No hay caos ni desequilibrios económicos, ni apocalipsis a la vista, aunque la tozuda obstinación de algunos se emperre en que los haya.
etiquetas: sociedad, españa, datos
» noticia original (politicaprosa.com)
No hay caos ni desequilibrios económicos, ni apocalipsis a la vista, aunque la tozuda obstinación de algunos se emperre en que los haya.
etiquetas: sociedad, españa, datos
» noticia original (politicaprosa.com)
El problema no fue causado, directa o indirectamente, por un ciberataque o actividad maliciosa de ningún tipo. En cambio, fue provocado por un cambio en los permisos de uno de nuestros sistemas de base de datos, lo que hizo que la base de datos generara múltiples entradas en un "archivo de características" utilizado por nuestro sistema de gestión de bots. Ese archivo de características, a su vez, duplicó su tamaño. El archivo de características, más grande de lo esperado, se propagó luego a todas las máquinas que componen nuestra red.
etiquetas: cloudfare, postmorten, caída, servicio
» noticia original (blog.cloudflare.com)

Durante el asedio a Sarajevo, entre 1992 y 1996, mientras muchos ciudadanos huían diariamente de las balas y explosiones con la urgencia de quien sabe que cada segundo puede ser el último, se escondía otra verdad aún más perturbadora.
No todos los que disparaban desde las colinas o desde los edificios de la conocida como avenida de los francotiradores –Bulevar Mese Selimovica–, en el centro de la ciudad, eran milicianos. Entre esos francotiradores, según revelan las investigaciones y la denuncia del escritor Ezio Gavazzeni y de los abogados Nicola Brigida y Guido Salvini, había visitantes extranjeros que viajaban desde Europa occidental para participar en una actividad clandestina que bautizaron como “safari de francotiradores”.
Se trataba de hombres que pagaban altas sumas de dinero por la oportunidad de matar desde la distancia y con total impunidad a hombres, mujeres y niños indefensos, como si fueran piezas de caza.
El nexo común entre estos individuos era su pasión por las armas y por la caza. No eran soldados o mercenarios. Eran individuos con dinero que obtenían un subidón de adrenalina matando a personas indefensas, no por odio ni por venganza, simplemente por placer y diversión.
Sarajevo les ofrecía la experiencia definitiva: el componente letal de un conflicto real, la posibilidad de disparar sin restricciones y la impunidad. No iban a la guerra: iban a vivir una experiencia extrema, con mucha adrenalina, algo único.
¿Qué clase de persona hace algo así? ¿Quién mata a alguien que no conoce, no por odio ni rencor, sino por mera diversión? ¿Qué perfil se esconde detrás de tanta perversión y maldad?
La mayor parte de ellos eran personas con buenas posiciones y reputación en sus países: empresarios, profesionales liberales, hombres casados, padres de familia. Rostros que no despertaban sospechas. No se ajustaban al estereotipo de criminal, y justamente por eso el fenómeno resulta tan inquietante.
Eran individuos que, en su vida cotidiana, podían pasar por ejemplares. Pero cuando el avión aterrizaba y cogían el fusil de francotirador, emergía una faceta que permanecía oculta bajo la respetabilidad social. Sarajevo les ofrecía algo distinto: el peligro real, la verdadera guerra, la sensación de poder absoluto sobre la vida de otro ser humano.
Este contraste entre la vida oficial (pulcra, respetada, aburguesada) y la vida secreta (cruel y violenta) revela la existencia de una grieta psicológica profunda: una doble identidad moral.
Pero este perfil no surge de la nada. ¿Qué factores pueden explicarlo?
Se trata de individuos con una alta necesidad de sensaciones intensas. Para ellos, la rutina es una forma de encierro. Necesitan estímulos externos para sentirse vivos. El psicólogo Marvin Zuckerman apuntó a este rasgo de personalidad en su obra Sensation Seeking: Beyond the Optimal Level of Arousal (1994), referencia obligada para comprender por qué algunos individuos buscan experiencias extremas incluso si implican riesgo físico o legal. En su forma sana, este rasgo se asocia al deporte extremo. En su forma patológica, combinada con una falta de empatía, puede conducir a la violencia recreativa.
La guerra proporciona lo que estas personas no encuentran en la vida cotidiana: intensidad inmediata, riesgo real, descarga de adrenalina y, sobre todo, la ilusión de omnipotencia.
Muchos de estos sujetos no matarían nunca en sus países de origen. Es el contexto el que elimina las barreras. La psicología social lleva décadas documentando este fenómeno. En sus estudios sobre la crueldad ordinaria, Philip Zimbardo ya mostró cómo personas aparentemente normales pueden transgredir límites éticos cuando perciben que el marco social, o la ausencia de él, legitima sus acciones.
Sarajevo, sitiada, sin ley y bajo el fuego constante, ofrecía la coartada perfecta: nadie pedía explicaciones, nadie controlaba quién llegaba o quién se marchaba, y la línea entre combatiente y visitante se difuminaba en la confusión de la guerra urbana.
Ninguna de estas conductas sería posible sin un proceso psicológico fundamental: la deshumanizacion del otro. La psicología ha demostrado que la violencia extrema requiere un paso previo: convertir a la víctima en objeto. Ervin Staub señala en su obra The Roots of Evil (1989) que en todos los genocidios del mundo hubo un proceso de deshumanización que permitió que personas normales se transformaran en verdugos.
En Bosnia bastaba con convertir a los ciudadanos en “objetivos” o “blancos móviles”. La distancia física se convertía en distancia emocional. El cazador ya no veía a la persona; veía la silueta en movimiento, una diana.
Posiblemente todos estos individuos compartan un rasgo característico: un sadismo cotidiano que, en circunstancias normales, queda reprimido. Personas capaces de disfrutar secretamente del sufrimiento ajeno, aunque jamás lo reconozcan en público. El acto mismo de localizar a alguien, apuntar, esperar el momento, se convertía en una forma de goce. No era solo violencia: era entretenimiento.
Aquí se abre la grieta más preocupante: cuando el sufrimiento humano se convierte en un espectáculo, el mal deja de ser una anomalía y empieza a ser una opción.
El perfil psicológico de quienes buscan esta experiencia extrema suele incluir un componente narcisista. Con el dinero se compraba la sensación de que todo es posible. Se compraba un viaje a un escenario de guerra con ausencia de límites, disponibilidad de víctimas vulnerables, anonimato total y la oportunidad de ejercer dominación absoluta.
Este narcisismo moral (creencia de que uno está por encima de cualquier norma) explica por qué personas con buena reputación podían transformarse en verdugos temporales sin remordimiento alguno. En Bosnia se sentían impunes, habían pagado para ello, y ese sentimiento es por sí uno de los catalizadores más peligrosos de la violencia humana.
Para Eric Fromm el poder sobre otro humano es la forma más extrema de confirmación narcisista. El narcisista extremo no busca matar por ira, sino por reafirmación. El acto de disparar sobre un desconocido desde la distancia reafirma a un omnipotente.
Estos casos no solo hablan de individuos desviados, sino de una parte oscura de la condición humana. La violencia, cuando aparece lejana y sin consecuencias, se vuelve atractiva para quienes buscan intensidades que la vida ordinaria no puede proporcionar.
El hombre puede convertirse en un demonio o en un santo, tal y como podemos deducir de la obra de Viktor Frankl, dependiendo de las decisiones que tome y del contexto en el que se encuentre.
Sarajevo nos demuestra, como en otros lugares antes y después, que donde la ley desaparece, algunos corren hacia la luz… y otros hacia la oscuridad.
Cuando un conflicto estalla, no solo se movilizan ejércitos; también emergen los rincones más oscuros de la psicología humana. Y mientras existan personas dispuestas a pagar por experimentar violencia sin consecuencias, siempre habrá guerras que actúen como imán.
Fernando Díez Ruiz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
|
Thank you, Dennis P. ($70), for your magnificently generous subscription to this site -- I am greatly honored by your support and readership. |
Thank you, David E. ($7/month), for your marvelously generous subscription to this site -- I am greatly honored by your support and readership. |
|
|
Thank you, D.G. ($7/month), for your superbly generous subscription to this site -- I am greatly honored by your support and readership. |
Thank you, Francis ($7/month), for your splendidly generous subscription to this site -- I am greatly honored by your support and readership. |
Esta entrevista con Cristina Farré se publicó originalmente en Catalunya Plural. Puedes leerla en catalán aquí.
Quedamos en una cafetería del centro de la ciudad condal. Es una tarde agradable, templada. Cristina Farré llega con paso decidido. Tiene una energía que descoloca: habla rápido, con intensidad, con esa clase de convicción que solo se ha visto en personas que realmente se han jugado la piel. Su libro, Ho vam donar tot (editado por Manifest Llibres), se ha convertido en un pequeño fenómeno: no solo rescata la memoria del Partido Comunista Internacionalista (PCI), sino que recuerda qué significaba realmente luchar contra el franquismo cuando la lucha comportaba prisión, tortura, exilio o muerte. Es un libro escrito con el pulso de quien sabe que decir la verdad tiene un precio —y que, aun así, hay que pagarlo.
Ella fue quien, en plena agitación estudiantil de 1969, lanzó el busto de Franco por una ventana de la Universidad de Barcelona. La acción tuvo un enorme eco político, pero nunca se supo quién había sido la autora. Ahora, medio siglo después, lo explica con la naturalidad de quien ya no le debe nada a nadie. Es solo un fragmento de una vida marcada por la lucha antifranquista, la clandestinidad, la prisión, el exilio en Argelia, Colombia y Cuba, y el regreso a una Barcelona posolímpica que la hizo sentirse extraña en su propia tierra. Fundó la asociación ELNA, dedicada a la educación emocional y al empoderamiento de jóvenes y familias, convencida de que solo cambiando la manera de relacionarnos podemos cambiar algo más profundo.
Cuando terminamos la entrevista, la acompaño hasta Via Laietana, delante del edificio de la policía. Cada mes, un martes, allí se reúnen asociaciones que reivindican memoria y reparación para las víctimas de la tortura franquista. Hoy, ella será la encargada del parlamento. Experiencia vital no le falta. Tiene claro lo importante de estos actos porque, como dice, «no se puede perder la memoria porque, si se pierde, se pierde todo».
Escribes que el libro está dedicado a quienes dejaron la vida en el camino revolucionario y a las nuevas generaciones que no lo vivieron, pero deben saberlo. Pero las encuestas dicen que los jóvenes actuales son más de derechas que nunca. ¿Qué esperanza tienes en las nuevas generaciones?
Hay un giro a la derecha global, no solo entre los jóvenes. Es un fenómeno mundial. Pero también hay mucha más gente joven implicada de lo que parece. Hay una parte de la juventud que vive en el espejismo de la opulencia, pero es una ilusión. Y, aun así, si comparas con otros lugares del mundo, somos unos privilegiados. El problema es que eso no llena a nadie. No tenemos pisos, no tenemos expectativas, y no hay una militancia como la de antes. Nosotros nos dejábamos la piel, literalmente. Trabajábamos en la fábrica, después hacíamos reuniones, sabíamos que podían detenernos o matarnos, pero íbamos. Ahora eso no se puede repetir. Hay que pensar la militancia de otra manera.
Ese desencanto general quizá tiene que ver con la sensación de que ya no se puede cambiar nada. Para ti, ¿qué significa «cambiar el mundo» hoy?
El mundo está mucho peor que cuando yo militaba. En aquel momento había un contexto internacional: revoluciones por todas partes, esperanzas compartidas. Sabíamos que era posible. Después, desde los centros de inteligencia y el capitalismo mundial —sobre todo los Estados Unidos—, lo orquestaron todo muy bien: la droga, la represión, las divisiones internas. Y consiguieron desmantelarlo todo.
Pero la llama de querer una humanidad más justa, sin discriminaciones, eso no se apaga nunca. Puede quedar escondida, pero siempre está ahí. Nosotros no triunfamos, pero aún estamos aquí para recordar que hay que seguir picando piedra. Y eso, a muchos jóvenes, les emociona.
También decías que tenemos la barriga llena.
No es exactamente eso. Lo que digo es que no nos hagamos ilusiones: la militancia no será la misma. Hay que adaptar los valores a las circunstancias actuales. Si quieres movilizar a la gente, no puedes limitarte a hacer un cartelito y ya está. Eso no sirve. Hace falta trabajo de base: puerta a puerta, hablar con la gente, convencerla. Si no hacemos eso, no avanzaremos.
¿Qué condiciones han cambiado?
Primero, la esperanza internacional. Nosotros sabíamos que la revolución era posible porque pasaba en todas partes: Vietnam, Cuba, Argelia, el Sáhara… Había un contexto. Después, el capitalismo mundial y los Estados Unidos supieron desactivarlo todo muy bien: represión, infiltraciones, droga, mil estrategias. Aniquilaron movimientos enteros, como las Panteras Negras. La llama continúa, sin embargo. Hay gente que, aunque no diga nada, no soporta las crecientes desigualdades. Y eso siempre puede estallar.
También dices que el mundo es privilegiado pero, al mismo tiempo, no. Sin piso, sin trabajo estable, sin expectativas…
Sí. Somos privilegiados si nos comparamos con África, Asia o América Latina. Pero las condiciones de vida aquí también se han degradado mucho. Aunque se tenga trabajo, es precario. Pero, aun así, no podemos esperar que la militancia sea igual. Antes sabíamos que podían matarnos, torturarnos o encarcelarnos en cualquier momento. Y seguíamos. Eso hoy es impensable.
Quizá también hay un pesimismo general, una sensación de impotencia.
Y tanto. Pero yo siempre respondo lo mismo: no sé si la revolución es posible, pero es absolutamente necesaria. Y esa es la diferencia. La humanidad no puede aguantar indefinidamente esta degradación. La situación es tan insostenible que tiene que estallar. Cada vez hay más desigualdades, y esto no puede durar para siempre.

Encaminaste tu militancia hacia el PCE(i), aunque tu familia lo había hecho hacia el Front Nacional de Catalunya. ¿Por qué te decantaste por el comunismo y no por el anarquismo o el catalanismo?
Lo que más me movió fue el internacionalismo. Siempre he pensado que no tiene que haber fronteras, que cada uno debe poder vivir donde quiera. Me siento muy catalana, pero la revolución la habría hecho en cualquier lugar. Además, viví de cerca la cuestión del Sáhara Occidental, y eso me marcó. En aquel momento, el único partido realmente internacionalista era el PCI.
El anarquismo no lo encontré en mi camino, pero hoy día me entendería perfectamente. El otro día, un chico de un colectivo anarquista me abrazó y me dijo que le había gustado mucho el libro. Le dije: «Si me invitáis, voy». Porque ahora lo que me interesa es encontrar acuerdos mínimos con quien quiera destruir este mundo injusto. Estamos hablando de la supervivencia de la humanidad, no de matices.
Pero la crítica al Estado y al capitalismo también forma parte del anarquismo.
Sí, pero no lo encontré. Y ahora, a estas alturas, me da igual. El otro día un chico anarquista me abrazó y me dijo que le gustaría que fuera a una casa okupada a hablar. Y voy a ir. Ahora lo importante es destruir este mundo injusto. El resto son matices.
Volviendo a Cataluña: dices que el fracaso del 1-O fue no entender que una revolución requiere sacrificios.
Es que es evidente. Cuando te embarcas en algo así, sabes que habrá muertos, presos, represión. No puedes fingir que no lo sabías. La burguesía catalana pensaba que se lo regalarían. Y no. Nadie regala nada. Siempre lo digo: no hay ninguna revolución en el mundo que haya triunfado sin pagar un precio.
¿Crees que, si se hubiera ido hasta el final, había posibilidades reales?
Si se hubiera planificado bien, quizá sí. Pero no puedes dejar la dirección en manos de partidos que representan a la burguesía catalana. O la independencia la lideran las clases populares, o será más capitalismo catalán. Y a mí eso no me interesa.
Has sido una pionera también dentro del movimiento feminista, organizando, entre otros hitos, la primera huelga en una prisión de mujeres. ¿Crees que es una de las luchas más fructíferas?
Sí, sin duda. En el PCI teníamos muchas mujeres con responsabilidades. Éramos el único partido que tenía más mujeres que hombres en el Comité Central. Pero eso no quiere decir que no hubiera machismo. También teníamos que luchar contra eso dentro del partido. Ahora sí que ha habido avances: más incorporación de la mujer al trabajo, más concienciación. Pero también veo cosas que me preocupan. Cuando una chica me dice que es normal que su novio le controle el móvil «porque así no tiene nada que esconder», pienso: ¿qué es lo que hemos avanzado, realmente? Llevo cincuenta años luchando contra esto. La extrema derecha ha hecho mucho daño con su discurso antifeminista, y pese a los avances, creo que hemos progresado poco. Poquito, sinceramente.
En el libro también hablas del silencio con tus hijos y de la importancia de la lengua. ¿Qué relación ves entre identidad y lengua?
Para mí, lengua e identidad son inseparables. Hace 15 años que nunca cambio de lengua. Si alguien me habla en castellano y lleva 30 años viviendo aquí, le respondo en catalán y le digo: «Te hablaré despacio, porque alguien tiene que ayudarte». La lengua es cultura, es huella, es memoria.
Esto pasa en todas partes. En Argelia, por ejemplo, los autores que escriben en francés también arrastran esa colonización mental. Pero en el caso catalán hay un problema añadido: la mezcla de población y unas políticas lingüísticas desastrosas. No sé si las próximas generaciones vivirán en catalán. Y es triste, pero así es.
También criticas duramente la Transición…
Es que es evidente que la Transición fue una operación cosmética. Si en 2021 apalean jóvenes en la calle por defender a Pablo Hasél, ¿eso es democracia? Si tenemos a un rey corrupto y a un rapero en prisión, ¿eso es una democracia? Es una democracia heredera del franquismo. Y en Europa tampoco veo democracias auténticas. Pero aquí, menos todavía: las cloacas del Estado son profundas. Un Estado puede funcionar sin cloacas. Pero un Estado autoritario, no.
¿Te costó volver del exilio?
Mucho. Fue lo más duro. Volver a una Barcelona consumista, postolímpica, donde mucha gente que yo conocía se había vendido por un cargo. Yo venía de la clandestinidad y me encontré un país irreconocible. Pero poco a poco me impliqué en movimientos feministas, asociaciones, solidaridad… Todo lo que consideré necesario. Organizativamente, no me he sentido a gusto en ningún sitio. Pero colaboro con todo lo que me parece justo.
Para acabar: ¿qué esperas de este libro?
Lo he escrito por deber, como un tributo a mi generación y a todos los que lucharon. No es un libro de historia, es un relato de vida, de convicciones. He tardado siete años en escribirlo, dudando mucho, intentando no herir a nadie. Y un día lo ves impreso y piensas: «Ya está». Pero es justo lo contrario: es cuando todo empieza.
Me ha sorprendido mucho la respuesta, la cantidad de gente que me escribe, que me llama, que quiere hablar del libro. Incluso les doy unas tarjetas de cerámica con mi contacto. Y me dicen cosas maravillosas. Creo que este libro no tiene caducidad. Es para el presente y para el futuro. Si sirve para que un solo joven piense que el mundo se puede cambiar, ya habrá valido la pena.
La entrada Cristina Farré: “Es evidente que la Transición fue una operación cosmética” se publicó primero en lamarea.com.
Hafdallah Mohammed Al Sheikh no puede olvidar la muerte de un niño de 13 años (Alben Sidi Alben Ahmin) que cuidaba de los camellos junto a su abuelo y su tío en las zonas liberadas del Sáhara Occidental. «Fueron blanco de un misil teledirigido marroquí», relata. Desde que se reanudó la guerra entre Marruecos y el Polisario, en 2020, Al Sheik ha acompañado en numerosas ocasiones a miembros del Ejército Popular Saharaui al frente para «documentar acciones de combate y buscar la verdad de esta guerra», explica.
«Soy un joven nacido en asilo. Mi deseo más simple era ver mi tierra y la tierra de mis antepasados, y disfrutar de mis derechos básicos en un país donde reinen la paz y la estabilidad», expone Al Sheik, una de las voces consultadas por La Marea para realizar su dossier especial dedicado al Sáhara Occidental en el 50º aniversario de la traición cometida por España al pueblo saharaui y la subsiguiente ocupación ilegal de Marruecos. «Desde aquella Marcha Negra marroquí, mi pueblo sufre como refugiado y está privado de sus derechos más elementales, de una vida digna», dice.
La demanda de Al Sheik es igual a la pronunciada durante cinco décadas por sus compatriotas: ¿por qué no se cumple la ley cuando se trata de su pueblo? «España no ha cumplido con sus deberes respecto al territorio que ocupó y Naciones Unidas tampoco ha sido capaz de aplicar las leyes internacionales respecto a los países colonizados, ni tampoco de celebrar un referéndum que garantice la libertad de elección», denuncia.
Al Sheik vive en los territorios liberados, al este del muro de 2.720 kilómetros que divide de norte a sur el Sáhara Occidental. Un muro que Marruecos empezó a sembrar con millones de minas antipersona en los años ochenta y que sigue aumentando en número y amenazando a los saharauis a día de hoy.
El 13 de noviembre de 2020, el Ejército marroquí cruzaba el paso fronterizo del Guerguerat y rompía los términos del Acuerdo Militar número 1 y, con ello, el alto el fuego suscrito en 1991 con el Frente Polisario al amparo de la ONU. Al Sheik decidió entonces que debía acompañar a los defensores de su tierra como parte de su «trabajo periodístico».
«A lo largo de estos viajes, he documentado en audio y vídeo acciones de combate y de reconocimiento. Puede verlas con mis propios ojos», narra. «Pude ver las bases y atrincheramientos de los soldados marroquíes a lo largo del muro, fui testigo de cómo los combatientes saharauis se infiltraban en esas bases e intercambiaban disparos, tanto con artillería pesada como con impactos directos, y fui testigo de los bombardeos de los drones marroquíes sobre esas bases». Públicamente, Marruecos niega que exista una guerra. Los medios de comunicación tampoco se ocupan de ella.
«Observé cómo los drones marroquíes bombardeaban a civiles… y a todo lo que se movía. Era como ver una película de suspense», relata Al Sheik, quien defiende que la resistencia armada está amparada por la legalidad internacional. «El nacimiento del Frente Popular es un derecho garantizado por las convenciones internacionales como movimiento de resistencia y liberación. Igual que el nacimiento de la República Árabe Saharaui Democrática fue el resultado inevitable de un derecho histórico y legal».
Tras ser testigo de la contienda en primera persona, Al Sheik lamenta la poca atención que han recibido las «masacres cometidas por el ejército marroquí contra civiles saharauis» tras la reanudación de la guerra. «Me parece injusto que todas estas violaciones marroquíes no sean vigiladas y documentadas por la comunidad internacional».
«Durante 50 años, el colonialismo marroquí ha violado injustamente los derechos y el honor de mi pueblo. Durante 50 años, el colonialismo marroquí ha saqueado las riquezas y los recursos de mi país, violando los convenios internacionales», dice Al Sheik. Hoy, después de tanto tiempo, después de tantas promesas e ilusiones frustradas, explica, «es difícil hablar del viaje y las aspiraciones de un pueblo y una causa para conseguir los derechos más básicos: la libertad y la independencia».
Testimonios: Laura Casielles | Edición: Manuel Ligero
Esta entrevista con Hafdallah Mohammed Al Sheikh forma parte del trabajo realizado para elaborar el dossier que ‘La Marea’ le dedicó al Sáhara Occidental en su número 108. Puedes comprar la revista aquí o suscribirte para seguir apoyando el periodismo independiente.
La entrada Hafdallah Mohammed Al Sheikh: “Observé cómo los drones marroquíes bombardeaban a civiles” se publicó primero en lamarea.com.

En una amalgama indefinida pero identificable de medios, algunos pretendidamente serios, partidos y referentes en la nueva comunicación se difunden declaraciones de un ideario propio del populismo fascista
El fin de semana pasado se publicó una entrevista con la falangista Isabel Peralta cuyo titular era el siguiente: “Franco fue eficiente y útil para la sociedad”. Tal cual. Por si el titular no fuese suficiente, en la fotografía, tras su primer plano, aparecía una estantería con una foto de Hitler. Tal cual. Aunque la deferencia periodística aconsejaría linkar la citada entrevista, no lo haré. Porque semejante ejercicio de blanqueamiento no merece mayor audiencia de la que ya haya tenido.
Al toparme con las declaraciones de esta joven que define a Franco como “un político bueno, muy bueno” recordé un fragmento del libro ‘Fascismo y populismo’ (Debate), de Antoni Scurati, autor de la celebrada tetralogía sobre Mussolini. El párrafo en cuestión es este: “Los signos de esa decadencia no tardaron en ser numerosos y visibles: los periódicos generalistas dieron voz a polémicas historiográficas revisionistas, grupos declaradamente neofascistas salieron a la luz haciendo proselitismo en las escuelas, líderes políticos de una autodenominada derecha liberal en busca de nuevos consensos pronunciaban en público frases de Mussolini que hasta hace pocos años les habrían hecho perder muchos apoyos”. Fin de la cita.
Como bien describe el escritor italiano, lenta, casi inadvertidamente, se va cruzando un umbral, en movimientos, partidos, líderes y medios de comunicación. Añadamos a la lista las nuevas fórmulas, desde aplicaciones de redes sociales a streamers convertidos en gurús de esta oleada populista. Porque aunque no, no todo es fascismo y no, no todos los pseudomedios a los que se ha bautizado como tal merecen ese descalificativo, también es cierto que sí, sí hay pseudoperiodistas en medios pretendidamente serios. En esa amalgama, indefinida pero identificable, va avanzando la extrema derecha. Ahí y en las instituciones en las que la derecha, más o menos liberal, no solo les ha dado entrada sino que asume cada vez más acríticamente sus postulados en ámbitos como la inmigración.
Cito de nuevo a Scurati respecto a lo que Mussolini defendía: “La amenaza es gravísima, nos acecha, y es mortal; el peligro son los socialistas; son extranjeros, pero están acampados en nuestro territorio. Debemos tenerles miedo. Pero no debemos limitarnos a tenerles miedo, debemos odiarlos; no basta con temer, debemos odiar”. Es lo que el autor italiano ha acuñado como la cuarta regla del populismo fascista, la que pasa por una estrategia que cultive un miedo integral y total que acaba transmutando en odio. Supongo que les sonará porque no hace falta recuperar episodios como el del pasado verano en Torre Pacheco. Basta con repasar las declaraciones de dirigentes de Vox o Aliança Catalana. Esos mismos argumentos que cual mancha de aceite están condicionando al resto de formaciones y no solo a su derecha y convirtiendo en enemigo al “extranjero invasor”, uno de los conceptos heredados del fascismo y que utilizan las extremas derechas en toda Europa.
Otro ejemplo de esta misma semana. El periodista Federico Jiménez Losantos dedicaba su columna del lunes a elogiar “las becas del franquismo”. Es lo único que se le ocurrió destacar de la dictadura en una semana en la que se multiplican los artículos para analizar esa oscura etapa. “Las becas del franquismo fueron excelentes porque no eran ayudas sociales, sino una inversión nacional en futuros especialistas”. Ese es su resumen.
El catedrático de la Universidad de València José Ignacio Cruz Orozco publicó una exhaustiva investigación titulada ‘La política de becas educativas del franquismo (1939-1970)’. En este párrafo resume bien cómo en realidad lo que pretendía la dictadura era mantener la educación superior como un privilegio para los mejores o para los que se lo pudiesen pagar pero no para el resto de estudiantes: “Después el sistema dual imponía su ley, y el impulso al programa de becas, como señaló su responsable, se debía circunscribir exclusivamente a aquellos chicos y chicas de las clases menos favorecidas que demostraran ‘notoria capacidad y vocación’. Solo ellos podían alcanzar ‘el privilegio de una educación superior’”. No es muy distinto del proceso de captación de alumnos que todavía hoy mantiene el Opus.
Ante este panorama, ¿qué se puede hacer? Los que hemos crecido ya en democracia tenemos o, para ser más exactos, teníamos la percepción de que este sistema es el único, el lógico, el natural. Ahora percibimos que no, que igual que nuestros padres y abuelos antifascistas, debemos luchar para no retroceder. Y eso pasa también por no blanquear los discursos de odio.
El Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha decidido no prorrogar los contratos de compra que tiene vigentes con la farmacéutica israelí Teva y sacar a licitación de nuevo los medicamentos que suministra que cuenten con alternativas en el mercado. Hasta el momento se han finalizado dos contratos, uno el 30 de septiembre, cuando se cumplía la cuarta y última prórroga para el suministro de uno de los principios activos que fabrica la multinacional israelí, y otra el pasado día 14, al vencer otra adjudicación al HUCA y no haberse comunicado l
etiquetas: asturias, israel, teva, medicamentos
» noticia original (www.lavozdeasturias.es)
"A nuestros padres los mataron", han afirmado los hijos de la pareja hallada muerta en Alpedrete, tras la polémica por las declaraciones del alcalde del PP que justificó que el hombre "estaba luchando por una incapacidad laboral que nunca llegó". Los hijos de la pareja defienden a su padre "un hombre ejemplar" y un "marido único", que solicitó ayuda durante muchos años, pero "fue ignorado,rechazado,desatendido, silenciado... En conclusión, abandonado" y han agradecido el apoyo del alcalde, quien ha dado "voz" a la familia y ha dicho "la verdad"
etiquetas: alpedrete, crimen, hijos
» noticia original (www.elespanol.com)
El Juzgado de lo Penal de León ha dictado una sentencia absolutoria para los 15 acusados por el trágico accidente minero que conmocionó la provincia leonesa y a toda España. La resolución judicial, conocida este martes, exime de toda responsabilidad penal a directivos y técnicos que estaban imputados por delitos contra los derechos de los trabajadores, homicidio por imprudencia grave y lesiones por imprudencia grave, en un caso que ha mantenido en vilo a la comunidad minera durante años.
etiquetas: accidente, mina, león, juicio, carbón, hvl, mafre, amic, hdi
» noticia original (www.diariodeleon.es)
Ante la celebración del cumpleaños de un hijo se plantean varios dilemas que cobran casi mayor relevancia que la celebración en sí. Y es que no se debe olvidar que este día se celebra para tomar conciencia de la importancia de seguir creciendo, de tener un año más. Pero cómo se conmemora un aniversario ha evolucionado mucho en los últimos años: mientras hace unas décadas lo común era congregar a varios niños con una merienda en casa una tarde cualquiera, en la actualidad estas fiestas se han convertido en competición entre padres donde la presi
etiquetas: cumpleaños, celebración, gastos
» noticia original (elpais.com)
La localidad gipuzkoana de Elgoibar amanece sin la cruz de Morkaiko, derribada de madrugada a dos días del 50 aniversario de la muerte del fascista genocida español F. Franco. Cruz erigida en honor a el Alférez de complemento en el ejército nacional, Carlos Borbón y Orleans, tío del rey emérito Juan Carlos I, fallecido en los combates contra los fascistas que se produjeron en la zona el 24 septiembre 1936 Morkaiko (un proyectil le impacta en la frente y muere en el acto).
etiquetas: cruz franquista, morkaiko, homenaje, alférez, carlos borbón y orleans
» noticia original (sareantifaxista.blogspot.com)
El hombre que disparó contra la trabajadora doméstica guatemalteca, quien llegó por error a su casa para limpiarla y murió a causa del ataque, fue acusado por las autoridades judiciales. La fiscalía del condado de Boone, en el estado de Indiana, informó que este lunes presentó cargos por homicidio involuntario contra Curt Andersen, el propietario de la vivienda en Whitestown, un suburbio de Indianápolis, donde se registró el suceso. María Florinda Ríos Pérez, de 32 años y madre de cuatro niños, perdió la vida el pasado 5 de noviembre.
etiquetas: trabajadora, cargos, ee.uu., doméstica
» noticia original (www.bbc.com)
Cada vez son más los conductores que optan por hacer el mantenimiento de su coche eléctrico en un taller independiente, o en su propia casa. Algo que siempre ha sido posible para tareas básicas como cambiar las pastillas de freno. Pero si tu coche es de Hyundai, Genesis o Kia, mejor ve mentalizándote: la marca ha puesto tantas trabas que parece que no quiere que lo toques ni con un palo.
etiquetas: ev, derecho, reparar, estafa, diy
» noticia original (forococheselectricos.com)
En un esfuerzo por poner fin a lo que describió como una tendencia antiamericana en el cine, el presidente Donald Trump firmó el lunes una orden ejecutiva que impone un impuesto del 100 % sobre los beneficios de las películas que representan a personas que escapan de la esclavitud.
etiquetas: trump, imposición, impuesto, 100%, películas, fuga, esclavos
» noticia original (theonion.com)
Al menos trece personas murieron y un número indeterminado de ellas resultaron heridas este martes en un bombardeo israelí contra el mayor campamento de refugiados palestinos del Líbano, ubicado en la ciudad meridional de Sidón, sin que por el momento se sepa quién era el objetivo de la acción. "El ataque resultó en el fallecimiento de trece personas y causó heridas a varias más. Las ambulancias todavía están transportando a más víctimas a los hospitales cercanos", informó en un comunicado el Centro de Operaciones de Emergencia.
etiquetas: líbano, israel, campo de refugiados, ataque
» noticia original (www.soychile.cl)
Es autónomo y exhibe un español casi perfecto. Aunque trabaja muchas horas al día, cuenta que hay días en los que factura más dinero que el salario mensual de muchos trabajadores españoles. "1900, 1.500, 900 euros... Depende del día". "Hoy he trabajado 12 horas seguidas y he facturado 2.540 euros por una única factura". Aunque el beneficio es mucho menor por los impuestos y la siempre controvertida cuota de autónomos. ¿El objetivo? Inspirar a otras personas para que se dediquen a una profesión que está en auge por la falta de trabajadores.
etiquetas: fontanero, italiano, ingresos
» noticia original (www.elespanol.com)
Este fin de semana ha muerto la víctima número 72 de feminicidio —generalmente definido como el asesinato de una niña o mujer por razón de su género, a menudo a manos de su pareja o expareja— en Italia en 2025, según el grupo observacional Non Una Di Meno (Ni una menos), que lleva un registro de estos asesinatos.
etiquetas: violencia de género, asesinato machista, italia
» noticia original (edition.cnn.com)
Aquel viaje de los hermanos Gecko, arrancado a golpe de violencia, deriva hacia un universo en el que la ley narrativa se derrumba para dar paso a otra distinta, tan inesperada como liberadora. Es una de las películas de vampiros más curiosa y divertida que se hayan rodado jamás, precisamente porque nadie, ni siquiera sus protagonistas, parece advertir el precipicio genérico que aguarda al otro lado de la puerta del bar.
etiquetas: abierto hasta el amanecer, salma hayek, la teta enroscada
» noticia original (www.zendalibros.com)
"La situación actual apunta más a una burbuja en los mercados de deuda y no cotizados". Y no es tanto la enorme cantidad de deuda en la que han incurrido las firmas IA, que también, sino por los mecanismos que se están dando con prácticas de ingeniería financiera mucho más peligrosas y por la enorme endogamia que se está generando, el problema es cómo se está estructurando. "Se está recurriendo a los mercados no cotizados, solo las 19 mayores empresas de IA han captado tres cuartas partes de todo el capital en los mercados no cotizados en 2025"
etiquetas: mercados financieros, deuda, no cotizada, ingeniería financiera, ia
» noticia original (www.eleconomista.es)
Las poblaciones mundiales de animales salvajes se han reducido una media del 73 por ciento en 50 años. Esto es lo que se desprende del informe del Fondo Mundial para la Naturaleza, una organización no gubernamental que se encarga de la conservación del medio ambiente, y que ha sido elaborado junto a la Sociedad Zoológica de Londres. Según los científicos, esta pérdida podría acelerarse en los próximos años a medida que se acelere el calentamiento global, particularmente en puntos de la selva amazónica, el Ártico y los ecosistemas marinos.
etiquetas: fauna, naturaleza, animales, crisis climática, calentamiento global
» noticia original (www.dw.com)
Video del año 1990 promocionando el uso del preservativo.Era del Ministerio de Educación y Ciencia y el Ministerio de Sanidad (España).
etiquetas: póntelo, pónselo, preservativos, spot, españa
» noticia original (www.youtube.com)
Sabéis que la semana pasada estuvimos en Islandia, como medio acreditado, al festival Iceland Noir donde acudió George R.R. Martin. Y además de enseñarle y entregarle nuestro libro Siete Reinos, pudimos hablar con él, asistir a sus paneles…y nos dejó un titular. GRRM nos confirmó, en exclusiva para los presentes en el evento, que hay efectivamente secuelas de Juego de Tronos en desarrollo.
etiquetas: grrm, vientos de invierno, juego de tronos, hbo
» noticia original (lossietereinos.com)
Las señales de peligro en las bolsas se están multiplicando. Todo el mundo habla de altas valoraciones, de burbuja en la inteligencia artificial (IA), de mucha e insostenible deuda pública... no solo eso, ya se ha podido oler el pánico en alguna sesión suelta. Mientras tanto, el Banco Central Europeo (BCE) o el Fondo Monetario Internacional (FMI) advierten de la rara desconexión entre los mercados y lo que ocurre en el mundo, señalando el creciente riesgo de un cambio "abrupto" en el sentimiento que provoque una corrección drástica
etiquetas: hindenburg omen, wallstreet, correción
» noticia original (www.eleconomista.es)