El presidente Trump pronunció otro discurso divagante y prolijo en el Foro Económico Mundial de Davos, utilizando el enorme escenario mundial para criticar a los molinos de viento, quejarse por enésima vez de cómo se manipularon las elecciones de 2020, reafirmar su deseo de apoderarse de Groenlandia y atribuirse el mérito de todo lo bueno del mundo.
La habitación estuvo en silencio prácticamente todo el tiempo.
El primer ministro de Canadá Mark Carney alza la voz en Davos contra EE.UU en pleno pulso de Trump con sus aliados. [En inglés con subtítulos en castellano]
by Kaveh Madani, Director of the Institute for Water, Environment and Health, United Nations University
El mundo está utilizando tanta agua dulce, en un contexto marcado por el cambio climático, que ha caído en bancarrota hídrica, y muchas regiones ya no pueden recuperarse de las frecuentes escaseces de agua.
Alrededor de 4 000 millones de personas, casi la mitad de la población mundial, viven con una grave escasez de agua durante al menos un mes al año, sin acceso a agua suficiente para satisfacer todas sus necesidades. Y muchas más están viendo las consecuencias del déficit de agua: embalses secos, ciudades que se hunden, malas cosechas, racionamiento de agua, incendios forestales y tormentas de polvo.
Las señales de la crisis hídrica están por todas partes, desde Teherán, donde las sequías y el uso insostenible del agua han agotado los embalses de los que depende la capital iraní, lo que ha avivado las tensiones políticas, hasta Estados Unidos, donde la demanda de agua ha superado el suministro del río Colorado, una fuente crucial de agua potable y riego para siete estados.
Las sequías han dificultado la búsqueda de agua para el ganado y han provocado una malnutrición generalizada en algunas zonas de Etiopía en los últimos años. En 2022, UNICEF estimó que hasta 600 000 niños necesitarían tratamiento por malnutrición grave.
Demissew Bizuwerk/UNICEF Etiopía, CC BY
La bancarrota hídrica no es solo una metáfora del déficit de agua. Es una condición crónica que se desarrolla cuando un lugar utiliza más agua de la que la naturaleza puede reemplazar de forma fiable, y cuando el daño a los activos naturales que almacenan y filtran esa agua, como los acuíferos y los humedales, se vuelve difícil de revertir.
En la quiebra financiera, las primeras señales de alerta suelen parecer manejables: retrasos en los pagos, préstamos y venta de bienes que se esperaban conservar. Luego, la espiral se acelera.
La quiebra hídrica tiene etapas similares.
Al principio, extraemos un poco más de agua subterránea durante los años secos. Utilizamos bombas más grandes y pozos más profundos. Transferimos agua de una cuenca a otra. Drenamos humedales y enderezamos ríos para hacer espacio para granjas y ciudades.
Así se redujo el mar de Aral entre 2000 y 2011. El lago de agua salada era antes más ovalado y cubría las zonas de color claro hasta la década de 1980, pero el uso excesivo para la agricultura de varios países lo redujo.
NASA
Este último, el hundimiento, suele sorprender a la gente. Pero es un síntoma de la escasez de agua. Cuando se extrae agua subterránea en exceso, la estructura subterránea, que retiene el agua casi como una esponja, puede colapsar. En Ciudad de México, el terreno se hunde unos 25 centímetros al año. Una vez que los poros se compactan, no se pueden rellenar fácilmente.
El informe Global Water Bankruptcy, publicado el 20 de enero de 2026, documenta lo extendido que se está volviendo este fenómeno. La extracción de agua subterránea ha contribuido a un importante hundimiento del terreno en más de 6 millones de kilómetros cuadrados, incluidas zonas urbanas donde viven cerca de 2 000 millones de personas. Yakarta, Bangkok y Ciudad Ho Chi Minh son algunos de los ejemplos más conocidos en Asia.
Un sumidero en el corazón agrícola de Turquía muestra cómo el paisaje puede colapsar cuando se extrae más agua subterránea de la que la naturaleza puede reponer.
Ekrem07/Wikimedia Commons, CC BY
Alrededor de 3 000 millones de personas y más de la mitad de la producción mundial de alimentos se concentran en zonas donde el almacenamiento de agua ya está disminuyendo o es inestable. Más de 1,7 millones de kilómetros cuadrados de tierras de cultivo irrigadas sufren un estrés hídrico alto o muy alto. Esto amenaza la estabilidad del suministro de alimentos en todo el mundo.
En California, una grave sequía y la escasez de agua obligaron a algunos agricultores en 2021 a retirar los cultivos que requieren mucho riego, incluidos los almendros.
Robyn Beck/AFP via Getty Images
Cada año, la naturaleza proporciona a cada región una cantidad de agua, en forma de lluvia y nieve. Piense en ello como una cuenta corriente. Esa es la cantidad de agua que recibimos cada año para gastar y compartir con la naturaleza.
Cuando la demanda aumenta, podemos recurrir a nuestra cuenta de ahorros. Extraemos más agua subterránea de la que se repone. Robamos la parte de agua que necesita la naturaleza y, en el proceso, drenamos los humedales. Esto puede funcionar durante un tiempo, al igual que la deuda puede financiar un estilo de vida derrochador durante un tiempo.
Las orillas expuesta en la presa de Latyan (cerca de Teherán, Irán) muestra unos niveles de agua significativamente bajos el 10 de noviembre de 2025. El embalse, que suministra parte del agua potable de la capital, ha experimentado un fuerte descenso debido a la prolongada sequía y al aumento de la demanda en la región.
Bahram/Middle East Images/AFP via Getty Images
Esas fuentes de agua a largo plazo están desapareciendo ahora. El mundo ha perdido más de 4,1 millones de kilómetros cuadrados de humedales naturales en cinco décadas. Los humedales no solo retienen el agua. También la limpian, amortiguan las inundaciones y sustentan la flora y la fauna.
La calidad de agua también está disminuyendo. La contaminación, la intrusión de agua salada y la salinización del suelo pueden hacer que el agua esté demasiado sucia y salada para su uso, lo que contribuye a la escasez de agua.
El cambio climático está agravando la situación al reducir las precipitaciones en muchas zonas del mundo. El calentamiento aumenta la demanda de agua de los cultivos y la necesidad de electricidad para bombear más agua. También derrite los glaciares que almacenan agua dulce.
A pesar de estos problemas, los países siguen aumentando la extracción de agua para apoyar la expansión de las ciudades, las tierras de cultivo, las industrias y ahora los centros de datos.
No todas las cuencas hidrográficas y naciones están en bancarrota hídrica, pero las cuencas están interconectadas a través del comercio, la migración, el clima y otros elementos clave de la naturaleza. El colapso hídrico en una zona ejercerá más presión sobre otras y puede aumentar las tensiones locales e internacionales.
Detener la hemorragia: el primer paso es admitir que el balance está roto. Eso significa establecer límites de uso del agua que reflejen la cantidad de agua realmente disponible, en lugar de limitarse a perforar más profundamente y trasladar la carga al futuro.
Proteger el capital natural, no solo el agua: proteger los humedales, restaurar los ríos, recuperar la salud del suelo y gestionar la recarga de las aguas subterráneas no son solo algo deseable. Son esenciales para mantener un suministro de agua saludable, al igual que un clima estable.
En pequeños Estados insulares como Maldivas, el aumento del nivel del mar amenaza el suministro de agua cuando el agua salada penetra en los acuíferos subterráneos y arruina los pozos.
PNUD Maldivas, 2021, CC BY
Usar menos, pero hacerlo de forma justa: gestionar la demanda de agua se ha convertido en algo inevitable en muchos lugares, pero los planes de quiebra hídrica que recortan el suministro a los pobres mientras protegen a los poderosos fracasarán. Entre los enfoques serios se incluyen las protecciones sociales, el apoyo a los agricultores para que realicen la transición a cultivos y sistemas que requieran menos agua y la inversión en eficiencia hídrica.
Medir lo que importa: muchos países siguen gestionando el agua con información parcial. La teledetección por satélite puede supervisar los suministros y las tendencias del agua y proporcionar alertas tempranas sobre el agotamiento de las aguas subterráneas, el hundimiento del terreno, la pérdida de humedales, el retroceso de los glaciares y el deterioro de la calidad del agua.
Planificar para menos agua: la parte más difícil de solucionar la quiebra es psicológica. Nos obliga a abandonar las antiguas referencias. El colapso hídrico requiere rediseñar las ciudades, los sistemas alimentarios y las economías para vivir dentro de nuevos límites antes de que esos límites se estrechen aún más.
Con el agua, al igual que con las finanzas, la bancarrota puede ser un punto de inflexión. La humanidad puede seguir gastando como si la naturaleza ofreciera crédito ilimitado, o puede aprender a vivir dentro de sus medios hidrológicos.
Kaveh Madani no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Han pasado tres años desde que Daniela salió de aquella relación abusiva y, aun así, hay algo que no termina de irse: la culpa.
A veces aparece mientras trabaja, otras cuando intenta descansar, y le recuerda todo lo que toleró, lo que no dijo, lo que no hizo antes. Ella sabe, porque lo ha leído y lo ha hablado, que una cosa es la responsabilidad y otra la culpa. Pero, a la hora de la verdad, ambas se mezclan y se sienten en su cuerpo como si fueran lo mismo.
Daniela es un nombre ficticio, pero la sensación es muy real y muy común. Aparece después de relaciones violentas, infancias difíciles, accidentes, despidos injustos, pérdidas repentinas y otras [situaciones traumáticas](/clinica/trauma).
Vale la pena detenernos y mirar con calma cómo la culpa se enlaza con el trauma y qué se puede hacer para empezar a relacionarse distinto con ella.
## Cómo aparece la culpa y cómo termina influyendo en la vida diaria
La culpa, por lo general, se va colando poco a poco, en pensamientos aparentemente inofensivos: “si hubiera reaccionado antes”, “tendría que haberme dado cuenta”, “algo hice mal”. Al principio parece una forma de reflexión, incluso de aprendizaje, pero con el tiempo puede transformarse en una voz constante que cuestiona cada decisión pasada y presente.
Muchas personas con traumas viven con una sensación de estar siempre en deuda consigo mismas o con otros. **Esa carga influye en la autoestima, en la manera de vincularse y en la facilidad para disfrutar**. Puede llevar a relaciones donde se acepta más de lo que se desea, a exigencias internas muy altas o a una necesidad permanente de compensar.
Y, ¡a ver!, no hablamos de personas que no asumen responsabilidades, sino todo lo contrario: suelen responsabilizarse de más, incluso de lo que nunca estuvo bajo su control.
Además, la culpa tiñe la memoria. El recuerdo del evento traumático no aparece como una historia cerrada, sino como escenas que se repiten y se reinterpretan una y otra vez. Cada repetición suma un nuevo reproche. Así, el pasado se vuelve un lugar al que la mente regresa sin descanso, lo que deja poco espacio para el presente.
* Artículo relacionado: ["¿Qué es la culpa y cómo podemos gestionar esta sensación?"](/psicologia/culpa)
## Qué relación existe entre la culpa y el trauma
Desde la psicología del trauma se entiende que el impacto no depende solo de lo ocurrido, sino de cómo el sistema emocional responde cuando la situación supera los recursos disponibles. Cuando una experiencia resulta aterradora e inesperada, la estabilidad emocional se quiebra y el organismo entra en modos de supervivencia que luego cuesta desactivar.
En el Trastorno de Estrés Postraumático, descrito ampliamente en la literatura clínica, aparecen tres grandes grupos de síntomas: recuerdos intrusivos que llegan sin aviso, conductas de evitación para no conectar con lo ocurrido y un estado de alerta constante que altera el sueño y la paciencia. Dentro de este cuadro, la culpa ocupa un lugar particular.
Suele hablarse de culpa asociada al trauma para referirse a esa sensación de responsabilidad subjetiva que no se basa en hechos reales, sino en interpretaciones posteriores. La persona cree que podría haber evitado lo sucedido o que su reacción fue insuficiente, sobre todo cuando hubo daño a alguien querido.
Esta idea se refuerza con investigaciones más recientes. En 2017, investigadores de Taiwán analizaron datos de la Encuesta Nacional de Estrés y Salud de Japón, con más de mil participantes. El estudio mostró que la culpa funciona como un puente entre los síntomas de estrés postraumático y los pensamientos suicidas.
Es decir, no era solo el miedo o la ansiedad lo que elevaba el riesgo, sino el autorreproche persistente y la percepción distorsionada de responsabilidad. Investigaciones previas con veteranos de guerra ya habían señalado algo similar, pero este trabajo confirmó que el fenómeno también aparece con fuerza en la población civil.
Desde la neurociencia, estos estudios señalan que la culpa se asocia a cambios en áreas de la corteza prefrontal, regiones implicadas en la evaluación moral, la toma de decisiones y la regulación emocional. Cuando estas zonas funcionan de forma alterada, la mente queda atrapada en el “qué habría pasado si…”, una pregunta que no busca respuestas reales, sino una sensación de control que se perdió durante el trauma.
## Formas realistas de empezar a soltar la culpa
Liberarse de la culpa no es un acto inmediato ni una decisión que se toma una mañana cualquiera. Suele ser un proceso con avances y retrocesos, porque la culpa cumplió una función: dio una explicación cuando todo parecía caótico. Entender esto ayuda a no pelearse con ella desde el inicio, sino a observarla con más perspectiva.
Estas son algunas claves para gestionar mejor esta sensación de culpa luego de un trauma:
### 1. Nombrar la culpa como una respuesta aprendida
Ponerle nombre a lo que ocurre cambia la relación con ello. Decirte “esta culpa está relacionada con el trauma” permite tomar distancia y recordar que surgió como un intento de la mente por ordenar lo vivido, no como una prueba de que fallaste.
### 2. Diferenciar responsabilidad real de responsabilidad imaginada
Puede ayudar escribir qué estaba bajo tu control en ese momento y qué no. Hacerlo con calma, sin juicios, porque muchas decisiones se tomaron desde el miedo o la falta de información. Esa distinción aclara mucho más de lo que parece.
### 3. Revisar el sesgo retrospectivo
Después de un trauma, la mente analiza el pasado con datos que antes no tenía. Recordar esto reduce la dureza del autoanálisis, ya que nadie actúa con la información del futuro.
### 4. Escuchar cómo te hablas
El lenguaje interno suele ser más severo de lo que permitirías a otras personas. Prestar atención a esas frases y preguntarte si dirías lo mismo a alguien querido abre un espacio para el autocuidado.
### 5. Trabajar el cuerpo, no solo las ideas
La culpa también se manifiesta en tensión, cansancio y dificultad para relajarse. Técnicas corporales, respiración consciente o movimientos suaves ayudan a que el sistema nervioso salga del estado de alerta prolongada.
### 6. Apoyarte en un proceso terapéutico
Terapias como la de Procesamiento Cognitivo o la Exposición Prolongada han mostrado eficacia para reducir la culpa asociada al trauma, porque permiten revisar las creencias centrales y procesar el recuerdo sin revivirlo de la misma forma.
### 7. Dar tiempo a una nueva narrativa
Resignificar la historia es una manera de integrar la experiencia sin que esta defina toda la identidad. Entender la supervivencia como un hecho valioso, y no como un error, cambia el eje desde el que te miras.
@professional(2051402)
En fin, hablar de culpa y trauma es, en el fondo, hablar de cómo intentamos darle sentido a algo que nos dolió mucho. Y ese intento, aunque no sea fácil a veces, puede convertirse en el punto de partida para una relación más justa contigo, con lo que viviste y con lo que todavía quieres construir.
Muchas personas llegan a un punto en el que saben lo que quieren decir o hacer, pero no lo hacen. **Se quedan a mitad de camino por vergüenza**. Vergüenza de mostrarse, de equivocarse, de no cumplir con ciertas expectativas.
Esto pasa en el trabajo, en las relaciones y también a solas, en la forma en que te hablas. No suele contarse en voz alta, porque precisamente da vergüenza reconocerlo.
Hoy queremos hablarte sobre la vergüenza, porque entender cómo funciona esta emoción es el primer paso para que no te paralice más.
* Artículo relacionado: ["Psicología emocional: principales teorías de la emoción"](/psicologia/psicologia-emocional)
## La vergüenza: qué es y por qué aparece
La vergüenza es una emoción social que se aprende en contacto con otras personas. No nace contigo, sino que se va formando a medida que interiorizas normas, expectativas y miradas ajenas.
Esta aparece cuando sientes que hay algo en ti que no encaja con lo que se espera, y esa sensación apunta directamente a tu identidad, no solo a lo que haces.
### Dos formas de mirarte a través de la vergüenza
Por un lado, está la vergüenza que surge cuando imaginas o percibes el juicio externo. Aparece al pensar qué dirán, cómo te verán o si vas a quedar expuesto. En estos casos, la atención se va hacia afuera, hacia la reacción de otras personas, y eso puede **generar mucha autocensura**.
Por otro lado, está la vergüenza que nace de un juicio interno muy duro. Aquí no hace falta nadie delante, porque eres tú quien se evalúa y se señala. Surge cuando no cumples con tus propios estándares y empiezas a fijarte en supuestos defectos, tanto físicos como de carácter. Esta versión suele ser más silenciosa, pero muy persistente.
### Para qué sirve y cuándo empieza a complicarse
Desde una mirada evolutiva, **la vergüenza tiene una función: ayuda a regular la convivencia**. Cuando una conducta genera rechazo, esta emoción actúa como señal para corregir y mantener vínculos. Gracias a eso, aprendemos a convivir y a respetar límites compartidos.
Pero, ojo, el problema aparece cuando se vuelve constante. Cuando la vergüenza se activa en demasiadas situaciones, deja de ser una señal puntual y pasa a influir en cómo te ves y cómo actúas. En ese punto, puede alimentar estados de ansiedad, tristeza sostenida y mucho desgaste mental, sobre todo si intentas ocultarla o pelearte con ella.
### Cómo se manifiesta en el cuerpo y en la conducta
La vergüenza no se queda solo en la mente. El cuerpo reacciona con rubor, tensión, sudoración o aceleración del pulso, porque el sistema nervioso se activa como si hubiera una amenaza. A nivel psicológico, aparece el impulso de desaparecer, de no ser visto.
En la conducta, esto suele traducirse en evitación. Dejas de decir, de mostrarte o de participar. A largo plazo, este patrón puede afectar la autoestima y las relaciones, ya que el distanciamiento se vuelve una forma de protección que termina aislando.
## Cómo entender y superar la vergüenza: 5 claves para hacerlo
Entender la vergüenza no significa eliminarla, sino aprender a relacionarte con ella de otra manera. Cuando la observas con más claridad, pierde parte de su fuerza, porque ya no actúa desde la confusión.
A continuación, compartimos contigo 5 claves prácticas para empezar ese proceso.
### 1. Identifica desde dónde nace
No toda vergüenza viene del mismo lugar. Parar un momento y preguntarte qué es lo que te estás diciendo ayuda a ubicar el origen: si viene de ti o es algo externo.
Cuando logras distinguir si la voz que te frena es tuya o si es una expectativa aprendida, se abre un margen de elección. Ya no reaccionas en automático, sino que puedes decidir cómo responderte.
### 2. Obsérvate con algo de distancia
Tomar perspectiva permite bajar la intensidad emocional. Mirar la situación como si fueras una tercera persona, centrándote en los hechos y no en las interpretaciones, ayuda a que el juicio pierda peso.
Pero, claro, no es necesario que te desconectes de lo que sientes, sino que es importante no dejar que la emoción lo invada todo. Esta forma de observar aclara y ordena, porque te muestra que muchas ideas duras no tienen tanto sustento como parecen.
### 3. Habla de ello con alguien de confianza
La vergüenza se fortalece en el silencio. Cuando la compartes con una persona que te escucha sin juzgar es normal que te sientas mucho mejor. Al decirlo en voz alta, suele aparecer una mirada externa más comprensiva que la propia.
Además, al socializarla, dejas de vivirla como algo aislado. Descubres que otras personas sienten cosas similares, y eso reduce la sensación de rareza o defecto personal.
### 4. Cambia el tono con el que te hablas
Muchas personas se hablan con dureza cuando sienten vergüenza. Se dicen cosas que no dirían jamás a alguien querido. Practicar una autocompasión consciente implica cambiar ese tono y tratarte con respeto.
Una buena pregunta es: ¿qué le diría a alguien a quien aprecio si estuviera en esta situación? Llevar esa respuesta hacia ti ayuda a construir una relación interna más amable y realista.
### 5. Actúa aunque la vergüenza esté presente
Esperar a que la vergüenza desaparezca suele mantener la parálisis. Dar pequeños pasos, aun con incomodidad, permite comprobar que la emoción no tiene tanto poder como parecía.
Comprometerte con acciones concretas, aunque no perfectas, amplía tu margen de libertad. Con el tiempo, lo que antes generaba bloqueo se vuelve más manejable, porque la experiencia directa corrige muchas creencias anticipadas.
## Un cambio de relación contigo
**La vergüenza forma parte de la experiencia humana**. Cuando dejas de verla como un enemigo y empiezas a escuchar lo que señala, se transforma en una señal que puedes usar a tu favor.
@professional(2051402)
Entenderla, hablarla y responderte con más cuidado no la elimina, pero sí evita que decida por ti. Y ahí, poco a poco, empiezas a moverte con más espacio interno, incluso en esos momentos en los que antes te quedabas en silencio.
En el episodio anterior analizamos el Gran Salto Adelante como proyecto político y económico: sus objetivos, su lógica interna y sus incentivos perversos. Vimos cómo un experimento pensado para acelerar el desarrollo industrial acabó rompiendo los mecanismos básicos de información, producción y corrección de errores en todo el país.
Hoy vamos a detenernos en la consecuencia más grave de todo aquello: la gran hambruna. No desde el eslogan ni desde la cifra lanzada al aire, sino desde los datos demográficos, las estimaciones académicas chinas y occidentales, y, sobre todo, desde una idea que solemos pasar por alto: que el hambre no solo mata a los que mueren, sino que destruye durante décadas a los que sobreviven.
Amazon S3 is one of the largest distributed systems ever built, storing and serving data for a significant portion of the internet. Behind its simple interfaces hides an enormous amount of engineering work, careful tradeoffs, and long-term thinking.
In this episode, I sit down with Mai-Lan Tomsen Bukovec, VP of Data and Analytics at AWS, who has been running Amazon S3 for more than a decade. Mai-Lan shares how S3 operates at extreme scale, what it takes to design for durability and availability across millions of servers, and why building for failure is a core principle.
We also go deep into how AWS approaches correctness using formal methods, how storage tiers and limits shape system design, and why simplicity remains one of the hardest and most important goals at S3’s scale.
— *In this episode, we cover:* (00:00) Intro (01:03) S3’s scale (03:58) How S3 started (07:25) Parquet, Iceberg, and S3 tables (09:46) S3 for developers (13:37) Why AWS keeps S3 prices low (17:10) AWS pricing tiers (19:38) Availability and durability (26:21) The cost of S3's consistency (31:22) Automated reasoning and proof of correctness (35:14) Durability at AWS scale (39:58) Correlated failure and crash consistency (43:22) Failure allowances (46:04) Two opposing principles in S3 design (49:09) S3’s evolution (52:21) S3 Vectors (1:01:16) The 50 TB limit on AWS (1:07:54) The simplicity principle (1:10:10) Types of engineers working on S3 (1:14:15) Closing recommendations
Autor: Eric Bonse Tras las nuevas amenazas arancelarias del presidente estadounidense Trump, se especula mucho sobre el «bazuca comercial» europeo: la ley de la UE contra las medidas coercitivas ACI, siglas de Instrumento Anti coyuntural. Sin embargo, esto es solo una caja de herramientas. El verdadero «bazuca» es muy diferente.El tan citado ACI probablemente desempeñará … Continuar leyendo "La verdadera arma de la UE sería deshacerse de los bonos de Estados Unidos"
El acoso a Sarah Santaolalla, y a todo el mundo, es intolerable. Lo curioso es ver cómo cada uno gestiona esos episodios y como ciertos victimismos, además de muy rentables, sirven para que no se hable de informes que critican a TVE.
La polémica en torno a Sarah Santaolalla se ha convertido en uno de los episodios más ilustrativos del clima de polarización política y mediática en España.
En la última semana, entre cocos, tumbas vandalizadas y Vito Quiles, la pobre Sarah no ha dado a basto. Todo terrible y todo comentado hasta la saciedad tanto por ella como por muchos terminales mediáticos digamos de los de su lado.
En paralelo el Consejo de Informativos de RTVE publicó un informe muy contundente que pone en cuestión la imparcialidad de varios programas de Televisión Española, entre ellos Mañaneros 360 y Malas Lenguas, espacios presentados por Jesús Cintora y Javier Ruiz que han colaborado bastante al ascenso mediático de Sataolalla.
El documento, de más de 140 páginas, elaborado por trabajadores de la propia corporación pública, recoge numerosos casos de manipulación informativa, tratamientos sesgados, tertulias partidistas y una reiterada inclinación favorable al Gobierno del PSOE, lo que ha generado más de cien denuncias formales.
Y, ¿de qué habéis oído más hablar? ¿De la gravedad del informe y de cómo este habla de la propaganda gubernamental pagada con dinero público? ¿O de todo lo de Sarah?
Este patrón no es nuevo. En el ecosistema mediático español, la victimización es muy rentable y se ha consolidado como una herramienta eficaz para desactivar críticas, generar presión moral, movilizar apoyos automáticos y en definitiva modular la conversación pública.
El señalamiento de insultos, amenazas o episodios de hostigamiento se magnifican y se convierte en un escudo narrativo que permite esquivar debates incómodos sobre responsabilidad profesional, ética periodística o manipulación política. Vamos que el victimismo deja de ser una reacción para convertirse en una estrategia comunicativa que algunos saben jugar muy bien.
El trasfondo de este fenómeno apunta a un rasgo cada vez más visible en ciertos líderes de opinión: una inclinación narcisista que encuentra en el llanto público, la exhibición del daño y la demanda de apoyo una forma de reafirmación personal y política.
Insistimos, el insulto, el acoso, el señalamiento... todo eso es deplorable le toque a quien le toque. Ahora, si trabajas de cara a cámara, a veces conviene relativizar y, como se dice, ir llorado de casa.
CIERRE DE WALL STREET: El oro en máximos por el caos en Davos, bolsa sin rumbo y Bitcoin en presión
La sesión en Wall Street se desarrolla con una notable falta de dirección clara mientras los inversores asimilan la intensidad geopolítica del Foro Económico Mundial. El oro se mantiene en zona de máximos históricos, rozando los 4.900 dólares por onza, consolidándose como el activo refugio por excelencia ante el enfrentamiento abierto entre la administración Trump y la Unión Europea. El miedo a una guerra comercial a gran escala tras las amenazas arancelarias de Washington impulsa la cotización del metal precioso a niveles nunca vistos.
En los parqués neoyorquinos, los principales índices muestran un comportamiento errático y sin rumbo definido, con el S&P 500 y el Nasdaq cotizando en rangos estrechos ante la incertidumbre global. Por otro lado, el Bitcoin sufre una presión vendedora constante, testeando soportes psicológicos vitales mientras el mercado de criptoactivos vigila de cerca la fortaleza del dólar y la volatilidad que emana de las declaraciones cruzadas en Suiza. La jornada bursátil sigue marcada por la "Realpolitik" y la reconfiguración de las relaciones transatlánticas.
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Hace tiempo, estaba viendo Bambi con una de mis primas pequeñas. Cuando llegó la escena de la muerte de la madre, supuse que iba a llorar o por lo menos a ponerse seria. Se estuvo riendo de eso el resto de la película. ADV
“Estamos ante un problema seguramente más complejo de lo que podemos imaginar”, ha afirmado esta tarde en rueda de prensa el ministro de Transportes, Óscar Puente, refiriéndose al grave accidente ferroviario del pasado domingo en Adamuz (Córdoba). Anticipando ante numerosos medios que no especularía con sus respuestas, sí ha asegurado que “no ha habido falta de inversión, un problema de obsolescencia o falta de mantenimiento”.
The announcement came out of the blue, from Blue, on Wednesday.
The space company founded by Jeff Bezos, Blue Origin, said it was developing a new megaconstellation named TeraWave to deliver data speeds of up to 6Tbps anywhere on Earth. The constellation will consist of 5,408 optically interconnected satellites, with a majority in low-Earth orbit and the remainder in medium-Earth orbit.
The satellites in low-Earth orbit will provide up to 144Gbps through radio spectrum, whereas those in medium-Earth orbit will provide higher data rates through optical links.
Peter Schiff examines the looming economic crisis, analyzes the surge in precious metals, and critiques Trump's controversial policies and military strategies.
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In this episode of The Peter Schiff Show titled "The Real Crash Is Finally Here," Peter Schiff delves into the alarming state of the US economy and the imminent financial collapse. He expertly analyzes the recent decline in the US market, the surge in precious metals, and the precarious position of cryptocurrencies like Bitcoin. Schiff discusses the implications of Trump's controversial policies, including his approach to Greenland and tariffs, while also warning listeners about the government's role in financial crises. With insights on the declining US dollar and the political fallout from economic turmoil, Peter Schiff provides a compelling call to action for listeners to prepare for the impending financial collapse. This episode is a must-listen for anyone wanting to understand the reality of today’s economic landscape.
Chapters: 00:00 Introduction and Market Overview 01:19 US Market Decline and Precious Metals Surge 04:30 Bitcoin and Cryptocurrency Market Analysis 06:31 Gold and Silver Mining Stocks Performance 11:54 Trump's Greenland Controversy 19:02 Trump's Economic and Military Policies 32:21 Trump's Greenland Invasion Logic 33:03 Tariffs and Preventing Future Crises 33:31 Subprime Mortgage Crisis Warnings 35:45 Government's Role in Financial Crises 37:02 US Military Presence and Global Relations 38:18 The Decline of the US Dollar 39:43 Economic Crisis and Political Fallout 51:25 Preparing for Financial Collapse 53:08 Final Thoughts and Call to Action
This is Day-1 of DevSecOps Zero to Hero, This video covers Introduction to DevSecOps and Threat modeling. By the end you will learn how to generate automated security report using OWASP Threat Dragon.
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¿Por qué no te llaman después de una entrevista? Hoy te cuento lo que realmente evalúan… y no está en tu currículum. #Entrevistas #Trabajo #RRHH #CarreraProfesional #Empleo
A pesar de que la recaudación tributaria del Estado español se halla en máximos históricos, su gasto en mantenimiento de la red ferroviaria de alta velocidad es inferior al de 2013.
¿Conoces esa sensación en la que los días pasan y se convierten en semanas, meses o incluso años, pero no avanzas? Como si estuvieras atrapado en un día de la marmota permanente. Te esfuerzas. Cumples con todo. Te agotas. Pero no logras lo que deseas mientras una discreta nube de frustración te acompaña permanentemente sobrevolando tu cabeza. A veces, puedes sentirte como si intentaras nadar en el lodo. Eso significa que estás en un bucle vital. Y no es agradable.
¿Qué es estar en bucle – y cómo se siente?
Estar en bucle implica sumergirse en un círculo vicioso en el que sientes que das vueltas y más vueltas sin llegar a ninguna parte. Como si estuvieras en un carrusel que no para de moverse.
Problemas que creías superados vuelven a aparecer.
Tomas una decisión, pero luego dudas y vuelves sobre tus pasos.
Los hábitos que pensabas haber dejado atrás resurgen con fuerza.
Cambias de contexto o conoces a otras personas, pero el patrón se repite.
Todo eso te permite sobrevivir, pero no avanzar. No creces ni evolucionas, porque consumes toda tu energía vital en ese dar vueltas, en vez de encaminarte hacia nuevas oportunidades o soluciones. Es como pedalear sin moverte del sitio: gastas mucha energía, pero no progresas.
Obviamente, ese círculo vicioso termina desgastando mucho a nivel emocional. La frustración se instala, la ansiedad aumenta, el malestar se vuelve pan cotidiano y la motivación brilla por su ausencia.
La pregunta del millón: ¿por qué estás en bucle?
Podría enumerar mil y una teorías freudianas, pero en realidad las causas detrás de ese bucle vital son tan sencillas como difíciles de reconocer. En la práctica psicológica, he visto que los tres obstáculos principales que mantienen a la persona atrapada en los mismos patrones son:
No sabes lo que quieres (o no lo tienes tan claro como piensas). A veces, nos engañamos a nosotros mismos con una falsa claridad vital. Creemos que deseamos algo, pero nuestra intuición o el subconsciente se resisten y empujan en otra dirección. Esa ambivalencia interior nos impide tomar las decisiones necesarias para avanzar y nos mantiene en bucle.
Tienes miedo al cambio. Aunque no nos guste la situación en la que nos encontramos, lo conocido transmite una sensación de seguridad. Cambiar siempre implica asumir nuevos riesgos, enfrentarse a la incertidumbre o exponerse a fallar… Y muchas veces preferimos quedarnos en un entorno familiar, aunque nos sintamos atrapados.
Estás estresado (y mucho). ¿Te estresas porque estás en bucle o estás en bucle porque te estresas? Es como el problema del huevo y la gallina. Pero lo cierto es que a efectos prácticos poco importa. Lo que importa es que muchas veces caemos en un estado de sobrecarga emocional que nos paraliza. Simplemente estamos tan cansados que nos limitamos a repetir viejos hábitos y patrones mentales simplemente porque son cómodos. Cuando nuestra mente está saturada, se vuelve más difícil tomar decisiones, innovar o cambiar porque le falta energía.
¿Cómo salir de ese bucle de una vez y por todas?
Puedo recomendarte que identifiques tus patrones mentales, hagas un mapa de decisiones o escribas una lista de los pasos que debes dar. Pero lo cierto es que la mayoría de esos consejos solo te llevarán a procrastinar aún más porque a menudo te brindan la excusa que estabas buscando para no actuar. Mientras planificas sigues en tu zona de confort. Mantenerte ocupado te da la sensación de que estás haciendo algo, pero realmente no avanzas en la dirección que necesitas.
Salir del bucle vital generalmente no requiere pensar más, sino moverse.
Primero, deja de darle vueltas a lo que “podría ser” y decide algo. Cualquier cosa, con tal de que te saque de esa inercia existencial. No esperes a estar 100% seguro: actúa con la información que tienes ahora. Eso bastará para romper el círculo vicioso.
Después, cambia al menos un hábito que haya perdido su razón de ser o que te esté obstaculizando. No importa cuán pequeño sea, sino que te ayude a ponerte en movimiento. Haz algo que te acerque a tu meta y dé al traste con la monotonía.
Y mientras lo haces, obsérvate sin juzgar. Reconoce cuándo vuelven los mismos pensamientos o cuándo la duda te paraliza y, en vez de luchar contra todo eso, simplemente cambia de acción. Cada vez que eliges moverte, en vez de dar vueltas, debilitas el bucle.
No hay atajos ni soluciones mágicas: la salida es atreverte a dar el primer paso. Y luego el siguiente. Y el siguiente… Prueba y empieza a moverte. El resto irá apareciendo.
"No tengo por qué recurrir a la fuerza. No quiero recurrir a la fuerza. No voy a recurrir a la fuerza", ha dicho Trump sobre su ambición por Groenlandia, y ha cargado contra el primer ministro canadiense, Mark Carney: "Canadá vive gracias a Estados Unidos, recuerda eso la próxima vez que hagas declaraciones, Mark"
Europa, Trump no es tu aliado: es tu rival, está desbocado y quiere Groenlandia
“Europa no va en la buena dirección”. Así ha arrancado Donald Trump su intervención en el foro económico de Davos. El presidente de EEUU ha bromeado incluso: “Hay algunos enemigos por aquí”. Trump ha llegado a Davos en plena tensión creciente por su ambición anexionista sobre Groenlandia, territorio de Dinamarca, un aliado de la OTAN, así como con Canadá. “Ahora lo que pido es un trozo de hielo, frío y mal situado, que puede desempeñar un papel fundamental en la paz y la protección mundiales”, ha afirmado Trump sobre Groenlandia, y ha lanzado un ultimátum a los aliados europeos de la OTAN: “Podéis decir sí, y lo agradeceremos mucho; o podéis decir que no y lo recordaremos. Una América fuerte y segura significa una OTAN fuerte, y esa es una de las razones por las que trabajo cada día para garantizar que nuestro ejército sea muy poderoso”.
“Algunos son amigos míos”, ha dicho Trump sobre los líderes europeos, “y no quiero ofenderles, pero están irreconocibles. Y no en el buen sentido de la palabra”.
El presidente de EEUU ha cargado contra las políticas migratorias europeas, pero también energéticas, centradas en el “timo del cambio climático”.
“Nosotros hemos quitado molinos de viento y hemos abierto plantas de energía”, ha dicho Trump, en relación con la reapertura de minas de carbón así como de su política extractiva masiva.
El presidente de EEUU ha afirmado que quiere entablar “negociaciones inmediatas para la adquisición de Groenlandia”.
“Tengo un enorme respeto tanto por el pueblo de Groenlandia como por el pueblo de Dinamarca, un enorme respeto”, ha dicho Trump, “pero todos los aliados de la OTAN tienen la obligación de ser capaces de defender su propio territorio. Y lo cierto es que ninguna nación o grupo de naciones está en condiciones de garantizar la seguridad de Groenlandia, salvo Estados Unidos, cuyo poder es mucho mayor de lo que la gente cree. Creo que eso quedó claro hace dos semanas en Venezuela”.
“Solo Estados Unidos puede proteger esta gigantesca masa de tierra, este gigantesco trozo de hielo, desarrollarlo y mejorarlo y hacer que sea bueno para Europa y seguro para Europa y bueno para nosotros”, ha sostenido Trump: “Y esa es la razón por la que busco negociaciones inmediatas para discutir una vez más la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos, al igual que hemos adquirido muchos otros territorios a lo largo de nuestra historia, como han hecho muchas de las naciones europeas, no hay nada de malo en ello”.
Y ha insistido: “Todo lo que Estados Unidos pide es un lugar llamado Groenlandia, donde ya lo teníamos como fideicomisario, pero que devolvimos respetuosamente a Dinamarca no hace mucho, después de derrotar a los alemanes, los japoneses, los italianos y otros. En la Segunda Guerra Mundial, se lo devolvimos. Todo lo que queremos de Dinamarca es seguridad internacional y mantener a raya a nuestros enemigos potenciales, muy peligrosos; es esta tierra en la que vamos a construir la cúpula dorada más grande jamás construida. Estamos construyendo una cúpula dorada que va a defender Canadá”.
En este punto, ha lanzado un ataque al primer ministro canadiense, Mark Carney, quien hizo un discurso en defensa del derecho internacional y las reglas en Davos en oposición a Trump: “Por cierto, Canadá recibe muchos regalos de nosotros, deberían estar agradecidos, pero no lo están. Ayer vi a su primer ministro. No se mostró muy agradecido: Canadá vive gracias a Estados Unidos, recuerda eso la próxima vez que hagas declaraciones, Mark”.
El presidente de EEUU también ha dudado de la lealtad de sus aliados de la OTAN, incluso cuando la única vez que se activó la cláusula de defensa colectiva fue tras activarla Washington después del ataque a las Torres Gemelas, que llevó a la invasión de Afganistán. “Pero el problema con la OTAN es que nosotros estaremos ahí por ellos al 100%, pero no estoy seguro de que ellos estarían ahí para nosotros si les pidiéramos ayuda”, ha dicho Trump obviando la invasión de Afganistán: “Alemania, nos están atacando, estamos siendo atacados por tal y tal nación. Y no estoy seguro de que estarían ahí. Sé que nosotros estaríamos ahí para ellos. No sé si ellos estarían ahí para nosotros. Así que, con todo el dinero que gastamos, con toda la sangre, el sudor y las lágrimas, no sé si estarían ahí para nosotros”.
We start this week with Joseph’s article about ELITE, a tool Palantir is working on for ICE. After the break, Emanuel tells us how AI influencers are making fake sex tape-style photos with celebrities, who can’t be best pleased about it. In the subscribers-only section, Matthew breaks down Comic-Con’s ban of AI art.
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