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/via Sohrob Nayebaziz

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It can be nice to forge your own path. The brothers behind Boomslank have done just that with their anime clothing brand. They don’t feature anything licensed, just original art. Beautiful, refreshing, original art. The designs feature everything from lovely ladies to mechs to urban scenes. Something for everyone.
Boomslank’s tees are made from cotton and available in unisex sizes.
See more designs after the break.
Product Page ($25)
NuguilerDo it...
Sin duda, el meme del momento en Internet es el Harlem Shake. Y pese a ser una situación que se recrea por personas en la vida real y graba en video, ahora existe una herramienta que convierte cualquier página en Internet en una versión digital del Harlem Shake. En serio.
Para hacerlo, debemos dirigirnos a este vínculo y tomar con el mouse el botón naranja que dice HARLEM SHAKE, luego arrastrarlo a la barra de marcadores en el navegador web Google Chrome y abrir cualquier sitio que queramos transformar, lo cual se realiza simplemente presionando el botón en la barra de marcadores cuando estemos en él. Casi por arte de magia comienza a sonar la música característica del meme y un elemento gráfico del sitio web comienza a bailar. 15 segundos más tarde, la página web completa está en movimiento.
Quienes no lo saben, lo que ocurre en el Harlem Shake es que suena una canción de fondo mientras en un paisaje tranquilo con muchas personas, una sola de ellas baila con el rostro tapado. Luego, la canción “se prende” y todos bailan de formas ridículas. Incluso la gente en las oficinas de Google y Facebook hicieron sus propias versiones.
Link: Harlem Shake Bookmarklet Transforms Any Webpage Into A Thumpin’ Party (Huffington Post)
¿Qué fue primero, el diseñador o la gallina? En los últimos años, el debate en torno a los alimentos ha alcanzado niveles de participación sin precedentes. Y también en el mundo del diseño, que como garante de las tendencias estéticas, ha dedicado gran atención a este campo. Y resulta que muchas veces es la forma de los alimentos la que rompe la cáscara de un nuevo concepto.
Como este que presenta el británico Dominic Wilcox, la idea de un “huevo-huevera modificado genéticamente”, cuadrado por un lado y curvado por el otro, que tiene por objetivo fijar la mirada sobre las posibilidades, tanto positivas como negativas, de la modificación genética. La idea de los huevos cuadrados ya la planteó, sin tanta biotecnología, el dibujante Jan en su genial cómic de Superlópez ‘Los cabecicubos’.
Por eso Wilcox cree que es importante fomentar el debate de cómo el progreso científico puede realzar los aspectos positivos de estos descubrimientos, intentando evitar los peligros potenciales que también esconden. Y el huevo todo-en-uno, “sin duda hace la vida diaria un poco más fácil”, afirma.
Debe referirse al ser humano, desde luego, porque no parece que ese huevo haga la vida más fácil a las gallinas, que también tendrán que ser modificadas genéticamente para que puedan expulsar estos huevos facilmente.
Dominic también ha pensado en peces modificados genéticamente que vengan con una anilla para poder ser pescados más rápidamente, como en las barracas de ferias; o guisantes cuadrados (¿por qué no aceitunas?) que no se escapen por el plato al pinchar con el tenedor.
Sin embargo, no hay que irse hasta los farragosos campos de la modificación genética para lograr alterar la forma de los alimentos, cuando también puede hacerse por medios mecánicos, como se ha hecho toda la vida.
Por ejemplo, ya existen las sandías cuadradas, porque se ponen en una caja cuando son pequeñas y crecen con la forma del molde. Así son más fáciles de apilar. Y si nos apuran, existen hasta los árboles cuadrados.
Y por qué no, también los huevos cuadrados, como nos muestra el estudio de diseño Lékué, en este caso de Barcelona, donde han tirado por el muy español camino de enmedio y han creado unos moldes en los que sólo hay que romper el huevo y echarlo en su interior, poner al micro (o al baño María) y voilá!: huevos cuadrados sin necesidad de preguntar a la gallina.
Los huevos de Dominic Wilcox forman parte de una exposición llamada ‘The food project. The shape of taste’, en el Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto, una muestra que presenta el arte de los proyectos industriales y el diseño experimental aplicado a los alimentos y que está abierta al público de 9 feb-2 jun 2013. Hemos llegado hasta ellos vía Design-Boom.

La rana borrica es una especie endémica del sur de Estepaña, y su característica principal es dar coces.
Wally, el simpático joven del jersey a rayas rojas, lleva poniendo a prueba nuestra agudeza visual desde que, en 1987, su creador Martin Handford publicara en el Reino Unido la primera entrega de sus andanzas. Sin embargo, y aunque parezca increíble, este primer título fue censurado en muchos lugares de EE.UU. ya que en una de las páginas que discurrían en la playa aparecía una señora haciendo topless.
Como se puede ver, la mujer se había quitado la parte superior del biquini, presumiblemente para permitir una mayor uniformidad en el bronceado. Y un niño parece que le está vertiendo agua sobre la espalda (o ensartando con un helado), lo que le provoca saltar para regocijo de un caballero bastante feliz, y con una sustancia marrón en el pecho, que mira desde un lado.
Y si uno observa cerca, muy, muy de cerca…incluso se podría decir que la mujer muestra un pezón.
Este pezón debió sacar los ojos a los supervisores de la decencia norteamericana para convertir “¿Dónde está Wally? en uno de los libros más frecuentemente censurados de la década de 1990 en aquel país. Y así se muestra en la lista de la American Library Association “Challenged and Banned Books”, una lacra en forma de aureola que prácticamente hizo a Wally desaparecer de buena parte de las bibliotecas públicas y librerías estadounidenses.
No es que el libro fuera difícil de encontrar como su propio protagonista, sino que directamente fue condenado al ostracismo de las baldas y el revuelo que se formó fue tremebundo. Incluso el New York Times y el Playboy dedicaron sendos reportajes al asunto, que fue zanjado por la editorial reeditando este título y suprimiendo la controvertida imagen.
Sin embargo, diez años después, en 1997 y para celebrar una década de Wallys escondidos por el mundo, la mujer del topless regresó a la playa a tomar el sol.
Lo hizo en una edición especial aniversario de esta primera edición original y, como se puede ver, esta vez venía de casa ataviada con la parte superior del bikini, que convenientemente fue pintado a mano para esconder la picardía.
Ahora ya todos los niños del mundo, incluidos los de EE.UU., estaban a salvo de las escondidas obscenidades de Wally y sus compadres.
O no. Porque tanto fijarse en si la señora enseñaba o dejaba de enseñar, que a los censores se les debió pasar que en la parte superior de la misma imagen aparecen dos hombres en una situación ciertamente más comprometida, por más que estuvieran en la playa. Y un poco más allá, si uno observa muy, muy de cerca…un pobre personaje prácticamente se ensarta una sombrilla por donde la espalda pierde su nombre.
Viéndolo con malos ojos, una auténtica orgía si se compara con un topless, sin duda.
(Pinchar para ver más grande. Y ya de paso…encuentra a Wally)
Vía: “Where’s Waldo? Not in the libraries because he’s been banned” (Muns, Raleigh) y Banned Books Challenge
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NuguilerCon copia para PP
Navigating life as a functioning adult can be tricky at best. Ace Greenhorn is teaching us the basics with his Masterclasses: Learn how to walk (above), how to throw, how to recognize basic shapes etc.
This. Made. My. Day!
(Thank You Jenny)
Tal como suena, Twitter añadió soporte para un nuevo idioma en su configuración de lenguaje: el LOLCAT. Basándose en las fotos divertidas de gatos que tanto furor causan en Internet, ahora se pueden reemplazar todas las palabras parte de la interfaz de usuario en la red social por frases más lúdicas, considerando que el “idioma LOLCAT” se ha estandarizado como muy gracioso a través de todas las imágenes que muestran estos animales en la red.
Quizás por convención social, las características del LOLCAT son una escritura que casi siempre va en mayúsculas, es algo efusiva y contiene muchos errores ridículos de ortografía, como el reemplazo de la letra “S” por la “Z” y en general, una suerte de caos visual que le da identidad propia.
Al utilizarse con base mayoritaria en el inglés, el LOLCAT en Twitter se ve como inglés, pero con mayúsculas y mal escrito, no estando disponible basado en otros idiomas como el español, algo que tampoco se ve en el popular meme de Internet. Para activarlo, basta ir a la configuración de la red social, en el apartado de la cuenta personal en el menú de la izquierda.
Así comienza a aparecer el texto una vez que se aplican los cambios:
Link: Twitter Introduces ‘Lolcat’ As A New Language Setting (Huffington Post)