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08 Dec 20:05

Homenaje de estudiantes a profesora asesinada en dictadura termina con despido masivo de docentes que apoyaron la iniciativa

by Carlo Cornejo y Samuel Romo

 Al interior del colegio Nuestra Señora de Andacollo de la Congregación Santa Cruz se respira un ambiente tenso luego de que 10 profesores, una psicopedagoga y una paradocente fueran desvinculados del establecimiento.

La situación de cese de contrato de los funcionarios se relaciona a lo ocurrido en octubre pasado, cuando alumnos de cuarto medio hicieron una petición especial a la dirección del colegio para conmemorar a una profesora asesinada en dictadura.

Actualmente, el establecimiento le pertenece al Arzobispado de Santiago y es administrado por la Congregación de Santa Cruz.

El “legado”

Al egresar del establecimiento, los cuartos medios del colegio Nuestra Señora de Andacollo dejan un “legado” al colegio. Por este motivo, el 4° A y el 4° B, escogieron dejar una placa en la sala de profesores en homenaje a la profesora Mónica del Carmen Pacheco Sánchez, quien fue ejecutada en 1975 por agentes del Estado cuando tenía 3 meses de embarazo.

Cabe destacar que el caso de Pacheco Sánchez también constituyó uno de los montajes más oprobiosos de la DINA con la televisión de la época durante la dictadura de Augusto Pinochet.

En una primera instancia, las autoridades del colegio encabezadas por la rectora Adriana Verdugo, se opusieron a la decisión de los alumnos del cuarto medio, lo que provocó una movilización por parte de los estudiantes.

Producto de la manifestación, las autoridades del establecimiento terminaron aceptando la solicitud de los alumnos, pero con la objeción que la placa se instalaría en la biblioteca del colegio. Sin embargo, hasta hoy dicho legado aún no se ha concretado.

Este jueves, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) se sumó a la petición de los estudiantes de cuarto medio y  condenó a las autoridades del colegio por negarse en una primera instancia a instalar una placa conmemorativa para la profesora asesinada.

“Condenamos la actitud negacionista de la rectora del establecimiento, Adriana Verdugo, y de las autoridades del colegio, por oponerse al derecho que tienen los familiares de Mónica Pacheco a reivindicar su memoria ante la sociedad, pero también prohíben que sus alumnos y alumnas tengan el derecho de recordar aquellos hombres y mujeres como Mónica, que lucharon por terminar con la tortura”, indicaron desde la agrupación.

Desvinculaciones con una justificación “sospechosa”

Entre docentes de historia, lenguaje, inglés, música, filosofía, además de una psicopedagoga y una paradocente; son 12 los funcionarios del colegio Nuestra Señora de Andacollo que apoyaron a los estudiantes para en el homenaje a la docente secuestrada y asesinada en Villa Grimaldi, a a quienes a fines de noviembre los desvincularon laboralmente.

Cabe señalar que la mayoría de los afectados pertenecen al sindicato, organización que a mediados de este año se vio envuelta en una huelga, puesto que las autoridades del establecimiento no habían respetado lo acordado en una negociación anterior.

El Mostrador se reunió con algunos de los y las docentes afectados por la resolución de la rectoría, quienes expusieron su malestar y sus “sospechas” con respecto a la justificación de sus desvinculaciones del colegio.

Según manifiestan, al momento que se les informó de su desvinculación, algunos profesores acudieron a la dirección del establecimiento para saber cuál era el motivo real de su despido o no renovación de contrato.

Los principales argumentos que les entregó la rectora Adriana Verdugo, se debe al “bajo rendimiento de los estudiantes en pruebas externas (Simce)”. Y además, la carta de despido expone el conocido artículo 161 del Código del trabajo: “Por necesidad del establecimiento”. Así se lee en los avisos de término de contrato.

*Como medio intentamos tener una respuesta por parte de Adriana Verdugo, rectora del colegio Nuestra Señora de Andacollo, sin embargo, la autoridad se negó a dar una opinión referente al tema.

Pese a lo anterior, los afectados no están de acuerdo con la excusa por parte de la rectora, acusando que las gestiones educacionales por parte de las autoridades del colegio no han sido las mejores y también denuncian que la petición del legado del 4° año B tuvo injerencia en los despidos.

Así lo cree Andrea Suazo, quien fue la profesora jefa del curso que exigió la placa con el nombre de la profesora asesinada en dictadura. La docente recuerda que en octubre, mientras los estudiantes pedían que su legado fuese aceptado, desde rectoría la llamaron tres veces en una semana y donde recuerda muy bien una de las frases que le enrostró la autoridad del colegio: “No hay que morder la mano que te da de comer”.

A continuación se detalla un extracto de un escrito que realizó la profesora Suazo, luego de una de esas reuniones que sostuvo con la rectora.

“El martes 23 me llama a una reunión la sra. Adriana Verdugo, solo a mí, para consultarme una serie de cosas relacionada con cuartos medios. Comenzó a preguntarme cosas que no podía contestar y cada vez con más énfasis. Quería saber la percepción que tienen los cuartos medios y solo respondí que ellos están cansados y molestos. Ahí comenzó a preguntarme qué habían hablado los estudiantes en la jornada, pidiéndome nombres de quienes lo hacían, preguntándome si ellos nombraban a alguien en particular del colegio y a todo esto le respondí que no podía dar esa información. La rectora estaba molesta e insistía en que le diera esas respuestas. Me sentí amedrentada y agobiada”

Un grupo de profesores afectados envió un correo a Fernando Torres, cara visible en Chile de la Congregación de Santa Cruz, entidad encargada de la administración del colegio en cuestión.

“Siento mucho lo ocurrido y me parece lógico que ejerzan sus derechos en las instancias que correspondan. Gracias por todo lo que hicieron por nuestro colegio y les deseo lo mejor para cada uno en lo que viene”, fueron las únicas palabras que respondió Torres a los docentes afectados.

Hoy los profesores despedidos se encuentran realizando sus últimas clases en el colegio y dicen no avergonzarse de ser desvinculados, sino que les avergüenza la “redacción violenta del escrito del despido y el asumir, con pena, que trabajamos en una institución cuyo lema es: el fin justifica los medios a la hora de validar el artículo 161″, concluyen los afectados.

Asesinato de la profesora y el “montaje de Rinconada”

Han pasado 43 años del asesinato de Mónica del Carmen Pacheco Sánchez, quien aparece en los archivos de las violaciones a los derechos humanos como víctima no sólo de la mano macabra de la DINA, sino que su caso es revelador de toda la complicidad de los medios de televisión de la época.

Al momento de su asesinato, la pedagoga se encontraba embarazada de tres meses. Fue detenida tras la muerte de su marido, el militante del MIR Roberto Gallardo Moreno, y llevada a Villa Grimaldi junto a familiares de su cónyuge. En dicho centro de detención y torturas fue ejecutada.

Sin embargo, la versión oficial dijo otra cosa y para ello se valieron del apoyo de la televisión. El comunicado de la Dirección de Informaciones de la dictadura señalaba: “Hoy 19 de noviembre (1975), a las 12:00 horas, en los cerros de Rinconada de Maipú, se registró un violento enfrentamiento a tiros de más de 30 minutos de duración, entre las fuerzas de DINA e Investigaciones, y un grupo de extremistas que se parapetó fuertemente armado en esos cerros. Resultaron muertos seis extremistas, huyendo uno de ellos”. Entre las víctimas del supuesto grupo extremista aparecía Mónica del Carmen Pacheco Sánchez.

Sin embargo, un ex agente DINA confesó en el proceso judicial que los seis cuerpos fueron llevados a Rinconada de Maipú ya muertos desde Villa Grimaldi. “Utilizaron sus cadáveres en una recreación que se hizo para la televisión, que fue transmitida en directo y que consistió en un gran despliegue de personal de la DINA que utilizaban armas de fuego”, contó.

En efecto, el 19 de noviembre del 1975 Televisión Nacional y Canal 13 transmitieron “en directo desde el lugar de los hechos” la nota sobre este enfrentamiento, con despachos de periodistas como Julio López Blanco, Cristián Sánchez y Roberto Araya Silva.

Por los homicidios calificados de seis integrantes de la familia Gallardo, la Corte Suprema confirmó la sentencia que condenó a 20 años de presidio a tres agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Miguel Krassnoff Martchenko, Basclay Zapata Reyes y Rolf Wenderoth Pozo.

 

07 Dec 00:01

Lanzan Chileleaks, la plataforma ciudadana para ponerle atajo a la corrupción

by El Mostrador

Chileleaks.org es la nueva herramienta puesta a disposición de la ciudadanía por la Fundación Ciudadano Inteligente, que usa tecnología de punta para revelar casos de corrupción en Chile, de forma fácil y segura.

Entregando evidencia de forma anónima, la ciudadanía puede alertar sobre casos de cohecho o coimas para que sean investigados por El Mostrador y, de ser corroborados, sean expuestos ante la opinión pública.

Lea además: Ciudadano Inteligente y El Mostrador lanzan plataforma para que la ciudadanía denuncie la corrupción de manera anónima y segura

04 Dec 13:30

Is 'cendol' Malaysian? Well, is tempura Japanese?

by Leslie Lau Managing Editor
CNN’s ranking of the world’s top 50 desserts has sparked a heated debate over cendol’s origins. — Picture by Yusof Mat Isa
CNN’s ranking of the world’s top 50 desserts has sparked a heated debate over cendol’s origins. — Picture by Yusof Mat Isa

COMMENTARY, Dec 4 ― In the eternal war between Malaysia and Singapore over who has the better food or where chicken rice really comes from, the latest subject of the frequently juvenile argument is cendol.

But is cendol even uniquely Malaysian? Why can't it be Singaporean, as suggested by CNN in its latest list of “50 of the world's best desserts''?

Well, here's the thing. We call the dessert cendol in Malaysia and Singapore but in Indonesia, it's called dawet.

And In Thailand it's lot chong. How about in Vietnam? Well, they call it banh lot.

If anything, cendol is probably native to South-east Asia as a whole. And there are suggestions that Indonesia, or Java to be more specific, probably has the strongest case to lay claim to the provenance of cendol.

The eternal sniping over who has the best food or culture between Singapore and Malaysia is probably rooted in the fraternal rivalry that has existed since Singapore was kicked out of the Malaysian federation in 1965.

Both countries share similar cultures and food, but instead of being something we can bond over, what we eat and who has the best whatever is always a bone of contention.

But food culture should not belong to anyone or any one country. Food is something to be shared.

Take cendol as an example. It's an amazing dessert because so many countries in South-east Asia have their own versions.

Another example is tempura, which are battered and deep fried vegetables or seafood, and can be found in nearly every Japanese restaurant around the world.

But you know something? Tempura is not even a Japanese word. It's from the Latin. It just means times.

You see the Japanese learned the technique behind tempura frying from Portuguese missionaries in the 16th century. These Catholic clergymen in Nagasaki would use batter and deep fry their food to observe the quatuor tempora, or ember days for fasting and abstinence.

If you want to try the real McCoy, go to Portugal and order a peixinhos da horta, which is really what a Japanese tempura is based on.

Today, we call this cultural appropriation.

Speaking of which, if you enjoy ramen, you must know that it's actually Chinese, right? Ramen to the Japanese is just lamian to the Chinese.

So we've been appropriating each other's foods since forever.

What's my point then? Let's just share that cendol lah.

30 Nov 13:56

How To Wrap Presents Japanese-Style Without ANY Tape At All

Absolutely indispensable. Just in time for the maddening rush of the holiday season! 

Submitted by: (via BeatTheBush)

29 Nov 15:10

Amnesty International: Putrajaya junking ICERD detrimental to Orang Asli rights

by Syed Jaymal Zahiid
(from left) Rachel Chhoa-Howard, Shamini Darshni Kaliemuthu, Mustafa Along and Jamali Ayau at the launch of Amnesty International Human Development Report in Petaling Jaya November 29, 2018. — Picture by Hari Anggara
(from left) Rachel Chhoa-Howard, Shamini Darshni Kaliemuthu, Mustafa Along and Jamali Ayau at the launch of Amnesty International Human Development Report in Petaling Jaya November 29, 2018. — Picture by Hari Anggara

PETALING JAYA, Nov 29 — Amnesty International (AI) Malaysia today said the government’s decision not to ratify the International Convention on the Elimination on Racial Discrimination (ICERD) could have an adverse impact on marginalised communities like the Orang Asli. 

The group said that most of Malaysia’s indigenous peoples are already left out of mainstream policy decisions, giving them little legal and social protection that otherwise could have been rectified if the country had adopted the ICERD.

The international human rights advocacy group released today a report documenting systemic discrimination against the Orang Asli, who despite being accorded special status in the Federal Constitution, continue to be victimised.

“These findings emerge as Malaysia’s new governing Pakatan Harapan coalition embarks on a reform agenda.

“The Malaysian government must carry out prompt, thorough and impartial investigations into attacks, threats and assaults against human rights defenders.

“It must also ratify key conventions to protect and promote indigenous peoples’ rights, including the International Covenant on Civil and Political Rights... Crucially, the government must also reverse its recent decision not to ratify the ICERD,” said AI activist Rachel Chhoa-Howard.

Amnesty International’s Malaysia researcher, Rachel Chhoa-Howard, at the launch of Amnesty International Human Development Report in Petaling Jaya November 29, 2018. — Picture by Hari Anggara
Amnesty International’s Malaysia researcher, Rachel Chhoa-Howard, at the launch of Amnesty International Human Development Report in Petaling Jaya November 29, 2018. — Picture by Hari Anggara

Orang Asli communities throughout the country are fighting tooth and nail to defend their ancestral land from development, almost always without any legal recourse.

Deforestation, typically for state-sanctioned mass logging or land clearing for agriculture, has left a trail of destruction that hurts the communities’ livelihood and culture, pushing the Orang Asli people into abject poverty.

The land clearing has destroyed wildlife, a crucial source of subsistence and income for a community that mostly relies on hunting and foraging to survive.

These activities are also integral to the Orang Asli identity, said Mustafa Along, a community activist who has fought to prevent loggers from entering land in Gua Musang, Kelantan.

“We used to be able to live on just RM300 with the resources available on our land,” he told the audience at the launch of AI’s report here.

“But because much of the land (and wildlife) is gone, life is harder for us now.”

Chairman of Jaringan Kampung Orang Asli Kelantan, Mustafa Along, gives his opening speech during the launch of Amnesty International Human Development Report in Petaling Jaya November 29, 2018. — Picture by Hari Anggara
Chairman of Jaringan Kampung Orang Asli Kelantan, Mustafa Along, gives his opening speech during the launch of Amnesty International Human Development Report in Petaling Jaya November 29, 2018. — Picture by Hari Anggara

The encroachment has forced indigenous people like the Temia, the community to which Mustafa belongs, to fight back, and AI noted that the battles have turned more aggressive in recent years.

In Gua Musang, for example, physical clashes were reported between members of the community and “gangsters” hired by loggers who wanted to dismantle the blockade erected to protect Temia land.

Several people, including activists and lawyers who fought on the side of the Temia, were arrested following the altercation.

The human rights group said the arrest proved the loggers had state backing, and AI said in its report that private companies often have the might of law and capital behind them thanks to their political connection.

“People described gangsters armed with swords or other weapons confronting, harassing and physically attacking community leaders and activists with impunity,” the organisation said.

“Other people that AI spoke to, told how police, government officials and agencies have threatened, arrested and investigated community members and human rights defenders across Malaysia.”

With a new administration in power, AI said it hoped for more space for reform and the inclusion of indigenous communities into policies.

But the jury is still out, said Chhoa-Howard. Following the decision not to rectify the ICERD, there may be cause for concern that pledges may be mere rhetoric.

“We don’t want all talk and no action,” she said.

21 Nov 13:55

Hernán Caffiero, ganador del Emmy: “Mencionar a Catrillanca fue un mensaje para Chile y el mundo”

by Marco Fajardo

Hernán Caffiero (Santiago, 1980) está feliz. Tras años de esfuerzo, su serie “Una historia necesaria” sobre varios desaparecidos de la dictadura, compuesta por 16 capítulos de episodios de cinco minutos de duración y transmitida en 2017 por Canal 13 Cable, logró ganar el Premio Emmy a la Mejor Serie Corta, en una ceremonia realizada en Estados Unidos.

“Para mí significa un reconocimiento, no solamente para el equipo que trabajó, que nos sacamos la cresta haciendo esto, sino principalmente para todos los familiares, que nos ayudaron a contar sus historias, para poder hacer esta serie”, cuenta por teléfono desde el país norteamericano.

“Estamos muy felices, muy contentos, muy orgullosos por eso, porque de una u otra forma se hace un reconocimiento internacional a esta historia y a aquellos de quienes nunca más se supo”, remata, además de destacar, tal como lo hizo en el discurso de premiación, a familiares emblemáticos como Ana González y Max Santelices, quienes murieron sin saber del destino de sus seres queridos, pero también al joven mapuche Camilo Catrillanca, muerto en un operativo de Carabineros hace una semana.

“Ana representa lo que no tiene que seguir pasando. Uno de los principales temores que tienen los familiares es morirse y que, con ellos, se mueran las historias de quienes partieron. Ella representa una visión bien descarnada de lo que sucede en países como el nuestro cuando no existe la justicia, cuando no tenemos acceso a la verdad, cuando la historia se ve truncada y no se asumen los problemas. (Su historia) es una bofetada para todos los chilenos, una mujer de tanto valor humano, condenada hasta el último día a no saber lo que pasó”, explica.

Catrillanca, en tanto, es otra cara de la misma moneda.

“Camilo, a diferencia de Ana, no tenía directa relación con la serie. Lo que quise decir es que todos los chilenos entendieran que Camilo Catrillanca también estaba presente en ese lugar, estuvo presente también con nosotros, que estábamos con ellos, estábamos con los peñi (hermanos), con los familiares de Camilo”.

“Era un mensaje para Chile, también para el mundo, pero principalmente para todos los chilenos. Me di la libertad de poder cerrar el discurso con un llamado de fuerza a la familia, para poder darle un sentido de cierre y de contingencia también. Lo que pasa con Camilo también son violaciones a los Derechos Humanos. A 45 años del golpe lo seguimos viendo en Chile, y son cosas que no pueden pasar. Así de simple, no pueden seguir pasando”.

Caffiero (centro) junto a los productores Sebastián Catalán (izq.) y Gonzalo Huenchumán (der.), con las fotos de González y Catrillanca.

Postulación al Emmy

La postulación a los Emmy fue hecha por los propios realizadores, por Internet, en la página de los Emmy, en febrero pasado.

“Estuvimos por meses esperando la nominación. Primero quedamos preseleccionados y después del 28 de septiembre nos enteramos que ya estábamos seleccionados”, recuerda al ser consultado sobre el proceso.

Caffiero subraya que fue un trabajo duro, porque son los premios de televisión más importantes del mundo, los “Oscar” de la televisión. Compiten más de dos mil proyectos año a año, con un jurado internacional.

“Es un tremendo reconocimiento a nivel mundial, no solo para el tema de los Derechos Humanos, sino para la industria cinematográfica y televisiva chilena”, resalta.

“Cuando llegamos a la final, ya pensamos que podía pasar cualquier cosa. Sabíamos que teníamos posibilidades”.

¿Por qué fueron elegidos ganadores?

“Creo que hay hartos factores. Uno es que es una serie de época, que tiene un valor de producción mayor, que está trabajada con una fotografía espectacular, un trabajo de arte maravilloso, la música también… son todos procesos que armaron de forma orgánica unas piezas con un carácter más cinematográfico, en un formato que –acá la gente no se ha cansado de decirlo–no lo habían visto nunca. Algo tan corto, que genere tal nivel de emocionalidad, tan real y tan potente”.

El director Hernán Caffiero.

El objetivo de la serie

Caffiero destaca que desde el principio el objetivo fue realizar una historia que pudiese refrescar la imagen “que tenemos en Chile de esta parte de la historia, esta imagen en blanco y negro, antigua, del concepto del detenido desaparecido, tan caricaturizado por gran parte de la población”.

“Queríamos dar un refresco a esas historias, tratando que también fuesen un aporte y una llave emocional para abrir las conciencias y entender lo que sucede en los países cuando los discursos de odio se toman el poder, algo que está muy presente en la actualidad y es súper universal. Por eso esta serie se hace más necesaria que nunca y nos llena de orgullo poder contribuir a que esto se sepa, se conozca, y que también impacte emocionalmente a la gente”, explica.

La obra apunta “a quienes están olvidando, perdiendo un poco la memoria de lo que pasó, y para aquellos que no habían vivido esto, las nuevas generaciones, a través de la empatía y la solidaridad, para poder construir una sociedad donde no se repitan este tipo de hechos”, dice. Una obra “para poder entrar y cambiar visiones y entender esto, no desde la lógica panfletaria ni político partidista. Esto tiene que ver con los Derechos Humanos, que son irrefutables, transcienden cualquier discurso y Gobierno”.

Respecto al episodio de censura que sufrió la serie en Canal 13 Cable, donde se exhibió desde septiembre de 2017, señala que hubo cuatro episodios donde no se mostró el cuadro final, donde figuraban los responsables de los crímenes con sus respectivas condenas, aunque luego fueron repuestos.

“Si bien fue una opción que asumió el canal, que yo no compartí, de todas forma hay que ser justos y decir que, si no hubiese sido por el canal, esta serie no habría salido en ninguna parte”. Además destacó “la libertad que nos dieron para trabajar y nos permitió hacer una serie como la que hicimos, más allá del corte que hubo, que daba sentido de realidad a cada caso”.

Los cuadros censurados en Canal 13 Cable.

Uso en clases

El director además recordó que los cortos han sido exhibidos en numerosas escuelas, para facilitar la comprensión del periodo histórico de la dictadura.

Muchos profesores –tanto de liceos municipales como rurales– le han dicho que ha sido un “tremendo aporte” para sus clases cuando han tenido que hablar de los Derechos Humanos. También ha habido docentes universitarios que agradecen que la obra pueda verse gratuitamente.

“Tampoco hemos tenido haters. La gente que trata de ocultar eso, de darle otro cariz, más político, no ha dicho nada, porque hicimos una serie que no tiene doble lectura, y ante eso da lo mismo la postura política que tengai. Son cosas que no se pueden volver a repetir”, concluye.

20 Nov 18:35

Poeta Elicura Chihuailaf llora a Catrillanca y pregunta en voz alta: “¿Quién será el próximo?”

by Marco Fajardo

El poeta Elicura Chihuailaf (Quechurehue, 1952) está triste. Como muchos otros mapuche, llora la muerte de Camilo Catrillanca, la más reciente víctima del Estado chileno en el sur del país. También teme por otros jóvenes de su pueblo, tras otros asesinatos de muchachos como Alex Lemún (2002) y Matías Catrileo (2008), tanto, que se pregunta en voz alta: “¿Quién será el próximo?”.

Candidato al Premio Nacional de Literatura, con una obra que es estudiada en el extranjero, es uno de los principales representantes de una cultura ancestral anterior a Chile.

Desconfía del Estado y de una próxima solución a la situación actual, pero cree en los niños chilenos –es decir, en el futuro– para revertir el oscuro momento actual de Wallmapu. Pero también cuestiona conceptos como “desarrollo” y apunta a una élite de familias.

Para él más bien se trata de una dictadura “que instalaron y en la que se enquistaron –en todos los estamentos del denominado Estado chileno– unas pocas familias pertenecientes a la chilenidad superficial y enajenada, que con su codicia han avasallado también a la chilenidad profunda, que es la inmensa mayoría”.

Impotencia

Aún así, no puede negar la pena –y sentimiento de impotencia–, no solo en su comunidad, sino en todo el país, que generó el asesinato del joven de 24 años, que deja a una hija y una esposa embarazada.

“Dada la alevosía con que se ejecutó el asesinato de nuestro peñi Camilo Catrillanca, se ha generado un ambiente de consternación y enojo, no solo en quienes somos parte del pueblo mapuche, sino también en diversos sectores de la chilenidad profunda”, comenta a El Mostrador.

También hay un “sentimiento de gran indefensión por la manera en que la policía borró evidencias de su acción y por la ‘errática’ reacción de algunas autoridades de Gobierno”.

Para Chihuailaf, ya es hora de dejar de hablar, y de actuar para lograr la anhelada paz.

“Todos sabemos que la paz es un valor que anhelamos y sabemos no se logra con discursos sino con actitudes, con acciones”, asegura. “Por eso estoy diciendo: para terminar con la violencia hay que terminar con la violencia. Me parece que este tan triste momento puede ser el inicio de un cambio definitivo en este lugar que habitamos”.

No hay democracia para los mapuche

En su análisis sobre el caso, el poeta además es lapidario. Él cree que el crimen de Catrillanca “demuestra que lo definitivo es que nosotros, los nativos, los mapuche en este caso, nunca hemos vivido en ‘democracia'”.

Para él más bien se trata de una dictadura “que instalaron y en la que se enquistaron –en todos los estamentos del denominado Estado chileno– unas pocas familias pertenecientes a la chilenidad superficial y enajenada, que con su codicia han avasallado también a la chilenidad profunda, que es la inmensa mayoría”.

“En la lista de asesinados mapuche están principalmente los jóvenes”, prosigue. “La semana pasada fue nuestro peñi Camilo Catrillanca y la pregunta constante ha sido y es: ¿quién será el próximo?”.

Para él, “mientras esas pocas familias que ostentan el poder no asuman que su codicia ha contaminado profundamente al cielo profundamente azul de la paz, su violencia será la habitante que seguirá vulnerando a nuestros sueños”.

Su referencia al color azul no es antojadiza. Según algunos autores, la manifestación del azul tiene que ver con el origen de la vida en su cultura.

Capitalismo y mapuche

Mucho falta para la paz en La Araucanía. Y un elemento clave para discutir la paz, en su opinión, es el concepto de “desarrollo”.

“Hay un gran problema conceptual que no quiere ser abordado y es crucial para el diálogo, para la conversación por la que ha optado siempre nuestro pueblo sin abandonar la defensa –la juventud en primera línea– de nuestra Mapu Ñuke Madre Tierra: ¿qué estamos entendiendo cuando decimos desarrollo?, por ejemplo”.

“Nosotros, los mapuche, queremos un desarrollo con la naturaleza y no contra ella, como lo pregona y lo ha impuesto el modelo capitalista o neoliberal”, expresa.

“¿No es acaso violencia cuando se apela solo a una legalidad y se desconoce la legitimidad? ¿Cómo se llama la acción de los que están borrando los bosques nativos, alterando el ecosistema, diezmando las napas del agua de la vida?”, pregunta.

En busca de una salida

¿Pero cuál es la salida de esta situación?

“Como lo ha reiterado nuestro peñi senador Francisco Huenchumilla, la salida de esta situación es política”, responde.

“El grupo de familias que se apropió de los poderes del Estado de Chile hizo ocupación violenta de nuestro antiguo territorio –el Wallmapu–, ocultó nuestra historia –también la del Chile profundo–, marginalizó el mapuzugun y desdeñó la visión de mundo nuestra”, reclama.

“Es urgente que esta situación sea revertida”.

Para ello, pide una política “que incentive el camino de la chilenidad hacia el reconocimiento de su hermosa morenidad con toda la diversidad de hermoso colorido que implica y que favorezca la autonomía de los pueblos nativos”.

“Hace hartos años me declaré un escéptico-optimista porque este andar se está haciendo con demasiada lentitud, considerando la urgencia que señala este tiempo y creo –espero estar equivocado– que pasarán décadas para que se convierta en paso firme y transparente. Mi optimismo viene de mi constante conversación con niños y niñas y con jóvenes a lo largo y ancho de este país aún llamado Chile, ellas y ellos que aún están pletóricos de sueños y ternura.

A ellos, especialmente las niñas y los niños “reprimidos hoy en nuestras comunidades de la zona de Ercilla y Filcuñ, les dedica un breve poema, “Canción y Afafán” (el afafán es un grito de ánimo):

Hijo, Hija: ¿Y si le decimos a la niebla
que desde su cumbre de ensueños
esconda los caminos de nuestros campos
y nuestros atacantes tomen entonces
los atajos de la nada…?
¿Y que la nada sea una cometa, el cráter
de un volcán, una galaxia inexistente?

¡Ya ya ya ya, uuuu!, digámosle a la niebla
para que se despierte
¡Ya ya ya ya, uuuu!, digámosle a la niebla
para que se apresure.

14 Nov 19:39

'The president lies daily': Watch this Al-Jazeera reporter show the correct way to interview a Trump defender

by Alex Henderson, AlterNet
“I’ve just put to you multiple lies, and you’ve not been able to respond to any of them.”

CNN’s Jim Acosta lost his White House press credentials after a testy exchange with President Donald Trump at a post-midterms press conference, where Trump accused him of being a “rude, terrible person.” But truth be told, Acosta was very polite—especially in comparison to the aggressive, no-nonsense grilling that Steven Rogers (an advisor for Trump’s 2020 campaign) recently received from Al-Jazeera’s Mehdi Hasan.

Posting a video of his interview with Rogers on Twitter, Mehdi wrote, “Hey U.S. media folks, here, I would argue immodestly, is how you interview a Trump supporter on Trump’s lies.”

It was obvious during the interview that Rogers wasn’t talking to Fox News’ Sean Hannity when Hasan (who was born and raised in the U.K. but is now based in Washington, DC) asserted that “the president lies daily, multiple times.”

Hasan cited several examples, including Trump’s claim that the U.S. is the only country in the world that offers birthright citizenship. Mehdi demanded to know if Trump’s claim was “true or false,” and Rogers responded that it was a “misstatement” without admitting that it was a lie.

Hasan also demanded that Rogers address Trump’s claim that there were riots in California over illegal immigration and sanctuary cities—and when Rogers insisted that there were, Mehdi responded that according to the president of the California Police Chiefs Association, there were no riots in response to sanctuary cities.

“There were no riots,” Hasan stressed. “He was just making it up.”

Hasan cited other Trump fabrications as well, including his claim that U.S. Steel would be opening six new steel mills as a result of his economic policies.

“There is no evidence of six new steel mills,” Hasan stressed. “He just made it up.” And Rogers couldn’t offer any evidence to the contrary, responding only that “the American people are doing well.”

Hasan told Rogers, “I’ve just put to you multiple lies, and you’ve not been able to respond to any of them.”

In addition to his work with Al-Jazeera English, Hasan (a Shiite Muslim who is a strong proponent of secular government) hosts the “Deconstructed” podcast for The Intercept.

Watch the video below:

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11 Nov 19:48

La nueva apuesta de Boric y Sharp: lanzan nuevo partido al alero del Frente Amplio

by El Mostrador

El diputado Gabriel Boric y el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, anunciaron, junto a otros militantes del Frente Amplio, anunciaron el proceso de convergencia del futuro partido político del Frente Amplio.

El acto inaugural, desarrollado en Teatro Huemul y que contó con la presencia de Boric, Sharp, Gael Yeomans, Diego Ibáñez y Gonzalo Winter, sirvió como anuncio una etapa de cuatro meses de discusión, donde delinearán las principales líneas políticas del espacio, que luego serán plebiscitadas por los integrantes de los cuatro movimientos que conformarán el nuevo partido: Izquierda Libertaria (IL), Nueva Democracia (ND), Movimiento Autonomista (MA) y Socialismo y Libertad (SOL).

Tras esa discusión, comenzará la recolección de firmas en las diferentes partes del país, con el fin de legalizar el partido en Servel.

“Hemos decidido dar un paso de convergencia política para aportar a las luchas que durante décadas se han dado por todo Chile: no más AFP, educación gratuita y de calidad, el feminismo que ha permeado todos los aspectos de nuestras vidas, el medio ambiente que está en riesgo por la ambición de unos pocos, las violaciones a los DDHH en la Araucanía y otros temas que nos convocan como izquierda para que disputemos en todo Chile a la política de la transición de la cual no nos sentimos parte“, comenta Boric.

En tanto, Sharp afirmó que quieren “que existan más Alcaldías Ciudadanas por todo Chile, queremos que la experiencia de Valparaíso se replique en todos los rincones del país, y para eso, es fundamental que tengamos claro que -con los que hoy estamos- no basta para transformar Chile, debemos sumar para construir mayorías que logren mayor presencia en los movimientos sociales y así pensar en un país más justo y democrático”.

11 Nov 19:41

Expert in authoritarianism reveals why Trump shirked visit to US military cemetery in Paris — but has time for Putin

by Tom Boggioni, Raw Story
Sarah Kendzior explained Trump’s actions in Paris that have drawn scorn from pundits and the military alike.

According to Sarah Kendzior, an expert in authoritarian regimes, President Donald Trump’s actions in Paris, where he passed on honoring U.S. war dead because of the weather but has found time to hobnob with Russian President Vladimir Putin, is no surprise.

Appearing on MSNBC’s AM Joy, Kendzior explained Trump’s actions in Paris that have drawn scorn from pundits and the military alike.

“It is strangely predictable,” Kendzior began. “I think we have two things going on. One is Trump’s fear of sacrifice. His lack of ability to understand sacrifice for a cause greater than yourself.”

“He has contempt for veterans. this is something that is consistent,” she elaborated. “He was cruel to [Republican Senator John] McCain, our troops — he has them stationed in Texas to put off an alleged horde of migrants coming toward Tijuana, and it makes no sense.”

“Then you have his consistent love of dictatorships, his worship of raw power. That is something he understands, that is something he sought to emulate,” Kendzior continued. “You saw this especially with Putin, but with Kim Jong-un and with anybody who is able to abuse power in an open and flagrant way with no regard for any actual representative body.”

“That’s an alarming thing because in this visit to France you see him once again moving away from a Western democratic alliance and towards an access of autocrats. That is his goal and objective,” she concluded.

You can watch the video below:

05 Nov 18:02

Dime dónde estudiaste y te diré hasta dónde puedes llegar en política: a propósito de Moreno y Desbordes

by Germán Silva Cuadra

“Dicen que valgo callampa”, se quejó amargamente Mario Desbordes en una entrevista en Vía X. La crítica, dirigida a la prensa, fue una especie de catarsis pública, cuyo trasfondo sonó más a confesión terapéutica que a conversación política. El diputado afirmó sentirse discriminado socialmente y lanzó una frase que, de seguro, identificó a más de un dirigente de su partido: “Soy el hueón de la escuela con número, de liceo público, que está a cargo del partido más grande del país, al que no le reconocen una estatura intelectual ni de historia para estar al mando de un partido así”. Una mezcla entre lamento y orgullo, pero, por sobre todo, con sabor a revancha. Y, claro, la frase no iba dirigida a los periodistas, sino a la elite política en general. ¡Toma, cachito de goma!, como diría Yerko Puchento.

Para nadie es un misterio que este es un país fuertemente dirigido por una elite que se desenvuelve de manera transversal en todos los ámbitos de la sociedad. Pero donde su impacto es brutal es en la esfera de la política y los negocios. Allí los líderes suelen conocerse desde niños. Se han educado en los mismos colegios, jugado en los mismos barrios y compartido en los mismos clubes. Es lo natural, lo cotidiano. La diferencia de hace 30 o 20 años es que el desarrollo y crecimiento de Chile ha permitido un mayor grado de diversificación en torno a los sectores en que habitan –si antes era El Golf, hoy es La Dehesa– y el número de Colegios ha aumentado –del Verbo Divino, Saint George, San Ignacio o Tabancura de los 80, sumamos ahora al Cumbres, San Benito y otros–, pero en la práctica sigue siendo estructuralmente similar. Los apellidos se repiten y las redes son las mismas.

Esta elite, cuando hablamos de negocios, tiene un grado de homogeneidad incomparable con otros países y suelen traspasar sus fortunas y poder de generación en generación. De hecho, en EE.UU. esto iría contra la ideología del self-made man. Pertenecen en un alto porcentaje al mundo conservador, católico y de derecha. No lo esconden ni menos lo disimulan. Les importa influir cultural y políticamente, por tanto, son dueños de medios de comunicación. Tienen una devoción por los canales de TV, aunque no sean rentables e incluso mantengan números rojos.

 La gente en Chile siempre ha optado por esta elite, incluido el médico Salvador Allende. Y por ahora el panorama no cambiará. Las señales que se hacen a sectores más populares son solo eso: gestos. De hecho, este repentino interés por el mundo evangélico –mejor dicho, el voto evangélico– está empezando a traerle problemas al Gobierno. Además de la resistencia que tendrán por los aspectos relacionados con la transparencia de los dineros cuando se discuta la Ley de Culto, las serias acusaciones que enfrentan los Durán-Durán, principales aliados de La Moneda, por lavado de activos y enriquecimiento ilegal –gracias al “diezmo” que entregan los fieles–, podrían transformarse en un dolor de cabeza para el Presidente Piñera.

Pero a nivel político, el peso de la elite es más transversal que en las empresas. Los apellidos se repiten, y también se hereda el poder. Los Coloma, Lagos, Allende, Alessandri, Girardi, Walker, Chadwick, Zaldívar y Aylwin –la lista es muy larga–, han formado parte del paisaje de los partidos tradicionales hace décadas. También estudiaron en los mismos colegios y universidades, sus hijos son amigos, tienen casas en los mismos lagos y playas, comen y toman sol juntos en verano. Discuten de día en el Parlamento, pero después comparten el happy hour en el bar del hotel en que se quedan un par de días a la semana en Valparaíso. Por suerte, gracias al cambio del sistema electoral, este panorama comenzará a cambiar gradualmente –ya se incorporaron los Vallejo, Bellolio, Jackson–, pero tomará muchos años.

Aunque esto se da en todos los sectores, en la derecha es aún más potente, ya que ahí se combina poder político y económico, además de algo de aristocracia y, por supuesto, sólidas redes sociales.

Miremos el panorama actual, considerando que es en ese sector donde suenan –tempranamente– más nombres para postular por el sillón presidencial en 2021. José Antonio Kast, Manuel José Ossandón, Joaquín Lavín y Alfredo Moreno. Todos de familias con tradición política y empresarial. Elite pura. Ninguno de la escuela E-556 o el Liceo A-109, en los que estudió Mario Desbordes.

La gente en Chile siempre ha optado por esta elite, incluido el médico Salvador Allende. Y por ahora el panorama no cambiará. Las señales que se hacen a sectores más populares son solo eso: gestos. De hecho, este repentino interés por el mundo evangélico –mejor dicho, el voto evangélico– está empezando a traerle problemas al Gobierno. Además de la resistencia que tendrán por los aspectos relacionados con la transparencia de los dineros cuando se discuta la Ley de Culto, las serias acusaciones que enfrentan los Durán-Durán, principales aliados de La Moneda, por lavado de activos y enriquecimiento ilegal –gracias al “diezmo” que entregan los fieles–, podrían transformarse en un dolor de cabeza para el Presidente Piñera.

Por de pronto, Desbordes tiene razón. Ser diputado y presidente del partido más grande de Chile, de seguro, ya se acerca a su techo, bueno, tal vez podrá ser senador, pero difícilmente podrá competir por un cupo presidencial. Este está reservado para la elite. Para los que estudiaron en el Verbo Divino, como Piñera, o el San Ignacio, como Alfredo Moreno, el más seguro hombre apadrinado por el Presidente para su sucesión, pese a los esfuerzos de Ossandón por tener a ese sponsor.

Alfredo Germán Moreno Charme, ignaciano de El Bosque, está haciendo una muy buena labor como ministro y también muchos méritos para estar en la papeleta de las primarias de la derecha. Aunque hasta 2010 no tuvo una trayectoria política, pero sí empresarial y académica destacada, Moreno ha logrado ganarse un buen espacio en ese mundo, pese a las dudas que genera en RN –han criticado su actitud “burlesca”– y el apoyo decidido que ha recibido de un grupo de diputados de la UDI para ser presidenciable.  El Plan Araucanía y el de Compromiso Social –apoyado por toda la elite empresarial– le están dando un sello “social”, que podría arrebatarle a Lavín la categoría “derecha social”, esa que Ossandón patentó en 2017 y que luego perdió producto de sus constantes zigzagueos políticos.

Y la semana pasada Moreno dio su primer gran golpe mediático, más allá de las intenciones del ex canciller. Estuvo de huésped ilustre de Felipe Berríos –el cura con mayor prestigio en la Iglesia católica hoy–, en la población La Chimba de Antofagasta, un territorio que muestra las contradicciones del país: pobreza extrema en una región minera, migrantes y delincuencia.

El ministro alojó en la mediagua en que vive Berríos, lo que se entiende por esa tradición de los alumnos del San Ignacio de vivir un tiempo en un lugar de esfuerzo para que conozcan y valoren tal realidad. El sacerdote jesuita sentenció la visita con una frase que de seguro estará impresa en los dípticos del ministro cuando sea candidato: “Es una persona muy valiosa, con una inteligencia emocional y sentido social tremendo”.  Mal que mal, viniendo de un compañero de colegio, no podía ser mejor. Y, claro, pese a vivir en La Chimba, Felipe también es parte de la elite, gracias a Dios.  

05 Nov 17:59

Silvia Federici: “Los hombres son la primera policía que encontramos en nuestras vidas”

by Macarena Segovia

“Ahora que estamos todas, ahora que sí nos ven, abajo el patriarcado que va a caer, que va a caer. Arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer”, con este grito, mil doscientas mujeres hicieron retumbar el Teatro Municipal de Valparaíso este fin de semana. Se reunieron, durante la mañana de este sábado, con una de las teóricas y activistas más reconocidas del feminismo a nivel internacional, Silvia Federici, encuentro que tuvo como fin preparar el llamado a huelga general para el próximo 8 de marzo de 2019.

“El feminismo es un terreno de lucha y de identidad social, no es solo un producto cutural, significa toda la organización social, del trabajo y de la política. Es una lucha, es la definición de qué significa ser mujer”, resalta Silvia Federici, filósofa y escritora.

La activista llega a Chile en un año clave para el mundo feminista, un año en donde miles de estudiantes y académicas dijeron basta de acoso y abuso en las aulas y realizaron largas tomas y movilizaciones. Un año en donde la cuarta ola feminista revivió la discusión por los derechos sexuales, la autodeterminación del cuerpo de las mujeres y sacó a miles a las calles rechazando la violencia machista y reivindicando el aborto libre.

La escritora conversó, en exclusiva con El Mostrador, sobre su perspectiva feminista marxista, desarrollada en su último libro: El patriarcado del salario. Críticas feministas al Marxismo, de la editorial Traficante de Sueños, el que está lanzando en Valparaíso, invitada por el Centro de Estudios Interdisciplinarios de Teoría Social y Subjetividad de la Universidad de Valparaíso (CEI-TESYS) y por la diputación de la parlamentaria frenteamplista Camila Rojas. Además, el 8 de octubre estará en Santiago, en un foro realizado en el marco del décimo aniversario de Fundación SOL.

La filósofa de origen italiano y radicada en Estados Unidos, llegó a Chile para reunirse con una serie de organizaciones sociales y sindicales feministas, y –hasta el momento– cuenta con más de cuatro mil mujeres inscritas para sus charlas en la ciudad puerto y Santiago. Además, se encuentra recopilando casos de nuevas violencias contra la mujer, las que pueden ser entregadas a través de la página feministresearchonviolence.org.

“Para mí, la lucha de las mujeres siempre ha sido una lucha conectada con la organización de la reproducción social. La sexualidad, el parir, la crianza, han sido construidas como cárceles para las mujeres. Todavía es muy importante que las mujeres se movilicen, porque la reproducción es fundamental para nuestra vida, hay que liberarla de la forma en la que ha sido capturada por el capitalismo”, destaca la filósofa. Federici afirma que los anteriores movimientos feministas fueron “capturados, institucionalizados desde las Naciones Unidas”, lo que se tradujo en una pérdida del sentido que se había adquirido a principio de los 70, mucho más “radical, muy subversivo, que pedía cambiar la sociedad, no solo desde las perspectivas de las mujeres”.

-¿Esta nueva ola feminista recobra esa radicalidad?
-La nueva ola es muy importante, porque son las jóvenes las que se están movilizando. La veo como un piso de conciencia, porque tantos de los problemas que nosotras enfrentamos no han sido resueltos. Nuestra revolución fue una revolución inacabada, porque ha sido capturada, porque el movimiento no fue capaz de realizar una estrategia de cambio total. Esta nueva ola tiene muchas temáticas nuevas, como la lucha contra la violencia de la mujer, porque todavía hoy vivimos una nueva contraofensiva institucional y una superviolencia a nivel internacional. Hoy hay una conciencia mÁs grande de esta violencia como una nueva forma de trabajo y de organización capitalista.

-¿Cómo se evidencia y reproduce esta violencia estructural contra la mujer?
-Hay que comprender cuáles son las raíces de la violencia, y por qué la violencia sube hoy. El análisis que hemos hecho es que la violencia es parte integrante de la organización del trabajo de las mujeres, del capitalismo, porque, cuando tienes una familia nuclear, no es un accidente que gran parte de la violencia, hasta ahora, se da por acoso sexual y el femicidio que hay en la familia. Cuando hay una estructura familiar donde el varón tiene el poder que la mujer no tiene, ella queda en posición de dependencia, no se puede dar una relación de igualdad. El varón en la familia representa al Estado, a través del salario el Estado le da al varón el poder de disciplinar, controlar el trabajo doméstico. Tiene el derecho a exigir la comida, que la casa no esté sucia, por eso, siempre hemos dicho que para luchar contra el capital las mujeres deben luchar contra los hombres de su familia. La primera lucha política es con tu papá o el varón.

-Entonces, la figura tradicional del hombre trabajador, padre proveedor de la familia, reproduce el control sistémico del patriarcado…
-Yo digo siempre que los hombres son la primera policía que encontramos en nuestras vidas. Que la relación con nuestros hermanos, con nuestros padres muchas veces es, en pequeño, la relación que hay con la policía: te controlan. Bueno, algunos no lo hacen, pero la mayoría te controla, deciden tu sexualidad, con quien te encuentras. Por eso el Estado nunca ha considerado la violencia doméstica como una violencia real, ha sido el movimiento feminista el que ha luchado por que la violencia domestica sí sea violencia. Pero también necesitamos un movimiento que diga que la violencia en contra de los niños es violencia, no se puede pensar que le vas a pegar y que es parte de ser madre o padre, no, no los es. Es violencia toda vez que golpeas o humillas, más con la diferencia de poder.

Financiar el trabajo doméstico

-Una de sus principales luchas ha sido por la remuneración del trabajo doméstico, de la crianza, algo que no ha sido muy discutido en nuestro país.
-Desde el principio del capitalismo la tarea principal de las mujeres ha sido la reproducción de la fuerza trabajadora, reproducir la capacidad de trabajar cada día. Pero la economía siempre lo ha visto como un trabajo no real, nosotras hemos cambiado completamente la mirada, a partir de esta nueva comprensión hemos comprendido por qué se ha desvalorizado este trabajo y la condición de mujer, invisibilizar este trabajo ha servido a que todos los empleadores puedan aprovecharse sin remunerarlo, se da una doble explotación, hasta ahora.

-Entonces, esta idea de la emancipación de la mujer por medio de trabajo remunerado, solo ha aumentado la precarización de las mujeres…
-Es muy decepcionante la idea que da la ONU, los periódicos y feministas institucionales, de que las mujeres se están emancipando. Claro, hay una minoría de mujeres que ha disfrutado, que el feminismo le ha creado posibilidades, pero la mayoría ha creado más trabajo y no la capacidad de ser autónoma. Un ejemplo es el de Estados Unidos, las mujeres tienen uno o dos trabajos, y todavía son las más endeudadas. Con dos trabajos no son capaces de recibir salarios que les permitan sustentarse a sí mismas y a su comunidad, al contrario, usan el salario para pedir un préstamo, trabajan para endeudarse.

-Respecto al trabajo político de las mujeres, se habla de la masculinización del liderazgo de las mujeres, como el caso de Hillary Clinton, pero también hay casos en donde se acude a la imagen maternal tradicional de la mujer, por ejemplo, en Chile, Michelle Bachelet es conocida como la madre bondadosa.
-Cuando las mujeres acceden al poder, por lo general se masculinizan, se capitalizan. Abrazan una política social económica que no es a favor de la mujer. Por ejemplo, Hillary Clinton nunca ha apoyado la demanda por un subsidio importante para las mujeres que no tenían ninguna forma de sustento. Son mujeres que se adaptan y aceptan la misma política de otros gobernantes. Es muy decepcionante pensar que ponerse en la política institucional puede resolver los problemas que se enfrentan por ser mujer. También, los políticos han comprendido que poner la cara de una mujer a una política muy negativa para el bienestar, es una buena táctica, porque la cara de la mujer vende bien. Hace más suaves a políticas y medidas que son muy perversas.

-Si la vía institucional no ha rendido frutos, entonces, ¿cuál es el camino para las nuevas generaciones feministas?
-La alternativa, para mí, es un frente amplio de lucha, porque hay tantos problemas y terrenos de lucha. Estamos frente a un sistema que, después de 500 años de explotación del planeta, de la naturaleza, sigue diciendo que no es suficiente, que hay que explotar más. Sigue creando cárceles, un empobrecimiento de masas tan feo que la gente se va de su casa, de su país, lo hemos visto en Siria, hondureños, los africanos que se arriesgan a morir en el Mediterráneo. La solución es empezar luchas y movilizaciones que tienen un horizonte amplio, que miran a cambiar los problemas más inmediatos del presente, con una mirada que empieza a construir nuevas relaciones sociales, producción más cooperativa, que nos haga salir del individualismo, reconstruir el tejido social. Esta es, para mí, la tarea de los movimientos feministas y sociales que quieren construir una sociedad más justa.

-Al mismo tiempo que existe un avance de ideas como el feminismo, el fracaso de proyectos progresistas ha dado paso a una avanzada de la ultraderecha. ¿Cómo se defiende el feminismo ante esta arremetida?
-Mi posición siempre es que se vayan todos (ríe). Ante el peligro que es enfrentar esta derecha, se idealiza la alternativa. Lo que estamos viviendo es un desmantelamiento de lo que es el poder hoy, hay gobiernos que dejan caer la máscara, como el de Trump, que dicen más abiertamente lo que otros gobiernos han dicho y han hecho, pero con más moderaciones. Por ejemplo, Obama ha deportado más migrantes que los otros presidentes que han llegado antes. Entonces, es importante no idealizar. Mirando la política de gobiernos progresistas, podemos ver cuánto han apoyado una política neoliberal. Como Correa. Cuando fui al Ecuador, las organizaciones feministas y ecologistas me dijeron que llevaba una lucha por privatizar la Amazonía, por deforestar, con las compañías petroleras. Mujeres de la Amazonía ecuatoriana hicieron marchas hasta Quito para decirle que dejen de destruir sus comunidades. En Bolivia las feministas son muy críticas de Evo Morales, con los pueblos indígenas, la pelea por la carretera, el concesionamiento por la extracción del litio.

-Profundizaron el modelo…
-Poco a poco el movimiento se desarmó, la política neoliberal nunca se ha roto, nunca se ha cambiado, por eso yo digo “sí, compañeras, esta política de la derecha es muy fea, pero, por favor, no vamos a idealizar”, porque en realidad hay una sociedad donde el poder cambia de forma, pero es importante ver las lógicas fundamentales, que me parece que no han cambiado. Se puede hacer más sangrienta, porque hay una resistencia, ahora se tiene miedo, cuando se veía estas mujeres en Argentina, en España, el poder tiene miedo. Y está bien que tenga miedo, es importante comprender cómo se puede responder a esta nueva contraofensiva, que es el poder laico, peligroso, que trabajan mano a mano. Entonces, sí hay algo de nuevo, pero no tanto, porque son siglos que las iglesias están cooperando en la forma de disciplinar las mujeres.

Marx no ve todo el mundo sin salario

-Es una de las primeras intelectuales que enfrentó a los marxistas desde el feminismo tomando a Marx, ¿cómo ha sido ese proceso de construcción, en un mundo que ha estado siempre centrado en el hombre obrero?
-Yo no me reconozco marxista, pero creo que los marxistas me apoyan porque yo uso a Marx. Reconozco la importancia del trabajo de Marx y la importancia de una lucha anticapitalista. Marx nos ha dado algunos elementos de metodología: que no se puede comprender el desarrollo social, la historia, si no partimos de las condiciones materiales de la vida, que son la lucha de clase, los antagonismos, la relación de poder, todas las contradicciones sociales cerca de estos procesos, que el capitalismo es un sistema que se nutre de la captura del trabajo mal pagado. Pero Marx no ve todo el mundo sin salario, su enfoque exclusivo es la fábrica. Yo me separo mucho cuando Marx ve que el capitalismo ha sido una etapa necesaria para la humanidad, porque ha creado la gran industria, ha creado medidas tecnológicas que permiten superar la escasez. Yo supero este optimismo de la tecnología, de la necesidad del capitalismo de un periodo histórico, y también de la concepción de que es importante en la lucha de clases solamente la fábrica y no ve todas las áreas de la reproducción. Por eso me parece tan fundamental esta crítica, reconocer lo que en el marxismo no existe y que ha representado los intereses de clase de un sector muy fundamental, que es el del proletariado industrial. Tiene que salir a la explotación de las mujeres de todos los feminismos, de las mujeres.

-Así como hay muchos feminismos, también hay una resignificación en lo territorial, ¿cómo describiría a las olas feministas del sur-sur, las que hemos vivido en Chile o en Centroamérica con raíces indígenas, del mundo afrodescendiente.
-Para mí el feminismo que sale del sur, que ha sido colonizado y sale de la compañera que ha vivido toda la experiencia de la esclavización, es muy potente. Son las que están más abajo, las que conocen más al capitalismo y tienen las heridas más profundas. Es por eso que en América Latina siempre ha habido feminismos más radicales que en el norte. En el norte los más radicales han sido los movimientos de los derechos civiles de la población negra, es la visión de los esclavos, los que nos dan la mirada más esencial de lo que es el capitalismo.

-Qué pasa con la crítica que apunta al movimiento feminista como una demanda de élite, de la pequeña burguesía…
-No comprenden nada de lo que es el feminismo. No ven la lucha de la mujeres en el campo, contra la minería, esa es una lucha feminista. Ellas lo ven, lo reconocen cuando llega una mina a la comunidad, muchas veces se choca no solo con los hombres, la guardias civiles, sino que van muchas veces en contra de sus compañeros de comunidad, que están contentos porque tienen un poco de poder salarial, que no ven cuando se envenena el cultivo y toda la comunidad no puede reproducirse. Esta diferencia de la visión entre los hombres y las mujeres, la izquierda no ve que estas compañera son mujeres que tienen toda una problemática particular contra la mina, para controlar su cuerpo, en una vida donde te pueden violar, partiendo por el varón con el que está casada, que quiere controlar tu cuerpo. Estas son todas temáticas feministas.

La caza de brujas del siglo XXI

-Uno de sus libros más reconocidos, Calibán y la bruja, aborda la caza de brujas en el medioevo, lo significa como una persecución clara contra la mujer. Hoy, el feminismo ha tomado dicha figura y la reivindica, ¿cómo se significa a la bruja en estas nuevas olas?
-Es un retorno a dos caras muy distintas. Por un lado, el movimiento feminista reivindica la figura de la bruja, como símbolo de la mujer rebelde; por otro lado, en muchísimos países de África y de la India se está haciendo una nueva caza de brujas. Desde hace años están quemando mujeres acusándolas de ser brujas, en muchos países se está haciendo como parte de la expansión del capitalismo, de la privatización de la tierra, como consecuencia de la exclusión del acceso de la mujer a la tierra. Hay una nueva caza de brujas donde juega un papel importante la Iglesia, sobre todo la Iglesia fundamentalista, donde hay campos de concentración por brujas, en Tanzania están quemando brujas, en el Congo se están matando y torturando a mujeres acusándolas de ser brujas, mujeres que son curanderas, por ejemplo, en Brasil mujeres parteras, curanderas que usan yerbas, también se las empieza a acusar de usar magia oscura.

24 Oct 14:12

El destino fatal de niña kawésqar vendida como atracción a empresario alemán para su zoológico humano

by Marco Fajardo y Tatiana Oliveros

Es una de las tantas historias del exterminio que sufrieron los pueblos indígenas de la Patagonia. Luego de vivir en la zona durante miles de años, en apenas décadas desaparecieron a manos de colonizadores chilenos, argentinos y europeos.

Murieron por las enfermedades que trajeron los colonos, fueron cazados como animales –los terratenientes pagaban una libra por oreja de cada selknam– y también exhibidos en zoológicos del Viejo Continente como atracción para un público ávido de las “novedades” del Nuevo Mundo. También indígenas mapuche sufrieron este destino.

Uno de estos casos –el de una niña pequeña– fue recordado a principios de mes en una breve publicación por el historiador español José Luis Alonso Marchante, autor del bestseller Menéndez, rey de la Patagonia (Catalonia, 2014), en su red social de Facebook, con más de 20 mil comentarios.

Uno de los responsables de estas prácticas fue el empresario alemán Carl Hagenbeck (1844-1913), que da nombre al que es, hasta hoy, el zoológico de Hamburgo, y que es administrado por sus descendientes. Un personaje controvertido en el país germano: hay información que indica que Hagenbeck firmó contratos con las personas que fueron exhibidas en los zoológicos humanos. Para validarse, tenía un estrecho contacto con el entonces presidente de la Sociedad Berlinesa de Antropología, Rudolf Virchow, cuyo nombre también lleva un hospital de la ciudad germana.

Muerte en el zoo

“El 30 de septiembre de 1881 moría en el jardín zoológico de París una niña kawésqar de tan solo dos años y medio de edad. Había sido raptada junto con su familia y llevada a Europa para ser exhibida como si fuera un animal salvaje. No pudo soportar las duras condiciones de vida y hacinamiento y murió en brazos de su mamá”, escribió allí el español.

Y añadió: “Esta fotografía de Pierre Petit se tomó solo unos días antes de su muerte, cuando la enfermedad ya había hecho estragos en su pequeño cuerpo. La niña fue enterrada en un rincón del jardín y unos días más tarde todo el grupo fue trasladado a Alemania en un vagón de ganado. Cuando terminó esta infernal gira, solamente sobrevivieron 4 kawésqar del grupo inicial de 11 personas”.

“En lugar de devolverlos a su tierra, los kawésqar fueron entregados a los misioneros anglicanos de Ushuaia, territorio yagán, donde no tardarían en morir a causa de las epidemias propagadas en la misión. Una trágica historia que todavía espera el reconocimiento y el perdón oficial”, concluyó.

Selk’nam en la exposición de Buenos Aires, 1898.

Las calles llevan los nombres… de los victimarios

Hoy, tristemente, en Europa muchas calles e instituciones no solo no reniegan de los responsables de estos actos, sino que los ensalzan. Iniciativas como Berlin Postcolonial o Africa-Hamburg han buscado revisar la historia de sus ciudades. Hasta hoy existe en la capital alemana la “Mohrenstrasse” (“La calle de los negros”), que debe su nombre a 12 niños africanos comprados en el siglo XVII para fines musicales y de entretención.

Uno de los responsables de estas prácticas fue el empresario alemán Carl Hagenbeck (1844-1913), que da nombre al que es, hasta hoy, el zoológico de Hamburgo, y que es administrado por sus descendientes. Un personaje controvertido en el país germano: hay información que indica que Hagenbeck firmó contratos con las personas que fueron exhibidas en los zoológicos humanos. Para validarse, tenía un estrecho contacto con el entonces presidente de la Sociedad Berlinesa de Antropología, Rudolf Virchow, cuyo nombre también lleva un hospital de la ciudad germana.

“Las personas que fueron exhibidas en los zoológicos humanos de Europa ignoraban completamente su destino y las penalidades que les iban a suceder”, explica Marchante. “Los once Kawésqar presentados como animales salvajes en el jardín de aclimatación de París en septiembre de 1881 fueron directamente raptados de los canales magallánicos por los hombres de Hagenbeck. Por supuesto no firmaron ningún contrato ni obtuvieron ninguna remuneración por parte de los promotores del ‘espectáculo'”, señala.

El historiador también recuerda el caso de un grupo de Selk’nam, llevados a Europa en 1889 por el francés Maurice Maître, y que también giraron por Londres y Bruselas. Fue el gobernador de Magallanes quien dio la autorización para un viaje del que la mayoría no regresaría jamás.

“Incluso los salesianos organizaron una exhibición humana en 1892 en Genóva, muriendo en Montevideo una mujer Selk’nam cuya hija fue entregada a la familia del médico que la atendió”.

Selk’nam junto a su captor en París, 1889.

La historia de la niña

En cuanto a la historia de la niña kawésqar que murió en estos zoológicos, Marchante se enteró del episodio en 2012, cuando asistió en el Museo del Quai Branly de París a la exposición de fotografías “Exhibiciones. La invención del salvaje”, que trataba precisamente sobre los zoológicos humanos y de cómo decenas de pueblos indígenas del planeta habían sido expuestos a la curiosidad del público europeo durante décadas.

“Allí pude ver la terrible fotografía de la niña con su mamá muy poco antes de morir y también el certificado de defunción”, explica.

“La pequeña niña de dos años y medio falleció exactamente el 30 de septiembre de 1881 a las cuatro de la tarde y fue enterrada en el jardín… Es un documento estremecedor puesto que prefigura el destino fatal de todo el grupo: siete personas murieron en la infernal gira por Europa”, comenta.

Mujer y niña kawésqar en París, 1881.

Antecedente del genocidio

Además, el historiador cree que los zoológicos humanos fueron un antecedente del genocidio sufrido por el pueblo Selk’nam.

“Los zoológicos humanos preceden en solo unos años a la persecución que van a sufrir los Selk’nam de Tierra del Fuego por parte de los grandes terratenientes ganaderos, todos de origen europeo”, apunta.

“Hay que tener en cuenta que, debido a estas exhibiciones, los pueblos indígenas del planeta eran considerados simples salvajes y su vida apenas tenía valor. Ya en 1882 el Daily News advertía a los inversores británicos que ‘la región podría resultar adecuada para la cría de ganado, aunque el único inconveniente para llevar a cabo este proyecto es que bajo cualquier punto de vista se hace necesario exterminar a los fueguinos'”.

A medida que se adentraba en la investigación para su libro Menéndez, rey de la Patagonia, Marchante se daba cuenta de que todos los abusos y vejámenes cometidos contra los habitantes autóctonos de la región simplemente prefiguraban lo que iba a suceder después: el genocidio y la apropiación de sus tierras por parte de un puñado de codiciosos latifundistas.

El libro sobre los zoo

Además de la obra de Marchante, el libro Zoológicos humanos. Fotografías de fueguinos y mapuche en el Jardin d’Acclimatation de París, siglo XIX (Pehuén, 2006), escrito por Christian Báez y Peter Mason, relata minuciosamente las exposiciones de los Kawésqar (1881), Mapuche (1883) y Selk’nam (1889) llevados a Europa

“Es probablemente la mejor investigación hasta la fecha y allí se contienen todos los detalles de estos viajes. Muchas de las personas forzadas a embarcarse a estas giras murieron en la travesía en alta mar y otras fallecieron a causa de las enfermedades contraídas”, comenta.

“Casi inmediatamente, los científicos disecaban el cadáver o lo descarnaban para dejar limpio el esqueleto, que pasaba a engrosar las colecciones de los departamentos de anatomía humana de museos e instituciones. Es curioso ver como, al medir el cráneo o pesar los cerebros, los médicos se sorprendían porque las dimensiones de los ‘salvajes’ eran exactamente las mismas que las de los europeos…”.

Báez también confirma que la iniciativa de los zoológicos humanos, en el caso chileno, comenzó gracias al propio Hagenbeck hacia 1878, “con el intento de llevar varias familias Kawésqar, y que se concreta con tres tehuelches. En 1882 se concreta con varios kawésqar, selk’nam en 1889”.

“Así esta empresa creció, con gente de todo el mundo, obviamente no europeos, hasta 1930”, remata.

En 2010, junto al cineasta Hans Mülchi y dos dirigentas, Báez logró restituir los cuerpos de cinco Kawésqar que estaban en la Universidad de Zúrich.

El especialista actualmente prepara una segunda parte de su libro, que se llamará Cautivos, que se refiere a otros indígenas del territorio chileno expuestos en el contexto de los “zoológicos humanos”.

El caso Hagenbeck

En cuanto a Hagenbeck, Marchante admite que se trata de un personaje controvertido.

“Fue un próspero empresario alemán, hijo de un comerciante de pieles y animales exóticos, que desde muy pequeño se familiarizó con los animales salvajes. En su época fue el primero que exhibió a los animales en espacios abiertos que trataban de reproducir su hábitat natural y en los que en teoría se movían en semilibertad. Esa es la razón por la que el zoológico de Hamburgo, su ciudad natal, lleva su nombre”.

Sin embargo, “Hagenbeck tiene un lado muy oscuro al ser también el inventor de los zoológicos humanos, un negocio con el que se hizo inmensamente rico. En 1874 exhibió por vez primera a un grupo de Lapones que causaron sensación entre el público, por lo que repitió la experiencia una y otra vez con pueblos traídos de todo el mundo”.

“Estos seres humanos iban de ciudad en ciudad, y tan pronto eran encerrados en jaulas y presentados como peligrosos caníbales, como se construían chozas de cartón piedra para tratar de escenificar sus poblados. Se trata de un período vergonzoso de la historia de la humanidad y algunos países, como Francia, ya han pedido perdón por su trágico pasado colonial”, puntualiza.

“Es lamentable que el zoológico aún lleve el nombre de este señor”, comentó el cineasta Hans Mülchi.

En tanto, la propia entidad se defiende.

Las personas expuestas “trabajaban para Hagenbeck como actores, con contratos y sueldo, lo que hoy podría compararse con artistas de circo”, aseguró la empresa a este medio en un comunicado.

“Carl Hagenbeck no fue ni el inventor de las exposiciones de humanos, ni tampoco el único empresario en este rubro. Hubo muchas exposiciones de todo tipo en el último tercio del siglo 19 y a comienzos del siglo 20 en las grandes ciudades europeas”.

Kawésqar en Berlín, 1881.

Revisión del pasado

En Alemania, enfrentar este pasado no ha sido fácil. Uno de los hitos fue la publicación de la biografía Deutsch sein und schwarz dazu (Ser alemán y además negro), de 2013, que relata la historia de Theodor Wonja Michael, hijo de un camerunés, cuando ese territorio era colonia germana.

Michael, enviado de niño a Europa, recuerda viajes en circo por toda Europa como exhibición. Era su única posibilidad laboral como ciudadano de la colonia alemana en África.

“Con algunos de ellos hubo contratos, pero no sabían qué significaba ser expuestos. Nadie les había dicho qué pasaba exactamente allí”, señaló la historiadora alemana Anne Dreesbach –que publicó un libro sobre el tema– el año pasado a Deutsche Welle.

Muchos extrañaban sus hogares y varios murieron porque no fueron vacunados. En 1880, por ejemplo, una familia inuit murió de viruela tras ser expuesta en Hamburgo y Berlín. También hubo muertes en un grupo de sioux: fallecieron de tuberculosis, sarampión y pulmonía.

Solo en Alemania, hasta los años 30, hubo unas 400 exposiciones de humanos, y la mayor fue organizada en 1874 por Hagenbeck.

“Él tuvo la idea de suministrar no solo animales a los zoológicos, sino también personas. La gente estaba entusiasmada, porque no tenían televisor ni fotos a color, con lo cual tampoco una imagen de gente de países lejanos”, explicó Dreesbach.

El empresario alemán hacía aparecer a los inuit con renos, y a los indígenas de la Patagonia los hacía habitar en campamentos.

Fueguinos en la exposición salesiana de Genova, 1892.

Ley estancada

Marchante destaca que Suiza devolvió a su comunidad los restos de los kawésqar, una historia narrada en el documental Calafate, zoológicos humanos de Hans Mülchi. Ello ocurrió en 2010, en una ceremonia encabezada por la entonces Presidenta Michelle Bachelet.

“Al recibirlos hoy, el Gobierno de Chile ha querido hacer público, en nombre de la nación, un claro mea culpa por la complicidad de las autoridades de aquellas épocas con estas expediciones infrahumanas o, cuando menos, por la desidia o lenidad frente a tales abusos”, expresó la ex Mandataria en ese momento.

“Hoy lo que falta es la reparación y dignificar las condiciones de vida de los actuales Kawésqar”, afirma Mülchi, quien destaca que el segundo Gobierno de Bachelet devolvió a la comunidad la isla de Englefield, en la comuna de Río Verde.

También en Argentina, el Museo de Historia Natural de La Plata lleva a cabo “una enérgica política” de restitución de los restos humanos.

A pesar de esto, Marchante lamenta que en Chile esté estancado desde hace tres años el proyecto de Ley de Reconocimiento del Genocidio de los Pueblos Originarios, presentado por la senadora Carolina Goic.

“Apenas se ha avanzado en la restitución de restos humanos a la que obligan las convenciones internacionales. Estoy convencido de que esta situación va a cambiar gracias a las presiones de la opinión pública que, cada vez más sensibilizada, quiere enfrentar este pasado repudiable para que nunca más se vuelva a repetir”, concluye.

Portada del libro Zoológicos Humanos.

 

20 Oct 18:58

El desarrollo económico Maorí versus el empobrecimiento Mapuche

by Diego Ancalao Gavilán

l 9 de octubre pasado, en el marco del IX Foro Mundial Económico Indígena Nueva Zelanda 2018 con el Pueblo Maorí como anfitrión, se realizó una reunión multilateral en la ciudad de Rotorua denominada “Gobiernos y Desarrollo Económico Indígena”, en la que participé como embajador del foro, nombrado por la comisión Maorí, y como asesor especializado en materia indígena del primer vicepresidente de la Cámara de Diputados de Chile, Jaime Mulet.  

La reunión fue presidida por la Ministra Maorí Nanaia Mahuta de Nueva Zelanda y contó con la participación de representantes ministeriales del gobierno de Canadá, Australia y Chile, su objetivo fue compartir las experiencias de las políticas públicas para el desarrollo de los pueblos indígenas.

Cabe destacar que los países desarrollados participantes reconocen los tratados firmados entre pueblos indígenas y sus gobiernos, como el tratado de Waitangui, firmado entre el pueblo Maorí y la corono Británica en el año 1840, del cual se desprende la jurisprudencia y las políticas tanto de restitución como de compensación empleadas. En Chile, en tanto, aún no se reconoce el tratado de Tantauco firmado con Huilliches, ni el Tratado de Trapigue, firmado en el año 1825 entre el gobierno de Chile y el Pueblo Mapuche.

Ante la arista de restitución de tierras, Australia indicó que aunque ellos no tienen tratados firmados, el 40% de la superficie de Australia está ya en propiedad de los pueblos indígenas, a lo que alguien retrucó que esas tierras eran solo desierto, sin embargo, en Chile el desierto no se le ha devuelto a los pueblos indígenas del norte, sino que se lo han regalado a empresas transnacionales para que exploten las riquezas que le corresponden a todo los chilenos.

 Otro ejemplo son las cuotas de pesca pertenecientes al pueblo Maorí que alcanzan el 50%, a diferencia de Chile donde las cuotas de pesca son de un par de familias. Las cuotas de pesca para el mundo Lafkenche en comparación son inexistentes, de hecho, hasta la fecha bloquean la aplicación de la ley Lafkenche. Es más, en este rubro, el pueblo Maorí no solo tienen una política, sino que una estrategia para el desarrollo de la industria pesquera, que según el Te Putea Whakatupo, plantea “construir líderes maorí de la industria a través de la educación y la fuerza laboral”, y en ningún fragmento dice construir desarrollo económico arrendando sus tierras o cuotas de pesca a los Pakea, blancos no maorí (winka en mapuche).

Respecto a la estrategia de desarrollo económico indígena, los países desarrollados no han basado su planificación en permitir que las tribus vendan o arrienden sus tierras, sino que todo lo contrario, se ha otorgado exención tributaria en territorios indígenas, como en USA; restitución territorial y compensación económica como en varias tribus de Canadá, al igual que en Nueva Zelanda, donde por ejemplo el estado devolvió 176 mil hectáreas de bosque que beneficia a siete tribus, terrenos valorados en 420 millones de dólares y a los que se le agregan 223 millones de dólares de rentas acumuladas, lo que supone un ingreso de 13 millones de dólares anuales a los clanes.

Lejos están las forestales en Chile de esa realidad, por lo que el Plan Araucanía del ministro Moreno debería partir por este ejemplo, ya que Angellini y Matte, los dueños de las forestales que antes eran estatales, son sus amigos. Es más, el Estado aun no responde por las 131 mil hectáreas en manos de forestales y empresarios agrícolas, que pertenecen a 168 títulos de merced extraviados, y que según la Comisión de Verdad Histórica y nuevo Trato y la Dirección de Asuntos Indígenas (DASIN), pertenecen al pueblo mapuche.

Sin embargo, el ministro Moreno ve la solución en arrendarles las tierras mapuches a los mismos empresarios que se han enriquecido con el usufructo ilegal del territorio, los mismos que lo acompañan hoy en la comisión para superar la pobreza mapuche. El mundo al revés.

Otro ejemplo son las cuotas de pesca pertenecientes al pueblo Maorí que alcanzan el 50%, a diferencia de Chile donde las cuotas de pesca son de un par de familias. Las cuotas de pesca para el mundo Lafkenche en comparación son inexistentes, de hecho, hasta la fecha bloquean la aplicación de la ley Lafkenche. Es más, en este rubro, el pueblo Maorí no solo tienen una política, sino que una estrategia para el desarrollo de la industria pesquera, que según el Te Putea Whakatupo, plantea “construir líderes maorí de la industria a través de la educación y la fuerza laboral”, y en ningún fragmento dice construir desarrollo económico arrendando sus tierras o cuotas de pesca a los Pakea, blancos no maorí (winka en mapuche).  

Hay una gran diferencia con lo que ocurre en Chile y es fácil observar que la buena voluntad del ministro de Desarrollo Social no obedece a una estrategia de desarrollo indígena planificado, más bien parece indicar que su noción del mapuche es que no tiene la capacidad y que los empresarios, replicando sus modelos de negocios que tienen al 90% de Chile en la pobreza, podrían resolver un problema indígena del cual es responsable el Estado. Es decir, busca privatizar un problema público, lo que ha sido la característica del sector ortodoxo de la política chilena, una visión sesgada y discriminatoria, muy alejada del mundo desarrollo en materia indígena.   

Lo que en realidad necesitamos es un modelo de desarrollo económico basado en los valores y recursos culturales del pueblo Mapuche, donde ellos sean los actores principales. ¿Es una medida difícil para la actividad económica?, pero ¿qué otra manera hay si hablamos de desarrollo económico Mapuche? Esto no es un descubrimiento, el Pueblo Maorí tiene su propio modelo de desarrollo económico llamado Maoritanga, de la que dicen “es la visión del mundo de nuestros antepasados”, filosofía que consiste en el valor y la ética spiritual, ambiental y económico ancestral de un pueblo.

Entonces, ¿por qué no se habla de desarrollo mapuche desde el Kumemongen (buen vivir), basado en las leyes del Admapu, que es nuestra propia filosofía ancestral?, ¿acaso su objetivo es hacer desaparecer los últimos ríos y recursos naturales protegidos por el Mapuche?, ¿acaso es una nueva estrategia de asimilación y pobreza? Deberían comprender que cuando los pueblos originarios se desarrollan, todo el país se beneficia.  

15 Oct 08:27

Rohingya: 'Better to kill us in India than deport us to Myanmar'

Natalie Gomez Dunker

rohingya people

Families in Rohingya camp in New Delhi fear forced deportation after seven men were handed to Myanmar border guards.
07 Oct 17:21

El ejercicio de resistencia y desobediencia civil tras el colectivo de Desclasificación Popular

by Javier Salinas

Un trabajo persistente para la desclasificación de archivos sobre violaciones a los derechos humanos realiza desde hace un buen tiempo el colectivo Desclasificación Popular.

A 30 años del triunfo del “No”, una de sus integrantes, la cientista política Javiera Campos, destaca que “en temas de derechos humanos, la verdad es que sin las organizaciones de derechos humanos, no habría nada”.

“Ellos son los que han presionado al Estado para que haga lo poco y nada que hay. Sin ellos, varios centros de tortura estarían en el suelo. O serían un mall. Ellos pidieron las comisiones de verdad y justicia. Algunas veces los escuchan y otras no”, dice.

Organización inédita

La entidad en que participa es una organización inédita en el mundo. Desde el año 2015 trabaja en la desclasificación de los archivos de la Comisión Valech I, que se centró en las torturas que infligieron agentes del Estado a decenas de miles de chilenas y chilenos durante la dictadura militar. Estos se encuentran bajo secreto por 50 años desde el año 2004.

Más allá del levantamiento del secreto, sus miembros lograron un mecanismo propio de resistencia y de desobediencia civil, que incluso es reconocido internacionalmente por eminencias de los derechos humanos, como Peter  Kornbluh, director para Chile y Cuba de la ONG National Security Archive. Kornbluh estuvo detrás de la desclasificación de los archivos de la CIA que involucraban el intervencionismo de Estados Unidos en Chile.

Hoy, a 30 años de la victoria del “No” en el plebiscito de 1988, el trabajo de esta colectividad cobra  más fuerza.

Ahora, sobre cómo se logró desclasificar, la verdad es que fue algo difícil. En primer lugar, comenzamos a trabajar en crear el mecanismo de Desclasificación Popular con un grupo de ex presos y ex presas políticas. Esa etapa fue muy buena, ya que aprendí mucho. Ahí nos dimos cuenta de la importancia del consentimiento. Es decir, ayudar a las personas a recuperar su archivo. Y luego consultarles si querían, voluntariamente, darnos una copia para subirlo a nuestro sitio web. El consentimiento es clave, especialmente, y por lo que nos explicaron estos ex presos políticos, porque muchos y muchas sufrieron violencia político-sexual: una parte esencial de las torturas eran las violaciones sexuales a hombres, mujeres y niños. Otro punto es que, hasta el día de hoy, muchos y muchas ex presas políticas no le han dicho a su familia que fueron torturados. Esto es uno de los pilares de Desclasificación Popular: el respeto a los ex presos y ex presas políticas.

El origen del grupo

-Javiera, no muchos saben que parte importante de este proyecto fueron dos periodistas de investigación como Víctor  Herrero  y Javier  Rebolledo. Cuéntanos cómo llegaron a  participar  y cuál fue su  aporte.

-Ellos estuvieron al principio del proyecto, cuando a Francisco “Papas Fritas” Tapia se le ocurrió comenzar a estudiar el secreto de los 50 años de la Comisión Valech I. Los dos comenzaron a indagar cómo se realizó esta comisión. Además, tengo entendido que Víctor Herrero realizó un reportaje sobre lo poco que hizo la presidenta (Michelle) Bachelet, en su primer gobierno, en temas de derechos humanos. Entre sus omisiones, Víctor dio a conocer que Francisco Ugás, director del Programa de Derechos Humanos en el 2015, había entregado al Ministerio del Interior un borrador de proyecto de ley que levantaba el secreto de las Comisiones Valech. Proyectos de ley que Bachelet jamás mandó al Congreso.

-Desclasificación Popular partió en septiembre del 2015, a partir del trabajo que realizaste en conjunto con el artista visual Francisco “Papas Fritas”. ¿En qué consistió ello?

-Yo me uno a este proyecto por un motivo, en primer lugar, de amistad. Soy amiga hace tiempo de Francisco “Papas Fritas”. Me acuerdo que me contó que estaba estudiando el secreto de 50 años de la Comisión Valech I. Y le pregunté, ¿en qué ley está ese secreto? Me recuerdo que no sabía muy bien. Y la verdad que en ese año, yo tampoco sabía. Entonces, le dije que podía ayudar a revisar de dónde había surgido este secreto. Lo hice porque soy cientista política, y por la profesión podría rastrear bien el origen de eso. O ver la política pública, en general, que adoptó Chile cuando decidió hacer las comisiones de verdad y justicia sobre prisión política y tortura de la dictadura de Pinochet.

De la lectura pasé a una participación más activa, que continúa hasta el día de hoy. En medio de esa revisión, donde leímos directamente el artículo 15 de la ley 19.992 y vimos una frase clave: “excepto el titular”. Eso nos generó dudas grandes. Y comenzamos a averiguar qué podría significar eso. Teníamos la idea de que el secreto era para el resto del mundo: Poder Judicial o terceras personas. Pero que el mismo secreto reconocía la titularidad. Es decir, que las personas que acudieron a la Comisión Valech I eran dueñas de su testimonio. Incluso, recuerdo que le preguntamos a una amiga abogada, y ella nos dijo “esto está claro, hay secreto pero el titular es el que manda”.

La lucha por desclasificar

-¿Existía registro de lo que estaban a punto de realizar?, ¿algún abogado lo había  hecho antes?

-Eso fue lo segundo que hicimos: si era tan obvio, por supuesto que mucha gente ya debía tener estos archivos en sus manos. Por esto, consultamos a abogados de derechos humanos. En ese tiempo, pensamos que ellos debían saber bien si ya había personas con copia de su archivo Valech en la mano. Para nuestra sorpresa, los abogados nos dijeron que no se había hecho algo así: que los titulares pidieran, directamente, a la institución custodia estos archivos. Pasados los años, supimos que hubo ex presos políticos que acudieron a la Contraloría General de la República para pedir, por ejemplo, una recalificación. O pedir explicaciones de por qué no fueron calificados oficialmente como víctimas de prisión política y tortura. Pero no hemos encontrado, antes del 2015, a alguien que citara el artículo 15 de la ley 19.992 como fundamento. En lo personal, y lo digo siempre, espero que alguien lo haya hecho antes.

-¿Qué sienten cuando su teoría se vuelve real?  ¿Cómo fue ese proceso y cómo se logró obtener la primera desclasificación?

-Bueno, al confirmar que nuestra idea era correcta, fue la felicidad máxima. Y en lo personal, considero que es un gran logro: uno que podría ayudar a muchas personas y que rompería con algo injusto. Nuevamente, con los años, comencé a notar que es muy importante que en políticas sobre derechos humanos, y en especial en testimonios de prisión política y tortura, se le pregunté al testimoniante qué quiere hacer con su relato. Si quiere hacerlo público o no. Incluso, si quiere dar su testimonio al mundo pero resguardando ciertos datos. Las comisiones Valech, en la I y II, no hicieron eso. Y eso generó un gran daño: el Estado impuso un secreto sin consultar a las personas. Muchos justifican esto, invocando la protección. Pero la protección debió hacerse con la opinión de los y las ex presas políticas. Porque estos son archivos llenos de delitos: hay torturas, maltratos, prisión indebida, violaciones. Esto debió estar hace años en el Poder Judicial, y con el consentimiento de las personas para que el resto de Chile y el mundo pueda conocer qué pasó en la dictadura de Pinochet.

Ahora, sobre cómo se logró desclasificar, la verdad es que fue algo difícil. En primer lugar, comenzamos a trabajar en crear el mecanismo de Desclasificación Popular con un grupo de ex presos y ex presas políticas. Esa etapa fue muy buena, ya que aprendí mucho. Ahí nos dimos cuenta de la importancia del consentimiento. Es decir, ayudar a las personas a recuperar su archivo. Y luego consultarles si querían, voluntariamente, darnos una copia para subirlo a nuestro sitio web. El consentimiento es clave, especialmente, y por lo que nos explicaron estos ex presos políticos, porque muchos y muchas sufrieron violencia político-sexual: una parte esencial de las torturas eran las violaciones sexuales a hombres, mujeres y niños. Otro punto es que, hasta el día de hoy, muchos y muchas ex presas políticas no le han dicho a su familia que fueron torturados. Esto es uno de los pilares de Desclasificación Popular: el respeto a los ex presos y ex presas políticas.

La exposición de Matucana 100 y la negativa del INDH

“Con eso armado, se organizó una exposición en Matucana 100. Me recuerdo que fue desde el 26 de septiembre hasta el 4 de octubre del 2015. Ahí pusimos 50 mil manuales con las instrucciones para llevar a cabo la Desclasificación Popular, formando la frase “la memoria es nuestra”. El objetivo fue que el manual de desclasificación fuese obtenido por la mayor cantidad posible de personas. Luego de la exposición, se realizó un proceso de desclasificación enviando una carta formal al INDH (Instituto Nacional de Derechos Humanos) para que le diera todos sus archivos a 12 ex presas y ex presos políticos”, señala Javiera.

Lamentablemente -revela- “el Instituto de Derechos Humanos interpretó el secreto de la Comisión Valech I de la siguiente manera: se pueden dar los archivos y documentos que cada ex preso político dio a los entrevistadores que trabajaron para la Comisión Valech I, y los documentos que muestren el trabajo de esta comisión se deben mantenerse en secreto”.

La cientista política explica que por cosas de diferencias con ese grupo de ex presos políticos, no siguieron trabajando juntos y no se logró presentar ningún reclamo o recurso en los tribunales.

“Nos enteramos que este manual de desclasificación llegó a manos de unos abogados de la Universidad de Chile, Álvaro Aburto y Paz Becerra. Aplicaron el tema de la solicitud por transparencia del INDH, una gran innovación. Nuevamente, el INDH les dio sólo los documentos que, en este caso, la ex presa política pasó a la comisión. Frente a esto, los abogados presentaron un recurso de protección y lograron que le pasaran todos los archivos. Fue la primera vez que, al menos hasta donde nosotros tenemos conocimiento, se logró sacar toda la documentación de una ex presa política que fue a dar su testimonio a la Comisión Valech I”.

“Logramos conversar con estos abogados que desclasificaron, y comenzamos a trabajar juntos desde el 2016. En junio de ese año, volvimos a presentar 14 recursos de protección para desclasificar. Esta vez, trabajamos con un grupo de 14 ex presas y ex presos políticos de la Coordinadora Nacional de ex presas y ex presos políticos Salvador Allende, organización que está en la sexta región. Y se ganaron los recursos de protección. Acá también participó el abogado Francisco Jara. Debemos comentar que, hoy, Paz Becerra no es parte de Desclasificación Popular. Se retiró del proyecto, pero es una abogada dedicada a temas de derechos humanos. Desde ahí, el INDH decidió cambiar su criterio. Ahora, cada vez que un ex preso político pida copia del archivo, se le pasa de forma íntegra. Solamente interviene nombres de terceros víctimas. Es decir, si en el archivo Valech aparece el nombre de otra víctima, se tacha. Si aparece, por ejemplo, el nombre de un torturador, no se tacha. Cosa que no nos parece muy buena idea, ya que podrían tachar el nombre de otra víctima que fue vista por un sobreviviente. Esa información es muy importante”.

Los números de los desclasificados

-Desde entonces  a la fecha, ¿cuántos archivos se han desclasificado, y cuánto  han sido  puesto a disposición de la plataforma de www.desclasificacionpopular.cl?

-Mira, debemos hacer un recuento nuevo. Pero, desde octubre del 2015 hasta octubre del 2017, 159 personas han solicitado sus archivos Valech a través de Desclasificación Popular. Además, se ha cumplido otro objetivo de Desclasificación Popular: que los ex presos y ex presas políticas pudieran pedir archivos Valech también por su cuenta. Este fue el motivo de distribuir el manual de Desclasificación Popular en Matucana 100. De esta forma, desde octubre del 2015 a octubre del 2017, 235 personas han acudido directamente al INDH a pedir sus archivos Valech. Sumando las personas que acudieron al INDH y a los que acudieron a Desclasificación Popular, 394 personas han desclasificados sus archivos Valech. Llama la atención que 171 personas no calificadas de las comisiones Valech (de ambas comisiones Valech), han pedido directamente al INDH copia de sus archivos. Mientras que 120 personas de la Comisión Valech I, han pedido copia de sus archivos a través de Desclasificación Popular. Y en nuestro sitio web, hay 27 archivos donados.

-¿Qué hace falta para  lograr mayor desclasificaciones y publicación de estas? ¿Sientes que el INDH aporta o más bien se  ve en la obligación? ¿Se aprovecha de esto en algún sentido?

-Nos falta poder ir a las regiones, y pedir los archivos con el consentimiento correspondiente. Mucha gente de otras regiones ha desclasificado, pero no hemos logrado ir y consultarles personalmente si quieren donar el archivo. Una de las cosas que estamos haciendo hoy es mejorar el sitio web, para que las personas puedan por sí solas subir el archivo.

INDH: apropiación indebida

“Sobre el INDH, una de las cosas que se le puede reconocer es que cambió su criterio. Sin embargo, el año pasado, sacaron una nota en su sitio web diciendo que ellos han desclasificado los archivos Valech. Eso no es cierto. Hay una grave omisión por parte del INDH, ya que no fue por motivación propia que se decidió dar los archivos de la Comisión Valech I y II: fue por los recursos de protección puestos en la Corte de Apelaciones de Santiago. Esta omisión es una ofensa para todos y todas las organizaciones de ex presos y ex presas políticas que han desclasificado. Incluso, para los ex presos y ex presas políticas que han solicitado sus archivos sin la ayuda de Desclasificación Popular. Son ellos y ellas son los que han quebrado el secreto de los 50 años, no el INDH. Creemos, firmemente, que este no es un error casual. La invisibilización de la lucha contra la impunidad no se puede permitir. El gran logro de los expresos políticos fue poner fin de los archivos secretos, y eso no se puede omitir jamás”.

-¿Otras organizaciones de DD.HH., como  por ejemplo Londres 38, los han apoyado?

-Sí hay apoyo. En el caso de Londres 38, nos hemos comunicado pero no hemos desclasificado en conjunto. Postulamos a un proyecto con ellos, y no quedamos seleccionados.  En general, las agrupaciones de ex presos y ex presas políticas son las que siempre dicen que sí a la desclasificación. Durante este año, nos hemos acercado a algunos sitios de memoria. Hay algunos que nos han dicho que no y otros están estudiando la propuesta. Podemos destacar que la Corporación Memoria Borgoño 1470 está trabajando con nosotros. En palabras simples, esta organización está recolectando información sobre la prisión política y tortura en el Cuartel Borgoño. Se le propone, entonces, a los sobrevivientes que desclasifiquen. Luego, se les pregunta si quieren donar, voluntariamente, este archivo a la Corporación Memoria Borgoño 1470 y a Desclasificación Popular. Además, la Corporación tiene una campaña llamada “Yo estuve en Borgoño”. El objetivo es recolectar información sobre los sobrevivientes de este centro de detención y tortura de la comuna de Independencia. Esta es una pequeña encuesta online y, entre las preguntas, está la consulta si se quiere desclasificar el archivo Valech. A los que dicen que sí, nosotros gestionamos estas solicitudes.

Gracias a los presos políticos

“Por otro lado, hemos escuchado, algunas veces, la siguiente crítica: “esto entonces no es toda la justicia”. Hay personas que creen que solo, o que importa más, la lectura de la justicia de estos archivos. O que al final del día, pesa más la verdad judicial. Creemos que tan importante como los juicios, es la reivindicación política: devolver a los verdaderos dueños y dueñas su testimonio y generar un diálogo intergeneracional sobre la resistencia a la dictadura de Pinochet. Por supuesto, es un camino largo pero vale la pena. Un ejemplo que puedo poner de esto es que, al momento de que las personas leen su archivo, se acuerdan de otras detenciones. Su memoria se llena de recuerdos, y les permite recordar detalles a través de la lectura del archivo. Primero está la dignidad de la persona. Y hemos comprobado que, en general, las personas sí quieren compartir sus testimonios. Son pocos los que dicen que no quieren abrir su experiencia. Además, las personas eligen qué hacer con su archivo: usarla para demandar al Estado, guardarla, donarla a Desclasificación Popular o dejarla como herencia a sus familiares”.

-¿Crees  que  han  tratado de invisibilidad a Desclasificación Popular?, ¿quiénes  invisibilizan a Desclasificación Popular?

-Sí, como comenté anteriormente, creo que el INDH no ha dicho que la ruptura del secreto de las comisiones Valech es gracias a los ex presos y ex presas políticas. Sin ellos, no habría nada. Por otro lado la prensa, salvo excepciones, nunca cubre este tema. Una vez, un canal de televisión chileno nos entrevistó. Y jamás salió dicha entrevista al aire. Y creo que nunca saldrá. Esto es una mala señal. No he visto tampoco un reportaje a alguna agrupación de ex presos y ex presas políticas sobre cómo ha sido desclasificar en Chile. Esto es una experiencia única en América Latina. Y no lo digo yo, hemos hablado con otros activistas de derechos humanos de Argentina, de Perú, tesistas europeas y nos dicen que nunca habían visto un proyecto así. Ya hemos recibido algunas tesistas y académicas extranjeras, pero en Chile aún no se ha profundizado en este tema.

Balance a 30 años del “No”: peleas innecesarias

-¿Qué significado tiene para Desclasificación Popular el 05 de octubre?

-Creo que es un hito importante, pero que los partidos políticos han hecho una pelea innecesaria. Me refiero al intento de parte de la Nueva Mayoría de dejar fuera al PC. Es triste y es un símbolo de que falta mucho por avanzar. Por otro lado, me gustaría una celebración crítica: sí, hemos avanzado en muchas cosas, pero hay otras deudas democráticas urgentes, como en medio ambiente, en igualdad, en respeto. La deuda se podría resumir en la ausencia del Estado protegiendo a sus ciudadanos más desvalidos: a los que están en las cárceles, a los que viven al lado de la industria que tira humo todo el día, a los pueblos indígenas, a la comunidad LGTBIQ, a los ancianos, a los niños y niñas. En temas de derechos humanos, la verdad es que sin las organizaciones de derechos humanos, no habría nada. Ellos son los que han presionado al Estado para que haga lo poco y nada que hay. Sin ellos, varios centros de tortura estarían en el suelo. O serían un mall. Ellos pidieron las comisiones de verdad y justicia. Algunas veces los escuchan y otras no.

-Ricardo Lagos fue el hombre del dedo en el plebiscito, pero también el  hombre que impuso el secreto. ¿Qué opinión te merece lo realizado?

-Una de las cosas que pudimos comprobar mirando los archivos Valech que han sido donados a nuestro sitio web, es que no existió un documento que preguntará acerca de la publicidad de dicho archivo. Es decir, que le preguntaran al titular de la información si quería publicar su archivo, si quería publicarlo con resguardos o si decidía no hacer público su archivo. Tampoco un aviso o intención de que la comisión Valech I y II daría una copia de estos antecedentes al Poder Judicial, tal como se hizo en la Comisión Rettig. El Estado no preguntó, solo impuso. En el caso de la Comisión Valech I, hay un problema claro sobre el secreto. En un documento del abogado Matías Meza Lopehandia del año 2016, abogado que trabaja en la Biblioteca del Congreso, se indica que “por otro lado, la regulación legal de la facultad de la administración para decretar la reserva de antecedentes exigía que dicha reserva se decretara caso a caso y con fundamento, y en ningún caso podía exceder de veinte años. Finalmente, el ambiguo estatuto de la propia Comisión, podría implicar la imposibilidad de sancionar la infracción al deber de reserva, restando eficacia a la declaración de reserva”.

En palabras simples, la determinación de secreto de la Comisión Valech I debía hacerse caso a caso, y debía revisarse por la Presidencia de la República. Además, en esta época, no existía la actual ley de transparencia. Por lo tanto, lo máximo de secreto de un documento público eran 20 años. Lagos impuso en la ley de reparación, la ley 19.992, un secreto indebido. Que al final, te muestra que el objetivo era la impunidad biológica. Que torturados y torturadores estén muertos al momento de hacer público los archivos. Esto sería el año 2054.

Adultos mayores, ignorados

-En Chile es normal  invisibilizar al adulto mayor, ¿crees  que a las y los ex presos políticos no son tomados en cuenta  por su edad o también por otras razones?

-Sí, pero creo que es por una mezcla: entre la edad y la insistencia en sus demandas. Son adultos mayores consientes, que fueron brutalmente castigados por la dictadura. Eso debe incomodarle al actual Estado, ver que hasta el día de hoy exigen justicia. Por otro lado, me llama la atención que en temas de prisión política y tortura la prensa, en general, jamás se pregunta directamente a las organizaciones de ex presos políticos. Llama a un montón de expertos, pero no a ellos. Como si no pudieran hablar ni dar su opinión al resto. Es algo que no sé qué explicación tiene. Son los que resistieron la dictadura en sus barrios, cada familia chilena debe tener algún pariente que dijo no a la dictadura. Solo aparecen como personas que exigen reparación económica. Y eso no es así, la reparación es parte de varias cosas. Creo que a los chilenos se nos ha olvidado que la dictadura usó plata de todos los chilenos para matar y torturar a otros chilenos.

-¿Crees que esto debería desclasificarse por medio de una ley? ¿Cómo ves los  proyectos  e intenciones que existen por el legislativo?

-En teoría sí. Pero si no hay ley, hay Desclasificación Popular, citando a la Comisión Funa. Creo que una de las cosas buenas que tiene Desclasificación Popular, es que no espera que otros hagan lo justo. Las personas podemos hacer cosas importantes sin proyectos de ley. Ahora, nosotros hemos participado en los debates legislativos de los proyectos de ley que han intentado abrir el secreto de las Comisiones Valech. En el proyecto de ley del 2016, el que fue rechazado por la Sala de la Cámara de Diputados, (Gabriel) Boric y otros parlamentarios tomaron nuestras propuestas y las presentaron como indicaciones, las que fueron rechazadas. Fuimos también a la Comisión de Derechos Humanos del Senado, y tampoco pasó nada. La verdad, es que las mociones que hemos visto tienen falencias técnicas. Para mencionar una, me recuerdo que no se consideraban los archivos de los no calificados por las comisiones Valech. Estos archivos también los guardó el Estado, y es importante verlos. Eso nos daría una pista de los criterios de calificación de las Comisiones Valech. Tampoco se consideraba dar más recursos al Poder Judicial para estudiar estos antecedentes. Creo que se deben mejorar las propuestas, para lograr bien los objetivos de verdad y justicia.

-¿Finalmente cuáles son los planes de Desclasificación Popular y cómo se financian como colectividad?

-Creo que debemos sacar urgente personalidad jurídica, porque no tenemos ningún tipo de financiamiento. Todo se ha hecho a pulso. Y sobre los planes, estaría la asociación con otras organizaciones de derechos humanos y mejorar el sitio web para que la gente de regiones pueda donar su archivo sin problema.

18 Sep 14:42

Poesía mapuche: los versos de una cultura eterna

by Rosario Velasco

Aunque parezca difícil de creer, en los últimos treinta años, es decir, durante la dictadura y posterior a ella, la literatura mapuche se disparó, y muchos poetas comenzaron a escribir y a publicar. Si se analizan las editoriales y los libros publicados en ese período, se puede observar que algunos de ellos son en parte auspiciados por el Estado, con dinero y no con publicidad, a través de concursos literarios.

Quizás por lo mismo hoy en día hay tanta diversidad lírica, porque se han estado generando los espacios para poder levantarla y posicionarla tanto en el ámbito nacional como internacional. Y esto no es visto sólo como un boom por los mismos autores, pues en diversos encuentros de poesía indígena se menciona esto, también hay un reconocimiento por parte de diversos académicos, por ejemplo, Elvira Rodríguez, docente de la Universidad Diego Portales, quien está haciendo su tesis doctoral sobre este tema, y afirma que: “La cuestión mapuche como tal la encuentras una vez al año en un libro y una editorial.”

Esto último demuestra que es un fenómeno social de gran envergadura, el cual se ha mantenido con el paso de los años, y evidencia un interés por parte de la sociedad en leer este tipo de cosas, y en las editoriales por publicarlas.

Si miramos la historia de Chile con un poco de detalle nos podremos dar cuenta de que la poesía mapuche no es algo contemporáneo, sí, se ha hecho mucho más famosa en el último tiempo, pero las primeras publicaciones se remontan a 1917, con el libro “Selva Lírica”. Éste se planteó como una forma de celebrar el centenario de la patria con una antología lo más completa posible. Según la información de Memoria Chilena, habrían participado gran cantidad de poetas, incluidos Vicente Huidobro y Gabriela Mistral, pero si se investiga un poco más, podremos encontrar en la segunda parte de este texto un poema de un autor mapuche del cual no hay mayores registros, ni siquiera de su nombre.

En lo concreto hubo dos hitos que marcaron el camino de la literatura mapuche como tal. Uno de ellos fue el “Encuentro de Escritores Mapuche y no Mapuche” o también conocido como “Zgutrawun reunión de la palabra”, realizado en 1994 en Temuco. Dicho evento fue organizado por Jaime Valdivieso, escritor de la Generación de los Cincuenta, junto a Elicura Chihuailaf, destacado autor indígena, y en el cual participaron personajes como Nicanor Parra, quien asistió, según Elvira Rodríguez, en un acto casi bondadoso para poder, como se dice coloquialmente, “prestarle ropa a estos nuevos escritores.”

El otro hito relevante fue el “Taller Sudamérica de Escritores en Lenguas Indígenas” del año 1997, el cual también fue organizado por Elicura Chihuailaf, junto a la Universidad Católica de Temuco, con el fin de reunir, según lo consigna El Mostrador, a once autores mapuches y rapa nui, y ocho poetas nativos de América Latina, con el fin compartir experiencias y leer sus escritos.

Suena divertido decirlo, pero intenté, sin buenos resultados, comunicarme con Elicura Chihuailaf, uno de los grandes poetas mapuches de los últimos 30 años. Él escribe lírica y traduce textos del español al mapudungun y viceversa, permitiendo

la difusión tanto de sus relatos como los de sus colegas mapuches y chilenos. Me dejó un “visto” en sus redes sociales, y eso me hizo pensar que tal vez estaba muy ocupado, o quizás no le interesaba hablar.

También intenté entrevistar a Graciela Huinao, otra de las grandes escritoras de este género, quien hace traducciones en su idioma y en el castellano, y por lo mismo es parte de la Academia Chilena de la Lengua. Se suponía que nos veríamos en el “Mapuche” de Plaza de Armas, es decir, el Monumento a los Pueblos Originarios, ubicado en el punto cero de la ciudad de Santiago. Me dijo a las 5 de la tarde, y llegué, puntual, me senté al lado de esa escultura de casi 8 metros de altura, tratando de buscarla, pero nunca la vi.

KUIFI AUKIÑ ÑI TREPETUN- El despertar de las voces antiguas

Esto se puede traducir como un encuentro de poesía mapuche, el cual sirve para entender un poco de la oralidad de esta literatura, y esa catarsis que se produce cuando se reúnen grandes escritores de este género.

Esta instancia se llevó a cabo el año pasado en el Museo de Artes Visuales (MAVI) ubicado en el Barrio Lastarria, y comenzó con un ritual llamado Llellipun, es decir, una ceremonia en la que se ofrecen cosas al Tachao, el señor de todas las cosas. En ésta alrededor de 30 personas participaron, bailando y cantando frente al Wenu Pelon, es decir, un portal de luz creado por Francisco Huichaqueo, un artista visual mapuche, para el museo. Luego de eso, los y las escritoras ingresaron al establecimiento seguidos de ese público dispuesto a escuchar, y se sentaron en una sala ubicada en el segundo piso, donde empezaron las lecturas y los relatos.

Las poetas invitadas fueron Eliana Pulquillanca (55), Roxana Miranda Rupailaf (35) y María Huenuñir (50), además del escritor Javier Milanca (48), quienes tuvieron la oportunidad de leer 4 de sus textos, en un sala casi oscura, en medio de utensilios y ropa mapuche, porque la habitación era eso, una mezcla de artefactos que flotaban sin sentido, pero siempre resguardados por unas paredes de cristal. En el fondo se veían pequeños fragmentos de un documental sobre su cultura, con sonidos de la tierra, el viento y el mar.

Para este reportaje entrevisté a tres de los poetas que asistieron ese día, uno de ellos fue Javier Milanca, quien toca temas relacionados con la marginalidad, los estereotipos de su pueblo en la sociedad chilena y las dificultades de ser mapuche en la ciudad. Su libro más importante es “Xampurria: Somos del lof de los que no tienen lof”, y el siguiente fragmento de “Bajemos al Peñi Jesús” refleja estas temáticas:

“Mejor bajemos a Jesús y que su sangre no nos siga culpando. Vente Peñi Jesús, ahora que muchos están en la cárcel. ¡Mari mari Jesús!

ahora y en la hora de todas nuestras muertes, (No diga amén diga Marichiweuw). ¡¡ MARICHIWEUW !!!”

Marichiweuw significa diez veces venceremos.

Luego está Roxana Miranda Rupailaf, caracterizada por tratar temas relacionados con la sexualidad, la feminidad, el erotismo y el territorio. Uno de sus libros más reconocidos es “Shumpall”, y hay un fragmento de “Yo, pecadora” que permite ejemplificar estos puntos:

“Confieso que le he robado el alma al corazón de Cristo, que maté a una flor por la espalda y le disparé a la cigüeña. Confieso que me comí todas las manzanas y que suspiro tres veces al encenderse la luna. Que le mentí a la inocencia y golpeé a la ternura. Confieso que he deseado a mis prójimos y que tengo pensamientos impuros con un santito.”

Y por último está Eliana Pulquillanca, quien aborda cuestiones asociadas a la reivindicación de su pueblo, a través de un ensalzamiento de su cultura, creencias y tradiciones, siendo crítica con la sociedad chilena. Uno de sus libros más conocidos es “Raíces de Canelo”, y a continuación presento un fragmento de “Es mi palabra” que ayuda a entender estos tópicos de forma directa:

“Yo hablo de la lucha, de la fuerza, de la rabia retenida, de la paciencia colmada.”

La lucha, la realidad

La poesía mapuche no es algo de lo que se suela hablar cuando te juntas a tomar un café con un amiga, ni conversas sobre ella con tus profesores, y tampoco genera una discusión en tu casa, pero aún así está ahí, en la sociedad. Durante mucho

tiempo, e incluso en la actualidad, la lírica indígena ha sido utilizada como una herramienta o un espacio para poder dar a conocer las problemáticas de este pueblo.

Y así lo ve Roxana Miranda Rupailaf, quien afirmó: “Yo creo que toda la poesía es política, cuando uno está hablando del cuerpo o del territorio, también está haciendo algo político, no es un tema menor (…) Hablar de una cosa no significa que uno no piense en lo otro.”

A veces podemos creer que en nuestra sociedad contemporánea la poesía como acto puro de arte sería bien recibida, y esa concepción podría estar equivocada. La escritura se convierte en un blanco de prejuicios, donde la sensibilidad es criticada y exagerada, y se olvida esa arista política de la cual hablaba Roxana. Para Javier Milanca, escribir es una necesidad, porque: “Lo que me motiva a escribir es ir contando lo que está ocurriendo alrededor, sobre todos aquellas cosas que la gente no ve.”

Entonces yo me pregunto: ¿Cómo es que la gente ve a la poesía mapuche? Esa mirada se vuelve estereotipada, y por lo mismo no resulta tan extraña la presencia de temáticas asociadas a ésta, como la criminalización, la cual se produce por las representaciones generadas por los medios de comunicación en torno a los y las indígenas de nuestro país. Hasta llega a ser hilarante la participación de José Antonio Kast en las últimas elecciones presidenciales, quien propuso, según lo consigna 24 Horas, poco menos una exterminación de este pueblo, pues, desde su perspectiva, la mayoría de los mapuches son terroristas: “Si fuera presidente decretaría la ayuda de FF.AA. en la Araucanía a fin de terminar con los actos terroristas”.

También está el tema de la marginalización, pues en los colegios se nos enseña que son personas aisladas, y, por ende, apartadas de la esfera social, lo cual está ligado de forma automática al concepto de la pobreza, y el alcoholismo, los cuales David Añiñir se esfuerza en tratar en “Mapurbe”:

“Eres tierra y barro mapuche sangre roja como la del apuñalado Mapuche en F. M. (o sea, Fuera del Mundo) eres la mapuche “girl” de marca no registrada de la esquina fría y solitaria apegada a ese vicio, tu piel oscura es la red de SuperHiperArchi venas que bullen a gorgotones sobre una venganza que condena.”

Ya establecidos estos puntos a través de los cuales se puede leer y entender la poesía mapuche, surgen discursos para justificar esta escritura, y Javier Milanca lo menciona: “Mis escritos los considero como una denuncia, como un grito desde un lugar que genera preguntas. Que inquiere. Me atreví a tocar un tema complejo dentro del mundo mapuche: el mestizaje. Por eso titulé mi libro como Xampurria.” Entonces no sólo hay cuestionamientos en la esfera chilena, sino que también internos en esa comunidad, en cómo se ven y se reconocen como tales, porque incluso la palabra Xampurria viene a jugar con la pureza y la concepción del mapuche.

Son evidentes las falencias de nuestra sociedad, y frente a éstas la literatura mapuche intenta convertirse en ese puente de palabras que nos da a conocer perspectivas, realidades y luchas sociales, con el fin de solucionarlas mediante el reconocimiento de estas problemáticas. Como dice Elvira Rodríguez: “El poeta que es político se entiende, el poeta activista se entiende”, y si se entiende, se internaliza y se cambia.

El arte por el arte

“Tú ves que es una literatura que responde a un lugar específico de producción y que en esa etiqueta de leerlo como poesía mapuche, es un acto de resistencia, es un acto de visibilizar”, tal y como lo señala Elvira Rodríguez, cuando posicionamos al escritor, podemos entender la lucha o el acto de resistencia que realiza desde la literatura.

Sin embargo, no todas las escritores lo hacen desde una posición de reivindicación de su pueblo, y eso es algo interesante, pues no son criticados en sus propios círculos, sino que por el contrario los son por los lectores. Cuando se nos dice la palabra “mapuche”, nos comienzan a hacer ruido una infinidad de cosas, y vemos al autor y nos preguntamos si su aspecto coincide con los imaginarios existentes.

Según Roxana Miranda Rupailaf, esta categorización se ha vuelto un problema identitario para aquellos que escriben, y dice: “Es que yo creo que eso es una clasificación que se hace desde afuera, porque finalmente uno es mapuche, no es que uno haga algo que es mapuche. Uno tiene una identidad, y esa identidad creo que uno no se la puede sacar, aunque dijera que no soy mapuche, soy mapuche.”

“Va a depender mucho del apellido esta exigencia de “mapuchicidad”, el “mapuchómetro” como le dicen en los textos, y eso es terrible”, lo que señala Elvira es alarmante, porque eso se traduce en una falta de entendimiento del texto, pasamos de largo y no leemos los versos, sólo nos preocupamos por el exterior, en sí la portada del libro es atractiva, y si en realidad es mapuche.

Visiones externas e impersonales

Erwin Quintupill, poeta indígena me dijo en un mail lo siguiente, y me pareció bastante adecuado para representar este tipo de lecturas que se hacen desde la Academia: “Le aclaro que el ser escritor de poemas y otros asuntos, desde mi ser mapuche, no me hace experto en poesía mapuche, para eso están los académicos, aunque no les creo, lo de ellos es una lectura desde otra realidad, descomprometida, descontextualizada, e interesada.”

Cuando le comenté esto a Elvira Rodríguez, académica, me respondió: “Yo entiendo esa reticencia que tienen algunos autores, porque los estás leyendo poco menos que para el museo”, y eso es una realidad, porque nos hemos quedado con esta visión casi mítica de la cultura mapuche, de que todos son guerreros, y todos responden a ese imaginario casi primitivo de los libros de historia del colegio.

Dentro de la misma línea, toda la literatura indígena se ha reducido a la poesía mapuche, y entonces todos los pueblos terminan siendo clasificados de la misma forma, sean aymaras o huilliches, siempre se les mete en el mismo saco, y ni siquiera se hacen las distinciones geográficas. Además, sólo nos quedamos con ese relato donde aparece sí o sí la naturaleza, pero no es necesario que eso esté presente, incluso la Roxana Miranda Rupailaf es un ejemplo claro de ello, porque sus temáticas no abordan esto, o por lo menos no de forma de recurrente.

Si seguimos criticando esta perspectiva academicista, llegaremos al estancamiento de los marcos teóricos, los cuales se relacionan con los investigadores de este género, pues lo hacen sus estudios basados en tesis o textos, como los de Iván y Hugo Carrasco, teóricos sobre la literatura indígena, que ya están obsoletos, y por lo mismo, no permiten una correcta lectura de la poesía, lo cual incide de forma directa en la percepción y los avances de este pueblo.

Respecto a esto Elvira Rodríguez enfatizó lo siguiente: “Piensa que en el 89 nos estábamos cuestionando si lo que escribían los poetas mapuches podía considerarse como un recurso literario, y ahora la idea es ver si ese discurso es entendido como un sujeto intelectual capaz de problematizar todos sus espacios, y visibilizar esa problematización en un texto literario. (…) Se les niega la posibilidad de evolución, y es como: “Hueón, un mapuche con celular”, (…) desde la Academia se les pide este purismo, entonces cuando tienen esos puntos de fuga tu no sabes qué hacer con ellos.” Es decir, se vuelven a repetir los mismos planteamientos de hace 50 años, se perpetúan los imaginarios sociales, y se pierde esa lectura artística y poética.

El público, el lector

Ahora bien, en el ámbito nacional o internacional hay un claro interés por este género. En el primer caso se evidencia por la publicación de libros en ciertas editoriales como la Penguin Random House, LOM, Pehuén o Quimantú, las cuales buscan a los autores y quieren vender este tipo de textos, porque eso se traduce en la diversificación del mercado lector, y que para el cual la poesía mapuche se ha vuelto atractiva.

Eliana Pulquillanca dijo en relación a esto último que su: “ (…) mirada hacia la poesía mapuche es muy positiva, valoro mucho lo que hacen mis hermanos poetas hombres y mujeres, hay una poesía muy rica, que también ahora en este país es valorada, en la academia es valorada, es buscada, es consultada, es estudiada, es también analizada, porque a la academia, los estudiantes y a la sociedad, como público chileno, le interesa.”

En el segundo caso, ocurre un fenómeno en el cual los discursos se repiten en otros espacios, es decir, lo que está haciendo un autor mapuche en Chile, lo está haciendo un indígena en México y en Buenos Aires, la poesía indígena se ha asentado en múltiples países, y eso se convierte en un llamado de atención para fomentar al escritor y a los pueblos.

Y aquí se genera una suerte de analogía, muy graciosa, pero real, que menciona Elvira Rodríguez: “Desde mi perspectiva, no son profetas [los poetas mapuches] fuera de la tierra, son como Luchito Jara (se ríe), porque él es profeta en su tierra, se hizo famoso primero en Chile y luego afuera.”

El retorno, la paradoja eterna

La poesía mapuche es diversa, puede ser cómica e irónica, crítica y dura, descriptiva y sensual, puede ser una infinidad de cosas, tratar temas como el sueño azul, que Elicura Chihuailaf no deja descansar jamás, porque la representación de los colores para este pueblo es sagrada, entonces tenemos tonos como el azul y el blanco, los cuales simbolizan las tonalidades del cielo, la naturaleza y la fuerza del universo.

La literatura indígena se posiciona también como un espacio de lucha, e incluso como una ruptura social, pues nos hace reflexionar sobre el pasado y el hoy, como lo hace el “Salmo 1942” de Graciela Huinao: “Nunca fuimos/ El pueblo señalado/ Pero nos matan/ En señal de la cruz”, que viene a cuestionar toda la cosmovisión occidental.

Y podría seguir mencionando autores y poemas sin fin, pero hubo algo que me llamó la atención cuando hablé con Javier Milanca, y eso guarda relación con su último libro, él me dijo: “Actualmente me encuentro escribiendo otro libro que llevará por nombre WÜÑOLCHE y que será publicado el próximo año. La temática es el concepto filosófico Mapuche del retorno, algo así como un eterno retorno que guía la espiritualidad Mapuche. Los Mapuche siempre están volviendo, volviendo a vivir, volviendo a su lugar.”

Me gustaría pensar en un aplicación de ese concepto hacia la literatura, y a la poesía misma, pues son un fenómeno social, y, por ende, el mundo se verá obligado a prepararse para ellos, porque es un discurso que no se irá así como así, son palabras, y son versos, de una cultura eterna.

17 Sep 22:08

Nao Victoria Museum in Punta Arenas, Chile

Nao Victoria Replica.

Rising unexpectedly from an industrial park by the windswept shores of the Straits of Magellan is a full-size replica of Ferdinand Magellan's Nao Victoria carrack, the first ship to circumnavigate the Earth. The replica is the earliest in a series of four marvelous maritime models at this surprisingly poignant museum.

After the public was first invited aboard in 2011, this impressive replica was joined by a replica of the Chilean Schooner, the Ancud. Under the captaincy of John Williams Wilson, the original Ancud undertook the voyage that claimed the Straits of Magellan, a tortuous sea passage between the Atlantic and Pacific, for the Chilean Republic in 1843.

Building on the success of these first floating facsimiles, the museum commissioned a replica of the tiny lifeboat that saved Ernest Shackleton’s team of British polar explorers from an Antarctic shipwreck, followed by a full scale reproduction of Charles Darwin’s HMS Beagle, which extensively surveyed the cruel seas around Tierra del Fuego and Patagonia in the 19th century. The Beagle's first captain, Pringle Stokes, died by suicide while surveying this harsh and unforgiving environment and is buried at nearby Puerto del Hambre (Port Famine). 

The painstakingly faithful replica vessels are complimented by static and living displays intended to give visitors an insight into the hardships endured by the pioneering sailors, explorers, and scientists who risked their lives in some of Earth's most treacherous stretches of water.

17 Sep 18:46

A Day In the Life of a Female Incel

by AMY COLLIER

9:02 AM
Dear Log: Though I am involuntarily attracted to the male gender, I am unable to have sex with any of them. Is this a blessing? A curse? I am not certain. All I know is that I tried to message a guy on Bumble, but he immediately brought up his love of Louis C.K. and called the thing with Aziz Ansari a “gray area.”

It has been two years since I last had sex.

12:04 PM
Already noon and, just like every other day, I haven’t killed anyone. I expect that I will not have sex or kill anyone tomorrow either. Somehow this brings me no rage. Instead, I will spend my time cooking myself a really nice meal while listening to history podcasts.

1:00 PM
It has been 1.3 years since I caressed a man’s hand. It has also been 1.3 years since I had to hear someone try to convince me to read anything by David Foster Wallace. Life is pretty good.

9:00 PM
Went on a date with a guy but the conversation topic he chose as we walked past the picturesque pond at sunset was about how all duck sex is rape and isn’t that interesting. I asked him if he knew how praying mantises mate.

Somehow, I harmed exactly zero men following this experience.

9:36 PM
Almost went back on Bumble, but then I read a statistic that men who marry women tend to live longer lives and that women who marry men tend to live shorter lives.

9:40 PM
Nearing the end of the day, and I have yet to have sex with even one man. Still not feeling murderous.

10:21 PM
It has been exactly .8 years since a date chose to debate age of consent laws and whether schools should be expected to deal with rape on campus. I have not demanded an anthropomorphic male robot or written a think piece about wanting one this year. (I do not want one.)

10:47 PM
Dear Log: Tell me again about how The Wire is the best show ever made. Hahaha. Just kidding. It’s been seven months since the last time someone defended Don Draper’s actions to me, and 4 months since I was told to watch Breaking Bad.

11:03 PM
It’s been 1.15 years since someone uttered the words “blue balls” in my presence.

11:45 PM
Strange how I orgasm more consistently when no man is in my life.

11 Sep 16:30

A sangre y fuego: el día que comenzó la dictadura cívico-militar

by Jorge Escalante

*Este artículo, en forma de crónica, relata los pormenores de la investigación de la Primera Fiscalía Militar de Santiago, en la que prestaron declaración los sobrevivientes al ataque al Palacio de La Moneda, y que fueron testigos presenciales de las horas vividas entonces. Además, en este proceso, declaran todos los militares que aquel día ingresaron a La Moneda y quienes la sitiaron por todos sus costados con su armamento.

El referido expediente desapareció de la Justicia Militar. Nunca más fue habido el original de unas 300 páginas. Por mucho tiempo fue buscado por diversas personas interesadas en conocer esa valiosa pieza de la historia de Chile.

En el año 2011, el juez Mario Carroza inició un proceso acerca de la muerte del Presidente Salvador Allende, a requerimiento de los abogados Roberto Celedón, Matías Coll y Roberto Ávila. La causa terminó sobreseída definitivamente por la Corte Suprema.

No obstante, durante la investigación del ministro Carroza, quien fuera el propio instructor de la referida indagatoria castrense, el ex fiscal militar Joaquín Erlbaum, concurrió ante el juez y le hizo entrega de su propia copia del expediente.

El periodista Jorge Escalante logró acceder en su momento a aquella pieza histórica, para construir el relato que hoy El Mostrador vuelve a publicar por la relevancia que tiene para Chile la fecha del 11 de septiembre. Especialmente hoy, cuando se cumplen los 45 años del inicio de aquella tragedia.

*Nota del Editor

[ARCHIVO] “A sangre y fuego: el día que comenzó la dictadura cívico-militar”

La mañana de ese martes y las alertas al alba en La Moneda. Las llamadas telefónicas para quebrar la resistencia de Salvador Allende. Las manos ennegrecidas del Presidente, tendido después de haber disparado varias veces un fusil AK. La esperanza no cumplida de que los trabajadores salieran a la calle. La última flor arrojada por Hortensia Bussi para Allende muerto, en una ceremonia deslavada. Así fue el último día de la Unidad Popular en el poder y el primero de 17 años de dictadura militar.

Por Jorge Escalante

A las 07.45 de la mañana del 11 de septiembre de 1973, el subdirector de la Escuela de Carabineros, coronel Onésimo Muñoz Conejeros, dio una orden al capitán Manuel Mardones Rodríguez.

–Junte a su gente y salga en un bus a reforzar la Guardia de Palacio de La Moneda. Pasa algo raro ahí.

Mardones cumplió la orden y a las 08.20 salió de esa Escuela en un bus con 30 a 40 efectivos del Escuadrón de Ametralladoras. Lo acompañó el teniente Hernán Arangua Valdivia.

Al llegar a La Moneda se presentó al mayor de Carabineros Claudio Venegas Guzmán, jefe de la Guardia de Palacio aquel día. Los efectivos se repartieron alrededor del Palacio sin conocer aún el motivo del refuerzo. El Presidente Salvador Allende ya se encontraba en el lugar. Había arribado desde su residencia en calle Tomás Moro poco después de las 07.00. Estaba alertado del levantamiento de la Armada en Valparaíso. La elegancia de su vestimenta, la cambió esa mañana por ropa de combate. Una chaqueta y pantalón de tweed con rodilleras de cuero. Suéter de figuras romboidales de cuello subido y zapatos gruesos. El único toque de elegancia fue el pañuelo azul con lunares rojos que puso en el bolsillo exterior izquierdo de su chaqueta. Antes de salir de Tomás Moro, tomó el casco.

Era un regalo de su edecán naval, capitán de navío Arturo Araya Peeters. Se lo dio antes de ser asesinado el 26 de julio de 1973. Un francotirador le disparó desde el segundo piso de un colegio de monjas ubicado en la esquina de Pedro de Valdivia y Providencia. De los dos disparos, uno le causó la muerte cuando el edecán se asomó al balcón en el segundo piso de su casa en calle Fidel Oteíza. El crimen fue parte de un complot de altos mandos de la Armada para dar el último empujón a que esa institución encabezara el Golpe de Estado. Para camuflar el atentado, los integrantes del cuerpo de almirantes recurrieron a dirigentes del movimiento ultraderechista Patria y Libertad. Un grupo de ellos provocó esa noche la salida del capitán Araya al balcón. Dos de ellos dispararon hacia el balcón, pero sus balas no tocaron al capitán de navío. Era amigo del Presidente.

El casco tenía una historia y las iniciales J.M.F. Al comandante Araya se lo había regalado el comandante de la Marina estadounidense de apellido Munic en 1966 en el puerto de Filadelfia. Ese año, Araya condujo desde Valparaíso el submarino Thompson para su reacondicionamiento. El 29 de junio de 1973 se alzaron tanques del regimiento Blindados N°2, y el comandante Araya se lo pasó a Allende para que se protegiera. Viajaban en un auto desde Tomás Moro a La Moneda.

Finalmente, Allende responde a los tres edecanes: “Quiero ser muy claro, yo no me voy a rendir. Sí podría dialogar con los tres comandantes en jefe si se dan algunas condiciones. Espero que cada uno de ustedes lo comuniquen una vez que salgan de este salón. No voy a ser un Presidente prisionero o en el exilio. De aquí no me sacan vivo. Con esta metralleta que tengo aquí en mi mano me defenderé hasta el final. Y el último tiro lo guardaré para mí. Me lo voy a dar aquí, en la boca”.

–Si hay un ataque contra La Moneda, usted junte a sus hombres y me los lleva al segundo piso –dijo Allende esa mañana del 11 al capitán Mardones en uno de los patios de la sede de Gobierno.

El Presidente comenzó a convocar a algunos de sus ministros a La Moneda. Otros llegaron cuando se enteraron temprano por radio de lo que ocurría. Varios integrantes del Grupo de Amigos Personales, el mítico GAP de Allende, también arribaron temprano a Palacio.

Alrededor de las 06.45 de ese mañana, el edecán aéreo de Allende, comandante de Grupo de la Fuerza Aérea Roberto Sánchez Celedón, recibió un llamado telefónico.

–Comandante, véngase de inmediato a mi despacho, es urgente –le dijo el secretario del comandante en jefe de la Fach, coronel Eduardo Fornet.

El comandante Sánchez llegó a las 07.30 al despacho del coronel Fornet.

–Comandante, usted debe comunicar al Presidente Allende que, a las 08.30, las Fuerzas Armadas y Carabineros inician la toma del poder. Debe rendirse incondicionalmente –fue la orden de Fornet.

A las 07.50, Sánchez se dirigió a la residencia de Tomás Moro para informar la orden. Por la radio del vehículo supo que Allende ya estaba en La Moneda. Llamó al Palacio para comunicarse con el Presidente. Esperó unos minutos en línea que Allende terminara de hablar a la población por una radioemisora. El propio Allende le salió al teléfono.

–Ya lo sé, comandante, estoy perfectamente informado. Necesito que se venga de inmediato a La Moneda –fue la respuesta del Presidente.

Llega ‘La Payita’

Desde su residencia El Cañaveral en la precordillera de Santiago, Miria Contreras Bell, la secretaria privada de Allende conocida como La Payita, sale temprano esa mañana en un estrecho vehículo para ir a La Moneda. La noche anterior había estado hasta cerca de las 02.00 en la sede de Gobierno siguiendo instrucciones del Presidente. Coordinaba una serie de asuntos, varios relacionados con el plebiscito que Allende anunciaría ese día 11 de septiembre. Miria Contreras viaja junto a su hijo Enrique Ropert y al jefe del GAP, Domingo Blanco Tarrés, de nombre político Bruno. Van además siete integrantes del GAP.

Las puertas de La Moneda ya habían sido cerradas y el golpe era inequívoco. Poco antes de llegar a la sede gubernamental, el vehículo fue detenido por carabineros. Los sacan del auto y los conducen al edificio de la Intendencia. Ahí estaba la guardia policial de ese lugar. Miria Contreras logra salir de la Intendencia esgrimiendo un ardid. Cruza calle Morandé con la intención de ingresar por esa puerta a La Moneda, a pedir ayuda para que liberen a los detenidos. En la puerta cerrada se encontró con el comandante Sánchez. Le pide que intervenga para que liberen a su hijo, a Bruno y los demás. Pero Sánchez se niega y entra al Palacio. Lo mismo hace Miria con la esperanza de que Allende logre que los liberen. El Presidente tampoco pudo.

Con los tres edecanes

El primero de los tres edecanes de Allende en llegar a La Moneda esa mañana fue el teniente coronel de Ejército Sergio Badiola Broberg. Arribó a las 08.30. Desde allí llamó al comandante Sánchez para que acudiera urgente al Palacio. Este le dijo que ya sabía e iba en camino. Llamó también al edecán naval, capitán de Fragata Jorge Grez Casarino.

Los tres edecanes pidieron hablar a solas con Allende. Tenían clara la situación. La única opción del Presidente era entregar el poder a las Fuerzas Armadas. Antes de entrar al salón privado de Allende, los GAP les trancaron el paso. Amenazantes, fusil ametralladora en mano. Allende salió al escuchar la trifulca. Ordenó a los GAP que los dejaran entrar. Estos no obedecieron de inmediato. Allende les dio un grito para que destrabaran el camino a los tres edecanes.

El primero en hablar fue el comandante Sánchez. Traía ampliada la información que poco antes comunicó a Allende por teléfono.

–Presidente, mi general Gustavo Leigh es quien ahora está al mando en la Fuerza Aérea. El general César Ruiz Danyau fue destituido. Mi general Leigh le ofrece un avión que está listo para partir en el aeropuerto de Cerrillos. Es para que usted y su familia abandonen el país al lugar que usted decida, pero debe ser dentro del continente americano. Yo mismo lo iré a dejar al avión Presidente.

Allende no respondió y dejó que primero hablaran los otros dos edecanes.

–Presidente, las tres ramas de las Fuerzas Armadas y Carabineros están actuando unidas en esta toma del poder. No tiene sentido que usted intente alguna resistencia. Tenemos el país bajo control –dijo el teniente coronel Badiola.

El capitán Grez de la Armada coincidió y fue breve.

–No tiene sentido resistir, Presidente. La Armada partió tomando el control de toda la provincia de Valparaíso desde las primeras horas de esta madrugada.

Allende guardó un momento de silencio. Estaba tranquilo. No permitía que su indignación lo traicionara. Era temprano todavía. Aún no daban las 09.30. El Presidente pensaba que todavía podría haber una solución. Pensaba en los Cordones Industriales que agrupaban las fábricas por sector. Ellos resistirían. La gente saldría a las calles a defender su Gobierno. Habían sido cientos de miles en las multitudinarias concentraciones. La gente estaba organizada en los Comandos Comunales integrados por las organizaciones sociales, comuna por comuna en el país. Había armamento en algunos sectores de la población. Y el general Carlos Prats había sido su leal ministro de Interior y comandante en jefe del Ejército que lo apoyó para reducir a los alzados el 29 de junio. Aun estando en retiro desde hacía dos semanas, tenía gran ascendencia al interior del Ejército. Tal vez podría avanzar hacia La Moneda con un sector constitucionalista del Ejército. Producir un quiebre. Algo estará urdiendo Prats, pensaba.

La noche anterior

La noche anterior, Allende había reunido en Tomás Moro a su ministro de Defensa Orlando Letelier; al ministro de Interior, Carlos Briones; y algunos asesores políticos. En la reunión, Allende les dice que prefirió postergar para el día siguiente, el 11, el aviso de convocar a un plebiscito. Que la ciudadanía decida si él debe seguir o no como Presidente de Chile. Allende había aceptado algunas condiciones planteadas por el Partido Demócrata Cristiano, con el fin de ampliar la base social de apoyo a su Gobierno. En las últimas elecciones parlamentarias de marzo de 1973, la Unidad Popular había aumentado notablemente el sustento ciudadano logrando sobre el 42 por ciento de los sufragios. Informados los gestores de la asonada militar de la intención del Presidente, decidieron adelantar el golpe para el día siguiente, el martes de 11 de septiembre.

Esa noche, en Tomás Moro, el Presidente recibe las primeras informaciones de movimientos de tropas extraños. El director de Investigaciones, Alfredo Joignant, llama a Allende y le informa que las tropas de la Guarnición Militar de Santiago están acuarteladas. Letelier llama al comandante de esa Guarnición, general Herman Brady Roche. Este le confirma el acuartelamiento, pero le entrega información falsa.

Finalmente, Allende responde a los tres edecanes.

–Quiero ser muy claro, yo no me voy a rendir. Sí podría dialogar con los tres comandantes en jefe si se dan algunas condiciones. Espero que cada uno de ustedes lo comuniquen una vez que salgan de este salón. No voy a ser un Presidente prisionero o en el exilio. De aquí no me sacan vivo. Con esta metralleta que tengo aquí en mi mano me defenderé hasta el final. Y el último tiro lo guardaré para mí. Me lo voy a dar aquí, en la boca.

Los tres edecanes se retiraron convencidos de que Allende cumpliría su palabra. El Presidente salió del salón antes que ellos y habló a viva voz a quienes se habían reunido afuera del mismo alertados de esa reunión.

–He ordenado a los tres edecanes en forma terminante que se retiren de La Moneda y regresen a sus instituciones. Déjenlos salir.

Así ocurrió. Eran cerca de las 10.00.

Diálogos telefónicos

El inspector de la Policía de Investigaciones, Juan Seoane, ya estaba en Palacio. Era el jefe de la dotación de 17 policías civiles adscrita a La Moneda. Pero pasadas las 10.00, el director de la policía civil Alfredo Joignant fue sustituido por el general de Ejército Ernesto Baeza Michelsen. Allende autorizó a Seoane a abandonar La Moneda con toda su gente, pero este optó por quedarse. Esperaba ahora instrucciones de su nuevo director. El general Baeza le había prohibido, a él y a toda su dotación, disparar un solo tiro contra las Fuerzas Armadas. A medida que avanzaba la mañana, en La Moneda crecía la incertidumbre del desenlace.

El general Ernesto Baeza era ese día el delegado del comandante en jefe del Ejército, general Augusto Pinochet. Una vez que los edecanes abandonaron el Palacio, Baeza habló dos veces con Allende conminándolo a rendirse. Recibió respuestas similares a los tres edecanes. Pasadas las 10.00, quienes minutos más tarde integrarían la Junta Militar de Gobierno, ya tenían claro que les resultaría difícil reducir al Presidente.

Desde el Ministerio de Defensa, en diagonal a La Moneda, cruzando la Alameda por el costado sur, el almirante Patricio Carvajal insistió con Allende por teléfono.

–Presidente, sé que ha dicho a sus edecanes que usted no se va a rendir, pero lo llamo en nombre de los tres comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas para insistir en pedir su rendición. Usted sabe que hay un avión de la Fach esperándolo en Cerrillos. No complique más las cosas.

–Mire, almirante, váyanse todos a la mierda. Ya dije, de aquí no me sacan vivo. Voy a resistir hasta el final. No vuelva a insistir con pedir mi rendición.

El reloj avanzaba vertiginoso. Eran las 10.15. Afuera de La Moneda se sentían ya los primeros disparos de los efectivos de la Escuela de Suboficiales y el regimiento Tacna contra la estructura del Palacio. Fuerzas de la Escuela de Infantería de San Bernardo al mando del teniente coronel Iván de la Fuente Sáez, avanzaban para copar el perímetro entre Plaza Italia, la Estación Mapocho y la Plaza de Armas.

Por el costado sur de La Moneda, pasadas las 10.00, el mayor Enrique Cruz Laugier se instaló con piezas de artillería pesada del regimiento Tacna. A las 06.00, Cruz recibió el mando del regimiento de manos de su comandante, coronel Joaquín Ramírez Pineda.

Poco antes de las 10.30, Allende convocó a una reunión urgente en el salón Toesca. A esa hora el Presidente ya portaba su metralleta AK-47 colgada al hombro. Fabricación soviética, calibre 7.62 milímetros, 625 tiros por minuto, alcance efectivo 400 metros, cañón con hilo para atornillar un tromblón lanzagranadas y número de serie PL-1651. Un regalo. En el costado derecho de la empuñadura de madera una placa de metal: “A Salvador, de su Compañero de Armas. Fidel Castro”. La pasó al periodista Carlos Jorquera para que se la tuviera mientras. Unas 40 personas llegaron al salón. Entre ellos, el aún general director de Carabineros, José María Sepúlveda Galindo.

El Presidente les habló claro. Dijo que no saldría vivo de allí. Que su decisión era combatir junto a los GAP. La reunión fue breve. Era el primer contacto de Allende con la mayoría de los que estaban a esa hora en la casa de Gobierno. Recuperó su metralleta y salió del salón rodeado de los GAP que no lo dejaban ni a sol ni a sombra. Listos para el tiroteo. Decididos a morir. Apenas minutos más tarde, sus GAP instalaron una ametralladora punto 30 en uno de los balcones del segundo piso. Munición había de sobra. También había un par de bazucas y algunos cohetes.

Eran las 10.30. El director de la Escuela de Carabineros, coronel José Sánchez Stephens, llamó a La Moneda al mayor Claudio Venegas, jefe de la Guardia de Palacio.

–Retire a toda su gente. Que no quede ni un solo carabinero en La Moneda. Nosotros estamos con las Fuerzas Armadas en esto. Saquen todo su armamento. Lo que no puedan retirar lo inutilizan a golpes con lo que tengan.

Los efectivos de la Guardia prepararon su retiro sigilosamente. El caos que reinaba en La Moneda fue un aliado para ello. Envolvieron armamento en frazadas y otra parte lo inutilizaron a golpes de martillo. Pero igual quedaron algunos fusiles automáticos. Salieron todos sin ser advertidos. El general Sepúlveda informó después a Allende del abandono.

–También ustedes –dijo lacónicamente el Presidente al general.

Bazuca al hombro

José Tohá, Clodomiro Almeyda y Carlos Briones, intentaban hablar con Allende a solas. Querían convencerlo de parlamentar. Buscar una salida razonable con los militares. Pero el Presidente los esquivó varias veces. Advertía lo que buscaban sus ministros. Y él en esos momentos estaba en situación de resistir, respondiendo el tiroteo que ya aumentaba desde afuera disparado por efectivos del Ejército.

–¡Dónde hay una ventana apropiada para pelearles a estos cobardes! –comentó Allende a algunos de sus GAP, transitando por uno de los patios de La Moneda.

En vista de que afuera el ataque terrestre estaba ya desatado, incluyendo las piezas de artillería del regimiento Tacna por el frente sur al mando del mayor Cruz Laugier, José Tohá tomó un teléfono y llamó al almirante Carvajal al Ministerio de Defensa.

–Almirante, lo llamo para informarle que con los ministros Almeyda y Briones estamos tratando de hablar con el Presidente para buscar una salida a todo esto. No nos ha sido posible hasta ahora porque afuera el ataque terrestre está aumentando. Por eso le solicito pueda interceder para que rápidamente exista una tregua y se detenga el ataque. El Presidente está más preocupado ahora de responderlo.

El almirante le dijo que ya había hablado con Allende y que este lo tapó a insultos. Pero que intentaría lograr esa tregua.

Pasaron los minutos y nada ocurrió. Las manos del Presidente estaban ennegrecidas de pólvora producto de los disparos que hacía con su fusil AK. El tableteo de la ametralladora punto 30 era ensordecedor desde uno de los balcones del segundo piso respondiendo a los disparos de los militares. Allende pidió a uno de los GAP que le alcanzara una bazuca. Se descolgó el fusil AK y puso el arma pesada sobre su hombro. Apuntó y el cohete voló la parte superior de uno de los tanques. Cual niño, el Presidente celebró el disparo con quienes lo rodeaban. Lo vitorearon.

Afuera, desde la Intendencia de Santiago, el Ministerio de Obras Públicas, el edificio de Correos de Chile, el Banco del Estado y desde otras terrazas colindantes, francotiradores leales al Gobierno disparaban nutrido fuego a los alzados. De tregua nada. Tohá volvió a llamar al almirante Carvajal.

–No es posible, señor Tohá, no hay vuelta atrás ni parlamento. La Moneda será bombardeada en diez minutos por aviones de la Fuerza Aérea y luego será tomada por fuerzas militares. Informe al señor Allende que tiene diez minutos para rendirse con toda su gente y salir de La Moneda con las manos en alto y una bandera blanca.

Eran las 11.10 horas. Tohá bajó a uno de los patios del primer piso donde estaba Allende con un grupo de sus GAP y le informó.

De ahí en adelante en la sede de Gobierno se produjo un inmenso desorden. Había que refugiarse en lugares seguros para soportar el bombardeo. Allende sube al segundo piso con la intención de hablar con su mujer Hortensia Bussi, que estaba en la residencia de Tomás Moro. Llama desde el citófono de su despacho que lo comunicaba directo con la casa. Sin embargo, se da cuenta de que la línea estaba intervenida. Había quedado conectada directo con el Estado Mayor General del Ejército en el Ministerio de Defensa. Al otro lado escucha nítida la voz del general Ernesto Baeza que comenta subido de tono a estos hay que matarlos como hormigas, que no quede rastro de ninguno, en especial de Allende.

Pinochet apuraba

Entretanto, Pinochet estaba instalado en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército en las alturas de la comuna de Peñalolén. La zona estaba custodiada por al menos cien boinas negras de la Escuela de Paracaidistas al mando de su comandante, Alejandro Medina Lois.

Desde allí Pinochet interactuaba por radio con el almirante Carvajal, el nuevo comandante en jefe de la Fach, general Gustavo Leigh, el general de la FACh Nicanor Díaz Estrada, el comandante de la Guarnición Militar de Santiago, general Herman Brady, y el general Sergio Arellano Stark, quien era el comandante de las fuerzas rebeldes en la Agrupación Santiago-Centro. El bombardeo con los cuatro aviones Hawker-Hunter de la Fach que saldrían desde Concepción, estaba planificado para las 11.10.

Pinochet sostenía agitadas discusiones con el almirante Carvajal sobre cuál debía ser el destino de Allende una vez que se le tomara detenido en el asalto a La Moneda tras el bombardeo. Insistía en que a Allende se le debía tomar prisionero y conducirlo de inmediato al avión que lo esperaba en Cerrillos. Carvajal afirmaba que algunos en el Ministerio de Defensa no estaban de acuerdo porque ello permitiría que Allende “se paseara por el mundo” desprestigiando el nuevo gobierno militar. Finalmente, el general Leigh apoyó a Pinochet y así se decidió.

–Que salga del país junto a su familia y solo con algunos de sus ministros, porque a algunos de esos carajos hay que dejarlos aquí para juzgarlos. Pero el avión se cae, viejo –dijo Pinochet irónico a Carvajal.

Al jefe del Ejército le inquietaba el retraso del bombardeo. Y recibió una noticia que lo alteró aún más.

–El bombardeo será posible recién a las 11.40 porque los aviones tuvieron un problema de cargueo de combustible en Concepción –informó Leigh.

En La Moneda, las más de 70 personas que estaban, comenzaron desordenadamente a buscar refugio ante el inminente ataque aéreo. Allende había convencido antes a sus hijas Beatriz e Isabel que salieran del lugar junto a otras mujeres funcionarias que ese día llegaron temprano a sus tareas habituales. En el grupo salieron las periodistas asesoras del Presidente, Verónica Ahumada y Frida Modak. A la que no pudo convencer fue a su secretaria Miria Contreras. Nada supieron allí del retraso del bombardeo anunciado por Leigh.

Discusión en la cocina

Allende se fue a una de las cocinas del primer piso que parecía un buen lugar para refugiarse. Con él se fueron el ministro de Interior Carlos Briones, el subsecretario Interior Daniel Vergara, el ministro Secretario General de Gobierno Fernando Flores, el secretario privado de Allende, Osvaldo Puccio, y su hijo Osvaldo, La Payita, el médico Eduardo Coco Paredes, ex director de la Policía de Investigaciones, el subsecretario de Gobierno Arsenio Poupin y el periodista Augusto Olivares, el Perro. Poco antes llegó a ese lugar buscando refugio el subinspector de la Policía de Investigaciones, Fernando del Pino Abarca.

En esos tensos minutos se produjo una fuerte discusión en el reducido espacio. Algunos como Briones, Flores y Puccio insistieron con Allende en la necesidad de parlamentar con las Fuerzas Armadas. El Presidente se negó una vez más alzando la voz. Coco Paredes y Poupin lo apoyaron en resistir hasta el final. El inicio del bombardeo aéreo puso fin abrupto a la discusión. Todos se lanzaron al suelo. Allende cayó pesadamente encima de Del Pino que lo escuchó mascullar indignación respirando agitado. El bombardeo terminó y en la pequeña sala se hizo un ambiente de derrota amarga. Todo estaba perdido. Salieron rápidamente del lugar para verificar los daños.

Partes del segundo piso comenzaron a arder. El grupo subió al segundo piso. Había lugares intactos aún. El Perro Olivares se quedó atrás. No salió. Sacó su pistola y se disparó un tiro en la sien. Quedó tendido en una silla. Su sangre comenzó a formar un círculo imperfecto en el piso. Aún respiraba cuando llegaron los médicos Sergio Arroyo, Carlos Guijón y Arturo Jirón, alertados por alguien. Tendieron al Perro en el piso para que pudiera respirar mejor. Murió solo un par de minutos después. A un costado quedó su pistola botada en el suelo. Momentos antes había vaciado dos cargadores de su fusil ametralladora disparando desde el segundo piso junto a Allende y los GAP.

Allende gana tiempo

En el salón Independencia que estaba intacto, Allende habló con Puccio, Vergara y Flores. A partir del bombardeo, en la cabeza del Presidente surgió la idea de que quienes estaban junto a él en La Moneda, debían abandonar el Palacio y rendirse. Pero antes quiso jugar su última carta. A los tres les dijo que era necesario que fueran a parlamentar al Ministerio de Defensa. Para ello les redactó una nota con seis puntos, dirigidos a los comandantes en jefe de las tres ramas de las Fuerzas Armadas.

–Me traen esto de vuelta firmado por las Fuerzas Armadas –les advirtió.

Primero, las Fuerzas Armadas debían suspender el ataque aéreo y terrestre que estaban ejerciendo en contra de algunas poblaciones y fábricas de Santiago. Segundo, se debe suspender el ataque terrestre a La Moneda para permitir que salgan todos quienes están adentro. Tercero, la Junta Militar debe constituirse solo por militares, sin civiles en ella. Cuarto, respeto a los sindicatos y a los derechos de los trabajadores. Quinto, no se debe reprimir a la izquierda, y Sexto, se debe mantener el contacto entre el Presidente y las nuevas autoridades militares para seguir dialogando, pero que él está decidido a entregar el mando a las Fuerzas Armadas.

Fernando Flores llamó al Ministerio de Defensa y habló con el almirante Carvajal. Le informó que Allende había redactado una carta, que él junto a Daniel Vergara y Osvaldo Puccio debían entregar en ese Ministerio. Para ello necesitaban que desde ese lugar enviaran un vehículo a buscarlos. Era una nota de parlamento. Abrir una salida dialogada a la crisis. Carvajal informó de ello a Pinochet por radio. Este se indignó.

–Cuidado con esa carta, este gallo es chueco y está ganando tiempo, está muñequeando. No hay parlamento ni nada. Que se rinda incondicionalmente y se le toma detenido –fue la respuesta de Pinochet.

Eran ya las 13.00 horas. El incendio en el segundo piso avanzaba rápido. Desde afuera, los efectivos militares comenzaron a lanzar al interior de la sede de Gobierno gran cantidad de bombas lacrimógenas. Sumado al humo del fuego, el aire se tornó pesado y aparecieron las máscaras antigases que el Presidente había pedido al general Sepúlveda que la Guardia de Palacio dejara antes de retirarse. Desde los edificios colindantes los francotiradores seguían disparando. Dos helicópteros sobrevolaron los techos de esas construcciones intentando abatir a quienes disparaban. El combate continuaba. Desde La Moneda, los GAP y asesores del Presidente seguían disparando a los alzados. Algunos integrantes del destacamento de la policía civil adscritos a La Moneda desobedecieron las instrucciones de su nuevo jefe y también disparaban. Pocos. La mayoría acató la orden.

Desde el segundo piso, Allende ordenó a todos que comenzaran a formar una fila para bajar por una escalera hacia la puerta de calle Morandé 80.

–Paya, tú encabeza la fila con una bandera blanca en alto. Busquen algo para hacer esa bandera. Esto es una masacre.

Uno de los médicos pasó su delantal blanco. Alguien llegó con un palo del que colgaron el delantal. La rendición estaba en marcha. El proyecto político de la revolución a la chilena con empanadas y vino tinto se derrumbaba. La Junta Militar ya había emitido sus primeros bandos, transmitidos en cadena por las radios que, plegadas rápidamente al Golpe, no fueron acalladas, lideradas por radio Agricultura.

Marchas militares era la única música que se escuchaba.

Poco antes de las 14.00, un jeep del Ejército con el comandante Dörner, el mayor Cowell y el capitán de la Escuela de Suboficiales René Cardemil Figueroa, arribó a La Moneda para buscar a los dos ministros y al secretario Puccio. Los llevaron al Ministerio de Defensa con la carta del Presidente. Las condiciones de Allende no fueron admitidas, a pesar de que a los tres los recibió el almirante Patricio Carvajal. En la breve reunión realizada en el quinto piso estuvieron además los generales Sergio Nuño Bawden y Ernesto Baeza Michelsen y el general de la Fach, Nicanor Díaz Estrada. Este último era además el jefe del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea, SIFA. Tras el encuentro, los tres ministros quedaron detenidos en ese lugar.

En ese Ministerio estaban además por la Armada, coordinando el ataque, el contralmirante Hugo Cabezas Videla, el capitán de navío Ladislao D’Hainaut, el capitán de fragata Hernán Ferrer y el capitán de fragata Julio Vergara, jefe del Servicio de Inteligencia Naval de la II Zona Naval de Talcahuano.

Tomando posiciones

A las puertas de La Moneda por Morandé, los destacamentos de la Escuela de Suboficiales, el Tacna y la Escuela de Infantería de San Bernardo, estaban listos para ingresar al Palacio. A las 13.20, el capitán de la Escuela de Suboficiales René Cardemil Figueroa salió desde el Ministerio de Defensa con un destacamento de esa Escuela para dirigirse a La Moneda al asalto final. Junto a él iba el general Javier Palacios, a cargo esa mañana de la toma de la sede de Gobierno. El subteniente del Regimiento Tacna, Jorge Herrera López, se les unió con una sección de ese cuartel. El teniente coronel Iván de la Fuente Sáez avanzó también hacia el Palacio con sus hombres de la Escuela de Infantería. Con él iban los tenientes Armando Fernández Larios, Eduardo Catalán Brunet y Jorge Moya Domínguez, el subteniente Eduardo Aldunate Hermann y el suboficial mayor Julio Billiard Bustos.

Poco después de las 13.30, el capitán de la Escuela de Infantería Juan Carlos Salgado Brocal, avanzaba con otra sección de la Escuela de Infantería hacia La Moneda por calle Teatinos, pero debió detener su avance. El interminable fuego de los francotiradores leales al Gobierno le hizo imposible continuar su marcha. Un soldado cayó muerto y otros cinco se desplomaron heridos. El capitán cambió su curso y decidió cruzar la Plaza de la Constitución para acercarse a La Moneda por calle Morandé.

A la misma hora, el capitán de la Escuela de Suboficiales Julio Quiroga Báez, avanzó con un destacamento por el paseo Bulnes con la orden de ingresar a La Moneda por la entrada de calle Teatinos. Junto a él iba el teniente Gonzalo del Real Amthauer. Debieron desviarse hacia calle Lord Cochrane debido a los disparos de los francotiradores que los atacaron desde el Banco del Estado en la esquina de Alameda con Morandé. Por Cochrane ingresaron a la Alameda, pero en cuanto asomaron los recibió otro foco de fuego disparado desde los edificios que enfrentaban el Palacio de Gobierno por el costado poniente. El destacamento se desordenó y algunos efectivos se refugiaron detrás de un kiosko de diarios. Otros avanzaron hacia el bandejón central de la Alameda y se parapetaron en unos escombros y matorrales. Debieron esperar más de una hora a que acudiera un tanque para que pudieran salir hacia su objetivo. Otro destacamento de la Escuela de Suboficiales al mando del teniente Hernán Ramírez Hald también intentaba avanzar para tomar La Moneda por Teatinos.

El combate seguía. Los francotiradores continuaban disparando. Desde adentro de La Moneda, algunos seguían respondiendo el ataque de los efectivos militares. El olor a pólvora, el humo del incendio y las bombas lacrimógenas, impedían pensar a quienes permanecían todavía en el Palacio. Solo se imponía la acción espontánea.

El desorden era ya total. Con la elevada temperatura a causa del incendio, balas de grueso calibre que estaban tiradas en el suelo comenzaron a explotar. Allende intentó cruzar por Morandé al edificio del Ministerio de Obras Públicas para seguir resistiendo, pero fue imposible.

¡Allende no se rinde, mierda!

Desde el segundo piso, el Presidente comenzó a ordenar la fila para que todos quienes quisieran rendirse bajaran por la escalera que desembocaba en la puerta de Morandé 80. Por ella preparaban el ingreso las fuerzas militares.

Entre el caos, el Presidente alzó la voz alterado.

–¡Y la gente, dónde está la gente! ¡Dónde está la gente! ¡Dónde está la gente, hombre!

–Ya no hay nada que hacer, Presidente, los Cordones Industriales fueron abatidos –respondieron a coro Arnoldo Poupin y el Coco Paredes.

Los 120 fusiles ametralladoras que desde el cuartel general de la Policía de Investigaciones habían llevado hasta la fábrica Indumet, parte del Cordón Vicuña Mackenna, no bastaron para revertir el alzamiento militar. Esa mañana, allí estaban resistiendo fuerzas de los partidos de la izquierda y el MIR.

Desde el Ministerio de Defensa informaron al general Palacios que, por la puerta de Morandé 80, en minutos saldrían quienes permanecían adentro con un paño blanco en señal de rendición.

La fila ya estaba formada cuando el Presidente dio un grito, al tiempo que se quitó el casco obsequiado por el comandante Arturo Araya. Debió gritar fuerte por el ensordecedor ruido de las balas.

–Escuchen todos, antes de salir les pido un minuto de silencio por la muerte de mi entrañable amigo, el Perro Olivares.

El silencio solo fue quebrado por el tiroteo y el chasquido de las llamas. No fue un minuto, pero se hizo el homenaje al Perro.

–Ahora comiencen a bajar, yo seré el último de la fila –volvió a gritar Allende.

Dicho aquello, el Presidente dio media vuelta y desapareció a paso acelerado por la puerta del Salón Independencia, muy cerca del inicio de la escalera. La puerta quedó entreabierta. En esos segundos el doctor Patricio Guijón avanzó para ubicarse en la fila. Miró por la abertura de la puerta del salón y se percató que Allende se inclinaba para sentarse en un sillón rojo oscuro. Vio la metralleta entre sus manos. Lo observó sentarse y poner el arma entre sus piernas. Dirigió el cañón a su barbilla y gritó profundo.

–¡Allende no se rinde, mierda!

El grito superó el tronar de la balacera. Muchos que estaban en la fila lo escucharon. Sonaron dos disparos en secuencia. Guijón corrió al salón. También lo hizo el detective Pedro Valverde Quiñones. Guijón se quedó inmóvil frente al cuerpo del Presidente. La cabeza destrozada, inclinada a la derecha, pegada al tórax. El fusil humeante. El médico tomó el fusil y lo puso a un lado del sillón. Uno de los proyectiles que cruzó la cabeza del Presidente quedó incrustado en el muro. Valverde se asomó por la puerta y dio un grito de espanto.

–¡Se suicidó el Presidente!

Lucha cuerpo a cuerpo

Arnoldo Poupin estaba a metros de la entrada del salón. Entró veloz y enloqueció. Reprodujo con gritos desgarradores el grito del policía.

–¡Se suicidó el Presidente! ¡Se suicidó el Presidente!

Su último grito se quebró en llanto. Frente al cadáver de Allende descolgó su metralleta del hombro. En ese instante Valverde se le fue encima con todo su cuerpo. Intuyó su intención de dispararse y quiso quitarle el arma. En la lucha cayeron al suelo. Valverde se apoderó del arma y la lanzó unos metros. Poupin le dio unos golpes y se deshizo de los brazos que lo aprisionaban. Saltando salió del salón gritando la noticia. Valverde lo siguió. Poupin se escabulló, dio media vuelta y volvió a entrar al salón. Frente a Allende sacó de su cintura una pistola y la alzó hacia su cabeza. El detective se lanzó encima y volvieron a caer al piso. Logró quitarle la pistola y la arrojó lejos. Tomó a Poupin por la cintura y lo arrastró hacia afuera. Ambos pisaron los primeros peldaños de la escalera para empezar a descender. En la fila se escuchó el llanto gritado del Intendente de Palacio Enrique Huerta.

–¡Se mató el doctor! ¡Se mató el doctor!

Los soldados patearon la puerta de Morandé 80 y lograron abrirla. La primera en salir fue Miria Contreras, con el delantal médico en alto amarrado a un palo. Fueron saliendo en orden a pesar de la tensión, recibiendo los primeros golpes de los soldados. Algunos obligados a tenderse en el suelo y otros puestos contra el murallón de La Moneda.

Tendida en la vereda con las manos en la nuca, La Payita sintió que alguien le tocó una de sus piernas con el zapato.

–¡Paya, qué haces aquí!

Era el oficial de Ejército de sanidad dental Jaime Puccio, hermano del secretario de Allende, Osvaldo.

En ese instante arribó a la puerta de Morandé una ambulancia, llamada para recoger a los heridos en el segundo piso.

–¡Házte la muertam Paya, yo te voy a meter en esta ambulancia! –le dijo Puccio.

Ordenó a un enfermero que venía en el vehículo que la tomara y la metiera dentro. Un oficial quiso saber por qué la habían levantado del suelo donde estaba tendida, pero ya era tarde. La ambulancia partió rápido con las puertas traseras aún abiertas.

Suben los oficiales

Eran las 14.00. Los primeros en subir por aquella escalera al segundo piso fueron los capitanes René Cardemil y Sergio Núñez Cabrera, el teniente Eduardo Catalán Brunet y el subteniente Jorge Herrera López. Ante la resistencia que todavía existía desde el segundo piso por quienes se quedaron desobedeciendo la orden de Allende, Cardemil comenzó a lanzar granadas de mano hacia arriba mientras subía. Al llegar al último peldaño, había vaciado dos cargadores de su fusil de asalto SIG.

Inmediatamente después subieron el general Javier Palacios, su ayudante el teniente coronel de la Escuela de Paracaidistas, José Quinteros Masdeu, el teniente coronel Iván de la Fuente Sáez, los tenientes de la Escuela de Infantería Juan Carlos Salgado Brocal, Armando Fernández Larios y Jorge Moya Domínguez y el subteniente Eduardo Aldunate Hermann. El grupo de oficiales continuó arrojando granadas de mano y agotando los cargadores de sus SIG hacia el segundo piso mientras ascendían.

Una bala resbaló en una mano del general Palacios y otra le rozó el cuello al subteniente Herrera, que recibió otros tres proyectiles en su casco. Fernández Larios corrió a socorrer a Palacios. Sacó un pañuelo blanco de su pantalón de combate y le vendó la mano que sangraba. Palacios ordenó revisar todas las dependencias de La Moneda, especialmente las del segundo piso desde donde seguían disparándoles.

El general Palacios comenzó a recorrer las dependencias de La Moneda. Ordenó que las armas encontradas se juntaran en un solo punto para mostrarlas luego a la prensa.

El teniente coronel de la Escuela de Infantería Iván de la Fuente fue uno de los primeros en ingresar al salón Independencia. Se sorprendió al ver que una persona permanecía de pie mirando tranquilamente por la ventana de espalda a la puerta.

–¡Quién es usted!

–Soy el doctor Patricio Guijón.

–¡Diga dónde está Allende!

–Su excelencia el Presidente de la República se encuentra en ese sillón –respondió indicando con la mano el cuerpo inmóvil del Presidente.

El oficial se acercó al cadáver para observarlo de cerca. Le tomó una mano y constató que aún estaba tibia. De inmediato se comunicó por radio con el general Javier Palacios y le informó del hallazgo. Recién entonces los militares supieron cuál había sido el destino del Presidente, al que Pinochet suponía saliendo con las manos en alto junto a quienes bajaron la escalera para rendirse.

Ahora, en La Moneda tomada solo se escuchaban el chasquido del fuego del incendio desatado y los gritos de las órdenes de los oficiales.

Palacios corrió hacia el salón. Detuvo su carrera frente al cuerpo de Allende y también le tomó una mano. Recibió igual tibieza. Pero además se percató que las manos del Presidente se mostraban ennegrecidas de pólvora producto de los repetidos disparos que Allende hizo con el fusil AK de Fidel Castro.

–Acerque ese biombo y póngalo aquí delante del cadáver –ordenó a su ayudante.

–Usted, teniente Salgado, quédese de guardia custodiando el cuerpo.

Palacios se comunicó con el general Herman Brady y le dio cuenta de la muerte de Allende. Brady era el comandante de la II División del Ejército y de la Guarnición de Santiago. Bajo él estaba el mando de toda la acción de Santiago ese día. Junto a él, el general Sergio Arellano Stark comandaba la Agrupación Santiago-Centro, encargada de las acciones en el centro de la capital.

–Misión cumplida, Moneda tomada, Presidente muerto –dijo Palacios a Brady.

A partir de esa información, los jefes militares ubicados en el Ministerio de Defensa se enteraron del suicidio.

–They say that Allende committed suicide and is dead now –dijo el almirante Carvajal a Pinochet por radio. Se lo dijo en inglés advirtiéndole que era una información delicada. Carvajal hablaba con Pinochet en lenguaje educado. Pinochet respondía en un vocabulario y pronunciación desprolija.

A las 16.00 llegaron a La Moneda los peritos balísticos y de planimetría de la Policía de Investigaciones. El informe emitido luego al fiscal militar Joaquín Erlbaum, quien condujo la investigación sobre lo ocurrido el día 11 de septiembre en La Moneda, respaldó que la muerte del Presidente se produjo por suicidio, y que desde el fusil AK de Allende salieron dos tiros.

El viaje final

Varias horas antes, en la mañana de ese día en la residencia de Tomás Moro, el detective Jorge Fuentes Ubilla permanecía como escolta de la esposa de Allende, Hortensia Bussi, Doña Tencha. Esa mañana debía acompañarla a una actividad. Allí lo sorprendió el golpe. Enterada de todo lo que acontecía, Tencha quiso irse a La Moneda temprano, pero el policía le negó el viaje. Fuentes había escuchado los primeros bandos militares y sabía que ahora tenía nuevos jefes. Pocos minutos antes de que los aviones Hawker Hunter dejaran caer sus rockets sobre la sede de Gobierno, un helicóptero artillado del Ejército ametralló la casa de Tomás Moro.

–Señora Hortensia, tenemos que salir de aquí rápido. Yo la llevo a alguna embajada que usted me indique para que busque asilo. Aquí nos pueden matar –dijo el policía.

–Yo no voy a ninguna embajada a asilarme, lléveme a la casa de don Felipe Herrera en Pedro de Valdivia Norte.

Minutos después de que La Moneda fue bombardeada, Fuentes y doña Hortensia llegaron a la casona de quien fue presidente del Banco Interamericano de Desarrollo hasta 1970. En ese lugar permanecieron todos hasta la mañana del día siguiente. Cerca de las 10.00 llegó a la casa Eduardo Grove Allende, sobrino del Presidente. Traía un salvoconducto para que ella retirara el cuerpo de su esposo desde el Hospital Militar, donde fue llevado por la tarde del día anterior para practicarle la autopsia. El féretro estaba sellado. Ella quiso verlo, pero se lo negaron. El edecán aéreo Roberto Sánchez los acompañó hasta el aeropuerto de Cerrillos.

–Señora Hortensia, la orden que tengo es llevar el féretro en un avión que nos espera en Cerrillos hasta la base aérea de Quintero, y desde allí conducirlo hasta el cementerio de Santa Inés en Viña del Mar. Está prohibida la presencia de personas. Solo puede ir usted y un par de familiares. Nadie más. Esa es la orden de la Junta Militar.

Ella guardó silencio. Quería ser digna en su dolor. No mostraría debilidad, aunque estaba destrozada. Al avión subieron, además de doña Hortensia y el edecán Sánchez, Laura Allende, hermana del Presidente, Eduardo Grove y su hijo Jaime. En Quintero los esperaban marinos armados en varios vehículos. El ataúd fue subido a un carro mortuorio de la Armada. Los ocupantes del avión subieron a dos automóviles dispuestos por la Armada. Fueron custodiados hasta el cementerio en el sector alto de Viña, en un cerro por sobre la laguna Sausalito. Cuando arribaron, la tumba estaba preparada dentro del mausoleo de la familia Grove.

El cementerio estaba rodeado de marinos. Todo era silencio. Los sepultureros estaban advertidos. Pero la noticia se conoció, de alguna manera. La inteligencia naval se vio obligada a aceptar que su operación clandestina había fracasado. Rodeando el camposanto por afuera, decenas de personas permanecían en silencio acompañando el dolor. Nadie gritó consigna.

Doña Hortensia pidió por última vez que le abrieran la ventanilla del ataúd para ver a Allende. Esta vez la abrieron. Solo pudo ver la mortaja que le cubría todo el cuerpo hasta la cabeza. Ella derramó lágrimas silenciosas. Ningún sollozo descontrolado. Bajaron el féretro y cada uno de los acompañantes lanzó un puñado de tierra. También lo hizo el edecán Sánchez. Al final, Tencha lanzó una flor. Y habló con voz entera:

Quiero que sepan que estamos enterrando a Salvador Allende, Presidente de Chile. En forma anónima, porque no quieren que se sepa. Les pido a ustedes, a los sepultureros, jardineros y a todos quienes trabajan aquí, que cuenten en sus casas que aquí está Salvador Allende. Para que nunca le falten flores.

Y nunca faltó una flor en esa tumba.

11 Sep 16:20

China’s ambitious Belt and Road Initiative meets resistance in Southeast Asia

by Sea Globe Editorial

Asean countries are beginning to display caution towards China’s massive infrastructure investments. Khor Yu Leng, an expert on Chinese investment in the region, talks with Southeast Asia Globe about this trend and the possible political fallout

A construction site in Sihanoukville, Cambodia Photo: Daniel Samanns

There’s talk of China essentially colonising Cambodia economically, which could lead to physical “colonisation” as more Chinese people are expected to settle in Cambodia in the coming years. What does this mean for the Cambodian culture and economy?
This is the latest headline concern about Chinese people settling in the Asean zone. Indonesia has had persistent concerns about Chinese workers, but this is perhaps more about jobs.

Cambodia has the $3.8 billion Koh Kong port/airport/city project on 45,000 hectares (0.25% of the land area), with a significant 20% of the country’s coastline [with an expected capacity of 10 million tourists a year]. There are questions about [this and] several [other] large-footprint China-related projects. In relatively low-population Cambodia, a more transparent policy discussion could allay concerns about the size of these projects and potential migrant workers and longer-term migrants. But it is not Cambodia alone.

In Malaysia, Prime Minister Mahathir Mohamad has openly worried about the prospect of 700,000 long-term Chinese residents in Country Garden’s $100 billion Forest City mega-development project in Johor, close to Singapore. The recent surprise was his “not for foreigners” statement about this 1,740-hectare project on four reclaimed islands. That population will take 25 years to build up and the population estimate seems overstated; but it represents 15% of Johor’s recent population.

Malaysian federal and state officials have taken pains to explain that Malaysia is open for investment, including in real estate, and that those meeting the long-term stay permit criteria will get it. This walked back Mahathir’s declaration, but he then repeated his “no permits for foreigners” view. I think we are in for more public domestic discussion on this topic in Malaysia and elsewhere.

Malaysian Prime Minister Mahathir Mohamad (L) and Chinese Premier Li Keqiang (R) speak during a signing ceremony at the Great Hall of the People (GHOP) in Beijing Photo: How Hwee Young / EPA-EFE

What are the positives and negatives of China’s Belt and Road Initiative?
China’s BRI energises infrastructure development plans and funding in key countries with railway, port, industrial zones, power generation (coal, hydro, solar) and electricity transmission, expressways, airports and slum upgrading.

Any development project is in the public interest so long as it is properly priced and not caught up by corruption and wastage. Its economic multipliers plus rationale must be proven. Ultimately, bringing good economic development to poorer countries will help establish the roots of progressive politics. The real challenge for the ruling elite is to embrace the idea that they too must learn to share power as the country develops economically. The key is an understanding that corruption is unacceptable. It seems the China-host interactions are often determined by a just a few people. If this is more widely done, it may take a bit longer at the outset, but it might save greater uncertainty later. There has not been much of a Beijing template for its overseas megaprojects. But especially since late 2016, there seems to be more centralised concern and control about what its economic agents are doing overseas.

What is China’s end goal for Belt and Road? What might those countries look like in 10 years that are the largest recipients of Chinese investment?
Much of it relates to boosting the three T’s: tourism, transport and trade. The latest television advertisements feature the “Iron Silk Road” and also the “Information Silk Road”. It helps to export excess capacity from China, benefit from other country of origins for trade, and gain consumption markets and influence in the region. There have been purchases of China military equipment, and there’s even a common expectation that the port-related projects have the capacity to receive naval ship calls. The China-backed Asia Infrastructure Investment Bank and its state-owned enterprises and banks are major players in advancing the projects with host-countries’ private sector or government-linked corporations, and this is regularly done with a government-to-government overlay.

The top ten BRI projects in Asia (by value) are hosted by Malaysia (with numbers one to three by value), Pakistan (numbers four to five), Myanmar, Bangladesh, Laos, Thailand and Indonesia. China states its hope to help bring peace, stability, development and prosperity to the region.

In the coming years, we should be using Huawei phones and its mobile networks, using eWallets and saving funds at Ant Financial alongside the usual Western options. Alibaba and its logistics business should be big in the region. I hope to visit Laos in 2020 to get on its new high-speed rail to get to Kunming and then Shanghai. But by 2028, it does not look like Bangkok-to-Vientiane will be ready.

Alibaba, the Chinese e-commerce business headed by Jack Ma, is one of the top ten most valuable companies in the world Photo: Aleksandar Plavevski / EPA-EFE

In 2017, China provided 30% of Cambodia’s investment capital, which no longer enjoys funding from the EU or the US. What does this mean for human rights in Cambodia?
In general, China has been a relative latecomer to the FDI [foreign direct investment] scene. So, on a cumulative basis, traditional investors like the EU countries and US would still be bigger than China in many countries. China has done particularly well on trade integration with its neighbours. Not surprisingly, it comes up tops on the trade front for many Asian countries, and it has also been very successful in winning engineering, procurement and construction (EPC) projects for apartments, dams, roads and more. The third wave has been the advent of China investment capital and loans for mega-projects.

Asians have been rankled by Western investments (and even trade) coming with conditions about human rights and sustainability. Under China’s rising hegemony, it seems that it is up to domestic political players to contest such issues. Of course, opposition politicians may find it tough going, as China (and other countries) will always be respectful of whoever leads the country. In the case of Malaysia, after the electoral defeat of the long-ruling Barisan Nasional coalition, China was no less respectful of its new leader and vice versa.

Malaysia recently pulled out of several large Chinese-funded infrastructure projects. Was that a wise move?
Malaysia’s request to renegotiate about $22 billion in contracts with China has been eye catching; these are for the East Coast Rail Link and some previously unknown (non-BRI) oil and gas pipeline deals. In the context of Asia BRI projects, Malaysia really stands out, as it has the top three projects: East Coast Rail Link, Melaka Gateway and the Kuantan port and industrial zone. These total over $30 billion.

Mahathir pushes for contract renegotiation with China’s understanding of Malaysia’s tricky debt situation. It seems more to cut cost than to cancel. Malaysia has said that China may have been misled by “our fellows” on the high-priced deals. Laos specialists say the same about the initial cost of their high-speed rail project. This has been nearly halved to be more affordable, and the China-Laos SOE joint venture has about 30% construction progress now.

A protester holds a banner and shouts anti-China slogans during a rally against China in Hanoi, Vietnam Photo: Stringer / EPA

Vietnam recently saw street protests against special economic zones seen as favouring China by essentially selling it pieces of Vietnam. Should citizens be concerned by such deals? If so, why, and how can they fight back?
Vietnam’s legislature appears to have delayed to May 2019 a bill to allow foreign investors the use of special economic zones. Hanoi seems cautious about preferential loans from China for infrastructure development and its development aid. This seems consistent for its state-level approach. Vietnam has not been part of the biggest BRI projects in the region. If you look at the list of top 25 projects, there is nothing involving Vietnam. In fact, those active in business there point out that Vietnam is getting closer to Russia strategically. But it is a different story at the private-sector level, with active private business with China and a move to settling deals in the Chinese yuan. It seems the Vietnamese are welcoming of regular trade and business but more sensitive if it comes with levers of control. The China-Vietnam relationship is trickier than others. Close neighbours with a long history tend to be more touchy and cautious.

What risks are there to China’s Belt and Road Initiative if Southeast Asian nations such as Malaysia and Myanmar continue to terminate or drastically reduce Chinese projects? What impact could this have on China’s banking and finance sectors?
Malaysia’s concern on high-debt China projects was a topic of political campaigning for its 14th General Election in May 2018. The then political opposition pointed to the problematic news about Sri Lanka’s port project in its speeches to urban and rural crowds. In our own research, we found in the rural Malay heartland of Pahang (former PM Najib’s home state) concern about China projects. A middle-aged lady told us that she welcomed investment but not debt. Perhaps this is not a surprise, as many Malaysians have high household debt and they can understand the issue.

Malaysia is now under the Pakatan Harapan administration led by Mahathir. He has been a long-time friend of China, but he and others worry that Malaysia cannot afford the high-debt high-cost projects signed under the Najib administration. After that, there was news of Myanmar wanting to downsize its $7.3 billion Kyauk Pyu deepwater port (the sixth-ranked project for Asia BRI) to a “more plausible” $1.3 billion according to its economic adviser. They are still figuring this out, and the industrial park portion has yet to be addressed. Myanmar also has projects with India, an Italian-Thai consortium and others.

The Malaysia and Myanmar cases are just at the start of a negotiation process. Time will tell, but the impact on China’s banking and finance will likely be limited, as there are likely also other interesting deals to come for FDI and in the digital-ecommerce sector as well as Chinese yuan settlement.

Potential buyers speak with a property agent pictured against the logo of the Forest City residences in the state of Johor, Malaysia Photo: Wallace Woon / EPA-EFE

To what extent do you believe Southeast Asian nations are becoming more cautious about the types of BRI infrastructure projects they partner with China on? Do you believe this caution is merited, or is there a possibility that some nations may overcorrect and miss out on much-needed investment?
As we enter a more cautious global trade situation under the US-led trade war gambit, it is an opportunity and risk for BRI and China. Debt and worries about debt have been mounting. Emerging market currencies have been correcting. Rising caution is expected all around.

With China under pressure to forge alliances with regimes friendly to Chinese investment, what likelihood do you see of China being more assertive in throwing its support behind political parties that would welcome closer ties to the superpower?
China will be figuring out that there can be political change and shifts despite the apparent economic boost from economic deals. As economic risk appetite takes a breather, it is likely political risk has to adjust too. There seems need for careful political judgment and a more nuanced and balanced approach to widen stakeholder support for BRI and other projects. The Najib-Malaysia case shows how a strongman turned out to be a strawman.

Asean populations are suddenly exposed to the world of social media. For instance, we can watch Facebook videos of local workers complaining about labour issues at a China-owned steel plant in Kuantan, Pahang! China has provided cheap handsets and helped roll out 4G high-speed mobile networks, including to many rural areas. The political transition in Malaysia is partly driven by this. So it is increasingly about handling wider public opinion and multiple stakeholders and not just about supporting particular political parties or regimes.

Khor Yu Leng is an independent political economist and an expert on Chinese investment at Segi Enam Advisors and a research associate at the Institute of China Studies at the University of Malaya.

The post China’s ambitious Belt and Road Initiative meets resistance in Southeast Asia appeared first on Southeast Asia Globe Magazine.

08 Sep 01:46

Popular superstitions and taboos in Malaysia

by Khaw Chia Hui
A man walks pass paper clothing put up as offerings during the Hungry Ghost Festival in George Town September 8, 2017. — Picture by KE Ooi
A man walks pass paper clothing put up as offerings during the Hungry Ghost Festival in George Town September 8, 2017. — Picture by KE Ooi

KUALA LUMPUR, Sept 8 — For most Malaysians, growing up with certain superstitions or taboos are a norm, whether they are founded in logic or just customary beliefs.

Some of us would dismiss them as urban legends but for others, it is a part of daily life.

Seeing that we are in the seventh lunar month and many in the Chinese community observe the Hungry Ghost Festival, Malay Mail takes a look at some superstitions that are still being bandied about.

Stay in at night

Children and women are often advised to stay home when night falls as the roaming spirits during the Hungry Ghost Festival are believed to be out in full force.

Spirits are more likely to be “attached” to the innocence of children and pregnant women.

For those who are still out at night, avoid standing under shady trees or empty bus stops.

The dark conditions are haunting grounds.

Do not carry red or black umbrellas as these colours are favoured by the supernatural, hence seeking “shelter” in those items and you risk bringing the spirits home.

When you are back at a later hour, washing your hands and feet will help get rid of any “trail” or “scent” that attracts the attention of malevolent spirits.

Elders would also tell you to avoid cutting nails at night, as it is akin to shortening one’s lifespan. Possibly this is to ensure you don’t cut yourself under poor lighting.

Getting home before dark is also a common practice among Muslims.

Children are told be home during Maghrib lest they be “taken” by spirits.

We guess this is one way for parents to ensure the children are back in time for dinner, bath and prayers.

Pregnant women are often told not to renovate their homes before giving birth. — AFP pic
Pregnant women are often told not to renovate their homes before giving birth. — AFP pic

Don’ts for pregnant women

Pregnant women are often faced with a lot of taboos, in addition to the many old wives’ tales and traditional practices.

Indians would want pregnant women to stay indoors during an eclipse as the Sun is being “swallowed” by a demon, otherwise the babies might be born with deformities.

Also, pregnant women are not allowed to touch needles, scissors or knives during that time.

Meanwhile, Malays advise pregnant women to not kill any animals for fear of the children having animalistic features.

Also, polong and pelesit (evil spirits) are said to hunger for the menstrual blood of a woman’s first pregnancy.

While preparing the nursery is considered a good way for expectant mothers to nurture their “nesting” instincts, the Chinese forbids the mothers to be in the presence of renovation work, especially hammering of nails.

It is believed the hammering will affect the baby’s looks.

Of course, funerals are to be avoided.

Taoist funeral rites can go on for 49 days, hence expectant mothers should not meet the grieving family or be anywhere near their house.

If it cannot be avoided, they are to wear a red scarf around the belly and carry some form of auspicious charm.

There are many superstitions to adhere to when one is in the jungle. — AFP pic
There are many superstitions to adhere to when one is in the jungle. — AFP pic

Jungle rule

Remember when a bunch of tourists bared their bottoms on Mount Kinabalu?

There is a good reason why the locals were upset.

The Kadazandusun believed when one dies the soul will walk towards the mountain and pass into the different realms of afterlife — hence Mount Kinabalu is a sacred site.

The community also conducts a sogit (healing ritual) every year at the mountain with seven chickens, seven kampung cigars and seven betel nuts to appease the spirits.

In many local cultures, the jungle is considered a place that demands respect.

One needs to watch their behaviour, lest be punished in some ways by the spirits that reside there.

For example, the Kadazandusun believes sopok (dwarves or gnomes) and pampuvan (leprechauns or fairies) can trick campers into following them deep into the jungle never to be seen again.

Many a times, campers are told to “ask permission” before urinating in the jungle or do not bring back items from there.

This is to avoid being cursed by the supernatural or inadvertently bringing them home.

Asking permission also extends to paying respects to Datuk Kong, a guardian spirit of the jungle.

Do not just sit on any rock formations as it could be the resting place of malevolent spirits.

Best to check with your guide before doing anything in the jungle.

Whenever you are in the forest, you are usually given a nickname as you should not call out to each other using real names.

Spirits are likely to trap you in their deadly realm.

No ghost stories when spending a night in the jungle.

You would not want to offend the supernatural beings by making up silly stories or laughing at them.

Keep calm and say nothing

There are several things to keep in mind when you are driving late at night down a lonely highway or sitting around a campfire.

It is best to ignore if you smell anything strange, especially sweet scents like the jasmine, or hear soft whisperings.

It is said you could be in the presence of a pontianak (female vampire) who is looking to lure you “home” with her.

When driving alone, you should not react to any sudden coldness, strange lights or someone calling your name from a car’s backseat.

Don’t satiate your curiosity but continue with what you are doing.

Whistling, singing and talking to yourself while driving at night are not encouraged.

Wandering spirits are attracted to these sounds and will want to “hitch” a ride.

One’s gift, another’s taboo

For Indians, crows symbolise karma and regarded as ancestors. So offering food to the birds is to pacify the ancestors.

However, other forms of gift-giving are taken seriously in Malaysia.

One wrong gift can cause you to “lose face”.

Any gift should adhere to the recipient’s religious beliefs.

You want to avoid anything that contains alcohol, pigskin or dog imagery when wanting to impress someone of the Muslim faith while avoid meat byproducts if that person is a vegetarian Hindu. 

Giving a clock as a gift to a Chinese is considered bad luck.

The phrase “to give a clock” is a homophone of a phrase for “attending a funeral” in Cantonese.

It also denotes counting down one’s days.

While black or white wrapping paper looks nice, it is associated with death — not something you wish on somebody else.

Flowers are great but avoid frangipanis and jasmine.

Again, the scent of these flowers remind people of cemeteries and funerals.

Knock on hotel rooms before entering for the first time. ― AFP pic
Knock on hotel rooms before entering for the first time. ― AFP pic

Appeasing ‘roommates’

A hotel room might be a welcomed break.

But again, there are some rules to keep to for a good night’s sleep.

Knock on the door a few times and softly ask for permission to enter.

Be respectful in your “announcement” as you do not want to walk into a ghoulish get-together.

Make sure you mess up both beds, if any, to not leave it empty for fear of inviting supernatural company.

Also, pick the bed that is not facing the mirror, which is sometimes hard to do as some hotel rooms have large mirrors.

Mirrors are said to drain your positive energy.

Try to leave your shoes pointing opposite of your bed. This is to not lead the spirits to you when you are sleeping.

And most logically of all, open up all curtains and windows (if possible) to let in the sun and fresh air.

It is great to get rid of the musty smell hotel rooms tend to have.

Whether you practise these superstitious beliefs, it is fascinating to delve into it to further understand and respect the different cultures in the country.

07 Sep 16:29

Plagiarists or Innovators? The Led Zeppelin Paradox Endures

by The Conversation
How can a band so slavishly derivative – and sometimes downright plagiaristic – be simultaneously considered so innovative and influential?

Fifty years ago – in September 1968 – the legendary rock band Led Zeppelin first performed together, kicking off a Scandinavian tour billed as the New Yardbirds.

The new, better name would come later that fall, while drummer John Bonham’s death in 1980 effectively ended their decade-defining reign. But to this day, the band retains the same iconic status it held back in the 1970s: It ranks as one of the best-selling music acts of all time and continues to shape the sounds of new and emerging groups young enough to be the band members’ grandchildren.

Yet, even after all this time – when every note, riff and growl of Zeppelin’s nine-album catalog has been pored over by fans, cover artists and musicologists – a dark paradox still lurks at the heart of its mystique. How can a band so slavishly derivative – and sometimes downright plagiaristic – be simultaneously considered so innovative and influential?

How, in other words, did it get to have its custard pie and eat it, too?

As a scholar who researches the subtle complexities of musical style and originality as well as the legal mechanisms that police and enforce them, such as copyright law, I find this a particularly devilish conundrum. The fact that I’m also a bassist in a band that fuses multiple styles of music makes it personal.

A pattern of ‘borrowing’

For anyone who quests after the holy grail of creative success, Led Zeppelin has achieved something mythical in stature: a place in the musical firmament, on its own terms, outside of the rules and without compromise.

When Led Zeppelin debuted its eponymous first album in 1969, there’s no question that it sounded new and exciting. My father, a baby boomer and dedicated Beatles fan, remembers his chagrin that year when his middle school math students threw over the Fab Four for Zeppelin, seemingly overnight. Even the stodgy New York Times, which decried the band’s “plastic sexual superficiality,” felt compelled, in the same article, to acknowledge its “enormously successful … electronically intense blending” of musical styles.

Yet, from the very beginning, the band was also dogged with accusations of musical pilfering, plagiarism and copyright infringement – often justifiably.

The band’s first album, “Led Zeppelin,” contained several songs that drew from earlier compositions, arrangements and recordings, sometimes with attribution and often without. It included two Willie Dixon songs, and the band credited both to the influential Chicago blues composer. But it didn’t credit Anne Bredon when it covered her song “Babe I’m Gonna Leave You.”

The hit “Dazed and Confused,” also from that first album, was originally attributed to Zeppelin guitarist Jimmy Page. However in 2010, songwriter Jake Holmes filed a lawsuit claiming that he’d written and recorded it in 1967. After the lawsuit was settled out of court, the song is now credited in the liner notes of re-releases as “inspired by” Holmes.

‘Dazed and Confused’ by Jake Holmes.

The band’s second album, “Led Zeppelin II,” picked up where the first left off. Following a series of lawsuits, the band agreed to list Dixon as a previously uncredited author on two of the tracks, including its first hit single, “Whole Lotta Love.” An additional lawsuit established that blues legend Chester “Howlin’ Wolf” Burnett was a previously uncredited author on another track called “The Lemon Song.”

Musical copyright infringement is notoriously challenging to establish in court, hence the settlements. But there’s no question the band engaged in what musicologists typically call “borrowing.” Any blues fan, for instance, would have recognized the lyrics of Dixon’s “You Need Love” – as recorded by Muddy Waters – on a first listen of “Whole Lotta Love.”

Dipping into the commons or appropriation?

Should the band be condemned for taking other people’s songs and fusing them into its own style?

Or should this actually be a point of celebration?

The answer is a matter of perspective. In Zeppelin’s defense, the band is hardly alone in the practice. The 1960s folk music revival movement, which was central to the careers of Baez, Holmes, Bredon, Dixon and Burnett, was rooted in an ethic that typically treated musical material as a “commons” – a wellspring of shared culture from which all may draw, and to which all may contribute.

Most performers in the era routinely covered “authorless” traditional and blues songs, and the movement’s shining star, Bob Dylan, used lyrical and musical pastiche as a badge of pride and display of erudition – “Look how many old songs I can cram into this new song!” – rather than as a guilty, secret crutch to hold up his own compositions.

Why shouldn’t Zeppelin be able to do the same?

On the other hand, it’s hard to ignore the racial dynamics inherent in Led Zeppelin’s borrowing. Willie Dixon and Howlin’ Wolf were African-Americans, members of a subjugated minority who were – especially back then – excluded from reaping their fair share of the enormous profits they generated for music labels, publishers and other artists.

Like their English countrymen Eric Clapton and The Rolling Stones, Zeppelin’s attitude toward black culture seems eerily reminiscent of Lord Elgin’s approach to the marble statues of the Parthenon and Queen Victoria’s policy on the Koh-i-Noor diamond: Take what you can and don’t ask permission; if you get caught, apologize without ceding ownership.

Led Zeppelin was also accused of lifting from white artists such as Bredon and the band Spirit, the aggrieved party in a recent lawsuit over the rights to Zeppelin’s signature song “Stairway to Heaven.” Even in these cases, the power dynamics were iffy.

Bredon and Spirit are lesser-known composers with lower profiles and shallower pockets. Neither has benefited from the glow of Zeppelin’s glory, which has only grown over the decades despite the accusations and lawsuits leveled against them.

A matter of motives

So how did the band pull it off, when so many of its contemporaries have been forgotten or diminished? How did it find and keep the holy grail? What makes Led Zeppelin so special?

I could speculate about its cultural status as an avatar of trans-Atlantic, post-hippie self-indulgence and “me generation” rebellion. I could wax poetic about its musical fusion of pre-Baroque and non-Western harmonies with blues rhythms and Celtic timbres. I could even accuse it, as many have over the years, of cutting a deal with the devil.

Instead, I’ll simply relate a personal anecdote from almost 20 years ago. I actually met frontman Robert Plant. I was waiting in line at a lower Manhattan bodega around 2 a.m. and suddenly realized Plant was waiting in front of me. A classic Chuck Berry song was playing on the overhead speakers. Plant turned to look at me and mused, “I wonder what he’s up to now?” We chatted about Berry for a few moments, then paid and went our separate ways.

Brief and banal though it was, I think this little interlude – more than the reams of music scholarship and journalism I’ve read and written – might hold the key to solving the paradox.

Maybe Led Zeppelin is worthy because, like Sir Galahad, the knight who finally gets the holy grail, its members’ hearts were pure.

During our brief exchange, it was clear Plant didn’t want to be adulated – he didn’t need his ego stroked by a fawning fan. Furthermore, he and his bandmates were never even in it for the money. In fact, for decades, Zeppelin refused to license its songs for television commercials. In Plant’s own words, “I only wanted to have some fun.”

Maybe the band retained its fame because it lived, loved and embodied rock and roll so absolutely and totally – to the degree that Plant would start a conversation with a total stranger in the middle of the night just to chat about one of his heroes.

This love, this purity of focus, comes out in its music, and for this, we can forgive Led Zeppelin’s many trespasses.The Conversation

Aram Sinnreich, Associate Professor of Communication Studies, American University School of Communication

This article is republished from The Conversation under a Creative Commons license. Read the original article.

 

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03 Sep 19:49

Ma Ba Tha Changes Name, Still Officially Illegal

by EI Chaw

NAYPYITAW — The Buddha Dhamma Charity Foundation, formerly called the Association for Protection of Race and Religion, which was better known by its Burmese acronym Ma Ba Tha, will fade away without government intervention, said Union religious affairs minister U Aung Ko, reaffirming its illegitimacy.

“Despite the name change, the illegal organization remains illegal,” the minister told reporters at the Upper House on Friday.

Ma Ba Tha was born in 2012 out of the 969 movement, a nationalist campaign that called for the boycott of Muslim-owned businesses. In 2013, 969 members rebranded the group as the Association for Protection of Race and Religion, which came to be better known as Ma Ba Tha.

The nationalist group was successful in advocating former president U Thein Sein to approve a controversial set of four laws on race and religion that imposed restrictions on interfaith marriage, birth spacing, polygamy and conversion, believed to be targeted at Muslims.

The row between Ma Ba Tha and the National League for Democracy (NLD) government erupted when Yangon Region Chief Minister U Phyo Min Thein described the group as “unnecessary” while addressing a gathering of Myanmar residents in Singapore in June 2016.

Later the state-backed cleric organization Ma Ha Na announced that Ma Ba Tha was an unlawful organization and in May 2017, it banned the group from operating under its current name and ordered that its signboards be taken down across the country by July 15 of last year.

Since then, Ma Ba Tha has rebranded itself as the Buddha Dhamma Charity Foundation. However, some Ma Ba Tha chapters in Mandalay and Karen State’s Hpa-an refused to take down their signboards and still operate under the name “Ma Ba Tha.”

U Aung Ko said he has no plan to forcibly take down the Ma Ba Tha signboards in Mandalay and Hpa-an, saying that unlawful organizations that do not win public support will fade away over time.

He also criticized a rally of Buddhist nationalists in Yangon in the second week of August against Ma Ha Na’s order to the Buddha Dhamma Charity Foundation to take down its signs within 45 days.

“They held the rally because there are no supporters or there are only a few supporters,” said U Aung Ko.

Ashin Sopaka, the foundation’s spokesperson, told The Irrawaddy: “Our association will never fade away. We will continue working for our race and religion like we are doing now.”

The association is working in line with the law, and therefore, nothing can be done to it, said the monk.

“I have nothing to say if the foundation is formed with good intentions and it does not incite racial or religious hatred,” said U Thant Zin Tun, NLD lawmaker of Naypyitaw Union Territory’s Dekkhinathiri Township.

Translated from Burmese by Thet Ko Ko.

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02 Sep 23:16

Alex Saldías, autor de ECOS, sobre el genocidio Selknam: “Fue un proceso de exterminación muy rápido en apenas 20 años”

by Tatiana Oliveros y Cristián Lagos
31 Aug 17:48

Fake Photos in Myanmar Army’s ‘True News’ Book on the Rohingya Crisis

by Zaw Lin Maung

YANGON — The grainy black-and-white photo, printed in a new book on the Rohingya crisis authored by Myanmar’s army, shows a man standing over two bodies, wielding a farming tool. “Bengalis killed local ethnics brutally,” reads the caption.

The photo appears in a section of the book covering ethnic riots in Myanmar in the 1940s. The text says the image shows Buddhists murdered by Rohingya – members of a Muslim minority the book refers to as “Bengalis” to imply they are illegal immigrants.

But a Reuters examination of the photograph shows it was actually taken during Bangladesh’s 1971 independence war, when hundreds of thousands of Bangladeshis were killed by Pakistani troops.

It is one of three images that appear in the book, published in July by the army’s department of public relations and psychological warfare, that have been misrepresented as archival pictures from the western state of Rakhine.

In fact, Reuters found that two of the photos originally were taken in Bangladesh and Tanzania. A third was falsely labeled as depicting Rohingya entering Myanmar from Bangladesh, when in reality it showed migrants leaving the country.

Government spokesman Zaw Htay and a military spokesman could not be reached for comment on the authenticity of the images. U Myo Myint Maung, permanent secretary at the Ministry of Information, declined to comment, saying he had not read the book.

The 117-page “Myanmar Politics and the Tatmadaw: Part I” relates the army’s narrative of August last year, when some 700,000 Rohingya fled Rakhine to Bangladesh, according to United Nations agencies, triggering reports of mass killings, rape, and arson. Tatmadaw is the official name of Myanmar’s military.

Much of the content is sourced to the military’s “True News” information unit, which since the start of the crisis has distributed news giving the army’s perspective, mostly via Facebook.

The book is on sale at bookstores across the commercial capital of Yangon. A member of staff at Innwa, one of the biggest bookshops in the city, said the 50 copies the store ordered had sold out, but there was no plan to order more. “Not many people came looking for it,” said the bookseller, who declined to be named.

On Monday, Facebook banned the army chief and other military officials accused of using the platform to “inflame ethnic and religious tensions.” The same day, UN investigators accused Senior General Min Aung Hlaing of overseeing a campaign with “genocidal intent” and recommended he and other senior officials be prosecuted for crimes against humanity.

In its new book, the military denies the allegations of abuses, blaming the violence on “Bengali terrorists” it says were intent on carving out a Rohingya State named “Arkistan.”

Attacks by Rohingya militants calling themselves the Arakan Rohingya Salvation Army preceded the military’s crackdown in August 2017 in Rakhine State, in which the UN investigators say 10,000 people may have been killed. The group denies it has separatist aims.

The book also seeks to trace the history of the Rohingya – who regard themselves as native to western Myanmar – casting them as interlopers from Bangladesh.

In the introduction to the book the writer, listed as Lieutenant Colonel Kyaw Kyaw Oo, says the text was compiled using “documentary photos” with the aim of “revealing the history of Bengalis.”

“It can be found that whenever a political change or an ethnic armed conflict occurred in Myanmar those Bengalis take it as an opportunity,” the book reads, arguing that Muslims took advantage of the uncertainty of Myanmar’s nascent democratic transition to ignite “religious clashes.”

Reuters was unable to contact Kyaw Kyaw Oo for comment.

Reuters examined some of the photographs using Google Reverse Image Search and TinEye, tools commonly used by news organizations and others to identify images that have previously appeared online. Checks were then made with the previously credited publishers to establish the origins of those images.

Of the 80 images in the book, most were recent pictures of army chief Min Aung Hlaing meeting foreign dignitaries or local officials visiting Rakhine. Several were screengrabs from videos posted by Rohingya militant group the Arakan Rohingya Salvation Army.

Of eight photos presented as historical images, Reuters found the provenance of three to be faked and was unable to determine the provenance of the five others.

One faded black-and-white image shows a crowd of men who appear to be on a long march with their backs bent over. “Bengalis intruded into the country after the British Colonialism occupied the lower part of Myanmar,” the caption reads.

The photo is apparently intended to depict Rohingya arriving in Myanmar during the colonial era, which ended in 1948. Reuters determined the picture is in fact a distorted version of a color image taken in 1996 of refugees fleeing the genocide in Rwanda. The photographer, Martha Rial, working for the Pittsburgh Post-Gazette, won the Pulitzer Prize. The newspaper did not immediately respond to a request for comment on the use of its photo.

Another picture, also printed in black-and-white, shows men aboard a rickety boat. “Bengalis entered Myanmar via the watercourse,” the caption reads.

Actually, the original photo depicts Rohingya and Bangladeshi migrants leaving Myanmar in 2015, when tens of thousands fled for Thailand and Malaysia. The original has been rotated and blurred so the photo looks granular. It was sourced from Myanmar’s own Ministry of Information.

The post Fake Photos in Myanmar Army’s ‘True News’ Book on the Rohingya Crisis appeared first on The Irrawaddy.

17 Aug 18:18

Esclavitud, violaciones y asesinatos: investigación relata los abusos del Estado de Chile en Isla de Pascua

by Marco Fajardo

Un libro que retrata los abusos del Estado de Chile con los habitantes de Rapa Nui, a 130 años de la anexión, presentó esta semana el escritor español Mario Amorós en el Centro Cultural Tongariki en la isla.

Aunque en 1888 el pueblo rapanui decidió, mediante el Acuerdo de Voluntades, ceder la soberanía del territorio, no lo hizo sobre la propiedad del mismo. Sin embargo, en la práctica se convirtió en una colonia, que fue arrendada por el Gobierno a una empresa privada ganadera, que confinó a los habitantes en un gueto en su propia isla.

Los isleños fueron esclavizados y obligados a trabajar para una empresa ovejera, hubo abusos sexuales y torturas en un recinto de la Armada, deportaciones de rebeldes que murieron en el exilio e incluso una autoridad de los rapanui, el rey Simeón Riroroko, que viajó a Valparaíso para denunciar los hechos, fue asesinado y desaparecido. Unos abusos que se prolongaron hasta los años 60, con anuencia de la Armada y la Iglesia católica, cuando fue promulgada la Ley 16.441 durante el Gobierno de Eduardo Frei Montalva, en 1966, que convirtió a los rapanui en ciudadanos de pleno derecho.

Imágenes del libro Centenario de 1910, Provincias y Comunas de Chile, disponible en http://www.memoriachilena

“Ha sido muy grato compartir con el alcalde Pedro Edmunds Paoa, conversar con personas de la isla acerca de mi libro. Creo que ha tenido una buena acogida. Muy contento, porque es aquí donde había que presentar la obra, con la esperanza de que sea un aporte al mejor conocimiento de la isla”, señaló el autor tras el lanzamiento. “También es impactante conocer a familiares de personas que aparecen en el libro, como Alberto Hotus y Alfonso Rapu”, añadió.

Desde el origen geológico a la actualidad

Rapa Nui. Una herida en el océano (Ediciones B), una historia global de la isla, desde su origen geológico hasta el año 1966, es de candente actualidad, en momentos en que los isleños además han demandado a Chile ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para lograr la restitución de sus tierras ancestrales y de los recursos naturales. También “las disculpas públicas” del Estado de Chile por las violaciones de los Derechos Humanos que sufrieron.

“Pero no se trata solo de un caso judicial”, leemos en el epílogo del libro. “El desafío es mayor: construir el futuro de Rapa Nui desde la redefinición, en un plano de igualdad y respeto, de su relación con el Estado de Chile…”. Solo así, prosigue el autor, “podrá cicatrizar por fin aquella herida abierta hace mucho tiempo en la inmensidad del océano Pacífico, en una isla que nos ofrece un bellísimo legado cultural y arqueológico, así como la vitalidad y la hospitalidad de las gentes que la habitan”.

Imágenes del libro Centenario de 1910, Provincias y Comunas de Chile, disponible en http://www.memoriachilena

Después de una rigurosa investigación en más de una decena de archivos, el historiador y periodista español Amorós recorre la historia de la isla, desde su poblamiento humano y la era de los moái hasta la actualidad, y relata impactantes episodios de abusos y también de resistencia de un pueblo jamás sometido.

Asimismo, revela la actuación de un errático y muchas veces indolente Gobierno chileno, que incluso en 1937 ofreció en secreto la venta de la isla a distintas potencias, entre ellas, la Alemania nazi, para financiar la construcción de dos cruceros de guerra para la Armada, y su uso como lugar de destierro, como le ocurrió al líder socialista Marmaduke Grove.

Odber Heffer. Publicada en el libro Chile en 1908, de Eduardo Poirier

“No podemos olvidar”

Amorós llegó a Isla de Pascua por primera vez en 2015, en un viaje de turismo. A esa altura ya había escrito varios libros sobre Chile (“mi obsesión”), como Neruda. El príncipe de los poetas (2015), Miguel Enríquez. Un nombre en las estrellas (2014) y Allende. La biografía (2013). En ese viaje, supo de la demanda de los habitantes contra el Estado de Chile.

“Me llamó la atención, porque había una información interesante”, cuenta. “También conocí a unas personas muy importantes del pueblo rapanui, como Alberto Hotus, el presidente del Consejo de Ancianos, que llamó a votar por el No en 1988. También leí la carta que envió el pueblo rapanui al Presidente Frei el año 1964”.

“Chile decidió convertir la isla en colonia. Hubo un proyecto colonial fallido y a partir de 1895 se entrega a Enrique Merlet, un comerciante de Valparaíso, el arrendamiento de la isla por veinte años para explotación ovejera”. Dos décadas en que el administrador de la isla era delegado de la empresa, “y en que se confunden los intereses del Estado y la compañía”, hecho que facilitaba los abusos, lo que condujo a varias rebeliones. En 1916 el contrato fue renovado, aunque la administración pasó a ser formalmente de la Armada.

“No podemos olvidar, pero ya no somos esclavos…”, habían escrito los isleños en una carta a Frei Montalva en 1964, el año en que los isleños se rebelaron contra las autoridades chilenas, una frase que impactó mucho a Amorós por el concepto de “esclavitud” en pleno siglo XX. Allí, liderados por el profesor Alfonso Rapu, denunciaban la prohibición de hablar su lengua nativa, la prohibición de votar y la falta de libertad de movimiento. La situación fue tan grave, que el Gobierno debió enviar un buque para controlar la situación.

El alcalde señaló que celebraba el libro en tiempos en que “la isla está muy motivada por su historia contemporánea”, en referencia a la demanda ante la CIDH. “Este libro es un trabajo muy bien investigado, que viene a confirmar muchas cosas que en tiempos de juventud se comentaban mucho acá en la isla a modo de anécdota. Va a colaborar en entender por qué estamos presentando nuestras quejas a las cortes internacionales”.

Imágenes del libro Centenario de 1910, Provincias y Comunas de Chile, disponible en http://www.memoriachilena

Desidia y violencia

En su investigación, Amorós se encontró con una historia mayormente conocida para el público común, aunque hay libros de historiadores, antropológicos y testimoniales.

“Me asombró el grado de violencia que sufrió el pueblo rapanui a principios del siglo XX, en confinamiento en lo que se llama el gueto de Hanga Roa, de dos mil hectáreas. Tenían que pedir permiso para ir a pescar a otros puntos de la isla, las huidas a otras islas polinésicas en que muchos murieron… Algo realmente impactante”. Para el historiador fue un periodo marcado por violaciones de los Derechos Humanos.

El acuerdo de las autoridades de Rapa Nui con Chile en 1888 fue en el contexto de la “repartición” que se hicieron las potencias a fines del siglo XIX. Fue así que los rapanui decidieron su asociación indefinida con Chile “a cambio de protección”, en medio del desinterés de países como Inglaterra y Francia y las razias esclavistas que sufría la isla. Chile se estaba consolidando territorialmente tras la Guerra del Pacífico, con la conquista del Norte Grande, y la toma de los territorios mapuches en la llamada “Pacificación de La Araucanía”.

Imágenes del libro Centenario de 1910, Provincias y Comunas de Chile, disponible en http://www.memoriachilena

“Chile decidió convertir la isla en colonia. Hubo un proyecto colonial fallido y a partir de 1895 se entrega a Enrique Merlet, un comerciante de Valparaíso, el arrendamiento de la isla por veinte años para explotación ovejera”. Dos décadas en que el administrador de la isla era delegado de la empresa, “y en que se confunden los intereses del Estado y la compañía”, hecho que facilitaba los abusos, lo que condujo a varias rebeliones. En 1916 el contrato fue renovado, aunque la administración pasó a ser formalmente de la Armada.

Aquel año también fue importante por las denuncias que realizó la Iglesia católica de los abusos, especialmente mediante el obispo Rafael Edwards, “desde la caridad cristiana, la misericordia”. Aún así, Edwards consintió que en 1933 el fisco inscribiera a su nombre las tierras de la isla. El propio padre Sebastián Englert, que llegó en 1935 por tres décadas, era simultáneamente funcionario de la Armada. “La Iglesia operó para que los rapanui fueran tratados como menores de edad”, remata.

Odber Heffer. Publicada en el libro Chile en 1908 de Eduardo Poirier

Un Estado ausente

Para Amorós, Chile se desentendió del desarrollo y bienestar de la isla. “Hubo incapacidad y desinterés”, que llegó hasta el consentimiento de los crímenes de la compañía Merlet. Un desinterés, por cierto, que cruzaba todo el arco político, según Amorós, a pesar de que varios de sus líderes estuvieron allí relegados, como Elías Lafertte y Marmaduke Grove.

“Para el Estado de Chile era un lugar completamente olvidado. Aunque había un Ministerio de Colonización, no hubo un proyecto para la isla. Además el Estado oligárquico chileno seguramente tenía una mirada de desprecio hacia la población rapanui. Lo veían como una lejana posesión y buena escala para los barcos de la Armada, pero nunca se planteó una incorporación efectiva. Lo más sencillo era arrendar la isla a una compañía para que se ocupara de la gestión”, puntualiza el autor.

La desidia fue tal, que recién en los años 40 se plantea “dar derechos de ciudadanía al pueblo rapanui y una administración civil de la isla”. Para ello fue importante la creación de la Sociedad de Amigos de la Isla de Pascua, en 1947, con integrantes como el intendente de Valparaíso Humberto Molina, el austriaco Federico Felbermayer. Uno de sus aportes fue apoyar  el envío de jóvenes isleños a Chile para convertirse en profesores normalistas, en los años 50, así como la creación de la primera escuela fiscal en Rapa Nui.

Odber Heffer. Publicada en el libro Chile en 1908 de Eduardo Poirier

“Ellos vuelven a la isla y es sobre todo clave la figura de Alfonso Rapu, que vuelve claramente con la misión de organizar a su pueblo”. Rapu lideró la rebelión de 1964, que condujo a la ley que recién en 1966 convirtió en ciudadanos chilenos a los rapanui.

“Demoraron casi 80 años en salir de un régimen de confinamiento territorial, de privación de derechos, de trabajos forzados, de abusos por parte de agentes de la Armada, de deportaciones al continente”, concluye.

Mario Amorós en la presentación del libro.

09 Aug 06:00

Intervención deja muda a Punta Arenas con recreación del “remate” de 165 esclavos selk’nam

by Marco Fajardo

Una intervención urbana en la Plaza de Armas de Punta Arenas, en alusión a un “remate de indios” que hubo allí en 1895, se realizó este miércoles en la ciudad.

El 3 de agosto de ese año llegaron 165 selk’nam desde Tierra del Fuego hasta el muelle de Punta Arenas, esperando a ser repartidos entre los vecinos de Punta Arenas para incorporarlos como verdaderos esclavos, a través de servidumbre y reeducación, mientras la mayoría perecía por las enfermedades y malos tratos. El 7, 8 y 9 de agosto de 1895 se realizó el reparto, bajo el mando del gobernador Manuel Señoret.

Este triste hito histórico fue recordado por un grupo de voluntarios al mediodía, en una intervención de 20 minutos.

“Siento tristeza al ver que nuestros nativos eran maltratados, abusados, despreciados como personas; la sociedad aristocrática se unió al abuso teniéndolos como esclavos y ellos formaron parte de aquellos remates humanos”, comenta Carolina Quintúl Coliboro, representante kaweskar en la performance, a la cual además asistió Mirtha Salamanca, en nombre del pueblo selk’nam, quien llegó especialmente desde Argentina.

“Sin piedad se separaron familias enteras de sus hijos y no hubo ningún apoyo de justicia para ellos. Esta sociedad, que estaba formada por gente foránea, trajo todas sus maldades a nuestros pueblos, aplastándolos sin piedad, abusando, matando, pero aquí nuestros pueblos fueron los primeros habitantes. No se olviden de eso, nadie conquista, porque ellos ya estaban aquí y, aunque hayan hecho un genocidio, la memoria de ellos aún vive y persiste, para que estos hechos no sucedan más”.

La ceremonia

La performance fue organizada por Rodrigo González Vivar, profesor de Historia de la Universidad de Magallanes, en conjunto con Nitzamé Mayorga Gallardo, actriz y directora del grupo de teatro de la misma casa de estudios, así como el bailarín Ariel Oyarzún Sanhueza.

Inició su recorrido desde un punto cercano a la plaza, para contar los traslados desde Tierra del Fuego. Entre sus intérpretes hubo “niños, adultos, abuelos, magallánicos, nuevos migrantes, actores y no actores”, destaca Mayorga.

“En su mayoría las personas no tienen experiencia escénica”, explica. “Nos enfocamos en el trabajo más bien del simbolismo y significante, trabajamos con un guión que va presentando distintas estaciones, donde en cada una va desarrollando conceptos, por ejemplo, la extrañeza, el despojo, trabajamos con la imagen y lo coreográfico y luego desde el movimiento se instala la escena, siempre teniendo en cuenta no entrar en literalidad”, añade.

Los voluntarios cruzaron la calle Magallanes, que alude al estrecho homónimo, hasta llegar a una de las esquinas de la plaza, donde se vio cómo los esperaban sus “rematadores”, como el propio Señoret, Juan Contardi, Rodolfo Stubenrauch y Alberto Barra.

Luego las “víctimas” fueron llevadas al centro de la plaza y comenzó el remate, donde se vio cómo se produjo esta trasformación de ser indígenas hasta el momento de ser occidentalizados y con pérdida total de su idioma.

El público asistente también fue clave. En palabras de la actriz, “en el fondo ellos completan este hecho, representando a las personas que venía a ver este espectáculo, a dejarles ropas viejas para cubrirlos o rematar directamente”.

Acontecimiento histórico

La performance apunta a una reflexión sobre el hoy y “de cómo nos sentimos rematados en este presente, de cómo es nuestro actuar con la otredad y cómo reconocemos la identidad de lo distinto. La intervención, nos habla de una negación de una cultura, un territorio, un lenguaje, cómo se suprimió y se quiso trasformar un pueblo occidentalizandolos, quitándoles hasta sus nombres, para que la sociedad de esa época no se sintiera incomoda con su presencia, hasta llegar el punto del exterminio”, enfatiza la actriz.

“A la comunidad le impacta saber que hubo esclavitud en la ciudad, más aún con el pueblo selk’nam, donde la mayoría de la población siente empatía por la tragedia ocurrida con ellos. Realizar esta actividad es una novedad, ya que mucha gente se manifestó con el apoyo en asistir al lugar a ver qué es lo que iba ocurrir y también en participar dentro del equipo que realizó la intervención”, complementa González Vivar.

Para él, el “remate de indios” es un acontecimiento histórico que expone la tragedia sufrida por el pueblo selk’nam producto del proceso de exterminio y destierro para el desarrollo ganadero en Tierra del Fuego.

“La memoria de nuestros ancianos aún recuerda algunos hechos de abusos en contra de ellos, por ser humildes y apacibles”, comenta Quintul. “Es más, se recuerda del hecho de zoológicos humanos, en donde fueron llevados como especies raras o como exhibición de circo, y recordar cómo fueron humillados, maltratados, sacados de sus familias, pueblos, de su cultura, lengua y modismos”, expresa.

Mirtha Salamanca asistió a la performance en representación del pueblo selk’nam. Vino especialmente desde Argentina.

Actividades previas

El origen de la intervención artística tiene larga data. Mayorga inició hace un tiempo una vinculación con el Museo del Recuerdo del Instituto de la Patagonia de la universidad, y comenzó a desarrollar una línea de teatro museográfico. Este año trabajaron en una de las Casas Pioneras para hablar de la esclavitud en Magallanes, basándose en el “Sumario de los Vejámenes inferidos a Indígenas de Tierra del Fuego”, que data de 1895, se encuentra en el Archivo Judicial de Magallanes y relata el remate.

“Ya estábamos trabajando con el tema y cada vez que uno lee más sobre la historia de los pueblos originarios, te das cuenta de que es necesario hablarlo y que un gran porcentaje de la gente que vive en esta región no sabe de las atrocidades que vivieron y sobre todo los de Tierra del Fuego, porque entorpecían a los estancieros que llegaron a esa vivir tierras”, dice Mayorga.

Para el Día del Patrimonio reciente, en mayo, se realizó una performance de Teatro Museográfico en el museo. Allí se intervino una casa colonial de 1877, donde se presentó una escena sobre la esclavitud selk’nam en las casas de Punta Arenas como sirvientas y empleados domésticos para los adultos, mientras los menores eran tomados como “chinitos” para los mandados.

“Tras recrear este episodio, en conjunto con el grupo de teatro de la Universidad de Magallanes, decidimos hacer una actividad sobre el remate de 1895, pero esta vez en la Plaza Benjamín Muñoz Gamero (Plaza de Armas), debido a que está en el centro de la ciudad y con una metáfora interesante, al ver, al centro de la plaza, la imponente figura de Fernando de Magallanes por sobre los pueblos originarios”, explica González.

Además, como destaca Mayorga, la mayoría de las casas que están construidas alrededor de la plaza pertenecían a los principales exponentes y responsables de los vejámenes, como Sara Braun y José Menéndez.

Monumento en Plaza de Armas.

Práctica común

El remate de esclavos fue una práctica común en América, incluso bajo la figura de “encomienda”, creada por los españoles para mantener controlada a la población indígena.

En una entrevista del año 2014, el historiador argentino Osvaldo Bayer señala que en Argentina se realizó un “remate de indios” en enero de 1879. En esa ocasión, con avisos en los diarios: “Hoy entrega de indios a toda familia de bien que lo requiera, se le entregará un indio varón como peón, una china como sirvienta y un chinito como mandadero”.

“Aquí en Punta Arenas, cuando se realizó el remate en 1895, el 7, 8 y 9 de agosto, en un galpón en las cercanías del muelle, se publicaron algunas notas en el diario e incluso carteles en la ciudad, invitando a la comunidad a participar del remate”, dice González Vivar.

“Por lo que se sabe, es el único remate público del territorio, aunque también hay relatos sobre cómo se raptaba a indígenas para las faenas de trabajo, como los peleteros, buscadores de oro o navegantes que pasaban por los canales australes”, detalla.

Él destaca que la población de Punta Arenas repudió la ignominia a la que fueron expuestos los fueguinos, por lo que no se concretó la totalidad del reparto.

El destino de los rematados

El objetivo principal de la intervención fue dar a conocer este hito histórico poco conocido, “ya que generalmente se habla de que hubo un genocidio y etnocidio”, dice.

“Sin embargo, hubo sobrevivientes, supervivientes, a situaciones adversas, pero que lograron mezclarse en la sociedad, aunque desplazados del relato histórico: con una nueva identidad occidental, fueron olvidados y silenciados con el paso del tiempo”, explica.

Poco se sabe del destino de los indígenas rematados. “Los menores de edad fueron los primeros rematados, por lo que eran bautizados bajo la religión católica con un nuevo nombre cristiano”, cuenta.

“Algunos provenían desde las misiones salesianas, por lo que también venían evangelizados y con otra identidad. En la Región de Magallanes y Antártica chilena no se ha manifestado descendencia directa o indirecta”, precisa.

Agrega, sin embargo, que no se puede descartar que en algún momento pudieron ser parte de un matrimonio con una pareja occidental y después formar una familia que continuaba la descendencia cultural milenaria, transmitiendo el lenguaje y el patrimonio cultural ancestral, como ocurre en Río Grande (Tierra del Fuego, Argentina), donde existe una comunidad de familiares descendientes del pueblo selk’nam que esperan continuar compartiendo su cultura.

Aserradero de la misión San Rafael.

La actividad, en todo caso, no solo apuntó al pasado, sino también al presente, para invitar a la reflexión “sobre cómo estamos viviendo una situación similar pero con actores distintos: ayer fueron vejados los selk’nam, hoy son los migrantes, las minorías sexuales, otros pueblos originarios, las mujeres, personas con diversidad funcional y todas aquellas personas que son consideradas como ‘otros'”.

“De cierta forma es cíclico, y es nuestra misión compartir este pensamiento con nuestra comunidad e invitarles a dialogar con el otro, con lo distinto”, concluye.

07 Aug 05:57

Por qué firmar más TLC no nos llevará al desarrollo

by Juan Ignacio Latorre

En pleno debate sobre la firma de Tratados de Libre Comercio (TLC) y su importancia para el desarrollo económico de Chile, es común encontrar una crítica que realizan quienes protegen el modelo económico actual: “Si no estás a favor del libre comercio, estás impidiendo que Chile llegue al desarrollo”. Esta frase, que se escucha y se justifica con informes sobre aumento general del PIB y el incremento de nuestras exportaciones e importaciones, esconde dos hipótesis o ideas que deben ser cuestionadas: 1) que cuando Chile crece, de la mano de la firma de los TLC, ganamos todos y todas; y 2) que el libre comercio nos llevará al desarrollo.

Comencemos por la primera. Hace 15 años Chile firmó un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que tuvo impactos gigantescos en el alza de los precios de los medicamentos que se venden en nuestro país, con el impacto consecuente de afectar un derecho básico de acceso a la salud. A cambio de esta transformación que benefició a grandes empresas farmacéuticas que querían patentar por más tiempo sus descubrimientos, Estados Unidos rebajó los impuestos para algunos productos que Chile exportaba a esa nación.

Con posterioridad a la firma de este acuerdo, Chile suscribió otros tantos TLC con diversos países del mundo, con los cuales quedan abiertas algunas preguntas similares a las que se pueden encontrar en el TLC con EE.UU: ¿quiénes fueron los beneficiados por este acuerdo?, ¿todos los chilenos y chilenas?, ¿las grandes empresas que pudieron exportar a EE.UU. u otros países?, ¿los chilenos y chilenas que tuvieron que pagar 4 o 5 veces el precio de los medicamentos biológicos?, ¿las grandes empresas que pudieron vender a precios más caros, por 5 años, sus medicamentos?

Miremos ahora la segunda crítica (“que el libre comercio nos llevará al desarrollo”) e intentemos vincularla a la guerra comercial que se ha desatado entre China y EE.UU. ¿Qué hay detrás de esta “guerra” que nos pueda ayudar a comprender si el libre comercio nos llevará al desarrollo? Esta guerra, reducida a su máxima expresión, es una por la dominación político-comercial mundial. Estados Unidos ve en China a un país que dará el salto a ser una potencia tecnológica, productiva, y le preocupa que su política comercial le esté ayudando a dar ese salto.

Lamentablemente las respuestas a estas preguntas no existen. La razón es que existe un vacío gigantesco en la academia y en los análisis que realiza el Estado por medio de la Cancillería sobre los impactos de los Tratados de Libre Comercio.

Ejemplo de ello es que, al revisar los informes que realiza la Cancillería, no es posible encontrar una reflexión sobre los elementos perjudiciales que traen aparejados estos acuerdos: la pérdida de empleos, los derechos sociales que son perjudicados, los montos que pierde el Estado por las empresas que no pagan impuestos por no estar localizadas en Chile, los ingresos que deja de percibir el Estado por la rebaja de aranceles, el aumento de los precios de medicamentos, la pérdida de libertades en internet, los sectores productivos que son afectados, el tamaño de las compañías beneficiadas o la afectación a la soberanía y participación social que implican estos acuerdos.

Visto así, la hipótesis que sostiene que “con los TLC ganamos todos(as)”, no solo no tiene fundamento sino que, a nuestro juicio, pareciera ser solo un eslogan para sostener una política comercial que sigue beneficiando a los mismos de siempre.

Miremos ahora la segunda crítica (“que el libre comercio nos llevará al desarrollo”) e intentemos vincularla a la guerra comercial que se ha desatado entre China y EE.UU. ¿Qué hay detrás de esta “guerra” que nos pueda ayudar a comprender si el libre comercio nos llevará al desarrollo? Esta guerra, reducida a su máxima expresión, es una por la dominación político-comercial mundial. Estados Unidos ve en China a un país que dará el salto a ser una potencia tecnológica, productiva, y le preocupa que su política comercial le esté ayudando a dar ese salto.

A eso, y otras razones, responden las alzas de aranceles que Estados Unidos está realizando a los productos chinos. China, por su parte, aprovecha las ventajas que posee para seguir desarrollando su plan de política industrial “Made in China 2025”, basada en los bajos precios de producción y salarios, la protección de sectores estratégicos, la innovación a partir de la copia, etc.

Lo paradójico de esta guerra comercial es que China no se convirtió en una potencia económica porque se haya plegado al libre comercio. Al igual que países como Corea, Hong Kong, Singapur o Taiwán, han desarrollado una fuerte política industrial, protegiendo algunos sectores productivos que consideran relevantes para poder establecerse como países competitivos a nivel internacional. Han desarrollado lo que Mariana Mazzucato llamó un “Estado Emprendedor”.

De hecho, para estos países la política que Chile ha adoptado, de casi no tener aranceles para los productos que ingresan al país, podría considerarse un “harakiri” (suicidio). ¿La razón? Considerando que cerca del 90% de lo que nuestro país exporta son materias primas (metales, minerales, frutas, vegetales y madera), la firma indiscriminada de los TLC será un gran impedimento para que Chile dé un salto al desarrollo tecnológico y comercial. La razón de fondo: una política de libre comercio a la chilena implica desconocer la importancia del emprendimiento del Estado y la protección de ciertos sectores en los que queramos ser competitivos. Asimismo, verían como riesgoso poseer un modelo económico tan abierto y susceptible a las contiendas internacionales  y tan dependiente de las dos principales potencias mundiales (China y EE.UU.).

En resumen, la respuesta a la segunda hipótesis, que Chile solo será un país desarrollado si sigue el camino de firmar TLC y rebajar los aranceles en todos los sectores productivos, pareciera no ser cierta en los países que están alcanzando el desarrollo por la vía de desarrollarse tecnológicamente. O, sin ir más lejos, de aquellos que alcanzaron el desarrollo por la vía de la industrialización (Inglaterra o EE.UU. son buenos ejemplos). Es más, para ser un país desarrollado social, ambiental y económicamente, como todos queremos ser, podríamos suponer que es necesario que seamos uno en el cual desaparezca la desigualdad. Y pareciera ser que con la firma de los TLC la desigualdad ha aumentado, porque siguen ganando los mismos de siempre. Visto así, parece ser que con la firma de los TLC el desarrollo social, económico y ambiental se nos escapa de las manos, así como también se nos escapa la esperanza de ser una nación igualitaria.

25 Jul 18:24

El contexto del patrón: lo realmente peligroso detrás de la frase del ministro Varela

by Edison Ortiz

La ola de críticas a los dichos del ministro Gerardo Varela no amainan. Ahora, no solo desde la oposición se le enrostran sus desafortunadas expresiones, sino también desde algunos actores políticos de la propia coalición oficialista. Lo ha dejado claro la intendenta Rubilar: después de esa frase tendrán que asumir “todo el bullying” que se dejará caer sobre Chile Vamos. Y ya hay algunos ingeniosos que viralizan por las redes el logo de una nueva hipotética agencia pública surgida al alero de las expresiones del ministro: la Subsecretaría de Bingos.

En un ambiente político rarificado, de mucha mediocridad, con sus actores al debe, las frases del titular de Educación (y también las del de Salud y a veces las del propio Presidente) han posibilitado, por lo menos, el poder reírse de ellos y, de paso, de nosotros mismos y, en un plano más profundo, preguntarnos –no sin pavor y angustia– cómo es posible que en una sociedad como la nuestra, en pleno siglo XXI y con el prestigio de los poderes tradicionales (empresa, Iglesia católica, actores políticos y Fuerzas Armadas) por el suelo, se sigan reiterando, con absoluta naturalidad, frases del Chile oligárquico y decimonónico como las recientemente pronunciadas.

Lo más grave de las polémicas frases pronunciadas es que, en privado, pareciera ser que son compartidas (sinceramente) por no pocos miembros de la coalición política que lo sustenta. Sinónimo de que un sector importante de quienes nos gobiernan sigue pensando como en dictadura y continúa a contrapelo de la historia, haciendo tabla rasa de los avances culturales que una inmensa mayoría de chilenos viene reclamando y legitimando desde hace tiempo.

Varela y una larga tradición política chilensis

Y si bien Varela no es el único ministro que se ha hecho famoso por frases o actuaciones desafortunadas –recordarán al ministro Hermosilla que perdió su cabeza por dos caballos; o, en el periodo de Lagos, las del titular de Salud Pedro García, quien mandó a los periodistas a preguntarles a las vacas por la falta de leche, o cuando sugirió a una madre reemplazar el hilo dental por el de coser, o su famosa frase cuando campeaban los rumores sobre su eventual salida, “tranquilein, John Wayne”; las del propio Lagos y sus famosos dichos en que comparó la pérdida millonaria acaecida en Corfo con la de un “jarrón”; las de la ministra del Trabajo de Bachelet o las de Claudia Serrano, que responsabilizó a la gente que andaba buscando trabajo por el aumento del desempleo.

Y ni hablar de las “piñericosas” en la administración anterior del empresario, o las frases desafortunadas de su entonces ministro de Salud Jaime Mañalich, como cuando en un congreso en Rancagua planteó que sería recordado por los funcionarios municipales de la Salud como “el huevón que nos cagó”.

Ahora también vienen a mi memoria las de Aleuy y su impronta como subsecretario del Interior, que le valió la imitación del “Palta” Meléndez. Lo cierto es que reafirma un estilo, en especial, que se repite con algunos de los integrantes de los gabinetes del actual Presidente, en particular de aquellos que provienen de la burbuja empresarial (¿se acuerdan de la muñeca de los empresarios de Asexma?) y que denotan la más absoluta falta de empatía con la sociedad en la que viven.

Y, bueno, el titular de Economía, que también tiene su propio historial, se mandó la frase para el bronce, que deja chica a la del titular de Educación, cuando recomendó a los inversionistas chilenos sacar su plata al exterior.

Puede llamarse sentido común, cable a tierra, falta de calle, en fin, pero es lo mismo: la arbitraria desconexión entre la burbuja en la que se desenvuelven cotidianamente y el resto de la sociedad. Lo mismo que dejó en evidencia hace algunos años el ex aspirante al centro de alumnos de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo y su referencia a que en esa casa de estudios casi todos pensaban lo mismo porque somos “casi todos gente ABC1”, que le valió una crítica feroz por las redes.

Varela: otra víctima de un gueto social con historia

Como se sabe, la oligarquía chilena surgida al alero de la expropiación de tierras y el trabajo gratuito de los pueblos ancestrales de Chile, se consolidó en la hacienda como un poder sin contrapeso: político, judicial y religioso que, una vez producida la Independencia, compraba para sí escaños en el Congreso o las alcaldías que, como en una subasta pública, se ofrecían al mejor postor.

En un modelo político que heredó una violencia, que luego se traspasó a nuestras instituciones (“por la razón o la fuerza”, reza nuestro Escudo Nacional), la oligarquía –mediante el control político absoluto (el modelo portaliano) y una economía de depredación– tuvo el poder total a lo largo del siglo XIX y buena parte del XX, hasta que fuerzas políticas mesocráticas y de extracción popular dieron un giro al modelo de desarrollo, y con el Frente Popular no solo apostaron por la industrialización, sino que también hicieron suyo el principio de que “gobernar, es educar” .

Tal patrón, con altos y bajos, se mantuvo hasta 1973, en que una coalición conservadora que arrastró tras de sí a sectores representativos de las clases medias le pegó, literalmente, un tiro de gracia al viejo orden republicano donde, mal que mal, habían convivido por décadas moros y cristianos, Chile se había consolidado como un referente educativo en el continente y de paso dos chilenos, surgidos al alero de la educación pública, habían obtenido nuestros dos únicos Premios Nobel, e impusieron un modelo, que, por medio –de nuevo– de la violencia y amparado ahora en el terror de Estado, consolidó, hasta llegar al extremo, la segregación social de Chile (¿se acuerdan de la apoderada de Machuca que pregunta en reunión de apoderados sobre cuál es el motivo para mezclar peras con manzanas?).

No es casual que, en ese contexto de barbarie política, irrumpieran con mucha fuerza en Chile el Opus Dei, el neoliberalismo y la vertiente política de ambos: el gremialismo. Una trilogía de miedo.

Ese mundo –donde lo natural es la desigualdad y donde no se puede cuestionar el orden divino o natural de las cosas–  es el que les da contexto a las frases del ministro Varela, a las de Santelices, a las del estudiante de la UDD, a la performance de los empresarios de Asexma, a todas las colusiones habidas y por venir, y a todos los abusos que los chilenos de a pie tenemos que soportar día a día.

Así se consolidaron durante los 80 los barrios segregados, las casas y departamentos tipo cajas de fósforo que los gobiernos de Frei y Allende habían intentado revertir. Surgieron los liceos con letras y número y el edifico comercial tipo caracol que luego fue reemplazado por su majestad el mall.

Se impuso la ideología de un minoritario grupo social (aunque dueño de inmensas cajas de resonancia mediática), cuyos miembros continúan pensando que son el centro del universo y que, avalados por creencias (o pura hipocresía), piensan, que no tienen por qué dar explicaciones a nadie, porque, por sí y ante sí, la historia siempre los absolverá, pues son ellos sus verdaderos y exclusivos protagonistas.

Lo más grave de las polémicas frases pronunciadas es que, en privado, pareciera ser que son compartidas (sinceramente) por no pocos miembros de la coalición política que lo sustenta. Sinónimo de que un sector importante de quienes nos gobiernan sigue pensando como en dictadura y continúa a contrapelo de la historia haciendo tabla rasa de los avances culturales que una inmensa mayoría de chilenos viene reclamando y legitimando desde hace tiempo.

Por lo tanto, lo más amargo y dramático de los polémicos dichos, tal vez no sea precisamente la desafortunada frase enarbolada, sino su contexto: la manifestación sincera de una parte del entorno que sustenta al actual Gobierno que sigue creyendo, como en el pasado lo hacia el bisabuelo de Eliodoro Matte, que “los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa ni como opinión ni como prestigio”.

Y es que pareciera que, a veces, la historia también avanza caminando hacia atrás.

La desafortunada frase expresada por uno de los más altos representantes del Estado, no solo pone en jaque todo el esfuerzo de equidad e inclusión que los distintos gobiernos democráticos han venido realizando con todos sus aciertos y errores desde inicios de los 90, sino también las auténticas credenciales democráticas de miembros connotados del actual Gobierno.