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24 Feb 09:48

Extranjeros nos cuentan qué no les gusta de España en seis palabras

by VICE Staff

La tendencia al alza de llegada de inmigrantes a España se frenó en 2011 debido a la crisis económica, pero la población volvió a crecer en 2017 después seis años de descenso, en parte, porque volvemos a ser "atractivos" —aunque estamos a años luz de la perfección— para personas extranjeras.


LEE:


Hoy en día España la pueblan alrededor de 46,5 millones de personas, y 4,4 millones son extranjeros. Pero, ¿qué es lo que menos les gusta de España? Es muy typical spanish creernos que lo hacemos todo bien, así que hemos salido a la calle para preguntar a extranjeros qué cosas mejorarían para progresar como sociedad y, sobre todo, como personas.

"No abren el super en domingo", Grecia, 28, México

"Cuota mensual exageradamente alta para autónomos", Ramona, 26, Francia

"Que todavía hay una familia real", Adriano, 36, Portugal

"Turistas británicos bebiendo cerveza y gritando", Jamie, 27, Inglaterra

"Las colas para hacer cualquier trámite", Madalena, 24, Portugal

"Que no puedes encontrar baños públicos", Lawrence, 26, Suecia

"En los bares se chilla mucho", Sigkard, 29, Suecia

"Que a veces me miran raro", Rashid, 35, Marruecos

"Cuesta mucho encontrar un trabajo decente", Tahir, 29, Algeria

"No paro de engordar comiendo tapas", Manuela, 22, Ecuador

"Los trenes nunca llegan en hora", Ester, 21, Ecuador

"Los jóvenes visten muy muy mal", Thierry, 21, Francia


LEE:


"Los taxis te dan muchas vueltas", Sanne, 28, Holanda

"Falta de eficacia con la burocracia", Laura, 34, Canadá

"El sistema de una monarquía parlamentaria", Tomás, 36, Argentina

"La poca conciencia con el reciclaje", Avery, 20, EE. UU.

"Hace frío donde no debería hacerlo", Nicco, 28, Italia

"Mierda de perros en las calles", Mike, 23, Canadá

"Es muy triste no poder votar", Oscar, 18, Polonia

"La gente española baila muy mal", Lara, 27 años, Holanda

"Demasiado relajados, lentos cuando no deberían", Luis, 30, México

"Estar de pie en los bares", Jessica, 30, Colombia

"Cuando llueve es todo un caos", Ari, 38, Italia

"Me llaman 'morena' en la calle", Emely, 22, República Dominicana

"Mariano Rajoy es un completo idiota", Eoghan, 27, Escocia

"Gente que escupe en la calle", César, 27, Colombia

"No es España, es la gente", Lloyd, 24, Escocia

"Que tiren muchas cosas al suelo", Aiko, 26, Japón

24 Feb 09:46

Movida, flamenco, nova cançó... ¿Cuál fue la edad de oro del pop español?

by Víctor Lenore

Durante muchos años, quizá demasiados, la expresión 'edad de oro del pop españo' sirvió para designar a los años ochenta. Seguramente hay muchos motivos, entre ellos que la mayoría de periodistas musicales influyentes tenían entre veinticinco y treinta y cinco años cuando pasó todo aquello. También existen factores objetivos, como el fin de la censura franquista, el aumento de programas musicales en televisión y la consolidación de las empresas discográficas en nuestro país. En el año 2014, varios sociólogos y musicólogos de la UNED y de la Complutense elaboraron una metalista de los mejores álbumes del pop-rock español, haciendo media de las selecciones de las cabeceras más emblemáticas (Rolling Stone, Efe Eme, Rockdelux…). Triunfó 'La canción de Juan Perro' (1987), de los prestigiosos Radio Futura, por encima incluso de clásicos como Serrat, Sabina y Camarón de la Isla. En el resto del listado, ganaron de largo los álbumes de los ochenta, en especial de La Movida. Junto con los Auserón, se colaban en el top diez Gabinete Caligari, Loquillo, Alaska & Dinarama y Nacha Pop. ¿Estamos ante una evidencia o somos víctimas del sesgo de edad de los expertos?

Diez años de oro

El resultado de aquel estudio lo disputa Adrián Vogel, ensayista pop que puede presumir de una exitosa carrera como ejecutivo discográfico, que incluye la creación de su propio sello o un puesto en CBS Nueva York, donde trabajó con Bob Dylan, Leonard Cohen y Michael Jackson, entre otros. Tirando de datos, señala que la edad dorada del pop español fue el periodo 1965-1975. No se refiere solo a sus gustos, sino al éxito internacional de nuestros artistas. “Hablamos de impacto fuera de los mercados naturales de habla hispana. Me refiero a conseguir entrar en listas de Gran Bretaña, Estados Unidos, Holanda, Alemania, Francia, Italia…”.

Aquella cosecha de artistas de lujo incluía a Los Bravos ('Black Is Black', 'Bring a Little Lovin'), Luis Eduardo Aute ('Aleluya Nº1'), Massiel ('La, La, La…'), Pop Tops ('Oh Lord, Why Lord', 'Mammy Blue'), Miguel Ríos ('Himno a la Alegría'), Aguaviva ('Poetas andaluces'), Peret ('Borriquito'), Barrabás ('Wild Safari'), Mocedades ('Eres tú') y Jeanette ('Por qué te vas'). Además Herbie Mann triunfó en Estados Unidos en 1976 con una versión de 'Hi Jack' de Barrabás. Parecen muchos, pero hubo todavía más motivos para felicitarse: “No incluyo a Waldo de los Ríos y su adaptación de la 40 de Mozart, a pesar de llegar al top cinco en singles y álbumes en Gran Bretaña, ya que considero que no es pop-rock. No solo triunfó en las islas, sino en más países europeos. Por muy arreglo "moderno" que tuviese, Mozart no deja de ser el clásico de los clásicos. Sí incluyo el “Himno de la alegría" de Miguel Ríos porque a esta le pusieron letra”, precisa.

Sobredosis de talento

Los datos que aporta Vogel se han convertido en materia de una clase sobre industria musical en el Máster en Industria Musical y Estudios Sonoros de la Universidad Carlos III. “¿Qué explico a los alumnos? Que esta época, a la que habría que añadir unos años por delante -al menos desde el 62 o el 63- es tan productiva artísticamente como en el plano comercial. A los artistas de éxito internacional hay que añadir gigantes como Serrat, Dúo Dinámico, Brincos, Juan & Junior, Lone Star, Los Sirex, Pekenikes, Rocío Dúrcal y Los Módulos. También algunos que no me gustan, pero cuyo impacto es indudable como Julio Iglesias, Raphael y Camilo Sesto, sin olvidarnos de Karina, Bruno Lomas, Nuestro Pequeño Mundo, Cecilia… Se mire como se mire, el éxito de estos artistas de la segunda mitad del segundo franquismo es tan indudable como inigualable”, recuerda.

Explosión punk

Ignacio Juliá, director histórico de la biblia rockera Ruta 66, tira por el registro personal. “Mi edad de oro del pop español arrancó el 4 de diciembre de 1977 durante el Festival punk del Poble Nou, donde algunos ansiosos jóvenes de la época nos pusimos estupendamente europeos viendo a Ramoncín, La Banda Trapera Del Río y otros grupos presuntamente punk-rock. Luego vendría la hoy tan discutida Movida y sus tentáculos periféricos en Barcelona o Vigo, una asimilación de lo que sucedía en el ámbito anglosajón, con epicentro en Londres, que vista desde el presente tiene el plus de que su asimilación de patrones foráneos primaba lo autóctono: Alaska y los Pegamoides, Loquillo y los Trogloditas, Nacha Pop, Siniestro Total, Radio Futura, Derribos Arias, El Último de la Fila, Gabinete Caligari… Muestran un carácter localista —cantaban en castellano— que se diluiría en los años noventa y su corta-y-pega del rock alternativo anglosajón”, recuerda. Algún día habrá que hacer un artículo sobre la peor década del pop español, donde la oleada de grupos indie que decidieron cantar en inglés tiene todas las papeletas para ganar ese triste honor.

Del flamenco a Raimon

La novelista y periodista Grace Morales, conocida por su trabajo en la revista Mondo Brutto, apuesta por los años previos a la explosión del pop madrileño. “Me quedo con el periodo 1976-1981, enlace entre la tradición rock y pop de los setenta, polimorfa, reivindicativa, llena de contradicciones , con el nacimiento de la Nueva Ola, desprejuiciada, muy joven y eminentemente femenina. Del rock urbano, flamenco fusión, pop melódico, folk hasta el punk 76-77, tecno, ska, heavy y rockabilly. Luego todo fue una movida”, bromea. Tiene razón en que los periodos sin un sonido claramente hegemónico pueden ser los más fértiles.

La periodista musical Patricia Godes no duda un instante en escoger. “La mejor música popular de nuestra época es la nova cançó ,que se hizo en Cataluña entre 1966 y 1977. En los años siguientes se propagaron ideologías musicales reaccionarias basadas en la existencia de seres superiores, bendecidos por Dios, que no necesitan saber hacer música para obtener la pleitesía de los epsilones, la protección del sistema, la fama, la fortuna además de un rinconcito envuelto en oropeles en el orinal más sucio de la historia”, apunta. Las canciones de Raimon, Francesc Pi de la Serra, Lluís Llach, María del Mar Bonet y Ovidi Montllor -entre otros- han envejecido como el buen vino, ganando cuerpo año tras año. También las de un tal Joan Manuel Serrat, que quizá les suene.

Mezclar pop con Lope de Vega

Cerramos con la visión de un músico. Igor Paskual es guitarra de Loquillo, autor de una sólida carrera en solitario y una de las mejores plumas de la prensa musical española. Su elección no anda lejos de la de Vogel. “Para mí, la excelencia está el arco que va desde 1964 hasta 1968. No sólo están las melodías de Los Brincos, que eran puros orfebres, sino también los doce temas de Juan y Junior dejaron para la posteridad. Eso ya es difícilmente superable. Además tenemos a Los Pekenikes, que me siguen pareciendo -junto con Los Brincos- la mejor banda española. Están Los Ángeles y Lone Star, que graban 'Mi Calle' y no le encuentro equivalente en el mundo internacional. Cuidado también con los temazos del Duo Dinámico”, afirma.

Un Lope de Vega eléctrico

En aquella época, no solo se cocía pop. “También destacaba el soul de Los Canarios, que siguen siendo intocables, o los éxitos internacionales de Miguel Ríos, Los Bravos o Pop Tops”. No solo estamos ante himnos brillantes, sino también muy locales, enraizados en nuestras tradiciones culturales. “Los Brincos dominaban la cadencia frigia y Los Cheyenes en el 65 registraron “Válgame la Macarena”, por no hablar de Los Sónor en el 62 con “El relicario”. Cuando hablo de ‘lo español’ no me refiero a ‘lo latino’. Tampoco a lo meridional en exclusiva. Recordemos la gaita con la guitarra fuzz de Los Archiduques -con Tino Casal a la voz- en “Lamento de gaitas”. O “Nit de llampecs” de Los Relámpagos. ¿Qué decir de Los Íberos adaptando un texto de Lope de Vega en 'Las tres de la noche'. El pop español, enseguida, fue español. Si te fijas, los intentos de las bandas actuales de indagar en la tradición llegan después de un periodo largo de anglofilia. Pienso en Los Planetas, Lucas 15 o esa maravilla que es 'O Isa', un tema de Triángulo de Amor Bizarro basado en una cantiga de escarnio”, señala.

Paskual remata con unas palabras de agradecimiento: “Aunque muchos de ellos fueran de familias acomodadas, su mérito es increíble. El contexto -incluso el familiar- no simpatizaba con ellos y tuvo que ser una odisea para las bandas llegar a grabar o desarrollarse profesionalmente. Y estaba el servicio militar rompiendo carreras a mansalva. Y es en 1967 cuando Bruno Lomas graba ¡el primer disco en directo en España! No somos conscientes del mérito que tuvieron estos artistas”. Bueno es recordarlo.

24 Feb 09:31

Villares afirma que «Galicia ten que volcarse con Ferrol» y que es el momento de apostar por la ciudad

by Rebeca

REBECA COLLADO | Ferrol | Jueves 22 febrero 2018 | 18:24

El portavoz de En Marea en el Parlamento de Galicia, Luis Villares, ha participado este jueves en el acto ‘Conservas no Parador’, que organiza el club de Prensa de Ferrol, para hablar sobre la sitación de la ciudad naval, sus sectores industriales y los conflictos de la vida política municipal, entre otros.

Villares ha comenzado su intervención hablando de Navantia y de la necesidad de apostar por el I+D, la transferencia de conocimiento y la apertura a nuevas oportunidades como las energías renovables. El portavoz de En Marea ha reprochado a la Xunta y al Estado su comportamiento con la ciudad en las horas más bajas de Ferrol, «aquí hai moitas administracións que escurren o bulto por cuestións partidistas».

En este sentido, Villares ha afirmado que «Galicia ten que volcarse con Ferrol porque no pasado foi Ferrol quen se volcou con Galicia» y ha añadido que ahora es el momento de apostar por la urbe naval porque «despois revertirá en todos».

También ha criticado el político de En Marea las deficiencias de la línea ferroviaria entre Ferrol y A Coruña, así como la conexión con A Mariña. «É inadmisible que Fomento non teña articulado un tren de cercanías en toda a área metropolitana», ha censurado Villares y se ha preguntado «por que temos que renunciar a grande área urbana de Ferrol e A Mariña?».

En el turno de las preguntas el portavoz de En Marea no se ha mojado y ha pasado de puntillas por cuestiones como la situación de María Fernández Lemos y Rosa Méndez como concejalas del gobierno no adscritas; la falta de presupuestos; la posibilidad de que una formación similar a FeC irrumpa en las próximas elecciones y la división de la izquierda.

Sí se ha mojado Villares al reconocer que «hai que entenderse co PSOE» y que «ás veces hai que facer de tripas corazón», al ser preguntado si le recomendaría a Jorge Suárez pactar de nuevo con el PSOE si fuera necesario para revalidar la Alcaldía. El portavoz de En Marea ha señalado que la alternativa al PP pasado por entenderse con los socialistas.

También ha afirmado que ve a Jorge Suárez como candidato a las próximas elecciones municipales, aunque ha apuntado que «o ten que ratificar a asemblea». Confía el portavoz de En Marea en que «a cidadanía saberá ler os esforzos e dificultades» que está teniendo el gobierno de Ferrol y que «saberán premiar a quen estivo intentando facer políticas para a xente».

21 Feb 23:39

He's either as smart as the devil himself or the luckiest bastard alive.

by zarq
In 1985, KGB Colonel Vitaly Yurchenko defected to America. He told agents he had terminal stomach cancer and had decided to make the world right in the time he had left. Yurchenko told KGB secrets to the CIA and NSA, including important details about 55 to 60 KGB assets in America and two Soviet moles (Edward Lee Howard and Ronald Pelton) inside US intelligence. But three months in, he learned he didn't have terminal stomach cancer -- just a minor bowel disorder. So Vitaly Yurchenko changed his mind and escaped back to the Soviet Embassy. He told the media that the CIA had drugged and kidnapped him. "The agency had either been completely taken in by a brilliant Soviet intelligence officer, or allowed one of its top Soviet defectors to slip out of its hands." (Via)

In an essay, "The Spy Who Came Back From The Dead" published in Life Magazine in 1986, investigative journalist Edward Jay Epstein offered a different take on what had happened. He believed that the CIA voluntarily let Yurchenko go, and allowed him to escape back to the Soviets. But they were never able to confirm if he was a double agent.
21 Feb 16:44

This Design Generation Has Failed

by gauche
And that's when I decided that we — and by we I mean those of us currently drawing paychecks for professional design services — are design's lost generation. We are the Family Ties-era Michael J. Fox of the design lineage. Raised by hippies. Consumed by greed. Ruled by the hand of the market. And nourished by the last drops of sour milk from the withered old teat of capitalism gone rabid. Living where America ends — Silicon Valley. Mike Monteiro on the ethical state of design's lost generation.
21 Feb 16:41

La llegada de las chicas duelistas

by Eureka

Las mujeres duelistas combatían en topless y luchaban hasta que alguna caía herida. En Madrid se enfrentaron a los pies de la estatua del Ángel Caído. 

En agosto de 1892, la famosa princesa Pauline Metternich participó en un duelo que cambió la historia del duelismo entre mujeres. Muy popular en aquellas fechas, los duelistas eran casi siempre hombres. El acto adquiría unas connotaciones sociales y políticas importantes, justamente en la época del sufragismo y la aparición del feminismo contemporáneo. Su rival fue la rusa Anastasia Kielmansegg, con quien ya había tenido enfrentamientos verbales. La causa del duelo fue el desacuerdo en el arreglo floral para un evento. Antes de comenzar el duelo, la mujer especialista en medicina, una baronesa, que las asistía, decidió que se batirían en topless. La razón era sencilla: se pensaba que un corte con una de las espadas sobre la ropa podía dar lugar a una grave infección. Y así lo hicieron. Se quitaron sus corsés y blusas y lucharon de esta manera, que pronto se hizo popular entre las mujeres duelistas. El duelo siguió las reglas francesas. Terminaba quien primero fuese herida. No sé sabe con seguridad quién ganó, pero lo cierto es que aquella imagen se reprodujo una y otra vez en extrañas postales y fotografías «picantes» que se comercializaron y fueron muy famosas en los sucesivos años. También años más tarde llegó al cine, con An Affair of Honor (1901), una cinta muda que fue de las primeras producciones en los albores del cine.

En España, concretamente en Madrid, en el parque del Retiro, tuvo lugar uno de los duelos entre mujeres más célebres, cuyas protagonistas fueron Paz Villavicencio y Lolita, apodada la «de las Canas», debido a una disputa surgida en el bohemio Café Fornos, donde eran muy célebres. El duelo se realizó en un lugar cargado de simbolismo: a los pies de la estatua del Ángel Caído. 

La emancipación había llegado también al duelo, territorio genuinamente masculino a pesar de que la tradición de mujeres duelistas era muy amplia. Desde entonces, los duelos entre mujeres se convirtieron en parte del discurso de liberación de las mujeres, que por aquellos años aprendían artes marciales (fundamentalmente jiu-jitsu) o se armaban con alfileres o bastones afilados que utilizaban contra acosadores y violadores.

Una escena de An Affair of Honor (1901). Las mujeres, debido a la censura, no combaten en topless

Una escena de An Affair of Honor (1901). Las mujeres, debido a la censura, no combaten en topless

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21 Feb 16:40

Narcotráfico: se mira pero no se toca

by Rafa Cabeleira

Incautación de un alijo en Vigo, 2006. Fotografía: Miguel Vidal / Cordon.

Hace poco más de dos años, el 5 de enero de 2016, los principales medios de comunicación se hacían eco de la incautación de tres toneladas de cocaína en el municipio pontevedrés de Barro. Se trataba del mayor alijo interceptado en suelo español desde 1999 y los titulares de prensa no escatimaron en grandilocuencia para enriquecer la información: «Así fue la mayor operación terrestre del siglo contra el tráfico de cocaína», se podía leer en La Voz de Galicia. La sorpresa saltaba al detenernos en la letra pequeña y descubrir que no había un solo gallego involucrado en la operación. La mercancía, de la que se ofrecían todo tipo de detalles incluida su procedencia y hasta el sello que portaba, habría sido introducida en nuestras costas por un clan holandés y sus destinatarios resultaron ser unos mafiosos ingleses residentes en la Costa del Sol que, mediante un convoy de furgonetas, pretendían distribuirla por diferentes países de Europa: ni una sombra de duda sobre cómo unos holandeses habían sido capaces de alijar y esconder tres mil kilos de cocaína en Galicia sin el consentimiento o la colaboración de los clanes locales, nada.  

Se mira pero no se toca

Así es como se ha tratado la información sobre el narcotráfico gallego en los últimos años: esquivando lo obvio. La reciente detención de Sito Miñanco parece haber devuelto cierta atención mediática sobre un fenómeno que parecía desterrado de las rías gallegas tras el encarcelamiento de los grandes capos pero que, en medio de un extraño silencio, no ha dejado de crecer y fortalecer sus alianzas a ambos lados del Atlántico. A día de hoy entra más cocaína por la costa gallega que en 1990, el año en que Baltasar Garzón y la Operación Nécora pusieron en boca de todos los nombres del propio Miñanco, Laureano Oubiña o Manuel Charlín. El narcotráfico y su brillantina, como los eucaliptos, las bateas de mejillón o el granito, siguen componiendo una parte fundamental del paisaje gallego pero algo ha cambiado en la percepción de un fenómeno que se mira pero no se toca, como si no hablar de ello fuese el método más aséptico de combatirlo.  

Muerto el perro, muerta la rabia

Aquella rebelión popular de los noventa contra los clanes históricos tuvo mucho que ver con el despertar de una sociedad ante una evidencia terrible: los beneficios que el narcotráfico aportaba a tantas familias, incluso a localidades enteras, comenzaron a parecer meras limosnas ante la podredumbre y la inseguridad que asolaban las calles. Fue la acción devastadora de la heroína lo que puso en jaque a los más ilustres robinhoodes de la cocaína que ayudaban a levantar casas, pagaban tratamientos médicos a sus vecinos, colaboraban con las parroquias y se sentaban a la mesa con lo más granado de la sociedad gallega. La furia de Carmen Avendaño y las otras madres de Érguete (levántate) provocó un tsunami social con el que no contaban los narcos y el resto es historia. Pero la epidemia pasó y con la normalidad regresó el ambiente de calma que tanto beneficia a quien negocia en silencio. Tocaba recapacitar, abandonar ciertos hábitos y retomar la actividad en el punto exacto donde la habían abandonado, si es que alguna vez lo hicieron.

Cuando los árboles sí dejan ver del bosque

Ser narcotraficante ya no es un sueño de infancia, al menos no uno confesable. El tráfico de drogas ha perdido todo el glamur y prestigio que acumuló durante la transición del contrabando de tabaco al alijo de cocaína. La ostentación ha dejado de ser requisito imprescindible del triunfador hasta convertirse en un sinónimo de mediocridad y la discreción se ha implementado como cortafuego indispensable, el primer muro tras el que esconder el negocio de las miradas indeseadas. El verdadero poderío del narco gallego se oculta hoy entre chaquetas de lana, calzado barato, partidas de cartas en el bar y cartillas de pensionista. Los vehículos de gran cilindrada, el oro grosero y la ropa de marca, especialmente la deportiva, luce ahora en manos de cachorros imberbes que pretenden imitar a los grandes nombres pero sin más perspectiva que la de recoger una pocas migajas y terminar, más pronto que tarde, con sus huesos en la cárcel. Ellos son los árboles que todavía permiten ver el bosque frondoso e inaccesible en que se ha convertido del narcotráfico en Galicia.

Árboles, ¿qué árboles?

En casi todos los pueblos de la costa gallega se pueden encontrar muestras palpables del flujo incesante de dinero que provoca el tráfico de cocaína. Lo ven casi a diario los hosteleros, testigos directos del lujo más íntimo y la alergia ancestral del narcotráfico a las facturas. Cada fin de semana se celebra en Galicia un bautizo con aspecto de boda real o una boda común con apariencia de ceremonia de apertura de unos juegos olímpicos, bacanales de derroche que se pagan en mano y al contado, sin necesidad de contratos o cualquier otro papel que deje huella del gasto. También pueden dar fe los empleados de algunas sucursales bancarias, la primera ventanilla a la que todavía acuden petimetres y advenedizos con intención de blanquear ciertas cantidades, bienintencionados pero sin el conocimiento o la asesoría legal de la que disponen los grandes peces del negocio. Concesionarios, joyerías, lonjas, mueblerías, tiendas de ropa, salas de juego o clubes de alterne son algunos de los hábitats naturales en los que el dinero de la droga también se gasta sin miramientos, a la vista de todos, un manantial que no se ha detenido nunca por más que las noticias hablen de holandeses, británicos, mexicanos, colombianos o andaluces como nuevos amos del cortijo.

«No se debe olvidar lo que todavía no ha terminado»

¿Por qué razón iban a dejar de trabajar los grandes cárteles de la droga con sus más eficaces aliados? ¿Por qué confiar en unos desconocidos para alijar y esconder varias toneladas de cocaína en la costa gallega, ese entramado inabarcable de piedras, bateas, pequeñas calas y grandes acantilados en los que un nativo experimentado se mueve como pez en el agua? ¿Por qué excluir del negocio a quienes fueron capaces de revalorizar el producto estrella de las selvas americanas hasta convertir vulgar y dudosa cocaína en codiciada fariña? Se podrá dudar de la capacidad o el poder real de algunos históricos del narcotráfico, pero sería de ilusos pretender que toneladas de droga sigan desembarcando en las rías de Galicia cada año sin contar con las expertas manos de los clanes gallegos en la partida. Lo advertía Nacho Carretero en la última línea de su libro recientemente secuestrado, Fariña: «No se debe olvidar lo que todavía no ha terminado». Ni ha terminado ni terminará, es una de las pocas certezas que todavía se nos pueden arrancar a los gallegos.   

21 Feb 03:04

Pistas: ¿Tacos en Santiago? ¿Old Skull Tacos?

by Xose Manoel Ramos
A ver, hai un sitio para tomar "tacos" en Santiago de Compostela.... Old Skull Tacos (por San Clemente). 

¿Que tal é? Pois recomendable, ide probar. 

(Os tacos "non hai collons")

A ver, o Skull non é nada tradicional mexicano (faltalle: teñen que dourar mais as tortillas, cebola e colantro, e mais carne grasosa - pastor ou carnitas ). Pero é unha taqueria "fashion" estilo Condesa ou Roma (vamos que en CDMX hai tacos asi - poucos pero hai). 

Autenticidade ou non, os puntos fortes son:
- especializados en tacos e podes pedir tacos soltos (e mais unha taqueria ca un restaurante) 🙌 
- guisos jugosos (e hai veganos e de marisco) 👍
- a salsa picantisima: esta feita de habanero fresco ✌️


(Unha das cousas boas e que podes encargar un variado de todos os tacos)


(O burrito è grande e abundante, pero eu prefiro os tacos)

OLD SKULL TACOS 💀 
Rúa de San Clemente, 2
15705 Santiago de Compostela
A Coruña, España
21 Feb 02:50

Netflix Orders Tuca & Bertie from the Bojack Team

by Bo

Created by Bojack Horseman supervising producer Lisa Hanawalt, Tuca & Bertie is an animated comedy following two women in their 30s who live in the same apartment building. Oh, and they are birds. Did you at least read the first sentence, it’s from the Bojack Horseman team. Animals are their business and business is good.

Tuca is described as a “cocky, care-free tucan” and Bertie is an anxious, daydreaming songbird. I love it already. Not much else is known about the show, but anyone who knows Bojack can guess; razor-sharp animal puns, jokes packed to the gills, and the kind of feels that leave you unable to function for a week. If Princess Carolyn is any indication of the quality we can expect of a show focused on two women in their 30s, then we’re in for something amazing.

Tiffany Haddish is set to voice to Tuca, and among the Bojack team attached to the show are Bojack creator Raphael Bob-Waksberg, Noel Bright, and Steven A. Cohen.

Over four seasons, Bojack Horseman has established itself as not only one of the best comedies currently airing, but one of the best shows, period. You can sign me up a thousand times for Tuca & Bertie. Here’s hoping they capture just how smart birds actually are. I know, I was surprised, too.


Images Courtesy of Netflix

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21 Feb 02:48

Lehman Brothers-EE.UU. ocupará la vicepresidencia del BCE

by Manuel Domínguez

Philip Lane, gobernador del Banco Central de Irlanda, ha renunciado a su candidatura a la vicepresidencia del Banco Central Europeo dejando el campo libre para que el segundo cargo más importante de la economía de la Unión Europea quede en manos del principal responsable de la ruina de más de 305.000 familias españolas. ¿Cómo se […]

La entrada Lehman Brothers-EE.UU. ocupará la vicepresidencia del BCE aparece primero en Sabemos Digital.

21 Feb 02:38

El cooperante que acabó de miliciano en Siria

by Cristina Huete

El pasado verano Samuel Prada León, un joven de 24 años y natural de Ourense, sin preparación ni conocimientos militares, hizo el petate en su domicilio de Andorra y viajó rumbo a Siria para prestar ayuda humanitaria en la lucha contra el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). Meses después acabó enrolado en las milicias kurdas de las Unidades de Protección Popular (YPG, en kurdo) que combaten contra la organización yihadista. En su vídeo de presentación en la página web de las YPG, Prada se muestra aparentemente tranquilo, ataviado de militar mientras informa al mundo en incipiente inglés de su decisión de luchar contra “el enemigo de guerra” del pueblo kurdo. Su entregada batalla duró siete meses. El día 10 cayó abatido en la localidad de Afrin víctima de una ofensiva turca en la zona noroccidental de Siria.

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21 Feb 02:38

“Era europeísta e xa non o son”

by Daniel Salgado
Ana Miranda (Cuntis, 1971) toma posesión do escano no Parlamento europeo co cambio de mes. Substitúe ao parlamentario de Bildu Josu Juaristi , co que o BNG compartiu lista nas eleccións europeas de 2014....
21 Feb 02:36

Medio millón de euros por el rescate de ‘Fariña’

by El País

José Alfredo Bea Gondar ejerció de alcalde de O Grove en la dictadura tras destronar a su primo, que se había ido de crucero al Caribe dejándolo al mando: a su vuelta se desató la guerra. Volvió en 1983 con una lista de independientes, pero entonces su mejor amigo se cambió al CDS dejándolo en minoría. Lo que ocurrió después es que se negó a convocar un pleno durante dos años para evitar la moción de censura. Se atrincheró en el Ayuntamiento con decenas de votantes que llegaron a ocupar día y noche el salón de plenos para que allí no se debatiese nada, hasta que el Ministerio de Interior envió fuerzas especiales de todas partes de España para ocupar azoteas, tejados y terrazas de O Grove con el objetivo de evitar enfrentamientos entre partidarios y detractores del alcalde, y garantizar la celebración del pleno que lo echó del Ayuntamiento.

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21 Feb 02:35

Martiño Noriega denuncia ameazas de morte polo pregón do entroido

by Redacción
Apresentou esta segunda feira unha denuncia en comisaría e, nunha conversa telefónica, xa deu traslado das ameazas ao delegado do goberno.
21 Feb 02:22

Cooking with Ursula K. Le Guin

by Artw
21 Feb 02:21

In its house at R'lyeh, dead AI waits Deep Dreaming

by talos
The Darkness at the End of the Tunnel: Artificial Intelligence and Neoreaction - by Shuja Haider. A story of: Time travel, a future superintelligence as unavoidably but passionlessly vengeful God, neoreactionaries as the alt-right's intellectual avant-garde, neoreactionaries planning White Flight to Mars, Google's Deep Dream and "the Cathedral", libertarian transhumanism and libertarian fascism, Lyotardian far-rightists, Deleuzian Thatcherism and accelerationism, the Dark Enlightment, superrich supercapitalist super-villains, Silicon Valley hyperracism, Noys, Lovecraft, AI as class disparity amplifier.And it isn't fiction.
18 Feb 15:05

How The United States Made Me Black

by Victoria Abraham
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Samantha Sophia / Unsplash

Recently, while trying to explain to me the myriad difficulties he faces and the hardships he experiences daily, my pro bono client chose to point out that he shares his living quarters with many black people. You know, he said, touching his cheek – people with black skin. He looked at me imploringly, as if to say, surely I understood how difficult this must be for him – a white man, an immigrant, not a thug or a criminal.

Someone else may have dismissed this remark, placed no greater significance on it than him pointing out that his bedroom was tiny and windowless, or that he had to wait a long time to use the shower.

But try as I might not to think about this remark for the rest of the day, it kept surfacing. His words sounding in my ears. His imploring facial expression appearing before my mind’s eye. Against my will, the familiar question would begin floating up from the depths where I keep it hidden, bursting on the surface of my immediate consciousness, my own incredulous inner voice not letting me just let it go, asking “What color did he think I was?” As soon as my mind posed that initial question, the others flowed rapidly. Does he not realize that I am black? Was it just an unintentional racist slip – the thing he complains about to his wife accidentally flopping out of his mouth in front of the wrong person? In his mind, does he segregate me from the people whose black skin he cites as the sole explanation for rendering his living situation undesirable? Am I a “different” black person, because I am a lawyer, educated, and young? Or does he in fact hold me in the same racist contempt, explaining any perceived shortcomings, and misunderstandings through my race, my skin color? Does he complain to his wife that his pro bono attorney is black?

Before moving to the United States, while living in Canada, I spent little time thinking about whether my skin color affected the way people perceived me or treated me. This is not because I was not “woke” or because Canada is some sort of post-racial utopia. As this Teen Vogue article about the Gerald Stanley trial which happened in my home-province of Saskatchewan indicates, Canada is far from such a utopia.

My race did not matter, because (1) I had the privilege of not belonging to the group forced to battle Saskatchewan’s ugly racist side – the Indigenous people, and; (2) before coming to Canada, I lived in Russia – an unapologetically racist country with a white mother, an African father, and a mostly white extended family who never defined me nor anyone we knew by race and vehemently denounced racist ideas and behaviors. Although I was always implored to act like a girl and reminded that girls did or did not do certain things, I was never corralled with any race-based rules. My parents ensured that even when I was openly targeted at school by Russian Neo-Nazis because of my skin color, I understood they were wrong because they had committed themselves to supporting something that was deeply anti-human, that was not tethered to reality, and had nothing to do with me. My race was never made to be important in the way that my gender was. As a result, I always identified as a girl first, Russian second, and mixed race last. Formative years spent in mostly white environments where I excelled and my only sense of non-belonging stemmed from my immigrant status further diminished race as a core source of identity or as a source of self-doubt.

Then I moved to the United States. Here race is everything. People expect you to do or not do, like or dislike certain things based on your skin color. All of a sudden, the amount of melanin your skin happens to have determines not only your status as insider or outsider, but also a whole collection of preferences that in reality have nothing to do with skin tone. In this country, the darker your skin, the less of an individual you get to be. I often found myself an outsider in groups where I was assumed to belong because the common denominator was our race, and race was a foil for certain cultural knowledge, which I just do not possess.

When the regular gunning down of black men and boys was all over the news, and law schools all over the country were pulled tight as a newly botoxed forehead, my law school held a sort of open forum, where people could voice their feelings about race and police brutality. Some sort of conversation had to happen. By the third speaker, I was bawling uncontrollably, and messily. A great damn had opened. For the first time in my life, I realized that it did not matter that I am intelligent, Ivy-league educated, well-travelled, an immigrant. My experiences, my preferences, my skills and abilities. None of it mattered, because in this country race is paramount. Here, when people look at me, they don’t see a woman, or a student, or a lawyer. They see a black woman, a black student, a black lawyer. And with that adjective, “black” comes a shitstorm of assumptions, narrow boxes, and beliefs. My accomplishments are diminished and qualified because I am black. My shortcomings and failures are amplified because I am black. My actions are reviewed through this “black” lens and a predetermined script of words and actions is assigned to me. I cease to be an individual or even a person – I am an actor, an embodiment of someone else’s racist ideas and beliefs.

I don’t think about this often. When I meet people for the first time, I do not think about the fact that they have probably made a lot of assumptions about me because I am black any more than I think about all the assumptions made about me because I am a girl, and dress a certain way and wear make-up. To think about this often would be debilitating. And life must go on. I remind myself that I am not my body. But I no longer have the privilege of not thinking about it at all.

It is a weird feeling indeed when the man you’re helping profusely thanks you and then thoughtlessly diminishes you seconds later. It’s a feeling of incredulousness, of discombobulation, a detachment of mind from body. It is a reminder of the great human accomplishment of widespread, ingrained racism, such that an educated foreign man from a faraway country can land in the United States and comfortably assume that his attorney can inherently understand why the heavy presence of black people where he lives is a terrible reality and an undesirable living condition for a man like him. TC mark

18 Feb 14:54

The Igbo Women Who Went to War Against British Colonizers

by Princess Weekes

Happy Black History Month! For each of the 28 days of February, we at The Mary Sue will have a post about a black woman you should know about—some you may have heard of, some a little bit more obscure, and some fictional who still deserve a lot of love. 

NIGERIA-BIAFRA-

Day Seventeen: The Igbo Women of the Ogu Umunwanyi (Women’s War)

Women in Nigeria have a history of taking collective action to deal with forms of discrimination in their community. In 1929, with the Great Depression setting off terrible reverberations around the world, thousands of Igbo women in Nigeria started a revolt to protest the colonial and sexist legislation that the British had imposed on their country.

This revolt, which would come to be known by many names, including the “Women’s War,” was an attempt by Nigerian women to redress social, political and economic grievances. The protest encompassed women from six ethnic groups: Ibibio, Andoni, Orgoni, Bonny, Opobo, and Igbo.

Colonization had changed the social structures in Nigeria for the worse. Traditionally, women had been allowed to participate in government, and they held a major role in the markets. Men and women also worked as a team in the domestic sphere, and it was recognized that both men and women have important individual roles. The British, however, saw these practices as “a manifestation of chaos and disorder” and therefore attempted to create political institutions that commanded authority and monopolized force. They respected, to a degree, political institutions headed by Igbo men, but they ignored those headed by women, effectively shutting them out from political power. To the British, creating this kind of patriarchal and masculine rule would establish “a moral order.”

The root of the riots was planted on January 1, 1914, when the first Nigerian colonial governor, Lord Lugard, instituted the system of indirect rule in Southern Nigeria. British administrators would rule locally through “warrant chiefs,” who would be Igbo individuals appointed by the governor. Igbo chiefs had traditionally been elected, and so this new system upset the established order in their communities.

As the adage goes, power corrupts; and so within a few years, the appointed warrant chiefs became increasingly oppressive.  They would seize property, impose harsh local regulations, and imprison anyone who spoke out against them. Much of the anger was directed against the warrant chiefs, but most Nigerians knew that the source of their power came from the British colonial administrators. Colonial administrators added to the problem by announcing plans to impose special taxes on the Igbo market women.  These women were responsible for supplying the food to the growing urban populations in Calabar, Owerri, and other Nigerian cities. The fear was that the taxes would drive many of the market women out of business and disrupt the supply of food/non-perishable goods available to the populace.

The Aba Women’s War was finally officially sparked by a dispute between a woman named Nwanyeruwa and a chief named Okugo. Nwanyeruwa was one of the women who was unafraid to speak up about the unfair taxes, and she spoke about it so openly that she was almost strangled by a tax collector. Thankfully, she grabbed his throat right back, and her sister-wives helped fight the man off. Nwanyeruwa reported the tax collector to Okugo, who essentially said she was asking for it.

Furious about this lack of action, Nwanyeruwa rallied the women in her village together to protest Okugo’s actions. Okugo, brimming with male fragility, attacked the women, stabbing one with a spear, shooting arrows at them, and getting so worked up that he eventually lit his own house on fire and blamed the protesters for it. Typical.

Still, the women continued to protest. And when other women heard what Nwanyeruwa and her villages’ women were doing, others joined. Using the traditional practice of censoring men through an all-night song and dance ridicule (known as “sitting on a man”), the women chanted and danced, and in some locations forced warrant chiefs to resign their positions.

While there were peaceful protests, there were also more militant protests where the women attacked European-owned stores, broke into prisons, and released inmates. They also attacked Native Courts run by colonial officials, burning many of them to the ground. Despite these more extreme actions, no one was seriously harmed or killed by the women’s actions.

Nevertheless, colonial police and troops were called in. They fired into the crowds that had gathered at Calabar and Owerri, killing more than 50 women and wounding over 50 others. During the two months that the protests took place, at least 25,000 Igbo women were involved in protests against British officials.

This women’s uprising is often seen as the first major challenge to British authority in Nigeria, and West Africa in general, during the colonial period. As a result of these protests, the position of women in society was greatly improved. In some areas, women were able to replace the corrupt male warrant chiefs. Women were also elected to serve on the Native Courts. The women of Nigeria—through marching, protesting, and advocating for themselves—managed to create real change for themselves and their community. It was this movement that lit the embers of resistance, which eventually became the many revolutions across colonized Africa.

Still, one interesting thing to recognize is the name of this protest. It is usually referred to as the “Aba Women’s Riots of 1929,” because that was how it was described in British Colonial records. The British saw these traditional forms of protests as the actions of crazy, hysterical women and framed them as riots.

However, the event was called “Ogu Umunwanyi” in Igbo and “Ekong Iban” in Ibibio by the local women, which translates to “women’s war.”

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Bygone Badass Broads by Mackenzi Lee

Women’s War of 1929” by Lorna Lueker Zukas

(Featured image: STEFAN HEUNIS/AFP/Getty Images)

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18 Feb 14:49

«A derradeira leición do mestre» será eixe da mostra sobre Castelao

by ${contenidoRSS.getValorPropiedad("FirmaAutor")}
O óleo, que por primeira vez se poderá ver en Galicia, estará na Cidade da Cultura durante catro meses <p> <img border="0" src="https://www.lavozdegalicia.es/sc/960x/default/2018/02/16/00121518815283430728995/Foto/SF17C10F4_1.jpg" /></p>
18 Feb 14:48

El arzobispo de Santiago: «Las corrientes laicistas están generando una cristianofobia»

by P. Calveiro
Julián Barrio se refirió a la «persecución» a la religiosidad en la vigilia de oración en desagravio al Apóstol Santiago y la Virgen del Pilar como respuesta al pregón de carnaval <p> <img border="0" src="https://www.lavozdegalicia.es/sc/960x/default/2018/02/17/00121518892684165483955/Foto/S17F8093.jpg" /></p>
18 Feb 14:46

Matan un combatente galego que loitaba pola liberdade do pobo curdo

by Redacción
As milicias curdas das Unidades de Protección Popular (YPG) veñen de dar conta do falecemento dun dos seus combatentes, o voluntario nado en Ourense Samuel Prada León, durante a ofensiva do Exército turco.
18 Feb 14:44

Zara cierra ciclo y baja el telón en Ferrol

by Salgado
Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Sábado 17 febrero 2018 | 22:20

El cierre de Zara en Ferrol es una realidad desde las ocho y media de la tarde de este sábado. En una tarde que sorprendió con el sol tras días de lluvia y frío, las últimas horas de apertura del emblemático establecimiento incitaban a acudir a la despedida.

Cumpliendo con lo habitual en cualquier fin de semana, la persiana se bajó en la plaza de Armas; en esta ocasión, por última vez. En el interior, las últimas colas de clientes en una tienda cuyo vacío había aumentado paulatinamente en jornadas anteriores. La mercancía ya no era tan abundante.

El grupo de empleadas de la veterana tienda retaba al destino y lucía sonrisa. En el exterior, algunos transeúntes comentaban que, al menos, se tomaban con buen humor la situación. Lo cierto es que el gigante Inditex ha reivindicado en vísperas de la clausura la continuidad de los puestos de trabajo.

Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

La marca de Amancio Ortega, que encontró en el casco histórico de A Magdalena uno de sus primeros puntos de expansión desde sus orígenes en A Coruña, opta ahora por concebir Ferrolterra como un todo. Considera, como en casi cualquier otro lugar del globo, que los hábitos de compra han cambiado y que los centros de las ciudades no van de la mano de sus estrategias.

Por ello, ha elegido la alternativa de reforzarse en el centro comercial Dolce Vita Odeón. Sin embargo, esa medida tendrá como consecuencia que la reforma para su ampliación frene las ventas durante unas semanas. Renacerá entonces Zara con un nuevo enfoque en la comarca, apegado a la tendencia a sumar sus delegaciones a recintos de ocio y hostelería.

Inditex, además, ensalza su propia apuesta por mantener el centro de operaciones de Pull&Bear en el polígono naronés de Río do Pozo. Esa definición de lo ocurrido contrasta con la que relatan a pie de calle clase política y ciudadanos, que ven en el gesto un revés. Un síntoma de que el corazón no late como debería.

Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

El alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, reseñó esta misma semana que Zara justificaba el cierre por falta de rentabilidad. La compañía no ha emitido un pronunciamiento oficial y suele evitar sumergirse en polémicas que tengan incidencia en el ámbito político.

Lo cierto es que en la casa consistorial chocó con el BNG la propuesta de recalificar el edificio modernista del antiguo hotel Ideal Room, en la acera que ocupaba hasta este sábado la firma textil, para adaptarlo a usos comerciales. Ya los tuvo hasta hace no tantos años, acogiendo la sección masculina de la marca.

El inmueble, plena esquina de Real con Tierra, es propiedad de Amancio Ortega, a diferencia de la superficie ahora abandonada, en régimen de alquiler. Su contexto también es diferente al del centro comercial de A Gándara, en el que se concibió su desembarco como motor del resto del complejo desde el primer día.

Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Zara cierra su verja por última vez en Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

La despedida y cierre del emblema de Inditex deja al grupo con dos únicas referencias en A Magdalena, tanto Zara Home como un outlet de Pull&Bear. Partidos y entidades creen que se puede seguir peleando, aunque la batalla por hacer retroceder el reloj que acaba de marcar un antes y un después suena a quimera.

(Fotos: Mero Barral© / 13fotos – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)

18 Feb 14:36

¿La peor película del cine español?

by Ángel Ramos

El 23 de julio de 1998 asistí al estreno de la película ‘Bomba de relojería’.  Fui invitado por su director, Ramón Grau.  Me acompañó Victor García León en calidad de sorprendido acompañante.

A Ramón lo conocí en febrero de ese mismo año en el rodaje del cortometraje ‘Génesis’ de Nacho Cerdá. Renuncié a dos meses de facultad para irme a vivir a Barcelona, concretamente a mi querido L´Hospitalet de Llobregat, y embarcarme como parte del pequeño grupo de producción de la película de Nacho. Aunque ya tenía algo de experiencia en el sector, muy poquita, aquella fue la primera vez que trabajaba con un equipo completamente profesional y disfruté del aprendizaje más rápido que tuve sobre cómo se rueda una película y toda la serie de catastróficas desdichas que pueden ocurrir en un rodaje. Allí pasó de todo. Rodábamos en Palo Alto, un antiguo complejo industrial acondicionado como plató donde estaba el estudio del diseñador Javier Mariscal y algún despacho más de diseñadores. Al lado mismo está, todavía, el club de los Hells Angels de Barcelona al que volví algunos años después como reportero de FHM. La vida, a veces, da esas vueltas tan locas.

BOMBA2web

Antes de conocer a Ramón alguna gente de aquel equipo me había hablado de él: un gran tipo que había metido todos sus ahorros (algo más de 24000 euros de 1997) en su ópera prima. Sí, Ramón había escrito, producido, montado y dirigido su primera película. Su labor incansable le había conseguido sorprendentes réditos: contar con Juncal Rivero, Lorenzo Quinn y Silvia Tortosa como estrellas de la película y haberle dado su primer papel en una película a Eva Santolaria. En el equipo de cámara contó con Xavi Giménez y los hermanos Carreras, Francesc y Albert, que actualmente son profesionales con reputación internacional. Fueron los Carreras los que me dijeron la frase clave: “Ramón ha inventado un género: el UNDERGRAU”.

Es verdad que Ramón me pareció un gran tipo. Un gran tipo que, por culpa de todo el stress que le había producido la película, había perdido gran parte del pelo que le salía de la nuca. Nervios destructivos. Tenía la película metida en casa y no encontraba ninguna distribución. Me pareció también aquejado por una curiosa enfermedad que he visto reflejada en los ojos de otra gente: la cinefilia. Ramón era consciente de la calidad de su película pero, pese a ello, la había producido y la había rodado pese a no contar apenas con medios. Es una luz extraña esa que está hecha a medias entre la determinación y, contrariamente a cualquier sentido común, la de la ceguera que, a veces, alumbra algunas creaciones artísticas.

3

Cuando volví a Madrid, con la promesa de volver a centrarme en los estudios, me olvidé un poco de todo el tema del cine. Fue una gran experiencia, en todos los sentidos, pero quería quitarme aquello de la facultad cuanto antes. Un buen día recibí una llamada de Ramón que me pedía la dirección para enviarme unas entradas para el estreno de ‘Bomba de relojería’.

—“No te lo vas a creer pero la estrenamos en el Cine de la Prensa y he conseguido que lo pague todo la gente de Cinecito”.

Hostias. Cinecito. Por si no lo saben, Cinecito fue una de las intentonas de la industria del cine por ganar espectadores. Era una mascota que representaba a una plataforma que, con el tiempo, compró los Estudios de la Nueva Tablada (los que fueron propiedad de Samuel Bronston) y se dedicaban a ceder una limusina —que decían que había pertenecido a grandes estrellas de Hollywood— y un descapotable para dar glamour a los estrenos. Una cosa un poco surrealista pero que estuvo funcionando bastantes años hasta su desaparición.

El caso es que, aquella noche veraniega, asistimos al estreno más surrealista (luego he asistido a algunos más accidentados) que jamás había visto. Por un lado entre los invitados estaba Juan Pinzás. El director gallego que tiene el honor de haber sido el único español que ha rodado bajo licencia Dogma 95 y que cuenta con películas tan entrañablemente sórdidas como ‘La gran comedia’ (1988),  ‘El juego de los mensajes invisibles’ (1992) o ‘La leyenda de la doncella’ (1994) antes de embarcarse en ‘Érase otra vez’ (2000) y ‘Días de boda’(2002), ambas con licencia Dogma 95 como ya hemos dicho. Pinzás también está aquejado de esa chaladura llamada ‘cinefilia’, de ese empuje que te hace rodar películas sin tener en cuenta si van a gustar o pensando que van a gustar mucho bajo criterios completamente personales.

El toque farandulero lo dieron los hermanos Pajares, que asistieron a la premiere por separado en plena bronca de la familia Pajares. La primera bronca de todas aquellas y se produjo el típico revuelo de cámaras de TV, fotógrafos y redactores intentando sacarle unas declaraciones medio decentes a los hermanos que, imagino, ya tenían todo el pescado vendido.

El ambiente era electrizante.

‘Bomba de relojería’ va de lo siguiente: una noche Gerardo (Joan Massotkleiner) acude malherido a su casa llevado a rastras por su compañero Lucas Squarcina (Lorenzo Quinn). Ambos son policías y se han metido en un asunto sucio (un robo en una zona industrial…repito…un robo en una zona industrial) y Gerardo se ha llevado un tiro de unos mafiosos. Está, por tanto, más para alla que para acá. Su mujer, Dolores (Silvia Tortosa), quiere llevarlo al hospital pero Lucas, que es mala gente, se niega y quiere que se cure o que palme. Por el medio están los hijos del matrimonio: la adolescente Marta (Eva Santolaria) y su hermano, el pequeño Dani (Biel Durán), que tiene un acentuado retraso mental. La cosa se pone chunga porque hay que explicar por qué un tío con un acento raro, Lorenzo Quinn, es policía en España y porque Gerardo está palmando. Finalmente aparece por allí la atractiva doctora Fuentes (Juncal Rivero) que ejerce de doctora porque lleva un maletín de médico y un estetoscopio. Una cosa loca. Todo avanza gracias al surrealismo de intentar rodar una película asfixiante, un dramón de cagarse encima, en un piso chiquitillo y bastante convencional. No contaremos más pero solo la chalada maldad del policía con acento raro hace avanzar la película hacia un divertido desenfreno de situaciones chungas que se resuelven siempre con un intento por parte del policía malo de justificar su propia maldad. Se lía a golpes. Le entran los remordimientos. Viola a la hija adolescente. Le reconcomen los remordimientos. Etc.

4

En un momento determinado de la proyección unas chicas sentadas detrás de Lorenzo Quinn y de su esposa estallaron en carcajadas. La señora Quinn se giró para abofetear a una de las muchachas mostrando una pericia digna de un duelista del siglo XIX.

Pese a todo nadie abandonó la sala. Todo el mundo sintió la necesidad de ver como acababa todo aquello en un ambiente cada vez más festivo y de sorna. No sé si de sorna sana. Quiero pensar que sí. Un cachondeo en el que se entra en comunión cuando lo que ves en pantalla es compartido por todo el público, entendido al momento: no hay nada que sacar pero el espectáculo es completamente hipnótico.

No les contaré nada más de ‘Bomba de relojería’. Deberían verla. Disfrutarla de cabo a rabo. Es una de esas películas que, como dice el cómico Agustín Jiménez, “le dan la vuelta al calcetín”. Es decir: son tan malas que acaban siendo buenas.

Siempre que alguien me comenta que ‘The Room’ (Tommy Wiseau, 2003) o ‘Planet 9 from outer space’ (Ed Wood, 1959) son las peores mejores películas de la historia me refiero a dos obras que me parecen superiores en ese sentido: ‘Bomba de relojería’ y ‘Al oeste del río grande’ (José María Zabalza, 1983). Este director vasco, apenas conocido, merecería estar en los altares de los mejores peores directores porque acumula una de las filmografías más extensas en su surrealismo y su chapuza de la historia del cine mundial.  Que sus películas no se pasen con regularidad en sesiones de culto es uno de los peores hándicaps culturales que tiene el espectador medio de nuestro país.

Por cierto, cuando terminó el pase nos acercamos a saludar a Ramón que se deshizo en lo que parecían disculpas. Le dijimos que no se preocupara, que nos lo habíamos pasado bomba con la película y que recomendaríamos que la gente fuera a verla. Quizás no funcionaba como thriller pero como comedia daba mil vueltas a la mayoría de las películas de la cartelera. En la cara de Ramón vi cierto alivio. O eso creí. Daba igual el resultado formal si la gente disfrutaba de la misma aunque fuera por unas razones antagónicas a su propuesta.

‘The disaster artist’ va, justamente, de todo esto. Es una película sobre una película, ‘The room’, y su creador, Tommy Wiseau, que se han convertido en referencias de culto por, justamente, ofrecer una cosa y resultar otra. La historia del cine está llena de películas pensadas para despertar unos sentimientos y acabar por despertar otros.

El resultado, fuera del dolor que supone rodar una película en malas condiciones, acaba por imponerse si el público participa de la historia. Es una especie de comunión, como a la que acuden los fans de ‘Rocky Horror Picture Show’ desde hace años de forma consciente, sabiendo que es una película que homenajea a las malas películas que resultan ser buenas.

Viendo la película dirigida por James Franco, no haré spoilers, sentí que era un homenaje a hacer las cosas y, más allá de eso, un sentido homenaje al cine y al resultado que provoca en los espectadores y en la gente que lo lleva a cabo. En el segundo caso: provoca traumas de los que después pasas años riéndote.

Lo mejor que se puede decir de ‘Bomba de relojería’ es que, con ella, Ramón Grau no quiso alimentar su propio ego, lo que la convierte de pronto en una obra moralmente superior a ‘The Room’. Ramón solo quiso hacernos pasar un buen rato. Y lo consigue. Posiblemente, como ya he dicho, no de la forma en la que él pensaba que íbamos a disfrutar pero, maldita sea, a quién le importa el camino cuando lo importante es que el viaje y el destino sean divertidos y agradables. Por otro lado es complicado competir en igualdad de condiciones en géneros como el thriller policiaco con presupuestos de 24.000 euros en una época en que rodar en digital era una especie de quimera y donde todos los gastos se disparaban por culpa del formato de 35 mm (tan bueno, tan añorado pero tan carísimo).

En fin, no sé si habrá muchas posibilidades de encontrar una copia de ‘Bomba de relojería’ pero les invito a iniciar la búsqueda, estuvo en DVD, y a disfrutar de ella si la encuentran. Recuerden, quítense los complejos antes de verla, preparen palomitas, refrescos y disfruten de ella rodeados de amigos, conviertan la proyección en una fiesta porque, narices, el cine comenzó como un entretenimiento efímero dirigido a acabar en las barracas de las ferias. No está mal que, de cuando en cuando, una película nos devuelva a ese estado primigenio.

Tráiler de 'Bomba de relojería'
18 Feb 14:22

VA – The Britxotica! Box: Three Amazing Albums of Primitive Pop and Savage Jazz from the Wild British Isles (2017)

by exy

The Britxotica BoxWith American servicemen returning home from Hawaii in the post-World War 2 years, it’s perhaps no surprise that a breed of tiki-tinged music started to infiltrate US culture throughout the ’50s, with the likes of composers Les Baxter and Martin Denny spearheading the exotica movement. Could the same wave hit the UK? Forget about it… Our coastal towns were all about zoetropes and donkey rides.
Or were they? British jazz icon Johnny Dankworth recorded the instrumental ‘African Waltz’ –“crazy music with a beat to make you wanna dance”, as onetime Vernon Girl Lyn Cornell puts it on her enthusiastic vocal version of the song, which leads off this collection of Britxotica recordings. That’s right: these cuts are strictly British,…

306 MB  320 ** FLAC

…but with plenty of loose limbs to make those stiff upper lips wobble. And while Harry H Corbett’s reading of “The Green Eye of the Little Yellow God” is firmly parodic in a way that may come more naturally to British sensibilities, appearances by Ted Heath (the restrained cool of “Jungle Drums”) and Sounds Incorporated (giving their guitar twang an exotic twist courtesy of tribal drumming and a wayward flute) belie the suggestion that fish’n’chips was about as exotic as it got in old Blighty.

Compiled by Martin Green, the man who collaborated with Trunk on the collection of swinging hymns that became Resurrection, Britxotica! is another insight into the improbable places that British jazz musicians found themselves – and further proof that walking that fine line between parody and sincerity has always been a favourite national pastime. — Record Collector

Album 1: Britxotica! Primitive Pop and Savage Jazz

Album 2: Britxotica! Goes East! Persian Pop and Casbah Jazz

Album 3: Tropical Britxotica! Polynesian Pop and Placid jazz

18 Feb 14:08

A la cárcel el tuitero que creía "pocas" las mujeres asesinadas "con la cantidad de putas que hay"

El Tribunal Supremo eleva a dos años y medio de prisión la condena impuesta por la Audiencia Nacional al apreciar que cometió un delito de odio agravado por la circunstancia de haber usado Internet.

18 Feb 14:06

Un español que combatía al ISIS con las milicias kurdas muere en una ofensiva turca

Se trata de Samuel Prada León (Ourense, 1993), que se unió a las milicias kurdas el pasado verano y combatía contra el ISIS en Raqqa.

18 Feb 13:57

Bigotismo en Borduria: el mundo a través de Tintín

by Astrid Portero

El imaginario colectivo configura realidades, y a veces estas realidades parciales responden a las demandas o a la visión de la época. Hergé concibió un mundo complejo, sin mujeres y en algunas ocasiones estereotipado a través de las aventuras de su famoso reportero Tintín. Inevitablemente, su creación bebe de él mismo y detrás de Tintín hay muchos de los miedos de Hergé, pero también muchas de sus aspiraciones.

El mundo y las realidades que uno imagina suelen ser, en la mayor parte de los casos, producto de un aglomerado de imaginarios que van configurando, poco a poco, nuestro mundo. Es por ello que dicen, y no sin razón, que los mapas solamente representan distintos puntos de vista, pero nunca una realidad única. Lo que consumimos, lo que leemos, lo que vemos y nuestra manera de filtrarlo y analizarlo es lo que configurará, posteriormente, nuestra visión del mundo.

No solo la factoría cinematográfica de Hollywood es especialista en exportar modelos prefabricados de ciertas realidades. Los medios de comunicación, la literatura —algunos géneros más que otros— y la pintura también moldean los imaginarios; algunas veces de manera acertada y otras cayendo en estereotipos de los que cuesta deshacerse. En este aspecto, los cómics del famoso reportero Tintín también ayudaron a configurar, en cierta medida, algunos aspectos de la realidad de la época. El intrépido periodista, siempre dispuesto a buscar la verdad y conocido por su lealtad y valentía, fue el balcón a través del cual su autor, Hergé, se asomó al mundo.

Esclavo de su creación

Georges Prosper Remi, más conocido por el pseudónimo de Hergé, es la persona detrás del reportero con constante tupé. Se han dedicado muchos libros y artículos a desgranar la personalidad del autor, cuya vida terminó marcada por las acusaciones de simpatizar con el nazismo que cayeron sobre él tras la Segunda Guerra Mundial. Con una infancia profundamente marcada por la religión y el catolicismo —su padre, presionado por su patrón, lo trasladó de un colegio laico a uno religioso—, Hergé pronto comenzó a destacar por sus dibujos e historietas. Los países y las aventuras que viviría Tintín más adelante encontrarían su origen en la etapa escultista del autor, que llegaría a formar parte de la Federación de Boy Scouts Católicos, un hecho que recordaría con culpa.

En 1925, tras finalizar sus estudios secundarios, Hergé comienza a trabajar en el periódico conservador Le Vingtiéme Siècle, de corte nacionalista y orientación religiosa. Aunque esta etapa se ve interrumpida por el servicio militar, a la vuelta comienza su andadura en el mismo periódico como aprendiz de fotógrafo e ilustrador. En ese momento, Norbert Wallez, el director del medio, se convertiría en una gran influencia para Hergé, la misma persona que le encargaría la dirección del suplemento para jóvenes que vería la luz poco después, Le Petit Vingtiéme, donde aparecería Tintín por primera vez.

Hergé con sus creaciones, Tintín y Milú. Fuente: The Daily Mail

Aunque es cierto que Tintín era una creación de Hergé, también lo es que las aventuras del reportero no eran casuales y que sus destinos eran, al menos al principio, producto de las exigencias de los jefes de Hergé. La manera en que Tintín se desenvolvía por los países que visitaba, su manera de gestionar los misterios y los personajes secundarios, pero vitales en la trama, que irían apareciendo posteriormente son la respuesta a la libertad —o falta de ella— del autor para poder publicar las historias. Aunque a nosotros hayan llegado sus aventuras en forma de tomos enteros donde se puede leer la historia al completo, la periodicidad de las publicaciones y el medio donde se publicaban marcarían el ritmo y las tramas.

Con la invasión nazi de Bélgica los medios de comunicación se vieron profundamente afectados. Muchos periodistas y reporteros decidieron no trabajar en medios favorables a la ocupación ni creando propaganda. La censura y la dictadura cerraron muchos medios que no se alineaban, en primera instancia, con el régimen. Le Vingtiéme Siècle y su suplemento juvenil corrieron este destino y Hergé pasó a formar parte de las filas de Le Soir, conocido posteriormente por su afinidad al régimen nazi. Fue en esta época cuando Hergé vivió su etapa dorada: el reportero comenzó a experimentar la fama mundial que todavía mantiene en la actualidad y su número de lectores aumentó. La falta de papel y la escasez correspondiente al contexto histórico harían que la extensión de las tiras disminuyera, pero no así la expectación que generaba. Sin embargo, paralelamente, durante esa época las historias se mojarían menos en ciertos asuntos y dejarían de lado la actualidad para evitar la censura y la controversia.

Tras la ocupación nazi y con el fin de la Segunda Guerra Mundial, los aliados cerraron Le Soir; desde entonces, a Hergé le perseguiría la duda de si colaboró con el régimen para poder seguir publicando o porque estaba de acuerdo ideológicamente con él. El destierro al que fue sometido por su posible complicidad —y, con él, la ausencia de Tintín— terminó en 1946, cuando Raymond Leblanc financió su retorno y le concedió credenciales antinazis. El reportero regresó con su propia publicación, Tintín: una tirada semanal de dos páginas que ponía en movimiento de nuevo al periodista y su fiel perro, Milú.

En lo personal, Hergé se convirtió en esclavo de su creación. Sin un respiro para poder descansar de las aventuras de Tintín, su autor comenzó a sufrir una serie de crisis derivadas de cargos de conciencia como consecuencia del aislamiento que había vivido en la posguerra y las acusaciones. Durante esta etapa, debido al desbordamiento de trabajo, los Estudios Hergé verían la luz en 1950 y el autor contaría con asistentes de producción que aligerarían su carga. La última historia publicada de Tintín fue en 1975 y para entonces el fenómeno ya había escalado y alcanzado un nivel mundial. Sin embargo, a pesar de este éxito, Hergé pidió expresamente, antes de su fallecimiento en 1983, que no se continuara con la publicación de nuevas historias a manos de otro artista, así que la revista dejó de publicarse en 1988.

Tintín, el héroe europeo

Los claroscuros e incoherencias de la vida personal de Hergé —en especial, sus preferencias políticas— se plasman, en muchas ocasiones, en los tomos de su creación. Tintín, un reportero sin familia y sin pasado, en muchas ocasiones responde a la propaganda de la época y solo puede ser entendido analizado en su correspondiente contexto. Los destinos de Tintín, especialmente los iniciales, no eran necesariamente los que hubiera deseado su autor. Bajo el férreo control de Wallez, quien consideraba que no solamente era necesario entretener a los jóvenes, sino también concienciarlos de ciertos peligros, las aventuras de Tintín comenzaron en 1929 con Tintín en el país de los sóviets. A este le seguirían otros dos, también de marcado carácter propagandístico: Tintín en el Congo en 1930 y Tintín en América en 1931. Una obra abiertamente en contra del comunismo —Tintín lucha contra unos malvados bolcheviques—, otra con tintes racistas y a favor del colonialismo belga y una última en contra de la sociedad estadounidense del momento. Fue el éxito de la primera obra, ampliamente aclamada entre la sociedad belga al término de su publicación, lo que permitió que el joven reportero siguiera viviendo aventuras. Sin embargo, su recorrido por el continente africano sería el más polémico.

A pesar de sus posteriores reediciones y los cambios que sufrió la obra, Tintín en el Congo permanece en la actualidad como una obra con un marcado racismo que muestra las maravillas del colonialismo. El reportero cae en el error de tomar una actitud paternalista y claramente superior a los originarios del continente; se trata de una obra ultraconservadora, poco ecológica —las escenas de caza y crueldad animal son naturales en el libro—, que cae en el erróneo estereotipo de mostrar a los personajes africanos como estúpidos y perezosos. En 2007 la Comisión por la Igualdad Racial del Reino Unido pidió a las librerías que no colocaran la obra en la sección infantil; ese mismo año un estudiante congoleño demandó a la editorial Moulinsart por los contenidos racistas y xenófobos del tomo. El propio Hergé reconoció tiempo después el racismo que impregnaba la obra: no le pesó afirmar que se había alimentado de prejuicios burgueses y que, de escribir de nuevo la obra, sería distinta. Tintín en el Congo se convirtió en su obra maldita, de las más criticadas, y el rechazo de su propio autor hizo que no formara parte de la reedición periódica de los libros de la franquicia hasta los años 70.

A la izquierda, viñeta original —en español— de Tintín en el Congo. A la derecha, la misma viñeta tras pasar por reedición. Fuente: Rinconcete

Con el paso de los años, al igual que su autor, Tintín también evoluciona. Cuando Hergé se libera de la influencia de Wallez, sus historias toman otros derroteros y dejan de ser herramientas propagandísticas de la época. Sin embargo, la falta de una línea política y una supuesta neutralidad en su personaje han supuesto, a lo largo de todo este tiempo, su fortaleza y su debilidad a la vez. Ya en Tintín en América criticaba la sociedad estadounidense y el capitalismo no europeo al tiempo que el reportero se erigía como defensor de una minoría: los pieles rojas, por quienes Hergé sentía admiración desde su época como boy scout.

Tras sus tres primeras y estereotipadas obras, Los cigarros del faraón supuso un giro en las tramas del personaje y la historia se vio enriquecida por personajes que se convertirían en permanentes en las tramas posteriores: los hermanos policías Hernández y Fernández y el archienemigo de Tintín, Rastapopoulos. Esta etapa, entre 1934 y 1940, presenció algunas de sus obras ya clásicas: El loto azul, La isla negra y El cetro de Ottokar, que suponen una revisión, además, de las primeras. En El loto azul Hergé se vuelve más consciente de la trascendencia de sus obras y es la primera en la que se informa en profundidad antes de describir un país, una cultura, una sociedad. Hergé conoce, a través de un clérigo que los pone en contacto al saber que la siguiente aventura de Tintín será en China, a Tchang Tchong Yen —con quien mantendrá la amistad hasta su fallecimiento—, el artífice de toda la documentación detrás de la obra, así como el detalle en los dibujos y la ambientación. Si en Tintín en el Congo el racismo es evidente, El loto azul es una llamada a la tolerancia: se trata de una obra con una contundente denuncia del racismo y el colonialismo, dado que Tintín muestra abiertamente su rechazo hacia la ocupación japonesa de China.

La isla negra y El cetro de Ottokar aparecen en pleno período de tensión prebélica en el continente y con el inicio del expansionismo de Hitler. En el primero, Tintín lucha contra una trama de espías en la que el líder es el alemán doctor Müller, que pretende iniciar un negocio de falsificación de monedas. En el segundo, trata de evitar que una dictadura expansionista quiera anexionarse una monarquía mediante prácticas censurables, una crítica velada al fascismo y, en concreto, al nazismo —el nombre del dictador del país imaginario, Müsstler, es una amalgama de Mussolini y Hitler—.

Durante esta época, Tintín se trasladaría por primera vez a Iberoamérica de la mano de La oreja rota en 1935, una historia que comienza con el robo de un fetiche arumbaya — etnia inventada por Hergé— y que encontró su inspiración en la guerra del Chaco, conflicto que enfrentó entre 1932 y 1935 a Bolivia y Paraguay —renombradas en la obra como San Theodoros y Nuevo Rico, respectivamente— por una región fronteriza con yacimientos de gas natural y bolsas de petróleo en el subsuelo. Hergé muestra San Theodoros como un país inestable cuya capital, Las Dopicos, cambia de nombre con cada golpe de Estado —Tapiocápolis tras el del general Tapioca y Alcazarópolis después del del general Alcázar—.

Tras estos números, Tintín vuelve a sufrir una transformación bajo la dirección de Le Soir, el diario bajo control alemán tras la ocupación nazi de Bélgica, y, aunque sigue luchando contra asuntos como la droga —El cangrejo de las pinzas de oro—, vuelve a caer en estereotipos racistas en La estrella misteriosa, tomo en el que se pone de manifiesto la rivalidad entre europeos y estadounidenses por encontrar un misterioso meteorito. En él Hergé dibuja al villano de la historia y lo representa como un estereotipado judío de Nueva York de nombre Blumenstein, aparte de llenar la historia con diálogos entre judíos que caen en muchos tópicos erróneos. Vuelve a incurrir en ello años después, sin la excusa de tener que alinearse con el régimen para poder seguir trabajando: en Stock de coque, de 1958, Hergé regresa al mundo árabe —concretamente al emirato de Khemed, trasunto de la polémica Palestina— y Tintín combate contra una red de esclavos y traficantes de armas. Sin embargo, el lenguaje estereotipado que vuelve a usar en el tomo levantaría las críticas de los lectores y, siguiendo el camino de Tintín en el Congo, sufriría varios trabajos de reedición posterior.

Bandera borduria durante el Gobierno de Plekszy-Gladz. El mostacho del mariscal estaría presente como símbolo nacional en la arquitectura, los coches e incluso en forma de acento circunflejo —por ejemplo, en el nombre de la capital, Szohôd—. Fuente: Wikimedia

Exceptuando la polémica levantada con Stock de coque, se adivina otra evolución tras la época bajo control alemán. Ya en su propia revista, en 1954 el reportero protagonizó una historia de espionaje con la Guerra Fría como telón de fondo: El asunto Tornasol. En esta ocasión, la obra se inspira en los países comunistas y dictatoriales de Europa del Este, en el culto a la personalidad de Stalin —representado por el dictador Plekszy-Gladz y su doctrina, el bigotismo, la cual acabaría calando en San Theodoros— y en los conflictos fronterizos entre Borduria y Syldavia. No sería la última vez que Tintín luchara contra un conflicto real: la última obra terminada de Hergé, Tintín y los pícaros —1976—, coloca de nuevo a Tintín en Iberoamérica y tiene tintes que recuerdan a la Revolución cubana. Tintín ayuda a su amigo, el general Alcázar, a hacerse con el control de San Theodoros a pesar de que Hergé lo retrata como una persona egocéntrica y sutilmente autoritaria.

¿La cultura al servicio del orden imperante?

Aunque los tomos mencionados son los más interesantes para analizar la falta de coherencia de ciertos aspectos de la personalidad de Tintín y su lado más oscuro —reflejo evidente de una falta de coherencia política de su autor—, el reportero también fue un héroe. Luchó contra la esclavitud y las drogas, intentó combatir las repúblicas bananeras, defendió a los débiles de los abusones, expresó su admiración por minorías sociales, arriesgó su vida por salvar a los demás y mostró, a lo largo de todas sus aventuras, su lealtad hacia sus amigos. Con el tiempo, esa personalidad más bien simple de Tintín se vería reforzada con la aparición de personajes que llenarían los espacios vacíos y que serían importantísimos en las tramas: el capitán Haddock, el profesor Tornasol, Serafín Latón, Tchang, su inseparable perro Milú o la única mujer en la vida y las aventuras de Tintín, Bianca Castafiore.

Países que visitó Tintín a lo largo de todas sus aventuras: 17 países reales, cinco imaginarios y un astro, la Luna. Fuente: Inconsolata

La ausencia femenina y la falta de sexo o escenas románticas en las aventuras de Tintín puede responder a dos motivos, que no tienen por qué excluirse entre sí. El primero es la ausencia de una presencia femenina fuerte en la vida del propio Hergé hasta su primera esposa, además de su marcada tendencia católica. Con una infancia que no le gustaba recordar —un padre que viajaba mucho y una madre en un estado delicado y constantes crisis nerviosas—, el autor imaginaba a Tintín, más que como su hijo, como un huérfano y, por lo tanto, libre. El segundo motivo es el propio contexto del nacimiento de Tintín y, posiblemente, la causa de su éxito: en una Europa pre- y posbélica, el reportero asexuado con historias de aventuras en países lejanos o imaginarios que siempre salía victorioso sin apenas usar la fuerza era un gran atractivo entre el público infantil y no tan infantil y un buen mensaje para transmitir a lo ancho del continente. La clave de Tintín está en pensar en él como un personaje procedente de un país muy pequeño, incapaz de solucionar problemas de escala mundial, pero que lucha ferozmente contra los déspotas.

La importancia de saber qué tipo de cultura se consume y cómo se gestiona es crucial. Sin embargo, convendría no olvidar que es igual de importante ser crítico y tener en cuenta las circunstancias que rodean el suceso que se analiza. No se puede apreciar un buen cuadro si no se observa en su totalidad. ¿Era Tintín racista? ¿Estaba a favor del colonialismo? ¿Qué aventuras le depararían en la actualidad? ¿Debe cambiar la visión que se tiene de la obra o pierde su valor por unos clichés que, en gran medida, responden a la época y al imaginario colectivo imperante? Son preguntas que llevan a la interpretación y que quedan para la reflexión del lector.

18 Feb 13:51

Every country’s top tourist attraction

by Alex

Every country’s top tourist attraction according to TripAdvisor.
View a high-resolution version of this map.
Top Tourist Attraction by country
Source: vouchercloud.com

 

The top tourist destinations by the type of attraction:
Natural: 76 countries (38.6% of countries)
Historic: 54 countries (27.4% of countries)
Tourist: 38 countries (19.3% of countries)
Religious 29 countries (14.7% of countries)

 

Most visited destinations by international tourist arrivals:
1. France – 82.6 million
2. United States – 75.6 million
3. Spain – 75.6 million
4. China – 59.3 million
5. Italy – 52.4 million
6. United Kingdom – 35.8 million
7. Germany – 35.6 million
8. Mexico – 35.0 million
9. Thailand – 32.6 million
10. Austria – 28.1 million

 

Percent of tourists compared to locals

 

The 10 destinations where tourists outnumber locals (annual tourists per resident)
1. Andorra – 33.53
2. Macao – 24.79
3. British Virgin Islands – 12.82
4. Turks and Caicos Islands – 10.43
5. Aruba – 10.32
6. Monaco – 8.72
7. Northern Mariana Islands – 8.35
8. Guam – 7.91
9. Bahrain – 7.59
10. Saint Maarten – 7.14

 

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18 Feb 13:47

If you hadn’t heard, Battle of Polytopia has gone online

by David Neumann

iOS Universal, Android •

We reported it last month and our forums are going crazy with Polytopia-fever, but I feel it’s my duty to report to the three of you who either just found Stately Play or simply forgot about the news: Battle of Polytopia now has online multiplayer.

If you continued reading this far, I’ll assume you’re a Polytopia newbie because otherwise you’d be off playing against other blocky humans. Polytopia is a 4X game on a small, yet epic, scale. Think Civilization that can be played in 30 minutes instead of 30 hours, but still hits all the same buttons. You play as a blocky little civ–there are four free ones to choose from, each with their own special ability–and explore the area, exploit the resources to gain more power, expand your reach by building new cities, and exterminate any enemies that try to stop you. Traditionally, this has been a single player experience and wraps up in 30 turns with you aiming for the best score possible. Yesterday, the online doors opened, and things have changed.

Online multiplayer is available to anyone who has purchased one of the IAP tribes in the game, which means you’re eligible for as low at $1. That said, Midjiwan lets you in for completely free, so you should toss them a few bucks anyway, just so they can make rent. The multiplayer is asynchronous and games can consist of up to 12 humans smashing their little square heads against each other. It doesn’t matter if you’re playing on Android or iOS, either, as multiplayer is completely cross-platform.

There’s currently no matching service and you’ll need your friends’ codes to get them onto your friend list, so it’s a bit clunky. Then again, did I mention you can get all this for as little as $1? Midjiwan is also constantly adding and evolving the game (hell, it used to be called Super Tribes) so I’d expect the multiplayer to be constantly tweaked and perfected over time.

If you’re looking for a great, quick 4X experience hop on in, and then jump into our forums. Tons of Polytopia codes and challenges being tossed around as we speak. Go show them who’s boss.

18 Feb 13:46

Coleccionistas, expertos y catacaldos: todos locos

by Betote

Ya sea en foros, en grupos de Facebook, en comentarios de Youtube o en conversaciones cerveceras tras la partida de rigor, una pregunta recurrente es la de cuántos juegos son los que hay que tener en una ludoteca ideal. Luego siempre cae el tema de si es mejor probar muchos juegos distintos para tener una visión global de mecánicas y estrategias o profundizar en un juego para encontrarle las sutilezas. Y claro, todos defendemos nuestra propia postura con pasión y cualquiera que haga algo distinto tiene un problema, que no es sano vivir una afición de esa manera. Pajas y vigas, vaya.

Y es que puede que estemos intentando unificar algo que en realidad son varias aficiones distintas. ¿Por qué un coleccionista que quiere tener todas las versiones distintas de Monopoly que pueda encontrar tiene menos valor que el que se compra los juegos de CMoN según sale porque le apasiona pintar miniaturas, o el que sigue llevando su copia destrozada de Puerto Rico a todas las quedadas porque no ha encontrado nada que le llene más? ¿Disfruta más de la comida el que prueba cada semana un restaurante distinto o el que queda todos los domingos para comer paella con la familia?

Hace no mucho publicaron en The Dice Tower un vídeo con la colección de Jason Levine, amiguete de Tom Vasel y colaborador del canal, y las reacciones fueron curiosas. Tengo que reconocer que me dio un poquito de agobio verlo, que entre mis muchos defectos está la claustrofobia y hay niveles de apilamiento que no llevo demasiado bien, pero hay un momento casi al final que me hizo quitarme ese sombrero metafórico que llevo siempre, que fue cuando Tom le preguntó por qué tenía tantos juegos, incluso sin desprecintar, y su respuesta fue directa, sin pensársela un momento: “es que quiero que, cuando venga alguien a mi casa y quiera jugar a algo, sea lo que sea, tenerlo y poder echar una partida”. Olé tú, Jason.

Y sin embargo, uno se pone a leer los comentarios del vídeo porque de vez en cuando hay que darse un baño de realidad y recordar que los seres humanos, en general, damos bastante asquete y no tardan en aparecer los mensajes de “estás enfermo”, “tienes un problema” y demás. Porque si vemos que alguien disfruta de algo de manera distinta a nosotros tenemos que recordarle inmediatemente que lo está haciendo mal y que es peor persona por ello. Y si ya le añadimos que esa persona evidentemente tiene más dinero que nosotros porque se puede permitir comprar todos esos juegos, a la hoguera con él y si arde es porque está hecho de madera y, por tanto, es una bruja.

El coleccionista de juegos disfruta tanto de ver el juego ahí en la estantería, en el lugar que le corresponde, como de jugarlo. El mantra de “el juego caro es el que no se juega” no es cierto para él, y a lo mejor lleva años sin sacar a mesa uno de sus juegos favoritos por falta de tiempo o simplemente porque su grupo de juego prefiere otros, pero simplemente saber que está ahí para jugarlo en el momento propicio ya le basta. Y es una forma genial de vivir la afición, siempre que no te cause problemas monetarios.

El probador compulsivo disfruta de la novedad, de ver qué es lo que aporta el último título de su autor fetiche o de cuántas variaciones del concepto de construcción de mazos o paseos por mazmorras puede haber. Probablemente tras las dos o tres primeras partidas el título de moda se vea relegado al olvido por otro imprescindible, que a su vez dará paso a otro. Y es una forma genial de vivir la afición, siempre que les des un respiro a tus amigos de vez en cuando si les cansa aprender reglas nuevas continuamente.

Cuando te explican el tercer juego nuevo en lo que va de tarde.

El jugador intensivo disfruta sacándole el máximo jugo a su juego favorito, explotando estrategias, mejorando poco a poco y enfrentándose a otros expertos para comparar habilidades. Claro que el juego en cuestión tiene que permitir esa profundización, y la búsqueda de oponentes puede ser un problema (aunque el juego online muchas veces es una solución bastante válida a este detalle), pero la sensación de progreso vale la pena. Y es una forma genial de vivir la afición, siempre que tengas en cuenta que no todos tus amigos tienen que amar el mismo juego y os vayáis turnando.

Y sí, sé que esto al final suena a lo de siempre, pero es que es así de sencillo: la solución a la mayoría de los problemas que nos podemos encontrar a la hora de afrontar las diferencias de enfoque en nuestro grupo es aceptar y ceder. Siéntate de vez en cuando a la mesa de los que no paran de jugar a Terraforming Mars, accede alguna vez a jugar a algo que no sea lo que hayas traído tú y no rebufes cuando te enseñen la foto de los niños en la nueva Kallax más grande que hacía falta porque ya se ha pasado de la centena. Y recuerda que, aunque tu manera de ver la afición sea sin duda alguna la mejor, a los demás también les parece que eres un poco raro y te dan bolilla.