Shared posts

13 Nov 08:27

Narcodata, un proyecto de periodismo de datos que contextualiza la guerra contra las drogas en México

by Elizabeth
Narcodata

Pantallazo del video introductorio de Narcodata.

México, un país donde los carteles de drogas y las organizaciones han permeado la vida diaria del país, es difícil seguir quién es quién entre los delincuentes y saber qué tan fuerte es su influencia. Un profundo proyecto de periodismo de datos llevado a cabo por el sitio independiente de noticias Animal Político y la plataforma colaborativa de periodismo de datos Poderopedia simplifica los complejos datos detrás de la fallida guerra contra las drogas que ha librado el país en las últimas cuatro décadas.

Usando visualizaciones interactivas fáciles de comprender, Narcodata cuenta la historia de cómo nacieron los carteles, quiénes son sus líderes, los conflictos entre ellos, su expansión geográfica y sus crímenes conocidos.

La idea de este sitio surgió hace un año, cuando Animal Político obtuvo el 21 de octubre de 2014, gracias la ley de transparencia, un documento de la Procuraduría General de la República que muestra todas las células delictivas que operan en México y el cártel al que obedecen. Ese documento, además, tumba varios “mitos” creados por funcionarios públicos, como que el Distrito Federal está libre de crimen organizado o que todas los grupos delictivos pierden poder con el actual gobierno federal […]

La experiencia de Poderopedia nos permitió mirar a los cárteles, hasta cierto punto, como poderosas organizaciones comerciales con influencia en los asuntos públicos del país.

Narcodata también explica el contexto alrededor de la situación para entender la oscura historia del crímen organizado en México y los actores que han participado de su progreso.

En su primer artículo, “Siete presidentes, pocos resultados: 40 años de expansión del crimen organizado” destacan el rol que Estados Unidos ha jugado en reforzar a los carteles en México:

Las estrategias fallidas explican, en parte, la supervivencia y fortalecimiento del crimen organizado, pero su avance tampoco podría entenderse sin considerar la vecindad con Estados Unidos, el mercado de consumidores de sustancias ilícitas más grande del mundo y el proveedor más importante de armas para cualquier grupo delincuencial. […]

Pero no sólo es una cuestión de consumidores. Las organizaciones criminales mexicanas también han ganado fuerza gracias al fácil acceso a armas de fuego. Hace una década, el presidente George W. Bush derogó la disposición que prohíbe la venta de armas automáticas y de asalto en Estados Unidos. Para 2014, el 71.9% de las armas incautadas en México vinieron de Estados Unidos, según la propia Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés).

La crónica incluye una entrevista con Guillermo Valdés, ex-director de la agencia de inteligencia mexicana CISEN (Centro de Investigación y Seguridad Nacional). Él explica que por mucho tiempo la estrategia de seguridad del estado se enfocó en la confiscación de drogas y armamento, y el arresto de capos de drogas, cuando debieron haber trabajado en fortalecer las instituciones locales como la policía y las cortes de justicia para prevenir la corrupción y asegurar que se pueda hacer justicia.

Sumándose a la reflexión de cómo el gobierno ha fracasado en resolver el problema, Alejandro Hope, editor de seguridad en el sitio de noticias El Daily Post, mencionó para una entrevista en el artículo de Narcodata titulado “Con Peña Nieto, ‘El Chapo’ y Jalisco Nueva Generación dominan el negocio de la droga“:

Las fuerzas armadas pueden ser muy útiles para cazar a los grandes capos pero no lo son para prevenir la extorsión a taxistas y comerciantes que estén en manos de los grupos que quedaron de esas grandes organizaciones. Se necesitan policías locales fuertes, procuradurías estatales con mayor capacidad de armar casos en contra de esas mafias locales, un sistema penitenciario menos vulnerable y es ahí en dónde estamos atorados y en dónde no hay muestra de avance en este gobierno.

En cuanto a la violencia extendida que aqueja al país, Narcodata describe como los grupos armados que apoyan a los carteles de drogas se volvieron poderosos cuando sus “negocios alternativos” de secuestro, extorsión, tráfico de personas, y asaltos a civiles prosperaron:

Los ataques contra la población se hicieron más comunes desde que, a finales de la década de 1990, las organizaciones criminales decidieron fortalecerse con el reclutamiento de brazos armados o células delictivas dedicadas a matar y utilizadas para atacar a grupos rivales y a cualquier ciudadano. […]

La expansión de los brazos armados también implicó un aumento en el saqueo a la sociedad civil, que se convirtió en una actividad cotidiana de esas células delictivas para autofinanciarse. […]

Se calcula que el mercado de drogas que tiene una ganancia anual entre $18 mil millones y 39 mil millones de dólares ha sido violentamente disputado entre organizaciones criminales en una sangrienta guerra que ha resultado en decenas de miles de muertos, desaparecidos y desplazados en México.

Escrito por ElizabethTraducido por Elizabeth · · Ver post original [en] · Comentarios (0)
Done · Compártalo: Meneame twitter facebook reddit googleplus

12 Nov 20:40

Se compra un helicóptero en eBay por una discusión con su pareja

by Jorge Todolí
Sergioski02

BIIIIEEEEENNN

Dicen que en una discusión (y más si es con alguien a quien quieres), debes calmarte antes de seguir encendiéndote y hagas algo de lo que luego te arrepientas. Esto es justo lo contrario de lo que ha hecho Callum Duff, un escocés al que su novia le retó a que era imposible que comprara un helicóptero por eBay, según cuenta el Sunday Post.

Duff le dio al botón de compra subiendo el precio de la puja en la plataforma de compra de objetos online, sin pensar que no había una persona más que él interesada en todo el mundo. «Mientras estábamos discutiendo le dije que yo hago lo que quiero y que si quería comprar un helicóptero en eBay lo haría. Ella me dijo que no se pueden comprar helicópteros en eBay y le quise demostrar que estaba equivocada», comenta el joven que no tiene ni idea de pilotar el aparato y encima se enfrenta a una deuda de 63.300 euros.

helicoptero1

Compra accidental de un helicóptero’, así ha titulado Duff su entrada en un portal de recaudación de dinero para todo aquel que quiera echarle una mano.

Pero el final de esta historia no es tan trágico como parecía en un principio cuando recibió acojonado el mensaje de felicitación de eBay. Finalmente no tendrá que comprar el trasto, y encima el dinero que recaude lo donará a una fundación de caridad. No hay mal que por bien no venga.

Este post Se compra un helicóptero en eBay por una discusión con su pareja, escrito por Jorge Todolí, se publicó originalmente en Yorokobu.

12 Nov 09:39

Las insólitas paradas de autobús de la época soviética

by Mar Abad
Sergioski02

segundo porno para arquitectos del dia

El hombre dejó su coche en el 4004 de esa calle del Noroeste antes de las nueve de la mañana. El vehículo quedó aparcado entre decentes casas de balconcito, una farmacia contigua y los desvaídos rombos de la pinturería y la ferretería. Todo aquello estaba alrededor del automóvil porque así lo escribió Jorge Luis Borges en su cuento La espera.

Lejos de allí, en el Asia Central, existen unas estructuras donde miles de personas esperan cada día y a su lado, en cambio, no hay nada. Son las paradas de autobús de 14 antiguas repúblicas soviéticas que hoy forman un relato escrito por Christopher Herwig, no en palabras, sino en imágenes.

El fotógrafo canadiense ha recorrido 30.000 kilómetros en bici, coche, taxi y autobús durante 13 años para descubrir ese mobiliario urbano y convertirlo en un libro que muestra una arquitectura desconocida en la mayor parte del planeta.

«Hay muchos motivos por los que me interesan estas paradas de autobuses», indica Herwig. «La razón más básica es su diseño. Nunca he visto una expresión creativa tan diversa aplicada al mobiliario urbano. Muchos de ellos son sencillamente bellos. Pero, además, para mí, su encanto aumenta por el hecho de ser tan distintos a todo lo que he visto antes en mi vida».

La editorial Fuel acaba de publicar esta colección de 159 fotografías en un libro titulado Soviet Bus Stop. La obra muestra muchas de esas paradas situadas en carreteras remotas sin asfaltar. «Descubrirlas en estos caminos las hace aún más interesantes», explica Herwig. «Son como obras de arte que, al principio, parecen fuera de lugar, pero, al contemplarlas dentro de su paisaje, resultan perfectas. Encontrarlas se convirtió en una nueva razón para viajar. Me sentía un explorador y un espía».

Dice el fotógrafo que le resulta intrigante pensar que estas paradas de autobús se construyeron en los tiempos de la Unión Soviética, una época en la que el estado pisaba con sus botas militares el cuello de la creatividad. «Estas edificaciones tienen más que ver con los artistas locales que con una ideología unificada. Son destellos de imaginación dentro de un contexto que oprimió la libertad creativa y nos dan la oportunidad de mirar un lugar y una época histórica fuera de lo que significó el estado al que pertenecían», asegura el canadiense. «Estos diseñadores empujaron los límites de su imaginación. Pocas veces tuvieron miedo a arriesgar e incluso, a veces, llegaron demasiado lejos».

Eso ocurrió, sobre todo, en las estructuras construidas cerca de Pitsunda, una ciudad a las orillas del Mar Negro donde Khrushchev, el secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética de 1953 a 1964, tenía su dacha de verano. Entre esas paradas de autobús hay obras de Zurab Tsereteli, el arquitecto, escultor y pintor que preside hoy, a sus 81 años, la Academia Rusa de las Artes.

A 4.000 kilómetros de distancia de ese edificio de Moscú, en una pared del edificio Sabatini de Madrid, cuelga un cartel que dice: «La espera forma parte de una vida intensa». La frase está escrita desde la mirada poética de una artista india, pero la vida, a veces, es mucho más prosaica y la espera consiste, sencillamente, en sentarse con unas bolsas pesadas en el banco recio de una parada de autobús.

paradas autobús soviéticas

b3

b4

b6

b2

b5

b7

Este post Las insólitas paradas de autobús de la época soviética, escrito por Mar Abad, se publicó originalmente en Yorokobu.

12 Nov 05:35

AGUA DE BARNOLA: Anuncio Completo

by Venga Monjas

Esta es el agua de mineralización más baja del mercado. Bebe ahora, súbete a la #VIDASANA.

Para ver el video original AQUÍ: https://youtu.be/1xBMw3jaW9o

¡Y SUSCRÍBETE, HOMBRE! http://goo.gl/BBwhE2
11 Nov 17:30

Fotolitos: ¡Viva el meme indignado!

by David Garcia

Los hijos de internet, los que viven su día a día en la red, alimentan su cerebro a base, al menos en parte, de memes. Son pequeñas chispas de actualidad, disparos de humor o de estupidez consentida construidas a base de imágenes feístas y tipografías estándar. Pero con todo ese desatino estético, pueblan los muros de las redes sociales de de todo el planeta.

A Charles Bignow y Sergio Catá les apasiona el fenómeno pero piensan que los memes se pueden tratar de una manera más delicada. «Es un formato trepidante en su fabricación y en su consumo, pero suelen preocuparse poco por la estética. Pensamos que Fotolitos podría funcionar con la rapidez de un meme pero con una estética trabajada», explican.

FOTOLITO 49 -MEMORIA HISTÓRICA ALBERT RIVERA CHISTE MEME HUMOR

Bignow (artista) se ocupa de la parte gráfica y Catá (guionista de cine) de los textos. Dicen que lo que quieren proponer debe conducir a la reflexión aunque sea por unos segundos. «Juegos visuales y juegos de palabras, casi a modo de acertijo. La idea, modestamente, es que cada Fotolito sea en sí mismo una pequeña muestra de arte».

La intención es parar el tiempo un ratico y echarle un poco de arte, de poesía y de sátira a lo que pasa.

Cada idea se muestra en un huecograbado que dota a cada pieza de un aire casi pictórico. Las viñetas beben de la indignación del momento que vivimos pero no se circunscriben solo a eso sino también «a la búsqueda de una estética que congele la actualidad».

En la actualidad, salen a razón de tres disparos semanales. Sergio Catá envía desde Madrid sus ideas a Charles Bignow, que vive en Almería. Charles compone la escena a partir del texto y las fotos relacionadas con una noticia determinada. El problema de vivir al filo de la actualidad es que «la mayoría de las veces, el chiste se nos caduca en las manos». Sin embargo, a la vez, cuentan con la ventaja de lo inagotable que se muestra esa misma actualidad para aportar puntos de partida para nuevas ideas.

FOTOLITO 24 - PAU GASOL BALONCESTO BASKET

Hay algo de la irreverencia de medios como Mongolia o del apego a la boutade política de la que El Intermedio ha hecho bandera. De hecho, ellos mismos reconocen la genialidad del programa presentado por El Gran Wyoming. Sin embargo, aunque esas referencias no existiesen, lo que sí quedaría como inquebrantable es el derecho al pataleo. Y si es a base de dibujos crudos, mejor.

FOTOLITO 37- ESPERANZA AGUIRRE VIRAL CHISTE MEME

FOTOLITO 26- GUILLERMO TOLEDO CHE CHISTE MEME

El espectro de Fotolitos es de solo tres colores. El negro es siniestro, inquietante, misterioso; el blanco es limpio, aséptico, puro, neutral; mientras que el rojo excita la visión. Es peligro, vitalidad, pasión, alegría, sirve para poner el acento, la ironía. El reto es poder contar todo con esta gama austera, con perdón.
.

FOTOLITO 38 - MARCAS BANKIA VOLKSWAGEN APPLE COCACOLA FOTOLITO 23-JAVIER MAROTO RAJOY MATRIMONIO GAY PP

Este post Fotolitos: ¡Viva el meme indignado!, escrito por David Garcia, se publicó originalmente en Yorokobu.

11 Nov 14:48

GOTY: un juego de cartas que explica los secretos de un juego de ordenador

by Enrique Alpañés

Mientras el españolito de a pie tenía Españoles por el mundo, el programador de videojuegos tenía Indie Game: The movie. Este paralelismo sirve para explicar por qué muchos desarrolladores vieron en este documental una versión edulcorada e idealizada de la industria, al igual que muchos parados escucharon en el programa de TVE historias del tipo «Vine a Alemania por amor sin saber nada de alemán y a los cinco meses tenía un contrato indefinido en el trabajo de mis sueños». La realidad suele ser mucho más compleja de lo que un reportaje bienintencionado puede mostrar y muchos fueron los que lo comprobaron en primera persona.

Es lo que le pasó a Sigrid Chánobas, una diseñadora gráfica cuyo sueño había sido siempre el mundo del videojuego. Sus allegados la convencieron de que era solo eso, un sueño, pero el reportaje (que narra la historia de éxito mundial de cuatro desarrolladores independientes) le hizo cambiar de opinión. Así que Chánobas se asoció con Enol Martínez, un compañero que estaba en su misma situación, y juntos decidieron montar el estudio Asthree Works en una decisión que ella no duda en calificar de «kamikace».

Pronto se dieron cuenta de que la realidad era mucho más dura de lo que mostraba el documental. Hay frustraciones, problemas, imprevistos que dan al traste con meses de trabajo… Hay sobre todo un presupuesto limitado y una competición feroz. Después de dos años en la industria, Asthree Works decidió compartir los sinsabores de su trabajo, pero ellos no apostaron por hacerlo en un documental. Lo hicieron en un juego.

7083dfc86e33595ee297c716f7a4d7d5_original

GOTY carboard game es un juego de cartas en el que los participantes se meten en la piel de un desarrollador de videojuegos. La primera pregunta que asalta al potencial jugador es obvia: ¿Por qué si estamos hablando del mundo de los videojuegos se ha elegido un formato tan físico como el de las cartas en detrimento del octavo arte? «¡Porque necesitas palparlo!», responde convencida Chánobas. «La vida del desarrollador indie es muy solitaria pero no tiene por qué ser así», explica; «al plantearlo como juego de cartas, el carácter social se convirtió en nuestro punto de referencia».

59c403e8da6856f3bbe379d1735f5093_original

GOTY es el acrónimo que recibe el premio más importante de la industria, el Game of the Year. En el juego de cartas homónimo la misión del jugador es desarrollar antes que la competencia un videojuego que se alce con ese galardón, emcandilar a la crítica ciñéndose a un tiempo y un presupuesto limitados. Las cartas determinan qué género será el que desarrollaremos. RPG, deportes, arcade… Las cartas decidirán también a qué contratiempos haremos frente. La mayoría han salido de la propia experiencia de Chánobas y Martinez, pasados eso sí, por el tamiz del humor. El azar, tanto en el juego como en la vida real, es determinante. Siempre lo es.

7818b6b79f9a6cbae42adea990bd78df_original

En solo dos años de vida, Asthree Works puede decir que le ha pasado de todo. Ha habido momentos malos (Chánobas rememora cómo la pérdida de un código dio al traste con un año de trabajo). Y momentos buenos, muy buenos. Los más gamers quizá recuerden Paradise Lost: First Contact, el videojuego español que más haya recaudado jamás en una acción de crowdfunding.

El primer juego de Asthree Works narra la historia de una planta alienígena que lucha por huir de un laboratorio y llamó la atención gracias a sus gráficos retro y su sentido del humor. Estos valores se han mantenido intactos en GOTY, cardboard game, que también ha decidido apostar por el crowdfunding como forma de financiación. Se podría considerar a este segundo como la intrahistoria del primero, la realidad que se esconde tras un escenario pixelado. Nació sin grandes pretensiones, como forma de liberar estrés del trabajo diario, pero después de unas partidas con amigos decidieron que quizá podría interesar al gran público. Bueno, a un gran público muy determinado.

9e62bd57397384e8de1feeb46bfb0ab0_original

«Creo que destapamos algunas malas prácticas que se llevan a cabo en la actualidad e intentamos ser positivos para los futuros desarrolladores», resume Chánobas. No se trata por tanto de hacer una denuncia del sector, pero tampoco de dar una imagen distorsionada y feliz. GOTY carboard game narra así, con sentido del humor y un toque irónico, los sinsabores del mundo del videojuego. Un mundo que puede interesar tanto a programadores como a jugadores. Y si no fuera así, solo por el arte que encierran sus cartas, a todo aquel que aprecie un buen diseño.

5cf3757f2dd9faa438fdcb2ad4aedfa3_original

Este post GOTY: un juego de cartas que explica los secretos de un juego de ordenador, escrito por Enrique Alpañés, se publicó originalmente en Yorokobu.

11 Nov 08:28

Photo



09 Nov 21:20

Navaja más grande del mundo (Taramundi) Tras dos años y medio...

Sergioski02

y esta qué pako, te agrada o no te agrada?


Navaja gigante. Fuente: https://www.flickr.com/photos/adaminita/18308231012/


Museo de la Cuchillería. Fuente: https://www.flickr.com/photos/zzvillano/4908244186


Navaja. Fuente: https://www.flickr.com/photos/70283816@N08/14968543597


Navaja y grupo. Fuente: https://www.flickr.com/photos/divadar01/9906122016

Navaja más grande del mundo (Taramundi)

Tras dos años y medio de preparativos y trabajo, en julio de 2013 se inauguró en el exterior del Museo de la Cuchillería Tradicional de Pardiñas, a escasos 2 km de la localidad asturiana de Taramundi, la que se cree que es la navaja más grande del mundo, con 7,2 m de largo de los que 3,2 m corresponden a la hoja (es decir, 40 veces el tamaño típico de 83 mm de la hoja de una navaja convencional). Taramundi rinde así homenaje a los navalleiros del occidente asturiano, oficio muy enraizado en la zona.

El mango se realizó a partir de un roble talado el verano anterior, y la hoja necesitó 150 kg de acero, que se cortaron en un taller de Lugo con una técnica de plasma. El montaje y la ejecución de los detalle se realizó en el taller de Friedrich Bramsteidl (séptima generación de ferreiros austriacos) de Santa Eulalia de Oscos.

Taramundi es hoy referencia en España en elaboración de navajas y cuchillos con calidad artesanal.

Más info: NavallasdeTaramundi.com, Google Maps

08 Nov 16:26

NEVER FORGET.



NEVER FORGET.

06 Nov 22:24

Diccionario de la Economía Truculenta: El imperio de ‘Chocfinger’

by Carlos Carabaña

En la tercera película del agente secreto James Bond, Sean Connery se enfrenta a Auric Goldfinger, un contrabandista de oro con un nombre muy apropiado. Auric tiene el plan secreto de atracar Fort Knox, las reservas del metal precioso de EEUU. Siendo el almacén de oro más grande del planeta, Goldfinger se convertiría en el poseedor de una parte sustancial de todo el áureo elemento. Antohny Ward, el protagonista de esta historia, hizo lo mismo con el cacao, llegando a poseer un increíble 7% de la producción mundial. Así se ganó su apodo en los ambientes del dinero: Chocfinger, el dedo de chocolate.

Ward fundó su fondo de inversión, Armajaro, en 1998. Especializado en productos básicos, Chocfinger habia fraguado su interés por el cacao a finales de los años 80, cuando la francesa Sucres et Denrées y la británica Phibro se enzarzaron en una lucha por el control de la oferta en el contexto de inestabilidad que vivían en gran parte de las regiones productoras como Costa de Marfil.

giphy

Vinculado a Phibro, Chocfinger aprendió en esos años que la especulación con cacao podía dar mucho dinero. Pero en 1996 comprendió que también podía producirte grandes pérdidas. El entonces encargado de esta materia prima en Phibro acaparó 300.000 toneladas de cacao pensando que la cosecha en Costa de Marfil iba a ser escasa y el precio subiría. Cuando los cultivos emergieron frondosos y plenos, Phibro sufrió grandes pérdidas. Esto no desanimó a Chocfinger, que tras fundar Armajaro se lanzó a repetir la operación en varias ocasiones.

Para poder predecir bien las cosechas, su compañía se afanó en tener información de primera mano. Instaló estaciones meteorológicas en Ghana y Costa de Marfil. Contrató a expertos en clima. Y en 2002 volvió a apostar, comprando futuros por 148.000 toneladas de cacao. La primera guerra civil de Costa de Marfil, que entonces producía el 40% del cacao mundial, ayudó a Ward y el precio de la tonelada subió de 1.000 libras en enero de 2002 a 1.600 en octubre. La prensa reporta que ganó 40 millones de libras esterlinas en la operación.

Pero su salto a la fama llegó en 2010, cuando subió otra vez la apuesta, solo que esta vez hasta los 241.000 toneladas de granos de cacao. Su compra contribuyó a que el producto alcanzase su mayor precio en 33 años, 2.732 libras por tonelada. Poco antes, había avisado de sus intenciones en el Financial Times:

«El mundo no va a quedarse sin cacao, pero tendrá que pagar más para conseguir los granos adecuados».

Increíblemente en el mundo de los productos básicos, donde se trata de vender y comprar futuros y opciones, Ward decidió en esta ocasión quedarse con las miles de toneladas, almacenándolas en Ámsterdam, Antwerp, Felixstowe, Hamburgo, Rotterdam… Fue la mayor entrega de granos en 14 años, un 7% de la producción mundial, y algunos fabricantes protestaron por el acto especulativo.

A los tres años, en 2013, el precio del cacao volvió a subir impulsado por las malas cosechas en Sierra Leona. ¿Buenas noticias para Chocfinger y Armajaro? Parecería que sí, ya que sus beneficios suelen venir de este tipo de situaciones, pero a finales de ese año, el brazo inversor de Armajaro fue comprado a precio de saldo por Ecom Agroindustrial, uno de sus rivales. ¿Cómo fue posible?

John Lancaster, el escritor convertido en divulgador de la economía, explica que si un operador no controla los costes, las cosas pueden ponerse feas. Además, si se tiene una cantidad muy grande de algo y se planea venderla, lo normal es cercar la posición para ganar dinero también si el mercado se mueve en contra. Si los cálculos no son correctos y los precios sobrepasan los límites, se puede perder mucho dinero.

En el caso de Chocfinger, 7,6 millones de dólares en pérdidas le costaron esta parte de su imperio.

Este post Diccionario de la Economía Truculenta: El imperio de ‘Chocfinger’, escrito por Carlos Carabaña, se publicó originalmente en Yorokobu.

05 Nov 18:57

La belleza y el éxito electoral

by Elena Costas
Imagen:  WBBM-TV.

Imagen: WBBM-TV.

Montaigne decía que no había cualidad que superase a la de ser bello. Y Sócrates que el ser guapo era una «breve tiranía». Pero, ¿es realmente la belleza un factor relevante en política?

A pesar de que son pocos los que manifiestan basar su voto en la apariencia física de los candidatos, existe la percepción de que la belleza importa. En nuestro país el tema ha vuelto a tomar relevancia con la aparición de candidatos y candidatas que tienen fama —merecida o no, en eso no vamos a entrar— de ser «guapos». Desde Pedro Sánchez hasta Inés Arrimadas, pasando por Pablo Casado, Alberto Garzón o Albert Rivera, son varios los ejemplos de nuevos políticos a los que muchos consideran atractivos. ¿Los eligen los partidos (o los militantes) a la hora de renovarse porque ven cierta ventaja electoral en tener candidatos guapos?

Quizá sea algo perturbador que una de las decisiones clave de un país pudiera depender de algo tan —a priori— superficial como la belleza. Nos gusta pensar que tomamos decisiones basadas en criterios relevantes y razonables. De hecho, como humanos tendemos siempre a racionalizar nuestras elecciones, aunque a menudo dependan de factores un tanto inconscientes. Uno de los casos más señalados es el de un grupo de investigadores que probó el efecto de poner música francesa romántica (piensen en acordeones) en un supermercado. ¿El efecto? Un incremento notable de las ventas de vino francés en detrimento del resto. Y sin embargo, cuando se preguntaba a los compradores por qué habían decidido comprar ese vino, la explicación siempre acababa siendo mucho más seria y lógica. Y, por supuesto, nadie admitía haberse dejado influenciar por la música.

Pero volvamos a la cuestión que nos interesa. Existe bastante literatura académica que deja pocas dudas sobre que, en general, ser guapo ayuda al éxito social. Los guapos, tanto de niños como de adultos, son juzgados de forma más favorable y reciben un mejor trato social, incluso por parte de aquellos que ya les conocen de antemano. Este «efecto belleza» afecta también a la probabilidad de obtener un trabajo, un ascenso o incluso un aumento de sueldo; en definitiva a un mayor éxito profesional.

Sin embargo, los efectos de la belleza en política no están tan claros. Existen ejemplos anecdóticos y conocidos, como el famoso primer debate presidencial televisado de los Estados Unidos. Existe la creencia de que aquellos ciudadanos que vieron el debate por televisión pensaron que Kennedy lo había ganado, mientras que aquellos que lo escucharon por la radio, daban la victoria a Nixon.

La existencia de una «prima» al atractivo físico no tiene un largo historial dentro de la investigación académica. Pero existe alguna evidencia. El atractivo parece uno de los factores más importantes —si no el que más— que definen el grado de competencia percibido. Y se sabe también que la percepción de aptitud a partir de las fotos de candidatos al Congreso de los Estados Unidos es un buen predictor de los resultados electorales. Es decir, aquellos políticos cuyo aspecto físico es juzgado como más competente por parte de evaluadores que no les conocen tienen a obtener más votos en las elecciones. A pesar de que el propio senador John McCain definió Washington DC como «el Hollywood para los feos», parece ser que la belleza tiene alguna relación con los (buenos) resultados electorales, en distintos países y sistemas políticos.

Pero, ¿qué hay detrás de esta «prima» electoral al atractivo físico? Existen varias explicaciones posibles. En primer lugar es importante tener en cuenta que los votantes muchas veces nos guiamos por procesos heurísticos o atajos cognitivos para evaluar cómo de bueno es un candidato o candidata. Esto tiene bastante sentido dado que tenemos una información muy limitada sobre elementos tales como su motivación, capacidad o grado de competencia. Por otro lado, los recursos para ampliar esa información son también muy limitados y, en muchos casos, se trata simplemente de factores imposibles de observar de forma objetiva. La belleza sería en ese sentido un atajo adicional que nos permite inferir algo de información sobre el candidato o candidata en cuestión. Se trata por tanto de una explicación algo más sofisticada al dicho que usarían nuestros abuelos, de que «la cara es el espejo del alma”».

Dado que hay una serie de resultados empíricos que sugieren que los humanos somos capaces de evaluar en apenas unos segundos de contacto visual si una persona está mintiendo, si un profesor es bueno o incluso si alguien está deprimido, no es descabellado que también tendamos a utilizar el atractivo relativo como guía para elegir caballos ganadores. De hecho hay cierta evidencia de que hasta los niños son capaces de predecir más o menos bien al ganador de unas elecciones tras haber visto las fotos de los candidatos.

¿Es la prima electoral igual para todos los políticos? El efecto del atractivo físico parece depender bastante del contexto electoral en el que nos encontremos. Por ejemplo, la belleza importa más si uno es un outsider intentando destronar al incumbent. El argumento es sencillo: los atajos cognitivos son más relevantes cuanta menos información tengamos, por lo que nos servirán más para políticos y partidos a los que conocemos menos. De un político que lleva en el puesto varias legislaturas se puede inferir información mucho más fácilmente. De un partido nuevo, o un político recién llegado, poco sabemos, por lo que el incentivo a potenciar el atractivo del candidato es mayor.

Esto se relaciona también con el grado de competencia electoral. En elecciones tan reñidas como las que nos enfrentamos este año los partidos usan todos los medios a su alcance, como podría ser el proponer a candidatos más agraciados. Esto implicaría que los partidos no situarían a sus mejores caras de forma aleatoria entre distritos o niveles electorales. En aquellos lugares donde hay más en juego, el esfuerzo por presentar mejores candidaturas afectaría también al grado de atractivo de los políticos. Esto causa problemas de endogeneidad en la estimación de su impacto en el voto. Al no tener en cuenta este factor se pueden estar sesgando los resultados hallados por algunos estudios sobre el impacto electoral de la belleza de los candidatos o candidatas.

Algunos autores han llegado incluso a sugerir como explicación del efecto positivo de la belleza en el voto el hecho de que los humanos tendemos a evitar la enfermedad, por lo que nos sentimos atraídos por aquellos que parecen más sanos. Y algunas de las características de una cara atractiva, como la simetría o la piel tersa, son también indicadores de buena salud. De hecho, White y sus coautores encuentran que en aquellas regiones de Estados Unidos donde hay mayor prevalencia de enfermedades infecciosas la tendencia a votar a políticos guapos es mayor.

Pero, ¿no es posible que la belleza simplemente esté ocultando otras cualidades más difíciles de observar y que sean las que realmente causan el éxito de los políticos guapos? Por ejemplo, es mucho más sencillo ser «guapo» si tenemos a nuestra disposición buenos fotógrafos, asistentes de imagen, y otros lujos; es decir, si nuestro partido o nuestros donantes gozan de mayores recursos. Alguna evidencia empírica hay al respecto. Por ejemplo, se observa que los candidatos que gastan más dinero también son percibidos como más atractivos. Existe por tanto cierta correlación entre la diferencia de gasto y el atractivo de los candidatos. Al ser comparativamente más ricos y exitosos, estos políticos tienden a candidatearse en elecciones en las que perciben que tienen una probabilidad mayor de ganar. Teniendo en cuenta este factor, Enos y coautores obtienen en un estudio que el efecto electoral real del atractivo del candidato o candidata es casi nulo.

En general con lo que nos encontramos es que, a pesar de que la belleza puede tener cierto efecto, no es comparable al de los tradicionales predictores de las elecciones, como la situación de la economía, el efecto de los partidos o las campañas electorales. Puede que en casos marginales la belleza juegue un papel relevante en el voto, pero incluso en dichos casos es complicado separar el efecto causal por la cantidad de factores con los que correlaciona. Por desgracia (para la investigación académica únicamente) la belleza no se asigna de forma aleatoria, con lo que los estudios que intentan identificar su efecto son muchas veces problemáticos.

En definitiva, quizá gran parte de la idea de los políticos guapos está imbuida de cierta mitología por una muestra pequeña de ejemplos que siempre recordamos. Si indagamos en el ejemplo inicial, el debate entre Kennedy y Nixon, nos encontramos con que la evidencia para este caso ni siquiera es robusta. Toda la historia surgió de una única encuesta que se hizo (meses después del debate, por si fuera poco) con una metodología mejorable. El efecto se puede explicar simplemente por el hecho de que los que lo siguieron por radio tenían un perfil demográfico muy distinto de los que lo siguieron por televisión. Los radioyentes constituían una población más rural y protestante que la media, por lo que parece evidente que sintieran menos simpatía por Kennedy, un candidato católico de una ciudad liberal como es Boston. Por lo demás, si fue el encanto y la fotogenia de Kennedy, y no lo que esto escondía, lo que le llevó a la presidencia de los Estados Unidos, queda aún por demostrar.

Quizá la belleza no sea determinante del éxito en política, pero sin duda no perjudica. Ya sea por lo reñido del momento, por la necesidad de los nuevos partidos y candidatos de mostrarse más competentes, o por puro azar, el 20 de diciembre nos encontraremos con una representación más nutrida que nunca de guapos y guapas en las primeras filas de los partidos. Esto cuanto menos nos aportará más datos para investigar. Y, quién sabe, quizá también nos permitirá descubrir si el atractivo físico esconde detrás otras características (más) deseables en un buen gobernante.

La entrada La belleza y el éxito electoral aparece primero en Jot Down Cultural Magazine.

05 Nov 04:47

Wairudosekkusu, o lo que es lo mismo, sexo salvaje nipón

by Celia Blanco

Así de entrada ya da cosa. No podemos resistirlo pero miramos hacia los orientales de un modo raro y si son japoneses aún más. Lo más normal es que digamos que «son de otro planeta» como resumen de lo poco que conocemos del sexo en Japón y de cómo ha llegado esa información hasta nosotros.

Para empezar, Japón es uno de los países con la tasa de natalidad más baja, ocho nacimientos cada mil habitantes en 2014 solo superada por Mónaco, país en el que nace uno menos, pero que a cambio tiene casi 126 millones menos de habitantes. Son muchos, tienen poco espacio, pero todo apunta a que se juntan poco. Que no se crean muy fructíferos los españoles, ni siquiera alcanzamos los 10 nacimientos por mil habitantes y somos también muchos menos.

En su propia conducta establecen los límites. Los japoneses no son de besarse, tocarse y mucho menos abrazarse en público. Todos recordamos esas escenas de reencuentros en televisión en los que unos padres japoneses se reencontraban con su hijo años después y ninguno de los tres movía un solo músculo más allá que para dar las gracias inclinando la cabeza. A uno de cualquier localidad española querría ver yo en semejante caso.

Ante la baja natalidad que el país apuntó el año pasado, las autoridades quisieron profundizar en el asunto porque temen (y muy acertadamente) que esto sea el principio del final. De seguir así, para 2060 su población se reducirá un tercio. Debieron de quedarse de una piedra cuando profundizaron en el tema y se encontraron con estadísticas que no apuntan a que la cosa mejore.

En su propia conducta establecen los límites. Los japoneses no son de besarse, tocarse y mucho menos abrazarse en público
.

El 49% de las mujeres japonesas entre 18 y 34 años no tenían ninguna relación estable; cifra que en el caso de los hombres ascendía al 61%. Pero la cosa se retuerce un poco más: el 45% de las mujeres entre 16 y 24 años «no estaban interesadas o despreciaban» el acto sexual. En hombres ese desprecio y malestar lo compartían casi el 25%. Esto tampoco ayuda a que el sexo fluya mucho.

¿Cómo es la sexualidad japonesa entonces? Compleja como poco.

Los japoneses prefieren el sexo casual, las citas rápidas y efectivas. Son consumidores de nivel bajo de porno (decimoquintos en el ranking internacional que lidera Estados Unidos) pero devotos de la versión virtual o animada como el Hentai. Todo apunta a que el japonés toma distancia a la hora de tener relaciones sexuales, como si quisiera que no le salpicara demasiado, aunque precisamente los chorretones y las escenas en las que el semen se esparce en la pantalla les fascinan. No hay vídeo de porno animado que se precie en la que no haya unas cuantas.

Los japoneses además consumen este cine protagonizado por compatriotas suyos, en el que lo más normal es que la mujer aparezca con gesto de sufrimiento durante el acto sexual (nada de miradas lascivas a cámara o a sus acompañantes) y la mayoría de las veces termina en llanto cuando se supone que alcanza el orgasmo. Hasta hace bien poco los órganos genitales se censuraban con un círculo negro primero y un pixelado después. Ni siquiera se veían las ingles. Y todo por el artículo 175 de su código penal (de 1907, todo hay que decirlo) que hasta 1993 no fue derogado. Aun así, todavía es fácil encontrarse vídeos de consumo para entretenimiento de adultos en los que no aparece ni el vello púbico de ninguno de los participantes.

Por si fuera poco, en la sexualidad japonesa encontramos matices que hacen que cualquiera que no sea del Imperio del Sol Naciente, cuando menos, se extrañe. Y sobre todo dificulta que se mezclen mucho con otros con costumbres y gustos sexuales infinitamente más prosaicos:

Burusera

No, no es una leyenda negra. Hay jovencitas japonesas que venden su ropa interior usada. La Burusera es el establecimiento donde pueden venderse y adquirirse. La ropa es uno de los fetiches nipones por excelencia y en estas tiendas se vende todo tipo de prendas usadas (cuanto más mejor), incluyendo lencería fina, uniformes y trajes escolares y con un precio más elevado (hasta un 10%) si la prenda incluye la foto de la propietario portándola.

Es evidente por qué: los consumidores se masturban pensando directamente en ella, imaginándola oliendo sus efluvios. El máximo exponente de estos fetiches está en las máquinas expendedoras de ropa interior. Ahora, la transacción se hace también vía teléfono móvil. Una braga usada cuesta entre 40 y 80 euros. Por cierto, la moda se ha extendido a otros países, incluido España, aunque aquí es algo más económico, a menos que quieras las de la una actriz porno reconocida, cuyo precio no bajará de los 100 euros en la mayoría de los casos. Para solicitarlas, entra en su página web directamente, casi todas ya ofrecen esa posibilidad.

Pantsu Getta (anglicismo que incluye las palabras ‘pantie’, braga y el verbo ‘get’, conseguir)

Internet ha revolucionado el mundo de los fetiches japoneses hasta unos niveles insospechados. Para rizar aún más el rizo del fetiche de las bragas usadas, ahora se han puesto de moda foros en los que las mujeres esconden su ropa interior en diferentes puntos y dan pistas para que sus pretendientes busquen hasta encontrarlas. Ni se rozan.

¡Viva la novia!

Hasta 700 euros pagan algunos clientes del burdel June Bride Soapland por los servicios de prostitutas que, ataviadas con traje nupcial, los agasajan, masajean y hasta asean antes de tener relaciones sexuales.

Enjo Kosai

En Japón son más que habituales las relaciones sexuales entre hombres mayores y jovencitas, cuando no menores. A pesar de lo que intenta el gobierno, estas relaciones se dan con mucha más frecuencia de la que se denuncia y en numerosas ocasiones se ha acusado a las autoridades niponas de permisivad absoluta con este tema que normaliza lo que es un delito.

Los japoneses prefieren el sexo casual, las citas rápidas y efectivas, son consumidores de nivel bajo de porno pero devotos de la versión virtual o animada como el Hentai
.

Esto es solo una ínfima parte del sexo en Japón. Por cierto, no es cierto que la moda por las bragas y su posesión haya llevado a los japoneses a volverse locos incluso por las fotografías de jóvenes con bragas en la cabeza que llegó a llamarse Kaopan (‘kao’, rostro; ‘pan’, panties/bragas). Todo se debe a la noticia en un blog de la venta de un libro que bajo el nombre de Kaopan mostraba situaciones hipotéticas en las que las mujeres hacían cosas cotidianas con sus bragas en la cabeza. De ahí a que más de uno tergiversara la información y automáticamente atribuyera a los japoneses una nueva perversión, un paso más en la larga lista de rarezas solo había un paso. No sufran, no tendrán que ponerse su ropa interior en la cabeza para ligar en Japón; les aseguro que a pie de calle todo es mucho más facilito.

Por cierto, Japón está en el puesto número 10 de países respecto al número de violaciones denunciadas al año (España está en el decimotercero), pero este respaldo en las cifras se oscurece con otro: el 70% de las japonesas reconoce que no denunciaría una agresión sexual si la padeciera.

Este post Wairudosekkusu, o lo que es lo mismo, sexo salvaje nipón, escrito por Celia Blanco, se publicó originalmente en Yorokobu.

04 Nov 10:11

Tanque del cerro de las antenas (Cuenca) En el Cerro de San...

Sergioski02

ahi queda eso


Fuente: https://www.flickr.com/photos/gabillo/1050118858/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/desdetasmania/6478883091/

Tanque del cerro de las antenas (Cuenca)

En el Cerro de San Cristóbal, situado a 5 km a las afueras de Cuenca y popularmente conocido como «cerro de las antenas», se encuentra desde hace años este tanque modelo AMX-30 de entrenamiento de conductores, único conservado del que se tiene constancia. El tanque pertenece a Acisclo García, quien lo utilizó para protestar contra la instalación de las antenas en la zona donde actualmente se encuentra, motivo por el que fue detenido. Allí quedó el vehículo, atrayendo desde entonces a cientos de vecinos y a gamberros que la mayor parte de las veces lo dañaba, pero que también lo pintaron de rosa.

En marzo de 2011 la asociación sin ánimo de lucro “Círculo de Amigos de las Unidades Acorazadas Trubia” visitó el tanque para analizar su estado y estudiar las posibilidades de que entre a formar parte del patrimonio del Ejército. Lamentablemente, sobre 2012 fue vendido a un chatarrero.

Más info: Google Maps

03 Nov 03:54

Castillo Las Cuevas (Cebolleros) Este castillo ubicado en la...

Sergioski02

castillo rural


Fuente: https://www.flickr.com/photos/basajauntxo/6011397917/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/basajauntxo/3752184186/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/basajauntxo/3752183242/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/basajauntxo/8423967065/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/basajauntxo/3752187968/

Castillo Las Cuevas (Cebolleros)

Este castillo ubicado en la localidad burgalesa de Cebolleros fue construido durante 20 años por Serafín Villarán en fines de semana y veranos, hasta su muerte en 1998. Con 5 plantas y 300 m² de superficie, su sobrino Txema López explica que está «construido íntegramente con cantos rodados del río Nela» sobre dos antiguas bodeas. El conjunto, del que pueden visitarse tres pisos, es francamente singular, con un estilo un medievalismo raro, de una modernidad que todavía no ha llegado.

Serafín comenzó a levantarlo en 1978 y falleció sin terminarlo, continuando la labor su hija y su yerno. Aunque no se cobra entrada para ver el castillo, se aceptan donativos.

Más info: Tierras de Burgos, Flickr, Google Maps

01 Nov 09:56

Cabañas de Argelaguer En los años 70 Josep Pujiula i Vila,...

Sergioski02

no sabia nada de esta movida.


Fuente: https://serarzur.wordpress.com/2010/08/15/%E2%80%9C-el-laberinto-magico-de-garrell%E2%80%9D-argelaguer/


Fuente: https://neupic.com/articles/cabanas-de-arguelaguer


Fuente: https://neupic.com/articles/cabanas-de-arguelaguer


Fuente: https://serarzur.wordpress.com/2010/08/15/%E2%80%9C-el-laberinto-magico-de-garrell%E2%80%9D-argelaguer/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/jorgelizana/7369113040/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/12861486@N02/14428291194/


Josep Pujiula. Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Josep_Pujiula.JPG

Cabañas de Argelaguer

En los años 70 Josep Pujiula i Vila, conocido como El Garrel, el hombre de las cabañas o el tarzán de Argelaguer, empezó a construir un laberinto en esta localidad gerundense, siguiendo el curso del río Fluviá. Tras esta primera construcción erigió otras estructura, como torres de ramas y árboles que alcanzan los 30 m de altura, túneles con forma de tubo, pasillos, un sistema de estanques, esculturas e incluso una cabaña habitable. Nacieron así las Cabañas de Argelaguer o Parque de Can Sis Rals, ejemplo de art brut o arte marginal.

A medida que construía su parque, la gente empezó a visitarlo. Primero familias con niños para recorrer el laberinto, pero luego también mendigos sin techo para dormir y gamberros que destrozaban lo que Pujiula construía. Éste, cansado, desmontó un día toda su obra para más adelante retomar su peculiar proyecto, volviendo a alzar torres, construir laberintos y realizar cabañas y más cabañas. Esta segunda vez fueron la autoridades quienes, tras examinar las construcciones levantadas en suelo público, declararon peligroso el parque y a Pujiula su demolición. Casualmente por esos terrenos debía pasar una nueva carretera, la N-260 entre Argelaguer y Olot.

En 2002 Pujiula derribó finalmente su creación, para poco después levantar una parecida en un lugar cercano junto a la autovía. Las autoridades volvieron a exigir años más tarde su derribo, por falta de permisos. Pujiula creó un pequeño automuseo con fotos y material de su trabajo.

El 7 de abril de 2014 se estrenó el documental Sobre la marxa, dedicado a Pujiula y su obra y dirigido por Jordi Morató, que recibió el premio al mejor largometraje documental en el Festival Alcances de Cádiz. A finales de ese año lo que queda de las esculturas y cabañas fue declarado Bien Cultural de Interés Local por el Consejo Comarcal de La Garrocha, evitando así que la Agencia Catalana del Agua y el Ministerio de Fomento puedan exigir el desmantelamiento completo del complejo. En enero de 2015 el ayuntamiento de Argelaguer autorizó su apertura parcial al público.

Más info: AtlasObscura.com, Flickr, Google Maps

01 Nov 09:53

¿Messi o Ronaldo? Que decida tu colilla

by Gema Lozano
Sergioski02

pufo o genialidad?

El debate sigue abierto. Cada quien tiene su favorito, pero tanto uno como el otro no paran de hacer méritos en sus respectivos equipos (cuando las lesiones se lo permiten) por lo que decantarse por uno de ellos resulta difícil. Messi o Ronaldo, ¿cuál es el mejor? Era hora de dirimir la cuestión y en la estación de Embankment, en Londres, se llevó a las urnas. Todos los que por allí pasaban tenían derecho a voto, aunque debían portar su propia papeleta. En este caso, la colilla de sus cigarros.

Who is best player Q

Del resultado del escrutinio solo sabe el vertedero, pero el objetivo de la votación estaba conseguido: los que participaron en el referéndum habían evitado ensuciar el suelo con los restos de sus cigarrillos. Por eso, allí y en las salidas de otras estaciones del metro de Londres casi a diario es jornada electoral. Los temas que se llevan a votación suelen estar relacionados con eventos deportivos como ‘¿qué prefieres ver, el Gran Premio de Italia (F1) o el Tennis US Open?’ o alguna otra pregunta relacionada con disciplinas como el cricket o el rugby.

Las papeleras-urna fueron concebidas por Trewin Restorick, Gavin Ellis y Heather Poore. Los tres están detrás de Hubbub, una organización que trata de concienciar a la población sobre cuestiones medioambientales mediante el uso de diversas estrategias. La guerrilla urbana es una de ellas.

Restorick reconoce haberse sentido sorprendido por el éxito de acciones como la llevada a cabo en Embankment. «Cuando a la gente le planteas actividades, juegos, acciones divertidas para cambiar las normas o para generar más sentido de sociedad, se muestra muy dispuesta a colaborar».

Marcas como Ikea, H&M o Veolia también se han dado cuenta de lo que pueden ganar, en cuanto a imagen se refiere, amparando acciones de este tipo, de ahí que suelan estar detrás de la mayoría de las que pone en marcha Hubbub. «Estos anunciantes se muestran ansiosos por explorar nuevas formas para comunicar temas relacionados con el medioambiente y que las posicione como empresas comprometidas además de innovadoras».

VOTING CIGS (1)

World Cup Q

Este post ¿Messi o Ronaldo? Que decida tu colilla, escrito por Gema Lozano, se publicó originalmente en Yorokobu.

31 Oct 13:18

Plaza del Humor (La Coruña) Esta plaza de La Coruña, antes...

Sergioski02

joder hay que ser cutre


Plaza del Humor delante del mercado de San Agustín. Fuente: http://www.panoramio.com/photo/54537610


Fuente: http://viajesdelaparejita.blogspot.com.es/2010/06/galicia-el-pais-de-las-maravillas-i.html


Fuente: https://rutaturisticacoruna.wordpress.com/2013/01/25/plaza-del-humor/


Fuente: http://misviajesporelmundo-mce.blogspot.com.es/2012/07/viaje-espana-de-oviedo-la-coruna.html


Fuente: https://rutaturisticacoruna.wordpress.com/2013/01/25/plaza-del-humor/


Fuente: http://lanietadelola.blogspot.com.es/2012/08/louis-vuitton-y-zara-en-la-plaza-del.html


Fuente: http://olga-viaja.blogspot.com.es/2013/01/volviendo-sobre-nuestros-pasos.html


O Gatipedro. Fuente: https://andresriveiro.wordpress.com/2010/03/20/escola-de-mencineiros-o-gatipedro-don-alvaro-cunqueiro/

Plaza del Humor (La Coruña)

Esta plaza de La Coruña, antes llamada de los Huevos, está dedicada a las figuras del humor, por lo que en ella se encuentran personajes inmortales del género, tanto creadores como figuras de series de cómics, libros y televisión.

La plaza esta presidida por las estatuas de dos maestros en el arte de hacer reír, Castelao y Álvaro Cunqueiro, sentadas en sendos bancos de piedra colocados uno frente al otro. A su alrededor, en otros pedestales, se encuentran tres grandes del humor gallego: Julio Camba, Wenceslao Fernández Flórez y Vicente Risco.

Dibujados en el suelo podemos reconocer a grandes autores como el Arcipestre de Hita, Mark Twain, Groucho Marx o Cervantes, junto a personajes como Pedro y Pablo (Los picapiedra), Asterix y Obelix, Mortadelo y Filemón y la inmortal creación de Quino: Mafalda.

En el centro de la plaza se encuentra una fuente coronada por el gatipedro, el gato blanco con cuerno negro en la cabeza inventado por Cunqueiro que visita las camas de los niños por las noches para mojarlas. El 11 de enero de 2015 fue atacado por unos gamberros, siendo respuesto semanas más tarde.

Más info: SiroArtista.es, Google Maps

31 Oct 00:30

Emprender en España sin inversión: el caso de Erasmusu.com

by juanma
Sergioski02

joder esta en todos lados el play dom del vito

Si estás interesado en emprender en el sector digital y la financiación supone un quebradero de cabeza, este artículo sobre un caso de éxito te abrirá los ojos respecto a varias cuestiones.

30 Oct 15:00

Un coche para y te dice: «Te llevo gratis a Madrid y así voy en el bus-VAO»

by Mar Abad

Un vehículo pasa cada mañana, sobre las 8.45, por alguna de las paradas de autobús del municipio de Las Rozas. El conductor se quita las gafas de sol para no dar miedo, baja la ventanilla, mira a los que están esperando y pregunta: «¿Alguien se viene conmigo a Madrid?». Y todos los días hay alguien que acepta, sube al coche y así, Gonzalo Urbez, puede conducir por el bus-VAO para llegar antes a la ciudad.

Este publicitario lleva un año invitando a desconocidos a montar en su automóvil para poder usar este carril. El bus-VAO está destinado exclusivamente a vehículos en los que viajan, como mínimo, dos personas y eso hace que, por lo general, haya muchos menos automóviles por esa vía y el tráfico sea más fluido.

«Antes iba a trabajar en transporte público, pero tenía que coger el autobús, el metro y el coche. Tardaba muchísimo. Entonces decidí ir solo en coche, pero pasaba mucho tiempo atrapado en atascos. Iba solo en mi vehículo y, desde la ventanilla, veía pasar a los automóviles del bus-VAO a 120 kilómetros por hora», relata este director creativo de Ogilvy. «La propia lógica me llevó a invitar a otras personas a subir a mi coche y poder usar el carril».

Hace un año, el publicitario pensó: «La gente ya la tengo. Está ahí, en la parada de autobús», y al poco, empezó a detenerse en las paradas para ofrecer los asientos libres de su coche. Desde entonces, todos los días recorre los 20 kilómetros entre Las Rozas y Madrid con alguna persona al lado que no conoce de nada. Lo lleva hasta Moncloa, una de las principales entradas a la ciudad, o hasta otro lugar que vaya bien al pasajero si está en la ruta de Urbez.

«Mis amigos, cuando les conté la idea, me preguntaban: ‘¿Te atreves? Te van a matar’. Y yo decía: ‘El miedo lo tienen que tener los de la parada. Yo, no’». Pero lo sorprendente, comenta el publicitario, es que nadie tiene el mínimo pavor. «Al principio, cuando alguien se subía al coche, yo le preguntaba: ‘¿No te da miedo?’. Y todos me decían que no. Es curioso cómo hemos roto con la advertencia que nos hacían nuestros padres de no montar en el vehículo de un desconocido».

El coche de Urbez, de todos modos, no es ningún escenario tétrico. En la parte de atrás, hay dos sillas para niños. Aunque esa imagen paternal podría ser solo una apariencia. El publicitario cuenta que les dice a sus huéspedes de media hora que eso no significa nada: «Las sillas se las venden a cualquiera».

historias del bus vao

Al cabo de los meses, el publicitario empezó a hacer una foto a todos los que viajaban con él a Madrid. «Pensaba que les podría sorprender, pero casi todos lo veían con normalidad», comenta. «Luego pensé en crear un perfil en Instagram para publicarlas ahí. Siempre pido permiso y a todos les parece bien».

Urbez ha puesto nombre a su labor de recogida de pasajeros. Lo llama ‘Historiasdelbusvao’ y cada día publica en Instagram y Facebook una foto del invitado junto a un texto donde cuenta algo de ese encuentro. Además, para hacerlo más profesional, ha impreso unas tarjetas de visita. «Es muy interesante. Conoces a personas muy distintas, que te cuentan lo que hacen y aprendes mucho. He viajado con un ingeniero de materiales, un pianista, una bailarina de danza clásica… Y, además de pasarlo bien, te quitas el atasco», comenta. «Un día subió una chica. Fue callada todo el viaje y antes de bajar me preguntó en qué trabajaba. Le dije que era director creativo de una agencia y se puso muy contenta porque estudiaba publicidad. Entonces la invité a que viniera a ver cómo grabábamos una cuña de radio. Eso no hubiera ocurrido si no hubiese montado en el coche».

historias del bus vao

Desde el aparcamiento de su casa hasta la carretera que lo lleva a Madrid hay cuatro paradas de autobús. En un día corriente siempre hay alguien ahí a quien preguntar si quiere transporte gratis para completar el cupo mínimo de dos pasajeros en el bus-VAO. Pero hay días en que boicotean su plan. «Mi principal enemigo es el autobús. Si va delante de mí, lo limpia todo. Va llevándose a la gente de las paradas y entonces tengo que dar una vuelta a la manzana y esperar a que llegue más gente», relata.

El publicitario jamás pide una compensación económica pero, según cuenta, alguna persona se ha empeñado en dejarle el dinero del billete del autobús que tenían preparado.

–Que no, que no. Que no me pagas nada –dijo una vez Urbez.

Pero el chico le arrojó las monedas en el hueco de las marchas y se fue corriendo.

historias del bus vao

Este post Un coche para y te dice: «Te llevo gratis a Madrid y así voy en el bus-VAO», escrito por Mar Abad, se publicó originalmente en Yorokobu.

30 Oct 14:56

Rotonda de la roca flotante (Don Benito) La localidad pacense...

Sergioski02

que bonitooooo



Rotonda de la roca flotante (Don Benito)

La localidad pacense de Don Benito se engalanó durante 2006 con nuevos símbolos en plazas y glorietas para celebrar el 150.º aniversario de la obtención del título de ciudad. Uno de ellos fue la fuente con roca flotante construida en la rotonda de la Avenida de Córdoba en su cruce con la calle Villanueva.

De dicha rotonda partió la “ruta del colesterol” construida en 2015 hasta Villanueva de la Serena, en realidad una vereda acondicionada para uso exclusivo de peatones y bicicletas con una longitud de 4,3 km.

Más info: Google Maps

29 Oct 15:15

Monumento a los ojos (Ambite) A las afueras de la localidad...


Fuente: https://www.flickr.com/photos/70626035@N00/17873630593/


Fuente: https://www.flickr.com/photos/mokukokoro/4215067927/


Fuente: http://www.panoramio.com/photo/84505030


Fuente: http://www.panoramio.com/photo/84504997

Monumento a los ojos (Ambite)

A las afueras de la localidad madrileña de Ambite, junto a la carretera M-215 en dirección a Madrid, se encuentra este conjunto de tres arcos de ladrillo encalado rematados por un tejadillo de teja árabe y coronados por espadañas pequeñas, simulando la entrada a una iglesia. Los arcos se estuvieron decorados por ambas caras con más de 200 azulejos (no se conservan todos) realizados en Talavera de la Reina, todos distintos entre sí pero con los ojos como tema común. Algunos representan animales, otros jeroglíficos y adivinanzas, aunque los que más destacan son aquellos que homenajean a personalidades, desde artistas como Dalí, Miró o Picasso hasta futbolistas de la talla de Pelé o Ricardo Zamora, pasando por la actriz Sofía Loren, la reina Fabiola, Pelé, Heidi, Raphael y Charlot. Un verso de Antonio Machado también honra al órgano de la vista.

Originalmente contó con bancos para sentarse y estuvo vallado con troncos de madera. En la parte superior de cada arco había tres inscripciones, hoy perdidas, en las que podía leerse a modo de jeroglífico: «Bienvenidos a Ojoslandia / Gracias por visitarnos / Entre los árboles encontraréis / un fuente de paz y esperanza», «Bienaventurados los ojos y los ciegos por ellos verán a Dios y al Universo» y «El que dona su sangre, su dinero y su corazón poseerá la tierra y el Universo».

Este monumento fue construido en los años 70 por D. Federico Díaz-Falcón, madrileño de familia adinerada, bohemio y muy aficionado literaria, gracias a lo que trabó amistad con Camilo José Cela. Gran amante de los viajes, Federico pasa por ser uno de los primeros españoles que visitó el Círculo Polar Ártico y entre sus variados méritos fue campeón absoluto del no menos singular deporte del lanzamiento de la barra castellana.

Más info: Escultecturas margivagantes: la arquitectura fantástica en España, Google Maps

28 Oct 15:43

Museo Etnográfico del Silo (Villacañas) El silo es una...

Sergioski02

ahi lo llevas sin baselina


Fuente: http://pentaxphotogallery.com/photos/share/20262168


Fuente: http://diarioenfermero.es/villacanas-tradicion-versos-y-danzas/


Fuente: http://aprendiendo2veces.blogspot.com.es/2013/04/villacanas-localidad-y-museo-del-silo.html


Fuente: http://aprendiendo2veces.blogspot.com.es/2013/04/villacanas-localidad-y-museo-del-silo.html


Fuente: http://aprendiendo2veces.blogspot.com.es/2013/04/villacanas-localidad-y-museo-del-silo.html


Fuente: http://aprendiendo2veces.blogspot.com.es/2013/04/villacanas-localidad-y-museo-del-silo.html

Museo Etnográfico del Silo (Villacañas)

El silo es una construcción autóctona de la localidad toledana de Villacañas. Está excavado en terreno llano y no en ladera o desnivel, lo que hace a esta vivienda única y atractiva. Tiene su origen en la desamortización de mediados del siglo XVIII y la consiguiente necesidad de mano de obra para roturar nuevas tierras, que provoca la aparición de la figura del jornalero, que por escasez de recursos económicos se ve obligado a construir su propia vivienda excavándola en el subsuelo para ahorrar materiales de construcción, necesitando únicamente pico, pala y cal.

Un ejemplo de estas viviendas, declaradas Bien de Interés Cultural, constituye este peculiar museo que permite visitar una casa adaptada a las necesidades de una familia, con su caña y su cimbia, su chimenea y lumbreras, sus terreros y cambroneras, incluyendo por supuesto el ajuar y mobiliario.

Más info: Google Maps

27 Oct 19:53

Rotonda de los Tubos (Portugalete) Ubicada a la entrada del...

Sergioski02

esta me mola



Rotonda de los Tubos (Portugalete)

Ubicada a la entrada del municipio vizcaíno de Portugalete por la autopista, la rotonda de Ballonti alberga esta obra de Agustín Ibarrola de grandes proporciones, realizada en 1989 en hierro y cemento con un peso de más de 80 toneladas. Titulada La casa de Hierro, fue un encargo de la Diputación Foral de Vizcaya y representa el desarrollo industrial de la ciudad.

Más info: Google Maps

27 Oct 09:45

Fever: ¿quién quiere ir al cine gratis?

by juanma

En este post te explican con todo lujo de detalles cómo utilizar la app Fever para conseguir ir al cine gratis. Hay que currárselo un poco, pero es de las pocas formas existentes para ver cine de estreno a coste cero.

24 Oct 20:32

¿Se puede vivir del porno?

by Celia Blanco

Cuesta asimilar que exista la más mínima vocación detrás de la decisión de dedicarse a la pornografía en cualquiera de sus posibilidades. Con pocas profesiones tenemos tantas dudas como con la industria del ocio para adultos; nos educaron para ello y aún nos permitimos el lujo de juzgar sexualidades ajenas. El porno no iba a ser menos hasta que hablamos de cifras.

Esas sí nos convencen.

Carolina Abril no suelta prenda sobre sus ingresos pero su caché se habrá revalorizado sin duda después de ganar el Premio Mejor Actriz Ninfa Primera Línea, o lo que es lo mismo, el Goya de este entramado. Lo que sí admite tajante es que jamás ha vivido tan bien como desde que se dedica a protagonizar cine pornográfico. Tanto como para callar las bocas de todos cuantos intentan convencerla de que lo deje y se busque un trabajo y lo ejerza vestida: «No puedo tener novio fuera del porno. Son muy celosos y se empeñan en que deje mi profesión. Yo les digo: “Manten mi nivel de vida o dame un trabajo con el que gane tanto”. No existe. Nadie puede».

Mientras en el resto de profesiones la brecha salarial entre hombres y mujeres sitúa a las mujeres un 37,4% por debajo de sus compañeros, en el porno son ellas las que más ganan

Carolina gana pasta porque el porno es un negocio rentable. No es cierto que grave al 4% de IVA; eso solo es para las revistas pornográficas, pero porque es el gravamen de todas las publicaciones impresas, así sean de economía o de prácticas sexuales diversas. Es barato de producir: un equipo de rodaje sencillito es más que suficiente para rodar una escena de 20 minutos, que es la media de lo que duran. Y público que paga no le falta. Por 1 € se tiene acceso ilimitado a las secuencias de Carolina Abril  durante 24 horas. Y el galardón la lleva irremediablemente a las portadas de las revistas del sector, empezando por Primera Línea, responsables de los galardones que se conceden en el Salón Erótico de Barcelona, cuyo vigésima segunda edición tuvo lugar del 1 al 4 de octubre. Carolina Abril es una de las mejores y más famosas. También de las que más gana.

La canaria reconoce que se hizo actriz porno por la pasta y que para conseguirlo solo tuvo que poner un anuncio en internet ofreciéndose como tal. Tenía el beneplácito materno pero admite que también hubo mucho de personal: tomó tal decisión viendo ese género en soledad y practicando el mismo onanismo que se le presupone a cualquiera. «Decidí que quería ser la chica de la película. Me encantaba lo que le hacían».

En el porno, al menos un par de meses al año, se puede acabar un mes con 18.000 € en la cuenta corriente

Mientras en el resto de profesiones la brecha salarial entre hombres y mujeres sitúa a las mujeres un 37,4% por debajo de sus compañeros, en el porno son ellas las que más ganan. Un 35% de media. Cada actriz y cada actor tiene su propio caché y aquellas que han sido listas y además se han dedicado a la producción, o literalmente venden hasta las bragas, se sacan mucho más. Hay quien confesaba en el último Salón Erótico de Barcelona que, al menos un par de meses al año, se puede acabar un mes con 18.000 € en la cuenta corriente.

El precio en el porno oscila de media con 600 € por escena rodada.

Una escena no suele superar los veinte minutos y es de lo que se nutren algunos como redtube. Se distribuyen gratis engolosinándote con ofertas de pago lo suficientemente apetecibles y convenientemente publicitadas en sus banners que difícilmente te dejarán indiferente si este género te interesa. También puede que termines viendo porno en portales de pago y ni siquiera tu economía se resienta. Sus suculentos precios (en España actricesporno.com y estudioscima.com se llevan la palma) te sale más barato que salir de copas y permite que la industria siga su camino. El porno es accesible y rentable. No hay más.

Pero la máquina de hacer dinero no se limita única y exclusivamente a esos veinte minutos que ves desde el ordenador. Puedes tener mucho más. Cada vez son más las actrices que venden la ropa interior que usan en sus escenas o que te ofrecen la posibilidad de que guionices tú mismo la película que quieres ver. Amarna Miller, nuestra mejor aportación al género en la actualidad, es la que mejor domina el negocio. Lo merece con creces por su estilo sacándole de paso rentabilidad hasta a la ropa interior que ha lucido, empapado y hasta desgarrado si así lo has elegido tú.

La mayoría de los actores porno masculinos compaginan sus interpretaciones con trabajos bastante más comunes

Más ingresos para los protagonistas de las escenas de tu vida (porno).

Tampoco cobras lo mismo hagas lo que hagas. ¡Ojo cuidao! Tomemos la industria norteamericana como referente y situemos a España un poco por debajo, pero allí la cosa queda de la siguiente manera:

Industria Norteamericana

Las actrices cobran entre 200 y 1.500 dolares por escena:

* SEXO HETEROSEXUAL con un solo hombre: entre 600 y 1.000 dolares.
* SEXO HETEROSEXUAL con varios hombres: entre los 1.000 y 1.500 dolares.
* SEXO ORAL: entre 200 y 300 dolares.
* SEXO LÉSBICO: alrededor de 500 dolares.
* SEXO ANAL: alrededor de 1.250 dolares.

Añadan a todas estas cifras una media de entre 500 y 1.500 dólares si hablamos de escenas de sadomasoquismo.

Ahora que Nacho Vidal se ha retirado queda libre el puesto de actor mejor pagado, porque si son ustedes varones y se están planteando dedicarse a esto, recuerden que las cifras son un 35% inferiores de media, con suerte. La mayoría de los actores porno compaginan sus interpretaciones con trabajos bastante más comunes.

Incluso los que protagonizan sadomasoquismo duro.

Este post ¿Se puede vivir del porno?, escrito por Celia Blanco, se publicó originalmente en Yorokobu.

24 Oct 20:32

Zonians, los estadounidenses expulsados del paraíso

by Eduardo Bravo (@EBravoOficial)

Entre 1903 y 1914 grupos de estadounidenses se instalaron en la selva panameña para desarrollar la que es una de las mayores obras de ingeniería de la historia de la humanidad: el Canal de Panamá.

Un siglo más tarde, el fotógrafo Matías Costa (Buenos Aires, 1973) viajó al país y se encontró con la realidad actual de esa particular población, que llegó a gozar de privilegios imposibles de concebir no solo para los panameños sino para los propios norteamericanos.

«Tenían exenciones fiscales, servicio doméstico y vivían desahogadamente en tranquilas comunidades a orillas del Canal», explica Costa. «Su sistema social era muy similar al de una comuna o un estado socialista, sin propiedad privada, donde todo era administrado por la Panama Canal Company, propiedad del gobierno de los EEUU, que ejercía un papel protector sobre su comunidad al estilo de los estados soviéticos. Los estadounidenses allí instalados y sus descendientes tenían una cláusula especial en su ciudadanía: no eran propiamente norteamericanos sino que se regían por las leyes de la Zona del Canal, con sus propios tribunales, universidades, comercio, etc. Eran Zonians: ni panameños ni estadounidenses».

Los Zonians se siguen reuniendo anualmente para recordar con nostalgia su paraíso perdido, conscientes de que cuando ellos desaparezcan su comunidad se habrá extinguido para siempre.

Aunque en un primer momento el Estado panameño había cedido a perpetuidad el control de la Zona del Canal a Estados Unidos –en pago al apoyo norteamericano a la independencia de Panamá respecto de Colombia–, a finales de los años 70, el Tratado Torrijos-Carter estableció que la Zona del Canal sería paulatinamente devuelta al Gobierno panameño. En 1999, completado el traspaso de soberanía, Estados Unidos abandonó la zona definitivamente.

«Muchos Zonians consideran que todos los nacidos después del 79 ya no son Zonians. Sin embargo, los más jóvenes sí que se siguen considerando así. En la actualidad es una comunidad en diáspora, la mayoría vive en Estados Unidos, sobre todo en Florida, donde gozan de un clima similar al de la Zona del Canal. Se siguen reuniendo anualmente para recordar con nostalgia su paraíso perdido, conscientes de que cuando ellos desaparezcan su comunidad se habrá extinguido para siempre».

De algún modo la Zona del Canal fue el laboratorio de pruebas para la expansión gringa que vendría después, aunque en ningún otro lugar lograron crear un satélite autónomo y autosuficiente como allí.

En primer contacto de Costa con los Zonians fue a raíz de unas residencias artísticas en las que fotógrafos españoles trabajaban con fotógrafos de diferentes países de Latinoamérica. Cuando supo que el proyecto se desarrollaría en Panamá, comenzó a buscar información sobre el país y se topó con este fragmento de historia del siglo XX.

«En la historia de los Zonians me interesó mucho cómo la construcción de una identidad comunitaria estaba unida a la transformación de un territorio y de una realidad geopolítica. La historia de los Zonians tiene vínculos que van mucho más allá de la construcción del Canal de Panamá. En la Zona del Canal se encontraba el Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos, que ocupa el segundo lugar en la toma de decisiones después del Pentágono. Allí también se alojaba el Centro de Entrenamiento para la Guerra en la Jungla, donde los marines se preparaban para luchar en Vietnam. Cerca de Colón, también en territorio Zonian, se instaló la Escuela de las Américas, donde los gringos instruían a militares latinoamericanos para la guerra sucia contra los movimientos de izquierda. De esta forma, si bien la Panama Canal Company era el núcleo de la sociedad Zonian, el proyecto era más ambicioso y no solamente comercial. De algún modo fue el laboratorio de pruebas para la expansión gringa que vendría después en otros lugares, aunque en ningún otro sitio lograron crear un satélite autónomo y autosuficiente como en la Zona del Canal».

A pesar de que la historia de los Zonians carece del dramatismo de los éxodos provocados por los conflictos bélicos o persecuciones de cualquier tipo, la situación actual de esa comunidad no deja de tener un poso de desarraigo y de pérdida. Estos dos elementos son una constante en la obra de Matías Costa, que ha documentado la inmigración en el Estrecho de Gibraltar o las consecuencias del desmembramiento de la antigua URSS.

«Lo que me interesa del desarraigo no es necesariamente la idea del exilio forzoso o dramático, sino más bien el proceso interno, que después aflora como identidad de una comunidad, por el cual uno se transforma cuando cambia de contexto, de lugar. Con el desarraigo se produce el fenómeno de la pérdida de territorio. Cuando has pasado mucho tiempo en un lugar que no es el tuyo ya no perteneces a ningún lugar. Es ahí donde comienza lo que a mí más me interesa: la trashumancia cultural, la invención de una nueva identidad, la imposibilidad de un destino definitivo, la identidad erigida sobre lo fragmentario y disperso, la fragilidad de todo lo alcanzado, la sensación de extrañeza. Los Zonians construyeron una identidad inequívoca, colonialista, pero era artificial; su territorio ya no existe, ellos van a desaparecer como comunidad».

Creo que hay espacio para publicar este tipo de historias, pero hay que emplear casi más tiempo en encontrar esos lugares que en producir los trabajos.

Los Zonians arribaron a Panamá para ganarle terreno a la selva. Con el tiempo, la selva se ha tragado sus huellas como si fuera un personaje más de El corazón de las tinieblas de Conrad o La vorágine de José Eustasio Rivera. Solo gracias a trabajos como el de Matías Costa la memoria de sus protagonistas les sobrevivirá en el futuro. Una tarea en la que también tienen un papel protagonista los medios de comunicación que han sido receptivos a este trabajo o editoriales como La Fábrica, responsable de su reciente publicación en forma de libro.

«Suelo trabajar en historias que a mí me interesan, hablando de mis temas, mis obsesiones y siempre encuentro un público interesado en estas historias. De esta forma, mis series en general tienen un recorrido que abarca libros, exposiciones, festivales y publicación en prensa. En el caso de los Zonians, la historia ha tenido y sigue teniendo un recorrido vital muy interesante. Nació como un proyecto de intercambio artístico, después quise continuarlo y a través de mi agencia en Londres, Panos Pictures, logramos que dos revistas se interesaran y financiaran el proyecto: The New Yorker (EEUU) y Mare Magazine (Alemania). Posteriormente se ha publicado en revistas de todo el mundo, se ha expuesto en Suiza, actualmente está en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá donde permanecerá hasta el 18 de octubre y en breve viajará a Tenerife al festival Fotonoviembre».

Además de la recompensa de ver el proyecto publicado, Zonians ha recibido varios premios, entre los que se encuentran una mención de honor en el concurso de Fotolibro Iberoamericano de la editorial RM, el primer premio del concurso Alliance Française/Fundación Pilar Citoler y una mención de honor en el Pictures of the Year Latinoamérica. Todo un éxito que demuestra que, a pesar de la tan cacareada crisis de la prensa y los medios de comunicación, aún hay espacio para los buenos trabajos.

«Soy de los que creen que hay mucho espacio para publicar este tipo de historias, lo que pasa es que hay que emplear casi más tiempo en encontrar los lugares donde darles una salida comercial que en producir los trabajos. Pero es así, forma parte de la profesión».

Este post Zonians, los estadounidenses expulsados del paraíso, escrito por Eduardo Bravo, se publicó originalmente en Yorokobu.

24 Oct 20:30

Elegía a las dos muertes de Darth Vader

by Rubén Díaz Caviedes
Sergioski02

La gran tragedia de Anakin fue habitar en una galaxia de maravillas incontables y gestas gloriosas, pero la misma densidad moral que un capítulo de Peppa Pig. O que la Odisea, por ejemplo. O que el Poema de Gilgamesh. Las epopeyas son así. Hay buenos y hay malos, y mientras eso sea así, seguirán siendo epopeyas. Que un personaje bueno se convierta en malo es algo fundamentalmente distinto, y es eso lo que Lucas no comprendió o —más probable— se negó a comprender

Imagen: Lucasfilm / Disney.

Ojos de mosca, gesto de calavera. En el cráneo un casco alemán de la Segunda Guerra Mundial, esos metálicos que distinguían a los soldados nazis por el vuelo del ala sobre la nuca. Sobre el busto una pechera y en los hombros hombreras como las alas extendidas, brillantes y pulidas, de un dios escarabajo. En la diestra una guadaña hecha con la luz de los soles al ponerse y en la siniestra un garrote vil invisible. Zarpazos de rojo en la noche y los vuelos de una capa que evoluciona a borbotones, como el humo de un volcán. Plomo, años luz, retumbar de tambores. Era un terror perfecto. Un terror como el terror llega en nuestra era, no en la forma de un jinete encapuchado sino de soldados pertrechados con máscaras de gas. Era un cadáver de gelatina con exoesqueleto y la apnea fúnebre de un pulmón artificial. Era el insecto que anuncia la fatalidad, la parca robotizada, un espanto en armadura. Era la muerte con cara de tren a vapor.

Era, porque esta muerte murió. Y no de muerte natural, algo de lo que la muerte no muere. Murió de muerte lírica, que es peor porque es más definitiva. Y a manos de su padre, a quien nadie presentó en su lugar una piedra envuelta en pañales. Dos veces mató George Lucas a la mejor de sus criaturas pero solo debió hacerlo una, la primera. Fue en 1983 y como Dios manda, con un sable láser, redención final mediante y solemne quitada del casco, para aplauso del respetable y entronización triunfal de Darth Vader entre los dioses mayores del cine. Fue la muerte que mata a una muerte, la que somete un valor negativo a un signo negativo y lo convierte, matemáticas elementales, en positivo. Vader había muerto, larga vida a Vader.

No era para menos. Tenía el cuerpo marmóreo de David Prowse, la esgrima de Bob Anderson, la voz cavernosa de James Earl Jones y la cara de Sebastian Shaw. Cuatro actores —un culturista, un especialista, un doblador y un actor ordinario— compusieron el primer Darth Vader. Antes dos personas más, un ilustrador y un escultor, concibieron su figura. Ralph McQuarrie dibujó a Vader y Brian Muir esculpió su máscara, originalmente ideada solo como un casco espacial remotamente samurái. La decisión de que la llevara siempre puesta fue la última y correspondió a George Lucas. Así, y solo así, fue como parió realmente a Vader después de haberlo reescrito durante años. Con un toque de intuición, una guinda final que aportaba absurdo, rito y deificación. Vader ya no era un general del Imperio, sino su gran faraón.

Pocas lecciones mejores se han impartido a los entusiastas del concepto, pues la criatura visual resultó en la literaria y fue a mayor gloria de la segunda, que tuvo que cambiar para acomodar la primera. La necesidad constante de una armadura requirió una explicación y el director optó por la más evidente: se trataba de una carcasa biónica sin la cual Vader no podría sobrevivir. El personaje ya no sería más un antiguo jedi que se había pasado al Lado Oscuro: ahora lo había hecho después de sobrevivir a unos tormentos físicos que lisiaron su cuerpo hasta abocarlo a la monstruosidad y la robotización.

Imagen: Lucasfilm / Disney.

En cine, sin embargo, decir «después» es decir «porque». Y la primera pregunta de cualquiera ante la cicatriz ajena es preguntarse cómo, cuándo y quién. Lucas nunca se dio cuenta de ello o, si lo hizo, no le prestó la atención que debió. No nos dijo ni cómo, ni cuándo ni quién ni estableció ningún porqué, porque él mismo no se lo preguntaba. Su Vader original no los tenía y de este solo le interesaba que llevara el traje, nada más. El cambio en su pasado no imponía transformaciones sustanciales en su texto más allá de las deseadas, que era naturalizar su aspecto físico en las películas que se disponía a rodar. Estamos en 1977 y a George Lucas le salió un Darth Vader redondo, brillante en el presente y procedente, como corresponde, de un pasado mejor. La épica tiene reglas y Lucas cumplió con todas, incluyendo el sacrificio de semidiós y su ascenso final al cielo. Si se pregunta por qué Star Wars se convirtió pronto en la saga de películas más rentable de todos los tiempos, sepa que fue sencillamente por esto. Ni más, ni menos.

El problema se le presentó a Lucas cuando se dispuso a violar por primera vez las normas. Empezando por la más grave de todas, que es que nunca se debe regresar a la Arcadia. Desafiando aquella paradoja clásica de la ciencia en la que un sujeto retrocede en el tiempo y liquida a su padre cuando todavía es un niño, en 1999 este viajó al pasado para conocer a su hijo cuando aún era Anakin Skywalker, pero acabó con él por el camino. Tanto así que Vader, de hecho, no murió a sus manos, sino que sufrió un destino peor que morir: dejar de ser. Una muerte lírica, como decíamos. Menos literal que la otra, infinitamente más definitiva. Ocurrió cuando Lucas dio por cerrada su trilogía de precuelas, en 2005, con el momento en el que Anakin debía transformarse en Vader. En lugar de eso lo hizo en un esperpento que le gritaba «¡Nooooo!» al universo y movía, las cosas como son, al descojone. Fue la última palada de tierra sobre su tumba. La paradoja cuántica se activó y obró sus efectos retroactivos. Hasta entonces George Lucas era George Lucas solo gracias a él, pero cuando Vader dejó de ser Vader no es que Lucas dejase de ser Lucas; es que, resultó, nunca lo había sido.

La pregunta, porque muchos se lo preguntan, sigue sin respuesta desde aquel momento. ¿Es Lucas otro genio del cine prematuramente arrullado por los brazos amorosos del chocheo o el enésimo impostor con perfil de pelícano, mansión en Beverly Hills y una posición envidiable en la lista Forbes? Ni lo uno ni lo otro, en realidad. La Tierra no comparte las reglas cosmogónicas de aquella galaxia lejana, por fortuna, y ni George Lucas ni nadie que no sea uno de sus personajes acaba siendo excluyentemente bueno o malo. Y cabe reconocer, puestos a conceder, que no se puso jamás su propia galaxia por montera. Los vestuarios de las precuelas eran infinitamente mejores, la dirección de arte le dio mil vueltas y algo tan fundamental como la esgrima simplemente dejó la que habíamos visto antes, en las películas originales, a la altura del betún. Y a un director que dedica secuencias enteras de su space opera a tratar la política y sus intríngulis se le puede acusar de aburrir a las ovejas, pero no de buscar el espectáculo a cualquier precio, como suele hacerse a colación de sus efectos especiales. Una cosa es la decepción y otra negarle al césar lo que es del césar.

Imagen: Lucasfilm / Disney.

Pero son treinta años, claro. Tres o cuatro generaciones implicadas. Y seis películas. Y varias series de televisión. Beneficios que superan ya los treinta mil millones de dólares, derechos que valen lo mismo que el PIB de países enteros y merchandising para parar literalmente a un tren. O dos, o tres, o quince. Star Wars dejó hace tiempo de ser una película, o acaso una saga a secas. Es una zanja, una obra a cielo abierto. Una en torno a la que arremolinarse como jubilados ociosos para gritar a los albañiles que niño, eso no lo tienes que hacer así, que no tienes ni puta idea. O para asaetarlos con dardos, como hemos hecho nosotros hace un momento. El lector atento lo habrá advertido pero, por si acaso, aquí va la repetición: «Ni George Lucas ni nadie que no sea uno de sus personajes acaba siendo excluyentemente bueno o malo».

Porque así son sus personajes, o buenos o malos. Planos, como reza un adjetivo muy cacareado. Huecos, sin gracia, incapaces de contradicción. Como gente tonta, pero encarnados en ciencia ficción. En la primera ocasión no lo notamos, porque el reparto de las películas originales se encargó de enmendarlo y también con ellos, como con Darth Vader, Lucas sufrió un golpe de suerte. Cualquiera que haya visto a Carrie Fisher hablar en público sabe que la Leia lenguaraz e irreverente es ella, no una que Lucas crease. Y cualquiera que siga la rumorología de Star Wars sabe que la que seguramente es la mejor frase de toda la saga —cuando Han Solo replica el «Te quiero» de Leia con un «Lo sé» gloriosamente lacónico— no fue una idea del cineasta, sino una improvisación de Harrison Ford. El mismo actor, por cierto, llegó a confirmarlo por primera vez hace unos meses en una entrevista en el talk show británico The Graham Norton Show.

Pero el azar no siempre sonríe, porque en eso consiste su trabajo. Y a los protagonistas menos que a nadie. Igual que diversos factores se concatenaron para eclosionar en Darth Vader, como reseñábamos al arrancar, y que muchos escaparon al presunto genio de Lucas, otros tantos lo hicieron contra Anakin Skywalker veinte años después sin que su creador pudiera remediarlo. El primero de todos, por ejemplo, que Leonardo DiCaprio se negase a interpretarlo cuando correspondía su aparición, en El ataque de los clones, después de haberlo apalabrado y de que en La amenaza fantasma se hubiera elegido a un niño actor, Jake Lloyd, que se le parecía físicamente. Y que el segundo candidato al que obligó esta continuidad física, Ryan Phillippe, rozara los treinta años y fuera seis mayor que Natalie Portman —cuando su personaje es, se supone, bastante más joven que el de ella—. En 1977, plegarse a las exigencias que presentaba el aspecto visual de su personaje hizo que Lucas pariera un Darth Vader vigoroso y superior, pero hoy sabemos que fue porque tiró una moneda al aire y le salió cara. En 2002, la misma moneda cayó en cruz y hacer lo mismo con el de Anakin obró el efecto contrario. Lucas designó a Hayden Christensen para encarnarlo, el cuarto o quinto actor en su lista de prioridades y uno de las varias decenas que llegaron al corte final, a su vez seleccionados entre más de trescientos. Y seguramente no pudo hacer una elección peor.

Imagen: Lucasfilm / Disney.

El texto no ayudaba, por supuesto. Con diálogos así, actores tan acreditados como Ewan McGregor, Natalie Portman, Christopher Lee o Samuel L. Jackson aspiraban solo a la decencia y fue lo que consiguieron, porque poco más se puede hacer cuando tienes que anunciar en pleno clímax que tu plan de acción para conquistar un planeta entero es, atención, que «el capitán Panaka urdirá una estratagema». Christensen no pudo hacer lo mismo, pero también tenía más texto y no precisamente mejor. Puede que sea la clase de actor convencido de que para interpretar a un villano hay que bajar mucho las cejas, pero se tuvo que enfrentar a afirmaciones como la de que no le gustaba la arena porque «es tosca, áspera e irritante y se te mete por doquier». Que agüita, amiga.

No. La gran tragedia de Anakin fue habitar en una galaxia de maravillas incontables y gestas gloriosas, pero la misma densidad moral que un capítulo de Peppa Pig. O que la Odisea, por ejemplo. O que el Poema de Gilgamesh. Las epopeyas son así. Hay buenos y hay malos, y mientras eso sea así, seguirán siendo epopeyas. Que un personaje bueno se convierta en malo es algo fundamentalmente distinto, y es eso lo que Lucas no comprendió o —más probable— se negó a comprender. Pensó que seguía en el terreno de la épica y preñó la biografía de Anakin con todas las tragedias del mundo, confiando en que si sumaba el celibato, la orfandad, la marginación y el miedo a la muerte podría convencernos de que un monstruo es la suma de sus traumas. Pero no. El primer Darth Vader, el verdadero, no es, y nunca fue, una bola de traumas. Era un tullido, una amalgama de cicatrices. Alguien que ha vuelto de entre los muertos. El producto de una catástrofe física, no una psíquica. La víctima de quien se la infligió, que fueron los jedi. Por eso los jedi debieron traicionarle, aunque no lo hicieron. Y Anakin debía llevar la razón, aunque no la llevó. No debió merecerse sus heridas, como sí se mereció. Los buenos debieron no ser tan buenos para que el malo, a fin de cuentas, no fuera tan malo. Es lo que ya ponía en su pasado, pero Lucas nunca se dio cuenta de que Vader ya contaba con uno. En cine, decíamos hace un rato, decir «después» es decir «porque», pero esta es precisamente otra de las normas básicas que violó. Para él, Vader no tenía un pasado. Para él, era solo un pretexto para que llevara la jodida escafandra.

Así de tonta es la vida y así de tonta es la explicación, porque si le buscásemos otra más espectacular en lugar de la legítima estaríamos cometiendo el mismo error que Lucas. Darth Vader, 1977-1999.  O 1999-1977, dependiendo de cómo se mire. No es fácil, porque nació siendo adulto, murió, renació como niño y se convirtió en adulto. Los negacionistas niegan, porque en eso consiste su condición, y aseguran que solo hubo un Vader, el primero. O el segundo, dependiendo de cómo se mire. El que usted y yo sabemos, para entendernos. El otro, que respondía al nombre de Anakin Skywalker, no era Darth Vader sino un intento de sí mismo. Y todos sabemos que no hay fracaso mayor en la vida que intentar y no conseguir parecerse a lo que uno mismo fue. O será.

Imagen: Lucasfilm / Disney.

Artículo extraído de Jot Down número 8, especial Fundido a negro, disponible en nuestra store y en nuestra red de librerías.

La entrada Elegía a las dos muertes de Darth Vader aparece primero en Jot Down Cultural Magazine.

24 Oct 20:29

Fallaste, corazón

by David Garcia

Alerta, tenemos un genio suelto. Julio Iglesias, el exportero del Real Madrid, crooner hispano y ejemplo de vida a causa de su constante homenaje existencial al hedonismo, lanza nuevo disco tras doce años de silencio musical y cinco de ausencia de silencio en memes de internet.

El cantante lanzó hace un par de días un vídeo de presentación de su trabajo en el que se ha rodeado de algunos de sus amigos y conocidos. Lo de rodear lo digo en sentido virtual ya que, como puede apreciarse en el vídeo, el briefing de su obra visual debía ser tan escueto como esclarecedor. Algo así como «grábate un vídeo con el móvil cantando dos versos de la canción y mándamelo por Whatsapp, colega».

Así, el equipo de Iglesias (Julio, ni Pablo ni Marcelino) ha compuesto un mosaico de celebridades cubierto por algún tipo de filtro de desenfoque muy similar al de la sesión de fotos de Rocío Jurado en Interviú. Aquel Interviú traía incluidos reportajes tan interesantes como ‘Cien mil yonquis gastan 2.000 millones al día: Patéticas fotos del mono de un heroinómano’, ‘La familia real inglesa, desnuda’ o ‘La dulce espera del filipino embarazado’. Evidentemente, por eso está el ejemplar en mi casa, no se vayan a creer.

El caso es que, volviendo al turrón, sobre algunas de las imágenes de estas celebridades aparecen en sobreimpresión algunas palabras que forman parte de la canción. Y aquí viene la mandanga. Aquí es donde se nota que detrás de todo esto hay alguien que controla. Para empezar, el vídeo.

La canción es una versión del clásico para perdedores Fallaste, corazón, de Cuco Sánchez. Pero lo que llama la atención, más allás de la parálisis labial de Luis Figo, son los siguientes fotogramas.

Comenzaremos con la sección ‘Soy del Real Madrid y reivindico a mis chiquillos’. Julio Iglesias se reconoce madridista hasta el último de sus espermatoziodes. Por eso, no es extraño que el bon vivant pida cariño para Íker Casillas (imaginamos que Mourinho habrá reventado el mando de la tele al ver el vídeo), piedad para Vicente del Bosque tras el estrepitoso fracaso en el mundial de Brasil y caridad para un Raúl recién retirado. ¡Florentino, echa a Butragueño y hazle consejero!

Captura de pantalla 2015-10-21 17.10.56

Captura de pantalla 2015-10-21 17.11.18

Captura de pantalla 2015-10-21 17.12.14

Aquí llega la crueldad. Decidme que no había más versos o más estribillos en la canción como para tener que adjudicarle a Pepe Reina (portero cerca de la retirada) y Fernando Alonso (piloto de Fórmula 1) estos momentos de la canción. En serio.

Captura de pantalla 2015-10-21 17.12.37

Captura de pantalla 2015-10-21 17.13.30

Para continuar, queremos dar visibilidad a la prueba fehaciente de que Julio no deja pasar la oportunidad para meter ficha ni cuando graba un vídeo musical. El mensaje subliminal flota de manera sutil, como un diente de león mecido por el viento sobre un prado fresco y verde.

Captura de pantalla 2015-10-21 17.13.06

Captura de pantalla 2015-10-21 17.15.26

Por su puesto, lo de meter ficha va desde un punto de vista 360. Un enamorado del amor no deja un segundo de su vida sin el perfume embriagador del querer. Sea con ellos o con ellas. Porque los que no son bisexuales se están perdiendo el 50% de la fiesta.

Captura de pantalla 2015-10-21 17.12.30

Para terminar, os dejamos con la aparición del propio Julio, como remate perfecto de un trabajo de orfebrería visual. Lo único que deseamos es que el cantante viva por muchos años y que, por favor, por favor, no muera de un infarto porque las coñas en Twitter iban a ser pocas.

Captura de pantalla 2015-10-21 17.16.11

2549879

Este post Fallaste, corazón, escrito por David Garcia, se publicó originalmente en Yorokobu.

24 Oct 13:43

Distopías muy británicas

by Francisco Carrillo
National Anthem

Black Mirror: «National Anthem» . Imagen: Channel 4

Me remito a la prensa: la Audiencia Nacional llamó por segunda vez a declarar a Guillermo Zapata por el presunto delito de «humillación a las víctimas del terrorismo», mientras unos días antes se revelaba que David Cameron realizó, en sus años de universitario, actos sexuales con la cabeza de un cerdo. Así que llevaba algún tiempo dándole vueltas a cómo colar, un año después de su último capítulo, una reflexión actualizada sobre Black Mirror; la realidad real, esa de ahí fuera, ha venido a echarme una mano. Porque Black Mirror, como sabemos sus seguidores más fieles, no es una serie distópica, ni mucho menos un intento de predicción futura: Black Mirror es una ficción retro, un relato que habla en pretérito. De hecho, el propio Charlie Brooker, asombrado por las semejanzas entre el testimonio de lord Ashcroft (quien destapó la excentricidad de Cameron) y el primer capítulo de su serie, tuiteó esa misma mañana: «Mierda. Ahora resulta que Black Mirror es una serie documental». Y es que ya saben el argumento de aquel «National Anthem» (este artículo está repleto de spoilers): el primer ministro británico copula con una cerda en prime time para, siguiendo las instrucciones del terrorista, salvar a una princesa secuestrada.

En otro capítulo, «White Bear», una presunta asesina de una niña expía su culpa a través de un reality diario en el que debe escapar de la maníaca persecución de un grupo de enmascarados, previa amnesia inducida y mientras es grabada en streaming por un público parapetado tras sus iPhones. En este caso, la continua reactualización del linchamiento, el que no exista ni antes ni después, responde a lo que podríamos bautizar como un «efecto Zapata», sobre todo si leemos las reacciones que su caso aún suscita en los foros de lectores, donde legiones de biempensantes olvidan que el verdadero humilladero para las víctimas se ubica, como bien refleja nuestra serie, en el propio medio, la máquina cibernética que también se comporta como un espejo del callejón del gato.

White Bear

Black Mirror: «White Bear». Imagen: Channel 4

Aquí podríamos recuperar al malhadado K. Stockhausen, quien seis días después del atentado contra las Torres Gemelas declaró hallarse ante «la mayor obra de arte de todo el cosmos», una frase por la que aún recibe su linchamiento, y eso que el eminente compositor murió en 2007, antes de imaginar siquiera el final de este «Nathional Anthem» donde se descubre que el terrorista que pone en jaque al primer ministro británico es un artista cuyo juego consiste en rendirle a la dictadura de los mil likes y el millón de reproducciones en YouTube. Y es que, como bien sabe el presidente, en esos dominios no se trata de principios ni de legalidad, sino de adaptarse a un campo de batalla con sus propias reglas y en el que el terrorista, como el artista, inicia procesos completamente insertados en la lógica cibernética: los medios de difusión hacen el resto.

Que los hechos de la vida diaria imiten a los de la ficción blackmirroriana reafirma la habilidad de esta para meter el dedo en la llaga y explorar, en cada uno de sus capítulos, los diferentes ángulos de las distopías contemporáneas, seducidas por un imperio cibernético sin controlador visible y causante de todo tipo de teorías conspiratorias, como corresponde a un espejo negro que solo devuelve reflejos por donde se abisman las certezas previas. En su Hipótesis cibernética, Tiqqun (un ensayo distópico de un grupo perfectamente distópico) habla de una «gigantesca máquina abstracta» que «propone concebir los comportamientos biológicos, físicos y sociales como integralmente programados y programables»: todo se mide, vigila, cuantifica y produce sistemas absolutamente dirigidos. ¿Acaso no es este el mejor sueño y la más acuciante pesadilla de nuestra época?, ¿la del ser humano reducido a su «datificación», valioso en tanto productor de datos que sumados a flujos de información y archivos de big data ofrecen un horizonte exacto y pacificado?

Bienvenidos a la utopía de una sociedad confiada a la máquina: de la smart city al coche inteligente, el GPS que saca del atasco o el reloj con sensores que regula las pulsaciones y el nivel de azúcar, maravillas de orden y progreso que también excitan una íntima aversión ante el avance de un modelo como el que narra «Fifteen Million Merits», donde cada gesto de los individuos de una gran máquina de habitar, desde cepillarse los dientes hasta contemplar un anuncio de detergentes, se registra para, al modo de Los Sims, sumar o restar «Merits» que prometen su participación en alguno de los tv shows más populares. La meta final reside en la autoexposición a un espectáculo total que recicla, como parte de su oferta, cualquier intento de ruptura (tras su éxito al amenazar con suicidarse en pleno plató televisivo, el protagonista del episodio logra su propio programa de peroratas subversivas).

Fifteen Million Merits

Black Mirror: «Fifteen Million Merits». Imagen: Channel 4

La distopía nos rodea, es una de las versiones más inmediatas de una máquina cibernética que no se limita al uso de los aparatos, sino que configura una forma de entender y construir la realidad, distribuir el tiempo y el espacio, vivir la identidad y las relaciones personales. Aunque no nos hayan implantado una «galleta» en el cerebro, como sucede en «White Christmas», o dispongamos de un nanomecanismo que registre cada una de nuestras vivencias, como en «The Entire History of You», los dispositivos que median nuestra experiencia diaria (redes de información, unidades de acceso, softwares, lenguajes virtuales o políticas de difusión) hacen del algoritmo una lógica autosuficiente, verdadera fábrica de códigos y lenguajes que, como ocurre con Black Mirror, decanta los procesos que actuarán sobre el universo analógico (si es posible establecer tales divisiones), donde primeros ministros «reales» copulan con cabezas de cerdo y concejales electos encaran linchamientos virtuales en horario ininterrumpido.

Black Mirror pertenece a una ilustre genealogía a la que un reciente programa de BBC Radio 4, Very British Dystopias, otorgaba carta de naturaleza como un género tan idiosincrático como la mismísima reina o el té de las cinco. Aunque son muchos quienes han avanzado teorías sobre el origen de esta inclinación nacional por la imaginación apocalíptica, es a Robert Lee Martínez a quien debemos la aproximación más iluminadora sobre el asunto. Según cuenta en su No future: The Realist Impulse in Dystopian Fictions in Britain, 1973-1987, a la II Guerra Mundial y la amenaza de los sistemas autoritarios, catalizadores de las más clásicas distopías (que podríamos remontar al Brave New World de Aldous Huxley o al 1984 de George Orwell), les sucede en Gran Bretaña un periodo donde el optimismo de posguerra pronto se verá traicionado por repetidas crisis económicas y políticas liberalizadoras que harán concebir el presente como un tiempo distópico (por otra parte, nada que resulte extraño en la España actual). La guerra fría y la era atómica ofrecerán el decorado a una programación que, en clave local, se llena de huelgas masivas, atentados del IRA, represión estatal, acciones de grupos paramilitares, conflictos armados y hooliganismo, todo ello en medio de la dramática desarticulación de la clase obrera.

Brazil, de Terry Gilliam (1985)

Brazil, de Terry Gilliam (1985). Imagen: Embassy International Pictures

Esta es la salsa en la que, tras la crisis del petróleo del 73 y el ascenso de Margaret Thatcher al poder (1979-90), se cuecen las principales estéticas del desencanto, una new wave que traduce musicalmente el malestar del día a día (Sex Pistols, The Clash, Joy Division, The Cure) y que en otros órdenes artísticos contempla la aparición de algunos de los últimos grandes narradores de ciencia ficción (J. G. Ballard, Arthur C. Clarke, A. Burgess), los grandes gurús del cómic distópico (Alan Moore, Grant Morrison) y los directores más celebrados del cine futurista con sello de autor (Stanley Kubrick, Terry Gilliam, Ridley Scott). Hablamos del periodo que sienta las bases éticas y estéticas de estas distopías tan británicas en las que se incluye Black Mirror y de las que podríamos trazar un pequeño (e inexacto) recorrido cinematográfico en cuatro fases:

  • La posguerra mundial y la era atómica dan lugar a la llamada «época paranoica» y sus relatos ubicados en un futuro de regímenes totalitarios, apocalipsis nucleares o invasiones extraterrestres, entre los que destacan programas televisivos como The Quatermass Experiment, 1984  (la primera versión cinematográfica y la adaptación televisiva), Dr Who o A de Andrómeda.
  • Las crisis de los años setenta y ochenta sitúan la crítica social en el centro de la imaginación distópica, con representaciones que exploran un presente alternativo donde se extreman las dinámicas cotidianas (no en vano, la segunda adaptación cinematográfica de 1984 se estrena en 1984). Fahrenheit 451 (de producción británica), La naranja mecánica o Brazil integrarían este ilustre conjunto.
  • Los años noventa y la primera década de los 2000 privilegian, por su parte, los efectos del cambio climático y los avances en la ingeniería genética. Recordemos que la oveja Dolly nace en 1996 y que en 2003 se presenta la secuencia completa del genoma humano, lo que motiva películas como Doce monos, Veintiocho días después, Resident Evil o Hijos de los hombres.
  • El último giro se produce tras la revolución de las tecnologías de la comunicación y sus repercusiones sobre la identidad personal (reaparece el cyborg), así como la crisis económica de 2008, que vuelve los ojos hacia la gobernabilidad económica y social. Aquí destacan V de vendetta (la película), Black Mirror, Ex-Machina o Humans (que camina por su primera temporada), mientras podríamos preguntarnos cuántas dosis de retrodistopía política contiene Juego de tronos.

De todos estos caminos, el que sin duda elige nuestra serie es el que se interna por el conflicto de identidades, el yo apegado a los valores de quien se era frente al yo que surge de las transformaciones tecnológicas. Como ocurre en «Be Right Back», quizás el mejor ejemplo de estas readaptaciones, el dilema se desencadena ante la necesidad de elegir entre diferentes alternativas de concebir lo humano, en este caso a través de una protagonista que, tras aceptar la convivencia con un software que se mimetiza con su pareja fallecida (el episodio servirá de base para Her, la película de Spike Jonze), no puede soportar, sin embargo, su formato androide, demasiado corporal para no suscitar su rechazo ante un completo, y aun inmoral, reemplazo del humano por la máquina (además de que esa versión no resulta totalmente satisfactoria, real).

0005_blackmirror_1.515.tif

Black Mirror: «White Christmas». Imagen: Channel 4

La serie sitúa a personajes y espectadores sobre una precaria resistencia a las innovaciones, reacios a aceptar el escenario propuesto, en que la realidad digital se anticipa a una realidad física que aparece como consecuencia accidental de la primera. El impulso distópico de Black Mirror se refleja en el anuncio de la progresiva eliminación de los restos de humanidad, descritos como imperfectos y fallidos, que aún subsisten de la relación con la máquina. Si la serie no se interesa por los desequilibrios políticos es porque sugiere que el elemento que nos separa de la armonía social reside en nosotros, en una condición «demasiado» humana que ya no está a la altura de la eficacia y estabilidad de la máquina. De este desbalance surge la autodestrucción que persigue a los personajes, que o bien se ven superados por una tecnología que no saben manejar (en «The Entire History of You» el dispositivo de memoria extrema los celos, hasta el enloquecimiento, de un protagonista que no puede dejar de reproducir las escenas en que advierte la traición de su esposa), o sufren una condena social vinculada a la lógica de la repetición, como ocurre en «White Bear» y en «White Christmas», donde los individuos son sometidos a penas infinitas disfrazadas por la asepsia de lo digital.

Black Mirror testimonia la dirección única que adopta la utopía tecnológica en su impulso hacia el universo inmutable del androide, la renuncia a las pasiones y contradicciones en favor de la permanencia del sistema. Nada de desarreglos: las múltiples elecciones de las que dispone el nuevo hombre deniegan la entropía en favor del control y el cálculo: gimnasio diario, productos orgánicos, chequeos periódicos, hidratación, yoga, dejar de fumar, reducir el café, dormir lo idóneo para una existencia automatizada que contempla cualquier tentación dionisíaca como un desvío que resta «Merits».

The Waldo Moment

Black Mirror: «The Waldo Moment». Imagen Channel 4

Ya en Crash (1996), la película de Cronenberg basada en la novela de J. G. Ballard, se prefiguraba el deseo (en este caso sexualizado) de ser un androide, que en Black Mirror adopta la forma de una humanidad que se sabe débil, la faceta defectuosa del cyborg contemporáneo, menos asociado a la prótesis de acero que a una subjetividad tecnificada. Las máquinas nos miran, diría Günther Anders, para avergonzarnos de nuestra humanidad, algo que se ilustra con especial agudeza en Ex-Machina (2015), una de las últimas y más reveladoras aportaciones británicas al género, donde las diferentes versiones de los androides que se acumulan en la mansión de Nathan sugieren un punto de inflexión, quizás en el modelo 3.7 o el 15.8, cuya perfección supere en prestaciones al ser humano, instalado a partir de entonces en una versión 1.0 empequeñecida por su propia creación.

Giorgio Agamben dirá que la era digital reduce nuestras vidas a ciertas funciones de uso, entornos de cifrado y datificación que anulan la singularidad, la complejidad o la contradicción que tradicionalmente definían nuestra subjetividad. El algoritmo forja una realidad previsible que en Black Mirror provoca la reacción de casi todos sus personajes, cuyo deseo de ruptura se materializa en sus intentos de desconexión, ya sea separándose del maldito Waldo (en «The Waldo Moment»), extrayéndose el nanomecanismo implantado tras la oreja («That’s a political thing?», le preguntan a Helen cuando afirma no disponer del dispositivo de memoria) o abandonando al androide de compañía en el desván, a sabiendas de que no es posible cortar con el hilo, de que nuestra identidad cyborg aloja ya a esa otra rebelde y nostálgica en algún lugar residual.

La entrada Distopías muy británicas aparece primero en Jot Down Cultural Magazine.

23 Oct 18:56

Las ‘bestias de la playa’ visitan Madrid

by Mar Abad
Sergioski02

vayan, muy recomendable

En la tercera planta de un edificio de la Gran Vía de Madrid hay trece bestias. Vienen desde las playas de Holanda, huyendo del viento y la extinción, y permanecerán en esa sala hasta el 17 de enero. Estos animales, a los que los zoólogos miran con desconfianza, forman una especie que lucha por sobrevivir entre las mutaciones incontenibles de la evolución y la constante amenaza de la desaparición. Igual que ocurre con los conejos, los dinosaurios o los humanos.

La diferencia está en su código genético. Esa es la razón por la que un biólogo no los quiere en su mesa de trabajo. Las Strandbeests (bestias de la playa, en holandés) justifican su existencia en el PVC en lugar de las proteínas. Pero el artista que las ha creado, Theo Jansen, asegura que viven. Y, además, lo explica con argumentos.

El holandés tiene tres meses a partir de hoy para mostrar sus teorías de esta forma de existencia en la exposición Theo Jansen. Asombrosas criaturas, de Fundación Telefónica. En esa tercera planta de la Gran Vía de Madrid se exhibe y detalla el origen y evolución de estos seres que no necesitan alimentos u oxígeno para vivir. La única energía que requieren para moverse se la da el viento o cualquier ráfaga de aire que sople a sus espaldas. Así será como algunos caminarán durante estos tres meses por esta sala, igual que hicieron, al nacer, en las playas heladas del norte de Europa.

t6

El origen. En un pueblo costero junto a La Haya vivía un niño asombrado por el porqué de las cosas. Eran los años 40. La curiosidad llevó a Theo Jansen a estudiar Física y, después, al ver que no todas las respuestas se contestan desde la ciencia, se interesó por el arte y la filosofía. Un día, cuando tenía 38 años, cayó en sus manos un libro titulado El relojero ciego. Era del zoólogo británico Richard Dawkins, y hablaba de la evolución y la selección natural de las especies.

Jansen quedó fascinado. La curiosidad que siempre le había despertado el mundo descendió hasta sus raíces más profundas. «Ese libro me hizo consciente del desconcierto de la existencia. Es sorprendente que todo exista. Incluso yo», explica el holandés, asombrado todavía, en los sillones del Espacio Fundación Telefónica de Madrid. «Me fasciné con los principios de la evolución y decidí construir programas informáticos para explorar este tema. Entonces todo pasaba dentro del ordenador. Vivimos demasiado en pantallas».

Eso fue así durante cuatro años. Hasta que un día, en la playa, encontró unos tubos amarillos de plástico que se usan en las instalaciones eléctricas de Holanda y empezó a jugar con ellos. La curiosidad física y existencial de Jansen jamás dormía, pero quizá esta vez fue más atronadora que nunca. «Les vi tantas posibilidades que me prometí a mí mismo que dedicaría un año entero a explorar los tubos», relata.

Y así el hombre que no cree en Dios se convirtió en deidad. Todos los días se levantaba pensando en crear criaturas que en vez de huesos, tendrían cables, y lucharían por vivir como cualquier otro bicho.

Jansen es la última contestación a la pregunta del origen de las bestias. Por eso, en cierto modo, este ateo confeso hace el papel de altísimo, aunque utilice la ciencia y la técnica. «La vida es un gran prodigio. No hay más milagro que estar en la playa y que empiece a llover. El mar, la arena, el viento, la lluvia… No necesito a nadie que ande sobre el mar para darme cuenta de que todo esto es un milagro».

Las fieras mandan. El día que el artista empezó este proyecto surgió una conversación que nunca ha terminado. Jansen asegura que aquí él no manda. «Yo llego al estudio con una idea, comienzo a trabajar y ellas protestan. Muchas veces no quieren hacer lo que yo quiero que hagan. Se rebelan. Me voy y al día siguiente vuelvo con una nueva idea surgida del diálogo que tuvimos el día anterior. Los tubos me enseñan muchas cosas y me hacen grandes propuestas. Son imprevisibles», especifica.

El holandés, en su obsesión por la evolución de las especies, hace un paralelismo entre los animales y los proyectos. Muchos planes para crear una criatura mueren. Otros sobreviven. Los que se imponen se convierten en un Strandbeest y los descendientes que vienen después van mejorando la especie. Así ha ocurrido desde su primer ‘Animaris Vulgaris’, una bestia de 28 patas que murió pronto en la playa porque la cinta adhesiva no podía sostener sus articulaciones, hasta el ‘Cerebrum’, que con su antena y su podómetro puede huir de las olas gigantes.

Desde 1990, cada mes de octubre, Jansen comienza a construir un animal. Tiene hasta la siguiente primavera para acabarlo y aplicarle los ‘trece números sagrados’ que calculó hace 25 años en un ordenador Atari para crear su base cinética. En abril, cuando los días se hacen largos, lo lleva a la playa y lo echa a andar. Es su llegada al mundo y, a partir de ahí, su vida o su muerte está en manos del viento, la arena, el mar y sus genes de PVC.

–En ese momento lo declaro extinguido –sentencia.

–¿Tan pronto? Pero si acaba de nacer –y así es como el artista asombrado sorprende a la entrevistadora.

–En el mismo momento que empieza a vivir va camino de la extinción. Cuando llega a la playa, ya estoy pensando en la próxima criatura que voy a construir.

La belleza. A Theo Jansen le intriga la belleza. Le sorprende que la evolución de sus criaturas las dote de atractivo y elegancia. Esto nunca estuvo en sus planes. Ocurre sin que él pueda hacer nada a favor o en contra. «Me fascinan mis animales por lo bonitos que son. Yo no planeé nada. Fueron los tubos los que los hicieron bellos. Es como la evolución de las especies de la naturaleza. No hay un dios que quisiera hacerlos bonitos. Ha sucedido por el proceso evolutivo», comenta.

Tampoco tiene claro por qué dedica su vida a las fieras. «Estas criaturas, igual que los animales, no tienen ningún propósito. No sé por qué lo hago. Solo sé que no puedo parar de hacerlo. Estoy obsesionado con ellas», indica y mantiene un silencio en suspenso. «Estoy construyendo nuevas formas de vida. Espero que esto me ayude a comprender mejor el sentido mismo de la vida».

Y en esa obsesión palpita un firme propósito. El artista quiere que estos animales de tubos acaben siendo autosuficientes. «No pueden vivir sin mí más de cinco minutos. Mi intención es alargar su vida y que puedan vivir por sí mismos cuando yo ya no esté en este planeta».

Jansen reconoce que es «un sueño utópico», pero, a la vez, está convencido de que «si no miramos la vida con imaginación, la vida no es nada. Quiero que las personas que vengan a esta exposición tomen consciencia del milagro en el que vivimos y de la importancia de las ilusiones. Si tú tienes la ilusión de ser feliz, serás feliz».

Él sabe muy bien cuál es su ilusión: que esta nueva especie de tubos amarillos continúe en la Tierra y la evolución los lleve tan lejos como el mar, el viento, la arena y la mutación dicten. Igual que ocurrió cuando el mono se hizo hombre y el dinosaurio devino pollo.

t1

t3

t4

t5

t2

Este post Las ‘bestias de la playa’ visitan Madrid, escrito por Mar Abad, se publicó originalmente en Yorokobu.