El PSOE-A ha denunciado un nuevo “hachazo” del Gobierno de Juanma Moreno Bonilla a las familias andaluzas más necesitadas, tras bloquear más de 46 millones de euros destinados al Programa de Asistencia Material Básico, conocido como las Tarjetas Monedero. La medida afecta a más de 20.000 hogares vulnerables que esperan estas ayudas desde principios de año. José Luis Ruiz Espejo, secretario de Servicios Sociales, Mayores y Diversidad Funcional del PSOE-A, ha calificado la paralización como un “bloqueo sistemático” y una muestra de “incapacidad..
El año pasado, unos biólogos marinos noruegos descubrieron que sus poblaciones de arenque habían olvidado sus antiguas rutas migratorias. Como consecuencia de la desaparición de los peces más experimentados debido a la sobrepesca, los arenques jóvenes idearon nuevos caminos que los llevaban a aguas más frías e inhóspitas. En solo una generación desaparecieron siglos de sabiduría acumulada. Actualmente, en el trabajo basado en el conocimiento, la dinámica es la misma.
Uno de los principales focos de tensión gira en torno a los décimos que ya habrían sido cobrados por miembros de la Comisión. “La clave son los tres décimos que los miembros de la comisión ya han cobrado”, insisten varios vecinos. “Lo reconocieron delante de todo el mundo”, aseguran. A esa desconfianza se suma otra acusación que se repite en corrillos y conversaciones a media voz. “Lo mismo que una de las de la comisión dijo que solo tenía dos décimos en participaciones y en la televisión dijo, y lo tenemos grabado, que tenía cuatro”.
Un niño Jesús "vengativo y obstinado" que mataba personas y animales. Su madre, María, hija de un hombre rico, criada por religiosos en el templo de Jerusalén que quedó embarazada mientras era adolescente. Por otra parte, José, un hombre anciano, viudo y padre de seis hijos biológicos. Mientras que en los llamados evangelios canónicos -los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan- que conforman la Biblia no hay muchos detalles biográficos de los tres integrantes de la llamada Sagrada Familia, en los textos considerados apócrifos hay muchos datos.
Acaba de fallecer el icono del cine francés a los 91 años Brigitte Bardot. Actriz, cantante, conocida internacionalmente por sus iniciales "BB", formaba parte del patrimonio cultural francés, pero en la segunda parte de su vida se había dedicado a defender la causa animal.
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Contratos secretos pagados con dinero público, trámites de urgencia que acaban judicializados y viajes a otros grandes premios constituyen la hoja de ruta de la Comunidad de Madrid que antes siguió la Generalitat con un coste estimado de 300 millones de euros
Dos personas murieron en Suecia después de que una poderosa tormenta invernal azotara los países nórdicos, causando interrupciones en los viajes y cortes de energía. Decenas de miles de hogares en Suecia, Noruega y Finlandia se han quedado sin electricidad.
La guerra comercial y las barbaridades neocoloniales de Donald Trump que han marcado este año no es más que el comienzo de una guerra por la hegemonía y una muestra de la caducidad de las viejas fórmulas de la globalización.
¿Cómo es posible que un ciudadano europeo sea detenido, controlado, interrogado, incluso expulsado o incluso arrestado y detenido por haber cruzado una frontera de la UE, sin que se le acuse de ningún delito? EL HECHO. El viernes 21 de noviembre de 2025, la ilustradora y dibujante italiana Elena Mistrello abordó un avión...
La UE presenta a Rusia como un enemigo existencial para justificar la militarización, una deriva que afecta a la clase trabajadora, que es usada como carne de cañón por Bruselas y la burguesía armamentística....
El "buen salvaje" sigue siendo un referente importante en nuestro imaginario occidental, como presentamos en nuestra obra reciente, * La heroización del buen salvaje desde la Antigüedad hasta el siglo XXI: El surgimiento del ecoespiritualismo *. Por ello, la interpretación moderna de esta figura gira en torno a una visión...
El intelectual político más influyente de China ha firmado el texto que hay que leer para comprender la estrategia de Xi Jinping frente a Trump. En la rivalidad entre Pekín y Washington y la voluntad china de tomar Taiwán por todos los medios, las impresiones estadounidenses de Wang podrían marcar el año que viene. Para...
La decisión de Alberto Núñez Feijóo de entregar a la jueza que investiga la DANA únicamente los mensajes de WhatsApp que recibió de Carlos Mazón, y no aquellos que él mismo envió, ha abierto una pregunta incómoda que sobrevuela desde hace días el debate político y judicial: ¿qué esconden los mensajes que Feijóo no...
¿Por qué la música actual suena igual? Analizamos el declive de la calidad musical y su relación con la pérdida del pensamiento crítico en la sociedad contemporánea.
Antes de comenzar, quiero citar una frase memorable de Indiana Jones y la Última Cruzada: “La arqueología es la búsqueda de hechos, no de la verdad. Si lo que te interesa es la verdad, el aula de F…
Cada 28 de diciembre, el Día de los Santos Inocentes se ha convertido en una jornada de bromas, noticias falsas y risas más o menos ingeniosas. La tradición popular ha ido diluyendo el origen trágico de la fecha, hasta transformar el recuerdo de una matanza bíblica en un ritual de burla colectiva. Hay obras culturales que...
Hablamos con el periodista, que junto a Dardo Gómez publica 'Guerra judicial a la verdad.Las SLAPP', donde desmenuzan lo que constituye una amenaza creciente al derecho a la información.
Hace unos meses, iba con mi padre por la calle hablando sobre los gustos que tengo en relación a series, libros, etc. En un momento de la conversación, va y me suelta: "Yo a tu edad era comunista, y tú vas y me sales friki". ADV
Esta entrevista con Isaac Rosa se publicó originalmente en #LaMarea109. Puedes conseguir la revista aquí o suscribirte para recibirla y apoyar el periodismo independiente.
Isaac Rosa (Sevilla, 1974) aparece en la Feria del Libro de Córdoba un día caluroso de octubre para presentar su nueva novela, Las buenas noches (Seix Barral, 2025), acto que tengo el placer de conducir. Hemos quedado un ratito antes de subirnos al escenario para saludarnos y organizar la charla en un bulevar donde la gente no para de interrumpirnos: son lectores y amigos que quieren darle un abrazo, felicitarle por otra obra maravillosa entre las más de una docena que lleva publicadas. El flamante escritor, ganador de prestigiosos premios como el Rómulo Gallegos (2005) o el Biblioteca Breve (2022), se muestra, como siempre, humilde y agradecido. Nos contamos algunas anécdotas de la vida cotidiana, y recordamos la última vez que nos vimos, en la premiere de la película Nosotros (Helena Taberna, 2025), basada en su novela Feliz final (Seix Barral, 2018). Polifacético y cinematográfico, autor también de cómic y teatro, sorprende ahora con una historia de dos desconocidos que se acuestan juntos exclusivamente para poder dormir, aventura insólita que dará mucho juego entre el público. Reproducimos para La Marea un extracto de aquella presentación que, bajo una carpa llenísima, tuvo lugar en la ciudad del Califato.
¿Por qué una novela sobre el sueño?
En un principio son mis propias malas noches las que me hacen pensar las posibilidades narrativas del dormir. Empiezo preguntándome por mi mal dormir, y a partir de ahí veo una historia que contar, y sobre todo una forma para contarla, un intento de escribir el insomnio: no escribir sobre el insomnio, sino escribir el insomnio. Es decir, el insomnio como tema, pero también como forma; que la propia escritura –y por tanto la lectura– diga algo sobre el dormir y el no dormir. La intención es una novela que transcurra como una noche en vela, un relato que comparta el proceso mental de quien no duerme. Es en un segundo momento cuando confirmo algo que inicialmente sólo era una intuición: que el mal dormir es un problema muy extendido, que tiene una conexión social, y que observando nuestra relación con el sueño se entiende mejor nuestra vida.
En la novela, los protagonistas se acuestan sólo para dormir. En ningún momento mantienen relaciones sexuales. Ambos están casados con otras personas, pero como «sólo» duermen juntos, no parece que esa relación extramarital constituya una infidelidad, ¿o sí? ¿Se puede decir que hay una pregunta por los vínculos humanos?
Me gusta mucho trabajar con la extrañeza, ese elemento anómalo que hace que una situación corriente nos aparezca de pronto diferente, extraña, pues de ahí surgen preguntas que ya no nos hacemos. A veces funciona sacando de contexto una situación corriente: el trabajo, por ejemplo, sacándolo del lugar de la producción y colocándolo en un escenario, como intenté en La mano invisible [Seix Barral, 2011]. Puede hacer que nos preguntemos sobre la propia naturaleza del trabajo, preguntas que ya no nos hacemos porque hemos naturalizado algo –el trabajo en el capitalismo– que no tiene nada de natural. En el caso de Las buenas noches, la operación pasa por coger lo que parece una historia amorosa común, con todos los ingredientes y pasos, incluso con el lenguaje habitual, pero extraer una pieza que parece imprescindible –el sexo– para sustituirla por otra extraña –el dormir–: dos desconocidos que se acuestan juntos, con la misma intimidad y necesidad que si sintieran deseo sexual, pero sólo duermen. Eso hace que veamos de otra manera el dormir, pero también la propia relación amorosa, y tal vez de ahí surjan otras preguntas.
¿Por qué los protagonistas no tienen nombre, y las respectivas parejas –Inma, Óscar– sí lo tienen?
Por la misma búsqueda de extrañeza: se trata de dos desconocidos, tanto que permanecen anónimos; que, sin embargo, son capaces de hacer algo que exige confianza máxima: dormir juntos. En la novela el anonimato parece una condición necesaria para dormir: no saber.
El capitalismo ha ido poco a poco colonizando espacios que pertenecían a territorios que podríamos llamar «comunales» (la tierra), y luego territorios más íntimos, como son los cuidados (de los hijos, de los mayores). ¿El sueño es el último territorio que le queda por conquistar? ¿O ya lo ha conquistado a través de industrias como la farmacéutica o el sleep tourism (turismo del sueño)?
Parece una última frontera, en efecto: una tierra sin colonizar por el mandato productivista del capitalismo. Dormir no «sirve» para nada, no produce, no es monetizable. Por eso no quieren que durmamos, por eso la sociedad del 24/7, por eso una forma de organización social que va contra el sueño. También los intentos de extraer algún beneficio de la noche, principalmente toda esa industria del sueño: productos, servicios, tecnología, fármacos, terapias… Pero eso también está en nosotros mismos, que interiorizamos el mandato productivista y buscamos que nuestro dormir «sirva» para algo: un sueño más eficiente –de ahí la obsesión con las métricas del sueño o los métodos para dormir menos horas–, o todas esas rutinas de belleza que comienzan ya en la noche con todo tipo de productos, cosméticos, aparatos y adhesivos que colocamos en nuestros cuerpos para extraer más belleza y salud de la noche.
El protagonista es autónomo en el sector cultural, uno de los más precarios. Me sentí muy identificada con el capítulo donde pierde el sueño por rellenar un acta a terceros, y luego facturas, a través de laberintos burocráticos digitales. ¿Es la falta de sueño exclusiva de la precariedad?
Portada de Las buenas noches. SEIX BARRAL
Hay muchas cosas que nos quitan el sueño hoy. Tantas que, como dice el narrador de la novela, «lo raro es dormir». La pregunta no es por qué muchos no dormimos, sino por qué duermen los que sí pueden hacerlo. Entre ellas, aparte de por supuesto problemas de salud, hay causas sociales y económicas muy extendidas, que tienen que ver con las condiciones materiales –el trabajo y la vivienda, sobre todo–, con las exigencias productivistas, y la precariedad, por descontado. Digo precariedad no sólo en sentido laboral; me refiero también a esa precariedad que marca todos los aspectos de nuestra vida: la inseguridad vital, la inestabilidad, la aceleración, el desborde permanente, la sensación de no ser dueños de nuestras vidas ni de nuestro relato de vida –aquella «corrosión del carácter» que identificó Richard Sennett hace más de 20 años–, el malestar indefinido, los muchos miedos y ansiedades tanto individuales como globales, la tecnología que nos roba el sueño… Insisto, lo raro es dormir.
Hay muchas reflexiones sobre el efecto de la falta de sueño en los cuerpos, sobre cómo se utiliza como método de tortura, etc. ¿Podría este libro haber sido un ensayo?
No, en ningún caso consideré un ensayo. Mi pensamiento es muy narrativo, como el de la mayoría de la gente: somos animales narrativos. Pienso contando historias, y una novela no es sólo una trama, unos personajes, un ejercicio de lenguaje. Es también una mirada, una interpretación posible o una búsqueda de la misma. Hace siglos que en la novela cabe todo, y muy especialmente el pensamiento y la observación crítica.
Isaac, pediste testimonios a amigos para escribir esta novela. Yo misma te mandé uno: me quejaba amargamente sobre la homogeneización del sueño, el hecho de que todos tengamos que dormir a la misma hora. ¿Qué testimonios te llegaron que no pudiste incluir?
En efecto, mi novela es deudora de una extensa conversación, presencial y por escrito, con muchos amigos, conocidos, familia, pero también desconocidos que quisieron incorporarse. Me ayudaron mucho a confirmar intuiciones, a identificar patrones comunes en nuestras malas noches, y a descubrir causas del insomnio que no conocía. Entre las muchas contribuciones, me interesan especialmente aquéllas que, como la tuya, apuntan a la imposición de un sueño normativo, una disciplina del sueño que encierra nuestro dormir en un molde estrecho e imperativo: así hay que dormir. Eso hace que quienes tienen otras formas de dormir que no encajan fácilmente en ese molde se sientan fracasados, culpables, enfermos, busquen ayuda, terapia, fármacos incluso, para dormir «bien».
El fin del sueño supone el fin de la lectura, y quizá de la literatura. Esto preocupa al protagonista, que dice estar «vaticinando el final de la literatura cuando ya no queden lectores capaces de concentrarse unas horas», o cuando la IA le robe el trabajo. ¿Te preocupa a ti este tema, como escritor, al hilo también de la falta de concentración que provocan los móviles?
Hay muchos motivos de preocupación, qué duda cabe. Pero cuando me vence el desánimo tecnófobo, me tranquiliza recordar otros momentos históricos en los que nuestros antepasados sintieron miedos idénticos ante otros cambios tecnológicos: lo mismo Internet que la televisión, la telegrafía por hilos o la imprenta. Ese miedo estuvo siempre ahí, y la humanidad aprendió a convivir con esa nueva tecnología y a evitar algunos usos nocivos. Más que la IA, me preocupa nuestro derrotismo ante ella, que renunciemos a nuestra capacidad democrática de actuar contra tecnologías de riesgo que no sólo nos roban el tiempo, la atención o el sueño –y que están diseñadas para ese robo masivo, no es un efecto colateral–, sino que, además, están en manos de intereses antidemocráticos. Vemos la tecnología como un fenómeno de la naturaleza ante el que no podemos hacer nada más que ponernos a cubierto, y me preocupa esa renuncia. En el caso de la IA, es aún mayor la renuncia, el derrotismo, porque opera un efecto de personificación: hablamos de la IA como sujeto, como un ente con vida propia, un dios temible, y perdemos de vista que tras la IA hay empresas con determinados intereses, que programan y deciden y sesgan estas inteligencias artificiales. Hay que recordar que la inteligencia artificial es «artificial» en tanto producida por seres humanos; y que además no es «inteligencia», sino una capacidad inimaginable de procesar información.
Friedrich Nietzsche lo advirtió hace más de un siglo: “Quien lucha contra monstruos debe procurar no convertirse en un monstruo en el proceso” (Más allá del bien y del mal, 1886)
En un mundo donde el poder, el conflicto y las batallas morales dominan la convivencia en sociedad, ciertas reflexiones filosóficas ayudan a abordarlas. Friedrich Nietzsche archivo La Razón
Laura Mesonero Ortiz Creada: 26.12.2025 14:15 Última actualización: 26.12.2025 14:15
A lo largo de la historia, pensadores de siglos pasados dejaron reflexiones que siguen dialogando con el presente. Ideas formuladas en contextos muy distintos al actual funcionan hoy casi como premoniciones, capaces de explicar conflictos, comportamientos y dilemas.
Filósofos como Friedrich Nietzsche analizaron la naturaleza humana con una profundidad que trasciende su época y ofrecieron enseñanzas que, más de un siglo después, continúan siendo herramientas válidas para comprender nuestro tiempo y a nosotros mismos.
En un mundo marcado por el poder, el conflicto y las batallas morales constantes, tanto en la esfera pública como en la privada, algunas reflexiones filosóficas mantienen intacta su vigencia. Es el caso de esta célebre frase del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, que sigue invitando a la reflexión más de un siglo después de haber sido escrita.
La cita del día advierte sobre un riesgo profundo y a menudo inadvertido: el de que el acto de combatir el mal termine transformando el carácter de quien lo enfrenta.
Escrita en Más allá del bien y del mal en 1886, la frase refleja la preocupación de Nietzsche por cómo la confrontación prolongada con la maldad, la violencia o la injusticia puede erosionar los límites morales si no va acompañada de una fuerte autoconciencia.
Una advertencia más allá del conflicto
En un primer nivel, la frase funciona como una advertencia contra la transformación moral durante la lucha. Nietzsche sugiere que quienes se enfrentan a la crueldad, la corrupción o el abuso pueden, de manera gradual, adoptar los mismos rasgos que intentan erradicar. El peligro no está en oponerse al mal, sino en justificar comportamientos dañinos como la ira desmedida, la falta de escrúpulos o el abuso de poder en nombre de esa lucha.
Esta idea se refuerza con la continuación del mismo pasaje, en el que Nietzsche introduce la metáfora del abismo. Mirar fijamente al abismo, símbolo de la oscuridad moral y la violencia, implica el riesgo de que este “devuelva la mirada”. Es decir, que la exposición constante a esas fuerzas termine moldeando la mentalidad de la persona. Con el tiempo, la línea que separa combatir el mal de dejarse transformar por él puede difuminarse sin que se perciba con claridad.
El contexto en el que nació la frase
La cita aparece en el aforismo 146 del capítulo IV, “Aforismos e interludios”, de Más allá del bien y del mal, publicado por primera vez en 1886. En esta obra, Nietzsche recurre a pensamientos breves y directos para cuestionar las ideas tradicionales sobre la moral, la verdad y las motivaciones humanas. Lejos de ofrecer normas cerradas, empuja al lector a examinar sus propias convicciones y conductas.
La advertencia de Nietzsche es tanto psicológica como moral. El filósofo estaba convencido de que las personas suelen subestimar cuánto influyen las luchas prolongadas y el entorno en su carácter. Para él, enfrentarse a la injusticia exige un ejercicio constante de autoexamen, precisamente para no endurecerse, volverse cruel o caer en una obsesión por la dominación.
Moral, poder y autorreflexión
Según la Enciclopedia de Filosofía de Stanford, Friedrich Nietzsche es conocido por su crítica implacable a la moral y la religión tradicionales europeas. Su pensamiento se apoyó frecuentemente en el análisis psicológico para revelar lo que consideraba motivos ocultos detrás de valores socialmente aceptados. Desde esta perspectiva, cuestionó la idea de que la certeza moral fuese siempre sinónimo de verdadera fortaleza ética.
Nietzsche sostenía que muchas normas morales estaban moldeadas más por el miedo y las estructuras de poder que por una búsqueda genuina de la verdad. Esta visión explica por qué desconfiaba de las cruzadas morales que carecen de reflexión interna. Para el filósofo, el auténtico reto no consistía solo en identificar y combatir aquello que se considera malo, sino en resistir la corrupción interna que esas batallas pueden generar.
Vicente Garrido es posiblemente el mayor experto en tema nuclear con el que cuenta España. Su dimensión cubre un panorama global puesto que ha sido asesor de dos Secretarios Generales de la ONU. Ban Ki moon y Antonio Guterres
El artículo relata las aventuras de José de Ribas, español al servicio de Rusia, héroe en las guerras contra el Imperio otomano y fundador de Odessa, cuya calle principal Deribásovskaya lleva su nombre en su honor. Destaca su papel militar, político y cómo su origen español fue silenciado por la historiografía. En 2022 Ucrania retiró su estatua en Odessa: www.elnacional.cat/es/sociedad/ucrania-retira-monumento-almirante-cata
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Una opinión que ha argumentado señalando que "es necesario que la sociedad sepa lo que ha pasado con estos casos que han aparecido, cuál es su dimensión real, cuál es su profundidad, cuáles son sus responsabilidades y hasta dónde llegan". Sin embargo, su vaticinio no sólo se sostiene con la crisis del Gobierno. Para Enric Juliana, también habrá que estar muy pendiente al juicio del caso Kitchen, que también se celebrará en el primer semestre de 2026. "Es un asunto muy serio. Es la utilización de la policía como instrumento, presuntamente...
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Christoffel Johannes Stoman, de 70 años, compareció por primera vez el lunes ante el Tribunal de Primera Instancia de Vredendal acusado de dos delitos de intento de asesinato y un delito de conducción temeraria y negligente.
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En la fotografía estoy sentada junto a mi padre, con un árbol de Navidad decorado detrás de nosotros, mientras él mira un libro de imágenes de caballos. Se lo había dado como regalo de Navidad, sabiendo que en la etapa de alzhéimer en la que se encontraba las palabras se perdían pero las imágenes aún tenían impacto....
Feijóo habló de un "Gobierno fallido" y llevó al límite el mantra de que no había efectivos por los "cálculos políticos" de los ministros y ministras de Pedro Sánchez. Los mensajes entregados a la jueza contradicen todas estas versiones. l PP también negó comunicaciones de su partido con la Moncloa, pese a que el expresident había confirmado -en el chat con Feijóo- contactos con Pedro Sánchez, Fernando Grande-Marlaska, María Jesús Montero y Margarita Robles.