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Actualización de las recomendaciones de uso de los hipolipemiantes en la prevención de la enfermedad cardiovascular
Comenzamos un nuevo año -con retraso, añadirá alguno- y lo queremos hacer centrándonos, una vez más, en el uso de los hipolipemiantes en la prevención de la enfermedad cardiovascular. El motivo no es otro que el interés que suscita este tema entre los lectores de Sala de lectura, nuestras circunstancias profesionales que nos han obligado a darle una vuelta más a tan polémico asunto y la actualización de 3 importantes guías de práctica clínica en el último año: la de la AHA/ACC, a la que dedicamos un post, la del NICE, a la que dedicamos así mismo un largo post dividido en 2 partes (1 y 2) y la de la Comunidad Autónoma del País Vasco, en la que tuvimos el honor de participar como revisores externos y cuyas principales recomendaciones fueron publicadas en INFAC. A algunos esta guía, frente a las otras dos, publicadas por auténticos poderes fácticos de la evidencia, le puede parecer de andar por casa. Pero al lector más escéptico le recordamos que, además de ser la más reciente de las tres, se ha elaborado con metodología GRADE y tiene potencial para convertirse en un referente mundial por su calidad, rigor, transparencia… Y por estar editada en castellano, que es el tercer idioma más hablado en el Mundo.
Las 3 guías referenciadas incluyen similitudes y diferencias importantes. No vamos a hacer una comparación de sus recomendaciones, sino que vamos a actualizar las nuestras en base a lo que creemos es la mejor evidencia disponible actualmente. O dicho de otra forma, cuando este año vayamos a hablar con nuestros queridos médicos y enfermeros, del tratamiento farmacológico hipolipemiante para la prevención de la enfermedad cardiovascular, esto es lo que les contaremos…
1.- La prevención de la enfermedad cardiovascular requiere de unos hábitos de vida saludables. Su promoción a nivel poblacional trasciende las posibilidades de los servicios de salud y necesita un gran pacto social. No obstante, a nivel individual y, específicamente en atención primaria, el profesional de la salud puede hacer una inestimable labor de valoración de los hábitos del paciente, asesoría para el cambio, orientación para elaborar un plan de acción, ayuda al paciente para conseguir sus objetivos y seguimiento, que son los pilares de la estrategia de las 5 Aes.
2.- Los determinantes de la salud cardiovascular modificables y actualmente conocidos, son: el tabaquismo, la dieta, la actividad física, el IMC, la presión arterial, la colesterolemia y la glucemia en ayunas, por lo que el enfoque colesterolocéntrico, que debemos evitar, es inapropiado e ineficaz.
3.- La modificación de hábitos de vida es la base de la prevención de la enfermedad cardiovascular, por lo que conseguir que el paciente individual tenga una forma de vida saludable es un objetivo irrenunciable, tanto si no se ha instaurado un tratamiento farmacológico preventivo como si ya está tomando algún medicamento.
4.- La prevención cardiovascular exige la valoración del riesgo del paciente individual mediante una tabla de cálculo del riesgo calibrada para nuestra población. En este sentido, recomendamos utilizar las del proyecto REGICOR. Las SCORE para países de bajo riesgo son una alternativa, sin duda alguna más recomendable que no utilizar ninguna tabla, opción que nos parece la peor de todas. En el uso de estas tablas, tendremos en cuenta cuáles son sus diferencias y limitaciones para no cometer errores de interpretación.
5.- No se recomienda el uso rutinario de ezetimiba, fibratos, ácido nicotínico, secuestradores de ácidos biliares o ácidos grasos omega-3, solos o asociados a estatinas, para la prevención de la enfermedad cardiovascular, ni para la DM1, la DM2 o enfermedad renal crónica.
6.- Las estatinas son efectivas en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular en pacientes de alto riesgo. No obstante, la relación beneficio/daño se va haciendo más incierta conforme disminuye el riesgo cardiovacular del paciente, por lo que se recomienda el uso de estatinas a dosis bajas-moderadas para la prevención primaria en pacientes de riesgo vascular alto (SCORE ≥5%; REGICOR ≥15%).
7.- En pacientes >74 años se sugiere considerar la opción de iniciar un tratamiento con estatinas en pacientes con factores de riesgo cardiovascular, teniendo en cuenta otros factores como las expectativas de vida, la interferencia con otros tratamientos y su opinión.
8.- En pacientes en prevención primaria o secundaria, no se recomienda la utilización de cifras objetivo para orientar el tratamiento con estatinas. En este orden de cosas, tampoco se recomienda la utilización de tratamientos combinados de una estatina con otro hipolipemiante para alcanzar una determinada cifra objetivo.
(*) Con fondo verde, las opciones más eficientes en la actualidad.
9.- En pacientes con niveles de colesterol total superiores a 320 mg/dl y/o cLDL mayores de 240 mg/dl y en ausencia de otros factores de riesgo, se considera adecuado ofertar el uso de estatinas a dosis bajas-moderadas valorando los posibles beneficios y riesgos, en un marco de toma de decisiones compartida.
10.- Las estatinas son efectivas en la prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular, por lo que se recomienda su uso independientemente de las cifras de colesterol en este tipo de pacientes.
11.- En prevención secundaria, se recomienda la utilización de dosis moderadas de estatinas.
12.- Se recomienda el uso de la terapia intensiva (en particular, de atorvastatina 40-80 mg/día) en los pacientes que han sufrido un Síndrome Coronario Agudo. Se desconoce la duración óptima del tratamiento intensivo, por lo que se recomienda reevaluar la necesidad del tratamiento a los 2 años y tener presente aspectos tan relevantes del mismo como la tolerancia y la adherencia.
13.- Se recomienda, en base a los resultados del estudio IMPROVE-IT, aún no publicado, el uso de la asociación simvatatina-ezetimiba como alternativa a la terapia intensiva con estatinas en pacientes con un SCA que no la toleren.
14.- En caso de intolerancia a las estatinas, se recomienda intensificar las medidas no farmacológicas, reducir la dosis o cambiar de estatina.
Colofón: el texto anterior aclarará algunas dudas y, de forma indefectible, generará muchas otras. Es lógico pues, en poco más de 1.000 palabras, hemos querido resumir lo fundamental de una evidencia que es cambiante, con el único objetivo de promover un uso adecuado de unos fármacos que no están exentos, no lo olvidemos, de interacciones y efectos adversos, que no pueden, en ningún caso, sustituir el esfuerzo del paciente por llevar una vida saludable y que tienen un coste enorme para los servicios sanitarios y, por ende, para la Sociedad.
No obstante lo anterior, nuestra ecléctica propuesta no está formulada, ni mucho menos, como una verdad absoluta ni inmutable, aunque creemos que es fiel reflejo del estado de la cuestión en el momento actual. Claro que, como dijo Cantinflas, hay momentos en la vida que son verdaderamente momentáneos. Y en ésas estamos…
Echando cuentas
Por diversas circunstancias, he tenido que preparar una presentación sobre los hospitales de Madrid. En el recuento me fijé en que durante las legislaturas en las que ha gobernado Esperanza Aguirre se habían construido 11 hospitales del SERMAS con el siguiente recuento:
- El traslado de Puerta de Hierro a Majadahonda
- Los 4 hospitales de idcsalud (antes Capio): Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles, el de Torrejón de Ardoz, el Infanta Elena en Valdemoro y el hospital, aún sin pacientes, de Collado Villalba.
- Los otros 6 son Infanta Cristina, Infanta Leonor, Infanta Sofía, el del Tajo, el del Henares y el del Sureste. Los 6 que se pretenden privatizar.
En esta vida, se tiene derecho a creer en cualquier cosa. Por lo tanto, que todos los hospitales (menos el traslado de Puerta de Hierro) fueran a caer en manos de empresas privadas, puede ser una casualidad pura y dura. E incluso se puede creer que la crisis económica es el origen de todo esto.
Yo, por más que lo miro, me parece un plan perfectamente preparado durante una década, la 2003-13. Pero yo, es que soy un descreído.
José Luis Quintana, médico de familia.
P.S.: Me señalan acertadamete en twitter que el Hospital de Torrejón de Ardoz es de Sanitas y no de IDC. No cambia nada, pero a César lo que es de César.
No Sin Evidencia
#NoSinEvidencia
La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.
Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto.
Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.
Por lo tanto, solicitamos:
- Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
- Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
- Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
- Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.
Domingo de agua y azúcar
Mriosan#No sin evdiencia
Y por si alguien quiere saber más, Vicente Baos lo explica mucho mejor que nosotros. Y para seguir con el tema y profundizar un poco más aún, podéis leer el blog La Lista de la Vergüenza. Sinceramente, ciertas declaraciones de la directora de la AEMPS acerca de la calidad y la seguridad de estos medicamentos merecen una respuesta clara por parte de todas las instituciones oficiales (colegios, sociedades, etc.) que trabajan en el ámbito de la salud.
Paul Krugman habla de Obamacare, y además en castellano gracias a su blog en El País. Una visión cercana e imprescindible sobre que está pasando con el sistema sanitario en USA.
Acabamos con una frase que encontramos en la cuenta de twitter de Daniel Torregrosa sobre el tema inicial del agua y el azúcar: "La homeopatía se cura leyendo". Y como colofón, un vídeo clásico sobre las urgencias homeopáticas que, después de verlo diez veces, nos sigue haciendo reir...



