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18 Jul 20:13

Los «cervezómanos» derrotados por la chiquillería

by Lady X

La plaza de Santa Ana, en el centro de Madrid, en los años en que aún había plaza, una gran extensión polvorienta, vivió el auge de las cervecerías, destacando la cervecería Santa Ana. Los clientes fueron llamados «cervezómanos» y tomaron el espacio que tradicionalmente reservado a los juegos de los niños. El 17 de junio de 1935, Crónica publicó un hermoso reportaje, con fotografías de la plaza, que explicaba los cambios y la «lucha» a muerte entre la chiquillería y los «cervezómanos».

 

Conservaba uno de la plaza de Santa Ana de hace varios años un recuerdo sobre el cual el tiempo había puesto sucesivos velos, haciéndolo cada vez más borroso. No tan borroso, sin embargo, como para olvidar que era una plaza con color y carácter propios, con bancos de madera sobre los que algunas parejas de enamorados entonaban todas las noches la canción eterna, y con macizas de hierba, junto a los cuales los «cervezómanos» habían establecido su paraíso en el corazón de la ciudad.

Sobre los pequeños veladores se elevaban torres de fieltros, y unos hombres de chaqueta blanca y bandeja cruzaban repetidamente la calle, buenos toreros de automóviles, trayendo vasos llenos y llevándose vasos vacíos, mientras otros hombres, de chaqueta blanca también, ofrecían su mercancía a los devoradores de mariscos. Los niños no entraban en estos jardines, donde los bebedores de cerveza, al llegar el buen tiempo, se daban cita todos los días. Cuando algunos se atrevían a corretear por entre las mesas, parroquianos, camareros y vendedores de mojama consideraban el acto como una profanación intolerable, y de un modo nada cordial los alejaban de aquellos lugares sagrados. En el centro de la plaza, un Calderón de la Barca, blanco, de mármol, y serio de contemplar un espectáculo invariable, era como el presidente honorario de los «cervezómanos». Cuentan que algunas noches bajaba de su pedestal para tomarse una caña. Pero esto no pasa de ser una leyenda inventada por un camarero andaluz y borrachín, que aseguraba, además, haber visto alguna vez a Calderón volver con mucho disimulo la cabeza para contemplar las pantorrillas de una señorita mal vestida de piedra —la señorita Musa o algo así— que está detrás de él como si se hubiera escondido para jugar al orí. Naturalmente, se trata de otra patraña, a la que ningún hombre serio ha de dar crédito.

Reportaje sobre la plaza de Santa Ana y los «cervezómanos» (17 de junio de 1935,  Crónica )

Reportaje sobre la plaza de Santa Ana y los «cervezómanos» (17 de junio de 1935, Crónica)

El célebre don Cecilio, terror de los jardines, acabó de pronto con aquel carácter y aquel color de la plaza de Santa Ana. Aprovechó el invierno, cuando los «cervezómanos» no podían verle, y se llevó todo el verdín y todos los bancos de madera. La verdad es que la plaza tuvo entonces durante algunos días un aspecto desolado, y Calderón quedó en esa situación desairada y triste en que queda siempre un bloque de granito abandonado en medio de un solar. Después pusieron unos bancos de azulejos, de un evidente mal gusto, pero, en compensación, bastante incómodos. La plaza había sufrido una transformación completa. El paraíso de los «cervezómanos» se había perdido. La chiquillería inició la reconquista —digo reconquista porque supongo que los niños debieron jugar en la plaza de Santa Ana antes de que los de la caña y el cangrejo decidieran establecerse allí— de una tierra que les pertenecía.

Vencieron, pero fueron piadosos con los vencidos. No los echaron a patadas, como habían hecho con ellos. Y si pasáis ahora por la plaza de Santa Ana, veréis a los bebedores de cerveza que están allí como de prestado, por favor especial de la infancia. El polvo que levantan los chicos al correr cae de vez en vez sobre los vasos de cerveza. Es el único castigo de los triunfadores, y los derrotados lo aceptan sin protesta. Otros se acercan y piden una gamba. Es el tributo que impone el vencedor. Lo malo es que si pagáis el tributo, el cobrador se va a contárselo a sus amiguitos, y al momento se presentan nuevos cobradores dispuestos a acabar con la ración de gambas. El caso es que la plaza de Santa Ana tiene hoy una fisonomía completamente distinta a la de ayer: más simpática y, desde luego, de un colorido mucho más acusado. Con los niños han entrado en ella criadas, amas de cría, mamás, comadres, compadres, militares sin graduación, viejos que miran con ojos tiernos, barquilleros, cochecillos para bebés... Dar la vuelta a uno de los grandes bancos circulares, a los que un árbol de inmensa copa sirve de paraguas cuando llueve y de sombrilla cuando hay sol, es asistir a un espectáculo gratuito y pintoresco, y contemplar una serie de personajes de comedia, de drama y, sobre todo, de sainete. Junto a un obrero sin trabajo, pálido y sin afeitar, que rebusca inútilmente en su bolsillo un poco de polvo de tabaco, dos compadres practican el sagrado rito de la murmuración.

 

12 Jul 19:52

Una nueva lectura de Adam Smith

by admin
Sergioski02

El smith bueno

De Carlos Martínez Gorriarán

Adam Smith es considerado el padre del pensamiento económico moderno, pero su pensamiento aún es más interesante. Hace poco me vi envuelto en Twitter en un ácido intercambio sobre política y economía donde algunos sedicentes liberales invocaron el nombre de Adam Smith en vano. Respondí con un hilo de Twitter sobre el gran pensador escocés que amplío en este post. Schumpeter objetó que su obra económica incluía pocas ideas originales e incluso que estaba más atrasada que las de algunos antecesores, pero también que Smith escribió la síntesis que la época necesitaba. Creo necesaria una lectura más amplia que la puramente económica para entender por qué fue uno de los filósofos más originales y profundos de la Ilustración y, sobre todo, por qué sus ideas seminales siguen vivas, capaces de suscitar controversias iluminadoras.

Adam Smith inició la investigación que iba a producir su obra económica clásica por un punto un tanto sorprendente: la filosofía moral. Su Teoría de los sentimientos morales, publicada en 1759, fundamenta el hoy mucho más famoso La riqueza de las naciones, de 1776, obra que tuvo enseguida un gran impacto en Europa, con numerosas traducciones a las principales lenguas nacionales; la primera española, de un resumen parcial de Condorcet, data de 1792.

El brillo de las ideas de Smith sobre el origen de la riqueza, con el papel motor de la división del trabajo en la célebre fábrica de alfileres, el mercado y su famosa “mano invisible”, los tipos de valor de cambio y de uso, el rechazo del colonialismo y de la concepción mercantilista del comercio como un juego de suma cero, etc., explican el relativo eclipse posterior de su filosofía moral, nacida del prolongado debate con su amigo David Hume, como explica Rasmussen en un interesante libro. Pero la economía liberal de Adam Smith no se comprende adecuadamente sin entender su visión previa de la naturaleza moral, actualizada hoy por las ciencias cognitivas.

Las ciencias cognitivas forman un archipiélago que incluye neurociencia, psicología evolutiva, filosofía de la mente y otras disciplinas. Han dado la vuelta a la concepción intelectual y dualista de la naturaleza humana dominante desde Platón y reelaborada por los racionalistas e idealistas modernos, como Descartes, Spinoza, Kant y Hegel. Muy brevemente, esa concepción sostiene que los seres humanos somos un compuesto de cuerpo y alma racional (o espíritu, conciencia, mente o como queramos llamarlo); la razón debe controlar y someter las pasiones, instintos y necesidades corporales irracionales causantes de todo tipo de problemas, pues la razón es la principal fuente del conocimiento.

El modo cognitivo de comprendernos es bastante diferente: no somos tanto seres racionales afectados por pasiones e instintos irracionales que debemos domar, como seres emocionales dotados de razón: las ideas forman el final de una cadena iniciada por las sensaciones y seguida por emociones y sentimientos, sin las cuales no hay conocimiento ninguno. Lo explica muy bien en esta entrevista el neurocientífico Antonio Damasio. Así pues no somos seres duales, sino unitarios y (más o menos) coherentes: no hay frontera entre mente y cuerpo, ni entre las emociones y sentimientos y la razón. Hay un continuum, aunque (por motivos que no puedo explicar aquí) nos imaginemos (más o menos) como mentes o conciencias alojadas en cuerpos.

No hay economía sin naturaleza moral

Tal continuidad implica no sólo que el pensamiento racional está inevitablemente fundado en sentimientos y emociones, sino que todas las acciones típicamente humanas tienen continuidad y coherencia. Por ejemplo, la moral y la economía, como propuso y sostuvo Adam Smith. Podría decirse que somos seres económicos porque somos seres morales o sociales. Un punto de vista revolucionario contra dos mil años de tradiciones filosóficas y religiosas partidarias de que la economía es algo inmoral o amoral, como siguen pensando no sólo los altermundistas e izquierdistas, sino algunos que se consideran herederos de Adam Smith y creen, equivocadamente, que debemos separar la economía de los asuntos morales en su más amplio sentido ilustrado (que incluye el bienestar psicológico y político).

El acertado punto de vista de Adam Smith sostiene en cambio que la comprensión de la economía exige la correcta comprensión de la naturaleza moral. La razón es que la actividad económica se basa en los mismos principios instintivos, naturales, que la conducta ética y social.

Smith llegó a la conclusión de que el motor principal de la moralidad es lo que llamó “simpatía”, equivalente a la empatía actual. Y acertaba de pleno: hoy sabemos que el altruismo, la compasión y la cooperación, pero también la competencia, la rivalidad y la agresión, derivan de la empatía, firmemente anclada en nuestro equipamiento neurológico innato (como explica este artículo). Impresiona que Adam Smith, basándose únicamente en la observación y la reflexión, llegara a la conclusión, nada obvia, de que su simpatía fundamenta la conducta  moral y social, y también la actividad económica. Así, la división del trabajo, motor de la economía, es “consecuencia necesaria” de la dependencia social, con “la propensión a trocar, permutar y cambiar una cosa por otra”, y “consecuencia necesaria de las facultades de la razón y el lenguaje” (La Riqueza de las naciones, I, 2).

El caso es que Jean Jacques Rousseau, con su teoría de la maldad de la sociedad y de la cultura (y de la economía), enemigas de la bondad humana natural, teoría equivocada y peligrosa, influyó mucho más que Adam Smith en la corriente principal de las ciencias sociales y de la filosofía. De un modo bastante contradictorio Smith se convirtió en el lúgubre profeta de algo llamado “el capitalismo”, y Rousseau de las utopías encantadoras más o menos socialistas. El divorcio rousseauniano entre moralidad y economía estuvo en la raíz de esta inversión del sentido de las ideas del escocés que encontramos, por ejemplo, en Karl Marx.

Procesos creativos: la economía como sistema emergente

Contra lo que defendía Rousseau, la producción y el comercio de bienes no son vicios artificiales derivados de la maldad social. Al contrario, el enriquecimiento material forma parte del enriquecimiento moral y cultural; todo constituye el mismo proceso.

La genialidad de Smith brilla especialmente al enfocar el mercado no como una institución, sino como un proceso. El mercado se mueve por la acción de una “mano invisible”, metáfora del hecho de que el mercado no surge de una decisión centralizada aunque esté regulado por leyes y normas, sino de la interacción espontánea de multitud de acciones particulares de intercambio y producción, oferta y demanda de bienes.

La economía es, como muchos fenómenos naturales y sociales, un sistema emergente –este libro de Steven Johnson explica la idea- y creativo. También implica que su evolución es difícil de prever e imposible de planificar por una autoridad central determinada, razón de que el librecambismo sea superior al proteccionismo, la libertad mejor que el imperialismo colonial, y la igualdad de oportunidades mucho más valiosa que los oligopolios. Si un gobierno o un oligopolio limitan en exceso la creativa espontaneidad de la actividad económica, lo único que consiguen es reducir la economía y perjudicar a la sociedad. Esta es, por cierto, la explicación teorética del fracaso inevitable de los experimentos socialistas –el último y catastrófico, el de Venezuela- que pretenden sustituir la espontaneidad por la planificación autoritaria y los fenómenos emergentes por el determinismo.

La estrecha relación entre moral y economía que descubre Adam Smith va aún más lejos. La importancia capital de la división del trabajo exige comprender los posibles efectos perversos que puede tener en la calidad de vida del trabajador industrial. El trabajo fraccionado en operaciones mecánicas y repetitivas es, en efecto, rentable pero alienante. Diríamos que es un gran negocio para la industria pero una mala inversión en términos morales: ninguna sociedad se beneficia de que los trabajadores manuales padezcan una existencia frustrante y embrutecida, como comenzaba a ser evidente en la Gran Bretaña del inicio de la revolución industrial, con su corolario de miseria, analfabetismo, alcoholismo, epidemias y otras lacras. Una sociedad desmoralizada es una sociedad económicamente atrasada.

Por eso el Estado debe facilitar la libertad económica y la expansión de los mercados, del comercio y la industria, pero también, sostiene Smith, y como parte del proceso de enriquecimiento de las naciones, debe facilitar la extensión de la educación, la igualdad de oportunidades y el cuidado moral de la calidad de vida de las personas, para rectificar los inconvenientes sociales de la actividad económica libre. Como puede verse, el considerado padre del liberalismo económico lo fue también del estado de bienestar más bien atribuido a la socialdemocracia. Adam Smith no sólo quedó fascinado por cierto taller industrial de alfileres, también profundizó como pocos en las consecuencias económicas de la naturaleza innata de los seres humanos, con su doble necesidad complementaria de libertad de acción y de protección social, derivada de la continuidad entre emociones, sentimientos y racionalidad. Hoy el mundo es muy diferente al de 1776, pero afrontamos nuevos desafíos –de las migraciones huyendo de la pobreza a la desaparición de los empleos tradicionales- a los que una lectura creativa de Adam Smith tiene aún mucho que ofrecer.

03 Jul 20:33

Vuelos a Estados Unidos ¡¡337€ ida y vuelta!!

by Guía Low Cost

Atención: hay vuelos a Estados Unidos muy baratos desde Madrid y otras ciudades Iberia. Vuelos a Estados Unidos Vuelos (Baratos) a Nueva York Vuelo de Madrid a Nueva York 337€ Vuelo de Madrid a Nueva York 337€ También desde otras ciudades donde vuele Iberia Más fechas: Del 27 de enero al 3 de febrero, del […]

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02 Jul 21:40

"Que se nos regule mediante código fuente o algoritmos secretos es algo que jamás debe permitirse en un Estado social, democrático y de Derecho"

Sergioski02

que opinais de esto?

El día 20 de junio presentamos nuestro recurso contencioso-administrativo ante la negativa del Consejo de Transparencia de obligar a hacer público el código de un programa que decide quién resulta beneficiario del bono social eléctrico.
18 Jun 13:59

«Simplemente quiero traer alegría»: Las maravillosas y disparatadas fotografías de una nonagenaria japonesa

by Lady X
Sergioski02

nuevo referente. Ojo que me llevo el premio de la semana.


Kimiko Nishimoto es una de nuestras fotógrafas favoritas. Sus fotografías disparatadas y absurdas son parodias del mundo, pura imaginación sin límites. Su objetivo no es otro que regalar sonrisas y sana locura

Simulando que es atropellada por un camión, volando sobre una escoba, disfrazada de conejo o atacada por cuervos o heavies. Así es la grandísima Kimiko Nishimoto, una mujer de 91 años que se ha convertido en todo un fenómeno global con su selfies surrealistas y disparatados, pura imaginación sin límites que juega con la parodia, el fake y lo excesivo. Lo increíble de Nishimoto es que comenzó a realizar estas maravillosas fotografías cuando contaba con 71 años. Nació en 1928, actualmente tiene 94 años, tres nietos y seis bisnietos. Antes no sabía manejar una cámara de fotos. El año anterior había recibido clases de fotografía y, al terminarlas, decidió no separarse jamás de su cámara y su editor de fotos, realizando selfies que luego manipulaba hasta aparecer en situaciones imposibles y absurdas. Coloca la cámara, posa con un control remoto y, más tarde, en su estudio, las edita. Y luego está su filosofía, auténtico placer y generosidad y diversión que comparte con todos: «Yo simplemente quiero traer alegría. Este es el secreto de mi felicidad y me gustaría seguir mientras esté con vida», confesó. Nishimoto.

Actualmente ha realizado varias exposiciones en Tokio y otras ciudades japonesas, y su cuenta de seguidores sigue aumentando. Nadie quiere perderse sus nuevos trabajos, pero sobre todo olvidar su don, su modo de entender el arte de la fotografía en manos de una anciana que regala felicidad y sonrisas.

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14 Jun 06:48

Acrobacias adaptadas a la vida

by csoaelretal
Sergioski02

piratas practicos

07 Jun 06:50

Fuente de la Sierpe (Ávila) En el Jardín de San Antonio, en...



Fuente de la Sierpe (Ávila)

En el Jardín de San Antonio, en Ávila, se encuentra esta fuente ornamental que representa a un ser monstruoso y mítico. Fue encargada por el regidor Alonso del Cárcamo y Haro al maestro entallador Andrés López, el mismo que 2 años después realizaría los sepulcros de los fundadores de la capilla de Mosén Rubí (6 de agosto de 1581), pagándose por la parte escultórica y los trabajos técnicos, tanto el encañonamiento como la traída de las aguas, un importe total de 800 reales.

La fuente, realizada en un bloque de granito, se rodeó de un estanque y en su interior se instalaron tuberías para hacer que el agua brotase por la boca, ojos y oídos de la monstruosa Sierpe. Ésta se pintó al óleo con colores, causando gran espanto y asombro en su época, si bien la policromía perdió. Esta fuente monumental fue una de las primeras manifestaciones de este tipo de ser monstruoso y mítico en España, comunes en los jardines italianos renacentistas, y tan impactante que mereció la atención de Felipe II y Margarita de Austria en su visita a la capital abulense de 1600.

Más info: Más que murallas, Google Maps

31 May 10:28

Antropología neoliberal // Amador Fernández-Savater

En los andares, en los gestos, en los rostros, Pasolini percibe una vasta transformación en curso en la Italia de los años setenta. La penetración del desarrollo y el consumo arrasa con las formas de vida populares y produce una homologación cultural sin precedentes. Es una “revolución antropológica” muy profunda que afecta a capas del…

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31 May 06:51

208 ppm

by Alana Portero (aka «La Gata de Cheshire»)

Es solo mi historia. Una más. Una pequeña. La de una mujer pobre con una responsabilidad excesiva entre unas manos ya cansadas y con un decorado de mierda. Cansada de precariedad, cansada de ver desmoronamientos a su alrededor, cansada de pasividad institucional, cansada de vivir en un mundo hostil y autófago, cansada del capitalismo bastardo que se ceba con las más débiles a patadas en un callejón, cansada de benzodiacepinas, recaptadores de la serotonina y la madre que parió a una vida que solo enseña los colmillos a la gente buena


                                    POR ALANA PORTERO


«Los cuidados, la pobreza y la depresión se me han hecho víscera. He institucionalizado el malestar dentro de los límites de mi carne»

Son las cinco y cuarto de la madrugada. Esta noche no la paso cuidando a mis padres porque tengo una cita en Barcelona, me han invitado a participar en unas jornadas feministas como ponente junto a unas cuantas compañeras a las que admiro. Esta noche otro miembro de la familia hace la guardia por mí. Aun así no duermo bien. He tomado la medicación pautada para las noches pero no funciona. Estoy inquieta, vienen y van ráfagas de sudor frío, estoy desacostumbrada a las noches tranquilas. Los cuidados, la pobreza y la depresión se me han hecho víscera. He institucionalizado el malestar dentro de los límites de mi carne.

A las cinco y media recibo un mensaje, mi padre ha sufrido una recaída, la enésima, en su estado es difícil distinguir qué es una recaída, el caso es que ha sucedido, se activan todos los protocolos de atención médica y movilización familiar.

Esto ya lo he visto, siempre soy yo quien está ahí, el ritual siempre es el mismo y solo hay dos desenlaces posibles: la pseudovida o la muerte.

Llevo casi cinco días seguidos sin dormir, estoy al borde de la psicosis, decido no perder el control, me doy una ducha y ultimo el equipaje que voy a llevarme a Barcelona. Me he comprometido, me esperan, quiero hacerlo, tengo la conciencia tranquila, nada de lo que yo haga o deje de hacer cambiará un panorama familiar que descansa entero sobre mis hombros. Son apenas 48 horas y siempre hay tiempo de volver corriendo.

No recuerdo cómo he salido de la ducha, no recuerdo haberme vestido, estoy sentada en el borde de mi cama, en silencio, son casi las siete y media, he perdido la última hora de mi vida. Es mi propia respiración, entrecortada, varada, a ronquidos, la que me devuelve la consciencia. El corazón me revienta dentro del pecho. No puedo hablar. No puedo pedir ayuda. Estoy sudando a mares. Quiero gritar pero no puedo moverme, como en una parálisis del sueño quiero hacer algún gesto pero no puedo. Me descubren en ese limbo y se ocupan de mí. Al final nos ayudamos entre mutiladas emocionales.

«Conocéis a muchas personas en situaciones parecidas. Sois esas personas. Sabéis de ese miedo silencioso. Sirva este texto como mano tendida a todas vosotras, solas, tristes y superadas, para que no se nos lleve el viento»

208 pulsaciones por minuto tumbada en una camilla, 203, 208, 202, 208. Varios fármacos después aquietan la carrera de caballos que se me ha instalado en el torso. Los médicos me dicen cosas que ya he oído antes. Las entiendo. Ansiedad, depresión, agotamiento, riesgo coronario. Siempre el mismo carrusel de términos y amenazas. Hasta que un día se cumplan, supongo, hasta que un día mi corazón no necesite fármacos para parar y lo haga solo.

Esto sucedió la madrugada del martes 21. Ya había sucedido antes y volverá a suceder. Perdí el viaje, fallé otra vez, descendí otro escalón más de autoestima. Cada vez más loca, cada vez menos funcional, cada vez más quieta.

Es solo mi historia. Una más. Una pequeña. La de una mujer pobre con una responsabilidad excesiva entre unas manos ya cansadas y con un decorado de mierda. Cansada de precariedad, cansada de ver desmoronamientos a su alrededor, cansada de pasividad institucional, cansada de vivir en un mundo hostil y autófago, cansada del capitalismo bastardo que se ceba con las más débiles a patadas en un callejón, cansada de benzodiacepinas, recaptadores de la serotonina y la madre que parió a una vida que solo enseña los colmillos a la gente buena.

Conocéis a muchas personas en situaciones parecidas. Sois esas personas. Sabéis de ese miedo silencioso. Sirva este texto como mano tendida a todas vosotras, solas, tristes y superadas, para que no se nos lleve el viento.

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Wanda en Sandman de Neil Gaiman

ALANA PORTERO (aka «La Gata de Cheshire»). Medievalista, bruja, antropóloga y hacker de género. Ha pertenecido a más de doce sectas apocalípticas y ha sobrevivido a todas. Se sacó un ojo solo para poder llevar parche. Habla una jerga compuesta por más de diez lenguas muertas y ha olvidado cómo comunicarse en el presente, por eso trabaja sola. Consiguió su actual puesto en Agente Provocador asesinando al Agente Fauno, antiguo miembro de la banda negra. También conocida como la Poison Ivy del barrio de San Blas. Muy peligrosa.


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Sigue a Alana Portero: El desafío verde

28 May 21:41

El régimen de la opinión y la urgencia posteadora // Diego Valeriano

Opinar, carburar toda la noche la angustia de un comentario en tu publicación, llamar a los canales frente a cada injusticia, escribir en un pobre blog, contar los RT, wasapear a esa radio militante, subir una historia de Instagram de cada mínimo acontecimiento. Ser panelistas de la propia vida. Si este Facebook sigue así, todo posteo…

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28 May 21:36

¿Qué preferencias y qué decisiones deben prevalecer?

by José Luis Ferreira

Esta es una entrada sobre preguntas y dudas, y con solo un poco de orden al final. Ya me contarán qué les parece.

-Una menor de 16 años tiene un embarazo no deseado. ¿Debe ser ella o sus padres quienes tengan derecho a decidir sobre si continuarlo o interrumpirlo?

-Un padre decide que su hija de 8 años no vaya a la escuela. ¿Deben respetarse sus preferencias o las de la hija? ¿Y si la hija tampoco quiere? ¿Debe tomar el Estado la decisión?

-En el caso anterior podemos tomar el punto de vista de la hija que, casi con toda seguridad, al cumplir la mayoría de edad querría haber sido escolarizada. Este punto de vista no siempre da una respuesta clara ¿quién tiene preferencias más cercanas a la menor cuando cumpla 18 años en el caso del embarazo no deseado? ¿ella a los 16, cuando debe tomar la decisión, o sus padres? Con un poco de imaginación y de recursos, se pueden hacer estudios para saber la respuesta. Sin embargo, hay casos irresolubles según este criterio. Un menor adoctrinado con éxito, a los 18 años prefiere haber sido adoctrinado, pero un menor no adoctrinado, cuando sea mayor de edad estará satisfecho de no haberlo sido.

-Gran parte de la población no entiende bien los productos financieros. En particular, infravaloran la probabilidad de no poder pagar la hipoteca y de que el valor de la propiedad no sea suficiente para cancelar la deuda. Una ley puede obligar a que las hipotecas se ofrezcan, por defecto, con la cláusula de “dación en pago”. Serán más caras, pero aseguran al prestatario contra ese riesgo. Si no lo desea, siempre puede negociar quitar esa cláusula, pero al ser la opción por defecto se mantendrá muchas veces. ¿Es paternalismo? Si lo es, ¿en qué términos estaría justificado?

-Una persona decide que se levantará temprano para salir a correr. Pone la alarma, pero, cuando suena, la apaga y se queda en la cama. Al día siguiente, con los mismos planes, aleja el despertador de la cama para obligarse a salir de entre las sábanas. ¿Hay alguna irracionalidad? ¿la de quedarse en la cama, la de alejar el despertador, la de no volver a la cama después de haberse levantado?

-Un consumidor debe decidir si comprar un electrodoméstico más caro o más barato. Ambos tienen las mismas prestaciones, pero el más caro consume menos energía. Hace sus cálculos y elige el barato. Meses después se arrepiente. ¿Qué preferencias deben satisfacerse? La primera elección, ¿depende de que el consumidor conozca sus problemas de inconsistencia temporal y prevea el arrepentimiento?, ¿y si, aún conociéndose, mantiene su decisión? ¿sería eso consistente con aceptar que alguien le induzca a comprar el electrodoméstico más caro? ¿sería esto último parecido al caso en que se aleja el despertador de la cama?

-Un individuo, que no quiere ser consumidor de drogas, las prueba y acaba haciéndose adicto. A partir de ese momento prefiere consumirlas. Si en el caso de la alarma nos parecía que las primeras preferencias eran las buenas. ¿Por qué ahora no? ¿Cuál sería el criterio?

-Un trabajador, siendo joven y viendo la vejez muy lejos, decide libremente no ahorrar para pagarse un retiro. ¿Deben respetarse esas preferencias o las de su yo mayor que se arrepiente? Si son estas últimas, ¿debe obligarse al trabajador joven a cotizar para pagar su pensión?

-Un paciente tiene una enfermedad grave. Hay dos opciones de tratamiento, cada una con sus distintas probabilidades de supervivencia a muy corto plazo (por el tipo de intervención en la mesa de operaciones) y a medio y largo plazo. Sabemos que, si se expresan los datos en términos de probabilidad de fallecimiento la elección tiende a ser distinta que si se plantean como probabilidad de supervivencia. ¿Qué manera de expresar el problema elucida las preferencias verdaderas del paciente?

-Un inglés muestra preferencias por estar fuera de la Unión Europea. Al observar que el coste es alto, cambia de opinión. Un catalán muestra preferencias por la independencia de Catalunya, pero cambia de opinión ante otras alternativas de financiación o ante la federación del territorio. Un vasco está satisfecho con el grado de autonomía de su país, pero elegiría la independencia si fuera fácil obtenerla. ¿Qué significan, entonces estas preferencias? ¿Qué mecanismo de decisión es el más adecuado para decidir sobre el tema dadas las distintas condicionantes que pueden hacer cambiar la respuesta?

-Los seres humanos tenemos instintos de todo tipo, algunos más, otros menos; algunos instintos serán sanos y otros, inconfesables, que están domados, dormidos o escondidos con vergüenza, pero que pueden salir según a quién y según en qué circunstancias. ¿Muestran esos instintos nuestras verdaderas preferencias? ¿No son más verdaderas el querer mantenerlos bajo control? Ese país civilizado donde una parte de la ciudadanía se deja llevar por un frenesí nacionalista, ¿siempre fue así?

Según la Teoría Económica, las preferencias están definidas sobre conjuntos de bienes, no sobre un único bien. Esto último solo tiene sentido si se pueden dejar inalteradas las demás cosas que nos importan. Puedo comparar si prefiero una casa más grande a una más pequeña solo si todas las demás cosas que consumo se quedan igual. Si no es así, tendré que comparar una casa más grande y menos viajes de placer frente a una casa más pequeña y más dinero para viajar, por ejemplo. Además, según la Teoría Económica, las decisiones se tienen en cuenta no solo según las preferencias, sino también según las restricciones presupuestarias (de dinero, tiempo o esfuerzo, entre otras). Como todas las opciones elegidas lo son siempre según unas restricciones, no será fácil saber las preferencias que están tras ellas.

Dadas todas estas complicaciones, ¿sobre qué principios conviene organizar el respeto a las decisiones individuales y colectivas? Todavía estamos debatiendo sobre ello y seguramente no habrá una manera que satisfaga a todo el mundo. A pesar de que este tipo de preguntas han estado siempre presentes, la reciente literatura de Economía del Comportamiento está empezando a poner algo de orden. En este blog, y a cuenta del Nobel a Thaler, hemos comentado sobre ello (aquí, aquí y aquí, por ejemplo). Algunas críticas a la teoría de los “empujoncitos” (nudge theory) puede verse aquí.

Desde la Economía se podrá ayudar a saber las consecuencias económicas de una u otra manera de organizarse y cada cual ponderará como crea conveniente esas consecuencias. Unas cosas parecen claras:

-Las decisiones tomadas por los menores deberían parecerse lo más posible a lo que ellos habrán querido cuando sean mayores de edad.

-Deben minimizarse las decisiones que den lugar a una gran inestabilidad o desconocimiento, por lo que facilitar cierta estabilidad e información sería deseable. En las decisiones colectivas, la estabilidad puede venir dada por las mayorías necesarias para cambiar distinto tipo de normas.

-Las opciones por defecto o que induzcan una decisión con mayor probabilidad que la alternativa deben ser siempre conocidas y aceptadas por parte de la ciudadanía. Las opciones alternativas deben estar fácilmente disponibles.

-Como siempre, in dubio pro libertate.

Creo que muchas de las polémicas sociales de los últimos tiempos se podrían discutir con un poco más de orden si se siguieran estas consideraciones. Sí, estoy pensando en la gestación subrogada o vientres de alquiler, las querencias o no por la independencia de una parte de los catalanes o en la libertad de asumir el riesgo de perder tu dinero al hacer una inversión. ¿Tienen las jóvenes que ofrecen su útero toda la información necesaria para tomar su decisión? ¿Impide tomar otras decisiones que son desconocidas en el momento de firmar el contrato? ¿Es la decisión estable? ¿Se mantendrá durante nueve meses? ¿Cuáles son las consecuencias psicológicas de saberse hijo por gestación subrogada? La lectora o lector puede seguir añadiendo preguntas y puede plantear otras para las demás polémicas. No sé todas las respuestas, pero creo que el planteamiento ayuda a la discusión. Si simplemente decimos sí a la gestación subrogada apelando al principio de la libertad o decimos que no a los vientres de alquiler apelando al principio de la dignidad negamos la discusión y solo quedará imponer una posición sobre la otra. Esto suele ser peor que hablar con orden, observar los datos relevantes, convencernos y llegar a acuerdos cuando disentimos.

28 May 21:18

Precios de fármacos hospitalarios, cáncer, gasto público y salud

by Beatriz González López-Valcárcel

de Beatriz Gonzalez Lopez-Valcarcel y Jaume Puig-Junoy

El gasto en farmacia hospitalaria está creciendo muy por encima tanto del gasto en medicamentos de prescripción ambulatoria como del gasto en otros inputs hospitalarios como los recursos humanos, según la Estadística de Gasto Sanitario Púbico. La aparición de los antivirales directos contra la hepatitis C, muy eficaces, pero de altísimo precio, disparó las alarmas y puso sobre la mesa un problema perentorio de financiación para las Comunidades Autónomas y la necesidad de establecer una estrategia global de abordaje de esa enfermedad, que se consensuó a mediados de 2015. Un síntoma de lo financieramente disruptivos que fueron esos nuevos tratamientos es que el Ministerio de Hacienda publica desde entonces los datos de gasto en farmacia hospitalaria con y sin hepatitis C.

Los avances tecnológicos en biomedicina han traído una nueva cronicidad -cáncer, con 3 millones de nuevos casos cada año en Europa, enfermedades autoinmunes, muchas de las enfermedades raras-. El aumento del gasto en medicamentos oncológicos supera año tras año al del gasto sanitario y a la incidencia de la enfermedad. En España, el mercado oncológico crece en torno al 15% anual. Los nuevos tratamientos no siempre aportan valor terapéutico (es decir, una eficacia incremental clara) pero siempre exigen un plus de precio comparados con los anteriores. El ritmo de aparición de fármacos prometedores es impresionante. Entre 2012 y 2018, la FDA aprobó 112 medicamentos diferentes calificados con la designación ‘breakthrough therapy designation’ (BTD). El 45% de ellos son oncológicos.

Hay una tensión entre el deseo de acortar el tiempo de acceso a nuevos tratamientos de rescate para enfermedades mortales, y la necesidad de dejar transcurrir el tiempo necesario para consolidar el conocimiento, demostrando que esos nuevos tratamientos son eficaces y compensan los riesgos de efectos adversos. Cada vez más se diseñan nuevos ensayos clínicos adaptativos, que requieren tamaños muestrales reducidos y tiempos mas cortos, y se conceden aprobaciones provisionales a expensas de nueva evidencia por llegar. El cáncer se aborda con una intensidad terapéutica desconocida hasta hace un par de decenios, con aplicación sistemática de primeras, segundas y terceras líneas de tratamiento.

Formulamos dos preguntas relevantes, ¿Valen lo que cuestan?, y ¿Podremos afrontar ese coste? La primera lleva a cuestionar los precios y al paradigma, hoy vigente, de pago relacionado con el valor. Corresponde al ámbito de la sanidad. La segunda pregunta lleva a buscar nuevas vías de financiación y plazos de pago; Hacienda tiene aquí la voz dominante.

El mercado farmacéutico oncológico está muy concentrado. El índice de concentración C3 es para todo el mercado oncológico el 47%, y para tipos de cáncer específicos mucho mayor (melanoma 93%, pulmón y mama 85%, hematológicos y próstata 68%, según el informe de la OMS, figura 3.6). De ahí que los precios de los nuevos fármacos hospitalarios reflejen la apropiación por las compañías farmacéuticas de parte del excedente del consumidor (llegando a valores que pueden ser superiores a la máxima disposición social a pagar), gracias al ejercicio de su poder de mercado y de ahí que el cáncer genere beneficios extraordinarios a las empresas farmacéuticas (figura 3.5). La variabilidad internacional de precios de los medicamentos oncológicos es enorme, mucho mayor que en cualquier otro mercado de productos homogéneos de marca.

En España, una arquitectura institucional defectuosa y con escaso desarrollo legal, que renuncia al ejercicio del poder monopsónico de un comprador público único lleva a negociaciones de precios confidenciales y descentralizadas por CCAA o incluso hospital a hospital. Con el telón de fondo amenazante del contagio de precios bajos a través de los Precios de Referencia Internacionales, se fija un precio “notificado” oficial pero el precio real, llamado “financiado” es inferior, y el Ministerio de Sanidad, sin instrumentos ni procedimientos conocidos y transparentes de evaluación del coste-efectividad, adopta decisiones de autorización de comercialización de nuevos tratamientos en un juego con las CCAA de “yo invito, tú pagas”. Sólo muy recientemente se ha creado y constituido al fin el comité asesor para la financiación de la prestación farmacéutica, que ayude a la evaluación económica de los medicamentos. Ese comité se definía ya en 2012 el el RDL16/2012 de medidas urgentes.

El paradigma imperante de los Sistemas Sanitarios Basados en el Valor (SSBV) implica distintas acepciones de valor, privado y social. La idea de compartir riesgos entre la industria y el SNS es prometedora, y los acuerdos de riesgo compartido, aunque no siempre son factibles, se han puesto en marcha en España, con sus dificultades, pero con sus potencialidades. Los acuerdos de precio-volumen, que se disfrazan de instrumentos del SSVB, son mas bien recursos para afrontar la segunda pregunta. Se proponen también precios diferenciados por indicación (puesto que un mismo medicamento puede ser más efectivo para una enfermedad que para otra, es lógico modular el precio según el valor terapéutico que aporte). Aquí lo realmente relevante sería cuál es el precio, pues si para cada indicación el precio se sitúa sobre la frontera de la disposición a pagar, nos llevará directamente al paraíso del monopolista que practica la discriminación de precios de tercer grado: Podría permitir al monopolista extraer toda la disposición a pagar del consumidor si el precio se fija para cada indicación al nivel del umbral de la disposición a pagar

Los precios basados en la indicación son un caso particular del paradigma de precios relacionados con el valor. Sería deseable iniciar la marcha en esa dirección, pero requiere ser interpretado en este contexto de forma apropiada y no simplista. El reparto del excedente social entre consumidores (pagadores) o productores depende de la negociación de precios. Si el precio se fija en el coste marginal, incluyendo la recuperación de los costes fijos y hundidos de la I+D, todo el excedente iría a los consumidores. Si el precio se fija en el umbral de la disposición máxima a pagar, entonces todo el excedente se lo apropia productor. Ese umbral es indicativo del valor máximo que el precio no debería superar para que el benefico social neto no se convierta en negativo; no debería convertirse en “el” precio edogeneizado en los umbrales máximos, sean explícitos o implícitos. La negociación de precios sirve para dividir ese excedente, y el precio óptimo tendría dos puntos de referencia: el precio más bajo necesario para que el productor recupere los costes de producción y de I+D y el precio más elevado que la sociedad está dispuesta a pagar.

El problema es suficientemente complejo para que la AIREF haya convocado la fase II del Spending Review de las Administraciones Públicas.

Desde aquí, apuntamos claves necesarias, aunque no suficientes, para abordar el problema:

1. Dar mas voz a los profesionales -oncólogos, internistas, profesionales que proveen cuidados paliativos, médicos de familia- que a través de sociedades profesionales y organizaciones internas en los servicios de salud asuman como propio el reto de la Medicina Basada en el Valor y contribuyan a las decisiones de asignación de recursos, consensuando que mas allá de la disposición a pagar por un AVAC (Año de Vida Ajustado por Calidad) hay un valor social en proporcionar una muerte digna y sin sufrimiento a los pacientes terminales. Y también consensuando medidas de beneficio terapéutico más ajustadas que las genéricas de calidad de vida relacionada con la salud. En esta línea están trabajando las sociedades de oncología en Europa y fuera de nuestro continente.

2. Modificar la arquitectura institucional, buscando colaboración mas que confrontación o competencia entre las CCAA, para ejercer el poder de compra y la ventaja diferencial de un mercado grande como es éste de 47 millones de personas. Esa nueva arquitectura debería ser capaz de fomentar la competencia y de revisar a la baja precozmente y de forma ágil los precios cuando aparecen biosimilares en el mercado por caducidad de patentes. Hoy por hoy, el precio de los biosimilares en España rebaja muy poco el del medicamento biotecnológico original.

3. No olvidar que en la promoción y en la prevención, no solo la clínica, está la clave para el abordaje del cáncer. En la Salud en Todas las Políticas (STP), es decir, en las políticas de salud fuera de la sanidad: vivienda, transporte, urbanismo, medioambiente, políticas de redistribución de rentas, políticas laborales.

28 May 05:56

Huertoterapia: Cultivar la cura plantando

by Raul Mannise
Sergioski02

estamos muy mal ah?

Ya todos sabemos que el contacto con la naturaleza tiene efectos positivos y saludables en nuestra mente y cuerpo.

Y es por esto que ha nacido la terapia de jardín, que en estos últimos años su usa cada vez más en el tratamiento de enfermedades o desequilibrios emocionales como, por ejemplo, el estrés o la depresión, lógicamente con el apoyo y la supervisión de un terapeuta o médico.

Quien cuida de las plantas y flores en casa, en el jardín o en algún espacio, conoce los efectos beneficiosos de esta actividad y comprenderá el bien que puede proporcionar la práctica de la huertoterapia.

Cultivar plantas, poner las manos en el suelo, admirar la belleza de la vida que crece y se desarrolla durante sus diferentes ciclos, con el verde de la vegetación, el olor de las flores y los frutos de los árboles, es realmente algo maravilloso.

Además basta con tener un espacio mínimo y podemos obtener incluso el beneficio económico de dejar de comprar algunas cosas y producirlas nosotros mismos.

La Huertoterapia se esta haciendo muy popular

Muchas ONG, instituciones y asociaciones que se ocupan de terapias para el tratamiento de pacientes con diversos problemas de salud, ya se han dado cuenta de la eficacia de la aplicación de la terapia de jardín, una actividad que ha ido creciendo en todo el mundo como complemento en el tratamiento de pacientes con Alzheimer, depresión, autismo, ansiedad o síndrome de Down.

En muchos hospitales, sanatorios, residencias de ancianos e instituciones médicas de diversos tipos se pueden encontrar espacios para la huertoterapia.

Los Beneficios de la Terapia Hortícola

Los beneficios de tener las manos en el suelo y tratar con plantas, flores o árboles frutales son muchos, porque el contacto con la naturaleza promueve los siguientes beneficios:

  • Mejora el estado de ánimo
  • Proporciona bienestar
  • Rehabilita a los pacientes en varios aspectos: mental, emocional y físico
  • Sirve como terapia ocupacional y social
  • Esta actividad puede ser pasiva o activa, y en el primer caso, los usuarios contemplan la belleza de la naturaleza, sentados junto al jardín, huerto o jardín, como en el caso de los pacientes en silla de ruedas, con graves problemas oncológicos y, en el segundo caso, los pacientes participan directamente en la creación, organización, mantenimiento y cuidado del espacio verde.

Pero en la mayoría de los casos, los proyectos de huertoterapia y jardines terapéuticos implican la participación activa de pacientes que plantan, riegan, podan, en definitiva, se involucran en cuerpo y alma en esta actividad para luego contemplar los resultados de toda esta dedicación, viendo crecer la belleza a su alrededor con plantas floreciendo y dando frutos.

Es una forma de sentirse útil y mejora la autoestima, además de ser un aprendizaje de un oficio y el desarrollo de una habilidad, contribuyendo a la reinserción social e inclusión de algunos tipos de pacientes, trabajando como terapia ocupacional y social.

Maria Cristina Cesana, profesora de huertoterpia en la Escuela Agrícola de Monza Park, Italia, explica:

«El verde proporciona estímulos activos y participativos y distrae al paciente de un estado de sufrimiento y estrés en el que se encuentra. Naturalmente, no es una cura real, sino una ayuda para liberar la mente y el cuerpo, para recuperar el contacto consigo mismo, con los demás y con el mundo.

Pueden ser físicos, porque el contacto con la naturaleza mejora las capacidades motoras, respiratorias y cardiovasculares.

Pueden ser intelectuales, porque el cuidado de estos espacios les permite adquirir nuevas habilidades y conocimientos.

Pueden ser emocionales, desarrollando la autoestima y un mayor autocontrol sobre los estados depresivos o agresivos.

Y finalmente, pueden ser sociales, porque la jardinería mejora la comunicación entre los diferentes sujetos presentes en el espacio terapéutico».

Profesionales de la huertoterapia

En Italia, a lo largo de los años, se han formado algunas escuelas para preparar profesionales capaces de dar huertoterapia, guiar a un grupo de pacientes y colaborar eficazmente con el equipo médico que se ocupa de otros tipos de tratamientos.

La Escuela Agrícola de Monza Park es uno de estos espacios terapéuticos y educativos, que ofrece un curso de formación de profesionales en huertoterapia. Entre las habilidades de estos profesionales se encuentra el desarrollo de la capacidad de diseñar un huerto o una huerta, según el tipo de usuario al que se destine este espacio.

Los espacios verdes deben tener en cuenta las características y necesidades de los diferentes tipos de personas que necesitarán utilizarlos, y quiénes pueden ser desde ancianos a personas con alzheimer o parkinson o pacientes psiquiátricos o con autismo, personas con discapacidades físicas o sociales o pacientes oncológicos entre otros.

Cómo es un huerto de huertoterapia

«El huerto debe promover la fisioterapia natural y la estimulación cognitiva y mnemotécnica (formas de memorización).

Debe contener muchos bancos para permitir que la persona descanse, después de haber caminado incluso a corta distancia; el inodoro debe estar cerca y ser de fácil acceso y no debe haber plantas o frutas potencialmente tóxicas.

Así, los espacios deben satisfacer las necesidades de los pacientes, por ejemplo, aquellos con depresión o problemas psiquiátricos, es aconsejable no tratar con ningún tipo de planta u objeto con el que puedan lesionarse, mientras que los que sufren de Alzheimer no deben utilizar algunos colores, ya que en esta enfermedad existe una deficiencia visual.

Como podemos ver, la huertoterapia es una técnica interesante que permite ayudar en la rehabilitación física y psicológica de personas que se enfrentan a diversas limitaciones y problemas de salud.

Normal que cada vez más hospitales y centros de salud recurran a este tipo de terapia, que es fácil de manejar y tiene resultados tan positivos y efectivos!

Este post es autoría de Ecocosas puedes ver la entrada original en Huertoterapia: Cultivar la cura plantando

21 May 06:34

¡Que lo cante el ciego! Cuando los ciegos convertían las canciones en grandes éxitos populares

by Doctor Peligro

Bandas de ciegos, academias musicales para invidentes, autores enseñando en sus casas a ciegos, que usaban punzones para grabar en madera las notas. Así se creaban los grandes éxitos del cuplé y la canción popular en la España de hace un siglo

Un periodista, Salvador Valverde, fue tras ellos y nos descubrió el insólito mundo de las canciones populares y las academias musicales para ciegos que lograban, en las primeras décadas de siglo y, especialmente, en los años 20 y 30, que una canción fuese tarareada y radiada sin parar. Los autores y compositores no ciegos colaboraban con bandas de ciegos, haciéndoles llegar sus partituras y canciones para que estos las entonasen en las esquinas y plazas, intentando así que se convirtieran en éxitos comerciales, como sucedió con muchos cuplés de la época, popularizados primeros por los ciegos y sus bandas. O incluso dándoles clases particulares en su propia casa; al piano, el autor les enseñaba con detalle la canción para, seguidamente, marchar la cohorte musical de los ciegos en busca del éxito callejero. En las academias o en las casas de los compositores, los ciegos usaban punzones con los que grababan en madera las notas musicales que les iban dictando para luego poder interpretarlas en la calle. El estupendo reportaje apareció en la revista Crónica en marzo de 1931 con el título de «Los ciegos y la música popular. Como se hacen los grandes éxitos callejeros de nuestras zarzuelas y cuplés» y venía acompañado de fotografías de los músicos invidentes junto a los autores.

 

Un compositor enseñando en su propia casa nuevas canciones a una banda de músicos ciegos ( Crónica , marzo de 1931)

Un compositor enseñando en su propia casa nuevas canciones a una banda de músicos ciegos (Crónica, marzo de 1931)

 UN PALO DE CIEGO QUE ME HACE VER

 Voy leyendo la reseña del último estreno: «se repitieron todos los números de la partitura y uno de ellos cinco veces, lo que permite esperar que pronto serán populares», cuando, ay, me han hecho cisco un pie. Me vuelvo a rifar una bofetada; pero me detengo. Uno, dos tres, cuatro riegos cogidos del brazo, con sus instrumentos formando parte de sus personas, cruzan la calle, abriéndose camino con sus pavorosos bastones, cuyas conteras de hierro blindadas van levantando chispas en la acera. Yo no sabía lo que era un palo de riego hasta hoy. ¡Por Santa Lucía, que me han hecho ver las estrellas! Pero me dan la idea de una información, y corro tras ellos, cojeando.

—¡Oigan, necesito hablar con ustedes, señores músicos!

—Tenemos mucha prisa.

—Les acompaño.

—No pue ser, caballero.

—¿Pero adónde diablos van ustedes ahora?

—Al ensayo.

—De qué

—De la zarzuela esa tan anunciada que se estrena el jueves en el teatro de X.

—¿Es que son ustedes de la orquesta?

—No, señor: ensayamos los numeritos que van a hacerse populares pa cantarlos de seguida en la calle.

—¿Podría yo asistir a esos ensayos?

—¡De ninguna manera!

—¿Por qué?

—Porque son mu reservados.

—¿Dónde?

—En casa del autor.

 

LOS AMOS DE LA MÚSICA POPULAR

 

Ciegos grabando con un punzón las notas musicales que les dicta un compositor para luego interpretarlas en la calle ( Crónica , marzo de 1931)

Ciegos grabando con un punzón las notas musicales que les dicta un compositor para luego interpretarlas en la calle (Crónica, marzo de 1931)

Una romanza, un fox, un cuplé, saltan de la escena o del cabaret, al cine, al café, al bar: pero no se vuelven populares hasta que no salen a respirar el aire de la calle. Cuando los oímos cantar y tocar por esas pequeñas orquestas de músicos ciegos, entonces podemos decir que el número ha conseguido la consagración popular. ¿Cómo se logra esta? Después de oír a los del palo, suponemos tan interesante, y pintoresco el mecanismo por el cual unos versos engarbados en una melodía fácil, llegan a ser del dominio público —pasto del sabio como de la cocinera— que no podemos resistir la tentación de descubrirlo. ¿Quiénes poseen la clave de este secreto, que, aunque lo parezca, no es un secreto a voces? Los que me hicieron cisco el pie. Ellos van a revelarnos por las buenas el porqué de ciertos éxitos callejeros.

 

LA RADIO, LAS GRAMOLAS Y El FRÍO CONTRA LOS CIEGOS

Una banda de músicos ciegos interpretando las futuras canciones de éxito ( Crónica , marzo de 1931)

Una banda de músicos ciegos interpretando las futuras canciones de éxito (Crónica, marzo de 1931)

«Los autores nos las enseñan ellos mismos en su casa para que las popularicemos más pronto. Y cuando se gasta una, ya tienen otra. A veces nos obsequian con licores. ¡No lo haremos tan mal!»

—¿Son ustedes muchos los que se dedican a tocar por las calles? —pregunto a uno de los más prestigiosos músicos ambulantes, en el Centro de Ciegos del Noviciado, fuente de nuestra información.

—Sí, somos muchos; pero antes éramos más. Y créalo, a pesar de de ser ahora menor la competencia entre nosotros, ganamos muchísimo menos que antes.

—¿Cómo se explica esto?

—Porque estamos atravesando una crisis agudísima.

—¿Ustedes también?

—Claro, el tiempo nos ha hecho mucho daño, porque la gente, con el frío, se mete en su casita o en el café y el bar, y como ahora están de moda las malditas gramolas, pues nosotros nos quedamos solos en la calle. ¡Además, esa radio!...

—¿También les perjudica?

—Es nuestro mayor enemigo, pudiendo ser nuestra aliada y protectora. Figúrese usted, señor, si no podían tener orquestas de ciegos allí donde no hace falta repentizar; donde podíamos llevar las obras perfectamente sabidas y radiarlas sin que el escucha se diese cuenta...

—¿No inauguró Radio Ibérica con un cuarteto de ciegos?

—Y los radioyentes estaban encantados de la ejecución que se daba: pero se corrió la voz de que eran ciegos y aquel cuarteto, formado por verdaderos profesores, se quedó en la calle.

 

UNA PROTESTA Y OTRO PALO QUE NO ME ALCANZA

«Dicen algunos que si estropeamos las músicas: ¡como si se pudiera ejecutar una obra con el mismo arte y gusto que en un confortable salón o teatro, sentado cómodamente, que en medio de la calle, de pie, mojados y con las manos heladas! ¡Así, ni Sarasate da una!»

—¿Hay entre ustedes muchos profesores?

—Bastantes. Desde luego yo le aseguro que la mayoría de los músicos ciegos de Madrid no tenemos nada que envidiar a los «profesores», pues los que no han hecho por completo la carrera, tienen por lo menos seis u ocho años de estudios.

—Es decir, que son ustedes profesionales...

De la música sí, señor; aunque muchos solo nos crean profesionales de la mendicidad y nos juzguen unos parásitos.

—¡Protestamos enérgicamente contra esa idea errónea! —afirma otro ciego, dando un terrible bastonazo contra el suelo y haciéndome saltar en la silla y recoger los pies bajo ésta.

¡No somos unos parásitos, que conste!

—Constará. ¡Pues no faltaba otra cosa!, digo yo mirando al temible garrote.

—Dicen algunos que si estropeamos las músicas: ¡como si se pudiera ejecutar una obra con el mismo arte y gusto que en un confortable salón o teatro, sentado cómodamente, que en medio de la calle, de pie, mojados y con las manos heladas! ¡Así, ni Sarasate da una!

 

LOS ÉXITOS DE LA CALLE. NÚMEROS QUE HAN BATIDO EL RÉCORD DE LA POPULARIDAD

—Le digo a uste, señor, que se lleva uno cada desengaño con el público...

—Y los autores, ¿cómo les tratan?

—Hay de todo. Los que no quieren que popularicemos sus músicas, porque dicen que se gastan. Además, se creen que han escrito «La Walkyria» y no nos consienten tocar una nota.

—Serán los menos.

—Desde luego. Hay otros, en cambio, que no pueden ser más buenos y generosos con nosotros.

—¿Les regalan las partituras?

Y nos las enseñan ellos mismos en su casa para que las popularicemos más pronto. Y cuando se gasta una, ya tienen otra. A veces nos obsequian con licores. ¡No lo haremos tan mal! […]

 

EL TRIUNFO DEL AUTOR PROVINCIANO

 

—Oigan, ¿y esos números que no son de ninguna zarzuela, sainete, revista ni cuplé conocidos?

—Eso es alguna «combinación» (cuarteto, duo o biteto) que viene de provincias y los trae de allí.

—¡Es posible!

—Así pasó con el célebre «Waya Wais», del maestro Kepler Lais, que no se llama sino Muñoz Aceña y es de San Sebastián, al que luego popularizamos también el «Ku-Klux-Klan», «La cieguita» y otros, y con la famosa «Lacanastera», de un músico y poeta de Almería, don Gaspar Vivas, que vivía en su tierra ignorante del triunfo que nosotros le proporcionábamos en la corte de las Españas. ¡Para que luego los músicos noveles se quejen de los ciegos y digan que solo protegemos al maestro Guerrero!

 

07 May 10:11

Ausentarse: la crisis de la atención en las sociedades contemporáneas // Amador Fernández-Savater

Zapping, multitarea y scrolleo constante, intolerancia al silencio, incapacidad de recogimiento y concentración, distracción crónica e indiferencia permanente al entorno más inmediato… Hoy en día nunca estamos en lo que estamos. ¿Es esta crisis generalizada de la atención otra manifestación más de la “crisis de presencia” de nuestra época? La crisis de la presencia nos habla…
03 May 13:58

Los Globos de fiesta matan más aves marinas que cualquier otro plástico

by Raul Mannise
Sergioski02

ya hemos identificado otro archienemigo

Las aves marinas tienen 32 veces más probabilidades de morir por ingerir un globo que por ingerir otros tipos de plásticos duros como el LEGO o las pajillas.

Un nuevo estudio publicado en al revista Nature, posiciona a los globos como el plástico más mortífero para las aves marinas.

Aunque los globos representan sólo el 2 por ciento de todos los plásticos ingeridos por las aves marinas, son responsables del 42 por ciento de las muertes relacionadas con el plástico.

La razón por la que los globos son tan letales es que son capaces de apretarse en las cavidades estomacales y luego abrirse y bloquearlas, apuntaron los investigadores.

«Una pieza dura de plástico tiene que tener una forma y un tamaño absolutamente incorrectos para bloquear una región en el intestino de las aves, mientras que los artículos de goma blanda se pueden torcer para atascarse», dijo a ABC News Lauren Roman, científica marina de la Universidad de Tasmania y autora principal del estudio.

Además, los globos se parecen particularmente a los mariscos para los pájaros, dijo.

Enlace al estudio completo: https://www.nature.com/articles/s41598-018-36585-9

Afortunadamente, existen alternativas más respetuosas con el medio ambiente para alegrar tu próxima fiesta:

Cintas de colores y cometas: Las cintas y las cometas son tan hermosas e incluso más atractivas que los globos, ya que requieren que los invitados giren, corran y se muevan.

Además, pueden llevarlos a casa y mantenerlos «para siempre» en lugar de tirarlos al medio ambiente después de 24 horas de decoración.

Molinillos de Jardín: Si está tratando de llamar la atención sobre su fiesta, evento o lugar de trabajo, los llamativos molinetes hacen el trabajo tan bien como los globos sin matar pájaros.

Pompones de papel de seda – Para algunas ráfagas de color en fiestas o celebraciones, estas coloridas bolas de papel de seda hacen hermosas decoraciones colgantes. Puedes hacer los tuyos propios y depositarlos en la composta cuando termines.

Flores flotantes – Para algunos, lanzar globos a la deriva les da la sensación de soltarse, esto suele hacerse en un funeral o servicio conmemorativo. Pero flotar flores en un arroyo tranquilo puede otorgar la misma sensación. Asegúrese de usar flores nativas.

Globos biodegradables – Si tienes que tener globos en tu fiesta, al menos asegúrate de que digan «biodegradable» en el paquete.

Mientras que el látex está hecho con la savia de los árboles de caucho, que es técnicamente biodegradable, muchos de ellos tienen aditivos químicos específicamente diseñados para evitar que se degraden.

Incluso los globos anunciados como «biodegradables» tardan entre 6 meses y un año en biodegradarse, e incluso más tiempo en agua salada, que actúa como conservante.

Los globos llenos de helio pueden viajar cientos de millas dentro del océano y ahogar o matar de hambre a las aves mucho antes de que se descompongan, así que asegúrese de que no sean liberados a la atmósfera.

Nunca compre globos de Mylar o metalizados, estos pueden venir con bonitas formas y colores, pero están hechos de un plástico metálico que nunca se rompe y por ende contaminan y mucho.

Este post es autoría de Ecocosas puedes ver la entrada original en Los Globos de fiesta matan más aves marinas que cualquier otro plástico

30 Apr 09:18

¡Increíble! a JAPÓN desde SOLO 427€ con ANA 5*****

by Guía Low Cost

¡Increíble! vuelos a JAPÓN con la aerolínea All Nippon Airways (ANA). Es una aerolínea TOP con 5 estrellas en Skytrax (el tramo largo es con ANA y el tramo europeo es con otra aerolínea como Swiss u otras). Una buena oportunidad para llegar al país del sol naciente de una forma muy económica! tarifa está... VER MÁS AQUÍ ►

La entrada ¡Increíble! a JAPÓN desde SOLO 427€ con ANA 5***** se publicó primero en Guía Low Cost.

29 Apr 14:53

La otra Wonder Woman: Octobriana, la superheroína comunista

by Lady X

La primera heroína rusa del cómic, armada con un revólver y un cuchillo, combatió por igual a los estalinistas y a Occidente. David Bowie o Billy Idol fueron sus más acérrimos fans

 

Wonder Woman, Blonde Bomber, Mysta of the Moon… la lista es inmensa. Tras la posguerra, con la proliferación de superhéroes disfrazados y provistos de prodigios nunca vistos, medio mundo se rindió ante el mundo de fantasía y ciencia ficción de los cómics. Sucedió, por supuesto, con la oposición de los censores y fanáticos católicos, como la NODL (Organización Nacional para una Literatura Decente), fundada en 1939 como reactualización de la intransigencia religiosa —publicaba regularmente listas de obras prohibidas— que consideraba a los cómics el Mal que asolaba Estados Unidos y difundía ideas de indecencia y perversión. La «inmoralidad» de los tebeos debía ser contestada con prohibición.

En ocasiones, los mensajes estaban un tanto ocultos. La célebre Wonder Woman, por ejemplo, creada por un psicólogo experto en sexualidad, William Moulton Marston (alias «Charles Moulton»), contaba con dos armas un tanto insólitas incluso para el mundo del cómic de superhéroes y heroínas: unos «brazaletes de la sumisión» y un «lazo dorado», que parecían insinuar escenas bondage y sado. Sus tramas y el rol que desempeñaba parecían dirigirse hacia un matriarcado amazónico, lo que despertó las iras de la Iglesia, que tacharon al cómic de «indecente» por la escasa ropa de su protagonista.

 

UN REVÓLVER, UN CUCHILLO Y UNOS DIENTES DE TIBURÓN

«Era salvaje y primitiva, una viajera del espacio armada con un viejo revólver Smith y Wesson, un cuchillo y un collar de dientes de tiburón que puede detectar la radiación»

Poco después se desataría el gran tema de las siguientes décadas, la Guerra Fría. Los soviéticos perseguirán a los superhéroes estadounidenses, prohibiendo su difusión clandestina en la Unión Soviética, además de reprimir cualquier intento por poner en prácticas las ideas culturales que, según el Kremlin, intentaban corromper a los jóvenes soviéticos, como el rock and roll, o las películas de Hollywood y la moda. La juventud, por su parte, reaccionó creando todo un ingenioso circuito de infiltración e intercambio de revistas, películas y discos. Prácticamente había copias piratas de casi todo, o llegaban a través del samizdat, las precarias publicaciones clandestinas que volvían locos a los agentes rusos. Los cómics fueron los primeros en ser perseguidos. No fue hasta 1971 cuando tuvieron a su primera y gran superheroina, una especie de Wonder Woman Roja, la poderosa Octobriana, también conocida como «La Blanca Dragón», «La niña de cara blanca que viene del cielo» o «La madre de las siete estrellas rojas». La radioactividad, como un guiño al pánico atómico, estaba presente en su origen. Se convirtió en todopoderosa debido a la radiación sufrida en el interior de un volcán, del que salió cambiada. Era salvaje y primitiva, una viajera del espacio armada con un viejo revólver Smith y Wesson, un cuchillo y un collar de dientes de tiburón que puede detectar la radiación.

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EL FALSO GRUPO DISIDENTE

«Sadeckÿ se reunió con ellos, al menos con la célula de Kiev, en un club decorado con retratos de Lenin y pilas de revistas porno. No escatimó en detalles de sus actividades: orgías, lesbianismo y drogas»

Su personaje estuvo rodeado de misterio. Su supuesto creador, Petr Sadecký, se inventó una falsa historia que adornase su «creación» en un libro publicado ese mismo año, Octobriana a Russian Underground. Lo hizo muy posiblemente para evitar ser perseguido. Así que hizo uso de una hábil argucia propia de Luther Blissett y la guerrilla de la comunicación. Sadecký se sacó de la manga un fantasmal grupo activista, Pornografía Política Progresista (PPP), que según él había creado al personaje en los sesenta. Imprimían desde la universidad un periódico clandestino llamado El Novicio (título de un poema del romántico Mijaíl Yúrievich Lérmontov, conocido como «el poeta del Cáucaso», que habla de un joven que rompe con el sistema), desde la que difundían a la Barbarella roja. Incluso se reunió con ellos, al menos con la célula de Kiev, en un club decorado con retratos de Lenin y pilas de revistas porno. No escatimó en detalles de sus actividades: orgías, lesbianismo y drogas. No eran anticomunistas ni tampoco proestadounidenses, sino más bien un colectivo de comunistas que se decían «puros» y que denunciaban la opresión del régimen y la falsedad de los valores culturales occidentales.

Una imagen de  Octobriana a Russian Underground . Sadeckÿ junto a los supuestos integrantes del PPP

Una imagen de Octobriana a Russian Underground. Sadeckÿ junto a los supuestos integrantes del PPP

Una chica del PPP, incluida en  Octobriana a Russian Underground , dibujando a Octobriana

Una chica del PPP, incluida en Octobriana a Russian Underground, dibujando a Octobriana

Las autoridades lo creyeron y siguieron las indicaciones de este, que aseguró que se trataba de grupos de artistas radicales que operaban en varias ciudades del país. El PPP era casi indestructible. Sus miembros no se conocían; eran células que funcionaban de manera autónoma y, por tanto, la detención de uno o varios no implicaba destruir la organización. Luego, en 1967, fue hasta una editorial londinense conocida por su anticomunismo, Tom Stacey Ltd., se entrevistó con su director y le contó la historia. Su editor lo creyó, aunque tuvo la precaución de pedirle informes a Anatoli Kuznetsov, un conocido escritor ruso. Kuznetsov no conocía nada acerca del PPP y, menos aún, de Octobriana, pero le contestó afirmando que no era nada descabellado pensar que un grupo así pudiera existir. Estaba en contacto con otros tantos grupúsculos disidentes más o menos similares, todos ellos expertos en samizdat y propaganda ilegal. El editor se dio por convencido y publicó su libro, que se convirtió en un best seller y su autor entrevistado por periódicos de todo el mundo, especialmente los estadounidenses, como The Washington Post.

Y llegó el escándalo. Nick Barkow, del alemán Stern, fue el primero que habló del personaje en un artículo titulado «Political Porn: A Naked Woman Storms the Kremlin».

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 Y DE REPENTE… UNA ESTRELLA ROJA

La realidad tras el origen del personaje convirtió a su supuesto creador en un archivillano de carne y hueso. Sadecký, en un viaje a Praga, se puso en contacto con una brillante pareja de artistas checos, Bohumil Konečný y Zdeněk Burian, que dibujaron al personaje. Al principio era una simple amazona inmortal, pero luego, cuando Sadecký no regresó a la Unión Soviética y se quedó con el trabajo de los ilustradores, hizo algunas modificaciones, como una estrella roja que apareció de pronto en su frente, situándola así junto a los primeros y más legendarios activistas de la revolución de Octubre. De este modo, se había convertido en la primera superheroína comunista, que se estrenaría con las historias «The Living Sphinx from the Radioactive Kamchatka Volcano 1934» y «Octobriana and the Atomic Sons of Chairman Mao». La prensa soviética, por su parte, contestó. Literaturnaya Gazeta  afirmó que Kuznetsov y Sadecký eran unos mafiosos y unos declarados homosexuales. Para entonces, el supuesto creador de la superheroína había sido condenado (en ausencia) a ocho años de prisión por inmigración no autorizada. No fue su último incidente con la ley. Más tarde, fue detenido en París en un extraño suceso, en el que fue herido y acusó a los servicios de inteligencias checos de intentar secuestrarlo.

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Burian y Konečný, ante un juzgado de la Alemania Occidental, demandaron a Sadecký pero este no apareció. Tampoco él recibió dinero alguno. El personaje ya estaba en casi todos lados, pirateado y difundido sin permiso alguno de nadie, ya que cualquier editor, siguiendo el fake ideado por Sadecký, debía primero contactar con el inexistente PPP, tan escurridizo y misterioso como el último de los personajes de ficción.

El hilo de su historia y lo que esta encerraba sería continuado en lo sucesivo por estrellas del pop como David Bowie, fan declarado de Octobriana y del libro de Sadecký, según sus propios diarios, y que pensó en producir o dirigir una película inspirada en ella. También para el cantante Billy Idol, que a comienzos de los ochenta se tatuó en su brazo izquierdo a la mismísima Octobriana.

Billy Idol y su tatuaje de Octobriana

Billy Idol y su tatuaje de Octobriana

29 Apr 08:29

Los baños termales gratuitos al aire libre de Alhama de Granada

by juanma
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un nuevo reto

A todos los amantes de las aguas termales gratis y en la naturaleza, ¡los baños de Alhama de Granada son un rincón único y maravilloso en la provincia de Granada que hay que visitar! Un espacio donde relajarse y disfrutar de estas aguas calientes que brotan de la tierra en torno a los cuarenta grados, con tres piscinas de acceso libre y completamente gratis.

- información viajar / viajar, información-viajar, Granada
26 Apr 19:43

La bestia al otro lado de la calle

by Alana Portero (aka «La Gata de Cheshire»)

Alana Portero y el dilema de la izquierda sobre votar o no votar: «Toca votar con miedo y salir a la calle con furia. Se lo pido por favor a mi nada desdeñable círculo de amistades abstencionistas, con respeto pero con urgencia. Como se piden las cosas a quienes se quiere, de corazón»

POR ALANA PORTERO (*)

De las cosas que peor llevo cada vez que se producen las grandes liturgias de la democracia burguesa son los cruces groseros y acusatorios entre abstencionistas y votantes. Una de las múltiples victorias culturales capitalistas es la de dar argumentos —casi siempre falaces— para enfrentar a la clase obrera y conseguir que unos hablen a otros con aires de capataz trepa. Aleccionar es un mal vicio que me pone muy nerviosa, un vicio quijotesco, de iluso que se ve engrandecido por sus propias acciones —más o menos mediocres como las de cualquiera— y que además las narra con épica. Así un abstencionista puede describir su actividad en las calles, asociaciones o asambleas como operaciones revolucionarias en el Congo, del mismo modo que votantes convencidos dan al voto valor de maniobra burocrática decisiva que purga a los enemigos con eficiencia estalinista.


UNA APISONADORA QUE SE NOS VIENE ENCIMA

«Como obrera, mujer, trans y pobre un gobierno de derechas supondría certificar mi muerte laboral definitiva, la pérdida de los pocos mecanismos de defensa legales ante la violencia machista y transmisógina y muy posiblemente la conculcación de mis derechos burocráticos, esto es, tener un nombre y un género legal»

Hay pocas verdades absolutas en todo esto y suelen ser tenues, veo claramente una o dos, el abstencionismo por sí mismo es un gesto vacío, tan vacío como limitarse a echar el sobre en la urna cada cuatro años y seguir la vida como si nuestro compromiso con el común ya estuviera cumplido.
Toda la clase obrera es cautiva de la democracia burguesa. Partiendo de esta declaración de derrota podemos afrontar de otra forma lo que tenemos por delante. Lo cierto es que del próximo gobierno dependen decisiones que pueden suponer algo de oxígeno o el desastre para muchas personas, no tiene sentido negar esta circunstancia apelando a nuestra capacidad para derrocar sistemas porque no la tenemos. Como obrera, mujer, trans y pobre un gobierno de derechas supondría certificar mi muerte laboral definitiva, la pérdida de los pocos mecanismos de defensa legales ante la violencia machista y transmisógina y muy posiblemente la conculcación de mis derechos burocráticos, esto es, tener un nombre y un género legal. Esta apisonadora de violencia sistémica no puede pararse en la calle en lo que queda de semana. Esto es un hecho.

La «foto» de Colón y la derecha salvaje. Fotografía: EFE / Fernando Villar

La «foto» de Colón y la derecha salvaje. Fotografía: EFE / Fernando Villar

LA AMENAZA PERMANENTE

«[…] odio que me amenacen y en esta campaña electoral no han dejado de hacerlo, a todas nosotras, hablando de nuestros cuerpos, de nuestra capacidad de decisión sobre nuestras entrañas, han frivolizado con nuestras violencias y están repartiéndose como buitres la pobreza que nos han diseñado»

Pienso inmediatamente en las personas dependientes. Tengo dos adultos a mi cargo en esta situación. La limitación o retirada de las ayudas a la dependencia nos han golpeado con dureza en casa. La atención es cuidadosa y llena de amor pero no es profesional, cuesta la salud, el dinero, la dignidad y el bienestar de enfermos y cuidadora. Esto tampoco hay forma de solucionarlo a pedradas entre quienes estamos más que habituadas a salir a la calle a partirnos la cara por ganar un poco de terreno. El avance capitalista es tan descomunal que me cuesta encontrar el resquicio por el que enfrentarlo con alguna garantía. Lo digo de corazón. Me cuesta imaginar el fin del capitalismo más allá de la autofagia que supondrá el colapso climático. Pero que no sea ya capaz de imaginarlo no significa que no deba, que no debamos, dedicar todos nuestros esfuerzos a propiciar su caída.

«Tengo dos adultos a mi cargo […]. La limitación o retirada de las ayudas a la dependencia nos han golpeado con dureza en casa. La atención es cuidadosa y llena de amor pero no es profesional, cuesta la salud, el dinero, la dignidad y el bienestar de enfermos y cuidadora»

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Su última evolución, su solución final, son el regreso de las ultraderechas, con ellas no solo nos jugamos la miseria habitual, algunas nos jugamos la vida. Trump llegó hasta el poder a fuerza de chistes, imitaciones, mofas y mentiras, todas ellas calculadísimas y que nos han puesto en ridículo a quienes miramos por encima del hombro a los patanes de derechas que se lo creen todo. Digo Trump, digo Bolsonaro —con la sangre de Marielle Franco aún chorreando en sus manos—, digo Salvini o digo Orbán.

«El avance capitalista es tan descomunal que me cuesta encontrar el resquicio por el que enfrentarlo con alguna garantía. Lo digo de corazón. Me cuesta imaginar el fin del capitalismo más allá de la autofagia que supondrá el colapso climático. Pero que no sea ya capaz de imaginarlo no significa que no deba, que no debamos, dedicar todos nuestros esfuerzos a propiciar su caída»



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VOTAR CON MIEDO, SALIR A LA CALLE CON FURIA

La acción popular va a tener que pasar esta vez por ceder a las lógicas burguesas, odio que me amenacen y en esta campaña electoral no han dejado de hacerlo, a todas nosotras, hablando de nuestros cuerpos, de nuestra capacidad de decisión sobre nuestras entrañas, han frivolizado con nuestras violencias y están repartiéndose como buitres la pobreza que nos han diseñado. Toca votar con miedo y salir a la calle con furia. Se lo pido por favor a mi nada desdeñable círculo de amistades abstencionistas, con respeto pero con urgencia. Como se piden las cosas a quienes se quiere, de corazón. Sería deseable un compromiso entre iguales, entre obreras, para frenar a la bestia en las urnas y engordar la acción a pie de barrio. Puede que quienes habitualmente votamos hayamos pecado de autocomplacencia y hayamos olvidado que la lucha está ahí fuera. No estaría de más hacer acto de contrición y colaborar desde mañana mismo y dentro de las posibilidades de cada una, en asambleas, sindicatos, grupos de apoyo o cualquier red que nos quede al alcance. Entiendo las contradicciones que encierra esta llamada y la inocencia de la misma, pero no se me ocurre otro modo de conjurar tanto miedo.

«No estaría de más hacer acto de contrición y colaborar desde mañana mismo y dentro de las posibilidades de cada una, en asambleas, sindicatos, grupos de apoyo o cualquier red que nos quede al alcance»

Entendernos es empezar a ganar. Hagámoslo. El lunes 29 es un buen día para dar la cara en la calle sin el lastre del terror que ya ha doblado la esquina y nos sonríe con ojos vidriosos desde el otro lado de la calle.

(*) ALANA PORTERO (aka «La Gata de Cheshire»). Medievalista, bruja, antropóloga y hacker de género. Ha pertenecido a más de doce sectas apocalípticas y ha sobrevivido a todas. Se sacó un ojo solo para poder llevar parche. Habla una jerga compuesta por más de diez lenguas muertas y ha olvidado cómo comunicarse en el presente, por eso trabaja sola. Consiguió su actual puesto en Agente Provocador asesinando al Agente Fauno, antiguo miembro de la banda negra. También conocida como la Poison Ivy del barrio de San Blas. Muy peligrosa.


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Sigue a Alana Portero: Dolor y Gloria: Almodóvar y las malas hijas

24 Apr 06:17

Parque y estatua de Luis Cobos (Campo de Criptana) El 20 de...



Parque y estatua de Luis Cobos (Campo de Criptana)

El 20 de marzo de 2015 la localidad ciudadrealeña de Campo de Criptana inauguró el Parque Municipal “Luis Cobos”, en reconocimiento a la contribución de este músico, compositor y director de orquesta a la hora de llevar la imagen de Castilla-La Mancha y de Campo de Criptana, su lugar de nacimiento, por todo el mundo.

Además de remodelar el parque y ubicar en él el antiguo kiosco de música, se inauguró una escultura de Cobos, hijo predilecto de la localidad, realizada en bronce por Alfonso Castellano y que lo representa con la batuta en una mano y con la otra dirigiéndose al público.

Más info: Mancha Información, Google Maps

15 Apr 08:00

Este es el reino de los «Caminantes Blancos»

by Jordi Chantres

El alemán Kilian Schönberger fotografió el desolador mundo helado del centro de Europa para recrear los paisajes de Juego de Tronos. El resultado es un desierto blanco amenazador y hermoso

 

En un tributo a la temporada final de los Juegos de Tronos llamado «Winter is coming», el fotógrafo alemán Kilian Schönberger expone su etérea fotografía de los paisajes helados de la Europa Central, los castillos místicos y los bosques de niebla como un homenaje fotográfico a la serie y el congelado mundo de fantasía de los libros de George R. R. Martin.

La trama alternativa de Schönberger imagina árboles cubiertos de nieve como amenazadores Caminantes Blancos, elevadas cadenas montañosas como El Muro y antiguas estructuras de piedra como hogar de las familias nobles y clanes. Las fotografías de Schönberger fueron tomadas en bosques a lo largo de la frontera germano-checa, en los paisajes rocosos de la Suiza sajona, en Sajonia y Alemania Oriental, dentro de una cueva de hielo cerca del lago Königssee en Alemania y al pie de los Dolomitas este invierno pasado. Gracias a su experiencia geografía y su conocimiento de la meteorología, Schönberger afirma que su proceso como fotógrafo implica mucha preparación y espera para poder capturar el genius loci (el espíritu dominante de un lugar) en el momento justo. «Desde que crecí en un área remota de bosque, mi infancia fue moldeada por los cuentos de hadas locales y por muchas experiencias en la naturaleza», confiesa. «Y eso es lo que sigue siendo visible en mi trabajo actual. Intento capturar las escenas que inspiran a las personas a inventar sus propias historias con mis fotos como fondo visual».

Sigue su tributo a Juego de Tronos aquí

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12 Apr 05:53

"Desde su origen, el neoliberalismo responde a la pregunta de cómo proteger el capitalismo de la democracia" // Quinn Slobodian, historiador

Entrevista: Once años atrás, cuando los efectos de la Gran Crisis no habían hecho más que comenzar, el ex primer ministro francés Michel Rocard responsabilizó a un economista neoliberal de todos los desmanes: “¡[Milton] Friedman ha creado esta crisis! Está muerto y realmente lo lamento, ya que vería bien que fuera juzgado ante la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad. Su idea de que el funcionamiento de los mercados es perfecto ha permitido a toda la codicia y la voracidad humana expresarse sin límites”.

Si la filosofía neoliberal es corresponsable de la crisis, como postulaba Rocard, queda por responder a las preguntas fundamentales: ¿Cómo surge el neoliberalismo? ¿Quiénes fueron sus promotores? ¿Cuáles eran sus objetivos? ¿Cómo consiguieron que los Estados no pusiesen límites a los mercados? El historiador Quinn Slobodian, profesor del Wesley College (EEUU),  responde a todas estas preguntas, y más, en el apasionante libro Globalists: The End of Empire and the Birth of Neoliberalism (Harvard University Press, 2018), que en cuestión de meses ha sido catapultado por la comunidad académica al canon de los imprescindibles para comprender el neoliberalismo y que, incomprensiblemente, aún no tiene fecha de publicación en español.

Quinn Slobodian

Slobodian explica cómo un grupo de personas, los globalistas, traumatizados por la desaparición del Imperio austrohúngaro, se ponen a trabajar para que las instituciones de las nuevas democracias no tengan a su alcance la posibilidad de poner en cuestión el libre comercio. Su gran instrumento será el derecho -una específica concepción del derecho- como herramienta indispensable para impedir a gobiernos y parlamentos democráticamente elegidos cualquier atisbo de cambio que pueda afectar a la economía de mercado. También abogarán por la creación de instituciones supranacionales que vinculen legalmente a que los Estados no puedan desviarse de las reglas preestablecidas y que dispongan de mecanismos legales que les permita forzar a los Estados a rectificar. El historiador canadiense demuestra cuán frágil es la relación que une la democracia y el capitalismo, y cómo los neoliberales toleran la democracia siempre y cuando esta se atenga a las reglas del juego que ellos previamente han dictado.

Su libro desmonta la narrativa del origen del neoliberalismo como un movimiento surgido de una reunión de intelectuales en Mont-Pèlerin (Suiza) en 1947 a la que asistieron, entre otros, Friedrich Hayek, Ludwig von Mises y Milton Friedman.

Existen dos formas de responder a la pregunta sobre los orígenes del neoliberalismo. Hasta la fecha consistía en buscar el momento exacto en el cual se utilizó por primera vez el sintagma neoliberalismo. Como indico en mi libro, fue en el Coloquio Walter Lippmann, en 1938, cuando un grupo de personas se reúne para discutir lo que consideraban como el fracaso del liberalismo del laissez faire del siglo XIX, y la necesidad de ser proactivos en la construcción de un Estado con competencias limitadas. A mí la pregunta que me interesaba responder no era la fecha en que se usó el término por primera vez, sino a qué nos referimos cuando hablamos del movimiento intelectual del neoliberalismo y los problemas que afronta.

El movimiento intelectual del neoliberalismo habría empezado tras la desaparición del Imperio austrohúngaro al acabar la Primera Guerra Mundial...

El desenlace de la Primera Guerra Mundial marca el comienzo del fin de la era de los imperios europeos. Hayek y Mises, súbditos del Imperio austrohúngaro, se enfrentan a nuevas condiciones políticas, como la generalización del sufragio universal, el fin del modelo imperial como la forma estándar de organizar el mundo y, por lo tanto, el de los Estados-nación como forma de organización política. El neoliberalismo surge en el contexto de una serie de desafíos al sistema de gestión global del capitalismo que había existido hasta ese momento; es un movimiento en constante evolución, que desde su origen responde a la pregunta de cómo proteger el capitalismo de la democracia y de la fragmentación.

En su libro se refiere a Hayek y Mises y su idea de un doble gobierno como organización política, inspirado en el Imperio austrohúngaro, que separe la política y la cultura de la economía.

En el Imperio Austrohúngaro la descentralización de los diferentes territorios permitía una cierta autonomía de la administración local. Por ejemplo, en la educación la Constitución autorizaba la enseñanza en una lengua específica cuando la hablaba una masa crítica. Sin embargo, en los intercambios económicos y comerciales las reglas eran intangibles, lo que hacía del Imperio Austrohúngaro un espacio sin fronteras económicas que garantizaba la libre circulación de personas, mercancías, y capitales. Pienso que para Hayek y Mises este era el modelo ideal de organización del mundo, donde los derechos de propiedad y movimiento de capital fueran absolutos con alguna libertad en el gobierno político local y la cultura.

En su idea de un doble gobierno que separe la política de la economía Carl Schmitt inspira al movimiento neoliberal.

Cuando se menciona al jurista Carl Schmitt hay que ser cuidadoso debido a su simpatía con los nazis y haber fundamentado jurídicamente su toma del poder. Dicho esto, si uno escribe sobre el periodo entre la Primera y Segunda Guerra Mundial no se puede ignorar su figura, porque por aquel entonces era insoslayable, se estuviese o no de acuerdo con él. Para Schmitt, el siglo XIX supuso la aparición de dos mundos que estaban en permanente tensión. Por un lado, el imperium, que es el mundo de la soberanía de los Estados por cuyo conducto ejerce el poder sobre la población. Por otro, el dominium, que es el mundo de la propiedad. Según Schmitt, el sueño de los liberales es que la propiedad debiera ser absoluta (dominium), incluso eclipsando la soberanía (imperium). Pero para Schmitt, esta visión del mundo es inaceptable porque el hecho de que el mundo del dominium tenga un poder de veto sobre el mundo del imperium desacredita a la democracia y la soberanía. Cuando el economista liberal alemán Wilhelm Röpke lee a Schmitt lo halla fascinante y señala que, al contrario de Schmitt, ese es el mundo al que aspiran. Como explico en mi libro, para los neoliberales el mundo de la economía se tiene que imponer siempre al mundo de la política. Esta es la diferencia entre los neoliberales y los liberales o keynesianos, que tienden más hacia el mundo de la política.

Usted explica cómo un hecho nuevo que los economistas activistas que desarrollaron el movimiento neoliberal durante el periodo de entreguerras pusieran por primera vez sus conocimientos al servicio exclusivo del capital. ¿Por qué? ¿Cómo?

Desde finales del siglo XIX el trabajo del economista activista consistía en intentar salvar las diferencias entre las demandas de la clase trabajadora y las del capital: cómo satisfacer a la clase trabajadora para que no cayese en la tentación del comunismo. Siguiendo sus recomendaciones, se pusieron en práctica iniciativas como la Seguridad Social y el reconocimiento de algunos derechos laborales. Durante el periodo de entreguerras se desarrolla un nuevo campo de investigación, el de los ciclos económicos, que consiste en asesorar a los inversores sobre cuándo debe realizarse una inversión. También se convierte en una forma de conocer el ritmo interno de la economía. La idea es que hay una serie de pautas que se repiten y que, si las estudias como un cardiólogo lo hace con el corazón, puedes comprender cómo funciona la economía. Economistas como Hayek y Mises, que trabajaban como consultores para la Cámara de Comercio Internacional, utilizaron los ciclos económicos para ponerlos al servicio de los intereses de la patronal. Por ejemplo, empezaron a cuestionar los acuerdos de la Austria de posguerra porque establecían seguros de desempleo y organizaciones sindicales, a los que consideraban obstáculos para el restablecimiento de los ciclos económicos. Es un nuevo modelo de economista activista que no se identifica con el objetivo de crear una cierta paz entre el capital y el trabajo como hicieron sus predecesores en el siglo XIX.

La imagen que ha vendido el movimiento neoliberal de un Estado débil es una falacia y persigue todo lo contrario...

Quien piense que los neoliberales no creen en un Estado fuerte nunca ha leído a los neoliberales, porque toda su filosofía política consiste en cómo rediseñar el Estado. Como explico en el libro, el caso más obvio es el ordoliberalismo, corriente de pensamiento alemán que desde los años treinta reivindica explícitamente un Estado fuerte con economía de mercado. El principal argumento de los neoliberales es que el Estado debe ejercer el poder de manera intensiva y no extensiva. Por lo que la pregunta no es si tiene que haber más o menos Estado, sino qué tipo de Estado. Como señala el académico Stefan Kolev, miembro de la Sociedad Mont Pelerin, la pregunta debe ser cualitativa no cuantitativa. La falacia del Estado débil es un éxito de la máquina de propaganda de los neoliberales y, en particular, de Milton Friedman, quien hizo creer al público la idea de que las reformas que sugería reducirían el Estado, consiguiendo tanto su no intromisión en la vida de las personas como su alejamiento de la actividad económica.

Uno de los puntos centrales de su libro es la importancia de la denominada Escuela de Ginebra y sus objetivos para comprender el movimiento neoliberal.

Quisiera puntualizar que la escuela de Ginebra no existe en sí misma. He acuñado el término para describir una serie de personas que tuvieron un papel relevante en el movimiento neoliberal y que de una manera u otra tienen una conexión con Ginebra. Lo que une a estas personas es que coinciden que el problema central del neoliberalismo es la construcción de un orden institucional global para proteger el capitalismo. Para ello no es suficiente que la protección esté asegurada a nivel municipal o nacional, sino tiene que serlo a nivel global. Consideraban necesario que hubiese un gobierno mundial que pudiese poner orden en el caso de que un gobierno se atreviese a romper las reglas y causara repercusiones negativas en todo el sistema.

Y la escuela de Ginebra se enfrenta a las políticas keynesianas...

Al final de la Segunda Guerra Mundial el grupo keynesiano es más fuerte y propone, para proteger al capitalismo global, la distribución, redistribución y compensación entre las economías nacionales. Considera necesario aislar las economías nacionales de los efectos disruptivos de los movimientos globales del capital. El sistema de Bretton Woods nace a partir de ese postulado. La escuela de Ginebra está en desacuerdo con este sistema y propone un marco minimalista que proteja con mayor severidad los derechos de propiedad, que no haya redistribución entre Estados y que exista una fórmula legal para ejercer presión sobre estos cuando se desvían de la regla. Para ello descubrieron el modelo de la Corte Europea de Justicia, que replicaron, aún con mayor intensidad, en la Organización Mundial del Comercio.

Un capítulo de su libro está dedicado a la división que provocó entre los neoliberales la creación de la Comunidad Económica Europea (CEE).

Como explico, algunos neoliberales consideraron inaceptable la CEE por su Política Agraria Común (PAC). Alegaban que aceptar una protección absoluta en un área tan importante como la agricultura era incompatible con sus postulados y que la CEE debería haberse adherido a un sistema similar al GATT. Al mismo tiempo, cuando se creó la CEE, en 1957 y hasta 1961, no había una institucionalización de las leyes de competencia. Pero cuando se interpretó dicha ley en 1962 en el sentido de otorgar competencia a la Corte de Justicia de la CEE para, por ejemplo, forzar a los Estados miembros a que impidieran subsidiar a ciertas empresas nacionales, ello fue un auténtico descubrimiento para muchos neoliberales. Como indicaba antes, para estos es muy importante un diseño suprainstitucional que disponga de mecanismos para forzar a los Estados a que no se salten las reglas, y la Corte de Justicia de la CEE cumple dicha función. Por lo que, respecto a su pregunta, la respuesta dependerá a qué neoliberal se dirija. Para unos, la PAC les hacía inaceptable apoyar a la CEE. Para otros, las leyes de la competencia y su supervisión eran tan potentes que, a sus ojos, podían ignorar los efectos para ellos nefastos de la PAC. El Tratado de Maastricht (1992) es otra historia. Para la economista Victoria Curzon-Price, hasta la fecha la única mujer que ha ocupado la presidencia de la sociedad Mont Pelerin, nos encontramos ante una integración Ferrari que permite de forma agresiva, utilizando la Corte de Justicia de la Unión Europea y las leyes de la competencia, desembarazarse de cualquier atisbo de participación estatal en el sector privado.

Además del apoyo explícito de Milton Friedman a la dictadura del general Pinochet, usted menciona en su libro como un pilar del neoliberalismo a Wilhelm Röpke, que apoyó abiertamente al régimen sudafricano del apartheid, y a Hayek, que  se opuso a que se impusieran a éste sanciones internacionales porque destruían “el orden económico internacional” ¿Qué concepción tiene el neoliberalismo de la democracia?

La cuestión de la democracia es la forma más simple de criticar al neoliberalismo, al considerarlo una filosofía antidemocrática. Al mismo tiempo, todo sistema político existente es de una manera u otra antidemocrático. Un gobierno representativo es una forma muy peculiar de entender la soberanía. Por lo que no pienso que sea tan excepcional su forma condicional de entender la democracia. Dicho esto, el neoliberalismo impone condiciones en su forma de entender la democracia, y su gran influencia no es tanto en el campo de la economía sino en el del derecho. Uno de los puntos principales de mi libro es el haber demostrado la conexión existente entre el derecho y el neoliberalismo.

¿Cómo opera la relación entre el derecho y el neoliberalismo?

El sistema normativo neoliberal establece límites, hasta dónde puede ir una democracia, y les es absolutamente indiferente lo que diga el Parlamento. Adoptan este sistema con entusiasmo porque les permite experimentar con nuevos tipos de mercado, nuevas formas de conducta empresarial así como saciar las necesidades de los consumidores. En ese sentido, adoran la democracia. Pero cuando la democracia toma conciencia que tanto los mercados como la propiedad pueden ser contraproducentes, la tolerancia de los neoliberales por la democracia se desvanece. Rápidamente intentarán normativizar a nivel constitucional las prácticas y los límites de la democracia. Y lo hacen de tal manera que favorecen a los ricos frente a los pobres y reproducen un sistema basado en la competencia en lugar de la equidad económica y social. Volviendo a su anterior pregunta, no creo que los neoliberales tengan como objetivo la destrucción de la democracia, sino canalizarla de una forma muy particular. Pienso que el eslogan de la izquierda de decir “más democracia, más democracia” es correcto, pero si nuestra crítica al neoliberalismo quiere ser tomada en serio es necesario ser muy claro sobre cuál es nuestra versión de la democracia y su sistema normativo. 

¿Cómo contempla la reacción a la constitucionalización del sistema normativo neoliberal?

Pienso que se está poniendo en cuestión este modelo porque es una ficción. Los países soberanos se vinculan legalmente para acogerse a estas normas constitucionales, pero vemos que no es verdad. Alemania y Francia han incumplido en numerosas ocasiones el límite del 3% del PIB de desequilibrio presupuestario impuesto por la Unión Europea, como también lo ha hecho Italia hace unos meses. Todo está abierto a negociación. Y estas obligaciones son vinculantes solo cuando los gobiernos deciden hacerlo. En EE UU creo que el año 2016 ha sido una verdadera sacudida de sentido común para ver que estas normas constitucionales vinculantes pueden deshacerse. Ahora, con la administración Trump, es la guerra respecto al comercio, y algunos piensan que esto es bueno – lo que está abierto a discusión –porque permitiría dirigirla en la buena dirección. Y esto me lleva hablar de lo más extraordinario que ha ocurrido en EEUU en los últimos meses: Alexandria Ocasio-Cortez. Es una chica de ¡29 años! que hace un año era una camarera y desde hace unos meses es la congresista más influyente y ha conseguido poner en el centro del debate un tipo impositivo marginal del 70% para los más ricos. Y Edward Luce, columnista del Financial Times en EEUU, diciendo que tiene razón. ¡Es increíble! Ya nadie compra la idea que hay un acuerdo que lo impide y que las manos están atadas. Todo está abierto, lo que es muy peligroso, pero también muy emociónante.

Aprovechando que menciona el fenómeno de Alexandria Ocasio-Cortez, ¿es usted optimista o pesimista sobre el futuro del neoliberalismo?

Pienso que la versión legalista constitucional del neoliberalismo está pasando por un mal momento, pero si algo define el pensamiento neoliberal es su capacidad para desarrollar estrategias cuando el capitalismo se siente amenazado. Ahora mismo hay dos ideas en auge que están interrelacionadas. La primera es que, en vez de construir instituciones supranacionales, las abandonas para no estar sujeto a ninguna regla de gobernanza. Una versión aún más extrema es la tradición anarcocapitalista, bajo la premisa de una nueva organización social en la cual te deshaces del gobierno y te recluyes en una comunidad cerrada que está protegida por fuertes medidas de seguridad. La segunda idea es el neonaturalismo, que consiste en poner en cuestión la igualdad de los seres humanos y por lo tanto unos son más inteligentes que otros y mejores agentes económicos. Y que esta diferencia no es aleatoria, sino que se debe a razones culturales e incluso raciales. Esta idea está en auge entre los neoliberales alemanes, por ejemplo. Su discurso es que los alemanes se proyectan en el futuro y, por el contrario, los turcos y los musulmanes solo piensan en el corto plazo. Por lo tanto, no es posible construir una sociedad con ellos, por lo que es necesario repartir el mercado según comunidades raciales o culturales, lo que justificaría la exclusión de aquellos y que los alemanes se fortifiquen. Creo que es necesario empezar a reflexionar muy seriamente sobre este tema.

Crisis Economía Liberalismo Milton Friedman Economistas
07 Apr 17:31

Del cooperativismo de plataforma al cooperativismo abierto

by Georgina Reparado

Ann Marie Utratel Stacco Troncoso

 Traducido por Georgina Reparado, editado por Susa Oñate

Es muy posible que durante los últimos años te hayas encontrado con artículos sobre los defectos y las deficiencias de lo que se suele llamar “economía colaborativa”. Las críticas apuntan al uso engañoso del término “colaborativo” y a cómo los usuarios quedan excluidos de la posibilidad de ser socios o propietarios de las plataformas intermediarias. Gran parte de los ataques públicos respecto a este y otros aspectos están dirigidos a plataformas online de repercusión masiva como Airbnb y Uber, y con razón.

En esta discusión, cobran importancia dos movimientos cooperativos: el cooperativismo de plataforma y el cooperativismo abierto. Es probable que uno de los dos sea más visible que el otro actualmente, pero tienen mucho en común. Estos movimientos hermanan la potencia de las redes digitales con la fértil historia del movimiento cooperativo. ¿En qué puntos convergen estos enfoques? ¿Son redundantes, complementarios o se excluyen entre sí? ¿Qué problemas intentan resolver y cuál es el resultado que buscan? En este artículo explicamos sus orígenes y características; también pensamos de qué manera pueden aunarse los planes de acción de estos dos movimientos y trabajar juntos para ayudarnos a crear formas resilientes de ganarse la vida en esta, nuestra era de las redes.

 

El cooperativismo de plataforma y el P2P contra la «economía colaborativa»

La economía colaborativa generó un gran entusiasmo inicial por su naturaleza P2P (de persona a persona, entre pares, entre iguales), pero bastó poco tiempo para que su promesa de disrupción accionada por la gente se desmoronara y revelara ser otra forma más del mismo capitalismo puro y duro, solo que más rápida y menos regulada. Mike Bulajewsky lo explica mejor en su artículo “El culto a lo colaborativo” (2014):

«Gran parte de lo que se considera colaborativo resulta ser nada más y nada menos que transacciones económicas ordinarias entre individuos concertadas por plataformas digitales propiedad de compañías financiadas por capital riesgo que actúan como intermediarios, lo que les permite llevarse un porcentaje de la porción».

Si lo miramos desde el ángulo correcto, esta “economía colaborativa” y sus plataformas digitales bien podrían funcionar, para bien o para mal, como un caballo de Troya. ¿El lado malo? Más desregulación y más precariedad. Pero el lado bueno puede lograr que la conversación no solo se ocupe de cómo la gente comparte bienes y servicios sino que también aborde la arquitectura de la economía en la que estas relaciones tienen lugar. En realidad, tendríamos que preguntarnos: “¿Qué tipo de economía queremos?”. Y en tal caso, ¿cuán viables son las propuestas para restituir el equilibrio que se están discutiendo online y en conferencias? ¿Cuál es el nivel de interés de las personas en formar parte, cooperar o asumir responsabilidades?, ¿cómo se vería eso? Ante ustedes, la siguiente fase en modelos cooperativos: el cooperativismo de plataforma y el cooperativismo abierto.

Empecemos con un poco de historia. En los años previos a la aparición de estas plataformas digitales “colaborativas”, algo más se estaba cocinando: varias comunidades online experimentaban con diferentes formas de intercambio, colaboración y producción. El término “Producción entre pares basada en el procomún”, acuñado por el académico en el ámbito jurídico Yochai Benkler, describe una nueva forma de crear y distribuir valor.

Las infraestructuras P2P basadas en internet le permiten a los individuos comunicarse, autoorganizarse y cocrear valor práctico y cuantioso en forma de comunes digitales como conocimiento, software y diseño. Los ejemplos más conocidos incluyen a la enciclopedia libre Wikipedia, proyectos libres y de código abierto como Linux, el servidor HTTP Apache, Mozilla Firefox y WordPress y comunidades de diseño abierto como Wikihouse, RepRap y Farm Hack.

En la producción entre pares basada en los comunes, las comunidades productivas crean procomún. La llamada economía colaborativa facilita procesos controlados, en última instancia, por los dueños de las plataformas. Estos extraen valor en forma de rentas o tarifas de las interacciones P2P que ocurren en la interfaz del usuario. Resumiendo, las interacciones P2P se dan solo a nivel interfaz. Esto ya debería estar claro: el concepto de colaboración en este caso es una fachada, una estrategia de marketing.

En la producción entre pares basada en los comunes, las comunidades productivas crean procomún. La llamada economía colaborativa facilita procesos controlados, en última instancia, por los dueños de las plataformas. Estos extraen valor en forma de rentas o tarifas de las interacciones P2P que ocurren en la interfaz del usuario.

No suena bien, ¿verdad? Pues además oscurece antes de empezar a aclarar. Las plataformas extractivas han cooptado el imaginario y el léxico del procomún y el P2P. Varias palabras y conceptos (además del término “colaborativo”) se han utilizado de forma generalizada y falsa, por ejemplo: comunidad, interacción entre pares, y el acceso por encima de la propiedad, entre otros. La mal llamada economía colaborativa, impulsada por inversores ausentes o grupos de accionistas, vista de cerca, nos muestra un consorcio desregulador que amenaza los logros conseguidos con esfuerzo por el movimiento obrero a lo largo de más de un siglo. Su actitud es antidemocrática y aislacionista con respecto a los verdaderos creadores de valor de las plataformas: los productores y consumidores que interactúan por medio de sus peajes digitales. Esto amenaza con incrementar la omnipresencia del precariado, una nueva clase social y laboral de desfavorecidos. Pero la contraofensiva de la normalización de la “economía del bolo” (gig economy) promovida por Silicon Valey ha reaccionado, especialmente con el movimiento del cooperativismo de plataforma.

A fines del 2014, el cooperativismo de plataforma hizo sus primeras apariciones en dos artículos: Platform Cooperativism vs. the Sharing Economy [El cooperativismo de plataforma frente a la economía colaborativa] de Trebor Scholz y Owning is the New Sharing [Poseer es el nuevo compartir] de Nathan Schneider. El movimiento busca democratizar la propiedad y la gobernanza en las plataformas que intervienen cada vez más en nuestras vidas, pero su perspectiva no se limita a la “economía colaborativa”, sino que ha cuestionado los modelos de propiedad extractivos de plataformas como Twitter. La fórmula es simple: combinar la eficiencia y los bajos costes de transacción de las plataformas digitales con la propiedad horizontal y el control democrático que caracteriza a las cooperativas controladas por sus trabajadores.

Desde entonces, el cooperativismo de plataforma ha tenido un éxito enorme. Se han celebrado dos conferencias internacionales de gran importancia y el número y la variedad de extraordinarias cooperativas de plataforma va en aumento. Algunos ejemplos son Stocksy, una comunidad de fotografía de archivo propiedad de los artistas; FairMondo, un mercado online con lineamientos éticos y Loconomics, una plataforma democrática en la que los trabajadores autónomos ofrecen sus servicios.

El movimiento también ha realizado varias publicaciones importantes, principalmente su antología “Ours to Hack and to Own: The rise of platform cooperativism, a new vision for the future of work and a fairer Internet” [Nuestras para hackearlas y poseerlas: el surgimiento de plataformas cooperativistas, una nueva visión sobre el futuro del trabajo y para una internet más justa], editada por Schneider y Scholz. Otros textos relevantes son: “Platform Cooperativism: Challenging the corporate sharing economy” [Cooperativismo de plataforma: un desafío a la economía colaborativa corporativa], un texto introductorio realizado después de la primera conferencia de Trebor Scholz, y el más reciente “Uberworked and Underpaid: How Workers Are Disrupting the Digital Economy” [Uberexplotados1 y subremunerados: de cómo los trabajadores están trastocando la economía digital].

El movimiento también cuenta con destacados recursos online, como el directorio “Internet of Ownership” [Internet de la propiedad] que cataloga las cooperativas de plataforma activas, además de su sitio web introductorio especializado. Luego de la segunda conferencia en Nueva York, se anunció el Consorcio de cooperativas de plataforma, que se encuentra actualmente en fase de desarrollo.

Los orígenes del cooperativismo abierto

El cooperativismo abierto y el de plataforma se superponen en algunos aspectos, pero tienen diferencias notorias. El cooperativismo abierto, además de proponer alternativas para los trabajadores de la economía de los bolos, se basa en cooperativas tradicionales y en el movimiento del P2P/procomún.

Desde comienzos de 2014, varios precedentes vigentes del cooperativismo abierto confluyeron en propuestas reconocibles. La cuestión era investigar sobre una posible convergencia del procomún y la producción entre pares basada en los comunes con el movimiento cooperativista. Algunos de los trabajos inciales fueron el artículo de Josef Davis Coates, “Open Co-ops: Inspiration, Legal Structures & Tools” (Cooperativas abiertas: inspiración, estructuras legales y herramientas), la convocatoria de Michael Bauwens a un cooperativismo abierto y una jornada de análisis de 3 días organizada por el Commons Strategies Group (este es el informe de David Bollier y Pat Conaty al respecto).

Además de las críticas a la “economía colaborativa” en clave Silicon Valley, el cooperativismo abierto cuestiona el predominio del capital en la economía del software libre y de código abierto; sugiere también soluciones potenciadas por el P2P para disminuir los costos de las transacciones propias de la producción de cooperativas en red. Como corolario de los problemas relacionados con la propiedad democrática que surgen con el cooperativismo de plataforma, el cooperativismo abierto propone una pregunta directa: “¿Qué queremos producir?”

Pregunta que ataca varios flancos, con la comunidad del procomún y el P2P de un lado, el movimiento cooperativista en otro y la economía solidaria y social en otro. En lugar de centrarse en su eje digital, el cooperativismo abierto explora la forma en que los datos abiertos, la gestión ecológica y la producción activa de comunes podrían expandirse y revivir tradiciones cooperativas más arraigadas, e incluso reivindica la idea de una commonwealth (o mancomunidad) cooperativa. El cooperativismo abierto plantea que tener un mejor Uber o un AirBnB más democrático no es suficiente: tenemos que enfrentar la cuestión de la vivienda y el transporte de forma directa. Los problemas subyacentes a nuestras economías disfuncionales y destructivas no se pueden ignorar.

¿Qué son las pautas del cooperativismo abierto?

Los objetivos del cooperativismo abierto se pueden resumir en cuatro recomendaciones o pautas que no intentan ser prescriptivas. La finalidad no es llegar a ser el mejor “cooperador abierto”. Cada cooperativa y grupo de comuneros tendrá que analizar sus propias condiciones materiales y sus prioridades para decidir qué directrices usar.

1. Las cooperativas abiertas tienen que estar regidas por un estatuto interno orientado el bien común

La producción en las cooperativas abiertas está determinada por el valor social y ambiental. En la economía actual, los derechos sociales y la protección ambiental se consideran externalidades (costo o problema que se le atribuye a un otro) y se supone que la responsabilidad de su regulación recae sobre un Estado cada vez más ausente. En una cooperativa abierta, estos factores no se externalizan. Por el contrario, se integran en la matriz operativa legal para asegurar su transparencia y su adhesión a las prácticas de una economía generativa. Estos principios responsables pueden ser el motivo mismo por el que fundar una cooperativa abierta, e incluso hasta una razón de orgullo para sus miembros. Los estatutos orientados al bien común pueden ir más allá de los siete principios cooperativos, se pueden actualizar para la era digital, y ayudar a contrarrestar tendencias problemáticas que puedan surgir en determinadas cooperativas.

2. Las cooperativas deben tener múltiples copartícipes

El nuevo cooperativismo ético, sostenible y de código abierto permite que su compromiso permee la democracia económica y social más allá de la estructura misma de la cooperativa. Del mismo modo que en un ecosistema, los elementos de una economía no funcionan aislados. El cooperativismo abierto busca otorgar derechos a todos los participantes de la cadena de valor económico, no solo a los cooperativistas. Esto incluye el trabajo afectivo y reproductivo, la creación de comunes y otras formas de trabajo actualmente “invisibilizado”. El proceso de incorporación de derechos puede darse de forma material, con respaldo e incentivos, y con el empoderamiento que conlleva la toma de decisiones, creando espacios para dar voz una mayor cantidad de partícipes. Las cooperativas abiertas prosperan con gran diversidad de miembros, al igual que los sistemas de comunes y los contributivos.

Otros ejemplos de esta perspectiva más inclusiva son Fairshares Model, la red Enspiral y las cooperativas de servicios sociales de Japón, Quebec y Emilia Romagna.

3. Las cooperativas abiertas deben co-producir activamente la creación de bienes comunes materiales e inmateriales

Las cooperativas abiertas no toman cosas unilateralmente del procomún: el intercambio es recíproco, generando así nuevos bienes comunes que pueden ser inmateriales y/o materiales y pueden fomentar la acumulación cooperativa (no la capitalista) utilizando licencias de reciprocidad. Los comunes inmateriales se refieren al código y al diseño, pero sobre todo al conocimiento productivo y socialmente beneficioso. Estos son los bienes que no deben privatizarse con el fin de generar escasez artificial o maximizar las ganancias.

Las cooperativas abiertas pueden desarrollar y mantener infraestructuras materiales productivas mediante la fabricación distribuida y también sociabilizar espacios para compartir el tiempo de trabajo, organizar retiros y brindarse apoyo mutuo. A diferencia de los diseños de código cerrado de las empresas con ánimo de lucro con su comercialización desenfrenada y su obsolescencia programada, la fabricación orientada al procomún está enfocada en la modularidad, la durabilidad y la personalización, y en el uso eficiente de los recursos (por ej., de los datos compartidos o de las instalaciones industriales). Esa es la receta para generar la verdadera economía colaborativa: fabricación orientada al procomún, copropiedad y gobernanza compartida.

4. Las cooperativas abiertas necesitan una organización político social de escala mundial, aunque la producción sea local

Las cooperativas abiertas tratan de diseñar a nivel global y fabricar a nivel local, generando a partir de ello economías locales resilientes en términos de de alcance, no de escala. Esta economía del cara a cara y la creación de redes locales metaeconómicas deben poder amplificarse a un nivel global. Los desafíos que enfrentamos son de carácter internacional y suelen ser responsabilidad de corporaciones trasnacionales que subyugan economías enteras a sus necesidades depredadoras. En contraposición a la opacidad de los negocios capitalistas multinacionales “verdes”, las cooperativas abiertas son completamente transparentes en cuanto a producción. Esto les permite coordinar recíprocamente la producción para lograr un nivel de adaptabilidad máximo basado en las condiciones del mundo real. De ahí que el resultado sea una producción en red que satisface necesidades reales, no exigencias del capital.

La economía del P2P y del procomún necesita crear contrahegemonía y un contrapoder real para desafiar lo que podría ser el destino fatal de la humanidad. Imaginen un movimiento que aproveche el poder de los más de mil millones de cooperativistas en todo el mundo, aunado a las capacidades productivas de la producción entre pares orientada al procomún.

Estos cuatro patrones son emblemas distintivos del cooperativismo abierto, ¿pero dónde están las cooperativas abiertas en funcionamiento? Aunque puede que no se describan como tales (y, en algunos casos, sus estructuras legales trascienden incluso la idea de cooperativa), Enspiral, Fairmondo, Sensorica, L’Atelier Paysan y AnyShare encarnan muchas de las características del cooperativismo abierto. Al mismo tiempo, empresas como la Cooperativa Integral Catalana, la Xarxa d’Economía Solidària y la Mutual Aid Network son excelentes ejemplos de redes metaeconómicas en las que la lógica del cooperativismo abierto impregna otros aspectos de economía biorregional y solidaridad entre pares.

Del cooperativismo de plataforma al cooperativismo abierto

Entonces, volvamos a la cuestión del cooperativismo de plataforma frente al abierto. ¿Son complementarios o incompatibles? ¿Estamos ante a una situación del Frente Popular de Judea contra el Frente Judaico Popular?

Dejando de lado las bromas, está claro que no son opuestos ni incompatibles. Independientemente del origen de cada uno o de sus objetivos, son complementarios. Ambas propuestas comparten ideales y preocupaciones éticas para una economía más justa. Si el objetivo compartido es este, entonces el enfoque demandará los sellos distintivos de cualquier sistema resiliente: tácticas diversas, evitar monocultivos y fomentar redundancias positivas. Sus diferencias les confieren, de hecho, una modularidad práctica.

La mejor manera de caracterizar esta capacidad de adaptación es colocar a las cooperativas de plataforma y abiertas en progresión. Para la cuestión inminente (la defensa contra los estragos del neofeudalismo digital de Silicon Valley), reivindicamos el cooperativismo de plataforma. Para la cuestión más amplia de erigir un futuro resiliente, la que respondería a la pregunta “¿Qué economía queremos?”, reivindicamos el cooperativismo abierto. Una táctica empuja hacia adelante, respaldada por una comunidad pujante y en expansión; la otra tira, como un señuelo, hacia una economía más humana.

Pero no se trata de una proposición secuencial al estilo “Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín”; no. Aunque cada movimiento se concentre en áreas y urgencias diferentes, el orden no debería ser secuencial: es necesario que trabajen en simultáneo. Al igual que la falsa dicotomía entre la política institucional (“¡asaltemos el sistema y hagámoslo más justo!”) y la prefigurativa (“comencemos a vivir como queremos ahora mismo”), las cooperativas abiertas y las de plataforma funcionan mejor juntas y con el conocimiento recíproco de las fortalezas de cada una. De hecho, toda la documentación sobre cooperativas de plataforma se reitera en la de las cooperativas abiertas y viceversa. Los matices que las diferencian radican en sus áreas de incidencia particulares.

¿Por qué necesitamos un cooperativismo abierto?

¿Por qué necesitamos cooperativismo abierto? ¿Por qué es importante en el largo plazo?

No podemos hablar del futuro si no examinamos de cerca el presente. Nuestra coyuntura económica actual tiene dos tendencias marcadas: la financiarización y la desmercantilización. A pesar de que suelen percibirse como contrarios, probablemente son dos caras de la misma moneda.

Algo sabemos sobre la financiarización: es el proceso, vigente hoy día, por el cual las relaciones se convierten en servicios y la naturaleza en mercancías. Fomenta el proceso de los cercamientos y destruye la práctica del procomún. También promueve la escasez artificial y nos obliga a usar nuestras capacidades productivas y nuestra responsabilidad para con la naturaleza en contra de nuestros intereses.
La desmercantilización es producto de la revolución digital y encarna el proceso opuesto: aumenta la cantidad de cosas que no se pueden vender. Pensemos en las películas, la música, la cultura distribuida por medios digitales, las enciclopedias universales, los sistemas operativos, entre otros. A medida que la autosuficiencia se vuelve una necesidad para sobrevivir (más que un estilo de vida elegido), las personas recurren a sus pares para satisfacer sus necesidades. Existen muchísimos ejemplos: la energía solar, las cooperativas de vivienda, el trabajo en red, los sistemas de crédito mutuo, la agricultura con apoyo comunitario, etc. En este proceso, las personas descubren que tienen que relacionarse entre ellas en lugar de confiar en transacciones monetizadas despersonalizadas y responsabilizarse de sus propios entornos económicos. Esta práctica desdibuja gradualmente las nítidas categorías que distinguen a productores de consumidores. Si está bien organizada, puede hacer que los costos disminuyan dramáticamente al tiempo que incrementan la innovación y la creatividad a medida.

No obstante, además de crear monstruos híbridos que intercambian copias digitales de sus usuarios, esta tendencia de base a la desmercantilización dentro de un contexto de alta financiarización puede ser desastrosa para la economía tal como la conocemos. Si sigue aumentando el número de cosas que no pueden venderse y los servicios siguen convirtiéndose en relaciones contabilizables, el trabajo asalariado disminuirá. Si los salarios descienden, el impuesto sobre la renta hará lo mismo. Si asumimos que los impuestos corporativos no aumentarán para compensar esta baja, la primera víctima será el pacto keynesiano que sostiene la democracia social.

Se nos ocurre una buena pregunta: ¿qué tienen en común la tortuga de carey, el rinoceronte de Java y el trabajo asalariado? Todos están en peligro de extinción. Están en lo cierto: no es gracioso. Los dos factores que, como los cazadores furtivos y la invasión de los hábitats, han acabado con el trabajo por cuenta ajena son la financiarización y la desmercantilización. Aquella conduce a la subasta privada de bienes públicos; esta (junto con la provisión de servicios autogestionada, el desempleo tecnológico, la escasez de recursos y los límites ambientales estrictos) disminuye la necesidad del trabajo asalariado y de la creación artificial de demanda. El suelo continúa moviéndose debajo de nosotros; no es prudente asumir que tenemos un paisaje económico estable que nos otorga la libertad de democratizar la propiedad y el trabajo mientras recogemos los beneficios de la revolución digital. Tenemos que ser más habilidosos y aprender a adaptarnos a los cambios.

La mejor manera de caracterizar esta capacidad de adaptación es colocar a las cooperativas de plataforma y abiertas en progresión. Para la cuestión inminente (la defensa contra los estragos del neofeudalismo digital de Silicon Valley), reivindicamos el cooperativismo de plataforma. Para la cuestión más amplia de erigir un futuro resiliente, la que respondería a la pregunta “¿Qué economía queremos?”, reivindicamos el cooperativismo abierto. Una táctica empuja hacia adelante, respaldada por una comunidad pujante y en expansión; la otra tira, como un señuelo, hacia una economía más humana.

La desmercantilización puede resultar desastrosa para la economía actual, ¿pero por qué habríamos de limitarnos a ese terreno de juego? Quizás lo que estamos presenciando es el cambio de un sistema económico basado en la escasez a otro basado en la abundancia. Así lo expresa la economista española Susana Martín Belmonte:

«La abundancia es un nuevo marco económico en el que no se puede mantener la idea de escasez. La cuestión central de la economía solía ser cómo gestionar recursos escasos, pero resulta que esta condición no es un problema a resolver, sino que, para algunos, ha funcionado como el santo grial para enriquecerse monetariamente. Sin embargo, ignora otros tipos de limitaciones como nuestra capacidad para contaminar el aire sin destruir el planeta. El valor económico no existe sin la escasez. Pero la escasez se está muriendo en los niveles más altos de innovación, en el corazón mismo de la revolución digital. Por primera vez, el sistema económico está evolucionando no hacia una mayor productividad ni mayores ventas, sino hacia exactamente lo contrario». 

¿Cómo podemos adaptar nuestro comportamiento económico para aprovechar esta situación al máximo? Bienvenidos al cooperativismo abierto.

La actividad económica del cooperativismo abierto gira en torno a los comunes. La práctica del procomún disminuye nuestra dependencia del salario, los mercados y el Estado, y ayuda a crear economías más resilientes y sostenibles. Esto no significa que el mercado vaya a desaparecer ni que el Estado se desvanezca. Por el contrario, existen soluciones demostradas dentro del modelo del procomún para configuraciones renovadas, incluso radicales, de los Estados y los mercados.

Enfoquémonos en el bien común, la gobernanza de partícipes múltiples, la producción activa de procomún y una orientación transnacional. Estos patrones definen el cooperativismo abierto, ¿pero cuál es su potencial? Llamémosle el regreso a casa de la economía digital, más alineado con las nociones visionarias de una internet abierta que irrumpieron a comienzos de la década de los noventa, una forma de incentivar una economía colaborativa que merezca ese nombre.

La combinación de la lógica contributiva y la de recursos de fondo común de la producción entre pares basada en el procomún con interfaces mercantiles viables (por ej., cooperativas) puede asegurar la producción y administración continuas de recursos compartidos que necesitaremos para sobrevivir y prosperar cuando el paradigma económico actual haya desaparecido. Esta narrativa retoma las muchas posibilidades presentes en la eficiencia actual del cooperativismo de plataforma y las extiende a la economía política más amplia.

Camino a un cambio más profundo que empodere a la sociedad civil como el actor político y productivo predominante, el cooperativismo abierto abre las puertas a una economía de la abundancia y la suficiencia que funcione para toda la sociedad, para las generaciones futuras y para el planeta. El estar informados sobre este potencial puede fortalecer nuestra creatividad en tanto cooperadores, comuneros y ciudadanos en proceso de democratización continua.

Y ahora, nos gustaría cederle las últimas palabras a Yochai Benkler; palabras tomadas de su discurso de clausura del festival OuiShare de 2016, enmarcado en la creación de alternativas viables, éticamente coherentes, cooperativas y orientadas al procomún:

«Si queréis construir juntos, tenéis que estar atentos a todas estas tensiones y a estas modalidades del fracaso y trabajar para resolverlas juntos en lugar de decir: «Mejoraré esta, mejoraré aquella». Es un problema de sistemas múltiples, por lo tanto necesitaréis una solución de sistemas múltiples».

1NdT: “Über” en alemán significa “sobre”.

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Producido por Guerrilla Translation bajo una Licencia de Producción de Pares.


 

Imagen principal por The New York Hall of Science

Artículo original publicado en Commons Transition 

La entrada Del cooperativismo de plataforma al cooperativismo abierto aparece primero en Guerrilla Translation!.

07 Apr 11:22

¿Es el Póker un Juego de Azar o de Habilidad?

by Pedro Rey Biel

De Pedro Rey Biel  (@pedroreybiel)

Lea, Lea, Lea.

La creciente polémica sobre la cada vez mayor presencia publicitaria de casas de apuestas y juego online se basa en la preocupación por la naturaleza adictiva de los juegos de azar. En concreto, los críticos argumentan que la adicción puede exacerbarse cuanto mayor es el grado en el que el resultado de un juego depende de la aleatoriedad o la incertidumbre. En juegos como el ajedrez, en los que el resultado depende mucho más de la habilidad propia y la del rival que del azar, es difícil engancharse de forma adictiva (por mucho que se disfrute del juego) puesto que las pérdidas repetidas y predecibles que se producen al jugar contra jugadores más hábiles tenderán a reducir, en lugar de incrementar, las ganas de seguir jugando. Por contra, en juegos en los que "una sola partida más" con una apuesta fuerte podría llevar a recuperar las pérdidas incurridas, enfatizan la necesidad de seguir jugando, pudiendo provocar una espiral adictiva.

Las diferencias regulatorias entre diversos países respecto a la prohibición de jugar o publicitar el juego dependen de forma crucial de la consideración que hacen los distintos legisladores sobre si los resultados de un determinado juego de apuestas dependen fundamentalmente del azar o de la habilidad. Por ejemplo, los establecimientos comerciales donde puede apostarse jugando al póker o las casas de apuestas online están prohibidos en numerosos regiones de Estados Unidos, mientras que en otras, como en el muy conocido caso de Nevada, no sólo es una actividad legal sino una de las bases de su economía. Además, el tratamiento fiscal que se hace de distintas actividades lúdicas en las que existe la posibilidad de lucrarse es muy distinta dependiendo de que se consideren juegos de azar o no.

Sin embargo, no existe una definición universalmente aceptada y empíricamente aplicable que indique lo que es un juego de azar y lo que no lo es. Como ejemplo, me apuesto lo que quieran a que alguno de ustedes rebatirá este post argumentando que ellos son estupendos jugadores de póker, que la suerte no tiene sitio en el póker, y que por eso existen campeonatos mundiales de póker.

Un reciente artículo de Peter Duersch, Marco Lambrecht y Joerg Oechssler presenta un criterio que permite obtener una clasificación empírica sobre qué es un juego de azar y qué no lo es. Para ello, en lugar de utilizar estadísticas sobre cuánto dinero ha ganado un determinado jugador o su posición entre los mejores de un determinado torneo, usan una forma de ranquear a todos los jugadores de una muestra de millones de ellos similar al sistema ELO utilizado en ajedrez (aunque tamibén en ping-pong, scrabble e incluso en E-Sports). La idea principal es que a los jugadores no sólo se les evalúa por sus resultados, sino también por la fuerza de sus oponentes: ganar contra un rival mejor clasificado otorga más puntos que hacerlo frente a un jugador mediocre (y al revés respecto a las pérdidas). En este sistema, las diferencias en la clasificación entre dos oponentes corresponden de forma directa con la probabilidad de que uno de ellos gane cuando ambos se enfrentan. Por ello, cuanto mayor es la diferencia entre el ranking de dos jugadores, más fácil es predecir el ganador. Por contra, si la distribución del ranking ELO de un determinado juego es muy estrecha, la probabilidad de ganar una partida no es mucho mayor del 50% incluso para los mejores jugadores. Con ello, se puede utilizar la desviación típica de la distribución de los rankings de un juego como una medida de cuánto importa la habilidad en ese juego.

Lo que hacen los autores del articulo es utilizar la distribución del ranking ELO provenientes de bases de datos inmensas de un juego que depende fundamentalmente de la habilidad, como es el ajedrez, y la distribución de un juego "ficticio", al que llaman "ajedrez-50%" ("50% Chess"), en el que reemplazan la mitad de las observaciones de resultados de una muestra inmensa de partidas de ajedrez por los resultados aleatorios de una moneda tirada al aire. Ésto les permite comparar las desviaciones típicas de la distribución de resultados de una gran variedad de juegos con los del ajedrez-50%, de forma que se pueda afirmar que aquellos juegos con mayor desviación típica que el ajedrez-50% son los que dependen predominantemente de la habilidad, mientras que los que tienen menor desviación típica son clasificados como juegos de azar.

En la tercera columna de la siguiente tabla ("Std. Dev. of ratings"), que pertenece al artículo, pueden ver cómo juegos como el ajedrez, el tenis o incluso el tetris, tienen mucha mayor desviación tìpica que el ajedrez-50%, por lo que ya no pueden excusar su derrota en el partido de tenis frente a su compañero de trabajo del fin de semana como "mala suerte". Por el contrario, pueden observar que, por mucho que la publicidad les incite a creerse que son unos hachas apostando al póker, los datos sobre desviaciones típicas están lejos de corroborar que el póker dependa fundamentalmente de la habilidad, y no de la suerte.

Planteémonos por tanto si nuestra legislación actual no está siendo excesivamente laxa con una actividad que en gran medida depende del azar y que, por tanto, puede estar contribuyendo a crear adicciones. Yo, por mi parte, la próxima vez que vea a un famoso tipo Carlos Sobera, José Coronado, Neymar, Ronaldo, Piqué o incluso alguien con mejor reputación como Rafa Nadal, pondré cara de póker.

Y ahora...

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07 Apr 06:00

Estos 5 movimientos rebeldes quieren cambiar cómo funciona el dinero

by Silvia
Sergioski02

Aviso a los "viejos cabalgadores". Me he suscrito a unos cuentos rss de cosas que me interesan. Asi que puede que se inicie una oleada de compartidos de considerable extension y escaso interes. Podeis ahorraros los TLDR y demas consabidos comentarios. Menos pako, a el si le dejo que haga comentarios así.

Photo by Freddie Collins on Unsplash

Brett Scott

Traducido por Silvia López, editado por Susa Oñate

Siempre ha habido movimientos que discrepan con el sistema monetario, cómo funciona y a quién beneficia. Sin embargo, después de la crisis financiera de 2008 ha surgido una nueva oleada de agitadores pecuniarios, cada uno con ideas muy diferenciadas sobre lo que significa el dinero. Desde los predicadores del bitcoin hasta los abanderados de la teoría monetaria moderna, estos rebeldes del dinero se han repartido en bandos enfrentados.

Para comprender a estos grupos y por qué luchan es importante que entendamos el sistema que cuestionan. Nuestro sistema monetario se caracteriza por los bancos centrales nacionales y las tesorerías, que emiten la base monetaria. Dicha base engloba el dinero físico en efectivo que tenemos en la cartera y también reservas, es decir, dinero digital en un formato especial que los bancos comerciales guardan en sus cuentas centrales, fuera de nuestro alcance.

Estas entidades se dedican entonces a aumentar la masa monetaria emitiendo una segunda capa de dinero sobre el dinero del banco central, mediante un proceso llamado multiplicador monetario (a veces, reserva fraccionaria). De esta forma se crea el dinero de la banca comercial, que aparece en nuestras cuentas en forma de depósitos.

Los pormenores son sutiles y complejos (sobre todo a nivel internacional), pero la interacción de estos agentes que emiten el dinero y lo sacan de la circulación hace que la masa monetaria se expanda y se contraiga, como un pulmón al respirar. Los grupos que abogan por una reforma monetaria apuntan a diferentes elementos de esta dinámica. Aquí tenemos cinco ejemplos:

Los guerreros del dinero público

Cuando amanece decimos que sale el sol, pero en realidad el sol está siempre en el mismo sitio y el amanecer es una ilusión creada por la rotación de la Tierra. La teoría monetaria moderna plantea que la noción que tenemos del dinero público trae un espejismo parecido: a menudo decimos que un gobierno central “recauda dinero” mediante los impuestos y después lo gasta, pero la realidad es que son las instituciones gubernamentales las que crean el dinero al gastarlo por primera vez y lo retiran de la circulación al exigir el pago de impuestos. Si el gobierno emite el dinero, ¿por qué tiene que pedir que se lo devuelvan?

Los partidarios de la teoría monetaria moderna esgrimen que la idea de que a un gobierno se le puede acabar el dinero como a cualquier hogar o empresa es una mera ilusión. Un gobierno solo puede quedarse sin dinero si no acuña su propia moneda soberana (como ocurre con los países de la Unión Europea que han optado por el Euro), o bien si se ha fijado un límite político sobre la emisión de moneda. En el segundo caso, los gobiernos primero deben recuperar el dinero mediante la recaudación fiscal (y otros medios) antes de volver a emitirlo en otro lugar.

Por esto, los partidarios de la teoría monetaria moderna no les compran a los conservadores el argumento de que “no hay dinero” cuando estos quieren recortar en sanidad y educación. “Los gobiernos que tienen el monopolio de su moneda siempre pueden sufragar las políticas prioritarias”, declara Pavlina Tcherneva, catedrática de Economía en el Levy Economics Institute del Bard College de Nueva York.

Según la teoría monetaria moderna, si hay personas en desempleo que quieren trabajar y recursos materiales para que lo hagan, el gobierno federal puede emitir dinero nuevo sin generar inflación, porque el incremento de la masa monetaria vendrá acompañado de un aumento de la producción. “El objetivo es poner las arcas públicas al servicio del interés general sin acelerar la inflación”, apuntó Stephanie Kelton, catedrática de Políticas Públicas y Economía en la Universidad de Stony Brook y antigua asesora jefe del senador independiente de Vermont Bernie Sanders.

Los reformistas del dinero bancario

Los reformistas del dinero bancario quieren cambiar el poder que ostenta la banca comercial para crear dinero. Otros grupos critican el sistema basado en el dinero bancario de entidades comerciales, aduciendo que genera inestabilidad económica, sobrendeudamiento y concentración de poder en manos de los bancos: esos mismos bancos que nos llevaron a la crisis financiera de 2008.

Algunos grupos que abogan por una reforma del dinero bancario son el American Monetary Institute, Dinero Positivo[1] y el Movimiento Internacional para la Reforma Monetaria (IMMR por sus siglas en inglés).

Los bancos comerciales crean dinero nuevo al conceder préstamos. El ala moderada del movimiento reformista de la banca arguye que, ya que el gobierno les otorga ese privilegio, las entidades y sus préstamos deberían estar sometidas a un mayor escrutinio democrático. Las posturas más duras, por otra parte, defienden que debería prohibirse directamente la creación de dinero por parte de los bancos.

Photo by John Jackson on Unsplash

El movimiento que aspira a poner coto al dinero bancario es más diverso políticamente que el de la teoría monetaria moderna. Esta idea se ha granjeado el apoyo de algunos liberales, como el economista ya fallecido Murray Rothbard, economistas neoclásicos como Irving Fisher y también grupos de izquierda, como el Partido Verde británico, que plantea que la creación de dinero por parte de la banca conlleva crisis medioambientales y dominación empresarial.

Sus recetas son diversas: Dinero Positivo (movimiento hermano del británico Positive Money, que elabora estudios y campañas sobre política monetaria en Reino Unido) aboga por que la creación de dinero sea competencia exclusivamente de un órgano público democrático, transparente y que rinda cuentas, dando lugar a un sistema de “dinero soberano” donde todos podamos tener una cuenta en el banco central. Esta propuesta es distinta de una banca de reserva 100 %, en cuyo caso tu banco debería disponer de reservas que respalden la totalidad de los depósitos de tu cuenta.

Los cruzados de las criptomonedas

Los cruzados de las criptomonedas no solo rechazan el sistema monetario nacional y el papel de la banca comercial, sino que rechazan de plano el concepto del dinero basado en el crédito (donde el dinero se “crea de la nada” gracias a las leyes o a un pacto social) y piden que se sustituya con “dinero mercancía” (que se “crea a partir de algo” mediante un proceso de producción). Estos grupos han recogido el testigo de los goldbugs (literalmente, “escarabajos del oro”), que aspiraban a restablecer el patrón oro.

Este movimiento comenzó con el Bitcoin y argumenta que el mejor sistema monetario es uno que no dependa de la política humana. Dicha idea se encuadra en una tradición filosófica según la cual los sistemas deberían regirse por los límites que marque Dios, la física o las matemáticas, en lugar de las leyes que elaboran los políticos. Por ejemplo, en el caso del oro existen límites geológicos a la cantidad de oro que se puede hallar y extraer. En el caso del Bitcoin, el sistema fija un máximo de dinero que puede emitirse y obliga a los participantes a “minarlo” como si fuera un recurso natural.

Los partidarios más ortodoxos del Bitcoin creen que el verdadero dinero es un bien de oferta limitada que debe extraerse mediante un proceso de producción, por lo que sostienen que el dinero fiduciario (que crean los bancos o los países) es un dinero artificial o engañoso, controlado por unos poderes corruptos. Hay un cierto puritanismo en estos cruzados de las criptomonedas que desconfían de las instituciones humanas y se encomiendan al orden “divino” abstracto de las matemáticas y los mercados.

Photo by Keegan Houser on Unsplash

Mientras otras corrientes como la teoría monetaria moderna se apoyan en las instituciones humanas, los criptocruzados consideran que la política es un quehacer absurdo. Esa desconfianza es sintomática: muchas veces el movimiento está tan enfrentado con el sistema crediticio como consigo mismo, como demuestran las encarnizadas luchas intestinas entre los partidarios de las diferentes criptodivisas.

No obstante, son los reformistas monetarios más acaudalados ya que, irónicamente, muchos usuarios de las criptomonedas se han hecho millonarios en la moneda fiduciaria que tanto dicen detestar.

Los localistas

Las monedas alternativas no gubernamentales ya estaban ahí mucho antes de que surgieran las criptomonedas. Estas originales alternativas al dinero corriente engloban sistemas de crédito mutuo, bancos de tiempo (donde se emplea el tiempo para medir cuántos créditos se ganan) y monedas sociales y locales, como la libra de Brixton y sistemas como el Wir suizo, una moneda que se usa entre empresas.

Esta tradición también recela de los grandes sistemas monetarios donde interactúan el gobierno y la banca privada, pero, en lugar de exigir que dichos sistemas se sustituyan por un algoritmo robótico, proponen que las comunidades más pequeñas dispongan de competencias para acuñar una moneda local.

Al contrario que los promotores de las criptomonedas, para estos grupos no hay problema con “crear dinero de la nada”, sino más bien con quién lo hace y en qué magnitud. Creen que los sistemas a gran escala alienan a las personas y disuelven las comunidades que están íntimamente unidas.

Un sistema de crédito mutuo como el Sardex de Cerdeña, por ejemplo, no rechaza la idea de la expansión y la contracción de la masa monetaria, pero integra a la comunidad de la isla a la hora de decidir en qué términos ocurre.

Mientras los demás movimientos hablan alto y claro, los entusiastas de las monedas sociales complementarias a nivel local suelen mantener un perfil bajo, son más humildes y, aunque mal remunerados, trabajan para construir estructuras resilientes en sus comunidades.

“Las monedas locales cambian cómo se emite el dinero, cómo circula y en qué se puede gastar para relocalizar economías, fomentar conductas más ecológicas y apoyar a la pequeña empresa”, declara Duncan McCann de la New Economics Foundation.

La alianza de los criptocréditos: el crédito mutuo y la tecnología blockchain se dan la mano

Este es el movimiento menos conocido o con menos desarrollo, pero quizás sea el más emocionante. Hay iniciativas incipientes, como Trustlines, Holochain, Sikoba, Waba y Defterhane, que buscan crear un híbrido entre alternativas más antiguas, como los sistemas de crédito mutuo, y las arquitecturas de cadenas de bloques sobre las que se construyen las criptomonedas. Tienen cosas en común tanto con los partidarios de la teoría monetaria moderna, que considera que el dinero entendido como mercancía es un atraso, como con los promotores de las criptomonedas, que quieren sacar al gobierno de la ecuación.

Las criptomonedas suscitaron una oleada de creatividad, aunque en gran medida esta se echó a perder en una corriente tóxica de especulación. Por otra parte, los movimientos localistas que promueven el crédito mutuo tienen ideas potentes, pero a menudo no logran darles difusión ni diseminarse. Los grupos más innovadores están explorando las posibilidades creativas que ofrecería la unión de ambos sistemas para solucionar las carencias que tienen por separado.

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Producido por Guerrilla Translation bajo una Licencia de Producción de Pares
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Imagen 1 de Freddie Collins.
Imagen 2 de John Jackson.
Imagen 3 de Keegan Houser.
Imagen 4 de Charlie Waterhouse.
Artículo original publicado en P2P Foundation.

[1] Puedes leer algo más sobre Positive Money aquí.

La entrada Estos 5 movimientos rebeldes quieren cambiar cómo funciona el dinero aparece primero en Guerrilla Translation!.

28 Mar 11:12

Lo que las parejas lesbianas nos enseñan acerca de la desigualdad entre hombres y mujeres

by Manuel Bagues
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el lesbianismo politico acechando. el politicobollerismo, tortileractivismo.

La brecha de género en el mercado laboral se ha reducido significativamente en las últimas décadas. Sin embargo, hay una dimensión en la que las cosas cambian muy lentamente. La llegada de los hijos afecta de manera muy diferente a padres y madres. Mientras que la paternidad no afecta a la carrera profesional de los varones, las madres tienden a sufrir un descenso notable en sus ingresos y en su participación en el mercado laboral. Kleben y coautores (2018) estiman que el 80% de las diferencias salariales entre hombres y mujeres se debe a la maternidad.

Cabe preguntarse hasta qué punto el diferente efecto de la maternidad y la paternidad refleja factores biológicos o culturales. Las mujeres paren y pueden dar pecho, lo que podría inducir cierta especialización dentro de la pareja. También podrían existir diferencias en las preferencias de hombres y mujeres para dedicarse al cuidado de los niños, o normas sociales que favorecen que sean las mujeres las que se encarguen. Con el fin de cuantificar la importancia de estos factores, en un reciente trabajo, Emily Nix y Martin Eckho Andresen examinan un grupo de control muy interesante: qué ocurre con las mujeres que tienen un hijo pero cuya pareja, en lugar de ser un hombre, es una mujer. ¿Se resiente su carrera profesional de la misma manera que en el caso de las madres heterosexuales? ¿Y qué ocurre con la carrera de sus parejas?

Los autores utilizan información de Noruega y su base de datos incluye unas 600 parejas lesbianas y un cuarto de millón de parejas heterosexuales. Las parejas lesbianas en su mayoría concibieron a su hijo a través de la inseminación in vitro, y es posible identificar tanto a la madre biológica como a su pareja. Las siguientes gráficas ilustran de manera muy elocuente los resultados. A la izquierda se observa la evolución salarial de las parejas heterosexuales. Los ingresos de ambos padres evolucionan de manera similar pero, tras el nacimiento de su primer hijo, las madres sufren un descenso de un 20% en sus ingresos mientras que la carrera de los padres prosigue normalmente. El impacto de la maternidad en las parejas lesbianas es muy diferente (gráfica de la derecha). En este caso la madre biológica experimenta una reducción de sus ingresos de únicamente un 13%. Su pareja, al contrario de lo que ocurre con los varones heterosexuales, sufre un impacto negativo en sus ingresos de cerca de un 5%. Otra diferencia notable entre madres homosexuales y heterosexuales es que, para estas últimas, la brecha salarial se perpetúa en el tiempo. En las parejas lesbianas se cierra al cabo de 5 años.

Evolución salarial de las parejas heterosexuales (izquierda) y las parejas de lesbianas (derecha)

La evidencia de las parejas lesbianas sugiere que el impacto negativo de la maternidad en la carrera profesional de las mujeres heterosexuales no se puede explicar únicamente por el impacto del parto y la lactancia. Cuando la pareja es otra mujer, este impacto es menor, es compartido, y desaparece a los pocos años.

Los autores también comprueban que esto no se debe a que las parejas lesbianas dediquen menos tiempo a sus hijos. Al contrario, observan que el desempeño escolar de los hijos de madres lesbianas es significativamente superior al de los hijos de familias heterosexuales, incluso a igualdad de ingresos familiares y nivel educativo.

Los autores también estudian la efectividad de las dos principales políticas públicas con las que los gobiernos intentan atenuar el impacto negativo de la maternidad: la baja de paternidad y el acceso a guarderías. Con la baja de paternidad se espera que los varones se impliquen más en el cuidado de sus hijos y esto permita a las madres una rápida reincorporación al mercado laboral. Para estudiar su impacto, los autores explotan la introducción en Noruega de 4 semanas de baja de paternidad a principios los 90 y las ampliaciones sucesivas hasta alcanzar las 14 semanas en 2013. Comparando las familias que tuvieron un hijo unos días antes y unos días después de cada reforma, se observa que no hay ningún impacto sobre el desempeño laboral de las madres. Sus ingresos caen en igual medida independientemente de las semanas de baja de las que disponga el padre. Tampoco se observa ningún efecto sobre la carrera profesional de los padres.

Lo que sí que resulta efectivo es aumentar la disponibilidad de plazas de guarderías. En este caso los autores estudian el impacto de un programa de subsidios a guarderías para niños de 1 a 3 años que el gobierno noruego inició en 2002 y que progresivamente fue extendido a lo largo de todo el país. Los ingresos de las madres son significativamente mayores cuando disponen de guarderías. En términos cuantitativos, las guarderías reducen en cerca de un 25% la brecha salarial producida por la maternidad.

En resumen, el excelente trabajo de Emily Nix y Martin Eckho Andresen demuestra que el impacto negativo de la maternidad sobre la carrera profesional de las mujeres (heterosexuales) no se debe únicamente al parto y la lactancia sino que refleja normas sociales y/o diferencias en preferencias. Además, el análisis de las políticas públicas muestra que, si los gobiernos desean rebajar esta brecha de género, es más efectivo mejorar el acceso a guarderías que extender las bajas de paternidad. Pero más allá de las políticas públicas, lo más importante es la selección de la pareja. Si quieren evitar que la maternidad penalice su carrera profesional, no hay nada como emparejarse con otra mujer.

26 Mar 19:03

«Somos la libertad. Vamos a romperlo todo»: así era la jungla de Madrid

by Doctor Peligro

La muerte de un rocker a las puertas del Rock-Ola supuso el cierre de la mítica sala. La violencia entre mods y rockers parecía imparable. La revista Destino dedicó un especial «tribus urbanas» en el que se nombraban garitos, locales y zonas controladas por los Camel Boys, Los Franceses o Los Breackers, nombres de las pandillas subculturales

 

En abril de 1985, la revista catalana DESTINO, entonces en color e inaugurando «nueva época», dedicó un número especial, con portada incluida, a las «tribus urbanas». «Rockers, mods, heavies y punks, bajo el volcán del asfalto», podía leerse junto a un desafiante «Somos la libertad. Vamos a romperlo todo» y la fotografía de una chica afterpunk y nueva olera. El reportaje, firmado por Manolo Sanabria, que contaba con estupendas imágenes obra de Paco Lainez —uno de los grandes fotógrafos subculturales junto a otros como la imprescindible Mariví Ibarrola— de los protagonistas callejeros de aquella época, fue publicado tras el hecho que marcó un antes y un después en la vida cultural y subterránea en Madrid: el asesinato de un rocker llamado Demetrio Lefler a las puertas del mítico Rock-Ola a manos de un grupo de mods la noche del 10 de marzo de 1985.

Portada del especial «tribus urbanas» de  Destino  (abril de 1985)

Portada del especial «tribus urbanas» de Destino (abril de 1985)

No era la primera batalla urbana. Más bien al contrario: los choques eran frecuentes y Madrid, sobre todo la zona de Malasaña, vivía aterrorizada por la violencia de Los Franceses, la banda más peligrosa durante los años de la llamada «Movida» y a la que, al parecer, Demetrio estaba vinculado. La navaja homicida, que fue arrojada por el autor del apuñalamiento, apareció más tarde en una alcantarilla en la calle Paraguay, en el barrio de Chamartín. Tras ello se produjo una diáspora. Los Franceses parece que se disolvieron, aunque el nombre de Simón, uno de ellos, siguió en boca de todos. Un mod fue condenado por los hechos y entró en prisión. Pánico Speed, una de las bandas mod más importante de aquellos años y que tocó la noche de la fatídica muerte, fue apoyada por fanzines como La Scena, que hacía su manager César Andión. Publicaron un único disco, dos años después de lo acaecido en Rock-Ola. Se llamó Maneras de ser y estaba dedicado al mod que por entonces cumplía condena.

La muerte sacude a la sociedad madrileña y la sala, tras amenazas de cierre, es clausurada un mes más tarde.

 

«TRIBUS 85»

 

Arde la calle al sol de poniente / Hay tribus ocultas cerca del río esperando que caiga la noche / Hace falta valor Hace falta valor... («Escuela de calor». Radio Futura). Crecieron entre el cemento de la gran urbe y son náufragos del asfalto. Sonoros nombres, etiquetas de heavies, punks, mods o rockers que los guarecen en la caliente seguridad de su tribu respectiva. En ocasiones, el hacha de guerra es desenterrada para teñir de sangre un mundo lleno de música.

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MORIR CON LA CHUPA PUESTA

«La muerte de Demetrio Lefler homologa, con veinte años de retraso, el asfalto de Madrid con las arenas de Brighton»

Sobre la joven tumba de Demetrio Lefler acaba de nacer la nueva leyenda de Madrid; un añejo guión ahora reestrenado en la sangre primeriza y final del muchacho, a cuyas espaldas encueradas de rocker, brotó la tinta urgente de una historia que parece imitar al cine. Sucedía en Quadrophenia, celuloide todavía tardío que evoca remotas reyertas entre rockers y mods de cuando corrían los sesenta y toda la década era una pía ya donde batir las resacas de una bronca que se haría ancestral. La muerte de Demetrio Lefler homologa, con veinte años de retraso, el asfalto de Madrid con las arenas de Brighton; una muerte varias veces repetida en la memoria generacional, siempre anunciada en la movióla sociológica, excusa recurrente para alimentar mito y logias. Igualmente trágica, inútil, sentenciosa.

«Dominios, zonas de tránsito, territorios en disputa, el otro mapa de una ciudad desconocida y cotidiana, donde imperan otras leyes, otros valores entre los jóvenes que pertenecen a cualquiera de esos movimientos»

Demetrio Lefler murió a los diecisiete años con todo el personaje puesto a manos de sus parientes irreconciliables y a las puertas de Rockola, la sala madre de la movida madrileña. El suceso se hizo demasiado fácil por ser tan lineal, suficientemente explícito; una de rockers y de mods, todo un apunte para la lógica de un argumento. La muerte de Demetrio Lefler es un crimen estético, donde la víctima y el victimario son igualmente esclavos del espejo, del sonido, de la edad; la traza, la música y esos años en los que todavía hay que creer en algo. Es también una muerte ética, Demetrio Lefler creía en Elvis y su adversario los Who, son diferencias de cuya gravedad solo entienden esos jóvenes. Todo parece más comprometido que el mero capricho de un tupé, de una parka, el lenguaje simbólico sintetiza verdaderos discursos ideológicos entre rockers y mods, por nombrar solo a las más antagónicas de las tribus estéticas que se reparten Madrid. Dominios, zonas de tránsito, territorios en disputa, el otro mapa de una ciudad desconocida y cotidiana, donde imperan otras leyes, otros valores entre los jóvenes que pertenecen a cualquiera de esos movimientos; vociferantes desde el silencio de sus vestimentas, fanáticos de sus esquinas, de sus bares, de sus músicas, como si filosofaran para siempre. Mods, rockers. punkies. tecno/modernos, heavies, tal vez el treinta por ciento de la juventud madrileña, que ha creado sus propios encuadramientos alrededor de sus convicciones ideológicas, preferentemente ausentes de la política y con referencias históricas que vienen más de Gran Bretaña que de sus apellidos.

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Ellos sí que están en Europa, distribuidos por Madrid. La diáspora de los mods. Se llama Jesús, pero en el código de la movida se le conoce como el Bar del gato, en recuerdo de aquellos días en que un gato negro, que ya no está, se paseaba entre los pies de los clientes. Tampoco están ahora los jóvenes parroquianos que allí se reunían con sus chicas y sus vespas, a compartir cervezas y algún cassette gastado de los Jam. Cartagena, entre avenida América y Clara del Rey, escenario preferido de los mods madrileños, abandonado ahora por sus fieles desde el percance que le costó la vida al rocker Demetrio Lefler. Cuentan que allí hicieron fama los Camel Boys, una banda que, junto a los Scooterm constituyó el orgullo de los mods en sus pendencias con los rockers desde el día aquel en que les hicieron frente.

Los mods beben cerveza negra en sus ghettos y temen la venganza desafiante del tupé y la chupa de cuero rocker en la defensa de avenida América, uno de los límites del santuario. Los Camel Boys ya no existen y en el Bar del gato solo hay desolación al caer la tarde. Los mods se han dispersado en una diáspora de cautela ante la sospecha de una revancha por parte de los rockers y no resulta sencillo conseguir dar con ellos. Antes se les podía reconocer en Vinilo, un pub del complejo Aurrerá, en Argüelles, pero de eso hace tanto que los rockers acabaron haciéndose con el lugar. Tampoco es fácil localizarlos en la discoteca Quadrophenia, donde suenan sus venerables Small Faces, porque el ambiente se ha vuelto enrarecido y huelgan las parkas verdeoliva. En la cervecería Otto’s, oculta en un recodo de la ciudad, varias e impecables vespas aparcadas sugieren la presencia de un contingente mod en el local. Hasta allí solo se llega siguiendo un rastro varias veces equívoco y después de sortear las reticencias de un celoso informador. Junto a sus cascos, sellados con pegatinas alusivas a los grupos que representan el sonido de su especie, un grupo de mods bebe cerveza negra y conversa sin entusiasmo en un rincón de la barra. César, Esteban y Jesús, reconocidos miembros del género, finalmente aceptaron compartir una mesa con DESTINO y revelar algunas razones, otros datos, ciertos antecedentes que rodean al movimiento mod en Madrid.

Para ellos, que se adjudican la representación del modelo urbano, los rockers no son más que una retrógrada alegoría rural, un despropósito estético en el paisaje de la ciudad. Se autodefinen no violentos, pero con límites, portadores de la elegancia como mensaje y nostálgicos del orden británico donde florecen sus clubs privados, los ghettos de su rollo. Aseguran sufrir el asedio de los rockers desde hace algo más de un año, a quienes achacan un talante violento como parte de la imagen que tratan de imponer; desafíos pandilleros que jalonaron los últimos domingos de Rock-Ola, como otras varias aproximaciones al cadáver de Demetrio Lefler. Una costumbre que pareció arreciar desde el último aniversario de la muerte de Elvis Presley, cuando algunos rockers rindieron luto y tributo a su ídolo durante un raid de pavor en el entresijo del territorio mod. De aquellas refriegas, a Esteban le ha quedado la huella de una pedrada en la cabeza y a Jesús el estigma de un botellazo en la boca. Los mods, cuya escasa diversidad social se desprende de sectores más o menos acomodados, que pilotan vespas porque permiten mantener la elegancia, que acuden en masa a los conciertos de los grupos madrileños Brighton 64 y Pánico Speed, que compran sus ropas en Carnaby Street, son también adeptos de publicaciones alternativas, los Modzines, que ellos mismos editan en ejemplares prolijamente fotocopiados. Impulsive Youths y La Scena son dos de ellos y se venden a cinco duros en el mercado madrileño de los mods: a veces contienen editoriales premonitorios como ese que sentenciaba en el número de febrero de La Scena: «En general no hay nada en contra de los auténticos rockeros, pero éstos no son más que macarras disfrazados de cuero y con tupé; con éstos, que todos sabemos quiénes son, es con los que hay que acabar...». Luego hubo, ya hay, un muerto.

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La virilidad es para los rockers la más preciada de sus cualidades, agresiva como la puntera de acero de sus botas. Los orgullosos rockers tampoco están en su sitio, el bar Salero, de la travesía Loreto y Chicote, donde acudían puntualmente todas las noches a sumar cervezas, chicas y los últimos plásticos de Stray Cats, Match Box o Crazy Cavan. El Salero cerró algunos días antes de la muerte de Demetrio Lefler, el Déme en la contraseña de los rockers, como un duelo anticipado de copas y bullicio. Allí, en un quiebro de ese flanco de Madrid dominado por la calle de la Ballesta y sus ofertas de barrio chino, se daban cita los más connotados rockers de cueros trajinados en formas diversas y los advenedizos de patilla todavía reciente, fauna común de un estilo que ya va siendo clásico. Con el cierre del Salero también los rockers han perdido su guión y ahora deambulan por la ciudad que se les muestra esquiva. Lograr un contacto con alguien que resulte representativo de esa corriente puede ocasionar un trabajo tan obsesivo como inútil. Hasta la muerte de el Deme era probable cruzarse con alguno de sus clanes a la entrada de la discoteca Baile el Baile, de la calle Reina, pero ahora allí rigen criterios selectivos que los han dejado al margen. A Demetrio Lefler, probablemente por error, se le vinculó con Los Franceses en la prisa de los periódicos y en el rumor temprano del ambiente, adjudicándole así una militancia pandillera de fuerte arraigo entre los rockers madrileños.

Junto a Los Franceses ha brillado el nombre de Los Breackers, otra de las bandas que, ahora en autodisolución, supo pisar fuerte en el terreno beligerante de la estirpe. Dar con uno de ellos, tras el reacomodamiento de las zonas de influencia que siguió a la muerte de el Deme, es una posibilidad incierta que sólo se consigue pateando la ciudad. La discoteca Valverde 10 es un antro duro, con una fachada de color granate rancio como un coágulo de cemento apenas iluminado, donde se abre una puerta vaivén de cristal y latón. Desde la calle se oye la voz plastificada de Gene Vincent, que arrastra una balada rock de aquellas que lo inmortalizaron hace ahora veinte años. Sobre la barra, iluminada a trozos, varios rockers hacen un descanso de cerveza y se enrollan con sus chicas en un canuto fugaz. Cuando suena Buddy Holly, todos saltan a la pista y uno se queda sostenido a su cerveza. No querrá dar su nombre, pero se siente y es respetado como un auténtico rocker entre los suyos, casi un portavoz, alguien que tuvo que ver con los breackers y eso pesa. Ya no es un chaval y no ha sido otra cosa que rocker desde que se acuerda, para él se trata de una cuestión social, de un sentimiento de clase; rockers oprimidos, mods opresores, y los demás que hagan su juego. Currantes versus señoritos, caballeros unos y pringaos los otros y ni comparar una potente Yamaha con una lánguida Vespa. La virilidad es para los rockers su más preciada virtud, sus botas Santiago suelen llevar punteras de acero y las patillas hay que llevarlas porque es atributo de hombre. La elegancia de un rocker puede medirse por la marca de su chupa de cuero; si es Perfecto, o en su defecto Robin, alcanzará las máximas cotas de la envidia. Y cuando no hay brillantina para castigarse el tupé, puede valer una solución casera de aceite y agua.

«Desde que El Corte Inglés se puso a vender ropa punk, los descendientes madrileños de Sex Pistols se han diluido en lo que parece una crisis de identidad»

De todo eso sabía Demetrio Lefler, el Deme, como le recuerdan en Valverde 10 cuando se acaba la cerveza y uno de los muchachos que vuelve de la pista grita una definición: «Somos la libertad, vamos a romperlo todo». Vienen de Tetuán, Cuatro Caminos, Lavapiés, barrios comunes al dato fácil de la sociología, pero se juntan por muchas más razones que el origen social; para ellos, los mods siempre serán «unos anfetamínicos perdidos». Desde que El Corte Inglés se puso a vender ropa punk, los descendientes madrileños de Sex Pistols se han diluido en lo que parece una crisis de identidad. Unos se han pasado al futuro y se llaman After Punk, otros han virado hacia posiciones ultras y se reconocen como los Skins Head, los demás van de Punk Destroyer, que ahora parece más convencional, y hasta pulula alguna minoría Punk Billy. Tienen sus sitios, Nueva Visión y Mercurio, en Malasaña, y sus publicaciones, los fanzines RIP (Revista de Intervención Punk) y Penetración. Desde su antigua aparición entre los jóvenes de sectores sociales acomodados, el movimiento se dispersó hacia los barrios y hoy su tejido es tan diverso como los modelos de sus peinados. Sus únicas broncas fueron con rockers y heavies, pero prefieren olvidarlas.

Los modernos representan el nuevo dandismo de Madrid, nada de peleas y mucha diversión. Asiduos a la discoteca Ras y frecuentes visitantes de la zona de Chueca, suelen venerar a David Bowie y conectan con el sonido sofisticado de Duran Duran, Simple Minds o Bauhaus. Hijos en general de la difusa burguesía profesional, no constituyen bandas y van por libre. Sus señas de identidad suelen responder a los elegantes diseños textiles de la calle Almirante y cuando pueden se compran la revista La Luna. Hablar de ellos es hablar del paro, por eso abundan en el extrarradio madrileño, barrios de Vallecas, San Blas, Orcasitas, donde los Heavies son la raza y la música AC / DC, Judas Priest o Motörhead. Son tantos que cada vez que toca Barón Rojo tienen que alquilar un campo de fútbol. Entre ellos hay fontaneros y camellos, recursos a destajo para juntar fracción y llevar el sábado a la chica a la sala Argentina, donde se junta la basca del ruido común. Llevan el pelo largo, muñequeras y cara de pocos amigos, con ellos nadie se mete. Y hay más, tribus y subtribus que dirimen pasiones que llegan en inglés, diferencias nacidas en Picadilly Square, ondas que reverberan desde lejos y en el tiempo, con su rebote expansivo en Madrid. Esto es Europa, aunque Demetrio Lefler ya no lo sepa»

15 Mar 20:27

¿Cuándo debo comprar mi billete de avión?

by admin

de Ricardo Flores-Fillol

Al acercarse un período vacacional, surgen habitualmente las dudas acerca de cuándo debemos comprar los billetes de avión. En los razonamientos se mezclan frecuentemente lugares comunes, mitos y leyendas urbanas que suelen ser malos consejeros. En esta entrada analizamos el mecanismo de discriminación de precios que utilizan las aerolíneas para establecer sus tarifas, lo que nos permitirá en último término responder a la pregunta ¿cuándo debo comprar mi billete de avión?

El “revenue management” (también denominado “yield management”) es la técnica de discriminación de precios que utilizan las aerolíneas, pero no solo ellas. Se trata de una técnica aplicable en industrias que: i) ofrecen un servicio durante un período de tiempo limitado, ii) tienen una capacidad fija, y iii) se enfrentan a una demanda incierta. Estas características las comparten el negocio de hoteles, coches de alquiler, cruceros o espectáculos de todo tipo. La inmensa mayoría de empresas (a partir de una determinada dimensión) que operan en estos sectores utilizan el “revenue management”.

El origen del “revenue management” se remonta a 1985, año en que American Airlines (bajo la dirección de Robert Crandall) comenzó a ofrecer billetes a precios reducidos durante un tiempo limitado en rutas con exceso de capacidad. El año siguiente, los beneficios de American Airlines aumentaron un 47,8%. A partir de ese momento, se inicia un periodo de expansión y sofisticación de la técnica que llega hasta nuestros días.

El “revenue management” se articula en torno a dos fases: i) una primera de recogida masiva de datos de demanda real según las ventas realizadas por la aerolínea en el pasado (registradas en los denominados “computer reservation systems), y ii) una segunda fase de estimaciones de demanda futura para cada vuelo, teniendo en cuenta diferentes segmentos de mercado y diferentes momentos previos a la salida del vuelo. El resultado es una doble discriminación de precios, tanto estática (caracterizada por un menú de precios) como dinámica (puesto que esos precios cambian con el paso del tiempo).

Los elementos básicos para realizar las estimaciones de demanda futura son la demanda pasada registrada, las fechas señaladas (vacaciones, puentes, etc.), los cambios previstos en la estructura de costes de la empresa y los cambios previstos en el mercado (intensidad de la competencia, regulaciones, etc.). Teniendo en cuenta todos estos elementos, se diseña una estructura automatizada que actualiza al alza los precios en diferentes momentos antes de la salida del vuelo. A partir de aquí, los “revenue managers” pueden realizar intervenciones en el proceso aumentando la oferta de billetes baratos (o retrasando el aumento automático de los precios) si las ventas no alcanzan los objetivos establecidos en determinados momentos previos a la salida del vuelo. De la misma manera, también pueden acelerar la subida de precios en casos de exceso de demanda respecto a las previsiones preestablecidas. Todo este proceso se ha sofisticado de forma extraordinaria en los últimos años y el “revenue management” se ha convertido en el elemento más estratégico en la rentabilidad de las aerolíneas.

Además, las aerolíneas tienen que tomar una serie de decisiones de marketing complementarias al “revenue management”, como la posibilidad de ofrecer descuentos de ida y vuelta (que tienden a desaparecer) o la práctica de “overbooking” (cada vez más impopular, en parte por la severidad de las compensaciones establecidas por la Unión Europea).

Volviendo a la evolución de los precios que hemos descrito anteriormente, cabe preguntarse ¿suben siempre los precios? y ¿cuál es el mejor momento para comprar un vuelo? Además, otra pregunta relacionada relevante es ¿dónde comprar los billetes?

Sobre la pregunta ¿suben siempre los precios?, la respuesta es que rara vez bajan. Hace un tiempo existía un fenómeno denominado “last-minute effect” que sugería que los precios podían bajar en el último momento dado que tener asientos vacíos en un vuelo parece una práctica muy poco rentable. El argumento era que siempre es mejor llenar el avión con tarifas baratas que dejar asientos vacíos. No obstante, con la sofisticación del “revenue management”, suelen quedar pocos asientos vacíos en los momentos previos a la salida del vuelo y las aerolíneas prefieren tenerlos disponibles en caso de que un pasajero impaciente (y dispuesto a pagar una tarifa cara) se presente a última hora.

Sobre la pregunta ¿cuál es el mejor momento para comprar un vuelo?, la respuesta corta es cuanto antes. La respuesta más elaborada requiere distinguir entre vuelos de medio y corto radio (como los intra-europeos) y vuelos de largo radio (como los intercontinentales). En el primer caso, los precios típicamente comienzan a aumentar de forma moderada dos meses antes de la salida del vuelo y de forma más pronunciada entre dos y tres semanas antes de la fecha de salida. A partir de este momento, es cuando más dispersión de precios se puede encontrar entre diferentes buscadores. En el segundo caso, los precios ya empiezan a subir seis meses antes de la salida del vuelo.

Sobre la pregunta ¿dónde comprar los billetes?, hay que indicar que los precios establecidos por las aerolíneas (que se reflejan en sus propias páginas web) se transmiten a otros portales de forma inmediata. No obstante, a veces las aerolíneas tienen diferentes contratos con portales y agencias de viajes que les restringe el acceso a toda la información, lo que explica las diferencias de precios entre páginas web. Por lo tanto, sobre este punto lo único que se puede aconsejar es la comparación entre portales, teniendo en cuenta las comisiones que carga cada uno.

Por último, nos quedan las leyendas urbanas. Las dos más importantes son: i) la que tiene que ver con la sugerencia de un día y hora determinados como mejor momento posible para comprar los vuelos, y ii) la “conspiración de las cookies”.

Sobre la sugerencia de un día y hora ideales para comprar vuelos del estilo “los martes a las tres de la tarde es el mejor momento para comprar un vuelo”, se trata simplemente de relaciones espurias que pueden cambiar en función de la muestra que se considere en cada caso.

Sobre la “conspiración de las cookies” que sugiere que consumidores individuales pueden recibir precios personalizados por el hecho de haber mostrado interés en un determinado vuelo, hay abundante “evidencia anecdótica” que se basa en percepciones personales y subjetivas. Nunca se ha conseguido demostrar que algo así haya ocurrido. Se han hecho infinidad de pruebas con dos ordenadores, uno con las “cookies” grabadas y el otro con las “cookies” eliminadas después de cada búsqueda, y siempre se han encontrado los mismos precios. Es verdad que los precios varían mucho y rápido, pero no lo hacen en función de la dirección IP de cada ordenador.

En conclusión, no hay que esperar momentos ideales ni temer conspiraciones extrañas. Lo más recomendable es planificar bien los viajes, comparar precios entre varios portales y comprar los billetes con seis meses de antelación en los vuelos de largo radio y con dos meses de antelación en los vuelos de medio y corto radio.

13 Mar 14:41

Aversión económica y gestación subrogada

by Luis Puch

de Carmelo Rodríguez-Álvarez y Luis Puch

Algunas transacciones generan aversión cuando se asocian a un intercambio de dinero. No es extraño mostrar rechazo si alguien se acerca a intentar comprarnos el voto, y más rechazo aún si vienen a ofrecernos dinero por uno de nuestros riñones. Estos ejemplos ilustran por qué en muchas sociedades, ciertas transacciones voluntarias no están permitidas por la ley, o encuentran para su desarrollo fuertes obstáculos normativos. El Premio Nobel de Economía Alvin Roth (“Repugnance as a Constraint in Markets”, Journal of Economic Perspectives 2007, aquí, y en su libro reciente “Who gets what and Why?”) agrupa en tres bloques la aversión económica a aceptar la mercantilización de ciertas transacciones:

Cosificación. El rechazo a poner precio a ciertos intercambios para evitar que se vuelvan impersonales, y con ello pierdan su valor moral. La amistad o la solidaridad suponen intercambios a los que no deseamos poner precio.

Coerción y explotación. La existencia de pagos monetarios importantes puede resultar en “ofertas que no se pueden rechazar” para individuos con restricciones financieras. En situaciones extremas, podrían resultar en la explotación de personas a las que deberíamos proteger.

Perdida de altruismo. La monetización de algunas transacciones generaría una sociedad cínica poco dispuesta a actuar desinteresadamente. Se puede interpretar que cierta mercantilización supone una tragedia de los comunes. Si se accede por principio a satisfacer el bienestar individual inmediato, se puede reducir el valor del bien común que es el Estado de derecho.

La gestación (maternidad) subrogada o gestación por sustitución, es decir, la práctica por la que una mujer gesta y pare un hijo cuya patria potestad cede después a otras personas, pertenece al ámbito que acabamos de describir. La descripción involucra aspectos éticos, jurídicos e incluso médicos que en muchos sitios se han tratado con rigor (por ejemplo: Observatorio Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona aquí, y blog Derecho Mercantil Prof. Jesús Alfaro aquí, y más extensamente por el Comité de Bioética de España aquí). Nuestro objetivo con este post es sugerir algunas reflexiones que como economistas podemos aportar a la cuestión.

La gestación subrogada: un poco de perspectiva

La gestación subrogada permite el acceso a la paternidad a personas que biológicamente no pueden tener hijos o que no desean tener hijos biológicos. Muchas son las diferencias entre esta práctica y los procesos de adopción, también en las cuestiones éticas. Volveremos sobre ello. Sin embargo, un aspecto clave es que los avances en las técnicas de reproducción asistida permiten que, mediante la subrogación, se contrate “la cadena de suministro completa” para producir un nacimiento, rompiendo con ello el vínculo genético (que no otros) entre la madre gestante y el recién nacido. Resulta difícil saber si esta circunstancia contribuye a mitigar la aversión económica o si al contrario la intensifica.

En España, la  Ley 14/2006, de 26 de mayo, de Técnicas de Reproducción Humana Asistida (aquí) declara nulos de pleno derecho los contratos de esta naturaleza. Sin embargo, la Dirección General de los Registros y el Notariado dictó una Instrucción en 2010 (aquí) mediante la cual se permite la inscripción en nuestro país de la filiación derivada de un convenio de gestación subrogada celebrado en el extranjero. Ante las dificultades de algunas parejas para registrar como sus hijos a niños gestados en otros países donde sí es legal (aquí y aquí), algunas asociaciones han solicitado una regulación más permisiva y esta demanda ha encontrado eco en los medios y en alguno de los principales partidos políticos.

La regulación de la subrogación es un fenómeno reciente que sigue con retraso el desarrollo de las técnicas de fecundación in vitro, y la evolución de las prácticas internacionales al respecto. Desde 1985, 35 países han regulado la práctica. En 15 países la subrogación es ilegal como en España, 10 países la consideran legal pero no admiten compensación económica a la gestante (gestación altruista), y en sólo 10 (Israel, India, EEUU y 7 países que formaron parte de la URSS) la compensación a la gestante está permitida (gestación comercial). En el resto del mundo, aunque no está prohibida, los posibles acuerdos entre una gestante y los receptores no son jurídicamente vinculantes.

En los países en los que la gestación comercial es admitida, la legislación es diversa. Por ejemplo, en  EEUU la gestación comercial es ilegal sólo en cuatro Estados de la Unión  (aunque en Nueva York se plantea su legalización a corto plazo, aquí), pero muchos incluyen fuertes restricciones en el proceso de subrogación similares a las del proceso de adopción. Otros estados (California) optan por la introducción en el contrato de cláusulas con condiciones sobre la gestante y las posibles penalizaciones.

La posibilidad de acceder a contratos internacionales dificulta la atención a consideraciones morales localmente. Para el caso de España existen datos de opinión sobre el apoyo a la gestación subrogada, pero deben ser interpretados con cautela ya que las encuestas disponibles no distinguen en sus preguntas entre las múltiples facetas de la cuestión. Según el Estudio del CIS sobre Opiniones y Actitudes sobre la Familia de 2014 (aquí, Pregunta 18), el 90 por ciento de los encuestados se manifestaba a favor de la utilización de tratamientos de reproducción asistida para parejas heterosexuales. Sin embargo, sólo el 50 por ciento de los encuestados se mostraban a favor de la gestación subrogada para hombres solos o parejas gays. De acuerdo con encuestas más recientes (y de representatividad dudosa) realizadas a menudo para medios de comunicación (por ejemplo aquí), sólo el 12 por ciento de los encuestados se manifestaba a favor de la completa liberalización, y el 70 por ciento se manifiesta a favor de su regulación, pero entendiendo que la práctica debe ser limitada y tutelada por el Estado. Que sólo el 50 por ciento lo considere aceptable para parejas homosexuales sugiere que una buena motivación para la regulación ordenada es la equiparación entre parejas homosexuales y heterosexuales.

Instituciones, Mercados, y Condicionantes Morales

Un análisis simplista de la gestación subrogada partiría de que, si el contrato de subrogación es libre y voluntario, por preferencia revelada la transacción será beneficiosa para la gestante (que obtiene la compensación) y para los receptores. De acuerdo con ese análisis simplista, el Estado no debería más que reconocer la práctica y asegurar en lo posible que las transacciones se realicen en un entorno seguro, competitivo y, si fuese posible, con el mínimo de fricciones (costes de búsqueda y litigación para gestantes y receptores). Sin embargo, las limitaciones que observamos en la práctica en la mayor parte de los países nos indican que la factibilidad técnica y la libre voluntad de los individuos interesados no son los únicos factores relevantes a la hora de definir el papel del Estado. La opinión de los ciudadanos respecto a la maternidad por sustitución tiene un alto componente de moralidad y ética. Como indica el Prof. Roth, estas objeciones son restricciones que deben ser tenidas en cuenta en el diseño de la legislación que la regula. La aversión económica a la gestación subrogada también refleja las preferencias de los miembros de una comunidad sobre el tipo de sociedad en la que viven (aquí, The Economist). No podemos olvidar que el sistema jurídico (y por tanto la regulación de la subrogación) es un bien público y genera bienestar a los ciudadanos. Un Estado que regularice prácticas motivado sólo por cuestiones de beneficio individual, olvidando consideraciones de solidaridad o igualdad, podría considerarse menos deseable para los ciudadanos, aunque no se vean involucrados en estas prácticas. Lo mismo ocurre si se prohibiese a partir exclusivamente de consideraciones morales.

En definitiva, a la hora de evaluar la posición de cualquiera de nosotros como miembros de la sociedad sobre la legalización o no de la maternidad por sustitución, además de los argumentos a favor de las ganancias de bienestar para los individuos directamente implicados, las consideraciones morales y su valoración han de ser tenidas en cuenta. Éstas pueden depender de muchos factores, que además son susceptibles de cambiar a lo largo del tiempo (aquí). Se puede argumentar que las ganancias directas están repartidas entre gestante y receptores. Sin embargo, las reticencias que hemos discutido (cosificación, explotación, pérdida de solidaridad, entre otras) implican que los costes de la práctica recaen desproporcionadamente sobre las gestantes, que en este caso son las más vulnerables. No deberíamos olvidar tampoco los efectos (de equilibrio general) que la regularización podría tener en otros ámbitos de la maternidad y paternidad como por ejemplo en los Sistemas de Adopción y Acogida de menores. Por otro lado, la legalización de ciertas prácticas abre la puerta a otros debates peligrosos: compra-venta de órganos, compra-venta de bebés, y mejor no seguir.

Por supuesto, también existen consideraciones morales a favor de la gestación subrogada. En la actualidad las parejas que pueden acceder a la gestación subrogada internacional son relativamente ricas y los costes a menudo recaen en gestantes pobres de otros países. La regulación ordenada permitiría el acceso a grupos de renta más amplios. Por otro lado, la regulación es relevante para las parejas homosexuales (especialmente para las parejas gays) que se enfrentan a un acceso más limitado a los sistemas de adopción o gestación comercial internacionales. La regulación generaría efectos positivos de equiparación con las parejas heterosexuales. Finalmente, por supuesto, cómo siempre en las cuestiones de fertilidad endógena, también tenemos incorporar en estas consideraciones el bienestar del recién nacido.

Algunas Propuestas

La regulación de la gestación subrogada debería determinar claramente qué condiciones de los contratos son admisibles y cuáles no. El problema que surge es, ¿cómo se fija el límite? Es muy difícil escribir contratos contingentes (aquí). No es posible legislar expresamente sobre todas las posibles condiciones y cláusulas que se podrían contemplar entre la gestante y los receptores. La experiencia en muchos otros ámbitos de regulación nos enseña que una vez se aceptan expresamente algunas condiciones, es prácticamente inevitable que condiciones ligeramente menos restrictivas, inicialmente no contempladas, sean incorporadas a la legalidad. Es decir, el intento de regular todos los aspectos de la gestación subrogada para evitar los problemas éticos que hemos planteado puede acabar conduciendo de facto al fracaso de la regulación y a la completa liberalización que pretendíamos evitar.

Ante este problema, la posible legalización de la gestación subrogada en España (al margen de los convenios respecto a lo practicado en el extranjero) debería plantearse siempre como un proceso incremental y gradual, intermediado por el Estado. Aunque la gestación comercial parece muy lejana y problemática, la legalización de la gestación altruista podría parecer un primer paso razonable, ya que las reticencias morales a la mercantilización no estarían presentes. De hecho, se podría seguir el ejemplo de los programas de donación renal con donante vivo de la Organización Nacional de Trasplantes (aquí y aquí). En este programa los pacientes de Enfermedad Renal Terminal reciben un riñón compatible de algún familiar o amigo próximo (o incluso por donantes anónimos puramente altruistas) evitando el proceso de diálisis y reduciendo el período en lista de espera para todos los pacientes. (En el 10% en España de los casi 4000 trasplantes de riñón que se realizan provienen de donantes vivos). En este sentido, partiendo del marco de los Sistemas de Adopción y Acogida, y en el ámbito de nuestro Sistema de Salud, consideramos que la gestación altruista podría incorporarse como una práctica complementaria a la adopción. Conviene tener presente que la realización “ex-post” de la adopción facilita la tutela del Estado y reduce la contingencia (frente a la naturaleza “ex-ante” de la subrogación). Por tanto, equiparar la gestación altruista a la adopción  no necesitaría realizar cambios legislativos sustanciales (aquí), aunque sí haría necesario establecer programas públicos específicos  de seguimiento de la subrogación:

i) La gratuidad y universalidad del sistema español de Salud permitiría evitar los pagos monetarios encubiertos como gastos de tratamiento. La falta de compensación monetaria puede que no genere incentivos suficientes para la aparición de gestantes altruistas que satisfagan las necesidades de los receptores. Por tanto, la gestión debería ser supervisada para garantizar la igualdad de acceso de las parejas receptoras (hetero/ homo) a las gestantes altruistas.

ii) Las gestantes tanto las que tengan motivación altruista legítima como aquellas interesadas en gestar para un familiar o conocido próximo deberían ser sometidas a análisis psicológicos similares a los donantes de riñón, para garantizar la ausencia de coerción (o transferencias monetarias). Como en el caso de la donación de riñón, y al tratarse de procesos en los que la urgencia médica no es relevante se podrían introducir cooling periods que retrasarían el proceso para posibilitar la renuncia en el proceso de gestación.

iii) El proceso de gestación altruista debería equipararse al proceso de adopción y con los mismos criterios de tutela judicial, en el que el estado (Sistema de Adopción) serviría de garante ante la posible renuncia en el proceso de los potenciales receptores.

iv) La aceptación de la gestación altruista con el control judicial similar al proceso de adopción permitiría también servir de referente para considerar los criterios de aceptación de los procesos realizados en el extranjero, sin duda el margen más abierto de todos los que hemos mencionado.

En definitiva, sea porque son simples restricciones que debe tener en cuenta el legislador, o bien porque están dotadas de valor para los miembros de la sociedad, las consideraciones morales y éticas inherentes a la gestación subrogada son relevantes y deben ser tenidas en cuenta en la regulación de la práctica. Una transición hacia la regulación de la gestación altruista dentro del Sistema de Salud y asimilándola a los procesos de adopción, parece un primer paso razonable para un debate que tome en cuenta seriamente el problema de aversión económica y no sólo el interés de los directamente involucrados.

  • Carmelo Rodríguez-Álvarez. Doctor Universitat Autònoma de Barcelona. Profesor Titular Universidad, Universidad Complutense de Madrid e Investigador de ICAE. Su investigación se centra en Elección Social y Diseño de Mercados.