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Camiños na auga, de Manuel Núñez Singala

by Ramón Nicolás

Manuel Núñez Singala

Camiños na auga

Galaxia, Vigo, 296 páxinas, 17,50 €

 

Núñez Singala convídanos a percorrer as pegadas da fuxida que, desde o lago Vitoria ata as illas Canarias, realiza Szymo, un mozo estigmatizado por ser negro e albino.

Camiños na auga, a última peza narrativa de Núñez Singala, sostense con tres esteos que o autor goberna con moi bo pulso: a novela de aventuras, a de viaxe e a iniciática. Acaróanse e entretécense sen pausa estes tres elementos que resultarán operativos para ofrecer unha proposta sólida, ben cohesionada e situada nese segmento de novelas de «fronteira», propicias para unha ampla franxa de lectorado.

      O protagonista, Szymo, un negro albino sometido a persecución polas súas particularidades físicas -o que na novela se denomina un dili, isto é, obxecto de negocio para determinadas prácticas rituais-, vese obrigado a saír da súa aldea e iniciar así un longo percorrido que vai desde as beiras natais do lago Vitoria ata Europa, devorando centos de quilómetros e loitando contra os elementos e as hostilidades coa única compaña dun compás invisible na man que lle marcará o seu norte: salvar a propia vida, superar os estigmas da diferenza e mirarlle á cara ao destino que a cor da súa pel probablemente lle depararía.

      Intensamente documentada, sen que nunca se advirtan as coseduras, o autor constrúe unha narración na que sitúa en primeiro plano, a través dese personaxe devandito mais tamén de todo o seu universo vivencial, as cuestións da emigración, do dereito á diferenza e a da diversidade cultural e social. Deste xeito é como, con transparencia, se nos van desvelando os diversos espazos que o protagonista percorre, revélanse as claves do proceso do seu aprendizaxe marcado polo afán de superación, sen esquecer os baleiros que ocasiona a quebra continua dos escasos afectos en forma de amizade ou amor aos que accede ata a chegada a Europa a bordo dun caiuco, onde Singala atesoura páxinas estremecedoras e acada, ao meu ver, indiscutible brillantez.

 

Esta recensión, baixo o título de “A epopea de Szymo”, viu a luz nas páxinas do suplemento Fugas, de La Voz de Galicia, o 20 de maio de 2016.


Arquivado en:Crítica literaria, Literatura galega, Narrativa Tagged: Camiños na auga, Fugas, Galaxia, La Voz de Galicia, Manuel Núñez Singala
07 Jun 03:44

Use This Face Goop So Boys Like You

by Loretta Donelan

If you’ve found yourself wondering which goop you should smear on your face so that boys can find you pretty and want to kiss you, look no further than this list of dark sludge and colorful gunk! With this fine collection of stuff to put all over your face, that boy you like will definitely be saying, “I see you now!”

 

Lipstick

Whether red or purple or black, lipstick is the gelatinous substance with which to plaster your mouth. Just remember to carry an extra tube of the stuff with you, as you’ll be slowly consuming this mouth magma throughout the day. Before long, men on the street will be shouting, “That is where her mouth is!”

 

Eyebrow Filler

The hairy growths above your eyes must not go unnoticed! Reinforce them with charcoal ink and darkest powder to make heads turn.

 

Foundation

Dab the hyde-colored serum upon your face so that your pores and wrinkles are smothered into a glassy surface and uniform flesh color. Men love this.

 

 

Mascara

Conveyed in tube by spindled brush, this tar for your eyes is perfect for saying, “These are my eyelashes, which surround my eyes.” It’s the perfect signpost for a potential mate to know where to look to convey interest. Just make sure to avoid clumping because that’s what gunk naturally wants to do. Gross!

 

Blush

Smudge your face with rosy charcoal-y stuff and wait for suitors to line up, magnetized by reddish cheek circles on your face-skin. Dayum, girl! Boys like you now!

 

Eye Shadow

Mimic the natural play of light upon your face by smudging dark glop all around the eye area (but never in the eyes. This is the only rule.). Shadows are the perfect way to trick men into thinking you have eyes on your face. Next stop: Boy City!

 

Now that you’ve outlined your features in black and filled in the lines with colorful paint, you’ll be irresistible and unmistakable to men. Just don’t mess it up by spreading too much on your face: that’s a huge turn-off!!

03 Jun 02:23

Alá en la Casba: la gestación del islamismo en Argelia

by Blas Moreno

Preguntado en 1999, el maestro Kapuściński dijo de Argelia que era un lugar complejo, como una casba: callejones estrechísimos, calles angostas, una maraña de escalones. Un laberinto en el que es fácil entrar y del que es difícil salir.

La casba, como se verá, no solo es el símbolo de la identidad magrebí previa a la colonización, sino también, consecuentemente, un icono contestatario, y con su particular disposición urbana, un refugio seguro en los años de insurgencia y rebelión. Es pues también un lugar del que es difícil hacer salir a alguien.

Por aquel entonces Argelia estaba saliendo de una cruenta guerra civil que había durado casi una década y había dejado entre 100.000 y 200.000 muertos (según las fuentes) y que todavía daría algunos coletazos hasta el año 2002. El recién elegido presidente Bouteflika pondría en marcha un proceso de concordia civil enmarcado en un ambiente de hartazgo social frente a la violencia, que después de tantas víctimas no parecía haber dado ningún resultado.

Sin embargo, después de 17 años de gobierno de Bouteflika –hoy un anciano enfermo- los viejos fantasmas que avivaron la rebelión argelina esperan en la casba para volver a hacerse oír, quizá, en el incierto escenario que se abrirá con el fallecimiento del presidente, que se ve cercano.

Argelia, una finca francesa

Francia había ocupado y colonizado Argelia en 1830 y lo había hecho de una manera muy particular, que después tendría costosas consecuencias para todos: a diferencia de otros territorios magrebíes, como Marruecos y Túnez, donde los franceses habían conservado las instituciones locales a través de un protectorado, con Argelia se pretendió que fuera una provincia más de la Francia metropolitana al otro lado del Mediterráneo.

El gobierno, pues, y más si cabe en un país de gestión tan centralizada como Francia, pasaba siempre por París, y la dominación económica y social era total. Los franceses habían llegado a Argelia con el propósito de hacer de ella una enorme finca a donde llevar el excedente demográfico de la metrópoli, y de la que obtener abundantes recursos agrícolas destinados a la exportación. La propiedad del terreno cambió de manos, los cultivos de subsistencia se apartaron en beneficio de otros más rentables como la vid, y la agricultura tradicional argelina desapareció.

Hija del modelo sociopolítico de colonización practicado en Argelia, la brecha social no hacía más que agrandarse, y así, mientras el mundo contemplaba a la orquesta de las independencias postcoloniales a la que cada vez se unían más países, Argelia, como provincia francesa, no figuraba en el programa. Los argelinos, ya tras la Primera Guerra Mundial, y sobre todo después del año 1945, habían empezado a pedir cambios, aunque los franceses, por supuesto, no variaron su postura.

La casba como refugio: la Batalla de Argel

Frustrados ante la imposibilidad de negociar con Francia, los argelinos optaron por la vía violenta, y durante ocho años (1954-1962) se libró una cruenta guerra que acabó con la independencia de Argelia y que llegó a poner en jaque la estabilidad de la misma Francia metropolitana.

Esta guerra, ejemplo clásico de conflicto asimétrico donde uno de los bandos está notablemente menos instruido y armado que el otro, se libró en las calles de Argel y otras ciudades del territorio, y como muestra magistralmente la película La Batalla de Argel, la casba sirvió desde el principio como refugio para los insurgentes, reunidos en el llamado Frente de Liberación Nacional (FLN).

Es aquí ya cuando el islam empieza a usarse como elemento destinado a unificar al pueblo arabo-argelino en torno a una identidad opuesta a la franco-argelina, es decir, laica, europea, y unida a la metrópoli. A partir de ahora, en la medida en que, durante la revolución, ser musulmán era ser argelino, ser argelino significará ser musulmán. Alá había entrado en la casba.

El esforzado caminar de una nueva Argelia

Desde los primeros años con el líder de la independencia Ahmed Ben Bella en adelante, la religión musulmana será usada por los sucesivos gobiernos de Argelia como aglutinador de la identidad nacional, en un peligroso equilibrio de fuerzas con el socialismo, inspirador último de la revolución.

Celebración de la independencia en Argel, 2 de julio del 1962. Marc Riboud
Celebración de la independencia en Argel, 2 de julio del 1962. Marc Riboud

Mientas intentaba poner en marcha un país destrozado por la guerra y todavía dominado en lo económico por la antigua metrópoli, Ben Bella sería víctima del verdadero poder en la sombra, el Ejército, que en 1965 inauguraría una etapa de dominio castrense iniciada con un golpe de estado contra el carismático presidente. Sin embargo, en su corto mandato había tenido tiempo de introducir potentes medidas arabizantes –destinadas a desplazar la lengua francesa– y de constituir a Argelia como un estado musulmán.

El general Boumedian, nuevo presidente, terminaría de definir un régimen en el que se confundían el partido único y de masas, el FLN, que conservaba en esos años el halo de simbolismo fundacional del Estado; la burocracia, mastodóntica y corrupta, sostén del régimen; y el Ejército, guardián de la revolución.

Gran productora de hidrocarburos y lastrada por su dañada agricultura heredera de la gestión francesa, bajo el vehemente liderazgo de Boumedian Argelia basó toda su economía en la exportación de petróleo y gas –todavía es uno de los grandes suministradores del sur de Europa- mientras emprendía una utópica industrialización acelerada basada en las teorías marxistas de los economistas de la revolución.

En el campo, las grandes fincas coloniales se convirtieron en autogestiones propiedad del Estado, pero esto no consiguió aliviar la gran necesidad de productos de alimentación básica que Argelia se veía obligada a importar a un alto coste, debido a que, como ya se ha dicho, la agricultura tradicional de subsistencia acabó con la gestión francesa; las políticas de socialización de tierras de Boumedian solamente pudieron confirmar su desaparición.

Una crisis social larvada

Durante los años setenta, el país consiguió salir bien parado gracias a las rentas que dejaba el alto precio de los hidrocarburos. Mientras se esperaba a que la altamente técnica y costosa industrialización de iniciativa pública repercutiera en la aparición de otras industrias y con ello en el bienestar del país, miles de personas abandonaban el campo para emigrar a las ciudades de la costa mediterránea, que pronto se convirtieron en urbes populosas de insalubres arrabales.

Sin agricultura ni apenas industria, el sueño del socialismo árabe solo se sostenía con la riqueza natural del petróleo y el gas, y dejaba tras de sí en Argelia una legión de desempleados hambrientos y frustrados. Al mismo tiempo el régimen ponía en marcha una exitosísima campaña de alfabetización y arabización de la educación, que progresivamente se llevó a todos los niveles. Sin embargo, la mayor parte de los licenciados universitarios engrosaban el paro nada más acabar la carrera.

Ante la falta de profesores y de imanes con que llenar las nuevas escuelas y mezquitas que el Estado estaba construyendo, Argelia trajo también multitud de académicos y teólogos extranjeros, entre ellos egipcios que aprovecharon la oportunidad para huir de un país que los perseguía por su afiliación a movimientos islamistas como los Hermanos Musulmanes. Así se introducirán en Argelia las ideas de Hassan al-Banna o el más radical Sayd Qutb, que propugnaban el gobierno del islam. Tenemos pues, ante nosotros, los dos escenarios donde se forjará el poder del islamismo en Argelia en los años venideros: la universidad y la mezquita.

La política del equilibrismo, el pueblo frente a Dios

El régimen castrense, liderado por el autoritario Boumedian, jugó siempre con varias barajas para mantener el dominio político sobre una población ante la cual le resultaba difícil justificarse. Calificados a sí mismos de defensores de la revolución socialista, los militares siguieron al mismo tiempo apoyándose en el islam como elemento legitimador y aplacador de las críticas, aunque siempre sin aplicar medidas verdaderamente islamistas: a la religión le correspondía cubrir el déficit social y de libertades democráticas del Estado.

Es este un extraño equilibrio, un inestable posicionamiento ecléctico que toma del islam su ideal de religión liberadora de la esclavitud del hombre –con su modelo de igualdad y justicia– y del socialismo su visión crítica con el capitalismo y favorable a la distribución de la riqueza. Sin embargo, las dos posiciones son en realidad irreconciliables, entre otras cosas porque el materialismo ateo de la izquierda es frontalmente contrario a la religiosidad del islam, y porque los religiosos siempre sospecharon de injerencia extranjera a través de la influencia marxista.

Consecuentemente este malabarismo se convirtió pronto en un ejercicio peligroso cuando el régimen se vio atacado por los conservadores por sus inclinaciones socialistas, y por la izquierda por la lentitud de las reformas y la falta de libertades democráticas. En aquellos años parecía que el socialismo era la gran amenaza para el statu quo, así que Boumedian no dudó en apoyarse en los ulemas para balancear la pugna, algo que ellos aceptaron con gusto, viendo en el régimen un dique ante la izquierda.

Desplome del ideal socialista

A finales del año 1978 murió el general Boumedian y su sucesor, Benjedid, pronto empezó a introducir medidas para liberalizar la economía, consciente de que el milagro económico que el alto precio del petróleo de los años 70 había ofrecido a Argelia no sería eterno.

La tendencia poblacional había seguido su curso imparable, y una demografía galopante, unida al masivo éxodo rural, agolpaban multitudes en las ciudades de la ribera mediterránea. La juventud, que no había llegado a vivir la independencia, estaba cada vez más desenganchada del FLN, partido que veían más como el partido del régimen que como el de la heroica revolución; el socialismo era, para ellos, la escenificación del fracaso y la crisis.

Pirámide poblacional de Argelia correspondiente al año 2014, de IndexMundi con datos del CIA World Factbook
Pirámide poblacional de Argelia correspondiente al año 2014, de IndexMundi con datos del CIA World Factbook

Paralelamente y de manera soterrada habían aparecido miles de mezquitas libres –es decir, no controladas ni financiadas por el Estado– que se llenaron de estos jóvenes desarraigados; las universidades, llenas debido a la exitosa política educativa, sirvieron de plataforma de actuación para el islamismo y fueron escaparate de las largas barbas que identifican a sus simpatizantes.

El gobierno, que, distraído, no había advertido la amenaza que no venía ya de la izquierda sino de las mezquitas, reaccionó tarde y mal: reprimió a la oposición laica y procuró aplacar al islamismo haciéndole cada vez más importantes concesiones, y citaremos un ejemplo paradigmático: el Código de Familia aprobado en junio de 1984 institucionalizará el patriarcado tradicional islámico instituyendo la subordinación de las mujeres en Argelia a través de medidas como dificultar su acceso al trabajo. Los guardianes de la revolución, víctimas de su ambigüedad, claudicaban de esta manera ante el cada vez más influyente bando islamista y eran incapaces de imaginar el estallido social que semejantes condicionantes sociopolíticos nos permitirían anticipar ahora.

La revancha de Alá

Durante décadas el islam había estado incubándose en los barrios pobres de las ciudades de Argelia, en los arrabales, en la casba de Argel. El régimen había alimentado e instrumentalizado un movimiento que en su momento le sirvió para desactivar a la oposición, pero que a la larga, inconscientemente, acabaría por constituir una oposición mucho más poderosa y masiva, espoleada por el éxito de la Revolución Iraní del 79, que sentaba precedente y servía de inspiración para el resto de movimientos islamistas allá donde estuvieran presentes.

Las citadas condiciones socioeconómicas y demográficas pintaban un escenario peligroso para el régimen: miles de jóvenes desempleados, frustrados con la corrupta y autoritaria estructura partido-Ejército-burocracia, y políticamente involucrados en un movimiento cada día más crítico con el sistema, esperaban su oportunidad para hacerse oír. Y esa oportunidad llegó.

Disturbios de octubre de 1988
Disturbios de octubre de 1988

El día 4 de octubre de 1988 una manifestación estudiantil se desbordó con jóvenes de las clases más marginales de Argel, protestando por el paro y la crisis económica, y a la que pronto se sumaron los islamistas. Empezaba así la primavera argelina, anticipándose más de 20 años a las que el mundo árabe viviría en el siglo XXI. La crisis fue tal que el gobierno se vio obligado a introducir rápidamente reformas democráticas que permitirían entre otras cosas la legalización de otros partidos políticos y el desplazamiento de las Fuerzas Armadas de la política. Además, la nueva Constitución del 89 abandonaba el socialismo, escenificado en el sustitución de la fórmula previa al texto legal de “En el nombre del pueblo…” por la Basmala, sentencia que reza así “En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso…” para dar comienzo a las suras del Corán y que es frecuentemente usada en declaraciones políticas del islamismo.

Las reformas se notarán enseguida en la legalización de decenas de partidos políticos, entre los que aparecerá uno todavía irrelevante, pero que vendrá a unificar todo el movimiento islamista bajo sus siglas, el Frente Islámico de Salvación (FIS), nombre cargado de significado dadas las circunstancias. Era este, con todo, un ejercicio de gatopardismo –cambiarlo todo para mantenerlo igual-, ya que la cúpula castrense, a estas alturas muy descontenta con Benjedid, nunca se planteó seriamente dejar el poder.

Sin embargo, para alarma del gobierno, las elecciones regionales y municipales del año 90 se saldaron con una aplastante victoria del FIS, que empezará muy pronto a implementar medidas islamistas en las parcelas de poder que ha tomado y saldrá a la calle reivindicando la legitimidad del movimiento para gobernar el país. Los garantes de la revolución tuvieron que hacer honor a su sobrenombre y se declaró el estado de sitio, dejando claro que la partida era cada vez más entre el islamismo y el Ejército… El breve experimento democrático argelino empezaba a desmoronarse.

Con semejante inestabilidad las elecciones legislativas previstas para junio del 91 debieron aplazarse a diciembre, entre disturbios y enfrentamientos callejeros. La catástrofe para el régimen se consumó, a pesar de ello, en estas elecciones, que el FIS volvió a ganar de manera clara. Cundía la desconfianza en los dos bandos, y a falta de una segunda vuelta que confirmara su mayoría absoluta, el Ejército se decidió a actuar. Queriendo salvar la democracia, acabó con ella: forzó la dimisión de Benjedid, y estableció un gobierno militar. Empezaba la guerra.

Guerra civil

El FIS, ilegalizado y con sus líderes encarcelados, frustrado ante la imposibilidad de llegar al poder por la vía democrática, se radicalizó, y su brazo armado, el Ejército Islámico de Salvación (AIS por sus siglas en francés) encabezó el bando islamista en contra del Ejército durante una guerra intestina que se libró en cada calle y en cada pueblo desde 1992 hasta al menos 1999.

El islamismo moderado combatió contra la junta militar encabezada por el nuevo presidente, el general Zeroual, pero también contra otro movimiento islamista mucho más radicalizado que creció con la violencia de la guerra: el Grupo Islámico Armado (GIA), heredero de los combatientes islamistas de la Guerra de Afganistán contra la URSS –de donde también nacería Al Qaeda– y que no aceptaba la moderación del FIS.

A pesar de que la oposición moderada –conformada por todo tipo de movimientos desde marxistas a islamistas pasando por socialdemócratas, muchos de ellos en el exilio– se unió en pedir al gobierno aperturismo democrático y el reconocimiento del FIS como interlocutor legitimado por las urnas, el régimen nunca llegó a escucharla del todo, e incluso se habló de una colaboración de los militares con el GIA para deslegitimar al islamismo moderado.

En medio de la violencia civil más cruda y después de haber usado citas electorales de dudosa validez democrática para legitimar el régimen, el general Zeroual anunció su renuncia y la convocatoria de elecciones en abril de 1998. Para entonces el AIS estaba dejando las armas para aislar al GIA en su lucha que cada día era más terrorífica e irracional, pero la oposición moderada seguía sin confiar en las intenciones del régimen.

La calma impuesta solo anticipa más tormenta

En las elecciones del 1998 el candidato oficialista, Bouteflika, ganó de manera aplastante unas elecciones a las que se presentó sin rivales, después de que la oposición llamara al boicot. El nuevo presidente intentaría en los años siguientes levantar al país tras el conflicto y traer la concordia con la citada ley de amnistía, al mismo tiempo que se ocupaba de tapar las vergüenzas que los generales habían cometido en los años de la guerra.

De reconocidos y esperanzadores inicios, Bouteflika se mostró pronto como lo que era, el candidato del régimen, y en las sucesivas citas electorales que ha habido estos años ha seguido ganando entre rumores de fraude y llamadas a la abstención por parte de la oposición. Incluso cuando alguna de estas citas se ha llevado a cabo de manera democrática, la poca presencia mediática de la oposición y la apatía de los votantes –que se abstienen normalmente por encima de un 50%- ha garantizado que Bouteflika gobierne desde aquel ya lejano 1998 hasta hoy, en que, convertido en un enfermizo anciano, es objeto de crecientes críticas.

El Presidente Bouteflika con Manuel Valls. Esta fotografía, twitteada por el primer ministro galo, ha levantado gran revuelo en Argelia recientemente, por el aspecto enve-jecido de su presidente en comparación con Valls
El Presidente Bouteflika con Manuel Valls. Esta fotografía, twitteada por el primer ministro galo, ha levantado gran revuelo en Argelia recientemente, por el aspecto enve-jecido de su presidente en comparación con Valls

Y es para la Argelia de hoy, que temerosa del terror de la todavía reciente guerra, ha campeado con cierta calma el temporal de las revueltas árabes, las condiciones socioeconómicas previas a una crisis están presentes de manera similar a los años 50, y también a los años previos a la guerra civil. La pregunta ahora es, y a sabiendas que un disminuido movimiento islamista es todavía el primer partido de la oposición, ¿qué pasará cuando la decrépita autoridad caiga y muera el presidente Bouteflika?

Argelia, siempre compleja, sigue buscándose a sí misma entre los intricados callejones de una casba que desde hace décadas está ocupada por los temerosos de Alá, el movimiento islamista que espera una nueva oportunidad para volver a hacerse oír.

La entrada Alá en la Casba: la gestación del islamismo en Argelia aparece primero en El Orden Mundial en el S.XXI.

02 Jun 16:21

Tristón y Pippín, los perros depresivos de los anuncios de los 80

by Mike Medianoche

“Vuelve el perro arrepentido
Con sus miradas tan tiernas
Con el hocico partido
Con el rabo entre las piernas”.

Así decía el poema ‘El perro arrepentido’, el cual le encantaba recitar al Chavo del Ocho en su serie homónima cada vez que había una fiesta de la Buena Vecindad. Una historia muy triste de un chucho apaleado que regresa posiblemente a su casa, aunque nadie supo jamás de lo que se arrepintió, quizá de marcharse sin razón, como Loles León en ‘Aquí no hay quien viva’. Un poemita que era más largo, mucho, y que nunca dejaban declamar entero al Chavo, en parte porque consistía en repetir el mismo verso una y otra vez.

Y recuerdo al Perro Arrepentido porque hubo un tiempo en el que fue tendencia que un perro diese mucha lástima, especialmente en los anuncios de televisión, y con Tristón y Pippín de máximos exponentes.

“Le han dejado, no le quieren, pobrecito qué va a hacer. Busca a alguien que lo cuide y lo pueda comprender; Tristón sólo quiere un amiguito, un hogar y mucho amor”. Así decía el famoso anuncio del perro Tristón, un can de peluche con carita de pasarlo peor que Terelu y que fue muy popular a finales de los ochenta.

Tristón salió a la venta en varios colores como las Rupertitas de la suerte, e incluso géneros, porque también había perras Tristonas, y ya fuese macho o hembra, el peluche venía en una caja de cartón que hacía las veces de caseta para el perro. Cierto es que Tristón invitaba a los niños a darle amor, pero también un poco a la depresión, con su historia de mascota desterrada por parte de un cocinero cruel y villano.

Triston Perro
perro triston peluche
perro triston negro
perrito triston
perro triston blanco
perro triston marron
amumcio perro triston
perro triston vir

¿Te ha dado pena el perrito Tristón? Pues coge los pañuelos, que vamos a recordar al perrito Pippín, que conocimos en 1988 (casi a la par que veíamos los anuncios de Tristón). Pipín era la mascota de un niño que vivía comido por la televisión, y el perro, que era una pocholada, no dejaba de hacer monerías para reclamar la atención de su dueño. Había dos versiones, una en la que el animal le daba al chico la correa para lo pasease, le sacaba un barquito para jugar, le daba un balón de fútbol y hasta montaba en patinete y otra en la que Pippin se hartaba y hacía las maletas para no volver.

El mensaje de estos anuncios, producidos desde TVE, era sencillo: apaga la televisión, chiquillo, que te vas a quedar ciego. Anda y saca a tu perro, que la casa ya huele a pis. Bueno, en realidad, la campaña se llamaba “Aprenda a ver la televisión”, pero el mensaje es el que he dicho antes. Un par de spots que ganaron el Gran Premio de la 36ª edición del Festival de Cine Publicitario de Cannes, entre otros galardones. Hubo un tercer anuncio, emitido un par de meses después de los originales, ya en Navidad, y en la que descubríamos que Pippin tenía una nueva familia en la que sí le hacían caso y todo era chachi. Qué afortunada.

Encarnando al perro abandonado estaba Pippin, una perrita inglesa, que fue recogida de la calle y adiestrada convenientemente. Una perra que trabajó casi tanto como el español Cook (el Pancho de los anuncios y que también salía en ‘Aquí no hay quien viva’) y entre otras producciones estuvo en ‘Woof’, la serie en la que un niño se convertía en perro cuando se tocaba la nariz. Pippin fue un fenómeno que quedó plasmado en carpetas de la SuperPop, en pegatinas de la Teleindiscreta y pósters variados.

cromos pippin
las aventuras de pippin
perro pippin teleindiscreta
Revista Perra Pippin
Serie Perro Pippin
pipin maleta

 

02 Jun 16:20

HAN ENVEJECIDO MAL

by noreply@blogger.com (Lo dice Diana Aller)
El paso del tiempo es cruel. Pero a veces además es salvaje y despiadado. No solo hace mella en las modas, la piel o la salud. Nos recuerda, que el presente y lo efímero es en realidad lo único que nos pertenece, y no es gran cosa. Veamos unos ilustrativos ejemplos:

-Las películas de Hombres G "Sufre Mamón"(1987) y "Suéltate el pelo" (1988). Además de que se oyen fatal (algo inherente a cierto cine español), están llenas de estereotipos chungos, muy propios del desarrollismo ochentero. La primera puede tener cierto aquél por la narrativa de grupo pijo con pintas punk, cuyo enemigo se llama Ricky Lacoste y tiene un grupo que vuelve locas a las chicas (que se llama "Fiebre Amarilla"). Aunque a partir de ahí todo es chusco y profundamente hiriente. Recuerdo que cuando fui al cine a verla, todas las asistentes abucheábamos a la novia (en la ficción y en la realidad) de David Summers.
"Suéltate el pelo" es sencillamente mala y sin chispa. Lo más curioso es ver a Tony Cantó interpretándose a sí mismo. Y ya. Verlas hoy es una oda a la vergüenza ajena e incluso a la propia.


-Terelu Campos. Cierto que nunca fue adalid de belleza ni musa del buen gusto, pero hubo un tiempo, no tan lejano, en el que la hija de Maria Teresa Campos era un icono sexual, la típica guapa ordinaria con pinta de sudar mucho durante el coito. Hoy se deprime por estar -según sus propias palabras-"vieja, gorda y fea". Tal vez su recuerdo sea nuestra constancia de que hay que aprovechar el momento por una parte, y cultivar el cerebro, por otra, para amortiguar el chasco tan brutal que nos depara la vida a todos. A todos.




-En ciertos videojuegos se intuye un durísimo paso del tiempo. Y para los flipados que nunca los han dejado del todo, es la línea gráfica lo que más les delata. Cuando comenzó el movimiento, el volumen y el 3D, se crearon gráficos poligonales con aparente Parkinson que en el presente dan cierta lastimita... Hoy resulta más hermoso y divertido cualquier juego plano 2d de antaño que el Final Fantasy.

-Felipe González cuando yo era niña me parecía un jabalí. Los adultos del momento le percibían como un hombre dotado para la política y la comunicación, con un natural posicionamiento hacia las luchas obreras. Yo estudié con sus hijos, y muy amables ellos, en Navidad traían turrones y productos que llegaban a la Moncloa para repartir entre los estudiantes para que no se caducaran. Hoy este señor es un bluf como tantos otros de su generación, postrado al poderoso don dinero, a través de su consultoría, de Gas Natural y de negocios al límite (por no decir violadores) de la moralidad. Físicamente ahora se parece más al Golosina que a cualquier animal.




-El Parque de Atracciones de Madrid. Es una pena que no lo hayan mantenido con la estética de los años 70 que hoy resulta tan mágica y misteriosa. En lugar de eso, han ido parcheando zonas y atracciones al gusto del momento. Está bastante al día (aunque compartir comunidad autónoma con el acicalado y tecnológico Parque Warner es durísimo) y tratan de resultar competitivos. Pero no tiene alma. Cada zona y cada atracción queda diseminada en torno a una estructura urbanística hermosa y retro, pero sin coherencia.







-El logo de Burger King. Antaño era bonito, pero con esa manía de sombrear y crear volúmenes tan noventera, hoy pese a ser distintivo y bien afianzado, resulta feo, sin gracia. El de su competidor McDonald´s soporta mejor los embistes del tiempo.



-La Constitución Española de 1978. Se lo tengo dicho a todos ustedes: Es un despropósito absoluto. Está llena de contradicciones, y recoge generalidades abstractas de difícil aplicación. No se corresponde con nuestra época, no asume ni legisla los problemas actuales, y no se aplica ni se obedece como se debería (Todos los españoles tienen derecho a una vivienda digna, sí, claro). Sin embargo se venera ciegamente, se impone, se maquilla. (En los colegios se sigue estudiando con la ceguera de antaño). A ver cuando utilizamos la línea participativa que tanto nos gusta últimamente para elaborar un documento que satisfaga y luche por una mayoría de españoles y residentes en España. La semana que viene, creo que me pondré a ello.

Lo dice Diana Aller
02 Jun 14:58

Midiendo polvos. ¿Necesitamos saber nuestra velocidad de penetración?

by Esteban Ordóñez Chillarón

Si antes querías saber, por ejemplo, el número de embestidas que acometías en cada polvo, tenías que contratar a un tío, a ser posible silencioso y corto de estatura, que se acuclillara bajo la cama con una libreta y apuntara la cantidad fijándose en el traqueteo del somier. Un método tan engorroso nos hacía desistir, y entonces nos tocaba aguantarnos sin conocer la cifra exacta de empujones pélvicos que éramos capaces de propinar. Por suerte, el mundo de los gadgets y las app allana el camino para que esto sea posible.

Empiezan a proliferar dispositivos para medir tus virtudes amatorias. O tus torpezas. Servicios web como Nipple, podómetros genitales como Lovely o relojes como Geeks!me expanden el fenómeno del quantified self al terreno del fornicio. Estos inventos combinan la necesidad ancestral de buscar un refuerzo positivo a la faena y la nueva obsesión por vigilarnos hasta el extremo.

Nipple es la más primitiva. Se trata de un diario online que recopila información de todos los usuarios y lanza estadísticas globales. Los participantes pueden detallar su cópula hasta el extremo (posturas, orgasmos, prácticas, duración, lugar) y poner nota a su acompañante.

midiendo polvos lovely

El sexólogo y autor de Sexo Sabio Antoni Bolinches contempla estos servicios con escepticismo: «Estamos generando una sexualidad atlética. Una de las máximas del sexo sabio es que no está hecho para competir, sino para compartir». De alguna forma, Nipple se suma a nuestro consumismo casi genético para empujarnos a hacer acopio de prácticas sexuales por el simple hecho de tachar su nombre de una lista de cosas pendientes. «Hay una regla de oro: no hagas nada que no quieras, haz todo lo que quieras, siempre desde el deseo previo y de acuerdo con tu escala de valores sexual», explica Bolinches a Yorokobu.

La empresa británica de juguetes sexuales Bondara ideó Lovely, un artefacto con forma de zapato de Geisha que se cuelga del pene durante el coito. Gracias al Bluetooth, tus genitales se conectan al móvil. El cacharro emite una vibración para tenerte contento a la vez que registra la grasa quemada, la intensidad del acto, la velocidad de taladramiento y la fuerza G (aceleración).

Además, Lovely da consejos posturales y personaliza las sugerencias en función de las prácticas favoritas de la pareja. Bondara lanzará el producto al mercado durante este año. Por supuesto, los resultados podrán compartirse en redes sociales. De ahí a organizar sorteos que premien al martillo neumático más tajante, hay un paso muy corto.

Midiendo polvos geeksme

Cada vez somos copuladores más autoexigentes, y no precisamente en la onda de practicar un sexo más enriquecedor. «En una sociedad como esta, inmadura y neurótica, predomina la necesidad de autoafirmación. Estamos en una época de sexualidad frívola y fácil, y hay riesgo de que caigamos en unos parámetros de valoración que, curiosamente, son perjudiciales para el disfrute sexual», anota el autor de El secreto del autoestima.

El mercado español también se ha incorporado a esta gama de dispositivos. El reloj geeks!me cumple cuatro funciones: medición del ejercicio físico, control del sueño, determinación de la huella ecológica, e incluye el modo g!love, que realiza las mismas mediciones que Lovely y, además, aporta estadísticas detalladas de tu actividad y te otorga una medalla con la imagen del animal al que te pareces en la cama.

«El modo amor es el único que se activa de forma manual para mantener la privacidad, porque todos los datos de los usuarios son privados. Una vez activado, el reloj empieza a registrar la actividad. Al final, la app arroja unas estadísticas. Dispone de un sensor que calcula los movimientos con respecto a distintos ejes. Estos datos se mezclan con el nivel de intensidad y ofrecen estadísticas como quema de grasa, duración de los preliminares y del coito, calorías consumidas, una gráfica de rendimiento… Dice si eres más pasivo o más activo», detalla Ángel Sánchez, cofundador de geeks!me.

Tal vez ciertos aspectos de estos dispositivos promuevan más autovigilancia de la necesaria. Dice Bolinches que «estos medidores pueden llevarnos a desempeñar el ‘papel del espectador’», es decir, no entregarnos al éxtasis por preferir auscultarnos a nosotros mismos. Sin embargo, admite que el enfoque y la actitud con que se utilicen definirá en gran parte la influencia de estos gadgets. «Es como un vibrador: si lo usas como un colaborador que te descarga de responsabilidad ‘coital’ te ayuda, pero si lo ves como un rival, generará animadversión», puntualiza.

Ángel Sánchez matiza que  geeks!me en ningún caso promete «mejorar la vida sexual, y el hecho de que se conecte voluntariamente, permite que no tengas que vivir obsesionado con eso». Uno de los atributos más curiosos e innovadores del reloj es la invención de medallas sexuales. Existen un total de 16 y cada una representa a un animal: león, conejo, leopardo, tortuga, koala o chimpancé y, un sólo ser mitológico, el unicornio, «para poner un reto». No se trata de algo superficial o meramente humorístico, cada especie cuenta con una ficha técnica en la que se especifican sus facultades reproductivas.

Midiendo polvos

«Cada animal tiene su gráfica. Por ejemplo, el conejo es duración corta, de intensidad media alta. También te aporta datos, por ejemplo, si sabías que antes de mantener relaciones los conejos se abrazan, se persiguen y saltan juntos, o que los koalas si no tienen satisfechas sus necesidades como el hambre o el sueño, no se reproducen… Son cosas divertidas de cada animal», cuenta el cofundador de geeks!me.

Las medallas se coleccionan y pueden difundirse en tus redes sociales: «Puedes compartir, por ejemplo, he sido un león en modo amor». El resto de datos más desagregados pertenecen al dominio íntimo. Ninguna de las estadísticas de geeks!me se almacena en la nube, permanecen únicamente en el dispositivo del usuario, protegidas con contraseña.

La propuesta es conocerse mejor en un aspecto en el que no contamos con información fidedigna, más que nada, porque el sexo es todo bruma. El catre es terreno abonado para la subjetividad y la imaginación, tanto si se sueña como si se suda. «Algún usuario me ha dicho: yo pensaba que duraba media hora y resulta que, ahora que lo miro, aguanto 11 minutos», recuerda Sánchez. Dependerá de cada uno decidir si prefiere quedarse con sus sensaciones o buscar una verdad impredecible.

Este post Midiendo polvos. ¿Necesitamos saber nuestra velocidad de penetración?, escrito por Esteban Ordóñez Chillarón, se publicó originalmente en Yorokobu.

02 Jun 14:52

Cada vez hay más sobrepeso, pero estamos más sanos

by Sergio Parra

Acostumbramos a asociar el sumar kilogramos a una falta de salud o una reducción de la esperanza de vida, pero un nuevo estudio sugiere que el sobrepeso no parece necesariamente correlacionado con la mala salud, porque cada vez estamos más sanos.

En 2014 más de 640 millones de hombres y mujeres eran obesos comparados con los 105 millones de 1975, pero en el mismo periodo la esperanza de vida ha saltado de los 57 años en 1975 a más de 71 en 2014.

Según el nuevo estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Copenhague, y que ha sido publicado en The Journal of the American Medical Association (JAMA), el 30% de riesgo de muerte prematura asociado con la obesidad en la década de 1970 se ha reducido a cero. Según Shoaib Afzal, líder del trabajo:

El aumento del riesgo de mortalidad por cualquier causa asociada a la obesidad en comparación con peso normal disminuyó del 30% en 1976-78 al 0% en 2003-2013. Sin embargo, no es una razón para apoyar el sobrepeso (...) Únicamente, que tal vez las personas con sobrepeso no tienen que estar tan preocupadas por su peso como antes.

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La noticia Cada vez hay más sobrepeso, pero estamos más sanos fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .

02 Jun 00:42

Just How Much of Ourselves Does a Paycheck Buy?

by David Roth

This article appeared in the May issue of VICE magazine. Click HERE to subscribe.

Maybe it's because both are paid to do things that most of us wish to do more often, but porn stars and pro athletes have a difficult time getting people to take their bodies seriously.

Earlier this year, when adult-film actors testified against restrictions in their workplace, the New York Times poked fun at their outfits. When athletes say that their teams do not own the right to their bodies outright, an army of sports radio shouters tells them to stop whining. While their labor looks like our leisure, the rest of us have something in common with professional athletes.

For those of us who work for a living, whether we're sandwich artists, neurosurgeons, or power forwards, we more or less share the same deal: we trade our time and effort for a paycheck. The negotiation of how much time, how much effort, and how much of a right the boss has to ask for more is where things get tricky.

The issue for athletes, whose labor is the product their leagues sell, is complicated further by the fact that their bodies are the tools they use to do their work. In sports, wringing every bit of output from those bodies has been aided by biometric technology, which allows teams to track things like how much sleep a player gets. If a team believes that its contract amounts to a lease on a player's body and confers the right to monitor and manipulate that body as needed, the only time off a player could get would be during an out-of-body experience.

Team owners are pushing the boundaries here, and players' unions are pushing back. The NFL Players Association filed a grievance against the Philadelphia Eagles in 2015 for monitoring players' sleep patterns, and the National Basketball Players Association plans to challenge biometrics in what I expect to be a contentious negotiation over the league's next collective-bargaining agreement in 2017. The question, in every league, isn't just about privacy. It's about where the workplace ends.

That last bit probably feels familiar. For all the once-impossible things that technology allows us to do, it doesn't let us escape—the virtual office can be anywhere with a WiFi signal. It's one thing to feel tethered to your inbox; it's another for employers to monitor you and claim your body is their asset. But the fundamental question is the same: Just how much of ourselves does a paycheck buy?

This article appeared in the May issue of VICE magazine. Click HERE to subscribe.

02 Jun 00:38

Inside the Radioactive City Russia Doesn’t Want You to Know About

by Tomas Urbina


All images courtesy of 'City 40'

This article originally appeared on VICE Canada.

It looks like a lovely place to visit. From inside, Ozersk has all the charm of a European capital: beautiful parks, broad public squares, lakes, and thousands of people going about their days in peace and harmony. And for most of the people that live there, that's exactly what it is. Except, of course, that it's riddled with radiation and surrounded by guards and a double barbed-wire fence. And for decades, their city wasn't even on a map.

Back in 1947, the Soviets decided to build a secret city where they could develop nuclear weapons at the outset of the Cold War. It was modeled after Richland, Washington where the United States had built "Fat Man," the plutonium bomb dropped on Nagasaki, Japan at the end of World War II. Deep inside Russia, the area was first named City 40 and became the birthplace of the Soviet Union's first nuclear bomb. Thousands were relocated to the remote town built by Russian prisoners, including the scientists and technicians who would work at the Mayak nuclear plant.

They were given more than any fellow Russian at the time could imagine: well-payed jobs, housing, excellent education, and security. But it came at a cost. They gave up their freedom and any connection to the outside world. Now, more than three generations later, little has changed: The city is home to most of Russia's nuclear reserves and it's as secretive as ever.

The story is told in the new documentary City 40, in which director Samira Goetschel gains access to the forbidden city and residents who have chosen to speak out at great personal risk. VICE met with Goetschel at Toronto's Hot Docs where City 40 had its world premiere.

VICE: What can you tell us about how you got access to City 40?
Samira Goetschel: We stayed outside of the city for a few days. It's a huge forest right outside. And we were looking around to see if there was a way we could just sneak in, but it was impossible. It was just absolutely impossible. You know, it's double barbed-wire fences, it's heavily guarded, and so you can't get in basically. And I immediately figured out that we need help from the inside. They know that they cannot talk to anybody from the outside. Anybody on the outside is an enemy. And it's not just the foreigners, but also the Russians who live outside of the city. So this mentality of being paranoid, it's still very much there. And I wanted to see if these people would talk to me. I just jumped in. And they took me in, and they started talking.

In the film the people who live in City 40 are compared to animals in a zoo. They're very well taken care of but they can't go out.
In order for these people to remain—they weren't going to escape anyway—but just to make sure that they are happy to be there, created a paradise for them. So they had everything they possibly needed and more in comparison to the outside world where they had absolutely nothing. And they were not placed on any map, they were a state within a state. Their identities were erased. They did not exist outside of the city.And to me it was basically like I'd entered an episode of the Twilight Zone. It's as if these people were not living in this dimension.

So to me this was so fascinating that you immediately stopped as a filmmaker or journalist or whatever, you immediately stop judging.

What sort of freedoms that we enjoy in the West do these people in City 40 not have available to them?
They have nothing available to them. They can't leave. For the first eight years of course they were not allowed to leave. The most basic fundamental freedom that we have is freedom of movement. These are unalienable rights that we have, we are born with these rights and these people don't have it and they don't even have the concept that this is against their rights. And if you leave the city now you have to get exit visas for specific days that you can go or specific hours that you can go out and go to specific places. But these people they live in a town, they cannot leave and they say, you know, their rights are not violated—and so for them, that's their universe.

If they're happy, is there anything wrong with that?
What I'm hoping to achieve with this film is exactly what you're talking about. I had a lot of struggle trying to tell the story right because I had promised them, because they risked their life to tell me the story. You know the Russians have been presented and represented by the media and Hollywood and the government and everybody as either victims or mafia. You have never really heard their voice, so I decided, OK, let them talk for themselves. Let the audience connect and identify with them, you know, through their stories and let the audience share that experience so that they understand their reality.

There is a lake featured in the film that's beautiful, but it's actually poisonous.
They are exposed to radiation, long term and short term radiation In the beginning—and they're doing it still—they were dumping their radioactive waste into the environment, whether it was the lakes, the ground and into the air. There's one specific lake that is so contaminated by plutonium that it's actually called the plutonium lake by the locals themselves.And there is a sign right there and it's just for them. It says "No Trespassing" because two hours by the lake, you'll die. So if you see this lake, the Ontario Lake right here. By now we would have been dead. The rate of cancer is enormous and their kids are born with cancer. They die with cancer. But they take it as part of life.

There's a central character in the film, a single mother and human rights lawyer fighting for the people who have been negatively affected by the radiation in the city. What kind of risks was she taking in being such an activist in a forbidden city?
Nadia was born in the city, raised there, she married there and she has four kids. And in the beginning like everybody else you know she thought this is a great city, it's paradise. But slowly when she actually learned about what is happening to the environment, to their rights and everything else she started asking questions. You need to remember, you cannot ask questions.

So the authorities who run the city, they know what she's doing. But the moment that she actually took the story and put it on the global map, started talking to people like me, then she got in huge trouble. She was persecuted by the local authorities. The FSB, which replaced the KGB, they're Russian secret police. She got in so much trouble with them.

You don't talk and when you talk that means you have betrayed. You have betrayed your city, you have betrayed your country and you have betrayed the motherland. And the motherland is everything.

What risks are they taking?
Humongous, huge risks. So for instance you'll see in the film what happens to Nadia. But in terms of those people who actually are still in the city, I've lost my contact with them. I mean, this is life threatening what they've done. I can't talk actually about this but they have risked their lives by breaking their silence. They've betrayed Mother Russia by talking to an outsider.

But they did so willingly?
They did so willingly because basically they thought to themselves, "We're dying anyway." These are the people who understood what was happening, "We are dying anyway. We might as well tell our story and tell the outside world what is happening to us here," because 80 percent of the people inside don't even realize what is happening.

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01 Jun 15:32

Nos sigue picando el niki: 30 años de ‘Marines a pleno sol’

by Ángel Ramos

Por Xabier Holabarría y Ángel Ramos

Cuando se cumple el 30 años aniversario del lanzamiento de ‘Marines a pleno sol‘, el primer LP de Los Nikis, la herencia de la banda se divide no entre seguidores y detractores si no en tres grupos bastante definidos:

  1. Gente que entendió el chiste
  2. Gente que no entendió el chiste
  3. Gente que canta ‘El Imperio Contraataca’ haciendo el saludo nazi.

No debería de extrañar a nadie esta rareza en la historia de un grupo que, en sí, es toda una rareza. En su corta trayectoria Los Nikis llevaron la broma entre amigos a las más altas cotas de perfección formal que haya conocido el ser humano. Por eso, y solo por eso, son ejemplo de gamberrada y de genialidad. Si hay alguien que se haya tomado una carrera artística sin tomarse, ni por un segundo, en serio esos son los entrañables “Ramones de Algete” que, además, consiguieron una interesante notoriedad (no la que esperábamos sus fans) en su momento y han conseguido perdurar en el tiempo como uno de los grupos a reivindicar (por las razones correctas) por las generaciones venideras.

Arturo, Joaquín, Emilio y Rafa (hay un quinto miembro, Santiago, que abandona el grupo poco tiempo después para hacer eso que se llamaba “hacer el COU en los Estados Unidos” y es sustituido por Fernando, al saxo) fundan Los Nikis en 1980. Algunos de sus miembros viven en la Urbanización Santo Domingo, un enclave fundado unas décadas antes por pilotos y personal de Iberia, a la orilla de la N-I y que pertenece al municipio de Algete. De ahí es donde reciben el sobrenombre de “Los Ramones de Algete”. Por eso y porque imitan a los neoyorquinos. Es un hecho conocido, pero poco reconocido, que en la España de los 70 y los 80 (incluso en los 90) en las urbanizaciones de cierto empaque (o de mucho) es donde se atesoran las mejores colecciones de vinilos. Los muchachos de esas urbanizaciones viajan al extranjero y, con normalidad, absorben tendencias y sonidos que no se encuentran por aquí. Las primeras chupas de cuero de cremalleras y las primeras camisetas de grupos como Ramones o The Cramps se ven antes entre la chavalería díscola de Puerta de Hierro o La Moraleja que entre la de los barrios por una cuestión de medios económicos y de tener una puerta abierta al extranjero. Mucho más entre la gente de la Urbanización Santo Domingo donde las, entonces, ventajosas condiciones de los vuelos para las familias de los trabajadores de Iberia permitían una escapada a Inglaterra o a USA donde era más fácil darse aire.

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Los Nikis no tomaron la ruta habitual de otros tantos grupos españoles que con más o menos sinvergonzonería se han atribuido un origen obrero. Nunca se han hecho perdonar ser de una familia bien, y siempre han aceptado con su proverbial buen humor su germen pijo (ellos mismos cuentan que a sus padres no les gustaba que tocasen en un grupo así como de macarras y que cogían el autobús de las 11 a Parla después de los conciertos para poder estar a la hora de fichar en casa) así como provenir de la clase media, como tantos otros millones de personas españolas. Y en ese no orgullo, sino reconocimiento, hay mucha grandeza por su parte. Porque ellos supieron retratar con una brillantez y un humor únicos la anodina experiencia de la mediocridad (como ejempo bastan dos líneas de “Enrique el Ultrasur”: Ha llegado el domingo/su familia se ha ido al Bingo”) que es algo con bastante más mérito y que requiere mucho más talento que hablar de experiencias extremas. Está claro que surgieron en una época dificil, con conflictos que parecían no acabarse nunca, incertidumbre y condiciones socioeconómicas durísimas para mucha gente. Pero para otros muchos millones de españoles, aquello no era más que el fondo y la realidad era bien distinta. Y, hey, además ya había bastantes grupos con tipos de gesto circunspecto ganándose el pan con lo mala que estaba la cosa.

En 1981 Los Nikis publican su primer EP con el primer sello verdaderamente independiente de nuestro país, Tic Tac, que ya había publicado a dos grupos-rareza como “Clavel y Jazmín” (el delirio “camp” de Paco Clavel, Luis del Campo y el malogrado productor Joe Borsani) y Esplendor Geométrico (grupo fundado por los ex Aviador Dro, Arturo Riaza, Gabriel Lanz y Juan Carlos Sastre). Ya en sus comienzos la crítica no es capaz de dirimir si hacen punk o si pueden ser encuadrados como “nuevaoleros”. Si no se les considera lo primero es porque las pintas de Los Nikis sobre el escenario no son muy punks. Por lo demás los cuatro temas del EP son “Ernesto”, “La amenaza amarilla”, “Medicina nuclear” y “negocios sucios” que suenan enérgicos y son cuatro pelotazos.

En los años la fama de Los Nikis no deja de crecer. Tocan en el raro circuito de los 80, una mezcla de salas de conciertos como Rock Ola y de Colegios Mayores como Chaminade, y van mejorando como músicos. Como no tocan mucho pues sus conciertos se convierten en verdaderos acontecimientos. Su estilo en directo es poco católico, no tocan bien, cortan las canciones a la mitad, cantan letras de una canción sobre otra, saltan, se rompen… con polos de Lacoste. Disfrutan como enanos y se nota. Sus directos son desquiciantemente divertidos. Se puede decir que, en estos años, la fama de Los Nikis se debe a la radio y a que rulan por Madrid cassettes piratas con su EP y con grabaciones cutrísimas de algunas de las canciones que tocan en directo. Se prodigan mucho en televisión porque tienen buena imagen y bastante desparpajo. Tanto que pueden competir con bandas de aspecto más potente y más decididamente punk como Siniestro Total o Alaska y Los Pegamoides. La mini leyenda sigue creciendo. El repertorio del directo de la banda se acaba imprimiendo en dos EP´s más: en el 82, también con Tic Tac, sacan “Gammaglobulina”, “Sangre en el museo de cera”, “Venganza” y “Pasión por los decibelios”. En el 83, ya con Dro sale a la venta otro con cuatro canciones más: “Silvia Sobrini”, “Mi chica se va a Katmandú”, “Saturno es aburrido” y “Olaf el vikingo”. En el anterior año, el sello Lollipop, sacaría un LP recopilatorio de los dos primeros EPs de Los Nikis.

En el camino deja la banda Rafa que se va al ejército y es sustituido por Jonnhy Canut, de Dinarama. Fernando deja también el grupo dejando la banda, definitivamente, en cuarteto. También ha momento para las colaboraciones: junto a Ana Curra y Alaska fundan un grupo fantasma llamado NEGROS S.A. con el que sacan un maxi single con dos canciones: “Sábana, sábana” y “El Doctor Livingston supongo”. Es esta formación un proyecto fugaz y algo incomprensible que, sin embargo, puede tomarse como el primer ensayo de la capacidad de Joaquín para fundar grupos en el futuro como los más que loables Los Vegetales o Los Acusicas.

No es hasta 1986 cuando Los Nikis, ya en DRO, sacarían su “Marines a pleno sol” que incluye doce cañonazos, doce canciones que resumen todo lo brillante de la formación: guitarrazos, energía y unas letras delirantes cargadas de humor e ironía que cargan contra todo y contra todos. “El imperio contraataca”, el primer single, se convierte en su primer gran éxito (llega a sonar en las cadenas de radiofórmula como “Los 40 principales”…un logro en aquella época) y también en el comienzo de su leyenda negra. La letra, una delirante historia sobre el irresistible ascenso de España hacia la recuperación de su categoría imperial perdida, tiene mucho que ver con reírse (un poco) del ambiente de euforia que se vivía en nuestro país que, oficialmente, salía del aislamiento provocado por el franquismo, acababa de ingresar en la UE, era socio de la OTAN y, sobre todo, dos años antes había conseguido una medalla de plata en baloncesto en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles que fue una revolución. España comenzaba a tener un crecimiento económico inusitado y estábamos siento todo lo modernos que nos permitían ser: una buena televisión, un ambiente cultureta estable, un buen número de publicaciones, un buen número de lectores. En fin: la repanocha.

Lejos de dejarse arrastrar por ese triunfalismo Los Nikis se descojonan de él con una canción en la que dicen que volveremos a ser un imperio. Palabra jodida esta, con cierto tufillo franquista (en la época incluso más que hoy cuando todavía resuena aquello de “estamos en la Champion League de la economía”), que llevó a muchos a denunciar que Los Nikis habían hecho un himno facha. No se nos escapa que algunos, los más avispados, sí entendieron que todo era coña y que no les gustó que se bromeara con el ambiente de euforia generalizado, que sintieran que se estaba haciendo burla de sus logros o que, pecado mortal, se estuviera poniendo estos en su justa medida. El caso es que Los Nikis comienzan a ser vistos con malos ojos por la progresía y, mucho peor, cuando resulta que toda una serie de fachas (bastante pringados) se toman la letra completamente en serio. Los bares más abyectos de los barrios bien de Madrid ponen “El imperio contraataca” como fin de fiesta y una nube de borrachos desinformados, acaso algo perdidos en esa España tan progresista y tan moderna, que necesitan cosas a las que agarrarse entonan la letra (“Los McDonald´s están de vacas flacas/ha vencido la tortilla de patatas”, al loro) con el brazo en alto. Una panda de casposos está ahí, sin entender nada. Absurdamente aliada en su estupidez con algunos progres lamentables.

Que una broma tan evidente sobre lo birria que somos frente al imperio norteamericano acabara siendo celebrada, aún a día de hoy, por la gente de centro y demócratas de toda la vida a lo largo y ancho de toda la península no puede tomarse sino como una metabroma cruel sobre la legendaria capacidad intelectual de nuestros queridos compatriotas más nostálgicos. Es lamentable, sin embargo, que otros temas como “Aurelio el Misionero” no tuvieran la misma repercusión en los 40 Principales y acabasen como himno de convivencias y retiros espirituales en todos los colegios católicos de España.

En esos tiempos crece la leyenda de grupos que no quieren verlos ni en pintura y que se niegan a tocar con ellos. Leyendas también que se cuentan con mucha dignidad y en voz más o menos bajas con un “que se jodan” bastante audible. Por suerte para todos ellos siguen a lo suyo.

La leyenda negra de Los Nikis crece porque el disco incluye dos canciones que también son puestas bajo un microscopio miope: “Los niños del Brasil”, una referencia directa a la novela de Ira Levin en la que Mengele, escondido en Brasil, está intentando reconstruir a la raza aria y refundando el IV Reich (¡ALERTA DE CHUFLAS CON NAZIS! ¡MATERIAL SENSIBLE!) y “La naranja ya no es mecánica” que, como no, es tomada como una exaltación de la ultraviolencia y no como lo que es: una bronca al protagonista por ser un macarra con un trasfondo anti-cultureta ya que por la época la película seguía siendo eterna referencia en periódicos y programas de televisión cuando se hablaba sobre los problemas de aquella juventud tan problemática de los años 80.

Fuera de aquello, claro está, quedaba que “marines a pleno sol” incluyera una crítica al ejecutivo agresivo (“Luis Enrique”…no sabían ellos, tan madridistas, que un día un Luis Enrique sería ex jugador del Real Madrid reconvertido luego en barcelonista y en declarado enemigo de la grada del Bernabéu); “Ave Cesar”, que cuenta como dos gladiadores asesinan al mismo césar en el circo (¡Precursora de “Gladiator”!”), “La rebelión de los humanos”, declaración de amor al revolucionario Charlton Heston combatiendo contra la dictadura de los simios y “Aurelio El Misionero”, la historia de un misionero que llama “conguitos” a los africanos y que capta su atención haciendo trucos de magia que hace pasar por milagros (El éxito de Aurelio no está en su condición de Católico, Apostólico y Romano/Convierte al Tercer Mundo a su religión/asombrándoles con sus juegos de manos/A los panes y los peces/puede multiplicar/doble fondo en su sotana/No se va a notar).

“Marines a pleno sol” es uno de los mejores discos de los años 80 y, sin ninguna duda, uno de los mejores discos grabados en nuestro país. Da igual que ninguna lista especializada de ningún medio ose incluir ninguna de las canciones de Los Nikis en ninguna de esas campanudas listas de los 100 mejores grupos o las 100 mejores bandas españolas de todos los tiempos. Los Nikis no lo necesitan. Están ahí y estarán siempre, por encima de prejuicios idiotas y valoraciones gilipollas. En cierto modo resumen, tan bien como Ramones (y tiene mucho mérito imitar tan bien el espíritu de Ramones, especialmente al tener en cuenta que lo hicieron sin caer en la imitación, combinándolo de manera magistral con la pasión por lo absurdo y lo mejor de nuestra circunstancia española), lo que es ser joven y no tomarte nada en serio.

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Tanto si pasas una etapa de descreimiento como de feliz optimismo siempre necesitarás a Los Nikis para volver a poner los pies en el suelo. Para poder aterrizar. Por desgracia “Marines a pleno sol”, 30 años después de su lanzamiento vuelve a estar de plena actualidad no tanto por su calidad musical, que la tiene (joder, en su estilo la tiene) si no por su inconfundible humor y la distancia sana que toma de las cosas. A día de hoy, en pleno revival del pensamiento cejijunto y cerril a ambos lados de todas las aceras, este disco podría parecer algo encontrado en una cápsula enviada desde una realidad alternativa. Donde todo discurre de otra manera, más normal, más brillante. “Marines a pleno sol” es una pedorreta hacia todas las cosas que creías intocables y cuestiona todo aquello en lo que crees sin darse importancia. Es un fiel reflejo del espíritu del propio grupo que vivió su éxito como si no fuera con ellos y, en los años posteriores, fue desapareciendo con total elegancia dejando detrás de sí otros dos discos notables: “Submarines a pleno Sol” y “la hormigonera asesina”. Este último disco volvería a poner al grupo su etiqueta de “escandalosos” porque el simpático pueblo de Benidorm los declaró “personas non gratas” gracias a la canción “no vuelvo a ir a Benidorm” y la canción “Enrique el ultrassur” fue catalogada de “oda a la violencia futbolística”. Hay que decir que a la chavalada que ocupaba la grada sur del Bernabéu siempre entendió que aquello era una burla hacia su sagrada misión y su divina existencia. Ellos si entendieron el chiste.

El disco contiene dos canciones de amor, esa forma tragicómica y violenta con la que Los Nikis ven el romance, la fantástica “20 años en Sing-Sing” y la no menos cañera “Salvaje Pasión” y “la canción de la suciedad”, una rareza temática sobre un hombrecillo (Lo imaginamos así) que vive en la guarrería (esta canción tuvo un videoclip grabado por TVE como “20 años en Sing-Sing” y “El imperio contraataca”) y una versión de “La puerta verde” de Los Llopis. “Marines a Pleno Sol” se cierra con “Quizás”, un delirio de 57 segundos con el que Los Nikis cerraban sus conciertos.

En el 98 rompieron su silencio para firmar “Más de lo mismo”, un disco de nuevo independiente y autoproducido que contiene 13 canciones donde se reían, más que nunca, de las chicas con chacha filipina, de los pijos con móviles (en plena primera fiebre del teléfono móvil) y, en general, de todo lo risible que tiene ser español y/o ser humano. No volverían a tocar en directo de nuevo hasta enero de este mismo año. Después nada más.

Siguiendo la estela de Joaquín, todo un piloto de Iberia como decimos (cuenta que se encontró en un vuelo con una legendaria estrellona de la movida y esta, al verle de uniforme, le preguntó si iba a una fiesta de disfraces) Emilio y Arturo siguieron con sus profesiones: comercial de merchandising de Disney y en una multinacional farmacéutica respectivamente. Profesiones con un puntito delirante, como si se hubiesen dedicado a eso aposta por las risas. Como si ellos mismos fuesen parte de una de sus canciones.

La aportación de su carrera no puede caer tampoco en saco roto. Ni que decir tiene que una pléyade de imitadores, de todo pelaje y baja calidad, quisieron seguir la estela del grupo sin conseguirlo y que, ni que decir tiene tampoco, muchos han sido los intentos por llevar al éxito a grupos de letras pretendidamente graciosas y energía más o menos parecido. Sin conseguirlo. Todos los intentos por revivir la fórmula han quedado en meras caricaturas. No haremos sangre señalando a los culpables.

‘NPI DE MÚSICA’, JOAQUÍN RODRÍGUEZ SE DESCOJONA DE TODO

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Si quieren ustedes saber más de la leyenda de “Los Ramones de Algete”, de uno de los grupos más incomprendidos y tristemente denostados (por propios y extraños que, no se crean, tampoco los que tendrían que ser de los suyos los tenían en muy alta estima) de España (Esa España tan seriecita y que dice tantas cosas buenas de sí misma y tan malas de los demás) no deberían de dejar de leer “NPI de música” (Ediciones Chelsea) firmado por Joaquín Sánchez, bajista de Los Nikis (colaborador necesario de la grandeza de Los Vegetales y Acusicas, famoso por ser el piloto que trajo al Barça campeón de Europa a nuestro país y, al estropearse el pájaro de hierro fue acusado de no querer hacer volar el aparato por ser el compositor de “Enrique El Ultrassur”) todo un compendio de cómo fundar un grupo, de cómo sobrevivir, de cómo permanecer auténticamente auténtico y, sobre todo, de no tomarse nada en serio.

01 Jun 15:30

Tina Lugo: sexo, surrealismo y gore

by Dejamehablar 13

Creí que seguía gimiendo pero resultó que ya estaba muerta.

Tina Lugo nació y se crió en el Bronx, Nueva York, en su retina dibujos animados, videojuegos y cómics de los noventa que hoy evolucionan en sus pinceles creando narraciones eróticas, grotescas y surrealistas. Colores vivos y brillantes resaltan los innumerables detalles, tantos, que incluso el erotismo en ocasiones se desvanece pasando a ser una simple anécdota dentro del sin sentido.

Su mayor influencia el movimiento artístico original de Japón Ero Guru Nansensu (erótico, gore y sin sentido). Decadencia, sexo y surrealismo al servicio de la contracultura con la intención de crear imaginarios sin complejos que traspasan los correctos límites preestablecidos.

Sexo salpimentado, iconos Pop y referencias clásicas con texturas líquidas confeccionan orgasmos que se alejan de lo habitual a la vez que estimulan placeres que viajan de lo físico a lo sensorial, todo mezclado y agitado, un cóctel absurdo que se crece burlándose de la mediocridad.

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Con cariño para @gipsyjules  #LoveYouBombón

 

01 Jun 15:29

Las alienígenas sexis de Robin Eisenberg

by Marta Rico

Si servimos en un plato unas pizzas, lip gloss, el espacio (para qué escatimar) y lo aderezamos todo con un chorrito de estética ochentera obtenemos las suculentas ilustraciones de Robin Eisenberg.

Los compañeros de pupitre de Robin cuentan que forraba sus carpetas con stickers de Lisa Frank y ‘Mi pequeño pony’, los dibujos más sweet, multicolor y brilli-brilli de finales de los 80 y que nunca utilizaba el Plastidecor color carne (ojo, tener uno era como poseer el Anillo Único). La niña rarita creció y también su interés por ilustrar a chicas alienígenas de curvas vertiginosas, cazadoras de cuero y pitillos vaqueros que viajan por el universo derrochando desparpajo… y que bien nos podrían dar una clase magistral en diversión, moda, sexo, música rock y feminismo.

Las creaciones de Eisenberg no se limitan al dibujo, también diseña pines, parches, pegatinas, prendas de ropa y tablas de skate. Por si esto fuera chuchería, además nuestra protagonista es teclista de la banda indie rock/noise pop Crocodiles.

Más allá de sus quehaceres musicales, me quedo con su interés por la ilustración, el fluorescente y las MUJERES.

Las alienígenas sexis de © Robin Eisenberg | Cóctel Demente

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01 Jun 15:24

Campaña autoparódica

by Guillermo
Este remake de la campaña de diciembre llega con el público muy cansado: es demasiado pronto para una secuela, y tampoco es que la primera parte de la ¿trilogía? (tranquilos; el 27J ya estará totalmente claro que encauzamos cuatro años más de Rajoy) cautivase demasiado al espectador. Algo hay que hacer para llamar la atención, […]
01 Jun 15:05

Fan Grrrl, el podcast friki que estabas esperando

by sobreviviraserunafriki

“¿Qué es un podcast?”, puede que os preguntéis. Un podcast es similar a un programa de radio, aunque en vez de emitirse a una hora y en una frecuencia determinada (que también es posible) puede escucharse on-line o ser descargado cómodamente para que te acompañe cuando desees. De toda la programación de esta “radio a la carta”, hoy presentamos Fan Grrrl.

Fan Grrrl Podcast

Ya que hemos empezado con preguntas, y emulando a Lois Lane, sigamos con ellas.

 

¿Qué es Fan Grrrl?

 El podcast Fan Grrrl es la vertiente friki del movimiento Riot Grrrl, aunque nada más decirlo nos echamos un poco para atrás. ¿No suena eso muy serio? ¿No será mucha responsabilidad? ¿No nos tirarán tomates después de escucharnos?

 

Antes de que vayáis a la frutería, con ese ‘Grrrl’ queríamos transmitir que somos un programa de novatas y un poco gamberras de vez en cuando. Con ‘Fan’, que somos unas frikis rematadas y no lo ocultamos. Fangirls sin remedio, entusiasmadas con eso que ahora se llama ‘cultura pop’.

definicionfangirling

¿Quiénes son Fan Grrrl?

Fan Grrrl tiene dos integrantes fijas: Rose y Mal. No somos expertas en nada y no tenemos ningún título que nos avale para estar haciendo esto; así que poco hay que decir.

 

Aunque Fan Grrrl es mucho más que dos personas. Contamos con Maribel, que participa en la sección de libros; con Suzie, siempre que quiera animarse a fangirlear un rato; y sobre todo con nuestro -escaso pero entregado- público, que a través de sus preguntas, comentarios y peticiones son el alma del programa.

let me love you

¿Por qué y para qué este programa?

 

Aquí deberíamos dar una respuesta estupenda que os convenciese de escucharnos. Vamos a intentarlo.

Hicimos el programa porque queríamos un podcast friki en el que se hablase de heroínas, con y sin superpoderes; de mujeres que pegan tortas, que dirigen pelis, que escriben libros, que leen cómics y ven Las Chicas Gilmore.

Queríamos nuestro hueco en la podcastfera para dar nuestro punto de vista femenino,  y sí, también feminista. Dar nuestra opinión no como expertas, sino como parte del público femenino, infrarrepresentado pero creciendo.

Hicimos el programa porque nos gusta sentarnos a hablar de cómics, mangas, series, animes, películas y libros. Y porque muchas cosas de las que nos gustan no suelen aparecer en otros podcasts.

Así que, si te gustó Jessica Jones tanto como Daredevil, si quieres saber más de Wonder Woman, si lo flipas con Xena y Capitana Marvel, te encanta Grease y quieres escuchar a un par de chicas frikeando: Fan Grrrl es tu programa.

 

Wonder Woman
Amamos a Wonder Woman. La amamos fuerte.

 

¿Dónde, cuándo y cómo?

El programa está disponible en Ivoox, en el canal de Fan Grrrl. También puedes pinchar aquí para ir directamente a la página. Llevamos cinco programas regulares y algunas Críticas Punk (o críticas más breves de algún tema concreto).

La periodicidad del programa es mensual, suele salir el primer martes de cada mes. Aunque puede haber ligeras variaciones.

El podcast puede escucharse on-line o descargarse, las instrucciones están en la propia página de Ivoox. También tiene app, para ‘i-phoners’.

Podéis suscribiros desde Ivoox, o suscribiros a Hay una lesbiana en mi sopa, porque a partir de ahora escribiremos una pequeña entrada cada vez que actualicemos. Aquí tendremos nuestro pequeño rinconcito, gracias a la web croqueta más molona del ciberespacio.

 

También podéis encontrarnos en Twitter, o contactar a través de correo electrónico.

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¿A qué esperáis para escucharnos?

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01 Jun 15:00

Dinero gratis, groupies de Losantos y "sexo con mi mujer": la otra cara de la Feria

by Carlos Prieto

Casetas que venden libros, autores que firman ejemplares, familias que vienen al Retiro a pasar el día y compran algo… y a correr. Sí, hablamos de la Feria del Libro de Madrid, que arranca este viernes, un evento cultural tan exitoso como inmutable. “¿Por qué cambiar algo que funciona?”, suelen comentar sus organizadores de tanto en cuando.

Ahora bien, tras consultar a un puñado de escritores, editores, libreros y trabajadores de la Feria del Libro, uno concluye que inmutable no tiene por qué ser sinónimo de previsible, y que hasta en los ambientes culturales más inalterables, reglados y austriacos, pueden ocurrir disparates... 

[Los 15 libros de la Feria que hay que leer]

Al fin y al cabo, en la feria trabajan personas, y las personas tienen una tendencia irrefrenable a la tragicomedia…. He aquí una recopilación de anécdotas extrañas, pintorescas o sencillamente descacharrantes ocurridas en los últimos años en la madre de todos los eventos editoriales castizos. ¡Viva el libro! ¡Viva el delirio!

Autores sedientos y editores desmadrados

Juan Soto Ivars (escritor y periodista): Las barras con terraza que hay como islotes en medio del recorrido son peligrosas. El calor de la feria provoca mucho gasto en cerveza. En una de esas terrazas he firmado el contrato editorial más loco de mi vida: un tío me propuso escribir un libro para una editorial que iba a montar, yo no tenía trabajo y le pregunté por la pasta, me dijo que 2.000 euros de anticipo, le dije que sí, me pidió el número de cuenta, me buscó al día siguiente, me trajo un contrato, firmé, recibí la pasta y no he vuelto a saber de él. El libro no lo escribí. Ha sido el mejor negocio editorial de mi vida.

Desirée Rubio (prensa del Grupo Planeta): Allá por 2005 o 2006, cuando mi vida era Lengua de Trapo, daba igual qué autor firmaba qué día, todos dedicaban los libros de todos en firmas donde no había cola. Rafa Reig, Iban Zaldua, Juan Aparicio Belmonte, Alberto Olmos, todos eran la encarnación de todos los autores que habíamos publicado, eso sí, más alcoholizados, si cabe.... 

Juan Soto Ivars: Una vez me lancé borracho encima de Jorge Herralde [editor de Anagrama] y le dije que me encantaba su editorial, Alfaguara….

Desirée Rubio: En Península, cuando aún nos acompañaba Manuel Fernández-Cuesta, lo más disparatado que nos planteamos fue traer en una avioneta privada a Emir Kusturica para que firmara en la feria en una jaima. Se nos desvaneció rápidamente la idea en un estallido sentimental y económico, claro... 

Sánchez Dragó en la Feria

 

Tangana en la caseta

Dani Moreno (editor de Capitán Swing): El perro de Lucía Etxebarría entró una vez en nuestra caseta (ella firmaba en la de al lado), nos robó las magdalenas y nos dejó un regalito en forma de figurita de barro...  

Rafael Díaz Santander (editor de Valdemar): Hace ya unos años, estaba firmando en nuestra caseta Pilar Pedraza. Uno de nuestros caseteros, aficionado a las artes mágicas y lector de cartas de tarot, estaba también allí en ese momento. De pronto se acercó un tipo muy grande, y de forma inesperada empezó a coger libros y a arrojárselos a nuestro casetero ocultista como si fuera un monigote de feria, exclamando a la vez de forma repetida: "Te puedes tirar a mi mujer, pero no le leas las cartas". Había dos chicas góticas que se apartaron un poco, pero recuerdo que comentaron: "Esto sólo pasa en la caseta de Valdemar"...

Juan Soto Ivars: He visto a dos tíos llegar a las manos por una cuestión de matices sobre un libro de Herta Müller. Luego descubrí que lo hacían a posta, que les gustaba dar el espectáculo, pero las yoyas sonaban a hostia divina.

Fernando Sánchez Dragó: Una señora de buen ver se plantó ante mi -yo en la caseta-, me cubrió de elogios, dijo que yo era el nuevo Lope de Vega e, inclinándose por encima de las pilas de libros, me besó apasionadamente en la boca. Lo sorprendente era que su marido estaba detrás de ella, a medio metro, y me dio a entender que procediese. Lo hice, claro. La discreción me obliga a correr un velo sobre lo que sucedió después... 

Ídolos de masas

Fernando Sánchez Dragó: En la misma caseta, aquel día, firmaban Federico Jiménez Losantos y César Vidal ante una serpenteante cola de señoras (las "federicas", decían) que agitaban banderas rojigualdas y daban vivas a España.

Desirée Rubio: Ya en Temas de Hoy, en 2014, aluciné extrañada cuando una cola multitudinaria esperaba a un joven tímido llamado Rubén Doblas, conocido como Elrubius. El fenómeno libro-youtuber ya había empezado. 

Lorenzo Silva: Una tarde se presenta en la caseta un hombre que dice tener todos mis libros. Por aquel entonces ya llevaba unos 30 publicados. Le digo, irónico, que todos, lo que se dice todos, no serán... Alza del suelo dos bolsas y me pone 30 libros en el mostrador. "Cuando digo todos, quiero decir todos", me espeta, "y me gustaría que me los firmara". Una petición inapelable. La atendí.  

A vida o muerte

Sergi Bellever (escritor, editor y librero): Aparte de la cura de humildad que supone para cualquier escritor trabajar al otro lado del mostrador y conocer cómo funcionan de verdad las cosas con los libros, tras cuatro ferias supongo que he tenido muchos momentos cómicos y estrafalarios parecidos a los de otros compañeros editores y libreros. Sin embargo, recordaré siempre a una joven lectora, una chica de salud visiblemente frágil que en los dos primeros años vino casi a diario a contemplar todos los libros de la caseta con una avidez increíble en la mirada. Hacía sus cálculos mentales sobre qué libro podría llevarse al fin y si le alcanzaría el presupuesto o a qué joya debería renunciar. Transmitía tal pasión por la lectura que nos hemos prometido hacerle un regalazo si regresa este año. Ojalá lo haga...

Ofelia Grande (editora de Siruela): El gran clásico de todas las ferias son las personas que vienen a preguntar si van a estar firmando autores fallecidos... algunos hace décadas. Siempre pasa...   

Juan Soto Ivars: Trabajando en una caseta me pasaban más cosas. La más bonita que recuerdo es un poco larga de contar, pero básicamente: una mujer flaca y pequeña, con pinta de tener muchos menos años de los que aparentaba, venía todos los días. Se hacía la feria arriba y abajo. Solía conversar, sabía mucho de literatura, compraba buenos libros y compraba a diario, si no en mi puesto en otro y me enseñaba su botín. Hicimos confianza y me dijo que compraba tantos libros porque tenía una enfermedad horrenda que le impedía dormir, así que leía. Leía uno o dos libros por noche. Dijo que se iba a morir pronto y que había perdido demasiado tiempo trabajando. Le regalé mi novela 'Siberia' al día siguiente. Al día siguiente vino, con la novela leída, y estuvimos hablando una hora. No es disparatada ni descacharrante pero es de las cosas más bellas que recuerdo de la feria.

01 Jun 14:32

Guía para principiantes – Música popular brasileña

by Edgar Ducasse

Tratar de sintetizar en unas líneas la música de un país puede resultar, aparte de imprudente, una locura. Hacerlo en el caso de Brasil es, directamente, una quimera. Pero en CANINO estos desafíos son el pan nuestro de cada día. Adéntrate en la riquísima y desconocida música popular de Brasil con esta guía que te ayudará a no perderte en los primeros compases.

Brasil es uno de los dos o tres territorios más ricos, sugerentes y superpoblados –ciñéndonos al binomio calidad-cantidad- de la música popular. Me atrevería a decir que el que más, si se tienen en cuenta por contra sus atávicas dificultades económicas, geopolíticas y sociales, compensadas sin embargo con el talento, la naturalidad y la solicitud de sus innumerables propuestas artísticas, que rozan lo sobrenatural.

Y es que en Brasil la música se respira en cada esquina, se intuye prácticamente en cada conversación y se celebra en cada gesto. Hacer, por tanto, un somero resumen con la vista puesta en su aprendizaje, sin ni siquiera entrar en excesivas honduras, resulta siempre intimidante. Teniendo en cuenta, además, que cualquiera que haya penetrado en su frondosa floresta de ritmos, melodías y palabras posee su propio itinerario, muchas veces considerablemente diferente al del vecino o, cuanto menos, con un punto de vista apreciablemente dispar al abordar semejante materia.

João Gilberto

João Gilberto

A continuación unas cuantas pistas (dejémosle la exhaustividad a los enciclopedistas) para situarse en el fascinante universo de -digámoslo ya sin cortapisas o falsa moderación- la primera potencia de la música popular.

Hay una serie de grandes corrientes procedentes del siglo XX que siguen siendo, desde luego, las más importantes e influyentes en lo que llevamos de XXI. Gracias a esa capacidad innata del brasileño para el sincretismo -ya sea desde el punto de vista religioso o musical-, que le hace conjugar con pasmosa espontaneidad –y singular voracidad- casi cualquier influjo con el que tenga a bien inmiscuirse, la música brasileña regurgita de aquí y de allá influencias, insinuaciones y hábitos, envolviéndolo todo después en un sello único y fácilmente distinguible allá por donde pasa.

1. Samba-Canção

Aracy_de_Almeida

Aracy de Almeida

Del samba (cuyo origen etimológico hunde sus raíces en los ancestrales sonidos del semba, procedente del suroeste africano, aproximadamente lo que es la Angola actual) tenemos la imagen impactante y multicolor de los carnavales, de sus bailes interminables y del desenfreno exuberante y aventurado. Sin embargo, como en toda disciplina que se precie –y el samba evidentemente lo es- hay detrás una copiosa historia de claroscuros y rivalidades a través de los nombres de compositores que ayudaron a conformar para la posteridad la formulación de un estilo fundamental en la primera mitad del siglo veinte, albergando a su vez multitud de géneros y sub-géneros para mayor gloria de su riquísimo acervo artístico.

El samba-canção supone la gran estilización de una corriente musical que aglutinó en sus inicios –añosveinte y treinta- efluvios del maxixe (tango brasileño), la modinha (su particular versión del bolero) y el compás africano. Su eclosión discográfica, sin embargo, no se produce hasta bien entrados los cincuenta –después de la denominada “época de ouro”: 1930-1945-, en grabaciones de pioneros como Ismael Silva (fundador de la primera escuela de samba), Mario Reis o Silvio Caldas, a los que se fueron sumando otros como Dorival Caymmi, Pixinguinha o Ary Barroso (autor de los clásicos tan indiscutibles como Aquarela do Brasil o Na Baixa do Sapateiro, reinterpretadas una y mil veces por innumerables artistas), que vieron gran parte de su cancionero llevado al éxito gracias al poderío de vocalistas como Orlando Silva, Elizeth Cardoso, Francisco Alves o la más furibunda a nivel estético y publicitario: Carmen Miranda.

Noel Rosa

Noel Rosa

Tres grandes nombres de la samba-canção: Noel Rosa, Wilson Batista y Aracy de Almeida

Los dos primeros protagonizaron uno de los duelos ‘a muerte’ más épicos del samba-canção: para la posteridad quedará precisamente el disco Polêmica de 1956, donde los cantantes Roberto Paiva y Francisco Egydio homenajearon todo el material surgido de los desencuentros entre Rosa y Batista, los cuales solventaban sus dimes y diretes escribiendo cada uno la canción que más pudiera molestar al otro, incluyendo el insulto personal: si Noel Rosa tenía de nacimiento un defecto físico por el cual contaba con el maxilar inferior atrofiado, Wilson Batista corría a escribir Frankenstein da Vila, osea, el monstruo de Vila Isabel, barrio de Rio de donde era originario Noel, regodeándose en la fealdad de éste:

Rosa, por su parte, le dedicaba a Batista Rapaz folgado donde, entre otros cariñosos epítetos le dedicaba el famoso “malandro” que, adaptado a los tiempos actuales, vendría a ser como llamar a alguien macarra, lumpen o alguna otra cosa por el estilo.

Bromas aparte (pero maravillosas al fin y al cabo), ambos fueron dos autores que se acabaron rindiendo mutua admiración, a pesar de los momentos tensos que vivieran a través de las partituras o en persona, como recoge puntualmente el biopic dedicado a Rosa -Noel – Poeta da Vila (2006)-. Noel está considerado autor nacional –no hay carnaval que se precie que no interprete alguna suya, como el clásico con el que irrumpiría en el panorama sambista Com que roupa?, y su cancionero es revisitado al minuto en los songbooks dedicados a su labor por decenas de discípulos y discípulas.

Una de las primeras fue Aracy de Almeida, considerada junto a Dolores Duran y Maysa una de las principales intérpretes del género. Metódica, puntillosa y fiel a la tradición del samba-canção, su disco Samba em pessoa (Samba en persona) es crucial no solo por ver representados en él a gran parte de la plana mayor de los mejores compositores –entre ellos Rosa-, sino como muestra de ese respeto por las maneras más depuradas del género.

2. Bossa nova

El Brasil de finales de los años cincuenta está marcado en lo social por el desarrollismo y en lo cultural por la irrupción de una nueva generación de jóvenes de clase acomodada (principalmente blancos y pardos) que empiezan a copar los campus de las pujantes universidades del país y a empaparse de las influencias anglosajonas (rock’n’roll, jazz) que empiezan a colonizar las incipientes telecomunicaciones. Todo ello sin dejar de lado el acervo heredado del samba-canção que, gracias a esta nueva hornada, verá maleados sus reglamentos básicos, atenuando su ritmo y sofisticándolo con la irradiación del cool-jazz, cálido y sensible.

Carlos Lyra, la malograda Sylvia Telles o el “niño prodigio” Marcos Valle son algunos de los primeros espadas de una corriente que se alzó en el subconsciente mundial como el género más exportable y reconocible de Brasil. Muchos de ellos ya con formación de conservatorio y profundas convicciones poéticas –inevitable el influjo del escritor Vinicius de Morais: anfitrión, instigador y sparring de la escena literaria y musical en aquellos días-.

João Gilberto

João Gilberto

Tres grandes nombres de la bossa nova: João Gilberto, Nara Leãoy Jorge Ben

Considerado el intérprete por antonomasia de la bossa nova, João Gilberto y su disco de 1959 Chega de saudade supusieron la sublimación del zeitgeist que respiraba la escena musical del momento. Había nacido un nuevo sonido que en un primer momento fue considerado como una “desviación” del samba-canção y que originaría no pocas suspicacias y recelos. Un cantante que apenas cantaba (aunque luego influiría a todo el planeta precisamente por ese tono vocal entre indolente y susurrante) además de guitarrista que a su vez retorcía los preceptos en cuestión de armonías con acordes complejos pero definitivamente mágicos, de una evocación palmaria. Sus valedores principales fueron el citado Vinicius y Tom Jobim, que le cedieron auténticas declaraciones de principios como el caso de Desafinado (una nada disimulada respuesta a la crítica más inmovilista), con estrofas como “si tú insistes en catalogar mi comportamiento como anti-musical, yo muy relajado debo argumentar, que esto es bossa-nova, que esto es muy natural”. Y más tarde Garota de Ipanema, sin duda la canción más famosa de la bossa nova, estandarte del disco Getz/Gilberto de 1963, donde se daban cita entre otros Jobim, Gilberto y el saxofonista estadounidense Stan Getz, apuntalando para la posteridad el sonido refinado, avanzado, eterno y quintaesencial de la segunda mitad del siglo XX. Todo ello mientras a nivel mediático empezaba a despuntar el sonido tosco y elemental de los Fab Four de Liverpool.

Gilberto ayudó de manera determinante a dar con un sonido mil veces saqueado, frivolizado y mal imitado, dedicando el resto de su vida –es un reconocido perfeccionista y maniático ad nauseam- a conservarlo como en formol a través de exclusivos conciertos, estudiadísimas colaboraciones y una discografía selecta de muy pocos álbumes originales pero infinidad de refritos y compilaciones ad hoc.

Considerada en un primer momento junto a Telles la musa de la bossa nova, Nara Leão apuntaló su merecido prestigio gracias a sus dos primeros discos, ambos de 1964: Nara Leão (para el distintivo sello Elenco, del cual solo su línea de diseño daría para un artículo) y Opinião de Nara, grabado con motivo de una serie de espectáculos en teatros donde en varias de las canciones incluidas en él la temática se escoraba hacia la reivindicación popular, justo en un momento en el que la dictadura militar cristalizaba tras el correspondiente golpe de estado. Dichos discos incluían canciones ineludibles como Berimbau o las explícitas socialmente Opinião y Deixa Diz que fui por aí.

El carioca Jorge Ben fue quizá la figura más determinante a la hora de actualizar el método del samba tradicional y depurarlo hasta llevar dicha revisión a un estadio diferente, donde la negritud adquiriese un poso distintivo. No es extraño, por todo ello, que su primer álbum recibiese el nombre de Samba Esquema Novo, de 1963, con la sempiterna Mas que nada como arranque y emblema del disco.

A pesar de los exquisitos –y aventurados- efectos en la voz y de acompañarse de una más que eficaz orquesta, fue acusado de ser otro ‘desafinado’ por su forma de tocar la guitarra y la crítica no dio por él ni un duro en sus primeros pasos. Sin embargo siguió grabando discos arriesgados e inspiradores (Africa Brasil, de 1976, contiene TajMahal, saqueada literalmente por Rod Stewart en su mayor éxito), y sigue en activo para desgracia de aquellos oráculos, mientras que (super)estrellas como Gilberto Gil o Santana reconocen su influencia por activa y por pasiva.

3. Tropicalismo

Caetano Veloso y Gilberto Gil

Caetano Veloso

A finales de los años sesenta Brasil continúa sumergida en la dictadura militar, pero eso no será óbice –al contrario- para que la renovación de la escena musical prosiga su curso, en algunos casos acentuando su carácter de exigencia democrática, compromiso vanguardista y actitud irreverente. La psicodelia, Dylan o el incipiente interés por el reggae se incorporan a los intereses de una nueva generación irrepetible que tendrá en el disco colectivo Tropicália de 1968 su escaparate definitorio. Allí está parte de lo más granado del momento: una repescada Nara Leão (que no duda en meterse en todo fregado que tenga que ver con la protesta y la insaciable curiosidad artística), el grupo alucinado Os Mutantes o el inclasificable Tom Zé (una referencia muy presente en las (pen)últimas generaciones de artistas tipo Rodrigo Amarante), además de los tres protagonistas del siguiente apartado.

Tres grandes nombres del tropicalismo: Gal Costa, Gilberto Gil y Caetano Veloso

El tropicalismo (movimiento al que indefectiblemente recurre en exclusiva el hipster para darse un barniz cosmopolita) está marcado por la asunción de modelos anglosajones imperantes en ese momento –The Beatles, la psicodelia y el hippismo, principalmente-, por la transversalidad estilística y por una necesidad urgente de enfrentarse al régimen autoritario e incluso a parte de la izquierda de su país que, como en la de la mayor parte del mundo, relacionaba rock con alienación burguesa y marketing imperialista. La necesidad de expresarse con total desparpajo a nivel estético y moral provocó que Gilberto y Caetano fueran expulsados del país atendiendo a razones caprichosas –desprecio por la bandera en uno de sus shows- y nulamente contrastadas. Antes de eso a Veloso le había dado tiempo no solamente a participar en Tropicália, sino a demostrar de manera precoz su compatibilidad con la tradición sonora más inmediata. El disco Domingo (1967), realizado a medias con Gal Costa y totalmente escorado a la bossa nova, perfecciona ésta aún más, gracias a piezas ya clásicas de la aflicción como Coração vagabundo.

Caetano Veloso es una de las fuerzas mayores de la música popular brasileña. Como en el caso de David Bowie en Gran Bretaña, actúa como aglutinador extra-oficial de tendencias anglosajonas, clasicismos sudamericanos y, en general, casi cualquier cosa que se le ponga por delante. Destacar discos, teniendo en cuenta la dilatada y proteica trayectoria que ostenta a sus espaldas es poco menos que tarea imposible, pero ahí van algunos: el primero de sus discos homónimos Caetano Veloso (1968) -coincidiendo con el manifiesto de “Tropicalia”, entre el bolero, la bossa nova y la psicodelia-, Cinema trascendental (1979) –entre el funk tropical y el soul-, Estrangeiro (1989) –producido por el adalid de la no-wave Arto Lindsay: una feliz mixtura entre tropicalismo y vanguardia neoyorquina- o Livro (97) –con ecos de capoeira, de samba y del pop barroco al que nos tenía acostumbrados hasta no hace mucho- podrían ser, a bote pronto, algunos discos que nunca fallan para iniciarse en su legado. Su influencia no deja de ser patente en la actualidad, incluida la generación indie con grupos como Graveola e O Lixo Polifônico o Telebossa.

Gal Costa es una de las voces más deliciosas y cualificadas de la escena brasileña de todos los tiempos. La exuberancia de su registro vocal es prácticamente inigualable y sus facultades para interpretar cualquier clásico brasileño que tenga a bien cruzarse en su camino –Ismael Silva, Caetano, Jorge Ben, Tim Maia, Roberto y Erasmo Carlos…- son indiscutibles, además de una dicha segura.

Gilberto Gil, conocido en los últimos tiempos por su protagonismo político –ministro de Cultura en el gobierno de Lula da Silva-, no ha dejado de ser desde sus inicios –inevitablemente emparentados al de su “hermano” Caetano- un idealista empedernido con una capacidad innata para engarzar magistralmente samba, pop, reggae o funk nuclear con una frescura y plasticidad admirables. Escuchen Louvacão (1967), Realce (1979), el directo Unplugged (1994) o Quanta (1997) para confirmarlo.

4. Nombres ‘fora do tempo’: Tom Jobim, Elis Regina, Milton Nascimento y Chico Buarque

El compositor brasileño superdotado. El Cole Porter de Rio: Antonio Carlos Jobim. Es EL HOMBRE inexcusable para entender el paso del samba-canção y el neoclasicismo a la eclosión de la bossa nova, y su nombre está en la mayor parte de los créditos de cualquier intérprete de Brasil que quiera darle algo de empaque y credibilidad a su repertorio y, en general, cualquier artista del mundo que pretenda ir de fino y elegante. Por mucho que se quiera descafeinar su legado y arrinconarlo al paquete de la música de ascensor, casi todos los caminos nos llevan a Jobim, desde la banda sonora de Orfeo Negro (Marcel Camus, 1959) a Antônio Brasileiro (1994), pasando por sus colaboraciones con Frank Sinatra, Edu Lobo o Nelson Riddle, el álbum Wave (1967) –de cabecera para Carlos Berlanga, hasta el punto de fusilarle la portada en su Indicios-. La reconstrucción constante de un cancionero inmarchitable, increíble y harto sugerente (mayormente en comandita con Newton Mendonça), marca un antes y un después en la vinculación de la música popular con la exquisitez extrema y el encanto, con la pérdida y la sensualidad.

Los duetos de Jobim con Elis Regina forman parte del subconsciente de cualquier aficionado a estas músicas maravillosas. Pero también los que la segunda hiciese con Jair Rodrigues a través de la trilogía Dois Na Bossa entre los años 65 y 67, o la colaboración con Zimbo Trio en el esencial O fino do fino (1965), catapultando a Regina como una de las reinas de la canción brasileña de todos los tiempos, dueña de un voz poderosa y escalofriante. Prototipo de superestrella destruida por la no siempre fácil digestión de un éxito considerable, su muerte a los 36 años sirvió para escenificar conspiraciones en el marco de una dictadura agonizante (ocurre en 1982) quizá meramente especulativas.

Prototipo de artista hecho a sí mismo, Milton Nascimento fue el principal representante de una pequeña pero sustanciosa escena denominada Clube da Esquina, que finalmente diera nombre al disco homónimo en colaboración principalmente con Lô Borges –y clave tanto para sus carreras como para el devenir del rock mestizo brasileño de los setenta-, algo así como el Tropicália de Minas Gerais, lugar de origen de ambos. Milton es otro autor inagotable del que es tarea complicada recomendar discos, así que en este caso tiraré de criterio puramente personal para animar a introducirse en su obra con un directo como O planeta Blue na Estrada do Sol (1991), amén del referido Clube da Esquina (1972) que llegaría a tener una jugosa continuación unos pocos años después. Todos ellas son grabaciones complementarias, aviso. Trovador de copiosos repliegues armónicos y de un swing jazzeado inconfundible, podemos ubicarle dentro del folk barroco de infinitos –y paradisíacos- recursos.

Sobre Chico Buarque siempre parece haber una rotunda unanimidad en cuanto a reconocimiento a lo largo del tiempo. Salvando las distancias que se quieran, vendría a ser como el trasunto –generacional, que no estilístico- de Joan Manuel Serrat allá en Brasil. A nivel literario quizá sea el poeta más elocuente después de Vinícius de Morais, como demuestran textos del calibre de Construção, canción que diera título genérico a la que está considerada como su obra maestra de 1971 y que sorprendentemente pasó el escollo de la censura hablando con conmovedora precisión sobre las pésimas condiciones del proletariado.

Una canción emblemática, oscura, desafiante, dura. La cara B de la belleza exportada por el país del fútbol, el carnaval y los sambódromos. Pocos, muy pocos, han sabido retratar con tanta destreza el agobio contemporáneo como Buarque, que hiciera precisamente con Construção la transición entre una depurada pero trivial bossa nova (la que se comprende en sus primeros cuatro discos) hacia una canción de autor comprometida y sin concesiones, con la samba-canção más visceral y el pop más contenido como sostenes de su imaginario.

Los últimos ‘clásicos’: Djavan, Marisa Monte y Carlinhos Brown

Djavan es ejemplo notorio de post-tropicalismo, canción romántica sin contemplaciones, sophisti-pop en vena y, en definitiva, una sensualidad a prueba de bombas. Desde mediados de los setenta, momento en el que hace acto de presencia en la industria discográfica del país, ha dado más que sobradas muestras de un virtuosismo pop que bebe del funk, del groove africano y de la elegancia más desaforada. Cualquiera de sus discos –principalmente los que comprenden desde el debut A Voz – O Violão a Malásia (1996)- se pueden aconsejar, pero me comprometo hoy aquí a destacar Lilás (1984), y más con la portada que se gasta el protagonista, que podría ahuyentar a cualquiera:

Marisa Monte personifica el mainstream deseable: inteligente olfato pop, consideración a los mayores (ya sea pulcra bossa nova ejecutada con impronta más que convincente o recuperando samba para eruditos) y la casi inevitable conexión neoyorquina –Lindsay, David Byrne-, todo ello sin dejar de ser superventas y de llenar sus recitales una vez tras otra. Espacia la publicación de sus discos –que empezó a editar a finales de los ochenta- de manera inteligente y posee la voz más dotada de su quinta. Tiene un control milimétrico de su carrera, lo que le permitirá sobrevivir a arrebatos y caprichos varios por muchos más años.

Sacar a colación el nombre de Carlinhos Brown es perfecto para hacer una completa recolección de prejuicios, ignorancia y rancio hipsterismo entre los que solo conocen los pasacalles patrocinados por determinada empresa de la telefonía móvil con la que Brown se hiciera engañosamente popular. Enfant terrible de la escena de Bahia ya desde finales de los setenta –integrante del grupo eléctrico Mar Revolto- y pieza fundamental en el Estrangeiro de Veloso citado más arriba, dominó los noventa en su país –sí, antes del circo folclórico-, primero en su etapa con Timbalada y ya después en solitario con discos apabullantes que mezclan con total naturalidad samba, electrónica, pop, funk, reggae o folk. Se trata de un compositor excelente, cuyas canciones han sido requeridas por gente como Caetano, Gal Costa, Sergio Mendes, Marisa Monte –recordemos también el grupo de un solo disco que realizara con ella y el Titãs Arnaldo Antunes: Tribalistas- o Sepultura, entre otros muchos. Carlinhos es una máquina imparable de ritmo, y es dueño de un instinto melódico y una osadía artística inigualables.

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31 May 16:59

“Entre el clavel y la rosa…

by J Calduch

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El pasado miercoles Día de la Toalla sucedieron muchas cosas en el mercado americano de nuestro noveno arte, y a buen seguro ya os habréis enterado de las importantes por los medios generales y de las otras por los blogs. Poco que añadir, porque además la actualidad, que es la que manda, se va atropellando, y aunque la gran noticia de la semana pasada fue para mi la salida de Todos los Hijos de Puta del Mundo (Alberto González, alias Querido Antonio, alias “los que hacen los videos de El Intermedio” que en realidad es “el que hace los videos de El Intermedio“), de lo que debo hacerme eco es que su majestad la reina visitó la Feria del Libro de Madrid y su primera adquisición fue un cómic. Concretamente, este:providensia

Uno de Jacen Burrows.

Como en monarquía ningún gesto es casual y todo tiene una intención, no han sido pocos los medios que se han volcado en la noticia y se lanzan a interpretar posibles intenciones como la reivindicación de la novela gráfica en la cultura, o un gesto de rebeldía a contracorriente o lo que se le ocurra al redactor o su jefe.

Pero a veces la realidad es mucho más sencilla.

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Porque vale que da mucho juego que haya dicho “Deme ese basado en Lovecraft” (y al escribir ese “Deme” he caido en la cuenta de lo curioso que debe ser lo del pago. El dependiente le ofrece el ejemplar, ella lo coge, saluda, se va, y entonces alguno del sequito se queda para pagarlo…o no, no sé cómo va eso. El único caso que me contaron de personalidad pagando un tebeo se remonta a Jacques Chirac en su etapa de Presidente de la República francesa. Antes del euro, cogió un albúm y lo pretendió pagar con un billete de 20 francos, algo más de tres euros. Y ninguno de los dependientes le dijo nada). Pero es que pocas opciones más tenía. Podría haber sido mucho más grave.

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Si los medios se tiran de los pelos por un “Deme el de Providence“, imaginad si hubiera cogido lo que tenía más a mano y hubiera dicho:

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Deme la Era del Apocalipsis

o

Deme Civil War

No hubiera habido Venezuela en el mundo que la desplazara de la primera noticia de telediarios.

Y es que aunque culta y leida, hay que ser ante todo diplomática.

 

(eh, y no olvidarse de lo de Querido Antonio, que es algo muy serio. Como con Miguel Noguera o Rubén Fdez, me daría miedo mirar dentro de su cabeza, pero consumiré con gusto todo lo que saque de ella

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Tenía pensado un video de El Intermedio con la reina Letizia como lo más apropiado para cerrar esto, pero el tutubo está en un recopilatorio junto con otros, en el 00:40, y no me sale enlazarlo derectamente)

30 May 02:48

Siete tendencias que queremos que los hipsters pongan de moda

by Paco Fox
Primero los llamamos “culturetas”. Luego, “gafapastas”. Cuando los angloparlantes se dieron cuenta, “hipsters”. Finalmente, “gilipollas”. Y ese es el problema: ¿Por qué tanto odio? Los hipsters hacen una gran labor social. De entrada, si se identifican bien, sabes qué chica de la fiesta NO te va a felar esa noche si le entras a ligar hablando de 'Civil War'. Quizá si le abordaras nombrando a
30 May 02:40

Naomi Klein Explains How the Rise of Trump and Sanders Proves She Was Right All Along

by Julian Morgans

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In 2016, there are a lot of corporations spending a lot of money convincing customers they're not evil. This is a product of the internet, surely, but also of the anti-globalization movement of the 90s and early 2000s. This was a period that praised anything by Michael Moore or Rage Against the Machine, while economic forums around the world attracted riots. And of all the people credited with solidifying the movement, it's Naomi Klein who stands out.

The Toronto-based author and activist has been documenting the shortfalls of neoliberalism for more than 20 years. She began with 1999's No Logo, which examined the way companies like Nike and GAP had cannibalized youth culture at a dire cost to foreign workers. She's since broadened her attack, arguing in 2014's This Changes Everything that capitalism is ostensibly incapable of curbing climate change.

In short, Naomi has spent her adult life arguing that many of the world's influencers are wrong. Not just wrong, but cruel, manipulative, and dangerous. So I got her on the phone to ask how she feels about them.

"When I started writing the belief was that if you privatize everything, good things will follow," she told VICE. Then she describes how events in the past decade—from the GFC to the recent slump in oil prices—have bared holes in neoliberal thinking. Those who believed in the free market in the 90s weren't idiots; they just hadn't been proven wrong yet. "And now this thinking is in crisis, which has led to equally the rise of Trump and Sanders."

I point out that although Trump and Sanders might represent frustrations, Trump stands for a lot more than right-wing economics. "Yes, but anger has to go somewhere," she responds. "When things don't work the left traditionally blames big power, while the right blames immigrants."

I should mention it's hard to talk to Naomi Klein on the phone without feeling nervous. Every question I asked her elicited a second-long pause before she delivered a perfectly phrased 100-word answer. It's clear she's spent a long time thinking and talking about the same ballpark of issues.

Of course, it's been a lifetime. Naomi was born from a long lineage of people concerned with equality and social justice. Her paternal grandfather was a committed communist in his youth, even organizing a strike over pay conditions where he worked as an illustrator at Disney. He and Naomi's grandmother lived in a tent outside the LA studio for several months of 1941, while her father, Michael, was still just a baby.

Michael grew up in New Jersey and became a doctor. He was a lively opponent to the Vietnam War, which is how he met a young activist and filmmaker named Bonnie Sherr. When Bonnie fell pregnant with Naomi's older brother, and Michael was drafted to the war, they immigrated to Montreal where Naomi was born in 1970.

Naomi and her brother Seth grew up watching their mother making films with a feminist collective at the National Film Board, while her father instituted the first birthing room at his hospital. It was household of lively debate and acoustic guitar, and on weekends the family crossed the border to a cabin in Vermont, listening to history shows on the car stereo. Naomi has since written that she found the family dynamic but a bit earnest, and actually embarrassing as a teenager. But as she put it, "Our fights were less about actual transgressions than about my silence, my sullenness, and—as my dad was always fond of putting it—my 'refusal to be part of this family.'"

But as a student in the mid-90s, Naomi began to see something that scared her. Universities had began making deals with soft drink corporations, which were funding consumer research under the pretext of health studies, while grabbing exclusive access to campus vending machines. And as ads for multinationals began to fill campus bathrooms, Naomi decided that the struggle had shifted. What, in the 1970s, had been a fight for equality, had became a battle over the free market in the 90s.

It's now been 17 years since the publication of No Logo, and while Naomi refuses to use the word "optimistic" she describes feeling a quiet sense of possibility. "If changing the system was simply about tackling climate change, I'd say no, capitalism will never change. But now it's about so much more than that." She describes the weight behind Black Lives Matter as an example, and explains how the burned, bankrupted oil fields around Fort McMurray have prompted a more personal, human approach from Canada's media. She harks back to something she told me earlier—faith in neoliberalism has taken some blows, and people are starting to respond.

I ask if she'd ever consider entering politics, and Naomi scoffs. "No, but I think I'm more happy about being called an activist." Her recent work The Leap Manifesto describes how Canada could transition to a 100 percent renewable economy by 2050. Along with this call to action, her work with climate change lobby group, 350.org, sees her fulfilling more of an organizer roll. "Maybe instead of politics I can continue this kind of work, and I feel very excited about that."

Naomi Klein has recently been awarded the 2016 Sydney Peace Prize. She will receive the prize at a ceremony in November.

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30 May 02:18

CK#82: Cine en televisión: ciclos, cultos y traumas + Jeffrey Jones

by bsanchezkrypt

pases traumaticos y cine de culto (2)Si alguna vez tus padres te mandaron a la cama a mitad de película porque lo que ponían en televisión era demasiado fuerte. Si alguna vez encendiste el televisor y quedaste atrapado por una película de la que todavía no sabes el título. Si lloraste como un condenado viendo un pase de La 2 de Cuando el viento sopla… este es tu programa.

Ir a descargar

pases traumaticos y cine de culto (3)¿Quién no ha encendido alguna vez el televisor en mitad de la noche y se ha encontrado con una película empezada que le ha puesto la cabeza del revés? No sabías el título porque no tenías teletexto. O viste el título pero no tenías ni idea de qué iba y ahí lo tienes: fascinación instantánea. Pases de televisión que asaltan tu mente y te dejan marcado de por vida, para bien o para mal. De eso va el programa de hoy, uno de lo más personales que hemos grabado nunca.
pases traumaticos y cine de culto (4)Cuando en España sólo teníamos dos canales de televisión y el día no estaba para salir a la calle, la película que emitieran en ese momento podía significar un acontecimiento social. Millones de televidentes, mucho menos resabiados que ahora, se podían ver sorprendidos por vete a saber qué en una televisión nacional liberada de la dictadura franquista a finales de los 70 y queriendo molar en los 80. No era raro recibir llamadas a Prado del Rey quejándose de algún film emitido y menos cuando este era La Montaña del Dios Caníbal (zoofilia en horario infantil) o El Imperio de los Sentidos (explícito y malrollista film japonés sobre las relaciones sexuales de una pareja).
pases traumaticos y cine de culto (5)Por otro lado, y teniendo en cuenta de dónde veníamos, en la televisión pública se hizo un obvio esfuerzo por culturizar y entretener a los españolitos con esas “mil películas que debes ver antes de morir”. Así aparecieron programas como La Clave, donde una película ilustraba el tema que se iba a debatir en el programa. Con la llegada de las privadas, que buscaban la audiencia por vías más facilonas pero muy divertidas, aparecieron ciclos de cine erótico y gore. ¿Qué va a vender mejor que la violencia, el morbo y el sexo? Ahí tenemos maravillosas cabeceras como Alucine, Noche de Lobos, Erotísimo, o esas madrugadas de La 2 (¿recordáis lo de “Por una inmensa minoría”?) pasando películas de animación adulta, terror italiano o cine independiente americano.
pases traumaticos y cine de culto (6)La otra cara de la moneda estaba en el niño que encendía la tele cuando debería estar en la cama durmiendo y se veía expuesto al tren de la bruja más alucinante que jamás hubiese imaginado. Porque ¿quién nos iba a decir que aquella película de dibujos sobre dos ancianitos nos quitaría el sueño durante una semana? ¿Y la estanquera de Amarcord? ¿Quién es el guapo que supera eso? No te pierdas el programa porque nosotros no vamos a ser los únicos en compartir traumas personales. Tendremos los testimonios de varios amigos del programa para hacer terapia en grupo. ¡Y vosotros escribid en los comentarios de este mismo post!
pases traumaticos y cine de culto (7)Claro que no todo iban a ser sustos y traumazos. Perplejos, fascinados, entusiasmados… así y de más colores nos quedamos al descubrir por sorpresa películas de culto o rarezas que se han quedado para nuestro recuerdo y el de cuatro gatos más. Cine europeo, producciones independientes americanas, ásperas producciones de la transición española, animación oriental, exploits de serie B inimaginables…
pases traumaticos y cine de culto (8)Y terminamos con la película que ponían después de la película de terror. La erótica. Doble rombo para los tiempos pre-Canal + o para los que simplemente no estaban abonados al canal codificado. Monjas descocadas, animadoras en la carretera, mansiones de pasión y fantasía… Ay, ¡qué calor!
pases traumaticos y cine de culto (9)La última parte del programa se la dedicamos a una presencia que nos alegraba y perturbaba como las películas de los pases de madrugada: Jeffrey Jones. Actor americano, presencia habitual en las películas de Tim Burton, rostro aparecido en más de una cult movie y envuelto en la polémica y el mal rollo desde hace unos años tras haber protagonizado un asunto de lo más turbio.


25 May 18:55

How to Make Meatballs Every Which Way (& Without a Recipe)

by Riddley Gemperlein-Schirm

Make meatballs how you want—we've partnered with Progresso to share every which way to mix and roll them, without a recipe.

It may be ubiquitous in Italian-American restaurants, but nowhere in Italy will you find meatballs (or "polpette” as they call them there) atop a tangle of pasta slicked with red sauce. And that’s because meatballs go their own way, served on the side: Their natural habitat is to be eaten by themselves, or joining a sauce on your fork along the way. There’s no need for a plate of bucatini to go along with it (although, let’s not rule it —we feel things for pasta.)

Meatballs, sans pasta.
Meatballs, sans pasta. Photo by Bobbi Lin

A good meatball is no easy thing, either: tender, with just enough breadcrumbs and eggs to hold everything together. Maybe there’s a bit of cheese to add a salty, umami-packed bite. Perhaps there’s some dried oregano and fresh parsley. It’s possible the meatball is completely green and comprised of no meat at all, but turnip tops instead.

Meatballs are what you make them—and make them you should, sans recipe. Whether you’re looking for a spaghetti-and-meatball meatball or one to pair with tahini sauce, you’re only 5 steps away:

1. Choose your base.

What's in your base?
What's in your base? Photo by Bobbi Lin

First, pick your meat (or non-meat). You’ll want about 2 pounds of ground meat for every 6 to 8 people. As for vegetarian meatballs like here, you’ll want 2 bunches of greens (about 20 cups). Here are some options:

  • Ground turkey
  • Ground lamb
  • Ground chicken
  • Ground chuck and veal
  • Greens (turnip greens, spinach, kale, etc.), finely chopped by hand or in a food processor

For every two pounds of meat, you’ll also want 2 eggs and no more than 1 cup of untoasted breadcrumbs (too much could turn the texture spongy), which will act as a binder. For vegetarian meatballs, go by feel, but you’ll probably need a bit more, upwards of 2 cups, to hold everything together. And, if you’re mixing meat with vegetables (see photos and this recipe), as to not incorporate too much stuff into the meatballs, you’ll only need 1 egg and about 1/4 cup of breadcrumbs.

Mix it up!
Mix it up! Photo by Bobbi Lin

2. Add some flavor into the blend.

Aromatics add flavor. You want flavor. So, sauté some onions and/or shallots and garlic in olive oil and season with a large pinch of salt. For every 2 pounds of meat, you’ll want about 1 small, finely chopped onion or 2 shallots and 1 minced garlic clove—or more, depending on how much garlic flavor you want. If you’re making greens-based meatballs, add the greens to the sautéed aromatics and cook for a minute or two, or until they’ve wilted. Let everything cool to room temperature before adding to the meat mixture.

Another idea, as mentioned above, is to incorporate the sauce into the meatball by adding vegetables to the aromatics. To do so, add diced zucchini and chopped tomato to your onion-garlic mixture and cook until the vegetables are very soft. You’ll need about 1/2 cup of diced zucchini and 3/4 cup of chopped fresh or canned tomatoes. Including the vegetables in the meatballs not only adds flavor, but moisture—so much so, you might not even need and/or want a sauce.

More: Meet our essential meatball guide.

Why Some Spices Are So Expensive (& Why You Should Spend the Money)
Why Some Spices Are So Expensive (& Why You Should Spend the Money) by Sarah Jampel

Once you sauté your aromatics, add your spices. This is where you really determine your meatballs’ flavor profile. Dried spices can be added to the onion-garlic mixture and cooked for a minute or so to awaken their flavors. Don't cook condiments and liquids, fresh herbs, toasted nuts, dried fruit, or cheese, which are are best added directly to meat (see step 3). Here are some different seasoning routes you can take:

  • Mediterranean: cumin seed, fennel seed, Aleppo pepper flakes, sumac
  • Indian: cumin seed, coriander seed, garam masala
  • Greek: dried mint and oregano, finely chopped fresh parsley
  • Italian: dried oregano, fresh or dried basil, tomato paste, red pepper flakes, finely chopped fresh parsley, finely grated Parmesan
  • Vietnamese: finely chopped scallions, soy sauce, fish sauce, grated or minced ginger, finely chopped cilantro
  • Straight-up, like here: Worcestershire, dijon, mayonnaise, finely grated Parmesan
  • Korean: toasted sesame seeds, sesame oil, soy sauce, chile paste, grated or minced ginger, finely chopped scallions
  • Totally nuts: toasted pine nuts, golden raisins, oregano, crumbled feta

As for amounts, let how dominant you want the flavors to be serve as a guide. For cheese, 1/2 cup of finely grated cheese, like Parmesan, is good place to start. Try 2 teaspoons or so of dried herbs and whole spices and anywhere from 1/4 to 1/2 cup of fresh, chopped herbs. As for nuts and dried fruit, 1/2 to 1 cup of each should do. This all being said, you know what you like! Adjust accordingly.

For meatball mixing, make your hand into a claw!
For meatball mixing, make your hand into a claw! Photo by Bobbi Lin

3. Mix and shape your ingredients into balls.

In a large bowl, combine the meat, breadcrumbs, and cheese (if using). Using two forks, gently work everything together. Using your hands, work in the egg(s), cooled vegetables, and any seasonings (including salt and pepper).

If you haven’t done so, try the mixing technique Molly Wizenberg calls “The Claw.” To do so, pretend you’re a bear and make a claw with you hand, bending and tensing your fingers slightly. Move your hand in quick circles until everything just comes together. This mixing method ensure the meatballs have a smoother texture. You can chill the mixture for 15 minutes to an hour, which will make it a little easier to shape.

As for forming the meatballs, you could go rogue, shaping them into about 2 tablespoons or 1 1/2 inch-sized balls using your hands, spoons, or an ice cream scoop. Or, you could follow our advice for perfectly formed meatballs that involve little more than a baking sheet, parchment paper, a paring knife, and cutting even squares out of a rectangle.

Cook 'em any which way.
Cook 'em any which way. Photo by Bobbi Lin

4. It's now time to cook those meatballs.

If you want a browned, crispier exterior, pan-frying is the way to go. However, for a super soft meatball, add it directly to the sauce. For the best of both words, sear the meatballs and then add them to the sauce. Here are some cooking options:

  • Pan-fry: In a large frying pan over medium heat, pan-fry the meatballs in a thin layer of olive oil (making sure not to crowd them in the pan and working in batches if needed). Brown them on all sides, then cover the pan and reduce the heat to low to finish cooking. Drain the meatballs on paper towels.
  • Pan-fry and finish in oven: Do as described above, but once the meatballs are browned, remove from the pan and place into a large baking dish. Cover the dish with foil, and bake at 350°F for 15 to 20 minutes or until cooked through.
  • Sear and add to sauce: In a large frying pan over medium heat, brown the meatballs on all sides in a thin layer of olive oil, then braise them in sauce (like tomato) for 15 to 20 minutes. Since the meatballs are in liquid, it’s hard to overcook them.
  • Add directly to sauce: In a large, wide pot, arrange the meatballs in a single layer in the sauce. Bring to a simmer, reduce the heat to medium-low, cover, and simmer for 15 to 20 minutes, or until the meatballs are cooked through.
  • Broil: Place the meatballs about 1 inch apart on an oiled, rimmed baking sheet. Brush the tops of the meatballs with olive oil (or oil of choice), then broil 7 to 10 minutes, flipping once, or until the meatballs are browned on all sides.
  • Bake: Preheat the oven to 400°F. Arrange the meatballs about 1 inch apart on a rimmed baking sheet lined with oiled aluminum foil—or, do as Alton Brown does and opt for a miniature muffin tin. Brush the tops of the meatballs with oil and bake for about 20 minutes or until golden and cooked through.
Ta da! Time to eat.
Ta da! Time to eat. Photo by Bobbi Lin

5. Pick a sauce and garnish your dish.

How you chose to season the meatballs determines your sauce and garnish. For example, a Korean-style meatballs’ perfect match is not marinara. Think about what flavors are inside the meatball, and match those to what’s going on the outside. Here are some ideas:

  • Yogurt sauce, crumbled feta, and chopped fresh herbs
  • Tahini sauce, pomegranate seeds, and chopped fresh herbs
  • Pistachio yogurt
  • Tomato or marinara sauce (either add the meatballs to the sauce, see above, or serve on the side)
  • Pasta and meatballs (obviously), like here and here
  • Cheese
  • Soy dipping sauce and thinly sliced scallions
  • Make a sub

Want more meatballs? Look no further:

How do you do meatballs? Tell us in the comments below!

We've partnered with Progresso to share how to make meatballs—without a recipe, every which way. See all their styles of breadcrumbs here.

25 May 18:50

Tacos placeros (o vale tudo dos tacos)

by Xose Manoel Ramos
Voume meter en cristos, porque é algo que vai moito ca miña maneira de ser. Vou falar de cociña mexicana cando (a pesar de parar xa 3 anos por aquí) non debería falar. Pero rapaces... a cuestión non é ter razón, se non facer que a xente pense nas cousas. 

Coido que todos sabedes que un dos elementos fundamentais da cociña mexicana son os tacos. (Outra cousa é que se teña claro o que é ou non é un taco, que nin eu o teño moi seguro). Todos tedes visto ou probado e incluso cociñado (viva Old El Paso!) algo que tiña o nome de TACO

Unha das ideas máis extendidas no mundo sobre o taco é que o ti colles calqueira cousa (especialmente leituga) a metes nunha tortilla e voilá. (Este concepto gustalles moito nos restaurantes modernos en España, onde collen un petisco de carne ou pescado e algunhas verduras, e se cadra algo de salsa e xa teñen un petisco para meter no menú). 

Non sei, non é facil de explicar... por un lado, si que é certo que come calqueira cousa metida nunha tortilla. Pero non lle chama a iso un taco. O taco que en principio é moi diverso e hai mil variedades, ó cabo do rato descubres que ten uns ingredientes ou un concepto. E incluso moitas veces as salsas serven para un tipo de taco pero non se usan para outro. Non é facil de explicar é moi complicado. (Pero teñen a súa razón de ser, son anos e anos de experimentación histórica e sobre todo de elección democrática: se a xente non gusta da idea, non se converte nun taco). 

Pero o máis parecido á idea de que collense varias cousas cousas e comelas todas xuntas son....


Os tacos placeros


A razón de tanta "libertinaxe" é pola orixe de estes tacos. Chamanse "placeros", porque se tomaban cando as familias ían á "plaza" (de abastos) a facer as compras. Entón, comprabanse unhas tortillas e preparábanse tacos con parte das ocusas que se compraran. Case todo cru, ainda que algunha cousa xa cha cociñan na mesma plaza:

Hai outro pequeno detalle que moitos deixan fora, porque a moitos mexicanos non lles gusta nada: para que sexa un taco placer ten que levar pápalo. (Unha herba que sabe ben forte). 

No meu caso o outro día dinlle a preparame uns tacos placeros porque tiña un ingrediente que presta moito para este tipo de tacos: o tamal de charales (peixes xa cociñados dentro de folla de millo).

Tacos Placeros de Charales
Tacos placeros de charales

A receita que seguín libremente foi esta: Taco Placero (de mi abuela) (pero sen carne, só peixe).

E aquí tedes o video do making-of, por se nunha destas casualidades da vida, topades cun tamal de charales: 


25 May 17:45

[Versus] Día del Orgullo Friki: ¿hay motivos para enorgullecerse?

by Canino

Los días de orgullo de las cosas deberían ser motivo de celebración y jolgorio, pero nunca llueve a gusto de todos. Del sempiterno Día del Orgullo Gay a este Día del Orgullo Friki que se festeja hoy, nos preguntamos: está claro que hay motivos para exigir visibilidad, respeto e igualdad en ciertos aspectos, pero… ¿en TODOS los aspectos de la humanidad? Veamos qué piensan ADRIÁN ÁLVAREZ y JOHN TONES, wrestlers de excepción para un duelo a muerte con el Día del Orgullo Friki de fondo.

(Ilustración de cabecera de Mauro Entrialgo)

En contra. ¿Orgullosos de qué? 

orgullo_friki-Forges

Robo el titular a los idiotas mayores del reino para dejar claro desde el principio mi punto de vista: ¿qué sentido tiene un Día del Orgullo Friki? Los Días, escritos así con mayúsculas, sirven para reinvindicar algo por lo general olvidado o denostado, y aunque uno puede estar tentado de pensar que “lo friki” sigue siendo algo peyorativo, lo cierto es que el ambiente actual demuestra justo lo contrario: dicho en román paladino, los frikis han ganado.

¿Qué es un friki sino un consumidor de cultura? Uno que no se esconde pese a que, para los cretinos, consuma un tipo bajo de cultura, una división que repudiamos en CANINO. Pero de todas mierdas: la taquilla pertenece a los superhéroes y películas de género, hasta el punto de que algunos de los mejores actores de su generación están atados a este tipo de cine; la televisión ha importado con éxito personajes e historias, desde el Berlantiverso (Arrow, Flash, Supergirl) a iZombie, que jamás hubiéramos soñado en nuestro salón; existen productos de merchandising oficial, casi oficial, alegal e ilegal en cualquier tienda que puedas imaginar; hay nichos de mercado para casi todo. Antes una camiseta de Flash te costaba veinte euros en una tienda especializada de barrios concretos, como las calles Pez y Luna de Madrid o el Triángulo Friki (sic) de Barcelona: ahora te la venden a ocho en una conocida tienda de ropa barata.

Aún sin todos esos logros, no veo un verdadero motivo para reinvindicar ser friki porque ¿quién lo es y quién no? ¿Es menos friki el gorila enamorado de once tíos en pantalón corto que un tipo con una camiseta de Batman que realmente disfruta leyendo cómics de Batman?

Hace años, una chica me comentó de modo peyorativo que me gustan los cómics y los libros de ciencia ficción sólo porque quiero evadirme de la realidad, pero parecía estar menos molesta con otros amigos que tenían como único pasatiempo ver deporte en televisión. En su día me encogí de hombros y no le contesté, pero a día de hoy tengo muy claro qué le diría: que, como algo que uno hace en sus ratos de ocio, es cierto que hay un componente de evasión, pero que toda obra narrativa posee dobles y terceras lecturas que evidencian no sólo la calidad de sus autores, también el contexto en el que se creó la obra. Para muestra, un ejemplo de producto horroroso: Terminator: Genisys (2015), que detrás de su historia de ciborgs y apps asesinas, tiene un comentario sobre el paso del tiempo, el avance tecnológico y el destino. Es una película atroz y aún así tiene más mensaje que una jornada de liga. Y con esto no quiero iniciar una guerra, sino subrayar cómo el consumo de cierto tipo de cultura está peor visto que la falta de cultura.

Como conclusión y clavo en el ataúd del Día del Orgullo Friki, parafraseo a George Carlin cuando hablaba de orgullo nacional: estar orgulloso por algo debería dedicarse a algo que consigues o mantienes por tu cuenta. Nadie elige, ni lucha, para que le gusten las películas de superhéroes o las novelas del Mundodisco, simplemente le gustan. No debería haber un día específico por el que estar orgulloso porque todos los días debería importarte un comino lo que piensen los demás de tus gustos. Salvo que te guste Terminator: Genisys. Adrián Álvarez    

A favor: El himno de la victoria

Quienes me conozcan sabrán que durante mucho tiempo he llevado una cruzada contra el Día del Orgullo Friki por razones muy similares a las espléndidamente expone mi compañero y sin embargo enemigo Adrián Álvarez. A lo que yo añadiría el notable matiz de que, en el fondo, no creo que haya nada de lo que enorgullecerse: no creo que El Señor de los Anillos sea mejor que Truffaut (en este caso específico, yo diría que es bastante peor) o que los tebeos de Superman tengan mucha más densidad intelectual que El Quijote. Tampoco creo que estén por debajo: es un sistema de vasos comunicantes entre la cultura tradicional y esta nueva cultura que hemos ido construyendo a base de trompazos, gafas rotas y collejas en EGB y que no se construye en términos de igualdad. Sencillamente, es otra cosa.

Pero lo que tengo que concederle a Adrián es que los frikis han ganado. No hay nada más mainstream y menos marginal que los superhéroes, que Star Wars y que Tolkien. No es un problema, por supuesto, pero sí que pone en tela de juicio la necesidad de reivindicar algo que genera millones de euros en beneficios que van a parar a los bolsillos de gente muy poco friki. Esa era mi postura y, en cierto, sentido, lo sigue siendo, quizás, porque como Friki de Lo Friki (a mí un pajero de los videojuegos me ha dicho que era “demasiado raro” mi fetichismo por Popeye o por Alicia en el País de las Maravillas), quizás sí que es verdad que hay capas de frikismo que merecen la reivindicación mucho más que este Corte Inglés del frikismo de cada año, este Mercadona del cosplay, este frotarse las manos la Vodafone de turno para ver cómo puede exprimir un poco más a estos jovenzuelos de bolsillo generoso y gustos de rigor leve.

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Por tanto… ¿qué sentido tiene un Día de Celebración de una victoria? Bueno… precisamente eso. Independientemente de ese tufillo a feo-de-la-clase-que-ahora-triunfa-jajáaaa y que sí, es un poco deplorable, pero que bueno, el “orgullo” es lo que tiene, el Día del Orgullo Friki tiene también algo de simple y llana celebración de lo que nos gusta. Y no puedo estar contra eso. No puedo estar en contra de que gente con la que a lo mejor no pasaría un fin de semana aislado en una cabaña en los bosques de Providence (pero eh: gente con la que, nos pongamos como nos pongamos, tengo más en común que con cualquiera que alguna vez haya jaleado un gol; cualquier gol) se tire a la calle a berrear “Larga vida y prosperidad” porque hoy sí está legitimado.

No me gusta lo que la gente que se autoadjudica el término friki ha hecho con su propia afición, abrazando el consumismo descerebrado y disfrutando de sus aficiones de forma acrítica y a veces enervante. Pero mi espíritu no están tan desecado (aún) como para que me parezca mal que alguien se pone una camiseta de Green Lantern o se construye una réplica de una pistola de portales o toca con un ukelele la sintonía de Super Mariom diga que rabie quien tenga que rabiar, que ahora sí que sí que todo eso está bien. Es que todo eso está bien… cómo me va a parecer mal. John Tones

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25 May 17:39

El diseñador del bolso del "gatito ACAB" denuncia que ya se están vendiendo falsificaciones

by Iago Fernández

Todas las imágenes cortesía de Javi Lopezosa

Los buitres no han tardado en asomar. Solo unas horas después de que saliera la noticia de una chica multada por llevar un bolso de tela en el que ponía A.C.A.B. ("All Cats Are Beautiful"), ha aparecido una web en la que se venden falsificaciones del diseño original aplicado a camisetas y hasta ropa de bebé. El barcelonés Javi Lopezosa, de 40 años, es el fundador del sello Tupatutupa y creador del polémico logo del gato, un homenaje a su mascota fallecida hace tres años. Hablamos con él sobre este inesperado revuelo y su situación personal, en paro tras haber tenido que cerrar su tienda de discos en diciembre del año pasado.

VICE: Te han fusilado el diseño al día siguiente de la noticia. Es increíble.
Javi: Sí tío, no han tardado nada. Mucho morro. Ya les he escrito de buenas. Es una empresa que tú puedes colgar tu diseño y ellos la hacen y se quedan una parte. Les he dicho amablemente que ese diseño es mío y que lo retiren de la venta. Les he pasado el enlace a mi web para que vean que es mío. Ellos el logo lo han sacado de Google, imagínate la calidad. No da para hacerlo bien. Ya he recibido la llamada de mi hermana diciéndome "¿ves como te dije que lo patentaras?". Yo estoy en contra del copyright y si alguien me pregunta si puede hacer camisetas con ese diseño yo sin problema le dejo. Pero en este caso, sin permiso y aprovechando la situación, me parece muy feo.


¿Cómo te enteraste de lo de la chica multada por llevar un bolso de Tupatutupa?
Un amigo de Madrid me avisó por WhatsApp y yo le escribí a ella directamente por si le podía ayudar en algo. En caso de multa imagino que haremos algo para juntar pasta. En un primer momento me sentí culpable, porque es una bolsa vendida por mí con una idea mía y me sabe fatal. Pero de la culpabilidad pasé al enfado. El día anterior fue la manifestación fascista de Madrid y seguro no multaron a nadie. ¿Y a una chica que va camino de su casa con una bolsa, la atosigan y denuncian? ¿En qué mundo estamos? Es un caso claro de ineptitud de la policía y este asunto no les está dejando bien.

La situación se salió de madre, con gente insultando y amenazando a esta chica.
Totalmente. En una página de amigos de la policía he llegado a leer que animaban al linchamiento y decían con mofa que "la libertad de expresión está de moda". Pienso seguir de cerca lo que le ocurra a esta chica y estar al lado de ella. Yo ayer tuve un día de locos. No paran de etiquetarme, llamarme, escribirme, me llegan pedidos de camisetas... Nada malo, solo que es de locos y se me hace grande tanto boom. Así que no me quiero imaginar como estará la pobre chica.

Bronson, el gato de Javi fallecido hace tres años, que inspiró el polémico logo de Tupatutupa

¿De dónde nace el diseño de A.C.A.B. ("All Cats Are Beautiful") con el gato?
El diseño lo hizo mi amigo Miguel Sueiro. Es el logo del sello, y en un primer momento salía mi gato (Bronson) y ponía Tupatutupa. Más adelante quitamos Tupatutupa y pusimos A.C.A.B., después de la muerte de Bronson, al que dediqué una cinta tributo, que se llamaba por un lado "All Cats Are Beautiful" y por el otro "All Cars Are Bastards" (Bronson murió atropellado por un coche). Lo peor de todo es que en la bolsa no pone nada en contra de la policía. Vale, A.C.A.B. significa varias cosas y entre ellas lo de "All Cops Are Bastards", pero esos policías pasaron de explicaciones y de leer lo que ponía. Es una falta de respeto. Por suerte el asunto está recibiendo un apoyo brutal. Yo llevo dos años o así vendiendo camisetas, bolsas e incluso tazas con lo de A.C.A.B. y nunca había pasado nada.

Una cinta tributo a Bronson. "All Cats Are Beautiful" y "All Cars Are Bastards". Tras morir atropellado por un coche

¿Qué será lo próximo? ¿Una multa porque el gato lleva una cruz invertida?
¿Un anticristo en un gato hoy puede provocar? La historia de Bronson no puede ser más tierna. Mi ex y yo nos encontramos a dos gatos recién nacidos en una bolsa de plástico cerrada en Ibarra en el País Vasco. La gata sigue con mi ex y Bronson murió hace tres años. Era un gato genial, un buen amigo. Casi todos los diseños de mi merchandising llevan gatos y anticristos. Creo que solo hay un modelo sin gato, y es la de "Satan Cruz", en vez de "Santa Cruz". La temática satánica me encanta, pero no soy satánico.

Explícame esto de que la temática satánica te encanta, pero no eres satánico.
Desde pequeño el rollo 666 me flipa. Un anticristo bien puesto es algo súper bonito. Escuchaba death metal, luego black metal, y no entendía mucho las letras pero si los títulos. Todo me fascinaba: pinchos, cabras, pentagramas... Pero también desde muy pequeño he sido ateo, así que no creo ni en Dios ni en Satanás. Es la simbología lo que me fascina. Llevo tatuado 666 en el brazo dentro de un iPod como si fuera la hora. Cuando tenía la tienda de discos vendía más camisetas que discos. Me pagaban el alquiler del local.

La camiseta de Los Chichos con el logo de Venom

¿Vamos a ver camisetas de Tupatutupa en Zara o H&M, como las de Ramones?
Lo dudo. La realidad es que yo ahora estoy sin trabajo, desde que en diciembre cerré la tienda de discos, y llevo meses sobreviviendo de vender algunas camisetas y discos. Durante muchos años he sido informático, pero no quiero volverlo a serlo por malas experiencias en el último trabajo. Me gustaría algo relacionado con la música. Voy buscando, pero no es fácil. Con el disco de Teething que saqué para el RSD recuperé algo de pasta, pero era un disco por el amor al arte 100%. Ahora mismo tengo todo mi dinero invertido en camisetas y discos que venderé en el Primavera Sound dentro de dos semanas. Llevo una de Los Chichos con el logo de Venom. Con estas pocas ventas de camisetas y discos he podido tirar hasta ahora, pero si no encuentro curro en tres o cuatro meses mal me veo.

Gracias Javi.

25 May 16:03

Why People Suddenly Love Barack Obama Again

by Harry Cheadle

Barack Obama on a recent visit to Vietnam. (AP Photo/Carolyn Kaster)

Like the cute but overlooked friend waiting in the wings in every boilerplate romantic comedy, Barack Obama, it turns out, is the president America has always been in love with—it just needed time to figure out. That, or in the midst of a particularly ugly campaign season, people are waking up to the fact that whatever the current president's faults may be, the next one could be a lot worse.

According to an NBC News/Wall Street Journal poll released Monday, Obama's approval ratings are now the highest they've been since his second inauguration. Unsurprisingly, the numbers fall along partisan lines, with 88 percent of Democrats and just 8 percent of Republicans approving of the job Obama is doing. But the president scored above 50 percent among self-described independents, which confirms a polling trend that's been consistent for months: Most Americans actually like Obama.

Right now, being liked is a pretty rare thing for US politicians. Hillary Clinton and Donald Trump, for instance, are widely hated, even though millions of people cast primary ballots for each of them. Congress is even more despised: Only 11 percent of likely voters think it's doing a good job, according to a recent poll from Rasmussen. In the 2016 primary, Republicans hated their own party so much that they backed a reality TV star over a dozen Establishment candidates, while a sizable number of Democrats are so unhappy with the political status quo that they've thrown their support behind Bernie Sanders, a candidate the media largely dismissed as hopeless. And poll after poll has shown that Americans of all political persuasions think the country is on the wrong track.

In this environment, it doesn't seem to make sense that a sitting president should be popular. Yet Obama remains liked, if not loved. The Affordable Care Act, his signature domestic achievement, is still disparaged by most Americans, but that doesn't seem to be affecting his personal popularity. For years, the left has complained about the president's habit of governing as a cautious technocrat, yet Sanders supporters, who claim to be agitated and agitating for change, overwhelmingly favor him, according to that NBC/WSJ poll.

Gallup polls show that Obama is especially popular among young people, minorities, and college grads, but even a third of "liberal/moderate Republicans" (whatever that means) also approve of the job he's doing. In the NBC/WSJ poll, 39 percent of respondents said they would consider voting for a third Obama term if the Constitution allowed such a thing, compared to 34 percent who said the same thing about Bill Clinton in 2000. And Obama blows George W. Bush out of the water, of course—his predecessor's approval rating at this time in 2008 was in the 30 percent range.

When Obama's legacy is considered, there will be a lot of repetition of the criticisms that have dogged him for the past seven years. Many liberals don't think he did enough on key areas like immigration, climate change, or gun control; conservatives think he did too much. Journalists have complained about the administrations lack of transparency; civil libertarians have cause to be upset over his handling of the NSA and his drone wars; others have bemoaned the expansion of executive power under his administration, a continuation of a decades-long trend. Economic indicators have improved over the past few years, but Americans still feel anxious about their financial stability, possibly because of the rampant inequality that's everywhere they look.

But approval ratings are not based on voters breaking presidents down into component parts—they're about feelings, auras, vibes. And while Obama came into office on a wave of hope and change, he's become a symbol of rather dull day-to-day competence in his second term, popular simply for his ability to keep the country on a more or less even keel. There have been no new ground wars, no sudden dips into recession, no impeachment trials or FBI investigations threatening to consume his legacy. Maybe that's a low bar, but after the disaster of the George W. Bush years, merely avoiding a catastrophe does seem like an achievement.

More to the point, with Hillary Clinton and Donald Trump on the horizon, a president who doesn't preside over the country's collapse seems like a pretty nice thing to have. Top military officials are already dreading a Trump presidency, Clinton seems more likely than Obama to push the US into foreign entanglements, and whoever is sitting in the Oval Office will inevitably have to deal with a divided and deadlocked Congress that will make it difficult or impossible to do routine things like fill court vacancies. As we get further into the 21st century, it seems pretty likely that Americans are going to look back on the Obama Era as a time of great plenty because things were pretty OK.

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25 May 12:55

Cuesta abajo y sin frenos

by EmeA

Pues sí, no hemos podido dejar de notar que Tuiter hoy está algo monotemático

orgullo friki

Pero ya sabéis que aquí en ADLO! Novelti Librari somos más de celebrar el Día de la Toalla, en esta ocasión con una secuencia de un tebeo que quizá no ha tenido tanta atención como se merece: la etapa de Secret Avengers de Ales Kot y Michael Walsh

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24 May 00:33

2016 Spiel Des Jahres Nominees announced

by Jonathan Lundberg
Spiel-des-Jahres-Logo_150_x0c7ieThe committee for the Spiel Des Jahres or “game of the year” has announced this years nominations for the three awards they