Shared posts

03 Nov 17:57

Putalocura – África, ¡29 corridas para la novata! (Bukkake)

by Pornoteria

Putalocura - África, ¡29 corridas para la novata! (Bukkake)

Os encantó verla coqueta vestida de Blancanieves, hoy vuelve pero en una escena más guarra, mucho más, un bukkake en toda regla, ¡29 corridas nada más y nada menos! Se ve que la gente al ver que era África quien se sometía a ser bukkakeada, no han dudado en acudir a colaborar con la causa. Un bukkake de los de tragar, no facial, en que además parece haberlo pasado muy bien rodeada de tanta polla para ella sola, lo hace de diez.

31/10/2014 | MP4 | Tamaño: 1.09 Gb | Resolución: 1280×720 | Duración: 30 min

Putalocura
África

BUKKAKE
¡29 corridas para la novata!

03 Nov 17:31

‘La fuerza de su mirada’ de Tim Powers

by Rocío Rincón

Rocío Rincón

‘La fuerza de su mirada’, del autor americano Tim Powers, fue una novela autoconclusiva, desde su publicación en 1989 hasta que en 2012 se publicara la novela de continuación titulada ‘Ocúltame entre las tumbas’, cuya acción se sitúa años más tarde de los hechos acontecidos en esta novela. La duología del llamadociclo de los poetas malditos” se completa Entre las dos novelas encontramos el relato largo “Tiempo de sembrar piedras” (recientemente incluido en la antología homónima), que trata de uno de los personajes secundarios de ‘La fuerza de su mirada’, el pirata Trelawny y sus desventuras en Grecia.

Tras la edición de ‘Ocúltame entre las tumbas’ y ‘Tiempo de sembrar piedras’, Gigamesh reedita la novela que lo empezó todo, cuyo mismo título es un homenaje al mito, la poesía y el género, puesto que está sacado de un verso del poema “Esfinge y medusa” del escritor de género Clark Ashton Smith. Esta nueva edición, que cuenta con una nueva portada a conjunto con ‘Ocúltame entre las tumbas’ y una nueva traducción, hará las delicias de los aficionados a la obra de Powers con espíritu completista, pero también presenta una oportunidad nueva para explorar un mundo fascinante poblado por criaturas míticas.

‘La fuerza de su mirada’ de Tim Powers, editada por Gigamesh (portada de Enrique Corominas y traducción de Ana Quijada)

La premisa no podía entrar mejor: la noche previa a su boda, el doctor Michael Crawford desposa por error a una estatua, en colocarle el anillo de bodas en el dedo. La criatura que habita en la piedra es antigua y poderosa, toda una musa para los artistas, pero también celosa, ya que no tolerará a nadie más en la vida de su nuevo amado, al que consumirá poco a poco.

Una premisa interesante (centrada en la rivalidad, celos y un peligro de muerte de origen sobrenatural) puede ser un arma de doble filo: lo que funciona como gancho suele elevar las expectativas en cuanto a ejecución. En este caso, la premisa se ve reforzada por la inclusión en la trama de uno de los episodios más interesantes y que más han dado que hablar en el análisis literario de la literatura decimonónica. Me refiero, por supuesto, a aquella noche del frío y lluvioso junio de 1816, en la que los Shelley (Percy y Mary, todavía amantes) visitaban a Lord Byron, que se encontraba en la Villa Diodati junto con el médico John William Polidori, a orillas del lago suizo Lemán (o lago de Ginebra). Aquella noche, los amigos decidirían escribir historias de terror que han acabado marcado la literatura gótica. Por supuesto, la anécdota cobra un significado mucho más perverso si tenemos en cuenta la versión de Powers, en la que la inspiración está marcada por el peligro.

La vida de Crawford pasa pronto a ser una peregrinación hacia Londres y de ahí a los Alpes, en la que tendrá que esconder su identidad y en la que se verá seguido de cerca por Josephine, su casi cuñada, una mujer perturbada que sufre de desdoblamiento de personalidad y que busca venganza y tranquilidad. En ‘La fuerza de su mirada’ hay mucho acerca de cómo tomar decisiones morales y enfrentarse al estrés postraumático en una realidad corrompida, de la pérdida de identidad y de la relación ambivalente entre adicción e inspiración (que recuerda a muchos artistas conocidos por sus andanzas con la bebida y otros estimulantes).

Tim Powers y Brandon Sanderson firmando en Celsius 232, foto de la organización

Tim Powers y Brandon Sanderson firmando en Celsius 232, foto de la organización

Los elementos que caracterizan la escritura de Powers están bastante presentes (al fin y al cabo, ‘La fuerza de su mirada’ se publicó en el 89, después de éxitos como ‘Las puertas de Anubis’ o ‘En costas extrañas’), cuando el estilo del autor estaba asentado, y era patente su predilección por rellenar huecos de las historia con teorías conspiratorias de cariz esotérico. El humor hace apariciones esporádicas en una novela en ocasiones muy dura y llena de matices oscuros, sacrificio y pérdida. Como es habitual en sus obras, a medida que avanza la historia los personajes de Powers sufren múltiples carencias, lesiones y altibajos, a nivel psíquico, mental y de reputación, convirtiendo cada página en una lucha. A nivel de escritura, la novela no es tan densa como ‘Las puertas de Anubis’ y, aunque larga, resulta lo suficientemente animada para no estancarse. Las descripciones de ambientes urbanos lóbregos y de paisajes naturales inquietantes son muy evocadoras.

Los Shelley, Byron y Polidori no son los únicos personajes históricos en aparecer, también encontramos al poeta John Keats, al escritor Leigh Hunt y a la fascinante figura de François de Villon. Por escenas concretas entre estos personajes, ‘La fuerza de su mirada’ es el tipo de novela que se disfruta especialmente tomando notas y consultando la biografías de sus personajes reales. Como Powers ha señalado a menudo en entrevistas y charlas, valora especialmente la sensación de realidad que da la poesía, que es en sí misma un elemento mágico. Los versos de los poetas mencionados en la novela preceden los capítulos, cobrando a menudo un tinte casi profético.

A nivel mitológico, la novela está muy bien trazada. Resultan impresionantes los nefilim, esas criaturas de piedra similares a los vampiros, que se comportan a medio camino entre súcubos y musas, y cuyo origen podría remontarse a Deucalión y Pirra. Como criaturas fantásticas, los nefilim están especialmente bien construidos, ya que su especie está dominada por una serie de reglas claras con las que obligarán a jugar a y al resto de protagonistas. Para los aficionados a los mitos griegos, mucha atención a la aparición de la Esfinge, una escena excelente.

‘La fuerza de su mirada’ fue nominada en 1990 tanto al premio Locus como al World Fantasy, y acabó ganando el Mythopoeic Award. Este último dato resulta especialmente relevante si consideramos que la obra podría ser una piedra angular para el mythpunk, si el subgénero acaba de cuajar (como han cuajado subgéneros como el steampunk y la literatura Z). El mythpunk (o fantasía mítica, subgénero con el que comparte características), está presente en las obras de autores como Emma Bull, Catherynne M. Valente, Diana Wynne Jones, y en autores que se acercan al género desde la perspectiva del mito artúrico o del mito como elemento antropológico (como Robert Holdstock en ‘Bosque Mitago’).

‘La fuerza de su mirada’ de Tim Powers, editada por Gigamesh (portada de Enrique Corominas y traducción de Ana Quijada)

La nueva edición de ‘La fuerza de su mirada’ tiene una nueva portada, obra de Enrique Corominas, que encaja estilísticamente con la de ‘Ocúltame entre las tumbas’. La edición en rústica con solapas, la edición por defecto en la colección Gigamesh Ficción, aguanta sin problemas las 480 páginas de la novela. Esta segunda edición de ‘La fuerza de su mirada’ cuenta con una nueva traducción, esta vez de Ana Quijada (que también se ocupó de ‘Ocúltame entre las tumbas’ y de dos de los relatos de ‘Tiempo de sembrar piedras’, incluyendo el que le da título al libro). La traducción de Quijada, una vez más, brilla por su elegancia y fluidez. El prólogo de la novela corre a cargo de la prolífica escritora Susana Vallejo, y en él se destaca la mezcla de interés histórico, erotismo y humor de la novela.

Como mencioné en la reseña de ‘Ocúltame entre las tumbas’ la duología del ciclo de los poetas malditos es una gran obra de introducción al estilo y el buen saber hacer de Tim Powers. ‘La fuerza de su mirada’ una de esas rarezas literarias, que podrían atraer a lectores recelosos con el género, la novela perfecta para acoger por igual a los amantes de la poesía decimonónica, los lectores de biografías y novela histórica, y a los apasionados de la aventura y la literatura gótica.

5
Brillante

Impresionante mezcla de historia, biografía y mito en una novela llena de detalles y matices. Una edición magnífica una novela básica y muy relevante para cualquier biblioteca de género, llena de amor a la literatura desde un punto de vista meta.

10

La entrada ‘La fuerza de su mirada’ de Tim Powers pertenece a La Casa de EL - Artículos y noticias sobre cómics, cine, series y videojuegos.

03 Nov 17:29

most wtf game in game history

by Deleted_User

84cf006cd2239a201974381c8da20b455f7799c8 most wtf game in game history

e081bc7069375c308ef92a20131b383a most wtf game in game history

20140214192507b88 most wtf game in game history

aa11824f6de389d70736f34a82f7fd57c68c36b5 most wtf game in game history

fab8ef8543332a2bdffe12ba84d1861bf3f3b104 most wtf game in game history

“Parasite in City”

most wtf game in game history originally appeared on MyConfinedSpace NSFW on November 2, 2014.

03 Nov 17:29

tittyfest

by Deleted_User

tumblr myw4i3MCLY1rb8tmvo1 500 tittyfest

tumblr n8d0zb3vbF1rwaupfo1 500 tittyfest

tumblr naq7nnyExF1rwaupfo2 r1 500 tittyfest

tittyfest originally appeared on MyConfinedSpace NSFW on November 3, 2014.

03 Nov 17:28

Casa Susanna: santuario travesti de los 50 y 60

by Pinjed
Casa Susanna: santuario travesti de los 50 y 60

La comunidad homosexual siempre ha sido oprimida por la sociedad, incluso hoy bien entrado el siglo XXI, pero el travestismo en hombres...

  
03 Nov 17:13

Fotos do roteiro As moradas da Morte

by admin

IMG_20141102_180843Mais de médio cento de almas ateias percorremos onte domingo e da mão de Andre Seoane o roteiro polos antigos cemitérios de Compostela: Quintá de Mortos, Sam Frutuoso, Sam Francisco, Pastoriça, Bonaval, Rosário e Angústia.

No interior do artigo podeis ver mais imagens desta atividade organizada pela Comissom  de História.

IMG_20141102_180833 IMG_20141102_180843 IMG_20141102_182419 IMG_20141102_182431 IMG_20141102_183241 IMG_20141102_183312 IMG_20141102_183409 IMG_20141102_183424 IMG_20141102_184043 IMG_20141102_190322 IMG_20141102_190328 IMG_20141102_191835 IMG_20141102_192401 IMG_20141102_193413 IMG_20141102_193644 IMG_20141102_194237 IMG_20141102_194331 IMG_20141102_194307 IMG_20141102_194256

03 Nov 17:10

Ch4, Pg4 There… Done with that. 



Ch4, Pg4

There… Done with that. 

03 Nov 17:06

Alabaster (Osamu Tezuka)

by Gerardo Vilches

alabasterportada

Alabaster (Osamu Tezuka). Astiberri, 2014. Rústica con solapas. 17 x 24 cm. 488 págs. B/N. 26 €

Osamu Tezuka no fue el primero en llegar al cómic para adultos, pero quizá si fue el que lo hizo llegar más lejos en su época. Cuando escribí aquí mismo sobre La canción de Apolo dije que estaríamos diez o veinte años editando obras suyas en España, y curiosamente no hemos tenido que esperar mucho para ver la siguiente: Alabaster, publicada por Astiberri, que es la editorial que se atrevió el año pasado con El libro de los insectos humanos y reabrió la puerta de las obras adultas autoconclusivas del maestro Tezuka.

Alabaster se publicó en 1970, en la misma época que La canción de Apolo y El libro de los insectos humanos, y sin embargo todavía encontramos, supongo que por decisión propia, a un Tezuka relativamente tosco —comparado con lo que hizo en El libro de los insectos humanos—, a medio camino entre la estética infantil, especialmente en lo que respecta al diseño de muchos secundarios grotescos, y la que empleará a en sus obras tardías, limadas de algunos atavismos de su primera época, aunque siga siendo él mismo, por supuesto. Hay menos experimentación con el montaje que en El libro de los insectos humanos, además, con diseños de página más convencionales, aunque Tezuka consiga páginas magníficas casi sin querer. Hay soluciones magistrales constantemente, como por ejemplo la manera en que muestra el movimiento de manera estática, con planos aéreos, en la página 222, o la manera tan sutil en la que narra una violación a través del silencio y la elipsis en la página 266. Por no hablar de salidas de tono chocantes y metalingüísticas: ese personaje que le dice a otro que tiene «cara de manga».

Como en la mayor parte de mangas de Tezuka de la época, Alabaster pretende ser un gran teatro del mundo en el que se expongan las miserias del ser humano y sus grandes pasiones, que pueden hundirnos o redimirnos, tanto a nivel individual como colectivo. No hay personajes inequívocamente buenos en estas historias, sino personas que llevadas por sus pasiones son capaces de cualquier cosa. Pero tal vez sea Alabaster el único que presenta a un personaje claramente villanesco. Un supervillano, de hecho, con su arma especial, sus habilidades especiales, su traje de supervillano, sus recursos económicos ilimitados para el mal y su hueste de seguidores. El ansia de venganza y sus métodos son tan exagerados que sobrepasan nuestra capacidad de empatía hacia la tragedia personal que dio origen a su figura. Alabaster está loco, y lo reconoce en una frase brillante: «Claro que estoy loco. Por eso no tengo ninguna moral» (pág. 335). Ami, la joven afectada de la misma condición que Alabaster pero llevada al extremo, pues ella es totalmente invisible, también acaba perdiendo la razón y la moral por el camino. El agente del FBI que de una manera un tanto extraña acaba ocupándose del caso Alabaster en suelo japonés es un cabrón con pintas. El único personaje central un poco positivo es el líder de los sicarios de Alabaster, el macarra Gen, pero también tiene lo suyo. El hermanastro de Ami es lo más parecido a un héroe en esta historia, pero su peso en la trama es muy menor hasta la parte final.

alabasterinterior

En este escenario tan sombrío las acciones terroristas de Alabaster alrededor del mundo sembrando el caos y destruyendo la belleza son una catarsis que puede verse, quizás, como una denuncia acerca de un mundo que ha perdido el norte y en el que lo único que importa es superficial y transitorio. Es cierto que lo radical y extremo de Alabaster y su plan limita la potencia alegórica de Alabaster, pero el que conozca en profundidad la obra de Tezuka y su sincero humanismo sabrá que su pesimismo nunca es absoluto. Lo cual no impide que esta obra sombría y con momentos realmente escalofriantes no se convierta, por su singularidad, en una de las obras más destacables de las que hasta ahora se han publicado en castellano de Osamu Tezuka.

03 Nov 16:29

Tinder Wars: El Ataque de los Clones

by David G. Ortiz

Ojito con Tinder, ¿eh? Pocas aplicaciones han logrado lo que la reina de los ligues superficiales: no solo ha revolucionado un sector tan difícil y saturado como el dating, apelando a la sencillez más absoluta, sino que ha puesto además patas arriba el desarrollo de software para móviles con su interfaz minimalista y su experiencia de usuario basada en swipes. ¡Qué palabra! Está por todas partes. Swipe left, swipe right… Por deslizar que no quede.

Si no ligas en Tinder, dicen, es porque no quieres. Hasta el individuo más repugnante puede aspirar a un match si elige bien sus fotos y escribe una descripción ingeniosa. Gran ejemplo es el mismísimo Adolf Hitler, un hombre «egoísta, impaciente y algo inseguro a causa de tener un solo testículo». Ley de Godwin en estado puro.

adolf

Disquisiciones sobre el sex appeal del Führer aparte, el fenómeno Tinder no conoce fronteras. Esto es literal: su influencia ha llegado a todas partes. Sin ir más lejos, el compañero Jaled Abdelrahim escribía la semana pasada en Yorokobu sobre MatchBlood, el Tinder de los donantes de sangre. Servidor, leyéndolo, se preguntaba: ¿hay algo que no tenga ya su propio Tinder? NO.

Empecemos por los clones étnicos. Si eres judío, JSwipe encontrará tu media naranja sustituyendo el match por Mazel Tov, el corazón verde por la estrella de David… Y poco más. ¿Eres mormón? También estás de suerte. Deja de recibir portazos y adéntrate en LDS MatchUp. ¿Negro? Si tienes un buen trabajo, de esos que obligan a llevar traje, tu app es Meld. Coge Tinder y le añade información procedente de LinkedIn para que te fijes en las dos cosas más importantes: el físico y la cartera.

jswipe

Combinación que lleva aún más lejos Luxy, una aplicación de ligue «como Tinder, pero sin la gente pobre». Solo para el 1% de multimillonarios que dominan el mundo. En jerga podemista, el Tinder de la casta. O más bien uno de ellos, porque luego está The League, un clon por y para estudiantes de las universidades más caras y prestigiosas del mundo. Clasista a más no poder.

Suma y sigue. Vamos ahora a por las apps que procuran definir muy claramente el objetivo de sus usuarios. En Tinder hay un poco de todo: gente que busca un amigovio (el eufemismo que ha admitido la RAE para no manchar el diccionario con la palabra «follamigo»), multitud de varones – y no pocas mujeres – que quieren solo un polvo rápido y un reducto de románticos que esperan encontrar a su príncipe o princesa azul. ¿Quién es quién? No lo sabes. Y eso da lugar a malentendidos.

Por eso hacen falta aplicaciones como Mixxxer, un Tinder solo para copular que fomenta las fotos en paños menores y sustituye el tick verde por el pictograma de una pareja fornicando. En el momento de escribir estas líneas, el contador de su web va por 167.895 usuarios más calientes que el palo de un churrero. ¿Para los más promiscuos? No. Un paso más allá va 3nderapp, el Tinder para montar tríos que asegura contar con 200.000 «humanos asombrosos» dispuestos a compartir tus fantasías más ardientes.

trios

Si tanto amor libre te ha escandalizado, tranquilo, también hay un Tinder para ti. Se llama Cuddlr y es muy light, pensado para los que solo quieren un abrazo. Si al ponerte tierno acabas haciendo la cuchara con tu alma gemela, ellos no se hacen responsables. Otras alternativas moderadas son Down to Chill, un Tinder solo para hacer amigos; Glimpse, un Tinder fusionado con Instagram; y Stitch, el Tinder para la Tercera Edad («porque todo el mundo necesita compañía»). Y luego están los Tinder para hacer negocios (Weave, Caliber, Coffee, Networkr, butN…) y los que te ayudan a buscar empleo o empleados (Blonk, Jobr, Emjoyment, The Ladders…)

¿Cuántos clones van? Seguro que has perdido ya la cuenta y esto no ha hecho más que empezar. Todavía no hemos salido de los émulos que, como el original, sirven para conocer personas. Nos faltan los más extravagantes. Por ejemplo Votr, el Tinder de la política que permite a los estadounidenses encontrar su senador más afín en base a sus posturas sobre asuntos como el aborto o el cambio climático, pero también en base a su mascota (¿de perros o de gatos?) o si va a misa los domingos.

Por otra senda discurren los Tinder útiles, herramientas que adoptan el sistema de swipes para simplificar una tarea. Es el caso de Flic, para la ardua labor de hacer limpieza en la galería de fotos de tu iPhone; de Karma Swipe, una app para navegar por Reddit a base de swipes; o de Daily, la aplicación que te desliza por la actualidad aceptando y rechazando noticias (su competencia directa es iQ News).

Amantes de las compras, ha llegado vuestro turno. Los Tinder del shopping brotan como setas en las tiendas de apps: Blynk, Mallzee, Seamso… Aplicaciones para comprar trapitos que tienen competidores especializados en calzado (Stylect, Shoe Swipe, Sosho, Slang…) y uno que te avisa cuando algo que te gusta está rebajado (Kwoller). También existe, por supuesto, el Tinder de las listas de boda. Se llama Zola.

compras

¿Y esto no se acaba nunca? Pues no. Ya te lo advertimos: hay un Tinder (o varios) para cada cosa. Para buscar casa (Skylight, Doorsteps Swipe, Zoomsquare…), para elegir hotel (HelloTel), para encontrar restaurantes a partir de fotos de sus platos (Mangia, Weotta…), para explorar nuevos lugares (Yeti) e incluso para localizar un after cuando cierran la discoteca y aún tienes ganas de fiesta (Kick On). También están los Tinder para descubrir música (Next y Songhop), el Tinder para adoptar perros (BarkBuddy) y, por supuesto, el Tinder de las fotos de gatitos (Tag a Cat). ¿El más recóndito? Pitcher, el Tinder de las agencias de marketing de Ámsterdam. Cuánta gloria.

Si todavía crees que falta algo, no hay problema. Tú mismo puedes crear el Tinder for X sin grandes conocimientos de programación gracias a Ionic, un framework que simplifica el desarrollo de aplicaciones móviles en HTML5 y que incluye el swipe y las tarjetas entre sus plantillas. ¿Te suena a chino? No sufras: si tu idea es buena, pronto se le ocurrirá a alguien que sepa picar código y quiera sumarse al ejército de clones.

——————-

Foto principal: Nick Royer en Flickr

The post Tinder Wars: El Ataque de los Clones appeared first on Yorokobu.

03 Nov 16:27

Attilio Bolzoni: «La guerra de mafia fue un exterminio étnico, mil setecientos muertos a cero»

by Íñigo Domínguez

Attilio Bolzoni para Jot Down 0

Si en esta revista ya se han publicado entrevistas sobre filosofía y química entonces quizá se puede probar con la Mafia siciliana y los misterios italianos. Será inevitable abrir paréntesis para explicar algunas cosas y no perderse demasiado. El guía es Attilio Bolzoni (1955), cronista del diario La Repubblica, reportero de mafia durante treinta y cinco años, uno de los máximos expertos italianos en Cosa Nostra, autor de sonadas exclusivas y de varios libros. Lo primero que se ve al entrar en su casa de Roma son varios metros de estanterías con cientos de libros sobre la Mafia. De todos modos tiene todo en la cabeza y se sabe de memoria fechas y nombres. Pero lo más difícil no es eso, sino colocar los datos en su lugar, como en un mosaico, para lograr una de las cosas más difíciles en Italia, comprender lo que ha pasado y lo que está pasando.

Attilio, ¿tú eres de Palermo?

No, soy de Caltanissetta, en el centro de Sicilia. Llegué a Palermo el 20 de mayo de 1979, me acuerdo de la fecha porque trabajaba en un diario de la tarde…

L’Ora.

Sí, era un pequeño gran periódico, comunista, que era la voz del otro Palermo, frente a Il Giornale di Sicilia, el diario oficial, cuyo editor frecuentaba a los mafiosos. Aunque sus redactores sí escribían de la Mafia, y uno fue asesinado, Mario Francese. L’Ora era un diario pequeño pero extraordinario. Te tenías que levantar pronto, se entraba a las siete menos cuarto de la mañana. Me acuerdo de la fecha, decía, porque fue entonces cuando comenzó la gran guerra de los Corleoneses contra el Estado italiano.

Explica un poco, por favor, las líneas generales para un lector extranjero.

Los Corleoneses son una anomalía en la historia de la Mafia. La Mafia, durante trescientos años, siempre ha convivido con el Estado, y los Corleoneses, durante quince años entran en un delirio de omnipotencia —luego vemos si quieres si son solo ellos— y desencadenan un ataque al Estado. Antes de que yo llegara habían asesinado a Francese, en enero de 1979. En marzo asesinan al secretario provincial de la Democracia Cristiana (DC), Michele Reina. Llego yo y en julio asesinan a Boris Giuliano, jefe de la Squadra Mobile [policía judicial de investigación]. El 25 de septiembre, al juez instructor Cesare Terranova. El 6 de octubre de 1980, al presidente de Sicilia, Piersanti Mattarella, delfín de Aldo Moro. El 4 de mayo de 1980, al capitán de Carabinieri Emmanuele Basile, en Monreale, en las afueras de Palermo. El 6 de agosto, al fiscal Gaetano Costa. En abril, al líder comunista Pio La Torre y ciento veinte días después, en septiembre, al general Dalla Chiesa. En junio de 1983 a otro capitán de Carabinieri, Mario D’Aleo, que había sustituido a Basile, y el 29 de julio, al magistrado Rocco Chinnici, que había sustituido a Terranova. Este es un primer capítulo de homicidios. Al mismo tiempo en las cuatro provincias de la Sicilia occidental —Trapani, Agrigento, Caltanissetta y Palermo— hay mil setecientos muertos. La guerra de mafia fue un exterminio étnico, mil setecientos muertos a cero. Porque toda la aristocracia mafiosa fue borrada de la faz de la tierra. Por setenta zoquetes, y no es un número que te digo por decir, eran setenta los Corleoneses y sus aliados. Al final, muertos de una parte: mil setecientos, y heridos, cientos. De la otra parte: cero. ¡Cero! Y yo llego y me encuentro en medio de esta guerra.

¿Cúantos años tenías cuando llegaste a Palermo?

Veintitrés.

¿Sabías algo de la Mafia?

No, en mi zona había Mafia, y era muy fuerte. Pero yo solo me había ocupado de algún homicidio, no tenía ninguna competencia. De cien artículos noventa y nueve los hacías sobre el problema del agua, que no había. Yo soy un experto de agua. A finales de los setenta a Caltanissetta el agua llegaba cada dieciséis o diecisiete días. No sabía nada de la Mafia, la descubrí en Palermo.

Pero la Mafia, como siciliano, ¿cómo la conociste por primera vez, cuándo oíste la palabra o sabías que existía?

Esto es algo que me hace sonreír. Mira, te pongo un ejemplo. Hace algunos años el actual presidente del Senado, el magistrado Pietro Grasso, que ha tenido muchos cargos judiciales en Sicilia, hizo un libro de recuerdos con un periodista. La primera pregunta que le hizo fue esta misma que me has hecho tú.

No es muy original.

No, no, es una pregunta. Y Grasso empieza a contarle de cuando estaba en Palermo, de los edificios, de la ciudad, de lo que hacía… Un marciano, un extranjero, alguien que viene de fuera piensa: uno hace una pregunta y este responde de otra manera. Y en cambio no, era la respuesta justa. Tú no puedes responder a una pregunta así a uno que no vive allí, porque toda tu vida, toda la normalidad de tu vida, es Mafia. Así que si tú me haces una pregunta así es imposible responderte con un episodio. Un mafioso me dijo una vez: «La Mafia para mí estaba impresa en los rostros de las personas y se respiraba en el polvo de mi pueblo». La Mafia no es solo violencia física, negocios, es una violencia psicológica cotidiana. Palermo era una ciudad suspendida en el Mediterráneo, porque no era Europa, y todavía no lo es, y tampoco es África, era una bolsa infecta. Hoy ya no lo es. No es una ciudad europea, es una ciudad de Oriente Medio. Con sus virtudes, ese encanto oriental, y sus defectos.

¿Y es una ciudad italiana?

No lo era, pero se ha convertido en una ciudad italiana. O Italia se ha sicilianizado. Conocerás la teoría de la palma de Sciascia, a finales de los setenta. Él había anunciado la sicilianización de Italia en un libro bellísimo, La Sicilia come metafora (1979), con la periodista Marcelle Padovani. Decía: la línea de la palma crece cada año diez centímetros, en referencia a la extensión de la Mafia. Aunque yo creo que ha crecido diez kilómetros cada año. Ahora crecen bien en Alemania, Francia, en España.

Volvamos a tu llegada a Palermo. L’Ora era un diario de la tarde ¿a qué hora era el cierre?

A mediodía.

¿Y cómo hacíais? ¿A qué hora te ponías a escribir?

Bueno, la pieza muchas veces la dictabas al teléfono.

Al amanecer ya estarías en la calle.

Yo era cronista di nera [crónica negra, sucesos] y a las siete hacía mi ronda de los servicios de urgencias, de los hospitales, luego a las ocho Policía y Carabinieri y a las nueve, la Squadra Mobile, donde pasaba toda la ciudad. El diario se llamaba L’Ora, pero los palermitanos le llamaban Il Ora morti e feriti [muertos y heridos], porque en esos años de la guerra de Mafia en las esquinas estaban los vendedores de periódicos, los strilloni [gritones], gritando: «L’Ora, L’Ora! Morti e feriti! Quanti ne cadiru, quanti ne moriru!» [Cuántos han caído, cuántos han muerto]. Los homicidios eran casi siempre por la mañana, durante la guerra había días que mataban a seis o siete. Teníamos la radio de la policía, éramos tres chavales y éramos carne de cañón. Para cubrir cada crimen teníamos el mismo esquema, tres artículos: la crónica, quién era el muerto y reacciones de la familia y los conocidos. Lo hacíamos a turnos con terror, porque la crónica era fácil, y también el retrato…

Pero lo peor siempre es tener que hablar con las familias.

Hablar con la familia, sí. Pero aún peor era que no podías volver sin la foto del muerto, una foto suya de cuando estaba vivo. Si no te la daban la tenías que robar en su casa como fuera. Temblábamos, porque volver sin la foto quería decir que eras indigno para ese periódico, no eras adecuado para este oficio, podías ser médico, abogado, empleado en algún sitio, pero no periodista en L’Ora. Entonces tenías que robarla, con el marco, de los muebles, lo que fuera.

El oficio ha cambiado mucho. ¿Tú crees que algún periodista hoy se hace esa ronda por la mañana de comisarías y hospitales, para conocer gente?

Ni en sueños. Los chavales ahora no tienen ni siquiera fuentes. Yo creo que soy todavía uno de los pocos periodistas afortunados en Italia que cuando pido al diario que me manden a un sitio me mandan. Yo no consigo escribir de algo sin ir.

Son tus ojos y tus orejas.

Los olores…

Hemos empeorado.

Sí, el oficio está convulsionado, pero ¿sabes? esto son conversaciones de viejos. Yo tengo cincuenta y nueve años e intento mantener algunas reglas y el timón recto, pero claro, como empecé yo no tiene nada que ver con lo de hoy. Piensa que cuando dictabas la pieza al teléfono, en momentos importantes, tirabas luego del cordón de la cabina para romperlo, como en las películas americanas, para que el que venía detrás no pudiera dictar la suya. Era otro mundo, hoy no hay ni cabinas. Hay otros esquemas.

El primer homicidio que te tocó cubrir fue el del jefe de policía Boris Giuliano, un crimen que impactó mucho porque hizo comprender que la Mafia no se detenía ante nada y estaba elevando el nivel de sus objetivos.

Sí, 21 de julio de 1979. Los primeros que llegaban, puntuales, a la redacción eran el más joven y el más viejo. El último contratado, que era yo, y el más veterano, Gianni, porque dormía poco y ya tenía costumbre. Estábamos oyendo la radio de la policía y dicen: ¡Via Di Blasi, Via Di Blasi! A mí, que no tenía experiencia y no era palermitano, esa calle no me decía nada, pero veo que Gianni se pone blanco, porque sabía quién vivía allí, Boris Giuliano. Nos fuimos para allá él, yo y el perro, Pallina, porque siempre iba al periódico con su perro de caza, una cosa que hoy sería imposible. Tenía un Spiderino, un 850 Spider blanco, y fuimos para allá. No vimos el cadáver del pobre Boris, porque el comisario de la zona, un tal Purpi, que tenía una pésima fama, metido en un negocio de putas y cosas así, había cerrado la persiana.

Sí, fue en un bar, en el bar donde desayunaba todas las mañanas.

El bar Lux. Cuando volví vi llorar a muchos periodistas. Yo, que era un pardillo y solo había visto a Giuliano un par de veces, no entendía nada. Me decía: «¿Pero qué coño de periódico comunista es este, que lloran por un sbirro [policía, despectivo]?». Luego comprendí que estaban en el mismo frente, eran amigos, eran hermanos, y aquellos eran grandes periodistas. Hice mi crónica y firmé con mi nombre, pero llegó uno de los compañeros y me dijo que no firmara. Habían decidido que se firmaba colectivamente en un recuadro, porque yo firmaba la crónica, pero ellos eran quienes hacían las investigaciones y tenían miedo, no querían que se supiera quién sabía las cosas. Ahora los periodistas están haciendo lo mismo en México. El director se enfadó, pero al final se salieron con la suya.

Hicieron un pool, por las mismas razones que poco después se formó el pool de Palermo de Giovanni Falcone, para no personalizar la investigación [Falcone es el heroico magistrado que logró procesar por primera vez a la Mafia, en 1986, y lo pagó con la vida en mayo de 1992].

Sí, eso es, un pool.

Attilio Bolzoni para Jot Down 1

Trabajar en L’Ora en esos años era estar claramente en un lado de la batalla, contra la Mafia, en la trinchera. ¿Teníais mucha presión?

Uuuh, amenazas, llamadas… Yo nunca he denunciado una amenaza, a menos que sintiera que venía de ambientes de comisaría, que eran las más peligrosas. Los mafiosos si querían te disparaban, no les hacía falta amenazarte. Muchos periodistas iban con pistola, yo nunca tuve una. Tenían la 357 Magnum. Pero no para defenderse. Decían que antes de que les cogieran ellos se disparaban en la boca. Para hacerte comprender lo que era aquel Palermo te cuento una noche terrible, a los pocos meses.

Cuenta.

Fue el 4 de mayo de 1980. Acababa de cambiar de casa, aún no tenía teléfono, y me vino a buscar un compañero. Me dice: han matado al capitán Basile, en Monreale. Yo había estado con él la mañana anterior, en comisaría, y me había contado algunas cosas. Basile estaba siguiendo la investigación de Boris Giuliano. Subo con el coche a Monreale. Era la fiesta del Santissimo Crocefisso, el capitán estaba con su hija Bárbara, de siete años, en brazos y su mujer, Silvana. Tres killer de la Mafia lo matan y la niña cae en la sangre de su papá. Yo llego tarde, pero bajo corriendo a comisaría, porque me dicen que han arrestado a los asesinos. Era la primera vez que eso pasaba en la historia de la Mafia en Palermo, solo ocurrirá otra vez algunos años después. Los llevan a comisaría y los torturan. Mientras estábamos en comisaría, entra el jefe de la Squadra Mobile, Giuseppe Impallomeni, que más tarde se supo que era de la P-2 [Logia masónica ilegal, una estructura de poder paralelo ultraconservador con cientos de altos cargos de las instituciones y personalidades de la sociedad civil descubierta en 1981]. Entra, se rasca las pelotas, saca del bolsillo un papel todo apretujado y dice: «Hemos extirpado la infección». Y lee los nombres de los arrestados. Eran tres hijos de familias mafiosas, era la primera vez que eso ocurría. Hasta el final del juicio, que fue un proceso aggiustato [amañado], los tres repitieron la misma frase, aún la recuerdo: «No podemos decir por qué estamos aquí porque teníamos una cita con dos señoras casadas de Agrigento». Fueron torturados pero no hablaron. Pero hay más. El coche en el que viajaban era de un señor que se llama Sergio Maria Sacco, cuñado del actual fiscal titular de Palermo, que entonces ya era fiscal, y eso se supo enseguida. Pero sucedieron más cosas esa noche. Al mismo tiempo, sin relación con toda esa operación, se organiza una gran redada contra el mafioso Rosario Spatola y veintiuna personas más: Inzerillo, Gambino, Di Maggio

El inicio de la gran investigación sobre la Mafia.

Estos nombres son el núcleo de lo que será el maxiproceso de Falcone en Palermo, en 1986. ¿Cómo hicieron la redada? Con una orden de captura firmada solo por el fiscal jefe Gaetano Costa. Los otros magistrados se negaron a firmar, y él firmó su condena de muerte, fue asesinado a los cuatro meses. Pero es que aquel día, horas después, supimos más de cómo se hizo la redada. El nuevo comisario jefe había llamado a la una de la madrugada a todos los funcionarios de policía a casa, uno por uno, y les había dicho que había un motín en el Ucciardone [La cárcel de Palermo]. Les convocó en un cuartel, les encerró en una habitación durante siete horas e hizo llegar policías de Roma y de Reggio Calabria para hacer la redada. Algo increíble: no se fiaba de nadie en Sicilia. Recapitulando: yo, joven cronista, tenía en una mano todo ese material, del asesinato a los arrestos, a la redada, no sabía por dónde empezar. Ha sido la única vez que lo he pasado mal para empezar un artículo.

Y para terminarlo, ¿no?

Es que no era capaz de saber cuál de todas era la noticia más importante, para empezar. Por fortuna estaba Gianni, el viejo cronista, y me dictó para arrancar. Esto era Palermo un día de guerra.

Ese verano de 1982 en Palermo fue un infierno casi irreal, con un asesinato al día, o varios, en medio de un calor espantoso.

Los titulisti [editores de titulares] del diario se rindieron porque había tantos homicidios que al final ya no hacían titulares, solo ponían en portada el número del recuento. En agosto llegamos a cien muertos y a final de año, ciento cincuenta y dos, solo en Palermo. Recuerdo que era el Mundial en España, y recuerdo el calor, un calor que te hundías en el asfalto, se derretía. Recuerdo una obsesión horrible con los coches, íbamos viendo los coches a ver si tenían la parte del maletero baja, porque es donde metían a los incapretatti ['Encabritados', cruel técnica homicida que consiste en atar pies y manos a las espaldas de la víctima, como a una cabra, con la cuerda al cuello de manera que cuando se mueve acaba por estrangularse ella misma]. Cada día encontraban a uno en un maletero y cuando veías un coche con el culo bajo, que a lo mejor era un baúl o qué sé yo, ya pensabas lo peor.

¿Pero los metían en un coche cualquiera?

Sí, abrían un coche y los dejaban ahí.

¿Entonces un vecino bajaba por la mañana, abría el coche y se encontraba un cadáver en el maletero?

Sí, así se vivía en Palermo. Una vez le pregunté a un mafioso por qué los encabritaban, por qué esa crueldad. Me miró y me dijo: «Pero qué crueldad, así son más cómodos de transportar». Ellos son muy racionales.

Hay otra historia increíble de la que te quería preguntar, la del mirlo parlante del general Carlo Alberto Dala Chiesa [Dalla Chiesa fue el general de los Carabinieri que derrotó a la organización terrorista de las Brigadas Rojas y, aclamado como héroe nacional, fue enviado a Palermo como prefecto en 1982 con la misión de acabar con la Mafia. No obstante, fue una maniobra de aislamiento dentro de complejos juegos políticos, porque no tuvo ningún apoyo y prácticamente fue enviado al matadero. A los cuatro meses de llegar fue asesinado].

¡Uf! El único delito que no cubrí como cronista en estos treinta años en Palermo fue el de Dalla Chiesa, me había cogido unos días de vacaciones y estaba en España. Llegué dos días después. Entonces me hablan de este mirlo hablador que tenía el general en su casa y que repetía: «¡Carlo Alberto morirás, Carlo Alberto morirás!». Mi director se empeñó con esa historia y perdí un mes con este pajarraco, igual que los investigadores. Era un mirlo que tenía en su habitación, y algún idiota pensó que había sido instruido por un topo de la prefectura [Delegación de Gobierno], y querían llegar hasta el topo investigando al mirlo. Un delirio puro.

¿Instruido antes, para amenazar a Dalla Chiesa y contribuir a volverle loco?

Sí.

Bueno, desde luego Dalla Chiesa tenía la casa llena de espías.

Sí. No solo dentro de la casa, también en su oficina, en la prefectura. Yo vi a Dalla Chiesa siete u ocho veces. Te invitaba a un café, lo traía el mayordomo y bebía siempre primero él, tenía miedo de que le envenenaran. Otro día llego y me encuentro la mesa del despacho cambiada de sitio y me dice que en el edificio de frente hay unos andamios y es facilísimo dispararle con un rifle de precisión. Luego echó a cinco o seis funcionarios de la prefectura, parientes de mafiosos. La noche que lo mataron, el hermano del general, Romolo, fue el primero de la familia en llegar a su casa e intentó entrar, pero no le dejaron. Dejaron entrar a uno de los funcionarios que había echado, pariente de un mafioso, y algunos agentes de los servicios secretos. A la mañana siguiente la familia fue a abrir la caja fuerte, pero no encontró la llave por ningún lado. A la semana la encontraron en un cajón donde no estaba antes. Abrieron y encontraron solo una caja vacía de tarjetas de visita, no había nada más.

O sea, que tú nada más llegar a Palermo ¿ya notas toda esta peste de complicidad entre Mafia, política y servicios secretos, era ya tan evidente?

¡Totalmente! Para un chico como yo no era posible distinguir un mafioso del comisario, del prefecto, del director del Banco de Sicilia, les veía pasear siempre juntos, cogidos del brazo, por Piazza Ungheria, en el centro de Palermo. En los pueblos de mi zona el fiscal paseaba del brazo con el capomafia. Comprendías que no había diferencia. No hacía falta estar instruido.

De ese verano también tienes esa anécdota del dentista.

Sí, me pasó también con Gianni. Yo estaba siempre con él, porque tenía unos sesenta años y era el cronista más informado de Palermo. Tenía un archivo increíble y vivía en la ciudad en la zona del grupo de la Mafia aristocrática. Luego tenía una casa en la Piana dei Colli, donde estaban los otros, los amigos de los Corleoneses, así que tenía amigos por todas partes. Yo tenía un dolor de dientes muy fuerte, un absceso, y como no conocía un dentista me llevó a uno del centro de Palermo. Me senté en la sala de espera y de repente él me coge y muy nervioso me saca de allí. Solo me dijo, con prisa, tenemos que irnos, tenemos que irnos. Había visto allí sentado un latitante [fugitivo] el capo Rosario Riccobono. Luego yo he encontrado muchas veces un montón de latitanti en Palermo.

¿Por la calle?

Sí.

Nadie los buscaba.

Nadie.

¿Pero mafiosos de alto nivel: Totò Riina, Bernardo Provenzano? [Riina, líder de los Corleoneses, fue el capo máximo de Cosa Nostra en los ochenta hasta su arresto en 1993. Provenzano fue su sucesor hasta que fue detenido en 2006].

No, pero he visto a Totuccio Inzerillo, a Michele Greco… circulaban libremente, y no solo los he visto yo, los ha visto todo el mundo.

¿Cuándo oíste hablar por primera vez de los Corleoneses? Porque al principio en esa guerra no se sabía bien lo que estaba pasando.

No, no lo sabíamos. Los llamábamos simplemente los vencedores y a los muertos, los perdedores. Sabía quién era Totò Riina desde antes. Hubo un arrepentido, Leonardo Vitale, que fui el primero en entrevistar, y quizá el único. En 1976 se presentó en comisaría, contó todo lo que sabía y dio el nombre de cuarenta mafiosos, entre ellos Riina. Decía que Riina era importantísimo. No le creyeron y acabó en un manicomio judicial.

Sí, es una historia terrible. El primer arrepentido que cuenta todo, una década antes de la histórica ruptura de la omertà de Tommaso Buscetta, el primer gran arrepentido de 1984, y lo toman por loco. La Mafia luego lo mató de todos modos, por si acaso.

El día que salió del manicomio lo fui a buscar a un pueblo que se llama Gratteri donde lo mandaron bajo vigilancia especial. Primero me habló durante dos horas de sus enfermedades sexuales, un delirio, pero luego me empezó a hablar de estas otras cosas y me repitió ese nombre, Totò Riina, pero para mí era un nombre como cualquier otro. Para mí. Pero no para Gianni, como para Mario Francese. Sabía que había un fuego que ardía bajo Cosa Nostra. Riina empieza a ser Riina en 1982 cuando los Carabinieri y la Policía mandan un informe a Giovanni Falcone llamado «Michele Greco + 161». Ahí están ya explicados los bandos. Yo tengo un documento que me regalaron, apuntes originales de Falcone, donde ya antes de Buscetta había delineado el organigrama de todas las familias de Palermo. Me pregunté cómo diablos sabía todo esto antes de Buscetta. Luego reconstruí la investigación: el comisario Ninni Cassarà, asesinado en 1985, tenía una fuente llamada Prima Luce [Primera Luz], que luego sería el arrepentido Totuccio Contorno. Y Prima Luce ya le decía estas cosas y le hablaba de Riina.

Attilio Bolzoni para Jot Down 2

¿Y cuándo vas a Corleone por primera vez?

El 26 de septiembre de 1979.

¡Te acuerdas!

Sí, pero ahora te digo por qué. El 25 de septiembre asesinaron a Cesare Terranova, que es el juez instructor que en los años cincuenta siguió la guerra de Corleone, de 1958 a 1963, otro exterminio étnico. Todos los muertos de una parte, la del viejo capo Michele Navarra, y ninguno de la parte del clan emergente de Luciano Liggio, Riina, Provenzano y Bagarella. Voy por primera vez porque había una exposición fotográfica de Letizia Battaglia.

La gran fotógrafa de la Mafia.

Recuerdo la plaza de Corleone desierta, el viento, no había un alma. Esa fue la primera vez. Al cabo de unos años, en 2007, me dieron la ciudadanía honoraria de Corleone, que acepté, porque viví seis meses allí, para escribir el libro sobre Totò Riina, Il capo dei capi (1993).

¿Cómo es vivir en Corleone?

Hice este libro con Peppe D’Avanzo, mi amigo, que ya no está, y él se ocupó de encontrar una serie de mafiosos, de reconstruir hechos, y yo me ocupé de la vida de Riina en Corleone. ¿Que cómo es vivir en Corleone? Cada dos o tres días no podía más y me volvía a dormir a mi casa a Palermo.

¿Y cómo hiciste para trabajar, buscar información?

Hice buenas fuentes, campesinos que habían conocido a Riina y Provenzano en el pasado, también expolicías, todos de ochenta, noventa años. En Corleone tienen una cultura y una lengua muy particular, también los mafiosos, una cultura de la muerte distinta, sus muertos no quieren nunca que se sepa dónde están… Es una Mafia obsesionada por el secretismo, una P2 de la Mafia.

En el inicio de ese libro sobre Riina dices que el impulso para escribirlo nace de la impresión de la primera vez que lo tuviste cara a cara y viste un simple campesino.

Un campesino, sí. ¿Sabes a quién nos recordó, apenas lo vimos, a Peppe y a mí? A Stalin. Que era otro campesino. El mal tras una mirada neutra, el aspecto vulgar, áspero. Cuando lo arrestaron Riina tenía una chaqueta de cachemira que parecía un trapo.

Han tenido mucho poder pero no una vida de lujo, más bien una vida…

Una vida de mierda.

¿Y por qué lo hacen?

Por el poder, nunca les interesó el dinero. Es la diferencia entre ellos y los napolitanos, la Camorra, que aunque sean riquísimos no lo disfrutan. Mira, te cuento cómo llegué a Corleone. A través del hermano de Riina. Cuando arrestaron a Riina, en 1993, cada mañana en el tribunal de Palermo cien periodistas le saltaban encima a Gaetano, el hermano pequeño, que venía a resolver los papeles. Él solo decía: «Todos vosotros no valéis ni media uña de mi hermano». Yo, como era imposible sacar nada así, lo que hice fue comprarme una chaqueta roja, vistosa, y un maletín de abogado. Cuando salía me ponía a un lado, sin acercarme, pero él me veía seguro. Ahora llego a lo de su extraña relación con el dinero: me dijeron que se movía con un viejo Volkswagen Golf, tan viejo que muchas veces le dejaba tirado cuando iba y venía de Corleone a Palermo. Me hice esa carretera cada día y un día por fin lo vi, que estaba parado con el coche. Me detuve y le dije que lo llevaba. Subió a mi coche. No intercambiamos una palabra. Luego cuando fui a Corleone me lo encontré otra vez y pasé semanas con él. Diálogos que eran: eh, oh, mm [Mueve la cabeza con muecas]. Pero se entendía todo. Un día, mientras estaba con él en Corleone, después de tres horas, cuatro palabras, ocho miradas, dieciocho mil silencios, llegan de repente carabinieri, paracaidistas, porque entonces hacían muchas redadas. Y le suelto: «Gaetano, todo esto por culpa de Buscetta». Me esperaba una reacción, no sé, al menos airada. Se gira, con la mirada resignada, y me dice: «Buscetta ha viajado por el mundo, ha estado en Milán —¡me dice!—, en América, y le ha estallado el cerebro». ¿Qué quería decir? Ha salido de nuestra tribu y se ha vuelto loco. Con esa frase hice un libro, Parole d’onore (2008), sobre el lenguaje mafioso.

El lenguaje es todo.

Sí, porque no es un lenguaje, es un ejercicio permanente de poder.

Sí, de hecho hablar demasiado es perder poder.

Sí. Corleone lo viví por dentro. Esos meses allí fueron una pesadilla, un viaje en otro mundo. Conocí al policía que arrestó a Riina en 1963 por primera vez, otro que había trabajado con Riina y Provenzano en el campo en los años cincuenta. A través de los recuerdos de estas familias reconstruí la vida de esta gente antes de que se convirtiera en mafiosa, porque no eran mafiosos. Y piensa en la pereza de estos malditos magistrados, una vez más. En el viejo interrogatorio de 1963 Riina dice que conoce a Provenzano y cuando años más tarde le interrogan dos zoquetes de magistrados de Palermo por primera vez le preguntan si conoce a Provenzano y dice que no. Bastaba ir a ver su primer interrogatorio para ver que mentía.

¿Hasta que llegó Falcone realmente nadie, salvo excepciones, hacía seriamente su trabajo?

Había excepciones, Terranova, Costa, pero eran casos aislados. Falcone era un genio. Un genio incomprendido, también por sus amigos, y a veces incluso por Paolo Borsellino, incluso los seres más queridos. [Magistrado amigo y compañero de Falcone, que siguió sus investigaciones tras su muerte y también fue asesinado 57 días después, en julio de 1992]. Quien hoy piensa que puede interpretar el pensamiento de Falcone, que hoy pensaría esto o lo otro, es un bastardo, un gilipollas. Si ni siquiera sus seres queridos fueron capaces de interpretar sus ideas en vida. No, Falcone era un genio absoluto que revolucionó la historia de la justicia en Italia con sus investigaciones. Pero te diré una cosa, hay otro hombre que si no hubiera existido tampoco habría existido Falcone: Pio La Torre. Es el primero que intuye la vía: la incautación de bienes, investigaciones en el patrimonio, los arrepentidos… Es la semilla de todo lo que llegó luego. [Pio la Torre fue el diputado y líder comunista siciliano que entabló una batalla pública contra la Mafia y propuso las primeras medidas legales eficaces, aún hoy vigentes, aprobadas tras su muerte. Fue asesinado en abril de 1982, justo el día en que llegaba a Palermo de prefecto su amigo Dalla Chiesa].

Sí, intuyó todo. Decía que Palermo es una ciudad donde la política se hace con las pistolas.

Por desgracia también Italia es una nación donde se ha hecho política con los grandes atentados.

Volvamos a Corleone. La familia de Riina era muy pobre, ¿no?

Sí, y sin tradición mafiosa, como Bagarella, o Provenzano. Ninguno tenía el padre, el abuelo, el bisabuelo de la Mafia. Eran campesinos miserables del feudo de Corleone.

¿Y cómo entran en este camino? ¿No tienen elección, por miseria?

No, sí tienen elección, como otros pobres honestos. Pero la historia judicial de los Corleoneses, la probada, a mí no me basta. Tenemos a setenta ignorantes, como te decía, que destruyen la Mafia, porque la destruyen ellos. El inicio del fin de Cosa Nostra siciliana son los dos atentados de 1992, Falcone y Borsellino. No volverá a ser nunca como antes. Y como te dije antes borran de la faz de la tierra toda la aristocracia mafiosa. ¿Lo hicieron solos? Me viene la duda de que ellos también sean un producto de laboratorio sbirresco [Policial, despectivo], una fuerza que usaron durante quince años y luego ahí están todos pudriéndose en el 41 bis [Régimen penitenciario severo de aislamiento total]. Están acabados. Los Corleoneses están acabados. Si tú te apellidas Riina dentro de siete generaciones todavía tendrás la marca, como los caballos. Estás acabado.

Attilio Bolzoni para Jot Down 3

¿Quieres decir que esta aristocracia mafiosa de Bontate y demás habían llegado a tal nivel de riqueza y poder y, sobre todo, sabían demasiado y por eso fueron destruidos?

Sí, destruidos, sabían todo.

Porque tenían los papeles de Michele Sindona [Banquero de la Mafia siciliana e italoamericana, también asesor del banco vaticano con Pablo VI, gran experto de blanqueo de dinero que al verse en apuros a partir de 1979 intentó chantajear con sus documentos al mundo político y financiero italiano que se había valido de sus servicios].

Exacto, sabían todo: el Vaticano, Marcinkus… [Prelado norteamericano presidente del banco vaticano, involucrado en el escándalo de las finanzas vaticanas y que burló el proceso gracias a la protección de Juan Pablo II] Y Berlusconi, pero por dar un nombre, porque Berlusconi no forma parte de la estructura, pero quién sabe cuántos más. Yo creo, por ejemplo, que mucho dinero de aquellos años, de Vito Ciancimino, nunca encontrado, está aquí, en Roma. [Vito Ciancimino, cabeza visible de la Democracia Cristiana siciliana y hombre de los Corleoneses, controló el Ayuntamiento de Palermo desde los años cincuenta a los ochenta y fue uno de los principales cerebros del saqueo de la ciudad con prácticas corruptas]. Parte del dinero está en el Vaticano, parte en constructores romanos que hicieron el sacco di Roma [Saqueo de Roma], porque no hubo solo un sacco de Palermo [Expansión urbanística corrupta y descontrolada que arrasó barrios monumentales de la ciudad en los cincuenta]. Sí, la vieja Mafia fue eliminada de la faz de la tierra y los grandes atentados no los hicieron solo los Corleoneses.

Desde luego aún no sabemos todo del atentado de Capaci a Falcone.

Ni del de Borsellino, en Via D’Amelio. Desde el punto de vista judicial fueron los Corleoneses, pero a mí la verdad judicial aquí tampoco me basta.

Te he oído decir que hace veinte años al menos estabas seguro de que a Falcone le había asesinado la Mafia, pero que ahora ya ni eso.

Ahora sé menos que hace veinte años. ¿Por qué? Cuando hay un delito, un atentado, lo que debes hacer es ver la escena del crimen. Y la escena del crimen te dice que esas son operaciones militares, no delitos de la Mafia. A Falcone lo podían matar tranquilamente en Roma, con armas cortas. Andaba sin escolta, con amigos, periodistas, abogados, con su mujer. En cambio lo hicieron en Sicilia, los asesinos dejaron sus huellas digitales en el atentado de Capaci. Y aún más en el de Borsellino, en Via D’Amelio. Esos brutos de los Corleoneses apenas hubieran montado el primer cartucho habrían saltado por los aires. Aquí hacía falta ser experto de matemáticas, física, electrónica, para hacer eso. Y no es casualidad que cuando los investigadores tienen que hacer la simulación del atentado van al máximo experto italiano, en un polígono de la marina militar, un coronel que les explica cómo se ha hecho. ¡Brusca no sabe ni encenderse un cigarrillo! Es un burro, un asesino y basta. No sabe hacer eso. [Giovanni Brusca, uno de los más feroces sicarios de Riina, que organizó el atentado y apretó el botón del mando a distancia de la bomba. Ahora es un arrepentido].

¿Entonces?

Entonces ha habido otros personajes que han organizado con los Corleoneses, sirviéndose de los Corleoneses, los grandes atentados. Luego a Totò Riina le metieron en el saco. Al astuto Totó Riina le dieron por el culo. [Riina fue arrestado en enero de 1993 en lo que se sospecha una traición interna, y fue una captura rodeada de aspectos muy extraños, comentados más adelante].

De esto y mucho más va el proceso de la Trattativa que se está celebrando en Palermo [Juicio iniciado en mayo de 2013 sobre los presuntos pactos secretos entre altos cargos del Estado y la cúpula mafiosa de Totò Riina. A raíz de la sentencia definitiva del maxiproceso de Falcone en 1992 la Mafia asesinó a su principal referente político en Sicilia, el democristiano Salvo Lima, un hombre de Giulio Andreotti, por considerar que sus socios les habían fallado. Según los fiscales, políticos contiguos a la Mafia habrían temido por su vida y buscaron una negociación. Riina emprendió en 1993 una cadena de grandes atentados en Roma, Milán y Florencia para forzar al Estado a concesiones legales y penitenciarias. En 1994, con la llegada de Silvio Berlusconi al poder, pararon y, según los fiscales, consideraron que era su nuevo interlocutor político]. ¿Qué piensas de este proceso, saldrá algo a la luz?

En primer lugar había que hacerlo. Se podía hacer mejor, pero había que hacerlo. Cuando se habla de los magistrados de Palermo hay que pensar que no son todos iguales. La instrucción del fiscal Nino Di Matteo es muy seria. Algún otro ha derrapado. Como todo este asunto del presidente de la República. Es un callejón sin salida: o tú demuestras que tiene algo que ver, con indicios robustos, o no lo arrastras al tribunal. [El presidente de la República, Giorgio Napolitano, se ha visto involucrado en el juicio y finalmente fue interrogado el 28 de octubre en el palacio del Quirinale de Roma, sede de la presidencia. Fue una vista histórica, pues era la primera vez que el jefe de Estado prestaba declaración en un juicio, y también polémica, porque fue a puerta cerrada y tuvo que responder a las preguntas de, entre otros, los abogados de Riina].

Quizá es un poco inútil y ha dado una tensión enorme al juicio.

Puede ser un bumerán para el proceso. Alguien ha tirado de esa parte [Esta entrevista se realizó días antes del interrogatorio de Napolitano, que al final, por sorpresa, deparó sorpresas y podría haber sido útil, pues ha reconocido que las bombas de 1993 fueron interpretadas desde el principio como un intento de chantaje al Estado, exactamente la tesis de los fiscales]. Y otro bumerán es Massimo Ciancimino [Hijo de Vito Ciancimino, a partir de 2007 comenzó a hacer explosivas revelaciones de los secretos de su padre. Entre ellas, su papel en la Trattativa, unas declaraciones decisivas para impulsar ese proceso, aunque después ha caído en graves contradicciones y ha aportado pruebas falsas]. Era evidente que era un bumerán, desde el principio, y aun así se ha metido ahí dentro. Su único mérito es que ha hecho recuperar la memoria a algunos representantes de las instituciones. Pero, atención, porque otras fiscalías pueden investigar sobre los grandes atentados. Por ejemplo hay investigaciones en Catania y, la punta más avanzada es Reggio Calabria, que ha pillado un filón que podría ser extremamente interesante.

¿Cuál?

Faccia da mostro [Cara de monstruo].

Ah sí, de eso te quería preguntar. Lo encontraste tú.

Sí, después de cinco años de búsqueda.

Es una historia increíble. Es un misterioso agente apodado así, Cara de Monstruo, por su deformidad física, que según algunos testigos aparece en la trama del primer intento de atentado a Falcone, en D’Addaura, en 1989, en otros asuntos sucios e incluso en el asesinato de Falcone en 1992. Se hablaba de él como de un personaje novelesco, pero lo buscaste y al final publicaste una entrevista con él.

Sí, lo busqué, lo busqué. Pero a un cierto punto, cuando el último contacto me dejó en una playa, donde él estaba, tuve la neta sensación de ser un poco gilipollas, porque yo lo habré buscado durante cinco años, pero él me estaba esperando.

¿Por qué?

También él me estaba buscando, he comprendido que no solo me interesaba a mí, también a él le interesaba hablar.

¿Se quería defender?

No, él no se ha defendido, ha lanzado mensajes. Pero de esto no puedo hablar porque luego me llamaron para interrogarme y está bajo secreto de sumario.

¿Pero si tú le has encontrado por qué la justicia no?

Sí, le encontraron. Han intentado colocarle micrófonos en casa, pero él siempre se ha dado cuenta.

Tonto no es.

Nooo.

Así que un día puede contar algo.

Este personaje está bajo investigación por el atentado de Falcone, por el de Borsellino, por el homicidio Cassarà, por el intento de atentado de D’Addaura y otras cosas. Pero si tú vas allí ahora, donde vive, en Calabria, le encuentras. Está libre. El verdadero dato de esta pista, como de otras, es que cada vez que las investigaciones van adelante surge un aislamiento del magistrado o del investigador. Como pasaba hace veinticinco años con Falcone y Borsellino: campaña de desprestigio del magistrado, etcétera. Las pesquisas de Cara de Monstruo las ha llevado un magistrado que se llama Gianfranco Donadio. Durante cuatro años informaba cada noche al fiscal nacional antimafia, Pietro Grasso, actual presidente del Senado, que le daba directrices, porque de esto sabe mucho. Está todo escrito, una investigación perfecta. Apenas Grasso se va, para ser presidente del Senado, en 2013, el nuevo fiscal nacional antimafia lo deslegitima y lo echa. Ahora está en una comisión de no sé qué. Se acabó. Por fortuna quedó un filón en Reggio Calabria con un óptimo magistrado que está siguiendo el trabajo.

Attilio Bolzoni para Jot Down 4

Tú dices que ya te da igual si aparece otro arrepentido de la Mafia, que lo que quieres es un arrepentido de Estado.

Sí, un pentito de Estado. Es el único que puede aportar algo nuevo. A menos que no se arrepienta Riina, que es improbable, o los hermanos Graviano [Giuseppe y Filippo Graviano, capos de los Corleoneses, siguieron la campaña de atentados de Riina en 1993, tras su captura, y tenían intereses económicos en Milán, donde fueron arrestados en 1994]. Un nuevo pentito puede contar detalles, del explosivo, de personas, pero un arrepentido de Estado, como un expresidente de la República, un jefe de la Policía, un comandante general de Carabinieri, un jefe de los servicios secretos, te puede acercar a la verdad. El muro de omertà ha caído en la Mafia, pero no en el Estado italiano.

En el proceso de la Trattativa puede abrirse alguna grieta en este muro.

Algo siempre puede ocurrir. Algo más sabremos.

¿Qué me dices de Bernardo Provenzano? Estaba imputado en el proceso, hay quien dice que incluso a lo mejor podía colaborar y de repente entra en un declive físico total que le saca del juicio.

No se ha comprendido bien lo que ha pasado. Es misteriosísimo. Que está mal físicamente es seguro.

Volvamos al maxiproceso, en 1986, el gran éxito de Falcone y consecuencia de la histórica confesión de Buscetta. ¿Qué sentiste al ver a todos esos mafiosos, decenas, encerrados en las celdas en la gran sala del juicio?

Fue impresionante. Empezó en febrero de 1986 y terminó en diciembre de 1987. Yo seguí unas ciento cincuenta audiencias. Era un observatorio increíble, yo iba cada día porque aprendía un montón. Entrar el primer día en la sala y ver a todos los mafiosos dentro de las rejas te da una idea de la genialidad de Falcone, pero luego piensas y dices: ¿todo esto habría ocurrido si no hubiera habido voluntad política? Esa sala la construyeron en trece meses, un récord. Había relaciones entre la Policía y el FBI. El fiscal del Nueva York, Rudolph Giuliani, hizo entonces un proceso similar en Estados Unidos. Así que me he preguntado siempre qué habría pasado sin esa voluntad política, qué hubiera hecho Falcone, si lo habrían masacrado antes.

¿Voluntad política a nivel internacional?

Los americanos siempre han sido muy sensibles a la Mafia, para bien o para mal. Luego había polémicas muy internas de aquellos años. Una parte del Gobierno americano estaba contra Giulio Andreotti, esto tiene que ver. Que los americanos quisieran que Italia se convirtiera en un país un poco más democrático, también. Y que aquel tipo de Mafia tribal fuera eliminada. El dinero de la droga ya había entrado en el circuito, ya había ido por todo el mundo. Desde el punto de vista judicial el proceso fue un éxito extraordinario. Hasta entonces no existía el delito de mafia. Luego, enero 1992, el Tribunal Supremo fija en el mármol de la jurisprudencia que existe el delito de mafia. Hace veinte años, ¿eh? No hace doscientos. Tras el homicidio de Dalla Chiesa en 1982, en los primeros debates televisivos, los abogados de la Mafia no decían que la Mafia era terrible y sus clientes eran buenas personas. No, decían directamente que la Mafia no existía. De «La Mafia no existe» en pocos años hemos llegado a otra frase: «La Mafia da asco». Hasta los mafiosos lo dicen en los juicios. Es el mafioso antimafioso, lo máximo. Todos son antimafiosos hoy. El alcalde mafioso de Palermo, Totò Cuffaro, ahora en prisión; el ministro Claudio Scajola, que fue ¡ministro de Interior! y ahora está siendo procesado por relaciones con la ‘Ndrangheta, todos son antimafiosos. El lema «La Mafia da asco» lo inventó Cuffaro, cuando era alcalde de Palermo. Una mañana me desperté y estaba toda la ciudad tapizada de carteles con esa frase. Entonces me di cuenta de que nos la habían vuelto a meter.

Tú tienes cuadros de Luciano Liggio, el primer capo de los Corleoneses, otro personaje. Pero resulta que son cuadros que él decía que había pintado en prisión y que al final no eran suyos.

No, eran de Mutolo [Gaspare Mutolo, mafioso compañero de celda de Liggio, luego arrepentido].

Él los pintaba y Liggio los hacía pasar por suyos, ¿por qué?

Porque Liggio en sus últimos años de vida se daba aires de intelectual. Decía cosas como esta: «Admiro a Sócrates, nunca ha escrito nada». Mutolo cuenta que le hizo un montón de cuadros. Todavía pinta. Le veo de vez en cuando.

¿Pero, como arrepentido, no vive bajo protección o con medidas de seguridad?

No, yo le veo solo, aunque sí, tiene nombre falso y eso. Pero sigue viviendo en su mundo. Una vez me dijo: si quiere comprar usted el restaurante de mi hija, son ochocientos cincuenta mil euros. ¿Pero quién tiene ochocientos cincuenta mil euros? Lleva otra vida. Recuerdo que en un proceso el juez le preguntó, hablando de droga: Mutolo, ¿para usted qué es exactamente una «módica cantidad»?. Y respondió: treinta o cuarenta kilos. En sus buenos tiempos transportó toneladas y toneladas de morfina base. Era riquísimo.

Hay una cosa que siempre me llama la atención de aquellos años en Palermo. Es la impresión de que quienes combatían a la Mafia lo hacían casi a nivel personal, no como institución, porque estaban solos y dejados de la mano de Dios, hasta usaban sus coches o sus motos particulares para seguir sospechosos. Aquello era como en un fuerte en zona apache, y da más la sensación de un grupo de amigos, un pequeño círculo muy unido, también con periodistas, y que eran ellos contra todos, que se creaba una complicidad única.

Totalmente, y con los vivos todavía permanece. Muchos murieron. Veo al viejo jefe de la división de homicidios de Palermo una vez al año pero cuando te ves es como si fuéramos hermanos.

Era como si estuvieráis en la misma trinchera.

La misma trinchera, los mismos miedos, los mismos amigos asesinados, las mismas tragedias. Las tragedias colectivas se convirtieron en dramas privados, y los dramas privados en tragedias colectivas. Palermo era un Palermo bestial. La semana pasada estuve en Palermo y ha cambiado, a mejor. Allí las tragedias son heridas que sangran. Las personas han tomado conciencia. Cada año hay una pequeña mejoría. El problema es Italia, es Roma, es Milán.

Vas ahora a Latina, en las afueras de Roma, y oyes las mismas respuestas…

… que en Corleone en los años cincuenta.

El gran historiador siciliano Francesco Renda decía que para él la ciudad más mafiosa de Italia era Milán. ¿Para ti?

Roma.

¿Por qué?

Por la política. ¡Tienen unas ganas de borrar el pasado! Y luego en Italia hay demasiada gente que hace el doble juego, que históricamente parece ser parte de un bando y yo creo que ha hecho el doble juego con el otro. Por ejemplo, yo creo que la investigación de la Trattativa traerá algunas sorpresas sobre algunos personajes que nos parecía que estaban de una parte y en cambio forman parte del problema.

¿Por qué en Italia para comprender lo que pasa hoy tendremos que esperar veinte, treinta años, es imposible ver las cosas como son en el momento?

Y si yo las veo como son me ponen un camisa de fuerza, y si las digo me encierran en un manicomio criminal y tiran la llave al mar. Si yo digo una cosa que todos saben, pero nadie dice y no se debe saber, y todos los niegan públicamente, soy yo quien tengo que buscar las pruebas debajo de las piedras y, por fin, al cabo de treinta años, llego exhausto y por fin digo, mira tenía razón yo.

Hablando de esto, me impresionó en tu documental Uomini soli (Hombres solos, Paolo Santolini, 2012) que es muy bonito, cuando hablando con el hijo de Mario Francese le decías que tenías el remordimiento de no haber hecho todo lo que podías.

No solo esa vez.

¿Por qué?

Mario Francese murió en enero de 1979, yo llegué en mayo, y tenía que haber profundizado en ese momento en el caso. Francese fue el primero en hablar de los Corleoneses, cuando todos los demás hacían como que no los veían. Él estaba obsesionado con los Corleoneses. Él supo de Riina diez años antes que yo y que los demás. ¿Por qué no le creímos y no le seguimos? Nos equivocamos. Pero hay otros dos casos donde yo, conociendo los hechos, podía haber hecho más y seguramente mejor. Uno es el caso de Peppino Impastato, en 1978, un personaje extraordinario [Periodista y locutor de familia mafiosa que se rebeló a su mundo y en un programa satírico de radio fue uno de los primeros en investigar y denunciar a la mafia en su pueblo, Cinisi]. También allí la escena del crimen era clara. En 1978, en Cinisi, se asesinaba de dos maneras: o con la lupara, la 765, [Escopeta corta típica de las zonas rurales sicilianas] o con la lupara bianca [metáfora que se aplica a la desaparición de una persona, que no deja rastro]. No fue la Mafia. Aquel era también un escenario militar. En las vías del tren, el explosivo, las operaciones de depistaggio [Manipulación de pruebas para intentar desviar una investigación, un clásico de los misterios italianos] que antes, durante y después no justifican ni siquiera la implicación de un capo importante como Tano Badalamenti, condenado luego a cadena perpetua. A lo mejor tiene algo que ver, pero yo creo que ahí entran las mismas personas que luego aparecen en el proceso de la Trattativa. No las mismas instituciones, las mismas personas, como el general Subranni [Imputado en el juicio de la Trattativa]. Tiene todas las características de un delito de alto nivel, como el de Mauro Rostagno [Periodista y sociólogo, popular por sus programas televisivos de denuncia de la Mafia en una cadena local siciliana, asesinado en 1988]. Fue la pereza de la magistratura, diciendo que había sido la Mafia ¡pero qué coño la Mafia! La Mafia y otros. Y ahí, con Peppino, no investigué lo suficiente porque Cinisi estaba lejos y me vi arrastrado por los otros acontecimientos de aquellos años.

¿Y el tercer caso?

El tercero es la masacre de Via D’Amelio, Borsellino. Estaba clarísimo, ya entonces, que aquello era una jugada sucia. Aquí hice un razonamiento distinto. Pensé que estaba volcado en muchos frentes polémicos y no podía meterme en otro. Pero también allí estaba claro. [Los detenidos y condenados por el asesinato de Borsellino y los hombres de su escolta resultaron ser inocentes, según se descubrió en 2011. Fue todo un montaje. Sigue abierto un nuevo proceso con los auténticos responsables].

Se ha visto veinte años después.

Sí, nos volvimos todos para otro lado. Era muy evidente el depistaggio. Así que yo creo que al menos en estos tres casos no hice bien mi trabajo.

Attilio Bolzoni para Jot Down 5

Todo no se puede. En el día a día uno está a mil cosas, además de los problemas de la vida personal de cada uno.

Ya, pero, sabes, para uno que conoce estas cosas ahí tenías el cuadro preciso para poder hablar. Por ejemplo, sobre la captura de Riina inmediatamente abrí una batalla, mucho antes de la investigación de Caselli, que llegó con retraso. [La captura de Riina en 1993 tuvo un epílogo inverosímil: nadie registró su casa y apagaron las cámaras que vigilaban la vivienda. Se supone que Fiscalía y Carabinieri no se entendieron y cada uno pensaba que lo hacía el otro. Cuando se dieron cuenta, a los dieciocho días, la casa estaba vacía y hasta habían pintado las paredes. Se supone que facilitó la desaparición del archivo de Riina con los secretos de sus conexiones políticas].

Sí, casi cinco años después.

El general Mario Mori, entonces jefe de los servicios secretos, se querelló contra mí cuatro veces, y gané las cuatro. Y todavía sigo adelante porque yo creo que la historia no está cerrada. Hay complicidades. [Mori es uno de los hombres clave de la Trattativa, imputado en ese proceso].

¿No está cerrada? Mori ya fue absuelto definitivamente de eso en 2006. Pese a la mala pinta que tiene todo quedó oficialmente como una lamentable descoordinación.

Hubo una investigación estilo moviola de Caselli que no me gusta para nada.

¿De Caselli? [El fiscal Gian Carlo Caselli, considerado casi un héroe nacional, en 1993 y hasta 1999 asumió con valentía el relevo de Falcone y Borsellino en Palermo para seguir su trabajo].

No me gusta nada.

¿Por qué?

Es una investigación llena de agujeros negros, abierta después de cuatro años y nueve meses. También me estoy releyendo ahora otros documentos sobre la captura frustrada de Provenzano, y creo que la fiscalía no se comportó como tenía que haberse comportado.

¿A ti te cuadra esta tesis de que es Provenzano quien vende a Riina, dentro de los pactos de la Trattativa, y así se garantiza unos años de tranquilidad? Explicaría por qué no le cogen en varias ocasiones cuando lo tenían a mano, casos en los que se ha acusado al general Mori.

Me cuadra bastante. Pero no que lo vende. Es posible que todos se pusieran de acuerdo, y Riina a un cierto punto lo acepta.

Desde luego lo de Provenzano es raro, que lograra aguantar huido tantos años [Fue arrestado en 2006, después de cuarenta y tres años].

Sí, pero Provenzano no es un capo, no ha sido nunca un capo. Formalmente, todavía hoy, el capo de Cosa Nostra sigue siendo Riina. Es una organización que si está en peligro es seria. Desde el 15 de enero de 1993, cuando arrestan a Riina, formalmente no se ha reunido el gobierno, la cúpula de Cosa Nostra, así que él sobre el papel sigue siendo el jefe. Luego han intentado volver a formar la cúpula, pero siempre les han detenido.

Sí, protocolariamente son muy rígidos.

Sí, así que Provenzano nunca ha sido formalmente el capo. Ha mantenido las riendas, pero no ha ejercido nunca plenamente las funciones del capo. Y, en mi opinión, no tenía ni siquiera las características para serlo.

¿Por qué?

Más capo que él han sido, por una parte, Bagarella, en su locura, y los hermanos Graviano, y el último latitante, Matteo Messina Denaro. Y otro que fue arrestado rápido, Aglieri. Provenzano nunca ha sido un capo.

Los Graviano, detenidos en 1994, son uno de los elementos más interesantes de estos últimos años, porque están siendo muy ambiguos. De su clan han salido los últimos arrepentidos, empezando por Gaspare Spatuzza, que están contando muchas cosas pero ellos no les han desmentido, es un como un juego.

Es un juego de espejos.

Ellos también están lanzando sus mensajes.

Están intentando recuperar su dinero, creo yo. Es su verdadero objetivo, recuperar lo que han invertido, también en Milán. Esos cara a cara en los juicios entre Spatuzza y los Graviano, que eran sus jefes, son impresionantes. Si damos por bueno que Spatuzza dice la verdad sobre Borsellino y demás, no cuenta bien toda la historia con los Graviano. Carga todo a Giuseppe y parece que salva a Filippo, y en cambio su verdadera relación es con Filippo.

Hablando de los Graviano, que según algunos arrepentidos habrían negociado pactos políticos con Berlusconi cuando formó su partido en 1993 y pararon la ofensiva de bombas a cambio de concesiones. Hemos visto que por fin ha terminado el proceso a Marcello Dell’Utri, mano derecha histórica de Berlusconi y cofundador de su partido. El Supremo ha declarado en firme que fue el mediador entre Cosa Nostra y Berlusconi. Dell’Utri va la cárcel, aunque antes tienen que ir a buscarlo a Beirut, y en Italia no se habla ni de lejos de las evidentes implicaciones de todo esto con Berlusconi, exprimer ministro y líder del centro derecha.

Debes considerar que durante veinte años los fiscales de Palermo han investigado el origen del dinero de Berlusconi, sus empresas, sus cajas chinas de compañías, todo eso que ya sabes, y al final, en veinte años, no han encontrado una mierda, nada, salvo este proceso a Dell’Utri. Esto te puede gustar, no gustar, depende, cada uno piensa lo que quiere, pero es un hecho. Otro es que en 2001, cuando era primer ministro, los fiscales de Palermo fueron a interrogarle: perdone, ¿nos puede explicar el origen de todo este dinero, que no está nada claro? Y él se acogió a su derecho a no responder. Así que estamos ante dos anomalías importantes del sistema italiano: dos décadas de investigaciones que no descubren nada y un jefe de Gobierno que se niega a explicarlo. Porque si a ti te dicen que has blanqueado dinero de la Mafia no duermes durante seis meses e intentas explicarlo como sea, que es dinero heredado de tu madre, que tienes las facturas, lo que sea. Él ha preferido no explicarlo. Lo que me dices de que te sorprendes de todo esto es así, te sorprendes porque es sorprendente, pero esta es Italia.

Hay algo que siempre he criticado de los magistrados italianos, porque les han tomado el pelo. Es evidente, aunque no se haya probado judicialmente, que hay intereses, y hechos objetivos, como encuentros de Berlusconi con los capos en su propio despacho en los años setenta. Los hechos, en su inaudita gravedad, están todos colocados en fila. Pero cuando comenzaron a investigarle fue en 1994, siendo primer ministro, por los atentados de Falcone y Borsellino en 1992. Luego fue absuelto, pero vuelven a investigarle por los grandes atentados de 1993 en Roma, Milán y Florencia. Pasan otros dos años y lo absuelven. Luego llega Spatuzza, lo vuelven a investigar por las masacres de 1992 y lo vuelven a absolver. Y yo me pregunto: ¿No es que un personaje tan por debajo de toda sospecha, no por encima, era el personaje ideal para desviar las investigaciones y perder el tiempo durante diez años? Berlusconi no solo no ha tenido nada que ver con los grandes atentados, como alguno ha empujado a creer, y algún arrepentido quería hacer creer, sino que incluso los paró. Cuando entró en política pacificó ese mundo, porque era la garantía de ese mundo. Los magistrados en vez de adentrarse, de manera temeraria, en la pista de los atentados, involucrando a Berlusconi, debían haber investigado mejor y haberse concentrado en el origen de su dinero, porque a Berlusconi podías mirar donde quisieras y pescabas algo. En cambio alguno los empujó a la trampa del filón de los atentados. Ahora podemos decir, aunque también antes, pero ahora es más evidente, que no tenía nada que ver con eso, y aun así le han investigado tres veces. ¿No será que alguien ha llevado a picar en esa pista? Con todo lo antipático que te pueda resultar él, aunque lo consideres un bandido internacional, como de hecho lo es, está claro que una cosa es blanquear dinero y otra son los atentados. Él viene de un ambiente completamente distinto, siempre ha ido a lo suyo y a hacer dinero.

Sí, pero la pregunta siempre es la misma: ¿de dónde le llueve toda esa fortuna que le permite levantar un imperio empresarial? Con todos esos indicios del banco donde trabajaba su padre, utilizado por la Mafia para blanquear dinero…

¡Y la P2! Los mafiosos lo dicen: fueron a Milán para invertir. Bontate, Di Carlo, Calderone, Teresi, los hermanos Grado… En el proceso a Dell’Utri todo esto aflora de forma mucho más que clara, evidentísima. Pero no lo han demostrado. Y es verdad, ya nadie habla de ello.

Es esto lo sorprendente.

Hay otra investigación abierta muy interesante, de cuando Berlusconi envió un montón de millones a Dell’Utri a República Dominicana, con la explicación de la compra de un chalé.

Sí, el día antes de la sentencia final del Supremo, en 2012, aunque luego, por sorpresa, no llegó y tardó otros dos años. Parecía cantado que le iban a condenar, él desaparece y Berlusconi le hace una transferencia de catorce millones de euros, diciendo que es por la compra de su chalé en el lago de Como.

Sí, eso, pues en Palermo están investigando si es una venta ficticia para devolver dinero a emisarios de los Graviano.

Sí, porque de la cuenta de Dell’Utri el dinero luego volvió a salir a muchas otras cuentas.

Sí, porque ya te decía que a los Graviano lo único que les interesa es recuperar su dinero. El razonamiento que hacían en esos años los mafiosos en la cárcel era: nosotros estamos entre rejas a cadena perpetua y él está fuera y se divierte con nuestro dinero.

¿Él, quién?

Berlusconi. Pero repito, una cosa es el blanqueo y otra los atentados. Yo creo que los atentados tienen más que ver con esa alma subversiva del Estado, y Berlusconi con eso no tiene nada que ver, es uno que está de paso desde este punto de vista. Es un pirata, un aventurero.

Attilio Bolzoni para Jot Down 6

Pero volviendo a lo de antes, cuando por fin se demuestra, de forma definitiva quién es Dell’Utri, nadie dice nada de Berlusconi.

Sí, se ha hecho el silencio. Y en el centro izquierda son los primeros en haber hecho silencio, y los primeros en haber negociado con él después de 1992 con las reformas institucionales, y ahora está haciendo con Renzi las reformas constitucionales.

Otra cosa de la que no hemos hablado: las víctimas. Las víctimas de la Mafia en Italia parecen muy olvidadas, no existen públicamente.

Sí, las víctimas se convierten en culpables, o incómodas, o molestas. Solo está la asociación Libera, del sacerdote Luigi Ciotti, que hacen un trabajo encomiable y este acto del 21 de marzo, donde leen los nombres de todas las víctimas.

¿Funcionan las indemnizaciones y la asistencia material?

Sí, las víctimas de la Mafia han tenido un trato, no digo más adecuado, pero sí más digno, en general, aunque hay algunas excepciones.

Este papa está cambiando muchas cosas, ¿no?

Sí, en mi opinión muchas. Cuando fue a Calabria, a Cassano Jonico, y excomulgó a los mafiosos, fue formidable. El problema no es el papa. Es la Iglesia. Vete a Calabria a ver. La Iglesia en esto no está unida, hay muchas iglesias sobre la Mafia, no solo en Sicilia, también Calabria, en Roma. ¿Por qué crees tú que la cúpula mafiosa se llama cúpula, tendrá algo que ver no? Un mafioso me dijo una vez que ellos descienden directamente de San Pedro. Ellos de religión saben. La cúpula no se llama cúpula por casualidad. El papa está haciendo cosas extremamente importantes. Luego si vas a Calabria, salvo esos cuatro párrocos idiotas que están de acuerdo con los capos, y los saludos en las procesiones, los demás aparentemente están con el papa. Pero hay obispos que hacen, no el doble juego, sino el triple y el cuádruple juego. El problema no es el papa.

Así que el papa es una amenaza para la Mafia en este momento.

Sí.

¿Pero crees que corre peligro?

No, para la Mafia es una amenaza cultural. En este momento la Mafia no es capaz de hacer nada desde un punto de vista militar. Desde ese punto de vista quienes son capaces de hacer algo son los cómplices de la Mafia. Riina, cuando amenaza, ya no tiene realmente un ejército a quien dirigirse. Quien hizo los grandes atentados con Riina puede intervenir. Pero, ¿quién los hizo?

¿Y qué pasa con el último gran fugitivo, Matteo Messina Denaro?

Lo cogerán dentro de poco, uno de estos días. Es fugitivo desde junio de 1993. Muchas veces han llegado cerca de él y muchas veces han notado olor de servicios secretos. Han hecho tierra quemada a su alrededor, detienen a sus colaboradores.

Después de todo esto que hemos hablado, ¿qué pensaste cuando descubriste estos restaurantes que hay en España con el nombre de la mafia? Publicaste algunos artículos de denuncia.

03 Nov 16:11

CUANTIFICAR PARA DECIDIR

by noreply@blogger.com (Lo dice Diana Aller)
Una de las mentes más clarificadoras de nuestro tiempo, Monstruo Espagueti, sabe sintetizar como nadie los miedos, la crudeza y lo absurdo de las relaciones sexuales intergénero.

A mí me suele inspirar mucho, y basándome en su honestidad y dibujos he trazado un cuadro con 5 hombres con los que he tenido contacto amatorio recientemente con el fin de puntuar y no perder tiempo con quienes no lo merecen, e invertir en un concepto potencialmente muy interesante con el que trabajan mis amigas que es el "novio de invierno".

He escogido a estos 5 sujetos (de los que he obviado el nombre, por respeto a ellos y un poco también a mí) y he puntuado del 0 al 5 las destrezas e intereses que he considerado oportunas. Les recomiendo un ejercicio de este tipo porque sirve para visibilizar aspectos que a priori pasamos desapercibidos y tal vez nos influyen mucho. (Novias chungas despechadas, intereses afines, aspecto físico...) que creo importantes aunque no busquen nada serio. Se trata, simplemente de calibrar en qué dirección encaminar nuestras fuerzas y no cansarnos a lo tonto en empresas que no llevan a ningún lado.
Para mí, ver la puntuación final de cada uno (arriba) me ha servido para constatar lo que ya intuía.



Espero que este cuadro les sirva de idea para ésta y otras cuestiones importantes. Poner sobre papel (en todos los sentidos) cosas cuantificables (y todas lo son) es muy útil. Sirve como ejercicio de honestidad ante una misma, y también para tomar decisiones. ¡Ánimo!

Lo dice Diana Aller
03 Nov 16:03

Please Kill Me: Jello Biafra, Distributor of Harmful Material

by Legs McNeil

Back in the 90s, the family of famed Dead Kennedys screamer Jello Biafra lived just a few blocks away from JonBenét Ramsey's house in Boulder, Colorado. He was in the neighborhood when the famous flaxen-haired six-year-old was brutally slain in 1996.

Why the FBI never interviewed him, the world will never know, but I bet it would have made for hysterical reading.

Instead of lobbying the FBI, I thought I'd conduct my own investigation into the wild world of Jello Biafra, to find out just what he was up to that fateful night... and just who stole that candy cane off their front lawn. His account is below.

JonBenét Ramsey

[youtube src='//www.youtube.com/embed/P_ZBXOleNGE' width='480' height='360']

The first day after the JonBenét Ramsey murder there were four or five paragraphs on the front of the Boulder Daily Camera. The next day there was maybe triple that amount of ink, and then the next day there was page after page after page and the circus had come to town. It was wild.

A lot of the national journalists spent most of their time hanging around at the bar at the Harvest House Hotel, just getting drunk on each other, but it was crazy. I'd just come back from a New Year's show at the Blue Bird in Denver and had a little bit of a buzz going on. It was a good show, a lot of energy. It was three in the morning, the night was young, I was bored, What should I do?

I know, I'll go to JonBenét's house!

So I stopped by on the way home. It's about a five-minute walk from where I grew up. It was below freezing outside, with two feet of snow on the ground, and the Ramseys had fled the house to get away from the media. There was a CBS truck or a CNN truck. A couple of those corporate news cartoon vans were floodlighting the front of the Ramseys' mansion, with their engines running at three in the morning, just in case something happened.

I'm still kicking myself for not pulling over, whipping out the recording Walkman I carried with me everywhere, and just knocking on the door of the van, asking, "What are you trying to do here, people? Now I'm interviewing you! Gimme some fucking news! Do you have any?"

One of my friends, Bob, managed to "acquire" one of the plastic candy canes from the Ramseyss front yard. He got together a bunch of articles about her, and along with the candy cane, built a shrine to JonBenét in his bedroom.

CBS was rooting around, trying to dig up some overlooked suspects in the murder of JonBenét, so Bob invited CBS to come over and check out his shrine. And sure enough, they filmed it and ran the piece! They were pointing fingers at different people on this segment; then there was the candy cane with Bob talking about how much JonBenét meant to him in his life. They fucking fell for it.

So a day or two after the broadcast, the FBI stormed Bob's house and took away his JonBenét collection, including the candy cane. He's never been able to get it back.

My family dentist was saying that the grandpa did it, because he was whisked away to the airport in the wee hours of that morning, but I never heard that anywhere else.

I don't think the little brother did it, because it was too sophisticated for a kid that young. I don't think he had sperm yet, and they found some kind of semen on her. But again, I could be wrong.

My uncle said that he heard that the Detroit mob did it, to get back at John Ramsey for something he'd done in Detroit. But if the mob wanted to get your ass badly enough, they wouldn't kill your daughter--they'd kill you.

The other rumor floating around was that 50 different people had copies of the house keys. The Ramseys were trusting and would let people come and go, doing favors for them. The problem is, if even five extra people have keys, a well-meaning person might make a copy for some other well-meaning person who might make another copy for some other well-meaning person who might have some not-so-well-meaning friend swipe the key and make a copy for themselves.

I mean, there was so much missing information, and misinformation, so people could point fingers all they wanted. But I think the DA, Alex Hunter, was right in not brining the case to trial, even when a grand jury recommended charging the parents. Hunter was an experienced prosecutor and knew that the case wasn't a slam dunk. I think he made the right decision, especially when the parents got cleared later on.

And it's still going on. It's still an unsolved murder. I mean, it may be the biggest tabloid sensation of its time since the Black Dahlia murder case.

[youtube src='//www.youtube.com/embed/IKRGX1a-JBE' width='640' height='360']

H. R. Giger

There were a few silver linings to my 1986 obscenity bust, when police officers raided my house in response to complaints by the Parents Music Resource Center (PMRA). The LA deputy city attorney Michael Guarino, working under City Attorney James Hahn, brought me to trial for distributing "harmful material to minors," because in the album Frankenchrist there was a print of the H. R. Giger poster "Penis Landscape" included as a poster.

So I was charged with "distribution of harmful matter," which had never been tried in a courtroom before, and I'm sure nobody ever tried to bring that charge to court ever again. It was a year-and-a-half-long ordeal. I mean, it tied in with Ed Messe's attacks on porn and was also meant to generate publicity for Al Gore's first presidential run in 1988.

It damned near drove me to a nervous breakdown; I felt like I had the whole future of the music industry and freedom of expression hanging on my back. But the silver lining was that suddenly my spoken word performances were vaulted out of the coffee houses and onto the college lecture circuit as the so-called "expert on censorship." I spoke about who was funding the PMRC and what their real goals were in connection with Jerry Falwell and Pat Robinson and the "Focus on the Family."

Also I got to know Frank Zappa and eventually managed to spend time with Hans Rudolf Giger.

The first time meeting Giger was probably the most fun. We met when he came to New York on a rare visit to the United States with his agent, Leslie Barany. They flew me out because Giger wanted to meet me after all the shit that went down with Frankenchrist. It was the same time in New York as the CMJ festival, and Giger and this uptight gallery owner were having all kinds of disagreements about the exhibit.

Then it was time for opening night and Giger was in one room and an R. Crumb exhibit was going on in the other room, and people were going back and forth. And Giger discovered that this gallery owner, who was obviously some miserable guy with money had to put, Where Are We Going? (the actual title of the Giger piece in the Frankenchrist album) and some other more graphic and supposedly explicit Giger pieces all in one little room, where he could lock a door.

And if so called important people were there, they were allowed into this little room, because they might drop 50 grand on another Giger painting.

So Giger was just enraged, and a battle ensued and finally the door was kept open and the room was lit for everybody, but the arguments went on and on. Then people started coming in, and Giger was trying to have some fun with the whole thing, and he put on one of those metal masks he makes and hid behind the door, and as people walked in, Giger would jump out and scare them!

He'd go RAHHR, like a werewolf springing on them.

And all these metal-heads began showing up, and I'm not sure that miserable money guy had ever seen such creatures before, because he started freaking out again and imposed a dress code in the middle of the party.

The gallery owner said, "Now you have to pay twenty-five bucks to get on the elevator to come up to the event!"

So Giger, of course, was furious. The metal fans were all there to meet him cause he'd just done the cover for a Carcass album, and Carcass was there playing CMJ, so all these Carcass people were there and the gallery owner was freaking out!

Then who should walk in, in full costume, but GWAR. The gallery owner was so flipped out by that point he fled his own party and didn't come back the rest of the night.

Giger was overjoyed to see GWAR. It was a buoyant mood for the rest of the evening.

I dunno how I would describe H. R. Giger. Obviously he was very brilliant, very focused on his work. The next time I saw him, I got to go visit his place in Zurich.
 It was part of a large duplex building. One side of the duplex was immaculately maintained with a perfectly manicured little lawn in front. Then there was Giger's side, where some of the weeds in the lawn had turned into tree trunks!

So I went in and there's some of the best-known paintings we all know and love just leaning against each other on one wall. There was a famous Joe Coleman original thrown up above his stove complete with splattered food grease on it. He also had the remnants of a little train he'd built that went in and out of his house and back into a tunnel he put in the back yard. Of course the entrance looked more like a woman's vagina than a tunnel entrance, and there were 3-D reproductions of some of his infamous "Babies in a Row" paintings.

It was cold and raining the day I went, and I guess it had been for some time, because the babies had mushrooms growing all over them which made them even more Giger-esque. Eventually I heard this real atonal music, this almost Schoenberg-ish piano music coming through the building, and I thought it set a really good mood. I went, "Wow, this is a cool choice, I wonder what this is?"

I finally made it up the stairs to a little top attic floor,and there was Giger all by himself, playing the piano. He looked up and saw me watching him and stopped. He didn't play anymore.
 Apparently he was an accomplished keyboardist as well, and some recordings of his music may exist, but I don't know what state they're in, or what length they are, or where you can get them.

The Ramones

The first time I saw the Ramones was in Denver in 1977. I was still shocked I could just go backstage and talk to a member of a rock band! I mean, arena rock was all we knew back then.

What set them apart from all the dumb sex, drugs, rock 'n' roll arena shit--not to mention horrid adult soft rock--was what they were singing about. I mean, at first, me and my pot head friends would put the Ramones on and laugh when we heard, "Now I wanna sniff some glue, now I wanna have something to do."

They had these super short songs with no guitar solos, but what they were singing about was trying to turn a trick at 53rd and Third, or beating somebody up at the Burger King. People didn't even talk about that topical stuff until punk brought it back with a vengeance.

[youtube src='//www.youtube.com/embed/3qcMjKxt-dE' width='480' height='360']

The word got around about that show. After me and some of my friends went and saw it, my other friends were like, "Eric do you really take the Ramones seriously now?"

Yep. Hah! Part of the beauty of that show was not only that it was so powerful, but also that it scared 
the living shit out of most of the people in the room. It wasn't only about how powerful they were, but how simple they were. The gears began turning. "Wow... Some of that was so simple, anybody could do it! I could do it! I should do it!"

And of course those gears were turning in people's heads all over the country. So slowly but surely, the lonely misfit Stooges fans, who didn't know anybody else like them in their towns, all moved to bigger towns (especially New York, LA, and San Francisco) and started bands. The rest is history.
 Johnny Ramone did write me a letter when Dead Kennedys was still active in the mid 80s, on why he thought punk shouldn't be political and stuff. Johnny was not exactly down with where Dead Kennedys were going.

I wrote him back, I think, but I can't remember what I said. It was friendly, but standing my ground. I always heard the Ramones as a political band, simply because of the subjects they put in their songs.

The Melvins

I've known the Melvins for many years. A friend of theirs gave me a little demo cassette of them clear back in 1984, when they were all living in Olympia. Then I saw them a little bit in the late 80s or early 90s, when they moved down here. I didn't quite get into them that much.

[youtube src='//www.youtube.com/embed/RN4Qlo8Dk3E' width='480' height='360']

Eventually I saw another show and all the sudden I got it.
 Maybe it was because they played "Halo of Flies" that night? I don't know, but they blew the roof off the venue, so I figured it was time to start listening to them. It only took one more gig before Buzz and Dale approached me about doing a tour. They were responding to the fake, reformed version of Dead Kennedys, who were running off with people's money in their fraud-core shows. The Melvins guys were really outraged at that and so they wanted to do a counter tour playing nothing but Dead Kennedys songs.

I was like, "No, if I'm gonna tour at all, I wanna play new songs. I've got plenty of other songs I've never performed with anybody. Do you wanna make an album?"

And they were totally into it.

Future Biafra-isms

For the last few years, I've been doing the band again. I was finally able to launch Jello Biafra and the Guantanamo School of Medicine. Now we have four releases, two full lengths and two EPs. The last album was called White People and the Damage Done. It came out early 2013, and the on-again, off-again touring for it hasn't really slowed down until recently. We still have a little sling through Texas to do and anything else local that pops up, but otherwise it's gonna be time for me to, uh... pull the plug for a little bit. I need to hide and write the next batch of Guantanamo School of Med songs.

I'm not very good at writing songs on the fly when I'm on tour. I gotta be left alone a while to hide and get my brain in the zone and not have the phone and the email and everything else.

I used to do my writing in Boulder, but it became a little harder to do that for me for whatever reason by the mid to late 80s, so I've done all the writing here in San Francisco. But all the Dead Kennedys writing was done in Boulder. Back then, there wasn't such a thing as answering machines or emails or whatever. Every time the phone rang at my house somebody had to pick it up. Nine times out of ten, the call was for me and there would go another day of my life.

So I had to get away from both Dead Kennedys and I suppose get away from Jello Biafra long enough to pull my brain back out of my ass and start writing stuff again.
 I'm also trying to get a couple of other projects out the door, including a long-overdue live album from this really cool thing I did in New Orleans on a dare. It's called Jello Biafra and the New Orleans Raunchin' Soul All-Stars.

See, I was back at my parent's place and I went to a show in Denver to see Cowboy Mouth and Dash Rip Rock. I'd never heard of Cowboy Mouth, but they totally blew me away. Fred LeBlanc is just about the most charismatic singing drummer you could ever imagine. Maybe even more charismatic than Levon Helm.

So I was at the Dash Rip Rock show and the story is that one of their crew heard me singing along to some of their covers, which of course was older New Orleans rock 'n' roll, or a little bit of gospel. Then Fred and Bill Davis, the main guy in Dash Rip Rock, just kind of pulled me aside in the dressing room and dared me to come to New Orleans during Jazz Fest and do a whole set of old New Orleans soul and rhythm-and-blues covers.

And I talked him into adding a little bit of garage rock too, because that's more in my wheelhouse. So we came down and did it with a full horn section and an amazing piano player Pete Gordon, who I've worked with before.

Pete came down to join us and a great time was had by all. The recording multi-track was a total fucking train wreck, but Ben Mumphry, who does Pixies and Frank and a whole bunch of other people, called me up and said, "Look, I was at the show, I think I can fix this if you'll let me take the multi-track to my studio."

So slowly but surely he's been doing pretty coherent versions with maximum trash appeal, ya know, everything from "Workin' in a Coal Mine," "Mother in Law," the Ernie K. Doe song, we got "House of the Rising Sun," and we did "Bangkok" because Alex Chilton had been adopted by New Orleans after he moved there and he'd just died. We needed to give him a shout out. We even did "I Walk on Gilded Splinters," that really cool Dr. John song off Gris-Gris.

It's not exactly the tightest thing in the world, but you can just tell that everybody's having fun and there's sweat dripping off the walls.

Back in 1975, Legs McNeil co-founded Pu​nk magazine, which is part of the reason you even know what that word means. He also wrote Please Kill Me, which basically makes him the Studs Terkel of punk rock. In addition to his work as a columnist for VICE, he continues to write for his personal blog, Please​KillMe.com. You should also follow him on Twit​ter.

03 Nov 16:03

What if humans abandoned half the planet to wildlife?: A conversation with E.O. Wilson

by Joseph Stromberg

E.O. Wilson is a scientist and author who's concerned with everything from insect society to the consciousness of humans. Over the past 60 years, he's uncovered fascinating facts about the altruism of ants, won two Pulitzer Prizes for non-fiction, and created the field of sociobiology — the study of how evolution affects our behavior today.

His latest book, The Meaning of Human Existence, features his scientifically driven musings about the nature of humanity and the biggest challenges we...

Continue reading…

03 Nov 16:01

What are the Terrible 32s?

by shivohum
03 Nov 15:57

The Myth of China's Super Schools

by modernnomad
The Myth of China's Super Schools China had all the elements necessary for an industrial revolution at least four hundred years before Great Britain, but keju diverted scholars, geniuses, and thinkers away from the study or exploration of modern science. The examination system, Zhao holds, was designed to reward obedience, conformity, compliance, respect for order, and homogeneous thinking; for this reason, it purposefully supported Confucian orthodoxy and imperial order. It was an efficient means of authoritarian social control. Everyone wanted to succeed on the highly competitive exams, but few did. Success on the keju enforced orthodoxy, not innovation or dissent. As Zhao writes, emperors came and went, but China had "no Renaissance, no Enlightenment, no Industrial Revolution."

Zhao, born and educated in China, now holds a presidential chair and a professorship at the University of Oregon. He tells us that China has the best education system because it can produce the highest test scores. But, he says, it has the worst education system in the world because those test scores are purchased by sacrificing creativity, divergent thinking, originality, and individualism. The imposition of standardized tests by central authorities, he argues, is a victory for authoritarianism. His book is a timely warning that we should not seek to emulate Shanghai, whose scores reflect a Confucian tradition of rote learning that is thousands of years old. Indeed, the highest-scoring nations on the PISA examinations of fifteen-year-olds are all Asian nations or cities: Shanghai, Hong Kong, Chinese Taipei, Singapore, Korea, Macao (China), and Japan."
03 Nov 15:43

6 Injustices Suffered by People Who Hate Popular Things

By Christina H  Published: November 03rd, 2014  There have been a lot of arguments about who the most oppressed group in America is. I would argue that it is people who don't like popular movies and TV shows. Unlike other oppressed groups, these people may not suffer any violence, or be locked in
03 Nov 15:40

The 20 Most Misunderstood Movies of All Time

By CRACKED Readers  Published: November 03rd, 2014  Between the pretty faces and hard bodies and big explosions and compelling fart jokes, it's easy to lose sight of a movie's meaning. Thankfully, our readers have stepped up to teach you a stern lesson in movie meaning-ology (or whatever). The most su
03 Nov 15:38

'Last Week Tonight' Made a Realistic Home Depot Commercial Starring Nick Offerman, H. Jon Benjamin, and Sarah Baker

by Megh Wright
by Megh Wright

Lowe's recently announced that they'll be testing out robot sales assistants in their stores this holiday season, so to help Home Depot deal with the competition, Last Week Tonight put together the above commercial starring who else but Nick Offerman as a helpful Home Depot employee, with Sarah Baker and H. Jon Benjamin playing the couple whose constant bickering in the store is alleviated thanks to Offerman's personal skills as a human employee.

0 Comments
03 Nov 15:29

My Cousin Oskaar

by Sokka shot first
This is my cousin Oskaar. I told him WA [Western Australia] is about to vote on daylight savings, and that most people would vote against it. About a week later, Oskaar sent me this.
03 Nov 00:01

sweaty diva

by Deleted_User

tumblr nb4rdoAcWG1qbxwudo1 1280 700x1050 sweaty diva

tumblr n9e4ycBZyS1qbxwudo1 1280 700x1015 sweaty diva

sweaty diva originally appeared on MyConfinedSpace NSFW on November 2, 2014.

02 Nov 23:54

Rhino’s Guide to Safe Sex

A hilarious retrospective of scenes from movies, tv and short-subjects going back to the the '20s, '30s. '40s, '50s and '60s, detailing everything
02 Nov 23:40

None Of This Is New: An Oral History Of Fanfiction

by Jordan West

stinposition3

The following was originally posted on Rhymes With Nerdy and has been republished with permission.

There’s a card in Cards Against Humanity that says “Harry Potter erotica,” and every time I’ve seen that card played there’s inevitably someone in the group that says, “Wait. Is that a real thing?” To be fair, in a deck that includes things like “German dungeon porn,” it’s a reasonable question, but it always throws me a little bit.

Like, how do you not know about fanfiction? How do you not know about Rule 34? How do you not know that there are millions of people producing trillions of words all over the world because just consuming stories isn’t enough? How do you not know about this practice that is literally as old as storytelling itself?

Then I remember that not everyone spends as much time on the internet as I do, and I calm down.

From the inside, fandom looks like a complex series of interlocking sandboxes filled with interesting and innovative people; we see discourse, creativity, the occasional clique, and the kind of talent that makes us want to punch something. From the outside, though, I imagine it looks more like a bunch of weirdos stealing shit and playing in abandoned buildings.

Honestly, it’s probably a little of both.

To the fan-adjacent outsiders who are at least aware that fanfiction exists, it’s often associated with high-profile examples like the bad-fic-turned-bad-novel Fifty Shades of Grey and, well, Harry Potter erotica. Those more in-the-know might mention Cassandra Clare or Naomi Novik, both of whom were fan writers before publishing original work; or they might bring up Diana Gabaldon or Anne Rice, both notoriously opposed to fic based on their work. At some point in this hypothetical conversation, someone will probably mention Star Trek.

The shape of fandom as it is today owes a lot to the communities that formed around Harry Potter and anime in the late ‘90s and early ‘00s, and to the increasing accessibility of the internet over the past decade or so. The shape of those fandoms, in turn, was due to those that migrated out of meatspace onto the brand new baby internet, which of course owed their structure to the zine-based fandoms of the ‘70s and ‘80s. All of which can be traced back to – you guessed it – Star Trek.

PSKirkSpockDeMoPoofStar TrekThe Original Series is often looked to as the origin of modern fandom, and many of the networks and communities those fans established continue to influence fan interactions to this day, as does the example they set in using fandom as a means of social awareness and political action. It is also, for a number of reasons, one of the most well-documented and closely studied fandoms ever.

Well… okay, in a sense, that’s not strictly true, but I’m getting to that.

See, even though Star Trek fandom has been extremely influential in fan culture, and even though it’s one of the earlier examples of how contemporary fandom works, it’s nowhere near the first or the most influential. For that, we need to go back… pretty extremely far, actually; but for now, we’ll just take one step back to Star Trek fandom’s direct predecessor: Sherlock Holmes.

I expect a few eyebrows are going up at this point, but bear with me. The Sherlock Holmes stories were serialized in periodical publications and were followed by a large and devoted readership. Readers often wrote to the author and to each other with questions, encouragements, and speculations. When Doyle killed off the character, it was pressure from his readers that caused him to bring Holmes back to life. 1934 saw the formation of two fan groups: The Sherlock Holmes Society and the Baker Street Irregulars, and the Irregulars remain active to this day. And yes, Holmes fans wrote fanfiction, even back in the 1880s.

Now, we’ve reached the point in this hypothetical discussion where most people are nodding and “hmm”-ing and saying “Well, that’s interesting.” This seems like a good time to pause and ask what fanfiction actually is, rather than defining the term at the beginning of the essay like the trained academic that I am.

tumblr_lxcrozi8Pl1qafrh6If we take the nebulous concept of “fanfiction” and define it, a bit loosely, as any work of fiction which openly borrows major elements from another work of fiction, then we can start finding examples and figuring out when exactly this all got started.

So we’ve got Sherlock Holmes in the 19th century, but a little hop-skip back to the 16th gives us another massive example: Shakespeare. I’m not talking about the groupies at the Globe Theatre – though they were definitely there – I’m talking about William “Fanboy” Shakespeare, himself. Pick a play at random and bet your bottom dollar that it’s based on myth, legend, or historical anecdote, with a liberal splash of that Shakespeare je ne sais quoi. (Okay, it’s not je ne sais quoi; it’s iambic pentameter. Shush.)

Yes, hypothetical conversant, I see you waving your arms in consternation, protesting that myth, legend, and historical anecdote aren’t “fiction.” Okay. Fair enough. So what are they?

How about this: myths are stories that we tell to explain how the world works. Legends are stories that we tell to make sense of the past. Histories are stories we tell to explain how we go to where we are. However much these stories might be rooted in fact, they are, for all intents and purposes, fiction, and written works that draw on their specific elements in order to create new stories are, according to our definition, fanfiction.

Okay? Okay.

So Shakespeare wrote fic, but that’s just one example. The thing is, the whole idea of “original fiction” and intellectual property wasn’t even a thing until the 18th century. That might seem like a long time ago, but, given the span of human history and how long we’ve been telling stories, it really isn’t.

just-william-shakespeare_o_1216738The truth is, the idea of taking someone else’s story and doing something new with it didn’t start with Star Trek fans, or the Baker Street Irregulars, or even Shakespeare. It started when the first storyteller sat beside a fire on the bank of an ancient river and spoke; and, the next night, one of her listeners sat beside a different fire and told the same story in a different way. The tradition continued when early Rabbis recorded the stories of their people and added just a little bit of commentary. It influenced history when Augustus was like, “Dude, write a story about Aeneas where he’s all patriotic and shit,” and Virgil was like, “OMG I totally will.” It was canonized in literature when a Christian scribe decided that the legend of Beowulf would make more sense with a few lines about God. It appears in every history book, every retelling, every interpretation.

It you’ve taken an English class in America, you’ve almost certainly been assigned fanfiction to read, not just in the form of Beowulf and Shakespeare, obviously, but also in the form of books like Johnny Tremain, Wide Sargasso Sea, and Paradise Lost. If you’ve been in a bookstore, you’ve seen popular and widely-marketed fanfiction in the form of, say, Gregory Maguire’s Wicked series, Pride and Prejudice and Zombies, or the shelves upon shelves of novels based on Star Wars, Star Trek, Doctor Who, Dungeons and Dragons, and a host of other franchises.

Ironically, even Anne Rice has had her hand in the fanfiction game with a trilogy of BDsM novellas involving the fairy tale figure Sleeping Beauty and another on-going novel series about Jesus. For all her righteous ire over intellectual property, the biggest material difference between Rice’s fairy tale porn and the Lestat fic I wrote ten years ago is a price tag.

This is a rather involved hypothetical conversation and a long way around to make my point, so thanks for sticking with me. In the end, all of this is really just to say that, yes, Harry Potter erotica is a thing. And it’s not new.

Jordan West is an obsessive writer, dedicated cosplayer, and fake geek girl living in Minneapolis. Specialties include ultra-angsty fan fiction, feminist commentary, and co-captaining the WTF Comics Club. Follow Jo on Facebook for ongoing hijinks.”

Are you following The Mary Sue on TwitterFacebookTumblrInstagram, & Google +?

02 Nov 23:33

Here’s A Video Of Aubrey Plaza Licking A Ring Pop

by Crissy Milazzo

In a pretty funny sketch from comedy days of past times, Yung Aubrey licks a Ring Pop and proceeds to have her whole life unraveled because of it. God bless. TC mark








02 Nov 14:57

5 Unknown People Who Secretly Made All Your Favorite Music

Snob

Carol Kaye! <3

By Sam Jackson  Published: November 02nd, 2014  What sucks about the entertainment industry is that usually a very small group of very pretty people get all of the credit for work done by an army of talented folks behind the scenes. For instance, the odds are overwhelming that you know who Nicki M
02 Nov 14:38

Living on the Hyphen

by ellieBOA
Spanglish is not random. It is not simply a piecemeal cobbling-together, a collecting of scraps of random vocabulary into a raggedy orphan of a sentence. It has logic and rules, and more interestingly and importantly, it embodies a constantly shifting and intimate morphology of miscegenation. It is the mix of my husband's innate Mexicanness and my innate Americanness, of my adaptive Mexicanness and his adaptive Americanness, in Spanish and English morphemes that come neatly together and apart like so many Legos into new and ever-changing constructions.
02 Nov 14:11

perk test

by HoChunk

tumblr naxojteLOb1qg7xwvo1 500 perk test

perk test originally appeared on MyConfinedSpace NSFW on November 2, 2014.

02 Nov 14:00

Not a witch, not a murderer, and didn't even live there.

by Peregrine Pickle
Bathsheba Sherman is best known as the Satanic witch who murdered her infant and then hanged herself from a tree, thus cursing her property and all its future inhabitants. The true story of a couple haunted by her demonic presence inspired the 2013 movie The Conjuring. Except how true was the story? Historian J'aime Rubio writes up The True Story of Bathsheba Sherman.

"Anyone who speaks badly of this woman, a person who cannot defend herself, should be ashamed of themselves. These fabricated stories are the reason Bathsheba's headstone has been destroyed by vandals who now believe she is an evil entity possessing mothers to kill their children, and terrorizing the house. Most of the blame also should fall on the shoulders of those who blame all these paranormal experiences on Bathsheba in the first place, and any and all who continue to perpetuate the erroneous information that continues to defame and slander Bathsheba's name. She was just a regular person. She never even lived on the property, yet she will forever be tied to the false history of the home in urban legend and folklore that made a lot of money to those telling the story."
02 Nov 13:59

El vaso de tubo es feo y debe morir

by Tamara Montero
Sea persona y dese a la bebida como debe ser: con el vaso adecuado para cada ocasión
02 Nov 13:58

Lo siento, Happn no va de sexo

by Advertorial

La forma más romántica de usar Happn es esta. Tu vas por la calle y ves a una persona, un hombre o una mujer atractivos. Te enamoras a simple vista, pero hay un problema. Va en bicicleta. O dentro de un tren. Quizá está con unos amigos. Así que no puedes hablar con ella. Luego, cuando vuelves, es demasiado tarde. Pero, si tú tienes la aplicación y esa persona también, puedes encontrarla.

Quien explica esta bonita historia de amor digital es Marie Cosnard, francesa de 24 años y responsable de prensa de Happn, una nueva aplicación que «quiere llevar el mundo real» a la virtualidad de las «citas on-line».

«Cuando usas un servicio ‘online’, vas a pasar un montón de tiempo frente al ordenador, rellenando tu perfil, diciendo cuál es tu libro favorito….», cuenta al teléfono desde Francia, «y luego, cuando llega la cita, te llevas una decepción ya que la persona es completamente diferente a como te esperabas».

unnamed-4

unnamed-1

Su plataforma, lanzada el pasado enero en Francia ya va camino del millón de usuarios, «no cree en esta información» de los perfiles, ya que en su afán de imitar a la vida real, solo ponen un par de datos con los que el usuario puede identificar a la persona en la línea de tiempo de la aplicación. Básicamente, cuando dos personas con la app instalada pasan a menos de 200 metros la una de la otra, queda registrado en el sistema. Una mirada cómplice, un gesto de apartarse el pelo, una sonrisa… Y un perfil en Happn.

Las principales características que ella marca son el registro permanente de la línea de tiempo, la cercanía necesaria para aparecer en la aplicación de la futurible pareja y la forma de llamar la atención de esta. Una es darle un Like, como en Facebook. Si el agraciado nos corresponde, habrá posibilidad de empezar un chat. La otra es el Saludo, que en inglés tiene el nombre de Charm. Con esta, «la forma más proactiva», se manda una notificación para llamar la atención del ser platónicamente deseado.

Como en el mundo tradicional de las citas, las mujeres no pagan nada, mientras que los hombres, aunque tienen acceso y uso gratis de toda la aplicación, deben abonar pequeñas cantidades para adquirir créditos con los que poder mandar esos Saludos. Hay cosas, por muy 2.0 que nos pongamos, que no cambian nunca.

Puedes descargarte la app aquí.

unnamed-2

unnamed-3

1chatyz

The post Lo siento, Happn no va de sexo appeared first on Yorokobu.

02 Nov 13:52

"Bayonetta Doesn't Care If She's Not Your Kink"

by MartinWisse
Ultimately, I just don't care what straight men think of Bayonetta. If she's not your kink, that's fine. Not everybody likes to be stepped on. But to dismiss her entire game as a product of "male gaze" seems like an unkind oversimplification as to who might be doing the "gazing"—let alone the identifying—and perhaps evidence that gaming desperately needs a new phrase to describe the complex interlocking of factors that occur when players identify with a character. We don't just get invited to watch Bayonetta, we also inhabit her. When I play, Bayonetta is me, and the camera's glances are just the "sub gaze"—the male submissive's gaze. Bayonetta holds all the cards.
Maddy Myers on why a game like Bayonetta is about more than just the male gaze and the problematic nature of using this term in videogaming in general.