Padre Fabián Castro
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El error de la SSPX
Una sola alma, ya es parroquia
Francisco y el extraño caso del padre Grassi
Del Vatican Insider (IT)
El viernes 5 de abril el Papa recibió al arzobispo Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Entre los varios asuntos tocados en esa reunión destacó uno particularmente espinoso: el caso del padre Julio Grassi, compatriota de Jorge Mario Bergoglio, condenado por supuestos abusos sexuales contra menores, en un juicio extraño y con muchos puntos oscuros.
Ese día El Vaticano emitió una nota para dejar constancia que Francisco mantendrá la línea de transparencia en los casos de ataques a menores cometidos por clérigos católicos, establecida por su antecesor. Una política que se aplicará a todo el mundo, incluida Argentina, donde el proceso Grassi captó la atención de la prensa en los últimos años por la fama de su protagonista, conocido como el “cura mediático”.
Todo comenzó en el año 2002 tras un informe periodístico del programa “Telenoche Investiga”, emitido por el Canal 13, en el cual se ventilaron algunas denuncias por supuestos abusos contra el iniciador de la Fundación “Felices los Niños”, dedicada a la rehabilitación de menores en situación de dificultad.
Actualmente, 11 años después, la batalla legal aún no termina. En todo momento el sacerdote se declaró inocente y sus defensores aseguran que la causa en su contra fue montada producto de una disputa de poder en torno a la fundación. Y resulta difícil no dar crédito a sus explicaciones.
Originalmente eran siete los acusadores. Al menos esa fue la cifra de personas que aparecieron, con los rostros tapados, ante las cámaras en un reportaje que anticipaba un aluvión de denuncias (debían ser más de 20). Aluvión que nunca llegó y, más bien, ocurrió todo lo contrario. Cuatro de ellos nunca ratificaron sus denuncias. El resto sí lo hizo y entre todos sumaron 17 cargos de agresión contra el presbítero.
Pero los cargos fueron cayendo uno a uno. El denunciante que alegaba once ataques terminó siendo acusado por falso testimonio. De los dos restantes, uno fue declarado como no creíble y la otra víctima refirió haber sido atacada la tarde del 6 de diciembre de 1996. Luego cambió la fecha del episodio, pasándola al día siete y después a la madrugada del domingo 8.
Finalmente y pese a las contradicciones jurídicas, Grassi fue condenado en 2009 a 15 años de prisión. Todavía la sentencia no está firme y él se encuentra en libertad condicional. Mientras tanto en 2011 el mismo sacerdote fue sobreseído de otra denuncia radicada en su contra en El Calafate, al sur de Argentina. La causa había sido presentada también en 2002, pero durante años nadie presentó pruebas y decayó por sí misma.
Culpable o no, lo cierto es que su caso fue utilizado en su momento para enfangar al actual Papa cuando era arzobispo de Buenos Aires y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. Luego, pocos días después de la elección de Francisco como obispo de Roma, el diario estadounidense Washington Post revivió la historia asegurando que Bergoglio rechazó encontrar a la víctima del sacerdote, así como a cualquier otra persona que haya sufrido abusos de parte de un miembro del clero argentino.
La publicación insistió además en que el cardenal tampoco habría ofrecido sus disculpas o un resarcimiento económico, ni siquiera en los casos en los cuales los sacerdotes terminaron en la cárcel.
Pero ninguno de los sacerdotes involucrados en abusos en los últimos años en Argentina dependían jerárquicamente del cardenal. El fundador de “Felices los niños” nunca perteneció al clero de Buenos Aires y sí a la diócesis de Morón, ubicada a las afueras de la capital argentina. Por lo pronto la Santa Sede no se pronunciará sobre el caso Grassi, aunque ya tiene un completo expediente sobre el mismo. Esperará a que finalice de todo el proceso judicial. Así lo propuso Müller, así lo autorizó el Papa. Como un gesto de prudencia debida.
Apariciones marianas... ¿realidad o ficción?
Paz y bien
Es muy importante saber discernir cuando existió una verdadera aparición para no crear confusión y hablar de apariciones cuando en realidad no han ocurrido.
Puntos de discernimiento sobre las apariciones
1. La Aparición de la Virgen
La Virgen Santísima está en el cielo en cuerpo y alma. Esta verdad es un dogma de fe (La Asunción). En las apariciones, Dios permite que el cuerpo glorificado de la Virgen se haga visible para alguna/s persona/s. Esto supera las posibilidades de entendimiento basado solo en la razón y la experiencia natural. Es un hecho que no se opone a la razón sino que la transciende.
En las diferentes apariciones varían las características de la Virgen pueden ser muy diferentes: su edad, estatura, forma de hablar, vestuario. La Virgen se acomoda a la cultura y el lenguaje de los videntes. Esta es una adaptación pedagógica de la Virgen que, como madre, busca a sus hijos.
La Virgen viene en ayuda de sus hijos.
La Iglesia reconoce la posibilidad de que Dios hable directamente a algunas almas y las instruya en el bien, ya particular, ya colectivamente. Las apariciones marianas no añaden nada a la doctrina cristiana. El propósito de la Virgen es ayudarnos a vivir nuestra fe según la enseña la Iglesia. Ella nos recuerda algún aspecto de la fe o vida cristiana un tanto olvidado o no explícitamente deducido. Ella pone ante nuestra conciencia la verdad que hemos olvidado o que vivimos superficialmente. Ella nos ayuda a profundizar para que saquemos el mayor provecho espiritual.
El Cardenal Ratzinger, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, nos dice: "No podemos ciertamente impedir que Dios hable a nuestro tiempo a través de personas sencillas y valiéndose de signos extraordinarios que denuncian la insuficiencia de las culturas que nos dominan, contaminadas de racionalismo y de positivismo. Las apariciones que la Iglesia ha aprobado oficialmente ocupan un lugar preciso en el desarrollo de la vida de la Iglesia en el último siglo. Muestra, entre otras cosas, que la Revelación- aún siendo única, plena y por consiguiente, insuperable- no es algo muerto; es viva y vital." - Reporte Sobre la Fe.
2. Características de las Apariciones auténticas
Sencillez de los videntes.
El vidente (o los videntes) juega un papel, hasta cierto punto, importante en el discernimiento de la autenticidad de las apariciones. Pueden ser un obstáculo si llegan a negar las experiencias que han tenido, ya sea por miedo o por otra razón (esto ocurrió en la aparición de La Salette). Pueden los videntes llegar a proporcionar criterio necesario para demostrar su falta de autenticidad (si manifiestan, por ejemplo, problemas mentales o emocionales.)
Los videntes auténticos
- Evitan enfocar la atención hacia ellos;
- Usualmente son jóvenes, sin formación académica notoria;
- No resaltarían ante el mundo por razones naturales.
- En algunas ocasiones no eran particularmente santos o espirituales antes de la aparición;
- Nunca esperaban, ni buscaban tener visiones; estas fueron de total sorpresa para ellos;
-Son avisados por la Virgen que tendrán que sufrir mucho a consecuencia de su elección. La aparición conlleva pruebas y grandes dificultades para sus vidas.
La virtud por excelencia que deben tener los videntes es la humildad. "La humildad es el sello más seguro, la piedra de toque por excelencia, para discernir todas las operaciones divinas" (ejemplo: Santa Bernardita; Beatos Francisco y Jacinta: ellos huían de la atención).
Hay una serie de preguntas que se pueden hacer en referencia a los videntes
- ¿Es capaz de obedecer el vidente a las autoridades de la Iglesia cuando se les pide que guarde silencio?
- ¿Qué frutos de conversión manifiesta?
- ¿El vidente ha aceptado favores personales o dinero a cambio de las apariciones o revelaciones proféticas?
- ¿Acepta el vidente la posibilidad de que las visiones pueden ser ilusorias o demanda que todos le crean?
- ¿Puede el vidente continuar, en lo posible, en una vida normal cristiana, o existe en él la necesidad de tener siempre algún hecho sobrenatural?
El lugar de las apariciones
- Tienden a ocurrir en lugares aislados y de silencio. Suelen ser lugares que invitan a la oración.
- Usualmente en áreas o regiones donde las creencias religiosas están bajo ataque o se han olvidado;
- Usualmente la Virgen pide la construcción de un santuario en el mismo lugar de las apariciones;
- La Virgen hace promesas gracias en relación a la visita a los santuarios. Se convierten en lugares donde la presencia de la Virgen se hace sentir y ella nos lleva a Jesús.
- Se convierten en lugares de peregrinación bajo el amparo de la Virgen.
La Transmisión de un mensaje a los fieles
-Los videntes dan cuenta detallada y consistentemente del contenido de sus visiones. Y aunque hayan pasado muchos años después de las apariciones, aún no se contradicen con lo dicho anteriormente.
-Es un mensaje que llama al arrepentimiento, la conversión de los pecados, y a volver a Dios y a los Sacramentos;
-Pide el aumento de la fe, la oración y de las obras de piedad y de misericordia.
Son acompañadas por signos milagrosos, curaciones y por conversiones
-Ocurren eventos milagrosos totalmente inexplicables a nivel humano;
-Curaciones físicas de enfermedades mortales ya declarados así por los médicos;
-Conversiones de personas ateas e incluso rebeldes contra Dios (el ejemplo de Ratisbone, el judío que se convirtió por la Medalla Milagrosa)
-Eventos sobrenaturales visibles (por ejemplo el milagro del sol en Fátima).
Las apariciones que no muestran las características de arriba son más difíciles de analizar por las autoridades religiosas y científicas.
3. En general, las apariciones pueden caer bajo las siguientes categorías
Dudosas. Todas las apariciones empiezan en esta categoría por cuanto que no se puede asumir que esté ocurriendo algo sobrenatural de parte de Dios hasta que no se efectúe una evaluación completa.
Falsas. Después de las evaluaciones, muchas de las apariciones dudosas son determinadas como falsas de acuerdo con los criterios de discernimiento de la Iglesia (los veremos más adelante). No todas las apariciones falsas son fraude. Puede ser que la persona vidente era sincera pero errada por razones de engaño satánico, problemas mentales u otra razón.
Falsas y Fraudulentas. Desafortunadamente, algunas de las supuestas apariciones han sido fingidas. Esto puede ocurrir por muchas razones: busca de atención, fama, dinero, etc.
Aprobadas por la Iglesia. Son una pequeña minoría de las apariciones reportadas. Solo la Iglesia tiene la autoridad para declarar el estatus de una aparición. La Iglesia actúa con mucha prudencia, después de mucho tiempo de discernimiento.
Muchas apariciones auténticas no llegan a ser aprobadas. No es necesario si quiera buscar la aprobación a no ser que la Virgen imparta un mensaje público, es decir para sus hijos en general. La Virgen es madre de todos y puede aparecerse o comunicarse de manera extraordinaria con sus hijos a nivel personal, sin un mensaje público.
Las apariciones se deben juzgar sin mezclarlas con otros eventos
Una gran dificultad en el discernimiento de las apariciones son las situaciones que no son propiamente de la aparición pero que se mezclan con ella. A veces, apariciones auténticas son seguidas de un gran incremento de actividad sobrenatural. Alguna de esta actividad puede ser del enemigo, para desacreditar la aparición. (Ejemplo: en Lourdes hubieron mas de 50 reportes de apariciones por otros videntes durante las apariciones a Santa Bernardita). No se debe juzgar la aparición por lo que puedan hacer algunos de sus pretendidos devotos.
Terminadas las evaluaciones, las apariciones auténticas usualmente se desarrollan en cuatro fases distintas.
Después de una larga y extensiva evaluación por la comisión formada por el obispo de la diócesis, este emite una declaración de apoyo. Declara que las apariciones "no contienen nada contrario a la fe o la moral", parecen ser inspiradas por lo sobrenatural y son dignas de devoción por los fieles.
Con la aprobación del obispo local, se permite generalmente la celebración de la liturgia en el lugar de las apariciones. Si esta devoción continúa creciendo y demuestra frutos saludables en los fieles, entonces el obispo puede pedir al Papa un mayor reconocimiento.
El Papa declara públicamente su reconocimiento. Esto puede incluir, pero no requiere, su visita pública al lugar de las apariciones
El Reconocimiento Litúrgico es el de mas alto grado. Las apariciones de Lourdes y Fátima son dos apariciones modernas que tienen reconocimiento litúrgico a nivel de la Iglesia universal. Así como la de la Virgen de Guadalupe en México. Muchas otras apariciones tienen sus fiestas locales.
Fraternalmente,
Textos del Padre Jordi Rivero
UN RONALDO, EN DOMINGO DE RAMOS
| Vicente con su camiseta y su cruz de palma |
| Lavando botellas para comprar sus muletas |
| Con su equipo |
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| La salida de la misa del Domingo de Ramos |
Hasta la próxima
Pyc
¡Ay de los cumplidos!
Llego a tiempo a un sitio, por no decir que llego temprano, y como son muy pocas las personas presentes a la hora fijada, la función no empieza porque hay que tener consideración con los que no han llegado y esperarlos. ¿Y a los que se esforzaron por llegar a tiempo, quién les tiene consideración?
Una vez, alguien que conozco cumplió con el pago adelantado de sus obligaciones. A comienzos del año pagó los doce meses de tributos municipales. Varios meses después, por un acuerdo de alcalde y regidores, hubo una rebaja en los porcentajes tributarios. El beneficio fue, ya se imaginan, para los que no habían pagado todavía. Los que cumplieron con sus obligaciones no recibieron ni el 1% del beneficio que recibieron los demorones.
Otra vez, un abogado que conozco fue a pagar por adelantado el año entero de sus cuotas profesionales, tal como lo hace entre enero y febrero de todos los años. Grande fue su sorpresa, y mayor su indignación, cuando encontró que a los abogados que tenían meses impagos del año anterior se les había condonado todo lo adeudado. Por supuesto, no hubo ningún descuento equivalente, ni proporcional, ni comparativo para los que habían pagado el año completo por adelantado.
Alguien me contó que una vez averiguó cómo hacer para cancelar una deuda que tenía por uso de la tarjeta de crédito de una tienda por departamentos. Había pactado el pago en seis cuotas, pero luego decidió cancelarlas antes de tiempo. Se encontró con que el sistema de la tienda solamente juntaba cuotas una vez vencidas, pero que era imposible juntarlas antes de su vencimiento, ni siquiera agregando los intereses que la tienda dejaría de percibir por el pago anticipado. La conclusión a la que llegó esta persona es que el sistema está concebido y pensado para que la tienda se proteja de los que no quieren pagar, no de los que honran sus deudas.
Me apuro en enviar por correo un documento imprescindible, envío que debe hacerse por correo certificado local. El monto de la certificación no es mucho, lo pago y me olvido del asunto. Pocos días después voy al correo para enviar otra cosa y veo el tremendo cartel que dice que esos envíos por correo certificado local ahora son libres de costo. Le hago el comentario a la señora que atiende al público, que mejor hubiera esperado para ahorrarme esas monedas. Su respuesta fue: "yo también".
Parafraseando a Breno, "!ay de los cumplidos!"

Diario Vaticano / Curia futura, proyecto antiguo
Francisco, Obispo de Roma: unas pequeñas reflexiones (I)
“¿Los grafitis? En el fondo son arte sacro”
"Argentinazo"
Un buen título.
Alguna de nosotras fuimos. Impresionante.
Me da mucha esperanza ver que pareciera que, por fin, los ciudadanos nos vamos haciendo cargo -en paz y siempre dentro de la ley- cada uno, aunque sea participando de una marcha, de la construcción y el futuro del país.
A veces le pasamos todo al gobierno, o a los políticos.
Todos somos responsables de lo que vamos viviendo. O por activa o porque permitimos que suceda, o al menos somos indiferentes en el momento de votar o de aportar nuestro granito.
Pareciera que vamos sintiéndonos más unidos, más responsables los unos de los otros.
Mucha, mucha gente joven; también mayores con bastón, dificultad para caminar, matrimonios con chicos pequeños y demás.
En medio de todo, una alegría.
Si Gramsci levantase la cabeza...
Mi trayectoria personal en lo político y religioso (Continuación de la entrada de la semana pasada)
El universo trascendente de “Fringe”
He dedicado unas cuantas horas en los últimos días a repasar algunos capítulos de la serie televisiva “Fringe”, que se emitió desde 2008 hasta el pasado mes de enero (cinco temporadas con un total de cien capítulos). La narración sigue las peripecias de la división “Fringe” del F.B.I., encargada de casos relacionados con la ciencia de frontera (pseudociencia). Aunque es una serie clasificable en el género de ciencia-ficción (con incursiones en la acción, aventuras, comedia y con un toque “gore”), son las relaciones humanas las que dan a “Fringe” su densidad dramática. Por eso me ha interesado especialmente en el marco de un congreso dedicado a la figura del padre en las series de televisión.
Pero repasando, como decía, algunos capítulos, he confirmado algo más. Que esta serie ideada por J.J. Abrams (creador de “Alias” y “Lost”), Alez Kurtman y Roberto Orci (ambos co-guionistas de “La leyenda del Zorro” y “Misión: Imposible III”), presenta un mundo explícitamente trascendente. Más allá de los universos paralelos, de las diversas líneas temporales y de las increíbles maravillas (y horrores) científicas y técnicas, hay un Dios. Y un Dios que se presenta con la iconografía cristiana.
A Dios lo vemos a través de las referencias que aquí y allá hacen los personajes. Y es que, al margen de las peripecias, uno de los temas de fondo de la serie es el dolor y el arrepentimiento de uno de los protagonistas por su arrogancia en el pasado de querer ser como dios; de haber usado los conocimientos científicos según su ambición, sin importarle las consecuencias que esos actos tenían en los otros y en la naturaleza. La serie puede gustar o no, pero resulta muy atractiva la búsqueda de redención, la actitud de pedir perdón a Dios y a los demás.
Carta del Papa Francisco a la 105º AP de la CEA

Queridos Hermanos:
Van estas líneas de saludo y también para excusarme por no poder asistir debido a “compromisos asumidos hace poco” (¿Suena bien?) Estoy espiritualmente junto a Ustedes y pido al Señor que los acompañe mucho en estos días.
Les expreso un deseo: Me gustaría que los trabajos de la Asamblea tengan como marco referencial al Documento de Aparecida y “Navega mar adentro”. Allí están las orientaciones que necesitamos para este momento de la historia. Sobre todo les pido que tengan una especial preocupación por crecer en la misión continental en sus dos aspectos: misión programática y misión paradigmática. Que toda la pastoral sea en clave misionera. Debemos salir de nosotros mismos hacia todas las periferias existenciales y crecer en parresía.
Una Iglesia que no sale, a la corta o a la larga, se enferma en la atmósfera viciada de su encierro. Es verdad también que a una Iglesia que sale le puede pasar lo que a cualquier persona que sale a la calle: tener un accidente. Ante esta alternativa, les quiero decir francamente que prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma. La enfermedad típica de la Iglesia encerrada es la autorreferencial; mirarse a sí misma, estar encorvada sobre sí misma como aquella mujer del Evangelio. Es una especie de narcisismo que nos conduce a la mundanidad espiritual y al clericalismo sofisticado, y luego nos impide experimentar “la dulce y confortadora alegría de evangelizar”.
Les deseo a todos Ustedes esta alegría, que tantas veces va unida a la Cruz, pero que nos salva del resentimiento, de la tristeza y de la soltenoría clerical. Esta alegría nos ayuda a ser cada día más fecundos, gastándonos y deshilachándonos en el servicio al santo pueblo fiel de Dios; esta alegría crecerá más y más en la medida en que tomemos en serio la conversión pastoral que nos pide la Iglesia.
Gracias por todo lo que hacen y por todo lo que van a hacer. Que el Señor nos libre de maquillar nuestro episcopado con los oropeles de la mundanidad, del dinero y del “clericalismo de mercado”. La Virgen nos enseñará el camino de la humildad y ese trabajo silencioso y valiente que lleva adelante el celo apostólico.
Les pido, por favor, que recen por mí, para que no me la crea y sepa escuchar lo que Dios quiere y no lo que yo quiero. Rezo por Ustedes.
Un abrazo de hermano y un especial saludo al pueblo fiel de Dios que tienen a su cuidado. Les deseo un santo y feliz tiempo pascual.
Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.
Fraternalmente,
Vaticano, 25 de marzo de 2013
El curioso negocio de la máscara Anonymous
Kermit Gosnell: el «médico» que mataba niños en la cínica del infierno y los medios que ocultan sus fechorías
un «médico» -Kermit Gosnell- propietario de una clínica de abortos, acusado de ocho homicidios. Un «médico» cuyo caso, además de las muertes, tiene todos los ingredientes de relevancia pública nacional: la clínica era una verdadera asquerosidad desde el punto de vista sanitario; carecía de permisos y de personal cualificado; efectuaba abortos fuera de la ley (con edad superior a las 24,5 semanas y con un método particularmente cruel, descrito por antiguos colaboradores de Gosnell); se encontraron restos humanos; la autoridad sanitaria visitó la clínica por última vez en 1993 y desde entonces no hizo nada para inspeccionarla, a pesar de hacer recibido tres denuncias relevantes (dos de ellas, de muertes); se sospecha, por tanto, corrupción en la administración pública...
Montse Doval, sobre la veracidad de lo que publicamos y leemos
Montse Doval tiene -entre otras- la cualidad de poner el dedo en la llaga a tiempo y sin presionar -como algunos medios y presuntos colegas hacen no pocas veces- para hacer daño. Más bien lo suele poner para que no salga más sangre por esa herida.
Esta vez ha recordado que -si de periodistas y periodismo se trata- no es baladí la importancia de verificar, comprobar o simplemente referirse a hechos reales. Lo dice con delicadeza rayana en la ironía académica: Comprobar los hechos, una rutina que conviene incorporar.
Podría haber dicho que se trata de algo que conviene reincorporar, en la medida en que se trata de una rutina para algunos perdida de vista. Pero como es delicada y académica, dice que se trata, sin más, de incorporar esa rutina de la verificación de los hechos que los periodistas y los medios convierten -o tratan de convertir- en acontecimientos sociales.
Buena lección de teoría de la comunicación, que a buen seguro vendrá bien a las nuevas generaciones de profesionales. Este es su texto en Internet Política:
Con el uso de los medios sociales, se acelera la difusión de datos, pero no se asegura que esos datos sean verdad. Convendría que incorporáramos los hábitos de la prudencia y la comprobación de hechos, antes de dar por buenos los datos que recibimos.
Éste es un caso que se dio con el Papa Francisco, pero que se da con bastante frecuencia en muchos temas, se muestra un hecho -a veces acompañado de una foto que parece darle fiabilidad o un vídeo- y no se aportan pruebas de la veracidad. Se comparte, se enciende la viralidad de las redes sociales y, al final, era una moneda falsa.
¿Cuánta gente comprobó la veracidad de lo retuiteado o difundido en Facebook? No lo sabemos. ¿Cuánta gente se habrá quedado con la versión falsa? Tampoco lo sabemos.
MediaShift . Fact-Checking Social Media: The Case of the Pope and the Dictator | PBS.
Aunque sea un instante, mejor pensar en lo que aquí dice Montse.
José Luis Orihuela, sobre el mal ejemplo de las figuras públicas que abandonan la red
Tres lecturas
[FOTO] ¿La ley debe permitir el aborto de este bebé?
Arqueólogos trabajan en un complejo cercano a donde nació Abraham










