En estos días asistimos a nuevos récord históricos de producción de petróleo, tanto en el crudo norteamericano, como en el total mundial, superando la marca mítica de Noviembre de 2018.
Los detractores del peak oil, de nuevo al ataque, vuelven a "machacar" con su letanía inagotable de críticas acérrimas sobre los errores en las predicciones.
Y sin embargo, la capacidad de análisis referida al largo plazo, brilla por su ausencia. Vivimos en tiempos interesantes, pero el cortoplacismo como sistema de análisis ha obnubilado el estudio de las perspectivas futuras. No somos capaces de ver más allá de uno o dos años y el actual exceso de oferta de petróleo, tasado por la IEA en 4 millones de b/d, destruye cualquier oposición al relato de sobreabundancia que emiten los medios.
Para demostrar que las cosas no están tan claras, voy a proporcionar unos datos y gráficos que muestran lo que son tendencias a largo plazo. Estos movimientos seculares no son afectados por puntuales excesos o defectos, sino que inmunes al "ruido" de una sobreproducción temporal, marcan el destino de la extracción mundial de petróleo para las próximas décadas.
Los datos que alimentan los gráficos se extraen de la EIA americana.
1º). Producción mundial de petróleo en Julio 2025 (último dato completo conocido).
Máximo histórico con 84,726 millones de b/d.
2º). Nos dicen que este exceso procede de una inundación de producción que procede de Brasil, Guyana, Argentina, Noruega y EE.UU.
Veamos el gráfico de 195 países menos USA.
Aquí ya no hay nuevo máximo. Estamos en una meseta ondulante, con un máximo en 2016, a pesar de incorporar toda la producción de Guyana, Brasil y todos los incrementos de la Opep+.
3º). Y ahora la sorpresa.
¿Qué ocurre si quitamos otros dos países (Canadá e Irak), además de USA, del total?
Sí, el pico se produjo en Julio de 2006.
Toda esa inundación de Brasil, Guyana, Argentina, Noruega y la Opep, se queda en un error de redondeo en la tendencia larga. El declive en la producción mundial de petróleo se ha iniciado a pesar de los esfuerzos conjuntos de todo el mundo y solo la superproducción temporal de USA ha permitido mantener el total mundial.
Es importante no olvidar este gráfico.
Y ahora, ¿qué nos depara el futuro?.
1º) Producción USA.
La producción norteamericana ha alcanzado en Agosto los 13,794 millones de b/d. Una auténtica salvajada para un solo país.
[Están perforando como si no hubiera un mañana, mientras el precio del petróleo están en mínimos históricos (sí, el precio de 60$ el barril en 2025, no puede comprarse con el precio de 60$ el barril de 2005, porque la capacidad de compra del dólar se ha hundido en ese periodo). Vean el precio del cobre (1,43$ la libra, frente a más de 5$ hoy) o del oro (400$ la onza, frente a más de 4.000$ hoy) en esas fechas y el precio actual. No tiene nada que ver. El precio del petróleo está subvalorado, por el esfuerzo supremo en desarrollar reservas como sea.]
13,794 millones x 365 días = 5.035 millones de barriles al año, extrapolando la producción actual.
Las reservas probadas de USA alcanzan los 42.000 millones de barriles.
Es decir, tienen para poco más de 8 años. 42.000 / 5.000 = 8,4 años.
Por supuesto, a medida que perforen más pozos, las reservas se mantienen hasta que las ubicaciones de primer nivel se agoten (según los propios expertos USA, quedan como 3 o 4 años antes de que los pozos de nivel 1 se agoten).
Lo que quiero decir con esto, es que incluso aceptando que vayan a perforar hasta la última gota de petróleo, la producción norteamericana no es sostenible en el largo plazo, porque carecen de suficientes reservas.
2º) Producción resto del mundo.
La extracción actual es máxima. Con la finalización de los recortes de la Opep, todo el mundo está produciendo a su máxima capacidad. Para ser exactos, ese momento ocurrirá en 2026, cuando las ampliaciones pendientes salgan al mercado. Después de ese momento, la capacidad excedente se habrá reducido al mínimo.
No se descubre petróleo. La tasa de reposición ha caído a solo el 10% (descubiertos 3.000 millones de barriles, frente a un consumo de más de 30.000 millones). Y no solo es el último año, es la tendencia, como muestra la propia EIA y Rystad Energy (ojo, petróleo y gas).
Largo plazo.
Última década.
Sin nuevos descubrimientos, la capacidad de extraer nuevos barriles se hunde, porque no hay nuevos proyectos para desarrollar.
En este gráfico, el caso base muestra que no hay nuevo petróleo previsto para el periodo 2027-2030 (ver línea verde).
Los precios bajos del petróleo provocarían un hundimiento desde 2026-2027.
La Opep sin capacidad excedente y el resto del mundo, sin nuevos proyectos, nos dejan en manos de las tasas de declive para ver como evoluciona la producción de petróleo a partir de 2030.
Conclusión.
Probablemente veamos nuevos máximos de producción a finales de 2025 o 2026, pero ...
... la tendencia al decrecimiento ha comenzado, si nos olvidamos del boom temporal del shale oil. No es un movimiento de unos pocos años, sino que lleva en marcha 20 años, como se ve en el gráfico.
No podemos ignorar esa tendencia, que se ha producido mientras los descubrimientos ya eran elevados y se podía sustituir el petróleo que desaparecía por el declive de los campos.
Ahora pensemos en que nos depara el futuro.
El shale oil morirá en la década de 2030. en lugar de sumar , restará.
El boom de Brasil pasará de sumar a restar como muestra esta gráfica del gobierno brasileño.
Guyana resistirá un poco más, pero también
alcanzará el pico en la década de 2030, cayendo con rapidez desde entonces.
Namibia no ha aprobado nada todavía e incluso
los primeros proyectos están siendo revisados a la baja.
[Hay que entender dos cosas para saber donde nos encontramos. El declive no descansa, obligando continuamente a traer nueva producción al mercado y el petróleo fácil ya ha sido extraído y el que queda es muy caro. Sirva como ejemplo, el caso de Namibia. Intentar sacar petróleo con una lámina de agua de 3.000 metros y a 300 km de la costa, sin ningún tipo de infraestructuras construido, es muy complejo y muy caro.]
Los campos supergigantes de Oriente Medio, empezarán su fase de declive terminal como ya comenzó hace años Ghawar, el mayor campo del mundo. Todo apunta a la década de 2030, como el periodo donde se producirá un hundimiento de la producción mundial de petróleo.
El problema es que la demanda prevista de petróleo se mantendrá alta hasta al menos 2040.
El gap teórico será de decenas de millones de b/d, algo imposible porque no puede existir consumo de algo que no se produce y si la oferta se hunde, el consumo, por fuerza, también lo hará.
Podemos sobrevivir, con descensos de 3-4 millones de b/d, ajustándonos el cinturón y racionando el petróleo, pero no lo podemos hacer si el gap teórico es de 20-30 millones de b/d. Semejante caída provocará la peor crisis de la historia y no se ve como podamos evitarla en tan breve espacio de tiempo.
Sí, los milagros no existen y eso es precisamente lo que necesitamos. Las altas tasas de declive exigen un incremento continuo de nueva producción y si esa aportación termina, el declive existente se lleva por delante la producción mundial muy, muy rápido. Hemos sobrevivido 15 años, casi exclusivamente gracias al shale oil USA y si ahora (2030) en lugar de sumar, comienza a restar, es fácil suponer que el gap entre demanda y oferta, crecerá demasiado rápido año tras año.
Como predice un estudio de Rystad Energy presentando este gráfico,
"Según el último estudio de Rystad Energy, publicado este mes, la cantidad global de reservas probadas de petróleo (las llamadas reservas P1) solo cubrirá 14 años de suministro de petróleo al ritmo actual de extracción. Dado que se espera que la reposición de reservas por nuevos descubrimientos de petróleo sea de tan solo alrededor del 10%, la producción mundial de petróleo se encamina a un déficit masivo en la próxima década."
Vean el gap teórico en 2040 sobre el escenario medio o alto (es el que marca la tendencia actual de demanda). Es imposible un gap de 20-30 millones de b/d en 2040, imposible. La demanda caerá al escenario bajo y eso implica un decrecimiento brutal (que como se puede ver en el gráfico, comenzará alrededor de 2030 en las mejores circunstancias).
No dejen que los árboles no les permitan ver el bosque.