Hace algunos años (Noviembre de 2020) describí cuatro indicadores que nos conducirían a la pérdida de control del sistema fiduciario actual por parte de los todopoderosos BC.
https://futurocienciaficcionymatrix.blogspot.com/2021/06/primer-aviso-pasamos-defcon3.html
https://futurocienciaficcionymatrix.blogspot.com/2021/09/ultimo-aviso-pasamos-defcon2.html
https://futurocienciaficcionymatrix.blogspot.com/2023/09/a-punto-de-entrar-en-defcon1.html
En el interior pueden encontrar el razonamiento que me indujo a introducir los cuatro indicadores que anticiparían el desastre del sistema.
Cinco años después es difícil negar la evidencia.
Con un vistazo a la cotización del oro en dólares, podemos comprobar la absoluta pérdida de valor del dólar. Puede que el sistema global esté todavía en pie, porque los BC tratan de contener la devaluación de las principales divisas entre ellas, pero no puede evitar que los activos sólidos se revaloricen, sin que exista una especial situación que justifique esa revalorización, excepto la búsqueda de activos refugio, frente a la devaluación continua del dinero fiduciario, producto de su excesiva oferta indiscriminada.
La onza de oro no ha subido de precio en términos reales (al menos lo que indica la cotización en dólares). Lo que ha ocurrido es que el dólar se ha desvalorizado en la misma proporción que el ascenso del oro. Los BC de medio mundo están comprando oro para protegerse de la pérdida de valor del dinero.
La deuda global ha crecido 21 billones de dólares en el primer semestre de 2025, hasta los 338 billones de dólares.
La locura se ha instalado entre los dirigentes mundiales que no comprenden (o les da igual) las repercusiones de esta velocidad. Emitir deuda para sufragar todos los gastos, para cubrir todos los agujeros, con la connivencia de los BC, es un error dramático. Pensar que no va a tener repercusiones, porque llevamos treinta años haciendo lo mismo y no ha ocurrido nada, es otro error de considerables dimensiones.
La inflación ya está desatada (gracias a los precios del petróleo, podemos decir que la inflación no ha alcanzado los dos dígitos), y los problemas en el mercado de bonos empiezan a llamar la atención, ante la imposibilidad de reconducir los tipos hasta un nivel bajo, para evitar las consecuencias de tener que convivir con altos gastos financieros.
Los precios del petróleo están bajo control hasta 2027, gracias a la finalización de todos los proyectos y ampliaciones desarrollados durante la post-pandemia (algo que permitió terminar los proyectos mientras el consumo permanecía bajo). Solo este paréntesis temporal ha permitido eludir las consecuencias de una inflación elevada.
Y llegamos al punto culminante, los precios de la plata.
Simbolizaba el control de los BC en la contención de los precios de la plata por debajo de los 50$.
Veamos el gráfico actual.
Durante 45 años, el precio de la plata no ha podido superar la marca de los 50$ la onza.
El mercado del oro es enorme y es más difícil controlar porque las peticiones son sobre el oro físico (BC de los países emergentes). Pero el mercado de la plata (hermano pequeño del oro) es mucho más fácil de manipular por parte de los bankers. A pesar de varias sentencias condenatorias, el sistema ha podido controlar el precio durante décadas.
Como podemos ver por el gráfico de la plata, el precio está a punto de superar los 50$. Cuando lo haga claramente (no cosa de unos días o semanas, sino de forma permanente), la última señal habrá sido activada y nos dirigiremos sin remedio hacia la destrucción del sistema fiduciario por pérdida masiva de confianza.
No tengan prisa, la gran mayoría de los habitantes occidentales no son conscientes de ninguna pérdida de confianza, pero la guerra entre potencias hegemónicas va a servir para constatar que el dinero fiduciario poco a poco, perderá todo su valor. La insidiosa pérdida de poder adquisitivo, irá creciendo hasta hacer evidente que la cesta de la compra se dispara en términos de euros o dólares y cuando esa constatación se extienda, la hiperinflación puede entrar en nuestras vidas de la noche a la mañana.
El abuso de la impresora, para generar dinero en forma de deuda masiva, puede ganar tiempo durante un periodo más o menos largo, pero cuando la devaluación empieza a tomar forma, los actores del mercado de bonos por ejemplo, van a exigir tipos cada vez más altos para financiar la deuda. Los BC pueden bajar los tipos directores a corto plazo, pero no pueden controlar los grandes mercados de bonos a largo plazo. Y si una vez más, empiezan a instaurar una nueva compra masiva de bonos estatales, la inflación dará un salto incontestable, mostrando las fauces de la devaluación del dinero.
El otro indicador (la devaluación del dólar) está también en camino, aunque se verá mejor en forma de cotización del oro, que puede alcanzar cifras astronómicas, lo mismo que otros activos sólidos.
Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades durante décadas y una vez roto el hechizo, todos vamos a comprobar el valor del dinero fiduciario.
Este gráfico muestra la desviación del crecimiento en forma de PIB, respecto de la deuda. Para que el sistema fiduciario fuera estable, el crecimiento de la deuda debería ser similar al crecimiento de la deuda, para evitar la devaluación monetaria. Emitir más unidades monetarias de lo necesario para acompasar el crecimiento a la deuda, implica una devaluación proporcional a la desviación. Cuando esta desviación alcanza determinado punto de ruptura (que nadie conoce a priori), el sistema estalla. Ese movimiento de ruptura está a punto de ser alcanzado.
Llevamos muchos años, donde el crecimiento natural ha desaparecido. Solo existe el crecimiento artificial que genera la emisión descontrolada de deuda para financiar absolutamente todo. Y por lo tanto, en algún momento se llega al punto de ruptura, donde el dinero fiduciario pierde la confianza y entonces alcanza su verdadero valor intrínseco, es decir cero. El dinero sin respaldo no vale nada.
Otro punto de ruptura que está a punto de ser alcanzado es la escasez de determinadas materias primas. Petróleo (2027), cobre (2027), plata (2021), presentan o presentarán escasez permanente en los próximos años. Una escasez que no se resuelve imprimiendo más deuda. Si la fase final del sistema fiduciario aguanta un poco más (ya sabemos la especial "inventiva" de los todopoderosos BC), chocará de frente con la debilidad de la oferta de materias primas fundamentales, causando una debacle que probablemente ya se haya iniciado de forma incipiente.
La solución histórica son las guerras y la ley de los ciclos sociales ya nos advertía de la llegada de un periodo dominado por las guerras y dictaduras.
Todo cuadra, como cuando nos falta colocar unas pocas piezas de un puzzle, que durante mucho tiempo ha estado incompleto.