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28 Jun 17:44

5 (hipotéticos) remedios para quitarse lo “enchilado”

by Chilam Balam

Si te encanta comer picante y ponerle salsa a tus tacos, seguramente te habrá ardido la boca con alguna que otra salsa y… ¡Estás enchilado! En Chilam Balam, por ejemplo, suele suceder mucho con nuestra salsa roja de chile de árbol o con la salsa morada que hacemos con chile habanero.

El chile contiene una sustancia llama capsaicina, que es la proteína que influye en el nivel de picor de un chile. De hecho, existe una métrica para medir cuánto pica un chile. Esta métrica se llama Escala de Scoville.

A pesar de que en otros países hay variantes del chile que son más picantes, el habanero es el chile mexicano que mayor nivel de capsaicina tiene.

Pero, ¿cómo quitarse ese ardor de la boca? ¿cómo quitarse lo “enchilado”?

En base a nuestra experiencia, podemos recomendarte 5 remedios caseros para quitarse lo enchilado. Y más abajo, los resumimos en una infografía.

  • Beber leche o algún lácteo frío. Aquí incluimos el yogurth, la crema, la nata… Los lácteos disuelven muy fácilmente la capsina. Un helado también es una gran opción.
  • Chupar limón con sal. Ese remedio es muy del norte de México. La sensación de frescura que da la  lima/limón, combinado con la sal es aliviadora. Hay quiénes recomiendan solo usar sal de grano para eliminar el picor.
  • Un cucharada de azúcar. Otro remedio es saborear, durante unos segundos, una cucharada de azúcar diluida en medio vaso de agua.
  • Comer un trozo de pan. La harina absorberá el picante de tu boca y se te desaparecerá lo enchilado.
  • Tomar una cucharada de aceite vegetal. Éste disuelve la capsaicina de manera natural. Los que lo recomiendan, dicen que los aceites que mejor resultado dan son el aceite de girasol y el aceite de oliva.

¿Y la cerveza? Ahí las opiniones son variadas. Hay quien se bebe varias y se le olvida. Pero los que solo beben una cerveza, aseguran que con limón y sal es muy efectivo.

Y por favor, no te laves los dientes con pasta dental, ¡Será peor!

 

restaurante mexicano galicia, comida mexicana, enchilado

La entrada 5 (hipotéticos) remedios para quitarse lo “enchilado” aparece primero en Chilam Balam.

21 Jun 14:45

Muere el compositor y director de orquesta, James Last

by Magic Pop
James last
James ”Hans” Last  también conocido como "Hansi" nació el 17 de abril de 1929, en Bremen, Alemania y falleció el 9 de junio de 2015 en Palm Beach (Florida).  Compositor, director de orquesta y líder de sus big bands, destacó por sus canciones instrumentales propias pero también por múltiples versiones de temas procedentes de un amplio abanico de estilos, desde la música clásica al rock and roll pasando por el jazz, el soul, la música latina o la tradicional.  Su composición más famosa es “Happy Heart” (1969) que se convirtió en un éxito internacional interpretada por  Andy Williams y Petula Clark. Durante su larga trayectoria ganó gran cantidad de premios, consiguiendo  más de 2056 discos de oro, 17 de platino, de los que vendió más de 50 millones de álbumes. 
James Last

Hijo de un funcionario de Bremen, aprendió a tocar el piano a los 12 años. Después se pasó al contrabajo y durante la segunda guerra mundial, a los 14 años, se inscribió en la Escuela Militar de Música Bückeburg, de las fuerzas alemanas Wehrmacht.  Tras la guerra, en 1946 se unió a la Hans-Gunther Österreich Radio Bremen Dance Orchestra y en 1948 dirigió el conjunto Last-Becker Ensemble durante los siguientes años ganando el premio al mejor bajista de jazz  entre 1950 y 1952. Tras separarse la Last-Becker Ensemble, trabajó como arreglista para Polydor Records y en varias emisoras de radio europeas. Durante este período se le conocía  como Hans Last, de ahí lo de "Hansi".

James Last

A mediados de los sesenta empieza a grabar discos con su big band orquesta tocando varios estilos: desde  melodías clásicas  a ritmos bailables, versiones pop y todo tipo de arreglos alegres con toques de jazz. Algunos de ssu álbumes son temáticos por instrumentos tomandop el protagnismo el hammond, el saxo, o la trompeta... Destacan trabajos como “Non-Stop Dancing” (1965) del que sacaría más volúmenes.  En 1969 compuso la famosa canción “Happy Heart” todo un éxito en la interpretación de Andy Williams y Petula Clark. En 1972, compuso la canción "Music from Across the Way", que cantó también Andy Williams. En esa década, ya en la cima de la música de masas, dirigió una exitosa serie de televisión. Ya en 1977 compuso la no menos famosa melodía "The Lonely Shepherd", que interpretaría con la colaboración de Gheorghe Zamfir.  La melodía se escucha en la película de Tarantino, “Kill Bill 1” (2003).

James last

Last ha ganado numerosos premios populares y profesionales, entre los que destacan el Premio Billboard de las Estrellas del Año de 1976; el premio alemán Eche Vida en 1994, el Goldenen Europa y el Goldenen Kamera.  Su última aparición en público fue en el Royal Albert Hall esta pasada primavera de 2015 en una gira de despedida anunciada tras conocerse que estaba enfermo.

Documentos sonoros: 

James Last tenía un gran talento como arreglista y en sus orquestas estuvieron gran parte de los mejores músicos europeos. Aunque gran parte de su discografía son versiones de la llamada "música alegre", se pueden encontrar algunas perlas de "groove" como ésta.



Entre sus amables adaptaciopnes para orquesta, me han sorprendido, por lo inusual, estas versiones  de temas de los Herman's Hermits: "Dandy" (Ray Davies), "There's a kind of Hush", "No Milk Today", "Sunshine Girl", y "Something's Happening". 







21 Jun 14:41

AGUA FRESCA DE PIÑA CON HIERBABUENA

by Verónica
Tal y como ya os he mencionado en varias ocasiones, en México es habitual acompañar las comidas con aguas frescas de todo tipo de sabores. Las aguas frescas se han convertido en las bebidas no alcohólicas más populares del país.

Cumplen una doble función, por una parte refrescar y, por otra, neutralizar el picante de las comidas. Existen multitud de variantes, se elaboran con todo tipo de frutas (melón, sandía, piña ...) cereales (arroz, cebada...) semillas (chía) o flores y hierbas aromáticas (jamaica). Suponen una bebida mucho más saludable que los refrescos y son facilísimas de preparar, sobre todo las de frutas.

Se endulzan con azúcar aunque ésta se puede sustituir por cualquier otro endulzante, edulcorante o bien suprimirla si se desea cuidar la salud.


Agua fresca de piña con hierbabuena

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21 Jun 14:39

Sazón para tacos y por qué insisto en cocinar con mis hijos

by Enriqueta E. Lemoine
La de hoy es una receta para hacer tu propia sazón para tacos y también es una prueba más de que cocinar con mis hijos es lo máximo. Si algo me gusta del verano es que mis hijos pasan más tiempo conmigo. Es la locura, porque trabajo en mi casa, ando ocupadísima y demandan atención. Pero también es maravilloso comprobar  cómo van creciendo y haciéndose independientes.
Ayer por ejemplo, Andrés Ignacio (13), hizo el desayuno para todos. Hoy hizo un pollo guisado y además me dijo que iba a experimentar con mis recetas y que seguramente también las modificaría para que tuvieran su “toque personal”. Para mis adentros pensé: de eso, precisamente, es de lo que se trata: del placer de cocinar, e inventar y reinventar lo que te gusta.


Mientras estábamos en la cocina también me dijo que si hacíamos tacos, digamos, una vez a la semana, estaría dispuesto considerar hacer la universidad en Miami, en lugar de irse a Michigan que es lo que tiene entre ceja y ceja desde que el mundo es mundo.


Así que decidí que empezáramos haciendo nuestro propio sazonador de tacos from scratch y esto fue lo que resultó. Estoy segura de que mi hijo terminará yéndose a la universidad que escoja y dónde lo acepten, y seguramente sazonará sus tacos con sazón Badia o Goya. Pero ayer nos entretuvimos haciendo de alquimistas. Espero que te guste nuestra receta. Y no te pierdas porque ahora es que vamos a empezar a hacer tacos en esta casa.


Sazón para tacos | Ingredientes

2 cucharadas de chile en polvo

1 cucharadita de ajo en polvo

1 cucharadita de cebolla en polvo

½ de cucharadita de pimienta roja en hojuelas

1 cucharadita de paprika (pimentón rojo seco molido)

2 cucharadas de comino molido

2 cucharaditas de orégano seco

2 cucharaditas de sal

2 cucharaditas de pimienta negra recién molida

Preparación

Pon todos los ingredientes en un mortero.


Mezcla y machaca hasta que las hojuelas de pimienta rojas y de orégano queden molidas.


Guarda en un frasco con tapa y etiquétalo.



Para imprimir la receta haz clic aquí.


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16 Jun 12:58

Dragon Cat

by Alex Santoso

Summer is coming, and in many hot places, cat owners often shave their felines to keep them cool, reduce shedding and hairballs. And if you're a Game of Thrones fan, you can humiliate, er, turn your cat into a dragon with this Dragon Cut trim by The Main Lion cat grooming salon of Paoli, Pennsylvania.

But if you choose to go this route, be wary as the night is dark and full of terror. A cat always pays its debt.

16 Jun 12:57

Creepy puppets for Jesus.

by Melismata
"There has never been a recording artist quite like Marcy Tigner." Marcy Tigner started out as a trombone player but soon created a puppet in her own likeness and used her child-like voice to teach others in Learning to do God's Work. All in all she put out more than 40 albums, and passed away in 2012 at age 90. YouTube: Join the Gospel Express (part of the Incredibly Strange Music series); Christmas with Marcy; Men in the Bible. Recent mention on Cracked.com (scroll down to end of #1)
16 Jun 12:13

Galiza continúa a perder poboación nova

by D.A.

As variacións rexistradas nos padróns municipais publicadas polo INE describen unha foto fixa na demografía galega. 2.279 residentes menos, 15.926 menores de 35 na emigración.

16 Jun 12:12

Como se chaman os de Xinzo?

by @cequelinhos

A resposta á pregunta de como se chaman os de Xinzo podémola buscar nalgún dos poucos manuais sobre xentilicios que existen. Neles di que os de Xinzo son limiaos e as de Xinzo limiás. É dicir, o xentilicio proposto asume algunha destas variables: que Xinzo abrangue toda a identidade das comarcas da Limia ou que só os de Xinzo poden reclamar tal identidade. Que facemos daquela cos de Sandiás, cos de Vilar de Santos, cos de Vilar de Barrio, Sarreaus, Baltar, Os Blancos, Calvos de Randín, Trasmiras, Porqueira, Rairiz de Veiga… E se imos até a Baixa Limia, que son os de Lobios, os de Entrimo, os de Bande, Lobeira ou Muíños?

En realidade, tal e como nos recorda o lingüista Gonzalo Navaza, o xentilicio non é un elemento da linguaxe que sempre ten que aparecer. O máis común é que lugares, parroquias ou concellos non teñan xentilicio de seu. Primeiro porque a tradición galega é a de nominar directamente polo nome do lugar. “O Pepe é de Arcade”; “A miña nai é de Muras, o primeiro de Monfero na familia son eu”.

Iso non obsta que en casos determinados se empreguen acotío os xentilicios. Polo xeral, estes fórmanse con tres sufixos:-án, á (coas variantes -ao e -au); -ense e -és, -esa. Tamén os hai formados co sufixo -ego, ega (chairega, cebreirega) ou -oto, ota (miñoto) ou -ino, ina (chantadina). Os propios deses lugares con xentilicio de seu (case sempre grandes núcleos de poboación, ben sexa vilas ou cidades ou parroquias moi grandes) saben como se chaman pero noutros casos é a forza dos medios de comunicación ou doutras manifestacións escritas o que foi marcando unha ou outra maneira. De feito, hai moitos lugares que teñen varios xentilicios: burelao, burelés (Burela); focega, focense (Foz); meirego, meirao (Meira).

Moitos xentilicios son inventados na época moderna. Por exemplo, a forma alaricano, que utiliza algunha xente para referirse aos de Allariz, é en realidade un invento a partir da orixe latina da localidade (Villa Allarici), é dicir, a terra, granxa ou quinta dun señor altomedieval chamado Allaricus. De aí a Alarico e logo a alaricano. A forma habitual é allaricense, por certo.

Dos xentilicios inventados o que máis me fascina é o de fluminense. Cando a prensa se espallou e se fixeron necesarios os sinónimos para referirse ás diversas procedencias dentro do Brasil, no Rio de Janeiro naceulles un problema. Tiñan o popular xentilicio carioca para definir os propios da cidade do Rio mais necesitaban nomear doutra maneira diferente os que vivían nos límites do estado federal do Rio de Janeiro. Algo así como se os madrileños non madrileños, é dicir, os que non viven na cidade senón na Comunidad de Madrid, non quixesen compartir denominación cos que si viven na cidade de Madrid. Non sei quen inventou o termo fluminense, derivado do latín flumen, que significa río. Foi un éxito. Até hai un equipo de fútbol con ese nome.

Si que hai que subliñar que durante a Idade Media si se usaron os xentilicios dun xeito que hoxe até resulta exótico. Cando un grupo de oriúndos dalgún lugar fundaba un novo asentamento, case sempre a nova localidade recibía o nome da procedencia dos seus fundadores. Eis o caso de Castelaus (procedentes da Castela galega, que estaría entre o Ribeiro e O Carballiño), Sarreaus (de Sarria), Toldaos (de Toledo) ou Faramontaos (directamente os que viñan de alén as montañas, é dicir, da fronteira leste de Galicia.


16 Jun 11:06

Tu sentido del humor depende de si eres inteligente ya con diez años de edad

by Sergio Parra

Girl 336964 640En estos días en los que se está discutiendo tan apasionadamente a propósito de si el humor negro o la sátira, si ofende a una persona o un grupo de persona, ya no tiene gracia, vale la pena echar un vistazo hasta qué punto entender un chiste o saber reírse de un hecho puede estar correlacionado con la inteligencia.

Y es que el humor es una forma de abordar un mundo complejo e incierto, y también de quitarle importancia a los hechos luctuosos, a los que dicen ser importantes y, por supuesto, a nosotros mismos, rebajando un poco nuestra tendencia al egocentrismo.

De hecho, el sentido del humor parece depender del tu cociente intelectual ya a la edad de diez años, tal y como ha observado la psicóloga Ann Masten, que en un experimento mostró a un grupo de niños de diez años una variedad de tiras cómicas de Ziggy seleccionadas por su variable complejidad y sentido del humor dirigido a ese grupo de edad.

Cada niño debía valorar las tiras cómodas y explicar por qué eran divertidas, y mientras lo hacían se registraban en vídeo sus expresiones faciales para evaluar si reían o sonreían.

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A continuación, se mostraba a los niños una serie de tiras cómodas sin diálogos y los niños debían poner un título humorístico. Tal y como explica Scott Weems en su libro Ja:

La capacidad de los niños para explicar correctamente las tiras cómicas se utilizó para determinar su “comprensión del humor”, al tiempo que su habilidad para aportar diálogos graciosos medía “su producción del humor”. Masten descubrió que tanto la comprensión como la producción del humor mantean una estrecha correlación con la inteligencia de los niños, que también había medido aparte. En el caso de la comprensión, la correlación fue de 0,55, y en el caso de la producción fue del 0,50: cifras muy altas, considerando que la correlación máxima es 1.

No solo la inteligencia y la intuición parece influir en el sentido del humor. Hay otras habilidades cognitivas que están correlacionadas con el humor, como la “rotación mental”: la capacidad de hacer rotar objetos en nuestra cabeza, una tarea común para evaluar la visión espacial.

Resulta que la gente a la que le cuentan chisten graciosos es más rápida a la hora de girar y retorcer formas abstractas en su mente, aun cuando en los chistes aparezca una imaginería visual mínima. Leer chistes graciosos también mejora nuestra puntuación en los tests de creatividad, lo que refleja un aumento de la fluidez mental, la flexibilidad y la originalidad. Un estudio incluso mostró que ver vídeos de las actuaciones cómicas de Robin Williams nos ayudaba a encontrar soluciones insólitas a problemas relacionados con las palabras.

Imágenes | Pixabay

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La noticia Tu sentido del humor depende de si eres inteligente ya con diez años de edad fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .




16 Jun 02:04

Lo iZombie

by Jónatan Sark

Terminada la semana pasada la primera temporada de iZombie, parece el momento adecuado para considerarla como un todo. No solo la parte que se nos ofrecía en sus inicios o ese final estupendo del otro día, sino el discurso y las partes porque, como otras tantas series, esta ronda inicial ha tenido problemas para ponerse en marcha y fricciones diversas.

Porque el juego que trata de poner en marcha es complicado, por un lado un misterio de la semana que cargue con la parte policíaca de la historia y que permite aprovechar las especiales características de la protagonista, por el otro, una trama que vaya explicando la situación de los zombies. Pero quizá conviene explicar un poco más la serie: iZombie trata sobre la doctora Olivia Liv Moore que tras un accidente pasó a ser un zombie. Cuando la conocemos -tras un brevísimo prólogo- trabaja como forense en su Seattle natal, aprovechando su empleo para proveerse de los cerebros que necesita para sobrevivir. Porque, y este es el primer asunto, si consume cerebros en una base regular puede seguir funcionando como una persona normal. Solo la delata la total falta de coloración de su cuerpo y un latido mucho más bajo. Por lo demás, se encuentra con contratiempos como que las uñas le crecen más rápido, o que tiene atrofiado el gusto, pero eso no es lo más relevante de su nueva situación zombie. Lo más relevante es que al ingerir esos cerebros de muertos recientes asume algunas de sus caracetrísticas y puede tener breves visiones de sus recuerdos, sobre todo de los más recientes. De ahí su uso para resolver esos crímenes, tras convencer a uno de los policías de la ciudad de que es medium y tiene visiones.

El problema es que ese truco es inevitablemente limitado. Frente al de Pushing Daisies de resucitar a los muertos,  el de Psych de tener falsas visiones o el de Medium de tenerlas auténticas aquí no existen muchas posibilidades alternativa a Muerto->Cerebros->Investigación de asesinato. No solo eso, exige además una capacidad interpretativa de la que su protagonista, Rose McIver, no anda precisamente sobrada. Cierto es que exigir la versatilidad de una Tatiana Maslany parece injusto, pero es que aquí estamos más lejos de los registros de Kristen Bell y sus falsos acentos y más cerca de los de Sarah Michelle Gellar, interpretando a dos gemelas en Ringer sin ser creíble ni en las escenas conjuntas. Aunque quizá el problema principal de la serie es la forma de conjugar las dos tramas.

Las dos series que sirven como referente a iZombie son Veronica Mars y Buffy. El caso de la primera es más claro dado que comparten un creador, Rob Thomas, además del hecho de que la otra creadora de la serie, Diane Ruggiero-Wright, fuera guionista de las aventuras de la detective de Neptune durante años, y la cadena que acabaría siendo su hogar final, la CW, aunque es cierto es que esta cadena saldría de la unión de la UPN (que emitió sus primeras temporadas) y la Warner (que emitió las últimas de Buffy) de modo que esa podría ser la conexión. Pero, por encima de ello, lo que toma de la segunda sobre la primera es la idea de unos bajos fondos sobrenaturales. Sí, en ambos casos existe una intencionalidad para crear un universo propio con referentes -y personajes- recurrentes, pero en el segundo hay, además, seres mágicos. Es difícil decidir si la divergencia principal entre las dos series, que en una sea un universo milenario y establecido mientras que en la otra parezca estar creándose en ese momento- es realmente un fallo, una muestra de los problemas para aceptar colocar al espectador en una premisa sobrenatural desde el primer instante, o bien un acierto, la oportunidad de mostrar cómo se crean esos tejidos que -al contrario de los superhéroicos- suelen mostrarse como ya creados.

Entramos aquí ya en un asunto que podría resultar destripe para quienes no hayan visto aún la serie. Les recomiendo, por tanto, que la vean antes de continuar o asuman que habrá cosas que podrían preferir no saber antes de verla.

Esta es una de las principales diferencias entre el cómic que lo inspira y la serie. No es hablar a la ligera dado que entre ambas casi no hay parecidos. El personaje central del cómic se llama Gwen Dylan, es enterradora, tiene una relación peculiar con estos muertos para los que realiza últimas voluntades o intenta descubrir la causa de su muerte, pero, sobre todo, vive en un mundo diferente. Un mundo en el que existen muchos seres fantásticos. Fantasmas, momias, criaturas, vampiros o were-terriers, todo es posible -y casi aceptado- allí. Precisamente este reparto mágico, que es la mayoría del reparto secundario de la serie, se pierde en su paso a televisión. Curiosamente también desaparecen las muestras de diversidad sexual -que no racial, algo es algo- del cómic. Pero, claro, Thomas aprovecha para crear su propia serie y echarle la culpa no tanto al -limitado- dinero de los efectos especiales como a la existencia de True Blood. Yo tampoco lo puedo entender más que de esa idea de construir una mitología desde el inicio.

Algo que puede tener que ver con los actores envueltos. La protagonista es, como decía antes, de recursos limitados. Su exnovio no va mucho más allá. El policía junto al que resuelve los casos -sí, en la tele necesita un policía, eso sí que no era de esperar del creador del Sheriff Lamb- no solo es el peor policía de la ciudad sino que es poco menos que un muro para resolver casos. Su familia es unidimensional hasta el punto de que de una aparición a otra pueden pasar varios capítulos sin que les importe la falta de sentido temporal, y su mejor amiga y compañera de piso es… en fin. De modo que solo su jefe-compañero-investigador de Lo Zombie y el GranMalo ponen algo de interés al elenco habitual.

En el caso de su jefe, el Dr. Ravi Chakrabarti, el motivo es fundamentalmente la gran interpretación que Rahul Kohli hace con lo poco que le dan.  En la de Blaine DeBeers, el gran villano de esta temporada, se une el interés del personaje con el buen hacer del actor David Anders, logrando componer al personaje más memorable de la serie. Precisamente el cerebro que va creando ese imperio criminal poco a poco. Algo que influye también en el problema que se invierte durante el desarrollo de la misma. De ser una serie de investigación con un toque fantástico en la que se mete con calzador las historias zombies de Liv o Blaine pasamos a una historia de fantasía urbana interrumpida inevitablemente por un caso de la semana que, además, repite una y otra vez el mismo esquema. Hasta que no llegamos a los últimos capítulos, en los que se entremezclan ambos y se prepara la próxima temporada con la aparición de un nuevo villano a manos del gran Steven Weber, la serie parece estar torpe al intentar conjugar ambas partes de la serie. Algo especialmente sorprendente teniendo Veronica Mars como referente, al menos hasta que ellos mismos reconocen que le dedican menos tiempo a la trama de misterio.

Esperemos que para la siguiente temporada hayan logrado armarlo de nuevo para que ambas cosas se conjunten porque el potencial está claro, cuando logran hacerla funcionar es realmente interesante y, aunque Thomas crea que los villanos que pasan al bando de los héroes es algo que se ha inventado ahora -¿cómo pueden inspirarse en Buffy y olvidar a Spike con lo mucho que lo canalizan? Otro misterio- el juego a tres bandas y esperemos que pronto más suena mucho más interesante que la trama de un posible antídoto que tiene incluso menos futuro que el de Las Tortugas Ninjas o tantas posibilidades como las de que El Fugitivo pillara al Hombre Manco.

Por suerte al margen de esto Thomas y Ruggiero-Wright nos dejan algunos ejemplos de su buen hacer en los fuertes paralelismos con su trabajo anterior. Si en los inicios de la temporada se nos dejaba caer que la imagen del zombie clásico y su finalidad como metáfora estaban superados ante el avance de la historia, poco a poco se nos va creando una situación metafórica nueva.

Los Zombies son Los Poderosos, los clientes adinerados de Blaine, esa clase a la que Liv pertenece de forma reticente y que se muestra cuando su madre compra en la boutique gastronómica de Blaine -porque solo Los Ricos se pueden permitir ese tipo de alimentación- y que tuvo su origen en una fiesta en un barco, una fiesta desmadrada por las drogas y el alcohol -al final sospecharé que Thomas tiene una fijación tras Veronica Mars, Party Down y ahora esto- que acabó con ella convertida en lo que es ahora y unida a un grupo que se nutre de la gente corriente. Es cierto que ella procura que esa nutrición tenga su impacto positivo en la comunidad, como si fuera la aproximación del Limousine liberal, mientras que el resto simplemente se alimenta sin pensar en la cantidad de niños sin hogar que están consumiendo. No solo eso, su corrupción zombie alcanza todas las ramas incluida la policía -aunque se nos trate de vender esa idea de Suzuki como alguien que fue un buen policía hasta que fue zombificado, algo fallido probablemente por los problemas para contar las historias y los frecuentes tijeretazos que se dan- permitiendo a los zombies manejar a sus anchas como si de los seres de Están vivos o de Society se tratara. Situación esta que permite que incluso músicos populares dentro de su universo como Lowell Tracy (un buen Bradley James) sean parte de esos zombies mientras puedan evitar pensar en aquello de lo que se nutren.  Por eso la empresa de Blaine tiene que zombificar a sus trabajadores para que sean útiles.

Veremos cómo evoluciona el símil cuando entre Weber en la trama, con su empresa amoral dispuesta tanto a vender productos que te zombifican como a quitarse las molestias zombies de por medio. Veremos también si se traza alguna línea entre su empresa y la fiesta, quizá en forma de oculto patrocinio de pruebas. En cualquier caso, tendremos que esperar a la próxima temporada para ello. Esperemos que para entonces hayan logrado poner a punto una serie con buenas intenciones pero claros problemas internos que impiden que se convierta en la gran obra que se atisba en ocasiones. Ojalá la próxima temporada podamos cerebrarlo.

16 Jun 01:55

​Oye, ¿y si habéis hecho el gilipollas y os habéis cargado a un buen concejal?

by Iago Fernández

Imagen por Nacho Goytre, vía Flickr Ahora Madrid


A ver. Hagamos un ejercicio muy sencillito. Valoren del 1 al 10 el nivel de meada fuera del tiesto de los siguientes estados de Facebook de un periodista amigo: "La homofobia es el motor de la civilización", "¿Paco de Lucía era gitano? Lo digo por entristecerme o no", "Noa se caga en vuestro paternalismo con los moros" , "Me gustaría matar al puto chucho yo mismo con la ayuda de un palo" , "Un país que permite vivir a Josef Ajram es un país hundido". Vale, guarden sus puntuaciones. No me interesan. Yo a este compañero de profesión y padre de familia, al que conozco desde hace años, le entregaría un ministerio entero sin pestañear. Ustedes no, porque les falta el contexto y sólo leen las barbaridades. Normal. La caverna de Platón.

Pues resulta que unos chistes de parecido mal gusto al de los de mi compañero de profesión, pero publicados hace años en Twitter y rescatados ahora para desprestigiar a Manuela Carmena, le han costado el puesto alnuevo concejal de Cultura y Deportes de Madrid. Podemos estar o no de acuerdo pero, díganme, ¿no es ridículo? Porque esta vez no ha sido la derecha alucinada sino el linchamiento popular, lo que ha provocado la dimisión de Guillermo Zapata. Seguramente abandonarlo en la cuneta beneficie a su agrupación y dé ejemplo al resto de partidos pero, con Irene Villa y el padre de Marta del Castillo diciendo que este asunto se la pela, ¿no es absurdo que la cabeza de este pobre diablo haya salido rodando entre gritos de "se lo merece"?

Tuit jocoso de Irene Villa. El padre de Marta del Castillo también dijo que todo ok y que perdonaba a Guillermo Zapata.


Viñeta de Albert Monteys

Desde el sábado no hemos parado de escuchar comentarios del tipo "ya le vale", "hay que ser torpe" o "se ha pasado". Este ajusticiamiento exprés nos recuerda a lo que decía Guillermo Bárcenas, hijo del ex tesorero del PP, en un documental de VICE: "Es como si todos están en el examen con chuletas pero solo me pillan a mí copiando y entonces toda la clase se caga en mí. No, eso no vale, eh. Si tú tenías chuleta, calladito. Por lo menos calladito. Que esos vengan a darme clases de moral me toca las pelotas" . Sería interesante que a los que se les ha llenado tanto la boca, ya no con clases sino con masters enteros de moral, revisaran sus propios tuits, whatsapps y se pregunten de paso si conviene fulminar a un buen gestor (desconocemos si Zapata lo es) por una gracieta desafortunada.

Vamo! A lo loco!

Esperanza, no pares, sigue sigue.

Con permiso del director de cine Nacho Vigalondo, que fue despedido de El País por unos tuits con supuesto contenido negacionista del Holocausto (que a su vez originaron los polémicos comentarios del miembro de Ahora Madrid -entrecomillados- dentro de un debate sobre los límites del humor), uno de los tipos que mejor practican el humor a contracorriente en redes sociales es Alberto González Vázquez. Comentando esta mañana lo sucedido, nos regaló este relato de ficción: " El otro día alguien contó un chiste en Twitter que me ofendió profundamente. Todavía se me saltan las lágrimas cada vez que lo recuerdo. Decía: "Van dos y se cae el de en medio". No tiene ninguna gracia. Mi abuela sufrió una caída hace cuatro años y desde entonces vive confinada en una silla de ruedas" .


Captura de pantalla vía El Mundo Today

González Vázquez continúa: "¿A qué clase de sádico se le ocurre hacer pública semejante barbaridad? ¿Es consciente esa criatura abyecta de la cantidad de gente que se cae cada día en el mundo? ¿De las espantosas consecuencias de caerse? Pensé en bloquear al usuario y olvidar el asunto pero en lugar de eso decidí denunciarlo. Tuve suerte y fueron muchos los que se solidarizaron con mi causa. Tantos que el asunto trascendió la burbuja de las redes sociales y todos los medios de comunicación difundieron la salvajada que había dicho ese degenerado. Desde entonces no pasa un sólo día sin que a mi abuela le recuerden su desgracia. Y yo me alegro porque para su rehabilitación no hay mejor ejercicio que el odio" . La indignación de baratillo ha convertido a Guillermo Zapata en un mártir y, sinceramente, es posible que esa categoría le vaya grande.

15 Jun 17:51

How Do You Find Your Masculinity?

by Dr. NerdLove

One of the things I like to talk about on here is the concept of masculinity. The concept of being a “real man” is one that’s caused no end of distress, anxiety and out and out pain to well-meaning men. Trying to live up to the societal construct of “masculinity” is in many ways a rigged game; it’s almost impossible to be a “real man” because of how fragile the concept is. Anything from your build to losing your job to – I shit you not – using the wrong lip balm is grounds for having one’s “man card” revoked.

No, I'm not kidding. Tactical chapstick for MANLY MEN DOING MANLY THINGS.

Seriously. This is a thing that exists.  Tactical chapstick for MANLY MEN DOING MANLY THINGS.

I’ve written quite a bit about how damaging toxic masculinity can be for men and women, and why we need to move past it. But it can be hard to do so when you’re not entirely sure what masculinity means when you’re not following one stereotype or another.

In fact, one of my readers sent me a message about this very issue:

Hey Doc,

I hope you can help me. I am firmly in your target demographic: I am thin, not manly at all. My mother passed away when I was a kid and as a result I think I tend to seek the favor of women because throughout my life I’ve felt more kinship with women and, for lack of a better term “beta males.”

I believe in equality (I’m half black/half white so I have a somewhat unique perspective on the subject as it pertains to race relations) and I feel because of that I was particularly vulnerable to the Jezebel, Tumblr feminism school of thinking. I ended up being involved with a girl who left me to get back with her ex, a guy who had previously refused to be exclusive with her. (It was her dating me that finally made him agree to be exclusive.) I was pretty devastated.

After that, I became interested in the “manosphere” and, for lack of a better term again, was “redpilled.” After several months and feeling as though I’ve cooled off, I find that the redpillers have made me feel that unless I’m working out every day and earning a certain amount of money, no woman will even look at me.

So feminists make me feel like I’m a monster and MRM makes me feel like I’m a cuckold beta shrimp who should probably kill himself and make more room for people who aren’t a waste of oxygen. After seeing the two extremes, I can’t find my sense of what the truth is. Please help.

Confused Wimp

CW’s anxieties aren’t uncommon at all; I hear a lot from people who feel hemmed in by the strictures of what a man is “supposed to be” and the stress that comes from not measuring up. So let’s break down some of these worries and talk a little about how you find your own masculinity.

“We’re A Generation of Men Raised By Women…”

Let’s start from the top, shall we? CW worries about the fact that he tends to prefer the company of women – he feels more at ease around them than he does men – and how this makes him a “beta male”. Right from the jump, this presumes that being comfortable – even preferring – the company of women is inherently a bad thing, something that diminishes his masculine standing. Presumably, if he were more manly, he’d prefer the rough-and-tumble masculine friendship and spend his time breaking logs with his bare hands while rebuilding classic muscle cars or something equally male-coded.

This isn’t unusual; some of the most common insults hurled at men who’re at ease with women are based in the implication that they’re inherently lacking in masculinity. “Beta male”, “white knight”, “mangina”, “cuck”, etc. are all predicated on the idea that platonic friendships between men and women – or even basic mutual respect – can’t exist.  Heterosexual male/female relationships are exclusively about sex because every man can’t not fuck every woman he knows1 . Men who spend time with women and treat them with respect are, by these ideals, trying to trick their way into women’s pants because they know they can’t compete in the sexual marketplace with “real” men.

Ironically enough, it’s men who make friendships with other men harder. The social code of toxic masculinity prevents men from opening up and fostering deep emotional connections with other men. It’s too female, too “faggy” to be emotionally intimate with another man. The taboo alternates between the prohibition of showing weakness or “unmanly” emotions and the belief that emotional intimacy leads to physical intimacy – in other words, being emotionally close to another man means you’re trying to fuck them.

"OK, we better dial back the  body language; don't want people to think we're on a date..."

“OK, we better make a point about calling each other names; don’t want people to think we’re on a date…”

Talking about your feelings is something that’s portrayed as a weakness, something only faux-males do. As a result, men turn to women to fill their emotional needs almost exclusively. In fact, one’s spouse tends to be their primary – if not exclusive – source of emotional intimacy and openness.

Similarly, he’s lamenting that his friends are fellow “betas”2 and this is bad because… why, exactly? Because they’re less likely to give him shit for being insufficiently manly? Because being friends with people who are equally as geeky or non-jocklike is somehow bad for his social status?

Having healthy friendships, ones where you can actually be close and foster intimacy is an unquestionably good thing. One of the dangers with traditional, toxic masculinity is that it literally hurts people – having few close friends is as dangerous for your health as smoking. Being friends with people of any gender who have similar interests and who are similarly less inclined to follow the isolating dictates of traditional masculinity is a good thing, both emotionally and physically. Trying to force yourself into a lifestyle and personality that isn’t you – especially in an attempt to prove how alpha you are – is a great way to develop very shallow social circles and to find yourself feeling isolated and alone even when you’re surrounded by people.

Defining your masculinity by who you’re friends with isn’t just unhealthy, it’s absurd. Being friends with geeks doesn’t make you unmanly, nor does being friends with mostly jocks and lumberjacks make you a man’s man. Be friends with people based on mutual respect, not on where they put you on the MAN-SPECTRUM. Finding your emotional truth, being able to express those emotions healthily and having intimate friendships isn’t “beta”. It’s being true to yourself, rather than trying to put on a performance of masculinity.

The Emasculating Feminists of Tumblr Aren’t Coming For Your Penis

The next interesting part of CW’s letter is the lament about how certain feminist sites make him feel like a monster for the crime of being male. Once again, this is something I see often – well-meaning men spending time in female-coded and feminist space and becoming horrified at the possibility of being a creeper, a monster, what-have-you.

Part of the problem is, frankly, the source. Take the fact that CW calls out Tumblr and Jezebel specifically. Taking either Tumblr or Jezebel as the hallmark of feminist thought is a mistake. Tumblr is one of the eternal boogiemen of the Men’s Rights crowd, whether it’s in the form of The Red Pill, GamerGate, Men Going Their Own Way or any of the other permutations; in their minds, Tumblr is alternately the home of hopelessly naive children with no concept of how the world works and man-eating Social Justice Warriors – voracious harpies who will not rest until white, cisgendered heterosexual men are neutered, enslaved and/or extinct.

"I HUNGER. BRING ME THE TESTICLES OF AN ALPHA BRO."

“I HUNGER. BRING ME THE TESTICLES OF AN ALPHA BRO.”

But while Tumblr is many things – and I say this as someone with an active Tumblr account – the sole, definitive voice of feminism and social justice it ain’t.

One of the things that makes Tumblr great is that it’s a space that’s given many people – especially women, transgender and queer people of all stripes – a platform and a voice in ways that they never had before. It’s a great place to express yourself, share ideas and get familiar with new concepts and philosophies. At the same time however, it also trends relatively young and with youth comes the tendency towards enthusiasm over experience. For many people, Tumblr is their first exposure to any form of social justice and they take to it with the same embarrassing earnestness as a college student discovering Karl Marx and vegetarianism for the first time. As a result, you will have people who become evangelical in their quest for social justice, looking for outrage and punishing those who fail to conform to their visions perfectly. Many people, ranging from Dan Savage to Joss Whedon to author John Green have been targeted by various segments of the Tumblr population. Even Laci Green – someone who is unquestionably a staunch ally of the LGBTQ community – has been hounded by Tumblr communities for her perceived sins.

And this is leaving out the many fake accounts and trolling hashtags designed to impersonate straw feminists.

Kate Beaton. Kate MF'in Beaton. Go read her stuff.

Kate Beaton. Kate MF’in Beaton. Go read her stuff.

 

Tumblr is perfectly designed for knee-jerk responses to slights, real or imagined, helping prompt the dopamine rush that comes with the righteous outrage and taking down of some sinner. But the fact that a castigating post on Tumblr has hundreds of thousands of notes and reblogs doesn’t make it representational of mainstream feminist thought towards men. Hell, it doesn’t even mean that it’s correct.

Same with Jezebel. While I generally like Jezebel’s snarky house-style of writing, there’ve been plenty of times when articles traded accuracy or nuance for hits and easily sharable outrage. This is one of the truths of the Internet: indignation generates more attention than almost anything else and attention is the currency of Internet-based writing.

(We will now pause to appreciate the irony.)

While Jezebel is a feminist blog, it’s not the feminist outlet. Treating either of those as the voice of feminism is a mistake; they are no more the sole representatives of feminism3 than Andrea Dworkin is the sole feminist philosopher and thought-leader. Feminism is a wide umbrella with many variations and many of them disagree with one another; pick out any five feminists and you’ll likely get six opinions.

However, feminism isn’t about attacking men, it’s about (among many, many things) dismantling the system that disadvantages people because of their gender… a system that hurts men too.

The advice I give people who feel “attacked” by feminism is fairly simple: if you’re not doing the behavior they’re describing, then they’re not talking about you.  Recognizing that (cis, hetero) men have systematic advantages that women don’t isn’t about making you feel bad for being a man, it’s simply about being aware that these advantages exist and trying to help counterbalance them. Making a mistake isn’t the end of the world, either. Most of the time, people really just want you to take steps to not be a dick in the future. In fact, taking time to dial back the defensiveness, listen and apologize is one of the traits of positive masculinity.

Toxic Alphas and The False Allies of Masculinity

Then on the other hand, we have the MRAs. In CW’s case, after feeling devastated by the end of a relationship, he joined the Red Pill community – one that’s filled with its own… nuanced… version of relationships and gender roles. The Men’s Rights Advocacy movement in its many forms is a seductive one. The MRAs proclaim to offer solutions to men’s problems. The Red Pill community offers apparent sympathy for men’s relationship struggles and proposes ways of resolving them. But that initial breath of seeming compassion for men rapidly gives way to their purpose: hating on women… and men.

As CW found out, being part of the Red Pill community is contingent on being a very specific kind of man – the wily Alpha Male. The Alpha Male is what men are supposed to aspire to – manly leaders of men, fucking bitches and making money. Of course, there are some problems with this idea. To start with: nobody can agree on what an “alpha” is; what makes someone alpha rather than beta (or red-pill vs. blue-pill) is so amorphous as to be unclassifiable. The closest anyone can come to agreement is that being alpha is “got mine, fuck you” levels of selfishness dressed up in masculine tropes. Volunteering? Totally beta if you’re doing something stupid like helping the poor.

Look at this loser, feeding the homeless. Dude's beta as fuck, yo.

Look at this loser, feeding the homeless. Dude’s beta as fuck, yo.

The other, of course, is that alpha and beta divisions don’t exist in nature. It’s a case of bad science and confirmation bias coming together to confirm what people already want to believe: that the alpha fucks and the beta bucks, yo.

But that facade of compassion fades very quickly if you don’t conform to the “true” idea of what a “man” is. The sympathy only exists for people who believe as they do. The RedPill and other groups like fetishize the tropes of toxic masculinity and try to elevate it to a special, sacred calling. Anyone who isn’t manly in the way that the RedPill believes you should be manly is a cuck-beta-loser. Don’t believe domestic abuse is the key to keeping a relationship? You’re a pussy. Aren’t swole? Hang up your penis, you clearly don’t need it. Trans men? Not men at all. Even their thought-leaders and figureheads aren’t immune; diverge from the One True Path and folks will find all sorts of reasons to show that you were never a true Man after all.

Groups like these prey on the insecurities of others, telling people like CW that they’re special, enlightened, different from everyone else. They live in a world of “us vs. them”, the hypermasculine elite and the beta bucks, the redpill’d who see the world as it really isman and the blue-pill average frustrated chumps. It’s a form of external validation and gender-policing, one that only works as long as everybody goes along with it.

Escaping The False Dichotomy and Finding True Masculinity

The trap that many people fall into is a classic false dichotomy: that the only choices for being a man are virtual emasculation, living in fear of being labeled “problematic” and an over-the-top fetishization of (white) masculinity. You can be a quiche-eating wimp or you can be Ron Swanson-but-with-better-abs without anything in between.

Bullshit.

Masculinity isn’t about what you do, it’s about who you are. A flamboyantly camp gay man is as much of a man as Henry Rollins. A trans man is just as much of a man as Terry Crewes. Who you fuck or how many you’ve fucked doesn’t enter into it; someone with zero partners isn’t less manly than Ron Jeremy. How much ass you kick has nothing to do with it; Ghandi is no less of a man than Simo Häyä4

There are many ways to be a man. You can look like a golden god or you can be a skinny, twitchy nerd. You can be complex and complicated, embrace the many sides of yourself and not diminish your masculinity one iota. You can incredibly fit rock star with a profoundly luxuriant mustache and dote upon your cats like they were your children.

Singer of one of the greatest rock bands of all time. Still found time to call his cats while on the road.

Singer of one of the greatest rock bands of all time. Still found time to call his cats while on the road.

Being gentle, kind or considerate doesn’t mean you’re not a man. Being physically weak doesn’t diminish your masculinity, nor does being strong enhance it. Compassion and respect for others: that makes you a man. Finding and utilizing your strengths: that makes you a man.

Finding your truth, honoring it, being true to it is how you find your masculinity.

  1. Once again: somehow this never addresses same-sex friendships involving gay men and women; heteronormativity, y’all!
  2. We’ll get to this in a moment
  3. as much as people like to treat them that way
  4. A Finnish sniper in WWII who racked up more than 500 kills against the Soviets. He was so feared that the Soviets would mortar the region he was rumored to be in rather than try to track him down in person.

The post How Do You Find Your Masculinity? appeared first on Paging Dr. NerdLove.

15 Jun 11:06

Los límites

by Sark
 A veces uno echa la vista atrás y se sorprende del tiempo que ha pasado y lo que han cambiado las cosas.

Otras, las más, se sorprende de que hay cosas que nunca cambian.

De modo que cuando uno se encuentra con esto:



No puede dejar de pensar en aquella vez que hizo falta que lo de las líneas rojas lo explicara, ¿sabes quién? ¡Exacto!

O cuando hicimos un repaso a la situación cuando fuimos Charlie, de comer aparte

Porque, claro, es que España es así. Un país en el que está prohibido pulicar un cómic satírico sobre el nazismo pero no el Mein Kampf

Así que de vez en cuando hace falta recordar las broncas por la libertad de expresión y esas cosas, acordarse de David Ramírez y pensar que, efectivamente, a veces es cuestión de tiempo y  a veces debería ser cuestión de que haya más como su obra actual.



Cómics también.


15 Jun 10:58

Por qué aburrirte es una de las mejores cosas que puedes hacer

by Jaime Rubio Hancock

El psicólogo Rafael Santandreu comienza a recibir por estas fechas a pacientes que tienen pánico a las vacaciones. Pasar un mes sin hacer nada es aterrador: muchos incluso han de tomar ansiolíticos. No es tan raro como parece. Peter Toohey recoge en Boredom: A Lively History (Aburrimiento: una historia animada), una postal que recibió un mes de agosto: “He pasado unas vacaciones maravillosas. Llovió todo el tiempo. No tuve que llevar a los niños a la playa ni una sola vez. Pude acabar un montón de trabajo”.

“En nuestra sociedad hay fobia al aburrimiento”, explica a Verne Santandreu, autor de Las gafas de la felicidad. No exagera: el tiempo vacío asusta tanto que el 25% de las mujeres y el 66% de los hombres encerrados en una habitación durante 15 minutos prefiere darse una leve descarga eléctrica antes de no hacer nada, según recoge Scientific American. Cualquier cosa vale con tal de matar el tiempo.

Como recoge Toohey en su libro, de entrada hay motivos para temer al aburrimiento. El tedio crónico está asociado con un mayor riesgo de “desarrollar ansiedad, depresión, adicción al alcohol o a las drogas, ataques de ira, comportamiento agresivo y carencia de habilidades interpersonales, además de unos resultados pobres en el trabajo y en la escuela”.

Encontramos un ejemplo de casi todo a la vez en Jack Torrance, el protagonista de El resplandor. Encerrado en un hotel todo el invierno con su familia, es incapaz de superar su alcoholismo y escribir su novela, y cae víctima de un aburrimiento que le lleva a las alucinaciones, a la ira y a abrir puertas con un hacha. 

“No existe el exceso de aburrimiento -afirma Santandreu-. Existe una mala vivencia del aburrimiento”. El psicólogo lo compara a una superstición: si tienes miedo a que se te cruce un gato negro, lo pasarás mal cuando ocurra tal cosa, pero eso no significa que un gato negro de verdad provoque mala suerte. 

El aburrimiento, igual que el pobre gato, no tiene nada de malo, según Santandreu: “Es muy importante recuperar el gozo de no hacer nada”. El tedio forma parte de “nuestra naturaleza, nos pone en un estado mental de calma y de felicidad y es un gran activador de grandes tareas”. Santandreu recuerda una cita de Blaise Pascal que les hubiera venido bien a Torrance y a los participantes en el estudio de las descargas eléctricas: “Todos los males de los hombres vienen de una sola cosa: de no saber quedarse tranquilos en una habitación”.

Tenemos que aprender a disfrutar de estos ratos en los que no hacemos nada o no hay nada que podamos hacer. Desde la infancia: “Los niños están sobreestimulados -explica Santandreu-. No saben aburrirse y esto puede provocar un aumento o un empeoramiento del trastorno por déficit de atención”. Santandreu incluso sugiere que en las escuelas los niños deberían dedicar tiempo a “no hacer nada, a mirar la pared durante una hora” para perder este miedo al hastío. De hecho, el propio psicólogo explica que el cuarto de hora que tiene libre entre paciente y paciente lo dedica “a mirar por la ventana”.

No hacer nada sirve de mucho. Toohey cita una encuesta en la que se afirma que el aburrimiento “puede contener un potencial de reflexión importante y puede ser un estímulo a la creatividad”. El aburrimiento nos permite soñar despiertos e imaginar soluciones y alternativas. Es “una oportunidad para el pensamiento y la reflexión o la relajación”. Lars Svendsen añade en Filosofía del tedio que el aburrimiento "presupone un momento de reflexión sobre uno mismo, de contemplación de la propia situación en el mundo”.

Santandreu va más allá: todo esto suena muy bien, pero si nos aburrimos sin obtener ninguna ventaja positiva a cambio, “¿cuál sería el problema? El objetivo de la vida no es producir constantemente mercancías tangibles o intangibles”. El psicólogo recomienda “recortar y ralentizar”. Es decir, “prescindir de tareas, de medios” y “hacer las cosas más despacio y prestando más atención”.

Santandreu relaciona la mala prensa que tiene el aburrimiento con la sociedad de consumo y del ocio, que quiere que siempre estemos “ocupados o haciendo cosas emocionantes”. En este sentido, Toohey recuerda que “el tiempo libre, para Adorno, está conducido por la misma comercialización que el tiempo de trabajo: el trabajo genera beneficios y el tiempo libre debe hacer lo mismo”.

Según Santandreu, internet es uno de los principales responsables de la ociofobia, por usar el término acuñado por el propio psicólogo: “Es un suministrador de información arrollador”. En muchos casos se trata de contenidos pensados para “durar poco tiempo, de un uso muy limitado”.

Internet no está solo: "La obsesión de nuestra cultura con fuentes externas de entretenimiento -la televisión, internet, los videojuegos- podría jugar un papel en el incremento del aburrimiento", escribía Anna Gosline en Scienfic American. Eso sí, internet tiene la ventaja de la ubicuidad. Sacamos el móvil nada más llegar a la parada de autobús o buscamos algo que hacer con nuestra tablet mientras pasan las horas del domingo. Lo hacemos tan a menudo que Google incluso completa la búsqueda con referencias al aburrimiento cuando empezamos a preguntarle por cosas que podemos hacer.

Y eso a pesar de que internet no siempre nos divierte. A veces es como una descarga eléctrica en una habitación vacía: sólo es un medio con el que intentamos matar el tiempo. Según datos de Google y Microsoft citados por Nicholas Carr en What Should We Be Worried About, empezamos a abandonar una página si tarda en cargarse más de 250 milisegundos y dejamos de ver un vídeo si tarda dos segundos en comenzar. Tenemos tanto pánico a aburrirnos que huimos en cuanto vemos una pantalla negra.

“A medida que una red se hace más rápida, nos volvemos más impacientes”, escribe Carr. “El fenómeno se amplifica por el zumbido constante de Facebook, Twitter, los mensajes de texto y las redes sociales en general”. Cada vez es menos probable que “experimentemos cualquier cosa que requiera una espera, que no nos proporcione una gratificación instantánea”.

No sabemos esperar porque queremos vivir en un presente constante, como sugiere Douglas Rushkoff en Present Shock: When Everything Happens Now: nuestro objetivo ilusorio es estar al día con todas las actualizaciones de redes sociales y correos electrónicos “para estar finalmente en el ahora”. No nos permitimos un instante vacío: si no estamos mirando el móvil, es el propio teléfono el que requiere nuestra atención con vibraciones y timbrazos.

Como escribe Svendsen, nos negamos a abandonar el mundo mágico de la infancia, "lleno de cosas nuevas y emocionantes. Quedamos suspendidos en un estadio intermedio entre la niñez y la madurez, en una pubertad sin fin”, olvidando que “la pubertad está llena de tedio”.

El poeta ruso-americano Joseph Brodsky escribió una alabanza del aburrimiento que quizás sea el texto más citado sobre el tema. Su solución al miedo que nos produce el tedio es rendirnos: “Cuando os golpee el aburrimiento, id por él. Dejad que os inunde; sumergíos, tocad fondo. En una situación desagradable, la regla es tocar fondo cuanto antes para volver con más rapidez a la superficie”. El aburrimiento “representa al tiempo en toda su pureza, en todo su repetitivo, superfluo y monótono esplendor”. "Pone tu existencia en perspectiva y el resultado neto es precisamente el conocimiento y la humildad”.

14 Jun 23:36

Como facían os nosos avós cando lles caía un dente de leite

Entón non exístía o rato Pérez, nin había presente. Os detiños eran guindados á lareira. “Toma lumiño, este dentiño para que o novo saia máis direitiño”, dicían ao facelo.
14 Jun 23:23

En internet como en la vida real

Las chicas juegan a videojuegos. Es la realidad. Pero, como ocurre con la lectura de historietas, las convenciones y la invisibilidad siguen convirtiendo un tema de mero consumo en mito, rareza, fetiche. La obra del escritor de ciencia ficción y activista Cory Doctorow y la dibujante Jen Wang En la vida real (Sapristi, 2015), se esfuerza porque superemos de una vez los prejuicios, y por partida doble: es un cómic, y su protagonista es una adolescente, Amanda, que elude las trampas educativas patriarcales que minan la confianza en una misma aplicando su talento al desarrollo de videojuegos.

En la vida real arranca cuando una gamer organizadora de un clan de guerreras en Terra Aurea, un videojuego online, acude al instituto donde estudia Amanda: “¿Cuántas de vosotras jugáis ejerciendo de chicas? ¿Quién quiere ser chica dentro y fuera del juego?”. Amanda atiende al reclamo diseñando un alter ego inspirador, Kalidestroyer, y uniéndose al clan compuesto sólo por mujeres que opera el multijugador masivo.

“Internet no resuelve injusticias, pero sí salva el primer escollo para subsanarlas: une a la gente

La joven decide, pues, ser ella misma dentro y fuera del juego. Lo emocionante de internet residía antaño en la posibilidad de ser ajenos como avatares a lo que dictaba lo real. Hoy, Amanda prefiere utilizar la red como amplificador de sí misma. En este sentido, aunque sea interesante que En la vida real plantee con naturalidad la presencia de la mujer en el ámbito de los videojuegos, ¿no se ha perdido la oportunidad de poner en jaque las servidumbres de género, de diluir el personaje mujer que se performa en lo real? Tratándose de un cómic juvenil, ¿basta con su apuesta por la participación equitativa en un nicho de mercado?

El negocio real

“Lo extraordinario del presente es lo fácil que resulta saltarse las partes aburridas que implica lanzar un proyecto”, explica el propio Doctorow en el prólogo de esta edición. El guionista de En la vida real también afirmaba recientemente que “la vida no es una industria”. Defiende las licencias copyleft para los artistas emergentes, y aboga por la desregulación en lo referido a internet. Para él, el activismo se ejercita día a día en las redes humanas, sociales, tejidas en lo virtual: “Internet no resuelve injusticias, pero sí salva el primer escollo para subsanarlas: une a la gente. Luego viene lo más difícil: arriesgar la vida, la fortuna y la reputación por aquello en lo que crees”. Sin embargo, Doctorow, que tiene la suerte de contarse entre el escaso porcentaje de artistas que vive hoy de la cultura, protege su cómic con una licencia copyright.

Su discurso políticamente correcto, sin aristas, que entiende internet como herramienta inocua, halla eco en el dibujo amable de Jen Wang, autora de otro cómic, Koko Be Good (2010), inédito en España, con el que En la vida real guarda similitudes. La protagonista de aquél comparte con Amanda la idea de que sola no se puede, con amigos sí. Pero Amanda difiere de Koko en su tendencia a hacer siempre lo correcto, entre lo que se halla el aceptar sin preguntas ser reclutada en el colegio por la representante de un videojuego para formar parte de su “comunidad”. Eso sí, con permiso de sus padres. 

13 Jun 11:42

Porno educativo: ¿quién te enseñó lo que sabes sobre sexo?

by Isabel Garzo

Cuando el sexólogo Fernando Pena publicó su libro Cómo retrasar la eyaculación y mantener el pene firme y duro, que ahora es utilizado por sexólogos de todo el mundo como apoyo a sus terapias, se encontró con que algunos pacientes echaban en falta «una descripción más gráfica del tratamiento que describía el libro». Por eso, hace dos años, el equipo de lo que sería Pornoeducativo empezó a crear vídeos en los que una pareja muestra de forma explícita lo que hay que hacer en cada fase del tratamiento. A esos primeros vídeos se sumaron otros sobre el tratamiento del vaginismo, uno de los trastornos sexuales más frecuentes en mujeres.

Ese uso terapéutico de lo vídeos pornográficos los llevó a reflexionar sobre la educación sexual. «En pleno siglo XXI se sigue educando con dibujos y textos. ¿Realmente la gente no sabe de estos temas?», se preguntaban. Según cuenta Adrián Pérez, director de comunicación de Pornoeducativo, «cuando preguntábamos si la educación sexual recibida había sido buena, la respuesta siempre era negativa, y en la mayoría de los casos nos encontrábamos con que había sido nula, inexistente. Siendo el sexo algo tan importante para muchas personas, ¿cómo había aprendido la gente sexualidad? Como se había hecho “toda la vida”, preguntando a amigos mayores o a primos». En su caso, recuerda cómo la única educación que recibió sobre sexualidad fue ver cómo ponían un preservativo a un plátano y le daban un folleto que hablaba sobre las ETS. «Hay miedo a enseñar un cuerpo desnudo, explicar los genitales o el proceso de excitación humana. Muchas personas se refieren a sus genitales como “mis partes”, “lo de ahí abajo” o, todavía peor, “mis vergüenzas”».

Tras esa reflexión, decidieron «cambiar radicalmente la educación sexual en el mundo, romper barreras y enseñarlo todo». Hace tres meses que la web Pornoeducativo es una realidad.

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LA DIFERENCIA ENTRE LA EDUCACIÓN SEXUAL Y EL PORNO

«Hay una diferencia que separa la educación sexual de los vídeos sexuales usados como entretenimiento, y es algo en lo que Pornoeducativo trabaja de forma muy exigente». La web está liderada por un equipo de sexólogos y psicólogos que guían los contenidos. «Son los encargados de encuadrar el proyecto bajo el marco serio y profesional que le corresponde», puntualiza Pérez. «Somos un proyecto educativo y no queremos confusiones. El equipo de profesionales marca las pautas, guioniza y dirige a los actores». Aparte de los sexólogos y psicólogos, el equipo lo completan publicistas, comerciales y comunicadores. En su Twitter y su Facebook publican noticias de actualidad relacionadas con sexualidad.

Los vídeos más demandados por los usuarios son los relacionados con problemas sexuales. Contienen lecciones explícitas con ejercicios explicados al detalle. «Nuestro mayor objetivo es ayudar a los usuarios», recalca el director de comunicación.

Otras temáticas muy solicitadas son el squirting (o eyaculación femenina), el sexo oral y el sexo anal. «Mostramos explícitamente cada una de estas prácticas, explicamos cómo se hace, lo que se siente y cómo hacerlo de forma segura y sana. Rompemos mitos para que todo el que lo desee pueda practicarlo sin miedos ni dudas».

Su objetivo es que la gente hable de sexualidad con fluidez y sin prejuicios. «Muchas personas piensan que son “raras” por realizar alguna práctica concreta, que “nadie lo hace”. Es hora de cambiar eso».

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TÚ TAMBIÉN PUEDES SER TEACHER

La plataforma utiliza expresiones típicas del ámbito académico, tales como «matricúlate» (en lugar de «suscríbete»), «lecciones» en lugar de vídeos o «conviértete en teacher». Para esto último basta con subir un vídeo de más de 10 minutos de duración que traten sobre cualquier tema relacionado con sexualidad (y en el que solo aparezcan mayores de edad). A modo de referencia, señalan algunas ideas temáticas: anatomía, anorgasmia, anticonceptivos, cunnilingus, E.T.S., eyaculación precoz, fantasías, felaciones, homosexualidad, juguetes, kamasutra, masturbación, menstruación, squirting, vaginismo. Mostrar la temática elegida sin tabúes, mostrando desnudos e incluso caras, sube la nota. «Los vídeos son filtrados por el equipo de expertos para que cumplan unos criterios y fomenten una sexualidad sana y responsable». Si el vídeo es aprobado para que aparezca en la web, el teacher recibe, a modo de compensación, un juguete sexual, un lubricante, un libro sobre cómo retrasar la eyaculación, un palo para selfies o seis meses de suscripción a pornoeducativo.com. «Las temáticas que reciben más vídeos de teachers son las relacionadas con masturbación y utilización de juguetes sexuales. Es muy interesante conocer cómo se masturba la gente para poder experimentar con tu cuerpo y tu sexualidad sin pudores ni barreras», comenta Pérez.

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Respetando la legalidad vigente, la plataforma está dirigida solo a mayores de edad, aunque ellos creen que eso no debería ser así: «Muchas personas descubren su sexualidad mucho antes de la mayoría de edad. Pensamos que, cuando una persona se topa con su sexualidad, debería saber cómo afrontarla». Una vez cumplida la mayoría de edad, el proyecto está orientado a todos los perfiles. «No vive igual su sexualidad una persona atlética que una que sufre una discapacidad física; ni una de dieciocho años que una de cuarenta o una de setenta y cinco».

Hasta el momento, no se han encontrado con detractores, sino más bien con mucho apoyo. A pesar de su reciente creación, ya han recibido propuestas de convenio de una de las universidades más importantes de España. Algunas asociaciones dedicadas a la educación sexual se han puesto en contacto con ellos para mostrarles su apoyo. También los colectivos de discapacitados han visto con agrado su voluntad de fomentar los conocimientos sexuales entre esas personas. Desde Pornoeducativo ven «totalmente viable» que la plataforma llegue a centros sanitarios y universidades. «Para nosotros sería todo un orgullo poder decir que pusimos nuestro granito de arena en que la educación sexual en el mundo fuese de verdad educación sexual».

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Este post Porno educativo: ¿quién te enseñó lo que sabes sobre sexo?, escrito por Isabel Garzo, se publicó originalmente en Yorokobu.

12 Jun 12:15

Male Feminist Tells Women to Continue Not Smiling

by Beth Newell

An inspiring video made by self-described “male feminist” Duncan Wizell has gone viral this week. In the video, Wizell approaches women on the street to give his approval of their decision to not smile.

 

“It’s important to show women that not all men are the kind of assholes who will go around telling you to smile,” says Wizell. “I want them to know I’m okay with them not smiling because not smiling can be beautiful, too.”

 

Many women featured in the video seemed to heed Wizell’s wishes, remaining stone-faced as he passed by. “I could tell by the response it was what they needed to hear,” he explains. “Women are so strong.”

 

 

Wizell came up with the idea when he heard female friends describe how obnoxious it was to be told to smile by strangers on the street who felt it was somehow within their realm of control to tell them what to do. “That shocked me,” says Wizell. “I was like, ‘That’s messed up. I’m gonna do the opposite.’”

 

“I just want women to feel like it’s okay to have regular expressions on their face like men can and that a lot of us men—the good ones—will still be into you for who you are,” he says. “I would date a girl regardless of whether or not she was smiling. That’s feminism.”

 

Wizell’s video has been shared by many other men on social media who want their female friends to know they share his sentiments. “I like a serious woman,” says Tim Hawkey, 32. “Women’s mouths come in all shapes and sizes and that’s cool. I would make out with every one of ’em.”

Male Feminist Tells Women to Continue Not Smiling is a post from: Reductress

12 Jun 12:15

50 Things That Are Definitely, 100 Percent Confirmed Punk

by Noisey Staff
50 Things That Are Definitely, 100 Percent Confirmed Punk
12 Jun 12:09

What "Ouija" actually means, and how the game has changed

by Phil Edwards
A Ouija game from 1891, one of the earliest boards.

If you've ever hovered over a Ouija board, you may have wondered, "What does 'Ouija' mean?"

The board game, which uses movements of people's hands on a small device to send a "message from beyond," is still a popular toy. But its history is less well-known, so I asked someone to help me understand the layered meanings of Ouija: Robert Murch, who has the unique distinction of being a Ouija expert. As the chair of the Talking Board Historical Society, he served as a consultant on the 2014 horror movie Ouija and recently celebrated his passion at the inaugural OuijaCon.

It turns out that the real meaning of "Ouija" is as pliable — and mysterious — as the game itself.

Ouija was an outgrowth of a real spiritualist movement

A seance in 1900.

General Photographic Agency/Getty Images

A seance in 1900.

A sincere spiritualist movement arose in the second half of the 19th century. As Americans dealt with a changing country, life in the wake of the Civil War, and other drastic changes, some sought answers in a spiritual — but not traditionally religious — realm.

It was significant from the 1860s on, David Nartonis writes in his history of the spiritualist movement's growth. Via the lecture circuit, seances, and other activities in which people attempted to talk to the dead, spiritualism became a significant cultural force. In 1868, for example, there were no less than 150 lectures on spiritualism advertised in the Spiritual Telegraph newspaper. That fad led to lots of unique business opportunities.

Ouija was just one of many talking boards of its era

"Talking boards existed years before Ouija," Murch says. Some pre-1886 Ouija boards looked like Ouija boards, and some didn't. Murch says early versions featured different ways of receiving messages. Some used dial plates, in which you pressed your hand on a device and the pressure directed a needle to different letters. Other fortune tellers relied on knocking sounds on the bottom of a table to convey messages.

Some devices even used planchettes (that's the name for the thing you hold when you operate a Ouija board. Myth says it's named after a French medium, but it's a word for a small board dating back to medieval France). Often, these early planchettes had a hole so a pencil could write the answer.

A planchette that uses a pencil, from 1880.

Universal Images Group/Getty Images

A planchette that uses a pencil, from 1880.

The inventor of the 1886 Ouija board remains disputed — some credit a cabinetmaker named E. C. Reiche, while others say it was Charles Kennard. The most common belief is that Reiche sold his invention to Kennard, though it's hard to know for sure (Reiche later claimed it was stolen). "According to Kennard," Murch says, "he came up with the idea while sitting in the kitchen of his new house." Kennard said he placed a breadboard on the table and held a teacup over it, the same way you'd hold a planchette over a Ouija board. As he watched his hand move, he realized he'd found a way to access his subconscious.

Though we don't know the inventor, we do know that the Ouija board, made and sold by Kennard and his colleague Elijah Bond, represented a step forward for talking boards. Its design — an arc of letters, a planchette, and handy "Yes," "No," and "Goodbye" prompts — was unique.

The early origin stories of the board show how "Ouija's" meaning changed

Two men play the Ouija board in 1972.

Millard Smith/Denver Post/Getty Images

Two people play the Ouija board in 1972.

Their board's name was unique as well, with a surrounding mystical myth. That name came courtesy of Helen Peters, Elijah Bond's sister-in-law. She had a reputation as a medium, so on April 25, 1890, she had a session in Baltimore with the entrepreneurs and the board. According to the letters and journals of the group, they asked the board what it wanted to be called. It spelled out "Ouija." When they asked what it meant, it spelled "Good luck."

Did Ouija's name come from the board? A misread locket? Or both?

But there's also a more practical — and market-driven — explanation for the Ouija name. After the name "Ouija" was "sent" to the participants on that April night, Peters revealed she was wearing a locket that she claimed had "Ouija" written on it. "One of the theories of the locket," Murch says, "is that Helen Peters was a well-read upper class woman. She likely read stories from English novelist Ouida. We believe she might have been wearing a locket that had 'Ouida' on it, and it's possible that 'Ouija' was in her subconscious."

There was also an exotic appeal to the name, which was meant to sound Egyptian. When the game earned a patent in 1890, it was as an "Egyptian luck board." Egypt was in vogue in some spiritualist and performance circles (in 1888, to take one example, "Professor Canaris, Wizard of the North" bragged about the "Egyptian necromancy" in his show).

We can't know for sure whether Ouija was a genuine expression of spiritualist beliefs, an Egyptophilic piece of flimflam meant to capitalize on those beliefs, or a little bit of both. But eventually, Ouija's name took on an even broader meaning.

Ouija goes from hit spiritualist device to hit toy

In 1967, a woman shows off her Ouija set, when it was just another fun game.

Ed Maker/Denver Post/Getty Images

In 1967, a woman shows off her Ouija set, when it was just another fun game.

By 1901, after a few other transactions where Ouija production changed hands, entrepreneur William Fuld secured the rights to sell the hit board. He'd already gotten a patent for his own talking board, but Ouija was a mainstream hit that he coveted.

"It didn't matter what you called it if you bought it"

"William Fuld took over," Murch says. "And he realized it didn't matter what you called it if you bought it."

"By the 1920s, people were using more slang," Murch says, "and if you were playing the board, you were Ouija-ing." Boards were changed to reflect that, and some even read, "If you call it we-ja or wee-gee, it still spells good fun." The board still had mystical cachet, but it was no longer solely a mysterious spiritualist message or an allusion to a forgotten Egyptian god — it was also a game to be played with family and friends.

And that's the meaning of Ouija that's stuck since, especially after the sale of Fuld's business — and Ouija — to Parker Brothers in 1966. That same year, it outsold Monopoly. Today, the board symbolizes everything from retro gaming to the scary movie that bore its name. And that's probably appropriate. Ouija always did what we wanted it to, so it's fitting that "Ouija" means what we want it to as well.

12 Jun 12:02

I Was Capable Of Understanding ‘Goodfellas’

by Katla McGlynn

When I sat down with my boyfriend to watch the award-winning Martin Scorcese drama “Goodfellas,” I knew, as a woman, that I shouldn’t be able to comprehend it. The crime. The cold-blooded violence. The no-holds-barred adultery. Surely a film this masculine would go right over my head.

 

But then, to my horror, it happened: I was able to understand the entire movie. Like, am I even a woman anymore?

 

At first, I did what I could not to relate to the young protagonist Henry Hill’s turbulent childhood, but by the time he was a grown-up mobster played by Ray Liotta, I was thrilled by his dark sense of success, his endlessly chaotic relationships and the way he navigated his perpetual life of crime.

 

When my boyfriend laughed at Joe Pesci’s character’s crude jokes, I let out a little giggle, too. When he cringed at Tommy’s random fits of violence, I, somehow, was able to identify with the deeply flawed character on the screen. I didn’t even have to count silently in my head and look away during the gory scenes, like all women do. OMG, who was I becoming?

 

 

After over an hour of not just being cognizant of the expertly written plotlines, but actually engaging with them, there was a scene in which the wise guys visit Tommy’s mother for dinner. My boyfriend took this opportunity to go to the bathroom, suggesting this was the only scene I’d probably like. To my complete shock, it wasn’t. I much preferred the drug-fueled helicopter chase sequence at the end of act two.

 

Hold on, am I seriously getting this “guy movie?” Should I hand over my lady gun and lady badge right now?

 

Take all the scenes where the guys “bust each other’s balls,” for example. I wasn’t even sure what that phrase meant at first, but after witnessing this extremely hard-to-relate to male bonding phenomena, I realized, “Omg! They’re making fun of each other as a show of affection!” I was able to recall a few times in my own life when I was endlessly teased by my female friends for shopping too much or being too boy-crazy. The only difference between us gals and the “Goodfellas” is that we weren’t playing cards, drinking scotch or shooting anyone in the process. But all of that actually looked pretty fun.

 

To confirm that understanding “Goodfellas” has sent me into a complete and total gender identity crisis, next weekend I will see if I am able to fathom the many layers of the classic, “Casino.”

I Was Capable Of Understanding ‘Goodfellas’ is a post from: Reductress

12 Jun 11:04

[ i-D ] John Waters y Mink Stolen nos hablan de moda, mal gusto y peinados extremos

by Jo-Ann Furniss
[ i-D ] John Waters y Mink Stolen nos hablan de moda, mal gusto y peinados extremos
12 Jun 08:28

Diamond in the rough: Splendor coming to mobile this summer

by Dave Neumann
Don't get too excited. The art is fantastic, but the theme is a complete paste job.

Don’t get too excited. The art is fantastic, but the theme is a complete paste job.

Every few years a board game pops up that becomes the face of the hobby for a bit. These are the games that everyone either loves or tolerates, but no one really hates them. Also, they’re easy enough to play and give non-gamers a taste of what the rest of gaming might offer them. The nineties had Settlers of Catan, with Carcassonne coming in the early aughts. Then came Ticket to Ride in 2004, Dominion in 2008, and 7 Wonders in 2010.

2014 introduced another one of these games, Splendor. It is a simple-looking card game that has a wealth of strategy under the surface. A tableau of cards is played on the table and each player can choose to either buy a card for their personal tableau or collect gems. You need gems to buy the cards, but each card is also worth a certain amount of gems, so the game becomes an engine-building exercise in trying to collect lower level cards that will help you to eventually afford the expensive Level 3 cards. Along the way you’re trying to get certain colors of cards to match different nobles in the city, who will come to your shop if you have the correct combination, bringing you a load of victory points.

Today, Days of Wonder announced that they’re bringing Splendor to both iOS and Android devices this summer. Days of Wonder is one of those AAA mobile developers–see Ticket to Ride and Small World–so this one should be a gem. Sorry, I couldn’t resist.

No trailers or actual screenshots for this one yet, so after the break watch Tom Vasel of The Dice Tower show you how the game works.

11 Jun 13:14

Cuando la cocaína era legal: breve historia de la farlopa

by J. C. Ruiz Franco

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Imagen vía

En el siglo XIX, en pleno auge del consumo de hojas de coca en Europa, varios investigadores intentaron aislar el principio activo de la coca, es decir, la sustancia que otorga a esa planta sus cualidades características. Quien primero lo logró, en 1855, fue el químico alemán Friedrich Gaedcke, quien le dio el nombre de eritroxilina, por la familia, el género y el nombre científico de la planta (Erythroxylum coca).

Poco después, Albert Niemann explicó en su tesis doctoral, publicada en 1860, los pasos necesarios para aislar el principio activo mediante un proceso más refinado que el empleado por Gaedcke, describió sus propiedades y le dio el nombre de "cocaína". Las hojas necesarias para el trabajo se las proporcionó su profesor en la Universidad de Gotinga, Friedrich Wöhler, quien, a su vez, las había conseguido gracias al viaje del doctor Carl Scherzer alrededor del mundo. Bastantes años más tarde —en 1898—, Richard Willstätter conseguiría describir su estructura y obtener la molécula mediante síntesis química.

A pesar de la popularidad de las hojas de coca, el uso de la cocaína fue bastante limitado hasta 1883, año en que un médico militar, Theodor Aschenbrandt, compró un suministro a la compañía farmacéutica Merck para utilizarlo en los soldados durante unas maniobras e informó sobre sus efectos beneficiosos a la hora de soportar la fatiga física, en un artículo que publicó poco después. El joven doctor Sigmund Freud, que se encontraba en una etapa difícil de su vida —sufría melancolía y fatiga crónica— leyó el artículo, obtuvo más información sobre las hojas de coca y se decidió a probar la cocaína. Todo un nuevo mundo se abrió ante los ojos de quien años más tarde sería el fundador del psicoanálisis. Se sintió como nunca se había sentido, recomendó tomar la droga a su novia y a sus amigos, la utilizó en su práctica médica y escribió varios artículos ("Über Coca", "Beitrag zur Kenntniss der Cocawirkung", "Nachträge Über Coca", "Über die Allgemeinwirkung des Cocains") que tuvieron amplia difusión y fueron en gran parte los responsables de la popularización de la sustancia. También llegó a sugerir su uso como anestésico, pero su colega Karl Koller se le adelantó y a él se atribuye esta aplicación en las operaciones oculares.

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El joven Sigmund Freud. Imagen vía

Las aparentemente infinitas aplicaciones terapéuticas de la cocaína causaron una gran euforia en el ámbito de la medicina y la farmacología, lo mismo que había sucedido unos años antes con la hoja de coca. Las compañías farmacéuticas Merck y Parke, Davis & Company comenzaron a producirla. El optimismo reinaba por doquier, pero pronto surgieron problemas derivados del abuso, que se hicieron públicos y sirvieron para que los sectores más conservadores exigieran su control. Por ejemplo, se supo que Freud quiso curar con cocaína la adicción a la morfina que su amigo, el profesor Ernst von Fleischl-Marxov, utilizaba para soportar el dolor neuropático que sufría desde hace años. Al principio proporcionó fuerzas al paciente y le permitió reducir la dosis de morfina, pero pronto creció su tolerancia a la droga y tuvo que aumentar considerablemente la cantidad consumida, con lo que acabó sufriendo una psicosis cocaínica y su salud quedó definitivamente arruinada. Es evidente que fue el abuso —en una persona predispuesta por la patología que ya padecía—, y no la sustancia en sí, lo que causó estos problemas, pero a los prohibicionistas nunca les han interesado estos pequeños —aunque importantes— detalles. Varias autoridades médicas, entre ellas el doctor Erlenmeyer, afirmaron que la cocaína era una droga perjudicial y que causaba adicción. De todas formas, se siguió vendiendo libremente en las farmacias, y el buen uso o el abuso se dejó al libre arbitrio de cada uno. El mismo Freud, después de haberla utilizado durante varios años, abandonó su consumo sin ninguna molestia.

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Mujeres comprando cocaína en Berlín en 1924. Imagen vía

Y llegó la prohibición. Los prohibicionistas fueron sumando fuerzas, y en diciembre de 1914 Estados Unidos aprobó la Harrison Act, ley que regulaba el consumo de varias drogas, entre ellas la cocaína. Gran parte del mundo civilizado quiso seguir el ejemplo, y aunque la Conferencia de La Haya de 1912 no dejó nada decidido porque fue suscrita por pocos países, en 1913 y 1914 se convocaron nuevos encuentros para que la firmaran más. La aplicación de las primeras leyes prohibicionistas podía haber sido bastante irregular a nivel internacional, pero Inglaterra sugirió incorporar los acuerdos de La Haya dentro del Tratado de Versalles —el que puso fin a la Primera Guerra Mundial en 1919—, con lo que a hurtadillas se consiguió que prácticamente todos los países suscribieran el acuerdo firmado por unos pocos en 1912. Los subsiguientes tratados internacionales sobre drogas han ido incrementando el control, hasta el extremo de que la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 decretó también la prohibición del uso de la hoja de coca, excepto para fines médicos y científicos.

11 Jun 13:13

Así es como realmente se masturban los tíos

by Pol Rodellar

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Imagen vía.

Exterior día, playa. Dos chavales están sentados en un duna. Uno parece mayor y más curtido que el otro. Este empieza a hablar. "¿Qué harías si ahora mismo pasara una piba en pelotas por aquí?". El otro contesta: "Follármela". Esto es un diálogo sacado de un cómic de Daniel Clowes y refleja bastante bien las fantasías sexuales de los hombres, ese funambulismo entre la ficción y la realidad aliñado con grandes dosis de chulería farolera. Se supone que los tíos nos pasamos el día hablando de tetas, culos, coños y la relación que tienen todos estos elementos con nuestro chakra central, la polla. En estas conversaciones terminamos hablando sobre pajas, sobre cómo lo hacemos, sobre lo dura que se nos pone al mirar pibas por la calle y "pssssssst", "mira esa que viene por ahí". "¡Fuas!, yo me la petaba". "Y yo". Y hablamos de vídeos porno, actrices porno, de tías que conocemos y que están bien fuertes y bebemos cerveza y sudamos y se nos ponen las pollas duras y nos las sacamos y hablamos ahí en la mesa de un bar y empezamos a masturbarnos unos delante de los otros y nos intercambiamos los sables y venga y somos tope de colegas. Máscaras. ¿Sabéis lo que son las máscaras? Las tribus ancestrales del África occidental ya las utilizaban hace mil millones de años para exorcizar los espíritus malignos que habitaban —y siguen habitando— en todos los hombres humanos. Las máscaras servían para convertir a las personas en otras cosas, entes incluso no humanos. Nosotros, los hombres que hablan de sexo, utilizamos estas máscaras para ocultar al hombre débil y lleno de inseguridades que llevamos dentro. Los hombres hablamos de pajas pero no hablamos realmente de pajas. Sabéis por donde voy, ¿no?

Este tema me interesa en exceso, llevo AÑOS queriendo hacer este artículo, incluso desde antes de llegar a trabajar para VICE. El día ha llegado, el doctor llega a casa, se quita el sombrero y se sienta tranquilamente en su butaca delante de la chimenea. Hablemos de cómo se masturban exactamente los hombres, sin groserías, sin fingir, solamente abriendo nuestros corazones y dejando asomar los miedos y las inseguridades, que de eso —al fin y al cabo— es de lo que tratan las pajas. Un hombre puede engañar a su esposa o a su madre pero nunca se engañará a sí mismo a la hora de sacar a pasear al pequeño Crispín.

Yo tengo MUY claros mis hábitos pero desconozco los detalles más íntimos del resto de hombres que habitan, han habitado y habitarán en este planeta. A mi alrededor, constantemente, veo hombres y, más que eso, veo muchas preguntas. Es por eso que decidí contactar vía Facebook con la gran mayoría de mis contactos masculinos (tanto los más íntimos como los que no tengo ni puta idea de por qué son mis amigos) e invitarles a contarme sus intimidades masturbatorias. Me he encontrado con cosas bien raras —costumbres onanistas que harían palidecer al mismísimo Belcebú— pero también con hombres preocupados con su cuerpo y sus sentimientos. El metal puede ser duro como el hierro pero también inestable como el mercurio.

Esto va a ser un viaje largo, os recomiendo haceros un sándwich de atún o algo antes de empezar a leer. Empecemos.

¿QUÉ ES ESO DE "PAJEARSE"?

El hombre, como he dicho antes, no es un personaje plano y donde más se muestran sus inseguridades es en ese momento en que se enfrentan por primera vez con su miembro y esa obligación social llamada "pajas". Puede que antes de saber qué era eso de "meneársela" ya hubieran desarrollado algún tipo de técnica para estimularse. Este es el caso de los que se "follaban" calcetines, colchones u otro tipo de técnicas extrañas. Se tiende a pensar que el despertar sexual en los hombres es algo sencillo, que la cosa se pone dura por culpa de unas tetas y todo queda muy claro. Pero hay muchas dudas y la mayoría vienen dadas por la presión social a eso llamado "pajas", el demonio de cinco letras. Muchos de mis testimonios se han referido a esa presión externa y al consiguiente mar de dudas que inunda sus pequeños cerebros preadolescentes. Nadie te enseña a hacerlo, puedes comprender el funcionamiento, entender la teórica, pero el ponerlo en práctica puede ser complicado, ya que hay tantos tipos de pollas como de personas. Es un tópico pero cada pene es un mundo. No todos tienen las mismas características y algunos lo tienen más difícil para todo eso del "bajar la piel". Aquí es cuando entra en juego otro demonio, esta vez de 12 letras: la circuncisión. Escuchemos a uno de nuestros testimonios:

"Mi condición de individuo operado de fimosis al completo a los siete años de edad me colocó en un punto de partida bastante jodido a la hora de encarar la pubertad: no tenía prepucio. Para los que no estéis familiarizados con esta movida, una operación completa de fimosis te deja el glande completamente al descubierto y, por lo tanto, seco. Yo no di mucha importancia a este hito en mi vida, pues por esa época solo quería jugar al fútbol, ver dibujos animados y comer Choco Crispies. (...) El problema llegó en la pubertad, '¿cómo coño me hago una paja sin prepucio?', pensé. Y aquí empieza una etapa de investigación, ensayo-error, victorias, derrotas y mentiras".

Los chavales que se enfrentan a esta situación optan por emular la piel natural con sucedáneos sintéticos, entiéndase calcetines, pijamas u otro tipo de tejidos. Pero también "existen aceites, lubricantes y un montón de elementos y gadgets caros para las pajas, como los huevos tenga, las vaginas en lata, etcétera. Luego las cremas hidratantes y los jabones líquidos para manos de marca blanca, A.K.A cremas para rabos". Esta búsqueda de materiales finaliza, en la mayoría de los casos en la saliva humana.

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Otras personas, por la condición de su pene, crecen pensando que quizás tienen algún tipo de problema en el prepucio y tienen pesadillas con que algún día les tendrán que circuncidar —no son extraños los casos en los que hombres de 50 años entran al quirófano para someterse a esta operación, la pregunta es, ¿qué coño han estado haciendo estos últimos 50 años? En muchos casos este sufrimiento no es fundamentado y la cosa no va más allá, pero EL MIEDO SIEMPRE ESTÁ ALLÍ:

"La primera vez que intenté hacerme una paja no me salía, no como me lo habían contado. Mi glande no se descapullaba del todo. Esta obsesión del glande me duró algunos años y tras mucho investigar pensé que igual tenía algo llamado fimosis. El caso es que nadie me explicó que, cuando te duchas, tienes que lavarte la polla por dentro, bajar la piel y echar agua ahí. Yo me duchaba y simplemente me manoseaba un poco el pene y los huevos con la mano empapada de agua y jabón, nada más. Y así fue durante la tira de años. Hasta que una tarde, en el apartamento de la playa de mis padres, y yo loco perdido con la movida de la fimosis, mi madre hizo que me bajara los pantalones y concluyó que era simplemente mierda, mierda adosada a mi polla, y me mandó al lavabo a que bajara la piel con fuerza, sin miedo, como un hombre, y rascara la mierda con las uñas hasta que desapareciera. Así lo hice."

¿CUÁNDO Y CADA CUÁNTO?

Dicen que no es lo mismo beberse una botella de ron por la mañana antes de ir a trabajar que hacerlo por la noche. Del mismo modo, el timing de la masturbación es algo a tener muy en cuenta, tanto la hora del día como la frecuencia. Se comenta que los tíos nos masturbamos bastante, al menos más que las tías (dato curioso teniendo en cuenta que muchas chicas no pueden llegar a correrse durante el acto coital a menos que se estimulen ellas mismas —y por Dios que eso cuenta como "masturbación"—), averigüémoslo:

"Suelo tener dos momentos del día para hacerlo, puede ser o uno u otro o los dos, depende del día. Es o después de comer, entre las 16:00 y las 17:00, o bien sobre las 01:30. Como vivo con mis padres es cuando me aseguro que están durmiendo o fuera de casa".

"Normalmente es a primera hora de la mañana. Recién levantado. Si por casualidad se tuerce ese momento mi tope es la una del mediodía. Después no me apetece tanto y me da más pereza. Normalmente es una paja al día, ha habido épocas de tres o cuatro al día, pero ahora mismo estoy más CALMADO. Necesito estar solo en casa, es más cómodo y no me gusta que me interrumpa ni el teléfono, ni el mail, ni el timbre".

"Sobre la frecuencia, a veces he hablado con gente y lo que les decía les parecía meritorio. He podido estar meses sin masturbarme. Años no, pero sí que he estado meses sin hacer eso. Luego sé que es bastante normal, para según quien, masturbarse casi cada día. En mi caso, solía ser cuestión de semanas. Una vez o dos a la semana. La hora suele ser muy random, lo hago cuando surge. Hubo un tiempo que creí percibir que por las mañanas no me salía bien, era como si aún no estuviera cargado o algo así".

"A día de hoy me masturbo poco, un par de veces a la semana como mucho, básicamente porque tengo novia y una vida sexual bastante activa. El día de la paja sería cuando no dormimos juntos y normalmente entre semana es antes de dormir por razones laborales. Los fines de semana no se descarta un cinco contra uno matutino o vespertino. Siempre en casa y exclusivamente en mi cuarto. Cuando no he tenido pareja, la actividad aumenta".

"Cada día me masturbo cuando me despierto, si no lo hago, me siento incómodo el resto del día. Luego me casco otra por la tarde, siempre. Así vivo bien".

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¿DÓNDE LO HACEN EXACTAMENTE?

La gente no es muy original. Recuerdo que de pequeño tenía un colega que lo hacía en paradas de autobús, en el coche de sus padres mientras iban de viaje o en los ascensores de casas ajenas. También eran un clásico esos chavales que se hacían pajas en clase "entre carpetas" o en los vestuarios. Era algo más cercano a un espectáculo circense, un entretenimiento para los demás. Una curiosidad, una broma. En la actualidad la cosa discurre en cuartos privados, la vida aburrida del hombre adulto del siglo XXI.

"Pero aunque sí me he atrevido a tener sexo en espacios públicos, nunca se me ha pasado por la cabeza masturbarme fuera de la seguridad de un hogar. Supongo que si te pillan follando compartes la vergüenza o incluso el éxito, pero la mera idea de masturbarme en un parque o servicio público me produce una mezcla entre pena y sensación de derrota".

Pero siempre hay excepciones:

"Probé a hacerlo en baños de sitios públicos después de haber tenido contacto verbal aunque fuera mínimo con alguna chica; también me masturbaba frente al balcón de un primer piso —algo bajo—, así medio oculto, pero mostrándome, con la idea loca de que, por un momento, alguna chica se percatara de mi acción y me excitara el tener unos segundos de contacto visual con ella, obtener su reconocimiento; me he intentado masturbar siempre que he dormido en hoteles".

¿UTILIZAN ALGÚN TIPO DE GADGET?

Aquí hay poca imaginación. La gente normalmente no utiliza vaginas en lata ni cosas por el estilo. Siempre habrá algún rezagado pero la mano es siempre el fiel compañero. La cosa se pone interesante con la peña circuncidada, ya que muchos utilizan lubricantes, geles, cremas o saliva. Tenía la imagen mental de un hombre frotándose con un maniquí de piel de ébano pero esto se queda en el terreno de las fantasías.

¿CUÁL ES LA FUENTE DE SUS FANTASÍAS?

La triste (¿triste?) verdad es que muy poca gente utiliza el cerebro. En el presente siglo XXI la imagen en movimiento ha tomado el control. Tenía mucha curiosidad por saber cómo se organizaban a nivel logístico, ¿cuántos vídeos cargaban? ¿Uno, dos, decenas? La jungla de las pestañas. El Minority Report onanista.

"Suelo usar webs porno y normalmente me dejo llevar por lo que me propongan ese día en la propia web. Tengo varias pestañas con vídeos diferentes y voy saltando".

"Cargo tranquilamente 20 videos. ¿Necesario? No. Ya lo sé pero no puedo evitarlo.

Cargo al momento de la acción A NO SER que la chavala me ponga bien cachondo y entonces miro los previos, las risas forzadas, etcétera. Pero normalmente paso al minuto dos.

Intento ver todos los videos antes de correrme. El problema es que a veces el último es bastante malo y he cerrado el resto".

"Al principio de los tiempos, para excitarme, solo usaba mi imaginación pero esto de internet ha conseguido mermarla bastante. A día de hoy me cuesta mucho ponerme a punto usando solo mi mente. Cuando tenía portátil era mi fiel compañero de masturbación, pero hace años que solo tengo ordenador de sobremesa por motivos laborales y económicos. Hubo un tiempo en el que el móvil disfrutó de la hegemonía, pero luego a mi padre le regalaron un iPad por no sé qué movida. Creo que si él le hubiera encontrado el mismo uso que yo, no me lo habría hecho heredar. Desde entonces, casi siempre uso el iPad. El principal problema del smartphone y la tableta es la incomodidad para abrir varias pestañas a la vez (no hay cmd+click)".

"Además de consumir porno del teléfono, generalmente Pornhub, me gusta pensar en gente que conozco, como las novias y mujeres de mis colegas".


"Descubrí una página web cojonuda llamada Nudevista, allí hay de todo. Suelo poner vídeos cortos, nunca más de un vídeo a la vez. Utilizo el ordenador portátil para estos menesteres".

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Los tíos no son como las tías que solo les interesa el sexo lésbico o las chicas frotándose con globos. Los hombres son un contenedor de cualquier tipo de basura:

"Según el día voy cambiando de tipo de vídeo (parejas, tríos, orgías, lesbianas...) y siempre paso los preliminares del tipo striptease y voy directo al sexo oral o al folle. Aunque me gusta mucho comer coños, no me gusta ver cómo lo hace otro tío y suelo pasarlo. En el caso del sexo lésbico sí que lo disfruto".

"Uno de mis géneros porno favoritos son las 'compilations'. Esto es, los greatetst hits de la guarrada que te ponga, a mí, en concreto, las corridas. 'Oral', 'face', 'creampie', 'anal creampie', etcétera. Últimamente me estoy dejando llevar más por actrices famosas como Amarna Miller o Mia Khalifa o alguna clásica que no decepciona como Heather Brooks o la gran Sasha Grey".

"Tags: milf, milf POV, POV, casting POV".

"Intento pensar en alguna de las chicas que últimamente me ponen. Siento una predilección algo inexplicable y vergonzosa (no porque sea vergonzosa en sí, sino porque me da vergüenza que la gente lo sepa) por las chicas de estética hippie, vestidas con trapitos o directamente harapos, opcionalmente con tatuajes, piercings, todo eso. Sandalias, pañuelos, faldas bordadas. En especial, me ponen mucho las chicas con rastas. Es como mi gran fantasía, tener una aventura con una de esas chicas de largas rastas que se hacen su propia ropa y en verano van vestidas un poco como en una película exótica que ocurre en el lejano oriente. Ir en furgoneta con una de esas por ahí, tocar música tropical, dormir al raso y pasar las tardes comiendo frutas verdes y amarillas en playas nudistas. A partir de ahí también me han ido interesando las bohemias, las punkis, las excéntricas. No sé, las que se visten o peinan raro. Es una atracción, no sé, meramente estética, visual, que aun hoy me intriga un poco, me gustaría saber de donde salió. Cuando lo pienso, sé que no tengo mucho en común con esa gente y no me veo para nada sentado entre ellos en alguna plaza de Gracia, contando historias alrededor de un brik de sangría, pero, individualmente, las chicas de este estilo me la ponen muy dura. Y cuando busco porno o cosas para excitarme, suelo buscar por ahí o visitar perfiles de Facebook de ciertas personas reales de este rollo".

¿CUÁNTO DURA TODO EL PROCESO?

Esto me encanta: se alarga más el proceso de búsqueda que la paja en sí misma. Hay que tener una buena base de datos preparada para apoyar la paja. Que luego no utilices ni un 2% del total que tienes almacenado no importa. La seguridad y la tranquilidad que te genera todo ese material acumulado es algo impagable. Siempre existe esa idea de querer ver TODOS los vídeos antes de terminar, algo que genera una estrés innecesario y entrañable.

"Lo que siento siempre y absolutamente CADA VEZ que me termino de correr es una sensación de PÉRDIDA DE TIEMPO abismal, ya que he estado casi una hora buscando vídeos para hacerme una paja".

¿DÓNDE DEPOSITAN EL RESULTADO?

Joder, aquí podéis coger unos buenos consejos. El testimonio más extraño es este tío que se masturba mirando vídeo y antes de correrse va al baño a terminar la obra pensando con amigas suyas:

"Cuando veo que la cosa ya está como para manchar mi escritorio, me levanto y me voy al lavabo y allí remato la faena imaginando mentalmente que me estoy follando a alguna conocida de mi día a día. Desde una amiga a una conocida o una compañera de trabajo. Nunca en mi novia, no tiene sentido. A mi novia me la puedo follar, no hace falta que me la imagine. Luego me limpio con papel de váter, tiro de la cadena y, durante unos segundos, me siento como un violador platónico. Luego se me pasa y sigo con mi vida".

Por lo general los materiales escogidos son papeles densos y absorbentes como el mencionado papel de váter o el papel de cocina, muy utilizado por las fuentes que he consultado. Gracias a este artículo he descubierto un material que voy a ir a comprarme justo cuando salga hoy del curro:

"En cuanto al soporte para la corrida, no tengo problema en dejarla que caiga sobre mi propio cuerpo cuando me masturbo tumbado. Es mi propio semen, joder. Si lo hago de pie, que es mucho menos a menudo, me corro sobre un trozo de papel higiénico. Eso sí, desde hace varios años no suelen faltar toallitas húmedas en mi casa y ya os digo que es bastante placentero limpiarse el nabo y la corrida con ellas. Por lo tanto, antes de hacerme una buena paja me aseguro de tener esas suaves toallitas a mano. Esto lo aprendí de un polvo en casa de una chica muy limpia. Hay que saber aplaudir y adoptar ciertos hábitos".

LA SENSACIÓN POSTERIOR

Muchos masturbadores se sienten cansados y tristes después de eyacular, es algo de lo que la evolución está muy orgullosa. El descanso del guerrero después de preñar a la hembra con las caderas más anchas. Lo cierto es que la sensación general es la indiferencia, la mayoría se guardan sus aparatos o lo que sea dentro de los pantalones y siguen con su vida. Sacan el bimbo de la tostadora y lo untan con crema de cacahuete. Se ponen la chaqueta y se van a currar. Se tapan con la manta y se soban. Es una acción diaria más, nada realmente importante, es como cortarse las uñas o tirar el bebé a la basura: NO BIG DEAL.

Pues esto ha sido todo AMIGAS (espero que este artículo haya despertado el interés, sobre todo, de las mujeres. De algún modo me excita o me alegra pensar que mis palabras las leen mujeres. Es como estar dentro de sus cabezas. Ahora me estáis leyendo. Hola, estoy aquí. En vuestros cráneos y en breve estaré dentro de vuestras camas. ¿Verdad? El tío está delirando después de haber escrito este puto texto de más de tres mil palabras). En fin. Espero que este artículo haya sido de interés y que haya tenido cierta función didáctica. Pero tampoco os lo toméis demasiado a pecho, al fin y al cabo cada paja es un mundo y lo más importante es amar de verdad y con extrema desesperación.

11 Jun 01:05

advances in interventioneering

by kris

20150609-intervention

“we wish we could do drugs as cool as you. congratulations”

11 Jun 00:58

Fui a que me hicieran un masaje "especial" en la polla

by Carlos Ventaja según se lo contó a Pol Rodellar

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Este no es nuestro amigo Carlos Ventaja pero podría serlo.Carlos Ventaja es, evidentemente, un seudónimo. Imagen vía Flickr.

Desde siempre he tenido una relación extraña con la masturbación. En algún momento de mi más tierna infancia —y os puedo asegurar que mi infancia fue tierna y el uso del adjetivo no es baladí— empecé a hacer una especie de cosa con las piernas que, con el tiempo, mis familiares bautizaron como "la gimnasia" o "el telele". El truco consistía en estar sentado, estirar las piernas y empezar a abrirlas y cerrarlas, haciendo y deshaciendo un triángulo, al tiempo que mis manos, y mis dedos, se tensaban y los movía un poco como espasmódicamente. En ningún momento tenía necesidad de tocarme la polla, a veces simplemente la encaraba un poco hacia abajo o le daba toquecitos con la yema de los dedos. Este abrir y cerrar las piernas, al poco rato, me generaba un cosquilleo muy agradable en la punta del miembro. Yo entonces no tenía ni idea de qué era una paja; tampoco había oído nunca la palabra orgasmo. El caso es que le cogí el gusto a la gimnasia esa y lo hacía en casa cada vez que podía.

También empecé a hacerlo en clase. Recuerdo que una vez un profesor o profesora me interpeló directamente sobre el por qué de aquél movimiento de piernas y tuve que detenerme a pensar, tuve que encontrar unas palabras que sirvieran porque, la verdad, es que ni yo sabía exactamente lo que pasaba entonces conmigo. O sea, lo sabía, pero no lo intelectualizaba. Qué bien estaba no intelectualizar las cosas, por cierto. Qué bien estaba no saber los nombres de las cosas. Pero encontré unas palabras que respondían a la pregunta, muy sencillas: "Porque me de placer". Eso le dije.

A los diez u once años empecé a darme cuenta de que, cuando hacía eso, me aparecía una manchita en el calzoncillo o el pantalón del pijama, amarillenta y algo pegajosa. Yo seguía sin saber nada de pajas y me asusté. Tal como había empezado a hacer eso, dejé de hacerlo, no quería tener nada que ver con esas manchas. Pasó el tiempo y me olvidé de la gimnasia y me centré en las aventuras gráficas que recientemente habían llegado a mi vida: Indiana Jones, Guybrush Threepwood, los héroes de las aventuras de Sierra, todo eso. Pero llegó ese momento en el que, de repente, las pajas se convierten en algo de qué hablar. Los niños empiezan a hablar de niñas y de novias y de pornografía almacenada en discos de tres y medio que se cargaba muy lentamente, cintas de vídeo en repisas altas y el inevitable "machacársela", "pelársela", "darle a la manivela" y todo eso.

Con el paso de los años, y sin necesidad de recurrir a muchos especialistas llegué a tener una especie de diagnóstico respecto al por qué no me podía masturbar con normalidad. Básicamente era por haberme acostumbrado, desde muy pequeño, a hacer eso con los pies. Digamos que mi cerebro asocia el placer del pene a este hecho de estirar y mover las piernas. Alternando mi propia técnica de la gimnasia y las pajas al uso alguna vez he llegado a ese punto en el que puedo quedarme un rato dándole con la mano y sentir algo, y os digo que es emocionante para alguien que prácticamente no se ha masturbado de forma normal hasta hace algún tiempo. Pero para correrme, para llegar al clímax, sí que suelo necesitar tensar las piernas.

Digamos que mi cerebro asocia el placer del pene a este hecho de estirar y mover las piernas.

La verdad es que ni siquiera acabo de tener claro que mis orgasmos hayan sido de mucha intensidad hasta el momento. Es por eso que a modo de investigación y descubrimiento de mi propio cuerpo decidí ir a uno de esos sitios donde te hacen un masaje tántrico con final lingam. Quería saber qué se sentía exactamente cuando te masturbaban de una forma, digamos, normal, a aprender a utilizar mi cuerpo. Yo solo no podía hacerlo, ya lo había intentado, así que decidí dejar mi pene en las manos de una profesional.

La descubrí a través de esta página web. Es una página que me inspira sentimientos contradictorios, sobre todo por el tono en el que están escritos la mayoría de mensajes, las experiencias narradas, dándole como mucho sentimiento a algo que, en mi opinión, carece totalmente de eso, es solamente un intercambio comercial. Cuando leí sobre la esta chica, que se llamaba Elisabet, no había muchas experiencias escritas sobre ella. Las que había me resultaron atrayentes, parecía que lograba unos orgasmos o unas reacciones muy poderosas, y la llamé. No sé si antes le escribí o algo, creo que no, simplemente la llamé. Me gustó su voz y quedé con ella.

El día de la cita estaba un poco nervioso. Me abrió Elisabet e iba vestida como había leído en algún post del foro, una faldita negra con una especie de bordado metálico, ahora no sabría describirla. Recuerdo que, y eso fue un triunfo, —cuando pasa esto es en parte un triunfo y en parte un fracaso— nada más verla se me empezó a poner dura. Me gustó, era una chica algo delgada pero con un cuerpo bonito. Cuidado, llevaba brackets en los dientes, lo cual le daba un aire como más de estar por casa que a mí, particularmente, no me molestaba. Elisabet tenía el pelo castaño corto. Cuando se desnudó delante de mí, antes de que me fuera a la ducha, pensé "joder, que lástima que no vaya a poderme enrollarme con ella más en plan rollete". No fue muy habladora ni especialmente simpática, simplemente cordial. Me fue indicando lo que tenía que hacer, me duché en una ducha algo exigua, estrecha pero correcta —a mí eso me da igual. Es más, me gusta una cierta sordidez pero ciertamente la ducha estaba bien. Creo que además del jabón y tal el pack incluía una barrita de caramelo o algo así, quizá para después, quizá recuerde mal. Luego pasé a la habitación, que estaba oscura como el resto del piso. No oscura amenazante sino oscura de relajación, con velitas e incienso, motivos decorativos orientales y cojines.

Escogí el masaje tántrico acabado en lingam. Yo tampoco soy especialista en masajes ni en sus distintas categorías pero el masaje fue normal, suave, relajante, nada extraordinario pero supongo que cumplía la función de calmar y adormecer un poco el cuerpo. El momento curioso que recuerdo es que, al principio, cuando por una de esas rozó, por el centro, mi columna vertebral, sí que hubo un punto muy concreto en el que sentí como una leve punzada de placer, nada, un rescoldo, pero es aquello que piensas, qué raro, igual habrá que investigar ese punto. Luego el masaje siguió, ella estaba desnuda y yo iba cambiando la posición de mi cabeza, hasta que me dijo que me girara para que empezara el lingam. Me giré y me pidió que abriera las piernas y las colocara alrededor de ella para que ella pudiera sentarse en posición de loto, con las piernas cruzadas y tener mi polla a mano. Y empezó a darle, de todas las formas posibles: subiendo y bajando la piel; aplanándomela y luego pasando la mano por encima con fuerza; masajeando los huevos; pasando la palma de la mano por el glande; subiendo y bajando de intensidad. Por momentos dolía o molestaba pero yo la dejaba hacer, suponía que era parte de la experiencia. Al poco rato, me vino el habitual desánimo —presente en los intentos masturbatorios que hacía yo en casa— de pensar que no saldría nada, que no lograría excitarme. Incluso pensé en tratar de decirle lo de mis problemas con las pajas, pero el ambiente era como muy quieto, muy relajado, y no quería perturbarlo.

Me giré y me pidió que abriera las piernas y las colocara alrededor de ella para que ella pudiera sentarse en posición de loto, con las piernas cruzadas y tener mi polla a mano.

No sé si antes o después de que la cosa empezara a chutar, le dije si podía apoyarme un poco con las manos en el futón para no estar tumbado mirando al techo, para poder verla mientras trabajaba con mi polla. Me dijo que claro, que por supuesto. Y entonces, de golpe, sin yo estar preparado para ello, sí que empecé a notar un placer intenso y apremiante que se iba localizando en la punta del pene. Pasados unos cuantos segundos o algún minuto eso seguía y seguía y no parecía que fuera a menguar. Tengo que decir que era una imagen poderosa, excitante, el verla meneándomela tan concentrada, sus brazos bronceados, sus pechos de un tamaño bastante perfecto —tenía un piercing en cada pezón y un servidor es un poco fetichista con este asunto—, su cara estaba ligeramente inclinada hacia arriba, como en trance, como dejando que su vista se perdiera en un ángulo indeterminado de la habitación. Aunque yo no podía besarla ni interactuar con ella sí que me permití el lujo de pasar mis dedos, ligeramente, por sus manos y muslos. No me atreví a alargar la mano hasta sus pechos pero igual si le hubiera preguntado me hubiera dicho que también podía hacerlo, no lo sé.

A la tercera interrupción, tras recomenzar, me dijo que quizá tendría que correrme ya, que se nos acababa el tiempo.

Mi polla seguía a mil, bombeando, y perdí un poco la noción del tiempo. Para mí aquello duró bastante, imagino que fueron unos veinte minutos o algo más. Era curioso, era como estar mogollón de tenso, sin saber cómo ponerte, pero a la vez no querer tampoco salir de ahí, porque sentía mucho placer. Estaba flipando porque lo que yo experimentaba haciendo mi gimnasia o mis intentos de pajas hasta entonces era de una intensidad mucho menor que eso, y claro, yo sentía como que no estaba preparado para gestionarlo, para asimilarlo. Luego lo piensas y lo hablas con gente y te das cuenta de que el problema está precisamente en que no hay que gestionar nada, tienes que dejarlo hacer, dejarte ir, pero yo estaba que no cabía en mí y hubo dos o tres momentos en que ella acercaba su mano a mi glande y me daba un pico de placer que no podía soportar y le decía que parara, que parara un momento. Entonces ella paraba, manteniendo mi pene erecto y durísimo, nervudo y gigantesco, manteniéndolo en ese punto hasta que yo le decía que continuara y entonces continuaba.

A la tercera interrupción, tras recomenzar, me dijo que quizá tendría que correrme ya, que se nos acababa el tiempo, y yo le dije que no pasaba nada, que estaba bien así, que había disfrutado muchísimo. Ella me preguntó si estaba seguro, que todavía había algo de tiempo y no le importaba estar un rato más. Pero le dije que no, que estaba bien, más que satisfecho, y paró. Me dijo que podía quedarme un momento estirado, mientras ella se duchaba, y así lo hice. Me quedé atontado en aquella habitación oscura, un apartamento sito en las alturas de Gran Vía con Casanova, pero resguardado de la luz del sol, todavía sorprendido y descolocado —o más bien colocado— hasta que ella volvió de la ducha y me tocó ducharme a mí. Al volver ya aseado, mientras me vestía, intenté balbucear un agradecimiento, decirle que había sido todo un descubrimiento para mí, o algo así, que me suele costar alcanzar estas cotas de placer, pero no supe hablarle y ella tampoco me dio mucha coba. Fue más bien discreta, como al principio, pero solícita y amable. Nos dimos dos besos, al principio no nos habíamos dado ninguno, y me fui.

§

A partir de esta experiencia he ido mejorando con esto de las pajas. Voy alternando mi técnica de la gimnasia con la estimulación normal del pene, el clásico "meneársela". No lo tengo del todo controlado pero estoy en ello. Experiencias como este masaje —y otros que he ido frecuentando— me han ayudado a familiarizarme con estas nuevas sensaciones.

Entiendo el rechazo social que puede generar la prostitución o este tipo de masajes —algo que está a kilómetros de distancia de lo que podríamos entender como prostitución al uso. No sé, a veces uno quiere follar o hacer cosas sexuales con alguien pero, simplemente, por las razones que sean, no puede. Supongo que todo se remonta a esa preconcepción antediluviana y carca de censurar o vigilar el placer, mientras todos los otros tipos de intercambios comerciales están bien vistos e incluso incentivados, aunque incluyan todo el catálogo de bajezas humanas: corrupción, explotación, nepotismo, etcétera. Algo como el pagar por sexo sigue generando recelo en ciertas personas. Es un asunto peliagudo también porque es cierto e innegable que existen mafias y chicas que son coaccionadas para que ejerzan pero no representan el todo. La clave está en desvincular la prostitución de esa aura negativa y decadente, como triste y chunga. Entenderlo como una cosa que existe en la sociedad y que es una opción para mucha gente.

11 Jun 00:55

Cómo será Shin Chan en el futuro si sigue su horrorosa evolución

by Eduardo Marin

Los personajes de manga y anime japoneses van cambiando y evolucionando con el paso de los años, ya sea porque cambian sus dibujantes o sencillamente porque se adaptan a nuevas eras. Pero en el caso de Shin Chan, su futuro pinta horrible si sigue cambiando como hasta ahora.

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10 Jun 08:14

'Hitman: Sniper' Review - One Shot, One Kill

by Carter Dotson

I am extremely conflicted about Hitman: Sniper [$4.99]. It's a great game, a legitimately fantastic mobile title. It's a game that takes a simple premise of sniping and turns it into a complex puzzle game, where you have to learn how your weapons and abilities work to piece together sequences of actions to get the most points possible, through becoming really good at the game. Seriously, Square Enix Montreal has made an absurdly clever game. It may be more 'traditional' than their previous Hitman Go [$4.99] was, but it shows the same sparks of clever creativity that made that game special. I just wish that there was more than one level to play over and over again!

See, I kind of understand why Hitman: Sniper has one level. It's one big, intricate scenario. You're Agent 47, and you're staking out a house party, completing a mission where you have to take out a particular target. There's a total of ten high-value targets, guards, and the occasion civilians, and your missions usually involve killing one of those targets, along with a secondary objective. Say, for example, disposing of two bodies while being extracted, as you have ten seconds after the key target is dead to get out of Dodge. The missions get more and more complex, but the game does a great job through the missions of teaching you how the game works: you'll learn how to execute a domino kill, which is worth a lot of points.

Hitman Sniper 3

And that's the thing with having one big scenario: you have to learn it. I can learn the ins and outs, knowing which spots are ideal at certain times. I know early on you get one quick shot at the elusive Tuulia Hernandez, if you want. There's a guard that can be shot right off of a ledge without anyone noticing. I know when I can get an explosive double-kill not long in. Everyone moves in predictable ways, but is affected by the actions you undertake. And as you play more and more, you start to figure out just how everything works. And it's an amazing feeling when just by instinct, you go from one shot to another, confident that you know what will happen. Constant repetition teaches you how the game works, and the new missions keep challenging you to hone your skills and try new things. Soon, a mission like getting a double headshot will be no big deal because you know when exactly that will happen.

The scenario is also kind of cool because there's a story there that you're not getting. There's the two lovers who wind up dancing in the dark. That's not a euphemism, that's what they're doing. Why are those three targets talking to one another? Who is that rogue agent? Why is Tuulia Hernandez trying to snipe that one guy? You get only the faintest details once in the narration, otherwise you're observing from a distance...and shooting them in the head. To be fair, they're all the biggest idiots ever. Some dude just fell on top of another one after a loud gunshot, and you want to go back to partying because hey, see no evil? You're morally-empty cretins. Except for you, dude on the toilet who had nothing to do with all this. I only killed you because I got points for it.

Hitman Sniper 2

You may feel like a bit of a psychopath while playing this game. But then you find the easter eggs on the map and feel better. It's seriously a dense and complex scenario, and Hitman: Sniper gets the most possible out of it.

But here's the problem: this game is really repetitive because the one scenario presented is all you get. To be fair, I kind of get it, and I can lose a lot of time to this game. But I can't help but feel like if there was just a bit more variety, if I had other ways to test my skills, I'd like this game a lot more. The one level gets a bit old after a while, and making a man fall on another man shouldn't feel rote. But yet it does. I imagine creating another scenario to play would be tough, and again, the one you get is dense. But I can't help but feel like Hitman: Sniper could have been more.

This is a game that feels a lot better on iPad than on iPhone. You get to see more detail and aiming is a bit easier with the larger screen space. Even just going from the iPhone 6 Plus to the iPad Mini 2, there's a noticeable difference. The experience is so much better on the iPad. The game does boast cloud-based saves if you log in with Facebook, and they work perfectly. Having a game seamlessly sync progress between devices is downright miraculous in an age where iCloud is riddled with problems. Game Center causes my device to crash after I got past chapter 2, mission 2, but your mileage may vary. If it is crashing on the launch version, then perhaps sign out of Game Center until an update that fixes the game comes out.

Hitman Sniper 1

As you progress to new missions, you earn money and can upgrade your collection of rifles. Hitman: Sniper was once going to be free-to-play, but I'm glad it went premium. You get enough money to never feel like you're falling behind in upgrades. The roulette to get more weapon parts actually winds up being something I fell behind, where I had better rifles from ranking up than what I got in the roulette, but I was reliably getting new pieces over time. I'm just that good. I do wish the score bonus was an overall bonus and not tied to a specific weapon, as each rifle has its own special powers and characteristics. If I want to get the most possible points with the rifle with explosive bullets, why can't I? It just feels limiting. And the game's leaderboards feel like it's just who's played the most, rather than just the best, as someone with a better rifle can get a higher score than someone with an earlier one just with a smaller points bonus. You can buy some rifles as you play with in-app purchases, which feel like a relic of this game's free-to-play past. Still, they're not necessary, though if you get to a point where you want to drop $9.99 on one of the most powerful rifles so you can get up to the Platinum and Assassin tiers, well, be my guest. Otherwise, there's a fine progression.

Hitman: Sniper is a game that has five-star potential: it's just that brilliant. It's a smart, clever, and even darkly funny game that works incredibly well. But that one level...it shouldn't bother me as much as it does, because the one level is great, but I can't help but think, what if there was more to do? What if I could rediscover the thrills of figuring out how a level works in a brand new scenario? I want to believe there's more you could do with Hitman: Sniper's setup here. What it does is top-notch, but I don't think it does enough. That's what keeps it from being an absolute must-have: the lingering feeling that maybe this game hasn't quite reached its full potential.

09 Jun 19:52

Ewwwww!

by HuronBob
Never shake hands with an 8 year old.