Este vídeo es uno de los muchísimos que hay con zooms animados a algún remoto lugar del conjunto de Mandelbrot utilizando software especializado y mucha paciencia. No creo que sea el récord absoluto (porque es de 2014) pero sí que me pareció el más bonito. Este en concreto es un zoom hasta 10198 con 350.000.000 iteraciones.
En general una película ideal de este tipo tiene (a) la mayor profundidad / iteraciones posibles, (b) formato de alta resolución (Full‑HD o 4K / 60 fps), (c) una amplia y elegante selección de colores y (d) una buena música de acompañamiento. En definitiva: es una combinación de mitad capacidad de cómputo, mitad arte. (Si alguien encuentra alguno mejor que cumpla con todo esto, que avise.)
En este vídeo en concreto está creado con el software Kalles fraktaler. El primer fotograma necesitó 33 horas y se necesitaron 18 días de cálculos continuos para completar la película. Las imágenes componen unos 9 minutos completos de acercamiento hasta el infinito y más allá: recordemos que en una ampliación 1031 si un píxel de la imagen final ocupara toda la pantalla del ordenador la imagen original sería más grande que el universo visible. Y, naturalmente, la velocidad del viaje de ser «real» sería superior a la de la velocidad de la luz.
Timelapse view of lava moving on the plains near Pu’u O’o, Hawaii. The hill in the distance is called the “Pali”, it is the mark of a large normal fault created by part of the island sliding out towards the sea. Lava cascades over the Pali on its way to the ocean during the eruption. This is substantially sped up from how fast Pahoehoe lava typically flows.
Aprovechando para homenajear a Raymond Smullyan he aquí la presentación en formato TED [con subtítulos] de uno de sus más famosos puzles lógicos: el problema de los tres dioses. Dicen que puede ser el problema de lógica más difícil que existe, aunque hay varios que compiten por ese título.
El asunto tiene que ver con reconocer quién es quién entre tres personajes, uno de los cuales siempre dice la verdad, otro miente y otro contesta de forma aleatoria. El problema es que sólo responden «sí» o «no» pero en su idioma (ozo y ulu) y no se sabe cuál es cuál. La cuestión es que sólo se pueden hacer tres preguntas (cada una de las cuales puede dirigirse a cualquiera de ellos).
¿Cuáles serían esas tres preguntas? Si te gustan los retos difíciles ya puedes darle al coco.
Este problema lo popularizó George Boolos, colega de Smullyan y la explicación de este vídeo está preparada por Alex Gendler.