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03 Mar 21:12

Rufián reacciona a la amenaza de Trump y señala a los 'vendepatrias': "Plantarle cara es una obligación moral”

by YeahYa

El diputado de ERC responde al presidente de EE.UU. tras amenazar a España por negar el uso de bases militares para atacar Irán ...

etiquetas: rufián, trump, derecha

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03 Mar 21:12

La noticia de 'La Razón' que omite un pequeño detalle: "Se les olvida que han sido PP, Vox y Junts"

by Delay

El pasado día 26 el PP, Vox y Junts juntaron sus votos en el Pleno del Congreso para tumbar dos decretos-ley del Gobierno. Entre las medidas que decayeron, la deducción del 15% en el IRPF para compra de vehículos eléctricos en 2026. El diario dirigido por Francisco Marhuenda publicó entonces la siguiente noticia. "El Gobierno quita la deducción fiscal a la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables".

etiquetas: la razón, desinformación, gobierno

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03 Mar 21:12

Shia LaBeouf, detenido de nuevo por una agresión homófoba: “La gente muy gay me da miedo”

by Ratoncolorao

El actor reconoce tener un problema con la comunidad y no soportar que un gay se le acerque demasiado. Así es como ha sido detenido ya varias veces este mes.

etiquetas: shia labeouf, homófobo, agresión, detenido

» noticia original (www.larazon.es)

03 Mar 21:12

Macron se desmarca de la intervención de EEUU e Israel en Irán por estar "al margen del derecho internacional"

by Icelandpeople

El presidente francés atribuye, sin embargo, "la responsabilidad principal" de la guerra a Teherán por desarrollar "un programa nuclear peligroso y capacidades balísticas sin precedentes".

etiquetas: francia, irán, israel, macrón

» noticia original (www.elespanol.com)

03 Mar 20:58

Tecno-feudalismo de Yanis Varoufakis

by Raul Barral Tamayo

Título original: Technofeudalism.
© Yanis Varoufakis, 2023
© de la traducción: Marta Valdivieso, 2024
Editorial: Ediciones Deusto.

Las dinámicas tradicionales del capitalismo ya no gobiernan la economía. Lo que ha matado a este sistema es el propio capital y los cambios tecnológicos acelerados de las últimas dos décadas, que, como un virus, han acabado con su huésped.

Ésta es la principal conclusión a la que ha llegado el prestigioso economista Yanis Varoufakis tras años de estudio dedicados a desentrañar el origen y la transformación del sistema económico mundial. Los dos pilares en los que se asentaba el capitalismo han sido reemplazados: los mercados, por plataformas digitales que son auténticos feudos de las big tech; el beneficio, por la pura extracción de rentas.

A partir de esta observación, confirmada por la crisis de 2008 y la provocada por la pandemia, Varoufakis ha desarrollado su teoría del «tecnofeudalismo», según la cual los nuevos señores feudales son los propietarios de lo que llama «capital de la nube», y los demás hemos vuelto a ser siervos, como en el medievo. Es este nuevo sistema de explotación lo que está detrás del aumento de la desigualdad.

Sirviéndose de ejemplos que van desde la mitología griega y Mad Men hasta las criptomonedas y los videojuegos, este libro ofrece un arsenal analítico de valor inestimable para poder esclarecer la confusa realidad socioeconómica actual. Comprender el mundo que nos rodea es el primer paso para poder tomar el control, quizá por primera vez, de nuestro destino colectivo.

Yanis Varoufakis es un ensayista, activista, conferenciante y político greco-australiano considerado el economista más vendido del mundo. Académico reputado, se formó en las universidades de Essex y Birmingham, ha ejercido como profesor de Economía en la Universidad de Texas en Austin y en la actualidad imparte clases en la Universidad de Atenas. Saltó a la fama en 2015 cuando, como ministro de Finanzas de Grecia, se enfrentó a los países de la eurozona por la crisis de la deuda griega. Esta lucha contra la troika la narró en su autobiografía Comportarse como adultos, publicada por Deusto en 2017 y nombrada por The Guardian como «uno de los 100 mejores libros del siglo XXI». Cofundador del movimiento internacional DiEM25 y de la Internacional Progresista junto con Bernie Sanders, es colaborador habitual de medios internacionales como The Guardian. La revista Business Insider le considera «el hombre más interesante del mundo».

Tiempo estimado de lectura: 111 minutos.

Objetivos de este libro:

  • Ese libro no trata sobre lo que «nos hará» la tecnología. Este libro trata de lo que ya le han hecho al capitalismo, y por lo tanto a nosotros.
  • Una breve introducción al tecnofeudalismo, esa realidad social que ha reemplazado al capitalismo, y que es muchísimo más desagradable.
  • La difícil pregunta que acabó inspirando este libro: «Ahora que los ordenadores hablan entre si, ¿conseguirá esta red que el capitalismo sea imposible de derrocar?, ¿o bien revelará por fin su talón de Aquiles?».
  • A lo largo de este libro he descrito el sistema que, en mi opinión, está sustituyendo al capitalismo y que, de hecho, en muchos contextos, ya lo ha hecho: un sistema que yo llamo tecnofeudalismo.

Ideas principales:

  • El capitalismo está muerto, en el sentido de que sus dinámicas ya no rigen nuestras economías.
  • Los dos pilares del capitalismo (los mercados y los beneficios) han sido sustituidos por plataformas de comercio digitales que parecen mercados pero no lo son, y que se entienden mejor si los consideramos feudos.
  • El beneficio, el motor del capitalismo, ha sido sustituido por su predecesor feudal, la renta.
  • Los propietarios del capital tradicional se han convertido en vasallos de una nueva clase de señor feudal, los propietarios del capital en la nube.
  • La magia del hierro sustentó el nuevo papel de la tecnología como fuerza motriz que condujo a la civilización.
  • Demostrar, como había hecho Einstein, que la luz era a la vez partículas y ondas suponía admitir que algo puede ser, al mismo tiempo, dos cosas totalmente contradictorias.
  • Ahí reside el secreto del capitalismo: el sudor, el esfuerzo, la inspiración, la buena voluntad, el cuidado y las lágrimas de los empleados, que no se pueden mercantilizar, son lo que confiere valor de cambio a las mercancías que luego los empresarios venden.
  • Los capitalistas deben sus beneficios a una incapacidad, a la imposibilidad de comprar directamente el trabajo experiencial.
  • El capital es tanto una cosa (capital mercantil) como una fuerza (capital de poder).
  • Deja de pensar en el dinero como algo independiente de lo que nos hacemos unos a otros, de lo que hacemos unos con otros, en el trabajo, cuando jugamos, en todos los rincones de nuestro universo social.
  • Varias de las transformaciones del capitalismo han supuesto un cambio de época.
  • Justo después de que el bombardeo japonés de Pearl Harbor hiciera que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, el gobierno estadounidense empezó a imitar … al soviético.
  • Siempre que Estados Unidos fuera la nación con mayor superávit, Bretton Woods sería un sistema seguro. Por eso, a finales de los años sesenta, éste se había desmoronado.
  • En 2007 la suma de las apuestas en el mercado monetario global había subido de 70 a 750 billones de dólares. Un reflejo aritmético de la arrogancia del capitalismo.
  • Las opciones (o derivados) fueron el motivo, si no la causa, de la inmensa burbuja financiera que estalló en la desgracia de 2008.
  • Hubo otro motivo que acrecentó la hegemonía del dólar: el empobrecimiento intencionado de la clase trabajadora estadounidense.
  • La mayoría lo llama globalización o financiarización. Influido, tal vez en exceso, por tu afición a las parábolas antiguas, yo lo llamo la fase del Minotauro global del capitalismo.
  • El volumen de comercio resultante y la riqueza mercantil acumulada, cuando alcanzaron cierta masa crítica, desencadenaron la mercantilización de la tierra, y luego del trabajo, y poco después de casi todo. Antes de que nadie se diera cuenta, el feudalismo se había transformado en capitalismo.
  • Sólo una pequeña parte del dinero que fluía hacia Wall Street volvía en forma de inversiones tangibles en las fábricas, la tecnología o la agricultura. La mayor parte del dinero del mundo se dirigía a Wall Street para quedarse en Wall Street. Allí jugueteaba sin hacer nada útil.
  • Hasta una fecha bastante reciente, era esta combinación concreta (tierras y armas sofisticadas) la que decidía quién hacía qué a quién; quién tenía el poder y quién debía obedecer. Eso era el feudalismo.
  • La transición del feudalismo al capitalismo fue, en esencia, un desplazamiento del poder de mando, que pasó de los terratenientes a los propietarios de bienes de capital.
  • Hoy asistimos al surgimiento de una nueva forma de capital con una capacidad de mando tan inédita que nos obliga a repensar por completo el sistema al que dio nombre. Yo lo llamo «capital en la nube».
  • Sucede algo más profundo que da a sus propietarios un poder inmenso: predecir nuestro comportamiento, guiar nuestras preferencias, influir en nuestras decisiones, hacernos cambiar de opinión para, así, reducirnos a sus sirvientes no remunerados, cuyo trabajo es proporcionar nuestra información, nuestra atención, nuestra identidad y, sobre todo, los patrones de comportamiento que entrenan a sus algoritmos.
  • El capital en la nube puede reproducirse sin mano de obra asalariada.
  • Fueron la pandemia y la avalancha de dinero público que ésta desencadenó las que marcaron el inicio de la era del capital en la nube.
  • El capital en la nube fue la única fuerza vibrante y agitadora que se benefició del envenenamiento del dinero.
  • Cuando los conglomerados y los gobiernos empezaron a depender de los préstamos sin intereses, y las empresas de los países en desarrollo pedían prestado más que sus gobiernos, los banqueros centrales se enfrentaron a un feo dilema.
  • Con el precio de las acciones de las empresas disparado, con independencia de si éstas obtenían beneficios, los ricos aumentaron enormemente su riqueza sin hacer nada.
  • En un entorno en el que el beneficio se había convertido en algo opcional, los nubelistas aprovecharon el dinero de los bancos centrales para construir un imperio.
  • BlackRock, Vanguard y State Street, las «Tres Grandes», como se las conoce en los círculos financieros, son de hecho las dueñas del capitalismo estadounidense.
  • ¿Qué exige que abandonemos la palabra capitalismo y la sustituyamos por tecnofeudalismo? Es muy sencillo: el triunfo de la renta sobre el beneficio.
  • Al rentista le favorece la competencia del mercado.
  • El capitalismo se impuso cuando el beneficio prevaleció sobre la renta.
  • Todo capitalista vasallo sabe que si se elimina un enlace de su sitio en la nube podría perder el acceso a la mayor parte de sus clientes.
  • En el Reino Unido, Grecia o España, los extranjeros ricos podían comprar lo que quisieran. Sin ninguna ambigüedad, Washington dejó claro a los capitalistas alemanes, japoneses y (más tarde) chinos lo siguiente: mantened vuestras sucias manos alejadas de nuestras Boeing y General Electric, nuestras grandes tecnológicas, nuestras grandes farmaceúticas y, por supuesto, nuestros bancos.
  • Los verdaderos hegemones no se imponen por la fuerza, ofrecen acuerdos faústicos difíciles de rechazar.
  • Quienes más ganarían con la abolición del papel global del dólar son los estadounidenses de clase media y trabajadora.
  • Es la razón por la que la unión monetaria europea sigue deliberadamente sin completarse. Aunque quieran protegerse de las crisis originada en Estados Unidos, en realidad no desean liberarse de su pacto oscuro, que permite a los capitalistas europeos beneficiarse de la demanda generada por el déficit comercial estadounidense y convertir esos beneficios en activos estadounidenses.
  • No hemos perdido la voluntad, No, nos han robado la concentración.
  • En una ocasión me dijiste que encontrar algo intemporalmente bello en lo que centrarse, como hacías tú al elegir perderte entre las reliquias de la antigua Grecia, es nuestra única defensa contra los demonios que rondan nuestro alma.
  • Tenemos que descartar el mito de que la vieja división izquierda-derecha está obsoleta.

Algunas de las cosillas que aprendí leyendo este libro que no tienen por qué ser ni ciertas ni falsas ni todo lo contrario:

  • ¿Cuál es mi hipótesis? Que el capitalismo está muerto, en el sentido de que sus dinámicas ya no rigen nuestras economías. Ese papel lo desempeña ahora algo fundamentalmente diferente, que yo llamo «tecnofeudalismo». Lo que ha matado al capitalismo es … el propio capital. No el capital tal como lo entendemos desde el inicio de la era industrial, sino una nueva forma de capital, una mutación surgida en las dos últimas décadas, mucho más poderosa que su predecesora y que, como un virus estúpido e hiperactivo, ha acabado con su húesped. ¿Cuáles han sido las causas? Dos hechos primordiales: 1) la privativación de internet llevada a cabo por las grandes tecnológicas estadounidenses y chinas; y 2) la manera en que los gobiernos occidentales y los bancos centrales respondieron a la gran crisis financiera de 2008.
  • Ese libro no trata sobre lo que «nos hará» la tecnología. Este libro trata de lo que ya le han hecho al capitalismo, y por lo tanto a nosotros, los dispositivos con pantallas, conectados a la nube y que todos usamos, nuestro aburrido portátil y el smartphone, sumados a la manera en que los bancos centrales y los gobiernos han actuado desde 2008.
  • La mutación del capital en lo que yo llamo «capital en la nube» ha demolido los dos pilares del capitalismo: los mercados y los beneficios. Por supuesto, ambos siguen estando omnipresentes, pero ya no ejercen el control de antaño. Han sido sustituidos por plataformas de comercio digitales que parecen mercados pero no lo son, y que se entienden mejor si los consideramos feudos. El beneficio, el motor del capitalismo, ha sido sustituido por su predecesor feudal, la renta. En concreto, una forma de renta que debe pagarse para tener acceso a esas plataformas y, en general, a la nube. La llamo «renta de la nube».
  • En la actualidad el poder real no lo ostentan los propietarios del capital tradicional, es decir, la maquinaria, los edificios, las redes ferroviarias y telefónicas, los robots industriales. Éstos siguen extrayendo beneficios de los trabajadores, de la mano de obra asalariada, pero ya no mandan como antes. Se han convertido en vasallos de una nueva clase de señor feudal, los propietarios del capital en la nube. En cuanto al resto, hemos vuelto a nuestra antigua condición de siervos y contribuimos a la riqueza y el poder de la nueva clase dominante con nuestro trabajo no remunerado, además de, cuando tenemos la oportunidad, con el trabajo asalariado que realizamos.
  • Reconocer que nuestro mundo se ha vuelto tecnofeudal nos ayudará a resolver interrogantes grandes y pequeños:
    • desde la esquiva revolución de la energía verde y
    • la decisión de Elon Musk e comprar X, antes Twitter,
    • hasta la nueva guerra fría entre Estados Unidos y China y
    • cómo la guerra en Ucrania está amenazando el reinado del dólar;
    • desde la muerte del individuo liberal y la imposibilidad de la socialdemocracia hasta
    • la falsa promesa de las criptomonedas y
    • la urgente cuestión de cómo recuperar nuestra autonomía, y también nuestra libertad.
  • Una breve introducción al tecnofeudalismo, esa realidad social que ha reemplazado al capitalismo, y que es muchísimo más desagradable.
  • Papá: «Si quieres una sustancia realmente mágica, aquí está: el hierro. El mago de los materiales». Lo que yo había presenciado, me explicó, no era simplemente una gran transición, como la de la fundición del estaño, sino una gran transformación.
  • El cobre había facilitado nuestra salida de la prehistoria: su capacidad de alearse con el arsénico y el estaño para generar un metal más duro.
  • El bronce, proporcionó a los mesopotámicos, los egipcios y los aqueos nuevas tecnologías, lo que con el tiempo les permitió producir grandes excedentes agrícolas que financiaron la construcción de templos espléndidos y la formación de ejércitos asesinos.
  • Para que la historia avanzara lo suficiente como para dar lugar a lo que hoy llamamos civilización, la humanidad necesitaba algo mucho más duro que el cobre. Necesitaba que sus arados, sus martillos y sus estructuras metálicas tuvieran la dureza de la punta de mi espada. Necesitaba aprender el truco que yo había visto en nuestro salón: cómo transformar el hierro blando en acero endurecido «bautizándolo» en agua fría.
  • Las comunidades de la Edad del Bronce que no aprendieron a bautizar el hierro perecieron. En cambio, las comunidades armadas con el arte de «acerar» el hierro prosperaron. La magia del hierro sustentó el nuevo papel de la tecnología como fuerza motriz que condujo a la civilización y a sus insatisfacciones.
  • La prehistoria dio paso a la historia, dijo mi padre, cuando el bronce sustituyó a las herramientas y las armas de piedra. Después del 4000 a.C., una v ez que el uso del bronce se generalizó surgieron poderosas civilizaciones en Mesopotamia, Egipto, China, la India, Creta, Micenas y otros lugares. Pero, aún así, la historia seguía contándose en milenios.
  • Para empezar a contar la historia en siglos, hubo que descubrir la magia del hierro. Al inicio de la Edad del Hierro, hacia el siglo IX a.C., se sucedieron con rapidez tres épocas diferentes y notables en no más de sietes siglos: el período geométrico, la época clásica y la civilización helenística.
  • Durante mucho tiempo, siguió siendo demasiado difícil y demasiado caro producir hierro y acero. Henry Bessemer, otro de los grandes héroes de mi padre, inventó una técnica para producir grandes cantidades de acero de forma barata, que consistía en soplar aire a través del arrabio fundido para quemar las impurezas. Fue entonces cuando, según papá, la historia se aceleró al ritmo que hoy estamos acostumbrados.
  • La técnica de Bessemer, sumada al control del electromagnetismo que debemos a James Maxwell, dio lugar a la Segunda Revolución Industrial, el período de rápida innovación tecnológica que empieza en 1870, diferente de la Primera Revolución Industrial, que supuso la llegada de las fábricas a principios de ese siglo.
  • El «materialismo histórico» es un marco que entiende la historia como un bucle de retroalimentación constante entre, por un lado, la manera en que los humanos transforman la materia y, por el otro, la forma en que el pensamiento humano y las relaciones sociales se transforman a su vez como consecuencia de ésta.
  • Como me explicó mi padre, desde el mismo inicio de la Edad del Hierro hubo quienes previeron sus trágicas consecuencias. Hesíodo compuso poesía más o menos al mismo tiempo que Homero. Sus Trabajos y días ejercieron una saludable influencia moderadora en el entusiasmo de papá por el hierro y, en general, por la tecnología. Según Hesíodo, el hierro no sólo endurecía los arados, sino también las almas. Bajo su influencia, nuestro espíritu era martilleado y forjado en el fuego, nuestros nuevos deseos se apagaban como el metal siseante en el caldero del herrero. Las virtudes se ponían a prueba y los valores se destruían al mismo tiempo que florecía la abundancia y nuestro patrimonio aumentaba. Hesíodo presagió que llegaría un día en el que Zeus no tendría más remedio que destruir a una humanidad incapaz de contener su propio poder, un poder inducido por la tecnología.
  • Demostrar, como había hecho Einstein, que la luz era a la vez partículas y ondas suponía admitir que algo puede ser, al mismo tiempo, dos cosas totalmente contradictorias.
  • A diferencia de Hesíodo, papá no se sentía obligado a escoger un bando, a ser un tecnófobo o un tecnófilo. Depende nosotros determinar colectivamente cuál de las dos cosas serán. Ahí es donde interviene la política.
  • Los izquierdistas suelen radicalizarse en respuesta a las viles injusticias y la increíble desigualdad que genera el capitalismo. No fue así en mi caso.
  • Mi madre me había mostrado sin querer la dualidad del trabajo asalariado. El salario que le pagaban por su tiempo y sus cualificaciones reflejaba el «valor de cambio» de las horas que pasaba en el lugar de trabajo. Pero eso no era lo que infundía verdadero valor a lo que se fabricaba allí. Eso se añadía a la producido en la fábrica o el hospital gracias al esfuerzo, el entusiasmo, la dedicación e incluso el talento de mi madre, nada de lo cual estaba remunerado. El trabajo se divide en trabajo mercantil (el tiempo de mi madre, que se compraba con su salario) y trabajo experiencial (el esfuerzo, la pasión y el talento que dedicaba a su trabajo).
  • En el mundo que ahora damos por sentado, el trabajo parece una mercancía como cualquier otra. Sin embargo a diferencia del detergente en polvo, las patatas o los iPhone, que son meras mercancías, el trabajo es algo más.
  • Ninguna retribución monetaria puede inducir un momento de verdadera inspiración ni comprar una sonrisa genuina, y no se puede derramar una lágrima auténtica pro un precio.
  • Marx llamó simplemente «trabajo» a lo que yo llamo trabajo experiencial, la parte que no puede venderse. Y lo que yo he denominado trabajo mercantil, Marx lo definió como fuerza de trabajo.
  • Ahí reside el secreto del capitalismo: el sudor, el esfuerzo, la inspiración, la buena voluntad, el cuidado y las lágrimas de los empleados, que no se pueden mercantilizar, son lo que confiere valor de cambio a las mercancías que luego los empresarios venden a clientes impacientes; son, de hecho, lo que hace que un edificio, un restaurante o una escuela sean deseables.
  • Los empresarios no pueden comprar el esfuerzo que hacen los trabajadores manuales no cualificados. Sólo pueden comprar su tiempo, durante el cual los presionan de diversas maneras para que trabajen duro. La cuestión es que el sudor de los obreros, al igual que el talento de los arquitectos asalariados, no puede comprarse ni venderse directamente. De hecho, éste es el poder secreto de los empleadores: para extraer cualquier excedente, ya sea del trabajo muy cualificado o de tareas anodinas, repetitivas y robotizadas, deben pagar por el tiempo de sus trabajadores (trabajo mercantil), pero no pueden comprar su sudor ni su talento (trabajo experiencial).
  • Los capitalistas deben sus beneficios a una incapacidad, a la imposibilidad de comprar directamente el trabajo experiencial.
  • Al final, son los capitalistas quienes se embolsan la diferencia entre el valor de cambio que pagan a los empleados a cuenta de su trabajo mercantil (los salarios) y el valor de cambio de las mercancías que es fruto del trabajo experiencial. En otras palabras, la doble naturaleza del trabajo es lo que da lugar al beneficio.
  • El capital tiene dos naturalezas. Una es la del capital mercantil, por ejemplo una caña de pescar, un tractor, el servidor de una empresa o cualquier bien que se produce para ser utilizado en la producción de otras mercancías. La segunda no se parece en nada a una mercancía. De repente, tengo el poder de obligarte a hacer cosas, por ejemplo trabajar para mí, a cambio de utilizar mis herramientas. El capital es tanto una cosa (capital mercantil) como una fuerza (capital de poder).
  • Einstein: «Es importante entender que la remuneración del trabajador no está determinada, ni siquiera en teoría, por el valor de su producto». Estaba en un artículo titulado «¿Por qué el socialismo?». Él también creía que la esencia del capitalismo era la división del trabajo en dos naturalezas incongruentes.
  • De la misma manera que Einstein había acabado con nuestra ilusión de que el tiempo es algo externo e independiente del espacio, Keynes quería que dejáramos de pensar en el dinero como una cosa, como una simple mercancía más, externa e independiente de nuestras actividades en los mercados y los lugares de trabajo.
  • Deja de pensar en el dinero como algo independiente de lo que nos hacemos unos a otros, de lo que hacemos unos con otros, en el trabajo, cuando jugamos, en todos los rincones de nuestro universo social. Sí, el dinero es una cosa, una mercancía como cualquier otra. Pero también es algo mucho más importante que eso. Es, ante todo, un reflejo de nuestra relación con los demás y con nuestras tecnologías, es decir, los medios con que transformamos la materia y las formas en las que lo hacemos.
  • Marx: «El dinero es el poder enajenado de la humanidad. Lo que como hombre no puedo, lo que no pueden mis fuerzas individuales, lo puedo mediante el dinero. El dinero convierte así cada una de estas fuerzas esenciales en lo que en sí no son, es decir, en su contrario».
  • Les desconcertó que me definiera como un marxista libertario, una descripción que varios libertarios y la mayoría de los marxistas no tardaron en ridiculizar.
  • Mi padre fue responsable, al menos de forma indirecta, de otro componente fundamental de mi educación política: mi incapacidad de entender cómo se puede apreciar genuinamente la libertad y tolerar al mismo tiempo el capitalismo (o viceversa, cómo se puede ser liberal y de izquierdas).
  • Una falacia habitual: que el capitalismo tiene que ver con la libertad, la eficiencia y la democracia, mientras que el socialismo gira en torno a la justicia, la igualdad y el estatismo. En realidad, desde el principio, la razón de ser de la izquierda fue la emancipación.
  • En la época feudal, ni la tierra ni la fuerza de trabajo eran mercancías. No tenían un precio de mercado. En la mayoría de los casos, su propiedad sólo cambiaba de manos debido a g uerras de conquista, decretos reales o como resultado de alguna catástrofe.
  • En siglo XVIII, ocurrió algo notable. Gracias a los avances del transporte marítimo y la navegación, el comercio internacional de productos como la lana, el lino, la seda y las especias se volvió lucrativo, lo que dio a los terratenientes británicos una idea: ¿por qué no echar masivamente a los siervos de unas tierras que producían nabos carentes de valor y sustituirlos por ovejas que producían una lana valiosa en los mercados internacionales? El desalojo de los campesinos dio a la mayoría de la gente algo que había perdido en el momento en que se inventó la agricultura: la posibilidad de elegir. Los terratenientes podían elegir arrendar la tierra por un precio que reflejara la cantidad de lana que ésta podía producir. Los siervos expulsados podían potar por ofrecer su trabajo a cambio de un salario. Los antiguos siervos que rechazaron un trabajo miserable por un salario ínfimo se murieron de hambre. Los orgullosos aristócratas que se negaron a aceptar la mercantilización de sus tierras se arruinaron.
  • ¿Cómo hemos llegado a la situación actual, en la que «marxista libertario» suena a chiste?
  • En algún momento del siglo XX, la izquierda cambió la libertad por otras cosas. En Oriente (de Rusia a China, Camboya y Vietnam), la búsqueda de la emancipación se cambio por un igualitarismo totalitario. En Occidente, la libertad se dejó en manos de sus enemigos, abandonada a cambio de una confusa noción de equidad. Cuando la gente se creyó que tenía que escoger entre libertad y equidad, entre una democracia inicua y un miserable igualitarismo impuesto por el Estado, se acabó el juego para la izquierda.
  • La historia no sólo marcaba  la caída de la Unión Soviética, sino el final del sueño socialdemócrata: el de una economía mixta, en la que el gobierno proporcionaba bienes públicos mientras el sector privado producía abundantes chucherías para satisfacer nuestros caprichos. Desaparecía una forma civilizada de capitalismo que mantenía a raya la desigualdad y la explotación, cuyo marco era una tregua medida políticamente entre los propietarios del capital y quienes no tenían nada que vender salvo su trabajo. Circunspectos, aunque tristes, los tres estuvimos de acuerdo en que nuestro bando dejó de creer con firmeza que el capitalismo era perverso porque era ineficiente, que era injusto porque era iliberal, que era caótico porque era irracional.
  • Les pregunté a mis padres qué significaba para ellos la libertad. Mi madre respondió: la capacidad de elegir a tus compañeros y tus proyectos. La respuesta de mi padre fue parecida: tener tiempo para leer, experimentar y escribir. Sea cual sea tu definición de libertad, querido lector, la libertad no puede significar ser libre para perder de infinidad de maneras desalentadoras.
  • Como dijo Frederic Jameson, a la gente le resulta más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo.
  • Mi padre llamaba a su primer ordenador de sobremesa una máquina de escribir con pretensiones, pero con una impresionante función para editar en la pantalla.
  • La difícil pregunta que acabó inspirando este libro: «Ahora que los ordenadores hablan entre si, ¿conseguirá esta red que el capitalismo sea imposible de derrocar?, ¿o bien revelará por fin su talón de Aquiles?».
  • Al final ése fue el talón de Aquiles del capitalismo: las tecnologías digitales en red que el propio capitalismo había generado se volvieron contra él. Ahora la humanidad está controlada por algo que sólo se me ocurre descubrir como una forma tecnológicamente avanzada de feudalismo.
  • La metamorfosis es al capitalismo lo que el camuflaje al camaleón: la combinación de un rasgo esencial con un mecanismo de defensa.
  • Varias de las transformaciones del capitalismo han supuesto un cambio de época.
  • Tal como James Poniewozik interpretó la frase de Draper en la revista Time: «No compras una chocolatina Hershey por unas pastillas de chocolate. La compras para recuperar la sensación de ser querido que tenías cuando tu padre te compraba una por haber cortado el césped». La comercialización generalizada de la nostalgia a la que alude Draper marcó un punto de inflexión en el capitalismo. Ya no bastaba con fabricar eficientemente cosas que la gente deseaba. Ahora, el capitalismo requería una hábil fabricación del deseo.
  • El capitalismo y el triunfo del valor de cambio son sinónimos, porque éste es el único valor que puede cristalizar en más capital.
  • Tras haber asimilado todos los recursos, cultivos y artefactos posibles, el capitalismo ha pasado a mercantilizar las ondas de radio, los úteros de las mujeres, el arte, los genotipos, los asteroides e incluso el espacio. En este proceso, el valor experiencial de todas las cosas se ha reducido a una suma de dinero, un activo comercial, un contrato negociable.
  • Draper capta la esencia de la transformación del capitalismo de posguerra: el descubrimiento de un nuevo mercado, el mercado de nuestra atención, integrado en una nueva y brillante estructura industrial, pero siempre dentro de un sistema que sigue dependiendo por completo de la naturaleza dual del trabajo.
  • Si no quiere acabar como un depredador que devora a su presa con tanta eficiencia que se acaba muriendo de hambre, el capitalismo tendrá que depender de la existencia de una oferta inagotable de valores experienciales que sus valores de cambio deben aplastar y canibalizar. Siempre estará descubriendo y mercantilizando lo que se le ha escapado previamente. Los anunciantes inteligentes hacen justo eso: aprovechan las emociones que hasta entonces han eludido la mercantilización para captar nuestra atención.
  • ¿Cómo se podía conseguir que siguieran fluyendo los beneficios cuando parecía que ya se había mercantilizado todo? La respuesta de Draper: activando las emociones no mercantilizadas que se esconden en lo más profundo de nuestro ser.
  • El problema era que ninguna de las primeras instituciones del capitalismo (en concreto, los bancos y los mercados de valores) estaba preparada para esos imperios corporativos. Sencillamente, los bancos eran demasiado pequeños y frágiles, y los mercados de valores, demasiado pobres e ilíquidos, para proporcionar la clase de fondos que Edison necesitaba para construir la famosa central eléctrica de Pearl Street, por no hablar del resto de la red eléctrica. Con el fin de producir los ríos de crédito necesarios para financiar a los Edison, Los Westinghouse y Los Ford del capitalismo de principios del siglo XX, los pequeños bancos se fusionaron y crearon grandes entidades que concedían préstamos directamente a los industriales o a los especuladores deseosos de comprar acciones de las nuevas corporaciones. Estas apuestas sobre los beneficios futuros no sólo financiaron la construcción de las redes y las líneas de producción de las grandes empresas, sino también una especulación enorme y carente de valor.
  • La creencia victoriana de que las empresas debían ser pequeñas y poco poderosas, para que la competencia pudiera funcionar y obligar a los empresarios a ser honrados, fue sustituida por el credo de que «lo que es bueno para las grandes empresas es bueno para América».
  • Una cosa está clara: el New Deal cambió profundamente el capitalismo global. Sus proyectos de obras públicas, sus programas de asistencia social y, sobre todo, sus instrumentos de financiación pública, junto con unos controles estrictos sobre lo que se permitía hacer a los banqueros, constituyeron un ensayo general de la economía de guerra.
  • Justo después de que el bombardeo japonés de Pearl Harbor hiciera que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, el gobierno estadounidense empezó a imitar … al soviético. Dijo a los propietarios de las fábricas cuánto tenían que producir y con qué especificaciones. Llegó incluso a establecer a una gran autoridad de los precios (el economista John Kenneth Galbraith), cuyo trabajo consistía, literalmente, en decidir el precio de todo, evitar la inflación y garantizar una transición económica fluida entre el período de guerra y el de la paz. No es exagerado decir que el capitalismo estadounidense se dirigía según los principios de planificación soviéticos, con la importante excepción de que las fábricas interconectadas seguían siendo propiedad privada de las grandes empresas.
  • Durante la presidencia de Roosevelt, el acuerdo entre el gobierno estadounidense y las grandes empresas fue sencillo: ellas producirían lo necesario para ganar la guerra y, a cambio, el Estado las recompensaría con cuatro regalos increíbles.
    1. El primer regalo era que las ventas estarían garantizadas por el Estado, lo que se traducía en beneficios garantizados por el Estado.
    2. El segundo era la ausencia de competencia, puesto que los precios estaban fijados por el gobierno.
    3. El tercero, una importante investigación científica financiada por el gobierno que facilitó a las grandes empresas innovaciones maravillosas y una reserva de personal científico muy cualificado en la que reclutar durante y después de la guerra.
    4. Y el cuarto, un aura patriótica que les ayudó a deshacerse del hedor a avaricia corporativa que les había quedado tras el crac de 1929 y a cambiar su imagen y convertirse en empresas heroicas que ayudaban a Estados Unidos a ganar la guerra.
  • Al final del conflicto, el capitalismo estadounidense era irreconocible. Las empresas y el gobierno se habían entrelazado profundamente. El heroico emprendedor al frente de una corporación y el político elegido democráticamente que dirigía el gobierno fueron suplantados por esta nueva red público-privada de toma de decisiones, cuyos valores y prioridades (en realidad, su supervivencia) se reducían a una sola cosa: la supervivencia y el crecimiento de los conglomerados, ahora que la guerra, con su demanda infinita de suministros y tecnologías, había terminado. Galbraith llamó a este grupo conectado tecnoestructura.
  • El ejército de técnicos y empleados influyentes que componían la tecnoestructura siguió considerando que la rentabilidad era algo esencial. Con todo, el beneficio ya no era su máxima prioridad. Como en todas las burocracias, su principal objetivo era mantener a sus subordinados empleados y ocupados. Lo cual significaba que no sólo tenían que evitar la reducción de sus conglomerados cuando acabara la guerra, sino que debían hacerlos crecer.
  • ¿La mayor habilidad de Don Draper? Abrir los ojos de la tecnoestructura a las infinitas posibilidades que ofrecía crear un nuevo mercado para nuestra atención basado en la emoción pura. La tecnoestructura controlaba por completo la fabricación de cosas. Con la ayuda de Draper, ahora podía fabricar el deseo necesario para venderlas.
  • El proceso de captar la atención no se mercantilizó hasta el siglo XX. Una vez más, fue el electromagnetismo el que logró esta hazaña revolucionaria. No lo hizo matando un elefante, sino permitiendo la invención de la radio y, lo que es más importante, del televisor.
  • Al principio, la radio y la televisión fueron un quebradero de cabeza para las grandes empresas. Nadie podía obligar a alguien a pagar por eso. Pero esto dejó de ser un problema cuando se dieron cuenta de que el producto no era el programa: era la atención de la gente que lo veía. Al emitir el programa de manera gratuita, se aseguraban la atención de la audiencia, que luego vendían a los clientes de Draper.
  • Con el nacimiento de la televisión comercial, la tecnoestructura añadió a su mercado laboral un ruidoso «mercado de la atención».
  • La doble naturaleza del espectáculo: se trataba, por un lado, de un producto cultural con un importante valor experiencial pero ningún valor de cambio, y, por el otro, estaba la atención que se captaba de los espectadores, con un valor de cambio sustancial pero ningún valor experiencial.
  • El auge de la tecnoestructura transformó el capitalismo estadounidense, que pasó de ser una sociedad de mercado descentralizada a una economía con mercados centralizada. Eso era precisamente lo que los planificadores soviéticos siempre habían esperado conseguir, sin éxito. Y ahí está la ironía. En los años sesenta, una década marcada por un enfrentamiento ideológico y nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética que estuvo a punto de hacer estallar el mundo, los principios de planificación soviéticos se implementaron con un éxito notable en … Estados Unidos. Pocas veces la ironía se ha vengado con tanta eficacia de una ideología seria.
  • El problema era que la capacidad industrial de Estados Unidos había crecido tanto durante la guerra que, para mantener sus fábricas en funcionamiento y a los trabajadores en sus puestos de trabajo, tenían que producir mucho más de lo que los estadounidenses podían absorber. Infundir nuevos deseos en el consumidor estadounidense nunca sería suficiente, porque en el país no había bastantes hogares de clase media para consumir lo necesario. Había que encontrar mercados extranjeros.
  • Al igual que la crisis financiera de 2008, que tardó dos largos años en arrasar Grecia, el desmoronamiento de Bretton Woods también tardó en golpearnos. En una ocasión, un amigo alemás bromeó: «Si me entero de que se acerca el fin del mundo, me mudo de inmediato a Grecia; allí todo tarda en llegar un par de años».
  • Bretton Woods era un audaz sistema financiero de escala global que habían ideado en 1944 los responsables del New Deal. Su propósito era noble: impedir que regresara la Gran Depresión cuando la guerra hubiera acabado. Su estrategia, sin embargo, no lo fue tanto: pretendía agregar la Europa y el Japón de posguerra a la reluciente nueva economía de guerra de Estados Unidos.
  • El proyecto financiero del sistema de Bretton Woods era osado: «dolarizar» las monedas de Europa y de Japón vinculando las monedas europeas y el yen al dólar estadounidense con tipos de cambio fijos. En esencia, se trataba de una unión monetaria global basada en el dólar. Con la poderosa economía estadounidense como respaldo, las monedas mantendrían un valor significativo y estable. Como es lógico, habría que establecer un límite para la cantidad de dólares que podía obtenerse a cambio de este «dinero sin valor» (dracmas griegos, liras italianas, etcétera). Estas limitaciones se llamaron controles de capital: restricciones al movimiento de dinero de una moneda a otra. Éstos hicieron que la vida de los banqueros fuera maravillosamente aburrida, porque les negaba la posibilidad de especular con el cambio del valor relativo de las monedas. Eso fue, por supuesto, intencionado. Los responsables del New Deal querían que los banqueros, que habían perdido mucho dinero con la catástrofe de 1929, actuaran dentro de un corsé de controles de capital y tipos de interés casi fijos, con apenas un pequeño margen de maniobra del 1 por ciento aquí o allá.
  • En Oriente, los responsables del New Deal reescribieron la Constitución de Japón y supervisaron la transformación del país en una tecnoestructura con características japonesas. En Europa, guiaron la fundación de la Unión Europea, que nació como un cártel de la industria pesada centrado en la manufactura alemana, adaptando su modelo de tecnoestructura a las circunstancias europeas. Para hacerlo, tuvieron que reescribir la Constitución alemana y frustrar el anhelo de Francia de desindustrializar Alemania, con la promesa e ceder a París el control administrativo y político. Este grandioso proyecto, el plan global de Estados Unidos para rehacer Europa y Japón a imagen de su tecnoestructura, dio paso a la edad de oro del capitalismo.
  • Todo esto dependía de un factor crucial. Para que el dólar fuera la moneda preferida, con los tipos de cambio fijos que garantizaba el sistema de Bretton Woods, Estados Unidos tenía que ser un país con superávit, es decir, tenía que vender al resto del mundo más bienes y servicios de los que importaba. El sistema entero dependía íntegramente de este superávit, porque era lo que garantizaba que los dólares impresos por la Reserva Federal y entregados a los europeos y los japoneses (bien como préstamos o como ayudas) acabaran volviendo a Estados Unidos a cambio de productos estadounidenses.
  • Siempre que Estados Unidos fuera la nación con mayor superávit, Bretton Woods sería un sistema seguro. Por eso, a finales de los años sesenta, éste se había desmoronado. Los tres acontecimientos que hicieron que Estados Unidos se quedara sin superávit comercial y se convirtiera en una economía con un déficit crónico.
    1. El primero fue la escalada de la guerra de Vietnam, que obligó al gobierno estadounidense a gastar miles de millones de dólares en suministros y servicios para su ejército en el Sureste Asiático.
    2. El segundo fue el intento del presidente Lyndon Johnson de compensar los efectos negativos del reclutamiento en la clase trabajadora estadounidense, en concreto en las comunidades negras. Su Gran Sociedad, un programa valiente pero costoso, redujo sustancialmente la pobreza, aunque también hizo que Estados Unidos importara muchos bienes de Japón y Europa.
    3. Por último, las fábricas japonesas y alemanas superaron a las estadounidenses, tanto en calidad como en eficiencia, debido en parte al apoyo que los sucesivos gobiernos estadounidenses habían prestado a los sectores manufactureros de Japón y Alemania.
  • Washington puso fin a su mejor obra: el 15 de agosto de 1971, el presidente Nixon anunció la expulsión de Europa y Japón de la zona dólar. Bretton Woods había muerto. Se había abierto la puerta a una fase nueva, verdaderamente sombría, en la evolución del capitalismo.
  • En 2002, treinta años después del «shock de Nixon» los ingresos totales de la humanidad se aproximaban a los 50 billones de dólares. Ese mismo año, los financieros de todo el mundo hicieron una serie de apuestas por valor de 70 billones de dólares. En 2007, los ingresos totales de la humanidad habían pasado de 50 a 75 billones de dólares. Pero la suma de las apuestas en el mercado monetario global había subido de 70 a 750 billones de dólares. Un reflejo aritmético de la arrogancia del capitalismo.
  • Las opciones (o derivados) fueron el motivo, si no la causa, de la inmensa burbuja financiera que estalló en la desgracia de 2008. Estos instrumentos habían estado disponibles durante la vigencia del sistema de Bretton Woods, pero sólo cuando éste desapareció se permitió a los banqueros, liberados ahora de las cadenas del New Deal, apostar en la bolsa de valores, primero con el dinero de otras personas y, más tarde, con sumas astronómicas de dinero (salidas, en realidad, de la nada) que los bancos se prestaron a … sí mismos.
  • La mayoría de la gente piensa que los bancos toman los ahorros de Jill y se los prestan a Jack. Lo que hacen no es eso. Cuando un banco presta dinero a Jack, no va a la cámara acorazada para comprobar que tiene suficiente efectivo para respaldar el préstamo. Si se cree que Jack va a devolver el préstamo, más los intereses acordados, lo único que el banco tiene que hacer es añadir a la cuenta de Jack el número de dólares que le presta. No se necesita más que una máquina de escribir u, hoy en día, unas cuantas pulsaciones en un teclado.
  • Los bancos tienden, por naturaleza, a conceder dinero a demasiados Jacks que quieren pedir prestados cantidades cada vez mayores, para seguir pagándose entre sí más y más, mientras que los bancos obtienen enormes beneficios con la financiación de esta gigantesca estafa piramidal. Inevitablemente, este castillo de naipes financiero se acaba derrumbando, momento en el que la gente normal es aplastada por los escombros del capitalismo global, como se vio después de 1929. El sistema de Bretton Woods se concibió para impedir que semejante imprudencia motivada por la codicia volviera a llevar a la humanidad al borde de otra gran depresión; en realidad, a otra guerra mundial. Pero, cuando el sistema desapareció, los banqueros pudieron, de nuevo, volver a perder el control.
  • La codicia no nació en los años ochenta del siglo XX. Después de que Nixon acabara con el sistema de Bretton Woods, sucedió algo más. Algo que contribuyó a que la locura propia de los jugadores infectara Wall Street, magnificando la avaricia y generando estas cifras absurdas. Sea lo que fuere, debió de ser importante, a juzgar por sus trascendentales consecuencias: desplazó el poder capitalista de la esfera económica a la esfera financiera, el mundo de los banqueros.
  • Desde mediados o finales de la década de 1960 había indicios claros de que Bretton Woods iba a fracasar. Cuando el superávit comercial de Estados Unidos empezó a convertirse en déficit, los financieros anticiparon su desaparición. Sabían que, tarde o temprano, el tipo de cambio de dólar a oro, establecido artificialmente en 1044 en un precio fijo de 35 dólares la onza, se depreciaría. En ese momento, sus reservas de dólares podrían comprar menos oro. Por supuesto, empezaron a cambiar sus dólares por oro estadounidense antes de que eso ocurriera. Si esto hubiera continuado, Estados Unidos se habría quedado sin oro. El shock de Nixon detuvo tal descomposición. El dólar se depreció enseguida frente al oro, como cabía esperar, pero curiosamente fue entonces cuando recuperó su magia. Tras perder el tipo de cambio fijo con el dólar, el valor en dólares del dinero europeo y japonés empezó a fluctuar sin control, como madera flotando en un mar tempestuoso. El dólar se convirtió en el único puerto seguro, gracias a su exorbitante privilegio: que si cualquier empresa francesa, japonesa o indonesia (en realidad, cualquier empresa) quería importar petróleo, cobre, acero o incluso espacio en un buque de carga, tenía que pagar en dólares. Estados Unidos era el único país del mundo cuya monedad era demandada por personas que no querían comprarle nada.
  • Hasta la fecha, siempre que Wall Street se desploma, la reacción de los financieros es comprar más dólares para enviarlos a … ¡Wall Street!
  • Hubo otro motivo que acrecentó la hegemonía del dólar: el empobrecimiento intencionado de la clase trabajadora estadounidense. Un cínico te dirá, con bastante razón, que los países con una tasa de beneficios más alta atraen grandes cantidades de dinero. Para que Wall Street pudiera ejercer plenamente su poder de atracción sobre el capital extranjero, los márgenes de beneficio en Estados Unidos tenían que equipararse a los que se obtenían en Alemania y Japón. Una forma rápida y sucia de conseguirlo era contener los salarios estadounidenses: una mano de obra más barata genera costes menores, lo que a su vez genera márgenes mayores. Tampoco es casualidad que, en los años setenta, el desmantelamiento de los sindicatos se convirtiera en un objetivo evidente, que culminó cuando Ronald Reagan despidió a todos los controladores aéreos sindicados.
  • Una cosa es que nuestros sueños no se cumplan. Otra muy distinta es sentir que nuestros sueños incumplidos, nuestros deseos frustrados, han sido fabricados por otros. Cuanto más se satisfacen nuestros anhelos producidos en serie, menos saciados nos sentimos. Cuanto mayor era la capacidad de la tecnoestructura para avivar las pasiones, mayor era el vacío interior que se percibía cuando éstas se atendían.
  • Bretton Woods fue demolido para dejar paso a ese «Minotauro global» de Estados Unidos. Volcker: «Al sopesar los requisitos de un sistema internacional estable y la conveniencia de seguir teniendo libertad de acción en la política nacional, varios países, entre ellos Estados Unidos, optaron por esto último».
  • Donde una vez se levantaba el sistema capitalista global más estable de la historia, gente como Volcker erigió entusiasmada el sistema internacional más inestable posible, basado en déficits, deudas y apuestas que crecieron sin cesar. La desintegración controlada de Bretton Woods pronto culminaría en el nuevo sistema global. La mayoría lo llama globalización o financiarización. Influido, tal vez en exceso, por tu afición a las parábolas antiguas, yo lo llamo la fase del Minotauro global del capitalismo.
  • Como ocurre con cualquier transformación sistémica que perjudica a innumerables personas, las crueldades necesarias para llevarlas a cabo debían revestirse de una ideología liberadora y redentora. Ahí es cuando aparece el neoliberalismo. No era nuevo ni liberal, suponía una mezcla desordenada y poco interesante de viejas filosofías políticas. Como teoría, tenia tanto que ver con el capitalismo existente como el marxismo con el comunismo existente, es decir, ¡nada! Sin embargo, aportó la pátina ideológica necesaria para legitimar el ataque contra la mano de obra organizada y para promover la llamada «desregulación» que permitió que Wall Street se descontrolara.
  • En los años ochenta, un famoso economista dijo con sarcasmo que veía por todas partes el aumento de la productividad generado por los ordenadores. Pero el ordenador tuvo un enorme impacto en las finanzas. Al ocultar la fealdad de los instrumentos financieros, multiplicó su complejidad. Y permitió que sus frenéticas transacciones se aceleraran hasta casi la velocidad de la luz.
  • ¿Hizo internet al capitalismo lo mismo que la magia del hierro había hecho a la prehistoria, o bien volvió invencible al capitalismo?
  • Junto con el mercado de la atención que la tecnoestructura había fabricado, y en las circunstancias creadas por el espectacular ascenso del Minotauro, por no hablar de su caída en 2008, internet destrozó la capacidad evolutiva del capitalismo. Lo hizo incubando una nueva forma de capital, que en última instancia ha dado a sus propietarios el poder de liberarse del capitalismo y convertirse en una nueva clase dominante.
  • Sí, el capital sigue existiendo y prosperando, aunque el capitalismo no o haga.
  • Las mejores en la navegación y la construcción naval no acabaron por si solas con el feudalismo. Pero el volumen de comercio resultante y la riqueza mercantil acumulada, cuando alcanzaron cierta masa crítica, desencadenaron la mercantilización de la tierra, y luego del trabajo, y poco después de casi todo. Antes de que nadie se diera cuenta, el feudalismo se había transformado en capitalismo.
  • El Minotauro global, la bestia metafórica que representa el sistema de reciclaje global centrado en Estados Unidos y que, entre finales de la década de 1970 y 2008, aportó todo el atrezo de nuestro drama actual: las grandes financieras, las grandes tecnológicas, el neoliberalismo, la desigualdad a escala industrial, son necesarias para explicarla parálisis de la humanidad ante la catástrofe climática.
  • El Minotauro de nuestra era fue víctima de los cobardes banqueros de Wall Street, cuya arrogancia fue recompensada con enormes rescates estatales que no hicieron nada por resucitar al Minotauro. Porque, aunque el déficit estadounidense volvió con fuerza un año después del crac de 2008 y los subsiguientes rescates a los banqueros, nunca restauró la capacidad de la bestia para reciclar los beneficios del mundo.
  • Es cierto que el resto del mundo siguió enviando la mayor parte de los beneficios a Wall Street, Pero el mecanismo de reciclaje se había roto. sólo una pequeña parte del dinero que fluía hacia Wall Street volvía en forma de inversiones tangibles en las fábricas, la tecnología o la agricultura. La mayor parte del dinero del mundo se dirigía a Wall Street para quedarse en Wall Street. Allí jugueteaba sin hacer nada útil. A medida que se acumulaba, provocaba la subida del precio de las acciones, dando así a las Jills los Jacks de las finanzas una oportunidad más de hacer estupideces a una escala descomunal.
  • Al final, nuestro Minotauro será recordado como una bestia triste y ruidosa cuyo reinado de treinta años creó, y luego destruyó, la ilusión de que el capitalismo puede ser estable, la codicia puede ser una virtud y las finanzas pueden resultar productivas.
  • Al morir, nuestro Minotauro impuso al capitalismo su última y falta metamorfosis: dio a luz un sistema en el que el poder está en manos de aún menos individuos, que poseen un nuevo y osado tipo de capital.
  • ¿Qué es exactamente lo que convierte la riqueza en un superpoder? En el grado más básico, es el acceso asimétrico a recursos escasos.
  • La propiedad exclusiva de tierras fértiles e irrigadas es una fuente de poder clásica.
  • Hasta una fecha bastante reciente, era esta combinación concreta (tierras y armas sofisticadas) la que decidía quién hacía qué a quién; quién tenía el poder y quién debía obedecer. Eso era el feudalismo. Entonces ocurrió algo extraño: el poder se desvinculó de la tierra y recayó, en un grado sin precedentes, en los propietarios de algo llamado capital. No es dinero, aunque con dinero se puede comprar capital. Y no es un arma, aunque las armas pueden ayudar a expropiar tanto el capital como la tierra.
  • Antes del capitalismo, el capital era fácil de definir. Adoptaba la forma de bienes materiales que se producían específicamente con el fin de producir otros bienes.
  • El capitalismo se basa en una nueva capacidad del capital: el poder de mandar.
  • Una de las naturalezas del capital es tangible, física y aumenta la productividad de manera cuantificable. Pero su segunda naturaleza es un poder inefable para mandar sobre los demás, un poder potente y frágil que Peel malinterpretó y le supuso un gran perjuicio.
  • La transición del feudalismo al capitalismo fue, en esencia, un desplazamiento del poder de mando, que pasó de los terratenientes a los propietarios de bienes de capital. Para que eso ocurriera, primero los campesinos tuvieron que perder el acceso autónomo a las tierras comunales.
  • En poco tiempo, y en todo el mundo, la mercantilización de tierras que antes eran comunales permitió al capital lograr la supremacía en todos los rincones habitados.
  • Pasaron de ser empleadores a marcar la agenda allí donde se tomaban decisiones importantes. Los capitalistas no tardaron en poder mandar sobre todo el mundo, también sobre la nobleza terrateniente e incluso sobre la realeza.
  • El poder de mandar que tenía el capital, su fuerza oculta, reconfiguró el mundo: desde su génesis, hace unos doscientos años, hasta la creación de la tecnoestructura en la posguerra, pasando por el ascenso del Minotauro global y su caída final en 2008. Hoy, sin embargo, asistimos al surgimiento de una nueva forma de capital con una capacidad de mando tan inédita que nos obliga a repensar por completo el sistema al que dio nombre. Yo lo llamo «capital en la nube».
  • Alexa escucha, observa y aprende nuestras preferencias y nuestros hábitos. A medida que nos va conociendo, desarrolla una asombrosa capacidad para sorprendernos con buenas recomendaciones e ideas interesantes. Antes de que nos demos cuenta, el sistema que esconde Alexa ha adquirido un poder considerable para dirigir nuestra realidad y guiar nuestras elecciones, es decir, mandar sobre nosotros. Alexa empieza a entrenarnos a nosotros. ¿Cómo lo hace? Al principio nos incita directamente a que le demos más información sobre nuestros caprichos, que luego adapta para acceder a vídeos, textos y música que nos gusten. Cuando ya nos ha ganado con esto, nos volvemos más sugestionables ante sus indicaciones. En otras palabras, Alexa nos entrena para que la entrenemos mejor. El siguiente paso es más espeluznante: tras habernos impresionado con su capacidad para conocer nuestros gustos, procede a seleccionarlos. Lo hace exponiéndonos a imágenes, textos y vídeos que elige para condicionar con sutileza nuestros deseo. En poco tiempo, está entrenándonos para que la entrenemos para que nos entrene para entrenarla para que nos entrene … ad infinitum. Esta regresión o bucle infinito permite a Alexa, y a la gran red algorítmica que se esconde detrás de ella en la nube, guiar nuestro comportamiento de una forma magníficamente lucrativa para su propietario. Ésta es la esencia del capital de mando algorítmico y basado en la nube.
  • Lo importante es que ejercen un poder inimaginable sobre lo que hacemos, y lo hacen en nombre de un pequeño grupo de humanos de carne y hueso.
  • Mi argumento era que la razón por la que la máquina de vapor cambió el mundo, en lugar de acabar expuesta en el jardín inglés de algún gobernante, fue el saqueo épico de las tierras comunales que precedió a su invención. Una secuencia sorprendentemente parecida dio origen al capital en la nube: primero, el saqueo épico de los bienes comunales de internet, posibilitado por los políticos, y luego una serie de invenciones tecnológicas espectaculares.
  • En los últimos dos siglos y medio, la humanidad ha tenido que hacer frente a dos singularidades, ninguna de las cuales requirió que las máquinas tuvieran conciencia. Más bien, ambas necesitaron que se produjera un saqueo exhaustivo de los bienes comunales y hubiera una clase política cómplice y, sólo entonces, un avance tecnológico maravilloso.
  • En sus inicios, internet era un espacio libre de capitalismo. Tenía rasgos del primer liberalismo, incluso homenajes a lo que yo llamo «anarcosindicalismo»: una red sin jerarquías, que se basaba en la toma de decisiones horizontal y en el intercambio mutuo de regalos, no en intercambios comerciales.
  • Los financieros tienden, por naturaleza, a jugar con el dinero que los clientes les piden que gestionen en su nombre, aunque sólo lleguen a manejarlo durante unos minutos. Así es como obtiene beneficios. Sus únicas limitaciones son la vigilancia que ejercen los clientes y los fisgoneos ocasionales de un regulador financiero. Por eso les favorece la complejidad, porque permite enmascarar apuestas cínicas como si fueran productos financieros inteligentes. ¿Acaso es sorprendente que desde el principio los financieros adoraran los ordenadores?
  • A principios de la década de 1980, los derivados financieros que se ofrecían estaban basados en algoritmos tan complejos que ni siquiera sus creadores tenían alguna posibilidad de comprenderlos.
  • En el siglo XVIII, a la mayoría de la gente se le negó el acceso a las tierras. En el siglo XXI, es el acceso a nuestra propia identidad.
  • Resulta increíble que nuestra identidad digital no sea nuestra ni del Estado. Dispersada por innumerables mundos digitales de propiedad privada, tiene muchos dueños, ninguno de los cuales somos nosotros: un banco privado posee tus códigos de identificación y todo tu historial de compras. Facebook está íntimamente familiarizado con quién y qué te gusta. X recuerda cada pequeña idea que ha llamado tu atención, cada opinión con la que estuviste de acuerdo y aquella que te enfureció y con la que te entretuviste distraídamente. Apple y Google saben mejor que tú lo que ves, lees, compras, con quién te reúnes, cuándo y dónde. El registro que tiene Spotify de tus preferencias musicales es más completo que el que guardas en tu memoria consciente. Y detrás de todos ellos hay muchos otros, innumerables propietarios, que de manera invisible recopilan, monitorean y filtran tu actividad, o comercian con ella, para obtener información de ti. Cada día que pasa, alguna corporación basada en la nube, cuyos dueños nunca te preocuparás de saber quiénes son, posee un aspecto más de tu identidad.
  • Mamá y tú os resistíais a mis peticiones de comprar una «caja tonta», porque temíais que se apoderara de nuestros sentidos y entorpeciera nuestras conversaciones nocturnas.
  • Los Estados limitan la cantidad de dinero en efectivo que puede utilizarse en una transacción, por lo que la resistencia se está volviendo inútil, excepto para quien esté dispuesto a convertirse en un moderno ermitaño.
  • Para ser sinceros me preocupan mucho más lo que poseen que lo que saben. Para hacer cualquier cosa en lo que antes era nuestros bienes comunales digitales, ahora tenemos que suplicar a las grandes empresas tecnológicas y financieras que nos permitan utilizar algunos de los datos que poseen sobre nosotros. No hay más remedio que dar algo tuyo a cambio: tal vez una pequeña comisión, tal vez no, pero siempre cierta información sobre tus preferencias, a veces un poco de tu atención, por lo general tu consentimiento para permitir que te controle aún más algún gran conglomerado fintech que te ayudará a verificar tu identidad o, lo que es lo mismo, a comprobar que tú eres … quien eres.
  • Imagina lo que podrías hacer si poseyeras tu identidad digital y pudieras demostrar quién eres sin depender de la combinación de una tarjeta bancaria y de una empresa como Uber o Lyft, que procesa esa tarjeta y todos tus datos de viajes posteriores.
  • En el mundo del Internet Dos, configurado por los nuevos cercamientos, te ves obligado rutinariamente a entregar tu identidad a una parte del mundo digital que ha sido vallado. Cuando pides que te lleven al aeropuerto, su algoritmo envía a un conductor que él elige con vistas a maximizar el valor de cambio que la empresa propietaria del algoritmo extrae tanto de ti como del conductor. Estos nuevos cercamientos permitieron el saqueo de los bienes comunales digitales, lo cual impulsó el increíble auge del capital en la nube.
  • Forma parte de nuestra naturaleza humana ser vulnerable ante cualquier persona (o cualquier cosa) que parezca entendernos mejor de lo que lo hacemos nosotros mismos. De hecho, tal vez seamos más vulnerables ante los algoritmos que sabemos que no tienen cerebro que ante las personas reales, porque nos dejamos llevar más fácilmente por una falsa sensación de seguridad.
  • Fingimos que Alexa es una persona porque no estamos acostumbrados a hablar con máquinas.
  • Alexa no es una sierva, es, más bien, una pieza del capital de mando basado en la nube que te está convirtiendo en un siervo, con tu ayuda y gracias a tu trabajo no remunerado, con el fin de enriquecer aún más a sus propietarios.
  • Para utilizar sus servicios personalizados que ofrecen sus algoritmos, debemos someternos a un modelo de negocio basado en la recopilación de nuestros datos, el seguimiento de nuestra actividad y la selección invisible de nuestros contenidos. Una vez que lo hacemos, el algoritmo se dedica a vendernos cosas mientras vende nuestra atención a terceros. En ese punto, sucede algo más profundo que da a sus propietarios un poder inmenso: predecir nuestro comportamiento, guiar nuestras preferencias, influir en nuestras decisiones, hacernos cambiar de opinión para, así, reducirnos a sus sirvientes no remunerados, cuyo trabajo es proporcionar nuestra información, nuestra atención, nuestra identidad y, sobre todo, los patrones de comportamiento que entrenan a sus algoritmos.
  • Desde los inicios el capitalismo, todos los bienes del capital tienen poder mando, algunos un poco más, y otros algo menos.
  • He aquí un atisbo de la razón por la cual el capital en la nube es tan fundamentalmente nuevo, diferente y aterrador: hasta ahora, el capital se ha reproducido dentro de un mercado laboral, como la fábrica, la oficina o el almacén. Eran los trabajadores asalariados quienes, con la ayuda de máquinas, producían los bienes que se vendían para generar beneficios, que a su vez financiaban sus salarios y la producción de más máquinas: así es cómo se acumulaba y reproducía el capital. El capital en la nube, en cambio, puede reproducirse sin mano de obra asalariada. ¿Cómo? Imponiendo a casi toda la humanidad que contribuya a su reproducción, ¡gratis! Mientras los trabajadores se han convertido en «proletarios de la nube», todos nos hemos convertido en «siervos de la nube».
  • La tecnología tal vez sea extrañamente nueva, pero la manera en que se utiliza para dominar a los trabajadores mal pagados de una fábrica tiene casi dos siglos de antigüedad. Mientras se esfuerzan por seguir el paso de los dispositivos informáticos que monitorean y dictan elritmo de cada uno de sus movimientos, quienes trabajan en los almacenes de Amazon se reconocerían al instante en la película Tiempos Modernos (1936), de Charlie Chaplin.
  • Mientras los humanos sigan formando parte de una cadena de producción semiautomatizada y realicen tareas que las máqunas no pueden hacer, el ritmo de los trabajadores estará dictado por máquinas cuya prioridad es exprimir hasta la última gota de energía productiva de sus compañeros humanos.
  • No ocurre nada que Karl Marx no hubiera analizado a fondo en el vigésimo primer capítulo del primer volumen de El capital, donde afirmaba: «El pago a destajo se convierte, en este sentido, en fuente abundantísima de descuentos salariales y fullerías capitalistas». El precario pago a destajo, añadía Marx, es «la forma de salario más adecuada al modo de producción capitalista».
  • Los algoritmos ya han sustituido a los jefes en los sectores del transporte, la mensajería y el almacenamiento. Y los trabajadores obligados a trabajar para estos algoritmos se encuentran en una pesadilla moderna: una entidad no corpórea que no sólo carece de empatía humana, sino que es incapaz de tenerla, les asigna trabajo al ritmo que quiere antes de controlar sus tiempos de respuesta. Liberados de los escrúpulos que tienen los seres humanos inhumanos, los «algo-jefes» son libres de reducir las horas pagadas a los trabajadores, aumentar su ritmo hasta niveles de locura o echarlos a la calle por «ineficientes». En ese momento, los trabajadores despedidos por el algoritmo caen en una espiral kafkiana, incapaces de hablar con un humano que pueda explicarles el porqué de su cese. Sin duda, los algoritmos no tardarán en desarrollar capacidades para debilitar a los sindicatos.
  • Fuera de los lugares de trabajo tradicionales, el capital en la nube está acabando con todo lo que solíamos dar por sentado.
  • El capital en la nube monetiza nuestras emociones con más eficacia de la que Don draper podría haber alcanzado jamás. Crea experiencias a medida que explotan nuestros sesgos e inducen el consumo, y luego utiliza nuestras respuestas para perfeccionar aún más esas experiencias. Eso es sólo el principio. Tiene un as en la manga mucho más impresionante: puede ordenarnos que trabajemos directamente en su reproducción, refuerzo y mantenimiento.
  • La parte más valiosa del stock del capital en la nube no son sus componentes físicos, sino las historias publicadas en Facebook, los vídeos subidos a TikTok y YouTube, las fotos de Instagram, los chistes y los insultos en X, las reseñas de Amazon o incluso nuestros desplazamientos.
  • Al proporcionar estas historias, vídeos, fotos, chistes y movimientos, somos nosotros quienes producimos y reproducimos (al margen de cualquier mercado) el stock del capital en la nube.
  • Los trabajadores de las grandes tecnológicas perciben menos del 1 por ciento de los ingresos de sus empresas. La razón es que la mano de obra asalariada sólo realiza una fracción del trabajo del que dependen las grandes tecnológicas. La mayor parte lo realizan miles de millones de personas de forma gratuita. Por supuesto, la mayoría de nosotros elegimos hacerlo, incluso lo disfrutamos.
  • Todo el que navega por amazon.com deambula en un aislamiento construido algorítmicamente. No es un pueblo con mercado. Ni siquiera es una especie de mercado digital hipercapitalista. Incluso los peores mercados son lugares de encuentro en los que la gente puede interactuar e intercambiar información con bastante libertad. De hecho, es peor que un mercado totalmente monopolizado, allí, al menos, los compradores pueden hablar entre sí, formar asociaciones, tal vez organizar un boicot de consumo para obligar al monopolista a reducir el precio o mejorar la calidad. No ocurre lo mismo en el mundo de Jeff, donde todo y todos están intermediados, pero no por la mano desinteresada e invisible del mercado, sino por un algoritmo que trabajar para que Jeff obtenga beneficios y que baila exclusivamente a su son. Semejante concentración de poder debería aterrar a quienes tienen una mentalidad liberal.
  • Cualquier persona comprometida con la idea de mercado debería reconocer que el capital en la nube significa el final de éste.
  • Estudiante de la Universidad de Texas: «Si no es un mercado capitalista, ¿en qué diablos estamos entrando cuando nos metemos en amazon.com?». «Una especie de feudo digital, respondí instintivamente. Un feudo poscapitalista cuyas raíces históricas se remontan a la Europa feudal, pero cuya integridad se mantiene ahora gracias a un tipo de capital futurista y distópico basado en la nube».
  • En el feudalismo, el señor concedía los llamados feudos a unos subordinados llamados vasallos. Estos feudos otorgaban a los vasallos el derecho formal a explotar económicamente una parte del reino del señor a cambio de una parte de lo que produjeran. Después, el señor soltaría a su sheriff para que vigilara la ejecución del feudo y cobrara lo que se les debía. La relación de Jeff con los vendedores de amazon.com no es muy distinta.
  • Además de dar a Tesla el poder de apagar uno de sus coches de manera remota si, por el ejemplo, el conductor no lo utiliza como quiere la empresa, los propietarios de Tesla, por el mero hecho de conducir, cargan en tiempo real información que enriquece el capital en la nube de la empresa. Puede que no se consideren siervos de la nube, pero eso es justo lo que son los orgullosos propietarios de los nuevos Tesla.
  • Si tuviera que decir una sola cosa que aprendí de ti, sería la capacidad de apreciar las contradicciones. Te uniste incondicionalmente a los comunistas siendo consciente de que, si ganaba tu bando, acabarías en el gulag. Te enamoraste de cada horno, tubería, cinta transportadora y grúa de la planta siderúrgica en la que trabajabas, pero te seguía horrorizando su tendencia a mecanizar, alienar y deshumanizar a los trabajadores que trabajaban con ellos.
  • Como todo capital desde el inicio del capitalismo, el capital en la nube puede considerarse una inmensa máquina de producción y modificación del comportamiento.
  • Bajo la protección de la tecnoestructura de posguerra, los gestores y expertos en marketing alcanzaron mayor preeminencia incluso que los banqueros y los corredores de seguros. Los departamentos de publicidad y marketing formaron a una generación de Don Draper. Entonces llegó el capital en la nube y, de un plumazo, automatizó ambas funciones. El ejercicio del poder de mando que confiere el capital, tanto sobre los trabajadores como sobre los consumidores, se transfirió a los «algos». Fue un paso mucho más revolucionario que sustituir a los operarios del sector del automóvil por robots industriales.
  • La verdadera disrupción histórica fue automatizar el poder para mandar del capital y cedérselo a gente que estaba «fuera» de la fábrica, la tienda o la oficina; convertirnos a todos, a los proletarios de la nube y a los demás, en siervos de la nube al servicio directo (no remunerado) del capital en la nube, sin la mediación de ningún mercado.
  • Los fabricantes capitalistas convencionales se ven obligados cada vez más a vender sus bienes según el dictamen de los «nubelistas», a pagarles una tasa por el privilegio y desarrollar con ellos una relación que no difiere de la que tenían los vasallos con sus señores feudales.
  • El beneficio, que solía ser la fuerza motriz de nuestras economías capitalistas, se convirtió en algo … opcional.
  • Los mercados de valores pueden subir en respuesta a las malas noticias, pero sólo cuando éstas, por terribles que sean, resultan al menos un poco mejores de lo previsto.
  • El 12 de agosto de 2020 fue extraño: una noticia mucho peor de lo esperado había provocado la subida del mercado de valores. Nunca había sucedido algo así. Resultó que las noticias eran tan malas que los traders de la City londinense hicieron el siguiente razonamiento: «Cuando la situación es tan espantosa, el Banco de Inglaterra entra en pánico. ¿Y qué han hecho los bancos centrales cuando entran en pánico después del crac de 2008? Imprimen dinero y nos lo dan. ¿Y qué hacemos con toda la pasta recién acuñada por el banco central? Compramos acciones y aumentamos su precio. Y si los precios están destinados a subir, sólo un tonto dejaría pasar la oportunidad. Sin duda, hay una montaña de dinero impreso que viene hacia nosotros. ¡Es hora de comprar!». Y eso hicieron, compran, y provocaron que la City londinense desafiara las leyes gravitatorias del capitalismo.
  • Fueron la pandemia y la avalancha de dinero público que ésta desencadenó las que marcaron el inicio de la era del capital en la nube.
  • Me he vuelto más escéptico ante los relatos que ponen demasiado énfasis en la tecnología y no el suficiente en cómo los grupos poderosos se apoderan de ella y la manipulan para obtener y mantener el dominio sobre los demás.
  • No hay que dar por hecho que cada nuevo avance tecnológico espectacular genere una forma de capital inequívocamente distinta que vaya a ser aprovechada por una nueva clase revolucionaria.
  • Las tecnologías que engendraron el capital en la nube han demostrado ser más revolucionarias que cualquiera de sus predecesoras. Han servido para que el capital en la nube desarrollara capacidades que nunca tuvieron los anteriores tipos de bienes de capital. Se ha convertido, al mismo tiempo, en captador de atención, fabricante de deseos, impulsor del trabajo proletario, desencadenante de una mano de obra gratuita y masiva y, además, en creador de espacios de transacción digital privatizados en los que ni los compradores ni los vendedores disfrutan de las opciones que tendrían en los mercados normales.
  • Sus propietarios (los nubelistas) han adquirido la habilidad de hacer algo que los Edison, los Westinghouse y los Ford nunca lograron: convertirse en una clase revolucionaria que desplaza activamente a los capitalistas de lo más alto del orden jerárquico de la sociedad.
  • Los nubelistas hicieron algo sutil e impresionante: cogieron ellos mismos los ríos de dinero que estaban imprimiendo los bancos centrales de los Estados capitalistas desarrollados.
  • ¿Cómo demonios convencieron los nubelistas a los grandes bancos centrales de que los financiaran de esta manera? No tuvieron que hacerlo.
  • En los quince años transcurridos desde que el capitalismo tuvo una experiencia cercana a la muerte (2008), los bancos centrales, por iniciativa propia, han estado imprimiendo dinero y canalizándolo hacia los financierso. A su juicio, así han salvado el capitalismo. En realidad, lo han cambiado por completo, al contribuir a financiar la aparición del capital en la nube. Pero así es como llega la historia: como resultado de las consecuencias imprevistas. Los políticos y los banqueros centrales temieron que si dejaban que los bancos quebraran y los ahorros de la gente desaparecieran, como había hecho la administración de Herbert Hoover en 1929, provocarían una segunda Gran Depresión. Así que en la cumbre celebrada en Londres en abril de 2009, los banqueros centrales del G7 (junto con sus presidentes y sus primeros ministros) acordaron hacer lo que fuera necesario para reflotar los bancos. Lo absurdo fue que, además de salvar a los bancos quebrados, rescataron a los banqueros responsables de su fracaso (cuyo comportamiento había sido casi delictivo) y de sus fatales prácticas. Además de practicar el socialismo con los banqueros, sometieron a los trabajadores y a la clase media a una austeridad brutal.
  • Recortar el gasto público en medio de una gran recesión es siempre una pésima idea. Hacerlo mientras se imprimen montañas de dinero para los financieros se lleva el premio a la estupidez manifiesta.
  • La austeridad no sólo es mala para los trabajadores y las personas que necesitan ayuda del Estado durante épocas difíciles, sino que, además, acaba con la inversión. En cualquier economía, lo que gastamos colectivamente se traduce de manera automática en lo que ganamos colectivamente. Al reducir el gasto público en ese preciso momento, el Estado acelera la caída del gasto en toda la economía y, por lo tanto, acelera el ritmo al que caen los ingresos totales de la sociedad. Y si los ingresos totales de la sociedad están cayendo, las empresas difícilmente van a gastar dinero en aumentar su capacidad cuando los consumidores no tienen dinero para comprar. Así es como la austeridad acaba con la inversión.
  • En todas las eras doradas del capitalismo ha aumentado la desigualdad, porque los ricos obtienen beneficios con mayor rapidez que los pobres. Los años posteriores a 2008 fueron diferentes. La desigualdad no aumentó porque los ingresos de los pobres aumentaran con mayor lentitud que los de los ricos, sino porque sus ingresos disminuyeron en realidad, mientras los financieros y las grandes empresas acumulaban ganancias.
  • Cuando un Estado activista enriquece extraordinariamente a los banqueros cuyas actividades casi delictivas llevaron a la miseria a una mayoría de la población, mientras ésta es castigada con una austeridad contraproducente, se provocan dos nuevas desgracias: una política envenenada y el estancamiento permanente.
  • El capitalismo abrió una brecha entre el valor y el precio de las cosas. El dinero no fue una excepción.
  • Después de 2008, y sobre todo durante la pandemia, ocurrió algo extraño. El dinero conservó su valor de cambio, pero al mismo tiempo se desplomó su precio (es decir, su tipo de interés) y llegó a ser negativo en muchas ocasiones. Esto fue un reflejo del hecho de que la austeridad estaba anulando la inversión empresarial y, por lo tanto, la demanda de dinero de los empresarios era mínima.
  • Cuando se trata de dinero, ocurre algo diferente. Cuando su precio (el tipo de interés) cae rápidamente, los capitalistas entran en pánico. En lugar de alegrarse porque ahora pedir prestado resulta más barato, piensan: «Por supuesto, es bueno poder pedir un préstamo por casi nada. Pero si el banco central permite que los tipos de interés bajen tanto, ¡las cosas deben de estar muy mal! No invertiré ni aunque me den el dinero». Ésa es la razón por la que la inversión se negó a recuperarse, incluso después de que los banqueros centrales redujeran el precio oficial del dinero casi a cero.
  • Los rescates bancarios no tienen por que ser tan corruptos como los que siguieron al crac de 2008. En 1992, los bancos escandinavos quebraron y los Estados intervinieron para salvarlos. Pero no salvaron a los banqueros. Al contrario, los echaron, nacionalizaron los bancos, nombraron a nuevos directores y, años más tarde, vendieron los bancos a nuevos propietarios. Lo mismo ocurrió en Corea del Sr en 1998 tras la crisis bancaria del Sureste Asiático.
  • Los precios negativos tienen sentido en el caso de los males, lo contrario de los bienes. Cuando una fábrica quiere deshacerse de residuos tóxicos, cobra un precio negativo por ellos: sus directores pagan a alguien para que se deshaga de los residuos, un proceso costoso sobre todo si se hace de forma respetuosa con el medioambiente. Pero ¿cómo puede el dinero convertirse en un mal del que deshacerse?
  • En momentos de tensión financiera, cuando todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar, el banco central acepta garantías que ni siquiera valen el papel en el que están escritas.
  • En la pandemia, durante más o menos un día, el precio del petróleo también cayó por debajo de cero. Fue algo extraño pero comprensible: como la mayoría de nosotros estábamos confinados, la demanda de gasolina y de gasóleo se redujo. De repente, las reservas de petróleo se desbordaron y sus propietarios, que tenían obligaciones a largo plazo para comprar determinadas cantidades de petróleo cada semana, con independencia de la demanda, se vieron obligados a pagar a gente para que se llevara ese exceso de petróleo.
  • El dinero envenenado fluía abundantemente, pero no hacia inversiones importantes, empleos de calidad o algo capaz de reanimar los perdidos «espíritus animales» del capitalismo. Los accionistas y los ejecutivos compraron tierras, almacenes vacíos, arte, chalets de estilo suizo, pueblos enteros en Italia e incluso islas en Grecia, el Caribe y el Pacífico. Coleccionaron clubes de fútbol, grandes yates y, en algún momento, empezaron a comprar activos digitales como bitcoins o algo llamado NFT, algo que ni entendían ni con lo que sabían qué hacer. Así es como el socialismo para banqueros y la austeridad para el resto de nosotros impidieron el dinamismo del capitalismo.
  • El capital en la nube fue la única fuerza vibrante y agitadora que se benefició del envenenamiento del dinero.
  • Acabaste llegando al quid de lo que representaba el capitalismo en nuestra época: «La gente de la derecha política cree que el trabajo duro orientado al beneficio privado es el camino más seguro hacia una sociedad rica y buena. La gente de izquierdas no lo cree».
  • Por primera vez desde que el capitalismo se había despertado dos siglos y medio antes, el beneficio dejó de ser el combustible que encendía el motor de la economía mundial, impulsando la inversión y la innovación. Ese papel, el de alimentar la economía, lo asumió el dinero de los bancos centrales. La acumulación de capital, el proceso que crea riqueza aumentando el tamaño del pastel, se desvinculó de los beneficios. La intención de los banqueros centrales no era sustituir los beneficios. Simplemente cayeron en una trampa que ellos mismos habían creado.
  • Cuando los conglomerados y los gobiernos empezaron a depender de los préstamos sin intereses, y las empresas de los países en desarrollo pedían prestado más que sus gobiernos, los banqueros centrales se enfrentaron a un feo dilema: o bien cerrar el grifo del dinero, lo que significaría hacer saltar por los aires el capitalismo financiarizado tras haber impreso mucho dinero para salvarlo, o bien seguir inyectando dinero en el sistema, esperando que sucediera un milagro pero, en realidad, facilitando la sustitución del beneficio como motivación y lubricante del capitalismo. Como era de esperar, optaron por lo segundo. La angustia de los bancos centrales fue la alegría de los nubelistas. Em este período, empresarios intrépidos y talentosos como Jeff Bezos y Elon Musk pudieron construir su capital en la nube, supercaro y ultrapoderoso, sin necesidad de hacer ninguna de las tres cosas que los capitalistas habían hecho tradicionalmente para expandirse: pedir dinero prestado a algún banco, vender grandes partes de su negocio a otros o generar grandes beneficios para pagar nuevo capital social. ¿Por qué pasar por esto cuando el dinero de los bancos centrales fluía sin trabas?
  • Con el precio de las acciones de las empresas disparado, con independencia de si éstas obtenían beneficios, los ricos aumentaron enormemente su riqueza sin hacer nada. Entonces llegó la pandemia, que dio al repunte general otro gran impulso.
  • Los nubelistas, como Jeff Bezos y Elon Musk, actuaron can rapidez para convertir su riqueza en papel (antes de que se desvaneciera) en un extractor de valor mucho mayor: el capital en la nube. Ambos sabían que el beneficio era irrelevante. Lo importante era aprovechar la oportunidad de establecer un dominio total del mercado.
  • Los nubelistas utilizaron sus revalorizadas acciones como garantía y se llevaron muchos de los miles de millones que circulaban por el sistema financiero. Con ellos pagaron granjas de servidores, cables de fibra óptica, laboratorios de inteligencia artificial, almacenes gigantescos, desarrolladores de software, los mejores ingenieros, prometedoras start-ups y todo lo demás. En un entorno en el que el beneficio se había convertido en algo opcional, los nubelistas aprovecharon el dinero de los bancos centrales para construir un imperio.
  • Esto es lo que hacía que Adam Smith fuera optimista respecto al capitalismo: su fe en que el beneficio capitalista seguiría triunfando sobre la renta feudal. El optimismo de Smith se basaba en una perspectiva más amplia: la renta sólo sobrevivía como parásita y a la sombra del beneficio. Eso cambió después de 2008. Cuando el dinero de los bancos centrales sustituyó al beneficio como combustible de la economía.
  • El socialismo para financieros dio lugar a otro grupo de superseñores financieros que competían con los nubelistas, tres compañías estadounidenses con un poder superior al del capital de inversión y el de todos los capitalistas terrestres juntos: BlackRock, Vanguard y State Street. Estas empresas gestoras de activos, las «Tres Grandes», como se las conoce en los círculos financieros, son de hecho las dueñas del capitalismo estadounidense.
  • Juntas, las Tres Grandes constituyen el mayor accionista individual de casi el 90 por ciento de las empresas que cotizan en la bolsa de Nueva York. En el momento de escribir esto, BlackRock gestiona casi 10 billones dólares en inversiones; Vanguard, 8 billones de dólares; y State Street, 4 billones de dólares. Para dar sentido a estas cifras: son casi lo mismo que la renta nacional de Estados Unidos. ¿Cómo ocurrió esto? Las Tres Grandes detectaron un vacío en los mercados financierso: había personas e instituciones ultrarricas que quería ser «inversores pasivos», es decir, comprar acciones sin tener que elegir lo que compraban ni a los profesionales que lo hicieran por ellos. Esto no podría haber sucedido antes de 2008, porque hasta entonces los ultrarricos no tenían acceso a una cantidad de dinero lo bastante grande como para que las Tres Grandes pudieran comprar una parte significativa de la Bolsa de Nueva York. Disfrutan de dos ventajas insuperables: un poder de monopolio sin precedentes sobre sectores enteros, y la capacidad de ofrecer a los ultrarricos un elevado rendimiento con comisiones muy bajas.
  • Como sucede con todas las transformaciones históricas, nadie lo planeó. El ascenso de los nubelistas se produjo sin que nadie se diera cuenta y a espaldas de la inmensa mayoría, incluidos los agentes históricos más poderosos.
  • Cuando una palabra está bien definida, escribió Simone Weil en 1937, nos ayuda a «comprender una realidad o un objetivo concretos, o una manera de actuar. Aclarar ideas, desacreditar palabras intrísecamente vacías y definir el uso de otras palabras mediante análisis precisos es, por extraño que parezca, una forma de salvar vidas humanas».
  • Es tentador pensar que no importa cómo llamamos al sistema en el que vivimos. Ya lo llamemos tecnofeudalismo o hipercapitalismo, el sistema es el que es, con independencia de la palabra que utilicemos para describirlo. Tal vez sea muy tentador, pero es un error
  • Reservar la palabra fascista para los regímenes que de verdad entran en esta categoría y abstenerse de utilizarla para describir otros que, por desagradables que resulten, no lo son, es muy relevante.
  • Llamar pandemia a un brote viral puede ser vital para movilizarse contra él. Lo mismo ocurre con el sistema global en el que vivimos: la palabra que utilicemos para describirlo puede influir profundamente en si somos más propensos a perpetuarlo y reproducirlo o si podemos desafiarlo e incluso derrocarlo.
  • Hoy, dondequiera que miremos vemos capitalismo. Sin embargo, al igual que sucedió en la década de 1770, describir el incipiente sistema actual con términos del pasado (llamarlo hipercapitalismo, capitalismo de plataformas o capitalismo rentista) no sólo sería un fracaso de la imaginación, sino que ignoraría esa gran transformación de nuestra sociedad que está teniendo lugar ahora.
  • ¿Qué exige que abandonemos la palabra capitalismo y la sustituyamos por tecnofeudalismo? Es muy sencillo: el triunfo de la renta sobre el beneficio.
  • La solidaridad entre los trabajadores del norte y los del sur sigue siendo un sueño frustrado. El capital no ha dejado de fortalecerse.
  • Por desgracia, en lugar de un sistema poscapitalista que remedie por fin las divisiones humanas y acabe con la explotación de las personas y del planeta, el sistema que se está conformando intensifica y generaliza la explotación de maneras que hasta ahora eran inimaginables, salvo quizá para los escritores de ciencia ficción.
  • Lo que está sucediendo es la historia de cómo las rentas (el rasgo económico definitorio del feudalismo) ha protagonizado un notable resurgimiento.
  • En el capitalismo, entender el significado de la renta y distinguirla del beneficio es mucho más complejo. La diferencia es más sutil, cualitativa, casi abstracta: el beneficio es vulnerable a la competencia de mercado, y la renta no lo es. La renta deriva del acceso privilegiado a bienes cuya oferta es rígida, como el suelo fértil o las tierras que contienen combustibles fósiles; no se pueden producir más recursos de este tipo, por mucho dinero que se invierta. El beneficio, por el contrario, acaba en los bolsillos de los empresarios que han invertido en cosas que de otro modo no existirían. El hecho de que estas mercancías hayan sido inventadas y creadas por alguien, y de que, por lo tanto, otra persona pueda inventar y crear una versión mejor, es lo que hace que el beneficio sea vulnerable a la competencia.
  • Al rentista le favorece la competencia del mercado. Si Jack es propietario de un edificio en un barrio que se está gentrificando como resultado de lo que hacen los demás, la renta de Hack aumentará aunque no haga nada.
  • El capitalismo se impuso cuando el beneficio prevaleció sobre la renta, un triunfo histórico que coincidió con la transformación del trabajo productivo y los derechos de propiedad en mercancías que se vendían en el mercado laboral y el de acciones, respectivamente. Mientras la renta apestaba a vulgar explotación, el beneficio reivindicaba su superioridad moral como justa recompensa a los valientes empresarios que lo arriesgaban todo para navegar las traicioneras corrientes de los mercados tormentosos.
  • Lo que tienen en común todos estos megarrentistas es un importante incentivo para legitimar (o blanquear) sus rentas disfrazándolas de beneficios.
  • La fidelidad a una marca permite a su propietario subir los precios sin perder clientes.
  • Un alquiler del 30 por ciento de renta del suelo sobre todos sus ingresos que pagaban a Apple. Así creció una clase capitalista vasalla a partir del suelo fértil del primer feudo en la nube: la Apple Store.
  • El resultado fue una industria global del smartphone con dos corporaciones nubelistas dominantes, Apple y Google, la mayor parte de cuya riqueza era producida por desarrolladores externos no asalariados, de cuyas ventas extraían una comisión fija. Esto no son beneficios. Es la renta de la nube, el equivalente digital a la renta del suelo.
  • Grandes o pequeños, poderosos o no, todos los capitalistas vasallos, por definición, dependen en mayor o menor medida de la venta de sus mercancías a través de un sitio de comercio electrónico, ya sea Amazon, Ebay o Alibaba, y una parte considerable de sus ingresos netos se la llevan los nubelistas de los que dependen.
  • Otros nubelistas centraron su atención en el llamado «precariado». Empresas como Uber, Lyft, GrubHub, DoorDash e Instacart en el norte global, y sus imitadores en Asia y África, conectaron sus feudos en la nube a una gran variedad de conductores, repartidores, limpiadores, restauradores, trabajadores a destajo y sin un salario a los que cobraban una comisión fija de sus ingresos. Una renta en la nube.
  • Desde los propietarios de fábricas del Medio Oeste estadounidense hasta los poetas que tratan de vender su última antología, pasando por los conductores de Uber londinenses y los vendedores ambulantes indonesios, todos dependen ahora de algún feudo en la nube para acceder a los clientes. Es el progreso, o algo así.
  • Atrás quedó la época en que, para cobrar sus rentas, los señores feudales recurrían a matones que derramaban sangre o rompían las rodillas de sus vasallos. Los nubelistas no necesitan alguaciles para confiscar o desalojar. Todo capitalista vasallo sabe que si se elimina un enlace de su sitio en la nube podría perder el acceso a la mayor parte de sus clientes. El tecnofeudalismo se fundamenta en un tecnoterror aséptico.
  • Resulta evidente que la economía mundial se engrasa cada vez menos con el beneficio y cada vez más con la renta de la nube.
  • Es este poder sobre nuestra atención el que les permite cobrar la renta de la nube a los capitalistas vasallos que se dedican an anticuado negocio de vender sus mercancías.
  • Los nubelistas se están haciendo fabulosamente ricos sin necesidad de organizar la producción de ninguna mercancía. No sólo eso, ya que, además, no están sometidos a la presión de un mercado que te induce a producir mercancías mejores y más baratas, o al miedo constante de que un competidor saque un producto que les robe toda su cuota de mercado.
  • No debemos confundir la rivalidad entre feudos con la competencia basada en el mercado.
  • El hecho de que TikTok haya robado con éxito la atención de los usuarios de otras redes sociales no se debe a que ofrezca precios más baratos o a que la calidad de las «amistades» o las relaciones que facilita sea mejor.
  • Apple, pionera en la construcción de feudos en la nube, recurre a lo que denomina «normas de privacidad» cuidadosamente concebidas para impedir que otros nubelistas modifiquen el comportamiento de los usuarios que tienen en común, lo que hizo que Mark Zuckerberg acusara a la empresa de cobrar «rentas de monopolio» y «ahogar la innovación».
  • Al igual que Ford, Edison y Westinghouse, los nubelistas de Amazon, Tencent, Alibaba, Facebook, Apple y Google también invierten en investigación y desarrollo, en política, en marketing, en el desmantelamiento de los sindicatos y en tácticas propias de un cártel, pero, una vez más, no lo hacen para vender mercancías con el máximo beneficio posible, sino para extraer las máximas rentas de los capitalistas que sí lo hacen.
  • Para reflejar el regreso de la renta a una posición central, no se me ocurre mejor nombre que tecnofeudalismo.
  • Elon Musk, para su frustración, hasta ahora el enfant terrible del mundo empresarial no ha tenido acceso a las gigantescas rentas que puede proporcionar el capital en la nube. X podría ser ese acceso. En un post revelador, admitió su ambición de convertir X en una «aplicación para todo».
  • Cualquier transformación trae consigo un nuevo tipo de crisis. En la actualidad, el tecnofeudalismo está agravando las fuentes de inestabilidad preexistentes y convirtiéndolas en nuevas amenaza existenciales. En concreto, la gran inflación y la crisis del coste de la vida que se han producido tras la reciente pandemia no pueden entenderse sin el contexto del tecnofeudalismo.
  • No hace falta ser de izquierdas para saber que el impresionante resurgimiento de la renta significaría un estancamiento más profundo y tóxico. La renta se esconde en propiedades (mansiones, yates, arte, criptomonedas, etcétera) y se niega obstinadamente a entrar en circulación, estimular la inversión en cosas útiles y revitalizar las flácidas sociedades capitalistas. Y así empieza un círculo vicioso: se produce un estancamiento más profundo, que hace que los bancos centrales impriman más dinero, lo que permite una mayor extracción y menso inversión, y así sucesivamente.
  • La mayor parte del dinero nuevo terminó inflando el precio de las acciones de las grandes corporaciones tecnológicas.
  • En la década de 2020, el poder de negociación de la mano de obra era una sombra de lo que había sido en los años setenta del siglo XX, cuando los poderosos sindicatos podían presionar para conseguir aumentos salariales por encima de la tasa de inflación.
  • La inflación nunca es sólo un fenómeno monetario, del mismo modo que el dinero nunca es sólo un emblema del valor de cambio. Cuando, por la razón que sea, los precios suben de manera generalizada, se pone en marcha un juego de poder social en el que todo el mundo intenta averiguar su capacidad de negociación.
  • El nuevo capital en la nube desplaza aún más al capital tradicional, acelerando y reforzando el alcance superuniversal del tecnofeudalismo.
  • La gran inflación está obligando a la industria alemana a producir bienes que dependen mucho más del capital en la nube que del tradicional.
  • Al igual que la industria del coche eléctrico, la energía verde requiere mucho capital en la nube.
  • El tecnofeudalismo tiene una tendencia intrínseca a moderar la inflación de los precios, porque suele contraer los salarios, los precios y los beneficios.
  • La inflación siempre es un síntoma del recrudecimiento de la guerra de clases; su trayectoria estará determinada sobre todo por la política y el poder.
  • Lo que es seguro es que, como aumenta el alcance del capital en la nube, al final dañará el poder político de los trabajadores,porque seremos más los que nos convertiremos en proletarios de la nube.
  • El dinero de los bancos centrales no se ha agotado. Sigue fluyendo, aunque a un ritmo más lento que, sin embargo, es suficiente para que el tecnofeudalismo prospere. Los bancos centrales no pueden permitirse detener el flujo por completo, aunque es lo que deberían hacer para derrotar a la gran inflación.
  • El dinero de los bancos centrales está aquí para quedarse y seguirá desempeñando el papel sistémico que antes tenían los beneficios capitalistas.
  • Ahora el capital en la nube se ve reforzado y aumentado por cada nuevo desarrollo que surge: desde la necesidad de más energías renovables y coches autónomos hasta la demanda de programas baratos de licenciatura online para jóvenes que no pueden permitirse más deudas estudiantiles, el capital en la nube expande su dominio de forma exponencial.
  • Así surgió el Minotauro. En lugar de vender mercancías al mundo, Estados Unidos ofreció un uso alternativo para sus dólares: invertirlos en Wall Street. Había creado un mecanismo que podía reciclar los excedentes asiáticos y europeos (sobre todo chinos y alemanes) en inversiones productivas para Estados Unidos. Con estas ofrendas al Minotauro, se mantuvieron la paz y la prosperidad para todos, hasta que, por supuesto, todo se desmoronó en 2008.
  • A partir de 1971, cualquier capitalista no estadounidense con una enorme riqueza en dólares se enfrentó al mismo problema: ¿qué hacer con los dólares en un país donde no podían gastarlos? La única opción era llevarlos a Estados Unidos e invertirlos allí.
  • En el Reino Unido, Grecia o España, los extranjeros ricos podían comprar lo que quisieran. Sin ninguna ambigüedad, Washington dejó claro a los capitalistas alemanes, j...
03 Mar 20:57

Game Theory #9: The US-Iran War

by Predictive History

In this Tuesday, March 3, 2026 lecture, Professor Jiang analyzes the US-Iran War.
03 Mar 20:57

30, 40, 50 años... ¿Y si te dijera que no es tarde?

by Santiago Ávila Vila

¿Crees que después de los 30 ya llegaste tarde? La ciencia demuestra que cada edad tiene su pico en distintas habilidades: desde creatividad y cálculo mental hasta inteligencia emocional y bienestar. Descubre por qué tu mejor momento todavía puede estar por venir.
#NoHasLlegadoTarde #CrecimientoPersonal #InteligenciaEmocional #Bienestar #Motivación
03 Mar 20:57

El truco más simple para calmar tu mente y vivir consciente ft. Antonio Valenzuela

by Uri Sabat

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03 Mar 20:56

Seyed M. Marandi: Iran's Military Strategy & U.S. Miscalculations

by Glenn Diesen

Seyed Mohammad Marandi is a professor at Tehran University and a former advisor to Iran's Nuclear Negotiation Team. Prof. Marandi outlines Iran's objectives and strategy in the war, and explains how and why the U.S. miscalculated.

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03 Mar 20:43

Vendiendo ante la escalada militar

En marzo de 2020 estuve comprando acciones a manos llenas, para aprovechar la caída de precios. Mi razonamiento era que se estaba exagerando al extrapolar al largo plazo el impacto de aquella crisis en el corto plazo, y lo mismo ocurre con la guerra de Irán
03 Mar 20:43

La reforma de la Directiva Marco del Agua rebaja la protección del agua en Europa y pone en riesgo la salud y el futuro

by Arturo

Manifiesto de entidades de la sociedad civil organizada del Estado Español respecto a la anunciada reforma de la Directiva Marco del Agua.

Attac, Integrada en la RAP, defiende el presente comunicado.

El pasado 10 de diciembre la Comisión Europea publicó la Comunicación “Simplificar para lograr una competitividad sostenible”1 (en adelante, la Comunicación), que engloba un amplio paquete de modificaciones en distintas directivas y otras regulaciones europeas para la protección ambiental. El pretexto que se declara para promover estas modificaciones es reducir la carga administrativa asociada a tales normativas para alcanzar los objetivos ambientales de forma más eficiente y menos costosa.


Sin embargo, junto a medidas que facilitan esta reducción de la carga burocrática sin afectar a los objetivos (como por ejemplo, unificar los formatos en los que se comparten los datos de naturaleza ambiental y espacial), se incluyen otras propuestas que suponen dar un paso atrás en la ambición y el alcance de la normativa. Entre ellas, se plantea reducir los requisitos de protección ambiental sobre ciertas actividades industriales o rebajar los mecanismos de control en las autorizaciones de nuevos proyectos.


Un ejemplo de los efectos perjudiciales de las modificaciones previstas sobre el agua y los ecosistemas acuáticos es que se pretende reducir o eliminar las obligaciones del Sistema de Gestión Ambiental de las instalaciones industriales en materia de inventario de sustancias químicas y análisis de riesgos. Otro ejemplo, es que se busca que en las instalaciones de ganadería intensiva y de acuicultura se eliminen de los informes a la Comisión Europea los impactos relativos al agua, la energía y los materiales. También se pretende suspender algunos requerimientos de la Responsabilidad Ampliada del Productor (por el que las empresas son responsables de los contenidos de los residuos que generan sus productos).


Resulta especialmente preocupante que la Comisión Europea haya previsto reformar la Directiva Marco del Agua (DMA) antes del verano de 2026, sin ajustarse a los procedimientos existentes en el propio marco legislativo europeo y obviando por completo la evaluación y el análisis detallado que se desarrolló en 2020 (Fitness-Check). La Comunicación deja claro que en el primer trimestre de 2026 intensificará el diálogo con algunos de los sectores implicados y con los Estados Miembros sobre los permisos ambientales, teniendo en cuenta los objetivos del denominado RESource EU Action Plan. Este Plan pretende reducir la dependencia europea de materiales críticos, para lo que se llevará a cabo una simplificación de las autorizaciones ambientales “incluidos los aspectos relacionados con el sector minero”. La Comunicación señala que “a más tardar en el segundo trimestre de 2026, la Comisión examinará y revisará la Directiva Marco del Agua” … “con el fin de promover la circularidad y el acceso a materias primas”.

¿Qué supone esta reforma de la DMA?

  • Permitirá acelerar y simplificar las autorizaciones ambientales, debilitando el Principio de No Deterioro, un requerimiento clave de la DMA. Básicamente existe una obligación para los Estados Miembros de mejorar y de evitar el deterioro de los ríos, humedales y acuíferos de toda Europa. Relajar los estrictos requisitos que acompañan a esta obligación para los nuevos proyectos que puedan deteriorar el estado de las aguas dará lugar en muchos casos a un empeoramiento del estado de los ríos, acuíferos y ecosistemas acuáticos.
  • Facilitará la aprobación de nuevos proyectos mineros sin las suficientes garantías en cuanto a la evaluación ambiental de los impactos sobre la salud de las personas y de los ecosistemas acuáticos y en cuanto a la transparencia y la participación pública en las decisiones que afectan al interés público superior, como es el acceso al agua en cantidad y calidad suficiente. Esto incrementará los riesgos de contaminación y sus impactos sobre la salud humana. También tendrá consecuencias negativas sobre otras actividades económicas, como las del sector agrario e industrial que necesitan de estos recursos hídricos, así como sobre los ecosistemas y la biodiversidad.
  • Abrirá una puerta que facilitaría que también que otros proyectos y actividades, no sólo mineros, pudieran aprobarse de forma más rápida y simple, aun cuando exista un riesgo claro para la salud humana y para el deterioro de nuestros ríos, humedales y acuíferos.
    Además, la anunciada reforma exprés de la DMA se salta el procedimiento establecido en dicha Directiva para su revisión; no tiene en cuenta que la evaluación de la DMA (fitness check) ya concluyó que no era necesario revisarla y no viene acompañada del necesario análisis integral de los efectos que tendría (Impact Assessment, algo habitual en la reforma de cualquier directiva), entre otros problemas importantes.
    Ante esta situación, las organizaciones firmantes manifiestan que:
  • La aprobación de la DMA fue el resultado de un largo proceso de evaluación de la política de aguas en el conjunto de la Unión Europea que concluyó con el reconocimiento de que nuestra capacidad para atender las necesidades de agua, presentes y futuras, depende directamente del buen estado de las masas de agua y de la superación del enfoque fragmentario e ineficaz de la anterior política del agua.
  • Desde la sociedad civil organizada se ha defendido enérgicamente que aunque es necesario mejorar la actual aplicación de la DMA por parte de los Estados Miembros de la UE, esta directiva ha sido y sigue siendo un instrumento fundamental para proteger y mejorar el estado de nuestros ríos, acuíferos, humedales, deltas y estuarios en España y en toda Europa.
  • La DMA pone el foco de la política de aguas en los objetivos ambientales y en el principio básico de No Deterioro del agua, para compatibilizar su protección con actividades económicas que aporten prosperidad, empleo y calidad de vida a la ciudadanía. La DMA es la garantía para esta compatibilidad y para la propia seguridad a largo plazo de las actividades económicas y la calidad de vida, las cuales dependen de la buena salud de nuestras fuentes y ecosistemas del agua. Ninguna de las reformas que se quieren llevar a cabo suponen una mejora para la DMA y sí un claro retroceso.
  • Esta directiva incluye la aplicación de unos Programas de Medidas para alcanzar los objetivos previstos, los cuales se revisan en la evaluación periódica de los planes hidrológicos, con el fin de mejorar el conocimiento sobre las masas de agua, las medidas a adoptar y la transparencia y participación pública en la toma de decisiones en torno al agua.
  • La DMA define además el marco en el que se integran o desarrollan otras directivas relacionadas con el agua, como la directiva de prevención de los riesgos de inundación, la de aguas potables o la de aguas residuales, cuyos enfoques de gestión de riesgos dependen de la eficacia de la DMA a la hora de garantizar el buen estado de las masas de agua. El debilitamiento de la DMA por las modificaciones previstas dejaría sin sustento firme a estas otras directivas y normas derivadas, incrementando los riesgos, lo que impactará negativamente sobre la salud humana, sobre actividades económicas tales como las agrarias y sobre los ecosistemas.
    Por todo ello, un amplio conjunto de organizaciones de la sociedad civil pedimos que la Comisión Europea renuncie a modificar la Directiva Marco del Agua y, en su lugar, se redoblen los esfuerzos de las instituciones europeas y de los Estados Miembros para mejorar y acelerar su aplicación, manteniendo su actual formato, dado que todavía estamos lejos de alcanzar los objetivos planteados.

Para adherirse al manifiesto, puede hacerse en el presente enlace:

Organizaciones promotoras:
Aigua és Vida (AéV)
Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS)
Amigas de la Tierra
Comisiones Obreras (CCOO)
Ecologistas en Acción
Enginyeria Sense Fronteres
FACUA
Federación de Consumidores y Usuarios (CECU)
Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA)
Fundación Primero de Mayo
Greenpeace España
Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS)
Plataforma en Defensa de l’Ebre
Red Agua Pública (RAP)
WWF España

La entrada La reforma de la Directiva Marco del Agua rebaja la protección del agua en Europa y pone en riesgo la salud y el futuro se publicó primero en ATTAC España | Otro mundo es posible.

03 Mar 19:23

Líder de la NED interrumpido en el Congreso tras presumir de haber «desplegado» 200 Starlinks en Irán en medio de la violencia (inglés)

by carakola

Damon Wilson, director de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), fue interrumpido por un miembro del Congreso durante una audiencia de supervisión de la Cámara de Representantes el 24 de febrero, tras revelar que su agencia «comenzó a apoyar el despliegue [y] el funcionamiento de unos 200 Starlinks desde el principio» en medio de la violencia que se extendió por Irán el mes pasado. Antes de que pudiera terminar la frase, fue interrumpido por la miembro de mayor rango del Subcomité de Estado, Operaciones Exteriores y Programas Relacion

etiquetas: damon wilson, irán, starlink, ned

» noticia original (thegrayzone.com)

03 Mar 19:23

La época dorada de los trenes aerodinámicos: fotografías antiguas muestran el glamour incomparable de los viajes en tren (ENG)

by Ripio

De los restos del desplome bursátil de 1929, nació una nueva obsesión estadounidense. A medida que la economía se desmoronaba, las empresas que sobrevivieron se vieron atrapadas en una feroz competencia, y muchas recurrieron al poder del diseño para mantenerse relevantes. Objetos cotidianos como tostadoras, muebles y automóviles fueron reinventados con curvas elegantes y siluetas aerodinámicas.

etiquetas: streamliners, época dorada, trenes aerodinámicos

» noticia original (rarehistoricalphotos.com)

03 Mar 19:22

Trump declara la 'guerra' económica a España: "Vamos a cortar lazos comerciales. ¿Embargo? Quizá"

by Verified

El presidente de EEUU carga contra el Gobierno español por no dejarle usar las bases militares de Rota y Morón en plena operación militar sobre Irán.

etiquetas: trump, sánchez

» noticia original (www.businessinsider.es)

03 Mar 19:22

«¡Me llaman traidora!» Una madre partidaria de MAGA LLORA después de que su familia mexicana la repudie (ENG)

by azathothruna

Gabriela López de Ayala afirma que el 85 % de su familia la ha repudiado por ser republicana. Pero cuando lees sus propias palabras —atacando a las mujeres con carritos de comida, difundiendo mitos sobre la asistencia social y llamando a Trump líder «espiritual»— queda claro: su familia no la abandonó por una papeleta electoral. La abandonaron por su intolerancia. Analizamos el último autogol de MAGA.

etiquetas: maga, leopardos, usa, eeuu, trump, latino, migracion, desigualdad

» noticia original (www.youtube.com)

03 Mar 19:21

María José Currás investiga un caso único en el mundo: «Queremos entender por qué, si son gemelas idénticas, la enfermedad cursa diferente»

by Elnuberu

Cayetana y Celia son el único caso en el mundo reportado en gemelas de heteroplasia ósea progresiva, una enfermedad ultrarrara de origen genético. Ambas tienen la misma mutación en el gen GNAS, pero presentan una evolución clínica muy distinta que ha llevado a Cayetana a someterse a 19 cirugías, incluyendo la amputación de sus dos piernas, mientras que su hermana es casi asintomática. María José Currás, investigadora del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), dedica su labor al estudio de esta patología.

etiquetas: ciencia, gemelos, enfermedad

» noticia original (www.lavozdegalicia.es)

03 Mar 19:21

El ataque a la escuela de niñas en Irán fue "deliberado", según una investigación de Al-Jazeera

by Supercinexin

Algunos sitios web y cuentas de redes sociales vinculados a Israel afirmaron que el sitio formaba parte de una base de la Guardia Revolucionaria Islámica. Sin embargo, un análisis realizado por la unidad de investigaciones digitales de Al Jazeera de imágenes satelitales recopiladas durante más de una década, así como de videoclips recientes, noticias publicadas y declaraciones de fuentes oficiales iraníes, revela una historia muy diferente.

etiquetas: irán, eeuu, israel, guerra, crímenes, escuela, niñas, investigación

» noticia original (www.aljazeera.com)

03 Mar 19:21

Trump: "España es un aliado terrible, no queremos tener nada que ver con ellos"

by JanSolo

"España no tiene nada que nosotros queramos. Es un pueblo fantástico pero un aliado terrible. No queremos tener nada que ver con ellos" "Vamos a cortar todas las negociaciones"

etiquetas: trump, españa

» noticia original (www.elmundo.es)

03 Mar 19:21

Muere el periodista Fernando Ónega a los 78 años

by teneram

El periodista Fernando Ónega ha fallecido este martes a los 78 años de edad, según ha confirmado el medio '65 y más', del que era presidente. Ónega es uno de los cronistas más destacados de los primeros tiempos de la Transición española y una de las voces más escuchada y respetada por su rigor y su neutralidad.

etiquetas: fernando, ónega

» noticia original (www.telecinco.es)

03 Mar 19:21

Los camioneros denuncian una ola de robos en las áreas de servicio: "La indefensión es máxima"

by josdete

Los conductores de camiones denuncian falta de seguridad y violencia en los asaltos a sus vehículos durante las paradas obligatorias. Dormir en la cabina de un camión se ha convertido en una actividad de riesgo. Las bandas organizadas han puesto el foco en las mercancías de valor y los transportistas denuncian que las áreas de servicio actuales no ofrecen ninguna garantía de seguridad.

03 Mar 19:20

Teherán promete atacar a los países europeos si se unen a la guerra.

by onainigo
En un anuncio oficial realizado el martes en Teherán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní afirmó que cualquier acción de los europeos será considerada un "acto de guerra" y recibirá una respuesta dirigida contra las ciudades europeas.
03 Mar 19:20

Trump anuncia que EEUU suspenderá todo intercambio comercial con España.

by onainigo
El Boletín es un periódico digital independiente especializado en información económica, financiera y política, con casi tres décadas de historia. Fundado en 1992 por el periodista CARLOS HUMANES, en la actualidad lo edita Editorial Asesores de Publicaciones SCM, sociedad perteneciente al 100% a las personas que trabajan a...
03 Mar 16:57

El embajador de Israel en EEUU dice que tienen "derecho bíblico" para quedarse "con todo" Oriente Medio

by Icelandpeople

En una entrevista con la estrella conservadora Tucker Carlson, Huckabee aseguró que Israel puede quedarse “con todo” Oriente Medio.

etiquetas: eeuu, israel, biblia

» noticia original (www.lavanguardia.com)

03 Mar 16:57

Trump se apodera de Venezuela y bloquea Ormuz: el plan para forrarse vendiendo petróleo

by YeahYa

El control del crudo venezolano y el cierre del Golfo disparan las petroleras de EE.UU. y redibujan el mercado energético mundial ...

etiquetas: trump, venezuela, irán, ormuz

» noticia original (www.catalunyapress.es)

03 Mar 16:56

Dimite el concejal del PP de Móstoles que ha apoyado a la víctima que denunció por acoso sexual y laboral al alcalde: “Cada decisión que he tomado ha sido guiada por la conciencia”

by Ratoncolorao

Raúl Gallego se despide después de que hace unos días el partido destituyera a su pareja, Elisa Vigil, como portavoz del PP en la Asamblea de Madrid.

etiquetas: pp, mostoles, concejal, dimisión, acoso laboral

» noticia original (elpais.com)

03 Mar 16:56

Myrient cierra en marzo: adiós a los 390 TB de ISO/ROM de juegos

by NubisMusic

La emulación es una forma habitual de preservar un medio como son los videojuegos. Estos tienen un tiempo de vida limitado y son reemplazados por nuevos juegos que llegan a consolas más modernas. Por suerte, hay comunidades y plataformas que se encargan hacer la labor de permitir la subida y descarga de ROMs e ISOs de juegos antiguos. Myrient es una web que dispone de nada menos que 390 TB de videojuegos para la preservación del medio, pero su creador ha anunciado su cierre para el 31 de marzo debido a que los costes superan por mucho a los...

etiquetas: myrient, emulación, iso, roms

» noticia original (elchapuzasinformatico.com)

03 Mar 16:56

Trump enfrenta 2.000 demandas de empresas tras fallo de la Corte Suprema de EE.UU. contra aranceles

by Verdaderofalso

Más de 100 empresas han presentado demandas contra Trump. Los magistrados guardaron silencio sobre la cuestión de los reembolsos, dejando las decisiones sobre devoluciones en manos del Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, con sede en Nueva York.

etiquetas: trump, demandas, eeuu, aranceles

» noticia original (www.bloomberglinea.com)

03 Mar 16:56

Colonos israelíes participan en un safari para observar a detenidos palestinos mientras son humillados

by Lord_Cromwell

El jefe del Servicio Penitenciario de Israel (IPS) invitó a un grupo de colonos a un «safari» para ver a detenidos palestinos humillados, tirados en el suelo y esposados, en medio de un aumento de ataques a detenidos y de informes de torturas. Según un informe publicado por el sitio de noticias israelí Shomrim, colonos israelíes del asentamiento ilegal de Har Homa en la Jerusalén ocupada visitaron una de las prisiones más seguras de Israel.

etiquetas: colonos, israel, safari, cárcel, palestinos

» noticia original (kaosenlared.net)

03 Mar 16:55

Conspiración contra Europa – "El Gran Reinicio": La influyente Fundación Heritage colabora con partidos europeos de extrema derecha en un plan para destruir la Unión Europea. [Ale]

by Mangione

Aparentemente, se trata de soberanía nacional y valores cristianos. Pero tras todo ello se esconde una despiadada política de poder desde Washington.

etiquetas: conspiración, usa, trump, fundación heritage, neofascismo, europa

» noticia original (www.jetzt.at)

03 Mar 16:55

Irán exige acción internacional tras ataques a hospitales y escuelas [Eng]

by mmlv

Las autoridades de Teherán han pedido acción internacional y solidaridad después de que varios hospitales y escuelas se vieran afectados por ataques aéreos de Estados Unidos e Israel(..) El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, dijo el lunes que los dos países “siguen atacando indiscriminadamente zonas residenciales, sin perdonar ni hospitales, ni escuelas, ni instalaciones de la Media Luna Roja, ni monumentos culturales”.

etiquetas: irán, israel, eeuu, hospitales, escuelas, guerra

» noticia original (www.aljazeera.com)