Shared posts

24 Aug 23:47

¿Por qué volvemos a caer en pecados ya confesados?

by Juan Ávila Estrada
Hay que comprender bien lo que significa la “conversión”
10 Aug 18:17

Comienza la investigación para la causa de beatificación de Chesterton

by Redacción
En su discurso de apertura de la 32 ª Conferencia Anual de Chesterton celebrada en Assumption College, Dale Ahlquist, el presidente de la American Chesterton Society, anunció que el obispo Peter Doyle de Northampton, Inglaterra, ha dado permiso para declarar que "se solidariza con nuestros deseos y está buscando un...
09 Aug 19:00

Articulo : TV PARA PERROS

by cdiazg
TV PARA PERROS«Nueva York, 2 ago (EFE).- Con una audiencia potencial de 80 millones de perros, nace en Estados Unidos DogTV, el primer canal de televisión con programación dedicada única y exclusivamente a las mascotas caninas, que cada vez pasan más tiempo solas en casa mientras sus atareados dueños trabajan»[1]…
06 Aug 13:31

La ovulación, la píldora y los estudios de la Ciencia de la Atracción*

by ojodegatoenlaniebla
Nos preocupa, en el blog “Demography is Destiny”, la caída de la fertilidad, la baja de los nacimientos y como esto impacta a la sociedad. Después de todo ¿Podría ser que un factor determinante para que esto sea así, tomando en cuenta que estamos rodeados de muchos medios de comunicación locos por el sexo, es […]
05 Aug 22:44

La sociedad, la economía y la política según Francisco

by Inés Franck

Dos discursos medulares del Papa Francisco en Brasil

En el marco de la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa tuvo dos intervenciones de gran impacto por su contenido, ambas el sábado 27 de julio. Me refiero, por un lado, al discurso pronunciado ante representantes del mundo de la política, la cultura y la universidad del Brasil, donde enteró al mundo laico de su visión de la sociedad, la economía y la política. Por el otro, la alocución a los obispos brasileros, en la que compartió con el episcopado su visión cultural y pastoral como Papa.

I.- “O se apuesta por el diálogo, o todos perdemos”: fuerte llamamiento a los dirigentes. En uno de los discursos más medulares de la JMJ, el Santo Padre recalcó que veía en Brasil una Patria “abierta a la luz que emana del Evangelio” y le auguró que pueda seguir “desarrollándose en el pleno respeto de los principios éticos basados en la dignidad trascendente de la persona”. En este sentido, llamó a quienes tienen un papel de responsabilidad a “afrontar el futuro con la mirada tranquila de quien sabe ver la verdad”. El Papa reconoce aquí el estrato cristiano de Brasil, y de alguna manera de todos los países latinoamericanos, y el rol fundamental que este sustrato adopta en la promoción de la dignidad de las personas. Al mismo tiempo, instó a los dirigentes a hacer un esfuerzo para adecuar sus acciones al imperio de la verdad.

En este sentido, valoró Francisco especialmente “la originalidad dinámica que caracteriza a la cultura brasileña, con su extraordinaria capacidad para integrar elementos diversos”. De esta manera, el Papa destacó el hecho de que en Brasil “el común sentir de un pueblo, las bases de su pensamiento y de su creatividad, los principios básicos de su vida, los criterios de juicio sobre las prioridades, las normas de actuación, se fundan, se fusionan y crecen en una visión integral de la persona humana”. Sin embargo, no se puede negar que “esta visión del hombre y de la vida característica del pueblo brasileño ha recibido también la savia del Evangelio, la fe en Jesucristo, el amor de Dios y la fraternidad con el prójimo”.

Un proceso cultural fiel a la identidad brasileña, según el Papa, tendrá como objetivo el de “hacer crecer la humanización integral y la cultura del encuentro y de la relación”. El Santo Padre observó que precisamente en esto “convergen la fe y la razón, la dimensión religiosa con los diferentes aspectos de la cultura humana”. Porque “el cristianismo combina trascendencia y encarnación; por la capacidad de revitalizar siempre el pensamiento y la vida ante la amenaza de frustración y desencanto que pueden invadir el corazón y propagarse por las calles”.

Al referirse a la responsabilidad social, aclaró que ésta no puede vivirse sin “un cierto tipo de paradigma cultural y, en consecuencia, de la política”. Es clave formar “a las nuevas generaciones, ayudarlas a ser capaces en la economía y la política, y firmes en los valores éticos. El futuro exige hoy la tarea de rehabilitar la política (…), que es una de las formas más altas de la caridad. El futuro nos exige también una visión humanista de la economía y una política que logre cada vez más y mejor la participación de las personas, evite el elitismo y erradique la pobreza”. A todos debe asegurarse la “dignidad, fraternidad y solidaridad”, enfatizó el Papa.

Francisco previno especialmente a los máximos dirigentes contra “el peligro de la desilusión, la amargura, la indiferencia, cuando las expectativas no se cumplen”. Cuando eso ocurra, los invitó a recurrir a “la dinámica de la esperanza que nos impulsa a ir siempre más allá, a emplear todas las energías y capacidades en favor de las personas para las que se trabaja, aceptando los resultados y creando condiciones para descubrir nuevos caminos, entregándose incluso sin ver los resultados, pero manteniendo viva la esperanza, con esa constancia y coraje que nacen de la aceptación de la propia vocación de guía y de dirigente”.

La dirigencia debe siempre ir “al centro de los males de la sociedad para superarlos con la audacia de acciones valientes y libres”, poniendo “la propia actividad ante los derechos de los demás y ante el juicio de Dios”. Éste es el sentido profundamente ético de la dirigencia, el cual “aparece hoy como un desafío histórico sin precedentes (…): la vinculación moral con una responsabilidad social y profundamente solidaria”.

Finalmente, abordó el modo de llevar adelante este programa dirigencial, social y político, que no es otro que el diálogo constructivo capaz de no caer en “la indiferencia egoísta y la protesta violenta: el diálogo (…) entre las generaciones, el diálogo en el pueblo (…), la capacidad de dar y recibir, permaneciendo abiertos a la verdad”. Y, remarcó, “el único modo de que una persona, una familia, una sociedad, crezca; la única manera de que la vida de los pueblos avance, es la cultura del encuentro”.

La democracia debe superar el mero estado de “equilibrio de la representación de intereses establecidos”, sino que debe ser consciente de lo imprescindible de la contribución de las energías morales propias de las grandes tradiciones religiosas, que desempeñan así “un papel fecundo de fermento en la vida social y de animación de la democracia”.

Un presupuesto para la convivencia pacífica entre las diferentes religiones es “la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia de la dimensión religiosa en la sociedad, favoreciendo sus expresiones más concretas”. Así podrá prosperar “un buen entendimiento entre las culturas y las religiones, la estima de unas por las otras sin opiniones previas gratuitas y en clima de respeto de los derechos de cada una”. Ya que “hoy, o se apuesta por el diálogo y la cultura del encuentro, o todos perdemos”.

II.- “El resultado del trabajo pastoral se basa en la creatividad del amor”: el desafío de los obispos. En su discurso a los Obispos de Brasil, el Papa volvió a referirse –lo hizo al menos tres veces en todo el viaje- a los jóvenes y los ancianos como el signo de la esperanza de una nación: “los jóvenes, porque llevan la fuerza, la ilusión, la esperanza del futuro; los ancianos, porque son la memoria, la sabiduría de un pueblo”.

Ya va siendo una figura común en Francisco promover la virtud de la paciencia. No fue ésta la excepción. Ante la ansiedad de la Iglesia por comprender plenamente el sentido de lo que pasa, el Papa previno contra “queremos ver el todo con demasiada prisa, mientras que Dios se hace ver poco a poco”. La realidad es un misterio, y vamos encontrando piezas de ese misterio, pero debemos, como Iglesia, aprender a esperar para ver el todo. Y en ese aprendizaje también hay un lugar para saber “albergar el misterio”. Es decir, para no reducirlo meramente a una explicación racional, sino aprender a “arroparlo”, “agasajarlo” en el corazón, como hicieron los pescadores con la imagen de la Aparecida: “Dios pide que se le resguarde en la parte más cálida de nosotros mismos: el corazón. Después será Dios quien irradie el calor que necesitamos, pero primero entra con la astucia de quien mendiga (…). Dios va desplegando gradualmente la humildad misteriosa de su fuerza”.

Así, Francisco apela a “una iglesia que da espacio al misterio de Dios; una iglesia que alberga en sí misma este misterio, de manera que pueda maravillar a la gente, atraerla”, ya que sólo la belleza de Dios puede atraer, “el camino de Dios es el de la atracción, la fascinación”.

Y “a Dios, uno se lo lleva a casa. Él despierta en el hombre el deseo de tenerlo en su propia vida, en su propio hogar, en el propio corazón. Él despierta en nosotros el deseo de llamar a los vecinos para dar a conocer su belleza”. Sin este “hechizo divino”, este “estupor del encuentro”, no tiene nunca lugar la misión: “sin la sencillez de la actitud de los pescadores, nuestra misión está condenada al fracaso”. Muchas veces, nos insiste el Papa, hemos perdido “a quienes no nos entienden porque hemos olvidado la sencillez, importando de fuera también una racionalidad ajena a nuestra gente. Sin la gramática de la simplicidad, la Iglesia se ve privada de las condiciones que hacen posible ‘pescar’ a Dios en las aguas profundas de su misterio”.

Ante la fragilidad de la Iglesia, sobre todo en la actualidad, la historia de Aparecida nos ayuda una vez más. Ya que, a pesar de que “las redes de la Iglesia son frágiles, quizás remendadas” y de que “la barca de la Iglesia no tiene la potencia de los grandes transatlánticos que surcan los océanos (…), Dios quiere manifestarse precisamente a través de nuestros medios, medios pobres, porque es siempre Él quien actúa”. A través de la pobreza de medios, el Señor nos recuerda que “el resultado del trabajo pastoral no se basa en la riqueza de los recursos, sino en la creatividad del amor. Ciertamente, es necesaria la tenacidad, el esfuerzo, el trabajo, la planificación, la organización, pero hay que saber ante todo que la fuerza de la Iglesia no reside en sí misma, sino que está escondida en las aguas profundas de Dios, en las que ella está llamada a echar las redes”.

Pareciera que, así como Juan Pablo II insistía con el “no tengan miedo”, el Papa Francisco ha hecho suya la exhortación a no desanimarse. Ciertamente tendremos la sensación de fracaso, porque muchos nos han abandonado “o ya no nos consideran creíbles, relevantes”. Recordando el pasaje de los discípulos de Emaús, el Santo Padre nos exhorta, en esas situaciones, a no tener miedo de entrar en la noche de los hombres, y para ello “necesitamos una Iglesia capaz de encontrarse en su camino (…), de entrar en su conversación. Necesitamos una Iglesia que sepa dialogar con aquellos discípulos que, huyendo de Jerusalén, vagan sin una meta, solos, con su propio desencanto, con la decepción de un cristianismo considerado ya estéril, infecundo, impotente para generar sentido”.

Hoy hay muchos que “quieren olvidarse de Jerusalén, donde están sus fuentes, pero terminan por sentirse sedientos. Hace falta una Iglesia capaz de acompañar también hoy el retorno a Jerusalén. Una Iglesia que pueda hacer redescubrir las cosas gloriosas y gozosas que se dicen en Jerusalén (…). Se necesita una Iglesia que también hoy pueda devolver la ciudadanía a tantos de sus hijos que caminan como en un éxodo”.

Entre estos hermanos alejados, hay muchos que han sucumbido a la tentación de la globalización que tantas promesas hacía. “Se les ha prometido algo más alto, algo más fuerte, algo más veloz”. Y ahora viven el desencanto de su lado oscuro: “la confusión del sentido de la vida, la desintegración personal, la pérdida de la experiencia de pertenecer a un cualquier ‘nido’, la violencia sutil pero implacable, la ruptura interior y las fracturas en las familias, la soledad y el abandono, las divisiones y la incapacidad de amar, de perdonar, de comprender, el veneno interior que hace de la vida un infierno, la necesidad de ternura por sentirse tan inadecuados e infelices, los intentos fallidos de encontrar respuestas en la droga, el alcohol, el sexo, convertidos en otras tantas prisiones”. “Nada es más alto que el abajamiento de la cruz, porque allí se alcanza verdaderamente la altura del amor. ¿Somos aún capaces de mostrar esta verdad a quienes piensan que la verdadera altura de la vida esté en otra parte?”

Afirma el Papa que hoy “se nota una necesidad desesperada de calma, diría de lentitud”. Y se pregunta: “la Iglesia, ¿sabe todavía ser lenta: en el tiempo, para escuchar, en la paciencia, para reparar y reconstruir? ¿O acaso también la Iglesia se ve arrastrada por el frenesí de la eficiencia? Recuperemos, queridos hermanos, la calma de saber ajustar el paso a las posibilidades de los peregrinos, al ritmo de su caminar, la capacidad de estar siempre cerca para que puedan abrir un resquicio en el desencanto que hay en su corazón, y así poder entrar en él”.

Otros hermanos alejados se han ido desalentados y “buscando atajos” porque el ideal de la gran Iglesia parece demasiado alto, fuera de las posibilidades de la mayoría, inalcanzable. “Sin embargo (…) no puedo vivir sin tener al menos algo, aunque sea una caricatura, de eso que es demasiado alto para mí, de lo que no me puedo permitir. Con la desilusión en el corazón, han ido en busca de alguien que les ilusione de nuevo”. Y en el fondo no lo han encontrado. Y ni siquiera han aprendido a asumir y reconocer su dolor, sino que siguen buscando anestesiarlo.

Por todo esto, afirma Francisco, “hoy hace falta una Iglesia capaz de acompañar, de ir más allá del mero escuchar; una Iglesia que acompañe en el camino poniéndose en marcha con la gente; una Iglesia que pueda descifrar esa noche que entraña la fuga de Jerusalén de tantos hermanos y hermanas; una Iglesia que se dé cuenta de que las razones por las que hay quien se aleja, contienen ya en sí mismas también los motivos para un posible retorno, pero es necesario saber leer el todo con valentía”. Porque, para transmitir el legado de la Iglesia, recuerda el Papa, “hay que entregarlo personalmente, tocar a quien se le quiere dar, transmitir este patrimonio”.

La prioridad de la formación. No es fácil ser una Iglesia como nos pide el Papa. Nada fácil. Por eso exhorta Francisco a los obispos a “promover y cuidar una formación de calidad, que cree personas capaces de bajar en la noche sin verse dominadas por la oscuridad y perderse; de escuchar la ilusión de tantos, sin dejarse seducir; de acoger las desilusiones, sin desesperarse y caer en la amargura; de tocar la desintegración del otro, sin dejarse diluir y descomponerse en su propia identidad. Se necesita una solidez humana, cultural, afectiva, espiritual y doctrinal”. En esta misión, el Papa recalcó fuertemente que “sin la misericordia, poco se puede hacer hoy para insertarse en un mundo de ‘heridos’, que necesitan comprensión, perdón y amor”.

Para esto el Santo Padre pide a los obispos el valor de realizar “una revisión profunda de las estructuras de formación y preparación del clero y del laicado (…). No es suficiente una vaga prioridad de formación, ni los documentos o las reuniones. Hace falta la sabiduría práctica de establecer estructuras duraderas de preparación en el ámbito local, regional, nacional, y que sean el verdadero corazón para el episcopado, sin escatimar esfuerzos, atenciones y acompañamiento. La situación actual exige una formación de calidad a todos los niveles. Los obispos no pueden delegar este cometido. Ustedes no pueden delegar esta tarea, sino asumirla como algo fundamental para el camino de sus Iglesias”.

La exigencia de libertad religiosa y el papel de la Iglesia en la sociedad. Con especial firmeza recalcó el Papa que “en el ámbito social, sólo hay una cosa que la Iglesia pide con particular claridad: la libertad de anunciar el Evangelio de modo integral, aun cuando esté en contraste con el mundo, cuando vaya contracorriente, defendiendo el tesoro del cual es solamente guardiana, y los valores de los que no dispone, pero que ha recibido y a los cuales debe ser fiel”. Ya que “la Iglesia sostiene el derecho de servir al hombre en su totalidad, diciéndole lo que Dios ha revelado sobre el hombre y su realización. La Iglesia quiere hacer presente ese patrimonio inmaterial sin el cual la sociedad se desmorona, las ciudades se verían arrasadas por sus propios muros, barrancos, barreras. La Iglesia tiene el derecho y el deber de mantener encendida la llama de la libertad y de la unidad del hombre”, ya que para responder a los desafíos sociales, “no bastan soluciones meramente técnicas, sino que hay que tener una visión subyacente del hombre, de su libertad, de su valor, de su apertura a la trascendencia. Y ustedes, queridos hermanos, no tengan miedo de ofrecer esta contribución de la Iglesia, que es por el bien de toda la sociedad”.

III.- Dos discursos medulares. Poco a poco, el  Papa Francisco va elaborando su visión pastoral y social. Estos dos discursos, en mi opinión, nos dan algunas pautas para entender y acompañar las inquietudes del Santo Padre. Al mundo secular, el recordatorio de la importancia fundamental (no sólo histórica o cultural) de la religión en el entramado social, político e incluso económico de una nación, y su contribución insoslayable a la generación de instituciones a la medida del hombre. Junto con el reconocimiento de la necesidad de una laicidad que mantenga al Estado al margen de las cuestiones religiosas.

A los obispos, un fuerte llamado a reforzar la misión, a saber leer los síntomas de angustia y desilusión de muchos cristianos, a acompañar con entrega la formación de los fieles para que puedan tender una mano al hermano alejado y atraerlo nuevamente y con calidez al misterio fascinante de la Salvación. Y a cuidar del rebaño, protegiendo las garantías y límites necesarios para que puedan libremente buscar a Dios y proclamarlo a todos los hombres.

05 Aug 21:15

9 frases que muestran que el Papa «es progre», no como otros ;-)

by Juanjo Romero

Cúpula de San Pedro

Cuatro meses de papado, culminados por la JMJ, arrojan cierta luz de los motivos por los que la proguez está embelesada con el Papa. No falla, tema polémico que toca, titular al canto:

1.- Sobre el Islam:

Es verdad que el mundo islámico no está del todo equivocado cuando reprocha a Occidente de tradición cristiana la decadencia moral y la manipulación de la vida humana.

2.- Sobre las personas con tendencias homosexuales:

Es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los pastores de la Iglesia, dondequiera que se verifiquen.

3.- Sobre la opción por los pobres:

Muchos jóvenes «perplejos ante las preguntas que se les presentan apremiantemente, en un mundo que los confunde»; porque «ven la pobreza y la injusticia y que anhelan encontrar soluciones. Que se sienten desafiados por los argumentos de aquellos que niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder. Que ven los graves daños causados al ambiente natural por la avidez humana y luchan para encontrar modos para vivir en mayor armonía con la naturaleza y con los demás».

4.- Más sobre «los pobres»

Pero, si somos codiciosos, si nos negamos a compartir lo que tenemos con los hambrientos y los pobres, convertimos nuestros bienes en una falsa divinidad. En nuestra sociedad materialista, muchas voces nos dicen que la felicidad se consigue poseyendo el mayor número de bienes posible y objetos de lujo. Sin embargo, esto significa transformar los bienes en una falsa divinidad. En vez de dar la vida, traen la muerte.

Leer más... »

05 Aug 21:06

Los negros, la causa pro vida y una apuesta para pasar a la historia

by Jorge Enrique Mújica, LC
Me apasionan las películas de corte histórico así que he disfrutado al ver «Lincoln». Al igual que «Amazing Grace», aunque en contexto americano, trata sobre la abolición de la esclavitud de las personas de color (en su momento escribí sobre «Amazing Grace» en este enlace). ¿Me permiten una reflexión?

En el fondo la cuestión era que a los «negros» no se les consideraba personas, en consecuencia eran tomados como objetos de los cuales disponer, cosas que se podía tener en propiedad, y por eso se les esclavizaba. Impresiona que el argumento usado (al menos el reflejado en las películas aunque si uno repasa el libro de la «Política», Aristóteles ya lo usaba y defendía también hace más de dos milenios) era el económico: eran necesarios para trabajar las tierras y servir (de ahí el término servidumbre, por ejemplo).

Como no eran consideradas personas no tenían «derechos humanos» y tampoco podían votar. A muchos años de distancia creo que a ninguno de nosotros nos pasa por la mente defender que las personas de color no sean humanas. Y eso me lleva a considerar el tema del aborto.

Hoy sucede algo análogo a lo que pasaba entonces con «los negros»: el aborto es la esclavitud del siglo XXI. Hay quienes no consideran humano al bebé que está en el vientre de sus mamás. Y apelando a eso se justifica la práctica del aborto e incluso se le promueve políticamente.

Tanto en la película de «Lincoln» como en la de «Amazing Grace» quien se opone a la esclavitud es considerado retrógrado. Pero con la distancia del tiempo vemos que quienes hicieron historia, y justicia, fueron justamente los que iban contra las opiniones dominantes de aquel entonces.

Al terminar de ver «Lincoln» me confirmo en esa dirección: quiero ser de los que hacen historia apoyando la causa por la vida humana. No estoy en contra de alguno sino a favor de alguien: de los millones de bebés que no pueden hablar ni defenderse por sí mismos. Es curioso que los que promueven el aborto ya nacieron.

NB: Curioso que, por lo que se puede ver en la película «Lincoln», ya desde entonces sea el Partido Demócrata el abanderado de tantas injusticias (con salvedades como las que la misma película muestra). Obama es presidente de Estados Unidos por ese partido... Afortunadamente muchos años después, pues de otro modo sus antepasados políticos no le considerarían persona como ahora no consideran persona a los bebés en el vientre de sus mamás. Curioso...
05 Aug 15:10

Es una niña: Las tres palabras más mortales del mundo

¿Cómo puede el mundo asistir impasible al asesinato de 200 millones de mujeres?
05 Aug 14:30

Jesús, ideal para tu dieta (Mateo 14, 13-21)

by Santi Casanova
Hoy es de esos días en los que la primera lectura y el Evangelio van tan íntimamente relacionados que es precioso hacer oración con ambas. Me sorprenden las palabras que Moisés le dirige a Dios. Son palabras de un hombre extenuado, cansado, que soporta un peso tremendo y que, a veces, llega a su límite. […]
04 Aug 16:58

A los políticos les importan los sueños

by patoace

Unos días atrás el P. Jorge González se preguntaba ¿A quién le importan los sueños de Arias, Boff y Vidal?, todos ellos teólogos de la más rancia progresía, que pasaban sus tardes en el asilo pensando que el Papa Francisco “podría rehabilitar a los quinientos teólogos condenados por la Iglesia durante los años en que en ella mandaban Ratzinger y Wojtyla”.

Y la respuesta es clara, y totalmente cierta: los católicos no están ni de lejos interesados en estas rehabilitaciones, habiendo tantos otros ámbitos de la vida de la Iglesia en urgente necesidad de renovación, como los confesionarios, la vida religiosa y la fe de los jóvenes.

Creo eso sí que el P. Jorge no ha dado toda la respuesta, pues ha dejado afuera a un grupo que sí está muy interesado en la rehabilitación de estos sujetos: los políticos que se dicen católicos.

Verán, el ser humano, por ser hijo de Dios, no puede tolerar la idea de ser malos, pero hay muchos que a pesar de eso ven como deseable el mal, así que buscan por todos lados alguna religión, escuela o doctrina filosófica que justifique sus actos como moralmente aceptables.

Cuando este tipo de personas han crecido en un ambiente católico (como suele ocurrir en nuestros países hispanos), y luego se encuentran en una actividad cada vez más corrupta como la política, las figuras de estos curas, monjas o teólogos progres se vuelven muy valiosas, porque le proporcionan al político católico un paraguas para justifica todo tipo de traiciones a la doctrina católica a la que dice adherir.

No creo que ellos “usen” la etiqueta de católicos para ganar elecciones o engañar a los votantes, pues a estas alturas está visto que al pueblo no le interesa en lo más mínimo la religión de sus gobernantes. El problema es psicológico, porque son ellos mismos los que no tienen el coraje de apostatar, y en cambio prefieren imaginar que algún día la Iglesia se ajustará a sus opiniones.

Y para esta psicología, las figuras de teólogos como Boff y Vidal, que también expresan un disenso dentro de la Iglesia, son un signo de esperanza, de la “otra Iglesia”, que les dirá que todo lo que hicieron en su carrera por conservar el poder, contra la vida y la familia, estuvo bien.

Si la cosa se quedara ahí, no pasaría de ser un problema privado, pero resulta que los políticos tienen cuentan con el poder del Estado, para promover y dar visibilidad a sus curas y teólogos favoritos. Son ellos los que obtienen fondos del gobierno para ayudar a los más pobres, o las figuraciones en los canales de TV, o los cargos de capellanes en instituciones estatales, que a su vez les dan a estos clérigos la posibilidad de acceder a otros políticos, en un círculo vicioso.

Un caso plenamente documentado de este fenómeno lo encontramos en la familia Kennedy, que logró poner al primer católico en la Casa Blanca, pero no sin antes haber participado en reuniones con sacerdotes disidentes, que los convencieron que era posible ser católico y no objetar a las leyes que permitían el aborto.

En todo caso, esto no es nuevo. Es el mismo fenómeno que se ha producido en etapas como la reforma protestante, cuando las diatribas de Lutero le vinieron de perillas a los príncipes alemanes para quitar a la Iglesia las extensas tierras que controlaba, o cuando Enrique VIII fundó la Iglesia Anglicana, porque las doctrinas católicas tradicionales no convenían a los intereses de su reino.

La única diferencia es que ahora, con una separación entre Iglesia y Estado más clara, los políticos ya no pueden (o no necesitan) apoyar públicamente a sus clérigos predilectos, sino que lo hacen privadamente.

Habiendo tantos sacerdotes ortodoxos que trabajan incansablemente por los pobres, la paz y la justicia, son siempre los mismos disidentes quienes atraen la atención de los medios de comunicación. Ahora ya saben por qué.


04 Aug 14:42

Articulo : EL MITO DE LA SOBREPOBLACIÓN

by jmyturralde
EL MITO DE LA SOBREPOBLACIÓN¿Está sobrepoblada la Tierra? Seguramente piensas que sí. Eso es lo que nos han enseñado en las clases de ecología, lo que repite Discovery Channel y hasta la ONU (Organización de las Naciones Unidas) tiene una comisión dedicada al control poblacional…
04 Aug 14:41

Publican resultados del estudio Twiplomacy 2013 con Obama y el Papa Francisco a la cabeza de la diplomacia digital

by Jorge Enrique Mújica, LC
Twitter se ha convertido no sólo en una plataforma para millones de personas que la usan para compartir informaciones, estados de ánimo, fotografías, video, enlaces o, simplemente, para seguir a sus estrellas del espectáculo o del deporte. Twitter es hoy también un espacio para un sector tan específico como el de la diplomacia. Hasta inicios de julio de 2013, 505 jefes de estado, jefes de gobierno, ministros de relaciones exteriores o gobiernos, tenían una cuenta en la famosa red de microblog. O lo que es lo mismo: más de tres cuartas partes de los líderes políticos del mundo (77,7%) tienen un perfil en Twitter.

En Twitter están los 45 gobiernos europeos y todos los países de Sudamérica (con excepción de Surinam). Porcentualmente hablando, en América del Norte supone el 79% de los países mientras que en Asia es el 76% y en África el 71%. Oceanía es el más bajo pues sólo el 38,4% (14 países) tienen perfiles oficiales en Twitter.

A la cabeza de la diplomacia digital se encuentra Barack Obama que es quien más seguidores tiene: 33, 5 millones, en números redondos. En término absolutos es la cuarta persona con el mayor número de followers en el mundo. Tras Obama viene el jefe de estado y de gobierno del país más pequeño del mundo: el Papa Francisco, quien a la fecha del estudio sumaba 7, 2 millones de seguidores (para finales del mismo mes había superado los 8 millones). Luego viene la cuenta de la Casa Blanca, con 4 millones de seguidores; el presidente turco Abdullah Gül y el primer ministro del mismo país, Recep Tayyip Erdogan, con 3,4 millones de seguidores los dos. El top ten de la diplomacia mundial lo completan la reina Rania, de Jordania; el presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono; el primer ministro ruso, Dmitry Medvedev; la cuenta del gobierno británico y la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Y de todos los jefes de estado y de gobierno, ¿quiénes son los mejor relacionados, los que más conversan con sus seguidores, el más antiguo usando Twitter o el más influyente?


Tratándose de políticos, el que menos conexión tiene con otros homólogos es Barack Obama, quien también es el más antiguo en Twitter (inicio el 5 de marzo de 2007). A él lo siguen 148 jefes de estado de gobierno o ministerios de asuntos exteriores pero él sólo sigue al primer ministro ruso, a la cuenta del gobierno británico, al primer ministro de Noruega y al presidente de Chile, Sebastián Piñera. Tomados en conjunto, dos tercios de los líderes mundiales (68%) tienen relaciones mutuas en Twitter con sus homólogos. En este ámbito, el ministro de relaciones sueco es el líder mejor conectado. La cuenta del gobierno croata es la que a más líderes sigue (195 perfiles) aunque no es seguida por la inmensa mayoría de aquellos a los que sigue. Más o menos en la misma línea están las cuentas del ministro de asuntos exteriores de Islandia y las de los ministerios de asuntos exteriores de Noruega, Kosovo y Suecia. El Papa Francisco sólo sigue a las otras cuentas pontificia en los diferentes idiomas.

El primer ministro de Uganda, Amama Mbabazi es el líder político más conversacional pues responde a la mayoría de quienes le escriben. El presidente ruandés, Paul Kagame, es el que le sigue, y en tercer lugar está el ministro de relaciones exteriores sueco, Carl Bildt. En cuanto a perfiles incorporados a listas por parte de los usuarios, Barack Obama aparece en 195,304, la Casa Blanca en 54, 225 y el primer ministro ruso en 51,122 listas.


Por antigüedad, el presidente de los Estados Unidos es el decano de la diplomacia en Twitter (fue el usuario 813, 286). Le sigue el presidente de México, Enrique Peña Nieto; el primer ministro belga, Elio Di Rupo; y el primer ministro canadiense, Harper. Los más jóvenes en Twitter son el primer ministro de Moldavia, Iurie Leanca, y el presidente palestino Mahmoud Abbas.

Por actividad, la cuenta del gobierno venezolano es la que más tuits ha generado: más de 34 mil, con un promedio de 40 diarios. ¿Y los idiomas representados? 176 cuentas tuitean en inglés, 60 cuentas en español, 44 en francés, 38 en árabe, 14 en ruso, 12 en portugués, 8 en italiano, 8 en alemán y 8 en croata. Del total de cuentas estudiadas por el informe «Twiplomacy 2013» se constata que sólo 167 cuentas han obtenido la verificación de Twitter.


El Papa Francisco es el más influyente en Twitter según el estudio Twiplomacy 2013

El informe «Twiplomacy 2013», un estudio sobre el uso de Twitter por parte de los líderes mundiales, identifica, de entre las 505 cuentas estudiadas, al Papa Francisco como el jefe de estado y de gobierno más influyente en la twiplomacía digital.

Lanzada el 12 de diciembre de 2012, todavía bajo el pontificado de Benedicto XVI, la cuenta en Twitter del Papa experimentó un crecimiento notorio en el primer semestre de 2013. No sólo es el segundo «gobernante» con mayor número de seguidores en números absolutos (8 millones a finales de julio de 2013) sino también el que más retuits recibe.

Para ver en mejor tamaño haga doble clic sobre la imagen. Igual para el resto de las infografías.

Mientras que el presidente Obama, recibe un promedio de 2,309 retuits, a pesar de sus 33,5 millones de seguidores, el Papa Francisco recibe un promedio de 11,116 por cada tuit que manda tan sólo desde su cuenta en lengua española (desde su cuenta en lengua inglesa recibe un promedio de 8,219 retuits). Respecto a la cantidad de listas en las que está incorporado, el Papa Francisco está en más de 10 mil.

Un análisis de impacto realizado por News Reputation mostraba cómo la cuenta en español del Papa en Twitter se ha convertido en la más popular, suponiendo el 38,9% de los followers de los diferentes perfiles idiomáticos del Papa Francisco (la cuenta en inglés supone, hasta julio de 2013, el 34,5%). En términos porcentuales, la cuenta del Papa en lengua portuguesa es la que más ha crecido. Le siguen la cuenta en lengua española y la cuenta en lengua latina.


Un estudio de los primeros cien tuits del Papa realizado también por News Reputation mostraba que esos 100 primeros mensajes han alcanzado 2,13 millones de retuits y 863 mil marcadores de favoritos. La media de retuit es de 2,59 por cada mil seguidores y de 1,1 favoritos por cada mil seguidores. Respecto a los temas tratados en los primeros cien tuits del Papa Francisco se encuentran, porcentualmente hablando: Jesús (14,5%), amor y misericordia de Dios (11%), caridad (11%), fe y oración (9,8%), solidaridad y austeridad (7,8%), testimonio cristiano y apostolado (7,3%), obras y coherencia de vida (7,3%), jornada mundial de la juventud (7%), Virgen María (6,5%) y jóvenes (3,7%).


Respecto al informe «Twiplomacy 2013», los resultados publicados en su portal permiten conocer datos más específicos por continente sobre los diversos países estudiados en particular. Respecto al Estado de la Ciudad del Vaticano se considera también, además de las cuentas del Papa, la de la Secretaría de Estado (@terzaloggia). Es el segundo año que se publica el estudio «Twiplomacy».


03 Aug 00:58

El presidente de Sudán quiere una población 100 por 100 islámica. Comienza la «Caza al converso»

by Fides
...

02 Aug 21:00

Los orígenes del mate, el te de los Jesuitas

by Alvaro Real
La yerba mate fue fundamental en la primera evangelización iberoamericana
02 Aug 20:51

El universo, el «multiverso», y la existencia de Dios

by Teófilo de Jesús

por Teófilo de Jesús

Hermanos y Hermanas: Paz y bien a todos Uds. en Cristo Jesús nuestro Señor, el Verbo de Dios por quien todo fue hecho.

Mi experiencia religiosa con la ciencia

Concepto del MultiversoSigo los descubrimientos de la ciencia, particularmente los sucedidos en la astrofísica y cosmología desde pequeño. Siempre me han fascinado. Contemplar la grandeza y hermosura del universo constituye desde que tengo memoria una experiencia religiosa para mí.

Una de las últimas hipótesis populares en libros y en documentales en el Canal de la Ciencia se refiere a la existencia del “multiverso” o “multiuniverso.” Esta hipótesis, propuesta por numerosos estudiosos, propone que nuestro universo, es decir, el conjunto de todo lo creado y sustanciado en distintos grados mediante observaciones directas o indirectas, o por rigurosas formulaciones matemáticas, no es mas que un universo en un “mar” eterno en donde flotan una infinidad de universos. Cada uno de estos universos responde a un conjunto de leyes físicas potencialmente distintas al del nuestro – nos dicen. Añaden otros eruditos que es factible que en estos otros universos pueden ser duplicados del nuestro pero con distintas líneas de causas y efecto. Por ejemplo, en un universo mi duplicado puede haber nacido en un hogar de multimillonarios mientras que en otros, pudo haber nacido en pobreza abyecta mientras que en otro pudo haber sido abortado por su mamá.

El «multiverso»

La idea que esto postula es que todo lo que puede suceder razonablemente sucede, aunque no lo veamos porque sucede en otro universo. En fin, que en su más grande definición y relación, el multiverso es fijo y eterno: siempre ha existido y siempre existirá. Se regenera a sí mismo mientras sus universos constituyentes nacen y mueren en un ritmo infinito. La conclusión filosófica es que Dios no existe porque el multiverso así definido no necesita de un Creador. Científicos de la talla de Stephen Hawkings pronuncian estas conclusiones sin pestañear, achacando a la fuerza de gravedad y al movimiento y colisiones de campos energéticos en distintas dimensiones el acto creador necesario para crear un universo en particular.

Teorías de la creación

Allá por los años 70 cuando yo comenzaba a estudiar estas cosas, predominaban tres teorías que explicaban el origen de nuestro universo. Una se llamaba la teoría del “estado continuo”, la cual aseveraba que el universo – en aquellos tiempos, uno solo – existía en un estado de eterna existencia. Decían sus defensores que nueva materia y nueva energía entraban en el universo para mantenerlo en un estado constante.

Había otra teoría que se le denominaba “el estado cíclico” y sus defensores aseveraban que el universo alcanzaría un estado máximo de expansión, frenaría, para colapsar nuevamente en una singularidad, la que podría estallar nuevamente en otro universo y así repetidamente hasta que la entropía – la propiedad de “desgaste” inherente en todas las cosas – hiciese imposible un nuevo colapso o una nueva explosión.

La tercera teoría es la que hoy conocemos como la del “Bing Bang” o “la gran explosión”, cuyos proponentes aseveran que el universo se originó tras la “inflación” de un punto de densidad infinita desde el cual toda la materia y energía de nuestro universo se expandió explosivamente y condensó en la multitud de galaxias, estrellas y planetas que vemos hoy día, junto con cierta materia y energías “oscuras” que aun exploran y tratan de explicar.

La teoría del “Big Bang” predomina hoy día. Nadie niega que el universo se esté expandiendo y que su expansión tuviera un punto inicial y tal vez esa expansión nunca termine. Los cosmólogos han acumulado tanta evidencia de esta explosión primitiva que los postuladores de la teoría del multiverso no niegan la teoría de la gran explosión, sino que la han hecho una consecuencia local dentro de el multiverso. Es decir, en el multiverso ocurren muchos “Big Bangs” o grandes explosiones que originan universos propios como burbujas de jabón sopladas a través de un arito en un espacio de dimensiones infinitas y de tiempo eterno, relativo en cada “burbujita” o universo individual. Es una concepción majestuosa pero, como veremos, de bases cuestionables.

Se impone la teoría de “la Gran Explosión” (Big Bang): muere la teoría del estado continuo

P. Georges LemaîtreAunque nos parezca casi medieval, fue la teoría del estado continuo la que predominaba al fin del siglo XIX y el primer cuarto del XX. La mayoría de los científicos hasta el mismo Einstein creían en ella. La evidencia a favor de ella era negativa, es decir, no había evidencia contraria ya que en aquellos tiempos, la noción de nuestro universo era contérmina con nuestra galaxia. No fue hasta la década de los años 20 que el astrónomo norteamericano Edwin Hubble descubrió que esas nebulosas que antes creían eran objetos dentro nuestra galaxia, eran “universos-islas” fuera de nuestra galaxia, es decir, galaxias en derecho propio y en números inconcebibles.

Fue también Edwin Hubble quien comprobó también que estas galaxias estaban alejándose unas de otras a grandes velocidades. Es decir, las observaciones de Hubble comprobaron lo que hasta entonces era nada más que una consecuencia matemática de la Teoría General de la Relatividad, concebida por Albert Einstein en el 1915, consecuencia que dictaba un universo en expansión.

Pero fue un sacerdote belga, de nombre Georges Lemaître, quien trabajó la matemática necesaria para concebir un universo con un origen discreto. Él fue quien postuló por primera vez la teoría de que el universo surgió de un punto infinitesimal, al cual P. Lemaître llamó “el átomo primitivo” o “el huevo cósmico que explotó al momento de la creación.”

La clase científica del momento recibió la teoría del P. Lemaître con frialdad. Fred Hoyle, otro físico famoso de la época fue quien llamó a dicha teoría el “Big Bang” como un peyorativo, y ese fue el nombre que se hizo popular por cuenta propia.

Como dije, la comunidad científica recibió la idea con frialdad. El mismo Albert Einstein era un defensor del estado contínuo y le dijo al P. Lemaître “me gusta tu matemática, pero odio sus consecuencias.” Y es que todavía los cosmólogos no habían asimilado completamente los descubrimientos de Hubble y de otros.

Aparte de que, filosóficamente, la idea de un universo en estado continuo era cómoda, ya que eximía a la comunidad científica pensar en un momento particular de la creación. La teoría del estado continuo permite al positivista y al empirista ignorar las molestosas preguntas de si existe o no un Creador, o qué sucedía antes de la creación. En fin, que la teoría del estado continuo permitía a los científicos ser ateos, ya que un universo que siempre ha existido no necesita de un Creador o “Primer Móvil” que lo cree y sostiene.

Regresa el estado continuo detrás del multiverso – pero enfrenta problemas

Y aquí viene la teoría del multiverso que discutimos al principio al rescate. Basados en resultados de ecuaciones rarificadas y harto complicadas, el multiverso representa el retorno del estado continuo. Nuevamente los científicos han logrado transferir la teoría de la gran explosión a un lienzo matemático más abarcador el cual les permite mantener simultáneamente la teoría del Big Bang (en universos individuales) y la del estado continuo (en el multiverso). Ya los cosmólogos tienen permiso de ser ateos – o agnósticos – otra vez.

La lista de científicos que aboga por la teoría del multiverso es impresionante. Incluye al ya mencionado Stephen Hawking, Neil deGrasse Tyson y Michio Kaku entre muchos otros.

Sin embargo, la teoría del multiverso enfrenta varios problemas o cuestiones. La primera y principal es que carece de prueba experimental lo cual nos plantea el curioso hecho que quienes dan por hecho esta teoría la aceptan mediante un acto de fe.

Repito, no hay prueba mensurable de que el multiverso sea real. Claro, han habido propuestas para probarlo pero las pocas que conozco – muchas presentadas en el fascinante programa Through the Wormhole, narrado y presentado por el destacado actor norteamericano Morgan Freeman – son defectuosas, en mi opinión personal.

La cuestión es que es difícil probar la existencia de universos distintos al nuestro cuando habría que salir del nuestro para probarlo directamente. Nuestra compresión actual de las leyes de la física nos indica que estamos atrapados en nuestro universo, así que la prueba directa trasciende nuestra habilidad de experimentar directamente, o de recibir información directamente de estos universos hipotéticos.

Debido a esa limitación, la mayoría de las pruebas propuestas para validar el multiverso son indirectas, es decir, consisten de efectos hipotéticos que otros universos puedan tener sobre el nuestro. El problema que yo ve con este tipo de pruebas es que siempre habrán hipótesis alternativas que expliquen esos efectos en términos de fenómenos que ocurren en nuestro universo. Las explicaciones locales siempre disfrutarán de la ventaja de la observación directa, o de la observación directa de un hecho indirecto, pero localizado en este universo.

Otros, asumiendo una actitud platónica, afirman que la fuerza inherente de las matemáticas, la consistencia y coherencia lógicas entre las distintas ecuaciones, y su belleza estética son argumentos suficientes para establecer la realidad del multiverso. Para mí eso es análogo a la existencia del número i, el misterioso número que multiplicado por sí mismo resulta en -1. A ese número se le llama imaginario porque no existe en el conjunto de números “reales.” Por ejemplo, el número 2 es un número real porque se le puede visualizar en objetos. Siempre podemos contar dos de cualquier cosa pero nadie puede contar i. Sin embargo, podemos manipular a i en ecuaciones cuyos resultados son válidos (p. ej., i2+1=0). De modo análogo, la hipótesis del multiverso puede ser el resultado de cálculos dificilísimos y manipulables en las altas matemáticas, pero esto no significa necesariamente que exista un multiverso, por más bellas que sean las ecuaciones. Por el momento, lo único que podemos afirmar es “multiverso ∈ i”, o sea, que el universo pertenece al conjunto de lo imaginario.

¿Pero, y si el multiverso existiese, no anularía la idea de Dios?

Confieso que soy persona de un solo universo. Creo que no hay que añadir más universos a nuestra mezcla e incrementar complicaciones artificialmente. Tampoco creo que hay que multiplicar causas para explicar un fenómeno, cuando la más simple es probablemente la más correcta. El multiverso es una idea fascinante pero por el momento mera hipótesis para mí.

Sin embargo, yo también puedo jugar el jueguito especulativo. Vamos a decir de modo ilustrativo que la existencia del multiverso es un hecho. En su expresión más básica la pregunta sería ¿Requiere el multiverso un “Creador” o “Primer Móvil” para justificar el origen del multiverso? Por el momento no estamos hablando siquiera del Dios de nosotros los católicos, sino del Dios de los deístas. En mi opinión todo dependería de la observación directa de diseño, propósito y finalidad en el conjunto del multiverso, o en un subconjunto representativo. Sin embargo, este tipo de observación, como vimos, nos trasciende.

Aun así algunos deducirán que ya que no existen orden o propósito alguno en el universo, podremos esperar que el multiverso demostrará ese mismo desorden y que por lo tanto, podríamos esperar que el multiverso no nos mostrará rastro alguno de la existencia de Dios. O sea que, según ellos ven las cosas, no hay Dios aquí pues tampoco allá.

Detrás de esa postura se esconden una miríada de errores y prejuicios filosóficos los cuales no quiero abordar aquí. Esto se debe a las redefiniciones, casi siempre toscas y malas, de conceptos fundamentales como lo son “Dios, existencia” y “diseño”, que hacen imposible dialogar inteligentemente con los que niegan la existencia de Dios a como dé lugar, con aquellos que se agarran de cualquier cosa para negarle.

Sin embargo, dentro de los confines de nuestra discusión, podemos concebir otra alternativa al ateísmo y es esta: no es necesariamente cierto que aquellos que fallan en ver el diseño de las cosas creadas en este universo fallen en verlo desde el multiverso, si de algún modo llegasen allí. Es más, tal vez desde esa perspectiva el diseño, propósito y fin del universo sean aún más convincentes que las discernibles aquí.

Sería cuestión de trascender este universo y verlo desde la perspectiva del multiverso. Cuando lleguemos los creyentes al multiuniverso veremos lo que ya sabíamos; los increyentes verán lo que antes negaban. Y aquí termino.

02 Aug 20:48

Una lectura anacrónica de San Pablo

by patoace

Una de las conversaciones más interesantes que he tenido en este blog, ocurrió con ocasión de una serie de artículos
sobre San Pablo y las mujeres, sobre todo porque somos los propios cristianos los que nos escandalizamos por frases como “El varón es la cabeza de la mujer”. Se nos hace muy difícil decir “Palabra de Dios”, si en la Escrituras encontramos ideas que simplemente no podemos aceptar, como la de que la mujer sea inferior al hombre.

Pero antes de desesperar, le debemos a Dios al menos saber si esa es efectivamente la idea que nos quiere entregar, es decir, preguntarnos si nuestra comprensión de Efesios 5,23 (repetida en 1Cor 11 3 “la cabeza de la mujer es el hombre”) no sería esencialmente anacrónica.

Me refiero a que todos sabemos, a nivel cultural, que la cabeza alberga al cerebro y que las diferentes partes de este órgano controlan todas nuestras funciones corporales, de modo que la relación básica es que el cuerpo obedece las órdenes del cerebro. Y esto se refiere no sólo las funciones autónomas (respirar, dormir, etc), también “sabemos” que las capacidades humanas superiores, como las emociones, los sentimientos y los pensamientos también se producen en el cerebro, aunque el proceso exacto sea más misterioso.

Luego, cuando leemos que “la cabeza de la mujer es el hombre” –bajo nuestro paradigma cultural–, tendemos naturalmente a imaginarnos que mediante esta analogía, San Pablo nos quiere decir que en la relación matrimonial, el hombre toma el lugar del cerebro, y por lo tanto le correspondería el sentir, reflexionar y mandar en todo; mientras que a la mujer sólo le quedaría obedecer, sin derecho a cuestionar o a pensar por sí misma.

Esta sería nuestra primera reacción, y naturalmente esa es una conclusión que rechazamos.

Sin embargo, nos damos cuenta que esta interpretación es anacrónica, cuando recordamos que la idea de que el cerebro es un órgano controlador y pensante es extremadamente reciente. Sin ir más lejos, hasta el S. XVII todavía se creía sinceramente que el asiento de las emociones era el corazón, idea que ha pervivido hasta nuestros días bajo una forma simbólica.

Y yendo aún más atrás, nos encontramos con que Aristóteles, el gran científico y lógico de la antigüedad, pensaba que el cerebro sólo servía para refrigerar la sangre, mientras que le adjudicaba al corazón el origen de la función mental. [Ver Breve Historia del Cerebro de Julio González]. Sin dudas que esta era también la idea dominante en la época de NSJC, porque cuando le preguntaron acerca de la pureza ritual, respondió:

Mt 15, 19 Del corazón proceden las malas intenciones, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las difamaciones.
20 Estas son las cosas que hacen impuro al hombre, no el comer sin haberse lavado las manos».

Donde esta traducción (tomada de vatican.va) pone “intenciones” la Nueva Vulgata lleva cogitationes, es decir, pensamientos y así lo traducen muchas otras versiones, de lo que podemos deducir es que en el contexto cultural en que escribía San Pablo, se creía que la gente pensaba con el corazón. Otro ejemplo lo encontramos en el evangelio según San Marcos, donde dice (aquí la versión directa en latín, porque en español se omite la referencia al corazón):

Mc 2, 8 Quo statim cognito Iesus spiritu suo quia sic cogitarent intra se, dicit illis: ” Quid ista cogitatis in cordibus vestris?

Que traducido dice, “¿Por qué estas cosas pensáis en vuestros corazones?”. La misma idea (pensamientos del corazón) encontramos en las cartas del propio San Pablo, cuando escribe:

Heb 4,12 Porque la Palabra de Dios […] penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Con todo esto, queda claro que la idea común en la antigüedad en general, y en la Palestina del S. I en particular, era entender que el asiento de la función intelectual era el corazón y no el cerebro o la cabeza.

Luego, si San Pablo ha querido expresa alguna diferencia entre el hombre y la mujer, empleando la imagen de la cabeza y el cuerpo, de ninguna forma podría decirse que estuviera pensando en algo relacionado con la capacidad intelectual que supuestamente se encontraría en la cabeza, pues en su concepto, los pensamientos e intenciones nunca ahí, sino en el corazón (es decir en el cuerpo), o en el alma y el espíritu.

Desde luego, todo esto no apunta más que a descartar una opinión común, y no nos hace avanzar ni un ápice en cuanto a lo que realmente quiso decir San Pablo sobre la relación entre los esposos. Ahí no puedo ayudar mucho, al menos por ahora, y mis pálidos aportes sobre el tema ya están esbozados en la anterior serie de artículos que les enlazaba.

Una cosa sí creo que San Pablo quería decir: que en el matrimonio, así como ocurre en el ser humano, la unión es vital, en el sentido que si se separan, ninguno de los dos puede sobrevivir. Es irónico que algunos años después, él mismo haya muerto decapitado.


02 Aug 19:47

Así hablaba CFK de Bergoglio antes de ser Papa

by Roberto

En este video se puede ver la dureza con que CFK trata la posición de Bergoglio sobre la ley del matrimonio igualiatario. !Cómo cambian de opinión cuando de votos se trata!

02 Aug 17:34

“Tengan el valor de ir contracorriente” El Papa a los obispos y sacerdotes

by Inés Franck

En la Catedral de San Sebastián en Río de Janeiro, el Papa se dirigió a los sacerdotes y les habló sobre algunos aspectos de la vocación sacerdotal. En primer lugar, la conciencia de ser llamados por Dios. Sobre este punto, a quienes tienen la tarea de formar a los jóvenes para la misión les señaló que lo esencial “no es la creatividad pastoral, no son los encuentros o las planificaciones que aseguran frutos, sino el ser fiel a Jesús, que nos dice con insistencia: ‘Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes’ (Jn 15, 4)”. Pero este ‘permanecer’ con Cristo no significa aislarse, sino un permanecer para ir al encuentro de los otros. En este sentido, Francisco lamentó que “tantos hoy esperan el Evangelio, pero no hay nada que se lo ofrezca”, y por ello instó a los pastores de la Iglesia a formar discípulos, que no se queden “enclaustrados en la parroquia, en nuestra comunidad, cuando tantas personas están esperando el Evangelio (…). Pensemos con decisión en la pastoral desde la periferia, comenzando por los que están más alejados, los que no suelen frecuentar la parroquia. También ellos están invitados a la mesa del Señor”.

El llamado sacerdotal, en segundo lugar, implica la misión de anunciar el Evangelio. Para el Santo Padre, con los jóvenes esto se lleva a cabo sobre todo escuchándolos en cuanto a sus ilusiones, sus logros, sus dificultades: “estar sentado, escuchando quizá el mismo libreto pero con música diferente, con identidades diferentes. La paciencia de escuchar (…) en el confesionario, en la dirección espiritual, en el acompañamiento”. Llamó a saber “perder el tiempo con ellos” y a “no escatimar esfuerzos en la formación de los jóvenes”. Reconoció que “sembrar cuesta y cansa, cansa muchísimo y es mucho más gratificante gozar de la cosecha (…). Ayudar a nuestros jóvenes a redescubrir el valor y la alegría de la fe, la alegría de ser amados personalmente por Dios, es muy difícil, pero cuando un joven lo entiende, un joven lo siente con la unción que le da el Espíritu Santo, este ser amado personalmente por Dios, lo acompaña toda la vida después”.

Por último, la vocación sacerdotal implica un llamado a promover la cultura del encuentro. Arremetió el Papa aquí –y no es la primera vez que lo hace- contra la “cultura de la exclusión, una «cultura del descarte». No hay lugar para el anciano ni para el hijo no deseado; no hay tiempo para detenerse con aquel pobre en la calle. A veces parece que, para algunos, las relaciones humanas están reguladas por dos «dogmas»: eficiencia y el pragmatismo (…).

Sorprendentemente, no sólo a los jóvenes el Papa ha pedido el valor de ir contracorriente, también ha insistido en este punto a los obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas. Puntualmente con estas palabras: “Queridos obispos, sacerdotes, religiosos y también ustedes seminaristas que os preparáis al ministerio, ¡tened el coraje de ir contracorriente de esta cultura eficientista, de esta cultura del descarte. (…) La solidaridad y la fraternidad, son los elementos que harán a nuestra civilización verdaderamente humana (…). Debemos estar casi obsesionados en este sentido. No queremos ser presuntuosos imponiendo ‘nuestra verdad’. Lo que nos guía es la certeza humilde y feliz de quien ha sido encontrado, alcanzado y transformado por la Verdad que es Cristo, y no puede dejar de proclamarla”.

02 Aug 15:37

Copyright, un agujero de 90 años en nuestras memorias

by mariano

Copyright, un agujero de 90 años en nuestras memorias de Denken Über

mas copyright menos libros impresos

Este gráfico representa los libros impresos en venta en Amazon segmentados por década; si uno mira con detalle el gráfico va a ver que hay a la venta el doble de títulos publicados en 1850 que en 1950 y la misma cantidad de títulos de 1870 que de 1990 ¿que explica este gráfico extraño y sin sentido? las constantes extensiones al copyright que lo llevan actualmente a unos 90 años promedio creando un agujero en nuestra “memoria” que solo empobrece nuestra cultura porque no se alínea a la escala comercial de los grupos editoriales.

Para ponerlo simple; cualquier libro impreso antes de 1923 está hoy en el dominio público y por eso se puede encontrar en un promedio de 4 editoriales diferentes y con varias ediciones, anotadas, analizadas o simplemente ilustradas… creando variedad y riqueza en nuestra cultura escrita.

Los libros impresos luego de esa fecha tienen un “propietario de derechos de autor” lo que implica buscarlo, negociar un pago, definir la tirada, publicación y detalles que las editoriales chica NO PUEDEN afrontar y que las editoriales grandes NO QUIEREN afrontar porque su escala de costos necesita de grandes ventas para generar ganancias.

La ironía del copyright:

“El Copyright se correlaciona significativamente con la desaparición de las obras en lugar de con su disponibilidad,” … “Los editores no parecen dispuestos a vender sus libros en Amazon por más de unos pocos años después de su publicación inicial. El derecho de autor impide su reimpresión [aunque nadie los publique efectivamente], siempre que tengan un propietario”.

Creando de esta manera un hueco en nuestra memoria y dejando en “circulación” únicamente los libros que son best-sellers o clásicos y relegando aquellos que no son rentables en grandes cantidades; lo cual es una lástima.

Imaginen la posibilidad de una ley de Copyright que permita la reimpresión de títulos que nadie imprime en tiradas normales por un plazo de digamos ¿1 año? estoy seguro que siempre hay un mercado para algunos libros que con las décadas son redescubiertos por autores que los usan para construir obras nuevas sobre esa base de conocimiento.

El paper de Paul Heald publicado por The Atlantic es una muestra del agujero en la construcción de cultura que creó el copyright que, al nacer, tenía sentido (y apenas 14 años de extensión) antes de convertirse en algo qeu sobrevive a los autores aún 70 años luego de su muerte física.

02 Aug 01:15

Post dedicado al buen gobierno de los prudentes párrocos

by Padre Fortea
El gobierno eclesial siempre es una cosa muy delicada. En las parroquias no manejamos grandes cantidades de dinero, no tenemos que tomar decisiones graves sobre la vida de las personas. Ayudamos a todos los que podemos, en la medida que podemos.


Ahora bien, las pasiones personales como la soberbia o el fanatismo sí que pueden pulular en algunos colaboradores parroquiales. Y en esos momentos en que hay que tomar decisiones tajantes, es cuando se ve el buen gobierno de un párroco. Porque como todos los párrocos saben, basta un solo parroquiano que actúe con malicia para que todo el orden eclesial de una parroquia pueda ponerse patas arriba.


En nuestras parroquias, bien lo saben los que son párrocos, se encuentran con laicos que son torquemadas en pequeño. En pequeño, por el poder de acción, pero con igual ardor inquisitorial. Se encuentran con pequeños Leonardos Boff. Con Casaldáligas en miniatura, que aunque laicos albergan una clara vocación episcopal. Se encuentran, de pronto, con una familia unida como una piña (unidos como una piña en su talibanismo) y que preferirías que fuera mormona, para que santificaran un poco a sus pastores. Los párrocos se encuentran con arrios, con lefevbres.



La masa de la gente normalmente es buena. Pero en medio de ese mar de parroquianos, bucean elementos distorsionados y distorsionadores. Elementos que vienen a la Iglesia no a recibir, sino a predicar sus ideas. Por eso, el párroco tiene una gran tarea en su misión de gobernar. De hacer lo posible para que los extremistas y los malrrollistas no preponderen.

01 Aug 20:57

Cama Redonda Electoral

by relatodelpresente

El mayor de los horrores de las internas abiertas y simultáneas son los pases de factura mediáticos de los precandidatos de las distintas fuerzas, y entre ellos en el mismo espacio. Si existe un producto con buen copyright de la Década Ganada es el pase de factura por el pasado reciente de cualquiera que se muestre como amenaza de pérdida de votantes. Lógicamente, el extremo ridículo del revisionismo histórico con beneficio de inventario lo levanta como bandera el kirchnerismo, con ejemplos tan hermosos como el de putear a Sergio Massa, a quien pusieron de Jefe de Gabinete, pero no por ello debemos menospreciar a los demás candidatos y la garra que le meten a la hora de recordar con quién estaban los demás.

Nadie se salva si seguimos aplicando la lógica de con quién se estuvo, sin importar desde cuándo ni los motivos del acercamiento y posterior alejamiento. Si tan sólo basta una foto, un apoyo o un gesto, no queda nadie.

Massa SantilliCorría el año 1999 cuando el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, recorría el país en plena campaña electoral por una presidencia que perdió en manos de la Alianza entre el FrePaSo y la Unión Cívica Radical. Su equipo de ideas y proyectos estaba integrado por Carlos Tomada, Jorge Todesca, su tocayo Remes Lenicov, Julio Bárbaro, Alberto Iribarne, Horacio Rodríguez Larreta, Néstor y Cristina, todos coordinados por Alberto Fernández. Por aquel entonces, la muchachada que le hacía la campaña en las calles también era integrada por Sergio Massa y Diego Santilli. Sin embargo, el cabezón se quedaría con las ganas de ganar en las urnas, aunque la Asamblea Legislativa le hizo la gauchada y le entregó la banda presidencial el primer día del año 2002.

Unos meses más tarde, y a tres semanas del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, se presentó en sociedad una alianza que procuraba la renovación de todos los mandatos políticos, como una salida factible a la crisis. Sus integrantes fueron Aníbal Ibarra, Néstor Kirchner y Elisa Carrió. Durante el encuentro dejaron asomar la posibilidad de un frente electoral conjunto. Tiempo después, con Néstor elegido como candidato del duhaldismo para las presidenciales, Carrió aseguró que Kirchner podría manejar al país como un territorio feudal, cosa que no notó en el mes de julio previo y que dejó de notar un poquito en mayo de 2003, cuando quedó afuera del ballotage y, en vez de dar libertad de sufragio, llamó a sus electores a votar por Néstor Kirchner, pero eso sí, con reserva moral. A mediados de 2003 y con la década kirchnerista ya iniciada, Lilita volvió a coincidir con el entonces Presidente en el apoyo conjunto a la reelección de Aníbal Ibarra como Jefe de Gobierno porteño. En el medio, también se hizo un hueco para participar de la jura del segundo mandato de Martín Sabbatella como Intendente de Morón. La intención de la caducidad de mandatos ya era cosa del olvido.

carrio ibarra nestorSi bien Lilita ya tenía experiencia en eso de juntarse con travestis progresistas y peronistas extraterrestres -en 2001 se alió con Dante Gullo para llevar al Senado al socialista Alfredo Bravo- muchos de quienes la acompañaron no se quedan atrás. El actual Canciller Héctor Timerman fue integrante de la lista del ARI en 2003 -no entró, estaba sexto- y Graciela Ocaña, que venía del FrePaSo, se sumó a las filas de Carrió para ser reelecta diputada, también en 2003. A los pocos meses pegó el salto al Ejecutivo Nacional y se sumó como funcionaria en el área de salud, donde tardó unos módicos cinco años en darse cuenta que había cosas que no eran muy lindas y pegó el portazo en 2009, unos días después de la renuncia de Sergio Massa a la jefatura de gabinete, quien había reemplazado un año antes a Alberto Fernández, quien a su vez había renunciado luego del conflicto del campo por las retenciones móviles, instauradas por una resolución -la 125- firmada por el ministro de Economía, o sea Martín Lousteau.

Convengamos en que fue fácil oponerse a la 125. Lo que no cualquiera puede es oponerse a la 125, tildar a sus ejecutores de anti progresistas, y luego ser compañero de fórmula del funcionario que la aplicó. Pero Rodolfo Terragno sí puede. Es más, incluso tiene la capacidad de recordar su postura contra las retenciones en su página personal, donde también aparece sonriente y abrazado a Lousteau.

Terragno LousteauLousteau y Terragno cayeron en la volteada de Lilita, junto con Ricardo Gil Lavedra, porque para Carrió nunca denunciaron nada. Lilita, en cambio, cerró filas con Pino Solanas, que habrá tirado alguna denuncia en los últimos años, pero que votó a favor de cuestiones tan centrales como la estatización de las AFJP y la nacionalización de Aerolíneas Argentinas. No es muy incoherente lo de Pino, más si tenemos en cuenta que en 2003 se le caían los orgasmos mientras opinaba de la gestión de Kirchner, por tratarse de un gobierno que “combatía la impunidad”, y que no dudó en sostener que Hugo Chávez fue el presidente más democrático de todo Occidente.

Otro gran valor que integra la lista de quienes dicen llevar a la ética tatuada en las nalgas es Gustavo Vera, el rubio simpaticón de Floresta que se ha convertido en el cruzado contra la trata de personas desde su fundación La Alameda, llamada así en honor a la pizzería que funcionaba en el local que usurparon mientras se encontraba en sucesión. El inmueble tuvo un intento de desalojo en 2004 y hasta fue clausurado por las condiciones de insalubridad de su comedor. En su terraza, dentro de una construcción precaria, había varias máquinas de coser, con ciudadanos bolivianos como parte del mobiliario, donde confeccionaban prendas que luego eran vendidas en La Salada, sin habilitación, sin ART, sin aportes ni obra social, pero amparados en ese agujero negro llamado Cooperativa. Tiempo después, agotado el verso del combate contra los talleres clandestinos, Vera encontró que la renovación de la indignación pasaba por el negocio más antiguo del mundo y se convirtió en héroe del progre porteño, logrando dos veces la expropiación del local usurpado, una vetada por Ibarra, y la otra obtenida en 2007.

DondaDe todos modos, Carrió, Solanas, Lousteau y Terragno no dejan de integrar un mismo frente en el cual se enfrentan con la dupla conformada por Alfonso Prat Gay y Victoria Donda. O sea, quien fuera presidente del Banco Central durante el gobierno de Duhalde y los primeros dos años de Néstor -y que fuera reemplazado por Martín Redrado luego de no coincidir en las políticas económicas- va de la mano de la militante del movimiento Libres del Sur, quien fuera electa diputada en 2007 por el Frente Para la Victoria. En el caso de Donda, el espíritu opositor le surgió al año, cuando argumentó que Néstor aún representaba a la vieja política, de lo que se dio cuenta recién cuando Kirchner buscó asumir la presidencia del Partido Justicialista.

Nombre por nombre, no se salva nadie: luego de romper su matrimonio de casi nueve años con los Kirchner, Moyano apoya a De Narváez, que en 2003 hizo la campaña de Menem, mientras Moyano hacía la de Adolfo Rodríguez Saá y el Momo Venegas -también candidato- apoyaba la candidatura de Néstor, lo que el kirchnerismo agradecería encanándolo unos años después.

duhalde crisDesde un punto de vista políticamente objetivo, nada de lo relatado es siquiera grave. Es tan solo el producto de un sistema de partidos políticos desdibujados y simbólicos, que sólo sirven como camiseta de pertenencia, con lo que es necesaria la aparición de líderes de masas. Ante la notoria ausencia de los mismos, es lógico que todos estén o hayan estado con todos, dado que la política argentina ha demostrado que el poder de reciclaje es su mayor virtud. A lo largo de los cincuenta años de carrera política de Carlos Menem, hubo momentos ideológicos para todos los gustos, desde militantes de los derechos humanos en la resistencia al Proceso, hasta simpatizantes del partido militar luego de los indultos de los tempranos noventas, pasando por peronistas ortodoxos, liberales y hasta representantes de la izquierda como el colorado Ramos. Y sin embargo, creo que a nadie se le ocurriría vincular a Pérez Esquivel con el indulto a Videla por tener fotos junto a Menem al encabezar las marchas contra la dictadura.

No está mal haber cambiado por motus propio, o seguir en la misma y que otros cambien. A lo largo de esta joda que llamamos vida nos acercamos a las personas cuando nuestros puntos de vista coinciden y nos alejamos cuando ya no va más. Si no fuera así, el divorcio no tendría razón de ser. Todos hicimos lo mismo en algún momento con nuestros trabajos, con nuestras amistades y con nuestras eventuales parejas. No veo porqué en la política no debería suceder. Quizá el problema radica en una suerte de intolerancia ante el desengaño, algo así como cuando te separás y notás que tu ex tenía una goma más caída que la otra, o que la zapan del gordo que antes te parecía el tanque de combustible de su virilidad, ahora quedó en el altar de los recuerdos grasientos y peludos.

El 100% del kirchnerismo -si, su totalidad- está compuesto por su historia en el poder, la cual fue conformada por personajes que laburaron con Menem, Cavallo, Chacho Álvarez, De La Rúa, Alfonsín, Duhalde, o con todos ellos en algún momento. Fuera del kirchnerismo, con la clara excepción de los troskos, el porcentaje es similar. Y es que todos, en alguna medida, se sintieron representados alguna vez por al menos un hecho de alguno de esos personajes, aunque muchas veces esos hechos fueran presupuestos para contratos o algún cargo con linda caja y un poco de exposición. Para quien se haya olvidado, les recuerdo el transversalismo de las elecciones de 2007.

Nestor Duhalde RucDe un modo pelotudo y romántico, soy de los que creen que no se puede juzgar a una persona por su pasado, si no por el todo. Probablemente, si los kirchneristas no se hubieran ensañado en reescribir la historia reciente para poder justificar sus propias biografías, serían solo considerados como los actores de una concatenación de fracasos, delirios fundacionalistas y choreo sistematizado, obligatorio y abundante. Porque, en definitiva, no está mal que hayan sido menemistas o duhaldistas, después de todo, más de la mitad de la sociedad lo fue. El problema es acusar a los demás de lo que ellos fueron. Así y todo les salió bien. Basta con mirar las acusaciones de los opositores entre sí para notar que les salió muy bien.

Desde mi humilde opinión, propongo que en las elecciones votes por lo que creas correcto, por quien te enamore. ¿Acaso rechazarías al hombre de tus sueños o a la reina del baile sólo porque tuvieron una historia con tu enemigo?

Jueves. En definitiva, todos tuvimos un laburo que nos enamoró en su momento y al que hoy ocultamos del currículum.

31 Jul 15:25

“Francisco va en serio”, por Rafael Navarro-Valls

by Juan José García-Noblejas

++ Papa: atterrato a Ciampino l'aereo di Bergoglio ++

Recibo de Rafael Navarro-Valls el texto que hoy publica en el diario El Mundo, con la idea de que lo reproduzca en este lugar, en el que no pocas cosas de la comunicación pública pueden y deben ser repensadas a partir de lo que tenemos a la vista.

Comparto plenamente la idea y el titular de Rafael Navarro-Valls, “Francisco va en serio”. También, sobre todo, en lo que mira a su relación con la gente a través de los profesionales de la comunicación y con éstos mismos, que no resultan ser “santos de su devoción”, como él mismo dice. Sinceridad mezclada con algo de indudable ironía.

Lo hemos visto en la entrevista concedida a TV Globo (Entrevista De Media Hora Con Papa Francisco En TV Globo (+ Actualización)) y en la rueda de prensa en el avión de vuelta de Río a Roma (Magnífica Síntesis Video (6 Minutos) De La Rueda De Prensa De Papa Francisco En Al Avión De Vuelta A Roma).

El texto me parece ejemplar en el análisis de lo que bien puede suponer, más allá del inicio de una época de cambios, un auténtico cambio de época:

“El viaje a Brasil del Papa Francisco ha colmado todas las expectativas”. Esta frase sería sospechosa de triunfalismo en labios del séquito papal o del Ejecutivo brasileño. No lo es, si la escribe el periodista y rabino judío Gustavo Guershon. Tiene razón. Nunca un viaje papal -salvo el primero del Papa Wojtyla a Polonia- había levantado tantas esperanzas, dentro y fuera de Brasil.

Cuando el Papa Francisco se adentró en la Franja de Gaza brasileña -la favela que visitó en el viaje que acaba de concluir-, no sólo estaban pendientes de su mensaje social las autoridades brasileñas y los fieles de todo el mundo, sino la diplomacia y hasta la inteligencia de USA, China, UE y Cuba, entre otras. También en los ambientes “entre sombras” se esperaba, con curiosidad contenida, la visión que Francisco daría -en el epicentro de la pobreza”- de la doctrina social de la Iglesia, tal y como quiere impulsarla en el segundo decenio del siglo XXI. Alguno dio más de un respingo cuando oyeron decir al risueño papa argentino: “La fe es revolucionaria. Y os pregunto (a los jóvenes): ¿Estáis dispuestos a entrar en la ola de la revolución, de la fe? Sólo entrando en ella tu vida joven tendrá sentido y será fecunda”.Y una cierta tensión se notó en las cúpulas de los ejecutivos mundiales cuando pidió una acción contundente para defender “a los pobres ante intolerables desigualdades sociales y económicas que claman al cielo”.

Y es que una de las expectativas del viaje al Brasil era cómo afrontaría el Papa argentino el dilema de articular unas estructuras económicas equidistantes del turbo-capitalismo, ajeno a la solidaridad, y de un nuevo marxismo vergonzante, alérgico a la libertad. Es decir, qué versión daría el Papa de su “Iglesia de los pobres”. ¿Existía una liaison del mensaje del Papa Francisco con la teología de la liberación, una de cuyas cunas fue Brasil? Con todos mis respetos a los teólogos, después de un atento análisis de las intervenciones del Papa Bergoglio, me temo que esta hipótesis olvida algo importante en el pensamiento y en la acción del Papa argentino: su fuerte conexión con la doctrina social de la Iglesia, anterior en el tiempo a la teología de la liberación.

Las diversas formas de esta última sacaron precisamente de la doctrina social de la Iglesia la gran mayoría de sus afirmaciones, pero olvidando normalmente su espíritu: la trascendencia. Desde siempre la doctrina social de la Iglesia condenó los abusos, las injusticias y los ataques a la libertad. Es más, anima a luchar “por la defensa y promoción de los derechos del hombre”, de modo que la “opción preferencial por los pobres” es un postulado fundamental -con ese u otro nombre- que recorre las encíclicas sociales de estos dos últimos siglos. Pero el Papa Francisco -basta ver su bagaje teológico- es consciente de que abandonando el ángulo propio del mensaje eclesiástico, el de la teología moral, algunas formas de teología de la liberación “conducen inevitablemente a traicionar la causa de los pobres”, a pesar de su inicial impulso. De algún modo podría decirse que hoy son un “bello cadáver”, porque extrajeron de los mensajes sociales de la Iglesia su cuerpo de doctrina, pero olvidaron el alma que las anima. Sacralizaron la política, intentando captar la religiosidad del pueblo en beneficio de la revolución.

Existe, sin embargo, un problema: que la doctrina social de la Iglesia no solo es un conjunto de principios de reflexión, sino también de directrices de actuación. Lo primero se había acentuado más que lo segundo en los ambientes eclesiásticos de los siglos XIX y XX. El Papa Francisco ha puesto en este viaje el acento en la acción, recordando que los principios, en sí mismos, pueden quedar estériles si no inspiran directrices prácticas. Tal vez por eso el Papa animó a algo que puede parecer sorprendente: “Quiero -decía a los jóvenes- que salgan a la calle a armar lío, quiero lío en las diócesis, quiero que se salga fuera, quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que la Iglesia abandone la mundanidad, la comodidad y el clericalismo, que dejemos de estar encerrados en nosotros mismos”. Si a eso se une el optimismo de Francisco, se entiende enseguida la rápida aceptación que su figura tiene. Repárese, que siempre que lanzó un desafío, lo acompañó de una invitación a la esperanza: “A ustedes y a todos les repito: nunca se desanimen, no pierdan la confianza, no dejen que la esperanza se apague. La realidad puede cambiar, el hombre puede cambiar. No se habitúen al mal, sino a vencerlo”.

La segunda cuestión que este viaje ha despejado es la pregunta latente que sobrevolaba su primera salida fuera del Vaticano: pero este Francisco, ¿va en serio? La duda era si los gestos de austeridad dentro del Vaticano -y lo que significan- se verían reflejados en sus viajes al extranjero, trasladando al ámbito internacional lo que comenzó a vivir en el pequeño hábitat romano. La respuesta ha sido afirmativa. Un ejemplo. El pequeño Fiat gris no blindado con el que recorrió largos trayectos, puso los pelos de punta a las fuerzas de seguridad. Sobre todo cuando el Papa Bergoglio bajó la ventanilla del pequeño vehículo y comenzó a saludar a la multitud. Era todo un espectáculo contemplar la cara risueña del Papa en contraste con la profunda gravedad de los rostros de la escolta. Al parecer, el Papa se tomó en serio lo que el ministro brasileño Gilberto Carvalho dijo cuando, resignado, le trasladaron el mensaje de que el Papa no quería coches blindados ni soldados con fusiles a su alrededor: “Será entonces el pueblo brasileño quien protegerá la vida del Papa Francisco”. Naturalmente, no es una invitación a los líderes mundiales a que bajen la guardia, pero sí un ejemplo de que, a veces, se alejan demasiado de las gentes con sus interminables escoltas de coches y despliegues. La proximidad de Francisco ha sido todo un desafío. Como decía con sentido común una mujer de las favelas: “Si no tiene miedo en El Vaticano, ¿por qué lo va a tener aquí?”.

El viaje a Brasil, desde luego, trasciende sus límites geográficos. En realidad, desde el gigante sudamericano, el Papa argentino ha lanzado a todo el mundo una teología de la inclusión, que evite abandonar a algunos como náufragos en la periferia social. Pero esto no puede dejar en claroscuro un fenómeno estrictamente brasileño del que el Papa Bergoglio era consciente. La proporción de los católicos en Brasil ha bajado en picado del 99,7% en 1872 al 64.4% en 2010. La presión del protestantismo es fuerte. A lo que hay que añadir la fuerte difusión de los cultos sincréticos afrobrasileños en las clases bajas, y de la masonería y el kardecismo -una forma de espiritismo con especial desarrollo en Brasil- en las clases medio altas.

La ‘Reorganización’ de esta especie de mercado de la fe, con una Iglesia católica con baja cotización y unos movimientos no católicos en alza, requería una brusca sacudida. La persona del Papa Francisco, su mensaje sencillo y socialmente exigente, su desprecio de lo políticamente correcto y su cercanía, ha despertado una atención inusitada por la Iglesia católica. Lo cual no quiere decir que el Papa haya pedido un trato especial. Al contrario, ha insistido en una laicidad positiva del Estado, “que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad, favoreciendo sus expresiones concretas”.

El Wall Street Journal acaba de definir a Bergoglio como “un verdadero animal político”, ayudado por un formidable “púlpito mundial”. La revista Time, al dedicar su portada al Papa argentino, lo califica como “El Papa del pueblo”, y Vanity Fair lo ha proclamado el “hombre del año”. Por otra parte, medios italianos vaticinan una suerte de Vatican sunset, una especie de atardecer para algunos de los viejos esquemas, con una Iglesia de los pobres y una teología del trabajo en el centro de la escena. Los jóvenes se entusiasman con él. Incluso los italianos lo prefieren -¡nada menos!- a sus dos monstruos sagrados Valentino Rossi y Mario Balotelli. El fervor de los tres millones de jóvenes situados a lo largo y ancho de la playa Copacabana no dejaba lugar a dudas.

Ajeno a estos calificativos, el Papa Francisco es evidente que ha vuelto rejuvenecido de este baño de multitudes. En el viaje de ida hacia Río manifestó que no concedía entrevistas a la prensa: “Para mí es algo difícil. Los periodistas no sois santos de mi devoción”, dijo con su habitual franqueza. A la vuelta, se ha ofrecido con una inédita desenvoltura a someterse a todo tipo de preguntas durante hora y media. Sobre Vatileaks es interesante su declaración de que ni Benedicto XVI ni él se asustaron especialmente por los resultados de las investigaciones. Y es natural, nadie desconoce que en la Iglesia hay de todo. Es como la Humanidad misma, que recuerda los dramas de Shakespeare: un tropel de gentes en los que se mezclan buenos y malos, santos y pecadores, avaros y menesterosos. Basta pensar en que la sociedad más civilizada, la europea, produjo en cuatro décadas dos guerras mundiales, tres sistemas totalitarios y montañas de cadáveres. Nadie puede asustarse de que también en la Iglesia se den contrastes que puedan escandalizar a algunos. Como dijo el propio Francisco: “Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece”. En efecto, hacer crecer el bosque es el gran desafío que le espera en Roma.

 

31 Jul 00:58

El verdadero rostro de la curia romana

by Jorge

Ya se sabe. Son esas cosas que no necesitan demostración. Hartitos estamos de leer y escuchar eso de que la curia vaticana es un antro de perdición donde los curiales son gente que vive en la opulencia mientras se apuñalan por la espalda en siniestros manejos de lujuria y poder. Se sabe. No hay que demostrar nada.

El papa Francisco acaba casi de llegar a Roma procedente de Rio de Janeiro. Pues durante el vuelo ha ofrecido una rueda de prensa de las de verdad, atendiendo cada pregunta y respondiendo a cada cuestión sin ningún tipo de problema. Mucho más timoratos los periodistas que el papa. Solo por esa rueda de prensa hubiera merecido la pena el viaje. Yo invito a leer preguntas y respuestas porque no tienen desperdicio.

El papa habla de todo lo que se le pone por delante sin temor ni temblor. Los medios, como es natural, arrimando el ascua a su sardina dependiendo de la sardina que vendan. Yo quería comentar especialmente lo que dice el papa de la curia, porque echa por tierra algunos mitos. Vamos a ello.

El Vaticano es el paraíso del lujo y el buen vivir. Francisco no parece sospechoso de justificar lujos y excesos. Pues bien, el papa afirma tajantemente sobre los apartamentos pontificios: “El apartamento pontificio no es tan lujoso, es amplio y grande, pero no lujoso”. Y sobre el supuesto lujo de los cardenales: “Los cardenales que trabajan en la Curia no viven como ricos o fastuosos. Viven en apartamentitos, son austeros los que conozco”. Vaya, pues parece que según el papa Francisco, lo de los lujos asiáticos es, nunca mejor dicho, un cuento chino. Pues venga, escriban cincuenta veces: “en el Vaticano se vive con austeridad”. Con buena letra.

La curia vaticana es un nido de corrupción e inmoralidad. Pues sigue diciendo Francisco: “hay santos en la curia. Cardenales, sacerdotes, obispos, monjas, laicos… Es gente que reza, que trabaja mucho y que también va al encuentro de los pobres. A escondidas. Yo sé de algunos que dan de comer a los pobres o que en su tiempo libre acuden a hacer ministerio en una iglesia o en otra. Hay santos en la curia. Aunque también hay alguno que no es tan santo”. Vamos, que en su mayoría son gente más que respetable, que reza, ayuda, colabora. Lo dice el papa Francisco. Pues me alegro, ya está bien de dar por bueno el principio según el cual todo es podredumbre y miseria humana. En la curia hay mucha santidad. Pues era hora de que alguien lo dijera. Otras cincuenta veces: “en el Vaticano hay mucha santidad”.

Hay que modernizar la curia. Pues parece que el problema es justo lo contrario: “la curia ha caído de nivel respecto al que tenía en los tiempos de los viejos curiales, fiel, que hacía su trabajo. Necesitamos esas personas. Creo que hay, pero no tantas como en una época. El perfil del viejo curial, yo lo llamo así; tenemos que tener más de esos”. Vaya, vaya… así que resulta que la curia lo que necesita es de alguna manera “profesionalizarse”, apoyarse en el viejo estilo. Lo dice el papa Francisco, el primaveral papa Francisco. Por favor, cincuenta veces más: “necesitamos curiales como los de antes”.

Es inútil porque no hay más ciego que el que no quiere ver, y seguiremos escuchando por los siglos de los siglos las historias de lujo, inmoralidad y desenfreno de la curia romana. Cuidado papa Francisco, que mucho papa primaveral pero seguirán diciendo estos disparates por mucho que vuestra santidad afirme lo contrario. Maquiavelo no ha muerto.


30 Jul 19:42

Los temas que Francisco no abordó en la JMJ: Mujer, divorciados, homosexuales, Vatileaks, Curia romana...

by Francisco papa
En el vuelo de regreso del Brasil, una hora después de despegar de Río de Janeiro en la noche del domingo, 28 de julio (cuando en Italia ya era la noche del 29), el papa Francisco se reunió con los periodistas a bordo del avión en una larga rueda de prensa, cuya transcripción se ofrece a continuación. El texto or...
30 Jul 19:15

Bloggers católicos: Ni estar enojado, ni a la defensiva, ni ser ingenuo

Un interesante taller sobre buenas prácticas en las redes sociales, por Aciprensa y Catholic Voices
29 Jul 20:42

Tres millones en Copacabana: para entenderlo hay que ver las fotos (y comparar con las de Madrid)

by P. J. Ginés / ReL
...

29 Jul 20:07

Jornada Mundial de la Juventud, edición 2013: el día después

by administrador
INTERNACIONALES
LIC. SANTIAGO PEREZ
Reflexiones, observaciones y conclusiones relativas a la reciente Jornada Mundial de la Juventud, encabezada por el Papa Francisco en Río de Janeiro.

El evento le reportó, sin lugar a dudas, una extraordinaria publicidad a Rio de Janeiro. Durante toda la semana, prácticamente todos los medios del globo se vieron desbordados de imágenes que ilustraron sobre la infinita belleza de la Cidade maravilhosa. El centro neurálgico de la Jornada fue la mítica playa de Twitter, Lic.</p />
</a></p><div class=

Lic. Santiago Pérez | El Ojo Digital Internacionales
http://twitter.com/Perez_Santiago

read more

29 Jul 19:12

La agonía del ateísmo. ¿Es la religión el opio del pueblo?

by Tomás Alfaro Drake
Tomás Alfaro Drake

Esta es la última entrada del blog hasta Septiembre, si Dios quiere.

Hace unos meses me invitaron a dar una charla sobre este tema. Cuando me dijeron que querían que hablase sobre eso, sin posibilidad de cambiar el título, se me presentaron tres alternativas. La primera, decir que no. La segunda decir que sí y hablar de lo que me diese la gana. La tercera, decir que sí e intentar poner patas a tema tan peculiar y sin mucha relación entre la afirmación inicial y la pregunta retórica subsiguiente.


Descarté la primera porque siempre digo que sí a estos retos. Descarté la segunda por vergüenza torera. Si te piden que hables de una cosa, hay que ser un político para hablar de otra que no tiene nada que ver y la política no es mi fuerte. Por descarte, me quedé con la tercera y con una profunda preocupación por lo que pudiera decir.


Como me avisaron con bastante antelación, dejé que el tema rondase por la cabeza buscando conexiones de ideas. Al final, me salió una charla bastante apañada en la que fui capaz, creo, de hablar de las dos partes y, luego, establecer una razonable conexión entre ambas. Aunque no la puse por escrito, pues cuando doy una charla, llevo sólo un guión, más o menos dije lo siguiente:


***


El ateísmo en occidente está en agonía. Esta afirmación puede parecer absurda. Y lo sería si emplease el término agonía para decir que el ateísmo está muriendo, extinguiéndose. Pero no me refiero a eso. Creo que, más bien, el ateísmo en occidente es un fenómeno en auge. Y sin embargo, está en agonía. Utilizo agonía en el sentido real de la palabra, que es el que usó Unamuno cuando escribió su conocida obra “La agonía del cristianismo”.


La palabra agonía viene del griego αγωνία y del latín agonia idiomas en los que significa ‘lucha’, ‘combate’. El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua Española en su 3ª acepción de esta palabra dice: “Angustia o congoja provocadas por conflictos espirituales”. Y es en esta acepción en la que digo que el ateísmo está en agonía. Porque no cabe demasiada duda de que el ateísmo está sometiendo a la civilización occidental a una gran angustia y congoja. O desencanto, vacío y náusea, si se prefiere.


Sin embargo, cuando pensamos en términos de globalización, el ateísmo es un fenómeno, si no marginal, sí claramente minoritario, aunque en occidente nos estemos zambuyendo en él cada vez más profundamente. El siguiente cuadro nos da una idea de esto.


Cristianos (incluye los católicos)               33%                2310 MM     
Musulmanes                                              21%                1470 MM
Hinduistas                                                 14%                  980 MM
Budistas                                                      5%                  350 MM
Religión tradicional china                           5%                   350 MM
Judaísmo                                                    0,22%                15 MM
Shiks                                                          0,36%                25 MM
Religiones primitivas                                 5%                    350 MM
Otras                                                          4%                    280 MM
Ateos y agnósticos                                   12%                    840 MM

Este cuadro puede tener una lectura triunfalista: “El cristianismo, en su conjunto, es la religión con más adeptos del mundo”. Pero yo prefiero una interpretación mucho más prudente. Primero, porque habría que ver cuántos de ese 33% de cristianos realmente lo son. Y, segundo, porque veo el vaso medio vacío o, mejor, vacío en sus dos terceras partes. Me duele más ese 67% de gente que no abraza todavía a Cristo, que el 33% que, si no somos críticos, lo abrazan.


Tal vez convenga hacer un repaso a vuelo de pájaro de la historia del ateísmo en occidente y sus raíces.


En la antigüedad clásica, las clases dirigentes eran ateas. El pueblo creía en un panteón politeísta que era, además, una religión de Estado cuya ficción se mantenía por esas clases dirigentes ateas. Sin embargo, los filósofos necesitaban encontrar un principio de todas las cosas, una causa primera, una razón del universo. Heráclito, en el siglo VI-V a. de C. habló del Logos al que definía como “la inteligencia que gobierna todas las cosas a través de todas las cosas”[1], y del que decía: “Es prudente escuchar al Logos, no a mí”[2]. Platón, un siglo más tarde, situaba a esa razón de ser de todas las cosas en el mundo de las ideas, como generadora de todas las demás. Conviene recordar que para Platón el mundo real era el de las ideas, del que la realidad sensible era un burdo reflejo. Aristóteles, poco después, le llamó la causa primera, necesaria para la existencia del cosmos.

Pero ese Logos, esa la idea generadora, esa causa primera, eran conceptos fríos, incapaces de dar sentido a la existencia humana. Y si esa causa primera no podía dar sentido a la vida, ¿qué decir del ateísmo? Por eso el ateísmo estaba también en agonía en el mundo clásico.

Fue en ese ateísmo agónico y sin respuestas en donde prendió el cristianismo como el fuego en la yesca. De repente, una doctrina, encarnada en una persona, daba sentido a la vida. Esa fría causa primera se convertía en un Dios trinitario, creador por amor y encarnado en la naturaleza humana sufriente. No hubo persecuciones capaces de frenar este novísimo. Rodney Starke, en su magnífico libro –escrito desde el agnosticismo– “The rise of christianity”, dice que en el año 313, cuando Constantino promulgó el edicto de Milán, los cristianos eran unos 6 millones, aproximadamente un 10% de los habitantes del Imperio Romano. Según este autor, fue este crecimiento imparable el que hizo al emperador promulgar el edicto de tolerancia. Si en el año 33, justo tras la resurrección de Cristo, los cristianos eran tan sólo unos 500 y en el año 313 –lapso de tiempo que representa tan sólo 9 generaciones –eran 6 millones, el crecimiento generacional fue del 270%, es decir, en cada generación, el número de cristianos se multiplicaba casi por 4. Si hoy, en el 2013, hay en el mundo 2310 millones de cristianos, y desde el 313 han pasado 51 generaciones, el crecimiento acumulativo generacional ha sido del 12,4% que, a lo largo de 1700 años, no está mal. Y, este mérito, hay que atribuírselo a la Iglesia. Porque, ¿quién conocería hoy a Cristo si no fuese por la Iglesia? ¿Quién creería que Jesús es verdadero hombre y, al mismo tiempo, Dios encarnado? ¿Quién conocería el extraordinario código ético contenido en las bienaventuranzas, en la parábola del hijo pródigo, en el pasaje evangélico de la mujer adúltera o en el Padrenuestro, por citar algunas muestras del mismo? Corrijo: el mérito no es de la Iglesia, sino del Dios encarnado de la que ella es su cuerpo en la tierra.

Pero los seres humanos somos capaces de enfriar el hierro candente encorsetándolo y enfriándolo en moldes hechos a nuestra medida y convirtiendo ese novísimo en una doctrina más. Peor aún, casi haciendo de esas figuras de hierro sólido un ídolo a nuestra medida, sustituto del Dios infinito. Y así ocurrió a lo largo de los siglos. Los cristianos hicimos del cristianismo una religión en vez de un encuentro con el Dios encarnado, una doctrina y hasta una idolatría, en vez del anuncio de una buena noticia. Los primerísimos cristianos, no argumentaban, no discutían. Simplemente anunciaban ardientemente lo que habían visto, lo que habían vivido. A ese anuncio le llamaban el kerigma, que en griego significa anuncio, proclamación. Y ese kerigma ardiente, prendía en muchos corazones que también experimentaban ese encuentro –no sensorialmente, sino sacramentalmente– y prolongaban el kerigma. Y muchos cristianos, en los veinte siglos de cristianismo, han tomado esa antorcha de fuego y la han traído, como los atletas que llevan la antorcha olímpica desde Olimpia hasta el lugar en el que se celebren las olimpiadas, hasta hoy. Pero, como dice Jesús: “por la maldad creciente, se enfriará el amor de la mayoría” (Mateo 24,12), hasta preguntarse: “Cuando vuelva el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?”(Lucas 18, 8). No pensemos que esa maldad es sólo la de los ateos o pecadores. Es, también, en buena medida, la de esos muchos cristianos que hemos solidificado el hierro hasta hacernos un ídolo. Y tarde o temprano, tenía que pasar que hubiese gente que rechazase el frío metal en que se había convertido, en gran parte, el cristianismo. Al principio el cristianismo usó con éxito la filosofía griega para dar razón apologética de ese anuncio. Y seguramente fuese necesario hacerlo así ante la cultura griega, para “dar razón de nuestra esperanza a todo el que pida explicaciones”, como aconsejaba Pedro (1Pedro 3, 15). Pero la tragedia es que a menudo esta apologética sustituía al kerigma, en vez de añadirse a él, incumpliendo la segunda parte del consejo de Pedro: “pero hacedlo con dulzura y respeto, como quien tiene limpia la conciencia”. Y así, el cristianismo-religión pronto quedó encerrado en el molde de esa filosofía que, poco a poco, se fue volviendo contra él. Así se inicia un proceso de siglos, tras los pasos de los Occam, Descartes, Kant, Hegel, Nieszche y Heidegger, entre otros muchos, que acabó desembocando en el nuevo ateísmo de nuestros días (ver la serie de entradas en este blog bajo el título “El camino hacia la posmodernidad y el nuevo renacimiento”, publicada entre Enero y Julio de 2008). Sería farisaico negar que buena parte de la culpa de este proceso la tenemos los cristianos, que hemos aprisionado el cristianismo en sus corsés de religión y doctrina en vez de ser fuego, metal fundido, encuentro con el Dios encarnado y anuncio de la buena noticia. Y así, hemos conseguido que todo este movimiento de escape de la religión sea visto por muchos como una liberación. Pero, con todo, este nuevo ateísmo no es menos agónico y falto de respuestas que el de la antigüedad. Pero sería injusto no ver que, a lo largo de estos veinte siglos, siempre ha habido personas que han sabido mantener ese fuego sagrado. Y siempre lo han hecho al amparo de los sacramentos instituidos por Cristo y mantenidos por la Iglesia, por más que ésta, en muchas de sus actuaciones, represente, tristemente, tan sólo a la religión y a la doctrina.

Pero en el siglo XXI el cristianismo se ha convertido en un “dejá vu”, ha dejado de ser un novísimo, y el ansia de respuestas de mucha gente se vuelca en doctrinas exóticas, antiguas y nuevas, como el Budismo o el New Age.

Ante este panorama, ¿qué hacer? ¿Tal vez confiar en que tras tocar el fondo del abismo del nihilismo, la humanidad se vuelva hacia la religión? No basta. Y no basta, porque habría demasiadas pérdidas en el camino de descenso y retorno a ningún sitio en el de vuelta. ¿Entonces? Tenemos que hacer revivir las ascuas, que siempre han estado ahí, del auténtico cristianismo, encender el fuego, reavivarlo, volver al amor primero, al anuncio del amor de Dios encarnado, en un reencuentro con Cristo resucitado. Reencontrar el cristianismo de la misericordia y del perdón, de la gratuidad del amor de Dios. Romper los ídolos de hierro sólido, fundir sus pedazos para que pueda volver a fluir, ardiente.

El nuevo Papa Francisco anuncia esto. Dice que la Iglesia, que somos todos los cristianos, debemos salir al encuentro de todas las marginalidades y pobrezas de la humanidad. Y hacerlo, no desde la suficiencia, sino desde nuestra propia marginalidad y pobreza, pero apoyados en la fuerza de Cristo. Francisco dice que una Iglesia encerrada es una Iglesia enferma, que salir al encuentro de esas marginalidades puede producir accidentes, pero que prefiere mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma.

Debemos, en definitiva, recuperar la pasión por la santidad, que es fuerza y fuego, lo contrario de la mediocridad.

Llego aquí al ecuador de mi charla, a la agonía del ateísmo. Tengo que entrar ahora en la segunda parte, aparentemente inconexa: “¿es la religión el opio del pueblo?” y, lo que es más difícil, intentar establecer un nexo entre ambas partes.

¿Es la religión el opio del pueblo? Esa acusación nace de Karl Marx, dirigida al cristianismo. Y no le faltaba razón, porque puede serlo muy fácilmente y, a veces, lo es. Voy a hacer una afirmación provocadora: El cristianismo no es una religión. Ya se ha podido intuir esto en algunas frases anteriores. No es una religión en el sentido de un catálogo de cosas en las que hay que creer y una pesada y más o menos larga lista de normas que hay que cumplir. Por supuesto que hay cosas que creer en el cristianismo, pero no como algo externo, sino como algo en lo que creemos porque lo hemos experimentado y nos ha llenado la vida de ardor y fuerza. Por supuesto que hay unas normas que cumplir, pero no como una pesada imposición, sino como un código de felicidad pensado por el Dios de amor que nos ha creado para la verdadera felicidad y que sabe el camino hacia ella. Unas normas que, así, se cumplen con agradecimiento, con amor y con alegría. Y cuando se hace del cristianismo una religión, le ocurre, como a cualquier religión, que está muy cerca de convertirse en el opio del pueblo y darle la razón a Marx.

Permítaseme poner las acepciones que la Real Academia de la Lengua Española hace de la palabra religión.

1. Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.

2. Virtud que mueve a dar a Dios el culto debido.

3. Profesión y observancia de la doctrina religiosa.

4. Obligación de conciencia, cumplimiento de un deber.


Echo en falta, en la definición de religión tradicional de la RAE un 5º punto:


5. La búsqueda de la salvación individual.


Esas acepciones son la perfecta definición de esa religión que fácilmente puede convertirse en el opio del pueblo. Permítaseme ahora la osadía de dar mi definición del cristianismo. Es una definición peculiar, pero creo que ortodoxa. Aunque hay en ella varios puntos, no son distintas acepciones, sino, si se quiere, el orden cronológico por el que se llega al auténtico cristianismo.

1ª El Amor DE DIOS. Dios nos amó primero y gratuitamente. DEJARSE AMAR POR DIOS GRATIS.

2ª El encuentro con una persona viva y actuante, encarnación de ese Amor; Jesucristo. Encuentro a través de los medios que él ha establecido, que son los sacramentos, que sólo se pueden encontrar en esa Iglesia que tantas veces en la historia ha ayudado al establecimiento de la religión-idolatría.

3ª El amor A DIOS, A TRAVÉS DE JESUCRISTO como respuesta a ese amor gratuito de Dios, a ese encuentro.

4ª El amor a todos los hombres en general, pero también y al ser humano concreto que tenemos al lado como respuesta a ese amor nuestro a JESUCRISTO.

5ª El compromiso para hacer mejor este mundo como consecuencia de ese amor.

6ª La sed de salvación personal y para toda la humanidad basada en el amor A DIOS EN JESUCRISTO. Lo que lleva al apostolado.

7ª El culto, los ritos, la conducta moral, la liturgia, la alabanza, el agradecimiento, la oración, etc. basados en el amor A DIOS EN JESUCRISTO.


Me parece a mí que estas dos definiciones tienen poco en común. Si reducimos lo segundo a lo primero, hacemos fácilmente de la religión una idolatría, que es mucho peor que el opio del pueblo. Y así es imposible dar a la agonía del ateísmo la respuesta que merece. ¿Cómo se va a sentir ningún ateo atraído por esa caricatura del cristianismo? Es más, tienen razón cuando buscan una liberación de una carga insoportable. Y, ¡cuántas veces hemos hecho eso los cristianos a lo largo de la historia! Podría citar muchos pasajes de los Evangelios en los que Jesús nos previene, a los que somos practicantes de alguna religión, en este tipo de idólatras. Generalmente se refiere a los escribas y fariseos que, al parecer, tenían una mentalidad mercantilista para “comprar” la salvación y excluir de ella a los que ellos pensaban que no pagaban el precio que ellos sentenciaban que había que pagar. ¿No somos muy a menudo los cristianos más fariseos que los fariseos?

Podría parecer anacrónico hablar de idolatría en Occidente, en el siglo XXI en el que parece que hay un avance del ateísmo –aunque este avance produzca agonía– que parece la negación de toda religión e idolatría. Pero no es así. Los ateos pueden tener su idolatría y los cristianos, además de poder participar en la de los ateos, pueden tener la suya propia.

La primera idolatría es la idolatría del YO. YO soy mi propio dios. Nada por encima de MÍ. YO soy mi propia norma. YO decido qué es bueno para mi felicidad, sin atender a mi innegable condición de ser limitado sujeto a error. YO defino cómo es mi naturaleza, haciendo caso omiso a toda evidencia natural. No creo que descubra nada nuevo si digo que los seres humanos parecemos unos auténticos especialistas en labrar nuestra propia infelicidad. No es de extrañar, si despreciamos lo que somos, criaturas creadas por Dios de acuerdo a una naturaleza, y las normas de amor que Dios, que sabe de nosotros infinitamente más que nosotros, nos ha dado para alcanzar esa anhelada felicidad. Como he dicho ateos y cristianos –o creyentes de cualquier religión, podemos compartir –y de hecho compartimos– perfectamente esta idolatría.

La segunda idolatría es, en cambio, exclusiva de los seguidores de alguna religión. Consiste, como se ha dicho anteriormente en crearnos un diosecillo a nuestra medida, a la medida de nuestros intereses. Un diosecillo con el que se puede establecer un contrato y, luego, entrar en trapicheos para cumplirlo. Si yo cumplo con mi parte del contrato, compro algún tipo de salvación –qué tipo de salvación es algo que depende de cada religión– porque he pagado el precio estipulado. Precio que, además, puede entrar en subasta a la baja. Por otro lado, quien no paga ese precio, o lo rebaja más de lo que a nosotros nos parece rebajable, pierde esa salvación. Esto convierte a los seguidores de cualquier religión en unos idólatras que, además, se hacen odiosos y crean un profundo –y muy comprensible– rechazo hacia su religión.

En el fondo –o no tan en el fondo– debemos estar agradecidos a los ateos –y, en general a los enemigos de la Iglesia– por su aportación. Aunque no lo hayan hecho con esa intención, han sido muy a menudo una señal de que algo va mal. Muchos ateos –y mucha gente que odia a la Iglesia– lo son por el mal ejemplo y esa actitud idolátrica de muchos cristianos y de algunos estamentos de la Iglesia. Y son para el organismo de la Iglesia como la fiebre para nuestro cuerpo. Una señal de alarma que no debemos ignorar, despreciar ni, mucho menos, anatemizar, sino curar su causa. Tal vez debiéramos preguntarnos: ¿qué hay de razón en ese rechazo de la fe y de la Iglesia?, ¿qué debemos cambiar en nosotros mismos para que esa actitud se suavice?, en vez de sentirnos víctimas completamente inocentes, incomprendidas u odiadas.

En conclusión, para que el cristianismo no sea el opio del pueblo y sirva como respuesta a la agonía del ateísmo, la palabra clave es gratuidad. Aceptar que por pura misericordia de Dios estamos salvados. Que Cristo nos ha comprado con su sangre, un precio que jamás podríamos pagar nosotros. Esto no quiere decir que nuestras buenas obras sean inútiles. Si salen con alegría del agradecimiento a esa salvación gratuita, son agradables a Dios y pueden, por tanto, servir para la santificación del mundo y la salvación de todos los hombres haciendo que muchos acepten el regalo. Anuncio, proclamación, kerigma, que llevan con alegría a las buenas obras, no moral farisaica de vía estrecha que crea rechazo y distanciamiento. Gratuidad y agradecimiento, no contrato y exigencia. Sentirnos inmensamente pobres para comprar esa salvación, necesitados de ese regalo y agradecidos de haberlo recibido. Copiar a Dios con una oración de alabanza gratuita a Él por su grandeza y su misericordia gratuita.



[1] Fragmento XLI; citado por Diógenes Laercio, IX, 1.
[2] Fragmento L; citado por Hipólito, en “Refutatio”, IX, 9, 1.


29 Jul 17:13

Santos con prospecto

by Jorge

Me preguntaban hace poco por la forma en que se debe rezar a san Pancracio para que te conceda lo que le pides. Por lo visto a esta persona le habían regalado una imagen de san Pancracio diciendo que era muy milagroso, pero pasaban los días y nada de nada. Yo le comenté que rezara la oración propia del santo. Pero el problema era otro. Porque había llegado a sus oídos que además de rezar era imprescindible colocar una moneda en una de sus manos y ponerle perejil. La duda era si el perejil hay que cambiarlo cada día o dejarlo como está hasta que se seque… Al final lo que me decía era que los santos deberían venderse con prospecto, como las medicinas.

No es fácil responder a algo así. Porque la devoción a los santos, reconocida y recomendada por la iglesia, demasiadas veces ha terminado en un culto medio mágico, medio supersticioso que a un servidor no le gusta nada. Tenemos santos “especializados” para empezar: San Antonio para objetos perdidos, santa Apolonia para muelas, santa Lucía para la vista, san Blas garganta, santa Bárbara abogada contra tormentas. Podemos seguir casi hasta el infinito… No me parece mal. Siempre han existido santos patronos, protectores, abogados para mil causas…

Lo malo es cuando te llega el prospecto con el manual de uso. Ya sabemos que San Pancracio precisa de moneda y perejil, aunque con la duda de si hay que cambiárselo todos los días como si fuera un canario. San Antonio, cobra, al menos eso dicen: que es avaro para los pobres y que si no ofreces algo a los pobres no funciona. No acabo de explicarme la necesidad de hacer no sé cuantas copias de la oración a San Judas Tadeo y repartirlas por siete iglesias para conseguir lo que se le pide. Por no hablar del pobre san Cucufato al que le ha tocado penar de la forma más ignominiosa y tan de moda últimamente.

La auténtica oración, al Padre, a María, a los santos, es una oración que hace sus peticiones dentro de un contexto: la santificación de Dios, la venida del Reino, conseguir el pan de cada día, pedir perdón por los pecados y suplicar poder vivir como cristianos si caer en la tentación.

Pedir cosas al Padre por intercesión de María o de los santos está dentro de la más pura tradición cristiana. Lo peligroso es añadir esa magia según la cual cada santo necesitaría una especie de manual de uso y un ritual propio sin el cual no concede la gracia pedida. Y eso es entrar ya en caminos muy próximos a la superstición.


29 Jul 17:05

El Papa se confiesa con los periodistas en amplia entrevista en el vuelo de regreso a Roma: del lobby gay a la reforma de la curia pasando por su relación con Benedicto XVI

by Jorge Enrique Mújica, LC
El lunes 22 de julio, al salir rumbo a Brasil, se aproximó a la parte trasera del avión para saludar a los periodistas que lo acompañaban para cubrir la Jornada Mundial de la Juventud. Fue ahí donde dijo que no concedía entrevistas «porque no sé, no puedo, es así». Y agregó: «No me resulta fácil hacerlo, pero agradezco esta compañía».

Para el viaje de regreso algo había cambiado: en toda regla se trató de una verdadera conferencia de prensa en la que, de forma abierta y espontánea, los periodistas pudieron preguntar directamente al Papa, quien contestó ampliamente las diferentes interrogantes: desde unas más bien polémicas como la reforma de la curia y la resistencia encontrada a ella, pasando por la insistencia en el título de obispo de Roma, hasta el caso vatileaks, su relación con Benedicto XVI, el asunto de Mons. Ricca o el lobby gay.

Sí, ya en Río de Janeiro había aceptado dos entrevistas: una para la radio del santuario de Aparecida y otra para la cadena Globo News (puede verse el video en este enlace).

Por su interés ofrecemos una transcripción (evidentemente no oficial) de lo tratado a bordo del avión durante el retorno de Río a Roma. De común acuerdo, los periodistas que iban en el vuelo aceptaron mantener el embargo de lo ahí comentado hasta las 13:00 horas del día lunes 29 de julio. Tras eso muchos periódicos, estaciones de radio, canales de televisión y portales de internet se están centrando en el comentario (un poco descontextualizado) de lo que el Papa dijo sobre los homosexuales, a propósito del lobby gay. Ciertamente habló del tema, concretamente en la última cuestión, pero es una entrevista realmente más rica que no se puede limitar a ese solo argumento.

Para facilitar la lectura hemos incorporado los temas de las preguntas al inicio de cada una y, en algún momento, también se ha puesto en cursiva alguna nota dentro de los párrafos.

Jorge Enrique Mújica, LC

***

Buenas tardes. Muchas gracias. Estoy contento. Ha sido un viaje hermoso. Espiritualmente me ha hecho bien. Estoy bastante cansado pero con el corazón alegre. Me ha hecho bien. Encontrarte la gente te hace bien porque el Señor trabaja en cada uno de nosotros. Trabaja en el corazón. La riqueza del Señor es tanta que siempre podemos recibir tantas cosas hermosas de los otros. Esto me hace bien a mí. Luego la bondad y el corazón del pueblo brasileño es grande. Es un pueblo amable, que ama la fiesta, que en el sufrimiento siempre encuentra un camino para buscar el bien en alguna parte. Esto hace bien: un pueblo alegre, un pueblo que ha sufrido tanto. Es contagiosa la alegría de los brasileños. Tiene un gran corazón este pueblo.

Luego, los organizadores, tanto de nuestra parte como de los brasileños… Me he sentido que estaba delante de un ordenador. La encarnación del ordenador [señala a Gasbarri]… De verdad, estaba todo cronometrado. Luego hemos tenido problemas con la hipótesis de la seguridad. La seguridad por allí y por aquí. No ha habido ni un incidente en todo Río de Janeiro en estos días. Todo era espontáneo. Con menos seguridad yo he podido ir con la gente, abrazarles, saludarles, sin coches blindados. La seguridad de fiarse de un pueblo. De verdad que siempre hay el peligro de que haya un loco, de que haya un loco que haga algo. Pero también está el Señor. Hacer un espacio blindado entre el obispo y el pueblo es una locura. Prefiero esta locura, fuera, tener el riesgo de la otra locura, la locura fuera. La cercanía nos hace bien a todos.

Luego la organización de la jornada, todo preciso, todo, la parte artística, la parte religiosa, la parte catequética, la parte litúrgica, ha sido bellísima. También ellos tienen una capacidad de expresarse con el arte. Ayer, por ejemplo, han hecho cosas bellísimas, bellísimas.

Luego, Aparecida. Para mí ha sido una experiencia religiosa fuerte. Recuerdo la V Conferencia. Fui allí a rezar, a rezar. Quería ir allí solo, un poco escondido, pero había una muchedumbre impresionante y no era posible. Eso lo sabía antes de llegar. Hemos rezado. No sé.

Una cosa: el trabajo vuestro ha sido, me dicen, yo no he leído diarios estos días ni he visto la televisión, no he tenido tiempo, pero me dicen que ha sido un trabajo bueno, bueno, bueno. ¡Gracias! Gracias por la colaboración que vosotros habéis ofrecido.

Luego está el número de los jóvenes. Hoy no puedo creerlo, pero hoy el gobernador hablaba de tres millones. No puedo creérmelo, pero desde el altar, no sé si alguno de vosotros ha estado en el altar, desde el altar hasta el final estaba toda la playa llena, hasta la curva. Más de 4 kilómetros. Tantos jóvenes. Dicen, me ha dicho monseñor Tempesta, que eran de 178 países. También el vicepresidente me ha dicho este número. Eso es seguro. Es importante.

[Qué tipos de reforma tiene en mente]

Pregunta.- Santidad, buenas noches. En nombre de todos los compañeros le queremos agradecer estos días que nos ha regalado en Río de Janeiro, el trabajo que ha hecho y el esfuerzo que le ha supuesto. Y también, en nombre de todos los periodistas españoles, les queremos agradecer las plegarias y los rezos por las víctimas del accidente ferroviario de Santiago de Compostela. ¡Muchísimas gracias! La primera pregunta no tiene mucho que ver con el viaje, pero aprovechamos la ocasión de que nos da esta posibilidad y quería preguntarle: Santidad, en estos cuatro meses de pontificado hemos visto que ha creado varias comisiones para reformar la Curia vaticana. Quisiera preguntare: ¿qué tipo de reforma tiene en mente? ¿Contempla la posibilidad de suprimir el IOR, el llamado banco del Vaticano?

Respuesta.- Los pasos que fui dando en estos cuatro meses y medio vienen de dos vertientes. El contenido de lo que había que hacer, todo, viene de la vertiente de las congregaciones generales que tuvimos los cardenales. Fueron cosas que los cardenales pedimos al que iba a ser el nuevo Papa. Yo me acuerdo que pedía muchas cosas, pensando en otro. Pedíamos que había que hacer esto… Por ejemplo, en la comisión de ocho cardenales, es importante tener una consulta outsider, no las consultas que se tienen, sino outsider. Esto va en la línea, y aquí hago como una abstracción, en la línea de la maduración de la relación entre sinodalidad y primado. Estos ocho cardenales favorecen la sinodalidad. Ayudan a que los diversos episcopados del mundo se vayan expresando en el mismo gobierno de la Iglesia. Hay muchas propuestas que se hicieron que aún no están puestas en práctica como la reforma de la secretaría del sínodo, en la metodología; como la comisión postsinodal, que tenga carácter permanente de consulta; como los consistorios cardenalicios, con temáticas no tanto formales, como por ejemplo una canonización, sino con otras temáticas, etcétera. La vertiente de los contenidos viene de ahí.

La segunda vertiente es la oportunidad. Te confieso que a mí no me costó, al mes de pontificado, armar la comisión de los ochos cardenales. La parte económica pensaba tratarla el año que viene, porque no es lo más importante que hay que tocar. Sin embargo, la agenda se cambió debido a unas circunstancias que ustedes conocen, que son de dominio público, y que aparecieron problemas y había que enfrentarlos. El primero el problema del IOR [Instituto para las Obras de Religión, mal llamado “banco vaticano”, ndt]: cómo encaminarlo, cómo delinearlo, cómo reformularlo, cómo sanear lo que haya que sanear. Ahí está la primera comisión de referencia. Ustedes conocen el quirógrafo, sus integrantes, lo que se pide… Después tuvimos la reunión de la comisión de los 15 cardenales que se ocupan de los aspectos económicos de la Santa Sede. Son de todas partes del mundo. Y allí, preparando la reunión, se vio la comisión de hacer una misma comisión de referencia para toda la economía de la Santa Sede. Se tocó el problema económico fuera de agenda, pero estas cosas suceden en el oficio de gobierno. Uno va por aquí pero le patean un golazo de allá y lo tiene que atajar, ¿no es cierto? La vida es así y eso es lo lindo de la vida.

Respecto a la pregunta que me hacía del IOR. Perdón estoy hablando en castellano (comienza a hablar en italiano) No sé cómo terminará el IOR. Algunos dicen que tal vez es mejor que sea un banco, otro que es mejor que sea un fondo de ayuda, otros dicen que hay que cerrarlo. Se escuchan estas voces. Yo no sé, me fío del trabajo de las personas del IOR, que están trabajando con esto, también de la comisión. El presidente del IOR continúa, el que había antes, mientras que el director y el vicedirector han presentado su dimisión. No sé decirle cómo terminará esta historia. Esto es también hermoso. Se busca, se encuentra. Somos humanos. Debemos encontrar lo mejor, pero las características del IOR, sea un banco, un fondo o lo que sea, sus características, deben ser transparencia y honestidad. Debe ser así. Gracias.

[Por qué lleva su propia maleta en la mano]

Pregunta.- Santo Padre, mi pregunta es tal vez indiscreta. Ha dado la vuelta al mundo la fotografía de cuando hemos partido de usted, que sube la escalerilla del avión llevando un maletín negro. Ha habido artículos en todo el mundo comentando esta novedad. Ha habido hipótesis de qué contenía el maletín. ¿Por qué la ha llevado usted y no un colaborador? ¿Nos puede decir que estaba dentro?

Respuesta.- No había dentro la llave de la bomba atómica. La llevaba porque siempre lo he hecho. Cuando viajo la llevo. Dentro llevo la cuchilla de afeitar, el breviario, la agenda, un libro para leer: llevo uno sobre Santa Teresita, de la que soy devoto. Siempre llevo el maletín cuando viajo, es normal. Debemos ser normales. Es un poco extraño lo que me dices que ha dado la vuelta al mundo esa foto. Debemos habituarnos a ser normales. La normalidad de la vida…

[La insistencia en rezar por él]

Pregunta.- Santidad, ¿por qué usted pide tan insistentemente que se rece por usted? No es normal o habitual escuchar tanto a un Papa que pide que recen por él…

Respuesta.- Yo siempre he pedido esto. Cuando era sacerdote lo pedía pero no tan frecuentemente . He comenzado a pedirlo con cierta frecuencia en el trabajo de obispo. Siento que si el Señor no ayuda en este trabajo, para que el pueblo de Dios vaya hacia adelante, uno no puede. Yo me siento de verdad con tantos límites, con tantos problemas, también pecador. Vosotros lo sabéis. Debo pedir esto, me viene de dentro. También a la virgen le pido que rece al Señor por mí. Es una costumbre que me viene de fuera, también de la necesidad que tengo por mi trabajo. Siento que debo pedirlo. Es así.

[Vaticano: resistencia a la reforma y la pobreza de los cardenales]

Pregunta.- Santidad, en la búsqueda de hacer estos cambios, usted dijo al grupo de América Latina que hay tantos santos que trabajan en el Vaticano, pero también personas que son un poco menos santas. ¿Ha encontrado resistencia a su deseo de cambiar las cosas en el Vaticano? La segunda pregunta es: usted vive de un modo muy austero en Santa Marta, ¿quiere que sus colaboradores, también los cardenales, sigan este ejemplo y vivan en comunidad o es algo sólo para usted?

Respuesta.- Los cambios vienen también de dos vertientes. Lo que los cardenales hemos pedido y lo que viene de mi personalidad. Usted hablaba de que me he quedado en Santa Marta… No podría vivir solo en el palacio, no es lujoso. El apartamento pontificio no es tan lujoso, es amplio y grande, pero no lujoso. Pero yo no puedo vivir solo o con un pequeño grupito. Necesito a gente, encontrarme con la gente, hablar con la gente. Por eso cuando los chicos de las escuelas jesuitas me han preguntado que si era por austeridad o por pobreza, les he dicho que no. Es por motivos psiquiátricos, porque psicológicamente no puedo.

Cada uno debe llevar adelante su vida con su modo de vivir y de ser. Los cardenales que trabajan en la curia no viven como ricos o fastuosos. Viven en apartamentitos, son austeros los que conozco. Cada uno debe vivir como el Señor le pide que viva. La austeridad, una austeridad general creo que es necesaria para todos, para todos los que trabajamos en el servicio de la Iglesia. Hay muchas tonalidades de austeridad, cada uno debe buscar su camino. Respecto a los santos, es verdad: hay santos en la curia. Cardenales, sacerdotes, obispos, monjas, laicos… Es gente que reza, que trabaja mucho y que también va al encuentro de los pobres. A escondidas… Yo sé de algunos que dan de comer a los pobres o que en su tiempo libre acuden a hacer ministerio en una iglesia o en otra. Hay santos en la curia.

Aunque también hay alguno que no es tan santo. Y esos son los que hacen más ruido. Ya sabéis que hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece. Y me duelen esas cosas. Hay algunos que dan escándalo, tenemos este monseñor en prisión, creo que aún sigue en prisión, y no ha ido a la cárcel porque se pareciera precisamente a la beata Imelda… No era un santo. Son escándalos y hacen daño.

Una cosa que nunca he dicho antes y de la que me he dado cuenta: creo que la curia ha caído de nivel respecto al que tenía en los tiempos de los viejos curiales, fiel, que hacía su trabajo… Necesitamos esas personas. Creo que hay pero no tantas como en una época. El perfil del viejo curial, yo lo llamo así; tenemos que tener más de esos.

Sobre si encuentro resistencia… Si hay resistencia por ahora yo no la he visto. Es verdad que no he hecho tantas cosas. Lo que si he encontrado es ayuda y gente leal. Por ejemplo, a mí me gusta cuando una persona me dice: «Yo no estoy de acuerdo», y esto lo he encontrado. «Yo esto no lo veo, no estoy de acuerdo, yo se lo digo y luego haga lo que quiera». Alguien que te dice eso es un verdadero colaborador, y eso lo he encontrado. Pero esos que te dicen: «Ay, qué bonito, qué bonito, qué bonito», y luego dicen lo contrario en otra parte, todavía no me he dado cuenta. Quizás hay alguno, pero no me he dado cuenta de estas resistencias. En cuatro meses no se pueden encontrar muchas.

[Aborto y gaymonio]

Pregunta.- La sociedad brasileña ha cambiado, los jóvenes han cambiado. Usted no ha hablado sobre el aborto ni sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. En Brasil se ha aprobado una ley que amplía el derecho al aborto y otra que contempla los matrimonios entre personas del mismo sexo. ¿Por qué no ha hablado sobre eso?

Respuesta.- La Iglesia se ha expresado ya perfectamente sobre eso, no era necesario volver sobre eso, como tampoco hable sobre la estafa, la mentira u otras cosas sobre las cuales la Iglesia tiene una doctrina clara. No era necesario hablar de eso, sino de las cosas positivas que abren camino a los chicos. Además los jóvenes saben perfectamente cuál es la postura de la Iglesia.

Pregunta.- ¿Pero cuál es su postura en esos temas?

Respuesta.- La de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia.

[La insistencia en el título «Obispo de Roma»]

Pregunta.- Desde el 13 de marzo usted se presenta como obispo de Roma con una enorme y fortísima insistencia. Nos gustaría saber el sentido profundo de esta insistencia, si tal vez más que la colegialidad está relacionado con el ecumenismo, con el ser «primus inter pares»…

Respuesta.- En esto no se debe ir más allá de lo que se dice. El Papa es obispo, es obispo de Roma. Y porque es obispo de Roma es sucesor de Pedro, Vicario de Cristo. Son otros títulos, pero el primer título es obispo de Roma y de ahí viene todo. Pensar que esto quiere decir ser «primus inter pares» (primero entre iguales, ndt) no, eso no, no es consecuencia de esto. Es simplemente que es el primer título del Papa. Ha hablado de ecumenismo. Creo que esto favorece un poco el ecumenismo, pero sólo eso.

[Qué se siente ser Papa]

Pregunta.- Una pregunta sobre sus sentimientos. Hace unas semanas, a un niño que le preguntó cómo se sentía y si deseaba ser Papa, le dijo que había que estar loco para ello. Después de su primera experiencia multitudinaria como han sido estos días en Río, me pregunto si nos puede contar como se siente siendo Papa, si es un trabajo duro, si es feliz siéndolo y si de alguna manera ha acrecentado su fe o si por el contrario ha tenido alguna duda…

Respuesta.- Hacer el trabajo de obispo es una cosa bonita, es bonito. El problema es cuando uno busca ese trabajo. Eso ya no es tan bonito, eso no es del Señor. Pero cuando el Señor llama a un sacerdote a convertirse en obispo eso es bonito. Existe siempre el peligro de creerse un poco superior a los otros, no como los demás, un poco príncipe. Son peligros y pecados. Pero el trabajo de obispo es bonito: es ayudar a los hermanos a avanzar. El obispo delante de los fieles para señalar el camino, el obispo en medio de los fieles para ayudar a la comunión, el obispo detrás de los fieles porque los fieles con frecuencia tienen el olfato de la calle. Me preguntaba si me gusta… Sí, me gusta ser obispo. En Buenos Aires he sido muy feliz. He sido feliz, el Señor me ha asistido en eso. Como obispo he sido feliz, como sacerdote he sido feliz. En ese sentido me gusta.

Pregunta.- ¿Y ser Papa le gusta?

Respuesta.- Si, también. Cuando el Señor te pone ahí, si tú haces lo que el Señor te pide eres feliz. Eso es lo que siento.

[Los próximos viajes papales]

Pregunta.- Le hemos visto estos días lleno de energía, incluso por la noche tarde, y le vemos ahora que está tranquilamente de pie mientras el avión se mueve muchísimo. Se habla mucho de próximos viajes, se habla de Jerusalén, de Argentina… ¿Tiene ya un calendario definido para el próximo año?

Respuesta.- Definido, definido, no hay nada. Pero puedo hablar de cosas que estamos pensando. Definido el 22 de septiembre a Cagliari. Después, el 4 de octubre, Asís. También tengo en mente, dentro de Italia, ir un día a ver a mi familia. Cogerme un avión por la mañana y volver en otro por la noche, mis familiares, pobrecillo, me llaman, tenemos una buena relación.

Fuera de Italia el patriarca Bartolome I quiere hacer un encuentro para conmemorar los 50 años del encuentro entre Atenágoras y Pablo VI, en Jerusalén. El Gobierno israelí nos ha hecho una invitación especial para ir a Jerusalén, el Gobierno de la Autoridad Palestina creo que lo mismo. Esto se está pensando, aún no se sabe si se hará o no se hará.

En América Latina creo que no hay posibilidad de volver, porque el Papa latinoamericano, que acaba de hacer el primer viaje a Latinoamérica… Adiós, debemos de esperar un poco. Creo que se puede ir a Asia, pero está todo en el aire. He recibido invitaciones para ir a Sri Lanka y a Filipinas. A Asia se debe ir. El papa Benedicto XVI no ha tenido tiempo de ir a Asia, y es importante. Fue a Australia, Europa, América, pero no a Asia. Ir a Argentina yo creo que se puede esperar un poco, porque yo creo que todos estos viajes de los que le he hablado tienen una cierta prioridad. Yo quería ir a Constantinopla el 30 de septiembre para visitar a Bartolomeo I pero no es posible. No es posible por mi agenda. Si podemos el encuentro lo haremos en Jerusalén.

[Enjaulado en el Vaticano]

Pregunta.- Cuando se ha reunido con los jóvenes argentinos, un poco en broma y un poco en serio les ha dicho que a veces se sentí enjaulado. ¿A qué se refería exactamente?

Respuesta.- ¿Usted sabe la de veces que he tenido ganas de pasear por las calles de Roma? Porque a mí me gusta andar por las calles, me gustaba tanto y en ese sentido me siento un poco enjaulado. Pero debo decir que los de la Gendarmería Vaticana son buenos, son realmente buenos y yo les estoy agradecido. Ahora me dejan hacer algunas cuantas cosas más, pero es su deber garantizar la seguridad. Enjaulado en ese sentido, de que a mí me gusta andar por la calle, pero entiendo que no es posible, lo entiendo. Lo dije en ese sentido. Porque, como decimos en Buenos Aires, yo era un sacerdote callejero (Preguntaba por el tiempo porque deben servir la cena… ¿Tenéis hambre?)

Resumen del encuentro del Papa con los periodistas.

[La fuga de fieles de la Iglesia y los carismáticos católicos]

Pregunta.- En Brasil la Iglesia católica está perdiendo fieles. ¿El movimiento renovación carismática es una posibilidad de evitar que los fieles se vayan a iglesias pentecostales?

Respuesta.- Es cierto lo que usted dice de la baja de fieles. Es cierto. Hemos hablado con los obispos brasileños del problema en una reunión que hemos tenido ayer.

Usted preguntaba sobre el movimiento de la renovación carismática. Pero les digo algo, a fines del 70, inicios de los 80´s, yo no los podía ver. Una vez, hablando de ellos, había dicho esta frase: «estos confunden una celebración litúrgica con una escuela de samba». ¡Eso había dicho! Me arrepentí. Después conocí mejor, es verdad que el movimiento tiene buenos asesores y ha ido en un buen camino. Ahora creo que este movimiento hace mucho bien a la Iglesia, vive en la Iglesia.

En Buenos Aires me reunía a menudo y una vez por año hacía una misa con todos ellos en la Catedral. Pero los he favorecido, me convertí, he visto el bien que hacían. Porque en este momento de la Iglesia –y amplío un poco la respuesta– creo que los movimientos son necesarios. Los movimientos son una gracia del Espíritu. ¿Pero cómo se puede sostener un movimiento que es tan libre? ¡Es que la Iglesia es libre! El Espíritu Santo hace lo que quiere, después él hace el trabajo de la armonía. Pero creo que los movimientos son una gracia, esos movimientos que tienen el Espíritu de la Iglesia. Por eso creo que el movimiento de Renovación Carismática no sólo sirve para evitar que algunos pasen a los pentecostales, sino que sirven a la Iglesia misma, que se renueva. Cada uno busca el movimiento según su carisma, donde lo lleva el Espíritu.

[Una broma sobre el cansancio]

Pregunta.- ¿Está cansado?

Respuesta.- No estoy casado, yo estoy soltero (risas).

[La mujer en la Iglesia]

Pregunta.- Usted dijo que la Iglesia sin la mujer pierde fecundidad. ¿Qué medidas concretas tomará por alcanzar esto?, ¿una mujer jefe de dicasterio?. Una pregunta técnica: en el avión pidió un acondicionamiento especial.

Respuesta.- Empezamos por lo último: este avión no tiene ningún acondicionamiento especial. Yo estoy adelante, tengo un buen asiento, común. Yo hice escribir una carta e hice hacer un llamado telefónico para decir que yo no quería acondicionamientos especiales. ¿Está claro?

Segundo, la mujer: una Iglesia sin mujeres es como el Colegio Apostólico sin María. El rol de la mujer en la Iglesia no es sólo la maternidad, la madre de familia, sino que es más fuerte, es el icono de la Virgen, de la Madonna, esa que ayuda a crecer a la Iglesia.

Piensen que la Virgen es más importante que los apóstoles. La Iglesia es femenina, es esposa, es madre. El rol de la mujer en la Iglesia no es sólo el de mamá, que trabaja, que me da, es otra cosa.

Los papas, Pablo VI escribió una cosa lindísima sobre las mujeres, pero creo que debemos ir más adelante en la explicitación de este rol y carisma de la mujer en la Iglesia. No se puede entender una Iglesia sin mujeres, pero mujeres activas en la Iglesia, con su perfil, que llevan adelante.

Yo pienso, un ejemplo –que no tiene nada que ver con la Iglesia, pero es un ejemplo histórico en América latina–: Paraguay. Para mí la mujer del Paraguay es la mujer más gloriosa de América latina. Quedaron después de la guerra ocho mujeres por hombre. Y estas mujeres hicieron una elección difícil: la de tener hijos para salvar la patria, la cultura, la fe y la lengua. En la Iglesia hay que pensar en la mujer en esta perspectiva de elecciones arriesgadas, pero como mujer, hay que explicitar. Creo que aún no hemos hecho una profunda teología en la Iglesia. Sólo un poco de eso, un poco de aquello, lee la lectura, mujeres monaguillo, es la presidenta de Cáritas… Pero hay más, hay que hacer una profunda teología de la mujer. Esto es lo que pienso.

[La relación con Benedicto XVI]

Pregunta.- Santidad buenas noches, queríamos saber cuál es su relación de trabajo, no tanto amistosa, sino de colaboración, con Benedicto XVI. No ha habido antes una circunstancia así y si tiene contactos frecuentes y si lo está ayudando en la carga.

Respuesta.- La última vez que hubo dos papas o tres papas no se hablaban entre ellos, se estaban peleando a ver quién era el verdadero. Tres llegaron a haber durante el Cisma de Occidente.

Hay algo que califica mi relación con Benedicto: yo lo quiero mucho. Siempre lo quise mucho, para mí es un hombre de Dios, es un hombre humilde, que reza. Yo fui muy feliz cuando fue electo Papa. También cuando él renunció para mí fue un ejemplo de un grande, un hombre de Dios, un hombre de oración.

Él ahora vive en el Vaticano y algunos me dicen «pero cómo se puede hacer esto, dos papas en el Vaticano, ¿pero no te molesta, él no te hace la revolución en contra? ¿Todas las cosas que dicen, no? Pero yo encontré una frase para esto: es como tener al abuelo en casa, pero el abuelo sabio, en una familia… el abuelo está en casa, es venerado, es amado, es escuchado. El es un hombre de una prudencia, no se mete. Yo lo dije muchas veces «Santidad, haga su vida, venga con nosotros». El vino para la inauguración de la estatua de San Miguel…

Para mí, esa frase dice todo: es como tener el abuelo en casa, es mi papá. Si yo tuviera una dificultad o tengo algo que no he entendido, puedo llamarlo. Y cuando fui para hablar de ese problema grande del Vatileaks él me dijo todo con una simplicidad. No sé si saben que cuando nos habló en el discurso de despedida, el 28 de febrero, dijo que entre ustedes está el próximo Papa y yo prometo obediencia. Esto es grande, ¡es un grande!

[La «ordenación» de mujeres en la Iglesia]

Pregunta.- Santo Padre buenas noches, gracias por haber traído tanta alegría para Brasil y gracias por responder las preguntas. Quisiera saber porque usted ayer dijo a los obispos brasileños sobre la participación de las mujeres en la Iglesia. ¿Cómo debe ser participación de las mujeres en la Iglesia? ¿Qué piensa de ordenación de las mujeres?

Respuesta.- Como dije, sobre la participación de las mujeres en la Iglesia no nos podemos cerrar a que hagan las mujeres monaguillo, a la presidenta de Cáritas, a la catequista; tiene que haber algo más, con lo que dije de la teología de la Mujeres.

En cuanto a la ordenación de las mujeres la Iglesia ha hablado y dice no. Lo ha dicho Juan Pablo II, pero con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada. Pero sobre esto quiero decirles algo: la Virgen María era más importante que los apóstoles y que los obispos y que los diáconos y los sacerdotes. La mujer en la Iglesia es más importante que los obispos y que los curas. ¿Cómo? Esto es lo que debemos tratar de explicitar mejor. Creo que falta una explicación teológica sobre esto.

[Los divorciados vueltos a casar]

Pregunta.- Santo Padre, en este viaje usted ha hablado más de una vez de la misericordia. En cuanto al acceso de los sacramentos de los divorciados vueltos a casar, ¿existe la posibilidad de que algo cambie en la disciplina de la Iglesia y que estos sacramentos sean una ocasión de acercar a estas personas y no una barrera?

Respuesta.- Este es un tema que se pregunta siempre. La misericordia es más grande que los casos de que usted habla. Creo que este cambio de época y también tantos problemas de la Iglesia como los testimonios de algunos sacerdotes no buenos, de corrupción de la Iglesia, también el problema del clericalismo, ha dejado muchos heridos.

Y la Iglesia es madre, debe ir a curar a los heridos con misericordia. Pero si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos otra elección que ésa. Primero de todo, curar los heridos. La Iglesia es mamá. Debe ir en este camino de la misericordia, encontrar una misericordia para todos.

Pienso que cuando el hijo pródigo volvió a casa, el papá no le dijo »¿quién sos? qué hiciste con el dinero». No, hizo una fiesta. Quizás luego, cuando el hijo quiso hablar, habló. Pero no sólo esperó, fue a encontrarlo. Esto es misericordia, esto es kairos. Esta primera intuición la tuvo Juan Pablo II, cuando él comenzó con Faustina Kowalska, la divina Misericordia: había intuido que era una necesidad de este tiempo.

En cuanto al problema de la comunión a las personas en segunda unión, porque los divorciados sí pueden hacer la comunión, creo que esto es necesario mirarlo en la totalidad de la pastoral matrimonial. Esto es un problema. Pero abro un paréntesis: los ortodoxos tienen una praxis diferente, ellos siguen la teología de la economía, hacen una segunda posibilidad, y cierro paréntesis.

Creo que este problema hay que estudiarlo en el marco de la pastoral matrimonial. Y por eso uno de los temas a consultar con estos 8 del consejo de cardenales, que nos reuniremos el 1, 2, y 3 de octubre, es cómo seguir adelante en la pastoral matrimonial.

Y una segunda cosa, estuvo conmigo hace pocos días el secretario del sínodo de obispos, para el tema del próximo sínodo –es un tema antropológico–, pero hablando y hablando vimos que este tema antropológico hay que tratarlo en la pastoral matrimonial profundo. Estamos en camino hacia una pastoral matrimonial profunda, es un problema y hay tantos problemas. Les digo una: mi antecesor, el cardenal Quarracino, decía que la mitad de los matrimonios eran nulos porque se casan sin madurez, se casan sin darse cuenta de que es para toda la vida, quizás se casan por motivos sociales… Y esto entra en la pastoral matrimonial. Y también el problema judicial de la nulidad de matrimonios también eso debemos revisar porque los tribunales eclesiásticos no bastan para eso. Es complejo el problema de la pastoral matrimonial. Gracias.

[Su identidad jesuita]

Pregunta.- Buenas noches Santo Padre, quisiera saber si usted, desde que es Papa, todavía se siente jesuita.

Respuesta.- Es una pregunta «teológica» porque los jesuitas hacen votos de obediencia al Papa. Pero si el Papa es jesuita, quizás tiene que hacer voto de obediencia al Padre General de los Jesuitas (risas), no sé cómo se soluciona esto.

Yo me siento jesuita en mi espiritualidad, en la espiritualidad de los ejercicios, en la espiritualidad que tengo en el corazón. Tanto me siento jesuita que en tres días iré a festejar con los jesuitas en la Iglesia de San Ignacio, haré una misa a la mañana, no he cambiado espiritualidad, sigo pensando como jesuita, no hipócritamente, pero pienso como jesuita.

[¿Resumen de 4 meses de pontificado?]

Pregunta.- A los cuatro meses de su pontificado, ¿nos puede hacer un pequeño resumen? ¿Qué ha sido lo mejor, lo peor y qué le ha sorprendido más en este periodo?

Respuesta.- De verdad que no sé cómo responder a esta pregunta. Cosas malas no ha habido. Cosas buenas sí. Por ejemplo el encuentro con los obispos italianos. Ha sido muy bonito. Una cosa dolorosa, que me ha golpeado el corazón, fue la visita a Lampedusa.

Cuando llegan estas barcas, los dejan a algunas millas de distancia de la costa y ellos tienen que llegar solos. Ha sido doloroso porque pienso que estas personas son víctimas del sistema socioeconómico mundial. Pero la cosa peor [lo dice en tono de broma] fue una ciática, de verdad, la tuve en el primer mes. Fue dolorosísimo. No se la deseo a ninguno. He encontrado muchas personas en el Vaticano. Pero buenas, buenas, buenas.

[El vatileaks]

Pregunta.- En nombre de los 50.000 argentinos que me encontré y me decían «vas a viajar con el Papa, preguntarle cuándo va a viajar», pero ya dijo que no va a viajar, entonces le voy a hacer una pregunta más difícil: ¿se asustó cuando vio el informe Vatileaks?

Respuesta.- No. Les voy a contar una anécdota sobre el informe Vatileaks. Cuando fui a ver al papa Benedicto, después de rezar en la capilla, nos reunimos en el estudio y había una caja grande y un sobre. Benedicto me dijo: en esta caja grande están todas las declaraciones que han prestado los testigos. Y el resumen y las conclusiones finales están en este sobre. Y aquí se dice tal, tal, tal. Lo tenía todo en la cabeza. Pero no, no me he asustado. Es un problema grande, pero no me he asustado.

[Nostalgia de Argentina]

Pregunta.- Dos cosas. La primera: ¿tiene la esperanza de que este viaje sirva para detener la pérdida de fieles que en Brasil ha sido muy fuerte? ¿Cree que su viaje puede contribuir a que la gente vuelva a la Iglesia? La segunda es más familiar: a usted le gustaba mucho la Argentina y llevaba muy en el corazón a Buenos Aires. Los argentinos se preguntan si usted no extraña ir en colectivo, andar por la calle…

Respuesta.- Un viaje papal siempre hace bien, pero no solo por la presencia del Papa. Para esta Jornada de la Juventud se han movilizado muchos jóvenes y ellos harán mucho bien a la Iglesia. Creo que esto será positivo pero no solo por el viaje, sino sobre todo por la jornada. Ha sido un evento maravilloso. Y de Buenos Aires, sí. Buenos Aires me falta. Pero es una falta serena. Yo creo que usted conoce mejor con el libro que ha escrito…

[La canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII]

Pregunta.- Gracias por haber mantenido la promesa de mantener las preguntas a la vuelta. La pregunta: usted va a canonizar a dos grandes papas, a Juan XXIII y a Juan Pablo II. Quería saber cuál es, según usted, el modelo de santidad del uno y del otro, y el impacto que han tenido en la Iglesia y en usted.

Respuesta.- Juan XXIII es un poco la figura del cura de pueblo. El cura que ama a cada uno de sus fieles y sabe cuidar a sus fieles. Y esto lo ha hecho como arzobispo, como nuncio. Es un cura de pueblo bueno, y con un sentido del humor muy grande y una gran santidad. Cuando era nuncio, algunos no lo querían mucho en el Vaticano y cuando llegaba a llevar cosas o a pedir alguna cosa en las oficinas, lo hacían esperar. Nunca se quejaba. Rezaba el rosario, leía el breviario… Era un hombre humilde. Y también alguien que se preocupaba por los pobres.

Una vez, el cardenal Casaroli volvió de una misión, creo que en Turquía o en la antigua Checoslovaquia, y fue a verlo para informarle de la misión, en aquellos tiempos de la diplomacia de pequeños pasos. Cuando Casaroli se iba, lo paró y le dijo: excelencia, una pregunta: ¿usted continua yendo a visitar a aquellos jóvenes presos la cárcel de menores de Casal del Marmo? El cardenal le dijo que sí y Juan XXIII le pidió: no los abandone nunca. Era un grande. Un hombre que se dejaba guiar por el Señor.

Y Juan Pablo II fue un gran visionario de la Iglesia. Un hombre que ha llevado el Evangelio a todos. Es un san Pablo. Un grande. Hacer la ceremonia de canonización juntas es un mensaje a la Iglesia: estos dos son buenos. Y también siguen su curso las causas de Pablo VI y del Papa Luciani. Quería decir que la fecha de canonización yo pensaba en diciembre, pero hay un gran problema: los pobres que tienen que venir de Polonia. Porque los que tienen dinero pueden venir en avión, pero para los pobres que tengan que venir en autobús, el viaje en diciembre es muy duro. Creo que habrá que repensar la fecha. Yo he hablado y hemos visto dos posibilidades, o Cristo Rey de este año o el domingo de la Misericordia del próximo año. Creo que es poco tiempo el Cristo Rey de este año. No sé, debo hablar otra vez con el cardenal sobre esto.

[El asunto Ricca y el lobby gay]

Pregunta.- Quiero hacerle una pregunta un poco delicada. La historia de monseñor Ricca ha dado la vuelta al mundo. Quería saber cómo va afrontar este asunto y todo lo relacionado con el lobby gay en el Vaticano.

Respuesta.- Con respecto a monseñor Ricca, he hecho lo que el derecho canónica manda hacer, que es la investigación previa. Y esta investigación no dice nada de lo que se ha publicado. No hemos encontrado nada. Pero yo querría añadir una cosa sobre esto.

Yo pienso que tantas veces en la Iglesia, con relación a este caso y a otros casos, se va a buscar los pecados de juventud, por ejemplo. Y se publican. Pero si una persona –laica, cura o monja— comete un pecado y luego se arrepiente, el Señor la perdona. Y cuando el Señor perdona, olvida. Y esto para nuestra vida es importante. Cuando confesamos, el señor perdona y olvida. Y nosotros no tenemos derecho a no olvidar. Porque corremos el riesgo de que el señor no se olvide de lo nuestro. Es un peligro. Lo importante es hacer una teología del pecado.

Muchas veces pienso en San Pedro. Hizo de los peores pecados, renegar de Cristo. Y con ese pecado lo hicieron Papa. Y respondiendo a su otra pregunta concreta, hemos hecho la investigación previa y no hemos encontrado nada.

Luego usted hablaba del lobby gay. Se escribe mucho del lobby gay. Todavía no me encontrado con ninguno que me dé el carnet de identidad en el Vaticano donde lo diga. Dicen que los hay. Cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir entre el hecho de ser gay del hecho de hacer lobby, porque ningún lobby es bueno. Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo? El Catecismo de la Iglesia católica explica de forma muy bella esto. Dice que no se deben marginar a estas personas por eso. Hay que integrarlas en la sociedad. El problema no es tener esta tendencia. Debemos ser hermanos. El problema es hacer un lobby. De esta tendencia o lobby de los avaros, de los políticos, de los masones… Tantos lobbys. Este el problema más grande.

Le agradezco tanto que me haya hecho esta pregunta. Gracias a todos.