Me imagino la cara de estupefacción de los dirigentes europeos al comenzar el año 2026. De repente, todos los fundamentos que creían sólidamente anclados en la geopolítica mundial, han saltado por los aires.
Trump decide dar un golpe de mano en Venezuela, quedarse con el petróleo y lo que no es petróleo, pero sin cambiar el gobierno bolivariano. Además bombardea Nigeria, amenaza Irán y sobre todo, explica con meridiana claridad que Groenlandia pasará a manos americanas por las buenas o por las malas.
Nadie entiende nada ...
Hace unos años escribí dos artículos describiendo un futuro desalentador.
El primero hablaba de la caza mayor (Europa) y la devaluación de la lira turca, como ejemplo de eliminación de rivales, en la lucha por los recursos.
https://futurocienciaficcionymatrix.blogspot.com/2021/10/caza-mayor-el-desmembramiento-de-la.html
El segundo (un año después) hablaba de la ventana de oportunidad en la lucha por los recursos. En este artículo explicaba como había un periodo de tiempo corto, antes de que la abundancia del petróleo desapareciera. En ese lapso de tiempo, había que tomar decisiones difíciles para hacerse con el control de los recursos.
https://futurocienciaficcionymatrix.blogspot.com/2022/10/la-ventana-de-la-oportunidad-la-lucha.html
Pues bien, con un poco de retraso, hemos entrado en esa ventana de oportunidad, mientras la producción de petróleo (sorprendentemente para algunos) ha alcanzado nuevos máximos históricos. Para este periodo de luchas, se necesitaba una aportación y esfuerzo máximo y así se ha logrado elevar la producción mundial para disponer de recursos abundantes, durante esa "ventana de oportunidad" en la que nos situamos actualmente.
Trump (y no se engañen, el estado profundo USA) se ha quitado la careta de la diplomacia internacional y sin hipocresía, se ha lanzado en tromba a por los recursos, dejando boquiabiertos a sus antiguos "amigos" de la Unión Europea.
Es curioso, pero ayer el diario "El País" exponía la situación en Europa, con una crudeza inusual.
"El desorden mundial desencadenado por Donald Trump,
acelerado en la última semana con el secuestro del presidente de Venezuela por parte de Estados Unidos y el redoblado acoso de Washington para arrebatar Groenlandia a Dinamarca, amenaza con dejar aislada a la Unión Europea en un mundo de
predadores y esferas de influencia donde el proyecto de integración del Viejo Continente se verá forzado a defender su supervivencia. Ante el desconcierto y la parálisis de Bruselas, los cinco grandes países de la Unión ―Alemania, Francia, Italia, España y Polonia― están empezando a tejer una estrategia de resistencia. Pero todavía de forma tímida, según reconocen las fuentes consultadas, y sin concretar un plan que disipe el riesgo de que el club colapse aplastado por los bloques geoestratégicos de un siglo XXI dominado por la rivalidad entre Washington y Pekín.
Por primera vez desde su nacimiento,
la UE se ve atrapada en un escenario geopolítico sin ningún aliado claro y con su otrora mentor y protector, EE UU, dando por superado el esquema de seguridad en torno a la OTAN. Washington se muestra ahora dispuesto a sojuzgar a los antiguos aliados, presionados a su vez en el flanco oriental por Rusia y China. El reparto del poder mundial en marcha parece hacerse a costa de una Europa a la que se pretende dejar sin margen de maniobra geopolítica y a merced de los vaivenes o fricciones de bloques ajenos y hostiles."
Sí, el diario habla de un mundo de depredadores, donde Europa, un poco tarde, se da cuenta que es la presa y no el cazador.
El mundo se ha repartido en bloques y a Europa le ha "tocado" (convenientemente dirigida) Rusia. China y EE.UU. esperan tranquilamente el desenlace, mientras se desgastan ambas facciones.
Europa se ha quedado en una situación lamentable, sin recursos, sin aliados, con una elevada dependencia del petróleo-gas USA, que le impide hacerle frente a sus ansias imperialistas (se permite el lujo de avisar que va a por Groenlandia) y por otro lado, sin capacidad industrial (muchos años de deriva hacia China), sin metales, minerales, sin transición energética (China es la dueña y señora de la industria renovable y de sus elementos refinados) y a expensas de las medidas restrictivas que quieran imponerles.
Solo nos queda el euro y ya veremos por cuento tiempo (peligro de descomposición cuando todo comience a ir por el mal camino).
En una medida desesperada, habíamos apostado por aumentar el gasto militar, cuando de repente, el mayor aliado no solo nos da la espalda, sino que amenaza con dinamitar la OTAN, interviniendo Groenlandia.
El estupor hace que los dirigentes todavía no hayan reaccionado, ante el brutal cambio de posiciones.
Ya he dicho muchas veces que la "ley de los ciclos sociales" impone los movimientos y ahora "toca" el gobierno de los guerreros. Vamos hacia la Guerra con mayúsculas, porque el instinto de supervivencia lo es todo, cuando se ve amenazada la vida que todos conocíamos, por la escasez de recursos. El lado salvaje aparece de repente en un intento de sobrevivir, capturando los recursos básicos y dejando al "enemigo" sin acceso a ellos. Y esto es lo que no comprenden todavía los dirigentes europeos, que siguen instalados en la incredulidad de lo que está sucediendo.
No pueden decir que no se avisó ...