Habrá quien me lea y desconfíe. O no esté de acuerdo. Lo de siempre es lo de siempre y las novedades son, eso, novedades. Es posible, incluso, que esa misma persona, desconfiando, haya comido su churrasco con chimichurri. O esté esperando a la temporada de lamprea. Es posible que lo que le gusta, en realidad, es lo que le han dicho que le tiene que gustar, lo que tiene el sello oficial de aprobado por la tribu. Es posible.
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FRONTERAS QUE NUNCA EXISTIERON
Habrá quien me lea y desconfíe. O no esté de acuerdo. Lo de siempre es lo de siempre y las novedades son, eso, novedades. Es posible, incluso, que esa misma persona, desconfiando, haya comido su churrasco con chimichurri. O esté esperando a la temporada de lamprea. Es posible que lo que le gusta, en realidad, es lo que le han dicho que le tiene que gustar, lo que tiene el sello oficial de aprobado por la tribu. Es posible.
Nixtamalizando en primera persona
Como todos sabeis, la dieta de los mexicanos esta basada en el maiz, y comen casi todo con tortillas. (Tambien usan el maiz para todo tipo de garnachas, como sopes, huaraches, tlacoyos, quesadillas, picadas, panuchos.... y por supuesto, tambien los tamales).
Los extranjeros pensamos (y más porque vemos en las tiendas los paquetes de Maseca) que el maiz en México se hace como con el trigo o el centeno: que se transforma de grano a harina y luego se trabaja con esa harina. Pero no. En México el maiz pasa de grano directamente a masa.
El proceso que se usa se llama Nixtamalización. Además de conveniente para la preparación (el molido del maiz es más sencillo) resulta que la Nixtamalización hace la masa de maiz más nutritiva. (Por el contrario, productos como la polenta que se hacen de otra manera pueden - si la alimentación no compensa los nutrientes que se pierden - causar enfermedades como la pelagra. En México por contra, no se da la pelagra a pesar que se come principalmente maiz).
Nixtamalizar:
Para nixtamalizar sólo hacen falta 2 productos: grano de maiz y cal (Óxido de calcio - CaO, que no es cal viva). Los pasos son:
- Se lava bien el grano para limpiarle suciedades
- Se pone agua a calentar ( 3 litros por cada kilo de maiz)
- Se disuelve cal en el agua ( una cucharada sopera )
- Se añade el grano de maiz y se deja hervir hasta que está listo
- Los granos se han ablandado y se lleva a moler
El tiempo que se necesita depende del maiz y a lo mejor un poco del gusto del que lo prepara. La tradición dice que cuando el grano esta al punto, se puede separar la piel del grano apretandolo ligeramente con los dedos.
El maiz que hemos usado en este caso es maiz azul. Este tipo de maiz no es tan habitual, pero en la zona de la Milpa Alta la gente prefiere y cultiva maiz azul y maiz criollo (rojo). El tipo de maiz se nota luego en el sabor. Pero en esto todo son gustos, en general a la gente el maiz azul se le hace insulso. Pero por contra, a los que no les gusta el sabor del maiz amarillo, seguramente el maiz azul les guste.
Trabajando con la masa:
Una vez molido el grano queda una masa, que se va trabajando añadiendo algo de agua. La masa debe quedar manejable pero en ningún caso líquida.Y luego una vez lista la masa se puede comenzar a preparar las tortillas:
Yo intentando hacer tortillas:
Y el resultado, una vez cocinadas en en comal es tal que así:
Buen provecho.
Añado como apendice una cosa muy interesante sobre el color de las masas y las trotillas:
Aquí en México a veces se ven diversos colores de las tortillas: desde casi blanco, hasta amarillo en las de maiz blanco, y azul o verde en las tortillas azules (¡las tortillas de maiz rojo casi no las he visto nunca!).
Pues resulta que lo mejor es que sean blancas o azules. ¿Por qué? Cuando la masa ya está vieja, se le puede añadir de nuevo un poco de cal, y vuelve a ser utilizable. Pero el color de la masa cambia: se vuelve amarilla o se vuelve verde. Por tanto si la tortilla es verde o amarilla, quiere decir que está hecha de masa vieja. Es mejor que las tortillas sean blancas o azules.
(Nota, esto no aplica a las tortillas de nopal, que son verdes por el nopal. Solo me refiero a las tortillas de maiz azul que tienen un color verdoso).
Los Ganglios: electro punk cretino
Somos los primeros. Vaya pringaos. Mientras el local se va llenando y esperamos a que empiece nos da tiempo a tomarnos la estrella más cara de la historia, a hablar de gente que va sola al cine y llora con el telediario y a sacar parecidos a todos los asistentes de la sala: quiero saludar a Joaquin Phoenix en Her, a Harry Styles y al malo de Utopia. La fauna es muy variada: cualquiera se preguntaría si somos hippi punki o mod. La propia de un grupo que toca de techno a punk pasando por cumbia y vakalao con v de Valencia y tienen capacidad para cantar sobre absolutamente cualquier tema. Papeletas electorales, Badajoz en el año 2222, Alejandro Sanz, o el caballo del Cid son algunos ejemplos. Lo que Los Ganglios hacen es Porc, o así es como ellos lo llaman. Dicen que son el único grupo que lo hace así que… ¿qué es el Porc? Pues lo que hacen Los Ganglios.

© Sabela Porto
El grupo formado por Xoxé Tétano, Rafael Filete, Leli Loro (que no los acompañó) y Mariana Scaravilli, a quienes se sumó el batería Sebastián Tétano, se suben al escenario empezando una sesión de musiketa de la buena.
Los Ganglios presentaban el pasado sábado 12 en LeClub, en A Coruña, su recién estrenado disco Segunda Escucha, un trabajo autoeditado financiado a través de una iniciativa de crowdfunding del que disfrutamos varios temas como S.A.N.Z o Vivencias propias.

© Sabela Porto
Este grupo es conocido por sus videos, montajes y presencia en redes sociales en general (quiero recomendar especialmente el blog al que enlazan en su web, no sé como podía vivir sin el post que tienen sobre Nefertiti). En el concierto no faltaron las proyecciones acompañando cada tema, con videos y montajes acordes o letras para invitar al público a unirse.

© Sabela Porto
Los de Montijo, Badajoz (si alguien desconocía su procedencia, le tuvo que quedar muy clara al final del concierto) recuperaron también canciones de sus trabajos anteriores Cataclismo Electoral, La Guapa y los Ninjas y Lubricante. Con La cumbia de Félix y Jacques, Hay, Lol, Al Final, Babieca Hiede, o Cataclismo electoral el público lo dio todo. No dudó en pedir sus temas favoritos (¡Color de rosa!) y bailar paso a paso El subiduki, canción que cerró el concierto y con la que se vivió un verdadero ídem.

© Sabela Porto
Yo no sé si esta gente se lo pasará tan bien escribiendo, editando vídeos y haciendo conciertos como yo me imagino, pero espero que sí. Por lo menos tan bien como los que estuvimos en LeClub el sábado. Les pongo un 3 y un <.
Gracias Antonio por el género que da título y Laura por el “tía tienes que escuchar este grupo”.

©Sabela Porto
Bélgica, ¿un Estado fallido en Europa?
Bélgica nació, por accidente, como un término medio entre los intereses de las diferentes potencias. En sus fronteras quedaron francófonos, neerlandeses y alemanes unidos por su fe católica. Los francófonos se encargaron de diseñar el país a su gusto, pero, tras la crisis del 73 y la globalización, su modelo se vino abajo, y con él el porqué del Estado.
La situación en Bélgica es siempre tensa, ya que el Estado central apenas tiene la capacidad de mediar entre sus regiones, hasta el punto de que ha sido calificado como Estado fallido o, según el ex primer ministro Yves Leterme, un “accidente de la Historia”.
Bélgica está dividida en dos grandes comunidades: los flamencos, al norte, de habla neerlandesa, y los valones, al sur, francófonos. A ellos hay que sumar una pequeña comunidad alemana al sureste. Estas comunidades se reparten un Estado desde posiciones socioculturales, económicas e históricas diferentes, que llevan a continuos enfrentamientos, desde disputas por elegir un zoológico para osos pandas hasta rozar la xenofobia entre comunidades.
Entre 2010 y 2011, Bélgica mantuvo un Gobierno interino durante 541 días, un récord mundial. Sin embargo, la dificultad para formar Gobierno no se debió solo a intereses de los partidos políticos, sino a un enfrentamiento entre dos sociedades diferentes que estuvo cerca de costar la desaparición del país.

El Estado medio
En el siglo IX, Bélgica era el centro del Imperio carolingio, un Estado con la pretensión de aglutinar a los pueblos latinos y germánicos. Sin embargo, en el 843 los nietos de Carlomagno firmaron en Tratado de Verdún, dividiendo el imperio entre Francia, Alemania y Lotaringia, el Estado medio, un país tapón entre germanos y franceses.
La tradición del Estado medio será recogida por el Ducado de Borgoña y, tras este, por la Casa de Habsburgo, primero española y después austríaca. Luego penetraría el calvinismo y se produciría la sublevación e independencia de los protestantes holandeses y la ruptura con la católica Bélgica. Tras la Revolución Francesa, Bélgica pasó a formar parte del Imperio francés, hecho que forzará el afrancesamiento de las élites flamencas y valonas.
Después de las guerras napoleónicas, durante el Congreso de Viena de 1814, las potencias europeas vieron la necesidad de redibujar el mapa de Europa para mantener el equilibrio de poderes y aislar a Francia. Para ello, Bélgica debía pasar de depender de Viena a Ámsterdam, formando el Reino Unido de los Países Bajos. El objetivo era crear un Estado tapón para frenar a Francia y evitar que volviese a anexionarse Bélgica, desequilibrando el juego de poderes.
Los roces no tardarían en surgir. El 60% de la población residía en la actual Bélgica; sin embargo, el poder político y económico estaba en la parte holandesa de la unión. El sur era católico, industrial y proteccionista, pero la política respondía a los intereses del norte, protestante, comercial y liberal. A esto hay que sumar una infrarrepresentación del sur en las instituciones, la imposición del neerlandés como única lengua oficial o los enfrentamientos entre la Iglesia católica y el Estado. Todo ello privó a los belgas del acceso a las instituciones y al poder político, pese a que poseían el poder económico gracias a una temprana industrialización.
En 1830 empezaba en París una oleada revolucionaria que se extendería por Europa contra el orden de Viena. Bruselas se alzó contra el Gobierno de Ámsterdam, a lo que siguieron revueltas en las principales comunidades profrancesas y la deserción de tropas. No obstante, había dos concepciones de la revolución antagónicas. Por una parte, estaban los defensores del ratachismo o reunionismo, de la unión de Bélgica con Francia, apoyada por los valones y la burguesía; por otra parte, los partidarios del orangismo, que pretendían una mayor autonomía para las provincias católicas del sur o la transformación de los Países Bajos en una confederación. La burguesía, temerosa de que la revolución se volviese contra ella, tomó el control de la situación e impuso sus tesis francófilas, que definirán Bélgica.
El nuevo Gobierno de Francia intervino en Bélgica en apoyo del ratachismo con la intención de anexionarse la región o parte de ella. Mientras, el resto de potencias se veían incapaces de intervenir al tener que sofocar revoluciones en otros puntos del continente.
Para evitar una nueva guerra, Gran Bretaña convocó el Protocolo de Londres, donde desarrollará sus tesis para asegurar el equilibrio de poderes. La situación belga se había deteriorado tanto que no era factible una reintegración con Holanda, pero tampoco era tolerable que Francia creciese hacia el norte. La solución fue crear un nuevo Estado bajo protección del Imperio británico. Así, se volvía a la idea del Estado medio, tapón entre los franceses y los pueblos germánicos, pero sin cumplirse los objetivos ni del ratachismo ni del orangismo.
Pasado valón, presente flamenco
El nuevo Estado tomó la forma de una monarquía parlamentaria con un sufragio censitario, así que el diseño del país quedó en manos de la burguesía francófona, que hicieron del francés la lengua del Estado. Bruselas, la capital, situada en pleno territorio flamenco, experimentó un cambio lingüístico al imponerse el francés en la Administración, formando una isla latina en la región flamenca.
Al control de las instituciones políticas y administrativas por parte de los francobelgas hay que sumar el poder económico, ya que Bélgica llegó a convertirse en la segunda potencia industrial, por detrás de Gran Bretaña, gracias a las minas de carbón y hierro de Valonia y la industria a su alrededor. Tal fue su poder que este pequeño Estado pudo mantener un imperio colonial.
En un principio, los flamencos no presentaron resistencia, dado que su sociedad agrícola no aspiraba a controlar las instituciones y se habían librado del calvinismo holandés, siendo además dependientes económicamente de Valonia. Un siglo después de la independencia, empezaron a aplicarse reformas que garantizasen la igualdad de ambas comunidades en un momento en el que la identidad flamenca estaba en auge y su economía empezaba a despegar gracias a los puertos, el conocimiento del neerlandés y del francés —que no poseían los valones— y, en definitiva, el control del comercio. Pero en 1932 se aprueba la fractura lingüístico-administrativa entre Flandes y Valonia ante la negativa valona de aceptar el bilingüismo en todo el país.
En los años 60, la división alcanzó su punto de inflexión. En 1968 la Universidad de Lovaina, en Flandes, la más antigua de Bélgica, se dividió ante las revueltas flamencas, fundándose una nueva ciudad en Valonia para albergar la sede francófona. A partir de ese momento, todas las instituciones, partidos políticos y medios de comunicación se dividieron en dos entidades independientes según la frontera lingüística.
Los movimientos de los 60 llevaron a que en 1970 se aprobase la creación de regiones autónomas, que debía zanjar el problema entre ambas comunidades. Pero en 1972 se inició la crisis del petróleo, que destruyó el modelo industrial occidental y el valón. Así, en una década la situación se invirtió y la próspera Valonia pasó a ser una región deprimida, con altas tasas de paro y dependiente de las ayudas del Estado, mientras que Flandes utilizó su sector comercial para convertirse en la región más avanzada.
Los flamencos se encontraron precipitadamente con el control del poder político y económico de un Estado que había sido diseñado por y para los valones. Las reivindicaciones históricas pasaron a ser el programa político del país, iniciando un proceso de continuas reformas constitucionales. Había llegado la hora del orangismo.
Un país, tres sociedades
En 1993 Bélgica paso a ser un país federal con una compleja división territorial en tres regiones federales —Flandes, Valonia y Bruselas— y tres comunidades —flamenca, francófona y alemana— determinadas por la lengua cuyos límites no coinciden con los de las regiones. Se trata de dos tipos diferentes de sujetos federales superpuestos en el espacio e incluso en funciones sobre Bruselas. Flandes y la comunidad flamenca se fusionaron por simplicidad administrativa, pero aun así existen cinco administraciones regionales.

Esta división fue la solución para evitar la fractura del país ante la nueva posición de poder de la sociedad flamenca, pero la Constitución prohibió los partidos políticos nacionales, permitiendo únicamente aquellos que representasen a las comunidades. Ello supuso que los intereses de las regiones se impusieran en la política por encima del interés común, ya que los partidos solo tienen que responder antes los votantes de un lado de la frontera lingüística.
Sin embargo, la división no es meramente política, sino ante todo social. No se trata de un conflicto violento, sino de una división tan profunda que las comunidades flamenca y valona ni siquiera llegan a relacionarse entre ellas. Cada una cuenta con sus propios partidos políticos, sus propios medios de comunicación, sus sistemas y centros educativos y sanitarios y sus programas sociales. Flamencos y valones viven a espaldas unos de otros.
Muestras de esta división son que solo se produce un 1% de enlaces mixtos entre comunidades o que menos de la mitad de la población es capaz de comunicarse en las dos principales lenguas, aunque con diferencias entre valones y flamencos: mientras que casi el 60% de los flamencos habla francés, menos del 20% de los valones es capaz de hablar neerlandés.
Esto supone que los flamencos son capaces de comunicarse en francés, pero que los francófonos siguen empleando el francés en territorio flamenco, impidiendo trasvases de población del decadente sur al próspero norte y reduciendo las posibilidades de un flamenco de vivir en Bruselas, su capital histórica, sin hablar francés, debido a que deben emplear el francés en la vida cotidiana o el trabajo. Esta situación genera un sentimiento de resentimiento hacia los valones, máxime cuando Valonia produce menos de un cuarto de la riqueza nacional y debe mantenerse con los impuestos de Flandes y Bruselas.
Aunque Valonia fue el motor económico de Bélgica durante la mayor parte de su Historia, en la actualidad es una región deprimida, donde la tasa de paro es diez puntos superior a la flamenca; así, la sociedad que diseñó el Estado es dependiente de las ayudas económicas de la que fuera la oprimida. Esto ha supuesto que desde Flandes se acuse a los valones de vagos que no quieren trabajar y que viven de los impuestos de los flamencos y que se cuestione el sistema de financiación y las funciones del Estado en cuanto a servicios sociales o seguridad social, recortando progresivamente las competencias del Gobierno en favor de las regiones.
A estas comunidades hay que sumar la minoría alemana, que representa menos del 1% de la población. La región del este de Bélgica, donde se asientan, fue anexionada tras la I Guerra Mundial como compensación de guerra y apoyó la reconquista alemana del territorio en la II Guerra Mundial, pero al acabar la guerra fueron de nuevo incorporados por Bélgica.

Bruselas: la unión divisoria
Bruselas es un botón francófono que ha encontrado un hueco en territorio flamenco y que mantiene unidas a dos comunidades que de otro modo seguramente ya se habrían separado. Pero Bruselas es también la capital de capitales, capital de Flandes, de la Región de Bruselas, de la comunidad flamenca y la francófona, de Bélgica, y la capital de facto de la Unión Europea (UE).
Bruselas fue elegida como centro de las instituciones de la incipiente Comunidad Europea por ser una ciudad bilingüe entre los pueblos germánicos y latinos y por encontrarse entre las potencias de la Comunidad Europea: Francia y Alemania. Las instituciones europeas dinamizaron la ciudad e inyectaron gran cantidad de capital, que actualmente genera de modo directo el 15% del Producto Interior Bruto (PIB) bruselense y permiten que la ciudad genere el 20% del PIB belga pese a tener solo el 10% de la población, lo que la convierte en la segunda región más rica de la eurozona.
Aunque es un territorio teóricamente bilingüe, el 85% de la población es francófona y el francés es la lengua franca. Pero se encuentra en pleno territorio flamenco y ellos la consideran su capital, al igual que los valones. La prosperidad que han supuesto las instituciones europeas ha atraído a inmigrantes de Valonia, ya que es la única zona francófona tan dinámica como Flandes. Sin embargo, los requisitos del plurilingüismo de las Administraciones locales y de los órganos y empresas dependientes de las instituciones europeas han hecho que gran parte de esta inmigración valona sin conocimientos de idiomas haya quedado desempleada. Esto genera una triple contradicción: pese a ser la región con un PIB per cápita más alto, es también la región con mayor proporción de desempleo y mantiene rentas medias inferiores a la media nacional.
Además, quien trabaja en Bruselas no vive necesariamente en la Región de Bruselas, puesto que la ciudad ha crecido fuera de sus límites administrativos. Inicialmente se fueron a la periferia los flamencos cansados del dominio del francés, pero a estos los siguieron los francófonos en busca de viviendas más baratas. En primer lugar, se dirigieron hacia los municipios con facilidades lingüísticas —que reconocen ciertos derechos a las minorías lingüísticas— y luego a todos los demás que rodean la ciudad.
En la actualidad, en el distrito de Hal-Vilvorde, que rodea Bruselas, viven más de un 25% de francófonos, superando el 75% de la población en algunos municipios con facilidades lingüísticas, pero alcanzando el 20% en otros muchos sin estas facilidades. Ello ha supuesto que Bruselas deje de ser una isla francófona en Flandes y pase a ser una metrópolis francófona que avanza sobre territorio flamenco unida de facto a Valonia, generando mayores tensiones entre ambas comunidades.
Los flamencos se encuentran así con que, después de haber perdido su capital, siguen perdiendo terreno ante los francófonos, con miedo a situarse en inferioridad en sus propios municipios, como ya sucedió en Bruselas. Por su parte, los francófonos de la periferia se sitúan como minoría discriminada política, lingüística y administrativamente ante los esfuerzos flamencos por mantener el control en sus instituciones.
El conflicto en la periferia de Bruselas fue el principal detonante de la crisis de gobierno de 2010-2011 y, aunque la situación se acabó resolviendo, Bruselas y su periferia siguen siendo el principal foco de tensión en el país. Por una parte, los flamencos no están dispuestos a perder definitivamente Bruselas y temen que el afrancesamiento de los suburbios derive en la incorporación de estos municipios a la Región de Bruselas, lo cual la uniría con Valonia y supondría la pérdida definitiva de la ciudad. Por otra parte, los valones reclaman igualdad de derechos y ven en la posible ampliación de la Región de Bruselas una oportunidad, a la vez que garantizaría el acceso a la ciudad desde Valonia en caso de una secesión flamenca.

Juntos, pero no revueltos
Bruselas se ha convertido en el nexo de unión entre ambas comunidades, dado que ninguna de ellas está dispuesta a renunciar a la ciudad, pero también en el foco de los rifirrafes. Además, ser la sede de las principales instituciones europeas ha dado un valor global a la marca Bélgica, muy difícil de conseguir para un país pequeño, que ni Valonia ni Flandes podrían conseguir por sí solas. A su vez, la pertenencia a la UE ha abierto grandes mercados, posicionando a Bélgica en el centro de ellos, que se podrían perder en caso de disolverse el país.
Por ello, aunque casi la mitad de los flamencos y dos terceras partes de los valones estarían de acuerdo con unirse a Holanda y Francia respectivamente, el apoyo a la separación del país era, en el momento de máxima tensión, de solo el 45% entre los flamencos, triunfando las posiciones más pragmáticas. De hecho, el primer partido del país, los nacionalistas de Nueva Alianza Flamenca (N-Va), ha llegado a renunciar a la independencia o, al menos, a la independencia oficiosa.
Y es que los políticos flamencos no han cesado en su tira y afloja con los valones al reclamar nuevas competencias en sucesivas reformas constitucionales. Las últimas proclamas del N-Va llegan a diseñar una Bélgica sin primer ministro, donde las relaciones internacionales estén transferidas a las regiones, buscando que Bélgica pase de ser un Estado confederado. Pero alcanzar ese tipo de descentralización supondría en realidad la disolución del Estado y la independencia de Flandes, pero sin el riesgo de salir de la UE o perder Bruselas y manteniéndose bajo el paraguas de la marca Bélgica.
Y todo esto en el corazón de la UE, una institución que promueve la integración, la desaparición de las fronteras y la diversidad. Aunque quizás sea esto lo que esté conduciendo a Bélgica hacia su desaparición. No hay que olvidar que Bélgica nació como Estado tapón artificial, y en la Europa del espacio común ya no hay nada que taponar.
Para ampliar: “Bélgica, dos países en uno”, En Portada de RTVE, 2008
La entrada Bélgica, ¿un Estado fallido en Europa? aparece primero en El Orden Mundial en el S.XXI.
Suníes y chiíes: el mito de los odios remotos y el nuevo mapa de Oriente Próximo
¿Se encuentra Oriente Próximo sumido en una guerra total entre las dos grandes corrientes del islam? Indagar en los conflictos de la región es necesario para desmontar relatos que desligan la violencia actual de eventos contemporáneos y en su lugar la asocian a odios étnicos ancestrales.
¿Vienen suníes y chiíes luchando desde el cisma que dividió a los musulmanes tras la muerte de Mahoma en el año 632? Dando un vistazo rápido al mapa de los conflictos de la región, da la impresión de que en los países donde cohabitan suníes y chiíes acaban enfrentándose sin remedio. En Siria, el régimen de Bachar al Asad, dominado por la minoría alauí, una rama lejana del chiismo, se enfrenta a una oposición formada mayoritariamente por grupos islamistas suníes. En Irak, la caída del suní Sadam Huseín elevó al poder a la mayoría chií, que ahora debe hacer frente a una insurgencia liderada por el grupo terrorista Estado Islámico en las regiones suníes del país. Y, en el olvidado Yemen, los hutíes, una milicia perteneciente a la rama zaydí del chiismo, han tomado la capital del país y desde enero de 2015 sufren los bombardeos de una coalición liderada por Arabia Saudí. A todo ello debe sumársele la guerra fría que protagonizan la república islámica chií de Irán y Arabia Saudí, bastión del fundamentalismo suní, cuyas disputas se han esparcido por todos los campos de batalla de Oriente Próximo.

El sectarismo —entendido aquí como un enfrentamiento entre las distintas ramas del islam— es sin duda un componente pujante en los conflictos actuales. El autodenominado Estado Islámico y sus pretensiones genocidas han convertido en habituales los ataques suicidas en barrios chiíes de Damasco, Bagdad o Saná, que han dejado miles de civiles muertos. A ello debe sumársele la proliferación de milicias chiíes que a menudo vejan y aterrorizan a las poblaciones suníes, antes controladas por grupos yihadistas. La retórica sectaria también se ha asentado en el actual alboroto regional, promovida por clérigos y autoridades fundamentalistas y difundida a través de las cadenas por satélite y las redes sociales. El teólogo y figura televisiva Yusuf al Qaradaui, que presenta el programa más popular de Al Jazeera, la cadena más vista del mundo árabe, ha acusado a los alauíes de ser “más infieles que los judíos y cristianos”; por su parte, otro célebre locutor de la misma emisora ha pedido en más de una ocasión la limpieza étnica de chiíes y alauíes sirios.
Respaldados por este lenguaje sectario, los medios occidentales han asumido que los conflictos en Siria, Irak y Yemen forman parte de una guerra histórica de aniquilación étnica donde los Estados y las milicias se alinean en un bando u otro dependiendo de su afiliación religiosa. Esta lectura etnorreligiosa de la violencia que hoy sacude a Oriente Próximo es denominada “relato de los odios remotos” (ancient hatreds narrative, en inglés), pero, tal y como veremos, ese relato es en realidad un mito.
Para saber más: Faisal al Qasem aboga por la limpieza étnica de los chiíes sirios que viven en zonas mayoritariamente suníes (en inglés), Albawaba
El relato de los odios remotos: de Yugoslavia a Oriente Próximo
El origen de esta teoría sobre odios étnicos perennes se encuentra en el final de la Guerra Fría y no se ha aplicado solo a suníes y chiíes. El primer caso que se popularizó ocurrió tras la desintegración de la Yugoslavia comunista. Autores como Samuel Huntington o Robert Kaplan ayudaron a definir la guerra en Bosnia como un conflicto plenamente étnico-religioso entre croatas católicos, bosnios musulmanes y serbios ortodoxos. Asimismo, se construyó un relato que sugería que el comunismo fue solo un parche transitorio que unió unos grupos étnicos que realmente llevan odiándose desde hace siglos. El derrumbe del fuerte gobierno central precipitó la violencia, que solo había sido contenida, pero nunca erradicada.
Hoy en día, muchos artículos que pretenden explicar la violencia actual entre suníes y chiíes en Oriente Próximo siguen pautas similares. El relato suele repetirse así: tras morir el profeta Mahoma, se desató una crisis sucesoria. Por un lado, algunos musulmanes consideraban que Abu Bakr, amigo del profeta, debía ser el nuevo líder, mientras que otros fieles eran partidarios de su primo Alí. Los seguidores de Abu Bakr vencerían y acabarían convirtiéndose en los suníes; los partidarios de la línea familiar de Alí, los chiíes, serían derrotados, convirtiéndose en una minoría frecuentemente perseguida dentro del islam. Nacía así un odio eterno e inalterable, ahora desatado por la ausencia de una autoridad superior que los mantuviese unidos.
En su pretensión de responder a la pregunta “¿Por qué se matan suníes y chiíes?”, los medios occidentales a menudo consideran las guerras en Siria e Irak como de aniquilación étnica, con origen en las disputas sucesorias a la muerte de Mahoma, en la veneración de santos, en interpretaciones distintas del Corán y demás diferencias doctrinales. El impacto de los eventos históricos y políticos contemporáneos son erróneamente desechados.
En ninguno de los conflictos en Oriente Próximo hay solo dos bandos definidos por la confesión religiosa. El intento de explicar de forma simple la violencia por parte de algunos medios a menudo lleva a reduccionismos absurdos. Fuente: Chappatte (International New York Times)
Las guerras que vienen ocurriendo en Oriente Próximo desde hace 1.400 años no son fruto de antipatías sectarias, irracionales e imperecederas. Y tales odios no constituyen el motor de los conflictos, sino su consecuencia. El relato de los odios remotos está basado en conceptos erróneos, magnifica enemistades sectarias e ignora los elementos geopolíticos y sociales y los intereses de los Estados de Oriente Próximo.
Dicha teoría es heredera del orientalismo clásico, que presupone que el oriental, el musulmán, se guía por su identidad más primaria, la religión, en todos los aspectos de su vida. De este modo, los medios occidentales tienden a buscar explicaciones étnicas y religiosas en conflictos que estallan por problemas socioeconómicos y políticos y que se enquistan por los cálculos geopolíticos interesados de potencias exteriores. Los sirios no se levantaron contra Al Asad porque es alauí ni Irán salió a su rescate porque comparten ciertas creencias.
La principal consecuencia del relato de los odios remotos es la construcción en nuestro imaginario de dos grandes bloques monolíticos y antagónicos constituidos por suníes y chiíes. No existen matices nacionales, ideológicos, lingüísticos o socioeconómicos dentro de estos dos grupos y se presupone una enemistad y un fervor religioso a individuos, a milicias e incluso a países que en realidad carecen de ellos.
Rivalidad dentro de la secta y alianzas intersectarias
En realidad, los países y milicias que los medios adscriben dentro del sunismo o el chiismo no son ni se comportan como bloques homogéneos y por ello utilizar las dos sectas como las dos principales unidades de análisis en las relaciones internacionales de la región conducirá a más equívocos que a aciertos.
Suníes
Por un lado, el bando suní en realidad está resquebrajado en tres frentes visibles. De entrada, la wahabita Arabia Saudí ejerce de líder de un grupo de países que pretenden preservar el statu quo regional. Junto a Riad caminan el Gobierno secularista egipcio de Abdelfatá al Sisi y las monarquías de Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahréin. Entre sus prioridades figura diezmar el expansionismo iraní allí donde surge. Es por ello que derrocar a Al Asad, un fiel aliado de Teherán, es uno de sus principales objetivos. Además, dichos países vieron las revoluciones árabes de 2011 como un grave reto a su hegemonía.
No obstante, los partidarios del statu quo deben lidiar con rivales dentro de su propia secta. El pequeño reino de Qatar lleva años ejerciendo una política exterior potente, pero flexible, que le ha llevado a aliarse con los islamistas Hermanos Musulmanes y Turquía. Este grupo, que en teoría es ideológicamente cercano al islamismo de Arabia Saudí, supone a la vez uno de sus mayores dolores de cabeza. A diferencia de sus vecinos, Qatar percibió las malogradas Primaveras Árabes como una oportunidad para extender su influencia. Es por ello que celebraron la caída del régimen de Mubarak en Egipto y la ascensión al poder del islamista Morsi. Su continuo apoyo a los ahora depuestos Hermanos Musulmanes egipcios acarreó en 2014 la peor crisis entre las monarquías del Golfo: Arabia Saudí, los Emiratos y Bahréin retiraron temporalmente sus embajadores de la capital qatarí.
Para saber más: “Oriente Próximo, alucinación y la imaginación cartográfica” (en inglés), Discover Society
Libia es un caso que evidencia las fisuras dentro del denominado bloque suní. El país es abrumadoramente suní, pero se encuentra profundamente dividido y sumido en una guerra civil desde las revueltas populares y la operación de la OTAN que acabaron con Gadafi en 2011. Actualmente, Libia está divida entre dos Gobiernos. Por un lado, los Emiratos y Egipto dan apoyo a un Ejecutivo secularista al este del país, mientras que Turquía y Qatar respaldan a un Gobierno de corte islamista en Trípoli. Libia es la prueba de que el enquistamiento de la violencia tiene menos que ver con inquinas sectarias que con cálculos geopolíticos de países vecinos.
Estas disonancias también se evidenciaron durante el golpe de Estado contra Erdoğan en verano de este año. Arabia Saudí tardó 15 horas en condenar la acción del ejército y algunos medios han acusado a los Emiratos de financiar a los responsables del fallido golpe. Mientras tanto, Irán, que lleva años batallando indirectamente con Turquía en Siria, fue el primer país en condenarlo.
Finalmente, existe un tercer grupo dentro del sunismo que en realidad está compuesto por centenares de organizaciones que merman la supuesta unidad suní. Se trata de las numerosas milicias yihadistas que, a pesar de recibir apoyo logístico o financiero por parte de los Estados suníes, siguen considerando dichos regímenes ilegítimos. La relación entre los Gobiernos y los grupos yihadistas debe entenderse más como de mutuo beneficio y no basada en una concepción similar de la religión. El Estado Islámico, por ejemplo, ha dedicado más tiempo y recursos a derrotar a otros grupos rebeldes suníes que a luchar contra Al Asad.
A pesar de los evidentes sentimientos sectarios que poseen, estos grupos son capaces de acciones pragmáticas para perseguir sus intereses. En 2016, el exjefe de los servicios secretos israelíes admitió que su país asistió a los yihadistas del Frente al Nusra, la filial de Al Qaeda en Siria, en los Altos del Golán. Esta pasmosa alianza obviamente no está basada en un sentimiento de afinidad, sino en intereses comunes; en este caso, arrebatar posiciones claves a la milicia libanesa Hezbolá, que combate junto al Gobierno sirio y supone uno de los mayores riesgos para la seguridad de Israel.
Chiíes
El denominado bando chií tampoco está exento de disonancias. Recientemente se ha popularizado la expresión “media luna chiita” para referirse a la alianza entre Hezbolá, Siria, Irak e Irán. Aunque ciertamente estos actores son estrechos aliados, los motivos de dicha unión no deben buscarse en simpatías dogmáticas. La coalición original entre el régimen laico, baasista y panárabe de Siria con la teocracia persa de Irán nunca se ha basado en el credo, sino que es heredera de la amenaza común que suponía el régimen laico, baasista y panárabe de Sadam Huseín.

Es común también reducir a los alauíes o a los zaydíes a una rama del chiismo, pero sus credos heterodoxos son bastante distintos al chiismo mayoritario. En realidad, las creencias de los alauíes han permanecido ocultas durante siglos a los principales clérigos del chiismo. No fue hasta 1948 cuando los primeros estudiantes alauíes atendieron por primera vez a seminarios religiosos en la ciudad iraquí de Nayaf, centro de la teología chií. Los alumnos fueron insultados y humillados por sus creencias y, al cabo de poco, la mayoría de ellos volvieron a Siria. Recientemente, un grupo de líderes religiosos alauíes emitió un comunicado donde negaban su condición de “rama del chiismo” con el objetivo de distanciarse del régimen de Al Asad y de Irán.
Para saber más: “Los alauíes y chiíes de Siria” (en inglés), Martin Kramer
Tampoco es extraño encontrar alianzas entre grupos suníes y chiíes que no encajan en el molde del relato de los odios remotos. Irán lleva décadas siendo el principal proveedor del islamista Hamás y Al Qaeda y los talibanes también han colaborado con Teherán cuando ha sido necesario. En Siria, grupos palestinos suníes luchan junto a Al Asad y su ejército sigue estando formado mayoritariamente por suníes, y en Irak varias tribus suníes del oeste colaboran con Bagdad para frenar a los terroristas del Estado Islámico.
Si bien es verdad que afinidades religiosas o ideológicas pueden ayudar a la hora de confeccionar alianzas y, sobre todo, justificarlas discursivamente, la geopolítica de Oriente Próximo sigue rigiéndose mayormente por los intereses particulares de los Estados.
Implicaciones políticas: un país para cada grupo étnico
Podría parecer que el mito de los odios remotos es simplemente una ocurrencia de periodistas o pretendidos expertos sin un conocimiento profundo de la región, pero su propagación no es inocua y tiene consecuencias políticas. Bill Clinton, influido enormemente por un libro de Robert Kaplan, planeó la política estadounidense en la guerra de Bosnia basándose en la creencia de que musulmanes, católicos y ortodoxos llevaban linchándose desde hacía siglos. Barack Obama también actúa influido por el relato de los odios remotos entre suníes y chiíes. Durante el último discurso sobre el estado de la Unión, aseguró que parte de la actual agitación en Oriente Próximo está “originada en conflictos de hace miles de años”, y en más de una ocasión ha manifestado su preocupación por los odios sectarios entre países.
La percepción de que los distintos grupos etnorreligiosos no pueden coexistir debido a los odios eternos es en primer lugar errónea y en segundo lugar peligrosa. Por un lado, pretende velar cualquier atisbo de culpabilidad europea y estadounidense sobre el estado actual de la región. Dado que llevan luchando desde hace miles de años, el apoyo occidental a dictadores represores, a grupos rebeldes partidarios de limpiezas étnicas o la calamitosa guerra de Irak que oxigenó el sectarismo, no son responsables del estallido sectario actual.
Asimismo, la consolidada imagen de los orientales como seres empujados por pasiones étnicas y religiosas propensos a matarse entre sí conlleva otra grave consideración: la corriente —creciente— de opinión que pide redibujar el mapa de Oriente Próximo basándose en las fronteras de la secta. Desde la invasión iraquí, pero especialmente tras las revoluciones árabes de 2011, se han popularizado varios mapas que pretenden rediseñar las fronteras de la región para así salvarla de estos odios étnicos. Numerosos políticos y expertos han abogado por el desmembramiento de Irak o Siria, a pesar de que tales pretensiones secesionistas no figuran en las agendas de los grupos suníes, chiíes o alauíes. Estos cartógrafos amateurs culpan al acuerdo Sykes-Picot, que partió las provincias otomanas tras la Primera Guerra Mundial, de todos los males de la región. A su parecer, el gran error de las potencias coloniales fue crear Estados “artificiales” donde las sectas y otros grupos étnicos se mezclaban, imposibilitando así la concepción de un Estado homogéneo a la europea. Lo que muchos de estos artículos olvidan mencionar es que la creación del Estado nación europeo se basa en siglos de limpiezas étnicas y genocidios culturales para lograr tal nivel de uniformidad.
En 2006, un teniente coronel del ejército estadounidense, Ralph Peters, publicó su versión de lo que debería ser la región arguyendo que, “sin esta revisión considerable de las fronteras, no conseguiremos un Oriente Próximo en paz”. Más recientemente, el New York Times publicó un mapa donde troceaba cinco países en 14 pedazos.

Es ilusorio pensar que la única vía para la paz en la región es meter a cada grupo étnico en su propia caja, sellada y separada de las demás. La Historia de Oriente Próximo está plagada de violencia dentro de la misma secta; solo hace falta mirar a países como Argelia, Libia o Egipto, que, a pesar de no tener minorías chiíes relevantes, poseen un pasado reciente con abundante violencia. Este artículo no pretende argumentar que cualquier tipo de modificación fronteriza en la región es perjudicial ni niega la existencia de la violencia sectaria. Su intención es evidenciar el peligro de que las políticas occidentales en la región estén basadas en los mismos principios orientalistas de hace cien años, que reducen la identidad y los intereses de los actores de la región a la secta hasta un punto absurdo. Paradójicamente, el uso del prisma sectario acostumbra a conllevar políticas sectarias. Establecer cuotas de poder confesionales, como en Irak, o confeccionar un país para cada etnia solo comportará la creación de nuevas minorías a las que se les negará la plena consideración de ciudadanos por no pertenecer a la nación.
La entrada Suníes y chiíes: el mito de los odios remotos y el nuevo mapa de Oriente Próximo aparece primero en El Orden Mundial en el S.XXI.
Era un chófer que se llama Marcos

“Era un chófer que se llama Marcos”. El lenguaje mancilla siempre la realidad o la surrealiza hermosamente, como en este ejemplo donde un peculiar testigo de un accidente narra a cámara su versión de los hechos.
chófer
28 historias cortas que prueban que internet es un lugar oscuro
El usuario de Twitter @mikel_madari recoge en un hilo algunos de los momentos más WTF de internet.
Esta experta en biología.

Esta review de una app con un gran giro argumental.


Este intercambio de pareceres completamente normal y amistoso.

Como era a Gallaecia Sueva de San Martiño de Tours?

O patrón de Ourense terá a súa homenaxe. Unha homenaxe que ademais será internacional e que servirá para analizar a Gallaecia Sueva na que...
Por Redacción
Os primeiros anuncios en galego
A publicidade é un elemento moi importante para comprender como cambian as sociedades e o que os seus cidadáns queren ou esperan. Mirar na hemeroteca os anuncios do pasado permite descubrir moitas cousas que outras fontes non nos din tan claro. A imaxe da muller, por exemplo, e os cambios sociais que modificaron a súa posición son vistos dun xeito ás veces moito máis claro vendo como cambian os anuncios que analizando sesudos textos científicos. A publicidade non só axuda a comprender como foi o pasado senón que tamén modifica moitas cousas no presente. Aí está a razón, por exemplo, de que sexa tan importante que os anuncios de xoguetes fuxan dos clichés. Os anuncios axudan a normalizar cousas ou a asocialas a percepcións totalmente distintas. Tendo en conta que as cousas que saen nos anuncios son sempre obxectos de desexo o como se venden ten moito peso.
Por iso, a publicidade en galego foi (e é) tan importante, posto que axuda a normalizar a posición da lingua e a darlle valor. Os anuncios en galego apareceron a finais do século XIX nos medios de comunicación, dun modo paralelo á aparición da prensa no mesmo idioma. O galego apareceu nos anuncios cando empezaron os medios en galego. Entre 1880 e 1890, nacen os primeiros anuncios en galego e con eles a necesidade ou o altofalante para meter publicidade en galego. Ata entón o galego tiña aparecido, como lembran na web da RAG, dun xeito máis ou menos residual noutros anuncios, nos que usaban o galego para engadir un par de frases.
O primeiro anuncio plenamente en galego é este, das máquinas de coser Singer, que apareceu en 1876, máis concretamente o 5 de novembro e en O Tío Marcos d’a Portela (o que fai que o anuncio acabe de estar de aniversario: fixo 140 anos).

Para o voso disfrute, buscamos uns cantos anuncios máis nos medios do momento. Velaquí van os exemplos.
O Galiciano, 24/06/1888 (e son en verso!)


A Monteira, 1889, outubro

Almanaque Gallego, 1895
Esta publicación da Coruña tiña 25 páxinas só de publicidade en galego. Velaquí algúns exemplos



Fontes dos anuncios: Galiciana ( 1, 2, 3) RAG
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Michael Moore’s to do list for a revolution: an intervention for liberals

We have a new leader in America. Known for his distinct regional accent and often seen wearing a baseball cap at rallies, he starred in a show on NBC, and holds strong opinions about guns and the NRA. He may not be the leader you saw coming, but you're going to see a lot more of him: Michael Moore. The documentary filmmaker shuns the activist label he is often given. In a recent LA Times interview Moore asserted, "I'm not an activist, I'm a citizen. It's redundant to say I'm an activist. We all should be active." Moore has been very active, and has made films that take on some of America's most complex and controversial topics -- globalization, gun violence, 9/11, our healthcare system, the economy, war, and most recently, Donald Trump, someone he did see coming. Unlike the Democrats.
Moore tried to warn the left in July, when he wrote a piece titled simply "5 Reasons Why Trump Will Win. In it, he did not mince words: "Go ahead and say the words, 'cause you'll be saying them for the next four years: 'PRESIDENT TRUMP.' Never in my life have I wanted to be proven wrong more than I do right now." With his midwestern directness and efficiency, Moore then proceeded to list how and why Donald Trump was going to win.
A week after Trump's election, Democrats and progressives are still raw with shock and grief. The agony is acute. The mood of over half the country? Political satirist Barry Crimmins nailed it in a tweet, saying "We're now kids trapped in the back of our blowhard, road-raging, shitty-driver, dad's car for a 4-yr trip and he's issued a "No Talking" edict."
Liberals feel aimless and powerless, falling all over each other trying to figure out what happened. Like teenagers at a party that went off the rails, some are locked in the bathroom crying, some are fighting amongst themselves, others are telling everyone it's going to be fine, and some are standing on the kitchen table yelling, trying to restore order in futility. The left needs a designated driver, and Michael Moore is already in the driveway with the car warmed up, waiting for Democrats to pull themselves together and get in.
After the election, Moore posted another 5-point list, this time, a" Morning After To-Do List." Item number one? "Take over the Democratic Party and return it to the people. They have failed us miserably." It might sound like pointing fingers, or running for office, but it's not. It was statement of tough love telling us what was necessary to lay the groundwork for an effective movement against Trump. Two days later, in an interview with LA Times reporter Steven Zeitchik, he said he that he wanted to head that movement:
You live in a country where a majority of its citizens have said they believe there's climate change, they believe women should be paid the same as men, they want a debt-free college education, the don't want us invading countries, they want a raise in the minimum wage, and they want a single-payer true universal health care system. None of that has changed. We live in a country where the majority agree with the "liberal" position. We just lack the liberal leadership to make that happen.
Hillary Clinton won the widest margin of the popular vote in the history of presidential election defeats, but lost in electoral votes -- and her supporters are still losing their minds. Also, on the 100th anniversary of a woman's right to vote, electing the first female president seemed like it was meant to be. Now, Twitter reads like a manic-depressive's drunken journal, riddled with earnest hashtags desperately trying to unify the bloodied left, and gloating trolls on the right who were all absent from gym class the day the other kids learned what sportsmanship was.
After appearing on CNN's "State of the Union" along with Rudy Giuliani and Paul Ryan yesterday morning, the in-demand Moore took time to answer questions from Boing Boing:
***
Maureen Herman: Do you see yourself as a leader or what role do you see yourself in now?
Michael Moore: I am doing my part to help lead the opposition, and will work with others to do so. Less meetings, more action. I tried to warn people about Trump winning -- I now have a responsibility to stop him from doing any harm. At least now people are listening to me.
***
He was right when he said Trump would win, but his article did not go particularly viral at the time, considering Moore's general popularity. It didn't get re-posted, re-tweeted, or shared the way the left, myself included, spread around self-soothing articles on our preferred candidate or editorials painting Trump as an impossible joke. Maybe Moore's perspective was not taken seriously, or it was ignored out of fear of facing the reality we are in now. Maybe we thought that embracing the possibility of a Trump presidency would jinx the election. Whatever the reason, we didn't listen, and we also didn't listen when he said back in 2015 that Trump was going to be the Republican Party's nominee.
"That doesn't make me feel good, the fact that I was right. I never wanted to be more wrong," the outspoken liberal director said in an LA Times interview. "I just don't live in the bubble of New York and L.A. and I was worried with what I was witnessing in the Midwest, the Rust Belt, what I call the 'Brexit' states."
Moore does not make his predictions based on algorithms, polls, and self-satisfied soothsaying. He pays attention to the root causes, he sees how systemic problems play out in individual lives -- it's what he has always done in his films. Michael Moore is as woke as they get. He kept his eye on the ball while the rest of us looked away, assuming it would land in our glove. Well, it got dropped and we lost the game.
There's no Red Cross for losing an election, but that's the kind of thing people are looking for. Sure, there are existing Democratic organizations, and nonprofits that work for liberal concerns, like the ACLU, Planned Parenthood, and NAACP, and donations are coming in. People want to do something. But they need to do something different. Well, yesterday, Michael Moore posted a handy to do list on Twitter:
#1. A massive nationwide opposition movement has exploded. It must continue. I am part of this. You are, too.
Must quickly and decisively form an opposition movement, the likes of which hasn't been seen since the 1960s. I will do my part to help lead this, as I'm sure many others (Bernie, Elizabeth Warren, MoveOn, the hip-hop community, DFA, etc.) will, too. The core of this opposition force will be fueled by young people who, as with Occupy Wall Street and Black Lives Matter, don't tolerate B.S. and are relentless in their resistance to authority. They have no interest in compromising with racists and misogynists.
#2. Prepare for Trump's Impeachment now. Narcissism and greed and the fact he's a sociopath will lead to him breaking the law.
Prepare to impeach Trump. Just as the Republicans were already planning to do with President Hillary from Day One, we must organize the apparatus that will bring charges against him when he violates his oath and breaks the law -- and then we must remove him from office.
#3. Plan now to join millions in civil disobedience when Trump nominates his first Supreme Court Justice.
Must commit right now to a vigorous fight (including civil disobedience, if necessary) which will block any and all Donald Trump Supreme Court nominees who do not meet our approval. We demand the Democrats in the Senate aggressively filibuster any nominees who support Citizens United or who oppose the rights of women, immigrants and the poor. This is non-negotiable.
#4. The DNC must apologize to Bernie Sanders for trying to rig the fight against him, for defaming him, for cheating.
Demand the DNC apologize to Bernie Sanders for trying to fix the primaries against him, for spinning the press to ignore his historic campaign, for giving Clinton the questions in advance at the Flint debate, for its latent ageism and anti-Semitism in trying to turn voters against him because of his age or religious beliefs, and for its anti-democracy system of "super-delegates" who are elected by no one. We all know now had Bernie been given a fair shot, he probably would have been the nominee and he -- as the true outsider and "change" candidate -- would have inspired and fired up the base and soundly defeated Donald Trump. If no apology is soon forthcoming from the DNC, that's ok -- when we take over the Democratic Party (see yesterday's To-Do List, #1), we will issue the apology in person.
#5. Obama must appoint a special prosecutor to investigate the FBI Director's illegal interference in the election.
Demand that President Obama establish a Special Prosecutor to investigate who and what was behind FBI Director James Comey's illegal interference into the Presidential election 11 days before the vote was held.
#6. Abolish electoral college and electronic voting; Election Day held on the weekend, restore voting rights of former prisoners
Begin a national push while it's fresh in everyone's mind for a constitutional amendment to fix our broken electoral system: 1. Eliminate the Electoral College -- popular vote only. 2. Paper ballots only -- no electronic voting. 3. Election Day must be made a holiday for all -- or held on a weekend so more people vote. 4. All citizens, regardless of any run-ins with the criminal "justice" system, must have the right to vote. (In swing states like Florida and Virginia, 30-40% of all Black men are prohibited by law from voting.)
#7. President Obama: send the Army Corps of Engineers to Flint to replace the water pipes. The water is still unusable.
Convince President Obama to immediately do what he should have done a year ago: Send in the Army Corps of Engineers to Flint to dig up and replace all the poisoned pipes. NOTHING HAS CHANGED; the water in Flint is still unusable.
Will try to get these done by sundown. More To-Do tomorrow...
--Michael Moore
It is not just Moore's accurate political predictions or successful films that make him the right person to lead the left out of the darkness, and it's not his common presence on major talk shows that inspired me to write this article. It was my personal experience with Michael Moore during the 2000 presidential campaign that revealed the kind of guy he was, his core values, and what he thought was possible for America. Sustained, passionate and authentic concern for the welfare of others is hard to find, and even harder to fake. That is what I learned that Michael was all about.
We met the night of the 2000 MTV Video Awards, when a video he directed for Rage Against the Machine was nominated for Best Video. I became friendly with him and his wife, was invited to see him speak at a Ralph Nader for President rally, and a few weeks later, out to dinner. It was at dinner that he spoke eloquently and personally about his hopes and dreams for America, always peppering his points with the stories and struggles of real people. He was so full of belief in the promise of real change, and most importantly, in the ability of everyday people to come together to make it happen. He was supporting Nader's campaign with gusto, and in fact, that nights, he inspired me to vote third party for the first time. Moore left New York not long afterwards to work on what would become the Oscar-winning documentary, Bowling for Columbine. We all know what happened in the 2000 election, when votes for Ralph Nader ate up Al Gore's margin and won George Bush the presidency. I plead guilty.
For as right as he's been, Moore is just as able to admit past mistakes, which he demonstrated famously on Bill Maher's Real Time, when he and Maher literally begged Ralph Nader not to run for president again in 2004. It was not a stunt. He learned the hard way something very profound and critical from the 2000 election: that real change only happens from the bottom up. In a 2010 interview with Amy Goodman for Democracy Now, Moore reflected on his changed stance about third parties:
I have this basic position about Ralph. I've known him for many, many years. He has done so much good for this country. I also believe that he doesn't really have a handle on what the proper strategy is to get this country in our hands. I don't see him ever working with the grassroots or with the people or being in touch with the people in any way, shape or form. if we really want to try and get this power in our hands, in the people's hands, in the hands of the working people of this country, then we should, on a very grassroots level, from the bottom up, be doing things -- whether it's running for local office, or taking over the local Democratic Party."
The game is rigged in America when it comes to third parties. There's no way that that's ever going to work. And so, then how, instead of letting the game, I guess, rig us, what can we do to the game itself? And if the game is, well, we have these two political parties which are really very much like one party, why don't we make sure that one of those parties actually is a second party and start locally and do that? And that's what I encourage people to do. That's my approach."
If earnest optimism and the belief in significant change were Moore's greatest flaws in 2000, they are now an asset that over a half of the country desperately needs. What he learned from that election and every one since, is reflected in his to do list. This is not just wild revolutionary posturing. This came from being in the trenches. It came from losing and understanding what it takes to win. It came from seeing the impact of an election on the working folks who have inspired his life's work, and wanting sincerely to stop the suffering.
So the morning after the 2016 election, when MSNBC's Rachel Maddow very accurately posted the very real impact of third party votes, it echoed the frustration of 2000. So if anyone was wondering why Moore and others who initially supported Bernie Sanders didn't go "Bernie or Bust," like our younger counterparts, it comes from what voters like myself experienced firsthand, having lived through eight years of a Bush presidency.
https://t.co/DeYriwyUZv pic.twitter.com/n4U5NmrmGy
— Rachel Maddow MSNBC (@maddow) November 9, 2016
Moore is not afraid to call the Democratic party out on its mistake with Bernie Sanders, and the role that played in the election, and he makes that clear on his to do list. He doesn't blame third party voters for Trump -- He holds the Democratic party responsible for leading them there. He knows there are other factors, like the impact of prisoners without voting rights -- people who are subject to punishment under the law, but not allowed to participate in the system of government. He recognizes that even if Hillary had won, things are still very broken, just by virtue of what happened to Sanders. Moore's razor sharp focus is on changing, the Democratic party from the inside.
Just catching up on all the economic anxiety in my inbox pic.twitter.com/wo2BlkcBV8
— Daniel Dale (@ddale8) November 13, 2016
Moore is also careful not to blame racism for the election results. He is very aware of and concerned about the racial tension in the country, but he stresses that it should not keep us from looking at the very real economic issues that put Trump in the White House, as he told the LA Times:
The Democratic Party doesn't seem to get it. Working people that are both African American and white -- don't make it a racial thing -- have suffered at the hands of both Republicans and Democrats," Moore said. He grew more fiery. "The DNC has to resign. They all have to resign."
***
Maureen Herman: People would love to see Trump ousted from office, but most think it's unrealistic. What do you say to that?
Michael Moore: We must work every path that leads to stopping Trump -- legal, popular opinion, mass protest, forcing elected officials to obstruct his every negative move.
***
In his "Morning After" list, Moore warned that Democrats in Congress who were not ready to fight "must step out of the way and let those of us who know the score lead the way in stopping the meanness and the madness that's about to begin." In the LA Times interview, Moore doubled down on the goal of removing Trump. "I don't believe anyone in the media who says we're going to have four years of Trump. This is a man who doesn't have any ideology; the only thing he believes in is Donald Trump. And that's usually a one-way ticket out of office."
Love the fact that the small groups of protesters last night have passion for our great country. We will all come together and be proud!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 11, 2016
***
Maureen Herman: What can people do immediately to get involved with this movement?
Michael Moore: Find the protests in your area and show up. If there are none, start one. Post photos and video on social media. Stay aware of other things going on and get involved!
***
Another documentary filmmaker, comedian Bobcat Goldthwait, posted a text message to his daughter, in answer to her asking how he was doing after the election. It sums up where a lot of us are, or need to be right now:
Numb, but it's just put the fire back in me. It's time for me to make a big noise. Protect your rights, protect the gays, protect minorities. This will wake up the strength and good people. I know it sounds crazy, but a lot of good will come from this. Too many good people just got a huge wake up call. It's OK to be sad and scared, but love, the real beautiful kind of love, comes out of times like these. We're the new 60s. Time to love and kick ass, and stand up to sexism and racism.
The dumbest thing anyone does at any protest, rally etc will be the first thing seized upon by the media and/or your enemies.
— Barry Crimmins (@crimmins) November 14, 2016
So all hands on deck. Get in the car with Uncle Mike. And yes, we can stop at Denny's on the way home. You're going to need your energy.
With additional reporting by Katie Schwartz
From Henry Lee to Fishing Blues, The Anthology of American Folk Music
Dance music of which you never dreamed —
Folk Music in America :
Download 252 songs covering
nearly a century of music
Now in an easy to download 1.6 Gigabyte pill
What hath Harry Smith wrought ?
Hang On To Yourself
Filmaffinity Vs. IMDB; o España contra el cine

Fotografía por Hernán Piñera
Viernes noche. Una pareja reciente, de esas que se conocen más por fuera que por dentro, da un paso más en su relación compartiendo una agradable velada en el cine. Un dubitativo beso, a medio camino entre la mejilla y la boca, una sonrisa y qué guapos que estamos. Al enfrentarse a la cartelera, entre sus aversiones a determinados géneros y el horripilante diseño de según qué carteles, el debate se reduce a tres o cuatro opciones. Sin más elementos de juicio, recurren a Internet, que todo lo sabe y todo lo salva. Y ahí llega el cisma. Mientras uno enarbola su móvil con la aplicación de IMDB, otro blandirá su teléfono con la pantalla azul de Filmaffinity. Porque las valoraciones, claro, no coinciden. El horror, el horror. Cada uno defenderá su opción con uñas y dientes y, quién sabe, quizás hasta arranque una acalorada discusión que concluya con ambos consultando a sus respectivos amigos si hay planes para esa noche.
Pero esta terrible disyuntiva no se limita únicamente a las películas de estreno. Pongamos que esa pareja, en lugar de estar en la puerta del cine, ya está tan afianzada que tiene como mejor plan semanal parapetarse bajo una manta y elegir una película en Netflix o entre las almacenadas en su disco duro (nótese el eufemismo). Como si del piedra, papel o tijera se tratase, uno sacará Filmaffinity, otro sacará IMDB, y ya estará el lío formado de nuevo.
Huelga explicarlas pero, por si hubiese algún despistado en la sala, la virtud principal de IMDB reside en contar con una infinita base de datos. Cualquier duda cinematográfica que tu retorcido cerebro pueda concebir, cualquier apuesta freak sobre actores coreanos o directores húngaros, allí será resuelta. En cambio, Filmaffinity se ha hecho fuerte gracias a una nutrida comunidad cinéfila, donde cobran valor las críticas de los usuarios. ¿Dónde está el problema? Pues que en estos tiempos si no estás conmigo estás contra mí, y bastaría soltar a miembros de ambos bandos en un recinto cerrado, nombrar algunas películas escogidas, y ríete de un comité federal del PSOE.
El motivo de fricción no es otro que la nota numérica que ambas plataformas ofrecen de las películas, calculadas con los votos de los usuarios registrados (IMDB es estadounidense y sus votos internacionales, mientras que Filmaffinity es española). Esto, que puede parecer una pamplina, no lo es en absoluto. Gracias a un sesudo análisis de estos resultados, podemos determinar numerosas peculiaridades del cinéfilo patrio.
El cine es una cosa muy seria
El usuario de Filmaffinity viste batín, bebe brandy y su expresión facial sólo tiene dos registros: seriedad pétrea o disgustada mueca. Su religión sólo le permite reír viendo alguna de Billy Wilder o Charles Chaplin. ¿La comedia actual? Una mierda pinchada en un palo. Comparemos algunas calificaciones. Mientras que 'Resacón en Las Vegas' obtiene en IMDB un notable 7.8, en Filmaffinity sólo llega al 6.6. Siguiendo esta línea, 'Virgen a los cuarenta' tiene un 7.1 frente a un 5.5 o 'Infiltrados en clase' un 7.2 contra un 5.6. Siempre un punto o más de llamativa diferencia. Lo mismo ocurre con 'Hot Fuzz' (7.9 y 6.8) y 'Zombieland' (7.7 y 6.6).
Uno podría pensar que las comedias de Wes Anderson, sin duda más estéticas, recibirán un mejor trato por parte de la plataforma española. Pues se equivoca. Anderson toca la cima con un triste 7.3 ('Fantástico Sr. Fox') y un 7.2 ('Moonrise Kingdom' y 'El gran hotel Budapest'), notas que, ojo, coinciden con sus peores registros en IMDB, donde el director tejano cae con 'Life Aquatic' y 'Viaje a Darjeeling'. Le pasa hasta a Scorsese con su excepcional 'El rey de la comedia' que, pese a no encuadrarse en este género, lleva la palabra maldita en el título. Por tanto, le cascan una de las peores notas de su filmografía (6.6, frente al 7.8 de IMDB), y a otra cosa. En realidad, este mirar por encima del hombro a la comedia es algo intrínseco del cinéfilo español, como muestran los académicos, que no las nominan al Goya ni con sobornos de por medio. Menos mal que tenemos fama de graciosos, ¿eh?
Pero, si alguien quiere asquear profundamente a Filmaffinity, que miente la comedia disparatada. Sirvan como ejemplo las dos primeras de los hermanos Farrelly, que reciben en IMDB un 7.3 y un 6.9, respectivamente, mientras que aquí se le da un 5 raspado a ambas. Más de dos puntos de diferencia en 'Dos tontos muy tontos'. Cómo se te queda el cuerpo. Y de las comedias románticas mejor no hablamos, que no queremos que el usuario de Filmaffinity estrelle su vaso de brandy contra el televisor y manche la moqueta. Pero vamos, pueden hacerse una idea.
Un 6,8 en FilmAffinity es insultante
Aquí no disfruta ni dios
¿Dónde se ha visto pasarlo como un niño chico viendo una película? Prohibido también. Las películas de entretenimiento no pueden ser geniales, al menos a juicio de Filmaffinity. Basta con 'Parque Jurásico', cuya nota es de 7, frente al 8.1 en IMDB. O 'Atrápame si puedes', con un 7.3 en lugar del 8 o, el caso más flagrante, el 7 de 'Tiburón' ante el 8 en IMDB. Queda claro: Spielberg jamás será un genio porque hace películas para que la gente se lo pase bien. A menos, claro, que trate temas serios como, qué sé yo, el Holocausto. Ahí sí que se pueden alabar sus técnicas narrativas y darle un 8.7, lo que sitúa a 'La lista de Schindler' como la quinta mejor película de la historia para Filmaffinity. Aun así, en IMDB la puntuación es mayor (8.9).
Otro caso paradigmático es 'Regreso al futuro'. Ocurre con toda la trilogía, pero especialmente con la primera entrega. En IMDB recibe un justo 8.5, pero para Filmaffinity sólo llega al 7.5. Mayor diferencia se observa con 'Los cazafantasmas', que baja más de un punto, del 7.8 al 6.5, en función de la web consultada. Y, siguiendo con Bill Murray, la deliciosa 'Atrapado en el tiempo' también se queda en un 7.5 en Filmaffinity, mientras que supera el 8 en IMDB.
Existe la creencia de que en Filmaffinity únicamente se valora el cine clásico, pero es mentira. Guste o no, los ejemplos anteriores ya han alcanzado ese status en el séptimo arte, por lo que sería más preciso aseverar que Filmaffinity se rinde sólo ante determinados clásicos (los Kurosawa, Kubrick, Mankiewicz o Lubitsch, entre otros genios). Ojo, eso no quiere decir que en IMDB se les minusvalore, ya que los notas son similares o incluso mayores en muchos casos. Lo único que eso significa es lo que se detalla en el próximo epígrafe.
A un director... ¿se le respeta?
A estas alturas, podemos decirlo claramente: en IMDB hay mejores personas que en Filmaffinity. Los usuarios de la web española representan esa clase de personas que jamás ponen un 10. "Es que un diez es la perfección, y ninguna película es perfecta", arguyen. ¿Pero cómo que ninguna película es perfecta? Hay decenas, probablemente más de un centenar, de películas perfectas. Las que te hicieron reír, llorar, aguantarla respiración o suspirar, o incluso todo a la vez, hasta la extenuación. Reservar el diez para una película que está por llegar, como si de un advenimiento mesiánico se tratase, son ganas de vivir amargado. En IMDB también acogen con un corazón más puro a la clase media. A aquellas obras apañadas, con las que puedes pasar un rato agradable pero no te cambiarán la vida, y que son valoradas en torno al notable. Quizás demuestran empatía con el esfuerzo titánico que suele suponer levantar una película, sin minusvalorar o suspender desde su púlpito.
Lo mismo demuestran las notas más bajas que un director registra. Si alguien se ha ganado un nombre, en IMDB suelen respetárselo. En Filmaffinity no. Van al cuello. Volviendo a uno de los mejores cineastas de la historia, Scorsese tuvo un bajón tras 'Casino'. Cierto es que 'Kundun' no cuajó, pero IMDB le pone un 7, mientras que la plataforma española le casca un 6.2 ¡Un 6.2 a Scorsese, que hasta en Filmaffinity tiene cuatro películas por encima del 8! Y no sólo eso, sino que prorrogan la mala racha con un 6.3 para 'Al límite', un 6.7 para 'Gangs of New York' y un 6.3 a 'El aviador'. Obviemos la protagonizada por Nicolas Cage, pero las dos últimas son una puñalada en el costado en una calle oscura. Como muestra, el 7.5 que se llevan ambas en IMDB.
Otro buen ejemplo es David Fincher. En Filmaffinity puntúan como se merece (o casi) a 'Seven' (8.3) y 'El club de la lucha' (8.1). Pero, sorpresa, cuando se consultan dos de sus obras posteriores... el resultado es inconcebible. Películas con un 6, 6.7 y 6.9, siendo, además, las dos últimas dos maravillas llamadas 'Zodiac' y 'La red social'. Es un director que parece gustar en Filmaffinity, las películas son buenas pero, aun así, llega la estocada. En IMDB, sólo por comparar, ambas películas tienen un 7.7.
Trailer de 'Los santos inocentes', la única película española con un notable alto en Filmaffinity
Ese trozo de mierda llamado España
Y llegamos al cine patrio que, al contrario de lo que muchos aún se piensan, no es un género. Y, por tanto, es un apartado que daría para un artículo independiente. Ojo a esto: para los usuarios de Filmaffinity, desde 1990 hasta la actualidad, no hay ni una sola película que merezca una valoración superior al 7.7. Ni una. En IMDB, únicamente consultando la filmografía de Pedro Almodóvar, ya se encuentran dos ('Todo sobre mi madre' y 'Hable con ella'). Estas valoraciones no son, ni por asomo, casos aislados en la filmografía del manchego. Otro ejemplo. Para los votantes de Filmaffinity (recordemos, españoles), únicamente dos películas de Álex de la Iglesia merecen pasar del 6. Se trata de 'El día de la bestia', con un 7.1, y 'La comunidad', que registra un 6.9. En cambio, para IMDB únicamente uno de los doce largometrajes del director merecen menos que el 6, y raspando (su última película hasta la fecha, 'Mi gran noche'). Y lo mismo ocurre con otros directores modernos, si es que se puede llamar así a todo lo aparecido en las últimas tres décadas.
Regresa el supuesto respeto al cine clásico por parte de Filmaffinity. Hay una irrebatible infravaloración al cine español actual, ya que la película más reciente en su top 15 nacional data de 1984 ('Los santos inocentes'), pero eso ni siquiera significa que las joyas españolas de Berlanga, Buñuel o Bardem sean suficientemente valoradas. Si es que hasta 'Plácido' o 'Viridiana' tienen mejor nota en IMDB que en Filmaffinity.
Habrá quien diga que no hay que darle más vueltas y que, sencillamente, los usuarios españoles votan más bajo absolutamente todas las películas. Fin de la discusión. Pero no, basta darse una vuelta por algunas filmografías para desmentirlo. Incluso ocurre con dos maestros del séptimo arte. Las obras de Woody Allen tienen, en casi toda su dilatadísima carrera, mejores registros en Filmaffinity que en IMDB. Y lo mismo sucede con algunas películas (curiosamente, las más valoradas) de Clint Eastwood. Así que no es una máxima absoluta y, si el votante español no puntúa mejor a sus compatriotas es, sencilla y puramente, porque no quiere.
La cuarta mejor película de la historia... ¿de verdad?
Dame fans y llámame tonto
¿Significa esto que IMDB es el lugar perfecto para consultar las notas de las películas? Pues no, tampoco es eso. Algo que lo ejemplifica es el enorme poder que tienen en la web los seguidores de determinadas sagas. Sin ir más lejos, para los usuarios de IMDB, la trilogía de 'El señor de los anillos' se encuentra, al completo, dentro del top 15 de la historia del cine. En el undécimo, décimo quinto y octavo puesto, respectivamente. Otra muestra de la importancia de los fans en IMDB es la buena aceptación que tiene el cine de superhéroes, algo difícilmente entendible para el espectador neutral.
Y, si de superhéroes y fervorosos seguidores hablamos, nadie mejor para aunar ambos temas que Christopher Nolan. Para los miembros de IMDB, la trilogía de Batman alcanza tales cotas de genialidad que sitúan a 'El caballero oscuro' como... ¡la cuarta mejor película jamás hecha! Huelga decir que, en Filmaffinity, no aparece ni entre las 150 primeras. Pocos directores aglutinan una legión de seguidores desatados que defiendan sus obras a capa y espada. Echándole un vistazo a IMDB, queda claro que Nolan es uno de ellos, puesto que casi todas sus películas más allá de Batman se encuentran en el top 50 histórico ('Memento', 'El truco final', 'Origen' e 'Interstellar'). Algo similar, aunque en menor medida, le ocurre a Tarantino. Tras sus esplendorosas obras iniciales, fue a partir de 'Kill Bill' cuando se convirtió en un icono pop al que se le aplaude todo, como prueban sus puntuaciones. Si parece evidente que en Filmaffinity se sobrestima el pasado, es innegable que los votos de IMDB tienen cierta querencia a elevar la modernidad.
En definitiva, que en todos lados cuecen habas. Si te identificas con alguno de los dos perfiles, ya sabes en qué página debes registrarte. Pero si eres como la tierna pareja que lo único que quiere es decidir qué película ve en el cine, conviene seguir guiándose por recomendaciones personales, críticas, información especializada previa al estreno y trayectorias de directores, actores o guionistas. Eso, o ponerte el tráiler, siempre que pertenezcas a ese extraño grupo de personas a las que no le importa que le destripen todo lo que posteriormente va a pagar por ver. Y si la parejita lo que busca es disfrutar de una película en casa, que vaya a lo seguro y se ponga las de 'El padrino'. Sus revisionados nunca están de más y, atendiendo a los rankings de las mejores obras de la historia, es casi en la única cosa en la que IMDB y Filmaffinity se ponen de acuerdo.
Sigue al autor en Twitter en j_decarlini.
Cuidado: el matrimonio en España es una trampa

Boda de Fermín y Estrella. Suponemos que ella es Estrella y que en ese momento necesitaba un buen trago. Fotografía por Mario Sánchez Bueno
Es probable que uno de estos días de otoño, cuando la lluvia arrecie y en Netflix solamente os quede por ver el documental de la orca asesina que insistentemente aparece en el menú de inicio, se os ocurra casaros y pasar el invierno entretenidos con los preparativos de una boda de ensueño; una de esas bodas en un fastuoso salón a las afueras de la ciudad con columnas grecorromanas, fuentes rebosantes de langostinos y un ejército de cortadores de jamón del bueno.
Pues bien, os invito a detener un momento vuestras fantasías y leer estas líneas. Estáis a punto de emprender una aventura de lo más peligrosa, y yo he venido, como uno de esos ermitaños de los cuentos de hadas, a advertiros de los riesgos que encontraréis por el camino.
Para empezar, ¿conocéis a fondo el contrato que estáis a punto de firmar? Y, por otro lado, ¿por qué firmar nada? ¿Sois conscientes de la trampa legal en la que podéis quedar atrapados si finalmente decidís casaros?. Para ello he hablado con Matilde Cuena, profesora de Derecho Civil en la Universidad Complutense de Madrid y Vicepresidenta de la Fundación Hay Derecho.
En España los bienes son del cónyuge que los adquiere, aunque lo haga con el dinero del otro
Matilde me dio clase en la facultad, y, como a muchos de mis compañeros, sus explicaciones me convirtieron en una especie de "cruzado" contra el matrimonio; no tanto porque fuera esa su intención sino por la kafkiana maraña jurídica que nos descubrió que existe detrás de esta institución, y que conviene que comparta con vosotros.
Empezamos hablando de la separación de bienes, esa especie de curalotodo con el que mucha gente cree que evitará cualquier problema que pueda aparecer en caso de divorcio, y acabamos hablando de todas las formas en las que tu matrimonio puede acabar convirtiéndose en una pesadilla legal que te atrape de por vida.
VICE: Según usted, la separación de bienes,
lejos de ser la panacea que muchos creen, no siempre soluciona los problemas
que se dan en el matrimonio.
Matilde Cuena: Así es.
El régimen de separación de bienes genera una falsa
tranquilidad en los que lo escogen, ya que en principio cada cónyuge mantiene
la gestión de su patrimonio. El problema es que la convivencia suele originar
una confusión entre los patrimonios que puede dar muchos quebraderos de cabeza.
¿A
qué te refieres?
A
que en España los bienes son del cónyuge que los adquiere, aunque lo haga con
el dinero del otro. Por ejemplo: es frecuente que la pareja, por mucha separación
de bienes que haga, abra una cuenta común en la que cada uno ingrese su nómina
y de la que ambos puedan disponer. Pues bien, todo lo que adquiera un cónyuge
con cargo a esta cuenta será de él al margen de la procedencia de los fondos.
Y si el matrimonio se rompe y existen bienes que no puede demostrarse de quién son, se presume que pertenecen a los dos por mitad. Para evitar esto, la pareja debería llevar un control patrimonial que en la práctica, por la confianza que normalmente se tiene, no existe.
Una esposa que no trabajó fuera de casa, y que disfrutó de un nivel de vida muy alto (chófer y empleada del hogar incluidos), consiguió que su esposo le pagara 733.000 euros. Y ello al margen de la capacidad económica del marido
En
el régimen de gananciales, si el matrimonio se rompe los cónyuges tienen que
repartirse las ganancias habidas hasta ese momento. ¿Evita al menos la separación
de bienes este tipo de ajustes de cuentas?
No siempre.
Precisamente
otros de los aspectos más problemáticos y
arriesgados que plantea el matrimonio es el de la compensación por trabajo doméstico
que contempla el Código Civil.
El cónyuge que no ha trabajado fuera de casa tiene derecho a que le "compensen" por ello, y el Tribunal Supremo está haciendo una interpretación demasiado generosa de esta norma. Así, en un caso reciente, una esposa que no trabajó fuera de casa, y que disfrutó de un nivel de vida muy alto (chófer y empleada del hogar incluidos), consiguió que su esposo le pagara 733.000 euros. Y ello al margen de la capacidad económica del marido.
¿Cuáles son los principales problemas que se dan en el supuesto de concurso de
acreedores de uno de los cónyuges?
Si los cónyuges están casados en gananciales, el concurso de uno de ellos puede
convertirse en una película de terror. La Ley Concursal trata al cónyuge como
si fuera "socio" de su pareja insolvente, cómplice por tanto de su situación.
Es decir, que aunque se haya declarado en concurso a uno solo de los miembros
del matrimonio, en la masa activa del concurso (el pastel al que van a poder hincar el diente los
acreedores) se incluyen todos los bienes gananciales. Así, si por ejemplo la
esposa es declarada en concurso, el sueldo del marido pasa a formar parte de la
masa activa del mismo, listo para que los acreedores puedan "comérselo".
¿Y
no puede hacer nada para evitarlo?
Podría
pedir la disolución y liquidación de la sociedad de gananciales, pero lo cierto
es que en la práctica no se le notifica el concurso de su cónyuge, ni se le den
los instrumentos adecuados para la defensa de sus derechos. Y todo esto le pasa
"por cónyuge".
¿Qué pasa si hay
separación de bienes?
Cuando
los cónyuges están casados en separación de bienes, existen presunciones de
fraude muy peligrosas. Imaginemos, por ejemplo, que el concursado es el marido
y que la esposa compró un coche por valor de 20.000 en los dos años anteriores
a la declaración de concurso. En este caso, si la administración concursal
demuestra que lo compró con el dinero del marido, se presumirá que éste le donó
a la mujer los 20.000 euros, y tendrá que devolverlos. Por el contrario, si la
administración concursal no demuestra que la esposa compró el coche con el
dinero del su marido concursado, la ley presume, no obstante, que le donó la
mitad del dinero y la esposa tendrá que devolver 10.000 euros si el coche lo
compró en el año anterior a la declaración de concurso.
El cónyuge que se queda con la custodia de los hijos comunes puede tener un gran patrimonio y, no obstante, usar "gratis" la vivienda familiar aunque sea propiedad del otro cónyuge
Y, como decías, todo
esto le pasa al cónyuge por estar casado. ¿Maltrata la ley en este sentido al
matrimonio?
En mi opinión, es evidente
que sí.
Lo que acabo de decir no opera si los cónyuges
estaban casados, pero separados de hecho. Tampoco rige para las parejas no
casadas. Es decir, que la ley discrimina negativamente a los casados, razón por
la que creo que esta norma es inconstitucional.
¿Qué
otros problemas legales plantea el matrimonio en España?
Plantea muchos en
relación con el uso de la vivienda familiar, que en España es gratuito.
Esto significa que el cónyuge que se queda con la custodia de los
hijos comunes puede tener un gran patrimonio y, no obstante, usar "gratis" la
vivienda familiar aunque sea propiedad del otro cónyuge. Algo que no ocurre en
otros ordenamientos como el francés.
El matrimonio está a veces peor tratado que las uniones de hecho, lo que en mi opinión es inconstitucional
¿Existe
realmente alguna situación que solamente el matrimonio pueda solucionar y que
aconseje casarse?
Las personas deben casar por razones emocionales y no porque resulte ventajoso
legalmente. No obstante, sí existen algunas ventajas, como son, por ejemplo,
los derechos sucesorios, las bonificaciones en el impuesto de sucesiones o la
tributación conjunta en el impuesto sobre la renta cuando uno de ellos no
trabaja.
O
el famoso permiso para irse de vacaciones a Cancún. Pero ¿no pueden los novios conseguir esas
mismas ventajas inscribiéndose como pareja de hecho?
No
todas. Pero es verdad que se está produciendo un acercamiento entre la regulación
del matrimonio y de las parejas no casadas, lo que está desnaturalizando el
matrimonio y generando duplicidades. Además, la equiparación entre una y otra
figura se está produciendo sobre todo en el ámbito de los derechos y no en
otros aspectos menos favorables, como son las presunciones de fraude que cité antes.
Esto provoca que el matrimonio esté a veces peor tratado que las uniones de
hecho, lo que en mi opinión es inconstitucional.
También se oye mucho eso de que solamente las parejas casadas pueden recibir visitas en el hospital si uno de los dos enferma o sufre un accidente, pero lo cierto es que cada vez es más habitual que los distintos convenios colectivos reconozcan este tipo de permisos a las parejas de hecho. Y, de todos modos, resulta un tanto luctuoso que el motivo de más peso que algunos encuentran para casarse sea que a su pareja le pueda atropellar un camión, ¿no creéis?
VA – Punk 45: Les Punks: The French Connection, The First Wave of Punk 1977-80 (2016)
The latest in Soul Jazz’s Punk 45 series, Les Punks: The French Connection, The First Wave of French Punk 1977-80 documents the first radical underground punk bands to come out of France.
Emerging from a tradition of dissidence and revolution, whether sexual (Serge Gainsbourg) or social (Paris ʻ68 riots), and inspired by proto-punk sounds of the US and UK, bands like Metal Urbain (the first group ever to be signed to Rough Trade Records), Marie et Les Garçons, and Asphalt Jungle, blazed a trail across French music that’s rarely given the visibility it deserves.
Paving the way for more experimental cold wave/ minimal wave electronic groups such as Charles de Goal, Kas Product and A3 Dans le WC that emerged towards the end of the decade, the French…
…punk scene also helped provide more theoretical frameworks to punk’s identity, whether through notions of Dadaism and Surrealism in the US or Situationism in the UK.
1. Marie et les garçons – Rien A Dire [03:24]
2. Metal Boys – Sweet Marylin [04:09]
3. Fantomes – I Wanna Be Your Dog [02:57]
4. Gazoline – Sally [03:09]
5. A3 Dans Le WC – Photo Couleur [04:09]
6. Asphalt Jungle – Planté Comme Un Privé [02:25]
7. Warm Gun – Broken Windows [01:38]
8. Metal Urbain – Paris Maquis [03:10]
9. Electric Callas – Kill Me Two Times [04:09]
10. Kas Product – Mind [02:46]
11. 84 Flesh – Salted City [02:51]
12. Les Olivensteins – Euthanasie [02:29]
13. Angel Face – Wolf City Blues [03:31]
14. Guilty Razors – Hurts and Noises [01:44]
15. Dogs – Here Comes My Baby [02:01]
16. Charles De Goal – Dans Le Labyrinthe [02:08]
17. Guilty Razors – I Don’t Wanna Be a Rich [02:35]
18. Marie et les garçons – A Bout De Souffle [01:52]
19. Calcinator – Électrifié [02:03]
Sadville... R.I.P. Billy Miller, Fuck You 2016...
This one has hit me REALLY hard... Billy Miller was along with wife Miriam Linna a tireless pair of rock n'roll champions of the higher quality that exposed me to the WILDEST sounds ever recorded! Without Kicks Magazine and Norton Records I would have been a totally different person, for sure less interesting even to myself... I'm FUCKIN' saddened and devastated by the sad news. Fuck off 2016. R.I.P. BillyMiller and hang on Miriam. My sincere condolences... Sadville...
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| Billy, Link Wray & Crypt Records' Tim Warren NYC, 1985, pic taken from Turn It Down blog |
Muere Billy Miller de los A-Bones y Norton Records
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| Billy Miller |
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| The A-Bones |
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| Miller y Linna |
Los Zantees se separaron en diciembre de 1984. Miller, Linna y Mike Lewis crearon A-Bones, y la pareja formada por los dos primeros dio vida a Norton Records al tiempo que sacaron un fanzine llamado Kicks. El guitarrista Bruce Bennett reemplazó al guitarrista original Mike Mariconda poco después de formarse la banda. Marcus "The Carcass" Natale reemplazó al bajista fundador Mike Lewis (DMZ, Lyres y Yo La Tengo), antes de grabar el mini Lp “Free Beer For Life” en 1988. El primer Ep se llamó “Tempo Tantrum” (1986). Mariconda y Lewis volverían a tocar en la banda años más tarde. El saxo tenor Lars Espensen completó el grupo desde 1990 hasta 2010. Su primer Lp fue "The Life of Riley" (1991) al que siguió "I Was a Teenage Mummy" (1992), "Music Minus Five" (1993), "Crash the Party: The Wild, Wild Sounds of Benny Joy" (1996), "Not Now!" (2009) y "Ears Wide Shut" (2014), todos ellos grabados con la indispensable discográfica Norton Records, toda una institución en el mundo del “garage”. Han colaborado con ellos otros músicos como Ira Kaplan (piano,guitarra), Stan Zenkoff (saxo), Peter Holsapple (piano), Dave Amels (órgano) o Scott McCaughy (piano y órgano)
Fallece el guitarrista Al Caiola
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| Al Caiola |
Caiola firmó con United Artists Records en el año 1960 y grabó una larga lista de discos. En 1961, triunfó con su versión del tema central de Bonanza y con el tema de los Siete Magníficos. No volvió a destacar en listas excepto en 1964 con "From Russia with Love". United Artists le puso en muchas grabaciones comerciales con temas para televisión como "Wagon Train (Wagons Ho)", "The Ballad of Paladin", "The Rebel", y "Gunslinger".
Sacó varios discos entre lso que destacan trabajos como "Deep in a dream" (1958), "High Strung" (1959), "Golden Guitar" (1962), “Solid Gold Guitar” (1965) entre muchos otros. A principios de los setenta grabó para Avalanche Recordings y en 1982 sacó discos como "In a Spanish Mood". Tocó habitualmente con el bajista Steve Lawrence. También colaboró con Dion en “The Wanderer”, Paul Anka, “Put Your Head on My Shoulder”, Simon & Garfunkel y “Bridge Over Troubled Water” o “Mrs.Robinson”, o Ben E. King “Stand by me” y “Spanish harlem”.
Docunento sonoro:
Caiola y una de sus interpretaciones, "The Mod Squad Theme".
Fallece el legendario Mose Allison
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| Mose Allison |
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| Mose Allison Trio |
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| Mose Allison |
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| Mose Allison |
Documentos sonoros:
"Young man blues" de Mose Allison que versionarían los Who.
"Parchman Farm" de Mose Allison
Mose Allison en directo en 1975 con "Your mind is on vacation".
Comité Invisible ha visto también la relación tóxica entre los franceses y el mundo del trabajo, así...
Comité Invisible ha visto también la relación tóxica entre los franceses y el mundo del trabajo, así como qué significa esto para la parte de nuestra generación que no atesora artículos en Pinterest sobre cómo cuidar el lenguaje corporal en las entrevistas de trabajo o hacer más atractivo nuestro currículum incluyendo las cinco palabras más repetidas en los perfiles de contratados. Larga vida al comité y a la legión de jóvenes que representa.
«No hay cuestión más farragosa, en Francia, que la del trabajo. No hay relación más retorcida que la de los franceses con el trabajo. Id a Andalucía, a Argelia, a Nápoles. Se desprecia el trabajo, en el fondo. Id a Alemania, a Estados Unidos, a Japón. Se reverencia el trabajo. Las cosas cambian, es cierto. Hay bastantes otaku en Japón, frohe Arbeitslose en Alemania y workaholics en Andalucía. Pero de momento no son más que curiosidades. En Francia, nos dejamos pies y manos en escalar en la jerarquía, pero nos enorgullecemos en privado de que nos da igual. Nos quedamos hasta las diez de la noche en el trabajo cuando estamos desbordados, pero no hemos tenido jamás escrúpulos en robar de aquí y de allá material de oficina, o para sustraer en las reservas de la empresa las piezas descatalogadas que revendemos cuando haya ocasión. Detestamos a los jefes, pero queremos a cualquier precio ser empleados. Tener un trabajo es un honor, y trabajar una muestra de servidumbre. En resumen: el perfecto cuadro clínico de la histeria. Nos encanta detestarlo, lo detestamos encantándonos. Y cada uno sabe qué estupor y qué desconcierto golpea al histérico mientras pierde a su víctima, su maestro. Con frecuencia, no se recupera.
En el país fundamentalmente político que es Francia, el poder industrial ha estado siempre sumiso al poder estatal. La actividad económica no ha cesado jamás de estar sospechosamente encuadrada por una administración minuciosa. Los grandes jefes que no proceden de la nobleza de Estado tipo Polytechnique-ENA son los parias del mundo de los negocios donde admitimos, por la espalda, dan algo de pena. Bernard Tapie es su héroe trágico: adulado un día, en la cárcel al siguiente, intocable siempre. Que evolucione ahora en el mundo del espectáculo no tiene nada de sorprendente. Contemplándolo como contemplamos a un monstruo, el público francés lo pone a cierta distancia y, mediante el espectáculo de tan fascinante infamia, se protege de su contacto. Pese al gran bluff de los años 1980, la cultura de la empresa no ha calado jamás en Francia. Quien sea que escriba un libro para vilipendiarla se asegura un best-seller. Los managers, sus costumbres y su literatura, han desfilado inútilmente en público, quedando en torno a ellos un cordón sanitario de burla, un océano de desprecio, un mar de sarcasmos. El emprendedor no forma parte de la familia. Pese a todo, en la jerarquía del desprecio, preferimos al policía. Ser funcionario permanece, contra viento y marea, contra golden boys y privatizaciones, la definición acordada del buen trabajo. Podemos querer la riqueza de quienes no lo son, pero no queremos su puesto.
Que nos permitan que nos la sude.
Pertenecemos a una generación que vive muy bien sin esta ficción. Que nunca ha contado con la jubilación ni con el derecho de trabajo, y todavía menos con el derecho al trabajo. Que ni siquiera es “precaria” como se complacen en teorizar las facciones más avanzadas de la militancia izquierdista, porque ser precario es todavía definirse en relación a la esfera del trabajo, en este caso: a su descomposición. Admitimos la necesidad de encontrar dinero, no importa por qué medio, porque es presentemente imposible pasar sin ello, pero no la necesidad de trabajar. De hecho, ya no trabajamos: curramos. La empresa no es el lugar en el que existimos, es un lugar que atravesamos. No somos cínicos, somos más reticentes a dejarnos abusar. Los discursos sobre la motivación, la calidad, el esfuerzo personal se deslizan sobre nosotros siendo la mayor decepción para todos los gestores en recursos humanos. Se dice que estamos decepcionados con la empresa, que ésta no ha honrado la lealtad de nuestros padres, los ha despedido de forma demasiado ágil. Se miente. Para estar decepcionado, hace falta haber confiado algún día. Y nosotros nunca hemos confiado en ella: la vemos como aquello que nunca ha dejado de ser, un juego de tontos con más o menos comodidades. Solamente lo sentimos por nuestros padres por haber caído en el tablero, aquellos al menos que han creído».
'Un Matrimonio Sin Hombre': El Primer Matrimonio Lésbico De España Fue En 1901
Le tendrían que haber chivado a Marcela y Elisa, hace más de 100 años, que al final tendrían una calle en su honor en A Coruña. Supongo que se habrían mirado con extrañeza y no se lo habrían creído. Marcela y Elisa eran amigas, maestras y novias, y pasaron a la historia por convertirse en el primer matrimonio gay de España a principios del siglo XX. Una pareja que se las ingenió para recibir la bendición de un párroco que probablemente ni era consciente ni imaginaba la trascendencia casi épica de su hazaña, incluso en nuestros días.
Claro que por aquel entonces Marcela y Elisa no eran simplemente Marcela y Elisa. Elisa también era Mario, un treintañero de pelo corto y bigote que, a ojos del párroco, los padrinos y los testigos ―y, claro está, a ojos también de Dios―, era un hombre emparejado con una mujer. Eso era "lo normal", por tanto, lo admisible. Y así se casaron un 8 de junio de 1901. Marcela como Marcela y Elisa como Mario.
"Es una historia única e insólita. Pero la conocemos porque al final se descubrió el engaño. Pudo haber otras historias que no conocemos porque acabaron bien", señala Narciso de Gabriel, catedrático y decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de Universidad de A Coruña y autor de Elisa y Marcela. Más allá de los hombres (Ediciones del Silencio). Durante años, De Gabriel ha estado examinando recortes de la prensa de la época para intentar reconstruir, aunque solo sea en parte, esta historia de amor y subversión.
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El desenlace es sabido: las pillaron. Y por ello fueron perseguidas, humilladas y ridiculizadas en su pueblo, Dumbria, de poco más de 5.000 habitantes, y también menospreciadas por la prensa gallega y madrileña. "Un matrimonio sin hombre", tituló La Voz de Galicia un artículo en el que se descubría la verdadera naturaleza del matrimonio. Esto desató el escándalo y también la indignación. Les negaban los trabajos y recibían desprecios constantes por su condición sexual. "Las linchaban en la puerta de su casa y querían hacerle pagar su osadía", reconoce el catedrático.

Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga / Archivo de Narciso de Gabriel
"La historia de Marcela y Elisa no es solo la historia de un matrimonio insólito para la época. Abarca muchas otras luchas y reivindicaciones que van desde el feminismo, el travestismo o el hermafroditismo", explica Rocío Fraga, socióloga y concejala de Igualdad y Diversidad del Ayuntamiento de A Coruña.
Cuando se descubrió todo, Elisa negó que fuese Mario y aseguró ser hermafrodita. El 14 de julio de 1901, Elisa declaró a la revista El Suceso Ilustrado: "En mi niñez he vestido faldas, pero notando que me sentía más hombre que mujer, consulté en el extranjero, diciéndome un médico que era hermafrodita y que podía optar por el sexo masculino, por prevalecer éste en mí". Pero tras someterse a examen médico se confirmó que, en efecto, Elisa era una mujer y no hermafrodita como ella aseguraba. Y el clero hizo presión para que se anulara el matrimonio. Pero esa acta de nulidad nunca se llegó a firmar. Según De Gabriel, ni la Iglesia de San Jorge (donde se casaron) ni el Registro Civil llegó a anular nunca el matrimonio, "aunque la prensa de la época informó que sí se había hecho".
Lo que se pregunta todo el mundo al llegar hasta aquí es por qué se casaron, si podrían haber intentado pasar desapercibidas sin despertar las sospechas de la Iglesia. De Gabriel apunta algunas hipótesis aunque insiste en que todo son simples "conjeturas". La primera interpretación que dio la prensa fue que una de ellas se quedó embarazada por accidente y entonces intentaron dar una figura paterna al niño. "Pero yo me inclino por pensar que quizá el embarazo no fue accidental, y que las dos quisiesen tener descendencia", justifica De Gabriel.
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"Yo lo veo también como una estrategia de supervivencia en una época en la que todo el mundo se casaba, era lo habitual, e incluso como una forma privada de festejo", explica la historiadora María Castejón. "Este punto hace incluso la historia más subversiva". En ese sentido, Castejón destaca que hasta el momento de casarse no despertaron sospechas porque las maestras ―de las pocas mujeres alfabetizadas de la época― gozaban de una permisividad mayor. "No era raro, por ejemplo, que las maestras fueran solteras o vivieran juntas, lo que explica cómo se desarrolló la relación de Marcela y Elisa, que primero eran amigas y luego se enamoraron".
Desterradas de su pueblo, acabaron en Portugal, a pesar de que pesaba tras ellas una orden de búsqueda y captura. Fueron incluso enjuiciadas: las acusaban de "falsedad documental" y en total estuvieron 13 días en prisión. Per un grupo de mujeres feministas de Oporto exigieron su liberación e incluso recaudaron dinero en solidaridad con ellas. "De hecho, la única constancia histórica que se tiene de ellas es una carta a un diario en la que agradecían a Portugal las muestras de aprecio recibido. El resto, solo nos llega a través de la imagen que dio la prensa. No hay testimonios personales que nos permitan indagar más allá", argumenta De Gabriel.
Según lo que cuenta en Elisa y Marcela. Más allá de los hombres tampoco lograron vivir en paz en Portugal, y acabaron en Argentina malviviendo como criadas. El dinero no daba para las dos y menos para ese bebé que acaba de nacer. Así que decidieron que Elisa se casara con Christian Jensen, un danés que regentaba un negocio local, y tratar así de heredar algo cuando este falleciera. Pero ni con esas, un día el hombre empezó a desconfiar de Marcela (que se hacía pasar por la hermana Elisa) y lo descubrió todo. También la prensa argentina se hizo eco de la noticia.
"A partir de ahí, el final es muy abierto", explica Fraga. Las últimas informaciones publicadas en el diario Público, y recabadas por el catedrático Narciso de Gabriel, apuntan a que Elisa se pudo haber suicidado en Veracruz, o que murió de un cáncer terminal en 1940 en Buenos Aires. "Yo prefiero pensar que la historia no acabó tan mal, y que les perdimos la pista, porque se escondieron y pudieron, por fin, vivir tranquilas", concluye Fraga.
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Donald Trump’s victory is blindsiding, like stepping into a crosswalk and getting slammed into by a delivery guy cycling the wrong way down a one-way street. This is because, as media scholars understand it, we increasingly live in a “filter bubble”: The information we take in is so personalized that...More »
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Por qué ha ganado Trump y han fracasado los grandes medios

Foto: Cordon Press.
La ventaja de la realidad sobre la ficción es que no necesita parecer realista. Guionistas y escritores viven bajo el constante temor de haber ido demasiado lejos en cada meandro narrativo, como si la suspensión de la incredulidad de la audiencia fuera una fina vajilla con la que tuvieran que hacer malabarismos, mientras al mundo real por su parte le trae sin cuidado que nos frotemos los ojos estupefactos o que los cerremos negándonos a creer lo que está pasando. Seguirá estando ahí cuando los abramos. ¿Cómo podría uno retomar ahora House of Cards después de haber presenciado esta última campaña electoral estadounidense? Ha tenido escándalos sexuales, violencia, momentos de humor, grandeza épica, suspense, giros de guion disparatados y un desenlace trepidante con traca final. No nos cabe duda de que harán una película de todo esto que hemos vivido en los últimos meses, tal vez titulada Make America Great Again: The Movie, y seguramente dirigida por Oliver Stone. Aunque le pegaría más a Terry Gilliam.
Lo que me propongo a continuación es enumerar los momentos más reseñables de la campaña, analizar cuáles han sido las claves del éxito de Donald Trump e intentar comprender las razones y ponernos en la piel de esos norteamericanos que han depositado su confianza en él. Sí, sé que esto último suena raro cuando a nuestro alrededor solo escuchamos que le han votado porque son todos unos fanáticos ignorantes que se han vuelto locos y han sido abducidos por el «populismo». Ya no hay diálogo, solo escándalo. Bueno, pues como Trump va a estar en la Casa Blanca los próximos cuatro años, creo que merece la pena prestar atención al discurso que ha desarrollado durante la campaña y que, tal como vemos, ha convencido a los suficientes votantes como para ganar las elecciones.
Trump comenzó su particular carrera electoral hace ya como mínimo treinta y seis años. Como vemos en esta entrevista ya le preguntaban cuando apenas tenía treinta y tres años si aspiraba a ser presidente. Algo sobre lo que también le inquiría años después aquí Oprah Winfrey y, de nuevo, en 1999, Larry King en esta otra entrevista. Mientras tanto ha tenido infinidad de apariciones televisivas de otro estilo, desde anuncios de pizza, hamburguesas, cameos en series y películas, su propio reality show y hasta un combate de WWE. Nada que no haga cualquier político español desde hace un par de años, por otra parte. Lo interesante de esto es que una vez logra crear una primera impresión en el público americano y sostenerla durante el paso de los años, una concretamente de tipo cercano y simpático, difícilmente lograrán cambiarla sus adversarios políticos a última hora. La habitual retahíla de acusaciones (racista, sexista, etc.) que fuera de Estados Unidos muchos han asumido porque no lo conocían de antes no ha logrado calar en un público que lleva tres décadas viéndolo en los medios y está plenamente familiarizado con él. De hecho, a menudo le ha gustado colaborar en causas vinculadas a la integración racial junto a representantes de la comunidad negra, como el reverendo Jesse Jackson. Por tanto, todas esas alertas tremendistas de que es poco menos que el nuevo Hitler han resultado pólvora mojada para el estadounidense medio.
Bien, está claro que siempre ha deseado llegar al Despacho Oval, pero ¿bajo qué partido e ideología? ¿Para hacer qué? Tradicionalmente se le ha considerado próximo al Partido Demócrata (de hecho, declaró hace años apoyar a Hillary Clinton, a quien invitó a su boda) y a los independientes. En entrevistas como esta con David Letterman, o esta otra, se preguntaba por qué Estados Unidos protegía militarmente a países como Japón o Corea del Sur sin obtener nada a cambio y alertaba del déficit comercial con los países asiáticos. Es decir, vemos un incipiente americanismo, un embrionario rechazo a la globalización que tardaría unos años en tomar la forma actual. Una postura a mitad de camino entre sus convicciones políticas iniciales y lo que su olfato como empresario le ha hecho prever que tendría una fuerte demanda en el mercado electoral. Suele jactarse de tener a un grupo de «genios» como asesores, no sé si tal calificativo será exagerado, pero ciertamente hay personas inteligentes en su entorno que han sabido orientarle sobre qué mensaje vender. Durante los últimos años ha habido un movimiento tectónico profundo en Occidente que ha permanecido latente sin que el orden establecido supiera detectarlo hasta que en 2016 ha eclosionado con fuerza. Está siendo el año en el que el péndulo de la globalización comienza a moverse en sentido opuesto, de regreso hacia los Estados nación, con el ascenso a lo largo de Europa de políticos como Hofer, Wilders, Petry, Orbán, Le Pen y, muy especialmente, con el triunfo del brexit. Hay un vínculo muy estrecho, fundamental, entre el brexit y Trump que él mismo se ha encargado de recordar en cada uno de sus mítines, a los que ha llegado a invitar como orador al propio Nigel Farage. El ideario de todo este movimiento refractario a la globalización se sustenta en torno a tres asuntos: la deslocalización empresarial y financiera, la inmigración y la recuperación de la soberanía nacional. Así que lo que ha hecho Trump es adaptar estos tres temas al contexto estadounidense y hacer de ellos el núcleo de su discurso. Es la ola que ha sabido surfear para llegar a la Casa Blanca. Veamos cómo.
Deslocalización empresarial y financiera
Después de «tremendous», «China» es la palabra favorita de Trump, hay incluso una recopilación que le ha añadido ritmo. Durante las últimas décadas buena parte de las fábricas han sido cerradas en Occidente y abiertas en este y otros países asiáticos con un coste mucho más bajo de la mano de obra. En cada mitin, el ahora vencedor de las elecciones repetía el dato de que setenta mil factorías estadounidenses han sido trasladadas principalmente a China y México, convirtiendo estados y ciudades tradicionalmente industriales en páramos donde se ha disparado el desempleo, las clases media y baja han visto hundirse sus expectativas laborales y, en última instancia, ha regresado el consumo de heroína multiplicando las muertes por sobredosis. El cineasta Michael Moore es un detractor de Trump, aunque de forma simultánea lleva un tiempo pronosticando su victoria; este discurso que forma parte de su última película se ha convertido, paradójicamente, en uno de los más populares entre los partidarios de Trump. Merece la pena escucharlo porque refleja muy bien el estado de ánimo de muchos miles de estadounidenses para quienes el suelo se ha hundido bajo sus pies en los últimos años, especialmente en lo que llama los «estados brexit»: Michigan, Ohio, Pensilvania o Wisconsin. Aquellos que han sufrido una abrupta caída en su producción industrial debido a la globalización. Trump propone medidas de proteccionismo económico, la renegociación del NAFTA («el tratado más desastroso de la historia de la humanidad», dice con su habitual énfasis) y el rechazo al que está negociándose actualmente con Europa, el TTIP.
Inmigración
Su discurso de presentación a la carrera por la candidatura del Partido Republicano para las elecciones incluyó el punto hasta ahora más controvertido. Sus mítines durante ese periodo, en el que competía con otros republicanos, fueron a menudo objeto de manifestaciones y protestas violentas a manos de agitadores con banderas mexicanas. La polémica está en que muchos interpretaron que al hablar de criminalidad estaba incluyendo a todos los mexicanos; posteriormente especificó en varias ocasiones que se refería solo a algunos. Juzguen ustedes. La construcción de un muro entre Estados Unidos y México ha sido desde entonces una de sus medidas estrella, le ha valido el apoyo de la guardia fronteriza y es el símbolo de su oposición al ideal globalista de un mundo sin fronteras, que tenía precisamente en Hillary Clinton a su mayor adalid (aparte de Soros, claro). Mientras tanto, los atentados sufridos en Europa y en Orlando sirvieron a Trump para alertar de los peligros que puede traer una política de fronteras abiertas a modo de caballo de Troya, y una peculiar manera que ha tenido de expresarlo era recitando la letra de «The Snake». Cada vez que lo hacía en un mitin, se convertía en trending topic en Estados Unidos y fue objeto de infinidad de memes (aquí la canción original de Al Wilson).
Recuperación de la soberanía nacional
Estados Unidos no es la policía del mundo, ha dicho Trump una y otra vez, llegando a cuestionar la existencia misma de la OTAN. En su momento se opuso a la guerra de Irak (su rival votó a favor como senadora) y, según dijo en el segundo y el tercer debate presidencial, si el dinero que se gastó en esa guerra se hubiera invertido en mejorar las infraestructuras en territorio estadounidense, ahora tendrían las mejores del mundo. Una política no intervencionista que tiene justa correspondencia en su rechazo a cualquier injerencia externa en el Gobierno estadounidense: «The system is rigged», ha sido una de sus consignas más repetidas. Aunque, para entender mejor este punto, nada como sus propias palabras. En West Palm Beach, Florida, el 13 de octubre dio un discurso (aquí está editado) que merece la pena escuchar, siendo las siguientes líneas su idea fundamental:
Creedme, esta elección determinará si somos una nación libre, o si solamente tenemos la ilusión de ser una democracia, pero realmente controlada por un pequeño grupo de globalistas e intereses especiales, que manipula nuestro sistema. (…) Nuestra gran civilización, aquí en América, y a lo largo del mundo civilizado, ha llegado a la hora de la verdad, a su momento decisivo. Lo hemos visto en el Reino Unido, donde ellos han votado para liberarse del gobierno mundial, de los tratados comerciales mundiales, de los tratados globales de inmigración que han destruido su soberanía y han destruido tantas naciones. Pero el centro político del poder mundial está aquí mismo en América, y es nuestro establishment corrupto el mayor poder detrás de los esfuerzos para lograr un sistema globalista y lograr la marginación de la clase trabajadora.
Estos tres puntos que hemos desgranado son nucleares y sin ellos no se podría entender su discurso ni el entusiasmo que ha generado, aunque naturalmente ha abordado también otros asuntos: la modificación del sistema sanitario denominado Obamacare, la defensa férrea de la Segunda Enmienda (el derecho a portar armas), el apoyo a las fuerzas policiales en un momento en que han sido cuestionadas por el movimiento Black Lives Matter, el rechazo a las políticas en torno al cambio climático, el distanciamiento en política exterior de Arabia Saudí y la aproximación a Rusia (junto a quien combatiría al Estado Islámico en Siria), la bajada de impuestos a la clase media y la reducción de la burocracia, entre otros.
Hay también otro aspecto esencial en su victoria que se refiere no tanto al contenido sino al estilo, como es su rechazo a la corrección política. El estadounidense medio ha acabado tan saturado de todo ello que llega Trump, llama «cerda» a la actriz Rosie O’Donnell (ella le había insultado previamente) y el público, lejos de escandalizarse, estalla en carcajadas. Vean el momento, ha sido fundamental en estas elecciones. Tuvo lugar el 6 de agosto de 2015, en el primer debate para escoger al candidato republicano en las elecciones de entre diez candidatos. Trump dijo que no tenía tiempo para la corrección política, que eran comentarios divertidos y «what I say is what I say». Para el público una respuesta así fue liberadora, dio mucho que hablar y contribuyó a que superase al candidato supuestamente favorito, «Low Energy» Jeb Bush.
Mientras tanto, Hillary Clinton solo tenía por adversario en las primarias demócratas al veterano senador Bernie Sanders, aunque el partido ya tenía decidido que ella debía ser la elegida y él nunca tuvo una oportunidad real de vencer. Desde julio WikiLeaks comenzó a publicar los correos pirateados del Comité Nacional Demócrata y desde octubre los del jefe de campaña electoral de Clinton, John Podesta, cuya autenticidad quedó demostrada en el momento en el que respondieron diciendo que había sido un sabotaje de los rusos. Pues bien, en ellos quedan expuestos innumerables tejemanejes al respecto, entre los que destaca el hecho de que la presidenta de dicho comité, Donna Brazile, envió las preguntas a la candidata antes de la celebración de un debate en la CNN con Sanders.
Una vez las respectivas candidaturas estuvieron definidas (ya a comienzos de año, aunque la nominación de ambos no fue hasta julio), comenzaba la carrera hacia la Casa Blanca. Pronto se vio que las grandes cadenas de televisión estaban dedicando cuatro veces más tiempo a exponer las controversias de Trump que las de Clinton, y que la candidata recibió el respaldo público de más de doscientos periódicos frente a los seis que se inclinaron por Trump. El tratamiento informativo resultaba tan sesgado que resultaba llamativo y de nuevo WikiLeaks levantó el velo para mostrar qué ocurría tras el escenario. Lo que se veía era una colusión a gran escala entre medios y los responsables de la campaña demócrata, que incluía reuniones con periodistas en casa del mencionado Podesta; periodistas que enviaban sus textos para que fueran editados por miembros de la campaña; periodistas que mandaban sugerencias sobre posibles anuncios electorales para la candidata; periodistas que preparaban junto al Partido Demócrata el cuestionario para una entrevista a Trump… En fin, la lista resulta tan larga que les recomendamos que sigan la cuenta @wikileaks en Twitter y ahí podrán verlo todo. ¿Por qué tanta confraternización? Un medio es una organización tan jerárquica como cualquier otra empresa y sus empleados acatarán como cualesquiera otros las directrices que se les den. Ahora bien, en el año 1983 el 90% de los medios estadounidenses estaba controlado por cincuenta compañías, mientras hoy en día ese porcentaje esta solo en manos de seis: News Corp, Disney, Viacom, Time Warner, General Electric y CBS. Una enorme concentración de poder. El resultado es que actualmente solo el 6% de los norteamericanos confía en los medios.
Un ejemplo paradigmático de todo esto lo tenemos en The New York Times. Desde el año pasado el principal accionista del medio, con un 17% de su propiedad, es el empresario mexicano Carlos Slim. No es descabellado suponer que las medidas propuestas por Trump respecto a los tratados comerciales con México perjudicarían sus negocios, e incluso algún malpensado podría sospechar la tentación de usar semejante altavoz para promover sus intereses. En todo caso la casualidad quiso que este medio adoptase una línea informativa vehemente opuesta al candidato republicano. Para este artículo de mediados de mayo entrevistaron a mujeres que tuvieron alguna relación con Trump, y lo hicieron de tal forma que al día siguiente una de ellas, Rowanne Brewer Lane, declaró públicamente que sus palabras habían sido manipuladas para mostrar al candidato como un depredador sexual. No había dicho lo que le atribuían. En cualquier caso, la narrativa ya estaba creada y solo había que perseverar en ella. En los medios proliferaron desde entonces toda clase de presuntas víctimas de Trump, cuyo testimonio se recogió sin comprobación previa de ningún tipo. Algunas retiraron la acusación. Trump prometió demandar a todas ellas tras las elecciones.
Esta campaña mediática tuvo su culminación en el que fue probablemente el momento más pintoresco de la carrera hacia la Casa Blanca: la publicación por parte del Washington Post, poco antes del segundo debate presidencial, de unas grabaciones realizadas en 2005 en las que se oía a Trump afirmar a unos amigos que «cuando eres una estrella, ellas te dejan hacerlo (…), agarrarlas por el coño [pussy]». Todos los grandes medios pedían la dimisión del candidato.
La polémica además ponía el viento de cara a Trump ante el debate, quien tras haber resultado algo decepcionante para sus seguidores en el anterior aquí tenía su última oportunidad. Como anécdota, antes de que comenzara alguien dijo en la web Reddit conocer la jugada que había ideado el equipo de Clinton. Es costumbre en cualquier acto de este tipo que los participantes se den la mano al salir a escena, pero ella rehusaría hacerlo. Probablemente los moderadores a continuación le preguntarían por qué ese gesto y entonces debía decir que alguien que trata de esa forma a las mujeres es indigno y no merece un saludo, exhibiendo así su virtud moral y menospreciando la de su adversario. Algo que presumiblemente se convertiría en uno de los momentos más comentados en días posteriores. Esto lo leí antes de que diera comienzo el debate, parecía uno de tantos rumores sin fundamento que circulan por internet, pero luego, en el momento en que ambos estuvieron frente a frente, curiosamente él no hizo gesto alguno de darle la mano. Alguien de su equipo debió estar al tanto y le advirtió. Aquí está ese momento, que resultó un tanto extraño. Pese a todo, salió airoso y a juicio de muchos analistas y encuestas en línea ganó el debate, dejando un momento que se convertiría en objeto de innumerables memes.
A la vista del resultado electoral, cabe pensar si esa polémica de las grabaciones no solo no fue efectiva, sino que incluso llegó a jugar a su favor. Mientras tanto los grandes medios siguieron en su línea, con artículo sobre niños que tenían pesadillas con Trump y otros titulados nada menos que «¿Puede el legado de Hitler ayudarnos a entender el éxito de Trump, Putin y de la derecha europea?».
La campaña nos dejó también otros momentos curiosos, como el desmayo de Hillary Clinton tras la conmemoración del 11S (previamente los medios decían que cuestionar su salud era solo una teoría de la conspiración); el ácido intercambio de bromas entre los dos candidatos durante una cena benéfica; el salto a los medios de la rana Pepe, un meme salido de 4chan (estas elecciones han tenido mucho de guerra memética); los sabotajes de mítines del rival financiados por el Partido Demócrata revelados por Project Veritas; la utilización de la exmodelo Alicia Machado (a quien Trump había llamado gorda) en mítines de los demócratas; el intento de resucitar la retórica reaganista en torno a Rusia como «imperio del mal» para trazar un vínculo imaginario entre ella y Trump; o, en fin, los inenarrables momentos que Gary Johnson, el tercer candidato, nos ha regalado.
Mientras tanto Trump ha llevado a cabo una inagotable campaña en la que era capaz de dar cinco mítines en cinco estados distintos en un solo día, congregando en cada uno a miles de seguidores. En total se estima que ha hablado ante unos seiscientos cincuenta mil seguidores, unas doce veces más que Clinton. Una rival que vio cómo el mundo se le venía encima cuando once días antes de las elecciones el FBI anunciaba que abría una investigación por un caso que la ha perseguido toda la campaña: el borrado ilegal de los correos que envió desde un servidor no oficial cuando era secretaria de Estado. Había una copia de ellos en el ordenador portátil del marido de su más estrecha colaboradora, que estaba siendo analizado después de que se descubriera que enviaba fotos suyas desnudo a menores. Dos días antes de las elecciones el FBI publicó una nueva nota desmintiéndose a sí mismo, pero la semilla de la sospecha ya estaba plantada. También está bajo investigación la Fundación Clinton, de la que se ha ido revelando información sobre sus prácticas de intercambio de favores políticos a cambio de donaciones. Todo ello ha apuntalado el mensaje central de Trump contra la corrupción de las élites globales, que quedó resumido en su anuncio final de cierre de campaña. Independientemente de que se esté de acuerdo con él o no, merece la pena verlo.
En conclusión, los medios se han dejado tal cantidad de jirones en esta alambrada que no sé cómo harán ahora para recuperar la compostura. El resultado desmorona la narrativa que han intentado establecer y deja en evidencia la escasa credibilidad que el electorado les otorga. Trump ha ganado la batalla a esos «very dishonest media», aquella zona de reporteros que en cada mitin señalaba de forma ritual para que el público les abucheara. Así que ha ganado porque resulta carismático a ojos de una base muy sólida de seguidores impermeables a esas prácticas mediáticas, porque ha hecho una buena e intensa campaña, porque tenía enfrente a una candidata muy poco apreciada y con muchos trapos sucios del pasado y porque, muy especialmente, su programa ha sabido conectar con el rumbo que los suficientes votantes norteamericanos quieren tomar. Una victoria que servirá de catalizador para próximas elecciones en otros países, tal como el referéndum británico en esta. De manera que cabe la posibilidad de que Hofer gane en Austria dentro de unos días y el próximo año Wilders en Holanda y Le Pen en Francia, lo que supondrá la disolución de la UE. Hemos entrado en una nueva época, la de la posglobalización. Resultaba un tópico sostener que el Partido Demócrata y el Republicano eran dos caras de la misma moneda, prácticamente idénticos en sus planteamientos, y cuya única función era crear una ilusión de democracia en la población.
Estas elecciones han sido diferentes: se han enfrentado realmente dos concepciones políticas opuestas, aunque curiosamente no como «izquierda y derecha», sino como globalización y antiglobalización. El resultado tendrá consecuencias para todo el planeta y, junto con el brexit, hace del año 2016 un apunte importante en los libros de historia que están por escribir. Ha resultado interesante haber sido testigo.
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Muere Cristina La Veneno: ¿la nueva Sandra Mozarowsky?
Españoles, Cristina La Veneno ha muerto a los 51 años este 9 de noviembre de 2016, el mismo día que Donald Trump gana la presidencia de Estados Unidos. Como ya sabrá todo el mundo, la colaboradora televisiva, cantante, actriz y modelo apareció en su casa en extrañas circunstancias, cuando su novio la descubrió en el sofá con un traumatismo craneoencefálico del que fue operada de urgencias. Una muerte llamativa para una mujer transexual que hizo de la provocación un estilo de vida.
Pepe Navarro fue el descubridor de La Veneno
Hace poco La Veneno publicaba sus memorias, escritas por la periodista Valeria Vegas -a quien no conozco, pero me encanta todo los artículos que leo de ella porque tiene un espíritu muy SEC-, y en este libro Cristina daba iniciales de famosos políticos o futbolistas con los que se acostó en los años en los que ejerció la prostitución. Así, desde su entorno más cercano han apuntado que la muerte podría ser un ajuste de cuentas, bien por haberse ido de la lengua -o por el miedo de que le fuese en algún momento dado-. Sin embargo, la versión oficial es que La Veneno ha fallecido por un accidente doméstico, posiblemente desencadenado por el abuso de alcohol y pastillas.

Personalmente, La Veneno siempre me fascinó y divirtió. Cuando llegó a la tele en los 90 no estábamos acostumbrados a que nadie dijese ordinarieces -borrica era un rato la muchacha- ni tampoco se conocía la realidad de las transexuales que, como ella, estaban muy bien con el pene que nacieron, su famoso tiburón. Llegó a fichar como cantante y sacó el éxito ‘Veneno pa tu piel’ en el disco Rumba Total 3, y cuando dejó de trabajar junto a Pepe Navarro en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’ y ‘La Sonrisa del Pelícano’ hizo sus pinitos en el porno con ‘El secreto de La Veneno’ y ‘La Venganza de La Veneno’, dos películas que en realidad es una sola dividida en dos partes que cuenta cómo unos hombres violan a la veneno y luego ella se venga a punta de pistola. Unas películas tan malas como divertidas, con diálogos imposibles. Una auténtica biblia de ordinarieces en las que también trabajó Andrea, el novio italiano que tuvo La Veneno.

Luego llegaría una época de sombras, cuando ingresó en la cárcel por estafar al seguro. Y reapareció en la portada de Qué me dices muy gorda, francamente mal. Una revista que aún conservo junto a otros grandes momentos de la prensa rosa de España -como la muerte de Carla Duval o la Interviú de Alaska- en el que contaba cómo, según ella, los funcionarios la violaban por la noche y le hacían perrerías de todo tipo. Pero ella resucitó mediáticamente, adelgazó, se enfundó pelucones y volvió a seducir a España en intervenciones en ‘Sálvame’ o ‘Dónde estás corazón’, especializándose en peleas de todo tipo.

Y recientemente publicó el citado ‘Ni puta ni santa’, que tal como dicen ahora mismo en ‘Sálvame’ podría tener relación, o no, con su defunción. En ‘Sálvame’ ya contó sus relaciones con empresarios adinerados, o con “gente de La Moraleja”, y era frecuente que dijese frases tipo “si yo hablase…” cuando hablaba de sus exclientes. Incluso en Antena 3, en el programa de tarde que tenía Cantizano ella dijo en cierta ocasión que si algún día aparecía muerta su madre tenía en Adra fotos de todas las personas importantes con las que ha estado. Es por ello que algunos ven, vemos, algún tipo de extraña circunstancia con su muerte. ¿Fue la Veneno asesinada, o falleció en su casa en un accidente a lo Carmina Ordoñez? La policía dice que lo segundo, pero claro, con lo que su personaje molaba la primera opción queda más interesante. 
A mí su muerte me ha recordado al caso de la actriz Sandra Mozarowski. Sandra fue una chica que trabajó en películas como ‘La noche de las gaviotas’ o ‘El Mariscal del Infierno’, junto a Paul Naschy. Pese a ser muy joven tenía un futuro prometedor, y en una revista le hicieron un reportaje en su casa. Poco después, fallecía cayéndose al vacío, presuntamente mientras regaba las plantas; un posible suicidio, quizá. Pero la descripción de los hechos no encajaba con lo que se vio en el reportaje, y muchos creyeron que fue asesinada porque estaba embarazada de quien no debía. Rizando el rizo, su mejor amiga Inma de Santis también murió unos años después en otro accidente.
En el libro ‘Escrito en un libro’,de Tom Farrel -seudónimo de Pablo Blas- se cuenta la historia de una actriz llamada Sandra Wagneroski a la que asesinaron por estar embarazada del Rey, y que había protagonizado títulos que se llamaban muy parecidos a los trabajos cinematográficos de la Mozarowsk, y hasta murieron el mismo día, el 14 de septiembre de 1977. ¿Algún día habrá un libro sobre una prostituta que llega al estrellato y que se llame, no sé, Cristina La Cianuro, y que fallezca en extrañas circunstancias para que no diga con qué altos cargos se acostó en su día? ¿Y tendrá algo de realidad, o será solo un poco de conspiracionismo aderezado de literatura?

Custom orthodontic retainer to give better blowjobs

Former dentist Kuang-Yi Ku created a prototype orthodontic retainer designed to improve the fellatio experience for the wearer's partner. After practicing dentistry for six years, Ku is now a student at Design Academy in Eindhoven, the Netherlands. His Fellatio Modification Project is a speculative design effort featured in the Science Gallery London's new exhibit Mouthy: Into the Orifice. The prosthetic consists of a custom orthodontic retainer with the top "embossed" with soft denture base material to create nubs on the roof of the mouth. From New Scientist:
Science doesn’t have a great track record when it comes to incorporating human sexuality into research and practice. Dentistry, for example, considers three functions for the oral cavity: aesthetics, pronunciation and mastication. “There is another function, sex, which is never mentioned in the textbooks,” says Ku. “I’m from the gay community and I realised that the medical school is a very patriarchal system, very serious, and the professors are very traditional, particularly in Asian countries. So I wanted to approach that relationship.”
Instead of treating disease and restoring normal function to the mouth, Ku imagines dentists enhancing it along one particular line, the act of performing fellatio. To do this, he created retainers which offer a more intense sexual experience for your (male) partner.
"Sex and dentistry: I made a fellatio prosthetic for my mouth" (New Scientist)
https://www.youtube.com/watch?v=Jf9Pt-0vYOA

The Gang Crashes the White House Oval Office
[The main theme of It’s Always Sunny In Philadelphia playing in the background]
Stephen Colbert’s Election Night Sign Off
Prior to the announcement that Donald Trump had become the next President of the United States, Stephen Colbert shared some sage advice on how to move forward before signing off for the evening.





















