El 17 de julio de 2025, sobre las 6 de la tarde, los altos cargos del presidente Donald Trump entraron en la Sala de Situación de la Casa Blanca, el búnker seguro donde se debaten y deciden asuntos de seguridad nacional clasificados y de gran importancia (...) Ahora, sin embargo, los asesores de más alto rango de Trump se habían reunido —sin él— para averiguar cómo obtener cierto control sobre un tipo de crisis muy diferente que amenazaba con sepultar la presidencia: los archivos Epstein.
A pesar de sufrir bullying y negarse a una cirugía arriesgada que podría haberla dejado ciega, estudió derecho y más tarde fundó el sitio web *Not Just a Funny Face* (no solo una cara graciosa) para crear conciencia y apoyar a otras personas con diferencias faciales.
Los ocho tripulantes del bombardero B-52 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que se estrelló este lunes tras despegar de la base aérea de Edwards, en California, murieron en el accidente, según informaron a última hora del lunes las Fuerzas Armadas.
De acuerdo con la Base Edwards de la Fuerza Aérea los ocho tripulantes perdieron la vida durante un operativo rutinario y agregaron que nadie ha sobrevivido.
En un principio, los servicios militares confirmaron que los indicios preliminares apuntaron a que el accidente había sido letal, aunque los equipos de emergencia seguían desplegados sobre el terreno.
EL bombardero se estrelló poco después de despegar del aeródromo de Edwards a las 11.20 hora local (17.20 GMT)", explicó la cuenta de X de la Base de la Fuerza Aérea Edwards.
Varias imágenes tomadas en el entorno de la base aérea, situada en el desierto de Mojave, al noroeste de la ciudad de Los Ángeles, muestran una gran columna de humo negro que emerge en el aérea donde se estrelló la aeronave.
El B-52 Stratofortress es unbombardero estratégico de largo alcance fabricado por Boeing y operado habitualmente por una tripulación de cinco personas. Introducido en los años cincuenta, continúa siendo un elemento fundamental de la capacidad aérea de Estados Unidos. Diseñado para cubrir grandes distancias, puede transportar tanto armamento convencional como nuclear y ha intervenido en distintos conflictos, desde la guerra de Vietnam hasta operaciones vinculadas a Irán.
Tras muchas promesas fallidas, Donald Trump anunció en la madrugada del domingo un primer acuerdo para poner fin a casi cuatro meses de guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. La noticia coincidió con su 80 cumpleaños, una casualidad que él mismo se encargó de recordar con su estilo habitual. Lo cierto es que no se ha firmado nada todavía. Se trata tan solo de un memorando de entendimiento, un género diplomático que sirve para anunciar a bombo y platillo que dos partes seguirán negociando. El memorando en cuestión se rubricará el viernes en Ginebra y su contenido permanece, en lo esencial, en secreto.
Lo poco que ha trascendido anticipa un acuerdo de alcance limitado. Parte del levantamiento simultáneo de los dos bloqueos sobre Ormuz, un estrecho que debería quedar despejado en 30 días. A partir de ahí se abre un periodo de otros 60 días de conversaciones sobre el verdadero hueso del asunto, el programa nuclear iraní. Es, en puridad, un acuerdo para negociar otro acuerdo. Eso sí, solo el anuncio bastó para que el barril Brent cayera más de un 5% hasta los 83 dólares, su nivel más bajo desde el mes marzo, aunque todavía 20 dólares por encima del precio previo a la guerra. Unos 60 petroleros llevan meses fondeados a la espera de que el paso se reabra y los depósitos de los países del golfo Pérsico están llenos.
El capítulo nuclear es harina de otro costal. Irán guarda más de 400 kilos de uranio enriquecido a un grado cercano al armamentístico. Trump exigió durante meses que lo entregaran sin más, pero al final ha sido el más fuerte quien ha cedido. EEUU dará por bueno que sea el Organismo Internacional de la Energía Atómica de la ONU quien asesore a los iraníes sobre el destino final del material. Todo, en definitiva, recuerda demasiado al acuerdo de 2015 del que el propio Trump se salió en 2018 armando mucho ruido. La pregunta de fondo, la que nadie formula en voz alta, es si a un régimen decidido a tener la bomba se le puede disuadir con concesiones. La experiencia de los últimos 20 invita al pesimismo.
A cambio de su buena disposición, Irán recibirá un primer alivio de sanciones y la liberación de hasta 24.000 millones de dólares en activos congelados, pero todo irá por fases. El protagonismo diplomático lo han acaparado Catar y el vicepresidente J.D. Vance, que exhibe el memorando como credencial de cara a una posible candidatura en 2028. Israel es quien peor sale parado. Ni el arsenal de misiles iraní ni su red de milicias figuran en el acuerdo. Netanyahu, reprendido públicamente por Trump tras atacar Beirut, queda más solo que nunca ante su principal valedor.
A falta de que se conozca todo el memorando de entendimiento, lo que sabemos hasta ahora nos dice que han quedado en tablas. Trump ha rebajado sus aspiraciones que prometían un cambio de régimen en Irán. Los ayatolás, por su parte, cantan victoria con la boca llena pese a que tienen la economía en ruinas. El riesgo de que esto sea solo el descanso entre dos asaltos sigue intacto.
En La ContraRéplica: 0:00 Introducción 3:36 Tablas en el Golfo 31:57 Endesa Empresas - https://endesa.com/empresas 33:33 La tasación de las joyas de Zapatero 39:48 Disturbios en Belfast 44:07 La tecnificacion de la AEAT
Order your copy of The Let Them Theory 👉 https://melrob.co/let-them-theory 👈 The #1 Best Selling Book of 2025 🔥 Discover how much power you truly have. It all begins with two simple words. Let Them. — If your thoughts start racing and your anxiety hits at night, try this.
When everything gets quiet, your mind can get loud.
The stress. The pressure. The things you haven’t figured out yet.
In those moments, you don’t need to solve everything. You just need to tell yourself one thing:
“I can manage this.”
You’ve handled everything that’s come your way so far. You’re capable of handling what’s in front of you now.
And research from Dr. Alia Crum from Stanford shows that this simple shift - seeing something as manageable - can actually calm your body and help you feel more in control.
On this episode of The Mel Robbins Podcast, I share 7 simple things to tell yourself before bed so you can quiet your mind, sleep better, and wake up feeling more positive.
→ ¡Consigue un descuento exclusivo del 15 % en los planes de datos de Saily eSIM! Utiliza el código solofonseca al finalizar la compra. Descarga la aplicación de Saily o entra en https://saily.com/solofonseca
Patrocinador
Suiza acaba de votar un referéndum propuesto por la extrema derecha para poner un límite de 10 millones de habitantes a su población, lo que implicaría cerrar fronteras si fuera necesario. La propuesta fue rechazada, pero lo interesante no es el resultado sino cómo se debatió: sin gritos de "fascista" ni de "que se vayan", con datos sobre vivienda, escuelas y servicios públicos. Y lo más curioso es que, a diferencia de Francia, Italia o España, la inmensa mayoría de los inmigrantes que recibe Suiza vienen de la propia Europa, de países como Italia, Alemania o Portugal, e incluso hay más inmigrantes de Kosovo que de Turquía. Aun así, un crecimiento del 25% de la población en 20 años ha disparado el precio de la vivienda y saturado los servicios públicos.
En este vídeo aprovechamos esta historia para explicar cómo funciona la democracia directa suiza, un sistema en el que cualquier ciudadano puede forzar un referéndum nacional con 100.000 firmas y donde se llega a votar más de veinte propuestas distintas en un solo año. Analizamos los tres tipos de referéndums que existen, por qué la participación es tan baja en algunos casos, y por qué este debate suizo es básicamente un adelanto de la conversación que toda Europa va a tener en los próximos años, solo que con mucho menos ruido y mucho más sentido común.
La semana pasado tuvimos a dos clientes opinando lo que figura en el título de la entrado o frases muy semejantes. Vamos que nos decían que los PCs estaban diseñados a cosa hecha para durar poco y obligar a cambiarlos muy pocos: qué eran una inversión que no rentaba nada.
Como muchas veces que nos dicen lo mismo lo mejor es acudir a la base de datos y comprobar en la factura de compra cuántos años tiene el PC y a qué lo dedica todavía. En un caso se trataba de un Intel Core i5 de cuarta generación, con 11 años a sus espaldas. Originalmente con un disco mecánico y 4 gigas de RAM y luego actualizado con un disco SSD y 12 gigas de RAM. En el segundo caso era un Intel Core i3 de quinta generación, también con 11 años a sus espaldas. Comprado originalmente con disco mecánico y 2 gigas de RAM, ahora tenía un SSD y 8 gigas de RAM. Ambos PCs los usaban gerentes de pequeñas empresas para gestionar y controlar todo su negocio.
Les indicas a ambos que si 11 años de cumplir su tarea les parece poco… y primero dicen que no puede ser que tengan 11 años, que tienen muchos menos… luego que bueno, que si, que 11 años son pocos, que duran poco estos equipo y no se les saca todo el provecho posible. Ambos clientes son universitarios con estudios de económicas y empresariales… así que deberían saber como se calcula la amortización de un bien. Y yo creo que un PC de gama media o baja como los suyos qu han estado 11 años funcionando perfectamente, es normal que les cueste enfrentarse al software y aplicaciones modernas.
Pero lo peor en estos casos es tener que morderte la lengua y no poder contestar:
Que un teléfono móvil te duré un año (y su precio de compra sea mucho mayor que el del PC) es una muestra de duración y buena amortización.
Que el smartwacht te dura más o menos lo mismo también es un ejemplo para el PC, que aprenda de los relojes lo que es aguantar el paso del tiempo
Que el coche le dure dos años es porque en ese tiempo está más que amortizado y como es un bien de consumo muy barato no hay motivo para mantenerlo más tiempo en el inventario.
Y así podría seguir con cosas todavía más personales. Pero lo que les hace ganar dinero, lo que de verdad les permite gestionar su negocio, tiene que durar más de una década… lo demás es imprescindible cambiarlo enseguida. Pero no los veo quejándose a Apple o a Samsung de que sus productos tienen obsolescencia programada.
Mi día a día con el enemigo invisible (Parte 3: El precio a largo plazo)
Con los años, el verdadero impacto de vivir así no se mide en grandes ambiciones, sino en el vacío de las pequeñas experiencias cotidianas que dejé pasar. Pienso en la cantidad de invitaciones a planes, comidas o celebraciones de conocidos que terminé rechazando o cancelando a última hora porque el pánico a exponerme pudo más que mis ganas de ir. Es molesto mirar atrás y ver cómo el miedo intenta ser el arquitecto de vida, decidiendo qué cosas haces y cuáles dejas de hacer solo para no pasarlo mal. Afortunadamente, la vida me dio la oportunidad de conocer a mi marido, que es mi gran apoyo y el único que necesito a mi lado, pero sé perfectamente lo que es aislarse del resto del mundo para protegerse. De hecho prácticamente, no me relaciono con nadie más, ni siquiera con mi familia que vive lejos .
La fachada de la calma y la fatiga de fingir
Lo que la gente ve desde fuera es muy engañoso. En las pocas ocasiones en las que no me queda más remedio que exponerme con gente, me han llegado a decir que transmito serenidad, que parezco una persona muy tranquila, pausada y callada. Me da una risa amarga escucharlo. No ven que esa supuesta "calma" es en realidad una parálisis para sobrevivir al momento. Por dentro, mi cabeza es un terremoto: el estómago cerrado, el cuerpo rígido y un monólogo interno que no para de analizarlo todo. Fingir que estás completamente relajada cuando por dentro te falta el aire consume una energía devastadora. Llego a casa exhausta, con unas ganas enormes de cerrar la puerta del todo y apagar el personaje por el resto del día.
La jaula de las contradicciones
Vivir con esto es vivir en una contradicción constante que agota psicológicamente. A veces hay momentos en los que me encantaría hablar, comentar algo o decir lo que pienso en una conversación, pero en el último segundo me trago mis palabras por miedo a ser el centro de atención o a que mi voz suene extrañ o decir una tonteria Deseo, como cualquier persona, mantener el contacto con la gente, pero cuando llega el momento de quedar o responder, me invade una ansiedad mezclada con pereza mental que me hace buscar cualquier excusa para quedarme en mi rincón seguro. Es un tirón constante entre querer estar presente y el instinto de esconderse.
Mis pequeñas grandes victorias
A pesar de toda esta carga, he aprendido a celebrar cosas que para cualquiera serían insignificantes, pero que para mí son auténticos triunfos. El día que voy al supermercado y, en lugar de dar tres vueltas buscando un artículo a ciegas para no hablar, me armo de valor y le pregunto a un empleado, siento un orgullo tremendo. O cuando escucho ruido en el portal y, en vez de quedarme congelada esperando detrás de la puerta a que se vaya el vecino, decido salir y afrontar esos segundos de saludo. Incluso algo tan simple como ir en el autobús, cruzarte de frente con la mirada de un desconocido y ser capaz de sostenerle la sonrisa un instante en lugar de agachar la cabeza con vergüenza, es una medalla invisible. Mi ritmo es diferente, pero cada vez que gano una de estas batallas, me demuestro a mí misma que sigo siendo la dueña de mi vida.
José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido al juez José Luis Calama un nuevo aplazamiento de su comparecencia como imputado en la Audiencia Nacional, prevista para los días 17 y 18 de junio, ya que aún no ha recibido los «certificados» que solicitó a dos países árabes de Oriente Próximo para acreditar el origen y el precio de compra de las joyas incautadas por la UDEF en su despacho de Ferraz, tasadas en más de 1,3 millones de euros. En la tramitación de esa documentación está colaborando el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, según ha podido saber OKDIARIO. @Okdiario.
Falta de tiempo y de recursos, cambios normativos, problemas de disciplina y convivencia en las aulas, necesidades de aprendizajes muy diversas y burocracia en la rendición de cuentas. Esta acumulación de factores –profesionales, emocionales y organizativos– está en el centro de las protestas que han protagonizado maestros y docentes de diferentes puntos de España en los últimos meses.
¿De dónde parte este hartazgo? Los datos del informe sobre la situación de la profesión docente, recientemente publicado por la OCDE, ahondan en esta realidad. En este informe se entrevista a docentes y responsables de dirección de 55 países de diferentes etapas educativas: infantil, primaria y secundaria.
Los resultados obtenidos nos permiten identificar al menos cuatro grandes factores que ayudan a comprender por qué tantos docentes manifiestan niveles elevados de estrés y un gran desgaste profesional.
Diversidad de necesidades de aprendizaje
En todos los niveles educativos, el profesorado trabaja de forma habitual en aulas con una elevada diversidad de estudiantes que abarcan desde dificultades de aprendizaje como la dislexia o el trastorno por déficit de atención, a diferentes presentaciones del trastorno del espectro autista o necesidades especiales de apoyo educativo.
La complejidad, diversidad y heterogeneidad de estas aulas incrementa la carga emocional y organizativa del profesorado es una realidad para la que no siempre tiene conocimientos, ni competencias, ni recursos, ni tampoco tiempo para abordar.
En el caso de España, en educación secundaria obligatoria (ESO), solamente el 0.6 % del profesorado declara no tener alumnado con necesidades diversas; el 67.5 % tiene diversidad académica en el aula (diferentes dificultades o necesidades de adaptación curricular); y el 77.8 % informa de necesidades conductuales, lingüísticas o de educación especial.
Esto sitúa a España ligeramente por debajo del promedio TALIS en diversidad académica, pero por encima en necesidades conductuales, lingüísticas o de educación especial.
Los docentes experimentan una fuerte “fatiga por el cambio”. Muchos profesores se sienten cansados ante las continuas reformas e iniciativas que deben implementar en sus centros educativos. El estrés aumenta especialmente cuando los docentes perciben que esos cambios se exigen sin proporcionar los recursos necesarios. Y es que, con demasiada frecuencia, las nuevas demandas curriculares, tecnológicas o administrativas suelen llegar sin formación, apoyo ni tiempo para su conocimiento y aplicación.
Un ejemplo fue la reciente implantación de la evaluación por competencias con la LOMLOE. Su puesta en marcha aumentó la carga administrativa del profesorado, que tuvo que elaborar nuevas rúbricas y registros de evaluación sin disponer de más recursos ni tiempo. Y todo ello sin reconocimiento institucional y social.
Continuando con el análisis del informe, el exceso de trabajo administrativo es la principal fuente de estrés para el profesorado. Destacan Australia (con un 69 % de los docentes con esta sensación), Bélgica (70.3 %), Costa Rica (65.2 %) y Japón (62.8 %). España se encuentra en valores próximos a los países mencionados (64.3 %).
En cuanto al estrés por corrección de tareas y exámenes, España, con un 53.5 % de docentes que reportan sentirlo, está por encima de Australia (49.7 %), Bélgica (46.6 %), Costa Rica (53 %) y Japón (36,6 %).
Fuentes de estrés (corrección de tareas frente a tareas administrativas.
Elaboración propia partiendo de datos TALIS 2024, OCDE.
Estos datos evidencian que la burocracia escolar constituye una preocupación ampliamente compartida entre los docentes de diferentes países.
Los propios docentes reconocen que tienen importantes lagunas en áreas muy complejas y emergentes para el desarrollo de su actividad profesional que su formación no cubre, ni al inicio de su carrera ni a través de la formacion continua.
Las mayores necesidades se concentran en el uso de la inteligencia artificial, herramientas digitales, atención a estudiantes con necesidades educativas especiales, gestión del comportamiento en el aula y apoyo socioemocional a estudiantes.
Necesidades docentes en España en Educación Secundaria Obligatoria.
Elaboración propia partiendo de datos TALIS 2024, OCDE.
La autoeficacia, es decir, la percepción que tiene cada profesional de su capacidad y sus aptitudes, también es una fuente de estrés para muchos docentes. Los docentes que perciben menor autoeficacia tienden a experimentar más estrés relacionado con la gestión y la disciplina en el aula, la relación con las familias y el bienestar socioemocional del alumnado.
El agotamiento docente surge de la interacción de múltiples variables que hacen que las aulas sean cada vez más complejas: reformas constantes, sobrecarga laboral, demandas crecientes en el ámbito de las emociones y una necesidad constante de actualización y formación profesional.
Detrás de cada aula hay docentes que intentan responder a necesidades cada vez más complejas, plurales y diversas. Por ello, mejorar la educación no sólo es pedir más al profesorado sino ofrecer mejores condiciones para enseñar: ratios más reducidas, apoyos más especializados y menos carga burocrática.
Que son, precisamente, las reivindicaciones que actualmente mueven a movilizarse a docentes de diferentes comunidades autónomas como la Comunidad Valenciana y Cataluña.
Esperanza Bausela no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
ÚLTIMA HORA| Alerta militar: Un bombardero nuclear B-52 se estrella en California y desata el pánico
Un bombardero estratégico B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos se ha estrellado este lunes en California poco después de despegar. El siniestro ha tenido lugar en la conocida Base Edwards, un centro neurálgico para los ensayos aeroespaciales del Pentágono situado en el desierto de Mojave, a unos 160 kilómetros al norte de Los Ángeles.
Los equipos de emergencia se han desplazado de forma inmediata al lugar del accidente militar. Por el momento, las autoridades de la instalación no han aportado detalles sobre el estado de la tripulación, posibles víctimas o las causas que han provocado la caída de la aeronave.
🔞Exención de responsabilidad: Toda la información, material y / o contenido incluido en este programa es sólo para fines informativos y educativos. Invertir en acciones, opciones y futuros es arriesgado y no es adecuado para todos los inversores. Consulte a su propio asesor financiero independiente antes de tomar cualquier decisión de inversión.
Negocios TV no se hace responsable de las opiniones expresadas en el vídeo.
This wasn’t a rhetorical question when I posed it to my wife as our daughter’s birth approached. Before my daughter was born, I had seen my father just once in the past 27 years. That’s over 1,400 Tuesdays. In fact, as a kid I hardly saw fathering any day of the week, save for on TV sitcoms; absent dads were prevalent within my family and among my peers.
My daughter was born on a Saturday. My first Tuesday as a father came and went in a blur of exhaustion. I’d always loved playing and working with kids. I felt generally competent in what to do with my newborn daughter. Yet as I held her, insecurity from my father’s absence kept me questioning: Will I be better than my absent father?
Absence assumes different forms
Years before my daughter’s birth, I was a first-year Ph.D. student intending to study Black men and how their memories of childhood affected them as adults.
My pivot toward focusing on fatherhood began while I was conducting interviews for a larger study on men of all races and unemployment. After completing these interviews, I was surprised to see that 85% of my respondents grew up with absent fathers. The nature of the absences – how they occurred and how they felt – struck me as a more compelling area of study.
Historically, scholars and policymakers looked at whether fathers lived with their kids as the sole criterion when designating them as “present” or “absent.” Yet, my respondents’ stories revealed distinctions that “nonresident” alone did not capture. Specifically, my analysis identified four unique patterns of absence: “consistent,” “inconsistent,” “extended” and “absolute.”
Consistent absence includes regular interactions, like every Tuesday after school or every weekend.
Inconsistent absence involves irregular and unpredictable interactions – a dad who promises to show up on Tuesday but doesn’t appear until Friday, or disappears for weeks at a time.
Extended absence occurs when years pass between interactions: meeting your father for the first time at 9 years old, and then having no interaction with him until he shows up at your high school graduation, for instance.
Finally, absolute absence means interactions never occurred or they can no longer occur, such as a father who died or disappeared, with his whereabouts unknown. Some people in this category didn’t even know their fathers’ names.
These categories complicate what can otherwise be oversimplified.
For example, the fathers of Presidents Bill Clinton and Barack Obama were both absent, but in distinctly different ways.
Clinton’s biological father died in a car accident before he was born – an absolute absence. Obama’s father left the family when Barack was 2 years old and reappeared only once, years later – a relationship characterized by extended absence.
In contrast, other famous people saw their absent fathers more regularly.
The parents of the rapper Ye, formerly known as Kanye West, divorced when he was 3 years old, but he grew up spending summers with his father, putting the absence in the “consistent” category. Similarly, Maroon 5 singer Adam Levine regularly saw his dad on weekends after his parents divorced, which I also classify as a consistent form of absence.
Better than my father, or better than his absence?
Ironically, I became a father as I began my dissertation research on absent fathers. Using the four categories of paternal absence I developed, my dissertation examined how men’s experiences with absence shaped their own aspirations for fatherhood and romantic relationships.
I wanted to showcase the complexity and range of experiences of growing up with an absent father, while also exposing the disparity in how people remembered their absent fathers. Specifically, some people knew their fathers, while others knew only that their father was absent. This memory gap makes it harder for some new dads to envision what it means to be better than their own fathers.
Like me, the men I interviewed for my research relayed anxieties about navigating fatherhood. Like me, they wanted to be better than their fathers.
But we all differed in how prepared we felt for the task. Some had vivid memories to guide them: One respondent, who experienced inconsistent absence, hated that his father never showed curiosity in getting to know him. So when he became a parent, he made sure to ask his daughter questions so she would know he cared about her life.
Yet those with little to no memories of their father may aspire to be, as another respondent put it, “a father like my mother.”
Doing this work, I’ve been able to reimagine my own experience with absence.
I used to assume that the pattern of absence I experienced with my own dad reflected a standard. My parents divorced when I was 3 years old. I saw my father regularly until moving away at 6 – a form of consistent absence. But the rest of my childhood passed without seeing my father, shifting me to extended absence. I used to wrongly dismiss less extreme patterns of absence, such as seeing one’s father weekly or monthly, as “not absence.”
My unique experience of absence has also distinctly shaped how I remember my father. My memories mainly come from 6 years old and earlier. Many are unfavorable, like his smoking in the car, knowing I had asthma. Some fond ones exist, like the two of us walking on the beach or feeding ducks at a local pond.
Still, what I recall most is my fear of my father. The origins of this fear escape me. I’ve been told he abused my mother, but I don’t remember witnessing it.
These scant memories presented a paradox as I entered fatherhood: I didn’t want to be feared like my father, but I didn’t know exactly what made me afraid of my father. This uncertainty loomed throughout my early years of parenting: When my daughter cried in my arms or preferred my wife over me, was it simply a sign of normal fussiness? Or had I unknowingly become a scary figure, like my father?
From abandoned son to present father
I last met my father 20 years ago. I was full of hate when that meeting began, but this hatred soon dissipated. First, I realized I wasn’t angry at my father, because I barely knew my father. I was angry at his absence. Second, I learned that his father was absent, too.
They say “hurt people hurt people.” Before my dad was an absent father, he was missing his dad, too. This doesn’t excuse his absence or his treatment of my mother. But it did make it harder to hate someone who was probably hurting like me.
As I continue to explore the impact of absent fathers as an academic, I continue to reconcile my transition from abandoned son to a present father. Lacking inspiration or guidance from my own father, I’m practicing fatherhood on my terms.
For me, that’s meant building traditions. From the outset, we’ve created routines around music, dancing, bath time, reading and talking about “big emotions.” Our most meaningful tradition has been our weekly daddy-daughter breakfast, which I started when she was 18 months old. She’s now 8.
Sometimes we go on Tuesdays. But any day of the week is fair game.
Matthew Alemu previously received funding from The Rockefeller Foundation, which provided financial support to the Michigan Recession and Recovery Study (MRRS) at the University of Michigan where Dr. Alemu was a graduate research fellow
Precios abusivos, cobrar por todo 10 veces su precio real. Tratar mal a los turistas. El gobierno cobrando licencias y precios desorbitados a los dueños de hoteles o quien quisiera poner un negocio. Y la llegada del Sargazo (un alga que se pudre y deja un olor a podrido increíble, y tiñe de color mierda el agua) La zona no gasta dinero para limpiar la zona y aquello es un estercolero. @Bitelchus
Ya no van turistas. Esperas aguas turquesas y el paraíso y te encuentras esto:
Casi la mitad de las pruebas de determinación de edad que se han realizado en Extremadura a menores migrantes no acompañados (menas) en el último año revela que en realidad son adultos. Según la Memoria 2025 de la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Extremadura, en 2024 los fiscales delegados de extranjería tramitaron un total de 129 expedientes de determinación de edad y de ellos, 64 concluyeron que la persona era en realidad adulta. Otros 24 expedientes ratificaron la minoría de edad de los migrantes y los 41 restantes quedaron archivados, bien por renuncias a continuar el procedimiento o bien por abandonos voluntarios del centro de acogida. @lacronicabadajoz
Esta metodología me ha recordado a las cifras de delitos vioIentos. Un porcentaje alto es cometido por extranjeros, hay otros que son extranjeros nacionalizados, y muchos delitos que ni se denuncian porque es normal en su cultura y no salen del entorno familiar.
¿Y si todo lo que crees saber sobre la autoestima estuviera equivocado? A menudo la confundimos con la seguridad, el éxito o la imagen que proyectamos, pero la verdadera autoestima es mucho más profunda: es lo que queda de ti cuando la "fachada" se cae.
En esta clase, nos alejamos de los consejos superficiales para entender la autoestima desde una perspectiva relacional y psicológica. Analizamos cómo se construye en la infancia, por qué terminamos rechazando partes de nosotros mismos para ser aceptados y cómo recuperar una estructura interna que no dependa de la validación externa.
Aprende a analizar a las personas para mejorar tu vida y tus relaciones. En el canal de Claudia Nicolasa Psicología encontrarás la combinación perfecta entre el aprendizaje en psicología y el entretenimiento, a través de análisis psicológicos sobre temas de actualidad, noticias, series, películas y personajes populares.
00:00 - Introducción: ¿Qué es realmente la autoestima? (Más allá del amor propio). 05:15 - La metáfora del iceberg: Por qué la seguridad aparente puede ser frágil. 14:30 - Fachada vs. Estructura: ¿Tu valor depende de las condiciones externas? 28:45 - El origen relacional: Cómo se construye el valor personal desde el bebé. 42:10 - La Escisión: Las partes de ti que abandonaste para ser querido. 55:20 - Self Ideal vs. Self Real: La trampa de la vergüenza y la autoexigencia. 1:10:15 - Los 3 perfiles de la baja autoestima: El que se achica, el que se infla y el que se adapta. 1:22:40 - Mecanismos de defensa: Identificando el falso self y la desconexión. 1:35:10 - Reparar a través de los vínculos: Relaciones que expanden vs. relaciones que encogen. 1:48:00 - La hucha de monedas: El papel de la acción y la exposición en la sanación. 2:00:00 - Conclusión: La autoestima madura es el suelo firme que queda cuando la ola baja.
El australiano Evans fue captado por las cámaras realizando un símbolo asociado en los últimos años a movimientos supremacistas blancos. El organismo futbolístico trata de averiguar si lo hizo con carga política, o fue una señal para amigos y familia.
Los hongos micorrícicos forman redes subterráneas que sustentan la vida vegetal y ayudan a regular el clima de la Tierra al incorporar carbono al suelo. En un estudio publicado en Science , un equipo internacional de investigadores elaboró los primeros mapas globales que estiman la distribución y la masa de las redes de hongos micorrícicos arbusculares de la Tierra. Publicada junto con una visualización interactiva que ayuda a revelar la magnitud de esta infraestructura fúngica subterránea, la investigación ayudará a los científicos y a los
Vamos a jugar a una cosa. Os describo a un señor y adivináis quién es. Salta de la política al negocio internacional, colecciona amistades con pasta en tres continentes, aparece en la documentación de una trama de corrupción con viajecitos a Venezuela incluidos y acaba de intermediario de lujo. ¿Ya lo tenéis? Pues no, no es Zapatero. Es otro, y siempre cae de pie.
A Zapatero lo tienen estos meses crucificado en directo. Imputado, la agenda de su presunto testaferro en todas las portadas, su papel en Venezuela analizado fotograma a fotograma desde que Trump se llevó a Maduro en enero. Vale, fenomenal, escrutinio máximo, me parece de maravilla escrutar a un expresidente. Ahora hacedme un favorcito y aplicad esa misma lupa al yernísimo.
Alejandro Agag, para quien no lo ubique, es el que se casó con la hija de Aznar y desde entonces le va todo de cine, qué cosas. El País lo bautizó «el conseguidor» en 2007. En el sumario de Gürtel un imputado dijo que él le presentó a Francisco Correa, la UDEF anotó un regalito de cortesía y unos billetes y hoteles a Caracas en el 98, y pasó por una financiera portuguesa salpicada por el caso BPN. ¿Citado a declarar alguna vez? Jamás. Ni un mal café con el juez.
Y es que el cuñadismo patrio es un deporte de señores. Imaginaos por un segundo a una mujer con ese currículum. «La conseguidora», la titularían, y le sacarían hasta el ticket del Mercadona y las fotos en chándal. A él en cambio lo reciclan en visionario verde, fundador de la Fórmula E, el chico de los coches eléctricos que se va a Shanghái a dar lecciones de futuro. El barniz de la sostenibilidad le deja el expediente impecable y lo devuelve monísimo al circuito de Davos. A Zapatero, que media para una dictadura, nadie le ofrece ese lavado en seco. Normal.
¿Por qué a uno sí y al otro no? Pues porque la maquinaria que se desayuna al PSOE cada mañana la sostienen justo los amiguetes de Agag. Tirar de su hilo salpica a Aznar, al PP y a media tertulia que vive de fingir indignación a la carta. La curiosidad periodística, tan fierecilla con el de enfrente, se vuelve un gatito ronroneando en cuanto el investigado es de la familia. Literal, de la familia.
Funciona la utilidad, claro. Atizar a Zapatero hace pupa a Sánchez, así que el material rinde cada amanecer. Agag no sirve de palanca contra nadie aprovechable, así que su carpeta duerme la siesta en la hemeroteca. Y mientras, aquella operación inmobiliaria de la Iglesia que vació pisos en el centro de Madrid, con el rastro pasando por la dirección de su hermana, se quedó en un par de reportajes y a otra cosa. Familias a la calle, eso sí, sin escándalo nacional ni tertuliano rasgándose la camisa.
Y no me vengáis con que es lo mismo. Lo de Zapatero en Venezuela tiene su miga geopolítica de verdad, con presos por medio, y merece que los temas se esclarezcan. El asunto no es que vigilen a Zapatero. El asunto es la carita de no haber roto un plato que se les pone a todos en cuanto el apellido es el bueno y las amistades, las correctas.
Así que la respuesta a por qué a Agag no le pasa lo que a Zapatero es de las fáciles. Porque el escándalo en este país no va de hechos. Va de bando, de relato y de qué señores deciden a quién le toca portada y a quién le toca palco. Y casualmente, los que deciden, casi siempre son los mismos señores.