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20 Apr 09:24

Don't give me that look.

by invisible ink
Guy Frees Owl from Kitchen Using a Swiffer (SLYT). NSFW due to a small amount of cursing.
20 Apr 09:21

El futuro de los clubes de cannabis en España

by Russ Hudson

El futuro de los clubes sociales de cannabis de España es incierto. Al no haber leyes de ámbito nacional, la aplicación regional de las políticas del cannabis es inconsistente y confusa. Pero habiendo más de 800 clubes sociales de cannabis por todo el país, España ya no puede permitirse ser complaciente y no atender el problema. Para crear un futuro sostenible con el modelo de clubes sociales de cannabis, políticos, profesionales de la industria del cannabis y ciudadanos tienen que unirse para desarrollar políticas sensatas, una colaboración que podría llegar a formar parte del futuro de los clubes de cannabis españoles.

La historia de los clubes sociales de cannabis de España

Durante la mayor parte de la historia moderna de España ha habido pocas sanciones para el consumidor promedio de drogas. La práctica general era que si una persona no había cometido otros delitos o actos inmorales, las autoridades hacían la vista gorda en temas de consumo personal de drogas. De hecho, España nunca había penado la posesión ni el consumo personal de marihuana.

Aunque esta política de libertad de consumo personal sigue vigente hoy en día, en 1992 en España se aprobó una nueva ley que imponía multas a los ciudadanos que consumieran o estuvieran en posesión de drogas en espacios públicos. Esta maniobra llevó directamente a la revolución cultural del cannabis que España está experimentando hoy en día.

parlamento de cataluña

El Parlamento de Catalunya. Fotografía por el autor

ARSEC y la brecha catalana

En respuesta a la nueva ley que sanciona el consumo personal y la posesión de cannabis, se fundó en Barcelona la Asociación Ramón Santos de Estudios sobre el Cannabis (ARSEC) a principios de los años noventa, convirtiéndose en la primera organización activista de cannabis. En 1994, ARSEC plantó alrededor de 200 plantas de cannabis en un acto que hoy se conoce como la brecha catalana. Las plantas fueron rápidamente confiscadas por la policía y los miembros fundadores de ARSEC fueron arrestados.

Los juzgados provinciales absolvieron a ARSEC, pero la acusación recurrió la decisión y tres años después, el Tribunal Supremo falló en contra de la asociación de cannabis: una sentencia leve de varios meses de prisión —que se suspendieron— y varios miles de euros de multa.

Kalamudia y la brecha vasca

En ese momento, los activistas del cannabis consideraron inaceptable el veredicto del Tribual Supremo en 1997 contra ARSEC. Como réplica, varias organizaciones de cannabis se unieron para apoyarles. Una de esas asociaciones cultivó cannabis para protestar. A aquel acto simbólico se le dio el nombre de la brecha vasca, y el resultado inicial fue similar al de la brecha catalana: la policía acusó a los fundadores de "delito contra la salud pública" y solicitó permiso judicial para destruir las cosechas de Kalamudia.

Pero esta vez no sucedió. El tribunal desestimó el caso y falló a favor de Kalamudia, impidiendo así que la policía destruyera las plantas de marihuana de la asociación. Este movimiento dio a los activistas y a las asociaciones de cannabis de todo el mundo la confianza necesaria para seguir adelante con su plan durante los siguientes años, lo que culminó en la apertura del Club de Catadores de Cannabis de Barcelona en 2001.

La evolución del modelo de club social de cannabis español

El Club de Catadores de Cannabis de Barcelona fue el primer club que ofreció un espacio privado para que sus miembros pudieran consumir productos de cannabis elaborados por la misma asociación. Hasta ese momento, las asociaciones de cannabis españolas eran colectivas con el único propósito de plantar y distribuir cannabis entre sus miembros. El CCCB y otros clubs que le siguieron allanaron el camino para el surgimiento de una floreciente cultura del cannabis en España.

El crecimiento del modelo de club social de cannabis en España fue modesto al inicio, con ocasionales conflictos con las autoridades. En 2009, solo había 14 clubs en toda Cataluña y un puñado en el resto del país. Pero solo tres años después ya había cientos, con más de 200 solo en Barcelona. Empezaba a gestarse un problema.

Tras la repentina proliferación de clubes nuevos entre 2012 y 2015, hubo que hacer algo con la situación. Se abrieron numerosas causas penales contra clubes de cannabis como Pannagh, Green Lemon, 3 Monkeys, Maria de Gracia, La Mesa, ABCDA y otros, a los que se acusaba de "delito contra la salud pública" y "asociación ilícita", y las autoridades supieron por muchas sentencias previas que los cargos de tráfico de drogas no se aplican a las asociaciones privadas de cannabis españolas.

En la mayoría de casos, los clubes ganaban los casos en los juzgados provinciales, pero tras los recursos de la acusación, instancias superiores revirtieron las decisiones y se acabaron aplicando sentencias relativamente leves.

club cannabis españa barcelona marihuana

El club social de cannabis 'Choko', en Barcelona. Fotografía por el autor

¿Cómo está regulado el cannabis en España?

Los clubes sociales de cannabis existen gracias a dos garantías constitucionales:

1. El derecho a la intimidad

2. El derecho de asociación

El derecho a la intimidad permite a los ciudadanos españoles hacer básicamente lo que quieran en privado, incluso consumir drogas. Esta protección también permite cultivar marihuana para consumo personal, aunque no especifica qué cantidad se puede tener ni cuántas plantas se pueden plantar; es un derecho genérico.

El derecho de asociación, por otro lado, permite que los ciudadanos se organicen en grupos. En relación con el derecho a la intimidad, si los particulares desean agruparse para cultivar y/o consumir una cantidad personal de cannabis en un espacio privado, la Constitución les ampara.

Que la Constitución ampare estos derechos no quiere decir que los clubes de cannabis estén regulados por el Gobierno central; no lo están. La Constitución española permite la existencia de estos clubes en teoría, pero siempre han sido las autoridades autonómicas las que intentan regularlos o controlarlos. En general, la legislación trata asuntos de salud pública, como la evacuación de humos, la proximidad de los clubes a escuelas y centros de salud, etc. En la Comunidad Foral de Navarra, por ejemplo, sí que existe una normativa creada con la intención de controlar los clubes de cannabis locales, aunque en gran parte se ha ignorado. Según Bernardo Soriano, un destacado abogado de clubes sociales de Madrid, se trata de un conflicto entre los gobiernos centrales y regionales.

"De hecho, no hay ninguna normativa específica sobre los clubes sociales de cannabis a nivel nacional, y la única regulación que está aprobada hoy en día en el ámbito autonómico es la de la comunidad de Navarra. Sin embargo, no está en vigor porque el Partido Popular (PP) la recurrió ante el Tribunal Constitucional, precisamente porque pretendía regular a nivel autonómico competencias que solo se pueden regular desde el Gobierno central", asegura Soriano.

Algunos activistas del cannabis como Oriol Casals Madrid, del Observatorio Civil de Drogas, están intentando cambiar la situación forzando al Gobierno central a regular los clubes. En Barcelona, la capital de la industria del cannabis de España, una petición de 60.000 firmas, titulada La Rosa Verde, es la punta de lanza de Casals para intentar que el Parlament de Catalunya regule las asociaciones de cannabis. Pero en realidad se trata de una astuta manera de persuadir a los legisladores regionales para que presionen al Gobierno central y regulen los clubes sociales privados de cannabis, y es la mejor oportunidad que tiene España de conseguir una legislación nacional del cannabis en un futuro cercano.

"Aquí, el parlamento catalán y el Consejo de Salud apoyan completamente a la comunidad del cannabis y a los activistas", dijo Casals hace poco en una entrevista. "Están preparados para trabajar juntos".

Casals es el principal representante en el parlamento de la industria del cannabis de Cataluña, y cree que el futuro de los clubes de cannabis de España es prometedor, especialmente en Cataluña, una comunidad autónoma muy progresista. Y si tenemos en cuenta que cada mes se abren nuevas asociaciones de cannabis en pueblos y ciudades de toda España, es obvio que el pronóstico favorable de Casals lo comparten muchos trabajadores de la industria del cannabis.

Del año 2020 en adelante

Lo que se puede deducir al ver el pasado de los clubes sociales de España es que probablemente no haya muchos cambios en un futuro cercano. A pesar de las numerosas exigencias para que se establezca un marco legislativo, es probable que España siga haciendo como Holanda y los Estados Unidos, que nunca han tenido establecimientos de cannabis regulados a nivel estatal. Al negarse a regularlo, los gobiernos mantienen el control reservándose una carta en la manga: si no hay legislación nacional, resulta mucho más fácil regular según el dictado de factores como la opinión pública u otros catalizadores.

Así que, aunque el futuro de los clubes de cannabis es confuso, no es probable que en un futuro cercano vayan a aguar la fiesta a nadie. A fin de cuentas, es la Constitución española la que permite que los clubes existan, y si la presión que ejercen desde hace décadas ciudadanos e instituciones no es suficiente para convencer al Gobierno de que cree un marco normativo laxo para que esta industria sea popular y rentable, no es muy probable que la Constitución vaya a modificarse.

Russ Hudson es el creador de www.marijuanagames.org, dónde sube reseñas y guía al público y a los consumidores sobre las mejores variedades de hierba en Barcelona. 

20 Apr 09:18

El origen del 420, el número favorito de los fumadores de marihuana

by Chris Connolly

Este artículo se publicó originalmente en nuestro canal de noticias VICE NEWS.

Circulan muchos más mitos que verdades sobre el 20 de abril (o escrito con el formato de fecha inglés, 4/20). Pero sobre esta fecha existe un hecho indiscutible: un montón de gente va fumada a lo grande.

Fumar hierba el 20 de abril —preferiblemente a las 4:20 de la tarde— se ha convertido en la versión popular con marihuana del Oktoberfest, pero ¿por qué se ha decidido que esta fecha sea el día intergaláctico de fumar porros? ¿Dónde empezó la tradición? ¿Y cómo ha conseguido la comunidad de fumetas recordar un número tan concreto durante tanto tiempo, hasta el punto de convertirlo en una tradición?

El origen del 420 se ha investigado tan meticulosamente como se ha podido.

El Huffington Post, el Los Angeles Times, el High Times, el 420 Times y los escépticos de Snopes.com han corroborado en sus departamentos de verificación de hechos que la tradición comenzó con un grupo de adolescentes conocidos como los Waldos que crecieron en Marin County, California. Se les llamaba así porque les gustaba pasar el rato junto a un muro (wall en inglés) cerca del Instituto San Rafael.

Los Waldos, entre ellos Mark Gravitch, Dave Reddix y Steve Capper, intentaron al principio ocultar sus identidades para proteger sus vidas y sus carreras de cara al futuro. Solían usar nombres en clave al estilo Ramones, como Waldo Dave, Waldo Steve y Waldo Mark, pero a día de hoy ya aceptan abiertamente su papel en la historia de la marihuana.

historia-420-waldos

La bandera original del 420. Imagen vía 420waldos.com

Han producido y expuesto una bandera con el 420 que data de los años setenta, y también se han presentado como prueba unas cartas selladas de la misma época en las que se usa el número como código para la marihuana. ¿Por qué el grupo se ha visto forzado a certificar su estatus como usuarios originales del 420? Porque los rumores que existen en torno al número son tan problemáticos como querer triturar un cogollo pegajoso con los dedos.

Algunas de las increíbles cosas que no son ciertas sobre el 420:

  • 420 no es el código policial para las infracciones relacionadas con la marihuana.
  • 420 no es el número de compuestos químicos activos de la marihuana (Son 315).
  • 420 es el cumpleaños de Adolf Hitler, pero la tradición no viene de ahí.
  • 420 es el resultado de multiplicar 12 por 35, los números de la canción "Rainy Day Woman no. 12 and no. 35", de Bob Dylan. El estribillo de la canción dice "todo el mundo debe colocarse", pero esa tampoco es la razón por la que el 420 se convirtió en el número favorito de los fumetas.

La verdadera razón por la que los cinco Waldos originales usaron ese número es porque a las 4:20 se reunían cada día para ir a buscar una legendaria plantación de marihuana perdida cerca de la estación de la guardia costera de Point Reyes.

Según los Waldos, en 1971 eran los típicos estudiantes de instituto de California a los que les encantaba la maría. Oyeron que habían obligado a alguien de la guardia costera a abandonar una parcela de plantas de marihuana en Point Reyes y acordaron buscar el mítico lugar.

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Los Grateful Dead popularizaron el uso del 420 como número de los fumetas. Imagen vía Wikimedia Commons

Decidieron encontrarse en una estatua del microbiólogo francés Louis Pasteur a las 4:20 p.m. para fumar y dar vueltas por las zonas agrestes de Point Reyes en busca de la plantación. A pesar de buscar durante varias semanas, nunca descubrieron aquella supuesta fuente de marihuana gratuita, pero acuñaron un código que utilizaban para ocultar la hierba a sus padres y profesores.

Es probable que el 420 hubiera acabado en el olvido si no fuera porque el hermano mayor de Waldo Dave era un amigo de Phil Lesh, bajista de los Grateful Dead. Adoptando el término de los Waldos originales, Lesh y los Grateful Dead se pasaron los 35 años siguientes haciendo giras por el mundo, fumando hierba y popularizando de forma pasiva la asociación entre el número 420 y el consumo de marihuana.

El "420" entra en la cultura pop

Una vez en las manos de la extravagante y subversiva comunidad de fumetas (muy aficionada a las formas semisecretas de comunicar su gusto por la maría), el número 420 empezó a hacerse un sitio en todo tipo de sitios divertidos.

Todos los relojes de la película Pulp Fiction marcan las 4:20, por ejemplo; y un proyecto de ley para la legislación de la marihuana médica en California se llamó "Proyecto de ley 420".

Evan Goding, un doble de Shaggy de Scooby-Doo, tuvo sus 14 minutos y 20 segundos de gloria por apostar o bien 420 o 1.421 dólares en cada objeto durante una aparición en el programa El precio justo. La estrategia de Goding casi le permitió llevarse un bonito equipo de karaoke hasta que un rival suyo apostó 421 dólares y le ganó.

El rótulo que marca la milla 420 en la interestatal de Denver se ha robado tantas veces que hace poco se sustituyó por uno menos convencional que marca la milla 419.99.

La popularidad del 420 se disparó cuando la llegada de internet hizo que las comunicaciones se pudieran establecer en un tiempo mínimo récord. Esto, combinado con la (cada vez menor) ilegalidad de la marihuana ha dado como resultado un público que ha adoptado el 420 como nunca se había hecho antes.

Hoy en día, durante el 420 se hacen quedadas para fumar al aire libre (y en sitios cerrados), listas de compañeros de habitación "amigos del 420" en Craigslist y una lista de eventos del 20 de abril planeados y publicitados en ciudades como Denver, Atlanta, Nueva York, Los Ángeles y Las Vegas.

Quizá haya hecho falta casi medio siglo, pero ahora el 420 ya ha hecho el largo y extraño viaje desde un muro en Marin County hasta lo más alto de la sabiduría popular de la marihuana.

Ahora solo falta que sus creadores encuentren esa maldita plantación en Point Reyes…

20 Apr 09:10

Las mil maneras de llamar a los porros en España

by Pol Rodellar

Bienvenidos a la ambiciosa e imposible tarea de intentar listar todas las formas con las que nos referimos a los porros aquí, en España. Sabemos perfectamente que es imposible, que no vamos a poder cubrir toda la poesía que rodea el magnífico mundo canutero, pero dejadnos soñar; dejadnos intentarlo; dejadnos equivocarnos. Por favor, no nos cortéis las alas.

Esta imposibilidad se debe, en gran parte, a que cada día —qué coño, cada hora— se genera un nuevo apodo, nuevas formas de llamar a un porro. La sinonimia del may es un campo profundamente fértil, es donde los humanos han dedicado más tiempo y esfuerzo, mucho más que a la supervivencia de la especie, más que a la economía, más que a la cultura.

La verdad es que a los fumadores de petillas les encanta fumar petillas y se pasan el día con sus canutos, haciendo porros, hablando de porros y comprando cosas de porro, y como siempre hablan de lo mismo, tienen que generar un infinito abanico de sinónimos para que sus conversaciones sean un poco más coloridas. Es por eso que esta gente son unos auténticos genios a la hora de inventar o descubrir formas de llamar a los porraquens, cosas como flais, rifle o trujas. Realmente, si lo piensas bien, cualquier palabra puede funcionar para referirse a un porrete: piña, billete, galleta, salmón, paraguas, gladiador dorado, lo que sea. Pruébalo. Piensa palabras en tu cabeza y pregúntate si podrías estar hablando sobre porros. Pruébalo, venga. HE DICHO QUE LO PRUEBES.

Lancé una simple propuesta por Facebook —"Por favor, decidme sinónimos de 'porro'. Necesito MUCHOS"— y recibí cientos de respuestas. Pregunté también a compañeros expertos en el arte del fumeteo e indagué por foros para saber cómo coño la peña llama a los porros. El resultado es espectacular, lleno de belleza y ternura.

Mientras navegues a través del listado, te darás cuenta que el uso de los diminutivos siempre funciona y es algo a lo que se recurre mucho ( petardo y petardillo o canuto y canutillo). También es interesante apreciar que, al ser algo que se comunica verbalmente, nadie sabe muy bien cómo se escriben todos estos términos, es por eso que a la hora de transcribirlos existen decenas de variaciones ( trocolo/ trócolo/ trókolo/ trócalo). De la misma forma, existen diferencias según la lengua o el dialecto ( porro/ porrinho).

En muchos casos se ve que los sinónimos provienen de una raíz común o de la mezcla de varias, como el caso de fly y McFly, que han generado un surtido infinito de vástagos (más abajo podréis disfrutar de ellos).

Gafas marihuana

Foto del usuario de Flickr amigosdelcannabis

En fin, ahí va el listado de nombres utilizados en España para referirse a los porros, está clasificado por apartados para intentar que sea más ameno. Disfrutad el viaje, colegas.

LOS CLÁSICOS

Canardo
Canuto/canutillo/canutada
Cañardo/caño/cañón/cañonazo
Chusto/chúster
Fly/flay/flais/flai/flyer
Mai/may/maiaco
Meis
Piti
Pedrolo
Petardo/peta/petilla/peti/petunio
Porro/porrito/porrillo

LOS LAMENTABLES

Cigarro de la risa
Cigarro/cigarrillo/Cigarro de campo/Cigarro aliñao/Cigarro tuneado
Pitillo/piti/magic Piti/piti aliñao

ABUELAS

Cigarro de la risa/cigarro divertido/cigarrillo del amor

EL QUE VA DE PRO UTILIZANDO DENOMINACIONES INTERNACIONALES

Blunt
"Un feeling"
Hoogie doogie
Joint/join
Joy
Just/Just for Men/"justfor"
Lè petard
Spinello
Spliff
Yolo

PROPIOS DE UN DELINCUENTE

"Un Apretao"
Bate
Callao
Chála
ChocoMay
Ladrillo
Mecho
Mocho
Periquito
Pisto
Ramo
Tuka

DE TIPO QUE VA DE MUY DURO Y ES UN MIERDAS

Búho
Canoa
Mandanga
Matuja
Mota
Petráncano

Chico fumando porro

Foto del usuario de Flickr Alfredo Gayou

PERSONAJES

Babeldabel/Bubble Bobble/Double Bubble/Boubledouble
Bernd Schuster (debe venir de chusto/chúster)
Charmander
"Un Escrivá de Balaguer"
"Un Fari"/"Un Fary"
Farruquito
Garibaldi
Green Arrow
"Un hanselygretel"
Hattori Hanzo
"Un Javier Clemente"
Johnson
John McEnroe/John Mackenroe
Macario
Maiquel Nait/Maikel
Makanaky
Mariano
Marley/Bob Marley
"Un Messi"
Mcallister
McCain
McCardigan
McFly/Mc Fly/Marty McFly/Macflay
McNusto
McMahon
McMartican/Mcmartican
Miliki
Mortimer
Pacheco
Sisebuto
Tanaka
"La virgen"
Wally/Guali ("vamos a hacernos unos *gualis")
William Wallas

FRASES

"Hazte un pisto"
"Ir a hacer unos buenos macarrones"
"Un porrito para el pecho por lo bien que lo hemos hecho"
"Voy a pegarle al pulmón"

INFANTILES

Cañón
Cohete
Misil
Porranko
Torpedo
Trompeta
Waky

EL SIGLO DE LAS LUCES

"Una flecha"
Florete
Lirio

¡¿QUÉ COÑO?!

Eurojackpot
Guecse
Mustekat
Peter
Turbografx

McFlurry

Foto del usuario de Flickr mroach

GASTRONÓMICOS

Aliñado/aliñao
Almendra
Anchoiya
Bocata
Botijo
"Un calamar"
Canelas
Canelón
Caramelo
Cheeto
Churro
"Un Cornetto"
Dorito
"Una ensalada"
Gambón
Grelo
McFlurry
"Un melindro"
Mosto
Pebre (Valencia)
Plegaet (Valencia)
Pistacho
"El pollo que ríe"
Pomelo
Porrón de vino
Postre
Rollito de primavera

LA GRAN LISTA

A

Aguja/agujita
Apuntes
Arbusto
Arguila
"Un asunto"

B

" Haste un bailamorena"
Banga
Bareto
Bengala
Berrugo/berrugoso

C

Cacharro
Cachiflein
Calandro/calandraco
Caliqueño
Callos
Candil
Candrullo
Canelo
Canna
Caña/cañuli/cañita
Capobo
Castaño
Catalino
Caterbo
Chifle
Chiflo
Chifly
Chimichanga
Chiriflai
Chisme
Chonfli
Chuflo
Chucha de la fuma
Chusco
Chuskifly
"Cigarrito combinao"
Cilindrín
Cirio/Cirio Pascual
Clencho
Cumba

Marihuana

Foto del usuario de Flickr amigosdelcannabis

E

"Un enrollado"
Estaca

F

Farias
Faso/fasito
Fiti
Flauta
Flejo
Fliper
Floro
Frederic

G

Gallo
Ganchilla
Ganjo
Grifo

H

Huiro

J

Jamugo
Jandepeich
Joe
Joni
Jombo

K

Kanouté
Kenke
Kiarton

L

Leño
Lerele
Leva
Liaíllo
Liborio
Libreta
Liroi

Chaval con porro

Foto del usuario de Flickr Raimon Ribera

M

Maca/macca/maka/makka
Macaflai/macaflay/makafly/makinfly/makiflai/macaflu/maskaflay
Macareno
Macoña
Magre
Maileti
Maik
Malu
Mancio
Mayflay
Mezcladito
Mocho
Motombo
Musgo

N

Nei
Nunchaku

P

Pachuzo
Palo
Parda
Patu
Pei/peis
Peich
Penco
Pértiga
Pey
Pichi
Pimpi
Pingüino
Pito/"pito arrugao"
Plajo
Power
Pucho
"Un puro"/puri

R

Rasta
Rifle
Rocket
Rojo

S

Saborcillo
San Francisco
Seto
Lanzar un silbido para referirse al porro
Sorete

T

"La tranka"
Trocolo/trókolo/trócolo/trócalo
Trocoloco
Troncho
Trosko/troski/troskito/truski
Trujas
Turuto

U

"Hazte uno"

V

Vaina
Vacanfly
Vela/"Una velilla primo"
Verde
Verrufo
Viruli

W

Waimaifly
Wainay
Wakisnain
Wifi/Wi-Fi

X

Xifli

Y

Yoe
Yurto
Yuya

Z

Zambomba

Como este arte es casi azaroso, ahí van unas nuevas propuestas gratis para toda la peña de este país.

PROPUESTAS NUEVAS

Aledaño
Cangrejo
Fotrillo
Gilda
Gorra
Grivete
"Un jazz"
Leopardo naranja agazapado
Lisandro
"La maison du le roquefort"
"Hacerse un Rodellar" (lo siento)
Saxofón
Suegro
La terracita
"La truchica"
...

Por favor, comentad vuestras aportaciones en los comentarios de más abajo. Ups, perdón, que ya no se pueden publicar comentarios en VICE, mejor dejadlos en Facebook, pues.

20 Apr 00:20

Los 10 países con más católicos en el mundo

by Aciprensa

La Tipografía Vaticana lanzó recientemente el Anuario Pontificio 2017 y el Anuario de Estadísticas de la Iglesia 2015, en los que aparecen las estadísticas más recientes sobre los católicos en el mundo.

Según los datos del año 2015, los 10 países que más católicos tienen en el mundo son los siguientes: 1) Brasil con 172, 2 millones, lo que constituye el 26,4% de católicos de todo el orbe; 2) México con 110,9 millones, 3) Filipinas con 83,6 millones, 4) Estados Unidos con 72,5 millones e 5) Italia con 58 millones.

Está en el puesto 6) Francia con 48,3 millones, 7) Colombia con 45,3 millones, 8) España con 43,3 millones, 9) República Democrática del Congo con 43,2 millones y en el puesto 10) Argentina con 40,8 millones.

Las estadísticas de 2015 indican también que el número de clérigos en el mundo asciende a 466.215, con 5.304 obispos, 415,656 sacerdotes y 45,255 diáconos permanentes.

En cuanto a los seminaristas el número en 2015 fue de 116,843, lo que marca un descenso respecto a los 116,939 de 2014. En el año 2010 ese número fue de 118.990.

La entrada Los 10 países con más católicos en el mundo aparece primero en Infovaticana.

20 Apr 00:13

Taking Antidepressants During Pregnancy Is Safer Than Previously Thought, According to a Study

by Lisa Ryan
Young depressed pregnant woman

Although estimates put rates of depression among pregnant women as high as 20 percent, questions remain about whether women should take antidepressants during pregnancy. But now, a new large-scale study has found that taking medication in early pregnancy actually poses fewer risks than previously...More »

20 Apr 00:08

The Arabian Peninsula (1914)

by Alex E
The Arabian Peninsula (1914)
Reddit user: AJgloe
20 Apr 00:00

The Complicated Relationship Between Sex and Masturbation

by Justin Lehmiller

Let's say that you're in a long-term relationship and you learn that your partner masturbates regularly. How would that make you feel?

Some people, research shows, would be uncomfortable. When someone in a relationship continues to masturbate, there's a misguided idea that it means they aren't getting quite enough sex. To be fair, sometimes that's true—masturbation can serve as a substitute for the sex that people aren't having.

Other people, meanwhile, wouldn't be bothered in the slightest to learn that their partner rubs one out from time to time. And, once again, studies have suggested that, rather than representing cause for concern, masturbation might actually be a sign that things are going great—a complement to an already active sex life. When people are having more sex, this research suggests, it increases desire for all sexual activities—including what we do on our own.

So what's the deal here? Is masturbation a substitute for a lack of sex, or a sign of an active sex life? Or a bit of both? Thankfully, a new study—yes, another one—offers some insight.

This time, researchers examined data from a national survey of more than 15,000 American adults between the ages of 18 and 60. As part of the survey, the participants were asked if they had masturbated within the past two weeks. They were also asked how many times they had sex during that period and whether they were content with the amount of sex they were having.

Surprisingly, it turned out that people who did and didn't masturbate had pretty similar amounts of sex overall. In other words, there really wasn't much of a link between what people were doing with their partners and what they were doing on their own. However, that's because the link between masturbation and frequency of sex was, as the authors put it, "masked," meaning it depended on something else. Specifically, it depended both on participants' gender, as well as how they felt about the amount of sex they were having.

Among women who were content with their sex lives, frequent sex was linked to greater odds of masturbation. In other words, when women were either meeting or exceeding their desired amount of sex, masturbation took on a complementary role—the more sex these women had, the more they wanted to touch themselves.

What about women who weren't getting as much sex as they wanted? It turned out that they masturbated a pretty similar amount regardless of whether they were having no sex at all or having sex several times per week. So, while sexual frequency and masturbation were linked for happy women, they had nothing to do with one another for women who were unhappy in the bedroom.

Interestingly, the pattern was very different among men. Among guys who were happy with their sex lives, there was no link between the amount of sex they were having and their odds of masturbating. So, happy guys were equally likely to masturbate no matter how often they got laid. For dissatisfied guys, though, the less sex they had, the more likely they were to spank the monkey. This suggests that, for unhappy men, masturbation serves as a substitute for sex.

It's also worth mentioning that, in general, men reported masturbating more than women, and unhappy people reported masturbating more than happy people. But while happy men and unhappy women were about equally likely to masturbate (about half of both groups did so), unhappy men masturbated the most of anyone. Happy women masturbated the least.

So what does all of this tell us? First, it fundamentally changes the way we should think about the link between sex and masturbation. It's much more complex than previously thought, and it's not accurate to say that masturbation is either a substitute for or a complement to sex—instead, masturbation seems as though it can serve both roles, with the specific role it plays depending upon the person.

These findings also tell us that whether we're likely to masturbate depends more on how we feel about our sex lives than it does on how much sex we're actually having. In other words, how sexually active we are doesn't matter as much as whether or not we feel like our sexual needs are being met.

One additional takeaway from this study would be that masturbation seems to serve very different roles for men and women; however, the authors caution against drawing this conclusion. They argue that gender should really be seen as a proxy for level of sexual desire, based on research finding that men tend to have higher sex drives than women.

In light of this, they argue that for people with lower levels of sexual desire—no matter whether they're male or female—masturbation is likely to take on a complementary role whenever one's sexual needs are being met. By contrast, for those who have higher levels of desire (both male and female), masturbation is more likely to be substituted for sex when it's not available. So, the point here is that masturbation doesn't have an inherently different meaning for men and women—instead, it takes on different meaning for people with higher versus lower sex drives.

In sum, the relationship between sex and masturbation is very complicated. Sometimes, masturbation is a sign of an unsatisfying sex life; other times, however, it springs from being perfectly content. 

Justin Lehmiller is the director of the social psychology program at Ball State University, a faculty affiliate of The Kinsey Institute, and author of the blog Sex and Psychology. Follow him on Twitter @JustinLehmiller.

Read This Next: Five Things Porn Tricks Us Into Thinking Everyone Does

19 Apr 23:38

Los chiles secos más usados en la cocina mexicana. Infografía

by La Bibi

Chiles Secos

Si algo caracteriza a la gastronomía mexicana es el uso extensivo de los chiles. Los tenemos de muchas intensidades, los cultivamos en muchas regiones del país y hemos llegado a crear variedades nuevas. Otra costumbre interesante que tenemos en el uso de los chiles es que secamos y ahumamos algunas variedades. Estos procesos nos han permitido llegar a nuevos sabores que han integrado muchos de los platillos más famosos de la comida mexicana.

¿Sabían por ejemplo que un chile chipotle fue alguna vez un jalapeño? De todos los chiles secos disponibles en los mercados, existen cuatro en particular que son considerados como los de mayor uso en la comida. El nombre de cada uno de ellos ya lo conocen de memoria y los han escuchado en casa desde que son niños.

A continuación se los presentamos:

Chile Chipotle

Viene del náhuatl Xipoctli. Es un chile jalapeño o morita seco y ahumado y es considerado como uno de los más usados en la comida mexicana. Su sabor es único y perfectamente definido.

Chile Ancho

Es la versión seca del chile poblano. Su picor puede variar de un chile a otro, tal y cómo pasa con los chiles poblanos. Se usa mucho para la elaboración de adobo y por supuesto de mole. Una delicia.

Chile Pasilla

Es un chile chilaca puesto a secar y ahumado. El chile pasilla es de los favoritos para sopas y salsas por su color y su sabor picoso pero con ciertos toques frutales. Es el chile que encuentras en la sopa de tortilla por ejemplo.

Chile Guajillo

El guajillo es la versión seca del chile mirasol. En su versión fresca no es muy común en la zona central de México. Crece en un ambiente caluroso y húmedo por lo que se le considera un chile de zona cálida. Es considerado como uno de los chiles secos menos picantes y más dulces de los chiles secos.

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La noticia Los chiles secos más usados en la cocina mexicana. Infografía fue publicada originalmente en Directo al Paladar México por La Bibi .

19 Apr 23:24

'Girls' Was a Great Show About Failure

by Anya Jaremko-Greenwold

Failure is the bread and butter of HBO's Girls. Other TV programs about women and friendship— Broad City, Sex and the City, even Orange Is the New Black—tend toward cheer and optimism, even when the subject matter is painful. But Girls had a bleak world view. There are plenty of "dark" HBO joints but nothing hit home quite like Lena Dunham's creation. The Leftovers is apocalyptic; Game of Thrones, an overblown fantasy. Girls, by contrast, is horrifyingly mundane, not escapist or otherworldly (if frequently absurd), and never aspirational in the slightest. The series suggests ordinary friendships and ideals die continually, especially when you're young and still transitioning into a full-fledged person.

Millennials famously flail where their parents saw success. They earn less than baby boomers did, despite having more education. They are less likely to own homes, more likely to be crippled by student debt. In Dunham's original pitch to HBO, she wrote: "Between adolescence and adulthood is an uncomfortable middle-ground, when women are ejected from college and into a world with neither glamour nor structure." Dunham felt Sex and the City encompassed ripe womanhood, and Gossip Girl nailed bitter teenage rivalries, but the awkward in-between stage was undersold. Girls presented 20-something characters who were underemployed and overeducated, rarely found appropriate romantic partners, and probably wouldn't buy a nice home until the age of 60 because they couldn't afford it.

The ladies of Girls never strove for likability, which is the basis of their charm. Carrie Bradshaw and her gal pals were shrill, materialistic, or judgmental by turn, but they were also nice women who loved each other. They had good, satisfying sex with men, dumping boyfriends who didn't measure up (pun intended—they did not approve of tiny penises). The Girls girls, by contrast, never did anything we'd have liked them to. They stuck with loser guys for years, suffered through unpleasant intercourse, and grew to despise one another. Many viewers cringed to watch their messy lives unfold.

It wasn't cute-messy, like the stoner nonchalance Abbi and Ilana of Broad City exude, slogging through dead-end jobs with good humor because they have each other. Abbi and Ilana are static and predictable where the Girls characters are more convincingly erratic. Abbi and Ilana don't technically thrive, but everything always works out for them—whereas when the Girls girls falter, it's devastating. Their mistakes are nasty ones, like betraying someone who loves them or realizing they don't have the talent to pursue a passion long-term. Hannah Horvath and her cohorts share more with Larry David or Louis CK; neurotic, narcissistic, socially bumbling, with a personal mantra of "I should have done better."

Girls emphasized its heroines' professional defeats. Marnie began as a curator, but couldn't stay employed in the field. She flailed for a long time before starting a tepid musical duo with Desi. Jessa worked at a kid's clothing shop and played personal assistant to Beedie until she almost assisted in her suicide. Finally she seemed on track, announcing plans to become a therapist—but confesses in the show's penultimate episode that she dropped out of therapy school. "It turns out I wasn't as ready to help people as I thought," she admits to Hannah. Shoshanna was a student for several seasons, then went on dud interviews post-graduation and felt worthless, got work in Japan but was downsized. She rebranded Ray's coffee shop toward the end of season five, but now seems intent on no further aspiration. And Hannah, of course, has failed many times as a writer: Her e-book wasn't published, she hated working at GQ, she left Iowa Writer's Workshop disgraced. She enjoyed teaching, but wasn't well-suited to high school, to put it mildly (before quitting, she flashed the principal her vagina).

Though the show's first season began with friendships intact or blooming, as the years wore on the connections wilted into acquaintances maintained out of shared history. Ever since the trainwreck Long Island getaway of season three, the foursome's mutual contempt has been apparent. Marnie and Hannah were best friends in college and roommates at the start, but now they have nothing in common. Jessa and Hannah were like sisters, but Jessa is dating Adam, so that tie has been severed. Shoshanna never had a profound connection with any of them (though she still hangs out with Elijah—who wouldn't?).

These women are doing no better on the romance front. Marnie never synced up with Charlie, Ray, or Desi, and she was continuously unfaithful or helping someone else to cheat. Jessa deceived her private ethical code by getting together with her friend's ex-lover. Hannah enjoys the platonic company of Elijah far more than she does any heterosexual partnership.

In the final few episodes of Girls, Dunham refused to mend irreparable wounds. She's written a story of millennial melancholy in gory detail: Friendships end. Careers don't pan out. Unlike the final episode of Sex and the City, in which the women promise to remain close, the core four of Girls are splitting up. Shoshanna is marrying a man she met too recently at a cupcake vending machine, and has chosen her new pals based on their "purses and nice personalities." Jessa looks in the mirror and doesn't like the person staring back. Hannah watches as two fresh-out-of-college besties peruse candles in a shop, moving to New York with nothing but their bond as cushion, and she's sentimental, observing a new generation of girls who believe friendship lasts forever. Hannah knows better. Marnie is the lone soldier standing, hoping to remain Hannah's close friend and simultaneously fill the gaping hole in her own life. She moves upstate to help with Hannah's baby, as her singing career has gone bust—but then, in the finale, Marnie realizes she must find her own way elsewhere, and is once again left at an ambiguous crossroads.

Hannah has abandoned her ideals this season. Until now, she wanted to be interesting, strange, respected, published—but a mother? Old Hannah would shrug. While Carrie Bradshaw returned to New York from Paris to close out Sex and the City, Hannah drives away from New York while listening to Banks' dirge "Crowded Places." She's rebelled against her city-sensibility, her snobbery toward people who don't live difficult, artistic lives. And she's reconciled herself to a quiet rural path she never expected. She claims the city never made her happy, it's too hard to make a living, her baby needs peace. It all seems pretty sensible.

Will Hannah fail as a nurturer, too? That's the nice thing about motherhood: Nobody does it quite right. There's no turning back and scant opportunity for resignation. Flailing and penny pinching and being uncertain about a next paycheck is hard, though if you're alone it can sometimes seem romantic, or at the very least a good learning experience. But a state of joblessness, friendlessness, or hopelessness with a child depending on you is a nightmare. With motherhood, responsibilities morph and broaden. Last night's finale felt cautiously optimistic about Hannah's abilities: She struggles to get her baby breastfeeding, and a miniature triumph occurs at the episode's conclusion when the kid finally latches onto her breast. Little Grover doesn't "hate" Hannah, as she's foolishly assumed in the frustrating weeks pre-latching. He trusts her.

She might at long last be well-equipped for the adult life she's avoided, the one she glimpsed at Joshua's brownstone in season two's "One Man's Trash." No matter what, these characters continue trying, and tasting miniscule crumbs of victory. Hannah writes, Marnie sings (even if it's only in the car to Tracy Chapman), Adam and Jessa stay sober.

Failure is important because it destroys our childish notions of what life will be. This hurts, to be sure, but it also leads to other things—not necessarily bigger or better—but other. Girls celebrates that unknown other. Baby boomers may roll their eyes and hope millennials grow up more quickly, but Girls has normalized our regressive, dastardly inclinations. We'll get to growing up when we're good and ready.

19 Apr 23:16

Does 'Annie Hall' Actually Suck?

by Judy Berman

Does It Suck? takes a deeper look at pop cultural artifacts previously adored, unjustly hated, or altogether forgotten, reopening the book on topics that time left behind.

It must have been wonderful watching Annie Hall in 1977. There was neurotic, little Woody Allen as Alvy Singer, seen in a childhood flashback, panicking to a bemused shrink about the universe expanding (and then still obsessed with his own mortality as an adult). There was tall, WASPy Diane Keaton, all fashionably deployed menswear and folksy aphorisms. You'd have sighed, perhaps, as Alvy, an overeducated two-time divorcé pushing 40, molded this lively and naïve younger woman after his own irreparably flawed image. But you might just have let out a sigh of relief (while sobbing) when, instead of devolving into some smug male fantasy, the film ended with Annie dumping him for the last time, because she'd evolved past his antisocial worldview. A perfect ending to one of the saddest stories that can be fairly classified as romantic comedy.

Although his early sex farces had already earned Allen a reputation as one of cinema's smartest, funniest voices, Annie Hall proved he was also a keen observer of real relationships. Decades before Rebecca Solnit's work inspired the "mansplaining" meme and Sheila Heti made a refrain out of "he's just another man who wants to teach me something," in her novel How Should a Person Be?, Allen understood how destructive men's urges to educate and shape women could be. Forty years ago, Annie Hall's Best Picture and Best Director Oscars would've felt like a pure triumph for charming, intelligent filmmaking—even, one suspects, among some of the feminists who'd found Philip Roth's sex-obsessed bestseller Portnoy's Complaint alienating.

But those of us who grew up in the 90s (or later) never got to know a benign, subtly progressive Woody Allen with an untarnished reputation. By then, he had split with his longtime partner, Mia Farrow, and ended up with her adopted daughter, Soon-Yi Previn, who was 35 years younger than Allen and had presumably once viewed him as a sort of father figure. The darker allegations that emerged during his and Farrow's breakup—that he had sexually abused the couple's seven-year-old adopted daughter, Dylan Farrow—got buried in tabloid confusion, willful public denial, and widespread ignorance about how kids process trauma.

I'm just a year older than Dylan and never heard her story when it first surfaced. So I became a Woody Allen fan, vaguely aware that there was supposed to be something not-right about him, but disinclined to seek out enough information to confirm my worst fears. I'm ashamed to say that it wasn't until Dylan started repeating her accusations, a few years ago, in interviews and a harrowing open letter, that I fully grasped the case against him. And by then, the damage was done: I had seen and, in many cases, loved his films. Especially Annie Hall.

It would be so easy if, viewed from the distance of 40 years, Annie Hall sucked. Unfortunately, it does not. On its own merits, the movie is a masterpiece. Constructed as a jigsaw puzzle spanning nearly two decades of Alvy's love life, it locks together scenes from his previous failed marriages with the story of his charming, then troubled, then death-spiraling affair with Annie. It is full of moments that are quotable because they are so relatable, from Alvy shutting down an art-house cinema snob by conjuring Marshall McLuhan out of thin air to his speech equating his and Annie's relationship with a dead shark. The performances—not just the leads, but also Tony Roberts as Alvy's creepy best friend, Rob, and Carol Kane, Janet Margolin, and Shelley Duvall as his other lovers—are portraits of people who feel real. At just more than 90 minutes, an ideal rom-com length, the script's economy is astounding.

The film has also aged surprisingly well. Annie is the kind of slightly androgynous instant icon whose boyish outfits and gawky mannerisms never feel outdated. Alvy's morbid pessimism seems right at home in this catastrophic second decade of the 21st century. Its depictions of two equally ridiculous cities, New York (rainy, morose, masochistic) and LA (sunny, shallow, bubble-headed), ring as true as ever. A Hollywood party scene where people say things like, "All the good meetings are taken," and "I forgot my mantra," could be relocated, without much of a rewrite, to the contemporary tech industry. And it would be reductive to proclaim Annie Hall's gender politics "feminist," but at the very least, there's quite a bit of nuance to them.

Of course, there are retrograde bits if you're looking—and it's on Allen that no conscientious viewer can watch his movies without assuming the worst. When Rob complains, toward the end, that a call from Alvy interrupted him in bed with 16-year-old twins, an otherwise unremarkable one-liner about Hollywood depravity becomes a callous joke about incest and exploitation (if not quite statutory rape). How could it not?

Less egregiously, there's some lazy "men are like this, women are like that" comedy. In a famous scene where Alvy and Annie have just met, their true thoughts appear on the screen as they feed each other pleasantries. "You're a great-looking girl," he thinks, while complimenting her photography. Meanwhile, she's just hoping he's better than the assholes she's dated before.

For the most part, though, Annie Hall is a sharp dissection of heterosexual romance because Allen understands what Alvy Singer doesn't: that women don't exist purely to fulfill male needs and assuage male insecurities. More than once, Annie shuts down Alvy's dismissal of her complaints as merely a sign that she has her period. Her ultimate rejection of him, over his insistence that she still loves him, is framed not as an essentially feminine act of cruelty, but as the inevitable result of his stunted capacity for personal growth. The play he writes about their relationship, with a "happy" ending where Annie has an epiphany that she loves him, comes across as transparently pathetic. Allen even gets that men and women can unwittingly hurt their partners in similar ways. Just as Alvy slowly tires of Kane's Allison, Robin slowly tires of him.

I'm not sure if Duvall's rock journalist is necessarily meant to mirror Alvy, babbling confidently and at length about topics that clearly don't interest her date. But the Marshall McLuhan guy, with his glasses and distinctively Allen-style haircut, is surely a doppelgänger and a clue that Alvy is more of a pretentious windbag than he realizes. He is, in fact, a totally unreliable narrator. In the film's opening monologue, he casually mentions he's always had "some trouble between fantasy and reality." Alvy may love to talk about himself, but other people's assessments of him are sharper than his own, and most of those other people are women.

Not that any of this somehow renders Allen innocent of crimes against women and girls, or counterbalances any of the allegations against him. Behind the camera, he may be the enlightened version of Alvy—who, as a comedian who's had two marriages and a transformative romance with a character based on Diane Keaton, is among Woody's most autobiographical protagonists. You can't accuse him of failing to meditate on his shortcomings, but you also can't assume that his films are an entirely accurate reflection of who he is.

Just because Allen demonstrated an evolved perspective on gender politics doesn't mean his behavior matches those beliefs. We live in a country that elected a president who bragged openly about his groping exploits, then declared April "National Sexual Assault Awareness and Prevention Month." When it comes to famous white men accused of sexual violence, there is no limit to the hypocrisy we'll tolerate. If anything, Allen's understanding that women are discrete, complex individuals, and that men often behave like monsters toward them, out of entitlement or immaturity, makes his personal history even more upsetting.

Unless you're comfortable denying real people's pain and suffering, there is no way to experience Annie Hall as audiences 40, or even ten, years ago did. But erasing the film from the canon wouldn't help anyone, either. We can't pretend it's misogynistic or flat-out bad. Even former fans who've stopped seeing Allen's new movies, because the idea of putting money in his pocket makes us queasy, can't deny the impact his earlier work had on us.

The decision to keep revisiting Annie Hall isn't merely selfish, though. It also forces us to remember that the man facing a serious, long-standing child sexual assault accusation, the man who married his former partner's young daughter and the man who gave us one of cinema's most vital depictions of love and heartbreak are the same person. In that sense, Annie Hall is a work of art whose meaning has surpassed its creator's intentions. What was once an untarnished classic is now a record of an artist's failure to live up to his own worldview.

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19 Apr 22:08

World's biggest jukebox, Alan Lomax style (no quarters needed)

by MonkeyToes
"Since 1990, the Global Jukebox has functioned as a digital repository of music from [folklorist Alan] Lomax's global archive...Now, updated and put online, the newly-launched Global Jukebox web site provides an interactive interface, giving you access to detailed analyses of folk music from all over the world, and highly technical "descriptive data" for each song." Via Open Culture, thousands of international folk songs (and more!) are now available for your listening and learning pleasure.

"The Global Jukebox presents traditions that are linked to the roots of the world's peoples. Alan Lomax called it a "democratic cultural system". The visitor may explore collections of music, dance, and speech from almost every corner of the globe, recorded by hundreds of pioneering ethnographers at times when mass communications were less pervasive than now."

The Global Jukebox, previously.
19 Apr 19:09

“O referendo de Erdogan é unha fraude absoluta”

by X.M.Piñeiro
Aténdenos por teléfono a piques de embarcar en Istambul no voo de volta a casa após pasar varios días en territorio curdo como observadora da ALE durante o referendo convocado por Erdogan. “Foi un referendo...
19 Apr 18:56

It’s official: Bill O’Reilly is out at Fox News

by Maggie Serota
Couldn't have happened to a nicer guy.
19 Apr 18:50

Not Everyone Is As Lucky As You

by A B

19 Apr 18:06

¿Quién fue realmente Stefan Zweig? ¿Un cobarde o un pacifista radical?

by Marta Medina

"De esta manera considero lo mejor concluir a tiempo y con integridad una vida cuya mayor alegría era el trabajo espiritual y cuyo más preciado bien en esta tierra era la libertad personal. Saludo a mis amigos. Ojalá puedan ver el amanecer después de esa larga noche. Yo, demasiado impaciente, me les adelanto". Con estas últimas palabras y una sobredosis de barbitúricos, Stefan Zweig, el escritor más reconocido -junto a Thomas Mann- de la primera mitad del siglo XX, ponía el punto final a su vida y a su obra el 22 de febrero de 1942. Lo hacía acompañado de su mujer, Lotte, en Petrópolis, una ciudad brasileña a 66 kilómetros de Río de Janeiro, exiliado e incapaz de ser testigo de cómo su Europa, su adorada Europa, se "destruía a sí misma" víctima de la "derrota de la razón y el más enfervorecido triunfo de la brutalidad" que había supuesto no ya una Primera, sino una Segunda Guerra Mundial.

Si ya en vida hubo voces que lo tacharon de cobarde por su rechazo a posicionarse explícitamente en contra del régimen nazi -cosa que sí hizo dentro de su obra-, algunos de sus coetáneos también vieron su muerte como un acto de debilidad: el propio Mann cuestionó en una carta a su hija Erika que el suicidio del austríaco hubiese sido "a causa de la pena o de la desesperación" y afirmó que "su nota de despedida es completamente inadecuada" y que era "imposible sentirse conmovido".

En la intimidad de su diario, el autor de 'La montaña mágica' llegó a confesar que encontraba "la muerte de Zweig estúpida, débil y reprensible". "Pero lo más interesante es que Mann, 10 años después, volvió a escribir sobre él y su mirada era totalmente diferente", advierte Maria Schrader, directora de 'Stefan Zweig: Adiós a Europa', el film biográfico en el que repasa los últimos años de exiliado del autor vienés hasta el día de su muerte y que se estrena este viernes 21 en la cartelera española.

En 1952, un arrepentido Mann reculaba: "Confieso que me he peleado con el fallecido sobre su decisión, algo que entonces vi como una deserción de todos los inmigrantes que compartimos el mismo destino, una especia de triunfo a favor de los dirigentes alemanes que vieron en este acontecimiento detestable la caída de una víctima particularmente prominente". "Desde entonces he aprendido a verlo de otra forma y he empezado a pensar de otra manera respecto a su marcha".

Josef Hader protagoniza 'Stefan Zweig: Adiós a Europa'

A pesar de las continuas acusaciones de imparcialidad -una característica que el austríaco percibía como una virtud-, un Zweig convertido en uno de los mayores referentes de la intelectualidad europea se negaba enérgicamente a censurar de forma abierta al régimen de Adolf Hitler mientras sus compañeros intelectuales iban sucumbiendo -en el mejor de los casos- al exilio y la comunidad judía -de la que él formaba parte- era objeto de persecución por parte de las autoridades. Una aparente equidistancia que queda rota en su autobiografía 'El mundo de ayer: Memorias de un europeo', publicada póstumamente en 1942, donde describió a Hitler como un "agitador inculto, enredado en un germanismo de la especie más mezquina y brutal" y de quien dice que "en los raros momentos en que le brillan los ojos se nota que algo demoníaco se esconde dentro de ese hombre singular".

El último tercio del siglo XIX había sido para Europa "la época de oro de la seguridad", reflexionó Zweig. "Todo lo radical y violento parecía imposible en aquella era de la razón", hasta que el momento de mayor paz, prosperidad y libertad en Europa -se podía viajar sin apenas necesidad de pasaporte- tocó a su fin con el estallido de la Gran Guerra. Tras varias décadas de avance tranquilo, "nuestro mundo retrocedía un milenio en lo moral", pero "la misma humanidad se elevaba hasta alturas insospechadas en lo que a la técnica y el intelecto se refiere". En esa época, todavía joven y sin prever lo que acechaba, Zweig y muchos de los intelectuales de su entorno sólo tenían ojos "para libros y cuadros".

"Obedeciendo a una ley irrevocable, la historia niega a los contemporáneos la posibilidad de conocer en sus inicios los grandes movimientos que determinan su época. Por eso no recuerdo cuando oí por primera vez el nombre Adolf Hitler el hombre que ha traído más calamidades a nuestro mundo que cualquier otro en todos los tiempos", se lamentaba en estas memorias escritas entre 1939 y 1941. "Será la posteridad la que, disponiendo de una mejor documentación de la que tenemos nosotros, los contemporáneos, dará a esta figura su correcta medida histórica". Lo que muchos de sus contemporáneos sintieron como falta de implicación, para el escritor austríaco era "un pacifismo radical", defiende Schrader. "Yo le tengo mucho respeto por insistir en no atacar de ninguna de las maneras; nunca utilizó sus instrumentos, nunca utilizó sus palabras para atacar ni para generalizar. Fue un oponente de los términos generales de la guerra. Si entendemos que no hay nada que pueda parar el horror, ¿dónde te colocas como pacifista?. Este era el motivo de su desesperación".

Los cadáveres de Stefan y Lotte Zweig tal y como los encontraron tras su suicidio en Petrópolis (Brasil).

Zweig, el gran biógrafo de los próceres de la historia europea -Fouché, María Antonieta, María Estuardo, Erasmo de Rotterdam, Verlaine, entre muchos otros-, acababa sus días en una humilde casucha petropolitana, casi una década después de huir de Salzburgo a causa del auge del nacionalsocialismo y seis años más tarde de que el régimen nazi hubiese prohibido su obra. "Nací en 1881, en un imperio grande y poderoso -la monarquía de los Habsburgos- pero no se molesten en buscarlo en el mapa: ha sido borrado sin dejar rastro", comienza 'El mundo de ayer'. "Me crié en Viena, metrópoli dos veces milenaria y supranacional, de donde tuve que huir como un criminal antes de que fuese degradada a la condición de ciudad de provincia alemana. En la lengua en que la había escrito y en la tierra en que mis libros se habían granjeado la amistad de millones de lectores, mi obra literaria fue reducida a cenizas. De manera que ahora soy un ser de ninguna parte, forastero en todas; huésped, en el mejor de los casos".

Zweig, que hasta 1936 había recorrido el globo como una celebridad, de ponencia en ponencia, de encuentro literario en encuentro literario, se había visto a embarcar hacia Latinoamérica dejando a su exmujer y sus hijas atrás, con quienes más tarde se reencontraría en Nueva York. En su periplo, su barco tuvo que atracar en Vigo, ciudad que los pasajeros tuvieron la oportunidad de visitar a pesar de que la Guerra Civil ya había estallado. De su fugaz paso por España, el escritor recuerda que "delante del ayuntamiento, donde ondeaba la bandera de Franco, estaban de pie y formados en fila unos jóvenes, en su mayoría guiados por curas y vestidos con sus ropas campesinas, traídos seguramente de pueblos vecinos. De momento no comprendí para qué los querían. ¿Eran obreros reclutados para un servicio de urgencia? ¿Eran parados a los que allí daban de comer? Pero al cabo de un cuarto de hora, los vi salir del del ayuntamiento completamente transformados. Llevaban uniformes nuevos y relucientes, fusiles y bayonetas. ¿Dónde lo había visto antes? ¡Primero en Italia y luego en Alemania!".

Fotograma de la película 'Stefan Zweig: Adiós a Europa'

Schrader, en su película, incide en ese sentimiento de desarraigo que, a pesar de sentir gratitud hacia los países que lo acogieron, acabó por superar a un Zweig nómada y al que, además, muchos acudían para conseguir los visados necesarios para abandonar Europa, terriblemente preciados en un momento en el que millones de personas se hacinaban en los puertos del Atlántico huyendo del Holocausto y la guerra. Incluso él, a su paso por Reino Unido, tuvo que solicitar un pasaporte apátrida después de que la invasión alemana en Austria. "París, Inglaterra, Italia, España, Bélgica, Holanda: esa vida errante de gitano y presidida por la curiosidad había sido agradable de por sí y, en muchos aspectos, provechosa. Pero, a la postre, uno necesita un punto estable de donde partir y a donde volver; nunca lo he sabido tan bien como hoy, cuando ya no deambulo por el mundo por propia voluntad sino porque me persiguen".

Schrader, después de haber visto cientos y cientos de películas ambientadas en los países que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, ha querido descubrir con 'Stefan Zweig: Adiós a Europa' "qué ocurrió con aquellos que pudieron marcharse y cómo los recuerdos de la guerra les persiguieron" y cómo afrontaron "una existencia totalmente dividida, en la que estaban físicamente en un lugar pero tenían la cabeza en otro, con la familia y los amigos dejados atrás: la maldición de todos los exiliados", explica.

La repetición nunca es inocente

Tres cuartos de siglo después de la muerte de Zweig, Schrader encuentra ciertos ecos en la actualidad respecto al momento que le tocó vivir al escritor en su juventud. "Hasta hace poco habíamos conseguido, en menos de 75 años, convertir a Europa de un lugar terrible a un continente unido que ha vivido el periodo de paz más largo de su historia. Molesta tanto pensar que la gente pueda renunciar a ello tan fácilmente". Y "creo que este periodo está acabando. Lo parece. Incluso creo que ya lo ha hecho".

Maria Schrader el pasado mes de marzo | EFE

"La repetición nunca es inocente", prosigue Schrader. "En mi caso personal, yo he vivido la Guerra Fría, me han sacado de trenes y de coches en fronteras europeas tantas veces… Y hace 10 días fui a Dinamarca -país al que he viajado tantísimas veces sin mostrar ningún documento de identidad- y me pidieron el pasaporte en el tren al pasar la frontera. Y te digo por qué. Me lo pidieron a mí por mi aspecto [morena]. Pero no le piden el pasaporte a todo el mundo, sino que se pasean por el tren buscando gente étnicamente diferente. Y es un control racista, que me parece el más terrorífico, porque podrías pensar que podrían controlar a todo el mundo de la misma forma, pero no es así. Me da mucho miedo lo que está pasando".

19 Apr 17:40

Cazadores de mitos: Espinete no siempre iba desnudo y solo se vestía con pijama para dormir

by Mike Medianoche

Hay un chascarrillo típico de borrachera que se suele decir mientras alguien recuerda la canción de ‘Dartacán’ y justo antes de que otro pregunte cuánto medía el campo de fútbol de ‘Óliver y Benji’ como para que los jugadores tardasen tres episodios en recorrerlo. Dicho chascarrillo es el de que en Barrio Sésamo el personaje de Espinete siempre iba desnudo y que solo se vestía para dormir.

En cierto modo, cuando pensamos en el erizo rosa más gigantesco de la televisión siempre lo imaginamos sin traje, con las melenas al viento, y correteando alrededor de Ana, Ruth, Matilde, el panadero Chema, el kioskero Julián y demás habitantes del Barrio Sésamo.

Hoy servidor se pone en plan ‘Cazadores de mitos’ con la colección de DVD de Espinete en la mano para comprobaremos si Espinete siempre iba desnudo salvo para dormir o si le vimos lucir otros trajes.

Y tras numerosas horas de visisionado, he aquí la conclusión. Espinete no siempre iba en porretas si no fuese por el pijama. También hubo otros casos.

espinete indio

Por si no tenía pluma suficiente

Espinete vestido de indio

Capítulo ‘Gran Jefe Indio’, en el que por sus santas púas monta un campamento indio en mitad de la calle y toca un cubo al revés como si fuese el tam-tam.

espinete punk

Caca culo pedo pis

Espinete vestido de Alaska

El erizo rosa saca sus cueros y tachuelas y se pone la cresta para cantar una canción sobre el hecho de sonreír. Fue en el episodio de ‘La inauguración’, en el que se abría la famosa horchatería de Matilde. Un negocio que tenía mucho movimiento en un barrio en el que solo vivía un erizo, un panadero, un kioskero y un Don Pimpón.

espinete corbata

Espinete de camino al Starbucks

Espinete con corbata de Luis Aguilé y gorro de hipster

Capítulo ‘El Guaperas’, una rareza en el que descubríamos que en Barrio Sésamo vivía también una arregladora de bicicletas llamada Lucía. La corbata era reciclada, porque Espi no tenía tanto dinero.  En ‘Que viene el alcalde’ Espinete lleva la misma corbata, porque iba a acudir el primer edil a visitar el barrio, y al final todos plantan unos árboles que luego no aparecen más en la serie.

espinete ana chema julian

La pulsera de pinchos dio mucho de sí

En ‘Qué desastre de sastre’ volvería a aparecer la corbatita, aunque allí Espinete también saca un look nuevamente muy Alaska.

Espinete catalan

Espinete vestido con la barretina catalana y un mantel

En teoría iba de adivino, en el episodio ‘La bola mágica’, en el que recitaba hechizos como “Bola, cataplín, cataplón, dime algo, bola”. Aquel conjuro no funcionaba, sobre todo porque no era una bola de cristal sino una lámpara de mesita de noche. Pero luego gastó una broma a sus amigos con Don Pimpón para hacerle creer que tenía poderes.

espinete escritor

Típico look de escritor

Espinete con una lazada verde

Fue en el capítulo ‘Espinete cuentista’, en el que conoce a un escritor y le da por decir que él también lo es y se pone a garabatear en folios. Como los modernos que conocen un fotógrafo, se compran una cámara cara y se creen que ellos también lo son, pero en erizo. Y claro, para tener un look acorde se puso un gran lazo verde en el pescuezo.

espinete vacaciones

Espinete con el bañador por el sobaco

Espinete vestido de King África

Todo el barrio se fue de vacaciones y Espinete se monta su propia playa en mitad de la plaza, con la ayuda de Guillermo Montesinos haciendo de heladero. Así, le vimos con gafas de sol, bañador XXXXL y gorrito de paja con flores luciendo palmito en el capítulo ‘Las vacaciones de Espinete’, y al final canta una canción con Chema, que se ve que tenía que vender el pan a clientes fantasmas.

espinete cenicienta

Así barría, así así

Espinete vestido de Cenicienta

En la vida real los actores que hacían de Espinete y Chema estaban casados, pero… ¿Sus personajes tenían algún tipo de rollito? ¿Por qué en el capítulo ‘Cosas que hacer’ parecen un matrimonio que se reparten los quehaceres de la casa de Espi, como barrer o tender? ¿Se iban a mudar juntos?

espinete superheroe

Superespi

Espinete vestido de superhéroe

En el capítulo ‘Superespinete’ en el barrio deciden rodar un cortometraje entre todos, y al erizo le toca ser el héroe protagonista, Superespi. Vestido de azul, la verdad que se parece al niño de ‘El Orfanato’.

espinete vaquero

Espinete el justiciero

En ‘Espinete el justiciero’ se vistió de vaquero con el mismo traje pero haciéndole algún arreglo, como el traje de Channel de Marge Simpson.

espinete marinero

Los hermanos Pinzones eran unos marineros que se fuero con Colón que era otro marinero

Espinete vestido de marinerito

‘Úrsula y Espinete’ nos presentó un personaje cleenex, que se usó y se tiró a continuación. Se trata de Úrsula, una pija un tanto coñazo que le regaló a Espinete un traje de marinero. Como si los erizos hiciesen la comunión.

espinete bufanda

En el barrio lo mismo nieva que te montan una piscina en la plaza

Espinete con bufanda (y de pirata)

En ‘Los viajes de Espinete’ vimos al erizo rosa usando una bufanda para protegerse del frío, porque él generalmente va desnudo pero se tapa si tiene frío y se viste si tiene calor, como en el capítulo de la piscina.

espinete pirafa

Más tarde medio dormido se imagina junto a Don Pimpón vestido de pirata y cantando una canción de lo más corsaria.

espinete troglodita

Espinete, Loquillo y los Trogloditas

Espinete vestido de troglodita

El conocido hit de ‘La panda de los trogloditas’, los que comían mamut con mucha salsita lo conocimos en el episodio ‘Los trogloditas’, que todo surge porque llaman así a Espi por ser un poquito salvaje. Para cantarla se vistió con leopardo como Omaíta, porque “con estos vestidos vamos elegantes, no queremos gorros, zapatos ni guantes”.

espinete hippy

Él dice rock, yo digo mamarracha

Espinete vestido de hippy

Él lo definía como cantante de rock, en el capítulo ‘Soy famoso’. Un día hay un concierto en el barrio con grupos en el que cantan artistas como Chema el panadero y a Espinete le da envidia y dice que él también canta. Al final a la cantante le duele la garganta y es Espinete quien da el concierto, en el que al menos hay quince o veinte personas.

espinete sereno

Sobrio y Sereno

Espinete vestido de sereno

Al erizo en el capítulo ‘El sereno’ se le mete en las púas ser el sereno de ‘Barrio Sésamo’ y da más el coñazo que Aída Nízar en un debate. Pero luego resulta que además de hartible es un desastre, que se olvida las llaves dentro de casa y así no puede serenar nada.

espinete guardia policia

La primera rotonda para peatones

Espinete vestido de guardia

‘Espinete, guardia urbano’ fue el capítulo en el que casi recicló el traje de sereno y se convirtió en el de agente de tráfico. Porque era necesario dirigir el mismo en un barrio en el que no hay vehículo y sí seis habitantes.

espinete espinilla

Espinilla la Erizilla

Espinete travestido

En ‘La amiga de Espinete’ Ana convence a Espinete para que se haga pasar por su prima Espinilla, y para ello la viste de eriza, la maquilla con pestañas postizas y demás. El clásico travesti de la infancia de un Sufridor en Casa.

espinete astronauta

Espinete Terechkova

Espinete vestido de astronauta

Como La Prohibida en el disco ‘Sr Kubrick, qué haría usted’, a Espinete lo vimos de astronauta en ‘El viajero del espacio’, donde compartía aventuras con otros amigos del barrio también galácticos perdidos. En el episodio ‘Santo y seña, forastero’ volvió a vestir con el mismo traje, por la cara, para cantar una canción con Don Pimpón.

espinete fantasma

Espinete es un fantasma, como los que visitaban a Carol Anne

Espinete vestido de fantasma

En el episodio ‘Al cine de las sábanas blancas’ vemos cómo Chema y los niños montan un teatro de sombras chinescas para contar un cuento en el que el panadero es el narrador y en el que Julián el kioskero y compañía eran el público. Que dime tú qué lata ser vecino de ese barrio, si los teatros, los conciertos, todo lo acaba haciendo Espinete, que en esta ocasión hace el papel de fantasma.

Conclusiones

Para hacer este post he revisado los 40 capítulos que salieron a la venta en DVD. Y en ninguno de ellos aparece Espinete en pijama, y sí con otro tipo de ropa. Así que el mito es falso.

No obstante, también es una pena que en la caja, que es desproporcionada para los diez discos, no venga el hit ‘Los fantasmas y las brujas’.

19 Apr 17:27

'Legend of the Five Rings' Reborn

As 'Living Card Game'
17 Apr 18:52

Crazy Talk: What Free Mental Health Apps Should I Know About?

by lazuli
You're probably thinking, "Sam, how does a raccoon wearing a fanny pack help with your mental health?" Don't knock it until you try it.
17 Apr 18:40

Here's Eddie impaling the Earth.

by Wolfdog
17 Apr 18:16

Man Too Busy to Send ‘Happy Birthday’ Text Somehow Finds Time to Leave Voicemail of Himself Cumming

by Julia Schachter

Upon waking the morning following her 24th birthday, Ursula Fletcher came across one last surprise from the night before: Henry, the man she’d been seeing, had left her a very intimate voicemail.

 

“I mean, it wasn’t just cumming… there was a lot of heavy breathing and discussion of what he was gonna do to me,” remarked Ursula. “Like, it’s not what I was expecting, but I guess I appreciate that he took the 83 seconds.”

 

“It’s kind of a birthday gift?” she added.

 

Between performing at almost weekly gigs and hosting a podcast, time is a limited resource for 29-year-old Henry. “I wasn’t even expecting to hear from him, really,” Ursula explained. “Birthdays aren’t a big deal to everyone, but like, everyone wants to be found attractive, right? And I think it’s safe to say he finds me attractive. You know, based on his sounds.”

 

“There was a while when I thought he might be preparing some sweet gesture, like writing me a song or something,'” she confessed, momentarily looking down. “But Henry has so much to do, like, all the time. Plus, this is basically the same thing as recording a song for me. Like, he said my name in it and everything.”

 

While Ursula admitted she did check her phone throughout the day, just waiting for a single text message from Henry, she was fully understanding of his incredibly complex goings-on, like jerking off via Skype or Facetime with another woman entirely.

 

 

“Look, I don’t need some kind of hyper traditional gender-conforming relationship with flowers and love notes,” Ursula said. “It would have been cool to just get like a happy birthday text before a full voicemail of himself cumming. That’s all.”
“In a way, it’s really romantic,” Ursula added. “He could have waited until I picked up, you know? To hear my voice, or to say ‘Happy Birthday.’ But instead, he chose to give me something I could keep forever: a collection of jarringly bestial noises on my phone.”

 

Henry’s schedule prevented him from being available for comment.

17 Apr 18:14

Friends, Family Waiting For Current Bout Of Man’s Depression To Subside Before Really Laying Into Him

ST. CLOUD, MN—Fearing that in his current state he was too fragile to withstand the harsh criticism they wished to level at him, friends and family of area man Todd Freely told reporters Monday that they were waiting for Freely’s most recent bout of depression to subside before they really laid into him. “He’s way too low to hear this now, but once he’s feeling better, I’m really gonna put the screws to him about getting some regular exercise and making an effort to socialize more,” Freely’s best friend Richard Felton said, adding that he planned on “reading him the fucking riot act” about looking for work the minute Freely’s depressive state began to improve. “The moment his symptoms ease up, I’m hitting him with both barrels about getting his debt under control and a whole bunch of other shit.” Others close ...

17 Apr 18:00

La belleza real la belleza real No quiero jodida belleza real....



La belleza real la belleza real No quiero jodida belleza real. Quiero caras perfectas. Quiero culos perfectos. Quiero tetas duras de pezones dolorosos, tetas que son faltas de respeto, tetas contra las que pueda rebotar como onda Doppler, tetas adolescentes, absolutamente ilegales, inmorales, qué vergüenza, qué pensarán mis compañeras del colegio que me leerán en Facebook mientras paren hijos feos, paren como conejas viejas. Cómo odiaba a esas hijas de puta aburridas. No me interesan tus estrías ni tus viajes a Portugal. No me interesan tus vinilos de segunda mano ni lo que te ha pasado en el trabajo ni cuánto se te ha descolgado la vagina hoy: a mí se me descuelgan cosas por dentro cada día y no te lo cuento porque sólo quiero pensar en los cañones con los que bombardearon Cartago durante meses.

Elfas solares penetradas por simios negroides de vergas como mármol veteado sobre columnas de llamas orbitando algún planeta. Mamadas en teleféricos fuera está tan oscuro y hace tanto frío si cayéramos aquí estaríamos muertos nunca nos encontrarían nadie sabe que vinimos tienes miedo agárrate a esto quiero ser tu asidero una suerte de compass vital eres mi mejor amiga y si te pasara algo la vida no tendría ya sentido, al menos servir al fin para algo, para tranquilizar a una chica asustada de esta nieve yugoslava. La florecilla en el pelo en los marjales. Las garzas con sus cuellos aristocráticos nos miran a través de sus pestañas perezosas y no entienden nada porque sólo son estúpidos animales pero nos parecen bellísimos en su idiotez. Todas estas cosas me resultan un poco más interesante. Que le jodan a Portugal ya. En serio.

La belleza de lo real la belleza de lo real. La realidad no es bella. Es un perro cagando con esfuerzos. Es tu madre incubando su tumor. Es la declaración de la renta. Es limpiar las ventanas de tu casa un sábado por la mañana con esas ganas que tienes de que te coman la boca y te cojan fuerte por al lado y te follen con amor como una pelota de pingpong de carne rebotando por toda la casa.

La belleza de lo real la tibieza de lo real el café tibio el agua sin gas la cocacola sin cafeína los viajes con tus padres las sábanas limpias sólo a medias las piscinas comunitarias (y sus niños) el olor a pedo de tu silla del ordenador los melocotones duros, insípidos, que hacen fruncir el ceño a tu abuela. No se ha muerto ya? Una guerra civil y siete hijos y aún tiene que aguantar tus lloriqueos por tu coche caro con asientos calefactados: la vas a matar tú de pereza.

La belleza de lo real la fritanga de lo real el olor a chipirones de tu pelo la loneta aceitosa de la tienda de aquel camping en Caños de Meca en 1999 condensando el ácido de tus sobacos mi aliento de teniente viejo la arena de los dedos de los pies el olor a chocho y a sexo malo la discusión poco antes en el coche cuando te equivocaste con el gepeese ojalá me hubieras reventado la boca porque me lo merecía. No íbamos a durar ni dos telediarios y lo sabíamos los dos pero tenía que lamerte un poco antes ese pelito rubio que os sale a las rubias como la piel primera de los corderitos. Parezco un hombre pero sólo soy una vaquita lamiendo una piedra de sal en la dehesa. En mi cabeza siempre estoy allí y siempre estoy bien.

Ese pelo rubio yo no lo voy a volver a ver jamás.

17 Apr 17:47

"Non entendo que se tiren pedras contra o propio tellado, e iso fano as institucións galegas oficiais"

by M. Obelleiro
Profesor, escritor e investigador, Francisco Rodríguez (Serantes- Ferrol, 1945) é o primeiro Premio Nacional Galiza Cultura , que outorga a federación de asociacións culturais homónima, un recoñecemento...
17 Apr 02:45

La 'gran evasión' de la Guerra Civil que acabó con 206 fusilados y casi nadie conoce

by David Brunat

El golpe fue repentino, no podía ser de otro modo si querían tener éxito. "¡Ahora!", gritó uno de los amotinados, probablemente el cerebro, Leopoldo Picó. Habían planeado la toma del penal durante semanas y ese 22 de mayo de 1938 era la fecha señalada. Sabían que el momento del reparto de la cena era el más vulnerable del día. La tropa de guarnición también se encontraba cenando y había un constante abrir y cerrar de puertas. Los amotinados, un grupo de 50 prisioneros, casi todos versados en el esperanto, se abalanzaron sobre los oficiales que supervisaban la entrega de alimentos, consistentes en poco más que agua y patatas, y los redujeron por sorpresa. En cuestión de minutos tomaron el fuerte. Levantaron los cerrojos de las celdas y pabellones e invitaron a todo el mundo a escapar. Y así, a la carrera y sin saber muy bien hacia dónde ir, 795 presos políticos, la mayoría sindicalistas, todos republicanos, huyeron del fuerte San Cristóbal, en el monte Ezkaba junto a Pamplona, en la mayor evasión carcelaria conocida en Europa.

La adrenalina del instante, la ilusión de alcanzar la frontera con Francia, situada a 50 kilómetros a través de las rutas del contrabando, se diluyó en pocas horas para dar paso al horror y la masacre. Los huidos se habían dividido en grupos para dificultar la persecución de las tropas franquistas, pero el desconocimiento del terreno y el penoso estado de salud de la mayoría de fugados convirtió la huida en un caos. Los soldados, guiados por paisanos falangistas y requetés, se abrieron en abanico por los montes, avisados casi al instante por al menos un centinela que logró escaparse, y pronto empezó la cacería. Un total de 206 presos fueron fusilados en los márgenes de los senderos y enterrados en fosas comunes. El resto, más de 580, regresaron al fuerte San Cristóbal, bien capturados o por su propio pie, aterrorizados y desnutridos.

Imagen actual del interior del fuerte San Cristóbal. (José Luis Larrión)

Ya en el penal, recuperado el aliento y aplacada la revuelta, la guarnición fusiló a otras 14 personas acusadas de organizar la evasión. Otras 46 morirían de enfermedad y malos tratos en años sucesivos. Solo tres personas, tal vez una cuarta aún por confirmar, consiguieron dar sentido al motín y cruzar la frontera con Francia. En pocos días, los tres estarían de regreso en la guerra, en concreto en Cataluña, tratando de revertir el curso de la contienda, muy decantado ya hacia el bando nacional. En realidad, escapar a Francia para luego volver y apoyar a la República en el frente del Ebro era el objetivo de los organizadores, si es que en verdad había alguno más allá de huir para no morir de hambre, frío o enfermedad.

"Es sorprendente que la mayor fuga carcelaria de Europa haya pasado tan desapercibida en España. Es un episodio excepcional que ocurrió frente a la puerta de casa de muchos navarros. Todos conocemos la épica historia de 'La gran evasión', en la que 76 pilotos aliados logran escapar del mayor campo de seguridad nazi y luego 50 de ellos son capturados y fusilados por orden de Hitler. Aquí estamos hablando de 795 escapados de una de las cárceles más duras del bando nacional durante la Guerra Civil, que por ejemplo sí mereció la atención del diario 'The New York Times' en tres reseñas", subraya Fermín Ezkieta, autor del libro 'Los fugados del fuerte Ezkaba, 1938' y uno de los mayores expertos en este episodio histórico. "La fuga fue organizada por los presos que estaban en los pabellones más duros, los que sufrían peores condiciones de salubridad y alimentación. Y es curioso también que el plan se idease en idioma esperanto. Se sabe que en aquella época las organizaciones sindicales anarquistas tenían el esperanto como lengua franca, y terminó siendo una herramienta clave en el motín”, prosigue.

Imagen de época del interior del fuerte. Espacio entre el edificio de pabellones (izda) y la capilla (dcha).

Las investigaciones sobre el terreno, las entrevistas a testigos hoy ya ancianos y la lectura de documentos oficiales por parte de Ezkieta no solo son un esfuerzo por recuperar un episodio único del pasado, sino por hacer justicia con el presente. Sus pesquisas han puesto tras la pista en varias ocasiones a la Sociedad de Ciencias Aranzadi para localizar y exhumar fosas comunes con restos de decenas de fugados. Solo 32 de los 206 fusilados a sangre fría han sido rescatados de los montes navarros hasta la fecha, la mayoría reclamados al instante por sus respectivas familias y enterrados en sus lugares de origen.

La última fosa ha sido localizada esta misma semana en Burutáin, 16 kilómetros al norte del fuerte San Cristóbal y 35 kilómetros al sur de la frontera francesa. Un equipo de antropólogos forenses liderado por Francisco Etxeberría, presidente de la Sociedad Aranzadi, inició el martes los trabajos de exhumación de la fosa, que "podría contener unos 10 cuerpos". "El procedimiento será el mismo que en anteriores ocasiones: exhumar los cuerpos, lo que nos llevará entre dos y tres días, y luego realizar el informe técnico pericial y las pruebas de ADN en el laboratorio", adelanta Etxeberría.

"La fuga del fuerte San Cristóbal tiene la ventaja de que sabemos quiénes son todos los muertos gracias a la investigación oficial que se hizo. Hay un expediente judicial muy detallado de quiénes murieron y quiénes retornaron, y eso nos permite localizar a las familias y devolver los restos en los casos en que conseguimos una muestra de ADN válida", prosigue el presidente de la entidad de referencia en la exhumación de fosas del franquismo. Esqueletos maniatados y con impactos de bala en cráneo y huesos son la norma en este tipo de trabajo.

Fosa de Usetxi, exhumada en 2016, que corresponde a tres fugados de San Cristóbal. (F. Etxeberría)

"La fuga fue un desastre. Iban todos en alpargatas corriendo en desbandada. A Francia llegas en un día si sabes adónde vas, pero si no, te pasa como a ellos, que al tercer día se entregaron derrotados. Tenemos testimonios tremendos, como el de una mujer que cuenta cómo un domingo por la tarde se presentan en su casa tres fugados, y lo recuerda porque era el día de su cumpleaños. No sabía quiénes eran, pero recordaba el olor horrible que desprendían y el miedo que eso le provocó. En casa les dieron comida y al poco llegó la Guardia Civil. Los detuvo y los fusiló a las afueras del pueblo", narra el presidente de Aranzadi.

Y añade: "En los pueblos siempre se ha sabido dónde están las fosas, pero durante durante años no ha habido condiciones para hablar con naturalidad. Nadie quería meterse en líos, incluso los propietarios de los terrenos se quedaban callados. Ahora, desde la apertura de la primera fosa en el año 2000 y la recuperación de la memoria histórica, la gente mayor ha empezado a perder el miedo, y ya es más fácil entrevistarlos y que te cuenten. Recuerdo que al principio nos pedían por favor que no le dijéramos a nadie lo que nos habían contado". En estos 17 años, en España se han abierto cerca de 500 fosas comunes, algunas con miles de cuerpos como la de San Rafael en Málaga, y se han recuperado 8.100 esqueletos.

Francisco Etxeberría, presidente de la Sociedad Aranzadi, en unas exhumaciones en Aragón.

Las 150 familias que continúan sin conocer el paradero de su familiar fugado del penal San Cristóbal siguen con impaciencia las investigaciones y se sobresaltan cuando, como esta semana, otro puñado de identidades vean la luz. "He seguido todos los libros, documentales y noticias de prensa sobre el fuerte con interés, orgullo y una obsesión: encontrarlo. Se lo prometí a mi padre antes de morir y me lo he marcado como uno de los objetivos de mi vida. Con el inicio de la exhumación de fugados en Elía —como mi propio nombre—, tengo la intuición gallega de estar en el camino, una verdad acariciada durante mucho tiempo: mi tío podría dejar de estar 'desaparecido'. Toda ayuda en esa búsqueda ayudará a cerrar una herida que no ha dejado de sangrar desde 1938". Así se expresan en 'Los fugados del fuerte de Ezkaba' Elía y Marga Valladares, sobrinas de Antonio Valladares, uno de los organizadores de la fuga asesinado en el valle de Juslapeña en los días posteriores a la evasión.

Un tema tabú en los pueblos

Cada vez son menos los testigos del suceso con vida, y buena parte de las esperanzas de las familias y de los investigadores radica en que, inesperadamente, alguno de ellos rompa su silencio de 80 años y decida hablar. "El año pasado, un señor de 95 años me acompañó al monte en Olave y dijo, ‘aquí está’. Un equipo cavó el terreno y, en efecto, aparecieron 16 fugados del fuerte. Y a raíz de ver eso, otros testigos pierden el miedo y dicen, ‘pues yo sé dónde hay otra’. Los que eran niños en el 38 tienen el recuerdo de ver cómo fusilaban a gente en los pueblos”, recuerda Ezkieta.

En este último descubrimiento ha pasado algo parecido: un hombre decide dar un paso al frente casi al final de su vida y señalar el lugar de la infamia. "En estos valles ha habido mucha gente guardando el secreto de la masacre del fuerte. Ha sido un tabú vinculado a la Guerra Civil que solo se hablaba en el entorno familiar más directo. Llevamos 32 rescatados y con suerte alcanzaremos los 50. Que en Navarra tengamos un inmenso cementerio sin paredes y sin flores, en mitad de los bosques que separan el monte Ezkaba de la frontera francesa, es una anomalía", se lamenta el autor.

Fuerte San Cristóbal, en el monte Ezkieta, bien de interés cultural desde 2001. (Gobierno de Navarra)

Para Francisco Ferrándiz, antropólogo social del CSIC, ha habido un "proceso de normalización" de las exhumaciones en nuestro país en los últimos años. "Existe un debate público tenso y mucha crispación política, en especial en todo lo relacionado al Valle de los Caídos, pero hay una diferencia importante entre lo que ocurre en las tertulias televisivas o en el Congreso y lo que pasa sobre el terreno, donde encontramos una gran comprensión por parte de la sociedad", apunta el experto. Y señala: "Los historiadores cifran en 150.000 los cadáveres enterrados en fosas comunes, pero al contrario de lo que suele creerse, las exhumaciones actuales no son las primeras, sino las últimas. Ha habido cuatro momentos necropolíticos de exhumar cuerpos, los primeros de ellos impulsados por el franquismo con sus muertos, y ahora estamos en esa última etapa".

Para Ferrándiz, desenterrar las fosas comunes es una "cuestión de humanidad, una muestra de calidad democrática de un país". Y lo argumenta: "Una procesión con 20 o 30 cajas fúnebres que vuelven a un municipio es un antes y un después en la vida de ese lugar. Se trata de vecinos que retornan no solo a su lugar de origen, sino a la comunidad de muertos de la que fueron expulsados. Que los vecinos y familiares puedan visualizar eso es algo muy importante, tiene un efecto reparador enorme".

Etxeberría sostiene esa tesis: "La gente normal comprende y apoya las exhumaciones. Ese discurso político de que esto divide a los ciudadanos es una tontería, es falso y está estudiado. Hay muchos alcaldes y concejales que nos han dado todas las facilidades porque les parece inconcebible que en su término municipal haya enterramientos clandestinos". "El problema —cierra Ferrándiz— es cuando los portavoces del partido que gobierna, como es el Partido Popular, insultan a las víctimas y dejan sin presupuesto la Ley de Memoria Histórica. Es un error muy grave que nos mantiene a la cola de Europa en este aspecto. Si se tuviera la voluntad de ayudar a las familias a cerrar heridas, en 10 años lo tendríamos solucionado".

Fosa común descubierta en una zona urbana de Palencia. (EFE)

El fuerte San Cristóbal continuó siendo uno de los penales más insalubres y penosos de la dictadura franquista hasta su cierre en 1945, cuando fue reconvertido en un sanatorio para tuberculosos. Actualmente, pertenece al Ministerio de Defensa y su futuro es motivo de debate social. En 2001 fue declarado bien de interés cultural y distintas asociaciones reclaman convertirlo en un museo del archivo de la memoria. Entretanto, se sigue abriendo, previa solicitud, a los visitantes curiosos y a los familiares de la gran evasión olvidada de nuestra historia.

17 Apr 02:30

Sueño que estoy en ciudades extranjeras, yo solo, y que me...





Sueño que estoy en ciudades extranjeras, yo solo, y que me pierdo me engañan me agreden, no me sé manejar, no me funciona el teléfono móvil. Las personas se desequilibran cuando pasan tiempo solas, absolutamente solas, durante periodos de tiempo que a mí me parecen bien cortos: ni compañeros de trabajo ni de piso ni familiares ni amigos ni pareja, ni siquiera un amante que les valide durante unas horas con un golpe de coño, coño golpeador como una esponja mojada, electrificante latigazo de polla en el lomo, puede que ambas cosas simultáneamente si nos estamos refiriendo a una persona especialmente viciosa: un “sensual”. La voz se pone aflautada cuando pasas demasiados días sin hablar con nadie y ya sabes lo mal que te sienta estar en casa sin hacer nada días como un helecho. Lo he visto hasta en personas que consideraba estoicos menhires emocionales, personas bien hechas, sabias como animales, árboles sabios. Vamos, Señor Frodo, preguntemos a los Ents qué hacer, cómo vivir. Pues he visto a estos Ents derrumbarse como puñados de palillos arrojados de un manotazo por la falta de contacto por la falta de cariño por la falta de atención y sí, claro, lo estáis esperando como pollitos, por la falta de

CASITO

Yo tengo poco de árbol; estoy tan torcido por dentro que parezco más una parra. Y llevo solo, completamente solo con la voz tan aflautada ya que parece la de un niño, la mayor parte de mi vida adulta. Al final te acostumbras pero lo malo es que durante algunos periodos no lo he estado y por comparación te duele más ese hueco, te pica la la pierna que te cortaron, te despiertan por la noche los balidos de los corderos que ya no existen, Clarice. Por eso sueño que estoy en ciudades extranjeras y me pierdo me engañan me agreden no me sé manejar: falta de esponja, exceso de corderos.

Fuimos a Viena y a Budapest y me gustaron esos viajes. Esto son mis recuerdos y me vas a permitir que saque rédito emocional de ellos porque total ya no tengo mucho más y a ti te sobra riqueza. Viejo usurero acariciando los lingotes de oro que acumula en el sótano, inútiles barras de metal. Tío Gilito zambulléndose en su piscina de monedas: siempre me fascinó esa imagen, quizás intuía con una sabiduría infantil que yo iba a acabar igual, convertido en una ridícula metáfora de un tebeo.

Fuimos a la Torre de los Locos y vimos fetos de dos cabezas dentro de botes grandes y fuimos a las Esferas de Gas reformadas como viviendas donde vivían estudiantes universitarios y yo hice unos comentarios que me parecieron procedentes e ingeniosos sobre su envidiable e imaginada vida sexual, allí todos tan próximos los unos de los otros, colgados de aquellas estructuras circulas de ladrillo como racimos maduros de hormonas, asustados por los exámenes en una especie de estación espacial asediada por la nieve, por ese clima austriaco, Johncarpenteriano. Y también hice unas apreciaciones muy interesantes, así con esa voz engolada que yo ponía cuando creía que tenía algo, que era alguien, sobre las arcologías del Sim City que todo aquello me recordaba, ese videojuego al que dediqué demasiadas partes de mi juventud que tú aprovechaste mejor para relacionarte, salir, ligar, leer, mirar el mar, comer con personas queridas, reir por tonterías, bailar, buscar aguacates, estar contenta y vivir y convertirte en un árbol lleno de sol y de pajaritos Disney y no en un liquen tumefacto enredado entre los dientes de una zarigüella muerta en una cuneta de alguna comarcal de Lugo, provincia de mataperros y de follahermanos.

Siempre hacíamos lo que yo proponía porque te trataba como a una mosquita muerta, en eso consiste el maltrato: porque yo he sido siempre, y como tal me he sentido, una mosquita muy mosquita y muy muerta y tenía que crecerme con algo, usar a alguien de trampolín humano. El proceso no es mucho más complicado, no hay por qué atribuirle méritos al Mal y mucho menos talentos a mí que soy más simple que un petardo. Adolf Hitler tenía la polla muy pequeña. Skeletor sólo quería una mamada y ni siquiera tenía pene porque era un esqueleto. Así que tú me acompañabas como un espectrito amarillo, una geisha involuntaria, los dos empujando ese carromato donde transportábamos mi ego hediondo, y yo sólo pensaba con mi cerebro de miserable: qué guapa qué guapa qué guapa con ese vestidito azul que se ha puesto, de niña antigua, y su chaquetilla negra de estudiante. Ojalá comerle la cara y que le volviese a crecer. Reducirme y meterme a explorar su pelo y desaparecer, vivir aventuras ahí dentro como un pelele de Ray Harryhausen peleando con sus piojos, grandes como dinosaurios, y aniquilarlos a todos, mini-héroe capilar. Dormirme acunado sobre la media luna suave detrás de sus rodillas. Parece una muñeca, ES una muñeca, mira qué ojines, si yo creo que ni ve, es ciega, pobrecita, y lo disimula. Las mosquitas muertas. Ojalá fuera yo una mosquita de verdad: setecientos pares de ojos pequeñitos para mirarte setecientas veces y una boca nada más que para comer mierda: nada de hablar y decir cosas que son pensamientos que tienen un cerebro y una persona detrás. Me gustas más que beber un vaso de agua fría en la cocina de la abuela cuando tienes nueve años y mucha sed porque subes de jugar de la calle. Jamás jugué en la calle ni un solo día de mi vida (sólo era una metáfora). Yo sólo jugaba al Sim City y, más tarde, a masturbarme pensando en muñecas ciegas vestidas como niñas antiguas. Tentáculos de bacterias anaerobias creciendo en el ano de ese liquen que se extiende enroscado sobre los intestinos expuestos de la zarigüella muerta anteriormente citada. Siempre que me callaba la puta boca y hacíamos lo que tú proponías nos iba mucho, mucho mejor, y todo era fácil como una vía férrea, como cortar una hoja en blanco con tijeras grandes muy afiladas. Días perfectos con su sol sonriente como el de los Teletubbies. No pesaba el paso del tiempo y todo estaba donde tenía que estar como esos bloques de plástico de diferentes formas y colores con los que juegan los niños pequeños. No me gustan los niños de los demás: me gustan los míos porque no existen. Deberían haberte dado un carnet y una paga por cuidar a semejante subnormal. O un arma de fuego, pequeña, plateada, un revolvercito de cachas nacaradas para que lo llevases pegado al muslo. Tenías muslos de bailarina. Ojalá haberte regalado más armas: a las chicas siempre hay que regalarles armas, pistolas, navajas de mariposas, explosivos. Y regalarme a mí un bozal o un tumor a tiempo, una paliza de negros, un tsunami de puñetazos en el estómago, unas descargas eléctricas, una madre muerta en su caja (eso sí que te pone en tu sitio eh?) un suspenso en Matemáticas, un virus informático que me impidiera jugar al Sim City. Alguna solución debería haber tenido aquello. Si se te ocurre pues me escribes y me la cuentas y si no pues nada.

17 Apr 02:24

(Casi) todo lo que lees lo editan estas dos multinacionales

by María Zuil

Haz la prueba. Acércate a tu mesilla de noche, a la estantería del salón o al libro que tengas más cercano. Revisa el sello editorial o busca entre los datos de la primera página para saber a qué grupo pertenece. Te lo adelantamos: seguramente se trate de Grupo Planeta o Penguin Random House. Los dos grandes gigantes concentran ya un porcentaje abrumador de los libros que se editan en España.

La inminente adquisición de Ediciones B por Penguin Random House, perteneciente a la multinacional Bertelsmann, estrecha el margen de un mercado que factura más de dos mil millones de euros al año. De los 25 libros más vendidos en la segunda semana de marzo, 21 formaban parte de una de estas dos casas. Y les pertenece el 70% de lo que factura la edición literaria en España.

A golpe de talonario, los dos grandes grupos editoriales están fagocitando a la competencia, adquiriendo derechos, fondos, firmas de grandes autores y engordando su volumen. A su paso tiembla el sector entero, así como la manera de funcionar de librerías, sellos e incluso de los consumidores.

La adquisición de Ediciones B no ha sorprendido a nadie en el sector. Hace ya años que los libreros se acostumbran a ver cómo se reducen los proveedores al mismo ritmo que engorda el catálogo de Random House y Planeta. Donde hace un par de décadas había un tránsito constante de vendedores, ahora la visita de un sólo comercial resuelve la compra de un amplio abanico de títulos.

La tendencia, que a muchos les hace la vida más fácil desde el punto de vista logístico, esconde también un temor. “Ahora mismo podría proveer el 100% de mis librerías con estos dos grandes grupos, pero perdería independencia. Sospecho que si lo hiciese, en dos meses las condiciones empezarían a cambiar y no me quedaría otra que aceptar porque dependería completamente de ellos”, reconoce una fuente dedicada a la venta directa de libros.

En términos generales, las librerías se quedan en torno a un 30% del precio final de los libros, mientras que un 20% se queda en la distribuidora y un 40% en la editorial, de donde salen costes de impresión, derechos de autor, cerca de un 10% para el autor y otros gastos relacionados con la producción del libro.

Ángel Collado, propietario de la famosa librería Popular de Albacete, dice que, descontados todos los gastos, su margen de beneficio oscila entre el dos y el tres por ciento. Y las pequeñas y medianas editoriales, admite, suelen dejarle menos porcentaje que las grandes porque tienen menos economía de escala y más gastos. “El margen va desde los best sellers, que son los que más dejan; a los libros técnicos de tiradas pequeñas”.

Los libreros aseguran que por ahora “se mantienen ciertas reglas no escritas que se respetan. Pero esto puede cambiar, porque nuestra capacidad de negociación es completamente nula y estamos muy disgregados entre nosotros como para poder presionar”, se lamenta Igor Muñiz, dueño de la librería Muga, en Vallecas.

Las estanterías de las librerías, sobre todo de las grandes, son cada vez menos variadas en lo que a editoriales se refiere. Los mejores espacios los monopolizan estas grandes firmas, que directamente compran las zonas que quieren ocupar, garantizando que siempre habrá libros suyos en los mejores puestos. “Como editorial mediana yo puedo pagar de vez en cuando por un espacio o cartelería en alguna librería, pero nunca al nivel de las grandes, por lo que mis libros no van a llegar igual”, señala Blanca Rosa Roca, directora de Roca Editorial.

Además, la concentración de la demanda en grandes librerías como la Casa del Libro, Amazon, El Corte Inglés o la Fnac también está determinado la carrera por ver quién abarca más mercado. “Estos macropuntos de venta les están obligando a ser cada vez más grandes para poder ofrecer de todo, negociar desde una posición de fuerza y venderles desde cómics a novela negra, el mayor volumen posible”, señala Antonio María Ávila, director de la Federación del Gremio de Editores.

Tanto en Planeta como en Random House parten de la base de que, en un entorno en el que las multinacionales son cada vez más grandes, la única manera de sobrevivir es ir sumando para poder competir y desenvolverse en el día a día. Y más en la industria del libro donde, apuntan, el mercado va más allá de España. “No existe el negocio editorial en España, sino en español, que abarca a muchos más países”, dicen.

A pesar de las recientes adquisiciones, la concentración en España todavía no ha llegado a los niveles de países como Alemania, Francia o Italia. Según cálculos del director del Gremio de Editores, Random y Planeta acaparan el 70% de la facturación tras la adquisición de Ediciones B, pero sólo el 40% de la producción en edición editorial (sin contar libros de texto, jurídicos o religiosos). El motivo es que sigue existiendo un gran tejido de pequeñas editoriales que mantienen la variedad, un ecosistema siempre en peligro y que depende mucho de la determinación y el riesgo asumido por pequeños editores independientes.

Pequeñas arrinconadas, medianas en riesgo de extinción

“Los grandes grupos inundan las librerías con novedades constantemente. Esto acorta muchísimo la vida de los libros porque aguantan en la mesa menos de un mes. Este vendaval sólo les beneficia a ellos porque con un par de títulos que les salgan bien ya lo rentabilizan, es un juego de probabilidades. Mientras, los pequeños nos ahogamos porque nuestros títulos acaban siendo invisibles entre la orgía de incorporaciones mensuales”, señala Darío Ochoa, editor de Automática, un sello especializado en literatura extranjera que se trabaja desde el despacho de su casa, tirando de una amplia red de colaboradores freelance.

Roberto Pérez, director de la editorial Libros.com, coincide: “Las librerías que no son cadenas no pueden abarcar toda la oferta así que van a lo seguro, lo que saben que van a vender, que son las novedades de las grandes. Y es una pescadilla que se muerde la cola, porque si no puedes acceder a la distribución, no puedes recuperar la inversión y con el modelo tradicional estás condenado a desaparecer o a ser absorbido por grandes grupos”.

Las pequeñas y medianas editoriales también pierden capacidad de negociación porque las grandes controlan a menudo todo el proceso de vida del libro. Tanto Random como Planeta tienen su propia distribución y, en el caso de la segunda, librerías propias, como es Casa del Libro, lo que les permite reducir costes y mejorar las ofertas. “Están ofreciendo condiciones con las que otras editoriales no pueden competir, como financiar a 120 días o márgenes del 40% a las grandes cadenas”, señala una fuente del entorno editorial. Además colocan grandes autores en packs junto con otros no tan potentes, consiguiendo hegemonía a todos los niveles.

Sin embargo, no son las editoriales más pequeñas (que a menudo encuentran un nicho muy concreto para sobrevivir) sino las medianas las que más difícil tienen mantenerse en este ecosistema. “No tienen volumen para llenar estanterías pero sí gastos elevados porque deben mantener su estructura”, explican. Por ello, según diversas fuentes del sector, apenas existen ya casas editoriales de tamaño medio en España a pesar de haber firmado algunas de las páginas más importantes de la literatura española.

Una de ellas es Roca Editorial, que reconoce las dificultades que genera un mercado con dos agentes tan potentes cuando, por ejemplo, quieren pujar por un autor o un título nuevo. “Al ser multinacionales, sabemos que ya no tenemos ninguna opción hasta que pase por sus filiales, que son los primeros a los que se lo ofrecen”, reconoce Blanca Rosa Roca.

Y aunque los consigan, es habitual que los autores que empiezan a despuntar en editoriales pequeñas o medianas llamen la atención de los cazatalentos de los grandes grupos, capaces de realizar ofertas mucho más interesantes. “Por eso es importante para las medianas y pequeñas poner el acento en el trato de los autores, porque no podemos ofrecer adelantos ni royalties como las grandes. Sólo te queda que se sientan a gusto contigo”, reconoce Joan Tarrida, director de Galaxia Gutenberg.

Cuando los grandes grupos compran editoriales al final están pagando por hacerse con autores concretos o colecciones, como es el caso de Random con Ibáñez y sus Mortadelos, cuyos derechos pertenecen a Ediciones B.

El último clavo en el ataúd de muchos grupos editoriales lo puso la crisis. Fue el caso de Prisa, que en sus horas más bajas vendió en 2014 sus editoriales a Random House, entre las que se encontraban Alfaguara, Aguilar o Suma de Letras. “Somos el objeto de deseo de estos grupos, su objetivo es crecer y si no lo hacen por sus propia facturación, lo van a hacer comprando”, reconoce Blanca Rosa, de Roca. “Somos la Galia, resistiendo entre dos imperios”.

¿Y los lectores?

Hay diversidad de opiniones a la hora de valorar hasta qué punto estos movimientos empresariales tienen un impacto en las librerías y en la selección de títulos. Algunos consideran que los “gigantes” apuestan más por un tipo de consumo ‘best seller’, de enfoque más comercial, menos arriesgado, y que empobrece la variedad literaria, algo parecido a lo que sucede con el cine de Hollywood. El peso de la literatura alternativa, de los nuevos talentos y la calidad queda, dicen, en manos de las pequeñas editoriales de autor. Otros, sin embargo, defienden que las cadenas compran los sellos medianos precisamente por su identidad y su marca.

“Si lo compran es para quedarse con sus clientes, no para ahuyentarlos cambiando de registro”, señala una fuente del sector. “Antes cada editorial tenía su especialidad y ahora muchas hacen de todo y las grandes también apuestan más por un tipo de literatura orientado al gran consumo”, replica otra. “Tienen una manera de funcionar a nivel de compra muy industrial, un año antes ya saben lo que van a sacar y juegan con contratos con autores a libro por año, o cinco libros en diez años... Cosas así”, incide.

El agresivo mercado editorial actual es también más permeable a las modas. Pasó con 'Crepúsculo', cuando emergió una multitud de oferta de libros sobre vampiros o hombres lobo. También con 'Harry Potter' y la literatura fantástica juvenil... Y más recientemente con '50 sombras de Grey'. Cuando una marca el pulso, el resto le sigue para recoger las migajas. Incluso las portadas se copian los diseños y estilos para que sean más familiares para el lector.

Las pequeñas y medianas editoriales son precisamente las que pueden marcar la diferencia en medio de la escena comercial, según considera Joan Tarrida, de Galaxia Gutenberg. “Ahora mismo no hay ninguna librería en España que pueda pasar sin Salamandra, Acantilado, Siruela… Son editoriales medianas y pequeñas y tienen su hueco. Yo sí creo que hay margen para publicar, aunque la tendencia es clara y tenemos que estar atentos para proteger esa diversidad”.

16 Apr 01:45

Unha Galicia aínda católica, pero cada vez menos 'practicante'

by Redacción

Máis de sete de cada dez galegos e galegas decláranse crente, pero entre eles e elas menos da metade vai a misa algunha vez | Só o 27% dos e das contribuíntes entrega parte dos seus impostos á Igrexa | As vodas civís case triplican as relixiosas | O alumado de Relixión caeu 20 puntos nunha década

14 Apr 00:57

Explainer video: is the EU worth it?

by Mark Frauenfelder

When a new Kurzgesagt – In a Nutshell explainer video comes out, I stop what I'm doing and watch it. The latest one, about the European Union, asks, "Should we double down or give up and go our separate ways?"

This video will probably not make everybody happy. Probably for completely opposite reasons. Some people want less political and economic integration, some want more of it. Some want to stop immigration, others want better integration instead. Some want an EU army, others want to disband Nato. And most will have a collection of different opinions about all of that. It’s the same for our team, we don’t all share the same vision for Europe and the world.

We tried our best to present different sides and view points, while being fair and as neutral as possible. But obviously we can’t go into too much detail in a video that is only 7 minutes long. We also clearly marked where we are stating our opinion. The sources we used are in the video description.

The last year has taught us that we have to try our best to get everybody back to the table again and stop screaming at each other. We all could have done a better job at this in the past, Kurzgesagt too. Everybody comes from a different place and has different ideas of where the world should go and how to tackle our problems. And as long as we are trying to base our opinions on facts then that is completely fine. In the end we all have to share this planet with each other.

14 Apr 00:47

The crisis with Russia deepens

by Wordshore
With a month to go until the finals week, Russia has announced that it is withdrawing from the 2017 Eurovision Song Contest in Ukraine. This follows the entry ban imposed on the Russian singer Yulia Samoylova for traveling to the Crimea via Russia post-annexation, and a tense standoff, unresolved by an offer of a satellite performance or intervention by Burger King's Russian office. In a statement, Russian Channel 1 station confirmed they will not show the event.

Elsewhere and previously:
* The full line-up of acts for Eurovision 2017.
* Eurovision 2017: harmony, unity, diversity, international conflict.
* There's always Eurovision.

Across the bookmakers, "Occidentali's Karma" by Francesco Gabbani for Italy still remains the clear favorite to win this year's contest.