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18 Nov 15:07

Los Hombres Topo: un viaje a las entrañas de Viena (1902-1908)

by David Bizarro

Mucho antes de que Orson Welles fuera perseguido por el subsuelo de Viena en ‘El tercer hombre’, el laberinto de túneles, vías fluviales y alcantarillas de la capital austriaca ofrecía un refugio secreto para los parias de la sociedad. Mientras la clase alta de la ciudad asistía a bailes, gozaba del arte y paseaba por la nueva carretera de circunvalación, el reino de los “hombres topo” se extendía bajo el pavimento.


«Un hombre desapareció ante mis ojos a la entrada al canal. Levantó la rejilla de la alcantarilla usando el mango de un rastrillo como palanca, descendió por el pozo y lo cerró de nuevo. (...) Mirando al agujero solo pude ver que encendió una luz al llegar al fondo y se internó en el bajo vientre de la ciudad. Apenas había pasado un minuto. ¿Quién era este hombre y qué misterios le aguardaban allí abajo?».

En el invierno de 1902, el periodista Max Winter siguió los pasos de aquel desconocido al que bautizó como Kanalstrotter, y que serviría para designar a quienes como él subsistían de recolectar basuras de los canales: «Hoy conozco mejor la dura existencia de este gremio. Conozco la vida en las cloacas y la laboriosa búsqueda de los restos que deja tras de sí el naufragio de Viena. Monedas perdidas, objetos y piezas de metal que encuentran su tumba en los canales, junto a los huesos y la inmundicia que la ciudad desecha. Y conozco a una persona, que trabaja a diario desde hace más de doce años en los canales. Y que aun hoy anda cavando por ahí».

Se citó con este hombre, al que llamaremos Specklmoritz, en la estación de tranvía Rudolfsheim y acordó acompañarle en su expedición. En la esquina de Hollergasse con Siebeneichen gasse, en pleno corazón del Distrito XV, levantaron una rejilla y descendieron los escalones de hierro forjado. «El primer paso es siempre el más difícil. Mi guía va diez pasos por delante y parece avanzar tan rápido como lento camino yo. A cada paso que doy, me falta más el aliento. Me tiemblan las piernas y las fuerzas me flaquean».

Ajeno a los escrúpulos del periodista, Specklmoritz tamizó la arena de la suelo con su rastrillo y, al poco rato, encontró las primeras monedas que guardó en el pesado zurrón que lleva a la espalda, junto a toda clase de objetos provenientes de la calle o de los domicilios cercanos: botones, cucharas de metal, clavos y botellas. Emprendieron el camino hacia Winckelmannstraße, que irónicamente recibe su nombre en honor al arqueólogo Johann Joachim Winckelmann, levantando la cabeza del suelo cuando pasaban por debajo de algún sumidero, solo para tomar aire y escuchar el bullicio de la superficie. Al llegar al cruce de Linzerstraße, donde las aguas residuales desembocan en el río, el nivel del agua les cubría las rodillas y la corriente se vuelve más fuerte. «Me resulta imposible caminar erguido y el frío se vuelve casi insoportable —relata Winter— pero mi guía parece satisfecho porque la jornada está resultando provechosa. Peor sería ganarse el pan a cuenta de los esqueletos que se encuentra en el canal. Para ganar un florín, tienes que pescar setenta kilos de huesos. que debes secar antes de venderlos a las fábricas de jabón de Atzgersdorf».

«Peor sería ganarse el pan a cuenta de los esqueletos que se encuentra en el canal. Para ganar un florín, tienes que pescar setenta kilos de huesos. que debes secar antes de venderlos a las fábricas de jabón de Atzgersdorf»

Aún más lejos llegaron en sus pesquisas sobre las gentes del subsuelo vienés el periodista Emil Kläger y el fotógrafo Hermann Drawe, en compañía de un delincuente local y abriéndose paso a punta de pistola por las profundidades donde ni la policía se atrevía a aventurarse. Retrataron a los “hombres topo” acurrucados bajo escaleras, amontonados sobre las escombros de las alcantarillas y vadeando las oscuras aguas del río Vienne: hombres perdidos que vivían, dormían, fumaban, comían, peleaban entre sí y compartían sueños de un futuro mejor que nunca llegaría. Reconstruyeron algunas escenas basándose en testimonios de los habitantes del subterráneo y documentaron las vidas de los hombres, mujeres y niños sin hogar que encontraron asilo en los albergues cristianos de la zona.

Kläger y Drawe recorrieron Europa con una serie de conferencias que no fueron bien vistas por las autoridades austriacas. Aquella no era la imagen que se quería proyectar de Viena, la joya del Imperio Habsburgo, patria natal de Mozart, Beethoven y Strauss; cuna del vals, el Art Nouveau y la Sachertorte. La publicación en 1908 de Durch die Wiener Quartiere des Elends und Verbrechens (Viaje a través de los barrios vieneses del crimen y la desesperación) indignó a la opinión pública y propició que se aprobaran una serie de medidas “estéticas” para paliar la lacra de miseria que avergonzaba a sus gobernantes. Con el tiempo, algunos Kanalstrotter fueron contratados por el ayuntamiento para garantizar la limpieza y mantenimiento de los desagües pero, a pesar de desempeñar las labores propias de funcionarios municipales, el salario era tan exiguo y las condiciones tan infrahumanas que solo agravaron más la desigualdad entre los de arriba y los de abajo. Tanto fue así que el último de su gremio, un tal Hablecek, prefirió renunciar en 1958 al servicio público y regresar a las cloacas. Las mismas que hoy en día visitan los turistas y que sirvieron de escenario para el tramo  final de El tercer hombre (1949), donde el traficante de penicilina adulterada Harry Lime, interpretado por Orson Welles, trataba de huir de la Policía de forma desesperada sin conseguirlo.

COMPARATIVA DE LAS ALCANTARILLAS DE VIENA EN 1905 QUE SIRVIERON DE LOCALIZACIÓN PARA EL TERCER HOMBRE (CAROL REED, 1949)

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14 Nov 12:44

Fantasmas en la máquina

by David Bizarro

THOMAS ALVA EDISON, INVENTOR Y CAZAFANTASMAS

Desde la invención del telégrafo, pasando por el teléfono, la radio o la televisión, y hasta llegar a los dispositivos digitales de hoy en día, las innovaciones tecnológicas le han ido ganando terreno a los fenómenos paranormales. Convivimos a diario con ellos y, sin darnos cuenta, nos hemos convertido en fantasmas .


Tal vez estés escuchando música mientras lees esto. Si es así, te propongo un pequeño ejercicio de abstracción: concéntrate en los detalles más superfluos. La cadencia de la respiración en cada estrofa, esa leve vibración suspendida entre dos acordes y las huellas sordas sobre el teclado son los vestigios de una humanidad que palpita —casi imperceptiblemente— bajo la cosmética de toda producción discográfica. Esas pequeñas imperfecciones, que son el equivalente sonoro a los veintiún gramos de ingravidez en los que se estima tu alma, se desechan en el proceso de la compresión digital de tus mp3. Así que la próxima vez que revises tu disco duro, pregúntate cuál es el precio que has de pagar por sentirte más liviano.

En 2015, Ryan McGuire, un estudiante de doctorado en composición musical de la Universidad de Virginia, rescató un antiguo éxito de Suzanne Vega para uno de sus experimentos. No era la primera vez que la canción Tom’s Diner, publicada en 1981, era objeto de un ensayo científico. A principios de los años noventa sirvió de estándar en las pruebas de compresión para la creación del mp3, contribuyendo indirectamente a su consolidación como el formato de audio más popular de las últimas décadas. A grandes rasgos, el proceso de compresión se basa en un “enmascaramiento auditivo” que nos permite sustraer, sin que se note, aquellas frecuencias que pasan desapercibidas al oído humano. En contrapartida a la pérdida en la calidad del sonido, el mp3 nos ha permitido minimizar el tamaño de los archivos y economizar en la transferencia de datos.

«¿Qué es un fantasma, sino algo que se ha desvanecido hasta ser impalpable, por muerte, por ausencia o por cambio de costumbres?»

McGuire rescató los “sonidos huérfanos” a partir de la fuente original, algo tan sencillo como convertir el archivo .wav sin comprimir en un mp3 a 320kpbs. Una vez aisladas las frecuencias, obtuvo como resultado una pista de ambient fantasmagórico y, no contento con ello, la capturó en video. El retrato no es perfecto, debido a la pérdida de información en el trasvase a mp4, pero consigue esbozar los contornos de una presencia no sabría decir si perturbadora o reconfortante. Al fin y al cabo, ¿qué es un fantasma, en palabras de James Joyce, sino algo que se ha desvanecido hasta ser impalpable, por muerte, por ausencia o por cambio de costumbres?

A pesar de disfrutar de márgenes más amplios en el ancho de banda y de una mayor capacidad de almacenamiento, el oyente medio continúa abocado a las limitaciones de un formato que se revela obsoleto. De un tiempo a esta parte, los desarrolladores de software se hallan inmersos en el desarrollo de algoritmos cada vez más complejos, cuando a lo que en realidad aspiran es a garantizar su propia trascendencia. Si en algunas culturas persiste la superstición de que al tomarte una foto te roban el alma, lo mismo podría decirse al poner un disco. La naturaleza del fenómeno es sensorial y, no por casualidad, espectral; adoptando características casi místicas, separando la voz de/l cuerpo y facilitando una comunicación ultraterrena. Pero para eso debemos remontarnos a finales del siglo XIX y tomar como ejemplo el fonógrafo de Thomas Alva Edison

ILUSTRACIÓN DEL ARTÍCULO SOBRE LA MÁQUINA DEL MÁS ALLÁ DE THOMAS EDISON, PUBLICADO EN LA REVISTA MODERN MECHANIX EN OCTUBRE DE 1933.

La versión oficial atribuye su invención a un intento por perfeccionar el teléfono que unos años antes había patentado su rival Alexander Graham Bell. Su intención inicial era la de popularizar —que no democratizar— su uso entre las clases más humildes, mediante el desarrollo de un “repetidor telegráfico” que registrase las señales del código morse a través de un punzón, que perforaba rayas y puntos sobre una tira de papel. De ese modo se conciliaría la inmediatez del teléfono con el bajo coste del telégrafo. Pero, ¿qué pasaría si aplicásemos el mismo procedimiento a las vibraciones acústicas? Edison y su equipó construyeron su prototipo a partir de esta hipótesis. El rudimentario sistema consistía en una aguja que inscribía una serie de marcas sobre un cilindro envuelto en papel de aluminio que, al reproducirse, emitía una señal audible. Su presentación en sociedad fue la sensación de 1877, aunque tardaría veinte años más implantarse para su uso doméstico debido a las complicaciones técnicas y al elevado coste que acarreaba su producción en serie. Cuando finalmente lo hizo, el fonógrafo transformó nuestra sociedad para siempre.

Si en algunas culturas persiste la superstición de que al tomarte una foto te roban el alma, lo mismo podría decirse al poner un disco.

Porque lo que quizás no sepas es que el movimiento de la aguja sobre los surcos del vinilo en tu moderno tocadiscos se asemeja al de la Ouija. Y es que, a raíz de la muerte de su madre, Edison vivía obsesionado con la posibilidad de construir un dispositivo que nos permitiese escuchar las voces de los muertos. En pleno auge del espiritismo moderno, los médiums recurrían a la síntesis del morse para franquear el umbral de la comunicación paranormal (un golpe es sí; dos golpes, no), mientras “el mago de Menlo Park” soñaba con amplificar el sonido de los fonógrafos para captar las ondas espectrales. Desgraciadamente Edison moriría once años más tarde, viendo frustrado su logro más ambicioso: un  “aparato de fantasmas” con el que comunicarse desde el más allá. Sus bocetos e impresiones fueron relegados al olvido de un cajón, como un secuestro vergonzoso fruto del delirio senil, hasta que tres décadas más tarde Friedrich Jürgenson y Konstantin Raudive corroboraron accidentalmente sus teorías en forma de primitivas psicofonías.

Vista así, la reproducción fonográfica nos permite convivir diariamente con los espíritus del pasado y las grabaciones sonoras de artistas como Enrico Caruso, Elvis Presley, Kurt Cobain o Amy Winehouse comparten inquietantes paralelismos con lo que los parapsicólogos han definido como "presencias residuales". Si Roland Barthes describió la fotografía como «el ectoplasma de lo que ha sido», los discos nos preservan de cara a la eternidad. Como mosquitos atrapados en ámbar.

05 Nov 10:09

Cómo rejuvenecer el cuerpo estirándose

Sergioski02

Venga ahi, estirate

Cómo rejuvenecer el cuerpo estirándose. Bob Anderson. Ed. Integral. #SoberaniaSalud #PDF

01 Nov 09:59

Ajo

Ajo. Marcus D. Adams. #SoberaniaSalud #PDF

25 Oct 21:43

El poder del frío

Sergioski02

dale maquiina

El poder del frío. Win Hof, Koen de Jong. #SoberaniaSalud #PDF. Contiene ideas muy interesantes sobre métodos sencillos pero efectivos para mantener la salud.

20 Oct 21:33

Juegos de guerra, Guy Debord y el copyright

by David Bizarro
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Tras disolver la Internacional Situacionista en 1972, Guy Debord se obsesionó con un juego de mesa de su propia invención, inspirado en las teorías militares del general prusiano Carl von Clausewitz. En las manos adecuadas, El Juego de la Guerra sería mucho más que un pasatiempo: un subterfugio lúdico y revolucionario destinado a socavar los cimientos de la Sociedad del Espectáculo.


«He estado muy interesado en la guerra y en los teóricos de la estrategia, pero también en los recuerdos de batallas y en otros innumerables trastornos que la historia menciona, remolinos en el curso del tiempo. No ignoro que la guerra es el campo del peligro y de la decepción, tal vez en mayor medida que otros aspectos de la vida. Sin embargo, esta certeza no ha logrado disminuir la atracción que siento por ella».

Tomo la cita prestada del primer volumen de Panegírico, publicado en 1989 a modo de balance existencial y artístico del “pensador estratégico”, aventurero, escritor y cineasta francés que, un lustro más tarde, se quitaría la vida con un disparo en el corazón cuando estaba a punto de cumplir los 63 años. Ese abrupto fin de partida fue también el de un mundo que ya no ardía en el fuego de las barricadas, sino en el de las vanidades, y que su amigo Fernando Arrabal interpretó como un último gesto que «por lo menos le mantuvo a la altura de lo que rechazó». Décadas atrás, el filosofo que invitaba sus alumnos a escribir en los muros de las calles de París: «Abolimos el copyright», había patentado un juego de mesa al que bautizó Kriegspiel o Le Jeu de la Guerre.

«He practicado este juego y aprovechado sus enseñanzas a lo largo de mi vida, en la cual también determiné cuáles serían las reglas del juego para luego seguirlas».

En la fotografía que encabeza este artículo, Debord se enfrenta a su esposa Alice Becker-Ho. Les separa un tablero de 500 casillas de 20 líneas sobre 25 columnas, dividido en dos territorios (Norte contra Sur) en cada uno de los cuales se encuentran una cadena montañosa, un puerto, dos arsenales y tres fortalezas que abarcan cualquier combate y batalla: «Hace ya mucho tiempo que logré presentar los fundamentos de sus movimientos en un juego de mesa sumamente simple: las fuerzas en conflicto y las contrastantes necesidades impuestas a las operaciones de cada una de las partes. He practicado este juego y aprovechado sus enseñanzas a lo largo de mi vida, en la cual también determiné cuáles serían las reglas del juego para luego seguirlas».

Producto de la fascinación compartida con su admirado Duchamp por los juegos de azar, El Juego de la Guerra se nos antoja una versión sofisticada del popular Risk. Como aquel, recoge la idea de la guerra napoleónica como primera visualización moderna de armamento y soldados reducibles a una cuantificación abstracta. Y el objetivo es el mismo: arrinconar al contrincante y destruir sus tropas.

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El Juego de la Guerra se nos antoja una versión sofisticada del Risk. Y el objetivo es el mismo: arrinconar al contrincante y destruir sus tropas.

En 1977 llegaron a fabricarse media decena de tableros con sus correspondientes piezas, realizados en plata y cobre, uno de los cuales se exhibe en el Buell Center for the Study of Architecture de la Universidad de Columbia, junto a la versión digital que el artista Alexander Galloway realizó en un taller con sus alumnos de la Universidad de Nueva York en 2008. Pese a formar parte de una investigación académica sobre los videojuegos y ser concebido como un homenaje a la obra de Debord, su viuda interpuso una demanda judicial contra el proyecto por violación de los derechos de autor.

De por sí resulta paradójico, teniendo en cuenta el uso del détournement como forma de desobediencia al lenguaje e instrumento revolucionario en los tiempos de la Internacional Situacionista. Algo tuvo que ver con la traducción al inglés de Le Jeu de la Guerre, el ensayo que el filósofo y su mujer escribieron juntos en 1987, y que llegó a las librerías un año antes acompañado de un tablero de cartón sin autorización previa. Con todo y con eso, el reglamento se editó en numerosas ocasiones desde entonces, tanto en forma de libro como de fanzine, con más bien escasa repercusión hasta la llegada de Internet.

«Los juegos de guerra son una continuación de la política por otros medios»

En su web, Classwar Games pone a disposición de los jugadores una versión imprimible y gratuita, invitándonos a «convertir los cortijos del capitalismo en los patios de recreo del comunismo cibernético». El llamamiento de este colectivo de artistas digitales, desarrolladores de software y activistas políticos reivindica el espíritu lúdico de los situacionistas. «Los juegos de guerra son una continuación de la política por otros medios», alegan a la hora de poner en jaque a la clase dirigente. Sin ir más lejos, uno de su integrantes, el artista conceptual Rod Dickinson, estuvo detrás de los círculos de las cosechas que proliferaron en el Reino Unido durante los años noventa.

Junto al paquete básico de El Juego de la Guerra, podemos descargarnos también una estupenda antología de ensayos titulada Juegos de Guerra de Clases: La Subversión Lúdica contra el Capitalismo Espectacular, además de información sobre Imperialism In Space, que promete a los jugadores «una comprensión crítica de los argumentos políticos y teóricos del famoso panfleto El imperialismo: La fase superior del capitalismo, escrito por Vladimir Lenin en 1916».

Por su parte, Galloway sigue fiel a su compromiso de adaptar el juego original a un entorno más contemporáneo y la versión beta de su videojuego ya está disponible para plataformas iOS y macOS. Las sorpresas que depara este Kriegspiel parecen inagotables -aventuró Debord- Y me temo que puede ser la única de mis creaciones a la que alguien reconocerá cierto valor en el futuro. Sobre la cuestión de si hice un buen uso de estas enseñanzas, dejaré que sean otros quienes saquen sus conclusiones».

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13 Oct 09:23

Esta no es mi guerra: cuando Afganistán fue la Franja de Gaza

by David Bizarro
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Una serie de documentos desclasificados por las Fuerzas Armadas Israelíes revela las implicaciones geoestratégicas de su alianza con Hollywood para desacreditar a la Unión Soviética y legitimar los asentamientos judíos en la Franja de Gaza. El resto es Historia.


«Hemos visto esta película antes».

Esas fueron las palabras con las que el Secretario de Defensa, Lloyd Austin, intentó persuadir el pasado mes de marzo al presidente Biden para que mantuviera sus tropas en Afganistán. «¿Cuántas vidas más vamos a perder? ̶ justificaba Biden ̶ No voy a repetir los errores cometidos en el pasado». Por el contrario, la metáfora del general hacía referencia al peor escenario imaginable, anunciado por las huestes yihadistas de Estado Islámico a las puertas de Bagdag en 2014 y recientemente consumado con la caída de Kabul en manos de los talibanes. Sobre las estremecedoras imágenes de los afganos aferrándose desesperadamente al fuselaje de un avión militar, se cierne la sombra de otra retirada humillante y caótica: la de los helicópteros despegando de la azotea de la embajada estadounidense en Saigón en abril de 1975.

En 1988, otro oficial, interpretado para la ocasión por Richard Crenna, pronosticó la derrota de la URSS estableciendo paralelismos con su traumática experiencia en el sudeste asiático: «Nosotros lo intentamos. Ya tuvimos nuestro Vietnam. Ahora ustedes tienen el suyo». Al año siguiente, los soviéticos se retiraron de Afganistán, tras diez años de sangriento conflicto y con más de un millón de muertos a sus espaldas. El comandante en jefe Boris Grómov fue el último en cruzar el río Amu Darya, que separa la ciudad afgana de Hairatan de Termez, en la entonces República Socialista Soviética de Uzbekistán. Antes de acabar de cruzar el puente de la Amistad, Grómov bajó de su tanque para recorrer a pie los últimos metros. «No hemos dejado atrás a un solo soldado u oficial soviético», declaró con solemnidad ante las cámaras de televisión.

«Ya tuvimos nuestro Vietnam. Ahora ustedes tienen el suyo»

En Rambo III nuestro protagonista se adentraba en territorio de guerra por mediación de la CIA y contacta con la resistencia afgana para liberar a su amigo (y de paso, al país entero) del yugo comunista. Ya habíamos visto esta película antes, ambientada en Vietnam, con Sylvester Stallone o Chuck Norris acudiendo al rescate de los desaparecidos en combate y tomándose la revancha contra los charlies. Sin embargo, esta vez nos encontramos en el desierto de Néguev, una región en apariencia deshabitada e inhóspita que comienza al sur del Mar Muerto y se extiende hacia Jordania y Egipto. Capturado en celuloide, luce como una replica del Lejano Oeste con motivo de la intervención norteamericana en Oriente Medio. Un marco simbólico perfecto a la espera a ser redimido, cultivado y colonizado. «Es el sustituto perfecto para Afganistán ̶ declaró Stallone durante el rodaje ̶ No solo es árido, sino que además está en guerra». Y no le faltaba razón.

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«Es el sustituto perfecto para Afganistán. No solo es árido, sino que además está en guerra».

De hecho, el nombre del desierto proviene del hebreo y significa "seco", al igual que en árabe. Cuando el Mandato Británico barajó la posibilidad de dividir el oeste de Palestina entre judíos y árabes a finales de la década de 1930, se planteó dejar el Néguev en manos de estos últimos. Pero a semenjanza de otras regiones limítrofes, el movimiento sionista optó por redibujar el mapa mediante asentamientos de “torre y empalizada”. A mediados de los años cuarenta, el patriarca de la creación del Estado de Israel y primer mandatario, David Ben-Gurion, centró sus esfuerzos en anexionar el Néguev a costa de despojar de sus derechos a los clanes nómadas que lo habitaban siglos atrás, en su mayoría beduinos. Con la puesta del sol y después del ayuno de Yom Kipur, el 6 de octubre de 1946 se levantaron los primeros kibutz. Al alba, los oficiales británicos destinados en la zona contemplaron con asombro los chamizos que habían brotado milagrosamente en aquel manto estéril, pero prefirieron mirar hacia otro lado y continuar su camino. Durante la década siguiente, se levantaron muros, construyeron carreteras y plantaron olivares. Aquello se convirtió en un plató magnífico.

En febrero de 2007, coincidiendo con el recrudecimiento de la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza, el entonces primer ministro Ehud Ólmert visitó una de las bases militares situadas en pleno corazón del Néguev, donde sus soldados llevaban más de un año entrenándose en una réplica a escala de la ciudad de Gaza. Estos campos de entrenamiento, conocidos como “zonas de fuego”, fueron utilizados como shooting locations en numerosas producciones cinematográficas a lo largo de los años ochenta. De hecho, se cuentan por docenas los documentos que certifican la estrecha correspondencia que las Fuerzas Armadas Israelíes mantuvieron con los ejecutivos de Hollywood: los más llamativos contienen sinopsis argumentales completas, descripciones de personajes y, lo que es más importante, listados detallados de armamento pesado e instalaciones militares para su uso en películas como Delta Force (1986) y Águila de acero (1986). Tomemos como ejemplo esta carta dirigida expresamente al Jefe del Estado Mayor, Dan Shomron: «La última escena de la película mostrará a Rambo, el Sr. Sylvester Stallone, dentro de un tanque, sobrepasando al enemigo», le comunicaba el productor, antes de precisar el modelo de carro blindado.

EXTRACTO DE UNA CARTA enviada desde Sunset Boulevard (Los Ángeles) al cuartel general de las Fuerzas armadas de Tel Aviv en 1987. Fuente: archivo militar de las FAI. Documento 2343\01, desclasificado en Marzo de 2018.

EXTRACTO DE UNA CARTA enviada desde Sunset Boulevard (Los Ángeles) al cuartel general de las Fuerzas armadas de Tel Aviv en 1987. Fuente: archivo militar de las FAI. Documento 2343\01, desclasificado en Marzo de 2018.

«La última escena de la película mostrará a Rambo, el Sr. Sylvester Stallone, dentro de un tanque, sobrepasando al enemigo»

¡Pues claro que ya hemos visto esta película antes! En Lawrence de Arabia (1962), la obra maestra de David Lean, un periodista le preguntaba a T. E. Lawrence qué era lo que le atraía tanto del desierto. «Está limpio», respondía Peter O’Toole sin inmutarse. Desde que comenzó la ocupación en junio de 1967, las políticas israelíes de confiscación de tierras perpetuaron el falso mito del Néguev como Tierra de Nadie, permitiendo al ejército apoderarse gradualmente de amplios territorios desérticos. Este rápido proceso de militarización, junto con los imaginarios culturales que lo justificaron, facilitaron las superproducciones con fines propagandísticos.

Al ver representado su territorio como ajeno, los auténticos moradores del Néguev fueron borrados del paisaje y de la historia.

En la mayoría de ellas, Hollywood utilizó a los afganos como poco más que simples figurantes en su propia historia, cediendo el protagonismo a forasteros que los subestimaban constantemente. A ojos de los occidentales, Afganistán era la patria de los muyahidines, descendientes de los feroces guerrilleros de las montañas que humillaron al Imperio Británico en el siglo XIX. Los mismos que tiempo después serán la base de Al Qaeda, son saludados en Rambo III como “luchadores por la libertad” por una mera cuestión de oportunidad geoestratégica. Futuros caudillos del integrismo islámico, como Mohammed Omar y Osama Bin Laden, entrenados, financiados y alentados por la CIA, de quienes Rambo y Trautman se despiden exclamando «Insha'Allah» («Si Dios quiere»).

A raíz de los atentados del 11S, circuló un bulo por internet en relación a una supuesta dedicatoria «a los valientes combatientes muyahidines de Afganistán» cuando, en realidad, la escena final de la película hacía referencia a la valentía del pueblo afgano. Y aunque sabemos que Rambo nunca llegó a poner un pie en el Kalahar, al fondo del encuadre vemos a un grupo de jinetes dispuestos a emprender el largo viaje de vuelta a casa. Los productores pagaron a los beduinos locales en dólares americanos para que participasen en la película como figurantes y, dadas las circunstancias, el reconocimiento debería ir dirigido precisamente a ellos. Su aparición en el plano final encierra una última paradoja: al ver representado su territorio como ajeno, los auténticos moradores del Néguev fueron borrados del paisaje y de la historia. Y esa película sí que le hemos visto demasiadas veces.

COMPARACIÓN DE LOS DOS FINALES ALTERNATIVOS DE ‘RAMBO III’ (1988). ARRIBA: VERSIÓN “FAKE” MANIPULADA A PARTIR DE UNA CAPTURA DEL VHS. ABAJO: VERSIÓN ORIGINAL DISPONIBLE EN DVD.

COMPARACIÓN DE LOS DOS FINALES ALTERNATIVOS DE ‘RAMBO III’ (1988). ARRIBA: VERSIÓN “FAKE” MANIPULADA A PARTIR DE UNA CAPTURA DEL VHS. ABAJO: VERSIÓN ORIGINAL DISPONIBLE EN DVD.

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08 Oct 09:05

Ratas con alas: la Gran Purga de gorriones en China

by David Bizarro
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«¡Jóvenes pioneros! ¡Niños! ¡Luchemos por la eliminación del gorrión y el aumento de la producción de cereales!». Entre los años 1958 y 1962 el Partido Comunista Chino decretó una cruzada contra moscas, mosquitos, ratones y gorriones para impulsar la economía del gigante asiático. Las nefastas consecuencias medioambientales del Gran Salto Adelante llevaron al país al borde del abismo.


El fragor de los tambores, los petardos y las caceroladas cesaron tras dos días de asedio implacable a la embajada de Polonia en Pekín. Las relaciones diplomáticas entre ambos países, aliados naturales durante la posguerra debido a su dependencia mutua respecto a Moscú, no pasaban por su mejor momento. Los polacos observaban con recelo las políticas socialistas impulsadas por Mao Zedong y aquella tregua supuso un alivio cuando, en verdad, era un presagio nefasto.

«Ningún guerrero se retirará hasta erradicarlos, tenemos que perseverar con la tenacidad del revolucionario», había proclamado el dictador apenas unas horas antes. Al amanecer, los soldados tomaron las calles en compañía de estudiantes y funcionarios armados con ollas, cucharones y sartenes, y la mirada puesta en el cielo. Según Radio Pekín, tres millones de campesinos fueron reclutados para dar caza a los últimos seres libres de China. Se les acusaba de propagar enfermedades, malograr las cosechas y privar a los seres humanos del fruto de su trabajo. Peores que los insectos y los roedores, los gorriones debían ser erradicados.

Desprovisto de la aristocrática altanería del águila o la voracidad carroñera del buitre, el humilde gorrión, que durante siglos trajo buenos augurios a los campesinos, se convirtió en una amenaza para la prosperidad. Se les consideraba culpables del consumo de un promedio de 4.5 kg de grano al año, por lo que la extinción de un millón de gorriones habrían de bastar para alimentar a 60.000 seres humanos. Pero como ya se sabe que las matemáticas nunca mienten y nadie presta atención a las voces disidentes, cuando el ornitólogo Tso-hsin Cheng advirtió a las autoridades sobre las terribles repercusiones que el exterminio acarrearía para el ecosistema, fue tachado de reaccionario y sentenciado a seis meses de aislamiento en un campo de trabajo. Ambos, científico y gorriones, fueron víctimas propiciatorias de un país hambriento, gobernado por la represión, el adoctrinamiento, las promesas utópicas y la censura.

"¡Exterminen las cuatro plagas!". Un cartel original de Ding Hao (1958). Imagen: Instituto Internacional de Historia Social de China / Colección Stefan R. Landsberger.

"¡Exterminen las cuatro plagas!". Un cartel original de Ding Hao (1958). Imagen: Instituto Internacional de Historia Social de China / Colección Stefan R. Landsberger.

Tres millones de campesinos fueron reclutados para dar caza a los últimos seres libres de China. Se les acusaba de propagar enfermedades, malograr las cosechas y privar a los seres humanos del fruto de su trabajo.

El decreto fue ejecutado a escala nacional y como correspondía a la férrea disciplina militar inculcada por una década de propaganda comunista. La noche antes, en el distrito de Xincheng, se fabricaron más de 80.000 espantapájaros y 100.000 banderas rojas para que los vecinos evitaran que los gorriones se posaran en los tejados de sus casas. Algunos de ellos se precipitaron al vacío desde balcones y azoteas mientras, en las aldeas, los más jóvenes se dispersaban por las colinas y trepaban a los árboles para destrozar nidos, reventar huevos y matar a los polluelos.

Por su parte, el ejército distribuyó armas para abatír al enemigo en pleno vuelo. En los parques, cementerios e invernaderos de Nanjing se habilitaron 150 campos de tiro y a las integrantes del equipo femenino del instituto de Nanyang se les concedió una licencia para emplear munición real contra las aves. Hasta los niños se sumaron a la batalla utilizando hondas y piedras. A las ocho de la tarde, se habían gastado 330 kilos de pólvora y contabilizado un total de 194,432 gorriones muertos.

DOS EJEMPLOS DE PROPAGANDA ANTIGORRIONES BAJO EL LEMA: «Todo el mundo debería venir a luchar contra los gorriones» (1956).  Originales de Bi Cheng. Imagen: Instituto Internacional de Historia Social de China / Colección Stefan R. Landsberger.

DOS EJEMPLOS DE PROPAGANDA ANTIGORRIONES BAJO EL LEMA: «Todo el mundo debería venir a luchar contra los gorriones» (1956). Originales de Bi Cheng. Imagen: Instituto Internacional de Historia Social de China / Colección Stefan R. Landsberger.

Aunque no contamos con estadísticas fiables debido a las exageraciones oficiales de rigor, en Shanghái se habló de 48.695,49 kilos de moscas, 940.486 ratas, 1213,05 kilos de cucarachas y 1.367.440 gorriones. En cambio, lo único seguro es que el recuento de bajas colaterales se disparó por el uso indiscriminado de cebos envenenados que mataron a lobos, conejos, serpientes, corderos, pollos, patos, perros y palomas.

Acorraladas y sin ningún lugar donde esconderse, bandadas enteras de gorriones cayeron del cielo debido al agotamiento y fueron exhibidas como trofeos. Los más listos recurrieron al amparo de la inviolabilidad de embajadas y consulados; en particular, la de Polonia que negó el acceso a sus instalaciones al Ejército Popular de Liberación para ahuyentarlos. Como resultado de su falta de cooperación, las tropas rodearon el edificio con tambores, pirotecnia y menaje de cocina y los polacos se vieron obligados a abrir sus puertas para retirar los cientos de gorriones muertos que se habían amontonado en sus dependencias.

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«Ningún guerrero se retirará hasta erradicarlos, tenemos que perseverar con la tenacidad del revolucionario»

La Campaña de las Cuatro Plagas ejemplifica la visión del progreso que tenía el maoísmo: construir de un mundo en el que la Naturaleza debería estar subordinada a los deseos y necesidades de los humanos, y no al revés; donde «el hombre debe conquistar la naturaleza», haciendo que «la elevadas cumbres inclinen la cabeza y el caudaloso río ceda el paso». Mao no dudaría en bañarse en el Yang Tsé en el 16 de julio de 1966, a los 73 años, para demostrar que seguía siendo capaz de gobernar el país y doblegar la voluntad del Dragón del Río Amarillo, el Huang He: el Río Madre, Dolor de China y Azote de los Hijos de Han. El bañador que vistió en aquella ocasión aún se exhibe en el museo de su ciudad natal

La Larga Marcha comunista aspiró a que la Nueva China olvidara su pasado feudal, que había que combatir y dejar atrás, levantando gigantescos embalses como la Presa de las Tres Gargantas para plantar arroz en las cuencas fluviales. Con el paso del tiempo, el uso masivo de pesticidas e insecticidas contribuyó a la erosión y el empobrecimiento del suelo, condenando a la deforestación a una amplia zona que va desde Manchuria hasta el interior de Mongolia.

Ciudadanos leyendo las noticias del 'dazibao' en una calle de China. En la pancarta superior puede leerse: "Viva el presidente Mao". Foto: Richard Harrington / Getty Images.

Ciudadanos leyendo las noticias del 'dazibao' en una calle de China. En la pancarta superior puede leerse: "Viva el presidente Mao". Foto: Richard Harrington / Getty Images.

Con el passer domesticus al borde de la extinción, la naturaleza se limitó a seguir su curso y las expectativas de Mao se vieron frustradas irremediablemente. Sin depredadores que las contuvieran, nubes de langostas oscurecieron el cielo, cubrieron los campos bajo un agitado manto y devoraron los cultivos. Al llegar el verano, aprovecharon la sequía en Hubei e infestaron 13.000 hectáreas de arrozales sólo en la región de Xiaogan. Devastaron más de 50.000 hectáreas en la región de Jingzhou y se extendieron hacia la región de Yichang, echando a perder más de la mitad de la cosecha de algodón. En otoño de 1960, aquellas regiones donde la campaña contra los gorriones había sido especialmente feroz vieron destruidas entre 500.000 y 750.000 toneladas de cereales.

Siguiendo el consejo de la Academia de Ciencias de China, Mao decretó el fin de la Aniquilación del Gran Gorrión, aunque la Campaña de las Cuatro Plagas continuó, con chinches y cucarachas reemplazando a las aves. Llegado a este punto, el gobierno de Pekín importó un cuarto de millón de gorriones de la Unión Soviética en un intento desesperado por restablecer el equilibrio natural. Pero no antes de que entre 15 y 45 millones de chinos murieran de hambre.

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Para Mao, el progreso era construir un mundo en el que la Naturaleza estuviera subordinada a los deseos y necesidades de los humanos, y no al revés

Ha pasado más de medio siglo y la Gran Hambruna China sigue siendo un tema tabú, especialmente en las zonas rurales, donde se la conoce eufemísticamente como los Tres Años de Desastres Naturales o los Tres Años de Dificultades. El 5 de septiembre de 2017, un campesino de Tongxiang, en la provincia de Zhejiang, fue arrestado por cazar gorriones utilizando una gran red de nailon y varias cañas de bambú. No se trata de un caso aislado. Aún tratándose de una especie protegida, continúa arrastrando el estigma funesto de los tiempos de Mao.

En España, la población de estos pájaros ha sufrido un “declive alarmante” del 21% en la última década, lo que se traduce en 30 millones de ejemplares menos. Si bien la población actual es similar a la que había en 1998, en la mitad sur de la península y el Levante ha habido una disminución en torno al 10% mientras que en la meseta norte y parte de Extremadura los gorriones han aumentado ligeramente. Ese carácter fluctuante se asocia a la falta de zonas verdes y lugares adecuados para nidificar en las periferias urbanas. Pero puede que tenga más que ver con el despoblamiento de las zonas rurales en las que antiguamente convivía con el ser humano. Esa otra plaga inhabitable que nos asola y consentimos que otros sigan llamando progreso.

29 Sep 11:08

El trabalenguas galáctico de 'Kin-dza-dza!'

by David Bizarro
Sergioski02

alguien ha visto esto?

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Cuando el maestro del melodrama soviético Georgiy Daneliya se puso detras de la cámara para rodar una película de ciencia ficción de bajo presupuesto, nadie esperaba que el resultado fuera un cruce entre Mad Max, los Monty Python y Andrei Tarkovsky. Ni que el poder de su sátira seguiría vigente después de tanto tiempo.


Quién le iba a decir al ingeniero Vladímir (Nikoláievich Mashkov) que se vería envuelto en un cambalache sideral por elegir el momento más inoportuno para bajar a comprar el pan. De haberlo sabido antes, hubiera cambiado sus hábitos de consumo y regresado a casa con las manos vacías, a tiempo de seguir soportando los reproches de su esposa. Incluso le habría dado un par de kópeks al músico callejero Guedevan (Levan Gabriadze) para que tomase el autobús de vuelta a Georgia, y evitar así que sus caminos se cruzasen en la órbita del viajero interplanetario (Anatoli Serenko) que los ha teletransportado por error al inhóspito planeta Pliuk, en la galaxia Kin-dza-dza.

Allí entablarán contacto con una pareja de mercachifles locales, Uef (Evgueni Leónov) y Bi (Yuri Yákovlev), con quienes aprenderán a relacionarse mediante un complejísimo código lingüístico, de colores y de castas. El humor costumbrista de esta odisea espacial en la era Glasnot, supuso un hito semejante al tropiezo accidental del bosquimano protagonista de Los dioses deben estar locos (Jamie Uys, 1981) con una botella de Coca-Cola en mitad del desierto del Kalahari. Por arte de magia de la plusvalía, los fósforos del comunista Vladimir pasan a ser un bien de primerísima necesidad con el que poder negociar su regreso a la Tierra.

Hasta cierto punto, chistes como éste explicarían la enorme popularidad de la película en los países del Este y que la harían merecedora de un remake animado para captar la atención del público infantil en 2013. Al poco tiempo de estrenarse en Rusia, tres años antes de la caída del muro de Berlín, la película era remontada como miniserie de cuatro capítulos para su pase televisivo en el resto de países del bloque comunista. Llama la atención que la civilización de este “nuevo mundo” a lo Mad Max se alce orgullosa sobre toneladas de chatarra reciclada, como un espejismo del verdadero progreso. A este respecto, nuestro queridísimo Miguel Llansó también puso su particular pica en Marte con Crumbs (2015), una fascinante fábula afrofuturista rodada en Etiopía, sobre las reliquias pop del antropoceno y la obsolescencia programada.

Si pronuncias en alto Kin-dza-dza! (1986), comprobarás su similitud fonética con la capital de la República Democrática del Congo. Pero, volviendo a la película, su coartada distópica resulta más impenetrable a simple vista, sumiéndonos en un estado de desconcierto similar al de nuestros improvisados intronautas. Mientras La guerra de las galaxias colonizaba –literalmente– el espacio exterior, los soviéticos volvían la vista hacia el interior del Telón de Acero y se acostumbraban a leer entre líneas para burlar los controles de la censura. De ahí la preferencia de los autores de la Edad de Oro de la Prilunchenchesko Fantasticheskaya Literatura por un género que les permitía un margen de acción más amplio para el subterfugio y la imaginación.

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Que al invertir la palabra, se trastoca el orden social, lo sabía mejor que nadie Chiquito de la Calzada.

Tomando como punto de partida las ciberiadas de Stanislaw Lem, los guionistas sintetizaron un dialecto alienígena a partir de su lengua materna –el georgiano– que rivaliza en expresividad con el nadsat que hablaban los drugos de La naranja mecánica. Si nos ceñimos a la definición de “literatura menor” que acuñaron Deleuze y Guattari, para referirse a las obras escritas desde el punto de vista de una minoría en el idioma hegemónico del colonizador, el plunkaniano se transforma en el caballo de Troya definitivo de la inmersión lingüística. Responde a la frustración de sufrir una lengua impuesta desde arriba, como es el ruso, con la que no comparte ni tan siquiera alfabeto. El símil se entenderá mejor con un par de ejemplos extraídos de mi edición de bolsillo de la Guía del Autoestopista Galáctico: «Prisión» se traduciría «Etsikh», que proviene del equivalente georgiano «Tsikhe» para «Fortaleza»; mientras que el propio título de la película –y por extensión, el nombre de la galaxia que le sirve de escenario– deriva de «Kindza», la palabra georgiana para «Cilantro».

Que al invertir la palabra, se trastoca el orden social, lo sabía mejor que nadie Chiquito de la Calzada. Los neologismos patentados por los extraterrestres forman parte del vocabulario cotidiano; así que, si te encuentras con Zozulya, abre los brazos de par en par y grita «¡Ku!» . Es probable que el delantero neonazi te replique «Katsap», que es como todavía insultan a los rusos en las repúblicas ex soviéticas. Pero donde de verdad se percibe la huella de Kin-dza-dza es en el censo de población de 2010, en el que varios ciudadanos de la región de Kursk se definieron como patsaks, los parias espaciales por antonomasia.

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12 Sep 17:24

¡América contraataca!: así eran los cromos antiterroristas de la era Reagan

by David Bizarro
Sergioski02

menudo guapo, cromos anti progres

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Terrorist Attack vio la luz en 1987, dos años después de que Chuck Norris frustrara los planes de un grupo de mercenarios sin escrúpulos en Invasión USA. La colección constaba de 35 cromos “educativos” que abordaban «uno de los temas más controvertidos e importantes de nuestro tiempo: el terrorismo internacional». Y al contrario de la película en la que parecía inspirarse, fue un fracaso.


[Vía Headpress Books | Jennifer Wallis]

«Debemos permitir que las imágenes atroces nos persigan», defendía Susan Sontag. Una rehén asesinada a sangre fría por sus secuestradores. El Papa Juan Pablo II sobreviviendo milagrosamente a un atentado televisado desde la Plaza de San Pedro. El accidente en una planta nuclear soviética. Un artefacto explosivo en un centro comercial. Al abrir un sobre, lo primero que llama la atención es la calidad de las ilustraciones, dotadas de un realismo poco habitual para un producto de semejantes características. Pese a no estar firmadas, entre el gremio existe cierto consenso a la hora de atribuírselas a Doug West, un dibujante especializado en retratos de deportistas. Aquí su trazo luce más rotundo que nunca, al estilo de Richard Corben. Estaríamos ante uno de sus mejores trabajos si no fuera por lo escabroso del asunto; pero, ¿acaso podría ser de otro modo tratándose de terrorismo? En palabras de un fan, «Terrorist Attack compartía el mal gusto de La Pandilla Basura y a menudo rozaba la parodia. Como los viejos cromos de Mars Attack en los que salían marcianos asando vacas con lanzallamas». Al margen de consideraciones estéticas, se saborea igual que una magdalena envenenada.

El origen de las trading cards se remonta a finales del siglo XIX, cuando comenzaron a incluirse como obsequio promocional en los paquetes de cereales y los cigarrillos. Con el paso del tiempo, algunas se han convertido en cotizados objetos de coleccionista, como la serie dedicada a las estrellas del béisbol que Old Judge puso en circulación en 1880. Pero no alcanzaron verdadera popularidad hasta que, en los años treinta, varias empresas estadounidenses decidieron incorporarlas a su producto estrella: el chicle. Tanto fue así que, treinta años más tarde, la goma de mascar cedió el protagonismo ante las postalillas coleccionables. En su libro The Great American Chewing Gum Book (1976), el historiador Robert Hendrickson se hace eco de las declaraciones de un contrariado magnate que asume que las dichosas estampitas se venderían igual de bien entre los niños aunque sus chicles «supieran a espinacas o hígado, e incluso sin necesidad de ellos».

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Terrorist Attack compartía el mal gusto de La Pandilla Basura y a menudo rozaba la parodia. Como los viejos cromos de Mars Attack en los que salían marcianos asando vacas con lanzallamas.

«Quizás en unas pocas semanas, los niños de Tucson cambiarán un Reggie Jackson o un Babe Ruth por un Muammar Gaddafi o un Charles Manson», ironizó la prensa. A fin de cuentas, el sátrapa libio aparecía repetido tres veces, como correspondía al chivo expiatorio de la política antiterrorista de la administración Reagan. También reconocemos al ayatolá Jomeni y a Idi Amin bebiendo alegremente de un cáliz rebosante de sangre. Por las razones que fuera, el redactor decidió obviar el texto que podía leerse en el reverso: «¿Cómo podemos detener a Gaddafi y a otros como él? En primer lugar, podemos negarnos a brindarles ayuda, ya sea económica, militar o humanitaria. Podemos alentar un boicot económico mundial a los países que fomentan el terrorismo. Cuando se produzca un ataque terrorista, podemos asegurarnos de que los responsables sean ejecutados o encarcelados. Podemos presionar a la Unión Soviética para que convenza a sus aliados de que sigan un camino pacífico. Y por último, podemos bombardearlos hasta que brillen».

El tono, entre beligerante y patriotero, era similar al empleado durante la II Guerra Mundial, cuando la Bowman Gum Company utilizó como reclamo publicitario una serie de más de 200 cromos que representaban de manera brutalmente explícita (y a menudo xenófoba) los horrores de la guerra. Con la llegada de la Guerra Fría, los ciudadanos de bien podían anticiparse a un inminente ataque aéreo gracias a Friend or Foe (Amigo o Enemigo) o recurrir a Red Menace a fin de ponerle rostro a la amenaza comunista. En ese sentido, Terrorist Attack destacó por ser la primera de todas ellas en dar rienda suelta al pánico nuclear y por vaticinar la Guerra del Golfo que comenzaba a gestarse en Oriente Medio.

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Por más que el membrete nos remita a Piedmont Candy Co., el verdadero artífice de la colección fue Charles Mandel, presidente de Sports Design Products, una pequeña empresa de Hazel Park (Michigan) especializada en coleccionables de béisbol. Ultraderechista confeso, Mandel llegó a enviar docenas de sobres al presidente Reagan, al secretario de Estado George Shultz y al miembro del Consejo de Seguridad Nacional Oliver North, con la esperanza de obtener por su parte algo de publicidad y reconocimiento. Sin embargo, prefirió mantener el anonimato y evitar posibles acciones legales si se descubría quién estaba detrás de los cromos. Meses antes, las asociaciones de padres y madres habían conseguido que se prohibiera La Pandilla Basura en las escuelas primarias de todo el país, temerosos del efecto que pudieran ejercer sobre las mentes inocentes al reírse de la violencia, la deformidad y el dolor. La ACT (Action for Children's Television) habían llegado aún más lejos, presionando a la cadena de televisión CBS para que retirasen la serie de dibujos animados de antena. Su presidenta, Peggy Charren, también se mostró indignada ante Terrorist Attack: «Este tipo de cosas anima a los niños a pensar en los terroristas como héroes. No creo que exista pornografía más perniciosa que esta».

Para curarse en salud, Mandel se amparó en la función educativa de los textos e introdujo una advertencia para los críos, a modo de descargo: «Hay terroristas en muchos países, pero la probabilidad de que veas uno algún día es muy, muy pequeña». Años más tarde, el 11S se encargaría de refutarlo, sumiendo a la nación en un trauma colectivo que evocaba la imagen de uno de sus cromos más famosos: la Estatua de la Libertad envuelta en llamas y profanada por explosivos. Casi de inmediato, Topps se sumó a la propaganda patriótica con su colección Enduring Freedom, consagrada a las figuras políticas más relevantes y con información detallada sobre el despliegue militar estadounidense. El debate volvió a los medios de comunicación y el director ejecutivo de la compañía, Arthur Sorin, justificó la presencia de Osama Bin Laden con fines terapéuticos: «es posible que los niños quieran pisotearlo y tirarlo a la basura».

Tal y como se apresuró en señalar el propio Mandel, Enduring Freedom no fue retirada de las estanterías, seguramente por la ausencia de sangre. En su momento llegó a anunciar una nueva colección basada en personajes históricos como Calígula, Vlad el Empalador, Herodes o Hitler; pero, para alivio (o tal vez decepción) de muchos, el proyecto nunca llegó a materializarse. Actualmente no resulta demasiado complicado hacerse con un sobre de Terrorist Attack por menos de cinco euros a través de eBay. Lejos de revalorizarse como pieza de coleccionista, su indudable atractivo reside en su condición de artefacto pop, incómodo y políticamente incorrecto, a modo de radiografía cartoonesca de los peores miedos alimentados por la América de Reagan.

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06 Aug 06:46

Don Globo o la forma del aire

Sergioski02

podf de la fotocopia, de la fotocopia del original

Don Globo o la forma del aire. Ezra Moreno, Willy Monroe. Divertido libro para aprender a hacer figuras y otros entretenimientos con globos. #SoberaniaEducativa #juegos #PDF

29 Jun 13:44

Pasos para solicitar una eutanasia

by juanma
Sergioski02

Dicen que el que la prueba no repite

Las personas que cumplen los requisitos para pedir una eutanasia y quieren solicitar ayuda para morir deben completar varios trámites. Estos pasos, que si todo va bien suponen entre 30 y 40 días, están previstos para certificar que la petición es personal, firme, libre, meditada y acorde a lo previsto por la ley de eutanasia.

- salud / asesórate, salud
24 Jun 10:37

Semillas de moringa y sus beneficios

by Raul Mannise
Sergioski02

Aqui ha llegado la Moringa?

Ya hemos hablado de la moringa en otras ocasiones. Hoy vamos a centrarnos en las semillas de moringa, de sus usos, propiedades y beneficios para la salud, así como otros usos interesantes recientemente descubiertos.

semillas de moringa

Beneficios de las semillas de moringa

Cabe destacar que las semillas de moringa aportan enormes beneficios para combatir diversas dolencias, además de nutrientes, de los que cabe destacar enormes cantidades de vitamina C y vitamina A. De hecho se dice que contiene 10 veces más vitamina A que la zanahoria y 7 veces más vitamina C que las naranjas.

Esta mezcla la hacen un cóctel especial como suplemento antioxidante, que ayuda además a reforzar el sistema inmune. Otros usos destacados son que:

  • Ayudan a la salud de la próstata
  • Puede ser útil para contrarrestar la disfunción eréctil
  • Ayuda a mejorar la fertilidad
  • Es un complemento que puede ayudar a mejorar el control del azúcar en sangre
  • Combate el envejecimiento prematuro, promueve una piel y un cabello saludables
  • Tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas
  • Su alto contenido de fibra es muy bueno para tratar el estreñimiento
  • Puede ayudar a reducir los niveles de colesterol en sangre

Producir agua limpia y barata con sus semillas

La falta de acceso a agua potable y limpia es un gran problema para muchas personas en el mundo, y su único recurso es tomar el agua que tienen a mano, la cual suele estar contaminada y sucia.

Uno de los grandes problemas en el suministro de agua potable a las comunidades es el costo de la tecnología para hacerlo, pero un nuevo método para purificar el agua usando sólo arena y semillas de moringa podría ser la respuesta al agua potable barata y sostenible.

Hace unos años, los investigadores de la Universidad Estatal de Pennsylvania realizaron varios estudios para limpiar el agua, pero los procesos utilizados en esos estudios eran demasiado costosos o inviables para la producción de agua potable.

Tiempo después, el equipo se propuso desarrollar una manera menos costosa y más sencilla utilizando semillas de moringa para purificar y limpiar el agua y así obtener agua potable de una forma sostenible.

semillas moringa

El estudio en cuestión encontró que mediante el uso de un extracto de semillas de moringa (que contiene la proteína cargada positivamente) se une a los sedimentos y matan los microorganismos, en conjunción con arena cargada negativamente. Fueron capaces de producir agua potable y almacenable sin tecnología costosa o complicada.

El compuesto resultante fue nombrado como la «F-arena», demostraron su eficacia en la captura de bacterias adultas E. coli criadas en el laboratorio, a las cuales el compuesto fue capaz de dañar sus membranas (matando así a las mismas). La F-arena también fue capaz de eliminar los sedimentos de las muestras de agua. Los resultados abren la posibilidad de que la F-arena pueda proporcionar un procedimiento sencillo, a nivel local y sostenible, para la producción de agua potable apta para el almacenamiento.

Stephanie B. Velegol, Ph.D., autor principal del experimento

El de la moringa oleifera, ya se cultiva para producir biocombustibles, alimentos y medicinas en algunas regiones ecuatoriales.

¿Agua potable sostenible y de bajo costo utilizando sólo semillas y la arena? Suena como una fórmula ganadora. Con más de mil millones de personas que carecen de acceso regular al agua potable, este nuevo método podría ser un salvavidas para muchos de nuestros conciudadanos mundiales.

Aquí está la esperanza que va más allá de la etapa de estudio, que será ampliado para su aplicación en el mundo real. Para más información, escuchar este podcast sobre el estudio de purificación de agua (en Inglés).

Cómo cultivar la planta

La planta se puede cultivar a partir de las semillas de moringa o por esqueje de las ramas jóvenes. Como es más simple conseguir la semilla, este será el método que trataremos aquí.

Se puede plantar en una maceta o directamente en la tierra, recuerden que es un árbol que crece mucho y muy rápido. Si la van a poner en maceta, esta debe ser lo suficientemente grande, como de unos 40 litros o más, ya que cuando la planta es joven es bastante frágil y no conviene hacer trasplantes.

La tierra suelta es lo mejor en este caso, y para conseguir esto hay que mezclarla con arena en proporción de una parte de arena por 3 de tierra. Se plantan a un centímetro o dos de profundidad. Se ha de regar con cuidado, más bien poco, y evitar que se encharque la tierra.

Conviene poner dos o tres semillas de moringa y cuando tengan unos 3 o 4 pares de hojas elige la planta que se vea más fuerte y quita a las otras. Al plantar conviene dejar colocado desde el principio un tutor ya que al principio es una planta muy débil y lo necesitará.

¿Conocías las semillas de moringa y para qué sirven? ¿Tienes experiencias usándola? Como decimos siempre, déjalo en los comentarios, que tanto nosotros como nuestros lectores nos beneficiamos de los aportes que amplíen nuestros conocimientos de las plantas medicinales.

IMPORTANTE: Esta información tiene por objeto complementar, no reemplazar el consejo de su médico o profesional de la salud y no pretende cubrir todos los posibles usos, precauciones, interacciones o efectos adversos.

Es posible que esta información no se ajuste a sus circunstancias específicas de salud. Nunca demore o haga caso omiso de la búsqueda de consejo médico profesional de su médico u otro proveedor de atención médica calificado debido a algo que haya leído en ecocosas. Siempre debe hablar con un profesional de la salud antes de comenzar, suspender o cambiar cualquier tipo de tratamiento.

Este post es autoría de Ecocosas puedes ver la entrada original en Semillas de moringa y sus beneficios

21 Jun 05:42

Llibret d'okupació

Sergioski02

Alla donde fueres

Llibret d'okupació. Arran. Edició 2021 #SoberaniaSocial #okupacion #PDF #catalá

21 Jun 05:41

Manual de #okupacion

Sergioski02

Venga que madrid tambien juega

Manual de #okupacion. 2a edición (2014). #SoberaniaSocial #PDF

20 Jun 21:05

El pequeño libro de #Bitcoin

Sergioski02

Humildad y bitcoins

El pequeño libro de #Bitcoin. Varias autoras. #SoberaniaEconomica #PDF

08 Jun 12:35

La miliciana que se convirtió en la «bruja» del Chavo del Ocho

by Doctor Peligro
Sergioski02

Toma ultrafact camuflado


La popular actriz Angelines Fernández, que protagonizaba a la temida Doña Clotilde, conocida como «La bruja del 71», en la famosa serie El Chavo del Ocho, fue una de las cinco milicianas fotografiadas fusil en mano durante la Guerra Civil española

 

Es una de las fotografías más icónicas de la guerra civil: cinco milicianas miran a la cámara. La mirada es intensa y decidida, a pesar de que alguna casi no tiene la mayoría de edad. Son las primeras semanas tras el golpe de Estado y el alzamiento militar y en Madrid, donde las tropas se acercan peligrosamente, se crean batallones de mujeres que, armas en mano, se lanzan a detener el avance del fascismo y a evitar por todos los medios posibles que las tropas rebeldes entren en la capital.

Angelines Fernández, con mono de miliciana, la primera  a la izquierda

Angelines Fernández, con mono de miliciana, la primera a la izquierda

Meses más tarde, cuando estalinistas y oficiales soviéticos se hacen con el control de estos grupos las milicianas abandonarán la línea del frente para atender la retaguardia. Pero para entonces algunas imágenes ya habían dado la vuelta al mundo, como esta imagen. Entre las retratadas, destaca una, justo en la esquina izquierda, María de los Ángeles Fernández Abad, que entonces tiene solamente 14 años (nació en 1922) y que, con la caída de Madrid, como tantos otros, marcha al obligado exilio, concretamente a México, cuyo gobierno acoge con los brazos abiertos a los milicianos. Hasta allí va Ángeles, conocida por Angelines, que muchos años después se convirtió en una estrella televisiva en México al protagonizar el personaje de «la bruja del 71», en la famosísima sitcom El Chavo del Ocho. Lo curioso de todo esto es que muchos crecimos viendo esta serie, que se emitió en nuestro país durante muchos años y fue todo un fenómeno televisivo. Todo ello como si hubiera personificado, en carne y hueso, el logo de la revista La Bruja, una publicación surgida durante la Guerra Civil que invocaba los poderes de la bruja en su lucha contra el totalitarismo y estaba redactada por los mismos milicianos desde el frente de guerra: «Allí donde la bruja irá, al fascismo vencerá» fue uno de sus lemas. Te lo contamos hace tiempo en La Bruja contra el fascismo.

Angelines, convertida en Doña Clotilde, la «bruja del 71» en  El Chavo del Ocho

Angelines, convertida en Doña Clotilde, la «bruja del 71» en El Chavo del Ocho

Clotilde y el resto de personajes de  El Chavo del Ocho

Clotilde y el resto de personajes de El Chavo del Ocho

PORTADA DEL PRIMER NÚMERO DE  LA BRUJ A (AGOSTO DE 1938). ARCHIVO HISTÓRICO DE BARCELONA

PORTADA DEL PRIMER NÚMERO DE LA BRUJA (AGOSTO DE 1938). ARCHIVO HISTÓRICO DE BARCELONA

Angelines era Doña Clotilde, una señora mayor, muy seria, vestida con su sombrero y vestido azules, y temida por niños y niñas. Estaba siempre de mal humor. Su apodo es claramente intencionado: no solo por lo peyorativo de ser una «bruja», sino porque en la propia serie Doña Clotilde llega a realizar una sesión espiritista en casa de Don Ramón, de quien está obsesionado, para contactar con los espíritus, intentando así explicar unos sucesos anormales ocurridos en casa de este  y provocados en realidad por el sonambulismo de Ramón. Tiene un perro llamado Satanás, prepara pociones y, en un episodio, sale con una gran capa negra y el clásico sombrero de bruja.

Llegó a México en 1947 y, al cabo de unos años, tras vivir una temporada en La Habana, se estableció definitivamente en México, comenzando su exitosa carrera como actriz. Potagonizó catorce películas, entre ellas el clásico El Esqueleto de la señora Morales (1960). En 1964, interpretó el papel secundario de Sara, la némesis del personaje de Cantinflas, el padre Sebastián, en El padrecito. A los 37 años hizo lo mismo en Cadenas de amor, y otras telenovelas en la década de 1960, En 1973, cuando la contrataron para interpretar a «La Bruja del 71» en El Chavo del Ocho, se convierte en uno de los personajes más famosos del país y toda América Latina, ya que la serie de emitía en medio mundo, incluida España. También participó en el otro programa de Chespirito, El Chapulín Colorado. Con El Chavo del Ocho y El Chapulín Colorado alcanzó la fama en nuestro país.

Tras el fin de los espectáculos en 1979, siguió interpretando a «La Bruja» en el programa de una hora de duración de Chespirito y también hizo en giras públicas. A finales de la década de 1980, comenzó a interpretar a Ignacia Fernández «Doña Nachita», un segundo personaje habitual en Chespirito, la vecina chismosa de los sketches de Los caquitos. Permaneció en el programa hasta 1992.

Angelines Fernández murió en 1994 a causa de un cáncer de pulmón. Nunca regresó a España, cuya imagen se había convertido en un hermoso testimonio visual  de valentía y compromiso de un grupo de adolescentes que soñaban con derrotar al fascismo.

05 Jun 07:06

Inteligencia matemática

Sergioski02

descubre al ambrosio que llevas dentro

Inteligencia matemática. Eduardo Sáenz de Cabezón. #SoberaniaEducativa #epub

31 May 06:15

El libro del método Paleo

Sergioski02

solo cristo salva

El libro del método Paleo. Airam Fernández. #SoberaniaSalud #epub

30 May 08:14

Cerebro de pan

Sergioski02

30 dias, quien da menos?

Cerebro de pan. David Perlmutter. #SoberaniaSalud #epub Hay un libro complementario con recetas: https://t.me/c/1473653981/1785

22 May 07:24

Érase una vez antes del apartheid

by Lady X

Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, antes de la llegada del apartheid fue un crisol de razas y nacionalidades. También de géneros. Su comunidad trans y queer escribió con letras de oro una increíble historia de alegría y resistencia

[Vía Messy Nessy / Cecile Paul]

Érase una vez, en el extremo más meridional de África, enclavada en una hondonada entre las orillas del océano Atlántico y las laderas de la Montaña de la Mesa, donde vivía una impresionante comunidad de titiriteros. En el Distrito Seis vivían bohemios, artistas, comerciantes, predicadores, estudiantes, empresarios, gángsters y todos los demás. Piensa en el Greenwich Village neoyorquino de los años 50, en el Pigalle parisino de los 60 o en el barrio de Castro de San Francisco en los 70; un enclave palpitante comparable en vitalidad a la zona de influencia de la Lost Generación y la Generación Beat juntas. Fue aquí, en el centro del universo del Distrito Seis, donde la alegría de vivir de una comunidad de clase trabajadora trascendió la pobreza y la adversidad; donde se desarrollaron diversas historias de amor y los activistas queer se pavonearon. Era un lugar donde la gente se conocía y todos cuidaban de los hijos de los demás, hasta que el apartheid lo borró del mapa.

En este punto de nuestro viaje es necesario presentarles a Kewpie (nombre de nacimiento Eugene Fritz, 1941 - 2012, también conocida como Capucine), una peluquera trans para las estrellas, compañeras drag queens y bohemios del Distrito Seis. Conocida como la «hija» de la comunidad, lucía una figura impresionante con su característica melena tipo colmena, sus tacones de aguja y sus medias de rejilla. No podemos pensar en una guía histórica mejor que ella para llevarnos por las brillantes calles y presentarnos el caleidoscopio de coloridos habitantes de Distrito Seis.

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Kewpie guardó un exhaustivo archivo de las fotografías que le habían tomado a ella y a sus amigos, y etiquetó personalmente todas y cada una de las instantáneas. En 1999 transfirió su colección a Gay and Lesbian Memory in Action (GALA), un archivo queer con sede en Johannesburgo.

Al ser Ciudad del Cabo una ciudad portuaria, marineros, soldados y otros trotamundos se vieron atraídos por este barrio multicultural, aunque algo insalubre, que culminó en un crisol de variadas influencias culturales, como es de imaginar. En los primeros tiempos del Distrito Seis, alrededor de la década de 1860, arponeros, jaboneros, fabricantes de sombreros de paja, hojalateros, campaneros y fabricantes de velas se mezclaban con pescadores, lavanderas, prostitutas y mendigos que habitaban este lugar y convivían armoniosamente, sentando todos ellos las bases del incesante ajetreo de esta sociedad ahora legendaria.

Judíos, cristianos, hindúes, budistas, malayos (a menudo exiliados políticos de Java), africanos, indios y blancos vivían en relativa armonía, se mezclaban de una manera que demostraba cómo la diversidad era un factor de fortalecimiento, no un obstáculo. Los inmigrantes y los esclavos liberados llegaban al Distrito Seis, algunos se quedaban y otros se iban tras una breve estancia en el barrio. Era una comunidad transitoria y cosmopolita que evolucionaba con la historia, y cada oleada contribuía a una nueva variedad de influencias, costumbres y peculiaridades.

Kewpie durante una fiestas en el  The Ambassador’s Club (circa 1965)

Kewpie durante una fiestas en el The Ambassador’s Club (circa 1965)

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«Ciudad del Cabo era más tolerante con la comunidad gay que el resto de Sudáfrica, lo que animaba a los homosexuales a acudir a la ciudad desde otras regiones»

Los eventos sociales eran abundantes en el Distrito Seis. Extravagantes concursos de belleza, conciertos de música, fiestas callejeras con todo incluido, cabaret y sensacionales bailes de disfraces estaban a la orden del día. Uno de estos eventos fue un baile parisino al estilo del siglo XVII, organizado por el Ambassador Club de Sir Lowrie Road, al que nuestra heroína llegó vestida de María Antonieta en un coche de caballos. Según Kewpie, «pasamos con estos cuatro caballos y el carruaje con mi conductor, y teníamos un policía de tráfico delante y otro detrás […] En aquella época no nos llamaban gays, nos llamaban “moffies”. Pero se decía de forma bonita, no brusca», recordaba en un documental de 1997. El término puede resultar muy ofensivo actualmente, pero muchos miembros de la comunidad queer de Ciudad del Cabo se sentían orgullosos de llamarse a sí mismos «moffies» porque se utilizaba más a menudo para identificar a los artistas y bailarines con talento y se asociaba con la cultura del espectáculo que se desarrolló en el Distrito Seis. A mediados de siglo, Ciudad del Cabo era más tolerante con la comunidad gay que el resto de Sudáfrica, lo que animaba a los homosexuales a acudir a la ciudad desde otras regiones.

Su aceptación dentro de la sociedad en general puede verse en las fotografías de Kewpie. Apreciados no sólo como artistas, sino como amigos, colegas y miembros de la familia, tanto dentro como fuera del mundo del drag. Kewpie y muchos otros residentes homosexuales del Distrito Seis encontraron un hogar en familias encabezadas por parejas heterosexuales donde se aceptaban sus identidades sexuales y de género. Desempeñaban el papel de hijas y hermanas, proporcionando el cuidado de los niños y el trabajo doméstico mientras los padres estaban trabajando.

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«Un ecosistema que funcionaba bien, con gente normal y corriente en su día a día, trabajando en la ciudad durante el día y volviendo del trabajo por la noche»

El Distrito Seis, o «Distrik Ses» en afrikáans, era, como su nombre indica, el sexto distrito municipal de Ciudad del Cabo y, por cierto, el único que nunca recibió un nombre «real». Era un ecosistema que funcionaba bien, con gente normal y corriente en su día a día, trabajando en la ciudad durante el día y volviendo del trabajo por la noche, parándose a charlar con los vecinos, pasando por las viviendas, los numerosos cines, restaurantes, estudios fotográficos, floristerías y sastrerías.

Pasaban junto a los vendedores de verduras en los bordes de las aceras, junto a los herbolarios que ofrecían cortezas y raíces con nombres impronunciables mientras el olor a especias flotaba en el aire. Puede que hayan tenido la tentación de detenerse momentáneamente en uno de los populares bares, con nombres más pintorescos que los propios lugares: The Cottage of Content y The Mount Pleasant. En ocasiones especiales, puede que hayan visitado el maravilloso Gaiety Theatre, donde las damas se agitaban en sedas y satenes y sus acompañantes vestían trajes de chaqueta. Por la calle Hanover, Kewpie y sus amigas drag queen se reunían en lugares como el exótico Crescent Restaurant, el Star Bioscope y el Zambezi Jazz Club. Está claro que el Distrito Seis ofrecía una plataforma donde bohemios, artistas, músicos y otros creativos de todas las razas, religiones y orientaciones podían mezclarse sin inhibiciones y compartir ideas. Esta diversidad a numerosos niveles –lengua, religión, clase y origen– representaba tristemente el polo opuesto de lo que dictaba el régimen político de la época.

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En 1966, el Distrito Seis fue declarado zona «sólo para blancos» en virtud de la Ley de Áreas Agrupadas de 1950, y en 1982 se retiró la restricción. La vida comunitaria se acabó para el Distrito Seis. Más de 60.000 personas fueron trasladadas a la fuerza a las llanuras áridas de las afueras de Ciudad del Cabo (denominadas Cape Flats) en lo que el gobierno denominó «limpieza de barrios marginales». La zona fue destruida y se derribaron viviendas, teatros y negocios. Sólo se permitió que permanecieran las iglesias y las mezquitas. Irónicamente, muy pocos blancos se trasladaron al lugar por miedo a la indignación de lo ocurrido.

El Distrito Seis se convirtió en un símbolo de la opresión del apartheid y, a día de hoy, es una zona sin desarrollar y un recuerdo de una terrible calamidad en la historia de Sudáfrica.

13 May 06:08

Amador Fernández-Savater: “No tiene sentido recordar el 15M si no es para volver a desordenar el presente como él lo hizo” // Pablo Levy

by lobosuel
Seguimos los pensamientos de Amador Fernández-Savater a través del blog Lobo Suelto y nos hablan a distancia. En conversación directa con él, nos cuenta que está terminando un trabajo sobre el movimiento 15M del que se cumplen ahora 10 años. Lleva por título La fuerza de los débiles (El 15M en el laberinto español/Un ensayo…
12 May 22:30

(Colombia) en la trampa: la estrategia del agotamiento corporal como política (anti)social // Diego Moreno Mancipe

by lobosuel
I En Colombia la expresión “en la trampa” tiene, al menos, dos sentidos: uno pasivo, como caer en la treta de un extraño; otro activo, como la aplicación de la inteligencia y los sentidos en la detección de una amenaza. Según el segundo sentido, estar “en la trampa” es mantenerse atento, pendiente de… y con…
10 May 10:18

Un paseo por el infierno: Franco planeó rutas turísticas por las trincheras de Madrid

by Servando Rocha
Sergioski02

Putos genios


A los pocos días de la entrada de las tropas franquistas en la capital, las autoridades intentaron organizar paseos turísticos para extranjeros por el devastado frente de guerra de Ciudad Universitaria. El año anterior se hizo algo parecido, ofreciendo cuatro grandes destinos turísticos. España fue el único país que realizó rutas en zonas aun en guerra

 

Por las calles se había producido una extraña transformación. No se veían pañuelos al cuello. Tampoco, por supuesto, monos de trabajo, que poco antes era la ropa de moda. Ambas prendas eran sinónimos de barriobajero, es decir, de sospechoso de simpatizar con el socialismo. Y, por tanto, eran peligrosas. Los escaparates se llenaron de retratos de Franco y José Antonio y los quioscos estaban bien surtidos de prensa falangista, como Vértice o Arriba. También se veían saharianas blancas, que los falangistas llevaban con las flechas rojas en el pecho.

Nada de esto desentonaba con el resto del paisaje urbano. Había miles y miles de uniformados, no solo militares y falangistas que habían entrado en la capital, sino curiosos que de otras ciudades que llegaban dispuestos a conocer cómo era el Madrid liberado. Pero más de uno se llevó una decepción. El grado de destrucción no es lo que la prensa había contado. Se vivía entre ruinas, salvo contadas excepciones, como en el barrio de Salamanca, donde hubo orden de no bombardear y solo unos pocos edificios presentaban cicatrices de la guerra.

Por lo demás, la tristeza se apoderaba de las calles, a pesar de las demostraciones de fervor franquista. «En Madrid, ciudad sometida a un asalto inmisericorde durante veintinueve meses –casi novecientos días–, la proporción de lutos es superior, de manera que en el conjunto de la ciudad puede decirse que en abril de 1939 hay, de diez viandantes, tres enlutados, un militar, un falangista y medio cura. El resto, paisanos más o menos normales», escribe Federico Bravo Morata en su gran Historia de Madrid.

Había desfiles, misas al aire libre y el saludo obligatorio era con el clásico brazo fascista y un sonoro «¡Arriba España!». Aquel primer «Año Triunfal» supuso el inicio de una enorme persecución, ajusticiamientos y represalias de todo tipo, incluidas contra las familias de los asesinados o quienes habían huido a un exilio que duraría demasiado.

Una familia vive en en una trinchera (circa 1940). Fotografía: Memoria de Madrid

Una familia vive en en una trinchera (circa 1940). Fotografía: Memoria de Madrid

UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO

Sin embargo, sucedió algo más esperpéntico e impensable aún. A los pocos días de la entrada de las tropas, en aquel Madrid semidestruido, sobre todo en los barrios que habían sido frente de guerra (Paseo de Extremadura, Moncloa, Useras), la Jefatura Nacional de Turismo anunció que planeaba una ruta turística por las trincheras y los destrozos de la contienda, concretamente en las ruinas de Ciudad Universitaria, donde prácticamente no quedaba un edificio en pie y el horizonte era de absoluta devastación. Al frente del Servicio Nacional de Turismo estaba Luis Antonio Bolín Bidwell, antiguo Agregado de Prensa de la Embajada de España en Londres en los años anteriores a la guerra civil y, desde 1936, a cargo del Servicio de Prensa Internacional en el Cuartel General de Franco y encargado de relaciones internacionales con la prensa extranjera. Tras el Golpe, había llegado a viajar a Roma, junto a Ignacio Luca de Tena, director de ABC, para pedir personalmente el apoyo de Mussolini. Era un hombre del régimen. Negó el bombardeo de Guernica y llegó incluso a amenazar de muerte a varios periodistas. Al Generalísimo, que estaba pletórico, la idea le pareció magnífica. Fue nuestro particular «Believe in the ruins», el eslogan que creó Jamie Reid a finales de los setenta y que se tradujo en «Holidays in the sun» de Sex Pistols, que fantaseaba con eso mismo precisamente: unas vacaciones en un paisaje apocalíptico, salvo que sustituía trincheras por un campo de concentración.

Tres niños posan entre las ruinas de Ciudad Universitaria (1939). Fotografía: Santos Yubero

Tres niños posan entre las ruinas de Ciudad Universitaria (1939). Fotografía: Santos Yubero

Ruinas de Ciudad Universitaria. Se ven perfectamente la red de trincheras (1939). Fotografía: Otto Wunderlich

Ruinas de Ciudad Universitaria. Se ven perfectamente la red de trincheras (1939). Fotografía: Otto Wunderlich

Perico Chicote sirviendo un cóctel de bienvenida al coronel Joaquín Rios Capapé y al fotógrafo Deschamps en las ruinas de Ciudad Universitaria (1939). Colección Louis Dechamps. AGA. Coloreada por Tina Paterson

Perico Chicote sirviendo un cóctel de bienvenida al coronel Joaquín Rios Capapé y al fotógrafo Deschamps en las ruinas de Ciudad Universitaria (1939). Colección Louis Dechamps. AGA. Coloreada por Tina Paterson

«Durante los combates, con un Madrid asediado, en el bando republicano Arturo Barea hizo de guía de turistas y observadores extranjeros»

Bolín propuso dos programas de rutas: «Madrid y su borde de línea de fuego», durante el cual los turistas extranjeros visitarían las trincheras aún «calientes», esas que poco a poco se van sembrando de vagabundos que se han quedado sin casa, y «Madrid, centro de irradiación al Alcázar de Toledo, El Escorial y Alcalá de Henares», todos ellos paisajes de batallas mitificadas por el fascismo. El objetivo era recorrer de la mano de guías turísticos lugares como la zona de Ciudad Universitaria para que estos paseos sirvan de «lección y ejemplo de generaciones futuras», como señala Pedro Montoliú, actual Cronista Oficial de la Vila en Madrid en la posguerra (1939-1946). Los años de represión.

Sin embargo, aunque parezca increíble, no era una idea novedosa. Durante los combates, con un Madrid asediado, en el bando republicano Arturo Barea hizo de guía de turistas y observadores extranjeros coincidiendo con el II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, celebrado en Valencia, Madrid, Barcelona y París en julio de 1937, y al que asistieron escritores como Malraux o Ehrenburg, entre muchos otros. A la llegada de la comitiva a Madrid, Barea organizó una excursión «a través del barrio de obreros de Cuatro Caminos y Tetuán con sus casitas destrozadas, y el barrio de Argüelles, con sus ruinas vacías; una hojeada al frente desde algún sitio relativamente seguro; una visita al bombardeado palacio del duque de Alba; suben a un edificio alto y desde allí con el telémetro observan el emplazamiento de los cañones enemigos, las trincheras camufladas, los edificios blancos y rojos la Ciudad Universitaria; las llamaradas y el humo de una batería disparando y el sitio donde caían sus granadas».

También, a medida que caían las ciudades y estas pasaban a manos del fascismo, se sucedía el paroxismo del turista de guerra. El ABC de Sevilla, por ejemplo, en un artículo firmado por un tal «Juan Deportista» y titulado «Tres jornadas bilbaínas, tras las horas de liberación. Donde siento plaza de turista», el visitante aseguraba caminar ensimismado por la ciudad para compartir luego sus «impresiones del primer turista en Vizcaya redimida»

Imagen tomada por desde la Escuela de Agrónomos, en poder de los franquistas. A la izquierda, al fondo, la facultad de Medicina; a la derecha, Odontología. Fotografía: Fernando Silván.

Imagen tomada por desde la Escuela de Agrónomos, en poder de los franquistas. A la izquierda, al fondo, la facultad de Medicina; a la derecha, Odontología. Fotografía: Fernando Silván.

El Duque de Windsor fotografía las ruinas de la Casa de Velázquez (junio de 1939). Foto Vidal, EFE. Coloreada por Tina Paterson

El Duque de Windsor fotografía las ruinas de la Casa de Velázquez (junio de 1939). Foto Vidal, EFE. Coloreada por Tina Paterson

Pero el proyecto de Bolín y Franco era más ambicioso que los antojos de Barea y los escritores extranjeros. «Rutas Nacionales de Guerra», como se llamó, es el único ejemplo en la historia en que un gobierno organizó rutas turísticas comerciales guiadas a una zona que aún sufría combates y enfrentamientos armados. Porque la guerra seguía su curso. El pronazi Serrano Suñer, autor del texto que acompañaba al folleto comercial, escribe:  «En plena guerra, pero con fe absoluta en la inminencia de la victoria final, la España del Generalísimo Franco se dispone a abrir la primera de sus rutas nacionales de guerra (…), e invita a todos los ciudadanos de los países civilizados a recorrer la del norte (…) para comprobar personalmente la tranquilidad y el orden que reinan en regiones recién conquistadas por las armas y en las que, con toda comodidad, podrán ver las huellas aún candentes de una de las epopeyas más grandes que registra la Historia».

Folleto promocional de las  Rutas de la guerra en España  (1938)

Folleto promocional de las Rutas de la guerra en España (1938)

Folleto de la ruta turística del norte (1938)

Folleto de la ruta turística del norte (1938)

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Interior del folleto desplegable  Las rutas de la guerra en España  (1938)

Interior del folleto desplegable Las rutas de la guerra en España (1938)

EL FALLIDO PASEO POR LA DEVASTACIÓN DE MADRID

«El proyecto turístico, además, naufragó por culpa de la falta de hoteles en funcionamiento y con suficiente capacidad para acoger a turistas extranjeros»

El proyecto turístico ofrecía cuatro itinerarios. Por supuesto, se garantizaba la seguridad física de los visitantes. La ruta por el Norte, iniciada en el verano de 1938, fue la única que se terminó realizando. Duraba nueve días e incluía todos los gastos (ocho libras esterlinas o su equivalente al cambio del día en liras, marcos, francos, dólares, florines o francos suizos). Los turistas eran recogidos por una flota de autobuses Dodge americanos en la frontera de Irún, donde volverían a dejarlos al terminar la experiencia.

No sucedió así en Aragón, Madrid y Andalucía, los otros tres destinos. «La España Nacional realiza, por primera vez, la iniciativa de haber organizado, en plena guerra, la visita a los campos de batalla que no han sido marco, sino elemento esencial en los combates cuyo eco ha recorrido al mundo», escribe Suñer. La finalidad era servir de propaganda al exterior en un país aislado internacionalmente y, poco después, en una frágil y disfrazada neutralidad con Alemania e Italia durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero Madrid era distinto. La ciudad estaba desbordada. Había continuos apagones, colas interminables y falta de suministros. Un ejército de mendigos poblaba las calles, por lo que las autoridades comenzaron una campaña de «recogida» de mendigos. Lo mismo que de prostitutas. Ambos grupos eran desparasitados y, por supuesto, «cristianizados» en centros municipales que, al mismo tiempo, eran de instrucción.

El problema de la ruta por las ruinas de Ciudad Universitaria era logístico. Durante la guerra, para aquellas rutas guerreras, se usaron infraestructuras ya existentes en las zonas dominadas por las tropas franquistas. Pero cuando las tropas entraron en Madrid la realidad era otra. La destrucción era inmensa. Difícilmente funcionaban los tranvías o el metro. La escasez era tremenda. El proyecto turístico, además, naufragó ante la falta de hoteles en funcionamiento y con suficiente capacidad para acoger a turistas extranjeros, aunque el régimen llegase a afirmar que «gran número de extranjeros, sudamericanos sobre todo, esperan con ansiedad el momento de realizar su visita y su peregrinación a Madrid».

03 May 16:26

Manual de guerrilla de la #comunicación

Sergioski02

Anda mira, ayer hablé de él en el grupo

Manual de guerrilla de la #comunicación. Varias autoras. #SoberaniaSocial #PDF

27 Apr 17:03

Vox también fue una revista nazi (lo cual no nos extraña nada)

by Lady X
Sergioski02

diccionarios nazis

Durante el ascenso de Hitler, la revista Vox usó el sarcasmo y un pretendido (y muy nazi) sentido del humor para demonizar al comunismo, los judíos y Churchill

[Vía Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica]

Durante la Segunda Guerra Mundial el franquismo afirmó ser neutral, aunque nuestro país se convirtió, por medio de embajadas y locales, en una zona segura para alemanes pronazis. Posteriormente, como sabemos, se convertiría en un refugio para criminales de guerra. En aquellos años se editaron en castellano varios periódicos y revistas nazis, algunas de ellas de gran formato y lujo, como Signal, que presumió de incluir fotografías a todo color, inspirando series como Hazañas Bélicas (1948-1958) de Boixcar. La editaba conjuntamente el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ejército alemanes, aunque posteriormente llegó a distribuirse desde Madrid, donde la revista contaba con una oficina en la Embajada alemana. Salía en veinte idiomas y llegó a contar con una tirada superior a los dos millones de ejemplares. Su objetivo era difundir los supuestos éxitos alemanes en la guerra. Los aliados, a su vez, tenían su réplica en Victory.

También se publicó la revista Joven Europa, una antología de textos de políticos y escritores de influencia nacionalsocialista. La embajada alemana editaba en Madrid un Boletín, que en realidad era un panfleto de agitación nazi, con una tirada que llegaba a los 65.000 ejemplares y veía la luz dos veces a la semana. Se encontraba en casi cualquier lado. Había un sinfín de publicaciones pronazis que se editaban en España, como La Iglesia Católica en el Reich (70.000 ejemplares) o El Cristianismo en el III Reich (175.000 ejemplares), entre muchas otras.

Otra de estas revistas fue Vox («Voz», en latín), publicada entre 1941 y 1943. Salía semanalmente y contaba con únicamente ocho páginas. Bajo este nombre se publicaron revistas musicales, pero también un semanario ilustrado de propaganda nazi, mucho más modesto que Signal, pues tenía escasas páginas y solo la portada era en color. Sus principales dibujantes fueron Knock o Emmerich Huber, como afirma Tebeosfera. Uno de sus cometidos, de ahí las escasas páginas, era ser lanzada desde aviones a zonas de guerra para desmoralizar a los combatientes aliados. No figuraba lugar de edición ni editor y, en varios números, se repitieron las mismas portadas.

Vox, editado desde Alemania, pretendía, por medio del sarcasmo y constante uso de viñetas, difundir propaganda de la Alemania nazi para lavar su imagen y atacar a los enemigos de Hitler, que básicamente eran: el comunismo, Stalin; los judíos; Estados Unidos, Roosevelt; y Gran Bretaña, Winston Churchill.

Sus páginas interiores eran escritas en varios idiomas, de manera simultánea. La edición corría a cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Alemania nazi. El contenido solía ser una noticia internacional a la semana, que se traducía a varios idiomas, incluido el castellano, junto a una viñeta de contenido sarcástico donde reinaba el antisemitismo y el nacionalsocialismo.

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27 Apr 06:16

El impacto ambiental de las actividades funerarias en España

by Raul Mannise
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Ecomuertos

Tradicionalmente, los entierros en cementerios han sido, sin duda, el último adiós para la mayoría de las familias en duelo en España. Incluso con el auge de alternativas modernas como la incineración (que ahora representa el 70% de todos los funerales en algunas capitales de provincia de España) y los homenajes post-funerales como los diamantes a partir de cenizas, es evidente que una parte de la población sigue prefiriendo enterrar a sus muertos.

En este artículo de hoy hablaremos de cómo cada una de estas alternativas funerarias repercute en el medio ambiente y de las diferentes formas en que los españoles despiden hoy a sus seres queridos fallecidos.

El impacto ambiental de las actividades funerarias en España 4
Los diamantes a partir de las cenizas son una alternativa funeraria muy popular

Entierro tradicionales en España y su efecto en el medio ambiente

En los últimos años la consciencia de las personas en el ámbito ecológico ha aumentado y son más las personas que reflexionan sobre distintos aspectos de su vida como su elección de alimentos, su consumo de energía y elecciones funerarias entre otras cosas.

Lo que la mayoría de las personas no saben sobre el entierro tradicional es que es muy derrochador y perjudicial para el medio ambiente. Ni que decir tiene que la producción de ataúdes requiere mucha madera, lo que implica la tala de un gran número de árboles (hasta 4 millones de acres de bosque sólo en Estados Unidos) cada año. Además, contienen materiales sintéticos que afectan a la calidad del suelo y perturban el sistema edáfico.

El proceso de embalsamamiento en sí es muy tóxico, ya que se introduce un cóctel de productos químicos (formaldehído (formol), fenol, metanol y glicerina) en el cuerpo del difunto para retrasar el proceso de descomposición. Cuando estos productos químicos son finalmente expulsados del cuerpo, se filtran al aire y al suelo, y exponen a los trabajadores de la funeraria a posibles peligros.

Además, los cementerios consumen muchos recursos de la tierra, requieren un gran trabajo de mantenimiento y utilizan fertilizantes e insecticidas, que también se consideran contaminantes. La eliminación de flores funerarias en los cementerios tampoco colabora con el medio ambiente.

Si los entierros fueron más arcaicos y el cuerpo fue enterrado sin ataúd o en material biodegradable, fuera otra historia pero lamentablemente la legislación en España no permite que enterrar un cuerpo y que tenga contacto directo con la tierra.

Cremación en España y su efecto en el medio ambiente.

Aunque la cremación suele ser más respetuosa con el medio ambiente que el entierro, las cremaciones requieren combustible y, por lo tanto, queman mucho gas natural, con lo que se liberan gases de efecto invernadero y se vaporizan otras sustancias químicas que pueden estar presentes en el cadáver, por ejemplo, el mercurio (empastes dentales).

Cuando el mercurio tóxico vaporizado se emite al aire, vuelve al medio ambiente donde puede convertirse en metilmercurio altamente tóxico y contaminar diversos alimentos. La ingestión de metilmercurio es especialmente peligrosa para las mujeres en edad fértil porque el mercurio daña el sistema nervioso en desarrollo de los fetos y los niños pequeños. Sin embargo, hay que reconocer que la cantidad total de mercurio emitida anualmente por los crematorios es muy pequeña.

En particular, los crematorios han empezado a utilizar una tecnología más respetuosa con el medio ambiente, denominada hidrólisis alcalina o bio-cremación, cuyo objetivo es minimizar sus emisiones de carbono y gases de efecto invernadero. Este nuevo proceso consiste en sumergir el cadáver en una mezcla de agua y lejía, y luego calentarlo a una temperatura de 320 grados Fahrenheit, a alta presión para evitar la ebullición. La hidrólisis alcalina descompone el cuerpo en sus componentes químicos en un periodo de 3 horas.

Las cenizas de los seres queridos fallecidos pueden convertirse en diamante en España

Lo místico de la cremación es que permite a los seres queridos del fallecido una serie de alternativas a la hora de despedir. Algunos de los homenajes posteriores a la cremación en España incluyen: convertir las cenizas en un árbol conmemorativo, esparcirlas en el espacio, convertirlas en un retrato, infundirlas con tinta de tatuaje y también convertirlas en hermosos diamantes conmemorativos.

Si te preguntas como convierten las cenizas en un diamante, es un proceso complejo y muy interesante.

Primero se purifica las cenizas para aislar el carbono, el cual es el elemento que se usara para realizar el diamante, y es que el carbón solo representa entre un 0,4% y 5% de los desechos que quedo del fallecido después de la cremación.

El carbono procedente de las cenizas se coloca en una cabina segura y resistente, un entorno químico húmedo para aumentar la pureza hasta el 99,99% A continuación, el carbono purificado se convierte en grafito y asentado en una máquina de alta presión y alta temperatura, para una larga cocción con temperaturas más altas de los 1300 grados Celsius. Para que tengas una idea lo altas que son estas temperaturas el hierro se derrite a partir de los 1100 grados Celsius. Luego en la misma máquina que tiene un sistema de presión, que es un sistema de prensas cubicas se ejerce una presión de 870,000 libras por pulgada cuadrada, cambiando de manera gradual la estructura molecular hasta que las cenizas a partir de cremación transformen en un diamante puro. Este proceso se traduce en un diamante que hasta a nivel molecular es igual a uno encontrado en la naturaleza.

Despedirse de una persona fallecida puede ser emocionalmente abrumador, especialmente para aquellos con los que el difunto compartía un vínculo especial. Esto puede empeorar por los tecnicismos de encontrar una despedida digna que realmente honre al difunto sin dejar necesariamente un impacto duradero en el medio ambiente. Afortunadamente, a medida que la industria funeraria evoluciona, siguen llegando al mercado alternativas al entierro más singulares, personalizadas y ambientalmente más seguras.

Este post es autoría de Ecocosas puedes ver la entrada original en El impacto ambiental de las actividades funerarias en España

24 Apr 07:47

Ansiedad para dummies

Ansiedad para dummies. Laura L. Smith, Charles H. Elliot. #SoberaniaSalud #epub

23 Apr 06:12

El estrés puede tener un impacto notable en la calidad del esperma

by Raul Mannise

Algunos estudios recientes se han centrado en la investigación de los mecanismos biológicos por los que el estrés podría alterar la salud los espermatozoides. Según los autores de uno de los últimos estudios, el impacto del estrés, en aumento debido a la pandemia, no solo desarrollaría consecuencias negativas en el sistema cerebral, también podría afectar negativamente a la calidad del esperma.

El estrés puede tener un impacto notable en la calidad del esperma 5

El estudio se ha llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, publicado en la revista Nature Communications. Los resultados apuntan que “el miedo o la ansiedad prolongados pueden tener un impacto duradero en la composición del esperma”.

Suplementación para la salud del esperma

En este sentido, el mercado de los suplementos para la salud de los hombres ha evolucionado en los últimos años. Los productos naturales que apoyan al sistema cardiovascular siguen en primera posición, aunque cada vez son más los hombres que se preocupan por su salud sexual, sin olvidar el incremento de los complementos de nutrición deportiva. Cabe señalar que algunos suplementos alimenticios para hombres ayudan a mejorar la calidad, motilidad y salud del esperma

La salud sexual sigue desempeñando un papel clave en el mercado de la suplementación. En ocasiones, los hombres buscan ayuda para solucionar problemas relacionados con la disfunción eréctil o desean apoyar la salud de la próstata y del tracto urinario. En este sentido, las soluciones nutracéuticas pueden ofrecer un apoyo significativo.

Ingredientes naturales para la salud del aparato reproductor

Entre los ingredientes más destacados se encuentra la maca. Es una planta medicinal científicamente probada para contribuir al aumento de la libido y el deseo sexual.

Por otra parte, el extracto de corteza de pino marítimo (Pycnogenol) es un principio activo que puede favorecer la función eréctil. Se ha combinado en algunos casos con el aminoácido L-arginina. En esta ocasión, la mezcla está respaldada por cinco ensayos clínicos, dos de ellos exclusivamente en hombres. Se trata de un estudio doble ciego controlado con placebo con 124 pacientes (de 30 a 50 años) con disfunción eréctil (DE) moderada. Después de 6 meses, los investigadores encontraron que el producto que combina estos dos componentes era eficaz para mejorar la DE. Además, el estudio concluyó que existe evidencia de que la DE continúa mejorando cuanto más tiempo se usa el suplemento de pycnogenol y l-arginina (Prelox).

Por último, las fórmulas diseñadas para apoyar la salud de la próstata también son populares en el mercado de suplementos para la salud masculina. Cabe destacar que muchos de los complementos nutricionales para el bienestar de la próstata incluyen lignanos, compuestos químicos esenciales que se encuentran en las plantas. Estos deberían consumirse con mayor frecuencia en la dieta habitual. Consulta con tu médico antes de incluir un nuevo suplemento o alimento en tu régimen.

La relación entre el estrés y la calidad del esperma

Volviendo a la investigación a la que hacíamos referencia en el inicio del artículo, en ella participaron estudiantes de la Universidad de Pensilvania, que donaron esperma cada mes durante seis meses y completaron preguntas sobre su estado de estrés percibido en el mes anterior. Una vez estudiadas las muestras, los investigadores observaron que los estudiantes que habían experimentado un estrés elevado en los meses anteriores mostraron cambios significativos en el pequeño contenido de ARN de sus espermatozoides. Por el contrario, aquellos con niveles de estrés más bajos apenas experimentaron cambios en sus espermatozoides.

Por lo tanto, los autores han declarado que “los cambios inducidos por el estrés en el sistema reproductivo masculino tienen lugar al menos un mes después de que el estrés se atenúa y la vida ha reanudado sus patrones normales”. De todos modos, el estudio no evaluó las intervenciones de manejo del estrés y su impacto en los cambios en la composición del esperma.

Cabe destacar que cualquier hábito de estilo de vida que sea bueno para el cerebro probablemente repercuta en el sistema reproductivo y en la salud sexual.

Referencias

Stanislavov R, Rohdewald P. Sperm quality in men is improved by supplementation with a combination of L-arginine, L-citrullin, roburins and Pycnogenol®. Minerva Urol Nefrol. 2014 Dec;66(4):217-23.

Chan JC, Morgan CP, Adrian Leu N, Shetty A, Cisse YM, Nugent BM, Morrison KE, Jašarević E, Huang W, Kanyuch N, Rodgers AB, Bhanu NV, Berger DS, Garcia BA, Ament S, Kane M, Neill Epperson C, Bale TL. Reproductive tract extracellular vesicles are sufficient to transmit intergenerational stress and program neurodevelopment. Nat Commun. 2020 Mar 20;11(1):1499.

Karimfar MH, Niazvand F, Haghani K, Ghafourian S, Shirazi R, Bakhtiyari S. The protective effects of melatonin against cryopreservation-induced oxidative stress in human sperm. Int J Immunopathol Pharmacol. 2015 Mar;28(1):69-76.

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21 Apr 05:52

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