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23 Jan 22:31

Una madre reinventa la felicidad doméstica en una serie de perturbadoras fotos de familia

by no-spam@culturainquieta.com (DaviZ)
Una madre reinventa la felicidad doméstica en una serie de perturbadoras fotos de familia
Una artista, casada y madre de dos niñas, ha revolucionado el concepto de la tradicional fotografía de familia, con una serie de polémicas imágenes titulada Domestic Bliss (Felicidad doméstica).
23 Jan 21:30

Juegos para gente lista: Patchwork

by Fiorella Heart

Tarde de lunes. Llueve. Los amiguis siguen resacosos o se hallan tirados en alguna cuneta de una carretera secundaria desde el sábado y no te queda otra que quedarte con tu pareja viendo la tele con la mirada perdida porque nos os apetece follar entre vosotros. Se os ocurre jugar un parchís, pero al cabo de un rato cedéis al aburrimiento porque no hay manera de que ninguno le coma las fichas al otro porque estáis muy lejos, así que dejáis el juego y os ponéis a mirar al techo hasta que empiece el reality de turno…

Sí, amigas. Este podría ser el escenario desolador que se viva en vuestras casas día sí y día también porque, no nos engañemos, este no es un problema del parchís, ni siquiera de que la llama del amor haga tiempo que se haya extinguido entre vosotros… El problema es que TODOS los juegos diseñados para dos o más jugadores SIEMPRE son un coñazo cuando se juegan entre SÓLO dos jugadores. Esta es una verdad universal y hay que aceptarla como tal. Afortunadamente hay esperanza, y pasa por contar con uno o dos juegos en vuestro stock que estén diseñados específicamente para jugar dos y solo dos jugadores. Estos sí que son divertidos y sí que pueden garantizar alargar algunos meses la agonía de vuestra relación marchita.

Hoy, en Juegos para Gente Lista os presento Patchwork, una monería de juego para dos jugadores que combina a la perfección la facilidad de juego, la cuquez estética y la posibilidad de estrategia.

patchwork-box-art

La finalidad del juego es la de completar al máximo un tablero que representa tu colcha de patchwork, compuesta de retales de telas de todos los colores. Para ello, tendrás que ir comprando los retales de un pool, abonando su precio en botones y avanzando las casillas correspondientes al tiempo que se tarda en coserlo. De esta manera, habrá retales caros pero que se cosan rápido y otros baratos que requieran mucho tiempo para incorporarlos a tu colcha, lo que le dará ventaja al contrario, ya que cuanto menos tiempo inviertas en coser (traducido en casillas hasta la casillas final) más retales te dará tiempo a coser. Por otro lado, algunos retales te rentan botones (dinero) cuando cruzas determinadas casillas, de modo que tu colcha poco a poco te va produciendo dinero para poder comprar más retales. Finalmente, una combinación entre los botones que atesores al acabar el juego junto con la superficie de colcha que hayas podido completar te dará tu puntuación final. Es compacto, es barato, es sencillo, es divertido, es adictivo y además va a salvar tu relación de pareja, así que ¿a qué esperas para hacerte con él?

23 Jan 21:27

Nazis pechugonas del Tercer Reich: el porno duro que triunfaba en Israel

by Juan Soto Ivars

Hasta el juicio del nazi Adolf Eichmann a principios de los años sesenta, había en Israel un velo de misterio, un tabú sobre las experiencias de los prisioneros de los campos de concentración. Las imágenes de las palas excavadoras arrastrando cadáveres desnudos a las fosas comunes, de niños y adultos desnutridos con pijamas a rayas, aquellos ojos desmesurados, ni se habían visto ni querían verse. Los pioneros del nuevo estado llegaron a Palestina huyendo, y la huída era geográfica pero también interior. Sin embargo, los hijos de aquellas víctimas empezaron a sentir una fascinación morbosa por el tabú. ¿Qué demonios había pasado? ¿Por qué no nos lo cuentan? ¿Qué ocultan? Y claro, del tabú a la pornografía hay sólo un paso.

Del silencio, del misterio sobre la vida de los campos de concentración nació el fenómeno Stalag: una corriente literaria efímera (pasaron menos de cinco años entre su nacimiento, su éxito y su prohibición) cuyos libritos se vendieron en masa en los kioscos de Tel Aviv a los adolescentes hijos de víctimas. Stalag es el nombre de los campos nazis para prisioneros de guerra. En las novelas, impresas en papel barato, se narraban las historias descabelladas y escabrosas de supuestos prisioneros militares aliados en los stalags. En general estaban escritas en primera persona, como unas memorias reales, pero eran pura ficción. Las portadas atribuían las novelas a autores británicos y se suponía que estaban traducidas del inglés, cuando en realidad surgían de las mentes calenturientas de los jóvenes israelíes y estaban escritas en hebreo.

Ilustración de una revista 'stalag' israelí

Las tramas eran sencillas: campos de prisioneros donde se tortura sexualmente a los prisioneros. Instalaciones nazis que no están regidas por oficiales masculinos de las SS, sino por (licencia poética) guardianas arias tetudas, malvadas, lascivas y armadas con botas de tacón y látigos de cuero, que se divierten violando con crueldad a los pilotos británicos y norteamericanos, hasta que estos logran liberarse. Entonces, en acto de vendetta, los prisioneros violan y matan a sus captoras en escenas explícitas de porno duro.

Imposibles de encontrar

Pese a que fueron superventas, hoy es prácticamente imposible encontrar estos libros. Me contó la historia Paul S. Keighley, periodista y traductor israelí de origen español, con quien me he reuní en la cafetería de la librería Laie de Barcelona. Me dijo que sólo hay dos formas de leer estas novelas en Israel: la primera, acudir a un coleccionista que las muestra en su propia casa; la segunda, pedirlas en la biblioteca nacional. Allí, las portadas han desaparecido, o te las prestan forradas con pegatinas de cuero negro.

Nazis pechugonas 3

La sociedad israelí de los años cincuenta era sumamente puritana, así que el stalag fue una especie de undergrond. Los libros se leían por debajo de la mesa. Pero durante el juicio a Eichmann se hicieron célebres algunos testimonios de violaciones a presas judías, y entonces se produjo un pico de ventas de las novelitas stalag. Tras la publicación de 'Yo era la perra privada del coronel Schultz', el estado consideró que se habían cruzado todas las líneas rojas. Se prohibió cualquier novela porno sobre los campos, se secuestraron los libros de los kioscos y se trató de destruir todos los ejemplares. Hasta hace muy poco, el fenómeno había sido olvidado, pero en nuestra época ha vuelto la fascinación.

Me dice Keighley que los libros que vio en la biblioteca tenían páginas arrancadas. “Tuve la impresión que eran las partes más jugosas. Las páginas que venían antes y después de las arrancadas solían contener escenas de cama. Pero es especulación”. Había hecho fotos con el móvil y me tradujo del hebreo algunos fragmentos: “El hombre empieza a acariciarla tiernamente y le susurra: tranquila, no te voy a hacer daño...” Página arrancada. “La chica dijo algo en coreano pero el capitán no la entendió. Entonces, como un sonámbulo, que no entiende cómo avanza, el capitán anduvo hacia la chica, que no se movía y hacía morritos.” Página arrancada.

Hitler en una revista 'stalag'

Pero Keighley logró rescatar algunos fragmentos explícitos que nos permiten apreciar las virtudes y sutilizas de las escenas típicas de la literatura stalag. Por ejemplo: cuando un soldado le susurra al oído a la guardiana de la SS, momentos antes de estrangularla: "¡Puta nazi vieja, fea y enferma!" O este otro diálogo:

-Cuando sea libre, me casaré contigo -dijo Dil Dams con aire de suficiencia frotándose el pecho- No estás tan mal cuando uno se acostumbra a ti. Berta se encogió de hombros-. En la cama, quiero decir -añadió de inmediato- aunque te pareces más a un murciélago viejo que a una mujer.

23 Jan 21:24

Debbie Harry & Giger – Biomecánica Pop en los 80´s

by Enkil Udln

Debbie Harry & Giger - Biomecánica Pop en los 80´s | Videoclip | Cóctel Demente

Hoy viajamos a la década de los 80 para hablaros de una peculiar unión de dos grandes artistas en un proyecto común que no por conocido resulta menos interesante. Se trata de la colaboración entre Debbie Harry (cantante del grupo Blondie) y el artista gráfico y escultor H. R. Giger (1940-2014) El proyecto en si parte de la base del lanzamiento en solitario del primer álbum de Debbie Harry (KooKoo 1981), icono post punk y New Wave de la época, junto a su inseparable compañero, guitarrista, compositor, fotógrafo y marido Chris Stein. El disco fue producido por dos grandes músicos, Nile Rodgers y Bernard Edwards del grupo de R&B Chic y se mueve entre el rock, el funk, la música dance y el pop, sin olvidar el R&B que flota por todos los surcos.

Debbie Harry & Giger - Biomecánica Pop en los 80´s | Videoclip | Cóctel Demente

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Todo empieza con un viaje que Giger realiza a Estados Unidos en 1980 con motivo de la nominación al Oscar como mejor diseño escénico por su participación en Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott 1979), que terminaría consiguiendo. Será a su regreso, en una parada en Nueva York y en la galería Hansen de la Calle 57 en la que se exponían sus pinturas donde se conocerían, como contaría el propio Giger: “Ahí me presentaron a esta bella mujer, Debbie Harry, la cantante del grupo Blondie, y su novio, Chris Stein. Parecían estar muy entusiasmados con mi obra y me preguntaron si estaría dispuesto a diseñar la portada del nuevo disco de Debbie Harry. Ambos me cayeron muy bien al instante, de modo que estuve de acuerdo, muy satisfecho de poder crear algo para una mujer tan atractiva, a pesar de que nunca había escuchado nada del grupo. Ello se debía al hecho de que yo estaba más interesado en el jazz.”

Debbie Harry & Giger - Biomecánica Pop en los 80´s | Videoclip | Cóctel Demente

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Giger diseñaría la portada para “KooKoo” con la imagen frontal de Debbie (sacada de fotos de Brian Aris), y unas agujas atravesándole la cara, inspirándose en un tratamiento de acupuntura que el artista había realizado recientemente. La imagen fue censurada en el transporte público de Londres, en especial en el metro donde los funcionaros consideraron la imagen demasiado inquietante y se hizo una versión con un triángulo que tapaba las agujas. Pero la colaboración entre el trio de artistas no acabaría ahí. Debbie Harry Y Chris Stein viajarán a Suiza a casa de Giger para filmar dos video clips del álbum: “Backfired” y “Now I Know You Know”, ambos dirigidos por el propio Giger.

Debbie Harry & Giger - Biomecánica Pop en los 80´s | Videoclip | Cóctel Demente

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“A Debbie y Chris les gustó mi idea y entonces me encargaron hacer dos videoclips de las dos mejores canciones del disco. Para el título del álbum yo había pensado en algo como “Akku Akku”, que me recordaba el libro de Thor Heyerdahl sobre los espíritus guardianes de la Isla de Pascua. De ahí, Debbie acabó sacando lo de Koo Koo. Conny de Fries, quien ya había finalizado los modelos de las agujas, se encargó de la tarea de decoración y efectos especiales en los videoclips. El día que teníamos que empezar a grabar, el director no se presentó, así que con la ayuda del cámara y editor Urs Thoenen asumí yo mismo la dirección y producción. Mientras la portada y los videoclips se hacían, Debbie y Chris aprovecharon para tomarse unas vacaciones en Suiza.”H.R. Giger

Debbie Harry & Giger - Biomecánica Pop en los 80´s | Videoclip | Cóctel Demente

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“Nos quedamos con él unas dos semanas en su casa de Zurich. Era exactamente como esperaría que fuera. Se trataban de dos casas que él había juntado en una calle pequeña. Estaba en un barrio muy normal, bucólico. Eso sí, tenía un Alien a tamaño real en uno de sus espacios y nos contó que una vez se despertó en mitad de la noche y se llevó un susto de muerte porque no recordaba que el Alien estaba allí.” Chris Stein

Debbie Harry & Giger - Biomecánica Pop en los 80´s | Videoclip | Cóctel Demente

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Para algunas cosas, Giger básicamente pintó sobre fotografías. Pero para el vídeo yo llevaba un traje de cuerpo entero pintado y él usó diversas plantillas y aerógrafos y me pintó la cara. ¡Yo puedo decir que Giger me aerografía!” Debbie Harry

Debbie Harry & Giger - Biomecánica Pop en los 80´s | Videoclip | Cóctel Demente

“Giger hizó un montón de plafones que rodeaban el set de los vídeos y también incorporó algunas obras que ya tenía hechas. Tenía grandes murales que eran grandes impresiones fotográficas de piezas más pequeñas y uso como fondos de decorado. También hizo un molde de la cara de Debbie. Ella es bastante claustrofóbica, así que primero se hizo una mitad de la cara y luego la otra. Hizimos una caja de momia con la cara de Debbie en ella. Se puede ver en los vídeos. Los vídeos de Giger son como de otro mundo. Los que hicimos juntos quizá me gustaría que se hubieran grabado con más calidad de definición. No sé si eran en 16mm o Super8, ni cuanto se podrían haber retocado…” Chris Stein

Citas extraídas de la entrevista a Chris Stein en Vice y de Romy Ashby a Chris Stein y Debbie Harry del año 2000.

23 Jan 21:23

'¿Tengo Un Mini Pussy O Qué?': Cómo Lidiar Con Los Dramas De La Copa Menstrual

by Anna Pacheco For Broadly

Buscar información sobre la copa menstrual en Internet solo te lleva a dos caminos: mujeres explicando sus bendiciones, o blogs que la rechazan y la tachan de cosa hippie, guarra y demasiado feminista. Sin embargo, también son muchas las mujeres que se encuentran con problemas la primera vez que entran en contacto con este aparato de silicona —seguramente mucho más duro de lo que imaginabas— y que, pese a poner todo su empeño, es su vagina la que parece mostrar más reticencias.

Mi problema no fue al meterla —eso fue relativamente sencillo—, fue al intentar sacarla cuando acabé montando todo un operativo de emergencia en el baño de mi casa. El ordenador portátil sobre la pica. Cinco pestañas con tutoriales de YouTube. Una pierna apoyada sobre la tapa del baño, la otra estirada. Y yo a mí misma dándome ánimos y consejos. Yo sentía la copa hacer ventosa ahí abajo como una especie de animal marino, y me dolía, y me ponía nerviosa. Pero después de un rato lo conseguí. A partir de ahí las cosas solo podían ir a mejor. Y mejoraron, claro. Ahora estoy encantada.

Al principio, recomendamos usar la copa incluso cuando no se tiene la regla para adaptarse más rápido

"He intentado usar la copa menstrual y no hay manera. No sé si es que tengo un mini pussy o qué, pero me duele horrores al intentar ponerla. Y ayer literalmente me hice un montón de daño al sacarla", leo en un foro la opinión de la colaboradora de Broadly Marta Delatte. Se siente frustrada porque quiere usar la copa, quiere dejar de gastarse más dinero en compresas. Pero no puede, porque no le funciona.

Para aclarar todas las dudas, lo primero es leer con tranquilidad las instrucciones que acompañan todas las copas. Pero por si quedan más, desde Broadly contactamos con la Asociación para la Difusión de la Copa Menstrual y una ginecóloga de la Clínica Dexeus de Barcelona.

Adaptación y paciencia

"Hay muchas mujeres a quien les cuesta pillarle el truquillo y otras mujeres que a la primera ya lo tiene", explica la portavoz de la Asociación para la Difusión de la Copa Menstrual (ADCM). Para ella, uno de los inconvenientes es que algunas mujeres logran adaptarse, pero al cabo de un mes, cuando se la tienen que volver a poner, ya se les ha olvidado cómo hacerlo. "Por eso recomendamos que, como la copa no interfiere en la flora vaginal, se use al principio, incluso cuando no tienes la regla, para adaptarse más fácilmente". También se recomienda que la primera vez que la usas solo lo hagas en trayectos cortos.

En ese sentido, la Dra. Núria Parera, ginecóloga en la Clínica Dexeus, remarca que la elección de la copa "es una elección personal y cada mujer tiene que escoger el tipo de protección sanitaria mejor le vaya".

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No todas las copas son iguales

Este punto es importante. De la misma manera que cada mujer es distinta, cada vagina también lo es. Por eso, desde la ADCM insisten en que "hay copas más largas, más cortas, más redondeadas, más blandas o más duras". No hay un solo tipo de copa igual que no hay un solo tipo de vagina. Uno de los problemas habituales es que a veces se prueba con una copa que no es la adecuada al cuerpo de la usuaria, por lo que la mujer desiste sin intentarlo de nuevo. "Es recomendable probar más de una copa hasta sentirla perfectamente cómoda". La marca Meluna, por ejemplo, cuenta con una gama de copas blandas específicas para mujeres con sensibilidad vaginal. En esta página web puedes hacer un test para averiguar qué tipo de copa te va mejor. Y en esta otra puedes echar un vistazo a la cantidad de copas que existen en el mercado en función de su tamaño, marca o forma.

Parera agrega: "La usuaria tiene que elegir la copa atendiendo a su cantidad de flujo y a su anatomía interna, del mismo modo que lo haría si para escoger un tampón". Aún así, recalca, a veces no se trata solo de una "cuestión anatómica", sino que puede haber métodos que sencillamente no nos funcionan.

¿Rabito sí, rabito no?

El rabito está situado en la parte inferior de la copa y sirve para facilitar su extracción. Sin embargo, es un interrogante para muchas usuarias. ¿Por qué algunas copas tienen el rabo más largas que otras? Desde la Asociación, aconsejan comprar "copas de rabito corto y blando" para así evitar tener que cortarlo y que quede una punta "que pincha y puede crear molestias". Algunas veces la mujer corta el rabo tanto hasta que se queda sin él. Según la ADCM, eso tampoco sería lo recomendable. "Lo ideal es tener un rabito corto que no requiera ningún corte".

Desde algunas webs aconsejan dejar siempre unos 3mm de margen con la base de la copa.

La botella de agua

Este es un clásico. A muchas usuarias de copa nos preguntan constantemente: "¿Y qué haces cuando no puedes lavarla y estás en un baño público? ¿No es asqueroso?". En primer lugar, la copa menstrual se puede limpiar de forma provisional con una toallita o papel higiénico. Una vez llegas a casa o a un lugar adecuado, puedes lavarla a fondo. Desde la asociación apuestan, además, por este truco: "Llevar una botella de agua encima te puede solucionar muchos problemas. Mucha gente no cae en ello. Es importante decirlo".

Solo copas homologadas

En este punto, la ginecóloga Parera recalca que es importante asegurarse que la copa está homologada. "La Mooncup, por ejemplo, es la más antigua y en este caso sí hay evidencias de que no da problemas en el cuerpo de la mujer". Sin embargo, cada vez hay nuevos modelos, también de colores, "y es importante estar alerta de los controles de seguridad", explica.

23 Jan 20:52

Barcelona government officially endorses Tor-based whistleblower platform

by Cory Doctorow

Xnet, a wonderful Spanish activist group, has created the Anti-Corruption Complaint Box, a whistleblowing platform for the city of Barcelona that allows people to file anonymous claims in a Globalleaks repository, with their anonymity protected by Tor. (more…)

21 Jan 15:01

Por qué la serie 'Malcolm' es una oda al socialismo

by Yohann Koshy

Casi todos los episodios de Malcolm acaban con una puerta cerrándose de golpe que devuelve a la familia del protagonista —una mezcla explosiva de personajes inadaptados y problemáticos— al statu quo. Se trata de un recurso habitual en este tipo de series: al final, todo vuelve a la normalidad. En Malcolm, sin embargo, esa normalidad resulta desoladora. A diferencia de los protagonistas de Friends, por ejemplo, que viven cómodamente en sus apartamentos en pleno Manhattan y a quienes los problemas en el trabajo parecen no atormentarles, la familia de Malcolm es pobre, y cada broma, guiño y línea argumental gira en torno a esa realidad.

Crecí con la convicción de que Malcolm era una serie alocada sobre cuatro hermanos revoltosos y sus padres, pero después de haber vuelto a verla, ya no me cabe duda del verdadero mensaje: la meritocracia es una farsa, las instituciones sociales están corrompidas y el trabajo asalariado es un sistema cruel. Los padres de la familia, Hal y Lois, tienen una relación carnal un tanto cómica que de joven no lograba entender. Ahora veo que se trata de una forma de protegerse de las vicisitudes del capitalismo. Todos los personajes están condenados, de una forma u otra, por el mundo que les rodea.

Pese a que pueda sonar bastante duro para tratarse de una serie de máxima audiencia de FOX, no es la primera vez que una producción de esta clase coquetea con ideas radicales. De hecho, en la pared del dormitorio de Malcolm, Dewey y Reece se hace referencia a una: un póster de la serie Dinosaurios, que se emitió a principios de los noventa en la cadena ABC. Dinosaurios no se parece a ninguna otra sitcom: una serie anticapitalista cuyos protagonistas son una familia de dinosaurios que viven en un pantano propiedad de la corporación FruitCO (una división de Empresas PorqueYoLoDigo), encabezada por un director general que recuerda mucho a Trump. En sus capítulos se hace crítica a la explotación, el acoso sexual y la corrupción política. La serie concluye con la extinción de la familia debido a una glaciación provocada por el calentamiento global. Dinosaurios era una especie de guía espiritual para Malcolm.

Al inicio de la serie, la familia de Malcolm está endeudada y estresada, y vive en una casa que se está cayendo a pedazos. Una estampa típica es la de Hal y Lois sentados a la mesa de la cocina y rodeados por montones de facturas impagadas. Lois no tiene tiempo para ir más allá de las funciones básicas que se le presuponen a una madre —hacer la colada y la comida para toda la familia— porque tiene un trabajo a tiempo parcial en una droguería. Hal trabaja como administrativo en una empresa, uno de esos puestos improductivos que el capitalismo mantiene activos para hacer que la gente se sienta miserable. Trabaja tan poco que, de hecho, en cierto punto se descubre que nunca ha acudido a la oficina los viernes, día que se escapa solo a sitios como Seaworld.

'Malcolm' muestra que las promesas del neoliberalismo siempre han sido falsas

En el primer episodio, la familia se entera de que Malcolm es un pequeño genio con un cociente intelectual de 165. En la escuela lo pasan a la clase de los superdotados, los "Krelboynes", donde guardan "todo tipo de cosas buenas que sería una pena malgastar con los niños normales". Una serie conservadora mostraría una historia de superación en la que el niño superdotado garantizaría un futuro próspero para toda la familia. Sin embargo, Malcolm cuenta una historia muy distinta, cruda y sincera, ya que el don del chico no solo no contribuye a mejorar su situación en el colegio, sino que lo encasilla; al final de la serie, Malcolm se matricula en Harvard pero se ve obligado a trabajar como conserje de la misma para poder costearse la matrícula.

Todo esto ocurrió años antes de la crisis de 2008, cuando los medios empezaron a hablar de la "desaparición de la clase media" en las economías occidentales, como si la situación anterior hubiera sido ideal. Malcolm es una muestra clara de que las promesas del neoliberalismo siempre han sido falsas: los salarios de los trabajadores de categorías medias y bajas llevan estancados desde los ochenta y las deudas personales se han disparado. El episodio en que la familia se ve obligada a cancelar las vacaciones para poder pagar la factura del hospital en que Malcolm estuvo ingresado constituye un análisis de rentabilidad como pocos se han visto en televisión y que se produce a diario en las familias de gran parte de EUA.

Pero la serie va más allá del retrato de la supervivencia de una familia bajo el yugo del capitalismo, sino que pone en duda los conceptos en los que se basa. Una de las bromas recurrentes es que la pobreza de la familia se debe a los defectos del carácter de los padres y no a fuerzas estructurales. Cuando Lois y Hal tienen que dejar de mantener relaciones con tanta frecuencia debido a una infección por hongos, empiezan a obsesionarse por los asuntos de casa y la transforman en una especie de idílico hogar burgués. Cuando Dewey descubre que Hal ha estado fumando a escondidas, llega a la conclusión de que, con todo el dinero que Dewey se ha gastado en tabaco podrían haberlo enviado a un colegio privado. Un episodio que parodia el discurso de políticos como Thatcher o Reagan, según el cual los pobres son pobres porque no trabajan lo suficiente.

Al revisitarla, te das cuenta de cuál es su verdadero argumento: la meritocracia no existe, las instituciones sociales están corruptas y el binomio empleo-salario es cruel

La crítica alabó la serie Malcolm por el uso de una sola cámara y la eliminación de las risas enlatadas, elementos que allanaron el camino a las comedias posmodernas de la década de 2000.. Sin embargo, poco se ha dicho de la diversidad  en el elenco de actores y actrices. El mejor amigo de Malcolm, Stevie, es de ascendencia afroamericana, sufre una discapacidad física y es de clase media-alta. No se trata de una broma interseccional cruel, como cuando Lena Dunham respondió a una crítica por falta de diversidad en Girls incluyendo a un personaje negro y republicano en dos episodio, sino que se retrata una relación sensible mediante la cual ambos personajes crecen. Asimismo, la familia conservadora de Stevie satiriza la "política de la respetabilidad" —la idea de "actuar correctamente" para salir adelante en un mundo dominado por el hombre blanco— de la que hacían gala series como La hora de Bill Cosby

Últimamente parece que es tendencia que los críticos terminen sus reseñas con un intento de integrar la cultura pop en el panorama político contemporáneo, con resultados, a veces, un tanto forzados. Pero la progresiva insensibilización de la política hace que sea cada vez más difícil desvincularla de la cultura. Totalmente inmerso en el mundo de Malcolm, me solidarizo tanto con las vidas de sus protagonistas que no puedo evitar preguntarme cómo se las apañarían en la América de Trump. No muy bien, seguramente.

Pero luego me asaltó un pensamiento más aterrador: ¿y si ellos también hubieran votado a Trump? Si bien el éxito del magnate dependió de toda una serie de aspectos demográficos, la familia de Malcolm, compuesta por miembros blancos, con ingresos bajos y residente en alguna población indefinida del centro oeste de EUA, posiblemente estuviera dentro de ese sector demográfico susceptible de ser movilizado por Trump. ¿Podrían las promesas de Trump de recuperar los salarios elevados y de basar la economía en la exportación haber convencido a Lois y Hal? ¿Habría engañado el presidente electo a la pareja con su disfraz antisistema?

@yohannk

21 Jan 14:56

Booty Riots: Conoce Mejor Tu Cuerpo Y Sexualidad Moviendo Las Nalgas

by Aïda Camprubí For Broadly

"El feminismo debía aumentar el placer y la alegría de las mujeres y no solo disminuir nuestra desgracia" reflexiona la sexóloga y bailarina María Cabral; y para ello no solo debe aplicar teorías respetuosas y permisivas que se adapten a la amplia variedad del deseo femenino, también deben llevarse a la práctica, huir solo de la intelectualización. Cabral se ha aliado con la profesora y bailarina Kim Jordan, especialista en booty dance y en danzas afrobrasileñas, para crear unos talleres sobre el placer, que incluye teoría, práctica y goce. Además, ha empezado a organizar las Booty Riots, fiestas donde combaten el machismo a golpe de reguetón, soca y afrobeat. La primera fiesta será el próximo 21 de enero en Barcelona.

Hablamos con ellas sobre la variedad de la sexología, el desarrollo de la sexualidad, miedos, políticas y feminismos, o cómo destruir tabúes a través del movimiento de nalgas.

Broadly: Supongo que en tu profesión te has encontrado muchas veces con equívocos. ¿Qué es y qué no es la sexología?

María Cabral: La sexología estudia el sexo que se hace o ars amandi (las conductas), pero también estudiamos el sexo que se es (la identidad) y el sexo que se tiene (los atributos). Ahora bien, ninguna ciencia tiene todo el saber, ni toda la verdad, precisamente porque el sexo da cuenta de aquello que de singular tenemos todas y todos. Y es así, porque no hay nada en nuestra biología que paute cómo debe ser un hombre o como debe ser una mujer. Generalmente, si oímos la palabra "sexo", pensamos en el coito heterosexual practicado por personas en edad reproductiva y sin diversidad funcional. Entendemos sexo como aquello que se hace con los genitales para conseguir orgasmos y/o para procrear. Siguiendo esta lógica, para la mayoría de las personas la sexología sería la ciencia que estudia y conoce las mejores técnicas para alcanzar dicho fin. Algo así como expertos y expertas en orgasmos y "fontanería genital".

Practico una sexología que se presenta como un counselling para personas que quieren resolver algunas dificultades en relación a su sexualidad, o simplemente desean introducir algunos cambios o mejoras, donde siempre es el sujeto quien dirige su propio proceso. No hay fórmulas magistrales que nos sirvan a todas. Por tanto, son "los tratamientos" quienes se adaptan a los sujetos y no al revés.

En un artículo explicabas que "el sexo no es lo que hacemos con los genitales para conseguir orgasmos, ni lo que tenemos en la entrepierna; es lo que somos". ¿Me lo puedes explicar mejor?

María: Si buceamos en la raíz etimológica de las palabras, descubrimos que sexo viene de sectus, sexare, sección. Literalmente significa separado o cortado. Aristófanes hablaba de ello en El Banquete de Platón y Cicerone en De Inventione. Somos sujetos seccionados, siempre en falta, que necesitamos vincularnos con los otros. Ahora bien, no debemos trasladar esto a la idea de la media naranja, que necesitamos vincularnos con otros no afirma que la forma de vinculación sea la de la fusión permanente, donde los límites de cada uno acaban por difuminarse. La idea de la media naranja responde a un tipo de aritmética amorosa, la del uno más uno es igual a uno. Es la lógica de la anulación y la muerte.

Ningún movimiento político puede prescribir maneras correctas de ser, desear, fantasear, amar o follar y si lo hace, se equivoca

La identidad sexual, es decir, ser hombre o mujer, no viene determinada por los genitales, por eso decimos que el sexo no es lo que tenemos en la entrepierna. El sexo es lo que somos y por tanto, tiene lugar no solo en la intimidad de la alcoba entre los amantes, sino en todos los lugares donde haya hombres y mujeres. El sexo siempre está presente y no podemos no-tener-sexo ni un solo día de nuestra vida. Además, somos intersexuales, lo cual quiere decir que los sexos también conviven en nuestro interior, de manera que todas y todos compartimos características con el otro sexo. Nadie es cien por cien masculino o femenino. De hecho, hay quien no se identifica con ninguno de los dos sexos y transita entre posibilidades.

En ese mismo artículo decías que "el sexo es político, claro, pero la sexualidad humana no puede ser atendida únicamente desde lo político". ¡Cuéntame más!

María: La política se encarga de lo común, o al menos, eso debería, y el sexo atiende a aquello que de singular tiene cada sujeto. Ningún movimiento político puede prescribir maneras correctas de ser, desear, fantasear, amar o follar y si lo hace, se equivoca. Una cosa es luchar porque las mujeres puedan vivir su sexualidad libre de coacciones y violencias, y otra muy diferente es decirles a las mujeres cómo han de vivir su sexualidad. Las mujeres no somos un todo homogéneo, y aunque compartimos una opresión común, la posición de subalternidad que cada una ocupa es bien diferente en función de la clase social, del territorio de procedencia, etc. Cada mujer ha trenzado lo que acontece en su vida de forma singular y de ello se deriva una manera de hacer con su cuerpo y su deseo.

María y Kim. Fotografía de Lucía Herrero

Justamente en este punto entran en juego términos como feminismo pro-sex y anti-censura, ¿en qué consisten?

María: El feminismo pro-sex o anticensura surge en EE. UU. entre finales de los años setenta y mediados de los 80 en el seno de las llamadas "guerras feministas por el sexo", donde el movimiento feminista queda dividido. De un lado, encontramos a las feministas abolicionistas para quienes, por ejemplo, la pornografía representa una de las máximas expresiones de violencia contra las mujeres y piden su prohibición —también piden la abolición de la prostitución—, y del otro, encontramos a las feministas anti-censura quienes piensan que la pornografía no es "el origen del mal" y proponen formas de reapropiación de lo que consideran una manifestación cultural y se oponen a su prohibición.

Carol Vance, activista y teórica feminista prosex afirmaba que hablar solo de la violencia y la opresión sexual deja de lado la experiencia de las mujeres en el terreno de la actuación y la elección sexual y aumenta, sin quererlo, el terror, la ignorancia y el desamparo sexual con el que viven muchas mujeres. Tenían la creencia firme de que el feminismo debía aumentar el placer y la alegría de las mujeres y no sólo disminuir nuestra desgracia. Algo de este discurso me toca profundo y me siento a gusto en esta perspectiva.

Los genitales femeninos son considerados un agujero oscuro, un pene invertido, con capacidad hasta para morder un pene, traer la ruina a cualquier hombre y asustar al mismísimo diablo

En tus talleres los genitales femeninos ocupan un lugar privilegiado, ¿por qué?

María: En la mayor parte de las mitologías pueden encontrarse historias en las que la humanidad ha sido salvada al menos una vez por la exhibición de la vulva, la figura mitológica de Baubo da cuenta de ello. Sin embargo, parece que la vulva ha sido invisibilizada hasta tal punto que la mayoría de nosotras a duras penas podría dibujarla. En la consulta nos encontramos continuamente con mujeres que piensan que sus vulvas son feas y huelen mal y la vaginoplastia es una de las operaciones de cirugía estética más reclamadas en Occidente. Por otro lado, seguimos confundiendo Vulva con vagina, y el clítoris, aunque parezca mentira sigue siendo un gran desconocido. La sexualidad no tiene que ver únicamente con lo genital, pero si no conoces tus genitales, hay una parte importante de tu sexualidad que te estás perdiendo.

Los genitales femeninos son considerados un agujero oscuro, un pene invertido, algo infinito e indefinido con capacidad hasta para morder un pene, traer la ruina a cualquier hombre y asustar al mismísimo diablo. Sin embargo, su invisibilización total es imposible y se revela de forma inconsciente hasta tal punto que en la arquitectura de muchas iglesias encontramos vulvas por todos lados. Hace poco vi un logo de una congregación religiosa que pretendiendo representar a la virgen, había reproducido una vulva perfectamente reconocible. El miedo a la sexualidad de las mujeres forma parte del dominio patriarcal.

Cartel del primer Booty Riots

¿Cómo surge la idea del taller con Kim Jordan? El workshop se llamaba "Viaje al centro del placer". ¿Dónde se sitúa este centro? ¿Dónde se genera el placer?

María: Hace años tenía un taller de sexualidad para mujeres donde ya utilizaba el baile como forma de expresión de nuestra sexualidad. Utilizaba el reguetón y la danza del vientre para introducir un debate que me interesa mucho: la utilización del feminismo como forma de esconder posturas clasistas e incluso racistas. Mover determinadas partes del cuerpo que en nuestra cultura están consideradas impúdicas, nos parece vulgar y vejatorio. Para mi bailar es una forma de conectar con nuestros cuerpos. Moverse para gozarse activando el centro del placer en nuestros cuerpos. Lo patriarcal es autocensurarse por el qué dirán. En una edición del taller que hice en La Ciutat Invisible de Barcelona, Elba, una de las socias de la cooperativa, me habló del twerk y de la activista feminista Fannie Sosa.

Empecé a buscar sitios en Barcelona para practicar twerk y cuando di con Kim Jordan literalmente aluciné. Me encantaba su forma de enseñar, es una bailarina profesional increíble que lleva años investigando y que siente un gran respeto por los orígenes de este baile. Un día nos pusimos a hablar y nos dimos cuenta que teníamos muchas cosas en común y que ambas enfocamos nuestra profesión desde una perspectiva feminista y nos propusimos combinar la educación sexual y el twerk a ver qué salía. La verdad es que estamos muy contentas y el taller está siendo un éxito.

La educación sexual no enseña a follar sino a convivir. No hay un nivel correcto o idóneo al que llegar, no enseñamos cómo ser la más sexy, sino como estar conectadas con nosotras mismas. Lo llamamos Viaje al Centro del Placer porque hablamos de vulvas, de musculatura pubococcígea, de la pelvis y glúteos. Otros prefieren hablar de energía Kundalini, de chakras, etc. Son zonas de nuestro cuerpo que están involucradas en el desencadenamiento del orgasmo, de la eyaculación femenina y de nuestro placer en general y en el taller cobran un especial protagonismo. Aprender a aislar la pelvis y los glúteos y hacer el movimiento twerk mejora la relación que tenemos con nuestro cuerpo, nos da confianza, y sí, también nos sentimos más poderosas, más alegres y más contentas. Esos son los ingredientes necesarios básicos para disfrutar nuestra sexualidad y para sentirnos deseadas y deseantes.

La mayoría de nosotros tenemos esta zona del medio del cuerpo bloqueado por mil tabúes: religiosos, morales, históricos, de todo tipo.

¿Por qué es importante tratarlos no desde un punto de vista mental, también es necesario un ejercicio físico?

Kim Jordan: La mayoría de nosotros tenemos esta zona del medio del cuerpo bloqueado por mil tabúes: religiosos, morales, históricos, de todo tipo. Esta idea que nace del platonismo y se desarrolla durante la ilustración francesa es la antesala del puritanismo que desconecta cuerpo y mente. Desde ese momento, mover las caderas ya nos hace salvajes, no civilizados. Simplificándolo un poco, intelectualizar la zona lo reduce a un concepto. Por eso, es tan importante desarrollar ambas cosas. Si no lo acompañas de una actividad real, física y tangible, lo estás idealizando y robando su olor, sudor, color, naturaleza y esencia. Eso es una aproximación de un cierto puritanismo (que además es la antepuerta a la explotación sexual).

Tenemos que trabajar estas zonas donde se desarrollan toda la sexualidad del ser humano así las liberamos y los convertimos en una zona normalizada, un espacio de autoconocimiento, diversión, diálogo y de salud. No los podemos ignorar ni los podemos esconder si buscamos una relación saludable con nuestra sexualidad.

¿Cuáles son sus efectos sobre nuestro deseo o comportamiento sexual?

Kim: Para mí, es obvio que no se puede vivir la sexualidad en profundidad si solo ejercitamos estos movimientos en el dormitorio como si fuera un gran secreto. De hecho, varias alumnas mías me han expresado una mejora en su vida sexual después de haber empezado las clases, porque conocen mejor sus cuerpos, se sienten más cómodas con ellos y porque además están desarrollando un centro de gravedad ('núcleo') más fuerte. Mantener los abdominales activados durante toda la clase es una de mis normas. Esta mejora no es una casualidad, el centro de gravedad incluye abdominales y pelvis, también conocidos como el centro del placer. "Movement control is power" como me gusta decir.

¿Cómo podemos reducir o evitar ejercicios contraproducentes?

Kim: En referencia a los ejercicios contraproducentes, a las mujeres, desde la infancia, nos enseñan gestualidades defensivas bajo el pretexto de comportarnos como "una señorita"; como tener siempre las piernas cruzadas, por ejemplo. Esto se ve hasta en la ropa ajustada y el calzado que nos diseñan, y hace que mantengamos la vagina tensa toda la vida. Hay movimientos y ejercicios que nos ayudan con estas tensiones y aprovecharemos las fiestas Booty Riots, para practicarlos todos dentro de un contexto respetuoso y de ocio. ¡Está todo el mundo invitado!

21 Jan 14:54

‘Leñadoras’, son girl scouts, son queer, son muy cuquis

by Paula Plath

Las más cuquis, divertidas y molonas girl scouts de este mundo y de otros se llaman Jo, April, Molly, Mal y Ripley. Cuquis al nivel de gatitos pequeñitos, divertidas al nivel de arrancaros una carcajada donde sea que lo estéis leyendo y molonas al nivel de… Lo siento, no hay nada que se pueda comparar porque […]

La entrada ‘Leñadoras’, son girl scouts, son queer, son muy cuquis aparece primero en Hay una lesbiana en mi sopa.

21 Jan 14:52

España, Bajos Fondos (2): La oleada suicida

by Doctor Peligro

El drama de los llamados «últimos de Filipinas» no fue realmente el último. España había perdido su antiguo imperio. Los soldados, a pesar de las noticias publicadas en la prensa en las que se recogían supuestos halagadores recibimientos, fueron cayendo en el olvido. Con el desastre en Cuba sucedió algo similar. Diariamente se veían españoles mendigando en las calles de La Habana. Soñaban con el regreso, pero no tenían dinero: «Muchos militares, empleados civiles, viudas, españoles de toda clase en la miseria más espantosa, piden repatriación. Ruego V. E. por caridad patriotismo se les conceda pasaje plazo prudencial», describe un telegrama de las autoridades cubanas. Los que aún no habían podido marcharse, sufrían en muchas ocasiones el sentimiento antiespañol, siendo agredidos o asesinados, como sucedió en el crimen del 10 de junio de 1899, en San Antonio de los Baños, en donde se produjo el asesinato de un súbdito español. A raíz de ello, el marqués de Argüelles describió la situación en la isla, sobre todo en los pueblos del interior, de odio hacia lo español.

Llegada a Valencia de soldados repatriados

Llegada a Valencia de soldados repatriados

Eran una presencia incómoda: regresaron como «perdedores», el excedente humano de la última guerra. No retornaron (los que volvieron lo hicieron hacinados en barcos; los que desertaron fueron fusilados al otro lado del mar) como héroes. Algunos llegaron mutilados o al borde de la locura. Otros estaban gravemente enfermos de fiebre amarilla y vómito negro, como los que llegaron a Sevilla, algunos de los cuales murieron inmediatamente en los hospitales o nada más llegar a sus pueblos de origen.

Un soldado repatriado desciende del barco en camilla

Un soldado repatriado desciende del barco en camilla

Habían experimentado unas extremas situaciones de violencia sanguinaria, de matanzas a cara descubierta. Ahora, una vez que España se quedaba en sus fronteras naturales, los soldados debían reintegrarse a la vida civil. Pero no había trabajo para ellos y, además, el Gobierno se negaba a pagar los salarios atrasados a aquella milicia harapienta. «Dentro de poco habrá en Madrid unos 12.000 repatriados [narró el periódico El Globo el 20 de febrero de 1899] que al tenerse que ganar el pan diariamente hacen dificilísima la vida del jornalero, ya que las obras no aumentan con arreglo al número de brazos que requieren ocupación».

Soldados españoles en Filipinas

Soldados españoles en Filipinas

Fue entonces cuando comenzó a producirse un sorprendente fenómeno: una verdadera oleada suicida. En las grandes ciudades, semanalmente, los repatriados aparecían en las páginas de sucesos: «Ayer intentó suicidarse, arrojándose al estanque del Retiro un hombre de cuarenta años, repatriado de Cuba, donde sirvió en la Guardia Civil [contó El País el 25 de junio de 1900]. El hambre fue la causas de que el infeliz atentara contra su vida, tal era el deseo que tenía de suicidarse, que se ató los pies y las manos, arrojándose después al estanque». Para los revolucionarios, que habían abogado por la libertad de Cuba y la salida del ejército español, estos eran discriminados como clase «traidora». Por tanto, ni tan siquiera el proletariado los acogía. Vicente Blasco Ibáñez protestó varias veces en la prensa, con artículo como «Españoles de tercera», donde denunció el estado en que volvían los soldados españoles a la península: «Esos infelices que regresan a la península enflaquecidos, bronceados por el sol tropical, con los ojos brillantes por la fiebre y las enjutas carnes forradas de rayadillo, hábito de la gran orden mendicante del sacrificio anónimo, son más españoles que todos nosotros, pues su amor a la patria lo han demostrado con hechos, no con vociferaciones de café y berridos a coro entonando “La Marcha de Cádiz” [...]. Sin embargo, esos infelices españoles, dignos de todo respeto, pues son las únicas víctimas de las locuras patrioteras y de los errores gubernamentales, víctimas continúan siendo al poner el pie en la península; pero no por desdichas nacionales inevitables, sino de olvidos voluntarios, de indiferencias que, si fuese permitido llamar las cosas por su nombre, debían calificarse de estafas».

Para muchos la única opción era la de morirse de hambre o perder la cordura, o buscar una salida al aprieto económico. Muchos, al tener que decidir, se integraron en el hampa, en el mundo de las apuestas y las casas de juego, los robos y las estafas, o como simples matones a sueldo, tal y como indicó El Diario de Murcia, en agosto de 1898. Denunciaba el retraso y las deudas del Estado con los soldados que habían regresado y la tentación del crimen: «Que ese dinero sea instrumento de bienestar para el que los reciba, no alimento o excitación para el vicio, es una necesidad social ineludible. Una guerra como la de Cuba, en que no se combate, es una causa de profunda desmoralización para los caracteres. En vez de educar y fortalecer las voluntades, las relaja por completo. Los que regresan de ella, más que para reanudar el trabajo y la vida que antes hicieran, vienen preparados para holgar viciosamente, tanto más cuanto que a ello han de excitarles los obsequios de sus parientes y amigos, el espíritu romancesco de la raza y nuestra verbosidad habitual, para la que es excelente campo el relato de las aventuras pasadas o soñadas. Pues si no se mira de qué suerte se ha de entregar el dinero a estos hombres, del cincuenta por ciento de ellos se puede asegurar que cuanto cojan irá a parar a la casa del juego o a la taberna, y que cuando el dinero se les acabe, serán vagos de las ciudades, reclutas para la hampa en que prosperan todos los vicios, y de donde salen todos los disturbios».

En los sucesivos años, muchos antiguos combatientes fueron entrando en organizaciones criminales, bandas de ladrones o realizando trabajos como matones. Se los veía deambular por las calles, a las puertas de las casas de juego o vestidos al estilo apache. 

21 Jan 14:48

Los seis tuits que han costado un año de cárcel al líder de Def Con Dos

by Pablo Cantó

César Strawberry, uno de los cantantes de la banda de rap-metal Def Con Dos, ha sido condenado a un año de cárcel por el Tribunal Supremo por un delito de enaltecimiento del terrorismo, en la modalidad de humillación de las víctimas. La causa son unos tuits publicados por el artista –cuyo nombre real es César Augusto Montaña– entre noviembre de 2013 y enero de 2014.

Los mensajes que publicó César Strawberry en su cuenta de Twitter -que ya no están disponibles- aparecen citados en la sentencia del Tribunal Supremo. Para la Sala de lo Penal de este tribunal, los tuits del cantante "alimentan el discurso del odio, legitiman el terrorismo como fórmula de solución de los conflictos sociales y obligan a la víctima al recuerdo de la lacerante vivencia de la amenaza, el secuestro o el asesinato de un familiar cercano".

Estos son los mensajes de César Strawberry citados en la sentencia y que le han valido la condena de un año de cárcel:

1. "El fascismo sin complejos de Aguirre me hace añorar hasta los GRAPO"

Fue publicado el 11 de noviembre de 2013, a las 21:06. Según informó EL PAÍS, durante el juicio del artista en la Audiencia Nacional, celebrado el 13 de julio de 2016, César Strawberry defendió que este tuit era "una fanfarronería dialéctica, irónica. Ella [Aguirre] dice que Podemos es ETA y yo lo contrapongo con otra idea igualmente extrema y reprobable (...) con una aberración indefendible como los Grapo".

2. "A Ortega Lara habría que secuestrarle ahora"

Escrito el 27 de enero de 2014, a las 20:21. El artista explicó ante la Audiencia Nacional que este mensaje era "una ironía a los presupuestos ideológicos [de Ortega Lara] no como víctima, sino como candidato de un partido ultraderechista como Vox, que acusa a dos presidentes del Gobierno de seguir la hoja de ruta de ETA".

3. "Street Fighter, edición post ETA: Ortega Lara versus Eduardo Madina"

Tuiteado el 30 de enero de 2014, a las 0:23. "Lo del Street Fighter es un videojuego antiguo de lucha, el tuit es una alegoría casi gráfica, como las que se publican en prensa diaria, en la que se ven dos formas de entender la condición de víctima y político, uno de Vox y uno socialista", explicó César Strawberry ante la Audiencia. "Ortega siempre tiene como principal capital el padecimiento, que todos lamentamos por supuesto, y enfrente Madina que no hace de su condición de víctima su único argumento político".

4. "Franco, Serrano Suñer, Arias Navarro, Fraga, Blas Piñar... Si no les das lo que a Carrero Blanco, la longevidad se pone siempre de su lado"

Del 29 de enero de 2014, a las 0:07. Según la sentencia de la Audiencia Nacional tras el juicio, Strawberry "trataba de ironizar sobre los representantes de la dictadura, en un momento en el que la directora del Banco Mundial hacía referencia a la crisis de las pensiones porque ahora la gente vive mucho".

5. "Cuántos deberían seguir el vuelo de Carrero Blanco"

César Strawberry compartió este mensaje el 20 de diciembre de 2013, a las 23:29. En su juicio frente a la Audiencia Nacional, César Strawberry declaró no recordar el momento en el que lo escribió, afirma la sentencia.

6. "Ya casi es el cumpleaños del Rey. ¡Qué emoción!" 

Publicado el 5 de enero de 2014, a las 23:39. Tras publicar este mensaje, otro usuario le preguntó al cantante que qué le iba a regalar al Rey. César Strawberry respondió: "Un roscón-bomba". Según la sentencia de la Audiencia Nacional, el acusado argumentó que este mensaje era "una ironía gráfica inspirada por Ibáñez, creador de Mortadelo y Filemón, cuando aparecen en sus ilustraciones bombas que tiñen de negro la cara de la víctima, ya que nunca un explosivo podría meterse con levadura en un horno".

En su sentencia, el fiscal del Tribunal Supremo argumenta que expresiones como "añorar a los GRAPO", "habría que secuestrar" o "un roscón bomba" solo pueden "enaltecer actos terroristas, al tiempo que humillan a las víctimas".

En julio del pasado año, la Audiencia Nacional absolvió a César Strawberry por estos mismos tuits. Este organismo consideró que, con estos mensajes, el artista no pretendía defender los postulados de una organización terrorista ni humillar a las víctimas. La nueva sentencia del Tribunal Supremo anula la resolución de la Audiencia.

El proceso judicial contra César Strawberry comenzó en mayo de 2015, cuando fue arrestado en la tercera fase de la Operación Araña de la Guardia Civil. Además del músico, 19 personas fueron arrestadas durante la operación, acusadas por enaltecimiento del terrorismo en las redes sociales.

21 Jan 14:43

Nace en Narón un año con 6 patas

Ten 4 días de vida, debería ter tamén 4 patas pero naceu con 6!. Falamos dun año que acaba de chegar ao mundo en Narón con esta máis que notable rareza. E por non falar da cor, negra, algo tamén raro xa que tanto os pais coma os avós eran brancos. Pero sen dúbida a atracción e o tema de conversa entre os veciños é a anomalía do animal, algo que, segundo os veterinarios, foi derivada dunha malformación do feto. O seu dono, Crisanto, ten outra teoría pero non lle preocupa moito xa que camiña e mama con normalidade.
21 Jan 14:40

La cervecería Gambrinus, multada con cuatro meses de cierre y 10.000€

by redacción


20 Jan 15:19

"You look out here and it's a second Rome"

by Sonny Jim
Capitalism without opposition is left to its own devices, which do not include self-restraint. The capitalist pursuit of profit is open-ended, and cannot be otherwise. The idea that less could be more is not a principle a capitalist society could honour; it must be imposed upon it, or else there will be no end to its progress, self-consuming as it may ultimately be. At present, I claim, we are already in a position to observe capitalism passing away as a result of having destroyed its opposition—dying, as it were, from an overdose of itself.
Wolfgang Streeck, How Will Capitalism End?, New Left Review, 87 (May–June 2014).

Streeck's essay has now been expanded into a book, How Will Capitalism End: Essays on a Failing System (Verso, 2016).

LRB review [mixed]:
In the gloomiest pages of How Will Capitalism End?, as [Streeck] takes an X-ray of the consumer culture that continues in his view to prolong capitalism's survival, it isn't just pragmatism and coping that come under suspicion, but hope too. For Streeck, coping and hoping aren't simply habits characteristic of the modern subject: they have, under the sign of market society, taken on a specific ideological valence. For Streeck, 'coping, hoping, doping and shopping' form a behavioural structure that is fundamental to sustaining profit and accumulation
Adam Tooze, A General Logic of Crisis, LRB (5 January 2017).

Guardian profile and interview:
Streeck is predicting that the capitalists will be their own gravediggers, through having destroyed the workers and the dissidents they needed to maintain the system. What comes next is not some better replacement but is more akin to the centuries-long rotting away of the Roman empire.
Aditya Chakrabortty, Wolfgang Streeck: the German economist calling time on capitalism, The Guardian (9 December 2016).

Meanwhile, in Democracy Journal, Henry Farrell (drawing on the work of the late Peter Mair) examines what the apparent collapse of organised political opposition in Britain means for the future of British politics.

Wolfgang Streeck reviews Peter Mair's last book:
Mair's story about the hollowing of mass democracy would fit nicely with a more general account of the transformation of the post-war Keynesian growth regime—which was obliged to look for economic progress through redistribution from the top to the bottom—into a Hayekian one, which puts its hope in redistribution from the bottom to the top. More generally, it could be placed in the context of a basic dilemma for democratic politics under capitalism: the fact that egalitarian democracy may, in good times, help to manage the social tensions produced by the nature of the capitalist accumulation process, yet in the process may cause economic turmoil—capital flight and so on—that undermines the preconditions of successful government. In a situation like this, governing parties may feel they have little choice but to become 'responsible' and make their peace with the capitalist class, while protecting themselves as best they can from pressures to be 'responsive' to their members and voters.
Wolfgang Streeck, The Politics of Exit, New Left Review, 88 (2014).
20 Jan 15:17

Blood Pancakes Are The Most Metal of All Flapjacks

by Johnny Wallflower
On their own, blood pancakes end up being a savory dish, so many recipes call for enhancing the natural flavor by adding things like onions, spices, bread crumbs, and molasses. The only other body-fluid-specific requirement is to strain the blood to remove any clots that may have formed. Which really hammers home that you're cooking with blood, in case you forgot.

Wikipedia: Blood As Food
Suggested soundtrack: Bad Blood Pancakes
20 Jan 15:09

How to Make Any Hot Chocolate (Creamy, Caramelized, or Otherwise)

by Erin McDowell

The one dessert I enjoy more often than any other is a mug of hot chocolate. Don’t get me wrong, I love palmiers, I’m a huge fan of doughnuts, and there’s nothing I adore more than a perfect slice of pie. But my hot chocolate obsession isn’t just about the end result. For me, it’s the whole ritual—something that’s become part of my regular cooking life, just like sautéing onions or roasting a chicken.

Photo by James Ransom

For no reason in particular, I’m usually in my pajamas when I make hot chocolate. It’s either morning (lazy Sunday) or almost bedtime (insert rough weekday du jour here), and I tiptoe into my kitchen barefoot. I have a long wall of metal shelves with dozens of Mason jars stacked full of ingredients. I edge over to the chocolate corner (which, I fully admit is embarrassingly large and possibly too full). I choose one, chop it up, put it into one of my favorite mixing bowls that has a spout and is heat safe. I warm the milk—and let’s be honest, sometimes the cream—over low heat until it’s just barely simmering, then pour the steamy milk over the chocolate in a spiral (due only to personal tradition). I like the way it sounds when it splashes into the bowl and love to watch the chocolate on the surface melt until it disappears below the liquid line.

You have to let this sit, untouched, for at least 15 seconds (these are zen moments, folks), before whisking the cocoa together. After pouring the cocoa out of my favorite spouted bowl and into my favorite mug, I hold it up to my face and breathe it in like those happy people in 90’s Folger’s commercials. Finally, I drink every last drop of it.

Which one of these hot chocolates is right for you?
Which one of these hot chocolates is right for you? Photo by James Ransom

The best part about hot chocolate is there’s a million ways to do it—and it’s just as easy to make it for one as it is for 10. Depending on my mood and pantry availability, I have several favorites, and I tweak them in different ways all the time. And while this article includes my 5 favorite cocoa base recipes, there’s no wrong way to make cocoa. It’s really just about finding your magic ratio, then dressing it up (if you like).

Here’s what you need to know:

We use whole chocolate bars and chop them up.
We use whole chocolate bars and chop them up. Photo by James Ransom

The chocolate.

The base of the cocoa determines what you need to do it. I really love almost every kind of chocolate turned into cocoa. I even like combos. My main advice is to use very high-quality chocolate and/or cocoa powder—seriously, this is the time to splurge (you’ll be drinking the chocolate, after all!). I like Valrhona, which melts beautifully, is insanely creamy, and has such deep a flavor. If you’re using chocolate over cocoa, remember that this is all about ratios. The amount of chocolate you’ll need to use will depend largely on your desired end result (whether you want it thinner or thicker, more chocolatey or less). It’s also worth noting the more cocoa butter and sugar are in the chocolate, the less liquid you’ll need to add to it. White chocolate, for example, melts down much thinner than milk chocolate, and milk chocolate melts down thinner than dark chocolate. That said, it’s totally about personal preference. If you like your hot chocolate thick and decadent, you’re going to add less liquid anyway—and if you like it lighter and milkier, you’ll add more.

Cocoa powder is a little bit easier to predict. I make my own mix sometimes using one part cocoa to two parts powdered sugar. Some recipes for homemade cocoa mix also add powdered milk (at one-and-a-half to two times the amount of cocoa powder). I skip this since I always use milk or some form of dairy to make my cocoa. If you plan to use water, adding the powdered milk is a great idea. Sometimes, I add a bit of cocoa powder to cocoas made from predominantly chocolate to add depth of flavor.

Pre-mix (left) and post-mix (right). Photos by James Ransom

The base.

The base of your cocoa is the liquid you choose to add. For me, that’s usually milk and sometimes a splash of cream, if I want to make it a little richer. But of course, there’s tons of options: Half and half, almond milk, coconut milk—sometimes I use sweetened condensed milk (I especially like it paired with dark chocolate as it adds a touch of sweetness without thinning out the thick texture of the cocoa). I heat the base over low heat gradually to prevent scalding, bringing it just until it gently simmers before adding it to the chocolate.

Mixing.

I suggest a whisk for this. After you heat the base, and pour it over the chocolate, let it sit for at least 15 seconds without stirring it to let the liquid heat the chocolate all the way through. Then, starting in the middle of the bowl in small stirring movements, eventually work your way to the outside of the bowl, combining everything. When you first begin to mix, it might look almost broken, with floating flecks of chocolate, but keep going. Then, the center will begin to look glossy and the whole mixture will come together. If you notice pieces of chocolate that haven’t melted properly, place the bowl over a pot of simmering water or toss it in the microwave in 10 second intervals. Be careful not to over-heat the chocolate, as the burnt taste will linger! Once the mixture is combined, it’s ready to serve. Sometimes I like to add one extra step: Whisking more vigorously to aerate the cocoa. It makes it lightly frothy. About 30 seconds of vigorous whisking is usually all you need.

Can you tell there's cayenne in this? (Oh, you will if you taste it.)
Can you tell there's cayenne in this? (Oh, you will if you taste it.) Photo by James Ransom

Dressing it up.

This is the fun part. I like to add all kinds of things to my hot chocolate. It might be simple, like a dash of vanilla extract or a little bit of brown sugar (and I highly encourage you not to forget a bit of salt). You can also try adding spices—cinnamon, white pepper, cardamom, and cayenne are a few favorites. You can infuse the base liquid with anything from tea to whole spices to citrus zest. You can finish the cocoa with a shot of espresso or a splash of booze (or both!). You can top it off with whipped cream, a scoop of ice cream, or a sprinkling of cocoa. The best part is playing around with different flavors as they pair with the different bases and chocolates to find your ideal pairing.

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Basic Cocoa Mix

By Erin McDowell

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White Chocolate Cocoa

By Erin McDowell

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Caramelized White Chocolate Cocoa

By Erin McDowell

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Milk Chocolate Cocoa

By Erin McDowell

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Extra Dark Cocoa

By Erin McDowell

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Tell us: What makes your favorite hot cocoa your, well favorite?

Erin McDowell is a baking aficionado, writer, stylist, and Test Kitchen Manager at Food52. She is currently writing a cookbook. You can learn more about her here.

20 Jan 13:02

A Francesinha

by chavenet
When picturing a francesinha, imagine a croque monsieur — the delicious baked or grilled French ham and cheese sandwich — that got extremely angry, hulked out into a muscle-bound edible behemoth and was then doused by the attendant cook with a zesty beer-and-tomato sauce to prevent any further, monsterlike growth.

Portugal's Glorious Calorie Bomb of a Sandwich
Porto's francesinha sandwich is a gut buster
Francesinha (Portuguese Sandwich)
Vegan francesinha (English)
Vegan francesinha (Portuguese)
Xef cooking Vegetarian Francesinha and Caipirinha (ft Restepa) [NSFW - language]
Related: People Try Portuguese Food For The First Time [BuzzFeed]
20 Jan 11:52

Manolita Chen, la 'vedette' casada con un chino que hacía enfurecer a los obispos

by Ángel Villarino

Durante décadas, el Teatro Chino de Manolita Chen albergó sorpresas que hacían enfurecer a los obispos. Una de las más notables era el espectáculo protagonizado por Nicomedes Expósito, un enano conocido como “el Ni”.

El profesor Juan José Montijano Ruíz, el mejor biógrafo de Manolita, lo describe así en uno de sus libros: “Era célebre por estar dotado de un apendículo sexual que rozaba la elefantiasis, aunque, a diferencia de los que poseen este padecimiento, el miembro de este enano mantenía una firmeza y un desafío a la ley de la gravedad verdaderamente excepcionales. Tal era su consistencia, que el “Ni” lo solía introducir en el orificio de la mesa del prestidigitador y, ayudándose con las manitas y piececitos, daba vueltas sobre el eje carnal como un poseso. Los espectadores aplaudían y gritaban, y más de cinco señoras llegaron a desmayarse en cierta ocasión (…)”.

Manolita (Madrid, 1927) murió el pasado 8 de enero y con ella se desvaneció la memoria de una de las grietas culturales más simpáticas del franquismo; un resquicio por el que se colaron cuplés como "Arrímame la estufita", "Mi fiel pajarito" o "Qué justito me entra", con letras y espectáculos precursores del destape y cargados de alusiones sexuales. Detrás del invento, contando billetes entre bambalinas, estaba el marido de Manolita, el chino Chen Tse-Ping ("Chepín, le llamaban aquí), un personaje tan fascinante como ella, aunque mucho más desconocido.

Chen llegó a España en 1941 con la lona del Circo Zhejiang, escapando de la II Guerra Mundial. Llegó traumatizado por la muerte de su primera esposa, la bailarina alemana Charlotte Wilsenfaher, que falleció por las heridas de cuchillo recibidas en uno de los espectáculos que hacía con él. El disgusto le duró hasta que contrajo matrimonio con una madrileña mucho más jóven que él, Manuela Fernández Pérez, a quien había conocido en el Circo Price.

Mucho tiempo después de la boda, en la residencia de ancianos donde la entrevistó Montijano, ella recordaba el momento así: “Cuando vi a ese hombre con ese cuerpo bailando los doce platillos y haciendo juegos orientales, me volví loca. Me encantaba cómo besaba. Aunque al principio no me fijé mucho, acabé enamorándome de él”.

Hacían una pareja única en un país que se arrastraba por la escasez de la posguerra. Y del brazo del chino Chen, Manuela se convirtió en una “super-vedette” y acuñó un nombre artístico valiéndose del apellido de su marido.

En su Trilogía de Madrid, Francisco Umbral describía a la pareja y a su trabajo así: “Manolita Chen era una española teñida que se había casado con un chino viejo y menudo que era algo así como un zapatero de portal de Hong Kong. En el Teatro Chino de Manolita Chen había atracciones; maricones, sarasas, pederastas, travestis modernos, ilusionistas, graciosos, cómicos y conjuntos que era lo que más aplaudía el personal”.

“Manolita Chen” era algo más que una estrella, era una marca que dio forma a uno de los espectáculos más originales y populares la revista teatral española, un show de variedades que se copió después infinitas veces y acabó convertido en género: el Teatro Chino. Combinando acrobacias, exotismo y picardía, jugando al perro y el gato con la censura y dejándose arrastrar por el carisma y las largas piernas de Manolita, consiguieron hacerse famosos por toda la geografía española.

El éxito fue apabullante y la caravana con la que viajaban de feria en feria se alargaba año trás año, llegando a contar con varios camiones en los que se transportaba lo necesario para el mantenimiento y los números de los más de cien artistas que participaban en cada representación. Tse-Ping se mantenía siempre entre bastidores, vestido con un impecable traje, contando billetes y ocupándose de que las cuentas cuadrasen. Quienes le conocieron lo recuerdan como un hombre discreto, amable, culto y de una inteligencia prodigiosa que iluminaba su castellano imperfecto.

El Teatro Chino cerró en 1986 y su fundador murió once años después, a los 94 años, en brazos de su Manolita. Al funeral, celebrado en el cementerio de la Almudena, acudieron cientos de personajes de la farándula española. También presentaron sus respectos representantes de la pujante comunidad china en España, para quienes “Chen, el del circo” era una auténtica institución.

El panorama gastronómico español le debe mucho a Manolita Chen (Reuters)

Rollitos de primavera

Aunque nunca más volvió a China, Tse-Ping mantuvo siempre lazos afectivos y económicos con su Zhejiang natal. Donó grandes cantidades de dinero y dio trabajo a varios compaisanos, entre ellos un hermano suyo, conocido como “tío Ling” o “el hombre de los cacahuetes”. Su papel consistía en montar la iluminación de las carpas y organizar la venta de chucherías y tentempiés entre el público.

Ocurre que el “tío Ling” había dejado un hijo en China y, en 1974, cuando las normas para salir del país se empezaron a flexibilizar ligeramente, intentó traérselo a España. Echando mano de dinero y de contactos, la gestión prosperó.

Según los registros, aquel muchacho, Chen Diguang, fue el primer ciudadano de la República Popular China (ya comunista) que emigró directamente a España. Licenciado en veterinaria y con ciertas inquietudes empresariales, aspiraba a algo diferente a la vida de artista nómada que le ofrecía su tío. Se le ocurrió abrir un restaurante en el que sus paisanos, cada vez más numerosos, se pudiesen reunir. Si a otros les había funcionado en Italia y Holanda, ¿por qué en España no iba a salir bien?

Sin ser consciente de estar inaugurando todo una ruta migratoria y un fenómeno gastronómico, Chen Tse-Ping accedió a financiar el restaurante “Gran Muralla”, que abrió sus puertas en 1975, convirtiéndose en el primero de una larga serie de locales en los que no sólo se inventó y extendió una forma de cocinar, sino que también se tendió un puente privilegiado de tránsito entre China a España. Por su pretil, y valiéndose de las viejas rutas abiertas siglos antes entre Zhejiang y Europa, habrían de llegar la mayor parte de esos nuevos inmigrantes que empezaron a hacerse cada vez más presentes en las calles de nuestro país. Cada nuevo cocinero que contraba Diguang acababa convirtiéndose en propietario meses después, formando una cadena de la que salieron decenas de restaurantes en pocos años.

Así que la próxima vez que pida rollitos de primavera o pollo con almendras, acuérdese de brindar por Manolita Chen.
20 Jan 11:29

How to Make the Crispiest Bacon

by concierge@tastingtable.com (Tasting Table)
Put the skillet down, turn up the oven and feed a crowd

If you've been frying bacon in a skillet your whole life, it's time to try a new method that's even easier (and crispier) and can feed a crowd.


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20 Jan 11:28

A Guide to 15 Different Types of Chiles

by concierge@tastingtable.com (Tasting Table)
These chile varieties will set your mouth on fire

Know your chiles from the mild jalapeño to the Carolina Reaper, which will make your mouth cry and your body tremble.


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19 Jan 17:40

«El Correo Gallego» perdió su sede de Preguntoiro al no poder pagar su deuda. Tuvo que recurrir a la dación en pago para reducir en 4 millones sus números rojos

by RaimundodeFerrol
 "El periódico El Correo Gallego opera desde el inicio de este año en sus instalaciones del polígono de Costa Vella, adonde se trasladaron, desde la sede histórica de la rúa Preguntoiro, todos los departamentos de su grupo de comunicación salvo el audiovisual y un servicio de atención al público. 

Su marcha del centro monumental es consecuencia de la renegociación de la deuda de Editorial Compostela -matriz de El Correo Gallego- con Abanca ante la imposibilidad de afrontar un pasivo de 16,7 millones de euros con esta entidad, que se ha quedado con la mayor parte del inmueble de Preguntoiro y la nave de El Correo en el polígono del Tambre. Esta dación en pago ha sido valorada en un total de cuatro millones de euros, destinados a reducir dicha deuda.

La renegociación de los compromisos crediticios con Abanca, su principal acreedor al acumular aproximadamente el 85 % de la deuda de la editora con entidades financieras, era prioritaria para los gestores del grupo de comunicación ante las dificultades para asegurar su viabilidad, debido a una situación económica extremadamente delicada, con graves problemas de liquidez que mantienen a la mermada plantilla de trabajadores bajo las condiciones de un expediente de regulación temporal de empleo sucesivamente prorrogado desde principios de la década actual y con permanentes retrasos en el cobro de sus nóminas.

La última auditoría de cuentas anuales de Editorial Compostela, correspondiente al ejercicio del 2015, hizo constar un pasivo financiero de 26,8 millones de euros, de los que 22,2 eran con entidades de crédito. Su volumen anual de negocio alcanzó un importe neto de 13,6 millones (14,3 un año antes) y el resultado del ejercicio después de impuestos fue negativo, al igual que en años anteriores, si bien redujo los números rojos a 36.753 euros.

Los auditores señalan en su informe que en el momento de formular estas cuentas los administradores de Editorial Compostela estaban negociando con Abanca la reestructuración de la deuda, y que el 2 de junio del 2016 fue suscrito el contrato con las condiciones del acuerdo alcanzando, que afecta a los citados 16,7 millones de euros del pasivo del grupo editorial correspondiente a Abanca.

 La auditoría añade que «las líneas maestras del acuerdo pasan por la concesión de una carencia en el pago del principal de la deuda hasta el 31/12/2017, una rebaja sustancial del tipo de interés (hasta el 1,25 %), con efectos retroactivos desde el 01/01/2016 y hasta el 31/12/2017, y una dación en pago de parte de los inmuebles de Preguntoiro y las naves industriales del polígono del Tambre por importe de cuatro millones de euros, destinados íntegramente a la rebaja del préstamo hipotecario».

El acuerdo con Abanca, entidad con la que Editorial Compostela tenía hipotecada la mayor parte de las fincas de las calles Preguntoiro y Altamira -la parte minoritaria que conserva está sujeta a contratos con otras entidades financieras-, establecía que El Correo Gallego debía entregar estas dependencias al concluir el 2016. 

Para acoger la redacción, gerencia, administración y otros servicios de la empresa, durante los meses anteriores fue adaptado el edificio del polígono de Costa Vella donde el periódico ya tenía su planta de impresión y cuya construcción disparó su deuda. El traslado ha dejado casi desiertos los inmuebles de Preguntoiro, donde el grupo editor mantiene su domicilio social. Con anterioridad ya había entregado a Abanca la nave del polígono del Tambre.

El traslado acentúa el declive de una calle del corazón monumental de la ciudad

El traslado de El Correo Gallego al polígono de Costa Vella acentúa el declive de la rúa Preguntoiro, donde era el principal centro de trabajo. En el número 29 de esa calle del corazón del casco monumental tenía su sede desde el año 1938, cuando se trasladó a Compostela desde Ferrol, ciudad en la que fue fundado.

La rúa Preguntoiro tiene cerrados desde hace años locales comerciales de dimensiones amplias, como el que ocupó la ferretería Torres, en el tramo más próximo a la plaza de Cervantes, u otros pequeños, como el bajo del inmueble número 11. 

Otro duro golpe para la zona fue el cierre, en el 2015, de la droguería Pérez Labarta, después de 178 años de actividad. Este bajo sigue desocupado. La reciente apertura del bar y sala de conciertos Riquela apenas da alegría a una calle condenada al declive comercial desde la crisis de los almacenes El Pilar, edificio reconvertido en auditorio de Abanca."    (La Voz, 13/01/16)


 "Por que La Voz publica agora as débedas de El Correo?.

Os paseantes pola Zona Vella de Santiago xa non poden pararse na rúa do Preguntoiro a ler a portada de El Correo Gallego. Editorial Compostela, matriz do xornal, perdeu a súa emblemática sede, incapaz de afrontar a enorme débeda que mantén cos bancos.

“O futuro de El Correo Gallego, pendente de ABANCA”, titulaba Galicia Confidencial hai tres meses nunha información que xa detallaba os problemas da editorial para afrontar un pasivo de máis de 16 millóns de euros, sobre todo con Abanca e Lico Leasing. Segundo confirmaron hoxe fontes próximas ao xornal a GC, e tamén publica La Voz de Galicia, a entidade galega quedouse co local do Preguntoiro. 

Que La Voz de Galicia indague e publique os números vermellos de El Correo Gallego -revelados por GC en novembro- é algo nunca visto no país. Malia seren competencia, todos os grandes medios galegos soen evitar  informar dos problemas económicos dos xornais, protexéndose así uns aos outros. 

Por que La Voz dá agora este paso? Ao fin e ao cabo os problemas económicos de Editorial Compostela non son ningunha novidade. Hai case un lustro que mantén un ERE e fontes do seu cadro de persoal confirmaron a GC que teñen problemas continuamente para cobrar as súas nóminas, acumulándose ás veces atrasos de varios meses.

Unha posíbel explicación que deron fontes do sector da comunicación a GC, verosímil pero imposíbel de confirmar a estas alturas, é que haxa ofertas de compra por El Correo. Unha delas podería ser de Prensa Ibérica, quen xa edita Faro de Vigo e La Opinión de A Coruña. Se Prensa Ibérica faise con El Correo sería un duro golpe para La Voz, que vería renacer a un competidor que está contra as cordas.

Hai outro dato que apunta a que a situación económica de Editorial Compostela é moi delicada. Ningunha das súas cabeceiras veu un peso da resolución da axudas da Xunta aos medios polo galego, ditada o último día hábil de 2016. 

Iso malia o constante apoio editorial do grupo compostelán a Alberto Nuñez Feijóo e que tanto El Correo Gallego como Galicia Hoxe -que subsiste na web- cumpren os requirimentos de uso da lingua propia (8% para os xornais escritos e máis de cinco traballadores para os xornais dixitais en galego). Cómpre lembrar que, para poder cobrar subvencións, hai que estar ao día do pago de impostos. 

Na última auditoría de Editorial Compostela detallábase unhas importantes débedas con diferentes administracións públicas. Por exemplo, da Seguridade Social, os auditores escribiron que “al cierre del ejercicio de 2015 la deuda con la Seguridad Social asciende a 721.743,46 euros” dos cales 400.000 eran a longo prazo e 321.000 a curto prazo. "              (Galicia Confidencial, 13/01/17)
18 Jan 18:43

Is This How You Get Fluffier Popcorn?

by Riddley Gemperlein-Schirm

When I make popcorn, one of two things happen: I end up with a good portion of the popcorn unpopped, not-so-silently cursing those dud kernels (I also chipped a tooth once on one of them, but that was my own fault) or my popcorn ends up kind of squat-looking, not nearly as fluffy as the bagged stuff.

Which is why, when I saw a supposedly surefire, easy "hack" for fluffier, less-dud-y popcorn pop featured on blogs around the web (like here and here), I was ecstatic. I jumped (figuratively) around with glee, like a little popcorn kernel poppin' out of the pot. Exciting stuff!

Perfect Popcorn
Perfect Popcorn by Marian Bull

The Internet-approved tip is as follows: Soak popcorn kernels in water for 10 minutes, then drain and pop as normal. The theory is that the extra moisture helps produce fluffier puffs. But does it work?

As a test, I divided 1/4 cup unpopped kernels among two bowls. In one of the bowls, I covered the kernels by about an inch of water, let them soak for 10 minutes, and drained. Then, I popped both bowls in separate pots on the stove using the popping method outlined in this recipe. Here's what happened:

Non-Soaked

  • Total time to pop: 7 minutes
  • Yield: A little over 5 cups
  • Duds: 3

Soaked

  • Total time to pop: 6 minutes
  • Yield: A little over 4 cups
  • Duds: 2
In both photos: Un-soaked popcorn (left) and soaked popcorn (right).

And as you can see from the photos above, the soaked popcorn did, in fact, produce some fluffier popcorn despite having a lower yield (Weird, right? I'm still trying to figure out this one myself). But while some pieces were noticeably fluffier, the difference throughout was negligible.

As for the taste, I couldn't tell the difference between the two, however my boyfriend swore the soaked popcorn tasted more substantial and popcorn-ier. I don't know.

So, will I be soaking popcorn? Probably not. In the time it took for the kernels to soak, I could've already made a batch of non-soaked popcorn, even if it would've had a few more duds.

Do you have a trick for fluffier popcorn? Tell us in the comments!

18 Jan 18:40

A Formula for Any Stir-Fry (& a Beef One to Start With)

by Alexandra Stafford

On a visit to San Francisco several years ago, I tried to grab lunch at The Slanted Door, Charles Phan’s adored Vietnamese restaurant in the Ferry Building. When the hostess told me there was an hour wait for a table for one, I grabbed a pork bun at Out the Door, their take-out spot, and called it a day. Shortly thereafter I ordered their cookbook so I could dream about what I’d missed. Shaking beef, I’ve since learned, is the restaurant’s signature dish. It’s also one of the easiest, most accessible recipes in the book.

Shaking Beef (or Other) Salad
Shaking Beef (or Other) Salad by Alexandra Stafford

The essentials of the dish include thinly sliced beef, red onion, scallions, watercress, and a soy-based sauce. “Shaking” refers to how you move the skillet in order to cook the meat, which at The Slanted Door is cubes of filet mignon. The vegetables play a supporting role, and the flavorful sauce at the end is mounted with butter, which thickens it. It evokes the taste of the rich, red wine reductions that pool around steakhouse filets. 

I’ve made the recipe several times now, and discovered it’s as good when prepared as true to its original form as when it barely resembles it. For instance, I’ve loved a simple chicken thigh-for-skirt steak substitution. However, I’ve also loved a clean-out-the fridge variation where pan-fried tofu replaced the beef, a few carrots and a handful of Brussels sprouts (shredded in the food processor) replaced the onions and scallions, the addition of a sliced jalapeño brought some heat, and sliced shitakes beefed it up. This same assembly found purpose for a tired bunch of cilantro and an exhausted bundle of kale—how nice!

Photos by Alexandra Stafford

If you memorize the sauce, which is nearly equal parts soy sauce, mirin, and rice vinegar plus a little fish sauce and sugar, this can be a back-pocket kind of recipe, the format being this: Stir-fry a protein, add some vegetables and a sauce, toss it all with fresh, crisp greens. I find it no less satisfying when the meat and oil are cut back, the vegetables are increased, and the butter is omitted. It comes together very quickly, so mise en place is essential here. Be sure your vegetables are chopped and your sauce is stirred before firing up that wok. 

Photo by Alexandra Stafford

A few notes:

  • The lettuce: Use something sturdy, like Romaine, which will soften but not disintegrate under the heat and weight of the stir-fried vegetables and meat. Arugula I’ve found to be too delicate. The original recipe calls for watercress, and I imagine Swiss chard and spinach would work well here, too. If you use something like kale, be sure to shred it finely, which will help it soften more quickly.

  • The protein: Use your favorite. I’ve used beef, chicken, and tofu. Though the original recipe calls for filet mignon, I love skirt steak for its flavor. Other good choices include: rib eye, flank steak, New York strip, and sirloin. Boneless, skinless chicken breasts or thighs can be substituted and handled similarly to the beef, but, of course, should be fully cooked. If using tofu, coating the cubes in cornstarch and pan-frying them creates such a nice texture—crisp but receptive to sauce—but you could oven-bake the cubes as well. Other options include pork tenderloin and shrimp, but you could also put to use leftover bits of meat or seafood you have in the fridge.

  • The vegetables: You can tailor this recipe to what you have on hand. The key is to be sure everything is finely cut (by hand or shredded in a food processor) to ensure they’ll be cooked in under two minutes.

  • If you want to keep this completely vegetarian (and vegan, in fact), omit the fish sauce and use tofu or another vegetarian source of protein in place of the meat. 

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Shaking Beef (or Other) Salad

By Alexandra Stafford

  • 3/4 to 1 pounds skirt steak, thinly sliced across the grain
  • 3 tablespoons olive oil or grapeseed oil, divided
  • 3 teaspoons sugar, divided
  • Kosher salt and pepper, to taste
  • 3 tablespoons rice vinegar
  • 3 tablespoons mirin
  • 3 tablespoons soy sauce
  • 1 teaspoon fish sauce
  • 7 ounces Romaine lettuce or other (see note)
  • 1 cup thinly sliced red onion
  • 3 to 4 scallions, white and green parts, cut into 1-inch pieces
  • 6 ounces other vegetables, optional, such as shiitake mushrooms, carrots, shaved Brussels sprouts, cabbage (see notes above)
  • 1 tablespoon minced garlic
  • fresh lime wedges for serving, optional

View Full Recipe

What do you like to stir-fry? Tell us about it in the comments.

Alexandra Stafford is a writer, photographer, and occasional stationery designer based in upstate New York, where she is writing a cookbook. You can read more of her work on her blog.

18 Jan 18:32

Inventing the Restaurant: From Bone Broth to Michelin

by Nicola Twilley

Early humans may have visited each others’ caves for a shared meal, but they wouldn’t have expected to be served at their own table, or to choose when and what to eat. But today, restaurants are ubiquitous: there are millions of them worldwide, and the average American eats roughly 200 meals a year in one. So who invented the first restaurant, and when and where did it appear? How did it change society—and change along with society? And, in today’s saturated market, is there a scientific way to choose the best?

See omnystudio.com/listener for privacy information.

18 Jan 18:29

Review: Concordia

by FarmerLenny

The Mediterranean! It’s a perfect place to trade goods. And sail. And set up merchant houses. And…

Zzzzzzzzzzzzzzzzz.

I know, I know: you’re tempted to nod off. But before you consign Concordia to the bin of JASE (just another soulless Euro), you’ve got to take a closer look.

How It Works

Concordia is a hand and resource management game for two to five players. Players are merchant family leaders in ancient Rome trying to establish trade connections throughout the Roman world and find favor with the gods. The player with the most points is the winner.

Concordia set up for three players.

To begin, players will set up the board by shuffling each stack of city tokens and placing them where they go. They place a good token in each province matching the most expensive good produced by that province. Someone will shuffle the action card deck and place cards in the market. Each player receives all the house and colonist pieces of one color, a matching deck of cards, and a matching warehouse. Each player begins with one of each good in their warehouse (+1 food), a land and sea colonist in Roma, and the remaining colonists in their warehouses, along with an amount of money determined by turn order. Players choose a start player, and the last player in turn order receives the Prefectus Magnus card.

On a turn, players will play one action card from their hand into their discard pile and do what it says. Actions include:

  • Prefect: The player receives the best good of the province and all players with houses in a region produce goods.
  • Architect: Move colonists and build houses in cities.
  • Mercator: Buy and/or sell goods for money.
  • Senator: Buy cards from the card market.
  • Diplomat: Copy the last card any other player has played.

In addition to these actions, there’s the Tribune, which allows players to pick up the cards in their discard pile and get money (and pay to place a colonist in Roma). There are also other actions only available through the market, like the Colonist (which allows players to place new colonists or get money for placed colonists), the Consul (which allows players to get a card from the market without paying extra for newer cards), and the Minerva cards (which allow players to produce one kind of goods in each city where they have a house).

The double-sided player aid includes a reminder of how each god scores and how much it costs to build in each city.

Each card is associated with a Roman god, and each god scores points in a different way. Jupiter rewards building in non-brick cities, Saturn rewards spreading across the map, Mercury rewards producing a variety of goods, Mars rewards getting lots of colonists on the board, Vesta rewards having money, and Minerva rewards producing certain kinds of goods.

It’s good to be be peaceful, right, Concordia?

The game ends when one player either builds their last house or purchases the last card from the market. That player receives the Concordia card (which offers a 7 point bonus), and each other player gets one more turn. Players score points based on the cards they’ve collected, and the player with the most points wins.

The Wind at My Back?

The old adage “Don’t judge a book by its cover” is especially apt for today’s review. I think Concordia has one of the worst covers in board gaming, and its expansion box is even worse. In fact, that’s what put me off trying this one in the first place, despite its being nominated for the Kennerspiel des Jahres in 2014.

But please, please, please: don’t make the same mistake I did. Concordia is an excellent game, the best game I learned in 2016, and one of the best I’ve ever played.

When in Roma… This is where it all begins.

In many ways, Concordia feels like it came from an earlier board game era, and I mean this as a compliment. It feels like a Euro game in the classic mode: it’s simple enough to introduce to a casual player, but it’s deep enough to reward continued play. It’s the kind of game you can (and will want to) play again and again because the fun of the game arises from what other players are doing and not from puzzling out a way to optimize your route through mechanical constraints.

Each player begins the game with these cards, and from these simple options emerges a tense and fun game of efficiency and opportunity.

What makes Concordia great is the tension in the game that results from very simple options. Each turn, you will play a single card, and each card bears an action you can take, and there aren’t that many different actions in the game. Simple. But Concordia is a game that revels in efficiency. You begin the game with a single Architect, meaning you have limited chance to expand. You can build as many houses as you want in a single architect action, but you are limited by the goods in your warehouse, the money in your bank, and the location of your colonists. To get into the best position for a super move can take many prior turns to set up. But the longer you wait, the greater the chance that another player will interfere with your plans and snatch prime real estate before you. Now, this doesn’t cut you off completely–you can still build after someone in a city–but it costs more, sometimes making those precious turns of saving up fruitless. So you have to balance being efficient with being opportunistic. Sometimes you have to make what may seem like suboptimal moves in order to capitalize on the board’s state just now, and you have to set yourself up to have the cards you need when you need them. Maybe you’d rather Architect, but there’s a large amount of coins for you if you Prefect. Or you’d rather Prefect, but another player has played their Consul card, so you should use your Diplomat since Consuls are rare. Unlike some modern Euro games, in which each player is left more or less on their own, in Concordia, what other players do matters a great deal, and you have to tailor your approach to the game to what these other players are doing.

The sestertii in Concordia. Money makes the world go round. Or it at least gets you round the ancient world.

The game has variable setup, but it’s really the player interaction that makes the game different each time you play. The cards you add to your hand dictate your strategy, because each card, besides being an extra action to take, also makes you better at scoring the card’s endgame points bonus. So you not only have to have an eye on what cards you need; you also need to make sure no other player achieves a monopoly on any of the scoring conditions, because each additional god in your hand is a multiplier at the end of the game. Beyond the cards, the board offers ripe territory for interaction as well. When another player builds in a location you need, you aren’t cut off, but you have to pay more money. And money is tight in Concordia. No matter how much you have, you could almost always use more of it. Similarly, if another player’s colonist is occupying a route, you can’t occupy that route, and since colonists don’t move all that often in Concordia, this can restrict the options you have. Again, you have to balance efficiency with opportunity: it might be better to build in fewer cities if you can build in better located cities.

Prime locations tend to attract multiple players. Everyone wants to be part of the regions that will be prefected.

Location is relative, but it leads to one of my favorite interactions in the game: the Prefect. Settlers of Catan is often lauded (especially by those unfamiliar with the hobby) for offering nonconfrontational, positive player interaction. Concordia has that in spades, and the clearest picture of it is the Prefect. Whenever you play your Prefect card, you choose a province to produce goods. You get the best of what that province has to offer, and then every player who has houses in that province gets goods. So prime real estate often means building in clumps with other players. If another player has an incentive to use the Prefect to produce in a region you’re in, so much the better: you get the benefit and don’t have to play your own card to get it. This leads to lots of little wrinkles during gameplay. Do you prefect in a province where you have a large presence if it benefits the other players too? Or is it better to prefect in a far-flung province that benefits no one but you? It’s especially interesting, because as the game continues, options that benefit only you become fewer and fewer. As players expand their influence across the board, there are fewer places that don’t benefit anybody. Also, once you prefect in one place, you can’t produce there again until someone uses their Prefect card to collect coins, so you can’t hit the same reward levers again and again. And even this is positive interaction: you’re grateful to another player for opening production to you again, even though they receive a benefit from it.

The Prefectus Magnus card passes counterclockwise around the table after use. It doubles the bonus you receive from prefecting in a region. Finding the opportune time to use it is critical. (And sitting on it can be critical too.)

All of the options in Concordia are cohesive, and this is one of the things I appreciate about it. It’s a zero-fat design. There’s nothing in it that I could say, “I never use that; that’s not that interesting.” You need to do everything in the game; the trick is choosing when to do it and doing it at a time so as to achieve the maximum benefit. One of these trickier decisions is knowing when to play the Tribune card. As you play, your options dwindle. Cards leave your hand to your discard pile, so you have fewer and fewer chances to capitalize on others’ decisions. Each player has a Tribune card, which lets you pull your cards back into hand and get a coin for each card after three; you get more money the more cards you’ve discarded. It seems best, then, to always push your hand to its limit, maximizing the cards in it so as to always get the maximum benefit from your Tribune. But you also have to balance whether having more options sooner is the better play. If another player uses a card that you don’t have, you’ll want to have your Diplomat handy, for example. I’ve played several games of Concordia now, and I still sometimes miss the best time to play my Tribune.

Concordia is a game of efficiency. You want to maximize each move, since most cards don’t restrict the number of times you can perform the action. (With the Architect, for example, you can build in any number of adjacent cities.)

And this is one thing I love about the game: even though the rules are simple, each time I play, I feel like there’s a new strategy to explore, and player interaction usually forces me to explore it. Concordia is one of the best examples I can think of when I hear “multiple paths to victory.” Sure, in some regard, each player has to do a bit of everything, but I’ve seen players win by focusing on Mars cards, Jupiter cards, Saturn cards, Minerva cards… It all comes down to strategy and opportunity. I may go into a game thinking I’ll try the Saturn route, but if other players buy the Saturn cards from under me, I have to try something different. And often, whatever that “something different” is, I feel like I’ve got a shot right to the end. I said of My Village that it felt like players were playing different games, so no wonder the “paths to victory” were multiple; here, players are forced to interact because each of the roles is so interconnected, so all of the paths converge, yet each is viable if done right.

The card market in Concordia. Newer cards cost more than their base cost, but it can sometimes be worth it to overspend to get just the right card.

I think Concordia is a nigh perfect game, but there are a couple of things that some players might not like. First, the scoring is a little strange if you’re not expecting it. When I explain the game, I usually end with, “Here’s how you get points.” The rest of the game makes a lot of sense, but it’s easy in the midst of Doing Things to forget what target you’re aiming at. The first game I play with people, they generally forget to pay attention to what will score them points no matter how many times I redirect their gaze. Thankfully, the game more or less reinforces the scoring: each card you purchase generally makes you better at scoring points with it, so you’re likely to get incidental points even if you aren’t paying attention to this. But new players might ignore certain cards in the market, and allowing any player to achieve a monopoly on scoring conditions is a bad idea. The scoring is strange and often takes a game to get used to, so this isn’t a game where a new player should expect to win. The rules suggest an intermediate scoring to show new players how it works, but this hasn’t appreciably increased understanding in my experience.

Each player has a personal warehouse. Lovely.

Concordia also doesn’t rate high on the “look at the box, get excited” meter. As I mentioned, it put me off for a while, and I am squarely in the target audience. My thematic-game-loving friends aren’t excited about another game of trading in the Mediterranean, and even though the map looks great on the table and the wooden goods pieces are shaped and not cubes, there’s something that still strikes them as boring about Concordia. Once they play it, though, it may not be their favorite, but I think they recognize that this isn’t JASE.

The goods in Concordia are individually shaped wooden pieces for each good. These are a nice touch.

The components in Concordia are excellent. The wooden and cardboard pieces are well thought out. The design of the board is clear, and the rules are reinforced by the design. Most of the rules are on the cards; the rulebook is a mere four pages (plus supplemental setup sheet). And while the game box is ugly, the game itself looks nice on the table. The box advertises play for two to five players. I’ve played at every count but two, and it’s flawless at each. The map board is double-sided to make a tighter or looser game at each player count, and the only difference is to use fewer cards in the market. I’ve played a three-player game in just over an hour, so it moves quickly the fewer players at the table. There are also expansion maps available, but I’ve not played on any of these; the base game is still interesting to me (although I have purchased two of these).

Did I mention how refreshing it is to have a deep Euro game with only a four-page rulebook?

Concordia is an advertisement for the best that Euro games have to offer: simple rules, tense decisions, player interaction (without overt player conflict), and near limitless replayability. The box is ugly, true, but don’t be fooled by the woman on the cover: Concordia is far from soulless, and it is one game that will keep you coming back for more, time and time again. Concordia is a true classic.

18 Jan 00:54

Scientists Say There’s More Proof Eating Hot Peppers Could Prolong Life

by Clint Rainey
An Indian farmer carries a tray of red chillies as he walks on a roof where others are drying in the village of Sanour on the outskirts of Patiala on July 20, 2016.

More evidence people who fear death after biting into something dangerously hot have it all wrong: A new study, building on a prior link, suggests the complete opposite — that, in fact, your mouth of fire might actually translate to extra years of life. Writing in...More »

18 Jan 00:52

¡¡Vuelve Super Rhino!!

by El club del dado

Super Rihno, un juego infantil de Haba con una gran aceptación entre el público adulto, volverá a ponerse su disfraz de héroe en un nuevo juego, Rhino Hero Super Battle.

Todavía no sabemos fecha de salida, pero llegará a lo largo de este 2017. Ayer twitter era un fervor y es que las imágenes que se han podido ver del juego están haciendo las delicias de los aficionados al juego de este particular super héroe.


El juego será para entre 2 y 4 jugadores y tendrá una duración de entre 10 y 20 minutos por partida y como podemos ver en las imágenes, aparte de contar con la divertida estética de su predecesor, contará con cartas más alargadas con lo que se presupone que los edificios tendrán una mayor altura y todo parece ser que contará con las mismas mecánicas de construcción.

Sin embargo, Super Rhino no solo tendrá que escalar, sino que tendrá que luchar contra otros super héroes tales como Giraffe Boy, Big E y Batguin para ver quien gana y no tiene que hacerse cargo de los molestos mono arañas.

Permaneceremos atentos a la llegada de este nuevo Super Rhino, de momento por si no lo conocéis, os dejo con la reseña que hicimos del juego anterior, para que veáis un poco lo que os está por llegar.


17 Jan 01:41

New York City Subway stations renamed after their most popular Instagram hashtag

by Alex E
14 Jan 22:34

I'd knit so hard, bro

by bile and syntax
Further on the topic of ways that toxic masculinity harms men, an Independent article on feminine activities men would do if society didn't judge them so hard, from a Reddit thread on the same topic.
14 Jan 16:46

Brazil stereotype map

by Alex E
Brazil stereotype map