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Por Redacción
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El Gobierno balear fomenta el sexo en grupo entre niños de ocho a trece años

‘Las prácticas sexuales son comportamientos eróticos con una, dos o más personas del mismo sexo o diferentes con la finalidad de satisfacer el deseo sexual’, afirma una guía para infantes pergeñada por el Gobierno autonómico.
(Julio Llorente / La Gaceta)– Si algo cierto podemos aseverar respecto al hodierno sistema educativo, es su propósito de triturar bien temprano la inocencia infantil. Una trituración que se perpetra, en parte, como nos revela una sencilla y atenta observación de la realidad, introduciendo en la mente de los niños deletéreas ideas y teorías cuya concepción del sexo es meramente hedonista. O utilitaria, en el mejor de los casos.
Sirva como prueba de esto la guía informativa – para infantes de entre ocho y trece años – pergeñada por el Gobierno de Baleares (compuesto por Partido Socialista y Podemos). No en vano, ésta contiene una serie de indicaciones que, en lugar de advertir de la necesidad de encauzar el sexo, impelen a los alumnos a darle rienda suelta, presentándolo como la mera réplica a un estímulo: ‘Las prácticas sexuales son comportamientos eróticos con una, dos o más personas del mismo sexo o diferentes con la finalidad de satisfacer el deseo sexual’.
Además de promover el sexo en grupo entre menores, esta guía editada por la Dirección General de Salud Pública y Participación defiende explícitamente los postulados de la anticientífica ideología de género: ‘El estándar de mujer u hombre no existe, es una invención (…) La identidad sexual se define por el sexo con el que se identifica una persona’.
La guía se abordará en los colegios de las Islas Baleares en un total de diez lecciones versadas sobre diferentes temáticas según el curso del alumno. Entre ellas, cabe citar los cambios en la pubertad y la adolescencia, la sexualidad, la autoestima, los riesgos de embarazo, las enfermedades de transmisión sexual y la violencia en el seno de la pareja.
Indignación entre la sociedad civil
El contenido de esta guía informativa ha provocado el rechazo ingentes asociaciones civiles tales como el Foro de la Familia de Baleares. En un comunicado difundido a los medios de comunicación, éste ha acusado al Gobierno autonómico de fomentar el sexo entre menores u ha denunciado el ‘adoctrinamiento sexual a espaldas de los padres’.
En este sentido, la agrupación, que insiste en la idea de que el programa normaliza la práctica de sexo en grupo entre menores de edad, ha reivindicado el derecho de los progenitores a ‘exigir que la exposición de la materia no contradiga la formación moral que desean para sus hijos’. Se amparan, para ello, en dos artículos la Constitución que algunos invocan con tanta reiteración para otros temas: el 16.1 (libertad religiosa, ideológica y de culto) y el 27.3 (derecho de los padres a que sus hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones).
La entidad, que ha amenazado con iniciar acciones legales contra el Gobierno autonómico, concluye: ‘Ni la Adminitración educativa, ni los centros docentes, ni los concretos profesores, pueden imponer o inculcar ni siquiera de manera indirecta, puntos de vista determinados sobre cuestiones morales que en la sociedad española son controvertidas’.
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España ha dejado de ser católica

Según datos publicados recientemente por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de España, el número de españoles que se considera católicos ha descendido.
Los últimos datos del barómetro del CIS señalan que un 68,5% de los encuestados se declaran católicos, pero tan sólo el 14,4% de ellos se consideran practicantes. Lo que supone un 1,3% menos que el año pasado.
Además el número de personas que se dicen ateas aumenta en el mismo porcentaje.
En esos datos publicados por el CIS se muestra que el 59% de los creyentes preguntados no acuden casi nunca a Misa u otras celebraciones religiosas, tan sólo asisten a las que son de tipo social como bautizos, bodas y comuniones.
Tan sólo el 14,1% de los creyentes aseguran ir a Misa casi todos los domingos y días de precepto. Un 2,2% afirma ir varias veces a la semana.
En ese sentido, el 26,4% de la población se define como no creyente o atea. Un porcentaje 1,2% mayor que el año pasado y que se corresponde con la pérdida del número de católicos (1,3%).
Por otra parte, los españoles creyentes de otras confesiones representan el 2,6% de la población.
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Moncloa da por roto el pacto con Cs: "Se puede gobernar 150 años con presupuestos prorrogados"

Si la oposición tumba los presupuestos, Rajoy gobernará a base de decretos leyes para colocar a la oposición frente a frente con sus propias contradicciones.
Why Are Millennial Women So Into Horoscopes?
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Así es la lucha entre el PP y Ciudadanos por conquistar la derecha
Hace siete años las plazas de España se llenaban de ciudadanos reivindicando democracia real, trasparencia o mano dura frente la corrupción. ¿Recuerdas? Siete años después, toda una vida, la fotografía de las plazas (y balcones) es otra bien distinta, con una reivindicación que no llega a ser una reivindicación como tal, sino un grito de reafirmación nacionalista: "yo soy español, español, español".
Vivimos en la cresta de la ola de una tendencia política y social en la que la preocupación por la corrupción ha dejado paso a la preocupación por la unidad de España; en la que el debate sobre la trasparencia suena a pesadez absoluta comparado con el jugoso debate sobre la cadena perpetua (prisión permanente revisable para sus defensores); un momento social en el que los funcionarios para quienes reivindicamos mejores condiciones laborales no son ya los médicos o profesores, sino la policía y la guardia civil.
Las batallas ideológicas que marcan hoy el debate social en España son las batallas por hacerse indignación de derechas
Entre aquellas plazas de hace siete años y las de hoy, además de nuevos horizontes, hay un nuevo modelo político: el bipartidismo murió y ahora el tablero muestra por primera vez una zona derecha —tradicionalmente coto privado de caza del Partido Popular— en la que hay una batalla entre dos formaciones.
PP y Ciudadanos compiten por capitalizar este momento “15M de derechas”. Mientras Podemos sigue inconsciente tras caerle encima el debate catalán, las batallas ideológicas que marcan hoy el debate social en España son las que se dan entre el partido del Gobierno y el que lo sustenta en el poder. Son las batallas por hacerse con la “indignación de derechas”. Esta batalla por hacerse con el trono de la derecha española se juega en varios terrenos y afecta a todas y cada una de las esquinas del tablero.

Catalunya
Si hay que buscar el origen de este nuevo trending topic político, lo encontramos en la reacción ante el proceso independentista en Cataluña. Como diría el futbolista Gerard Piqué, Cataluña, contigo empezó todo. Solo fue necesario que alguien activara el clic nacionalista catalán para que el nacionalismo español lo viese y subiese la apuesta. Veo tu urna de referéndum y te subo un barco de Piolín lleno de policía.
Cataluña, además de ser el origen de este “15M de derechas”, es también el origen de la batalla por capitalizar a los nuevos ¿indignados? de este movimiento. Cuando el Partido Popular pensaba que no podía hacerlo mejor para ganarse para siempre el amor de la “derecha sin complejos” —155, miles de policías requisando urnas o registrando imprentas, felicitaciones públicas por la detención de líderes políticos y sociales, defensa encendida de la patria y la bandera en el balcón—, llegaron las elecciones catalanas y todo el premio se lo llevó otro.
Quienes defendían que los conflictos territoriales se solucionan sentándose a hablar, han perdido repercusión y capacidad de influencia estrepitosamente
El PP se hundió consiguiendo un número de diputados que da para poco más que una partida de mus, mientras Ciudadanos conseguía ganar las elecciones sin la mayoría necesaria. La máquina españolista estaba caliente y Riveras y Arrimadas sabían cómo recoger las monedas al tiempo que aplaudían las medidas de Rajoy. ¿La fórmula? Muy sencilla: no tener pasado pactando con el nacionalismo catalán —el PP lo tiene— y exigir con la fuerza que da ser el partido joven y patrocinado por los grandes medios, que, en ningún caso, se indulte a los políticos independentistas encarcelados. Es decir, mano dura sobre la mano dura.
La principal víctima de esta batalla es el diálogo. De momento, quienes defendían que los conflictos territoriales se solucionan sentándose a hablar, han perdido repercusión y capacidad de influencia estrepitosamente. No son ellos la oposición al Gobierno de derechas en este terreno, sino quienes, permitiendo que Rajoy Gobierne, piden más mano dura. “Rajoy los encarcela, yo los dejaría 30 años en la cárcel”, sería el lema.
Cadena perpetua
No hay guerra ideológica sin su batalla de justicia social que involucre “al pueblo”. Y la justicia social a la derecha del tablero no es sinónimo de mejora de las condiciones laborales o lucha contra la desigualdad, sino penas mayores para los delincuentes más mediáticos.
Tras arrasar Ciudadanos al PP en las elecciones catalanas y coincidiendo el caso del asesinato de Diana Quer, el Partido Popular decidió responder al golpe de Ciudadanos en las urnas poniendo en primera línea del debate político la defensa de la prisión permanente revisable de la mano de algunos de los padres de víctimas de crímenes tan horribles como televisados.
Un 70% de los españoles apoya la prisión permanente revisable
En los últimos días, las redes sociales del partido en el Gobierno, han llegado a apoyar campañas ciudadanas de recogida de firmas en las que , usando las imágenes de las víctimas de los casos más mediáticos, se defendía el mantenimiento de la ley aprobada en solitario por el PP en 2015 que hacía posible en España la cadena perpetua. Con otro nombre, claro.
Tras unos primeros momentos de desconcierto en los que el partido de Rivera no sabía si dejarse largo el centrismo (no quieren renunciar a posibles votantes del PSOE desencantados) o cortárselo, el partido naranja decidió cambiar su posición inicial de rechazo a la cadena perpetua para seguirle el ritmo al Partido Popular en eso del endurecimiento de las penas.
En su momento Ciudadanos criticó la aprobación de la prisión permanente revisable
Desde este momento, el mensaje de los portavoces naranjas no será nunca más el que lanzaron en un primer momento cuando se intentó derogar la medida del PP: “Es una figura que va en contra del principio de reinserción".
“Es lo que en otros países se reconoce abiertamente como cadena perpetua", explicaba una portavoz de Ciudadanos a la que, si hoy le preguntaran, respondería resaltando que sí es necesario un endurecimiento de las penas en España. País que es uno de los de Europa con un código penal más duro y mayores condenas.
Esta batalla a la derecha del tablero se ha extendido a toda la sociedad (un 70% de ciudadanos apoyaría esta medida que acaba con la idea de reinserción universal). Una idea difícil e incómoda de justificar cuando ante sí tiene un ejemplo televisado sobre el que se posan morbo y votos.

Viva el orden y la ley
Si el referente tradicional romántico de la izquierda global fue siempre un revolucionario latinoamericano, el del “15M de derechas español” es un policía o un guardia civil. Despedidos con el “a por ellos” en su marcha a Cataluña y convertidos en héroes por algunos políticos y medios tras su actuación, los trabajadores de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han encontrado la brecha perfecta por la que introducir la reivindicación de una subida salarial que los equipare con algunas policías autonómicas como la Ertzaintza o los Mossos.
Nuestros héroes no pueden ser menos que esos otros, gritaron en Ciudadanos, a quienes vimos —no recuerdo que hubiera pasado nunca antes— manifestarse por las mejoras salariales de un colectivo.
Los trabajadores de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han encontrado la brecha perfecta por la que introducir la reivindicación de una subida salarial que los equipare con algunas policías autonómicas
Con la batalla por la derecha efervescente, en el PP no podían permitirse que esa pancarta de la subida de sueldo a las fuerzas del orden se la llevara Ciudadanos, así que el partido del Gobierno nos regaló una imagen impagable: los encargados de subir esos sueldos (ellos mismos) manifestándose junto a quienes les reclamaban esa subida de sueldo.
El surrealismo de la escena es delicioso y mejora incluso aquellas imágenes de miembros del PP de Cataluña pasando revista a los policías desplazados allí, como si fuesen ministros de Defensa o Interior. La víctima, el sentido crítico. En medio del baño de propaganda no hay espacio para analizar si la actuación de la policía en Cataluña fue o no la adecuada. Son héroes. Punto. Ni para pararse a pensar si, manteniendo un discurso de austeridad que afecta a bomberos, médicos, profesores o celadores, tiene sentido privilegiar a un colectivo por motivos políticos.
Las próximas batallas
Abierto el melón del "15M de derechas", todo cabe. Con la idea de la reforma de la Constitución, el debate sobre las lenguas cooficiales del Estado empieza a moverse y no es para reforzar la riqueza de idiomas en España. Empezamos a ver con naturalidad como se pone en duda que, por ejemplo, para trabajar como funcionario en Cataluña, sea requisito necesario hablar catalán. Lo de apostar por enriquecer y fomentar los idiomas oficiales queda lejos y lo nuevo es apostar por quitarle peso al mérito de conocer algún idioma oficial más allá del español. Esta batalla es especialidad de Ciudadanos. El partido naranja nació en Cataluña denunciando “el adoctrinamiento” de los niños catalanes obligados a conocer los dos idiomas en su proceso educativo.
Hablando de adoctrinamiento, otra de las batallas por ser el más musculado a la derecha la gana el PP desde el ministerio de Educación. La cartera de Educación junto con la de Defensa está elaborado unidades didácticas que puedan ser empleadas por los docentes “para que los estudiantes de Educación Primaria y Secundaria se familiaricen con los símbolos nacionales: escudo, bandera e himno, así como la defensa de España”. Ciudadanos, una vez más, apoya esta medida en un gesto que, más que apoyo, como pasase en Cataluña, es un abrazo del oso contra su socio.
Las mil muertes de Ramón del Valle-Inclán
Un anarquista se abalanzó sobre su ataúd para arrancar una cruz y los falangistas intentaron enterrar a su lado un perro. Las leyendas, que acompañaron al gran escritor durante su vida, alcanzaron a su famoso funeral
La leyenda lo acompañó durante toda su vida, muchas veces por iniciativa de un escritor y personaje fantasioso y brillante, hilarante en algunas ocasiones y excesivo en otras. Todo gran literato de fin de siècle debía rodearse de aventura y malditismo y don Ramón aseguró haber perdido su brazo en un enfrentamiento por amor, devorado por una leona o en un duelo a muerte. No solamente fueron los rumores que se sucedieron durante su vida como nostálgico carlista y de los legendarios guerrilleros y bandidos, o como duelista empedernido y amante de lo oculto, sino también lo fue su muerte, acaecida el 5 de enero de 1936 por una grave enfermedad de vejiga urinaria que se complicó posteriormente, y ya con el país precipitándose hacia la guerra y el enfrentamiento armado. La prensa del día siguiente narró mil y una crónicas del funeral. Algunas eran absolutamente disparatadas, pero encajaban perfectamente en aquella vida repleta de momentos estelares de humor y esperpento. Como la del anarquista que destrozó su ataúd, aireada por algunos periódicos o por el también genial Ramón Gómez de la Serna, en una obra publicada en 1944, así como por Francisco Madrid en su libro La vida altiva de Valle-Inclán. Aquellos episodios macabros fueron tenidos como ciertos durante años, quizás porque el franquismo dibujó un retrato suyo de feroz anticlericalismo. Todas estas leyendas se cuentan en La muerte de Valle-Inclán. El último esperpento, de Carlos G. Reigosa, Javier del Valle-Inclán y José Monleón:
Valle-Inclán. Fotografía: Alfonso
«El entierro había sido convocado para las cinco de la tarde del 6 de enero, día de los Reyes Magos. Santiago era una ciudad literalmente ocupada. Miles de personas llegadas de toda Galicia bullían por las inmediaciones del sanatorio de Villar Iglesias, donde estaba prevista la salida del féretro […] Pero de pronto una lluvia extraordinariamente intensa se abatió sobre la ciudad y los miles de obreros desaparecieron engullidos por soportales y tabernas […] los restos de Valle-Inclán abandonaron la sede del sanatorio a hombros de los más próximos […] y una concurrencia densa compareció a su paso, en silencio, impávida bajo la lluvia torrencial […] vientos, truenos, relámpagos, todos mojados, era un cuadro increíble, digno de Goya o de Solana […] Víctor el alemán, sabedor de que no se había pedido permiso eclesiástico para enterrar en sagrado al escritor, se le había ocurrido una idea: ir a enterrar un perro muerto al lado de don Ramón […] Llovía y era casi de noche cuando la imponente manifestación llegó a su destino […] Al bajar el ataúd a la fosa, un joven, luego fusilado por los franquistas, notó que sobre la tapa había un crucifijo. Se precipitó a arrancarlo y joven y ataúd rodaron juntos, en un cuadro paralelo a otros muchos creados por el propio Valle-Inclán en sus esperpentos».
Tumba de Valle-Inclan
«Los mismos sectores reaccionarios no le perdonaron su estilo de vida, independencia y ciertos “desaires”»
Lo que sí parece cierto fue el intento por parte de algunos falangistas influyentes por boicotear el entierro, ya que se carecía del permiso formal para realizarlo. Fue entonces cuando se dijo, sin llevarlo a cabo finalmente, que enterrarían su lado, el mismo día siguiente, un perro muerto para desprestigiar al escritor aunque fuese póstumamente y ofender a quienes se habían reunido para el último adiós, algunos de ellos conocidos izquierdistas y anarquistas, como el poeta Johan Carballeira, fusilado por los franquistas al comienzo de la Guerra Civil, entre otros. Los mismos sectores reaccionarios no le perdonaron su estilo de vida, independencia y ciertos «desaires», como su apoyo al régimen soviético en los últimos años. El Siglo Futuro, por ejemplo, describió el sepelio de este modo: «A las dos de la tarde del día de ayer ha muerto en un sanatorio de Santiago de Compostela el escritor don Ramón del Valle-Inclán, que contaba setenta y seis años de edad, cuyos escritos, en su mayor parte, caen de lleno bajo las más graves prohibiciones canónicas, y cuya actuación y significación en los últimos años de su vida coincidían totalmente con los enemigos del Catolicismo, de España y de la Monarquía. Dios le haya perdonado».
Tampoco el supuesto anarquista era tal. Según aquellas crónicas se trataba de Modesto Pasín Noya, pintor, escultor, republicano y miembro del Partido Comunista, que moriría fusilado meses más tarde. No sabemos muy bien cómo acabó entrando involuntariamente en aquella estampa del funeral del escritor. Fue el primero de los fusilados en Santiago de Compostela en diciembre de 1936. Tenía 32 años.
Lápida de Modesto Pasín
Retrato de Pasín realizado en la cárcel poco antes de ser fusilado
Algunos autores relacionaron erróneamente el falso episodio en el cementerio con la persecución que sufrió. Pasín, a sabiendas de su muerte, escribió esta emotiva carta a su familia y amigos:
«A mis queridos padres y hermanos.
Ante las escasas horas de vida que me quedan, he de rendir tributo a aquellos que me dieron el ser, y una conciencia justa de todos los problemas que aquejan a la humanidad. De mi madre recibí cariño y un sinfín de sacrificios en mi infancia, y la de mis hermanos. Una constancia de mártir con sus primeros hijos enfermizos, y los desvelos para ayudar al marido, a mi buen padre, a buscar recursos. ¡Todo lo que se diga de una madre es poco: la mía fue de las ejemplares! De ti, padre mío, aprendí a luchar en beneficio de los indigentes, de los desheredados. Tu honradez inmaculada, que tus hijos la conocemos bien, por el exceso de privaciones del que nos hiciste objeto, antes de renegar de tus postulados redentores, me marcaron la pauta a seguir, enrolándome en el Partido Comunista, de Lenin, Stalin y otros tantos apóstoles del proletariado. Quiere esto decir, queridos padres, que me honro por dos conceptos al entregar mi vida a los verdugos fascistas. Llevar apellido tan honrado, y ser comunista. Fui buen hijo, ayudé a mis viejos hasta avanzada edad, treinta y dos años, a criar a parte de mis hermanos. Bien quisiera poder hacerlo con vosotros en las postrimerías de vuestra vida. Muero con toda entereza revolucionaria acordándome de vosotros, de mi pobre compañera, a quien no abandonaréis y a mis hijos, y de mi partido, que terminó, por sus concepciones de la revolución, por forjar esta conciencia revolucionaria que ha de enorgullecernos. Voy a hacer compañía al hermano mayor, al pobre hijo y hermano. Me siento feliz y reconfortado por su ejemplo. No os olvidar de Sofía y los niños, esta es muy buena, lo merece todo. ¡Atenderla! Salud padres y hermanos. ¡Viva la revolución! ¡Viva el Partido Comunista!»
«No quiero a mi lado ni cura discreto, ni fraile humilde, ni jesuita sabiondo»
La verdad sobre las circunstancias y sucesos durante su entierro fue otra bien distinta. Valle-Inclán, un gran místico pero contrario a la ortodoxia católica, se negó a recibir auxilio religioso. Fue enterrado en el cementerio de Boisaca, en una ceremonia civil y en humilde féretro sin esquelas. Su rechazo a la confesión religiosa fue parte de sus últimas voluntades: «No quiero a mi lado ni cura discreto, ni fraile humilde, ni jesuita sabiondo», afirmó. El escultor Francisco Asorey realizó la mascarilla mortuoria de su faz y el pintor Juan Luis le dibujó de cuerpo yacente. Manuel Azaña escribió al día siguiente del entierro: «Él hubiese querido ser, no el hombre de hoy, sino el de pasado mañana».
Valle-Inclán paseando por el Retiro. Fotografía: Alfonso
Lo que aún no se ha desmentido tanto fueron algunas de sus últimas palabras en su lecho de muerte. Algunos testigos presenciales relatan que, antes de entrar en coma, expresó este deseo: «¡Que lean mis libros!», seguido de otro perfectamente coherente con su mimo y afán casi obsesivo por el aspecto de sus obras: «¡Cuidad mis ediciones!». Ni lo uno ni lo otro se cumplieron tras su muerte. Muchas de sus obras sufrieron una férrea censura durante décadas, y varios editores reeditaron algunos de sus mejores títulos sin respetar la belleza, expresamente indicada por su autor, de aquellos primeros libros suyos.
Legalizar las drogas es inevitable (y saludable)
El erario público ingresa casi 7.000 millones de euros anuales por los impuestos derivados de la venta de tabaco y menos de 1.000 por los del alcohol. Para que al Estado le salgan las cuentas, gasta bastante menos de ese importe en campañas que induzcan a la gente a dejar de fumar y beber o […]
Este post Legalizar las drogas es inevitable (y saludable), escrito por Antonio Dyaz, se publicó originalmente en Yorokobu.
‘Another girl, another planet’, el único gran éxito de The Only Ones
(«Creo que estoy en otro mundo contigo. Estoy en otro planeta contigo»). El nombre de Peter Perrett volvió a resonar en 2017. Su disco How the West was won figuró en varias listas de «lo mejor del año». Fue algo sorprendente. No solo porque hubiesen pasado más de dos décadas desde su anterior álbum, sino […]
Este post ‘Another girl, another planet’, el único gran éxito de The Only Ones, escrito por Diego R. J., se publicó originalmente en Yorokobu.
Un sepulturero llamado Joe Strummer
Antes de convertirse en una estrella del rock and roll, trabajó como enterrador local en una imagen que es un cruce perfecto entre Dickens y los primeros punks
Parece una historia hecha a medida de Malcolm McLaren, Julian Temple y toda la generación de artistas ingleses que quiso unir el pasado de su país, particularmente el más tenebroso, casi como un cruce entre los personajes dickensianos y devoradores de la literatura true crime de la época (Newgate Novels), con la primera oleada punk que reivindicó a muchos de estos criminales, bandidos e infames asesinos. Pero Newcastle, a comienzos de los setenta, distaba mucho de ser el Whitechapel de 1888, el año en que Jack el Destripador inició su carnicería y que lo encumbró como el rostro más siniestro de Inglaterra. En aquella ciudad, un joven Joe Strummer, que aún no había tomado aquel nombre y todos lo conocían como John (su nombre completo era John Graham Mellor), trabajó durante un tiempo como enterrador. No fue el único de aquellos primeros punks que se dedicó a este oficio. Dave Vanian, de The Damned, también lo hizo, pero en su caso aquel hecho se adapta magistralmente a la imagen que exhibió, casi como una réplica en clave pop de Nosferatu.
Joe Strummer como sepulturero (1973)
La fotografía está tomada en 1973. No había dinero. Las salidas eran pocas, muy pocas, y eso fue lo que posiblemente hizo que aquel joven (que por entonces no sospechaba que sería uno de los iconos más reconocibles de un fenómeno cultural que lo cambiaría todo en poco más de tres años, cuando empezaron a publicarse los primeros singles de bandas punks, y que además se sumaría a la cruzada hasta liderarla) aceptase el trabajo de enterrador local. Se trataba del viejo cementerio de St. Woolos, en la parte alta de Stow Hill y que Otis Gibbs ha fotografiado. También era el lugar donde vivía por entonces (en el barrio de Pentonville), y tocaba en un mediocre grupo llamado The Vultures.
El cementerio de St. Woolos, donde Strummer trabajó como sepulturero. Fotografías: Otis Gibbs
El ayuntamiento de la ciudad fue quien le ofreció el empleo, por el que cobraba unas quince libras semanales y en el que estuvo unos meses hasta que lo dejó, ya con la vista puesta en Londres, adonde viajaría al año siguiente. Al terminar su jornada como enterrador, solía bajar Bassaleg Rd. y tomarse una cerveza en The Hand Post Hotel, en Risca Road, una enorme casa que hacía de pensión y, en su parte baja, de pub. Luego se instalaría en Londres, en una casa okupa, y pasaría a cantar y tocar la guitarra en los 101 ers, la banda de pub rock con la que inició seriamente su carrera musical.
La casa en la que vivió Strummer en Newcastle. Fotografía: Otis Gibbs
Pero el retrato es perfecto. Strummer, pala en mano, recuerda a los resurreccionistas que inspiraron aquella primeriza literatura prepulp y folletinesca. Es alguien que parecer haber llegado del futuro para hacer realidad la ficción de Dickens / McLaren: punks de carne y hueso enterrando cadáveres.
Coñecemos a historia de Carlos e María, un matrimonio de Ferrol que están a piques de facer 76 anos de casados
Imos agora cunha historia de amor duradeira como poucas. Os ferroláns Carlos e Maria fan o próximo mes 76 anos casados e seguen tan unidos como o primeiro día. Contáronos as claves para permanecer xuntos durante tanto tempo.
Carlos ten 98 anos e María está a piques de facer 97. Coñecéronse cando eran moi novos. 76 anos despois de pasar polo altar confesan que tamén tiveron os seus momentos baixos, pero que sempre encontraron como solucionalos.
Carlos di que o único xeito de que unha parella sobreviva ao paso do anos e dedicándolle tempo a diario, e non só en datas sinaladas como a de hoxe.
A súa muller, María, tamén quixo contarnos o moito que quere o seu home e o orgullosa que está da familia que formaron.
Relacións como a de Carlos e María recórdannos que algunhas historias de amor nunca rematan.
We Need More Male Doulas
When David Goldman first became a doula in Bellingham, Washington, he had no idea how unique he would be—or, for that matter, how controversial.
A professionally trained doula can serve many roles, from a hands-on birth coach who gives a great deal of physical help to a person in labor, to a source of postpartum emotional support to a new parent and the entire family. Doulas also help pregnant women develop birth plans before they give birth and connect new parents with resources from everything to lactation consultants to counselors who specialize in postpartum depression.
And despite their diversity, doulas usually have one thing in common: Historically, they’ve always been women. In fact, Goldman was only the second male doula (that he knows of) in North America to be certified by DONA International, a training and certification nonprofit for doulas worldwide. He’s also certified by the Pacific Association of Labor Support (PALS), and he’s one of an increasing number of male doulas in the US. The trend has drawn both support and criticism from birthing communities, medical providers, and new parents.
“My local community has been supportive from day one,” Goldman says. “It was primarily online that I saw the concern, like: ‘Oh, I would never even think of hiring a male doula for my practice!’ or ‘Why would a man ever even want to do this?’ He tells me that some people thought it was creepy, or wondered why anyone would make that choice on either end—to become a male doula or to hire one.
Indeed, his role initially led to some confusion, even from medical providers. When he first became a doula, he says, he was confused by his extremely warm welcome from nurses and doctors during births. “They kept coming in, putting a hand on my shoulder, asking me how I was doing. I finally realized they thought I was the dad,” he laughs. He eventually had a T-shirt printed to read “I’m Not the Daddy, I’m the Doula,” in order to allay confusion.
More from Tonic:
Goldman understands some of the concern about attending births as a sacred feminine space. “I did step into a world that is largely a women’s space,” he admits, adding that part of the tension, he thinks, might be due to the history of childbirth as it’s developed in the US. “In the past, pregnant women and women in labor were largely supported by other women in village contexts and the like, and women also took the lead in childbirth professionally early on.” He argues that it went from a mainly women’s space to almost being hijacked by a system that wasn’t very women-friendly or women-centered. “Through modern midwifery, some women have tried to take that experience back and focus on increasingly positive outcomes for both mothers and babies. I respect that history very deeply,” Goldman says.
But women, he adds, should have the choice to find whatever doula they feel comfortable with, whether on the level of individual vibes or whether they are particularly attracted to having a male doula for any number of personal reasons. Moreover, as family dynamics have shifted from the conventional, heterosexual nuclear family model to include more gay/lesbian/queer couples, birthing parents of all genders, single parents, disabled parents, and polyamorous parents, the need for a greater variety of doulas with a wider variety of life experiences has increased, too.
New York-based doula, lactation counselor, and childbirth educator Jamie Yates, agrees that our societal understanding of gender has also begun to shift our open-mindedness about the birth experience: “When I became a doula, my mentor called it ‘women’s work’ in the most reverent, feminist way, of course. In recent years, there has been a major shift in how we view gender, in general. There is a greater acceptance of gender expression.” A good doula, she says, is open minded, patient, nurturing, compassionate and a good listener. “These qualities are not uniquely feminine.”
This need for diversity, incidentally, was Goldman’s inspiration for becoming a doula in the first place. A friend—a trans man who was soon giving birth—was looking for a doula, but couldn’t find any who could be relied upon to consistently use male pronouns within the birthing space. Goldman found himself attracted to the idea of supporting families with needs and desires that weren’t being met in their local birthing communities.
And while Goldman’s vocation might raise some eyebrows, the gender disparity within the field is likely to start closing, if gradually. While many women report preferring male or female OB/GYNs for one reason or another, the majority, according to a study in the Journal of the American Osteopathic Association, have no gender preference when it comes to gynecological and obstetric care. It stands to reason that, over time, similar attitudes will develop towards all birth professionals.
Caroline Shannon-Karasik, a 33-year-old writer and mom living in Pittsburgh, says that her positive experience with a male lactation consultant made her more amenable to the idea of other male birth professionals, including doulas. "It was less than 24 hours after I had given birth to my daughter, Claire," she says, when in walked a surprise: "This middle-aged man walks in announcing that he was my lactation consultant. There was a split second of 'for real?'"
After the initial surprise wore off, the lactation consultant continued to be a trustworthy part of her new routine. "He got right in there, asked me to show him how she was latching, manipulated my breast to help her latch better and then exclaimed, 'Whoa there tiger!' Hormones mixed with my first mom victory had me in love with that sweet-faced man.”
Shannon-Karasik says his gender was irrelevant after she bonded with him. “He was capable, took his time with me, and cared about helping me find a solution,” she says. “That was all that mattered. If given the opportunity, I would have zero hesitation about using a male lactation consultant again. Or a doula."
Read This Next: How Doctors Cross the Line in the Delivery Room
Thumping and Picking
Por qué ‘Porky’s’ no es la comedia adolescente que crees
Conoces Porky’s. Todo el mundo conoce Porky’s. La película que, junto a Desmadre a la americana, desató toda la fiebre en los ochenta por las películas para adolescentes con un considerable componente erótico. Pero Porky’s es distinta a la mayoría de sus compañeras generacionales, y te contamos por qué en el regreso por todo lo alto de Caninovisión.
Para empezar, es una película que casi podríamos calificar de autor: igual que Desmadre a la americana tenía detrás a John Landis, Porky’s (y su primera secuela) estaba firmada por Bob Clark, un canadiense curtido en el cine de terror de serie B. El éxito de Porky’s no solo desató una brutal oleada de imitadores, sino que revitalizó la mustia industria del cine canadiense y puso en el mapa a un país que hasta entonces no se caracterizaba por colocar películas en el top de éxitos de taquilla internacional.
Y a todo eso se suma su contenido: aparentemente una comedia hiperhormonada, pero que guarda unos cuantos ases en la manga: ambientación cuidada, personajes encantadores y un empleo del sexo jovial, divertido y nada agresivo. Te lo contamos todo en el regreso de Caninovisión a Youtube.
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Everything You Ever Wanted to Know About Smoking Weed
Weed used to be “unspeakable scourge” that made people demand that pianos be played faster. A drug that '90s-era presidential contenders would only admit to smoking with the caveat, “I didn’t inhale it, and never tried it again.”
But things have come a long way. Only 25 percent of Americans thought weed should be legalized in 1992; according to a recent Gallup poll, 64 percent think it should be legal today. And sales are up—there were an estimated $9.7 billion in the US alone in 2017, according to cannabis investment firm The ArcView Group. This was a 33 percent increase from 2016 alone.
It’s the drug of choice for Olympians like Michael Phelps and Usain Bolt as well as so-called “Marijuana Moms” who give interviews to the TODAY show and say things like “Mommy needs a joint just as much as mommy needs a glass of wine.” Sounds harmless enough.
If you’re thinking about trying weed for the first time—or even for the first time since you graduated from college and got married and had a kid and you wouldn’t even know where to find marijuana anymore, ohmygodyou’resoold—relax. Here’s everything you need to know about staying safe and healthy when you dip your toe into the legal (and semi-legal, or not-at-all-legal) world of marijuana circa 2018.
I live in a state where I can buy weed legally. Where do I start?
The Cannabist, a digital publication that tracks the cannabis industry, has a nice map with dispensaries in your area. But don’t just pick the nearest one to you and go with that. Dispensaries aren’t homogeneous box stores like Target: They’re small businesses, and as such have different personalities, and different strengths and weaknesses. Steve Elliott, the author of The Little Black Book of Marijuana and the blog Toke Signals, suggests reading online reviews found at sites like Leafly and Weed Finder. “Shops with consistently good reviews are almost always a better bet than those without,” he says. If you wouldn’t try a new pizza place without checking Yelp, you should take the same precautions with your weed seller.
What if I live in a state where, you know… it’s, um….
A crime?
I’m asking for a friend!
It's more difficult—and possibly dangerous. Again, marijuana laws vary from state to state, especially when it comes to consequences for buying and possessing it illegally. In some states, like South Dakota and Indiana, being caught with even a single joint can lead to a year in prison and thousands in fines.
In Louisiana, having one measly marijuana plant could put you behind bars for 30 years. Know your risks before you venture into those shark-filled waters. The Marijuana Policy Project has a policy map that outlines exactly what’s at stake where you live, and includes some harrowing details on the absurd fine-print of some state laws. In South Dakota, possession of a small amount of weed will get you a year in jail and a $2,000 fine, and that includes if you test positive for past use. If you took a trip to Colorado and smoked weed while you were there, and then back in South Dakota you tested positive during a drug test, you’re guilty of possession. The answer to the question “are you holding?” is apparently, “Yes, in my intestines!”
What's a good amount of weed for a beginner? And how much should I buy?
The price varies from state to state, but where marijuana is legal, grams average between 8 and 20 dollars. “Over $20 and they know you're a rookie,” says Jake Browne, a cannabis critic for the Denver Post. “For the uninitiated, you’ll be able to tell after a gram if you like cannabis, so don’t worry about saving up for a huge investment.” If you're buying from a legal pot store, Elliott suggests starting with some ready-rolled joints. “Another good option is an eighth-ounce, or 3.5 grams, which is enough to get high on once a day for about a week for a novice,” he says.
What's the difference between sativas and indicas?
Sativa strains are “more energetic and appropriate for daytime use,” Elliott says. “They’re known for a soaring, cerebral high with energetic qualities. Indica strains are more soporific and sleepy, and are best used in the evening. They are known for a heavy body high and pain/anxiety relief.” (Dan Michaels, author of Green: A Field Guide to Marijuana and founder of cannabis research group Sinsemedia, suggests using a mnemonic trick to remember the distinctions between the two strains: “Indica means ‘in da couch’.”)
But not everyone agrees. “The indica/sativa classification is mostly bullshit,” Browne says. “It describes how plants grow, but that didn't stop dispensaries from making it the default way to explain a complex-as-hell plant.” The same goes for a delineations like “kush,” a collective name for a group of strains from the Afghanistan region. But Browne claims it’s a very American thing to be overly impressed with the “kush” label. “In the UK, everyone talks about Skunk,” he says. “There's nothing particularly great about a strain just because it has kush in the name. Everything depends on that grower and the genetics.”
Think of it this way: If you're buying your very first comic book, you probably don’t need to be concerned with where it lands on the CGC grading scale. Whether a comic is in “Very Fine” or “Near Mint” condition doesn’t mean a damn bit of difference, at least not for you right now. It’s your first comic book. Just find something that looks cool and stop stressing about what the hardcore collectors are doing.
What should I expect during my first experience?
Especially during your first few attempts, taking it slow is the best strategy. “No bong hits or smoking an entire blunt,” Michaels says. He suggests starting with a shared joint or vape pen, and then taking just a puff or two without holding it in. “Only take more puffs if you don’t feel anything after fifteen to twenty minutes,” Michaels says. “Just like anything, the more you try it, the more you’ll start feeling comfortable with what your body needs.”
Your mileage may vary. You might feel sleepy, or euphoric, or anxious, or hungry, or all of the above. “Understand that no matter what you feel, a different strain of cannabis can have a completely different effect,” Browne says. “So be patient and switch it up if you didn’t have the desired outcome.”
Marijuana is a drug that rewards patience. If you keep trying and experimenting, taking baby steps every time, “sooner or later your perceptions will feel altered,” Elliott says. “Music will sound better and more meaningful; foods will taste deliciously intense; TV and movies with be mesmerizing; and shared activities like conversation and sex—especially sex— can be mind blowingly good with the right partner.”
More from VICE:
What’s the difference between smoking or vaping and an edible? Do they affect your body differently?
A lot comes down to personal preference. Some people like the ritual of smoking, and there are a whole array of ways to get that smoke into your body, from hand and water pipes to rolling papers, hookahs, and even homemade devices. (Those of us who came of weed-smoking age in the last century believe you can’t really call yourself a pot smoker till you've fashioned a makeshift pipe from an empty Coke can, or any number of other objects.) As for edibles, there are gummies, mints, lozenges, chewing gums, brownies, cookies, pill capsules, infused drinks, oral sprays, suckers, and tinctures. There’s a third mode of entry, involving cannabis suppositories and your butthole, but let’s stick with the northern orifice.
The effects are (mostly) the same, but the biggest difference is control. “Smoking has almost instantaneous effects,” Elliott says, “and thus allows the user to titrate his or her dosage, controlling the intensity of the high.” You take a puff, see how you feel, and if it’s not too intense, take another puff. But with an edible, the onset is much slower. It needs to be digested and processed by your liver before you feel anything, and that can take anywhere from 30 to 90 minutes, Elliott says. It also comes with a deeper, longer body high. “You might feel high four to six hours instead of just a couple hours as with smoking or vaping,” he says.
What if I forget which are the cannabis gummies and which are the ones I can give to my kids?
You’re right to be cautious. While hopefully you don’t just throw things into your mouth without first considering what it might be, the same can’t always be said for your friends and family. Kids have gotten stoned on candy they thought was harmless, most recently in Albuquerque, New Mexico, when a 9-year-old girl shared her grandfather’s medical marijuana gummies with some friends at elementary school. The kids only got a little “giggly,” but it could have been much, much worse. If you opt for gummies, keep them hidden. Just like you wouldn’t leave a vibrator on your coffee table so your grandma picks it up and asks, “Is this one of those fancy back massagers?” you should keep the marijuana candy far away and out of sight.
Should I just not try edibles? It sounds like they’re more trouble than they’re worth.
Edibles are a great choice if you’re using cannabis for pain control, as the effects are more intense and last longer. But for recreational users, edibles are fine as long as you do your homework and practice discretion. Take much, much less than you think seems like the right dose for you—between 5 and 10 milligrams of THC is more than enough for a beginner, according to the Oregon Responsible Edibles Council—and if it doesn’t put you in the happy place you were expecting, “move up from there on a different day,” Browne says. “Most pot freakouts are from people who didn’t wait, ate too much, and then spent the night in the fetal position.”
What’s vaping exactly? Is it better than smoking it?
Vaping is basically heating marijuana without burning it, so you ingest a mist rather than smoke. Imagine a bong, but without needing a lighter, and it didn't make you cough like an emphysema patient after using it, and your clothes don’t stink of weed. Mitch Earleywine, the author of Understanding Marijuana: A New Look at the Scientific Evidence and a psychology professor at the State University of New York at Albany, claims that vaping is “definitely better than smoking. Data from my lab show that switching to the vaporizer lowers symptoms of bronchitis and increases lung volume.” Also, people just like it more; in a 2014 study, most pot smokers said vaping didn’t just feel healthier but also gave them a more pleasurable high. In short, vape pens are like an e-cigarette but for weed, and they're relatively idiot-proof. Here are some of the best-rated options out there right now.
If I buy it in a state where it’s legal, I can smoke it just about anywhere, right?
Sorry, no. All states are pretty strict when it comes to consuming in public. You can’t light up at a concert, a farmer’s market, or your kid’s school play.
When I was in California, I saw people vaping outside all the time.
Well, those people are breaking the law, and the fine (if they get caught) is between $100 and $250. Think of it like booze: You’re not going to crack open a beer in the park or while waiting for the bus—or if you do, you’re (hopefully) smart enough to be sneaky about it.
Is it possible to get addicted to weed?
It's possible but rare, Earleywine says. “Dependence symptoms like tolerance or trouble fulfilling society's idea of adult obligations seem to show up in 4 to 9 percent of regular users,” he says.
Well what about lung cancer? Heart attacks?
A 2013 UCLA study found no connection between marijuana use and lung cancer, and pulmonologist Donald Tashkin, the study’s main author and a longtime marijuana researcher, claimed there was “even a suggestion of some protective effect.” As for heart problems, a 2017 study showed that weed enthusiasts may face a higher risk of dying from hypertension. But the study has its shortcomings, especially its assumption that anyone who has tried marijuana even once qualifies as a “user.”
As Earleywine points out, “Sooner or later we’ll have some baby boomer have a heart attack with THC-metabolites in his system. I say ‘his’ because men are more likely to smoke cannabis and more likely to have a heart attack. Given how prevalent cannabis use and heart attacks remain, we’d expect this to happen a few times a year, by chance. [But] if you’ve got some kind of cardiac problem and can’t have your heart rate go above 90, the plant is not for you.”
What if I start freaking out because I think I’m having an overdose? Should I go to the ER?
According to every marijuana expert we spoke with, there’s no such thing as being so high you need a doctor. “A visit to the emergency room is a waste of your money and their time,” Elliott says. If you go anyway, because you really need somebody in a white jacket to tell you that you’re not going to die, they’ll likely just “give you a sedative and have you sleep it off,” Browne adds.
Earleywine says there's some evidence, based on experiments conducted by his students, that “an antihistamine and some cartoons will get plenty of people through an adverse reaction.” Prevention, he adds, may be worth a pound of cure. “If folks start low and give the plant plenty of time to take effect, bad experiences will be extremely unlikely,” he says. “But if your heart is beating out of your chest and you're at risk for a cardiac problem, go ahead and get someone to drive you to the ER.”
Here’s the bottom line: Marijuana is not going to kill you. It is technically impossible. “A smoker would theoretically have to consume nearly 1,500 pounds of marijuana within about 15 minutes to induce a lethal response,” according to a 1988 ruling from the Drug Enforcement Agency. If you’re thinking about consuming that much weed in just a quarter of an hour, you have Keith Richards blood and the last thing you should be worrying about is dying. If you’re like the rest of us, however, there’s no amount of weed you can put in your body in one sitting that could do any real damage.
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Angry Young White Men
"I Married A White Supremacist" an Oregon woman accounts her husband's descent into Neo-Nazism (Eugene Weekly) This Tool Tracks Online Neo-Nazi Locations (Vice) White House to focus solely on "Islamic threats" and reduce focus on domestic terrorism (Reuters)
Cinco películas que no deberías ver si tu maternidad/paternidad es reciente
No sé si os estará pasando a vosotros, pero en mi círculo parece que hay una epidemia de paternidades y maternidades (que también nos ha afectado a mi marido y a mí, pero esa es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión). El caso es que mi susodicho y yo estábamos el otro día viendo Mother! De Aronofsky y me dio por pensar que no era una película adecuada para que la vean las mujeres felizmente embarazadas, por las razones que expondré más tarde. Así que me propuse hacer una lista de las películas que no debes ver si, como nosotros, todavía no te has quitado la L de padre. Y aquí está (atención SPOILER DE LOS GORDOS, así que si no quieres que te joda las películas debes leer solamente los títulos)
MOTHER!, DE Aronofsky
¿Por qué no debes verla si eres un padre reciente? (atención SPOILER DE LOS GORDOS) por la escena del bebé. Y porque es una oda a la familia disfuncional que te cagas.
¿Por qué debes verla? Por todo lo demás. Y porque después me tienes que llamar para explicarme de qué va, que no me he enterado de nada.
LA SEMILLA DEL DIABLO, de Roman Polanski
¿Por qué no debes verla si eres un padre reciente? Más bien si eres una mujer embarazada en este caso: porque todos tus vecinos, especialmente los que te saludan en la escalera, te darán un mal rollo que te cagas.
¿Por qué debes verla? Por que es un clasicazo que debería ver todo el mundo, y porque es una de las primeras películas donde el miedo viene de las personas que te rodean, y no desde un monstruo exterior. Y porque a Sharon Tate la asesinó Charles Manson pocos meses después de haber terminado la película, embarazada de siete meses.
TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN, De Lynne Ramsay
¿Por qué no debes verla si eres un padre reciente? Porque se mete en la mente de una madre, destruida por su hijo, que probablemente sea uno de los mayores psicópatas de la ficción. Y porque todos los padres y madres hemos pensado alguna vez ¿Y si mi hijo es un hijoputa, no me quiere, o simplemente me sale del PP?
¿Por qué debes verla? Sobre todo por Tilda Swinton, y por una fotografía preciosísima. Ahora bien, yo te recomendaría que leyeses el libro de Lionel Shiver, que es infinitamente más aterrador que la película.
LA VISITA, de M. Night Shyamalan
¿Por qué no debes verla si eres un padre reciente? Por la cosica que te va a dar “dejar volar” a tus hijos cuando sean un poco más mayores.
¿Por qué debes verla? Por nada. Es un truño soporifero. No malgastes el poco tiempo que te va a dejar tu criatura en verla. Ve alguna de las anteriores. O duerme.
LOS CHICOS ESTÁN BIEN, de Lisa Cholodenko
¿Por qué no debes verla si eres un padre reciente? Porque todos los hijos se hacen preguntas, y a veces obtener esas respuestas es más duro para los padres (las madres en este caso) que para los propios vástagos.
¿Por qué debes verla? Precisamente por el mismo motivo. Y porque es una de las películas más emocionantes, intensas y maravillosas de los últimos años. Y porque sale Julianne Moore. Debes ver todo lo que haga Julianne Moore, incluidos los anuncios de televisión.
BONUS TRACK: Canción dulce, de Leila Slimani.
No es una película sino un libro. Y no es un libro cualquiera sino el ganador del Goncourt en 2016. El libro entero es un golpe en el hígado a la paternidad, haciendo que te preguntes a quién dejas a tus hijos cuando estás trabajando. Ha sido el único libro en el que, tras leer la primera página, me he dicho a mí mismo “No sé si podré leer esto”.
Hablamos con Apolonia Lapiedra, la actriz porno española más buscada en PornHub
Es raro entrevistar a alguien a quien has visto follar. Eso es lo que pienso justo antes de llamar a Apolonia Lapiedra, la actriz porno cuyo nombre ha subido más de un 900% en PornHub en 2017, por encima de términos como 'MILF' o 'sexo en español'.
Pero se me olvida enseguida, en cuanto me coge el teléfono y me habla con la misma naturalidad de recoger cebollas en su Albacete natal que de su primer anal, de los premios Ninfa que ha ganado —los Goya de la industria— o de una infancia difícil por la que acabó en un centro de menores.
Esta es la historia de Samantha, la chica de Hellín que trabajaba en el campo, y de cómo se convirtió en Apolonia, la mujer más buscada de la industria porno nacional.
MIRA:
VICE: Hola, Apolonia. Tienes un nombre muy castizo y eres de Albacete, así que cuadra bastante. Pero ese no es tu nombre real, ¿verdad?
Apolonia: No, mi nombre real es Samantha. Me puse Apolonia por un personaje de El Padrino, que es una película que me gusta mucho. Me sentía muy identificada con ella, con su físico. Tiene las tetas así pequeñitas y en pico y la cara redonda, que yo antes tenía la cara más redondita.
He leído que trabajaste en el campo desde muy joven. ¿Cómo fue crecer en ese pueblo albaceteño?
Mi infancia y mi adolescencia no fueron muy fáciles. Yo era una chica muy tímida, y no vivía mi sexualidad libremente. Incluso la reprimía, era antisexual, creo que precisamente por el pueblo, por la represión que hay allí, los corrillos, que todo se sabe y todo el mundo cuenta todo...
"Veía cómo hablaban mis amigos de las chicas con las que se acostaban y pensaba: 'de mí no vais a hablar así'"
Yo tenía un grupo de amigos chicos, siempre me he ido más con chicos que con chicas. Y veía cómo hablaban de ciertas tías, que se habían follado a esta o a aquella y pensaba: vale, de mí no vais a hablar así. Así que prácticamente no mantenía relaciones sexuales.
Y, ¿cómo diste ese paso? Pasaste de no practicar apenas sexo a que hacerlo delante de una cámara fuera tu profesión...
Fue cuando conocí a Ramiro, nos enamoramos en seguida: a la semana de conocernos estábamos viviendo juntos. Entonces empecé a disfrutar del sexo, que antes disfrutaba únicamente en solitario, y entonces surgió la idea de hacer porno.
Mi primera escena fue con Pablo Ferrari para Mofos, que es una productora americana, el próximo 14 de febrero va a hacer 3 años. La experiencia fue muy buena, y por eso me decidí a seguir con ello. Además, cuando vi lo que me habían pagado aluciné. Pensé "joder, es más de lo que cobra una chica que trabaja en un supermercado en un mes".
LEE:
¿Cómo ha cambiado tu vida desde entonces, desde aquel 14 de febrero de 2015?
Pues muchísimo. De hecho ahora me pasa que, cuando me va muy bien, pienso que va a pasar algo malo, que tiene que pasar, porque para mí no es lo normal. Yo he trabajado en la isla de Tabarca desde los 14 años, en tiendas de ropa de lunes a domingo, he recogido cebollas —y un impresentable no me pagó, ni a mí ni a nadie por recogerlas—, tomates, almendras... mi vida era muy distinta antes de hacer porno.
Por razones que no vienen al caso, mis padres no estuvieron durante mi infancia todo lo que deberían haber estado. Cuando tenía 12 años, mi abuela, que era lo que más quería, murió. Aquello fue muy duro para mi y acabé entrando en un centro de menores. Tuve una infancia y una adolescencia muy difíciles, me intenté quitar la vida varias veces, así que lo que estoy viviendo ahora es un sueño.
¿Cómo es ahora volver a tu pueblo, a Hellín?
Desde que empecé a trabajar en la industria solo he vuelto una vez, a casa de mis tíos, y prácticamente no salí de su casa. Fue en Navidad, para verlos a ellos y a mis primos.
"Tuve una infancia y una adolescencia muy difíciles, me intenté quitar la vida varias veces, así que lo que estoy viviendo ahora es un sueño"
¿Veías porno cuando no currabas en la industria?
Qué va, en mi pueblo no había cobertura, y además yo no tenía Internet. Me masturbaba pero no veía pornografía. Tampoco veía casi cine, porque no tenía dinero. Ahora sí que veo porno, claro, y también mucho más cine. De niña era algo que no conocía, no era habitual para mí. De pequeña no iba al circo, ni al teatro ni nada, solo a la feria de mi pueblo. A veces no tenía incluso ni para comer.
¿Qué te mola del porno actual? En Barcelona, donde vives actualmente, tiene su sede la productora de Erika Lust, por ejemplo.
Sí, la conozco, pero ni he trabajado con ella ni he visto ninguno de sus vídeos. De la industria actual me gusta mucho lo que hace Greg Lansky, me gusta Dorcel y le estaré agradecida siempre a Cumlouder, que me dió mi primera oportunidad. Con ellos hicimos El reality de Apolonia.
MIRA:
¿Qué es lo peor de los rodajes, lo que nadie se imagina que pasa?
Que sabes cuando entras pero no cuando sales. Puedes llegar a estar currando 11, 12 horas... No es únicamente grabar las escenas de sexo, que sale solo, también es la comedia, el guion que hace de hilo conductor, lo que tienen que prepararse los actores. A mí es lo que más me cuesta. Cuando empecé a hacer porno ni siquiera podía decir "Hola, soy Apolonia". Me echaba a temblar.
¿Preparar esa parte de comedia, de guion, es lo que menos te gusta de tu trabajo?
Es lo que más trabajo lleva, pero no es lo que menos me gusta. Lo que menos me gusta es el frío (risas). Incluso está entre mis condiciones, porque siempre que se graban escenas, los actores y actrices ponemos nuestras condiciones (con quién queremos grabar, qué prácticas hacer...) Una de las mías es las condiciones climatológicas.
Cuando ves tus primeros vídeos, los de 2015, ¿notas cambios, te ves distinta?
Sí, claro. Yo siempre he sido una chica muy tímida, y cuando empecé estaba mucho más cortada, ahora hago todo de manera más natural. También ha cambiado que disfruto más con las escenas. Antes los anales por ejemplo me dolían, porque tenía el agujero muy pequeño, ahora ya no. También hago squirts, cosa que antes no hacía.
Este año, las búsquedas de tu nombre han subido un 900% en PornHub, por encima de términos como MILF. Eres la actriz porno más seguida en Twitter de nuestro país. También has ganado varios Ninfa desde que empezaste. ¿Qué sientes cuando sabes que millones de personas ven tus vídeos y te premian por ellos?
Pues mucha sorpresa y mucha emoción. Saber que he batido el récord de reproducciones en España es algo brutal, que nunca me imaginé.

También has rodado fuera de España. ¿Hay diferencias en la industria española respecto a la europea?
Rodar fuera es una experiencia muy guay, pero notas que son más fríos, el trato es distinto. Lo que es mejor es que hay más trabajo. Todos los días se rueda algo, en España hace falta aún movimiento, aunque digan que Barcelona es la capital española del porno.
Tanto tú como Jordi, El Niño Polla sois manchegos. ¿Hay un talento especial para el porno en La Mancha?
Claro que sí, ¡viva lo castizo! Además Jordi es maravilloso, trabajé con él y es muy profesional.
"Creo que, en los colegios, igual que te hablan de higiene y salud sexual te deberían contar que lo que pasa en el porno es una fantasía"
Hace poco hablaba con una sexóloga y me comentaba que cada vez van más adolescentes a consulta por problemas sexuales derivados de la pornografía. Chicos que comparan sus miembros con los del porno y se acomplejan, chicas que no pueden mantener relaciones si no están perfectamente depiladas... ¿crees que el porno debería tener esto en cuenta, debería asumir su responsabilidad social?
Creo que deberíamos saber, cuando lo estamos viendo, que es ficción, que es fantasía. Nadie se cree las películas, nadie piensa que todo lo que pasa sea cien por cien real. Creo que se debería dar educación sexual en los colegios, que igual que te hablan de higiene te deberían contar que lo que pasa en el porno es una fantasía.
¿Te ha pasado alguna vez que alguien confunda tu curro con tu persona? Que haya dado por hecho que, más allá de tu trabajo, te guste mucho el sexo, o que pueda tratarte de determinada manera porque ha visto tus vídeos
Una vez me ocurrió que un tío se puso muy pesado. Iba con tres amigos y empezó a decirme que me fuera con él, que dónde iba... Pero normalmente la gente es muy agradable, simplemente me para y me pide fotos o me saluda. Me ha llegado a ocurrir que me paren familias enteras, parejas con hijos. Lo de este tío fue una excepción.
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¿Y en los rodajes has tenido algún momento duro? Se habla mucho de que en la industria del porno no trata a las mujeres como debería...
A mí nunca me han tratado mal, al contrario. Sí que lo he pasado mal por vergüenza, porque yo soy muy tímida, aunque ahora me suelto más. Recuerdo una de mis primeras escenas, en las que tenía que hacer twerking. Había muchísima gente mirando y me daba mucha vergüenza, pero al final tiré para delante. Al final tienes que tirar para adelante y esforzarte, echarle cojones, como en todos los trabajos.
También recuerdo otro día que tenía la regla —cuando nos ocurre, nos ponemos unas esponjas absorbentes— y grabé tres secuencias. Aunque el director me dijo que dejábamos la última, quise hacerla.
Aunque no se ha dado ningún caso en España, en los últimos meses varias actrices porno han muerto por suicidio. ¿Hace mella psicológica esta industria? ¿Crees que las muertes de esas chicas pueden tener algo que ver con su profesión?
No creo que lo que les ha pasado haya sido por la mella psicológica, o al menos en mi caso no siento que este trabajo me afecte psicológicamente. Sí que creo que puede ocurrir que haya productores que se pasen de listos, que intenten abusar de su poder, pero las chicas pueden defenderse siempre. Nadie te pone una pistola en la cabeza para que hagas nada, siempre puedes defenderte.
"A las chicas que consumimos porno también nos gusta ver escenas en las que le comen el coño a tías, y que no solo se lo coman otras tías, sino que lo hagan también chicos"
¿Crees que la industria del porno cosifica a la mujer, que se centra en el placer masculino y nos relega a las tías a la categoría de objeto para conseguirlo?
No, para nada. A veces se critica, por ejemplo, que nos den azotes, o que nos peguen, pero yo también le pego a veces a los tíos en la polla en los vídeos. Son fantasías, el porno es como el cine, no es real.
Sí, pero me refiero más a por qué hay más mamadas que cunnilingus en el porno mainstream
Pues eso digo yo. En una escena me planté y pregunté precisamente eso. A las chicas que consumimos porno también nos gusta ver escenas en las que le comen el coño a tías, y que no solo se lo coman otras tías, sino que lo hagan también chicos.
Y, ¿no te animarías a dirigir alguna pieza para que eso cambiara?
Ya lo hago, a veces me pongo detrás de las cámaras y me gusta mucho también. Cuando lo hago me llaman "la jefa" y me río mucho, disfruto mucho tanto de actuar como de dirigir.

Amarna Miller, una de las actrices porno españolas más internacionales, se ha hecho famosa por su activismo feminista además de por su trabajo en la industria. En tus redes no te posicionas mucho al respecto, ¿te consideras feminista?
No. Yo creo que las mujeres y los hombres somos iguales, creo en la igualdad entre nosotros, pero también creo que a muchas defensoras del término se les va con algunas cosas, así que no me identifico con él.
¿Qué le dirías a esa chavala adolescente que todavía no se llamaba Apolonia y que dormía en un centro o recogía cebollas y tomates?
Le diría que no se rindiera, que luchara.
Una «Noche de los cristales rotos» made in Spain
España emuló los ataques nazis a comerciantes judíos. En 1935, tropas de asalto falangistas atacaron una cadena de almacenes judía en pleno centro de Madrid
Parece un guión ya escrito, una emulación en clave española de la locura nazi. España tuvo su fatídica Noche de los Cristales Rotos, aunque en realidad no fue una sola sino varias. En 1935, tras haberse publicado y difundido durante años panfletos que eran un completo fake, como Los Protocolos de los Sabios de Sión y otros tantos, que culpaban de todos los males a una vasta «conspiración internacional judía», las huestes del fascismo, grupos de choque en plena guerra callejera contra anarquistas y comunistas, decidieron emular a los nazis. Comenzó el año en que en Alemania se habían sucedido las leyes antijudías y muy pronto se aprobarían las Leyes de Núremberg de Pureza Racial. En España, el objetivo fue una famosa cadena de almacenes madrileña, SEPU (Sociedad Española de Precios Únicos), cuyos propietarios era una familia suiza de origen judío, Henry Reisembach y Edouard Wormsde. Su lema, «Quien calcula compra en SEPU», se hizo muy popular. Representaba la moda europea y una imagen de modernidad, con un gran edificio en pleno centro y dotado de las por entonces poco vistas escaleras mecánicas (fue el primer comerció que las instaló en España).
Los almacenes SEPU de la actual Gran Vía de Madrid
En marzo de aquel año apareció en la prensa la primera noticia de destrozos y pintadas, que fueron en aumento alentadas por periódicos como Arriba, órgano del falangismo, que una y otra vez denunciaba la existencia de un «complot» semita, a los que calificaba de usureros y saboteadores de la economía española. Para Arriba y los falangistas, el gobierno republicano había entregado el país al capital extranjero judío. Al mismo tiempo, se consideraba a sí mismo como protector de la clase trabajadora española.
Una edición española de Los protocolos de los sabios de Sión (Imprenta F. Franco, 1940)
En SEPU trabajaban además media docena de mujeres falangistas afiliadas a la nacionalsindicalista CONS (Central Obrera Nacional-Sindicalista, antecedente del Sindicato Vertical). Al supuesto complot judío se le unió el despido de estas. Primera Línea, los grupos de choque terroristas del falangismo, fueron quienes diseñaron la campaña contra los grandes almacenes. Su Reglamento lo dejaba bien claro: «El Militante tendrá siempre presente, que la prisión, las heridas y aun la misma muerte, son meros actos de servicio». Manejaban la pistola y el cuchillo. También la dinamita. Aunque el antisemitismo no era compartido en todos los círculos falangistas, Arriba fue su gran impulsor en la España republicana.
Carnet del CONS (1939)
Llaveros de Primera Línea
Entraron incluso en los almacenes, llevando porras y destrozando las cristaleras: «Unos desconocidas entraron en unos almacenes de la Gran Vía esta mañana, aproximadamente a las once, se registró un suceso en los almacenes SEPU, enclavados en la Avenida Pi y Margall. Un grupo compuesto de unos desconocidos penetró en el local de los almacenes SEPU esgrimiendo porras de goma. Los desconocidos rompieron una de las lunas de un escaparate, causando además graves destrozos en las vitrinas del establecimiento. Entre el público se produjo gran alarma, registrándose carreras, caídas, etc. La llegada de las fuerzas del orden hizo que se restableciera la calma, dándose a la fuga los componentes del grupo» (La Tierra, 15 de marzo de 1935).
Publicidad de SEPU «saludando» la victoria de Franco
En junio, después de que se multiplicasen los ataques violentos, Arriba publicó la noticia titulada «¡Siempre SEPU!»:
«Estos judíos de SEPU dan motivos para ocuparse de ellos diariamente, por sus relaciones con los empleados que explotan. Si basta su sola presencia para producir indignación, si hasta los atropellos que con su personal cometen basta para sublevar al más tranquilo. Nosotros preguntamos: ¿SEPU disfruta de patente de corso? ¿Quién ampara a SEPU? ¿Conoce el director de Trabajo los casos de SEPU?».
Tras SEPU le llegó el turno a Nestlé. En muy poco tiempo se hablaba ya de «invasión judía». La conspiranoia de Los Protocolos de los sabios de Sión se desempolvó para enviar a las juventudes fascistas a sabotear y atacar a esta y otras empresas en un clima de razzias y acciones que parecía no tener freno. Emilio Alvargonzález, Consejero Nacional de Falange Española y de las JONS, quien prestaba su pluma para Arriba, publicó un artículo cuyo título marca el ideario falangista y, del mismo modo, el de los nazis alemanes: «El mundo comienza a desenmascarar al enemigo común».
José Antonio Primo de Rivera, en el 2º Congreso de la Falange, en Madrid. Fotografía: El País
«El botín de guerra dio para mucho. Cuando Madrid cayó y en toda España se impuso el fascismo, SEPU se convirtió en un local del fascista Auxilio Social»
«Hay que atacar a todos sus factores, y como los más esenciales en este plan del judaísmo son como la realidad nos lo demuestra: la masonería, el socialismo y el comunismo, a estos tendrán las naciones que extirpar sin consideración de ningún género, y a los capitalistas judíos y similares hay que imponerles y demostrarles que si su Dios es “el oro”, nuestro Dios ha creado al hombre para que viva feliz, y no para que con su sangre, con su vida, o con sus mutilaciones acrecienten sus riquezas. En España, han entrado gran número de judíos. Hay masones en todos los organismos fundamentales del Estado; magistratura política, administración pública, ejército. Hay muchos vividores del socialismo, del comunismo. El panorama es alarmante. Los españoles tenemos que hacerle frente con decisión y energía: expulsando a los primeros e inutilizando a los demás de una manera radical, incluso echándolos si es preciso del territorio nacional… ¡Ah! Y luego que los subvencionen los judíos».
El botín de guerra dio para mucho. Cuando Madrid cayó y en toda España se impuso el fascismo, SEPU se convirtió en un local del fascista Auxilio Social. Ese mismo año se publicó una nueva edición de Los protocolos de los sabios de Sión. El nombre de la imprenta era Francisco Franco.
(Casi) todos los que tienen un iPhone hacen esto en su primera cita
Reseña: Flamme Rouge
Introducción
En ciclismo, una bandera roja (Flamme Rouge) marca el último kilómetro de la carrera. Un último tramo en el que los ciclistas se desfondan por alcanzar la gloria. A las afueras de Paris, ciclistas de todo el mundo se reúnen para participar en una gran cita. Todos quieren atravesar la línea de meta antes que sus rivales mientras los espectadores son testigos de una competición de gran dureza, resistencia y estrategia. ¡Que gane el mejor equipo!
Así se nos presenta este Flamme Rouge, un diseño de Asger Harding Granerud (13 Días: La Crisis de los Misiles de Cuba, 13 Minutos: La Crisis de los Misiles de Cuba o Frogriders). El juego fue publicado en 2016 por la editorial finlandesa Lautapelit.fi en una edición multilenguaje (inglés, francés, alemán y español). De las ilustraciones se encargan Ossi Hiekkala y Jere Kasanen, responsables ambos del aspecto de juegos como Nations, Honshu o M.U.L.E. The Board Game.
No se encuentra publicado en nuestro país, por lo que tendréis que tirar de importación. Afortunadamente, la primera edición ya incluye el reglamento en español, así como la edición portuguesa. De todos modos, el juego es completamente independiente del idioma (a excepción del reglamento). Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugiera de 8 años y una duración aproximada de entre 30 y 45 minutos. El precio de compra recomendado es de 38€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en francés de Gigamic.
Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.
Contenido
Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 29,7×29,7×7,2 cm. (caja cuadrada estándar tipo Ticket to Ride), nos encontramos con los siguientes elementos:
- 4 Tableros de Jugador (uno de cada color: negro, rojo, verde y azul) (de cartón)
- 8 Miniaturas de Ciclistas (2 de cada color: negro, rojo, verde y azul) (de plástico):
- 4 Rodadores
- 4 Velocistas
- 21 Losetas de Recorrido a doble cara (de cartón):
- Loseta de Inicio
- Loseta de Fin
- 7 Losetas de Recta
- 6 Losetas de Giro Suave
- 6 Losetas de Giro Fuerte
- 180 Cartas (56×87 mm.):
- 120 Cartas de Energía (15 cartas para cada ciclista)
- 60 Cartas de Agotamiento (30 para cada tipo de ciclista)
- 6 Cartas de Etapa
- 4 Cartas de Referencia
- Reglamento
Mecánica
Flamme Rouge nos pone al mando de un equipo ciclista conformado por dos corredores, un rodador y un velocista. Cada ciclista tiene un mazo de cartas con valores de avance sobre el circuito. En cada ronda, los jugadores, simultáneamente, robarán cuatro cartas del mazo de cada uno de sus ciclistas (primero uno y después el otro), jugará una de ellas (carta que ya no se podrá volver a jugar) y descartará las otras tres. Posteriormente, se resolverán los avances desde el ciclista más adelantado hasta el que se encuentre en última posición. A esto hay que sumarle los efectos del rebufo, los ascensos, los descensos y los embotellamientos. El objetivo de los jugadores será intentar atravesar la línea de meta con uno de sus ciclistas antes que el resto de competidores.
Conceptos Básicos
Empecemos con los Tramos . El juego incluye una serie de piezas de cartón que se conectarán para conformar el recorrido de la etapa. Estos tramos pueden ser rectas (donde se incluyen los de inicio y fin de etapa), curvas ligeras y curvas cerradas. Cada una de estas piezas muestra dos columnas de casillas (dos carriles) con un número concreto de filas (6 en las rectas, 2 en las curvas, independientemente del tipo). Uno de los arcenes mostrará una línea doble para indicar que esta es la casilla principal del carril. Por último, el color del borde las casillas se utilizará para marcar la inclinación del terreno (blanco-llano, rojo-subida, azul-bajada). En las casillas de subida y bajada se aplican normas especiales, usándose ciertos símbolos a modo de recordatorio sobre los propios tramos.
Para configurar estas etapas el juego incluye las Cartas de Etapa. Estas cartas muestran los distintos tramos conectados, indicando qué cara de cada uno utilizar.
Cada jugador controlará a dos Ciclistas, un velocista (cuya miniatura aparece en pie imprimiendo fuerza a la pedalada) y un rodador (acoplado a la bicicleta). Estos ciclistas progresarán por las filas del recorrido formado por los tramos anteriores. La regla básica a la hora de desplazar estas miniaturas será que siempre deberá ocuparse la casilla más cercana a la línea doble. Solo en caso de estar está ocupada, el ciclista pasará a ocupar la otra casilla de la fila. Por supuesto, en una casilla solo podrá permanecer una única miniatura de ciclista.
Las Cartas de Energía muestran la energía que empleará cada ciclista a la hora de progresar sobre el trazado. Cada ciclista tendrá su propio mazo, conformado por 15 cartas, con 3 copias de cada valor. El rodador tendrá unos valores menos extremos, mientras que el velocista tendrá cartas con valores muy altos, pero también con valores muy bajos. El valor de cada carta determina el número de filas que, como máximo, progresará un ciclista en cada ronda. Estas cartas son de un solo uso, algo a tener en cuenta a la hora de escoger valores.
Las Cartas de Agotamiento suponen un reflejo del cansancio de los jugadores que tiran de un pelotón o se descuelgan y deben progresar en solitario. Son cartas con 2 puntos de energía que pasarán y se utilizarán como las cartas normales, aunque primero se colocarán en la pila de descartes, es decir, que no llegarán a la mano del jugador hasta que no se barajen las cartas para formar un nuevo mazo.
Con esto tenemos suficiente.
Preparación de la Partida
- Se toma una carta de etapa y se conforma el trazado indicado en ella, conectando las piezas adecuadas por la cara correspondiente.
- Cada jugador escoge un color y recibe 2 miniaturas de ciclista, 2 mazos de cartas (uno para el rodador y otro para el velocista) y un tablero personal. Cada jugador mezcla cada mazo por separado y lo coloca en el espacio correspondiente de su tablero.
- Se colocan a un lado los mazos de cartas de agotamiento separadas por tipo de ciclista.
- Finalmente, se escoge al jugador inicial. Empezando por él y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador coloca sus dos ciclistas en cualquiera de las casillas libres anteriores a la línea de salida. Si es el primer ciclista en colocarse en una fila, deberá ubicarse en la casilla que contiene la línea doble en el arcén.
¡Ya podemos comenzar!
Desarrollo de la Partida
Una partida de Flamme Rouge consta de un número indeterminado de rondas. Cada ronda se compone de una serie de fases.
Fase I: Energía
Los jugadores actúan en esta fase de forma simultánea. Cada jugador deberá programar una carta de energía para cada uno de sus dos ciclistas. Para ello, robará 4 cartas del mazo de uno de los ciclistas, escogerá una de las cuatro cartas, colocándola en el espacio correspondiente del ciclista, y colocará los 3 restantes en una pila de descarte. Tras esto, se procede igualmente con el otro ciclista. Un detalle importante: no está permitido robar cartas del segundo ciclista hasta haber escogido la carta del primero. El orden a la hora de escoger los ciclistas lo decide el jugador.
En el caso de que alguno de los mazos se agote, el jugador robará todas las cartas que haya en el mazo y, posteriormente, se mezcla la pila de descarte y se forma de nuevo el mazo para, finalmente, completar la mano de cuatro cartas.
La fase finaliza una vez que todos los jugadores han escogido una carta para cada uno de sus ciclistas.
Fase II: Movimiento
Ahora todos los jugadores revelan las cartas escogidas y se procede a su aplicación. Los ciclistas se activan de más adelantado a más retrasado. En caso de dos ciclistas en a la misma altura, se activará primero el que se encuentre más cerca de la línea doble del arcén.
Al activarse, un ciclista avanzará tantas casillas como valor de la carta asignada a dicho ciclista. Se deben aplicar las siguientes normas:
- El ciclista siempre se colocará en la casilla más cercana al arcén con línea doble. En caso de encontrarse esta casilla ocupada por otro ciclista, entonces pasará a ocupar la casilla paralela.
- En caso de estar ocupadas ambas casillas, el jugador detendrá su movimiento en la fila anterior, siguiendo las normas anteriores.
- Si, durante el avance, el ciclista comienza, progresa o termina su movimiento en alguna casilla en subida (rojo), el jugador no podrá avanzar más de 5 casillas, independientemente del valor jugado. No importa si el jugador comienza ya en una casilla en ascenso o no. Si el movimiento requiere entrar en una casilla de este tipo, no podrá avanzar más de 5 casillas. Si un ciclista avanza 6 casillas y la sexta es la primera casilla de ascenso, no podrá acceder a ella, debiendo detener su movimiento en la casilla anterior.
- Un ciclista puede adelantar ciclistas, incluso si ocupan una fila completa, pero no podrá detenerse en filas completas.
- Si un ciclista comienza su movimiento en una casilla de descenso (azul), entonces, independientemente del valor jugador, el mínimo de casillas que avanzará el ciclista será 5.
Fase III: Rebufo y Agotamiento
Ahora, pelotón de ciclistas (un ciclista solo forma un pelotón de tamaño 1) que diste exactamente 1 casilla del siguiente ciclista avanzará una casilla de forma gratuita. En este sentido, el pelotón se considera como un bloque, y avanzan todos los ciclistas por igual, con una excepción: en los ascensos no existe rebufo, por lo que no se aplica este punto. Puede darse el caso de que un pelotón se encuentre parcialmente en ascenso, por lo que sí aplicará sobre aquellos ciclistas que no se encuentren en subida, pudiéndose llegar a partir el pelotón por efecto del rebufo.
Por último, los ciclistas que se encuentren al frente de cada pelotón, esto es, la fila siguiente no contiene ciclistas, recibirán una carta de agotamiento (del tipo de ciclista correspondiente) que colocarán en la pila de descarte apropiada. Un ciclista solo forma un peloto.
Si nadie ha cruzado la línea de meta, se procede con una nueva ronda.
Fin de la Partida
La partida finaliza en la ronda en la que uno o más jugadores atraviesan la línea de meta. Si solo un jugador lo consigue, este será el vencedor. En caso de que varios jugadores lo consigan, el vencedor será el jugador que más lejos haya llegado. Si ambos ciclistas llegan a la misma fila, ganará el jugador con el ciclista por el carril más cercano a la banda doble del arcén.
Variantes
Grand Tour: el objetivo es finalizar el tour con el máximo de puntos posibles. Existe una aplicación para dispositivos móviles que configura el trazado y el número de etapas (mínimo 2, máximo 10). Cuando un jugador cruce la línea de meta, se tendrá en cuenta cuantas casillas ha avanzado más allá de la misma y cuantas cartas de agotamiento arrastra en el mazo. Por cada turno adicional que los rivales necesiten para cruzar la línea de meta, se irá contabilizando un tiempo extra. Se obtendrán 3/2/1 puntos por cada ciclista que atraviese la línea de meta en 1/2/3 lugar. En la clasificación general también se obtendrán 3/2/1 puntos por cada ciclista en 1/2/3 posición. Entre etapa y etapa los jugadores descartarán la mitad de cartas de agotamiento (redondeando hacia abajo), de forma que el cansancio se irá acumulando en las piernas de los ciclistas.
Opinión Personal
Hay cierto tipo de juegos que admiten un par de enfoques, y los juegos de carreras son uno de estos tipos. Habrá diseños que opten por un desarrollo buscando la mejor simulación posible, mientras que otros se centrarán en buscar la diversión mediante mecánicas amigables que permitan a los jugadores sentir que controlan el juego casi desde la primera partida. El juego que analizamos en esta ocasión vendría a encuadrarse en el segundo grupo. Pero que un juego se asequible y disfrutable desde la primera partida no tiene por qué ser sinónimo de simple y prescindible… O sí. ¡Enfermera! ¡Escalpelo!
En Flamme Rouge nos pondremos al frente de un equipo ciclista intentando alcanzar la victoria en una única etapa. Lo de equipo ciclista es un decir, salvo que se trate de uno humilde de esos que llegan con lo puesto al final de una gran vuelta, ya que estará conformado dos ciclistas, un rodador y un velocista. Esta etapa tendrá sus curvas, sus ascensos y descensos, de forma que los jugadores deberán dosificar adecuadamente los esfuerzos de sus hombres para mantenerse con opciones de hacerse con la victoria cuando las piernas no puedan más.
¿Y cómo haremos esto? Pues mediante una mecánica tremendamente sencilla y que recordará a otros juegos de carreras como Snow Tails (aquí su tochorreseña) o Turfmaster. Cada ciclista tendrá un mazo de cartas que muestran unos determinados valores que equivaldrán al avance sobre el trayecto cuadriculado. Así, una carta de energía 3 permitirá avanzar 3 casillas. Las diferencias entre ambos tipos de ciclistas (rodador y velocista) la encontramos en la distribución de valores en estos mazos. Así, el rodador tendrá valores intermedios (3, 4, 5, 6, 7) mientras que el velocista tendrá valores extremos (2, 3, 4, 5, 9). De cada valor habrá exactamente 3 copias en cada mazo. En cada ronda, los jugadores robarán 4 cartas de cada mazo (primero para un ciclista y luego para el otro) y se escogerá una, descartando el resto a una pila de descarte. Las cartas son de un solo uso, por lo que ya no volveremos a poder utilizarlas (las descartadas sí, ya que volverá a conformarse el mazo).
Y aquí vuelvo a tirar de Turfmaster, pues muchos se preguntarán que si todos los ciclistas tienen el mismo mazo, la carrera debería mantenerse igualada durante todo el trayecto. Aquí es donde entran los dos elementos clave del diseño. En primer lugar, los ascensos y descensos, que supondrán un freno o un empujón extra a la hora de aplicar ciertos valores, ya que en subida nunca se podrá imprimir más de cinco unidades de fuerza al ciclista, mientras que en bajada la bicicleta se embalará, y aunque juguemos un valor bajo, como mínimo avanzaremos cinco casillas. Aquí entrará el saber escoger y también, por qué no decirlo, la influencia del azar. Si estamos cerca de iniciar la ascensión y al robar todos los valores son elevados, no podremos aprovechar todos los puntos de energía, mientras que, igualmente si al descender, que es un buen momento para jugar cartas bajas, solo nos tocan valores altos, no aprovecharemos la circunstancia, dejando esas buenas cartas para mejores momentos. Así que aquí ya se generan las primeras diferencias.
Pero donde de verdad hay que afinar es con el tema de los rebufos y ser cabeza de pelotón. Respecto al primer concepto, de una forma sencilla los jugadores podrán ganar avances extra si consiguen finalizar el movimiento de sus ciclistas justo a una casilla de distancia del siguiente grupo (o ciclista suelto). Este avance extra, además, tendrá un segundo beneficio, ya que evitaremos ser cabeza de pelotón. Como bien es sabido, ser el que tira en un grupo supone un desgaste extra, pues este ciclista es el que se enfrenta a la resistencia del viento, mientras que los que van a continuación se aprovechan de su estela. Al tener menos resistencia, hay que ejercer menos fuerza para mantener el mismo ritmo que el ciclista en cabeza y, por tanto, menos energía. Para simular este desgaste se incluyen unas cartas que por el reverso muestran la misma ilustración que las cartas de energía, pero que solo aportan 2 puntos de avance, siendo pues, la peor carta que se puede tener en mano (aunque los velocistas ya llevan algunas cartas de este valor para compensar las que muestran valores muy elevados).
Obviamente, no es fácil calcular todo esto, y hay que aceptar cierto nivel de caos. De entrada, porque los jugadores son esclavos de sus manos. Podemos hacer suposiciones optimistas del tipo “si yo fuese él, jugaría una carta con ese valor” y, en base a eso, intentar adelantarnos. Pero son 5 valores y con repetición, así que con toda seguridad habrá al menos un valor de los disponibles que no estará en la mano del rival al que estamos evaluando. Así que, como buen juego táctico, tendremos que aprovechar las situaciones cuando se nos presenten y, sobre todo, intentar ajustar para no vernos trabados a la hora de encarar una ascensión o finalizarla (no hay nada que dé más rabia que finalizar el movimiento justo en la última casilla de subida).
Con esto quiero decir que lograr alcanzar una situación prevista es harto complicado. Nos limitaremos a adaptarnos a la situación e intentar actuar en consecuencia. Por ejemplo, si somos cabeza de pelotón, o demarramos e intentamos escaparnos, o tendremos que lograr retrasar nuestra posición para que sea otro ciclista el que tire y no cargar nuestro mazo de cartas de agotamiento. A su vez, los rivales también intentarán anticiparse a estos movimientos.
Así, de una forma tremendamente sencilla, Flamme Rouge consigue trasladar al tablero la tensión que se vive dentro de un pelotón ciclista. ¿Salto ahora? ¿Dejo pasar? ¿Y si me pilla ahorrando fuerzas el demarraje de mi rival ahora que acaba de barajar y puede absorber unas cuantas cartas de agotamiento antes de que aparezcan en su mano?
Sin embargo, no todo es maravilloso, teniendo algunos detalles que, si bien no se pueden considerar fallos, si creo que se podría haber aplicado un pequeño giro de tuerca. El más importante, a mi modo de ver, es el tema de las curvas. En Flamme Rouge no hay diferencia entre tomar una curva por dentro o por fuera. Es más, los jugadores no deciden por qué carril progresar, sino que será algo que el algoritmo del juego ya decide por ti. Es cierto que esto facilita la tarea de mantenimiento, algo que suele ser un engorro en otros juegos de carrera dando pie al análisis-parálisis y a estar constantemente dando marcha-atrás para intentar encontrar una trazada más óptima. Pero creo que, si se podría haber aplicado igualmente este algoritmo al estilo Turfmaster, donde los caballos también progresan casi solos (los jugadores pueden ejecutar algún giro de forma voluntaria pero poco mas), modificando el alcance de las casillas en las curvas. Algo que incitase a los jugadores a tomar la cabeza de peloto (no a escaparse) para recortar algo de distancia. Así tendríamos un factor más a tener en cuenta a la hora de escoger carta.
Otro aspecto en el que se podría haber mejorado desde un principio es en el número de etapas. El juego básico incluye únicamente seis etapas, existiendo varias cartas promocionales que tienen poco valor como añadido, pues simplemente se pueden copiar para disponer de ellas. Todo enfocado a aumentar la variabilidad de las partidas y tener un aliciente más para sacarlo a mesa. Y es que la rejugabilidad de Flamme Rouge es la habitual en los juegos de carreras, esto es, que son juegos que apetece jugar de vez en cuando pero difícilmente se convierten en un fijo en las sesiones por tener un desarrollo ligeramente repetitivo. aunque también es cierto que este desarrollo es necesario para poder disfrutar de los picos de emoción. Lo que si ayuda a sacarlo a mesa es su ajustada duración, ya que en poco menos de una hora se ha finiquitado la partida, independientemente del número de jugadores, ya que no existe entreturno. No hay que esperar a que un jugador decida qué hacer para poder actuar en consecuencia. Todo en paralelo y a toda velocidad, como si estuviésemos descendiendo el Tourmalet.
Respecto a la escalabilidad, Flamme Rouge se descubre como un juego peculiar, ya que, habitualmente, este tipo de juegos requieren cuantos más jugadores mejor para ser disfrutados, no siendo satisfactorios con pocos participantes. En esto último es en lo que el juego que hoy nos ocupa se distingue de los demás. Si bien su mejor número es 4, a dos jugadores sigue siendo un desafío interesante gracias a que cada jugador dispone de 2 ciclistas. De hecho, se convierte en un juego ligeramente más estratégico, pues podemos buscar el efecto goma con nuestros propios ciclistas, haciendo que se den relevos para ir acortando camino y repartiendo las cartas de agotamiento. Como los ciclistas se programan secuencialmente (uno antes que el otro) podemos calcular en qué casilla acabará el primer ciclista para actuar en consecuencia (muy importante aquí el orden de ciclistas a la hora de robar cartas). Obviamente, en estos relevos intentará colarse el rival para, igualmente, aprovecharse de nuestro esfuerzo y, a la vez, truncar nuestros planes.
Con todo, si buscáis un juego de carreras, que escale bien, asequible, pero con la suficiente profundidad como para resultar un reto interesante, Flamme Rouge es vuestro juego. Con la dosis de azar justa y con más decisiones de las que uno podría llegar a esperar. Es cierto que a algunos puede resultar demasiado simple y prefieran juegos con más profundidad como Snow Tails o Leader One. Pero cumple sobradamente con su función.
Además, existe ya una expansión que resuelve alguno de los problemillas comentados, como el tema de los recorridos, introduciendo el pavé (adoquinado) y carreteras de carriles variables, por no hablar del quinto y sexto jugador. Y para los que prefieren ir un poco más allá, existe una aplicación para dispositivos móviles que permite configurar la variante del gran tour y disponer de todas las etapas configurables publicadas hasta la fecha sin necesidad de disponer de las cartas.
La edición es otro de los puntos fuertes. Uno se sorprende de la calidad de los materiales incluidos dentro de la caja. Destacan las piezas de cartón de los tramos, con un grosor superior a lo habitual y con unos encajes perfectos, ni demasiado holgados ni demasiado justos. Luego tenemos las cartas, de buen gramaje, textura en lino y una respuesta elástica bastante interesante. Aun así, se recomienda el enfundado porque las cartas están en constante movimiento. Por último, las miniaturas. Aquí es donde encontramos el único punto flaco de la edición, y no porque sean de mala calidad. Pero en las primeras ediciones cuesta distinguir al rodador del velocista, ya que solo se diferencian en que uno está de pie sobre la bicicleta y el otro acoplado. En la expansión (y supongo que en nuevas ediciones) los ciclistas vienen marcados. Por último, el reglamento viene adecuadamente estructurado, aunque algún concepto (como el final de la partida) al venir en formato periódico, se puede pasar por alto ya que viene prácticamente al principio de todo.
Respecto a las ilustraciones, Flamme Rouge opta por un estilo vintage, algo similar a lo que hiciese en su día Soccer City (aquí su tochorreseña) respecto al fútbol, que le sienta genial al juego. De la época en la que todo era más simple en los deportes de competición y la tecnología o los patrocinadores aun no tenían apenas impacto. A destacar que cada ciclista tenga un diseño propio y esto se refleje en las cartas. El diseño de los tramos también es interesante, salpicados de detalles que hacen cada pieza única. Nada de repetir patrones. Un gran trabajo.
Y vamos cerrando. Flamme Rouge es un juego de carreras inspirado en el mundo de la bicicleta. Destaca por si agilidad (sin entreturno gracias a un sistema de programación simultánea y resolución de avances automático) y sencillez de reglas (poco más de dos páginas). Además, tiene la virtud de funcionar aceptablemente bien a pocos jugadores (aunque lo recomendable es el máximo). Tal vez su mayor defecto sea poca variedad de circuitos, por lo que puede quedarse corto para los que buscan una experiencia más consistente. Pero esto se resuelve con la aplicación para dispositivos móviles que permite jugar una carrera por etapas, ampliando los horizontes del juego. Por todo esto le doy un…

Artículo Original: Reseña: Flamme Rouge.
Usagi Yojimbo animated TV show in the works

Usagi Yojimbo, my favorite ronin rabbit, is to star in his own TV series.
Sakai’s Usagi Yojimbo takes place amidst a rich fantasy setting in 17th century Japan and features a diverse world of anthropomorphic characters. Miyamoto Usagi, otherwise known as Usagi Yojimbo, is a ronin warrior with the heart of a hero. A skilled swordsrabbit, and one-time bodyguard for a Japanese War Lord, he’s now masterless, and explores his world of immense castles and humble villages, encountering dinosaurs, Yokai (ghosts/monsters), cats, bats, bounty hunters, giant snakes, and even aliens, facing exciting adventures at every turn, always ready to help.
Usagi's turned up as an interdimensional guest star now and again on the Ninja Turtles, but it's high time Stan Sakai's world hit the screen in its own right.
One sandwich to rule them all
Recipes
* Egg onion cheese sandwich
* Mature cheddar and garlic melt
* (Poster's pick) a cheese and onion sandwich
* Apple and brie grilled cheese sandwich
* Pressed and griddled cheese sandwich
In Europe, you can find the cheese sandwich in Denmark while in Italy one variation is the Tramezzini. The Croque monsieur is a classic French grilled cheese sandwich, but the Bikini is a hot ham and cheese sandwich from Catalonia. On the other hand, Sweden has the Varm Macka, though to the west in Norway perhaps try Gjetost ("Yay toast"), and in Finland there is the no nonsense/bread Juustoleipä. However, Portugal offers something to frighten even Midwest US state fair attendees in the Francesinha.
However; in dearest Britain where the rule of thumb is "if it cannot outrun you, then it becomes a sandwich filling", everyone stops work between 3:30pm and 4:15pm to enjoy the cheese sandwich-involving meal that is...
Afternoon tea
* In Cheshire, indulge in cucumber and cream cheese sandwiches
* Your cheese sandwiches will impress a potential lover when tied with a chive bow
* Glaswegians partake of cottage cheese sandwiches during their afternoon tea
* Avoid disappointing affairs and you can still be thrifty for quality
* In Mayfair, choose between salmon and cream cheese, or cucumber and cheese
Many varieties of bread can be used. For example, the bagel, flatbread, or a Pullman bread, are recommended by some; sourdough is also popular. You may also consider how the bread needs to be cut. For grilling or toasting, heat is applied in some manner; tipping your toaster can assist here, or get a specialist one such as a model from the Breville range. In a famous scene in Chef (2014), one is made which people have tried to replicate, or have written about. But who makes the best cheese sandwich, grilled or otherwise? Peter McMartin thinks it's his mother.
More recipes
* Roasted mushroom grilled cheese sounds good
* The inside-out grilled cheese sandwich looks messy
* Lobster grilled cheese
* Delicious sounding parmesan-crusted grilled cheese sandwiches
* Strawberry grilled cheese sandwiches look interesting
Canada is a great producer of cheese sandwiches. These can be found in cities including Toronto, Montreal, Winnipeg and Minnesota, where the highly rated grilled cheese sandwich at Don's café was $3.99 in 2013. In Vancouver, where the grilled cheese sandwich culture is reborn, one restaurant will make you a baked toasted organic bread topped with Canadian mozzarella sandwich at lunchtime. In Ottawa's Rideau Centre, you can pick up a Caprese grilled cheese sandwich while in Edmonton, home of Armstrong cheese, you may find one used as a drinks garnish.
AskMe
* Dear Britons, why do you grate your cheese on a sandwich?
* Where's the Wensleydale?
* Make my sammich interesting!
* I ate a cheese sandwich
* Should I eat it? Sharp cheddar cheese and dry-smoked hard salami sandwich edition.
Cheese is very versatile, having many non-edible uses but also forming the core sandwich filling. But, go with the most popular, or something else? You could try pepper jack, or in Wisconsin there's Limburger. There's Gouda, and in Norway you can use Nøkkelost (cumin cheese). Alpine Swiss has its fans, as do blue and feta cheeses. Why not try a goat cheese, or perhaps But whatever cheese you have to hand, no matter how much maligned, is fine.
Yet more recipes
* Large cheese sandwich tart for an old-fashioned tea (Stor Ostesandwich Til Gammeldags Tebord)
* The ultimate cheese and tomato sandwich
* A grilled pimento cheese sandwich
* A delicate broccoli frittata grilled cheese sandwich
* Caramelized onion and apple grilled cheese, perhaps?
Some places will sell you an upmarket version. One sandwich, made with cheddar blended with white truffles and sprinkled with gold dust, cost over £100, though that's cheap compared to New York (though at the other end of the scale). Large? Fifteen pounds. Unhealthy? Could be better, could be worse. Will it give you nightmares? Probably not. And how to serve? Grilled pastrami and cheese sandwich, carrot dip with dukkah and flat bread on wooden boards, perhaps. Or packed, ready for a long trip. Anyway, how's your sex life?
More AskMe
* The grilled cheese party
* Does grilling change cheese?
* Best grilled cheese sandwich?
* Need sandwich shop or cheese shop name
* Should I eat it? Wheat bread, yellow mustard, fat free mayo, precooked breaded chicken patty, and American cheese edition.
Truck culture is the best culture. In Canada, Mom's Grilled Cheese Truck prowls the streets of Vancouver. Some way south in Los Angeles, the grilled cheese truck will serve all manner of food, and a s'mores melt on brioche. In the birthplace of the modern world and sandwich, the cheese truck delivers cheesy heaven, while over in Tennessee you can be served smoked gouda, pulled pork and barbecue sauce on two slices of sourdough bread. Not forgetting Gorgonzilla in Fort Worth, and Ruthie's in New Jersey and elsewhere.
Even more recipes
* Grilled cheese with smoked Polish oscypek cheese and strawberry jam
* The essential cheese and Branston pickle sandwich
* Classy Pimento cheese finger sandwiches
* A healthy grilled cheese and spinach sandwich
* The perhaps less healthy cheese chocolate sandwich
But there are some things which are not cheese sandwiches. In Canada, Angela Bartley invented the "Grilled Cheese and Ketchup" flavour chip. Also in Canada (and elsewhere) you can find Ulker Cizivic cream cheese sandwich crackers. The state of Iowa was the birthplace of the Pop Tart and American cheese delicacy; despite police involvement, the creator went on to greater things. Though delicious-looking, the Smažený sýr from the Czech Republic is not quite a sandwich, and this is definitely not British.
Previously
* How to make the perfect grilled cheese sandwich
* Grilled cheesus!
* My soul is made of grilled cheese
* And in a family newspaper!!
* "I think we could have used less sandwich meat with better nesting"
(Post inspired by many of the comments in the Metatalktail Hour: Comfort Food thread)

































