Shared posts

13 Jul 23:10

Warren Ellis: la ficción es la piel del mundo

by Jorge Carrión
Transmetropolitan.

Antes de cumplir los treinta años, Warren Ellis (Essex, 1968) fue reconocido por unanimidad como uno de los más brillantes guionistas de cómic del cambio de siglo. Tres obras suyas casi simultáneas fueron responsables de ello. Transmetropolitan (con Darick Robertson, 1997-2002), The Authority (con Bryan Hitch, 1999-2000) y Planetary (con John Cassaday, 1999-2009) son tres hitos en la historia del arte secuencial tan rotundos que su autor no ha sido capaz de superarlos hasta la fecha.

Pese al innegable magnetismo de sus personajes (Spider Jerusalem, Midnigther, Elijah Snow…), la operación que llevó a cabo Ellis —claramente en la estela de Watchmen— se basó en darle más protagonismo al propio género que a los protagonistas de las historias en él narradas. Es decir, el periodismo gonzo cyberpunk es más importante que el periodista gonzo cyberpunk; y la tradición del cómic de superhéroes tiene más relevancia que los superhéroes en sí. Tal vez porque, como demostró Alan Moore en Promethea (con J. H. Williams III y Mick Gray, 1999-2005), otro de los cómics que quisieron ser bisagra entre el siglo XX y el XXI, lo que perviven son las historias y, por tanto, los patrones, los arquetipos y los géneros, mientras que los personajes concretos acaban por perecer —o evolucionan tan drásticamente y son leídos de forma tan distinta que es como si hubieran perecido—.

Tengo la impresión de que en sus tres grandes obras Ellis supo llenar la teoría con una retahíla de poderosas cargas narrativas, pero que a medida que avanzaba la primera década del siglo XXI sus tebeos no han sabido cimentar con narrativas sólidas el que quizá sea el pensamiento teórico del cómic actual en mayor sintonía con nuestro presente. Ejemplo paradigmático de ello podría serGlobal Frequency (2002-2004), cuyo concepto es impecable: una agencia de inteligencia completamente independiente y absolutamente internacional, liderada por Miranda Zero y coordinada por El Aleph, compuesta por 1001 agentes que no se conocen entre ellos y son activados cuando una alarma se activa cerca de donde se encuentran. Los doce capítulos tienen protagonistas distintos, están ambientados en diferentes partes del planeta y son dibujados por doce artistas de ambas orillas del Atlántico.

Como escribió Henry Jenkins, en Convergence Culture (2006): «Ellis concibió la historia a raíz del 11 de septiembre, como una alternativa a las llamadas al creciente poder estatal y a las restricciones paternalistas de las comunicaciones». El cómic habla de salvarnos a nosotros mismos mediante una alternativa a las instituciones tradicionales de espionaje, control y represión: la inteligencia colectiva. Podría haber sido el gran cómic sobre la globalización, pero las historias individuales no son tan consistentes como el conjunto que las organiza. La idea es muy superior a su concreción.

Tal vez por eso las mejores obras que Ellis ha firmado en los últimos años sean sendos ejercicios de noir: Desolation Jones (con J. H.Williams III y Daniel Zezelj, 2005-2007), que remite por momentos a un Sin City, de Frank Miller, con mayor repertorio de recursos gráficos, es una oscura reescritura de El sueño eterno, la novela de Raymond Chandler; y Fell (con Ben Templesmith, 2005-2008) es un experimento visual y conceptual protagonizado por un detective de homicidios que hurga en las miserias de Snowtown, una ciudad que sintetiza lo peor de todas las ciudades norteamericanas.

Como autor político, Ellis encuentra en el género negro un abanico de posibilidades para hurgar en las miserias individuales y sociales, en una tradición menos saturada que la superheroica. La reflexión sobre la ideología y las formas de gobierno (la democracia siempre crepuscular, la tiranía, la anarquía, la teocracia) recorre la obra de Ellis, que no en vano tiene uno de sus momentos álgidos en la campaña política de Transmetropolitan. El magnicidio del presidente de los Estados Unidos —un recurrente leit motiv de la ficción de las últimas décadas— aparece en varias ocasiones en su trabajo. En sus últimas obras lo encontramos al menos en Reload (2002-2003) y en Black Summer (2007-2008): en ambos casos se trata de acciones justas llevadas a cabo por individuos que se autoexpulsan del sistema, en que el corrupto presidente merecía morir.

Protagonizados por postsuperhéroes, cuyos poderes se deben exclusivamente a tecnología humana (drogas e implantes), Black Summer y No Hero (2008) son dos álbumes complementarios, dibujados ambos por Juan José Ryp. En ambos la superheroicidad es una realidad angustiante, en perpetua tensión con todo lo que rodea a quien ha tomado la decisión de ingerir la pastilla o de dejarse operar: el Gobierno, los compañeros y amigos, la propia conciencia. Lo más memorable de ambos cómics son las páginas sin texto.

Una de las entregas de los Nuevos X-Men (2001-2004), de Grant Morrison, en que Jean Grey y Emma Frost se introducen psíquicamente en el subconsciente de la hermana gemela de Charles Xavier, está narrada también sin palabras. Pero lo que en Morrison es indagación psicoanalítica con voluntad de orden, es decir, de sentido (las telépatas tienen que descubrir que Charles Xavier, cuando se encontraba en el útero de su madre, trató de asesinar a su hermana gemela), en el caso de Ellis es plasmación del caos psicodélico. En cuatro dobles páginas de No Hero, las instrucciones del guionista se convierten en cuatro cuadros de Ryp, rabiosamente coloreados, que solo pueden estar inspirados en El Bosco. En Black Summer son las escenas de batallas y destrucción las que protagonizan esas dobles páginas sin texto. En Wolfskin (con Ryp, 2006-2007), un cómic de vikingos tan gore como los mencionados, el recurso es puesto al servicio de un impresionante dibujo en que el héroe bárbaro es súbitamente miniaturizado y contrapuesto al gigantesco rostro de un dios tuerto, cuya melena y barba blancas se funden con las montañas nevadas que rodean al diminuto ser humano. La visión ocurre después de la ingestión de un brebaje. Para referirse a ese tipo de estrategias narrativas, Ellis acuñó en sus primeros años de carrera la expresión widescreen comics («cómics de pantalla ancha»). No es extraño: sus viñetas están saturadas de pantallas y se conciben a sí mismas, en la página en que se inscriben, como sucedáneos, paráfrasis o metáforas de las ventanas de píxeles que nos circundan.

Pese a la indudable voluntad de crear un Londres entre cyberpunk y bollywoodiense donde se entrecrucen la violencia mafiosa y el humor desenfado e incluso ligero, es difícil no ver en Two-Step (con Amanda Conner, 2003) una parodia —quién sabe si voluntaria— de Transmetropolitan. El protagonista masculino, con su propensión a estudiar la ciudad desde las azoteas, recuerda a Spider Jerusalem; y la protagonista femenina, que retransmite en directo todo lo que le ocurre, actualiza una década más tarde, cuando internet se ha convertido en una gran herramienta de socialización, las intuiciones tecnológicas que eran prefiguradas a finales de los noventa. De hecho, tanto en esa historieta como en Mek (otra de las incluidas en el volumen Wild Works) aparece el gran tema de Warren Ellis (también presente en No Hero y en Black Summer): la adicción humana a las innovaciones tecnológicas. La presencia de drogas y de tecnología, muchas veces fusionadas, conducen al examen de lo que tienen en común: su circulación como paratexto o contraseña de una subcultura.

Por eso el héroe paradigmático de Warren Ellis es una mezcla de líder revolucionario, ensayista psicodélico, dealer y terrorista contracultural. Por eso su personaje más importante después de los de sus grandes obras del cambio de siglo es Doktor Sleepless (con Ivan Rodriguez, 2007-). Aunque ese tipo de personajes puede rastrearse en la obra de Alan Moore (por ejemplo, V de Vendetta), constituyen la gran aportación de Ellis al imaginario del siglo XXI. En sus tebeos, los poderes, el crimen, los atentados, las masacres, la piratería, los traumas, la psicodelia, las persecuciones o el sexo se explican en el marco de una trama eminentemente cultural. Libresca. Musical. Filosófica. En el centro del cómic hay un blog, www.imminent.sea, de discusión intelectual sobre el futuro. La desaparición y muerte de ciertos individuos, las acciones misteriosas de otros, el plan maestro del protagonista, todo gira alrededor de una plataforma de debate, de un lugar virtual de intercambio de ideas. Libros imaginarios, páginas web, movimientos artísticos, líderes de vanguardia: la crítica cultural como motor de la ficción apocalíptica.          

«La ficción es el tejido de la cultura humana, y buscamos partes de nosotros mismos en su patrón», dice uno de los protagonistas de Inyección (con Shalvey y Bellaire, 2015-), tal vez la mejor serie en que Ellis trabaja en estos momentos. Se trata de una suerte de remezcla del imaginario propio con The League of the Extraordinary Gentlemen de —una vez más— Alan Moore. Es decir, la figura del hacker transmedia se expande en cinco personajes —un mago blanco, una informática, una científica, un asesino y un detective— que alumbran conjuntamente una inteligencia artificial y sobrenatural. Como el doctor Frankenstein, los cinco deberán hacerse cargo de su creación y asumir las consecuencias de que aquello que inyectaron en internet, con la voluntad de acelerar la innovación humana, haya cobrado vida propia y trate de salir de la virtualidad para asumir cuerpo, volumen en que encarnar sus pesadillas.

Inyección y Trees (con Jason Howard, 2015), que fabula sobre la existencia de unos árboles gigantescos e inexplicables, que aterrizaron en la Tierra hace diez años y ahora de pronto comienzan a despertarse, son ficciones de frecuencia global. Warren Ellis se ha propuesto precisamente eso: narrar la globalización y sus variables (internet, el cambio climático, las corporaciones, las epidemias). Lo hace desde la convicción de las células de la piel del mundo son relatos, mitos, chistes, leyendas, anécdotas, noticias, cuentos, novelas. De que todo —absolutamente todo— debe su existencia a que está recubierto de ficción.

14 Jun 15:30

Rita Renoir

by Garciuh

 

14 Jun 15:25

Las herederas del confucianismo

by Meng Jin Chen

China es un país cuya población está siempre al tanto de la última novedad. Aunque a primera vista parezca que las mujeres han logrado grandes avances en el mercado laboral, la sociedad sigue enfrentándose a una cultura esencialmente machista que necesita fuertes cambios estructurales para avanzar hacia la igualdad efectiva.

En este peculiar país socialista, si hay algo que caracteriza a sus habitantes es la creciente tendencia al consumismo de última generación. Solo hay que ver el deslumbrante éxito de Ali Baba, la gran distribuidora china dedicada al comercio online. Curiosamente, esta vorágine consumista ha llegado incluso a permear las relaciones sentimentales. Si analizamos esta tendencia en las parejas entre hombre y mujer, vemos que hoy en día echarse una novia en China cuesta caro, ya que pervive una costumbre social por la cual siempre es el hombre quien paga las actividades que se realizan en pareja. Además, como técnica infalible de cortejo, debe asumir los caprichos que se le antojen a ella, siempre que su economía lo permita.

Entre esta mezcla de tradiciones anquilosadas y capitalismo moderno, destacan las mujeres con fuertes ambiciones laborales e intelectuales que anteponen sus intereses profesionales a la presión social que sufren —sobre todo desde sus círculos más cercanos— de tener que seguir el rito inexcusable de buscarse una pareja y fundar una familia. En cambio, una mujer china casada y con descendencia puede constatar que su modelo de vida no es el único camino que puede llevar a la felicidad, tal y como le prometieron sus padres.

Vídeo publicitario de la empresa cosmética SK-II en la campaña #ChangeDestiny.

Lo que esconden las palabras

Al ser el chino mandarín un idioma cuya escritura está basada en ideogramas que evolucionaron a partir de sencillos dibujos que representaban objetos, en él encontramos una rica fuente para desmenuzar lo que hay detrás de esta cultura milenaria. Un idioma aparentemente neutral y sin género en los sustantivos como el chino es, paradójicamente, sexista. Por ejemplo, la palabra ‘mujer’, 女, se contrapone gráfica y conceptualmente a ‘persona’, 人: mientras que en el pronombre masculino 他 se aplica el radical ‘humano’ (亻), en el femenino 她 se emplea el referido a ‘mujer’ (女).

Otra muestra ilustrativa de la filosofía tradicional la encontramos en las expresiones relativas al matrimonio y la familia. El acto de casarse se puede expresar de formas diferentes dependiendo del sexo de quien se casa. Si se trata de una mujer, uno de los verbos empleados es 嫁, un ideograma compuesto por ‘mujer’ (女) y ‘hogar’ (家). Otros verbos utilizados para las mujeres que se casan son 嫁人 —‘mujer’ y ‘persona’, referido al marido— y 出嫁 —donde el primer ideograma, ‘salir’, recuerda que la mujer, una vez se casaba, abandonaba su familia—.

Para el hombre puede emplearse la expresión 娶老婆, cuyo primer ideograma es una combinación de ‘conseguir’ (取) y ‘mujer’. Así, es frecuente ver en películas y series románticas chinas que, cuando un hombre pide matrimonio a una mujer, le dice “嫁给我吧”, lo que traducido literalmente al español significaría “Cásate para mí”. No obstante, hoy en día también se usa el verbo 结婚, aplicable a ambos sexos y con un tono mucho más neutral.

En lo relativo a la familia, existe una clara diferencia en la forma de designar a los parientes dependiendo de si provienen genealógicamente del padre o de la madre. Los nietos llaman a sus abuelos paternos 爷爷 y a las abuelas 奶奶, mientras que estos llaman al nieto 孙子 y a la nieta 孙女; en estos casos, el radical 子 indica que forman parte de su descendencia. En cambio, ‘abuelo materno’ se escribe 外公 y ‘abuela materna’, 外婆; a diferencia de los anteriores, llaman a sus nietos y nietas 外孙 y 外孙女, respectivamente, donde 外 se refiere a algo externo, lo que manifiesta la lejanía que mantenían la mujer casada y su familia de origen.

La humilde flor de loto

Bien decía el sociólogo estadounidense Wright Mills que, muchas veces, los problemas del ser humano transcienden su ambiente local y tienen que ver con la estructura más amplia de la vida social e histórica. En China, la milenaria ideología confuciana legitimaba la posición social inferior de la mujer como algo justo y necesario para preservar el orden social, la premisa más importante para que la humanidad fluyera. En este sentido, la familia conformaba la institución esencial para el funcionamiento de la sociedad y poseía una estructura jerárquica basada en parámetros como la edad y el sexo. Por lo tanto, la obediencia hacia los mayores en edad y los superiores en posición constituía el principio inviolable de todo miembro de la comunidad. Esto se instrumentaliza en la piedad filial, que consiste en que un hijo no vaya en contra de los deseos de sus mayores y se sacrifique por el bien de la familia. Curiosamente, esta norma social sigue prevaleciendo de forma tan fuerte en China que todavía se cree que una persona con espíritu servicial hacia sus padres será indudablemente tan buena y empática con los demás que nunca será capaz de hacerle daño a nadie.

Fuente: Wikicommons

Al igual que la piedad filial resume la relación ideal entre padre e hijo, nacer mujer en la sociedad tradicional china implicaba, independientemente de su clase social, estar al servicio de los hombres de la familia y de una sociedad dirigida principalmente por ellos. La principal función de la mujer era, aparte de las tareas domésticas, crear descendencia, preferiblemente varones para perpetuar el linaje patrilineal. El matrimonio constituía el procedimiento legal socialmente aceptado para la adquisición de las mujeres. Tradicionalmente, eran los padres quienes pactaban los matrimonios de sus hijos a través de una medianera. Si bien en el pasado se trataba de una profesión bien valorada socialmente —ejercida principalmente por mujeres—, esta figura sigue existiendo en la actualidad, aunque ya no tanto como una profesión sino como una mediación que puede ser llevada a cabo por cualquier familiar, amigo o vecino para que dos jóvenes se emparejen. La vida de una mujer giraba en torno a este gran acontecimiento y existe todo un complejo de reliquias que la preparan para ser bienvenida en el mercado conyugal tras sus primeros años de su vida. Una práctica ilustrativa de esta preparación exhaustiva la encontramos en el vendaje de los pies, símbolo de la riqueza y obediencia por antonomasia.

Para ampliar: Utopía y género. Las mujeres chinas en el siglo XX, Amelia Sainz López, 2001

Esta costumbre tiene su origen en el siglo X con las bailarinas de la corte imperial durante la dinastía Tang. En un inicio era un hábito exclusivamente para la élite, pero se fue extendiendo paulatinamente por toda la sociedad hasta el punto de convertirse en un requerimiento ineludible para lograr un buen matrimonio. Lo que solían buscar los padres de la niña era lograr cierta movilidad social ascendente vendándole los pies cuanto antes a su hija para demostrar un buen estatus de la familia. Aunque se podían vendar los pies desde los nueve años, cuanto antes lo hicieran, más pequeños quedarían y más cerca estarían de cumplir con el ideal de la flor de loto. El diminuto tamaño de los pies de una mujer no solo revestía un fuerte componente erótico; también se convertía en el mejor argumento de la medianera para convencer a la familia del marido de que la mujer provenía de una buena familia, ya que solamente estas se podían permitir vendarle los pies a su hija a la edad más temprana posible al no necesitar su ayuda en tareas que requieren facultades físicas, algo imposible para una mujer que ni siquiera podría mantenerse en equilibrio.

Para ampliar: “Unbound: China’s last ‘lotus feet’”, The Guardian, 2015

Esta costumbre fue abolida formalmente en 1912 con la proclamación de la República china. Fue uno de los primeros pasos que se dieron para disminuir las prácticas incoherentes que llevaban a cabo las mujeres para ser mejor aceptadas socialmente.

La liberación de la mujer, al servicio de la ideología

“Las mujeres sostienen la mitad del cielo, y todo lo que pueda hacer un hombre también lo puede hacer una mujer”

Mao Zedong

Con la proclamación de la República Popular el 1 de octubre de 1949, China comenzó una nueva andadura como país comunista en sus intentos de rematar los últimos coletazos del feudalismo y los resquicios de los señores de la guerra, así como superar las humillaciones e injusticias cometidas por las potencias coloniales en su pasado reciente.

Fue precisamente en este ambiente revolucionario donde florecieron las primeras políticas para fomentar la igualdad entre mujer y hombre, como la Ley de Matrimonio de 1950, en la que se prohibían el concubinato o los matrimonios pactados y también se daba por primera vez a las mujeres acceso a la propiedad y derecho al divorcio. Con esta ley se pretendía terminar con la estructura de la familia feudal tradicional por encima de otras lealtades, como por ejemplo a la nación, lo que facilitaba la creación de nuevos grupos sociales y de poder en la naciente república. Pero, sobre todo, la clave estaba en liberar a las mujeres de su reducido espacio en la sociedad como esposas y madres. Solo de esta manera podían dar un paso adelante y formar parte de la fuerza de trabajo imprescindible en el desarrollo económico del país.

Tras los tumultos de los años 60 y primera mitad de los 70 con la exaltación de los principios revolucionarios centrados en la lucha de clases, se produjo una reactivación de las organizaciones en masas que pedían una mayor igualdad entre mujeres y hombres. A pesar de los avances que se habían logrado, aún persistían costumbres propias de la filosofía feudal y patriarcal, como la desigualdad salarial, las trabas para la libre elección de pareja o la preferencia de los padres por tener hijos varones. Gracias al clima favorable a la erradicación de todo lo que tuviera que ver con el sistema feudal, se fue extendiendo paulatinamente la libre elección de pareja gracias a los encuentros entre jóvenes organizados por el Partido Comunista. De su mano vino el incremento de puestos de trabajo, acompañado por el aumento de plazas en guarderías o el desarrollo de la idea del “trabajo equiparable en valor”, lo que facilitó la plena incorporación de la mujer en el mercado laboral.

Fuerza laboral por sexos en 2010. China es uno de los países con mayor participación de la mujer en el mercado laboral, incluso por delante de algunos países europeos. Fuente: The Economist

El espejismo de la libertad

En 2017 las mujeres constituían casi el 44% de la fuerza laboral en China, un porcentaje que se sitúa ligeramente por encima de otras potencias regionales, como Corea del Sur o Japón. En el gigante asiático hay incluso un mayor número de mujeres que consiguen romper el techo de cristal en el sector privado y acceder a altos puestos que en los países occidentales. No obstante, las mujeres que ocupan tales cargos reconocen que tienen una vida complicada.

Para ampliar: “El sexismo en la cima: mujeres, liderazgo y poder político”, Sandra Ramos en El Orden Mundial, 2016

Las mujeres que trabajan sin parar para satisfacer sus ambiciones personales apenas pueden sacar un hueco para la crianza de sus hijos, sobre todo aquellas que viajan al extranjero para emprender sus propios negocios. Una vez acabado el plazo de la baja por maternidad, suelen mandar al menor con sus abuelos en China, con los que pasará sus primeros años de vida sin apenas poder estar con su madre. Pero las dificultades de criar un hijo no acaban aquí. Cuando el niño cumple los tres años, hay que buscarle una buena guardería, cuya matrícula puede volverse realmente cara debido a la escasa disponibilidad de plazas. Conforme se hace mayor, si se quiere asegurar un buen porvenir, tiene que conseguir la nota suficiente para entrar en una buena universidad, lo que se traduce en más dinero y sacrificio familiar.

En un país donde la crianza de un hijo supone casi un trabajo a tiempo completo, la mayoría de los hombres suelen esperar que sea su esposa la que se encargue del hogar —que abarca desde el cuidado de los ancianos y las tareas domésticas hasta la supervisión de los deberes del niño—, aunque ya tenga una considerable carga procedente de su propio puesto de trabajo. Por otra parte, las mujeres que suelen tener éxito en su carrera profesional tienen más dificultades para buscar marido, ya que los hombres tienden a pensar que es más difícil encajar bien con ellas. De hecho, hay más mujeres que hombres solteros con altos estudios universitarios, pese a que el número total de hombres solteros entre 28 y 39 años —11,9 millones en 2013— dobla el número de las “mujeres sobrantes” —5,82 millones—.

Desde tiempos ancestrales, la mujer ha sido objeto de discriminación y menosprecio. No debe olvidarse el legado de las mujeres que se vestían de hombre para tener acceso a la educación o aquellas luchadoras que no se quedaron calladas en el hogar para perseguir sus sueños. Hoy en el gigante asiático ya no necesitan disfrazarse de hombre para estudiar o trabajar, pero siguen lidiando a diario con presiones para casarse, tener hijos sanos, inteligentes y bien criados y una larga lista de requisitos para ser una profesional de éxito y buena ama de casa a la vez. El siglo XXI inaugura una nueva etapa llena de esperanzas y retos para avanzar hacia la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Aunque no se pueda decir que en China —ni, en general, en prácticamente ningún lugar del mundo— exista una cultura que la fomente, las nuevas generaciones piden a gritos emprender esta marcha para eliminar de una vez por todas las trabas atávicas que hace tiempo dejaron de ser funcionales al ritmo que avanza la sociedad.  

Las herederas del confucianismo fue publicado en El Orden Mundial - EOM.

14 Jun 15:24

Perder el tiempo es mucho más importante para tu salud psíquica de lo que crees

by Sergio Parra

Desktop 1985856 960 720 En un tiempo en que casi todo se mide por la productividad y en que se busca la inmediatez y el feedback continuo, amén de que nos sentimos culpables si vagueamos o procrastinamos, asombra descubrir que perder el tiempo es mucho más necesario de lo que creemos.

Tiempo para nosotros

El problema surge cuando pasamos tanto tiempo persiguiendo frenéticamente la productividad, que nos negamos a tomar descansos reales.

Y es que, a mayor cantidad de objetivos que cumplir, también mayor es la insatisfacción, como escribía el experto en comportamiento humano Oliver Buckerman en The Guardian:

Cuando ves la vida como una sucesión de metas que alcanzar, te encuentras en un estado de fracaso cuasi permanente. Pasas la mayor parte del tiempo alejado de lo que has definido como la encarnación del logro o del éxito. Y, en el caso de que lo alcances, sentirás que habrás perdido aquello que te proporcionaba un sentido de propósito, así que lo que harás será establecer un nuevo objetivo y empezar de nuevo.

Workplace 1245776 960 720

En cambio, hay una tendencia a recurrir a la tendencia menos satisfactoria de todas: sentarse en el escritorio, frente a nuestro ordenador, navegar por sitios web, zascandilear en las redes sociales, y no contribuir a nuestra felicidad ni a nuestra productividad.

Para desconectar del trabajo no hay que permanecer en la silla descansando para que nos venga otro arrebato de productividad. Hay que salir a dar un paseo, acudir a una cafetería, tumbarse a hacer una siesta. Incluso asomarse a la ventana y contemplar.

Sin embargo, tomar estas dicisiones es difícil. A veces, incluso las actividades que están destinadas a ser un placer, como ver una película o salir a correr, pueden verse abrumadas por un sentido excesivo de la responsabilidad. Por ejemplo, un estudio sugiere que mirar televisión es considerablemente menos agradable para aquellos que luego se regañan a sí mismos como "adictos a la televisión".

Menos horas de trabajo intenso, de hecho, pueden ser más productivos que muchas horas. Charles Dickens, Gabriel García Márquez y Charles Darwin tuvieron horarios bastante relajados, trabajando durante cinco horas al día o menos.

Esto sucede, en parte, porque expandimos el trabajo para llenar todas las horas de nuestro horario. Pero si nos rebajaran el horario dos o tres horas, haríamos la misma cantidad de trabajo en general. Y tendríamos más tiempo libre.

Porque pasar tiempo sin hacer nada es tiempo bien empleado.

También te recomendamos

¿Alimentarse solo durante ocho o doce horas al día podría ayudar a mantener la línea?

Trabajar demasiadaso horas puede propiciar un derrame cerebral

Bolsillo, la belleza y la simplicidad materializadas en bolsos hechos a mano

-
La noticia Perder el tiempo es mucho más importante para tu salud psíquica de lo que crees fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .

14 Jun 15:10

You Need to Watch 'Legion,' the Weirdest Show on TV

by Kara Weisenstein

Over the last few weeks, leading up to Tuesday night's season two finale, I binged both seasons of Legion, the superhero drama on FX helmed by Noah Hawley. (He’s also the dude behind Fargo, which is an excellent show that everyone ought to watch.)

Legion is definitely the weirdest thing on TV right now. And after speeding through the first two seasons (FX recently renewed it for a third) I’m still not entirely sure I understand it. But that’s OK. It might even be the point.

Legion is loosely based on an obscure character from the X-Men universe. David Haller (Dan Stevens), we learn, is the orphaned son of Charles Xavier, known as Professor X, the leader of the X-Men. David grew up thinking he was schizophrenic. When we meet him in the pilot, he’s been institutionalized at a psychiatric hospital aptly named Clockworks (more on that later).

When a renegade band of mutants led by the beautiful Syd Barrett (Rachel Keller) spring David from the psych ward, they tell him he’s not crazy: He’s actually a powerful telepath. But what the gang of misfit mutants doesn’t yet know is that David is also plagued by a psychic parasite, the Shadow King, another telepath whose body is long dead but whose consciousness is using David as its earthly host.

That’s just the SparkNotes version of the plot of the first few episodes of the series. The narrative web Hawley spins is a tangled, complicated one. As the show prompts viewers to consider matters of time, space, alternate realities, and other dimensions, it also asks them to hang tight and come along for the story—which isn’t always linear and doesn’t always make sense.

Pictured: (l-r) Jemaine Clement as Oliver Bird, Bill Irwin as Cary Loudermilk. CR: Michelle Faye/FX

Backing up for a minute, some of the show’s weirdness can be pegged to Hawley’s artistic influences. Some scenes in Legion seem like they could have sprung from the mind of David Lynch. Vulture compared the manifestation of the Shadow King in David’s mind to the way the spirit Bob appears to characters on Twin Peaks. When David visits the astral plane, it’s reminiscent of Lynch’s red room—the extradimensional spaces feel surreal and Kubrickian.

Hawley has actually called himself “Stanley Kubrick without the OCD," and the legendary director has obviously hugely influenced him. A character in Legion dwells inside a swanky, 1960s-styled ice cube, which looks a bit like the white bedroom from 2001: A Space Odyssey. In season two’s Sliding Doors-esque episode, which explores David’s possible alternate realities, there’s an explicit reference to A Clockwork Orange when an elderly, homeless version of David gets beat up by thugs modeled on Alex and his “Droogs.”

There are also tons of references to psychedelica and drugs, both self-medicated and doctor-prescribed. Early episodes show David and his buddy Lenny (Aubrey Plaza) as drug addicts, and their substance of choice, bright blue vapor, makes recurring appearances. The pills doled out at Clockworks Psychiatric Hospital (there you go, more Kubrick) look like ecstasy tabs and put David in a foggy dream state. It begs the question: Is the entire plot of Legion really happening to David? Or is he tripping and imagining it all? And does that explain why so many elements of the show are downright surreal yet left unexplained, like the appearance of a giant pink bathtub plug in a desert, making the experience of watching feel like eavesdropping on someone’s dream?

There are also obvious nods to psychedelic music—like Syd Barrett's name—and Hawley confirmed to Vulture that Pink Floyd is an important touchstone: “In the first conversation I had with the show’s composer, Jeff Russo, I said that it should sound like Dark Side of the Moon. Because that album is the soundscape to mental illness to some degree.”

Pictured: (l-r) Dan Stevens as David Haller, Aubrey Plaza as Lenny "Cornflakes" Busker. CR: Michelle Faye/FX

Which brings me to the main, and most poignant, reason Legion is so (purposefully) weird: it tackles mental illness in a pretty revolutionary way for a mainstream TV show. The X-Men have always been a metaphor for stigmatized otherness: queerness, race, gender, belief. Legion inserts neurodiversity into the conversation. A core question David wrestles with throughout the series is whether he’s mentally ill, truly has powers, or both?

This is one reason why Hawley’s nonlinear, not always sensical, storytelling is important. It forces the viewer to question reality, and what constitutes sanity, right alongside Legion’s protagonist. That confusion emulates the suckiest parts of mental illness: never being sure if the way you’re feeling is normal, or the things you’re perceiving are true. Worrying that if you believe, it could turn out to be a delusion. Losing time to a cocktail of drugs and mania and having to piece reality together and possibly atone for behavior you don’t remember. Hawley’s narrative gaslighting mirrors the way mental illness clouds reality.

Season one of Legion addressed a broad range of mental illnesses, most notably during an episode that put all the main characters on the therapist’s couch, insinuating their abilities are different manifestations of insanity rather than genetic mutations. Season two is more overt, enlisting Jon Hamm to narrate educational interludes about madness and featuring a subplot that compares delusional thought to a contagious virus.

Pictured: Dan Stevens as David Haller, Bill Irwin as Cary Loudermilk, Christine Horn as Dr. Orwell. CR: Suzanne Tenner/FX

By the season two finale, an even more insidious theme emerged: the subversion of traditional good guy tropes, revealing David as an angry young man with the power to inflict death and destruction on an apocalyptic scale. The other characters on Legion back David into a corner: agree to psychiatric care or be "terminated" for the crimes he is prophesied to commit. This showdown echoed real-life struggles: stopping angry teens from committing school shootings; preventing violent extremists from recruiting the vulnerable; willing a suicidal loved one to accept help.

David sees himself as the good guy, the chosen one; Season two is riddled with religious iconography, casting David as a god or saint. But by the end of the season, David is forced to confront his deeply flawed humanity, examine the damage inflicted by a lifetime of mental illness, and question whether he's fundamentally good, after all.

Pictured (l-r): Jemaine Clement as Oliver Bird, Navid Negahban as Amahl Farouk. CR: Suzanne Tenner/FX

I am tempted to go back and rewatch the first two seasons of Legion, because I'm sure there are things I straight-up missed. But once you understand why the show is befuddling, it's easier and more fun to get lost and enjoy it from an artistic, aesthetic perspective.

I feel like Legion has been flying under-the-radar for most people, which makes sense. It's not a glossy superhero tale that'd square neatly with the other Marvel Television franchises. Nor is Legion stylistically or thematically that similar to the bevy of blockbuster X-Men films. It's dark and twisted and yes, weird.

But Legion is unlike anything else on TV, and that makes it refreshing. I love its imagination, experimentation, willingness to broach complicated subjects, and impeccable production design. I also admire Hawley for thinking outside of the genre: Legion is the only superhero drama I know of that features a Bollywood musical sequence, an EDM dance number, and an animated battle duet. So spark up a joint (if that's your thing) and catch up on the trippiest show on TV this summer, while we await Legion season three.

Sign up for our newsletter to get the best of VICE delivered to your inbox daily.

Follow Kara on Twitter.

14 Jun 15:09

All the Weird Stuff to Watch Out for This World Cup

by Clive Martin

Put down the Kopparberg and wipe that fake smile off your face, because the 2018 FIFA World Cup is finally here. Three summers of barbecues, birthday picnics, uni-mate get-togethers and plans to not drink every day are nearly over. Those listless, football-less days you yearned to be punctuated by something as simple and beautiful as the second half of Poland vs Senegal have finally come to an end. The hype is well past boiling point; the discourse is about to begin.

Even though we've been inundated with build-ups, player profiles, tactical breakdowns and Hand of God iPlayer featurettes since Gotze scored the winner in Rio, we still haven’t managed to shake the fever. With just hours to go, it's time to take one more look at who and what is going to tip our life/work balance into Pure Football. Time for one last roll-call of the lightweights, scapegoats, wildcards, bottlers and klepto-krats who, in all likelihood, will win us little more than a Paddy Power account suspension and a few months of couple's therapy.

So enjoy this one last World Cup preview, the one for people with a score on Diego Costa for Golden Boot.

Spanish Shit-Storm

Oh boy, who'd have thought it? The world's most organised international team – the squad who've been playing together since they were teenagers, the masters of the academy system, the kings of the smooth managerial transition – are left looking like a League One side trying to manage the sudden departure of Paul Tisdale.

Granted, their system is basically designed to cope with this kind of issue – but the idea of a Clasico-schism and subsequent embarrassment is too good to resist. How would you most like to see Spain get done? A dubious Timo Werner pen and a bawling Sergio Ramos refusing to leave the centre-circle would do nicely for me.

Sepp Blatter's Death Rattle

Photo: Marcello Casal Jr./ABr / CC By 3.0

The 2018 World Cup will be the first to take place since the big man's enforced retirement, but that doesn't mean his presence won't be felt. The long scheduling of the tournament means that like some pariah DJ Rashad figure, he continues to influence the culture even though he's not around.

With his eastern front just hours away now, and the gulf-futurist nightmare of Qatar to come in 2022, it appears we are still very much living in the Blatter era. His sticky-fingered spectre will be seen and heard in almost every part of this World Cup: the Robbie Williams opening ceremony extravaganza, the Amnesty International six-pointer between Russia and Saudi Arabia that follows it, the Gazprom hoardings, the half-time Gillette adverts, the military presence, sexist gags, human rights abuses and inescapable feeling that somebody, somewhere, is making a lot of money from this.

You can almost imagine him watching proudly from his Gstaad retirement chalet, looking down on the proceedings like Mufasa at Simba. Nodding in quiet approval as the helpless reformer Gianni Infantino tries to hide the brown envelope in the back of his trousers. "Every man has a price," he mutters to himself as he takes another sip of Remy Martin.

The Politicisation of Anything and Everything

As the tabloid media continues its miserable, drawn-out star-death, it's become apparent that they've decided to have a pop at football one last time before all the reactionary Geoff Hurst Stans drift off into senility and the entire fanbase become YouTubers and vegans.

In Raheem Sterling, they have found the perfect scapegoat; young, gifted and slightly too Jamaican for the British public, his name is being bandied about as a symptom of moral decline – Body Count's "Cop Killer" come to life, with a tight fade and a mansion in Alderley Edge – while Harry Kane is being treated like the Unknown Soldier, despite being an almost entirely neutral character. Even though the two link up well on the pitch and seem to be mates, they also represent some kind of false divide in the game, like Johnny Unitas and Joe Namath or Liston and Clay before them.

The whole thing is absurd, deceptive and sad – but expect differences like these to be politicised by both sides of the divide as the tournament rolls on. Any mistake by a player who doesn't fit the bill will be seized upon, and any moment of glory from one who does will be spoken about like Agincourt, Waterloo or the moment Leave won Barnsley. Whether Sterling can do enough to win a pardon from Middle England remains to be seen.

Wildcards

Ricardo Quaresma and Cristiano Ronaldo. Photo: ITAR-TASS News Agency / Alamy Stock Photo

There's always one: a nation blessed with a team of VillaRreal squad bods and Ligue 1 individualists that somehow finds themselves in the quarters with a few giant scalps tucked in their belts – only to find the impossible weight of an entire planet dreaming of anything but a tiki-taka final too much to bear. Think Costa Rica in 2014, Senegal in 2002 and Cameroon in 1994.

Personally, I'm going for Senegal once more. They've got a decent squad full of Premier League talent (but a keeper who is currently on loan in the Turkish second division), and have pedigree for surprise. But if you’re looking for a more... sensible choice, you could do worse than Poland: good spine, great striker, but just slightly too many West Brom players to really do the bits. .

Or how about throwing your inevitable post-England support behind Portugal’s ageing bandits? Fonte, Alves, Pepe and CR7 himself might be starting to look like a prison theatre version of Il Divo,but players who have long-mastered the art of knowing when the referee is and isn't looking are a boon in international tournaments.

Errant Veterans

Last time round, I put a quid on Shola Ameobi for top scorer. I can't even remember if he played or not, but some latently sentimentalist part of me enjoys the idea of throwing my support behind a player on their last throw of the dice – somebody who you remember from your teens, still inexplicably turning out for Olympiakos or Guangzhou Evergrande. A player who is the same age as Katy Perry, yet in football terms is basically a Highlander.

When it comes to veterans, all the media focus will be on Iniesta, but frankly I'm far more interested in John Obi Mikel's international swan-song, Ricardo Quaresma's redemption or a Tim Cahill fairytale than anything to do with that tedious sideways pass merchant.

One Tournament Wonders

Every competition throws up one – an international flash in the pan, a player who becomes the panic buy of the summer, only to become a pub quiz tiebreaker question before they turn 27. Recent tournaments have given us the inscrutable James Rodriguez, the mercurial Milan Baros and the maverick El Hadji Diouf – flashy sorts who bag a couple of goals in the group stages, only to find themselves airlifted out of Lyon for €40 million and a whole lot of unanswered questions. Not sure why, but their dads are always their agents.

False Idols

Jonjo Shelvey. Photo:

The rising bullshit levels around the England camp mean that, invariably, there will be players whose importance is vastly over-stated, or lack of game-time sees them exalted as some kind of ace in the hole – when, in actuality, the manager has probably just realised the extent of the damage caused by their pre-tournament visit to Ocean Beach Club Marbella.

I remember really believing that Matthew Upson was the man to do the job, that Trevor Sinclair was the answer to the left side problem, that Danny Mills was the new Lizarazu. I even remember some bloke on talkSPORT claiming that Ross Barkley could have saved it for us at the Euros. This year, with football so heavily and constantly analysed, we'll be surrounded by armchair Glendennings and message-board Marcottis who will claim that of course Danny Welbeck would have been the natural choice to capitalise on the lack of mobility in the Costa Rica defence, that Alfie Mawson was the kind of technical centre-back we desperately lacked against the Germans, and that Jack Wilshere isn't a total waste of space. That's not to mention the inevitable cries for Jonjo that will ring out across the nation at the end of every game.

Burgundy Short Violence

Football hooligans aren’t what they used to be. They’ve been neutered, shaved, put on low carb diets, gentrified and quite possibly red-pilled. The baldy beasts of yore have long been forced into retirement by ticket prices, banning orders and angina. In their place comes a young, affluent new breed hopped up on burgundy shorts, Mark Noble haircuts, Carlton Leach books and "free Tommy" memes. They come from places without top-tier football teams and have watched enough episodes of The Real Football Factories to know a bit about the Spartak mob. They have been suspiciously quiet in recent weeks.

The Kremlin Kibosh

The likely lack of English piazza-trashing will probably be attributed to them cowering in the face of the Boys from the Bloc. But the police will probably have as much to do with that as the firms, because if there's one thing the Russians are good at, it's state suppression. If they can handle the Chechens, Americans and Pussy Riot, then a few blokes from Stevenage with rolled up copies of Goals On Sunday aren't going to phase them.

Keisuke Honda

At the age of 31, Keisuke Honda has been a World Cup superstar for as long as I can remember. A true legend of the tournament, he encapsulates the global feel to it all, a player who seems to exist outside of club football, coming into our lives every four years with a sick haircut and a series of superb set-pieces. As football becomes better known and more intensively studied, players who come with such a level of intrigue and excitement are a rarity. While he's still doing his thing, treasure him. The Carlos Valderrama of our time.

Belgian Stinker

Don't let the warm-ups fool you. If there's one thing I'll bet all my worldly possessions on (a laptop and a few pairs of trainers, in case you’re interested) it’s Belgium having an underwhelming tournament. It's been said more than once that they are the new Netherlands: a squad of immense talent – cool, technical forwards, dependable defenders and a world-class keeper – yet one which seems strangely fractured.

People fancy them more this time round due to their spree-scoring qualifying rounds, but really that doesn't matter. The World Cup is about bottle; that's why the Germans and Italians and Brazilians win it and the Dutch and the Belgians and Argentinians don't. In Martinez's ridiculous axing of Radja Nainggolan, they've lost one of the great bottle-men of world football – all because he doesn’t play into their system and likes a tab and a pint. Expect tears running down Kevin De Bruyne's puffy, gingery face somewhere around the quarters.

German Efficiency

Whenever nobody knows who's going to win it, Germany win it. Put your nan's pension on it.

@thugclive

14 Jun 15:07

Saudi Arabia Announces Escalation Of Human Rights Abuses To Curry More Favor With U.S.

by The Onion

RIYADH, SAUDI ARABIA—In an effort to emulate the recent success of North Korea, the Kingdom of Saudi Arabia announced Tuesday plans to escalate human rights abuses to curry more favor with the United States. “We really need to take bold steps to double the number of unlawful airstrikes on Yemeni civilians while…

Read more...

14 Jun 15:05

Bakin Blues Band: “Non somos negros nin pretendemos parecelo. Só queremos estar xuntos e contaxiar alianzas”

by Montse Dopico

ENTREVISTA Bakin Blues Band publican o seu terceiro disco, Ten long years, no que celebran os seus dez anos mentres impulsan unha nova edición do Fisterra Blues Experience, unha celebración da interculturalidade mar por medio co centro na vila da Costa da Morte

14 Jun 15:01

Alfonso I de la Amazonia: el campesino gallego que se convirtió en rey de los jíbaros

by Manuel de Lorenzo
Graña junto a Mariano el Brujo y un grupo de técnicos occidentales. Foto: DP.

Hay una escena en Aladdin, la película de Walt Disney Pictures, que de niño me tenía fascinado. Jafar está a punto de hipnotizar al sultán en el palacio para que le entregue a su hija Jasmine en matrimonio cuando, de repente, se escucha a lo lejos una fanfarria. El sultán sale corriendo al balcón entusiasmado y observa cómo un príncipe y su enorme séquito entran triunfalmente en Agrabah. El genio los acompaña y todos cantan a coro las alabanzas del príncipe Ali Ababwa mientras exhiben sus posesiones y riquezas: «Tiene monos albinos de Persia, lo que quieras le puedes pedir, tiene pajes, sirvientes, doncellas (...). Con sus elefantes, llamas sin par, con sus grandes leones que saben tocar y sus cien faquires, sus cocineros, sus loros que afinan en mi, él es el gran Ali». La cara de asombro y admiración del sultán y de las buenas gentes de Agrabah —así como la mía, con la mandíbula en el suelo— lo decían todo.

Me imagino que en el rostro de los vecinos de Iquitos, Perú, se pudo advertir una expresión muy similar cuando un día, a finales de los años veinte, vieron aparecer en el río Amazonas a un buen número de indios wampis que, provenientes de la selva, se acercaban a la ciudad en varias canoas repletas de pescado en salazón, tortugas, carne curada, monos y bueyes. Pero supongo que la cara de asombro de los iquiteños sería todavía mayor cuando se dieron cuenta de que la persona que los lideraba no era un indígena ni pertenecía al pueblo jíbaro, sino que se trataba de un hombre blanco, de rasgos occidentales, con gafas, alto y muy delgado, que respondía al nombre de Alfonso Graña. Había nacido cuarenta años antes en Avión, provincia de Ourense, y en algún momento indeterminado durante los años previos se había convertido en el rey de la Amazonia. En la versión gallega de Tarzán. En el Ali Ababwa de la jungla tropical.

Fue Cesáreo Mosquera, propietario de la librería Amigos del País, quien lo reconoció. Mosquera había nacido en una parroquia cercana a la de Graña en Ourense y, como tantos otros miles de gallegos, había emigrado a Latinoamérica a finales del siglo XIX huyendo de la miseria. Tal y como relata Maximino Fernández Sendín en Alfonso I de la Amazonia, rey de los jíbaros, los dos paisanos habían coincidido en Iquitos después de que Graña se trasladase allí desde Brasil en 1910 para trabajar, entre otras cosas, en la industria del caucho. Habían compartido innumerables horas de charla y camaradería en la librería, centro de reunión de muchos españoles que residían en la ciudad. Ambos se conocían muy bien. La última vez que Mosquera había visto a Graña había sido a mediados de los años veinte, cuando, en pleno desplome mundial de los precios del caucho y habiéndose quedado sin empleo, el de Avión decidió adentrarse en la selva junto con otro amigo gallego y remontar el Amazonas en la procura de un mejor porvenir, tal vez como buscadores de oro. Verlo aparecer varios años después sobre una canoa y reinando sobre los wampis, los shuar y los awajún tuvo que ser para Mosquera como contemplar una aparición.

Cuenta Víctor de la Serna en Mosquera y Graña, capitanes de la selva: «Se supo por unos indios jíbaros, de la tribu de los huambisas (wampis), que allá por la gigantesca grieta que el Amazonas abre en el Ande, hacia el Pongo de Manseriche, vivía y mandaba un hombre blanco. Graña era el rey de la Amazonia. Y entonces un día, hacia Iquitos, avanzó por el río una jangada con indios jíbaros, muchas mercancías (...) y Graña. Lo reconocieron sus amigos y, sobre todo, con doble alegría, Mosquera». Gracias a los testimonios recogidos por Fernández Sendín sabemos que Graña llegó a convertirse en rey de los pueblos indígenas de la selva amazónica por una sencilla cuestión de apostura. Poco después de internarse en la jungla y dejar atrás Iquitos, Graña y su compañero fueron capturados por los jíbaros. Sobre la suerte de su compañero no existe demasiada información, pero se sospecha que fue ejecutado en el acto. Sin embargo, el destino quiso ser un poco más benévolo con Graña: la hija del jefe de la tribu lo vio y se encaprichó de él. Como cuenta el escritor Álvaro Otero en un artículo publicado en El País Semanal en el año 2006, a la familia de Graña en Amiudal, la parroquia de Avión en la que nació, se la conocía como «los chulos» por su galanura y atractivo físico. Graña fue obligado a casarse con la hija del jefe y, cuando este falleció, se convirtió en el primer apu (líder) blanco de los shuar.

Desde algún lugar en el medio de la selva, entre los ríos Nieva y Santiago, afluentes del Marañón —uno de los enormes caudales peruanos que desembocan en el Amazonas—, gobernaba Graña una extensión de terreno enorme e insondable. Logró imponer la paz y aunar las fuerzas de los wampis, los shuar y los awajún. En el instante en que decidió cruzar los peligrosos rápidos y remolinos del pongo de Manseriche con sus balsas para llegar a Iquitos, inició una próspera relación mercantil con la ciudad peruana que se prolongaría durante años. Cada seis meses aparecía de nuevo en las orillas del río con sus grandes canoas, de más de diez metros de largo, llenas de productos de la jungla con los que comerciar. Aprovechaba así para visitar a su amigo Mosquera, para pasear en su descapotable, para llevar al médico a aquellos de sus súbditos que lo necesitasen. Allí negoció, como rey que era, qué zonas de la selva les permitía explorar a los trabajadores de la Standard Oil Company y a cambio de qué, garantizándoles que los indígenas no los atacarían si él no lo ordenaba. Hasta aquellas orillas trasladó también el cadáver embalsamado del piloto Alfredo Rodríguez Ballón, cuyo avión se estrelló en 1933 en los dominios de Graña. Un hecho por el que se ganó el respeto de toda la sociedad peruana así como el reconocimiento oficial por parte de gobierno de su autoridad sobre los pueblos indígenas de la selva. Hoy en día, el aeropuerto internacional de Arequipa lleva el nombre de aquel piloto.

Alfonso Graña en una entrevista realizada por Mosquera. Foto: Arquivo do Reino de Galicia.

Graña falleció al año siguiente. Cesáreo Mosquera y él habían estado varios años manteniendo una fluida correspondencia con el capitán gallego Francisco Iglesias Brage, quien tenía intención de organizar desde España una expedición militar a la selva amazónica. En diciembre de 1934, sin embargo, un español residente en Iquitos, de nombre Luis Mairata, envió una carta a Iglesias Brage informando de la muerte de Graña. La misiva, descubierta por Fernández Sendín muchos años después, decía: «Le supongo enterado de que el pobre Graña murió el mes pasado, cuando se dirigía a su fundo del Marañón. El pobre padecía cáncer de estómago y no tuvo remedio». Nadie sabe cómo despidieron los jíbaros a su caudillo ni qué hicieron con su cadáver, que probablemente se encuentre enterrado en algún recóndito lugar de la jungla.

La federación de comunidades nativas del río Santiago está liderada hoy en día por un hombre llamado Kefren Graña. Su padre, de unos noventa años de edad, se llama precisamente Alfonso Graña. El pontevedrés Antonio Abreu Franco, que ha viajado en varias ocasiones a la zona delimitada por los ríos Santiago, Nieva y Marañón en busca de pistas y referencias sobre el ourensano que reinó en la Amazonia, explicaba a La Voz de Galicia hace unos años: «Todas las tribus lo conocen como el hijo del intrépido español». Cuando Abreu conoció a Alfonso en la selva en el año 2007, sin embargo, este negó cualquier posible relación de parentesco con el gallego que había vivido con los jíbaros. Tuvieron que pasar tres años para que el propio Abreu, gracias a un examen de ADN que se ofreció a hacerse una sobrina de Alfonso, pudiese demostrar la relación genética entre este y su padre, «el intrépido español». En el artículo de Rodri García en La Voz, el aventurero pontevedrés explica cómo en un segundo encuentro con Alfonso en 2011, este le dijo: «Te mentí porque no sabía quién eras ni qué querías. Además, en el río donde estaba aquella tarde me dijeron: arriba te esperan dos españoles. Y yo no quiero a los españoles». El octogenario que le hablaba era, en efecto, el niño que vemos sujetar en brazos a Alfonso Graña en una de las fotografías del libro de Fernández Sendín.

Hoy Avión es un municipio conocido, entre otras cosas, por ser el lugar de nacimiento de Venancio Vázquez y María Raña, un matrimonio que, como sus paisanos Cesáreo Mosquera y Alfonso Graña, emigraron a Latinoamérica buscando la prosperidad. Su hijo, el empresario Olegario Vázquez Raña, es actualmente uno de los hombres más ricos del mundo. Cada verano regresa a Avión para pasar sus vacaciones en compañía de algunos de sus amigos, como Carlos Slim o Amancio Ortega, que se instalan en su casa y con los que se puede uno encontrar algunas mañanas de agosto echando un dominó en el bar del pueblo. Muchos otros vecinos de Avión son emigrantes retornados o descendientes de estos que decidieron construir su vivienda en el municipio y montar algún negocio con el dinero que ganaron en la emigración. En Amiudal, la parroquia de Avión en la que nació Graña y que está situada a unos cuarenta kilómetros de donde yo vivo, cuentan que solo los más ancianos recuerdan ya a la familia de Alfonso.

Dando un paseo por el pueblo puede uno acercarse hasta su casa natal, una vivienda tradicional gallega de la que ya solamente quedan las ruinas. En una de las paredes que se mantienen en pie, hay una placa con una leyenda: «Casa natal de Alfonso Graña, rey de los jíbaros. 1878 - 1934». Cada vez que paso por allí no puedo evitar pensar en Alfonso llegando a Iquitos por primera vez desde lo más profundo de la selva con sus canoas repletas de animales y productos exóticos. Y de inmediato, me pongo a tararear: «Gran Ali, príncipe Ali, Ali Ababwa...».

14 Jun 14:56

Españoles que pasan del fútbol definen qué es el Mundial en seis palabras

by Laura Muriel

Cada cuatro años un evento deportivo sacude los pilares del mundo entero como no podrían hacerlo ni mil finales de la Superbowl juntas (que, además, eso de que es el evento deportivo más seguido del mundo nunca me lo he acabado de creer porque el fútbol americano solo interesa a los americanos y no hay tanta gente viviendo ahí).

La Copa Mundial de la FIFA, aka Copa Mundial de Fútbol, aka Copa del Mundo, aka EL MUNDIAL vuelve otro año a las pantallas de nuestros televisores, las portadas de nuestros periódicos y sí, también a nuestros corazones porque se trata de una competición que une a todo un país, independientemente del equipo al que sigan, y que contagia de sentimiento futbolero incluso a gente a la que el deporte rey no le interesa lo más mínimo.

Pero hay gente inmune a todo esto. Personas a las que el gol de Iniesta en Sudáfrica no es que le diese igual, es que no lo vieron ni repetido. Gente que no sabe qué es una vuvuzela ni que lo último que hizo Zidane como jugador de fútbol profesional fue meterle un cabezazo a un rival. Gente que odia el "lololololo" más que nada en el mundo. A esa gente le hemos pedido que defina qué es el Mundial en seis palabras, y esto es lo que nos han dicho:

"La Eurovisión de los hombres heterosexuales". Ariadna, 23 años

"Del fútbol también se sale, chavales". Edgar, 24 años

"LO LO LO LO LO LÓ". Sidney, 28 años

"No poder ir a mi bar". Mar, 42 años

"Festival homoerótico para heteros discapacitados intelectualmente". Ramón, 39 años

"No se cuándo comienza ni acaba". Jose Luis Algar, 28 años

"¿Qué cojones significa fuera de juego?". Albert, 35 años.

"Medición de rabos internacional en directo". Pam, 38 años.

"La insoportable levedad del nabo eufórico". Flavia, 31 años.

"Shakira y los regalos del Telepizza". Sara, 31 años.

"Último reducto occidental de resistencia masculina". Raúl, 36 años.

"Creerse guay por odiar el fútbol". Esteban, 35 años.

"Gente potando y accidentes de tráfico". Curro, 29 años.

"Ir por calles y tiendas vacías". Ana, 27 años

"Ver demasiadas banderas en los balcones". Antonio, 26 años

"Pan y circo del siglo XXI", Fran, 28 años

"Dos meses sin hablar de corrupción". Sara, 27 años

"Heteros abrazándose después de cuatro años". Dani, 20 años

"The White Stripes Seven Nation Army". Blanca, 30 años.

"Muchos hombres sentados viendo la tele". Reyes, 37 años.

"Hombres heteros animando a gente adinerada". Lucas, 24 años.

"Manolo el del Bombo is back". Javier, 45 años.

"Nacionalismos alimentados a base de birra". Cristian, 35 años.

Suscríbete a nuestra newsletter para recibir nuestro contenido más destacado.

12 Jun 17:32

Simón Pérez y Silvia Charro ruedan porno con Jordi El Niño Polla

by Pinjed

charro-perez.jpg

El tuit que ha roto internet hoy en España sale de la cuenta oficial de Jordi El Niño Polla, estrella ya consagrada del porno americano, manchego internacional, el Iniesta de las pollas gordas, y en él reza una frase que todo hemos pensado al ver la foto que lo acompaña: «Tenía que pasar». Efectivamente, parece que Jordi iniciará su andadura como realizador porno dándole la alternativa nada menos que a la pareja más viral del último año, Silvia Charro y Simón Pérez, los dos economistas que se hicieron famosos con un vídeo en el que hablaban de hipotecas en un estado de embriaguez más que evidente. Desde entonces la fama les ha llevado a una espiral de decadencia y nihilismo fiestero que sin duda tenía el porno grabado a fuego en su destino.

No se sabe nada más de qué serán capaces de hacer estos dos freaks neoliberales ante la cámara, y la posibilidad de que se trate de un farol para estirar su chicle viral no es del todo descartable, pero quién sabe hasta dónde están dispuestos a llegar. Y voy más allá: ¿y si el porno es finalmente el lugar en el que estos dos colgados acaban encontrando la estabilidad y la paz de espíritu? Quizá su trayectoria en el arte del follaje grabado no es solo flor de un día sino que buscan labrarse una carrera… a plazo fijo.

12 Jun 17:21

Reddit sounds the alarm: the EU internet proposal would end the net as we know it!

by Cory Doctorow

Reddit's management have posted a long explainer on the EU's extreme copyright proposal, which would snuff out sites like Reddit and make it impossible to start new ones. It's a great piece, and the discussion is pretty excellent, too.

12 Jun 17:08

This Guy Served His Friends Tacos Made from His Own Amputated Leg

by Beckett Mufson

If you could taste human flesh in an ethical way, would you? It’s the kind of question you ask after watching Silence of the Lambs stoned. No matter how you respond, you never expect anyone to hold you to your answer. But in a recent Reddit post, user IncrediblyShinyShart shared the story of a motorcycle crash that put him face-to-face with the macabre hypothetical. When a car hit his bike and sent him careening into a nearby forest, his foot was shattered to the point that he would never walk on it again. When the doctor asked if he wanted to amputate, his one question was, “Can I keep it?”

The doctor said yes. On Sunday, July 10, 2016, three weeks after the accident, Shiny, who prefers to remain anonymous, invited 10 of his most open-minded friends to a special brunch. They ate apple strudel, quiche puff pastries, fruit tarts, and chocolate cake. They drank gin lemonade punches and mimosas. And then the main course came out: fajita tacos made from Shiny's severed human limb.

The United States doesn’t have a federal law banning cannibalism. Idaho is the only state in which the simple act of eating human flesh can land you in prison. Laws against murder, buying and selling human meat, and corpse desecration make cannibalism difficult, but technically legal in the other 49 states. It's rare someone able to consent to being eaten meets someone interested in eating them, but even that scenario raises a ton of ethical questions. A Belgian man named Detlev Gunzel was sentenced to eight and a half years in prison for butchering and eating a Polish businessman with his consent.

Shiny's is the rare case where cannibalism was not only legal but ethical. He documented the entire process, but due to the graphic nature of the photos, we have omitted several from this post. View the full set here.

We asked the 38-year-old why he decided to feed himself to his friends, what he tasted like, and how the experience changed him. The following interview has been edited and condensed for length and clarity.

VICE: Why did you do this?
Shiny: Originally I wanted to have it taxidermied or freeze-dried. How cool would it be to have my freeze-dried or taxidermied foot standing around the house as a lamp or a doorstop or something? All of this came out of the idea that it’s my foot. It’s not going to be cremated and chucked into a landfill. It’s a part of me, and I want it back.

How did you convince the doctor to give you your leg?
Most hospitals have policies where they will release your body parts to you because of some religions where you have to be buried whole, so I just signed the paperwork. My mom, who was helping me get back on my feet, so to speak, drove me back to pick it up. She doesn’t know I ate it, though. I went inside and the hospital gave me my foot in a red plastic biowaste bag. I brought it to the car and immediately put it in a cooler. It was pretty bizarre.

How did you preserve it before the meal?
I got back to my place and I froze it. I couldn’t find a taxidermist who would take me seriously and freeze-drying was too expensive. It would have been $1,200 to freeze dry the thing. If I had the money I would have done it. Eventually, I decided to cast it in plaster to use as a doorstop, then capture a 3D rendering so I can make little keychains.

When we got back to my house, I took the foot out, and it was so gross, man. It was covered in blood and had iodine all over it. After I cleaned it off, I was pleasantly surprised by how well-preserved it was. It’s not like they preserved it in formaldehyde or anything. But when you think about beef, which can be dry-aged for months, I suppose it makes sense.

I had four friends with me at the time, and it was all surreal. We picked it up and were playing with it. It didn’t seem like it was a foot. It just seemed like an object, not a piece of a person. There was no emotional connection. I could think, “Yep, that’s my foot right there,” but there wasn’t some deep part of me that felt weirded out by it. In fact, that was the weirdest part, was that it wasn’t weird.

How did you prepare the foot to be eaten?
Before we cast it, I quickly took a knife from my kitchen and cut a chunk off the top of my shin. The skin was already kind of off from the surgery, leaving a big chunk of muscle exposed. I just took the muscle. I put it in a plastic bag and put it in my freezer.

You know that scene in National Lampoon’s Family Vacation where Chevy Chase is just saying, “This is crazy, this is crazy, this is crazy ”? That’s how I felt. I thought, “This is probably the peak weirdness of my life. I hope it doesn’t get weirder than this.”

After we cast the leg, I took a bunch of pictures, put it in a box of flowers, and cremated it.

How did you convince 10 friends to eat the foot with you?
I invited 11 people. I said something like, “Remember how we always talked about how, if we ever had the chance to ethically eat human meat, would you do it? Well, I’m calling you on that. We doing this or what?” Ten said yes. I guess we’re a weird group.

There were several different friend groups involved. I approached one group with the idea and they were like, “Totally.” Because how often are you going to get this chance? One friend said she’d ask her boyfriend, a chef, if he would do the cooking. Perfect.

The final tally was the chef and his girlfriend, my ex-girlfriend, one friend from college, two friends I’d had for a couple of years, two I’d known for over 10 years, and one of their daughters, who had also helped me cast the foot. It was a close group.

How did the actual cooking of the foot go down?
I told the chef my idea and after thinking about it for a couple days he said, “OK, let’s do this. I’m going to prepare it, and you guys just come over tomorrow.”

He marinated it overnight and sauteed it with onions, peppers, salt, pepper, and lime juice. Then he served it on corn tortillas with a tomatillo sauce. [Read the full recipe, transcribed by the chef, here.]

Here’s the most obvious but necessary question: how did it taste?
People think it tastes like pork because in movies we hear it called “long pig.” But that term originated in places like Papua New Guinea, where they eat wild boar. They’re not eating our big, fat, domesticated pigs that have white meat. Boars don’t have white meat. They just don’t. I remember eating a heritage pig and it was some of the reddest, most flavorful meat I’d ever had. It was almost like venison. And I think it’s more akin to that.

This particular cut was super beefy. It had a very pronounced, beefy flavor to it. The muscle I cut was tough and chewy. It tasted good, but the experience wasn’t the best.

You said on Reddit, “One friend had to spit me into a napkin.” What was the rest of that meal like?
There was this queasy anticipation. We all looked at each other like, “We doing this, right? We’re doing this.”

There was very dark humor, which we all already have in spades. I think that’s why this went so well. We were cracking jokes the whole time. I said at one point, “Well, today was the day I was inside 10 of my friends at once.” I got a phone call the next day from a friend saying, “Hey, just so you know, I pooped you out. Sorry.”

There was a sense that this was a bonding experience. We could share this really unique experience together. And it was a way for me to close a lid on this part of my life.

You wrote that this meal helped give you closure on the accident. What do you mean by that?
It sucked the whole time. I remember flying through the air. I remember getting hit. I remember sitting in the forest and taking off my helmet and feeling this burning pain. I looked down and my foot was hanging off. The picture of the foot all broken and mangled and dirty was on the ambulance.

But I was very lucky to be in a place where people were around. I was very lucky that a young woman who is just now graduating high school, showed up and put a tourniquet on my leg. She had just taken a first aid course. I was lucky to have an off-duty paramedic show up within 15 minutes.

There are so many things that happened in the best way possible. I didn’t have any other injuries. It was just my leg, and a little cut on the back of my neck. Other than that, I was unharmed, man! I went back to look at the place, and I flew through trees that are only a foot-and-a-half apart. I was going 45 miles per hour when I flipped. So I don’t know how I got out of there with just that injury. I could have very easily died that day.

I remember waking up in the hospital many times and just crying, wondering what my life was going to be. I talked with the doctor about what we could do, what was salvageable. But there were bones missing and everything else was garbage. I would never be able to walk on it again. Around a week in I decided to let them cut it off.

I went through this whole experience. This was a pivotal transition time. I’m a middle class white boy. I had never had to struggle for anything in my life. I had never been tested properly. I didn’t go into the military, I’ve never been poor or had to struggle for food or housing. I’ve had it easy and I recognize that. Before the accident, I didn’t properly appreciate my life or the people around me.

The outpouring of compassion and empathy I received from my friends and my loved ones really helped me take on the challenge of this big change in my life. So I was taking care of this body part that took care of me for so long. I was paying homage to it and giving it a proper send-off.

I have the ashes sitting in a jar on my girlfriend’s altar in her living room, and I’ll take it to my grave. It’s part of me, and this experience is a part of me, too.

Things worked out so damn well afterward. My life has gotten so much better. I left the town I was in and a job of 10 years that was killing me emotionally. I moved to another state. I have a way better job that I enjoy the hell out of. I’ve met a woman who I’ve been with for over a year and a half now and she’s the best thing in my life. I’m so much happier now than I could conceive of being before. And it’s because of this time where my life was threatened and I persevered through it. Eating my foot was a funny and weird and interesting way to move forward.

This happened two years ago. Why did you decide to tell the story now?
It’s a story that’s great to tell someone who already knows you, but it weirds a lot of people out. It’s taken me time to get comfortable with it. It’s pretty out there. I put it out on Reddit because it’s pretty much anonymous. I like the really outrageous stuff that some people post there, and I felt this was a way I could properly contribute to this community. What I did was technically not illegal. I didn’t sell it. I didn’t give it to people without their consent. It was mine. We couldn’t find any real laws against weird stuff like this.

So I’m not worried about legal stuff. I just don’t want to be known as that weird cannibal guy. It doesn’t really represent who I am.

How has this ordeal changed the way you feel about cannibalism?
It has a stigma. It’s associated with cultures that aren’t perceived as civilized, or situations where people are forced into it to survive. They see it as barbaric, so they wonder why I would go out and do it on a whim. But people eat the placenta after a child is born. That’s cannibalism, I don’t see any way around it.

I think you can ethically be a cannibal in certain situations. I don’t have some hunger to go hunt people down and gnaw off their faces. This was one experience where I had the chance to do something unique in a healthy and ethical manner. I did it and it was fun and cool, and I have a great story.

Sign up for our newsletter to get the best of VICE delivered to your inbox daily.

Follow Beckett Mufson on Twitter and Instagram.

11 Jun 22:35

Almost 40 Percent of People Who Watch Guy-on-Guy Porn Are Women

by Christine Ro

I’ve only been to strip clubs—male and female—a couple of times, but there were major gendered differences. At the place with male strippers, the—mostly—women in the audience were hooting and laughing. The experience was presented as comical, a way for women to enjoy being together, but not really to get off. The dancers didn’t even get completely naked. At the sex club where women were on stage, in contrast, the nudity was clearly meant to be taken seriously. It was packaged as erotic rather than silly.

It’s clear that women are so often uncomfortable—or made to feel uncomfortable—about the attractiveness of male bodies. There’s that Seinfeld episode, for instance, where Elainefamously says that while a woman’s body is a work of art, a man’s body is like a Jeep―functional, for getting around.

“It’s an ingrained idea that women shouldn’t be into porn and men aren’t that attractive when they’re naked," says Lucy Neville, a criminology lecturer at the University of Leicester in the UK who researches sex, violence, and investigative psychology. Neville has been writing erotica since the age of 9, and vividly remembers being 17 and discovering a slash fiction story that imagined two male characters from The Usual Suspects getting it on.

Like Neville, plenty of other women are comfortable with objectifying male bodies, as shown by the popularity of male-on-male porn among women of all sexualities. Pornhub, the world’s most popular porn website, has reported that 37 percent of users watching gay male porn are women. And of the 500-plus women that Neville interviewed or surveyed for her new book, Girls Who Like Boys Who Like Boys, 45 percent identified as straight. So why are all these women, straight as well as queer, drawn to visualizing m/m sex? Here are a few of the reasons.

There's More to Focus On
Let’s start with the obvious. “When we think about the amount of lesbian porn made for straight men to watch, we rarely wonder why there is so much of it,” says Ruth Neustifter, an assistant professor and sex educator at the University of Guelph in Ontario. For women who like seeing men onscreen, m/m doubles the eye candy. “The straight and bisexual women in my pleasure workshops who enjoy gay porn often tell me that just get turned on by male sexuality and bodies," Neustifter says, "so porn with more men is even hotter.”

The Men Are More Attractive
One trope of mainstream hetero porn is to pair a woman who fits an ideal beauty standard with a man who resembles an ogre, or maybe a woodland creature. (Not for nothing was porn legend Ron Jeremy nicknamed “The Hedgehog.”) In m/m porn, there’s more attention paid to the male form, and to more parts of the male form. Compare this to what Neville calls “the disembodied cock," which the camera tends to focus on in a male performer in hetero porn (and which is often part of the problem with conventional dick pics).

“A lot of women did speak about that, about how they really like forearms and butts and the line―the iliac crest that you get above your hipbone," Neustifter says. "Certainly I think m/m porn is much more interested in the camera kind of lingering over the entire body and kind of making love to the male porn star.”

When D.Fantastic, a 27-year-old stand-up comedian in the Bay Area, used to watch m/f porn, she would often find herself disappointed. Or, as she puts it: “I felt my clitoris deflate." It wasn’t until she found kink.com and gay male porn that watching sex onscreen became a turn-on. “Personally, as a straight woman, I can view male porn through the gay male gaze. It just makes sense to me physically.” But it’s not always as straightforward as simply expanding the visuals. A preference for m/m porn can also be related to intersecting beliefs and values.


More from Tonic:


It's Easier to Focus on Just the Sex
Women often have complicated feelings about their place within conventional porn. One of the pervasive battle lines in modern feminism is whether porn involving women is inherently exploitative or harmful to women. An individual might be hearing lots of different voices in her head when she watches an f/f or m/f scene: “Am I a bad feminist?” “Should I feel bad that I don’t look like that?” “Are the women being hurt?” When the ladies are removed from the scene altogether, she can sidestep thorny issues like gendered consent, abuse, and body shame, and just focus on the sex.

This is especially true for women and non-binary folks who like watching rough sex, and feel queasy when women are filmed in situations where they’re treated aggressively. “I almost always prefer to watch independent queer porn and mainstream or independent gay male porn," Neustifter says. When I’m watching gay or queer porn, I’m often looking for scenes where both partners are being quite physical, aggressive, and rough with each other. Even if one of the actors is in charge, the power dynamic feels different and I can get into it more.”

Some attendees at Neustifter's sex workshops have expressed similar feelings: “Lesbians in these workshops who tell me about watching gay porn often tell me that they like porn that is grittier and nastier without unrealistic or demeaning depictions of women, or that they just like masculinity in general and there are few masculine women in mainstream porn.”

It Seems More Authentic
Women may know that the depictions of women in conventional porn are unrealistic—sometimes hilariously so, from implausibly long, fake fingernails to banshee-like shrieks.

D.Fantastic is sensitive to noises in porn. When she’s alone with a vibrator, she tells me with a laugh, “You swear there’s an exorcism happening in the room.” Because she knows what she sounds like when she’s genuinely getting off, she finds the sounds made by female porn stars artificial and unsexy. “I really enjoy hearing men’s pleasure,” she says. And because the male performers in straight porn are so often expected to be stoic and silent, gay porn is a better place to find dudes moaning and groaning.

The actors in gay male porn aren’t necessarily enjoying themselves more, but plenty of women believe that to be the case. Neville’s interviewees talked about the men in gay porn expressing more vulnerability and emotion than the men in straight porn, for instance. Some male porn stars are leaning into this audience of women, like the boyish troupe CockyBoys. In general, some gay men are irritated by being fetishized by women in this way, which Neville calls “gaypropriation,” while still others are bemused or indifferent.

Women's Sexuality Is More Multi-Layered
Neville has a complicated relationship with the word “complicated” being used to describe female sexuality, which can spread the idea that women’s sexuality is unfathomable and thus not worth exploring. But she concedes that, for women, “the way we are conditioned to have a less direct relationship between our bodies and our minds when it comes to being turned on can make the process more complicated.”

This complexity also makes it particularly challenging to scientifically study female desire. Early sex research basically applied similar tools and techniques to the study of female arousal that they’d used to investigate male arousal. Vaginal photoplethsymography, for instance, involves inserting tubes into the vagina to measure blood flow and wetness, then comparing the data to penile blood flow. Researchers like Neville have argued that clitoral blood flow is a more reliable indicator of female arousal than vaginal blood flow; for one thing, vaginal lubrication can be an automatic physiological response, even to non-consensual sex, to protect the body. At the same time, Neville says, “you can’t ignore people’s subjective experiences.” So simply asking women what turns them on is one tool in the sex researcher’s arsenal.

Female sexuality is complex, but so is sexuality in general. Neville, for instance, has imagined herself as a man in sexual situations, though she identifies as cis. She was surprised by how commonly the women in her interview sample said similar things; over half, queer and straight alike, had also fantasized about inhabiting male bodies while having sex.

Plenty of other surprises probably lie in what when it comes to men and sex. We just take certain things for granted—that of course straight men are into lesbian porn. But Neville points out there have been very few studies actually seeking to understand what men are thinking and feeling when watching girl-on-girl porn, highlighting the need for concurrent research into why, how, and in what way, men engage with it. The answers just might surprise us.

Sign up for our newsletter to get the best of Tonic delivered to your inbox.

11 Jun 22:30

O profesorado que fala galego "impulsa" que o estudantado tamén o use ata nun 75%

by Miguel Pardo

O informe sobre o galego na Universidade de Vigo advirte de que o fomento do idioma polos ensinantes multiplica o uso no alumnado. A mellora nas competencias non se traducen no uso cotiá dunha lingua que sofre aínda prexuízos: o 22% dos docentes cren que non é axeitada para a investigación.

11 Jun 22:27

A Policía Local de Ferrol abate a tiros un cabalo embravecido que atacou dúas persoas

Á Policía Local de Ferrol non lle quedou outra que abater a tiros un cabalo, do agresivo que estaba. O animal fuxira do recinto en que o deixara o seu dono e ao intentar collelo, arrincoulle parte dun dedo dunha trabada. Tamén feriu outra persoa que andaba á súa procura: rompeulle a clavícula.

O cabalo fuxira dunha destas leiras cara a outra próxima en que había dúas eguas.

O dono do cabalo intentou, sen éxito, collelo. Tamén axudou o dono do centro hípico da parroquia ferrolá de Covas. Ambos os dous quedaron feridos.

Era tal a agresividade que amosaba o cabalo que José Luis decidiu alertar a Policía Local de Ferrol.

Tras o susto e o desgusto, agora José Luis reflexiona e pensa en que se os axentes non abren fogo sobre o animal, puido producirse unha desgraza moito maior.

11 Jun 22:16

How To Get Your Kids To Do Chores (Without Resenting It)

by Miss Cellania

Psychologists and anthropologists have long observed how children in Mexico and Guatemala help around the house. Not only do they begin doing household chores earlier than children in the US, they continue to do so as they grow up, and they don't have to be told to do so, or even asked to. They happily contribute their work on their own as a matter of course.

They help do the laundry, help cook meals, help wash dishes. And they often do chores without being told. No gold stars or tie-ins to allowances needed.

In one study, psychologist Barbara Rogoff and her colleagues interviewed moms in Guadalajara, Mexico, who had indigenous ancestry. The researchers asked the moms what their children, who were all between the ages of 6 and 8, do to help around the house and how often they do these tasks voluntarily.

The study — published in 2014 — contains some of the most remarkable quotes I have ever seen in a research article.

For example, one mother said her 8-year-old daughter comes home from school and declares: "Mom, I'm going to help you do everything." Then she "picks up the entire house, voluntarily," the study reported.

"Another time, the mom comes home from work, and she's really tired," says Rogoff of the University of California, Santa Cruz. "She just plops herself down on the couch. And the daughter, says, 'Mom you're really tired, but we need to clean up the house. How about I turn on the radio and I take care of the kitchen and you take care of the living room and we'll have it all cleaned up?' "

Volunteering to help is such an important trait in kids that Mexican families even have a term for it: acomedido.

Recent research reveals the cultural differences in childrearing practices that lead to acomedido. Read how Mexican families teach children the value of household chores at NPR.  -via Digg

(Image credit: Adriana Zehbrauskas for NPR)

11 Jun 21:56

Amazing Combat GoPro: Ferocious Close Quarters Ambush Filmed by Kurds

by Sean

An unequivocally remarkable GoPro video of a ferocious and deadly close quarters ambush executed by Kurdish fighters against Turkish troops has been released. The violently gripping, multi-perspective video takes the viewer inside the thrilling action as two Kurds surprise and vividly kill several soldiers at incredible close range.

With the ubiquity of high quality video cameras on the modern battlefield, stepping inside the combat action has become readily available to even the most timid voyeurs. Often mounted on tanks or the individual combatants, the videos are easily collected and collated to paint extraordinarily vivid pictures of ongoing conflicts to people thousands of miles away. Even with this modern prevalence of so-called “helmet-cams,” videos of close quarters fights between adversaries are comparatively rare.

Recently released via the Kurdish People’s Defense Forces (HPG), the multi-perspective video below is one of those typically rare and truly astonishing actions captured for martial posterity. While a Turkish patrol ascends a steep mountain, two Kurdish fighters patiently conceal themselves in the rocks – setting the deadly ambush near the summit.

Following the grueling climb, the Turkish troops wearily near the top and its draining physical exertions become apparent. The point soldier approaches, his head noticeable focused on the ground in front of him – he doesn’t even appear to react as the first AK round rips through him.

The duo of GoPro donning Kurds has sprung from their hidden positions and brutally seize the element of surprise. With thoroughly absolute violence of action on their sides, they completely stun the unsuspecting soldiers. Killing one, and then two, of the soldiers in the opening salvo of the ambush.

Instantly cutting down the first few soldiers with AK’s, the HPG fighters quickly throw several hand grenades into the into the chaotic kill-zone and further inflict deadly carnage. Reeling from this violent onslaught, the surviving Turkish soldiers desperately try to fight back and begin emplacing a PKM machine gun behind a large boulder. However, the Kurds maintain their momentum and begin attacking down the hill on the soldier’s flank.

Carefully maneuvering around the boulder and mutually supporting each other, the HPG fighters viciously hit the machine gun team on their unprotected flank. They kill one soldier outright -before a Kurd aggressively rushes up and takes cover on the opposite side of the boulder. Just a few feet from each other, the desperate Turk now realizes his peril and frantically tries to swing his PKM around to the threat. He only gets off one burst before the Kurd shoots him in savage and stunning clarity, firing round after round into the dying soldier as he instinctually crawls away. The HPG fighters immediately grab the dead soldiers weapons and the video concludes with them quickly exfiltrating the area, claiming to have killed five Turkish troops in the ambush.

Graphic Content Warning: This video contains graphic content that may be unsuitable for some viewers.

The post Amazing Combat GoPro: Ferocious Close Quarters Ambush Filmed by Kurds appeared first on Funker530.

11 Jun 21:50

¡Despertemos a la serpiente! Los rituales paganos de Alan Moore

by Koldo Gutiérrez

La Felguera recopila y publica por primera vez en castellano El libro de la serpiente, las cinco performance que Alan Moore y sus amigos llevaron a cabo en distintos puntos de Inglaterra entre 1994 y 2001. Unas acciones artísticas-ocultistas que hablan sobre el pasado del espacio donde tenían lugar y que combinaban misticismo, esoterismo, historia, filosofía, astronomía y magia, y que influyeron en las obras posteriores del autor.

En el cuarto capítulo de From Hell, uno de los más recordados, celebrados y enigmáticos del cómic y de toda la historia del medio, el protagonista Sir William Gull, médico masón de la reina Victoria de Inglaterra que a la postre resulta ser el mismísimo Jack el Destripador, recorre las calles de Londres en una carroza acompañado por un desconcertado cochero deteniéndose en ciertas zonas. Mientras cruzan los barrios de la capital de la Pérfida Albión, el sofisticado médico real explica la historia de la ciudad a través de su arquitectura, formada en gran parte por iglesias, monumentos y otros elementos urbanos que habitualmente pasan inadvertidos para el común de los mortales. El denso soliloquio de Gull es una auténtica master class en la que combina historia, política, arqueología, religión, misticismo y chascarrillos de los bajos fondos, ante la que su anonadado chófer reacciona como los propios lectores: aturdido y confuso, sin apenas mediar palabra ante lo que acaba de presenciar. El viaje de varias horas, condensado en la totalidad de las 36 páginas del episodio, marca un punto de inflexión en la novela gráfica sobre los asesinatos de Whitechapel, y más importante aún, en la carrera de su autor, Alan Moore.

El famoso paseo en carroza del capítulo 4 de From Hell marca un punto de inflexión en la carrera de Alan Moore.

Ese complejo análisis es un gran ejemplo de psicogeografía, una disciplina que propone la exploración de entornos urbanos basada en los efectos y formas del ambiente geográfico, así como en sus emociones, los hechos ocurridos allí en el pasado y en el comportamiento de sus habitantes. Esta idea, inspirada en el situacionismo de Guy Debord, sostiene que todos esos elementos no sólo están interconectados, sino que de alguna manera contribuyen a configurar lo que está por venir. Cuando Alan Moore terminó de publicar From Hell junto al dibujante Eddie Campbell, hacía tres años que había decidido convertirse en mago. Fue durante la fiesta por su 40 cumpleaños, en 1993, cuando el escritor de Northampton se lo anunció a sus amigos. Como él mismo reconoce, estaba bastante borracho, pero al día siguiente, al despertarse resacoso, pensó: «Dios mío, si no lo hago pareceré estúpido, y si lo hago, probablemente también».

Sin embargo, el autor de Watchmen nunca ha tenido miedo a los retos ni al qué dirán, así que inició en ese momento una inmersión en un terreno hasta entonces desconocido para él, pero que en realidad no le era tan ajeno conociendo sus intereses, influencias e ideología. La Felguera acaba de recopilar y publicar por primera vez en castellano, bajo la supervisión del propio escritor, los textos pertenecientes a su Gran Teatro Egipcio de las Maravillas de la Luna y la Serpiente. El Libro de la Serpiente: los libros iluminados de Alan Moore recoge varios artículos que utilizó como base para diversas performances que desarrolló en diferentes puntos de Inglaterra, inicialmente junto a sus amigos artistas y músicos David J y Tim Perkins: Gran Teatro Egipcio de las Maravillas de la Luna y la Serpiente, El Amnios Natal, El ritual de Highbury, Serpientes y Escaleras y Pasaje de ángel.

Los relatos recogidos abarcan siete años de constante evolución en la vida de Alan Moore, en plena efervescencia creativa, siempre reinventándose y evitando repetirse

El relato que da título tanto al conjunto como al colectivo artístico-ocultista, The Moon and Serpent Grand Egyptian Theatre of Marvels, fue el primero de todos los actos que llevaron a cabo, en 1994. En él aún se intuye la profunda influencia de From Hell, que no terminaría de publicarse hasta un par de años más tarde. La atmósfera oscura y el tono lúgubre beben de la historia protagonizada por Jack el Destripador. Pero, sobre todo, recuerda al mencionado capítulo. En el prólogo de la edición en castellano se describe el proceso gracia al cual Moore pudo dar lugar a ese fascinante proceso mental y narrativo. El guionista recorrió el mapa secreto de Whitechapel con Iain Sinclair, un escritor y experto psicogeógrafo, y recuerda cómo fueron esos paseos nocturnos: «Se quedaba pensativo frente a un edificio o una calle mientras yo le contaba su historia oculta. A veces me pedía que esperase, y entonces sacaba una gran caja de marihuana. Cuando ya lo tenía liado, me decía tranquilamente: “Ya puedes continuar”».

Eso, además de encajar plenamente con la imagen que Moore se ha labrado a lo largo de las décadas gracias a su afición a las drogas, deja patente su proceso creativo, su interés por la experimentación y por abrir la mente propia (y las ajenas) más allá de lo evidente y tangible. Con un lenguaje a medio camino entre lo circense y lo espectacular, el maestro de ceremonias nos invita a despertar a la serpiente.

Se refiere a Glycon, un antiguo Dios egipcio al que los miembros de la Orden rinden total pleitesía. El relato incluye desde rezos hasta febriles descripciones de lugares redactadas con pomposidad, pasando por referencias a algunos personajes concretos, como el inefable Rupert Murdoch. Se detiene en la figura de Nicholas Hawksmoor, el gran arquitecto británico cuyas obras sirven de hilo conductor en From Hell, y lo conecta con los asesinatos de Ratcliff Highway que se produjeron en la ciudad casi ochenta años antes que los de Jack el Destripador.

En sus propias palabras, recorremos los «callejones metafísicos más siniestros de este Londres ficticio y fantasmal», acompañados por algunos de los reyes del hampa, como los populares gemelos Kray que controlaban la mafia de los 60, y uno de sus amantes, David Litvinoff, un misterioso personaje que trabajaba como asesor en el mundo del cine gracias a sus oscuras conexiones. La invocación a Glycon incluye una frase en enoquiano, el idioma que ángeles y humanos empleaban antes de la Torre de Babel. El alquimista, filósofo y ocultista británico John Dee inventó esta lengua en 1581 junto a su compañero Edward Kelley. En El libro de la copulación añade a la ecuación toques científicos, con el Big Bang, Heisenberg, Einstein o el recientemente fallecido Stephen Hawking. Habla sobre planetas, constelaciones, estrellas y hasta sobre Automatic for the people, el inmortal disco de R.E.M.

El alquimista, filósofo y ocultista británico John Dee realiza un experimento ante la reina Elizabeth I y su corte en un cuadro de Henry Gillard Glindoni del s. XIX.

El Amnios Natal fue la segunda acción llevada a cabo por el trío ocultista. Tuvo lugar el 18 de noviembre de 1995 en Newcastle. Una asociación artística de la ciudad les había invitado a desarrollarla en una escuela local, pero finalmente la celebraron en un mucho más impresionante juzgado victoriano. El resultado se basó en los recuerdos y sentimientos de la infancia y adolescencia de los protagonistas. Para el propio Moore tenía un significado especial, ya que ese día era su cumpleaños y pocos meses antes había fallecido su madre. Así que el título de la performance era una referencia evidente a ella, claro. «Encontrar el amnios natal entre sus pertenencias fue como encontrar la pieza que faltaba de un rompecabezas, una pieza que iba a formar parte de nuestra próxima representación, fuera cual fuese. Aún no había conexión con nuestro juzgado, que yo supiera, pero parecía que todo iba saliendo correctamente», confesó en una entrevista. Ese texto adquiere, pues, un carácter más autobiográfico, algo con lo que el autor apenas había coqueteado hasta entonces en obras menores. Él mismo lo definió como «un Atlantis personal», lo que da buena cuenta de lo íntimo y enrevesado que resulta.

A lo largo de cinco breves capítulos, Moore se refiere al amnios natal, presente en la placenta, como un mapa de la humanidad y que históricamente ha sido tomado como elemento de buena suerte. Analiza las conexiones entre lenguaje, identidad y nuestra percepción del mundo, en un constante viaje en el tiempo que le lleva de la edad adulta a su adolescencia, infancia e incluso antes de nacer en busca de un primitivo estado de conciencia previo al lenguaje. Todo este material le sirvió a su vez de inspiración para su primera novela, La Voz de Fuego, publicada ese mismo año y que acaba de reeditar en España Roca Editorial. El ritual fue grabado en CD. Al escucharlo Eddie Campbell, con quien acababa de concluir From Hell tras siete largos años, quedó tan fascinado que le pidió que le dejara realizar una interpretación pictórica de sus palabras. ¿Quién mejor que él para entender y plasmar en dibujos la intrincada mente del genio de Northampton? El resultado se publicó como libro ilustrado en 1999.

Rituales subterráneos

El 20 de noviembre de 1997 parieron El ritual de Highbury: una sesión de espiritismo beatnik. Entre los organizadores estaba un amigo del grupo KLF, a quien el autor había conocido en un pase privado del documental donde la banda aparecía quemando un millón de libras, que precisamente pasa por ser la mayor performance de la historia, con permiso del 11-S. Para la ocasión, Moore contó también con la colaboración de la bailarina Paule van Wijngaarden. El mago se centró en investigar las implicaciones y la memoria del territorio donde acontecía el evento en el pasado y presente de la zona: el estadio de fútbol del Arsenal, el metro de Londres, la vida del poeta romántico Samuel Taylor Coleridge, sin olvidar los crímenes ocurridos en el lugar. También menciona al empresario contracultural Joe Meek, Phil Spector, los hermanos Chang y Eng que dieron lugar al término “siamés” y a Aleister Crowley y Oscar Wilde, que no por casualidad ya tenían una breve participación en From Hell.

En Serpientes y Escaleras: una distracción para tardes lluviosas, el Sacerdote estuvo acompañado por una troupe mayor de lo habitual, incluido un tragafuegos. Se celebró el 10 de abril de 1999 en Conway Hall, esquina Red Lion Square, en Holborn (Londres), para la Orden Hermética Golden Dawn. La acción exploraba las conexiones locales con la magia, poniendo el foco principalmente en Oliver Cromwell, el enigmático militar y político británico, en la artista y poeta Elizabeth Siddal y en las visiones del místico escritor Arthur Machen. La última actuación del colectivo ocultista, titulada Pasaje de Ángel, se produjo el 2 de febrero de 2001 en un centro cultural de Londres y estuvo dedicada a William Blake, quien no necesita presentación.

Estos textos influyeron profundamente en las obras posteriores del autor, como Promethea, Los Ángeles Fósiles, Providence o Jerusalén

El libro de la serpiente es una obra compleja, densa, fascinante y cautivadora. Los cinco relatos recogidos abarcan siete años de constante evolución en la vida de Alan Moore, en plena efervescencia creativa, siempre reinventándose y evitando repetirse. Puede resultar demasiado críptico y poético para quienes no estén familiarizados con el Moore más esotérico, aquellos que sólo le conozcan por Watchmen y V de Vendetta. Sin embargo, lejos de un simple gamberro delirio lisérgico entre amigotes, el autor emprendió aquí un camino sin retorno y su estilo ha empapado todas sus obras posteriores. Una de sus sagas más alabadas, Promethea, recupera varios de los temas y la inspiración místico-religioso tratada en sus performance. Al iniciar su interés en la figura de H.P. Lovecraft, realizó un profundo homenaje al escritor a través del tríptico The Courtyard, Neonomicon y Providence, donde, además de servir de inspiración para True Detective, recuperó conceptos psicogeográficos que ya había tratado en From Hell, pero esta vez en tierras norteamericanas e inspirado en su mitología. Los Ángeles Fósiles, escrito en 2002 y publicado en España por La Felguera en 2014, profundiza en su amor por la magia e incide en ciertos temas aquí presentes en un magnífico ensayo mucho más accesible y con cierto sentido del humor. Incluso su segunda novela, editada en 2016, que publicará Planeta a finales de año, y que contiene un millón de palabras, tiene un título que hace referencia a un poema de su admirado Blake: Jerusalén.

Hace unos meses, el canal ARTE dedicó un documental a Alan Moore dividido en varias partes. Además de comics, política y contracultura, el genial escritor habla también, como no podía ser de otra forma, sobre magia: «Considero que el lenguaje, el arte, la consciencia y la magia son cuatro facetas del mismo fenómeno. Para mí la creatividad y la magia son casi intercambiables. Nuestra cultura, hoy día, hunde sus raíces totalmente en los diversos componentes de la magia». Ahonda en esos conceptos, lo conecta con la ciencia moderna y sus orígenes en la alquimia y hace proselitismo de sus ideas y explica por qué Northampton es el centro del país. Pese a las complejas reflexiones que predica, lo resume todo en una sencilla frase: «La magia es política, social y cultural. La magia es básicamente todo».

11 Jun 21:46

El PP tumba en el senado una propuesta de igualdad LGTB en las escuelas que hace un mes les parecía bien

by Jordi García
YA NO NOS AJUNTAN
10 Jun 21:06

La verdad sobre la agenda de Julio Iglesias y sus 3.000 amantes. Habla el fontanero Fraile

by Carlos Prieto

El marco no puede ser más incomparable: salón de la casa de Alfredo Fraile en Madrid (entre Cibeles y Colón), un perro enano olisquea los pies del periodista, se tumba en las rodillas de Fraile y se echa a dormir. El perrillo, sin duda, ha oído antes lo que está contando su dueño, porque si no, no se entienden sus ronquidos; el periodista, por contra, escucha a Fraile con los ojos como platos.

Fraile (Madrid, 1943), antiguo mánager de Julio Iglesias, habla sobre los años locos de Miami, a principios de los ochenta, cuando era una estrella mundial de un tamaño descomunal (dato: Michael Jackson fue imagen de Pepsi y Julio Iglesias de Coca-Cola; lo crean o no, Julio cobraba más que Jacko). El cantante, cuya carrera estaba astutamente dirigida por Fraile, vivía en la cresta de la ola; en la cresta de varias olas, de hecho, también de la amorosa: hasta el punto de que, varias décadas después, la fogosidad sexual del ‘crooner’ sigue siendo un gigantesco icono folclórico en España: “Julio Iglesias reclama la paternidad de todos los españoles nacidos entre 1968 y 2016”, publicó hace poco ‘El Mundo Today’ con su chufla característica.

Dada la alarma social (cómica) que provoca aún hoy la desenfrenada vida sexual del autor de ‘Hey’, es hora de aplicar un sobrio ejercicio de periodismo de datos a este asunto. Atentos:

Siempre se ha dicho que Julio Iglesias tenía una agenda con los teléfonos de sus 3.000 amantes. Pues bien: la agenda existe. es roja, de la marca Cartier, tiene grabadas las iniciales J.I. en la portada… y Alfredo Fraile la acaba de posar sobre la mesa del salón...

La agenda de Julio Iglesias (C.P.)

-¿La puedo fisgar?

-Sí.

Temblor de manos. Weah.

He aquí una agenda cuyas páginas supuran tanta testosterona que uno teme quedarse embarazado solo con mirarla… Pero no se alarmen: la vida sexual de Julio Iglesias es exagerada, pero no tanto.

“Julio estaba entonces un poco desmadrado, eso es cierto; pero nunca tuvo 3.000 amantes”, cuenta Fraile. Ni 3.000, ni 2.000, ni 1.000, se puede añadir tras ojear la agenda. Fraile empieza a pasar las páginas y a recitar al azar nombres cuyos teléfonos están en la agenda:

Charles Aznavour, Ansón, Ursula Andress, Antonio Asensio, Warren Beatty, Kirk Douglas, Michael Jackson, Tom Jones, Frank Sinatra, Angie Dickinson...”.

Casi nada, niño, un apoteósico quién es quién del 'show business' ochentero; además de una considerable cantidad de teléfonos de “novias” de Julio Iglesias. En efecto, como la vida sexual de ‘Yulio’ era entonces un auténtico desfase, su mánager decidió que no era mala idea venderle como 'playboy' latino para impulsar su carrera. “Una cosa llevó a la otra, pero sí, alimentamos la leyenda”, aclara Fraile.

Julio Iglesias con Alfredo Fraile a su derecha.

Pero no todo fueron mujeres, vino y puestas de sol rosas en Miami: hubo un tiempo en que Iglesias y Fraile se patearon los pueblos de España y América en condiciones precarias, como cuenta el mánager en sus memorias, ‘Secretos confesables’, cuyos derechos acaban de ser comprados por Disney en EEUU para hacer una serie sobre Julio Iglesias.

“Para llegar al avión privado hubo que viajar antes en muchos coches de mala muerte”, resume el mánager.

Detalle de la agenda de Julio Iglesias (C.P.)

Alfredo Fraile llamó hace unos días a Julio Iglesias para que no se enterara de la serie por la prensa. Llevaban muchos años sin hablarse. Pero muchos muchos: su ruptura fue turbulenta, como cuenta Fraile en un libro donde resalta el egoísmo del cantante hacia su entorno -cuando Iglesias no le puede sacar más jugo a alguien, le deja tirado sin muchos miramientos- pero sin hacer sangre: Fraile se ha callado las cosas más escabrosas con toda certeza. Un caballero. “Mira, en el libro explico que Julio no se ocupaba de sus hijos, pero es que es verdad”, aclara.

La conversación entre Iglesias y Fraile fue bien, como si no llevasen unas décadas sin hablarse, sino unas horas. “Julio me dijo: ‘cuidame y que no hablen mal de mí’. Hablamos a las 12 de la noche. No me pude dormir hasta las cuatro de la madrugada”, cuenta Fraile. O cuando te pasa toda tu vida por delante.

Pero volvamos a los tiempos heroicos en los que el éxito estaba aún en pañales. En 1973, Fraile organizó una minigira por Miami y México. Era la primera vez que Iglesias pisaba Miami, donde se afincaría años después, en un movimiento decisivo que le convirtió en icono global de la canción ligera. Pues ojo: la primera vez que Iglesias cantó en Miami, pudo ser la última. “Juramos y perjuramos que nunca más volveríamos a esa ciudad. A ver, es que estuvieron a punto de matarnos”, recuerda ahora Fraile entre horrorizado y divertido. Tragedia más tiempo igual a comedia.

Pasó lo siguiente: en mitad del concierto, en una sala de fiestas jaranera de la colonia cubana, a Iglesias se le ocurrió decir algo que pretendía ser un guiño cómplice, pero resultó ser una ofensa nuclear: “Muchas gracias por venir a verme y por su cariño. Mañana me iré de Miami emocionado de saber que aquí tengo ya a una familia de seguidores que me quiere, y a la que yo también adoro. Sé que una de las razones por las que estoy aquí es porque sus familias en Cuba también me quieren mucho. Mi película ha tenido en la isla un gran éxito y espero corresponderles yo a ellos también acudiendo pronto a Cuba a cantarlas en persona”.

Lo que ocurrió después… no le sorprenderá...

“No pudo terminar la frase. Fue mencionar la expresión ‘ir a Cuba’ y en la sala se despertó un rumor que fue creciendo por segundos hasta convertirse en una lluvia de gritos e insultos. Al lanzamiento de improperios no tardó en seguirle el de todo tipo de objetos. Antes de que nos diéramos cuenta, sobre el escenario, en el que Julio seguía inmóvil, empezaron a caer vasos, botellas, cubiteras, sillas.… Como poseídos repentinamente por el demonio, los mismos caballeros y señoras que un minuto antes le habían dedicados olés y aplausos cerrados, ahora no paraban de gritarle: ‘¡Comunista, castrista, hijo de puta!’ Julio no salía de su asombro. Como pudo, esquivó los objetos que le lanzaban y apenas pudo decir: ‘¡Pero si yo soy más de derechas que ustedes!’”.

Hilarante descripción de Fraile, en efecto.

Y sigue: “Nos encerramos en el camerino mientras oíamos a lo lejos la muchedumbre embravecida que seguía destrozando la sala. Uno llegó a estampar su coche contra la fachada del local. Para nuestra sorpresa, el dueño se puso de parte del público y empezó a increpar a Julio por haber dicho lo que dijo. Estaba claro: aquel personaje sólo buscaba hacernos responsables de los destrozos para no pagarnos por el trabajo realizado, así que llamamos a la policía para que viniera a protegernos. Durante más de dos horas estuvimos encerrados en el camerino, asustados, a la espera de que los agentes llegaran y aquella horda se calmara. Sinceramente, creíamos que en cualquier momento podía aparecer por allí alguien con pistola y liarse a tiros”.

¿Quién dijo que la canción melódica no era un género punk?

Tócala otra vez, Silvio

Cuando Alfredo Fraile rompió con Julio Iglesias, con el que vivía puerta con puerta en Miami, volvió a España. Su fama de conseguidor le precedía, los poderosos se lo rifaban, y acabó haciendo de asesor de comunicación de Adolfo Suárez, Silvio Berlusconi o el grupo KIO. En efecto, KIO, de cuyo estrepitoso desmoronamiento judicial y financiero se libraría Fraile por poco, y que él achaca ahora a la “batalla interna entre facciones desencadenada tras la maldita guerra del Golfo”.

Más éxito tuvo a las órdenes de Silvio Berlusconi, años antes del salto de Il Cavaliere a la política, cuando trataba de camelarse al felipismo para lograr la concesión de uno de los primeros canales privados de televisión, como así fue: Telecinco empezó a emitir oficialmente en marzo de 1990.

Fraile hizo un trabajo fino con la ayuda de ese encantador de serpientes llamado Silvio Berlusconi. Para la historia mundial de la fontanería quedarán una serie de estampas festivas en el palacete de Berlusconi a las afueras de Milán, Villa Arcore, por el que pasaron todos los prohombres de la comunicación española de la época: Jesús de Polanco (PRISA), Miguel Durán (ONCE), Antonio Asensio (Grupo Z), los Echevarría (Grupo Correo) o representantes del Grupo Godó. Berlusconi buscaba bien posibles socios, bien evitar que sus rivales torpedearan su desembarco español, así que activó toda su maquinaria de seducción.

Silvio Berluconi. (Reuters)

El 'modus operandi' de todos los viajes era similar: Fraile subía a Polanco (o al que tocara) al avión privado de Berlusconi en Madrid, le alojaba en el mejor hotel de Milán (siempre a cuenta de Il Cavaliere) y le trasladaba a la villa del magnate a cenar, donde Berlusconi “sacaba a relucir los encantos de seductor y animador de fiestas que llevaba dentro”.

El punto álgido de la velada llegaba a los postres, “cuando Silvio y yo hacíamos la escena del sofá”, recuerda Fraile. La escena del sofá. O la madre de todos los vodeviles. “Pasábamos a un gran salón con piano y yo le pedía a Silvio que cantara y tocara algo; y él, ‘que no, que no’; y yo, ‘que sí, que sí’. Por supuesto, la cosa acababa con Berlusconi dando un concierto y todo el mundo pasándolo en grande”, cuenta Fraile.

Arrímate, Adolfo

El otro punto álgido de la carrera de Fraile tuvo lugar en 1986, tras ser nombrado asesor de comunicación de Adolfo Suárez y el CDS con este argumento: "Si lograste que Julio Iglesias vendiera millones de discos, lograrás que Adolfo Suárez vuelva a sacar millones de votos”.

Suárez intentaba reflotar su carrera política tras su dimisión como Presidente del Gobierno en enero de 1981 (poco antes del 23-F y tras sucumbir a la presión conjunta de militares, oposición, ciudadanía y su propio partido).

La campaña electoral del CDS en 1986 fue un triunfo si tenemos en cuenta su presupuesto y de dónde venía el partido: de los 2 escaños de 1982 a los 19 de 1986. ¿En qué se notó el toque Fraile? Tanto en detalles costumbristas -Suárez tirando su chaqueta al público tras un mitin, como hacía Julio Iglesias en los conciertos- como en su lucha para convencer al político de que necesitaba un cartel electoral que emulara la mítica foto del 23-F con Suárez sentado en un hemiciclo vacío (porque el resto de diputados -menos Santiago Carrillo- se habían tirado al suelo cuando Tejero empezó a pegar tiros). Suárez se resistía: temía que le acusaron de “instrumentalizar un momento doloroso para España”. Fraile le insistía en que ese momento trágico era su principal valor político. Suárez dio su brazo a torcer… a medias: el día que tenía que hacerse la foto en el Congreso vacío, no apareció. Finalmente su equipo de campaña recurrió a un fotomontaje.

Pero donde Fraile hizo la diferencia como fontanero fue durante la preparación de la entrevista televisiva que puso en órbita la campaña de Suárez: su paso por el programa ‘De jueves a jueves’ de Mercedes Milá, el 22 de mayo de 1986, un mes antes de las elecciones, el momento clave para lograr que un Suárez en horas bajas “despertara de nuevo los sentimientos de admiración y simpatía que había provocado en el pasado”.

He aquí la historia de una de las operaciones de fontanería televisiva más sagaces de la democracia.

Sostiene Fraile que su oficio “depende mucho de tener mano izquierda” y que “hay que contar con amigos en todos los lugares y disponer de teléfonos que puedan abrir las puertas”. Resulta que el hermano de un amigo de Fraile trabajaba con Mercedes Milá, y resulta que era fan de Adolfo Suárez… Fraile se lo cameló para que le pasara las preguntas que Milá iba hacerle a Suárez. Ni Suárez ni Milá supieron nunca del apaño.

Durante la preparación del programa, el equipo de Fraile realizó un simulacro de entrevista a Suárez... que se iba a parecer exageradamente a la que le iba a hacer Milá. “Adolfo llegó a plató ignorando que se sabía de memoria las preguntas que le iban a hacer… Todo ocurrió según lo que habíamos calculado. Las preguntas eran las que nosotros sabíamos y el político se desenvolvía con la naturalidad que habíamos ensayado. Logró acercarse a Mercedes, la sedujo, la descolocó, consiguió agarrarla del brazo y la embaucó. Así que, entre que Suárez engatusó a Milá y que tenía respuestas brillantes para todo, salió literalmente a hombros del plató”, escribe Fraile.

Adolfo Suárez y su mujer Amparo Illana en sus verano en Mallorca. (Korpa)

Y es que, otro de los consejos de Fraile a Suárez fue que tenía que tirarle los trastos a Milá en directo (poco más o menos). No porque Suárez buscara novia, sino como modo de resucitar su mítico carisma en las distancias cortas (o la vuelta del Suárez del que toda España se enamoró en 1977, antes de que cayera en desgracia atacado por... toda España).

“Por la forma como estaba montado el plató, entre Milá y sus entrevistados siempre había una notoria distancia que daba a la entrevistadora una posición de fortaleza de la que se servía para llevar la conversación por los derroteros que más le convenía. Queríamos que Suárez transmitiera la imagen de alguien cercano, simpático, espontáneo, para lo cual había que vencer ese hueco. Suárez tenía que seducir a Mercedes Milá. ¿Cómo? Empezando por romperle los esquemas. Había que descolocarla y vencer su posición de superioridad en el plató. Aleccioné a Adolfo para que fuera moviendo su silla durante la entrevista y cada vez se acercara más a ella, sin abandonar nunca la sonrisa y el poder de atracción que él tenía. Llegado un momento, debía aproximarse tanto a la periodista que no resultara extraño que la tocara. Es más, le dije: ‘Adolfo, has de llegar a agarrarla del brazo, has de seducirla’”, zanja Fraile.

Así se escribe la historia de la fontanería.

10 Jun 21:01

The G7 summit looked like it was going okay. Then Trump got mad on Twitter.

by Zeeshan Aleem

Trump blasted Canadian Prime Minister Justin Trudeau as “meek and mild” shortly after leaving.

Just hours after leaving the G7 (Group of Seven) summit in Quebec on Saturday, President Trump abruptly retracted US support for a joint statement signed by every nation in the group and blasted Canadian Prime Minister Justin Trudeau as “meek and mild.”

Firing off tweets from aboard Air Force One, Trump said he was reversing the US position in response to Trudeau’s comments at a press conference at the end of the summit. Trudeau had pledged to impose tariffs on the US in response to Trump’s recent steel and aluminum tariffs against Canada.

“PM Justin Trudeau of Canada acted so meek and mild during our @G7 meetings only to give a news conference after I left saying that, ‘US Tariffs were kind of insulting’ and he ‘will not be pushed around,’” Trump tweeted. “Very dishonest & weak.”

Trump’s confrontational moves capped off two days of tense negotiations between the US and some of its most treasured allies at an annual meeting that is typically marked by near-consensus on issues like free trade.

Going into the summit it was unclear if Trump was in fact going to sign the customary joint statement in which the members of the G7, a club of some of the most powerful industrialized nations of the world, detail the policy positions and initiatives they agree on as the summit wraps.

A White House official has told the Washington Post prior to the meeting that Trump was contemplating not signing the statement to show that the US is perfectly happy to go its own way if the other members give it too much trouble during talks over issues like Trump’s controversial steel and aluminum tariffs.

In the end what Trump did seemed significantly more petty. It appears that Trump was behind signing the statement as he left the summit, but then decided to take it back because Trudeau pledged to follow through on earlier promises to retaliate against US tariffs at a press conference after he left.

There was nothing particularly surprising about Trudeau’s move — Canada had already threatened to issue them, and retaliation over tariffs is common in the trade world — but it seemed to rub Trump the wrong way. Ultimately, Trump’s harshly worded tweets, personally insulting one of the US’s closest allies and overturning an apparent commitment that had been made just hours earlier, made his exit from the summit even more acrimonious than most analysts expected.

The G7 summit was expected to be a mess

During the summit, Trump’s meetings with leaders from the other G7 members — which includes Canada, France, Germany, Italy, Japan, and the United Kingdom, plus the European Union (which is not technically part of the G7 but participates) — were reportedly pretty tense and confrontational.

That was to be expected. Trump has placed steel and aluminum tariffs on every other member of the G7, and that was bound to be a major topic of contention during talks. The French also intended to push Trump to make policy concessions on climate policy and the Iran nuclear deal.

The divides between the US and its allies were so big that France and Germany had signaled that they might refrain from signing the final joint statement unless the US made some major policy concessions.

Before everything wrapped up, it was hard to discern how the US would act. Trump’s comments to reporters before he left the summit sent mixed signals on where he stood. He said that the complete elimination of tariffs were “the ultimate thing” that the countries were striving for but he also said that he would be willing to “stop trading” with countries that put unfair tariffs on US goods.

“We’re like the piggy bank that everybody’s robbing — and that ends,” he said.

Yet as the summit came to an end, it appeared that all of the countries had decided to sign a final statement despite the tensions. Trudeau’s government released the joint statement and announced that it had been signed by all seven members of the G7.

But moments later Trump blasted Trudeau and said the US was in fact not a signatory to the statement.

“Based on Justin’s false statements at his news conference, and the fact that Canada is charging massive Tariffs to our U.S. farmers, workers and companies, I have instructed our U.S. Reps not to endorse the Communique,” Trump tweeted.

Trump was responding to a press conference during which Trudeau had promised to retaliate against Trump’s tariffs with tariffs of his own.

“I have made it very clear to the president that it is not something we relish doing, but it is something that we absolutely will do,” Trudeau said. “As Canadians, we are polite, we’re reasonable, but also we will not be pushed around.”

10 Jun 20:56

Octopus Fucker

by tiki god

Octopus Fucker originally appeared on MyConfinedSpace NSFW on June 10, 2018.

10 Jun 09:32

Los cuatro museos más curiosos de Compostela

by MARÍA CARBALLO. SANTIAGO


10 Jun 09:30

Rubén Blades y los australianos Wolfmother, estrellas del cartel musical de las Festas do Apóstolo

El panameño se despedirá en Santiago del público gallego tras cincuenta años de carrera

10 Jun 09:24

Bar-Tolo: 25 anos a reunir alegría para dinamitar Compostela

by Redacción
O xa mítico local punk compostelán celebra o seu cuarto de século de existencia con 20 concertos repartidos en catro días diferentes e nos que actuarán nomes como Samesugas, Malandrómeda, The Brosas ou os Ruxe, entre moitos outros.
10 Jun 09:23

As relacións do Reino de Galiza con Carlomagno

by Cilia Torna
A endiañada xeoestratexia interna do espazo peninsular ao longo dos séculos VIII e IX obrigou os monarcas galegos a intensificar a súa acción diplomática diante de Carlomagno . O rei dos francos, a principal potencia rexional europea do...
10 Jun 09:23

Saúdos fascistas e sorrisos conxelados: retratos de Galicia tras o golpe franquista

by David Lombao

GALERÍA | A BNE vén de dixitalizar e publicar en internet arredor de 11.000 fotografías dos anos posteriores ao golpe de 1936, varios centos tomadas en Galicia. Imaxes propagandísticas de paradas militares ou eventos relixiosos reflicten parte do sucedido naqueles anos de represión

10 Jun 09:22

"Corrupto", "machista", "este tío": as outras palabras prohibidas no Parlamento galego

by David Lombao

A prohibición á oposición de afirmar que o PP foi "condenado por corrupción" a partir dun informe que a Presidencia da Cámara evita amosar xirou os focos mediáticos cara a unha práctica habitual dende hai anos no Parlamento galego

10 Jun 09:20

Let's Cook History -- in five parts

by hippybear
I found this 5-part series Let's Cook History, which is just short of an hour each episode exploring cooking in different eras. You might start with the first episode (perhaps misnamed for $REASONS) The Roman Banquet.

Following episodes are The Medieval Feast, The Renaissance Meal, Enlightenment Dining, and The French Revolution.