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30 Jun 03:08

Map Age Guide

Does the screeching chill your blood and herald death? If yes, banshee. If no, seagull.
15 Jun 13:35

LA GUAYABERA

by chopper_monster

En las islas Antillas reluce una perla, deseo de tiranos, tesoro de piratas, tierra de revolución y mujeres hermosas, de cañas de azúcar y de ron. Guerrero guajiro, tierra de sol y de habanos donde vive con son el pueblo de los cubanos.

¡Ellos tienen la camisa hawaiana, pero nosotros tenemos la Guayabera!

“La tierra más fermosa que ojos vieron.” Colón , 1492

 

La camisa de la perla de las Antillas

Será por el temple y la sencillez de su ser que la camisa guayabera no haya tendido en los últimos años un bombazo al estilo moda revival, y puede resultar extraño porque si lo que debe ser una prenda es cómoda, la guayabera lo es. Si a su vez tiene que tener identidad, algo de lo que se carece a día de hoy, también tiene. Pero si además se le suma el carácter del espíritu caribeño, hablamos de otra cosa, esto es, la guayabera.

Como dicen de ella, es cómoda, fresca y ¡viste! Cumple todos los requisitos de una prenda de culto y marca la diferencia como tal con plena personalidad. Se nutre de una historia antropológica que abarca desde el ámbito rural del trabajo en el campo hasta su paso a prenda de armario. Es decir, que como casi toda la ropa que vestimos en nuestros días es una prenda que tiene su origen en el campo, se vestía para el trabajo. Eso sí, hablamos de una prenda caribeña, y la labor en el Caribe no se asemeja a la de una fábrica de la Europa continental de entreguerra, de ahí su ofrenda al buen vivir.

Origen

Circulan diferentes historias sobre el origen de la camisa guayabera. Y entre verdad y mentira solo queda la literatura que narra cómo esta maravilla del mundo vio la luz. La paternidad de la guayabera, una prenda generalmente masculina, aún se discute, aunque es en Cuba, en la provincia de Sancti Spíritus, donde en general se ubica el nacimiento de esta pieza.

Quizá a alguno de ustedes le suenen Los Mentideros de Madrid. Bueno, es una expresión que alude a un periodo de tiempo del que hace ya siglos en el que por las columnas y paredes del centro de la capital se dejaban escritos por encargo a plumas hábiles para que narraran de forma decorosa noticias de actualidad. Dado que la gente de entonces por lo general no sabía leer, se hacía un corro alrededor del lector oficial, quien pregonaba la noticia de forma pública. De ahí la información corría de boca en boca experimentando todo tipo de decoros, mutaciones y adaptaciones de ciencia ficción que terminaban por narrar historias que nada tenían que ver con el texto original.
Posiblemente sea esto lo que ocurre cuando uno pretende encontrar o dar con el origen de una prenda de vestir concreta. Y en ese sentido la guayabera lleva ya en curso una considerable carrera que complica en medida el conocimiento del lugar concreto y la fecha exacta de su origen, así como de su creador.

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Una guayabera moderna de manga corta a cuatro bolsillos y doble alforja vertical

 

Desde nuestra opinión creemos que este tipo de prendas se constituyen por el movimiento mismo de la tierra y la elocuencia de los movimientos sociales. Son producto de una serie de elementos que en conjunto constituyen de forma casi natural el nacimiento de la prenda. Es decir, que no es resultado del capricho ni de la mente ingeniosa de una persona que inventa así de repente un artículo de la misma manera que crece un champiñón, sino que deviene del curso de una serie de acontecimientos sociales y demográficos que configuran en forma de embudo el que vea la luz. Y en ese sentido, la camisa guayabera debe tener una fecha y un lugar, pero posiblemente no se conozcan.

De todos modos, la literatura popular tiene en gran medida aceptada la historia de José Pérez Rodríguez y Encarnación Núñez de García, matrimonio que llegó a Cuba procedente de España a comienzos del siglo XVIII y que en 1705-9 recibieron de su país natal un paquete con telas para confeccionar, o dependiendo de la versión, con una camisa a confeccionar. El varón, que tenía como oficio el de farolero le pidió a su mujer el favor de confeccionarle con esas telas una camisa cómoda para llevar a la jornada de trabajo y con la cual poder transportar el tabaco y algún que otro objeto o alimento, por lo que se le acoplaron los característicos bolsillos.

Comentado es que tardó tiempo esta prenda en ser aceptada por la gente del campo, y que en primera instancia recibió incluso cierto rechazo por su novedad y formas. Pero que poco a poco caló en el vestuario popular por su comodidad y funcionalidad hasta que más tarde la integró la clase media y por último la aristocracia como prenda de etiqueta.

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Gabriel García Márquez recibe el premio nobel de literatura, 1982

 

A los nativos de Sancti Spíritus se les conocía por entonces como yayaberos, por el río Yayabo, que se abría paso por allí y del que brotaban por sus alrededores frutos deliciosos, entre los cuales destacaban la guayabas. Éstos recogían el fruto y lo guardaban en los bolsillos. De ahí que el nombre pasara de ser en un principio el de yayabera para finalmente adoptar el de guayabera, diferenciándose de las yayaberas, que hace referencia a las nativas de la zona. Hay un cuarteto popular que dice:

Y la llamaban guayabera
Por su nombre tan sencillo
Por llenarse los bolsillos
Con guayabas correteras

Por lo general, se entiende que la guayabera clásica es de manga larga, normalmente de color blanco o en todo caso de tonos pastel, con cuatro bolsillos frontales, dos a la altura del pecho y dos a la caída, con botones que la decoran y con dos hileras frontales en forma vertical y tres al dorso.

En principio parece ser que la camisa tenían como función servir para almacenar los frutos de la recolecta. Pensaréis que poca recolecta cabe en esos cuatro bolsillos. Y es cierto, pero posiblemente cabe lo suficiente para un día. No olvidemos que hablamos de un paraíso tropical donde las palabras industrialización y plusvalía sonaban mal al oído. Pero también se considera a la guayabera una prenda oportuna para vestir de etiqueta en ocasiones especiales o rutinarias donde el calor es el invitado principal y el traje de camisa y corbata se hace impracticable. ¡Dios salve el caribe y la guayabera!

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En el centro Ernest Hemingway, nobel de literatura 1952. Un fan de la guayabera

 

Desde que la camisa de las Antillas dio su primer paso han transcurrido muchos años y acontecido muchos cambios políticos que han marcado los libros de historia. Desde la guerra de independencia cubana hasta la revolución de Fidel, de los años de luz y bienestar hasta el bloqueo económico de EEUU o el transcurrir de la música cubana y su universo literario, la guayabera ha experimentado tanto en Cuba como en México una serie de revisiones que han acomodado la prenda a las exigencias de la moda de cada momento sin perder el legado original. Así la introdución de nuevas formas, colores, alforzas han abierto el espectro de una prenda que difícilmente puede perder el papel institucional de prenda y sello de identidad latinos.

La guayabera mexicana

El origen de la versión mexicana de la guayabera tampoco está libre de interpretaciones dispares y disputa. Se data durante la época de comercio marítimo entre Cuba y Yucatán, zona por la que entró la prenda a México. Bien es posible que se deba a motivos de negocios o por otro lado, como se narra en diferentes textos, que fuesen las clases pudientes de Yucatán quienes compraban estas camisas cuando viajaban a Cuba. La sastrería El Encanto de la Habana es una de las más prestigiosas de la época.

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Sastrería tradicional cubana

 

Lo cierto es que Yucatán se convirtió en una puerta de acceso para su difusión y pronto en punto clave para la fabricación de la camisa, que adoptaba nuevos elementos.

Tras la revolución cubana, con el gobierno de Fidel Castro, los yucatanos vieron que la camisa edquiría una demanda cada vez más notable por lo que apostaron por la producción y manufactura de la prenda, que comienza a ser cada vez más popular conforme se adentra hacia el centro de América latina. Un dicho popular abandera que “Yucatán es el umbral al mundo Maya y la ciudad de Mérida es la capital mundial de la guayabera.”

Durante los años ochenta la camisa se conoce de forma internacional y el mercado asiático ve la oportunidad de fusilar la prenda y comercializarla abaratando costes de producción. Esta versión termina por forzar el cierre de decenas de centros de fabricación artesanos de guayaberas y por solapar el mercado de un producto de mala calidad.

Distinguidas personalidades de la alta política y las artes la han usado para actos y eventos públicos de notable importancia. Así como es prenda de uso común entre los ciudadanos de América latina, se ha convertido en los últimos años en una prenda de vestir que transciende a todo estrato social. Desde un paseo por el campo en busca de frutos a una boda oficial, así como usarla el rey de un país, el presidente de un estado revolucionario, como un campesino o paisano amable, la guayabera contiene la esencia del Caribe, de su clima y  carácter latino, que hacen de ella una camisa con identidad.

 

 

08 Jun 18:05

"It's more like meat than anything I've ever seen that wasn't meat."

by Fizz
A meatless burger that bleeds vegetable juices just debuted at Whole Foods [The Washington Post]
Brown left the energy industry and founded a start-up called Beyond Meat in 2009, building on the work of University of Missouri food scientist Fu-hung Hsieh, a pioneer in "high moisture extrusion of fibrous meat analog" — making fake meat taste more like flesh, in other words. Beyond Meat achieved early hype with its Beyond Chicken strips, designed to obliterate memories of limp tofu dogs or crumbly veggie burgers. Observing the strips shred into ligament-like strands at Beyond Meat's factory in Columbus, Mo., Food Network star and author Alton Brown remarked to Wired in 2013, "It's more like meat than anything I've ever seen that wasn't meat."
- Plant-Based, the Beyond Burger Aims to Stand Sturdy Among Meat [The New York Times]
Companies making plant-based alternatives to a variety of animal proteins are popping up everywhere. Jars of Just Mayo, an eggless spread made by Hampton Creek, now sit near Hellmann's, and nut-based milks now account for almost 10 percent of the $20 billion milk market. Sales of products incorporating plant proteins grew 8.7 percent from 2014 to 2015, while overall sales of food products grew 3.7 percent, according to Spins, which collects data on retail sales for the natural and specialty products industries. Tom Rich, vice president of purchasing and distribution in the Denver region of Whole Foods Market where the Beyond Burger will first be sold, says there is a growing interest in alternative protein sources.
- General Mills Exec 'Bullish' on Plant Proteins, Eyes Algae and Even Crickets [New York Business Journal]
"It's an extraordinarily good time to be getting into the food technology of plant proteins," he said, pointing out that Google executive chairman Eric Schmidt cited it as one of the top six innovations that would improve human life by tenfold. One issue, until and unless the plant-based meat category scales, is cost."We tie it to beef parity because we believe these emerging protein types will be cost-competitive with the other meat," Zik said. "The question is how long will it take?" Smith said that, right now, affordability is also a "significant hurdle," for General Mills. "We would adopt more alternative protein systems if they were more in line with conventional proteins," she said. "Right now they are more expensive."
- The Future Will Be Full of Lab Grown Meat [Gizmodo]
In 2013, the world's first lab-grown burger was unveiled to the world. It carried a $330,000 price tag, and apparently, it wasn't all that tasty. But the scientists behind the idea have been hard at work, and artificial meat that's both cost-effective and palatable may arrive sooner than we think. It's not just cow-free beef burgers on the future menu — several groups around the world are attempting to clone chicken breasts and fish fillets, as well. Why do scientists want to grow meat in vats instead of on animals, and how close are we to actually accomplishing it?
- Alternative Proteins to Claim a Third of the Market by 2054 [Lux Research]
February 24, 2015 – Growth of alternative protein sources is poised to accelerate, potentially claiming up to a third of the protein market by 2054, profoundly affecting agriculture, food technology, and end products, according to Lux Research. Global protein consumption will reach 943 million metric tons (MMT) by 2054, rising at a 1.7% CAGR from the current 473 MMT. Alternative protein sources will pick up the slack of slowing meat and seafood growth, and could claim as much as 33% of total protein consumption by 2054. "Novel protein sources beyond meat and fish are finding opportunities for growth within the once static protein industry," said Camilla Stice, Lux Research Analyst and the lead author of the report titled, "WhooPea: Plant Sources Are Changing the Protein Landscape." "Consumer preference, concerns over the planet's ability to produce sufficient meat, impact of livestock agriculture on the environment, and mounting scientific advances are driving the changing protein demand," she added.

Lux Research analysts studied the factors affecting supply and demand of protein for human consumption, and evaluated several current and emerging alternative protein sources. Among their findings:
• Soy will dominate the alternative protein space over the next 10 years.
• Nascent alternative protein sources will gain market share in the coming decades.
• Approximately 430 million hectares of cropland worldwide will be used to grow the crops that will feed this growing protein demand by 2024.
- Impossible Foods, Beyond Meat, and Hampton Creek Go to Market with Alternative Protein Products [AGFunder News]
Earlier this week, food tech entrepreneurs and investors gathered at the Future Food-Tech Summit in New York. A number of subsectors of the food tech space were represented during the event, but perhaps one of the hottest discussions was over alternative proteins. On a mission to reduce the carbon footprint of meat production, and the inhumane industrial farming practices associated with much of the global animal agriculture industry, there's a group of startups using plant proteins or culturing techniques to manufacture alternatives to animal-based produce, mainly meat, eggs, and milk. While each startup takes a different approach, those producing meat alternatives usually use similar ingredients such as soybean and split pea, extracting the amino acids and materials they believe can help to produce a meaty feel and flavor, and even a blood-like liquid when raw. These startups still represent a relatively small segment of the wider food and agtech universe — alternative protein startups raised $160 million last year of the $4.6 billion annual total for agtech overall — but they've captured the attention of high-profile investors.
Previously.
08 Jun 17:57

Debunking Beer Can Chicken

by maggieb
A Waste of Good Beer, An Inferior Cooking Technique, And Dangerous
In the words of Sterling Ball ... "I think Beer Can Chicken is a religion. We need a little separation of faith and science here."
podcast
05 Jun 02:22

How to Get Men to Chase You But Not When You’re Jogging at Night

by Connor McCausland

Every girl wants the boys to chase them… except, of course, when you’re taking your very scary and vulnerable nightly jog. That would just be frightening! Here’s how to make sexy men pursue you, figuratively, and not literally on foot when it’s very dark out and you’re busy just trying to exercise safely!

 

Be Mysterious

Men are intrigued by mystery and the unknown, which is why they love magic shows so much. Therefore, one of the easiest ways to pique their interest is by being elusive and keeping some things left unsaid. This will whet his appetite, make him curious, and have him begging for more! If you’re jogging though, just try to be as obvious as possible. Like maybe wear a reflective vest and a Police Radio scanner at full volume. You want to be the opposite of mysterious while running at night.

 

Play Hard-to-Get

This calculative trick of the trade is a classic for a reason: It works! Playing hard-to-get makes men want to rip their skin off in a frustrated rage and woo you in the way you deserve. Tell him you’re busy with other things: errands, friends…even other men if you’re feeling nasty. Or if you’re on a night jog, maybe try running as fast as possible in intricate zig-zag patterns and hopefully toward a busy public street.

 

 

Confidence is Key

Most men respond very positively to confidence, as it displays comfort in oneself as well as romantic situations. Men will notice your confidence and pine for you. Don’t be afraid to be completely, 100% yourself––unless he’s asking for your name as you jog past him after dark. Don’t respond, don’t look anywhere but straight, have a close friend or parent on speed dial. Pick up the pace! Remember your training!

 

Follow these helpful tips and you’ll have guys pursuing you everywhere you go! Definitely subdue it when you’re on your evening loop around the neighborhood though, because that would just be chilling!

05 Jun 02:21

Exciting New Makeup Trends To Hide The Evil That Lurks Within

by Jasmine Pierce

Makeup trends are always changing! It can be difficult to keep up, especially when you’re busy suppressing that pesky evil force that lurks just beneath the surface, ready to overtake you at any moment. Here are this season’s most effective makeup looks for concealing those imperfections, like the evil that rots within your soul:

 

Colorful Eyeliner

Brightly colored eyeliner is back and bolder than ever! Spring for this strong look when you need something more powerful than the whirlpool of wickedness that is slowly devouring you from the inside. Try purple liner with brown eyes, rosy pink liner with hazel eyes, and a soft blue liner with eyes that absorb any and all light they come into contact with!

 

Non-touring

We’re so over contouring, time to try non-touring! This is a real makeup trend that is basically anything that isn’t contouring. Make sure to use a lot of makeup for this no-makeup look, otherwise there will be nothing to stop the villainous evil from secreting out of your every pore, consuming all those you’ve known and loved.

 

 

Fake Freckles

With some fake freckles dotted on your face, this sun-kissed look will blind people from seeing what’s really in there. Behind the innocence of those freckles dwells the darkness you mustn’t let them see. You must show them you are a cheery delight, not a shell of humanity used to veil a swelling void that will eventually cause you to cave in on yourself and possibly engulf the earth upon which we all depend.

 

Sparkles

Nostalgia is coming back hard for 90s babies, so put as many sparkles as you can around your eyes in flattering little designs! The sparkles will stick to your skin until the hell-wrath inevitably wins out the fight for your body, ripping through your face, shattering your bones and leaving you a shell of something that once was. Enjoy your dazzling face while you still can!

 

Next time you feel overcome by the blackness that simmers beneath the surface of your body, cover it up with pretty things. Changing the appearance of your face is a great way to mask the darkness that constantly lies in wait, just dying to escape.

05 Jun 02:17

The Freshest Male Tears To Straight Up Bathe In

by Jasmine Pierce

At the end of a long day, you love to come home and unwind in a nice saltwater bath. Luckily, you can fill the tub with fresh, warm tears from the eyes of sad, disenfranchised men. From Women’s History Month to his girlfriend’s new promotion, here are by far the freshest male tears to straight up bathe in:

 

International Women’s Day Tears

Hands down, the saltiest male tears fall on International Women’s Day. So pull out your Mason jars, ladies, and every time you hear a man complain, “Why isn’t there an International Men’s Day?”, collect the anime-like stream of sad male tears pouring out of his sad male eyes. Really luxuriate in this experience since it only comes once a year.

 

#NotAllMen Tears

Obviously not all men are enemies of women, but all men who sincerely use the #NotAllMen hashtag are, and that’s gonna make them super sad! Every time a man tweets this, you can collect fresh tears by turning his keyboard upside-down directly over your bathtub. Fill your tub to the brim and submerge your entire body into their deep fears of losing their privilege. Feel the warming sensation of sloshing around in male sadness give you strength.

 

 

MRA Tears

Adult male human tears are composed of water, mucin, lipids, lysozyme, lactoferrin, lipocalin, lacritin, immunoglobulins, glucose, urea, sodium, and potassium. The most potent combination of these chemicals can be derived from the constant streams that pour from the ducts of MRAs, or Men’s Rights Activists. You may have to trek many miles to the basements of homes in suburbs across the country, but it always tastes better to bottle these at the source.

 

Congressmen Tears

If you really want to spoil yourself, get your hands on the teardrops of politicians who oppose women’s reproductive rights or just want to cry in order to get their way. Plentiful, yet harder to come by, these exotic beauties are so delicious, you’ll want to drink the whole bath while you’re in it. Go ahead and lap it up to feel renewed from the inside out. Remember: Congressmen tears are worth more than congresswoman tears, so save these for a special occasion.

 

The next time you’re looking to soothe your body and soul by lolling around in a vat of men’s unearned sadness, seek out the highest-quality tears equality has to offer. You deserve it!

04 Jun 19:52

Review: Quadropolis

by SU&SD

HOT TAMALE-BEANS! It’s Quinns with a Shut Up & Sit Down review of Quadropolis! Who could have guessed I am writing this from the UK Games Expo we just did a live podcast and I’ve got no energy left at all. Does anyone even read these text descriptions? There’s no way we can know. Unless you guys were to tell us somehow? I don’t know how you could do that though...

Source

04 Jun 16:37

Lo que debes saber sobre la ley seca electoral en México

by Mónica Cruz

El domingo 5 de junio, habrá elecciones en 13 estados y la Ciudad de México. Como es común en las jornadas electorales en México, la mayoría de las entidades donde se celebrarán comicios restringirán la venta de alcohol. A continuación respondemos las preguntas que siempre surgen unos días antes de la aplicación de la ley seca, que tanto llaman la atención en países donde no se imponen este tipo de medidas cuando hay comicios. También consultamos a Javier Santiago Castillo, consejero del Instituto Nacional Electoral (INE) sobre qué tan necesaria es esta medida.

1. ¿En dónde se aplicará la Ley Seca?

  • En Aguascalientes el 5 de junio de 3 de la mañana a 6 de la tarde.
  • En Chihuahua, desde las 9 de la mañana del 4 de junio hasta la misma hora el 6 de junio.
  • En Quintana Roo desde las 7:30 de la mañana del 4 de junio hasta las 12 de la noche del 6 de junio.
  • En Sinaloa, comenzará desde las 8 de la mañana y terminará entre las 6 y 7 de la tarde del 5 de junio.
  • Desde el primer minuto del 4 de junio hasta el último minuto del 5 de junio se aplicará en Ciudad de México, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.
  • El gobierno de Baja California todavía no emitía un anunció al respecto a la hora de publicación. En 2015, no hubo ley seca en el Estado durante las elecciones.

2. ¿Quiere decir que no habrá una sola cerveza disponible esos lugares?

En la Ciudad de México se permitirá la venta de bebidas alcohólicas en restaurantes y bares, siempre y cuando sean consumidas con alimentos. La misma regla se implementará para los restaurantes y bares de las zonas turísticas y hoteleras de Quintana Roo. El 5 de junio, los restaurantes en Sinaloa podrán vender alcohol también con el consumo de alimentos. En los demás Estados no se han anunciado este tipo de excepciones. En aquellos en los que prohibir la venta de alcohol durante elecciones no es parte de la ley estatal, los horarios y excepciones pueden variar de municipio en municipio.

3. ¿De verdad es una ley?

Aguascalientes, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala Veracruz y Zacatecas prohíben la venta de alcohol durante jornadas electorales en sus leyes estatales. A nivel federal, la ley general de instituciones y procedimientos electorales indica esto en su artículo 300:

El día de la elección y el precedente, las autoridades competentes de acuerdo a la normatividad que exista en cada entidad federativa, podrán establecer medidas para limitar el horario de servicio de los establecimientos en los que se sirvan bebidas embriagantes.

Esto quiere decir que el INE y/o los institutos electorales de cada Estado pueden solicitar a los gobiernos que implementen la ley seca si no está indicado en su legislación. “Esta restricción en sí no es una ley general, se implementa a nivel local y las instituciones electorales locales son las que en algunos casos y a su discreción tienen que solicitar el que se prohíban bebidas alcohólicas el día de la jornada electoral”, explica a Verne Santiago Castillo, del INE, vía telefónica.

4. ¿Por qué implementan la medida?

Según la Gaceta Oficial de la Ciudad de México del 2 de junio, el objeto de esta restricción es que “no se altere el orden y la seguridad pública”. Sin embargo, Santiago Castillo considera que la medida es anacrónica: “Es una norma muy vieja, se creó cuando el país era otro. Se sigue implementando por una especie de tradición, pero desde mi punto de vista ya no tiene una funcionalidad. La mayoría de los consejeros sigue votando a favor de su implementación, pero esperamos que eso cambie en un futuro no muy lejano”.

5. ¿Desde cuándo existe?

Los esfuerzos para prohibir el alcohol a nivel nacional comenzaron a principios del siglo XX y continuaron hasta los años treinta en México, según un artículo de la Facultad de Economía de la UNAM. En 1929, el gobierno federal lanzó una campaña antialcoholismo con el objetivo de “mejorar la condición moral y económica del obrero”, tal y como recoge dicho documento. Pero el resultado fue el surgimiento del mercado negro, un efecto similar a la prohibición de alcohol en Estados Unidos durante la misma época. La campaña de 1929 duró solo un par de años, según el artículo.

Pero estas restricciones resurgieron para las temporadas electorales. Santiago Castillo estima que las primeras leyes o decretos de ley seca durante los comicios surgieron en los años 40. “Se creó en una época en la que los políticos o partidos políticos utilizaban el alcohol para movilizar a la gente y había grandes reacciones violentas o altercados por su consumo, pero eso ya no sucede en México”, asegura. “El nivel de escolaridad de la mayoría de los votantes y la naturaleza de los partidos políticos ha cambiado mucho desde el siglo pasado”, comenta el consejero del INE.

6. ¿Hay consecuencias económicas?

Algunas asociaciones de restaurantes y bares de Quintana Roo, Puebla y Tlaxcala estiman pérdidas millonarias en sus establecimientos a causa de la ley seca, pero no existen cifras disponibles al respecto de alguna institución independiente. Tampoco existen estudios disponibles, al menos públicamente, del efecto económico de esta restricción a lo largo de los años en el país.

7. ¿Hay ley seca en otros países?

En medios informativos de todos los países de América Latina (excepto Cuba) existen registros de la aplicación de ley seca durante jornadas electorales. Otros países donde existe esta medida son Bulgaria, Lituania, Turquía, India, Filipinas y Tailandia. En Estados Unidos no existe esta restricción. Los últimos dos estados de EEUU en eliminar su ley seca electoral fueron Kentucky y Carolina del Sur en 2013 y 2014 respectivamente. Sin embargo, en Puerto Rico sí se ha implementado. Este tipo de medidas tampoco existen en España y en los países de la Unión Europea.

8. ¿Sirve de algo?

En México no existen estudios, al menos accesibles públicamente, que demuestren la efectividad de la ley seca en la participación electoral. Sobre esto, Santiago Castillo comenta: “Si no existiera la ley seca, la gente seguiría votando igual. Los domingos en nuestro país son días familiares, donde no se toma en exceso, y el que haya una votación no modifica esa lógica”.

El European University Institute realizó un estudio sobre los efectos de esta restricción en las elecciones de 2012 en Brasil. Encontró que la ley seca redujo los accidentes de tráfico en un 15% y los heridos por accidentes de auto entre un 30 y 70% y las admisiones a los hospitales por accidentes de este tipo en un 18%. Sin embargo, advierte que son consecuencias no intencionales.

04 Jun 05:53

We Watched That New Porn Reality Show ‘Sex Factor’ So You Don’t Have to

by Janis Hopkins

Screenshots via Sex Factor

Filming a double penetration scene isn't easy. Have you ever thought about the logistics? "Hero D Protagonist" hasn't. He's squatted against the sofa at completely the wrong angle, and he's fumbling himself inside "Minx," who lowers herself onto him with the pained dignity of someone entering a hot bath. The Colonel stands to attention beside the two as the scene unfolds; penis noncompliant, he's mashing away at it with teeth gritted. Both sets of eyes flit nervously at the cameraman and hovering offscreen guides. Minx has long since retreated to her mind palace. xHamster has produced an original porn reality show called The Sex Factor because God has abandoned us.

The format is pretty simple and follows the same well-worn paths as non-porn reality shows: The contestants come pre-prepared with their soundbites and characters (only, instead of "I'm not here to make friends" it's, "I wanna be the Miss Congeniality of porn" or, "I love fucking on sailboats"), and they all live in a big house together in an effort to make them fuck (only, the inter-cast fucking isn't obscured by a blanket and night vision; I mean, they actually make extremely high quality POV scenes in their off hours).

Then, just when you get comfortable in the format, it skews off and gets more porny: They have competitions like "blow-offs," where the losers are voted out of the house; they have a lineup of pneumatic porn actors saying, "I want my panties to be wet at the end of this competition"; there are a lot of leather sofas with sweat stains on them. It's a show about people who are extremely bad at sex, but it's also a character study in the type of person who is totally convinced that they're America's great undiscovered penis.

Here's what you can glean from the first two episodes:

David Caspian cries after doing a bad wank.

All Reality Shows Need at Least One Extremely Creepy Contestant

... although The Sex Factor has generously gifted us two. It's Day One, and David "Caspian" Caspian—he goes by Caspian for those lusty C.S. Lewis vibes—has misread the mood of the house in a major way. As his fellow housemates decamp to the diary room to say how creeped out he makes them feel, he makes the classic mistake of stripping entirely naked and lying on the floor, masturbating and giggling to himself. Even in the porn house, this is regarded as a faux pas. It's hard to know what sort of vetting process didn't catch Caspian before he could begin his own personal wank odyssey.

The Colonel ("I'm here to be a leader... in porn!") is the worst type of person on television: the serial reality show contestant. He was on a series of Beauty and the Geek, and now he's on The Sex Factor because he can only get a rod on if he's doing it to win a television show. He spends an entire blowjob looking down in open astonishment. He doesn't bother to do a porn face—no leering, no gasping, no encouragements—and, actually, he doesn't seem to be enjoying it at all. He joins in the double penetration scene—they've put the Colonel on vag duty here, although he mostly just looks at it—and spends an agonizing 30 seconds just trying to make it inside. You know in Eastenders when they ask you if you've been affected by any of the events in the show? The Colonel trying desperately to thumb himself inside a lady should be followed by some sort of helpline number and a crying break.

Veronica Vain fakes an orgasm for a room full of people.

Reality Television Makes People Forget How to Speak

Do you have a main thing? Asa Akira's main thing is that girls don't shit or fart. We know this because she tells us: "That's my main thing: Girls don't shit, girls don't fart." Tori Black informs us that: "The Colonel is known to keep a hard dick," like he's a leathery gold-rush gunslinger rather than your cousin who works at GameStop. In a short piece to camera, the Colonel says that women should "just follow orders... like a meat puppet!" with the unhinged grin of a man who definitely owns multiple meat puppets.

It is a magic all of its own. I doubt people even need coaching anymore. Sit them in front of a camera, and they'll start talking completely unprompted about how improving their rimming skills is the first step in their quest to be a more complete person. Judge Kieran Lee describes himself as "the man with the million dollar cock. Cocky, arrogant, but overall a nice guy."

Is it porn that has made him this way? Or reality television? Either way, he's broken.

The judging panel with host Asa Akira

Simon Cowell Has a Lot to Answer for

And lo, Cowell spoke thusly: "There must always be one judge who is a proper bastard," and it was so. Kieran Lee is the sole male judge, and he has confused the deadpan tell-it-like-it-is judging technique of real TV with just straight up being a dickhead. The other three judges—Lexi Belle, Tori Black, and Remy LaCroix—all sit next to him looking slightly like hostages, smiling brightly, so he doesn't turn his critical cock on them instead. And he's taking this seriously: Every time a decision goes against him, he looks like he's on the verge of throwing a wobbler. The man is every bad Tinder opener all at once, compressed into the same tight shirt.

The girls

Men Are Bad at Sex

During the blow-off challenge, the girls have to attempt to bring the boys to climax within three minutes. The first two boys manage it without breaking a sweat. They saunter off, celebrating with their pals, still half-flaccid weapons slapping against their thighs. Yeah, bro! High five! The girls only manage to nail the last one after one of the judges scuttles over to lend an extra mouth. The boys have a mini-competition to have a dildo moulded like their member, and all they have to do is get an erection the fastest. The show ends up having to cut between takes because there's only so much desperate dick pummelling you can take before you start to feel sorry for them.

The girls all seem very normal and are more attractive than the men by an order of magnitude. They aren't professionals either, but crucially they don't seem like they've learned everything they know about sex from the older boys at school. When the boys are all asked to climb on the stage at once and pole dance together, the scene is like a set of monkey bars at playtime. The Colonel starts doing press-ups. It sort of sums up the whole concept of aspirational male porn stars.

The boys. This is like the start of some weird sex prom.

Porn Is Not Glamorous

How glamorous did you think porn was? No, you're wrong; it's much worse. Add a thin film of grease over everything, subtract any actual enjoyment. Have a nice warm bath after you've watched The Sex Factor and maybe read the Bible. Be extremely glad that the porn you watch is done by glowing professionals with pearly teeth and wangs like great leathery sea-beasts. Visually speaking, beautiful people fucking is like the righteous coupling of ancient gods. As The Sex Factor frequently reminds us, normal people fucking is more like two furious hogs fighting for a dropped chipolata.

A Porn Reality Show Isn't Actually That Strange

Here's the thing that was surprising: The Sex Factor isn't really shocking at all. Quite a lot of reality TV tiptoes along the porn line at the best of times anyway—once you've seen the thrusting, grunting outline of a waxed guy under a thin blanket, can you really say you'd be shocked if the blanket fell off? Michelle and Stu banged under a table in Big Brother 5, and Anthony and Makosi upped the ante by having some low-key pool sex in Big Brother 6. If Big Brother's Little Brother had offered a CSI video enhance of the vile deed, you know you wouldn't have turned it off.

You almost forget the porn is happening once you get caught up in the characters and the challenges, just like every other reality show. God help me, I've been starting to think it may have stumbled on a winning formula. It has its claws in me. I'm rioting if the Colonel doesn't win.

You can watch new episodes of The Sex Factor—we're promised it gets "completely XXXX" in the latest installment—at www.sexfactor.com

Follow Janis Hopkins on Twitter.

04 Jun 05:42

How Your Low-Key Cocaine Habit Actually Affects Your Body

by JS Rafaeli

This post originally appeared on VICE UK.

It's Friday night, the bar's just closed, and you're back at someone's apartment, five beers deep. "Is anyone gonna put the call in?" grins one of your friends.

Everyone chucks $20 on the table, you make the call, and an hour after you were told you'd have it, you pop outside to meet two sullen men in a blacked-out X5, who take your cash and hand you a few wraps of cocaine. This may well happen again at 4 AM, and possibly even again at 7 AM. Either way, you're not getting up before two the following afternoon, and when you do, it'll feel like someone's taken a microplane to the inside of your nose.

You are not alone. Apparently, this is what we do. A lot. London has just been declared the "Cocaine Capital of Europe" for the second year running. Researchers from the EU's drugs monitoring agency tested our sewage and found an average of 909mg of cocaine per 1,000 people daily in London—up from 737mg in 2014, and well ahead of Amsterdam, the next most gak-heavy city, which had 642mg.

So what's all this cocaine consumption doing to our bodies? We tend to hear a lot of lurid stories about what happens when you plough through four grams a day—you get coke-bloat; your septum disintegrates; your heart explodes—but that's not how most people actually use the drug. What about the casual user? What about the person doing a gram or half a gram every weekend or fortnight over a period of years? What about you?

Dr. Adam Winstock, a consultant psychiatrist and founder of the Global Drugs Survey, is clear: "Doing a gram of coke every weekend is not healthy, nor can it even really be called casual or average use," he says. "That's something we call normative misperception, where someone thinks, 'My mates and I are behaving like this, therefore everyone else must be as well—it's totally normal.' Cocaine is a vasoconstrictor—it makes the heart pump faster while narrowing the blood vessels. It's like putting your foot on the accelerator while pinching the fuel line. People also forget that sharing a rolled-up note that everyone is sticking into bloody nostrils can transmit Hepatitis C, which is a hardy little virus that lives outside the body for weeks."

Dr. Henry Fisher, a chemist who is now head of policy at VolteFace, elaborates: "Doing cocaine every weekend is more dangerous than a chemical like MDMA. Cocaine works your heart really hard, inflicting tiny, micro-lacerations on your heart muscles, essentially due to over-exercise. Over time, these get worse and worse, turning into scar tissue as you age... Then there's the whole issue of atherosclerosis."

Atherosclerosis, it turns out, is where your arterial walls begin to thicken until they begin to resemble fatty, well-marbled steaks. Not quite the height of Miami Beach glamour.

Dr. Winstock is keen to point out that there are many complicating factors. "Obviously, if you're an overweight, fifty-year-old smoker, your heart will be under more pressure than if you're a twenty-year-old athlete. But even so, the danger here is about prolonged use over years. It's also about how you use the drug," he says. "Findings from the Global Drugs Survey, collating evidence from over fifty thousand drug users over several years, suggest that, on average, 0.5 percent of cocaine users find themselves in hospital with acute reactions to the drug—and users in most countries get, on average, about ten lines out of a gram. But in Brazil they average six lines per gram, and their rate of acute hospital admissions is 3.5 percent. So it's fairly obvious that doing smaller, more frequent bumps is easier on the heart than railing massive lines."

Both Dr. Winstock and Dr. Fisher agree that many of the hazards of prolonged cocaine use are to do with mental and emotional well-being as well as physical harm. "As people use more and more, over longer and longer periods," Dr. Winstock explains, "relationships can start to fall apart. The user's bank account drains, performance at work goes downhill, romantic partners get angry, and friends begin to distance themselves—so they feel lonely and isolated, often leading them to do even more coke to get that false ego boost."

Dr. Fisher puts it even more succinctly: "One of the major effects of cocaine is to make people act like dickheads." He then underlines the seriousness of the point: "People don't realize what a slippery slope it is. Users become reliant on that fake confidence that cocaine can give. So it starts with people doing it every weekend, then gradually they begin to need that bump on a Thursday instead of a Friday. Then it becomes Wednesday, and so on, until you have a really serious problem."

Neil Woods, a former detective who spent 14 years undercover busting drug dealers, now campaigns for LEAP UK, an organization of current or former police opposed to prohibition. He adds a different perspective: "Many of the dangers of using cocaine come from what it's mixed with. First of all, people very often use coke when they're drinking, allowing them to consume far more alcohol than usual. Not only does this increase the risk of volatile and aggressive behavior, but cocaine and alcohol combine in the liver to form a new chemical, cocaethylene, which heightens and prolongs the effect of both drugs."

And the problem worsens: It's not just about cocaine; it's about all the other stuff added to the wraps we buy.

"There are as many as sixteen chemicals added to cocaine. Purity varies wildly, with a very rough average for a gram in the UK at around ten percent," Woods continues. "The chemical levamisole is usually added at source, early in the production process. This was developed as a de-worming agent for cattle, and is really not good for white blood cells in humans. Then the dental anesthetic, lidocaine, is often used as a bulking agent, which is widely believed to be carcinogenic if used regularly. Obviously these aspects would be much safer if cocaine were available as part of a properly regulated market. Interestingly, the only recent year in which deaths from cocaine fell was 2008 ti 209, when mephedrone was available as a legal high. As soon as the government banned that, coke deaths began climbing again."

So I hope that makes you feel better, now you know what's actually happening to your body every time you get a gram in. Hope the thought of your arteries shriveling and stiffening as you shovel cattle de-worming agent into your nostrils isn't too much of a bum out. Have a great Friday night!

04 Jun 05:39

The VICE Guide to the 2016 Election: We Asked a Foreign Policy Expert if Trump's Ideas Are As Crazy As Clinton Claims

by Mike Pearl

After weeks of liberal panic, Hillary Clinton finally faced her Donald Trump problem head on Thursday, with a foreign policy speech eviscerating her presumptive Republican opponent as emotionally unhinged and generally ill=suited to run the country.

Billed by her campaign as a major national security address, the speech mostly consisted of Clinton reciting some of Trump's more insane foreign policy ideas as evidence that he is ""temperamentally unfit" to be president and "will take our country down a truly dangerous path." The argument—which, as VICE's Harry Cheadle notes, is one we're likely to hear again and again over the next five months—is simple: Voters don't have to like Clinton, but at least they can be reasonably sure she's not going to steer the free world to a nuclear holocaust; with Trump, all bets are off.

"It's clear he doesn't have a clue what he's talking about," Clinton told the audience in San Diego, clearly enjoying herself. "So we can't be certain which of these things he would do. But we can be certain that he's capable of doing any or all of them. Letting ISIS run wild. Launching a nuclear attack. Starting a ground war. These are all distinct possibilities with Donald Trump in charge."

As tempting as it may be to dismiss Trump as a trigger-happy lunatic, it's worth noting—as Bernie Sanders did in a statement following her speech Thursday—that Clinton has faced considerable criticism for her own foreign policy decisions. And this week's speech revealed little about how the former secretary of state would handle these issues as president, except that she would not sit on the sidelines while Japan and North Korea annihilated one another with their newly acquired nukes.

So in an effort to find out if, as Clinton suggests, Trump's incoherence should be taken as an article of faith, we got in touch with Christopher Preble, a foreign policy expert at the libertarian-leaning Cato Institute. He told us that while Clinton is generally right about Trump, some of the reality-TV star's foreign policy ideas may not be as crazy as she claims.


VICE: In her speech Thursday, Hillary Clinton pointed out that Donald Trump has entertained the idea of letting Saudi Arabia get nuclear weapons. Is that as crazy as it sounds?
Christopher Preble: There are trade-offs. There are pluses and minuses. But as far as Hillary Clinton is concerned—and I think most people in the Foreign Policy Establishment —the idea that the United States actively discourages other countries from developing nuclear weapons is obviously a good thing, and they don't want anyone to question it.

I get that. I understand it, in the sense of there not being more countries with nuclear weapons. But if I look at the track record, we've done a reasonably good job of convincing our friends not to develop nuclear weapons—but we've done a sort of lousy job of convincing our potential adversaries not to have nuclear weapons.

She also mocked Trump's claim that he has a secret plan to fight ISIS, which he says is "foolproof." Is there any universe in which this could be true?
Secret plans? No. Can you write "he says with a laugh"?

She seems to want Trump to rule out nuking ISIS, which he has refused to do. Is using nuclear bombs against ISIS an option?
If he nukes ISIS, he's going to kill a lot of innocent people. ISIS-inspired people carried out an attack in Belgium. Does that mean he's gonna nuke Belgium?

We have to remember why it is that we find this organization so reprehensible. It's because they have perpetrated horrific crimes on innocent people in Iraq and Syria. So nuking them means nuking tens of thousands or more of innocent people. Where's the justice in that? Where's the strategic logic in that? There isn't any. It's just knee-jerk, rhetorical garbage.

Is she right to single out Trump's suggestion that we should deal with potential terrorists by "taking out their families"?
I think so. It is appalling a five-minute conversation with someone in the military who understands why it's a war crime, and understands why it is appropriate that the US military tries—and I think tries heroically—to abide by certain norms. That's not a sign of weakness; it's a sign of strength. And he appears to have given that absolutely no thought whatsoever.

Clinton also quoted Trump as saying he would cut off military support for Japan, and even stay on the sidelines in the event of a military conflict between Japan and North Korea. Can you explain that scenario?
First of all, that's not gonna happen. And even if it does, it's not like one day the US is going to evacuate Okinawa and hand the disputed territorial claims? The United States, six thousand miles away? Or Japan? I would argue Japan.

What about NATO? Trump has said he'd be willing to pull the US out—is there any value to that idea?
I think so. I think the way it is characteristically Trump-ish. It's not very well thought-out. It seems impetuous.

But I think NATO made a lot of sense during the Cold War—these countries were badly broken. They were in no position to defend themselves. Over time, they got rich, and the Soviet Union ended, and we never revised that bargain. We never revisited that basic arrangement: "We'll defend you, and you'll let us." And I think that was a mistake. We never had a serious conversation about when we were gonna take the training wheels off.

Trump has also suggested that if elected, he might not maintain America's "special relationship" with the United Kingdom.
Of the many things he's said, this is hardly the most outrageous. But we should say that if the UK votes for Brexit next month, then President Obama has intimated that we wouldn't have a special relationship with them.

04 Jun 05:06

'Pixel Cup Soccer 16' Review - There's Your Fairytale

by Rob Funnell

It's rather telling that the best soccer titles on handheld devices are the simplest. The reductionist approach of games such as New Star Soccer [Free] - where only a few elements of the sport such as scoring goals are focused on - fits mobile gaming so much better, as instead of trying to port a console experience which simply doesn’t fit on the iPhone, they play to the smartphone’s strengths. Pixel Cup Soccer 16 [$2.99] is another fantastic addition to the growing roster of soccer games, and focuses - for better and for worse - on the simplest arcade elements of the beautiful game to provide an extremely fun footballing experience that is easy to pick up, hard to master and even more difficult to put down.

Pixel Cup Soccer 16 2

Before you plunge into Pixel Cup Soccer 16, your expectations and assumptions of soccer games must be left at the door. Gone are staples of the genre, such as dash buttons, off the ball runs and custom tactics. Instead, the core gameplay boils down to move, pass, tackle and shoot. While Pixel Cup Soccer 16 allows for some variations on these mechanics, such as charging a pass to turn it into a lob, and power or finesse shooting options, it really does focus on the most entertaining elements of the sport in scoring goals. And it does this really well - the on screen controls seamlessly allow you to pass down the pitch with a surprising amount of tactical variation (you can choose to imitate the tiki-taka approach of Barcelona, lob through balls across the length of the pitch or attempt mazy solo runs and so on) and the arcade nature of the game eliminates the sluggish, cluttered feel of other football games on the App Store and just lets you have fun with the basics of the sport.

As you’d expect, however, this attempt to excel in these core soccer elements means there are limitations to what you can do in the game. When you find a tactic that seems to work for you, it’s quite easy to simply repeat it ad infinitum and win most games in ease, even on the hardest difficulty. For example, I found that simply dribbling around opposing players as they failed on their attempts to slide tackle my player was easy enough to set up a free shot on goal. Of course, it’s down to you on the approach you decide to take while playing Pixel Cup Soccer 16, but when some methods work better than others it’s difficult to force yourself to try other less successful ones, especially when all the teams in the game have very little variation between them. There are also a few other little quirks, such as an occasional fluke golazo from far out sneaking in while powerful shots from close range being saved by the superhuman goalkeeper AI, however these are generally accepted concessions from the basic, arcade nature of the game, and are a price worth paying when it’s so much fun to pick up and play.

Pixel Cup Soccer 16 3

Pixel Cup Soccer 16 is also surprisingly meaty in how many different options it has both in terms of tournaments you can take part in, but also how flexible and tweak-able the game engine is. Capitalising on the array of summer competitions, you can choose to play through Euro 2016, the Copa America Centenario as well as other tourneys such as the mens and women’s World Cup, complete with all the teams present and playable. The attention to detail is rather remarkable - the groups are exact replications of the actual real life ones (and are able to be randomised for even more variation), and while obviously there is no licenses in the game, all the players have their first names and so is surprisingly immersive - there truly is no better feeling scoring a last minute winner with Mesut Ozil, and this title allows such pipe dreams to happen. There are also other modes, such as the option for a friendly match, a penalty kick showdown, a practice mode and limited offline multiplayer on iPad. While there’s no online play which would have been a fantastic bonus, it’s all still really well done - even in the menus, the music and production values are outstanding in what is a labour of love from the developers, and will bring a big smile to even the most cynical soccer fan.

Pixel Cup Soccer 16 4

While the aforementioned strengths of the game should not be understated and this is a highly recommended title, the fact it is so much fun to play leaves me asking what more could be done to improve the experience more, and there is truly significant room for growth in a potential sequel. First and foremost, a career mode wouldn’t go amiss, and having the option to manage teams and take part in leagues to win promotion or titles would certainly add more to simply replaying the same tournaments. At the very least, having the option to customise and create your own tournament with specific teams would be a great addition. A bit more variation in the strengths, weaknesses and play style of the teams and perhaps even individual players would detract from the fact that, barring hair and shirt colour and sprint speeds, the teams are essentially reskins of each other. However, what we do have in Pixel Cup Soccer 16 is extremely enjoyable to play, and variables that can be altered such as the weather, the stadiums you play in (most of which are taken from replicas from Euro 2016 and Copa America), the game speed and difficulty mean that there is so much variation to the basic core gameplay that it’ll take a long while before you look at placing this soccer simulation on the transfer list.

Pixel Cup Soccer 16 5

It has been a long while since I’ve had as much fun playing any soccer game as I have with Pixel Cup Soccer 16. Despite a few teething issues, most of these are inherent consequences of the fast paced and streamlined design choice of the title, and the positives of such an approach more than make up for any potential limitations. The developers have also been extremely active in addressing issues and bugs in our forums, and the response there only reiterates how good a soccer game can be when it gets the basics right. Before the inevitable onslaught of soccer apps attempting to capitalise on the increased interest in the beautiful game this summer, make sure to give Pixel Cup Soccer 16 a shot - it doesn’t score an own goal in being a lesser version of a meatier console experience, but instead plays to the device’s strengths and limitations to produce a gratifying mobile game that shouldn’t be missed.

04 Jun 05:02

Roures: "González y Cebrián tienen muchos muertos en el armario, y empiezan a salir"

by Carlos Prieto

Se llama 'Política, manual de instrucciones', lo dirige Fernando León de Aranoa y es un documental sobre Podemos -o más bien sobre la cúpula del partido- que se estrena este viernes. Pero el morbo de esta película tiene que ver tanto con su objeto de estudio (Podemos) como con su productor, Jaume Roures (Barcelona, 1950), presidente de Mediapro, propietario de los derechos televisivos del fútbol español, productor de cine (Woody Allen, Oliver Stone), accionista pasado y presente de medios de comunicación (La Sexta, 'Público'), empresario controvertido y antiguo militante trotskista de la LCR (aunque él matiza lo de 'antiguo' en esta entrevista).

['Política, manual de instrucciones': Podemos, a cerebro abierto]

Roures nos recibe en la Academia de Cine para hablar de 'Política, manual de instrucciones', de su estrecha relación con Podemos, de las próximas elecciones generales, de su conflictiva posición como empresario adinerado de izquierdas y, cómo no, de su eterna pelea con Juan Luis Cebrián y el Grupo Prisa. ¿Se puede ser a la vez magnate y trotskista y no estar loco? Sí, se puede (según Roures).

PREGUNTA. Ayer estuvo viendo el documental con algunos dirigentes de Podemos. ¿Qué tal fue el pase?

RESPUESTA. Bien, se rieron mucho al ver sus problemas en pantalla y al final aplaudieron.

P. ¿A Pablo Iglesias qué le ha parecido?

R. En general les pareció bien, aunque algunos dijeron que habíamos primado mucho a Errejón en detrimento de Pablo… Pero la verdad es que nosotros no hemos primado a nadie. Hemos hecho un retrato de un año y pico de su vida desde el documental histórico.

P. Hay una escena bastante cómica en la que aparecen Errejón e Iglesias preparando el discurso de la asamblea fundacional de Vistalegre. Iglesias quiere acabar con una cita de Marx -"El cielo no se conquista por consenso, sino por asalto"'- y Errejón le dice que no es buena idea porque los medios de comunicación titularían por lo del 'asalto' al día siguiente, como así fue, y le recuerda luego Errejón a Iglesias en plan "te lo dije".

R. Ahí se rieron todos durante el pase.

P. ¿Cómo valora la tensión política entre el comunismo clásico de Iglesias y el pragmatismo de Errejón?

R. A Pablo le conozco hace muchísimos años y a Errejón le he conocido recientemente. Yo no soy víctima de los titulares de la prensa, que aseguran que Errejón e Iglesias pasan el día acuchillándose. He de decir que durante el rodaje no percibí ese teórico enfrentamiento o distanciamiento.

P. Al hilo de la cita. ¿Usted cree que el cielo se conquista por consenso o por asalto?

R. Se trata de una cuestión de actitud, a lo que Marx y luego Pablo se refieren es a una actitud. Hay gente que quiere identificar asalto con violencia, pero no estamos hablando de eso, sino de la actitud que hay que tener para cambiar las cosas y mejorar la sociedad. Una actitud combativa. Eso que yo a veces llamo militancia…

P. ¿Ha vuelto a conectar con su pasado militante rodando esta película?

R. Yo es que creo que continúo militando. Me he hecho mayor y he perdido pelo, pero no he cambiado tanto. No estoy purgando pecados del pasado sino haciendo las cosas que creo que tengo que hacer para cambiar la sociedad. Me puedo equivocar o no, pero esa es otra cuestión.

P. No sé si le preguntan poco por su paso por las cárceles cuando era trotskista o es que usted prefiere no hablar de ello...

R. En general no hablo de esto porque me parece un poco fuera de lugar. No quiero explicar batallitas… Creo que tiene poco interés; a ver, interés tiene, pero… Sí, pasé años allí, pero había decenas de miles como yo; eso es lo importante, que había decenas de miles de presos porque vivíamos bajo un régimen brutal, por mucho que se edulcore. Una sociedad que era absolutamente gris en todo el sentido de la palabra: reprimida, mísera, etc.

Que hubo gente que se mojó, que quiso cambiar las cosas y que pagó las consecuencias, sí. Pero lo importante ahora no es tanto cómo era aquella situación como que no hemos acabado de romper con ella. Las reminiscencias llegan más por ese lado que por mi trayectoria personal… No suelo hablar de lo de las cárceles porque me parece un tema morboso. Pero sí: las pasé muy putas.

P. ¿Sigue leyendo a Trotski?

R. Sí, sí…

P. ¿Qué conclusiones saca de Trotski ahora que es usted un empresario?

R. No, no, yo no soy un empresario…

P. Vale, usted suele decir que no trabaja, sino que milita…

R. Yo soy un productor audiovisual.

P. ¿Y de qué le vale ahora revisar a Trotski?

R. La crisis ha vuelto a poner de actualidad el marxismo, que durante décadas estuvo demonizado como culpable de todos los males de la humanidad. Pues, de pronto, mucha gente se ha dado cuenta de que estos señores antiguos con barba y con perilla tenían razón en mucho de lo que dijeron: a día de hoy, los pobres cada vez son más pobres y los ricos cada vez son más ricos. Y eso ya se dijo hace muchísimos años. [Thomas] Piketty se ha puesto ahora muy de moda; él dice que no es marxista, pero sus estudios sobre las causas de la desigualdad no difieren mucho de los de Marx.

Trotski tenía además una capacidad intelectual que no tenían otros dirigentes comunistas. En la película sobre Podemos, salen Errejón e Iglesias hablando de cómo traducir, exportar o aplicar aquí ciertos procesos políticos internacionales. Pues bien: eso ya lo explicó Trotski hace mucho cuando habló del problema de transición. La metodología, el materialismo dialéctico y todas esas cosas, continúa vigente.

P. Hay una discusión polarizada sobre cómo tratan los medios de comunicación a Podemos. Cierta derecha señala que La Sexta y 'Público' -medios con lo que usted ha estado vinculado o lo está hoy día- propiciaron el 'boom' de Podemos. El partido, por contra, se queja de que los medios les meten mucha caña, incluido 'El País', que en teoría debería ser menos hostil… ¿Cómo ve usted la relación conflictiva entre Podemos y los medios?

R. En la película se explica. Al principio, a casi todo el mundo le hacía gracia Podemos. "Ay, mira qué graciosos estos niños que han montado un partidillo en un garaje, jiji jaja"… Hasta que ven que la cosa va en serio. Las elecciones europeas demostraron que Podemos había echado raíces en el movimiento social, cosa que no se puede decir de Ciudadanos o UPYD, que son más de laboratorio. Entonces es cuando los medios afines al poder empezaron a ejercer. Y luego está el caso bastante patético de 'El País', que yo creo que debería ser más afín a un fenómeno como el de Podemos. La manipulación que hace 'El País' con Podemos y el tema catalán es de tercera división. Yo, que soy lector de 'El País' de toda la vida, puedo decir que como producto periodístico, ahora me parece penoso y panfletario.

P. Sus relaciones con Cebrián siguen siendo pésimas, supongo…

R. Nunca he tenido ningún tipo de relación con Cebrián...

P. Bueno, sí la han tenido, aunque haya sido para darse de palos…

R. Tengo la suerte de que desde pequeño me relaciono con quien quiero.

P. En las últimas semanas ha aparecido el nombre de Cebrián vinculado a los papeles de Panamá, y también hemos sabido que Felipe González manda cartas a dictadores africanos acusados de crímenes de guerra. ¿Qué opina de la decadencia política de González?

R. Eso ya se sabía… Felipe González ya mantuvo provechosas relaciones comerciales con el demonizado [Hugo] Chávez a cuenta de terceros. Si no recuerdo mal, la edición del 'Quijote' que hizo Prisa para Chávez fue importante, y no me refiero estrictamente a lo literario. Me río mucho cuando investigan la presunta financiación iraní de Podemos, porque resulta que el que tenía un iraní por detrás, por delante y compartiendo acciones era el camarada Cebrián. Pues mira qué bien. Son cosas para llorar, pero sobre todo me hacen reír. El gran benefactor de Felipe González en Venezuela fue el presidente Carlos Andrés Pérez, que acabó en la cárcel por corrupto, y no fueron los chavistas los que lo metieron allí, sino la justicia venezolana de la época anterior. Se escandalizan mucho, pero tienen muchos muertos en el armario, y ahora están saliendo algunos.

P. Le suelen echar en cara ser de izquierdas y tener dinero. O ser de izquierdas y no utilizar ese dinero del modo más justo.

R. Siempre contesto lo mismo a esto. ¿A los empresarios cristianos les preguntáis si les genera problemas de conciencia tener dinero? Nunca he visto esa pregunta. Yo vivo en la misma casa en la que vivía antes de empezar con Mediapro, lo que no significa que viva mal, vivo lo mejor que puedo, como todo el mundo. ¿Qué quieres que te diga?

P. Siguiendo con esto. Recibió críticas desde la izquierda por el modo en que cerró alguno de sus negocios, como el diario 'Público', cuyos trabajadores le acusaron de haberles indemnizado a la baja como un empresario derechista cualquiera…

R. Eso no es verdad, eso lo dicen algunos de los trabajadores.

P. ¿Por qué cerró 'Público'?

R. Al contrario de lo que se suele contar, fue el zapaterismo el primero que intentó desarbolar el periódico: nos quedamos sin socios por su intervención y tuvimos que tirar adelante con el periódico durante seis años, vino la crisis y se nos acabó el dinero.

P. ¿Y las indemnizaciones tras el cierre?

R. Fueron las más altas posibles y pasamos varios meses pagándolas de nuestros bolsillos.

P. ¿Y lo de recurrir al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa)?

R. Lógicamente recurrimos al Fogasa, pero eso no tiene que ver con el monto de las indemnizaciones. Los acuerdos los firmé yo con el comité de empresa, aunque luego salió alguno más o menos interesado diciendo lo contrario. La web de 'Público' tiene hoy nueve millones de usuarios únicos, que no es fácil, y eso es lo que cuenta ahora. Estoy contento de poder aportar mi grano de arena para iluminar la situación política.

Fernando León entrevista a Iglesias en el rodaje del filme.

P. Se vienen encima las elecciones generales. ¿Quién le gustaría que ganara?

R. La respuesta de diccionario sería que la gente decida con su voto, pero creo que hay posibilidades de un Gobierno que cambie las cosas; y en última instancia, esa posibilidad dependerá del PSOE, no por su número de votos sino por su posición en el tablero.

P. ¿Por qué la gente joven prefiere a Podemos que al PSOE? ¿De dónde viene ese desafecto juvenil con el PSOE?

R. Es lógico que los jóvenes se desapunten de los partidos que en su momento levantaron expectativas y luego no cumplieron con ellas. Ejemplo: acomodarse a las exigencias de los mercados durante la crisis. Eso es lo que hizo el PSOE y eso es lo que está pagando. Además de los centenares de miles de jóvenes que se han tenido que ir fuera porque aquí no tienen trabajo. El país ha educado a una generación que ahora vive y trabaja en el extranjero.

P. Ha dicho antes que Ciudadanos le parece un producto de laboratorio. ¿Qué opina de Albert Rivera?

R. En Cataluña tenemos la ventaja de que ya les conocemos hace tiempo. Ciudadanos es un producto artificial impulsado por determinados medios, o como se dice aquí, por "el Ibex". ¿Por qué se exporta de Cataluña a Madrid? Para hacer frente a Podemos. La contradicción que debe resolverse el 26 de junio es si son o no competencia al PP. Son organizaciones sin raíces que a poco que surjan las dudas -el voto útil de la derecha al PP- no digo que se vayan a disolver como un azucarillo pero...

P. ¿Qué le parece la postura de Podemos sobre Cataluña?

R. Creo que se han equivocado durante mucho tiempo. Han tenido una visión centralista. Han tenido muchas dificultades para entender que el nacionalismo catalán no es una cosa de [Artur] Mas y cuatro burgueses. Y que los González, Pérez y García son mayoría entre los que salen a la calle cada 11 de septiembre para reivindicar que Cataluña tiene unos derechos que no se nos reconocen. Podemos ha patinado con este asunto durante mucho tiempo, y ahora ha rectificado, aunque tampoco estoy seguro de que lo hayan asumido del todo.

P. Si se lograra hacer el referéndum, ¿usted votaría sí o no?

R. Eso es como poner la carreta delante de los bueyes. Yo lo que quiero es que se haga el referéndum porque tenemos derecho a definirnos como queramos ser. Tampoco me importaría que el referéndum se hiciera en toda España. El tema es que se haga. ¿Hay un problema o no hay un problema? ¿Hay millones de personas protestando en la calle o no las hay? Pues abordemos el problema. Antes estaba en un bar y estaban poniendo uno de esos debates estériles: "Hay que respetar la ley", decía uno. ¡Pero si los primeros que no respetan la ley son el Gobierno y el PP! ¡La sede de aquí al lado se la han pagado con dinero negro! Es decir, no esgrimamos argumentos vacíos para evitar la discusión de un problema que existe desde hace décadas. Si revisas las discusiones en las Cortes sobre el Estatuto de 1932, verás el mismo tipo de discusión que tenemos ahora. ¡Hasta los titulares de prensa son los mismos! Es bastante penoso. Demuestra que somos un país que no sabe resolver nada, que deja enquistar los problemas para solucionarlos luego traumáticamente. Cuanto más gobierno del PP tengamos, más independentistas habrá en Cataluña.

04 Jun 04:53

Vaginas empoderadas | Stephanie Sarley

by Marta Rico

Vivimos en una sociedad hiper sexualizada pero pocos hablan abiertamente de pajas, mamadas, coños o de ese manantial de placer denominado squirting. Especialmente desconocida es la sexualidad femenina, a la que se le sigue considerando tabú entre los sectores más conservadores.

Cansada de tanto moralismo, la artista californiana Stephanie Sarley se ha embarcado en un proyecto para enseñar a los varones a tocar a una mujer (se entiende, a veces incorrectamente, que una chica ya sabe masturbar a otra chica).

Sarley ha dividido su trabajo en tres categorías: las ‘Orcunts’, dibujos de orquídeas con forma de vagina, los ‘crotch monsters’, ilustraciones de vulvas que fuman Marlboro, toman Daiquiris y lanzan besos y los vídeos, que “básicamente intentan personificar y empoderar a las vaginas a través del humor, el absurdo y la aceptación de la sexualidad femenina en general”. Cómo andará el patio que Instagram le ha bloqueado la cuenta tres veces por subir vídeos en los que aparece su dedo penetrando sensualmente la pulpa de una naranja.

Patada a la censura aparte, hoy rescato su faceta como ilustradora y os traigo distintas vaginas para demostrar al mundo que no hay dos iguales y que incluso no se comen a nadie. “Es importante demostrar que las vaginas no son algo de lo que nos tengamos que avergonzar, proteger, ocultar o controlar”, comenta la autora.

Esperemos que en sus próximos trabajos enseñe a la Humanidad a hacer buenos cunnilingus. Falta nos hace a todas.

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Vaginas empoderadas © Stephanie Sarley I Ilustración I Cóctel Demente

Todas las imágenes © Stephanie Sarley | Web | Instagram

03 Jun 16:05

Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte III: 'La ley del silencio'

by Nando Cruz. Barcelona

Durante tres días, en tres entregas, reconstruímos el nacimiento, expansión y consolidación del Primavera Sound como el festival hegemónico de la industria musical española que hoy conocemos. Este tercer y último capítulo, centrado en los últimos años, da cuenta del espeso telón de silencio con el que Gabi Ruiz, el gran capo del festival, ha tapado durante todo este tiempo cualquier atisbo de crítica a su persona y a sus actividades.  Jamás en España un promotor ha apretado tanto las tuercas a la prensa y con tanta impunidad.

[Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte I: 'The Pulgoso Years']

[Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte II: 'The Soprano years']

La escena musical barcelonesa es una ostra que se contrae y se cierra en cuanto se pronuncia el nombre de Primavera Sound con una grabadora mediante. Todos saben cosas. Todos se burlan y se quejan. Todos tienen alguna historia. Pero nadie quiere hablar. Nadie quiere que aparezca su nombre. Todos preguntan por qué preguntas. Nadie quiere problemas. Quienes no tienen negocios con el Primavera, desearía tenerlos. Quien no les debe un favor, cree debérselo. Quien no les ríe las gracias, simplemente les teme.

Solo en círculos reducidos

El lector habrá advertido que la mayoría de citas de estos tres artículos no están acreditadas. Hay grabaciones y emails que demuestran su existencia, pero sus autores han pedido no ser mencionados. "No quiero mi nombre vinculado a nada que tenga que ver con Gabi Ruiz", pide un entrevistado. "Si te enfadas con el Primavera, lo sueles pagar", advierte otro. "Yo ya no tengo ninguna relación con ellos, pero sé cómo son y no quiero problemas", excusa un tercero. "Tengo que decir que, personalmente, a mí siempre me han tratado bien, pero prefiero que mi nombre no salga", regatea el cuarto.

La frase en la que coincidieron más promotores durante las entrevistas para el reportaje 'El misterio de los festivales clon' fue: "Lo que he dicho de Gabi no lo pongas, por favor. No quiero problemas con él". La competencia prefiere mantener una distancia prudencial y falsamente cordial. Algo parecido sucede con discográficas y pequeños activistas de la escena indie. Dos minutos después de confirmar por teléfono una anécdota insignificante de hace casi una década y que acabó, ¡sorpresa! en retirada de acreditación, llega este email: "Tenemos grupos que quieren tocar en el Primavera y no quiero ningún problema. Te ruego que no hagas mención del incidente porque no quiero líos. Siento de veras ser tan tajante".

Esos parásitos necesarios

Aunque Gabi Ruiz siempre consideró a la prensa una panda de parásitos que vivían de sus conciertos, no hablaba en general. Siempre tuvo a sus periodistas favoritos. Pero Jordi Bianciotto nunca se contó entre ellos. En los 90 firmó un artículo sobre el club Moog donde decía que era la primera sala de Barcelona que programaba techno cada día de la semana. A Gabi le sentó fatal. ¡El Nitsa lleva años llenando la sala cada fin de semana! Ya, pero Bianciotto ha puesto 'cada día de la semana'. ¡Pero yo la lleno cada fin de semana! ¡Ya, pero él precisa que es 'cada día de la semana'! Y así, hasta 2012, año en el que el periodista catalán escribió un artículo de opinión en 'El Periódico de Catalunya' sugiriendo que la única mancha de un festival impecable era la escasa y muy poco visible presencia de grupos catalanes.

La cadena de insultos de Ruiz hacia Bianciotto y la tormenta que se desató está en google. Sólo cabe añadir unos detalles al relato de aquellos días de mayo. En un primer momento, Rockdelux se puso de parte del Primavera con el argumento de que "esas cosas no se pueden escribir en el medio oficial del festival". Traducción: si eres medio oficial, tu opinión queda embargada. Carrillo maniobró para calmar a Ruiz. Bianciotto era redactor de Rockdelux y aquello podía afectar a la revista. Pero no era fácil calmarlo. Enajenado en una oficina del Auditori del Fórum, insultaba por Twitter a políticos, opinadores, periodistas y todo el que se le pusiera delante.

'El Periódico de Catalunya' elaboró un artículo de dos páginas en el que se reproducían los tuits más desquiciados de Ruiz. Estaba maquetada y lista para ir a imprenta. Hubiese sido la tumba profesional del director del Primavera. Se había concertado una comida entre un subdirector del diario y el festival. El escollo central era Bianciotto: Gabi Ruiz no estuvo presente pero su consigna era conseguir que el periodista no entrase en el recinto y la postura del diario era que solo el diario escoge qué redactor va a cubrirlo.

En un ataque de ira, Pablo Soler saltó de la mesa y dio por zanjada la reunión. Horas después, el diplomático Alberto Guijarro resolvió el asunto, Bianciotto recuperó su acreditación y cubrió el festival. Podría considerarse una batalla ganada, pero el combate seguiría. Y el papel de Carles Baena como jefe de prensa, primero externo y luego en plantilla, sería crucial. Él se encargará de tapar bocas. Llamará a la redacción de 'Rolling Stone' para explicar que Xavi Sancho no será acreditado ni por 'El País' ni por 'Rolling Stone'. Llamará también a 'El Periódico de Catalunya' para pedir que Bianciotto no asista a 'La Gala' de presentación del Primavera de 2013 en la sala Apolo. Bianciotto escribirá sobre el cartel del festival, pero desde su casa.

En 2014 llega la decisión de hacer pagar 50 euros a los periodistas que quieran cubrir el festival. Maniobra polémica, sobre todo, porque no se aplica a todos los periodistas. Los medios oficiales entran gratis. Eso sí, sus crónicas deben centrarse en lo musical. Como le gusta a Gabi. Since 1994.

Soy el Jesús Gil del indie

Conforme pasan los años se va haciendo más habitual esta macabra escena: Gabi se relame en la oficina del festival leyendo artículos de prensa en los que la prensa enemiga (enemigos en su cabeza) ya ha entrado en vereda y escriben con más suavidad que el año anterior. Testigos presenciales hablan de carcajadas. Es su fiesta y acredita a quien quiere. Y al que no le guste, que pague. Sí, claro, pero con esta táctica va generando un clima incómodo del que se derivan coberturas cada vez más neutras. Jamás en España un promotor ha apretado tanto las tuercas a la prensa y con tanta impunidad. La sensación de poder del Primavera es tal que Carles Baena es capaz de llamarte a casa a las 9.30 de la mañana para exigirte que retires un tuit.

Y con la prensa diaria no tiene suficiente. También hay que controlar a los blogueros y demás insectos molestos. En Barcelona corren cientos de historias sobre el marcaje del festival a cualquier voz crítica. Uri Amat (melómano, activista del underground y hermano del escritor Kiko Amat) publicó en la web Absolutzine el artículo '10 razones por las que no voy a ir al Primavera Sound'. Como ya aclaraba en el título que no iría al festival, no podía vetarlo. Pero el webzine era del sello B-Core, así que el Primavera exigió que se retirase el artículo, bajo amenaza de cancelar las actuaciones de los grupos de B-Core programados en la edición de 2007 del festival.

Gabi Ruiz está tan henchido de poder que hasta se ríe de sí mismo. "Yo me veo más como el Jesús Gil del indie", suelta un 6 de febrero en su cuenta de Twitter. Gabi está que se sale. Es el clímax del nuevo rico. Cuelga fotos de las botellas más caras de vino y las mariscadas que se zampa en los restaurantes más exquisitos de la península. También alardea de la camisa de Marc Jacobs que acaba de comprarse en Nueva York. Cuentan fuentes muy cercanas que el sábado del Primavera de 2011, en un delirio que le duró pocas horas, valoró la posibilidad de volar a Londres, ver la final de la Champions de Wembley regresar al recinto del festival de madrugada.

Su barcelonismo confeso le llevará a conocer en persona a otro de sus ídolos: el expresidente del Barça Joan Laporta. Incluso hará campaña a favor de su reelección desde las redes. No hubo manera, ganó Bartomeu. Pero la amistad Laporta-Ruiz queda ahí. Seguramente, promovida por otro laportista confeso, David Carabén, cantante de Mishima (uno de los grupos proscritos para el Primavera cuando publicaban sus discos en Sinnamon) e íntimo del juerguista Laporta, pues fue su padre, Armand Caraben, quien consiguió que Johan Cruyff fichase por el Barça en 1973.

Tony Soprano y Joan Laporta: hagan la suma.

Cartel del Primavera Sound 2016

El año que nos metan caña en el foro...

En mayo de 2012 Gabi Ruiz hacía unas declaraciones en 'El Periódico de Catalunya' sobre el foro de comentarios del Primavera Sound: "Se ha creado una amistad. En ellos confío para saber cuáles son las cosas que han podido fallar de organización. Y a nivel de programación, de sus propuestas sacamos muchos grupos. El año en que en el foro nos metan mucha caña por un fichaje, tendremos un problema". Y tenía razón. Lo que no aclaró es que quién tendría un problema sería el que metiese caña.

A diferencia de la mayoría de entrevistados, Manel Peña no pide que no salga su nombre en el artículo. "¿Qué me harán? ¿Cerrarme el blog?", bromea. Peña fue de los foreros más activos del Primavera; más de siete mil mensajes desde 2007. El foro era un espacio virtual que Gabi manejaba con habilidad para generar fidelidad y sondear la opinión del pueblo llano: respondía en persona, pedía consejos... Algunos foreros pasaron a colaborar activamente con el festival elaborando listas de los grupos más interesantes del underground. "Un trabajo de comisarios por el que otros cobran y que hicimos gratis", lamenta Manel. Eso sí, Gabi organizaba cenas a las que convocaba hasta cincuenta amigos del foro y corría con todos los gastos.

Todo iba bien hasta que empezaron a aparecer voces críticas con la línea que tomaba el festival: la feria masificada de gente y anuncios que es hoy y que algunos foreros detectaron hacia 2013. Peña fue uno de ellos. "Pero sin insultar", aclara. Entonces colaboraba en el blog By The Fest y en Rockdelux. Cuando en 2014 se le negó la acreditación de periodista, pese a que durante años entró invitado como forero amigo, ni sospechó que estaba en una lista negra. Pero en 2015 fue el único de los veintipico redactores de Rockdelux al que se negó acreditación. Santi Carrillo leyó los comentarios críticos que había hecho Peña años atrás y le soltó: "No me extraña que no te acrediten. A ver si lo entiendes: esto es como si alguien monta una fiesta en su casa y no invita a un vecino porque le cae mal".

Y, no contento con eso, le endosó una loa del festival leyéndole por teléfono los mil nombres del cartel. "Mi decepción no fue con el festival, sino con Rockdelux. Crecí leyendo esa revista", lamenta Peña. Por supuesto, dejó de colaborar allí.

Familiares de primera y de segunda

El éxito del festival es irrefutable y, en muchos aspectos, merecido. Es una de las empresas de la industria musical catalana que más trabajo genera. No solo entre los grupos musicales, sino también en puestos secundarios como las barras, la atención al público, el montaje de escenarios, los departamentos de prensa, marketing... Por eso cuesta encontrar en la ciudad aficionados que no tengan alguna relación directa con el Primavera Sound. Y también por eso, algunos de los profesionales más válidos del sector han acabado entrando en nómina de Murmur Town; ya sea en la discográfica, en la tienda, en la agencia de contratación o para reforzar algún departamento del festival. La empresa no ha dejado de crecer, la familia no ha dejado de aumentar. Y una vez dentro, muchos de estos profesionales pasan a obedecer ciegamente unas órdenes que tan solo dos años antes les parecían descabelladas.

Y si el Primavera es un cortijo, Apolo es el jardín para las barbacoas. Tras unos años de tregua, Jaime Hernández, ya al mando de Houston Party, y Gabi vuelven a estar a matar. Mac McCaughan es amigo de Jaime desde que produjo a Lori Meyers, pero en 2011 su grupo, Superchunk, actúa en Apolo dentro del Primavera Club. Mac invita al promotor al concierto, pero este se resiste. Mac insiste: estará en su lista personal de invitados. Y entra. Cuanto Fra, uno de los más fieles escuderos de Gabi, ve a Hernández y a su estrecho colaborador Miguel Martínez monta en cólera y manda expulsarlos. El pobre cantante de Superchunk intenta interceder, pero no hay manera. La que ha liado. Tres minutos después, Hernández y Martínez están en la calle.

La 2, la sala pequeña de Apolo, es otra baza con la que el Primavera Sound ata en corto a la escena barcelonesa. La gestiona DJ Coco, subalterno de Ruiz, y la cede en condiciones ventajosas para que múltiples discográficas o agentes indies programen sus actuaciones. También a los grupos afines. Ofrecer la posibilidad de presentar tu música en una de las salas mejor acondicionadas de la ciudad es parte del pack Primavera. Y a cambio, ya se sabe, la boca cerrada. Lo que en Italia se llama omertá.

La 'famiglia' crece en todas las direcciones, pero como en todas las casas, no todos los parientes reciben el mismo trato. "Te podían considerar parte de la familia, pero la familia la cuidaban poco", critica un sobrino madrileño mal pagado. No dicen lo mismo otros grupos. "Me consta que Gabi le dice a Coco que nos trate bien. Sé que nos paga más para tenernos contentos", confiesa otro músico. En cualquier caso, quede constancia de que casi todos reconocen que el Primavera paga mucho mejor que el Sónar.

Por supuesto, e igual que pasa con la prensa, no todos los grupos y discográficas reciben el mismo trato. Aquí hay listas negras para todo. Un mánager escribe al festival para proponer a su artista y recibe la siguiente negativa de Abel Suarez (nombre real de DJ Coco): "Se de buena tinta que la última vez que tocó estuvo quejándose de horarios y demás". El mánager de Nacho Vegas ya ni lo intentará, después de que el asturiano hiciese circular por las redes el artículo de LaDirecta "Primavera Sound i UAB busquen estudiants de màster per treballar a 2,56 euros bruts l'hora".

El monopolio funciona (casi siempre)

Tras quince ediciones, el festival tiene inmejorables contactos con la mayoría de agentes internacionales y no para de fichar artistas veteranos, jóvenes valores de la escena indie para su sello: aunque ya hace un mes que Los Planetas se largaron. Así, su agencia de contratación también muerde con fuerza en el sector. Llevó un año la contratación del festival Cruïlla, aunque al siguiente se rompió el trato. Intentó sin éxito hacerse con la contratación del Vida y gestiona con discreción la del Low Festival.

Mientras tanto, pasan los años y cambian los directores del festival BAM. El penúltimo, Carles Conesa, jefe de prensa y responsable de contratación de la sala Apolo, lo dirigió entre 2011 y 2014. Tras reunirse con el Primavera para ver si podía contratar a algún grupo a través suyo, cambió de idea. La reacción del Primavera fue fulminante: ruptura de relaciones. Casualidad o no, meses después, el gerente de Apolo y codirector de Primavera Sound Alberto Guijarro llamaba a Conesa a su despacho. Estaba despedido.

Además de manejar la sala a su antojo y desde la distancia, en los últimos tiempos ha aparecido la discográfica El Segell, la tienda de discos La Botiga y se ha disparado la actividad del Primavera como promotor de giras internacionales. Aquel conglomerado que soñaba Ruiz en los años 90 le permite hoy organizar el Primavera, publicar un doble CD de recuerdo sobre el festival e incluir en él más grupos de su propia discográfica que de todos los sellos españoles juntos. La maquinaria ya funciona sola.

Y si no funciona, se disimula. Posiblemente, el Primavera Touring Party de 2013 haya sido el mayor fiasco de la música en vivo de los últimos años en España: una gira de una veintena de bandas con escalas en una docena de ciudades que pretendía expandir los tentáculos de la empresa pero que topó con el desinterés del público (en Galicia había un espectador viendo a Mishima) y la indignación de varios agentes locales, hartos del trato prepotente de la organización catalana. Aquella gira, además, tenía un equipo de cámaras que lo filmaba todo para montar un reality por entregas. Algún capítulo aún no ha alcanzado ni dos mil visualizaciones en Youtube.

Rockdelux, medio oficial, mandó a un cronista para seguir toda la gira. Trece crónicas se publicaron y nunca se habló del fracaso económico de aquella aventura. El Primavera Touring Party fue un plan fallido, pero a todo se le puede sacar rendimiento. El hábil Carles Baena intuyó que tras el 'caso Bianciotto' había que humanizar la imagen pública de Gabi Ruiz y el instrumento más valioso fue, una vez más, Rockdelux. La entrevista en tres entregas de Santi Carrillo al más puro estilo 'Entrevista de Jesús Hermida al rey Juan Carlos I' no tiene pérdida. Como muestra, esta pregunta sobre la mala fama de Gabi: "Todas estas críticas, ¿te las tomas como el precio que hay que pagar por estar en la cumbre, por ser una referencia, o consideras que son envidias de mediocres, de la competencia, de resentidos?".

Bandeja de entrada

Horas antes de publicar la tercera entrega de esta serie, llega otro email: "Amigo, ¡menuda cera! Me quedo más tranquilo si me confirmas que no se me identifica en tu artículo, la verdad. Te lo agradezco. Abrazo". Horas después, este otro: "Mi situación personal ha cambiado y me perjudica que se publique esta anécdota. Por favor, quítala o desmentiré que es verdad".

Más atronador que el sonido de los quince escenarios que ha instalado este año el Primavera Sound es la ley del silencio que rodea al festival.

[Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte I: 'The Pulgoso Years']

 [Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte II: 'The Soprano years']

03 Jun 15:43

Puppy play: jugar o tener sexo disfrazado de animal

by Claudio Molinari

Todos tenemos un amigo ‘oso’, ese tipo de barba y pecho peludo que usa camisas leñadoras. Lo que no es tan habitual es tener amigos ‘cachorros’, ‘peludos’ y ‘ponis’. Estos otros fetiches son más íntimos, más difíciles de descubrir. Pero sus nombres nos dejan pensando si estas elecciones sexuales serán divertidas, juguetonas o perversillas. Probablemente, un poco de las tres.

puppy play

Quizá por ese carácter juguetón, el mundo del fetiche no habla de follar sino de ‘jugar’. Y si dudamos de la ‘normalidad’ de quienes las practican, también dudamos de la nuestra por pasar noche tras noche en casa mirando series en pantuflas. Lo que curiosamente también es normal es que el cuero, el látex y las cadenas siempre nos despierten la curiosidad. En qué grado, ya es una cuestión de gustos.

puppy play

Ser cachorro o puppy consiste en jugar con el amo o el entrenador, pero es aquél quien demanda más atención y cariño. Tanto hombres como mujeres participan del puppy play, una manera divertida de demostrar afecto y ternura. Ternura que no siempre culmina en gratificación sexual. Los cachorros usan rodilleras y mitones para sentirse más cómodos. Pero el collar, la correa y el comedero siempre son un plus a la hora del amor.

puppy play

Para muchos es una manera de no repetir los roles tradicionales de amo y esclavo. «Los nuevos fetichistas prefieren un sexo menos estructurado», explica Jorge Portillo, organizador de Pound Puppy, en San Francisco. Para Tom, un técnico de sonido londinense, el sexo es lo menos importante: «Ser Puppy es disfrutar de las cosas simples y no preocuparte del dinero, la comida, la casa». Pero nada es sencillo, Tom tuvo que dejar a su prometida y hoy tiene una relación con su entrenador.

puppy play

Los peludos o furries pueden ser hombres o mujeres, heterosexuales o gays. Para unos ponerse un traje peludo es un fetiche, para otros es tan emocionante como vestir el uniforme de Star Trek. Pero lo que atrae a unos y otros es poder convertirse en un personaje de dibujo animado. De hecho, desde su juventud muchos furries han deseado poder llegar a tener forma de animal. «No es algo que le pase a muchos», se sincera Marshall Woods, un informático de Acron (Ohio, EEUU).

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«Pero ahora que soy viejo, y todos saben que soy raro, ya no me escondo más», remata Woods. Los furries que sexualmente prefieren peluches antes que a humanos se llaman plushies. Para estos, la empresa Fetish Zone fabrica perros de tamaño real, que vienen equipados de un orificio estratégico para el placer (SPH, en inglés), que se quita y se lava. Sólo cuesta 128 dólares y lo envían a domicilio.

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Los ponyboys y ponygirls suelen ser miembros de la comunidad BDSM: bondage, dominación y sadomasoquismo. En BDSM la humillación forma parte del juego erótico, y por tanto en las sesiones de ponyplay el poni debe asumir el rol pasivo. Las mujeres llevan los accesorios típicos de los deportes ecuestres: herraduras, bridas, bocado, montura y cola falsa. Y a veces hasta monturas.

puppy play

El caso de los ponyboys es parecido pero con una exigencia y riesgos mayores. Estos deberán conocer sus límites físicos; y su ama, vigilar que su poni no se deshidrate ni sufra problemas de circulación o respiratorios. En el mundo del BDSM, la lycra, el látex y la goma juegan un rol importante, y los adeptos a los ponis tienen todo tipo de productos a su alcance. Dicen que los trajes de cebra son especialmente atractivos.

puppy play

Pero no todo es juego. Hay quienes no mantienen relaciones con personas disfrazadas sino con animales de verdad. Son los zoófilos. En muchos países las leyes no estipulan que las relaciones sexuales con animales impliquen necesariamente abuso. Los zoófilos por su parte argumentan que el consentimiento no es relevante pues ni la caza, ni las pruebas de laboratorio, ni el sacrificio de animales para el consumo, toman en cuenta el consentimiento del animal.

puppy play

En Dinamarca la batalla legal y ética entre los defensores de los derechos de los animales y los zoófilos es a saco. Por lo que vale la pena ponerse las pantuflas, quitar la serie y zambullirse en el interesantísimo y perturbador reportaje sobre la pugna entre los activistas y la Zeta Organization. El informe da para pensar si lo que hacen los zoófilos es divertido, juguetón o simplemente perverso. Quizá después, que alguien se disfrace de animal peludo y ‘juegue’ con un perro de peluche parecerá hasta lógico.

puppy play

Este post Puppy play: jugar o tener sexo disfrazado de animal, escrito por Claudio Molinari, se publicó originalmente en Yorokobu.

02 Jun 16:08

Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte II: 'The Soprano Years'

by Nando Cruz. Barcelona

Durante tres días, en tres entregas, reconstruímos el nacimiento, expansión y consolidación del Primavera Sound como el festival hegemónico de la industria musical española que hoy conocemos. Este segundo capítulo, centrado en la década pasada, arranca con su salto al Parc del Fórum y su alianza estratégica con la revista 'Rockdelux', y repasa la cruenta guerra entre festivales y las groseras formas laborales del dueño del festival: Gabi Ruiz.

[Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte I: 'The Pulgoso Years']

[Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte III: 'La ley del silencio']

Tras el ensayo general de 2001, el Primavera Sound pasaría a convertirse en lo que hoy es: un festival de indie con un importante refuerzo de música electrónica, y no al revés. El recinto del Poble Espanyol sólo podría acoger tres ediciones, ya que el interés del público no dejó de crecer desde 2002. En 2004, con los Pixies de cabezas de cartel, la gente se colaba por todos los rincones, pero daba igual. Era obvio que el Primavera necesitaba más espacio y lo resolvió trasladándose en 2005 al Parc del Fórum. Allí sigue.

Dos detalles muy significativos marcan el rumbo del festival en esta nueva etapa. El primero: Gabi Ruiz, director del festival, firma la paz con los directores de 'Rockdelux' y declara a la revista su asesora artística. Será una alianza estratégica para afianzar el prestigio mediático del festival, pero también será providencial para la revista, que a rebufo del auge del Primavera, obtendrá las mejores cifras de venta de su historia. El segundo: Gabi traba amistad con un joven potentado barcelonés llamado Pablo Soler. Así logrará reforzar otro flanco imprescindible si quiere redimensionar el festival: el económico.

Pablo Soler, abogado de familia adinerada, había abierto en Madrid el club Nasti. "Llegó como un mesías, una especie de héroe del indie. Era un señor que podría estar ganando millones como abogado y prefería ganar menos para que continuase la escena indie de Malasaña. ¡Era el hombre del año!", recuerda un cliente asiduo. En 2000, los hermanos Morán se querían deshacer de la sala Maravillas para centrarse en el Festival de Benicàssim (FIB) y se la traspasaron a él. Soler había fundado en Barcelona la distribuidora y discográfica indie Inane, pero no cuajó, y avistó en el Nasti de Madrid su futuro como empresario de la noche. También montó 'Pistas', un fanzine de niños ricos, a todo color, en papel couché y con una oficina. ¡Un fanzine con oficina! ¡Un fanzine que incluso pagaba a sus redactores!

El Nasti pasó a ser la embajada madrileña del Nitsa y la relación entre Gabi y Pablo cristalizó en un gran proyecto, convertir el Primavera en el festival indie más importante de España. En 2011, el Nasti era un mar de pérdidas que asumía Soler pagando religiosamente cada mes a empleados y proveedores. En 2013, ya lo cerró. Cuentan que Soler también asumía las pérdidas de los años más flojos del festival. Quién sabe.

"El dinero lo pone siempre Pablo, siempre", aseguran desde Madrid. "El Primavera del Fórum no sería posible sin ese niño pijo que va con el carrito de golf por el recinto del festival", añaden desde Barcelona, refiriéndose también a Pablo. La cuestión es que mientras Soler ayudaba a crecer al festival con su aportación financiera, Alberto Guijarro, de la sala Apolo, se encargaba de las relaciones del Primavera con el Ayuntamiento, la Generalitat y demás instituciones. Era evidente, ya entonces, que Gabi Ruiz no podía sentarse en esos despachos. Soler y Guijarro ascendieron a intocables e imprescindibles lugartenientes del Primavera Sound, pero no todos los empleados de Murmur Town gozarían del mismo respeto y trato.

Trabajar en Murmur Town

Héctor Castells tiende a la exageración y el delirio, como quedó probado en 'Sideral. Estrella fugada', la novela que publicó en 2013 y donde relataba la vida del discjockey catalán. Pero no miente al describir el ambiente que se respiraba en Murmur Town, empresa para la que colaboró algún año. "Gabi exigía un nivel de sumisión. Te castigaba, le gustaba hacerte bromas duras y si te rebotabas se creaba tensión. Al ir encocado y eufórico, daba mucha caña a la gente. Había ese punto de lamer el culo a Gabi. Eran bromas muy abusivas. Esto pasaba más con Fra, con Coco... Les metía caña de cara a la galería y ellos no se rebotaban. Se lo aguantaban porque tal vez creían que no les salía a cuenta pararles los pies", explica.

Mucha gente ha presenciado escenas de este tipo. Algunos las han relatado, entre vergüenza e irritación. Son personas demasiado cercanas al Primavera como para contarlas abiertamente hoy, pero años atrás hablaban de trato esclavista. "Coco es buena persona, pero, las buenas personas son más fáciles de maltratar", sopla un extrabajador. Otra voz cercana califica la relación de Gabi con sus empleados de "vasallaje". Alguno describe sus modos de "pequeño fascista". Otros se refieren a él como el "típico jefe que siempre va a los cumpleaños de sus empleados". Todos se saben bien pagados: es el premio a la militancia, una forma de crear adeptos". Castells lo resume como una suerte de "dictadura del terror con momentos tiernos".

Y del mismo modo que ataba en corto a sus trabajadores, trabajaba duro para ahogar todo movimiento de la competencia. "Exigía militancia, una pertenencia integrista marca de la casa. Si pinchabas en el Nitsa no podías pinchar en Razzmatazz". Eso podrían explicar discjockeys del Nitsa a los que se les cerraron las puertas cuando pincharon en el Razz. No es que no pudieran volver a pinchar en el Nitsa: no podían ni siquiera entrar en la sala. "Eran políticas muy Gabi, eran reacciones desproporcionadas de un personaje que ya estaba escalando a otro nivel", describe Castells.

La competencia del lavandero

El Primavera había firmado la paz con el Sónar y el FIB, pero le había salido un nuevo competidor, José Cadahía. Le llamaban el lavandero porque su primer negocio fue una franquicia de la cadena de lavanderías y tintorerías 5àsec. En una turbia maniobra que daría para otro artículo, Cadahía y su socio Daniel Faidella se quedaron la sala Zeleste y la refundaron como Razzmatazz. La guerra por los discjockeys, esta vez contra Razzmatazz, llegó a tal punto que daba que hablar en Europa. Así lo explicaba el DJ Ángel Molina en 2007: “Barcelona es famosa porque si vas a un club a pinchar no puedes ir a otro. Hay una competencia o mafia que al final sólo afecta al profesional y al público. Esto en Berlín no pasa y aquí ha adquirido una dimensión un poco preocupante y estúpida”.

Pero la guerra ya no era solo por dominar la escena barcelonesa de clubs: era una guerra entre festivales. Cadahía, gestor de Razzmatazz, pasó de montar ciclos de invierno en su sala (el Wintercase) a organizar en 2006 el festival Summercase y lo ubicó en el mismo recinto que el Primavera, el Parc del Fórum. Cadahía pisaba fuerte, sí, pero carecía del pedigrí indie de Gabi y, sobre todo, de esa red de acólitos que se había ido trabajando desde los años 90. Iba a por todas, pero en pocos años se quedaría sin nada.

Lo insólito es que aquella lucha sin cuartel por impedir que cualquier discjockey pinchase para la competencia se extendió por el país. Es bien conocida en Madrid la historia de dos discjockeys que recibieron una oferta para pinchar en el festival Summercase. No tenían ninguna relación laboral con Ruiz, pero ese mismo día llegó la llamada del Primavera: no podían pinchar en el Summercase. A uno de los dos discjockeys se le encontró un hueco para pinchar en el festival barcelonés. Cobraría mucho menos, pero tenía que aceptar la oferta o atenerse a las consecuencias. Aceptó.

"Nosotros no conocíamos esa estructura tan jerárquica y siciliana del Primavera. Nosotros no éramos parte de la familia. Lo que pasa es que la familia llega hasta donde a él le da la gana", explica uno de los implicados. Y el problema podía ser mayor si estabas en el núcleo de Murmur Town y querías desvincularte. Una noche, hace años, se sinceró una persona en esa situación. "Prefiero alejarme de la familia", soltó, desde su nuevo puesto. Y añadió una mueca para remarcar la palabra escogida. Tal vez dijo famiglia.

Tony, Carmela, Christopher, Silvio...

En 2001 ocurre otro hecho que marcará el devenir del Primavera. Un mes después de que el festival pise el Poble Espanyol con Armand Van Helden , Canal + estrena 'Los Soprano'. Gabi Ruiz se engancha a la serie al instante. Incluso ve las nuevas temporadas antes de que lleguen a España.

Gabi Ruiz durante la rueda de prensa. (EFE)

No habla de otra cosa. Desde su casa de Sitges, muestra excitado su admiración por Tony Soprano, el mafioso protagonista del serial. Era previsible que antes de la tercera temporada le cayese un nuevo apodo: Gabi Soprano.

Tal vez aprendió de Tony Soprano que un trabajador suyo lo es las 24 horas del día. Es muy Soprano eso de exigir a una chófer del festival que le lleve a Sitges a las 7.45 de la mañana y que, cuando esta le diga que está tan agotada de haber conducido dos jornadas enteras que teme causar un accidente si hace un viaje más, se la despida sin contemplaciones. Y tal vez la fuente que le inspiraba a la hora de manejar a sus empleados, tuvo algo que ver a la hora de tratar a sus enemigos con más sofisticación.

Cadahía montó el sello Sinnamon, cuyos grupos españoles tendrían las puertas cerradas para tocar en el Primavera, of course. Y los contactos estratégicos que le faltaban en el indie, los suplía con contactos con las marcas más predispuestas del mercado. En una negociación estratosférica consiguió un cheque de Movistar para montar en 2008 un festival alrededor de Radiohead, el Daydream. Ese año, al acabar el Primavera, Gabi ordenó desmontar todos los escenarios, aunque le costase más dinero que dejarlos montados, para que Cadahía tuviese que pagar por volver a instalarlos.

Yo soy la escena

En dos años, Sinnamon empezó a hacer aguas por todas partes hasta que las deudas aconsejaron a su jefe cerrar la empresa y poner tierra de por medio. Debía tanto dinero que había cola para partirle las piernas. Cadahía huyó a Brasil y Faidella a Chile. El Summercase, el Wintercase y Sinnamon desaparecieron del mapa. Gabi Ruiz se quedó sin enemigo (mejor para él), pero Barcelona se quedó sin un contrapoder que equilibrase la imparable hegemonía del Primavera. Los delirios de grandeza y la sensación de que él es la persona que más ha hecho por la industria independiente española se disparan por las nubes. No cabe duda que el Primavera quintuplica las dimensiones del famélico indie de los 90, pero el calificativo independiente cada vez será más cuestionado. No solo por la salvaje entrada de las marcas, sino por la imposibilidad de muchos grupos y sellos de actuar con independencia... respecto al festival.

Murmur Town se erigió en la empresa más solvente y poderosa del sector. No sólo por el festival. También organizaba giras internacionales y además, tenía las llaves de La 2 de Apolo, club donde cada fin de semana actuarían grupos españoles y programarían fiestas sellos y activistas del indie estatal en condiciones económicas ventajosas. El Primavera es ya el agente más poderoso de la escena y ese 'trátame a este grupo bien, pero a este otro ni agua' consolidará una red de clientelismo indie que llega hasta nuestros días. Discográficas con más de una década de recorrido jamás han colocado un artista en el festival, mientras otros han tenido las puertas siempre abiertas. Cada festival escoge en función de sus gustos, pero el poder del Primavera generará una brecha entre los que tocan o programan allí y los que no; los que están conmigo y los que creo que están contra mí.

Tras emplear todas las artimañas posibles para romper el monopolio de Sónar con el circuito de la música electrónica, tras plantar cara incluso a Radio 3 por su fea costumbre de cubrir los festivales solo si la organización corría con los gastos, Gabi Ruiz decidió crear su propio monopolio. Ya tenía vía libre. Todavía le faltaba montar El Segell, La Botiga y la agencia de contratación de grupos nacionales, pero aquel conglomerado que soñaba cuando montaba conciertos de Australian Blonde en 1994 cobraba quince años después una dimensión ya absolutista. Incluso amenazante.

El carrito de golf

Esta segunda entrega acaba con una triste escena. Es de madrugada en el Parc del Fórum y un carrito de golf sale desde la zona VIP lleno de gente. En la parte trasera viajan cinco o seis personas, unas sobre otras. Todos lo están pasando desorbitadamente bien. Gritan y alzan sus copas de plástico en dirección al público que se arrastra de un escenario a otro. La noche es joven como ellos. Varios pasajeros del carrito son los riechistes de turno. Otros son firmas de la prensa gratuita y digital. Al volante está tío Gabi.

(Mañana repasaremos la década de los 10, el indiscutido monopolio del festival, las múltiples maniobras de acoso a la prensa de Gabi Ruiz y la acongojada complicidad de algunos sellos, revistas y grupos supuestamente independientes. Será el tercer y último capítulo: 'La ley del silencio').

[Primavera Sound, el cortijo del indie. Parte 3: 'La ley del silencio']

02 Jun 16:02

Un Pingüino en mi Ascensor: «El revival de los ochenta está durando más que los propios ochenta»

by Íñigo Domínguez

Un Pingüino en mi Ascensor para JD 0

El primer encuentro con los dos miembros de Un Pingüino en mi Ascensor, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, casi me cambia las prioridades de la entrevista. Porque llegó primero Mario Gil (1962), que en realidad en su día llegó segundo al grupo, y cuenta que lleva ocho días sin comer. Ocho. Y casi sin beber agua. Y que le quedan siete días más así. Pensaba que eso era imposible y por un momento me planteo dedicar las preguntas a este misterio de la ciencia. Resulta que se somete a un régimen drástico asesorado por un médico de acupuntura coreano. Me asombra que no se caiga allí mismo al suelo y temo que desfallezca durante la entrevista. Pero no, como si nada. Es más, esta particularidad le dota de un notable sosiego en la conversación. Luego llega el Pingüino propiamente dicho, José Luis Moro (1965), quien empezó en solitario con el grupo en los ochenta, un fenómeno inclasificable de un tipo con un organillo Casio y mucho morro. No se sabe cómo acabó luego con Mario Gil, que no tenía nada que ver con él y venía de grupos totémicos de la Movida como Paraíso y La Mode. Tras estar medio desaparecidos, en los últimos años disfrutan de un segundo buen momento de fama, con unos conciertos divertidísimos. José Luis llega con la noticia de que se ha muerto Manolo Tena. Mario lo conocía. Y así empieza la conversación.

Mario Gil: El primer single que hice yo en mi vida, en los estudios Eurosonic, en Madrid, el single de Paraíso con «Para ti» y «La estrella de la radio», lo produjo él. Ya habíamos tocado juntos porque ellos presentaban su disco de Cucharada, El limpiabotas que quería ser torero, y les hacíamos de teloneros. A veces tocaban también ellos antes de nosotros, éramos muy amigos. Y fue a raíz de eso que el tío se interesó por Paraíso, que le parecía muy interesante, un buen proyecto.

¿Por qué «Para ti» se convirtió en una especie de himno de la Movida?

M. G.: No lo sé. El tiempo engrandece las cosas, tengo que decirlo. Fernando acertó en los clichés de los temas, al escribir la letra, y con el tiempo se ha ido engrandeciendo todo, como los discos de La Mode, que ahora me adoran y tal, pero tampoco era para tanto.

José Luis Moro: ¡Era una canción preciosa, joder!

Las canciones de La Mode han envejecido muy bien, ¿no? Tienen una calidad de sonido muy cuidada, muy pulcra. Suenan hoy muy bien.

M. G.: Te agradezco que me lo digas porque recuerdo que entonces en una entrevista con Jesús Ordovás nos preguntó qué pretendíamos con este disco. Lo típico, porque no sabían qué preguntar, porque era música con guitarras, sintes, caja de ritmos, no nos ubicaban mucho, no éramos ni punks, ni tecno, ni pop. Era una mezcolanza. Y salté a la primera: quiero que cuando mis nietos escuchen el disco no se ruboricen. Creo que ha envejecido bien. A los veinticinco años se reeditó en CD, lo escuché del tirón y estaba bien, correcto. Grabado y mezclado en doce días, una rapidez increíble para la época.

¿Por qué dices lo de La Mode, que viene la gente a recordártelo? ¿Notas aire de culto?

M. G.: Sí, gente que busca ahora cosas, mirando para atrás. Me lo dijo Marc, de los Dorian: «Ahora os estoy descubriendo, porque dimos la espalda al pop de finales de los ochenta, porque era lo que veíamos en televisión y no nos gustaba nada, era todo pop blandengue. Miramos a Inglaterra, no queríamos saber nada de eso». Y luego de golpe descubrieron joyas, entre ellas La Mode. Me quedé sorprendido.

De los grupos de la época, La Mode tenía una personalidad muy distinta, y eso que todos se curraban mucho tener una personalidad.

M. G.: Sí, destacábamos. Tocábamos en el Rock-Ola, pero solo en fiestas, no queríamos pertenecer al grupo de toda la gente que tocaba allí, que salía en la película A tope, donde salieron todos los que llevaba el mánager Santiago Cano. Nos desligamos un poco, éramos una rara avis, pretendíamos solo hacer buena música y divertirnos.

¿Tú, José Luis, oías entonces discos de La Mode?

J. L. M.: Yo era muy fan. Cuando Paraíso empezó, en el 79, tenía catorce años y me estaba desenganchando de Los 40 Principales y empezando a encontrar cosas. Escuchaba Onda Dos, que era la emisora que en aquel momento empezaba a poner música independiente y maquetas, ahí descubrí a Paraíso, a Alaska y los Pegamoides, a los Nikis… Yo era superfan de todos aquellos grupos, es cuando empecé a gastar el dinero en discos, en singles. A Paraíso nunca les vi en directo, pero a La Mode, que son posteriores, sí, dos o tres veces. En Caminos, en la sala Morasol… Míticos.

Venís de sitios muy distintos, ¿cómo acabáis juntos?

M. G.: Cuéntanos el cuento José Luis. Nuestro flechazo [risas].

J. L. M.: Yo empecé a hacer canciones solo, en mi casa, con un teclado. Intenté montar un grupo en 1982 con la gente del colegio pero se rajaron.

La sensación que daba, desde fuera, era la de un tío con un organillo Casio y nada más.

J. L. M.: Sí, sí, era tal cual.

¿Pero tenías formación musical?

J. L. M.: Bueno, había dado clases de acordeón y un poco de piano, pero sin ningún éxito. Suspendí primero de solfeo y conseguí dejarlo y luego cuando empezaron a llegar a España los teclados estos de ritmos, con los que tocaban las señoras en Estados Unidos los villancicos, convencí a mis padres no sé cómo de que compraran uno y empezamos a aprender varios hermanos. Lo bueno del teclado es una frase que a mí me gusta mucho, de un documental de la música electrónica en el Reino Unido. Los de Maniobras Orquestales en la Oscuridad decían que para tocar punk solo hace falta tocar tres acordes y para hacer lo que hacían ellos solo hacía falta apretar un botón [risas]. Es muy fácil de tocar. Para mí los instrumentos y la música siempre han sido una vía de comunicación, yo no me considero un músico, sino una persona que comunica cosas con la música.

¿De dónde viene lo de Un Pingüino en mi Ascensor?

J.L.M.: El primer concierto de mi vida fue en el cuarto de estar de la casa de mis padres con el órgano y mis amigos, aprovechando que mis padres se habían ido, y me puse un nombre que era algo así como El Estólido Pederasta y Su Incontrolable Meteorismo, ultrapedante, y hacía una versión de un tema de un anuncio de Pingouin Esmeralda [canta]: «Hazte cosas así, con Pingouin Esmeralda-da». Y la segunda vez que hice algo me puse El Pingüino Esmeralda. Luego, la primera vez que salí en público, a finales del 85, en un concurso de maquetas de Onda Madrid, no recuerdo por qué me puse Un Pingüino en mi Ascensor. Creo que tiene que ver con mi filosofía musical, que es una extravagancia casera. No hay mucho más.

Bueno Mario, en vuestros inicios vosotros tuvisteis también un nombre de nota: Rudy Soplapollas y Los Obtusos.

M. G.: ¡Sí, sí, y Cadillac Mentolado! Y con mi hermana y mi primo hicimos uno que era Anita y los Vibradores de Plexiglás.

J. L. M.: Los nombres de la época eran buenísimos. Cuando me presenté al concurso Villa de Madrid recuerdo un momento surrealista que era cuando todos los que se presentaban tenían que ir al Ayuntamiento. Había un funcionario y trescientos tíos de grupos de lo más peculiar y el hombre pasaba lista sin inmutarse: ¡Falos Halógenos! Presente. ¡Percebes Benz! Presente [risas]. Me acuerdo de esos dos. Y yo entonces pensaba que vaya mierda de nombre tenía.

José Luis, tú has citado como claves en tu formación a tu madre y sus hermanas.

Sí, mi madre es una persona supercreativa, fotógrafa, que dejó todo por amor, pero en casa siempre hacíamos cosas. En Nochebuena una obra de teatro familiar, con guion, musicales, cosas muy complicadas, surrealistas, y eso que he ido mamando, empezar a escribir nosotros nuestras cosas… Y otra escuela muy buena fueron los boy scouts, con nueve años, y todo aquel mundo de los fuegos de campamento por las noches, que había que pensar algo para entretener a los demás, era un ejercicio creativo. Mis primeros experimentos musicales, con trece o catorce años, eran cambiar la letra de canciones conocidas. Cuando salió el bonobús en Madrid me entró una obsesión por cantarlo todo con «bonobús». Hice una versión del «Voulez vous» de Abba con «bonobús», «Tú como yo» de José Luis Perales…

En una canción tuya hablas de una fiesta en la que una tía se quiere suicidar cortándose las venas con un bonobús.

J. L. M.: Es un hecho real, de una amiga. Lo intentó con la funda, que era de plástico duro. Tuvo un desengaño amoroso y la pillamos en una esquina ahí con la funda azul esa, dándole, que era imposible [risas]. Y le hice una canción. Yo he tirado mucho de mis amigos, porque he tenido la suerte de tener amigos muy locos, con capacidad de decir tonterías. Siempre he creído que en el mundo hay gente con mucho talento y muy creativa pero que no tiene el ego de pensar que puede vivir de eso. Hay gente a tu alrededor que estás una noche con ellos y es una maravilla, no paran de decir tonterías brillantes, y luego son ingenieros de no sé qué. Yo soy un chupóptero de las cosas que dicen.

Tú tienes un punto punk, aunque no es evidente a primera vista.

M. G.: Sí, sí, sí.

J. L. M.: Bueno, es un punk filosófico, comulgo mucho con esa filosofía, que defendía que lo importante era la imaginación y la técnica, bueno, era secundaria, que ya vendría, y hay una parte de verdad en eso. La parte de verdad es que cuando aprendes a tocar muy bien te empeñas en demostrarlo, ese es el gran problema de los grupos que tocan bien, que se empeñan en que todos nos demos cuenta y se vuelven un coñazo. Lo difícil es tocar bien y no querer alardear de ello, seguir siendo algo espontáneo y fresco. Yo nunca he sabido tocar bien, así que nunca he tenido ese problema [risas].

Un Pingüino en mi Ascensor para JD 1

¿Y, entonces, vuestro encuentro?

J. L. M.: Mi primer disco lo grabé yo solo en 1987, con un teclado Yamaha, una especie de Casiotone pro, y como funcionó bastante bien la compañía me propuso hacer un segundo con una producción más acabada, y me propusieron dos nombres: Ariel Rot, de Tequila, o Mario. Yo era bastante de los dos, pero es que La Mode para mí era un mito.

M. G.: Yo no te veo en 2016 con Ariel Rot haciendo esta entrevista, no te veo [risas].

J. L. M.: Y dije «pues Mario», lo que yo hacía era más electrónico.

M. G.: Fue todo una conjunción porque tres semanas antes La Mode había dejado de existir, habíamos terminado nuestras peleas, y las tareas pendientes con TVE, una banda sonora para una serie europea…

¿Qué?

M. G.: Una serie que se llamaba Tom Rock y cada capítulo sucedía en un país de la UE, en el que había un personaje común, creo que dos franceses, y en España contactaron con La Mode, con Aitana Sánchez Gijón y con los Semen Up.

Vaya mezcla.

M. G.:Hicimos la banda sonora, la trama musical de la hora y media que duraba el telefilm, y fue lo último que hicimos. Entonces me llama Servando, de Aviador Dro, del sello Dro, y me dice: «Oye, Mario, ¿te apetecería producir a un pijo?» [risas]. Así. «¿Y quién es?», digo. «El Pingüino». Y le dije: «Pero ¿quién es este tío?» [risas].

J. L. M.: Bueno, ya habías producido a otro pijo. A Los Bermudas.

M. G.: Pero eso fue posterior.

J. L. M.: Más pijos todavía, tenían mucho más dinero.

M. G.: Se hacían llamar Fraude Nacional. Les cambiaron el nombre.

¿Y entonces qué pasó, cómo fue el primer encuentro?

M. G.: Nada, nos citamos en una hamburguesería en paseo de La Habana, y fue simplemente saludarle y tal y a los cinco minutos me dije: «Este tío es la hostia». Educado, simpático, agradable, como un amigo de toda la vida…

¿Y era pijo o no?

M. G.: Era pijo, por supuesto, qué le vamos a hacer [más risas].

Es que eran los ochenta.

J. L. M.: Sí, estaban muy marcadas las tribus urbanas.

Es curioso. Antes estaba muy marcado y luego se ha ido mezclando.

J. L. M.: En Madrid sí. Dicen que por ejemplo Barcelona sigue siendo más tribal.

¿Que te clasificaran como pijo te fastidiaba o te daba igual?

J. L. M.: Bueno, yo nunca me he planteado luchar contra cosas que son un poco naturales. Es verdad que yo estudié en los jesuitas, la carrera en Icade… Por otra parte, es gracioso porque hay muchas canciones, como una que se llama «Jota jota», en la que hablo de un pijo de libro que además acaba siendo paralítico cerebral y tal, como una especie de castigo, y a los pijos les encanta, como si fuera una automortificación o yo qué sé.

M. G.: Lo de clasificar a José Luis de pijo sí lo he notado muchísimo en las radios, en la televisión no. En Los 40 Principales no podías sonar mucho porque eras demasiado punk, pero ibas a Radio 3 y no podías sonar tampoco porque eras demasiado pijo.

Sí, decís que erais demasiado pijos para los indies y demasiado indies para los pijos.

M. G.: Eso ahora mismo, pero sucedía ya.

J. L. M.: Bueno, esos prejuicios ya se han perdido un poco.

Pero ese punto gamberro que había en tus letras, y entonces había varios grupos así, eso ha ido desapareciendo un poco, ¿o lo veis ahora? Ahora los grupos se toman más en serio a sí mismos.

M. G.: Se ha ido muy rápido.

J. L. M.: No, yo lo que creo que ha desaparecido es la posibilidad de que un grupo con cierto espíritu gamberro, como fueron los Hombres G por ejemplo en un principio, pueda llegar a ser grupo de masas. Eso es lo que creo que ahora no existe. Ahora hay grupos gamberros pero son underground total, son muy transgresores. En aquel tiempo la transgresión no estaba reñida con el éxito comercial, al final hasta Los 40 Principales también entraron en ese rollo, no había tanto problema.

O sea, que hoy la transgresión no vende.

J. L. M.: No vende porque hay como demasiado miedo, no sé si por un problema de las redes sociales y que Twitter se enciende con cualquier cosa…

M. G.: Tiene que estar muy bien asimilado, muy bien diluido, para que se entienda y se acepte.

Si hoy saliera un grupo de unos chavales, en plan Siniestro Total o Los Nikis, no quiero ni pensar qué pasaría si cantaran «Ayatollah, no me toques la pirola», por ejemplo.

M. G.: Sí, sí.

J. L. M.: Mira, hay una anécdota muy buena. El año pasado me llamaron los de Los Inhumanos para hacer un disco de grandes éxitos, con sus canciones y artistas de la época, para grabar un tema suyo y otro de los otros grupos. Hice la voz de un tema suyo y ellos iban a cantar conmigo «Atrapados en el ascensor». Yo entré en la pecera a cantarla y entonces llega un momento en que Alfonso, el líder de Los Inhumanos, me dice: «Oye, perdona, no digas “en esta violación”, mejor di “en este revolcón”». Le dije: «Pero si la canción es así». «Ya, pero ahora no se puede decir eso». Le pregunté si me lo estaba diciendo en serio y me dijo que esas cosas ya no se las dejaban decir. Estamos hablando de 2015.

Eso es lo curioso, que aparentemente hay todo este buen rollo de libertad y comunicación, la democracia de las redes sociales, pero luego

J. L. M.: Yo creo que las redes sociales, aunque son muy abiertas, también son muy cerriles, enseguida saltan, hay una capacidad de protestar ante cualquier cosa…

M. G.: Hay una falta de rebeldía, de sacudir un poquitín los cimientos…

J. L. M.: No es un problema de España. El otro día vi un vídeo de John Cleese, de los Monty Python, hablando de eso, de que lo políticamente correcto, un concepto que nació para proteger a gente que no podía protegerse, se había convertido en que la gente es tonta y no puedo decir nada que sea medianamente… En la comedia hay siempre crítica y si no me dejas ese margen entonces no puedo decir nada.

Más allá de lo gamberro, antes podía haber también algo parecido a una ideología. Por ejemplo, recuerdo que cuando empezaron Aviador Dro hacían unos discursos alucinantes, con tesis sobre el sistema, podías pensar que estaban locos o no, o te gustaban o no te gustaban, pero había algo más allá de la música...

M. G.: Eran la hostia, la hostia.

Hoy no hay nada de eso, ¿no?

M. G.: Porque no hay fundamento. La rebeldía máxima de la juventud de hoy es poner una foto en Twitter o en Instagram en calzoncillos o en bragas, tío. Es lo más osado, les da lo mismo.

J. L. M.: Bueno, yo procuro ser bastante cauto a la hora de juzgar a las generaciones actuales. Yo no entiendo a los youtubers, pero mis padres tampoco podían entender la música que yo escuchaba, les parecía una mierda. Yo no entiendo nada de lo que hacen los youtubers, pero han conseguido conectar con una generación, y para ellos son los nuevos punks y les hacen mucha gracia.

¿De qué edad es la gente de vuestros conciertos? ¿Dónde está la línea de separación de generaciones?

J. L. M.: Hay una clarísima mayoría de gente a partir de treinta y cinco años. Gente que lo escuchó en su momento, y luego hay un pequeño núcleo de gente que lo ha descubierto después. Y muchos niños. Les gusta mucho. Hicimos un concierto para niños antes de Navidad y fue un exitazo.

Un Pingüino en mi Ascensor para JD 2

A vosotros internet os cambió la vida, porque estabais un poco desaparecidos.

J. L. M.: Nunca dejamos de hacer conciertos. En 1990 salió el cuarto disco, que creo que es el peor que hice, ahí no estaba Mario, que estaba superliado…

M. G.: ¡Di el título, que lo sepa la gente!

J. L. M.: La sangre y la televisión. Mario no estaba, la compañía decía que quería otro productor, el disco no funcionó demasiado bien y decidimos que había que empezar a retirarse, pero seguíamos tocando. Aunque no venía nadie. Ni la familia. Una cosa tristísima. Y de repente en 2002 nos llamaron para dar un concierto en la estación de Chamartín, en el antiguo Macumba, que se llamaba Élite. Era un sitio para tres mil personas y les dijimos que estaban locos, que a nosotros no venían a vernos ni cincuenta, que allá ellos, pero que sería un fracaso. Y se llenó.

M. G.: Se llenó. No sabemos cómo.

¿De repente? ¿Salisteis al escenario y había tres mil tíos salidos de la nada?

J. L. M.: De verdad que tocábamos en sitios de cien personas y venían veinte.

¿Cómo os lo explicáis?

J. L. M.: No tengo ni idea.

M. G.: Una buena promoción, interés en que volviéramos a tocar… Ese concierto fue el detonante.

J. L. M.: A partir de ahí, que ya había internet, aunque no redes sociales, pero empezaban los foros, montamos uno y los fans se encontraban y descubrían que no eran un loco en el mundo al que le gustaba esto, sino que había más.

M. G.: También nos preocupamos de que en Google saliera lo más alto posible el nombre de Un Pingüino en mi Ascensor para que la gente nos encontrara. Empezó a salir gente de todas partes, hasta de Sudamérica. Estuvimos allí tocando en 2006. En México, en el D. F., la gente venía a que le firmaras el vinilo comprado en El Corte Inglés.

¿Ahora cuántos conciertos estáis dando?

J. L. M.: El año pasado casi cuarenta.

M. G.: Lo más fuerte fue cuando nos metieron en las fiestas de Valladolid, en la plaza Mayor. Estábamos asustados, empezamos a tocar y la gente no se iba, se quedaba, bailaba, cantaba, al final gritando. Convencíamos, era lo mejor.

J. L. M. Sí, el revival de los ochenta está durando más que los propios ochenta. Y va creciendo. En 2002 igual hicimos diez conciertos, y luego cada año más.

¿Cómo os lo explicáis? ¿Es porque los que eran jóvenes en los ochenta empezaron a mirar para atrás por primera vez?

J. L. M.: Lo que más me cuesta explicar es por qué alguien que escucha esa música de doce a veinte años, de repente deja de escucharla y se olvida de ella, no sé si fue un tema generacional o qué pasó, y luego vuelve. Creo que tiene mucho que ver con internet, con la pérdida de influencia de los medios de comunicación que entonces eran los que marcaban. En los noventa todavía eran las radios las que marcaban lo que se escuchaba. A partir de 2000 han ido perdiendo influencia y la gente empezó más a decidir por sí misma, y ahí, cuando llegas a internet, el problema es que es tan grande que, como no vas a encontrar nada nuevo porque es imposible, yo creo que te agarras a tus referentes de entonces,

Ahí entra mucho la nostalgia.

M. G.: Sí, sí.

J. L. M.: Absolutamente. Una cosa que nos dicen mogollón en los conciertos es: me recuerda la mejor época de mi vida.

M. G.: Viene gente que te dice: hemos colocado a los niños, hace año y medio que no salimos y venimos a veros, qué alegría nos habéis dado. O también: he venido a regañadientes, me han empujado, y lo mejor que me ha pasado últimamente.

J. L. M.: Es verdad que hay gente que se sorprende mucho del pequeño giro que hemos dado desde que hemos vuelto a estar en el juego. El repertorio se ha ido reconstruyendo, nos hemos ido más a un género de actuación que también es medio monólogo y a la gente le sorprende. Dicen: yo pensaba que venía a ver a los típicos pesados de los ochenta y me he descojonado.

Es que en vuestros conciertos os reís un poco de todo y sobre todo no os tomáis en serio, y es que no es tan normal, todo el mundo se toma muy en serio.

J. L. M.: Claro, eso forma parte de nuestra filosofía desde el primer segundo. Nosotros nunca nos lo hemos creído demasiado. Bueno, yo por lo menos. Mario ha estado en grupos más serios.

M. G.: Bueno, yo en La Mode me lo creía muchísimo, y el batacazo que me pegué… A mí el conocerte me cambió, aprendí mucho de ti, a la hora de tratar a la gente. Mi timidez me podía, no hablaba con nadie. No era porque no me apeteciera, sino porque me sentía muy incómodo. Y, poco a poco, viendo a José Luis hablando con los concejales, con las hijas de los concejales… Era mucho más sencillo de lo que yo pensaba.

¿Por qué has dicho lo del batacazo?

M. G.: Batacazo porque nos creíamos el ombligo del mundo y de golpe llegaron los rockeros y tal y nos barrieron. Y después una compañía que no creía en nosotros, PolyGram. Hicimos el último disco, La evolución de las costumbres, que ahora en 2016 cumple treinta años, y que para mí fue un discazo, pero nadie lo siguió, nadie lo compró, hicimos una promoción demencial. Nos encontramos con el muro de la indiferencia de los medios. Los locutores, Ordovás y tal, era como: joder, otra vez los pesados de La Mode, estos engreídos. Y pensamos que era el momento de dejarlo.

Es verdad que teníais, no una pose, una imagen, anómala, fuerte. Pero es que había que tener una imagen, y estaba muy currada.

M. G.: Sí, me veo ahora en algunas fotos y …

J. L. M.: Ya, pero a los fans de La Mode nos encantaba ese rollo, que ahora lo ves y es un poco cultureta, pero en aquel momento a mí me fascinaba todo ese rollo de poner palabras en francés, los folletos esos que hacíais, eran parte de la magia del grupo… Es verdad que con los nuevos románticos en España la imagen se empezó a cuidar bastante, pero vuestro caso era muy especial, no era un simple tema de cómo me visto.

Fernando Márquez El Zurdo, el cantante de La Mode, era un personaje.

M. G.: Sí, era un personaje, y lo sigue siendo.

Después entraste en el mundo de la tele.

M. G.: Sí, por la puerta grande, hice la sintonía de El precio justo. Querían un ambientador musical que lanzara los efectos en tiempo real, algo que aquí no existía, solo en Estados Unidos. Tenía que sonar el acierto o el fallo. Con un sampler de la época, metí en un mega de memoria todas las sintonías, ráfagas y aplausos. Así empecé. Y entonces un día aparece José Luis con las Pingüinettes, vestidas de punta en blanco, se presenta en el estudio y dice que quiere hablar conmigo. Un revuelo. Venía a rogarme que tocara con él en directo, y al final llegamos a un acuerdo para tocar sábados y domingos. Entre semana seguí muchos años en la tele. En los inicios de Antena 3, menos los informativos todas las sintonías de los primeros programas, La ruleta de la fortuna, luego El informal, Telemadrid, Tele 5…

¿Y las Pingüinettes de dónde salieron?

Pues buscamos unas chicas para un concierto, que al principio llamamos las Retrettes, y después un mánager me llevó de telonero a un festival heavy en Talavera de la Reina, y como estaba muerto de miedo, para no ir yo solo, se me ocurrió como maniobra disuasoria llevar a unas gogós. ¿Quién quiere ganar veinticinco mil pelas por hacer el tonto en el escenario? Dijeron tres amigas que sí.

Oye, una curiosidad: leí que Aviador Dro telonearon a David Bowie. Mario, ¿ya estabas tú?

M. G.: Sí, sí. Pero yo todavía no estaba. En Barcelona y en el Vicente Calderón en 1987. Yo justo entré en septiembre. Fue cuando me llamó Servando: «Dos preguntas. ¿Quieres ser obrero especializado? ¿Quieres producir a un pijo?». Dije sí a la primera y no lo sé a la segunda [risas].

¿Fue en la misma llamada?

M. G.: Sí, sí.

J. L. M.: Sí, dos noticias, una buena y una mala [risas].

También sigues siendo obrero especializado.

M. G.: Sí. ¡Genocider F-15!

La locura esta de los Aviador Dro: luego ya ha sido una cosa más lúdica, pero al principio se lo creían mucho, vestidos de humanoides y tal.

M. G.: Sí, sí. Yo cuando entré revolucioné un poquitín el concepto musical que había dentro, lo veía un pelín deslavazado y volví a rehacer las bases y tal, pero eran impresionantes. Recuerdo conciertos de Aviador Dro y la gente estaba acojonada, eran muy contundentes. Yo era fan y veía esa forma tan lúdica de divertirse en el escenario, eran los Devo.

Esa forma de bailar, en plan robot.

M. G.: Me encantaba. Bueno, en «Programa en espiral» ¡sacaban dos escobas sujetas con un celofán y con un spray dando vueltas!

J. L. M.: Sí, yo también era muy fan. Iba disfrazado a los conciertos, me acuerdo uno que hubo en Chaminade, o San Juan Evangelista, que íbamos disfrazados con cascos de la construcción y a la vuelta en el autobús entraron unos pijos, mucho más pijos que yo, que conste: «¡Obreros, os vamos a matar!».

M. G.: Tanto lo más radical como lo más comercial estaba muy bien.

J. L. M.: Yo creo que en aquella época casi todos los grupos tenían un espíritu muy punki, pero unos cuantos construían melodías que eran pedazos de himnos pop y el Aviador Dro los tenía, Paraíso los tenía, Alaska y los Pegamoides, Glutamato Ye-Yé, Los Nikis… En el escenario eran muy punkorros, pero luego sabían escribir canciones.

M. G.: Algunos tenían unas formas de componer, una consecución de armonías, de quitarse el sombrero…

Un Pingüino en mi Ascensor para JD 3

Bueno, hubo una escisión de Aviador Dro que eran lo más extremo del tecno industrial: Esplendor Geométrico.

M. G.: ¡Esplendor Geométrico! Ooooh.

J. L. M.: Una pasada.

M. G.: Estaban cansados de lo comercial, «La chica de plexiglás» ya les parecía demasiado, querían tirar hacia el ruido. La primera vez que se presentaron fue en Cuarta Pared, o en Espacio P, no recuerdo bien, era un sótano, y estaban metidos en el hueco de la escalera, con una especie de plástico gordo y un foco verde atrás que los iluminaba y solo veías la sombra y un ruido ensordecedor. Nos quedamos todos…

Pero si era el hueco de la escalera estaríais cuatro gatos.

M. G.: Sí, éramos veinte o treinta.

Creo que uno de ellos acabó en Pekín.

J. L. M.: Sí, tenía un restaurante.

M. G.: Es que era militar, y le destinaron a Pekín a cosas administrativas en el consulado.

¿Qué? ¿Era militar?

M. G.: Sí, Arturo Lanz era militar, ahora ha vuelto a Madrid. Y Gabriel Riaza era carcelero. Carcelero, sí. Hay una historia buenísima en Pekín de los Juegos Olímpicos. Resulta que la selección española de baloncesto tenía la base allí, en su restaurante, porque había Mahou y tortilla, y estaban encantados. Y una vez que ganaron acabaron allí todos locos saltando sobre las mesas.

J. L. M.: Y entonces les dijeron que Arturo, el del restaurante, tenía un grupo en los ochenta. «¿Ah, sí? ¿Y cuál era? Igual lo conocemos. ¿Qué cantabais?» [risas]. Entonces Arturo cantó un tema suyo brutal: «Necrosis en la poya» (sic). Allí estaban Gasol y los demás, con las familias, y no sabían qué cara poner.

M. G.: Cantó no, berrear directamente. Se quedaron acojonados, pero terminaron bailando.

En aquellos años había gente muy loca. Yo no me creo que hoy no exista gente así, pero no sé dónde está.

M. G.: Existe, pero tienes que buscarla. Antes había esas novedades que salían a flote, pero hoy está todo tapado…

Pero teóricamente hoy es más fácil que salgan cosas.

J. L. M.: Para mí el problema es que antes era todo un poco más cerrado. Había un contrato implícito entre el grupo y sus fans, que decía: yo voy a provocar porque lo que me divierte es eso y me meto con todos, digo qué público más tonto tengo, o salgo vestido de nazi, y simplemente porque es divertido, y el público lo entendía. Cuando eso sale fuera de ese núcleo, que es lo que no tiene sentido… Si vas a ver a un grupo, como uno que nos encanta, Ciclos Iturgaiz, un grupo vasco que toca unas burradas, le dan hostias a todo, a ETA y a los españoles más. Sus fans ya saben que van a eso. Cuando eso sale de ahí, a gente que lo que tenía que hacer es decir: esto no es para mí, ya está, fin de la historia. Eso es lo que no tiene sentido. Si me gusta es para mí, si no me gusta habrá otro que le guste, pero por qué voy a meterme yo en que esto exista.

M. G.: El mundo hater.

Pero tú, José Luis, en tu momento bueno tuviste mucho éxito, ¿no?

J. L. M.: Fue muy rápido, fue el segundo disco, con «Atrapados en el ascensor», y el tercero, pero tampoco fue petarlo mucho. Date cuenta de que estaba en una compañía independiente, DRO. Estaba pegando fuerte, estaba Siniestro, Duncan Dhu, los Hombres G… Pero yo nunca llegué a número uno de Los 40, por ejemplo. Llegué al tres, creo, con «Perestroika».

M. G.: La Mode llegó a número uno. Con «Lejos del paraíso», que fue el primer número uno de DRO, antes del «Cuatro rosas», de Gabinete Caligari.

¿Lo de Los 40 entonces marcaba tanto? ¿Era el único baremo?

M. G.: Es que entrabas ahí y te empezaba a conocer muchísima gente que no te conocía.

J. L. M.: Es que no había otra cosa, la tele un poco.

M. G.: Popgrama en la tele, y Aplauso, para ver quién había venido de fuera a hacer promoción. Recuerdo cuando vino Devo, una revolución.

¿Y Radio 3?

J. L. M.: Bueno, tenía un circuito mucho más pequeñajo. Si querías vender discos, tener actuaciones, que la gente te conociera, tenías que salir en Los 40.

Llegaste a actuar en una discoteca de Murcia con el Dúo Sacapuntas. Hay documentos que lo demuestran, los has puesto en Internet [risas]. ¿Fue en el momento de éxito o de declive?

J. L. M.: Fue en el momento de éxito [risas].

M. G.: Es que te exponías a eso.

J. L. M.: Es que al final en España ocurre una cosa. No sé si es único de aquí. En Estados Unidos o Inglaterra existe un circuito pop muy grande, con posibilidad de tocar en trescientas salas. Aquí no. Aquí existen cinco ciudades y el resto es tocar en fiestas de los pueblos. Y a las fiestas del pueblo va todo el pueblo. ¿Y a quién quieren ver? Al que sale en la tele. No hay fans de grupos. Y entonces te mezclas con eso, con el Dúo Sacapuntas.

¿Y cómo era lo de tocar en las fiestas de los pueblos?

M. G.: Una vez con La Mode en un pueblo de Castilla-La Mancha llegamos con los cacharros, las cajas de ritmos, secuenciadores, y llegó el concejal: «¡Esto es playback!». «No, mire, es una programación que…». «¿Y cómo funciona eso? Que os llevamos al pilón. Hazme una demostración». Y nada, le enseñé cómo era. «¿Y dónde está la cinta?». Y se ponía a buscar. Bueno, al final dijo que vale: «O sea que tienes ahí chinitos, trabajando para ti». Y nos dejó.

Mario, con La Mode, con vuestras pintas, en aquellos años os mirarían como bichos raros.

M. G.: Bueno, bueno, decían que llegaban los modernos. Atraías a la gente, venían a preguntarte, y las chicas, pero con los hermanos y los novios detrás vigilando por si les robabas a las mujeres y tal. Y con el Aviador, tío, ya era… Recuerdo en 1980, en Avilés, estaba con Paraíso en un «festival de música moderna» con Iceberg, Bloque, Aviador Dro, Paraíso y La Banda Trapera del Río. Nos quedamos a ver a Aviador Dro y claro, en Avilés, en plena reconversión industrial y minera, empezaron a tocar «Nuclear sí, por supuesto». Empezaron a caer litronas con tierra dentro, zumba, zumba. Y ellos [pone voz de robot]: «Humanos, no nos tiréis cosas» [carcajadas]. «¡Sois escoria humana, desintegráos!». Le dieron a uno, dejaron de tocar… Al final no nos querían pagar, no teníamos dinero para el hostal, buscando al representante que no aparecía, y en eso aparece el de La Banda Trapera del Río con una botella rota gritando: «¡Devolvedme el pedal del wah wah, que me lo habéis robado!». Y nosotros: «Eh, Morfi, tranquilo, ¿qué pasa? No te hemos robado nada». Y van a por los del Aviador, y ellos acojonados en fila, pegados de espaldas a la furgoneta, vestidos con esos dos coladores en la cabeza pegados con cinta [Mario se pone de pie y escenifica en la pared el episodio]. El de la Banda Trapera se quedó mirando, si saber qué hacer, unos segundos de silencio y al final dijo cabreado: Baaaah. Les mandó a la porra y se largó. Fue buenísimo.

En el mundo de la Movida al final no erais tantos y os conocíais todos.

M. G.: Eso es. Nos juntábamos en el Marquee, en Pentagrama, incluso antes del boom del 82 y tal, pre-Rock-Ola incluso, éramos, no sé, unos cincuenta, íbamos todos al mismo sitio. Oye, que tocan los Nacha, vamos. Que tocan los Tos, vamos. En el Teatro Martín hacían veladas pop, de siete de la tarde a diez de la noche y ahí tocaba todo el mundo. Lo organizaba un tal Paco Carvajal y el tío quería dar a conocer este tipo de música. Fue creciendo poco a poco. Yo, como era un chico de barrio era mi escapatoria, dieciséis años, me aburría muchísimo en Moratalaz. No sabía ligar. La vida consistía en ligar el fin de semana, pasear al perro y hablar de motos. Escuché en la emisora Onda Dos, que era una válvula de escape increíble: «¿Quieres ser una estrella del pop y tocar con excomponentes de Kaka de Luxe? ¿Eres guitarrista, bajista, teclista sin teclado?». Hostia, esta es la mía.

Pero ¿tú sabías ya algo de música, tocabas?

M. G.: Sí, yo venía de Suiza, soy hijo de emigrante, nací allí y en 1975 vinimos a España. Desde los cinco años tocaba el piano. Al venir a Madrid el maestro Asensio no me lo convalidó, el cabrón [risas]. Total, llamé a la radio y nos conocimos, con el Zurdo, Juan Luis, el otro cantante. Y allí empecé, con dieciséis años. Mi madre desesperada. ¡Un menor de edad! De hecho, el contrato del single de «Para ti» fui a firmarlo con mi madre: «A ver este contrato, pero ¿qué es esto?, ¿que mi hijo cede el 50% de todos sus derechos de por vida? ¡Esto no puede ser!». Y yo, punki, con los pelos de punta, callado, diciendo: «Mamá, por favor, firma, que han firmado todos» [risas].

Era más punki que tú.

M. G.: Mi madre, a degüello, un par de huevos macho. Le dijeron que eran trámites y al final firmé. Era así.

Un Pingüino en mi Ascensor para JD 4

José Luis, tú contabas que en las casas discográficas al músico le llamaban «el producto».

J. L. M.: Sí, el royalty en el primer contrato era el 7%. En el segundo firmé uno que podía llegar hasta el 10%. Era así, una mierda.

¿Eso sigue siendo así?

J. L. M.: No lo sé, el último disco nos lo produjimos nosotros y el anterior se quedó todo el dinero el editor [risas].

¿Las discográficas os engañaron más o menos a todos cuando empezasteis?

J. L. M.: Lo que pasaba antes es que se vendían muchos discos. Un 7%, si vendías cien mil discos, era algo, pero es que ahora eso es imposible. También antes los discos costaba más dinero producirlos, y las estrellas podían decir: quiero veinticinco millones de pelas por grabar mi disco. Pero llegó un momento en que eso se abarató muchísimo.

Una cosa curiosa de tu caso es que eras tú solo, el Pingüino y ya está, entonces eran todo grupos, casi no había nadie en solitario.

J. L. M.: Bueno, estaba El Humano Mecano.

M. G.: Hostias, qué bueno era.

J. L. M.: Era sobre todo por el instrumento que utilizaba, aunque era precario y se podían hacer muy pocas cosas, pero funcionaba. Me acuerdo siempre que en el Villa de Madrid, me presenté en 1986, había trescientos grupos y yo era el único solo, algo diferente, me clasifiqué para semifinales. Estaba Ñete, el batería de Nacha Pop, que hacía el backline, y al llegar yo con mi teclado le dije que solo necesitaba enchufarlo y un micrófono y no se lo creía. En aquel momento era una cosa bastante rara.

¿Cuál es la rima de la que estás más orgulloso? ¿Quizá «el obispo Makarios y la botella de Larios»?

J. L. M.: Bueno, hay muchas. A mí me sale el lado más cultureta, y de repente hay rimas que he encontrado, hallazgos, que me gustan: como «no sufriré aunque me taladres con un Black and Decker porque estoy poseído por Gustavo Adolfo Bécquer» [risas]. Con Decker y Bécquer dices: ya tengo la canción, da igual lo que haya alrededor. Luego soy bastante maniático con los tópicos de rima del pop, que no soporto, como coche y noche…

Luego están las cotas de Mecano, como Nueva York y el jamón de york.

J. L. M.: Sí, y el somier taciturno que usar por turnos.

Tienes una foto en tu web con Mecano y un montón de grupos: Gabinete Caligari, Los Ronaldos, Los Rebeldes

J. L. M.: Sí, la presentación de la gira de Coca-Cola de 1989. Fue divertido porque entre tantos grupos grandes yo era pequeñito a su lado, pero es que me contaron que la hija del presidente de Coca-Cola era superfan de Un Pingüino en mi Ascensor y dijo que tenía que estar. Para nosotros fue la leche.

También Mecano tenían el sambenito de ser los pijos de la época.

J. L. M.: Sí, pero es que Mecano triunfó tan rápido que traspasaron esa etiqueta. Pero sí, eran tan pijos o más que yo.

M. G.: Sí, nos jodió muchísimo porque aparecieron como nuevos románticos y nosotros: ¿De dónde vienen estos, que no han tocado en el Rock-Ola?

Sí, una osadía, no tenían pedigrí.

J. L. M.: Había muchos pijos entonces, ¿eh? Los Canut, por ejemplo, no es que fueran pijos, pero es que eran de familia de mucha pasta, Los Nikis…

Había un poco de esnobismo de que si no habías pasado por el Rock-Ola no estabas en el ajo.

M. G.: Sí, en Madrid sí. ¡Entraban en nuestro feudo! Llegaban grupos del extrarradio, de Leganés y tal… Costaba mucho aceptarlo. Y algún grupo prefabricado, que oías a todas horas en Los 40. Te preguntabas cómo lo habían conseguido, y entonces te enterabas de que lo había fabricado la discográfica.

¿Por ejemplo? [silencio y risas de reticencia]

M. G.: Había un grupo que nos llamó mucho la atención que se llamaban Greta, que aparecieron disfrazados, hipermaquillados, con ropa que no encontrabas en Madrid ni de coña… Y de Greta salió Azul y Negro. Y ahí no sigo.

¿Por qué? Con los dedos de una mano la música de la vuelta ciclista.

M. G.: Descubrieron la música tecno y tal, dicen.

J. L. M.: Yo creo que eso era una cosa que sabíais los que estabais ahí, pero yo, como fan, me encantaban cosas como «Voy a saltar desde la torre de Madrid».

M. G.: Sí, esa estaba bien.

Un Pingüino en mi Ascensor para JD 5

José Luis, no hemos hablado de tu trabajo en la, digamos, vida real. Eres un creativo publicitario de éxito y observas continuamente la realidad. ¿Cómo se comunica eso con la música? Supongo que una cosa te sirve para la otra.

J. L. M.: La verdad es que sí, aunque no siempre he sido consciente. Para la música me ha servido mucho, porque cuando no eres un genio de la música llega un momento —y eso lo he visto con la publicidad: solo tiene sentido lo que haces si le gusta a la gente y vende— en que me planteé eso: si lo que hago no le gusta a la gente no tiene sentido que siga. También, como no vivimos de la música, podemos hacer lo que nos sale de los huevos. Por otro lado, la construcción musical me ha ayudado mucho en la publicidad. Hace poco leí un artículo de un publicitario americano muy conocido que decía que los mejores maestros de cómo escribir publicidad eran los Ramones, por su capacidad de sintetizar ideas en un espacio muy pequeño.

Y en las cosas que has hecho en publicidad también metes un punto gamberro un poco loco. Georgie Dann en el Polo Norte, o un tío jugando al tenis con las pelotas que le lanza la policía antidisturbios, un anuncio de Nike que te premiaron en Cannes.

J. L. M.: Sí, siempre utilizo el humor.

Pero ¿cuando empezaste te lo tomaste como un trabajo de verdad para dejar la música?

J. L. M.: Sí, al principio, en 1992 pensé que lo de la música se había aca...

02 Jun 15:51

Elegimos nombre para tu pene según tu signo zodiacal

by Beatriz Serrano

No, no está ‘anaconda’.

02 Jun 15:00

Superman nazi

by Doctor Peligro

Los americanos, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, habían aceptado y, en algunos casos, apoyado a los nazis, que marcharon por grandes avenidas en manifestaciones que convirtieron en auténticos desfiles. Superman, el héroe del cómic americano que simbolizaba la libertad y los ideales americanos, también fue... nazi. Al menos es lo que dibujó John Patler, un convencido nazi que lo transformó en el azote de la diversidad racial.

John Patler, con camisa clara

John Patler, con camisa clara

Los «autobuses del odio» organizador por Rockwell, Patler y el Partido Nazi (1961)

Los «autobuses del odio» organizador por Rockwell, Patler y el Partido Nazi (1961)

«El hombre blanco lucha en un duelo interplanetario contra un diabólico enemigo: los judíos venidos del espacio exterior», puede leerse en Here comes WHITEMAN, un pequeño cómic (tenía tan solo 8 páginas) publicado por el Partido Nacionalsocialista Americano en 1965 en Dallas (Texas), en plena fiebre anticomunista y auge de los derechos civiles. Incluía un «ticket gratis para África, no reembolsable», al que invitaban a los negros de América, especialmente a los miembros de la combativa NAACP. Aseguraban que durante la travesía tocarían bandas de jazz y se vendería pollo sin parar, así como vino, marihuana y heroína.

Su autor, John Patler, fue un famoso nazi de familia griega que creció en Nueva York. Siendo un niño, su madre fue asesinada por su padre. En 1960, tras dos años en el ejército, cambió su nombre (nació como John. C. Patsalos). Había sido miembro de una pandilla de delincuentes juveniles y acabó fascinado por las ideas de Hitler. Patler fue uno de los impulsores del partido nazi, pronunciando numerosos discursos y publicando la revista Stormtrooper, donde también dibujaba. Sin embargo, dos años después de la salida del cómic, fue expulsado por sus antiguos colegas acusándolo de ¡bolchevismo!. El 25 de agosto de 1967, en Arlington (Virginia), disparó sobre George Rockwell, líder nazi al que acusaba de haberlo marginado dentro del partido, a pesar de considerarlo como el padre que nunca tuvo. Rockwell, que estaba aparcando su coche cuando fue tiroteado, falleció y Patler fue condenado a veinte años de prisión.

Rockwell presidiendo un mitin de su partido

Rockwell presidiendo un mitin de su partido

Rockwell instantes después de ser asesinado por Patler

Rockwell instantes después de ser asesinado por Patler

Patler detenido y acusado de asesinato

Patler detenido y acusado de asesinato

En la actualidad, Here comes WHITEMAN es una pieza de coleccionista.

 

02 Jun 14:55

Los ronquidos ayudan a conservar los hórreos (esas casas sobre la tierra)

by Esteban Ordóñez Chillarón

Quien no sepa lo que es un hórreo jamás podría adivinarlo por el sonido de la palabra. Sus erres rasconas y su semejanza con la palabra ‘horror’, ‘horrible’ u ‘horrísono’ desmerecen la realidad de paz y armonía que circunda cada hórreo. El arquitecto Nacho Gias escuchó el nombre por primera vez cuando vivía en París. Un francés le contó que lo que más le había llamado la atención de España eran unas extrañas construcciones que se desperdigaban por las montañas del norte. «Muchos extranjeros, al ver la cruz que llevan encima, piensan que son monumentos fúnebres», explica Gias a Yorokobu.

Pero los hórreos no sirven a la muerte, sino a la vida. Son casitas con piernas que se elevan un metro aproximadamente por encima de la tierra y que se han utilizado durante siglos para preservar el grano de las cosechas. Intrigado, Nacho Gias, un arquitecto que ha trabajado con proyectos de conservación y rehabilitación del patrimonio, viajó al norte para visitar los hórreos y hablar con sus propietarios.

En territorio gallego sobreviven 30.000 hórreos, 10.000 en Asturias, 400 en León, 30 en Cantabria y unos 20 en Navarra. Son pequeños y rectangulares, algunos miden apenas tres o cuatro metros de largo. «Se puede saber el nivel económico de una familia por el tamaño del hórreo porque este dependía de la cantidad de grano», especifica.

Dormir en hórreos, sin embargo, no es una idea nuestra: comúnmente se usaban mucho para las siestas y hay familias que los han adaptado para que conformen una habitación más de la casa
Nacho Gias.

 

Al entrevistar a los dueños, Gias descubrió que la mayoría permanecen en desuso porque no resulta rentable mantenerlos; la actividad agrícola ha descendido mucho y los propietarios no van a dejarse miles de euros en algo que no les va a resultar útil. En Galicia, a Gias se le encendió la bombilla y se planteó vincular los hórreos al Camino de Santiago para que los peregrinos puedan visitarlos e, incluso, hospedarse en ellos. Así nació el proyecto Walk & Hórreo.

Creó una app para que los caminantes de Santiago pudieran localizar la ubicación de estos habitáculos y contactar con sus dueños: «Después cada propietario hace lo que quiere, si quiere que se queden allí a comer o si simplemente permiten visitas, eso es cosa suya. El caso es crear un método para que la gente pueda apoyar a quienes invierten dinero para preservar el patrimonio. La idea es que, cuando los vecinos de Asturias vean que sus vecinos obtienen un beneficio por algo que ellos también tienen, se interesen en cuidarlo. Es un incentivo», explica el arquitecto.

Ahora, a través de una campaña en Verkami, van a preparar el primer hórreo para el hospedaje. Para el lanzamiento han escogido uno que se encuentra en pleno Camino de Santiago: «Nos pareció muy bonito por las vistas que tenía, pero podríamos haber elegido cualquier otro; la mayoría se ubican en paisajes naturales impresionantes. Este proyecto quiere sacarte de las zonas turísticas habituales y llevarte a sitios poco accesibles», cuenta.

Lo de Nacho Gias con los hórreos no parece sólo una motivación profesional, sino algo más pasional que, quizás, naciera a partir de las historias que escuchó y de lo que experimentó cuando anduvo con paso calmoso y observador por los prados norteños. Experimentó en sí mismo la paz de dormir en ellos: «Estás en contacto directo con la naturaleza. Su tamaño hace que pueda utilizarse solamente como dormitorio, de manera que en las horas previas a la noche estás abajo, viendo el paisaje. Es increíble. Dormir en ellos, sin embargo, no es una idea nuestra: comúnmente se usaban mucho para las siestas y hay familias que los han adaptado para que conformen una habitación más de la casa».

Al preguntar por el origen de algunos hórreos, descubrió que son nómadas: podían desmontarse como un puzzle y trasladarse a otra punta del paisaje. Se topó también con historias que no eran precisamente un ejemplo de convivencia vecinal: «Todos los hórreos se colocaban con una orientación precisa para que el sol favoreciera la preservación del grano, pero encontramos uno que lo habían situado mal a propósito para estropearle las vistas al vecino; prefería perder parte de la comida con tal de joder», ríe Gias.

La administración protege a estos ganados de piedra y madera por su valor histórico y cultural, y estipulan que no se pueden rehabilitar si no es ciñéndose escrupulosamente al diseño original, pero, a la vez, la mayoría de ellos no recibe ningún cuidado. Muchos se están hundiendo. Nacho Gias huye de esta visión conservadora que, por otro lado, la realidad acaba negando: «Me he llegado a encontrar hórreos pintados con los colores del Deportivo de la Coruña. Para mí, debemos preservar lo original, pero también añadirle detalles nuevos, estableciendo un diálogo, pero sin caer en la caricatura de lo antiguo».

El arquitecto defiende que la esencia de estas construcciones es la ausencia de prejuicios a la hora de desarrollar algo. «Ellos tenían un problema: los animales se comían el grano y la humedad lo deterioraba. ¿Qué hicieron? Pues una casa pequeña con patas. Es una mentalidad muy libre. Ahora existe el problema de no poder mantenerlos, pues refórmalos para el turismo», argumenta.

Los responsables del proyecto Wakl & Hórreo pretender rehabilitar estos graneros con sus propias manos. Gias aprendió la técnica en un taller de Rumanía y ahora quiere aplicarla en los aquí. Los habitáculos tendrán lo justo, una cama y un espacio para dejar las mochilas. El baño se instalará fuera «como en las cabañas suecas y japonesas, que se colocan en el exterior para que contactes con el paisaje y salgas del espacio doméstico». Hace falta poco más porque el hórreo, en el fondo, es la herida mínima que una construcción humana puede infligir a la naturaleza.

Este post Los ronquidos ayudan a conservar los hórreos (esas casas sobre la tierra), escrito por Esteban Ordóñez Chillarón, se publicó originalmente en Yorokobu.

02 Jun 14:43

Lo personal es político. El coño también.

by Pikara Magazine
La Guerrilla dels Cossos cuenta cómo se gestó su taller de autoexploración y las reflexiones que brotaron de esa experiencia de empoderamiento colectivo.
02 Jun 00:19

This Stoned Dude Snapchatted for 24 Hours Straight

by Jake Kivanç

These guys truly got the complete Toronto experience in 24 hours. Photo via YouTube

Snapchat is an amazing tool with limits that are only as small or big as the mind of the user. Music videos, art, feature films: We truly live in the age of possibility when it comes to broadcasting our lives in ten-second bursts. Most people don't use the app for much more than unintelligible videos of them yelling at the club or twerking to the latest Fetty Wap song, but some people are different. Some people see the potential 2016's hottest app holds.

Last Saturday, Torontonians Kyle Park and Michael Carnevale capitalized on a combination of free time, weed, and friendship to do something ambitious: They spent 24 hours walking up Yonge Street, the longest street in Canada, and Snapchatted the entire thing. The result is pretty epic.

The brainchild of 23-year-old Park (a graphic-designer-turned-entertainer), the walk featured him and Carnevale (a 20-year-old, cowboy hat-clad city worker) interacting with some of Toronto's most vibrant characters as they documented a whole day's worth of pain and dabbing for the internet to see. A rabid Snapchat user myself, I felt inspired by their experience, so I called Park up to learn more about what pushed him and his pal to make the trip.

VICE: What prompted you to spend the weekend walking up Yonge Street while Snapchatting the whole thing?
Kyle Park: Well, I work for a , and it was through that—walking between there and my house—that I got the idea. I kind of always liked walking, but this was definitely marijuana-inspired, for sure.

So you're saying that you strolling to the dispensary every day inspired you to walk up Canada's longest street?
Well, Michael and I met up after we finished work one day, and I got super high. We walked everywhere. By the end of that day, we both just realized, like, "Oh my God, we both walked so far!" That just got so many ideas flowing. I'm totally against Ubers and taxis right now. I hate the whole system.

We'll get back to taxis and Uber, but on the matter of the walk: Did you guys plan this out?
Yeah, we both tried to plan our sleeps, so we stayed up all Thursday night, and we both made it, so that we were going to sleep from 5 PM to 11:30 PM on Friday to start the walk.

How did being high as fuck affect your walk?
Time definitely stood still.

Does that mean you were still moving?
Well, yeah. It was definitely a classic Seinfeld Jerry-and-George situation: When me and Mike hang out, we get into conversations about the universe and dinosaurs, and the confusion of love, and we always—we talking about how we both have trouble finding love. When we both get off talking about that, we can get into conversations that can run three or four hours. I can't even tell the time has gone by. It's like time ceases to exist when I hang out with Mike. We definitely charge each other up, but the weed definitely helps time disappear.

I noticed you run into what looks like Zanta in the video . What happened there?
Yeah man, that was crazy! I saw him across the street and really wanted to go say hi to him, so we crossed, and he asked what was up. He told us about his life, and we told him about ours, and then he tells us how push-ups were this outlet for him and really freed him. I decided I'd join him in push-ups, because I wanted to see his technique. Great guy.

Park and Carnevale did pretty much everything to keep their energy up. Photo via YouTube

Were there any other memorable encounters you had along the way?
Yeah, there was this girl that we ran into in North York, around Yonge and Sheppard, and she was really into Mike. I don't know, Mike's presence and just his looks—the cowboy hat and all that—she was into that country look. She was like, "Hit me up." Unknowingly, Mike told her, "Yo, I can't Snapchat you, I've got work to do." He kind of messed that up .

Speaking of the Snapchat, was there a formula to when you guys decided to make new videos? Like, when did you decide it was time to film?
Whenever we hit intervals. Like, major intersections, or buildings, landmarks, interesting events. We just tried to keep it fresh and exciting. Any changes in the status, or the vibe, y'know? We're all about the vibes. We always gotta keep the vibes going, no matter what we do.

Our whole intention with this—we don't know a lot of people on Snapchat—we just wanted to show people that you don't need to get fucked up to have a good time . You can have an adventure just walking up Yonge Street. The party is within yourself. Good vibes only. This is also a kickoff to Summer Sixteen—adventure everywhere, don't Uber Everywhere. We're planning something next where we get inflatable rafts and paddle to Niagara Falls, and then let the rafts go over the falls. Maybe attach a GoPro to it. Yeah.

Do you have any idea how long it would take to paddle from Toronto to Niagara Falls?
See, one thing: We don't like planning. I definitely did not realize how hard walking could get. By the eighteenth or twentieth hour, my legs were so bummed up, my feet were shot. I feel like the adventure lies in making sure that you're kind of unprepared. Fuck the bars and packing everything—we're going to be the party, good vibes only, Summer Sixteen.

Did you guys rest anywhere along the way? It sounded like a hell of a walk.
I didn't realize it, but there was this one creek that was part of the sewage system. Anyway, it was flowing water, not stagnant and mossy, so I took a swim in it and Snapchatted that too. I honestly felt so refreshed. Bro, I felt I got born again in the lake of fire. There were also times when we just chilled for a few minutes in different grass patches because, by the halfway point, we were hurting real bad.

What'd you do at the end? Was there a celebration?
Well, the celebration was actually that my aunt has an eight-thousand-square-foot mansion in Barrie—that's what we were walking too. We just got there and were like, "Oh my God." It's the coolest house I've ever laid my eyes on. It's an absolute palace. We ended up cheersing, kicking it, and having a great time there. We headed back on the Sunday afternoon. I feel so beat now.

You mentioned earlier you don't fuck with Uber or taxis. What's up with that?
I want to bring it back to the roots. I'm all about natural vibes, living that natural life. Back in the day, before cars, before horses, people had to walk. Walking is the most natural state of movement. All the successful people you hear about—Steve Jobs and that—they went for long walks. On this walk, Mike and I got into some really deep topics and hit massive positivity. That's invaluable. In an Uber or a taxi, it's too quick, it's too accessible. How far are we actually pushing ourselves?

Have you thought about writing a motivational book? You seem like the type.
Mike and I have thought about it. Mike and I are all about that, and I think this walk really reflects that we want to bring good vibes and get people to just walk. The adventure is out there. Everything is Gucci.

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01 Jun 16:15

Mitos y verdades del calimocho: no lo inventaron los vascos

by Pablo Cantó

El calimocho, la célebre mezcla de tinto y cola, es conocido en todo el globo. Se consume –aunque con otros nombres– en multitud de países y a sus bondades (o maldades) han cantado desde artistas españoles como Pablo Carbonell o La Otxoa a internacionales como la cantante rockabilly estadounidense Eilen Jewell. Incluso cuenta con críticas positivas en el New York Times, como ya recogía El Comidista. Ahora cuenta incluso con su propia ruta gastrónomica para reivindicarse: la I Ruta del Calimocho en Logroño, que tendrá lugar del 9 al 26 de junio. 

A pesar de su fama, existe cierto misterio que todavía la rodea: ¿es cierto que tiene origen vasco? ¿Y que su nombre es propiedad de la marca Coca Cola? Respondemos a estas preguntas y a otros mitos alrededor del calimocho.

1. La mezcla de vino y cola es un invento vasco: mito

A pesar de que el término kalimotxo sí es un invento vasco, los propios creadores de la palabra explican que ya conocían la mezcla de vino y refresco de cola antes de que ellos la rebautizaran: el libro El invento del kalimotxo y anécdotas de las fiestas, editado por Antzarrak, la cuadrilla a la que se le atribuye la palabra, explica que "alguno, con gran autoridad, comentó que esta mezcla no era ninguna novedad y que se llamaba Rioja libre, aclarando que era una bebida muy minoritaria, sólo de señoritos de Bilbao y particularmente de agentes de cambio y bolsa". Acuñaron el término durante las fiestas de 1973 del Puerto Viejo de Algorta.

Los señoritos de Bilbao tampoco fueron sus creadores. En el libro Por Dios, por el país y por la Coca Cola: la historia definitiva del gran refresco americano y la empresa que lo creó, su autor explica que, en los primeros años del s. XX, "los inmigrantes italianos descubrieron que mezclando la Coca Cola con su vino chianti podían beber toda la noche, tardando mucho en emborracharse y manteniéndose alerta por la cafeína". Y seguro que a alguien se le habría ocurrido antes.

2. Coca Cola tiene la marca kalimotxo registrada: verdad

Durante muchos años la entrada kalimotxo de Wikipedia incluía la siguiente información: "La empresa Coca Cola posee kalimotxo como marca registrada a nivel local. No comercializa la bebida como tal, pero sí suele distribuir cachis para consumo de la mezcla en fiestas populares con su logotipo y la palabra kalimotxo". Así lo recoge el blog Strambotic, que todavía conserva la definición, o una publicación en el agregador de noticias Menéame.

La información fue borrada, pero no por falsa: según los datos de EUIPO, la oficina de propiedad intelectual de la Unión Europea, El nombre kalimotxo fue registrado en 1996 por la empresa Intervención Financiera Comercial S.A, absorbida en 2014 por Norinvest Iberia S.L. que pertenece a Coca Cola Iberian Partners S.A.

Ni en EUIPO ni en su homólogo español, la Oficina Española de Patentes y Marcas, está registrada la marca calimocho. Sin embargo, sí lo está calimocho.com. Fue registrada en junio de 2015.

3. Calimocho está recogida en la RAE: verdad

La XXII Edición del diccionario de la Real Academia Española, editada en 2001, introdujo el término calimocho. Su definición es la siguiente: "bebida que consiste en una mezcla de vino tinto y refresco de cola". En ediciones posteriores la definición se ha mantenido, todavía sin hacer referencia a kalimotxo, la palabra de donde proviene.

4. Kalimotxo proviene de Kalimero: verdad

El culpable de que al tinto con cola se le conozca hoy en España como calimocho era un joven apodado Kalimero, como el célebre pollito, pero con K. En el libro escrito por los Antzarrak explican así el origen del nombre:

En ese momento, apareció un chico de Erandio, al que algunos conocíamos, y alguien le llamó por su apodo, "Kalimero". Mecánicamente y bastante aburridos por el esfuerzo ya realizado, empezaron a conjugar su nombre. Uno indicó que la persona en cuestión era bastante fea y otro dijo que en euskara "feo" se decía "motxo". Un tercero, más docto, empezó a pontificar que ello no era cierto en todo el País Vasco y que en algunas zonas significaba lo contrario. Mientras, la mayoría, sin hacerle caso conjugaba febrilmente el apodo y, tras muchos intentos, surgió una palabra sin significado, Kalimotxo que, reiteradamente repetida, gustaba.

Aunque la procedencia de kali- parece clara, algunos miembros de Antzarrak disienten sobre el origen del -motxo: en entrevistas posteriores a la publicación de El invento del kalimotxo, algunos de los miembros de la cuadrilla Antzarrak han explicado (en No es país para sosos o Un plan para Getxo, ambos de la EITB) que en la cuadrilla también había un miembro apodado Morotxo, y que kalimotxo es una fusión entre kalimero y motxo.

5. Cuanto peor es el vino, mejor: mito

Como todo, cuanto mejor es la materia prima, mejor saldrá. "Lo del vino picado es una anécdota pasada", explicaba uno de los miembros de la cuadrilla Antzarrak en la televisión vasca Eitb, "para hacer un buen calimocho hace falta un buen vino". También los organizadores de la I Ruta del Calimocho de La Rioja defienden esta idea: "Cuanto mejor sea el vino, mejor será el calimocho, al igual que el mejor gin-tonic se hace con la mejor ginebra", explicó el presidente de la asociación hostelera regional, Francisco Martínez-Bergés, en la presentación del evento, en declaraciones recogidas por El Comercio.

6. Existe comercializado: verdad

Actualmente, una empresa americana comercializa Motxo, un calimocho de cuidada presentación en envase de cristal. En la descripción de su página de Facebook, la empresa describe su producto como “una mezcla de vino tinto y nuestra cola especiada, inspirado en el aclamado kalimotxo, vino con Coca Cola tradicional del País Vasco, España”.

Antes, ha habido otros intentos en España: en 2010, la marca Kukuxumusu lanzó Kulumutxu, un calimocho de diseño propio, con motivo de las fiestas de los sanfermines. En 2011 también lo comercializó la cadena de supermercados Lidl con el nombre de Calimocho. Y existe un Kalimocho JT, cuyo lema era "la bebida de la movida". La distribuía una compañía asturiana.

01 Jun 16:06

El lado sensible de ForoCoches: cuando los tíos ayudan a otros tíos a superar rupturas

by Pol Rodellar



Imagen modificada de '500 días de verano'. Eso es lo que se tardaría aproximadamente en leerse todos los volúmenes de "Cuando ves a tu ex por primera vez"

Existe un lugar mágico donde en vez de altos y longevos robles son otras cosas igual de duras y venosas las que se alzan majestuosamente hacia el Sol y cubre toda la estepa de este singular territorio.

Sus serpenteantes y anchos ríos contienen, aparte de musculados salmones que nadan siempre a contracorriente, un esperma sin rival en el mundo animal y es por eso que se recomienda a todas las criaturas de carne con sexo femenino que nunca se aventuren a bañarse en sus vastos y abrumadores lagos espermatizados (participio inventado que hace referencia a una persona o cosa caracterizada por un alto contenido de esperma).

Este sitio, de alguna u otra forma, existe; se llama ForoCoches y es un oasis intangible de despropósitos y aciertos eminentemente ultramasculinos. Introduzcamos brevemente el asunto:

ForoCoches es la comunidad online más grande de España, tiene 600.000 usuarios registrados y 200.000 cuentas activas. Es el foro más activo del estado y uno de los más influyentes a nivel mundial.

Al disponer de una cantidad tan ingente de registrados muchas propuestas —bromas, troleos o trabajos de investigación— tienen consecuencias directas fuera de la red. Esta comunidad puede convertir cualquier cosa en viral en cuestión de minutos.

Os recomiendo leer esta guía básica sobre ForoCoches que nuestra compañera Georgina Fernández, escribió hace un año. Si os interesa saber un poco más sobre la piscología de grupo subyacente en las colectividades de internet y las redes sociales, podéis leer algo al respecto aquí y aquí.

Los habitantes de este precioso lugar se llaman shurmanos y la gran mayoría son tíos. El anonimato les permite tratar cualquier tema —por inmoral que pueda parecer— y es un auténtico campo de batallas donde lo más importante es medirse las pollas y ser, básicamente, el macho alfa irreductible.

No creáis que en este foro se habla únicamente de coches —de hecho apenas hay hilos al respecto—, aquí puedes encontrar posts sobre recomendaciones sobre aparatos tecnológicos, comentarios sobre videojuegos, ofertas de trabajo, análisis políticos, noticias de actualidad, manuales para muscularse o perder peso, opiniones sobre tías que han visto por la calle y lo que sea; el denominador común de todo esto es que en cada threat existe una batalla.

La batalla de trolear e intentar no ser troleado. Es una guerra constante, una lucha eterna y sublime en la que cada usuario registrado tendrás que esforzarse para alcanzar y mantenerse en el podio.

ForoCoches suele ser sinónimo de machismo rancio, homofobia, ultraliberalismo y franquismo encubierto —o no— pero de la misma forma que las mujeres y los foreros podemitas se han hecho un hueco en esta ensaladilla, con el tiempo también se han abierto los corazones de todos los usuarios.

"CUANDO VES A TU EX POR PRIMERA VEZ", EL ORIGEN

En medio de todo este combate de rabos encontramos un hilo muy especial. Un pequeño momento de calma en el que todos estos tipos deciden abrir el telón que deja entrever al ser sensible, preocupado y potencialmente débil que se esconde dentro de esta armadura de cinismo y dialéctica punzante. Se trata de un hilo público —eso es que lo puede consultar cualquier persona que esté viva y tenga capacidades para interpretar su contenido— titulado "Cuando ves a tu ex por primera vez" y que empezó con esta entrada:

Todas las imágenes son capturas de pantalla vía

Todo empezó el 31 de agosto de 2008 y a las pocas horas ya había varias páginas de respuesta de otros usuarios registrados. El tema interesaba y no tardó a formarse una suerte de fraternidad emocional. Tíos ayudando a tíos. Hombres que se apoyaban entre ellos para superar las rupturas y lidiar con las exparejas.

Cabe destacar que no se trata de un compendio de insultos, ni una enciclopedia de macromachismo; este foro recoge testimonios de gente hundida que se sincera plenamente con los demás shurmanos, la franqueza y la seriedad son tales que parece imposible que se puedan estar desarrollando en el seno de esta plataforma.

Esto es un foro de mensajes de ánimo, de gente que abre su corazón y que asume el sufrimiento. Todo el potencial horror de ForoCoches que muchos percibimos erróneamente desde fuera, en este caso se desvanece. La empatía y la comprensión absoluta están a la orden del día y lo único que se persigue es que un compañero deje de sufrir por un asunto del *ehem* corazón.

Hasta la fecha, un usuario no registrado puede consultar los 20 volúmenes públicos que hay disponibles en el foro —de unas 65 páginas cada uno—, finalizando el último volumen el 27 de septiembre de 2010. Esto supone dos años enteros de corazones rotos. Pero la cosa no termina aquí.

Durante estos años de privacidad se han seguido rompiendo corazones, corazones rotos que han seguido aportando nuevos comentarios, comentarios que han generado más volúmenes. Volúmenes ocultos para esa parte de la humanidad que no está registrada en el foro.

Venga, lo voy a soltar ya. ¿Preparados? Bien; actualmente existen 156 volúmenes enciclopédicos, siendo la última intervención de hoy mismo (1 de junio de 2016), en la página número 65. Esto hace un total de ocho años de hombres tristes y jodidos que reciben apoyo de sus camaradas que, muy probablemente, hayan sido también hombres tristes y jodidos en algún momento de la historia del foro.

Porque de eso se trata, es un grupo de apoyo, una terapia de grupo. Es ese momento precioso en el desarrollo de una comunidad humana en el que se apartan todas las diferencias y surge algo superior; cuando un foro de internet más bien áspero que condena los sentimientos puede dar a luz a una de las más preciosas criaturas de internet.

Algunos usuarios lamentan el cierre público del hilo y comentan que cosas como que "he estado en modo lectura durante el verano leyéndome todos los volúmenes. "No estaba dado de alta en FC (sic). Lo cierto es que, os lo creáis (sic) o no, este hilo ayuda y mucho en una situación que, en mayor o menor medida, implica estar en un estado emocional alterado y un stress (sic) considerable. (...) Para mí es un error garrafal , considero extremadamente difícil (no se puede decir imposible) que alguien sea "reconocido" por lo que explique aquí. (...) Además, habéis (sic) conseguido que este hilo esté prácticamente limpio de trolls (sic), payasos y demás fauna existente en FC y ese mérito lo teneis (sic) vosotros".

EL MÉTODO FOROCOCHES

En la primera página de todos los volúmenes privados se puede acceder al manual. Un listado de intervenciones de usuarios que suponen los mandamientos principales para superar una ruptura.

Este manual es el resultado de ocho años de divagaciones, teorías y prácticas. Todo lo que te llevará finalmente a superar el trauma, salir del pozo y erigirte como un ave fénix renacido capaz de volver a vivir y volver a amar.

En este foro todos son víctimas y consejeros. Todos han pasado por esto o pueden pasar por esto en un futuro. Los "dejados" —como lo llaman ellos— reciben y dan consejos a la misma vez. Todos tienen el mismo valor dentro de esta marea de corazones rotos.

Lo que empezó como un hilo puntual en el que un individuo buscaba un poco de apoyo moral se ha convertido en una auténtica guía para superar separaciones. Algo con un valor útil y real excepcional. Una acción dentro de este foro que, de nuevo, ha trascendido las barreras del mundo digital y ha demostrado su efectividad en el mundo real.

Uno puede estar más o menos de acuerdo con los que este manual propone pero lo que queda claro en estás más de 10.000 páginas escritas sobre el tema es que es un método que funciona.

Si queréis indagar más, tenéis las 20 páginas abiertas para vuestro disfrute y exorcismo de males pensamientos. Antes de adentraros es recomendable que os familiaricéis con los conceptos básicos que se manejan en el foro; conceptos como fuerza, honor y honestidad; el "massive attack"; la "pirueta espacio-temporal"; los testeos o el contacto 0.

1) Troleo

En este hilo hay una impresionante ausencia de troles. Cuando aparece uno se deja en evidencia y por el mismo tono del hilo queda fuera de lugar y se va diluyendo y apagando solo.

Sí que, a veces, ciertas actitudes 100% forococheras existen en este hilo. Siempre podemos encontrar cierto machismo y una eterna tendencia a la generalización. El ejemplo más claro es ese concepto de "todas putas". No sé si viene del libro de Hernán Migoya del mismo nombre o de esa frase de Jay en Persiguiendo a Amy que decía algo así como "solo hay una zorra en el mundo, una zorra con muchas caras"; el caso es que este detalle es de los pocos que puede desacreditar todo este ensamblaje de fraternidad.

2) Fuerza, Honor e Integridad

El 19 de septiembre de 2008 el usuario llamado "El_Crápula" dijo "propongo que este sea el post de la REALIDAD Y EL OPTIMISMO. Y que impere en él las tres palabras: Fuerza, honor e integridad". Con esta frase se alzaron los pilares con los que tendría que superar su problema todo individuo "dejado".

3) Los Testeos

Los testeos son los intentos de la expareja de volver a contactar contigo a partir de distintos canales para intentar saber cómo estás. Básicamente sirven para saber si el "dejado" sigue destrozado o si ya ha superado el asunto. Según el usuario "Killerloop" un testeo es "cualquier cosa [que te pueda decir la expareja] que no sea decir algo como: 'te quiero, me he equivocado, por favor dame una oportunidad'".

De testeos hay de muchos tipos. Ahí tenéis lo que dice el manual:

Lo único que debes saber es que los testeos no se responden. Y esto nos lleva a:

4) Contacto 0

La idea del 'contacto 0' fue aportada por el usuario llamado "Queco" y vendría a ser un ejercicio de incomunicación con la expareja.

Pese a ser en un principio una herramienta de olvido siempre existe entre los foreros esa idea —ese sueño— de ser también la única opción para poder recuperar a la parienta o al maromo.

"Queco" nos lo aclara: "¿se puede recuperar una relación con el 'contacto 0'? Por supuesto. Diría que es la única manera fiable de recuperar una relación. (...) Todos sabemos que cuando alguien te deja y pide el famoso "tiempo" es porque quiere probar una nueva forma de vida, teniendo claro que si le sale mal nosotros seremos su red de seguridad. Con el 'contacto 0' se pretende que alguien que quiere eso, lo haga, pero sin red. Es decir, con todas las consecuencias. (...) Por eso aparece siempre, como un martillo, la famosa frase de '...pero no quiero perderte'. (...) Si pretende volver lo debería demostrar con hechos, no con palabras bonitas y nada más. El 'contacto 0' anula esos canales de comunicación engañosos que no significan nada y se centra en los hechos. Alguien que se ha equivocado y pretende rectificar hará lo que sea necesario y demostrará lo que sea necesario. Y lo primero que hará será saltarse el "bloqueo" para pedir una segunda oportunidad".

Esto nos lleva a la regla de los 20 segundos.

5) La regla de los 20 segundos

Esta regla reza que si coges una llamada de tu expareja —o te la encuentras por la calle— tienes que contar hasta 20. Según los forocoheros, alguien que quiere volver lo dice dentro de este corto período de tiempo, claramente, sin rodeos.

Algo rollo "oye, tengo que decir que soy gilipollas, que me he equivocado, que te quiero, que quiero que me perdones y me des una oportunidad". Para ellos no vale nada un WhatsApp escrito a las cuatro de la mañana en un momento de borrachera.

La idea principal del 'contacto 0' es buscar la tranquilidad y la recuperación. Durante este tiempo, si tu expareja quiere volver, ya se lo currará para hacerlo. Si por otro lado, le importas una mierda, tú ya estarás superando toda esta gran mierda.

6) Películas y canciones

En el foro los hermanos con el corazón roto comparten canciones especialmente centradas en este tema (punk pop barato, emo terrible y cosas de ese estilo) y también películas como Olvídate de mí, 40 días y 40 noches, 500 días juntos y cosas de ese palo. Ya veis que los tipos no se cortan en revelarse demasiado sensibles. Aquí se tolera todo. Incluso canciones de Fall Out Boy.

7) Otros

Me gustan especialmente estos dos conceptos, el "massive attack" y la "pirueta espacio-temporal". El primero hace referencia a esos días antes de la ruptura en los que la pareja ha estado especialmente cariñosa. Según ellos mismo dicen, está "quemado sus últimos cartuchos antes de tomar la decisión".

La pirueta consiste en aplicar el 'contacto 0' a la perfección (cortar la comunicación de forma extrema) y recibir un mensaje como "ya veo lo que me quieres, veo que hice bien en dejarte". Según los forococheros esto supone una anomalía espacio-temporal pues las exparejas "se supone que han hecho bien en dejarte por algo que has hecho después de que te dejasen". Ellos lo traducen como un "¿quién te has creído que eres para pasar de mí y no andar llorándome todo el día si soy yo quien te ha dejado?".

Con estos conceptos básicos claros ya podrás penetrar en la selva de los consejos de ForoCoches para superar una relación fallida. Sobre todo recuerda que aquí, y no en otro sitio —ni siquiera en el mundo real— podrás abrir de par en par tu corazón. Por extraño que parezca, es así.

01 Jun 16:00

Compré un esclavo bajito para que me lamiera las botas

by Lucía Etxebarría

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No hay carteles en la calle, ni letreros de neón. Solo una puerta cerrada, con un pequeño botón en la pared. Sobre él, un rótulo minúsculo: "Bar bar". Llamamos. El portero sale. Reconoce a nuestro guía. Nos examina a todas las demás. A él le conoce, a nosotras no. Somos tres chicas.

En principio, no admiten a no socios, pero parece que le hemos gustado. Hace una señal con la cabeza y nos deja pasar.

Antes de entrar debemos comprar dinero para la subasta. Nos las vende una chica sentada tras una mesa. Lleva look de pin up de los años 50. Melena à la Betty Page teñida de negro, camisa negra ajustada, labios rojos impecablemente perfilados. No nos sonríe en ningún momento.

Comprar dinero significa cambiar euros por unas fichas que parecen de póquer. La mínima, creo recordar, era de 20 euros. Yo no pagué nada. Nuestro guía lo pagó todo. Se dejó una cantidad bastante respetable. Nos dio a cada una cuatro fichas y nos sentamos alrededor de una mesa.

Miro a mi alrededor. Lo primero que me llama la atención es un grupo de hombres con una rubia alta, estatuaria, despampanante. La supongo rusa, por los rasgos eslavos. Y modelo, por la altura y el tipo de cuerpo. El hombre que está a su lado y que de vez en cuando la toca el muslo sin excesivo disimulo es clavadito a Rastapopoulos, el millonario mafioso, archienemigo de Tintín.

Como el personaje de cómic, también fuma un puro. Sí, en el Bar Bar se puede fumar. A fin de cuentas, es un club privado. Hay otros tres hombres, todos clavos, con barrigas prominentes. Sospecho que la rubia les acompaña a cambio de dinero.

El último esclavo es un tío bastante feúcho, calvo, pequeñito. Nadie puja por él. En un arranque de locura, lo compro por ochenta euros. Se le ilumina la cara como a un niño frente al escaparate de una pastelería

Debe haber unas diez mesas, como mucho. No somos más de sesenta personas. Hay muchos más hombres que mujeres. Nuestra mesa es la única en la que la proporción se invierte. Pero no vamos vestidas como las demás. Nosotras llevamos modelos de lo más normales. Vaqueros, camisetas, botas. Nada ajustado, nada de cuero, ningún escote llamativo. Desde luego, nada de collares de perro, ni de corsés, ni de tacones de aguja. Nos miran mucho. Supongo que porque somos mujeres y porque somos distintas.

Un hombre sube al escenario. Lleva unos pantalones de cuero, el torso desnudo y, sobre él, un arnés de sujeción, de cuero con hebillas plateadas. Paree recién salido de un cómic de Ralph König.

Sonríe, nos saluda a todos, luego se dirige a algunos de los presentes por su nombre. Parece que todos aquí son viejos conocidos. Una chica vestida de french maid , encaramada a unos tacones de infarto, se acerca a nuestra mesa a preguntarnos qué deseamos beber. Pedimos cuatro gin-tonics. Mientras ella desaparece hacia la barra, yo me pregunto cómo es posible que pueda caminar sobre esas sandalias sin matarse.


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Desde el escenario, el maestro de ceremonias comienza con su discurso. Nos recuerda que está prohibidísimo sacar fotos, y que si alguna persona es sorprendida haciéndolas, se le incautará el móvil o la cámara y se le expulsará inmediatamente del local. Ya lo sabía. La chica que nos ha vendido las fichas de póquer ha insistido mucho en ello.

Después baja del escenario, micro en mano, y se encamina a nuestra mesa. Explica que Olivier ha traído a un grupo de amigas que nunca han estado allí y que por esa razón va a explicar el protocolo de la noche. Siento cómo todas las miradas se abaten sobre nosotras. Desconcertadas, desconfiadas incluso. Desentonamos como tres payasas en una recepción de gala.

El protocolo es el siguiente: El anfitrión tiene una lista en la que se han inscrito, al llegar, las personas que desean ser subastadas. Cuando el anfritrión lea el nombre de cada una, esa persona debe alzarse, ir al escenario, y explicar claramente qué puede ofrecer. Acto seguido comenzará la puja. El anfitrión regresa al escenario y lee el primer nombre: Mimí. "Menuda cursilada de sobrenombre se ha puesto ésta", pienso.

Mimí responde al nombre que ha elegido. Es pequeñita y mona. Lleva una caricatura de uniforme de colegiala. Minifalda plisada escocesa, camisa ceñida, zapatos de tacón, dos coletas, medias y liguero. Dice que ha sido mala y que necesita unos azotes. Comienza la puja. Cada mesa ofrece un precio. Cuarenta, sesenta, ochenta. La mesa de la rusa hace saltar la banca: Doscientos. Adjudicada Mimí.

Diez personas van desfilando por el escenario. Seis chicas, cuatro chicos. Cada uno tiene que subir y decir cuáles son sus límites. Quiero que me azoten con un látigo, que me cuelguen pesarios en los pezones, que me amarren a la cruz de San Andrés...

Hay un límite claro: nunca puede haber penetración. Tres de las chicas explican que ya tienen amo y que ha consentido en que sean subastadas. Ningún chico, al parecer, tiene ama. Se paga mucho más caro por las chicas. El grupo de la rusa se lleva a una más, a la más guapa. De nuevo, pagando un precio exorbitado.

El último esclavo a subastar es un tío bastante feúcho, calvo, pequeñito. Dice estar dispuesto a lamer las botas de un ama. Nadie puja por él. Creo que eso debe ser mucho más humillante aún que chupar las botas.

Entonces caigo en la cuenta de que cada uno de nosotros tiene una ficha de veinte euros que no ha usado. En un arranque de locura, lo compro por ochenta euros. Se le ilumina la cara como a un niño frente al escaparate de una pastelería.

El anfitrión da por terminada la subasta y nos invita a descender a las mazmorras . No hay luz eléctrica, todo está alumbrado por velas. Hay un candelabro que parece talmente salido de una película de los estudios Hammer. Pienso que les debe salir por un ojo de la cara, amén de que es peligroso. Bueno, en realidad, la sala ha debido ganar con la subasta y las copas suficiente dinero como para comprar un abastecimiento anual de velas y velones.

La famosa Cruz de San Andrés está bien a la vista. Consiste en dos tablones de madera, encajados uno con otro por el centro, con anclajes y correas en los cuatro extremos, para poder atar a la esclava. Repujada en cuero y decorada con tachuelas, cuerpo, y clavada a la pared, en posición vertical, sobre un soporte, ligeramente inclinada hacia atrás.

También hay potro de tortura, que no se diferencia mucho del potro que utilizábamos en el colegio para hacer gimnasia, excepto en que éste tiene correas y anclajes.

Mimí no lleva bragas. Sus nalgas quedan bien expuestas a la vista. La rubia azota a la falsa colegiala hasta que le quedan marcas en los cachetes y la obliga a darle las gracias. Cuando el castigo acaba, la multitud aplaude

La rusa (o mejor dicho, presunta rusa) ata a Mimí al potro, boca abajo, con mucha ceremonia. Mimí no lleva bragas. Sus nalgas quedan bien expuestas a la vista. No sé de dónde ha sacado la rubia una fusta, no recuerdo que la llevara en el piso de arriba.

Supongo que se la han proporcionado en el local. Azota a la falsa colegiala hasta que le quedan marcas en cada uno de los cachetes. Obliga a Mimí a darle las gracias después de cada azote. Cuando el castigo acaba, toda la multitud que miraba aplaude. Cada vez tengo más claro que esa mujer es una profesional contratada por su grupo de calvos. Acto seguido, ella y su corte atan a otra esclava a La cruz de San Andrés. La turbamulta se congrega alrededor y nos impide ver.

En realidad, yo ya estoy un poco aburrida, así que nos vamos moviendo por la mazmorra a ver cómo castigan a los otros esclavos y esclavas subastadas. Yo me estoy mareando.

No me siento particularmente excitada y el aire está enrarecido, entre el humo de las velas y el exceso de gente. Mis amigas tampoco saltan de alegría. Hace rato que hemos perdido a Olivier.

Nuestro esclavo nos sigue y se supone que tiene que chupar las botas de alguien. Yo no tengo el menor interés en que chupe las mías, y mis amigas tampoco están por la labor. Le digo al esclavo que queda liberado. Se le desencaja la mandíbula de puro asombro. Es una de esas veces en las que entiendes perfectamente el significado de la expresión "boquiabierto".

Luego me dice que eso no se puede hacer, que estoy rompiendo el protocolo y que blablablá. Se pone a gritar. El anfitrión se acerca a nosotros, le explicamos lo que sucede. Masculla algo sobre Olivier, que no entiendo bien. Supongo que debe ser algo así como que Olivier debería de dejar de traer a curiosas a las subastas.

Al final el anfitrión le ofrece a nuestro esclavo que chupe las botas de la chica que nos ha atendido a la entrada. Problema solucionado.

Las tres decidimos marcharnos a tomar una copa. No podemos llamar a Olvier ni enviarle un mensaje porque en la mazmorra no hay cobertura. Ya nos encontraremos más tarde.

Le Bar Bar está en Paris, no se nos permite revelar su ubicación y no se permite el acceso a no socios, pero siempre puedes intentar decir que vienes de parte de Olivier.

*Si quieres leer más historias sobre sexo no convencional, léete mi libro 'Mas Peligroso Es No Amar'. La Excursión a Le Bar Bar formaba parte de la investigación para el libro, pero finalmente decidí no incluir esta historia.

01 Jun 15:31

Belleza interior de Lexi Ames

by Laura Singular

¿Hay algo peor que la indiferencia?

El asco, el repelo, la cosita que te entra al ver las ilustraciones de la experta en anatomía Lexi Ames, te dejan de todo menos indiferente. Por eso, a pesar de su oscuridad, de su temática a veces siniestra e incluso algo gore, el trabajo de esta artista me gusta mucho.

Ilustracion © Lexi Ames I Coctel DementeIlustracion © Lexi Ames I Coctel Demente

Cadáveres, miembros que crecen en lomos de ratas, pieles transparentes que dejan ver el interior de los cuerpos, que no siempre son como esperas.

El arte y la ciencia se dan la mano en el trabajo de esta ilustradora estadounidense, “el lado frío y analítico de la ciencia y la razón, se transforman en algo misterioso, bello, al ser reimaginado con intenciones artísticas.” El objetivo de Lexi Ames es expresar la complejidad grotesca del mundo natural, del cuerpo humano y el animal, de la vida y la podredumbre y que sean vistos como arte y biología.

Ilustracion © Lexi Ames I Coctel Demente-3 Ilustracion © Lexi Ames I Coctel Demente Ilustracion © Lexi Ames I Coctel Demente Ilustracion © Lexi Ames I Coctel Demente

Tras mirarlas bien, descubro que la piel que nos cubre esconde vísceras, músculos y huesos que nos sostienen y que no imaginaba tan bellos. Lexi Ames aprovecha esos conocimientos del físico interno animal para hacer arte a través de estas ilustraciones que reinterpretan la anatomía y la utilizan para expresar.

Ilustracion © Lexi Ames I Coctel DementeIlustracion © Lexi Ames I Coctel DementeIlustracion © Lexi Ames I Coctel DementeIlustracion © Lexi Ames I Coctel Demente

Todas las imágenes © Lexi Ames I Behance I Instagram

 

01 Jun 14:25

‘Los Sims’ – Un índice temático e ideológico del videojuego

by Eva Cid

El simulador social más popular del mundo de los videojuegos sigue asimilado a la idea de entretenimiento casual y poco profundo. Repasamos brevemente por qué no es cierto y por qué Los Sims puede mirarse cara a cara con los grandes éxitos del medio.

La franquicia Los Sims constituye, desde el año 2000, uno de los fenómenos más interesantes de la historia reciente del sector del videojuego. Mucho antes de que el medio comenzara a expandirse y a llegar a sectores de la población hasta entonces inéditos gracias a la explosión de la tecnología móvil y las redes sociales, el popular videojuego creado por Will Wright ostentaba el dudoso honor (fruto de juicios y prejuicios bastante errados) de ser el menos juego de los videojuegos, el juego menos puro, una simulación descafeinada indigna del gamer de altos vuelos, y además una flaqueza que ningún jugador de pura raza considerado a sí mismo como tal podía permitirse (muchos de los cuales jamás confesarán haber dedicado más horas a Los Sims 2 que al pegatiros de turno). Los Sims era algo así como un mal necesario dentro del sector. Era el juego al que jugaban las chicas, el juego al que jugaba tu padre. Y sin embargo, la singularidad de su propuesta y el fenómeno de masas en que llegó a convertirse (siendo la franquicia de juegos de PC más vendida de la historia) lo sitúan en una posición privilegiada dentro de una industria a veces cerril y demasiado reiterativa.

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Los Sims, que tienen su germen en la también popular serie SimCity (creada en 1989 por el propio Wright y dedicada a la creación, gestión y evolución de ciudades), son juegos de estrategia y simulación social, pero al mismo tiempo compilan todo un índice interactivo de géneros de videojuego, y además recrean el marco contextual ideológico que, entre otras cosas, ha dado lugar al propio videojuego como industria.

Como sumario ordenado de mecánicas videolúdicas, Los Sims aúnan, indirectamente, elementos de géneros diversos como la ya mencionada simulación y gestión de recursos, pero también elementos propios del juego de rol, los juegos conversacionales, la aventura gráfica tradicional, los god games e, incluso, dinámicas propias de los juegos de acción más directa. Como juego de rol, lo es en un sentido literal de la etiqueta, en tanto asumimos el rol de uno o varios personajes y debemos actuar en la dirección que nos marca la plantilla de personalidad predefinida de ese personaje en cuestión, o bien como nos de la real gana. Las opciones comunicativas, en tanto juego conversacional, dependen totalmente de la asunción de esos roles; de los propios, según las características psicológicas, las ambiciones, o los caprichos puntuales de nuestro sim, pero también del rol ajeno (las características psicológicas, ambiciones y caprichos puntuales del sim con el que nos vayamos a comunicar) para lograr una buena comunicación con los demás personajes y que las relaciones lleguen a buen puerto. A este respecto el juego hace gala de una profundidad que raramente presentan los juegos de rol y conversacionales en sus respectivas manifestaciones. Las opciones a la hora de comunicarse son muchas y no todas ellas son igual de válidas en relación no solo a los objetivos vitales del sim, sino a nuestros propios objetivos proyectados en él.

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Hacer progresar las relaciones y llevarlas al mejor de los puertos (ya sea al de la amistad para toda la vida, o a la cama) no es tarea sencilla. Hay mucho que leer y mucho que indagar en los perfiles de los sims con los que nos queramos relacionar. Para ello contamos con la información que nos es accesible desde nuestro propio inventario, pero la mejor manera de conocer a los demás es pasar a tomar control directo sobre ellos. Es aquí donde el matiz de god game toma fuerza. Si nos mantenemos siempre en el rol o roles de nuestros propios sims, las relaciones con otros y el devenir de todos ellos nunca van a estar completamente bajo nuestro control, pero sí si adoptamos el papel de dios omnisciente, aunque no sea tarea fácil. Pero es que ser dios no es tarea fácil.

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Si decidimos afrontar estas aventuras cotidianas desde la unilateralidad de ser uno solo, desde nuestro rol, el juego empieza a despuntar con mecánicas más propias de los juegos de enfrentamiento directo. Más allá de afirmar que la mayoría de los videojuegos se basan en algún tipo de violencia o agresión hacia enemigos o demás elementos contenidos en el juego susceptibles de recibir esos impactos, sería más preciso decir que los videojuegos se basan en la dinámica reactiva del estímulo y la respuesta, la acción y la reacción. Si lanzamos un ataque, dependiendo del tipo de ataque, vamos a provocar un efecto mayor o menor, o ningún efecto, y al mismo tiempo vamos a obtener una respuesta del contrario, que variará en tipología e intensidad. En el caso de Los Sims, jugados desde la univocidad de un único avatar, las opciones conversacionales se equiparan a estas dinámicas, mucho más de lo que se pueden equiparar a las opciones conversacionales de los demás juegos, que habitualmente se centran en hacer progresar una historia. Las numerosas opciones de diálogo en el juego van a tener efectos muy variables en función del objetivo al que vayan dirigidas. La cantidad de opciones comunicativas, o las posibles opciones de acción/reacción, varían en efectividad según el adversario/interlocutor que tengamos delante. Y aquí hay también una curva de aprendizaje, la que deriva del proceso de conocer a los otros y sus reacciones frente a nuestra acciones, como en cualquier juego de acción directa.

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Otro aspecto interesante es la ilusión de libre albedrío. Hay un doble plano de acción muy interesante entre lo que hacemos con el sim, y lo que el sim hace cuando no hacemos nada con él. Es decir, en nuestra mano está el que nuestro sim sea feliz y exitoso, porque de dejarlo a su libre albedrío se convierte en una criaturilla errabunda y dispersa que descuida a su bebé, no se ducha, llora por los rincones, o se levanta en mitad de la noche a comer sobras de pizza y jugar con el cochecito teledirigido, despertando a los vecinos. Pero si, por el contrario, hacemos uso de nuestro propio libre albedrío, de lo que nosotros deseamos, eso no le garantiza a nuestro sim una vida feliz y próspera. Y es aquí donde despunta con fuerza la carga ideológica de la serie de Will Wright.

Los Sims no sólo compilan todo un índice funcional del fenómeno videojuego, sino que, como producto de una industria nacida en el seno de una sociedad capitalista, compilan todo un índice ideológico de dicha sociedad. Prosperar en el juego es un proceso que va unido de forma inextricable a la ideología de consumo. El juego no existe sin dinero.

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Partimos con una cantidad de dinero aceptable (lo que, puesto en la perspectiva de nuestra propia sociedad lo convierte en una experiencia de ciencia-ficción) que nos permite, o bien comprarnos una casa al contado y a partir de ahí morir de hambre y de asco, o bien alquilarnos un pequeño apartamento y buscarnos un trabajo mientras nos vamos relacionando con un siempre pintoresco vecindario. Y a partir de ahí empezamos a construir lo que entendemos por una vida. Comer, dormir, trabajar, tener hobbies, establecer vínculos románticos o de amistad, mantener relaciones sexuales, hacer ejercicio, aprender nuevas cosas o formar una familia, sea ésta una familia tradicional o no. Y conseguir todo esto depende de nuestras posesiones materiales, desde la felicidad individual de nuestro sim, que necesitará comprar artilugios cada vez más caros para que su estado anímico sea óptimo, hasta las relaciones con los demás, que dependerán en gran medida de las posesiones materiales. Es mucho más fácil hacer amigos con un jacuzzi en el jardín.

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Esta simulación de una realidad modificada para encajar en las dinámicas del juego a menudo configura estampas de auténtico terror abstracto. Un ejemplo de esto es que los animales de compañía pueden trabajar y, de hecho, van a trabajar. Un coche los recoge cada día a la hora estimada, y los deja en casa de vuelta después de una dura jornada laboral como estrellas de anuncios de comida de mascotas. Esa misma realidad modificada para encajar en el formato videojuego desemboca, en otras ocasiones, en un terror bastante menos abstracto, más cercano y familiar. En mi caso, que suelo jugar como una mujer que vive de manera independiente, normalmente tengo que trabajar toda la vida y esperar a la jubilación para contar con el tiempo y el dinero necesarios para poder tener un hijo y prestarle las atenciones necesarias. No solo es que mi sueldo y el de mi gato a duras penas dan para mantener una criatura, es que con el tiempo que paso trabajando no puedo atenderle convenientemente. Y si lo atiendo convenientemente, no queda tiempo material para atenderme a mí misma, y ya tenemos otra vez al sim infeliz, llorando por los rincones y buscando consuelo en el coche teledirigido.

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Este ritmo asfixiante que impone el juego, que en definitiva no es tan diferente al que impone una sociedad de consumo, más que suscitar la crítica fácil hacia el propio juego y su horrible ideología, debería ser una excusa perfecta para hacer un ejercicio de autocrítica. Cuánto de exagerado o impostado hay en ese estilo de vida, cuánto de irreal hay en el establecimiento de relaciones con otros, de lazos afectivos, en base al estatus, a las posesiones materiales que se tengan, y a las que se esté dispuesto a compartir con los demás. Al menos en Los Sims nadie te quita oportunidades o derechos, nadie te da una paliza por tener un aspecto no normativo o por mantener una relación con una persona de tu mismo sexo.

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01 Jun 14:20

Beber Sangre Menstrual No Es Tan Raro Como Te Imaginas

by Alejandra Núñez For Broadly

Desde que en un artículo sobre la copa menstrual mencioné que mi novio hace dibujos con mi sangre menstrual me han preguntado que si también hacemos sacrificios humanos en el nombre del arte o que si hace esculturas con mi mierda. La respuesta a estas preguntas es 'no', pero lo que viene ahora es mucho mejor.

Durante una de mis últimas reglas, me quité la copa menstrual, vertí la sangre en una copa de vino para guardarla y mi novio me preguntó "qué puede pasar si me bebo tu sangre".

En Los evangelios apócrifos, Jesús dedicó unas palabras al hecho de beber sangre menstrual diciendo que "ningún pecado puede superar a éste. Y los que lo cometan serán conducidos a las tinieblas exteriores".

Según Epifanio de Salamina, los fibionitas —un grupo de gnósticos libertinos de finales del siglo IV— celebraban festines con grandes cantidades de comida y vino y después de comer se ponían a follar entre ellos. Al terminar recogían el semen y la sangre menstrual —en caso que la mujer tuviera la regla— y los consumían pronunciando las palabras "Este es el Cuerpo de Cristo. Esta es la Sangre de Cristo" (siendo el cuerpo el semen, y la sangre la menstruación).

Del emperador Cómodo, hijo de Marco Aurelio que reinó en el Imperio romano entre los años 177 y 192, se dice que ofrecía también grandes banquetes escatológicos en los que mezclaba la comida servida con excrementos y sangre menstrual. Los invitados tenían que comer estos manjares sin rechistar para no sufrir las consecuencias de su ira.

En El Libro de la Ley —escrito por Aleister Crowley en 1904— encontramos la receta para elaborar "pan de luz" que no es otra cosa que una interpretación crowleyana de la hostia cristiana. Aunque éstas pueden elaborarse con distintas sangres, "la mejor sangre es la de la luna, la menstrual".

Y por fin en 2016, Marc O'Callaghan estaba dispuesto a beber la sangre menstrual de Alejandra Núñez. Y así lo hizo. ¿Pero con qué motivo?

"Una inquietud recurrente en mis pensamientos es el tema de la utilización de la sangre, a veces con fines rituales de realización espiritual y a veces con fines más artísticos", me comenta a la hora de escribir este artículo. "La idea de beberme tu sangre me parecía como la incorporación de una versión reducida de tu ser en el mío. Y eso me parecía guay porque te quiero. Creo que pensé algo así como 'incluso aunque algún día dejáramos de estar juntos, mediante este acto llevaré por siempre jamás un trocito de Alejandra en mi interior'. De alguna manera eso es lo más justo cósmicamente".

Tras recopilar estos relatos sobre ingesta de sangre menstrual a lo largo de la historia surge la duda: ¿Qué sabemos de la sangre menstrual propiamente? ¿Qué propiedades tiene? ¿Es sano beberla?

"En principio es la única sangre que fluye de nuestro cuerpo sin heridas ni dolor" dice Zulma Moreyra, creadora de la Terapia Menstrual Madretierra y autora de el libro Mi sangre cura.

Zulma explica que la diferencia entre la sangre normal y la sangre menstrual es que "ésta contiene células estromales o células madres las cuales son muy prolíferas y tienen la propiedad de transformarse en cualquier tipo de células sanas, por lo cual regeneran cualquier tejido. Esta sólo se encuentra en el cordón umbilical y en la médula ósea. Además de esta característica tiene hierro, colágeno, elastina, vitaminas, hormonas, es rica en minerales. No olvidéis que la sangre menstrual será el primer alimento del feto hasta que se genere el cordón umbilical."

Aunque al ingerir la sangre de otra persona sí se pueden contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH o la hepatitis B y C, "si el consumo es personal y no se comparte, entonces no te enfermas de nada que no tengas" comenta Zulma. "Muchas mujeres riegan sus huertas con ella, de hecho es una práctica muy antigua, y no he tenido noticias nunca de personas que han enfermado por esto".

"Pero el consumo directo de la sangre es otra cosa" explica Zulma. La sangre menstrual sale por la vagina y esta es una zona propensa a hongos y bacterias por estar cercana al conducto urinario y al tracto intestinal, además de ser un espacio de contacto sexual. Lo ideal es realizar una limpieza interna de órganos con hierbas y al momento de la recolección de sangre estar tanto en abstinencia sexual como de ciertos alimentos."

Le pregunto a Zulma cuál es su opinión personal sobre las implicaciones positivas y negativas de beber sangre menstrual. "Personalmente, supongo que siempre que beber la sangre menstrual se haga a conciencia y con el debido proceso de recolección higiénico, no debería traer nada negativo. Pero como positivo mucho: eleva defensas, equilibra hormonalmente, tengo información de mujeres que han logrado sanar afecciones físicas, empodera energéticamente, te devuelve a ti misma, lo que permite más seguridad de acción y más confianza en las propias capacidades."

Si se hacen cremas para la cara con baba de caracol o existen defensores de la orinoterapia, ¿por qué no investigar más y darle uso a una sustancia que produce la mitad de la población —si todo va bien— una vez al mes?

* Zulma Moreyra no recomienda que otras personas beban tu sangre menstrual, a no ser que sean los descendientes y ascendientes directos porque tienen tu ADN.