Shared posts

03 Jun 00:13

Entran a robar en varios restaurantes de la Raíña tras bloquear las ventanas

by marga mosteiro

Los ladrones colocan un elemento en el marco que impide que cierren por completo

03 Jun 00:12

Camiones de reparto mueven la piedra de la fuente de O Toural y obligan a restringir su caudal

by M. M.

Fue remodelada en el 2013 con cargo a un proyecto de restauración financiado por el Consorcio de Santiago

31 May 16:23

Hablamos con españoles que pagan por ver porno

by Pol Rodellar

Existe una leyenda que dice que en la república de Nicaragua el gobierno sandinista hace un trapicheo electoral que consiste en proporcionar arroz y frijoles de forma gratuita a todos los ciudadanos que les voten. Si uno no es muy exigente, puede contentarse con estos ágapes gratuitos y vivir hasta la muerte.

Con internet y la pornografía pasa algo similar a lo de Nicaragua. La red es un enorme —e incluso escalofriante— pasto de sexo gratuito, de hecho, internet es solo una descomunal base de datos pornográfica, el sitio donde va la gente a masturbarse, en una especie de peregrinación onanista. Vale, hay redes sociales y la gente hace traspasos de dinero, pero, mayoritariamente, la gente va a internet a masturbarse. Y está bien, no pasa nada.

El tema es que la gran mayoría lo hace a través de todas esas webs gratuitas que todos conocemos pero fingimos no conocer, pero hay un pequeño grupo de disidentes que ha decidido pagar por tener acceso al porno. ¿Por qué diablos lo hacen si internet nos proporciona sacos de porno gratis? Eso exactamente es lo que les hemos preguntado a estos testimonios anónimos que pagan por ver pornografía.


MIRA:


Antonio, 27 años, comunicación

VICE: Cuéntame, ¿cómo llegaste a pagar por pornografía?
Antonio: Era verano, estaba cansado de ver el porno de siempre y decidí ver algo en directo, purito stream.

¿Qué página?
Mira, yo utilizo Chaturbate. La cosa va de webcams y los usuarios van pidiendo cosas para que la chica las hagan. Algunas tías se sacan una jodida pasta con esto.

¿Cómo funciona?
Hay dos opciones: o tipeas como si estuvieras mirando una barra de striptease (en la que hay más gente) o haces un cam 2 cam (un privado) donde estás solo tú. Hay algunas que llevan una historia en la vagina o en el culo y según los usuarios mandan tokens la cosa vibra. Hay verdaderos shows ahí, de varias horas.

"Me siento mal porque ya hay suficiente oferta gratis y al final sigues siendo tú dándole al tema solito"

Pero entrar al canal ya cuesta algo, ¿no?
Va por monedas o tokens, como en un festival. Yo pago seis tokens al minuto pero hay otros canales de 120 tokens al minuto, y luego están las aportaciones. Puedes entrar a mirar, como todo el mundo hace, o puedes participar “activamente”. Hay gente que paga como 500 o 1000 tokens para pedir cosas a las chicas.

¿Y a cuánto equivale un token de estos?
200 fichas cuestan 20,99 dólares y 500 salen a 44,99 dólares. Hay descuentos si te dejas más pasta, como ves.

¿Te sientes moralmente mal al pagar por porno?
Me siento mal porque ya hay suficiente oferta gratis y al final sigues siendo tú dándole al tema solito. Tampoco voy sobrado de dinero, luego cada vez que vas a gastar dinero durante los días siguientes piensas que eres gilipollas porque podrías tener más dinero si no te lo hubieras gastado en aquella paja.

"Si tuviera una prostituta en la casa de al lado probablemente viviría debajo de un puente ahora mismo"

¿Consideras que es como prostitución en diferido?
Mmmm, ¿sí? Es prostitución porque al final es un trabajo sexual. Pero piensa que al final es rollo producer de trap, se lo hacen todo desde su cuarto, hay cero esclavismo. Ya te digo, hay tías megaforradas ahí. Algunas venden las bragas y calcetines, ojalá lo pudiera hacer yo. Además, supongo que ellas se lo lleva casi todo, hay menos trata. Es bastante mejor para ellas. Para mí no.

Estamos acostumbrados a tener pornografía gratis, ¿consideras que es mejor la de pago?
Es mejor porque es una tía haciendo lo que yo le pido al momento, sí.

¿Qué referencia sale en el extracto de la tarjeta de crédito? ¿Se nota cuando pagas por porno?
Sí, sale “chaturbile”.

¿Crees que esos momentos en los que estás muy cachondo puede nublarse tu raciocinio y pagar por porno en páginas poco fiables?

Sí. Si tuviera una prostituta en la casa de al lado probablemente viviría debajo de un puente ahora mismo.

Carla, 30 años, periodista

VICE: ¿Qué página utilizabas y por qué?
Carla: Estuve haciendo research sobre páginas de porno ético y al final me decidí por esta porque la llevan varias chicas que molan un montón (como Paulita Pappel). Además hay vídeos de chicas que me gustan mucho y que no siguen los cánones de belleza establecidos, cosa que cuesta encontrar en las páginas gratuitas.

Además los vídeos tienen una estética amateur que me flipa, los vídeos súper bien grabados en casoplones de Los Ángeles me dan bastante palo.

¿Encuentras inmoral masturbarte con otro tipo de producciones eróticas?
Lo he hecho y lo sigo haciendo, pero sí que me crea una controversia porque no sabes en qué condiciones están trabajando las personas que salen en el vídeo. La mayoría de veces, según la escena, me siento mal pensando en que quizás la tía ha trabajado en unas condiciones de mierda.
A veces hago la triquiñuela de buscar en páginas gratuitas a actrices porno que me gustan y sé que trabajan éticamente, pero sé que no es lo ideal.

Supongo que la página que utilizabas funcionaba por PayPal, ¿o tenías que poner tu número de tarjeta?
Sí, el pago era a través de PayPal, pero si hubiera sido con tarjeta de crédito no hubiera tenido ningún problema usarla.

¿Crees que el precio era razonable?
El servicio salía por 14,60€ al mes. Parece mucho dinero, pero teniendo en cuenta que tienen que pagar a las personas que salen en los vídeos, mantener la web y todo eso, no está tan mal.

¿Por qué motivo crees que ya no sigues pagando por porno? ¿Por qué lo dejaste?
No dejé de pagar porque la página fuera una caca y no estuviera contenta con el contenido. Dejé de pagar porque ahora mi sueldo no me lo permite. Pero si pudiera pagarlo, volvería a hacerlo.

Gerard, 32 años, guionista

VICE: ¿En qué momento de tu vida te encontraste en la situación de tener que pagar por porno?
Gerard: Yo soy consumidor de porno para una masturbación rápida y como cinéfilo curioso pero solo he pagado tres veces en mi vida por consumir porno.

Soy todo oídos.
La primera vez fue por unos archivos de fotos amateurs de maduras y universitarias de Madrid y Barcelona. Me picaba mucho la curiosidad, por si me encontraba a alguna conocida comiendo polla. Al final resultó ser un fake y todo eran maduras del este, universitarias francesas y ninguna conocida. Pero bueno, cayeron unas cuantas manolas y no fue tirar dinero en balde.

La siguiente fue por el vídeo de Rebequita/Rebecota de Gran Hermano de una página española llamada Crapulosos. El personaje me ponía burrísimo y era como una especie de tontita inocente que hablaba con una muñeca. Joder, ¿quién no iba a pagar por ver cómo se la follaban? Pues pagué creo que 20 pavos y resultó que el vídeo era una mierda. No lo encontraba para descargar y no podía esperar.

La tercera fue en una página y era porque buscaba un título en especial porque me ponía brutísimo la tía de la portada. Me hice una suscripción de un día para ver la peli y matarme a pajas. Pero resulta que estas páginas son más peligrosas que las de Ryanair, hay que leer detenidamente. QUERERLO AHORA no te hace leer detenidamente.

"Me arrepiento de pagar si el material es una mierda y porque, por lo general, hay mucho timo y hay que andar con ojo"

Entonces tú relación con el porno pagado se limita a una cuestión de inmediatez.
Absolutamente, y lo peor es que hay consecuencias.

¿Cómo cuáles?
Pues en el último caso la consecuencia fue que estuve pagando una suscripción de 30 pavos al mes. Yo la página la seguía viendo y flipaba porque podía ver mazo de pelis pero no sabía de qué era el cargo de 30 euros que me llegaba a la tarjeta. El caso es que fui al banco a que me lo anularan y me pedían que antes fuera a denunciar a la poli. Fui a denunciar diciendo que me pasaba un cargo de una página que no sabía qué era. Me lo anularon y cuando volví a meterme a ver pelis a esa página estaba capada. Una pena, tenían buen material.

¿Te arrepientes de haber pagado?
Me arrepiento de pagar si el material es una mierda y porque, por lo general, hay mucho timo y hay que andar con ojo y, qué coño, ahora pongo una combinación mágica de palabras en inglés en Google, le doy a vídeos y voilà, para qué pagar si lo tienes gratis.

"No compensa el desembolso por hacerse una paja. Uno se acostumbra, busca y se adapta a la pobreza y a lo gratis"

¿Lo buscas directamente en Google?
Sí, en Google sale de todo. Si hago click en un vídeo que me mola luego me lleva a Pornhub o XVideos y ahí veo otros vídeos relacionados que me molan y entonces sigo buscando desde allí, pero la búsqueda inicial la hago en Google.

¿Son mejores las pajas si pagas por ellas?
Hombre, la calidad de los vídeos suele molar más y tienes mejor contenido. Pero no compensa el desembolso por hacerse una paja. Uno se acostumbra, busca y se adapta a la pobreza y a lo gratis.

¿Borras las cookies y el historial después de masturbarte?
En mi vida he borrado ni cookies ni el historial por consumir porno.

Jose, 31 años, camarero

VICE: Bien, ¿en qué consiste el porno por el que pagas?
Jose: Son chats, consisten en pagar a las chicas que más te gustan y mejor te caen para que hagan lo que a ti te apetezca (según el budget que tienes).

¿Cómo funcionan estos chats?
Hay un montón de chicas/chicos, parejas, travestis, etcétera que conectan su cam y están dispuestas a hacer “cosillas” si les pagas, cosas que pueden ser desde meterse dos dildos por el culo mientras cantan La macarena llenas de aceite de coco, hasta enseñarte la planta de los pies.

"Muy pocos de mis amigos pagan, todavía no confían en dar sus datos bancarios a esas páginas"

¿Qué tiene que no tenga el porno gratis que encontramos en Xhamster o YouPorn?
Tiene el placer y el gusto de la instantaneidad y el placer de poder hablar con esa persona, cosas que en las webs que dices no existe. Además, hablar con una persona, conocerla, hace que te excite mucho más.

¿Siempre que te masturbas vía internet lo haces pagando?
No, casi nunca realmente. Pero a veces siento que me lo merezco y pago.

¿Cuánto te gastas al mes?
Muy poco realmente (pero creo que es porque gano muy poco). Diría entre los 10 y los 20 euros como máximo.

"No gasto mucho, por eso aunque me haga una paja pagando 10 euros luego pienso en todos los cocktails de mi vida que he pagado y me siento mejor"

¿Alguna vez has tenido que renunciar al porno de pago por problemas de pasta?
¡Obviamente! Renuncio a muchas cosas por problemas de pasta y gracias a Dios la “masturbación pagando dinero” está entre las ultimas en el listado de las “necesidades”.

¿Sabes de alguien más que lo haga?
Todos los amigos a los que he podido convencer de pasarse al mundo de las chats. Pero muy pocos pagan, todavía no confían en dar sus datos bancarios a esas páginas. Pero en breve lo harán, seguro.

¿Sientes algún tipo de remordimiento?
No más de lo que siempre siento después de pajearme. No gasto mucho, por eso aunque me haga una paja pagando 10 euros luego pienso en todos los cocktails de mi vida que he pagado y me siento mejor.

¿Cuando tienes pareja sigues pagando por estos chats?
Sí, y a veces he tenido la suerte de poder compartir la experiencia. Y mola.

31 May 16:19

Palahniuk en la ruina: al autor de 'El club de la lucha' le roban millones de dólares

by Cultura

Desde hacía ya demasiados años los ingresos de Chuck Palahniuk se reducían cada vez más. El autor de novelas como 'El club de la lucha', con una célebre adaptación cinematográfica, no lograba entender cómo sus múltiples royalties menguaban a toda velocidad hasta el punto de tener que llegar a suspender incluso las rondas de firmas de sus libros por no poder pagarse el desplazamiento. Cuando preguntaba, le respondían que los libros ya no se vendían como antes, que la crisis acechaba y la piratería se cebaba especialmente en sus populares novelas... Pero no, como acaba de descubrir el escritor y denunciar públicamente en las redes sociales, lo que le pasaba era otra cosa: su agente literario Darin Webb, contable de la reconocida agencia neoyorquina Donadio & Olson, le llevaba robando desde 2001.

El agente, ya en prisión, se habría quedado 3,4 millones de dólares de Palahniuk y otros autores. El escritor lo ha relatado no sin sentido del humor: "El lado positivo es que no estoy loco. Durante varios años mis ingresos disminuyeron. Piratería, me decían. O que los editores estaban en crisis y se mostraban lentos para abonar los derechos, aunque ellos insistían en que habían enviado el dinero. (...) El lado negativo es que esta cadena de eventos me deja cerca de la ruina".

Chuck Palahniuk. (EFE)

Para terminar Palahniuk agradece el apyo que ya ha comenzado a recibir especialmente de sus lectores que han empezado a organizarse para recaudar dinero para él y salvarle de la miseria.

31 May 16:14

"PikaBBQ!"

by Fizz
No One Knows If People Eat Pokémon [Kotaku] "One question has always haunted me during my years playing Pokémon. If people eat meat in the Pokémon universe, and there are no other animals that players see or interact with but Pokémon, what are they eating? Series director Junichi Masuda says not even he knows."

• In the Pokémon universe, what do humans eat? [Polygon]
""Simply put, it is a fact that people eat Pokémon," says Modern Farmer. Evidence includes the hunting of Farfetch'd to near-extinction. There's also the fact that the tail of the dim-witted Slowpoke is a rare, highly valued commodity because it is "tasty" and "nutritious." In Pokémon Gold/Pokémon Silver, Team Rocket's practice of cutting off the tails and selling them is frowned upon, but by Pokémon X/Pokémon Y, a restaurant openly serves Azure Bay Slowpoke Tail."
• The Food Politics of Pokémon [Modern Farmer]
"Most likely, a creature's relative intelligence determines whether or not it's fit to eat. By Pokémon standards, Slowpoke are simple-minded and can take up to five seconds to process pain. According to one female Rocket, "Slowpoke Tails grow back fast! What's wrong with selling them?" — a parallel the real world poaching of rhino horns. The friend-or-food determination is affected by physical appearance, as well. Pokémon, like the adorable Pikachu, are de facto companions, while others, such as the bull-like Tauros and Krabby the crab, seem more closely linked to their real-world counterparts (i.e., edible)."
• 20 Pokemon We Honestly Just Want to Eat [Screen Rant]
"Instead, imagine a world where you could eat them all. That's right, Screen Ranters, today we're exploring the Pokémon we'd honestly like to eat. No tricks, no gimmicks - just 20 entries of delicious, Pokémon-packed dishes. You may find yourself wondering how or why these Pokémon were selected. Our recommendation? Don't think too much about it. Don't worry about the excluded Veggiémons like Oddish, Shroomish, Bellsprout, or Cherubi. Worry not for Surf-n-turf selections like Krabby, Kingler, Miltank or Tauros, because they're just too easy. Ready your bibs and fetch your sporks. Release your inner demons, and let's feast like it's 1996."
• What Each Pokemon Would Taste Like and How to Eat It [Kitchn]
1. Bulbasaur
Frog. Poach in butter flavored with garlic from its own bulb.

2. Charmander
Salamander. Poisonous. Don't eat.

3. Squirtle
Turtle, obviously. Cook in a stew

4. Caterpie
Caterpillar. Probably poisonous.

[...]

30. Geodude
Himalayan rock salt. Seasoning for the other Pokédishes.

31. Ponyta
Horse, obviously. Cut into steak and seared medium-rare.

32. Slowpoke
Hippo. Very fatty steaks.
[Previously.]
30 May 19:53

Vímara Peres, o galego que fundou Portugal antes que o rei Alfonso I

by Redacción

Na outra beira do río Douro, máis alá do actual Porto, na actual Vila Nova de Gaia, atopábase en tempos a cidade de Cale,...

O artigo Vímara Peres, o galego que fundou Portugal antes que o rei Alfonso I publicouse primeiro en Historia de Galicia.

30 May 19:22

M is for Morte

by Garciuh

If you fall you scrape your cock off…

It’s her favorite towel…

Let us prey.

Her favorite fruit…

 

THE END

 

30 May 19:20

Skulls You

by K4114ng0

30 May 19:14

Creative Restaurant and Bar Menus

by Miss Cellania

(Image source: reddit)

In most restaurants, you get a menu that tells you the name of the dishes or meals and how much each costs. If you're lucky, you get a description. But there are some places that get really creative to convey more information. The cocktail menu above is arranged like a scatterplot, so you can see how relatively strong and creative the drinks are. The menu below is a Venn diagram with all the possible breakfast sandwich combinations and prices.   

(Image source: reddit)

Other menus have ranked charts for the spiciness, or size, or temperature of the offerings. Some are weird, like the beer board with prices that change due to supply and demand, and others are just fun. See a roundup of creative restaurant menus at Buzzfeed.

30 May 18:53

Así es el vino de kiwi: el producto que puede salvar de la miseria a una de las regiones más remotas de la India

by Miguel Ayuso

Vino Kiwi2

Arunachal Pradesh es el estado más aislado de la República de la India. Ubicado al noroeste del país, junto a la región autónoma china del Tibet, es el hogar de 26 tribus indígenas y docenas de subtribus, muchas de cuales conservan sus propias tradiciones e instituciones culturales y políticas.

La región ha sido siempre un destino predilecto de antropólogos, no en vano es uno de los pocos lugares de la India que aún conserva un buen número de tradiciones ancestrales; pero de la tradición no se vive, sobre todo si estás conectado del resto de tu país por un estrecho corredor terrestre y ni siquiera tienes aeropuerto. Perfecto a para los turistas. La salvación de la economía del estado podría llegar, no obstante, gracias a un producto que hasta hace unos meses casi nadie conocía en la zona: el vino de kiwi.

India importa cada año entre 40.000 y 60.000 toneladas de kiwis

Como apunta Ariel Shopia en un interesantísimo reportaje para Gastro Obscura, los kiwis crecen abundantemente en Arunachal Pradesh, donde la fruta es un símbolo de la horticultura local. Pero, aunque se trata de un producto enormemente popular en la India –donde se cree que aumenta la inmunidad contra el dengue–, apenas se logra vender en el resto del país.

Lo inaccesible de la región hace los kiwis se encarezcan, pero aun así son un tercio más baratos que los que se compran a Nueva Zelanda, China e Italia. La razón por la que los indios no quieren ni oír hablar de estos kiwis es que los consideran, sencillamente, peores. ¿El resultado? India importa cada año entre 40.000 y 60.000 toneladas de kiwis mientras los productores locales sobreviven a duras penas con una economía de subsistencia, gracias al arroz y la pesca.

Apatani La tribu de los Apatani es una de las más conocida de Arunachal Pradesh debido a los tatuajes y dilataciones tradicionales entre las mujeres.

Una empresa ambiciosa

Fue esta situación lo que animo a Tage Rita Takhe, una ingeniera agrícola de 37 años, a abrir Naara-Aaba, la primera bodega de vino de kiwi de la India, y una de las pocas que fabrican vino a partir de esta fruta en el mundo.

La bodega puede fabricar 40.000 litros: suficiente para dar salida a todo el kiwi de la región

Takhe abandonó un prominente puesto en la administración India para abrir su bodega en el valle de Ziro, que inauguró oficialmente, a bombo y platillo, el pasado otoño. Hija de granjeros locales, Takhe quiere apoyar el cultivo ecológico a pequeña escala, al tiempo que garantiza que los agricultores puedan vivir de los beneficios, una empresa ambiciosa teniendo en cuenta las condiciones en las que viven la mayor parte de campesinos de la India.

Pero Takhe apuesta fuerte: ya tiene 25 empleados a tiempo completo y una habitación llena de enormes tanques de fermentación de acero con los que se pueden fabricar un máximo de 40.000 litros: suficiente para dar salida a todo el kiwi de la región.

Kiwis

Pero ¿a qué sabe esto?

Pese a su mala fama, para Rita Takhe el kiwi local “es superior a cualquier otro kiwi del mundo”. Y el vino es una excelente forma de tomarlo pues, como explica a Gastro Obscura, “todas las vitaminas y minerales que tiene el kiwi cuando están crudos, lo tenemos en el vino”.

“Se trata de un vino tirando a ácido que podría recordar a un Riesling más seco”

Lo cierto es que se puede elaborar vino a base de cualquier fruta. Hace décadas que se elabora vino de kiwi en Nueva Zelanda y, de hecho, cualquiera puede preparar una versión rudimentaria del mismo en casa, mezclando el agua con la fruta y levadura.

En concreto, en el vino Naara-Aaba, apunta Shopia, la dulzura agria de la fruta se traslada a la bebida. “Se trata de un vino tirando a ácido que podría recordar a un Riesling más seco”, asegura.

Ahora bien, si quieres probarlo vas a tener que esperar a que la empresa crezca y el Gobierno indio invierta en mejores infraestructuras o preparar un viaje largo y caro. De momento solo puede adquirirse en Arunachal Pradesh, donde las botellas se venden a 1.200 rupias indias (unos 15 euros al cambio).

Imágenes | Naara-Aaba/rajkumar1220/Ziro Valley Kiwi orchard En Directo al Paladar | Receta de mermelada casera de kiwi
En Directo al Paladar | Este vino está dedicado a los convictos que fundaron Australia

También te recomendamos

Cómo influye la conexión de dispositivos en tu calidad de vida

Tandoori Station, auténtica cocina hindú en Madrid

"Cardamomo Go Home": vamos a calmarnos con el cóctel-ensalada en el Día Mundial del Gin Tonic

-
La noticia Así es el vino de kiwi: el producto que puede salvar de la miseria a una de las regiones más remotas de la India fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Miguel Ayuso .

30 May 18:50

‘Coffee Cultivation Merely Extends The System Of Colonial Oppression,’ Recite Nation’s 180,000 Radicalized Starbucks Employees After 3-Hour Anti-Bias Training

by The Onion

SEATTLE—Irrevocably changed after attending a mandatory training session on racial bias, the nation’s Starbucks employees reportedly returned to work Wednesday radicalized and united behind a new credo stating that “coffee cultivation merely extends the system of colonial oppression.” “Welcome to Starbucks, you…

Read more...

30 May 18:46

Unbreakable Kimmy Schmidt deftly takes on #MeToo and terrible men in season 4

by Alissa Wilkinson
Ellie Kemper plays the ever-buoyant Kimmy in another season of <em>Unbreakable Kimmy Schmidt</em>.

The zany Netflix comedy centers on an abuse survivor, making it well-positioned for this cultural moment.

Since last fall, the inboxes of culture journalists have been full of publicity pitches for TV shows and movies that are “responding to the #MeToo moment.” Which is more or less BS.

Sexual harassment and assault aren’t new cultural obsessions that only sprung up after recent revelations about abusive, powerful men in show business. They’re long-standing problems. That’s exactly why these shows and films were, in most cases, already in production when the Harvey Weinstein story hit headlines.

That said, Netflix’s sitcom Unbreakable Kimmy Schmidt was impeccably poised to take on the #MeToo moment.

The Netflix show’s fourth and final season is split into two parts, with the first six episodes dropping May 30. It started as a funny but sometimes scattered fish-out-of-water tale about a girl who was in a literal bunker for 15 years and is just now discovering the world. But it’s gathered steam over the past three seasons to become a poignant and surprisingly dark look at abuse, assault, PTSD, shame, and the most noxious varieties of masculinity run amok.

And for season four, it’s leaning all the way in.

Unbreakable Kimmy Schmidt uses hyperbolic satire to turn the heat on cultural debates

Kimmy has a job! Eric Liebowitz/Netflix
Kimmy has a job!

The Tina Fey/Robert Carlock brand of comedy is predicated on creating larger-than-life caricatures and throwing them all into a universe that’s a lot like ours — same pop-culture references, same matters of concern — but with the volume knob cranked up to 11.

That’s a time-honored method of satire. The most famous example might be Jonathan Swift’s “A Modest Proposal,” in which the writer blithely suggested the problem of the poor might best be solved by eating babies, a wackadoodle idea that was meant to show how ludicrously awful cultural attitudes toward the poor in his time had become. It’s hyperbole that reveals the truth.

That worked great in 30 Rock, which often lobbed politically and socially satirical barbs, in both its skewering of both rich white Republican politics (via Jack Donaghy) and well-off white liberal guilt (via Liz Lemon). 30 Rock always felt of the moment, able to drop one-liners and cook up satirical storylines that blew the lid off cultural debates and exposed how dumb they often were.

But over its past three seasons, Unbreakable Kimmy Schmidt has often managed to make 30 Rock look like sober realism. The show is populated by a truly loony cast of characters, most of whom come from very different worlds than the relatively privileged producers and flacks who populated 30 Rockefeller Plaza.

Everyone in the core cast — former “mole woman” Kimmy (Ellie Kemper), drama queen Titus (Tituss Burgess), wacky and vaguely dangerous Lillian (Carol Kane), and intensely vain Jacqueline (Jane Krakowski) — have slowly revealed the one thing they share in common: a mutual drive to escape and outrun their pasts.

Those pasts they’re so desperate to hide have always lent Unbreakable Kimmy Schmidt a much darker undercurrent than 30 Rock, which was at its core a workplace comedy. The show has gradually revealed that Kimmy wasn’t just imprisoned in the bunker by a harmless kook, the “Reverend” Richard Wayne Gary Wayne (Jon Hamm); she and the other women were sexually abused by Wayne, and Kimmy discovered in season two that she was legally married to him as well.

Season three spent a lot of time exploring the fallout that Kimmy’s abuse and accompanying shame have had in her life. It turns out her unflagging cheerfulness was at times a way to repress what had happened, to try to move on. But reality wouldn’t let her do so.

The show’s bright, zany peppiness has always been laid over this very dark core, and that means that Unbreakable Kimmy Schmidt has long been set up to address “the #MeToo moment.” Kimmy, after all, has the ultimate #MeToo story.

This season hits its stride in the first episode by focusing on #MeToo and sexual harassment

Titus and Jacqueline are back. Eric Liebowitz/Netflix
Titus and Jacqueline are back.

Season four of Unbreakable Kimmy Schmidt hits this angle hard. It’s set in early 2018, and each of its episodes either explores another part of Kimmy’s background or takes up a matter that’s been part of American cultural conversations — particularly about sexual harassment and assault — since last fall.

This could have been catastrophic. The show has been criticized in the past for having an impulse to criticize things, such as the rhetoric around political correctness and cultural appropriation, without having anything in particular to say. (Remember Titus’s “yellowface” debacle?)

But this time it knows just what it’s on about. In fact, watching this first half of season four, it seems as if this critique is where the show has been headed all along. It was there from the start.

The fourth season opens with a cheery framing, repositioning itself as a kind of working girl comedy, Kimmy having left Columbia and taken a job at a tech start-up at the end of the last season. “Little girl, big city / this is the show now!” Jacqueline sings in the theme song within the show. (Don’t worry, though: the show’s delightful real theme song hasn’t gone away. Females are still strong as hell.)

Kimmy is working as the head of HR, and everyone else is spinning their wheels trying to overcome their latest problems: Lillian needs to get over her last love interest, Jacqueline needs to find a way to make money in the wake of her divorce and a subsequent breakup, Titus needs to get Mikey back and also find something to do for money. But for once, Kimmy kind of has it all together.

Except she doesn’t. Her abuse still haunts her. She still balks at the idea of talking about it in front of people.

She is still peppy, overly friendly Kimmy, though. In the first episode, she gets in trouble at work because her co-workers interpret her innocent friendliness as sexual harassment and file a complaint against her.

Kimmy tries a little too hard to comfort an employee. Eric Liebowitz/Netflix
Kimmy tries a little too hard to comfort an employee.

If that seems like it’s making light of workplace sexual harassment, well, that’s because it is. But in the context of Unbreakable Kimmy Schmidt, that works perfectly. The show’s lightness and Kimmy’s innocence are always a foil for something dark bubbling underneath. In this case, Kimmy’s (legitimate) protestations that she was just being friendly and didn’t mean it are echoes of real-world protests from some men (Charlie Rose, for instance, or Morgan Freeman) that they did nothing wrong, and that their attempts at humor were merely “misinterpreted” by their colleagues.

The joke here is that, of course, Kimmy’s protestations are true — but none of those men are Kimmy Schmidt. In fact, it’s impossible to imagine anyone as unfailingly innocent as Kimmy. Unless you are Kimmy Schmidt, the show suggests, the idea that huge numbers of people simply “misinterpreted” your “humor” seems pretty likely to be a fat whopper.

One episode departs from the usual format to launch a storyline examining masculinity turned putrid

But season four moves well beyond workplace sexual harassment. Most of the episodes look at the ways that interactions between people with power and people without it can get twisted and confused. In one, Kimmy gets uncomfortable at a nail salon when it seems as if the workers are getting mistreated; it turns out to be a valuable lesson about white feminism. In another, Titus learns via an acting gig about how “nerds” get bullied in school and faces some uncomfortable truths about his own past as a bully.

And importantly, the show throws a wrench in the works, departing from its normal format in episode three for a fake documentary episode modeled on Netflix documentaries (and directed by Rhys Thomas, known for his work on the satirical IFC series Documentary Now). And this episode serves as a springboard for an ongoing storyline that takes on some of the darkest aspects of masculinity gone horribly, horribly wrong.

The doc-within-the-show is called Party Monster: Scratching the Surface. It’s “directed and stuff” by “DJ Fingablast,” a boneheaded DJ dude who goes looking for his idol, DJ Slizzard, so he can DJ his upcoming wedding to Hello Hadid, “the third Hadid sister.”

DJ Slizzard, of course, is Richard Wayne Gary Wayne, and he’s in jail. But he manipulates Fingablast into making a documentary about him that’s purchased by HouseFlix — a Netflix parody whose telephone hold music proclaims that they are “bringing you the best of what’s left in entertainment.” (That’s in line with 30 Rock’s love of relentlessly skewering its home network, NBC.)

So Kimmy sees Party Monster, of course, and is horrified, especially since it paints her as an upstanding and longsuffering woman who has stood by her man while he’s in prison, rather than a victim who’s been trying to get free of a monster.

Fran Dodd is, among other things, kind of a weakling. Eric Liebowitz/Netflix
Fran Dodd is, among other things, kind of a weakling.

The documentary also introduces Fran Dodd (Bobby Moynihan), who works at a wedding dress store and runs an organization called The Innocence Broject, which “fights back in the war on men.” He has a signed poster of the original Ghostbusters on the wall (no lady Ghostbusters here, please) and a “Harvey Weinstein” folder in his drawer of cases he’s investigating, and he’s indignant that Richard Wayne Gary Wayne is being held in a “men’s prison. Not a people’s prison! A men’s prison.”

After she sees Party Monster, Kimmy sets out on a mission to set the record straight, believing that the people who made it are merely misguided about Wayne. But no: They love him. Dodd especially loves him, because he stands for everything that Dodd believes. Wayne was just willing to do something about it.

“Masculinity is being criminalized in this country,” Dodd says, “and I want something done did about it.” A textbook incel, Dodd is livid at women for causing all of his problems, and livid at Kimmy when she suggests that’s what he does. “That’s whose fault it is!” he says. “Society used to make sense! Nuclear families, straight marriages, white quarterbacks. That’s the world the Reverend” — he means Wayne here — “was trying to get back to. The bunker was a return to traditional values.” Wayne, it turns out, hates women too, tracing his own anger back to a dating game show he went on in his 20s in which he didn’t get chosen.

It’s over the top, except it really isn’t; a quick dive into the darker corners of the internet will dig up any number of radicalized angry young men saying the same things, verbatim, and some of them are willing to kill for their beliefs. And when Wayne protests that of course he didn’t molest the women in the bunker, because just look at how unattractive they are, it sounds awfully familiar — something the show underlines by showing clips of President Donald Trump at rallies saying exactly the same thing about the women who accuse him of sexual harassment and assault.

It turns out the Reverend Richard Wayne Gary Wayne used to be DJ Slizzard. Eric Liebowitz/Netflix
It turns out the Reverend Richard Wayne Gary Wayne used to be DJ Slizzard.

This season of Unbreakable Kimmy Schmidt is still full of zingers but darker than the previous seasons

Clearly, the darkness that’s always been present in Unbreakable Kimmy Schmidt is finally breaking through in this fourth season, even though it’s also loaded with the same hysterical one-liners and fast-paced humor of the other seasons. But real life feels a little darker in 2018 than it did in 2015, and the darkness that’s always been bubbling beneath the show’s surface can’t help but rise to the top.

The season concludes at the midpoint, without much resolved except that everyone in the main cast has been forced to grow up a bit by their brush with harsh realities. (When the show stumbles, it’s because some of those characters’ storylines — particularly for Jacqueline, who seems less and less necessary as the show goes on — feel pale and sort of silly next to the larger arc.)

But there is a seed of hope: Kimmy comes to realize that though the kind of grown men who believe Harvey Weinstein is being framed and are angry at women’s prisons for keeping men out probably will never change, there may be some hope for boys to learn how to live respectfully alongside women. “Each boy is born with the key inside him to tame his own monster,” she tells one, and hatches a plan to help them learn.

The monsters that lurk inside individuals and in the world around them have always been part of Unbreakable Kimmy Schmidt. But for most of the show, they lurked on the edges. In this first half of season four, they’re not hiding anymore — and that’s where the show has been driving all along.

You couldn’t call it luck, exactly, that the show’s main themes turned out to be so well-timed. But beneath all the zingers and zany situations, Kimmy’s story feels especially urgent and necessary — right here, right now.

The first half of Unbreakable Kimmy Schmidt’s fourth season premieres on Netflix on May 30.

30 May 18:44

Galiza lidera a sinistralidade laboral no Estado

by Redacción
Somos o segundo territorio con maior índice de accidentes laborais mortais e tamén segundos en sinistros graves. A precarización do mercado laboral galego nestes anos reforzou a posición do traballador como o elo máis feble.
30 May 18:43

Feijóo reactiva el mausoleo de Fraga que paralizó en 2013 con un edificio de 17 M

by Pablo López. Vigo

La Ciudad de la Cultura de Galicia es ese complejo imaginado por Manuel Fraga sobre un monte de Santiago que debía discutirle el protagonismo a la mismísima catedral. Corría 1999 y nadie en el PP osaba cuestionar lo que disponía don Manuel; ni siquiera Alberto Núñez Feijóo, que, como vicepresidente del último Gobierno de Fraga, dejó atado en un Consello de la Xunta de julio de 2005, cuando el PP ya había perdido las elecciones, la contratación de los dos últimos edificios. Las obras quedaran inacabadas porque, ya como presidente, y apenas un año después de enterrar al fundador del partido, Feijóo decretó su paralización. Ahora acaba de anunciar que se reanuda aquel “enorme y costoso elefante blanco”, como llegó a calificarlo el periódico 'The Guardian', con la creación de un nuevo edificio de uso universitario.

“La Galicia que decidió hacer el proyecto era la de la bonanza y la que yo gestiono es la de la crisis”, sentenció en 2013 el presidente de la Xunta para explicar la paralización de las obras, que llegó cuando el gasto ya se había disparado por encima de los 300 millones de euros, 200 millones más de los presupuestados. Ahora apela al 'sentidiño' económico para justificar una decisión “responsable para las arcas públicas”: la de construir sobre la estructura de lo que iba a ser el Teatro de la Ópera la sede del hasta ahora inexistente Consorcio Universitario de Galicia. Es “la más económica de todas las alternativas disponibles”, sostuvo, ya que construirlo en otro lugar “costaría 30 millones” y su gasto excede en apenas siete millones el presupuesto necesario para derruir lo construido.

El presidente fundador del PP, Manuel Fraga, en una convención nacional del partido. (EFE)

El nuevo edificio que Feijóo acaba de anunciar tiene un notable valor simbólico, aunque su presupuesto se mueva en unos parámetros muy inferiores a los que inicialmente aceptaba su antecesor en el PP de Galicia. Lo que es más discutible es su utilidad, como se ha encargado de subrayar la oposición. “Seguir dilapidando 17 millones más en terminar el mausoleo de Fraga. ¿Esta quiere ser la guinda de la era Feijóo en Galicia?”, se preguntó Ana Pontón, del BNG, que recordó que las obras se paralizaron mediante un acuerdo en el Parlamento de Galicia aún en vigor. Xoaquín Fernández Leiceaga, del PSdeG, dijo que 17 millones serían una “cantidad importante” si se sumasen a otros fines como “la financiación de la investigación”, y Antón Sánchez, de En Marea, criticó el regreso “al despilfarro” y precisó que “debe haber otras prioridades”.

Más que un símbolo de la bonanza, la Ciudad de la Cultura lo fue de la opulencia. Su creador, el arquitecto estadounidense Peter Eisenman, reconoció en una entrevista en 2010 que no se cansó de advertir de que la cosa no saldría barata. “Nosotros decíamos que sería demasiado caro. Él [Manuel Fraga] respondía: ese no es su problema. Decíamos que en la biblioteca cabían 250.000 libros y pedían un millón. Eso hemos hecho”. Tampoco los sobrecostes asustaban al fundador del PP. “El tiempo pasa y las cosas tienden a subir”, se justificaba. Lo importante para él era que, una vez acabada, Galicia tendría, “además del Pórtico de la Gloria y las torres barrocas de la plaza [del Obradoiro], algo que será capaz de sonar en todo el mundo”.

En ese contexto de polémica se movió siempre el proyecto. El Consello de Contas, por ejemplo, concluyó que el Gobierno de Fraga “abdicó de la gestión prudente de los recursos públicos”. Durante la comisión de investigación impulsada durante el breve mandato del Gobierno bipartito (2005-2009), se puso de manifiesto que el responsable máximo de controlar ese presupuesto era el cuñado de Mariano Rajoy, que accedió al puesto de director financiero de la Fundación Cidade da Cultura sin apenas experiencia profesional. Se trata de Manuel Fernández Balboa, hermano de Elvira, la mujer del hoy presidente del Gobierno, que accedió al cargo a los 29 años con un currículo que cabía en un folio. Su experiencia profesional se limitaba a becario por un año en Caixa Pontevedra y jefe de explotación provincial del Grupo Dragados. En su formación académica, solo constaba una licenciatura en Ciencias Económicas y Empresariales y un máster MBA.

Del entorno de íntimos de Rajoy, lo que en círculos políticos se conoce como el clan de Pontevedra, surgió también otro nombre importante de la Ciudad de la Cultura: el de Alfredo Díaz Grande, marido de la diputada Pilar Rojo, a quien se encomendó la coordinación del concurso internacional que encargó a Peter Eisenman el proyecto, de acuerdo con el empeño personal de Fraga. En su intervención ante la comisión, Díaz Grande aseguró carecer de memoria suficiente para explicar su contrato ni sus retribuciones, y dejó sin respuesta todas las preguntas que le formularon los portavoces del PSdeG y del BNG. “Han pasado ocho años y no me acuerdo de más historias”, zanjó.

Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo, con otros políticos, en su funeral en la plaza del Obradoiro. (EFE)

El informe final de la comisión de investigación, que se aprobó con el voto en contra del PP, atribuyó todo lo sucedido con la Ciudad de la Cultura a “un sueño” de Fraga, recogiendo una expresión del propio expresidente en su comparecencia ante la comisión. “Un sueño del entonces presidente que no fue fruto de ningún proceso racional de estudio, reflexión y participación”, sino que fue creciendo “impulsado por directrices políticas y partidarias carentes de racionalidad económica y administrativa, en especial a partir de las elecciones de 2001”.

Tras escuchar a los más de 30 comparecientes y examinar los miles de documentos remitidos por la Xunta al Parlamento, el informe aprobado denunciaba las deficiencias de contratos y adjudicaciones relacionadas con el proyecto, así como el vínculo establecido por la fundación con empresas en cuyos órganos directivos figuran antiguos altos cargos de la Xunta.

En la comisión de investigación salió a relucir otro de los aspectos más borrosos de la Ciudad de la Cultura, el de la piedra rosada que debía revestir los seis edificios del complejo, una cuarcita que se extraía en la cantera del entonces alcalde de Ortigueira, Antonio Campo, del Partido Popular. Según deslizó la Xunta, por decisión de Eisenman. Según desvelaría este después, por orden del Gobierno gallego. Ocurrió que en 2008, a mitad de la obra, tal y como habían advertido varios informes, se agotó el filón de la piedra y hubo que buscar un material de características similares en el estado brasileño de Minas Gerais para traerlo desde allí.

30 May 18:41

Multa de 1.800 euros a 3 persoas que despregaron unha faixa solidaria cos presos independentistas

by Redacción
Denunciados pola Policía, os feitos decorreron en Compostela no marco dunha mobilización a prol do proceso catalán.
30 May 18:38

Google recorre Santiago para actualizar las fotos de Street View, alguna del 2009

by P. Calveiro

Las imágenes de la ciudad han quedado desfasadas en un corto espacio de tiempo

30 May 18:38

El Concello ya asume que no habrá conciertos en los pubs este verano

by marga mosteiro

Facilitará las sesiones vermú y las actuaciones culturales fuera de los establecimientos

29 May 16:13

Novas denuncias a embarcacións galegas por non levar a bandeira española

by A.V
Baséase nun decreto de hai catro décadas polo que a enseña española ten que lucir nos barcos amarrados en porto nos festivos oficiais. Unha actuación que se une ás sancións impostas nestes anos a embacacións pesqueiras galegas por traballar...
29 May 16:13

Diez preguntas que siempre has querido hacer a una 'webcamer'

by Ana Iris Simón

Marta tiene 30 años y trabaja como diseñadora web, hace ilustraciones para revistas y está montando una editorial de cómics. Y desde hace dos años, en sus ratos libres se transforma en @sluttyfiera y también trabaja como webcamer.

"Siempre he sido muy exhibicionista y me gustaba entrar en Chatroulette para masturbarme, pero la verdad es que me sabía a poco", me dice cuando le pido que me cuente cómo empezó en el negocio. "Entonces descubrí páginas como Chaturbate y Amateur.tv y se me ocurrió hacerlo. Fue un día que estaba en un sitio guay, en un piso en el que vivía que tenía un rollo monacal y se me ocurrió probar. Al principio lo hice por desfogar, no pensaba que pudiera ganar dinero con ello, pero poco a poco me fui dando cuenta de que algo iba sacando", añade.

En un "día bueno", Marta puede ganar unos 100 euros gracias a sus shows. Se los ingresan mediante PayPal o Paxum ("que es como PayPal pero con un diseño web más cutre", dice). En su trabajo actual no saben que, cuando no está en la oficina, se sienta frente a una webcam para exhibirse. "En mi curro anterior sí que lo sabían y no me planteó ningún problema", me cuenta.

Quedamos en el piso del centro de Madrid donde vive y desde donde se conecta con sus clientes y me cuenta hasta dónde llegan sus shows, si disfruta con ellos y qué es lo más raro que le ha pedido nunca un cliente. Pero también hablamos sobre feminismo, complejos y estigmas.

Marta tiene 30 años y es webcamer desde hace dos

VICE: ¿Qué hay, Marta? ¿Qué haces en tus shows de webcamer?
Marta: Depende del día. Hay momentos en los que me siento más stripper, más bailonga, y otros en los que estoy cachonda. Entonces me masturbo con distintos dildos y vibradores, mientras que otros días me dedico únicamente a enseñar las tetas y a charlar. Eso en los shows públicos; los privados son más para complacer a uno o varios usuarios, así que me suelo preguntar qué es lo que prefieren y si a mí me apetece, también. Lo que más me suelen pedir es que nos masturbemos juntos y que yo lo disfrute, así que es muy fácil. También a veces interactúan conmigo, quieren conocerme, me preguntan por cosas del entorno que se ven en la cámara, por lo que se ve en el cuarto.

La web de Marta, que además de 'webcamer' es diseñadora e ilustradora

Entonces, ¿llegas a excitarte? ¿En qué piensas mientras los haces?
Sí que llego a excitarme, o al menos eso intento. Si no lo estoy, paso de masturbarme porque se nota el cartón; entonces me desnudo, muevo el culo al ritmo de la música... Pero cuando estoy más excitada es cuando más usuarios suelo tener. Respecto a lo que se me pasa por la cabeza, pues pienso en gente, veo vídeos... a veces no me hace falta ni eso. Con el morado de marihuana y un buen vibrador, tan solo con verme buenorra en la pantalla me vale.

"Lo más raro que me han pedido quizá haya sido que me cague y me mee con las bragas puestas. Pero bueno, pienso que es raro porque hay gente que dice que es raro, a mí me parece fenomenal"

Además de con dildos y vibradores, ¿interactúas con otros objetos en tus shows en directo?
Sí. A veces planteo mis shows como espectáculos de variedades. No solo voy a masturbarme sino que me gusta el juego no sexual, también, reírme y pasármelo bien. Estoy ante un público divertido que está viéndome para disfrutar de su ocio, no para juzgarme, y eso me da mucha libertad. Un día, por ejemplo, fregué los platos a cambio de tokens, porque soy muy desordenada y necesito la figura de un revisor que esté detrás de mí insistiendo. Y ese día los usuarios eran mis revisores, así que hasta que no terminara de fregar no enseñaba el chocho.

Los dildos que Marta usa en sus 'shows'

¿Hasta dónde llegas en tus shows? ¿Pones límites?
Llego hasta donde me apetece en cada momento. Hay días que me apetece hacer un anal, otros que estoy mala de la barriga. En todas las plataformas de webcam hay bots para programar retos que dan título a las salas, entonces se sabe qué vas a hacer en el show. Te dan tokens o monedas y cuando llegas a la cifra pactada haces lo convenido. Pero nunca me han pedido nada extrañísimo; lo más raro quizá haya sido que me cague y me mee con las bragas puestas. Pero bueno, pienso que es raro porque hay gente que dice que es raro, a mí me parece fenomenal.

"Al final, ser webcamer me ha venido bien, porque así queda claro más o menos desde el principio cómo soy. Cómo soy de guarra, me refiero"

¿Afecta lo que haces delante de la webcam al resto de tu vida? A tus relaciones interpersonales o a tu día a día.
La verdad es que ser webcamer me sirve bastante porque cuando lo digo hay gente que lo acepta y gente que no. Entonces me sirve para hacer una especie de criba: solo quiero relacionarme a nivel personal con gente que no tenga prejuicios para aceptarlo. Si no lo hace podemos ser amigos, pero me parecerá una chungada. Una vez tuve una pareja que no lo veía demasiado bien. Decía que era porque me quedaba despierta hasta muy tarde por las noches, que eso me jodía el horario y me hacía ser muy nocturna, algo así como una persona búho. Así que creo que al final ser webcamer me ha venido bien, porque así queda claro más o menos desde el principio cómo soy. Cómo soy de guarra, me refiero [Risas].

¿Alguna vez has vivido una situación incómoda durante un show?
Lo que más me incomoda es cuando me dicen que me depile. Baneo a esos usuarios automáticamente. Estoy en una categoría que se llama hairy porque a veces me depilo, pero otras muchas, no. Y hay mucha gente que lo ama, pero hay otra que no lo entiende y se mete conmigo.

¿Ha cambiado tu relación con la sexualidad o incluso con tu propio cuerpo desde que eres webcamer?
Sí, claro. Ahora conozco mejor mi cuerpo porque soy capaz de verme desde fuera. También me hago más cosas a mí misma, me exploro más. Cuando me masturbo en privado voy más al grano, pero cuando estoy frente a una cámara es más espectacular, entonces descubro cosas nuevas.

Además, también creo que desde que empecé a hacer shows me veo más sexy, me preocupo menos por mi imagen y más por el placer de estar follando. Digamos que tengo más tablas de estar viéndome a mí misma en pelotas y con cara de guarra y eso me da seguridad. También sé qué poses me sientan mejor, qué ángulos me quedan mejor a la hora de practicar sexo y eso hace que para mis parejas también sea mejor porque se excitan más.

"No suelo tener ni idea sobre lo que piensa la gente respecto a mi actividad porque no me hacen comentarios y tampoco me ha llegado ninguna apreciación de terceros"

¿Sabe tu familia que te dedicas a esto?
Sí que lo saben y les parece bien. Consideran que tengo que hacer lo que quiera, no se han posicionado más allá. Se lo conté a mi hermano y a mi padre y aunque aún no hemos llegado al punto de hacer bromas al respecto, que significaría que se han quitado del todo los estigmas, lo respetan. Pero la verdad es que casi nadie dice nunca nada respecto a mi trabajo, ni siquiera mis amigos ni el resto de mi entorno.

A veces me da un poco de pena, porque parece que si me preguntan o digo algo sobre ello estoy ligando. Que en parte es un poco así porque soy pícara, pero no siempre, y es difícil de diferenciarlo. Así que no suelo tener ni idea sobre lo que piensa la gente de mi familia respecto a mi actividad porque no me hacen comentarios y tampoco me ha llegado ninguna apreciación de terceros.

"Tengo las mismas posibilidades de que me pase algo andando por la calle no siendo webcamer que siéndolo"

¿Crees que el feminismo es compatible con actividades que se basan en la mercantilización del cuerpo femenino, como la que tú llevas a cabo?
Sí, claro. Yo me considero feminista y pienso que serlo y ser webcamer es totalmente compatible. En el mundo de la webcam amateur me gusta además que es posible ver multitud de cuerpos variados, a diferentes personas. Cualquiera puede ser sexy y al ser emisiones en directo no hay posibilidad de maquillaje ni de retoque porque no hay cortes.

Uno de los bocetos de Marta, titulado 'Olorcito a polla'

¿Qué consejo darías a alguien que va a empezar a ser webcamer esta misma tarde?
Que es un buen entrenamiento para manejar el ego. Que le van a juzgar y que quizá al empezar sienta miedo a que la vean sus amigos o a que la acosen, a que de alguna manera le hagan daño, pero que es normal. Yo al final me sobrepongo y no le tengo miedo y no pasa nada. Tengo las mismas posibilidades de que me pase algo andando por la calle no siendo webcamer que siéndolo.

También le diría que no se deje engañar, que le van a pedir cosas gratis y le van a ofrecer cosas increíbles, pero que no se fíe. Que pregunte sin problema a otras webcamers, que lea foros... También le diría que es importante invertir en una buena cámara. Si eres HD te suben en las listas. Y por último, que cuide la iluminación. Con un par de lámparas baratitas es suficiente para que no se hagan sombras feas y se vean los detalles.

29 May 16:08

Xabier Cid: "A nostalxia paréceme extremadamente ruidosa, vaidosa. Merda de morriña"

by Montse Dopico

ENTREVISTA | Xabier Cid recolleu o premio da XXI edición do Certame de Poesía do Concello de Carral pola súa obra As bicis.

28 May 22:57

Peach Kelli Pop - Black Magic

by mick fletcher


  A few days ago I featured a song by Wild Animals and called it a perfect soundtrack for the summer. The same could easily be said for the new album from Peach Kelli Pop. When I featured a song from them on last week's Just Some Punk Songs show (https://www.mixcloud.com/mick-fletcher/just-some-punk-songs-200518/) I commented that they were probably too cute to be called punk but were far too catchy not to play. The song I played was Hello Kitty Knife and I was going to feature it on here but as there's a video for a different song I've decided to go with that. The album as a whole is full of catchy gems, it's titled Gentle Leader and you can check it out here :  https://peachkellipop.bandcamp.com/album/gentle-leader-2

  Founded by Allie Hanlon and based in Los Angeles, Peach Kelli Pop are the aural equivilant of plunging a syringe full of sunshine into your vein. They might not be the listening choice of those of you who like their music to be hard hitting but for anyone who enjoys a good tune they're extremely moreish. They featured on here a few years back with a song that was "jangly, catchy as hell garage pop" (http://justsomepunksongs.blogspot.co.uk/2015/03/peach-kelli-pop-dreamphone.html) and Gentle Leader certainly won't disappoint any long term fans.

https://www.facebook.com/peachkellipopmusic/

  They've certainly cast a spell over me, I love them. This is Black Magic....

28 May 22:56

El sótano - Especial Mod revival - 28/05/18

Nos vamos a Londres de finales de los 70. En aquellos años se vivió en la capital británica un resurgir de la escena mod que había estado adormecida durante años.

Comenzamos con The Jam, la banda que estuvo al frente de ese revivalismo modernista, y continuamos con otros nombres emblemáticos de aquella escena. Y sí, habrá un segundo capítulo.

Playlist;

THE JAM “Away from the numbers” (In the city)

THE JAM “Life from a window” (This is the modern world)

THE JAM “Down at the tube station at midnight” (All mod cons)

THE JAM “Thick as thieves” (Setting sons)

THE JAM “That’s entertainment” (Sounds affects)

THE JAM “Town called Malice” (The gift)

SECRET AFFAIR “Glory boys” (Glory boys)

SECRET AFFAIR “Time for action” (Glory boys)

THE PURPLE HEARTS “Jimmy” (Beat that!)

THE PURPLE HEARTS “Frustration” (Beat that!)

THE MERTON PARKAS “Face in the crowd” (Face in the crowd)

THE MERTON PARKAS “You need wheels” (Face in the crowd)

THE LAMBRETTAS “Da-a-ance” (Beat boys in the jet age)

THE LAMBRETTAS “Another day another girl” (Beat boys in the jet age)

THE LAMBRETTAS “Beat boy in the jet age” (Beat boys in the jet age)

28 May 20:33

A Lei de Espectáculos pon en risco a realización de concertos en locais

by Redacción

Dentro dun mes entrará en vigor a nova norma, que impón dificultades para as actuacións en recintos pechados que non conten con licenza de sala de concerto. O Concello de Santiago reclámalle á Xunta a creación da categoría de bar musical

28 May 20:33

Feijóo anuncia un novo edificio na Cidade da Cultura para as universidades que custará outros 17 millóns de euros

by David Reinero, David Lombao

O presidente, que en 2013 se comprometeu a non continuar o complexo impulsado por Manuel Fraga cando xa consumira 300 millóns de euros, defende agora a decisión de erguer outro para instalar o novo Consorcio Interuniversitario como froito do “sentidiño económico”

28 May 20:07

‘¡Universo!’, obra maestra del sci-fi

by Sergio Benítez

Eterno enamorado del papel, pero consciente al mismo tiempo de que el futuro de la literatura y el cómic pasa por lo digital si no queremos seguir abusando de este mundo en el que vivimos, creo que la apuesta de Panel Syndicate es tan necesaria como brillante. Propulsada por Brian K.Vaughan y Marcos Martín y con la magistral ‘The Private Eye’ como primer producto que se ofertó a los potenciales lectores pagando por cada número lo que creyéramos conveniente —como si eso eran $0—, el sello de tebeos digitales tiene ya en su haber un catálogo de lo más estimulante conformado, al margen de la ya citada, por ese asombroso especial de ‘The Walking Dead’ con el que Vaughan y Martín contribuían —y de qué manera— al universo creado por Robert Kirkman; por ‘Barrier’, serie que incluíamos entre lo mejor de 2017; por ‘Blackhand Ironhead’, lo nuevo y espléndido de David López; por ‘Umami’, una alocada aventura culinaria en un mundo fantástico que se ha sacado de la manga Ken Niimura y, por supuesto, por este ‘¡Universo!’ con que el Albert Monteys nos dejaba “con la mandíbula a ras de suelo” a los que seguimos de cerca su trabajo desde hace mucho.

El motivo fundamental de tal sensación de sorpresa era, evidentemente, que con la impecable trayectoria del artista catalán en el mundo del humor gráfico —pocos días hace desde que habláramos de ‘El show de Albert Monteys’, esa magnífica recopilación de las historias que se publicaron en ‘Orgullo y satisfacción’—, encontrarnos con los seis relatos de ciencia-ficción “pura y dura” que ahora recoge Astiberri en un volumen del que ya dijimos por Twitter que hacía muy fácil elegir una única compra en el pasado Salón del Cómic de Barcelona consiguió, como poco, dinamitar por completo cualquier idea preconcebida que pudiéramos tener hacia Monteys y lo que era capaz de desarrollar sobre una página en blanco.

Y mientras los que la fuimos adquiriendo a lo largo de un prolongado periodo de tiempo —no voy a recordar exactamente cuánto, pero casi aseguraría que fue más de un año y medio— seguimos a la espera de que Monteys continúe explorando el riquísimo cosmos que construye en los cinco números aparecidos hasta el momento, lo que la relectura de los mismos provoca es mucho más que la mera confirmación que nuestra percepción inicial hacia la serie no era equivocada y, leídos de una sentada —porque a ver quién es el guapo que, terminado un número, puede cerrar tan tranquilo el libro—, se aprecia con una mayor intensidad lo cohesivo de una narración completamente desprovista de flecos a los que poder criticar.

¿Que qué significa esa aseveración? Muy evidente: que a ojos de este redactor, ‘¡Universo!’ es una lectura perfecta, sin fisuras o tiempos muertos, exenta de soluciones que podrían haberse mejorado o carente de herramientas para satisfacer al lector más exigente que solicite de una historia de ciencia-ficción el no caer en patrones trillados del género, el ser innovadora y atesorar sorpresas constantes tanto en su premisa de partida como en su conclusión. Todo eso, y mucho más, cabe ser encontrado en cualquiera de las cinco proposiciones que nos ofrece Monteys. Cinco historias que, independientes, están hilvanadas por un invisible hilo —todas tienen lugar en el mismo futuro— y comparten el espíritu que siempre ha hecho grandes a los mejores títulos de la ciencia-ficción: el servir de crítica al ahora utilizando argumentos del mañana.

Así, en ‘¡Universo!’ podemos encontrar a Monteys arremetiendo contra el corporativismo, alertando de los potenciales peligros de las inteligencias artificiales o reflexionando, a través de una soberbia metáfora, sobre la falta de comunicación “real” a la que, irónicamente, parecen dirigirse desbocada la raza humana. Ojo, que la intención del artista sea ésta u otra diametralmente opuesta es algo que sólo él podría aclarar y, huelga decir, que lo que servidor ha extraído de ‘¡Universo!’ se ciñe a la reflexión personal e ¿intransferible?.

Lo que ni es personal ni mucho menos intransferible es poder apreciar el preciso funcionamiento de todos y cada uno de los relatos aquí incluídos, la socarronería de fondo que dimanan los cuatro primeros, lo mucho que se intuyen en todos ellos las horas de trabajo invertidas para pulirlos hasta obtener el resultado que podemos disfrutar, el asombroso manejo del tempo narrativo y la claridad con la que —gracias a la limpieza de su trazo y composiciones— se presenta todo y, con respecto a ‘La Cristina del mañana’, la facilidad con la que ésta se coloca como una de las mejores historias de ciencia-ficción con desplazamientos temporales de por medio que se hayan publicado jamás. Una cualidad ésta que, extensible aunque en menor medida al resto de los cuatro relatos, hace de ‘¡Universo!’ una cita OBLIGADA para los amantes del género y una compra INEXCUSABLE para todo aquél que quiera dejarse “volar la cabeza” con uno de los mejores tebeos que verán la luz en formato impreso durante este 2018.

¡Universo!

  • Autores: Albert Monteys
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 208 páginas
  • Precio: 17,10 euros enAmazon
28 May 19:43

Esto es lo que odiaremos después de odiar el trap

by Pol Rodellar

En estos tiempos de incertidumbre y de modas que vienen y se van, la mente humana pierde el rumbo. Estamos en un punto en el que incluso consideramos que los que siguen odiando ese ya arcaico perfil de conducta humana al que llamábamos “hipster” son aún más pesados que los propios “hipsters”.

Si analizamos los últimos años, podríamos llegar a la conclusión que ese poder de penetración en lo social y cultural que tuvo el hipsterismo podría trasladarse a toda esa maraña conceptual del trap.

Pasamos de "el trap es el nuevo punk" a una propagación exacerbada del género, hasta llegar al punto de que nos la suda, no es que lo odiemos, es que NOS LA SUDA.


MIRA:


Ahora incluso la peña que escucha bandas de “rock radical” tipo Mafalda y visten con chándal, gorras Nike y riñoneras cruzadas; hace tiempo que nuestra relación de odio y rencor hacia esta tendencia masificada —sí, sigo hablando del trap y sus conductas y estéticas— ha ido pasando por varias fases —negación, duda, aceptación, cansancio, odio, olvido—, cosa que me lleva a pensar lo siguiente: cuando termine de diluirse todo esto de las cadenitas y de la hipertrofia filosófica del trap, ¿qué será lo siguiente que tendremos que detestar? ¿Qué hay más allá del trap? ¿Qué tendencias pueden sustituir a los chándales y a terminar todas las frases diciendo “hermano”?

Aquí propongo unos cuantos modelos de conducta que podrían esparcirse de forma detestable hacia todos los estratos de la población y contaminarlo todo, desde la música hasta la publicidad. Estos podría ser lo que, en breve, empecemos a detestar todos.

LOS NUEVOS NICK CAVE

Esto lo creía un poco abandonado pero está volviendo con una urgencia extrema. Me refiero a todo eso de llevar camisas de seda y trajes, todo eso de parecer un ser atormentado que se derrumba al observar el Die Toteninsel de Arnold Böcklin y exclamar cosas como “lo siento, no conozco a los Parquet Courts, es que estos últimos cuatro años solo he estado escuchando el Kind of Blue de Miles Davis”.

El ejemplo más claro son los Arctic Monkeys, quienes en su nuevo disco han adoptado un perfil Nick Cave bastante importante; de todas formas está bien reivindicar la figura de Elias Bender Rønnenfelt —de Iceage y Marching Church, entre otros—, quien lleva tiempo practicando este estilo de europeo romántico roto y afligido. Sabed que, cuando intentéis imitar este estilo copiando a instagrammers americanos, realmente os estaréis pareciendo a Joaquín Sabina.

LOS YOUTUBERS OFENSIVOS

Esa escuela de youtubers que están por encima de sus propios supuestos defectos y que se meten con ellos mismos y con todo con la ayuda de una ametralladora de insultos sin filtro alguno —cosa que me parece muy correcta—. También hacen parodias de otros youtubers, ya sabéis, se meten con Dulceida, Paula Gonu, Laura Escanes y todas estas básicas, algo que ya casi viene dado por defecto en esta sociedad y que creo que se enseña en parvulario. En fin, portadores del humor que critican lo que ya está mil veces criticado.

LOS ENFADADOS

Mientras intentan tapar sus tatuajes de colores de los Simpson a base de manchas que intentan ser runas o columnas dóricas se inventan una personalidad severa y enojada. Son la estética del mal, con su polo Fred Perry ajustado, sus pendientes y su pelo corto. Tienen un grupo que se llama Arcadia Negra y no ponen a nadie en la lista de invitados “porque hay que pagar la gasolina de alguna forma” aunque aún nunca hayan salido a tocar fuera de su ciudad.

Hace unos meses los podías ver vendiendo sus discos de Dan Deacon en el Daily Price y ahora cuelgan fotos en Instagram posando con gabardina al lado de arquitecturas futuristas. Muy enfadados.

LOS EMOS DOSMILEROS DE 2018

Esto no creo que dure demasiado porque la mera idea de un revival del “emo” dosmilero no tienen ningún tipo de sentido, pues eso ya es en sí mismo un revival muy mal entendido y puesto a la práctica con suma mediocridad. Aun así esto es lo que acaba de hacer Princess Nokia con su Look Up Kid. Supongo que el hecho de haber desactivado los comentarios para este vídeo ya es algo significativo. Si esto funciona, os juro que me pego un tiro.

LOS CHICOS DEL TECHNO

Ahora de repente todos esos fans de Black Lips tienen un perfil en Souncloud con sus “mixtapes” y les encanta el techno, llevan chándales de yonki —ya nos entendemos, esos de colores— y les encanta vivir en un after continuo y decir que “son de barrio”. Grandes diseños serigrafiados pueblan la parte de detrás de sus camisetas, es horrible pero ahora es lo que toca, "hay que apechugar", atestiguan. Lo bueno de esta peña es que, cuando te levantas un domingo con resaca a las seis de la tarde, puedes ver sus stories y observar con cierto miedo como siguen colocándose en una casa sin ser conscientes que se dirigen de forma descontrolada hacia su propio final.

28 May 19:38

«Estos maricas matan fascistas»

by Jordi Chantres
expedientes desclasificados | incluido en agente provocador nº7

Un autoproclamado «Ejército de Liberación e Insurrección Queer», integrado en un batallón anarquista, planta cara a los terroristas del ISIS

En la imagen, un grupo de guerrilleros armados, casi todos con el rostro cubierto, sostiene una bandera LGTBIQ, mientras detrás se exhiben otras con la «A» anarquista y un AK-47. Una pancarta reza: «Estos maricas matan fascistas». Es el recientemente creado Ejército de Liberación e Insurrección Queer (TQILA, por sus siglas en inglés), a su vez integrado en las Fuerzas Revolucionarias Internacionales Populares (IRPGF), un batallón anarquista formado por hombres y mujeres de distintas nacionalidades y que combaten pueblo a pueblo al ISIS en Siria, concretamente en la ciudad de Raqa, liberada hace poco del control de ISIS. La imagen ha sido la carta de presentación para el primer batallón formado por gays, lesbianas, trans, bisexuales y queers que lucha en primera línea del frente, y fue acompañada por un pequeño comunicado: «Los miembros de TQILA han tenido que presenciar cómo el fascismo y fuerzas extremistas de todo el mundo han atacado a la comunidad queer y asesinado a una cantidad innumerable de personas, asegurando que son “enfermos” o “anti natura”. Las imágenes de hombres homosexuales siendo lanzados desde azoteas o siendo lapidados por el Estado Islámico es algo que no podíamos ver sin hacer algo. Como personas queer en el Medio Oriente, uno de los actos más revolucionarios que podemos hacer es anunciar nuestra existencia a personas y gobiernos que continuamente aseguran que no existimos. Existimos para combatir la tiranía, la opresión y la dominación», concluye el grupo armado que actualmente está luchando contra Estado Islámico en la ciudad de Raqa, una de las últimas en control del grupo yihadista. Luchan junto a las milicias kurdas, las primeras en acoger a mujeres y hacer un llamamiento internacional que ha supuesto que muchos extranjeros viajen hasta las zonas de combate para, tras recibir instrucción militar kurda, unirse a Batallón de Liberación Internacional.

tqila-queer-isis-homosexuales-lgbt-putos.jpg  Militantes del Ejército de Liberación e Insurrección Queer. Fotografía:&nbsp;IRPGF

Militantes del Ejército de Liberación e Insurrección Queer. Fotografía: IRPGF

«Las imágenes de hombres homosexuales siendo lanzados desde azoteas o siendo lapidados por el Estado Islámico es algo que no podíamos ver sin hacer algo»

El comunicado que anunciaba la creación de la fuerza armada anarquista, difundido hace unos meses, decía: 

«Hoy, la revolución de Rojava se encuentra bajo ataque. Así como la Comuna de París y en otros tantos momentos en la historia, las fuerzas revolucionarias se enfrentan al Leviatán de la hegemonía capitalista que ha venido a devorar al nuevo mundo y a esclavizarnos a todos una vez más. Este es nuestro Stalingrado. ¡La revolución debe ser defendida! Por lo tanto, anunciamos la creación de las Fuerzas Guerrilleras Internacionales y Revolucionarias del Pueblo (International Revolutionary People’s Guerrilla Forces – IRPGF) para defender la   revolución en Rojava.

tlwunsspgvx01.png 1200px-TQILA_Emblem.svg.png


Las IRPGF son una agrupación militante armada, autoorganizada y horizontal, trabajando para defender distintas revoluciones sociales alrededor del mundo, atacando directamente al Capital y al Estado, haciendo avanzar la causa del anarquismo. Somos comprometidos antifascistas, anticapitalistas, antiimperialistas, contra todas las formas del patriarcado y las jerarquías. Anunciamos también nuestra afiliación en el Batallón Internacional por la Libertad (International Freedom Battalion) y declaramos nuestro apoyo y alianza con las YPJ, las YPG, el PKK, el Antifascist International Tabur (AIT) y con los integrantes del Batallón Internacional por la Libertad. Declaramos abiertamente nuestra lucha contra todas las fuerzas imperialistas, fascistas y contrarrevolucionarias.

¡HASTA LA VICTORIA DE LA REVOLUCIÓN EN ROJAVA! ¡VICTORIA A LAS BARRICADAS, LA INSURRECCIÓN SOCIAL Y LA COMUNA! ¡VIVAN LAS AGRUPACIONES Y COMUNIDADES MILITANTES, HORIZONTALES Y AUTOORGANIZADAS! ¡POR LA REVOLUCIÓN Y EL ANARQUISMO!».

 Cuatro integrantes del Ejercito de Liberación e Insurrección Queer. Fotografía: IRPGF

Cuatro integrantes del Ejercito de Liberación e Insurrección Queer. Fotografía: IRPGF

Los mismos anarquistas fueron los primeros que dieron a conocer al Ejército de Liberación e Insurrección Queer: «Presentamos esta subdivisión, compuesta de camaradas LGBTQI+, como de otros que buscan aplastar los géneros binarios y avanzar en la revolución de las mujeres además de ampliar el espectro de géneros y revolución sexual».
 

28 May 19:26

Saint Drew Blythe Barrymore

by Sabina Urraca

Los Ángeles, 1982. Plató del show de Johnny Carson. Drew Barrymore, una estrellita de siete años con vestido rosa y lazo a juego, cuenta su secreto: se le han caído los dientes de leche delanteros y lleva dentadura postiza cada vez que va a un tv show. Se saca la prótesis y la muestra. Después sonríe, con esa sonrisa suya que estremeció a Hollywood, que hizo berrear de ternura y simpatía a Kentucky, Sebastopol, Torrecilla del Jarama y a extraterrestres pánfilos más allá de Orión.

Alegres frases de calendarios motivacionales se agarran al “si la vida te da la espalda, tócale el culo”, o al “no hay nada que un abrazo no pueda arreglar”. Respeto, pero no comparto. Mi ramita de la que agarrarme cuando pendo sobre un fondo de barranco plagado de cuchillos, es llevarme la mano a los dientes delanteros. Ahí me siento a salvo, o al menos rozando la esperanza. Es una leve mímica de la icónica escena: Drew Barrymore sacándose la dentadura falsa. Un acto aparentemente banal, pero que dice mucho. Sobre todo, que ya estaba metida hasta el cuello en un mundo en el que incluso los procesos de dentición eran socavados. Finge que tienes incisivos, tómate esta copa, ¿te apetece otra raya? Y, sin embargo, a día de hoy, nadie diría que a esa Drew radiante de 43 años se le juntó la toxicomanía con Santa Claus, el alcoholismo con los peluches. Su lozanía actual me parece un milagro. Los incisivos falsos, la reliquia de una mártir que triunfó sobre el sufrimiento. Si ella pudo, todo es posible.

El fontanero usa todas sus armas, pero el váter sigue sin tragar. Me dice que la avería viene de las cañerías de abajo, que hay que levantar el suelo, pero que eso no lo cubre el seguro. Al oír 2.500 euros, siento un leve desmayo, me apoyo en el lavabo. “De acuerdo –le digo– levante lo que haya que levantar, destróceme el baño, ya veré cómo lo pago”. Me toco los dientes mientras salta el primer azulejo. Y entonces, milagrosamente, el váter empieza a tragar.

The post Saint Drew Blythe Barrymore appeared first on CINEMANÍA.

28 May 19:25

8 letras de Evaristo que podrían haberse escrito hoy (y se podrían censurar mañana)

by Pablo C. Fluiters

Hay músicos que hacen un temazo del verano. Otros escriben los himnos de una generación. Y unos pocos, como Evaristo, escriben canciones que aguantan atemporales el paso de las décadas. La censura lo sabe: los temas de La Polla Records siguen vigentes como el día en que se grabaron.

3 años después de la aprobación de la Ley Mordaza, colectivos como Amnistía Internacional siguen denunciando el retroceso democrático que supone esta ley, junto con otras muchas restricciones a la libertad de expresión. Un tuit, una canción, una obra de marionetas o una portada de una revista puede llevarte ante un juez. Mientras que desde ciertos ambientes retrógrados se intenta amparar en una lucha por la libertad de expresión el discurso de odio y el humor rancio, vivimos verdaderos tiempos de violencia institucional contra los mensajes más críticos con el poder. El último caso de la larguísima lista de figuras públicas y no tan públicas puestas en la picota es la denuncia por parte de la Guardia Civil contra el cantante Evaristo Páramos por gritar “Policías, sois unos hijos de puta” durante una de sus actuaciones.




Evaristo es uno de los grandes nombres de la escena rockera estatal, y probablemente el punk más conocido en lengua castellana. Frontman de La Polla Records desde la Transición hasta 2003, actual cantante de la banda Gatillazo, inspirador y referente de una incontable cantidad de bandas en todo el mundo hispanohablante. Su contribución al discurso de la música contestataria en España es indiscutible, y su nombre no ha dejado de presidir los carteles de festivales y eventos musicales de rock desde que en este país hubo algo digno de ser llamado “escena punk”. Que en 2018 se le intente amedrentar al terminar un concierto con una denuncia, que se intente callar su voz, es motivo suficiente como para recordar su legado y su contribución musical. Este redactor espera, humildemente, no hacerle el juego a ningún juez ocioso con ganas de censurar artistas, porque nos disponemos a reivindicar 8 temas de La Polla Records que se atreven a cantar lo que todavía hoy es arriesgado decir.

Salve (1984)

Realmente, tíos, nunca he visto religión que pretenda tanto: salvarnos a hostias…”, desde su primer disco la banda de Salvatierra destacó por sus letras de denuncia social. El tema homónimo de aquel primer LP es un irónico retrato de las miserias e hipocresías del nacional-catolicismo. No sería la única vez en la que Evaristo cargaría contra las estructuras religiosas, llegando a desearle la muerte al entonces Papa Juan Pablo II (“Wojtyla, múerete”, gritaría en Cara al culo (1985)). En España no pocos artistas han visto sus declaraciones sobre la religión puestas a debate en un juzgado. Entre los casos más recientes, el cantante Javier Krahe (en paz descanse) sería absuelto en 2012 por cocinar un Cristo en televisión. Este mismo mes estamos asistiendo estas semanas a la persecución contra el actor Willy Toledo por cagarse en Dios. ¿Quién sabe si no acabaremos viendo a un letrado leyendo en juicio lo de “compre un pedazo de Cielo pagando la cuota mensual”.

No más presos (1985)

Probablemente el disco más visceralmente político de la banda, Revolución, estaría lleno de soflamas panfletarias de las que La Polla se iría distanciando en favor de letras cargadas de ironía y sarcasmo. Pero en aquellos años del GAL, Evaristo diría “No al Estado terrorista que encierra a quien le sobra y a quien lucha contra él”. Hoy, dar voz a esos presos puede considerarse apoyar la violencia de quienes luchan contra el Estado. Así se está interpretando en el caso de ResistenciaFilm, un canal de Youtube donde un joven sube todo tipo de material reivindicativo, entre el que se encuentran entrevistas a antiguos presos de los GRAPO, y al que se está juzgando por enaltecimiento del terrorismo.

El sitio donde yo vivo (1985)

Ahora que el terrorismo desciende vertiginosamente en la escala de preocupaciones de los españoles, parece más vigente que nunca aquello de: “la prensa dice que la ETA provoca el pánico […] a mí los que me mosquean son los protectores de la Ley”. Sin embargo, la apología del terrorismo está a la orden del día en los medios y los juzgados. Además de los raperos recientemente condenados, no son tan lejanos los casos de Fermín Muguruza o la banda Soziedad Alkoholika, acusados de apoyar a la banda terrorista en sus letras y sobre los cuales persiste un estigma que les ha dificultado tocar en sitios como Madrid.

Qué paz (1987)

Recientes sentencias judiciales hacen hincapié en la peligrosidad de los discursos reivindicativos que dan por perdida la lucha pacífica y desde dentro del sistema. En ese contexto, la letra de este tema menor de uno de los discos más relevantes del punk estatal podría ser una provocación. Y es que ya lo decía La Polla hace hoy más de treinta años, “no queremos esta paz podrida, es un ser deforme. Esta paz impuesta por los que dominan…”. Sin embargo, los que mandan estos días han decidido perseguir a César Strawberry o Pablo Hasél por destapar “su guerra encubierta”.

Fuego y cristal (1992)

Animar a la rebelión ha sido un asunto recurrente en el rock. La lucha contra lo establecido, a veces en forma de caos desatado, lleva sonando en el corazón del punk desde que los Pistols clamaron por la anarquía en el Reino Unido. Sin embargo, bien sabe la banda Rokavieja que animar a la rebelión puede salir caro. La banda tuvo que pagar una multa porque su cantante recitó otro himno del Rock Radical Vasco (Mucha policía, poca diversión) sobre el escenario durante un enfrentamiento entre unas personas del público y las fuerzas del orden. Esta noche de rebelión de La Polla podría, siguiendo esa lógica, ser el detonante de una peligrosa escalada de violencia.

La solución final (1996)

Las políticas agresivas y violentas contra los más desfavorecidos no son nuevas. Ya a finales del siglo pasado lo denunciaba Evaristo en esta canción mítica que termina con un épico “La solución es una cámara de gas con los políticos adentro”, rematado en directo con un “y con cuatro clavos en la tapa”. Aunque la canción solo propone aplicar al alcalde la misma medicina que parece desear contra los sin-techo de su ciudad, casos como el de Pablo Hasel nos demuestran que ya no está el horno para bromear con la ejecución de ningún cargo político. Y menos si eres vasco o catalán.

Envidia cochina (1996)

¿Quién no quiere “vivir sin currar y que lo pague el país”? ¿Quién no está dispuesto a “condenar la corrupción sin pagar contribución”? Otro de los temas más conocidos de la última etapa de la banda le da palos al entonces rey Juan Carlos I, denunciando sin contemplaciones su condición antidemocrática. Y es que todos, igual que Evaristo, queremos ser rey. Pero hay que tener cuidado en cómo expresamos ese deseo no pase como en el caso del rapero Valtonyc, recientemente huído tras ser condenado por varios cargos, incluyendo uno de injurias contra la corona. ¿Quién sabe qué pensarían nuestros jueces del Hoy vamos a explicar la palabra feo (2003) del último disco de La Polla?

Series de maderos (2003)

Y de ese último trabajo viene este tema que hace algunas insinuaciones sobre la moral ligera de los cuerpos de seguridad del Estado. Porque dice Evaristo que él quiere ser poli “contra narcotraficante, y quedarme con la parte que me corresponde”. Por poco más de eso se van a ver muy pronto los responsables de El Jueves ante un tribunal, y es que está feo insinuar que nuestros policías le dan a la fariña. Seguiremos informando sobre si se considera un crimen también decir que tienen “descuento y garantías en todos los puticlubs”.

Hay un intento de suprimir nuestras libertades y de borrar el recuerdo de un tiempo en el que fuimos un poco más libres. Lo justo. Lo suficiente como para cantar contra las instituciones que nos aplastan, contra los gobernantes que nos exprimen, contra los violentos que nos reprimen y contra las religiones que nos imponen. Hay que seguir, luchar contra la desigualdad cantando, gritando, creando, denunciando y no callando nunca. Plantando cara siempre a la injusticia, tomando partido y resistiendo. Vosotros veréis qué hacéis. Nosotros… ¡ya veremos!

¿Te ha gustado este artículo? Puedes colaborar con Canino en nuestro Patreon. Ayúdanos a seguir creciendo.

La entrada 8 letras de Evaristo que podrían haberse escrito hoy (y se podrían censurar mañana) aparece primero en Canino.

28 May 19:19

Futuristic designs for products the EU's stupid new copyright law would kill

by Cory Doctorow

The Polish thinktank Centrum Cyfrowe commissioned designers to come up with "speculative designs" for products that could be enabled by a European approach to copyright reforms that favored a more equitable balance tilted towards creators and the public and away from large corporations -- even as the EU is preparing to kill this future by passing an extreme, corporate-aligned copyright regime that runs on censorship and mass surveillance. (more…)