Shared posts

10 Apr 13:29

Teruel será la primera ciudad de Europa con "astropuerto" para naves espaciales

by Gotsel

Teruel será la primera ciudad europea con astropuerto en 2026. A finales de este año está previsto que acabe esta infraestructura, quedado lista para su licitación en el último trimestre, con la que estas instalaciones en el Aeropuerto de Teruel podrán ser utilizadas para el lanzamiento, aterrizaje, control, fabricación y mantenimiento de naves espaciales

etiquetas: teruel, astropuerto

» noticia original (www.eleconomista.es)

10 Apr 13:28

La jueza acredita con las llamadas del chófer de Mazón la falsedad de la versión del PP sobre sus pasos tras El Ventorro

by karakol

La jueza de la dana ha acreditado con las llamadas del chófer de Carlos Mazón que las versiones de la Generalitat y del PP sobre los pasos del president tras su comida y sobremesa con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro eran completamente falsas. Se trata de la enésima demostración de la mentira oficial orquestada por el Consell anterior para salvar la actuación de Mazón, actualmente aforado por su condición de diputado autonómico del PP de Juan Francisco Pérez Llorca.

etiquetas: jueza, chófer, mazón, pp, ventorro

» noticia original (www.eldiario.es)

10 Apr 13:28

Dentro del Opus Dei desde los 14 años: "No te ponen una pistola en la cabeza, pero la manipulación es constante"

by Esteban_Rosador

Marina Pereda fue miembro de la organización fundada por Escrivá de Balaguer durante una década, una experiencia que ahora relata en primera persona en La Obra (Aguilar), un libro en el que detalla el "complejo engranaje de presiones" que opera dentro y que en su caso hizo efecto desde muy joven

etiquetas: opus dei, religión, secta, manipulación

» noticia original (www.eldiario.es)

10 Apr 13:28

El grupo de hackers gubernamentales de Irán Handala Hack, publica la identidad de 80 miembros de la Unidad 8200 de hackers de Israel

by alafia

La Unidad 8200 es la Unidad de alto secreto de cyberseguridad de Israel.

etiquetas: irán, hacking, handala

» noticia original (handala-hack.tw)

10 Apr 13:28

La vida de Simeone fuera del fútbol: un imperio inmobiliario en Madrid de 180 apartamentos y 7 edificios junto a su mujer

by davids

El corazón de ese imperio es Carpersim SL, la sociedad que canaliza la mayor parte de sus inversiones en vivienda y que se ha consolidado como el brazo empresarial más potente del matrimonio. Según los balances depositados en el Registro Mercantil, la compañía roza los 40 millones de euros en activos, con cerca de 13,8 millones contabilizados como inversiones inmobiliarias y más de 19 millones en inmovilizado material, cifras que ilustran hasta qué punto han apostado por convertir los ingresos del fútbol en patrimonio de largo plazo.

etiquetas: simeone, inmobiliaria, carpersim

» noticia original (www.elespanol.com)

10 Apr 13:28

Un mapa interactivo de la Tierra Media de J.R.R. Tolkien, cronología incluida: de Rivendel a Mordor y más allá

by JanSmite

Frodo y sus amigos habrían agradecido este Mapa interactivo de la Tierra Media para no perderse en sus viajes por los remotos lugares del continente… de La comarca de Rivendel a Mordor, Gondor del Sur o Valinor. A los aficionados a la fantasía de Tolkien les puede servir también de guía. Además de que se puede hacer zoom y clics para ver los detalles de su lugar, incluye dos detalles interesantes: una cronología arriba a la derecha, con los detalles más relevantes de las diversas eras y un panel para visualizar los diversos viajes realizados…

etiquetas: fantasía, tolkien, señor, anillos, hobbiton, mordor

» noticia original (www.microsiervos.com)

10 Apr 13:26

Nacho Duato escucha lo que ha dicho Ayuso de 'El Guernica' y deja 43 segundos demoledores

by Delay

"Lo que me faltaba por oír. Comparar El Guernica con la Fórmula 1. Y luego dice que es cateto. Ya le dije a usted que era una paleta que tenía más muertos encima que la ETA pero es que ya no sé qué pensar", ha empezado diciendo.

etiquetas: nacho duato, ayuso, guernica, fórmula 1

» noticia original (www.huffingtonpost.es)

09 Apr 21:57

La verdadera razón de la guerra en contra de Irán

by Mandri20

Irán es el nodo central de dos megaproyectos logísticos (INSTC y BRI) que amenazan la hegemonía comercial americana. El proyecto que Trump y Netanyahu quieren imponer: el IMEC. La guerra contra Irán es, en su nivel más profundo, una batalla por quién controla las rutas comerciales del siglo XXI.

etiquetas: iran, eeuu, israel, china, geopolitica, comercio, guerra

» noticia original (asimetriatotal.substack.com)

09 Apr 21:56

Ester Muñoz (PP), sobre el soldado español retenido por Israel: “Yo he estado en controles de tráfico más tiempo retenida”

by grisgoblin

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha evitado este jueves valorar la detención “ilegal” por parte de Israel de un soldado español destacado en el sur del Líbano en una misión de paz de la ONU. “La ministra [de Defensa, Margarita Robles] dijo que durante una hora estuvo retenido un militar. No tengo más información de por qué estuvo retenido, me va a permitir que no diga qué nos parece. Sí sabemos que fue durante una hora. Yo he estado en controles de tráfico que me han tenido bastante más tiempo retenida”, ha respondido.

etiquetas: pp, líbano, israel, ester_muñoz, soldado, onu

» noticia original (www.eldiario.es)

09 Apr 21:56

La posible retirada de EE. UU. de la OTAN sería para respaldar a Israel en cualquier enfrentamiento con Turquía [eng]

by alehopio

El exdirector del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent, afirmó en una publicación en redes sociales que la posible retirada de EE. UU. de la OTAN no sería para "evitar conflictos en el extranjero", sino para respaldar a Israel en cualquier enfrentamiento con Turquía. "Abandonaremos la OTAN para poder apoyar a Israel cuando Turquía e Israel se enfrenten en Siria", escribió Kent en una publicación en X. Turquía es miembro de la OTAN desde hace mucho tiempo, mientras que Israel no lo es, y si Ankara invocara el Artículo 5 ...

etiquetas: geoestrategia, guerra, terrorismo, alianza

» noticia original (sg.news.yahoo.com)

09 Apr 21:54

Elogio a la estupidez, por Erasmo de Rotterdam.

by Bloghemia

Primera parte

I

Sé muy bien lo que opina de mí la gente, ya que no desconozco la mala fama que tengo, aun entre los más tontos. Pero yo soy la única, sí, la única, que, cuando quiero, hago reír a los dioses y a los hombres. Y una muestra evidente de esto es que tan pronto como he empezado a hablar ante esta numerosa audiencia sus rostros se han iluminado con nueva y desacostumbrada alegría. Han relajado el ceño, acompañando su aplauso con una risa franca y amable. Me ha parecido al verlos que, como los dioses homéricos, están borrachos de néctar mezclado con nepenta, mientras que antes parecían tristes y vencidos en sus asientos, como recién salidos de la cueva de Trofonio.

Apenas me han visto aparecer se les ha dibujado un nuevo semblante. Algo así como cuando un nuevo sol muestra su rostro resplandeciente a la tierra; o como cuando la primavera, empujada por blando céfiro, renueva la faz de las cosas, les da un calor distinto y les devuelve su juventud. Mi sola presencia ha logrado ya lo que apenas consiguen los grandes oradores con sus largos y cuidados discursos, esto es, disipar las pesadas molestias del espíritu.

II

Ya van a entender el porqué de mi presencia entre ustedes con estas ropas que ven, si no les molesta escucharme con atención. No me refiero a esa atención con que siguen a los predicadores, sino a la que prestan a los charlatanes de feria, a los juglares y payasos, a esos oídos con que en otro tiempo nuestro Midas escuchaba a Pan.

Si me permiten, quisiera hacer ante ustedes un poco el papel de sofista. Pero entiéndanme bien, no como quienes ahora se entretienen llenando de tonterías la cabeza de los niños y enseñándoles a discutir con más obstinación que las mujeres. Mi estilo será el de los antiguos que, para evitar el apelativo de sabios, prefirieron que se los llamara sofistas. Se dedicaban a alabar las hazañas de los dioses y de los héroes. Entonces, van a escuchar un encomio; no el de Hércules o Solón, sino mi propio encomio, el de la  estupidez.

III

No distingo como sabios a aquéllos que valoran como máxima necesidad e inconveniencia el alabarse a sí mismos. Si quieren podrán juzgarlo tonto, pero no negarán que puede ser oportuno. ¿Puede haber algo más adecuado a que la misma estupidez sea vocera de sus mismas alabanzas y cantora de sí misma? ¿Quién mejor capacitada que yo para definirme? A menos que alguien crea que me conoce mejor que yo misma. Sin embargo, pienso que semejante comportamiento de mi parte es más discreto que el de la mayor parte de esa caterva de hombres sabios y distinguidos. Éstos, sin la más mínima vergüenza, acostumbran sobornar a cualquier retórico obsecuente o poeta barato, a quienes compran sus alabanzas, para escuchar embobados lo que no son sino puras mentiras.

Nuestro avergonzado personaje levanta la cabeza y exhibe la cola cual pavo real. Mientras tanto, el medido adulador casi lo compara con los dioses y lo presenta como ejemplo de todas las virtudes, aun sabiendo que está doblemente alejado de todas ellas. No deja de vestir al cuervo con plumas ajenas, de blanquear al etíope y de transformar la mosca en elefante. En fin, yo, para mí, acepto aquel conocido refrán:  Bien se alaba quien no encuentra otro que lo haga.

Así, no sé qué extrañar más, si la ingratitud o la indiferencia de los mortales. Todos ellos me alaban y reconocen los provechos que yo traigo; no obstante, después de tantos siglos, nadie que yo sepa me ha celebrado a mí, la estupidez, en un discurso. Por el contrario, no han faltado quienes han pasado la noche en vela a la luz del candil tratando de alumbrar vanos elogios a tiranos como Busiris y Falaris, a las fiebres cuartanas, a las moscas, la calvicie y pestes semejantes.

Por lo tanto, de mi oirán un discurso, no por improvisado y sin maquillaje, menos sincero y veraz.

IV

Podrán creer que mi discurso no ha sido hecho para alardear, como suele hacerlo la caterva de oradores. Se sabe que éstos, cuando llegan a pronunciar un discurso después de treinta años de lenta gestación, y que a veces ni siquiera es suyo, juran haberlo escrito o dictado en tres días y por pura diversión. A mí siempre me ha gustado decir lo primero que se me ocurre. Que nadie espere que empiece presentándome a mí misma, como acostumbran los retóricas. Ni mucho menos que plantee divisiones. Tan mal augurio sería poner límites a quien manifiesta tan amplia elocuencia como disminuir la influencia a quien alaba todo el mundo. ¿Es que tiene algún sentido convertirme por una definición en imagen o sombra, si ustedes me pueden ver tal como soy con sus propios ojos? Como ven, soy aquella generosa distribuidora de bienes llamada  stultitia  en latín, y  moría  en griego.

V

Pero ¿qué necesidad tengo de decirles quién soy? ¿Es que no lo revela bastante mi semblante y mi frente, como suele decirse? Si alguien creyese que soy Minerva o la sabiduría, pronto advertiría su error con el simple hecho de mirarme a la cara, aun sin mediar palabra. ¿Hay espejo más fiel del alma que el rostro? No hay truco ni maquillaje en mí, ni escondo en la frente lo que siento en mi corazón. Soy yo misma donde sea que estoy, de modo que no pueden deformarme esos que pretenden para sí la personificación de la Sabiduría, y deambulan como monos vestidos de púrpura, y como burros con piel de león.

Por algún lado dejan sus grandes orejas de Midas, aunque traten de ocultarlo; ¡por Hércules, qué hombres tan ingratos esos! Son clientes míos y, no obstante, se avergüenzan tanto de mi nombre en público que lo lanzan contra los demás como si fuese algo abominable. Están rematadamente locos, aunque les gustaría pasar por sabios y por unos Tales. ¿No sería mejor llamarlos  morosofos  o sabios tontos?

VI

He querido imitar aquí a los retóricos de hoy que se creen dioses en la tierra, si pueden mostrar, como la sanguijuela, dos lenguas. Consideran una gran hazaña si, en sus discursos en latín, pueden incrustar unas palabrejas griegas sin venir a cuento como piezas de mosaico. Después, si no tienen a mano palabras raras, sacan de oscuros pergaminos cuatro o cinco palabras arcaicas para molestar al lector ingenuo. Supongo que lo que pretenden es que quienes las reconocen se regocijen más en ellas, y quienes no, queden embobados por el hecho de no entenderlas.

Efectivamente, todos mis seguidores parecen experimentar un placer más refinado cuanto más exóticas son las cosas que contemplan. Entonces, ríanse y aplaudan los más ambiciosos de ellos, y que, como el burro, muevan las orejas para dar a entender que las han entendido. Eso es todo. Pero volvamos a nuestro tema.

VII

Señores, ya conocen mi nombre. ¿Cómo puedo llamarlos sino como  grandes estupidos ? ¿O es que la diosa Estupidez puede dictar un epíteto más honroso a sus devotos?

Permítanme que, con la ayuda de las musas, les dé a conocer mi genealogía, ya que no son muchos quienes la conocen. No tuve por padre al Caos, al Orco, a Saturno ni a Júpiter, ni a esa caterva anticuada y obsoleta de dioses. Mi padre fue el mismo Plutón en persona, verdadero padre de los dioses y de los hombres, mal que les pese a Hesíodo y Homero, e incluso al mismo Júpiter. Y ahora, como siempre, por un simple movimiento de su cabeza, barajan a su antojo lo profano y lo sagrado. Todo es gobernado de acuerdo con su antojo: la guerra, la paz, los imperios, las artes, lo risible y lo serio. En resumen, es que me falta el aliento, todos los asuntos públicos y privados de los mortales. Sin su apoyo, toda esa caterva de dioses cantados por los poetas e incluso, lo diré sin rodeos, los dioses del Olimpo, o dejarían de existir, o no comerían caliente en sus propios hogares. Ni la misma Palas Atenea podría ayudar a quien Plutón tuviera por enemigo. Por el contrario, quien le agrada podría enviar a la horca al mismísimo Júpiter. Estoy orgullosa de mi padre. Él me engendró, no evidentemente como Júpiter engendrara a la lúgubre y siniestra Palas, sino de Neotete, la más hermosa y alegre de todas las ninfas. Ni fui fruto de un deber conyugal, como aquel herrero cojo, sino de los lazos mucho más dulces de un amor, como dice Homero. No se confundan, no me engendró aquel Plutón que nos presenta Aristófanes con un pie en la tumba y medio ciego, sino un Plutón lleno de fuerza y lleno de juventud, y no tanto de juventud cuanto del néctar que solía beber en las largas y generosas copas de los dioses.

VIII

Quizá quieran saber el lugar de mi nacimiento. Lo digo porque hoy, para considerarlo a uno como noble, importa mucho el lugar donde dio los primeros gemidos. Les diré que no vi la luz en la etérea Delos, ni en las olas del mar, ni en las profundas cavernas, sino en las mismas Islas Afortunadas donde todo crece espontáneamente y sin esfuerzo. En ellas, no hay cansancio, ni envejecimiento, ni enfermedad alguna. Sus campos no están cubiertos de gamones, malvas, cebollas, arbejas, habas, ni ninguna otra planta de la misma clase. Por todas partes, el olfato y la vista se deleitan con el ajo brillante, la panacea, la nepenta, la mejorana, la ambrosía, el loto, la rosa, la violeta y el jacinto que recuerdan los jardines de Adonis.

Nacida entre tales delicias, no surgí a la vida llorando, sino que, rápidamente, sonreí dulcemente a mi madre. Por lo tanto, no tengo por qué envidiar a la cabra Amaltea que amamantó al altísimo Júpiter. Porque a mí me amamantaron con sus pechos dos encantadoras ninfas, la Borrachera, hija de Baco, y la Ignorancia, hija de Pan (Ninfas inventadas por Erasmo); siempre las encontrarán en mi séquito, junto con el resto de mis seguidores y acompañantes. Si quieren saber de mí sus nombres, lo diré, pero por Hércules, deberá ser en griego.

IX

Ésa que ven con grandes cejas no es otra que Filautía: el Amor Propio. Y ésta de ojos chispeantes y lista para aplaudir se llama Kolakía: Adulación. Ésta que ven media insomne y como si dormitara se llama Lethe: Olvido. A la que apoya sus dos codos y cruza las manos se la conoce por Misoponía: Pereza. La que aparece coronada de rosas y envuelta en perfumes es Hedoné: Voluptuosidad. La de ojos esquivos y mirada huidiza es Anoia: Demencia. Tryfe: Apatía, es conocida por su tersa piel y su torneado cuerpo.

Estos dos dioses que ven entre las ninfas, uno se llama Komom: Festín, y el otro Negreton Hypnon: Sueño profundo. Insisto, con la ayuda fiel de esta servidumbre, someto a mi imperio todo cuanto existe, llegando a mandar sobre los mismos emperadores.

X

Ya conocen mi origen, mi crianza y mi séquito. Ahora escuchen con atención, que nadie crea que usurpo el título de Diosa, y verán los grandes favores que otorgo a dioses y a hombres, y cuántos reconocen mi divinidad. Ya que si ser dios consiste en ayudar a los mortales, como ha escrito acertadamente alguien, fueron pocos entre los dioses quienes proporcionaron a los mortales pan y vino o algún otro alivio, ¿por qué yo no podría ser llamada el alfa de todos los dioses? ¿Por qué no debería ser considerada como tal al ser la única que supero a todos en cualquier clase de bienes?

XI

Y ante todo, ¿puede haber algo más dulce y valioso que la vida misma? ¿Y a quién asignar su origen sino a mí? No es la lanza de Palas, hija de padre poderoso, ni el escudo de Júpiter tonante lo que engendra y propaga la especie humana. El mismo padre de los dioses y rey de los hombres, que con un simple movimiento de cabeza hace temblar al Olimpo, cuando quiere hacer lo que siempre hace, o sea, engendrar hijos, tiene que deponer su triple rayo, cambiar su faz tiránica, terror de todos los dioses y ponerse la máscara de simple bufón.

Por su parte, los estoicos se creen casi dioses. Muéstrenme, por favor, un estoico que lo sea tres, cuatro y hasta seiscientas veces más que los demás. A este hombre que se deja su barba de chivo como señal de sabiduría, le haré deponer su orgullo, suavizar el ceño; dejar a un lado rígidas doctrinas, e incluso hacer tonterías y extravagancias. Es a mí, y a mí sola, a quien deberá acudir ese sabio si quiere ser padre.

¿Y por qué no debo hablarles con la sinceridad que me caracteriza? Díganme, ¿son acaso la cabeza, el rostro, el pecho, las manos, las orejas, partes que se consideran honestas las que engendran a dioses o a hombres? Pienso que no; en cambio, la propagadora de la raza humana es aquel órgano tan ridículo y absurdo que no se puede nombrar sin reírse; tal es la fuente sagrada de donde todos recibimos la vida y no  ¡aquel número cuaternario de los pitagóricos!

Y si no, díganme: ¿qué hombre ofrecería su cuello al yugo del matrimonio si, como hacen esos sabios, meditase los inconvenientes de ese género de vida? ¿O qué mujer se entregaría a un varón si conociese o pensase previamente en los dolores de parto o en las molestias de la crianza de los hijos? Por lo tanto, si deben la vida al matrimonio, y éste se lo deben a mi acompañante Anoia, la demencia, entonces comprenderán lo mucho que a mí me deben. ¿Y qué mujer que ya haya experimentado esto una vez, volvería a repetirlo sin la ayuda de Lethe, el Olvido? Ni Venus, diga lo que diga Lucrecio, podría negar que, sin la ayuda de nuestro poder, su influencia quedaría disminuida e inútil.

En resumen: de ese juego nuestro, embriagador y ridículo, proceden los estirados filósofos y su progenie actual, quienes el vulgo llama monjes o frailes, los reyes vestidos de púrpura, los piadosos sacerdotes y los tres veces santos pontífices. Y por último, toda la corte de dioses celebrados por los poetas, tan numerosos que el mismo Olimpo, con ser tan ancho, apenas si puede contenerlos.

XII

De nada serviría haber comprobado que soy el germen y la fuente de la vida, si no les demuestro también que todo lo que hay en ella de agradable se debe a mi generosidad. ¿Les parece que puede haber, y ser considerada como tal, una vida sin el placer? Veo que aplauden. Sabía que ninguno de ustedes era tan sensato -iba a decir tan insensato, pero diré tan sensato- como para no pensar como yo.

Porque ni siquiera los estoicos desprecian el placer, aunque traten de disimularlo y no dejen de dirigir contra él mil diatribas ante la gente. Con esto sólo buscan aterrorizar a los demás para ellos disfrutar mejor a sus anchas. Si no, qué me digan, por Júpiter: ¿hay algún momento de la vida que no sea triste, aburrido, desagradable, estúpido o tedioso, si no le agregan el placer, que es el condimento de la estupidez? De esto puede ser justo testigo el nunca bastante valorado Sófocles, quien hizo de mí este muy hermoso elogio:

Vida tan feliz,
la de quienes no piensan en nada.
La ignorancia proporciona la vida más feliz.

XIII

Todo el mundo sabe que la edad más feliz y, con mucho, la más alegre es la infancia. ¿Qué hay en los niños que nos incita a besarlos, abrazarlos y a acariciarlos, y que incluso los mismos enemigos les otorguen auxilio? ¿No es acaso la sencillez de la estupidez con que la sabia naturaleza ha dotado a los recién nacidos a fin de reparar de forma satisfactoria los sacrificios de sus educadores y de quienes los cuidan? ¡Y qué decir de la juventud que sigue a la infancia! ¡Qué divertida es para todos! ¡Qué generosamente la ayudan todos, cómo se preocupan por abrirle camino, qué afectuosamente se le tienden las manos! Y ahora pregunto: ¿de dónde le viene ese encanto a la juventud? ¿De dónde sino de mí? Veo, efectivamente, que la falta de sensatez en ellos los hace menos aborrecibles.

Mentiría si no dijese que, en cuanto los jóvenes se hacen mayores y alcanzan la discreción de los adultos, a través de la experiencia y el estudio, se marchita su belleza, su entusiasmo se disipa, se apaga su gracia y tiembla su fuerza. Cuanto más se apartan de mí, menos viven, hasta dar con la molesta vejez como para los demás. Ningún mortal podría soportar esto si yo no estuviera una vez más al auxilio de tantas miserias. Como los dioses de los poetas auxilian diligentes a quienes están a punto de morir con alguna metamorfosis, así yo, cuando veo a alguien cerca de la tumba, en cuanto me es posible lo restablezco en la infancia. De ahí que la expresión popular que llama a la vejez  segunda infancia  sea acertada.

Y si alguien está interesado en saber la fórmula de tal cambio, no seré yo quien se la esconda: los llevo hasta el manantial de nuestro río Letheo (Olvido) que nace en las mismas Islas Afortunadas -aunque por el infierno sólo fluye un riachuelo, afluente del mismo-. Ahí, mientras beben a grandes tragos el agua del olvido, poco a poco se van esfumando las preocupaciones del espíritu y se vuelven como niños.

Sin embargo, dirán:  es que los ancianos alucinan y desvarían . Es verdad. Y eso mismo es convertirse en niños. ¿Es que ser niño es algo más que delirar y hacer tonterías? ¿No es justamente la falta de sentido en ellos lo que más nos gusta? ¿Quién no desprecia y rechaza como algo monstruoso a un niño dotado con la discreción de un adulto? Prueba de esto es el conocido refrán popular:  Detesto a un niño de precoz sabiduría ; ¿alguien soportaría la relación y trato de un anciano que, a su gran experiencia mundana, juntase también fuerza mental y agudeza de juicio? Sí, el anciano desvaría y es un favor que yo le hago. Pero este viejo loco mientras tanto se encuentra libre de la angustia que oprime al sabio. También goza de tomar una copa. No siente el tedio de la vida, ese tedio que apenas puede soportar la edad más vigorosa. Como aquel viejo personaje de Plauto, a veces tiene nostalgia de las tres letras de  Amo , ¡pero si estuviese en sus cabales sería tan desdichado! Y, con todo, es feliz gracias a mi favor, sus amigos lo quieren y es grato compañero de fiestas. Efectivamente, advertimos en Homero cómo fluían palabras más dulces que la miel de la boca de Néstor, mientras que la de Aquiles era amarga. Y el mismo autor nos describe a los ancianos sentados al borde de las murallas desgranando  apacibles palabras .

Entonces, podemos sostener que los viejos superan a la misma infancia, ciertamente, una edad feliz, pero ingenua y desprovista de un aderezo tan importante para la vida como la tertulia. A esto agréguese que los ancianos disfrutan mucho con los niños y éstos, a su vez, se divierten un montón con los viejos,  Dios junta a cada oveja con su pareja . ¿Hay alguna diferencia entre ellos si no son las arrugas del anciano y su mayor número de cumpleaños? Y por otro lado, todo los asemeja: el pelo blanco, la boca sin dientes, la estatura pequeña, el gusto por la leche, el balbuceo, la cháchara, las estupideces, el olvido, la falta de reflexión; todo en suma. Más se parecen a la infancia cuanto más ingresan en la vejez. Hasta que, como niños, les llega el momento de emigrar de esta vida sin el tedio de vivir y sin percatarse de la muerte.

XIV

Quien quiera que venga y compare mis favores con las metamorfosis obradas por los demás dioses. No recordaré lo que hacen cuando están enojados; sólo diré lo que hacen a aquéllos a quienes son favorables. Suelen convertirlos en árboles, en aves, en cigarra y hasta en serpiente; ¡como si no fuese morir un poco ser transformados!

En cambio, yo restablezco al hombre a la mejor y más feliz edad de su vida, y estoy segura de que, si los mortales cortaran cualquier contacto con la sabiduría y vivieran siempre a mi lado, no habría vejez, y disfrutarían de juventud eterna.

¿No ven a esos hombres lúgubres, enfrascados en problemas filosóficos u otros temas importantes, ya envejecidos antes de alcanzar la juventud? Debo creer que las preocupaciones y la excesiva concentración de su mente les han secado el cerebro y la vitalidad. Por el contrario, observen qué gordos, lucidos y relucientes están mis bufones, como si fuesen  puercos de Acarnania, como se dice vulgarmentes. Nunca sentirán los problemas de la vejez, a menos que, como sucede a veces, se contaminen con la compañía de los sabios. Sin embargo, ¡qué frágil es la vida humana, que no permite la plena felicidad!

A esto agréguese la clarividente afirmación del refrán popular:  Sólo la estupidez es la única que detiene el fugaz paso de la juventud e impide el molesto avance de la vejez .

Ya se sabe que los nativos del Brabante, al contrario de los demás hombres a quienes el paso de la edad los hace más cuerdos, se van atontando a medida que se acercan a la vejez. Ahora bien, no hay otro pueblo que disfrute más de la diversión y que se vea afectado menos por la tristeza de la vejez. Próximos y vecinos a ellos, tanto por el lugar como por su forma de vida; son mis holandeses. ¿Míos?, sí, míos; y tan apasionados seguidores míos que con justicia han merecido el apodo que les dan comúnmente y del que no sólo no se avergüenzan sino que hasta celebran.

¡Vayan, locos mortales, en busca de Medea, de Circe, de Venus y de Aurora y de esa fuente desconocida que restituye la juventud! ¡Pero sepan que yo sola tengo el secreto y lo abro! Yo tengo aquel filtro famoso con el cual la hija de Menón prolongó la juventud de su abuelo Titón. Yo soy aquella Venus que rejuveneció a Faonte para que Safo se enamorara perdidamente de él. Si existen, mías son las hierbas, míos los conjuros, mía aquella fuente que no sólo restituye la juventud perdida, sino lo que es mejor, conserva la juventud eterna.

Si conmigo aceptan en que no hay nada mejor que la juventud ni más detestable que la vejez, creo que me deben estar agradecidos por prolongar tanto bien y apartar tan gran mal.

XV

Y ¿para qué hablar más de los mortales? Miren al cielo y maldigan mi nombre si encuentran a un dios que no sea despreciable y repugnante, a menos que esté bajo mis cuidados. ¿Por qué ven siempre a Baco como un muchacho de cabellera ondulante? Sencillamente porque es un insensato y borracho; y porque se pasa la vida en banquetes, bailes, cantos y juergas, sin tener ningún contacto con Palas. Está tan lejos de ser considerado como sabio que disfruta de ser difamado y burlado. No se ajusta con él aquel proverbio que lo llama  estúpido, y que dice:  más tonto que Mórico . Este apodo de Mórico se le puso porque los insolentes campesinos embadurnaban con mosto e higos la estatua sedente de Baco a la puerta de su templo. ¿Pero es que la comedia antigua deja de insultarlo? Le dicen:  ¡Dios estúpido, estirpe digna de la ingle de Júpiter!

Sin embargo, ¿no es mejor ser vano y estúpido como éste, y estar siempre de fiesta, siempre joven, siempre listo para la juerga y para provocar la alegría, que ser como aquel Júpiter astuto, para todos temible, o como Pan, que todo lo confunde con sus convulsiones, o el tiznado Vulcano, siempre escuálido por el ajetreo de su fragua, o la misma Palas, siempre terrible, por su lanza, su gorgona y su siniestra mirada?

¿Por qué Cupido es siempre niño? ¿Acaso no es porque es un bromista que hace y piensa todo al revés? ¿Y por qué la dorada Venus conserva intacta su belleza? Sencillamente porque tiene algún parentesco conmigo, ya que no hay más que mirarle la cara para descubrir en ella el calor de mi padre. Por algo Homero la llama  la purpúrea Afrodita. Y si debemos creer a los poetas y a sus adversarios, los escultores, siempre está riendo. ¿A qué diosa los romanos adoraron más vehemente que a Flora, madre de toda voluptuosidad?

Por lo tanto, si alguien quiere revisar la vida de los dioses severos en Homero y en los demás poetas, encontrará la estupidez en todas partes. ¿Será necesario que me explaye en las andanzas de los otros dioses, cuando conocen de sobra los amoríos y desatinos de Júpiter tonante? ¿Es que no saben cómo la casta Diana, olvidada de su sexo, se dedicaba a la caza de Endimión, perdida como estaba por él? Prefiero que lo oigan de la boca de Momo, a quien antes, frecuentemente, solían escuchar. Pero también se sabe cómo lo arrojaron a la tierra no hace mucho tiempo junto con Ate, porque sus salidas inoportunas resultaban indudablemente incómodas para la felicidad de los dioses. Desde entonces, ningún mortal quiere asilar a este proscrito. Todavía es mucho más dificil encontrárselo en los palacios de los príncipes, donde por el contrario reina mi amiga Kolakía, la adulación, que se lleva ciertamente tan mal con Momo como el cordero y el lobo. Ya sin él, los dioses pudieron entregarse más lujuriosa y licenciosamente, sin ningún censor, como cuenta Homero, a hacer lo que quisieran.

¿Qué clase de bromas hace este Príapo desde la higuera? ¿Quién no se ha reído con los trucos y juegos de manos de Mercurio? Vulcano mismo acostumbraba a hacer de bufón en los banquetes de los dioses y alegraba la ronda de los bebedores no sólo con su cojera, sino con sus ocurrencias y sus chistes ridículos. ¿Y qué decir de aquel viejo verde, Sileno, que le gustaba bailar el  córdax  al son de la lira con Polifemo? Mientras tanto, las ninfas bailan la  Gimnopaidía , los sátiros semicaprinos representan farsas  atelanas  y Pan divierte a todos los que prefieren oír su aburrida cancioncita antes que a las mismas musas, sobre todo cuando el néctar comienza a emborrachar a los asistentes. ¿Para qué recordar ahora lo que hacen los dioses, bien bebidos después de los banquetes? Es algo tan estúpido que, ¡por Hércules!, no puedo dejar de reír. Sin embargo, quizá sea mejor recordar a Harpócrates, no sea que nos esté espiando algún dios desde el Parnaso córico cuando contamos cosas que ni el mismo Momo pudo relatar libremente.

XVI

Ya es hora de dejar a los dioses en el cielo para regresar a la tierra, como hace Homero, donde no veremos nada alegre y placentero que no sea ciertamente gracias a mí. Y lo primero que se advierte es cuán sabiamente la Naturaleza, madre y artífice del género humano, ha cuidado de que no falte el condimento de la estupidez o la insensatez.

Si admitimos la definición de los estoicos, sabiduría no es más que dejarse llevar por la razón; y estupidez es ser arrastrado por las pasiones. Entonces, ¿cómo se explica que para que la vida no sea tan triste y lúgubre Júpiter haya colocado en ella más dosis de pasión que de razón? ¿No es igual a comparar una onza con una libra?

A su vez, si se piensa bien, relegó la razón a un pequeño rincón de la cabeza, mientras dejó el cuerpo al dominio de las pasiones. Enfrentó a dos tiranos muy potentes dentro de cada uno de nosotros: la ira, situada en la fortaleza del pecho, para así dominar mejor el corazón, fuente de la vida; y la concupiscencia, que extiende su gran imperio hasta los genitales.

La vida del hombre muestra, claramente, lo que puede hacer la razón contra el ímpetu combinado de estos dos ejércitos enemigos. Lo único que puede hacer es gritar hasta enronquecer, dictando normas de honestidad. Pero ellos se burlan de su reina y soberana y gritan más desaforadamente, hasta que cansada abandona y se entrega.

XVII

Al hombre debía favorecérsele con un poquito más de razón para que pudiese tomar resoluciones dignas de él, -ya que está llamado a manejar los asuntos de la vida-. Para tal propósito, me llamó Júpiter a conversar y, como antes, le di un consejo digno de mí. Le propuse que le diera una mujer, -animal ciertamente estúpido e incapaz, pero lleno de gracia y dulzura-. Su presencia en el hogar condimenta y endulza con su estupidez la rigidez del carácter masculino. La aprensión que parece tener Platón sobre si se debe clasificar a la mujer entre los animales racionales o los irracionales, no busca más que mostrar la suprema estupidez de su sexo. Y si, por casualidad, alguna mujer quiere ser considerada como sabia, no consigue más que ser doblemente estúpida, como si -aunque no le guste a Minerva- alguien tratara de arrastrar a un buey a luchar en la arena. Efectivamente, quien contra la naturaleza fuerza su manera de ser y adopta unas cualidades fingidas, duplica su carencia. Ya el refrán griego lo indica:  Una mona es una mona, aunque se vista de púrpura, y una mujer será siempre mujer, o sea, estúpida, cualquiera que sea la máscara que utilice.

Sin embargo, supongo que las mujeres no son tan tontas como para enojarse conmigo por el simple hecho de que yo misma, mujer, la estupidez, les critique su estupidez. Ya que, si lo examinan bien, se darán cuenta de que a partir de la estupidez son en muchos aspectos más favorecidas que los hombres. En primer lugar, tienen el atractivo de su belleza, -que ellas saben valorar por encima de todo-, con cuyo encanto tiranizan a los mismos tiranos. ¿El carácter de cordura no es por cierto el que exige al hombre ese aspecto de descuido, la piel de oso, la barba enmarañada y la apariencia anticipada de anciano? ¿La mujer no conserva acaso las mejillas resplandecientes, la voz fina, el cutis delicado, inmutable recuerdo de la juventud eterna?

¿Y qué otra cosa quieren en esta vida más que gustar a los varones lo más posible? Si no, ¿para qué tanto cuidado, tanto maquillaje, baño y peinado, tantas cremas y perfumes, y ese arreglarse, pintarse y ensombrecer la cara, los ojos y la tez? Y pregunto, ¿esa loca coquetería no es lo que las hace triunfar sobre los hombres? No hay nada que los hombres no dispensen a las mujeres. Y ¿a cambio de qué? Sólo el placer. Sólo su loca vanidad es lo que les encanta en ellas. Piense de esto lo que quiera, nadie negará la cantidad de estupideces que el hombre dice a una mujer y las tonterías que hace cuando intenta seducirla y poseerla.

XVIII

Hay varones, sobre todo viejos, que prefieren el vino a las mujeres, y que se divierten en las mesas de bebedores. Resuelvan otros si puede haber sin mujeres un gran banquete; pero algo es verdad: no hay buena comida si no va rociada de cierta estupidez. Efectivamente, si no hay convidado que haga reír con verdadero o fingido humor, se paga a un bufón o se invita a un pedigüeño grotesco para que con sus estúpidas ocurrencias espante al silencio y a la tristeza del salón. Díganme, ¿tiene algún propósito atiborrar el estómago de dulces, golosinas y exquisitos platos, si al mismo tiempo ojos, oídos y espíritu no se deleitan con risas, bromas y chistes?

Y aceptarán que, metidos en harina, yo soy la única que gobierno el asilo. ¿Quién sino yo organiza la ceremonia del banquete, la elección del rey al azar, los dados, los brindis recíprocos, la ronda interminable de las copas, los cantos, bailes y gestos de los invitados coronados de mirto? No fueron concebidas por los siete sabios de Grecia, sino por mí, para diversión de la humanidad. Por lo tanto, se diría que cuanta más estupidez estos entretenimientos amontonan, tanto más favorecen a la vida humana que, si es triste, ni merece llamarse vida. Y no dejará de ser triste hasta que con esta clase de diversiones espanten al tedio, gemelo de la tristeza.

XIX

No desconozco que hay personas que repudian este tipo de placeres y que buscan diversión en el afecto y compañía de los amigos. Sostienen que la amistad está por arriba de todo, ya que ni el aire, ni el fuego, ni el agua pueden comparárselo. Su alegría es tal que anularla sería como anular el sol; y si viene al caso, tan noble que ni los mismos filósofos dudan en clasificarla entre los bienes más fundamentales. Y … ¿si compruebo que también yo soy el alfa y el omega de esta gran virtud? Y ciertamente que lo comprobaré, no por el silogismo del cocodrilo, ni del sorites cornudo, o del ceratines, o con cualquier otro artificio dialéctico, sino de manera vulgar y señalando con el dedo. ¿Acaso esa especie de afecto y admiración por alguno de los vicios de los amigos como si fueran virtudes un poco no se parece a la estupidez, la complicidad, la hipocresía, la alucinación y debilidad?

¿No es estupidez acaso ese beso en el lunar de la amiga, o el disfrute de la verruga nasal de su querida? ¿O cómo considerar ese estrabismo del padre que ve a su hijo levemente tuerto? Repítase dos y tres veces que es pura estupidez y, sin embargo, aceptemos que es la única que une y mantiene unidos a los amigos.

Lógicamente hablo del común de los mortales, de aquéllos que ninguno nace sin defectos y el mejor es el que menos se ve mortificado por ellos. Pero entre esos sabios divinizados, la amistad no se crea o transcurre de manera aburrida o triste. Y sólo entre unos pocos. Aunque sería mejor decir ninguno, ya que la amistad sólo se da entre iguales y la mayoría de los hombres tiene sus momentos locos y delira de varias formas. Si aparece entre estos austeros hombres una benevolencia recíproca alguna vez, nunca puede ser duradera y firme, lo que no debe sorprender en gente tan maliciosa y con vista tan penetrante como el águila o la serpiente de Epidauro para resaltar los errores de los amigos. La ceguera no permite ver sus propios errores y no ven la alforja que les cuelga a la espalda. Así es la naturaleza humana, que no deja sin grandes defectos ni a los sabios. Y asimismo hay tanta diferencia de edades y de interés, tantas caídas y errores, tantos cambios en la vida que uno se pregunta: ¿es posible que pueda existir ni durante una hora siquiera la alegría de la amistad entre estos Argos sin eso que los griegos llamaban  euezeia  que puede traducirse como  simpleza , o buenas maneras? ¿Acaso el ciego Cupido no es responsable y animador de toda relación amistosa, él que ve lo feo como hermoso?; ¿y quien hace que cada uno de nosotros encuentre hermoso lo que tiene, que el viejo ame a su vieja y el muchacho a su chica? Todo el mundo sabe y se burla de estas cosas y, no obstante, por absurdas que sean, hacen la vida amable y unen y agrupan a los humanos.

XX

Lo apuntado de la amistad hay que trasladarlo con mucha más razón al matrimonio. ¿No es el matrimonio la unión de dos personas de por vida? ¡Dios santo, qué divorcios habría, o algo peor, si la diaria intimidad doméstica de marido y mujer no se sostuviera y alimentara gracias a la adulación, lisonjas, tolerancias, astucias y fingimientos! ¿ Creen que si el novio investigase cautamente a qué clase de juegos se había entregado esa muchachita, al parecer tan educada y decente, antes de casarse, habría matrimonio? Y ¿piensan que permanecerían unidos muchos de ellos si muchas de las aventuras de las mujeres no quedaran ocultas por el descuido estúpido de sus maridos?

Efectivamente, a la estupidez todo esto se le atribuye. Y además debemos reconocerle que, gracias a ella, la esposa sea atractiva al marido y éste a su mujer, la casa se mantenga tranquila y haya armonía. Es centro de risa y de burla, se lo llama cornudo, ciervo y qué sé yo cuántas cosas más, mientras bebe las lágrimas de la muy puta. Pero ¿no es mejor y más feliz vivir así engañado que sufrir unos permanentes celos que todo lo revuelven y lo exageran?

XXI

En resumen, sin mí no habría ningún tipo de sociedad ni relación humana agradable y firme. Sin mí el pueblo no soportaría por mucho tiempo a su gobernante, ni el amo al sirviente, la criada a la señora, el maestro al discípulo, el amigo al amigo, la mujer al marido, el propietario al inquilino, el camarada al camarada, el anfitrión al invitado. Indudablemente, no podrían tolerarse si recíprocamente no se engañaran, halagándose unas veces, consintiendo otras, y por último -digámoslo así- untándose con la miel de la estupidez. Sé que en esto les parece que voy demasiado lejos, pero oirán mayores cosas todavía.

Segunda parte

Habla la estupidez

XXII

Les pregunto: ¿quien se odia a sí mismo puede amar a alguien? ¿Quien no está de acuerdo consigo mismo puede asentir con cualquiera? ¿Qué alegría puede ofrecer a otro quien se considera molesto y aburrido? Creo que nadie respondería afirmativamente, a menos que sea más estúpido que la misma estupidez.

Pero ¿qué ocurriría si quisieran desprenderse de mí? Que nadie podría tolerar a otro. Y a su vez, cada uno sentiría tal asco de sí mismo que encontraría sus modos despreciables y resultaría insoportable a sí mismo. Fíjense en la naturaleza, en muchos aspectos más madrastra que nadie, y verán cómo ha sembrado en el carácter de los hombres, sobre todo en el de los más atolondrados, el vicio de despreciar lo suyo y de fascinarse por lo ajeno. Esto hace que todos los atributos, todo el atractivo y belleza de la vida se corrompan y se extingan. ¿De qué vale tener buen modo, principal regalo de los dioses inmortales, si está podrido por la envidia? ¿Para qué sirve una juventud consumida por el morbo vetusto de la tristeza? Si no existiera esta Filautía o amor propio, a quien reconozco como mi hermana legítima, y que encuentro en todas partes, ¿qué nobleza podrías obrar en tu vida y en la de los demás? Actuar con modestia es propio no sólo del arte sino de toda acción; ¿habrá algo más estúpido que gustarse y sentir admiración por uno mismo?

Por el contrario, ¿piensas que se puede realizar algo bello, con gracia y simpatía si te avergüenzas de ti mismo? Suprime esa salsa de la vida y rápidamente la palabra del orador será fría, el músico al público dejará indiferente con sus notas, se chiflará a la gesticulación del cómico, se mandará al carajo al poeta con sus Musas, el abucheo volverá sordo al pintor con su arte y el médico se morirá de hambre con sus remedios. En fin, te mostrarás feo como Tersites y viejo como Néstor en vez del elegante Nireo y del joven Faón; un cerdo en vez de Minerva, un mudo y un vulgar en vez de un hombre elocuente y educado: lo que comprueba que cada uno tiene la necesidad de una buena opinión propia, además de procurarse una pequeña estima antes de que pueda dominar la de los demás.

y para finalizar, diré que si lo más importante de la felicidad es ser lo que se quiere ser, entonces, mi querida Filautía ha proporcionado esto en exceso. Efectivamente, ella hace que nadie se arrepienta de su imagen, de su carácter, familia, lugar, posición, ni de la patria. Hasta tal punto que ningún irlandés querría transformarse en un italiano, ni un tracio en un ateniense, ni el escita en los habitantes de las Islas Afortunadas. ¡Tan grande es el cuidado de la naturaleza que todas las cosas están equilibradas en medio de tanta variedad! Y donde ella se ha sido menos generosa con sus regalos ahí mismo mi Filautía suele agregar una chispa más de ingenio. Pero qué tontería estoy diciendo. Si lo pensamos bien, la Filautía es su mayor bien. Para concluir, diré que no encontrarán nada realizado sin mi inspiración, ni se ha acometido ninguna empresa noble sin que yo sea responsable.

XXIII

¿Acaso la guerra no es la semilla y el origen de las más celebradas hazañas? Pero ¿hay algo más insensato que arrojarse, sean cuales sean los motivos, a una pelea de este tipo, si las partes en lucha siempre sacan más perjuicio que provecho? De los que caen, ni una palabra, como ocurrió con las de Megara. Y después cuando se enfrentan los ejércitos armados, y resuena la ronca música de las trompetas, díganme, ¿para qué sirven esos sabios llenos de problemas, cuya sangre fría y sin vida apenas si los mantiene en pie? Jóvenes sanos y fuertes es lo que necesitamos para la cuestión. Hombres llenos de valor y con nada de juicio. Indudablemente, siempre habrá quien prefiera a Demóstenes, que siguiendo el ejemplo de Arquíloco apenas divisó al enemigo tiró el escudo y huyó; ¡tan cobarde soldado como brillante orador!

Se dirá que las guerras las gana la capacidad y el criterio. Es verdad, si hablamos del general, que debe tener un talento militar, no filosófico. Por lo tanto, se sabe que tan famosas hazañas no las realizan las genialidades de los filósofos. Más bien son producto de parásitos, bribones, ladrones, sicarios, tramposos, deshonestos, estafadores y toda esa ralea humana.

XXIV

El mismo Sócrates es un ejemplo de la torpeza de estos filósofos para las cosas de la vida, considerado como el único hombre sabio por el oráculo de Delfos, aunque sin ningún motivo. Cuando en determinada ocasión trató de defender cierto asunto en público, tuvo que ocultarse en medio de la risotada general. No obstante, digamos que este hombre en un punto fue lo bastante sensato como para rechazar el título de  sabio , asignándoselo a Dios. Asimismo, sostenía que el hombre sabio no debía participar de la política. Aunque quizá debiera haber ido más lejos y sugerir a quien quiera contarse en el número de los hombres que abandonase a la sabiduría. ¿No fue la sabiduría la que lo llevó a beber la cicuta después de las acusaciones? Cuando filosofaba sobre las nubes y las ideas, cuando medía el salto de una pulga o estudiaba el zumbido de un mosquito, se le escapaba todo lo inherente a la vida.

¿Qué podemos decir de su discípulo Platón, abogado excelente, que acudió a defenderlo cuando su cabeza peligraba? Perdido y pasmado por el tumulto de la chusma, apenas si pudo articular el primer período. Y ¿para qué hablar de Teofrasto? Cuando se presentaba a hablar ante una asamblea, de repente se quedó mudo como si hubiera visto al lobo. En tiempo de guerra, Isócrates habría enardecido a los soldados, pero era tan tímido que nunca se atrevió a abrir la boca. El padre de la elocuencia romana, Cicerón, comenzaba siempre a hablar en un increíble estado de nervios, casi como un niño balbuciente. Fabio Quintiliano interpreta esto como señal de un orador inteligente y consciente del peligro que corría. Pero al hablar así, ¿no está aceptando abiertamente que la sabiduría se opone a la buena gestión de los cuestiones? Si la gente se desfallece de miedo cuando tiene que lidiar con las simples palabras, ¿qué haría si tuviera que empuñar las armas?

Y lo que más llama la atención, Dios santo, es que todavía se siga celebrando aquella frase famosa de Platón:

Felices los Estados en que los filósofos son reyes o los reyes filósofos.

Porque si revisas la historia, advertirás que no ha habido peor calamidad para los Estados que cuando el poder ha caído en manos de gobernantes tocados por la filosofia o apegados a la literatura. Los dos Catones son prueba de esto: uno amenazó la paz de la República con sus denuncias insensatas, y el otro arruinó la libertad del pueblo romano al querer protegerla con sobrada sabiduría. A éstos puedes agregar los Brutos, los Casios, los Gracos y al mismo Cicerón, que fue tan nocivo a la República romana como lo fuera Demóstenes para Atenas. En cuanto a Marco Aurelio, aceptemos que fue un buen emperador, cosa que yo podría refutar diciendo que su misma condición de filósofo lo volvía impopular e insoportable a sus ciudadanos. Aceptemos que fue bueno, pero evidentemente hizo más mal a Roma, dejando el hijo que dejó, que bien con su gobierno.

Efectivamente, este tipo de hombres día y noche entregados a la sabiduría son en todo muy infelices, sobre todo a la hora de engendrar hijos. Supongo que con esto la naturaleza quiere prevenirse de que el mal de la sabiduría no se extienda entre los hombres. Ya que se sabe que el hijo de Cicerón fue un degenerado, y que los hijos de aquel gran sabio que fue Sócrates se parecían más a su madre que a su padre, o sea, que como oportunamente alguien consignó: eran estúpidos.

XXV

En todo caso, resultaría soportable que estos filósofos fuesen como burros tocando la lira en las cuestiones públicas, si en los demás problemas de la vida también no fuesen inútiles.Invita a comer a un sabio y aburrirá a cualquiera con su silencio lúgubre o con preguntitas impertinentes. Llévalo a una fiesta, y te parecerá un camello dando vueltas. Lánzalo a un espectáculo público y su misma cara borrará la alegría del pueblo. Tendrá que abandonar el teatro sin poder desarrugar el entrecejo como el sabio Catón. Su participación en una charla es como la del lobo en la fábula; si se trata de comprar, de hacer un contrato, o en fin, cuando hay que hacer una de esas inevitables cosas de la vida cotidiana, lo que tienes delante no es un hombre, sino un tronco. Es tan inservible para sí mismo, para su familia y para el país, porque desconoce las cosas más básicas, y está alejado de la opinión pública y de las costumbres del pueblo.

No debe llamar la atención que genere resentimiento contra él, especialmente por la incompatibilidad de vida y de ideas. ¿Es que en este mundo ocurre algo que no sea estupidez, hecha por estúpidos y entre estúpidos? Si alguien quiere ir contra corriente, yo le sugeriría que siga el camino de Timón y se retire al desierto, donde pueda disfrutar a solas de su propia sabiduría.

XXVI

Regresaré a mi tema preguntando: ¿qué impulso ha dirigido a hombres salvajes salidos de la roca y de los árboles a crear una sociedad sino la adulación? Eso y no otra cosa es lo que representa la lira de Anfión y de Orfeo. ¿Y qué es lo que condujo a la armonía ciudadana al populacho romano, cuando lo peor parecía ineludible? ¿Quizás un alegato filosófico? De ningún modo. Fue una tonta e infantil fábula sobre el vientre y otras partes del cuerpo. El mismo fin tuvo el cuento de Temístocles sobre la alimaña y el erizo. ¿Es que el discurso de cualquier sabio hubiera tenido tanto efecto como tuvo la ficción de la cierva de Sertorio o la de los dos perros de Licurgo y aquella otra, tan graciosa, sobre la forma de arrancar los pelos de la cola del caballo? No diré nada de Minos ni de Numa, que manipularon a la masa estúpida a base de ficciones fantásticas; estupideces. como éstas son las que exacerban a esa poderosa e inmensa bestia que es el pueblo.

XXVII

Insisto: ¿qué sociedad adoptó las leyes de Platón o Aristóteles o los preceptos de Sócrates? ¿Se puede saber qué es lo que llevó a ofrecerse en sacrificio a los dioses manes, a los Decios? ¿No fue la jactancia la que arrastró a Quinto Curcio hasta el abismo, la más dulce de las sirenas, y también la más reprobada por estos sabios? Dicen ellos que no hay nada tan estúpido como que un candidato complazca al pueblo y trate de comprar su voto con dádivas, persiga el aplauso de una sarta de estúpidos, se sienta complacido de sus exaltaciones y se deje llevar en triunfal desfile, como estandarte al viento, para concluir representado en el foro en estatua de bronce. Incluye la aceptación de nombres y apellidos. Incluye los honores divinos tributados a este hombrecito, y agrega que a los tiranos se eleve al rango de dioses más criminales en ceremonias oficiales. ¿Quién puede negar que todo esto es absolutamente absurdo, y que ni con el mismo Demócrito alcanzaría para ridiculizarlo? Y, no obstante, de aquí surgieron las hazañas de extraordinarios héroes, colocados en los escritos de tantos prestigiosos hombres por las nubes. Esta misma insensatez crea naciones y sostiene imperios, autoridades, la magistratura, la religión, los consejos y los tribunales. En fin, toda la vida humana no es más que una especie de ejercicio de la estupidez.

XXVIII

Hablemos ahora de las artes. ¿La sed de gloria no es la que inspira al ingenio de los mortales a descubrir y a proporcionar a la posteridad tantas disciplinas consideradas magníficas? Para alcanzar un poco de gloria -el más vano de los logros-, ha habido hombres que se han impuesto vigilias, trabajos y sudores, comprobando con esto ser totalmente insensatos. Y, no obstante, a la insensatez o estupidez deben una facilidad notable de la vida, exquisito don, que es el poder disfrutar de la insensatez ajena.

XXIX

Entonces, ¿qué opinan si ahora defiendo la prudencia, después de haberme apropiado de la gloria del valor y del ingenio? Quizás alguien considere que es lícito mezclar el agua y el fuego de esta manera. Pero estoy segura de lograrlo si continúan prestando atención y sus oídos como hasta ahora lo han hecho.

Para empezar, diré que si la prudencia es el resultado de la experiencia, ¿a quién corresponde aplicar tal honor?, ¿al sabio incapaz de comenzar nada, tanto por su sentido de la dignidad, tanto por su miedo natural, o al insensato que no se detiene ante nada, ni por propia dignidad, que no posee, ni por miedo al peligro, que no advierte?

El sabio se ampara en los libros de los antiguos, de los cuales aprende puros juegos de palabras. En cambio, el insensato todo lo experimenta, y afronta cara a cara a los peligros, y así, si no me equivoco, obtiene la verdadera prudencia. Ya esto lo vio Homero, aunque era ciego, al sostener que el  tonto aprende por los hechos . Sin embargo, existen dos dificultades principales para lograr la experiencia de las cosas: detenninada reserva que confunde la mente, y el miedo que en cuanto percibe el peligro se rehúsa a actuar. En cambio, la estupidez, generosamente, protege de ambos problemas. Son pocos los mortales que advierten las ventajas que significa el verse libre de escrúpulos y estar listo para cualquier aventura. Pero si alguien prefiere llamar prudencia a la que se basa en un juicio justo de las cosas, por favor, escúchenme, y les diré lo lejos que están de ella quienes presumen tenerla.

Nadie desconoce que todas las cosas humanas, como los silenos de Alcibíades, tienen dos caras, diferentes completamente. Lo que aparentemente es, como si dijéramos, muerte, es vida visto desde dentro, e inversamente: la vida es muerte. La belleza, fealdad; la riqueza, pobreza; la vergüenza, gloria; la sabiduría, ignorancia; la fuerza, debilidad; la nobleza, vulgo; la felicidad, tristeza; la buena fortuna, desgracia; la amistad, enemistad; la salud, enfermedad. En resumen, si abres el sileno, inmediatamente todas las cosas quedarán cambiadas. Quizás alguien piense que he expresado esto demasiado filosóficamente; entonces, para que se me entienda, lo diré abiertamente.

Todos aceptan que un rey es alguien rico y poderoso. Pero si los bienes del espíritu le faltan, y si no satisface su codicia con nada, entonces, es el más pobre. Y si, asimismo, una larga serie de vicios lo domina, entonces es un miserable esclavo. Podríamos razonar así con lo demás, pero creo que con este ejemplo alcanzará.

Alguien dirá: ¿a dónde va todo esto? Escúchenme y verán a dónde quiero ir. Si alguien intentara sacar a los actores la máscara mientras están actuando, y mostrara su verdadero rostro al público, ¿no frustraría la función, y se haría acreedor por esto a que lo echaran a piedrazos de la sala por loco? Súbitamente aparecería una nueva situación, de manera que quien hacía de mujer, sería hombre; el joven, ahora viejo; el rey haría de dama y quien hacía de Dios, repentinamente, se convertiría en un hombrecito. Desenmascarar la ilusión es arruinar el drama. Lo que atrae la atención del público es la ficción y el maquillaje mismos. Ahora bien, ¿no es la vida de los mortales sino como una comedia? Cada actor aparece con su distinta máscara, representa su papel, hasta que el director de escena lo manda retirarse. A veces, incluso al mismo hombre puede mandar a que represente un papel diferente, de manera que quien antes hacía de rey cubierto de púrpura, luego aparece de esclavo andrajoso. La farándula es así; y exactamente así es como se representa esta otra comedia de la vida.

Ahora imaginen que un sabio caído del cielo se me acerca y me dice que ese hombre a quien todos creen dios y señor, ni siquiera es un ser humano, se deja dominar por las pasiones, como un animal, y que es el más despreciable de los esclavos, al ser servidor de tantos y desagradables amos. A su vez, imaginen que este sabio sugiriera a quien lamenta la muerte de su padre que se alegre, porque el difunto acaba de empezar a vivir, ya que nuestra vida no es más que una especie de muerte. Por último, imaginen que a otro que está orgulloso de sus ancestros, lo llama plebeyo y bastardo, sólo por estar alejado de la virtud, única fuente de nobleza. Y si asimismo dijera cosas de este índole sobre todo lo demás: ¿a todos no parecería -les pregunto- un loco desenfrenado?

Nada más irreflexivo que una sabiduría fuera de lugar, ni nada más indiscreto que una prudencia a destiempo. Actúa mal quien no toma las cosas como vienen, quien no desciende a andar por la calle, quien no quiere recordar, aparentemente, aquel sabio principio de los banquetes:  o bebes, o te vas ; o quien quiere que la comedia no sea comedia. Por el contrario, es característica del hombre prudente, como mortal que es, no pretender una sabiduría superior a su común condición humana, estar dispuesto a consentir y a reírse de sus errores con todos los demás.

Pero -se me advertirá- esto justamente es de estúpidos. No pretenderé negarlo, con tal que se acepte que la representación de la comedia de la vida consiste en esto.

XXX

¡Dioses eternos! ¿Diré o callaré lo que me falta? Pero ¿por qué debería callar algo que es más verdad que la misma verdad? ¡Aunque, en algo de tanto valor, quizá fuese más conveniente invocar a las musas del Helicón, advirtiendo que los poetas acuden siempre a ellas por simples boberias! Entonces acudan en mi ayuda, hijas de Júpiter, y mostraré que nadie puede lograr la perfecta sabiduría, la llamada fortaleza de la felicidad, si la Estupidez no le señala el camino. En principio, debemos aceptar que toda la vida pasional es hija de la Estupidez. Esto es lo que separa al hombre prudente del insensato: la razón guía al primero, sus pasiones al segundo. Por esto los estoicos apartan indudablemente todas las emociones del hombre sabio, como si fuesen enfermedades. Sin embargo, en realidad, tales emociones no actúan únicamente como guías de aquéllos que corren hacia el puerto de la sabiduría, sino que actúan como espuelas y acicates en el ejercicio y práctica de toda virtud. Ciertamente, esto lo niega categóricamente el dos veces estoico Séneca, privando al sabio de toda clase de emociones.

No obstante, al actuar así, al hombre vacía absolutamente, viéndose forzado a llenarlo con una especie de dios que no ha existido ni existirá nunca. Si debo ser franca, Séneca, más que un hombre, nos legó una estatua de mármol, absolutamente imperturbable y despojada de cualquier sentimiento humano. Que disfruten los estoicos con su sabio, si así prefieren; que lo amen sin ningún tipo de competencia, o que con él se vayan a vivir a la República de Platón. Y si quieren, a la región de las ideas, o a los jardines de Tántalo. ¿Quién no huiría despavorido de un hombre con aspecto de monstruo, indiferente a todo sentimiento natural, y a quien el amor, el cariño o cualquier tipo de afecto deja impasible como si fuese un duro pedernal o un bloque marmóreo de Paros?

Nada se le escapa, nunca se confunde. Ve todo tan claro como Linceo. Calcula todo, nada tolera. Es el único hombre satisfecho y orgulloso de sí mismo, el único rico, y sano, el único rey y libre, en fin, el único en todo, pero de acuerdo con su creencia. No necesita amigos y no es amigo de nadie, no duda en mandar eliminar a los dioses mismos y censura y se burla de todo lo que sucede en la vida como ridículo y repugnante. ¡Así es ese tipo de animal del perfecto sabio!

Les pregunto ahora: si se ofreciera a elección, ¿qué Estado elegiría como magistrado a semejante hombre y qué ejército lo aceptaría por general? ¿Habría mujer que lo tomase o aguantase como marido? ¿Piensan que un anfitrión puede invitar a semejante hombre a su mesa, o que un criado puede reconocer o soportar a un señor con tal carácter? Indudablemente, todo el mundo querría a cualquiera de la infinitud de tontos que hay en el mundo, y que tonto como ellos pueda y sepa mandar y obedecer, y al menos sea agradable a la mayoría. Insisto, un hombre que con su esposa fuese amable y atento con los amigos, solícito con los invitados, y en las fiestas alegre conversador, y en fin, por todo lo humano preocupado. Ya me estoy realmente hastiando de este hombre sabio. Mi discurso se enfocará a exponer los otros favores que concedo.

XXXI

Ahora supónganse que alguien contempla desde un alto mirador la vida humana -como hace Júpiter según los poetas- y observa las desgracias que sufre. ¡Repugnante y doloroso es el nacimiento del hombre, penosa su educación, peligrosa su infancia, problemática su juventud, afligida la vejez, terrible e inexorable la muerte! Ejércitos de enfermedades la asedian, la acechan adversidades, al punto que por todas partes todo parece estar saturado de amargura. Y esto sin acordarse de los males que los hombres se infieren entre sí: pobreza, cárcel, oprobio, vergüenza, tortura, trampas, traición, bajezas, luchas, fraudes. Pero se diría que quiero contar las arenas del mar.

Por ahora no puedo decirles por qué los hombres sufren estas cosas, ni qué iracundo dios ha hecho que nazcan para estas desdichas. Pero quien analice en su interior estas cosas, ¿dejará de reconocer el ejemplo, por triste que sea, de las doncellas de Mileto, quienes se quitaron la vida por el tedio que les causaba? ¿Acaso no estuvieron más cerca de la sabiduría? No diré nada a éste acerca de personas como Diógenes, Jenócrates, Catón, Casio y Bruto. Pero no puedo omitir a aquel famoso Quirón, que pudiendo ser inmortal, eligió la muerte.

Me imagino que ya suponen lo que ocurriría si la sabiduría dominase a los hombres. Necesitaríamos, rápidamente, de más barro y de un nuevo Prometeo para moldearlo. No obstante, aquí me tienen a mí, siempre llegando en auxilio de tales necesidades, en parte por ignorancia, en parte por irreflexión, muchas veces no recordando que las cosas son malas y otras con la esperanza de mejorarlas, destilando algunas veces la miel del placer. Y el resultado es que los hombres no quieren renunciar a la vida, incluso cuando el hilo del destino ya se ha roto, y cuando la misma vida ya los ha abandonado. Cuanta menos razón tienen para seguir viviendo, más se aferran a la vida. ¡Están tan lejos del tedio de la vida!

A mí me deben el poder ver a ancianos de la edad de Néstor por ahí, que apenas si mantienen figura humana, babeantes, decrépitos, desdentados, canosos, o calvos. Mejor los describiré con palabras del mismo Aristófanes:

sucios, encorvados, miserables, marchitos, sin pelo, sin dientes, sin sexo.

O sea, están tan apegados a la vida y con tantas ganas de ser jóvenes que hay quien se tiñe las canas, otro oculta su calvicie con una peluca, éste usa dientes postizos, quizá tomados de un cerdo, aquél se desmaya ante una niña y hasta supera a cualquier jovencito en sus divagaciones amorosas. Hoy día es habitual, y casi se toma como un mérito, que momias ambulantes y con un pie en la tumba tomen por mujer a una tierna jovencita aunque no tenga dote, y que deberá ser disfrutada por otros.

Todavía es mucho más gracioso observar a ciertas ancianas que apenas soportan el peso de sus años y parecen cadáveres, que se diría han retornado del infierno. Siempre van diciendo  qué bella es la luz ; siguen estando calientes y, según dicen los griegos,  como cabras en celo  buscan con gran esfuerzo algún joven Faón conquistar. Para esto, exageradamente maquillan su cara, nunca se separan del espejo, depilan el monte de Venus, ostentan sus pechos caídos y marchitos, con trémula e insinuante voz tratan de revivir una pasión que se extingue, beben, bailan entre las jovencitas, y hasta escriben pequeñas cartas de amor. De estas cosas se burlan todos, como enormes tonterías que son. Pero mientras tanto, estas ancianas viven satisfechas y contentas, nadan en delicias, la vida es pura miel, y su felicidad me la deben a mí.

Les pediría a todos aquéllos que creen esto grotesco que meditaran y se preguntaran si no es mejor este tipo de loca y placentera vida, que por ahí ir buscando, como la gente dice,  un tronco donde ahorcarse. El hecho de que la gente se dedique a criticar este tipo de comportamiento para nada inquieta a mis insensatos, que nada malo ven en esto y, si lo sienten, no les importa. El daño sería que una piedra les cayera en la cabeza; pero la vergüenza, la deshonra, la infamia y las ofensas, sólo dañan si se les hace caso. Cuando no se sienten dejan de hacer mal. ¿Los silbidos del público te pueden herir si tú te aplaudes a ti mismo? Ahora bien, sólo la estupidez hace esto posible.

XXXII

Ya me parece estar escuchando las protestas de los filósofos. Dicen que justamente la desgracia es vivir en la estupidez, la ilusión, la mentira y la ignorancia. Sin embargo, yo digo: justamente en esto consiste la existencia humana. No entiendo por qué se llama a esto  desgracia , cuando nacieron así, se los crió y formó así, y la condición común de todos es así.

No es ninguna desgracia ser fiel a la propia especie. Si no tendríamos que lamentar que el hombre no pueda volar como los pájaros, ni caminar en cuatro patas como los animales, ni que no tenga cuernos como los toros. Por lo mismo habría que llamar desgraciado al caballo, por hermoso que fuese, por no saber gramática o por no comer tortas. Por el mismo motivo, el toro sería tan desgraciado por su ineficacia para la gimnasia. Por lo tanto, si un caballo no es desgraciado por desconocer la gramática, tampoco lo es el estúpido, ya que su naturaleza comprende todas estas cosas.

Esos inventores de palabras persisten:  El hombre está capacitado particularmente para entender las ciencias; lo que la naturaleza le ha negado, puede compensarlo con el ingenio. Pero yo digo: ¿realmente es verosímil que la naturaleza, que cuida de los mosquitos con tanto cariño, incluso de las hierbas y florcitas, justamente se haya descuidado con el hombre, obligándolo a depender de las ciencias? ¿No fue más bien Thot, ese dios enemigo de la humanidad quien las creó, para arruinar al ser humano? Efectivamente, no sirven para lograr la felicidad y son un obstáculo para el mismo propósito para el cual fueron concebidas, como comprueba tan perspicazmente aquel rey sabio de los diálogos de Platón, hablando de la creación de las letras. En resumen, que las ciencias se infiltraron en el mundo junto con las otras fatalidades de la vida humana, traídas de la mano por los mismos espíritus perversos que provocan todas las desdichas del hombre, como los demonios, que en griego se diría  Daemonas : los que saben.

¡Qué feliz era aquella gente de la Edad de Oro, desprovista de toda ciencia, y sin más guía en la vida que su natural instinto! ¿Qué necesidad tenían de la gramática hablando el mismo lenguaje, y cuya única finalidad era el poder comprenderse entre sí? ¿La dialéctica podía ser útil si no había conflicto de opiniones? ¿Si nadie trataba de importunar a nadie, qué lugar podía tener la retórica? ¿Para qué la jurisprudencia, si no había malas costumbres, de las que, indudablemente, han salido las buenas leyes? Pensaría que eran demasiado religiosos para investigar con curiosidad irreverente los secretos de la naturaleza, las distancias de los planetas, sus movimientos y efectos, en fin, las causas últimas de las cosas. ¡Estaban tan persuadidos de que al hombre no le estaba permitido ir más allá en el conocimiento de lo que le admite su condición! Ni se les ocurría investigar si hay algo más por encima de los cielos.

Pero a medida que se fue deshaciendo la pureza de la Edad de Oro, los espíritus perversos -como antes dije- inventaron las artes. Al principio eran pocas, y también eran pocos quienes accedían a las mismas. La superstición posterior de los caldeas y la versatilidad ociosa de los griegos agregaron miles de conocimientos, para pura angustia de las almas. ¡Y cómo no, si la sola gramática es suficiente tortura para toda una vida!

XXXIII

De entre todas estas ciencias, lo llamativo es que las más valoradas son las que más cerca están del sentido común, incluso diría de la insensatez. O sea, los teólogos se mueren de hambre, los físicos de frío, los astrólogos son objeto de burla, y los dialécticos de menosprecio. Sólo el  médico vale por muchos hombres. Y cuanto más ignorante, más imprudente e irresponsable es el médico, más alta es su reputación, incluso entre los gobernantes. Porque la medicina, en especial tal como muchos la ejercen hoy, no es más que una especie de adulación, lo mismo que la retórica.

Atrás de los médicos, el segundo lugar lo ocupan los abogados. Quizá debería decir el primero, si no fuese porque los filósofos -no diré mi opinión- se burlan unánimemente de ellos llamándolos burros. No obstante, la palabra de estos burros decide los pequeños y grandes negocios. Crecen sus tierras, mientras el teólogo se exprime la cabeza para sacar la divinidad entera de ella, tiene que comer altramuces, y no abandona su lucha contra las pulgas y los piojos.

Podríamos terminar diciendo que, así como las ciencias que están cerca de la estupidez son privilegiadas, los hombres que no tienen relación alguna con las ciencias aún lo son mucho más. Y se dejan guiar por la naturaleza sola, única perfecta, a menos que los mortales queramos trasponer sus límites. La naturaleza odia lo artificioso. Y en ella, todo mejora cuando no ha sido estropeado por el engaño.

XXXIV

¿Acaso no perciben que los otros seres con vida son más dichosos cuanto más lejos están de las ciencias, y sólo tienen por guía a la naturaleza? ¿Hay algo más dichoso y más sorprendente que las abejas? Ni siquiera tienen todos los sentidos del cuerpo. ¿Se podría encontrar una arquitectura parecida a la suya en la construcción de los edificios? ¿Alguna vez un filósofo estableció semejante Estado? Por el contrario, observen al caballo, muy allegado a los sentimientos humanos y en estrecha relación con el hombre, que por eso mismo participa de sus desgracias. La vergüenza de perder en una carrera muchas veces lo lleva hasta reventar. Y cuando busca la victoria en el campo de batalla, es derribado y muerde el polvo con el jinete. Y no quiero hablar del bocado con puntas, de las espuelas agudas, de la cárcel de la cuadra, látigos, palos, bridas, jinete. En resumen, toda la tragedia de la servidumbre voluntaria del caballo cuando quiere imitar a los hombres esforzados, y cuando, con todo empeño, se entrega a vengarse de sus enemigos.

Indudablemente, la vida de las moscas y de las aves es mucho más llevadera, viven a sus anchas, guiadas sólo por el instinto, con tal de que las trampas de los hombres no lo imposibiliten. Hay ejemplos en que los pájaros enjaulados aprenden a imitar la voz humana; sin embargo, no deja de sorprender cómo se apaga su natural esplendor. ¡Hasta tal punto supera la naturaleza cualquier artificio del arte! En este sentido nunca elogiaré lo suficiente a aquel gallo que fue Pitágoras. Fue todo en una misma persona: hombre, filósofo, mujer, rey, ciudadano, pez, caballo, rana y hasta, me parece, esponja y, no obstante, estableció que el hombre era el más desdichado de todos los animales. Pensaba que todos los otros animales viven contentos dentro de los límites impuestos por la naturaleza, mientras que el hombre siempre está intentando rebasarlos.

XXXV

De acuerdo con esto, por muchos motivos prefería a los ignorantes a los sabios y grandes. Creía que el famoso Grilo resultó mucho más sabio que el  astuto Ulises , cuando prefirió seguir gruñendo en su pocilga, a embarcarse con él en semejantes desventuras. Me parece que Homero, padre de las fábulas, opinaba lo mismo cuando llama a todos los mortales desdichados, llenos de dolores  y describe al mismo Ulises como  ejemplar de infortunios , cosa que no hace con París, Áyax ni Aquiles. Es clara la causa de esto: Ulises, astuto hacedor de engaños, nada hacía sin el consejo de Palas, y se pasaba de listo a medida que iba apartándose de la guía de la naturaleza.

Ocurre lo mismo entre los mortales que se esfuerzan por lograr la sabiduría y por esto son los más infelices. Realmente, son doblemente estúpidos, primero porque desconocen su condición de hombres, y segundo porque quieren imitar a los dioses inmortales y, como los gigantes, hacen la guerra a la naturaleza, a partir de las armas de la ciencia. Por el contrario, la desgracia parece alejarse de aquéllos que se acercan al instinto y a la estupidez de los brutos, sin sobrepasarse un pelo de su condición de hombres.

Trataré de explicar lo que digo no con entimemas de los estoicos, sino con un ejemplo conocido. ¡Por los dioses inmortales! ¿Acaso hay seres más felices que esos hombres que el vulgo llama  payasos, tontos, estúpidos y locos de remate , según creo todos apelativos espléndidos? Quizá lo que digo puede parecer estúpido y ridículo a primera vista, pero efectivamente es una gran verdad. Para empezar, esta clase de personas no siente ningún miedo a la muerte, ciertamente mal no pequeño; se ven libres del aguijón de la conciencia. Las historias de los muertos no los asustan. Tampoco los espíritus ni fantasmas. No los inquieta el miedo a males próximos ni los impacienta la esperanza de los bienes futuros. En resumen, no los perturban los mil y un problemas que la vida proporciona: No tienen vergüenza, temor, ambición, odio o amor. Por último, si creemos a los teólogos, cuanto más se acercan a la irracionalidad de los animales, menos capacidad tienen de pecar.

Ya es tiempo de que me cuentes, sabio estúpido, los días y las noches que pasas abrumándote con tus problemas. Repasa todos tus males y así advertirás los que yo he quitado a mis queridos insensatos. A esto agrega que siempre están contentos, jugando, cantando, riendo y, vayan donde vayan, reparten alegría, bromas, pasatiempo y risas. Tal parece ser la función que les han confiado la bondad de los dioses: alejar la tristeza de la vida humana. Efectivamente, todos los reciben por igual como algo suyo, mientras a los demás los unen sentimientos muy diferentes. Siempre se los acepta, se los busca, se los hospeda, se los abraza y auxilia cuando lo necesitan, y se les permite decir y hacer impunemente lo que quieran. Nadie piensa en maltratarlos, ya que ni siquiera los animales más fieros, como instintivamente intuyendo su inocencia, se atreven a lastimarlos; son algo sagrado para los dioses y sobre todo para mí. ¡Nadie cree injusto el honor que se les otorga!

XXXVI

No me dirán que estos tontos no divierten a los más altos reyes, ya que no quieren comer, pasear o estar una hora sin ellos. Y la estima que les tienen supera ampliamente a la que tienen por esos sabios lúgubres de la corte, a quienes mantienen sólo por prestigio. No creo que el motivo de esta preferencia sea un secreto que sorprenda a nadie. Simplemente, esta clase de sabios no tiene nada que ofrecer al gobernante más que noticias tristes, ya que confiados de su saber, no les importa herir su oído delicado con verdades maliciosas. Por el contrario, los payasos pueden ofrecer lo único que está buscando el rey: bromas, risas, carcajadas, diversión. Permítanme que les diga que estos insensatos tienen un regalo nada despreciable: son los únicos que hablan con franqueza y dicen la verdad. ¿Puede haber algo más digno de alabanza que la verdad? No acepto el dicho de Alcibíades, citado por Platón, de que la verdad está en el vino y en los niños. Mejor, ese elogio se me debe a mí, ya que como dice el verso de Eurípides:  el estúpido estupideces dice . Todo lo que el insensato tiene adentro, la cara lo refleja y sale por su boca. Pero los sabios tienen, como recuerda también Eurípides, dos lenguas: con una dicen la verdad; con la otra, lo que en cada momento les conviene. Tienen el arte de volver negro lo blanco, de soplar con el mismo aliento lo trío y lo caliente, de sentir algo, muy hondo en el corazón, y fingir cosa bien distinta en su palabra.

Todavía diré más: no creo que los gobernantes, a pesar de tanta dicha, sean muy felices, ya que no tienen quien les diga la verdad, y están obligados a rodearse de aduladores en vez de amigos. Alguien podría decirme: es que ellos detestan la verdad, y éste es justamente el motivo de que no quieran que alguien se sienta libre para decirles las verdades más que las lisonjas. El hecho es que los reyes no quieren la verdad. Sin embargo, mis insensatos tienen la asombrosa cualidad de poder decir no sólo la verdad, sino notorias insolencias y, no obstante, ser oídas con diversión. Así, algunas palabras podrían costar la vida al sabio, mientras que dichas por un bufón resultan divertidas. La verdad tiene en sí misma el regalo de divertir mientras no ofenda; y los dioses sólo han concedido este regalo a los insensatos.

Por esto, esta clase de hombres entretiene tanto a las mujeres tan proclives a los halagos y a la superficialidad. Por lo mismo, siempre que se encuentran con estos hombres, aunque sean cosas serias, y a veces lo son, siempre las toman a broma y diversión. ¡Qué hábil es este sexo, sobre todo para esconder sus propias aventuras!

XXXVII

Volveré a la felicidad de los estúpidos. Y diré sin rodeos que después de una vida de diversión, sin miedo y sin reparar en la muerte, se van derechos a los Campos Elíseos, donde seguirán siendo la delicia de las almas piadosas y ociosas que descansan ahí.

Sigamos comparando la suerte de cualquier sabio con la de nuestro insensato.

Suponte que ponemos frente a él un modelo de sabiduría: un hombre que ha derrochado su infancia y adolescencia en el estudio de las ciencias y que ha perdido la parte más feliz de su vida en vigilias constantes, cuidados y sudores. Hombre que en todos sus días nunca ha probado un sorbo de placer: moderado, triste, lúgubre; austero y sin concesiones consigo mismo; desagradable y antipático. Un hombre pálido, marchito, con malestares, lagañoso, vencido por una vejez y unas canas prematuras que lo marginan de esta vida antes de tiempo. Aunque, ¿qué importa la muerte de un hombre como éste si nunca ha vivido? ¡Tal es la bella imagen de un sabio!

XXXVIII

Me perturban una vez más las ranas del pórtico con su croar . Me dicen que no hay nada tan digno de lástima como la locura. Ahora bien, la estupidez de remate se parece a la locura, si es que no es la locura misma. ¿Acaso estar loco no es haber perdido la cabeza? Se equivocan completamente. Tratemos de desmontar su razonamiento, si quieren ayudarme las musas. Ellos dicen sutilmente:

Sócrates enseña, se señala en los Diálogos de Platón, que de la división de la única Venus, salieron dos, y del único Cupido, dos. Por lo tanto, estos dialécticos tendrían que distinguir entre las dos formas de locura, si es que quieren ser tenidos por cuerdos.

No hay por qué pensar que toda locura sea una fatalidad. ¿Horacio no dijo ya:  no juega conmigo una suave locura ? Y el mismo Platón no hubiera ubicado el arrebato de poetas, adivinos y amantes entre los bienes más preciados de la vida. Ni la pitonisa hubiera calificado de loca la aventura de Eneas. Hay dos tipos de locura: la que envían desde el infierno las furias vengadoras cuando lanzan serpientes venenosas y atacan los corazones de los hombres con la pasión de la guerra, la sed inagotable del oro, el amor prohibido y criminal, el parricidio, el incesto, el sacrilegio o cualquier otro flagelo. O cuando persiguen con las furias y fantasmas del terror a un alma culpable y consciente.

La otra locura, diferente de ésta, proviene de mí y es deseable por encima de todo. Aparece cuando el alma se siente liberada de las preocupaciones y angustias por una especie de delirio, colmándola de deliciosos perfumes al mismo tiempo. Esta clase de delirio es el que desea en su carta Cicerón a Atico,  como máximo regalo de los dioses , para poderse liberar de tantos males. Tenía razón aquel ciudadano de Argos, cuya locura lo llevaba a pasar días enteros sentado en el teatro, viendo, aplaudiendo y disftutando. Suponía que se estaban representando magníficas tragedias, cuando realmente no se representaba nada. En definitiva, se conducía correctamente en su vida:

Atento con sus amigos;
amante de su mujer;
comprensivo con los criados,
sin mostrar irritación
porque le descorcharan una botella.

Cierta vez, cuando sus familiares lo curaron gracias a pociones, y ya recuperado, protestó diciendo:

Me han matado, amigos.
No se protege, se mata
a quien han quitado el placer,
arrancándole por
la fuerza el delirio de la mente.

Tenía absoluta razón. Quienes deliraban eran ellos, necesitando más que él el eléboro, al creer que tan placentera y feliz locura podía expulsarse con brebajes. No he querido decir con todo esto que cualquier absurdo o disparate mental tenga que ser denominado  locura . No se debe llamar loco a un lagañoso que confunde un mulo con un burro, ni a quien se exalta ante un poema malo que encuentra perfecto. Pero si alguien se equivoca en sus sentidos y en sus juicios de un modo usual o frecuente, habrá que considerarlo muy próximo a la locura. Por ejemplo, ese sería el caso de quien oye el rebuzno de un burro e imagina estar escuchando una magnífica orquesta; o el de ese pobre hombre que, de origen humilde, se cree el rey Creso de Lidia.

Muchas veces ocurre que este tipo de locura tiende al placer y brinda una considerable alegría tanto a quienes la padecen como a quienes son testigos de ella, si bien estos últimos no son locos de la misma manera. Y este tipo de locura es más corriente de lo que se piensa. Un loco se burla de otro loco, y ambos se contentan con eso. Verán con frecuencia que el más loco se burla con más ganas de quien lo es menos.

IXL

Si tenemos que creer a la Estupidez, un hombre cuanto más estúpido es más feliz, con tal que viva ese tipo de estupidez que a mí me define. Me refiero a esa locura tan conocida que sería imposible encontrar a un hombre totalmente cuerdo todo el tiempo, sin estar dominado por alguna de ellas. La diferencia es sólo de grados. Si uno confunde una calabaza con su mujer, lo llaman loco, porque a pocas personas ocurre. Pero cuando un marido alaba a su mujer, que comparte con otros amantes, y la compara a la fiel Penélope, nadie lo llama loco. ¡Advierten que eso es lo que constantemente ocurre con los maridos!

Pertenecen a la misma categoría quienes abandonan todo por la caza mayor, diciendo que encuentran un placer indescriptible cuando oyen el insoportable tronar del cuerno y el ladrido de los perros. Diría que los excrementos mismos de los perros les huelen a cinamomo. Por otro lado, ¿puede haber algún placer en despedazar una pieza? Despedazar toros y antílopes fue siempre de vasallos, pero a una fiera sólo puede despedazarla un noble. La cabeza descubierta, de rodillas, con la espada adecuada -no estaría aceptado un cuchillo vulgar-, con gesto medido, el noble empieza a cortar religiosamente según un orden constituido. La gente lo observa atontada, amontonándose en silencio a su alrededor, como si nunca hubiese visto semejante espectáculo, aunque lo haya visto más de mil veces. Por último, si alguien logra probar un pedazo de la pieza, cree que ha obtenido casi la nobleza. Parece que con tanto derribar y comer estas piezas de caza, no obtienen más que su propia degeneración, hasta convertirse ellos mismos en animales salvajes, ¡aunque presuman que en todo momento están experimentando la gran vida!

Muy parecido a éstos es el tipo de gente que desea intensamente construir casas, substituyendo súbitamente lo redondo en cuadrado, y lo cuadrado en redondo. No encuentran fin ni medida a nada hasta que caen en la máxima indigencia, sin que tengan dónde vivir, ni qué comer. ¿Qué les importa? ¡Que les quiten lo bailado, mientras, han disfrutado unos años maravillosos!

Creo que con éstos hay que juntar a aquéllos que, empujados por el anhelo de cambiar las cosas, practican ciencias nuevas y secretas, revolviendo mar y tierra a la caza de la quintaesencia. Influidos por una esperanza tan dulce como la miel, no perdonan trabajos ni despilfarros, siempre inventando algo nuevo que vuelva a engañar su admirable ingenuidad y les haga agradable su ficción. Hasta que, gastado el último centavo, no les queda nada que cocinar. Sin embargo, siguen soñando dulces fantasías, alentando a los demás con todas sus ganas a probar la misma felicidad. Por último, ya sin esperanza, todavía les queda como gran consuelo aquel dicho:  En un gran empeño, alcanza con haberlo intentado . Y entonces se quejan de la fugacidad de la vida y la culpan de que no dé para más.

Estoy pensando si recibir en nuestra cofradía a los jugadores de dados. Es un espectáculo estúpido y ridículo verlos tan adictos, al punto que, en cuanto oyen el cubileteo de los dados, les salta y se les sale el corazón. Hipnotizados por la ambición de ganar, naufragan con todos sus bienes, estrellando su barco contra el escollo del juego, mucho más temible que el cabo Malea. Y cuando han logrado salir a flote sin camisa, se dedican a engañar a quien sea, menos a su ganador, con tal de que no se los crea hombres sin formalidad. ¿No han visto a estos mismos hombres ya viejos y casi ciegos seguir jugando incluso con anteojos? Por último, ¿qué decir cuando una bien ganada gota ha paralizado ya las articulaciones de sus manos, pagan a un agente para que eche los dados por ellos? Este juego sería agradable si no terminara constantemente a puño limpio. Pero esto no tiene que ver conmigo, sino con las Furias.

XL

No dudo un momento en aceptar en nuestra cofradía a ese tipo de personas que les agradan las historias fabulosas y de relatos inverosímiles. Les fascina oírlas o contarlas, y nunca se aburren de recordar cuentos por fantásticos que sean, de fantasmas, duendes, vestigios, seres infernales y otras mil curiosidades de esta índole. Cuanto más lejos de la verdad, con más satisfacción los creen reales, y con más suave cosquilleo incitan sus oídos. Y este ingenio fabulador no sólo sirve para matar el tedio de las horas, sino que lo utilizan para su prop!o provecho, especialmente, los curas y predicadores. Primos de éstos son quienes tienen la estúpida, pero divertida certeza de que si logran ver una estatua o un cuadro de San Cristóbal, gigante como Polifemo, ese día no morirán; o el que tiene la seguridad de que si saluda a una imagen de santa Bárbara con determinadas palabras, saldrá entero de la guerra. O el hombre que se hará rico automáticamente si acude a San Erasmo en días determinados, con unas velas y oraciones determinadas. En San Jorge se han imaginado a otro Hércules, lo mismo que se han concebido un segundo Hipólito. Al caballo de éste, tan religiosamente adornado y engualdrapado, no es que lleguen a reverenciarlo, pero sí intentan ganarse su protección con pequeñas ouendas. ¡Y se cree que es muy propio de reyes jurar sobre su casco de bronce!

¿Y qué puedo agregar de quienes disfrutan mintiéndose a sí mismos con supuestos perdones de sus pecados? Van midiendo como con clepsidra el tiempo de su permanencia en el Purgatorio, y contando los siglos, los años, meses, días y horas con la precisión de una tabla matemática, sin ningún error. Tampoco diré nada de quienes, confiados en ciertas fórmulas y cadenas de oraciones mágicas -inventadas por algún impostor para bien de su alma o para ganar dinero- se prometen toda clase de riquezas, honores, placeres, satisfacciones, eterna salud, larga vida, que concluya en una ancianidad vigorosa. Y para colmo, un lugar de descanso junto a Cristo en el cielo, lo cual, por otro lado, aspiran se concrete lo más tarde posible, o sea, cuando los abandonen los placeres de esta vida, a los cuales se agarran con uñas y dientes, para dar paso a las glorias celestiales.

Como ejemplo, tenemos a algunos negociantes, soldados o jueces que creen purificar para siempre la hidra de Lema, que es su vida, con el único centavo de sus saqueos miserables. Creen que sus incontables sacrilegios, lujurias, borracheras, peleas, matanzas, trampas, engaños y traiciones quedan olvidadas como por contrato, y absueltas de tal manera que pueden empezar una nueva rueda de crímenes. ¿Puede haber algo más insensato -y también más feliz que ésos que se prometen a sí mismos más que la sublime felicidad repitiendo todos los días siete versículos de los salmos? Ahora bien, se cree que fue un demonio el que enseñó tal práctica a San Bernardo; indudablemente, un demonio bromista, pero más frívolo que inteligente, ya que el cepo le agarró los dedos al infeliz. Todas estas cosas tan tontas, de las que casi me avergüenzo yo misma, no obstante tienen una aceptación general, y no sólo entre el vulgo, sino también entre los creyentes.

Sin embargo, ¿no ocurre casi lo mismo cuando las diversas regiones reivindican como propio a algún santo específico? A cada uno de estos santos se le suponen poderes especiales y se les dedica su adoración particular. Y así, uno cura el dolor de muelas, otro asiste a las parturientas, éste restituye los bienes robados, aquél auxilia en los nauftagios, y el de más allá cuida los ganados; y un largo etcétera, que sería imposible detallar. Hay también santos poderosos en varios aspectos, particularmente la Virgen Madre de Dios, a quien el vulgo ignorante atribuye casi más poderes que a su Hijo.

XLI

Pero ¿acaso estos hombres piden a sus santos otras cosas que no sean similares a la estupidez? Entre tantas ofrendas que tapan las paredes y llegan hasta la bóveda, ¿alguna vez han visto una ofrenda de acción de gracias por haber escapado a la estupidez o por ser un poco más sabio? Uno se salvó a nado. Otro sobrevivió a pesar de que una espada enemiga lo había atravesado. Otro escapó, con más suerte que valentía, dejando atrás a sus compañeros. Otro huyó de la horca cuando ya estaba en alto, gracias a un santo amigo de ladrones, pudiendo así aliviar de su peso a personas injustamente cargadas de riquezas. Otro rompió sus grilletes y huyó de la cárcel. Otro venció la fiebre, para indignación del médico. A quienes bebieron veneno, les sirvió de purga y no de muerte, y quedó frustrada su mujer que en el intento perdió trabajo y dinero. Otro volcó con su coche y pudo volver a casa con los caballos intactos. A otro se le cayó la casa encima, y pudo seguir viviendo. Y por último otro fue encontrado  in fraganti  por un marido, pero pudo huir. Nadie agradece haberse librado de la insensatez.

¡Tan agradable es ser sabio, que los mortales prefieren librarse de todo antes que de la Estupidez! Pero ¿para qué me meto en esta infinidad de supersticiones?

Cien lenguas tuviera yo,
cien bocas y una voz de hierro,
y sería incapaz de explicar
todas las formas de estupidez.
¡Imposible dar los nombres de la estupidez!

¡Qué triste espectáculo ofrece por todos lados la vida de todos los cristianos sometida por esta especie de locuras! Y lo peor es que los mismos sacerdotes son quienes los aceptan y fomentan, porque saben lo que esto afecta a su bolsillo. Así, si en estas circunstancias se levantara uno de esos sabios presuntuosos y lanzara al viento lo que es cierto:  Si vives bien no te condenas; redimirás tus pecados si a tu ofrenda le agregas odio a tus malas acciones, lágrimas, vigilias, súplicas, ayunos y cambias totalmente de vida; éste o aquel santo será tu protector, si imitas su vida . Insisto, ¿qué pasaría si tal sabio gritase éstas y semejantes razones? ¿No arrancaría la felicidad de las almas de los mortales, hundiéndolos en confusión?

Del mismo grupo son quienes en vida dejan instrucciones tan precisas sobre sus honras fúnebres, que llegan a detallar el número de antorchas, túnicas negras, cantores y lloronas que quieren que haya. Se diría que no quieren perderse la contemplación de este espectáculo; o que si su cadáver no es enterrado con pompa los muertos se avergüenzan de ellos mismos. Parecen concejales recién nombrados, muy preocupados por los deportes y los banquetes.

XLII

Debo seguir avanzando, pero no sin mencionar antes a aquéllos que, no distinguiéndose en nada de un triste zapatero, se ufanan con un vano título de nobleza. Uno remonta su linaje a Eneas; otro, a Bruto; y un tercero, al rey Arturo. Ostentan estatuas o retratos de sus mayores por todos lados. Repiten los nombres de bisabuelos y tatarabuelos, y recuerdan continuamente apellidos antiguos, aunque alardeen de algo semejante a estatuas mudas como antepasados, o incluso estén en peor estado. Y así van felices por la vida, gracias a esa dulce Filautía o Amor Propio. Incluso hay estúpidos que admiran como a dioses a esta especie de insensatos.

Pero ¿por qué me detengo a hablar de estas formas de estupidez, como si no hubiese en todos lados personas a quienes esta  Filautía  hace tan dichosos? ¿No es éste más feo que un mono y, sin embargo, porque sabe trazar tres líneas con el compás se cree un Nireo? Y ese  burro con flauta , que tiene una voz peor que la gallina cuando el gallo la corteja, está seguro de ser otro Hermógenes.

No obstante, existe otro tipo de insensatez, que es la más agradable de todas, y que consiste en alardear de cualquier dote que se tiene sin más razón que ser dueño de ella. Un ejemplo de esto es aquel rico doblemente feliz a quien se refiere Séneca. Este hombre, cuando quería contar una anécdota, ponía a siervos para que le susurrasen las palabras. Era tan cobarde que no habría dudado en hacerlos bajar a la palestra para que lo defendieran, ya que sólo vivía seguro con los siervos robustos que tenía en casa. ¿Y qué debo decir de quienes cultivan las artes? Cada uno de ellos tiene su forma exclusiva de amor propio, de manera que sería más fácil encontrar quien renunciase a la herencia paterna que ceder un ápice en su fama de ingenioso. Esto pasa sobre todo entre actores, cantores, oradores y poetas: cuanto más ignorantes son, más descarada es su autocomplacencia, más autoelogio y engreimiento exhiben. Y siempre encuentran lamentos de la misma calaña, de modo que el más incapaz es quien más admiradores tiene. Se sabe que cuanto peor es una cosa, más atrae a la muchedumbre, ya que -como dijimos- la mayoría de los mortales es propensa a la estupidez. En resumen: si el artista menos dotado es el más pagado de sí mismo y quien produce mayor fascinación, ¿por qué debería preferir la verdadera sabiduría, que de entrada supone un mayor esfuerzo, que lo vuelve reservado y tímido, y por último le ofrece menos seguidores?

XLIII

Estoy convencida de que la naturaleza también ha proporcionado de cierto Amor Propio comunitario a naciones y ciudades, como lo ha hecho con cada uno de los mortales. Así, los británicos se atribuyen el privilegio de la belleza, la música y la buena mesa. Los escoceses se enorgullecen de su nobleza, de su vínculo con reyes y de su sutileza dialéctica; los franceses presumen de sus buenas modales; y los parisienses, por arriba de todo otro elogio, prefieren la gloria de la ciencia teológica. Los italianos se ufanan del gusto por las artes y la elocuencia. Todos ellos se complacen con este título, creyéndose los únicos mortales que no son bárbaros. Quienes tienen el primer lugar en esta autocomplacencia son los romanos, que siguen soñando dulcemente en la vieja Roma; por otro lado, los vénetos están satisfechos de la fama de su nobleza. Y los griegos, creadores de las artes y ciencias, todavía se suponen dignos de la vieja gloria de sus héroes. Mientras tanto, los turcos, y toda esa basura de bárbaros, se consideran los portaestandartes de la religión, burlándose de los cristianos como de supersticiosos. Los judíos siguen esperando todavía con gran satisfacción a su Mesías, hasta hoy aferrados fanáticamente a su Moisés. Los españoles no aceptan competidor en la gloria militar, y los alemanes se jactan de su compostura y de su conocimiento de la magia.

XLIV

Creo que comprenden, sin que yo exponga mayores detalles, la gran satisfacción que genera el Amor Propio a todos y cada uno de los hombres. Lo mismo ocurre con su prima hermana, la Adulación, ya que el Amor Propio no es más que autoelogio, y si esto se hace con otro se convierte en Adulación.

Hoy día, adular se considera una vergüenza, aunque sólo piensan esto quienes se fijan más en las palabras que en los hechos. Suponen que la adulación se lleva mal con la fidelidad; sin embargo, cambiarían de parecer con sólo observar el ejemplo de ciertos animales. ¿Hay algo más adulador que un perro? ¿Y quién más fiel que él? ¿Qué más obsequioso que una ardilla? ¿Y quién más amigo del hombre? A menos que se crea que los feroces leones, los crueles tigres y los temibles leopardos sean más parecidos a la naturaleza humana.

Sin embargo, hay un tipo de adulación siniestra, la cual ciertos malvados y burlones utilizan para arruinar a ingenuos. Por el contrario, mi adulación nace de un corazón simple y sincero, y está mucho más cerca de la virtud que esa brusquedad crítica a la que se opone y que, según Horacio, resulta molesta y descortés. La mía levanta los ánimos desalentados, alegra a los tristes, alienta a los débiles, despierta a los burlados, reanima a los enfermos, calma a los iracundos, armoniza y mantiene los afectos. Es un estímulo para que los niños aprendan las letras; entusiasma a los ancianos; aconseja y orienta a los gobernantes, que no se sienten ofendidos por el halago. En resumen, logra que cada uno se acepte y tenga una mayor estima de sí mismo, que es la base de la felicidad. ¿Puede haber algo más estimulante que el mutuo rascarse de dos burros? Eso sin hablar del lugar de la adulación en la elocuencia más elogiada, y de su protagonismo en medicina y poesía. Lo diré brevemente: es miel y condimento de toda convivencia humana.

XLV

Las personas piensan que equivocarse es una desgracia, pero mucho mayor es no equivocarse. Por lo tanto, se equivocan completamente quienes piensan que la felicidad del hombre está en las cosas. Más bien está sujeta a la opinión que se tenga de ellas. La oscuridad es tan grande y tanta la variedad de las cosas humanas, que no podemos conocer nada claro de ellas, como bien ya expresaron los de la Academia, ciertamente los filósofos menos presumidos. Y si algo llega a conocerse, choca varias veces con la alegría de la vida. Entonces, el espíritu del hombre está hecho de tal forma que capta mejor la apariencia que la realidad. Si alguien quiere una prueba de esto que digo, que vaya a la iglesia a la hora del sermón: todos cabecean, bostezan y se aburren si se expone algo serio. Pero si quien grita (perdón, quería decir el orador) empieza, como es costumbre, con una anécdota de viejas, se despiertan, atienden y escuchan embobados. Ocurre lo mismo cuando se festeja a un santo fabuloso, inventado por la poesía -como ejemplo, tenemos a San Jorge, San Cristóbal, Santa Bárbara-. Notarán que se los adora con más fervor que a San Pedro o San Pablo, o que al mismo Cristo. Pero no es el momento para hablar de estas cosas.

¡Qué fácil es lograr esta felicidad! Por el contrario, cuán dificil es entender las cosas reales, aunque sean insignificantes, como la gramática. Por otro lado, ¡qué fácilmente se forma una opinión, y con qué facilidad, si no mejor, nos persuade! Imaginen que alguien come conservas podridas que cree deliciosas, y cuyo olor es inaguantable para los demás. ¿Esto último le impide sentirse feliz? Al contrario: ¿de qué le sirve comer esturión si lo hace vomitar? Si un marido tiene una mujer terriblemente fea, pero que para él puede competir con Venus, ¿no es como si fuese verdaderamente hermosa? Si alguien se admira ante una tabla embadurnada de rojo y amarillo, convencido de que ha sido pintada por Apeles o Ceuxis, ¿acaso no es más feliz que aquél que ha pagado una fortuna por una obra de un artista famoso, cuya contemplación no le genera casi placer?

Sé de un tocayo mío que cuando se casó regaló perlas falsas a su prometida. Como buen bromista que era, la convenció de que no sólo eran joyas auténticas, sino que su precio era único e incalculable. Entonces, yo pregunto, si la joven esposa complacía su vista y su espíritu contemplando esas baratijas, considerándolas y guardándolas como un tesoro, ¿le importaría que no fueran auténticos? A su vez, el marido evitaba gastos, se divertía con el engaño a su mujer, a quien creía tan cautivada como si le hubiese regalado joyas magníficas.

De acuerdo con esto, ¿qué diferencia hay entre quienes desde dentro de la cueva de Platón se asombran de las sombras y figuras de diversos objetos proyectados en la pared -sin querer ni presumir nada, y con tal de que estén satisfechos y no sepan lo que les falta- y el filósofo, que fuera ya de la caverna, contempla las cosas como son? Si el Micilo lucianesco hubiese podido soñar y mantener por siempre el sueño dorado de que era rico, no habría tenido razón para desear otra felicidad. No hay opción entre las dos situaciones y si la hay, es en favor de los tontos. En primer lugar, porque no les cuesta casi nada -una simple convicción-, y en segundo, porque es una felicidad compartida con la mayoría de las personas.

XLVI

Deben saber que no hay ningún placer de las cosas si no se comparten con otros. Ahora bien, todos sabemos la falta de sabios, si es que realmente alguno existe. Después de tantos siglos, los griegos sólo pudieron contar siete, y si analizamos con más atención, me animaría a asegurar que no encontraríamos ni medio sabio, e incluso ni un tercio de sabio. Así, indudablemente, la principal de las tantas alabanzas de Baco es su capacidad de anular por poco tiempo las penas del alma. Según la expresión común, una vez dormida la mona, las preocupaciones vuelven rápidamente. ¿Acaso no es mi ayuda mucho más bondadosa y eficaz? Yo llego a colmar el alma de una embriaguez de placeres, delicias y éxtasis, sin ningún interés. Y no permito que ningún mortal se vea privado de mi bondad, mientras que los demás dioses siempre tienen sus favoritos. No en todo lugar se da ese v...

09 Apr 21:51

This Mindset Shift Will Change Your Future Forever | Dean Graziosi

by Lewis Howes

🔔 Subscribe for more great content: https://www.youtube.com/lewishowes
▶️ Recommended for you: https://youtu.be/vBuphe8XLtU

When the world is changing faster than you can keep up, the most dangerous thing you can do is wait until you feel ready. Dean Graziosi shows you how to stop chasing certainty and start building the inner strength to move forward anyway, with practical tools for creating a compelling future no matter what is happening around you.

AI Advantage Summit http://www.aisummit222.com/

Dean’s books:
Millionaire Success Habits https://amzn.to/4sKvdsj
The Underdog Advantage https://amzn.to/47vB6AY
30 Days to Real Estate Cash https://amzn.to/41Bi0pw
Profit From Real Estate Right Now! https://amzn.to/3NNOjP0
Be a Real Estate Millionaire: Secret Strategies To Lifetime Wealth https://amzn.to/4uY8ASu

Listen to this episode on the go!
🍎 Apple Podcasts: https://podcasts.apple.com/us/podcast/the-school-of-greatness/id596047499
🟢 Spotify: https://open.spotify.com/show/07GQhOZboEZOE1ysnFLipT?si=a03d916bade54d4f

For more info about this episode, go to https://lewishowes.com/1912

💰 get my NEW YORK TIMES BESTSELLING book "Make Money Easy" today!https://lewishowes.com/moneyyou
📙 get my NEW YORK TIMES BESTSELLING book "The Greatness Mindset" today! https://lewishowes.com/gmyo
📤 sign up for my FREE newsletter https://lewishowes.com/greatnessdelivered

Follow Lewis!
Instagram: https://www.instagram.com/lewishowes/
Tiktok: https://www.tiktok.com/@lewis
Facebook: https://www.facebook.com/lewishowes/
Twitter: https://twitter.com/LewisHowes
💻 Website: http://lewishowes.com/
📲 For more Greatness text PODCAST to +1 (614) 350-3960

Get More Greatness!
Greatness Clips: https://www.youtube.com/@GreatnessClips
Spanish: https://www.youtube.com/@LewisHowesEspañol
Portuguese: https://www.youtube.com/@LewisHowesPortugues
Lewis Howes Shorts: https://www.youtube.com/@lewishowesshorts

00:00 - Finding Opportunity in the Middle of Chaos
01:06 - Advice to My Kids on Money and the Future
03:01 - The Science vs. The Art of Success
05:15 - The Most Important Skill for Financial Success
07:22 - How to Build a Compelling Future Today
09:53 - Teaching the Next Generation to Value Struggle
12:50 - Shifting Your Perception to Overcome Negative Stacking
16:40 - Why People Stop Pushing After Financial Success
20:08 - The Success Toolbox: Avoiding Regret at the End
22:48 - The Fisherman Story: Potential vs. Comfort
25:19 - Separating Self-Worth from Your Net Worth
31:13 - Staying Calm in Unpredictable and Uncharted Territory
33:55 - A 4-Step Process to Conquer Change and AI
36:15 - How to Use AI to Buy Back Your Time
41:15 - The Future of AI Agents and Human Experience
45:10 - Lessons from Real Estate: Selling Wants vs. Needs
48:22 - Why Courage is the Precursor to Confidence
56:09 - Facing the "Imposter" While Launching Big Projects
59:13 - 3 Powerful Lessons Learned from Tony Robbins
01:05:15 - Building a Relationship Based on Transparency and Growth
01:08:11 - The Missing Piece in Humanity: The Power of Gratitude
01:13:12 - Coaching from Zero to a Million Dollar Mindset


T-Mobile 5G Home Internet. T-Mobile.com/HomeInternet
#greatness #inspiration #motivation
09 Apr 21:51

Me rechazaron 40 veces. Luego cambié esto y me llamaron en 3 días.

by Héctor Labarta

Si quieres darle un cambio a esta situación puedes escribirme por LinkedIn a Héctor Labarta Brustenga o entrar en el siguiente Link y pedir tu sesión de consultoría:
https://calendly.com/kaizen-talent/45min

Quieres crear tu perfil de LinkedIn y sacarle el máximo potencial, puedes acceder al curso en: https://go.hotmart.com/J97863892O?dp=1

¿Quieres empezar a mejorar tu marca profesional?
https://hotmart.com/es/marketplace/productos/empleabilidad-y-marca-personal-desde-el-autoconocimiento/J97533120X

00:00 El síndrome de la hoja en blanco al cambiar de sector
00:47 El gran mito de la "experiencia exacta" (Secreto de Headhunter)
02:00 Paso 1: La Auditoría de Transferibilidad (Cargos vs. Verbos)
03:25 Paso 2: El Proyecto Caballo de Troya (No hagas un máster)
06:40 Paso 3: El Networking de Francotirador (El mensaje exacto)
11:26 Creación de contenido en LinkedIn
15:08 Cómo te ayudamos en Kaizentalent (Auditoría de Empleabilidad)

¿Quieres cambiar de sector pero te descartan automáticamente por "no tener experiencia"? El problema no es tu edad ni tu currículum, es cómo estás traduciendo tu trayectoria profesional.

En este vídeo, como headhunter con más de 10 años de experiencia, te enseño la estrategia exacta de 3 pasos para reinventarte laboralmente después de los 40. Descubre cómo dejar de enviar CVs a ofertas donde eres invisible y empezar a usar el "Proyecto Caballo de Troya" y el "Networking de Francotirador" para que las empresas del nuevo sector te vean como la solución que necesitan.

🎯 ¿Bloqueado en tu búsqueda de empleo? Reserva tu Auditoría de Empleabilidad aquí:
https://calendly.com/kaizen-talent/45min
📌 En este vídeo aprenderás:
Por qué el 99% de los profesionales se equivocan al cambiar de sector (y cómo evitarlo).
Cómo identificar y vender tus "competencias transferibles" en lugar de tu cargo anterior.
La técnica para demostrar experiencia en un sector nuevo sin haber trabajado nunca en él.
El mensaje exacto de LinkedIn para conseguir entrevistas en empresas que no han publicado ofertas.
🔔 Suscríbete al canal de Kaizentalent para más estrategias de empleabilidad directivas.
📱 Conecta conmigo:
LinkedIn: https://es.linkedin.com/in/hectorlabarta
Web: https://kaizentalent.net/

Mira También:
🎯Guía para empezar a buscar empleo: https://youtu.be/UfOmOU3uRb0
🎯Consejos para una entrevista de calidad: https://youtu.be/FQIEXiVFweY
🎯Crea y define tu Marca Personal: https://youtu.be/05kuHkMhwYg
🎯Prepara un buen CV: https://youtu.be/owKsmkMP8KA
🎯Crea un buen perfil de LinkedIn: https://youtu.be/Qx3dwaTAOnw

Si te gustó el vídeo recuerda activar los avisos ( 🔔🔔🔔😉)
y subscribirte al canal. 😄
09 Apr 21:50

‘Bajaciones’: cómo lidiar con la incomprensión cuando tomas la baja por salud mental

by PsicoTools
Sabemos que no es fácil. Pedir una baja por salud mental sigue siendo un paso complicado y generando dudas en el entorno, incluso ahora que el tema aparece más en conversaciones y redes. Muchas personas aún perciben estas situaciones como menos serias, sobre todo cuando no hay señales físicas visibles que respalden el malestar. Si no hay yeso, si no hay una herida evidente, parece que hay que explicarse más de la cuenta. Esta falta de comprensión puede traducirse en comentarios, juicios y actitudes que afectan a quien ya está atravesando un momento difícil. Pero el malestar es real, y merece el mismo cuidado que cualquier otro. Si estás atravesando por una situación así, en las siguientes líneas daremos **consejos y herramientas para lidiar con esta incomprensión**. ## Cuando la baja por salud mental se convierte en motivo de juicio Patricia llevaba meses durmiendo mal, con [ansiedad](/clinica/que-es-ansiedad) constante y sin energía para lo básico. Al final pidió la baja por un cuadro ansioso-depresivo. Lo que vino después no fue descanso inmediato, sino murmullos en la oficina: “eso es exagerado”, “seguro quiere unos días libres”, “esta generación no aguanta nada”. Comentarios así, directos o indirectos, fueron apareciendo en pasillos y chats. Y, aunque para algunas personas lo parezca, no son frases inocentes. **Duelen, generan vergüenza y hacen que muchas personas se cuestionen si hicieron bien en parar**. Porque el problema no es solo el malestar emocional, sino el peso de sentir que otros no lo validan. Esa valoración social es parte de una red de prejuicios que continúa siendo muy evidente. El nombre de Patricia es ficticio, pero cuenta una realidad que se vive en muchos entornos laborales.Esto hace que muchas personas pidan ayuda tarde, cuando el malestar ya es muy alto. **El miedo a que alguien piense que exageras o que “no es para tanto” puede retrasar decisiones necesarias**. Además, cuando esos mensajes se repiten, pueden quedarse dentro y transformarse en culpa o autoexigencia: “quizá sí debería aguantar más”. En el entorno laboral, este tipo de situaciones no son raras. Existe la idea de que quien se ausenta por motivos emocionales es menos competente o menos fiable. Esa percepción no solo afecta la forma en que otros te ven, sino también cómo te ves tú. Por eso, entender lo que pasa ayuda a no cargar con una responsabilidad que no te corresponde. * Artículo relacionado: ["Los 10 tipos de Recursos Humanos (y sus características)"](/organizaciones/tipos-recursos-humanos) ## Por qué tu salud mental merece el mismo cuidado que cualquier otra Cuando el cuerpo se enferma, nadie discute que necesitas reposo. Con la salud mental, en cambio, aún hay dudas. Pero lo cierto es que los [problemas emocionales](/clinica/trastornos-emocionales) afectan la concentración, el descanso, la energía y las relaciones. No atenderlos a tiempo suele empeorar el cuadro y alargar el proceso de recuperación. Además, **el estigma no solo incomoda, también tiene consecuencias ya que muchas personas evitan buscar ayuda, abandonan tratamientos o siguen trabajando en condiciones que las desgastan aún más**. Por eso, darle espacio a la salud mental es una necesidad. Algunas razones que explican por qué es importante atenderla de forma adecuada: * Reduce el riesgo de que el malestar se cronifique. * Mejora la capacidad de concentración y toma de decisiones. * Permite recuperar energía física y emocional. * Disminuye el impacto negativo en las relaciones personales y laborales. * Favorece un descanso más reparador. * Ayuda a prevenir próximas recaídas. * Evita el agotamiento extremo o burnout. * Facilita el seguimiento de tratamientos terapéuticos. * Reduce la autoexigencia excesiva. * Mejora la percepción que tienes de ti. * Permite identificar límites personales con más claridad. * Disminuye la sensación de desbordamiento constante. * Favorece una vuelta al trabajo más estable. * Reduce el riesgo de aislamiento social. * Permite procesar emociones acumuladas. * Mejora la calidad de vida en general. Cuidar tu salud mental también tiene un impacto en tu entorno, pues cuando una persona se atiende, no solo se beneficia ella, también mejora la dinámica con quienes le rodean. Y sí, aunque no siempre se reconozca, esto también influye en el ambiente laboral. ## Claves para lidiar los estigmas de salud mental en el trabajo Aceptar que no todo el mundo va a entender lo que estás viviendo puede ser incómodo, pero puede ser muy liberador. Más allá de convencer a nadie, tu misión es cuidar tu proceso. Estas son algunas ideas que pueden ayudarte en este momento. ### 1. Cuida lo que decides compartir No todo el mundo necesita conocer los detalles de tu situación. Puedes elegir con quién hablar y hasta dónde. Responder con frases breves y claras también es válido, porque tu salud no es un tema de debate. ### 2. Apóyate en personas que sí validan Busca espacios donde te sientas escuchado o escuchada. Puede ser alguien cercano o un profesional. Tener al menos una persona que entienda tu proceso ayuda a equilibrar el impacto de los comentarios negativos. ### 3. Pon límites a comentarios inapropiados Si alguien hace un comentario fuera de lugar, puedes marcar un límite sin entrar en discusiones. Algo como “prefiero no hablar de esto” o “es un tema personal” es suficiente. No tienes que justificarte. ### 4. Evita exponerte a entornos que te afectan Durante la baja, intenta reducir el contacto con espacios o personas que aumentan tu malestar. Esto incluye conversaciones, redes sociales o incluso grupos de trabajo donde se generan juicios. ### 5. Trabaja el diálogo interno El entorno puede influir, pero lo que te dices también cuenta. Si empiezas a dudar de tu decisión, recuerda por qué la tomaste. No fue impulsiva, fue necesaria. ### 6. Infórmate para reforzar tu decisión Entender lo que te pasa desde una perspectiva profesional ayuda a reducir la culpa. Saber que el agotamiento emocional o la ansiedad tienen bases muy respaldadas hace que interpretes todo de una manera distinta. Da tiempo al proceso Recuperarte no es inmediato. Habrá días mejores y otros más difíciles. Y, ojo, eso no significa que estés retrocediendo. Forma parte del camino de recuperación. @professional(2051402) Aceptar una baja por salud mental ya implica un paso importante. Sostenerla en un entorno que no comprende la importancia de estos espacios requiere mucha firmeza, pero lo importante acá es que pienses en ti y en tu bienestar.
09 Apr 21:49

RUSIA PIERDE POBLACIÓN y esto lo cambia todo - @SoloFonseca

by Solo Fonseca

→ Echa un vistazo a NordVPN y consigue 4 meses EXTRA en un plan de 2 años entrando en https://nordvpn.com/solofonseca

Patrocinador

Rusia está entrando en una crisis demográfica que podría cambiar por completo su futuro. La caída de la natalidad, el envejecimiento de la población y la pérdida constante de habitantes están creando un problema estructural que va mucho más allá de la economía. Es una amenaza directa al poder, la estabilidad y la capacidad del país para sostenerse a largo plazo.

En este vídeo analizamos por qué Rusia se está quedando sin gente, qué factores están detrás de esta crisis y por qué ni siquiera las políticas de Putin parecen capaces de revertir la situación. Porque más allá de los titulares, esta puede ser una de las mayores debilidades de Rusia en el siglo XXI.


Otros videos de Solo Fonseca

EL MAYOR ERROR DE TRUMP: así ha terminado cediendo ante Irán
https://youtu.be/mKGWQOds0UQ?si=sO22dBKUw6aleGrV

EL FIN DE ORBÁN ya no parece imposible
https://youtu.be/TSlKrlm2HDc?si=x5ytNZ6OyoSSIcSZ

XI JINPING PREPARA SU SUCESIÓN y China entra en terreno desconocido
https://youtu.be/T1fIJhV4k5Q?si=ksN_ZBP2SO6xW8oK
09 Apr 21:48

La IA puede llevarnos a un colapso económico (y no estamos preparados) - Xavier Ferràs

by Inteligencia Artificial

Apúntate a las ofertas de InfoJobs aquí: https://jonhernandez.ofertas-trabajo.infojobs.net/ofertas

Regístrate en el evento GRATIS de SAP aquí: https://events.sap.com/es-sap-connect-day/es_es/data_it_business_ai.html?source=data-it-bu-ai-JonHernandez

Crea tu Web con la IA aquí: https://hostinger.com/inteligencia (Usa el cupón INTELIGENCIA para un 10% descuento)

Apúntate al Evento Gratis OpenClaw aquí: https://thebigschool.com/sp/masterclass-openclaw-a-jon/

🎙️ Hoy en el podcast hablamos con Xavier Ferrás, profesor en ESADE y experto en innovación, para entender cómo la inteligencia artificial está impactando realmente en las empresas y en el futuro del trabajo. A partir de su experiencia, explica por qué muchas organizaciones siguen desorientadas, cómo gestionar esta fase de incertidumbre y qué papel debe tener la IA dentro de la estrategia empresarial. Durante la conversación abordamos el momento actual de la tecnología, la diferencia entre mejorar e innovar, y por qué todavía es pronto para grandes inversiones sin criterio. También analizamos el impacto en el empleo, el riesgo de una economía donde las máquinas produzcan sin humanos y la posible necesidad de soluciones como la renta básica universal. Una charla que ayuda a poner contexto, entender los cambios que vienen y ver con más claridad qué está pasando ahora mismo en el mundo de la inteligencia artificial.

► Concursos, Descuentos y Regalos
Descarga la guía para usar ChatGPT como un PRO aquí: https://www.jonhernandez.education/guia-chatgpt-gratis/
Consigue tu Plaud AI con Código Descuento: Consigue tu Plaud Note AI con Descuento aquí: https://bit.ly/plaud_ai_jonhernandez Compra en Amazon: https://amzn.to/4lQEGM1

► Comunidad y Noticias IA
Mi libro la hostIA que viene: https://www.jonhernandez.education/la-hostia-que-viene
Newsletter semanal con las mejores Noticias de IA: https://www.jonhernandez.education/newsletter-ia/
Comunidad de Discord: https://discord.gg/mNEyUN2g8e
Canal de WhatsApp sobre IA: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaDBcuy3WHTZIOgD1Q2n
Web con las mejores IAs: https://iaperfecta.com

► Sponsors y Colaboraciones
Consultas sobre marca, patrocinios y negocios: iban@jonhernandez.education
______________________________________________________________________________________________
⏱ Timestamps:
0:00:00 Trailer
0:02:37 Introducción
0:03:34 Educación en la era de la IA
0:10:21 ¿Están preparadas las empresas en España para lo que supone la inteligencia artificial?
00:20:47 Mejora continua vs. innovación tecnológica
0:33:17 Trabaja con nosotros gracias a InfoJobs
0:34:47 Los nuevos Googles y Amazons
0:45:34 ¿Se habla más negativamente o positivamente de la IA?
00:50:44 El papel de la IA en la Renta Básica Universal: ¿Habrá empleo para todos?
01:02:29 Apúntate gratis al evento de: SAP Connect Day
01:09:22 El triple impacto de la IA en el empleo
01:15:07 El retraso tecnológico de Europa frente a EE. UU. y China
01:25:19 El "momento Sputnik" que Europa ignoró
01:28:50 Almacena, ahorra o migra tu web con Hostinger
01:33:12 La falta de inversión en I+D en España:
01:38:31 Puntuando el nivel de adopción de la IA en España:
01:40:04 Debate filosófico: ¿Pueden pensar las máquinas?
09 Apr 21:47

.EL ERROR QUE TE HACE INVISIBLE EN LINKEDIN

by Héctor Labarta

Quieres crear tu perfil de LinkedIn y sacarle el máximo potencial, puedes acceder al curso en: https://go.hotmart.com/J97863892O?dp=1

¿Quieres empezar a mejorar tu marca profesional?
https://hotmart.com/es/marketplace/productos/empleabilidad-y-marca-personal-desde-el-autoconocimiento/J97533120X

Mira También:
🎯Guía para empezar a buscar empleo: https://youtu.be/UfOmOU3uRb0
🎯Consejos para una entrevista de calidad: https://youtu.be/FQIEXiVFweY
🎯Crea y define tu Marca Personal: https://youtu.be/05kuHkMhwYg
🎯Prepara un buen CV: https://youtu.be/owKsmkMP8KA
🎯Crea un buen perfil de LinkedIn: https://youtu.be/Qx3dwaTAOnw

Si te gustó el vídeo recuerda activar los avisos ( 🔔🔔🔔😉)
y subscribirte al canal. 😄
09 Apr 21:46

Melania Trump comparece en la Casa Blanca para negar vínculos con Epstein: "No conocía sus abusos"

by Andrés Gil

Melania Trump comparece en la Casa Blanca para negar vínculos con Epstein: "No conocía sus abusos"

La primera dama de EEUU niega haber tenido "participación" en las actividades delictivas del depredador sexual: "Nunca he sido amiga de Epstein, nunca he tenido ninguna relación con Epstein ni con su cómplice Maxwell. Epstein no me presentó a Donald Trump"

Melania Trump ha comparecido este jueves en la Casa Blanca para negar vínculos con el depredador sexual Jeffrey Epstein: “No conocía sus abusos”.

“Las mentiras que me vinculan con el vergonzoso Jeffrey Epstein deben acabar hoy mismo”, ha dicho la primera dama en una comparecencia inesperada: “Nunca he sido amiga de Epstein, nunca he tenido ninguna relación con Epstein ni con su cómplice Maxwell. Epstein no me presentó a Donald Trump”.

Melania Trump ha aprovechado su declaración sin preguntas para mencionar su libro: “Conocí a mi marido, por casualidad, en una fiesta celebrada en Nueva York en 1998. Ese primer encuentro con mi marido está descrito con detalle en mi libro, Melania”.

“Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando”, ha dicho la primera dama de EEUU, “solaparse en los círculos sociales es habitual en Nueva York y Palm Beach. Para que quede claro, nunca mantuve ninguna relación con Epstein ni con su cómplice, Maxwell. Mi respuesta por correo electrónico a Maxwell no puede calificarse de nada más que de correspondencia informal. Mi respuesta cortés a su correo electrónico no es más que una nota de cortesía. No soy víctima de Epstein. Epstein no me presentó a Donald Trump. [...]. La primera vez que me crucé con Epstein fue en el año 2000 en un evento al que Donald y yo asistimos juntos en aquel momento. Nunca había conocido a Epstein y no tenía conocimiento de sus actividades delictivas. Desde hace años circulan por las redes sociales numerosas imágenes y declaraciones falsas sobre Epstein y sobre mí. Tengan cuidado con lo que creen. Estas imágenes e historias son completamente falsas. No soy testigo en relación con ninguno de los delitos de Epstein. Mi nombre nunca ha aparecido en documentos judiciales, declaraciones juradas, declaraciones de víctimas o entrevistas del FBI relacionadas con el asunto de Epstein. Nunca he tenido conocimiento alguno del abuso de Epstein hacia sus víctimas”.

Melania Trump ha proseguido: “Nunca participé en ningún sentido. No fui partícipe, nunca estuve en el avión de Epstein y nunca visité su isla privada. Nunca he sido acusada legalmente ni condenado por ningún delito relacionado con el tráfico sexual, el abuso de menores y otros comportamientos repulsivos de Epstein. Deben cesar las calumnias falsas sobre mí por parte de personas y entidades malintencionadas y con motivaciones políticas que buscan dañar mi buen nombre para obtener beneficios económicos y ascender políticamente”.

“Hasta la fecha”, ha proseguido, “varias personas y empresas se han visto legalmente obligadas a disculparse públicamente y retractarse de sus mentiras sobre mí, como Daily Beast, James Carville y Harper Collins”.

Y ha añadido: “Es el momento de que el Congreso actúe. Epstein no estaba solo. Varios ejecutivos hombres destacados dimitieron de sus poderosos cargos después de que este asunto se politizara. Por supuesto, esto no equivale a culpabilidad, pero debemos trabajar de forma transparente para descubrir la verdad. Hago un llamamiento al Congreso para que ofrezca a las mujeres que han sido víctimas de Epstein una sesión pública centrada específicamente en las víctimas. Den a estas víctimas la oportunidad de testificar ante el Congreso con la fuerza de un testimonio jurado. Todas y cada una de las mujeres deberían tener la oportunidad de contar su historia en público si así lo desean. Y luego su testimonio debería quedar registrado de forma permanente en el Registro del Congreso. Solo entonces tendremos la verdad”.

09 Apr 21:46

José Ignacio Pradas. El Caucaso nuevo frente de confrontación

by euroStrategos

El Sr. Pradas, antiguo alto funcionario ante el Gobierno armenio explica el desarrollo de los recientes acontecimientos en la zona.
09 Apr 21:44

Colaborando con la justicia a tope.

by Fino
09 Apr 21:44

“MMIWG2SLGBTQQIA+”: El gobierno de Canadá acaba de acuñar esta monstruosidad.

by Fino
09 Apr 21:44

Ayuso dimisión.

by Fino

Ayuso dimisión.

Ver post completo: Ayuso dimisión.

09 Apr 21:43

Este tipo se hizo viral en 2011 por protagonizar una jugada increíble en Battlefield. Años después fue homenajeado apareciendo en la intro de Battlefield 2042, y ésta fue su reacción.

by Fino
09 Apr 21:42

No puedes ser policía con esta forma física tan lamentable…

by Fino
09 Apr 21:41

Una familia finge perder un crucero para su vídeo de tiktok.

by Fino

Alguien pudo grabar desde el crucero cómo hacían varias tomas de su falso drama.

Ver post completo: Una familia finge perder un crucero para su vídeo de tiktok.

09 Apr 21:40

China cambia las reglas de juego en Internet.

by Fino

China cambia las reglas de juego en Internet.

El carisma y los millones de seguidores ya no bastan.

A partir de ahora, si quieres hablar de medicina, finanzas, derecho, educación o temas militares, tienes que demostrarlo con un título universitario o certificación profesional. 🎓📜

Douyin (el TikTok chino), Weibo y Bilibili ahora verifican tus diplomas. Sin comprobante oficial… no publicas. Punto. 🛡

Las multas son brutales: hasta 100.000 yuanes (unos 14.000 dólares), eliminación de videos, bloqueo de cuenta y adiós a la monetización. El negocio de la desinformación se puso muy caro 💸🚫

Además, todo video debe:

  • Etiquetar si usa IA 🤖
  • Citar fuentes verificables
  • Dejar claro si es opinión personal o consejo profesional.

China decidió poner orden donde cualquiera daba consejos sin respaldo.

Ver post completo: China cambia las reglas de juego en Internet.

09 Apr 21:39

En Japón hay restaurantes “solo para japoneses”.

by Fino

Derecho de admisión at it’s finest.

Ver post completo: En Japón hay restaurantes “solo para japoneses”.

09 Apr 21:39

Amazon S3 Lifecycle pauses actions on objects that are unable to replicate

by aws@amazon.com

Amazon S3 Lifecycle now prevents expiration and transition actions on objects that failed replication, helping you to coordinate replication configuration or permissions changes with actions defined in your lifecycle rules.

Incorrect permissions or replication configuration can prevent objects from being replicated. With this change, S3 Lifecycle no longer expires or transitions objects that have failed replication, even if they match one of the lifecycle rules that you have defined. Once you have corrected your replication configuration or permissions, you can use S3 Batch Replication to replicate objects that previously failed. After successful replication, S3 Lifecycle will automatically process these objects according to your configured rules.

This change applies automatically to all existing and new S3 Lifecycle configurations, across 37 AWS Regions, including the AWS China and AWS GovCloud (US) Regions. We are in the process of deploying this change and plan to complete the deployment in the coming days. To learn more, visit S3 Lifecycle documentation and S3 Replication troubleshooting documentation.

09 Apr 21:37

How to Build Reliable AI Systems.

by Jide Abdul-Qudus

We've all been there: You open ChatGPT, drop a prompt. "Extract all emails from this sheet and categorize by sentiment." It gives you something close. You correct it, it apologizes, and gives you a new version. You ask for a different format, and suddenly, it's lost all context from earlier, and you're starting over.

Errors like that could be fine for little tasks, but it's a disaster for production systems. The gap between "this worked in my ChatGPT conversation" and "this runs reliably in production" is massive. It's not closed by better prompts. It's closed by engineering.

This article is about that engineering. You'll learn the architecture patterns, failure modes, and implementation strategies that separate AI experiments from AI products.

What You'll Learn

In this tutorial, you'll learn how to:

  • Understand why AI systems fail differently from traditional software

  • Identify and prevent the three critical failure modes in production AI

  • Implement the validator sandwich pattern for consistent outputs

  • Build observable pipelines with proper monitoring and alerting

  • Control costs at scale with rate limiting and circuit breakers

  • Design a complete production-ready AI architecture

Prerequisites

To get the most from this tutorial, you should have:

  • Basic understanding of any programming language

  • Familiarity with REST APIs and asynchronous programming

  • Experience with at least one LLM API (OpenAI, Anthropic, or similar)

  • Node.js installed locally (optional, for running code examples)

You don't need to be an expert in any of these. Intermediate knowledge is sufficient.

Table of Contents

  1. What Makes AI Systems Fundamentally Different

  2. Failure Mode #1: Inconsistent Outputs

  3. Failure Mode #2: Silent Failures

  4. Failure Mode #3: Uncontrolled Costs

  5. How to Build a Complete Production Architecture

  6. Conclusion

What Makes AI Systems Fundamentally Different

Traditional software is deterministic. You write if (urgency > 8) { return 'high' } and it does exactly that, every single time. Same input, same output. Forever. You can write unit tests that cover every path. You can predict every failure mode.

AI systems, on the other hand, are probabilistic. You ask an large language model (LLM) to classify urgency and sometimes it says "high," sometimes "urgent," sometimes it gives you a 1–10 score, sometimes it writes a paragraph explaining its reasoning. Same input, different outputs, depending on temperature settings, model version, context window, and factors you can't fully control.

Here's what that looks like in practice:

Challenge Traditional systems AI systems
Consistency 100% reproducible Varies per request
Debugging Stack traces, logs "The model just changed its behaviour."
Testing Unit tests cover all paths Can't test all possible outputs
Deployment Deploy once, works forever Degrades over time (data drift)
Failure modes Predictable, finite Creative, infinite

The engineering challenge is: how do you build reliability on top of inherent unpredictability?

The answer is not "use a better model." The model is maybe 20% of the solution. The remaining 80% is the system you build around it.

Failure Mode #1: Inconsistent Outputs

The Problem

You ask the AI to extract a customer email from a support ticket. Sometimes you get the email back. Sometimes you get just the name. Sometimes you get a phone number. The format changes every time. Same prompt, different outputs.

Prompt: "Extract the customer email from this support ticket"

Output on Monday:    "john@example.com"
Output on Tuesday:   "Customer email: john@example.com (verified)"
Output on Wednesday:   "John Doe"
Output on Thursday: {
                       "customer_info": {
                         "email": "john@example.com"
                       }
                     }

All three outputs contain correct information, but you can't parse them programmatically. You can't route tickets, trigger workflow systems, or integrate with other code because your response data lacks consistency.

The Solution: The Validator Sandwich Pattern

The validator sandwich pattern (also called the guardrails pattern) ensures the AI system doesn't generate or process the wrong data by sandwiching your AI between two layers of deterministic code.

Diagram showing three layers of the Validator Sandwich Pattern: Input Guardrails (top bun), LLM Processing (meat), and Output Guardrails (bottom bun) with arrows showing data flow

Essentially, you have three layers:

  1. The top bun: Input guardrails (deterministic)

  2. The meat: The LLM (probabilistic)

  3. The bottom bun: Output guardrails (deterministic)

Let's break down each layer.

The Top Bun: Input Guardrails

Before anything touches the AI, validate it. Reject garbage immediately, fail fast and cheaply. Here's a basic example with deterministic code that checks the data being received:

function validateTicketInput(raw): TicketInput {
  // Type checks
  if (!raw.email || typeof raw.email !== "string") {
    throw new ValidationError("Missing or invalid email");
  }

  // Format checks
  if (!isValidEmail(raw.email)) {
    throw new ValidationError(`Invalid email format: ${raw.email}`);
  }

  // Range checks
  if (!raw.body || raw.body.length < 10) {
    throw new ValidationError("Ticket body too short to classify");
  }

  if (raw.body.length > 10000) {
    throw new ValidationError("Ticket body exceeds max length");
  }

  // Return typed, validated input
  return {
    email: raw.email.toLowerCase().trim(),
    subject: raw.subject?.trim() || "No subject",
    body: raw.body.trim(),
    timestamp: new Date(raw.timestamp),
  };
}

This runs before the LLM is ever called. It's fast, cheap, and deterministic. It catches easy failures immediately.

The Meat: Structured Outputs from the LLM

Stop asking the AI for free text. Force it into a schema. Most modern APIs support this directly.

So what does "free text" mean? When you prompt an LLM without constraints, it returns unstructured natural language. The model decides the format. Sometimes it's a sentence, sometimes a paragraph, sometimes it adds extra context you didn't ask for. This makes programmatic parsing nearly impossible.

Forcing it into a schema, on the other hand, means that you explicitly tell the model: "Respond only with JSON matching this exact structure", for example. Modern LLM APIs have built-in features to enforce this. Instead of hoping the AI formats its response correctly, you make it structurally impossible for it to return anything else.

Here's the difference in practice:

Without schema enforcement (free text):

const response = await openai.chat.completions.create({
  model: "gpt-4o-mini",
  messages: [{
    role: "user",
    content: "Classify this support ticket as bug, billing, or feature request: " + ticketText
  }]
});

// Response could be:
// "This appears to be a billing issue"
// "billing"
// "Category: Billing (confidence: high)"
// { "type": "billing" }  <- if you're lucky

With schema enforcement:

const response = await openai.chat.completions.create({
  model: "gpt-4o-mini",
  messages: [{
    role: "user",
    content: "Classify this support ticket: " + ticketText
  }],
  response_format: {
    type: "json_schema",
    json_schema: {
      name: "ticket_classification",
      strict: true,
      schema: {
        type: "object",
        properties: {
          category: {
            type: "string",
            enum: ["bug", "billing", "feature", "other"]
          },
          confidence: {
            type: "number",
            minimum: 0,
            maximum: 1
          },
          priority: {
            type: "integer",
            minimum: 1,
            maximum: 5
          }
        },
        required: ["category", "confidence", "priority"],
        additionalProperties: false
      }
    }
  }
});

// Response is GUARANTEED to be:
// { "category": "billing", "confidence": 0.89, "priority": 2 }

The response_format parameter forces the model to output valid JSON matching your schema. If it can't, the API will retry internally until it does. You get predictable, parseable data every single time.

The key difference: you're making the AI conform to your format instead of hoping it does the right thing.

The Bottom Bun: Output Guardrails

This is the most critical layer. LLMs will hallucinate. This layer catches those hallucinations before they break your database or confuse your users.

Guardrails are validation checks that run after the LLM responds. Think of them as safety barriers on a highway: they don't prevent the car from moving, but they can stop it from going off the road.

In AI systems, guardrails verify that:

  1. The output matches your expected schema

  2. The data types are correct

  3. The values fall within acceptable ranges

  4. The business logic makes sense

Alright, now you have a structured response. Now you'll want to validate it aggressively before you use it:

function validateClassification(raw): Classification {
  const required = ["category", "confidence", "priority", "reasoning"];
  for (const field of required) {
    if (raw[field] === undefined || raw[field] === null) {
      throw new ValidationError(`Missing required field: ${field}`);
    }
  }

  if (!["bug", "billing", "feature", "other"].includes(raw.category)) {
    throw new ValidationError(`Invalid category: ${raw.category}`);
  }

  if (typeof raw.confidence !== "number" || 
      raw.confidence < 0 || raw.confidence > 1) {
    throw new ValidationError(`Invalid confidence: ${raw.confidence}`);
  }

  if (!Number.isInteger(raw.priority) || 
      raw.priority < 1 || raw.priority > 5) {
    throw new ValidationError(`Invalid priority: ${raw.priority}`);
  }

  if (raw.category === "billing" && raw.priority > 3) {
    logger.warn("Suspicious: billing classified as low priority", raw);
  }

  return raw as Classification;
}

Validating aggressively means checking everything, not just schema compliance. You're validating:

  • Schema compliance: Does the JSON have the right fields?

  • Type safety: Is "confidence" actually a number, not a string?

  • Range validity: Is confidence between 0 and 1, not -5 or 999?

  • Business logic: Does the combination of fields make sense for your domain?

  • Confidence thresholds: Is the AI actually confident in this answer?

If any validation fails, you don't silently accept bad data. You have three options:

  1. Retry with a clearer prompt: Ask the model to try again with stricter instructions

  2. Escalate to human review: Log the failure and route to a review queue

  3. Use a fallback: Return a safe default value that requires human attention

The Deterministic Rule

Here's a rule to follow religiously:

If it can be solved with an if-statement, don't use AI.

Email format validation? Use regex. Date parsing? Use a date library. Checking if a string contains a keyword? Use a string method. Math? Use actual math.

AI is expensive and probabilistic. Traditional code is free, instant, and deterministic. Use AI for genuinely ambiguous tasks, extracting meaning from unstructured text, generating content, and reasoning about complex inputs. Let deterministic code handle everything else.

Failure Mode #2: Silent Failures

The Problem

Model hallucinations are quite common in AI workflows, ranging from degraded accuracy to outdated training data to misclassification issues. This is the scariest failure mode because you don't know it's happening.

Consider accuracy drift. You trained your model on 2024 data. It's now mid-2026. Your vendors changed their invoice formats. Your classification accuracy has drifted from 95% down to 71%. You won't know until you do a quarterly audit. And by then, thousands of records have been processed incorrectly.

The principle is simple: you cannot fix what you cannot see.

The Solution: Observable Pipelines

Every production AI system needs observability baked in from day one. Here's how this plays out in a production system:

Observable Pipeline Flow showing Input, LLM Processing, Confidence Gate and Monitoring Dashboard Flow

In the diagram above:

  1. Input arrives: A user request comes in (support ticket, document, query). You log: request ID, timestamp, user ID, input hash (for deduplication).

  2. LLM Processing: The request goes to your AI model. You log which model was called, how long it took (latency), how many tokens used, what it cost, and critically, the confidence score.

  3. Confidence Gate: This is where you make a routing decision:

    • High confidence (>0.8): Auto-process and execute the action

    • Medium confidence (0.6-0.8): Send to human review queue

    • Low confidence (<0.6): Immediate escalation + alert

  4. Monitoring Dashboard: All this data flows into your observability tools, where you track trends over time.

With monitoring, you can detect issues in your system and address them as soon as possible. Monitoring doesn't just catch problems. It gives you data to diagnose and fix them in hours instead of months.

What you're measuring and why:

Metric Why it Matters
Response Time API Health, model issues
Confidence Model degradation
Human Override Rate Output quality problems
Error Rate System Failures
Cost per Request Budget control
Token Usage Trend Prompt efficiency

The goal is not to remove humans from the loop, it's to only involve humans when the system is genuinely uncertain.

Failure Mode #3: Uncontrolled Costs

The Problem

You test your workflow with 10 tickets. It works great and costs 50 cents. You deploy to production. 1,000 requests hit your API. Your bill: $500 for the day.

Or you write a retry loop incorrectly. It creates infinite API calls. Your bill: $5,000 for the day.

Or you're using the most expensive model for everything, including simple tasks that a cheaper model could handle.

The reality: "works for 10 requests" ≠ "works for 10,000 requests." Scale changes everything.

The Solution: Gated Pipelines with Circuit Breakers

To move from a fragile prototype to a robust production system, you must abandon the naive approach of directly connecting user inputs to LLM APIs. Instead, implement a gated pipeline.

Think of this architecture as a series of blast doors. A request must successfully pass through each gate before it earns the right to cost you money. If any gate closes, the request is rejected cheaply and quickly, protecting your budget and your upstream dependencies.

Gated Pipeline Architecture

From the diagram above, these gates are:

  1. The rate limiter

  2. The cache check

  3. The request queue

  4. The circuit breaker

Let's examine each one.

Gate 1: Rate limiting

The first line of defence stops abuse before it enters your system. In standard web development, rate limiting is about protecting the server CPU. In AI development, it's about protecting your wallet.

Gate 2: Cache check

The cheapest LLM API call is the one you never have to make. Many AI requests are repeated or highly similar. Cache aggressively.

Gate 3: Request queue

LLM APIs are not like standard REST APIs; requests often take 10–30 seconds to complete. If 500 users hit "submit" simultaneously, your server cannot open 500 simultaneous connections without crashing or hitting provider concurrency limits. A request queue solves this by batching requests and processing them at a controlled rate.

Gate 4: Circuit breaker

Retry logic is necessary for transient network blips, but it is destructive during a real outage. If an LLM provider is experiencing downtime and returning 500 errors, a naive retry loop will frantically hammer their API, wasting your money on failed requests.

How to implement a gated pipeline

Here's an example implementation showing all four gates working together:

Step 1: Rate Limiter (using Redis)

import { RateLimiterRedis } from "rate-limiter-flexible";
import Redis from "ioredis";

const redis = new Redis({
  host: process.env.REDIS_HOST,
  port: 6379
});

// Rate limiting per user
const userLimiter = new RateLimiterRedis({
  storeClient: redis,
  keyPrefix: "rl:user",
  points: 100,        
  duration: 3600,     
  blockDuration: 60   
});

// Rate limiting globally 
const globalLimiter = new RateLimiterRedis({
  storeClient: redis,
  keyPrefix: "rl:global",
  points: 1000,       
  duration: 3600      
});

Step 2: Cache Layer

import { createHash } from "crypto";

class AICache {
  private redis: Redis;
  private ttl: number = 3600; 

  hashInput(input: string): string {
    return createHash("sha256").update(input).digest("hex");
  }

  async get(input: string): Promise {
    const key = `ai:cache:${this.hashInput(input)}`;
    const cached = await this.redis.get(key);
    
    if (cached) {
      // Cache hit - free!
      await metrics.increment("ai.cache.hits");
      return JSON.parse(cached);
    }
    
    await metrics.increment("ai.cache.misses");
    return null;
  }

  async set(input: string, result: T): Promise {
    const key = `ai:cache:${this.hashInput(input)}`;
    await this.redis.setex(key, this.ttl, JSON.stringify(result));
  }
}

Step 3: Request Queue

import Queue from "bull";

const aiQueue = new Queue("ai-requests", {
  redis: {
    host: process.env.REDIS_HOST,
    port: 6379
  }
});

aiQueue.process(5, async (job) => {
  // Only 5 simultaneous LLM calls max
  const { ticket } = job.data;
  return await callLLM(ticket);
});

async function enqueueRequest(ticket: Ticket) {
  const job = await aiQueue.add(
    { ticket },
    {
      attempts: 3,
      backoff: {
        type: "exponential",
        delay: 2000
      }
    }
  );
  
  return job.finished(); 
}

Step 4: Circuit Breaker

enum CircuitState {
  CLOSED,   
  OPEN,     
  HALF_OPEN 
}

class CircuitBreaker {
  private state = CircuitState.CLOSED;
  private failures = 0;
  private lastFailureTime?: Date;
  private successesInHalfOpen = 0;

  private readonly failureThreshold = 3;
  private readonly openDurationMs = 5 * 60 * 1000; 
  private readonly halfOpenSuccesses = 2;

  async execute(
    fn: () => Promise,
    fallback?: () => T
  ): Promise {
    if (this.state === CircuitState.OPEN) {
      const elapsed = Date.now() - (this.lastFailureTime?.getTime() || 0);
      
      if (elapsed < this.openDurationMs) {
        // Still in open state - use fallback or throw
        if (fallback) {
          logger.warn("Circuit OPEN - using fallback");
          return fallback();
        }
        throw new Error("Circuit breaker OPEN - service unavailable");
      }
      
      // Transition to half-open
      this.state = CircuitState.HALF_OPEN;
      logger.info("Circuit transitioning to HALF_OPEN");
    }

    try {
      const result = await fn();
      this.onSuccess();
      return result;
    } catch (error) {
      this.onFailure();
      throw error;
    }
  }

  private onSuccess() {
    if (this.state === CircuitState.HALF_OPEN) {
      this.successesInHalfOpen++;
      
      if (this.successesInHalfOpen >= this.halfOpenSuccesses) {
        // Service recovered - close circuit
        this.state = CircuitState.CLOSED;
        this.failures = 0;
        this.successesInHalfOpen = 0;
        logger.info("Circuit CLOSED - service recovered");
      }
    } else {
      this.failures = 0;
    }
  }

  private onFailure() {
    this.failures++;
    this.lastFailureTime = new Date();

    if (this.state === CircuitState.HALF_OPEN) {
      // Failed during test - back to open
      this.state = CircuitState.OPEN;
      this.successesInHalfOpen = 0;
      logger.error("Circuit reopened during HALF_OPEN test");
    } else if (this.failures >= this.failureThreshold) {
      // Too many failures - open circuit
      this.state = CircuitState.OPEN;
      logger.error(`Circuit OPEN after ${this.failures} failures`);
    }
  }
}

Step 5: Putting it all together

const cache = new AICache();
const circuitBreaker = new CircuitBreaker();

async function processWithGatedPipeline(ticket: Ticket) {
  try {
    await userLimiter.consume(ticket.userId);
    await globalLimiter.consume("global");
  } catch (error) {
    throw new Error("Rate limit exceeded. Please try again later.");
  }

  const cacheKey = ticket.body;
  const cached = await cache.get(cacheKey);
  if (cached) {
    logger.info("Cache hit - returning cached result");
    return cached;
  }

  const queuedResult = await enqueueRequest(ticket);

  const result = await circuitBreaker.execute(
    async () => {
      const classification = await callLLM(ticket);
      await cache.set(cacheKey, classification);
      return classification;
    },
    () => ({
      category: "other",
      confidence: 0,
      requiresHumanReview: true,
      reason: "service_unavailable"
    })
  );

  return result;
}

What this achieves:

  • Rate limiting: Prevents abuse and runaway costs

  • Caching: 30-40% cost reduction on repeated queries

  • Queueing: Prevents server overload during traffic spikes

  • Circuit breaker: Fails fast during outages instead of wasting money on retries

Each gate is cheap to operate. Together, they protect your system from the most common production failures.

How to Build a Complete Production Architecture

When you combine all three failure mode solutions-consistent outputs, observability, and cost control, you get a complete production architecture.

Full Architecture

When you solve for all three major failure modes, inconsistent outputs, silent failures, and uncontrolled costs. You graduate from a simple script to a true enterprise-grade system. This architecture doesn't just generate text; it actively protects itself, manages resources, and learns from its mistakes.

The Complete Workflow Implementation

Here's how all the pieces we've covered fit together in a single workflow. This brings together the validation functions from Failure Mode #1, the observability from Failure Mode #2, and the gated pipeline from Failure Mode #3:

class TicketWorkflow {
  async processTicket(rawInput: unknown): Promise<TicketResult> {
    const requestId = generateId();
    const startTime = Date.now();

    try {
      // LAYER 1: Input validation + rate limiting + cache
      const ticket = validateTicketInput(rawInput);
      await rateLimiter.consume(ticket.userId);
      
      const cached = await cache.get(ticket.body);
      if (cached) return { ...cached, source: "cache" };

      // LAYER 2: AI processing with circuit breaker protection
      const classification = await circuitBreaker.execute(() => 
        classifyTicket(ticket)
      );

      // LAYER 3: Output validation + confidence routing
      const validated = validateClassification(classification);
      
      let action: string;
      if (validated.confidence >= 0.8) {
        await sendToAgent(ticket, validated);
        action = "auto_assigned";
      } else {
        await sendToReviewQueue(ticket, validated);
        action = "needs_review";
      }

      // LAYER 4: Log everything for observability
      await logger.log({
        requestId,
        userId: ticket.userId,
        confidence: validated.confidence,
        action,
        latencyMs: Date.now() - startTime,
        cost: calculateCost(classification.tokensUsed)
      });

      await cache.set(ticket.body, validated);
      return { classification: validated, action };

    } catch (error) {
      await logger.logError(requestId, error);
      throw error;
    }
  }
}

What each layer does:

Layer 1 (Input) protects your system from bad data and abuse:

  • Validates the ticket has required fields (email, subject, body)

  • Checks rate limits (prevents one user from overwhelming the system)

  • Returns cached results if we've seen this exact ticket before

Layer 2 (Orchestration) is where the AI does its work:

  • Calls the LLM with structured output requirements

  • Wrapped in a circuit breaker (fails fast if the API is down)

  • Uses the cheapest model that works (Haiku for classification)

Layer 3 (Validation) ensures the output is safe to use:

  • Validates the response matches our schema

  • Routes based on confidence (high confidence → auto-assign, low → human review)

  • Never blindly trusts AI output

Layer 4 (Observability) tracks everything:

  • Logs every request with latency, cost, and confidence scores

  • Sends metrics to your monitoring dashboard

  • Alerts on anomalies (confidence dropping, costs spiking)

This architecture takes you from "it worked in my ChatGPT demo" to "it runs reliably at 10,000 tickets per day." The code is more complex than a simple API call, but the complexity is intentional. It's what makes the system production-ready.

Conclusion: Engineering Over Prompting

The teams winning with AI right now aren't winning because they have better models. They're winning because they've built better systems around imperfect models.

Any company can call the OpenAI API. The ones that pull ahead are the ones who wrap that API call in validation, observability, cost controls, and thoughtful architecture — the ones who treat AI as a component in an assembly line, not a creative partner in a conversation.

The three things every production AI system needs:

  1. Structure: Validators, schemas, deterministic layers that enforce consistency and eliminate unpredictability at the edges.

  2. Visibility: Logging, monitoring, and alerting so you catch problems in hours, not months. Observable pipelines that let you see exactly what the system is doing and why.

  3. Control: Rate limits, caching, circuit breakers, and cost gates so scale doesn't turn your experiment into a budget emergency.

Reliable AI workflows aren't about better prompts. They're about better architecture around unreliable components.

If you found this helpful, you can connect with me on LinkedIn or subscribe to my newsletter. You can also visit my website.

09 Apr 21:36

Si me dejas 20 minutos te ayudo a Eliminar el Miedo y la Pereza (para Siempre)

by Tengo un Plan

🎙️ Episodio completo: https://youtu.be/WTv2k1_2Q7k

🟢 publi: Tomar buenas decisiones empieza por lo simple: haz clic en el link y descubre Imagin: https://trackertr.pro.caixabank.es/?entw=537ab31f6b30aab46c07527357912911

Únete a nuestra newsletter y recibe regalos, contenido exclusivo, herramientas e invitaciones a eventos antes que nadie. https://tengounplanpodcast.com/#newsletter

🎧 Escucha nuestro libro totalmente gratis con la prueba de Audible: https://amzn.to/435yTLc

📘 Más de 150 podcast resumidos en un libro, “Lo que Ellos saben y Tú no” disponible aquí: https://amzn.eu/d/8ZcVldi

¡Bienvenidos a Tengo un Plan! 🎙️

José Antonio Marina, catedrático de Filosofía, ensayista y uno de los grandes pensadores contemporáneos en educación e inteligencia. Con una amplia obra y décadas de investigación, es una referencia clave para entender la mente, el aprendizaje y el comportamiento humano.”

TE COMPARTIMOS RECURSOS ÚTILES:

Instagram: https://www.instagram.com/elpanoptico__/
Web: https://www.joseantoniomarina.net/
Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCWjPG4JHjg7dz-I13gIXLAg
LinkedIn: https://www.linkedin.com/in/jose-antonio-marina/

Imagin, marca comercial de imaginersGen, S.A., agente de CaixaBank, S.A. Comisión de mantenimiento de la cuenta de 0 €. La cuenta no se retribuye 0 % TAE, 0 % TIN. CaixaBank, S.A., entidad que ofrece la cuenta bancaria. Comisión de emisión y mantenimiento de la tarjeta de 0€. Tarjetas emitidas por CaixaBank Payments & Consumer, E.F.C., E.P., S.A.U.

📢 ¿Quieres colaborar o ser patrocinador de Tengo un Plan? Puedes contactar aquí:
https://tengounplanpodcast.com/colabora-nueva/

¡Nos vemos en el próximo episodio! 👋