Jueves 16 de noviembre de 2023
Celebramos una nueva reunión del Club de lectura Con mucho gusto, esta vez para comentar El hombre joven, de Annie Ernaux (Premio Nobel de Literatura 2022).
El hombre joven, de Annie Ernaux (Cabaret Voltaire, 2023)
La responsable de la lectura de esta novela corta y de iniciar la sesión fue Ana Obeso, catedrática del área de Fisiología de la Universidad de Valladolid y miembro del club de lectura desde sus inicios. Por su condición de veterana se decidió que fuera ella la que eligiera uno de los textos de esta edición, en un intento por incorporar a los lectores también como electores de los libros del programa de cada año. Tras nuestra petición, Ana se decantó por un texto breve de escritora francesa Annie Ernaux, El hombre joven.
La escritora francesa Ernaux (Lillebonne, Francia, 1940) era poco conocida en nuestro país hasta que el conjunto de su obra, aproximadamente 20 novelas, fue premiado con el Nobel de Literatura en 2022. Hasta ese momento, poco o nada conocían tampoco los lectores del club. Ana Obeso resumió la biografía de la escritora que, desde su posición de mujer trabajadora -ha sido profesora de letras modernas-, y madre de familia, siempre se interesó por la escritura, de forma más oculta al principio, y abiertamente después. Así, desde el año 1974 su vocación literaria ha dado sus frutos en forma de numerosas obras literarias, creciente número de lectores e importantes premios y galardones.
De su literatura destacan dos elementos que la aúnan como una voz personal y valiente: de un lado, la autobiografía sobre la que descansan la mayoría de las tramas de sus novelas; de otro, el uso frío y preciso de la prosa. Su infancia, adolescencia, matrimonio, enfermedades, fracasos y relaciones han alumbrado una obra de conjunto sorprendente por su aparente sencillez y sinceridad y por la implicación personal en temas de gran calado a partir del relato de la propia vivencia. Su prosa, fría y milimétrica, con pocas concesiones al sentimentalismo o a la emoción, ha sido valorada por insignes críticos y principalmente, por sus lectores. El lenguaje en los textos de Ernaux aparece desnudo de ropajes retóricos para recalcar, con fuerte convicción, las implicaciones sociales, históricas y políticas de la propia experiencia humana.
El hombre joven es un brevísimo texto narrativo, recientemente publicado, en el que la autora relata una relación con un hombre 30 años más joven cuando ella contaba con 54 años. Planteado el asunto principal, Ana afirmó que la elección de este texto se basó no solo en su brevedad, sino en su interés por las relaciones personales, y más como en este caso, cuando las diferencias de edad son tan llamativas. En este sentido, no sólo es determinante que la diferencia que plantea la autora sea de 30 años, y que la mayor sea la mujer, sino la edad de cada uno, teniendo en cuenta que en cualquier relación son fundamentales elementos de otro tipo como el origen social, la educación, la economía y otros tantos que nos configuran como seres históricos en cada momento que nos toca vivir y bajo cuya premisa nos relacionamos.
A partir de varias cuestiones que planteó Ana con relación a la trama de la novela, y que tienen que ver con esa diferencia de edad, con el hecho de que la mayor sea la mujer, con la condena social que tal circunstancia puede provocar, con la dominación hacia el varón que, por cuestiones de edad, de experiencia vital, además de por economía presenta la protagonista, los lectores aportaron diferentes lecturas e interpretaciones.
La coincidencia en la valoración de ciertos elementos literarios fue unánime; así, por ejemplo, la sorpresa ante que un tema íntimo sea expresado en un lenguaje tan frío y distante, y con esa brevedad. También el hecho de que la protagonista no nomine a su joven amante, y le llame con una letra A. (que recuerda, y mucho, a K. de Kafka en varias de sus obras), y la poca emotividad de una mujer madura que se dispone a vivir de nuevo experiencias propias de la juventud que ya vivió. Y en la interpretación de estos elementos sí hubo lecturas diferentes. Para algunos, que confesaron haber disfrutado con la obra, la historia vivida y redactada por Ernaux en El hombre joven tiene valor como muestra de la mujer madura que se enfrenta a dicha situación, y lo hace con esa prosa fría, aséptica y clínica que marca una distancia temporal y emotiva con el hecho narrado. Otros lectores más jóvenes fijaron su atención en el personaje masculino, mucho más joven y sin identidad, y su posible búsqueda de referentes o carencias de la infancia al aventurarse en una relación con una mujer 30 años mayor. Algunos pusieron su interpretación al servicio de la literalidad de las palabras de la narradora, cuando al principio y al final concibe la escritura de esa experiencia como el impulso creativo para escribir, de manera que la relación sentimental pasa a pura anécdota y el componente metaliterario se alza como principal. Otros interpretaron la postura de cada uno de los dos personajes como un contrato en el que cada personaje obtiene un beneficio: volver a vivir experiencias de la juventud en el caso de ella, o iniciar una relación con una mujer madura como experiencia para el futuro, en el caso de él.
En cualquier caso, la elección de Ana fue acertada por cuanto un texto tan breve suscitó un animado intercambio de posturas e interpretaciones. También en la literatura, en ocasiones la calidad supera a la cantidad.