Organizaciones ateas y laicas defienden la separación Estado-Iglesia y denuncian que se incumple la Constitución con el "trato privilegiado" al papa León XIV
etiquetas: papa, laicismo, visita, ateos
» noticia original (www.rtve.es)
Organizaciones ateas y laicas defienden la separación Estado-Iglesia y denuncian que se incumple la Constitución con el "trato privilegiado" al papa León XIV
etiquetas: papa, laicismo, visita, ateos
» noticia original (www.rtve.es)
La salida de Àngels Barceló deja al descubierto la reflexión incómoda de que quizá estemos entrando en una etapa donde el pluralismo informativo ya no se limita mediante prohibiciones abiertas, sino a golpe de reajustes empresariales
etiquetas: ser, angels barceló, pluralismo informativo
» noticia original (www.nuevatribuna.es)
La cloaca mediática, policial y judicial se expande; el Estado de derecho se encoge. La imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y falsedad documental –sin descartar, de momento, posibles acusaciones de compraventa de joyas y de comercio ilegal de oro (amarillo, según la jerga de la UDEF) y otros minerales raros– ha convertido a la democracia española en un estercolero.
etiquetas: españa, democracia, zapatero
» noticia original (ctxt.es)
El Tribunal de Instancia número 4 de Málaga ha declarado nula la letra pequeña del contrato de admisión en hospitales privados que carga a los pacientes todos los gastos médicos que su seguro no cubre. La sentencia, fechada el 1 de abril de 2026, falla a favor de un paciente malagueño al que el Hospital Quirón de Málaga le intentaba cobrar 1.221 euros por un procedimiento al que no consintió y del que no le habían informado.
etiquetas: juzgado, declara nula, letra pequeña, hospitales privados
» noticia original (www.infobae.com)
HP, Texas Instruments y Casio llevan décadas reinando en las aulas con dispositivos que apenas han cambiado ni abaratado su coste. Frente a una calculadora de 150 euros, un dispositivo con motor CAS que puedes hacer tú por menos de 20 euros.
etiquetas: calculadoras, código abierto, hp, casio, texas instruments
» noticia original (www.xataka.com)
El expresidente Rajoy se lleva la palma de las sorpresas de la no imputación, porque no solo en un caso sino en dos se ha visto involucrado y, en uno de ellos – el caso Gürtel-, además con la consecuencia de una condena penal del partido político PP.
etiquetas: gonzález, aznar, rajoy, imputables, zapatero
» noticia original (www.publico.es)
La junta ha recibido donaciones, pero estas se han ingresado directamente en su cuenta de JPMorgan, según ha informado el portavoz de la junta.
etiquetas: jpmorgan, banca, eeuu, gaza, israel, trump, junta
» noticia original (www.jpost.com)
¿Sabías que los sitios web, los anunciantes, los proveedores de servicios de Internet e incluso las agencias gubernamentales pueden rastrear cada uno de tus clics? Es hora de proteger tu identidad en Internet con un navegador seguro y privado. Aunque la mayoría de la gente utiliza Chrome de Google, Edge de Microsoft o Safari de Apple, hoy en día existen alternativas mucho mejores para la navegación privada y anónima, ya sea en tu Android, tu iPhone o tu PC.
etiquetas: navegadores, cero, tracking, privacidad
» noticia original (tuta.com)
Que hartura. Que harta estoy de levantarme un miércoles cualquiera como hoy, abrir el móvil y descubrir una nueva operación bluf de la UCO para intentar quitarse a Sánchez de encima. Esta mañana los del Confidencial ya decían antes de conocerse el auto que era financiación ilegal del partido. Ahora ya se sabe que es una cosa menor del grupito de Cerdán. Lo del Confidencial no es periodismo, no es olfato, no es talento. Es el pacto de toda la vida entre togas, charreteras y plumas afines, ese viejo club que se cotillean y piden apretar mientras nos venden la película de la justicia ciega. La justicia, en este país, no es ciega, es, por encima de la primera instancia, de derechas. Ser juez y ser de derechas no es ningún problema. Pero tristemente hay una proporción de jueces, no muy alta pero sí decisiva que son jueces de derechas que no hacen justicia.
Mientras nos cuentan este nuevo cuento, seguimos asistiendo al linchamiento televisado de Begoña Gómez, una mujer convertida en chivo expiatorio para hacer daño de la forma más rastrera posible a Pedro Sánchez. La maquinaria del escarnio se cebó con ella desde el primer día con esa mezcla tan española de misoginia rancia y revanchismo político, y aquí seguimos, viéndola pasear por los juzgados con la dignidad de quien sabe que la causa no va de cátedras ni de softwares, va de castigarla por estar donde está y por ser quien es.
Le sumamos la condena al fiscal general del Estado en un proceso que ha hecho saltar las alarmas de cualquiera que entienda mínimamente de garantías, con un listón probatorio que sube y baja según el apellido del acusado. Y le sumamos la última, la imputación de Zapatero alimentada con material de las agencias estadounidenses tras la intervención de enero en Caracas y de los servicios de inteligencia israelíes, los mismos que ya nos espiaron con Pegasus. Ver a una parte del PP aplaudir con las orejas que un expresidente democrático sea procesado con la ayuda de espías extranjeros, presentándolo como gesta patriótica, da la medida exacta del nivel ético al que hemos llegado. La derecha española prefiere el aplauso de Washington y Tel Aviv antes que el más mínimo gesto de soberanía propia.
Por encima del estruendo, Aznar sigue ahí, repitiendo desde hace treinta años el mismo soniquete con esa voz de patriarca eterno que nadie le ha pedido. «El que pueda hacer que haga», suelta el señor, y en cada juzgado, en cada comisaría, en cada despacho de alto funcionario, se entiende perfectamente el recado. Es mansplaining institucional puro, la voz del macho alfa de la tribu marcando territorio y repartiendo bendiciones a quienes tomen partido. Esa pedagogía caciquil, esa manera de hablarle a la administración como quien le habla a la servidumbre, es la herencia más tóxica que nos ha dejado el bipartidismo, y la asumimos como si fuera meteorología.
A todo esto, los mismos juzgados que se inventan delitos nuevos cada semana para arrimarse al entorno de Sánchez llevan quince años sin lograr aclarar quién es el M. Rajoy de los papeles de Bárcenas. Quince años. Y la familia Ayuso, con su novio investigado, sus contratos sanitarios, sus hermanos haciendo negocios con mascarillas durante la pandemia y todo el ecosistema de favores y amiguismos que rodea a la Puerta del Sol, transita por los tribunales como quien va a tomar el aperitivo. Subvenciones sin devolver. Qué asco da todo.
Lo más alucinante, lo que ya raya el ridículo, es que esta estrategia no va a funcionar y siguen sin darse cuenta. Susana Díaz lo intentó en 2017, con todo el aparato del partido detrás, con los medios afines remando, con los empresarios de toda la vida apretando, con el establishment andaluz al completo movilizado para tumbar a un secretario general derrotado y dimitido. Sánchez ganó aquellas primarias precisamente porque sentimos en el cuerpo la desproporción, porque reconocimos el patrón, ese mecanismo tan conocido de cerrar filas masculinas para aplastar a quien no encaja en el guion. La gente, que de tonta no tiene un pelo aunque la subestimen sistemáticamente desde los platós, leyó la coreografía y respondió. La derecha sigue sin aprender la lección. Cuanta más artillería del Estado se concentra contra Sánchez, más fuerte sale. Es así de sencillo y siguen sin pillarlo.
Y todo este escándalo permanente se monta para tapar lo que de verdad ha pasado estos años, que es bastante. El salario mínimo ha subido como no había subido nunca en democracia, y eso lo notamos sobre todo las que limpiamos casas ajenas, las que cuidamos a mayores por cuatro duros, las kellys, las cajeras, las riders, todas esas mujeres que sostienen la economía real desde abajo y a las que ningún editorialista de los grandes diarios menciona jamás. La temporalidad laboral está en mínimos históricos. La reforma laboral, esa que iban a derogar a la primera de cambio, ahí sigue, intocable. Y España ha sido prácticamente el único país europeo que ha llamado genocidio al genocidio que el Gobierno de Israel ejecuta sobre las mujeres, las criaturas y los hombres de Gaza, con un coste diplomático real que las grandes potencias no han querido asumir. Esa dignidad la estamos pagando ahora, en los juzgados, en las filtraciones milimetradas, en este goteo de imputaciones semanales que tiene la cadencia precisa de quien sabe que el linchamiento se cocina a fuego lento.
Pues saben que le digo, que cuánto más se ataca Sánchez más ganas tengo de votarlo y como yo, muchas ciudadanas que pensamos en nuestros intereses por encima de las panfletadas y muchas mujeres que vemos como llega el cuento de la criada desde Norteamérica. Pedro cuenta con mi voto y espero que el de muchas más mujeres, nos va el útero en ello.
etiquetas: art?culo
» noticia original ()
La menor fue atendida por los sanitarios de una ambulancia y se encuentra bien, pero el suceso ha reabierto el debate sobre la falta de climatización de los centros educativos
etiquetas: bilbao, euskadi, calor, escuelas
» noticia original (www.elperiodico.com)
En la madrugada del sábado 28 de febrero de 2026, una serie de ataques «preventivos» lanzados por Israel y Estados Unidos contra Irán desencadenaron una escalada regional que ha vuelto a situar al Líbano en el centro del tablero de la guerra. A mediados de abril, los esfuerzos diplomáticos lograron el anuncio de un alto el fuego temporal de 10 días entre Líbano e Israel; sin embargo, la situación desde entonces sigue siendo extremadamente volátil y el riesgo de una nueva ruptura de las hostilidades persiste en todos los frentes.
En todo el sur del Líbano, el desplazamiento en 2026 no se ha producido como un momento único de huida, sino como un movimiento repetido marcado por los bombardeos, la incertidumbre, los refugios superpoblados y el acceso limitado a los servicios esenciales. A pesar del alto el fuego, las hostilidades continúan y las restricciones al retorno siguen vigentes en decenas de pueblos del sur. Muchas familias se desplazan de un lugar temporal a otro sin saber cuándo, o si, volverán a casa.
Estas seis historias, recopiladas por los equipos de Acción contra el Hambre en el Líbano, reflejan el impacto humano de una crisis multifacética marcada por el conflicto, las dificultades económicas y la inestabilidad prolongada.
Esta es la segunda vez que Ahmad huye del distrito de Tiro con su mujer y sus dos hijos, de 10 y 12 años. Durante la escalada de 2024, la familia ya había buscado refugio en el mismo centro de acogida colectiva en el que se alojan ahora de nuevo.
«El año pasado también estuvimos aquí», dice. «La gente nos ayudó mucho».
Esta vez, sin embargo, la magnitud del desplazamiento parece mayor y más caótica. Tras abandonar su hogar, la familia se desplazó repetidamente entre Beirut y el Monte Líbano en busca de refugio. Cuando finalmente llegaron a un refugio escolar en el distrito de Aley, se habían distribuido colchones y mantas gracias al apoyo de voluntarios y organizaciones humanitarias, pero las condiciones seguían siendo difíciles. La calefacción, la electricidad y el agua caliente eran limitadas.
«Nos las arreglamos», dice. «Pero hace frío», explica Ahmad, para quien la asistencia sanitaria es la principal preocupación, especialmente para los niños desplazados. «Si un niño está enfermo, necesitamos una atención adecuada. Esa es la prioridad».
Para Hanan, el desplazamiento se ha vuelto inseparable del miedo que sienten sus hijos.
Hanan, una enfermera del distrito de Bint Jbeil, huyó tras ver las carreteras abarrotadas de familias que escapaban del sur del Líbano. «Vimos las carreteras llenas. La gente se marchaba. Así que nosotros también nos fuimos».
Su familia pasó días desplazándose de un lugar temporal a otro hasta llegar finalmente a un refugio colectivo en el distrito de Aley. En un momento dado, tras esperar horas dentro de otro refugio escolar, les dijeron que no había espacio disponible.
«Fueron los voluntarios quienes nos ayudaron a encontrar un lugar», dice.
Dentro del refugio, las bajas temperaturas y el suministro eléctrico inestable siguen afectando a la vida cotidiana. Pero la mayor preocupación de Hanan es el impacto psicológico en sus hijos: «Mis hijos eran los mejores de su clase. Ahora mira lo que les está haciendo esto».
Su hijo ahora reacciona con intensidad ante los ruidos fuertes y el estrés.
«Si encuentro un lugar donde no oigan nada, me iré», dice. «Aunque tenga que vivir en la calle».
Rana y su familia huyeron del distrito de Tiro sin hacer las maletas, mientras los bombardeos se intensificaban en su zona.
El viaje hacia el Monte Líbano duró casi tres días. Cuando llegaron a un refugio colectivo en el distrito de Aley, nueve miembros de la familia de varias generaciones, incluidos sus hijos de 6 y 8 años y sus parientes mayores, compartían el suelo de una sola aula.
«Los primeros días dormíamos en el suelo. No había nada».

Con el tiempo, los voluntarios y las organizaciones humanitarias distribuyeron colchones, comida y suministros básicos, pero la incertidumbre sigue siendo constante.
«Antes, la gente solía acogernos», explica. «Esta vez, no había sitio».
Dentro del refugio, las aulas se han convertido en espacios habitables donde la privacidad ha desaparecido, y la vida cotidiana gira en torno a adaptarse a la escasez. Para la anciana de la familia, esta situación no era desconocida. El desplazamiento ya formaba parte de su experiencia vital, explica: «Confiamos en Dios. Eso es todo».
Saed salió del distrito de Bint Jbeil a medianoche con su mujer y sus tres hijos adolescentes. A última hora de la tarde del día siguiente, seguían desplazándose entre carreteras y pueblos sin un destino claro.
La familia cambió de rumbo repetidamente dependiendo de qué carreteras seguían siendo accesibles y dónde aún podría haber refugio disponible. Al igual que muchas familias desplazadas que huían del sur del Líbano, se desplazaban sin saber con certeza dónde pasarían la noche. «No nos fue fácil encontrar un sitio», confiesa.
Saed, que tiene unos 50 años y vive con una discapacidad, también necesita medicación regular para la diabetes y otras afecciones de salud. En el desplazamiento, el acceso al tratamiento se ha vuelto irregular y depende de la disponibilidad. La presión económica ha añadido otra capa de dificultades. Incluso los artículos básicos para el hogar se han vuelto inasequibles.
«Intenté comprar una sartén», dice su esposa. «Cuesta 15 dólares. No disponemos de esa cantidad».
La familia depende ahora en gran medida de la ayuda de familiares, vecinos y redes comunitarias mientras permanece en un refugio temporal. «Dependemos de la bondad de la gente», dice él. Por ahora, sus días siguen marcados por la incertidumbre, los recursos limitados y la ausencia de un plazo claro para el regreso.
Cuando las órdenes de desalojo llegaron a Borj Chimali, cerca de Tiro, Salman huyó con su esposa, sus cinco hijos y su anciano suegro. Tres de sus hijos padecen parálisis cerebral y tienen graves limitaciones de movilidad. Dos dependen por completo de sillas de ruedas, mientras que otro también padece epilepsia.
La familia pasó casi 15 horas en la carretera antes de llegar a un refugio colectivo en Saida.
Hoy, él y su familia se encuentran en la planta baja de un edificio de la Universidad de Saida, en la ciudad de Sidón. Una vez que por fin estuvieron a salvo, Salman regresó a Tiro para recoger las dos sillas de ruedas y las mantas de su casa. Dentro del refugio, la vida cotidiana se ve marcada por los retos de accesibilidad. Los aseos y el desplazamiento por los espacios compartidos siguen siendo difíciles para los niños, mientras que los suministros médicos y de higiene son limitados.
Zeina y su familia extensa abandonaron Deir al-Zahrani una hora después de que comenzara el bombardeo. «Nos fuimos inmediatamente», dice. «Llevábamos a los niños con nosotros».

El grupo de 13 personas huyó hacia el distrito de Aley, donde ya habían buscado refugio durante la anterior escalada de violencia en 2024. Llegar pronto no significaba que las condiciones estuvieran preparadas. «Ahora hay cosas disponibles», dice. «Pero seguimos sin tener almohadas ni colchonetas». Los niños del refugio siguen durmiendo al frío, mientras que el suministro eléctrico sigue siendo irregular.
A pesar de sus diferentes trayectorias, las familias comparten la misma realidad: desplazamientos repetidos, refugios superpoblados, atención interrumpida e incertidumbre sobre lo que les depara el futuro.
Texto y testimonios: Kamila Lakkis, especialista en Comunicación e Incidencia de Acción contra el Hambre en el Líbano
Actualmente, Acción contra el Hambre en el Líbano presta apoyo en 284 refugios colectivos y ha ofrecido asistencia (alimentos, agua, saneamiento y atención sanitaria) a más de 70 000 personas en el país.
La entrada Voces del desplazamiento en el Líbano: “Ni siquiera entiendes lo que está pasando. Simplemente te vas” se publicó primero en lamarea.com.

¿Por qué frena? Porque había un ciclista y al venir un coche por el carril contrario se ve obligado a frenar al no poder rebasar al ciclista con seguridad.

Un análisis simplista culparía al motorista por “no guardar la distancia de seguridad”, pero creo que en este caso es mala fortuna, porque si pretendes adelantar, debes acercarte al coche que tienes delante… Justo antes del golpe, el motorista parecía estar guardando una distancia prudente.
Si queremos culpar a alguien, quizás el que más culpa tenga es el coche que circula por delante, porque no es capaz de anticipar que no va a poder pasar al ciclista manteniendo su velocidad constante. Debió reducir la velocidad antes para hacer coincidir el momento de adelantamiento con el carril contrario libre. Al no calcular bien, frena de emergencia y provoca un accidente.
En última instancia el peligro es provocado por compartir la vía con vehículos mucho más lentos (y poco visibles): LAS PUTAS BICIS.
Ver post completo: Motorista se acerca al coche que me precede con la intención de adelantarlo, pero justo en ese momento el coche frena y se lo come con patatas.

Ha elegido bien el tema 
Ver post completo: Un hombre toca el violín a las puertas de Ferraz a la espera de que los agentes de la UCO abandonen la sede del PSOE.
La guerra contra Irán transforma la 'Guerra de los Corredores de Conectividad'
La guerra contra Irán está interrumpiendo los corredores comerciales, de transporte y energéticos en el corazón de la integración euroasiática.
La guerra de elección de Estados Unidos contra Irán no solo está redefiniendo la geopolítica, sino que también interfiere, desestabiliza y reorienta lo que The Cradle describió en junio de 2022 como La Guerra de los Corredores de Conectividad Económica; posiblemente el paradigma geoeconómico clave de la integración euroasiática en el siglo XXI. De este a oeste y de norte a sur, estos corredores entrelazan prácticamente a todos los principales actores de Eurasia.
Esta es una guerra contra Irán, contra China, contra los BRICS, contra la integración de Eurasia. Sin embargo, la integración de Eurasia simplemente se niega a descarrilar.


Las acciones de Ferrari se desplomaron el martes un 8,37% en la Bolsa de Milán, hasta cerrar en 284,05 euros por título, tras la presentación oficial el lunes del Luce, su nuevo modelo que destaca por ser 100% eléctrico, tener cinco plazas y ofrecer una potencia de motor de 1.050 CV. @elmundo


Enzo Ferrari está revolviéndose en su tumba (y Ferrari está aprovechando esa energía).

Esquema alternativo.




Subraya que la UCO no ha ido a registrar Ferraz, sino que ha ido a requerir información: “Total colaboración con la Justicia. Si hay nuevos comportamientos irregulares actuaremos con la misma contundencia”



Otro par de citas de Largo Caballero dignas de ser recordadas;
Febrero de 1933:
“Si no nos permiten conquistar el poder con arreglo a la Constitución, tendremos que conquistarlo de otra manera.”
Enero de 1936 (seis meses antes de la Guerra Civil):
“Si triunfan las derechas (…) tendremos que ir a la Guerra Civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos”