El colectivo que se ocupa de La Huerta de Tetuán, un espacio abierto al barrio cuyo origen nació de un proyecto del propio Ayuntamiento, recibe una notificación para que abandone el espacio en la mayor brevedad para ampliar el patio del colegio contiguo, para lo que no se ha iniciado trámite alguno.
La familia de Antonio Morales, un bombero jubilado vecino de Puente Tocinos que tuvo un accidente en bici en la Vereda del Reino, denuncia que tardaron en ir a socorrerlo 47 minutos
Una operación policial de magnitudes desconocidas hasta ahora para acabar, o intentarlo al menos, de una vez por todas con la corrupción del narco en el Puerto de València que ha convertido los muelles valencianos en la principal puerta de entrada de la cocaína producida en Suramérica desde hace dos décadas.
“Jimmy Kimmel Live!” volverá a emitirse por ABC la noche del martes, anunció la cadena en un comunicado. “El miércoles pasado tomamos la decisión de suspender la producción del programa para evitar inflamar aún más una situación tensa en un momento emocional para nuestro país”, dijo un portavoz de Disney, propietaria de ABC, en un comunicado enviado a CNN. “Jimmy Kimmel Live!” fue retirado abrupta e indefinidamente del aire el miércoles de la semana pasada, después de que el presidente de la FCC amenazara a ABC por los comentarios...
Un equipo de científicos se propuso analizar el comportamiento del Rattus norvegicus neoyorquino empleando tecnologías de vanguardia. A saber: inteligencia artificial para identificar patrones de movimiento, cámaras térmicas para seguir desplazamientos y grabaciones ultrasónicas para captar sus vocalizaciones. El objetivo era comprobar hasta qué punto estas ratas urbanas diferían de los perfiles descritos en estudios generales sobre la especie.
Sarah Ferguson ha sido apartada este lunes de dos organizaciones benéficas tras las revelaciones sobre su contacto estrecho con el difunto pedófilo Jeffrey Epstein. La duquesa de York, exesposa del príncipe Andrés, habría mandado un correo al pedófilo disculpándose por repudiarlo tras su primera condena
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Los SuperPoD serán los "más potentes" del mundo en varios frentes, como la capacidad de cálculo, la memoria, el ancho de banda y el número de unidades de procesamiento neuronal (NPU) que acelerarán la IA y el aprendizaje automático. "La potencia de cálculo es -y seguirá siendo- clave para la IA. Esto es especialmente cierto en China", afirmó Eric Xu, vicepresidente de Huawei. La compañía también anunció que lanzará una nueva serie de chips de computación de IA, llamados Ascend, a partir de 2026.
Ertzaintza y Policía Nacional denuncian un fenómeno al alza. Han llegado a detener por abandono de un niño de 11 años a una pareja que volvía a Marruecos
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“Jimmy Kimmel Live!” volverá a emitirse por ABC la noche del martes, anunció la cadena en un comunicado. “El miércoles pasado tomamos la decisión de suspender la producción del programa para evitar inflamar aún más una situación tensa en un momento emocional para nuestro país”, dijo un portavoz de The Walt Disney Company, propietaria de ABC, en un comunicado enviado a CNN. “Fue una decisión que tomamos porque sentimos que algunos de los comentarios fueron inoportunos y, por lo tanto, insensibles. Hemos pasado los últimos días teniendo..........
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El número de normas publicadas cada año que se ha multiplicado por cuatro desde el inicio de la democracia. Actualmente se publica una cada 45 minutos. "Reducir la maraña regulatoria no solo aliviaría los costes para las empresas existentes, sobre todo las pymes, sino que también propiciaría la entrada de nuevas empresas y emprendedores" La burocracia ahoga la operatividad de las empresas y pone en peligro el crecimiento económico. Lo asegura el Banco de España en su última publicación, en la que advierte de que "la calidad del entorno regulato
Sarah Ferguson ha sido apartada este lunes de dos organizaciones benéficas tras las revelaciones sobre su contacto estrecho con el difunto pedófilo Jeffrey Epstein. La duquesa de York, exesposa del príncipe Andrés, habría mandado un correo al pedófilo disculpándose por repudiarlo tras su primera condena, . La organización benéfica de cuidados paliativos infantiles Julia's House declaró este lunes que sería “inapropiado” seguir colaborando con la duquesa de York tras la publicación de sus disculpas a Epstein en un correo electrónico en el que,,,
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Las sanciones a los promotores de eventos multitudinarios han crecido de forma exponencial en la ciudad durante los últimos años. La factura con Almeida es casi veinte veces mayor que con Carmena. El exceso de ruido en los grandes espectáculos quita el sueño a medio Madrid. Los vecinos, que han puesto pie en pared en prácticamente toda la ciudad. Pero también al Ayuntamiento de la capital, multiplicando los expedientes sancionadores ante este problema. Solo en 2024, el año que prendió la mecha por los conciertos en el Santiago Bernabeu
Actualmente existen dos realidades económicas en Estados Unidos: la que predica Trump, que según él está a punto de llegar… en cuestión de meses… o el próximo año… Y la otra, en la que viven los estadounidenses mientras el país se desliza hacia una autocracia corrupta: una economía marcada por la estanflación y el creciente desempleo. Y resulta que despedir a la jefa de estadística no soluciona los problemas económicos. El informe de empleo de agosto de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) fue aún peor que el de julio, mes en que Trum...
etiquetas: trump, destrucción de empleo, estancamiento, economía
Lo celebraron abiertamente y actuaron como si la administración Biden debiera haber hecho más. Zuckerberg le dice a Joe Rogan que la Administración Biden presionó a Facebook para censurar información que era “verdadera” y lanzó múltiples investigaciones de la empresa cuando se negó.
etiquetas: zuckerberg, censura, libertad de expresión, fascismo
El debate sobre que hay demasiados funcionarios se extiende a Europa, no sólo es cosa de España. Es una cuestión un tanto compleja. Más allá de la cantidad existente, hay que tener en cuenta qué porcentaje representan respecto a la población total del país.
Respecto a la cuestión del país con más funcionarios en el continente, curiosamente el top no coincide con las naciones más importantes o más pobladas.
Suecia, el más con más funcionarios en Europa
Ulf Kristersson, primer ministro de Suecia Reuters
Sorprendentemente, Suecia es el país de Europa con el mayor número de empleados públicos por habitante.
Los datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) muestran que el sector público sueco emplea a cerca de un 30% de la fuerza laboral total. Esta cifra incluye a trabajadores de la administración central, regional y local, así como a empleados de la sanidad pública, la educación y los servicios sociales.
Este alto porcentaje se debe, en gran medida, al modelo de estado de bienestar nórdico. Este se caracteriza por una amplia cantidad de servicios públicos de alta calidad.
El fenómeno sueco no es un caso aislado en la región. Dinamarca y Noruega (este último no es miembro de la UE, pero su modelo es similar) también se sitúan entre los países con mayor proporción de empleados públicos en el continente europeo.
Con porcentajes que se acercan al 30% de su fuerza laboral en los dos casos, estos países comparten la filosofía de que el bienestar social y la igualdad deben ser gestionados por el estado.
El centro del continente, tras los porcentajes nórdicos
Ursula von der Leyen hace un gesto mientras habla en un debate sobre el “Estado de la Unión” en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia, el 10 de septiembre de 2025. EFE/EPA/RONALD WITTEK
Mientras que el norte lidera el ranking de funcionarios en Europa, el resto del continente presenta una imagen más variada. Francia y Bélgica tienen un porcentaje significativamente menor que en los países nórdicos, rondando el 20-25%.
En el caso de Francia, la tradición del estado centralizado ha generado una burocracia considerable, aunque su peso relativo ha ido variando.
Por su parte, Alemania y Países Bajos tienen una proporción de empleados públicos más baja, generalmente por debajo del 20%. Esto se debe, en parte, a sus modelos económicos y sociales, que dan más importancia a la iniciativa privada y a la descentralización de algunos servicios.
¿Cuántos funcionarios tiene España respecto a otros países europeos?
Funcionarios en España en 2022 EP / CARLOS LUJÁN
¿Y qué lugar ocupa España en este ranking? A menudo, se cree que España tiene una de las mayores proporciones de funcionarios de Europa. No obstante, las estadísticas de organismos como Eurostat o la OCDE muestran una realidad bastante distinta.
En términos de porcentaje de empleados públicos sobre el total de la fuerza laboral, España se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea.
Según datos recientes, el empleo público en España representa alrededor del 16-17% de la ocupación total. Esto le coloca en una posición intermedia – baja de la clasificación, lejos de las cifras de los países nórdicos.
Este dato, sorprendente para muchas personas, demuestra que el sector público español no es el más elevado del continente, ni se acerca a los líderes en este sentido.
Hablar de Anna Kavan es descender a un territorio literario que parece helado, desolador, casi irreal. Su nombre no suele aparecer en los manuales de literatura inglesa ni en las listas de clásicos del siglo XX. Y, sin embargo su vida y su obra forman parte de una de las historias más estremecedoras que ha dado la narrativa moderna.
Pocos conocen a esta autora que eligió reinventarse, que cargó con un destino marcado por la adicción y la depresión, y que supo transformar su tragedia personal en una literatura radical, perturbadora, casi visionaria.
Una identidad fragmentada
Anna Kavan nació en 1901 con otro nombre: Helen Emily Woods. Esa primera vida fue la de una mujer acomodada que se casó joven, tuvo un hijo y viajó a Birmania, pero que pronto se descubrió atrapada en una existencia vacía.
Años más tarde, tras divorcios, pérdidas familiares y un sinfín de episodios de inestabilidad, decidió renacer como Anna Kavan, tomando el apellido de un personaje de una de sus propias novelas.
Una fotografía en blanco y negro de la escritora Anna Kavan. Archivo
No era un gesto caprichoso: era una declaración de intenciones. Se borraba a sí misma para construir otra figura, una autora maldita, que escribiría desde la herida y el exilio interior.
Ese cambio de nombre marca el comienzo de la verdadera Anna Kavan. A partir de entonces, su literatura se vuelve más oscura, más experimental, más cercana al surrealismo y a la ciencia ficción distópica. Pero con un núcleo profundamente autobiográfico. Lo que en apariencia eran mundos imaginados eran, en realidad, reflejos deformados de una vida sumida en la soledad, el desarraigo y la dependencia.
Adicción y escritura
El mito de Anna Kavan se sostiene también sobre su relación con la heroína, una adicción que la acompañó durante décadas. En sus libros aparecen atmósferas de frío metálico, de cristal y de hielo, paisajes que parecen sacados de un delirio narcótico y que al mismo tiempo funcionan como metáforas de su propio aislamiento.
Su dependencia la llevó a hospitales, tratamientos psiquiátricos y largas temporadas de encierro. Pero jamás dejó de escribir. Al contrario: la droga se convirtió en combustible de su imaginación. Un vehículo para atravesar realidades y describir estados de conciencia alterados que muy pocos escritores se atrevieron a plasmar con tanta crudeza.
Para entender a Anna Kavan hay que leerla en paralelo a su vida. Su prosa es tensa, fragmentada, a veces casi onírica. No hay consuelo ni dulzura en sus páginas. Todo respira fragilidad y peligro. En cada línea late la sospecha de que el mundo real es apenas una superficie resquebrajada, bajo la cual se oculta un infierno personal.
El libro que la convirtió en mito
De toda su producción, la obra que ha quedado como piedra angular es Hielo, publicada en 1967. Este libro, escrito apenas un año antes de su muerte, es un viaje alucinante por un planeta condenado al frío, una metáfora de un apocalipsis íntimo.
La narración transcurre en un ambiente de catástrofe helada, donde una figura femenina aparece atrapada entre la violencia y la opresión, mientras el mundo se desmorona bajo un manto de hielo.
Portada de la novela ‘Hielo’, de Anna Kavan. Trotalibros Editorial
Hielo es, al mismo tiempo, distopía y confesión. En esa protagonista vulnerable y frágil muchos han visto un retrato velado de la propia Anna Kavan, acosada por sus adicciones y por relaciones personales marcadas por la dominación.
La novela se convirtió en obra de culto en los años siguientes. En particular, en círculos contraculturales, donde su estilo fragmentario y su atmósfera onírica encajaban con la sensibilidad psicodélica de la época.
Pérdidas y sombras
La vida de Anna Kavan estuvo atravesada por pérdidas devastadoras. Su hija biológica murió poco después de nacer. Su hijo mayor falleció en la Segunda Guerra Mundial, en combate, dejándola sumida en una tristeza irreparable.
Estas tragedias, lejos de encontrar una salida en la vida pública o en la familia, se sublimaron en su literatura, que se pobló de mujeres fantasmales, mundos devastados y personajes que parecen siempre a punto de desaparecer.
La escritora maldita se convirtió en un espectro dentro de su propio tiempo. Apenas daba entrevistas, destruía cartas y documentos personales, y se recluía en un silencio que solo se rompía a través de la escritura. Es como si hubiese decidido que lo único que merecía ser recordado de ella eran sus libros.
Una muerte discreta, un legado secreto
En 1968, a los 67 años, Anna Kavan fue encontrada muerta en su casa de Kensington. El diagnóstico oficial fue insuficiencia cardíaca, aunque muchos supusieron que la heroína había terminado por marcar su destino.
Como tantas escritoras malditas, se fue en silencio, sin grandes homenajes, sin titulares de prensa que la lloraran. Solo quedó la extrañeza de su obra y el eco de una vida quebrada.
Con el tiempo, su figura ha ido rescatándose poco a poco. Críticos y lectores han descubierto en sus libros una potencia literaria que anticipa sensibilidades posteriores: el horror psicológico, la desolación apocalíptica, la vulnerabilidad femenina narrada desde dentro.
Israel amplía el punto de mira: este es el mensaje de Netanyahu que va más allá de Gaza
En un cambio significativo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, amplió el enfoque de su discurso, dejando de centrarse únicamente en Gaza para incluir a todo Oriente Medio. Ayer afirmó que el objetivo de Israel es destruir el "plan del eje del mal", que incluye a Irán y a varias posiciones fuera de Gaza, señalando una escalada en la perspectiva del conflicto que ahora abarca una región mucho más amplia.
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El colectivo ha sido víctima de más de un millar de agresiones a manos de internos en dos años, entre 2023 y 2024. "Hay un componte común en prácticamente todas las agresiones y es una clasificación interior inadecuada" Leer
Irene Montero defendió este miércoles en una entrevista en TV3 la eficacia de las pulseras antimaltrato y ha asegurado que “es un bulo que hayan fallado” o que hayan dejado desprotegidas a las mujeres víctimas de violencia machista. En declaraciones públicas, la dirigente ha explicado que el problema detectado durante la migración del sistema de gestión fue exclusivamente técnico y relacionado con el acceso a datos judiciales, pero en ningún caso afectó al funcionamiento en tiempo real de los dispositivos.
Montero ha explicado que, tras el cambio de proveedor, jueces y fiscales no pudieron acceder durante un tiempo al histórico de quebrantamientos de las órdenes de alejamiento, lo que obligó a posponer algunos juicios. Sin embargo, ha insistido en que esa limitación “nunca supuso una merma de seguridad” para las víctimas, dado que las pulseras siguieron emitiendo alertas de forma inmediata cuando los agresores incumplían las distancias fijadas por la Justicia.
La exministra ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a las mujeres que portan este dispositivo: “Ninguna mujer ha sido asesinada llevando una pulsera de control telemático”. A su juicio, este sistema sigue siendo uno de los instrumentos más eficaces de protección frente a la violencia de género.
El consejero de Concordia, Pol Bartolomé , ha advertido este lunes en el Avui Será Un Bon Dia sobre la “ insostenibilidad matemática ” del sistema de pensiones en Andorra si no se impulsan reformas inminentes.
«Por cada jubilado hacen falta cuatro o cinco trabajadores. El problema es que cuando estos trabajadores se jubilen, harán falta otros cuatro o cinco para sostenerlos. Esto es un círculo que no se puede mantener» , ha alertado. @laveulliure
Sócrates es el mejor ejemplo de las tensiones entre el pensador y la ciudad, porque pensar no siempre conduce a que todo encaje, pues exige someterlo todo a la argumentación racional.
De hecho, su enfoque nos ofrece una solución equivocada para esas tensiones, que sigue siendo popular en el discurso público de los intelectuales: el pensamiento conduce al bien y el bien siempre produce bien, mientras que el mal siempre produce mal.
Es decir, Sócrates sostiene que el sometimiento a los principios siempre producirá efectos beneficiosos. Pero esas ideas fracasan al contacto con la política. Como señaló Maquiavelo, ni pensar conduce siempre al bien, ni en política basta la bondad. Quizá el remedio al mal deba aunar pensamiento y juicio político ciudadano.
Porque la política, ligada como está ella misma al mal y a cosas poco atractivas, genera también ámbitos ciudadanos de libertad que permiten el florecimiento de una justicia ciertamente no vinculada a la certeza o la perfección, pero justicia al fin.
La reflexión unida a esa política es la única alternativa al mal que los humanos conocemos: paz imperfecta, convivencia tentativa, justicia limitada, legitimidad temporal.
Rafael del Águila (Madrid, 1953) es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid y director del Centro de Teoría Política. Autor y editor de diversos trabajos y publicaciones.
Tiempo estimado de lectura: 18 minutos.
Objetivos de este libro:
El título, Sócrates furioso, alude a la indignación del logos ante la resistencia del mundo a dejarse moldear por la palabra.
Este ensayo pretende reflexionar sobre un problema tan general como actual, admitamos la existencia de ambos sujetos de la furia (Sócrates o los otros) y podremos explorar mejor los antagonismos entre la furia del logos y la de lo establecido, la furia de quien desmonta y la de quien urge a la construcción, la furia del pensador y la furia de la ciudad.
Es una lectura de Sócrates que centra su interés en el mundo actual.
Un análisis de sus concepciones relativas al pensamiento y la acción, de sus críticas a la polis, de sus críticas a la política, de los antagonismos entre las razones de Atenas y las razones del logos, de las tensiones ineludibles entre la ciudad y la reflexividad, del juicio a Sócrates, de su condena, de su muerte.
Ideas principales:
Nuestra reflexividad y nuestro juicio siguen moldeados por la sombra de Sócrates.
Los pensamientos divinos son escasos, esto es, la mayoría de los hombres no los tienen.
Las relaciones del intelectual con el poder raramente han conservado este aroma de desafío real y sin atenuantes.
Tendemos a suponer, equivocadamente, que un gran pensador debe de ser también una gran persona.
Pericles decía que consideraban a quienes no se dedicaban a lo público como idiotas e inútiles que en nada colaboraban en el bien de la ciudad.
Sócrates fue siempre consciente de que la polis era el bien origen de todos los demás bienes.
Pensar transforma el mundo, lo expone a la apertura, al cambio, a la mutación.
El pensamiento es incompatible con cualquier fanatismo y también con el dogmatismo.
El mal es producto de la ignorancia.
Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen por qué ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:
Sócrates, Gorgias, 506a: «Tampoco yo hablo con la certeza de que es verdad lo que digo, sino que investigo juntamente con vosotros …».
Nuestra reflexividad y nuestro juicio siguen moldeados por la sombra de Sócrates.
Sócrates es, sin duda, el primer y mejor ejemplo de las tensiones entre el pensador y la ciudad. El mejor ejemplo de los encuentros y desencuentros que se producen entre el pensar y el mundo.
Su historia y su ejemplo son la mejor demostración de que pensar e intervenir en el mundo no son tareas apacibles y tranquilas.
Los pensamientos divinos son escasos, esto es, la mayoría de los hombres no los tienen. Por esa razón es por la que surge la antipatía entre pensador y mundo, entre el intelectual y el poder, entre el sabio y los muchos.
Las relaciones del intelectual con el poder raramente han conservado este aroma de desafío real y sin atenuantes. Por lo general, han sido lo contrario. Cuando a menudo escuchamos entre nosotros la queja que echa de menos a los intelectuales se está pensando, creo, en aquella imagen metafísica y mítica del sabio bueno y valiente.
Los intelectuales tenemos una autoimagen tan espléndida que produce sonrojo. Nuestros héroes, aquellos a quienes hemos elegido para alzarse en nuestro santoral, son figuras míticas casi perfectas y sin mácula:
Sócrates, asesinado por la ciudad por decir lo que piensa y obedecer al impulso incoercible de reflexionar;
los pensadores ilustrados, luchando contra los prejuicios y las supersticiones del Antiguo Régimen y tratando de liberarnos al tiempo de la ignorancia y de la servidumbre;
Émile Zola, comprometido con el caso Dreyfus y peleando por demostrar su inocencia contra el racismo antisemita;
Ortega y Gasset promoviendo un régimen de libertades republicanas y la democracia;
aquel Unamuno del «Venceréis, pero no convenceréis» que se enfrenta, el los inicios de la guerra civil, a los militares fascistas.
Tendemos a suponer, equivocadamente, que un gran pensador debe de ser también una gran persona. Ciertamente esta creencia viene a reducirse a que el pensador en cuestión mantenga ideas similares a las nuestras en torno a temas cruciales.
¿Cómo es posible que este Heidegger sea al tiempo el más agudo pensador del siglo XX y un colaborador del nazismo?
¿Cómo es posible que Jean-Paul Sartre, en un tiempo un símbolo, una marca, una «autoridad moral planetaria», resultara un intelectual comprometido, sí, pero con los estalinistas?
Como sugiere Maquiavelo, no vivimos en un mundo en el que la buena voluntad baste porque en él el bien y el mal se hallan inextricablemente entrelazados.
Me parece que, ciertamente, el remedio al mal pasa por el pensamiento y la reflexividad, pero que su paso por ahí no tiene nada de simple: pensar no conduce siempre al bien.
Un mal ubicuo que únicamente puede ser combatido por la ciudad.
El título, Sócrates furioso, alude a la indignación del logos ante la resistencia del mundo a dejarse moldear por la palabra. Es, pues, una buena furia … pero una furia que, como todas las furias, debe ser adecuadamente domada y moldeada.
En realidad, Sócrates, que sepamos, no se enfureció nunca.
Este ensayo pretende reflexionar sobre un problema tan general como actual, admitamos la existencia de ambos sujetos de la furia (Sócrates o los otros) y podremos explorar mejor los antagonismos entre la furia del logos y la de lo establecido, la furia de quien desmonta y la de quien urge a la construcción, la furia del pensador y la furia de la ciudad.
Es una lectura de Sócrates que centra su interés en el mundo actual.
Un análisis de sus concepciones relativas al pensamiento y la acción, de sus críticas a la polis, de sus críticas a la política, de los antagonismos entre las razones de Atenas y las razones del logos, de las tensiones ineludibles entre la ciudad y la reflexividad, del juicio a Sócrates, de su condena, de su muerte.
Epicteto: «Y tú , si no eres Sócrates, debes vivir queriendo ser Sócrates».
Sólo supo vivir en medio del «mundanal ruido» de la discusión pública y la conversación con amigos y rivales, y no retirado del mundo en apacible contemplación.
Sócrates nunca escribió ni una sola línea. Nuestra recreación de Sócrates será, sobre todo, la que surge a partir de los diálogos tempranos de Platón.
Según puede deducirse de los datos que poseemos, fue amante de 16 de sus 42 discípulos, entre los que predominaban los jóvenes, bellos, ricos, y nobles, no exentos de hybris e inclinados a ciertos excesos.
Fue pobre y no se esforzaba en lo más mínimo por salir de esa condición.
Tenemos a un hombre feo y pobre en una sociedad que adoraba la belleza y suponía que la riqueza era una recompensa a la virtud. Sin duda vivió contracorrientes.
Comenta los inconvenientes de la escritura y subraya algo interesante: «una vez ha sido puesto por escrito, las palabras ruedan por doquier, igual entre los entendidos que entre aquellos a los que no les importa en absoluto, sin saber distinguir a quiénes conviene habar y a quién no».
Si hay que creer a Arnold Toynbee, la lengua griega, su precisión, su claridad, su sofisticación, puso el arte de la lectura y la escritura al alcance de todo el mundo, mientras otros idiomas como el egipcio, el sumerio o el chino, debido a su dificultad y complejidad, estaban destinados a caer bajo el monopolio de especialistas privilegiados.
El desprecio del mundo es un mal consejero par el pensador.
Sócrates fue acusado de un conjunto de actos que él mismo resume en la Apología. Se le acusaba de:
investigar las cosas subterráneas y celestes;
hacer más fuerte el argumento débil;
enseñar estas cosas a otros;
no creer en los dioses, y en particular en los dioses de la ciudad;
corromper a los jóvenes.
Pericles decía que consideraban a quienes no se dedicaban a lo público como idiotas e inútiles que en nada colaboraban en el bien de la ciudad.
Procurar la transformación individual a través del pensamiento y la palabra, procurar una ciudad más virtuosas y más justa mediante la conversación y la ironía, ésas son tareas innegablemente políticas. Es más, son las tareas políticas por excelencia.
Norbert Bilbeny llama nuestra atención sobre el hecho de que el ágora, ese lugar público no institucional en el que Sócrates enseñaba, era un ámbito más plural y multicultural que la Asamblea soberana y que eso no era baladí en relación con las propuestas pluralistas de nuestro pensador.
El impulso fundamental para su tarea lo recibe Sócrates, según confesión propia, del daimon. Su dios, su demonio, su voz interior que le ordena y casi siempre le prohíbe y le advierte con toda claridad.
Sócrates funda, al fundar el reino interior de cada uno, la verdadera polis, cimentada en la limitación de nuestro saber, en el constante autoexamen crítico y la búsqueda sin término de legitimidad y justicia siempre renovadas. Pero es indudable que la reflexividad y el pensamiento constituyen unos fundamentos realmente inestables para la polis. Y esa inestabilidad puede resultar muy peligrosa al suponer además una ruptura con el estado de cosas normalmente prevaleciente.
Sócrates habla y actúa, los valores fundamentales son los de la tradición establecida: la disciplina, la obediencia, el cuerpo, la vida, la belleza, el poder, el vigor, la riqueza, la gloria. El nuevo fundamento debía sonar de lo más vaporoso e inseguro: el espíritu crítico, el pensamiento, el autoexamen, la psique, el alma, el logos.
En esto Sócrates fue un pionero, una vida sin pensamiento no es digna de ser vivida, una ciudad sin justicia ni legitimidad no es digna de ser habitada.
La tragedia surge de aquí: sólo la reflexión nos da acceso al fundamento, pero también ella lo socava sin pausa.
Pensar es algo distinto de conocer. Pensar corresponde a la búsqueda de significado y de sentido para nuestras vidas, a la capacidad de diferenciar el bien del mal, lo bello de lo feo, la justicia de la injusticia. El conocimiento, por el contrario, corresponde a las ideas de seguridad, certidumbre, verificabilidad, saber.
Sócrates no sólo pensaba y lo hacía compulsivamente, sin pausa y sin descanso, sino que también se declaraba incapaz de certeza alguna y decía no saber, no conocer nada.
Habitualmente la gente se acostumbra a vivir en medio de certezas que le proporcionan seguridad y confort y a las que usualmente se considera conectadas con lo que «sabemos», con el conocimiento seguro, cierto y fiable.
Cuanto más fuertemente se agarren las personas al viejo código de valores, más ansiosas estarán de asimilarse al nuevo. Siempre y cuando se les provea de un «pasamanos», de una «barandilla», las personas no necesitan pasar por el riesgo de pensar, ni por el vértigo de verse arrebatados por el «viento del pensamiento».
Sólo aquel que se examinaba a sí mismo y a los demás de manera constante era un ser humano digno de tal nombre.
La actividad del pensamiento no hace «el bien» sino indirectamente y mediante rodeos.
El pensamiento no confirma comportamientos, conductas o significados, sino que los critica y los pone en cuestión una y otra vez. Es una purga para la polis.
La «infección» sofística consiste en que la palabra pueda probar cualquier cosa y socavar cualquier evidencia.
Hannah Arendt: «[Los atenienses sabían bien que] el viento del pensamiento es un huracán que barre todos los signos establecidos a través de los que los hombres se orientan, trayendo desorden a las ciudades y confusión a los ciudadanos».
Las escasas simpatías de Sócrates por la democracia, por sus fundamentos y sus procedimientos son claras y se hallan repartidas en sus diálogos.
Termina Karl Popper, Sócrates fue un ciudadano cuyo compromiso con su ciudad y con el proyecto crítico de mejorarla no conocieron límites.
Me parece que Sócrates más que a la conciencia moral individual apunta hacia una nueva configuración de la soberanía en la polis: la soberanía no será de los ciudadanos, ni de la fuerza, ni de los votos, ni de las leyes, ni de la tradición, ni del azar … sino de la inteligencia, de la palabra, de la razón, del logos. Y este desplazamiento de la soberanía presentaba riesgos ciertos: eliminaba frenos políticos de índole religiosa o moral y ponía en peligro el orden de la polis.
Hegel: «Tal es siempre la posición y el destino de los héroes en la historia universal: que hacen nacer un mundo nuevo cuyo principio se halla en contradicción con el mundo anterior y lo desintegra».
Sócrates representaría la génesis del individualismo moral y político y se constituiría en portavoz del imperativo moral, de la libertad interior, de la «verdad» que se coloca por encima de la polis.
Plegarse a las órdenes de la ley es ineludible, nos dice Sócrates, porque le debemos mucho. Y, además, no hacerlo comportaría su destrucción y con ella la destrucción de la patria.
Sócrates cree que es igualmente su deber intentar persuadir a la polis si no hace bien alguna cosa. Pero tras el intento de persuasión siempre viene la obediencia.
La vida del apátrida será siempre de condición inferior a la del ciudadano, pues ambos viven en el mundo y en éste se requiere seguridad para poder ser libre y este privilegio sólo lo tiene el ciudadano.
Sócrates fue siempre consciente de que la polis era el bien origen de todos los demás bienes.
Sócrates se niega a «ponerse en ridículo» apegándose a vivir.
Pensar transforma el mundo, lo expone a la apertura, al cambio, a la mutación.
El pensamiento es incompatible con cualquier fanatismo y también con el dogmatismo. Siempre empuja fuera de los límites. Para lo bueno y para lo malo, en una y otra dirección, pensar sacude lo existente.
La alternativa a los riesgos del pensamiento es una vida de horizonte congelado, repetitiva, integrada, armónica y ajustada a lo existente.
El pensamiento es veneno y es cura, es el riesgo y la esperanza, da sentido a la vida individual y lo quita al mundo en el que esa vida se desarrolla.
La falacia socrática la definiré como un argumento de reconciliación del pensamiento con el mundo, de pensar y polis, que se asienta en un puñado de ideas armonizantes: el bien sólo procede del bien, el mal sólo produce mal, nunca el bien genera mal, ni el mal bien.
Nadie es malo voluntariamente, el mal es producto de la ignorancia, conocer el bien es elegirlo, el único mal verdadero es la injusticia, cuidar de sí es cuidar de no hacer el mal y resulta idéntico a cuidar de los otros.
Lo justo es siempre útil, lo justo es siempre bueno, lo justo es siempre bello.
Para Kant las cosas no son distintas: el hombre tiene una «propensión natural al mal», le es «innato», de modo que constituye una «mancha pútrida de nuestra especie».
En el horizonte maquiaveliano, el mal no puede ser erradicado, la presuposición de la malignidad humana es ineludible y lo único que podemos hacer es cultivar una virtù que permite una política audaz del mal menor.
El liberalismo aspira a abrir la «caja negra» del poder político. El poder es un mal, desde luego … y un mal necesario, claro esa … pero por eso mismo debemos controlarlo y limitarlo.
Como dijo Montesquieu, si todos los hombres son bestias, los príncipes son bestias sin ataduras.
Thomas Jefferson: «El mejor gobierno es el que gobierna menos».
Ya Hayeck advertía que la legitimación de la democracia como gobierno del pueblo o como autogobierno era una absurdo y que el gobierno democrático ni tan siquiera está al servicio de la mayoría sino de los intereses de los conglomerados, las corporaciones y los grupos de presión.
Si hay que creer a Michel Foucault, este simulacro de poder popular se desplaza hacia un sistema de vigilancia y control.
El amor a los hombres nos empuja a asesinarlos. Hay que salvarlos de sí mismos, de sus imperfecciones, de sus egoísmos, de sus desviaciones respecto del camino, de la senda histórica que nos impulsa, ahora lo sabemos con certeza, hacia la realización del bien. Hay que salvarlos de este mundo que bulle de tentaciones. Hay que salvarlos de su locura.
Adorno se preguntaba si era lícita o posible la poesía después de Auschwitz.
Adorno sugería un imperativo categórico renovado: actúa de tal modo que Auschwitz no se repita.
Sócrates, Apología, 38a: «Una vida sin examen no tiene objeto vivirla».
Hannah Arendt sugiere que la ausencia de pensamiento es lo que genera el mal. Que esa ausencia acostumbra a las personas a perseguir lo primero que está a su alrededor como criterio de vida y de acción y que eso implica a la postre una rendición a lo dado y a sus bandazos, a la injusticia prevaleciente y a las conductas prescritas y acríticas. Así surge el mal banal, ese mal generado por quienes no piensan demasiado en ello, ese mal que crece impecablemente entre las «personas de orden».
Hay quien afirma que un libro no es sino un «hacha que quiebra el mar helado dentro de nosotros», nos cambia y nos transforma.
El pensamiento no puede regalarnos un fundamento perenne, permanente, perfecto y estable. No hay ley que pueda contener en su interior todo. No hay justicia que no deje inadvertidamente fuera a alguien.
Según creo, sólo hay una manera en la que el pensamiento puede colaborar en las tareas políticas fundacionales y pacificadoras: si logra establecer un espacio políticamente estable para el desafío. Un espacio en el que puedan respirar la prudencia ciudadana y la crítica, la reflexividad continua y la puesta en cuestión, aunque igualmente la defensa y conservación de aquello que debemos aprovechar para nuestras libertades. Un espacio, en definitiva, para el juicio político en democracia.
Si alguien es «socrático» es porque es reflexivo, dialogante, irónico.
El mal, políticamente hablando, no es nada sin un ideal. El mal político y la barbarie, como decía Solzhenitsyn, requieren de ideología consoladora. Una ideología que sirva para distraernos de la compasión respecto del sufrimiento concreto conectándolo con algo superior.
La pureza de los ideales prístinos es sin duda peligrosa.
Hemos de encontrar el equilibrio entre pensar y juzgar, entre la crítica y la prudencia, entre el pensador indispensable y la ciudad ineludible.
Recuperar la memoria de los excluidos, los marginados, los derrotados, los que quedaron en el camino sin voz y sin la palabra no es un proyecto moral, es un proyecto absolutamente político. Pues en su punto de vista hay un legado irreemplazable.
André Glucksman lleva razón: el mandato socrático sugiere con suavidad «conoce al imbécil que hay en ti». Y también quizá: combate tu idiotez con apertura a los otros.
Es muy importante, como ya nos advirtió Diógenes, que el pensador no caiga en brazos de algún poder establecido.
Al pensador no le es necesario garantizar que en su tarea se identifica con el bien, como sugiere la falacia, sino estar dispuesto a pensar cívicamente las consecuencias de sus consejos y asumir sus responsabilidades por ello.
¿Has leído este libro? ¿Algún libro parecido? ¿Tienes alguna cosa que decir sobre lo que expone este libro? ¿Recomiendas algún libro relacionado a este? Estaré encantado de leer lo que piensas sobre este libro en los comentarios.
El presidente Trump, en una rueda de prensa que dio bastante vergüenza ajena, anunció ayer que su administración ha determinado que el consumo de paracetamol durante el embarazo aumenta de manera significativa el riesgo de autismo en el bebé. Así que mejor no tomarlo.
Y, por si eso fuera poco, también anunció que el uso de un medicamento llamado leucovorina, mejora las capacidades comunicativas de las personas con esta condición.
El problema es que ninguna de las dos afirmaciones se sostiene bajo el punto de vista de la ciencia.
Todo esto viene de la promesa hecha por Robert F. Kennedy Jr. durante su proceso de confirmación como secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos –como ministro de sanidad, vaya– de que iba a encontrar la causa de la «epidemia de autismo» que sufre el país para este mes de septiembre. Lo que es una afirmación como poco arriesgada teniendo en cuenta que la comunidad científica lleva décadas estudiando el tema sin haber llegado a ningún tipo de conclusión en este sentido.
De hecho una de las posibles causas que ya han sido estudiadas en varias ocasiones es precisamente el consumo de paracetamol. Sin que ningún estudio haya encontrado relación alguna.
El más grande llevado a cabo hasta la fecha, que incluye a 186.000 niños cuyas madres fueron tratadas con paracetamol durante el embarazo de entre los 2,4 millones nacidos en Suecia entre 1995 y 2019 descarta relación alguna entre la administración de paracetamol y el autismo. Y, ya puestos, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad o cualquier tipo de discapacidad intelectual. Un estudio similar en Noruega, aunque de menor tamaño, arroja los mismos resultados.
Y, para sorpresa de nadie, tampoco hay nada demostrado respecto a la leucovorina. Aunque, curiosamente, fíjese usted qué casualidad, el doctor Mehmet Oz, el tercero en discordia en la rueda de prensa, vende ese producto a través de su empresa.
Ya lanzado, Trump insistió con la vieja cantinela de que los ingredientes de las vacunas o la administración de vacunas en un intervalo de tiempo muy corto podrían contribuir al aumento de las tasas de autismo en los Estados Unidos, sin aportar ninguna prueba médica. Más que nada porque no puede aportarla ya se trata de afirmaciones desmentidas hace tiempo así que no puede tener pruebas. Claro que la realidad y la verdad tampoco son algo que le preocupe mucho.
En cualquier caso esto le sirve a Trump para afirmar entre su electorado que ha cumplido una promesa más de su campaña electoral, que en realidad es lo que le interesa.
Pero lo malo es que pondrá a las mujeres embarazadas que no tengan acceso a mejor información en una situación de vulnerabilidad para tratar cualquier tipo de dolor. Por no hablar del sentimiento de culpabilidad que causará en aquellas que hayan tomado paracetamol durante el embarazo y tengan una hija o un hijo con autismo. Y también dará falsas esperanzas de mejora con el cuento de la leucovorina.
Otro problema es la cantidad de energía que habrá que emplear en refutar estas afirmaciones, por mucho que ningún otro sistema de salud del mundo se las vaya a tomar en serio. Como dice la ley de Brandolini, «La cantidad de energía necesaria para refutar tonterías es un orden de magnitud mayor que la necesaria para producirlas».
Y anda que no tenemos cosas serias de las que preocuparnos como para encima tener que darle vueltas a esto.
La compañía ahora justifica que no se trató de una cancelación sino de una suspensión para «evitar agravar la situación en un momento tan delicado para el país».
«Tomamos esta decisión porque consideramos que algunos comentarios fueron inoportunos y, por lo tanto, insensibles. Hemos pasado los últimos días conversando con Jimmy y, tras ello, decidimos reanudar el programa el martes». @elespanol
«La estrategia de Pedro Sánchez con Gaza e Israel es repugnante. Quien por estar de acuerdo con la causa olvide que en noviembre del 24 el PSOE negaba el genocidio está sirviendo de tonto útil para el gobierno».