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21 Apr 21:01

Crónica de una charla. La anti-charla de humor.

by srtalumpy










Crónica de una charla. La anti-charla de humor.

21 Apr 00:16

20 Times Patton Oswalt's Twitter Won the Internet

Patton Oswalt is a comedian and a hero to geeks everywhere. When he's not writing his critically-acclaimed memoir or

20 Apr 21:39

Breve historia del papel higiénico

by Mar Abad

El culo es un asunto delicado. Especialmente cuando, al limpiarlo, raspa. Por eso el humano lleva buscando un método de limpieza apropiado desde el día en que se agachó al suelo a deshacerse de lo que ya no le servía.

Primero fue la naturaleza. Allí los esquimales encontraron la nieve y los costeros descubrieron las conchas de mar. También fue la hoja de una lechuga, la cáscara de manzana, el musgo, las flores, la arena, las piedras y el agua fría de la orilla de un río. Todo asumía la función de una fregona para arrastrar los desperdicios. Y el uso se extendió hasta hoy. El cosmos sigue siendo, al mismo tiempo, escoba planetaria y vertedero universal.

Después llegó la técnica. El mundo antiguo inventó un artilugio similar a los bastones de los oídos pero en otra dimensión. Era mucho más grande. El palo tenía que llegar al culo sin que el hombro se desarticulara y, al final, en vez de una bola de algodón, había una esponja liada. La escobilla mágica esperaba la llamada a filas en un recipiente lleno de vinagre, vino o agua y sal. Esa era la pócima encargada de disolver los restos del trabajo realizado y dejar la vara intacta para el siguiente uso. El siguiente uso, no del individuo que se marchó, sino de otro diferente.

La distancia entre los ricos y los pobres también entró en el aseo. Los poderosos del Imperio romano usaban lana empapada en agua de rosas y en los palacios de la Francia absolutista despertaron el gusto por la seda y los encajes. La exquisitez nunca tuvo hartura y así se fue estirando hasta llegar al aterciopelado cuello de un ganso.

«¿Mi fascinación por Elvis? Me basta con su manía de limpiarse el culo con cuellos de ganso»

Fue en el siglo XVI. En la provincia francesa de Poitou vivía un cura que amaba el humor. Era el renacentista François Rabelais, un médico y académico al que muy pocos tomaban en serio por su afición a las bromas escatológicas. Pero eso no lo abatió. Al contrario. El humanista se escondió en un seudónimo y escribió un libro titulado Gargantúa y Pantagruel. En ese relato, el padre, Gargantúa, utilizaba cuellos de gansos vivos para sentirse reluciente. Nada, decía, podía ser más suave.

Pocos años después John Harington inventó el inodoro con cisterna. El artista británico había leído la historia de Gargantúa, y como él, intentaba hallar el mejor limpiador del mundo. De ello habló en su libro La metamorfosis de Ajax (1596). «El papel blanco es demasiado suave. El marrón, demasiado áspero. La tela de algodón, demasiado rígida. La tela de raso, demasiado resbalosa. El tafetán, demasiado delgado. El terciopelo, demasiado grueso o, quizá, demasiado caro».

El rumor traspasó los siglos y debió llegar al rey del rock. Dicen que Elvis Presley tiró el papel a la basura y metió en el baño un puñado de cuellos de ganso. Pero esta historia flota en dudas. Es una leyenda urbana que, más allá de ser verdad o ser mentira, rueda por el mundo en beneficio de los excéntricos. Richard Smyth cuenta en su libro Bum Fodder, an absorbing history of toilet paper que una revista de música preguntó a Liam Gallagher, en el año 2000, por qué sentía esa fascinación por Elvis. El cantante de Oasis respondió:

—¿Mi fascinación por Elvis? Me basta con su manía de limpiarse el culo con cuellos de ganso, tío. Eso me mata.

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El país famoso por copiar viene de un pasado lleno de inventos. De allí viene la pasta, el compás, la seda, la pólvora, la imprenta y también el papel como tecnología para limpiar. Richard Smyth cuenta en su libro que en la China del siglo II antes de Cristo nació el primer papel del mundo de una mezcla de mora, redes de pescar, paños viejos y cáñamo. En algún momento entre esa fecha y el siglo VI el papel demostró sus habilidades higiénicas. Esto se sabe por un texto que escribió el oficial de la Corte china Yan Zhitui: «En el baño no hago uso de papeles con citas o comentarios sobre los Cinco Clásicos de Confucio».

El papel aún no había llegado al resto del mundo. El autor de Bum Fodder relata que en el siglo IX un musulmán viajó a China y escribió que los asiáticos no eran muy cuidadosos con la limpieza. No se lavaban con agua para cerrar capítulo. Utilizaban papel.

Quinientos años después, la industria del papel higiénico explotó. Bajo la dinastía Yuan producían un millón de paquetes de papel en la provincia de Zhejiang, según Smyth. «En 1393 manufacturaron 720.000 hojas de unos 60 por 90 centímetros para la corte imperial de Nanjing. La familia del emperador Hongwu recibía 15.000 hojas más suaves que el resto y, además, estaban perfumadas». Era un trabajo artesanal. Hoy la tradición continúa en algunas zonas de China, Birmania y Vietnam.

El papel higiénico entró en las tiendas en 1857. El inventor estadounidense Joseph Gayetty presentó un ‘papel medicinal para el cuarto de baño’ que prometía aliviar los sinsabores de las hemorroides. El poder reparador procedía del aloe vera del que se impregnaban sus hojas. Entonces el papel no entraba en los hábitos diarios y, mucho menos, rociado de una crema hidratante. El invento era un lujo para la época.

Aunque en esta historia, como en casi todas, no falta un Tesla para Marconi ni un Leibniz para Newton. Antes de que les otorgaran la medalla a Gayetty, hubo alguien que marcó el camino. Esta vez fue GW Atkins & Co, según Smyth. La compañía británica aseguró que, 40 años antes del ‘producto medicinal’, ya tenía una orden real para producir papel higiénico en Inglaterra.

El invento de Gayetty empezó a aparecer en prensa. En los anuncios decían: «No daña a las personas sanas y es un lujo dentro del chollo. Está garantizado, déjenos repetir, en la cura y prevención de almorranas. Es una comodidad para el hogar. Se convertirá en una necesidad popular».

En 1935 una marca anunció un ‘papel libre de astillas’. Solo faltaban 22 años para que otra enseña presentara un papel ‘con la suavidad del algodón’

Después llegó eso que llaman democracia en el mercado, es decir, papeles de batalla y precios más baratos. Marcas como Jeyes, Izel, Springfield o Prince hacían sus productos con esparto y, según Smyth, eran brillantes y tenían la ruinosa capacidad de absorber de un martillo. El tiempo fue expulsando los materiales más duros y suavizando el papel. En 1935 una marca anunció un ‘papel libre de astillas’. Era un paso. Solo faltaban 22 años más para que otra enseña, Andrex, presentara un papel ‘con la suavidad del algodón’ y lo pintaran de rosa para que no hubiera dudas.

Pero eso fue una anécdota. La limpieza siguió siendo blanca durante mucho tiempo. El color entró de verdad en el cuarto de baño por la influencia de la física cuántica. Un doctor en la materia, Paulo Pereira Da Silva, estaba en Las Vegas y acudió a una función del Circo del Sol. Los acróbatas lanzaron cintas negras al aire y el portugués pensó que los lazos voladores podrían convertirse en rollos de papel higiénico. Al volver a casa, decidió hacerlo. Al presidente de la compañía Renova nadie podía decir que no.

«Fue un hito. The New York Times publicó un reportaje cuando lo lanzamos en 2005. Es más que papel higiénico. Es un objeto de diseño que ha dado la vuelta al mundo», explica Lorenzo de Cárdenas, responsable de marketing de Renova España. El cambio cromático se hizo noticia en los medios y, a la vez, sembró una duda. Mil veces se oyó esta pregunta: ¿Cómo puedo saber si estoy limpio?

Después del negro llegó el azul, el amarillo, el rojo, el fucsia, el violeta, el naranja y el marrón. El marrón. Pero la sombra del negro permanecerá en todos ellos. En sus tripas. En sus entrañas. En el mandril, el cartón donde el papel se enrolla y, una vez gastado, aparece a menudo tirado como un cadáver en el cuarto de baño de un bar.

Todos los colores se vendían por separado hasta que en 2011 Benedicto XVI visitó España un verano en que el país ardía en los calores del infierno. La compañía dio la bienvenida al religioso con un ‘papel papal’. Era un paquete de dos rollos con los colores de la bandera vaticana: blanco y amarillo.

«El sueño de nuestro presidente es que el papel higiénico deje de ser el patito feo de la cesta de la compra», indica De Cárdenas. «Quiere que sea un objeto placentero y un regalo». Por eso le ha alzado un altar en la plaza del Comercio de Lisboa. «Al entrar hay un pasillo con una pequeña galería de arte. De ahí llegas a ocho cabinas grandes. Son baños insonorizados, con distintos diseños y varios tipos de papel higiénico. La entrada cuesta 50 céntimos y puedes llevarte el rollo entero que has utilizado por un euro». El lugar se llama ‘El cuarto de baño más sexy del mundo’.

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En el pasado, la partícula más ínfima del significado del mundo era la energía. En el presente, los científicos decidieron que, mejor, sería la información. Los tecnólogos, mientras tanto, armaban un siglo XXI lleno de aparatos que hablan, envían y reciben mensajes con el mismo desenfreno que esos desconocidos que desprecian que te blindes detrás de unos auriculares y te cuentan su vida, sin piedad, por el mero hecho de haber caído en el asiento de al lado.

La conversación digital es como la del incontinente de autobús. Se mete por todos lados. Hasta en el cuarto de baño, y en su desesperación, ha invadido la tersura del papel higiénico. Hace unos años apareció una aplicación que sabía cómo trasladar el timeline de Twitter de un individuo a las hojas de un rollo. Lo hizo la compañía Collector y se llamaba Shitter.

El uso del papel higiénico se alarga del amor al odio. De las bodas a las contiendas. Del Toilet Paper Wedding Dress Content a la guerra del Golfo. Este concurso de trajes de novias se celebra cada año en EE UU. Lo organizan dos mujeres, Laura Gawne y Susan Bain. Dos hermanas que dicen que lo pasaron tan bien organizando sus ceremonias que decidieron montar un negocio de ‘bodas elegantes baratas’. Lo llamaron Cheap Chic Weddings y desde entonces celebran cada año un desfile de mujeres que parecen un repollo blanco.

En la guerra del Golfo obligaron al papel a alistarse en las filas estadounidenses. Los soldados no contaron con que la arena del desierto no estaba de su lado. Iba a favor de su país y por eso, con el reflejo del sol, convertía el suelo en un grito de alarma: «Los tanques enemigos están aquí». El ejército de EE UU decidió envolver los carros de combate en papel higiénico para mimetizarse con la tierra y permanecer ocultos para los ojos del cielo.

En Sabbath, cortar las hojas por la línea de dientes se convierte en el formulario de entrada al infierno

En la Segunda Guerra Mundial también introdujeron el papel limpiador en la estrategia de guerra. En esa época las despensas de Europa estaban vacías y cualquier forma de avituallamiento, aunque viniese del enemigo, era una bendición. Cuenta Smyth en Bum Fodder que el director de Operaciones Morales de la Oficina de Servicios Estratégicos de EE UU, William J. Donovan, mandó a los aviones aliados fumigar Alemania con una campaña de propaganda contra los nazis. En cada hoja había un texto escrito en alemán que decía: «¡Camaradas! Ya tenemos suficiente de esta mierda. No vamos a luchar más contra Alemania. Solo contra Hitler y Himmler. El Partido Nazi nos ha llevado a todos por estos puñeteros derroteros y ahora solo piensan en salvar su pellejo. Dejémosles morir en la mugre. Vamos a intentarlo hasta acabar con nuestro último cartucho, pero necesitamos esos últimos cartuchos para liberar a Alemania de la mierda de las SS. ¡¡Acabemos!! ¡¡Paz!!».

También lanzaron hojas donde aparecían caricaturas de Hitler y otros dirigentes nazis. El papel mostraba el dibujo en una cara. En la otra no había nada. Eran dos lados y siempre que hay dos, hay que elegir. Las instrucciones que aparecían junto al rostro del Führer indicaban el uso correcto: «Utilice este lado».

El papel baja a menudo a las trincheras, pero ahí no está el límite. Puede llegar hasta un lugar más hondo. Hasta el propio averno de una sola tirada. Para los judíos ortodoxos el rollo de papel puede ser más peligroso que la ruleta rusa. Durante seis días a la semana no entraña riesgos. En sábado, es mejor no despistarse. En Sabbath, cortar las hojas por la línea de dientes se convierte en el formulario de entrada al orco. Es tan imprudente como afilar cuchillos, afinar instrumentos o pulsar el botón de un ascensor. Dios explotaría en ira.

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Los tentáculos digitales esperan en la puerta del cuarto de baño. Están entrando en el frigorífico, la lavadora, las persianas, la televisión. Todo empieza a conectarse desde el cuartel general del móvil. El baño queda ahí, al fondo, y no tardarán en entrar. «Imagino que en el futuro podría haber papeles que nos ayudasen a diagnosticar algún tipo de patología», indica el tecnólogo Mauro Fuentes. «Al contacto con el residuo, lo analizarían y podrían alertar si se detectara sangre o agentes patógenos».

Ese futuro supondría que el papel más vanguardista, en vez de incorporar microcápsulas de crema hidratante, como ocurre ahora, tendría sensores que enviarían información a un dispositivo.

Podría ocurrir también que el estado de los residuos apareciera en la pantalla de los aparatos que hoy miden los pasos caminados, las calorías fulminadas y los latidos del corazón. «Si el papel se volviera aún más tecnológico, podría incluirse en las estrategias de cuantificación», indica el director de redes sociales de El Corte Inglés. «Todos llevaríamos las pulseras en la muñeca y recibiríamos, en tiempo real, la consistencia de las heces desde un papel con sensores. Cada día se guardaría un registro de qué número hemos obtenido en la escala de Bristol».

El autor del libro Poop Culture: How America Is Shaped By Its Grossest National Product lleva años investigando sobre el inodoro como herramienta propagandística y arma opresiva

El creativo y tecnólogo Rafa Soto piensa que «seguirá la lenta e imparable despedida de lo que nos hace animales». Dice que «los japoneses toman pastillas que modifican el olor de sus deposiciones que ahora huelen a Jazmín, azahar o conjuro nocturno (no sé). Lo siguiente será intervenir sobre la forma. Cubitos, estrellas, corazoncitos. Algo que se pueda postear en Instagram».

Ese porvenir de colores y artificios parece ir, a la vez, por los raíles de la sostenibilidad. Eso cree el creativo publicitario Ricardo Llavador. «No es tan descabellado pensar que el futuro de la higiene anal abandone lo sólido y desechable, y se apalanque en lo líquido, que ya ofrece importantes ventajas, como una mayor desinfección y experiencia. Como rezaba el reciente eslogan publicitario de un inodoro con chorro: «Si lo lavas todo con agua, ¿por qué no lo lavas todo con agua?»».

El director creativo de Omnicom PR Iberia sabe de lo que habla. «Hace años alquilé una casa en Lima cuyo inodoro tenía incorporada una manguerita con un grifo a presión. Viví este cambio de paradigma en primera persona y constaté la extrema eficacia que ofrece, desde un punto de vista higiénico, este sistema», relata. «Aunque es cierto que, más allá de la sensación de pureza y frescor, también me encontré con algún efecto inesperado, como la aparición de un ligero mal sabor de boca justo después cada uso, inexplicable en un principio pero que desapareció al reducir la presión del chorro».

Pero puede que ocurra algo mucho mejor de lo que promete la tecnología: el advenimiento de la Pootopia. Ese día en que, según Dave Praeger, «la sociedad se libere de la tiranía de los intestinos». El autor del libro Poop Culture: How America Is Shaped By Its Grossest National Product lleva años investigando sobre el inodoro como herramienta propagandística y arma opresiva, sobre lo que cuesta a la economía y a la salud del planeta cada vez que alguien tira de la cisterna, y sobre el cuarto de baño como salvación de la humanidad.

El autor propone construir una utopía. Quiere un mundo en el que hablar de estos asuntos no suponga angustia ni vergüenza. «Es la experiencia humana más universal», declara en la web de Poop Report. Porque hoy, todavía, el culo es un asunto sensible. Sobre todo, en Estados Unidos, el país que más papel higiénico compra en todo el mundo y donde más refunfuñan por la suavidad.

Artículo actualizado de una primera versión del 20 de abril de 2015.

La entrada Breve historia del papel higiénico se publicó primero en Yorokobu.

20 Apr 21:38

El grupo de punk que okupó una embajada

Okuparon y saquearon una embajada, denunciaron el «racismo» de The Beatles, a quienes calificaron como «una banda de bigotudos hippies racistas» y se rieron de todo el mundo. «No ocultamos la mierda, sino que la hacemos visible y usamos». God told me to do it fueron unos maestros de la guerrilla de la comunicación y la provocación.

20 Apr 14:57

Las mujeres del punk británico que dieron paso al movimiento Riot Grrrl

by Emma Garland

Imagen vía

Crecí en un ruinoso pueblo minero de la Inglaterra de los 90 pensando que muchas cosas en la vida eran una mierda. Pasé toda mi adolescencia viendo el recorrido cíclico que hacían mis vecinos, del salón de su casa al pub y de regreso, con una parada en el salón recreativo, por supuesto. Aparte de eso, casi no pasaba nada. La tasa de desempleo era alta y las ambiciones eran pocas. El embarazo era lo único que interrumpía el ciclo pero, a fin de cuentas, es otro ciclo más. Todo era aburrido, frustrante e irremediable. Pero cuando escuché por primera vez "Oh Bondage, Up Yours!" de X-Ray Spex, supe que era la explosión de energía y resentimiento que tanto había esperado.

Hoy en día, "Oh Bondage, Up Yours!" se considera un hito insuperable. Es lo más cerca que vamos a estar de encapsular la esencia del punk británico. X-Ray Spex es una mezcla entre la crítica a la servidumbre capitalista y un grito de batalla feminista, es un llamado de liberación que escribió Styrene después de ver a dos mujeres esposadas en un concierto de los Sex Pistols. En una entrevista le preguntaron qué significaba la canción y explicó que el bondage es una forma de decir que "de todas formas todos estamos atados, por eso no me molesta mostrarle al mundo lo que soy". Fue la primera canción punk que me marcó.

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Ya había oído hablar de los Ramones y de los Sex Pistols, era imposible no hacerlo, el problema es que no me sentía identificada. Si quisiera ver chicos escupiendo y soltando tacos solo tenía que salir a la calle y esperar en la parada de autobús. Pero X-Ray Spex eran otra historia. ¿Quién era esa chica que cantaba sobre cigarrillos y apatía con una voz que sonaba como una trompeta de juguete (sin ofender)? Poly Styrene fue de las primeras artistas que llegué a considerar "reales" porque era transgresora y tímida al mismo tiempo, vaga y ambiciosa, y como dice su alias punk, contraria a la falta de autenticidad pero obsesionada con ella al mismo tiempo.

Nunca había visto a alguien que cantara y se comportara como ella, ni que tuviera un aspecto parecido. De hecho, nunca había visto a una chica punk, pero Poly Styrene y X-Ray Spex me abrieron las puertas a un mundo de mujeres inspiradoras como The Slits, Siouxsie and the Banshees, The Raincoats, The Adverts y The Pretenders que proporcionaron una vía de escape a las frustraciones típicas de una chica adolescente que vivía en una Inglaterra que consideraba deficiente.

Confieso que descubrí a este grupo por un amigo en cuya foto de perfil de Myspace llevaba puesta una camiseta de X-Ray Spex. A veces internet es muy útil. Lo malo es que me dio acceso infinito a toda la música, lo equivalente a darle a un gordito las llaves de una pastelería y decirle: "No toques nada, ¿vale?". No pude evitarlo. Le di un repaso a todo el catálogo punk, descarté todo lo que no me gustó y llené un mp3 con las 500 canciones que más me gustaron. Pronto llegué a la década de los 90 y a grupos como Bikini Kill, Bratmobile, Babes In Toyland, L7 y el resto de las bandas que más tarde se conocería como el movimiento de las riot grrrl.

Su estilo me fascinó. Se vestían como yo quería vestirme, sus fanzines trataban el sexismo con un lenguaje común cuando antes ese tema era territorio exclusivo de los intelectuales, y sustituyeron los ritmos inspirados en el ska y el reggae que influenciaron el punk de la década de los 70 con elementos del grunge, un género que, bajo mi punto de vista, era la mejor música del mundo. Pero lo más importante fue que le dieron al punk el aire de feminismo que tanto necesitaba.

Se podría decir que fue la respuesta de la generación X al movimiento sufragista. Las bandas de riot grrrls recibieron todo mi apoyo y se convirtieron en mi inspiración. Y claro, después de ellas hubo muchas otras porque cada vez que una nueva generación de mujeres forma una banda de punk o hace algo creativo que combina música y moda, el movimiento de las riot grrrls siempre está presente como un factor de gran influencia.

Quizá es porque la década de los 90 se considera la última época cool con la que se puede identificar la generación de los millennials y porque es la última que puede idealizar la cultura pop. Hace unos años salieron dos documentales excelentes llamados The Punk Singer: A Film About Kathleen Hanna y Girls To The Front: The True Story of the Riot Grrrl Revolution, de Sarah Marcus. En todo el mundo se celebraron festivales y acontecimientos artísticos que celebraban la relación y la influencia de riot grrrls en el feminismo. Incluso la ciudad de Boston declaró el 9 abril como el "Día Oficial de Riot Grrrl" en honor a Kathleen Hannah.

Idealizamos el movimiento de las riot grrrls porque ahora ya es posible contextualizar y apreciar con objetividad esa época. En general es algo bueno (excepto porque todos los críticos de música clasifican como "banda riot grrrl" a todas las bandas con chicas que tocan instrumentos). Si naciste después de 1989, seguro que creciste con lo que llamo "Generación Jackass" —una cultura caracterizada por la saga de American Pie, los chistes de madres y una escena punk con predominancia de tíos que se gastaban bromas pesadas entre ellos—. Fue una época con muy pocas mujeres. Es lógico que hoy en día bandas como Perfect Pussy tengan tanto éxito y que Rookie (una revista en internet hecha por y para chicas adolescentes) haya tenido más de un millón de visitas en los primeros seis días. Las mujeres, en especial las jóvenes, necesitan voces con las que identificarse y hoy la presencia de figuras femeninas importantes es inevitable. Me gustaría haber sido adolescente en 2015 para poder borrar los años que desperdicié escuchando a Blink 182 y preguntándome por qué no encajaba.

Sin embargo, el año pasado se publicó un libro que cambió mi vida: Clothes Clothes Clothes, Music Music Music, Boys Boys Boys , la autobiografía de Viv Albertine de The Slits. Lo compré porque recuerdo haber escuchado a The Slits cuando empezaba a adentrarme en el mundo del punk. Hacía mucho que no escuchaba a este grupo y confieso que cuando lo hice, fue de una forma muy superficial —a los 13 años de edad buscaba el sonido, no el significado—. Igual que cantaba a coro la canción "Butterfly" de Crazy Town sin pensar en lo que decía, cantaba "Typical Girls" sin prestarle toda la atención que merecía.

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Devoré Clothes Clothes Clothes, Music Music Music, Boys Boys Boys en cuestión de días y me di cuenta de que me identificaba aún más con Viv Albertine, por su música y como persona. A pesar de que fue en épocas distintas, también creció en el mismo entorno que yo: triste, sin futuro y lleno de problemas típicos que siguen existiendo hoy en día en Inglaterra. El movimiento riot grrrl tenía sentido porque hablaba sin rodeos sobre el feminismo moderno pero aún así era un movimiento sumamente estadunidense. No me identificaba con los problemas ni con los antecedentes. Por otro lado, el libro de Albertine era una mezcla perfecta entre mi interés en la música punk y el diálogo feminista con una personalidad tímida, nerviosa y llena de defectos, y pude identificarme porque lo escribió una mujer que vivió lo mismo que yo. No puedo describir el alivio que sentí y me fastidia no haber hecho esa conexión antes. La mayor parte de mi generación era demasiado joven cuando descubrió las bandas de punk de los años 70 como para apreciar algo más allá de la música —la cual, por cierto, sigue siendo tan relevante que hasta The Weeknd utilizó la canción "Happy House" de Siouxsie and the Banshees como sample para su primer mixtape, House of Balloons—.

Las riot grrrls no se avergonzaban de sus propósitos, gritaban su postura política y estaban decididas a cumplir sus metas. Es por eso que Bikini Kill, Sleater-Kinney y Bratmobile son las primeras bandas que mencionamos cuando hablamos de mujeres revolucionarias en la música. Sin embargo, el movimiento riot grrrl se dio casi 20 años después del punk británico. Por aquel entonces, los derechos de las mujeres habían mejorado (o algo así) y al menos en el ámbito cultural la gente ya estaba preparada para acoger al movimiento. El maltrato que sufrieron las integrantes más francas de la comunidad demostró que todavía había mucha gente que no estaba lista para el feminismo pero aún así logró unir a mujeres con la misma forma de pensar en esa época —y sigue haciéndolo—.

Por el contrario, The Slits y otras bandas parecidas se clasifican dentro de la escena punk británica de la década de los 70. De hecho, están tan sumergidas en ese grupo que se ahogan. Su música no era feminista, solo existía. No usaban el lema de "chicas al frente", simplemente iban y se ponían al frente. No explicaban el por qué de sus acciones, solo actuaban. Se alineaban con el resto de la escena punk británica porque era lo único que podían hacer en esa época. Albertine dijo en su autobiografía que "no conocía a ninguna chica que supiera conducir", por lo tanto, el hecho de que un grupo de mujeres tomaran una guitarra y se subieran al escenario en un mundo donde los hombres tenían el control (aún más) era completamente revolucionario. La industria no estaba lista para recibirlas. Nadie hablaba de feminismo en 1976, por lo que era imposible que los periodistas lo relacionaran con su música.

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Los logros de cada movimiento son relevantes para la sociedad donde nacieron. La diferencia es que lo que tenía que afrontar Viv Albertine en la década de los 70 era mucho más difícil. Como dijo Viv en su libro, el punk acababa de nacer y era un terreno peligroso porque si eras hombre te arriesgabas a que te dieran una paliza en la calle por vestirte de cierta forma y si eras mujer te arriesgabas a cosas mucho peores. La industria estaba llena de hombres que trababan de hacerles la vida imposible o decirles qué hacer (más que en la actualidad). Las mujeres no tenían una guitarrista que fuera su modelo a seguir y las únicas personas en las que podían confiar eran los miembros de su banda. No había una escena que las apoyara; The Slits y X-Ray Spex estaban solas. De no ser porque Viv Albertine, Poly Styrene, Ari Up y Siouxsie Sioux llegaron y le plantaron cara a todo el mundo —usando la moda (y la desnudez) como herramienta política en contra de una sociedad que hacía lo posible para que las mujeres se quedaran en la cocina—, riot grrrl no habría podido nacer, o al menos no tan pronto.

Me preocupa que nuestro amor por la década de los 90 le reste importancia al legado de las mujeres más valientes y ruidosas del punk de la década de los 70. Por otro lado, el hecho de que estén al mismo nivel que las bandas más importantes de punk británico formadas por hombres es un testamento que demuestra su poder.

Sigue a Emma en Twitter.

Este texto fue publicado originalmente en Noisey, nuestra plataforma de música.

20 Apr 14:53

Humor late

by Jónatan Sark

Andrés du Bouchet no sabía la tormenta que iba a desencadenar. Pero es algo lógico. A veces se nos olvida que parte de la gracia de la Libertad de Expresión está en cómo se alinean las cosas para no ejercerla. Sí, podemos hablar tranquilamente de lo que queramos a cambio de, por supuesto, aceptar las repercusiones de lo que digamos. Otra posibilidad es que llegara a atisbarlo pero decidiera que le daba igual, que ya estaba bien, que había ido viéndolo cada vez más cerca y no podía seguir callado. Probablemente tras el éxito de ese nuevo programa. Sí, era algo esperable por lo que había tenido detrás, no salía de la nada precisamente… pero parecía señalar una línea de actuación para cadenas y programas. Y eso es algo que no le gustaba nada.

Lo que el éxito de Lyp Sync Battle decía del Estado del Humor (al menos en los Lates) y lo que le llevaba a soltar en twitter frases como que la “Comedia en 2015 necesita un severe motherfucking shakeup que incluyera: Nada de famosos, nada de parodias, nada de bromas (pranks), nada de mash-ups o guerras de hashtag además de señalar lo que podían hacer con labios de lip-synching o llamaba Prom Kings a los actuales creadores de comedia. Esta última parte, como la afirmación de que nunca ha hecho falta la aparición de famosos para hacer comedia, es la más controvertida. En primer lugar, porque en ese Sistema de Castas que es el instituto estadounidense parece difícil que Fallon o Kimmel, los dos principales destinatarios de sus dardos, hubieran llegado a ser Reyes del Baile. En segundo, porque los cameos de famosos -o directamente ponerles en situaciones poco esperables- llevan tanto tiempo en la cultura popular que lo difícil sería señalar un momento en el que no hubiera participación directa, no digamos ya de la indirecta que parodias y mezclas ha habido desde el medievo.

Pero está claro que disparaba a otro lado: Disparaba a los Famosos leyendo tuits ofensivos (hacia ellos) de Kimmel y a los Lyp Sync de Fallon y a las bromas elaboradas de Kimmel y a los famosos cantando con instrumentos de guardería de Fallon y… La verdad es que la lucha en los tiempos modernos del humor en los Late ha tomado una deriva resumible en una palabra: Viral.

Y ahí es donde está la guerra entre Kimmel y Fallon, en ver quién logra más momentos que poder poner en órbita durante toda la semana para que luego la gente vea el programa porque, eh, ya no es lo que se vaya a comentar en el trabajo al día siguiente. Es lo que se va a comentar en internete desde ese momento y hasta a saber cuándo. Porque internet es el nuevo patio de recreo y es ahí a donde se apunta para el impacto. Pero no es ese el problema, no es que Fallon parezca haber olvidado que se puede hacer otro tipo de humor sino que lo que viene parece seguir ese camino.

Porque no es solo que esté funcionando muy bien Lyp Sync Battle aunque la emita ese horror sobrehumano que es Spike – y del que la NBC pasó porque, claro, es la NBC – sino que la llegada de James Corden ha demostrado que es hacia ahí hacia donde quieren ir. Le ha faltado tiempo para llenar de famosos haciendo el chorra y de intentos descarados de viralizar cosas. Viendo el programa casi te sorprende que estés delante de un OBE que ganó un Bafta por Gavin & Stacey (serie de la que era co-creador, co-guionista y actor), un Tony a al mejor interpretación masculina por One Man, Two Guvnors, ha sido el protagonista de The Wrong Mans, participado en varios proyectos musicales menores uno de los cuales -una canción con vocación de himno para la selección inglesa de fútbol en 2010- se convertiría en la canción más vendida en Reino Unido durante un par de semanas. Y eso compatibilizando una extensa carrera -desde los noventa- en cine, televisión y teatros. De hecho, este mismo invierno le pudimos ver como personaje masculino principal de la fallida adaptación al cine de Into the woods.

Pero ha sido llegar a la televisión americana -en un movimiento realmente extraño para alguien siempre tan lleno de proyectos y ocupaciones- para que nos olvidemos de que alguna vez tuvo un personaje propio como compañero de piso del Doctor. Ahora parece el encargado de darle a la CBS un poco de esa viralidad de la que NBC y ABC tanto parecen disfrutar. Peor aún, lo hace ocupando la franja -y el programa- de Craig Ferguson, un magnífico cómico que casi se podría considerar un pináculo de todo lo contrario, siguiendo y mejorando el modelo de comedia en el Late anterior a esta, permitiendo una unidad con el programa anterior, de Letterman. Porque incluso aunque alguno de sus momentos pudieran volverse virales no era eso lo que pretendían. Ni Letterman, ni Leno antes, ni desde luego Ferguson parecían interesados en ellos, igual que la llegada de Seth Meyers demostró que había gente decidida a seguir el modelo clásico. Lo curioso es que incluso fuera de los Lates podríamos ver cómo esa viralidad se encuentra pero no se busca. En el SNL The Lonely Island solía tener éxito tras éxito pero al irse ellos no han sido capaces de replicarlo, ni parecen muy interesados. En los múltiples programas de sketches que han aparecido los últimos años pasa lo mismo, de vez en cuando alguno logra un éxito, generalmente Key & Peele, pero no parece creado con esa finalidad. Posiblemente porque esa forma de hacer comedia, incluso cuando puede contar con una mano famosa, se basa en la comicidad clásica de la situación, los personajes y el guión.

Por contra la viralidad de los lates parece salir, como indicaba du Bouchet, de apelar a lo que más puede gustar al público, bien el uso de famosos que ya tienen una base de fanes antes de salir en el programa, bien el humor más simplón como el de las bromas de Kimmel que son poco menos que jugarretas más o menos pesadas, más cercanas a los Vídeos de Primera que a una construcción cómica consciente, producto salido del llamado Bro Humor que -aquí sí- se acerca a esos Reyes de Baile porque suele ser ejercido por una persona (con el poder de saber que lo que hace es una broma) sobre otro que no solo recibe el ‘sufrimiento’ de la misma, muchas veces psicológico, sino que desconoce la ficcionalidad a su alrededor. De ahí los logros de los Errores en enviar mensajes, o de las Jugarretas entre padres e hijos, poco menos que versiones de andar por casa de las siempre insufribles bromas telefónicas. Creaciones con un claro grado de crueldad pero en el que quién las hace y quienes las disfrutan -si tienen estómago para ello- pueden regodearse en ese momentáneo poder.

No creáis que Andrés du Bouchet va a iniciar ninguna revolución. En cuanto los medios -sobre todo los digitales- se hicieron eco de sus quejas empezó la siguiente parte de la farsa, con el cómico borrando y disculparse, sobre todo después de que su jefe le llamara la atención. Porque resulta que trabaja en un Late. Concretamente, en el de Conan O’Brien que intervino públicamente en tuiter para decirle que cerrara la boca. Y lo hizo, claro, pese a que Conan sea otro seguidor de esa forma antigua de llevar un Late en el que los ocasionales éxitos virales -más ahora que está en la TBS- parecen más fruto de la casualidad que de la estrategia.

La discusión tampoco era nueva, el paso de Fallon al programa principal pareció volverle una máquina de buscar ese impacto mediático descuidando otros aspectos de su anterior programa. La -anunciada- llegada de Colbert para sustituir a Letterman produjo auténtica curiosidad por saber cómo va a adaptarse a estos nuevos tiempos y el cambio de Jon Stewart por otro Bro como Trevor Noah, que parece sacado de la página de copias de Dane Cook o Daniel Tosh, ha revuelto más el gallinero de esta nueva evolución de los Lates que aún está lejos de haber asentado su polvo.

Sobre todo porque aún queda una esperanza. Stewart y Colbert, igual que antes a veces Leno o Letterman, lograban éxitos compartidos. Más por su buen trabajo que utilizando famosos o crueldad, y eso lo ha recogido un cómico que sí busca claramente la viralidad pero que ha optado por un camino diferente para lograrla: John Oliver. El -también- inglés- ha buscado temas controvertidos para aligerarlos con humor, incluir algún gancho general (muchas veces, es cierto, pequeñas apariciones de algún famoso)  y ofrecer largos segmentos que parecen ir en contra de la levedad y ligereza de esta nueva época viral. Vídeos que rara vez bajan de los 10 minutos y que, en ocasiones como el de la entrevista a Snowden y el prólogo sobre la Patriot Act, pueden superar la media hora. Con llamadas a memes y a usar hastags y animalitos sonrientes, conociendo por tanto todo lo que parece facilitar el éxito viral, pero no poniéndose a su servicio sino integrándolo -muchas veces de manera explícita- para difundir el mensaje.

El problema, por tanto, no es la viralidad en sí, es todo lo que algunos parecen dispuestos a hacer para conseguirla. Por eso Conan mandó callar a du Bouchet  y no parece que esas quejas vayan a lograr una repercusión real pese a haber señalado el elefante en la habitación de guionistas. Por eso hay tantos medios en España copiando de manera no ya descarada sino en ocasiones explícita a Fallon y Kimmel, por eso Fallon parece una versión razonable de Pablo Motos y Motos cada vez parece más una mezcla entre un teleñeco y uno de los locos personajes egocéntricos de Martin Short, porque eso es ahora lo que consigue un poco de atención. Y ahora a la gente no le basta con salir en la televisión, necesita que le haga caso internet, porque esa es ahora la nueva fama, conseguir 15 minutos de viralidad.

20 Apr 01:23

A Wife of Splooge

A happily married couple is currently pushing the boundaries of amateur porn. They're both jizz fanatics that mix their love of semen with public escapades. I wish I had a friend with a wife like this. LOL. Lots more here.
20 Apr 01:20

Sunday, April 19 @ 3:39:02 am

by tfbrown69
20 Apr 01:18

Fur

by garciuh
20 Apr 01:08

A Serbian Film (2010) Srdjan Spasojevic

by noreply@blogger.com (David Arthur)
A Serbian Film (2010) aka Srpski film
Genre: Horror | Mystery | Thriller
Country: Serbia | Director: Srdjan Spasojevic
Language: Serbian | Subtitles: English (.srt file)
Aspect ratio: Cinemascope 2.35:1 | Length: 103mn Uncut
Bdrip Xvid Avi - 1280x528 - 23.976fps - 2.87gb
http://www.imdb.com/title/tt1273235/

In Serbia, the retired porn star Milos is married with his beloved wife Marija and they have a little son, Peter, that is their pride and joy. The family is facing financial difficulties, but out of the blue, Milos is contacted by the porn actress Lejla that offers him a job opportunity in an art film. Milos is introduced to the director Vukmir that offers a millionaire contract to Milos to act in a film. However, Vukmir neither show the screenplay nor tell the story to Milos. Milos discuss the proposal with Marija and he signs the contract. But sooner he finds that Vukmir and his crew are involved in sick snuff films of pedophilia, necrophilia and torture and there is no way back to him and maybe it is too late to protect his family. 

The film is well-made and competently acted and the Serbian porno starlets/actresses are truly hot. There are some truly revolting scenes in "A Serbian Film" including rough anal sex/decapitation, infant rape and paedophilia, various beatings and bloody violence. The action is fast, the cinematography is beautiful and the script is filled with despair and resignation. Serbia is shown as a truly rotten and hellish place to live just like in the other controversial Serbian film "The Life and Death of a Porn Gang". Be prepared. Be very prepared. "A Serbian Film" will make you wanna get up and vomit!
A Serbian Film (2010)
or
20 Apr 01:07

Recetas con nombre propio. El origen de algunos de los platos más famosos

by Liliana Fuchs

Sacher

Me apasiona la cultura en todas sus facetas y siempre me ha interesado la historia. Como he afirmado muchas veces, la gastronomía es una parte imprescindible de la cultura de la humanidad, que además guarda muchas curiosidades. ¿Os habéis preguntado alguna vez por qué uno u otro plato se llaman de una determinada manera? Os invito a repasar algunos de los más conocidos que fueron bautizados con nombre propio.

El nombre de muchas preparaciones normalmente está relacionado con el propio origen de la receta. En ocasiones es difícil de precisar porque se remonta a muchos años atrás o es producto de múltiples adaptaciones y transformaciones a lo largo de las décadas. Pero si nos paramos a pensar, encontramos muchos platos hoy conocidos en todo el mundo que poseen un nombre relacionado con una determinada personalidad histórica.

Comidas muy populares con nombre propio

Sandwich

Quizá uno de los nombres más conocidos es el del sándwich, de cuyo nacimiento ya se habló por aquí hace un tiempo. El popular emparedado se lo debemos a Sir John Montagnu IV, ilustre conde de Sandwich, quien tuvo la ocurrencia de servir el jamón con queso entre rebanadas de pan para no mancharse las manos. Una idea tan simple como acertada, de la que incluso dejó constancia en su testamento como legado a su tierra.

Otro básico de la comida popular es la pizza, de la que existen cientos de nombres para cada receta. Pero si hay una receta conocida por todos es sin duda la pizza Margarita. La leyenda cuenta que debe su nombre a la reina italiana Margarita de Saboya, quien estando en Nápoles a finales del siglo XIX supuestamente pidió al maestro pizzero más célebre, Raffaele Esposito, que le preparara tres recetas distintas.

Se cuenta que la reina quedó entusiasmada con la más sencilla, de tomate, mozzarella y albahaca, por lo que Esposito la bautizó en su honor, consiguiendo además el sello real para su local. Sin embargo, los historiadores afirman que la bonita historia no es más que una fábula, debidamente adornada por los posteriores dueños de la pizzería, que todavía sigue funcionando en la ciudad italiana.

Cesar

La ensalada César se ha convertido en un plato de lo más habitual en cartas de restaurantes y cafeterías de todo el mundo, casi sustituyendo a nuestra típica ensalada mixta. Ha llegado a nosotros a través de la comida americana, normalmente acompañando a hamburguesas, costillas y platos similares. Su nombre no tiene nada que ver con el célebre romano aunque sí está ligado a Italia, pues se debe a dos hermanos de origen italiano.

Aunque tampoco se sabe a ciencia cierta quién fue su creador, esta ensalada nació en los años 20 del siglo XX, en el restaurante de los hermanos Cardini, Cesar's Place en Tijuana, México. La versión más aceptada sitúa a Alex Cardini como el inventor de la ensalada que bautizaría con el nombre su hermano, César, propietario del local. La ensalada pronto adquirió gran fama gracias sobre todo a su salsa especial. En 1948, César Cardini patentó la receta del aliño, registrándola con su nombre.

Alfredo2

Otra salsa también muy conocida es la llamada Alfredo, originalmente empleada en una receta de fettuccine. El nombre proviene de su creador, Alfredo Di Lelio, propietario y cocinero del restaurante Alfredo en Roma a comienzos del siglo pasado. El chef ideó en realidad una variante de la salsa al burro, y se dice que los actores Mary Pickford y Douglas Fairbanks quedaron prendados de ella cuando la probaron en su luna de miel. Hoy la salsa, a base de mantequilla y queso, es muy conocida sobre todo en EEUU con todo tipo de pasta.

Famosas recetas de carne

Carpaccio

De nuevo vamos a Italia con otro plato extendido por todo el mundo, el carpaccio. La primera mención a esta especialidad con dicho nombre se sitúa en 1950 en Venecia. La condesa Amalia Nani Mocenigo acudió a comer al restaurante de Giuseppe Cipriani, al que explicó que su médico le había prescrito comer carne cruda. El cocinero preparó un plato de carne de lonchas muy finas de ternera cruda que encantó a la dama. Bautizó a su creación en honor del pintor Vittore Carpaccio, de quien acababa de ver una exposición, por la impresión que le causó el uso del color rojo en sus lienzos.

Wellington

El solomillo o buey Wellington también se ha hecho muy popular en los últimos años. Esta receta británica de carne de ternera envuelta en hojaldre, normalmente cubierta con una capa de paté, tiene un origen incierto. Aunque se suele relacionar con Arthur Wellesley, primer duque de Wellington, no hay fuentes que lo confirmen. Lo más probable es que fuera el nombre patriótico con el que se bautizó a un plato servido durante una recepción civil en Wellington, Nueva Zelanda.

El solomillo Stroganoff o Strogonoff es otro de esos platos muy populares pero del que nos podemos encontrar infinitas variantes por todo el mundo. Su origen se sitúa, asociado al conde y militar ruso Pável Aleksándrovich Stróganov, y así aparece la receta en el libro de cocina de Elena Molokhovets de 1861. Sin embargo, lo más probable es que fuera sencillamente una variante de recetas tradicionales preexistentes. Los movimientos de población del siglo XX, sobre todo a raíz de la Segunda Guerra Mundial extendieron y popularizaron este plato por todo el mundo, aunque con recetas muy distintas según el país.

La hora de postre

Pavlova

La pavlova, postre elaborado a base de merengue que se combina con nata o crema y frutas, tiene nombre ruso pero su nacimiento nos lleva hasta las Antípodas. Aunque todavía hoy hay disputas entre Australia y Nueva Zelanda sobre su origen, las fuentes apuntan a que es una receta creada en Wellington, capital neozelandesa. Cuando la bailarina rusa Anna Pavlova visitó el lejano país durante su gira mundial en 1926, el chef del hotel donde se alojaba ideó y bautizó en su honor este dulce y delicado postre.

Frangipane

El frangipane es un delicioso relleno empleado en la repostería elaborado a base de una crema de almendras y de crema pastelera. Es una receta francesa, pero para aclarar el origen de su nombre debemos volver la vista a Italia. El término proviene de la familia medieval italiana Frangipani, célebres por un perfume que empleaban para aromatizar sus guantes. Su popularidad hizo que se empleara la palabra frangipane para referirse a productos con un olor característico.

Sacher2

La tarta Sacher es una de las más conocidas en todo el mundo, aunque su receta exacta se mantiene en secreto. Esta tentación de chocolate nació en Austria en 1832, de la mano del aprendiz de repostero Franz Sacher. El joven deleitó a los invitados del príncipe Metternich, y guardó su receta hasta que pudo abrir su propia pastelería en Viena. Su Sachertorte adquirió enorme fama, siendo su hijo quien continuó el legado familiar fundando el Hotel Sacher en 1876, donde a día de hoy se siguen elaborando cientos de tartas cada año.

Tatin

Otra célebre es la llamada tarta tatín, que hace referencia a la forma en la que se hornea, con la parte superior hacia abajo, a la que se da la vuelta una vez lista. Este postre francés también se originó en las cocinas de un hotel, aunque por accidente. El nombre proviene del Hotel Tatin, regentado por las hermanas Tatin. Aunque el origen concreto de la tarta no está del todo claro, se cree que por un descuido cocinaron más de la cuenta unas manzanas, y para no tener que desperdiciarlas colocaron por encima una capa de masa, a la que dieron la vuelta a la hora de servirla. El resultado gustó tanto que la incorporaron a su recetario.

Estos son sólo algunos ejemplos de la gran cantidad de recetas que podemos encontrar con un nombre propio. Muchos de estos platos están hoy tan asentados en nuestra cultura que no nos detenemos a plantearnos cuál fue su origen o por qué se conocen con tal nombre. Aunque no siempre podemos distinguir dónde acaba la realidad y dónde empieza la leyenda, me gusta conocer las historias que esconden las recetas con las que disfrutamos en la mesa.

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La noticia Recetas con nombre propio. El origen de algunos de los platos más famosos fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Liliana Fuchs .








20 Apr 00:56

The B-Music Of Jean Rollin 1968–1979 (2012)

by Ankh
The very controversial legacy of French filmmaker Jean Rollin is the subject of one of the latest compilations on the B-Music and Finders Keepers imprints with the release of The B-Music of Jean Rollin. As a specialist of the fantastique genre (science fiction, horror and fantasy), Jean Rollin’s controversial and influential low budget works have stood the test of time and are important examples into the flourishing history of underground cinema. B-Music and Finders Keepers have entered the deep soundtrack vaults to Jean Rollin’s best films between the late 60’s and late 70’s for a thirty-one track comprehensive collection on the music that was so vital in making Jean Rollin’s music stand out the way it did. Jean Rollin’s films were given some of the most diverse music to accompany, hitting on jazz, folk, psychedelia, soundscape, funk, pop, the Middle East, experimentalism, it all had a place in Rollin’s films.

The collection The B-Music of Jean Rollin covers a variety of soundtrack pieces of film that spans one of the most startling times for underground cinema. All of the music is sequenced to create an album within itself. Starting with Rollin’s debut Le Viol du Vampire, there is four tracks from this 1968 film feature spread across the disc. It couldn’t have been more controversial and is the best opener for this compilation with the very short piece ‘Blind Songbird’. I can’t help but hear the unmistakable guitar riff that sounds like Pink Floyd’s Overstellar Interdrive in the Acanthus piece ‘Le Frisson Des Vampires’.

Almost all of the tracks have the voice over and special effect inclusions left intact, reflecting the horror eroticism and mysticism that dwells in the movies they accompany. Jean Rollin was just as surreal as he was anything else and that aspect of the films intentions comes out in the music the most.  The composers music selected stretches every corner of the globe, even having a track dedicated entirely to percussion. Spaghetti western battles, occult ceremonies, sci-fi based UFO encounters, slaughterhouses and zombie apocalypses are just a few of the things that come to mind when I listen to all of the deviated from the norm and exotic music that comprises The B-Music of Jean Rollin.

Collecting material from 1969’s La Vampire Nue, 1970’s Le Frisson des Vampires, 1971’s Requiem pour un Vampire, 1973’s Jeunes filles impudiques and 1979’s Fascination, The B-Music of Jean Rollin is one of the best compilation soundtracks I have ever heard and is another crowning achievement in the B-Music and Finders Keepers legacy.  The cover of The B-Music of Jean Rollin comes from the Jean Rollin poster print for his 1979 film Fascination. ---- Erik Otis
20 Apr 00:56

VA - Tropicalia Ou Panis Et Circensis (1968)

by zero
This is the compilation that helped to define the sound of Tropicalia, whose artists made huge and influential strides in creating exotic pop that was as influenced by psychedelia as it was by samba, bossa nova, and more traditional South American genres.

"Tropicália" not only includes tracks from the label's most important acts (Gilberto Gil, Os Mutantes, Caetano Veloso, Gal Costa), but presents a large number of collaborations between these artists, many of which are simply amazing.

Given the fact that many of the original Tropicalia releases have not been reissued or are not widely available, the compilation stands as a near-definitive package for the sound, and a great opportunity for anyone unfamiliar with the artists to experience an amazing and hugely important genre.

The title of this record translates to “bread and circuses,” a phrase denoting cheap political handouts used to gather support. If you have any interest in the Tropicália movement, which was more recently popularized in the states by artists like Beck and David Byrne, "Panis Et Circenses" is the place to start. It’s the original and essential Tropicália comp. One that changed the world.

VA - Tropicalia Ou Panis Et Circensis
(192 kbps, front & back cover included)
19 Apr 23:03

The War Nerd: The Art of Turf War

by Gary Brecher

aljaz

There’s a war on now in South African cities, but no one’s calling it what it is. South Africans, mostly Zulu, are attacking shops run by foreigners, driving the aliens (mostly Zimbabwean, Somali, Nigerian, Pakistani, or Bangladeshi) out of their neighborhoods.

You can call these “riots” if it makes them seem smaller and safer, but the truth is, this is war. This is what war looks like, most of the time.

Like most wars, this one is undeclared, chronic, unresolvable, and grounded in ethnic hatred. It’s been going on for a long time. How long? Well, where do you want to start? Most of the rioters are Zulu; the Zulu were well on their way to becoming the dominant military power in all of South Africa when they met another, even grimmer power, the British Empire. That broke their power, but not their sense of being the rightful owners of a substantial chunk of the Southeastern corner of the continent. Now the Zulu have to figure out what they’re doing in a multi-ethnic, impoverished South Africa, and like most ethnic groups, they’ve chosen to focus on the most visible and vulnerable group around, the alien-looking and -sounding small businesspeople in their neighborhoods. Jews in Eastern Europe, South Asians in Uganda, Igbo in Northern Nigeria, or Chinese in just about all of SE Asia (here, here, here).

In fact, during our three months in East Timor, there were trucks going around with loudspeakers blasting “Chinese get out now!” And rumor had it that the police had been told to do a very tight check on the visas on anyone who looked Chinese. When you’ve been in Timor a while, “Chinese” means someone taller and paler, better dressed and not as hard as the Timorese norm. You start to realize how fluid all these racial/ethnic differences are. I never thought of Chinese as tall in California but in East Timor that’s what you look for, tall and pale.

It’s a very typical pattern—standard human behavior, I’m sorry to say—with the bigger but less financially savvy ethnic group asserting its power through pogrom against the smaller, wealthier aliens.

Pogrom, like it or not (and what’s to like, really?) is one of the most common faces of war. War isn’t usually anything like a fair fight. Why should it be? Would you lead your favorite brother into a “fair fight” with people who have cannon and rifles? That’s basically insane, especially when there are much easier, safer ways to make war.

One of the weirdest things about war buffs is that they read every book they can find about Gettysburg, Waterloo, and Stalingrad while ignoring all the real wars happening now. There’s this nostalgia for battles between large groups of men in uniform, under a straightforward chain of command, meeting to blow each other to pieces.

That’s one of the faces of war, but not the most important one. Most wars, over the long span of human history, are turf wars by smaller, informal groups. These are wars without big battles, for the simple reason that big battles get a lot of your people killed. You have to be in a pretty insanely enthusiastic mood to do Pickett’s Charge. It makes a lot more sense to do what South Africans are doing now, if your goal is to drive the enemy (whoever strikes you as being the enemy) out of your district.

You know how many people have died in the attacks on foreigners in South Africa, so far? Six. Six KIA. Compare that to one day at Gettysburg, Waterloo, or Stalingrad, and you see the effectiveness of this kind of low-level war. It may not be pretty, terrorizing small businesses, but then war isn’t a very pretty business in general. The only people who think it is are the ones who spend their lives gaming Gettysburg and Waterloo, and the only reason they think that is that they’ve never experienced post-amputation in a field hospital in the hot American summer, after a Minie ball shattered your ankle. That isn’t pretty at all, from what I’ve read. And there were more than 50,000 men who went through something like that in three days at Gettysburg.

Compare that to what the Zulu are doing in South Africa, and you develop a kind of…well, maybe not “respect,” but let’s say, “appreciation” of low-level urban warfare using exemplary terror instead of mass casualties.

Violence like what’s happening in South African cities now is a good illustration of what the fat guy said in “Apocalypse Now”: “Terror is your friend.” In fact, you could argue, if you were being cynical, that terror is kinder than conventional war in some ways. To drive the Army of Northern Virginia out of one corner of Pennsylvania, more than 50,000 men had to die; to drive thousands of immigrant shopkeepers out of Durban and Johannesburg, so far only six have died.

We’re talking about exemplary terror, where one death resonates so widely that it has more effect than thousands of battle casualties in conventional war. There’s always been a tradition of this kind of killing (it’s one of the reasons that tribes and armies are so inventive about all the ways you can make prisoners die slowly and agonizingly), but as more and more people get jammed into the cellphone world, it becomes more and more effective, and the set-piece battle where you count casualties by the thousand starts to seem more and more like a cruel waste of time.

Text messages have been very effective in driving out foreign businesspeople in South Africa. Armies talk a lot about “force multipliers,” but it’s hard to imagine anything more effective than a single text message, a few million electrons, forcing thousands of people to flee. And that’s what’s just happened in South Africa:

Late on Thursday a widely disseminated text message claimed that “a train of Zulus” had departed for Johannesburg.

‘These men are armed and they are going to be killing any foreigner they meet tomorrow,’ the text message said.

The source of these messages remains unclear, but their proliferation has sowed panic and confusion among migrant communities.

While these rumours have so far, proven to be false, its effects have already been felt.

Foreign owned stores around Johannesburg have been closed for at least two days already.

‘The unfounded rumours have caused more damage to our members than anything else,’ [a representative of the foreign businesspeople] said.

And c’mon here, this isn’t so new to Americans. You, or if not you then your parents, went through “the riots.” Watts, Detroit, DC, Baltimore, Chicago . . . the list goes on. Those riots are usually blamed for accelerating neighborhood segregation and white flight from the cities, but in most ethnic war, getting the enemy tribe out of your turf is the point, not an unwanted side effect. It was definitely, explicitly, the point of the previous generation of race riots in the US. These were white riots (Yeah, the fucking stupid Clash, don’t even get me started on those waterheads…)—real white riots, attacking any dark face they met, killing black and brown people in the nastiest ways they could.

So it’s not a matter of blame, if your goal is to get the foreign shopkeepers out and you succeed in driving them out. That’s, uh, success. It may be a short-sighted or immoral success, but we’re talking war here, and morality doesn’t do well in that habitat.

This kind of low-level urban war usually works. It worked to maintain and increase ethnic segregation in both rounds of white vs. black riots in the US, and worked far more effectively against the Chinese on the West Coast of the US in the late 19th and early 20th century. The anti-Chinese fever that hit West-Coast whites in the late 19th century resulted in the Chinese Exclusion Act, specifically barring Chinese immigrants to the US.

So, with enough momentum, the low-level urban killings happening now in South Africa can lead to permanent, official segregation designed to keep out the people you fear. Most of the time, these people belong to a group with more experience in small business, or willing to work for lower wages. It’s always about money, but that doesn’t mean that the ethnic dimension is an illusion, as hard-core Leftists always insist, because (in case you haven’t noticed), money isn’t distributed evenly, and ethnicity is one of the ways it gets un-evened up. I’m speaking a dominant language here, a conquest language, which makes it more likely I’m rich. Alas, in my case . . . well, long story, but still, most of the time, the generalization holds.

What’s confusing for a lot of Americans is that unlike our seemingly simple notion of “race” as a matter of skin color, the South African riots aren’t about black vs. white. Most of the small shopkeepers being terrorized into fleeing are black Africans, and the rest are brown immigrants from South Asia. The difference isn’t white/black, but then that’s a specifically American way of seeing “race,” and a very rare one in world history. Most of the “race” disputes in history have been about which language you speak, which god you grovel to, and how you make a living rather than what shade you are.

The immigrants are competing at the lower, and lower-middle, end of the economic spectrum. There may be something like three million Zimbabweans in South Africa a very big minority when you consider the total population is about 52 million.

Most of these Zimbabwean immigrants are just trying for day-labor jobs (skilled Zimbabweans tend to go to richer countries like the UK rather than South Africa). But that’s the kind of immigration that often makes people angriest, because it hits at the lowest-paid workers, the ones who are just getting by even before they’re swamped by desperate immigrants.

South Africa is desperate already, with 25% unemployment. If you’ve never had a decent job and you see some infidel foreigner with the wrong kind of face taking the job you need, you look for a rock to throw. That’s one of the reasons the Irish and the Chinese were hated so much in the 19th c. US — they undercut wages for unskilled labor, not because they wanted to hurt the labor movement but because they were even more desperate than the native US labor force. It’s always a matter of desperate vs. even-more desperate in a pogrom.

Then there are the Somalis, who are the focus for a lot of the hatred at the moment. The Somalis look different, have a different religion, and keep to themselves. They’re seen as snooty, grasping infidels—again, the Jews in Eastern Europe are a pretty good model for this sort of hate—and the fact that they’re willing to open up shops in the most dangerous townships makes them easy targets. Easy and very visible, because a shopkeeper in a poor neighborhood is a big, big deal. He decides if you get credit, and if he refuses, for what may be good business reasons, it’s going to get around, it’s going to make people angry, and the next time you hear breaking glass and see people running in the street, you’re going to head for his shop first.

Nobody here has a lot of choice. The Somalis are fleeing the longest, ugliest war on the continent, trying to keep their families and traditions together in a totally alien landscape. In California when I was growing up, it was the Palestinians who usually started little corner stores in the scariest neighborhoods, and you don’t have to be a history major to know what blew them out of their homeland and sent them whirling around the world trying to survive. It’s always people fleeing a bad place who end up running these little township businesses. You don’t start a business in a ghetto because you’re in a mood to make poor people feel bad; even Spike Lee, not one of the brighter bulbs in the marquee, got that much in the famous Korean-shopkeeper scene from Do the Right Thing.

Of course Spike had to do the happy ending, where the mob gets it and leaves the Korean alone. Doesn’t happen that way very often, in South Africa now, or Seattle in 1886, or Tulsa in 1921.

The effect of this low-level pogrom-war will be bad for just about everyone. Zimbabwean, Somali, and Pakistani shopkeepers who’ve borrowed money from the whole family to start a little business in one of the townships will lose it all. The family will be set back for decades, and the memory of “that shop we had in Durban” will be a family horror story, told to kids and grandkids for generations. The people who drove the foreign shopkeepers out of their districts will have to walk further for basic necessities and pay more, just for the pleasure of enriching somebody who looks and talks more like them. Of course, he’s no more likely to extend them the credit they need.

So it seems like nobody wins, but that’s only when you look at this at street level. Go higher, and there are plenty of winners, starting with a man named Goodwill Zwelithini, King of the Zulus.

A few weeks ago, Zwelithini said that foreigners should “go back to their own countries” because they were taking jobs from South Africans. That’s when the latest round of ethnic riots started, and of course they started in a Zulu-majority city, Durban.

Now why would he say a thing like that? Well, consider his position. What does it mean to be “King of the Zulus” in a multi-ethnic nation like South Africa? The dominant party, the ANC, has always been dominated by the Zulus’ rivals, the Xhosa. That’s why the ANC is desperate to keep Jacob Zuma, a Zulu, as its official leader despite all his embarrassing gropes and gaffes. It helps to keep the Zulu from open rebellion.

So being the Zulu King means . . . as much as you can make it mean. It’s a tricky position, hereditary ethnic ruler in a multi-ethnic nation-state. It always comes down to Stalin’s question, “How many divisions does the Pope have?” Except that we’re not talking in Gettysburg or Stalingrad terms here, so we’re not talking about formally organized army divisions. The question here is more like, “How much chaos can Goodwill Zwelithini cause?” Zwelithini’s actual power, in the current South African polity, is pretty much determined by the answer to that question.

So in Zwelithini’s terms, the riots have gone very well. He’s reminded the whole country that the Zulu are a power, and more importantly that he decides when that power is unleashed. That’s very handy for an ambitious man. It’s not as easy to see how his followers, the ones running the streets and trashing the foreigners’ shops, can benefit. They’re more like the human norm, which isn’t so much “turtles all the way down” as suckers. Mean, dumb suckers, all the way down.

[Image credit: Al Jazeera]

Gary Brecher

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Gary Brecher is the War Nerd.
19 Apr 21:23

Medieval Microstates

by Medievalists.net

Did tiny kingdoms and states exist in the Middle Ages? Here is our list of ten European microstates the were created, sometimes by accident, including a few that remain in existence to this day!

The post Medieval Microstates appeared first on Medievalists.net.

18 Apr 23:30

I can testify that this applies to art history seminars as well as TV.

by the phlegmatic king
The Four Worst Types of TV Critics In all four cases—the Theorists, the Activists, the Purists, and the Partisans—we're treating the inherently subjective fields of art and art criticism as things we can be objectively right about. We're taking work that's complex and capable of conveying multiple contradictory meanings and reducing it to a simple either/or, yes/no proposition. In other words, we're fucking up.
18 Apr 23:14

¿Lo de “Yo follé contigo” es una página que pretende ensalzar la liberación sexual y mostrar el lado...

¿Lo de “Yo follé contigo” es una página que pretende ensalzar la liberación sexual y mostrar el lado divertido de la promiscuidad o todo lo contrario? No acaba de quedarme muy claro. Por qué todas las historias parecen testimonios de supervivientes de alguna extraña guerra.




«¡Venid al futuro prometido! ¡Tenemos a todas mis amigas casi vomitando de asco y resaca en baños de desconocidos que se han quedado dormidos bastante tiempo antes de rozar siquiera su clítoris! Somos tan libres que ni siquiera recordamos cómo era hablar normal».

18 Apr 23:12

Las cuarenta mujeres más guapas de la historia de la pintura

by Cristian Campos

25. Dánae (Gustav Klimt, 1907)

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Dánae es un personaje de la mitología griega, símbolo del amor divino. Dánae ha sido representada decenas de veces por artistas de todas las épocas y estilos. Entre ellos Rembrandt, Tiziano y Chantron. Pero mi preferida es la Dánae de Gustav Klimt.

Dice el mito que tras ser encerrada por su padre en una torre de bronce, Dánae fue visitada por Zeus. En el cuadro de Klimt, Zeus es el chorro dorado que fluye entre sus piernas. La cara de Dánae y el gesto de su mano derecha parecen indicar que agradece, con entusiasmo, la visita.

El fuerte de Klimt no era desde luego la sutileza.

24. La bella Betty (Albert Lynch, fecha desconocida)

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Albert Lynch, pintor de origen peruano afincado en Francia desde los veintisiete años, es una figura de segunda fila (y soy generoso) de la historia del arte de principios del siglo XX. Lynch fue un artista arquetípico de la Belle Époque y no existen razones de peso para dedicarle poco más que una nota a pie de página en los libros dedicados al modernismo. Pero la tal Betty se marca un aire a la Ygritte de Juego de tronos y eso es más que suficiente para incluirla en esta lista.

[Yo diría que Betty es la misma modelo que aparece en otros de los relamidos cuadros de Lynch, pero la información sobre él escasea y sobre sus modelos ya ni les cuento. Así que piensen lo que quieran].

23. Autorretrato (Leonora Carrington, 1937-38)

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El surrealismo me repele y solo lo soporto en pequeñas dosis y en el contexto de una narrativa sólidamente asentada en la realidad. Ya saben: como una minúscula pirámide de sal Maldon sobre un solomillo de proporciones generosas. Pero este autorretrato de la pintora mejicana de origen británico Leonora Carrington me obsesiona.

Ella, por cierto, era una mujer de una extraña belleza. Un gusto adquirido, si lo prefieren. Aún ando decidiendo, como me ocurre con el surrealismo, si la belleza carringtoniana me atrae o me desagrada.

22. Brujas yendo al Sabbath (Luis Ricardo Falero, 1878)

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Una lista de bellezas femeninas sin brujas ni es lista ni es nada. Además, algún pintor español había que meter. Ha costado lo suyo: el hedonismo bien entendido (el botellón y la jarana son otra cosa) no forma parte precisamente del recio carácter español. Por desgracia para nuestras mujeres, que se han visto obligadas a casarse e incluso a procrear con una raza de cabreros, horteras y pitofloros a los que todo aquello ligeramente más sofisticado que un cencerro les suena a sospechoso amaneramiento. Que un español se pone cosmopolita y se mete en un restaurante de cocina molecular a comer espuma de humo de éter al vacío de ausencia, señores. ¡Y luego le escribe una glosa! A fin de cuentas, el tenebrismo no lo inventamos nosotros por casualidad (con el permiso de Caravaggio). De la quema se salva Zurbarán y poca cosa más.

Por otro lado, buscar una sola belleza en una tradición pictórica abarrotada de reinas e infantas es, bueno… un martirio que no se paga con dinero. Digamos tan solo que la endogamia ha hecho estragos por estos lares.

21. Oh, Jeff… I Love You, Too… But… (Roy Lichtenstein, 1964)

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Roy Lichtenstein era un jeta. Todas sus obras son copias de viñetas dibujadas por artistas del cómic como Gil Kane, Joe Kubert o Jack Kirby. Ninguno de los dibujantes a los que Lichtenstein copió recibió ni un solo dólar de las decenas de millones que ganó con sus obras. En los años sesenta no existía internet y la mayoría de los que contemplaban sus cuadros desconocía que las imágenes originales habían sido dibujadas por otros artistas a los que Lichtenstein, sistemáticamente, olvidaba acreditar. Se han escrito decenas de ensayos y de artículos para justificar el expolio de Lichtenstein, pero son solo cháchara barata, y generalmente muy mal escrita, de licenciado en Bellas Artes. Pero no estamos hablando de honradez sino de belleza. Así que ahí lo tienen: la rubia americana arquetípica en todo su esplendor.

El autor de la imagen original copiada por Lichtenstein es Tony Abruzzo.

20. La joven de la perla/Muchacha con turbante (Johannes Vermeer, 1665)

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La joven de la perla es un tronie, un tipo de retrato típico del barroco holandés protagonizado casi siempre por el busto de personajes con expresiones faciales exageradas o vestimentas peculiares. Los tronie eran, más que una pintura al uso, un ejercicio de virtuosismo con el que los artistas demostraban a los clientes su habilidad con los pinceles.

La joven de la perla no es una mujer especialmente guapa, y menos desde que resulta imposible ver el cuadro sin que te venga a la cabeza de inmediato la choni de Scarlett Johansson. Pero si esta es una lista de bellezas pictóricas emblemáticas, es justo que figure en ella. Gustos personales aparte.

19. Wendy (Anthony Devas, 1950)

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Entre los años 1950 y 1957, la empresa británica de chocolatinas y golosinas Rowntree (absorbida por Nestlé en 1988) compró veinte retratos de mujeres jóvenes pintados por artistas como Anthony Devas, Norman Hepple o Henry Marvell Carr. Las pinturas fueron utilizadas para ilustrar anuncios de la marca de chocolatinas Aero (y de ahí que las veinte modelos fueran rebautizadas como las Aero Girls). Wendy era una de las veinte.

18. Nighthawks (Edward Hopper, 1942)

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Las especulaciones sobre el simbolismo oculto del cuadro más famoso de Hopper abundan. Hopper solía negarlas todas y a lo máximo que llegaba era a conceder que «quizá», solo «quizá», había retratado «inconscientemente» la soledad de la vida urbana. Así que mejor nos olvidamos de las teorías que dicen que la mujer es una prostituta o que el bar no tiene puerta de salida. Lo que sí es seguro es que la modelo para la mujer de la blusa roja fue la propia esposa del artista, Josephine Hopper. Cualquier parecido de la mujer del cuadro con la Josephine real es pura coincidencia, pero a fin de cuentas la belleza está en el ojo del que mira.

17. La convaleciente (Gwen John, 1923-24)

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Gwen John fue una pintora galesa eclipsada por la popularidad de su hermano Augustus John, también pintor. De hecho, se suele hablar más de Gwen John como la obsesiva amante de Rodin (y modelo de algunas de sus más famosas esculturas) que como pintora con todas las de la ley.

De La convaleciente, uno de sus cuadros más conocidos, existen diez versiones, todas ellas ligeramente diferentes. Mi preferida es esta. Me gustan la taza rosa, la silla de mimbre y el vestido azul de la guapísima protagonista del cuadro. Dan ganas de prepararle una taza de caldo de pollo para que se recupere pronto.

16. Lady Maria Conyngham (Sir Thomas Lawrence, 1824)

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Lady Maria era la hija del marqués de Conyngham y de Elizabeth Conyngham, que a su vez era una de las amantes del muy extravagante rey británico Jorge IV. Entre 1823 y 1826, Elizabeth y sus tres hijos posaron para Sir Thomas Lawrence, el retratista oficial de la aristocracia de la época. Lady Maria era la preferida de Jorge IV, y de ahí que su retrato fuera colgado en las paredes del dormitorio del rey en el palacio de St. James.

De Elizabeth se dice que era una mujer vulgar y excesivamente voluptuosa. Su hija Maria no heredó, por suerte para ella, su chabacanería.

15. Muchacha dormida (Balthus, 1943)

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De Balthus me gusta su antimodernidad, aunque como a todo hijo de vecino me incomoda su fijación con las niñas. Fijación teóricamente platónica, aunque vayan ustedes a saber, que yo sigo viendo diferencias evidentes entre el punto de vista de las fotografías de Sally Mann, que a fin de cuentas está retratando a sus hijos, de la mucho más dudosa obsesión de Balthus. Por algo se dice en las novelas de Thomas Harris que Hannibal Lecter es primo lejano de Balthus.

Así que puestos a escoger una de sus obras, me quedo con esta Muchacha dormida, que no es una niña sino una mujer joven que duerme (o que finge dormir) en una postura calculadamente ambigua.

Y vamos a dejarlo aquí que Balthus es un puto campo de minas y el voyeurismo tampoco es mi perversión favorita.

14. Almuerzo de remeros (Pierre-Auguste Renoir, 1881)

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Dice Jean Renoir en su libro Pierre-Auguste Renoir, mon père que su padre ya pintaba una y otra vez el retrato de Aline Charigot, su futura esposa, treinta años antes de conocerla. En Almuerzo de remeros, Aline es la figura sentada de la izquierda, la que sujeta a un pequeño Yorkshire terrier.

Y añade Renoir hijo: «La figura de Venus del jarrón que desapareció de mi casa durante la ocupación nazi es una materialización de mi madre diez años antes de que ella naciera. Y el perfil de María Antonieta, que mi padre pintó tantas veces en su taller de la fábrica de porcelana, ¡tenía una nariz pequeña! (…) Nadie sabe si él escogía deliberadamente a sus modelos o si era su imaginación la que guiaba su mano».

La predestinación romántica: qué interesante fantasía.

13. Las cuatro estaciones (Alfons Mucha, 1900)

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Las cuatro estaciones de Mucha tuvieron tanto éxito en 1896 (fueron creadas para ser utilizadas como paneles decorativos) que Ferdinand Champenois, el impresor de Mucha, le encargó dos versiones más sobre el mismo tema. El artista checo realizó la segunda versión en 1897 y la tercera, mucho más contenida y en la que las cuatro mujeres aparecen con el pelo recogido, en 1900. Mi favorita es esta última, quizá porque es la menos facilona de todas.

12. Marguerite Kelsey (Meredith Frampton, 1928)

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Tras la I Guerra Mundial, un pequeño sector del mundo del arte europeo dijo «basta de tanta gilipollez», repudió las vanguardias y abogó por una vuelta al realismo y el clasicismo. El nombre del movimiento lo dice todo: Return to order (retorno al orden). El pintor Meredith Frampton fue uno de sus principales abanderados en Inglaterra.

La Marguerite Kelsey del cuadro es una modelo profesional de la época conocida por su capacidad para mantener la misma pose durante largos periodos de tiempo. Me gusta la elegancia artificiosa de su postura, su rigidez, su solemnidad, sus zapatos rojos (escogidos por el mismo Frampton) y su corte de pelo estilo garçon, popularizado en la década de los veinte por Coco Chanel.

11. Los felices azares del columpio (Jean-Honoré Fragonard, 1767)

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Los felices azares del columpio es la pintura más conocida, y también la más representativa, del estilo rococó. En un primer momento, el cuadro fue encargado por un barón de la corte francesa al pintor Gabriel François Doyen. Doyen rechazó el pedido al considerarlo demasiado desvergonzado incluso en el contexto de la frivolidad habitual de la época. La pintura debía representar a una mujer joven (probablemente la amante del barón) que se columpia empujada por un anciano (probablemente su marido) mientras permite que un joven (el barón) mire bajo su falda.

El columpio rebosa picardía: el hecho de que el anciano permanezca en la sombra, el zapato que la joven lanza en dirección a la estatua de Cupido de la izquierda del cuadro o su sombrero de pastorcilla (en el siglo XVIII las pastoras eran consideradas un símbolo de inocencia y virtud).

Pero sobre todo me gusta la irónica metáfora del cuadro: ese columpio que lleva a la mujer desde su decrépito marido hasta su amante para devolverla de nuevo al anciano, que la vuelve a empujar hacia el joven una y otra vez.

10. Las mujeres de Anfisa (Sir Lawrence Alma-Tadema, 1887)

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Lawrence Alma-Tadema fue un tipo peculiar, capaz de pintar con el más exquisito detalle las más suntuosas escenas ambientadas en la Roma y la Grecia antiguas, de retozar como gorrino en charca en bacanales muy similares a aquellas que dibujaba en sus cuadros, y de dejar de pintar temporalmente en 1883 porque su obsesión por la decoración de su nueva vivienda no le dejaba tiempo para nada más. Alma-Tadema ganó más dinero con sus cuadros del que se puede gastar en toda una vida y recibió a cambio el desprecio de buena parte de la crítica. Y es que los tiempos estaban maduros para que las vanguardias embistieran con sus cuernos de roña y feísmo todo atisbo de belleza que encontraran en su camino.

Y sí: quizá Alma-Tadema fuera un poco excesivo y si me aprietan incluso un poco fallero, pero al menos era un bon vivant y no tenía un palo de escoba metido en el culo como buena parte de los soplapollas de los vanguardistas.

La modelo para buena parte de las figuras de Las mujeres de Anfisa fue Laura Theresa Epps, a la que conoció cuando ella tenía diecisiete años y él treinta y cuatro, y con la que se casó dos años después, tras superar la resistencia de su futuro suegro.

9. Head of a Girl (John William Godward, 1896)

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Godward fue si no el último sí el penúltimo de los grandes pintores clásicos antes de la llegada de las vanguardias. Se dice que la nota de su suicidio, a los sesenta y un años de edad, rezaba «el mundo no es lo suficientemente grande para mí y para Picasso». Probablemente la anécdota sea falsa, pero describe a la perfección la frustración a la que se enfrentó Godward durante toda su vida: ser uno de los mejores pintores de su generación… en un estilo que estaba a punto de morir. Cualquiera de sus cuadros podría estar en esta lista pero había que escoger uno y ha sido este.

8. Desenredo del cabello (Andrey Remnev, 1997)

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Todo un descubrimiento, el del pintor ruso Andrey Remnev. Por supuesto, el hombre no puede estar más demodé, pero deduzco que a él le importa un soberano rábano y que ya le pueden ir dando a la modernidad (y a Occidente: el tipo se resiste a irse de Rusia) mientras a él le queden iconos religiosos medievales en los que inspirarse.

7. Sol ardiente de junio (Frederic Leighton, 1895)

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La obra maestra de Frederic Leighton se encuentra en el Museo de Arte de Ponce, en Puerto Rico. Posiblemente fue allí donde Luis Miguel vio por primera vez el cuadro y decidió dedicarle una de sus canciones. A veces estas cosas pasan y no hay nada que se pueda hacer al respecto.

Se cree que la modelo del cuadro pudo ser la actriz Dorothy Dene o la también actriz Mary Lloyd. La primera fue la modelo de otras dos pinturas de Leighton (Crenaia, the Nymph of the Dargle y Cymon and Iphigenia). Aunque solo sea por descarte, yo voto por la segunda: la mujer del cuadro no se parece a Mary Lloyd pero mucho menos a Dene.

6. Hilas y las ninfas (John William Waterhouse, 1896)

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Se sabe muy poco de las modelos de John William Waterhouse, si es que las tuvo. Quizá su hermana Jessie fuera una de ellas. Otra hermana, Mary, presumía de que un retrato suyo fue utilizado por el artista para la realización de La dama de Shalott. Pero quién sabe. No existe tampoco la más mínima pista de que su mujer Esther posara jamás para él.

Lo que sí está claro es que Waterhouse solía pintar casi siempre a la misma mujer. Y si no era la misma, se le parecía bastante. Tanto, en realidad, que cualquier despistado podría reconocer de inmediato el modelo de belleza Waterhouse echándole un vistazo rápido a sus obras más conocidas. Y el ejemplo más claro de lo dicho son las siete (preciosas) ninfas de Hilas y las ninfas. Está claro que el pobre Hilas no tenía nada que hacer: el cuadro debería haberse titulado Date por follado, Hilas.

5. Godiva (John Collier, 1898)

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Creo que estoy abusando de los prerrafaelistas, pero en esta lista no podía faltar la Godiva de Collier. La Lady Godiva de la leyenda era la esposa de Leofric, señor de la ciudad de Coventry a principios del siglo XI. Godiva le pidió a su esposo que bajara los impuestos abusivos que les cobraba a sus vasallos, a lo que él accedió siempre y cuando ella aceptara pasearse desnuda por las calles de la ciudad. Leofric, obviamente, pensaba que su mujer no pasaría jamás por el aro. Pero Lady Godiva accedió y se paseó por la ciudad como Dios la trajo al mundo y a lomos de su caballo. En señal de respeto, todos los ciudadanos de Coventry cerraron puertas y ventanas (excepto uno, Peeping Tom, que la miró por la rendija de una puerta y quedó ciego por ello).

4. Retrato de Millicent, duquesa de Sutherland (John Singer Sargent, 1904)

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El cuadro más conocido y polémico de John Singer Sargent es Madame X, que el artista tuvo que retocar tras el escándalo provocado por su exhibición en el Salón de París de 1884 haciendo que uno de los tirantes del vestido pareciera un poco más «ajustado» que en su versión original (donde al parecer amenazaba con deslizarse peligrosamente por el hombro de la modelo).

Pero mi preferido es este retrato de la duquesa de Sutherland, a la que Sargent tampoco le escatimó escote aprovechando la bien ganada fama de «progresista» que ostentaba la dama. Reto a duelo a todo aquel que opine que esta no es una de las mujeres más elegantes de la pintura del siglo XX.

Aunque en realidad, muchos otros cuadros de John Singer Sargent podrían aparecer en esta lista. Entre ellos este.

3. Ofelia (John Everett Millais, 1851)

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La modelo de la Ofelia de John Everett Millais fue la poeta y artista Elizabeth Siddal, que por aquel entonces tenía diecinueve años y que posó también para muchos otros artistas de la época, entre ellos su marido Dante Gabriel Rossetti. Elizabeth parece mucho más guapa en una de las pocas fotografías que se conservan de ella que en las pinturas que la retratan.

Millais obligó a su modelo a posar durante horas en una bañera calentada con velas. Un día de invierno especialmente frío, las velas se apagaron. Pero Millais siguió pintando, ajeno al sufrimiento de Siddal. El resfriado que pilló la chica, apoteósico incluso en el contexto de una época en la que aún no se había descubierto el Frenadol, le costó a Millais una reclamación del padre de la muchacha, que finalmente se solventó con el pago de poco menos de cincuenta libras.

Elizabeth Siddal se suicidó con láudano en 1862, un año después de la muerte de su primer hijo durante el parto.

2. El nacimiento de Venus (Sandro Botticelli, 1484)

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Cuenta la leyenda que Simonetta Cattaneo, La bella Simonetta, fue la mayor belleza de su época y la musa por excelencia del Renacimiento italiano. Simonetta fue la modelo de la Venus de El nacimiento de Venus y de muchas otras obras de Botticelli, entre ellas la Primavera. Piero di Cosimo también la retrató, varios poetas de la época le dedicaron decenas de sus poemas, y se dice que no hubo aristócrata florentino que no se enamorara de ella. Entre ellos, Lorenzo y Giuliano de Médici. Si la leyenda es cierta, Simonetta fue una de las mujeres más guapas que han pisado este planeta y sin duda alguna una de las más influyentes de la historia del arte.

Simonetta podía aparecer varias veces en el mismo cuadro. En El nacimiento de Venus, Simonetta es Venus pero también Primavera, la ninfa de su derecha. En Primavera, Simonetta es Flora pero también una de las tres Gracias de su izquierda.

Simonetta murió de tisis a los veintitrés años.

1. Jeanne Hébuterne (Amedeo Modigliani, 1919)

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Para qué mentir: la Jeanne Hébuterne de Modigliani está la primera de mi lista porque me recuerda a alguien. Más en esta foto que en cualquiera de los retratos que Modigliani hizo de ella. Pero del cuadro también me podría enamorar.

Del final de Amedeo y Jeanne mejor no hablamos.

De la 25 a la 40:

26. Santa Casilda (Zurbarán, 1630-35)

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27. Vanidad (Frank Cadogan Cowper, 1907)

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28. El sueño (Henry Rousseau, 1910)

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29. Oberón, Titania y Puck bailando con las hadas (William Blake, 1786)

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30. Bailarina con ramo de flores (la estrella del ballet) (Edgar Degas, 1878)

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31. La dama de armiño/La dama de lince (Sofonisba Anguissola, 1580)

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32. Los amantes por interés (Quentin Massys, 1520-25)

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33. Madame de Pompadour (François Boucher, 1756)

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34. Las damiselas de Tongres (Paul Delvaux, 1962)

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35. La dama del armiño (Leonardo da Vinci, 1489-90)

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36. Descansando (Antonio Mancini, 1887)

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37. Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa (Jan van Eyck, 1434)

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38. Autorretrato con sombrero de paja (Marie-Louise-Élisabeth-Vigée-Lebrun, 1782)

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39. Garland (Mark Demsteader)

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40. Paseo a orillas del mar (Joaquín Sorolla, 1909)

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La entrada Las cuarenta mujeres más guapas de la historia de la pintura aparece primero en Jot Down Cultural Magazine.

18 Apr 14:54

This BDSM Food Blog Combines Kink with Serious Cooking

by Munchies Staff
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18 Apr 12:44

27 Times Amy Schumer Nailed What Dating Is Like For Women

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18 Apr 12:36

Bulldozer Can't Stop Baby Echidna

by Andrew Bleiman

Newman (2)A baby Echidna is recovering at Australia’s Taronga Zoo after being seriously injured when its burrow was dug up by a bulldozer.

Newman (3)
Newman (11)Photo Credit:  Paul Fahy

 

Zoo keepers have taken on the role of surrogate mother to the baby Echidna, called a puggle, feeding it a special milk mixture from the palms of their hands.

The puggle was first brought to the zoo with a deep wound to the side of its body after its nursery burrow was accidentally dug up by a bulldozer in December.

Believed to have been just two months old when rescued, the Echidna required weeks of antibiotics, hand rearing and sleep in a temperature-controlled artificial burrow. 

The puggle – which is still too young for keepers to determine its gender –has doubled in size since February.  Dubbed ‘Newman’ after the Seinfeld character who shares its beady eyes, the puggle is finally feeding confidently.

Instead of having teats like other mammals, Echidnas have patches on their abdomen that excrete milk for their young to lap up.  Newman now eats steadily for about 40 minutes at a time, stopping only to blow milk out its nose. As adults, Echidnas use their sticky tongues to slurp up ants and termites.

Echidnas belong to a group of egg-laying mammals called monotremes, which are found only in Australia and New Guinea.  Their spiny coats are an effective defense against predators.  If their spines aren’t enough to keep them safe, Echidnas use their powerful claws to dig themselves into the earth, disappearing like a sinking ship.

See more photos of Newman below.



Newman (18)
Newman (4)
Newman (5)
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Newman (12)_Photo by Paul Fahy
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18 Apr 12:03

SAGA VERSUS WARE

by noreply@blogger.com (Sr. Ausente)


Estoy muy contento de que anoche ganara el premio del Salón del cómic a Mejor obra de autor español Las Meninas de Santiago García y Javier Olivares. Tenía al menos dos rivales de envergadura como Las guerras invisibles de Jaime Martín y Yo, asesino de Altarriba y Keko, otros dos grandiosos cómics realizados también por autores que aprecio y que podrían haber ganado sin que hubiera nada que objetar al respecto, algo que sí ha pasado con el Premio a mejor obra internacional.



Ha habido caras de sorpresa, incredulidad y desacuerdo ante la victoria de un tebeo made in USA, el Saga de Brian K Vaughnan y Fiona Staples, frente al Fabricar historias de Chris Ware, nada menos.

La queja tiene sentido, claro, pero la derrota de Ware se explica con facilidad.

Antes, una pequeña intro sobre el sistema de votos para quién no lo conozca. El censo estaría formado por la gente que trabaja en la industria del tebeo: autores, editores, técnicos editoriales (rotulistas, traductores, maquetadores, etc) y libreros (de estos últimos no estoy seguro,). Eso sí, no conocemos la lista de ese censo ni cuánta gente acaba votando. No vengo a discutir el sistema porque el de jurados también tiene sus problemas y polémicas. Para juzgar obras maestras está la historia y no unos premios.

Y ahora explico porque me parecía bastante lógico que ganara Saga y no Ware.

Yo no he leído Fabricar historias de Ware. No tengo ninguna duda de que sea la maravilla que dicen. Chris Ware jugando con el medio, su narrativa, arquitectura y forma. Vamos, un maestro excelso. Los motivos por los que no he podido leerlo son parte de la explicación: tal y como están las cosas, un cómic que cuesta 60 euros no puede aspirar a tener muchos votos.

Me preocupo por leer cada años todas las obras nominadas (no siempre lo consigo). Los que no tengo en casa los cojo de la red de bibliotecas públicas de Barcelona, que es estupenda. En el caso de Fabricar historias, ni siquiera está en préstamo. Su formato desmontable en varias unidades lo hace complicado.



El dispendio económico no es la única razón que explica la victoria de Saga frente a Ware. El otro es la competencia con el resto de nominados.

Si se observa la lista de los 10 títulos que optaban a ese premio, 9 eran novelas gráficas, más o menos arriesgadas, más o menos del palo de Fabricar historias, pero fácilmente agrupables en un bloque variopinto pero con cierta homogeneidad. Saga era el único comic book norteamericano, el único tebeo de vocación popular clásica, seriada y género, en un año en que ni siquiera había manga. No tenía rivales que desperdigaran su voto sino que lo concentraba sin querer y es un tebeo con lectores, también dentro de la industria.

Creo que ambas cosas (precio y concentración de voto) explican el resultado.

AH! He leídos los dos primeros volúmenes de Saga (en préstamo bibliotecario) y me ha sorprendido, enganchado y divertido muchísimo. Destaca por su ritmo ágil; por crear un universo de ciencia-ficción imaginativo, compacto y lleno de posibilidades; por correr ciertos riesgos al incluir escenas sexuales explícitas en el contexto del mainstream norteamericano; y porque supone una simpática variable dentro de la típica obra de “patenidad de autor”, solo que aquí en vez de la habitual “guía del padre primerizo” tenemos una simpática y muy fresca saga de ciencia-ficción.

¿Que lo de Ware es otra cosa, con mayor ambición, calidad artística y experimentación? No lo dudo. ¿Que lo suyo era que merecía el premio Ware? Seguro. Yo solo venía a explicar porqué ha ganado la más fea.


18 Apr 00:38

Fridick

by Jarret_Noir


















18 Apr 00:37

Timeless,,,,

by dw
18 Apr 00:24

Iron Man's Dad Is Officially Jesse Custer In The Preacher TV Series

by Rob Bricken

As it was rumored, so it has come to pass! Dominic Cooper, a.k.a. Howard Stark in the early days of the Marvel Cinematic Universe, has been cast as the lead in Seth Rogen’s TV adaptation of Garth Ennis’ hit Vertigo comic Preacher.

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18 Apr 00:23

Why is your millenial crying? A guide for parents and other concerned parties, by Gemma Correll.

by Xeni Jardin
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Well, that explains a lot. (more…)

18 Apr 00:10

Devo - Hardcore Volume 1 [1974-1977]

by Ankh

Despite Devo's reputation as an 80s band, the decade was not exactly kind to them. After the freak success of 'Whip It', one of America's finest New Wave acts started to turn stale. Warner Bros. demanded another hit, and Devo did not respond well - first they took away the guitars, then the drums, and soon they found themselves doing songs for movies like Revenge Of The Nerds 2: Nerds In Paradise. Things were so dire for them that the greatest Devo song post-1983 was, in fact, written by "Weird Al" Yankovic. The de-evolution band had itself de-evolved. Perhaps this is why the original 1990 pressings of the two volumes of Hardcore Devo were limited; Devo was just not selling anymore. But Hardcore had almost nothing to do with what Devo had become in the 80s. You see, there was a time when they were one of the most unique, brilliant and downright bizarre bands around. There was a time when Devo actually irritated people on purpose, through 30-minute versions of 'Jocko Homo' that ended with fistfights, or through impenetrable videos where women got spanked by men in monkey masks with ping-pong paddles that bore the likeness of Chairman Mao. There was a time when the band would look at the image of a confused, smiling Chi-Chi Rodríguez on a golf strap and think, "that's our album cover". As my father (who is also from Akron, Ohio) once put it: "Everybody was a little weird back then".

Now packaged as a set, Superior Viaduct's reissue of Hardcore Devo, Vol. 1 & 2 is long overdue. Consisting of recordings from 1974 to 1977, Hardcore is Devo at their ugliest, but also at their most fascinating. Unlike most similar collections, a big percentage of the material here never appeared on an actual Devo release. The majority of this is just too weird to appear on a major label - this resembles the Residents' Duck Stab more than New Traditionalists. Far from the punkish, nervous energy that characterised their first releases, Hardcore Devo is the sound of things coming apart - guitars overdriven to hell, tortured synthesisers, frightening vocoders and electronic drums that seem to be running on low battery. The economical hookiness of something like 'Snowball' is rare. And then you've got the lyrics; there are songs about sexual dysfunction, songs about army prostitutes, songs about contracting diseases, songs about not having sex at all and songs that make you want to vomit ('Midget', 'I've Been Refused'). Scott Walker would be proud.

The first volume is probably the one that Devo fans will feel more at home with, not only because it has early versions of some of their first hits, but also because the songs resemble the kind of stuff that made Devo's early albums. The bluesy 'I'm A Potato' forcefully rumbles along, while 'Uglatto' uses the same sort of off-balance start-and-stop rhythm that many of the songs on Q: Are We Not Men? had. But there’s also a rough quality to this, which adds an unpredictable atmosphere to otherwise straightforward songs like 'Auto Modown/Space Girl Blues', as though they could fall apart at any moment. It allows 'Golden Energy' to overload on its mutated synth riff, giving it a desolate and uneasy feel. Half-songs like 'Buttered Beauties' (or "that one with the incessant honking") and the disco write-off 'Midget' are exactly the kind of thing that (rightfully) gets left on the cutting room floor, but you'll be glad they're here (...) ---  Nick Reed



18 Apr 00:02

Photo



18 Apr 00:01

Ganadores de los Premios del Saló de Barcelona 2015

by Gerardo Vilches

Acaban de fallarse los premios del Saló de Barcelona 2015. Aquí os dejamos la lista de premiados, enhorabuena a todos ellos.

Mejor cómic de autor español: Las meninas, de Santiago García y Javier Olivares

lasmeninasportada

Mejor cómic de autor extranjero: Saga, de Brian K. Vaughan y Fiona Staples.

saga

Mejor autor revelación: Miki Montlló

Warship

Mejor fanzine: Thermozero

Thermozero6Cubierta

Gran Premio del Saló: Enrique Sánchez Abulí

abulí

Premio popular: Croqueta y empanadilla, de Ana Oncina

croqueta

18 Apr 00:01

Frank Cappa

by Arsenio Lupin
Frank Cappa 000
Otro aportazo de amikoo.

Se trata de historias que tienen por centro un corresponsal de guerra, un cruce entre Corto Maltés y Alack Sinner en lo ideológico y lo físico y cuyo nombre, aunque parezca remitir al director cinematográfico, hace clara referencia al fotógrafo Robert Capa. Son historias bien narradas, con un montaje que debe mucho a Pratt pero con un dibujo muchísimo más acabado y atractivo que el del maestro italiano, y donde se pasa revista, a veces con un cáustico humor negro, a los contrasentidos de la guerra desde el prisma de un reportero "imparcial" que en ocasiones no tiene problemas para tomar partido. Cappa no es ni siquiera un anti-héroe, sino un hombre normal en situaciones anormales. O casi.

Este trabajo supuso la consagración definitiva de Manfred Sommer, y se convertiria en uno de los mayores éxitos del cómic español de los años 80 del siglo XX, traduciéndose a varios idiomas, siendo publicados varios albumes de la serie en paises como Francia o Alemania, y apareciendo también en revistas como Heavy Metal (EEUU) o l'Eternauta (Italia).

Glénat publicó una edición integral que recogia todas las apariciones del personaje, incluyendo la historieta inconclusa El país amarillo, inédita hasta la fecha.

Manfred Sommer Resalt: Artista español de padre alemán y madre andaluza, nacido en San Sebastián y criado en Barcelona, que tras un periodo como historietista en los años cincuenta se dedica, durante los sesenta, a la publicidad y la pintura para volver con fuerza en los años ochenta a la historieta, en el denominado boom del cómic de autor, dejando una breve aunque importante y comprometida obra. Cansado del panorama editorial de tebeos español retorna de nuevo a la pintura hasta su fallecimiento en 2007 no sin antes probar fortuna durante los noventa en el mercado italiano del los fumetti dibujando unos episodios de Tex.

Seguir leyendo en: http://www.tebeosfera.com/autores/manfred_sommer.html

Idioma: Español.
Editorial: Glenat
Año: 2010
Guion: Manfred Sommer
Dibujo: Manfred Sommer
Escaneador: Sambre scan (CRG)
Archivos: 1
Tamaño: 103 MB
Formato: RAR.

Frank Cappa 001Frank Cappa 003Frank Cappa trasera

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