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UN VÍDEO DE BRUNOYMARÍA ALCANZA MÁS DE 1 MILLÓN DE VISITAS EN 1 SOLO DÍA
#1879 // Vice (Temporada 1)

Serie documental de HBO con historias sorprendentes e impactantes de todo el mundo. VICE rompe las barreras del decoro para cubrir hechos como asesinatos políticos en Filipinas, la locura por el Sumo en Senegal, el armamento nuclear en Cachemira. Con un enfoque audaz e inédito en televisión, se muestran historias aterradoras, costumbres absurdas y extrañas y prácticas desconocidas.
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Assassination Nation; Killer Kids of the Taliban
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Bad Borders
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Guns & Ammo
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Love & Rockets
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Winners & Losers
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Corruption
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Addiction
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Fighting Chances
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Gangs and Oil
- The Hermit Kingdom
SUBTITULOS
How to make a drinking game
Sure, we all know what a drinking game is: a game designed to get you trashed. But what does it look like from the perspective of a game designer? How does it work? Read the rest
How to Make Cold Brew Coffee—No Equipment Needed!
Maybe you wait for the summer months to enjoy your coffee over ice. Or maybe you're someone who has iced coffee all year round. Either way, for coffee fans, there's no denying how refreshing an iced coffee can be when the weather warms up. But buying a cup of cold brew from the local coffee shop every day adds up, which is why we like to make cold brew coffee at home—and it couldn't be easier. There are so many different methods for making cold brew—you can purchase pre-portioned packets of cold brew coffee from brands like Grady’s, Chamberlain Coffee, or Stone Street Coffee, which are blindingly easy to use. Just place one steep packet in a large mason jar, fill it with water, and let it sit at room temperature for 12 to 24 hours. While these are by far the most convenient method for making cold brew coffee at home, there are even more cost-efficient ways to do it.
For the least expensive way to enjoy cold brew, turn to other methods like making cold brew coffee concentrate in a French press, which requires nothing more than your favorite coffee grounds and cold water. There are a lot of pricy coffee makers that promise to make delicious cold brew coffee at home, but I promise that you don’t need them, coffee lover.
Programazo en Radio 3
Este verano iremos seleccionando algunos hitos de los últimos años, todos posibles gracias a vuestra complicidad.

Durante siete años ha ocurrido de todo, conocimos cocodrilos de cuidado, hemos disfrutado y llorado, pero sobre todo nos divertimos y cocinamos como si no hubiera un mañana, han sido ya casi 1000 programas, 993 para ser exactos.
En este “remember vintage” sacaremos del baúl todo tipo de recuerdos y ahora, sin más dilación como diría David Cantero, os cae del cielo un programazo que Radio 3 tuvo la gentileza de confiarnos. Lo pasamos como enanos y nos sentimos importantes como un Ángel Carmona o un Jesús Hermida de las ondas, que dios tenga en su gloria. Ale, a darle al “play” y a disfrutar como bollos preñaos moviendo el bullate, panda de filibusteros.
La entrada Programazo en Radio 3 aparece primero en David de Jorge.
Mexicalia: Mexico's Land of Sorcerers
The town of Catemaco in Veracruz, Mexico, is famous for its large, historic community of brujos, or witches. The area has been a hotbed of sorcery and witchcraft since pre-Hispanic times, bringing together witches who practice both white magic and black magic. In modern times, the town has attracted everyone from tourists to celebrities to high-ranking public officials hoping to get ahead with the help of a little dark magic.
For this episode of Mexicalia, VICE went down to Catemaco to watch some ritualistic chicken slaughters, summon demons, and meet with the town's most respected sorcerers firsthand.
How pop songs are made
Most people think this is how Top 40 hits are created:
An artist writes a song,
goes to the studio and records it,
and puts it out there for us to hear.
But that’s not how it typically works.
First, a producer goes into the studio and creates the beat, composes the chord progression, and arranges the synths.
Then a songwriter comes into the studio to improv over the beat.
Together, they choose the song’s hooks — the catchiest parts of the chorus and verses — but they don't write the entire song.
The process is a lot of work, and there are a lot of failed efforts. A whole lot.
Once they’re reasonably happy with what they’ve got, the producer and the songwriter record a demo track with a stand-in singer — often the songwriter — performing the vocals.
At this point, the track is rough. Maybe it’s missing lyrics, or maybe only the chorus is present. It will now be sent to major recording artists who might be good fits for it.
If more than one artist wants the track, the producer can try to turn it into two similar but ultimately different songs, or give it to the artist he or she thinks is the best match for the song.
The artist’s job is to work with the songwriter to flesh out any remaining lyrics. Sometimes the artist writes the rest of the song; sometimes the songwriter does.
Then the artist re-records the vocals, and the producer lays them over the beats.
Sound engineers mix the track to make it sound smooth and pristine. Once the track is mixed, it is reviewed by the involved parties.
If the song is explicit or long, a radio version must be edited separately.
Once the sound mixing is complete, the artist’s label takes over.
The label distributes the song to radio stations, YouTube, and music streaming platforms. It also distributes the song to stores both physical and digital.
That, in turn, pays everyone involved for their hard work. Well ... sort of.
As grelhadas do Pichel
Co bom tempo do estio chega a Gentalha do Pichel as grelhadas picheleiras. Se queres disfrutar dum bom churrasquinho ou dumha grelhada vegetal, a Gentalha pom a disposiçom pública toda a sua infraestrutura: Terraço, grelhas, mesas, útiles de cozinha… O único que se precisa é levar o que se queira cozinhar, o carvom, deixar todo arrumado como estava e consumir no bar as bebidas.
Nós ponhemos o local, vos a paparota!
Reserva antes ficar sem data!!
Falando do bo facer de Argentinos Burguer
O colaborador de Pincha(e)Discos, José Manuel García, trasládase ata A Estrada para entrevistar á familia Pose, xerentes do local Argentinos Burguer desde fai 35 anos.
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El inventor del aire acondicionado, el hombre al que venera el mundo entero cuando llega el calor
Mucho se habla estos días del calor y de los remedios para sobrellevarlo lo mejor posible. De entre todas las opciones una destaca notablemente: el aire acondicionado. A él y a su inventor le rinden pleitesías en las ciudades en las que se están sobrepasando los 40º. Ciudadanos de Sevilla, Málaga o Córdoba muestran su agradecimiento público a ese hombre que les hace la vida más agradable, Willis Carrier. Encumbrarlo a los altares, poner una calle a su nombre o equipararlo a genios como Stephen Hawking. Ese es el nivel de glorificación al que te lleva el calor extremo.
El aire acondicionadó llegó de Estados Unidos gracias a este ingeniero eléctrico que se especializó en sistemas de calefacción cuando trabajaba para la compañía Buffalo Forge - una empresa que fabricaba calentadores y distintos elementos para el manejo del aire. Los primeros prototipos de ese aparato que alivia los sofocos de millones de personas se realizaron en 1902.
Carrier sentó las bases del mecanismo cuando estaba buscando una solución a los problemas que la humedad y el calor le ocasionaban a uno de sus clientes, el dueño de una imprenta de Brooklyn. La solución, en un primer momento industrial, se retocó más tarde - 1940- para su uso doméstico. Así, hasta llegar a lo que conocemos hoy por aire acondicionado: unos aparatos que toman el aire caliente de las estancias y, a través de refrigerantes, lo reconvierten en aire frío.
Antes de este hubo otros intentos. Los chinos y los romanos ya aplacaban las altas temperaturas incluyendo sistemas en sus construcciones basados en el agua. Michael Faraday (científico que inspiró y dio nombre al personaje de Perdidos Daniel Faraday) también trabajó en ello e introdujo el amoniaco como elemento refrigerante. Era un paso adelante, pero el amoniaco no era muy recomendable.
Lo que consiguió Carrier fue eliminar la humedad que generaba el agua e introducir en el mecanismo productos que el hombre pudiera respirar. Hay que tener en cuenta que la clave del sistema de aire acondicionado moderno se encuentra en los refrigerantes. En sus inicios Carrier recurrió al amoniaco de Faraday y otros químicos. Hoy en día, como explica este vídeo de Discovery Max, se utiliza “una mezcla de hidrofluorcarbonos, unos productos químicos que absorben grandes cantidades de calor mientras se convierten de líquido a gas”. Un circuito de metal, un ventilador y un compresor completan la jugada.
Para cuando se comprobó que la técnica funcionaba, Willis Carrier había perdido su trabajo en Buffalo Forge y se había asociado con otras seis personas para crear su propia empresa, Carrier Engineering Corporation. Partiendo de una inversión de 32.600 dólares, la compañía consiguió exportar su idea a todo el mundo. Para ello contaron con clientes de prestigio (los grandes almacenes J.L. Hudson en Detroit o Samsung en Japón) y encontraron en las salas de cine a sus mejores aliados para promocionar sus aparatos.
Instaurado en los países desarrollados como un bien de consumo masivo, ha evolucionado tanto que incluso compañías como Chevrolet están incluyendo en sus coches aire acondicionado para los móviles. Los consumidores han comenzado a preocuparse por el gasto energético y económico que supone, además de debatir sobre la temperatura a la que debe programarse en los espacios públicos. La normativa fija en los 26º el mínimo pero las discusiones en el lugar de trabajo por este asunto, son un clásico. Hay quienes prefieren no usarlo por sus efectos nocivos para el medioambiente, pero algunos expertos ya han señalado que, debido al aumento de la temperatura del planeta, será difícil vivir sin él en algunas zonas.
En lo que sí hay unanimidad es en lo mucho que nos alivia la existencia en los meses de más calor. Tan agradecidos están algunos, que si pudieran le pondrían un monumento a su inventor.
Comic Con de San Diego y el cambio cultural de los cómics a la televisión
Colaboración: Armas, gérmenes y acero de Jared Diamond
Savory Yogurt is the Next Greek Yogurt
There are those things we eat, make, read, and gush over that are just too good to keep to ourselves. Here, we resist the urge to use too many exclamation points and let you in on our latest crushes.
Today: In praise of tangy, sour, rooty, oniony, salty, savory yogurts.

Before there was savory yogurt (in my personal yogurt timeline), there was sweet. I was raised, like so many American kids growing up in suburbia in the 1990s and 2000s, on your average grocery-store, fruit-on-the-bottom, and/or occasionally dessert-flavored yogurt. And I loved it; I ate so much of it that I almost certainly owe a significant part of my adolescent bone development to it. So while savory yogurt has been around forever—the original yogurt is, of course, "savory"—my flirtation with savory yogurt began with the advent of Greek yogurt on the American mass market. This coincided almost exactly with my parents' return from an anniversary trip to Greece: They came home with stories of the unsweetened yogurt they'd eaten for breakfast, yogurt so thick you could stand a spoon up in it. And then, almost as if by command, packaged Greek yogurt appeared on the shelves of our local Stop & Shop.
We brought it home to our kitchen and doctored it sweetly, the only way we knew.
It would be a long time before I thought to enjoy the tang of Greek yogurt on its own—or with olive oil or herbs. I didn't know what labneh was until I started college in New York. And I still love sweetened yogurt—well, unsweetened yogurt topped with jam or honey or fruit. It's what I eat for breakfast most days, and in terms of yogurt, this mode probably holds the biggest part of my heart. But there is a whole host of downright swoony savory yogurts—strained, like Greek and labneh, and otherwise—and my crush is deepening all the time.
But there is an important distinction to be made between unsweetened yogurt and savory yogurt. It's the rectangle-is-not-a-square rule all over: In my book, at least, unsweetened yogurt can be savory, and often is, but it is just as often intended to be sweetened; savory yogurt, on the other hand, is unsweetened, but meant to be enjoyed as is, in all of its salty, tangy, no-fruit-to-be-found glory. I would categorize my first foray with Greek yogurt as an unsweetened yogurt adventure. I sweetened it gleefully and with a heavy hand.
If you've not yet begun your foray into savory yogurts, here's a primer: There are yogurts flavored with sea salt (like Sohha), yogurts that are rooty (like Blue Hill's parsnip yogurt), yogurts that are oniony (like White Moustache's spring shallot yogurt), yogurt that's sour or even intense. Some of them sound a little weird (Blue Hill even has a tomato yogurt), but they merit a try (it's delicious). It's hard for me to name exactly what I like so much about savory yogurt, but I think it's a sense of integrity: They are boldly tangy and milky; they ask to be riffed on, to be used creatively. If you're looking for a fling, savory yogurts lend themselves so well to being condiments—but if you're looking for something more serious, try them all on their own.

Here are some ways to enjoy it:
- Swirled with olive oil, flaky sea salt, and spices (like red pepper flakes, sumac, or za'atar)—yep, just eat this with a spoon.
- Spread thickly on toast and topped with olive oil (or sliced radishes or cucumbers or tomatoes, or spices, or a shower of fresh herbs...anything goes)
- Dolloped into soup or onto lentils
- Whisked together with olive oil and lemon juice as a salad dressing
- Served alongside eggs and sautéed greens
- In place of mayonnaise on a sandwich
- Stirred into a savory oatmeal
Photo of labneh by Rivka; photo of dressing by Tara O'Brady; photo of yogurts by James Ransom
Are you team savory yogurt? Sing its praise (or, okay, your skepticism) in the comments.
Very clevah
Some later (shorter) additions on YouTube:
Anarchy in the UK
Northern Soul
Black N White Riot - 2 Tone origins
Dancehall Days
Bonus: Some interesting music in the Sub-Sonic section.
A MASONERIA na GALIZA
‘Fear Agent Vol.2′, las pendencieras Guerras de las Galaxias

Al Cesar lo que es del Cesar. Anda que no ha estado rápida la editorial Norma al buscar series de esas que son más o menos desconocidas para el gran público pero que después resultan ser todo un pelotazo de calidad y ventas. Actualmente ofrecen unas propuestas de lo más atractivas, multitud de referencias pertenecientes a Image como Ciencia Oscura o Este del Oeste, pero no son las únicas ya que Dark Horse también se apunta a la fiesta con la magnífica ‘Fear Agent‘ de Rick Remender.
Tras la publicación del primer volumen nos llega ahora su continuación, una segunda entrega que sigue brillando tanto como su predecesora. Las aventuras espaciales de Heath Huston lograron poner de acuerdo tanto a crítica como a público, esta suerte de antihéroe (algo temerario, alcohólico, lenguaraz y, muchas veces, deprimido) se metió en el bolsillo a todo aquel que decidió probar suerte con sus primeras aventuras. Bien es cierto que leer el apellido de Remender en la portada siempre es sinónimo de calidad, por lo que el riesgo era más o menos asumible.
En esta nueva entrega, la acción parece pasar a un segundo plano (existe, pero se dará prioridad a otro tipo de batallas) y deja paso a una, digamos, batalla emocional. La personalidad de Huston es tan voluble como el viento, cualidad que el guionista aprovecha para jugar con el estado de ánimo del protagonista. ¿Qué versión ganará? ¿La feliz? ¿La deprimida? Todo esto en medio de las habituales correrías marca de la casa: infecciones alienígenas sobre la Tierra, conquistadores robóticos, la manipulación del Universo a través de viajes temporales o alguna que otra traición inesperada.
¿Hace falta algo más? Pues hablemos de los encargados de acompañar en esta aventura espacial al bueno de Remender. Dos viejos conocidos que hacen un trabajo soberbio: Tony Moore y Jerome Opeña. El primero de ellos, el que empezara a ilustrar la estupenda Los Muertos Vivientes junto a Robert Kirman, se atreve con todo lo que le echen., su estilo inconfundible le viene de perlas al tono de la historia. El segundo, compañero de Remender en Uncanny X Force, muestra un nivel bastante reseñable, lejos de su actual versión pero con momentos más que brillantes. Un colección que no dio para más pero que gracias a Norma podemos disfrutarla en dos excelentes volúmenes que no deben faltar en ninguna tebeoteca que se precie.
[Grade — 9.00]
Fear Agent Vol.2
- Autores: V.V.A.A.
- Editorial: Norma Editorial
- Encuadernación: Cartoné
- Páginas: 520
- Precio: 36,00 euros
Jane the Virgin, Romantic Triangles, and Giving Female Characters the Agency They Deserve
Spoilers to follow for Season 1 of Jane the Virgin!
Growing up with a single mother, a hardcore Catholic grandmother and dreams of being a writer, I found relating to Jane the Virgin‘s Jane Villanueva was as easy as blinking. And while I’ve never been reunited with a famous telenovela actor-father, nor found myself in an odd love triangle with an ex-fiance and a sperm donor, I find similarities even with that. My love affair with TV has been a decade long and from the beginning, I’ve been bombarded with the idea that the love of a man (especially romantic love), is an important part of any woman’s life. Those shared experiences changed the way I watched Jane the Virgin during its freshman season, especially when it comes to that love part.
For those who aren’t familiar with The CW Network series, Jane the Virgin stars Gina Rodriguez as Jane, a 23 year old virgin and aspiring romance writer who goes for a regular check up and walks away (accidentally) inseminated. Jane is about to get engaged to her long-time boyfriend Michael when she learns that the sperm her egg mistakenly co-mingled with belongs to her boss’ son, Rafael. And that’s not even half of it. Rafael is not only Jane’s boss and an heir to a hotel dynasty, but he already has a wife, Petra. Bent on removing Jane — and her baby — from the picture, Petra becomes one in a series of major obstacles in Jane’s life.
Loosely based on the Venezuelan telenovela Juana la Virgen, the series’ zany premise offers its female lead a host of material to work with, including the themes of family, classism, growing up, and fighting for what you believe in. Oh, and you can’t forget police rendezvous that reveal secret bathtub trap doors, multiple (dream) job offers,marriage proposals, marriage rejections, talking bus ads, men impaled on dolphin shaped ice sculptures, not-twin twins, deadly exes, and yes, the infamous love triangle.
To be honest, the writers’ choice to incorporate a love triangle wasn’t all that surprising. Jane the Virgin is on The CW network (known for trapping its female leads in laborious love shapes) and aimed at capturing that 18-34 female demographic — a group that is often assumed to have an unhealthy obsession with romance. That’s on top of being stylized like a classic Latin American telenovela. In short: this show was born to produce dramatic, drawn out love triangles.
In reality, Jane the Virgin doesn’t only utilize triangle development for her two romantic suitors. The series also employs the conflict-generating device in other aspects of Jane’s life, from her family to her career.
And though it may seem hard to believe considering some of the wacky things I’ve just said, I don’t return to the series week after to week to find out how a dangerous crime kingpin was able to operate clandestinely in the hotel Jane works at. Or why that guy that got impaled on an ice dolphin didn’t tell us about his twin brother — who, ironically, also got impaled. I’m sticking around for the human moments. The moments Jane shares with her with her family, her friends,her co-workers, and with her unborn child. The moments that make Jane so darn relatable.
I — and I’m sure other viewers — am sticking around for times when one of the Villanueva women faces a hard life choice or needs someone to celebrate that small victory with. We come back to see how Jane will handle her mother’s lie about her father, and whether or not Jane’s ready to call a man she barely knows “Dad.” We are here for the difficult choice between having a quaint career as a middle school teacher or working a dream job as a telenovela writer.
And for a time, we were even here for the man who lit up Jane’s heart — literally. We were invested in all of Jane’s triangles because those are choices and decisions that we as viewers have had to or will probably make.
But even as the series played on the device in clever and touching ways through Jane’s non-romantic relationships and plot arcs, the ‘will they or won’t they’ slowly but surely lost steam. For a solid string of episodes, those ups and downs resulting from Jane, Michael and Rafael adjusting to their new realities (and feelings) were emotionally, mentally and physically wearing on our lead. By the time the finale rolled around, both Jane and I were pretty much done with both the safe and the exciting options.
To be fair, love arcs for female characters aren’t inherently a bad thing. But when it comes to how women are portrayed in our media, writers should develop women with as much consideration and depth as they portray men. Female characters can experience both action and love plots, at the same time, without needing to sacrifice either. Women live complex, colorful lives. Jane the Virgin is one of TV’s truest reflections of this, and is exactly why, as time and the triangle went on, it became more and more important that the series didn’t fall into that common trap.
So yes, it was endearing that Michael’s feelings were so true and strong that he would love Jane until his last breath. And yes, it was also heartwarming that Rafael strove to be a man greater than his father — a man worthy of Jane’s love — in spite of the many differences between him and the mother of his child. But Jane had so much else going for her that it seemed trite to spend as much time (or any) during the course of a season on angst generated by that triangle.
Which is why the finale of Jane the Virgin’s freshman run made that sigh-worthy screentime worth it. TV series, particularly on The CW, usually demand that viewers commit to storylines that sideline and undermine their female protagonists’ agency and development. Jane the Virgin didn’t quite break form, but it did, after exhausting its audience with the push and pull of romance, utilize that fatigue to nail a surprising and refreshing spin on the age old plot device.
Artfully and intentionally, the series hit the brakes at the end of its first 22 episode run. After bickering over and scheming for Jane’s heart the entire season, Michael and Rafael threw the white flag. The moment Jane went from pregnant virgin to virgin mom, the narrative recognized that she had other relationships that were more important than any romance.
In a season full of well executed drama and much deserved critical praise, Jane the Virgin nailed it (no pun intended). In true series style, the show’s biggest twist was staying true to its core themes and the treatment of its lead. Instead of defaulting to the same old messages girls are always sold, Jane the Virgin took the common and sometimes problematic love triangle and used it to strengthen its main character in surprising and welcome ways.
Abbey White (a.k.a. con by day, binge by night) is currently in the weird in-between of a post-bacc journalism program and grad school. She has only two requirements to meet her definition of “decent tv”: characters with high drift compatibility and a massive amount of monster metaphors. Abbey has written regularly for ScreenSpy, and contributed to Popwrapped and TV Overmind. You can find her on twitter at @tearsandteeth.
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Da tecnoloxía á repostería, 40 cursos a 2,5 € nunha universidade popular para o verán
Best album ever. 8/10.
After establishing the first British records charts, the newspaper in the 60s was right on time to capitalize on the British Invasion bands, and boomed as one of the first trend-setters of pop and rock music, in a time most music-related publications were either trade or aimed at musicians. However, by the early 70s the newspaper was seen as progressively out of touch, and under threat of closure, new editor Alan smith pushed the magazine to what would be their modern form: by signing underground and zine writers, the magazine took a more cynical and less "party-line" view of the music industry, and put them in the pole position to cover the emergence of Punk Rock (and later Post-Punk ), as well as tackle the same political issues (rise of fascism and later Thatcherism) as bands of the time.
In the 80s, the magazine was crucial in the development of what would become "indie music" as a genre: the release of both C81 and C86 tapes, covering the rise of jangly pop bands such as The Smiths (and future idol/buttmonkey Morrissey), but attempts to branch the newspaper into directions other than rock and derivates, mostly hip-hop, and faced an identity crisis that affected sales and would last until the last years of the decade, when it also started covering the Madchester scene, and in the early 90s, Grunge. While Select might have kicked things off with Suede's Brett Anderson superimposed over a Union Jack on their iconic April 1993 cover, the NME were quick to capitalize on the Britpop phenomenon of the mid 90s, leading to the defining cover of the era on the August 12 1995 issue: the British Heavyweight Championship, where Blur and Oasis had two singles released on the same day at the height of their "rivalry".
As the Britpop craze died down in the late 90s, and early 2000s, IPC merged long-standing rival Melody Maker into the NME, but the rise of file-sharing, internet-only publications and MP3 Blogs hastened their downfall as tastemakers, while still fiercely championing post-post-britpop acts such as Muse, Franz Ferdinand, The Libertines, Bloc Party or Arctic Monkeys, now in a magazine form. Now, with a diminishing weight in the industry and sales volume, the magazine faces a new re-invention.
This Absolutely Filthy Mitchell and Webb Sketch Has a Historical Basis
Today's Google Doodle Pays Tribute to Godzilla Co-Creator Eiji Tsuburaya

Today’s Google Doodle celebrates the 114th birthday of Japanese special effects director Eiji Tsubaraya, who was one of the co-creators of Godzilla and the main force behind Ultraman. In his honor, Google has ten minigames you can play aping all steps required to make the practical effects Tsubaraya was a master of.
Os bilingües predín o idioma dos seus interlocutores con só miralos - Un estudo demostra por primeira vez que os que falan dous idiomas se apoian en indicadores non verbais
Un estudo demostra por primeira vez que os que falan dous idiomas se apoian en indicadores non verbais
Os bilingües predín o idioma dos seus interlocutores con só miralos en GCiencia.
How to Swaddle

See, it’s always handy to teach your children new skills! Swaddling a baby makes him or her feel cozy, warm, and safe, like being back in the womb. Or like being a burrito. And that can be a good feeling no matter what your age. This is the latest from Lunarbaboon.
Zee! Ee! Arr! Oh! Zee! Ee! Arr! Oh!
Previous digitisation projects from Richardson include:
- Short-lived 70's teen magazine Star (Previously)
- A complete archive of Rock Scene magazine (Previously)
- A collection of punk fanzines
How Milk Became a Staple

Cheese and butter go back a long way as methods of preserving milk. But fresh milk was considered baby food, or a boost for growing children, through most of history. Only about a hundred years ago did milk drinking become common among adults. That was because of the convergence of several trends around the beginning of the 20th century. First, the milk trade became regulated and safer (see our previousarticles on that development). Then there was the craze for healing through nutrition, which led to the development of cereals, served with milk (see our previous article on that). And there was the Temperance movement, with groups trying to get men to drink anything besides alcohol (which we also covered). Read more about these trends and how they led to people rushing out to buy milk before a snowstorm hits, at BBC Future. -via mental_floss
Santa María Goretti
Santa María Goretti nació en Corinaldo, Italia el 16 de octubre de 1890 hija de Luis Goretti y Assunta Carlini, ambos campesinos. María fue la segunda de seis hijo. Vivió en el seno de una familia humilde y perdió a su padre a los diez años por causa del paludismo. Como consecuencia de la muerte de su padre, la madre […]
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Si todas las canciones del verano te suenan igual es porque son iguales
Hace tres meses, cuando aún las olas de calor solo eran una amenaza, Enrique Iglesias lanzó El perdón, su candidata a canción del verano. Desde entonces acumula más de 136 millones de reproducciones, todavía lejos de los más de 900 millones que ha conseguido con Bailando, su hit estival de 2014, uno de los clips más vistos en la plataforma YouTube el año pasado. A la espera de alcanzar un nuevo récord, el cantante ha apostado por repetir estrategia: alianza con un artista latinoamericano poco conocido en España; adelantarse al verano para empezar a hacer mella en los cerebros antes de que la maquinaría discográfica lance los one hit wonders propios de esta época; y repetir estilo musical, el reguetón. Tan fiel ha sido a la fórmula que la base de ambas canciones es la misma: negra con puntillo + corchea.
Este ritmo sincopado que llegó a este lado del Atlántico con el Papi Chulo de Lorna, entre otros conquistadores, y que hasta que Enrique Iglesias cambió su acento parecía patrimonio de Pitbull, se ha convertido en la melodía de los últimos veranos en España. La mordidita de Ricky Martin, La gozadera de Gente de Zona y Marc Anthony, El cocodrilo de King África o El taxi de Osmani García y Pitbull se aprovechan de este estilo musical que comenzó en Centroamérica para después extenderse por el mundo.
Este es el análisis rítmico de los temas que sonarán una y otra vez durante los próximos meses y de los que no podrás escapar por muy rápido que seas.
- Ritmos sincopados: A excepción de El cocodrilo de King África, el resto ha apostado por el clásico ritmo de reguetón. Más o menos camuflada, esta cadencia se repite en todas las canciones. Aunque la mayoría de artistas sean latinoamericanos, las canciones que idean para el verano se alejan de las danzas más tradicionales de su región, con excepciones. Algunos tienden a volver a sus raíces con géneros como la bachata, el merengue o la salsa.
- La fusión: Otro aspecto que vemos es que si bien en los inicios del reguetón este ritmo básico era de una cadencia mucho más lenta, con el tiempo se ha ido acelerando, quizá debido a su fusión con otros estilos musicales y el dominio de la EDM, la música electrónica de baile, enemiga a batir. ¿Llegará el día en el que veamos una batalla entre el DJ David Guetta y Enrique Iglesias?. Según un estudio de musicólogos y filólogos del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana: “El aporte sustancial desde el punto de vista musical radica en las tomas y apropiaciones que realizan los creadores profesionales para crear un repertorio diverso y generar un nuevo tipo de híbrido o fusión entre esta especie caribeña, las más autóctonas expresiones nacionales y algunas foráneas”.
- Todo va más rápido: Todos estos temas mezclan de una forma similar estilos más latinos y bailables lo que ha provocado que el ritmo reguetonero se acelere. Lejos queda ese ritmo lento y básicamente sin instrumentación del Papi chulo o Yo soy tu gatita. Excepto en el caso de El taxi: cuanto más básica es la canción, más lenta es.
- Los antecedentes: A pesar de que el clásico patrón rítmico sincopado y el reguetón se sitúan como originarios de Panamá y Puerto Rico, hay que buscar su antecedente en las clásicas habaneras. Este tipo de estructura musical llegó a los escenarios más cultos, como sucedió con la habanera de Carmen de Bizet, o a través de los cantes flamencos de ida y vuelta, aquellos palos que fueron de España a América para volver enriquecidos y transformados por las músicas del otro lado del Atlántico. En Cuba, de hecho, estos ritmos –en origen, base de la timba- siguen siendo ejemplo de la música popular patrimonial de la isla. Curiosamente el reguetón, que hoy a veces abusa de letras machistas y de una erótica explícita, tuvo en su día una función de denuncia y de reflejo de la realidad del pueblo caribeño y una intención reivindicativa de demanda de derechos.
- El orden de la música: Otro de los aspectos que ha variado con la globalización del reguetón es el orden de sus partes. En el original, lo tradicional era comenzar con el estribillo que luego va dando va paso a las estrofas. Pero la música occidental no funciona así, y por eso en casos como el Pégate de Ylenia –con marcado compás reguetonero básico, tal vez el menos pegadizo de los temas del verano- o en casos más “sutiles” –por llamarlo de alguna forma- como Él no te da de Dasoul, el oído más europeo pide que sea la estrofa la que abra la canción.
- La armonía musical también se repite: Hay un caso extremo, sobre todo porque pertenece a dos canciones de un mismo artista, Enrique Iglesias, separadas solo por un año de diferencia. ¿Es posible que Iglesias se haya plagiado a sí mismo con solo 12 meses de diferencia? Bailando y El perdón son tan parecidas que parece que podrían cantarse una encima de la otra –no es algo nuevo, si no probad a cantar los pegadizos himnos del centenario del Real Betis y el Sevilla FC con la música del otro, y veréis cómo se puede perfectamente-.
Ambas canciones empiezan con un patrón rítmico obvio y seco en el que el protagonismo se lo queda la voz de Iglesias, luego un pasaje que antecede al estribillo en el que la cadencia se vuelve más melosa y después un patrón repetitivo de frases cortas que repiten la misma frase musical una y otra vez para cambiar solo en la última frase. En el caso de la “españolización” del reguetón de Iglesias, recurre en Bailando a los clásicos acordes de guitarra española como referencia universal de lo latino, y en El perdón ese toque foráneo lo pone un teclado que tira más hacia la música latina, influido obviamente por la presencia en esta canción de Nicky Jam.
- Recurrir a las mismas colaboraciones: Otro paralelismo es el que se encuentra entre Bailando de Iglesias y La gozadera de Marc Anthony. En ambas participa el grupo Gente de Zona. No podemos hablar de partes aflamencadas, pero sí de esa música que acude a la fórmula de pregunta-respuesta, en la cual los cantantes se van dando la réplica –nada que ver con Pimpinela, maestros de la réplica obvia hispana-. Además, comparten la saturación de palabras en cada frase de melodía muy lineal. Al ser simples, logran que se preste más atención a lo cantado que a la forma en que se canta. ¿Qué mejor manera de viralizar una canción que apelar a la unión de los pueblos aunque el mensaje sea complicado de entender? Aquí la fusión del grupo con Anthony parece más orgánica en la forma de la salsa, que nos transporta a lugares comunes ya conocidos y explorados –por Shakira o Ricky Martin- que recurren a tambores más sordos y naturales y a metales que rememoran a orquestas caribeñas y charangas.
- El origen tribal: Tras analizar musicalmente todas esta canciones, se concluye que en el fondo no son sino una interpretación primitiva del ser humano. Las antiguas civilizaciones creaban música ceremonial de los ritos que poseían el encanto de la repetición para alcanzar el trance que permitiese la conexión entre lo humano y lo divino, entre lo terrenal y lo etéreo e inalcanzable. Ahora ese trance se consigue en macrodiscotecas con la ayuda de espirituosos en busca de algo parecido a lo divino.
Tras el refinamiento y encorsetamiento de la música a través de la armonía occidental –que, eso sí, ha dado buena parte de las mayores obras de arte de la Historia- exprimida al máximo en el Barroco y el Clasicismo, Stravinski un día revolucionó al público parisiense con su Consagración de la Primavera, el regreso al tribalismo más salvaje. Desde aquel día, se abrieron las puertas a las vanguardias y a una música popular en la que el ritmo era la piedra angular para contactar con nuestra parte más instintiva y animal.
El ritmo que hoy vemos detrás de las canciones que hacen vibrar a miles de personas y bailar de manera a veces incontrolada –recordemos el perreo, hijo directo del reguetón- combinado con las partes habladas en este tipo de género, hacen que volvamos a ver en esos tambores un regreso a un tiempo ancestral en el que hay vía libre para las inhibiciones. Minimizamos lo racional para dar más espacio a lo animal.
* Miguel Pérez es músico y periodista
Amazing variety of ramen in Japan
A bowl of ramen consists of four basic elements: the broth, the tare, the noodles, and the toppings. The broth is generally a mix of pork, chicken, seafood, and vegetables, with each shop crafting their own blend. Most mix various parts of pig and fowl, some add more complex elements, and some never reveal their secrets. Though most diners categorize ramen into shoyu, miso, shio, and tonkotsutypes, many shops specialize in just one style, referred to simply as “ramen” on their menu.A Guide to the Regional Ramen of Japan
La música erotizada que Brasil intenta prohibir
«A novinha é toda meiga / A novinha é toda meiga / Foi sentando na piroca / Começou a ver estrelas». Lo que viene a ser algo así como: «La jovencita es tierna, se sentó encima de la polla y comenzó a ver las estrellas…».
De por sí, la letra de este funk brasileño es tan explícita que deja poco a la imaginación, pero aún falta un detalle. Planeta da Putaria, este es el título, es una composición de MC Pedrinho, un joven músico de 13 años que llegó a tener 600.000 fans en Facebook y 35 millones de visitas en Youtube. Hasta que la justicia brasileña cerró sus páginas web y le prohibió hacer los 20 shows que de media realizaba cada mes.
La razón: las canciones que MC Pedrinho interpreta presentan «un alto contenido erótico, pornografía y palabras de bajo nivel, incompatibles con las condiciones específicas de la persona en desarrollo». Este el razonamiento de los jueces, que han pedido al Consejo Nacional de los Derecho del Niño que efectúe los controles necesarios para que la prohibición entre en vigor.
El veto a las canciones de MC Pedrinho se suma a la «persecución» a la que está sometido el funk desde su nacimiento. Un acoso que para MC Leonardo, presidente de Apafunk, la Asociación de los Profesionales Amigos del Funk, tiene un nombre: racismo.
«Para un niño de 12 o 13 años esta situación es tan nociva como la de un niño de la misma edad participando en una telenovela. Los niños tienen que estudiar a esta edad», afirma MC Leonardo sobre este caso, y matiza:«Lo que acontece con la música funk en Brasil es lo que siempre ocurrió con toda la música negra y africana. Ha quedado segregada en un gueto y, cuando intenta salir, comienzan las cuestiones: primero se intenta impedir su salida y después hay una imposición sobre cómo tiene que salir», afirma MC Leonardo.
«La prohibición de una manifestación cultural nunca funciona y, por lo general, tiene el efecto contrario de hacer crecer el movimiento», señala el fotógrafo Dhani Borges, que en 2010 pasó cuatro meses retratando un baile funk de matinée en una macrofavela llamada Morro do Alemão, en Río de Janeiro. «El baile era frecuentado mayoritariamente por menores», recuerda Dhani, cuyas fotos aparecen en este reportaje.
De hecho, a pesar de la sentencia que obliga a cerrar todas las páginas oficiales del funkero adolescente y a retirar sus videoclips de internet, bajo la acusación de obscenidad, ya han sido creadas páginas alternativas en Facebook por los propios fans. Los mismos que están subiendo a Youtube videoclips caseros con las canciones prohibidas de MC Leonardo.
El funk es desde los años 80 la banda sonora de las periferias brasileñas. Surgido en las favelas de Río de Janeiro, hoy está presente en todo el país, con sus peculiaridades en cada lugar.
En São Paulo, por ejemplo, en 2008 apareció una nueva vertiente llamada funk ostentação, que aborda temas relacionados con el consumo y la ostentación de un cierto estilo de vida. Los cantantes suelen aparecer en sus videoclips con coches y motocicletas caras, rodeados de mujeres espectaculares. Es el grito de consumo de los barrios de renta baja que también quieren participar de la fiesta consumista, como muestra este vídeo de MC Menor.
Música de los suburbios y símbolo cultural de las favelas, el funk ha sido criticado por varios sectores culturales y sociales por el machismo de su letras y el alto contenido erótico tanto de las canciones como del baile. Un ejemplo es este vídeo de las Justiceiras do Funk.
En 2006, el Estado de Río de Janeiro aprobó una ley para endurecer los trámites burocráticos para los bailes funk. Fue una prohibición de facto, basada en el argumento de que estas raves son financiadas por los narcotraficantes para crear un consenso social en las favelas.
«En realidad, fue la prohibición de los bailes funk lo que dio alas al narcotráfico, porque los organizadores no tenían espacios en la ciudad ni clubes donde hacer sus eventos. Pero esto sucedió antes de la ley, en los años 90», cuenta el presidente de Apafunk.
La represión contra el funk también fue implementada en São Paulo, capital económica y cultural de Brasil. En 2013, el Ayuntamiento prohibió que los bailes funk se celebrasen en las calles de esta megalópolis, a pesar de la oposición del alcalde Haddad, progresista y antiprohibicionista.
Ambas leyes han sido revocadas con el paso del tiempo. Haddad vetó la ley en 2014. En Río de Janeiro, la lucha de Apafunk consiguió la revocación de la polémica normativa antes, en 2009. Sin embargo, el sector, que en Río en su mejor momento llegó a emplear a 10.000 personas y a mover dos millones de reales por mes (unos 580.000 euros), según datos de Apafunk, está lejos de recuperarse.
Con la llegada a varias favelas cariocas de la Policía Pacificadora (UPP), a partir de 2009, los bailes funk han conocido una segunda fase de persecución, que algunos no dudan en definir como «genocidio cultural». El resultado es que, desde hace años, centenares de jóvenes en Río de Janeiro salen de las favelas pacificadas para adentrarse en aquellas donde las UPP no han llegado, para participar de los pocos bailes funk que todavía quedan en la ciudad.
«El funk pasa por el peor momento de toda su historia. Está perdiendo espacio en la ciudad de Río de Janeiro», señala MC Leonardo. Este cantante, que hoy tiene 40 años, cree que el acoso al funk no está vinculado al proceso de pacificación de las favelas, y sí a la discriminación.
«El racismo es algo muy antiguo en nuestra sociedad. Lo mismo ocurrió con el samba y todas las expresiones culturales oriundas de las favelas. Hoy un joven de 16 a 24 años, negro y pobre no tiene muchas opciones de ocio. Está mucho peor que en mi época de juventud», asegura MC Leonardo.
A pesar de la ofensiva jurídica y religiosa y de las críticas constantes, el funk sigue siendo la música predilecta de los jóvenes de la periferia. En el medio del debate social que produce, muchos intelectuales lo consideran una genuina expresión cultural de las clases con menor poder adquisitivo.
Es el caso de Dhani Borges, para quien los autores del funk no hacen otra cosa que cantar su día a día. «Si a las personas no les gustan las letras, normalmente es porque quieren cerrar los ojos ante la realidad del mundo en el que viven», afirma este fotógrafo, que ha fundado un fotoclub en el Morro do Alemão para difundir el amor a la fotografía entre los jóvenes moradores.
«El problema no es la erotización del funk, sino la erotización de toda la sociedad. Desde hace 20 años, los programas de TV impulsan eso. ¿El funk es homófobo? Sí, porque la sociedad lo es. ¿El funk es machista? Sí y la sociedad es machista», afirma MC Leonardo. «No hay un plan del funk de erotización, es una expresión popular sin planificación cultural», añade.
Para el fotógrafo Dhani Borges, la erotización de los ídolos de los adolescentes no es un fenómeno eminentemente brasileño. «Las letras del rap estadounidense hablan abiertamente de vender drogas y de participar en los crímenes de tal gangster rap. Aun así, terminan vendiendo millones de discos para niños y adolescentes de la clase media blanca», señala Dhani.
La historia de la música rap está llena de ejemplos. El Change my pitch up, smack my bitch up de The Prodigy, que podríamos traducir como «Sube mi ritmo, azota a mi perra», en su momento enfureció a las feministas de medio mundo por ser considerado un manifiesto a favor de la violencia contra la mujer.
Eminem también fue duramente criticado en 2013 por las letras homófobas de su single Rap God. «Little gay-looking boy / So gay I can barely say it with a straight face-looking boy / You witnessing massacre like you watching a church gathering taking place-looking boy / ‘Oy vey, that boy’s gay,’ that’s all they say looking-boy / You take a thumbs up, pat on the back, the way you go from your label every day-looking boy».
En cuanto a la cuestión de la sexualidad en la música, para Dhani Borges es tan antigua como la misma música. «Desde la Edad de Piedra, los adolescentes tienen relaciones sexuales y consumen música. Por lo tanto, siempre va a haber sexo en la música. Madonna lo hizo, Britney Spears lo hizo, Miley Cyrus y Rihanna lo están haciendo. Sus fans tienen entre 10 y 16 años», asegura.
«No sé si el funk está en lo correcto, pero esta gente está cantando sobre su propia realidad. Los funk prohibidos no son otra cosa que historias orales cantadas sobre el ascenso y la actuación del narcotráfico en las favelas. Si a la sociedad brasileña no le gusta, de nada sirve prohibir el funk sin cambiar la realidad de las periferias», concluye Dhani.
Solo un verdadero cambio social, basado en la inclusión social, puede hacer posible que estas personas empiecen a cantar sobre otro tipo de realidad.
(Todas las fotos de este reportaje son de Dhani Borges).
Este post La música erotizada que Brasil intenta prohibir, escrito por Valeria Saccone, se publicó originalmente en Yorokobu.
























