Jueves 17 de octubre de 2024
Comenzamos una nueva edición del Club de Lectura “Con mucho gusto”, con sede en la biblioteca Reina Sofía, para comentar la lectura de La memoria de los animales, de Claire Fuller (Impedimenta, 2023).
La memoria de los animales, de Claire Fuller (Impedimenta, 2023)
Nueva edición del Club de lectura, en activo desde 2012, con el ánimo e impulso lector de siempre. En esta sesión que inicia la temporada, nos reunimos con una invitada especial: Isabel Márquez, de la editorial Impedimenta, que eligió para nuestro primer encuentro la novela La memoria de los animales, de la británica Claire Fuller, editada por Impedimenta en 2023. Isabel especificó el proceso llevado a cabo por la editorial desde que llega el manuscrito hasta la publicación de la obra, y detalló su trabajo como editora de mesa y, en este caso, su trabajo junto a la traductora de la novela. Para un club de lectura resulta siempre interesante conocer no sólo a los escritores cuando acuden a explicar o compartir lecturas de sus obras, sino también a personas que trabajan en estas otras fases de la edición, como ayer Isabel, para entender los procesos literarios e industriales que permiten la existencia del libro.
Entrando ya de lleno en la novela, la trama de La memoria de los animales se sitúa en un futuro distópico en el que su protagonista Neffy, junto a un grupo de cuatro personas, se encuentra atrapada en una instalación médico científica durante una pandemia mundial como parte de un experimento médico al que se ha presentado voluntaria. Tanto ella como sus compañeros viven un encierro derivado del colapso de la humanidad. A partir de esta situación, la novela despliega distintas y originales apuestas por temáticas diferentes, que tienen que ver, en última instancia, con las relaciones humanas, la ciencia y la memoria, entre otras.
A través de los personajes, que Fuller analiza psicológicamente de forma precisa, se propone al lector una exploración por cuestiones que a todos afectan en un momento u otro como son la naturaleza del sacrificio personal, la ambición científica y la vulnerabilidad del ser humano. Ese aspecto psicológico, junto a elementos propios de la ciencia ficción, aportan a la narración un tono inquietante, angustioso y claustrofóbico, como ayer señaló alguno de los lectores. Por otro lado, a través de un proceso de “revisitación”, los recuerdos juegan un papel fundamental en la configuración de trama, como también lo hacen los textos que la protagonista dirige a un pulpo. Estos recuerdos configuran una memoria individual que enfrenta a los personajes a su pasado mientras intentan sobrevivir en circunstancias cada vez más desesperadas.
Los participantes de ayer señalaron la calidad de la prosa de Fuller, sencilla y precisa, así como la cantidad de lecturas que de La memoria de los animales se pueden extraer. En este sentido, se señaló la lectura inmersiva que algunos experimentaron al preguntarse cómo actuaríamos en una situación semejante. Como dato interesante hay que precisar que un tercio de esta novela se escribió antes del Covid, por lo que el tema de la pandemia estuvo presente. Fuller toma la idea a partir de una circunstancia real cuando un conocido se sometió a un experimento clínico por voluntad propia.
Los límites de la ciencia o la caracterización de los personajes ocuparon también parte de los comentarios de los lectores, pero si algo suscitó opiniones encontradas fue el final de la novela, con la duda de si la aparición de una chimenea supone un halo de esperanza dentro del colapso de la humanidad o si el final es verdaderamente apocalíptico. Con ello, la lectura compartida volvió a mostrar cómo leemos cada uno y las diferentes perspectivas bajo las que interpretamos un mismo texto literario.
Como conclusión se puede afirmar que la La memoria de los animales fue una interesante apuesta que nos trajo Isabel Márquez, una novela cautivadora y sombría que invita a reflexionar sobre las consecuencias éticas de los avances científicos y la fragilidad de la vida humana. También sobre la soledad y el aislamiento, tanto físico como emocional, lo que afecta a las relaciones y a la forma en que se procesan las experiencias. También están presentes la fragilidad y, de forma especial, los recuerdos en la construcción de la memoria individual y la identidad, en la que la culpa ocupa un espacio principal. Novela, al fin, distópica que hace avanzar por nuevos caminos a la ciencia ficción tradicional.
Sin duda, un placer de encuentro y nuestro agradecimiento más sincero a Isabel Márquez, de la editorial Impedimenta, por acercarnos a la novela y a su proceso editorial.