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15 May 09:12

X y su ADV

Hoy, me ha llamado un señor con voz seria diciendo que es del partido y que necesita confirmar mi voto para las elecciones del domingo, y le he dicho que vivo en Cataluña, no en Andalucía, y se ha quedado callado un momento y me ha dicho "ya, pero por si acaso". ADV

15 May 09:10

Desdolarización: ¿por qué el mundo está dejando de confiar en el dólar y cómo afecta a tus inversiones?

by Noelia González S.
La desdolarización es un proceso gradual: M2 EE. UU. llegó a 22.686 millardos (mar-2026) y el DXY cae 9,4% en 2025 (≈97,9). FMI: dólar 56,92% de reservas (Q3-2025). Bancos centrales compran oro récord.
15 May 09:07

ÚLTIMA HORA | MARCO RUBIO ROMPE LA CALMA: “China tiene un plan: cree que será el país más poderoso”

by Negocios TV

ÚLTIMA HORA | MARCO RUBIO ROMPE LA CALMA: “China tiene un plan: cree que será el país más poderoso”

La sintonía entre Donald Trump y Xi Jinping se ve sacudida por las declaraciones del Secretario de Estado, Marco Rubio, en Fox News. Rubio advierte que, tras el buen tono de la cumbre, subyace un plan disciplinado de China para alcanzar la hegemonía global. El análisis se centra en la posible formación de un G2 (EEUU y China), un movimiento que países como India, Egipto y naciones de América Latina ven con temor, ante el riesgo de que el Sur Global sea nuevamente excluido de la toma de decisiones mundiales. ¿Está China cayendo en la "trampa" del multilateralismo de fachada mientras pacta en exclusiva con Washington?

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15 May 09:06

Entrenador Men’s Health: Cómo ponerte en forma sin abandonar a las dos semanas | Fito Florensa

by Gente Interesante con Oriol Roda

Empieza tu transformación para el verano con El Camino del Cambio. Semana gratuita el 18 de mayo, con entrenamiento, nutrición y comunidad de Fito Florensa. Apúntate en https://gente.info/fito

Fito Florensa, durante 12 años entrenador oficial de los retos de Men's Health en España, sostiene que el 97% de las personas que empiezan una transformación física fracasan, y no por falta de conocimiento ni de voluntad, sino por falta de adherencia. En esta conversación explica por qué hemos delegado el movimiento, cómo planificar 15 minutos el domingo bate a cualquier dieta, qué tipo de entrenamiento construye hábito desde cero, y cómo logró que Joan Lascorz, tetrapléjico, acabase noveno en el Dakar.

Repasa lo esencial de esta entrevista en 5 minutos de lectura. Suscríbete gratis aquí: https://www.oriolroda.com/p/entrenador-de-los-retos-mens-health

MOMENTOS DE LA ENTREVISTA
0:00:00 Fito Florensa: el entrenador detrás de los retos de Men's Health en España
0:03:35 Por qué el 97% de las personas que empiezan una transformación física fracasan
0:05:51 Hemos delegado el movimiento: lo que delegas lo acabas perdiendo
0:08:41 Lo que funciona con un famoso, ¿funciona con una persona normal de la calle?
0:15:43 Hay genética, sí, pero lo que define cómo te ves y te sientes es el hábito
0:23:55 Los pilares del método: por qué bajar la grasa no debería ser nunca tu enfoque
0:30:50 Una cosa es lo que quieres y otra muy distinta lo que necesitas
0:34:26 La ley de Newton aplicada a tus hábitos: por qué cambiar duele al principio
0:39:54 El efecto Roseto: por qué la comunidad reduce los infartos y mantiene el cambio
0:42:31 El conocimiento es el menor de los problemas: 15 minutos el domingo lo cambian todo
0:58:20 Cómo es una semana de entrenamiento del Camino del Cambio (sin material en casa)
1:01:37 Por qué hacemos sesiones de 20 minutos: corto fomenta la adherencia
1:11:59 Lo que dictamina trabajar el corazón no es lo que haces, es la intensidad
1:20:52 El truco biomecánico para reducir el perímetro abdominal sin hacer dieta
1:27:18 Entrenar descalzo: el gesto que despierta una musculatura que tienes anestesiada
1:36:26 La alimentación del programa: por qué casi todas las dietas fracasan por adherencia
1:52:36 Cómo entrenó a Joan Lascorz, tetrapléjico, para acabar noveno en el Dakar

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15 May 09:03

Difícil elección.

by Fino

Venimos de aquí.

Difícil elección.

Ver post completo: Difícil elección.

15 May 09:03

La evolución de Helena y Aquiles de Troya

by Fino
15 May 06:50

El monstruo moral, por Michel Foucault

by Michel Foucault

En esta clase del 29 de enero de 1975, perteneciente al curso Los anormales, Michel Foucault analiza el surgimiento de la figura del “monstruo moral” en el tránsito entre los siglos XVIII y XIX. En este recorrido, Foucault aborda temas como la criminalidad, el monstruo político, la figura de Luis XVI y María Antonieta, la relación entre soberanía y violencia, y la construcción moderna del criminal como enemigo social.

Hoy voy a hablar de la aparición, en los umbrales del siglo XIX, de un personaje que tendrá un destino tan importante hasta fines de ese mismo siglo y principios del XX, y que es el monstruo moral.

Creo entonces que hasta el siglo XVII o XVIII podía decirse que la monstruosidad, la monstruosidad como manifestación natural de la contranaturaleza, llevaba en sí misma un indicio de criminalidad. En el nivel de las reglas de las especies naturales y el de las distinciones de esas especies, el individuo monstruoso siempre se refería, si no sistemáticamente, sí al menos virtualmente, a una criminalidad posible. Luego, a partir del siglo XIX, vamos a ver que la relación se invierte, y se planteará lo que podríamos llamar la sospecha sistemática de monstruosidad en el fondo de toda criminalidad. Cualquier criminal, después de todo, bien podría ser un monstruo, así como antaño el monstruo tenía una posibilidad de ser un criminal.

Un problema, por lo tanto: ¿cómo se produjo la transformación? ¿Cuál fue su operador? Creo que para poder resolver la cuestión, antes hay que plantear otra, desdoblarla y preguntarse cómo fue posible que en el siglo XVII, e incluso ya entrado el XVIII, la lectura de la monstruosidad no fuera reversible. ¿Cómo es que pudo admitirse el carácter virtualmente criminal de la monstruosidad sin establecer o plantear la recíproca, que era el carácter virtualmente monstruoso de la criminalidad? Se inscribió efectivamente la aberración de la naturaleza en la transgresión de las leyes y, sin embargo, no se hizo lo inverso, es decir, no se comparó la índole extrema del crimen con la aberración de la naturaleza. Se admitía el castigo de una monstruosidad involuntaria y no se admitía, en el fondo del crimen, el mecanismo espontáneo de una naturaleza turbia, perturbada, contradictoria. ¿Por qué?

Ante todo, querría responder a esta primera subcuestión. Me parece que la razón hay que buscarla por el lado de lo que podríamos llamar la economía del poder punitivo. En el derecho clásico, el crimen era, aunque no únicamente, el daño voluntario hecho a otro. Tampoco era solamente una lesión y un perjuicio contra los intereses de la sociedad en su totalidad. El crimen era crimen en la medida en que, además, y por el hecho de serlo, afectaba al soberano; afectaba los derechos, la voluntad del soberano, presentes en la ley; atacaba, por consiguiente, la fuerza, el cuerpo, el cuerpo físico del soberano. En todo crimen, por lo tanto, había enfrentamiento de fuerzas, rebelión, insurrección contra el soberano. En el crimen más mínimo, un pequeño fragmento de regicidio. Por eso, y en función de esta ley de economía fundamental del derecho de castigar, el castigo, a cambio, no era simplemente ni reparación de los daños, desde luego, ni reivindicación de los derechos o los intereses fundamentales de la sociedad. El castigo era algo más: la venganza del soberano, su revancha, el contragolpe de su fuerza. El castigo era siempre vindicta, y vindicta personal del soberano. Éste volvía a enfrentar al criminal; pero esta vez, en el despliegue ritual de su fuerza, en el cadalso, lo que se producía era sin duda la inversión ceremonial del crimen. En el castigo del criminal se asistía a la reconstrucción ritual y regulada de la integridad del poder. Entre el crimen y su castigo no había, a decir verdad, algo así como una medida que sirviera de unidad común a uno y otro. No había un lugar común al crimen y al castigo, no había elementos que encontráramos aquí y allá. El problema de la relación entre crimen y castigo no se planteaba en términos de medida, igualdad o desigualdad mensurable. Entre uno y otro había más bien una especie de justa, de rivalidad. El exceso del castigo debía responder al exceso del crimen y tenía que imponerse a él. En consecuencia, había necesariamente un desequilibrio en el corazón mismo del acto punitivo. Era preciso que hubiera una suerte de plus del lado del castigo. Ese plus era el terror, el carácter aterrorizador del castigo. Y por carácter aterrorizador del castigo hay que entender cierta cantidad de elementos constitutivos de ese terror. En primer lugar, el terror inherente al castigo debía retomar en sí mismo la manifestación del crimen; en cierto modo, éste tenía que presentarse, representarse, actualizarse o reactualizarse en el castigo mismo. El propio horror del crimen debía estar ahí, en el cadalso. Por otra parte, como elemento fundamental de ese terror, tenía que resplandecer la venganza del soberano, que debía presentarse como insuperable e invencible. Por último, tenía que haber la intimidación de cualquier crimen futuro. El suplicio, por consiguiente, estaba inscripto con toda naturalidad en esta economía, que era la economía desequilibrada de los castigos. La pieza principal de esta economía no era entonces la ley de la medida: era el principio de la manifestación excesiva. Y ese principio tenía como corolario lo que podríamos llamar la comunicación en lo atroz. Lo que ajustaba el crimen y su castigo no era una medida común: era lo atroz. Por el lado del crimen, lo atroz era la forma o, mejor, la intensidad que asumía cuando alcanzaba cierto grado de rareza, violencia o escándalo. Un crimen llegado a cierto nivel de intensidad se consideraba atroz, y al crimen atroz tenía que responder la atrocidad de la pena. Los castigos atroces estaban destinados a responder, a retomar en sí mismos, pero para anularlas y derrotarlas, las atrocidades del crimen. Con la atrocidad de la pena se trataba de hacer que la atrocidad del crimen se inclinara ante el exceso del poder triunfante. Réplica, por consiguiente, y no medida.

El crimen y su castigo sólo se comunican en esta especie de desequilibrio que gira en torno de los rituales de la atrocidad. Por lo tanto, y como se darán cuenta, no había enormidad del crimen que pudiese suscitar una cuestión porque, precisamente, por enorme que fuera, por atroz que se manifestara, siempre había poder de más; como característico de la intensidad del poder soberano, había algo que permitía a ese poder responder siempre a un crimen, por atroz que fuera. No había crimen en suspenso, en la medida en que, por el lado del poder encargado de responder a él, siempre existía un exceso susceptible de anularlo. Es por eso que, ante un crimen atroz, el poder nunca tenía que retroceder o vacilar: una provisión de atrocidades intrínseca a él le permitía enjugar el crimen.

De tal modo se desarrollaron las grandes escenas de suplicio del siglo XVII e incluso del XVIII. Acuérdense, por ejemplo, del crimen espantoso perpetrado contra Guillermo de Orange. Cuando lo asesinaron, la respuesta fue un suplicio que era tan atroz como el crimen. Esto ocurría en 1584, y quien lo cuenta es Brantôme. El asesino de Guillermo fue sometido al suplicio durante 18 días:

El primer día, lo llevaron a la plaza, donde había una caldera con agua hirviente, en la que le sumergieron el brazo que había dado el golpe. Al día siguiente se lo cortaron y, caído a sus pies, lo pateaba constantemente de uno a otro lado del cadalso. El tercer día, le atenazaron las tetillas y el brazo por delante. El cuarto, le atenazaron la parte de atrás del brazo y las nalgas, y así sucesivamente este hombre fue martirizado durante 18 días; el último, lo apalearon y fajaron. Al cabo de seis horas, aún pedía agua, que no le daban. Finalmente, se rogó al teniente en lo criminal que lo rematara y estrangulara, a fin de que su alma no desesperase.

Se encuentran otros ejemplos de ese mismo exceso ritual del poder a fines del siglo XVII. El siguiente está tomado de la jurisprudencia de Aviñón (se trata de los Estados Pontificios y, por lo tanto, no es exactamente lo que pasaba en Francia pero, en fin, les muestra el estilo general y los principios económicos que regían el suplicio). La massola consistía en esto. El condenado era atado al poste, con los ojos vendados. Alrededor de todo el cadalso había estacas con ganchos de hierro. El confesor le hablaba al oído al penitente y, “luego de darle la bendición, el verdugo, que tiene una maza de hierro como las que usan en los mataderos, aplica un golpe con toda su fuerza en la sien del desdichado, que cae muerto”. Y el suplicio comienza justamente después de la muerte. Puesto que, después de todo, lo que se trataba de lograr no era tanto el castigo mismo del culpable, la expiación del crimen, como la manifestación ritual del poder infinito de castigar: la ceremonia del poder punitivo, que se despliega a partir de sí mismo y en el momento en que su objeto ya ha desaparecido, para encarnizarse, por lo tanto, en un cadáver. No bien el desdichado cae muerto, el verdugo, “que tiene un gran cuchillo, lo degüella, cosa que lo llena de sangre y constituye un espectáculo horrible a las miradas; le cercena los nervios junto con los dos talones y a continuación le abre el vientre, del que saca el corazón, el hígado, el bazo y los pulmones, los cuales cuelga de ganchos de hierro para cortarlos y dividirlos en fragmentos que pone en los otros ganchos a medida que los corta, como se hace con los de un animal. Que mire quien pueda mirar”.

Así pues, podrán darse cuenta de que los mecanismos de poder son tan fuertes y su exceso está tan ritualmente calculado, que el castigo del crimen nunca tiene que reinscribirlo, por enorme que sea, en algo que se erija en naturaleza. Los mecanismos de poder son en sí mismos lo suficientemente fuertes para absorber, exhibir, anular, en rituales de soberanía, la enormidad del crimen. En esta medida, no es necesario y, en el límite, es incluso imposible, que haya algo así como una naturaleza del crimen enorme. No hay naturaleza del crimen enorme; de hecho, no hay más que un combate, un furor, un encarnizamiento a partir del crimen y en torno de él. No hay mecánica del crimen que dependa de un saber posible; no hay sino una estrategia del poder, que despliega su fuerza alrededor y a propósito del crimen. Es por eso que, hasta fines del siglo XVII, nunca hubo un verdadero interrogante sobre la naturaleza del criminal. La economía del poder es tal que esta pregunta no se había planteado o, mejor, sólo se la encuentra de una manera muy marginal. Creo que podemos decir, en consecuencia, que hasta fines del siglo XVIII la economía del poder punitivo era tal que la naturaleza del crimen, y sobre todo la del crimen enorme, no tenía que plantearse.

Ahora, ¿cómo se produce la transformación? Y con ello pasamos a la segunda parte de la cuestión. Más precisamente, ¿de qué manera el ejercicio del poder de castigar necesitó, en un momento dado, referirse a la naturaleza del criminal? ¿Cómo, a partir de cierto momento, la división entre los actos lícitos y los actos ilícitos se vio obligada a duplicarse con una distribución de los individuos en normales y anormales? Querría indicar al menos la línea de la respuesta en la siguiente dirección. Sabemos bien – todos los historiadores lo dicen– que el siglo XVIII inventó toda una serie de tecnologías científicas e industriales. Por otra parte, también sabemos que definió, o al menos esquematizó y teorizó, cierta cantidad de formas políticas de gobierno. Es sabido, igualmente, que introdujo, o desarrolló y perfeccionó, aparatos estatales y todas las instituciones ligadas a ellos. Pero lo que habría que subrayar, y es eso lo que está, me parece, en el principio de la transformación que trato de indicar ahora, es que el siglo XVIII hizo otra cosa. Elaboró lo que podría llamarse una nueva economía de los mecanismos de poder: un conjunto de procedimientos y, al mismo tiempo, de análisis, que permiten aumentar los efectos de poder, disminuir el costo del ejercicio de éste e integrarlo a los mecanismos de la producción. Aumentar los efectos de poder: quiero decir lo siguiente. El siglo XVIII encontró diversos medios o, en todo caso, el principio según el cual el poder –en lugar de ejercerse de una manera ritual, ceremonial, discontinua, como sucedía en el feudalismo e incluso en la gran monarquía absoluta– llegó a ser continuo. Es decir que ya no se ejercía a través del rito, sino de los mecanismos permanentes de vigilancia y control. Aumentar los efectos de poder quiere decir que esos mecanismos de poder perdieron el carácter lacunar que tenían en el régimen feudal y hasta en el de la monarquía absoluta. En vez de recaer en puntos, zonas, individuos, grupos arbitrariamente definidos, el siglo XVIII encontró unos mecanismos de poder que podían ejercerse sin lagunas y penetrar en la totalidad del cuerpo social. Aumentar los efectos de poder significa, para terminar, que supo hacerlos ante todo inevitables, esto es, separarlos del principio de la arbitrariedad del soberano, de su buena voluntad, para erigirlos en una especie de ley absolutamente fatal y necesaria, que en principio recaía de la misma manera sobre todo el mundo. Así pues, aumento de los efectos de poder y disminución, también, del costo del poder: el siglo XVIII puso a punto toda una serie de mecanismos gracias a los cuales el poder iba a ejercerse con gastos –financieros, económicos– menores que en la monarquía absoluta. También se va a reducir su costo, en el sentido de disminuir las posibilidades de resistencia, descontento y rebelión que podía suscitar el poder monárquico. Y finalmente, menguan la amplitud, el nivel, la superficie cubierta por todas las conductas de desobediencia e ilegalidad que el poder monárquico y feudal estaba obligado a tolerar. Luego de este aumento de los efectos de poder y la reducción del costo económico y político, integración al proceso de producción: en lugar de tener un poder que actúa esencialmente mediante quitas de los frutos de la producción, el siglo XVIII inventó unos mecanismos de poder que pueden tramarse directamente sobre los procesos de producción, acompañarlos a lo largo de todo su desarrollo y concretarse como una especie de control y aumento permanente de esa producción.

Dicho esto, me parece que, en ese nuevo conjunto tecnológico del poder, la penalidad y la organización del poder de castigar pueden servir de ejemplo. Primeramente, tenemos –a fines del siglo XVIII– un poder de castigar que va a apoyarse en una red de vigilancia tan apretada que el crimen, en principio, ya no podrá escapar. Desaparición, por lo tanto, de la justicia lacunar en beneficio de un aparato de justicia y de policía, de vigilancia y de castigo, que ya no dejará ninguna discontinuidad en el ejercicio del poder punitivo. En segundo lugar, la nueva tecnología del poder de castigar va a vincular el crimen y su castigo, de una manera necesaria y evidente, por medio de una serie de procedimientos, en primera fila de los cuales están la publicidad de los debates y la regla de la íntima convicción. A partir de ese momento, a un crimen deberá responder necesariamente una pena, una pena que se aplicará de manera pública y en función de una demostración accesible a todos. Por último, tercera característica de esta nueva tecnología del poder punitivo, la sanción tendrá que administrarse de tal manera que se castigue exactamente lo necesario para que el crimen no vuelva a comenzar, y nada más. Todo el exceso, toda la gran economía del derroche ritual y magnífico del poder de castigar, toda esa gran economía de la que les di algunos ejemplos, va a desaparecer ahora en beneficio de una economía ya no del desequilibrio y el exceso, sino de la mesura. Será preciso encontrar cierta unidad de medida entre el crimen y el castigo, unidad de medida que permita adaptar la sanción de tal modo que sea justo la suficiente para castigar el crimen e impedir que se reitere. Esa unidad de medida que la nueva tecnología del poder de castigar se vio obligada a buscar es lo que los teóricos del derecho penal y los mismos jueces llaman interés, o bien razón del crimen: el elemento que puede considerarse como la razón de ser del crimen, el principio de su aparición, de su repetición, de su imitación por los otros, de su mayor frecuencia. En síntesis: la especie de soporte del crimen real, tal como fue cometido, y el soporte posible de otros crímenes análogos en los demás. Ese soporte natural del crimen, esa razón de ser del crimen, es lo que debe servir de unidad de medida. Ese es el elemento que el castigo tendrá que retomar dentro de sus mecanismos, para neutralizar el soporte del crimen, oponiéndole un elemento al menos igualmente fuerte o un poco más, de tal forma que el soporte quede neutralizado; un elemento, por consiguiente, al que debe referirse el castigo, según una economía que tendrá una medición exacta. La razón del crimen, o bien el interés del crimen como razón de éste, es lo que la teoría penal y la nueva legislación del siglo XVIII van a definir como el elemento común al crimen y al castigo. En lugar de esos grandes rituales dispendiosos, durante los cuales la atrocidad del castigo reiteraba la atrocidad del crimen, va a haber un sistema calculado en el que aquel no se referirá ni repetirá en sí el crimen mismo, sino que se remitirá simplemente al interés de éste, poniendo en juego un interés semejante, análogo, aunque un poco más fuerte que el que sirvió de soporte al propio crimen. El nuevo principio de economía del poder punitivo que reemplaza el principio de atrocidad es esto, ese elemento interés/razón del crimen.

Como pueden advertirlo, a partir de ahí van a plantearse toda una serie de cuestiones novedosas. En lo sucesivo, lo más importante ya no va a ser la cuestión de las circunstancias del crimen – vieja noción jurídica–; y ni siquiera la que planteaban los casuistas sobre la intención del criminal. La cuestión que se planteará será, en cierto modo, la de la mecánica y el juego de los intereses que pudieron hacer criminal a quien hoy está acusado de haber cometido un crimen. Lo que se planteará, por tanto, no es el entorno del crimen y ni siquiera la intención del sujeto, sino la racionalidad inmanente en la conducta criminal, su inteligibilidad natural. ¿Cuál es la inteligibilidad natural que sostiene el crimen y va a permitir establecer el castigo exactamente pertinente? Así pues, el crimen no es sólo lo que viola las leyes civiles y religiosas; ya no es únicamente lo que viola eventualmente, a través de esas leyes, las de la naturaleza misma. El crimen es ahora lo que tiene una naturaleza. Aquí lo tenemos, por el juego mismo de la nueva economía del poder de castigar, lastrado con lo que nunca había recibido ni podía recibir en la antigua economía del poder punitivo; aquí lo tenemos, lastrado con una naturaleza. El crimen tiene una naturaleza y el criminal es un ser natural caracterizado, en el plano mismo de su naturaleza, por su criminalidad. Por lo tanto, podrán ver que, por esta economía del poder, se plantea la exigencia de un saber absolutamente nuevo, en cierto modo un saber naturalista de la criminalidad. Será preciso hacer la historia natural del criminal como criminal.

Tercera serie de cuestiones, de exigencias: lo que se encuentra entonces es que, si bien es cierto que el crimen es algo que tiene en sí mismo una naturaleza, si bien debe ser analizado y castigado – y hay que analizarlo para castigarlo – como una conducta que tiene su inteligibilidad natural, hay que plantear, en consecuencia, la cuestión de cuál es la naturaleza de un interés tal que viola el interés de todos los otros y, en el límite mismo, se expone a los peores peligros, porque corre el riesgo del castigo. Ese interés, ese elemento natural, esa inteligibilidad inmanente al acto criminal, ¿no es un interés ciego a su propio fin? ¿No es una inteligibilidad que, en cierta forma, está enloquecida por alguna cosa y es un mecanismo natural? Ese interés que empuja al individuo al crimen y, por consiguiente, a exponerse al castigo – que ahora, en la nueva economía, debe ser fatal y necesario–, ¿no hay que concebirlo como un interés tan fuerte y tan violento que, incapaz de ver más allá de sí mismo, no calcula sus propias consecuencias? ¿No es un interés que se contradice al afirmarse? Y, de todos modos, ¿no es un interés irregular, desviado, no concordante con la naturaleza misma de todos los intereses? Puesto que no hay que olvidar que el contrato primitivo, que los ciudadanos supuestamente firman unos con otros, o que presuntamente suscribieron de manera individual, muestra con claridad que en la naturaleza del interés está el vincularse al interés de los otros y renunciar a su afirmación solitaria. De modo que, cuando el criminal retoma, en cierta forma, su interés egoísta, lo arranca a la legislación del contrato, o a la legislación fundada por éste, y lo hace volar contra el interés de todos los demás, ¿no desanda la inclinación de la naturaleza? ¿No desanda su historia y su necesidad intrínseca? Por consiguiente, ¿no nos toparemos, en el caso del criminal, con un personaje que será, a la vez, el retorno de la naturaleza al interior de un cuerpo social que renunció al estado natural por el pacto y la obediencia a las leyes? ¿Y este individuo de naturaleza no va a ser muy paradójico, ya que tendrá por propiedad ignorar el desarrollo natural del interés? Ignora la inclinación necesaria de ese interés, ignora que el punto supremo del suyo consiste en aceptar el juego de los intereses colectivos. ¿No vamos a vernos ante un individuo de naturaleza que trae consigo al viejo hombre de los bosques, portador de todo ese arcaísmo fundamental anterior a la sociedad, y que será al mismo tiempo un individuo contra la naturaleza? En resumen, ¿el criminal no es precisamente la naturaleza contra naturaleza? ¿No es el monstruo?

En efecto, es en esta especie de clima general, este horizonte, en el que la nueva economía del poder de castigar se formula en una nueva teoría del castigo y la criminalidad, donde vemos aparecer por primera vez la cuestión de la naturaleza eventualmente patológica de la criminalidad. Según una tradición que se encuentra en Montesquieu pero se remonta al siglo XVI, a la Edad Media y también al derecho romano, el criminal y, sobre todo, la frecuencia de los crímenes representan en una sociedad algo así como la enfermedad del cuerpo social. La frecuencia de la criminalidad representa una enfermedad, pero que es enfermedad de la colectividad, del cuerpo social. Aunque análogo en la superficie, muy diferente es el tema que vemos asomar a fines del siglo XVIII, y en el cual el crimen no es la enfermedad del cuerpo social, sino que el criminal, en cuanto tal, bien podría ser en efecto un enfermo. Esto se dice, con toda claridad, en la época de la Revolución Francesa, en las discusiones que se produjeron hacia 1790-1791, en el momento en que se elaboraba el nuevo Código Penal. Les cito algunos textos, por ejemplo el de Prugnon, que decía: “Los asesinos son excepciones a las leyes de la naturaleza, todo su ser moral está apagado […]. Están al margen de las proporciones corrientes”. O este otro: “Un asesino es [verdaderamente] un ser enfermo en el que una organización viciada ha corrompido todos los afectos. Lo consume un humor acre y ardiente”. Vitet, en la Médecine expectante, dice que ciertos crímenes acaso sean en sí mismos especies de enfermedades. Y en el tomo XVI del Journal de médecine, Prunelle presenta un proyecto de investigación en el presidio de Tolón, para verificar si se puede considerar que los grandes criminales que en ese momento están encerrados en él son o no enfermos. Primera investigación, me parece, sobre la medicalización posible de los criminales.

Creo que con este conjunto de textos y proyectos, en particular el de Prunelle, se marca el punto a partir del cual va a organizarse lo que podríamos llamar una patología de la conducta criminal. En lo sucesivo –en virtud de los principios de funcionamiento del poder penal, en virtud no de una nueva teoría del derecho, una nueva ideología, sino de las reglas intrínsecas de la economía del poder punitivo– sólo se castigará en nombre de la ley, desde luego, en función de la evidencia del crimen manifestada a todos, pero los castigados serán individuos que de aquí en más siempre se referirán al horizonte virtual de la enfermedad, individuos a quienes se juzgará como criminales, pero calibrados, evaluados, medidos en términos de normal y patológico. Así pues, la cuestión de lo ilegal y la de lo anormal, o bien la de lo criminal y la de lo patológico, ahora están ligadas, no a partir de una nueva ideología dependiente o no de un aparato del Estado, sino en función de una tecnología que caracteriza las nuevas reglas de la economía del poder de castigar.

Querría empezar ahora con la historia del monstruo moral, cuyas condiciones de posibilidad, al menos, recién procuré mostrarles y poner de manifiesto, ante todo, el primer perfil, el primer rostro de ese monstruo moral, así llamado por la nueva economía del poder punitivo. Ahora bien, curiosamente, y de una manera que me parece muy característica, el primer monstruo moral que aparece es el monstruo político. Es decir que la patologización del crimen se efectuó, creo, a partir de una nueva economía del poder y tendremos algo así como una prueba complementaria de ello en el hecho de que el primer monstruo moral que aparece a fines del siglo XVIII, en todo caso el más importante, el más patente, es el criminal político. En efecto, en la nueva teoría del derecho penal de la que les hablaba hace un momento, el criminal es quien, tras romper el pacto que ha suscripto, prefiere su interés a las leyes que rigen la sociedad a la que pertenece. Vuelve entonces al estado de naturaleza, porque ha roto el contrato primitivo. Con el criminal reaparece el hombre de la selva, hombre de la selva paradójico, dado que desconoce el cálculo mismo de interés que, igual que a sus semejantes, le hizo suscribir el pacto. Como el crimen es, por lo tanto, una suerte de ruptura del pacto, afirmación, condición del interés personal en oposición a todos los demás, podrán ver que el crimen es esencialmente del orden del abuso de poder. En cierta forma, el criminal es siempre un pequeño déspota que hace valer, como despotismo y en su propio nivel, su interés personal. Así vemos de una manera muy clara como, hacia la década de 1760 (vale decir, treinta años antes de la Revolución Francesa), se formula el tema, que será tan importante durante la Revolución, del parentesco, el parentesco esencial entre el criminal y el tirano, entre el infractor y el monarca despótico. De una y otra parte del pacto así quebrado, hay una especie de simetría, de parentesco entre el criminal y el déspota, que en cierto modo se tienden la mano como dos individuos que, al rechazar, ignorar o romper el pacto fundamental, hacen de su interés la ley arbitraria que quieren imponer a los otros. En 1790, Dupont dice esto, justamente en el momento de las discusiones sobre el nuevo Código Penal: “Tanto el déspota como el malhechor perturban el orden público. En nuestra opinión, un orden arbitrario y un asesinato son crímenes iguales”.

Ese tema del soberano por encima de las leyes y el criminal por debajo de ellas, el tema de esos dos fuera de la ley que son el soberano y el criminal, vamos a encontrarlo en principio antes de la Revolución Francesa, en la forma más apagada y corriente, que será esta: la arbitrariedad del tirano es un ejemplo para los criminales posibles e incluso, en su ilegalidad fundamental, una licencia para el crimen. En efecto, ¿quién no podrá autorizarse a infringir las leyes, cuando el soberano, que debe promoverlas, esgrimirlas y aplicarlas, se atribuye la posibilidad de tergiversarlas, suspenderlas o, como mínimo, no aplicarlas a sí mismo? Por consiguiente, cuanto más despótico sea el poder, más numerosos serán los criminales. El poder fuerte de un tirano no hace desaparecer a los malhechores; al contrario, los multiplica. Y desde 1760 hasta 1780-1790, es un tema que encontramos constantemente en todos los teóricos del derecho penal. Pero a partir de la Revolución, y sobre todo de 1792, veremos el tema del parentesco, de la aproximación posible entre el criminal y el soberano, en una forma mucho más concisa y violenta, mucho más cercana, si lo prefieren. Y a decir verdad, en esa época no se presencia simplemente el paralelo entre el criminal y el soberano, sino una especie de inversión de los roles por una nueva diferenciación entre uno y otro.

En efecto, ¿qué es, después de todo, un criminal? Un criminal es quien rompe el pacto, quien lo rompe de vez en cuando, cuando lo necesita o lo desea, cuando su interés lo impone, cuando en un momento de violencia o ceguera hace prevalecer la razón de su interés, a pesar del cálculo más elemental de la razón. Déspota transitorio, déspota por deslumbramiento, déspota por enceguimiento, por fantasía, por furor, poco importa. A diferencia del criminal, el déspota exalta el predominio de su interés y su voluntad; y lo hace de manera permanente. Es un criminal por estatuto, mientras que el criminal es un déspota por accidente. El déspota puede imponer su voluntad a todo el cuerpo social por medio de un estado de violencia permanente. Es, por lo tanto, quien ejerce permanentemente – al margen de los estatutos y de la ley, pero de una manera que está completamente imbricada en su misma existencia– y exalta en forma criminal su interés. Es el fuera de la ley permanente, el individuo sin vínculo social. El déspota es el hombre solo. Es aquel que, por su existencia misma y su mera existencia, comete el crimen máximo, el crimen por excelencia, el de la ruptura total del pacto social por el cual el cuerpo mismo de la sociedad debe poder existir y mantenerse. El déspota es el individuo cuya existencia se confunde con el crimen y cuya naturaleza, por tanto, es idéntica a una contranaturaleza. Es quien hace valer su violencia, sus caprichos, su sinrazón, como ley general o razón de Estado. Vale decir que, en sentido estricto, desde su nacimiento hasta su muerte, o, en todo caso, durante todo el ejercicio de su poder despótico, el rey – o al menos el rey tiránico– es simplemente un monstruo. El primer monstruo jurídico que vemos aparecer, dibujarse en el nuevo régimen de la economía del poder de castigar, el primer monstruo que aparece, el primer monstruo identificado y calificado, no es el asesino, no es el violador, no es quien rompe las leyes de la naturaleza; es quien quiebra el pacto social fundamental. El primer monstruo es el rey. El rey es, creo, el gran modelo general a partir del cual se derivarán históricamente, por medio de toda una serie de desplazamientos y transformaciones sucesivas, los innumerables pequeños monstruos que van a poblar la psiquiatría y la psiquiatría legal del siglo XIX. Me parece, en todo caso, que la caída de Luis XVI y la problematización de la figura del rey marcan un punto decisivo en esta historia de los monstruos humanos. Todos los monstruos humanos son descendientes de Luis XVI.

Creo que vemos muy claramente esta aparición del monstruo como rey y del rey como monstruo en el momento mismo en que se planteó, entre fines de 1792 y comienzos de 1793, la cuestión del proceso del rey y la pena que debía aplicársele, pero más aun la forma que tenía que asumir ese proceso. El comité de legislación había propuesto que se le aplicara el suplicio correspondiente a los traidores y conspiradores. A lo cual varios jacobinos, y principalmente Saint-Just, habían respondido: esa pena es inaplicable a Luis XVI, precisamente porque es la prevista por la ley; es, por lo tanto, el efecto del contrato social y sólo se la puede administrar legítimamente a quien lo haya suscripto y, en esta medida, tras haber roto en un momento dado ese pacto, acepte ahora que actúe contra él, sobre él o en referencia a él. El rey, en cambio, jamás suscribió el pacto social. No se trata entonces de aplicarle sus cláusulas internas o las que derivan de él. No se le puede aplicar ninguna ley del cuerpo social. Él es el enemigo absoluto y el cuerpo social en su totalidad debe considerarlo como tal. En consecuencia, hay que matarlo, como se mata a un enemigo o a un monstruo. Y además eso es demasiado, decía Saint-Just, porque si se pide a la totalidad del cuerpo social que mate a Luis XVI y se deshaga de él como su enemigo monstruoso, se exalta a aquél en su integridad contra el rey. Vale decir que, en cierto modo, se admite una simetría entre un individuo y el cuerpo social. Ahora bien, Luis XVI no reconoció jamás la existencia de este último y siempre que ejerció su poder lo hizo desconociéndola y aplicando ese poder a individuos particulares, como si el cuerpo social no existiera. En consecuencia, y como sufrieron el poder del monarca en tanto individuos y no como cuerpo social, tendrán que deshacerse de Luis XVI como individuo. Así pues, lo que debe servir como soporte a la desaparición del rey es una relación individual de hostilidad. Lo cual quiere decir, en términos claros, en el nivel de las estrategias políticas de la época, que era una manera de evitar, por supuesto, que la nación entera tuviera que pronunciarse sobre la suerte de Luis XVI. Pero en el plano de la teoría del derecho, esto significaba que cualquiera, aun sin el consentimiento general de los demás, tenía derecho a eliminarlo. Cualquiera podía matar al rey: “El derecho de los hombres contra la tiranía – dice Saint-Just– es un derecho personal”.

Creo que toda la discusión que se extendió desde fines de 1792 hasta principios de 1793 acerca del proceso al rey es muy importante, no sólo porque en ella vemos aparecer al primer gran monstruo jurídico, que es el enemigo político, que es el monarca, sino también porque todos esos razonamientos los vamos a encontrar trasladados y aplicados a un ámbito muy distinto, en el siglo XIX, y sobre todo en su segunda mitad, cuando el criminal de todos los días, el criminal cotidiano, a través de los análisis psiquiátricos, criminológicos, etcétera (desde Esquirol hasta Lombroso), sea caracterizado efectivamente como un monstruo. A partir de ese momento, el criminal monstruoso traerá aparejada la siguiente cuestión: ¿se le deben aplicar realmente las leyes? En cuanto ser de naturaleza monstruosa y enemigo de la sociedad entera, ¿no tiene ésta que deshacerse de él sin acudir siquiera al arsenal de las leyes? De hecho, el criminal monstruoso, el criminal nato, nunca suscribió el pacto social: ¿le competen efectivamente las leyes? ¿Hay que aplicárselas? Los problemas presentes en las discusiones referentes a la condena de Luis XVI, las formas de esta condena, vamos a verlos transpuestos a la segunda mitad del siglo XIX, con respecto a los criminales y los anarquistas, quienes también rechazan el pacto social, con respecto a los criminales monstruosos y a todos esos grandes nómades que giran en torno del cuerpo social pero a los que éste no reconoce como sus integrantes.

En esa época, hacía eco a esta argumentación jurídica toda una representación que es, me parece, igualmente importante; una representación caricaturesca, polémica, del rey monstruoso, del rey que es criminal por una especie de naturaleza contranatural, que se hace una con él. Es la época en que se plantea el problema del rey monstruoso, en que se escriben toda una serie de libros, verdaderos anales de los crímenes reales, desde Nemrod hasta Luis XVI, desde Brunegilda hasta María Antonieta. Es el libro, por ejemplo, de Levasseur sobre los Tigres coronados, el de Prudhomme sobre los Crímenes de las reinas de Francia, el de Mopinot, las Effrayantes histoires des crimes horribles qui ne sont communs qu’entre les familles des rois, que data de 1793 y es un texto muy interesante porque hace una especie de genealogía de la realeza. El autor dice que la institución real nació de la siguiente manera. En el origen de la humanidad había dos categorías de personas: quienes se dedicaban a la agricultura y la ganadería y quienes estaban obligados a proteger a las primeras, porque los animales salvajes y feroces amenazaban comerse a las mujeres y los niños, destruir las cosechas, devorar las manadas, etcétera. Por lo tanto, hacían falta cazadores, destinados a proteger a la comunidad de agricultores contra las fieras. Luego llegó un momento en que esos cazadores fueron tan eficaces que las fieras desaparecieron. En consecuencia, aquellos perdieron utilidad pero, preocupados por su inutilidad, que iba a privarlos de los privilegios de que disfrutaban como cazadores, se transformaron en bestias salvajes y se volvieron contra las personas a quienes protegían. Y a su turno, atacaron las manadas y las familias que debían resguardar. Fueron los lobos del género humano, los tigres de la sociedad primitiva. Los reyes no son otra cosa que esos tigres, esos cazadores de antaño que ocuparon el lugar de las fieras, en torno de las primeras sociedades. Es la época de todos esos libros sobre los crímenes de la realeza, y también la época en que Luis XVI y María Antonieta, como ustedes saben, son representados en los panfletos como la pareja monstruosa, ávida de sangre, a la vez chacal y hiena. Y todo esto, cualquiera sea el carácter de pura coyuntura de esos textos e independientemente de su énfasis, es sin embargo importante, a causa de la inscripción dentro de la figura del monstruo humano de cierta cantidad de temas que no se borrarán a lo largo de todo el siglo XIX. Esta temática del monstruo humano va a cristalizarse sobre todo alrededor de María Antonieta, que acumula, en los panfletos de la época, varios rasgos propios de la monstruosidad. Desde luego, es en primer lugar y esencialmente extranjera, es decir que no forma parte del cuerpo social. Por lo tanto, con respecto al cuerpo social del país en que reina, es la fiera y, en todo caso, el ser en estado de naturaleza. Además, es la hiena, la ogresa, “la hembra del tigre” que –dice Prudhomme– “una vez que ha visto […] sangre, ya no puede saciarse con ella”. Entonces, todo el aspecto caníbal, antropofágico del soberano ávido de la sangre de su pueblo. Y además, es también la mujer escandalosa, la mujer desenfrenada, que se entrega a la licencia más extremada, y esto, en dos formas privilegiadas. En primer lugar, el incesto; porque en los textos, esos panfletos que se leen sobre ella, nos enteramos de que, cuando era aún muy niña, fue desflorada por su hermano José II; se convirtió en la amante de Luis XV; luego fue la querida de su cuñado, por lo que el delfín es, me parece, hijo del conde de Artois. Les cito uno de esos textos para darles una idea de esta temática, un texto que tomo de La Vie privée, libertine et scandaleuse de Marie-Antoinette, aparecido en el año I, referido, justamente, a las relaciones entre María Antonieta y José II:

“Fue el más ambicioso de los soberanos, el hombre más inmoral, el hermano de Leopoldo, en definitiva, quien gozó de las primicias de la reina de Francia. Y la introducción del priapo imperial en el canal austríaco acumuló en él, por así decirlo, la pasión del incesto, los gozos más sucios, el odio a Francia, la aversión a los deberes de esposa y madre; en una palabra, todo lo que rebaja a la humanidad al nivel de las bestias feroces.”

Así pues, tenemos a la incestuosa y, junto a ella, la otra gran transgresión sexual: es homosexual. También, en este caso, relación con las archiduquesas, sus hermanas y primas, relaciones con las mujeres de su entorno, etcétera. La pareja antropofagia/incesto, los dos grandes consumos prohibidos, me parece característica de esta primera presentación del monstruo en el horizonte de la práctica, el pensamiento y la imaginación jurídica de fines del siglo XVIII. Con esto: que en esa primera figura del monstruo, María Antonieta, la figura del desenfreno, de la licencia sexual y, en particular, del incesto, me parece el tema dominante.

Pero, enfrente del monstruo real, y en la misma época, en la literatura contraria, es decir, la literatura antijacobina, contrarrevolucionaria, vamos a encontrar la otra gran figura del monstruo. Y esta vez, no el monstruo por abuso de poder, sino el monstruo que rompe el pacto social por medio de la revuelta. En cuanto revolucionario y ya no en cuanto rey, el pueblo va a ser precisamente la imagen invertida del monarca sanguinario. Va a ser la hiena que ataca el cuerpo social. Y en la literatura monárquica, católica, etcétera, y también inglesa de la época de la revolución, tenemos una especie de imagen invertida de esa María Antonieta representada por los panfletos jacobinos y revolucionarios. Vemos el otro perfil del monstruo esencialmente en referencia a las masacres de septiembre: el monstruo popular, el que rompe el pacto social, en cierta forma por abajo, mientras que María Antonieta y el soberano lo rompían por arriba. En su descripción de esas masacres, Madame Roland, por ejemplo, decía: “Si conocieseis los espantosos detalles de las expediciones! Las mujeres brutalmente violadas antes de ser desgarradas por esos tigres, las tripas cortadas ostentadas como condecoraciones, sangrientas carnes humanas devoradas!”. Barruel cuenta la historia de cierta condesa de Pérignon que habría sido asada en la plaza Dauphine con sus dos hijas, y seis sacerdotes a quienes también habrían quemado vivos en el lugar, por haberse negado a comer el cuerpo asado de la condesa. Relata, igualmente, que en el Palacio Real pusieron en venta pasteles de carne humana. Bertrand de Molleville y Maton de la Varenne cuentan toda una serie de episodios: la famosa historia de Mademoiselle de Sombreuil, que bebe un vaso de sangre para salvar la vida de su padre, o la del hombre a quien obligaron a tomar la sangre extraída del corazón de un joven para salvar a sus dos amigos; y también la de los masacradores de septiembre que presuntamente bebieron el aguardiente en que Manuel habría echado pólvora de cañón y comieron pequeños panes remojados en las heridas. Tenemos también la figura del licencioso y antropófago, pero en la que la antropofagia se impone al desenfreno. Los dos temas, prohibición sexual y prohibición alimentaria, se anudan por tanto de una manera muy clara en esas dos grandes primeras figuras del monstruo y el monstruo político.

Estas dos figuras del monstruo – el de abajo y el de arriba; el monstruo antropófago, que está representado sobre todo en la figura del pueblo sublevado, y el monstruo incestuoso, representado principalmente por la figura del rey– son importantes, porque vamos a reencontrarlas en el fondo de la temática jurídico médica del monstruo en el siglo XIX. En su gemelidad misma, son dos figuras que van a frecuentar la problemática de la individualidad anormal. No hay que olvidar, en efecto, que los primeros grandes casos de medicina legal, a fines del siglo XVIII y, sobre todo, a principios del XIX, no fueron en absoluto ejemplos de crímenes cometidos en estado de locura flagrante y manifiesta. No es eso lo que constituye un problema. Lo que sí lo es, lo que fue el punto de formación de la medicina legal, es justamente la existencia de esos monstruos, a quienes se reconoce como tales precisamente porque eran a la vez incestuosos y antropófagos, o bien en la medida en que transgredían las dos grandes prohibiciones, la alimentaria y la sexual. El primer monstruo registrado, como saben, es una mujer de Sélestat cuyo caso analizó Jean-Pierre Peter en una revista de psicoanálisis; la mujer de Sélestat, que había matado a su hija, la descuartizó y condimentó el muslo con repollo blanco, en 1817. Es también el caso de Léger, ese pastor al que su soledad devolvió al estado de naturaleza y que mató a una niña, la violó, cortó sus órganos sexuales y se los comió, y le arrancó el corazón para chuparlo. Es asimismo, hacia 1825, el asunto del soldado Bertrand, quien abría las tumbas del cementerio de Montparnasse, sacaba los cadáveres de las mujeres, los violaba y, a continuación, los abría con un cuchillo y colgaba sus entrañas como guirnaldas en las cruces de las tumbas y las ramas de los cipreses. Esto, esas figuras, fueron los puntos de organización, de desencadenamiento de toda la medicina legal: figuras, por lo tanto, de la monstruosidad, de la monstruosidad sexual y antropofágica. Estos temas, que con la doble figura del transgresor sexual y el antropófago van a cubrir todo el siglo XIX, los encontraremos constantemente en los confines de la psiquiatría y el derecho penal y darán su dimensión a esas grandes figuras de la criminalidad de fines de siglo. Es Vacher en Francia, es el Vampiro de Düsseldorf en Alemania; es, sobre todo, Jack el Destripador en Inglaterra, que presentaba la ventaja, no sólo de destripar a las prostitutas, sino de estar probablemente vinculado por un parentesco muy directo con la reina Victoria. Por eso, la monstruosidad del pueblo y la monstruosidad del rey se reunían en su turbia figura.

Estas dos figuras, la del antropófago –monstruo popular– y la del incestuoso –monstruo principesco–, sirvieron a continuación como grilla de inteligibilidad, vía de acceso a varias disciplinas. Evoco, desde luego, la etnología, tal vez no entendida como práctica sobre el terreno, sino al menos como reflexión académica sobre las poblaciones llamadas primitivas. Lo que subyace a su problemática son esos temas de la antropofagia y el incesto. El totemismo como signo de interrogación de las sociedades primitivas; ¿qué tenemos con él? Pues bien, el problema de la comunidad de sangre, del animal portador de los valores del grupo, portador de su energía y vitalidad, de su vida misma. Es el problema del consumo ritual de este animal. Por tanto, de la absorción del cuerpo social por cada uno, o bien de la absorción de cada uno por la totalidad del cuerpo social. Lo que se lee detrás del totemismo, incluso a los ojos de Durkheim, es una antropofagia ritual como momento de exaltación de la comunidad, y esos momentos son para él simplemente momentos de intensidad máxima, que no hacen más que escandir un estado en cierto modo estable y regular del cuerpo social. Estado estable, ¿que se caracteriza por qué? Por el hecho, justamente, de que la sangre de la comunidad está vedada, no se puede tocar a la gente perteneciente a ella, y, en particular, no se puede tocar a las mujeres. El gran festín totémico, el gran festín asediado por la antropofagia, no hace sino escandir, de una manera regular, una sociedad presidida por la ley de la exogamia, es decir, de la prohibición del incesto. Comer de vez en cuando el alimento absolutamente prohibido, vale decir, al hombre mismo, y, además, vedarse uno mismo, de una manera regular, el consumo de sus propias mujeres: sueño de la antropofagia, rechazo del incesto. Sin duda son estos dos problemas los que organizaron para Durkheim, y después de él en otros lugares, todo el desarrollo de esta disciplina. ¿Qué comes y con quién no te casas? ¿Con quién tienes lazos de sangre y qué tienes derecho a cocinar? Alianza y cocina: como muy bien saben, son cuestiones que frecuentan aún hoy la etnología teórica y académica.

Con estas cuestiones, a partir de estas cuestiones del incesto y la antropofagia, se abordan todos los pequeños monstruos de la historia, todos esos bordes exteriores de la sociedad y la economía que constituyen las sociedades primitivas. En términos generales, podríamos decir lo siguiente. Los antropólogos y los teóricos de la antropología que privilegian el punto de vista del totemismo, es decir, en definitiva, el de la antropofagia, terminan por producir una teoría etnológica que lleva a una extrema disociación y distanciamiento con respecto a nuestras sociedades, porque se las remite precisamente a su antropofagia primitiva. Es el caso de Lévy-Bruhl. Después, al contrario, si uno asimila los fenómenos del totemismo a las reglas de la alianza, es decir, si disuelve el tema de la antropofagia para privilegiar el análisis de las reglas de la alianza y la circulación simbólica, produce una teoría etnológica que es una teoría de la inteligibilidad de las sociedades primitivas y de la recalificación del sedicente salvaje. Luego de Lévy-Bruhl, Lévi-Strauss. Pero, como podrán advertir, de todas maneras siempre estamos atrapados en la tenaza canibalismo/incesto, es decir, en la dinastía de María Antonieta. El gran exterior, la gran alteridad que nuestra interioridad jurídico política define, desde el siglo XVII, es, pese a todo, el canibalismo y el incesto.

Lo que vale para la etnología, ustedes saben que vale, desde luego y a fortiori, para el psicoanálisis; puesto que si la antropología siguió una línea inclinada que la condujo del problema, históricamente primordial para ella, del totemismo, es decir, de la antropofagia, al más reciente de la prohibición del incesto, puede decirse que la historia del psicoanálisis se hizo en sentido inverso, y que la grilla de inteligibilidad que Freud planteó para la neurosis es la del incesto. Incesto: crimen de los reyes, crimen de la demasía de poder, crimen de Edipo y su familia. Es la inteligibilidad de la neurosis. Luego siguió la grilla de inteligibilidad de la psicosis, con Melanie Klein. Grilla que se formó a partir de qué? Del problema de la devoración, de la introyección de los buenos y malos objetos, del canibalismo; ya no crimen de los reyes, sino de los hambrientos.

Me parece que el monstruo humano, que la nueva economía del poder punitivo comenzó a dibujar en el siglo XVIII, es una figura en que se combinan fundamentalmente los grandes temas del incesto de los reyes y el canibalismo de los hambrientos. Son estos dos temas, constituidos a fines del siglo XVIII en el nuevo régimen de la economía de los castigos y en el contexto particular de la Revolución Francesa, con las dos grandes formas del fuera de la ley según el pensamiento burgués y la política burguesa, vale decir, el soberano despótico y el pueblo sublevado; son estas dos figuras las que ahora vemos recorrer el campo de la anomalía. Los dos grandes monstruos que velan en el dominio de la anomalía y que aún no se han dormido – la etnología y el psicoanálisis dan fe de ello– son los dos grandes sujetos del consumo prohibido: el rey incestuoso y el pueblo caníbal.

El cargo El monstruo moral, por Michel Foucault apareció primero en Bloghemia.

15 May 06:49

“Exploiting people breaks you”

by Hasan Minhaj
15 May 06:27

La Psicología de las Personas que Son Demasiado Conscientes

by La Psicología Invisible

¿Ser demasiado consciente es un don… o una trampa psicológica silenciosa?

Muchas personas admiran a quienes perciben más que los demás.
Pero la psicología de las personas demasiado conscientes suele esconder algo mucho más agotador:
sobreanálisis constante, hipervigilancia, sensibilidad emocional extrema y una mente que nunca termina de apagarse.

En este video exploramos la psicología de las personas que son demasiado conscientes y cómo rasgos como el overthinking, la empatía excesiva o la necesidad de analizarlo todo pueden terminar drenando tu energía mental sin que te des cuenta.

También veremos por qué esto suele desarrollarse desde la infancia, cómo afecta a las relaciones, al cuerpo y a la ansiedad… y qué puedes hacer para dejar de cargar con todo lo que sientes y percibes.

Porque la clave no es dejar de sentir o pensar profundo.
La clave es aprender a vivir sin que tu propia mente te consuma.

📲 Instagram:
https://instagram.com/lapsicologiainvisible_

⏳ Capítulos:
00:00 - La mente que nunca descansa
01:41 - El origen de la hipervigilancia
03:14 - Las señales de una persona demasiado consciente
05:11 - Cuando el cuerpo entra en alerta constante
07:03 - Cómo dejar de cargar con todo

📚 Referencias:
• Highly Sensitive Person (HSP) y sensibilidad de procesamiento sensorial
• Hipervigilancia y detección de amenaza en neurociencia
• Metacognición y pensamiento analítico constante
• Empatía cognitiva y neuronas espejo
• Interocepción y bucles de ansiedad
• Psicología del trauma y mecanismos de supervivencia

⚠️ Este contenido tiene fines educativos e informativos y no sustituye ayuda psicológica o profesional.

#psicologia #sobrepensar #hipervigilancia #ansiedad #psicologiaexplicada
15 May 06:23

Vienen a cobrarnos las pensiones

by Fino
15 May 06:21

“Es un 4 pero trabaja en Deloitte”

by Fino
15 May 06:20

Despedido por poner el ‘Cara al Sol’ en su trabajo.

by Fino

Despedido por poner el 'Cara al Sol' en su trabajo.

Un polémico episodio en un Burger King de Asturias ha terminado abriendo un nuevo debate jurídico sobre los límites de los despidos disciplinarios en España. Un sonido nada habitual comenzó a sonar por los altavoces del local. No se trataba de una promoción, ni de una llamada para los clientes, era el “Cara al sol”, el himno de la Falange. Un trabajador usó los altavoces del local donde prestaba sus servicios para difundir esta canción, causando la indignación de los clientes, hasta el punto de que uno de ellos grabó lo ocurrido y lo denunció en redes sociales, provocando el despido del trabajador. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha declarado improcedente su despido al considerar que las 24 horas concedidas para defenderse -plazo fijado por el Supremo- antes de ser cesado no garantizaban una audiencia activa y real. @larazon

Despedido por poner el 'Cara al Sol' en su trabajo.

Ver post completo: Despedido por poner el ‘Cara al Sol’ en su trabajo.

15 May 06:17

¿Cómo no se han llevado a Yolanda Diaz, Irene Montero, Pilar Alegria, Ione Belarra, Rita Maestre, Marisú Montero, Ana Redondo, Begoña Gómez, Margarita Robles y a Sara Santaolalla a este sarao?

by Fino
15 May 06:16

“Fin al boicot del trabajo de los periodistas”

by Fino

"Fin al boicot del trabajo de los periodistas"

"Fin al boicot del trabajo de los periodistas"

"Fin al boicot del trabajo de los periodistas" "Fin al boicot del trabajo de los periodistas"

"Fin al boicot del trabajo de los periodistas"

¿Cuántos ‘bienpagaos’ tenemos en este país?

@TuiteroMartin

Ver post completo: “Fin al boicot del trabajo de los periodistas”

15 May 06:15

El Niño Rodríguez, en el diario Clarín  [web]

El Niño Rodríguez, en el diario Clarín  [web]

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15 May 06:15

Javitxuela, en El Estafador  [web]  [twitter]  [instagram]  [facebook]

Javitxuela, en El Estafador  [web]  [twitter]  [instagram]  [facebook]

[web] [instagram]

15 May 06:15

Buenos días.

by Fino

Buenos días.

@Mubrutico

Ver post completo: Buenos días.

15 May 06:14

Common DevOps Mistakes and How to Avoid Them — Tips for Startups

by Tolani Akintayo

Most DevOps engineers don't fail because they lack knowledge about tools. They fail because nobody told them what not to do before they got into production.

Startup environments make this worse. The pressure to ship fast, the small team sizes, and the absence of senior engineers to review your decisions means mistakes happen quietly until they become outages, data loss events, or security incidents that cost the company thousands of dollars and weeks of recovery time.

This article is a direct breakdown of the ten most costly DevOps mistakes engineers make early in their careers at startups. For each mistake, you will get the real-world scenario, the business impact, and the concrete fix you can apply immediately.

Whether you are setting up your first production environment or auditing an existing one, this guide will help you build systems that are reliable, secure, and aligned with what the business actually needs.

Table of Contents

Who This Article Is For

  • Early-career DevOps and cloud engineers who are building or maintaining production infrastructure at a startup.

  • Backend developers who have recently taken on DevOps responsibilities.

  • Engineers joining a startup who want to understand what operational discipline actually looks like in a fast-moving environment.

You do not need to be an expert in any specific tool to follow this article. The focus is on decision-making patterns and operational discipline, not tool configuration.

Why Startups Are a Different Environment

Before getting into the mistakes, you have to understand why startups produce them in the first place.

diagram showing the startup DevOps reality, a single engineer handling infra, CI/CD, security, monitoring, and deployment pipelines simultaneously

In a large company, you typically have dedicated security engineers, an SRE team, a platform team, and multiple reviewers for every infrastructure change. In a startup, you mostly likely have one engineer responsible for all of that simultaneously.

This creates four specific pressure points:

  1. Speed pressure. The business needs features shipped now. Operational discipline gets treated as optional because nobody is watching closely yet.

  2. Budget constraints. Every infrastructure decision has a direct impact on company runway. Engineers optimize for the cheapest option rather than the most reliable one.

  3. Absent guardrails. There is no senior engineer reviewing your Terraform plans. There is no security audit before launch. The absence of immediate consequences can make bad decisions feel like good ones.

  4. Constantly changing requirements. The architecture you design today may need to support a completely different product in six months. None of these pressures are excuses for poor decisions. But understanding them helps you see why the following mistakes happen so consistently.

Mistake 1: Deploying Without Understanding What You're Deploying

The Scenario

A junior engineer is asked to deploy the company's Node.js API to AWS. They find a tutorial for Elastic Beanstalk, follow it, and it works. Two weeks later, traffic increases. They try to scale "the same way as in the tutorial." The application goes down. They cannot debug it because they never understood what the deployment was actually doing.

The Business Impact

When production breaks and the person who deployed the system cannot explain how it works, diagnosis takes hours instead of minutes. The longer the incident runs, the higher the cost in customer trust, team morale, and potentially direct revenue loss.

The Fix

Before you deploy anything to production, you should be able to answer these five questions in writing:

  1. What compute type is running my code? (EC2, Lambda, Fargate, container?)

  2. How does a new version replace the old one? (Rolling? Blue/green? All-at-once?)

  3. Where does configuration and secrets come from? (SSM? Secrets Manager? Environment file?)

  4. What downstream services depend on this? (Database connections? Other APIs? Cache?)

  5. How do I roll back in under five minutes if this breaks?

If you cannot answer all five, do not deploy until you can. The tutorial that got it running is not the documentation for how it operates.

"It is better to spend two hours understanding a system before deploying it than two days debugging it after something breaks."

Personally, when learning a new technology, tool, or implementing something I have not worked with before, I usually focus on three core questions: What, Why, and How.

  • The first question is: What is this technology or concept about?
    This helps me build a solid foundation by doing deep research, studying the official documentation, understanding the core principles, and sometimes even learning the history behind the tool or technology. I believe having a well-grounded understanding before implementation is very important.

  • The second question is: Why do we need it?
    I try to understand the value the technology brings, why it should be implemented, what problem it solves, and how it benefits the team or organization. This helps me make informed technical decisions instead of just implementing tools without understanding their purpose.

  • The third question is: How should it be implemented?
    There are usually multiple approaches to solving a problem or implementing a technology, so I focus on understanding the best and most practical approach based on the use case and expected outcome.

This structured approach has helped me learn new technologies quickly, adapt fast, and implement solutions effectively in real-world environments.

Mistake 2: Using Production as a Development Environment

The Scenario

To save time, an engineer tests a new deployment script directly in the production AWS account. They accidentally run a command that terminates the production database instance. Automated backups exist but were misconfigured. Six hours of customer data is unrecoverable.

This scenario happens more often than you would expect. The reasoning is always the same: "It will only take a minute."

The Business Impact

A single test-in-production incident can result in data loss, hours of downtime, and a customer communication crisis. In a startup, that can permanently damage the company's reputation before it has had the chance to build one.

The Fix

You need at minimum three separate environments and ideally three separate AWS accounts:

Environment Purpose Access Level
dev Break things freely. No real data. Engineers have broad access
staging Mirror of production. Final verification. Controlled access
production Real customers. Real data. MFA required. No manual deployments.

Using separate AWS accounts (not just separate VPCs) gives you account-level isolation. A permission error in the dev account cannot accidentally touch production infrastructure at the API level.

Infrastructure as Code (Terraform or CloudFormation) makes this affordable, you write the configuration once and apply it three times with different variable files.

# terraform/environments/prod/main.tf
module "app" {
  source      = "../../modules/app"
  environment = "production"
  instance_type = "t3.medium"
  db_instance_class = "db.t3.medium"
  multi_az          = true
}
# terraform/environments/staging/main.tf
module "app" {
  source      = "../../modules/app"
  environment = "staging"
  instance_type = "t3.small"
  db_instance_class = "db.t3.small"
  multi_az          = false
}

The module is the same. The environment-specific variables are different. Separate environments are not a luxury, they are the minimum operating standard for any team running real software.

Mistake 3: Hardcoding Secrets and Credentials

The Scenario

A new engineer joins a startup and clones the repository. Inside they find a .env file committed to Git containing the production database password, the Stripe secret key, and an AWS access key with admin permissions. The repository has been public for six months.

GitHub's automated secret scanning never triggered because the secrets were inside a .env file rather than raw in the code. The credentials had been valid and actively used for over six months.

The Business Impact

Automated scanners run by attackers find exposed credentials within minutes of them being pushed to a public repository. A single exposed AWS access key with admin permissions can result in:

  • Crypto-mining workloads generating thousands of dollars in cloud bills overnight

  • Complete exfiltration of customer data from every S3 bucket

  • Privilege escalation: the attacker creates new admin users and locks you out of your own account

  • AWS account suspension while the investigation runs

According to GitHub's annual security report, millions of secrets are exposed in public repositories every year. The average time to detect a compromised cloud credential is 197 days.

The Fix

Step 1: Never commit secrets to Git. Not temporarily. Not in a branch. Not in a private repository.

Step 2: Add .gitignore before you create the first file. Check in the .gitignore with the first line of code before any .env files exist.

# .gitignore
.env
.env.*
*.pem
*.key
secrets/

Step 3: Use AWS Secrets Manager or SSM Parameter Store for all production secrets. Your application reads secrets at runtime:

# Python example — fetch secret at runtime, never at build time
import boto3
import json
 
def get_secret(secret_name: str, region: str = "us-east-1") -> dict:
    client = boto3.client("secretsmanager", region_name=region)
    response = client.get_secret_value(SecretId=secret_name)
    return json.loads(response["SecretString"])
 
# Usage
db_config = get_secret("prod/myapp/database")
DATABASE_URL = db_config["connection_string"]

Step 4: Scan your existing repositories immediately. You may already have a problem:

# Install trufflehog to scan for exposed secrets in your repo history
pip install trufflehog
 
# Scan the entire commit history of your repository
trufflehog git file://.
 
# Or scan a remote GitHub repo
trufflehog github --repo https://github.com/your-org/your-repo

Step 5: Add a pre-commit hook to prevent future accidents:

pip install pre-commit
# .pre-commit-config.yaml
repos:
  - repo: https://github.com/awslabs/git-secrets
    rev: master
    hooks:
      - id: git-secrets
  - repo: https://github.com/Yelp/detect-secrets
    rev: v1.4.0
    hooks:
      - id: detect-secrets
pre-commit install
# Now the hook runs before every commit and blocks detected secrets

There is no recovery from a publicly exposed database password. The fix takes ten minutes upfront. The incident takes weeks.

Mistake 4: Overengineering for Problems You Don't Have Yet

The Scenario

A five-person startup with 200 users decides to build a microservices architecture on Kubernetes because "Netflix uses it." They spend three months setting up Kubernetes, Istio service mesh, ArgoCD, Vault, Prometheus, and Grafana. Their product has not shipped a new feature in three months. A competitor with a monolith on a single EC2 instance shipped twelve new features in the same period.

The Business Impact

Every layer of infrastructure you add is a layer that can break, a layer that requires expertise to operate, and a layer that slows down every future change. Kubernetes is the right answer for organizations with the scale and team size to operate it. For a five-person startup, it is an expensive distraction.

Premature complexity does not just cost engineering time. It costs the competitive advantage that speed provides in the early stage.

The Fix

Match your infrastructure to your actual stage:

Scale Right Infrastructure Cost Range
1–1,000 users Single EC2 + RDS + Nginx reverse proxy $20–50/month
1K–50K users Auto-scaling group, RDS Multi-AZ, ALB, basic CI/CD $200-500/month
50K–500K users ECS Fargate, RDS read replicas, ElastiCache, full observability $1K-5K/month
500K+ users Multi-region, managed Kubernetes, dedicated SRE $10K+/month

The question to ask before every infrastructure decision is: "What specific, measurable problem does this solve today that my current setup cannot solve?"

Amazon, Netflix, and Uber did not start with microservices. They started with monoliths and extracted services only when the monolith became the actual bottleneck. You are not Netflix. You are solving the problems in front of you today.

Use managed services wherever possible, RDS instead of self-hosted Postgres, Fargate instead of self-managed Kubernetes, ElastiCache instead of self-hosted Redis. Managed services let your team focus on the product instead of the infrastructure.

Mistake 5: No Observability Before Launch

The Scenario

A startup's checkout flow breaks on a Friday evening. Users are abandoning their carts and the company is losing revenue. The DevOps engineer finds out 45 minutes later because a customer sent a direct message to the CEO on Twitter.

The engineer has no dashboards, no log aggregation, and no alerting. They SSH into the production server and scroll through raw log files. Two hours later, they find the issue: a database connection pool was exhausted by a memory leak introduced in that morning's deployment.

Business Impact

Without observability:

  • You find out about production problems from users, not from your systems

  • Incidents take 10x longer to resolve because diagnosis is guesswork

  • You cannot tell whether a deployment improved or degraded performance

  • You have no data for making better architecture decisions

The Fix

Implement the four golden signals before any service goes to production. These come from Google's Site Reliability Engineering book:

  1. Latency: How long requests take to complete (p50, p95, p99)

  2. Traffic: How many requests per second the system is handling

  3. Errors: The rate of failed requests (5xx responses per minute)

  4. Saturation: How close the system is to its limits (CPU, memory, connection pool)

Here is a minimal CloudWatch alarm setup using the AWS CLI:

# Alert when error rate exceeds 1% for 5 consecutive minutes

aws cloudwatch put-metric-alarm \
  --alarm-name "high-error-rate-production" \
  --alarm-description "Error rate exceeded 1% for 5 minutes" \
  --metric-name "5XXError" \
  --namespace "AWS/ApplicationELB" \
  --statistic "Average" \
  --period 60 \
  --evaluation-periods 5 \
  --threshold 0.01 \
  --comparison-operator "GreaterThanOrEqualToThreshold" \
  --alarm-actions "arn:aws:sns:us-east-1:123456789:pagerduty-production" \
  --dimensions Name=LoadBalancer,Value=app/my-alb/1234567890abcdef

Every application should also expose a /health endpoint that returns 200 OK when healthy:

# FastAPI example

from fastapi import FastAPI
from sqlalchemy import text
 
app = FastAPI()
 
@app.get("/health")
async def health_check():
    # Check database connectivity
    try:
        db.execute(text("SELECT 1"))
        db_status = "healthy"
    except Exception:
        db_status = "unhealthy"
 
    return {
        "status": "healthy" if db_status == "healthy" else "degraded",
        "database": db_status,
        "version": os.getenv("APP_VERSION", "unknown")
    }

Your load balancer checks this endpoint. Your uptime monitor checks it. You check it after every deployment.

You do not get to say a system is working unless you have data to prove it. "Nobody complained" is not the same as "nothing is broken."

Mistake 6: Treating Security as a Final Step

The Scenario

A startup rushes to launch their MVP. Security reviews are "planned for after launch." Six months later, a potential enterprise customer requires a security audit before signing a contract. The audit reveals:

  • S3 buckets publicly accessible by default

  • EC2 instances with port 22 open to 0.0.0.0/0

  • IAM users with AdministratorAccess for the entire team

  • No encryption on the database at rest

  • JWT secrets hardcoded in environment variables The audit fails. The enterprise deal worth $120,000 annually is lost. Remediation takes four weeks of engineering time.

The Business Impact

Security debt is the most expensive technical debt you can accumulate. Unlike performance debt that degrades gradually, security vulnerabilities cause sudden, catastrophic events: data breaches, ransomware, account takeovers, and regulatory fines. At a startup, any one of these can end the company.

The Fix

Apply these six security controls before the first line of production code ships:

1. Principle of Least Privilege every IAM role gets only what it needs:

One of the most common security mistakes in AWS is granting roles more permissions than they need either out of convenience (s3:*) or uncertainty about what the service actually requires. This creates unnecessary risk: if a role is compromised, the attacker inherits every permission you granted.

The fix is simple: look at what your service actually does, then write a policy that allows exactly that.

If your app uploads and reads files from a specific S3 bucket, the policy should say exactly that:

{
  "Version": "2012-10-17",
  "Statement": [
    {
      "Effect": "Allow",
      "Action": [
        "s3:GetObject",
        "s3:PutObject"
      ],
      "Resource": "arn:aws:s3:::my-app-uploads/*"
    }
  ]
}

Notice the Resource is scoped to my-app-uploads/* not all S3 buckets. And the Action list covers only GetObject and PutObject not DeleteObject, not s3:*. If the service gets compromised, the attacker can read and write to that one bucket. That is it. The rest of your account is untouched.

2. Block all S3 public access by default:

AWS S3 buckets are private by default when created but that can be overridden at the bucket level, the object level, or through a bucket policy. Misconfigured S3 buckets are one of the most common causes of data breaches, and they are almost always accidental.

The safest approach is to enable the "Block Public Access" setting at the account level, which overrides all other settings and prevents any bucket from being made public even if someone tries:

aws s3api put-public-access-block \
  --bucket my-app-bucket \
  --public-access-block-configuration \
    "BlockPublicAcls=true,IgnorePublicAcls=true,BlockPublicPolicy=true,RestrictPublicBuckets=true"

Run this for every bucket you create. Better yet, enable it at the AWS account level so it applies automatically to all future buckets by default.

3. Never open SSH to the internet, use AWS Systems Manager Session Manager instead:

Port 22 open to 0.0.0.0/0 is an attack surface that exists on thousands of AWS instances right now. Brute-force bots scan the internet continuously looking for open SSH ports. Even with a strong key, the exposure is unnecessary because AWS provides a better alternative.

AWS Systems Manager Session Manager gives you full shell access to any EC2 instance without opening a single inbound port on the security group. There is no port to scan, no port to attack, and every session is logged automatically to CloudTrail:

# Start a session on an EC2 instance without port 22 open
aws ssm start-session --target i-0123456789abcdef0

To use Session Manager, the EC2 instance needs the SSM Agent installed (included by default on Amazon Linux 2 and Ubuntu 20.04+) and an IAM instance profile with the AmazonSSMManagedInstanceCore policy attached. Once that is set up, you can close port 22 on the security group entirely.

4. Enable MFA for all IAM users and enforce it via policy:

A leaked IAM username and password with no MFA is a fully compromised account. Multi-factor authentication is the single most effective control against credential theft, and it costs nothing to enable.

Enforce it through an IAM policy that denies all actions when MFA is not present, except the actions needed to set up MFA in the first place. This means even if a set of credentials is stolen, the attacker cannot do anything without the second factor.

The AWS documentation provides the Complete Deny Without MFA Policy, attach it to every IAM user or group in your account. This is a one-time setup that permanently raises your account's security baseline.

5. Enable CloudTrail in all regions:

Without CloudTrail, you have no record of who did what in your AWS account. If a credential is compromised, you cannot investigate what the attacker accessed. If an engineer accidentally deletes a resource, you cannot trace it. You are operating blind.

CloudTrail logs every AWS API call who made it, from which IP, at what time, and what the response was. Enable it across all regions so activity in regions you do not actively use is also captured:

aws cloudtrail create-trail \
  --name production-audit-trail \
  --s3-bucket-name my-cloudtrail-logs \
  --is-multi-region-trail \
  --enable-log-file-validation

The --enable-log-file-validation flag generates a digest file for each log that lets you verify the log has not been tampered with, this is important if you ever need to use these logs in a security investigation or compliance audit. Once this is running, every AssumeRole, every DeleteBucket, and every RunInstances call in your account is permanently recorded.

6. Run AWS Security Hub from day one:

Most teams only discover security misconfigurations after a breach or a compliance audit. Security Hub inverts this, it continuously scans your AWS environment against industry-standard frameworks (CIS AWS Foundations Benchmark, AWS Foundational Security Best Practices) and surfaces findings before they become incidents.

Enabling it takes a single command:

aws securityhub enable-security-hub

Within minutes, Security Hub gives your account a compliance score and a prioritized list of findings. A finding might tell you that a security group has port 22 open to the world, that an S3 bucket has logging disabled, or that root account credentials were recently used. Each finding includes the affected resource and a remediation guide.

Treat every Security Hub finding the same way you treat a production bug: assign it a priority, assign an owner, and close it. A finding sitting unaddressed for 30 days is a known vulnerability you chose to leave open.

Mistake 7: Manual Deployments in Production

The Scenario

A startup's deployment process is documented in a Notion page that is four months out of date. It involves SSH-ing into the server, running git pull, running npm install, and restarting the PM2 process. Different engineers do it slightly differently. One engineer, rushing a late-night release, skips npm install. The application starts crashing because a new dependency is missing.

The Business Impact

Manual deployment processes are inherently unreliable. Humans under pressure skip steps, perform steps in the wrong order, and remember procedures differently. Every manual step in a production deployment process is a scheduled incident waiting for the right moment of stress.

The Fix

If a deployment step is performed manually more than twice, it needs to be automated. Here is a minimal but complete GitHub Actions deployment workflow for an ECS Fargate service:

# .github/workflows/deploy.yml
name: Deploy to Production
 
on:
  push:
    branches:
      - main
 
permissions:
  id-token: write   # Required for OIDC authentication with AWS
  contents: read
 
jobs:
  deploy:
    runs-on: ubuntu-latest
    environment: production
 
    steps:
      - name: Checkout code
        uses: actions/checkout@v4
 
      - name: Configure AWS credentials via OIDC
        uses: aws-actions/configure-aws-credentials@v4
        with:
          role-to-assume: ${{ secrets.AWS_DEPLOY_ROLE_ARN }}
          aws-region: us-east-1
 
      - name: Login to Amazon ECR
        id: login-ecr
        uses: aws-actions/amazon-ecr-login@v2
 
      - name: Build and push Docker image
        id: build
        env:
          ECR_REGISTRY: ${{ steps.login-ecr.outputs.registry }}
          IMAGE_TAG: ${{ github.sha }}
        run: |
          docker build -t \(ECR_REGISTRY/my-app:\)IMAGE_TAG .
          docker push \(ECR_REGISTRY/my-app:\)IMAGE_TAG
          echo "image=\(ECR_REGISTRY/my-app:\)IMAGE_TAG" >> $GITHUB_OUTPUT
 
      - name: Deploy to Amazon ECS
        uses: aws-actions/amazon-ecs-deploy-task-definition@v1
        with:
          task-definition: task-definition.json
          service: my-app-service
          cluster: production
          wait-for-service-stability: true

Notice wait-for-service-stability: true. Without this, the workflow reports success the moment ECS accepts the new task definition before the containers are actually healthy. With it, the workflow fails if the new containers crash. You want to know immediately, not discover it from user reports thirty minutes later.

Mistake 8: No Disaster Recovery Plan

The Scenario

A startup's production database runs on a single RDS instance with no Multi-AZ configuration. Automated backups are enabled but have never been tested. The EBS volume backing the instance fails. AWS provisions a new instance from the last snapshot, which is 18 hours old. 18 hours of customer data is permanently lost.

The startup had no disaster recovery plan, no tested recovery procedure, and no communication template ready for customers.

The Business Impact

The question is not whether your infrastructure will fail. It will fail. Every database, every server, every availability zone experiences failures. The question is whether you have a tested plan for when it does.

Data loss of any magnitude is serious. For startups that handle financial data, healthcare data, or anything under GDPR, even partial data loss can trigger regulatory consequences.

The Fix

Define your RTO and RPO before you design anything:

  • RTO (Recovery Time Objective): How long can the business survive without this system? A payment API might have an RTO of 15 minutes. An internal analytics dashboard might have an RTO of 4 hours.

  • RPO (Recovery Point Objective): How much data loss is acceptable? Zero means real-time replication. One hour means hourly snapshots are sufficient. This directly determines your backup frequency and architecture.

Enable RDS Multi-AZ for all production databases:

# Terraform
resource "aws_db_instance" "production" {
  identifier        = "prod-postgres"
  engine            = "postgres"
  engine_version    = "15.4"
  instance_class    = "db.t3.medium"
  allocated_storage = 100
 
  # Multi-AZ: automatic failover to standby in a different AZ
  # No data loss. Automatic failover in ~60-120 seconds.
  multi_az = true
 
  # Encryption at rest — non-negotiable
  storage_encrypted = true
 
  # Automated backups with 7-day retention
  backup_retention_period = 7
  backup_window           = "03:00-04:00"
 
  # Enable deletion protection in production
  deletion_protection = true
 
  tags = {
    Environment = "production"
  }
}

Test your backups on a schedule. Create a monthly calendar event: "Restore production backup to staging and verify data integrity." An untested backup is not a backup, it is a hope.

# Restore a snapshot to a test instance and verify
aws rds restore-db-instance-from-db-snapshot \
  --db-instance-identifier recovery-test \
  --db-snapshot-identifier rds:prod-postgres-2025-01-15 \
  --db-instance-class db.t3.medium \
  --no-multi-az
 
# Connect and verify row counts
psql -h recovery-test.xxxx.rds.amazonaws.com -U admin -d mydb \
  -c "SELECT COUNT(*) FROM users; SELECT COUNT(*) FROM orders;"

For official guidance on RDS backup and restore, refer to the AWS RDS Backup and Restore documentation.

Mistake 9: No Documentation or Runbooks

The Scenario

The startup's most experienced DevOps engineer takes two weeks of vacation. On day three of their holiday, the staging environment goes down. Nobody else knows how it was built, the engineer set it up manually over six months with no documentation, no Terraform, no notes. The team spends four days trying to reconstruct the environment from memory and guesswork. The engineer gets messages on their vacation every day. When they return, they rebuild the environment in four hours.

The Business Impact

Undocumented infrastructure creates single points of failure not in your systems, but in your team. It makes onboarding new engineers take weeks instead of hours. It makes incident response depend on specific people being available. When that person leaves the company, the knowledge walks out with them.

The Fix

Documentation for an engineering team means three specific things:

  1. Infrastructure as Code is the highest form of documentation. The Terraform that defines your infrastructure IS the documentation for what exists and how it is configured. If something is not in code, it should not exist in production.

  2. A runbook for every operational task. A runbook is a step-by-step procedure written well enough that someone in their first week at the company can follow it during an incident:

# Runbook: Production Database Connection Exhaustion
 
## Symptoms
- Application logs: "too many connections" errors
- 500 error rate spike on database-dependent endpoints
- pg_stat_activity shows max connections reached
 
## Diagnosis
# Check current connection count
psql -h \(DB_HOST -U \)DB_USER -c "SELECT COUNT(*) FROM pg_stat_activity;"
 
# See connections by application
psql -h \(DB_HOST -U \)DB_USER \
  -c "SELECT application_name, COUNT(*) FROM pg_stat_activity GROUP BY 1 ORDER BY 2 DESC;"

## Resolution
1. Identify and restart the service causing the connection leak
2. If immediate relief needed: kill idle connections older than 10 minutes
3. Long-term: review connection pool settings in application config

## Escalation
If unresolved in 30 minutes: page the on-call backend engineer.
  1. An architecture README in every repository. Every engineer who clones your repository should be able to understand what it does, how to run it locally, how to deploy it, and what it depends on without asking anyone.

Mistake 10: Solving Technical Problems Without Understanding the Business

The Scenario

A startup is experiencing slow page loads. A DevOps engineer decides to solve it by migrating to Kubernetes with horizontal pod auto-scaling. The migration takes six weeks. Page loads improve slightly. But 80% of the slowness was caused by unoptimized database queries that had nothing to do with the infrastructure layer. The six-week migration solved 20% of the problem.

The Business Impact

Technical solutions to misdiagnosed problems are extraordinarily expensive. Every hour spent building the wrong solution is an hour not spent on the right one. Infrastructure is a tool for delivering business outcomes not an end in itself.

The Fix

Before making any infrastructure decision, answer these four questions:

  1. What is the actual, measured bottleneck? Instrument before you act. The bottleneck is almost never where you assumed it was.

  2. What does success look like, and how will you measure it? "Pages are faster" is not measurable. "p95 page load time drops below 1.2 seconds" is measurable.

  3. What is the full cost of this solution? Time to implement, ongoing operational burden, team learning curve. Is this cost justified by the measured impact?

  4. Can a simpler solution solve 80% of the problem in 20% of the time?

Always profile and measure before you rebuild:

# Check slow queries in PostgreSQL before any infrastructure changes
psql -h \(DB_HOST -U \)DB_USER -d $DB_NAME -c "
SELECT
  query,
  calls,
  total_exec_time / calls AS avg_ms,
  rows / calls AS avg_rows
FROM pg_stat_statements
ORDER BY avg_ms DESC
LIMIT 10;
"

Nine times out of ten, slow applications have slow queries, missing indexes, or an N+1 query problem, none of which require a new infrastructure layer to fix.

The System Thinking Framework Every DevOps Engineer Needs

Most of the mistakes above share a common root cause: the engineer was thinking about one component in isolation instead of the full system.

A diagram showing a request flowing through a full system: user → CDN → load balancer → application servers → cache → database → logs/monitoring

A system thinker asks six questions before making any change in production:

Question Why You Ask It
What does this change? List every configuration, file, or service that will be different.
What does this depend on? What must be true upstream for this component to work correctly?
What depends on this? What downstream systems are affected if this changes or fails?
What is the failure mode? Does this fail loudly (500 errors) or silently (wrong data)?
What is the rollback path? How do you reverse this in under five minutes?
What does healthy look like after the change? What metrics confirm everything is working correctly?

This is not a checklist you run through slowly. It is a thinking habit that becomes automatic with practice. Senior engineers do not spend more time on deployments than junior engineers do, they spend their time on different things, and this is one of them.

Your Production Readiness Checklist

Use this checklist before any production system goes live. Mark each item as done, in progress, or not yet started.

Infrastructure

  • Infrastructure is defined as code (Terraform or CloudFormation) and version-controlled in Git

  • Separate dev, staging, and production environments exist with separate credentials

  • All production changes go through an automated CI/CD pipeline, no manual SSH deployments

  • You can rebuild the entire production environment from code in under two hours

Security

  • No secrets, credentials, or API keys exist in any Git repository

  • All production secrets are in Secrets Manager or SSM Parameter Store

  • All IAM roles follow the principle of least privilege

  • S3 buckets have public access blocked by default

  • Port 22 is not open to 0.0.0.0/0 on any security group

  • CloudTrail is enabled in all regions

  • All IAM users have MFA enabled

  • AWS Security Hub is enabled and findings are reviewed weekly

Observability

  • Every service has a /health endpoint that monitoring checks continuously

  • Alerts fire within five minutes of a production error rate spike

  • Dashboards exist showing latency, error rate, and resource utilization

  • Logs are centralized and searchable, not scattered across individual servers

Reliability

  • Production database has Multi-AZ enabled

  • Backup restoration has been tested in the last 30 days

  • Written runbooks exist for the three most likely failure scenarios

  • RTO and RPO requirements are documented and the architecture meets them

Documentation

  • Every repository has a README explaining what it does and how to deploy it

  • A new engineer could understand the production architecture from documentation alone

  • No single engineer holds critical knowledge that lives only in their head

Conclusion

None of the mistakes in this article require rare misfortune to experience. They are the predictable result of decisions that feel reasonable under startup pressure but accumulate into real operational risk over time.

The good news is that every single one of them is preventable with the right awareness and the right habits applied early.

You do not need a perfect infrastructure from day one. You need a correct one: version-controlled, automated, observable, secure, and documented. Start with that foundation. Add complexity only when a specific, measured problem requires it. Always connect technical decisions to business outcomes.

The goal of DevOps in a startup is not to build impressive infrastructure. It is to build reliable systems that support product growth safely, efficiently, and sustainably and to make sure that when something does break, you can recover faster than anyone notices.

Want to Go Deeper?

If this article resonated with you, The Startup DevOps Field Guide covers these principles in full depth with complete infrastructure blueprints, security frameworks, CI/CD pipeline templates, and the end-to-end decision-making playbook for engineers building DevOps practices in startup environments from scratch.

It is written specifically for the engineer who wants to do this right from the beginning not the one rebuilding everything after the first major incident.

15 May 06:10

Amazon CloudFront announces Passthrough Mode for mutual TLS (Viewer)

by aws@amazon.com

Amazon CloudFront now supports passthrough mode for mutual TLS (mTLS) viewer authentication, allowing CloudFront to forward client certificates to the origin without verifying the certificates on CloudFront. Customers who already validate client certificates at their origin can now add CloudFront to their existing mTLS infrastructure without changing how or where validation happens.

In passthrough mode, customers configure mutual TLS on their CloudFront distribution without setting up a trust store. CloudFront forwards every request along with the client's full certificate chain directly to the origin for authentication. Connection functions, which allow customers to inspect or transform connection-level data at the edge, still run on every request, enabling customers to process or reformat certificate headers before requests reach the origin. Customers benefit from CloudFront's global edge network while maintaining their current mutual TLS authentication architecture.

Passthrough mode is now available alongside other mutual TLS modes in CloudFront. Required mode validates all client certificates against trust stores at the edge. Optional mode allows customers to configure trust store validation at the edge while serving both clients that present certificates and clients that do not present certificates from the same application. CloudFront mutual TLS in passthrough mode is available at no additional cost. To learn more, refer to the documentation for CloudFront Mutual TLS (Viewer). 

15 May 06:10

Amazon CloudFront announces support for OCSP Revocation for Mutual TLS (Viewer)

by aws@amazon.com

Amazon CloudFront now supports Online Certificate Status Protocol (OCSP) revocation checking for viewer mTLS, enabling you to validate client certificate revocation status in real time during connection establishment. This enables customers using mutual TLS (mTLS) on CloudFront  to verify that client certificates haven't been revoked before accepting connections—a common requirement for regulated industries and zero-trust architectures.

Previously, customers implemented certificate revocation using CloudFront Functions and KeyValueStore, maintaining static revocation lists that were only as current as the last manual update. With OCSP, CloudFront queries the responder URL embedded in the client certificate at connection time, validating revocation status directly with the issuing Certificate Authority. CloudFront caches OCSP responses for up to 30 minutes to minimize latency impact on subsequent connections. The OCSP result is exposed in the connection function, enabling customers to implement custom logic—such as grace periods for certificate rotation, IP-based exceptions, or combining OCSP with their own revocation lists.

OCSP revocation checking for viewer mTLS is available at no additional cost. To learn more, refer to the documentation for CloudFront Mutual TLS (Viewer).

14 May 21:54

Creció en el Opus Dei y ha escrito un libro contando la manipulación psicológica y el abuso emocional que sufrió: “Es algo mucho más complejo que una secta”

by Esteban_Rosador

Esta joven, nacida en 1989 en Miranda de Ebro (Burgos), creció en el seno de una familia metida en esta organización de la que ella misma pasaría a formar parte. Saldría de allí al cumplir 25 años, escarmentada de lo que entendió como una serie de estrategias de manipulación psicológica y abuso emocional que, según ella, empleaba este grupo con todos sus miembros... y en especial con las mujeres.

etiquetas: opus dei, iglesia, abusos, laicismo

» noticia original (www.infobae.com)

14 May 21:54

Hasta 400 nazis incendian un albergue para solicitantes de asilo en Países Bajos con 15 refugiados dentro

by Dakaira

Ha ocurrido en la localidad de Loosdrecht. Hasta el albergue, para personas vulnerables y que esperan el estatus de refugiados tras huir de sus países de origen, se han concentrado hasta 400 personas. Su objetivo: quemar el centro de acogida. Según argumentan ellos, pretendían manifestarse contra la política migratoria del Gobierno de los Países Bajos.

etiquetas: 400, nazis, incendio, albergue

» noticia original (www.lasexta.com)

14 May 21:54

En privado, Trump tiene planes para una violencia indescriptible. Lo sé porque me lo dijo

by garbo

En aquel entonces, estaba obsesionado con las caravanas de migrantes avanzando lentamente hacia Estados Unidos desde Centroamérica. Trump se mostró casi maníaco al respecto. Por ejemplo, intentó desplegar soldados para realizar demostraciones de fuerza en la frontera, con armamento pesado; nos ordenó pintar el muro fronterizo de negro para que se calentara al sol y quemara las manos de cualquiera que lo tocara; exigió que instaláramos púas perforantes en la parte superior — para que aquellos que intentaran trepar quedaran visiblemente ensangrentados, enviando un mensaje a los demás; y lo más ridículo de todo, Trump jugó con cavar un foso de 2.000 millas a lo largo de la frontera sur y llenarlo con serpientes y reptiles mortales para devorar a los solicitantes de asilo que llegaban.

14 May 20:15

La ilusión de libertad en internet: 8 maneras en las que la red moldea nuestras decisiones.

by @onainigo@tardigram.com

Internet no elimina nuestra libertad, pero la condiciona: filtra información, moldea opiniones, emociones y deseos y crea una autonomía aparente dentro de marcos diseñados por algoritmos.

14 May 20:15

No es el futuro, es el presente: ya puedes ver en directo cómo un robot humanoide hace el turno de trabajo de una persona

by Meneador_Compulsivo

Después de años fantaseando con que la IA y los robots nos iban a quitar el trabajo, llega el momento de la verdad. La reconocida marca de robótica Figure ha puesto a sus humanoides seleccionando y ordenando paquetería que podría estar haciendo perfectamente un humano. La marca ha colocado una cámara delante de Gary (así se llama el robot, del modelo Helix 2) para que todo el mundo pueda verlo, por ahora ha procesado más de 24.000 paquetes en 19 horas, unos datos escalofriantes que difícilmente podría lograr una persona en un único turno.

etiquetas: robot, robótica, humanoide, figure, helix, paquetería

» noticia original (www.lavanguardia.com)

14 May 20:15

La Fiscalía se opone a que el Tribunal de Cuentas investigue los contratos del Gobierno de Ayuso con Quirón y Ribera Salud

by robustiano

La Fiscalía ante el Tribunal de Cuentas ha informado en contra de que el órgano fiscalizador abra una investigación contable al Gobierno de Ayuso por los contratos de la Comunidad de Madrid con Quirón y Ribera Salud.

etiquetas: tribunales, comunidad de madrid, sanidad privada, populares, emprendedores

» noticia original (cadenaser.com)

14 May 20:14

El curioso caso de Tamariz, el toro que se comporta como un animal doméstico en esta finca de San Sebastián de los Reyes: "Me lo encontré viendo la tele"

by pitercio

El toro Tamariz entra en casa como si fuera un perro, se tumba en el salón y se queda mirando la televisión junto a su familia humana. Sigue siendo "un toro bravo" y que nunca hay que olvidar su fuerza y sus instintos: "No está amansado ni domesticado, pero él siente que la casa forma parte de su ecosistema"

etiquetas: toro, tamariz, bravo, doméstico

» noticia original (www.ondacero.es)

14 May 20:13

Natalie Harp, la mujer que está detrás de los desvaríos nocturnos de Trump en Truth Social [ENG]

by Grahml

Una asistente muy leal al presidente Donald Trump, que afirma que él le salvó la vida, sería según informaciones la principal trabajadora de la Casa Blanca que ayuda al presidente a generar publicaciones en Truth Social. Natalie Harp, de 34 años y asistente ejecutiva del presidente, recopila capturas de pantalla de publicaciones en redes sociales de aliados o seguidores que elogian al presidente, refuerzan teorías conspirativas conocidas, critican a los demócratas o insultan a los oponentes de Trump.

etiquetas: natalie, harp, trump, truthsocial, desvaríos

» noticia original (www.independent.co.uk)

14 May 20:13

Austria confirma el despegue de cazas Eurofighter contra una aeronave militar estadounidense

by tropezon

Austria confirmó 2 interceptaciones consecutivas después de que aviones estadounidenses U‑28A ( para vigilancia continua en apoyo de operaciones terrestres) entraran en su espacio aéreo sin autorización. En ambos días, cazas Eurofighter despegaron con alerta de Prioridad A para identificar a los PC‑12, que operaban sobre la región alpina de Totes Gebirge. Tras ser interceptados, los aviones regresaron a Múnich. Austria, país neutral desde 1955, protege estrictamente su espacio aéreo, por lo que el caso se gestiona ahora por vía diplomática.

etiquetas: austria, usa, espacio aereo, interceptaciones, eurofighter, pc12, u28a

» noticia original (galaxiamilitar.es)

14 May 20:13

Ayuso dará "seguridad jurídica" a los conciertos del Bernabéu: "Hay que entender que vivimos en una ciudad de ruido"

by Ratoncolorao

La presidenta argumenta que sin ese ruido "no sería posible Ponzano", mientras que los vecinos del entorno del estadio merengue responden que les parece "inconcebible" que la Administración se plantee jugar contra la salud de las personas sin haberse resuelto los problemas de insonorización.

etiquetas: bernabéu, ayuso, madrid, seguridad jurídica, florentino pérez

» noticia original (www.eldiario.es)