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05 Aug 22:41

Del panóptico a los aparatos transparentes. Todo para controlar a los reclusos

by Eduardo Bravo

Las autoridades de EE. UU. permiten que los reclusos tengan en sus celdas televisores, radios y otros dispositivos siempre que cumplan una condición: que sean transparentes.

En el siglo XVIII, Jeremy Bentham desarrolló el concepto de panóptico, un tipo de arquitectura carcelaria en el que la prisión estaba construida alrededor de un gran centro de control, que permitía a los carceleros observar a los reclusos en todo momento. Esta idea de control permanente, incluso cuando la persona cree que no está siendo observada, es la inspiración de los dispositivos y aparatos transparentes, los únicos que son permitidos en las cárceles de Estados Unidos para facilitar el control de los internos en cualquier momento, al tiempo que se les permiten ciertas distracciones.

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La vida en prisión es dura y aburrida. Además por la privación de libertad, el extrañamiento de los seres queridos y la violencia inherente a la propia institución, en la prisión los días se hacen largos y tediosos. Por mucha biblioteca, talleres ocupacionales, pistas deportivas o clases escolares que haya en la cárcel, aburrirse es una situación bastante habitual

Para evitarlo, además de todas esas actividades antes mencionadas, los reclusos suelen recurrir a los pocos dispositivos que se les permiten tener en sus celdas. Por ejemplo, radios o televisores, que no se pueden llevar consigo del exterior, sino que deben ser comprados una vez dentro de la institución a través de lo que se conoce como demandadero o, en el caso de Estados Unidos, a través de una empresa homologada por el gobierno.

Un recluso escucha la radio en su celda antes de la aprobación de la ley que exige que los aparatos sean transparentes.

Un recluso escucha la radio en su celda antes de la aprobación de la ley que exige que los aparatos sean transparentes.

La prohibición de llevar aparatos de fuera de la prisión radica en que, por sus características, los dispositivos electrónicos pueden ser lugares propicios para ocultar armas, drogas y otros objetos no autorizados dentro de las penitenciarías. Por ello, las autoridades estadounidenses establecieron hace unos años que los aparatos que utilizan los reclusos debían ser transparentes para poder inspeccionar fácilmente qué hay dentro, además de componentes electrónicos.

Solo los dispositivos comprados antes de la entrada en vigor de esa nueva norma pueden ser opacos. Aún así, para poder tenerlos en la celda, los funcionarios deben abrirlos, revisarlos y, una vez vueltos a montar, sellar con lacre los tornillos para que, en caso de que sean manipulados, resulte fácilmente detectable.

Inspección rutinaria de los reclusos antes de entrar o salir de sus celdas. (Foto: Danny Lyon).

Inspección rutinaria de los reclusos antes de entrar o salir de sus celdas. (Foto: Danny Lyon).

Aunque en un primer momento podría parecer que encontrar ese tipo de productos en el mercado es algo complicado, para algunas compañías tecnológicas fabricar estos curiosos aparatos resulta económicamente viable e interesante, habida cuenta de que tienen un público cautivo, nunca mejor dicho, de más de dos millones de personas, que son las que llenan las prisiones federales y locales de Estados Unidos. Tanto es así que incluso Sony ha fabricado radios y discman transparentes destinadas a la población reclusa.

Reproductor de radio fabricado por Sony para poder ser utilizado en las prisiones.

Reproductor de radio fabricado por Sony para poder ser utilizado en las prisiones.

Reproductor de radio que, además de ser transparente para poderse utilizar en la prisiones, no necesita baterías porque genera la energía que necesita con una dinamo manual.

Reproductor de radio que, además de ser transparente para poderse utilizar en la prisiones, no necesita baterías porque genera la energía que necesita con una dinamo manual.

De este modo, existe toda una industria dedicada a fabricar objetos expresamente para el uso dentro de las prisiones que abarca desde cepillos de dientes cuyo mango no puede ser afilado para evitar que se conviertan en puñales a dentífricos envasados en tubos transparentes, alimentos en envoltorios fácilmente revisables y, por supuesto, los electrodomésticos transparentes.

Una de ellas es Swintec, especializada en fabricar aparatos transparentes, y otra Access Securepak que no fabrica pero sí comercializa esos productos. Además, al contar con la aprobación de las autoridades estadounidenses, los paquetes de estas dos compañías no tienen que pasar por los escáneres de rayos x o los controles habituales, y las familias tienen la seguridad de que le será entregado al recluso más rápido y sin trabas burocráticas.

Además, en Access Securepack aceptan pago con tarjeta de crédito, tienen diferentes catálogos según las distintas prisiones norteamericanas (pues no todas aceptan los mismos productos) y atienden en inglés y español, un dato que permite hacerse una idea de la importante presencia de población hispana en las cárceles del país.

Transistor transparente de la marca Vitek.

Transistor transparente de la marca Vitek.

Discman transparente.

Discman transparente.

Este tipo de dispositivos transparentes han ido evolucionando al mismo ritmo que lo ha hecho la tecnología pero ajustándose siempre a las normativas de las prisiones. De este modo, si en el pasado eran habituales los walkmans o los reproductores de CD, en la actualidad han sido sustituidos por reproductores de MP3 o tablets que, dado que en las prisiones no se permite el acceso a internet, ya van cargados de fábrica con las canciones que el recluso solicita o incluso con audiolibros como la Biblia

El único aparato que no ha cambiado ha sido la máquina de escribir mecánica. Las prisiones de Estados Unidos son de los pocos lugares en el mundo en el que se siguen utilizando. La razón está en la prohibición del uso de ordenadores personales por parte de los reclusos –salvo en casos extraordinarios y justificados– y el veto de UBS u otros dispositivos que permitan transmitir información de dentro a fuera de la prisión. Por ello, los reclusos se ven obligados a utilizar esas máquinas de escribir, algunas de las cuales tienen como máxima comodidad una pequeña memoria que permite revisar el texto antes de que se imprima en el papel, porque, aunque resulte llamativo, otra de las prohibiciones de las instituciones penitenciaras estadounidenses es la posesión de Tip-Ex. ¿Por qué? Por el miedo de las autoridades a que los reclusos más mañosos puedan utilizarlo para falsificar documentos oficiales.

Reloj despertador transparente de la marca JWin.

Reloj despertador transparente de la marca JWin.

Máquina de escribir transparente de Swintec

Máquina de escribir transparente de Swintec








28 Jul 07:38

Niños VIP: La apología del pijo madrileño realizada por ABC

by Eduardo Bravo

En 1988 el suplemento Blanco y Negro de ABC publicaba un artículo sobre los «niños VIP» con tanto énfasis y alabanzas, que caía en la mofa involuntaria.

En el mes de marzo de 1988, Blanco y Negro, el suplemento dominical del diario ABC, dedicó un extenso reportaje a aquellos que denominaba «niños VIP» o, en otras palabras, esos «herederos de los “niños de Serrano”» que, según la publicación, «han impuesto dentro de un importante porcentaje de nuestra juventud su forma de vestir, de hablar y de comportarse».

Apertura de  Niños VIP  el reportaje de  Blanco y Negro  sobre los pijos.

Apertura de Niños VIP el reportaje de Blanco y Negro sobre los pijos.

Habida cuenta de que se publicaba en el diario conservador por excelencia, los redactores de ABC eran conscientes de que el artículo iba a ser leído por los abuelos, abuelas, padres y madres de esos jóvenes, que nunca hubieran permitido que su diario de cabecera hablase mal de sus retoños. En consecuencia, el texto era una exaltación del pijo y sus costumbres tan exagerada que, en ocasiones, podía parecer que estaba escrito en tono de mofa.

Desde la entradilla, Blanco y Negro presentaba a los «niños VIP» con un lenguaje épico que no parecía encajar con la existencia de esos jóvenes cuya vida se reducía a estudiar y pasarlo bien: «Madrid amanece, para ellos, a primeras horas de la tarde del viernes. En casa han dejado libros, apuntes, rutina y desaliño. Comienza el fin de semana y las calles –especialmente algunas– son suyas», decía Blanco y Negro que, a continuación informaba, de que la hora de salida era en torno a las 6:30 de la tarde, que el lugar de reunión era la puerta del VIP’S de Velázquez y Ortega y Gassett, en plena milla de oro madrileña y que el medio de transporte que utilizaban para llegar allí era el Vespino.

Una de las fotos interiores que ilustran el texto de  Blanco y Negro .

Una de las fotos interiores que ilustran el texto de Blanco y Negro.

Para la publicación, los «niños VIPS» eran la «vanguardia de la juventud» que imponía sus gustos al resto de los jóvenes en campos como la música, el deporte, los lugares por los que salir y, por supuesto, la moda. «Tienen sus tiendas fijas» decía el artículo, que mencionaba Benneton, Don Algodón, Globe, Cassandra, Acosta, Piu, J. Cánovas o Mármara y, a continuación, explicaba que «sus gustos varían con tal rapidez que es muy fácil llegar tarde en estas cuestiones y quedarse anticuado. Un peligro, porque entonces se cae en la “horterez” o, lo que es peor, la “macarrada”».

El artículo también explicaba que los «niños VIP» casi no iban al cine. «Alguna vez vamos a la sesión de las cuatro pero muy poco. Preferimos ir a bailar. Además, como ya está el vídeo…». Los locales favoritos, a los que «no entra nadie que lleve calcetines blancos» eran Pachá, Jácara, But, El Callejón y Graf. Allí, disfrutaban de la música de grupos como U2, The Housemartins, Pet Shop Boys, Communards, The Cure y Level 42, aunque , según se expllclaba, tenían especial inclinación por la música española y, muy especialmente, por Hombres G, La Unión, Radio Futura, Nacha Pop y un «grupo donostiarra que se ha abierto paso de forma arrolladora dentro de sus gustos»: Duncan Dhu.

Dos «niñas VIP» fotografiadas en el artículo de  Blanco y Negro .

Dos «niñas VIP» fotografiadas en el artículo de Blanco y Negro.

El habla pija.

El artículo se completaba con dos despieces en los que se abordaba el habla de los «Niños VIPS» y una lista de lo que estaba In y Out entre los cachorros de la oligarquía madrileña. En el primero, titulado «Por sus dichos los conoceréis», se afirmaba que «El habla –tanto por la forma personal e intransferible, como por el contenido– es uno de los elementos más definitorios de estos jóvenes. Algunas expresiones son originales; otras las han hecho suyas. Lo cierto es que ya forman parte imprescindible de su vida».

Más adelante se incluía una suerte de diccionario pijo-castellano en el que se incluían los siguientes términos que, tal y como se advertía, debían ser pronunciados «con la boca hueca y las eses marcadísimas»:

«Qué alucine: intraducible.
Súper: Palabra comodín que se emplea para todo.
Es un punto, Está de chuli-putis, Es apelotante: expresiones que vienen a significar algo así como «es muy bueno».
Los jefes: Ha sustituido al clásico «viejos» para designar a los padres.
Un Forfi: Apelativo cariñoso que se utiliza para referirse a un Frod Fiesta.
Me pone del hígado: Me pone nervioso/nerviosa.
Lo pasamos atómico: Nos divertimos mucho.
Hacía un frío de cortar: Hacía mucho frío.
Es un dolor: Resulta insoportable.
Es una ful: Vocablo bastante ambiguo que tiene distintas acepciones según el acento que se le aplique».

Después de este diccionario se pasaba a describir lo que estaba de moda y lo que estaba pasado entre esta juventud VIP, unas listas que daban ciertas pistas sobre cómo eran estos chicos y chicas.

LO IN
-Pasearse por Lista con los esquís al hombro antes de coger un taxi e ir a casa a cambiarse para comenzar la «movida nocturna».
-Los rombos –más de dos–, en jerseys y calcetines, principalmente.
-Saberse de memoria la alineación de dos o tres equipos de baloncesto. Muchos mejor si son de la NBA y se pronuncian sus nombres en perfecto inglés.
-Pasar de bebidas tradicionales y decantarse por lo exótico, tipo «vodka con kiwi», por poner un ejemplo.
-No «cortarse» un pelo si se ve a otra niña con el mismo jersey que lleva una, y conservar la naturalidad para preguntarle dónde se lo ha comprado.
-Conseguir que todos los relaciones públicas del circuito te inviten a la primera copa.

LO OUT
-Los náuticos y «privarse» [en referencia a Privata] con determinada marca de ropa. No se lleva absolutamente nada.
-La barba de dos o tres días, Ellas los prefieren afeitaditos y oliendo a colonia.
-Llevar gafas de sol en locales cerrados y a altas horas de la noche. Dan mucho el cante.
-Los calcetines blancos. Es el delito mayor. No solo producen repulsión en las chicas, sino que pueden incluso privar al que los lleve de entrar en determinados locales.
-La «litrona». Una bebida excesivamente chabacana.
-Las botas de tacón. Además de peligrosas para el equilibrio, denotan una alarmante falta de buen gusto.

Niños y niñas VIP tomando algo en su tiempo libre. Fotografía:  Blanco y Negro .

Niños y niñas VIP tomando algo en su tiempo libre. Fotografía: Blanco y Negro.

Aunque el objetivo del artículo era presentar a los «niños VIPS» como la élite y el futuro del país, después de estos dos despieces los dejaba como verdaderos cretinos. De hecho, no se sabe si por echar más sal a la herida o para intentar paliar esa sensación, el redactor decía:

«Afuera, se les sigue tildando de idiotas. De niños bien, de egoístas, de tener tan solo cosas triviales como preocupaciones; de ser clasistas en exceso. Pero lo cierto es que marcan el ritmo de buena parte de la juventud, que se mimetiza para ponerse a su altura aunque no lo reconozca. Aunque a ellos eso no les importa. Llevan la frente bien alta y se apiñan unos junto a otros para seguir firmes en su forma de ser y de comportarse.

Por si no fuera suficiente, el texto concluía con una frase que, la verdad, sonaba un poco a befa y mofa: «Se lo juro por Snoopy y que se caiga el VIP’S si miento» .

Pantalones vaqueros con parches, la última moda entre los «Niños VIP». Foto:  Blanco y Negro .

Pantalones vaqueros con parches, la última moda entre los «Niños VIP». Foto: Blanco y Negro.

14 Jul 06:47

Máquina expendedora de santos (Linares) En el aparcamiento de...



Máquina expendedora de santos (Linares)

En el aparcamiento de San Juan Bosco, ubicado a una manzana del ayuntamiento de la localidad jiennense de Linares, se encuentra esta máquina expendedora que ofrece a los cliente santos, vírgenes y diversos aceites de oliva, además de algunos aperitivos. La máquina fue instalada en verano de 2019 por el empresario que gestiona dicho parking como nuevo canal de venta de los productos de su mercería y santería familiar. Para crear la máquina, única en su género, acudió a Olevending, firma ovetense creada en 1987 que desde 2007 se especializa en desarrollar máquinas de venta automática novedosas. Entre sus creaciones destacan máquinas expendedoras de leche, pescado fresco, productos derivados del cannabis, carnes, cebo vivo, cachopos, repuestos para bicicletas, productos para mascotas y aperitivos y alimentos japoneses.

Más info: Twitter, El Confidencial, Google Maps

08 Jul 09:51

Una tipografía gratuita para que hagas tus propios grafitis en el Reichstag

by Eduardo Bravo

Una tipografía de descarga gratuita recupera los grafitis realizados por los soldados del Ejército rojo en los muros del Reichstag tras la caída de Berlín en 1945.

El 25 de abril de 1945, las tropas soviéticas entraron en Berlín. Durante los días siguientes, la ciudad fue escenario de intensos enfrentamientos. El 30 de ese mes, Adolf Hitler se suicidó en el búnker de la Cancillería y, un día más tarde, Berlín se rindió. El 8 de mayo Alemania, derrotada, firmaba su rendición.

Soldados soviéticos realizando las inscripciones en el Reichstag (1945).

Soldados soviéticos realizando las inscripciones en el Reichstag (1945).

La alegría de los soldados del ejército ruso era más que comprensible. Vivos después de meses o años de combates, se dedicaron a celebrar la victoria por diferentes lugares de Berlín. Entre ellos estaba el Reichstag, cuyos muros llenaron de grafitis e inscripciones de todo tipo realizados con lápices, carbón, tiza o con los cuchillos y bayonetas de su impedimenta. En ellos  se mezclaban desde los mensajes contra los nazis o en favor del comunismo, hasta bromas, declaraciones de amor, insultos contra Hitler y algún que otro dibujo obsceno.

Vista de uno de los interiores del Reichstag lleno de grafitis (1945).

Vista de uno de los interiores del Reichstag lleno de grafitis (1945).

Aunque muchas de esas frases fueron documentadas por los fotógrafos que se encontraban en Berlín informando de los últimos combates y del fin de la guerra, la rehabilitación del edificio durante la postguerra, los hizo desaparecer. Durante décadas se pensó que se habían perdido para siempre pero, en 1991, después de unas obras de remodelación que tiraron abajo unos falsos muros, algunas de esas inscripciones volvieron a salir a la luz.

Coincidiendo con la celebración del 75 aniversario de la caída de Berlín y el fin de la Segunda Guerra Mundial, RT y Contrast Foundry han creado May, una fuente tipográfica diseñada a partir de esas inscripciones.

Otra vista del Reichstag lleno de pintadas (1945).

Otra vista del Reichstag lleno de pintadas (1945).

Cada uno de los caracteres de la tipografía corresponde a una letra real escrita a mano por esos soldados en 1945, lo que da lugar a un conjunto bastante particular. «Si miras cada uno de los signos y el alfabeto, la fuente puede parecer un tanto salvaje. Pero combinada en palabras y frases, su salvajismo se transforma milagrosamente, creando un estilo manuscrito. Abrupta y nerviosa, esta tipografía no está pensada para agradar a nadie. Esta es una fuente histórica, porque está vinculada a la época de la guerra, pero también es moderna en el sentido de que no se parece en nada a lo que hemos visto antes, justamente por ese salvajismo», explican desde Contrast Foundry.

Interior del Reichstag (1945).

Interior del Reichstag (1945).

La tipografía, que puede ser descargada gratuitamente, es parte de un proyecto más complejo en el que también hay un canal de Youtube donde algunos de los supervivientes de esa época recuerdan cómo hicieron esas pintadas en el Reichstag; un archivo de audio con recuerdos de los excombatientes; una exposición virtual en la que artistas jóvenes actuales dan su interpretación de lo sucedido y la recuperación de cartas que los soldados mandaban desde el frente a sus familias.

Algunos de los caracteres de la tipografía.

Algunos de los caracteres de la tipografía.

En definitiva un proyecto para conmemorar la lucha y la victoria de la Unión Soviética contra el nazismo y, de paso, exaltar el nacionalismo ruso actual pues, si bien en Occidente la guerra de 1939 a 1945 se conoce como Segunda Guerra Mundial, en Rusia se la denomina la Gran Guerra Patriótica.

Para descargar la tipografía, pinchar aquí.

Inscripciones en el Reichstag (1945).

Inscripciones en el Reichstag (1945).

30 Jun 22:05

La curiosa razón por la que medio millón de españoles no podrá encontrar pareja

by Manuel Bagues
Sergioski02

Cuidao con romper con la pareja ahora, que os quedais pa vestir santos

Si eres un varón heterosexual de unos 25-45 años y tienes la impresión de no quedan chicas solteras, es posible que estés siendo víctima de un fenómeno que los demógrafos llaman el “marriage squeeze” (algo así como el “apretón matrimonial”), generado por el dramático descenso de la natalidad que tuvo lugar en España entre mediados [leer más ...]
29 Jun 09:40

La compañía noruega Otovo lanza en España la instalación de autoconsumo gratis total

by juanma

Otovo ofrece al usuario un servicio “llave en mano” de instalación de paneles solares en viviendas unifamiliares (instalaciones para autoconsumo). Otovo se ocupa de todo: (1) dimensiona un sistema fotovoltaico optimizado para cada tejado; (2) busca el mejor precio entre su red de instaladores certificados; y (3) le hace al cliente una propuesta de instalación (si este está conforme, Otovo se hace cargo de todo el proceso: “antes, durante y después de la instalación”). Hace solo unos días, además, (...)

- miscelánea / miscelánea
28 Jun 18:20

«¿Qué miras, bobo?» (Samos) El Monasterio de San Julián de...



«¿Qué miras, bobo?» (Samos)

El Monasterio de San Julián de Samos, fundado en el siglo VI, pertenece a la orden de los benedictinos y está en el municipio lucense del mismo nombre. Fue colegio de Teología y Filosofía y es parada importante del Camino de Santiago, ya que cuenta con una hospedería. Cuenta con dos claustros, el menor de los cuales, llamado Pequeño o «de las Nereidas» (por la fuente barroca presente en su centro, de comienzos del siglo XVIII), fue reconstruido entre 1539 y 1582 imitando el estilo gótico sobre las ruinas del anterior de estilo románico, destruido por un incendio a mediados del siglo XVI, gracias al monfortino Pedro Rodríguez, cuyo nombre aparece en una de las claves de la banda sudoeste. Rodríguez dejó además un retrato suyo tallado en piedra y curiosos motivos de decoración, como la inscripción humorística «¿Qué miras, bobo?» en una clave.

Más info: El Correo Gallego, Google Maps

27 Jun 20:44

Última persona fallecida en soledad (Bilbao) Esta escultura...



Última persona fallecida en soledad (Bilbao)

Esta escultura hiperrealista del escultor mexicano Rubén Orozco es un proyecto de la Fundación BBK con la agencia LLYC que forma parte de la iniciativa “Invisible Soledad”, planificada durante 2020 concienciar sobre el problema de la soledad en la vejez y sus graves consecuencias. La estatua se colocó en noviembre de 2019 en el Paseo del Arenal de Bilbao y representa a Mercedes, una bilbaína de 89 años que vive esta realidad de soledad no deseada, como otros más de 2 millones de 65 años en toda España, y cuyo único contacto social semanal es la atención que recibe de una voluntaria de Cáritas y la visita ocasional de algún sobrino. En sus propias palabras, «la soledad es lo más terrible que hay, algo que nunca te imaginas. Son tantas horas de estar encerrada en casa, que la soledad te come… Antes tenía mi vida, pero ahora no tengo nada; no tengo vida. Se te van muriendo los amigos, se te va muriendo la familia y eso es terrible. Es como si estuvieras muerta en vida.»

La escultura representa a Mercedes sentada sola en un banco sola, fijos sus ojos en el suelo pero con mirada distante y vacía. Aparece ligeramente inclinada, triste, vestida con ropa de invierno, y sus labios, a medio pintar de un rojo chillón. Orozco trabajó durante más de 3 meses en replicar cada detalle de Mercedes, empleando para ello materiales como la resina, la silicona, la madera e incluso pelo humano.

Tras su colocación se formaron colas de gente aguardando su turno para fotografiarse sentada junto a ella.

Más info: La Vanguardia, ReasonWhy, Google Maps

19 Jun 07:17

Los «safaris de ratas» de la capital de España

by Doctor Peligro
Sergioski02

con esta españa si me identifico.


A finales de los setenta proliferaron los concursos de cazas de ratas. Los vecinos de los barrios más pobres, para protestar por la situación de abandono que sufrían, armados con piedras y palos competían por hacerse con el premio a la «rata más grande». Incluso crearon una Asociación para el desarrollo y proliferación de las ratas en los barrios

Jack Black era el cazador de ratas más efectivo de Battersea, Inglaterra, a mediados del siglo XIX. Era implacable con los roedores, conocía sus lugares de proliferación y toda clase de venenos. Incluso se hizo su propio uniforme de exterminador: capa de verde, chaleco de escarlata y pantalones con banda de cuero que rodeaba su pecho y espalda y en la que podían verse dibujos de ratas y una corona real. Como cazador oficial de la reina de Inglaterra, le precedía una gran fama, aunque al parecer ese «título» nunca existió oficialmente. En París eran los traperos quienes se atrevían a descender al laberinto subterráneo de la ciudad a la caza de las ratas. Un tal Chevreau llegó a contar con una jauría de perros dedicados a dar con ratas de gran tamaño que más tarde ponía a pelear contra perros en Montparnasse, un espectáculo que llegó a ser muy popular. En la Lisboa de hace un siglo se recompensaba a quienes cazasen y exterminasen a ratas y ratones. No solo para la diversión: en épocas de hambruna la rata se convirtió en alimento, tanto en nuestra vecina Francia como aquí mismo, donde nuestros gatos eran al parecer los mejores y de mayor fama en la caza de ratas hasta el punto de que hubo quien intentó venderlos en masa para sofocar las plagas francesas.

Los vecinos de Entrevías y el Pozo del Tío Raimundo hubieran agradecido la aparición de un ejército de exterminadores liderados por Black Jack. Sin embargo, la tropa de cazadores de ratas estaba formada por la chavalería y jóvenes de la zona, una de las más deprimidas de la capital que, desde hacía años, protestaba por la penosa situación de miseria e insalubridad que vivían. No eran los únicos puntos «calientes» de la pobretería y los barrios proletarios con gran concentración de chabolas junto a edificios de relativa nueva construcción que, no obstante, carecían de cualquier infraestructura social, educativa o sanitaria. El chabolismo del Pozo del Tío Raimundo había comenzado en la posguerra, con el hambre atroz en la capital y el problema de las infraviviendas (apenas unas cobachas hechas con cartones o chapa), que se multiplicaban más allá del Manzanares, Ventas o Tetuán.

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Los vecinos del barrio La Paz, en Fuencarral, durante el concurso (1976). Forografía: Lareda / Diario Ya.

Los vecinos del barrio La Paz, en Fuencarral, durante el concurso (1976). Forografía: Lareda / Diario Ya.

«Los vecinos habían creado una denominada Asociación para el desarrollo y proliferación de las ratas en los barrios»

En 1976 ya no aguantaban más. Al mismo tiempo, tras la muerte del dictador, el asociacionismo vecinal despuntaba y no había barrio obrero que no tuviera su parroquia y su asociación de vecinos exigiendo viviendas dignas o unas condiciones de vida mínimas. El rock and roll castizo, Burning, los cantautores protesta, los héroes y heroínas del rrollo también lo contaron. La transición se llevaba a cabo con las rémoras pasadas. España era un país de dos o tres velocidades.

Durante aquel verano, coincidiendo con la llegada del sofocante calor, las ratas campaban a sus anchas en los parques y descampados. Para la chiquillería era frecuente toparse con estos animales y, además, hacerlo ante ejemplares de gran tamaño. En uno de estos descampados, una soleada mañana de domingo, se organizó el primer Gran Concurso de Caza de Ratas convocado por los vecinos del barrio de La Paz de Entrevías, quienes a su vez habían creado una denominada Asociación para el desarrollo y proliferación de las ratas en los barrios. La directiva, en protesta por la desidia de las autoridades, estaba integrada por el delegado de Sanidad como presidente, honorario, el teniente de alcalde del distrito como vicepresidente y el doctor Rodríguez de la Fuente como secretario. Por entonces el alcalde en funciones era Villoria.

Los safaris, lejos de decaer, aumentaron y se pusieron de moda. «La caza de ratas en Madrid se ha convertido, para algunos barrios, en deporte de domingo –contaba El País en septiembre de 1977–. Durante el pasado fin de semana las asociaciones de Alcobendas organizaron su safari especial, con copa para el vencedor. Las armas más utilizadas fueron piedras, cascotes y escobas contra los roedores, que, cada día más, forman sus colonias en los alrededores de Madrid, al amparo de un deficiente saneamiento. Experiencias de este tipo se han hecho también en Vallecas y Entrevías, donde el premio al vencedor fue de 3.000 pesetas a la rata más grande».

Al año siguiente de los safaris en el Pozo del Tío Raimundo, por la presión vecinal se firmó un plan de choque que planteaba la remodelación total del barrio. Se prometió una vivienda digna para sus habitantes, ofreciéndose canjes de cada casita por una nueva con ventajas para el pago de esta. Años después, las chabolas seguían junto a bloques de cuatro plantas y torres de nueva construcción.

Las fotografías, que desconocíamos, han sido publicadas hace poco por Andrés Molina González en Historias Matritenses.

Pedro Huerta, flamante ganador del concurso (1976). Fotografía: Lareda / Diario Ya.

Pedro Huerta, flamante ganador del concurso (1976). Fotografía: Lareda / Diario Ya.

El público asiste al pesaje de las ratas cazadas (1976). Fotografía: Lareda / Diario Ya.

El público asiste al pesaje de las ratas cazadas (1976). Fotografía: Lareda / Diario Ya.

«No me ha costado mucho trabajo conseguirlas –declaró orgulloso a El País–, ya que la caza en la zona es abundantísima»

Los medios, en esta ocasión, sí acudieron a fotografiar el extraño concurso (las fotografías son de Larena y salieron publicadas en el Diario Ya), que había contado con uno anterior, aunque tuvo menos repercusión. Pedro Huerta, vecino de Entrevías y armado de un gran palo, fue el ganador absoluto del concurso: consiguió la rata más gorda (325 gramos, tras pesarla en una báscula y certificarlo el jurado), la más grande y el mayor número de ellas. «No me ha costado mucho trabajo conseguirlas –declaró orgulloso a El País–, ya que la caza en la zona es abundantísima». Nuestros gatos, a finales de los setenta, eran al parecer los mejores y de mayor fama en la caza de ratas hasta el punto de que hubo quien intentó venderlos en masa para sofocar las plagas francesas.

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«Nuestros gatos, a finales de los setenta, eran al parecer los mejores y de mayor fama en la caza de ratas hasta el punto de que hubo quien intentó venderlos en masa para sofocar las plagas francesas»

Pronto cundió el ejemplo y se organizaron más «safaris de ratas» en barrios en que los vecinos se hacinaban y luchaban día a día contra las ratas, el hambre y la miseria. No solamente en Madrid. En Vigo, por la época de los concursos madrileños, en la barriada miserable de Cristo de la Victoria, se organizó también un evento de protesta. Medio centenar de chicos hicieron batidas en busca de la «rata más gorda». En Barcelona, los vecinos de la Prosperitat, en Nou Barris, a principios de los años ochenta, organizaron concursos similares para protestar por las condiciones terribles que padecían: «No son ratas, son tigres», comentó uno de los cazadores urbanos, los herederos del legendario aniquilador Jack Black.  En el polígono de Bellvitge, en L’Hospitalet, poco después de los safaris de Entrevías, sus vecinos hicieron algo parecido, mientras en Mataró, por ejemplo, se desataba el tifus.

«Bellvitge: coto de caza de ratas» ( La Hoja del Lunes , 16 de enero de 1978)

«Bellvitge: coto de caza de ratas» (La Hoja del Lunes, 16 de enero de 1978)

Por entonces, ratas y humanos convivían en muchos lugares del extrarradio barcelonés. En el barrio de San Ildefonso, en Cornellá, La Banda Trapera del Río puso banda sonora a los safaris de ratas con «Venid a las cloacas»: «Ciudad satélite [San Ildefonso] es como una enorme cloaca / por eso sus habitantes tienen rabo como las ratas / rabo como las ratas, como las ratas / rabo como las ratas, de cloaca». La simbiosis definitiva, la nueva raza.

Vecinos de la Prosperitat, en 1984, en una noche de caza de ratas por el barrio. Fotografía: Kim Manresa

Vecinos de la Prosperitat, en 1984, en una noche de caza de ratas por el barrio. Fotografía: Kim Manresa

18 Jun 07:46

FaceApp

by Venga Monjas
13 Jun 21:54

La calle con más pasos de cebra de España (Cartagena) La calle...



La calle con más pasos de cebra de España (Cartagena)

La calle Floridablanca, en el Barrio Peral de la ciudad murciana de Cartagena, cuenta con 24 pasos de cebra en 500 m, de los que 18 se acumulan en 200 m, es decir, uno cada aproximadamente 10 m. De esta forma es la calle que más pasos de cebra tiene de toda España. Algunos usuarios de Facebook han rebautizado la vía como calle Tetris por el efecto óptico que produce el mirar al horizonte y vislumbrar cuesta abajo decenas de líneas blancas, que parece que están cayendo como los bloques de colores del famoso videojuego.

La calle es una vía de bajada, muy larga, de una sola dirección y un solo carril, con la que se acaban cruzando un total de 13 calles. Los pasos de cebra se pintaron en la remodelación que el ayuntamiento realizó de la vía en 2008, cuando se reasfaltó, se renovaron las aceras y el alumbrado público y un técnico municipal consideró necesario poner un paso de cebra antes y después de cada cruce. También se instalaron dos espejos retrovisores y cuatro ceda el paso. Sin embargo, debido al escaso tráfico peatonal, los vehículos bajan por la calle a 50 km/h.

Más info: El Español, Google Maps

13 Jun 13:31

Hay un sábado de común denominadores

by ...

-En estos tiempos ¿inimaginables? surgen reflexiones como las que se cuentan en La supervivencia del más rico, Los ricos están conspirando para dejarnos atrás… aunque «afortunadamente, aquellos que no contamos con los fondos para considerar despojarnos de nuestra propia humanidad tenemos mejores opciones a nuestro alcance. No tenemos por qué usar la tecnología de una forma tan antisocial y fulminante. Podemos convertirnos en los consumidores y perfiles individualistas que nuestros dispositivos y plataformas quieren que seamos… o podemos recordar que el ser humano evolucionado de verdad no camina solo».

-La distopía sigue presente en espacios tan “simples” como los conjuntos de instrucciones más populares de nuestros tiempos y entonces Hamid Khan, quien lleva 35 años luchando contra la vigilancia predictiva, nos dice que “Crear un algoritmo de vigilancia sin sesgos es imposible”; y como “tenemos” Esa manía de espiar vemos algunas de esas consecuencias de la vigilancia en nuestras cercanías sudamericanas con Los 403 periodistas espiados por la AFI de Macri y Arribas: quiénes son y qué buscaban los espías, para lo cual conocer cómo funciona el Sistema de Inteligencia Nacional Argentino (2018) es imprescindible.

-Frente al control, la organización. Y la organización son cuidados. El proyecto Shigra Digital presentó procesos que buscan ser una herramienta para sensibilizar, capacitar y empoderar la seguridad digital de las comunidades indígenas andinas, especialmente, aquellas de lengua Kichwa. Además, un ejemplo de localización con el que da alegría encontrarse Signal en Kichwa. ¿Será que ya incorporaron la nueva característica de la aplicación de mensajería instantánea segura? Por lo pronto les dejamos para que revisen las herramientas de difuminado de imágenes en Signal.

-Para repensarnos en más cruces, nos adentramos a las perspectivas que nos comparten en el reporte comparativo Más que palabras: buscando consensos para caracterizar el discurso de odio; y también, como una forma de complejizar las miradas enlazamos directamente con el Kit de cuidados digitales para periodistas feministas y conocemos el Diagnóstico de Violencia de Género Digital en Ecuador que refleja cómo las violencias de género del ámbito físico se reproducen en el digital.

-En tiempos de asincronías encierro/desescalada/no-encierro se continúan dando espacios de compartición que posibilitan, además, cruzar geografías. Así pasó con el MiauDev 2020: un encuentro sobre tecnologías y prácticas biblioeditoriales libres. Es que, como dicen por ahí, Las plataformas digitales no se regulan, se colectivizan y para hacerlo es posible encontrarnos proyectos de todo tipo… como es el caso de @circuit_futura, bot de tuiter que, desde el espíritu de encuentro entre la ciencia ficción y hackfeminismo, resuena aleatoriamente distintas líneas del poema «No hay futuro sin esperanza colectiva»; en su trayecto por el espacio no-lineal, emite mensajes desde un futuro posible para implicarnos en el presente. Un ejercicio de imaginación radical como tecnología afectiva.

@sursiendo

 

diaspora
05 Jun 12:44

Heartfield: el artista dadá que combatió a Hitler con fotomontajes

by Eduardo Bravo

Durante los años 20 y 30, el artista John Heartfield revolucionó el mundo del fotomontaje político con piezas que criticaban duramente a Hitler, mostraban su connivencia con la oligarquía alemana y advertían del peligro que supondría que llegase al poder.

En 1939 se inauguró en la Galería Arcade de Londres One Man's War against Hitler (La guerra de un hombre contra Hitler). El título de la exposición resumía a la perfección el trabajo que el artista John Heartfield llevaba realizando desde hacía años en su Alemania natal. Decenas de fotomontajes contra Adolf Hitler y sus acólitos que, una vez en el poder, obligaron al artista a exiliarse, primero en Checoslovaquia y, cuando fue invadida por los nazis, en Inglaterra.

John Heartfield (1891-1968).

John Heartfield (1891-1968).

A pesar de esa probada militancia antifascista, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, las autoridades inglesas detuvieron a Heartfield y lo confinaron en campos de prisioneros de Lutton, Huyton y York por considerar que su ascendencia alemana era sinónimo de espía nazi.

Nada más lejos de la realidad. De hecho, la vida de Heartfield fue una constante lucha contra el fascismo y los abusos de poder que él y su familia sufrieron en diferentes momentos de su vida. Su padre, Franz Herzfeld era un escritor socialista y su madre, que trabajaba en una fábrica textil, era también una destacada militante política. Estas actividades provocaron que, en 1899, el matrimonio fuera acusado de blasfemia y se viera obligado a abandonar Alemania para evitar la cárcel. Atrás dejaron a sus cuatro hijos, Lotte, Herta, Wieland y John, que por entonces no se llamaba así, sino Helmut Herzfeld, que fueron acogidos por familias amigas.

Cartel realizado por John Heartfield en su faceta de diseñador gráfico (1927).

Cartel realizado por John Heartfield en su faceta de diseñador gráfico (1927).

El cambio de nombre de Helmut Herzfeld a John Heartfield se produjo como reacción del artista a la anglofobia reinante en Alemania durante la Primera Guerra Mundial y como forma de protesta ante el reclutamiento obligatorio del que fue objeto junto a su hermano. Harto de su situación como soldado, que había interrumpido una prometedora carrera como director de arte publicitario y grafista, Helmut fingió una depresión nerviosa y consiguió ser licenciado del ejército.

A partir de entonces, se olvidó para siempre de Helmut Herzfeld y se inventó a John Heartfield, nombre por el que le conocerían camaradas del partido comunista y sus colegas dadá. Con los primeros militaría, realizaría acciones de propaganda y convocaría una huelga protesta por la muerte de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht por la cual fue despedido de la productora cinematográfica UFA en la que trabajaba; con los segundos, entre los que se encontraban George Grosz, Raoul Haussmann, Hanna Höch organizaría en Berlín la primera exposición Dadá que abrió sus puertas al público el 5 de junio de 1920.

Feria Internacional Dadá, Berlín, 5 de Junio de 1920. De izquierda a derecha: Raoul Hausmann, Hannah Höch (sentado), Otto Burchard, Johannes Baader, Wieland Herzfelde, Margarete Herzfelde, el Dr. Oz (Otto Schmalhausen), George Grosz y John Heartfield.

Feria Internacional Dadá, Berlín, 5 de Junio de 1920. De izquierda a derecha: Raoul Hausmann, Hannah Höch (sentado), Otto Burchard, Johannes Baader, Wieland Herzfelde, Margarete Herzfelde, el Dr. Oz (Otto Schmalhausen), George Grosz y John Heartfield.

Pieza dadá de Heartfield.

Pieza dadá de Heartfield.

Pertenecer a la vanguardia política y artística del país, permitió a Heartfield conocer a escritores como Bertolt Brecht y comenzar a experimentar con técnicas hasta entonces poco conocidas como el fotomontaje. La primera de estas piezas la realizará en 1924, coincidiendo con el décimo aniversario del inicio de la Primera Guerra Mundial. Su título era 10 años después. Padres e hijos y mostraba al Kaiser Guillermo junto a una hilera de esqueletos en la parte superior y un montón de niños vestidos de soldado desfilando en la parte inferior. Un cartel muy impactante que recordaba la Gran Guerra de 1914, auguraba la de 1939 y fijaba el estilo de fotomontaje que Heartfield realizaría a lo largo de su vida. Un arte crudo, violento y sin concesiones que permitiera cumplir uno de sus lemas como artista: «Emplea la fotografía como si fuera un arma».

10 años después. Padres e hijos . Fotomontaje de John Hearfield sobre la Primera Guerra Mundial (1924).

10 años después. Padres e hijos. Fotomontaje de John Hearfield sobre la Primera Guerra Mundial (1924).

Autorretrato de John Heartfield realizado con la técnica del fotomontaje.

Autorretrato de John Heartfield realizado con la técnica del fotomontaje.

Uno de los hombres más buscados por la Gestapo

El talento de Heartfield con el fotomontaje hizo que fuera contratado como colaborador habitual de Arbeiter-Illustrierte-Zeitung (AIZ), una publicación antifascista en la que también colaboraba Vladimir Mayakovsky y para la que realizaría portadas críticas con la República de Weimar y, muy especialmente, contra el partido nazi, denunciando el peligro que suponía para el país y demostrando sus vínculos con la oligarquía alemana. Tanto es así que, cuando Hitler subió al poder en 1933, Heartfield se convirtió en uno de los cinco hombres más buscados de Alemania por la Gestapo y tuvo que exiliarse a Checoslovaquia, país en el que tampoco lo tuvo fácil.

Portada de la revista AIZ con un fotomontaje de Heartfield en el que Hermann Göring aparece representado como un carnicero. (1933).

Portada de la revista AIZ con un fotomontaje de Heartfield en el que Hermann Göring aparece representado como un carnicero. (1933).

Fotomontaje de John Heartfield en el que Joseph Goebbels aparece disfrazando a Hitler para que parezca más socialista que nazi en su nacionalsocialismo.

Fotomontaje de John Heartfield en el que Joseph Goebbels aparece disfrazando a Hitler para que parezca más socialista que nazi en su nacionalsocialismo.

En 1934, viviendo ya en Checoslovaquia, Heartfield participó en una exposición de sátira internacional celebrada en Praga que no gustó al régimen nazi y que dio lugar a conflictos diplomáticos entre Alemania y los diferentes países participantes, entre ellos, el que le había acogido. En consecuencia, las autoridades checas, presionadas por Hitler que exigía su extradición, instaron a Heartfield a que se marchase del país pero el artista no se dio por aludido. La cosa cambiaría en 1939 cuando, tras la invasión de Checoslovaquia por los nazis, no le quedó más remedio que huir a Londres. Como ya se ha mencionado, al estallar el conflicto mundial, el artista sería detenido por las autoridades inglesas e internado en varios campos de prisioneros en los que su salud se resintió para el resto de su vida.

Los fotomontajes de Heartfield son crudos violentos y sin concesiones para ser coherente con uno de sus lemas como artista: «Emplea la fotografía como si fuera un arma».

Liberado antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, algunos de sus colegas ingleses reconocieron su talento como grafista y le organizaron encuentros y exposiciones hasta que, hacia finales de los 40, Heartfield decidió aceptar una oferta para ser profesor en la Universidad de Humboldt y regresar a su país natal. El problema fue que, en esa época, la universidad quedaba en el sector soviético por lo que, de nuevo, tuvo que probar a las autoridades su antifascismo y que no era un espía de occidente. Una tarea en la que le resultó muy útil su antigua amistad con Bertolt Brecht que intercedió por él.

Fotomontaje de John Heartfield.

Fotomontaje de John Heartfield.

Fotomontaje de John Heartfield para la revista AIZ. El texto dice «¡Hurra, se acabó la mantequilla», en referencia a un discurso de Joseph Goebbels pronunciado el 17 de enero de 1936 en el que el ministro de propaganda nazi afirmó «Uno no puede disparar con mantequilla, pero sí con cañones».

Fotomontaje de John Heartfield para la revista AIZ. El texto dice «¡Hurra, se acabó la mantequilla», en referencia a un discurso de Joseph Goebbels pronunciado el 17 de enero de 1936 en el que el ministro de propaganda nazi afirmó «Uno no puede disparar con mantequilla, pero sí con cañones».

A partir de entonces, el resto de la carrera de Heartfield se desarrolló en diferentes países de influencia soviética. Además de en la Alemania Oriental, fue docente e impartió conferencias en la URSS y durante una temporada residió en China, país en el que rodó una película basada en su vida.

Fallecido en 1968, la obra de Heartfield también ha sido motivo de interés en Occidente donde sigue siendo un referente de artista comprometido con la época que le tocó vivir. Junto a la publicación de libros y exposiciones que periódicamente recuerdan su obra, en 1998 el grupo System of a Down le homenajeó utilizando en la portada de su primer disco un detalle de uno de sus carteles. Además de ello, se inspiraron en el título de la pieza, «La mano tiene cinco dedos», para escribir el manifiesto de la contraportada que, entre otras cosas, afirma: «La libertad solo se conseguirá a través de la revolución o la muerte […] La mano tiene cinco dedos, hábiles y poderosos, con la capacidad de destruir y crear […] Abre los ojos, abre la boca, cierra las manos y cierra el puño».

«La mano tiene cinco dedos.. Con esos cinco atrapa al enemigo», cartel de John Heartfield de 1928 que inspiró el homenaje del grupo System of a Down.

«La mano tiene cinco dedos.. Con esos cinco atrapa al enemigo», cartel de John Heartfield de 1928 que inspiró el homenaje del grupo System of a Down.

Además de este homenaje del grupo de Los Ángeles, en 2000, los alumnos de la Universidad de Towson en el estado norteamericano de Maryland escribieron, compusieron, montaron e interpretaron un musical basado en la intensa vida de John Heartfield. A lo largo del libreto desfilaban personajes como Bertolt Brecht, Piscator, Hanna Höch, Marlene Dietrich e incluso Tom, uno de los hijos del artista que, al acabar la guerra Mundial, se instalaba en Estados Unidos, país en el que creaba su propia familia y disfrutaba del American Way Of Life. Mientras su padre seguía en la URSS, él vivía en una casa unifamiliar, tenía coche y su hijo, nieto de Heartfield, tocaba rock and roll en el garaje de la vivienda. Una peculiar forma de contar la existencia del artista, al que no se sabe si esa versión tan yanqui de su vida le hubiera agradado demasiado.

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30 May 12:29

288 ?

by rubenrumu
Sergioski02

Epaaa, regresaaaa



Me ha salido este anuncio en Instagram y, durante una fracción de segundo, he tenido la impresión de que era un anuncio de un tatuador hiperrealista... pero pensé que esta imagen mostraba la típica diferencia promocional entre la foto de verdad y el tatuaje que hace el artista basándose en ella.

Y, la verdad, no veía el mérito: no se parecían nada. 

Por otro lado, imaginaos el delirio: le mandas al tatuador una foto de un búho y te hace un tigre perfecto. Qué fastidio pero a la vez qué técnica envidiable
25 May 21:42

El día que a Himmler le robaron la cartera en Barcelona

by Eduardo Bravo
Sergioski02

jeje ROR Nazi

Durante su visita a Barcelona en 1940, al jefe de las SS le robaron un maletín que nunca pudo ser recuperado y cuyo contenido ha generado todo tipo de especulaciones.

Jean Genet, que había visitado Barcelona en los años 30, quedó sorprendido por los barrios bajos de la ciudad y, además de participar de su vida criminal durante una época, acabó escribiendo algunos de sus recuerdos de esa experiencia en Diario del ladrón.

Años después del paso del escritor francés por Barcelona, la ciudad continuaba siendo un lugar peligroso. Que se lo digan si no al Reichsführer-SS Heimrich Himmler que fue víctima de un sonado robo, que no se sabe si fue un elaborado plan de los servicios secretos británicos o un trabajo de rateros de hotel.

Heimrich Himmler a su llegada al aeródromo del Prat de Barcelona en octubre de 1940 (Foto: Arxiu Nacional de Catalunya).

Heimrich Himmler a su llegada al aeródromo del Prat de Barcelona en octubre de 1940 (Foto: Arxiu Nacional de Catalunya).

Todo comenzó en octubre de 1940, cuando Heimrich Himmler visitó España invitado por las autoridades franquistas, que necesitaban la ayuda alemana para la reconstrucción del país. Por su parte, los nazis esperaban que la presencia de Reichsführer-SS ayudase a que Franco se implicase en la Segunda Guerra Mundial junto a las demás potencias del Eje.

Himmler entró al país por la frontera de Irún el 19 de octubre y, tras visitar San Sebastián, se dirigió a Burgos, donde cenó con Franco para, al día siguiente, dirigirse a Madrid. En la capital se reunió con Serrano Suñer, otra vez con Franco y asistió a una corrida de toros, espectáculo que, como se cuenta en este artículo de Agente Provocador, le espantó por ser excesivamente cruel.

HImmler pasa revista a miembros de las Juventudes Hitlerianas en el aeródromo (Foto: ANC).

HImmler pasa revista a miembros de las Juventudes Hitlerianas en el aeródromo (Foto: ANC).

HImmler pasa revista a la sección femenina de las Juventudes Hitlerianas en el aeródromo. (Foto: ANC).

HImmler pasa revista a la sección femenina de las Juventudes Hitlerianas en el aeródromo. (Foto: ANC).

Después de visitar el Museo del Prado y el Museo Arqueológico, el 23 de octubre viajó en avión a Barcelona. Aterrizó en el aeródromo del Prat donde fue recibido por las autoridades españolas y una representación de las juventudes hitlerianas en España y, a continuación, se trasladó con toda la comitiva al Pueblo español para ser testigo de un acto folclórico.

Protagonizado por los coros y danzas de la Sección Femenina de Falange Española, este evento sí que fue del agrado del Reichsführer-SS que, al concluir, se dirigió con sus acompañantes al Hotel Ritz, donde descansó brevemente antes de continuar con la agenda oficial. El Ritz era el hotel más lujoso de la ciudad, el más exclusivo y, por tanto, también el que se suponía más seguro para alojar a una personalidad como el líder nazi. No fue así.

En el Pueblo español (Foto: ANC).

En el Pueblo español (Foto: ANC).

Himmler asiste desde la tribuna al acto folclórico de los Coros y Danzas de la Sección Femenina (Foto:ANC).

Himmler asiste desde la tribuna al acto folclórico de los Coros y Danzas de la Sección Femenina (Foto:ANC).

Después de almorzar en el hotel, Himmler se trasladó a Montserrat, que era a lo que realmente había venido a España. Seguidor de leyendas paganas, de ritos esotéricos y convencido de que ese Montsalvat que se menciona en el Parsifal de Wagner era en realidad la montaña mágica catalana, el Reichsführer-SS quiso verla con sus propios ojos y preguntar a los monjes si era verdad que en el monasterio se conservaba el Santo Grial.

Desde el primer momento los monjes se mostraron poco acogedores con el alemán y, con la excusa de que no hablaban el idioma, los máximos responsables del lugar ni siquiera hicieron acto de presencia, encargando a uno de los monjes que sí era germanoparlante, Andreu Ripol Noble, que recibiera a Himmler y le enseñase el lugar.

Himmler en Montserrat. (Foto: ANC).

Himmler en Montserrat. (Foto: ANC).

Según se cuenta, Ripol acabó harto del nazi, que se mostró chulesco, impertinente y muy insistente en su deseo de conocer los pasadizos que recorren la montaña y en ver personalmente el Grial. Su soberbia llegó hasta tal punto, que se atrevió a discutir con el monje la genealogía de Jesús que, según Himmler, no era judío sino ario.

Concluida la visita, el jefe de las SS regresó a Barcelona, visitó el consulado alemán, cenó en el Ayuntamiento y a eso de las tres de la mañana, tal vez por los efectos del Pervitin –un derivado de la anfetamina que los nazis consumían como si fueran gominolas–, pidió ver la checa de la calle Vallmajor, un antiguo centro de confinamiento republicano diseñado con modernas técnicas de tortura psicológica como, por ejemplo, un suelo irregular, bancos inclinados en los que resultaba imposible descansar y pinturas abstractas que generaban ansiedad.

Himmler en la checa de Vallmajor.

Himmler en la checa de Vallmajor.

Al día siguiente, Heimrich se despertó en el Ritz. Desayunó y, cuando se disponía a abandonar el establecimiento rumbo al aeródromo del Prat, descubrió que un maletín de su propiedad con importantes documentos había sido robado. Aunque se alertó a la autoridades locales, el alemán abandonó España sin la cartera y, a pesar de las investigaciones, nunca más apareció.

Himmler pasea por las calles de Barcelona (Foto: ANC).

Himmler pasea por las calles de Barcelona (Foto: ANC).

La desaparición del maletín de Himmer y los documentos que en él se contenían es uno de los grandes misterios de la Segunda Guerra Mundial. A punto de cumplirse ochenta años del hecho y pasados ya setenta y cinco de la muerte del jerarca nazi, no se ha podido saber quién cometió el robo. Se habló de ladrones de hotel, se especuló con un plan urdido por los servicios secretos ingleses que habían infiltrado agentes que se hicieron pasar por empleados del hotel e incluso se afirmó que en la operación había participado Bernard Hilda, director de orquesta belga de origen judío que había tenido que abandonar Francia por la ocupación nazi.

Miembro de la Resistencia Francesa, Hilda se radicó en Barcelona en los años 40 y fue una de las atracciones estrellas de la Parrilla del Ritz. Sin embargo, aunque como relato es estupendo y parecería sacado de una novela de espías, lo cierto es que el músico no estaba en Barcelona en octubre de 1940 sino que llegó a la ciudad dos años más tarde, huyendo de la ocupación nazi de París.

El director de orquesta Bernard Hilda.

El director de orquesta Bernard Hilda.

En todo este tiempo, también se ha especulado sobre qué podía contener el maletín de Himmler. Algunos autores sostienen que no eran documentos trascendentes para el desarrollo del conflicto, sino caprichos del Reichsführer-SS como planos de la montaña de Montserrat y de sus galerías, así como documentos sobre el Grial e información sobre el paso de los cátaros por la abadía.

De hecho son varias las novelas que, partiendo del robo del maletín, desarrollan historias de ficción en las que se dan cita nazis, magos, antifascistas y misterios esotéricos. Por ejemplo La orden negra (Plaza y Janés, 2015) de José Calvo Poyato. Este escritor egabrense parte del hecho histórico del viaje de Himmler a Barcelona y de la existencia de la orden de Thule para crear una historia ambientada en 2003 en la que una historiadora recibe una llamada de su amante que le informa que ha encontrado unos documentos en alemán que podrían ser valiosos. Cuando la mujer investiga, resultan ser justamente los que le habían robado a Himmler.

Himmler pasea por Barcelona (Foto: ANC).

Himmler pasea por Barcelona (Foto: ANC).

Otro de estos títulos inspirados en el robo de la cartera del jefe nazi es El mapa del creador (Roca 2008) en la que el escritor Emilio Calderón da un giro de tuerca más a la historia y, además de nazis, resistencia antifascista y la maleta de Himmler incorpora dos elementos imbatibles: Mussolini y Antonio Vallejo-Nájera Lobón, psiquiatra español afín al nazismo, defensor de la eugenesia y responsable de discutibles experimentos que le valieron el sobrenombre de «el Mengele español».

En la historia de Emilio Calderón, un detenido en el Campo de Concentración de Miranda de Ebro es sometido a extraños experimentos por parte de Vallejo-Nájera. Por ejemplo, la extracción del «gen rojo» que, según el médico, es lo que lo ha convertido en un ser antisocial. Enterada de este hecho, Montse, la sobrina del preso, decide robar el maletín de Himmler para chantajear a las autoridades franquistas.

«En cuanto tuve conocimiento del viaje que Himmler tenía proyectado a Barcelona, y cuando pensaba hospedarse en el Ritz, ideé un plan», explica Montse en un pasaje de El mapa del creador y continúa: «hace veinte años, cuando mi tío Jaime se independizó, lo hizo en compañía de una doncella que le cedió mi abuela. Esa mujer, que se llama Ana María, quería a mi tío como a un hijo, aunque las malas lenguas dijeron que entre ellos llegó a existir una relación más profunda. Cuando mi tío se distanció por razones ideológicas de sus hermanos, y las cosas empezaron a irle verdaderamente mal en el aspecto económico, Ana María encontró trabajo como ama de llaves en el Hotel Ritz. Y allí ha trabajado desde entonces. Así que fui a hablar con ella y le conté lo que acababa de descubrir, que mi tío seguía vivo y que estaba siendo utilizado como cobaya de ese médico. Luego le propuse que me entregara una copia de la llave de la habitación que iba a ocupar Himmler y me proporcionara un uniforme de doncella, argumentando que entre los documentos que el Reichsführer guardaba en su maletín se encontraban probablemente algunos relativos a los experimentos que el doctor Vallejo-Nájera estaba llevando a cabo en Miranda de Ebro».

En el pueblo español (Foto: ANC).

En el pueblo español (Foto: ANC).

Himmler asiste a un desfile militar en Barcelona (Foto: ANC).

Himmler asiste a un desfile militar en Barcelona (Foto: ANC).

Una vez cometido el robo, Montse viaja con el maletín de Barcelona a Roma con intención de filtrar los documentos a la prensa e informar al mundo entero de la implicación de Franco en estos experimentos, con la esperanza de que se vea obligado a abandonarlos y, de rebote, mantenga su neutralidad en la Guerra Mundial. El problema es que la mujer no entiende alemán y desconoce si su plan podrá llevarse a cabo. De hecho, lo poco que ella entiende de los documentos es que algunos son planos de Montserrat.

En El mapa del creador Emilio Calderón se hace también eco de la versión más extendida de la historia, pero nada impedía que hubiera optado porque los documentos fueran relativos a una base de submarinos en el Maresme o un aeródromo de ovnis en el Tíbet. Como decía José Calvo Poyato a Europa Press cuando presentó La orden negra: «Se ha especulado mucho acerca de este robo, pero lo cierto es que no se ha averiguado nada, por lo que he tenido toda la libertad del mundo para poder imaginarme lo que pasó».

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23 May 23:36

Obediencia o fin del mundo: la estrategia de la disuasión // Amador Fernández-Savater

by lobosuel
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Achille Mbembe ha escrito que lo más característico de la pandemia es que “cada cual se ha vuelto un arma”. Todos detentamos en nuestro cuerpo la potencia de matar. El poder soberano de “hacer morir” se democratiza: cada uno somos ahora una pequeña bomba nuclear. La disuasión se vuelve entonces también horizontal.

Sería el lado oscuro de la interdependencia en la que se ha puesto tanto énfasis en los últimos tiempos: como todos podemos darnos la muerte, debemos disuadirnos unos a otros, vigilarnos y controlarnos, en la desconfianza de base, en la delación generalizada, en la interiorización colectiva y militante de las normas impuestas exteriormente.

Imaginemos la aparición de nuevos brotes víricos, segundas y terceras oleadas de contagio, más cuarentenas y escaladas en respuesta… La sombra del apocalipsis es el escenario ideal para la activación de una nueva estrategia de la disuasión: obediencia o fin del mundo. Un poder que no impone certezas, sino que gestiona la incertidumbre. No postula…
26 Apr 20:43

“NO QUIERO VIVIR UNA VIDA PROFILÁCTICA” // Sofía Guggiari

by lobosuel
Pienso en la potencia del agua turbia, del polvo, de la suciedad de la calle, del barro, del olor y la espesura de las gotas de sudor, del temblor de un orgasmo en pleno aislamiento, de los cuerpos bailando en un aquelarre feminista, a haciendo pogo en un acto popular. En la potencia de un…
20 Apr 16:28

El político japonés que murió en directo antes que JFK

by Eduardo Bravo
Sergioski02

ostia se les quedo la foto pa escultura de cera.Que estetica de la muerte tienen los cabrones.

Tres años antes del magnicidio de Kennedy, un político japonés era asesinado en directo por un joven militante ultraderechista.

En 1963, John Fitzgerald Kennedy moría asesinado en Dallas. Un magnicidio que fue grabado y que fue visto posteriormente por millones de estadounidenses por televisión. Sin embargo, dos años antes, Japón ya había vivido una situación semejante cuando uno de sus políticos más populares fue asesinado y, además, en directo.

Desde el punto de vista ideológico, Japón ha sido tradicionalmente un país conservador. Aunque a principios de los años 20 y 30 del siglo XX las corrientes políticas del socialismo, el comunismo o el anarquismo habían llegado al archipiélago y contaban con numerosos seguidores, el gobierno imperial no era demasiado partidario de aventuras progresistas. Incluso después de la derrota de la Guerra Mundial, la política nipona se escoró hacia la derecha. Una de las pocas excepciones a esa tendencia fue el político Inejirō Asanuma, que llegó a ser el líder del Partido Socialista Japonés.

Miembros del Partido Socialista nipón en 1946. Asanuma está abajo a la derecha. Foto: Alfred Eisenstaedt.

Miembros del Partido Socialista nipón en 1946. Asanuma está abajo a la derecha. Foto: Alfred Eisenstaedt.

Asanuma había comenzado a militar en el partido socialista en los años treinta pero, con la entrada de Japón en la segunda Guerra Mundial, se retiró de la política, actividad que retomó a partir de 1945. Durante la Guerra Fría, se mostró muy crítico con Estados Unidos que, a pesar devastado Hiroshima y Nagasaki con dos bombas atómicas, era visto por las autoridades niponas como un aliado que contribuía a la reconstrucción y prosperidad del país.

Inejirō Asanuma en julio de 1959. Foto: John Dominis

Inejirō Asanuma en julio de 1959. Foto: John Dominis

Aunque no era demasiado popular fuera de su país, en junio de 1960, la revista Blanco y Negro dedicó un amplio reportaje a Asanuma. Lo firmaba Manuel Aznar, abuelo del futuro presidente del Gobierno Español, que había apoyado el levantamiento fascista de 1936 (el abuelo), era íntimo de Serrano Suñer y fiel seguidor de José Antonio Primo de Rivera, al que incluso citaba en el texto de Blanco y Negro forma laudatoria.

En su artículo, Aznar realizó un retrato devastador del político japonés. Salvo su corpulencia, su agilidad, su musculatura, su ímpetu y disposición a la lucha, virtudes todas ellas muy del gusto de los falangistas, el periodista español no alababa ningún rasgo de Asanuma y arremetía contra él y sus correligionarios diciendo que no eran socialistas, sino comunistas, maoístas y antidemócratas, algo que Aznar, simpatizante de Franco hasta el punto de participar en la película Franco, ese hombre de José Luis Sáenz de Heredia, decía sin ruborizarse.

El artículo de Manuel Aznar estaba motivado por la negativa de Asanuma de aceptar un nuevo Tratado de Seguridad firmado por Japón y Estados Unidos, lo que le había llevado a denunciarlo en el parlamento y en la calle donde había conseguido movilizar a la población hasta el punto de que, pocas semanas después, en julio de 1960, el primer ministro Nobusuke Kichi, tuvo que dimitir de su cargo.

La tensión en las calles de Japón y los enfrentamientos políticos aumentaron de intensidad en los siguientes meses y algunos miembros de grupos de ultraderecha golpearon a diputados socialistas incluso dentro del recinto del parlamento japonés. Sin embargo, nada como lo sucedido el 12 de diciembre de 1960, cuando Asanuma fue asesinado mientras participaba en un debate. Un hecho que quedó inmortalizado por los reporteros gráficos y retransmitido en directo por la NHK, la televisión pública japonesa.

Otoya Yamaguchi en el instante previo a atacar a Asanuma. Foto: Yasushi Nagao.

Otoya Yamaguchi en el instante previo a atacar a Asanuma. Foto: Yasushi Nagao.

El asesino fue Otoya Yamaguchi, un joven ultraderechista de diecisiete años que, armado con un wakizaki, sable corto japonés, subió al escenario donde se estaba celebrando el debate y arremetió contra Asanuma, clavándole el arma en varias ocasiones antes de poder ser reducido. Detenido y confinado en una prisión, Yamaguchi hizo una mezcla con agua y pasta de dientes, escribió un mensaje en favor de «Su Majestad Imperial el Emperador» y se ahorcó con una soga confeccionada con las sábanas de su cama.

Yasushi Nagao recibiendo el World Press Photo 1961. Foto: Harry Pot.

Yasushi Nagao recibiendo el World Press Photo 1961. Foto: Harry Pot.

De entre los muchos fotógrafos que se encontraban presentes en el momento del atentado, Yasushi Nagao fue el que logró la instantánea más nítida de la embestida de Yamaguchi. Una escalofriante fotografía que fue reconocida con el Pulitzer de 1960, con el World Press Photo de 1961 y que inspiró a Kenzaburo Oe el libro Seventeen.

Modelado 3D de Yamaguchi.

Modelado 3D de Yamaguchi.

Con el paso del tiempo, la pose del asesino en esa fotografía, se convirtió para los ultraderechistas japoneses en un icono, hasta el punto de imprimir carteles y postales con ella. De hecho, en 2010, con motivo del 50 aniversario del hecho, Yamaguchi fue homenajeado por sus correligionarios, que no necesariamente son adultos que vivieron el hecho cuando sucedió.

Hoy en día, Yamaguchi se ha convertido en un héroe para los jóvenes fascistas japoneses, que no han dudado en modelar una figura del asesino para que pueda ser descargada y fabricada por cualquier usuario que tenga una impresora 3D y desee colocarlo como decoración. Algunos padres despistados incluso podrán pensar que su hijo, el lugar de un fascista, es un amante del manga.

La pieza montada y pintada por un fan.

La pieza montada y pintada por un fan.

15 Apr 06:43

La mortalidad por covid-19 en perspectiva histórica

by Libertad González
Por Libertad González y Ana Rodríguez Hace unos días se hizo pública esta herramienta para acceder a los datos nacionales de mortalidad diaria procedentes de registros civiles, a tiempo real. Hasta ese momento, los investigadores teníamos que esperar a que el Instituto Nacional de Estadística publicara los datos anuales de mortalidad, con meses de retraso, [leer más ...]
08 Apr 17:04

Cuando los niños de la URSS y EEUU jugaban con patatas

by Eduardo Bravo

Durante años, la URSS y EEUU compitieron por convencer al mundo de las virtudes de sus diferentes sistemas políticos cuando, en realidad, se asemejaban más de lo que se pudiera creer: en ambos los niños jugaban con patatas.

Entre los años 1927 y 1929, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) sufrió la llamada «crisis de las cosechas», que obligó a racionar los alimentos en los entornos urbanos. Para revertir esa situación, Stalin decretó la colectivización de las tierras y los medios de producción. Sin embargo, entre 1932 y 1933 se produjo una enorme hambruna que afectó especialmente a las repúblicas de Ucrania y Kazajistán, importantes zonas agrícolas.

A pesar de ello, en 1931, los niños soviéticos pudieron disfrutar de un curioso libro titulado Игрушки из картошки que, según Google Translator, significa sencillamente «Juguetes de papa» porque eso justamente era su objetivo: proponer ideas para hacer juguetes con ese popular tubérculo del que, entre otras cosas, se destila el vodka.

Portada de Игрушки из картошки (1931).

Portada de Игрушки из картошки (1931).

Gracias a esa publicación los niños rusos podían hacer, entre otros muchos juguetes, su propio samovar con patatas y cerillas; un hombre leyendo el periódico –posiblemente el Pravda– mientras paseaba a su perro; un automóvil de patata con conductor del mismo material; una caseta de perro con perro patata; un levantador de pesas (que más bien parecía un coronavirus) o un jinete y su montura, ambos de patata.

¿Qué se puede hacer con patatas y cerillas? ¿Freírlas? ¿Cocerlas? No, hombre, no.

¿Qué se puede hacer con patatas y cerillas? ¿Freírlas? ¿Cocerlas? No, hombre, no.

Los amantes de la obra de Ayn Rand argumentarán que el libro no era más que el reflejo del fracaso del socialismo soviético. Sin embargo, si se atiende a la coyuntura antes mencionada, es decir, a las hambrunas, las patatas debían de ser un producto de lujo o, al menos, algo digno de poder ser regalado en cumpleaños y fechas señaladas sin ruborizarse.

La URSS promocionó juguetes hechos con patatas, unos productos que debieron de ser casi un producto de lujo durante las hambrunas. Los EEUU, lejos de buscar algo más sofisticado, respondieron creando a Mr. Potato.

De hecho, en esa competición entre las superpotencias que experimentaría su momento álgido con la Guerra Fría, los Estados Unidos, lejos de crear sofisticados juguetes para epatar a los niños soviéticos y animarles a abrazar el capitalismo, lo cierto es que les copiaron la idea.

Instrucciones delos primeros modelos de Mr. Potato. El tubérculo no estaba incluido.

Instrucciones delos primeros modelos de Mr. Potato. El tubérculo no estaba incluido.

En 1949, George Lerner, fabricante de juguetes, comenzó a vender unas bolsas con narices, ojos, bocas orejas, brazos y piernas que se clavaban en una patata de verdad. Las llamó Mr. Potato y, poco después, consiguió que una empresa de cereales los distribuyese como regalo entre sus consumidores. No contento con esta solución, siguió presentando su creación a otros empresarios y. en 1951, consiguió que una nueva compañía de juguetes, Hasbro (de Hassenfeld Bros.) le comprase la idea. Lerner recuperó los derechos de explotación de su invención –no sin antes abonar una indemnización a la empresa de cereales– y cedió la producción a Hasbro por un pequeño adelanto y un 5% de cada juguete vendido. Se forró.

A pesar de lo rudimentario de la propuesta, el éxito del juguete, del que se vendieron millones de unidades, hizo que al Señor Potato pronto se le sumase la Señora Potato (1952), un montón de accesorios y toda una colección de amigos de aventuras llamados los Tooty Frooty, cuyos cuerpos ya estaban fabricados en plástico y entre los que se encontraban Oscar the Orange, Willy Burger, Mr. Mustard Head, Frenchy Fry (que era una patata frita) y el que tal vez sea el más desconcertante: la salchicha con ojos y boca Frankie Frank.

Algunos de los amigos de Mr. Potato.

Algunos de los amigos de Mr. Potato.

En 1989, cayó el Muro de Berlín. Desde hacía unos años la balanza de la política mundial se había decantado en favor del capitalismo y el bloque occidental ya no necesitaba competir con la URSS por mostrar qué estilo de vida era más atractivo. Se acercaban los noventa y como muchos ciudadanos occidentales, el Señor Patata apostó por la normatividad, estilizó su figura, se olvidó de sus amigos de juergas –que habían dejado de ser comercializados en los años 70–, y se volcó en su burgués matrimonio con la Señora Patata y sus hijos. De hecho, hasta dejó de fumar: a partir de los años 90, su característica pipa ya no se incluyó entre sus accesorios.

Mr. Potato y su amigo Pete the Pepper.

Mr. Potato y su amigo Pete the Pepper.

Lo más curioso es que, hoy en día, en pleno confinamiento por el coronavirus, el capitalismo corre el riesgo de derrumbarse. Las jugueterías están cerradas y nadie puede comprar Mr. Potatos. Sin embargo, los supermercados siguen abiertos y nadie impide hacer un samovar en casa con patatas e incluso destilar vodka. La URSS se está tomando la revancha.

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01 Apr 21:23

El desopilante reportaje sobre unos «beatniks» en el Madrid de los 60

by Eduardo Bravo

En mayo de 1966, el periodista César Alonso de los Ríos publicaba en la revista Triunfo un reportaje titulado Beatniks en Madrid. El tema estaba de actualidad porque las autoridades franquistas habían decidido expulsar del país a cuatro jóvenes «beatniks».

En la España de los sesenta, Triunfo era tal vez la publicación que mejor abordaba temas de actualidad, aunque solo fuera por tener un punto de vista progresista y de izquierdas, dentro de lo que cabía. Muchos de sus profesionales eran jóvenes descontentos con la dictadura que luchaban contra ella con más o menos implicación. Uno de ellos era César Alonso de los Ríos, autor de un reportaje publicado en mayo de 1966 titulado Beatniks en Madrid que, durante el tiempo que trabajó en Triunfo, estuvo afiliado al por entonces clandestino Partido Comunista y, cuando abandonó esa cabecera en 1978, fue para dirigir La calle, revista de actualidad vinculada a dicha organización política.

Portada del número 208 de  Triunfo  en el que se incluye el reportaje casi tan cómico como Dick Van Dyke.

Portada del número 208 de Triunfo en el que se incluye el reportaje casi tan cómico como Dick Van Dyke.

A pesar de estas credenciales, la imagen que se daba de los jóvenes en ese artículo resulta desopilante y más propio de diarios como ABC o Ya que de una revista que era estandarte del cambio político en el país. Desde el primer párrafo, César Alonso de los Ríos demostraba una desconexión total con la realidad de los muchachos protagonistas del texto. Aunque el redactor había cumplido los treinta en enero de ese año, apenas cinco meses antes de escribir el reportaje, su forma de abordar la vida de esos veinteañeros resultaba en unas ocasiones crítico y en otras paternalista. Tal vez la razón fuera que los treinta años de la década de los 60 se parecían mucho a los cuarenta de la época actual. O los cincuenta.

«Cuatro “beatniks”, cuatro indeseables, han sido expulsados del país», lo que, según Triunfo, provocaba «el mismo alivio que se siente cuando se revienta un grano».

Prueba de esa incomprensión inter pares son frases como aquellas que afirmaban que los beatniks «no protestan. Se tumban» o que «nadie sabe sentarse mejor que un “beatnik” en una acera, en una cuneta o en una silla metálica como estas de la terraza de la Cervecería Alemana, plaza de Santa Ana». No contento con llamarles vagos, el redactor dejaba caer que también podían ser unos borrachos –«Dentro de doce horas seguirán aquí o, mejor dicho, en el interior del bar»– y unos drogadictos –«se les achaca fumar marihuana. Se les carga todos los vicios, todos los tabús»– aunque puntualizaba que «estos muchachos representan la diezmillonésima parte del vicio existente. Su fallo está en que lo exhiben». Para concluir con esta descripción de las particularidades del beatnik el periodista afirmaba: «ningún verdadero “beatnik” aguanta más de tres días en una misma cama y en una misma ciudad». Una sentencia tan lapidaria que, como no podía ser de otra manera, daba lugar a una pregunta: «al buen burgués le intriga de qué viven». Lógico.

¿De qué viven los beatniks? Aquí una pista. Foto: Gigi.

¿De qué viven los beatniks? Aquí una pista. Foto: Gigi.

¡Marrana!

Entre esos jóvenes procedentes de «San Francisco, Nueva York, Londres, Estocolmo» que se daban cita en la Plaza de Santa Ana, había «muchachos de jerseys altos y de pelo largo» pero también «muchachas con pantalones negros y cazadoras masculinas». Algo poco habitual para la época y que llamó la atención no solo del periodista sino también de la concurrencia.

«Sally fuma un emboquillado. Lleva una blusa escotada en redondo, en un redondo generoso que si no afecta a los “beatniks”, atrae al público indígena que ahora –cierre de los comercios– llena la plaza”. El asombro de «los nativos» ante el escote de Sally era tal, que les llevó a formar un semicírculo en el que, según se relataba, se daban cita «el botones moroso, el pueblerino atónito, los quinceañeros ojerosos, el probo comerciante». Una actitud que, sin embargo, a Sally y a sus amigos les daba igual. Ellos seguían «inmutables, pierna sobre pierna, sin preocuparse de los mirones; más aún, es ahora cuando se sienten “beatniks”, es decir, diferentes». De hecho, relataba el periodista, ni siquiera se inmutaron cuando pasaron dos mujeres «de negro y se la quedan mirando: ¡Marrana!».

Sally con sus amigos y el grupo de nativos mirones. Foto: Gigi.

Sally con sus amigos y el grupo de nativos mirones. Foto: Gigi.

Esa actitud hostil contra los beatniks no era aislada. A los españoles de bien de la época, esa juventud que no viajaba «ni en Meliá ni en Marsans» no acababa de convencerles y, según comentaba De los Ríos haciendo referencia al hecho que había dado pie al reportaje, «el público de la mañana y el de la tarde se ha sentido aliviado cuando ha leído la noticia de que cuatro “beatniks”, cuatro indeseables, han sido expulsados del país; el mismo alivio que se siente cuando se revienta un grano».

Un «beatnik» mira un escaparate de la Gran Vía madrileña. Foto: Gigi.

Un «beatnik» mira un escaparate de la Gran Vía madrileña. Foto: Gigi.

Tras abordar el escenario y el paisanaje, el periodista pasaba a describir a algunos de los beatniks con los que se encontraba a fin de entender «¿quiénes son estos muchachos?» y el porqué de su «amor a la pobreza», que calificaba de «un insólito “american Way of life”». El primero de ellos era Wayne Morgan, de 19 años. «Nació cerca de Nueva York y lleva dos años rodando por el mundo. Leía a Salinger y Kafka cuando trabajaba en una oficina; ahora no puede leer el periódico porque no tiene dinero». El siguiente es John F. Moffit del que se dice que «no es propiamente beat» pero el el único al que se vincula con alguna referencia a ese movimiento. Concretamente su procedencia de San Francisco donde «Ginsberg publicó “Howl” (Alarido), la carta poética del movimiento beat de la que se agotaron en poco tiempo 100.000 ejemplares».

Jóvenes «beatniks» pasean por Madrid. Foto: Gigi.

Jóvenes «beatniks» pasean por Madrid. Foto: Gigi.

Después de aportar ese detalle literario poco usual en la España de los 60, en la que Alarido permanecía todavía inédito, el periodista explicaba que la forma de vida de los beatniks no era más que una respuesta a «la sociedad deshumanizada que pretende encuadrarles», la cual se canalizaba buscando «formas de vida más elementales», rechazando la política «por ser una forma de vida más», así como el militarismo: «he participado en manifestaciones pacíficas y mis compañeros de universidad lo siguen haciendo. No es que seamos unos cobardes. A mí no me da miedo ir a pegar tiros en Vietnam; lo que sucede es que no sé qué hacemos los americanos en Vietnam», respondía uno de los consultados aunque, en opinión del redactor, de forma demasiado sucinta: «W. Ha dejado de hablar. Ha sido mucho para un “beatnik”». En fin.

César Alonso de los Ríos continuó en activo en el mundo del periodismo hasta su muerte, en mayo de 2018. Su trayectoria profesional tal vez explique algunas de las afirmaciones vertidas en el artículo de Triunfo. Tras abandonar La Calle y el Partido Comunista, se afilió al PSOE, pasó por El Independiente y más tarde por El Sol, todos ellos medios de corte más o menos progresista. No obstante, tras el cierre de ese último periódico, César Alonso de los Ríos recaló en ABC, la cadena COPE e Intereconomía, medios de un espectro ideológico totalmente opuesto y en los que más de un colaborador no es raro que aún utilice esa metáfora que comparaba la expulsión de unos jóvenes con reventarse un grano.

Apertura del reportaje de  Triunfo . Foto: Gigi.

Apertura del reportaje de Triunfo. Foto: Gigi.

29 Mar 11:54

Nostalgia de racionamiento

by César Rendueles
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ojo al david hasselhof

Publicado originalmente en El País 23/11/2019

La caída del muro de Berlín pilló a David Hasselhoff, protagonista de la serie El coche fantástico, promocionando su primer disco. La Nochevieja de 1989 fue el primer cantante estadounidense que actuó en la República Democrática Alemana (RDA). Lo hizo subido a una grúa suspendida sobre el Muro, desde donde interpretó en playback una canción titulada Looking for Freedom(buscando la libertad). No a todos los berlineses les impresionaron las habilidades vocales pregrabadas de Hasselhoff. En un vídeo de la televisión alemana se aprecia cómo al menos dos personas le lanzan bengalas que pasan a centímetros de su cabeza. Es una escena que encarna a la perfección las debilidades de la interpretación dominante de la unificación alemana, que viene a ser una reformulación del lema de los Teletubbies: “¡Abrazo grande!”.

El escritor Heiner Müller denunció insistentemente esos relatos de la reunificación que cancelaban una experiencia histórica compleja que implicaba a millones de personas. Cualquier demócrata debería condenar la dictadura estalinista, pero la reprobación no es lo único que se puede decir sobre la vida en el Este. En especial, la caída del Muro significó la demonización del vocabulario político relacionado con la planificación económica. En la era salvaje de la globalización, el mensaje era nítido: los estalinistas racionaban, los demócratas no. La centralización, se decía, llevaba a un círculo vicioso de escasez y despilfarro; la competencia mercantil, a la abundancia para todos.

Sería absurdo infravalorar las debilidades sistémicas de las economías soviéticas, pero no siempre ni necesariamente tenían que ver con la centralización. Como ha señalado Óscar Carpintero, la mayoría de los bienes sujetos a planificación en el Este se producían autónomamente en empresas regionales, con un alto grado de delegación. Las economías de Polonia, Checoslovaquia y Hungría estaban tan monopolizadas como la de Estados Unidos. En 1990, las 100 mayores compañías checoslovacas reunían el 26% del empleo; en Estados Unidos era el 24%. Ningún sátrapa soviético soñó jamás con el nivel de monopolio de nuestra industria del automóvil, con el grado de planificación e integración vertical de Amazon o Walmart.

Pero, sobre todo, el capitalismo ha arrojado a la humanidad a una dramática crisis de escasez de energía, minerales, suelos fértiles y recursos necesarios para la vida. Nos negamos a reconocerlo por una mezcla de miopía y egoísmo: harían falta tres mundos y medio para generalizar las pautas de consumo de los españoles. Eso significa que estamos acaparando bienes y servicios esenciales a los que millones de personas —tal vez nosotros mismos— no tendrán acceso en el futuro. Somos estraperlistas históricos enredados en su propio timo piramidal. Los supermercados capitalistas están tan desabastecidos como los soviéticos: no lo vemos porque vivimos instalados en el saqueo ecológico.

Algunos estudios señalan que la arena común se está convirtiendo en una materia prima cada vez más escasa y cara. En países como la India han aparecido mafias violentas dedicadas al tráfico de arena. Es sólo un anticipo pintoresco de una pauta que se volverá recurrente. Cada vez más bienes y servicios hoy abundantes en Occidente —como los viajes en avión, la calefacción o la carne— se volverán inaccesibles para la mayoría. La cuestión es si el reparto de esos recursos escasos se producirá a través del mercado, de forma que unos pocos los acapararán; si dará lugar a una dictadura burocrática, como en la RDA, o si somos capaces de imaginar una forma de planificación justa, igualitaria y sostenible.

Según Selina Todd, cuando en 1949 los laboristas británicos retiraron los controles sobre los alimentos y el combustible creados durante la II Guerra Mundial, se enfrentaron a una oleada de indignación. La mayoría de la gente exigía que se mantuviera el racionamiento porque temían que, en caso contrario, aumentarían las desigualdades, como efectivamente ocurrió. Es una lección valiosa. Necesitamos cartillas de racionamiento medioambientales que aseguren que, entre otras muchas cosas, la energía, el transporte o los alimentos se reparten según criterios democráticos basados en las necesidades sociales. La alternativa es un escenario distópico de ecofascismo y guerra.

25 Mar 10:53

Sobre el coronavirus y el capitalismo // Debate Žižek – Byung-Chul Han

by lobosuel

Un golpe tipo ‘Kill Bill’ al capitalismo // Slavoj Žižek La actual propagación de la epidemia de coronavirus ha desencadenado a su vez vastas epidemias de virus ideológicos que yacían latentes en nuestras sociedades: noticias falsas, teorías conspiratorias paranoicas, explosiones de racismo, etc. La necesidad de cuarentenas, bien fundamentada médicamente, ha encontrado un eco en…

La entrada Sobre el coronavirus y el capitalismo // Debate Žižek – Byung-Chul Han se publicó primero en Lobo Suelto!.

24 Mar 23:46

Un sobrecogedor memento mori

by Pete «Black Thunder»

En la Inglaterra victoriana fue muy popular la «joyería de luto». Los «guardapelos», como se los conocía, eran mementos mori llevables en pulseras, broches, anillos o delicadas y bellas cajitas . William Morris, los Shelley, Lord Byron o Larra fueron algunos de los más célebres

Era portable y hasta exhibible: un broche, un anillo, un colgante o una cajita en la que se mostraba, en medio de un cuidadísimo y delicado acabado, el cabello de la persona fallecida. En la Inglaterra victoriana, con todo el aparataje sentimental y la hipersensibilidad ante la vida y la muerte, se puso de moda y usó con frecuencia la «joyería de luto», también conocida como «guardapelo»: colgantes, broches o pulseras. Eran hechas a mano y se trataba de encargos personalizados, en algunos casos de gran tamaño y, en otras ocasiones, en estuches o joyas muy pequeñas. El cabello, increíblemente resistente al paso del tiempo, era un recuerdo imborrable de la persona amada ya fallecida. No era posible reemplazarlo o ser fraudulento. Aquel que había amado a alguien reconocía rápidamente su pelo. Como recuerdo era definitivo, emocionante, único. Por esta misma razón, en vida muchos amantes intercambiaban sus mechones de pelo. Los soldados, a veces, se los llevaban a la línea del frente, evocándoles lo que dejaban atrás o les esperaba a su regreso. Contemplar aquel fetiche hacía que las distancias se diluyeran. También se usó para los animales de compañía fallecidos. En ocasiones, las mascotas también fueron inmortalizadas en mementos mori sobrecogedores.

Anuncio de un taller de «joyería de luto» (circa 1890)

Anuncio de un taller de «joyería de luto» (circa 1890)

Trabajar el cabello, en principio, no requería grandísimas habilidades. El procedimiento era el mismo que la costura o el bordado, y los estuches podían no ser excesivamente caros. Por tanto, se convirtió en un recordatorio accesible a casi todo el mundo.

Algunos personajes importantes donaron su cabello como una prueba irrefutable de su existencia y recuerdo, como William Morris, Lord Byron o Percy y Mary Shelly, entre muchos otros, todos ellos representantes del romanticismo o del socialismo utópico, pero en definitiva de una época proclive al amor loco, las aventuras y las heroicidades de leyenda. Entre los españoles se conserva un mechón de pelo de Mariano José de Larra, uno de nuestros grandes románticos. Junto a la muestra se acompañó una nota que rezaba: «Pelo de mi Mariano», pero se desconoce si se trata de su amante o su madre.

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Pelo de William Morris. Victorian and Albert Museum

Pelo de William Morris. Victorian and Albert Museum

Pelo de Mary Shelley. Colección Berry Family.

Pelo de Mary Shelley. Colección Berry Family.

Dos muestras de pelo como memento mori: Percy y Mary Shelley. British Library

Dos muestras de pelo como memento mori: Percy y Mary Shelley. British Library

Muestra del pelo de Lord Byron

Muestra del pelo de Lord Byron

Pelo de Mariano José de Larra y nota manuscrita. Museo del Romanticismo

Pelo de Mariano José de Larra y nota manuscrita. Museo del Romanticismo

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24 Mar 23:42

Cazas soviéticos aparcados en Sant Pere dels Arquells Xavier...



Cazas soviéticos aparcados en Sant Pere dels Arquells

Xavier Monge es un vecino de la localidad leridana de Sant Pere dels Arquells que tiene expuestos al aire libre tres cazas soviéticos Mikoyan-Gurevich, un MiG-15, otro MiG-21 y un MiG-23, con los colores de sus respectivas fuerzas aéreas (rusa, húngara y checoslovaca). La flotilla, que puede verse fácilmente desde la calle e incluso en Google Maps, constó originalmente de un cuarto aparato y hace muchos años que está presente en el pueblo. En las cuadras de su masía, Monge guarda también el motor Klimov VK-1 del MiG-15.

El hecho de estar al aire libre ha ido deteriorando los aviones y las inclemencias del tiempo han contribuido a la oxidación de la chapa y de algunas piezas. Se da la circunstancia de que el jardín que hace de hangar está ubicado justo al lado de una iglesia románica, lo que sorprende a muchos de los curiosos que se acercan.

Más info: La Vanguardia, Aerospace Engines, Google Maps

18 Mar 01:19

Sentmenat: un pueblo ya en economía de guerra

Un ayuntamiento cerca de Barcelona levanta en apenas dos días una ‘fábrica’ para producir mascarillas con la implicación de decenas de vecinos.

Detalle de la mascarilla fabricada

Cada vez está más claro que el escenario al que vamos no es ni siquiera de crash financiero global sino algo más grave aún, equivalente casi a una guerra, lo que exigirá construir una economía de guerra. Esto significa que no bastarán con los estímulos financieros masivos, sino que las instituciones deberán intervenir la economía para ponerla exclusivamente al servicio de ganar esta batalla contra el coronavirus, lo que exige empezar a producir cuanto antes lo que el mercado no podrá proporcionar muy pronto: mascarillas, respiradores, guantes de plástico, etc.

En palabras de Jacques Attali, una de las grandes figuras intelectuales europeas, que lleva días pidiendo pasos en esta dirección: “Actuar rápidamente. Masivamente. Colocarse en situación de economía de guerra. Producir respiradores y mascarillas como se habría producido [en una guerra] aviones y obuses”, suplicó Attali la semana pasada. En su alocución de esta noche el presidente francés lo ha dicho ya explícitamente en varias ocasiones: “Estamos en guerra”.

Un miembro de la Asociación de Vecinos de Sentmenat se prueba el prototipo de mascarilla fabricada por iniciativa del Ayuntamiento.

Los Estados han avanzado mucho y muy rápidamente, lógicamente asustados por la evolución de Italia, que es nuestro mejor espejo, pero siguen sin asumir hasta las últimas consecuencias el marco mental que permite construir una economía de guerra. Sin embargo, no hace falta esperar a los Estados para empezar a ponerlo en marcha, como demuestra el caso del Ayuntamiento de Sentmenat (9.300 habitantes, 35 kilómetros al norte de Barcelona): hace una semana, el consistorio pidió colaboración a las empresas y comercios del municipio para conseguir el material de seguridad mínimo necesario para los trabajadores obligados a salir de casa -patrulla municipal, asistentes sociales, etc-, pero al darse cuenta de que pronto podría haber problemas de abastecimiento más graves se tomó una decisión mucho más radical: directamente, tratar de producir al menos mascarillas, que empiezan a escasear en los servicios de atención primaria y los centros hospitalarios cercanos.

Hace una semana, muchos todavía se burlaban de los “alarmistas” o “exagerados” que auguraban el inminente colapso del sistema, pero el equipo de gobierno se conjuró para seguir adelante con su plan: ayer mismo culminaron el primer prototipo y mañana mismo empezarán a producir. Con la materia prima que han conseguido recabar, estiman que podrán tener muy pronto hasta 400 mascarillas disponibles, pero esperan fabricar muchas más.

Uno de los artífices del milagro es el alcalde, Marc Verneda, electricista de 35 años y militante de un pequeño partido, Comunistes de Catalunya (coligado con ERC en las elecciones), que llegó a la alcaldía el año pasado al frente de la coalición Assemblea Ciutadana de Sentmenat y que gobierna con el apoyo de Esquerra y la CUP. “Los gobiernos van muy atrás, pero no nos podemos permitir los lamentos. La gravedad de la situación nos obliga a ponernos en marcha nosotros mismos y cuanto antes para intentar producir lo que sabemos que pronto va a escasear, como las mascarillas. Hay muchas vidas en juego”, explica, en conversación telefónica.

¿Y cómo se producen las mascarillas si nunca has creado ni siquiera una empresa, como es el caso de Verneda? Lo primero es preguntando a la gente del pueblo, no sea que alguien sepa. A través de las Asociación de Vecinos se dieron voces y pronto se dio con una persona que, por su experiencia profesional previa, se veía capaz de producirlas si contaba con máquinas de coser modernas y la materia prima exigida.

Las máquinas de coser fueron fáciles de encontrar: la propia Asociación dispone de una decena de ellas para los cursos de costura que organiza periódicamente y ahora serán el centro neurálgico de producción. Pero resulta que, además, una treintena de vecinos respondieron al llamamiento municipal y tienen máquinas de coser en casa preparadas si se les enseña cómo hacerlo y se les aporta la materia prima: están listos para empezar a producir en su casa. En total, pues: 40 máquinas.

El curso acelerado de producción, que movilizó a varios miembros del ayuntamiento bajo la coordinación del ingeniero municipal, llevó a investigar qué materia prima se necesitaba y descubrieron que Robin Hat, una empresa de Rubí en la misma comarca, produce gorros para usar en los quirófanos hechos de un material que también puede utilizarse para las mascarillas. Pidieron hora, se presentaron a la fábrica, comprobaron que el material encajaba con lo que estaban buscando y solicitaron un donativo de telas. Lo obtuvieron. Y dos días después, ayer mismo, tenían ya el prototipo a punto y 40 máquinas de coser preparadas para convertirlas en mascarillas: dos ayuntamientos de la zona ya han hecho pedidos porque no les quedan.

A partir de mañana, menos de una semana después de empezar a explorar la idea, arrancará el proceso de producción de mascarillas. Y estará a punto un vídeo para explicar a todas las familias involucradas cómo elaborarlas en casa, así como toda la logística necesaria para conectar estas 30 unidades individuales de producción -las respectivas casas- con el epicentro de la “fábrica”, el local de la Asociación de Vecinos.

Obviamente, las mascarillas no serán tan perfectas como si fueran obra del mercado, pero todo el mundo sabe que el mercado no las traerá cuando hagan falta para salvar vidas. Y que ello puede ser muy pronto.

Una “fábrica” levantada en dos días para producir, de momento, 400 mascarillas: los gobiernos vacilan, pero la gente se ha puesto en marcha.

Ante la pandemia Pandemia enfermedad covid-19 coronavirus Catalunya Cataluña mascarillas economía de guerra
18 Mar 01:13

La supervivencia del más rico

by Lara San Mamés

Los ricos están conspirando para dejarnos atrás

Artículo de Douglas Rushkoff

El año pasado me invitaron a un centro turístico privado de superlujo para que pronunciara un discurso inaugural a lo que supuse que serían un centenar de banqueros de inversiones. Fue, y con mucho, la tarifa más grande que jamás me han ofrecido por una charla (casi la mitad de mi sueldo anual como profesor universitario) y lo único que tenía que hacer era ofrecer una visión sobre el “futuro de la tecnología”.

Nunca me ha gustado hablar del futuro. Las rondas de preguntas siempre acaban siendo como juegos de salón en los que se me pide que opine sobre las palabras de moda en el campo de la tecnología punta como si fueran indicadores bursátiles para posibles inversiones, por ejemplo la blockchain, la impresión 3D o CRISPR. Rara vez el público está verdaderamente interesado en aprender sobre estas tecnologías o en su potencial impacto más allá de la elección entre invertir en ellas o no. Pero como poderoso caballero es Don Dinero, acepté el bolo.

En cuanto llegué me llevaron a lo que yo creí que era un camerino pero, en vez de colocarme un micrófono o llevarme al escenario, me senté en una simple mesa redonda mientras el público venía hacia mí: cinco tipos forrados (sí, todos hombres) de las más altas esferas de los fondos de inversiones libres. Después de algo de cháchara me di cuenta de que no tenían ningún interés en la información que yo había preparado sobre el futuro de la tecnología. Tenían sus propias preguntas.

Empezaron de forma bastante inofensiva. ¿Ethereum o bitcoin? ¿La computación cuántica es algo serio? Sin embargo, poco a poco comenzaron a hablar de sus verdaderas preocupaciones.

¿Qué región se verá menos afectada por la crisis climática que se avecina: Nueva Zelanda o Alaska? ¿Es verdad que Google está construyendo un hogar para el cerebro de Ray Kurzweil y que su conciencia sobrevivirá a la transición o, en cambio, morirá y renacerá como una nueva? Por último, el director ejecutivo de una agencia de corredores de bolsa me explicó que ya casi había terminado la construcción de su propio (sistema) búnker subterráneo y preguntó: “¿Cómo puedo mantener la autoridad sobre mi cuerpo de seguridad después del suceso?”.

A pesar de toda su riqueza y poder, no creen poder tener ningún impacto en el futuro.

El suceso. Ese era su eufemismo para el colapso medioambiental, la agitación social, la explosión nuclear, los virus imparables o el hackeo de Mr. Robot que hace que todo se desmorone.

Esa sola pregunta nos mantuvo ocupados durante el resto de la hora. Sabían que necesitarían guardias armados para proteger sus propiedades de las masas enfurecidas pero… ¿Cómo pagarían a los guardias cuando el dinero no valiera nada? ¿Qué impediría a los guardias elegir a su propio líder? Los multimillonarios habían pensado utilizar unos candados especiales en las reservas de comida cuyas combinaciones solo conocieran ellos. O hacer que los guardias llevaran algún tipo de collares disciplinarios a cambio de su supervivencia. O quizás construir robots que hicieran las veces de guardias y trabajadores, si es que esa tecnología se llegase a desarrollar a tiempo.

Ahí fue cuando me di cuenta: aquella era una conversación sobre el futuro de la tecnología, al menos en lo que respecta a aquellos hombres. Siguiendo el ejemplo de Elon Musk colonizando Marte, de Peter Thiel revirtiendo el proceso de envejecimiento o de Sam Altman y Ray Kurzweil transfiriendo sus mentes a superordenadores, estos hombres se preparaban para un mundo digital que tenía poco que ver con hacer del mundo un lugar mejor y mucho con trascender la condición humana en su conjunto y aislarse del peligro real y presente que supone el cambio climático, la subida del nivel  del mar, las migraciones masivas, las pandemias globales, el pánico nacionalista y el agotamiento de los recursos. Para ellos el futuro de la tecnología se centra en una sola cosa: escapar.


No hay nada de malo en las opiniones descabelladamente optimistas sobre cómo la tecnología podría beneficiar a la sociedad humana, pero la tendencia actual hacia una utopía posthumanista es otra cosa. Más que una visión para la migración completa de la humanidad hacia un nuevo estado de ser, se trata de una búsqueda para trascender todo lo humano: el cuerpo, la interdependencia, la compasión, la vulnerabilidad y la complejidad. Tal y como los filósofos tecnólogos han estado señalando durante años, la visión transhumanista actual reduce toda nuestra realidad a datos con demasiada facilidad, concluyendo que “los humanos no son más que objetos que procesan información”.

Metafóricamente hablando, es como si redujeramos la evolución del ser humano a un videojuego en el que alguien gana al encontrar una vía de escape y deja que algunos de sus mejores amigos se cuelen con él. ¿Será esa persona Musk, Bezos, Thiel… o Zuckerberg? Estos multimillonarios son los supuestos ganadores de la economía digital, el mismo escenario corporativo basado en la ley del más fuerte que alimenta gran parte de esta especulación desde un principio.

Pero no siempre ha sido así, claro está. Hubo un breve momento al principio de los años 90 en el que el futuro digital parecía ilimitado y abierto a cualquier nueva idea. Por aquel entonces la tecnología se estaba convirtiendo en el terreno de juego de de la contracultura, que vio en ella la oportunidad de crear un futuro más inclusivo, distribuido y a favor de las personas. Sin embargo, los intereses comerciales establecidos tan solo vieron un nuevo potencial para el mismo extractivismo de siempre y demasiados tecnólogos se vieron seducidos por las salidas a bolsa. Los futuros digitales se entendieron como futuros de acciones o de algodón, algo que predecir y por lo que apostar. Así que casi todos los discursos, artículos, estudios, documentales o informes se consideraban relevantes únicamente si hacían referencia a un símbolo bursátil. El futuro pasó de ser algo que creamos mediante nuestras acciones o esperanzas para la humanidad a un escenario predestinado por el que apostamos con nuestro capital de riesgo pero al que llegamos de forma pasiva.

Esto supuso una liberación de las implicaciones morales de las actividades que se realizaban. El desarrollo tecnológico dejó de ser una historia de prosperidad colectiva y se convirtió en una historia de supervivencia personal. Y lo que es peor: comprendí que señalar todo esto era una forma involuntaria de posicionarse como enemigo del mercado o como un cascarrabias en contra de la tecnología.

Así que en vez de recapacitar sobre la ética práctica de empobrecer y explotar a muchos en nombre de unos pocos, la mayoría de los académicos, periodistas y escritores de ciencia ficción trataron unos misterios mucho más abstractos y rocambolescos: ¿Es justo que un corredor de bolsa consuma drogas inteligentes? ¿Se debería colocar implantes para que los niñxs aprendan idiomas? ¿Queremos que los vehículos autónomos den prioridad a la vida de los peatones sobre la de sus pasajeros? ¿Deberían las primeras colonias en Marte ser gobernadas como democracias? ¿Cambiar mi ADN socava mi identidad? ¿Deben tener derechos los robots?

A pesar de que preguntarse este tipo de cuestiones sea entretenido desde un punto de vista filosófico, resulta un pobre sustituto de la lucha contra los verdaderos dilemas morales asociados al desarrollo tecnológico desenfrenado en nombre del capitalismo corporativo. Las plataformas digitales han convertido un mercado ya de por sí explotador y extractivo (pensemos en Walmart) en un sucesor aún más deshumanizador (pensemos en Amazon). La mayoría de nosotros ya nos hemos dado cuenta de las desventajas que esto produce en forma de trabajos automatizados, la economía del contratismo y la desaparición del comercio local al por menor.

El futuro pasó de ser algo que creamos mediante nuestras acciones o esperanzas para la humanidad a un escenario predestinado en el que apostamos con nuestro capital de riesgo pero al que llegamos de forma pasiva.

Pero el impacto más devastador del capitalismo digital acelerado recae sobre el medioambiente y en la población pobre del mundo. La fabricación de algunos de nuestros ordenadores y teléfonos móviles sigue utilizando redes de trabajo esclavo. Estas prácticas están tan profundamente arraigadas que una empresa llamada Fairphone (“teléfono justo” en inglés), cuyo objetivo era la creación y comercialización de teléfonos éticos, descubrió que era imposible (ahora el fundador de la compañía se refiere con tristeza a sus productos como teléfonos ‘más justos’).

Mientras tanto, la extracción de metales preciosos de la tierra y el desecho de nuestras tecnologías digitales de última generación destruye los hábitats humanos, reemplazándolos por vertederos de residuos tóxicos que más adelante los niños campesinos y sus familias recorren, recogiendo y vendiendo materiales que pueden ser utilizados otra vez por los fabricantes.

Esta externalización de la pobreza y de la toxicidad basada en el ‘ojos que no ven, corazón que no siente’ no desaparece al ponernos unas gafas de realidad virtual y sumergirnos en una realidad alternativa. Más bien al contrario: cuanto más ignoremos las repercusiones sociales, económicas y medioambientales, mayor será el problema. Esto a su vez provoca un abandono, un aislacionismo y una fantasía apocalíptica mayores, así como unas tecnologías y unos planes empresariales más desesperados. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Cuanto más comprometidos estemos con esta visión del mundo, más daremos cuenta de que el ser humano es el origen del problema y la tecnología su solución. La propia esencia de lo que significa ser humano se trata menos como un rasgo que como un fallo. A pesar de sus prejuicios implícitos, las tecnologías se declaran neutrales. Cualquier mal comportamiento que provoquen en nosotros es considerado un reflejo de nuestro propio ‘yo’ corrupto. Es como si culpáramos de nuestros problemas al salvajismo innato humano. Así como la incompetencia de un mercado local de taxis puede “solucionarse” con una aplicación que lleva a la bancarrota a los conductores, las molestas incoherencias de la psique humana pueden corregirse con una actualización digital o genética.

Por último, según la ortodoxia tecnosolucionista, el futuro humano culminará al cargar nuestra conciencia a un ordenador o, quizás mejor, al aceptar que la tecnología en sí misma es nuestro sucesor evolutivo. Como miembros de una secta gnóstica, anhelamos entrar en la siguiente fase trascendente de nuestro desarrollo, despojándonos de nuestros cuerpos y abandonándolos, junto con nuestros pecados y problemas.

Nuestras películas y programas de televisión hacen realidad estas fantasías. Las series de zombies presentan un postapocalipsis en el que las personas no son mejores que los muertos vivientes y parece que lo saben. Y lo que es peor: estos programas invitan a los espectadores a concebir el futuro como una batalla sin ganadores entre los seres humanos que sobreviven y en el que la supervivencia de un grupo depende de la muerte del otro. Incluso Westworld, una serie basada en una novela de ciencia ficción en la que los robots están fuera de control, terminó su segunda temporada con la revelación definitiva: los seres humanos son más simples y predecibles que las inteligencias artificiales que creamos. Los robots aprenden que todos nosotros podemos acabar reducidos a unas pocas líneas de código y que somos incapaces de tomar decisiones deliberadamente. Maldita sea, ¡si hasta los robots de la serie quieren escapar de los confines de sus cuerpos y pasar el resto de sus vidas en una simulación por ordenador!

La gimnasia mental necesaria para llevar a cabo un cambio de papeles tan drástico entre humanos y máquinas depende de la suposición de que los humanos somos una mierda: o los cambiamos o nos alejamos de ellos para siempre.

Así se explica que tengamos multimillonarios de la tecnología lanzando coches eléctricos al espacio, como si esto simbolizara algo más que la capacidad de un multimillonario para la promoción corporativa. Y si unos pocos realmente alcanzan la velocidad de escape y de alguna forma logran sobrevivir en una burbuja en Marte (a pesar de ser incapaces de mantener esa burbuja aquí en la Tierra en dos ensayos de biosfera de millones de dólares) el resultado no será tanto una continuación de la diáspora humana como un bote salvavidas para la élite. 


Cuando los inversores de fondos me preguntaron que cuál sería la mejor forma de mantener la autoridad sobre su cuerpo de seguridad tras “el suceso”, les sugerí que su mejor opción sería tratar a esas personas muy bien ahora mismo. Deberían relacionarse con su personal de seguridad como si fueran miembros de su propia familia. Y cuanto más puedan expandir esa ética de inclusión al resto de sus prácticas corporativas, gestión de cadenas de suministro, esfuerzos de sostenibilidad y distribución de la riqueza, menos posibilidades habrá de que se produzca un “suceso” en primer lugar. Toda esta magia tecnológica se podría aplicar ahora mismo hacia unos intereses menos románticos pero sí más colectivos.


Mi optimismo les hizo gracia pero no acabaron de creérselo. No estaban interesados en cómo evitar una calamidad, están convencidos de que hemos traspasado el punto de no retorno. A pesar de toda su riqueza y poder, no creen poder tener ningún impacto en el futuro. Tan solo aceptan el escenario más sombrío y ofrecen el dinero y la tecnología que sean necesarios para aislarse del resto –sobre todo si no pueden conseguir un asiento para el cohete a Marte.

Afortunadamente, aquellos que no contamos con los fondos para considerar despojarnos de nuestra propia humanidad tenemos mejores opciones a nuestro alcance. No tenemos por qué usar la tecnología de una forma tan antisocial y fulminante. Podemos convertirnos en los consumidores y perfiles individualistas que nuestros dispositivos y plataformas quieren que seamos… o podemos recordar que el ser humano evolucionado de verdad no camina solo.

Ser humano no significa sobrevivir o escapar individualmente. Es un trabajo en equipo. Lo que sea que el futuro depare a los humanos, ahí estaremos. Juntos.



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Producido por Guerrilla Translation bajo una Licencia de Producción de Pares.


Reconocimientos:



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18 Mar 00:40

5 antivirales naturales y potenciadores de nuestro sistema inmune

by Raul Mannise
Sergioski02

venga ahiiii remedios caseros conta el covid

Un antiviral es un medicamento que sirve para tratar las infecciones causadas por virus. Aunque actualmente, y por motivos que no son para minimizar, está en la mente de todos el coronavirus, un virus que se desconoce la manera más efectiva de tratarlo, prevenirlo y contrarrestarlo, no hay olvidar que en la época actual, comienzos de primavera en España y México o inicios del otoño en muchas de las partes de Sudamérica, los virus empiezan a aflorar.

Para eso dejamos una lista de alimentos para mantenernos sanos. Varios tienen propiedades que ayudan a mejorar nuestro sistema inmunológico. Muchos de ellos son antibióticos, ya que también muchas infecciones pueden ser bacterianas y darse a la vez de un tipo y otro al tener el sistema inmune comprometido; incluso hay casos como la neumonía, la meningitis o las diarreas que pueden ser causados tanto por virus como por bacterias.

Asimismo, uno de los virus más extendidos es el del herpes, tanto el herpes genital como labial. estos si bien no se pueden curar definitivamente, se pueden tratar con remedios naturales.

Miel

La miel es otro de esos alimentos naturales con propiedades medicinales. En su caso, además de ayudar a tratar infecciones y calmar síntomas, como por ejemplo de los dolores de gargantas, o curar cicatrices y quemaduras, y se ha demostrado que las propiedades de la miel son efectivas para tratar los virus como el herpes.

Aunque existen distintos tipos de herpes, los más comunes son los de tipo 1 y de tipo 2. Estos herpes crónicos, si bien no se curan se pueden tratar como demuestra este estudio científico realizado en Nueva Zelanda con miel. Si bien el estudio recogido por el British Medical Journal no es concluyente, abre muchas expectativas y recuerda que su uso para tratar este tipo de virus ya se empleaba desde tiempos inmemorables.

Ajo

Uno de los “bulos” sobre el coronavirus, científicamente desmentido, era que este se podía tratar comiendo ajo crudo o con agua hervida con ajo. La falacia se hizo tan grande que de hecho, tuvo que intervenir la Organización Mundial de la Salud para desmentir esto.

Lo que sí es cierto que este alimento tiene propiedades antimicrobianas o bactericidas, y es muy saludable, y por lo tanto efectivo ayuda a tratar algunos de los cuadros gripales como las infecciones.

antiviral herpes

Por lo tanto, si bien el ajo no es antiviral, las propiedades antibióticas del ajo nos ayudan a combatir las infecciones.

Echinacea

El extracto de echinacea purpurea además de reforzar el sistema inmunológico para evitar el contagio de muchas enfermedades, ayuda a prevenir las infecciones bacterianas del tracto respiratorio provocadas por el virus de la gripe.

antiviral gripe

Al mismo tiempo, produce cambios directos en la hemaglutinina viral, evitando de esta manera la propagación de la capacidad infectiva del virus en el organismo. Además de las infecciones, ayuda a reforzar el sistema inmune y de esta manera prevenir muchos de los males provocados por la gripe. La equinácea podría ser efectiva también para tratar el virus del herpes de la boca, aunque faltan estudios al respecto.

Melisa (Melissa Officinalis)

La melisa ha demostrado ser efectiva para tratar algunos virus, como por ejemplo el del herpes como muestra este estudio científico. Su extracto ha demostrado ser muy positivo para tratar el virus del herpes simple, tanto de tipo 1 (HSV-1) como de tipo 2 (HSV-2).

Jengibre

La raíz de jengibre es un potente antiviral. Sirve además para tratar infecciones y para calmar dolores, por lo cual lo hace muy efectivo a la hora de tratar las gripes y sus síntomas. Las propiedades del jengibre son muy potentes a la hora de tratar los cuadros virales leves.

antivirales sin receta

Este post es autoría de Ecocosas puedes ver la entrada original en 5 antivirales naturales y potenciadores de nuestro sistema inmune

16 Mar 09:01

La Gripe Española de 1918

by Francisco Beltrán Tapia
Sergioski02

marca españa

Cartel sobre la Gripe Española, 1818 (Alberta, Canada). Fuente: aquí.

La pandemia de gripe de 1918-1919, que atacaba principalmente el aparato respiratorio, fue una de las epidemias más devastadoras de las que tenemos constancia. La cifra exacta es imposible de calcular pero se estima que el virus mató a más de 50 millones de personas, alrededor de un 2,7 por ciento de la población mundial (aquí o aquí; algunas estimaciones llegan hasta los 100 millones). Aunque el tópico de que hay que aprender de la historia está muy manido, la situación de emergencia en la que nos encontramos aconseja que no sólo nos fijemos en lo que ha pasado o está pasando en otros países, sino que miremos también a otros episodios en los que ya hemos pasado por circunstancias similares.

David S. Jones, Guido Alfani, Chris Colvin y Eoin McLaughlin, entre otros, ya nos han ofrecido algunas lecciones de lo que se puede aprender de estas crisis. El Grupo de Investigación de Dinámicas Demográficas del CSIC, liderado por Diego Ramiro Fariñas, también ha publicado este fantástico hilo en Twitter sobre la Gripe Española de 1918 y la Gripe Rusa de 1889-1890. Nosotros también hemos querido aportar nuestro modesto grano de arena pero, si quieren saber más, el artículo de Beatriz Echeverri Dávila publicado en la Revista de Demografía Histórica en el centenario de la gripe española es de lectura obligada (también la información que proporciona la siempre útil Our World in Data).

Aunque no está muy claro todavía dónde se originó, la epidemia se expandió simultánea y rápidamente en tres olas sucesivas (aunque la cronología de las distintas olas varió dependiendo del lugar). La primera, relativamente suave en términos de mortalidad, ocurrió en la primavera de 1918 (ver gráfico). Tras un verano relativamente tranquilo, la epidemia reapareció de forma muy virulenta en el otoño (el 75 por ciento de las muertes ocurrió en este período). La última ola se desarrolló durante 1919 y aunque fue menos letal que su predecesora, no fue ni mucho menos inocua. A pesar de que los viajes aéreos no existían, la epidemia se difundió por todo el globo rápidamente. La I Guerra Mundial todavía no había acabado y la desmovilización posterior implicó que cientos de miles de soldados volvieran a sus lugares de origen (los movimientos de población, incluidos los de aquellos que huían de la propia epidemia, fueron también un factor determinante en la difusión de la famosa peste negra, que a mediados del siglo XIV mató entre la mitad y las dos terceras partes de la población europea, como nos han contado recientemente aquí). Además, debido a la guerra, muchos países decidieron limitar la información sobre la epidemia para que no se enterara el enemigo y no minar la moral del país (como España era un país neutral, la prensa cubrió ampliamente el avance de la epidemia; de ahí el propio nombre de Gripe Española).

Mortalidad derivada de gripe y neumonía, Reino Unido (1918-1919)

Fuente: Taubenberger y Morens (2006). El timing de la epidemia en otros países europeos se puede encontrar aquí.

El estudio del modo en que se propagó la pandemia de 1918 evidencia que, además de actuar con transparencia, es fundamental que los poderes públicos limiten la difusión de la enfermedad con todos los medios a su alcance como el cierre de escuelas y otros edificios, la cancelación de actos públicos o la aplicación de cuarentenas (aquí o aquí; algo que también estamos comprobando actualmente). La importancia de las medidas públicas se ve claramente en las trayectorias que la epidemia tuvo en dos ciudades estadounidenses estudiadas aquí: mientras en Filadelfia las autoridades minimizaron la importancia de la epidemia y permitieron la celebración de actos públicos, los autoridades en San Luis implementaron fuertes medidas para contener la expansión de la epidemia sólo dos días después de que se detectaran los primeros casos. Los resultados de ambas políticas están claros si nos fijamos en el siguiente gráfico que compara cómo evolucionó la curva del número de muertos en ambas ciudades entre septiembre y diciembre de 1918. Aunque la epidemia duro más en San Luis, sus efectos fueron mucho menos letales (#FlattenTheCurve). Otro ejemplo dramático se dio en Samoa: mientras una cuarentena estricta evitó la epidemia en la Samoa Americana, una actitud más laxa frente a la misma implicó que muriera un 20 por ciento de la población de la Samoa Neozelandesa (aquí).

Exceso de mortalidad en Filadelfia y San Luis, Sept. 8 – Dic. 28

Fuente: Hatchet et al. (2007). La referencia es la media de la mortalidad en el mismo período entre 1913-1917.

Se estima que alrededor del 2-3 por ciento de los que se infectaron del virus murieron, especialmente porque muchos cuadros clínicos se complicaron con neumonía. A diferencia del Coronavirus que se ceba especialmente en los ancianos, esta pandemia afectó a personas de todas las edades. Sorprendentemente, los adultos entre 20 y 40 años fueron uno de los grupos más afectados, como se puede ver en el siguiente gráfico que ilustra el exceso de mortalidad (en relación a los años “normales”: 1915-17 y 1921-23) por edades y sexo durante la pandemia. No está claro cuál es el motivo de esta peculiaridad pero se especula que este grupo de edad, en comparación con las personas más mayores, no estuvo expuesto a la Gripe Rusa de 1889-1890 (otra epidemia que asoló el mundo a finales del siglo XIX) y por lo tanto su sistema inmunológico no estaba preparado (aunque hay otras hipótesis como se explica muy bien aquí). La mortalidad en las ciudades fue además más elevada ya que la contaminación que las caracterizaba (derivada sobre todo del carbón) agravó los efectos de la enfermedad (aquí). Otra singularidad de este epidemia es que la existencia de tres olas sugiere que el virus pudo mutar lo suficiente entre una y otra como para evitar la inmunidad que parte de la población habría desarrollado. Es cierto, sin embargo, que la intensidad de las distintas olas a nivel local suele mostrar una correlación negativa lo que apunta a que la población que la sufría adquiría defensas inmunológicas que limitaban su impacto posterior.

Exceso de mortalidad por edades y sexo (1918-1920)

Fuente: Murray et al. (2006). El exceso de mortalidad se calcula en comparación a los datos de 1915-17 y 1921-23 (basado en datos de 13 países).

Por supuesto, no todos los países o regiones se vieron afectados igual (aquí, aquí o aquí). El siguiente mapa muestra que el sur de Europa sufrió tasas de mortalidad mucho más elevadas que otros países de su entorno (en España se estima que murieron unas 250.000 personas; para saber más sobre lo que ocurrió en España aquí o aquí). Estas diferencias dentro de Europa son, sin embargo, pequeñas si se compara con lo que sucedió en otras regiones: la tasa de mortalidad de la India, por ejemplo, fue 40 veces mayor que la danesa. Esto obviamente está relacionado con la capacidad del sistema sanitario para hacer frente a la crisis y las propias condiciones de vida en los distintos lugares, así como con los patrones de contagio en esas sociedades o la inmunidad previa. Un peor estado nutricional, el vivir en espacios hacinados, la insalubridad de las viviendas o el propio desconocimiento de los mecanismos de la enfermedad debido a un menor nivel educativo contribuyeron claramente a la letalidad de la epidemia (además de, como hemos mencionado arriba, las medidas que se tomaron o no para limitar la difusión de la epidemia).

Exceso de mortalidad derivada de la Gripe Española en Europa, 1918-1920

Fuente: Murray et al. (2006). Las estimaciones de Ansart et al. (2009) son ligeramente distintas pero no alteran significativamente esta imagen.

Por otro lado, el impacto dentro de los distintos países también fue mayor entre aquellos que tenían un menor status socioeconómico (aquí o aquí). A pesar de que la evidencia es muy clara al respecto, el desigual impacto de estas crisis en la población es un aspecto que no se tiene en cuenta en los planes nacionales o internacionales para hacer frente a este tipo de pandemias como subrayan Svenn-Erik Mamelund y co-autores aquí. En este sentido, se debería tener en cuenta que, si el sistema público colapsa, los grupos de renta baja no van a poder pagar los tests, los retrovirales o las vacunas (algo que es evidente en los precios que algunas clínicas privadas cobraban recientemente), ni tampoco  permitirse no ir a trabajar para reducir el riesgo de contagio. Aparte de la propia responsabilidad moral, el hecho de que estas epidemias son un ejemplo de libro de externalidad negativa implica que no ayudar a estos grupos perjudica claramente al resto de la sociedad.

Las pandemias de gripe son algo recurrente en la historia. La de 1918 no fue la primera ni la última. Así, el mundo volvió a vivir episodios similares, pero no tan letales, en 1957-58 y 1968-69. A estas hay que añadir otras epidemias de distinto origen (SIDA, Ebola, SARS, etc.) o el Coronavirus actual. Por tanto, que estemos sufriendo una de ellas no es una casualidad. Si en circunstancias normales la salud es lo más valioso que tenemos, esto es aún más cierto en la situación actual. A pesar de los avisos que nos llegaban de China primero y de Italia después, no nos hemos tomado suficientemente en serio la gravedad de la situación. No estamos en 1918 pero los riesgos son evidentes. Sigamos los consejos de los profesionales (lavarse las manos, minimizar el contacto social, etc.), tomemos medidas para limitar el impacto económico (como explicaban Antonia Díaz y Luis Puch aquí) y, cuando se pase esta pandemia, aprendamos de nuestros errores y preparémonos para la siguiente invirtiendo en salud (y responsabilidad) pública.

Addendum (22/03/2020): Durante los últimos días se han multiplicado los artículos sobre cómo la Gripe Española de 1918 puede servirnos de guía para la dramática situación actual. Incluyo aquí una lista (no exhaustiva) de los que me han parecido más interesantes. Espero que ayuden a contestar las preguntas que nuestros lectores puedan tener. Seguro que me dejo muchas cosas interesantes así que cualuier sugerencia que expanda esta lista es bienvenida a través de los comentarios.

1918, la otra gran epidemia que no nos tomamos en serio

Coronavirus meets the great influenza pandemic

The most important lesson of the 1918 influenza pandemic

An economic-history lesson for dealing with the coronavirus

The war on covid-19: Lessons from wartime

The 1918 parade that spread death in Philadelphia

Lessons from the 1918 flu pandemic

How the Spanish Flu changed India

Pandemics and social capital: From the Spanish flu of 1918-19 to COVID-19

Interview with Professor John Oxford

Stacking the coffins: Influenza, war and revolution in Ireland, 1918-19

Entrevista con una superviviente de la Gripe Española

Documentary on the Spanish Influenza

07 Mar 16:02

Drones de madera para reforestar y luchar contra el cambio climático: ésta es la propuesta de Dronecoria

by Raul Mannise

Imaginemos una mezcla entre drones no tripulados, semillas recubiertas de arcilla como las de Masanobu Fukuoka e inteligencia artificial para conseguir reforestar zonas devastadas de manera eficiente y reparar los daños de los incendios y otras formas de deforestación accidentales o intencionales causadas por el ser humano.

Pues no hace falta imaginar tanto. Existe un proyecto que junta todo eso. Tras años de pruebas y errores, Dronecoria, un proyecto de código abierto y sin ánimo de lucro ha conseguido crear un modelo de dron que puede plantar miles de semillas en una zona de 10 hectáreas en una hora.

Esto nos recuerda al sabio agricultor japonés Fukuoka cuando decía que “tenemos que sembrar bolas de semillas rápido, por que no hay tiempo.” Dronecoria tomó la inspiración de este agricultor, de su técnica de bolas de arcilla sumando a las posibilidades de del presente que pueden permitirnos “desarrollar una tecnología actualizada al siglo XXI, que permita a entidades y empresas poder realizar reforestaciones eficientes de alto valor, bajo coste, y construir una comunidad en torno a ellas para formar una nueva economía de la restauración ecológica”.

En la actualidad ya han conseguido perfeccionar el modelo de dron para plantar, y están probando cuál es la manera más eficiente de peletizar las semillas para que éstas sobrevivan y germinen efectivamente en el terreno a reforestar.

“Queremos democratizar y demostrar que las semillas nativas peletizadas pueden utilizarse en el ámbito forestal para volver las reforestaciones mucho más eficientes” nos dicen. Están haciendo diversos estudios para dar con la manera más óptima de enriquecer las bolas de arcilla o semillas peletizadas.

Estas semillas permiten una mejor absorción de agua para una germinación más homogénea, previenen de los depredadores, permiten incorporar microorganismos y nutrientes ecológicos de absorción inmediata para mejorar el crecimiento y evitar los ataques de otros organismos, sirven para proteger a las semillas del sol, facilitan la siembra mecanizada con el dron y neutralizar el pH del suelo.

Colaborar con el proyecto Dronecoria

En la actualidad el proyecto está haciendo un crowdfunding para conseguir perfeccionar las semillas, el kit de reforestación y para enviar drones a diferentes proyectos de reforestación de Paraguay, Brasil, Kenia, Madagascar y Tailandia, entre otras partes del mundo. Además, si consiguen los objetivos de la campaña comenzaría la reforestación de 30.000 árboles en una zona forestal de Cataluña recientemente afectada por incendios.

Más información sobre el crowdfunding y sobre Dronecoria:

https://www.indiegogo.com/projects/dronecoria-reforestation-tech-for-everyone#/

https://dronecoria.org/

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