In a new report from the American Psychological Institute, scientists have come to the conclusion that planes are so fucking scary.
“The results are in: Planes are very scary and anytime you get on one you are correct in being scared,” says lead researcher Dr. Daria Gallamante. “It has taken an unbelievable amount of research to come to this conclusion, but we’re glad the numbers back up what we’ve all been thinking this whole time, which is usually: Help me, I am scared.”
While the researchers did hypothesize a similar conclusion, they didn’t understand how fearful people should really be when getting on one.
“We initially thought that planes were simply scary,” Dr. Gallamante. “But after studying the design of planes, the various environments they could encounter as well as the safety precautions set up in the event of a mechanical failure, we were able to find that planes aren’t just scary – they are so, so, so, scary. Like shit-your-pants scary.”
When asked what she meant, another researcher on her team responded.
“You’re in a tin box in the sky,” says researcher Pilar Helmen. “You’re thousands of feet in the air. You’re going over 500 miles per hour. You have, what, like one tank of fuel? I actually can’t continue to think about this on account of planes being the scariest shit ever.”
Dr. Gallamante clarifies that despite these findings, she doesn’t expect travel to happen less.
“It is so, pardon my language, fucking crazy we get into these contraptions in the first place,” says Dr. Gallamante. “But I don’t see things changing for regular travelers with this new information. The truth is people fly from coast to coast all the time, and they’re not going to stop now.”
“I recommend people do whatever they can to feel better,” says Dr. Gallamante. “Pringles, soda, magazine, trash books, gummies. Buy the Dr. Dre headphones in the technology vending machine. Why not? It might be the last purchase you ever make.”
When asked for the reason why planes are this fucking scary, she responded:
“How are you not getting this? Planes are so so so so so so scary oh my godddddddd what the fuckk ughhhhh!!!!”
"Empecé a tomarlos por prescripción médica. Tenía unas crisis de pánico y ansiedad terribles. Soy DJ y me daban cuando estaba pinchando, alguna vez tuve incluso que dejar la cabina. Entonces mi psiquiatra me recetó Alprazolam de 0,5 miligramos. Lo dejé sin darme cuenta, sin hacer ningún esfuerzo, cuando empezaba a encontrarme mejor. Pero en épocas de estrés o nervios lo he consumido, casi siempre porque me los conseguía sin receta mi madre", cuenta Jaime*.
A Antonio* no se los recetó ningún médico. "El primer Trankimazin que tomé fue hace 6 o 7 años. Unos amigos que llevaban tiempo consumiendo ansiolíticos vinieron a casa y me lo ofrecieron, así que la primera vez fue de manera totalmente lúdica. Pero, tras una relación con algunos problemas y excesos, empecé a tomarlos con mucha frecuencia. A veces tomaba 2 y 3 al día. Además mi problema es que empecé con los de 2 miligramos, la dosis más grande. Ni siquiera se venden en farmacias, son de uso hospitalario, así que se los pillaba a adictos a la heroína. Se los dan para paliar los efectos del síndrome de abstinencia, así que era tan sencillo como darles 20 euros y recibir a cambio un bote con 50 benzodiacepinas".
Elena* empezó a tomarlas por prescripción pero, cuando el psiquiatra dejó de recetárselas, también recurría a adictos a otras sustancias para conseguirlas. "Empecé a tomarlas porque, durante mi primera juventud consumía muchas drogas frecuentemente. Speed, pastillas, MDMA, cocaína... cuando me mudé a Madrid para estudiar las dejé porque quería centrarme en mis estudios y me empezaron a dar unos ataques de ansiedad muy gordos. La primera vez que me ocurrió fui al hospital pensando que me estaba dando un paro cardíaco y me dijeron que lo que me pasaba era que tenía ansiedad y me pusieron en tratamiento. Pero cuando acabó el tratamiento y por lo tanto las recetas, no dejé de tomar Trankimazin. Estuve desde los 20 años hasta pasados los 30 haciéndolo", cuenta.
Como Jaime, Antonio y Elena, el 18 por ciento de la población española reconoce haber tomado ansiolíticos sin prescripción médica a lo largo de su vida según el último estudio publicado al respecto por BCM Psyquiatry. El problema subyacente es la adicción que generan en muchos casos estas sustancias. Y, mientras miramos desde lejos y a veces romantizamos cómo una parte de la industria del trap americana le canta al Xanax, con el rapero Lil Peep a la cabeza, que falleció el noviembre del pasado año a causa de una sobredosis, en España somos líderes europeos en el consumo de psicofármacos. Y obviamos a veces que el Xanax de las canciones es sinónimo de nuestro Trankimazin, aunque su nombre no suene tan bien.
"Si aguantas la primera media hora sin dormirte te sientes muy relajado, puedes meterte en tus pensamientos y sentir que los estás analizando de una manera mucho más objetiva de la que lo haces normalmente"
"Las benzodiacepinas han sido muy prescritas, son un poco las aspirinas psicológicas de las últimas décadas del siglo XX y aún siguen estando bastante extendidas. Son tranquilizantes menores y se clasifican por su vida media. Las hay de vida ultracorta, de vida corta... El Trankimazin, cuyo nombre genérico es alprazolam, tuvo su momento de gloria hace décadas, que era cuando más se usó, en algunas ocasiones prescritos por médicos de cabecera, para situaciones psicoactivo-reactivas o crisis de pánico. El gran problema vino cuando se vio que generaban tolerancia y dependencia, y que si eran retiradas de manera brusca, se lo hacían pasar al paciente francamente mal", comenta el médico psiquiatra Alfonso Chinchilla Moreno.
El Trankimazin es nuestro Xanax. Y no son pocos los jóvenes que acaban dependiendo de esta benzodiacepina que debe usarse siempre bajo supervisión médica aunque en muchas ocasiones no sea así. "Mucha de la gente que toma alprazolam u otras benzodiacepinas va ingiriendo cantidades crecientes hasta convertirse en auténticos toxicómanos de estas sustancias. Aunque están mal vistas en todas partes del mundo, son fármacos en general seguros cuando se prescriben bien y durante un tiempo prudente, no de forma continuada. El problema es que a veces o se prescriben y se usan de una forma imprudente. Se ve también en personas mayores con otro tipo de benzodiacepinas. Hay casos de gente que ha usado Orfidal como hipnótico durante años y al final han tenido que ingresar para desintoxicarse de esta dependencia", comenta el doctor.
"Dentro de las benzodiacepinas tampoco hay nada comparable. La diferencia es que, cuando me tomaba un Alprazolam, si me iba a la cama me dormía muy bien, muy rápido, pero si no, podía seguir haciendo mi vida con total normalidad"
Pero cuando empiezas a consumirla sin receta, como apunta el psiquiatra, no sueles reparar en los riesgos, como le ocurrió a Antonio. "La sensación cuando te la tomas es que te ayuda a ciertas cosas", cuenta. "Si aguantas la primera media hora sin dormirte te sientes muy relajado, puedes meterte en tus pensamientos y sentir que los estás analizando de una manera mucho más objetiva de la que lo haces normalmente. Es como si te abriera, como si te hiciera tomarte las cosas con mucha más calma. Como si te quitara un peso de encima y de repente todo fuera más ligero", explica.
Elena está de acuerdo. "Yo lo que sentía era una paz absoluta, la desaparición de todos mis problemas. Como sufría ansiedad y mi sensación a veces era que me iba a dar un ataque al corazón o me iba a morir, la mente me iba a doscientos por hora, y el Trankimazin era lo único que me relajaba. Lo intenté con valeriana y pastillas naturales y también tomaba Myolastán, que fue retirado del mercado hace poco. Pero nada me funcionaba igual que el alprazolam", dice.
"Su efecto no se parece al de ninguna otra sustancia", comenta Jaime. "Incluso te diría que dentro de las benzodiacepinas tampoco hay nada comparable. La diferencia es que, cuando me tomaba un alprazolam, si me iba a la cama me dormía muy bien, muy rápido, pero si no, podía seguir haciendo mi vida con total normalidad, sin sentirme un zombie ni nada de eso".
MIRA:
A Antonio le ocurría igual. "Aunque llegué a consumir tres Trankimazines de 2 miligramos al día, podía conducir con normalidad, podía hablar con normalidad y podía hacer mi vida de manera totalmente normal. O eso pensaba. Porque cuando pasó un tiempo me di cuenta de que no podía funcionar así eternamente, de que para mí ya no era una herramienta sino que si no me lo tomaba la película se me empezaba a distorsionar un poquito".
Fue entonces cuando Antonio lo dejó de golpe. Era la segunda vez que lo hacía. "La primera vez que lo dejé me fui a Zamora desde Madrid, donde vivo, a descansar unos días. Yo nunca me imaginaba que eso enganchaba, pero de repente el primer día que no lo tomé me empecé a poner nervioso y me entró ansiedad a todos los niveles: cabeza, estómago, corazón... estuve sin poder dormir durante cuatro días seguidos. Cuando conseguí hacerlo y me desperté me fui directo al médico y le conté lo que me había pasado. Me respondió que me podía haber dado un ataque cardiorespiratorio, porque tenía que haberlo dejado de manera muy progresiva y más tomando las cantidades que tomaba yo. La segunda vez que lo dejé también lo hice de golpe pero fue más tranquilo porque sabía como iba la cosa", cuenta.
"Hay muchas formas de afrontar la ansiedad, y que al final los psicofármacos son la vía rápida, la fácil, lo instantáneo"
A Jaime, sin embargo, no le costó dejar de consumir benzodiacepinas. "De repente un día me di cuenta de que llevaba dos meses sin pedirle la receta a mi psiquiatra y de que, de hecho, la caja que tenía en casa estaba prácticamente entera. Las he vuelto a tomar muchas veces después, nunca con fines lúdicos sino por estrés, por ansiedad o porque he llegado de fiesta demasiado acelerado por consumir otras sustancias y los Trankimazines me ayudaban a dormir y a descansar. Creo que al fin y al cabo, ninguna droga es tan terrible, el problema terrible es el que tenemos nosotros y que nos hace apoyarnos en la droga o entregarnos totalmente a ella y solo encontrarnos bien cuando estamos en un estado alterado de la conciencia. Creo que en ese sentido, realmente nunca me ha constado desengancharme de las benzodiacepinas porque no son la droga en la que me apoyo cuando necesito huir, quizá me apoyo en otras", cuenta.
Para Elena fue distinto. Asegura que la ansiedad que le provocó dejar las benzodiacepinas fue aún peor que la que las llevó a consumirlas. "Si tuviera que advertir a alguien que va a empezar a tomarlas le diría que le van a producir más ansiedad de la que tiene el día que las quiera dejar. Los ataques de ansiedad son peores con el 'síndrome de abstinencia' del Trankimazin, es algo horrible. Le diría que hay muchas formas de afrontar la ansiedad, y que al final los psicofármacos son la vía rápida, la fácil, lo instantáneo. Pero no dejan de ser un parche y en muchas ocasiones, si su consumo se prolonga en el tiempo, lo que crean es una adicción duradera", comenta Elena, que tras más de diez años consumiendo alprazolam, ha conseguido, por fin, dejar de ponerse nerviosa si sale a la calle sin un blister de alprazolam.
*Jaime, Antonio y Elena no son nombres reales, los hemos cambiado para garantizar su anonimato.
Los adultos que fueron amamantados cuando eran bebés tienden a desplegar una inteligencia más alta, llegar más lejos en los estudios y obtener mayores ingresos, independientemente de la clase social de su familia.
Estos resultados proceden de un nuevo estudio realizado en Brasil que siguió a 6.000 personas, desde su infancia a lo largo de tres décadas.
Correlación positiva
Alrededor de 3.500 de los participantes del estudio, que ahora son adultos de 30 años, se sometieron a una prueba de inteligencia estándar. Cuando los investigadores compararon sus resultados con otros datos recopilados durante los últimos 30 años, encontraron una correlación positiva entre haber sido amamantados y tener éxito en la vida.
Según el líder del estudio, Bernardo Lessa Horta, de la Universidad Federal de Pelotas, Brasil:
Nuestro estudio proporciona la primera evidencia de que la lactancia materna prolongada no solo aumenta la inteligencia hasta al menos los 30 años, sino que también tiene un impacto tanto a nivel individual como social al mejorar el logro educativo y la capacidad de ganarse la vida.
Si bien el estudio no puede dar cuenta de todas las causas posibles del éxito escolar, se descarta el ingreso familiar como una explicación del éxito o el fracaso. Es probable que la leche materna ayude al cerebro a desarrollarse durante los meses formativos de la infancia. Lo cual se añade a lo que ya se había sugerido en otros estudios: que los bebés alimentados con leche materna están mejor protegidos contra las infecciones de pecho y oído, tienen menos riesgo de muerte súbita infantil y son menos propensos a la obesidad
"Everyone hates learning the rules to tabletop games. It's like going to one of those long timeshare presentations before getting your free vacation: if you want to have fun, you have to suffer through boring torture first. That is... until now! My name is Jeff Kornberg, and I make "How To Play" board game tutorial videos on my channel called "The Dragon's Tomb." A lot of other YouTube channels currently make similar kinds of videos, but most of them get the rules wrong, go on too long, or have boring hosts who are nerdy. My channel aims to fix all that. Each one of my videos concisely covers all rules of each game, while being hosted by someone who isn't a nerd (me). I am planning on making a "How To Play" video for every board game that exists, so if you get a new game, please wait until I make a video for it before attempting to play." [via: Kotaku]
How To Play - The Settlers of Catan [YouTube]
How To Play - Cards Against Humanity [YouTube]
How To Play - Ticket To Ride [YouTube]
How To Play - Twister [YouTube]
How To Play - Codenames [YouTube]
How To Play - Carcassonne [YouTube]
In this golden age of board games how can you sift through all the new releases and find the gems and avoid the duds? Shut Up & Sit Down is a website all about board games, card games, and all the other games you can play in your very own house. They have podcasts and videos as well as written reviews. They also have their own convention - Shux18.
Here are a selection of games that have earned the Shut Up and Sit Down Recommends Badge
Los superhéroes están en todas partes y es muy posible que nos sobrevivan a todos, así que si no puedes con el enemigo, empieza a leerlo. Te contamos por dónde empezar con una serie que publicaremos el primer jueves de cada mes, para que tengas respuesta a todo lo que quisiste preguntar sobre los superhéroes, desde las grandes editoriales a universos ya extintos. Exhaustiva, pero ligera; informativa, pero apasionante. ¡Es la guía de iniciación a los superhéroes!
Marvel Comics nos ha acostumbrado desde los años sesenta a los superhéroes con superproblemas. También a un tono grandilocuente más cercano al circo que a la mitología, en tanto que su explosión editorial se produjo cuando los superhéroes ya habían vivido una Edad de Oro y estaban en plena Edad de Plata. Para aprehender la Era Marvel de los cómics tendremos que empezar desde un par de décadas más atrás…
Aprovecha la estela
Con el formato de comic-book asentado y un año después de que el género de los superhéroes se inaugurara gracias a Superman, Martin Goodman, un avezado editor de revistas pulp, empieza a ver el potencial creativo del nuevo med… sólo bromeaba: por supuesto que lo único que ve es el dinero que puede ganar con los cómics. A estas alturas de la guía, ya deberías estar acostumbrado a pensar siempre en el dinero como motor principal de los avances (y descalabros) del medio.
Vamos, que gracias a Goodman, y a sus ganas de hacer caja, nace en 1939 Timely Comics, el germen de lo que en un futuro será Marvel. Y su cómic de debut no puede tener un título más adecuado, por lo que contiene y por lo que será la editorial en el futuro: Marvel Comics, con las primeras historietas de la Antorcha Humana original (de Carl Burgos) y de Namor (de Bill Everett).
Los personajes se vuelven muy populares, sobre todo ese hombre submarino enfadado con todo, más un antihéroe que un súper al uso. Tanto, que a Timely se le ocurre el primer cruce entre superhéroes, contando cómo Namor ataca la ciudad de Nueva York y la Antorcha choca contra él en el verano de 1940. Esta aventura es probable que inspirara a All-American Publications (una de las editoriales que devendría en DC Comics) la creación del primer supergrupo, la Sociedad de la Justicia de América.
Pero el personaje más popular de la editorial está por llegar. A caballo entre 1940 y 1941, el Capitán América nace de Joe Simon a los guiones y Jack Kirby al tablero de dibujo. El bueno de Steve Rogers es el superhéroe patriótico más popular de todos, el primero de Marvel en ser adaptado a un medio audiovisual y es agraciado con una primera portada que refleja los refinados gustos de Simon y Kirby, esto es, calzándole una buena hostia a Adolf Hitler.
El nacimiento de un icono
Es con el Capitán América con quien debuta el más duradero icono de Marvel, que no es Bucky sino Stan Lee, cabeza visible de la editorial, creador de muchos de sus personajes y experto actor en cameos en películas de altísimo presupuesto.
Pero antes que estrella, Stanley Lieber, que así es como se llama en realidad, empieza a como asistente en 1939 gracias a su prima, la mujer de Goodman, quien pide que sea contratado con sólo diecisiete años para que se desfogue en lo laboral.
Stan Lee en 1939
Resulta que Lieber tiene inquietudes literarias y la ambición de convertirse en guionista de Hollywood. Aunque cree los cómics son para los críos, ve la oportunidad de coger práctica a eso de pulsar teclas y se desvirga en el número 3 del Capitán América con una narración corta. Eso sí, para evitar que se le reconozca (¡oh, la ironía!) firma con el hoy archiconocido seudónimo de Stan Lee.
La llamada de Hollywood no se produce, pero Lee consigue hacer carrera en Timely a pesar de los reveses que sufren los cómics de superhéroes en general y la editorial en particular. De hecho, tanto por su trabajo duro y creatividad, como por el flagrante caso de nepotismo que le colocara en la editorial, los siguientes años dejan a Lee como uno de los pocos empleados fijos. Pero no adelantemos acontecimientos.
En los años cuarenta, cuando termina la II Guerra Mundial, el patriotismo deja de vender y los superhéroes sufren un declive que sólo algunos personajes consiguen capear. Las estrellas de la proto-Marvel no son ninguno de ellos y a algunos ni siquiera se les concede la gracia de un último y glorioso número.
El Capitán América cambia el título de su cabecera a Weird Tales y sólo un número después del cambio… ¡desaparece del cómic! Aunque el lector avezado esta transformación la ve venir, pues los anteriores números abandonan la parte más pura del cómic de superhéroes (moralismo, tollinas y pijamas) para abrazar lo sobrenatural. La última aparición del Capi tiene a Satán, Caronte y un final de… ¿todo fue un sueño? No os digo más.
Y es que Goodman, siempre más preocupado por las fluctuaciones del mercado que por crear un plan editorial estable y a largo plazo, decide que lo mejor es publicar historias como con las que triunfa la competencia. Y en los cincuenta, esas historias eran de terror, ciencia-ficción… No es el único cambio: la editorial pasa de denominarse Timely a Atlas. Los viejos tiempos de héroes en mallas parecen cosa del pasado hasta que, con un tino digno de carcajada, creen que es momento de resucitar a sus personajes emblemáticos en plena ola puritanista.
A falta de terror o superhéroes, Atlas rasca de donde sea por seguir publicando.
La Antorcha, Namor y el Capitán América (ahora un machaca-comunistas) vuelven para sacudir el mercado a partir de 1953, el mismo año en el que el subcomité del Senado estadounidense sobre delincuencia juvenil señala a los cómics como nocivos. Un año más tarde, el Dr. Wertham publica La seducción de los inocentes, llamando a los superhéroes de todo menos guapos, y de repente la línea editorial de Atlas parece apestada. Para 1955, los tres personajes desaparecen de las cabeceras y Atlas lleva un año comprometido con el Comics Code.
Por si fuera poco, las catastróficas decisiones de Martin Goodman con la distribución de sus cabeceras harán que, en 1957, tengan que firmar un contrato con Independent News, la distribuidora propiedad… ¡de DC Comics! Como si Independent viera venir el brillante futuro que está a la vuelta de la esquina, el acuerdo establece limitar las cabeceras a ocho títulos mensuales.
El fénix neoyorquino
Los años sesenta pillan a todos en Marvel un poco cansados. Y sí, no me he equivocado: desde 1961, la editorial vuelve a cambiar de nombre, esta vez al que conocemos todos. Pero digamos que pocas personas están dispuestas a comprobar la durabilidad de la nueva marca.
Stan Lee bendiciendo ese párrafo desde los sesenta
Por una parte, Martin Goodman está a punto de dejar de lado los cómics para centrarse en las revistas masculinas, cuando la revitalización de los superhéroes por parte de DC a partir de 1958, lo que llamamos el inicio de la Edad de Plata, le dan la idea de probar una última vez con Marvel.
Con la Liga de la Justicia en mente, habla con Stan Lee, que anda quemadísimo. Parte artista frustrado, parte con síndrome del superviviente al ser casi el único fijo en la editorial, el antaño idealista editor y hombre orquesta está a un tris de tirar todo por la borda. Así que cuando su Goodman le propone crear un supergrupo… prefiere pensárselo.
Menos mal que Joan Lee, modelo, actriz y esposa de Stan, le dice que si va a dejarlo todo para probar suerte en otra parte (Hollywood, el tipo sólo piensa en Hollywood), debería hacer un último número con su propio estilo, en lugar de copiar a los demás. Al grito de “Para lo que me queda en el convento”, nacen los Cuatro Fantásticos, que resultan ser un éxito indiscutible.
Lee se crece y, acompañado por dibujantes como Jack Kirby, Steve Ditko, Don Heck o Bill Everett llena Marvel de superhéroes. En plena Edad de Plata irrumpe la Era Marvel, de héroes con pies de barro, rencillas internas, una forma de expresarse actual y pegada a la calle, evidente contemporaneidad, interconexión entre títulos y lugares (con Nueva York como centro de operaciones) y hasta nostalgia por el pasado al resucitar a viejas glorias como el Capitán América o Namor… Todos conceptos que apelan a un consumidor más adulto y con mayor poder adquisitivo.
Sólo hay un problema: son tantos personajes que la limitación de ocho cabeceras impuesta por su distribuidora (recordemos, DC Comics, que está en modo control de daños) les tira de los pies y les obliga a tener colecciones comodín en las que conviven, por ejemplo, Iron Man con el Capitán América.
Éxito y meneo editorial
De 1968 a 1978, las cosas mejoran y empeoran a partes iguales para Marvel. Mejoran porque las ventas ascienden de continuo, se libran de Independent News y pueden publicar cuantos títulos quieran. Los personajes se convierten en ídolos de la juventud y Lee, bueno, no consigue meter el pie en la meca del cine pero da charlas en universidades y concede entrevistas dándose palmaditas en la espalda.
Si hoy Marvel tiene una imagen casi de empresa familiar (cada vez más disuelta por su conversión en conglomerado multimedia y porque les compra Disney), es por la labor de Lee como maestro circense y un empeño, que a no todos los colaboradores les gusta, de convertir la plantilla de Marvel en otra alocada fuente de aventuras. Stan deja su puesto de redactor jefe en 1972, pero el halo a su alrededor aumenta cuando su sustituto Roy Thomas, escritor, aficionado y devoto, coloca la frase “Stan Lee presenta” en cada cómic Marvel.
Y con Thomas se suceden unos años que en lo creativo tienen un saldo excelente, pero en lo organizativo es casi un juego de tronos: Thomas sólo dura dos años. Entre el 72 y el 78 acceden al puesto cinco destacados miembros de Marvel, pero ninguno consigue retenerlo debido a tejemanejes intestinos y porque parte de la plantilla está desatada, que lo mismo te crea a Thanos que corre drogada por Nueva York. Los retrasos son una moneda común y se inventan los números de relleno, aventuras que se mantienen en la fresquera para cuando el equipo habitual se pase de fecha.
Al Magus gracias de la falta de viligancia editorial, u obras como el Warlockde Jim Starlin no habrían surgido
Es la Casa de las Ideas y del Tócame Roque hasta que en 1978 entra Jim Shooter como redactor jefe y empieza poner orden. También instaura una estrategia expansiva que no le viene nada mal a la editorial, después de años de inercia.
Rumbo al desastre
Con Shooter, Marvel afronta los ochenta no sólo dispuesta a liderar las ventas, también a recuperar a la crítica. Lo primero se consigue con el acercamiento al mercado directo, que sustituye la venta con derecho a devolución en quioscos y tiendas de ultramarinos por la no retornable a tiendas especializadas. La traducción de todo esto es que las ventas se vuelven seguras. Aunque veremos que la fijación por el mercado directo traerá más de un disgusto a Marvel…
Pero no adelantemos acontecimientos. Las ventas también suben gracias a eventos como SecretWars, que traen cambios como el traje negro de Spider-man o la sustitución de la Cosa en los Cuatro Fantásticos, y a la visión de Shooter, que es capaz de espolear a sus autores para crear historias memorables como La muerte del Capitán Marvel o la duradera etapa de Frank Miller en Daredevil. Al final DC está en un momento más dulce durante estos años, pero no se puede negar que Marvel presenta batalla.
El chico de oro se ve obligado a dejar su puesto en el 87 debido a fracasos como la línea New Universe, un nuevo universo superheroico que ni fu ni fa, choques con los autores y empresas megalomaniacas como Secret Wars 2, un megacruce que abarca todo el Universo Marvel de entonces. Shooter es mucho de jugar a ser Dios y escribir sobre él, pero como los personajes que tanto le gusta reflejar, no consigue evitar que su poder le aparte de lo que ama.
Sin Shooter, aunque no provocado en exclusiva por su marcha, Marvel tomará una serie de catastróficas decisiones que supondrán casi su desaparición.
Las cinco crisis
En 1996, Marvel se declara en bancarrota y creativamente no le va mucho mejor. Y sé lo que me vas a preguntar, ¿cómo pasamos de Shooter animando la etapa de Chris Claremont y John Byrne en X-Men, de los aciertos con las novelas gráficas, de éxitos de ventas a cinco crisis superpuestas entre sí? Es la economía, fiel creyente.
Porque al contrario que DC, que tuvo la suerte de vivir cierta estabilidad hasta que empieza a formar parte de Warner en los setenta, Marvel es una niña mimada en manos de tiburones. Y cuando en los noventa uno de esos tiburones está más preocupado por emitir bonos basura a costa de Marvel y su principal obligacionista le viene a retirar las habichuelas para hacerse con el poder, tenemos una crisis. La guerra entre Ron Perelman, propietario de Marvel desde 1989, y Carl Icahn, tiburón de Wall Street y modelo de Gordon Gekko, casi termina con nuestra empresa protagonista en el arroyo de no ser por la intervención de la juguetera Toy Biz, que adquiere la compañía en el 97.
No confundas a Ron Perelman con Ron Perlman, el actor de Hellboy (Google ya cometerá el error por ti).
Pero ay, si sólo fuese eso. Los noventa, dejémoslo claro, son unos años bastante de mierda para Marvel. Perelman intenta diversificar adquiriendo negocios de cartas coleccionables y sólo consigue pérdidas (crisis dos); adquiere una distribuidora de cómics y crea una contracción en el mercado que le estalla en la cara (crisis tres) y genera un monopolio aún vigente.
Como compañía, Marvel se deja llevar por la especulación y se cree (o quiere hacerlo) que las millonarias ventas del Spider-man de Todd McFarlane o los X-Men de Jim Lee provienen de millones de lectores. De nada sirven voces como las de Neil Gaiman, que en un discurso a minoristas en 1993 advierte de la similitud entre el mercado de cómics y la tulipomanía: ya tenemos otra crisis que estalla poquito después.
En lo creativo las cosas no van mejor. A principios de los noventa el dinero entra a carretadas en la editorial, pero los editores prefieren adjudicarse las historias entre ellos antes que fichar a guionistas decentes. Cómo no les va a dar igual, si lo que vende es la imagen de los artistas más punteros de la época, como los mencionados antes o Rob Liefeld.
De modo que cuando estos dibujantes estrella se marchan y fundan Image (algo que desgranaremos en el siguiente capítulo), los guiones siguen siendo malillos y ya no hay nada que los defienda ante el consumidor. Suma la última crisis al marcador.
Terminemos este capítulo agarrados a un clavo ardiendo: también hubo grandes historias. La proliferación de oscuridad alimenta una reacción opuesta, celebratoria del rico bagaje de la editorial, encabezada por Kurt Busiek, que reclama con obras como Marvelsque hubo y aún puede haber algo de luz. O podemos recordar el disfrutable experimento de Amalgam…
Resurrección y ascenso a los cielos
Y llegamos por fin al final del repaso con una ráfaga de buenas noticias, que la compra por parte de Toy Biz da el pistoletazo de salida a una nueva edad dorada. La primera piedra la ponen Bill Jemas, vicepresidente de Marvel y Joe Quesada, dibujante con capacidad de liderazgo y mucha mano izquierda que consigue el puesto de redactor jefe, entre otras cosas, por una abultada lista de contactos en Hollywood.
Ambos airean años de tramas complicadas y se esfuerzan en hacer cómics accesibles y recopilables, como si adivinaran el auge del mercado de tomazos gracias a la venta directa. Lo hacen además justo cuando las adaptaciones de superhéroes Marvel empiezan a triunfar en pantalla a principios de milenio, enganchando a nuevos lectores bien a través de las colecciones tradicionales, bien mediante el Universo Ultimate, una reinterpretación contemporánea de los puntales de la casa.
Jemas no llega a 2005 en el puesto, pero Quesada sigue la renovación hasta su ascenso a director creativo en 2011 y las líneas de su gestión inspiran a sus sucesores. Para cuando Marvel es adquirida por Disney en 2009, las cuentas están saneadas y la mayoría de colecciones pueden leerse sin una guía junto al cabecero.
Sumado al éxito del Universo Cinematográfico, la aventura más ambiciosa jamás vista en cines (una capaz de albergar auténticas gemas en su interior), dan una idea de lo impresionante que ha sido la recuperación de una marca que a mediados de los noventa muchos estaban enterrando.
Ojo, que la Marvel de ahora tiene sus defectos. Eso de encadenar eventos se ha vuelto cansino; copian y saquean historias del pasado, como si no supiéramos detectar el delito; las colecciones se renumeran aunque la historia a largo plazo continúe; a veces, el empeño en reflejar las adaptaciones cinematográficas en los cómics resultan hilarantes.
Miles Morales, Amadeus Cho, Kamala Khan, Viv (hija de la Visión), Nova y un Cíclope adolescente: los Campeones (de la diversidad).
Pero en general, se lo puedes perdonar cuando se comprueba el inclusismo de la editorial, con un Hulk coreano, un Spider-man latino o una Miss Marvel pakistaní, y el agradecido feminismo de títulos como Capitana Marvel, Spider-Woman, Thor (durante una larga etapa ha sido Jane Foster, la antigua novia del héroe) o Fuerza-V. 56 años después del inicio de la Era Marvel, parece que el espíritu progresista que casi siempre ha caracterizado a la editorial ha vuelto con fuerza. Que dure.
Brevísima historia de Marvel en España
Marvel llega a nuestro país por primera vez de la mano de Vértice en 1969, mediante una edición mutilada que los viejos del lugar recuerdan con sudores y los jóvenes informados con retintín: tomos de pequeño tamaño que publican un par de viñetas por página a lo sumo, a veces convenientemente rellenadas para ocupar todo el espacio.
Vértice se dedica diez años a la tarea, refinando la labor editorial gracias a la experiencia: de los tomos se pasa al formato revista y del blanco y negro al color. Aún así, tiene molestas tendencias, como publicar un episodio y cortar otro para rellenar las habituales 32 páginas, pero como el primer amor, se ganan el corazón del fan veterano. Las portadas de López Espí, reimaginando situaciones y personajes, contribuyeron a ello.
Claro que sucesores y competencia engrandecen aquellos años, sobre todo Bruguera, que publica un poco a tontas y a locas con una molestia rotulación a máquina, en ocasiones de forma paralela a Vértice, y hasta retoma los minitomos al tomar de base una edición alemana. Otras, como Laida o Montena, sólo publican contados tomos a color y desaparecen del mapa.
El fan marvelita aún tendrá que esperar para una edición respetuosa, decente y cronológica, pero la primera piedra se pone a finales de 1982. Ese año echa a andar la división de Planeta conocida como Cómics Fórum y, aunque continúa tradiciones como el formato revista u ofrecer episodios a medias, al menos uno puede seguir las aventuras con un gesto tan sencillo como comprar cómics mes a mes.
Pero hay que agradecer a Zinco, rival de Fórum y editora de DC desde 1984 en España, que las condiciones de los cómics Marvel mejoraran. Al publicar aventuras en cuadernos del mismo tamaño que en EEUU, sin episodios a medias y con complementos como fichas de personajes, obligan a Fórum a igualarse o a retratarse.
Para mediados de los noventa, uno ya podía acercarse a los kioscos y tiendas especializadas y pillar un cómic de Marvel sin que se activara el sentido arácnido, y quedarían aún años de placidez hasta que, en 2004, los derechos pasan a Panini, que ya se estaba encargando de publicar Marvel en Europa.
El aficionado de a pie se teme que haya irregularidades (un poco como lo sucedido con DC en España), pero la transición se hace sin problemas e incluso hay un traspaso de gente desde Fórum a Panini para corroborar el espíritu continuista.
En la actualidad, la labor de Panini va más allá de traducir los cómics, con algunas decisiones como la de mantener la numeración de las colecciones y evitar el aluvión de números 1 que asolan los EEUU cada pocos años, o la defensa de la grapa frente al tomo.
El tiempo en Marvel
Maneras de vivir
Si la compañía de Superman ha cultivado durante décadas un estilo irreal, de presente infinito y escasos asideros con el mundo real (vamos, hasta las ciudades más famosas son ficticias), Marvel se ha caracterizado por todo lo contrario. Cuando, en los años sesenta, el equipo de Stan Lee da forma al Universo Marvel, lo hace con el ojo puesto en la competencia. Ya hemos visto que eso les servirá de acicate, como la creación de los Cuatro Fantásticos motivada por la JLA, o como inspiración, al tomar la idea de publicar series limitadas. Pero también como ejemplo de lo que no quieren hacer.
El concepto del tiempo en universos ficticios da para un buen dolor de cabeza
Un cómic Marvel tiene que sentirse como en el mundo real, de ahí que Nueva York se tome como centro de operaciones y ciudad por defecto; tiene que oírse como en la realidad, y por eso los personajes utilizan jerga y una forma de hablar moderna y nada literaria, con referencias a personajes de la cultura popular o eventos de actualidad; tiene que transcurrir en paralelo al lector y por eso, durante un tiempo, doce números equivalen a un año y abundan referencias al marco temporal en el que se publica, con predilección por espías comunistas, que estamos en la Guerra Fría.
Por supuesto, Lee no puede adivinar que los personajes se publicarán durante décadas y que, a las puertas de los setenta, ya tendrá fans preguntándole a él y al resto de guionistas cómo pasa el tiempo entre cómics. Y uno casi puede imaginar al guionista tragando saliva.
Porque claro, que cuatro adultos tengan aventuras extradimensionales y envejezcan no parece tan malo, pero personajes como Spider-man sustentan su éxito, entre otras muchas cosas, sobre su juventud. Si deja que el tiempo en sus cómics discurra paralelo al del mundo real, llegará un punto en que todos los personajes tendrán una edad inaceptable.
La solución no pasa por renunciar a la realidad, sino por moldearla a sus historias.
Maneras de contar
El tiempo es algo escurridizo dentro del Universo Marvel. Debido al contacto con la realidad, algunos hechos necesitan que de vez en cuando se le haga luz de gas al lector. ¿Que te dije que Punisher estuvo en Vietnam? ¡No hombre, no, estuvo en la Operación Tormenta del Desierto! ¿No lo recuerdas? ¿O era en Afganistán?
Sólo los hitos relacionados con la II Guerra Mundial se mantienen intactos en su mayoría, aunque se requieran complicadas excusas narrativas para justificar algunos detalles. El Capitán América puede haber pasado los años que nos venga en gana convertido en un Calipo, pero el pasado como superviviente del Holocausto de Magneto es menos justificable si quieres que el personaje siga siendo un hombre canoso y musculado y no un anciano que mueve la silla de ruedas mediante el magnetismo.
En general, la técnica elegida es ignorar hechos concretos de la actualidad: no hay problema en decir una frase famosa o citar a una estrella de cine, pero sí que es meterse en un berenjenal comentar, pongamos de ejemplo, que hace tres años pasó el 11-S.
Maneras de cumplir años
Todo eso vale para la ambientación, pero los cómics Marvel siguen una línea cronológica que, al contrario que DC y sus Crisis, apenas se ha visto alterada. Si bien las referencias a tebeos anteriores ya no son tan comunes como hasta los noventa, la sucesión de aventuras y eventos obliga a editores y autores a establecer una línea de tiempo.
Durante décadas, el ratio entre años transcurridos dentro del cómic respecto a años en la vida real ha fluctuado, siempre con el origen de los Cuatro Fantásticos como Año 1, pero desde 2008 hay un sistema oficial para medir el tiempo dentro del Universo Marvel. El número 2 del primer volumen del Official Handbook of the Marvel Universe A-Z, publicado en 2008, establece que el ratio es que cuatro años nuestros equivalen a uno dentro del Universo Marvel. Por si fuera poco, es muy posible que la destrucción de universos y su posterior reconstrucción durante el evento Secret Wars en 2015 sirva para justificar cualquier error temporal o contradicción que surja por la mente de los aficionados.
Miniguía básica de personajes
Los Cuatro Fantásticos (de Stan Lee y Jack Kirby)
La conocida como Primera Familia de Marvel obtiene sus poderes por culpa de un vuelo al espacio organizado por Reed Richards, genio multidisciplinar y líder de un grupo formado por Ben Grimm (su mejor amigo), Sue Storm (su pareja) y Johnny Storm (hermano de ésta). Lo que el tipo sabe de ciencia lo ignora de seguridad básica y su cohete viaja sin escudos antirradiación ni pegatina de ITV, con consecuencias catastróficas para sus organismos. Al aterrizar, Reed puede estirarse, Ben es un gigante rocoso, Sue se puede hacer invisible y Johnny incenciarse.
El aspecto más bonito (pero en ocasiones olvidado) de la colección es que, pese a sus continuas rencillas con el Doctor Muerte o los enfrentamientos con su galería de villanos, su espíritu descansa en el descubrimiento científico y la aventura. Otra seña de identidad es que los personajes tienen rencillas y dramitas entre ellos, como el pique de Grimm contra Richards por convertirle en un saco de obra con patas.
Aunque en Marvel se hagan los locos, algún día nos confirmarán que si cerró su colección y forzó el olvido de los personajes en 2015 fue por rencillas con Fox, productora que retuvo los derechos cinematográficos de los Cuatro Fantásticos hasta 2018. Casualidades de la vida, es en 2018 cuando vuelven a la imprenta.
Spider-Man (de Stan Lee y Steve Ditko)
El personaje más popular de Marvel es un adolescente, Peter Parker, que después de ser picado por una araña radiactiva obtiene poderes como trepar paredes, agilidad sobrehumana o un sexto sentido para detectar el peligro. Al principio usa las habilidades para ganar pasta fácil, pero en una ocasión deja escapar a un delincuente que terminará matando a su tío Ben. La culpa le llevará a usar los poderes para el bien bajo la frase que ya estás recitando en tu cabeza.
Spider-Man demostró en su día que un chaval puede ser héroe, no el acompañante peleón (a lo Robin) de un adulto, y que es posible recibir amor del público con una máscara puesta. La vida de Parker está llena de paradojas y situaciones incómodas: el padre de su mejor amigo, Norman Osborn, es su archienemigo; durante años vende fotos al periódico Daily Bugle que sirven para ilustrar artículos que le ponen a caldo como superhéroe; en general tiene mala suerte, pero un tesón a prueba de bombas.
A regañadientes, Marvel aprueba con el tiempo que el joven Parker sople velas, pase del instituto a la universidad y de ahí al mundo laboral, y que se case con Mary Jane, vecina y mejor amiga. Como su siguiente e inevitable paso es tener hijos, desde Marvel se niegan a convertir a su “juvenil” héroe en padre y por mandato editorial le borran el matrimonio con la historia Un día más.
Desde entonces ha tenido algunas grandes historias, como la saga del Spider-man Superior, en el que la mente del Doctor Octopus ocupa el cuerpo de su enemigo, pero en general se juega a marear la perdiz sobre su trayectoria sentimental y profesional.
Thor (de Stan Lee, Jack Kirby y un puñado de nórdicos hace cientos de años)
Donald Blake es un médico con cojera que descubre que puede convertirse en Thor, en el juego de identidad secreta ya clásico del género. Un juego al que dan la vuelta como un calcetín tiempo después, cuando se descubre que Blake es una personalidad ficticia, creada por Odín para enseñar humildad a su hijo. Al perder su raíz humana, Thor se convierte en un superhéroe puro, que no tiene necesidad de ocultar su condición fantástica para vivir en sociedad.
Los cómics de Thor, lejos de depender en exclusiva de la mitología, se caracterizan por una acertada mezcla de ciencia y magia, ya que su pueblo, los asgardianos, son una raza alienígena devenida en dioses. Su etapa más reciente y laureada, a cargo de Jason Aaron, le convierte en indigno del Mjolnir, el martillo mágico con el que machaca a sus enemigos, y su manto como Dios del Trueno lo recoge su ex-novia Jane Foster, convaleciente de un cáncer terminal.
Capitán América (de Joe Simon y Jack Kirby)
El alfeñique Steve Rogers no puede participar en la II Guerra Mundial, pero sus ganas de ayudar le llevan al programa del Supersoldado, por el que su cuerpo mejora hasta un nivel superhumano. Pero si algo define al Capitán es que, después de haber quedado congelado al final de la guerra, despierta en la actualidad y su rasgo distintivo ya no son sólo sus poderes o su capacidad de liderazgo, sino también su condición de hombre fuera del tiempo.
Aunque las películas ya se han encargado de lavarle un poco la cara, y pese a protagonizar historias que se oponían claramente a algunas políticas de conocidos presidentes norteamericanos, aún le queda el sambenito de ser considerado un patriota carente de criterio. Nada más lejos de la verdad: el Capitán siempre representará unos ideales universales, y si se viste con una bandera es para recordar a su país que dichos ideales deberían ser básicos y definitorios de su nación.
Hulk (de Stan Lee y Jack Kirby)
En un principio, Hulk era el hijo bastardo de la historia del Doctor Jekyll y el mito del hombre-lobo: el científico Bruce Banner, tras recibir una dosis masiva de radiación gamma, se convierte por las noches en un gigantón musculoso y malencarado. No es hasta más adelante que se establece que Banner se convierta en Hulk por el estrés, y el guionista Peter David, en su longeva etapa con el personaje, desvela que el protagonista tiene trastornos de personalidad que expresa mediante distintas versiones del monstruo.
El gigante verde es uno de los personajes con mejor trayectoria editorial de la casa, gracias a largas y memorables etapas y a que no es un superhéroe al uso. Su popularidad se disparó gracias a Planeta Hulk, en el que se cuenta que para evitar desequilibrios en la Civil War, sus amigos mandan a Banner a tomar vientos galácticos. Acaba como gladiador y finalmente rey del planeta Sakaar, pero no le dura mucho la alegría…
X-Men (de Stan Lee y Jack Kirby)
Los mutantes nacen con poderes distintos y entre ellos hay dos facciones enfrentadas: los que quieren la convivencia, inspirados e instruidos por Charles Xavier; los que buscan la confrontación, alineados con Magneto. En general, el mundo les teme, odia y les compra cualquier cómic de mierda con una X en la portada.
La cronología es agotadora, pero baste decir que Chris Claremont inicia en los ochenta un culebrón que muy gustosamente siguieron los que vinieron después. La pena es que no todo el mundo sabe escribir un culebrón decente y la colección languideció en lo creativo.
La etapa de Grant Morrison en los dos mil es estimulante al presentar un nuevo punto de partida, articulado alrededor de una idea base: todo muta. La humanidad está mutando y el Homo Sapiens está abocado a la extinción; los humanos roban y se inyectan genes mutantes; hasta los mutantes adquieren una segunda mutación. Luego de un final de etapa desconcertante, las colecciones dieron tumbos hasta que la caja de los truenos se cerró con la erradicación de casi toda la población mutante durante el evento Dinastía de M. Ahora se ha vuelto a abrir, pero ellos, que dominaron las ventas durante años, se tienen que conformar con varios puestos por debajo. Están de genes caídos.
Por cierto, el gran pasatiempo mutante en los últimos tiempos ha sido descubrir que Charles Xavier es manipulador, embustero, acosador y en general mal tío, así que recuérdalo la próxima vez que veas su calva asomar.
Lecturas recomendadas
Los Cuatro Fantásticos
Etapa de Stan Lee y Jack Kirby
Etapa de John Byrne
Etapa de Mark Waid y Mike Wieringo
Marvel Knights: 4
Marvel Knights. Los Cuatro fantásticos: 1234, de Grant Morrison y Jae Lee
Etapa de Mark Millar tanto en el Universo Ultimate como en el Universo Marvel
Spider-Man
Etapa de Stan Lee con Ditko y John Romita Sr.
Etapa de Gerry Conway en los setenta
La saga del Duende
Etapa de Peter David en los ochenta
Las historias jamás contadas de Spider-man
Etapa de J. Michael Straczynski
Etapa de Paul Jenkins (ideal para alternar con la anterior)
Spider-man: Azul
Spider-man Superior
Thor
Etapa de Stan Lee y Jack Kirby
Etapa de Walter Simonson
Ragnarokde Dan Jurgens
Etapa de Jason Aaron, que continúa hoy día
Thor: Vikingos (si tienes sentido del humor)
Capitán América
Capitán América: La saga de la Bomba Loca
Capitán América: La saga del Imperio Secreto
Etapa de Heroes Reborn (no es coña)
Casi cualquier cosa escrita por Mark Waid, pero en especial Heroes Return
Etapa de Ed Brubaker
Capitán América: La verdad
Hulk
Etapa de Bill Mantlo
Etapa de Peter David
Hulk: El fin
Bannerde Brian Azzarello y Richard Corben
Planeta Hulk
World War Hulk
X-men
Etapa de Chris Claremont (en especial los años ochenta)
X-men: Dios ama, el hombre mata
Si eres capaz de contener los vómitos por el dibujo, La era de Apocalipsis
Etapa de Grant Morrison
Astonishing X-men, etapas de Joss Whedon y Warren Ellis
Otros cómics
Marvelsde Kurt Busiek y Alex Ross
Ruinasde Warren Ellis, una versión retorcida de Marvels (Panini, PORFAVOR, reedita esto)
El 6 de julio es la fiesta de Santa María Goretti, la niña de once años que fue asesinada de 14 puñaladas por resistirse a una violación y que antes de morir perdonó a su asesino; el Papa Pío XII la definió como “pequeña y dulce mártir de la pureza”.
María nació en 1890, en Corinaldo, provincia de Ancona, Italia. Fue hija de Luigi Goretti y Assunta Carlini, siendo la tercera de siete hijos. Al día siguiente de su nacimiento fue bautizada y consagrada a la Virgen.
Su familia era pobre de bienes terrenales, pero rica en fe y virtudes que se cultivaban con la oración en común, el rezo diario del Santo Rosario, la comunión y Misa dominical.
Cuando sólo tenía 11 años, fue apuñalada por Alessandro Serenelli al resistirse a ser violada. Fue llevada al hospital y antes de morir alcanzó a recibir la comunión y la Unción de los enfermos. Partió a la casa del Padre el 6 de julio de 1902.
Cuando Alessandro salió de la cárcel, fue a buscar a la madre de María, quien lo perdonó.
San Juan Pablo II en el 2003 resaltó que “Marietta, como era llamada familiarmente, recuerda a la juventud del tercer milenio que la auténtica felicidad exige valentía y espíritu de sacrificio, rechazo de todo compromiso con el mal y disponibilidad para pagar con el propio sacrificio, incluso con la muerte, la fidelidad a Dios y a sus mandamientos”.
“Hoy se exalta con frecuencia el placer, el egoísmo, o incluso la inmoralidad, en nombre de falsos ideales de libertad y felicidad. Es necesario reafirmar con claridad que la pureza del corazón y del cuerpo debe ser defendida, pues la castidad “custodia” el amor auténtico”, añadió.
La Vagina Dentata es su icono de terror favorito y si tuviera que elegir una banda sonora para un festín orgiástico se decantaría por la música Italo Disco, «a discreción, especialmente Radiorama, Lectric Workers, Crazy Gang, San Giovanni Bassista, Mr. Flagio y el temazo de The Immortals The Ultimate Warlord». Hablamos con Jesús Palacios (Madrid, 1964), un juntaletras de combate, crítico de cine y tertuliano sobre el lado oscuro del ser humano.
De Palacios son libros como el mítico Goremanía (1995), Satán en Hollywood (1997), Psychokillers (1998),Los ricos también matan (2000) o Nosotros los vampiros (2002), entre muchos otros de total referencia. Conocedor de nuestro reverso más tenebroso, acaba de coordinar un libro indispensable, Eroguro, sobre el erotismo, lo grotesco y el absurdo en la cultura nipona, un tomo publicado por la editorial Satori con una portada de escándalo, obra de Shintaro Kago, cuyas páginas dan protagonismo «al género o metagénero más oscuro y excitante de la cultura japonesa, a la vez que menos y peor conocido: el eroguro nonsensu». De ello hablan expertos como Rubén Lardín, Daniel Aguilar, Iria Barro Vale o Germán Menéndez Flórez, aparte del propio Palacios, acompañados por relatos clásicos del género, ilustraciones originales «y un aparato gráfico singular».
Es inevitable que nos cuentes más de qué va Eroguro. Necesitamos conocer esta ambrosía para lectores despistados.
Es un recorrido colectivo, obra coral a varias manos, que trata un género que surge en las primeras décadas del siglo XX de la fusión de los términos “erotismo”, “grotesco” y “absurdo”, de la mano de escritores y artistas nipones que están atrapados entre la apertura a Occidente con sus vanguardias, su modernidad y géneros populares como el policiaco, el terror o la ciencia ficción y el espíritu tradicional más arcano y profundo del budismo, el teatro kabuki de fantasmas o los grabados eróticos y sangrientos del periodo Ukiyo-e. Autores tan variados como Tanizaki, Akutagawa, Edogawa Rampo, Juzo Unno o Kyusaku Yumeno, entre otros, sentaron las bases de un maridaje brutal y salvaje entre horror, sexo, mutilación, humor negro, sensualidad, crimen y pasión que les sobreviviría después de la Segunda Guerra Mundial a través del cine y el manga, llegando hasta nuestros días gracias a personalidades como los mangakas Hideshi Hino, Suehiro Maruo o Shintaro Kago, entre otros, y a realizadores como Teruo Ishii, Yasuzo Masumura o los mismísimos Takashi Miike y Sion Sono.
La risa y el horror, el placer y el dolor, ¿van juntos de la mano?
Es una verdad eterna. El Eros y Tánatos de Freud, lo Grotesco de Bajtín, la experiencia límite de Foucault, el éxtasis erótico-religioso de Bataille… Podría estar poniendo ejemplos culteranos hasta matarnos de aburrimiento, pero basta mirar a nuestro alrededor y, sobre todo, dentro de nosotros mismos para saber que todo ello es una sola y misma cosa y que somos la suma imperfecta de impulsos oscuros y contradictorios pero inextricablemente ligados entre sí y necesarios para el individuo y su supervivencia.
«Cuanto más demonizado, perseguido y censurado, abierta o tácitamente, esté el Lado Oscuro, más placer produce penetrar en él y sacarlo a la luz»
En tiempos de excesiva corrección política da gusto hablar de erotismo extremo y el lado oscuro del ser humano.
Eso da gusto siempre, pero por supuesto cuanto más demonizado, perseguido y censurado, abierta o tácitamente, esté el Lado Oscuro, más placer produce penetrar en él y sacarlo a la luz. Es como si los nuevos censores y gurús del buen rollo y la corrección moral –corrección política es un término muy gastado y que todos se achacan entre sí, por eso prefiero hablar de “corrección moral”, “neopuritanismo” o de “feminismo milenarista”– desconocieran cosas como la psicología inversa o el refuerzo negativo. La prohibición del alcohol en los años 20 en Estados Unidos provocó la aparición de la Mafia –un logro que debemos a organizaciones sufragistas como La Sociedad Americana para la Temperancia, es Historia–, tal y como la de las drogas sólo provoca un estado de terror perpetuo para consumidores y fuerzas del orden que beneficia únicamente a la economía sumergida, la corrupción y el crimen organizado. Cuando nos prohíban las expresiones del Lado Oscuro me haré rico traficando con mis libros y colecciones de erótica y gore en el mercado negro, aunque tenga que controlarlo desde la cárcel.
¿Qué obras recomendarías a un profano relacionadas con el libro?
Pues literariamente los primeros cuentos de Tanizaki, casi todo lo escrito por Edogawa Rampo y novelas y relatos de algunos autores modernos como Ango Sakaguchi, Ryu Murakami, Yasutaka Tsutsui o Kobo Abe. En manga, Suehiro Maruo, que además adapta algunos de estos clásicos, y Shintaro Kago, el más surrealista y extremo, y en cine dos películas fundamentales: Blind Beast, de Masumura, y Horrors of Malformed Men, de Ishii.
¿Lo ves como materia para estudiar en la universidad?
De hecho, los únicos libros y ensayos sobre el tema que andan por ahí, principalmente en inglés, son tesis doctorales o textos universitarios… En parte por desgracia, porque tal y cómo está la universidad hoy en día, en términos generales, estudiar algo en ella es desnaturalizarlo, disecarlo o peor aún diseccionarlo a base de posestructuralismo, marxismo de salón, estudios de género –y no me refiero a literatura de géneros populares precisamente–, multiculturalismo y otras hierbas tóxicas. En la mayoría de estos textos se ignora la dimensión pop del fenómeno, se limitan al comentario sociopolítico, se deja fuera a menudo la literatura popular y no se habla siquiera de cine, de manga o de porno. Así están las cosas.
En los tiempos que vivimos dan ganas de ir a los toros, fumarse un puro y practicar el anarquismo relacional sin medida. ¿Cómo lo vives desde tu posición de pope de la cultura trash?
Me apunto a lo tercero sin dudar, los toros y los puros me los ha prohibido el médico por la tensión. No sé si darte las gracias por lo de pope del trash, porque soy poco afecto a títulos honoríficos y menos aún religiosos y desconfío del trash como se entiende a menudo hoy, algo cool para reírte, en plan listillo y hípster. Soy vieja escuela, es decir, escuela John Waters: hace falta muy buen gusto para tener mal gusto. Y cuando algo trash me gusta, es de verdad. Una de mis películas favoritas es 2019, tras la caída de Nueva York, de Sergio Martino, que prefiero a cualquiera de Marvel o Star Wars y que me gusta más, por cierto, que Centauros del desierto, con la que tiene mucho en común. Como ves, lo llevo con resignación respecto a la cultura trash, y respecto al neopuritanismo y el feminismo integrista actual, pues como dice un buen amigo: me siento como el camarero judío del bar de la Gestapo. Esperando que me deporten. Aunque, en realidad, ya estoy cansado de jugar a ser El pianista y me voy inclinando cada vez más a salir del armario como El quimérico inquilino aunque me tiren por la ventana… Acabo de citar dos pelis de Polanski, estoy perdido.
Eroguro (Satori, 2018)
«Me emociono más a menudo con un videoclip de Pink o Katy Perry que con un blockbuster»
¿Hacia dónde va la cultura popular?
En Europa, hacia donde vamos todos: al colapso y la extinción. Desde que el Imperio USA se apoderó del mundo tras la Segunda Guerra Mundial y tras el postrer esplendor del cine de los años 60 y 70, de los nuevos cines al Spaghetti, el giallo, el polar y las coproducciones –el resplandor de una nova antes de convertirse en agujero negro–, Europa está en decadencia y caída libre cultural, al igual que política, sólo queda rebuscar en la basura, sentarse en la terraza y disfrutar del espectáculo. En Estados Unidos está en perfecta forma, como demuestran el cine de superhéroes, aunque no me guste un pelo, las divas pop y sus videoclips o el #MeToo, que es monstruoso pero también un fenómeno netamente pop y hollywoodiense. En Asia y Latinoamérica está emergente, fuerte y potente: el reggaetón ha conquistado el mundo, la mierda latina se escucha en todas partes, pero sobre todo entre los jóvenes, que es donde está el pop, y el cine de acción surcoreano, el K-Pop, el J-Pop, el manga, el anime y, por supuesto, el eroguro, triunfan.
¿George Orwell se quedó corto? Warhol seguro, Huxley probablemente…
Todos se quedaron cortos, habría que recombinar sus distopías, caso de que Warhol fuera crítico con lo que retrataba o en sus comentarios irónicos, que no estoy tan seguro, porque esto es más bien una mezcla desequilibrada entre la dictadura del miedo de Orwell y la del bienestar de Huxley, pero con muchos aspectos más cutres, más cerca de distopías pulp o bolsilibro que de los clásicos. Es un mundo de Serie B psicotrónica y paranoia estilo Frederic Brown, Jack Williamson o, en el extremo opuesto, Kurt Vonnegut y William Burroughs. Hay que drogarse para aguantarlo, pero no con el soma institucional, sino con las sustancias nobles y prohibidas.
¿Has visto algo que te haya emocionado en la sala de cine últimamente?
He visto cosas que me provocan emociones, desde luego. Supongo que preguntarte asombrado hasta dónde puede llegar la estupidez de una historia o el mal gusto estético imperante en el cine actual es una emoción. Lo que no implica que no vea cosas que me gustan, claro. Me emocionó una pequeña película canadiense de terror teen, Game of Death, de dos jóvenes a los que conocí en Fantaspoa, Sebastien Landry y Laurence Morais-Lagace. Es corta, sangrienta, visualmente muy bonita y atrevida, los actores jóvenes y atractivos e insospechadamente romántica. Pero me emociono más a menudo con un videoclip de Pink o Katy Perry que con un blockbuster: son igual de espectaculares, duran mucho menos y son infinitamente más bonitos y divertidos, además de mejores cinematográficamente hablando. No todos, claro, pero algunos…
«No se puede hacer crítica de medios en medios que viven de los medios que se supone estás criticando; no te dejan»
¿Está cada vez más complicado vivir de escribir en este mundo?
Nadie en España, creo, ha vivido jamás de escribir. Yo desde luego, no. Pero ni Camilo José Cela ni, al menos hasta consagrarse, claro, Javier Marías, Javier Sierra o quien quieras citar, autor de prestigio o de best seller. Digamos alguna mujer: Almudena Grandes, Lucía Etxebarría o la misma Ana María Matute, da lo mismo, todos eran o son profesores, funcionarios, empleados de banca, periodistas… Y tanto unos como otros vivimos, mejor o peor, no de lo que nos pagan por juntar letras, sino de las charlas, programas de radio o televisión, bolos varios y premios y honores resultado de escribir. Ni siquiera Gala podía prescindir de conferencias, apariciones en televisión y otras mierdas, pese a que debe ser lo más cercano a vivir del cuento que recuerdo, con guiños a Pérez Reverte, Marías y pocos más. Y te diré algo: igual es bueno que sea así, porque en mi caso si viviera de escribir sería por no poder escribir lo que quiero y no sé si quiero un bombón envenenado así.
Hay que reivindicar la crítica como un género en sí mismo en peligro de extinción, ¿os es cosa de apocalípticos?
Fuera quizá todavía esté vigente, pero en España no existe la crítica. Estamos todos vendidos y comprados ni siquiera por un plato de lentejas, sino por una lata de guisantes de marca blanca. No se puede hacer crítica de medios en medios que viven de los medios que se supone estás criticando. No te dejan. Lisa y llanamente. Y en crítica cultural más aún, si cabe. Y cabe mucho. Por no decir, ni siquiera las del #MeToo versión española se atreven a decir quién o quiénes las han acosado o agraviado. En España se dice el pecado pero no el pecador: el cine español es malo, pero nadie dice “esta película de fulanito es una mierda”; la literatura española está en baja desde los 80, pero nadie dice “vaya mierda de novela la de menganito”. O “un productor me tocó el culo una vez”, pero… ¿qué productor? ¿El de tu próxima película? Yo ya no soy crítico de cine, sino críptico de cine: digo más en clave y entre líneas en las críticas que escribo de lo que se lee a primera vista.
Fotografía de Mar Corrales / Innermost Studio
«Somos la suma imperfecta de impulsos oscuros y contradictorios»
¿Para cuándo el Goremanía 3? Algunos lo piden a gritos.
Pues para nunca. El gore ya no es lo que era, como tantas cosas. No tiene sentido una guía en estos tiempos, entre otros motivos porque ya no es útil como lo fueran en la época pre-internet. La gente que sigue sacando guías de películas me parecen estafadores de poca monta, trileros que no saben ni dónde ponen el dado o la moneda, falsa. En cuanto al gore en sí está ahora hasta en la sopa, es un producto televisivo y cualquier película comercial o no es capaz de mostrar imágenes sangrientas o viscerales que antes estaban reservadas para el cine de género y la exploitation. Por otro lado, nunca he dejado de escribir Goremanía 3: el libro de Eroguro es Goremanía 3, y también lo son Sigue grabando, Los poetas de la sangre o Hollywood maldito. Quizá tendría sentido escribir un ensayo, personal o colectivo, sobre precisamente cómo el gore ha sido subsumido por la industria mainstream y reificado en producto consumible para aquél mismo público que se escandalizaba e indignaba con el terror sangriento hace treinta o cuarenta años. Ese podría ser un Goremanía 3 diferente, como el dos ya fue muy distinto al primero.
Has sido un visionario en algunos de tus libros de ensayo. ¿Qué estás preparando ahora?
Estoy trabajando en mi seppuku con un libro en la línea Satán en Hollywood y Hollywood maldito acerca de los escándalos sexuales en la meca del cine y cómo han sido utilizados para hacer retroceder las libertades individuales y el buen gusto en la cultura y la sociedad a lo largo del siglo pasado y lo que llevamos de este. Aparte, también trabajo en una antología de relatos de terror clásicos que inspiraron el terror cinematográfico moderno desde los 60 en adelante, y en un nuevo libro colectivo sobre la idea de ancestralidad y el género fantástico y de terror, en relación al nuevo Realismo Especulativo y el concepto de hiperstición.
¿Echas de menos los años 90 y la explosión de fanzines con la que empezaste a juntar letras?
Eres muy amable al creer que empecé a juntar letras en los fanzines de los 90, pero en realidad añoro los 80 y el mundo de la Movida Madrileña, que es dónde empecé de verdad. Pero no la Movida de siempre, sino otra que se conoce menos aunque estaba al tiempo y se fundía y confundía con ella: la de los fanzines de ciencia ficción, cine y fantasía como Space Opera, Fan de Fantasía, Blagdaross, Morpho o Terminal. La de las librerías de cómic como Mafalda o el primer Madrid Comics. La del Rastro en la Plaza del Campillo del Mundo Nuevo, donde se cruzaban Alaska, El Zurdo o Miguel Ángel Arenas con Lorenzo Díaz, Emilio Serra o Carlos Aguilar, intercambiando fanzines, discos y tebeos. La de los tiempos de Metal Hurlant, El Víbora o antes aún Totem y Bumerang. La de las primeras ediciones del festival de género fantástico IMAGFIC. Alberto Santos vendiendo el Blagdaross en La Cuesta de Moyano, o la primera Hispacón con Radio Futura tocando. Yo empecé con fanzines como Excalibur o El grito, con la ayuda de mi padre, cuando todavía estaba en el instituto, y gracias al primer número de Excalibur y al gran Alfonso Álvarez Lorencio, ya fallecido, eso me llevó de inmediato a escribir en La Luna de Madrid, que era el totum revolutum de la época. No es que fuera un mundo perfecto, pero lo parecía. Y además era joven, qué demonios.
El músico, cantante y compositor británico Elvis Costello se ha visto obligado a cancelar los seis conciertos restantes de su gira europea debido a una operación para superar un "cáncer agresivo".
Según anunció hoy en su página web, Costello -cuyo nombre real es Declan Patrick MacManus- se sometió recientemente a una cirugía para eliminar "un pequeño pero muy agresivo cáncer maligno que podía ser derrotado con una sola operación"."Su médico le ha recomendado hacer una pausa en su actual tour y descansar", agrega el comunicado colgado en la red, porque tras una intervención de esta índole se aconseja guardar un reposo de entre "tres a cuatro semanas, dependiendo de tu clase de trabajo"."Mi espíritu ha estado más que predispuesto, pero ahora debo aceptar que recuperarme por completo va a llevarme más tiempo de lo que habría deseado. Por tanto, me veo obligado a cancelar a regañadientes todos los compromisos restantes de esta gira", ha lamentado el músico, de 63 años.Costello ha suspendido su tour semanas después de haber actuado en Barcelona y Madrid los días 20 y 21 de junio, respectivamente.Las próximas citas afectadas por su estado de salud son Manchester (Reino Unido), Pula (Croacia), Viena y Graz (Austria), Tysnes (Noruega) y Rattvik (Suecia).
El año 2018 se recordará por el paso de “Avengers:Infinity War“, el gargantuesco blockbuster de Marvel Studios que ha arrasado taquillas a lo largo y ancho de todo el mundo. La mayor congregación de personajes Marvel que ningún aficionado ha visto jamás en la pantalla grande. Dinámicas por doquier, encuentros y desencuentros, muchos de los cuales habrán calado en distintas generaciones de espectadores. Para un redactor de la vieja guardia, el interés recayó en la Visión y la Bruja Escarlata. Los Hermanos Russo y sus guionistas han sabido trasladar gran parte de las sensaciones que muchos lectores tuvimos durante una larga temporada, observando de cerca como crecía la relación entre la mutante y el sintezoide. Así que el reto nos pareció arriesgado, pero en cierta manera asumible, ¿qué tal plantearnos hacer un recorrido editorial de su vida como pareja? Y esto es ni más ni menos lo que vamos a esbozar en las siguientes líneas. Un relato de su vida y milagros, en parte en solitario, pero centrando nuestro énfasis en todo aquello que compartieron como pareja consolidada. También observaremos tiempos de crisis y maremotos modernos, de cuyos lodos han salido dos recientes series bastante breves pero que merecen mucho la pena. El caso es traer a colación a dos caracteres que han representado la imagen de los Vengadores durante décadas. Esperamos hacerles justicia en este texto.
Wanda es la Bruja Escarlata. Toda historia tiene un origen….
Y la nuestra comienza en los años sesenta. Es bien sabido que nuestros dos protagonistas (Wanda y Visión) tienen una larga y rica tradición en la Casa de las Ideas. De forma cronológica, la primera en arribar al gran público fue la Bruja Escarlata, pues su debut oficial se fecha en marzo de 1964, en X-Men#4. Esta cabecera abría una nueva posibilidad al recién creado Universo Marvel, la de los mutantes. Hasta ahora, todos los prodigios que circulaban por las páginas de la editorial tenían que ver con curiosos accidentes científicos o con la actuación de elementos exógenos. Stan Lee y Jack Kirby estaban lanzando tal cantidad de ideas que pronto tuvieron que aceptar un planteamiento sencillo, pero a la vez revolucionario. La evolución humana, debido al impacto nuclear en la vida moderna, había dado el siguiente paso y se generaba el Homo Superior, aquel destinado a suceder al Homo Sapiens. Estos seres estaban dotados con poderes desde su mismo nacimiento, por una mutación en su gen X, que terminaba por salir a la luz durante la pubertad. Obviamente, esto comportaba una distinción con respecto al humano promedio y no pocos se encontraban aislados, abandonados, sin saber cómo hacer frente a sus habilidades únicas. Un curtido profesor trataba de solventar esas dudas en su recién creada Escuela para Jóvenes Talentos. Charles Xavier forma la Patrulla X, la primera promoción de hombres y mujeres X dispuestos a luchar por la convivencia pacífica entre humanos y mutantes.
Xavier sabía de buena mano que muchos de sus congéneres pensaban de forma distinta. Sin ir más lejos, el primer enemigo de los cinco originales, Magneto, el Amo del Magnetismo. Éste ya había sido derrotado por los pupilos del Profesor X en X-Men#1, por lo que vuelve reforzado en el #4 con la creación de la Hermandad de Mutantes Diabólicos. Presentada como una réplica malvada y corrupta de los X-Men, tenemos a Mente Maestra, Sapo, Mercurio y la Bruja Escarlata como integrantes del grupillo creado por Magneto. Nos interesan los dos últimos. Ya en estos primeros compases sabemos sus nombres de pila y su filiación, Pietro y Wanda son hermanos. Esa relación va a ser un dato fundamental para comprender la personalidad de la muchacha pues Mercurio tiene un talante sobreprotector que poco o nada deja crecer al personaje. Nos encontramos en los inicios del Universo Marvel y quedaba un largo camino por recorrer para otorgar roles acordes a los caracteres femeninos. En este mismo número, Lee y Kirby nos cuentan como acabó recalando en la Hermandad. Nos retrotraemos al corazón de Europa, a un pequeño pueblo anclado en formas arcaicas de vida, cuando la joven Wanda, de manera descontrolada, hizo ostentación de su poder de manera pública. Todos sus convecinos se le echaron encima y si no hubiera sido por Magneto, que curiosamente pasaba por allí, no habría conseguido contarlo. Así, en reconocimiento a esta acción, tanto ella como su inseparable Pietro acceden a apoyar al mutante en su lucha contra los Sapiens.
Sobra decir que en esta primera escaramuza los dos hermanos son derrotados por la Patrulla X. Estamos en los estadios iniciales y sus poderes se definen simplemente como “hechizos”. Todavía queda mucho para explicar el concepto de la magia de la Probabilidad o la del Caos, algo más habitual en los tiempos recientes. De momento, con un poco de concentración y movimientos de manos, consigue que sus poderes logren pequeños hitos como lanzar rayos o desmontar y transmutar todo tipo de objetos.
No tardamos en localizarla de nuevo ya que en X-Men#5 los Mutantes Diabólicos mantienen su ataque a los estudiantes de Xavier. Y no será el único ejemplar pues comienza un ciclo continuado de enfrentamiento entre ambas formaciones (X-Men#5-7). El papel de la Bruja es bastante secundario, llegando al borde la ofensa cuando Magneto pretende “ofrecérsela” a Namor como reclamo para que se una a sus mutantes diabólicos. Normal que Wanda ande un poco escamada con la situación y en X-Men#7 diga, de forma literal, “cuando haya pagado mi deuda con Magneto, espero poder dejar esta espantosa panda”. De todas formas, antes del abandonar tan peligrosa cuadrilla, todavía se vería obligada a enfrentarse a Thor, el Dios del Trueno, en Journey into Mistery#109.
¿Namor y la Bruja? Una posibilidad que no pudo ser
Era obvio que la Bruja Escarlata no encajaba con ese entorno villanesco diseñado por Magneto. Su hermano Pietro se mostraba altivo, profundamente receloso con el Homo Sapiens, pero ella se posicionó de manera contraria, en numerosas ocasiones, al proceder del Amo del Magnetismo. El desencuentro total se produce en X-Men#11, pues como parte de un complicado plan, la Hermandad decide jugar con fuerzas que no pueden controlar. Entra en acción un personaje conocido como el Extraño, de raíz cósmica (que tanto gustaba a Jack Kirby), alguien que se encuentra más allá del bien y del mal. Magneto logra atraerlo a su guarida para intentar que se una a la cruzada contra los Sapiens, pero como no lo consigue, no ve otra forma de actuar más adecuada para la ocasión que el atacarle. Craso error porque el ruido que provoca la lucha atrae a la Patrulla-X, lo que enreda un poco más la trama. En el fragor de la batalla, el grupo mutante malvado acaba desbandado, dejados a su suerte; los hermanos se sienten abandonados. Es en ese instante cuando Pietro y Wanda comprenden que servir a Magneto había sido una tremenda equivocación. Incluso, Cíclope les brinda la posibilidad de unirse a los X-Men, invitación que rechazan pues se sienten cansados de enfrentamientos entre mutantes. Su próximo destino, el lugar que les vio nacer en Europa. Un merecido descanso que no durará mucho tiempo.
Cíclope les hace una oferta que se ven obligados a rechazar
El X-Men#11 (fecha de portada, mayo de 1965) marca su salida del entorno mutante para recalar en otra franquicia, la de los Vengadores. Este grupo había surgido debido a la persistencia del dueño de Marvel, Martin Goodman, en obtener su propio remedo de la Liga de la Justicia. Lee y Kirby accedieron a la petición, agrupando a los principales personajes de la editorial (exceptuando a Spider-Man y al Doctor Extraño) en una formación que incluía a Thor, Iron Man, Hulk, la Avispa y el Hombre Hormiga (rápidamente, reconvertido en Giant-Man). Los Avengers, al igual que los X-Men (curiosamente, debutaron el mismo día y a la misma hora), se sumaron a los 4F como agrupaciones con un sentido dentro del entorno compartido. En este caso, su función era ser la cara oficial del Universo Marvel, aquella que representa la última línea de defensa ante peligros que por separado no se podían solventar. Digamos que era el grupo institucional, con su líder, centro de operaciones y estatutos. Así funcionó durante su andadura inicial, no exenta de trabas y complicaciones. No ya en la propia idiosincrasia de la serie, con una dificultad evidente para dar salida a villanos a la altura (Zemo, Kang, Nefaria), sino porque era complicado aunar las peripecias de personajes con colección propia, a la vez que montar dinámicas con el grupo.
Stan Lee se había encargado personalmente de la cohesión del recién creado Universo Marvel, lo que no permitía el don de la ubicuidad para los personajes de la editorial. Al editor le estaba dando demasiado dolor de cabeza el hecho de simultanear historias, por lo que decidió cortar por lo sano. En Avengers#16 (mayo del 65, fecha de portada; la misma que X-Men#11) se produce un cambio trascendental que va a ser la tónica general de la formación; una renovación casi total de sus miembros. Se mantiene al Capitán América (recuperado en el #4) y se añaden tres ex–villanos: Ojo de Halcón, Mercurio y la Bruja Escarlata, poniendo pies en polvorosa el resto de los fundadores. En la propia concepción de los dos hermanos residía el poso de la redención, si atendemos a las palabras de Stan Lee: “recuerdo que me gustaban mucho Quicksilver y Scarlet Witch, y pensé que sería divertido tener villanos que en el fondo no eran del todo malvados….ya teníamos a un héroe reacio con Spiderman por lo que sería ocurrente crear dos villanos también reacios a serlo”. Por lo aportado por Stan, desde su misma composición, los dos estaban destinados a cambiar de bando: “tenía grandes planes para ellos. Estaba claro que en un momento dado dejarían de ser malvados para convertirse en héroes. Es por eso por lo que recalaron en Avengers tras su salida de X-Men”.
Wanda integrada en los Vengadores
Volvamos al número en cuestión. Los Vengadores anuncian en rueda de prensa que va a haber un cambio de alineación, con la única adición confirmada del antiguo enemigo de Iron Man, conocido como Ojo de Halcón. Las noticias vuelan y los periódicos de todo el mundo se hacen eco. La Bruja Escarlata y Mercurio se hallan en esos instantes en Suiza y también se aperciben de la intención de los Avengers en probar a nuevos integrantes para el grupo. Para Pietro es la oportunidad clara de redención que estaban buscando; para Wanda no significa nada más que hacer lo que su sobreprotector hermano le dice. Escriben la carta de rigor para descubrir, al poco tiempo, que han sido aceptados. Se abre un nuevo panorama para ambos.
Wanda asume un rol secundario en la formación, la única fémina del grupo, análogo al que había ocupado su anterior inquilina, la Avispa. Dentro de un ambiente pleno de egos, con unos Clint Barton y Steve Rogers casi siempre a la gresca, es la única que apoya al buen Capitán (básicamente, porque su hermano es demasiado egocéntrico para inclinarse por uno de los bandos). Ese apoyo quiere insinuar un presunto interés romántico por parte de la Bruja durante la época Lee-Heck, aspecto que pasará a enrolar el grueso de “fallidos enredos románticos” a no muy tardar. Junto a sus compañeros, se batirá el cobre en multitud de batallas, ya sea contra Kang, el Dr. Muerte, Attuma, el Coleccionista o el Escarabajo. Sin embargo, fue con una trifulca monumental con tres correosos villanos, a saber, Power Man (el malvado iónico Erik Josten), la indefinida Viuda Negra y el Espadachín, la que trajo insospechadas consecuencias para los hermanos. Desde la reciente vuelta a la acción de Hank Pym (con la personalidad de Goliath) y la Avispa, parece que no quedaba espacio para Pietro y Wanda por lo que Stan concibió una especie de pérdida de poderes inexplicada y un retiro voluntario para nuestros protagonistas (Avengers#30).
Don Heck, artista habitual de esta primera etapa
Así, con el paso del tiempo, se produjo el relevo habitual. Stan Lee dejó la cabecera en manos de su más preciado pupilo, Roy Thomas, a finales de 1966. Thomas era un declarado defensor de la primigenia formación de los Vengadores. Pero Stan se había apresurado a dejar bien claro que esto es lo que había; nada de grandes espadas, y ni mucho menos con colección propia. Poco a poco Roy conseguiría su objetivo de retornar a clásicos como Iron Man o Thor al equipo , pero de momento nos contentamos con la vuelta de Mercurio y la Bruja. Habíamos quedado en que los planes se ceñían a un retorno a la tierra natal en Europa, donde, en teoría, sus poderes se verían de alguna forma “recargados”. Este dato tuvo la necesaria constatación en X-Men#27, donde veríamos a los dos hermanos practicar con sus poderes; es obvio que este ejemplar dotaba de un único objetivo a esa aparición estelar, dar cohesión al universo compartido y confirmar su salida de los Vengadores. En Avengers#36 se recibe la sorpresiva visita de Wanda, muy azorada por un peligro venido de allende de las estrellas. El grupo accede a acompañarla al viejo continente, donde una apartada cueva se ha convertido en el inesperado cuartel general de los Ultroides y su líder, la poderosa computadora alienígena Ixar. A partir de aquí, se integran en el grupo con naturalidad, anulado ya el mandato de cubrir la papeleta con un equipo reducido, tal y como le había funcionado a Stan Lee. Roy Thomas, en cambio, pensaba a lo grande. Había hueco suficiente para Pietro y Wanda en los planes a largo plazo del guionista.
La Bruja Escarlata seguía teniendo un cometido nimio dentro del grupo y más contando con la figura sobreprotectora de su hermano Pietro. Hasta ahora su camino quedaba definido por su parentesco, al tener a Quicksilver como único pariente vivo (el tema de orígenes se resolverá mucho más adelante), y por su filiación a los mutantes. Qué mejor que recordar este dato. En Avengers#47 un mensaje cifrado llega a los hermanos. Estos se dirigen a un misterioso castillo donde localizan a Magneto, otra vez presto a iniciar su cruzada contra los Sapiens y vuelto a la Tierra desde su impuesto exilio. Su plan consiste en atraer de nuevo a su lado a Pietro y a Wanda, recordándoles que le deben sumisión tras salvarlos en su país natal. Mercurio se deja influenciar y accede, contra la advertencia de su hermana, a seguir al Amo del Magnetismo a la O.N.U. La llegada al organismo internacional de los mutantes causa revuelo y confusión, Vengadores incluidos; en ese estallido de sinsentido, una bala perdida acaba impactando en Wanda, lo que provoca el consecuente brote de ira descontrolada de Pietro. Ya no serán Vengadores nunca más (Avengers#49). O eso perjuran.
Esto va a plantear un hiato en su paso por los Héroes más Poderosos de la Tierra. No tan largo como era esperado, pero durante unos números perdemos su pista. Quicksilver regresa en Avengers#75, con fecha de portada 1970. Reclama ayuda de sus antiguos compañeros pues su hermana ha sido secuestrada. Después de su salida de la formación, Scarlet Witch, el Sapo y el propio Pietro se recorrieron Europa en busca de consolidar el poder del hechizo de la Bruja. Localizaron un extraño libro que sirvió para convocar a Arkón, un poderoso gobernante de un plano alternativo (un remedo descarado de Conan el Bárbaro, del que todavía no poseían los derechos). Los Vengadores consiguen completar su cometido de rescate y los hermanos se reincorporan al equipo de forma inmediata, todavía en manos del tándem Roy Thomas-John Buscema. Aún quedan hitos por recorrer para Wanda, como su aportación a las Liberadoras (una primera revolución “feminista” en el entorno Marvel) o su participación en la Guerra Kree-Skrull, pero la etapa de Thomas al frente de los héroes más poderosos de la Tierra no tardaría en llegar a su fin. Antes de irse, dejaría un regalo para la Bruja Escarlata, separando su camino del de Pietro. De todas formas, sería un joven llamado Steve Englehart el encargado de moldear el estatus heredado para el personaje.
La figura de Wanda en estos estadios primigenios apenas aporta nada más que ser una mera comparsa en las aventuras de los Vengadores, cimentando una tóxica relación con su hermano, y un tira y afloja con su filiación mutante. Tampoco ayuda que nuestra protagonista tenga abundantes soliloquios con respecto a la belleza de sus acompañantes masculinos. Stan Lee y Jack Kirby buscaban una traslación a viñetas del fenómeno de la brujería, que en EEUU tiene un importante poso cultural. Recordamos que las acusaciones de “brujería” era algo habitual en la Europa de la Edad Moderna. El traslado al nuevo continente de esta práctica se hace algo consecuente con la llegada masiva de puritanos a las costas americanas. El más famoso de esos procesos se produce en Salem, un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, en el año 1692. Más de una veintena de personas fueron ajusticiadas, de las más de 200 condenadas. Toda una historia truculenta que ha pervivido como parte del folclore norteamericano (de hecho, se mantiene como reclamo turístico importante a día de hoy). Stan y Jack tampoco se aproximaron al tema de forma realista, únicamente recuerda algo el probable linchamiento que iba sufrir nuestra protagonista cuando despertaron sus poderes, si no hubiera sido por Magneto. El miedo irracional a aquello que es distinto. Para ver efectos más profundos en el tema de la brujería, todavía debemos esperar un poco.
Las Liberadoras, con la Bruja Escarlata en sus filas
He aquí…. La Visión
Con este sonoro título y con una imponente ilustración de John Buscema se nos presenta Avengers#57 (fecha de portada, octubre de 1968), un número que iba a introducir a un nuevo personaje en el imaginario de los Vengadores. Todo surge, como casi siempre, de los entresijos del Bullpen. Roy Thomas, junto a Big John, eran los responsables creativos de la cabecera. Pero Lee todavía tenía un poder casi omnímodo por lo que, pese a que la colección se mantenía fuerte en ventas, ordenó que se añadiese un nuevo Vengador a la formación. Era necesario continuar creando estímulos en el lector. No solo eso, debía tratarse de un androide. La inteligencia artificial era algo consustancial a la fantasía, y los comic-books eran un caldo de cultivo perfecto para ello. Stan había observado el buen recibimiento, apenas unos meses antes, de la Saga de Ultrón, un robot creado por Hank Pym con graves problemas con sus progenitores y con su ira, dado que se irá convirtiendo, poco a poco, en una máquina genocida. Darle una vuelta de tuerca, incorporando a un androide benévolo, supondría un impulso para los Avengers. Thomas, que era ya desde hacía un tiempo guionista autónomo (de hecho, la concepción de Ultrón fue suya, sin ninguna sugerencia ni imposición), sabía que no podía ignorar una orden de Lee. Era el gran jefe. Pero sí podía darle forma a su antojo, por lo que aprovechó la situación para colar algo de su interés personal.
Roy es un apasionado de la Golden Age, eso es algo sabido por cualquiera del mundillo, a estas alturas. Hacía suyo todo ese periodo que le había forjado como lector. Y en su cabeza, llevaba un tiempo macerando el cómo introducir a un personaje de aquellos días de manera orgánica. El elegido había sido la llamada Visión, creado por Joe Simon y Jack Kirby en la Era Timely. Éste era un alienígena extradimensional cuyas apariciones fantasmagóricas y temible aspecto infundían terror en los enemigos. Cuando Thomas recibe el requerimiento del editor jefe, piensa que es el momento adecuado, ya que decide fusionar ambas ideas. Utilizaría la Visión, reformulando de manera completa el concepto, pero tratando de mantener su esencia. Así, la nueva Visión es un androide, más específicamente un sintezoide (ente robótico capaz de simular las funciones orgánicas de un ser humano), creado ex profeso para destruir a los Vengadores. Sus poderes más relevantes se basan en la posibilidad de cambiar la densidad del cuerpo a su antojo, pudiendo atravesar paredes y flotar como cual fantasma. Ahí teníamos la influencia de la Visión de Simon y Kirby, pues esos detalles lo convertían en algo casi etéreo. Igualmente podía endurecerse hasta el nivel del diamante, por lo que Thomas obligó a Buscema a incluir un detalle iconográfico que recordara tal atribución y ese fue el rombo que luce el androide en su pecho. Por último, se decidió que la piel de la Visión fuese de color rojo, cuando su homólogo de la Golden Age vestía un tono verdoso. Thomas prefirió el tono carmesí pues en la editorial ya teníamos a Hulk, con un acabado esmeralda bastante llamativo. Con las directrices de Roy, Big John rápidamente encontró un diseño que agradase a todos los implicados, guionista y editores. Y como sentido homenaje a la Visión original, la portada de Avengers#57 es todo un regalo para el aficionado.
Janet atacada por la Visión. Interior de Buscema y Klein
El ejemplar comienza con el enigmático personaje, haciéndose el énfasis en él, camino hacia su objetivo. Este no es otro que el apartamento que comparten Hank Pym y Janet Van Dyne. El habitáculo solo está ocupado por la Avispa, que trata de defenderse de la actitud tan poco amigable del visitante. De repente, el atacante cae fulminado sin motivo alguno, dando tiempo a la llegada del Hombre Gigante. Pym aprovecha para llevarlo al cuartel general de los Vengadores, donde se propone analizarlo. El resultado, ya conocido por nosotros, es que se trata de un androide. Sin ser consciente de ello, a los Vengadores les han engañado pues el desmayo de Visión sirve a modo de caballo de Troya para que el sintezoide se encuentre en pleno cuartel general. Se produce la batalla de rigor pero algo funciona de manera distinta. El ente artificial es reducido y trata de recordar la razón que le ha llevado hasta allí. Y de pronto, la solución….¡¡Ultrón!! Más concretamente la quinta versión del robot genocida. Éste no se sentía feliz con su última derrota a manos de los Héroes más Poderosos de la Tierra y decidió construir su propio androide, algo que a la larga será característica de la casa, pues Ultrón se ha fabricado toda una estirpe, solo que no siempre han sido tan fieles como esperaba.
Diferencia de pareceres entre los Vengadores
El caso es que la Visión se da cuenta de que ya no tiene esa necesidad de atacar a los Vengadores una vez que recuerda a su progenitor. Es más, se propone ayudarles. Ultrón-5, que estaba monitorizando a su androide desde la distancia, está apercibido de la llegada de los héroes, por lo que el enfrentamiento es inevitable. La Visión resulta fundamental en la derrota (momentánea, como pronto sabremos) del robot genocida. Sin duda, un hito importante en su corta vida robótica.
Avengers#58 es un episodio centrado en nuestro sintezoide. Titulado “Hasta un androide puede llorar”, está realizado por el equipo artístico titular de la cabecera, Roy Thomas, John Buscema y George Klein. La ayuda de la Visión, en la lucha contra la amenaza de la malvada inteligencia artificial, provoca una reunión de urgencia en el seno de los Vengadores. Esto da el pie necesario al guionista para establecer el origen canónico del sintezoide, como creación de Ultrón, y de paso, relatar de manera completa la construcción, por parte de Hank Pym, del robot genocida. Todo un número al gusto de Roy Thomas, dedicado a atar cabos sueltos y cerrar posibles agujeros de continuidad. Lo más relevante es que descubrimos que el androide posee las pautas cerebrales del ex-villano conocido como Hombre Maravilla. Simon Williams formaba parte del conclave del Barón Zemo, llamado los Amos del Mal, aunque en sus últimos momentos fue capaz de redimirse y mostrar respeto hacia los Vengadores. Es la razón por la que Visión pudo liberarse del influjo de su creador, aunque los lectores pronto sabremos del Imperativo Ultrón, parte de la programación insertada en todas sus creaciones, que les obliga a prestarle ayuda en caso de necesidad. El caso es que la concertada reunión se debe a una razón, saber si la Visión es digno candidato para ingresar en los Vengadores. Nosotros, años después y con declaraciones de los responsables, somos conocedores del dato de que su invención se trataba de una imposición editorial. Pero para los lectores de los Vengadores, en su quinto año de andadura, era toda una novedad, la inclusión de un androide en la formación. Habían conocido al grupo original: Thor, Iron Man, Hulk, Hank Pym y la Avispa, con la pronta adición del Capitán América. Stan Lee revolucionó la colección con el llamado “Cuarteto Loco”, es decir, el Capi más tres antiguos villanos: Ojo de Halcón, Mercurio y nuestra Bruja Escarlata. Roy Thomas, en su periplo como guionista titular, había jugado con personajes del Universo Marvel como Pantera Negra o Hércules. Por tanto, la extrañeza de ver un sintezoide como parte de los Héroes más Poderosos de la Tierra quedaba diluida con una página final para enmarcar, con un Buscema pletórico plasmando el momento y Thomas utilizando una de esas frases que han pasado a la historia…. “hasta un androide puede llorar”.
Visión se incorpora al equipo como uno más, poco a poco consolidando su posición. Roy Thomas se encargará de ello. Desde octubre de 1968, la inteligencia artificial pasa a ser un fijo en la alineación. Su personalidad fría y eficiente no tarda en asentarse. Durante la época Thomas, tenemos como un hito relevante la esperada vuelta de Ultrón, que es presentada por el guionista como una aparente traición del sintezoide. Es en este ciclo, dibujado por Barry Smith y Sal Buscema, donde sabremos de forma fehaciente que el robot genocida se guarda un as en la manga en cuanto a sus creaciones. Pronto, sus aliados descubrirán la forma de detener a Ultrón-6, ayudados, como no, por la Visión (Avengers#66-68). También será protagonista en ese juego de realidades alternativas que planteó Thomas como antesala de la presentación del grupo que, al tiempo, serán conocidos como Invasores. Una siniestra partida entre Kang y el Gran Maestro llevará a la Visión, a Pantera Negra y a Chaqueta Amarilla a un enfrentamiento contra la sagrada trinidad Timely, es decir, la Antorcha Humana original, Namor y el Capitán América de los 40 (Avengers#71).
Avengers#75 supone el inicio de los números que van a conectar, por primera vez, al sintezoide y a la Bruja Escarlata. Pietro regresa a la mansión de los Vengadores, para pedir ayuda a sus antiguos compañeros. Los hermanos mutantes llevaban una temporada alejados de la primera plana y estos ejemplares le van a servir al guionista para recuperarlos. Resulta que Wanda ha sido raptada por Arkón, el gobernante de una realidad alternativa, que el escritor planteó como un claro trasunto del Conan de Robert E. Howard. En el #76 los héroes marchan a ese plano de la realidad, en busca de la Bruja Escarlata. La lucha contra Arkón se torna inevitable, tanto en su mundo de origen, como en la Nueva York de los Avengers. El androide lucha contra el bárbaro ante los ojos de una Wanda que no reconoce, para nada, al nuevo integrante de la formación. Arkón abandona nuestra tierra, dejando a la mutante con sus poderes restituidos. A partir del #77, Mercurio y la Bruja se reintegran en los Vengadores, por lo que comienza una nueva relación de camaradería entre Wanda y la Visión.
El número 79 acarrea algunos cambios para nuestro sintezoide. Por primera vez, le vemos asumir un disfraz de humano, con su chaqueta larga y gorro calado, aunque la frialdad que arrastra su tono de voz es imposible de disimular. Además, la batalla del equipo contra la Legión Letal, un grupo de supervillanos comandado por el Segador (algo así, como su hermano, pues en realidad es Eric Williams), va a pasarle una dolorosa factura. A la conclusión del feudo, Visión siente y asume que es un ser inerte, y que no tiene sentido deambular con humanos. Conclusión directa es que presenta su dimisión al resto de Vengadores. La última viñeta nos muestra al sintezoide mientras se aleja por el ancho cielo, barruntando el sentido de su vida, ¿puede un androide estar de verdad vivo?
Poco le va a durar el descanso a Visión pues, en el #80, tenemos el encuentro del personaje con Lobo Rojo. Éste era un caracter que buscaba representar al nativo americano. Se produce la típica refriega por error, que da como ganador a la Visión. Decide entonces llevar al inconsciente nativo-americano al cuartel general de los Vengadores. Allí, un Lobo Rojo ya recuperado, se arranca a contar su historia y la de su entorno, acosado por un mafioso llamado Van Lunt. Visión, sabedor que ha cometido un error al detener a Lobo Rojo, opta por presentarse voluntario para ayudarle. Pero la mayoría de los héroes andan más preocupados por el Zodiaco. Hay disensiones en el grupo. La balanza se templa al ofrecerse la Bruja Escarlata y Goliath, personalidad bajo la que se encuentra un Clint Barton con los poderes de Hank Pym, como acompañantes de la Visión. El grupo se divide, no sin cierto pesar por parte de muchos de ellos. Avengers#81 se centra en el pequeño grupúsculo escindido. Aparte de solucionar la papeleta de Lobo Rojo, se perciben las primeras muestras de preocupación evidente entre Wanda y Visión. La Bruja Escarlata comienza a observar a su nuevo compañero con otros ojos, como alguien en apariencia frío y distante, pero en el fondo con una humanidad latente, de la que el mismo androide a veces reniega, por su propia seguridad, o más bien, debiéramos decir, por inseguridad.
Roy Thomas estaba plantando semillas por el camino. Primero, en su gran plan para desarrollar toda una saga cósmica, y luego en la relación de la Bruja Escarlata y la Visión. De manera velada, es cierto, pero firme también. Como decimos, la etapa Thomas se iba acercando a su fin y Roy planteó un ciclo con un fuerte componente sideral, la Guerra Kree-Skrull. Dos razas que llevaban largo tiempo coexistiendo en el Universo Marvel y de las que el de Misuri decidió que no se ajustaban a una convivencia pacífica. Una especie de guerra fría entre ambas civilizaciones que no se iba a sustentar mucho más. El Capitán Marvel, del que Roy había guionizado gran parte de su primigenia andadura, y los Vengadores tendrían mucho que decir. Wanda, Pietro y el sintezoide se ven arrastrados a Tierra Salvaje, en busca de un fugado Mar-Vell, donde se encuentran con Hank y Janet, de exploración por la zona. Allí, Ronan tiene bajo su control a un Centinela Kree, que usa para someter a los Vengadores. En el fragor de la batalla, el sintezoide cae, lo que provoca que la Bruja Escarlata rompa la formación, jugándose su propio pellejo, para tratar de ayudar al androide. Craso error pues es capturada, junto a Pym y a la Visión (Avengers#91). Con un Ronan triunfante, al que le acompaña un Capitán Marvel reducido, Wanda y Visión escrutan un negro panorama de cautiverio. Pero lo importante es que ambos están bien, no están heridos. Los dos amarrados, tan próximos, se produce uno de esos momentos….sus labios se acercan, casi se pueden tocar, pero no ocurre. El androide reniega de sí mismo pues no es un ser vivo, no puede amar, para regocijo de Ronan, testigo de toda la situación. Y para asombro del lector pues se descubre, ante toda la audiencia, que la Bruja Escarlata y Visión están enamorados. Simple y llanamente. Momentazo Marvel cortesía de Roy Thomas y Sal Buscema.
El bueno de Roy había conseguido que aquel remedo de personaje que buscaba homenajear a Simon y Kirby fuese un miembro consolidado de los Vengadores. La mayor parte de su desarrollo había versado en torno a la dicotomía de saberse un ente artificial pero a la vez superar su programación, al poseer las pautas cerebrales de un ser humano. Esas pautas, en origen de Simon Williams, sirvieron al guionista para presentar tramas culebronescas, con la interacción con el Segador, continuistas, a su vez, con las recurrentes vueltas de su creador, el temible Ultrón. Todo un drama familiar que se verá acrecentado con el incipiente nacimiento de un sentimiento mutuo, compartido entre la Visión y la Bruja Escarlata, como es el amor. Pero no el de compañero o de amigo. El auténtico amor romántico.
A Thomas todavía le quedaban cosas por contar, pero establecemos el punto de corte aquí por la importancia de la revelación. La Visión debería todavía salir ileso de la Guerra Kree-Skrull, más que nada porque el guionista le regaló uno de esos instantes únicos, con el arte de Neal Adams, como fue el viaje al interior del androide por parte de Hank Pym, que por momentos volvía a vestir la personalidad de Ant-Man, acompañado por sus impagables hormigas Still, Crosby y Nash (referencia musical para entendidos). Un episodio vibrante, que ha recibido incontables homenajes a lo largo de los años y que tiene bien merecida su fama. Entre sus defensores a ultranza nos encontramos con alguien como Mark Waid, que la ha señalado como su historia preferida en todo el largo recorrido de los Vengadores. Hablamos de un autor capital en el presente de la franquicia, pues suya ha sido la última etapa con los mismos antes del obligado paso al Fresh Start.
Antes de despedir este punto, vamos a hacer un breve inciso para acordarnos de la Visión de Joe Simon y Jack Kirby. Ha quedado claro que Roy y John crearon al nuevo androide basándose en el personaje de la Golden Age. Algo nuevo, algo viejo, algo prestado. Pero también hemos dicho que Thomas tenía intención de recuperar al original para insertarlo en continuidad. Pasaron los años y parecía que esa idea no iba a ser posible, al solaparse dos caracteres con el mismo nombre. Pero el guionista no se echó atrás y lo introdujo en su segundo periplo en Invasores, allá por los años noventa del pasado siglo. No en vano, la colección versaba sobre personajes que se habían desarrollado durante la Era Timely y esa Visión tenía todo el derecho, como el que más, de tener su momento de redescubrimiento. Mantenemos todas sus características básicas, origen y poderes, solo que ahora lo identificamos como Aarkus, un nombre propio para separarlo de “la otra” Visión. Cierto es que no es que haya sido utilizado en demasía. Casi siempre, en la marca Invaders, sean de Thomas, de Alex Ross o el reciente volumen de James Robinson. Aunque también se ha paseado por series tan alejadas de su entorno como el X-Men Legacy que protagonizaba David Haller, más conocido como Legión. Sea como fuere, y pese a su poca presencia editorial, se puede decir que es un personaje instalado en la continuidad tradicional, por lo tanto, disponible para cualquier guionista dispuesto a sacarle rendimiento. Y todo gracias al empeño de un entusiasta de la Golden Age como el gran Roy Thomas.
Cuando el amor llega así, de esta manera…
Nos habíamos quedado en la Guerra Kree-Skrull, con la sorprendente revelación del amor entre el sintezoide y la mutante. Pero también habíamos comentado que, en mitad de una conflagración a gran escala, la Visión tenía serias dudas sobre su capacidad de amar. Todo ese entramado sería postergado, dejado para un mejor momento, pues Roy Thomas debía solucionar asuntos más apremiantes. Avengers#98, el primero tras la gran saga cósmica, era la punta de lanza que nos iba a conducir a una gran celebración, el centenario de la colección, y Visión sería un actor muy destacado en los planes del guionista. De hecho, desde el #93 había pasado a ocupar en solitario el espacio dedicado a la logoforma, prueba de que se tenían grandes planes para el ente artificial.
El #98 nos traía a los lápices al gran Barry Windsor-Smith, digno heredero del Rey Kirby en cuanto a trazo. Comienza con nuestra Visión preguntándose por el paradero de Clint Barton, a.k.a. Goliat, perdido tras los eventos de la Guerra Kree-Skrull. En esa reunión, el sintezoide es el que lleva la voz cantante, el líder del grupo. Wanda y Pietro siguen unidos a los Vengadores…y entonces todo se descontrola. Una furia innata comienza a desatarse, con tambores de guerra oyéndose a lo lejos; más bien, debemos decir, una pegadiza tonadilla que aliena a todo el que la escucha. Solo Visión y Thor parecen inmunes al clima beligerante, por lo que son capaces de revertir la situación. Al final del número tenemos dos sorpresas, la vuelta de Barton a la personalidad de Ojo de Halcón y el regreso de un Hércules amnésico. Todo parece hilvanado para la proyección de una saga con un fuerte componente mitológico en ciernes.
Thor y Visión resisten los envites de la población. Lápices de Barry Smith
Avengers#99 nos explica el destino de Clint tras la batalla entre los skrulls y los kree, además de poner en contexto la nueva situación del León del Olimpo, Hércules en persona. Pero a nosotros nos interesan Visi y la brujita, por lo que destacamos una conversación entre el sintezoide y Jarvis, el fiel mayordomo de los Vengadores. Nuevamente, Thomas incide en volcar dudas sobre la mente de la Visión; no es humano, no tiene derecho a amar. Pero Jarvis le hace ver que es un ente que piensa, reflexiona, tiene procesos lógicos mentales…lo que nos lleva a la manida sentencia de Descartes, cogito ergo sum. Aun así, continúa sumergido en un mar de dudas pero es innegable que en esos pequeños momentos la Visión va asimilando su parcela de humanidad. El #100, la gran conmemoración, es una contienda entre dioses, pues ya sabemos que Ares, la deidad griega de la guerra, era el enemigo a abatir. Es un episodio que va a juntar a todo aquel que haya sido Vengador alguna vez, por lo que Wanda y Visión tienen su lugar en el aniversario.
Estamos, ahora sí, en los estertores finales de la etapa Thomas. El guionista que buscó el recuperar a los primeros espadas para la formación, aquel que trajo savia nueva, creada ex profeso (tal que la Visión) o recuperada de algún rincón del Universo Marvel; aquel que había llevado al equipo allende de las estrellas o a dimensiones alternativas, pero siempre unidos ante amenazas que por separado, los héroes, serían incapaces de solventar. Siguiendo la estela de Stan Lee, no había dejado los argumentos típicos del culebrón, y como ejemplo que mejor que la relación entre el androide y la mutante. Tiras y aflojas continuos que se mantendrán hasta el mismo final de su periplo como guionista titular. Avengers#102 trae un esperado reencuentro entre Visión y Eric Williams, recuerden, su “hermano”. Le presenta el cuerpo inerte de Simon, ya que el Segador pretende devolver las pautas cerebrales a su legítimo portador, para así revivirle. Por otro lado, la reentrada de Ojo de Halcón también hace mella en la todavía proto-pareja, pues Clint se muestra decidido a conquistar a Wanda. Tan claro lo tiene que le planta un beso de forma pública…justo cuando aparece su sintético enamorado en la sala. La Bruja deja claro al arquero que su corazón pertenece a la Visión, lo que no va a sentar muy bien al bueno de Barton. Otro más disgustado que añadir a la lista pues Pietro anda muy enfadado con su hermana desde que tiene ese affaire con el ente artificial. Pero el dato de mayor relevancia para este ejemplar es la vuelta de los Centinelas. Desde que, a sugerencia de cierto becario llamado Chris Claremont, los peligrosos robots anti-mutantes fueran lanzados al sol, no habíamos vuelto a saber de ellos. Roy, que fue el encargado de aquel ciclo en X-Men, decide recuperarlos. Los Centinelas solo atacan a los mutantes, por lo que rápidamente adivinamos los objetivos. En este caso, la pobre Bruja Escarlata. Todos los Vengadores se verán implicados en la búsqueda de su compañera y aliada, especialmente la Visión y Mercurio, por sus lazos emocionales con la susodicha. Esta saga (Avengers#102-104) supone el canto de cisne de Roy Thomas con la colección. Y antes de abandonar, provoca la separación, que va a ser casi definitiva, de Pietro y Wanda. Desde su misma concepción, la pareja de hermanos había sido tratada como pack indivisible; suprimir la figura sobreprotectora del hermano va a provocar que el personaje de la Bruja pueda alcanzar su potencial. De eso ya se encargaría un joven guionista llamado Steve Englehart. El trabajo de Roy con el sintezoide y la mutante se daba por concluido, hasta nueva orden.
Wanda le deja las cosas claras a Ojo de Halcón
Thomas se quedaba sin tiempo para guionizar. Ascendido a editor jefe en 1972, decidió priorizar sus ocupaciones. Eso le llevó a abandonar The Avengers, tal y como hemos relatado en el párrafo anterior. Roy fue el segundo escritor que se hizo cargo de los Vengadores, tras el legendario Stan Lee, y en ella se mantuvo 70 números. Es lógico que, como mandamás editorial, buscase un repuesto a su gusto para comandar a los Héroes más Poderosos de la Tierra. El elegido es Steve Englehart, un recién llegado a la compañía, que había entrado como asistente gracias a Gary Friedrich, y que trató de comenzar su carrera como dibujante en el círculo de Neal Adams. El caso es que Steve no parecía tener el talento necesario en el aspecto gráfico, por lo que pronto viró hacia la escritura. Ya había dejado su saber hacer en el serial protagonizado por la Bestia de los X-Men (Amazing Adventures) y en Capitán América, donde recogió una sugerencia del mismo Thomas para solucionar aspectos de la continuidad, en concreto, qué había pasado con el Capitán América de los años 50. Englehart y Thomas no se movían en la misma onda; Roy era un tipo culto, con estudios, forjado en lecturas de la Golden Age, mientras que Englehart era un joven curtido en la Contracultura y cuyo mejor bagaje comiquero se basaba en la Era Marvel de los cómics. Sin embargo, la satisfactoria finalización de la saga del Capi de los 50, junto con un conocimiento simpar de todo lo referente a los Vengadores, indicaba a Roy Thomas que era la elección adecuada. Y Steve no desentonaría lo más mínimo, como pronto pudo poner en práctica.
El flamante guionista tenía claro el proceder y supo que debía mantener la senda que Thomas había trazado hasta ahora. Y entre esos detalles se localizaba la importancia de la Visión. Wanda se muestra empeñada en encontrar a su hermano perdido; el sintezoide, en cambio, sigue enfrascado en dudas existenciales que le van a llevar a un aislamiento del resto de compañeros, incluida la mutante escarlata. Puede que tengamos a malvados como el Fantasma del Espacio o el ya recurrente Segador, pero el interés del guionista en este primer ciclo como titular es el sintezoide (Avengers#106-108). La interacción con Eric Williams provoca un vuelco en las intenciones de la Visión; comienza a asumir sus sentimientos, por lo que le ofrece apoyo y su hombro a la Bruja en cuanto a la búsqueda de Pietro. Fin de ese tira y afloja que tuvimos en la era Thomas, un tanto naif, y firme paso en cuanto a su consolidación como pareja. Parafraseando a Thor, “dejemos solos a esos dos; aunque en verdad…ya no estarán solos…nunca más”.
Las dudas de la Visión
Englehart era un buen amante de la continuidad, por lo que trató de arreglar cuestiones que dejó a medias su antecesor. Una de ellas era el pique de Ojo de Halcón al ser rechazado por la Bruja. De nuevo, utilizando las palabras del Dios del Trueno, hábilmente sugeridas por el guionista, “todo parecía indicar que su afirmación de amar a la hechicera era simple.. ¿Cómo se dice ahora…? machismo” . Ese comportamiento, más bien infantil, al observar los arrumacos entre enamorados, le va a llevar a dejar la formación. Steve también borra de un plumazo el uniforme que traía Barton desde el fin de la Guerra Kree-Skrull, recobrando su atuendo original. Una vez pasado el tiempo necesario y un par de aventuras, Clint cerrará página con respecto a la pareja, volviendo al equipo de forma ocasional y aceptando de buena gana el statu quo. Esto le permite seguir adelante con su vida. Otro aspecto urgente a solucionar era el paradero de Mercurio, pues la situación no daba para más. Descubrimos que fue salvado de los Centinelas por Crystal, integrante de la raza de los Inhumanos, vía su perro teletransportador, Mandíbulas. Pietro se asienta en el entorno Inhumano, consolidando su relación con la hermana de la Reina Medusa. Tanto que anuncia sus intenciones de pasar por el altar, a lo que la buena de Wanda replica que ella y Visión se han declarado su amor. Pietro sigue sin aceptar que el amante de su hermana es un ser vivo, tan vivo como cualquiera de ellos, lo que incluso causa pesar en el resto de compañeros. Una vez solucionado el entuerto, Mercurio desaparece del radar de los Vengadores y solo le veremos como estrella invitada en la etapa Englehart. Steve también se acuerda de Magneto, por su evidente relación con Wanda. Y de los X-Men, que a inicios los setenta estaban bien cancelados. El Amo del Magnetismo, con su pelo blanco platino al viento (esto lo sacamos a colación de manera intencionada; recuerden), será el enemigo a abatir en un saga donde consigue controlar mentalmente a un buen puñado de Vengadores y a miembros de la Patrulla X original. Es del todo truculento ver a la Bruja Escarlata, presa de Magneto, bailar de forma sensual para disfrute de su captor. Tremendo (Avengers#110-111).
El paradero de Mercurio, al descubierto
Conforme pasan las páginas, es evidente que la relación entre Wanda y Visión va viento en popa. Una mutante y un sintezoide. El guionista, habituado a la cultura hippy, era alguien de mente abierta, demasiado progresista para algunos. Llegado el momento, decide que esa especie de romance puro que había surgido en la etapa anterior debía convertirse en la representación del amor libre, ya fuera entre personas de distinta raza, mismo sexo o con diferencias de edad evidente (siempre que la ley lo permita, obviamente). Stan Lee y Jack Kirby habían convertido a los mutantes en una traslación al papel de todos aquellos odiados por una condición específica. Y Wanda era mutante. Qué mejor homenaje que ese. La jugada era arriesgada, pues hablamos de cómic de superhéroes, un género mayoritariamente pensado para niños (aunque la cosa hubiera cambiado años ha), con un Comic Code tan férreo como cuando se instauró en los años 50.Pero Steve estaba convencido de que ese era el mejor camino y así lo dispuso claramente en Avengers#113. Los Vengadores, al completo, se encuentran reparando la Estatua de la Libertad, deteriorada debido a alguna refriega anterior, cuando Wanda y Visión se dan un despreocupado beso, a la vista de todos. Un par de ojos inquietos no están muy de acuerdo con ese proceder, y ese “buen” ciudadano decide alertar a los medios de comunicación. Se produce el debate en la sociedad: el amor entre la Bruja y el sintezoide, ¿bien o mal? Parece que la mayoría de la población los entiende como héroes, aquellos que han salvado al mundo incontables veces, por lo que le otorgan el visto bueno. Pero, siempre hay peros, no todos piensan igual. El ciudadano preocupado observa su plan fallar y decide enviar una carta al seno de los Vengadores. Literalmente, “los androides son agentes del mal y traerán el azufre y el fuego del infierno a América… Los androides no tienen alma”. El Capi, indignado, decide mandar la misiva al único sitio posible, al fuego destructor de una hoguera.
Ilustración de John Buscema para la revista Foom
El consternado adalid de la moralidad no se detiene ahí; ha creado un grupo secreto, con diferentes razas y sexos, pero unidos en ser miembros de la especie humana. Con un discurso incendiario, lleno de intolerancia, que valdría para cualquier rechazado de la sociedad (negros, judíos, homosexuales, etc.), solo que sus iras se centran en el ser artificial. El enemigo a reducir es la Visión y para ello es necesario métodos expeditivos. Se convierten en las Bombas Vivientes. Una de ellas consigue llegar hasta el sintezoide y se hace detonar. Así, a lo bruto. Ante nuestros ojos vemos una inmolación y la Visión no sale muy bien parado. La unión de los conocimientos de tres hombres de ciencia como Donald Blake, Tony Stark y T’Challa es la única posibilidad para nuestro héroe de continuar funcionando, de seguir viviendo. Este pequeño incidente afecta también a Scarlet Witch, pues es consciente del odio que arrastra su actual pareja. Algo que le recuerda a su pasado mutante. Solo con este episodio, Steve Englehart consigue dar un vuelco al estatus de la relación, para convertirla en esa analogía de la intolerancia, que tan bien funcionaba con los mutantes. No necesita recrearse más en ello. Aun así, el #114 todavía trae consecuencias del número anterior, cuando un puñado de desvergonzados obreros de la construcción interpelan a Wanda por su relación con el androide. Es una pequeña licencia para introducir en el entorno de la hechicera a un nuevo personaje, Mantis, sobre el que Englehart edificará muchas de sus tramas en el futuro. No nos detenemos mucho en ella, pues ya le dedicamos un soberano homenaje en esta página, por lo que si quieren saber algo más, solo hay que pinchar aquí.
La polémica acompaña a la Visión y a la Bruja Escarlata
El atrevimiento del escritor, al plantear el núcleo de sus historias sobre este personaje, que no era más que una prostituta vietnamita, es digno de encomio. Pero también es cierto que Mantis tuvo un impacto en la cada vez más consolidada pareja. En principio, mantenía un idilio con el Espadachín, que le había acompañado en su ingreso en los Vengadores. Pero no dudó en mostrar interés en el sintezoide, que pese a su claro amor hacia Wanda, tuvo las consabidas dudas al respecto. El cuadrado amoroso, que se montó en torno a los cuatro caracteres, fue algo habitual durante el inicio del periodo de Steve Englehart.
Llegados al año 1974, toca hacer un inciso en la narración. A inicios de la década de los setenta, Stan Lee y Roy Thomas impulsaron un nuevo formato para las revistas Marvel. El llamado Giant Size se trataba de un cómic de mayor paginación, que sería recibido por el aficionado como un gran evento anual. Para el #1 de la serie de los Avengers, Roy Thomas se pone al frente del guion, acompañado en el arte por Rich Buckler, Dan Adkins y Petra Goldberg. Mantiene a la formación que estaba utilizando Englehart, lo que incluye a Mantis, y se dispone a dejar uno de esos episodios tan al gusto de la casa. Ya solo de inicio, traer de vuelta al Zumbador de la Golden Age, es suficiente prueba de que Roy andaba involucrado. En principio, la trama versa sobre Nuklo, el hijo radioactivo del Zumbador y Miss América. Pero pronto se torna algo de mucho mayor calado, pues en este Giant Size tenemos el primer origen canónico de Wanda y Pietro. Robert Frank, exhausto ante la tensión de la situación, sufre un ataque al corazón, del que debe ser atendido. El equipo sigue en busca de Nuklo, peligroso y suelto por la ciudad. La Bruja Escarlata decide quedarse junto al Zumbador, momento en el que sale a la luz la gran revelación. El hecho de citar Europa en una de las conversaciones había puesto en la senda de la verdad a Wanda, pues Wundagore no es un lugar muy popular. Hasta allí paseó el matrimonio Frank, en estado de buena esperanza, y fue el Alto Evolucionador el que se ofreció a monitorizar el parto. La pareja estaba contrariada debido a que, en sus aventuras como agentes secretos, entraron en contacto con elementos radiactivos y eso terminó por afectarles en su día a día. De hecho, ya habían sido padres con anterioridad, pero la experiencia resulto nefasta: el nacimiento de Nuklo. Todos los temores desaparecen cuando el héroe observa con sus propios ojos a dos preciosos niños llamados Pietro y Wanda. He aquí, de nuevo, los intereses de un Roy Thomas que no se cansaba en recrearse en ellos. El origen de los muchachos no había sido explicado de manera exhaustiva. Mercurio era un velocista….¿y qué velocista teníamos en la Era Timely? Pues el Zumbador, aunque en su época no existía el concepto mutante. Recordamos que Robert Frank fue mordido por una cobra y que su padre, científico él, le facilitó una transfusión de sangre de mangosta, lo que le salvó la vida, a la vez que le otorgó supervelocidad (algo que en términos médicos reales supondría la muerte inmediata).Así, el guionista, mataba dos pájaros de un tiro; por un lado, explicación concreta del origen de la pareja mutante; por otro, legitimar esa época tan mágica como es la Golden Age. La gran noticia para el aficionado es que, de repente, los hermanos, que se creían solos, tienen una nueva familia, un padre y un hermano radioactivo.
Los primeros padres de Wanda y Pietro
Sin tiempo para respirar, los Vengadores son convocados a un esperado evento, la boda de Mercurio y Crystal, en pleno Attilan. Lo que debía ser una gran celebración es importunada por Ultrón-7, dispuesto a eliminar a gran parte de sus enemigos, reunidos bajo un mismo techo. Pero también es áspero el reencuentro entre los dos hermanos, pues Pietro todavía le recrimina su relación con el androide. Finalmente, todo sale a pedir de boca. Incluso, Englehart se preocupa en otorgar una pequeña viñeta para Robert Frank, ya que, recordamos, esa idea no fue suya. El orgulloso padre contempla el bodorrio desde la distancia de su habitación de hospital. Steve mantiene las directrices de Roy Thomas y se muestra resuelto en respetar la continuidad, pese a que decide ir separándose de forma paulatina de su antecesor. Mucho de ello tendría que ver con Mantis, pero sigamos con los objetos de nuestro interés.
Avengers#128, el primero tras la boda de Mercurio y Crystal, va a ser un episodio importante para consolidar a Wanda. El lector Marvel conocía a Agatha Harkness, de la serie de los 4 Fantásticos. Su cometido, cuidar al hijo mutante de los Richards, Franklin. Este personaje era más que una simple niñera, pues poseía un rico entorno sobrenatural. Así que, al retorno de los invitados tras el enlace matrimonial, Harkness ofrece sus enseñanzas a la buena de Wanda. Ésta, un poco extrañada, acepta de buena gana. Es una forma introducir la brujería, lo esotérico, en el mundo de la mutante. La creación de Lee y Kirby buscaba recoger la larga tradición oral sobre las hechiceras en su nación, pero no avanzaron nada en ese tema. El personaje se dedicaba a lanzar hechizos, pero su poder se estimaba de raigambre mutante. Steve Englehart decide darle ese matiz que apuntaba su nombre y para ello utilizó a una bruja de verdad, la señora Harkness. Agatha sabe ver el poder innato de la hechicera escarlata y aprovecha el ataque de un enemigo común, Necrodamus, para testear los poderes de su nueva pupila. Por otro lado, Visión sigue ensimismado con complejos pensamientos. No en cuanto a sentimientos, que parece un tema superado (a pesar de que Mantis represente, sin duda, una tentación), sino porque siente que su mente computerizada está perdiendo la cordura, debido a un par de fallos ocurridos en varias escaramuzas.
Steve Englehart, junto a Sal Buscema, nos iba a introducir en la almendra de su historia, la conversión de Mantis en la Madonna Celestial. Para ello se serviría de una serie de complejas sagas, donde se alternan números regulares y especiales Giant Size, que involucran a los señores del tiempo, es decir, Kang, Inmortus y Rama-Tut. Un viaje en el que la Bruja Escarlata quedará aparte, practicando hechicería con Agatha Harkness. Una de las jugadas que llevaba Kang bajo la manga es traer un ejército de “muertos” superpoderosos de nuevo a la vida. El Barón Zemo original, el Monstruo de Frankenstein marvelita, Medianoche de la colección de Shang-Chi, la primera Antorcha Humana y Simon Williams, del que porta sus pautas cerebrales la Visión. Pudiera ser que este último fuese el principal reclamo del guionista, en cuanto enredar un poco más todo el tema del androide. Pero no, Steve buscaba dejar su impronta en el personaje y para ello se busca un nuevo origen para la Visión, que pasa por la Antorcha (Avengers#134-135). Aprovechamos para saber la historia, al completo, del primer androide Marvel, de sus continuos apagados debido a inesperadas subidas de radiación, y de cómo, en su enésima reactivación, gracias al Pensador Loco, supuso su encuentro con la Antorcha de los 4F, donde de nuevo tuvo una oportunidad de redención. Ultón-5, que recientemente había sido derrotado por los Vengadores, vio la ocasión para fabricarse su propio androide con los rudimentos de la Antorcha Humana original. Para ello contó con la obligada ayuda del Profesor Phineas Horton, el creador original, aquel Gepetto moderno que buscaba un hijo a toda costa, aunque fuese sintético. Eso, más las pautas cerebrales del Hombre Maravilla, dan como resultado la Visión. ¡¡Toma nuevo origen!!, uno que haría enorgullecer, sin duda, al buen Roy Thomas. Para ser honestos, el de Misuri aparece acreditado en el Giant Size#3 como co-escritor, por lo que su influjo no es que sea algo ilusorio. Pasado y presente unidos para alimentar el futuro.
El Ejercito de los No Muertos, con la Antorcha original
El guionista titular juntaba todas sus piezas en relación a nuestros protagonistas (origen de la Visión, conversión de Wanda en una auténtica bruja) a la vez que ensamblaba un propósito cósmico para Mantis, descubríamos más sobre los Kree y los Cotati (raza de la que el Espadachín terminaría formando parte), Dragón Lunar, las intenciones de Kang y un Dormammu dispuesto a probar las capacidades de la Bruja Escarlata, con un cierto eco que rememora el crossover entre Vengadores y Defensores, obra del mismo Englehart (Giant Size Avengers#4). De todas formas, lo más destacado de este número especial es el observar, de primera mano, la constatación del amor entre Wanda y Visión. Nos encontramos en 1975, catorce años después de que el Universo Marvel echara andar como constructo imaginario. Todo parecía acotado, bien construido. Los personajes crecían, evolucionaban, muchos de ellos sentando la cabeza y pasando por el altar (de forma consecuente, algunas parejas afortunadas llegarían a tener descendencia). El cariño y respeto que se apreciaba, por parte de Steve, hacia la Visión y la Bruja Escarlata, obligaba al siguiente paso. Sin duda, el rechazo que parte de la sociedad podía sentir hacia ellos les podía afectar, pero el amor es más fuerte que todo eso. Tal y como dice la brujita, “¡Al diablo las normas! ¿No ves que el amor busca el alma, no el cuerpo? “. Así que, después de incontables batallas y peligros, el Giant Size#4 finaliza con un enlace doble, celebrando el más bello de los sentimientos, con Mantis, el Espadachín, Wanda y la Visión como máxima representación. Se cerraban muchas tramas con esta historia pero también se abría un nuevo territorio con el que jugar. El futuro se adivinaba fascinante
¡¡ Ya se han casado !!
El casamiento de Mantis/Espadachín, por un lado, y el de Wanda/Visión, por otro, provoca un vacío en la alineación de los Vengadores. La primera pareja, desaparece de forma inmediata, fundiéndose con el cosmos, mientras que la segunda decide tomarse un merecido descanso en una luna de miel, bastante necesaria, por otra parte, tras sufrir en sus carnes el carrusel que resulta ser parte de la formación superheroica. Es por eso que se torna obligada la inclusión de nuevos miembros, algo que era tradición desde los mismos comienzos de la colección. La Bestia y Dragón Lunar son los elegidos, pero eso no quiere decir que Englehart se olvide de Visión y Wanda. Durante varios números, nos ofrece pequeñas pinceladas de una pareja enamorada, en sus momentos más íntimos, con profundidad en sus conversaciones y, a la vez, una cierta ligereza en sus situaciones (la Visión en traje de baño), que ayudaba a crear un sentimiento entrañable en el lector Marvel para con los dos caracteres. Avengers#140 es el momento elegido para el retorno, justo cuando nos encontramos con una gran crisis; en este caso, protagonizada por Hank Pym. Con la personalidad de Chaqueta Amarilla, Pym cae presa de un estado catatónico, con el consiguiente aumento descontrolado de tamaño, gracias a las partículas que llevan su nombre. La Bestia parte a elaborar un antídoto pero será el androide el elemento fundamental para su recuperación. Debido a la capacidad para alterar su masa, se introduce en el interior del gigante, devolviendo el favor que le hiciera Hank en la Guerra Kree-Skrull. Para Steve, sería su pequeño homenaje a la saga, a la que ya había contribuido en su fondo con la historia de los Kree y los Cotati, vista en el punto anterior. Avengers#145 supone el regreso definitivo para nuestros protagonistas. Los Avengers son su mundo y raramente podrían existir sin contribuir al grupo.
El siguiente ciclo con entidad se conoce como la Saga de Corona de Serpiente, que además traía de la mano un nuevo artista a la cabecera, George Pérez. El tocado que porta el nombre de la saga fue presentado en el Sub-Mariner de Roy Thomas y John Buscema (otro homenaje a la continuidad que añadir a la lista). Estos números son un compendio de viajes en el tiempo, encuentros multiversales (Escuadrón Supremo mediante) y mucha magia maligna originaria del ser arcano conocido como Set. Visión y Wanda no encuentran tiempo para sí, centrados en los peligros que asolan a la formación. Bienvenidos de vuelta al riesgo y a la tensión.
El final del entramado anterior nos deja a las puertas del #150, otro episodio celebración y otro número nostálgico, repasando el pasado lejano. En este caso, Englehart nos recuerda el punto de corte que supuso “El Viejo Orden cambió”, y como ya sabemos, Wanda tuvo su ración de importancia en él, junto a su hermano Pietro. El #151 nos obsequia, de vuelta, a Simon Williams. Garra Negra, un personaje proveniente del terror Marvel, más concretamente del área del vudú, había resucitado al viejo Wonder Man, para ponerlo a su servicio. Williams era consciente de que la Visión portaba sus pautas cerebrales, por lo que busca recuperarlas. Este es el último episodio en el que se acredita a Steve Englehart, probablemente el autor que más y mejor ha tratado a Visión y a la Bruja Escarlata. Un guionista que supo dotar de una evolución a la relación entre ambos, que además trató como reflejo social de las parejas no aceptadas, por variadas razones. La mutante y el sintezoide quedan lo suficientemente establecidos en el universo compartido, lo que a buen seguro agradecería el aficionado Marvel, pero también dejó una cierta desidia y falta de interés en los sucesores de Englehart que, en su mayoría, decidieron centrarse en otros personajes y situaciones. Motivo por el cual vamos a meter una velocidad extra; a partir de ahora, solo vamos a dejar constancia de los hitos más relevantes, pues somos conscientes que Visi y la brujita participan como ayuda ante todas las grandes amenazas que están por venir, sin mucho más que añadir.
La complicada relación con Simon, al igual que su amor por la Bruja o los problemas paterno-filiales con Ultrón, serán aspectos básicos para comprender a la Visión a partir de lo esbozado por Steve Englehart. Pero no solo eso. El gusto que tenía el guionista por la pareja todavía se deja notar en su continuador directo, Gerry Conway. Avengers#153 y el Annual#6 forman una historia en dos partes donde recuperamos a Robert Frank, el hasta ahora padre de Wanda, Nuklo y nuestros dos tortolitos. Si en los números anteriores era Visión sobre el que recaían los focos, ahora es la Bruja y su entorno familiar el que recibe atención. De todas formas, el sexto anual de la cabecera contiene una pequeña trama extra con el sintezoide como protagonista en exclusiva. Escrita por Scott Edelman y dibujada por Herb Trimpe, trata de adoptar el punto de vista del hombre de la calle que vive rodeado de superhéroes. Visión causa un accidente en la vía pública, por lo que es detenido por la policía. Lo que no sabe el humano promedio es que el androide lucha por el bien de todos, aspecto del que pronto serán testigos en la misma oficina. Fin de la historia que nos deja claro que por la cabeza de un Vengador solo pasa el bien común.
La vuelta de Simon, en forma de zombi
Gerry Conway no duró mucho en el puesto, sustituido por un Jim Shooter con un modus operandi propio. Para Jim, el conflicto entre los propios héroes, la épica concentrada y elevar el nivel de peligrosidad de los villanos se convirtieron en sus señas de identidad (Gravitón, Nefaria, Korvac). Respecto a nuestros personajes, la definitiva vuelta de Wonder Man propicia el pie necesario para el conflicto con la Visión. El Segador no puede quedar fuera de todo este drama por lo que incluso monta un sumarísimo juicio para decidir cuál de sus dos “hermanos” debe vivir…Sobra decir que ambos superan tan dramático reto. Y ya, para redondear los tópicos, toca un nuevo retorno de Ultrón, que esta vez trae consigo a una novia robótica, Yocasta; otro miembro más que añadir al complicado árbol familiar.
Pero lo más destacable de este periodo es que Shooter apoyó un cambio de estatus trascendental para la Bruja Escarlata. El encargado de llevarlo a término sería David Michelinie, pero es indudable que Big Jim, como editor en jefe, fue parte importante para cambiar el statu quo. Y eso que el propio Shooter había incluido al Zumbador en una saga dibujada por John Byrne, recordando al personal su parentesco con la hechicera mutante. Hablando del canadiense, se puede decir que es el instigador de todo este movimiento editorial. Byrne era una estrella en ciernes, uno de los artistas más prometedores de la compañía, gracias a su trabajo en Uncanny X-Men, junto al escritor Chris Claremont. Estaba claro que su preminencia provenía de tales páginas pero los editores supieron ofrecerle otros pastos para compaginar y una de esas asignaciones fue Avengers. No dejamos todavía el entorno mutante pues vamos a recordar, brevemente, X-Men#125. La trama principal del número giraba en torno al Fénix pero Byrne tuvo la ocasión de dibujar a Magneto y lo hizo fuera de su apariencia arquetípica, es decir, sin el casco puesto. No es que fuese una novedad, ya lo había mostrado así Neal Adams en la Patrulla de Thomas o Don Heck en los Vengadores de Englehart. Todas esas representaciones coinciden en otorgar al Amo del Magnetismo un pelo cano casi prístino. Además, como detalle a resaltar, Claremont trataba de alejar la imagen de villano de opereta, por lo que esa escena estaba pensada para recordar al primer y genuino amor de Magneto, la bella Magda. Los trazos del dibujante nos dejan un retrato muy similar a nuestra Wanda, con una melena de idéntico color y unos rasgos que evocaban a la mutante escarlata.
Trabajando en este ejemplar de Uncanny X-Men, John tuvo una revelación. Los parecidos razonables establecían una conexión más realista para con los dos hermanos respecto a Magneto y Magda , que la canónica con el Zumbador y Miss América. Byrne sabía que no podía contar con Claremont, una relación profesional como mínimo compleja, pero sí con otros miembros de la editorial. Dos de ellos fueron Mark Gruenwald y Steven Grant, que rápidamente se hallaron en la misma sintonía del canadiense. Ambos comenzaron a cotejar datos y llegaron a la conclusión de que, pese a la buena voluntad de Roy Thomas, el origen de los mutantes chirriaba cosa mala. Por aquellos días, Roy había pasado a la segunda fila, trabajando como freelance para las dos grandes, y pronto marcharía rumbo a DC, de manera exclusiva. Su ciclo en Marvel parecía agotado. Muy probablemente, este dato ayudó a que dos escritores y editores recién llegados a la compañía plantearan a Shooter el cambio de estatus, por cierto, muy claramente establecido en el Giant Size Avengers#1. El editor jefe pronto movió ficha y, tras hablarlo con el guionista titular de los Vengadores, David Michelinie (alguien que sabemos muy cercano a Shooter), se dispuso el tablero de juego a partir del #181. Michelinie, que era digno heredero de Shooter, organiza el conflicto entre personajes introduciendo la interacción con el gobierno, personificado en la figura de Henry Peter Gyrich. El grupo se organiza, por mandato presidencial, en torno a únicamente siete miembros, constantemente vigilados por Gyrich. Visión y Wanda se hallan entre los elegidos. Tras unos momentos de tensión, Pietro cae redondo en la sala de reuniones. Ni siquiera el doctor Donald Blake es capaz de dirimir el estado del velocista. Al poco tiempo, es la Bruja Escarlata la que sigue sus pasos. Su estado es un completo misterio, aunque nosotros somos testigos, entre bambalinas, de su cruel destino, convertidos en marionetas por alguien que los denomina, literalmente, “hijos míos”.
Los créditos de del #181 pertenecen a Michelinie al guion, junto a John Byrne y Gene Day en al apartado artístico. Pero fueron Grant y Gruenwald los que pasaron una detallada cronología de personajes y situaciones para facilitar a David la tarea. Avengers#182 nos habla de las intenciones de los implicados, bien a las claras. El misterioso captor era Django Maximoff, un secundario muy menor que había empleado Gruenwald para la serie de Spider-Woman. Su función, un creador de marionetas de Vladivostock, utilizadas en su momento contra la heroína arácnida. Este Django se presenta, ante los muñecos en que se habían convertido los hermanos mutantes, como su padre, su legítimo progenitor. Estos lo niegan, pues son sabedores de que son hijos del Zumbador y Miss América. Maximoff continúa con su relato, les habla de una tribu de gitanos nómadas, acostumbrados a viajar por la Europa Central. Recuerda a sus hijos, Mateo y Ana, dos muchachos con poderes, y como una noche cualquiera, aquellos temerosos convecinos de la zona atacaron a su gente, precisamente por el miedo a los mutantes. Django dio por muertos a sus hijos, lo que le llevó a vagar por varios lugares, hasta su definitiva instalación en Vladivostock. Pasó el tiempo y un día conoció de las aventuras de los Vengadores, donde militaban dos hermanos que le recordaban a sus hijos perdidos. Y se había propuesto recuperarlos, por lo que, gracias a una piedra mágica de la región de Wundagore, logró el objetivo de aprisionar sus almas en una marioneta. Los Vengadores, por otro l...
Ravachol con un látigo, Bakunin biocoteando a los políticos y el rostro de un Durruti convertido en héroe popular. La revolución también viajó en sellos de correos
Durante la Guerra Civil, en territorio republicano y antifascista, se produjeron sellos propios que, entre otros motivos, reflejaban los ideales de la revolución social: el anarquista Durruti, ya entonces muerto, el dinamitero Ravachol o Luisa [sic] Michel arengando a las masas durante los días de la Comuna de París, entre muchos otros, viajaban en cartas que iban de un país a otro y que, en algunas ocasiones, fueron creados y difundidos por comités de ayuda en el extranjero. Servían como franqueo entre organizaciones no gubernamentales y benéficas en países que daban su apoyo a la España republicana como Francia, Reino Unido o Estados Unidos. No solamente contenían iconografía y santuario libertario, sino también socialista o comunista, con llamadas a la «infantería roja y guiños a la Unión Soviética. También fueron editados por ateneos, editoriales o fundaciones y contenían mensajes antifascistas o exhortaban a la solidaridad internacional. Los últimos sellos en producirse y que nunca vieron la luz, estaban destinados a elevar la moral de la retaguardia, de las castigadas ciudades, en las navidades de 1939. Mostraban a niños y niñas felices en países remotos, como la Unión Soviética. Eran demasiado inverosímiles. Pretender que los refugiados estuvieran felices en sus lugares de destino no tenía mucho sentido. Se producían desde Valencia, convertida entonces en sede del gobierno. España se descomponía. Los sellos quizás más sorprendentes son aquellos que se editaron en alemán o francés desde redes de ayuda y apoyo mutuo en el extranjero. Muestran escenas de bombardeos y edificios arrasados con mensajes antifascistas. Esta es una pequeña selección.
Siempre nos gusta meter alguna preparación nueva de fast food en el blog porque, sinceramente, nos encanta. No es la comida más saludable, lo sabemos, pero de vez en cuando qué rico está ¿verdad? A diferencia de otras ocasiones este asquerosito no tiene una gran historia detrás, pero cuando lo descubrimos nos hizo gracia el nombre. El 'asquerosito' venezolano es una forma coloquial de llamar al emparedado callejero, ya sea burger, perrito o pepito que venden en algunos carros ambulantes, quedan fuera de este grupo las arepas que es sin duda algo mucho más noble.
Podríamos pensar que toma este nombre por lo 'comida basura' o 'guarreo' que es, pero no, empezó a llamarse asquerosito por lo insalubre de algunos puestos que los vendían. Según parece en estas décadas todo ha mejorado mucho pero el nombre asquerosito se ha instaurado fuertemente en todo lo que se sirve en estos sitios, y es curioso, pero fuera de Venezuela el nombre se le ha atribuido al perrito caliente y bueno, es el que hoy os traemos.
Nosotros hemos hecho una versión del asquerosito a nuestro gusto, con lo que hemos visto en la red que más nos gustaba. En nuestro caso lleva guasacaca que es una especie de guacamole que los venezolanos toman con aceite de girasol y todo batido. Éste nos recordó a aquellos primeros guacamoles que hacíamos con amigos dentro y fuera de casa. También lleva una simple salsa de ajo, también muy conocida por allí pero que no es más que una mayonesa tibia con ajo y un añadido de perejil fresco. Por último patatas paja, queso naranja, cebolla y un poco de repollo con mostaza. Los demás aderezos son todos opcionales. En Venezuela le añaden cebolla frita, salsa de maíz, queso blanco, ajíes picantes, etc.
Durante moitos anos os panos e os bordados máis valiosos dos galegos e galegas permaneceron agochados en huchas! Queimouse moitísima roupa. Moitos sentían vergoña daquela herdanza, daquela tradición, do de antes, do noso…
Di Montse Liñares que o programa de televisión Luar abriu moitas portas, para que a xente maior das aldeas sacara do baúl e das artesas, entre aturuxos, todo ese patrimonio que, hoxe, volve lucir nos nosos armarios! Leva toda a vida dedicándose ao folclore, levaba grupos e aínda segue dando clases de baile… Fai doce anos, diante do problema de non atopar os tecidos que buscaban, para facer os vestiarios, xurdiu a idea de facer unha tenda onde encontrar todo!! “En Bulideira hai zapatos, medias, instrumentos, mercería, xoiería, complementos, dende os botóns ata o tecido ideal, para un traxe. Ese foi o noso punto de partida e temos un taller onde che facemos o traxe a medida e alugámolos, tamén, sobre todo para nenos máis pequenos. Intentamos a parte do tradicional, partir de pezas antigas e orixinais e evolucionalas para lucilas a diario, hoxe, e en calquera sitio! Temos unha sección de xoiería deseñada por nós, recuperamos pezas, reproducímolas en prata e bixutería. E realizamos un gran traballo que non se ve, o de investigación. Estamos en contacto con museos e andamos polas aldeas, petando nas portas, (xa vedes, rebuscando nas huchas) recollemos pezas auténticas, para poder reproducilas. Reproducimos, por exemplo, panos antigos, tanto en seda, como en raión, para que todo o mundo poida ter acceso ao que facemos. Temos copias exactas de pezas antigas, as teas son os nosos deseños, mandámolos facer, exclusivamente para nós, baseándonos nos traxes antigos que atopamos, aínda que os teares de hoxe non son iguais, claro. Pero intentamos achegarnos ao máis posible”.
Un traxe galego de muller pode pesar, ben, 16 quilos. Bordar como hai 150 anos, leva moitas horas. Depende de se o traxe é de traballo ou de garda e do número de pezas, pero pódelles levar ata un ano enteiro! E cada día, aínda que aos pouquiños, dáselle máis valor a este traballo.
“A nosa indumentaria é un mundo espectacularmente diferente e marabilloso! Isto non vai morrer nunca, hai moitos namorados, cada vez máis, que valoran o vestiario tradicional galego. Parte do noso traballo é poñer en valor o que temos! É moi satisfactorio que os clientes marchen convencidos do que levan! Non polo valor (económico) da peza, senón porque estás gardando unha tradición, son parte de esa recuperación. Contribúen a que isto non morra, a que a tradición se manteña viva e a que cada vez sexamos máis os que gocemos dela! Aquí atopas pezas de todos os prezos! Podes levar unha reprodución dun pano de hai 200 anos, que utilizou unha muller de Santiago. Nós non queremos que as nosas pezas ou traxes sexan só para o folclore, queremos achegarnos a todos os demais. Podes levar uns brincos, cunha diadema a traballar”…
A Bulideira é a paixón de Montse, o seu soño. Entre rasos, brocados e xustillos, pandeiretas e aneis, imaxino outra Galicia… A de antes! E volvo logo á de hoxe, onde unha enagua con encaixe de Camariñas, unha blusa a xogo e un San Cosmeiro, serviron de traxe para unha voda nas Canarias e onde un traxe galego tradicional viaxou ata Shangai, para servirlle de vestimenta á dona dunha casa de té, na cerimonia da bebida chinesa (as marabillas de Internet)… Sigo embelesada coas telas, cos brillos, coa maxia do traxe galego. Eu teño un pano, lila e prata, mercado aquí por certo, pero xa fai tempo! Creo que necesito outro…
De San Lázaro viaxamos á rúa de Xelmírez. En De Cotío agárdanos Rosa Segade, unha das donas da tenda, xunto con Montse Rivera. A andanza deste local comezou con elas no 1996. Antes funcionaba como local comercial e tiña xa a parte de tradicional, alí onde está a lareira. “O novo nome engloba todo o que vendemos, cousas de poñer todos os días… Ao traxe galego máis pobre ou de traballo, chámaselle tamén de cotío, o de todos os días… E ao mesmo tempo, o nome tamén recolle todo o resto que vendemos na tenda. Aquí podes encontrar todo o que ten que ver co traxe tradicional, aínda que é difícil, porque hai teas que xa non existen… Pero intentamos reproducilos o máis fielmente posible. E na parte contemporánea, buscabamos algo que se diferenciase do resto: bixutería artesá (primando aos artesáns galegos), sombreiros, bolsos, zapatos, picamos un pouco de todo… Tamén temos librería e discos relacionados co mundo tradicional e só en lingua galega! Ao principio ata vendiamos alimentación, porque aquí non había practicamente ningún sitio que os vendera. E cos libros pasou igual, non había libros relacionados co mundo tradicional e escritos en galego. Aquí podes atopar libros de usos e costumes, etnográficos, do traxe, libros infantís en galego, que non había por aquel entón, tampouco”.
Daquí teño unha saia de lá, cor prata con brillos. Ten tres botóns de cada lado das cadeiras e unha boneca, na fronte, coloreada cuns beizos moi vermellos e de cabelos negros azabache.
En De Cotío tamén fan o traxe tradicional por encargo, teñen algunhas pezas feitas, que tamén están á venda, para que os visitantes poidan ver, tocar e probar. “Todo o feito é tradicional, tradicional! Ou a iso aspiramos”, -remarca Rosa-. “É difícil, evolucionamos constantemente, bebemos dos nosos propios erros, buscamos documentación, hai xente que se dedica á recollida do traxe, como a miña socia. É unha labor de investigación constante. En algunha ocasión fixemos algún traxe inspirado no tradicional que non o é, algunha noiva… A Leilía no seu último espectáculo, fixémoslle nós un vestiario que bebía do tradicional, aínda que non tiña nada que ver, vestidos como de festa, feitos en panos dos que se usan para as saias e bordados ao aire, macro dimensionados… Facémolo de cando en vez, pero ao que nos dedicamos e ao tradicional”.
Aquí tamén merca xente vinculada ao tradicional, basicamente, aínda que a zona de diante é para todo tipo de clientela, pero Rosa di que cada vez hai máis xente que se atreve! “Temos moita xente que non está vinculada ao mundo do folclore e que leva, por exemplo, un pano tradicional para levar á rúa… A min sempre me gusta facer chiscos, encántame sacar a roupa de tradicional á rúa, de xeito descontextualizado. Gústame moito cando de repente pois alguén vai como Sabela King de The Lákazans, a recoller o premio ao mellor grupo de Blues nos Premios Martín Códax da Música cunha das nosas saias… Temos unha clienta que leva chaquetas de tradicional con vaqueiros e botas e un cliente masculino que en verán leva bermudas e pano de namorar!”
Gotiña a gotiña a xente vai levando, imos levando o traxe galego á rúa, porque volve a estar de moda… E queremos que sexa, desta vez, para sempre!
The United States has long been the world’s drug cop, but now that it has abandoned the beat by allowing nine states to legalize weed, international laws preventing countries from setting their own policies on marijuana are basically unenforceable. Canada’s move could make that situation permanent.
"I think it’s a real shock to the international treaties and agreements that have held countries back from going against the hysteria that has come out of the US," said Kassandra Frederique, New York State director for the Drug Policy Alliance.
“It sends a big message,” agreed Sanho Tree, director of the Drug Policy Project at the Institute for Policy Studies, a Washington think tank, noting that Canada was among America’s most important trading partners, and happens to share a massive border.
Even the staunch legalization opponents at Smart Approaches to Marijuana admitted in a powerpoint presentation that “legalization is now a reality and it’s gaining support every year.”
“To put it very simply, Canada legalizing marijuana is huge,” added Tom Angell, editor in chief of Marijuana Moment, one of the leading online sources for marijuana news and a longtime legalization activist. “While it’s the second country to do it, it’s the first major global economic player to do so.”
While Canada’s move marks the crossing of the Rubicon, it may never have happened if the United States hadn't first gotten out of the way. America has long been both the main cheerleader for and the chief enforcer of international prohibition. During the Cold War, drug enforcement took on an outsized power because it was one of the few issues on which the United States, Russia and China could agree and collaborate.
But since 2012, when Colorado and Washington voted to become the first states to legalize recreational use and the Obama administration chose to let those states proceed, the US has been mostly silent, with one notable exception. In 2014, William Brownfield, assistant secretary of state for international narcotics and law enforcement affairs, told reporters covering the UN that the world must “tolerate different national drug policies” and “accept the fact that some countries will have very strict drug approaches," while others “will legalize entire categories of drugs."
He called for “flexible” interpretation of the Single Convention on Narcotic Drugs of 1961 and its later updates—even though neither the US nor the International Narcotics Control Board, which is part of the UN’s drug policy apparatus, had previously interpreted these laws as allowing anything close to legalization of any currently illegal substance.
Indeed, the US has long used both hard and soft power to attempt to deter even the most minor drug policy reforms. Between 1986 and 2002, America had a much-hated “certification” policy for countries seen as major sources of drugs, mainly consisting of those in Latin America. Under this process, these nations were rated by American politicians annually for their level of compliance with Uncle Sam’s drug enforcement priorities. Countries that were de-certified could lose access to almost all American aid they received—and could even be barred from getting international loans.
Not surprisingly, this one-sided policy was resented—and for a long time, it allowed the US to pretty much prevent even the smallest attempts to liberalize drug policy from taking hold.
In 2001, for example, when a Jamaican government panel recommended decriminalization of possession of marijuana within its own borders—not legalization of sales, just eliminating arrests for personal possession—the US embassy told media it was opposed to the policy and overtly threatened that if it went forward, the country might be decertified. Despite some of its people observing a religion in which marijuana is a sacrament, the government backed off. And in 2006, Mexican President Vicente Fox refused to sign a bill decriminalizing drug possession that he himself had promoted after the United States publicly pressured him not to do it.
The US has even tried to stop other countries, including European powers, from using and promoting proven policy measures now known as "harm reduction," like needle exchanges to prevent HIV. According to Tree, at the annual meeting of the UN’s Commission on Narcotic Drugs (CND), "There was a charade for years in which the US fought against using the term 'harm reduction' and went after other countries for doing so."
In fact, when Canada sought to open North America’s first safe-injection facility in 2003, a US consulate representative told the founders of the program that America forbade it, according to Travis Lupick’s important new history, Fighting For Space. Canada went forward anyway. That may have been an encouraging precedent for Canada’s new push toward legalization amid the abject failure of America’s century-long moral crusade.
For her part, Emily Dufton, author of Grass Roots: The Rise and Fall and Rise of Marijuana in America, was less sure than others I spoke to that Canada’s move really will serve as the final nail in prohibition’s coffin. She noted that in the 1970s, marijuana was nearly decriminalized nationally in the US before fears about rising teen use were used to create a massive backlash. Fewer mistakes are being made by legalizers now, she noted, however, adding, “I’m closer to getting more convinced.”
Canada’s legalization law leaves the details of regulating sales to its provinces, which will result in regimes that vary in their degree of strictness and commercialization. Some provinces will allow commercial sales; others will only allow government-run stores to sell cannabis; some may allow public consumption in “cannabis lounges” while others restrict it to private homes. Conveniently, this diversity will allow researchers to study which approaches work best.
Meanwhile, more than 60 percent of Americans—including a majority of Republicans, according to a Gallup poll last year—now support marijuana legalization. And even long-time opponents like New York Governor Andrew Cuomo are coming around (a senior official told the New York Times that the governor now sees legalization not as a matter of if, but how). That makes Canada’s move all the more propitious. On Wednesday, in fact, Senate Minority leader Chuck Schumer, a longtime drug warrior, introduced legislation to decriminalize marijuana on a federal level by removing it from the government’s list of controlled substances.
America has also lost more recent battles to stop progress elsewhere: Jamaica finally decriminalized in 2015, Mexico began decriminalizing in 2009 and moved to legalize growth for personal use in 2015. And several years ago, according to Tree, Germany led a rebellion that put an end to the anti-harm reduction language battles at the CND. Heroin prescribing for the treatment of addiction is now legal in Germany, Switzerland, the UK, the Netherlands and Denmark.
Although Russia has condemned Canada’s new law, there are no real enforcement mechanisms for the UN narcotics treaties—and Moscow seems unlikely to sanction or declare war on Canada by itself over weed.
That means that the world’s tenth-largest economy will have a massive new source of revenue that the US, as a whole at least, is denied. And American customs and border agents will have a major new headache until lawmakers admit pot prohibition is well and truly dead and legalize already.
Since January of 2015, months after she reportedly left her job at a Whataburger to start a porn career at a customer’s suggestion, Mia Khalifa has been one of the biggest names in the industry. By then, she’d already been the top rated porn star on streaming giant Pornhub for a month. Today, she is still ranked number two, just behind news icon Stormy Daniels, but ahead of industry giants like Riley Reid. She was also the most-searched porn star of 2016 and 2017 on rival tube site xHamster. And she garners mass media attention in a way many of her peers, barring Daniels, never do.
But there is something odd about Khalifa’s longstanding porn preeminence. Mainly, it’s the fact that she is not currently a porn performer. Nor has she been one for over three years. Khalifa's brief shooting career lasted three months in late 2014, with her movies rolling out throughout early 2015, but quickly tapering off.
Other performers have left the adult industry and maintained a degree of fame among fans, like Sasha Grey, who is still the 19th most popular star on Pornhub despite officially retiring from porn in early 2011. But Grey and her ilk earn their fame through years of heavy content production and effective image building within the industry. Usually, says Cyber5, the pseudonym used by the editor of xCritic.com, when a performer makes a splash at the start of their career but leaves after just a few months, they might retain a small, active fan base, but they usually fall down the ranks fast. “People get bored quickly if you’re not providing them something new,” says porn publicist Erika Icon. “They will eventually turn their attention to some other performer. To be honest, I’m surprised people are still talking about her.” Especially, Icon says, given the length and scope of Khalifa’s career.
Khalifa, adds Cyber5, has actually “been a topic of discussions in the adult community... about ‘overrated porn stars’” for years. Her continuing popularity seems to fluster some porn viewers as well. So how exactly did Khalifa come by her enduring adult industry fame and fan base?
Khalifa declined to share her thoughts on her own lasting adult fame through her current agent. However many porn industry insiders and observers shared thoughts and analyses on her career, pointing towards a likely viable set of explanations for her notoriety.
Khalifa earned her initial burst of fame when she started doing porn while wearing a hijab. The November 2014 BangBros feature Mia Khalifa is Cumming for Dinner was the first major studio hijabi porn produced in America. (Amateur content may have featured hijabs before this, but if so it is hard to track and did not gain much visibility.) The hijab video was something new in porn, which always draws eyes. It was also controversial, which got it play in the mainstream media, driving her viewer base and profile up. “Sometimes it takes a bit of luck,” says longtime adult industry agent Mark Schechter, “getting the right scene at the right time can change a model’s career overnight.”
But wearing a hijab alone doesn’t fully explain even Khalifa’s initial success. After all, while she shot to number one on the porn charts after that release, her co-star Julianna Vega, who also wore a hijab, only made it to the number 19 slot in its aftermath. Some of the difference in appeal, industry observers agree, may simply come down to Khalifa’s large breasts. But some of it may stem from Khalifa’s Arab origins; she was born and partially raised in Beirut, Lebanon, before moving to the United States as a child.
“There aren’t many Lebanese, or Middle Eastern, porn performers,” says Alex Hawkins, VP of xHamster. “Aside from immigration issues, there is not a huge homegrown porn production culture in much of the Middle East, the way there is in South America” or Europe. Porn has tried to pass off ethnically ambiguous performers, like Vega or Janice Griffith, as Arab in select scenes. But Khalifa looked distinct and sported accouterments, like two Lebanese-specific, Arabic tattoos, speaking to her Middle Eastern roots.
Khalifa’s origins didn’t just spark interest because they were unusual within the industry, says Hawkins. As other commentators pointed out when her hijab scenes first emerged, they invited racist interest in seeing a clearly Arab Muslim woman dominated sexually by a white man. (Khalifa is not Muslim. Her family is Christian. But that doesn’t really matter to porn, which threw a hijab on her to make better use of her name, skin, and tattoos.) “As porn consumers,” acknowledges Hawkins, “our desires are often colonial.”
The hijab scenes also got picked up by Lebanese media, which turned Khalifa into a national debate about the acceptability of porn and female agency. She was notorious enough in the nation that, in January 2015, a local brewery used her name and signature thick-rimmed black glasses to advertise, “we are both rated 18+.” So in addition to the spike of interest driven by US controversy, she got a boost in traffic from Lebanon and countries nearby.
Her initial popularity bump wasn’t entirely chance, though. Khalifa had an innate sense from the beginning of her career for how to build a social media base, says Hawkins. “She’s sort of the porn equivalent of Chrissy Teigen,” he argues. Icon adds that Khalifa was ironically also hard for fans and the media to get in touch with, despite seeming so accessible, which may have built up her allure. And it didn’t hurt that, at the start of her career, says Schechter, BangBros, a major producer, signed her as a contract girl and gave her scenes massive promotion efforts for added exposure. (Some in the industry see her instant elevation to contract girl as odd-to-dubious.)
The same forces that drove her fame and hasty exit have likely played a role in her continued prominence too, the experts agree. The initial controversy and threats to her life earned her a recurrent spot in the mainstream media, which Icon notes likely gave an enduring boost to her old content as new people encountered her and decided to explore her oeuvre. A whole niche of hijab content grew up after her scenes, indicating that there’s a consistent consumer base for it. But Khalifa’s videos remain especially popular, maybe because she combined a hijab with clear and open Arab heritage. Her roots also still draw new traffic from Arab communities, in which those exploring porn may seek someone who looks like them or the women they like, and often find Khalifa first or only. “It is my understanding that much of the traffic for her videos originates in the Middle East” to this day, says Cyber5.
Khalifa’s caught some lucky breaks, as well. BangBros has recycled some of her scenes over the years, bumping her back up on their main page. They also, in January, released a “new” clip, which Cyber5 says “apparently turned out to be due to a massive hard drive failure at the studio and multiple attempts at recovery” over the years. This has likely kept Khalifa from falling prey to the no new content, no fan engagement rule of porn.
Perhaps most importantly, though, Khalifa has pursued other forms of fame in recent years while still using her porn name. She may not actively engage with her porn history, but clearly leveraged her initial adult fame into a core social media base. She also still posts racy photos and peddles sex advice from time to time, which seem like little nuggets for her erotic followers.
“Since she is now in an entirely different fan-driven industry,” notes Cyber5, “she has followers for that reason.” (She has 2.27 million Twitter followers and a whopping 8.2 million on Instagramnow, many of whom came to her account post-porn.) “Once they hear she did some adult films, off to the tube sites they go!” This, perhaps more than anything else, likely keeps her videos popular, her rankings high.
Khalifa shows no signs of losing fans. She may soon gain even more too, as she reportedly continues to engage with new demographics on Twitch and explore new side careers, like cooking. Her porn rank will likely hold so long as her social influence remains.
Put simply, Khalifa’s porn fame has far outlived her porn career in part because of pure luck. She happened to be the right person making the right scenes at the right time, and somehow wound up getting a major company to promote the hell out of them. But she's savvy as well, promoted herself effectively on social media when she had a porn career, and then used the same skills to build a new career that kept her old fame alive. “It really was a ‘perfect storm’ that made it all happen,” muses Cyber5.
“She was definitely a unique situation,” adds Schechter. No star before her has ever had the same mix of circumstances and skills to milk such lasting prominence out of three months worth of shoots. It seems unlikely anyone will again anytime soon. And it would be near impossible to engineer such a trajectory today.
“Many people could draw from this,” says Icon, “that her continued success is a fluke. Still, she acknowledges, Khalifa’s persistent popularity is real and potent. “If she were to return and do just one or two scenes," she says, “I think she could break the internet. Seriously.”
A Missouri State researcher has launched a new investigation into penis size—and she's asking dudes to send their nudes for science.
Earlier this month, assistant sociology professor Alicia Walker launched a new study focused on the correlation between male self-esteem and their dick size, the New York Postreports. Walker wants to get to understand how the perceived notion of having a small penis can affect a man's confidence and emotional health, both in relationships and in day-to-day life.
"I’ve spoken to men who have been suicidal because of their anxiety and unhappiness with their size or perceived size," Walker told the Post. "Men that haven’t been to the doctor in more than a decade or are not using a condom because they’re convinced they can’t get one that fit them."
To do this, she's searching for at least 3,600 men over the age of 22 to measure their junk, snap some photos both of their erect and flaccid wangs, and fill out a quick online survey. She's looking for subjects from all around the world, recruiting participants both online and in person at nightclubs and hospitals, according to the Springfield News-Leader.
"These are not sexy pictures," she specified to the News-Leader. The photos are supposed to be "clinical," with very specific rules about how to measure and document your junk for the study.
As funny as the idea of a professor soliciting dick pics for science might sound, the study's goals are pretty serious. Walker told the Post that she's already spoken to men who have contemplated suicide or unwilling to be in a relationship, convinced that they're well below the average penis size.
"We need to be talking about men’s body dysmorphia, and the way our society worships size and the way that worship impacts men... It really is incredibly damaging," she said, according to the Post. "They can’t admit that they feel this. Imagine carrying around all this anxiety about your body and then imagine you can’t even tell your friends?"
Walker will be collecting photos and survey information between now and August, when she'll stop accepting new submissions and start combing through her dick pic trove to see if she can piece together some data. If nothing else, maybe this study will help someone finally explain what the fuck "big dick energy" actually means, once and for all.
On Thursday, FX finally announced the premiere date for season 13 of It's Always Sunny in Philadelphia—and gave us a taste of what the gang will be up to now that Dennis moved away, Deadline reports.
When Dennis left to be a father at the end of season 12, and actor Glenn Howerton went off to be a teacher or whatever on NBC, fans were left worrying if the inventor of the D.E.N.N.I.S. system and general sociopath was gone for good. In an interview with Entertainment Weekly earlier this year, Howerton made it clear that Dennis wasn't completely written off It's Always Sunny, but he was a little vague about how big—or little—the character's role would be next season.
Now, thanks to a new plot synopsis from FX, we've got a bit more info about what the future holds for Dennis and the rest of the gang when the show comes back on September 5. Sadly, it sounds like they won't all be back together in Paddy's Pub any time soon.
"The Gang Returns... mostly," Thursday's announcement says, teasing the upcoming season's premiere on September 5. "Mac (Rob McElhenney), Charlie (Charlie Day), Dee (Kaitlin Olson) and Frank (Danny DeVito) return to their duplicitous, scheming ways at Paddy’s Pub, while Dennis (Glenn Howerton) takes on the new role of father in North Dakota."
"Even without Dennis Reynolds," the announcement continues, "the Gang has its hands full as Charlie hopes to have a child with The Waitress, Mac sets out to understand his newfound sexuality, Dee takes feminism to new heights, and Frank goes to great lengths for the Gang to experience the greatest moment in Philadelphia sports history—an Eagles Super Bowl victory."
OK, that all sounds about as incredible as wine in a can, and it's likely that we'll see Dennis make some appearances in the new season. But from the tone of this announcement, it unfortunately sounds like whatever subplots the golden god might be involved in will probably focus more on raising Brian Jr. than trouncing Mac in a game of Chardee MacDennis. Still, this is Dennis we're talking about—he's bound to get bored and ditch his new family for Philly again, right? He can't do the right thing forever.
Porno & libertà is a film documentary about the generation who fought against puritanism and censorship to defend freedom of speech and sexual freedom. From Italy, Denmark and France through to California, the film follows a group of rebels who started a battle against censorship through pornography. Together they shook the church, the politics and the institutions. Through uncensored exclusive footage and archive material, the film explores the story and the fights of a group of pioneers.
O 2 de xullo de 1918 Evaristo Castromil deu de alta o seu primeiro autocar, que de inmediato comezou a dar servizo na primeira liña regular de autobuses de Galicia: Santiago-Pontevedra. Un ano despois o propio Castromil puxo en marcha a liña Santiago-A Coruña, tamén con frecuencia diaria
Primeiro a persoa. Aquí o mociño orfo ferrolán a alistarse á milicia para fuxir da miseria, o galego nómade a percorrer o estado de punta a punta como funcionario de prisións, o home maduro empregado na facenda pública e sempre o cidadán rebelde...
Houthi rebels ambush and decimate a coalition patrol – blasting the unarmored vehicles and forcing the survivors to make a hellacious and exhausting run through the endless sand dunes. If the rebel shooting skills weren’t so abhorrent, this would have been a lot bloodier.
Houthi rebels take up ambush positions in some rocky mountains on the edge of a Yemeni sand sea, wearily eyeing several coalition vehicles and dismounts as they approach. The rebels quickly knock out these unarmored pick-ups with ATGM’s and scatter the infantry, who manage to ascend an isolated hill across from the Houthi positions. The Houthi’s spray the hillside with machine gun fire and drive off the dismounts.
Now in full retreat, the coalition troops seek cover wherever they can while some attempt to rejoin with a newly arrived extraction vehicle. Numerous others decide to take their chances on an all-out run through the thigh-burning sand dunes and they dash through intense, but laughably inaccurate Houthi fire. The rebels successfully target the extraction truck just as a group of soldiers are huddled around it, killing and wounding many. The survivors are now left with the unenviable choice of either running and possible being shot in the back or hunkering down and waiting to be taken prisoner.
Seguramente esta canción no se convierta en la canción del verano, pero sí lo hará entre una comunidad que va creciendo a pasos agigantados día tras día, como ya hizo Marco Banderas en su día interpretando “The Porn Life”donde cantaba … Seguir leyendo →
La viuda de Len Wein (co-creador de la Cosa del Pantano) y buena amiga de la familia, ha sido quien ha anunciado que Harlan Ellison, uno de los pocos últimos mitos de la ciencia-ficción literaria, ha fallecido con 84 años. Para ello ha citado una de sus frases más famosas, y que resume perfectamente su afilado sentido del humor y la filosofía que respiran muchas de sus obras: "Por un breve espacio de tiempo estuve aquí, y por un breve espacio de tiempo, importé".
Ellison comenzó a publicar en los años cincuenta, como tantos otros de su quinta, a un ritmo febril, y algunas de sus creaciones más destacadas vieron la luz en cabeceras míticas como los comics de la editorial EC Comics. En pocos años había publicado un centener de historias, y acabó produciendo guiones para series como 'El agente de CIPOL', 'La hora de Alfred Hitchcock', la encarnación moderna de 'En los límites de la realidad', 'Babylon 5' o 'The Outer Limits'. Fue en esta serie de los sesenta donde Ellison escribió dos historias de sospechosos parecidos con 'Terminator' -'Soldier' y 'Demon With a Glass Hand'-, lo que llegó a enfrentarle con James Cameron hasta que fue acreditado como inspirador de la franquicia.
El más famoso de sus guiones, sin embargo, fue para la encarnación original de 'Star Trek', con el episodio 'La ciudad al borde de la eternidad', habitualmente recordado como el mejor de la serie, en el que Kirk y Spock viajan a la época de la Depresión para cambiar el pasado. Tampoco estuvo exento de problemas: el creador de 'Star Trek', Gene Roddenberry, reescribió el guión para eliminar un combativo mensaje anti-bélico, lo que les enfrentó durante años. Ellison llegó a ganar premios -como el del Writers Guild Of America- compitiendo con su guión original.
Susan Ellison has asked me to announce the passing of writer Harlan Ellison, in his sleep, earlier today. “For a brief time I was here, and for a brief time, I mattered.”—HE, 1934-2018. Arrangements for a celebration of his life are pending.
Pero su carrera como autor de literatura de ciencia-ficción es igualmente memorable: ganó nueve premios Hugo, cinco premios Bram Stoker y cuatro Nebula. Entre sus obras más recordadas están 'Tengo boca y no debo gritar', una asfixiante pesadilla en la que un grupo de personas ven como sus percepciones son torturadas por una computadora consciente, o el relato '¡Arrepiéntete, Arlequín!, dijo el señor Tic-tac', uno de sus distopías más referenciadas. También es suya la novela corta que inspiró '2024: Apocalipsis nuclear', protagoizada por un jovencísimo Don Johnson y de la que también escribió el guión.
Suya es también la coordinación de una de las antologías más importantes e influyentes de la historia de la ciencia-ficción, 'Visiones peligrosas', publicada originariamente en 1967. Su publicación supuso un antes y un después en la edición del género, dio el pistoletazo de salida a la conocida como Nueva Ola de la ciencia-ficción e incluía historias de gente tan esencial como Robert Silverberg, Philip K. Dick, Frederick Pohl, Brian W. Aldiss y muchos otros.
Nuestro caballo favorito vuelve en breve. Aunque estamos pensando ya en la playa, piscina y demás, no podemos olvidar que en septiembre comienza la nueva temporada televisiva y, entre las series que vuelven está una de nuestras favoritas: 'Bojack Horseman'.
La quinta temporada de 'Bojack Horseman' se estrenará el viernes 14 de septiembre, así lo ha anunciado desde su mismísima cuenta de twitter "harto" de que le pregunten cuándo vuelve la serie de Netflix.
wooowwww congratulations you are the 10000000 person to ask that question your prize is the answer sept 14th now please stop asking me https://t.co/YlMPphjRdq
A falta de tráiler o una sinopsis, solo podemos intuir por donde irán los tiros en esta quinta temporada de 'Bojack Horseman' a través de cómo de fastidiados quedaron los protagonistas y sus circunstancias en la maravillosa temporada anterior.
Una temporada que estuvo centrada en la relación entre Bojack (Will Arnett) y su familia, sobre todo su madre (con, probablemente uno de los mejores episodios de la serie y el más desolador) y con, como luego descubrimos, su hermana. Hacia el final de la temporada veíamos que Princess Carolyn tenía nueva serie en cartera en la que involucrar a Horseman y podría ser lo que vemos en la imagen que han lanzado desde Netflix.
Celebramos el día del Orgullo entrevistando a La Otxoa. José Antonio Nielfa, quien comenzó como cantante masculino hasta que un día comenzó a hacerlo con peluca y tacones con el nombre de La Otxoa, es de esas personas a las que debemos que España tenga los actuales derechos LGBTIQ. Con quince discos publicados, ahora presenta un nuevo álbum, ‘Con mucho… orgullo’. Y con ella celebramos este día charlando sobre si el Pride se ha vuelto comercial, sobre música y política, travestismo y de la historia e un país en la que amar a alguien de tu mismo sexo era legalmente sinónimo de ser un vago y un maleante.
Y aquí, la entrevista resumida en titulares:
“En los 60 íbamos a Francia para poder bailar agarrao, y ahora a nuestro lado es un pueblo”.
“Del Orgullo me da morbo ver a los fachas de Madrid, que seguramente nos odiaban, y que por vender tengan que poner la bandera gay en lo alto de su hotel”
“Llegué a Torremolinos en el 66, y aquello era otro país, era un paraíso y un infierno”
“En la actualidad falta profesionalidad en el transformismo”
“Joda a quien joda, las leyes progresistas las tenemos gracias al Partido Socialista”
Entrevista a La Otxoa
Sacas un nuevo disco, ‘Con mucho… orgullo’
El disco ya ha salido, de momento se puede encontrar por aquí por el norte, y en Madrid se podrá encontrar en breve. El año pasado en el día del Orgullo aquí en Euskadi, que lo hacemos en barco por la ría, dije “joder, siempre cantamos las mismas canciones, necesitamos un himno” y me puse en ello. Ha sido un parto de un año, pero creo que ha salido muy bonito, se llama ‘Quién roba mi libertad’. Luego hay canciones “Made in Otxoa” como ‘La Bianchona’, ‘Sola en Ikastola’ y Voy a llorar a Bilbao. Y luego he querido hacer un homenaje a todas esas canciones que estuvieron en el punto de mira y censuradas por sus letras, porque se cantaba al amor entre personas del mismo sexo. Como ‘Ojos verdes’, que estuvo prohibida, porque decía “apoayo en el quicio de la mancebía…” (mancebía es un prostítubulo), y se lo cantaba Miguel de Molina a un republicano. Luego se levantó el castigo por las influencias de doña Concha Piquer, que cantaba todo el repertorio de Miguel de Molina, y se decía que estaba liada con el cuñado de Franco, Suñer, y entonces ella sí lo pudo cantar con toda libertad. También De Manuel Alejandro, que la cantaba Raphael, he incluido ‘Volveré a nacer’, no por estar censurada, sino porque la siento como autobiográfica. Se refleja mucho toda mi vida, necesito otra vida para vivir lo que no viví, por tanto trabajo y tanto rollo desde pequeño.
Porque has viajado más que el baúl de la Piquer.
En mi generación empezábamos jóvenes a trabajar, ayudando a tus padres, en mi caso, en un bar, con quince o dieciséis años, para llevar a casa algo. La vida ha cambiado mucho, y se incorporan al trabajo a los 50 y se quieren jubilar a los 55, y si yo lo hubiese podido hacer, también lo hubiese hecho.
¿Quién ha robado durante años tu libertad?
Me la he complicado yo, aunque cuando te la roban es porque tú quieres. A veces ha sido con mucho placer, y otras con mucho sufrimiento, pero sé que la felicidad completa no existe, que solo hay momentos. Mi libertad ha sido momentánea, a nivel de amor. Se puede estar solo muy bien, y acompañado también, y se puede estar solo y muy mal, y muy mal acompañado. Yo estoy solo ahora y estoy feliz haciendo lo que me da la gana, viajo, voy de aquí para allá y no necesito a nadie.
¿Cuándo fue la primera vez que te subiste a un escenario?
Canto desde chavalito y la primera vez me quedé mudo de los nervios, y paralizado, no podía ni mover el brazo, fue terrible; menos mal que yo creía en mí y sabía que había sido un mal trago por pisar un escenario por primera vez. Comencé cantando en Torremolinos, llegué en el año 66, con 17 años, y aquello era otro país, no tenía nada que ver con Bilbao, ni con Madrid ni con ninguna otra parte. Torremolinos era un paraíso para nosotros, y también un infierno, porque era la capital de Europa de libertades y de vanguardia pero también había mucho vicio, lo que no se conocía en ninguna parte.
Te defines como “cantante humorista con falda”. ¿Cuándo te plantas la falda por primera vez?
De Torremolinos me fui a Barcelona, y allí estaba el Carrosuel de París, La Bambi, Cosinelli, las mejores transexuales, los mejores imitadores de estrellas, había como 60 cabarets… Era la ciudad más divertida del mundo, y vi cómo la gente se transformaba en el Copacabana, o el Barcelona de noche, y yo me decía “con el miedo que tengo yo cantando vestido de chico, pues es mi solución: hacerme un personaje y cantar, con otra personalidad”. Yo me maquillaba, me ponía la peluca y se me quitaba el drama de salir al escenario, que ya no lo tengo, pero en aquella época sí. En aquella época yo destacaba por cantar, porque en el transformismo eran imitadores de estrellas, que hacían playback, y yo siempre he sido cantante; mi inspiración fue en Barcelona y ahí nació el personaje en época en la que nadie lo hacía.
Allí era un atrevimiento travestirse y ahora es casi moderno ponerse una peluca y unos tacones.
Pero no hay arte, y antes sí. El que imitaba a Lola Flores era igual que Lola Flores, como Juan Gayo; el que imitaba a Juanita Reina, o Liza Minelli, o Mina eran clavados. El arte estaba en su forma de maquillarse, de moverse; ahora se ponen un moño e imitan a Karina, que no tiene nada que ver. En la actualidad falta profesionalidad. Estaba Antígona, Alberto Jurado, Miguel Reina, Pirondello que hacía Marlene Dietrich, Édith Piaf, Liza Minelli y Charlot, y era impresionante. Y muchos habían sido bailarines e imitaban a sus estrellas hasta el punto que verdaderamente que parecían ellas.
¿No crees que es una injusticia que se valore poco el papel que hicisteis los gays de aquellos años, pues gracias a vosotros tenemos los derechos actuales?
Sí, y mejor que nunca se olvide porque no sabemos lo que puede llegar después; Barcelona era una ciudad muy libre y llegaron y nos detuvieron a todos, sin hacer nada turbio, por estar en un café supuestamente gay tomando algo. No sabes la persecución que vivías, que ibas a un bar gay y estabas temblando por si llegaba la policía. Y aunque estuvieses trabajando desde joven como yo, te aplicaban la ley de peligrosidad social de vagos y maleantes, era terrible.
Hombre, el retroceso es posible, antes hablábamos de canciones censuradas, y ahora estamos viendo cómo se detienen a cantantes por temas que llevan 20 años cantando.
Exactamente, como a Evaristo de La Polla Records. Es que hemos tenido una dictadura con el PP, es una vergüenza, son unos hipócritas. Y recurren el matrimonio gay, y luego se casa el alcalde de Vitoria y va toda la cúpula, ¿cómo se puede leer eso? ¡Que recurrieron la ley, como la del aborto, que luego son las primeras que lo practican! Ya casi no hay ideología, porque estamos muy acomodados todos, pero hay que buscar la vanguardia, partidos vanguardistas, como el Partido Socialista, que joda a quien joda todas las leyes progresistas las tenemos gracias a ellos, que son los que las han luchado y han estado ahí, y cuando han sido mayoría las han sacado adelante. Imagino que ahora se avanzará un poquito más, con lo que no se avanza es con la otra gentuza, y con Ciudadanos igual. Unos son franquistas, y los otros de José Antonio Primo de Rivera, son primos hermanos.
Tú que incluso fuiste encarcelado por ser gay, ¿imaginabas que España podía evolucionar tanto en tan poco tiempo?
En Euskadi nos íbaos a Biarritz, que pertenece a Francia pero es frontera con San Sebastián, nos íbamos a una discoteca en la que podíamos bailar a lo agarrao, que se llamaba Le Caveau, La Cueva, y te hablo de los años 60. Y mira cómo era Francia en aquella época, y ahora a nuestro lado es un pueblo. Recuerdo ir a París, a calle Santana, que era un escándalo, o en Alemania, en Dusseldorff o en Berlín, y la felicidad que era poder estar tomando una copa y haciendo lo que te da la gana sin estar temblando porque de un momento a otro te podía llegar la policía para detenerte, que es lo que pasaba en España. Y parece que ellos se quedaron ahí, y que nosotros somos los más avanzados del mundo.
¿El Orgullo se ha convertido en algo comercial?
Es verdad que es muy comercial, pero ¡y el morbo que me da ver a los fachas de Madrid, que seguramente nos odiaban, y que por vender tengan que poner la bandera gay en lo alto del hotel! ¡Me encanta! Basándonos en que es comercial, deberíamos reivindicar más algo cada año y no quedarnos en un eslogan. Denunciar esas cosas cotidianas que nos ocurren, como cuando vas por la calle y vas de la mano y te incordian. En Madrid el Orgullo se ha convertido en una fiesta mundial y no hay quien evite que esa gente gaste y consuma, y que vaya a la pastelería de San Onofre y se compre un dulce con la bandera gay, como la hay.
¿Hay que sacar la peluca para festejar el Orgullo?
Es una fiesta nuestra y la celebramos como nos da la gana, quien quiera con peluca, quien quiera, no. ¿Quién me iba a decir a mí, que jugaba al fútbol, que iba a acabar trabajando con peluca y haciendo un personaje muy popular y grabando quince discos? Y seguramente si no me la hubiese puesto no hubiera pasado nada de eso. Yo he tirado a ciudades enteras a la calle con el ‘Libérate’, en los años 70. Salir a la calle, cantar en unas fiestas, en la que había gente que estaba oculta, disfrazada de capullo en el jardín, y luego salió del jardín y se liberó. Todo es necesario para que la gente tenga información, en la mía no lo teníamos. No sabíamos qué era un homosexual, eras tú, solo, hasta que te encontrabas con otras personas como tú por la calle.
Nunca es tarde para colgar las botas de fútbol y calzarte unos tacones si eso te hace feliz.
Mira, te voy a contar una anécdota. Yo he tenido un bar en Bilbao que ha sido el número 1 durante 40 años, y un día me vino un señor y me dijo “si me visto de mujer un día y vengo aquí, ¿pasa algo?”. Era igual que Dustin Hoffman en Tootsie. Era muy reservado, y me contó que estaba muy bien posicionado, que trabajaba en un banco, su mujer era médico, y que lo hacía en una lonja que tenían, le quitaba la ropa a su mujer, se vestía y se maquillaba allí, y salía a la calle desde la lonja.Y ahora he leído que en Londres los maridos se visten de mujer y quedan, y también hay una cosa para analizar, ¿por qué los tíos que van de despedida se visten de mujer? ¿Es algo que todos tienen ahí, hasta el más machirulo, y es el día más feliz de su vida? Algo tiene el agua cuando la bendicen, y si tenemos tanto éxito será por algo.
Este artículo se publicó originalmente en VICE Italia.
Durante el régimen de Benito Mussolini, entre 1922 y 1943, miles de italianos fueron encerrados en manicomios simplemente por oponerse a la definición de moral del Gobierno, pero no fue hasta 1978 que el gobierno italiano aprobó oficialmente la ley Basaglia, que abolía en Italia todos los manicomios independientes, donde se retenía a los pacientes en aislamiento.
Una actuación del concierto de punk de 1986 en el manicomio Pisani
En cambio, la completa desaparición de estos manicomios para sustituirlos por salas psiquiátricas en hospitales fue un proceso gradual y lento. Por ejemplo, tardaron veinte años en cerrar el manicomio Pisani de la ciudad siciliana de Palermo. Antes de su desaparición en enero de 1986, y a modo de celebración por el cambio progresivo que estaba sufriendo Italia, este manicomio albergó un concierto de cinco horas de punk rock llamado Qualcuno volò sul nido del cu, una traducción del título de la película Alguien voló sobre el nido del cuco.
No todo el mundo era partidario de la iniciativa, ya que las enfermedades mentales seguían siendo consideradas tabú entre gran parte de la sociedad italiana de aquella época. En los artículos periodísticos que hablaban del concierto se podían leer titulares como “Rock para dementes” o “Un concierto para los locos solitarios”.
El evento fue coorganizado por Letizia Battaglia, una famosa reportera gráfica de Sicilia que lleva documentando la contracultura italiana desde los años 70. En el concierto, Battaglia declaró a la prensa local: “La alienación no solo afecta a los enfermos mentales, sino también a todos aquellos que no disponen de un lugar donde poder intercambiar sus ideas libremente. Estas personas son unas valientes por actuar en un manicomio”.
Una de esas personas fue Fabio Sgroi, que actuó en el concierto junto con su banda de punk, MG. Además, el ahora fotógrafo de 53 años también hizo aquella noche varias fotos que aparecen en su nuevo libro, Palermo 1984-1986: primeros trabajos.
El movimiento de la contracultura en Palermo seguía siendo relativamente nuevo y humilde, además de estar dividido entre punks y góticos. “No había malos rollos entre ambos grupos”, me cuenta Sgroi. “Todos nos conocíamos porque tuvimos que salir juntos por los bares de la ciudad que nos habían acogido. Aquellos eran días de matanzas por parte de las mafias y los helicópteros policiales patrullaban de noche constantemente por el cielo las calles desiertas. Ese era el sistema que rechazábamos”.
Pois xa temos data para a presentación compostelana de O exército de fume. Toma nota:
Lugar: Librería Cronopios (aquí tes a localización) Data: Xoves 5 de xullo de 2018 Hora: 20 horas
Falamos:
-Lourenzo Fernández Prieto. Catedrático de Historia Contemporánea da USC.
-Manuel Bragado (Xerais).
-Manuel Gago. Enredante en xeral.
Pero como ben sabedes, nós concibimos as presentacións de libros como un espazo para cruzar pensamentos, artes e culturas. Desta volta, queremos achegarnos á guerra civil e á resistencia posterior desde a tradición oral, desde as narrativas orais polas que circulou todo ese mundo de secretos, de infamias, aventuras e desgrazas. Así que contaremos con tres narradoras de excepción: María da Pondragha, Soledad Felloza e Celso Fernández Sanmartín. Será unha sesión forzosamente breve, pero se cadra sexa das primeiras veces que se prantexa unha sesión de narración oral monográfica sobre a guerra civil, a guerrilla e a resistencia. Eu mesmo teño moitísimas gañas de escoitala!
E aínda hai máis, señoras! Durante a presentación poderedes catar o viño Mara Moura, o viño do proxecto de recuperación do Muro da Cidade de Medeiros, en Monterrei, que realizamos coa adega Mara (Martín Códax). Se coñecedes o godello Mara, aquí ides ver unha elaboración moi especial, inspirada na lenda do Muro da Cidade. O que queremos é amosar como o noso inmenso patrimonio cultural e a nosa memoria poden encaixar no mundo actual, ao igual que o relato que contamos no Exército de Fume.
Estaría encantado de que nos acompañaras esta tarde do xoves 5 de xullo ás 20 horas. Xullo é un mes complicado para as presentacións de libros, así que te agradezo toda a axuda posible para a difusión! :-)