“¿Os han llamado guapas hoy? ¿No? Pues ya lo hago yo. GUAPAS.”
Empecemos con algunas confesiones.
Yo no soy muy bueno ligando, nunca lo he sido, la verdad. Es muy posible que este escaso éxito se deba mi timidez en el tête à tête o a mi incapacidad para conectar con las preocupaciones e intereses que de verdad os importan a las mujeres de hoy.
También es posible que se deba a que mi atractivo físico es, ejem… digamos… moderado.
Por suerte, el advenimiento de Internet como sustrato para la mayoría de las relaciones sociales nos permite a los, esto… alternativamente agraciados, superar la a menudo infranqueable barrera de los prejuicios visuales, táctiles e incluso olfativos. Facebook no vale, porque los amigos que tenemos allí ya nos conocen de antes y, generalmente, en persona, por lo que ya van prevenidos respecto a nuestras habilidades de cortejo.
Pero, ah, existe Twitter. Esa red donde puedes hacer follow sin mediar palabra previa, donde el followback es una mirada cómplice, el FAV es un beso en la mejilla y un RT es casi casi como un polvo. Y donde el unfollow y el block hacen más daño que un “tenemos que hablar”.
Lo malo es que mi pericia a la hora de conectar con aquellas damas o señoritas que me pudieran atraer (bien por sus comentarios o bien por esa foto de avatar enseñando solo media cara), parecía estar también bastante oxidada. Me dijeron que mis “Chavala, ¿estudias o trabajas?” estaban pasados de moda, por lo que contraataqué con unos modernos y consistentes “OLA K ASE”, que, desgraciadamente, tampoco surtieron el efecto deseado.
Así que me propuse imitar a aquellos hombres que tenían más éxito con las chicas de Twitter. ¿Y cómo se mide el éxito en Twitter? Pues por el número de followers, claro. De followeresas, concretamente.
Por tanto, tras una cuidadosa investigación y un meticuloso trabajo de campo, he decidido que a partir de ahora, copiaré todas y cada una de las características de estos chicos tan románticos que os presento. Posiblemente también copie algún tuit. Por cierto, si conocéis a alguno más, compartidlo en los comentarios, por favor os lo pido, que nunca está de más seguir aprendiendo día a día.
Un Loco Enamorado.™ (@ElChicoAmor_)

No sé yo si dejar tan claro desde el principio que sufres un trastorno mental beneficie demasiado a nuestras evoluciones amatorias. A mí no me ha funcionado, desde luego; claro, que yo no tengo la marca registrada ™. No obstante, el chico tiene claro que lo que importa es el amor (nota mental: el amor mola). Y a fe mía que le debe funcionar, porque tiene la nada despreciable cifra de +50.000 followers.
Veamos algunas claves de su éxito:

¡Ajá! No decir nunca que una mujer está buena, sino que es preciosa. Anotado queda. Ya puede ser Rossy de Palma, que para mí es preciosa.

Bien bien, no eliminar conversaciones. A ver qué conversaciones tengo por aquí… veamos… Mamá, mi tío Raimundo, Paco el del equipo… ¡Esta! ¡Unión Fenosa!. Sí, sin duda, cada vez que releo “Estimado Sr. Torrijos, le comunicamos que su retraso en el pago le puede acarrear un corte del suministro” sonrío como la primera vez.
Tengo ganas de ti. (@otrolocosuelto)

¿Otro loco? Y además está suelto. Pero oye, que tiene ni más ni menos que +180.000 followers (nota mental: el amor mola, pero las enfermedades psiquiátricas también). Ojo, además el chico tiene ganas de mí…un momento, me comentan que no, que tiene ganas de vosotras… no, espera, me dicen por el pinganillo que se trata del título de un libro famoso que se convirtió en una peli protagonizada por no sé quién (nota mental: ir más al cine).
A ver como se comporta este simpático chavalote:

Vale vale, o sea, que no debo ofrecer tabaco si una mujer guapa, perdón, si una niña guapa me lo pide, porque si lo acepta, posiblemente no sea guapa de verdad, sino un monstruo del averno mutado en forma humana con el fin de conquistar el planeta y someternos a todos en una eternidad de sufrimiento. Pues me parece bien, creo que también voy a cambiar el cigarro de después del polvo por un bote de Nutella tamaño familiar, todo sea por agradar a las mujeres guapas, perdón, a las niñas guapas.

Nota mental: insultar. Insultar es garantía de besos. Esto da resultados confirmados, ¿verdad, pedazo de cabronas?

Comprendido: se trata de inundar de romanticismo, de agobiar a base de ternura, de asfixiar de amor, de colapsar vuestra bandeja de entrada para que solo podáis pensar en… ¡UN MOMENTO! ¿Cómo que “tío”? ¿Me habla a mí? O sea que, como sospechaba, ¡tenía ganas de mí!… Ay, qué ilu.
I’m no Superman…. (@El_ExNovio_)

Este romántico joven apela a los sentimientos más profundos, revuelve conciencias… y posiblemente también estómagos: es el ex novio de todas. Su cuenta de followers es un poco tramposa, porque aunque tiene +45.000 lo cierto es que sigue a más de 30.000. Claro, que él mismo lo deja claro; no es Superman.

Parece ser que se trata de echar de menos calor, regalos y miel. Joer, calor, regalos, miel…lo que hay que extrañar es una Navidad en familia. No sabía que las chicas eráis tan navideñas, pero bueno bueno, apuntado.
Otra cosa interesante es que, según parece, existe una cruenta guerra abierta entre estos amorosos tuiteros en la que se roban tuits sin ningún tipo de escrúpulo. Por esta razón, parece ser que nuestro ex novio favorito ha decidido no escribir simples tuits, sino publicar largas capturas de pantalla con su propia marca de agua, dejando así claro la verdadera autoría de sus apasionados mensajes. Y en Comic Sans para mayor efecto romántico.
OTRO GUAPO SUELTO (@OTROGUAPOSUELTO)

Vaya vaya, aquí tenemos las cosas bastante más claras: ni loco ni enamorado ni ex novio ni chorradas. Hay que ser guapo. Pues estamos jodidos, la verdad. Por cierto que éste también está suelto (nota mental: intentar descubrir el intrincado patrón entre los “otros” y los “sueltos”).
Y cuidado, que tiene +285.000 followers (nota mental: ser guapo sí que mola).
Veamos como opera nuestro agraciado caballerete.

Bien, primero hay que hacer una encuesta científica y obtener un resultado enormemente preciso. Al menos hasta el noveno decimal. Después se trata de decir las cosas “de corazón”. Veamos que tal me sale:
“Soy de ese 97,756442563 % que cuando dice ‘Tengo ganas de follar’ lo dice de corazón”
¿Qué tal, chicas? ¿Os habéis enamorado de mí ya? ¿No? ¿Y ahora? ¿Ya?

Ajá, también hay que interpelar a la testosterona, al gonadismo, al machote que llevamos dentro, cojones. ¡Cojones!. También veo que se dirige nuevamente de manera distendida y directa a mi persona y me llama “tío”. Curioso, ¿le habrá robado el tuit a @otrolocosuelto? Pues puede ser, porque entrecomilla el mensaje; oye, al menos intenta ser honesto.
Otro Loco? Puede ser (@LocoOtro)

¡¿PERO QUÉ COÑO?! ¡Venga ya! ¿Otro loco? (Nota mental: ni amor ni guapura ni leches, lo que mola de verdad son las enfermedades de la cabeza. También tengo que averiguar quién fue el primer loco. Y el primer guapo, ya que estamos). A tenor de su nombre tuitero, este chico parece tener un pequeño problema de dislexia, lo cual parece confirmar él mismo en su simpática biografía: es el amor de nuestra vida, pero podemos llamarle Adrián. ¿Podemos llamarle Adrián? ¿Eso qué significa? ¿Qué en realidad se llama Roberto o José Manuel…?

Pues nada, si quiero convertirme en un Hombre verdadero [sic] con mayúsculas, en cuanto tenga (¿tenga?) a miles de mujeres, las dejaré por una. ¿Os apuntáis a que os tenga?

Un momento, ¿a qué agujero se refiere? ¿En serio? Vaya, no sabía que apelar a la angostura vaginal servía para enamorar. En ese caso, a partir de ahora, lo primero que haré cuando conozca a una chica será llamarla “estrecha”. Seguro que funciona.

Nota mental: a hostias se resuelven todos los problemas; y además caeréis rendidas a mis pies. No sé, no sé; no estoy yo muy convencido, ¿y si resulta que éste sí que está loco de verdad?
En fin, que tras este exhaustivo desglose de tácticas y estrategias románticas, yo estaba hecho un lío. Con tanto loco, tanto guapo, miel, Nutella, cigarros, guapas, cojones, “tíos” y agujeros, no sabía muy bien a qué atenerme. Por suerte en el medio de la madrugada, una luz cuasi divina iluminó la pantalla de mi portátil y me reveló el auténtico sentido del romanticismo, la pasión y la vida en general:
Camión de la basura (@losbasureros)

Los sentimientos más puros y prístinos. La ternura hecha texto. El amor verdadero resumido en menos de 140 caracteres.
PS: Los trastornos mentales no molan. No molan nada. Son unas enfermedades terribles que, desgraciadamente, aún se siguen mirando con recelo y desconfianza de su verdadera naturaleza. Requieren cariño, comprensión, apoyo y tratamiento. Y no, no hay ningún chiste al final.
Si te gusta lo que lees en Norma Jean no olvides seguirnos en Twitter, en Facebook o, si quieres recibir lo mejor de Norma Jean en tu bandeja de entrada cada domingo, suscribirte a nuestra lista de correo.