia, tan alejadas de los ásperos manuales del colegio y la facultad, consciente (ahora sí) del privilegio que me brindaba la sangre, mientras mi prima se impacientaba por compartirme con aquellos asuntos serios.

Los Archivos de Salamanca, Alcalá de Henares, Asuntos Exteriores, Mauthausen, Flossenbürg, los Archivos Federales en Berlín… Esas habían sido las oficinas a las que había ido cada mañana a trabajar mi tío durante la escritura, de nuevo junto a Sandra Checa, de Libro memorial. Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945), un inventario de los nueve mil españoles presos en los campos de exterminio. El Ministerio de Cultura también les había encargado realizar una serie de entrevistas a cerca de cien supervivientes que les habían llevado a Alemania, Austria, Francia o Bélgica en un intento de recolectar el testimonio vivo de aquella época trágica.

El libro de Francisco Boix que mi tío me había firmado aquella tarde en El Retiro había sido su puerta de entrada a la investigación de los deportados españoles. Boix, fotógrafo confinado en Mauthausen, había eludido los trabajos forzados en las canteras de piedra revelando y archivando imágenes en el servicio de identificación, donde se guardaban las fotografías tomadas en el interior del campo. Había sido allí donde el catalán había comprendido el enorme valor de aquellos documentos gráficos, de manera que convenció a algunos presos para que los escondieran. Mi tío colaboró en la investigación histórica y en el guion de un documental sobre Boix (Un fotógrafo en el infierno, de Llorenç Soler) y más tarde, recopiló en un libro algunas de las veinte mil fotografías presuntamente salvadas. Francisco Boix: el fotógrafo de Mauthausen ha sido traducido al catalán, alemán y francés, está pendiente de traducirse al inglés y se reeditará en España a finales de 2015 o principios de 2016. El libro también sirvió de inspiración para la obra de teatro El triángulo azul, de Laila Ripoll y Mariano Llorente, estrenada recientemente.

Heinrich Himmler en Mauthausen, 1941. Fotografía: Francisco Boix / Bundesarchiv (CC).

La investigación de Boix le llevó a entrevistar a un suboficial de las SS que había trabajado al frente del servicio de identificación. Mi tío había leído en los archivos que Hermann Schinlauer, ese era el nombre del exnazi, era originario de Genthin, así que como un detective privado buscó en la guía telefónica hasta dar con él. «¿Conoció usted a Francisco Boix?», le preguntó cuando este respondió al otro lado del teléfono. «¡Cómo podría olvidar a Franz!», contestó el suboficial. Accedió a ser entrevistado y mi tío viajó hasta aquel pueblo, situado a unos noventa kilómetros de Berlín, para conocerlo. Durante el encuentro, Schinlauer le confesó que no le había contado a nadie su pasado. Ni siquiera su mujer y sus hijos conocían su paso por Mauthausen. Cuando mi tío preguntó por qué, este respondió: «Das ist eine Schande!» (¡Es una vergüenza!).

Y, sin embargo, el exnazi sí que había revelado su pasado en una ocasión. Hacía ya tiempo, un hombre había llamado a la puerta de su casa presentándose como el yerno de un compañero suyo en el campo de concentración. «¿Qué quería?», le preguntó mi tío. Hermann Schinlauer le contó que aquel hombre había acudido a él movido por el tormento de su esposa, que tras la muerte de su padre había encontrado unas cartas que le habían revelado su verdadera historia. «Mi mujer me ha encargado que venga a hablar con usted porque vive atormentada por el pasado de su padre», le explicó aquel joven a Schinlauer, a quien iban dirigidas aquellas cartas, y años después, este a mi tío. El ex-SS intentó tranquilizar al yerno de su amigo prometiéndole que, a pesar de haber sido suboficiales de Hitler, ni su suegro ni él mismo habían participado en ninguna acción criminal. Pero el pasado se había abierto paso entre las mentiras vergonzosas, de la misma manera que años después mi tío recibió una llamada inesperada desde el oeste de Alemania. Schinlauer había muerto y su hija había descubierto entre su correspondencia una carta que mi tío le había escrito al ex-SS antes de presentarse en su casa. Posteriormente, encontró un ejemplar alemán de Francisco Boix: el fotógrafo de Mauthausen y allí leyó el testimonio de su padre, que incluso había permitido a mi tío publicar un retrato que Boix le había hecho en el campo de concentración.

No fue la única ocasión en la que tuvo que dar malas noticias. El Libro Memorial le condujo ante al menos quince familias que desconocían qué había sido de sus padres o abuelos. Fue el caso, por ejemplo, de aquella viuda torturada por el paradero de su marido que acabó suicidándose y cuyas hijas, en los sesenta, fueron a ¿Quién sabe dónde? sin conseguir averiguar el destino cruel de su padre hasta que mi tío descubrió que había sido una de las víctimas de los campos. Trescientas cincuenta familias supieron por boca de Benito Bermejo —no ha sido el único historiador que lo ha hecho— que tenían derecho a una pensión del Gobierno de Francia de 475 euros mensuales o 27.000 euros vitalicios para los huérfanos de las víctimas del Holocausto.

Los viajes y entrevistas que Benito Bermejo y Sandra Checa realizaron para escribir Libro Memorial tuvieron una última consecuencia inesperada, convirtiéndoles en comisarios artísticos de una exposición insólita. Supervivencia, testimonio y arte: Españoles en los campos de concentración nazis fue una colección itinerante que recorrió Salamanca y Vitoria exponiendo obras creadas por españoles que habían sido presos en Mauthausen. Esto fue en 2010, en plena crisis económica, razón que sirvió para que las obras se almacenasen y no llegasen a más ciudades españolas.

Mauthausen, 1941. Otra de las imágenes de Boix que documentaron los Juicios de Nuremberg. Fotografía: Francisco Boix / Bundesarchiv (CC).

Me enteré de que Javier Cercas estaba escribiendo un libro sobre Enric Marco por Lucía, que había añadido el apellido del autor a su repertorio cómico: «¡Javier Cercas! ¡Javier Lejos!», me dijo un día. Mi tío añadió después que se había reunido con el escritor durante la preparación del libro, de ahí la gracieta de mi prima. De manera que esperé a la publicación de El impostor con gran expectación, pues intuía que una historia como aquella solo podía pertenecer a la familia de las novelas sin ficción y los relatos de lo real, aquella literatura de riesgo que me había conmocionado desde que había leído El adversario, de Emmanuel Carrère.

El impostor resultó ser, tal y como había creído, un viaje en montaña rusa por la historia y un pulso al porqué de la literatura. Pero la verdadera sorpresa fue descubrir que aquel no era solo el retrato de un nonagenario mentiroso que se resistía a admitir su pecado, sino también de su Némesis, el historiador que lo había desenmascarado, de alguna manera el héroe y el villano de aquella historia, es decir, Benito Bermejo. En el libro, Javier Cercas contaba detalladamente las primeras sospechas de mi tío, sus encuentros infructuosos con Marco, el posterior descubrimiento y las suspicacias sobre él —¡se llegó a decir que era un agente del MOSAD!— que se levantaron tras aquel destape. Señalaba, además, con buen tino, que mi tío, el historiador que por las mañanas hacía de los archivos sus oficinas, que viajaba a Alemania, Bélgica o Francia para interrogar a sus fuentes, era un historiador al margen del sistema académico y universitario. «Quizás no sea ocioso preguntarse, en todo caso, por qué fue un fuera de la ley de la academia quien se atrevió a desenmascarar a Marco y a meter el dedo en el ojo de la industria de la memoria, de la que también se beneficia la academia», resaltaba Cercas.

Porque el libro de Cercas coincidía también —y no por casualidad, está claro— con una época en España donde la impostura —el arte de falsear— se había convertido en una realidad cotidiana. La única ventaja de alcanzar la madurez en una época como esta es el firme compromiso que se adquiere con la verdad, el juramento íntimo que uno hace consigo mismo para no caer nunca en la impostura. Aquella referencia moral a la que Benito Bermejo y Sandra Checa apelaban en su reflexión sobre los deportados españoles cuyo testimonio les había servido para documentar la historia. La única ventaja de madurar en la era de los impostores, me figuré tras la lectura del libro de Cercas, era conocer y reivindicar a aquellos que los desenmascaran para que su ejemplo nos sirva para no caer nunca en el riesgo de la mentira.

El 11 de diciembre del pasado año, Mario Vargas Llosa dijo en su columna de El País «La era de los impostores» una cosa hermosa sobre Benito Bermejo: «Qué pequeñito y olvidable parece el aguafiestas de su historia, el decente y honesto historiador que, sin siquiera beneficiarse con ello y hasta recibiendo por su altruista tarea buen número de ataques, lo desenmascaró, guiado solo por su amor a la verdad y su repugnancia por las mentiras históricas». La idea de escribir este texto nace tras aquella lectura. Hace diez años del caso Enric Marco, una década de reuniones familiares en la que he procurado sentarme cerca de mi tío, preguntarle, escucharle, atender silenciosamente a sus investigaciones. Benito Bermejo jamás las escribiría todas juntas en un artículo; su preocupación es otra: conocer la historia. Y, sin embargo, aquí reunidas, reproducen mi sensación como oyente afortunada y evidencian algo que me gustaría remarcar, precisamente ahora, cuando nos rodean los impostores. Por muy pequeñitos y olvidables que sean, qué importantes son los historiadores que les aguan la fiesta solo por su amor a la verdad.

«Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras». Mauthausen, 1945. Fotografía: Donald R. Ornitz / US Army (DP).

La entrada Mi tío, un personaje de Javier Cercas aparece primero en Jot Down Cutural Magazine.

24 Jan 01:13

Elton John talks about Freddie Mercury

04 Jan 10:21

El mejor de los caminos que llevan a Roma

by Ernesto Filardi
Juan Utrilla de Noriega

no me lo he leido pero las fotografías son impresionantes

Roma ca. 1890. Fotografía: Detroit Publishing Co. / Library of Congress (DP).

22 de abril de 1765

Mi muy estimada Elizabeth,

Por fin hemos llegado a Milán. El trayecto desde París ha sido agotador, pero no tanto como el tiempo que estuve allí alojado. Lo que es una lástima, porque París sería un lugar encantador si no estuviera tan lleno de franceses. Aun así no soy el único que se siente destrozado: el carruaje ha quedado totalmente desvencijado tras cruzar los Alpes. ¡Qué locura, Elizabeth! ¡Nos desmontaron las ruedas, las transportaron en mulas y a nosotros en palanquines! Espero que esto no sea una metáfora de la brutalidad de estas gentes: ya sé que en estas tierras se forjó el Senado romano y el Renacimiento, pero que ni una simple rueda sirva aquí para algo es una imagen que tardará en olvidárseme. Ahora tengo el firme propósito de descansar dos o tres semanas antes de proseguir el viaje. Así tendré ocasión de acercarme a los lagos y de conseguir algo más de dinero en alguno de los bancos en los que desde Londres me aseguraron que tendría crédito.

Milán ca. 1890. Fotografía: Detroit Publishing Co. / Library of Congress (DP).

No voy a negarte que todos estos meses han sido una aventura extraordinaria, pero aún no termino de comprender el encanto que tiene para tantos caballeros ingleses este llamado Grand Tour. Me sería infinitamente más grato estar todo este tiempo a tu lado preparando nuestro enlace en lugar de estar rodeado de salvajes. No sé, Elizabeth: los profesores en Oxford siempre nos insistían en lo necesario que es para un joven aristócrata como yo conocer de primera mano el continente europeo y en especial Italia, cuna de la civilización. En el principio fue Grecia, claro; pero hay que estar muy chiflado para acercarse a ver unas ruinas que llevan siglos en manos de los turcos. Por si fuera poco, mi padre estaba tan ilusionado con mi viaje como cuando él mismo lo hizo en su juventud y no tengo otro remedio que seguir el camino. Al menos tengo la suerte de que para ello me dota con fondos casi ilimitados para visitar estas tierras cálidas pero de momento hostiles. Digo «de momento» porque en cuanto tenga ocasión pretendo acercarme al Teatro Regio Ducal de Milán para asistir a alguna de esas extraordinarias óperas de las que se habla con tanto entusiasmo. Imagino que me aburriré tanto como en cualquiera de los escasos momentos en que no rememoro tu dulce sonrisa. Pero ya te haré saber mi opinión cuando tenga más tiempo.

Recibe todo mi afecto,

Charles.

6 de julio de 1765

Querido James,

Sé que prometí escribirte antes, pero tú que conoces Italia mejor que yo sabes que aquí el ritmo de vida es muy distinto. La vida social no es tan ajetreada como en Londres, y sin embargo parece que no da tiempo para nada. Pero no escribo para disculparme sino para que sepas que sigo vivo. ¡Si supieras qué verano tan extraordinario ha sido este! Cuando dejábamos Milán y la serenidad de sus lagos pensaba que sería difícil encontrar un lugar más apropiado para mi carácter. ¡Qué engañado estaba! Nada más llegar a Cremona pasamos por la plaza y me quedé allí petrificado casi una hora. Yo por aquel entonces no había conseguido aprender una palabra del idioma, pero eso no fue impedimento para admirar a toda aquella gente congregada en el mercado, delante de esas hermosísimas construcciones renacentistas. ¡Cómo huelen los mercados en Italia, James! ¡Y qué distinta la comida por aquí, qué sabor tan intenso tiene! Es cierto que nosotros tenemos mejores carnes, pero jamás he visto tal variedad de frutas y verduras tan sabrosas. En Parma, unos días después, visité el teatro Farnese. ¿Qué decir de él, aparte de que ojalá nuestro Shakespeare hubiera podido gozar de un teatro tan bello? ¿Y ese tamaño? No me extraña que apenas haya sido utilizado tres o cuatro veces desde que se construyó hace casi ciento cincuenta años. He ahí una gran diferencia entre Inglaterra e Italia: nosotros tenemos una concepción más práctica de la vida, entendemos lo material como una herramienta al servicio de la humanidad y por tanto abominamos de la ostentación —ese absurdo capricho tan de moda entre los franceses— mientras que creamos unas practiquísimas redes de comunicación. Aquí, en cambio, ¡qué hermosamente saben aprovechar la ostentación en las ciudades y qué infames y monstruosas son sus carreteras! ¿Y sabes qué? Me parece que ese modo de entender la vida es más adecuado para la felicidad. ¿Es que acaso la belleza no es un fin tan deseable como el progreso de la sociedad? Algo similar pensé recorriendo las calles rojas de Bolonia, pero donde he caído rendido ha sido en Florencia.

Florencia ca. 1890. Fotografía: Detroit Publishing Co. / Library of Congress (DP).

Fue un amor a primera vista. Aún antes de entrar a la ciudad, desde lo alto de la colina el Arno nos saludaba satisfecho y embriagador. ¿Y qué te podré decir de la majestuosa cúpula de la que el propio Miguel Ángel ya dijo que era la más bella del mundo? Llevo aquí varias semanas e intuyo que aún me quedaré algunas más: comienzo a defenderme notablemente con el toscano y gracias a eso he conocido a gente muy interesante dispuesta a enseñarme algunos de los mejores rincones de esta extraordinaria ciudad. Podría llenar cientos de hojas con mis experiencias aquí, pero ahora he de dejarte porque me esperan para una fiesta en casa del señor Mann, el célebre ministro británico que está aún más enamorado de esta ciudad que yo mismo.

Un fuerte abrazo,

Charles

9 de octubre de 1765

Querido padre,

Le escribo esta vez no solo para solicitarle más dinero, sino para agradecerle de corazón su insistencia en enviarme a estas tierras. Como sabe, me encuentro en Roma y no creo que pueda existir sobre la faz de la tierra otro lugar en donde mejor puedan entenderse las lecciones que la historia está dispuesta a enseñar al que sabe escuchar atentamente. Esta es tierra de virtud y moral verdadera, padre, y estoy satisfecho de haberla conocido de primera mano. Entiendo ahora que esta ciudad ha transformado mi carácter: usted sabe bien que quizás debido a mi juventud jamás me he considerado muy devoto, pero la sola contemplación de los ritos religiosos me ha hecho considerar que no somos más que hijos de nuestro Señor y que su presencia a nuestro lado es la mejor de las bendiciones posibles. Sin embargo, y a pesar de la indiscutible grandeza de la iglesia de San Pedro, me siento más afín al delicado asombro que se respira en templos más pequeños. Es tanta la variedad de iglesias la de esta ciudad que cada día procuro acercarme a una distinta y aun así sé que jamás conseguiré conocerlas todas. Pero hay un lugar especial en mi corazón para Santa María della Vittoria, cuya célebre imagen de santa Teresa me recuerda a esta conversión que estoy sintiendo.

Roma ca. 1890. Fotografía: Detroit Publishing Co. / Library of Congress (DP).

Pero hay algo más de lo que debo hablarle, y es que he comprendido que no hay mayor mal que la vanidad del mundo. No cabe duda de que Inglaterra tiene el prestigio suficiente como para convertirse en un grandísimo imperio, pero me basta pasear por el foro o por el Coliseo para entender que de aquellos grandes emperadores hoy no queda más que un vago recuerdo y un puñado de piedras bellísimas pero corroídas por el paso del tiempo. Deberíamos todos aprender la lección, padre, y desear que cuando no seamos nada ojalá estemos tan cerca del cielo como al mirar hacia él desde el interior del Panteón.

Le envío todo mi afecto y le reitero mi agradecimiento, extensible a mi adorada madre. No quiero que se preocupen por este cambio tan repentino en mí, sino que se alegren de saber que regresaré siendo una persona completamente nueva y transformada gracias a este Grand Tour. Si puede, no olvide hablar con el banco para que den la orden de ampliar mi crédito en Roma: son muchas las obras pías que pueden hacerse aquí y quisiera, en la medida de lo posible, ser recordado como un notable benefactor de esta ciudad que tanto ha hecho por mi humilde persona.

Atentamente,

Su hijo Charles

12 de enero de 1766

Carissimo James,

Come stai? Scusa si al escribirte se me cuela alguna parola, pero el alma y el vino della bella Italia son tan parte de mí como el aire que respiro ogni mattina. Estoy de vuelta en Roma y no sé cuánto tiempo me quedaré aquí. Si fuera posible, tutta la vita! Ah, Roma, chè bella puttana! ¿Sabes? Me gusta aún más esta ciudad tras haber recorrido estos meses Nápoles y Sicilia. No tengo nada que objetar de ellas, claro, pero Roma es como una experta amante a la que se le toma más cariño cuanto más vuelves a ella. ¡Qué delizia de ciudad! Todos los caminos llevan a Roma, sí, pero este Grand Tour es sin duda el mejor de todos ellos. A ti te puedo decir todo esto, James, porque nos conocemos lo suficiente como para no escandalizarnos el uno al otro con nuestros vicios, a los que deberíamos llamar virtudes de los sentidos. Afortunadamente este invierno está siendo más fresco de lo habitual y es fácil convencer alle ragazze para riscaldarsi un tanto. ¡Qué carnes tan prietas tienen las italianas, y cuánto les gusta hacer y dejarse hacer! ¡Y cómo gritan quando sono in letto! También hay por aquí algunas compatriotas nuestras que se han animado a hacer este viaje, pero no me interesan lo más mínimo. Nunca se sabe si van a ser lo suficientemente discretas, aunque ellas mismas son las primeras en disfrutar de los encantos degli italiani. Esto es lo que siempre me dice Stefano, mi cicerone particular desde hace meses: que las inglesas son puritane hasta que llega un italiano susurrando y les quita la sílaba ri. Fue él quien me convenció para visitar las ruinas recién descubiertas de Pompeya, donde me determiné del todo a disfrutar de la vida.

Pompeya ca. 1890. Fotografía: Detroit Publishing Co. / Library of Congress (DP).

Te seré sincero: ya había tenido mis primeros escarceos en Milán, pero en Pompeya comprendí que en cualquier momento podemos ser polvo y cenizas. No sabemos lo que seremos mañana, así que no hay más verdad que el cuerpo y sus placeres. ¡Ay, James! ¡Ojalá pudieras conocer a Stefano! Apuesto a que te parecería un joven lo suficientemente interesante como para que los tres juntos pudiéramos retomar aquellos divertimentos privados que tú y yo compartíamos entre clase y clase. Sicilia sería un lugar encantador para ello: apenas llegan los británicos tan al sur por miedo a los piratas, pero es una isla en la que uno puede encontrar lo que quiera: los mejores templos de la Magna Grecia, buena comida, naturaleza…  ¡No me digas que no te atrae la idea de subir a la cima de un volcán!

Te dejo ya, porque hay un baile de disfraces en un palacete privado y aún tengo que asearme para ir debidamente preparado, porque ya sabes que aquí cuando termina el baile empieza «la fiesta». Mi padre sigue creyendo que soy uno de esos beati aburridos que tanto le gustan y no parece tener problema en seguir manteniéndome. Y si en algún momento descubre mi verdadera vida… Pazienza! No hago más que imitar sus faltas de juventud, así que ¿quién sabe? Quizás también logre imitar sus virtudes cuando tenga su edad.

Tuyo siempre,

Charlie

27 de abril de 1766

Elizabeth,

Llevo ya más de un año en Italia y aún no dejo de sorprenderme. He recorrido casi todo el país: tras Roma he pasado por Rimini, Mantua, Padua… Ciudades bellísimas todas ellas que merecen ser descritas con más detalle. Pero ahora estoy en Venecia, una ciudad que parece haber sido construida para que la belleza se adueñe violentamente de cada una de las almas que la pueblan. Se habla mucho del carnaval veneciano, pero nada de lo que se diga jamás podrá hacerle justicia. Y esto no sucede solo con el carnaval: San Marcos, los canales, Murano, Santa Maria dei Miracoli…  Es imposible visitar esta ciudad sin quedarse sin habla.

Venecia ca. 1890. Fotografía: Detroit Publishing Co. / Library of Congress (DP).

He tenido el privilegio de entablar cierta amistad con el pintor más célebre de la ciudad: Giovanni Antonio Canal, al que aquí llaman Canaletto. Se dedica a pintar cuadros de Venecia para que los viajeros del Grand Tour tengan un buen recuerdo de la ciudad al regresar a casa. Yo he adquirido cierta soltura con el dialecto veneciano, pero puedo conversar con él en inglés porque vivió varios años en Londres. Hace unos días estábamos en el patio de uno de los cientos de palazzi que hay por aquí. Le pregunté si echaba de menos Inglaterra. Sin dejar de pintar, me sonrió y dijo claramente: «Ni por todo el oro del mundo volvería a ese país tan grandilocuente». Fue extraño, ¿sabes? Mi padre me envió aquí para adquirir habilidades sociales y diplomáticas, aprender idiomas y desarrollar una personalidad culta para poder ejercer mi carrera una vez de vuelta en Londres. Pero he descubierto que yo tampoco quiero volver.

De eso quería hablarte, Elizabeth. Hay un rincón al que acudo siempre que tengo ocasión: el teatro San Benedetto. Como sabes, durante este año me he convertido en un verdadero aficionado a la ópera. Durante el carnaval se estrenó una muy divertida de Paisiello, un compositor del que posiblemente no hayas oído hablar pero que aquí es muy admirado. Se titulaba Le nozze disturbate. Las bodas interrumpidas. No creo que se me olvide ese título porque yo, Elizabeth, voy a interrumpir la nuestra. Quizás debiera decirte que lo hago con todo el dolor de mi corazón, pero no quisiera continuar con esa hipocresía tan afectada que tanto nos caracteriza más allá del Canal de la Mancha. No soporto la idea de volver allí y no puedo pedirte que hagas tú el viaje hasta aquí. Es más, no estoy seguro de que quiera pedírtelo.

De camino a Venecia entramos en Verona. Una ciudad notable y famosa en el mundo porque entre sus calles transcurre la obra de amor más grande jamás escrita. Hace un año pensaba que cuando llegara a esa ciudad no dejaría de sollozar con tu recuerdo. Pero una vez allí, lo único que me venía a la cabeza era que mi viaje estaba llegando a su fin y no podía imaginarme la vida en el húmedo y próspero Londres sin el rojo de estos ladrillos, sin este olor a pescado, sin este vino que acaricia al tragar. Parecerá una locura, pero sin locuras solo somos un puñado de huesos de esos que se describen en los manuales de anatomía.

Verona ca. 1890. Fotografía: Detroit Publishing Co. / Library of Congress (DP).

Rompo contigo, Elizabeth, igual que rompo con mi vida anterior. Quien ha conocido este bel paese sabe que es difícil no enamorarse de estas tierras. Llevo aquí más de un año y siento que no os amo tanto como a ellas. Espero que puedas comprenderlo, igual que te deseo la felicidad que yo no podría darte lejos de este sol que me abraza y esta gloria en los ojos cada día.

Tu amigo,

Carlo

16 Jan 07:00

El machismo en Hollywood

by LuciaRos

Ava Duvernay

Sé que algunos van a decir: "Ya está esta otra vez hablando sobre machismo y las mujeres en el cine". Pero no me importa, voy a seguir haciéndolo mientras sigan saliendo alarmantes datos como los del informe llamado 'Celluloid Ceiling' que ha realizado el Estudio sobre las Mujeres en Cine y Televisión de la Universidad de San Diego en Estados Unidos o comentarios polémicos como los que realizó el actor Rusell Crowe hace un par de semanas.

El estudio, realizado por Martha Lauzen, demuestra que el número de películas dirigidas por mujeres en 2014 ha caído al 7% del 9% al que se encontraba la estadísitica en 1998 cuando comenzó el estudio. Y lo mismo ocurre con las mujeres productoras, guionistas, directores de fotografía o editoras, siendo tan sólo un 17% de la industria sin haber subido lo más mínimo en 16 años. Unos datos significativos que nos dejan afirmar, claramente, que sí...Hollywood sigue siendo machista.

Aunque en los Globos de Oro, Ava DuVernay se convertía en la primera mujer afroamericana en optar al premio a la mejor dirección, la cinta sólo opta al de mejor película entre los premios gordos de las recientes candidaturas anunciadas a los galardones de la Academia de Hollywood. Y aún así, 'Invencible' ('Unbroken', Angeline Jolie) ha sido la única película dirigida por una mujer que ha entrado en la lista de las 100 películas más taquilleras de 2014 en Estados Unidos.

Russell Crowe y "las actrices que no aceptan su edad"

Russell Crowe

Otra clara prueba de la situación de la mujer en Hollywood son las declaraciones que el actor Russell Crowe hizo hace algunos días. En ellas decía, algo así como que las actrices no aceptan su edad y esperan seguir haciendo los mismos papeles que cuando tenían 20 años, cuando hay papeles para todas las edades. El australiano no quería ser ofensio e incluso hacía referencia a los hombres y hasta Meryl Streep le defendió diciendo que "es bueno vivir en el lugar en el que estás. Puedes ponerte años encima, pero quitártelos es más díficil".

Pero lo cierto es que no todo lo que dice Russell Crowe es cierto, ya que la vida como actriz de una mujer comienza a verse reducida a partir de los 40 años, mientras que los hombres a esa edad están 'en la flor de la vida'. Los papeles femeninos jugosos escasean, y con jugosos nos referimos no a dar vida a madres, abuelas o tias de los protagonistas si no a auténticos y reales personajes femeninos. Y fue, precisamente, una de las actrices de moda, Jessica Chastain de 37 años quien le reprochaba a Crowe la casi nula existencia de papeles para mujeres de 50 años para arriba.

Charlize Theron reclama igualdad de salario

Charlize Theron

Pero es que esto no acaba aquí. Y es que en la misma semana nos llega la noticia de que Charlize Theron, de 39 años -no me importan las edades, pero en este artículo tienen su sentido- y gracias al ciberataque de Sony descubre que va a cobrar bastante menos que Chris Hemsworth, su compañero de reparto en 'The Huntsman', la precuela de 'Blancanieves y la leyenda del cazador' ('Snowwhite and the Huntsman', Rupert Sanders, 2012). En serio, ¿cómo puede ser que Hemsworth, casi un recién llegado -y bastante soso, todo sea dicho- cobre más que la poderosa Theron? La respuesta es fácil: Hemsworth es hombre.

Pero la bellísima Charlize no se ha cortado ni un pelo, ha reclamado lo que se merece, igualar su salario al de Hemsworth y lo ha conseguido. Un ciberataque que ha traído cosas buenas ya que después de todo el asunto, parece que Sony ha aprendido la lección. Y es que el caso de Theron no es único: Amy Adams y Jennifer Lawrence, por ejemplo, también cobraron muchísimo menos que sus compañeros de reparto en 'La Gran Estafa Americana' ('American Hustle', David O. Russell, 2013) y así con todas las producciones de Hollywood.

Sí, lo sé. Todo esto no es ninguna novedad y todos sabemos que las actrices mayores de 40 lo tienen díficil, que cobran mucho menos que los hombres y que se confía muy poco en mujeres directoras para dirigir ni grandes ni pequeñas producciones -sólo en los círculos indie se ven más y porque se autoproducen-. Pero mientras siga siendo así y sigan pasando estas cosas, yo seguiré escribiendo artículos como este.

Vía | Europapress / The Guardian / El Mundo

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15 Jan 09:56

'Whiplash', la pasión desbordante

by LuciaRos
Juan Utrilla de Noriega

algo me dice que ire a verla

Whiplash

Todavía no hemos asimilado todas las listas elaboradas sobre lo mejor del 2014 y ya nos topamos con uno de los títulos que entrarán en muchas listas de lo mejor del 2015 -muy díficil tiene que ser que aparezcan 10 películas que la saquen de ella-. Hablamos de 'Whiplash', el segundo largometraje como director de Damien Chazelle, una de las grandes sorpresas del pasado Festival de Sundance que ha dejado a todos boquiabiertos por todos los festivales por los que ha pasado.

Pasión y música van de la mano en la nueva película del que fuera guionista de 'Gran Piano' ('Grand Piano', Eugenio Mira, 2013) y que es una de las películas que más están dando que hablar en la carrera a los Oscar. Sin ir más lejos, uno de sus protagonistas, J.K Simmons, se alzaba con el Globo de Oro al mejor actor de reparto. No sé cómo funcionará en taquilla en nuestro país, pero os digo desde ya que estamos ante una de las películas mejor contadas, interpretadas y con más ritmo -y no porque haya muchos solos de batería- del año, y eso que acaba de empezar.

'Whiplash', la pasión desbordante

Whiplash

En la cinta conocemos a Andrew Newman, un joven y prometedor batería que se matricula en una de las mejores escuelas de música de Estados Unidos para poder formar parte de la orquesta que dirige Terence Fletcher, un perfeccionista, exigente y temerario director de orquesta que hará cualquier cosa para potenciar el talento de sus músicos. El ambicioso Andrew aspira a ser el mejor y parece que Fletcher es el único que le hace sacar lo mejor -y peor- de sí mismo como músico.

'Whiplash', que primero fue un corto de 18 minutos rodado a partir de 15 páginas de un guión de 85 escrito por Damien Chazelle. Lo rodó para llamar la atención de productores varios en el Festival de Sundance en 2013 y sólo un año después estaba presentando el largometraje en el mismo festival. ¿El resultado? Un relato sobre la pasión desbordante, perseguir EL SUEÑO a toda costa, el sacrificio - una de las mejores escenas de la película es cuando el protagonista decide dejarlo TODO por la batería- y alcanzar la genialidad.

Y es que alcanzar la perfección para ser recordado supone toda una vida de dedicación, sufrimiento, soledad..."Quien algo quiere, algo le cuesta", dice el refrán y en 'Whiplash' lo vemos reflejado de forma tan apasionada, apabullante a través de la relación de un alumno y su maestro, la admiración y el odio a partes iguales y lo capaz qué es el ser humano de querer sorprender, asombrar y llegar a la cumbre.

Ritmo y latigazos

Whiplash3

"No hay dos palabras más peligrosas que 'Buen trabajo'". Esta es la filosofía como mentor de Terence Fletcher y la mejor forma de explicar a alguien lo que va a ver cuando se enfrenta a 'Whiplash'. La abrumadora interpretación de J.K Simmons en la piel de este cruel profesor, junto a la determinación del joven Miles Teller son la combinación perfecta para que la cinta de Chazelle sea, como su nombre indica, todo un latigazo para el espectador.

Y es que la batería no es mero atrezzo elegido al azar. La batería - y toda la percusión en general- es el instrumento más físico lo que ayuda a que la cinta resulte igual de física, dolorosa y hasta sangrienta que todos los solos de batería y ensayos que nos muestra, por no hablar del ritmo frenético y la pasión que transmite a cada fotograma del film.

'Whiplash' es una de esas películas de corte independiente que va en camino a convertirse una película de culto. Y es que no sólo nos adentra en lo qué supone ser músico y pertenecer a una reputada orquesta, si no de que los sueños, la ambición y la pasión por algo pueden llegar a ser más grandes que uno mismo.

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14 Jan 13:16

'Babadook', el terrorífico monstruo que todos tenemos dentro

by Mikel Zorrilla
Juan Utrilla de Noriega

me gustaría ir a verla cuando salga

Cartel de 'Babadook'

Siempre he tenido una gran debilidad por el cine de terror, pero durante los últimos años me he cruzado con tantas pérdidas de tiempo que ha hecho que mi interés hacia dicho género disminuya bastante. Sin embargo, aún aparecen de vez en cuando cintas muy estimulantes como 'Expediente Warren' ('The Conjuring') y eso hace que esté especialmente atento a aquellos títulos que reciben multitud de alabanzas en su paso por diversos festivales de cine.

'Babadook' ('The Babadook') se ha cansado se recibir elogios a lo largo de 2014 desde su estreno en Sundance y yo tardé bien poco en llamar vuestra atención sobre su existencia. Desde entonces he esperado pacientemente el momento de poder verla y ha valido la pena, ya que es una excelente película que se habría colado entre mis favoritas de 2014 de haberse estrenado a su debido tiempo y que cualquier amante del cine debería ver para comprobar por sí mismo que el cine de terror aún puede dar mucho de sí en las manos adecuadas.

'Babadook', un cuento para no dormir

Leyendo el libro en 'Babadook'

En 'Babadook' vemos cómo el monstruo protagonista de un cuento infantil traspasa las fronteras de la ficción para acechar a una mujer y su hijo, el cual está convencido de que dicha criatura existe y ella no tardará en descubrir que tiene razón. Así sobre el papel no es una premisa demasiado novedosa, pero Jennifer Kent, su directora y guionista, no tiene ningún interés en reducir su propuesta a algo tan obvio y manido, por lo que utiliza lo ya narrado en su cortometraje 'Monster' para abordar los miedos infantiles, los traumas adultos y ciertos conflictos sobre la maternidad que el cine rara vez toca.

Especialmente llamativa es la evolución del personaje interpretado por Eddie Davis, ya que pasa de ser objeto de lástima por las peculiaridades de su hijo a provocarnos pavor, tanto por sus acciones como por una actuación que resalta con brillantez su progresivo hundimiento emocional hasta acabar imponiendo respeto y casi miedo con sus reacciones gestuales. Lo mejor de todo es que sucede en paralelo a los cambios de su hijo en la ficción -inmejorable el debutante Noah Wiseman, sobre todo cuando sufre una crisis nerviosa en el coche-, lo cual añade riqueza a su relación y al mismo tiempo relativiza todo lo que el espectador cree conocer.

Kent tiene mucho interés en explorar este último punto, ya que hay varios detalles que avalan la posibilidad de ver que todo lo que sucede está en realidad motivado por ella -¿podría ser que el libro en cuestión lo escribiera en realidad ella?- y que el monstruoso Babadook, cuyo estimulante y acertadísimo diseño está claramente inspirado en el cine mudo en general y el expresionismo alemán en particular, es ( ¿SPOILER?) en realidad una proyección de un trauma nunca superado relacionado con la pérdida de su esposo, lo cual pervierte la figura protectora de la madre para convertirla en una amenaza más peligrosa para su hijo que cualquier personificación posible de la figura del hombre del saco.

Mucho más que una película de terror

La madre y el hijo de 'Babadook'

La propia directora ha reconocido en varias entrevistas su devoción por el cine de terror y el hecho de que varios títulos posiblemente influyeron de forma inconsciente su trabajo en 'Babadook', pero estamos ante un caso en el que resulta un grave error limitar el interés de la película a su pertenencia a dicho género. Ojo, Kent demuestra un control casi perfecto de la cámara para crear una atmósfera opresiva con ella en lugar de echar mano de trucajes ya muy gastados y su uso de la ambientación sonora potencia de forma brillante la creciente sensación de tensión -especialmente brillantes las inquietantes apariciones de Babadook- y es fiel en todo momento a su estimulante concepción minimalista del terror.

Sin embargo, el auténtico eje dramático de 'Babadook' es el estudio de la relación entre la madre y el hijo -y de los propios personajes- que sufren el acoso del monstruo, y no lo digo sólo por lo enfermizas que llegan a ser algunas de las reacciones de los personajes, pues eso no es más que la consecuencia natural del camino emprendido por Kent. Es lo bien ejecutado que está su lado más realista lo que realmente ayuda a que lo sobrenatural resulte mucho más efectivo y también que su arriesgado desenlace encaje de forma precisa en la perspectiva que plantea Kent sobre los límites de lo que podemos hacer con nuestros grandes miedos.

Además, Kent enriquece el relato mediante el uso constante de metáforas sobre las dificultades para superar un hecho traumático y seguir adelante que prácticamente cualquier espectador debería ser capaz de asimilar, pero su sencillez no es nunca un obstáculo o un elemento que reste entidad a sus intenciones. De hecho, añade consistencia al drama psicológico que plantea y esto redunda en su capacidad para inquietar -o incluso asustar- al espectador, ya que hay ciertos miedos con los que todos podemos identificarnos, incluso cuando son llevados al extremo como sucede aquí.

En definitiva, ' Babadook' es una pequeña gran película de terror que no se conforma con ser solamente eso y que además cuenta con unas extraordinarias actuaciones de su dúo protagonista. Por si fuera poco, es la ópera prima de su directora y guionista, por lo que habrá que estar muy atentos a la carrera de Jennifer Kent. No os la perdáis.

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03 Jan 14:08

Photo



11 Dec 16:17

'Interstellar', el amor nos salvará

by Juan Luis Caviaro

Un fotograma de Interstellar

"El amor es lo único que podemos percibir que transciende el tiempo y el espacio." (Dra. Brand / Anne Hathaway)

Christopher Nolan lo ha vuelto a lograr. 'Interstellar' (2014) no tuvo el arranque esperado en taquilla, cosechando las peores cifras para un estreno del director desde 'Insomnio' (2002), pero poco a poco este ambicioso drama de ciencia-ficción está consolidándose como un rotundo éxito en todo el mundo (acumula casi 600 millones de dólares) y, ante todo, es una de las películas que más está dando que hablar este año. El estilo de este autor de blockbusters cautivará más o menos, como evidencia el reciente ninguneo de los Globos de Oro; su triunfo como cineasta es incuestionable.

Tanto la recaudación como los premios son asuntos secundarios, alimento y publicidad para los insaciables estudios de Hollywood que poco o nada tienen que ver con el cine. Debe interesarnos el impacto de la obra. Tras cerrar la trilogía de Batman con la entrega menos afortunada (aun así superior a la media de entretenimientos actuales), Nolan se atreve con el mayor reto de su carrera: su propia '2001'. La meta no era imitar a Stanley Kubrick sino crear una experiencia similar, sumergir al público en una desafiante aventura espacial. Solo por eso merece un aplauso.

Entre 'Origen' y '2001, una odisea del espacio'

Ambientada en un futuro próximo, 'Interstellar' plantea el inevitable final de la Tierra. Nuestro planeta se muere y mientras unos se preocupan por el presente, otros miran al futuro. Por una razón misteriosa que será desvelada más adelante, Cooper (Matthew McConaughey) llega hasta una base secreta donde la NASA busca un nuevo hogar para la especie humana. Están desesperados y le necesitan; Cooper acepta. Promete a su hija que volverá... pero deberá afrontar inimaginables peligros y terribles secretos (OJO a quiénes elige Nolan para los papeles de "villanos").

'Interstellar' fue durante años un proyecto para Steven Spielberg, y una vez vista es comprensible su interés en los temas que se tocan. Claro, habría resultado algo muy diferente, entre otros factores porque el guion original de Jonathan Nolan (en colaboración con el astrofísico Skip Thorne, acreditado como asesor científico y productor ejecutivo) fue reescrito cuando su hermano mayor tomó el mando. Christopher Nolan afirma que su principal trabajo fue seleccionar entre una vasta cantidad de ideas pero la película lleva su sello desde el primero hasta el último minuto.

Arranca con un plano muy similar al que abría 'El truco final: El prestigio' ('The Prestige', 2006) si bien es en 'Origen' ('Inception', 2010) donde encontramos mayores similitudes con 'Interstellar'. Sus protagonistas son padres viudos que, para volver con sus hijos, se ven obligados a liderar una misión prácticamente suicida donde traspasan los límites del tiempo y el espacio, en una frenética carrera con líneas de acción paralelas donde el amor es una de las claves para resolver el puzle. El propio Nolan confiesa que son casi reflejos: “una se expande del mismo modo que la otra se contrae”.

'Interstellar': la película más humana (y vulnerable) de Nolan

McConaughey en Interstellar

"La historia me interesó como padre, por encima de todo. Tener hijos afina totalmente tu sentido del tiempo y de su transcurso. Hay un deseo desesperado por aferrarse a momentos conforme tus hijos van creciendo." (Christoher Nolan)

Si queremos hundir la película, podemos. Con las superproducciones es sencillo; por mucha autoridad que tenga el director, la inversión depende de arrasar en taquilla y eso implica concesiones como simplificar conceptos, aumentar la dosis de acción o recortar metraje (algo que puede arruinar la atmósfera o la verosimilitud). 'Interstellar' pasa de puntillas por un primer acto plagado de pistas, información y motivaciones que pedía un tempo más relajado, en lugar de convertirse en un acelerado repaso a los antecedentes que llevan a la misión y condicionan a los protagonistas.

Hay numerosas escenas donde los personajes se comportan de manera absurda y artificial, forzados a decir o actuar de una forma determinada para que la película no se desvíe, Nolan vuelve a caer en el abuso de explicaciones, algunas tan obvias que provocan vergüenza ajena, esa locura del giro sorpresa que lo ata todo, el sentimentalismo exacerbado... Todo eso puede suponer una carga que impida disfrutar la odisea. Pero si das el salto de fe que te pide el cineasta, solo es ruido que queda en segundo plano (para ser analizado y discutido luego, si se quiere, fuera de la sala).

Para mí, todo lo que 'Interstellar' tiene de flojo, inverosímil, torpe o ridículo es barrido cuando Nolan concentra la atención en el drama y el dolor expresado vivamente por los actores (da en el clavo con la tragedia del paso del tiempo y la separación familiar, algo que todos compartimos) o cuando pisa el acelerador. Como en sus últimos espectáculos, las reservas a aceptar lo que sucede en pantalla se desvanecen ante el despliegue de una vibrante secuencia de acción precedida por un momento de crisis donde el protagonista afronta la posibilidad del fracaso...

Apelando a nuestro espíritu de lucha, a nuestra capacidad para superar límites, a soñar con lo que parece inalcanzable y mantener viva la esperanza en los instantes más difíciles, lo imposible se convierte en necesario (como dice Cooper) y de pronto estás subido a una montaña rusa donde no cuestionas nada, solo lo disfrutas. Con el potente apoyo musical de Hans Zimmer, Nolan logra que nos creamos una de las escenas más inverosímiles del año (algo así como un cowboy en un rodeo espacial) porque estamos clavados a la butaca, con los ojos como platos.

Cuando un solo visionado no es suficiente

'Interstellar' reúne lo mejor y lo peor de Nolan. Orquesta un viaje asombroso, estimulante tanto visual como emocional e intelectualmente, pero no puede evitar viejos vicios. Dentro de su filmografía queda un peldaño por debajo de 'Memento' y 'El caballero oscuro' ('The Dark Knight'), pero estamos ante uno de los mayores espectáculos de los últimos años, una experiencia para ser vivida en el mejor cine que tengáis disponible. Al menos una vez, porque es de las que "necesitan" más de un visionado. Solo el tiempo dirá si hemos asistido al nacimiento de un nuevo clásico.

4 estrellas

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25 Nov 09:55

Interstellar, a debate

by Cristian Campos
Juan Utrilla de Noriega

aún no lo he leído entero, pero por lo que he leído me parece que da un punto de vista de lo más interesante acerca no sólo de la película sino de cómo la gente suele reaccionar a cosas que o no entienden, o que en general ni siquiera tienen interés en intentar comprender, sólo destruir por necios

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Este artículo contiene SPOILERS de Interstellar.

Cristian Campos: Juan José, tú eres físico de partículas, una disciplina muy próxima a la astrofísica. Es un privilegio poder debatir sobre Interstellar contigo. Me gustaría abrir la charla con una pregunta. Muchas de las críticas de la película dicen que esta es científicamente incorrecta, que no es realista. Pero Kip Thorne, astrofísico y asesor científico del director Christopher Nolan durante el rodaje, dice en su libro The Science of Interstellar que la película cumple dos requisitos. El primero, no incluir nada que viole leyes firmes de la física o nuestro conocimiento actual del universo. El segundo, basar todas sus especulaciones en ciencia real o en ideas que al menos algunos científicos respetables consideren posibles. Es un debate que se repite a lo largo y ancho de internet desde el estreno de la película, que como ya sabes cuenta con tantos partidarios entusiastas como detractores furibundos. ¿Es la ciencia de Interstellar realista? ¿Cuál de los dos bandos tiene razón?

Juan José Gómez Cadenas: Obviamente, la película se toma unas cuantas licencias, pero creo que son licencias aceptables desde el punto de vista científico. Por ejemplo, las ecuaciones relativistas tienen soluciones válidas que contienen agujeros de gusano. Por tanto, es imaginable que una civilización muy avanzada sea capaz de crear o amplificar esos túneles en el espacio-tiempo. Otro ejemplo son los efectos gravitarios —las enormes mareas, la dilación temporal— asociados a la vecindad del agujero negro, que también son correctos. De hecho, como bien mencionas, Kip Thorne ha escrito un libro sobre el tema. Lo primero que yo le recomendaría a cualquiera que quiera opinar sobre la física de Interstellar es que se lo lea.

Así que la respuesta a tu primera pregunta es muy clara. Los conceptos físicos que se manejan en la película se los ha pensado un notable científico y gran divulgador, Kip Thorne, y me parecen todos plausibles. Por supuesto, no tenemos ni idea de qué tecnología usar para abrir o mantener un agujero de gusano, o ni siquiera de si eso es posible, pero las leyes de la física no afirman que sea imposible. Por último, otros muchos detalles de la física en el espacio están también muy cuidados. 

Por otra parte, la narrativa ignora algunos hechos científicos «por necesidades de guion». Me explico. El satélite Kepler ha detectado, a día de hoy, del orden de mil planetas confirmados y más de tres mil candidatos. Los resultados de Kepler apuntan a que los sistemas solares son habituales en la galaxia. Si tenemos en cuenta que en la Vía Láctea hay cien mil millones de estrellas, no sería nada extraño que tuviéramos cientos de miles o incluso millones de planetas habitables —Kepler ya ha identificado algún candidato— y posiblemente bastantes de ellos a unos «pocos» años luz, entre veinte y cincuenta. En este contexto, resulta un poco extremo abrir un agujero de gusano para enviar a los protagonistas a visitar tres planetas, de los cuales dos están al lado de un agujero negro… ¡en otra galaxia! Este hecho es, posiblemente, el elemento de la trama que más forzado veo. 

C. C.: A mí ese detalle en concreto no me molesta demasiado. Si no me equivoco, con la tecnología actual y a la máxima velocidad posible jamás conseguida en el espacio nos llevaría casi cinco mil años llegar a Proxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro sistema solar. Así que ya que el agujero de gusano es imprescindible en la película, enviar a los personajes a veinte o a dos mil años luz de distancia es una decisión de guion relativamente secundaria. Quizá los personajes necesitan ir tan lejos porque es en ese agujero negro donde esa civilización superior ha podido construir el teseracto en el que Cooper aprende a manipular la gravedad. O quizá es ese agujero negro y no cualquier otro el que conecta nuestro universo con el espacio supradimensional en el que habitan esos seres, la mole de la que se habla en la cosmología de branas.

J. J.: Sí, te doy la razón. Desde el punto de vista narrativo, hay varias maneras de justificar la trama, aunque quizás yo habría introducido una escena en la que los científicos de la NASA especularan sobre estos puntos:

Cooper: ¿A otra galaxia? ¿Hacía falta que nos mandaran a otra galaxia, habiendo tantos planetas habitables en esta?

NASA: Puede que «ellos» no hayan creado el agujero de gusano, sino que solo se limitan a mantenerlo abierto. El agujero lleva adonde lleva, lo tomas o lo dejas.

Cooper: ¿Y tenía que llevar al lado de un agujero negro? ¿No había un sitio mejor?

NASA: Quizás la presencia del agujero negro esté relacionada con la del agujero de gusano.

C. C.: Pero volviendo a las críticas. He querido empezar el debate con esa pregunta porque me ha sorprendido la facilidad con la que se pontifica en internet sobre temas que resultan complejos hasta para aquellas personas, como tú, que llevan toda su vida estudiándolos. Se estrena una película como Interstellar y de repente todo Twitter es astrofísico. Después rascas en esas críticas y te das cuenta de que están vacías, de que no hay nada debajo de su superficie. Son valoraciones sin discurso. Como mucho, intuyes que la película no ha gustado y que ante la incapacidad de argumentar el porqué de ese rechazo —porque que puedas escribir no significa que sepas escribir— se ha intentado vestir la crítica diciendo que la película es incoherente desde el punto de vista científico. Pocos de esos textos van más allá de la media estadística del resto de opiniones volcadas en el resto de internet. Que si la película es «estridente», que si «pesada», que si «rimbombante», que si «pomposa», que si «coñazo», que si «presuntuosa», que si una «mamarrachada», que si «pedante» y, mi preferida, que si «sentimental». Son calificativos que aparecen incluso en las reseñas positivas de la película, como si el redactor quisiera defenderse preventivamente de no se sabe bien qué acusación. ¿De la de haberse dejado llevar por sus emociones con una película que busca de forma evidente emocionar al espectador, quizá? Supongo que el modelo emocional correcto en 2014 es una cafetera Magefesa.

Curiosamente, ninguna de esas críticas supuestamente científicas hace hincapié en la especulación más aventurada de la película: la de que una plaga podría exterminar la práctica totalidad de los cultivos del planeta y convertir la atmósfera en irrespirable. Todos los biólogos consultados por Kip Thorne coincidieron en que esa es una posibilidad extraordinariamente remota. Pero como la de que la humanidad puede estar condenada por sus pecados ecológicos es una idea políticamente correcta que coincide con los prejuicios de muchas personas, nadie repara en ella y se da por perfectamente válida.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

J. J.: Coincido contigo en varios aspectos.

El primero es la facilidad con que se descalifica hoy en día —en internet sobre todo, pero no solo en internet—, recurriendo al epíteto, o directamente al ataque ad hominem, sin molestarse en argumentar qué es exactamente lo que nos disgusta o nos maravilla de la película, libro u obra de arte en general. No es nada infrecuente que a una misma película, ya que estamos hablando de cine, se la tache de «sublime» en una crítica y de «bodrio» en la siguiente sin que en ninguna de las dos se explique en qué se sustentan los calificativos.

También me ha llamado bastante la atención lo rápidamente que la gente se pone a opinar del fundamento científico de la película, a menudo citando opiniones que han leído en fuentes secundarias. Se agradecería que todos estos opinadores leyeran antes el libro de Kip Thorne y luego explicaran exactamente en qué no están de acuerdo.

En cuanto a hipótesis aventuradas. Creo que la posibilidad de que algún día se pueda manipular un agujero de gusano es, con diferencia, la mayor especulación. Tanto es así que algunos autores de ciencia ficción entre los que me incluyo consideramos que el uso del agujero de gusano —WH en lo sucesivo— es un truco un poco sucio. Me explico: una civilización capaz de abrir un WH realmente tiene que estar muy, pero que muy avanzada, y por tanto resultaría incomprensible para nosotros, tanto tecnológica como socialmente. Serían como dioses. Ya conoces la frase de Arthur C. Clarke «toda tecnología lo bastante avanzada es indistinguible de la magia». De ahí que las óperas espaciales en las que la civilización intergaláctica dispone de la tecnología para atravesar el WH pero por lo demás sigue en las cavernas —entiéndase que en mi opinión nuestra civilización todavía está en las cavernas— me parezcan infantiles. Pero en eso, Interstellar, al igual que algunas de sus predecesoras, usa un buen recurso: la mano divina o civilización cósmica que proporciona la herramienta, el WH, y nada más. El recurso, además de resolver el problema que te planteaba, añade un discreto componente que roza la teología. Sustituye la civilización avanzada por «Dios» y el WH que nos abren por «ayuda divina», que sin embargo es limitada, dejando a la humanidad que decida por ella misma si quiere salvarse o no.

En cuanto a la plaga como causante del final del planeta, pues en efecto es una hipótesis que parece un poco extrema, pero en el fondo es equivalente a otra más plausible, en la que el cambio climático ha resultado en un planeta inhabitable. El problema aquí es que, por lo que sabemos, el cambio climático no va a resultar en un planeta infierno en unos pocos años o décadas. Incluso si se da una transición de fase, siempre quedarían regiones habitables. Por ejemplo, la Antártida —ese es uno de los temas que pretendo explorar en la saga de novelas que he empezado con Spartana— podría ser un vergel, mientras el resto del planeta se cuece.

Así que lo de la plaga en cierto modo es un atajo, otro WH, para que la acción se pueda mover deprisa y en un futuro cercano. Desde mi punto de vista, también aceptable. Entre otras cosas, por la manera brillante en que se presenta: la evocación del big dust, de la Gran Depresión y de Las uvas de la ira es más que clara.

Finalmente, un punto en el que me parece que das en el clavo. Las acusaciones de «sentimental» a la película, ¡como si hacer una película sentimental —sentimental=sentimientos— fuera un pecado! Curiosamente, yo creo que ese es uno de los puntos fuertes de Interstellar.

Quizá vale la pena aquí recapitular un poco y recordar, por poner un ejemplo cercano, la obra del mismísimo Clarke, que produce muchas novelas —entre otras, 2001: Una odisea espacial o Cánticos de la lejana Tierra— cuyo único defecto era, en mi opinión, una cierta frigidez. Clarke y muchos de su brillante generación, incluyendo al demiurgo Isaac Asimov, estaban tan ocupados contando las maravillas de la ciencia y la tecnología, que en ese momento estaban en plena erupción en el mundo, que se olvidan a ratos de que toda historia es la historia de un ser humano y que uno quiere saber cómo esa persona ha sido transformada —en la opinión de algunos sentimentales como el que suscribe, redimida— por lo que le ocurre. En este contexto, las novelas de Ursula K. Le Guin, en particular Los desposeídos: una utopía ambigua y La mano izquierda de la oscuridad, recuperan toda la dimensión humana, la emoción, los sentimientos. Y yo creo que Interstellar se inscribe en esa tradición. La ciencia que nos presenta —incluyendo la parte en la que se desliza a la metafísica y nos lleva, deliciosamente, a la Biblioteca de Babel, al interior del teseracto— es todo un placer. Pero la relación padre-hija —fíjate que la película tiene la inspiración de que esa sea la principal historia de amor, relegando el flirt romántico a segundo plano— me parece todo un acierto. ¿Es sentimental darse el lujo de revivir las líneas de Dylan Thomas «rage, rage, against the dying of the light»? A mí me conmovieron más que el WH.

Por contextualizar un poco, Contact, con la que Interstellar tiene muchos puntos en común, también trata de compaginar una buena y arriesgada historia de ciencia ficción con la redención de un ser humano. Y lo hace muy bien, pero a mí la fórmula padre-hija de Interstellar —date cuenta de la belleza con la que la película te plantea dos historias de amor padre-hija— me parece muy, pero que muy acertada.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

C. C.: Exacto. A eso me refería cuando te decía que determinadas críticas de Insterstellar me parecen superficiales. No entiendo muy bien a qué se refieren algunas personas cuando dicen que la película es sentimental. Sentimental es El Padrino, que logra que salgas del cine con una visión romántica de la Mafia cuando esta es en realidad un mundo cerrado, endogámico, autárquico y solitario en manos de los individuos más lerdos y destripaterrones de las castas rurales de la Italia profunda. ¿Sabes la cantidad de manipulación emocional necesaria para lograr que el fratricidio, la extorsión y los crímenes de El Padrino le resulten atractivos al espectador? Es una idealización como cualquier otra. Quítale el montaje, el maquillaje, el vestuario, el actor carismático y la banda sonora de Nino Rota a El Padrino y tienes uno de esos vídeos terribles de YouTube grabados por una cámara de vigilancia en los que se puede ver un tiroteo real en una calle napolitana. Ese vídeo es la realidad y cualquier imagen que pretenda adornar eso en una pantalla de cine será «sentimental». Pero es que incluso en el caso de que el director pretenda mostrarte la zafiedad de un asesinato real no va a tener más remedio que caer en una estilización de la zafiedad, en una zafiedad de diseño. Al lado de eso, la manipulación necesaria para que te emociones con la historia de una hija que llora a su padre es infinitamente menor.

Pero es que a mí me parece evidente que el objetivo de Christopher Nolan en Interstellar es emocionar al espectador. Y emocionarlo a tres niveles diferentes.

En el primer nivel, que ha pasado desapercibido a mucha gente, Nolan presenta un planeta devastado en el que son los burócratas los que deciden quién va y quién no va a la universidad porque se prefiere a cien granjeros analfabetos antes que a un científico genial; en el que la NASA, el paradigma de la excelencia, es una organización casi clandestina; en el que los New York Yankees se han convertido en un puñado de aficionados que apenas logran batear la pelota; en el que han desaparecido las tecnologías médicas que permitían salvar la vida de millones de personas; y en el que han triunfado las tesis más ridículas de los conspiranoicos, como la de que las misiones lunares fueron una pantomima para engañar a los soviéticos y conducirlos a la ruina. Es un mundo conquistado por la mediocridad y la resignación y en el que se ha exterminado toda excelencia. La excelencia asociada a la fe en el progreso, la ciencia y la tecnología. Y frente a ese mundo de medianías que solo pretenden conservar lo que tienen, frente a ese mundo de funcionarios y de granjeros, Nolan opone la figura del pionero, del aventurero, del explorador. Interstellar es un alegato a favor de las misiones espaciales, de la tecnología y de la fe en el ser humano en detrimento de la política. Aquellos que dicen que Interstellar no tiene profundidad intelectual deberían prestar atención a este punto.

J. J.: Aquí te tengo que contestar ya, porque estoy saltando en la silla. Fue EXACTAMENTE eso lo que más me emocionó. Yo creo que el problema de la mediocridad lo tenemos ya encima y no nos damos cuenta. Te pongo como ejemplo la inversión en ciencia. Cada euro que echas a la hucha de la ciencia te vuelve multiplicado por millones. Y digo «millones», literalmente. Todo lo que nos rodea, desde Skype, que te permite hablar con tu gente en cualquier parte del planeta —hasta hace poquísimo tiempo hablar por teléfono no era gratis como ahora: costaba una fortuna—, hasta el PET que te detecta un cáncer, la quimioterapia que te lo cura, el avión que te lleva de vacaciones o a trabajar, el ordenador sin el que no puedes vivir, las técnicas agroalimentarias que permiten alimentar a los miles de millones de personas que vivimos en el planeta, TODO, se lo debemos a la ciencia y a la tecnología que viene de su mano. Y, sin embargo, nuestra sociedad no quiere invertir en ciencia, no quiere pagar investigación básica porque descubrir el bosón de Higgs o que el neutrino es su propia antipartícula «no sirve para nada» —cuando algunos de los descubrimientos más dramáticos de la historia, como la penicilina, los rayos X, el transistor o la web, por no remontarnos hasta la electricidad, ocurren como consecuencia directa de la ciencia básica—. Esa ceguera, que posiblemente nos lleve a cerrar el CERN o la NASA —todavía no estamos ahí, pero si continúa la tendencia no tardaremos en llegar a ese punto—, es la misma que ha condenado al planeta a muerte en la película de Nolan. Es la auténtica plaga, mucho peor que los parásitos que destrozan los sembrados.

Nolan deja clarísimo un mensaje que muchos compartimos. La esperanza de la humanidad está en el progreso y en la exploración, exterior e interior. Aprender más de la naturaleza y de nosotros mismos, aprender a manejar mejor los recursos del planeta, entender mejor el cerebro, la inteligencia, la fisiología, la ecología, la física… y buscar otros hábitats. En esta época en la que parece que lo único que se pueda hacer con el dinero es quemarlo en casinos financieros, quizás un programa espacial —explorar Marte, minería en los asteroides, estaciones flotantes en los puntos de Lagrange donde aprendiéramos a vivir fuera del planeta— podría reactivar la economía y dar ilusión a las nuevas generaciones. Nolan se rebela contra una sociedad que está retrocediendo al medioevo, a la superstición, contra una sociedad que se resigna y que se está echando, ella solita, la soga al cuello.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

C. C.: El segundo nivel emocional desde mi punto de vista es el de las relaciones sentimentales entre los personajes. Tú lo has dicho casi todo al respecto, así que solo añadiré que a mí Interstellar se me caería de las manos sin la escena en la que Cooper se aleja de la granja en su camioneta, tras el rechazo de su hija, y levanta la manta del asiento con la esperanza de que esta se haya escondido debajo. O sin el tan criticado monólogo de la doctora Brand sobre el amor como entidad física que va más allá de su mera función social. Me gustaría que aquellos a los que ese monólogo les parece ridículo me explicaran, en términos estrictamente científicos, qué función evolutiva cumple el amor que no esté ya cubierta por el sexo, el instinto de protección de las crías o la religión. Evidentemente hay una respuesta no metafísica a esa pregunta, pero me gustaría verlos salir del laberinto por sí solos.

J. J.: Me resulta curiosísimo que se critiquen, en particular, las metáforas poéticas inspiradas en la ciencia. Aparentemente, es válido decir «el amor mueve montañas» —aunque es un cliché más viejo aún que «en la boca del lobo»— pero se puede criticar una frase como «el amor es la única fuerza que puede romper los límites del espacio-tiempo». Uno detecta aquí cierto prejuicio que me atrevería a llamar «de letras». Aceptamos la rosa como sujeto poético pero no una estrella de neutrones. Eso no puede ser un objeto bello por su conexión con la ciencia. ¿No será que no nos hemos molestado en entender la belleza —inmensa, por cierto— de esos objetos, de esas nuevas ideas? Afirmar que el amor puede romper los límites del espacio-tiempo es bastante más elegante y original que otras formulaciones que ya nos sabemos —«el amor puede más que la muerte», etcétera—. Pero nada: parece que el espacio-tiempo solo se pueda mencionar poniendo cara de estreñimiento y vistiendo bata blanca.

C. C.: Y ahí conectas con el tercer nivel, el de la emoción científica. Desde mi punto de vista, la película es una fábrica de futuros astrofísicos. Solo un ciego negaría que Interstellar es, en este aspecto, una de las películas más apabullantes jamás filmadas. Y lo habría sido incluso más si Nolan hubiera decidido ser 100% fiel a la realidad de un agujero negro supermasivo como el de la película. Explica Kip Thorne en el libro The Science of Interstellar que un agujero negro de ese tamaño colosal ocuparía 180 grados de visión visto desde el planeta de Miller, el de las olas gigantes. Es decir la mitad del cielo. Nolan decidió que la imagen de una «pared» que ocupara el 50% del cielo sería demasiado difícil de entender para los espectadores y optó por representar el agujero negro a un tamaño mucho menor del que le corresponde. Pero a pesar de la decisión de Nolan, la película es un festín para los aficionados a la astrofísica.

J. J.: Completamente de acuerdo. Todavía se podían haber dado algunas vueltas de tuerca más. Por ejemplo, jugando con el horizonte de sucesos: el tipo que cae en un agujero negro nunca deja de caer desde su punto de vista ya que el tiempo, para él, se detiene, mientras que un observador exterior sí le ve desaparecer. Pero Nolan ya nos deleita lo suyo con esas olas gigantes o ese teseracto maravilloso.

Pero ahora es mi turno de preguntar. A pesar de lo que disfruté de la ciencia de la película, cuando me doy cuenta de que Nolan ha tenido la santa cachaza de meterme a Cooper en la Biblioteca de Babel, casi me desmayo. Para mí, la referencia a Borges no puede ser más directa y el juego de manos es prodigioso. Ciencia hasta que me caigo en el agujero negro y me abren el teseracto —como te comentaba, ahí hay varios elementos que se podrían haber aprovechado: el tiempo se ralentiza, las dimensiones se alargan, hay todo tipo de distorsiones que se podrían haber plasmado—. Y a partir de ahí se plantea, jugando con licencias poéticas, una metáfora visual sin renunciar al discurso científico. Cooper acaba por mandar las ecuaciones cuánticas del agujero negro en morse, ¡al reloj de su hija! Seguro que más de cuatro habrán especulado lo improbable que es esa solución, olvidándose de la improbabilidad global: el tipo está en un teseracto cuadrimensional que acaba de salvarle de que le engulla un agujero negro.

¿Cómo lo ves tu? En mi opinión, esas licencias funcionan. En el momento en el que entramos en la Biblioteca de Babel aceptamos un elemento casi onírico que puede ser más una representación de la realidad que se hace el propio Cooper que la realidad en sí misma —cualquiera se atreve a hablar de la realidad en esas circunstancias—. Esta parte me parece muy arriesgada y original, un auténtico experimento que mezcla literatura y ciencia.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

C. C.: A mí me parece una solución brillante tanto a nivel narrativo como simbólico. Narrativamente, porque es evidente que ningún ser humano de nuestra época o de un futuro cercano sería capaz de entender, al menos a bocajarro, la física asociada a dimensiones extra. Si yo, ser superior con respecto a un pez, intentara hacerle entender a este que existe un universo entero fuera de su pecera, probablemente utilizaría referentes que él pudiera entender. Referentes acordes a su experiencia y a su nivel de inteligencia. O dejaría que fuera su cerebro el que escogiera de forma inconsciente aquel escenario que más puede ayudarle a entender lo que quiero transmitirle. Es el mismo concepto del dormitorio neoclásico de 2001: Una odisea del espacio y del «padre» de la doctora Arroway en Contact.

Simbólicamente, la metáfora de la biblioteca me parece redonda. En un planeta Tierra en el que los libros de ciencia han sido prohibidos o considerados «obsoletos», son esos mismos libros los que, físicamente, nos transmiten las primeras señales de que existe un espacio cuadrimensional, o pentadimensional si consideras el tiempo como una dimensión más, más allá de nuestro universo.

Y aquí hay una segunda metáfora interesante: la ecuación es transmitida por Cooper a su hija a través de las manecillas de ese viejo reloj analógico que tú has mencionado. ¿Por qué no uno digital, con el que resultaría mucho más fácil transmitir esa misma fórmula? Por dos razones. Primero, porque Nolan nos está diciendo que el pasado importa, que todo lo que hemos sido en el pasado nos conduce a lo que seremos en el futuro. Y en segundo lugar, porque el reloj analógico, al contrario que el digital, está cargado de emociones. El reloj analógico «pesa» porque es el vínculo emocional que une a Murph y a su padre. De ahí la frase de «el amor es la única fuerza que puede romper los límites del espacio-tiempo». Esa frase no es una simple proclama new age sacada de una galletita china de la suerte: es la clave de la resolución de Interstellar y tiene consecuencias prácticas, físicas, reales, en la película.

Por otra parte, ¿qué motivación puede tener una civilización de seres superiores para ayudar a una especie inferior como la nuestra? Aquí, como tú decías antes, Nolan introduce un elemento de debate muy interesante, casi religioso: el de que la distinción entre un dios que «crea» el espacio y el tiempo y una civilización superior capaz de «dominar» ese espacio-tiempo es nula en la práctica. Lo que está diciendo Nolan en Interstellar, su mensaje final, es que la humanidad está destinada a controlar el espacio-tiempo, a convertirse en su propio dios. No existe un dios creador ajeno a nosotros: es la propia humanidad la que ha creado el universo en el que esa misma humanidad nacerá y evolucionará hasta alcanzar el conocimiento necesario para crear el universo en el que esa misma humanidad nacerá y evolucionará hasta crear el universo en el que etcétera. Es un bucle infinito de creación y de acceso gradual al conocimiento total. El multiverso que sugieren algunas teorías inflacionarias. Y por eso los seres superiores de Interstellar ayudan a Cooper y a Murph: para que no se interrumpa ese ciclo infinito de creación. Lo repito de nuevo: aquellos que creen que Interstellar es una «mamarrachada» deberían verla de nuevo porque creo que se les está escapando algo.

Y aquí me gustaría hacerte una pregunta. Has publicado en Jot Down un relato corto que gira alrededor de esta misma idea, Universo 2.0. Desde un punto de vista estrictamente científico, y suponiendo que la humanidad llegara algún día a alcanzar el conocimiento necesario para dominar el espacio y el tiempo, ¿sería factible la creación de un nuevo universo? Y en el caso de que eso fuera posible, ¿las leyes físicas de ese universo serían azarosas o podrían estar determinadas de antemano? Es decir, ¿ese universo podría ser «diseñado» a priori para albergar vida?

J. J.: La idea es vieja. No sé si es Isaac Asimov quien la introduce por primera vez, pero yo la leí en uno de sus relatos cuando aún era un zagal. La humanidad crea un gran superordenador y le pregunta si hay dios. El ordenador contesta que le faltan datos para responder esa pregunta. Poco a poco, la humanidad y el gran ordenador crecen y evolucionan juntos. La humanidad se expande por la galaxia y el universo, pero la respuesta a la pregunta sigue siendo la misma: «Faltan datos». El universo evoluciona y se va enfriando poco a poco, como de hecho le va a pasar a este. La humanidad se «funde» con el gran ordenador y dejan de ser entes separados, pero este —que ya no existe físicamente en silicio, sino desparramado por el universo— no deja de evaluar la cuestión hasta que, un instante antes de que el universo se extinga, da con la solución para crearlo de nuevo y con la respuesta a la pregunta: «Ahora sí».

En Universo 2.0 se plantea un giro de tuerca asociado con el hecho de que la cosmología moderna nos plantea misterios realmente extraños, como el de la materia y la energía oscura, el de la ausencia de antimateria, etcétera. Uno no puede por menos que recordar las herejías gnósticas, en las que Dios es imperfecto y su poder limitado, e imaginar que el universo en el que vivimos contiene «chapuzas» que se reflejan en algunas de las observaciones que la cosmología nos revela y que delatan al Dios o a los programadores.

La idea de que somos nosotros mismos quienes acabamos por evolucionar hasta la divinidad —o, si se quiere, la inteligencia y el sentimiento— del universo es muy atractiva y yo diría que hay una «prueba» extra de esta hipótesis. A saber, la famosa paradoja de Fermi: «¿Dónde están?». Fíjate que la Tierra parece ser un planeta relativamente corriente, en una estrella cualquiera, de una galaxia entre miles de millones. Esto nos lleva al concepto de vulgaridad. No debería haber nada especial en nosotros. Pero entonces, si somos una civilización corriente, podría haber millones de civilizaciones corrientes en la galaxia y algunas de ellas mucho más avanzadas que la nuestra, al igual que un jugador corriente de ajedrez, con ELO 1500, sabe que hay millones de ajedrecistas como él, pero también bastantes que son mucho mejores y unos pocos muy, muy superiores. Pues bien: esas civilizaciones de ELO 3000 deberían de haber colonizado ya la galaxia o, como mínimo, haber dejado rastro de su presencia. Y por todo lo que sabemos, estamos solos en la Vía Láctea. Este es un resultado que no te esperarías y que está en contradicción aparente con el principio de mediocridad. Podría darse el caso de que las civilizaciones sean raras y no coincidan en la misma ventana temporal, o de que en la galaxia todo el mundo esté callado —o bien porque es un sitio salvaje o bien porque es un club reservado—, pero también podría darse el caso de que seamos la primera civilización tecnológica de la galaxia, aquella que algún día, con ELO 3000, ayudará a evolucionar a otras civilizaciones… o puede que a nosotros mismos.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

C. C.: He leído algún comentario sobre Interstellar en el que se dice que Nolan ha introducido en la película decenas de detalles innecesarios para aumentar la comercialidad de la película y hacerla digerible para el público masivo. Por ejemplo el robot TARS, que funciona como elemento cómico que aligera la densidad de la película en determinados momentos. Eso es cierto, pero es solo una parte de la historia. Ese tipo de comentario infravalora el trabajo inmenso, de centenares de personas, que existe detrás de una película como Interstellar. Como si las decisiones se tomaran en un bar a base de ocurrencias y con el vaso de tubo en la mano. «¡Eh! ¿Por qué no metemos un robot que cuente chistes? ¡Para aligerar toda la cháchara científica y tal!».

Me sorprende la facilidad con la que completos desconocidos pontifican en internet sobre detalles que han infravalorado. Es el viejo «todos tontos menos yo». Explica Kip Thorne, por ejemplo, cómo le sorprendieron las preguntas que Anne Hathaway, que a primera vista podría parecer la arquetípica actriz frívola y artificiosa de Hollywood, le hizo antes de empezar el rodaje de la película. ¿Cuál es la relación del tiempo con la gravedad? ¿Por qué creemos que pueden existir dimensiones superiores? ¿En qué punto se encuentran las investigaciones sobre gravedad cuántica? Son preguntas clave, extraordinariamente difíciles de contestar incluso para un experto en astrofísica como Kip Thorne. Solo dos ejemplos más al azar: Oliver James, el jefe del equipo de efectos visuales de la película, es licenciado en Física Atómica y experto en la teoría de la relatividad especial de Einstein. Eugénie von Tunzelmann, jefa del departamento de arte encargado de transformar las ecuaciones y los códigos informáticos creados por Kip Thorne y Oliver James en imágenes para Interstellar, es licenciada en Ingeniería por la Universidad de Oxford y especialista en ingeniería de datos y ciencia computacional.

Así que volviendo al ejemplo anterior: TARS funciona como elemento cómico, es cierto. Pero también cumple otras funciones en la película. TARS es un robot metacognitivo. Es decir que tiene la habilidad para pensar acerca de sus propios pensamientos. Es el primer paso de la humanidad hacia la creación de vida inteligente. Hacia la creación de universos enteros y su conversión en dios. Y eso sin entrar en el hecho de que el humor es una característica del ser humano extraordinariamente difícil de explicar desde el punto de vista de la neurociencia. El humor es un claro signo de inteligencia avanzada. El hecho de que TARS tenga sentido del humor te está diciendo que la frontera entre la creación de meros objetos —una silla de plástico— y la creación de vida está a punto de ser franqueada por el ser humano.

J. J.: Completamente de acuerdo y también un clásico. La referencia a los robots de Isaac Asimov y la inversión narrativa con respecto a HAL es muy clara. Por supuesto que es un elemento cómico y amable que aligera la narración —otra referencia obligatoria: La guerra de las galaxias—. No entiendo por qué utilizar técnicas narrativas perfectamente decentes molesta a esos «críticos». Supongo que se quejarían de que la película es un tostón sin el robot y se quejan de lo contrario cuando lo introduces. Por otra parte, me resulta familiar la facilidad con la que determinados críticos, que han pensado en el tema, el contenido y los recursos narrativos de una película como Interstellar durante treinta segundos, se descuelgan con estupendos juicios que, por otra parte, no tienen más valor del que queramos darles. La marea de internet se lo lleva todo hoy día, pero yo creo que Insterstellar es un hito en el género. Si no, al tiempo.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

Escena de Interstellar. Imagen: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures.

C. C.: Esa «marea de internet» a la que aludes enlaza con algo de lo que se habla en la película. Te pongo un ejemplo. Antes de lanzarme a este debate, yo he visto la película dos veces. La primera para disfrutarla con el estómago y la segunda para analizarla con la cabeza. Después me he leído decenas de críticas y artículos. Este artículo del New Yorker, por ejemplo. O este artículo de Wired. O la crítica de The Guardian. O este artículo de Slate. Después me he leído The Science of Interstellar de Kip Thorne. Y después he contactado contigo, un físico de partículas, no con un aficionado al cine cualquiera, para debatir sobre ella. No sé si el resto de personas que opina sobre Interstellar ha hecho lo mismo.

J. J.: Claramente no.

C. C.: Y ya sé que hoy en día se escribe rápido, es decir mal, y que es hasta de mala educación recordarlo. Nada que objetar al respecto: la precisión y la profesionalidad cotizan a la baja y solo queda adaptarse al nuevo paradigma como los granjeros de Interstellar se adaptan a la plaga cultivando maíz en vez de trigo.

J. J.: Pues no. Yo no pienso adaptarme y espero que tú tampoco. Y puestos a pedir, ruego que Jot Down tampoco lo haga. Aquí viene a cuenta que te cite la línea de Dylan Thomas, «rage, rage, against the dying of the light». Yo no pienso rendirme a la tontería.

C. C.: Yo añoro los tiempos en los que los periodistas decían cosas. Porque escribir en Twitter que «Interstellar es como Ghost pero en el espacio» puede ser ingenioso y hasta divertido para según qué especímenes humanos, pero no aporta nada, no concede nada. Es un chiste de troll de codo en barra que empieza y acaba en sí mismo y que deja a su espalda un terreno aniquilado por las llamas en el que jamás volverá a crecer una opinión sincera. Tras el chiste, solo queda cerrar el debate y pasar con resignación a otro tema con la esperanza de que el troll no le pegue fuego también. Ese es el poder del troll digital: el de erigirse a voluntad en el emperador de su pequeña autarquía de las chorradas.

J. J.: Pero el crimen viene con el castigo. Le das a un botón y lo aniquilas.

C. C.: Quizá, pero la ventaja de este espécimen tan siglo XXI, lo que explica la prevalencia de sus aspavientos frente al análisis meditado, es que el lector medio no suele tener ni el tiempo ni las ganas de aventurarse mucho más allá de la capa más superficial de sus lecturas. Jauja para el totalitarismo de la mediocridad. Ni en sus mejores fantasías podía soñar el troll digital con una masa de cientos de miles de lectores capaces de felicitarle, muy seriamente, porque su ocurrencia de ciento cuarenta caracteres «expresa exactamente lo que yo tengo en mi cabeza». ¡Pues qué cabeza más pequeña la de ese público cautivo de su falta de imaginación!

Y digo que esto enlaza con uno de los temas que plantea la película porque no creo que ande muy lejano el momento en que el que las masas amontonadas en Facebook o en Twitter determinen, en función de su capricho del momento, si la NASA cierra o continúa en activo. ¿Cómo ve un científico como tú la vulgarización intelectual de ese público digital que es incapaz de leer textos de más de quinientas palabras pero que sí es capaz de mover voluntades políticas por la simple fuerza de su número? ¿Temes un futuro en el que solo haya dinero para investigaciones científicas bonitas y divertidas pero inanes, es decir para proyectos fácilmente viralizables dirigidos por científicos jóvenes, guapos, televisivos y carismáticos?

J. J.: No estoy seguro. Tengo la sensación de que la gente no es ni tan tonta ni tan trivial como parece —o parecemos, porque me incluyo— en la metavida pseudosocial del hiperespacio. Una cosa es darle al «Me gusta» en Twitter o en Facebook y otra jugarse las habichuelas. Y yo creo que 1) el ciudadano de a pie siente un intenso interés por la ciencia, y 2) tiene conciencia de que la ciencia es un motor de progreso y de futuro para él y sus hijos. Es verdad, y ya lo he mencionado antes, que existe una fuerte tendencia en nuestra sociedad, que los políticos y sus decisiones reflejan todos los días, a mirarse el ombligo y pedir panem et circenses, gratis por supuesto, en todos los ámbitos. Pero digamos que temo más el cortoplacismo —el no darse cuenta de que la inversión en ciencia básica de ayer es la revolución tecnológica de mañana, el conformarse con pan para hoy y miseria para el futuro— que la banalización. Pero es cierto que en este brave new world en el que vivimos, las reglas del juego ya están cambiando. Cuando yo hacía la tesis en el CERN, los jóvenes doctorandos y posdoctorandos éramos poco menos que monjes. Trabajábamos las veinticuatro horas del día y éramos feos, autistas y malencarados. Ahora el CERN ha producido toda una nueva generación de smooth operators muchos de los cuales son, en efecto, muy fotogénicos. Pero no estoy seguro de que nada de eso sea muy grave. Una cosa es enseñar las plumas y otra descubrir la relatividad general —o escribir las Elegías de Duino, o pintar el Guernica—. Internet quizá amplifica la pantomima, pero creo que al final el ciudadano de a pie sabe distinguir entre drama y sainete.

C. C.: Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y ya que tú eres escritor de ciencia ficción, me gustaría preguntarte cuáles son tus recursos para lograr despertar solo con palabras el mismo tipo de emoción científica que despierta Nolan en Interstellar con sus imágenes. Porque ahí los escritores tenéis todas las de perder. ¿O no?

J. J.: No, no creo que tengamos las de perder. Por invertir el tópico, te diría que una palabra vale más que mil imágenes. Cierto, el cineasta tiene maravillosos recursos a su alcance, pero Tolstoi es capaz de arrancar Ana Karenina quitándonos el hipo con su célebre frase «Todas las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera», Flaubert nos demuestra que el pobre marido de Madame Bovary es tonto de capirote sin hablar de él —se limita a describir su sombrero—, y Rilke invoca ángeles terribles —«Pues la belleza no es sino el principio del terror, y nos maravillamos cuando, serenamente, desdeña aniquilarnos»— que no estremecerían tanto en imágenes. Cada rama del arte tiene sus recursos. Aunque también te digo que el cine es maravilloso. Puedes echar al mismo caldero la práctica totalidad de las técnicas dramáticas y aderezarlo con música, imaginería, efectos especiales… Sí, la verdad: en mi próxima vida, quiero ser ayudante de Nolan.

19 Nov 12:28

Christopher Nolan aclara parte de 'Interstellar' en un cómic

by Juan Luis Caviaro

Una imagen del comic de Interstellar

Curiosa maniobra de Christopher Nolan para aclarar parte de la trama de su última película, que a pesar de no arrasar en la taquilla de Estados Unidos está siendo un triunfo internacional y (lo mejor de todo) está generando toda clase de debates y discusiones. El célebre director, contrario a incluir escenas eliminadas o extendidas en las ediciones domésticas de sus trabajos, ha decidido escribir un cómic que sirve como precuela de 'Interstellar'.

*NO SIGAS LEYENDO sin haber visto 'Interstellar', hay SPOILERS.

Ilustrada por Sean Gordon Murphy, la obra se titula 'Absolute Zero' y cuenta una breve historia centrada en los personajes del Dr. Mann (Matt Damon, uno de los mayores aciertos de casting de Nolan) y su robot KIPP. A través de 8 páginas se explica y se adelanta lo que ocurrirá en una de las escenas más sorprendentes de la película, después de que los protagonistas lleguen al planeta helado, con la esperanza de haber encontrado un nuevo hogar para la especie humana...

Para leerlo (lamentablemente solo está en inglés) debéis entrar en Wired, que posee la exclusiva.

PD: Como complemento, os dejo un vídeo donde el popular científico Neil deGrasse Tyson (presentador de la nueva versión de 'Cosmos') explica el controvertido final de 'Interstellar':

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10 Nov 19:30

De 'Viaje a la Luna' a 'Interstellar'

by Juan Luis Caviaro

En la ciencia-ficción, el único límite del ser humano es la imaginación. Con motivo del estreno de 'Interstellar', que solo por los debates que está generando ya puede considerarse un triunfo de Christopher Nolan, resulta inevitable hacer un repaso a otras películas donde se abandonaba el planeta Tierra en busca de nuevos retos y horizontes; el estupendo vídeo que tenéis arriba resume en unos 3 minutos la historia de los viajes espaciales plasmados en el cine.

Al ritmo de los temas 'Fairy Flash' (de François Rousseau) y 'Not On My Watch' (de Jacob Shea, Billie Ray y Bruce Fingers), el vídeo recopila escenas que van desde 'Viaje a la Luna' (Georges Méliès, 1902) a 'Interstellar' (2014), pasando por '2001: Una odisea del espacio' (Stanley Kubrick, 1968), 'Apollo 13' (Ron Howard, 1995) o 'Gravity' (Alfonso Cuarón, 2013), entre muchas otras, resultando un vibrante montaje que hará las delicias de los aficionados al cine fantástico y la exploración del espacio exterior. ¿No os dan ganas de volver a verlas todas?

En BlogdeCine:

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31 Oct 07:09

'Ex Machina', tráiler y carteles de una interesante propuesta de ciencia-ficción

by Juan Luis Caviaro

Ojo a esto, en especial si os apasiona la ciencia-ficción. Arriba tenéis el tráiler de 'Ex Machina', el debut en la dirección de Alex Garland, con Domhnall Gleeson, Oscar Isaac y Alicia Vikander como protagonistas.

Garland es conocido por haber escrito dos películas de Danny Boyle: '28 días después' ('28 Days Later', 2002) y 'Sunshine' (2007). También firma el guion de 'Nunca me abandones' ('Never Let Me Go', Mark Romanek, 2010), 'Dredd' (Pete Travis, 2012) y por supuesto el de su ópera prima, que se estrena el 27 de febrero en nuestro país.

La sinopsis de 'Ex Machina' nos cuenta que Caleb, un joven programador que trabaja en una de las mayores empresas de Internet del mundo, gana un concurso cuyo premio es una semana de vacaciones en la recóndita mansión del presidente ejecutivo de la compañía. Pero Caleb descubre que deberá participar en un experimento tan extraño como fascinante: interactuar con la primera inteligencia artificial auténtica, que habita en el cuerpo de una preciosa mujer robot...

A continuación os dejo el tráiler en inglés y los carteles:

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06 Oct 09:24

James Kelly quemando el asfalto con su nueva tabla Arbor

by Locosdeldeporte


El skater James Kelly es uno de los mejores del circuito downhill. Abanderado de la marca Arbor Skateboards presenta su nuevo Pro Model que lleva su nombre en un vídeo vertiginoso de descenso en el que sentirás la velocidad en tu propia piel.

15 Sep 11:02

'The Sea of Trees', primera imagen de McConaughey y Watanabe en lo nuevo de Van Sant

by Juan Luis Caviaro
Juan Utrilla de Noriega

this, I wanna see

McConaughey y Watanabe en la primera imagen oficial de Sea of Trees

Aunque pueda parecerlo, no es una foto de alguna escena eliminada de la serie 'True Detective' (Cary Fukunaga, 2014) sino la primera imagen oficial de 'The Sea of Trees', actualmente en fase de rodaje. Es la nueva película de Gus van Sant y los protagonistas son Matthew McConaughey, Ken Watanabe y Naomi Watts, por tanto, hablamos de un título imprescindible.

Para esta historia de corte existencial, McConaughey interpreta a Arthur, un norteamericano deprimido que desea acabar con su vida y para ello viaja a Aokigahara, conocido como el "bosque de los suicidas" de Japón. El actor, en la cúspide de su carrera y al que pronto veremos en la esperadísima 'Interstellar' (Christopher Nolan, 2014), ha prometido que la película de Van Sant no dejará indiferente a nadie: "todo el mundo va a salir del cine hablando o reflexionando sobre su significado, de qué trata y de qué no, qué era real y qué era un sueño".

Conviene destacar también que el guion corre a cargo de Chris Sparling, el escritor detrás de aquel memorable malabarismo audiovisual que fue 'Buried' (Rodrigo Cortés, 2010). Watanabe encarna a un personaje que se encuentra con el extranjero y entabla una extraña relación de amistad con él; en cuanto a Watts, se encarga de dar vida a la esposa del afligido protagonista. 'The Sea of Trees' se estrenará en 2015.

Vía | Filmin

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30 Sep 06:10

'Inherent Vice', tráiler y cartel de lo nuevo de Paul Thomas Anderson

by Juan Luis Caviaro

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Paul Thomas Anderson nos ha alegra el día. Ya tenemos aquí el cartel y el tráiler de 'Inherent Vice' (2014), una comedia negra basada en la novela 'Vicio propio' de Thomas Pynchon que, al menos en el avance, recuerda al cine de los hermanos Coen.

Joaquin Phoenix vuelve a ser el protagonista en 'Inherent Vice' tras encabezar el reparto del anterior trabajo de Anderson, la portentosa 'The Master' (2012). Le acompañan en escena Benicio del Toro, Josh Brolin, Owen Wilson, Reese Witherspoon, Jena Malone, Katherine Waterston, Martin Short y Maya Rudolph (pareja del director). Un elenco muy interesante.

La historia de 'Inherent Vice' está ambientada en Los Angeles durante los años 70 y gira en torno a un detective privado que decide ayudar a su exmujer, cuyo amante multimillonario ha sido secuestrado. Se estrena el 12 de diciembre en Estados Unidos y el 9 de enero en España.

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02 Oct 15:27

'Inside Out', primer tráiler y cartel de lo nuevo de Pixar

by Juan Luis Caviaro

Teaser póster de Inside Out

Pixar ha vuelto y debemos celebrarlo. Aquí os dejo el primer cartel y el teaser tráiler de 'Inside Out' (2015), la nueva y ambiciosa película original del estudio de animación tras la divertidísima 'Monstruos University' ('Monsters University', 2013). El avance es breve pero cumple con las altas expectativas depositadas en el último trabajo de Pete Docter, codirector de 'Monstruos, S.A.' ('Monsters, Inc.', 2001) y 'Up' (2009).

Como ya os contamos, el próximo estreno de Pixar gira en torno al caos emocional de una niña que se acaba de mudar a San Francisco con su padre. Amy Poehler, Bill Hader, Mindy Kaling, Lewis Black y Phyllis Smith prestan sus voces a los personajes principales de 'Inside Out', escrita por Michael Arndt (a partir de una historia de Docter inspirada en la relación con su hija) y a la que pone música Michael Giacchino. El 19 de junio de 2015 estará en los cines. Será una larga espera para los que disfrutamos con las historias de estos sensacionales narradores...

ACTUALIZACIÓN: Añadido el teaser tráiler en castellano y el argumento oficial.

  • Tráiler en versión original (inglés):

  • Tráiler doblado al español:

A continuación os dejo la sinopsis oficial de la película distribuida por Disney:

Crecer puede ser un camino lleno de baches y Riley no es una excepción. Se ve obligada a dejar atrás su vida en el Medio Oeste americano porque su padre encuentra un nuevo trabajo en San Francisco. Como todos nosotros, Riley se deja guiar por sus emociones: Alegría, Miedo, Ira, Enfado y Tristeza. Las emociones viven en el Cuartel General, el centro de control de la mente de Riley, desde donde la ayudan a superar los problemas de la vida cotidiana.

Mientras Riley y sus emociones se esfuerzan para adaptarse a una nueva vida en San Francisco, la confusión se apodera del Cuartel General. Aunque Alegría, la emoción más importante de Riley, intenta mantener una actitud positiva, el conflicto de emociones surge al tener que hacer frente a una nueva ciudad, una nueva casa y una nueva escuela.

Por último, os recuerdo que, siguiendo la costumbre, antes de 'Inside Out' podremos ver un cortometraje; se titula 'Lava' y aquí podéis ver un clip.

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02 Oct 19:57

'The Imitation Game', tráiler final y nuevo cartel del biopic con Benedict Cumberbatch

by Mikel Zorrilla

The Imitation Game

Hace ya más de dos meses que pudimos ver el primer avance de 'The Imitation Game' (Morten Tyldum, 2014), una de las grandes aspirantes a llevarse el próximo Oscar, y hace un par de semanas pudimos ver su primer poster, pero ahora os traigo un todo en uno, pues más abajo encontraréis el tráiler final y más arriba un nuevo cartel del biopic de Alan Turing protagonizado por Benedict Cumberbatch.

'The Imitation Game' nos contará la historia de cómo Alan Turing -Cumberbatch- y sus colaboradores consiguieron descifrar el código empleado por el ejército alemán para sus comunicaciones durante la II Guerra Mundial, algo esencial para que la contienda no se alargase más en el tiempo. En su reparto también figuran nombres de la talla de Keira Knightley, Matthew Goode, Charles Dance, Tywin Lannister en la televisiva 'Juego de Tronos', y Mark Strong.

Gran triunfadora del último Festival de Toronto, 'The Imitation Game' se estrena en Estados Unidos el próximo 21 de noviembre, pero en España aún no sabemos cuándo podremos ver la película dirigida por Morten Tyldum. Mucho me temo que seguramente se filtre antes online una copia en buena calidad, algo bastante habitual durante la temporada de premios.

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13 Sep 18:00

'Star Wars' sin la música de John Williams

by Juan Luis Caviaro

Aquí os dejo un divertidísimo vídeo que está arrasando en Internet. Se trata de un montaje de la última escena de 'La guerra de las galaxias' ('Star Wars: Episode IV - A New Hope', 1977) sin la música de John Williams.

Como recordaréis, tras la destrucción de la Estrella de la Muerte, la película de George Lucas culmina con el obligado reconocimiento a los héroes de la batalla, Luke Skywalker y Han Solo, quienes reciben medallas de mano de la princesa Leia. Un emocionante colofón acompañado por varios detalles cómicos, que pierde todo sentido cuando desaparece la partitura de Williams. El comportamiento de los personajes resulta absurdo e incómodo y toda la situación provoca vergüenza ajena.

Por supuesto, la pieza es humorística y como tal debe entenderse, ya que la selección de los planos se hizo contando con la música y el sonido ambiente se ha incorporado para hacer reír. En cualquier caso, nos sirve para darnos cuenta de cómo la música puede ser fundamental para que una escena funcione y para reivindicar al autor de un buen puñado de bandas sonoras extraordinarias, que da igual las veces que las escuchemos, siempre nos dejan la piel de gallina.

Para que comparéis, a continuación tenéis el final de 'Star Wars' como siempre lo hemos visto, con el acompañamiento musical de John Williams:

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08 Sep 20:47

El secreto del pez que escupe luz

by noreply@blogger.com (Antonio Martínez Ron)
Juan Utrilla de Noriega

leed lo del final de la guerra por la luz roja



Muchos de vosotros ya lo habréis visto estos días, pero es una imagen que merece un hueco en Fogonazos. El animal que veis es un pequeño pez cardenal y no está haciendo un truco de tragafuegos sino que se está defendiendo de un potencial peligro. Acaba de ingerir un diminuto crustáceo llamado ostrácodo que se caracteriza por emitir bioluminiscencia cuando se ve alterado. Esta estrategia le supone una ventaja contra depredadores trasparentes como este pez, ya que en el momento en que descubren que hay una luz que les delata, escupen inmediatamente su presa.

La carrera evolutiva en las profundidades marinas está plagada de detalles como éste, en los que la luz juega un papel esencial. Se cree que los calamares gigantes, por ejemplo, han desarrollado los mayores ojos del reino animal en su carrera por defenderse de los cachalotes. Gracias a estos enormes ojos detectan la bioluminiscencia de los pequeños crustáceos que aparta el cetáceo en su avance. Fuente: BBC

*Si queréis flipar de verdad, no dejéis de leer esta historia sobre el grupo de peces que ha evolucionado para ver sin ser vistos en el fondo del océano: Terror en la oscuridad: la guerra por la luz roja en el fondo del océano (Next)


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27 Aug 06:24

Las misteriosas tumbas de carros con caballos

by noreply@blogger.com (Antonio Martínez Ron)
carro

Lo que se ve en la imagen es un enterramiento tracio de hace 1.800 años. En primer término se distinguen las ruedas de un carro de bronce y al frente los esqueletos de dos caballos. Los arqueólogos creen que en el enterramiento original el carro y los caballos estaban dispuestos de pie y sospechan que los animales fueron introducidos vivos en el agujero y luego sacrificados.

El yacimiento arqueológico se encuentra al sudeste de Bulgaria, cerca de la aldea de Karanovo, y se cree que perteneció a algún rico aristócrata tracio que vivió hacia el siglo II d.C. y se hizo enterrar aquí junto a sus pertenencias. En el yacimiento, descubierto en los años 50, se han encontrado varias tumbas, pero en 2008 apareció una cámara ricamente adornada que debió de pertenecer a algún noble de lo que entonces era una provincia romana. Y no se trata de un fenómeno único. En la misma zona se han encontrado varias tumbas en las que aparecen un carro junto a los restos de varios caballos.

carros1a

Esta otra fotografía pertenece a otro yacimiento en tierras búlgaras, realizado en 2010 cerca de la aldea de Borissovo. Se encontró también un carro romano ricamente adornado junto a los esqueletos de otros dos caballos. "El análisis de la posición de los caballos frente al carro", dijeron los investigadores, "indica que fueron sacrificados en el agujero". Muy cerca también se encontraron los restos de un perro atado con una cadena y otro pozo con los esqueletos de otros dos caballos de carreras sacrificados, puestos uno al lado del otro. Los investigadores creen que el propietario de la tumba era un noble tracio, quizá un guerrero.

El último hallazgo similar se produjo en 2013, cerca de la aldea búlgara de Svestari, pero esta vez la antigüedad se calcula en 2.500 años. Contaban en el Daily Mail que también aparecía un carro romano con los esqueletos de dos caballos. También se halló abundante decoración y también se cree que los caballos fueron enterrados de pie. En las cercanías estaba la tumba del guerrero tracio al que presuntamente pertenecía el carro y sus armas.

carro2
Imagen: Rex

¿Por qué hacían estos curiosos enterramientos junto a sus caballos? En las últimas décadas se han documentado en esta zona de Bulgaria hasta 11 enterramientos con carros y caballos de la cultura tracia, algunos con hasta ocho animales. Estos pueblos indoeuropeos se instalaron en la zona de Europa del Este hace unos 5.000 años y aparecen citados en la Ilíada. Los científicos creen que la costumbre de enterrar los carros era un signo de poder y de estatus social, aunque los carros, como cuenta el arqueólogo Veselin Ignatov, difieren en calidad y algunos se pueden considerar como un 'Mercedes' de su época y otros como un utilitario. La labor de reconstrucción de estos investigadores ha servido para conocer mejor cómo eran estos vehículos, aunque lamentablemente muchos de los yacimientos han sido saqueados.

Pero lo más sorprendente de esta práctica de enterrar a los guerreros junto a su carro y sus caballos vivos es que la tracia no es la única cultura en la que se practicaba. En 2011, cerca de la ciudad de Luoyang, en el centro de China, se encontró una tumba con cinco carros y los esqueletos de doce caballos apilados junto a ellos.

CARROS4Imagen: Zhang Xiaoli, Xinhua.

El lugar es sencillamente espectacular y los arqueólogos también creen que pertenecieron a un noble que vivió en esta región hace unos 2.500 años. Si era solo un signo de riqueza o si pensaban en que el propietario usaría su carro en la otra vida es algo que quizá nunca sabremos.

carros6Zhang Xiaoli, Xinhua.

* Me enteré por un hilo de Reddit, de esos que solo ponen una foto ;)

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11 Sep 15:41

El farmacéutico que le pone 'magia' al ping-pong

by noreply@blogger.com (Antonio Martínez Ron)
tenisImagen: Rodolfo Molina (Diario As)

Nos escribe Josep Antón Velázquez para contarnos que participa un año más en el concurso internacional de golpes espectaculares de tenis de mesa, el "Stiga ITTF TrickShot Showdown", del que yo, al menos, no tenía noticia. El concurso consiste en ejecutar el golpe más sorprendente y Josep participa este año con dos vídeos. Ojo al primero:



Los dos golpes de este vídeo son tan inverosímiles que parecen una falsificación. Primero saca la pelota y provoca que gire en un ángulo de 90 grados y después, sin verla, consigue alcanzarla con un segundo saque. "Aunque no lo parezca", me cuenta en un intercambio de correos electrónicos, "el segundo servicio es mucho más difícil que el primero ya que la pelota gira en el aire y requiere una precisión enorme. La gracia del vídeo es conseguir los dos seguidos y sincronizarlos a pesar de no ver el tramo final de la primera pelota".

Para el segundo vídeo cuenta con la ayuda de la jugadora de la selección española y dos veces olímpica Galia Dvorak y es también curioso, aunque menos impactante (podéis verlo aquí). Tras verlos, doy por hecho que Josep es profesional y que debe dar unas palizas tremendas a sus rivales, pero me equivoco. "Alguna vez le he ganado a profesionales pero lo normal es que pierda", me dice. "En mi día a día soy farmacéutico en Barcelona". Aún sí, no es un novato en esto de los golpes increíbles. El año pasado ya ganó este concurso con este vídeo:



¿De qué va esto del Stiga ITTF TrickShot Showdown? Se trata de un concurso de exhibición, como el de "mates de la NBA" y lo organiza la Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF). "El concurso consiste en grabar tu vídeo y enviarlo a la federación", me explica. "Ellos lo suben a su canal oficial de Youtube y los cinco vídeos más vistos pasan a la final el dia 21 (ahora mismo voy primero y tercero respectivamente), luego un jurado decide el ganador que recibe como premio 4.000 dólares y un viaje a Bangkok para conocer a los mejores jugadores del mundo".

Para no quedarnos solo con Josep, he curioseado un poco los vídeos de otros participantes y hay algunos también muy buenos. Os dejo estos tres: 1, 2 y 3.

"En cualquiera de estos trucos", explica el español, "aparte de la dificultad que entrañan, la clave creo que ser creativo, tener una idea diferente y presentarla bien. En el concurso hay gente que hace cosas muy difíciles pero o no son originales o no saben venderlo". Si queréis ayudar a Josep, aquí tenéis su página oficial https://www.facebook.com/votajosep

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09 Sep 08:43

Una aproximación al valle inquietante de Masahiro Mori

by Jose Valenzuela

japan-doll

No volví a ver a aquel hombre hasta después de comer, y me pareció que se hallaba en su centro. Pero su fisonomía me agradó menos aún que antes: por un lado me impresionaba y por otro me parecía inanimada. Sus ojos erraban de un lado a otro, sin expresión alguna, lo que le daba un curioso aspecto, tal como yo no viera nunca. A pesar de ser un hombre apuesto, me repelía extraordinariamente. (Jane Eyre, Charlotte Brontë)

La primera mención registrada sobre la figura del Golem(1) —criatura mágica creada a partir de materia inanimada para servir a su creador— se remonta al Talmud, texto central del judaísmo rabínico, y es por muchos conocida: Adán. Según la leyenda talmúdica, Adán fue creado a partir del barro y llamado golem durante sus primeras doce horas de existencia por ser un cuerpo sin alma. A diferencia suya, los golems que vinieron después y que el mismo Talmud menciona fueron creados por seres humanos que gracias a una posición cercana a su Dios disponían del poder de la creación de vida. Sin embargo, a diferencia del primero, nunca podrían ser más que una sombra de la creación divina.

Frankenstein(2) es —con permiso de la leyenda del rabino Judah Loew ben Bezalel y su Golem de Praga— la criatura ficcional nacida de las manos del hombre más conocida en la historia de la literatura. A diferencia de sus primos judíos, el monstruo de Frankenstein nace fruto de los delirios de grandeza de un científico y está compuesto por piezas de cadáveres cosidas y animadas por la electricidad. La horrenda apariencia de su piel amarillenta y traslúcida, sus ojos vidriosos y brillantes o sus labios negros explican el rechazo que padeció por parte de una sociedad que veía en él a un ser que podía parecer humano pero que no acababa de serlo.

Tal vez el investigador Masahiro Mori tuviera en mente la imagen del monstruo de Frankenstein aislado de la sociedad cuando hace más de cuarenta años escribió uno de los artículos más influyentes en la historia de la robótica. En él presentaba la idea del «valle inquietante». Mori imaginó las reacciones emocionales de la gente hacia seres artificiales que parecieran y se comportaran casi como humanos. Su conclusión en el artículo de 1970 fue que nuestra respuesta ante un robot de apariencia humana llegaría a cambiar abruptamente desde una fuerte empatía a la repulsión más absoluta conforme se acercara, pero fallara en alcanzarla, a la apariencia exacta de un ser vivo.

El valle inquietante y su forma original

La teoría de Mori se puede resumir en una gráfica cuyo eje horizontal representa el parecido humano y el eje vertical el grado de shinwakan. Esta palabra japonesa se tradujo inicialmente como familiaridad, nivel de confort, afinidad o simpatía, pero ninguno de estos conceptos acaban de describir lo que significa shinwakan(3). El investigador Karl MacDorman lo describe como la sensación de estar en presencia de otro ser humano, el momento en que sentimos estar en sincronía con alguien que no somos nosotros y experimentamos un «encuentro de mentes». Por lo tanto, un shinwakan negativo será, según MacDorman, cuando esa sensación de sincronía desaparece, ese momento en que descubrimos que quien creíamos que era nuestra alma gemela no es más que humo y espejos.

Gráfica del Valle Inquietante (traducida por el autor) / Fuente: http://spectrum.ieee.org/automaton/robotics/humanoids/the-uncanny-valley

Gráfica del valle inquietante (traducida por el autor) / Fuente: http://spectrum.ieee.org/automaton/robotics/humanoids/the-uncanny-valley

Leída de izquierda a derecha, la gráfica indica que a mayor parecido con el ser humano el ser artificial provocará en nosotros una mayor sensación de afinidad hasta llegar al valle inquietante. Cuando el ser artificial se parezca mucho a los humanos pero no llegue a un 100% de semejanza, lo que acabará causando no será simpatía sino un rechazo repentino. Una vez salvado este espacio y llegando a semejanzas muy cercanas al 100%, la sensación de familiaridad o simpatía hacia el determinado ser subirá de golpe, llegando a ese encuentro de mentes con una persona sana del que habla MacDorman.

Los ejemplos de Mori son los propios de un investigador en robótica japonés. Con un grado de semejanza muy bajo sitúa los robots industriales. Estos robots no tienen cara, piernas ni tan siquiera un mínimo parecido al ser humano y el único rasgo que nos puede recordar a nuestro cuerpo es la forma de brazo que muchos tienen (y solo de ahí su nombre de antropomorfos). Con ese único nexo con el aspecto de un ser humano es difícil sentir cierto grado de afinidad hacia este tipo de robots que no provenga de una gran dosis de imaginación —aunque me niego a decir que seríamos incapaces de sentirlo; los estudios Pixar son capaces de hacer que nos emocionemos animando una lámpara de mesa, lo que por otro lado nos llevaría a reflexiones de otro calado—. Los juguetes robotizados tienen, a diferencia de los anteriores, un objetivo mucho más estético que funcional: tienen que gustar a los niños. Esta característica conlleva que su diseño suela incluir una cabeza, brazos, piernas o un torso, lo que los acerca a nuestra fisionomía y con ello a una sensación de afinidad que tendrá su punto más alto en la reacción de los niños.

La situación de la mano protésica —extensible a cualquier prótesis que trate de imitar el miembro sustituido— en uno de los puntos más bajos de la gráfica parece más comprensible si tenemos en cuenta que la teoría de Mori nace hace más de cuarenta años. Podemos imaginar lo rudimentarias que eran las prótesis de entonces comparadas con los modernos dispositivos actuales. Pese a esa diferencia fundamental en su aspecto externo, las prótesis actuales aún podrían caer en ese punto de la gráfica por una razón de peso: por mucho que no podamos distinguir a simple vista si una mano es real o una prótesis, cuando sabemos que se trata del segundo caso puede nacer la sensación de extrañeza. Un ejemplo que se suele utilizar para definir esta reacción es el de dar la mano a una persona y descubrir por nosotros mismos que lo que estamos agarrando es una prótesis: la ausencia de huesos, la textura artificial o la frialdad del dispositivo podrá causarnos en último término esa reacción de inquietud que nos haría situar la mano protésica en el mismo punto en que lo hizo Mori.

Tal vez el lector occidental desconozca lo que es una marioneta bunraku. Este tipo de títere es habitual en el teatrillo de marionetas japonés —llamado así, bunraku—, en donde se utiliza a modo de actor durante la recitación de una historia acompañada de música tradicional. Quien haya visto una de estas marionetas sabrá que no tienen un gran parecido humano en aspectos como el tamaño, la textura de la piel o la propia expresión facial, pero su existencia en ese punto de la gráfica se defiende por la perspectiva con que suele verse la función teatral. A una distancia adecuada, el tamaño de la marioneta pasa a ignorarse y tanto su aspecto como sus movimientos, dirigidos por hábiles titiriteros, son muy cercanos a los de los seres humanos. Dicho de otro modo, no será tanto por la mera observación de la marioneta que sentiremos esa importante afinidad hacia ella, sino por el nivel de inmersión que sintamos en la obra de teatro.

Representación de una obra bunraku / Corbis

Representación de una obra bunraku / Corbis

El movimiento es de esta manera un factor importante dentro de la gráfica que alberga el valle inquietante. Hasta este punto hemos hablado de apariencia (estática) y gestos (dinámica) de forma indistinta, pero la teoría de Mori advierte que el movimiento tiene un efecto que intensifica las reacciones humanas, haciéndolas más empáticas cuando el sentimiento es positivo y causando un mayor rechazo cuando se cae en lo más hondo del valle.

Gráfica del valle inquietante con movimiento (Moving) o sin él (Still) / Fuente: http://spectrum.ieee.org/automaton/robotics/humanoids/the-uncanny-valley

¿Realmente existe el valle inquietante?

La teoría del valle inquietante es simplemente eso, una teoría. Mori observó una realidad existente y realizó hipótesis al respecto pero nunca defendió que sus ideas hubieran sido validadas a nivel científico. El investigador elaboró esa idea y la compartió con el mundo para que otros la tomaran y pusieran a prueba.

Uno de los investigadores que más tiempo ha dedicado a confirmar o desmentir la teoría de Mori es el anteriormente mencionado Karl MacDorman, profesor del Programa de Interacción Persona-Computador de la Universidad de Indiana. Según MacDorman, los seres candidatos a ocupar el valle inquietante son aquellos que tienen la cualidad de tener un aspecto humano altamente realista en ciertos aspectos pero no en otros. Las conclusiones del investigador están basadas en uno de sus estudios, en donde concluyó que no solo se cumple esta reacción de extrañeza frente a un sujeto con apariencia humana y, por ejemplo, voz robótica, sino también al revés: un robot de apariencia mecánica y una voz y discurso humanos pueden provocar la misma respuesta.

El mundo de la animación tampoco se salva de los efectos del valle inquietante. Películas como Gru, mi villano favorito (y los fantásticos minions que aparecen en ella) o Los Increíbles nos muestran a seres humanos con rasgos tan caricaturescos que logran hacerse atractivos al ojo humano al alejarse de nuestro impopular valle, pero el resultado es totalmente distinto frente a películas como Final Fantasy, Beowulf o Polar Express. En cualquiera de estas películas de animación la técnica utilizada para crear los personajes es conocida como live action, sistema en el que la imagen se obtiene a partir de la filmación de actores reales. Con esta tecnología estamos dando un movimiento realista a los personajes y una apariencia muy cercana a los propios actores pero siempre falta algo por encajar: el brillo de los ojos o ciertos movimientos que no encajan con el personaje (un anciano en A Christmas Carol que da saltos acrobáticos perfectamente ejecutados por un joven en el mundo real) pueden llevarnos irremediablemente al valle inquietante. Otras películas, como Avatar, cuentan con tecnologías similares en la captura de movimientos de actores reales pero no llegan a caer en ese valle. El motivo es que personajes como los Na’vi son pretendidamente no humanos en cuestiones clave como el color de la piel o los rasgos faciales. Aun así, no concluyamos de este ejemplo que la forma de evitar esa reacción adversa a los personajes animados realistas es hacerlos menos realistas. En Matrix, por ejemplo, cuidan tanto los detalles de los efectos creados por ordenador que se nos hace muy difícil observar que lo que aparece en pantalla en determinados momentos es un doble digital de Keanu Reeves y no el propio actor (pese a que se le vea dando un salto imposible en nuestro universo físico(4)).

Imagen de la película Final Fantasy. © 2001 - Columbia Pictures

Imagen de la película Final Fantasy. © 2001 – Columbia Pictures

Hasta aquí puede parecer bastante claro que Mori, pese a haberse quedado en la teoría, se acercó bastante en su descripción de la realidad de los encuentros entre un ser humano y un sujeto de naturaleza variable (animación creada por ordenador, juguete, robot). Pero no deja de ser una teoría que simplifica al máximo un conjunto complejo de procesos cognitivos que no pueden acotarse a una sencilla gráfica como la que trazó el investigador en 1970. De hecho, a día de hoy sigue siendo inútil tratar de buscar cualquier tipo de correlación entre dicha gráfica y la realidad empírica. Sí, es cierto que algunos de los fenómenos que hemos descrito encajan con lo que nos sucede en nuestras reacciones reales frente a estos sujetos, pero no hay una fórmula única que defina y prediga qué va a suceder en una situación determinada. No hay datos que soporten la gráfica y muchas personas opinan como Cynthia Breazeal, directora del grupo de Robótica Personal del MIT, quien afirma que no es una teoría ni un hecho, sino simplemente una conjetura. Una intuición. Solo hace falta tener en cuenta que entre humanos existen diferencias individuales y que no a todo el mundo los mismos seres artificiales le provocarán las mismas reacciones.

Siempre hay lugar para el transhumanismo: el segundo valle inquietante

Gráfica del doble valle inquietante producido por el transhumanismo / Fuente: http://openthefuture.com/2007/10/the_second_uncanny_valley.html

Gráfica del doble valle inquietante producido por el transhumanismo / Fuente: http://openthefuture.com/2007/10/the_second_uncanny_valley.html

Y si hablamos de conjeturas no podemos dejar de hablar de los teóricos del transhumanismo, algunos de los cuales también han estudiado el potencial uso del valle inquietante en un futuro hipotético en que conviviéramos con los transhumanos y los posthumanos.

Si adaptamos las ideas de Mori a estos hipotéticos seres no será difícil localizar a cada uno de ellos en un segundo valle de indeterminación donde se encontrarían los transhumanos, seres de transición hacia esa nueva raza que, a falta de un nombre mejor, se ha dado en llamar posthumanos. Si los transhumanos no dejan de ser humanos mejorados, probablemente la reacción de un humano tradicional ante ellos sería la misma que frente a un robot de apariencia casi humana pero con ciertos detalles que se alejaran de ella. En cambio, un posthumano completo vendría a pertenecer a una nueva raza, por lo que —al menos por las razones estrictamente tratadas en este artículo— no provocaría ningún tipo de inquietud. Tal vez llegado ese momento nuestra visión del valle inquietante cambiaría, ya que seríamos nosotros los seres al otro lado de la gráfica. Eso sí que sería inquietante.

(1) El término golem significa «masa informe» en hebreo y en el Talmud se emplea para definir aquello que es informe o imperfecto.

(2) Llamar Frankenstein a la creación de Victor Frankenstein es un error que arrastramos desde la época en que Mary Shelley publicó su famosa novela. El monstruo no tenía nombre y curiosamente se refería a sí mismo como el Adán del trabajo de Victor.

(3) Siguiendo con el lío de traducciones, el título original del artículo de Mori era «Bukimi No Tani», lo que se acercaría más a «Valle misterioso» o incluso «Valle espeluznante». En realidad el concepto de uncanny valley no se utilizaría por primera vez hasta ocho años después en el libro Robots: Fact, Fiction and Prediction de Jasia Reichardt —autora inspirada en el concepto acuñado por Freud sobre lo que nos resulta familiar y extraño a la vez— y pasó a hacerse tan popular entre los lectores ingleses que se decidió utilizar como la traducción oficial del título del artículo de Mori.

(4) Incongruencias de ese tipo u otras como esquivar balas no entrarían de forma estricta en el terreno del valle inquietante desde el momento en que el espectador «acepta el pacto» con la ficción cinematográfica y durante el tiempo que dura la película considera verosímil lo que sucede en la historia mientras encaje con la características del mundo creado para tal fin.

Para saber más

http://spectrum.ieee.org/automaton/robotics/humanoids/the-uncanny-valley

http://www.popularmechanics.com/technology/engineering/robots/4343054

http://openthefuture.com/2007/10/the_second_uncanny_valley.html

 

03 Sep 03:40

meanwhile in russia…



meanwhile in russia…

25 Jun 06:21

Estás grabando a las orcas cuando de repente...

by noreply@blogger.com (Antonio Martínez Ron)


Un tipo graba a las orcas a lo lejos en Canadá desde su kayak cuando de pronto... Vía @ojomagico

Entrada publicada en Fogonazos http://www.fogonazos.es/
30 Jul 16:26

'Interstellar' de Christopher Nolan, tráiler final

by Mikel Zorrilla

Christopher Nolan cumple hoy 44 años y ha considerado que era el momento ideal para lanzar el tráiler final de 'Interstellar' (2014) -pinchad aquí si queréis ver el anterior-, su esperadísima nueva película. No se os ocurra dejar de verlo, que es una MARAVILLA.

Matthew McConaughey, su oscarizado protagonista, ha comentado que es la película más ambiciosa de Nolan hasta la fecha y el propio director ha comentado que las grandes influencias son 'Blade Runner' (Ridley Scott, 1982) y '2001: Una odisea en el espacio' ('2001: A Space Odyssey', Stanley Kubrick, 1968). El argumento gira alrededor de un grupo de exploradores que quieren aprovechar un agujero de gusano para dar un histórico paso adelante en los viajes espaciales.

En su magnífico reparto también veremos a Jessica Chastain, Anne Hathaway, Michael Caine, Casey Affleck, David Oyelowo, John Lithgow, Wes Bentley, Topher Grace y Matt Damon. El estreno de 'Interstellar' está fijado para el próximo 7 de noviembre y yo no podría desear más que llegase ya ese día, ¿y vosotros?

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La noticia 'Interstellar' de Christopher Nolan, tráiler final fue publicada originalmente en Blogdecine por Mikel Zorrilla.








10 Jun 10:46

Un adelanto de Star Wars: Battlefront

by alvy@microsiervos.com (Alvy)
Juan Utrilla de Noriega

yo ya lo había visto... brutal ehh

Este minidocumental está destinado a dejar a los fans de la saga salivando, porque el juego no llegará a las consolas hasta la primavera del año que viene. Ambientado en el episodio V, Star Wars: Battlefront permite jugar tanto en el bando de los rebeldes como del imperio galáctico. Por el making of da la impresión que casi, casi, van a tener más trabajo que para rodar la película original.

# Enlace Permanente

12 Jun 18:04

Los 21 inventores que murieron a causa de sus propias creaciones

by Sergio Parra

800px-tesla_colorado.jpgLos inventores se definen como las personas que piensan por primera vez algo y, además, lo llevan a cabo en forma de algo que no existía antes. La palabra "inventor" viene del verbo latino invenire, inventar, encontrar. Los inventores, pues, son personas curiosas e inquietas por naturaleza. Sin embargo, a veces ponen tanta pasión en lo que hacen que acaban muertos por culpa de sus propios inventos.

Muertes que fueron la consecuencia directa de la invención (cuando ésta ha fallado fallado, por ejemplo) o la causa indirecta de la muerte del inventor (como en el caso de la exposición a elementos nocivos en un laboratorio). Sea como fuere, a continuación tenéis una lista de esta clase de inventores. Inventores que quizá hubiesen seguido vivos durante unos años más si no hubiesen inventado nada.

1. Li Si

10-inventores-que-murieron-por-sus-propios-inventos-8.jpgDe nacionalidad china, Li Si fue ejecutado en el 208 a. C. por su propio método de ejecución tras ser declarado culpable de traición: los 5 dolores. Al parecer, Si era reconocido por las máquinas de tortura que era capaz de concebir.

2. James Douglas

360px-blade_of_the_maiden.jpgEste escocés fue decapitado en 1851 por una herramienta inventada por él mismo para tal efecto: La Doncella (también conocida como Scottish Maiden), que es una forma temprana de guillotina o la horca. Actualmente, La doncella se muestra en el Museo Nacional de Escocia.

3. Henry Winstanley

640px-eddystone_lighthouse00.jpgEste inventor británico murió en su faro, el Faro de Eddystone, durante la gran tormenta de 1703.

4. Jean-François de Rozier Pilâtre

1024px-ballon_de_rozier.jpgEste inventor francés murió cuando su globo se estrelló cerca de Wimereux, en el Paso de Calais, en el curso de un intento de cruzar volando el Canal de la Mancha. En junio de 1783 presenció el primer vuelo de globo de los hermanos Montgolfier.

5. Horace Lawson Hunley

hunley1.jpg Este inventor norteamericano murió en 1863 en un submarino de su propia invención, el HL Hunley.

6. William Bullock

f946ce1c0b68.jpg Su pie quedó atrapado en un dispositivo rotatorio de imprenta que él había inventado en 1867, la primera máquina de imprenta capaz de alimentarse a partir de un rollo de papel. Desarrolló gangrena que llevó a la muerte 4 días después.

7. Cowper Phipps Coles

1024px-lady_nancy_taganrog.jpgEl capitán Cowper Phipps Coles (1819 - 7 de septiembre de 1870) fue un oficial de la Marina Real Británica e inventor. Inventó una balsa con una torreta blindada giratoria, la cual fue bautizada como Lady Nancy. Su torreta fue usada exitosamente en varios buques de la época. A bordo de un barco equipado con su torreta, naufragó en una borrasca en el cabo Finisterre el día 7 de septiembre de 1870: para asegurar la navegación, el almirantazgo decidió agregar un extenso aparejo el cual elevó el centro de gravedad del buque haciéndolo peligrosamente inestable.

8. Otto Lilienthal

1024px-otto_lilienthal_gliding_experiment_ppmsca.02546.jpg Este inventor alemán murió debido a un 56 pies (17 m) al caer cuando su ala delta perdió sustentación durante un vuelo de 1896. Trabajando conjuntamente con su hermano Gustav, realizó más de 2000 vuelos en planeadores de su diseño, comenzando en 1891 con su primera versión del planeador, el Derwitzer.

9. William Nelson

imagescatmyfw4.jpgEn 1903, este inventor norteamericano murió cuando se cayó de su bicicleta motorizada mientras realizaba pruebas en General Electric.

10. Franz Reichelt

flying_tailor.jpgLa muerte de este inventor austríaco, en 1912, se debió a la caída de su paracídas desde de la torre Eiffel. Al parecer el paracaídas no se abrió. Incluso disponemos de la grabación del desastre:

11. Thomas Andrews

thomas_andrews.jpgEn 1912 murió este arquitecto del Titanic, precisamente cuando el Titanic se hundió tras colisionar con un iceberg.

12. Aurel Vlaicu

glider_a_vlaicu_1909.jpgEn 1913, el avión Vlaicu II se estrelló en las montañas de los Cárpatos, y en él iba este inventor rumano.

13. Valerian Abakovsky

dfd.jpgEn 1921, este inventor murió cuando el Aerowagon descarriló durante el viaje de prueba. El Aerowagon era un invento suyo: fue un vagón experimental de alta velocidad equipado con un motor de avión.

14. John Godfrey Parry-Thomas

1280px-parry_thomas_and_babs,_pendine,_april_1926_(our_generation,_1938).jpgEn 1927, su muerte se produjo cuando la cadena de transmisión de su coche se rompió en una carrera, produciéndole a una lesión en la cabeza fatal.

15. Alexander Bogdanov

alexander+bogdanov3.jpgEn 1928, el inventor de la transfusión de sangre murió cuando se hizo una transfusión a sí mismo de sangre que estaba contaminada (algunos dicen que el grupo sanguíneo era incompatible).

16. Max Valier

max_valier_in_rocket_car_(1931).jpgEn 1930, murió cuando uno de sus motores de combustible líquido explotó en el escritorio de su laboratorio. Valier fue uno de los pioneros de la industria de cohetes y es uno de los fundadores de la Deutsches Verein für Raumschiffahrt (la Sociedad para el Vuelo Espacial de Alemania (DVfR)).

17. Marie Curie

marie-noble-portrait-600.jpgD. espués de quedarse ciega, murió, el 4 de julio de 1934, en la Clínica Sancellemoz. Falleció de anemia aplásica debido a la constante exposición a elementos radioactivos, cuyos nocivos efectos eran aún desconocidos. Pionera en el campo de la radiactividad, fue, entre otros méritos, la primera persona en recibir dos Premios Nobel en distintas especialidades, Física y Química

18. Thomas Midgley, Jr.

220px-ethylcorporationsign.jpgInventó las camas automáticas para discapacitados, que tienen mecanismos que permiten elevarla automáticamente. En una prueba, cayó y se enredó accidentalmente entre las cuerdas del mecanismo de elevación, muriendo estrangulado en el año 1944.

19. Harry K. Daghlian, Jr.

partially-reflected-plutonium-sphere.jpgFue uno de los desarrolladores de la bomba atómica, y murió por contaminación de la radiactividad del plutonio del laboratorio. Ocurrió en 1945.

20. Louis Slotin

tickling_the_dragons_tail.jpgA igual que Harry K. Daghlian, este desarrollador de la bomba atómica también murió por contaminación. Ocurrió en 1946.

21. Donald M. Campbell

donald_campbell_&_leo_villa.jpgEn 1966, murió cuando su lancha (con el motor de velocidad inventado por él) se volcó en una carrera.

Vía | Buzzle

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La noticia Los 21 inventores que murieron a causa de sus propias creaciones fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Sergio Parra.




06 Jun 09:04

Microsoft nos presenta en vídeo la Surface Pro 3, la tablet que remplazará a tu portatil

by Pedro Algar

Asistimos a la presentación en Madrid de la nueva Surface Pro 3

Microsoft empieza a promocionar su nueva tablet Surface Pro 3 y nos presenta su primer Spot para televisión. Esta tableta es una fuerte apuesta de la compañía y está disponible en varias versiones con precios que van desde los 799€ hasta los 1949€, como ya os comentamos en nuestro primer contacto con ella  las impresiones no podían haber sido mejores y se le pueden poner muy pocos peros.

El vídeo promocional os lo mostramos a continuación.

Como vemos en el Spot,  Microsoft tiene claro hacia donde quiere encaminar su nuevo producto, lo ve y anuncia como el sustituto del Laptop (Pc portatil) y lo cierto es que por prestaciones puede serlo perfectamente en muchos casos.

Precios y versiones disponibles:

  • 799 dólares el modelo Intel Core i3 con almacenamiento de 64 GB y 4 GB de RAM
  • 999 dólares el modelo Intel Core i5 con almacenamiento de 128GB y 4 GB de RAM
  • 1.299 dólares el modelo Intel Core i5 con 256 GB de almacenamiento y 8 GB de RAM
  • 1.549 dólares el modelo Intel Core i7 con almacenamiento de 256 GB y 8 GB de RAM
  • 1.949 dolares el modelo Intel Core i7 con un almacenamiento de 512 GB y una RAM de 8 GB RAM
Asistimos a la presentación en Madrid de la nueva Surface Pro 3 Asistimos a la presentación en Madrid de la nueva Surface Pro 3 surface-apoyo surface-cover surface-ligera Surface Pro 3 Surface Pen Surface Pro 3 Type Cover surface-4 surface-5

Visita el post original " Microsoft nos presenta en vídeo la Surface Pro 3, la tablet que remplazará a tu portatil "publicado en Windows Phone Apps blog en español, noticias y aplicaciones WP 8, WP 7

25 May 11:14

¿En qué micronación le gustaría vivir?

by Javier Bilbao

Note: There is a poll embedded within this post, please visit the site to participate in this post's poll.

En estos agitados tiempos que vivimos en los que fuerzas centrífugas, centrípetas, euroescépticas, proeuropeas o pro vaya usted a saber qué, quieren unificar, federalizar, independizar, anexionar o hacer pino puente aquí o allá ante la perpleja mirada de tantos ciudadanos que ya no tienen claro dónde acabarán viviendo aunque sí cómo,  ¿quién, saturado por tanta corrupción y despropósito diario, no ha fantaseado con ser rey, califa o emperador de su propio imperio? Pues sepan ustedes que algunos lo han intentado, con más o menos acierto. Situadas a medio camino entre la fantasía y la realidad administrativa, las llamadas micronaciones podrían ser un buen lugar donde vivir, por ello les animamos a que voten cuál preferirían o propongan sus alternativas.

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La República de la Isla de las Rosas

rosas

Se trataba de una pequeña plataforma construida junto a la costa italiana en 1964 que llegó a contar con un bar, restaurante y casino, con su propia moneda y con el esperanto como idioma oficial. Cuatro años después declaró su independencia, pero el gobierno consideraba que la finalidad del invento era no pagar impuestos e hizo intervenir a los carabinieri. Finalmente la marina demolió la estructura en lo que probablemente sea el mayor éxito militar italiano del siglo XX. Tras ello quedó un autoproclamado «gobierno en el exilio» y quién sabe si en el futuro un regreso de la diáspora de roseños a la plataforma prometida.

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Reino gay y lésbico de las Islas del Mar del Coral

coral

Ubicado al este de Australia, su bandera como no podía ser de otra forma es la del arco iris, y su proclamación tuvo lugar como protesta ante la prohibición del matrimonio homosexual en aquel país en 2004. Aunque de acuerdo a sus principios fundacionales sus habitantes podrán gozar de una libertad sexual de la que se carece aún en muchos países, el emigrante que acuda allá nos tememos que en realidad solo podrá practicar el onanismo, dado que está completamente deshabitado. Eso sí, el reino cuenta con sus propios sellos, así que al menos podrá enviar cartas.

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Christiania

chris

Ante micronaciones sin habitantes y otras sin territorio Christiania tiene ambas cosas, y además porros. Instaurado desde 1973 en un barrio de la capital danesa, casi un millar de hippies lo ocupan desde entonces, ahí drogándose tan a gusto. También tienen talleres de artesanía y reciclaje, guarderías comunitarias, una decoración muy colorista y lo más importante: no pagan impuestos. Esto último, teniendo en cuenta que el 40% de sus habitantes reciben ayudas estatales y que ingresan cada año unos ciento cincuenta millones de euros a cuenta de los derivados del cáñamo que venden en régimen de monopolio, nos hace pensar que mal no se lo han montado precisamente. Por supuesto como buena sociedad parasitaria se define a sí misma como autosuficiente y antisistema. El que quiera emigrar allá ha de saber que son muy restrictivos a la hora de aceptar nuevos vecinos, eso de «papeles para todos» no parece conmoverles el corazoncito.

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El principado de Sealand

sea

Durante la Segunda Guerra Mundial el Reino Unido construyó una plataforma militar cerca de su costa que sería abandonada en 1956 y ocupada desde 1967 por el locutor de una radio pirata. Desde entonces, no contentos con tener su propia bandera y su propia moneda, han querido darle una nueva magnitud al concepto de micronación y han tenido golpes de estado, enfrentamientos armados con el país vecino, prisioneros de guerra, gobiernos en el exilio y, en definitiva, dos facciones enfrentadas en una guerra civil reclamando cada una su legitimidad para gobernar en la plataforma. Lo que hace el aburrimiento.

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Reino de Redonda

redonda

No podíamos dejar de mencionar el país del que el ilustre escritor Javier Marías es rey desde 1997 y los escritores y cineastas amigos suyos duques con variopintos títulos. Un país ideal para emigrar allá, hacer turismo o realizar ensayos nucleares, pero en cualquier caso ideal dado que no está oficialmente reconocido por la comunidad internacional. Aunque la isla en que se ubica sí existe y podrán localizarla en las coordenadas 16º 56’ latitud norte y 62º 21’ longitud.

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República de Minerva

minerva

Los multimillonarios con aspiraciones enloquecidas sobre destruir el mundo, salvarlo o terminar destruyéndolo en su afán de salvarlo no son solo cosa de los cómics. A comienzos de los setenta un descendiente de lituanos que hizo fortuna en Las Vegas hizo descargar barcazas de arena en los arrecifes Minerva, en pleno Océano Pacífico, con el fin de crear allí una isla artificial. En ese terreno ganado al mar el 19 de enero de 1972 fue proclamada una república anarcocapitalista, una utopía destinada a iluminar al mundo donde no se pagarían impuestos ni existiría intervencionismo económico alguno. Pero apenas unos meses después Tonga reclamó ese territorio y lo ocupó, poniendo fin al invento. Ser derrotado militarmente por un país de apenas cien mil habitantes no debió ser fácil de encajar salvo que su fundador estuviera realmente convencido de sus principios: digamos que en un entorno de libre competencia Minerva perdió, así que ¡Viva Tonga!

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República de Molossia

molosia

Situada en los estados de Nevada y Pensilvania, se trata de una micronación que está en guerra desde 1983 y no contra Estados Unidos como podríamos pensar inicialmente, sino contra Alemania del Este. Que la RDA ya no exista no es excusa para dar por concluidas las hostilidades. Por si eso no fuera bastante desde 2006 también está en guerra con Mustachistán, que sostiene que Molossia no es más que una parte de su territorio. Como himno nacional adoptó el de Albania, aunque cambiándole la letra. Los que quieran emigrar a este país han de saber que está prohibido introducir en él bombillas incandescentes, morsas y cualquier cosa de Texas.

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Reino de Lovely

lovely

El escritor y presentador Danny Wallace realizó hace unos años una serie de reportajes para la BBC titulados precisamente How To Start Your Own Country, y como resultado de ello surgió el Reino de Lovely, para el que no encontró mejor ubicación que su propia casa. Pese a su escaso tamaño logró inscribir en ella como súbditos suyos a más de cincuenta mil personas, quizá ese himno nacional tan pegadizo tuviera algo que ver en ello…

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Nueva Utopía

utopia

Otra utopía libertaria ubicada en una isla artificial, esta vez cerca de las Islas Caimán. Su promotor era Howard Turney, un millonario estadounidense que prefería hacerse llamar príncipe Lazarus Long y que hizo fortuna a partir de una hormona del crecimiento que se inyectaba a sí mismo a diario. Tenía aspiraciones de evitar el envejecimiento y la muerte, aunque dado que hablamos de él en pasado como ya sospecharán nuestros perspicaces lectores no lo consiguió. Entre sus referencias ideológicas se encontraba Ayn Rand, una guionista y escritora que durante varias décadas consumió altas cantidades de anfetaminas. Así que de esa combinación necesariamente tenía que surgir algo bueno, pero los gobiernos de los grandes países —sospechamos que por envidia o por socialismo, valga la redundancia— han querido ver en el proyecto algo turbio relacionado con el blanqueo de dinero y el fraude. Aunque supuestamente ya debía estar construida hace años, de momento sigue flotando en el mundo de las ideas.

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Celebration

celebration

Esta sociedad ideal creada por la compañía Walt Disney aunque de momento no aspira a ser un estado independiente al menos sí tiene entidad física y población (más de siete mil habitantes). Se trata de una próspera comunidad cuyos habitantes parecen llevar una vida tan idílica y opresiva como la del protagonista de El show de Truman. El mencionado Wallace fue a visitarla, tal como vemos aquí.

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Imperio de Aerica

aerica

Entre tanto reino y república ya iba siendo hora de que alguien proclamase un imperio. Aunque su bandera no evoque dominio e intimidación recurriendo a las habituales águilas o leones, lo cierto es que Aerica desde su fundación en 1987 cuenta con posesiones en Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Marte, Plutón e incluso un planeta entero llamado Verden. El que quiera conocer algo más sobre este imperio en el que se rinde culto al Gran Pingüino puede visitar su web, todo un viaje en el tiempo a los años noventa, que es cuando debió diseñarse y así la dejaron desde entonces.

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República Senatorial de Timeria

timeria

Si les decimos que en España existe un movimiento nacionalista que reclama un país imaginario al que ha dotado de un pasado sustentado en invenciones históricas seguro que a todos ustedes se le viene a la mente Timeria. Fundada en Cartagena en 2003, desde entonces ha sufrido guerras civiles y abruptos cambios de régimen que han terminado por llevarla a su extinción. Así que antes no existía, pero ahora menos aún.